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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Maria Ailin Peirone]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/maria-ailin-peirone/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Maria Ailin Peirone]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las putas de San Julián, un hecho histórico rodeado de silencios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/putas-san-julian-hecho-historico-rodeado-silencios_132_12151349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d09d2b0-07c3-4940-b4da-958c551cd928_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las putas de San Julián, un hecho histórico rodeado de silencios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vaivenes en el reconocimiento oficial de una historia icónica de un pueblo de Santa Cruz que se cuenta en voz baja hace más de un siglo. Ecos en el presente. 
</p></div><p class="article-text">
        Puerto San Juli&aacute;n es un pueblo peque&ntilde;o y costero,&nbsp; ubicado a la vera de la Bah&iacute;a San Juli&aacute;n, en la zona centro de la provincia de Santa Cruz, Argentina. Viv&iacute; all&iacute; toda mi infancia y adolescencia. Reci&eacute;n cursando estudios universitarios en otra provincia le&iacute;&nbsp; &ldquo;<em>Los hijos de los d&iacute;as</em>&rdquo; de Eduardo Galeano y su cita a Osvaldo Bayer supe de Las Putas de San Juli&aacute;n: cinco trabajadoras sexuales que hace 103 a&ntilde;os encarnaron un suceso crucial en aquel pueblo sociodemogr&aacute;ficamente aislado, que marc&oacute; su historia y la historia de las luchas sociales en nuestro pa&iacute;s. Hasta entonces, en mi propio pueblo, no hab&iacute;a escuchado sobre ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 7 de febrero de 1922, dos d&eacute;cadas despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n de Puerto San Juli&aacute;n en 1901, aquellas <strong>cinco mujeres se alzaron contra la violencia estatal al negarse rotundamente a prestar sus servicios a los soldados involucrados en la masacre de los trabajadores rurales</strong> que ocurr&iacute;an en el contexto de las huelgas luego conocidas como la Patagonia Rebelde (1921-1922). Al grito &ldquo;&iexcl;Con asesinos no nos acostamos!&rdquo;, estas mujeres encarnaron un acto de solidaridad y rebeld&iacute;a que, sin embargo, por d&eacute;cadas, qued&oacute; relegado al silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento de mi juventud me pregunt&eacute; por qu&eacute; no conoc&iacute;a este acontecimiento, por qu&eacute; esta historia socio pol&iacute;tica tan vertebral protagonizada por mujeres fue invisibilizada tanto a nivel social como a nivel de las organizaciones escolares y culturales por las que transcurr&iacute; durante casi dos d&eacute;cadas. &iquest;Qu&eacute; funci&oacute;n sociopol&iacute;tica y cultural pudo haber cumplido aquel silencio o poca menci&oacute;n en nuestra generaci&oacute;n? .&iquest;Y en las dem&aacute;s generaciones?.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="La venganza a las mujeres que se negaron a acostarse con los soldados fue la violencia y el destierro. En el pueblo hay quienes buscan que sean homenajedas. "
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                La venganza a las mujeres que se negaron a acostarse con los soldados fue la violencia y el destierro. En el pueblo hay quienes buscan que sean homenajedas.                             </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las razones del silencio&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Romina Behrens es licenciada en comunicaci&oacute;n social, docente e investigadora en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y tesista doctoral sobre el tema prostituci&oacute;n y el barrio Las Casitas de la ciudad de R&iacute;o Gallegos. En sus reflexiones conecta aquel hecho silenciado del pasado con las problem&aacute;ticas contempor&aacute;neas. Behrens cuenta que ella tambi&eacute;n: a&uacute;n ya investigando sobre prostituci&oacute;n no ten&iacute;a noci&oacute;n del suceso hasta que alguien le dijo que ten&iacute;a que conocer esta historia. &ldquo;Busqu&eacute; el tomo III de <em>La Patagonia Rebelde</em> de Bayer y ah&iacute; la encontr&eacute;&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la investigadora la invisibilizaci&oacute;n de Las Putas de San Juli&aacute;n puede deberse precisamente al hecho de ser trabajadoras sexuales: &ldquo;Las actividades poco valoradas socialmente, estigmatizadas, tienen muy poco registro en las memorias colectivas y en la historia&rdquo;. En los pueblos peque&ntilde;os y aislados, este silencio puede ser a&uacute;n m&aacute;s profundo. &ldquo;Ha sido un tema muy silenciado, y a los pueblos que vivieron la violencia les cost&oacute; mucho conversar sobre ese pasado porque <strong>no dejan de ser traumas&hellip; traumas de los pueblos</strong>. Cuya tramitaci&oacute;n social es dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Behrens resalta c&oacute;mo la invisibilizaci&oacute;n de las trabajadoras sexuales es parte de una narrativa hist&oacute;rica que oculta aquellas experiencias consideradas inc&oacute;modas o inmorales.</strong> &ldquo;Cuando se trata de pueblos chicos y de gente que puede estar asociada a figuras de tradici&oacute;n porque coinciden con los inicios del pueblo, por lo general es m&aacute;s dif&iacute;cil que se den a conocer los actos considerados imp&uacute;dicos, los actos &lsquo;inmorales&rsquo;, de personas cercanas a esas familias&rdquo;.
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                Habitar los silencios y pensar el presente. El reconocimiento de este hecho historico de este hecho es un reclamo también del movimiento que pide reconocer el trabajo sexual.                              </span>
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        &ldquo;Lo que sucede con estas historias es que tienen que ver con la subalternidad - explica- . La historia de las mujeres siempre queda en un segundo plano detr&aacute;s de los actos her&oacute;icos de los hombres que s&iacute; se cuentan&rdquo;. Para ella &ldquo;las labores que hac&iacute;an las mujeres no eran valoradas socialmente. Entonces, contar la historia de un lugar a partir de las tareas dom&eacute;sticas, por ejemplo, no entra en esa l&oacute;gica. Y si adem&aacute;s son mujeres dedicadas a una actividad estigmatizada, la invisibilizaci&oacute;n es a&uacute;n mayor&rdquo;. En su investigaci&oacute;n sobre prostituci&oacute;n ha intentado rastrear documentaci&oacute;n y se ha encontrado con que muchos expedientes han desaparecido. &ldquo;Teniendo conversaciones con gente que conoce c&oacute;mo se armaron los archivos hist&oacute;ricos, es muy probable que los hayan quemado, que los hayan destruido&rdquo;. Los documentos que s&iacute; existen, tienen acceso limitado y, en muchos casos, est&aacute;n resguardados en archivos reservados como los de la polic&iacute;a, lo que dificulta su consulta.
    </p><p class="article-text">
        Brenda Leyes es trabajadora sexual y representante en la Patagonia del Sindicato de trabajadores y trabajadoras sexuales de Argentina (AMMAR): &ldquo;Para m&iacute;, descubrir la historia de Las Putas de San Juli&aacute;n fue revelador&rdquo;. Subraya la fuerza que simbolizaron aquellas mujeres al rechazar la violencia y relata sus historias, las recupera, las difunde y se inscribe heredera de aquella rebeld&iacute;a: &ldquo;Lo que ocurri&oacute; constituye un faro que inspira a las trabajadoras en la actualidad. Hoy seguimos enfrentando abusos y vulneraciones en el trabajo sexual, pero gracias a la organizaci&oacute;n y a la lucha colectiva podemos avanzar en el reconocimiento de nuestros derechos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&nbsp;Una negativa con ecos en el presente&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Las huelgas patag&oacute;nicas de 1921 y 1922 fueron el marco de esta revuelta en la que los trabajadores hac&iacute;an pedidos m&iacute;nimos y esenciales. &ldquo;Los estancieros nunca cumplieron, entonces los peones rurales volvieron a las huelgas y all&iacute; fue donde el ej&eacute;rcito volvi&oacute; a Santa Cruz y empez&oacute;&nbsp; a fusilar a los trabajadores rurales&rdquo;, recuerda Leyes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia que vino despu&eacute;s es conocida gracias a la recuperaci&oacute;n de historiadores casi medio siglo despu&eacute;s de los hechos. Se pudo reconstruir que el pelot&oacute;n lleg&oacute; al cabaret &ldquo;La Catalana&rdquo;, de Paulina Rovira, quien hab&iacute;a acordado que los soldados pasaran por su negocio, pero <strong>cinco de las trabajadoras sexuales se negaron a atenderlos. </strong>Rovira sali&oacute; e inform&oacute; al jefe del pelot&oacute;n. La negativa de las mujeres no fue tomada con respeto por los militares e intentaron ingresar a la fuerza. Leyes cuenta: &ldquo;Las chicas salieron con palos y escobas a echarlos, no se quedaron calladas ante tanta impunidad y tanto da&ntilde;o que generaron esos soldados a la sociedad&rdquo;. El gesto de estas mujeres se destac&oacute; por no ser c&oacute;mplices de la represi&oacute;n. <strong>El precio de su valent&iacute;a fue alto: arrestos, detenciones en condiciones deplorables, abusos, torturas y la expulsi&oacute;n del pueblo. </strong>Solo una de ellas, Maud Foster, logr&oacute; retornar.
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                    alt="En voz alta. Actividades y militancia en torno a la memoria histórica que no las ha reconocido por ser mujeres y tener un oficio marginado. "
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                En voz alta. Actividades y militancia en torno a la memoria histórica que no las ha reconocido por ser mujeres y tener un oficio marginado.                             </span>
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        La visibilizaci&oacute;n de este acontecimiento por el trabajo de Osvaldo Bayer en la d&eacute;cada de 1970 al desempolvar expedientes de las Huelgas Patag&oacute;nicas, no solo reivindic&oacute; un episodio de resistencia y valent&iacute;a, sino que tambi&eacute;n invita a reflexionar todav&iacute;a sobre el presente. Para Behrens, este suceso es un antecedente de la lucha feminista en Argentina. M&aacute;s espec&iacute;ficamente de la consigna &lsquo;No es no&rsquo; que puso en agenda la importancia del consentimiento: &ldquo;Estas mujeres se pararon en frente de los soldados que hab&iacute;an fusilado a los peones rurales y les dijeron que no en la cara. Entonces, ese &lsquo;no&rsquo; en 1922 es quiz&aacute;s uno de los primeros registros hist&oacute;ricos que tiene Santa Cruz, si hablamos en clave de genealog&iacute;a. El primer &lsquo;No es no&rsquo; est&aacute; ah&iacute;, en las Putas de San Juli&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es menor que se tratara de trabajadoras sexuales: &ldquo;poner condiciones laborales todav&iacute;a es una las principales luchas </strong>y ah&iacute; ten&eacute;s un gesto de autonom&iacute;a valios&iacute;simo. Las mujeres dijeron que no&rdquo;. La consecuencia, marca Behrens, fue violencia policial e institucional. Algo que tambi&eacute;n ocurre en el presente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Las Putas de San Juli&aacute;n es fundamental para reflexionar sobre el trabajo sexual en la actualidad. &ldquo;Cuando empec&eacute; a investigar, era abolicionista, pero al escuchar a las trabajadoras sexuales y leer otras perspectivas, cambi&eacute; radicalmente mi mirada y empec&eacute; a entender que hab&iacute;a otras formas de comprender esa relaci&oacute;n que las mujeres tienen con la sexualidad y con el dinero tambi&eacute;n&rdquo;, relata la investigadora. Leyes cuenta su propia experiencia: &ldquo;Cuando dicen que ninguna mujer nace para ser puta, yo creo que eso lo dicen porque no saben. Nadie puede decirte qu&eacute; hacer con tu cuerpo. Yo prefiero irme con un cliente que me pague y manejar mis tiempos. Mientras una sea mayor de edad y no est&eacute; obligada, no tiene nada de malo este trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambas enfatizan la importancia de desafiar las representaciones hegem&oacute;nicas en el cine, la fotograf&iacute;a y el periodismo que han contribuido a reforzar estereotipos sobre el trabajo sexual. Behrens critica las pel&iacute;culas en las que la prostituta es siempre retratada como la mujer pobre que lucha por sobrevivir o que es &ldquo;salvada por un hombre blanco y rico&rdquo;, una imagen que perpet&uacute;a la marginaci&oacute;n. Coinciden en que recuperar la memoria colectiva implica no solo rescatar documentos hist&oacute;ricos, sino tambi&eacute;n generar nuevas narrativas que visibilicen la autonom&iacute;a y la lucha de las trabajadoras sexuales, reconociendo su papel como sujetos pol&iacute;ticos y agentes de cambio. Behrens a&ntilde;ade: &ldquo;Se debe mostrar el punto de vista de una trabajadora sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual donde la represi&oacute;n y el estigma contin&uacute;an, Leyes comenta: &ldquo;lo que hicieron las cinco compa&ntilde;eras de La Catalana fue in&eacute;dito: en esa &eacute;poca, la mujer no se rebelaba contra el hombre, menos una puta. La mujer ten&iacute;a que estar en la casa lavando, planchando, cocinando y cuidando a los cr&iacute;os o laburar en un cabaret, pero si laburaba en un cabaret no la ve&iacute;an como digna, pero a&uacute;n as&iacute; iban y requer&iacute;an de sus servicios. Hoy pasa algo similar con estos gobiernos conservadores: <strong>usan nuestros servicios, pero se jactan de ser morales y decentes</strong>&rdquo;.&nbsp;
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                En los últimos años el sindicato de trabajadoras sexuales impulsa homenajes. En la imagen, una actividad del centenario con Georgina Orellano.                             </span>
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        Behrens explica que el marco legal vigente&nbsp; ha estado rodeado de controversias en todos los sentidos: &ldquo;La Ley contra la Trata de Personas y Explotaci&oacute;n Sexual, modificada en 2012, elimin&oacute; el consentimiento como factor determinante, lo que result&oacute; en el cierre de espacios donde trabajaban mujeres por decisi&oacute;n propia. Esto ha generado que se persiga m&aacute;s a las trabajadoras sexuales que a los verdaderos tratantes. Falta una ley que regule sus condiciones laborales y derechos&rdquo;. Leyes es contundente sobre su realidad como trabajadora sexual: &ldquo;No tenemos derechos laborales en Santa Cruz. Desde que cerraron los cabarets, no tenemos protecci&oacute;n&rdquo; y agrega: &ldquo;como somos pobres y de clase baja, no les interesa si ma&ntilde;ana tenemos un pedazo de pan en la mesa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Leyes, la presencia de AMMAR en pueblos de tama&ntilde;o peque&ntilde;o como Puerto San Juli&aacute;n, es fundamental: &ldquo;A m&iacute; me sirvi&oacute; un mont&oacute;n. No sab&iacute;a nada de organizaci&oacute;n ni de nuestros derechos.&nbsp; La historia de la Patagonia est&aacute; ligada a las trabajadoras sexuales. Eran pueblos inh&oacute;spitos habitados por peones rurales, y trajeron prostitutas. <strong>Nuestra historia debe ser contada.</strong> AMMAR busca llegar a toda la regi&oacute;n para mejorar las condiciones de trabajo y de vida de las compa&ntilde;eras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las memorias colectivas: un campo de lucha sociopol&iacute;tica&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Las memorias colectivas son un territorio de pugna permanente. La reivindicaci&oacute;n de las Putas de San Juli&aacute;n ha sido un proceso lento y complejo, de marchas y contramarchas. &ldquo;Incluso hablar de la Patagonia Rebelde fue complicado. Imag&iacute;nate de estas mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala Behrens, y destaca c&oacute;mo las historias de las trabajadoras sexuales han quedado mucho tiempo en los m&aacute;rgenes del relato hist&oacute;rico. Sin embargo, diversos espacios y habitantes locales han trabajado en su recuperaci&oacute;n. La Mesa por las Huelgas Patag&oacute;nicas en San Juli&aacute;n y la Comisi&oacute;n Organizadora por el Aniversario de las Putas de San Juli&aacute;n han sido fundamentales en esta tarea.
    </p><p class="article-text">
        En 2022 lograron que la C&aacute;mara de Diputados de la provincia declare patrimonio hist&oacute;rico un circuito local con espacios y edificios ic&oacute;nicos de aquella &eacute;poca. Entre ellos, la tumba de Maud Foster en el cementerio y las edificaciones en las que funcionaron el cabaret &ldquo;La Catalana&rdquo;&nbsp; y&nbsp; la comisar&iacute;a. Un hito para la memoria de estas mujeres y del pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de un camino en l&iacute;nea recta. Diego De la Mata integr&oacute; esa Mesa, creada en septiembre de 2020 por la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la provincia: &ldquo;Con el cambio de gobierno provincial en 2024 fue desmantelada junto con la Secretar&iacute;a y dejaron sin apoyo las iniciativas que buscaban preservar la memoria de las huelgas obreras&rdquo;. Y agrega: &ldquo;La Direcci&oacute;n Provincial de Patrimonio ya no existe, el Ministerio de la Igualdad desapareci&oacute; y la coordinadora provincial de las Mesas de Huelgas fue desarticulada. Sin el impulso del gobierno provincial, es muy complejo poder seguir. <strong>Quedamos en manos de los vientos del sur, desguazaron todo ese trabajo que se hab&iacute;a hecho&rdquo;</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Denuncian que la comisión de Sitios y Monumentos que debía arreglar los edificios protegidos está desfinanciada.                             </span>
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        Un ejemplo m&aacute;s de las dificultades para restituir la memoria de estos hechos es la falta de financiamiento estatal para la preservaci&oacute;n de algunos de los edificios que fueron declarados patrimonio hist&oacute;rico. &ldquo;Nos quedamos sin herramientas. La Comisi&oacute;n Nacional de Sitios y Monumentos que era la que iba a arreglar los edificios, hoy no tiene fondos y no creo que los vaya a tener. Esos edificios de la comisar&iacute;a y La Catalana corren peligro&rdquo;. &ldquo;El edificio de la ex comisar&iacute;a est&aacute; pr&aacute;cticamente derruido. Un monumento nacional hecho pelota&rdquo;, expresa con preocupaci&oacute;n. &ldquo;Nosotros tambi&eacute;n tuvimos que llamarnos a silencio, nosotros nos cost&oacute; mucho en lo personal porque &eacute;ramos cuatro o cinco personas peleando contra el establishment de San Juli&aacute;n y la Provincia (de diferente filiaci&oacute;n partidaria) tampoco nos respald&oacute; demasiado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Falta tambi&eacute;n articulaci&oacute;n de la transmisi&oacute;n del patrimonio cultural y de estos hitos en la historia local, con el sistema educativo. &ldquo;A pesar de que por Ley Provincial Nro. 3.322 sancionada en el a&ntilde;o 2013 se estableci&oacute; la incorporaci&oacute;n en la curr&iacute;cula de la educaci&oacute;n secundaria el libro &rdquo;<em>Los Vengadores de la Patagonia Tr&aacute;gica</em>&ldquo; de Osvaldo Bayer y la pel&iacute;cula &rdquo;<em>La Patagonia Tr&aacute;gica</em>&ldquo; de H&eacute;ctor Olivera, nunca se concret&oacute; su aplicaci&oacute;n&rdquo; y en particular, se contin&uacute;a omitiendo la transmisi&oacute;n de uno de los episodios hist&oacute;ricos claves: la historia de Las Putas de San Juli&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La persistente lucha por la conmemoraci&oacute;n del suceso de Las Putas de San Juli&aacute;n contin&uacute;a desafiando el silencio impuesto. El silencio hist&oacute;rico y el nuevo que se erige en nombre de la &ldquo;batalla cultural&rdquo;. La valent&iacute;a de aquellas cinco mujeres, que hace m&aacute;s de un siglo decidieron levantar su voz en medio de la represi&oacute;n, sigue siendo inspiraci&oacute;n para quienes hoy contin&uacute;an militando por el reconocimiento de sus derechos y la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        <em>MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Ailin Peirone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/putas-san-julian-hecho-historico-rodeado-silencios_132_12151349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Mar 2025 02:59:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las putas de San Julián, un hecho histórico rodeado de silencios]]></media:title>
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