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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Gino Viglianco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/gino-viglianco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Gino Viglianco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A diez años del femicidio de Chiara Paez, la ciudad que disparó el grito de "Ni una menos" no olvida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/diez-anos-femicidio-chiara-paez-ciudad-disparo-grito-no-olvida_1_12350932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/821a3226-570a-45a8-ae34-5aff8ef35295_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A diez años del femicidio de Chiara Paez, la ciudad que disparó el grito de &quot;Ni una menos&quot; no olvida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de la adolescente de 14 años asesinada y enterrada en un pozo fue la gota que colmó el vaso y alentó a miles de mujeres a salir a la calle en todo el país. Hoy Rufino se mece entre la bronca y el dolor. Al femicida le bajaron la pena y la Corte Suprema no da una resolución. Otras mujeres fueron asesinadas en la misma localidad. </p></div><p class="article-text">
        Un viento fr&iacute;o levanta tierra en las calles de Rufino. Ac&aacute; naci&oacute; Amadeo Carrizo, ac&aacute; naci&oacute; Federico Sturzzenegger, ac&aacute; se comenz&oacute; a gestar la fortuna de Bulgheroni y <strong>ac&aacute; rugi&oacute; hace diez a&ntilde;os el Ni una menos</strong>. El tiempo &ndash;contradictorio como esta ciudad&ndash; aten&uacute;a, pero las cicatrices siguen visibles porque son heridas mal sanadas. Todos lo saben.<strong> El femicida Manuel Mansilla que mat&oacute; a Chiara Paez quedar&aacute; libre en poco tiempo y hay una bronca silenciosa que se expande.</strong> Est&aacute; vez no explota como en 2015, pero sigue ah&iacute;, ra&iacute;z podrida de un cimiento que tarda en caer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El femicidio de Chiara fue una bomba que destruy&oacute; nuestra familia, a sus amigos y a todo el pueblo&rdquo;, cuenta Fabio Paez, el padre de Chiara, la <strong>adolescente de 14 a&ntilde;os que fue asesinada embarazada el 10 de mayo de 2015</strong>. Su cuerpo fue encontrado un d&iacute;a despu&eacute;s enterrado en un pozo en el patio de la casa de los abuelos del asesino. 
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                Chiara Páez                            </span>
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        El femicidio fue la gota que colm&oacute; el vaso. Millones de mujeres marcharon en ochenta localidades de Argentina para decir &ldquo;ni una menos&rdquo;. Las movilizaciones trajeron cambios r&aacute;pidos como las modificaciones en los protocolos de b&uacute;squeda, la creaci&oacute;n de comisar&iacute;as especializadas en tomar denuncias por violencia de g&eacute;nero y un rotundo cambio en el debate social. Sin embargo, <strong>a diez a&ntilde;os del asesinato, nadie en Rufino est&aacute; conforme: la condena a Manuel Mansilla a 21 a&ntilde;os y seis meses de prisi&oacute;n fue rebajada a 15 a&ntilde;os por la Sala III de la C&aacute;mara de Apelaciones en lo Penal de Rosario</strong>. La reducci&oacute;n fue confirmada por la Corte de Santa Fe al considerar que Mansilla era menor cuando cometi&oacute; el crimen y la pena m&aacute;xima posible es de 15 a&ntilde;os. La sentencia fue apelada por la familia y duerme en los tribunales de la Corte Suprema de Justicia desde hace dos a&ntilde;os. 
    </p><h2 class="article-text">El femicidio de Chiara Paez</h2><p class="article-text">
        La noche del s&aacute;bado 9 de mayo, Chiara Paez se encontr&oacute; con algunas amigas con las que jugaba al hockey en el Club Los Pampas.  Sus padres no la dejaban salir de noche, pero como iban a quedarse en la casa de una de las chicas se lo permitieron. A la medianoche, Chiara se encontr&oacute; con su novio en la calle. Como no volv&iacute;a, las amigas decidieron llamar a su madre &ndash;Ver&oacute;nica Camargo- para advertirle la situaci&oacute;n. 
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        &ldquo;Una de las primeras cosas que hice fue hablar con Mansilla. Despu&eacute;s de haber matado a Chiara, me dijo que su padre era polic&iacute;a y que pod&iacute;a ayudar en agilizar la b&uacute;squeda. Nunca pens&eacute; que iba a ocurrir lo que pas&oacute;. El padre me dijo que ten&iacute;a que hacer la denuncia para que sea un b&uacute;squeda oficial y cuando fui a la comisar&iacute;a me encontr&eacute; al asesino, que estaba fr&iacute;o como siempre&rdquo;, recuerda Ver&oacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a comenz&oacute; un rastrillaje por Rufino y los campos cercanos de la provincia de Buenos Aires y C&oacute;rdoba.<strong> Al grupo de 300 rescatistas y vecinos se sum&oacute; el propio asesino que despu&eacute;s de enterrar el cuerpo y cubrir el pozo con chapas mont&oacute; una escena para intentar despistar </strong>a la polic&iacute;a: habl&oacute; con las amigas de Chiara y activ&oacute; su tel&eacute;fono para que los rastrillajes se alejaran de su casa.  
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                Rufino, Santa Fe                             </span>
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        En la casa durante la madrugada del crimen estaban sus dos abuelos, su madre y su padrastro. El homicidio fue perpetrado en la cocina. Una causa investiga la participaci&oacute;n de los adultos en la vivienda quienes declararon no haber escuchado los golpes, los gritos de la v&iacute;ctima, ni tampoco visto como Mansilla hizo un pozo para enterrarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando fuimos a la casa de Mansilla el mediod&iacute;a del domingo nos encontramos con que un familiar hab&iacute;a hecho un asado a escasos metros del lugar donde todav&iacute;a permanec&iacute;a enterrado el cuerpo&rdquo;, rememora a este medio el entonces fiscal Mauricio Clavero, el primero en ordenar la b&uacute;squeda de Chiara.  
    </p><p class="article-text">
        En la tarde del domingo lleg&oacute; a Rufino una brigada de Rosario &ndash;ubicada a 250 kil&oacute;metros&ndash; con tres perros de b&uacute;squeda que se acercaban cada vez m&aacute;s a la casa de Mansilla. En ese momento, el joven se quebr&oacute; y fue entregado a la polic&iacute;a. De acuerdo a la reconstrucci&oacute;n y al relato del femicida, el abuelo lo confront&oacute; y en ese momento confes&oacute;. El cuerpo de Chiara fue identificado por los bomberos, Defensa Civil y el fiscal Clavero. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca me voy a olvidar cuando entre la tierra apareci&oacute; su bracito con  un saco color salm&oacute;n. <strong>Cuando levant&eacute; la vista mir&eacute; que el personal de bomberos y los polic&iacute;as lloraban. </strong>Para una comunidad chica como Rufino este es un golpe tremendo y personal&rdquo;, cuenta Clavero.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo estaba enterrado en un pozo de 80 cent&iacute;metros de profundidad con la tierra apisonada tapada con chapas y hierros. El cad&aacute;ver en posici&oacute;n fetal ten&iacute;a m&uacute;ltiples golpes en la cabeza que lo ocasionaron la muerte. Los familiares del femicida en un principio fueron detenidos, sin embargo luego los liberados. La causa por el posible encubrimiento y participaci&oacute;n en el crimen contin&uacute;a sin resoluci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monumento a la familia en la ciudad de Rufino                            </span>
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        Por la presi&oacute;n social, <strong>los familiares de Mansilla que estaban en la casa la noche del crimen se tuvieron que mudar a Venado Tuerto</strong>, a cien kil&oacute;metros de Rufino. &ldquo;Ac&aacute; todos los ve&iacute;an como culpables, imag&iacute;nate que nadie quer&iacute;a atenderlos en los negocios&rdquo;, cuenta una vecina. 
    </p><p class="article-text">
        Fabio Paez &ndash;el padre de Chiara&ndash; tambi&eacute;n se fue de la ciudad y ahora vive en Alvear, Mendoza, donde brinda charlas en colegios acerca de violencia de g&eacute;nero. &ldquo;Despu&eacute;s de 45 a&ntilde;os en Rufino, tuve que irme. Nunca fui violento, pero si me cruzaba a esa gente en la calle no s&eacute; qu&eacute; hubiera hecho. Es imposible que no hayan sabido lo que pas&oacute; si estaban en la misma casa&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Manuel Mansilla cumple condena y si se confirma el fallo que redujo su pena estar&iacute;a pr&oacute;ximo a salir en libertad. Hasta el momento no cuenta con la aprobaci&oacute;n psicol&oacute;gica para salidas transitorias. <strong>Luego de la repercusi&oacute;n nacional por el asesinato a Rufino llegaron materiales como el luminol para investigar cr&iacute;menes, se mont&oacute; una oficina para atender casos de violencia de g&eacute;nero y hasta se construy&oacute; una c&aacute;mara gesell, sin embargo los femicidas siguieron matando. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2018, Oscar Cejas de 29 a&ntilde;os mat&oacute; de tres pu&ntilde;aladas a Katherine Quinteros de 18 a&ntilde;os frente a sus hijas mellizas. Esta vez, hab&iacute;a indicios previos que podr&iacute;an evitar el crimen: Cejas hab&iacute;a sido denunciado por golpes, lo hab&iacute;an internado en un psiqui&aacute;trico y hasta hab&iacute;a dicho que si lo soltaban ir&iacute;a a matar a su ex pareja.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La iglesia de Rufino.                            </span>
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        &ldquo;Yo creo que hasta que no haya una reeducaci&oacute;n como sociedad esto no va a terminar nunca. Las mujeres tenemos que encabezar la lucha, pero tenemos que hacerlo integrando a los hombres. Cuestionando, pero escuchando tambi&eacute;n. Los feminismos entraron en grietas que dejaron de lado el fin con el que inici&oacute; el 'Ni una menos'. Tenemos que volver a unirnos contra la violencia&rdquo;, explica Ver&oacute;nica Camargo, la madre de Chiara Paez.
    </p><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica nunca imagino estar encabezando una mesa de debate feminista en Rufino. Habla con claridad y resoluci&oacute;n. Su voz mezcla fuerza y templanza, ternura y combate. Al igual que Fabio, viaja donde le pidan para hablar de violencia de g&eacute;nero. El dolor la transform&oacute; en una luchadora, algo de lo que que Chiara estar&iacute;a orgullosa.    
    </p><p class="article-text">
        <em>GV/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gino Viglianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/diez-anos-femicidio-chiara-paez-ciudad-disparo-grito-no-olvida_1_12350932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jun 2025 09:40:14 +0000]]></pubDate>
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