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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sonia Tessa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/sonia-tessa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sonia Tessa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Crecer trans en Rosario, donde la hormonización sigue siendo un derecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/crecer-trans-rosario-hormonizacion-sigue-derecho_132_12414979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff59c628-1875-4ab3-b30a-0cdc1afd45e6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crecer trans en Rosario, donde la hormonización sigue siendo un derecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el gobierno nacional desmantela políticas públicas, en Rosario adolescentes y jóvenes trans siguen accediendo a tratamientos hormonales en el sistema de salud que garantiza Santa Fe. La comunidad organiza lo demás: afecto, abrigo y militancia.</p></div><p class="article-text">
        &mdash;Mi pap&aacute; se dio cuenta. Lo voy a decir con sus palabras. Una vez me dijo: &ldquo;Vos quer&eacute;s ser hombre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mateo est&aacute; sentado junto a sus amigues en la plaza Sarmiento, en el centro de Rosario. Es una tarde fr&iacute;a y el sol est&aacute; cayendo. Tiene los ojos claros, 18 a&ntilde;os y va a quinto a&ntilde;o en una escuela religiosa. 
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, Mateo le sac&oacute; una foto a la carta que le hab&iacute;a escrito y se la mand&oacute; por whastapp. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No lo sorprendi&oacute; porque ya sab&iacute;a &mdash;repite.
    </p><p class="article-text">
        La mam&aacute; de Mateo muri&oacute; en 2021 por covid. &Eacute;l quiere mucho a su familia materna, dice que son todas buenas personas. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mi abuela, y hasta mi primo chiquito me dice Mateo, me da mucha ternura eso. 
    </p><p class="article-text">
        No pasa lo mismo del lado paterno. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Mi t&iacute;a lo sabe, pero no le importa. Literalmente, me llama con otro nombre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pap&aacute; fue quien le compr&oacute; a Mateo su primer binder, una prenda que sirve para fajarse y ocultar los pechos sin sufrir dolor.</strong> La palabra binder aparece una y otra vez en los relatos: muchos llegan en busca de esa prenda a la &ldquo;Aso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; le dicen en Rosario, Santa Fe y Buenos Aires a la <strong>Asociacion de Varones trans y no binaries. Son m&aacute;s de 300 ni&ntilde;es, adolescentes y j&oacute;venes trans </strong>en un espacio donde a Mateo le encanta ir a hablar y jugar. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Es mi lugar seguro, como si fuera una casa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La nueva sede de la “Aso” está en una casa antigua en pleno centro de Rosario. Es un punto de encuentro para jóvenes trans. Tienen talleres y actividades sociales"
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                La nueva sede de la “Aso” está en una casa antigua en pleno centro de Rosario. Es un punto de encuentro para jóvenes trans. Tienen talleres y actividades sociales                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un jueves en la &ldquo;Aso&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Para llegar a la &ldquo;Aso&rdquo; hay que subir una escalera. La sede inaugurada en mayo est&aacute; en pleno centro de Rosario, en una casa antigua. 
    </p><p class="article-text">
        Pasan muchas cosas al mismo tiempo: decenas de adolescentes circulan por la sala central de la casa, un espacio amplio donde hay un sill&oacute;n, una gran mesa, y sobre una pared, las letras tridimensionales de la palabra TRANS que encabeza su columna en cada marcha.
    </p><p class="article-text">
        Peque&ntilde;os grupos se sacan selfies, conversan, se cuentan sus secretos, r&iacute;en y alguno llora, abrazado por une amigue. Miran sus celulares y juegan a las cartas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El inclusivo es parte del idioma cotidiano y sus looks son tan diversos como sus historias: </strong>pelos cortos y largos, verdes, casta&ntilde;os, negros y rubios. Los estereotipos no entran en la casa: cada quien lleva su expresi&oacute;n de g&eacute;nero como lo siente. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegan almuerzan y m&aacute;s tarde toman la merienda
    </p><p class="article-text">
        En junio comenz&oacute; el taller de barber&iacute;a, tambi&eacute;n habr&aacute; uno de textiles. En el verano hacen transpamentos (campamentos trans). 
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;Aso&rdquo; se configura como un &ldquo;espacio seguro&rdquo; donde ni&ntilde;es, adolescentes y j&oacute;venes trans pueden expresarse en libertad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Asociaci&oacute;n de Varones Trans y No Binaries naci&oacute; en 2016</strong>, cuando el actual diputado nacional Esteban Paul&oacute;n era Subsecretario de Pol&iacute;ticas de Diversidad Sexual de la provincia de Santa Fe y la activista trans Pamela Rocchi -hoy directora provincial de Igualdad y Diversidad Sexual- formaba parte de esa gesti&oacute;n. 
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                    alt="“No es una cuestión de querer sino de necesitar”, aseguran sobre las terapias hormonales que quedaron en el centro de la controversia. Allí continúan los tratamientos"
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                “No es una cuestión de querer sino de necesitar”, aseguran sobre las terapias hormonales que quedaron en el centro de la controversia. Allí continúan los tratamientos                            </span>
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        Santiago Quizam&aacute;s es el presidente. Tiene 46 a&ntilde;os, es var&oacute;n trans. Cuando empezaron, todo estaba por hacerse. Otra persona fundamental es la psic&oacute;loga Andy Panziera, que impuls&oacute; los encuentros con las familias. Empezaron a juntarse los jueves. 
    </p><h2 class="article-text">La necesidad de los binders</h2><p class="article-text">
        Actualmente es Nahuel Gabay quien fabrica los binders. <strong>Tiene 30 a&ntilde;os, esper&oacute; a que falleciera su pap&aacute; para expresar cabalmente su identidad de g&eacute;nero.</strong> A la &ldquo;Aso&rdquo; se sum&oacute; en 2019. 
    </p><p class="article-text">
        Dice que ten&iacute;a verg&uuml;enza, era t&iacute;mido, no hablaba con nadie. Imposible imagin&aacute;rselo as&iacute; ahora. 
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en un taller textil y toda su familia cose, pero antes no quer&iacute;a coser. Ahora, estudia dise&ntilde;o de indumentaria y textil en la Universidad Nacional de Rosario. Este a&ntilde;o se anim&oacute; a dejar la empresa en la que trabajaba, y dar&aacute; un taller para ense&ntilde;ar a hacer binders en la Aso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El binder para nosotros es la indumentaria m&aacute;s necesaria para poder habitar, para salir a la calle, para pasar un poco desapercibido&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene sus exigencias: &ldquo;Tiene que ser c&oacute;modo, est&eacute;tico y seguro. Muchas veces nos hemos fajado con el el&aacute;stico que se ponen en las piernas o con los transtape, una cinta quir&uacute;rgica, que te quiebra las costillas, te las fisura y al estar 12, 14 o 24 horas con eso, lastima y duele&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que busca es que el binder sea &ldquo;c&oacute;modo y est&eacute;tico. O sea, <strong>vos te levant&aacute;s y te lo pon&eacute;s y te lo sac&aacute;s reci&eacute;n en un lugar seguro o cuando te acost&aacute;s a dormir.</strong> Entonces, ten&eacute;s que ir a la escuela, ten&eacute;s que hacer actividad f&iacute;sica, transpir&aacute;s, se tiene que secar r&aacute;pido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para eso, el binder tiene dos telas. La exterior es de lycra, se expande, y la de adentro, es de gabardina, para comprimir el pecho. Al costado tiene dos tiras de ganchos, como los del corpi&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Es una prenda a medida. &ldquo;Cuando est&aacute;s en testosterona el cuerpo cambia. Se reduce la grasa o se ensancha la espalda. Cuando me mandan un mensaje y me preguntan &lsquo;Che, necesito un binder&rsquo; Bueno, yo necesito que te tomes las medidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El binder &ldquo;permiti&oacute; volver a los espacios de pileta, tambi&eacute;n con un laburo de sensibilizaci&oacute;n y concientizaci&oacute;n, a las piletas municipales&rdquo;. Todos los a&ntilde;os vuelven a hacer ese trabajo con el personal de esos espacios recreativos. 
    </p><p class="article-text">
        El binder no es un invento de Nahuel, que quiere &ldquo;mejorarlo todo el tiempo&rdquo;. &Eacute;l no lo usa m&aacute;s, ya hizo la mastectom&iacute;a masculinizante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No todas las personas trans se hormonizan, no todes se operan.</strong> &ldquo;Hay un mont&oacute;n de varones que est&aacute;n en testosterona, que tienen todas las caracterizaciones, de barba, pelo en el cuerpo, pero no se pueden operar o no se quieren operar&rdquo;, cuenta Santiago. Y siguen necesitando binders. 
    </p><p class="article-text">
        Estar en testosterona es recibir terapia de reemplazo hormonal, que permiten adquirir las caracter&iacute;sticas sexuales del g&eacute;nero autopercibido. Para feminizar, se toman estr&oacute;genos y se bloquea la testosterona. Las masculinidades trans toman testosterona y bloquean los estr&oacute;genos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ronda en Plaza Sarmiento, muy cerca de la “Aso”. Un espacio de contención para adolescentes, pero también para sus familias"
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            <span class="title">
                Ronda en Plaza Sarmiento, muy cerca de la “Aso”. Un espacio de contención para adolescentes, pero también para sus familias                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuando se queman los papeles</h2><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Mam&aacute; &iquest;Por qu&eacute; dios me hizo nene si yo soy una nena?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pregunta la hizo Sana cuando ten&iacute;a cinco a&ntilde;os. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Su mam&aacute;, Natalia, empez&oacute; una b&uacute;squeda fren&eacute;tica, junto a sus amigas de toda la vida y su padre, el abuelo de Sana. 
    </p><p class="article-text">
        Natalia la pelea todos los d&iacute;as: con la obra social Osecac, con la precariedad laboral, con su deseo de garantizar a su hija una infancia -ahora adolescencia- feliz. 
    </p><p class="article-text">
        Tuvo que superar muchos miedos para llegar a la Asociaci&oacute;n. &ldquo;Les xadres no podr&iacute;amos acompa&ntilde;ar a nuestros hijes sin la Aso. <strong>No podr&iacute;amos sostenerlos, porque no habr&iacute;a qui&eacute;n nos sostenga a nosotros. Podemos tener mucho amor, pero cuando a m&iacute; me pas&oacute;, se me quemaron todos los papeles.</strong> La cabeza me estall&oacute; en 10 millones de part&iacute;culas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Aso genera otros horizontes de vida. &ldquo;Vemos una esperanza. Nosotras no tuvimos a nuestros hijes para que nos los maten a los 35 a&ntilde;os, que es la expectativa de vida de una persona trans&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Santiago subraya la referencia que construyen para les pibes, lejos de un destino de prostituci&oacute;n callejera, violencia y exclusi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;De pronto est&aacute;s viendo una persona adulta, trans, que es m&uacute;sico, artista, entonces pod&eacute;s decir: &ldquo;Ay, esto es lo que quiero hacer yo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Esa referencia es maravillosa &mdash;aporta Natalia&mdash;. Como mam&aacute;, a m&iacute; tambi&eacute;n me da tranquilidad. Le est&aacute;n mostrando que puede ser alguien en la vida, m&aacute;s all&aacute; de qui&eacute;n es ella. Porque eso es inamovible, Sana es Sana y as&iacute; para m&iacute; as&iacute; es perfecta. 
    </p><h2 class="article-text">Ser trans en &eacute;pocas de odio</h2><p class="article-text">
        A Santiago ser el referente de les pibes le implica &ldquo;una reparaci&oacute;n&rdquo; de su propia historia. Lo alienta una convicci&oacute;n que clam&oacute; el 11 de febrero pasado en la Comisi&oacute;n de Mujeres y G&eacute;nero de la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n: &ldquo;S&oacute;lo tenemos una oportunidad de ser ni&ntilde;es en la vida&rdquo;. Por eso se empe&ntilde;a en sembrar &ldquo;brotecitos de una generaci&oacute;n cuidada, acompa&ntilde;ada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia, Santiago conoci&oacute; a Giovi Novelli, que lleg&oacute; a Rosario a buscar un binder. 
    </p><p class="article-text">
        Giovi es actor, m&uacute;sico, un joven trans que cre&oacute; la Asociaci&oacute;n en la ciudad de Santa Fe y hoy vive en Buenos Aires. Actu&oacute; en la pel&iacute;cula Tesis sobre una domesticaci&oacute;n, en la serie El fin del amor y tambi&eacute;n en el videoclip Sexy, de Lali Esp&oacute;sito. 
    </p><p class="article-text">
        Santiago y Giovi fueron a la C&aacute;mara de Diputados<strong> despu&eacute;s del decreto 62/2025 del Gobierno nacional, que modific&oacute; la Ley N&deg; 26.743 de Identidad de G&eacute;nero, para impedir los tratamientos de hormonizaci&oacute;n y las intervenciones quir&uacute;rgicas en ni&ntilde;os y adolescentes. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese decreto reflot&oacute; muchos mitos y prejuicios. 
    </p><p class="article-text">
        En base a ese decreto, un mont&oacute;n de gente empez&oacute; a pensar que los ni&ntilde;os se operaban. En realidad, lo primero que se trabaja con las ni&ntilde;eces y adolescencias trans es el acompa&ntilde;amiento, en la pubertad, se ofrecen bloqueos para que no se desarrollen los caracteres sexuales secundarios, todo el proceso, hasta la adultez, es reversible. 
    </p><p class="article-text">
        Esto sac&oacute; la luz que casi nadie sab&iacute;a c&oacute;mo trabajar con una ni&ntilde;ez trans en un espacio de salud ni en las instituciones educativas. 
    </p><p class="article-text">
        Giovi tiene unos ojos clar&iacute;simos y una cresta, con el pelo rapado a los costados. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s le molesta es la desinformaci&oacute;n. Lo enoja. No se resigna a tener que repetir lo mismo en todas las notas, aunque pase el tiempo. &ldquo;En este caso fue el propio presidente de la Naci&oacute;n que dec&iacute;a que un ni&ntilde;o se opera sus genitales&rdquo;, afirma y lamenta: &ldquo;A las personas trans nos cuesta m&aacute;s llegar a esos espacios de escucha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la provincia de Santa Fe, el acompa&ntilde;amiento a infancias y adolescencias trans no se suspendi&oacute;. La resoluci&oacute;n ministerial 10 del 1&deg; de abril de 2025 defini&oacute; &ldquo;la continuidad de los tratamientos hormonales que actualmente se encuentren realizando ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes&rdquo; y obliga a hacerlo a las obras sociales y prepagas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde la asunci&oacute;n de Javier Milei, el gobierno de la provincia costea estos tratamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mate tiene 18 años. Va a la Asociación desde los 15. “Cuando descubrí que era trans ya empecé a sentir una necesidad de conocer a otras personas a las que les pase lo mismo”"
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                Mate tiene 18 años. Va a la Asociación desde los 15. “Cuando descubrí que era trans ya empecé a sentir una necesidad de conocer a otras personas a las que les pase lo mismo”                            </span>
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        En un momento de la tarde, llega a la &ldquo;Aso&rdquo; Pamela Rocchi. Ella es alta, inmensa, tanto como su risa. Les chiques la ovacionan. &ldquo;Pame&rdquo;, le dicen al un&iacute;sono, se agolpan para abrazarla. Pamela subraya que no hace &ldquo;pol&iacute;tica p&uacute;blica sola, es con la comunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los chiques a Pam la ven como una t&iacute;a, a Santi lo ven como un pap&aacute; y a Giovi como el t&iacute;o, &iquest;viste? ese t&iacute;o que dice, &lsquo;Est&aacute;s en mi casa, hac&eacute; lo que se te cante&rsquo;&rdquo;, dice Sana, hoy de 13 a&ntilde;os. 
    </p><h2 class="article-text">Peligros concretos</h2><p class="article-text">
        El decreto tiene impactos tr&aacute;gicos. &ldquo;Lamentablemente, cuando el presidente se toma la libertad de decir una cosa semejante, es a las familias a las que m&aacute;s se afecta&rdquo;, dice Santiago. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Hay chiques expulsados de sus casas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, lamentablemente sigue habiendo, no en el volumen de antes, porque hoy podemos trabajar m&aacute;s con la familia. Al menos con una parte. Hay abuelas que acompa&ntilde;an, pero la mam&aacute; y el pap&aacute; no. A veces, una hermana o un hermano. Y eso va siendo un alivio, porque del &uacute;ltimo lugar que esperas la exclusi&oacute;n es de tu casa. Si afuera es tan hostil, esper&aacute;s que adentro sea un refugio. Ahora vuelve a aparecer esto: &ldquo;, te voy a cambiar de psic&oacute;loga, porque esa psic&oacute;loga te est&aacute; llenando la cabeza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Natalia est&aacute; angustiada por la embestida, aunque agradece que Santa Fe sea &ldquo;una burbuja&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Cu&aacute;l es la gracia para el gobierno de sacarle o intentar sacarle los inhibidores a una criatura? &iquest;Qu&eacute; termine muerta?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; muerta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Muerta porque muerta &mdash;se desespera&mdash;. Porque se matan, porque las matan, porque si vos lees el certificado del psic&oacute;logo de Sana, lo dice perfectamente, que teme por lo que ella puede hacer.
    </p><h2 class="article-text">Mam&aacute;s que acompa&ntilde;an</h2><p class="article-text">
        Uno de esos jueves, un poco apartadas de les chiques, tres mam&aacute;s conversan mientras se ceban mates. Sabrina, Gisela y Daniela hablan en voz baja, como si quisieran pasar desapercibidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Iv&aacute;n empez&oacute; su transici&oacute;n en abril del a&ntilde;o pasado. &Eacute;l ven&iacute;a con algunas cositas que no estaban bien, como autolesiones. Entonces le pregunt&eacute; qu&eacute; le pasaba, qu&eacute; era lo que no pod&iacute;a decir. Y &eacute;l me hablaba mucho de la bandera trans&rdquo;, cuenta Gisela. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando le pidi&oacute; un binder, Gisela record&oacute; que segu&iacute;a en Facebook al hijo de una antigua compa&ntilde;era de trabajo, y se comunic&oacute; con &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegaron a la Aso. <strong>&ldquo;Fue lindo porque yo necesitaba un mont&oacute;n de cosas. Soy sincera. No entend&iacute;a nada&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Gisela siempre respet&oacute;. Les paraba el carro a quienes se burlaban de Florencia de la V o Lizzi Tagliani: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si vos tuvieras un hijo que quiera hacer lo mismo, lo vas a dejar de querer?&rdquo;. Pero ahora lo hace &ldquo;m&aacute;s profundamente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Su hijo no est&aacute; haciendo tratamiento hormonal. &ldquo;Por el momento no quiere&rdquo;, dice Gisela. 
    </p><p class="article-text">
        Fueron al Hospital de Ni&ntilde;os el V&iacute;ctor J. Vilela de Rosario. Lo atendieron tres profesionales, una ginec&oacute;loga infanto juvenil, la m&eacute;dica de adolescencia y otra que no recuerda. &ldquo;Fueron un amor. Y le preguntaron qu&eacute; era lo que quer&iacute;a, le dijeron que no hab&iacute;a apuro. Le dieron la posibilidad de cortar la menstruaci&oacute;n o para empezar a inhibir las hormonas femeninas. <strong>Pero &eacute;l dijo que no, que por el momento quer&iacute;a estar as&iacute;&rdquo;. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Hacer posible lo imposible</h2><p class="article-text">
        Logan V&aacute;zquez es el mayor de 15 hermanos, en un pueblo peque&ntilde;o. Cuando lleg&oacute; a vivir a Rosario, en el supermercado en el que trabajaba, conoci&oacute; a una chica trans. <strong>&ldquo;Gracias a ella descubr&iacute; que era posible cambiar de g&eacute;nero&rdquo;. Ten&iacute;a 30 a&ntilde;os. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el colegio la pas&eacute; mal con respecto a mi g&eacute;nero, y bueno, conforme al paso del tiempo es algo que siempre llev&eacute; adentro, que no pod&iacute;a exteriorizarlo, porque no conoc&iacute;a a ninguna persona que sea trans&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Loan habla en voz muy baja, como cuidando que sus palabras no rompan el aire. Para &eacute;l, la Asociaci&oacute;n es &ldquo;todo&rdquo;. &ldquo;Mi familia, mi apoyo, mi contenci&oacute;n&rdquo;. 
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            <span class="title">
                Las letras decoran la casa de la Asociación y salen a la calle en las manifestaciones formando la palabra “TRANS” en la cabecera de las marchas                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Crecer acompa&ntilde;ades</h2><p class="article-text">
        Mate tambi&eacute;n vivi&oacute; en un pueblo, Villa Amelia. A los 15 a&ntilde;os, en 2021, fue por primera vez a la Asociaci&oacute;n. &ldquo;Cuando descubr&iacute; que era trans ya empec&eacute; a sentir una necesidad de conocer a otras personas a las que les pase lo mismo&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; en quinto a&ntilde;o de una escuela secundaria de arte, la Nigelia Soria. Se alegra porque, &ldquo;por suerte&rdquo;, va a una escuela que contiene a las adolescencias trans. &ldquo;Formo parte del Centro de Estudiantes y todo el estudiantado estuvo siempre muy abierto, los preceptores tambi&eacute;n. Junto con la Aso, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, ya estoy con el documento cambiado, conozco muchos amigos y estoy contento con mi transici&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mate no se hormona &ldquo;por decisi&oacute;n propia&rdquo;, pero s&iacute; conoce a muchos chicos a los que &ldquo;les hace falta&rdquo;.</strong> &ldquo;Una vez que nos cost&oacute; tanto llegar a las instancias en las que estamos, querer sacarnos esos derechos ya es muy bajo&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Son tres los Mateos que quisieron hacer la entrevista. En total, se quedaron cuatro chicos y una chica, Maddy. 
    </p><p class="article-text">
        Mateo (el del principio), Mate y Mat cuentan su historia con naturalidad. 
    </p><p class="article-text">
        Mat tiene unos rulos negros, es t&iacute;mido como casi todes. Conoci&oacute; a la Aso gracias a los binders. &ldquo;<strong>Cuando le dije a mi mam&aacute; que era trans, ella hizo la investigaci&oacute;n y lleg&oacute; a la Asociaci&oacute;n. </strong>Al principio me daba un re miedo venir, as&iacute; que tard&eacute; unos meses, pero cuando vine, fue s&uacute;per c&oacute;modo, s&uacute;per buena gente, as&iacute; que no hubo un jueves en que deje de venir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mat sabe que no todas las personas trans tienen una familia como la suya. &ldquo;Mi pap&aacute;, mi mam&aacute; y mi hermana me apoyan. Por suerte, puedo decir que soy una persona muy privilegiada, ya que toda mi familia, todos mis amigos, siempre estuvieron de mi lado y nunca tuve que censurarme o restringirme&rdquo;. &Eacute;l tambi&eacute;n est&aacute; en 5&deg; a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Lucho ya termin&oacute; la secundaria, tiene 21 a&ntilde;os. Estudia psicolog&iacute;a. Lleva un gorro negro calado casi hasta las cejas. &ldquo;Me enamor&eacute; de la Aso desde el primer d&iacute;a&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de la interrupci&oacute;n de tratamientos -que no lo afecta personalmente- cuenta: &ldquo;Cuando sali&oacute; que hab&iacute;a ganado Milei fue miedo, vac&iacute;o, porque <strong>hab&iacute;amos escuchado los discursos de odio, incluso antes de que sea presidente</strong>&rdquo;. Dice que habla por &eacute;l, pero tambi&eacute;n por todo el grupo. 
    </p><h2 class="article-text">Dolor en primera persona</h2><p class="article-text">
        En esa misma conversaci&oacute;n est&aacute; Maddy, Madeleine. Unos bucles negros enmarcan su rostro de frente ancha, con ojos negros muy vivaces. Tiene 21 a&ntilde;os, y lleg&oacute; a la Aso por un amigo, que ahora es su novio.  
    </p><p class="article-text">
        Maddy es enf&aacute;tica. &ldquo;Me duele un mont&oacute;n, especialmente que quiten las terapias de reemplazo hormonal. Yo me hormono, soy capaz de acceder al tratamiento de hormonas por esa ley (la de identidad de g&eacute;nero), porque si no, no me las podr&iacute;a permitir, son caras. <strong>No es una cuesti&oacute;n de quererla, es una cuesti&oacute;n de necesidad, las terapias de reemplazo hormonal salvan vidas</strong>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>ST / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Tessa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/crecer-trans-rosario-hormonizacion-sigue-derecho_132_12414979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jun 2025 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crecer trans en Rosario, donde la hormonización sigue siendo un derecho]]></media:title>
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