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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Olga Viglieca]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/olga-viglieca/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Olga Viglieca]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Parir o no parir: la baja de la natalidad también habla de libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/parir-no-parir-baja-natalidad-habla-libertad_132_12415149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ab03ebf-57ef-4f37-a518-f39ccfcd4276_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Parir o no parir: la baja de la natalidad también habla de libertad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La natalidad descendió 40% en Argentina en los últimos diez años. Mientras sectores conservadores encienden alarmas y culpan a las políticas de género, los datos revelan otra cosa: más autonomía, más información y maternidades cada vez más elegidas. Pero también reclamo por mejores condiciones para criar.</p></div><p class="article-text">
        En la Argentina nacen 40% beb&eacute;s menos que hace 10 a&ntilde;os. Y en la Ciudad de Buenos Aires y otros centros urbanos, el 50%. <strong>Desde hace a&ntilde;os, la tasa de fecundidad -el promedio de hijos que va a tener cada mujer- baja sin pausa en casi todo el planeta. Ac&aacute; tambi&eacute;n.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2014 nacieron 777.012 beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, 460.902. 
    </p><p class="article-text">
        Se estima que el a&ntilde;o pasado fueron 425.000 nacimientos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Las mujeres quieren dejar de parir? &iquest;Enviaremos la especie a la extinci&oacute;n? Presagios apocal&iacute;pticos se amplifican desde las usinas de una derecha que blande como una amenaza existencial que las mujeres ya no se sometan a la maternidad como un destino (Simone de Beauvoir dixit) y opten por proyectos de vida donde, a veces, no entra la crianza.
    </p><p class="article-text">
        La italiana Giorgia Meloni vaticina peri&oacute;dicamente que Italia est&aacute; destinada a desaparecer por haber arriado la divisa &ldquo;<em>mamma ama bambini</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En campa&ntilde;a electoral, el hoy vicepresidente norteamericano, JD Vance acus&oacute; a las dem&oacute;cratas de preferir criar gatos antes que ni&ntilde;os: &ldquo;<em>childless cat ladies&rdquo;</em>, las llamaron. Muchas mujeres, entre ella Kamala Harris y Taylor Swift, reivindicaron esa categor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A fines de mayo, el presidente Javier Milei sum&oacute; su voz al coro en una jornada de la C&aacute;mara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina: &ldquo;Ahora el miedo es que el mundo se quede sin gente. Lo hubieran pensado antes, nos hubi&eacute;ramos evitado bastantes asesinatos en el vientre de las madres&rdquo;. Y machac&oacute;, alberdiano: &ldquo;El rol de la poblaci&oacute;n es fundamental en el crecimiento econ&oacute;mico&rdquo;.  No es nuevo que las mujeres sean consideradas poco &uacute;tiles y, a la vez, <strong>responsables de los males de la humanidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El presidente y sus adl&aacute;teres acusaron del descenso de la tasa de fecundidad a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que en la &uacute;ltima d&eacute;cada pusieron en cuesti&oacute;n que la maternidad sea la funci&oacute;n social de las mujeres y fortalecieron su capacidad de elegir: <strong>la despenalizaci&oacute;n del aborto, la ESI, el plan ENIA, el acceso a la anticoncepci&oacute;n en el sistema p&uacute;blico, entre otras. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un diagn&oacute;stico inexacto: la natalidad viene disminuyendo desde un siglo antes de que una marea de mujeres ti&ntilde;era de verde las plazas pol&iacute;ticas y arrancara el derecho a decidir su maternidad. A medida que las mujeres se incorporaron al mercado de trabajo, avanzaron en la escolarizaci&oacute;n, a medida que bajaba la mortalidad infantil y sub&iacute;a la esperanza de vida, <strong>las familias se fueron achicando. </strong>
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo XX, cada argentina sentaba a su mesa en promedio 6 hijos. Hacia 1950, poco m&aacute;s de 3. En la primera d&eacute;cada del siglo XXI, apenitas m&aacute;s de 2. Y el a&ntilde;o pasado: 1,24. Un &iacute;ndice que en la Ciudad de Buenos Aires descendi&oacute; a 1,09.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el pa&iacute;s hubo marcados descensos de la tasa de fecundidad desde 1914 y despu&eacute;s estuvo estancada muchos a&ntilde;os; el tema es que <strong>a partir de 2014 desciende por debajo de lo que llamamos el nivel de reemplazo generacional, que es de 2,1 hijos por mujer</strong>&rdquo;, explica el dem&oacute;grafo Hern&aacute;n Manzelli, investigador del Conicet y del Centro de Estudios de Poblaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Treinta&ntilde;eras de un solo hijo</h2><p class="article-text">
        No solo nacen menos beb&eacute;s. Sus madres postergan el embarazo despu&eacute;s de soplar 31 velitas. O m&aacute;s. <strong>En la Ciudad de Buenos Aires, la edad media pas&oacute; de 29,3 a&ntilde;os en el 2006 a los 32,4 en el 2023.</strong> Ese a&ntilde;o, la mitad de los partos fueron de primerizas. Si esa es la edad de empezar a procrear es claro que nadie planifica tener muchos hijos. Ni las pobres ni las ricas: no hay diferencias significativas en las comunas del Norte o del Sur. 
    </p><p class="article-text">
        Tom&aacute;s naci&oacute; cuando Vicky Rusconi cruzaba los 30. Lejos de la foto Kodak, lo primero que le dio la maternidad fue miedo: &ldquo;La idea de estar a cargo de algo tan indefenso asusta un poco. Tambi&eacute;n me dio uno de los lazos m&aacute;s fuertes que se pueden tener con otro. Y un gran compa&ntilde;ero en muchas cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, &ldquo;la maternidad fue compleja, nunca hab&iacute;a tenido la idea de la familia ni el objetivo de ser madre. Tener a mi hijo, cuidar a un beb&eacute; en un contexto en el que la mayor carga recae sobre la mujer y donde desde lo laboral no se contempla un espacio que concilie la maternidad con los objetivos de desarrollo personal, implic&oacute; dejar de lado muchas cosas que quer&iacute;a y disfrutaba&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vicky y su hijo Tomás. Los desafíos personales, laborales y económicos de las tareas de cuidado la convencieron de no tener un segundo embarazo. Sin embargo asegura “El balance es siempre positivo, no importa lo que cueste”"
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                Vicky y su hijo Tomás. Los desafíos personales, laborales y económicos de las tareas de cuidado la convencieron de no tener un segundo embarazo. Sin embargo asegura “El balance es siempre positivo, no importa lo que cueste”                            </span>
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        Al miedo y al esfuerzo se sumaron ciertas particularidades que implicaban mucha dedicaci&oacute;n. &ldquo;Todo eso hizo que <strong>ni siquiera pensara en tener otro hijo</strong>. Disfrut&eacute; y disfruto la maternidad (m&aacute;s ahora en su adolescencia que de ni&ntilde;o), pero no es algo que desee repetir&rdquo;, explica esta mujer de expresi&oacute;n inteligente y severa, profesora de Literatura. &ldquo;El balance siempre es positivo: no importa lo que cueste. Alguien me pregunt&oacute; qu&eacute; har&iacute;a si pudiera volver atr&aacute;s cambiando mi presente; nada que implique no tener a Tom&aacute;s conmigo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No son malas noticias</h2><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de la fecundidad es vertical entre las adolescentes: en 2023 fue de 11,5, un 64% menor en relaci&oacute;n con el a&ntilde;o 2005.  
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las ni&ntilde;as de 10 a 12 a&ntilde;os, que no pueden dar su consentimiento, por lo que <strong>todo embarazo tiene su origen en un abuso sexual, la ca&iacute;da es mayor: un 72%. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Alejandra S&aacute;nchez Cabeza respira profundo antes de contestar. M&eacute;dica, sanitarista, mag&iacute;ster en Gesti&oacute;n y Pol&iacute;ticas de Salud, doctora en Ciencia Pol&iacute;tica, presidenta de la Asociaci&oacute;n Argentina de Salud P&uacute;blica y fundadora de Surcos, una ONG que trabaja con comunidades vulneradas, tiene la experiencia tatuada en el cuerpo: durante 25 a&ntilde;os recorri&oacute; m&aacute;s de 90 localidades, desde Jujuy hasta Ushuaia, desde Bernardo de Irigoyen en Misiones, hasta la cordillera. Primero con Surcos, despu&eacute;s con el Ministerio de Salud.
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                Alejandra Sánchez Cabeza es médica sanitarista. Celebra el descenso de la natalidad en adolescentes. “No es aconsejable que las adolescencias queden embarazadas”, asegura                            </span>
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        &ldquo;No es aconsejable que las adolescencias queden embarazadas. Son embarazos de riesgo, tienen tres veces m&aacute;s probabilidades de enfermar o morir, sobre todo entre los 10 y los 14 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n hay mucho m&aacute;s riesgos para el reci&eacute;n nacido&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as madres tienen muchas dificultades para continuar sus estudios y muchas menos probabilidades de insertarse en el mercado laboral. <strong>S&oacute;lo el 38% logra completar la escuela secundaria. La maternidad adolescente perpet&uacute;a el ciclo de la pobreza en las hijas de familias pobres.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Menos herramientas</h2><p class="article-text">
        La Educaci&oacute;n Sexual Integral (ESI) ha sido uno de los factores de este descenso. Tambi&eacute;n los programas de acceso a la anticoncepci&oacute;n y prevenci&oacute;n de enfermedades de transmisi&oacute;n sexual. Sin embargo, ambas herramientas han sido criticadas y est&aacute;n en riesgo en la nueva coyuntura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todav&iacute;a muchos ni&ntilde;os y muchas adolescencias acceden a conocimientos sobre la salud sexual a trav&eacute;s de la pornograf&iacute;a, la moda, la violencia. La ESI <strong>no solo no incentiva las relaciones sexuales precoces, como dicen sus detractores, sino que ofrece elementos para iniciar una sexualidad mucho m&aacute;s responsable y cuidada</strong>&rdquo;, argumenta S&aacute;nchez Cabeza.
    </p><p class="article-text">
        La ESI, adem&aacute;s, permiti&oacute; revelar situaciones de abuso, en general intrafamiliares, que no encontraban palabras para ser nombradas. &ldquo;<strong>Sacar la educaci&oacute;n sexual de las escuelas es dejar a las ni&ntilde;eces sin palabras.</strong> &iexcl;Y qu&eacute; palabras!&rdquo; -dice S&aacute;nchez Cabezas.
    </p><p class="article-text">
        Mail&eacute;n P&eacute;rez Tort, soci&oacute;loga diplomada en g&eacute;nero y salud, no duda de que la maternidad adolescente &ldquo;baj&oacute; tan fuertemente entre las adolescentes pauperizadas porque eran las que m&aacute;s se embarazaban. Y ese cambio se debe claramente a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de acceso y disponibilidad, al uso correcto de esos m&eacute;todos anticonceptivos y tambi&eacute;n, obviamente, al desarrollo tecnol&oacute;gico de la anticoncepci&oacute;n&rdquo;. 
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                    alt="Mailén Pérez Tort, socióloga diplomada en Género y Salud marca que el descenso de la natalidad en adolescentes pauperizadas es la consecuencia directa de las políticas de acceso a la anticoncepción. Hoy están en jaque"
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                Mailén Pérez Tort, socióloga diplomada en Género y Salud marca que el descenso de la natalidad en adolescentes pauperizadas es la consecuencia directa de las políticas de acceso a la anticoncepción. Hoy están en jaque                            </span>
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        <strong>Sin embargo, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que aliviaron a las jovencitas de una maternidad precoz est&aacute;n todas en jaque o ya no existen: </strong>la ESI, la distribuci&oacute;n desde 2014 de implantes subd&eacute;rmicos hormonales, que duran entre 3 y 5 a&ntilde;os; y, desde 2017 hasta que lo vaciaron en 2024, el plan ENIA, de prevenci&oacute;n del embarazo no intencional en la adolescencia. 
    </p><p class="article-text">
        Esas conquistas rompieron el esquema que dec&iacute;a que las pobres ten&iacute;an m&aacute;s hijos que las ricas. Entre las madres de menor nivel educativo, los embarazos se redujeron un 77% desde 2005. En los niveles superiores, el descenso fue de un 13% y un 7%. Las chicas de las barriadas, cuando pudieron escapar de los embarazos no deseados, supieron defender su escolarizaci&oacute;n y construir su autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo muy lindo con la autonom&iacute;a y los derechos consagrados y tal. Pero vivimos en un contexto muy empobrecido. La mayor&iacute;a de mis amigas que son madres tienen un hijo y no van a tener otro porque est&aacute;n muy cansadas y porque las condiciones econ&oacute;micas son muy limitantes para la autonom&iacute;a. <strong>&iquest;Qui&eacute;n va a tener 5 hijos que corretean en un jard&iacute;n imaginario si vive en un dos ambientes interno de Villa Crespo?</strong>, apunta P&eacute;rez Tort.
    </p><h2 class="article-text">Formas de familia</h2><p class="article-text">
        Lo que hasta hace menos de un siglo era un estigma -tener un hijo sola- hoy puede ser pensado como una de las formas de la felicidad. Camila Teitelbaum tiene una sonrisa amplia y 27 a&ntilde;os. Licenciada en Ciencia Pol&iacute;tica (UBA), trabaja en una consultora de opini&oacute;n p&uacute;blica. Est&aacute; segura de que quiere ser madre: &ldquo;Es una decisi&oacute;n que tom&eacute; hace mucho -dice-. De hecho, no me acuerdo que haya sido una decisi&oacute;n porque no me lo formul&eacute; como una pregunta. Desde que tengo memoria siempre pens&eacute; que iba a tener hijos. En el &uacute;ltimo tiempo, capaz m&aacute;s por la edad, me lo plante&eacute; como una pregunta m&aacute;s profunda. &iquest;Realmente esto es lo que quiero?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Y la respuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sigue siendo que s&iacute;.  Siempre me gustaron los chicos y me result&oacute; muy f&aacute;cil imaginarme en un rol de madre. No creo que haya influido en mi decisi&oacute;n la ESI pero s&iacute; influy&oacute; en aprender que <strong>no hay una sola manera de configurar la maternidad. </strong>Cuando era m&aacute;s chica pensaba un recorrido tradicional, pareja, hijos. La ESI me ayud&oacute; a pensar qu&eacute; es lo que me interesa de ser madre. Y a definir que no es estar en pareja o tener una crianza compartida. Que a m&iacute; lo que me interesa es ser madre y lo har&iacute;a sola. Porque me interesa m&aacute;s por una relaci&oacute;n m&iacute;a con mis futuros hijos y no necesariamente con otra persona.&ldquo;
    </p><h2 class="article-text">Decir que no</h2><p class="article-text">
        Entre los j&oacute;venes crece la decisi&oacute;n de no tener hijos. En los consultorios p&uacute;blicos y privados, son <strong>cada vez m&aacute;s los menores de 30 a&ntilde;os que piden anticoncepci&oacute;n quir&uacute;rgica, ligadura de trompas o vasectom&iacute;a. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Chiara Paiz tiene 24 a&ntilde;os, trabaja, estudia una primera tecnicatura en Pedagog&iacute;a y Educaci&oacute;n Social y no piensa que una mujer est&aacute; incompleta si no tuvo un beb&eacute; en brazos. &ldquo;En este momento mis proyectos principales est&aacute;n abocados a mi formaci&oacute;n acad&eacute;mica y profesional&rdquo;, dice, rotunda.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Chiara tiene 24 años. “Mi deseo de ser madre es bajo”, asegura. Busca primero estabilidad económica pero también afectiva. Dice que cuesta armar vínculos a largo plazo en este presente"
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                Chiara tiene 24 años. “Mi deseo de ser madre es bajo”, asegura. Busca primero estabilidad económica pero también afectiva. Dice que cuesta armar vínculos a largo plazo en este presente                            </span>
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        Tuvo una buena base de educaci&oacute;n sexual, tanto en la casa como en el colegio, y tal vez por eso no se siente en falta cuando aclara: &ldquo;Mi deseo de ser madre es bajo. Lo pienso como algo futuro, tal vez en 10 a&ntilde;os. Ahora no. No s&eacute;. Siento que es un trabajo enooorme, no solamente el hecho de tener un hijo o una hija sino tambi&eacute;n la situaci&oacute;n pareja, un compa&ntilde;ero. Yo y muchas mujeres de mi c&iacute;rculo cercano estamos en una b&uacute;squeda -con destino al fracaso- de v&iacute;nculos sexo-afectivos a largo plazo. Es muy dif&iacute;cil encontrarlo... por lo menos en los menores de 30&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;La maternidad est&aacute; ligada a un v&iacute;nculo de pareja estable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Siiii. Cuando pienso en la maternidad, m&aacute;s all&aacute; de verla como un trabajo, me cuesta pensar en un otro que acompa&ntilde;e la crianza. Hace unos a&ntilde;os transit&eacute; un embarazo con alguien que decidi&oacute; irse, y entonces lo interrump&iacute;. No quer&iacute;a repetir la historia de mi crianza con un padre que iba y ven&iacute;a, con una madre sola en todo momento, con mil trabajos y sin un colch&oacute;n econ&oacute;mico s&oacute;lido. As&iacute; que si bien no renuncio a la maternidad completamente, entiendo que algo se enterr&oacute;. Un poco el deseo y otro poco la confianza en que algo perdure. Aun as&iacute;, creo que cuando llegue a los puestos que quiero aplicar en el trabajo, cuando termine mi segunda carrera y tenga mi casa propia y algunos temas resueltos... Tal vez considere empezar a pensar en ser madre, tal vez adoptando.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas explicaciones de por qu&eacute; desciende la fecundidad pero algunas son irrefutables. &ldquo;Seg&uacute;n la teor&iacute;a de la segunda transici&oacute;n demogr&aacute;fica, el descenso de la mortalidad se acompa&ntilde;a por un descenso de la fecundidad. La gente ya no se muere tan joven, se casa m&aacute;s tarde, hay otras perspectivas sociales, y decide tener menos hijos. Las sociedades cambian, tienen otros valores, tienden m&aacute;s a la individualizaci&oacute;n. Prefieren prestarle m&aacute;s atenci&oacute;n tanto econ&oacute;mica como social a cada uno de los hijos, que se eduque. Y para eso necesitan tener menos hijos&rdquo;, explica Hern&aacute;n Manzelli. 
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                    alt="Hernán Manzelli, investigador del Conicet y del Centro de Estudios de Población. Asegura que la baja en la natalidad está ligada a cambios sociales. Por ejemplo, poder garantizar ciertas condiciones a cada hijo, lo que implica tener menos"
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                Hernán Manzelli, investigador del Conicet y del Centro de Estudios de Población. Asegura que la baja en la natalidad está ligada a cambios sociales. Por ejemplo, poder garantizar ciertas condiciones a cada hijo, lo que implica tener menos                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El deseo de ellos</h2><p class="article-text">
        A medida que la maternidad deja de ser la meta vital para las mujeres, parece afianzarse el deseo de paternidad en los hombres. Una encuesta de la consultora Sentimientos P&uacute;blicos muestra esa brecha: los hombres se identificaron con la respuesta &ldquo;tener hijos es un hecho que mejor&oacute; mi vida&rdquo;, mientras que el 30% de las consultadas &ldquo;relativiz&oacute; el disfrute y destac&oacute; los claroscuros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Chiara coincide en que m&aacute;s varones que mujeres quieren tener hijos pero opina que &ldquo;ese chip mucho no cambia, se romantiza&rdquo; <strong>sin que haya real conciencia de la paternidad. </strong>&ldquo;Por suerte, mis amigos hombres y heterosexuales son copados y siempre les proponemos que se replanteen el concepto de paternidad que tienen por formaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La provincia de Buenos Aires tiene un programa, &ldquo;Anticoncepci&oacute;n masculina: vasectom&iacute;a sin bistur&iacute;&rdquo;, disponible en siete hospitales bonaerenses. Es un procedimiento sencillo, de r&aacute;pida recuperaci&oacute;n, con anestesia local.  La novedad es que muchos j&oacute;venes aceptan integrarse a las pol&iacute;ticas de salud sexual y reproductiva,  antes solo aplicadas sobre los cuerpos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En un webinario reciente, la directora de Equidad de G&eacute;nero provincial, Carlota Ram&iacute;rez, coment&oacute; que los que requieren la vasectom&iacute;a buscan autonom&iacute;a en las decisiones vinculadas a la reproducci&oacute;n y &ldquo;tambi&eacute;n poner el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una experiencia piloto en La Matanza se presentaron 3.000 hombres en una semana. Algunos no quer&iacute;an tener hijos y los que ten&iacute;an un par no quer&iacute;an tener m&aacute;s. Muchas veces, porque no los pueden mantener. 
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, tener un hijo es casi encargar un certificado de pobreza. La canasta de crianza del INDEC, marzo 2025, informa que <strong>el costo de criar un chico se multiplic&oacute; m&aacute;s de 20 veces en cinco a&ntilde;os.</strong> En todas las franjas etarias se necesitan m&aacute;s de 400.000 pesos mensuales por chico. 
    </p><h2 class="article-text">Otra historia</h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que la tasa de fecundidad genera p&aacute;nico. Alrededor de 1970, la alarma fue en sentido contrario. &iexcl;El planeta no puede albergarnos a todos! &iexcl;No habr&aacute; alimentos suficientes!  &ldquo;El crecimiento demogr&aacute;fico causa la pobreza y la pobreza causa el comunismo&rdquo;, se espantaban. Para evitarlo, la India someti&oacute; a millones de ciudadanos a la esterilizaci&oacute;n obligatoria; China impuso la pol&iacute;tica del hijo &uacute;nico; Fujimori someti&oacute; a unas 200.000 campesinas peruanas a esterilizaciones forzosas. Y sigue la lista.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la guerra demogr&aacute;fica apunta a &ldquo;la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;. M&aacute;s claro: a la capacidad de decidir de las mujeres, convirtiendo su cuerpo en campo de operaciones de la planificaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        Nadie niega que el envejecimiento poblacional y la disminuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n joven tiene consecuencias. Pero quienes la describen como una cat&aacute;strofe civilizatoria suelen esconder un razonamiento racista, que pretende generar miedo. Como la teor&iacute;a del gran reemplazo seg&uacute;n la cual la poblaci&oacute;n blanca y cristiana ser&iacute;a sustituida por isl&aacute;micos o africanos.
    </p><p class="article-text">
        La derecha supremacista que se alarma porque &ldquo;sus&rdquo; mujeres tienen menos hijos prefieren su pa&iacute;s despoblado antes que convivir con inmigrantes: los mandan a campos de concentraci&oacute;n o -cruzando el Atl&aacute;ntico- miran imp&aacute;vidos cuando las pateras se hunden en el Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitarlo, muchos proponen regresar a las mujeres al hogar y conminarlas a parir. Un programa que no solo avasalla  el  deseo de las potenciales gestantes:  ni siquiera est&aacute; en debate c&oacute;mo se les garantizar&iacute;a ni a ellas ni a sus hijos e hijas el m&aacute;s m&iacute;nimo bienestar econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        <em>OV / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Viglieca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/parir-no-parir-baja-natalidad-habla-libertad_132_12415149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jun 2025 03:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parir o no parir: la baja de la natalidad también habla de libertad]]></media:title>
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