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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Marajosky]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/laura-marajosky/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Marajosky]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A fuego lento: la crisis que precariza y expone a las mujeres en la gastronomía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/fuego-lento-crisis-precariza-expone-mujeres-gastronomia_132_12558071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1da1df7e-6ec7-43c6-82cc-540450cd6a13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A fuego lento: la crisis que precariza y expone a las mujeres en la gastronomía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis económica que golpea al sector tiene condimentos particulares para mujeres y disidencias. Precarización, violencia de género y desigualdades estructurales que agravan las condiciones de un rubro tradicionalmente masculinizado donde muchas se encuentran ante la alternativa de abandonar o soportar. </p></div><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a est&aacute; viviendo un momento realmente cr&iacute;tico debido a factores socioecon&oacute;micos. En un marco recesivo y de contracci&oacute;n del consumo (baj&oacute; al menos un 20% desde marzo), lo primero que se recorta es salir a comer afuera, y los locales, desde los que ostentan estrellas Michel&iacute;n a las fondas y bodegones, lo est&aacute;n sintiendo. 
    </p><p class="article-text">
        Otro fen&oacute;meno que sucede a la par de la crisis en todo el pa&iacute;s, pero que es menos aparente &ndash;o est&aacute; directamente invisibilizado&ndash; es <strong>la violencia machista cotidiana en espacios laborales relacionados con la cocina y barra</strong>, que sumada a la informalidad caracter&iacute;stica del sector, da como resultado que <strong>el &aacute;mbito se haya vuelto especialmente corrosivo para mujeres y disidencias LGBTQI+. </strong>Es decir, si bien la situaci&oacute;n general afecta a todos, <strong>el impacto se recrudece sobre las mujeres a causa de desigualdades estructurales, </strong>y adem&aacute;s, pr&aacute;cticas violentas y discriminatorias que est&aacute;n empujando a muchas de ellas a considerar dejar el rubro -o el trabajo nocturno-, cambiar de actividad o diversificar su empleo
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;El que no est&aacute; en el rubro no tiene idea de lo que hay detr&aacute;s de un plato. Sueldos, materia prima, alquiler, vajilla. Soy gastron&oacute;mica hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, trabajando en Argentina hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y jam&aacute;s v&iacute; una situaci&oacute;n tan angustiante&rdquo;, comenta una due&ntilde;a de un local en CABA. Si pensamos que al consumidor de a pie le cuesta imaginarse toda la cadena de trabajo y valor que hay detr&aacute;s de un plato de comida o de una taza de caf&eacute;, <strong>&iquest;qu&eacute; tanto sabemos quienes van a restaurantes de las violencias que viven las mujeres y disidencias LGBTQI+ que trabajan en la gastronom&iacute;a? </strong>&iquest;Por qu&eacute; se habla de un &aacute;mbito que se ha vuelto cada vez m&aacute;s &ldquo;expulsivo&rdquo; para todas ellas? <strong>Y, &iquest;cu&aacute;l es el v&iacute;nculo entre informalidad, violencias de g&eacute;nero y salud mental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque hoy en d&iacute;a veamos m&aacute;s referentes femeninas en la TV o en las tapas de las revistas, y aunque en efecto se hayan incorporado a la hospitalidad m&aacute;s mujeres que hace una d&eacute;cada, esto no quita que <strong>al 2025 la gastronom&iacute;a contin&uacute;a siendo un espacio masculinizado en donde se siguen presentando numerosas dificultades y limitaciones para las mujeres y minor&iacute;as, solo a cuenta de su condici&oacute;n. </strong>
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                    alt="Entre ollas, platos y turnos extensos, las mujeres lidian con jornadas intensas y un entorno laboral hostil"
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                Entre ollas, platos y turnos extensos, las mujeres lidian con jornadas intensas y un entorno laboral hostil                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La precariedad, un precursor de las violencias</h2><p class="article-text">
        Los cierres y el poco movimiento traen un mal sabor en la boca de las personas que integran este sector, ya que recuerda lo sucedido en la pandemia. Los especialistas vaticinan un panorama a&uacute;n m&aacute;s desalentador, en un pa&iacute;s que ya es caro en d&oacute;lares para los turistas y con crecientes costos dinamitando al rubro desde adentro, se estiman que van a cerrar el 30% de los restaurantes en Buenos Aires -la mayor&iacute;a pymes.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a es uno de los sectores que m&aacute;s dinamizan la econom&iacute;a en parte por constituirse como primer empleo para muchas personas, aporta al PBI por estar relacionado tambi&eacute;n con sectores clave como<strong> la agricultura, el turismo y la hoteler&iacute;a, pero tambi&eacute;n con el patrimonio cultural</strong>. Sin embargo <a href="https://www.instagram.com/p/C__V0b-vQmH/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es un &aacute;mbito profundamente precarizado:</a><strong> trabajadoras informales</strong> <strong>con empleos no registrados, sin cobertura m&eacute;dica o protecci&oacute;n en casos de accidentes</strong> (algo corriente en la actividad)<strong>, falta de aportes jubilatorios, licencias de por maternidad y un sistema de propinas que genera pol&eacute;mica desde siempre por usarse para compensar los sueldos magros</strong>. Entre el 30% y 50% del sueldo de un gastron&oacute;mico, dependiendo del puesto y el local, proviene de este aporte voluntario, que ni siquiera es legal o tributa.
    </p><p class="article-text">
        L<strong>a informalidad opera como caldo de cultivo para las violencias</strong>: &ldquo;La informalidad y la precarizaci&oacute;n laboral terminan siendo factores que afectan a&uacute;n m&aacute;s a mujeres y diversidades y dej&aacute;ndolas en un mayor grado de vulnerabilidad frente a situaciones de violencia laboral (incorporada dentro de la ley de protecci&oacute;n integral 26485). Es decir, la informalidad laboral las expone, complejizando sus situaciones y hasta generando una doble vulneraci&oacute;n&rdquo;, explica <strong>Melisa Garc&iacute;a, </strong>abogada feminista y directora de <strong>ABOFEM</strong> con experiencia en el rubro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamentablemente se trata a la mujer como tonta ante desaf&iacute;os empresariales. Al momento de negociar condiciones laborales se subestima la capacidad, se pide todo el tiempo que demostremos ser merecedoras de un trabajo que ya estamos capacitadas para realizar. Harta de la precarizaci&oacute;n laboral solo por ser mujer&rdquo;<strong>, dispara una gastron&oacute;mica de 34 a&ntilde;os desde C&oacute;rdoba, </strong>donde<strong> </strong>gerencia uno de los restaurantes m&aacute;s conocidos de su ciudad)<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del informe regional, <a href="https://www.instagram.com/p/CoC4sgnuGYA/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>El lado B de la Gastronom&iacute;a: sexismo y precarizaci&oacute;n en el sector gastron&oacute;mico (2023)</strong></a><strong>,</strong> realizado por el <strong>Observatorio de G&eacute;nero y Salud en Gastronom&iacute;a</strong> de la ONG <a href="https://mapadebarmaids.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapa de Barmaids &amp; Afines</a>, <strong>casi el 60% de las participantes afirm&oacute; que alguna vez se sinti&oacute; inc&oacute;moda o que se la trat&oacute; de manera indebida en una entrevista de trabajo. </strong>Muchas de las situaciones relatadas giran en torno al especial &eacute;nfasis en la presencia f&iacute;sica, &ldquo;el ser linda&rdquo;, &ldquo;el tener buen peso&rdquo; m&aacute;s que en el nivel de estudios o aptitudes o, incluso, la atenci&oacute;n y mirada puesta, durante la misma entrevista, en partes espec&iacute;ficas del cuerpo femenino. 
    </p><p class="article-text">
        El  estudio se realiz&oacute; en Argentina, Chile y M&eacute;xico durante 2023. Las respuestas <strong>revelan una transversalidad escalofriante, ya que m&aacute;s all&aacute; de toda diferencia geogr&aacute;fica o cultural, las problem&aacute;ticas son las mismas en todos lados</strong>: propietarios varones haciendo comentarios sobre el cuerpo, invitaciones a salir y hasta abusos f&iacute;sicos. &ldquo;Fui acosada por un encargado y termin&eacute; renunciando yo porque el due&ntilde;o no quer&iacute;a echarlo para no pagar la antig&uuml;edad. En otro trabajo fui acosada verbalmente de manera constante por todo el equipo de cocina conformado por varones incluido el jefe de &aacute;rea&rdquo;, <strong>relata una trabajadora de cocina de 23 a&ntilde;os que vive en Buenos Aires. </strong>
    </p><h2 class="article-text">La experiencia femenina en la gastronom&iacute;a y su lado B</h2><p class="article-text">
        Una cifra preocupante es la referida a los abusos f&iacute;sicos en el lugar de trabajo:  <strong>un 33% de la muestra afirm&oacute; haberlos sufrido,</strong> <strong>esto es 3 de cada 10 mujeres. La mayor&iacute;a (56%) lo padeci&oacute; de parte de un superior o jefe, lo que implica una mayor asimetr&iacute;a de poder. </strong>Si bien estas cifras pueden considerarse una aproximaci&oacute;n, ya que no todas se animan a declarar haber sufrido un abuso o sienten verg&uuml;enza o temor a admitir este tipo de agresiones, resulta un n&uacute;mero significativo. Si se miran otros estudios m&aacute;s generales sobre acoso o delitos de abuso sexual se sabe que los resultados tienda a  sub-representar las problem&aacute;ticas. Adem&aacute;s, muchas de las v&iacute;ctimas se encuentran en procesos legales y no quieren o pueden hablar.<strong> En este sentido, del total de las v&iacute;ctimas seg&uacute;n el informe s&oacute;lo un 3% afirma tener alguna denuncia o causa legal abierta. </strong>
    </p><p class="article-text">
        No sorprende que sea una minor&iacute;a la que denuncia, ya que siendo un nicho laboral tan particular -&ldquo;donde todos se conocen con todos&rdquo;-, muchas temen que una denuncia formal afecte sus referencias profesionales a futuro. Seg&uacute;n el estudio, ser tildadas de &ldquo;conflictivas&rdquo; es uno de los grandes temores. Otras simplemente no pueden arriesgarse a perder su empleo. <strong>La culpa, la verg&uuml;enza o el miedo son las emociones m&aacute;s citadas. </strong>Como a veces es m&aacute;s f&aacute;cil verlo o reconocerlo en otras personas, tampoco sorprende que de acuerdo al informe <strong>el 85% de los participantes diga conocer a otras mujeres o disidencias que estuvieron en situaciones de abuso f&iacute;sico o psicol&oacute;gico en su trabajo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Mi jefe me hablaba siempre fuera del horario laboral y en mis d&iacute;as de franco para que resuelva situaciones que pod&iacute;a resolver &eacute;l. Muchas veces si yo establec&iacute;a un l&iacute;mite me empezaba a hablar del merecimiento y utilizaba la manipulaci&oacute;n para lograr lo que quer&iacute;a. Eso me afect&oacute; en mi salud mental&rdquo;, <strong>admite una chica de 27 a&ntilde;os, camarera, de Buenos Aires. En este panorama vemos a mujeres y disidencias sexogen&eacute;ricas </strong>-que en muchos casos son muy j&oacute;venes-<strong> expuestas a enfrentar la violencia laboral, psicol&oacute;gica o f&iacute;sica en una relaci&oacute;n doblemente asim&eacute;trica</strong>, por ser varones y por tener cargos de poder que les dificulta reclamar o denunciar (incluso en los casos en los que la v&iacute;ctima eligi&oacute; hacerlo).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La barra, otro de los espacios de la gastronomía donde persisten la informalidad y la violencia laboral                            </span>
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        <a href="https://www.instagram.com/p/DJaVfmpueeo/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La salud mental es un punto &aacute;lgido en un sector</a> dedicado al servicio donde el contacto con la gente es diario, y donde muchas suelen tener que soportar o enfrentar malos tratos no solo de sus empleadores o compa&ntilde;eros, <strong>tambi&eacute;n del cliente,del que adem&aacute;s tambi&eacute;n depende su sueldo por las propinas. </strong>El abuso psicol&oacute;gico tambi&eacute;n es citado como un problema dentro del ambiente laboral y tema recurrente en denuncias. Seg&uacute;n el reporte de la ONG Burnt Chef (2022) <strong>el 84% de los gastron&oacute;micos y gastron&oacute;micas experimentan problemas de salud mental durante su carrera. </strong>&ldquo;Escuch&eacute; muchas veces mujeres y hombres decir &iquest;Viste la chica de la recepci&oacute;n? No est&aacute; buena, deber&iacute;an poner a una m&aacute;s linda&rsquo;. Es decir que el p&uacute;blico o cliente tambi&eacute;n tiene la misma mentalidad&rdquo;, sigue una barmaid que trabaja en un conocido bar de CABA.
    </p><h2 class="article-text">Maternar y trabajar en gastronom&iacute;a: &iquest;misi&oacute;n imposible?</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cuentan las trabajadoras del sector, un punto recurrente que suele surgir en las entrevistas de trabajo, indistinto del tipo de actividad que se realice (sea un puesto de cocina un restaurante, o una barmaid con trabajo a contraturno), <strong>son las preguntas en torno al estado civil o la planificaci&oacute;n familiar. Cuesta imaginarse que aparezcan en entrevistas a los varones. &ldquo;</strong>Cuando dec&iacute;s que ten&eacute;s hijos y est&aacute;s soltera medio que no les gusta mucho. En otra entrevista me dijeron que no considerara la oferta de empleo si yo ten&iacute;a o pensaba tener hijos&rdquo;, reclama <strong>una cocinera de 35 a&ntilde;os que trabaja en cocina en Buenos Aires.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el v&iacute;nculo entre maternidad, sexismo y hospitalidad?, &iquest;c&oacute;mo se articulan la maternidad, los cuidados del hogar y la vida profesional?</strong>, y <a href="https://www.instagram.com/p/DGJZRmAJrIU/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&iquest;cu&aacute;n dif&iacute;cil es maternar y ser una profesional de la gastronom&iacute;a?</strong></a> Lo que la evidencia testimonial y algunos n&uacute;meros nos dicen es que el ambiente de la hospitalidad est&aacute; poco preparado para alojar ambiciones profesionales y un buen equilibrio entre vida personal y trabajo, al fin y al cabo, como sucede en la mayor&iacute;a de los &aacute;mbitos laborales hoy. Esto se debe entre otras cosas a que el momento en que la mayor&iacute;a de las mujeres puede despegar profesionalmente -gracias a que llevan a&ntilde;os form&aacute;ndose o construyendo una carrera-, en los tard&iacute;os 20s o 30s, es cuando muchas eligen ser mam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y es por esto tambi&eacute;n que mientras la jefaturas de los locales suelen estar en manos de los varones (cifras informales hablan de un 90% de chefs ejecutivos hombres y solo un 10% de mujeres), tambi&eacute;n existe todo un circuito de desarrollo profesional (incluyendo viajes, concursos, eventos, etc) y de validaci&oacute;n del que las gastron&oacute;micas que eligen maternar se terminan quedando afuera por el cuidado de sus hijos y la carga dom&eacute;stica. Por eso tambi&eacute;n muchas de las figuras p&uacute;blicas que trascienden y que logran maternar y tener una carrera o negocio, suelen ser mujeres que est&aacute;n al mando de sus propios locales o proyectos y de nivel adquisitivo de alto a medio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Faltan pol&iacute;ticas que acompa&ntilde;en la maternidad en todos los aspectos. Por suerte no fue mi caso, pero s&eacute; que hay licencias muy cortas y escasa. Faltan lactarios, jornadas laborales reducidas en los primeros meses de vida de tu beb&eacute;, etc. Hay una frase muy habitual que dice: se pretende que trabajemos como si no matern&aacute;ramos y que maternemos como si no trabaj&aacute;ramos&rdquo;, cuenta <strong>Sol Cravello, jefa de Conocimiento Cervecero de Patagonia, sommelier de cerveza y jueza internacional, a sus 41 a&ntilde;os.</strong>
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                Trabajadoras de la gastronomía enfrentan condiciones precarias y desigualdades de género en un sector aún masculinizado                            </span>
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        Un<a href="https://bodegasdeargentina.org/perspectiva-de-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estudio local realizado por Wines of Argentina </a>antes y despu&eacute;s de la pandemia tiene algunas cosas interesantes para aportar al respecto. Si bien el 60% del &aacute;rea de enolog&iacute;a est&aacute; dominada por mujeres, para sorpresa de nadie el sector sigue presentando a&uacute;n una marcada brecha de g&eacute;nero<strong>, ya que de cada 10 personas que trabajan en vitivinicultura, 3 son mujeres y 7 son varones.</strong> Ahora bien, aunque la enolog&iacute;a todav&iacute;a era predominantemente masculina, los resultados post-pandemia arrojaron una gran diferencia. La hip&oacute;tesis del informe es que cuando muchas bodegas <strong>implementaron el trabajo h&iacute;brido o flexible, esto posibilit&oacute; que m&aacute;s mujeres (madres y con familia) se incorporaran al mercado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dos cosas que tuve que sacrificar en mi carrera como madre fueron los viajes de trabajo espont&aacute;neos y los eventos nocturnos. Las compa&ntilde;&iacute;as creen que es mejor contratar hombres ya que ellos no gestan ni son encargados de las tareas de cuidado&rdquo;, asegura <strong>Mar&iacute;a Laura Mu&ntilde;iz, sommelier y due&ntilde;a de una importadora de vinos y spirits, 40.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto pasa en toda la gastronom&iacute;a,<strong> a misma cantidad de mujeres en centros de estudio culinario, del vino, carreras de cocteler&iacute;a, etc, e inclusive mayor&iacute;a de egresadas mujeres en algunos casos como la enolog&iacute;a, menos mujeres trabajando en puestos jer&aacute;rquicos, </strong>ganando lo que corresponde; y luego, la penalizaci&oacute;n por la maternidad que dificulta conseguir y/o sostener trabajos, cuando las pr&aacute;cticas machistas no son las que las corren.
    </p><h2 class="article-text">El consumo tambi&eacute;n es pol&iacute;tico</h2><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as quienes consumen alimentos -o servicios relacionados a la alimentaci&oacute;n- toman decisiones cada vez m&aacute;s informadas sobre lo que eligen comprar. Discutimos mucho m&aacute;s hoy sobre los procesos detr&aacute;s de los alimentos, leemos y analizamos etiquetas pensando qu&eacute; nos llevamos a la boca; tambi&eacute;n como consumidores sopesamos variables como las de comercio justo o la trazabilidad ambiental de lo que metemos en el changuito, por eso la moda de consumir localmente o conseguir alimentos que no tengan impacto en h&aacute;bitats naturales, comprarle a peque&ntilde;os productores, etc. Pero, <strong>&iquest;pensamos alguna vez en el impacto humano detr&aacute;s de la labor gastron&oacute;mica? &iquest;En c&oacute;mo tratan en ciertos locales al personal?&iquest;Cu&aacute;n diversos son o c&oacute;mo son las condiciones de trabajo o de salud?</strong> Probablemente no todav&iacute;a, no demasiado. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, quiz&aacute;s en un futuro no tan lejano podamos como consumidores cada vez m&aacute;s empoderados que somos, empezar a contemplar estas cuestiones en la ecuaci&oacute;n cotidiana de <strong>nuestras elecciones de alimentaci&oacute;n</strong> -o la hora de decidir a d&oacute;nde ir a comer o beber-, que<strong> son tambi&eacute;n, despu&eacute;s de todo, consumos pol&iacute;ticos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>LM / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajosky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/fuego-lento-crisis-precariza-expone-mujeres-gastronomia_132_12558071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Aug 2025 03:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A fuego lento: la crisis que precariza y expone a las mujeres en la gastronomía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Punto de encuentro,Mujeres,Gastronomía]]></media:keywords>
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