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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Solange Levinton]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/solange-levinton/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Solange Levinton]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Coger a pelo y otros riesgos: cómo cambió la cultura de la protección sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/coger-pelo-riesgos-cambio-cultura-proteccion-sexual_132_12705233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/409e6695-e778-4a3a-9e8e-21c141cefd99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coger a pelo y otros riesgos: cómo cambió la cultura de la protección sexual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin campañas públicas y con el miedo al VIH en declive, el preservativo parece perder terreno: apenas el 14 por ciento de las personas declara usarlo siempre. Una nueva “costumbre” que afecta a todas las generaciones y que ha aumentado los casos de enfermedades de transmisión sexual. </p></div><p class="article-text">
        En los &lsquo;90, el preservativo irrumpi&oacute; en la televisi&oacute;n abierta en horario central. Primero aparec&iacute;a borroso, hasta que la c&aacute;mara hac&iacute;a foco y remataba: &ldquo;El tiempo est&aacute; mal&iacute;simo, abrigate&rdquo;. Aquella campa&ntilde;a, creada por Fundaci&oacute;n Hu&eacute;sped junto al Consejo Publicitario Argentino, se convirti&oacute; en un hito que dej&oacute; frases memorables como &ldquo;si sal&iacute;s de pesca, llev&aacute; salvavidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no era una novedad como m&eacute;todo de doble protecci&oacute;n, el preservativo hab&iacute;a cedido protagonismo frente al avance de las pastillas anticonceptivas como principal estrategia para evitar embarazos. Sin embargo, su presencia en la escena p&uacute;blica se reactiv&oacute; en los &lsquo;80 con la irrupci&oacute;n del VIH hasta que result&oacute; imprescindible instalarlo en el prime time. Para una generaci&oacute;n que hab&iacute;a perdido amigos, parejas y personas cercanas, el virus era sin&oacute;nimo de una sentencia de muerte y, con el tiempo, <strong>el forro fue recuperando terreno hasta convertirse en la &uacute;nica barrera capaz de funcionar como anticonceptivo y proteger de infecciones de transmisi&oacute;n sexual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuatro d&eacute;cadas m&aacute;s tarde parece estar perdiendo espacio, no solo en la intimidad, sino tambi&eacute;n en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Pese a que m&aacute;s del 98% de las infecciones se producen por practicar sexo sin protecci&oacute;n, seg&uacute;n cifras de AIDS Healthcare Foundation (AHF) Argentina, <strong>apenas el 14% de las personas en el pa&iacute;s incluye el preservativo en todas sus relaciones, el 65% lo hace solo algunas veces y el 20,5% directamente nunca.</strong> La pregunta es inevitable: &iquest;por qu&eacute; se dej&oacute; de usar con tanta regularidad?
    </p><h2 class="article-text">Una &ldquo;moda&rdquo; peligrosa</h2><p class="article-text">
        La idea de &ldquo;coger a pelo&rdquo; o &ldquo;a peluche&rdquo;, es decir, sin protecci&oacute;n, empez&oacute; a circular entre los&nbsp;j&oacute;venes a trav&eacute;s de redes sociales y memes. &iquest;Se transform&oacute; en moda o simplemente dej&oacute; de verse como imprescindible? La pregunta no es ret&oacute;rica: revela un cambio profundo en c&oacute;mo las nuevas generaciones perciben el riesgo, c&oacute;mo interpretan la informaci&oacute;n y c&oacute;mo toman decisiones en su intimidad.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da en el uso del preservativo no se explica por una &uacute;nica causa ni por una franja etaria en particular. <strong>Responde a un entramado m&aacute;s amplio: cambios culturales, avances m&eacute;dicos que redujeron la percepci&oacute;n del riesgo, la aparici&oacute;n de nuevos m&eacute;todos anticonceptivos y la falta de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sostenidas de prevenci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        J&oacute;venes y adultos atraviesan este escenario de manera distinta, pero la tendencia es la misma: el forro ya no ocupa el lugar central que tuvo como s&iacute;mbolo de cuidado y responsabilidad sexual.
    </p><p class="article-text">
        Entre los menores de 30, predominan respuestas ligadas a la &ldquo;confianza&rdquo; en parejas ocasionales, como si la cercan&iacute;a digital o las apps bastaran para reducir riesgos. Tambi&eacute;n mencionan que &ldquo;corta el clima&rdquo; o que &ldquo;ya nadie lo usa siempre&rdquo;. En los adultos, pesa el factor econ&oacute;mico &mdash;cada vez son m&aacute;s caros y menos accesibles en los centros de salud&mdash;, aunque la explicaci&oacute;n m&aacute;s repetida es la<strong> falta de costumbre</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los mayores de 60, el preservativo directamente nunca fue parte de sus experiencias &iacute;ntimas. Con la llegada de f&aacute;rmacos como el Viagra, muchos retomaron su vida sexual, pero sin h&aacute;bitos de protecci&oacute;n. Persiste, adem&aacute;s, la idea de que puede afectar la erecci&oacute;n o disminuir la sensibilidad, y la creencia err&oacute;nea de que mantener relaciones con mujeres mayores no implica riesgos:<strong> descartada la posibilidad de embarazo, consideran que las infecciones son un problema exclusivo de los j&oacute;venes a&uacute;n cuando la exposici&oacute;n es real.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; se perdi&oacute; al perder el miedo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Conforme se fue transformando la historia natural del VIH, con los antivirales que permiten que las personas que viven con el virus tengan buena calidad de vida, las nuevas generaciones le fueron perdiendo el miedo; al mismo tiempo, surgieron m&eacute;todos anticonceptivos m&aacute;s modernos como los implantes subd&eacute;rmicos, el DIU o el SIU&rdquo;, explic&oacute; a <em>Punto de Encuentro</em> Leandro Cahn, director ejecutivo de Fundaci&oacute;n Hu&eacute;sped.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Al respecto, Miguel Pedrola, director cient&iacute;fico para Latinoam&eacute;rica y el Caribe de AHF, destac&oacute; que &ldquo;uno de los grandes problemas que tenemos es que solemos hablar del preservativo solo en relaci&oacute;n al VIH, y no de las infecciones de transmisi&oacute;n sexual en general. Entonces, <strong>cuando el VIH deja de ser percibido como una amenaza, tambi&eacute;n desaparece el preservativo de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias ya se ven en las estad&iacute;sticas: seg&uacute;n AHF, el 15% de los nuevos diagn&oacute;sticos de VIH tambi&eacute;n fueron positivos para s&iacute;filis. El porcentaje asciende al 40% si se suman tanto los nuevos diagn&oacute;sticos de s&iacute;filis como los que ten&iacute;an antecedentes de infecci&oacute;n previa. Desde Fundaci&oacute;n Hu&eacute;sped se registraron 69 casos de hepatitis B en 2024, mientras que el promedio anual de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os hab&iacute;a sido de 31.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esos datos &mdash;se&ntilde;al&oacute; Pedrola&mdash; muestran que no estamos haciendo bien la prevenci&oacute;n y que necesitamos<em> aggiornar </em>el discurso. Hoy ya no alcanza con decir &lsquo;us&aacute; preservativo para no agarrarte VIH y no quedar embarazada&rsquo;; <strong>hay que instalar que, para evitar el contagio de otras infecciones de transmisi&oacute;n sexual, el preservativo sigue siendo clave</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;adi&oacute; que incluso desde una l&oacute;gica pragm&aacute;tica &mdash;&ldquo;si lo quieren ver desde un punto de vista capitalista&rdquo;&mdash; <strong>fomentar su uso representa un ahorro, porque cada persona infectada termina siendo m&aacute;s costosa para el sistema de salud.</strong> &ldquo;Sin embargo &mdash;destac&oacute;&mdash; los presupuestos destinados a prevenci&oacute;n se achican a&ntilde;o tras a&ntilde;o y ese mensaje pierde presencia&rdquo;.
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                </figure><h2 class="article-text">Menos preservativos, m&aacute;s casos</h2><p class="article-text">
        Para muchos j&oacute;venes, las charlas sobre preservativos quedan reducidas a conversaciones entre amigos, sin demasiada informaci&oacute;n confiable de respaldo. A esa falta se le suma un obst&aacute;culo institucional: primero fue el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que puso en &ldquo;revisi&oacute;n&rdquo; y bloque&oacute; el acceso a todos los contenidos de Educaci&oacute;n Sexual Integral en su portal web. La Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n nacional sigui&oacute; el mismo camino y retir&oacute; del portal Educ.ar varios recursos audiovisuales con el argumento de hacer &ldquo;un estudio neutral&rdquo; y evitar supuestos casos de &ldquo;adoctrinamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con menos materiales disponibles, cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil acceder a informaci&oacute;n clara y actualizada sobre sexualidad, m&eacute;todos de protecci&oacute;n y cuidado personal. Esa carencia no es menor: ampl&iacute;a las brechas de conocimiento y tiene un impacto directo en la ca&iacute;da del uso del preservativo.
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                    alt="Avances médicos, cambios culturales y falta de campañas de prevención: un combo peligroso detrás de la caída del uso del preservativo. No es solo una problemática entre jóvenes"
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                Avances médicos, cambios culturales y falta de campañas de prevención: un combo peligroso detrás de la caída del uso del preservativo. No es solo una problemática entre jóvenes                            </span>
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        Y aunque el Estado deber&iacute;a garantizar el acceso gratuito, desde Fundaci&oacute;n Hu&eacute;sped denunciaron que en 2025 se compraron 34 millones menos de preservativos que en 2023. <strong>Adem&aacute;s, en 2024 hubo 6.400 nuevos diagn&oacute;sticos de VIH, 1.400 m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior.</strong>&nbsp;El 45% de estos casos se detectaron tarde, cuando la persona ya ten&iacute;a su sistema inmune debilitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La baja en el uso es una problem&aacute;tica a nivel global, no solo de Argentina. </strong>Seg&uacute;n un informe reciente de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), entre adolescentes cay&oacute; entre 2014 y 2022: entre los varones, del 70% al 61%, y entre las mujeres, del 63% al 57%. La pregunta se repite: &iquest;c&oacute;mo es posible que un m&eacute;todo tan seguro y probado pierda relevancia? &iquest;C&oacute;mo se combina la desinformaci&oacute;n y la presi&oacute;n social para que esto suceda?
    </p><p class="article-text">
        El universo digital tambi&eacute;n juega su parte en c&oacute;mo se arman hoy los relatos sobre sexualidad y protecci&oacute;n. Silvina Valente, presidenta de la Sociedad Argentina de Sexolog&iacute;a Humana y directora de Consexuar, una academia para profesionales que tambi&eacute;n brinda terapia para pacientes, se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;Las redes sociales son ambivalentes: algunas ofrecen educaci&oacute;n sexual de muy buena calidad, pero muchas otras difunden informaci&oacute;n dudosa o sin evidencia cient&iacute;fica. Hay influencers que hablan de sexualidad y cuidado sin ser profesionales ni operadores pares, y los j&oacute;venes terminan recibiendo mensajes contradictorios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De hecho &mdash;critic&oacute;&mdash; algunos influencers recomiendan &lsquo;no usar preservativo porque el bicho va y viene&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Al respecto, se&ntilde;al&oacute; que en Argentina no existe producci&oacute;n nacional de preservativos y que la fuerte baja en las importaciones refleja con claridad la ca&iacute;da tanto en su uso como en la distribuci&oacute;n gratuita por parte del Estado. En 2023 se adquirieron cerca de 161 millones de unidades; un a&ntilde;o despu&eacute;s,<strong> la cifra se redujo un 24 por ciento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy, lejos de aquellas viejas campa&ntilde;as televisivas que pon&iacute;an al preservativo en primer plano, el desaf&iacute;o sigue siendo el mismo, aunque en otros espacios: lograr que el cuidado siga importando. Que el forro deje de estar olvidado en el caj&oacute;n y recupere su lugar como herramienta clave para disfrutar del sexo seguro.
    </p><p class="article-text">
        <em>SL / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Solange Levinton]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/coger-pelo-riesgos-cambio-cultura-proteccion-sexual_132_12705233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 03:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coger a pelo y otros riesgos: cómo cambió la cultura de la protección sexual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Preservativos,Sexualidad,Sexo]]></media:keywords>
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