<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Hintze]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/laura-hintze/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Laura Hintze]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/author/1054794/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la incertidumbre jurídica y la falta de recursos: la ley de Identidad de Género resiste en los consultorios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/incertidumbre-juridica-falta-recursos-ley-identidad-genero-resiste-consultorios_132_12706161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76950236-8eee-46d7-ba25-72df617614e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra la incertidumbre jurídica y la falta de recursos: la ley de Identidad de Género resiste en los consultorios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Discursos y decretos buscan limitar el acceso a derechos previstos por la norma. Una recorrida por espacios en Santa Fe, Santiago del Estero, San Juan y Tucumán donde adolescentes, familias y profesionales trabajan en los márgenes para mantener la atención y la dignidad. </p></div><p class="article-text">
        Los consultorios que atienden a personas trans y travestis en el pa&iacute;s resisten mientras el gobierno nacional desmantela programas de diversidad y recorta fondos en salud p&uacute;blica. Los equipos m&eacute;dicos que aprendieron sobre la marcha, que se formaron escuchando a sus pacientes y acompa&ntilde;ando sus procesos, enfrentan ahora demoras en medicamentos, coberturas reducidas y un clima social hostil. Los consultorios y profesionales de todo el pa&iacute;s se transformaron en peque&ntilde;os refugios para la ley de Identidad de G&eacute;nero y sostienen, por pura prepotencia de trabajo y cuidado,&nbsp;el derecho a una identidad vivida sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        El tel&eacute;fono de Daniel Lizzi recibe mensajes todos los d&iacute;as, a cualquier hora. El m&eacute;dico le da su n&uacute;mero a todas sus pacientes y ellas, sea por un poco de fiebre, dolor de garganta, malestar en la panza, le escriben. Le conf&iacute;an cada parte de su cuerpo. Cada tanto, Lizzi recibe un mensaje especial. &ldquo;Hace un a&ntilde;o me cambi&oacute; la vida, doctor&rdquo;, le recuerda alguna y &eacute;l, que a lo mejor est&aacute; haciendo mandados, o llevando a su hijo a la escuela, vuelve a tener esa sensaci&oacute;n &iacute;ntima y poderosa de que con su trabajo est&aacute; haci&eacute;ndole bien a alguien, que<em> sirve</em> <em>para algo</em>. Tambi&eacute;n lo paran en la calle, en la panader&iacute;a o lo sorprenden en su consultorio con un regalo. Siempre es la alegr&iacute;a de sus pacientes que lo abrazan y repiten incansablemente: <em>gracias, gracias, gracias</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Daniel Lizzi vive y trabaja en Rosario, Santa Fe. Es cirujano y ur&oacute;logo, <strong>el primero que hizo la cirug&iacute;a de cambio de g&eacute;nero en su ciudad una vez sancionada la Ley 26.743 de Identidad de G&eacute;nero y Salud Integral.</strong> Lizzi trabaja en conjunto con el doctor y cirujano pl&aacute;stico Emanuel Manavella. Juntos conforman la primera unidad trans del interior del pa&iacute;s. Ya llevan m&aacute;s de diez a&ntilde;os y m&aacute;s de cien cirug&iacute;as realizadas en el sector p&uacute;blico y privado a pacientes travestis/trans que viajan de todo el pa&iacute;s para atenderse con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo gracias a la ley que &eacute;l repite de memoria:<em> veintis&eacute;is siete cuarenta y tres</em>.&nbsp;La Ley de Identidad de G&eacute;nero y Salud Integral no s&oacute;lo permite cambiar el nombre del documento nacional de identidad. Reconoce que la identidad trasciende el c&oacute;mo nos llamamos y eso incluye la corporalidad. As&iacute;, todo tratamiento m&eacute;dico que implique adecuar el cuerpo al g&eacute;nero est&aacute; incluido en el Programa M&eacute;dico Obligatorio, lo que garantiza una cobertura de las pr&aacute;cticas en todo el sistema de salud, tanto p&uacute;blico como privado, tengas o no obra social o cobertura m&eacute;dica prepaga.
    </p><h2 class="article-text">La vida antes</h2><p class="article-text">
        Antes de su sanci&oacute;n en 2012, cualquier operaci&oacute;n que fuese segura ten&iacute;a un costo elevad&iacute;simo, especialmente dif&iacute;cil para una poblaci&oacute;n que sobreviv&iacute;a - y sobrevive - en los m&aacute;rgenes, sin acceso al trabajo formal, a la escuela, a los hospitales. La ley fue una manera de posibilitar el acceso a operaciones que muchas veces se realizaban en la clandestinidad. No se sabe cu&aacute;ntas quedaron en el camino por inyectarse aceite de avi&oacute;n en gl&uacute;teos o tetas, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n de la ley nunca fue lineal ni ejemplar. En algunos lugares cost&oacute; m&aacute;s que en otros pero es indiscutible que lleg&oacute; para transformar la vida de miles de personas. El panorama, sin embargo, cambi&oacute; en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os. El discurso del presidente Javier Milei, y su vice, Victoria Villarruel, en contra de la ley no es inocuo. <strong>Tampoco el desfinanciamiento a las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica y de diversidad sexual.</strong> Y el resultado se siente en los consultorios.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49bdba5f-dc39-4960-b871-aec3721500de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mientras el gobierno nacional avanza con decretos y discursos contra los derechos adquiridos, los equipos médicos sostienen, desde sus prácticas diarias, el espíritu de la Ley de Identidad de Género"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mientras el gobierno nacional avanza con decretos y discursos contra los derechos adquiridos, los equipos médicos sostienen, desde sus prácticas diarias, el espíritu de la Ley de Identidad de Género                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Notable y tristemente ha cambiado mucho el panorama. Para mal. Para peor&rdquo;, dice Daniel Lizzi. &ldquo;Al d&iacute;a de hoy, <strong>en la parte p&uacute;blica no se est&aacute;n realizando estas cirug&iacute;as. </strong>S&oacute;lo en el privado&rdquo;, advierte. No es un cierre anunciado ni oficial. Es, simplemente, la consecuencia del desfinanciamiento en la salud p&uacute;blica en general.&nbsp;El cirujano asegura que tiene una lista de espera de 66 personas para operarse en la salud p&uacute;blica: el c&uacute;mulo de pr&aacute;cticamente dos a&ntilde;os sin cirug&iacute;as regulares de este tipo, que contin&uacute;an apenas por goteo. &ldquo;Lo m&aacute;s que hicimos fueron cinco chicas en un a&ntilde;o. Despu&eacute;s, en el &uacute;ltimo tiempo, fue mermando lenta y progresivamente, a cuatro, a tres. El &uacute;ltimo a&ntilde;o se oper&oacute; a una sola chica que <strong>gan&oacute; por insistencia</strong>&rdquo;, enumera el m&eacute;dico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones s&iacute; se garantizan a quienes tienen obra social. En la parte privada est&aacute;n operando un promedio de ocho personas por a&ntilde;o. En los primeros nueve meses de 2025 se hicieron siete cirug&iacute;as de readecuaci&oacute;n. Tienen al menos tres vaginoplast&iacute;as m&aacute;s programadas para este a&ntilde;o. Las toracoplastias, ya sea masculinizantes (sacando las lolas) o feminizantes (poni&eacute;ndolas), son unas veinte este a&ntilde;o. El reniegue burocr&aacute;tico para acceder a las operaciones es, sin embargo, cada vez mayor.&nbsp;Y adem&aacute;s, las pacientes travestis/trans que cuentan con cobertura son cada vez menos: si ya es dif&iacute;cil tener cobertura m&eacute;dica para cualquiera, m&aacute;s a&uacute;n lo es para aquellas que tienen m&aacute;s dificultades para acceder al sistema laboral formal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto hace que muchas chicas desistan de la cirug&iacute;a, por lo menos inicialmente. Est&aacute;n muy abrumadas por todo el tramiter&iacute;o que tienen que hacer&rdquo;, reconoce Lizzi. &ldquo;Pero aunque inicialmente el escenario pega mal, es una decisi&oacute;n trascendental en la vida de cada una y al final es m&aacute;s fuerte la decisi&oacute;n que ellas tienen de su cambio corporal para adecuarse a su verdadera identidad que todo esto&rdquo;, sostiene el cirujano.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n es terrible y las consecuencias van a ser atroces&rdquo;, dice Patricia G&oacute;mez del otro lado del tel&eacute;fono. Tiene 41 a&ntilde;os y naci&oacute;, vive y trabaja en Santiago del Estero. Es m&eacute;dica graduada de la Universidad Nacional de Tucum&aacute;n, ginec&oacute;loga en la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba y sex&oacute;loga cl&iacute;nica de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. Tambi&eacute;n est&aacute; al frente del primer Consultorio de Diversidad de la provincia del norte argentino.
    </p><p class="article-text">
        Patricia trabaja con un cirujano pl&aacute;stico, una psic&oacute;loga y dos acompa&ntilde;antes terap&eacute;uticas, que son mujeres trans. El equipo no s&oacute;lo acompa&ntilde;a cirug&iacute;as u hormonizaciones, sino que, sobre todo, <strong>es una primera entrada al sistema de salud. </strong>Sin prejuicios, sin doble moral, sin discriminaci&oacute;n. Desde que funciona el consultorio, hace ya ocho a&ntilde;os, <strong>llevan atendidas a 320 mujeres trans y 180 varones trans.</strong> La mayor&iacute;a son de la capital provincial y alrededores, donde se concentran los servicios especializados. La mayor dificultad para que las personas del interior santiague&ntilde;o accedan al consultorio de diversidad est&aacute; en el costo del viaje en colectivo que los lleve a consulta. Algunas lo lograron, haciendo viajes de hasta 400 kil&oacute;metros por una atenci&oacute;n amigable.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esos a&ntilde;os de trabajo los destaca con hechos, no con n&uacute;meros: &ldquo;En el 2018, los varones trans sobre todo, ven&iacute;an con intentos de suicidio. Ahora vienen con la familia entera. Entonces, cuando nos pasa eso, cuando vemos a una familia conteniendo a la persona y al chico feliz porque va a empezar su tratamiento, nos emocionamos profundamente. Sobre todo mis compa&ntilde;eras trans, que tienen 41 y 18 a&ntilde;os, y piensan en c&oacute;mo hubiera sido su vida con esta posibilidad y este apoyo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en Santiago del Estero tambi&eacute;n cambiaron las cosas con la llegada del gobierno libertario. El desfinanciamiento general a las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica y en &aacute;reas claves de salud sexual, reproductiva y de diversidad en particular impact&oacute; directamente en la atenci&oacute;n del consultorio. <strong>Los preservativos y descartables para hacer ex&aacute;menes ginecol&oacute;gicos son pocos. Antes los distribu&iacute;a Naci&oacute;n, ahora se ocupa la provincia. Y as&iacute; como llegan, se terminan. </strong>Las consecuencias ya se ven. Las mujeres trans pasaban todos los d&iacute;as por el consultorio buscando preservativos. Despu&eacute;s, preguntando si hab&iacute;an llegado. Ahora ya ni se acercan. &ldquo;Imaginate c&oacute;mo se van a disparar las infecciones de transmisi&oacute;n sexual. Es terrible&rdquo;, sentencia la ginec&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, desde octubre no tienen medicaci&oacute;n para llevar adelante la hormonizaci&oacute;n. Las y los trabajadores del Consultorio de Diversidad ven&iacute;an usando el stock remanente de los env&iacute;os que hab&iacute;a hecho el Ministerio de Salud de la Naci&oacute;n hasta 2023. El gobierno libertario no hizo nuevas licitaciones ni compr&oacute; nuevos f&aacute;rmacos. Y se empiezan a notar los efectos. Los varones trans vuelven a menstruar, lo que en muchos genera&nbsp;ansiedades y malestar an&iacute;mico. Las mujeres trans se alejan del sistema de salud y se automedican con anticonceptivos, que es, dice Patricia, lo que no tienen que hacer y contra lo que vienen peleando hace a&ntilde;os. <strong>Es que estas pastillas contienen tipos y dosis de estr&oacute;genos inadecuados para ese fin, que aumentan el riesgo de trombosis y da&ntilde;o hep&aacute;tico.</strong> La terapia hormonal de afirmaci&oacute;n de g&eacute;nero necesita un seguimiento m&eacute;dico espec&iacute;fico para garantizar su seguridad y eficacia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe1e35ef-b24c-41b6-af11-d4dcf734a116_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Profesionales marcan que en los últimos años se volvió más común que las familias acompañen a los pacientes trans en sus decisiones médicas. Más aceptación, pero menos acceso"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Profesionales marcan que en los últimos años se volvió más común que las familias acompañen a los pacientes trans en sus decisiones médicas. Más aceptación, pero menos acceso                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cubrir los tratamientos sin cobertura tiene un costo variable. Las mujeres trans oscilan en un gasto de entre 78 y 128 mil pesos por mes, y los varones trans tienen disponibles dos tipos de testosterona inyectable: una cada tres semanas, que est&aacute; a unos 45 mil pesos, y una cada tres meses, que cuesta 300 mil pesos. &ldquo;Los pacientes hacen lo que pueden. La mayor&iacute;a deja los tratamientos&rdquo;, resume Patricia.
    </p><h2 class="article-text">El trato respetuoso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Silvina Cossi tiene 33 a&ntilde;os, es psic&oacute;loga y dos veces por semana atiende en el consultorio de la diversidad sexual que funciona en Rawson, uno de los departamentos m&aacute;s poblados de San Juan. Se trata de un espacio amigable donde trabajan ella, una trabajadora social, una enfermera y dos m&eacute;dicas de familia, adem&aacute;s del equipo de laboratorio y farmacia. El consultorio funciona a demanda, es decir, sin turno previo, y en horario vespertino en el hospital de la zona. Los pacientes viajan hasta tres horas para atenderse ah&iacute;. La mayor&iacute;a lo hace para garantizarse un trato respetuoso con su identidad y sexualidad. Y porque all&iacute; pueden recibir un tratamiento espec&iacute;fico como la hormonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La atenci&oacute;n psicol&oacute;gica no es requisito para acceder a ning&uacute;n tratamiento. </strong>Los pacientes de Silvina son los que tienen el deseo, la demanda o una derivaci&oacute;n para psicoterapia. &ldquo;Me pasa en la pr&aacute;ctica que me escriben psic&oacute;logas de alg&uacute;n centro de salud pregunt&aacute;ndome si me pueden derivar al consultorio de la diversidad a un paciente homosexual, por ejemplo. Y no hay ning&uacute;n problema, se puede derivar, se puede recibir, pero en realidad se podr&iacute;a atender en cualquier centro de salud&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el consultorio de diversidad de Rawson los tratamientos para hormonizarse sufrieron una interrupci&oacute;n que no dur&oacute; m&aacute;s de dos meses, por lo que los pacientes no tuvieron modificaciones f&iacute;sicas u hormonales que impacten de lleno en su corporalidad. Esa incertidumbre instalada se siente dentro de la terapia. &ldquo;Hay un efecto si se corta la medicaci&oacute;n, sobre todo sintomatolog&iacute;a de ansiedad. Depende de la estructura de base de cada usuario c&oacute;mo repercute esta espera. No podemos generalizar que todos los pacientes de diversidad van a recibir la interrupci&oacute;n de la hormonizaci&oacute;n de la misma manera, s&iacute; podemos decir que principalmente hay una expectativa ansiosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno provincial absorbi&oacute; el presupuesto para estos medicamentos y garantiza tambi&eacute;n que la atenci&oacute;n en el consultorio se siga brindando en cualquier circunstancia: si un paciente va y no tiene su medicaci&oacute;n, igual cuenta con un espacio de contenci&oacute;n, de escucha y acompa&ntilde;amiento. Nadie se queda solo otra vez.
    </p><h2 class="article-text">Una realidad</h2><p class="article-text">
        El 23 de enero de 2025 el presidente Javier Milei se par&oacute; frente al mundo en el Foro Econ&oacute;mico de Davos. Ah&iacute;, critic&oacute; al aborto, asoci&oacute; la homosexualidad con la pedofilia, cuestion&oacute; la existencia de los femicidios y asegur&oacute; que &ldquo;est&aacute;n da&ntilde;ando irreversiblemente a ni&ntilde;os sanos mediante tratamientos hormonales y mutilaciones&rdquo;. Los discursos no quedaron ah&iacute;, y apenas unas semanas m&aacute;s tarde, el gobierno nacional public&oacute; el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 62/2025, que <strong>proh&iacute;be que las personas menores de 18 a&ntilde;os accedan a tratamientos de hormonizaci&oacute;n y cirug&iacute;as de reasignaci&oacute;n genital para adecuar su cuerpo a su identidad autopercibida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El DNU atent&oacute; directamente contra el art&iacute;culo 11 de la Ley de Identidad de G&eacute;nero, que establece el derecho al acceso a tratamientos de salud, como la hormonizaci&oacute;n, para adecuar el cuerpo a la identidad de g&eacute;nero autopercibida. En el caso de menores de edad, la ley vigente requiere del consentimiento informado del representante legal y la aprobaci&oacute;n de la autoridad judicial competente, considerando los principios de capacidad progresiva e inter&eacute;s superior del ni&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c25f4f2-213b-4380-8761-994f84cdc96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sostener los tratamientos hormonales cuestan en torno a los 100 mil pesos por mes, dependiendo género, droga y tratamiento. Sin cobertura, muchas personas deben abandonar los procesos de reafirmación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sostener los tratamientos hormonales cuestan en torno a los 100 mil pesos por mes, dependiendo género, droga y tratamiento. Sin cobertura, muchas personas deben abandonar los procesos de reafirmación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La modificaci&oacute;n pretend&iacute;a eliminar el derecho de los adolescentes a estos tratamientos de salud. Sin embargo, le llovieron los pedidos de amparo y la Justicia declar&oacute; la inconstitucionalidad del DNU. Aunque a&uacute;n sigue vigente, se encuentra a la espera de que el Congreso trate su derogaci&oacute;n. Las y los m&eacute;dicos aprendieron a sortear las trabas que las obras sociales establecieron para el acceso a partir del decreto.En los consultorios, la resistencia se volvi&oacute; parte de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He visto familias muy empoderadas dispuestas a cualquier acci&oacute;n con tal de que se cumpla su derecho&rdquo;, dice Fabiana Reina. Ella es tocoginec&oacute;loga, especializada en ginecolog&iacute;a infantojuvenil y en endocrinolog&iacute;a ginecol&oacute;gica de San Miguel de Tucum&aacute;n. La demanda lenta y constante de familias que buscaban un consultorio amigable la llev&oacute; a trabajar sobre todo con infancias trans. El &aacute;rea de trabajo de la especialista es tal vez de las m&aacute;s atacadas por los detractores de la ley en general y, ahora, por el gobierno nacional en particular. &ldquo;Me dijeron en su momento <em>&lsquo;l&aacute;stima, tremenda profesional dedicarse a eso&rsquo;</em>&rdquo;, reconoce la m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 2020, Reina preside la Fundaci&oacute;n Transformando Familias. &ldquo;Que cada vez tengamos m&aacute;s familias en la Fundaci&oacute;n me hizo dar cuenta de que <strong>las infancias trans son definitivamente una realidad.</strong> Y que esa realidad convoca a toda la sociedad, empezando por su estructura fundamental, la familia&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n que encabeza la doctora es blanco de ataques por la organizaci&oacute;n del Primer Congreso Global de Infancias Trans previsto para el 18 de octubre. Las organizaciones de diversidad tucumanas denunciaron hostigamientos, agresiones y la difusi&oacute;n de contenidos falsos sobre el evento, que derivaron en la cancelaci&oacute;n del congreso. Ten&iacute;a m&aacute;s de 500 inscriptos y disertantes de todo el pa&iacute;s y el mundo. <strong>No pudo garantizarse la seguridad e integridad de las familias que iban a asistir. </strong>Sus organizadores, que pocas hab&iacute;an sentido el odio organizado como ahora: aseguran que ese discurso llega direccionado y legitimado por el Gobierno Nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros estamos convencidos de que estamos en el camino correcto: alvar a un ni&ntilde;o de intentos de suicidio, de autolesiones o de situaciones de agresi&oacute;n, discriminaci&oacute;n, bullying, acoso, maltrato f&iacute;sico y todo lo dem&aacute;s por no aceptar o respetar su identidad, nos hace creer que estamos por el camino correcto, por m&aacute;s que deroguen leyes o saquen decretos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fabiana trabaja con protocolos internacionales fijados por la Asociaci&oacute;n Profesional Mundial para la Salud Transg&eacute;nero, que establece los criterios cl&iacute;nicos de atenci&oacute;n a las infancias y adolescencias. El uso de medicamentos,, por su parte, es a demanda y hay infancias y adolescencias que no llegan a eso. No todas las identidades trans deciden hormonarse. No es requerimiento ni norma para <em>ser.</em>&nbsp;En la mayor&iacute;a de los casos, a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as trans les alcanza, simplemente, con que los escuchen y reconozcan. &ldquo;Mencionar el nombre que elige ese ni&ntilde;o o ni&ntilde;a, respetar la vestimenta que desea usar, el corte de pelo, los juguetes, los dibujos. Eso no tiene necesidad de intervenci&oacute;n de ning&uacute;n sistema judicial ni de salud. Es algo que la familia puede responder perfectamente acompa&ntilde;ando&rdquo;, explica Fabiana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay infancias y adolescencias que son entidades trans bastante importantes desde lo f&iacute;sico, autoperceptivo y disconfort corporal&rdquo; . Para esas personas, los tratamientos hormonales, dice la especialista, son necesarios, sobre todo aquellos que ayudan a frenar el desarrollo puberal de los adolescentes. &ldquo;La gente suele asustarse. Dice que castramos, hacemos da&ntilde;o o invadimos, pero la medicaci&oacute;n que se usa es de las m&aacute;s seguras que hay. Y adem&aacute;s, es reversible. <strong>No estamos experimentando con las infancias.</strong> De hecho, sobran ejemplos que muestran lo beneficioso que es recibir bloqueadores hormonales, no solo para la salud mental, sino para la salud f&iacute;sica y social de los chicos y chicas.&rdquo; El objetivo de los tratamientos no est&aacute; en intervenir, sino en aliviar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la tem&aacute;tica siempre fue dif&iacute;cil, ahora es m&aacute;s. Como en otras provincias, en Tucum&aacute;n ha habido pausas en la entrega de medicamentos para las hormonizaciones y eso repercuti&oacute; directamente en la interrupci&oacute;n de varios tratamientos. Las obras sociales y prepagas han reducido coberturas, y el escenario de incertidumbre y discriminaci&oacute;n s&oacute;lo genera m&aacute;s temores. Y, sin embargo, en cada consulta, en cada receta sorteada y en cada nombre respetado, se repite la misma escena que vio Daniel Lizzi en Rosario: alguien que, gracias a la ley y a la dedicaci&oacute;n de los equipos de salud, siente que su vida cambia para siempre. Mientras los decretos y discursos intentan frenar los derechos, los cuidados cotidianos avanzan, sosteniendo lo que la ley prometi&oacute; desde el inicio: que cada identidad pueda ser vivida sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH / MA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hintze]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/punto-de-encuentro/incertidumbre-juridica-falta-recursos-ley-identidad-genero-resiste-consultorios_132_12706161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Oct 2025 03:03:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76950236-8eee-46d7-ba25-72df617614e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7380437" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76950236-8eee-46d7-ba25-72df617614e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7380437" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contra la incertidumbre jurídica y la falta de recursos: la ley de Identidad de Género resiste en los consultorios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76950236-8eee-46d7-ba25-72df617614e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ley de identidad de género]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
