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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Daniel Filmus]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/autores/daniel-filmus/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Daniel Filmus]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un topo en el sistema educativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/topo-sistema-educativo_129_13298934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90033fc4-bafc-4815-b12d-1cb1b754aa8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un topo en el sistema educativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras la defensa de las universidades concentró la atención pública, el mayor recorte presupuestario recayó sobre la educación inicial, primaria y secundaria. El desfinanciamiento de la educación obligatoria revela que el objetivo del Gobierno no es solo el equilibrio fiscal, sino una transformación del sistema educativo basada en la lógica de mercado.</p></div><p class="article-text">
        Desde que asumi&oacute;, el gobierno de Javier Milei ha emprendido un ajuste presupuestario contra la educaci&oacute;n, la ciencia y la tecnolog&iacute;a de una magnitud sin precedentes en la historia argentina. El ataque que tuvo m&aacute;s repercusi&oacute;n p&uacute;blica y que ha despertado una mayor resistencia ha sido el que debi&oacute; soportar la Universidad. En reiteradas ocasiones el Parlamento nacional ha rechazado las iniciativas del Ejecutivo que promov&iacute;an la restricci&oacute;n de recursos y ha votado leyes para proteger la inversi&oacute;n en este sector. Fueron multitudinarias las convocatorias en defensa de un presupuesto que permitiera el normal funcionamiento de las universidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, ha tenido mucha menos difusi&oacute;n p&uacute;blica <strong>el enorme ajuste aplicado al sistema educativo nacional, a cuyos jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias, concurren millones de ni&ntilde;os y j&oacute;venes, la mayor&iacute;a de los cuales atraviesan situaciones de pobreza. La restricci&oacute;n presupuestaria hacia la educaci&oacute;n obligatoria es mucho mayor que la aplicada a la Universidad</strong> (Gr&aacute;fico 1). <strong>Quienes m&aacute;s necesitan, que son al mismo tiempo quienes est&aacute;n en condiciones m&aacute;s desventajosas para resistir el ajuste, fueron las principales v&iacute;ctimas del gobierno libertario</strong>.
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                El gráfico muestra como larestricción presupuestaria hacia la educación obligatoria es mucho mayor que la aplicada a la Universidad.                            </span>
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        Los recursos que financiaban el aporte nacional al pago de los salarios docentes (FONID) fueron eliminados en su totalidad y las becas estudiantiles se redujeron en un 80%. Pr&aacute;cticamente no existe presupuesto para infraestructura y equipamiento. Los fondos para la educaci&oacute;n t&eacute;cnica, fundamental para la inserci&oacute;n laboral de los j&oacute;venes, cayeron m&aacute;s del 70%. En el Presupuesto 2026 se derogaron anticonstitucionalmente los art&iacute;culos de las leyes de financiamiento educativo, educaci&oacute;n nacional y educaci&oacute;n t&eacute;cnica que, habi&eacute;ndose votado oportunamente por unanimidad o por la gran mayor&iacute;a de los bloques parlamentarios, fijaban metas de inversi&oacute;n educativa a mediano plazo. Particularmente grave es el deterioro que han sufrido los salarios docentes en todo el pa&iacute;s. Seg&uacute;n un reciente trabajo de Alejandro Morduchowicz, en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os los sueldos han ca&iacute;do en 22 de las 24 provincias. En muchas de ellas el recorte ha sido entre el 20 y el 50%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este ataque al sistema de educaci&oacute;n p&uacute;blica al que concurre la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n quedo m&aacute;s a&uacute;n en evidencia con motivo de la decisi&oacute;n administrativa 20/2026, provocativamente firmada el mismo d&iacute;a de la &uacute;ltima marcha universitaria. Casi la totalidad (94%) de los fondos quitados a la educaci&oacute;n fueron recortados del presupuesto de la educaci&oacute;n b&aacute;sica obligatoria. La mayor parte de este ajuste, <strong>35.000 millones de pesos</strong>, fueron sustra&iacute;dos del Plan Nacional de Alfabetizaci&oacute;n, que es el programa destinado a que nuestros ni&ntilde;os se inicien exitosamente en la lectoescritura en los primeros a&ntilde;os de la escolaridad. Este hab&iacute;a sido el principal (y &uacute;nico) objetivo que hab&iacute;a enunciado el gobierno y al cual se hab&iacute;a comprometido frente a los gobiernos provinciales y organizaciones sociales. El vaciamiento de los programas nacionales que atienden los aprendizajes de los alumnos y el mencionado deterioro de las condiciones de trabajo docente golpean fuertemente la calidad educativa de las escuelas y profundizan las desigualdades sociales y territoriales de los estudiantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La puesta en evidencia de estos datos tiene un doble objetivo. Por un lado, mostrar que el gobierno de Milei miente cuando pretende convencer a la ciudadan&iacute;a de que el ajuste a la universidad est&aacute; justificado por razones de transparencia, eficiencia o para dejar de atender vocaciones de los sectores m&aacute;s privilegiados de la sociedad. El golpe que ha recibido la educaci&oacute;n obligatoria es mucho mayor. Por otro lado, que el ataque al sistema educativo, como tambi&eacute;n al cient&iacute;fico tecnol&oacute;gico, va mucho m&aacute;s all&aacute; de la &ldquo;necesidad de ahorrar recursos para sostener el equilibrio fiscal&rdquo;. El modelo anarco-capitalista libertario que pretende imponer el gobierno sostiene doctrinariamente que el Estado no debe invertir en las escuelas. Para esta mirada, la educaci&oacute;n debe quedar librada a las leyes del mercado y los que no tienen recursos para comprarla deben quedar al margen del conocimiento. Ello qued&oacute; plasmado en el texto original del cap&iacute;tulo educativo de la Ley &Oacute;mnibus que fue rechazado en el parlamento, y vuelve a estar presente en el borrador de proyecto de &ldquo;Educaci&oacute;n para la Libertad&rdquo; que se ha puesto en circulaci&oacute;n. En ambos casos se propone que, volviendo atr&aacute;s los logros de la Ley 1420, deje de ser obligatorio que ni&ntilde;os y j&oacute;venes concurran a las escuelas. Quieren reemplazar el imprescindible espacio de aprendizaje y socializaci&oacute;n que significa la escuela por la exposici&oacute;n de los ni&ntilde;os a las redes y sustituir el conocimiento cient&iacute;fico que transmiten los docentes por la informaci&oacute;n sesgada que llega a trav&eacute;s de los algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        No hay que confundirse. <strong>Es necesario y urgente mejorar la calidad educativa.</strong> Pero en el caso del actual gobierno, las cr&iacute;ticas a la educaci&oacute;n tienen un solo objetivo: deslegitimar frente a la sociedad a los docentes y a las instituciones educativas. <strong>El &ldquo;topo&rdquo; que se propuso destruir el Estado desde adentro, lo quiere lograr tambi&eacute;n respecto del sistema educativo nacional</strong>. El modelo socio-econ&oacute;mico que propone Milei, basado principalmente en la exportaci&oacute;n de productos primarios, el extractivismo y la especulaci&oacute;n financiera, no necesita de una poblaci&oacute;n masivamente calificada, capaz de agregar valor a partir de su alta capacitaci&oacute;n. Para este modelo no tiene ning&uacute;n sentido invertir en universidades y escuelas.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que la Universidad y el sistema educativo exigen profundas transformaciones que les permitan complementar su capacidad de incorporaci&oacute;n de cada vez m&aacute;s ni&ntilde;os<strong> </strong>y j&oacute;venes a las escuelas e instituciones, con mayores niveles de calidad en la ense&ntilde;anza. <strong>Es necesario volver a colocar al conocimiento, los aprendizajes y el esfuerzo como ejes del trabajo pedag&oacute;gico en las aulas</strong>. Es un debate que debe ser plural, profundo y que no permite demoras. Pero tampoco cabe duda de que ning&uacute;n cambio ser&aacute; posible ahogando presupuestariamente a la Universidad y al sistema educativo y sin generar condiciones dignas de trabajo a nuestros docentes y de aprendizaje a los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>DF/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Filmus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/topo-sistema-educativo_129_13298934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 03:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un topo en el sistema educativo]]></media:title>
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