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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - El caballo de Nietzsche]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - El caballo de Nietzsche]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del antropocentrismo: el antiespecismo frente al colapso global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antropocentrismo-antiespecismo-colapso-global-patriarcado-racismo-colonialismo_132_13112707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be98faed-f5f9-4da5-b5f0-e95d80425045_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá del antropocentrismo: el antiespecismo frente al colapso global"></p><p class="article-text">
        Vivimos un momento hist&oacute;rico marcado por una crisis m&uacute;ltiple que puede describirse como una aut&eacute;ntica crisis civilizatoria. Crisis clim&aacute;tica, energ&eacute;tica, econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y cultural se entrelazan hasta cuestionar no solo el funcionamiento de determinados sistemas, sino el propio marco de valores, creencias y relaciones que ha estructurado la modernidad industrial. En otras palabras: lo que est&aacute; en crisis es la forma en la que nuestra especie se relaciona con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La cosmovisi&oacute;n dominante durante siglos se ha construido sobre una l&oacute;gica de jerarquizaci&oacute;n y apropiaci&oacute;n. Dentro de ese marco cultural, la naturaleza pas&oacute; a concebirse como un conjunto de recursos disponibles para su explotaci&oacute;n; los pueblos colonizados fueron deshumanizados para justificar su dominaci&oacute;n; las mujeres quedaron situadas en posiciones subordinadas dentro de sistemas patriarcales; y las clases trabajadoras fueron reducidas a mera fuerza productiva. Bajo esa misma racionalidad, los dem&aacute;s animales terminaron convertidos en mercanc&iacute;a dentro de un sistema econ&oacute;mico que mide el valor de la vida en t&eacute;rminos de utilidad y rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Los distintos sistemas de dominaci&oacute;n comparten mecanismos que permiten normalizar la violencia. Estas estructuras de dominaci&oacute;n no funcionan de manera aislada. Comparten mecanismos culturales, simb&oacute;licos y materiales que permiten normalizar la violencia y hacerla socialmente aceptable. La producci&oacute;n de jerarqu&iacute;as morales, la construcci&oacute;n de &ldquo;otros&rdquo; inferiores y la naturalizaci&oacute;n del sufrimiento ajeno aparecen de forma recurrente en todos estos sistemas.
    </p><p class="article-text">
        La normalizaci&oacute;n de la violencia contra ciertos sujetos refuerza la violencia contra otros. Cuando una sociedad aprende a considerar que la violencia contra determinados sujetos es leg&iacute;tima, ese aprendizaje termina extendi&eacute;ndose a otros &aacute;mbitos. La normalizaci&oacute;n del racismo, por ejemplo, facilita que otras formas de violencia estructural resulten m&aacute;s tolerables; de la misma manera, la naturalizaci&oacute;n de la dominaci&oacute;n patriarcal contribuye a consolidar una cultura pol&iacute;tica donde el abuso de poder se percibe como algo normal. Los sistemas de opresi&oacute;n se refuerzan mutuamente porque comparten una misma l&oacute;gica: la idea de que ciertas vidas pueden ser instrumentalizadas, explotadas o sacrificadas sin que ello genere un conflicto moral profundo.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo ha sido clave para analizar c&oacute;mo estas relaciones de poder atraviesan la sociedad. Numerosas autoras han se&ntilde;alado c&oacute;mo el patriarcado articula relaciones de poder que atraviesan tanto lo p&uacute;blico como lo privado, situando los cuerpos y el trabajo de las mujeres en una posici&oacute;n estructural de explotaci&oacute;n. Los marcos del feminismo interseccional han permitido adem&aacute;s comprender que el patriarcado no act&uacute;a de manera aislada, sino que se entrelaza con otras formas de dominaci&oacute;n como el racismo, el colonialismo o la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Las pensadoras antirracistas han ampliado este an&aacute;lisis mostrando que las distintas formas de opresi&oacute;n no act&uacute;an de manera aislada, sino que se entrelazan. Autoras como Angela Davis o Kimberl&eacute; Crenshaw han subrayado que las experiencias de quienes viven simult&aacute;neamente el racismo, el sexismo o la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica revelan la existencia de estructuras de poder profundamente interconectadas. Esta perspectiva permite comprender c&oacute;mo la dominaci&oacute;n se reproduce a m&uacute;ltiples escalas, desde las relaciones cotidianas hasta las grandes din&aacute;micas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que organizan el mundo contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el antiespecismo introduce una pregunta crucial para afrontar la crisis civilizatoria de la sociedad industrial: &iquest;hasta qu&eacute; punto debemos cesar la violencia que ejercemos contra otros seres si queremos cambiar de manera profunda el rumbo de una sociedad que avanza hacia el colapso? La explotaci&oacute;n animal aparece como uno de los sistemas de dominaci&oacute;n m&aacute;s invisibilizados de nuestro tiempo. Cada a&ntilde;o, decenas de miles de millones de animales son criados, confinados y asesinados en sistemas que reducen vidas complejas a simples unidades de producci&oacute;n. La violencia que sostiene este sistema se justifica mediante una frontera moral que sit&uacute;a a la especie humana en la c&uacute;spide de una jerarqu&iacute;a que legitima el uso de las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica, en realidad, no es nueva. La historia muestra que las jerarqu&iacute;as morales siempre han sido utilizadas para justificar la dominaci&oacute;n: quienes colonizan consideran inferiores a los pueblos que someten; quienes defienden el patriarcado afirman que las mujeres son naturalmente subordinadas; quienes legitiman la esclavitud sostienen que ciertas vidas valen menos que otras.
    </p><p class="article-text">
        El antiespecismo cuestiona precisamente este tipo de fronteras morales arbitrarias. No se trata simplemente de ampliar el c&iacute;rculo de consideraci&oacute;n &eacute;tica hacia los dem&aacute;s animales, sino de poner en cuesti&oacute;n la l&oacute;gica misma que permite convertir a otros seres en objetos de explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n animal se encuentra en el coraz&oacute;n de m&uacute;ltiples crisis contempor&aacute;neas. Es uno de los principales motores de deforestaci&oacute;n, p&eacute;rdida de biodiversidad y emisiones de gases de efecto invernadero. Tambi&eacute;n est&aacute; profundamente ligada a la precarizaci&oacute;n laboral, al acaparamiento de tierras y a din&aacute;micas de colonialismo alimentario que afectan a comunidades humanas en todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        El antiespecismo no puede entenderse como una lucha aislada. Forma parte de un cuestionamiento m&aacute;s amplio de las estructuras de dominaci&oacute;n que organizan nuestras sociedades. Reconocer el valor de las vidas no humanas implica tambi&eacute;n revisar la forma en que nos relacionamos entre nosotras y con los territorios que habitamos.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa diluir las especificidades de cada lucha. El patriarcado, el racismo, el colonialismo o el capitalismo tienen historias y mecanismos propios, y comprender sus conexiones permite construir alianzas y marcos pol&iacute;ticos m&aacute;s amplios capaces de desafiar las ra&iacute;ces comunes de la violencia estructural.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de crisis civilizatoria, el desaf&iacute;o no consiste &uacute;nicamente en reformar algunas pr&aacute;cticas dentro del sistema existente. Lo que est&aacute; en juego es la necesidad de imaginar otras formas de habitar el mundo: formas basadas en la interdependencia, el cuidado y el reconocimiento de que ninguna vida existe de manera aislada.
    </p><p class="article-text">
        En este proceso, el antiespecismo puede desempe&ntilde;ar un papel fundamental. No como una agenda &uacute;nica que eclipse otras luchas, sino como una perspectiva que nos obliga a revisar las bases mismas de nuestra relaci&oacute;n con la vida.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la magnitud de estos desaf&iacute;os, limitarse a respuestas individuales resulta claramente insuficiente. La transformaci&oacute;n cultural necesaria para superar estas estructuras requiere organizaci&oacute;n colectiva. Se vuelve necesario construir espacios de organizaci&oacute;n donde encontrarnos, formarnos y cuidarnos mutuamente. Espacios donde compartir conocimientos, desarrollar herramientas pol&iacute;ticas y sostener las luchas a largo plazo. Comunidades capaces de imaginar y practicar otras formas de convivencia que rompan con la l&oacute;gica de la explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La historia de los movimientos emancipadores muestra que los cambios profundos rara vez nacen del aislamiento, sino de la construcci&oacute;n colectiva de horizontes comunes.
    </p><p class="article-text">
        En un tiempo marcado por la incertidumbre y el colapso de muchas certezas, la organizaci&oacute;n colectiva se convierte tambi&eacute;n en una forma de afirmaci&oacute;n pol&iacute;tica. Una manera de afirmar que otro mundo no solo es necesario, sino que es deseable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/antropocentrismo-antiespecismo-colapso-global-patriarcado-racismo-colonialismo_132_13112707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 04:01:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá del antropocentrismo: el antiespecismo frente al colapso global]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una pesadilla oculta: el sufrimiento sin fronteras que reabre el debate sobre las jaulas en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/pesadilla-oculta-sufrimiento-fronteras-reabre-debate-jaulas-espana_132_13091531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a937f94-babc-41f0-a433-20dbfc3c35d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una pesadilla oculta: el sufrimiento sin fronteras que reabre el debate sobre las jaulas en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mercy For Animals Latinoamérica lanza un corto para sensibilizar sobre la crueldad en la industria del huevo</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde hace d&eacute;cadas, la comunidad cient&iacute;fica, junto a pensadores y personas expertas en Derecho, coincide en algo b&aacute;sico: los animales no son cosas, son seres sintientes. Eso significa que tienen su propia experiencia del mundo, que pueden disfrutar, sufrir, experimentar dolor y placer, y que, igual que los seres humanos, prefieren aquello que les hace sentir bien frente a lo que les causa malestar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las gallinas, en los sistemas de producci&oacute;n de huevo que utilizan jaulas, pasan la mayor parte de su vida confinadas en espacios apenas superiores al tama&ntilde;o de un folio A4, lo que no solo compromete su bienestar f&iacute;sico, sino que anula cualquier posibilidad de desarrollar sus comportamientos naturales m&aacute;s b&aacute;sicos, como estirar las alas, girarse, perchar y deambular.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este sufrimiento no entiende de fronteras y tambi&eacute;n est&aacute; presente en Europa. En Espa&ntilde;a, la regulaci&oacute;n lleg&oacute; con el </span><a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2002-831" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Real Decreto 3/2002</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, que, a partir de 2012, sustituy&oacute; las antiguas jaulas por las llamadas &ldquo;enriquecidas&rdquo;. El cambio supuso una mejora respecto al modelo anterior, al a&ntilde;adir elementos como perchas y peque&ntilde;os espacios para escarbar o descansar. Sin embargo, pese a estos avances, el sistema sigue basado en el confinamiento y en altas densidades, que limitan el comportamiento natural de las aves. As&iacute;, aunque el decreto represent&oacute; un paso adelante en su momento, el debate sobre si estas medidas son suficientes contin&uacute;a abierto en una sociedad cada vez m&aacute;s sensible al bienestar animal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mientras los cambios legales avanzan a otro ritmo, </span><a href="https://mercyforanimals.lat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Mercy For Animals Latinoam&eacute;rica</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, organizaci&oacute;n internacional dedicada a la protecci&oacute;n de los animales explotados por la industria pecuaria, decidi&oacute; mirar donde casi nadie se atreve y convertir esa realidad en relato. As&iacute; naci&oacute; </span><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WfAyL8YZehA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>Una pesadilla oculta</strong></em></span></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WfAyL8YZehA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">,</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> un cortometraje que, a trav&eacute;s del lenguaje del arte, pone rostro y emoci&oacute;n a lo que ocurre en la industria del huevo. No se trata solo de denunciar, sino de sensibilizar: de transformar cifras en historias e invitar a empresas y consumidores a dar un paso hacia sistemas libres de jaulas. En un momento en que m&aacute;s de 2.500 compa&ntilde;&iacute;as en el mundo ya han asumido ese compromiso, la campa&ntilde;a busca despertar conciencia e impulsar pol&iacute;ticas corporativas. En Espa&ntilde;a, buena parte de la expectativa de un cambio m&aacute;s profundo ahora mira hacia la Uni&oacute;n Europea. La Comisi&oacute;n Europea recogi&oacute; la iniciativa ciudadana End the Cage Age &mdash;Fin de la era de las jaulas&mdash; con el objetivo de avanzar hacia la eliminaci&oacute;n progresiva de las jaulas en la producci&oacute;n animal, sin perder de vista el objetivo &uacute;ltimo de</span><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/industria-huevo-maltrato-explotacion-muerte-falsas-alternativas_132_10664625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> erradicar la explotaci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> de los animales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque los plazos y la concreci&oacute;n de la norma han sufrido retrasos, el debate sigue vivo en toda Europa. Y no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica o econ&oacute;mica: tambi&eacute;n es una conversaci&oacute;n &eacute;tica. En ese escenario, campa&ntilde;as como 'Una pesadilla oculta' encuentran eco en Espa&ntilde;a, donde cada vez m&aacute;s personas se preguntan c&oacute;mo debe evolucionar el modelo productivo, c&oacute;mo queremos tratar a millones de animales y qu&eacute; responsabilidades asumen las empresas, las instituciones y los consumidores en esa decisi&oacute;n colectiva. El futuro del sistema agroalimentario no puede seguir sosteni&eacute;ndose sobre el hacinamiento extremo ni sobre el confinamiento permanente en jaulas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cada a&ntilde;o, m&aacute;s de 7,9 mil millones de gallinas son explotadas en el mundo para la producci&oacute;n de huevos, muchas de ellas a&uacute;n en sistemas de jaulas. Es una realidad global que se conecta con nuestros h&aacute;bitos cotidianos: en pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, el consumo ronda los 143 huevos por persona al a&ntilde;o. Detr&aacute;s de cada cifra hay una historia que rara vez vemos. Por eso, m&aacute;s all&aacute; de los debates institucionales, debemos reconocer que ahora es el momento de informarnos y cuestionar el origen de lo que consumimos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Visita la campa&ntilde;a </span><a href="http://unapesadillaoculta.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">unapesadillaoculta.com</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> para conocer la realidad que viven millones de gallinas a diario en la industria; informarse es el primer paso para abrir los ojos y sumarse a un cambio que ya no puede esperar.</span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Stella Baptiste, Juan José García Rebollo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/pesadilla-oculta-sufrimiento-fronteras-reabre-debate-jaulas-espana_132_13091531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 05:01:58 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dentro de la XXV Semana de la Ciencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/semana-de-la-ciencia-antiespecismo-experimentacion-animal_132_13083855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1fc714a-6a1f-4ab7-892c-5f299cf7b36e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dentro de la XXV Semana de la Ciencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Activistas antiespecistas cuentan su experiencia como asistentes a distintas actividades de la Semana de la Ciencia y la Innovación relacionadas con la experimentación animal. 
</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de noviembre de 2025 se celebr&oacute; en Madrid la vig&eacute;simo quinta edici&oacute;n de la Semana de la Ciencia y la Innovaci&oacute;n. El evento, que tiene como principal objetivo la divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, est&aacute; organizado por la Comunidad de Madrid y consta de actividades en distintos centros de investigaci&oacute;n de la capital. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En varios de esos actos, seg&uacute;n se anunciaba en la web oficial del evento, se explicar&iacute;a el porqu&eacute; del uso de animales para el estudio de distintas patolog&iacute;as, como el Alzh&eacute;imer o el ictus. Por esa raz&oacute;n, activistas antiespecistas decidieron participar en varias de esas jornadas y comprobar as&iacute; c&oacute;mo la industria de la experimentaci&oacute;n animal, profundamente opaca y con graves deficiencias en cuanto a transparencia, enfoca p&uacute;blicamente su discurso. 
    </p><p class="article-text">
        Las actividades a las que las activistas asistieron y que pasaremos a analizar a continuaci&oacute;n a trav&eacute;s de su testimonio fueron la &ldquo;Jornada de puertas abiertas del Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas, un viaje a trav&eacute;s del conocimiento&rdquo;, en el CIB Margarita Salas; &ldquo;<em>Rat and furious. </em>Combatiendo el ictus desde el laboratorio&rdquo;, en el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz; &ldquo;<em>Mousetific</em>. El porqu&eacute; del estudio en ratones&rdquo;, en el Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica; y &ldquo;&iquest;C&oacute;mo cuidamos a los animales que nos ayudan a investigar enfermedades neurodegenerativas?&rdquo;, en el Gabinete Veterinario del Campus de la Facultad de Medicina de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">'Jornada de puertas abiertas en el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas, un viaje a trav&eacute;s del conocimiento'</h2><p class="article-text">
        El primero de los actos al que asistieron las activistas fue uno de los quince organizados por el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas. Si bien en la descripci&oacute;n del mismo no se hac&iacute;a referencia expl&iacute;cita a la experimentaci&oacute;n animal, las activistas consideraron interesante asistir, ya que el CIB Margarita Salas es uno de los centros pertenecientes al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas), que ha contratado en distintas ocasiones los servicios de <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/vivotecnia-experimentacion-animal-carlota-saorsa-infiltrada-bunker_132_12516083.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Vivotecnia</a> para el cuidado de su animalario. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las denuncias de complicidad con un laboratorio acusado de maltrato animal como Vivotecnia han sobrevolado al Centro durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la falta de explicaciones y transparencia en cuanto a experimentaci&oacute;n animal durante la jornada fue tan decepcionante como previsible. Carmen Fern&aacute;ndez, quien imparti&oacute; la charla de presentaci&oacute;n al evento en el sal&oacute;n de actos del centro, advirti&oacute;: &ldquo;Hay instalaciones que no podemos visitar por su propia din&aacute;mica&rdquo;.<strong> </strong>Entre esas instalaciones, como era de esperar, se encontraba el animalario. &ldquo;No lo podemos visitar por las propias condiciones de esterilidad que debemos mantener ah&iacute; y porque para poder entrar tenemos que tener hechos unos cursos de formaci&oacute;n y haber pasado una formaci&oacute;n en legislaci&oacute;n y en el propio manejo y manipulaci&oacute;n de animales que no tenemos hechos ninguno de los que estamos aqu&iacute; en esta sala&rdquo;, explic&oacute;. Una afirmaci&oacute;n que contrasta con el resto de los eventos en los que participaron las activistas. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque una parte importante de la actividad investigadora del CIB Margarita Salas se desarrolla en el animalario, esa fue una de las dos &uacute;nicas referencias que se hicieron a la experimentaci&oacute;n animal durante la jornada de m&aacute;s de dos horas. La segunda lleg&oacute; en el cierre del evento cuando, tras visitar distintas instalaciones del centro, las asistentes fueron llevadas de nuevo al sal&oacute;n de actos. All&iacute;, Carmen Fern&aacute;ndez volvi&oacute; a tomar la palabra. Recordando la anterior ubicaci&oacute;n del Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas, en la calle Vel&aacute;zquez 144, Fern&aacute;ndez quiso recordar una escultura que decoraba las instalaciones. &ldquo;Era una fuente que ten&iacute;a unas esculturas de unos ratoncitos que se sub&iacute;an, como rodeando un ca&ntilde;o&rdquo;, describi&oacute; la ponente. &ldquo;Era, yo creo, el primer ejemplo de homenaje a los ratones de laboratorio&rdquo;, asegur&oacute; Fern&aacute;ndez, en un intento por conmover a las personas presentes, mientras el centro para el que trabaja silenciaba y ocultaba a la vista del p&uacute;blico los animales que, a d&iacute;a de hoy, sigue sometiendo a experimentos.
    </p><h2 class="article-text"><em>'Rat and furious</em>. Combatiendo el ictus desde el laboratorio'. Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz</h2><p class="article-text">
        Lo primero que llama la atenci&oacute;n de la actividad organizada por el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria del Hospital Universitario La Paz (en adelante, IdiPAZ) es, obviamente, el t&iacute;tulo. Elegir un juego de palabras pretendidamente ingenioso y desenfadado para hablar de los experimentos a los que se somete a miles de animales es, cuanto menos, desafortunado. Desgraciadamente, el t&iacute;tulo no iba a ser el &uacute;nico ejemplo de frivolidad y banalizaci&oacute;n del sufrimiento animal que se vivi&oacute; durante la actividad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al inicio de la visita, uno de los t&eacute;cnicos del laboratorio hizo una peque&ntilde;a presentaci&oacute;n&rdquo;, cuenta una de las activistas que asisti&oacute; al evento. &ldquo;Hubo un detalle que nos choc&oacute; durante su intervenci&oacute;n. Fue cuando se explicaba el motivo por el que no nos dejaban hacer fotos durante la jornada. Dec&iacute;an que era para que <strong>'</strong>grupos poco informados', no pudiesen publicar informaci&oacute;n sacada de contexto. Es evidente que se refer&iacute;an a grupos por los derechos de los animales&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la presentaci&oacute;n, se dividi&oacute; en dos grupos a las asistentes y se les hizo poner una bata verde por motivos de bioseguridad. Tras un biombo, una gaveta conten&iacute;a en su interior a cuatro ratas. Parec&iacute;an nerviosas, alerta, acurrucadas las unas contra las otras. &ldquo;La chica que manipulaba a las ratas insisti&oacute; en que no hici&eacute;semos ruido y procur&aacute;semos no hablar alto. Resalt&oacute; lo importante que era que el estr&eacute;s no afectase a los animales&rdquo;, cuenta otra de las activistas. &ldquo;Despu&eacute;s coment&oacute; que aquellas ratas estaban muy limpias, que se notaba que acababan de llegar al centro. Aquello nos sorprendi&oacute;. Si quieres ser transparente, si realmente quieres ense&ntilde;ar a la sociedad el d&iacute;a a d&iacute;a de tu laboratorio, &iquest;ense&ntilde;as unas ratas que te acaba de enviar un proveedor?&rdquo;, cuestiona. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parte de nuestro trabajo es acariciar ratas&rdquo;, coment&oacute; la joven mientras sosten&iacute;a a uno de los animales en sus manos. Su intenci&oacute;n era, asegur&oacute;, que las asistentes fuesen testigos de c&oacute;mo se manipula a las ratas en ese tipo de centros. Algo que, seg&uacute;n dijo, se desconoce a nivel social. A pesar de haber comentado que las ratas estaban claramente desorientadas al estar en un entorno para ellas desconocido y haber recalcado la importancia de no estresarlas, eso no impidi&oacute; que cogiese a una de ellas y tratase de obligarla a pasar una de las pruebas a las que las someten habitualmente en los estudios sobre el ictus. En este caso, la prueba de la pasarela. B&aacute;sicamente, se hace caminar al animal por una estrecha barra de madera para comprobar que camina sin dificultades ni caerse. La rata, al principio, se escondi&oacute; en la cubeta situada en uno de los extremos de la barra, donde la estudiante la hab&iacute;a colocado para que iniciase el recorrido. El animal, asustado, trat&oacute; de ocultarse, hasta que la chica, empuj&aacute;ndola suavemente con la mano, consigui&oacute; que finalmente la rata caminase sobre la barra de madera sin problemas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos encontramos de nuevo con la misma pregunta de antes&rdquo;, dice una de las activistas. &ldquo;A pesar de que fue inc&oacute;modo ver a ese animal asustado y forzado a realizar la prueba, en el fondo era un animal sano, que la realiz&oacute; sin problemas. &iquest;Por qu&eacute; no pusieron a uno de los animales a los que les provocan el ictus (es decir, una rata con severas complicaciones motoras resultado del da&ntilde;o provocado en su cerebro) a hacer la prueba? &iquest;No es eso lo que hacen habitualmente? &iquest;Consideraron que esa parte de su trabajo ser&iacute;a demasiado desagradable como para mostrarla al p&uacute;blico?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Lo que nos sorprende y nos indigna es que se atrevan a hablar de 'grupos poco informados' cuando los primeros que ocultan informaci&oacute;n sobre el trabajo que realizan son ellos mismos&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El inicio de la siguiente parte de la visita fue muy impactante&rdquo;, comenta una de las asistentes. Seg&uacute;n su testimonio, tras pasar a la segunda parte de la actividad, se encontraron con una rata sedada, tumbada boca arriba y con un caperuzo puesto en la cabeza a trav&eacute;s del cual le administraban la anestesia. &ldquo;Est&aacute; echando una siestecita&rdquo;, coment&oacute; la t&eacute;cnica encargada de esa presentaci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;an sedado a la rata solo para ense&ntilde;arnos c&oacute;mo funciona un ec&oacute;grafo. Fue algo innecesario y poco &uacute;til, porque la t&eacute;cnica no consegu&iacute;a im&aacute;genes muy precisas con el ec&oacute;grafo y al final acab&oacute; pas&aacute;ndolo por la mu&ntilde;eca de una de las asistentes para conseguir im&aacute;genes m&aacute;s n&iacute;tidas&rdquo;, explican las activistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otro de los detalles que nos sorprendi&oacute; es que las propias trabajadoras del centro reconocieron que las ratas se recuperan mejor del ictus que un paciente humano, es decir, que en ese sentido somos muy diferentes a ellas. Sin embargo, siguen experimentando con estos animales a diario&rdquo;, detallan. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta al porqu&eacute; de esta situaci&oacute;n la obtuvieron en la tercera y &uacute;ltima parte de la visita, cuando se llev&oacute; a las asistentes a la sala de microscopios. All&iacute;, se mostr&oacute; la imagen del cerebro de un ser humano y el de una rata, con notables diferencias. Al ser cuestionado sobre por qu&eacute; se usan ratas para estudiar el ictus si las diferencias entre los cerebros de ambas especies son tan rese&ntilde;ables, el t&eacute;cnico que presentaba esta &uacute;ltima parte de la visita, afirm&oacute;: &ldquo;Lo ideal ser&iacute;a hacerlo con monos&rdquo;. Lejos de ofrecer argumentos &eacute;ticos para descartar esa opci&oacute;n, el t&eacute;cnico ofreci&oacute; una explicaci&oacute;n mucho m&aacute;s mundana: la rentabilidad. &ldquo;Nos explic&oacute; que estudiar el ictus con monos les resultaba m&aacute;s costoso porque ocupan mucho m&aacute;s espacio y tardan m&aacute;s tiempo en reproducirse; sin embargo, las ratas ocupan poco y pueden tener muchas cr&iacute;as en un periodo de tiempo muy corto&rdquo;, cuenta una de las activistas. &ldquo;Obviamente, nosotras no queremos que se experimente en monos ni en ratas, ni en ning&uacute;n otro animal, pero de esa explicaci&oacute;n sorprende que se priorice la cantidad a la calidad en los experimentos&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        La sorpresa final a&uacute;n estaba por llegar. &nbsp;Al finalizar la actividad y volver a la primera sala, donde estaban las ratas, se encontraron con otro grupo de asistentes a la actividad. En esta ocasi&oacute;n, se trataba de unos seis ni&ntilde;os que jugaban, gritaban y mov&iacute;an ruidosamente las sillas de la sala. &ldquo;La rata que estaba sedada se hab&iacute;a despertado y varios ni&ntilde;os gritaban a su alrededor. Otros ten&iacute;an ratas en sus manos y las estaban acariciando. Alucinamos porque hac&iacute;a tan solo una hora nos hab&iacute;an insistido varias veces en que no hici&eacute;semos ruido, ni habl&aacute;semos alto y, sobre todo, que evit&aacute;semos estresar a los animales&rdquo;, recuerda una de las activistas. &ldquo;Ver c&oacute;mo dejaban a esos cr&iacute;os a su libre albedr&iacute;o y molestando a las ratas nos dej&oacute; con la sensaci&oacute;n de que toda esa insistencia inicial sobre el estr&eacute;s hab&iacute;a sido pura pose&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Como &uacute;ltimo detalle de indolencia, se entreg&oacute; a los presentes un panfleto en el que se ve&iacute;a un dibujo de una rata antropomorfizada, con un birrete en la cabeza y un diploma en la mano. En la parte superior, se pod&iacute;a leer el texto: &ldquo;CONG-RATS!&rdquo; 
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                Panfleto entregado                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><em>'Mousetific. </em>El porqu&eacute; del estudio en ratones'. Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es que yo de peque&ntilde;a, con 12 a&ntilde;os, tuve dos ratones, &iquest;vale? Y un d&iacute;a, uno de mis ratones se comi&oacute; al otro. &iquest;Eso por qu&eacute; pasa?&rdquo;, pregunt&oacute; una de las asistentes a <em>Mousetific</em>, la actividad programada dentro de la Semana de la Ciencia por el Centro de Tecnolog&iacute;a Biom&eacute;dica. &ldquo;A ver, puede pasar&rdquo;, reconoce el investigador que est&aacute; presentando la actividad a las alrededor de veinte personas que han asistido como p&uacute;blico. Acaba de hablar a las asistentes de la importancia del bienestar animal dentro de los centros de investigaci&oacute;n y el alto grado de regulaci&oacute;n que existe sobre este tipo de pr&aacute;cticas. &ldquo;Puede pasar porque est&eacute;n hambrientos,<strong> a m&iacute; es algo que me ha pasado</strong>, pero es algo que hay que evitar (...) Por eso lo del bienestar animal, que es muy importante, porque si se estresan comienzan a pelearse entre ellos&rdquo;, afirma despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que te pone en alerta en este tipo de eventos es la insistencia de los ponentes sobre la regulaci&oacute;n, el bienestar animal y los comit&eacute;s de &eacute;tica. Y habitualmente lo hacen antes de entrar en detalles sobre el tipo de procedimientos a los que someten a los animales&rdquo;, opina una de las activistas. En este caso, no fue diferente. El investigador hizo hincapi&eacute; en todos esos puntos antes de explicar que para el estudio del Alzheimer se trabaja con ratones transg&eacute;nicos, modificados gen&eacute;ticamente, que, con tan solo un mes de vida, empiezan a mostrar los primeros s&iacute;ntomas de la enfermedad. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; bienestar puede tener un animal al que se ha condenado a padecer una enfermedad desde el nacimiento?&rdquo;, se pregunta una de las activistas. &ldquo;Eso por no hablar de que son animales que jam&aacute;s han conocido ni posiblemente vayan a conocer la libertad y a los que se usa como meros recursos desde el primer d&iacute;a de su vida hasta el &uacute;ltimo&rdquo;. 
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                El investigador coge a un ratón por la cola                            </span>
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        &ldquo;La segunda parte de la actividad se llev&oacute; a cabo en uno de los laboratorios del Centro, donde el investigador nos quer&iacute;a ense&ntilde;ar una de las pruebas a las que someten a los ratones, la prueba del experimento en Y, una prueba conductual que sirve principalmente para evaluar la memoria de trabajo y la exploraci&oacute;n de los animales&rdquo;, relata una de las activistas. Para ello, el Centro hab&iacute;a dispuesto a dos ratas, cada una de ellas encerrada en una jaula distinta. La zona en la que se llev&oacute; a cabo la prueba fue el ala izquierda del laboratorio, una parte de la estancia que pronto qued&oacute; llena de todas las personas asistentes. &ldquo;Coloc&oacute; el laberinto en Y en el suelo, rodeado por los pies de todas las all&iacute; presentes. &Eacute;l mismo reconoci&oacute; que los animales eran conscientes del gran n&uacute;mero de personas que est&aacute;bamos all&iacute; rode&aacute;ndoles, y que eso les produc&iacute;a estr&eacute;s. Igualmente, explic&oacute; que los ratones deben ser trasladados en la palma de la mano de quien los manipula para minimizar el estr&eacute;s. &Eacute;l hizo todo lo contrario, cogi&oacute; a los animales por la cola, diciendo que estaba mal situado para cogerlos adecuadamente. Este mismo gesto lo repiti&oacute; en distintos momentos de la visita&rdquo;, asegura una de las activistas. La duda que surge es la siguiente: si te saltas los protocolos, aunque sea de manera leve, el d&iacute;a que se permite la entrada a gente externa al centro, &iquest;es posible que se cometan negligencias m&aacute;s graves en el d&iacute;a a d&iacute;a del laboratorio?
    </p><p class="article-text">
        El siguiente experimento se realiz&oacute; en una sala a&uacute;n m&aacute;s estrecha, en la que, seg&uacute;n testimonio de nuestra fuente, las asistentes estaban, literalmente, pegadas unas a otras, alrededor de una mesa en la que hab&iacute;a una cubeta que dej&oacute; heladas a las activistas. &ldquo;No nos pod&iacute;amos creer lo que est&aacute;bamos viendo. Dentro de la cubeta hab&iacute;a dos ratones adultos y, en una de las esquinas, cerca de una veintena de cr&iacute;as que ten&iacute;an solo una o dos semanas de vida, seg&uacute;n nos dijo el investigador. Eran muy peque&ntilde;itas, rosadas, sin pelo y en periodo de lactancia. &iquest;D&oacute;nde quedaron en ese momento los protocolos de bienestar animal? &iquest;Qui&eacute;n velaba en ese momento por que los ratones no se estresasen, rodeados de personas hablando, haciendo ruido, movi&eacute;ndose&hellip;? Los ratones adultos pasaban por encima de las cr&iacute;as, posiblemente a causa del estr&eacute;s o el miedo o quiz&aacute; tratando de protegerlas. Fue muy desagradable y descorazonador&rdquo;, relata una de las activistas.
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                Crías lactantes                            </span>
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        Por si esto fuera poco, el investigador volvi&oacute; a coger a uno de los ratones por la cola, en esta ocasi&oacute;n el macho, ya que, seg&uacute;n sus propias palabras, estaba &ldquo;m&aacute;s receptivo&rdquo; que la madre de las cr&iacute;as. Esta vez someti&oacute; al animal a una prueba de comportamiento, coloc&aacute;ndolo en lo alto de un palo. El experimento consisti&oacute; en cronometrar el tiempo de descenso del animal desde la punta del palo hasta la mesa. Aunque, como ya ocurri&oacute; en la actividad de IdiPaz, el animal estaba sano y no tuvo problemas al realizar la bajada, los ratones con problemas de movilidad por un Parkinson inducido o un Alzheimer, si no tienen certeza de bajar sin caer, no realizan la acci&oacute;n o lo hacen mucho m&aacute;s lento que los ratones sanos. 
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar el paso por esa estancia, el investigador, haciendo uso de una luz ultravioleta y apagando las luces nos ense&ntilde;&oacute; c&oacute;mo los ratones adultos, en esas condiciones, ten&iacute;an verde la piel de las orejas. Los ratones neonatos tambi&eacute;n mostraban un color verde aunque hab&iacute;a algunas excepciones. Explicaba que estos ratones son transg&eacute;nicos y que la piel verde era una manifestaci&oacute;n de la prote&iacute;na GFT en las c&eacute;lulas, mientras que los que no ten&iacute;an esta manifestaci&oacute;n eran ratones sanos. 
    </p><p class="article-text">
        Al final del evento, hubo un rato de charla en los pasillos y las activistas pudieron descubrir el origen de los animales que llegan al CTB. &ldquo;El investigador nos dijo que, o bien compraban los ratones a un proveedor -o, como &eacute;l lo defini&oacute;, 'empresas dedicadas a producir este tipo de modelos'-, o bien consegu&iacute;an los ratones a trav&eacute;s de donaciones de otros laboratorios&rdquo;, cuenta una de las activistas. Aunque insisti&oacute; en que siempre era mejor que les donasen ratones a comprarlos, mostr&oacute; cierta preocupaci&oacute;n. &ldquo;A saber ese rat&oacute;n lo que ha pasado o las mutaciones que ha llevado en el otro laboratorio (&hellip;) A lo mejor se han equivocado cruz&aacute;ndolo o ha tenido mutaciones&rdquo;, seg&uacute;n las propias palabras del investigador. &ldquo;Nos cont&oacute; tambi&eacute;n que unos ratones del Centro, que no hab&iacute;amos visto, eran sordos debido a un cruce entre dos animales con deficiencias auditivas&rdquo;, explica una de las activistas asistente al evento. 
    </p><h2 class="article-text">'&iquest;C&oacute;mo cuidamos a los animales que nos ayudan a investigar enfermedades neurodegenerativas?'. Gabinete Veterinario del Campus de la Facultad de Medicina de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.&nbsp;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La visita al Gabinete Veterinario de la UAM consisti&oacute; en una jornada de puertas abiertas por el animalario de la instituci&oacute;n. Si bien hubo restricciones en algunas &aacute;reas del animalario, su pol&iacute;tica es menos opaca que en el Centro de Investigaciones Biol&oacute;gicas Margarita Salas. Las activistas explican que, al llegar, esperaron en una peque&ntilde;a sala desde la que se pod&iacute;a ver ya la entrada al animalario. &ldquo;Despu&eacute;s lleg&oacute; una t&eacute;cnica de animalario que nos dijo que nos pusi&eacute;ramos unas calzas azules por cuestiones de higiene. All&iacute;, antes de entrar al animalario, estuvimos viendo el antiguo plano del mismo. En ese plano a&uacute;n aparec&iacute;a una zona de tit&iacute;s y de cabras, que no existe actualmente&rdquo;.&nbsp;Por el animalario han pasado m&uacute;ltiples especies animales, seg&uacute;n explicaron las t&eacute;cnicas de laboratorio que coordinaron la visita: monos, cabras, hurones, conejos, cobayas, ranas, gatos, ratas y ratones.
    </p><p class="article-text">
        En la jornada de puertas abiertas, al preguntar uno de los asistentes por qu&eacute; ya no hay primates, las t&eacute;cnicas aseguraron que estos experimentos apenas se autorizan en la actualidad, ya que su uso debe estar muy justificado. &ldquo;Dijeron que en ese animalario hab&iacute;an vivido monos que estuvieron all&iacute; encerrados de catorce a diecisiete a&ntilde;os para estudios del envejecimiento. Las t&eacute;cnicas de laboratorio nos explicaron que estaban 24 horas con c&aacute;maras y bajo observaci&oacute;n. Cuando les preguntamos por su comportamiento, pensando en las terribles secuelas que implicar&iacute;an tantos a&ntilde;os de cautiverio, ellas confesaron que ten&iacute;an comportamientos muy agresivos. Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n que, en lugar de alertarse por tantos a&ntilde;os de privaci&oacute;n de libertad, ellas subrayaran positivamente esa longevidad, pues lo consideraban un resultado de las buenas condiciones de vida, donde, seg&uacute;n ellas, no les falt&oacute; agua, temperatura, aseo y ciclos de luz seg&uacute;n los ciclos circadianos cuentan las activistas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la visita, &ldquo;adem&aacute;s de algunos detalles curiosos, como que las esquinas de los animalarios est&aacute;n redondeadas para facilitar la limpieza o que toda la estructura de estos espacios se organiza en torno a las zonas &lsquo;limpia&rsquo; y &lsquo;sucia&rsquo;, con procesos meticulosos de esterilizaci&oacute;n para evitar pat&oacute;genos, las t&eacute;cnicas veterinarias enfatizaron mucho su discurso en torno a la severa legislaci&oacute;n existente sobre experimentaci&oacute;n animal, la formaci&oacute;n necesaria para trabajar en laboratorios y los principios de las 3Rs (Reemplazo, Reducci&oacute;n y Refinamiento). Sin embargo, en la pr&aacute;ctica, la realidad parece un poco distinta, como es el caso de la cr&iacute;a y los animales considerados &rdquo;excedentes&rsquo;&ldquo;. En las instalaciones de la UAM se cr&iacute;an ratones y ratas. Una asistente pregunt&oacute; por qu&eacute; hab&iacute;a un rat&oacute;n negro solo en una cubeta: &rdquo;Dijeron que era un macho reproductor y en las etiquetas hab&iacute;a cifras tachadas y otras nuevas sobrepuestas. Por ejemplo, en la jaula de un rat&oacute;n negro solitario hab&iacute;a habido 8 ratones primero, luego 5 y despu&eacute;s 3. Entendimos que poco a poco fueron eliminados por ser excedentes&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explican que en el animalario se realizan cruces continuos o puntuales con una misma hembra, cada ciclo dura 21 d&iacute;as y nacen entre diez y catorce cr&iacute;as. Al consultar sobre aquellos animales que se etiquetan como &ldquo;excedentes&rdquo;, &ldquo;las t&eacute;cnicas de animalario apuntaron a la cuesti&oacute;n de la gen&eacute;tica, afirmando que hay alrededor de un 25 % de probabilidad en cada proceso de cr&iacute;a de conseguir los animales con la gen&eacute;tica deseada para los experimentos, y que esto a&uacute;n se complica m&aacute;s entre los investigadores que trabajan con fechas exactas de edad y sexo de los animales; en esos casos, se mata a muchos m&aacute;s animales por considerarlos &rdquo;excedentes&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las t&eacute;cnicas de animalario hablaron expl&iacute;citamente de los procedimientos de anestesia y &ldquo;sacrificio&rdquo;. Las activistas explican: &ldquo;Entramos en una sala donde mataban ratones. Nos explicaron que la mejor forma era separarles el cuello de la columna, porque era instant&aacute;neo. Pero la mayor&iacute;a de las veces ten&iacute;an muchos, entonces les gaseaban. Les met&iacute;an en una caja transparente de pl&aacute;stico, la cerraban y el CO2 entraba hasta que mor&iacute;an todos, muerte por inhalaci&oacute;n. Se me qued&oacute; grabado que una asistente le dijo a una t&eacute;cnica, &rdquo;qu&eacute; duro, &iquest;tienes que hacerlo mucho?&ldquo;, y la t&eacute;cnica mayor respondi&oacute;, &rdquo;a diario&rsquo;&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero en esa sala las activistas vieron algo m&aacute;s: &ldquo;Detect&eacute; algo extra&ntilde;o en la sala, eran unas probetas con agua de colores y algo extra&ntilde;o dentro. Les pregunt&eacute; qu&eacute; era y not&eacute; su nerviosismo e incomodidad. Me explicaron que eran esqueletos de &rdquo;ratones excedentes&ldquo;, que las alumnas de pr&aacute;cticas hab&iacute;an decidido meter en diferentes tinturas para ver con cu&aacute;l se ve&iacute;a mejor. Me pareci&oacute; tan insensible, tan innecesario que ni tu cuerpo pueda descansar en paz. Esos ratones son considerados objetos hasta el punto de que deciden exhibir as&iacute; su esqueleto, me aterra pensar que desde esta cosificaci&oacute;n realizan su trabajo&rdquo;. Las asistentes visitaron despu&eacute;s una sala donde se encontraban varios congeladores en los que se guardaban los cad&aacute;veres de los animales matados como excedentes o muertos a consecuencia de los experimentos, que despu&eacute;s la Comunidad de Madrid se encarga de incinerar.
    </p><p class="article-text">
        Los relatos sobre la visita al animalario recogen tambi&eacute;n pr&aacute;cticas normalizadas y legales, como el marcaje a trav&eacute;s del corte de orejas en ratones: &ldquo;Me fij&eacute; en las orejas mutiladas de los ratones y las t&eacute;cnicas nos explicaron los c&oacute;digos de los recortes que les hac&iacute;an para saber a qu&eacute; experimento correspond&iacute;an, como sistema de marcaje. En esa sala hab&iacute;a un cartel que lo mostraba. Luego nos dijeron que se guardaba ese trozo de tejido del rat&oacute;n para tener acceso a su genotipo. En la otra sala hab&iacute;a una nevera llena de trozos de orejas de ratones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, explican que las t&eacute;cnicas de laboratorio hablaron expl&iacute;citamente del estr&eacute;s de los animales y de las peleas entre ellos: &ldquo;Pudimos observar varias jaulas con papeles pegados en las que pon&iacute;a &lsquo;PELEA&rsquo; y las t&eacute;cnicas no dijeron que ten&iacute;an que estar atentas porque a menudo ocurr&iacute;a que los ratones se peleaban y ten&iacute;an que ofrecerles enriquecimiento, alimento o separarles para prevenirlo&rdquo;. Tambi&eacute;n se sorprendieron de que las t&eacute;cnicas reconocieran que los animales se estresan en el laboratorio: &ldquo;Dijeron que peleaban mucho con los investigadores sobre bienestar animal y evitar el estr&eacute;s a los animales al m&aacute;ximo, pero este bienestar no parec&iacute;a importar por s&iacute; mismo, por beneficio de cada animal, sino que lo defend&iacute;an como un medio para una ciencia m&aacute;s efectiva. Afirmaban que, si el animal est&aacute; mejor, no va a tener estos picos de cortisol que afectan a los resultados del estudio a nivel hormonal, reproductivo, inmunitario, etc., y en ning&uacute;n momento se contemplaba que una vida de encierro en un entorno artificial pudiera ser la fuente de su estr&eacute;s&rdquo;. 
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                Ratones en una jaula                            </span>
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        Hacia el final de la visita, las asistentes afirman que fueron dirigidas hacia una sala donde se encontraban dos gatas. Explicaron que en el momento de la visita no estaban siendo utilizadas en ning&uacute;n procedimiento, pero que se hab&iacute;an utilizado previamente como reproductoras. Mencionaron que hab&iacute;a otros gatos en el animalario que estaban siendo utilizados en un experimento sobre los ciclos de sue&ntilde;o y que las t&eacute;cnicas, orgullosas, les detallaron que de este tipo de estudios en el laboratorio han salido al mercado varios f&aacute;rmacos para la narcolepsia: &ldquo;Las t&eacute;cnicas nos dijeron que los gatos sobre los que se experimenta tienen que estar en jaulas, pero que esas gatas no. Se encontraban solas en una habitaci&oacute;n peque&ntilde;a con dos jaulas abiertas con varios niveles, no hab&iacute;a luz natural, ten&iacute;an un rascador peque&ntilde;o y una caja con serr&iacute;n para hacer sus necesidades. Al entrar, ambas se acercaron, nos maullaron y se frotaron con nuestras piernas, eran muy cari&ntilde;osas, como la gata con la que vivo, y que considero parte de mi familia. Les pregunt&eacute; cu&aacute;nto tiempo llevaban all&iacute; y se me parti&oacute; el coraz&oacute;n cuando me respondieron &rdquo;m&aacute;s de 15 a&ntilde;os&ldquo;. A manera de broma, comentaron: &rdquo;Llevan m&aacute;s tiempo aqu&iacute; que nosotras&rsquo;&ldquo;. La activista concluye: &rdquo;Imaginar todo lo que habr&aacute;n tenido que vivir esas gatas y saber de antemano que llevan como m&iacute;nimo 15 a&ntilde;os de cautiverio fue desgarrador, sumando el hecho de que morir&aacute;n all&iacute; sin sentir el aire o el sol sobre su pelaje, ni el calor de un hogar&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">Conclusiones</h2><p class="article-text">
        La industria de la experimentaci&oacute;n animal sigue cayendo en una de sus paradojas recurrentes: tratar de mostrar transparencia mientras se oculta tras un velo de opacidad, ofreciendo al p&uacute;blico general peque&ntilde;as pinceladas amables del horror al que son sometidos los animales en los centros donde se experimenta con ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Casos como el de Vivotecnia, laboratorio de experimentaci&oacute;n animal en el que una activista se infiltr&oacute; y consigui&oacute; grabar escenas de violencia contra los animales, nos demuestran que lo que esconden los muros de los animalarios es mucho m&aacute;s perverso que la versi&oacute;n edulcorada que se muestra en este tipo de actividades. Son entornos donde se banaliza el sufrimiento, se automatizan las pr&aacute;cticas abusivas y se niega la agencia y los intereses de los animales de forma sistem&aacute;tica. La experimentaci&oacute;n animal es tan solo una pieza m&aacute;s del engranaje de las industrias de explotaci&oacute;n animal, donde se convierte a individuos en bienes de uso y consumo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/semana-de-la-ciencia-antiespecismo-experimentacion-animal_132_13083855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 05:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dentro de la XXV Semana de la Ciencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cruel realidad del transporte aéreo de animales domésticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/transporte-aereo-animales-dometicos_132_13074119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9e748cf-1172-4583-8f2c-55f7045fafd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cruel realidad del transporte aéreo de animales domésticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Transportar seres vivos en bodegas diseñadas para mercancía es como enviar jarrones de cristal sin papel de burbujas. Absurdo, ineficiente y mortal para nuestra familia</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, 40 animales muieron, 27 llegaron heridos y 4 se perdieron, solo en vuelos comerciales estadounidenses. La mayor&iacute;a de las muertes fueron causadas por asfixia, golpe de calor, insuficiencia card&iacute;aca y ansiedad severa &mdash;condiciones totalmente prevenibles e innecesarias&mdash;. Tambi&eacute;n se han registrado decenas de casos de animales que han escapado de las jaulas en la pista, sobre todo gatos, y han sido atropellados por un veh&iacute;culo o han desaparecido para siempre. En cuanto a las lesiones registradas, mayoritariamente son casos de perros que sufren heridas en las patas y la boca por intentar romper la jaula donde viajan. Estos casos no son excepciones, sino que revelan fallos alarmantes, negligencias e incoherencias graves en el sistema: falta de regulaci&oacute;n, protocolos, formaci&oacute;n y responsabilidad. En realidad, es muy sencillo entender que transportar seres vivos en bodegas dise&ntilde;adas para mercanc&iacute;a es como enviar jarrones de cristal sin papel de burbujas. Absurdo, ineficiente y mortal para nuestra familia.
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                Accidentes animales en aerolíneas USA                            </span>
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        Es el caso de <strong>Brookie</strong>, la joven perrita de tan solo once meses que muri&oacute; hace poco aplastada dentro de su caja entre las cintas transportadoras del aeropuerto de Par&iacute;s CDG, a pocos metros de donde la hab&iacute;a despedido la familia (con dos menores presentes) y bajo la indiferencia de Air France y del personal del aeropuerto. O la muerte de <strong>Ewok</strong>, en el mismo aeropuerto dos meses despu&eacute;s, asfixiado en la bodega de un avi&oacute;n de Corsair que llevaba parado dos horas por fallos t&eacute;cnicos y que la propia aerol&iacute;nea intent&oacute; ocultar. La lista de casos reales es estremecedora. <strong>Dakota</strong>, que despeg&oacute; ya muerta por asfixia en la bodega de un avi&oacute;n de Aerom&eacute;xico por culpa de no haber presurizado la bodega, ya que el piloto no sab&iacute;a que hab&iacute;a un animal en ella. <strong>Joca</strong>, en Brasil, muerto de asfixia despu&eacute;s de haber sido enviado por error a otro destino por la aerol&iacute;nea GOL y ser devuelto sin salir de su caja durante m&aacute;s de un d&iacute;a. <strong>Tito</strong>, el gatito que se perdi&oacute; para siempre en La Paz, Bolivia, antes de despegar, pero cuyo extrav&iacute;o solo se comunic&oacute; cuando su madre ya hab&iacute;a llegado a su destino. <strong>Arturo</strong>, un gatito que se escap&oacute; de su transport&iacute;n roto en Madrid mientras hac&iacute;a escala, por culpa de la mala manipulaci&oacute;n de un empleado de Iberia que lo ocult&oacute; durante horas. Iberia ni se present&oacute; al juicio; que, por cierto, perdi&oacute;. El pobre gatito <strong>Rodri </strong>sigui&oacute; la misma suerte que Arturo en Atenas por culpa de la negligencia de Aegean Airlines. O <strong>Gos</strong>, al que Binter no asegur&oacute; bien su transport&iacute;n en la bodega y, cuando la abrieron, el perro estaba suelto, corriendo el riesgo de saltar a pista y poder ser disparado por el equipo de fauna, o de llegar realmente herido a su destino. Nunca quisieron saber nada de lo ocurrido. Eso fue lo que le pas&oacute; a <strong>Nougat</strong> en Ibiza por culpa de la manipulaci&oacute;n en bodega de Transavia. Nougat lleg&oacute; suelto en bodega con la mand&iacute;bula rota.
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            <span class="title">
                Transportín roto vacío                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a somos muy afortunados de contar con <a href="https://www.instagram.com/gfam_madrid/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">GFAM (Gesti&oacute;n Felina Aeroportuaria de Madrid)</a>, &uacute;nico en el mundo, seg&uacute;n lo que he podido averiguar durante todo este tiempo. Esta asociaci&oacute;n est&aacute; formada por trabajadores de AENA y, adem&aacute;s de conocer muy bien c&oacute;mo funciona la gesti&oacute;n de mercanc&iacute;as, nos han demostrado algo en lo que siempre he cre&iacute;do: que cuando los imprevistos se abordan desde la cooperaci&oacute;n de todos, los resultados llegan y todo el mundo es m&aacute;s feliz, humanos y no humanos.
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute;, con trabajo en equipo, como pudimos recuperar a <strong>Nerone</strong>, <strong>Locky</strong> y <strong>Merengue</strong>, tres gatitos y un perro perdidos debido a la falta de protocolos de gesti&oacute;n en aeropuertos. Desde <a href="https://flytogether.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Flytogether</a>, junto con GFAM, seguimos impulsando la creaci&oacute;n de protocolos claros y eficaces ante la p&eacute;rdida de animales en aeropuertos y en el transporte en general, tanto a nivel nacional como europeo. Creemos que existe margen para avanzar y mejorar, y es por eso que tendemos la mano a AENA para explorar puntos de uni&oacute;n que nos permitan construir mejoras que beneficien a los pasajeros, a las empresas y a los animales.
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                </figure><p class="article-text">
        Es clave saber que no existe ni ha existido nunca ning&uacute;n registro de vuelos con animales ni de accidentes en ning&uacute;n pa&iacute;s, excepto en Estados Unidos (DOT, Departamento de Transporte) y &uacute;nicamente desde el 2005. Ninguna agencia nacional o europea de seguridad a&eacute;rea &mdash;AESA o EASA&mdash; tiene conocimiento de los animales dom&eacute;sticos que vuelan ni de lo que ocurre en esos vuelos. Seg&uacute;n nuestro propio registro, que llevo actualizando constantemente desde noviembre de 2021, Flytogether ha confirmado hasta hoy 18 muertes, 9 heridos, 8 perdidos, 18 escapados (y recuperados), 11 casos de abusos en cabina y 7 casos de abusos durante los controles (retenci&oacute;n en frontera o prohibici&oacute;n de embarque).
    </p><p class="article-text">
        Algo positivo, dentro de este contexto tan negativo, es que los animales de compa&ntilde;&iacute;a en Espa&ntilde;a se consideran un miembro m&aacute;s de la familia desde 2021, cuando se modific&oacute; su r&eacute;gimen jur&iacute;dico para que dejaran de ser tratados como cosas. Este cambio, introducido en consonancia con una nueva realidad social m&aacute;s sensible con los animales, es ignorado totalmente una vez se entra en territorio aeroportuario. Es un vacio legal que hay que desarrollar. Por eso estamos trabajando junto con <a href="https://www.apdda.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">APPDA (Asociaci&oacute;n Parlamentaria en Defensa de los Derechos de los Animales)</a> en una <strong>Proposicion No de Ley</strong>, a trav&eacute;s de la cual, conscientes de las dificultades del proyecto en cuanto a dimensi&oacute;n internacional, m&uacute;ltiples sectores involucrados, transversalidad, etc. proponemos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Desarrollar el art. 29 de la Ley 7/23 para garantizar el cumplimiento del art. 333 bis del C&oacute;digo Civil (sintiencia animal).</li>
                                    <li>Recoger sistem&aacute;ticamente las cifras de accidentes sufridos por animales en aviones y aeropuertos.</li>
                                    <li>Establecer unos protocolos b&aacute;sicos en los aeropuertos de AENA.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Esta ser&aacute; tambi&eacute;n la demanda que haremos a la Comisi&oacute;n Europea a trav&eacute;s del lanzamiento de una Iniciativa Ciudadana Europea a finales de a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;l es el verdadero problema del transporte a&eacute;reo para los animales de compa&ntilde;&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        Las aerol&iacute;neas y aeropuertos, con la colaboraci&oacute;n de las empresas de transporte de animales, est&aacute;n vendiendo una falsa realidad con la que se lucran y en la que nadie prioriza el bienestar de los animales, ya que no existe responsabilidad legal. Cada a&ntilde;o hay animales que resultan heridos, traumatizados, perdidos o muertos durante el transporte a&eacute;reo sin ning&uacute;n tipo de responsabilidad legal por parte de los responsables.
    </p><p class="article-text">
        El maltrato y los riesgos para la seguridad durante el transporte a&eacute;reo se dan en todas las situaciones: tanto en la bodega como en la cabina, as&iacute; como durante el transporte dentro del aeropuerto. En la bodega de carga, los animales est&aacute;n aislados en la oscuridad, a menudo hacinados entre el equipaje y otros animales. Est&aacute;n expuestos a ruidos ensordecedores, olores t&oacute;xicos y temperaturas extremas. No hay nadie que intervenga si sufren o entran en p&aacute;nico. Si suena una alarma, el piloto debe despresurizar todo el compartimento, a menudo con consecuencias fatales. Cualquiera que nos diga que volar en la bodega es seguro, que es solo cuesti&oacute;n de acostumbrar al animal al transport&iacute;n o que a veces es incluso mejor que viajar en cabina debido al temperamento del animal, o miente o no tiene ni idea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Perro como carga                            </span>
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        Esto sucede a menudo con las empresas de transporte de animales. Es habitual que nos digan que con ellas los controles son m&aacute;s exhaustivos, que los animales est&aacute;n m&aacute;s vigilados, m&aacute;s seguros, con m&aacute;s atenci&oacute;n durante la espera, que nos actualizar&aacute;n durante el trayecto. Todo mentira. Simplemente no funciona as&iacute;. Solo hace falta saber el coste de enviarlo por carga en vez de como exceso de equipaje: un vuelo intercontinental como mercanc&iacute;a no baja de los 2.000 euros, frente a unos 300.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en la cabina los animales deben permanecer confinados debajo de un asiento, dentro de un transport&iacute;n, sin excepci&oacute;n y durante largos periodos de tiempo. Su seguridad y comodidad dependen totalmente de la empat&iacute;a de cada miembro de la tripulaci&oacute;n, que muy a menudo no permite ni abrir la cremallera para acariciarlo o darle agua. Es un gran mito pensar que por ir en cabina est&aacute;n a salvo.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los aeropuertos, tambi&eacute;n gestionan a los animales como carga y no existe ning&uacute;n tipo de protocolo para los animales vivos que circulan por ellos, ni en caso de p&eacute;rdida ni de muerte. Por no haber, no hay ni lavabos para animales en la mayor&iacute;a de ellos. Los transportines se apilan, se caen, se dejan desatendidos en rincones, pistas calientes o terrenos helados durante largos periodos. Los manipuladores suelen estar mal formados, ser indiferentes o ser trabajadores subcontratados sin experiencia en bienestar animal. Los problemas que se producen con las reservas de animales en el <em>check-in</em>, tanto en cabina como en exceso de equipaje, son precisamente porque se consideran objetos: en el sistema no los ven, porque son lo mismo que una maleta. Parece que las aerol&iacute;neas escondan informaci&oacute;n expresamente para que las transportadoras tengan el monopolio en mercanc&iacute;a o para cobrar doble a trav&eacute;s de &ldquo;errores del sistema&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por &uacute;ltimo, los gobiernos y sus ministerios son quienes gestionan la importaci&oacute;n y exportaci&oacute;n de nuestra familia animal como mercanc&iacute;a, lo que causa situaciones dram&aacute;ticas debido a meros errores de papeleo que acaban destruyendo familias. Adem&aacute;s, algunos gobiernos,como Inglaterra, Sud&aacute;frica o muchos pa&iacute;ses de Oriente Pr&oacute;ximo, tienen pol&iacute;ticas de entrada muy estrictas y no permiten la llegada de ning&uacute;n animal en cabina independientemente de su peso, obligando a hacerlo mediante carga, por mucho que las aerol&iacute;neas quieran adaptarse. De ah&iacute; la importancia de establecer lazos institucionales para llevar el debate a los parlamentos de cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La<strong> situaci&oacute;n actual en Oriente Pr&oacute;ximo </strong>y los problemas que se est&aacute;n dando para la repatriaci&oacute;n de ciudadanos espa&ntilde;oles con animales, debido a la nula flexibilidad de los gobiernos, son dram&aacute;ticos y muestran la complejidad de esta tem&aacute;tica. Los animales no solo son tratados como mercanc&iacute;a por las aerol&iacute;neas o por las agencias aeroportuarias, sino tambi&eacute;n por los gobiernos. Una cosa es la gente que abandona a sus animales al irse del pa&iacute;s y otra las personas que se encuentran con barreras enormes cuando intentan escapar de all&iacute; con ellos: certificados, test, documentaci&oacute;n veterinaria y procesos que, en situaciones normales, ya son complejos, y que en medio de una guerra se vuelven pr&aacute;cticamente imposibles. Por ejemplo, perder un vuelo por no poder coger un taxi para ir al aeropuerto y que el certificado de salud caduque por unos pocos d&iacute;as sin poder renovarlo. Por eso, adem&aacute;s de denunciar p&uacute;blicamente a las aerol&iacute;neas como Air Europa, que ponen trabas cuando deber&iacute;an asistir a sus clientes, estamos luchando para que el Gobierno espa&ntilde;ol establezca, a trav&eacute;s del Ministerio de Sanidad, la puesta en marcha urgente de un dispositivo excepcional que permita la entrada de los animales de familia que acompa&ntilde;en a sus responsables y que provengan de zonas de conflicto en Oriente Pr&oacute;ximo, aunque no cumplan con las condiciones sanitarias europeas de importaci&oacute;n. Esto deber&iacute;a establecerse de urgencia, como hizo r&aacute;pidamente Francia, a los pocos d&iacute;as del inicio del conflicto.
    </p><h2 class="article-text">Objetivos</h2><p class="article-text">
        Mi objetivo a largo plazo es redefinir los marcos legales internacionales que rigen el <strong>Convenio de Montreal</strong> para que reflejen e incluyan la sintiencia animal (derechos y obligaciones), estableciendo normas internacionales de seguridad para el transporte a&eacute;reo independientes de las aerol&iacute;neas. Tambi&eacute;n quiero garantizar la rendici&oacute;n de cuentas de las aerol&iacute;neas, los aeropuertos y las empresas de transporte para que nosotros, como consumidores, estemos protegidos.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o 2026 quiero seguir generando conciencia, informar verazmente en redes desmintiendo falsas narrativas, seguir dando voz a las v&iacute;ctimas y seguir apoyando a las familias sin opci&oacute;n a volar, a trav&eacute;s de nuestro servicio de seguimiento de vuelos con los pettags. Los <strong>pettags </strong>son flyers personalizados de vuestro animal, descargables en la web, que se imprimen y se pegan en el transport&iacute;n con el fin de presionar a los transportistas para reducir riesgos. Pronto tambi&eacute;n podr&eacute; actualizar sobre el lanzamiento de la iniciativa ciudadana europea para demandar la introducci&oacute;n de protocolos en aeropuertos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Es inadmisible que en 2026 miembros de nuestra familia mueran en la total indiferencia de un sistema que los sigue tratando como simples maletas o mercanc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si quieres ayudar o apoyarnos, visita nuestra web&nbsp;<a href="http://www.flytogether.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.flytogether.org</a>&nbsp;o escr&iacute;beme directamente, sin dudarlo. Cuantas m&aacute;s personas seamos, antes conseguiremos nuestro objetivo.
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      <dc:creator><![CDATA[Sonia Aguado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/transporte-aereo-animales-dometicos_132_13074119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El feminismo (o la deconstrucción de la masculinidad) como vía para llegar al antiespecismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/feminismo-deconstruccion-masculinidad-antiespecismo_132_13046521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2317222c-ef59-4b16-a66a-1ef90847aebb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El feminismo (o la deconstrucción de la masculinidad) como vía para llegar al antiespecismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los días posteriores al 8 de marzo solemos escuchar que el feminismo "ya ha ido demasiado lejos" o que las reivindicaciones feministas nada tienen que ver con otros conflictos de nuestro tiempo. Sin embargo, lo que el feminismo pone sobre la mesa es precisamente una crítica radical a las jerarquías que estructuran nuestras sociedades: quién puede dominar, quién debe obedecer y qué vidas se consideran sacrificables</p></div><p class="article-text">
        Hace unos meses, conversando con dos amigos, me encontr&eacute; formulando una pregunta que llevaba tiempo rond&aacute;ndome la cabeza. Ambos son personas con una conexi&oacute;n profunda con la naturaleza. Les gusta caminar por el monte, observan a los animales con curiosidad y respeto, y hablan a menudo de la necesidad de proteger los ecosistemas. Son, en muchos sentidos, hombres sensibles al mundo vivo. Sin embargo, mientras habl&aacute;bamos, no pod&iacute;a dejar de pensar en una contradicci&oacute;n evidente. Les dije algo as&iacute;: me sorprende que pod&aacute;is sentir tanta admiraci&oacute;n por los animales y, al mismo tiempo, entrar en un supermercado y pagar para comer los restos de otros animales que han sido criados, explotados y asesinados en condiciones terribles. La reacci&oacute;n fue inmediata, pero no en forma de discusi&oacute;n racional. Hubo silencio. Miradas inc&oacute;modas. Bromas defensivas. Un peque&ntilde;o bloqueo. No era que no entendieran el argumento. De hecho, en el fondo, parec&iacute;a que lo entend&iacute;an perfectamente. Lo que ocurr&iacute;a era otra cosa: aceptar plenamente esa l&oacute;gica implicaba tocar una fibra sensible de su identidad. Con el tiempo he ido comprendiendo que esa reacci&oacute;n no tiene tanto que ver con la falta de informaci&oacute;n como con la forma en que se construye la masculinidad.
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado no es solo un sistema de dominaci&oacute;n sobre las mujeres. Es tambi&eacute;n un sistema que produce un determinado tipo de sujeto masculino: alguien que debe demostrar constantemente su fortaleza, su autonom&iacute;a y su capacidad de dominio. En ese proceso, todo aquello que se asocia culturalmente con la vulnerabilidad, el cuidado o la empat&iacute;a queda feminizado y, por tanto, degradado. El especismo funciona mediante una l&oacute;gica sorprendentemente parecida. Para que la explotaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los animales resulte aceptable, es necesario reducirlos simb&oacute;licamente: convertirlos en objetos, en recursos, en cuerpos disponibles para nuestro uso. La empat&iacute;a hacia ellos debe ser ridiculizada o presentada como sentimentalismo exagerado. No es casual que la cultura de la carne est&eacute; tan profundamente masculinizada. Desde la publicidad hasta las bromas cotidianas, comer animales se presenta a menudo como una prueba de virilidad. La carne se asocia con la fuerza, con la potencia, con una forma de relaci&oacute;n con el mundo basada en la apropiaci&oacute;n y el dominio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un hombre decide dejar de participar en esa violencia cotidiana, la reacci&oacute;n social suele ser reveladora. Aparecen las burlas, las sospechas, los comentarios sobre la supuesta &ldquo;debilidad&rdquo; del gesto. Lo que se est&aacute; cuestionando no es solo una elecci&oacute;n alimentaria, sino una ruptura con aquello que representa la masculinidad. En este punto, algunas corrientes del feminismo &mdash;y en particular el feminismo de la diferencia&mdash; ofrecen herramientas muy sugerentes para pensar el problema. Autoras como <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Luce_Irigaray" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Luce Irigaray</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Adriana_Cavarero" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Adriana Cavarero</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Carol_Gilligan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Carol Gilligan</a> han insistido, desde perspectivas distintas, en la importancia de tomarse en serio las formas de relaci&oacute;n, dependencia y vulnerabilidad que la cultura patriarcal ha despreciado sistem&aacute;ticamente. Estas perspectivas han se&ntilde;alado c&oacute;mo la cultura patriarcal construye una subjetividad masculina profundamente fr&aacute;gil, obligada a definirse por oposici&oacute;n permanente a lo femenino. Desde muy pronto, el patriarcado ense&ntilde;a a los ni&ntilde;os a gestionar sus emociones de un modo que favorece la distancia respecto a la empat&iacute;a. Llorar puede estar permitido, pero solo bajo ciertas condiciones: cuando hay rabia, frustraci&oacute;n o dolor f&iacute;sico, no cuando lo que aparece es compasi&oacute;n o vulnerabilidad compartida. La socializaci&oacute;n masculina va estrechando as&iacute; el campo de emociones leg&iacute;timas hasta convertir la empat&iacute;a en algo sospechoso, especialmente cuando esa empat&iacute;a podr&iacute;a cuestionar relaciones de poder sobre otros cuerpos, empezando por los de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Esta pedagog&iacute;a emocional tiene consecuencias profundas. Muchos hombres aprenden a desconectarse de su propia empat&iacute;a para encajar en el grupo masculino. Y ese grupo funciona, a menudo, como un potente mecanismo de control: castiga simb&oacute;licamente cualquier desviaci&oacute;n del modelo dominante. Por eso, cuando el antiespecismo interpela a nuestra capacidad de compasi&oacute;n hacia los animales, muchos hombres reaccionan con incomodidad. No necesariamente porque est&eacute;n en desacuerdo con el argumento, sino porque aceptar plenamente sus implicaciones supondr&iacute;a revisar una parte importante de su identidad. Volviendo a aquella conversaci&oacute;n con mis amigos, creo que lo que apareci&oacute; durante unos segundos fue precisamente esa grieta. Un momento en el que la empat&iacute;a estaba ah&iacute;, pero tambi&eacute;n el miedo a lo que supondr&iacute;a actuar en coherencia con ella.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo puede ayudarnos a atravesar ese bloqueo. Como escribe Adriana Cavarero, reflexionando sobre la vulnerabilidad compartida de los cuerpos, &ldquo;cada ser humano es &uacute;nico, pero aparece siempre expuesto a otros&rdquo;. Tomarse en serio esa exposici&oacute;n mutua &mdash;esa dependencia&mdash; desestabiliza la fantas&iacute;a patriarcal del sujeto autosuficiente y dominante. No porque proporcione respuestas simples, sino porque nos ofrece una herramienta fundamental: la posibilidad de entender que la masculinidad no es una esencia, sino una construcci&oacute;n social. Si la masculinidad se construye, tambi&eacute;n puede deconstruirse, al menos hasta un cierto l&iacute;mite establecido por la sociedad en la que vivimos y por las capacidades de cada cual.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes hemos sido socializados como hombres, acercarse al feminismo implica enfrentarse a una constataci&oacute;n inc&oacute;moda: gran parte de lo que entend&iacute;amos como normalidad est&aacute; sostenido por privilegios y por la violencia ejercida contra mujeres. Asumirlo no es necesariamente c&oacute;modo ni beneficioso; significa, m&aacute;s bien, aceptar la p&eacute;rdida de ciertos lugares de poder y responsabilizarse de las estructuras que los han producido. A menudo es un proceso frustrante y doloroso. En ese proceso, la relaci&oacute;n con los animales tambi&eacute;n aparece bajo una luz diferente. Si nos tomamos en serio la cr&iacute;tica feminista a las jerarqu&iacute;as que legitiman la dominaci&oacute;n, resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil justificar la violencia sistem&aacute;tica que ejercemos sobre otros animales. Desde ah&iacute;, el paso hacia el antiespecismo se vuelve m&aacute;s comprensible. No como una obligaci&oacute;n moral abstracta, sino como la consecuencia l&oacute;gica de tomarse en serio valores que el patriarcado ha intentado desprestigiar durante siglos. Pero esta transformaci&oacute;n dif&iacute;cilmente puede sostenerse en soledad. Tanto el patriarcado como el especismo se reproducen a trav&eacute;s de instituciones, industrias, normas culturales y din&aacute;micas colectivas muy poderosas.
    </p><p class="article-text">
        Frente a sistemas de dominaci&oacute;n tan arraigados, necesitamos tambi&eacute;n construir espacios colectivos donde aprender juntas, donde cuestionar las normas que hemos interiorizado y donde ensayar otras formas de relaci&oacute;n con el mundo vivo. Espacios donde los hombres puedan revisar cr&iacute;ticamente su socializaci&oacute;n sin miedo al rid&iacute;culo. Donde el cuidado, la empat&iacute;a y la interdependencia no sean valores marginales, sino principios organizadores de la vida com&uacute;n. El antiespecismo, igual que el feminismo, no es solo una cuesti&oacute;n de elecciones individuales. Es una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica que busca desmontar las jerarqu&iacute;as que convierten la vida de otros seres en materia explotable. Quiz&aacute; por eso aquella conversaci&oacute;n con mis amigos sigue resonando en mi cabeza. Porque en ese peque&ntilde;o momento de incomodidad apareci&oacute; tambi&eacute;n una posibilidad: la de imaginar un mundo donde las categor&iacute;as r&iacute;gidas de hombres y mujeres pierdan centralidad y dejen de organizar jer&aacute;rquicamente nuestras vidas y nuestras relaciones con otros seres. En los d&iacute;as posteriores al 8 de marzo solemos escuchar que el feminismo &ldquo;ya ha ido demasiado lejos&rdquo; o que las reivindicaciones feministas nada tienen que ver con otros conflictos de nuestro tiempo. Sin embargo, lo que el feminismo pone sobre la mesa es precisamente una cr&iacute;tica radical a las jerarqu&iacute;as que estructuran nuestras sociedades: qui&eacute;n puede dominar, qui&eacute;n debe obedecer y qu&eacute; vidas se consideran sacrificables. Si tomamos en serio esa cr&iacute;tica, resulta dif&iacute;cil no reconocer los ecos de esa misma l&oacute;gica en la relaci&oacute;n que mantenemos con los animales. El patriarcado ha necesitado hist&oacute;ricamente cuerpos disponibles sobre los que ejercer dominio: los de las mujeres, los de las disidencias, los de los pueblos colonizados y tambi&eacute;n los de los animales convertidos en recursos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, el reto no consiste solo en modificar h&aacute;bitos individuales, sino en organizarnos colectivamente para desmontar las estructuras que sostienen esas violencias. Necesitamos espacios donde pensar juntas, formarnos, acompa&ntilde;arnos y construir pr&aacute;cticas que pongan el cuidado y la interdependencia en el centro. Porque cuestionar el patriarcado no es &uacute;nicamente una tarea de las mujeres. Tambi&eacute;n interpela a quienes hemos sido socializados como hombres, oblig&aacute;ndonos a mirar de frente las violencias que ejercemos y que sostienen nuestra vida cotidiana. Tal vez el camino hacia el antiespecismo pasa, en muchos casos, por ah&iacute;: por atrevernos a desmontar la masculinidad que nos ense&ntilde;aron y cuestionar las categor&iacute;as que el patriarcado ha convertido en pilares de su orden social. Y por hacerlo, siempre, en comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/feminismo-deconstruccion-masculinidad-antiespecismo_132_13046521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 05:02:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El feminismo (o la deconstrucción de la masculinidad) como vía para llegar al antiespecismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué sirve la democracia si aún hay millones de animales en jaulas? El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene el reto de responder a esta pregunta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/democracia-animales-jaulas-tjue-union-europea_132_13047859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4158d87-6afd-4802-ad0d-a2fcf793abdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Para qué sirve la democracia si aún hay millones de animales en jaulas? El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene el reto de responder a esta pregunta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Cuando entr&eacute; en el movimiento por los derechos de los animales, un lema se grab&oacute; a fuego en mi cabeza: &ldquo;Hasta que la &uacute;ltima jaula quede vac&iacute;a&rdquo;. Es una frase que suena a utop&iacute;a, a horizonte lejano, pero que repetimos como un mantra una y otra vez. Lo que no esperaba es que, a&ntilde;os despu&eacute;s, ese lema siguiera doliendo tanto por la misma raz&oacute;n: la inacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este 5 de marzo de 2026, toda la esperanza se puso frente al Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE) al dar comienzo una jornada que ya es hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en la historia de la UE, la Comisi&oacute;n Europea ten&iacute;a que rendir cuentas ante la Gran Sala por incumplir un compromiso ligado a una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE). Y esta Iniciativa precisamente va de eso, de acabar con las jaulas de una vez por todas: la ICE &lsquo;End The Cage Age&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una traici&oacute;n a 1,4 millones de firmas</h2><p class="article-text">
        Hagamos memoria: en 2021, la Comisi&oacute;n Europea se comprometi&oacute; formalmente a presentar una propuesta de ley para prohibir las jaulas en la ganader&iacute;a industrial antes de que terminara 2023. Lo hizo tras recibir 1,4 millones de firmas validadas (casi 90.000 de ellas en Espa&ntilde;a) en la Iniciativa Ciudadana Europea 'End The Cage Age', apoyada adem&aacute;s por m&aacute;s de 170 organizaciones a nivel internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Prometieron que el horror de las celdas de gestaci&oacute;n para cerdas, las jaulas en bater&iacute;a para gallinas o las jaulas para conejos pasar&iacute;an a los libros de historia.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en 2026. Y aqu&iacute; no ha pasado nada. O mejor dicho, lo que ha pasado es la vida de 300 millones de animales que, un a&ntilde;o m&aacute;s, han nacido, sufrido y muerto entre barrotes sin poder darse la vuelta, ni extender las alas, ni tocar el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Con esta demora sobre la mesa, la organizaci&oacute;n Compassion in World Farming, que coordina la coalici&oacute;n 'End The Cage Age' a nivel internacional, present&oacute; un recurso en 2025 para exigir a la Comisi&oacute;n que responda legalmente por su inacci&oacute;n ante una ICE.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la coalici&oacute;n 'End The Cage Age' est&aacute; liderada por Compassion in World Farming y apoyada por entidades espa&ntilde;olas como el Observatorio de Bienestar Animal, AnimaNaturalis, InterCIDS, ANDA o Igualdad Animal.
    </p><h2 class="article-text">Las jaulas ante el Tribunal</h2><p class="article-text">
        Entrar en la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea impone, recorrer los interminables pasillos del TJUE emociona. Cada paso por ese laber&iacute;ntico y abrumador edificio permite saborear la sensaci&oacute;n de que haber llegado all&iacute; ya es una enorme victoria. Es poner a los animales, por fin, en el centro de un debate que hace a&ntilde;os deber&iacute;a haber quedado obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        El caso es tan relevante a nivel constitucional que no lo est&aacute;n juzgando los tres jueces habituales, sino que en esta ocasi&oacute;n, recibimos a cinco. Es una se&ntilde;al clara: lo que se dirime aqu&iacute; no es solo bienestar animal, es la calidad de nuestra democracia.
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de tres horas, los abogados de la coalici&oacute;n 'End The Cage Age' y de las tres organizaciones aceptadas como coadyuvantes (Eurogroup for Animals, LAV y Animal Equality Italia) sacaron todos sus argumentos. Y tras todo ello, una pregunta reson&oacute; con m&aacute;s fuerza y esperanza que nunca: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; les impidi&oacute; presentar un calendario?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, quiz&aacute;s, las personas humanas nos encontramos aqu&iacute; ante la gran jaula de la incertidumbre a la que la burocracia somete no solo a los animales sino a la voluntad popular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sentencia sobre este recurso no solo es fundamental para la protecci&oacute;n de los animales de granja y, en particular, para los 300 millones de animales que siguen sufriendo en jaulas en Europa cada a&ntilde;o, sino tambi&eacute;n para la democracia. Es la primera vez que se pide a la Comisi&oacute;n que responda por no haber cumplido un compromiso adquirido en respuesta a una iniciativa ciudadana europea&rdquo;, dec&iacute;a Annamaria Pisapia, portavoz de la ICE, a la salida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Activistas europeos apoyando en Luxemburgo la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) ‘End The Cage Age’.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Democracia para todas y todos, tambi&eacute;n para los animales no humanos</h2><p class="article-text">
        Fuera, bajo la sombra de una cerda inflable gigante llamada Hope (Esperanza en ingl&eacute;s), el sentimiento era de estar viviendo realmente algo hist&oacute;rico. Porque si una herramienta como la ICE &mdash;la joya de la corona de la participaci&oacute;n ciudadana en la UE&mdash; puede ser ignorada sin consecuencias, &iquest;qu&eacute; nos queda?
    </p><p class="article-text">
        Si la Comisi&oacute;n Europea puede permitirse el lujo de guardar en un caj&oacute;n el deseo expresado por el 89 % de su poblaci&oacute;n (que rechaza las jaulas), entonces la palabra &ldquo;democracia&rdquo; se queda vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora es el TJUE quien debe tomar partido. 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal emitir&aacute; su fallo. Lo que reclamamos es sencillo: un calendario claro, vinculante y transparente para acabar por fin con todas las jaulas. No queremos m&aacute;s buenas palabras ni &ldquo;intenciones de futuro&rdquo;. Queremos que la pol&iacute;tica est&eacute; a la altura de la ciencia, que ya ha sentenciado que las jaulas son una crueldad que deber&iacute;a quedar de una vez por todas en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Me fui de Luxemburgo con una sensaci&oacute;n agridulce. Dulce por ver que el movimiento es capaz de llevar a los poderosos ante un tribunal. Agria porque, mientras escribo esto, 300 millones de seres sintientes siguen esperando.
    </p><p class="article-text">
        No solo nos jugamos el fin de una era de barbarie industrial. Nos jugamos el significado de los valores europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos una Europa donde la voz de la ciudadan&iacute;a cuente y donde, de una vez por todas, la &uacute;ltima jaula quede, efectivamente, vac&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/democracia-animales-jaulas-tjue-union-europea_132_13047859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 05:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Para qué sirve la democracia si aún hay millones de animales en jaulas? El Tribunal de Justicia de la Unión Europea tiene el reto de responder a esta pregunta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La homogeneidad como presupuesto del especismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/especismo-mundo-rural-capitalismo-patriarcado_132_13036653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74312309-739e-45e3-b951-30d412736267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La homogeneidad como presupuesto del especismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo rural del Estado español es un ejemplo palpable de cómo se despliega la lógica de homogeneización y se construye una narrativa que borra la diversidad existente para justificar relaciones de dominio. Esta visión simplifica la complejidad social y natural del territorio, permitiendo que una minoría privilegiada —ganaderos, terratenientes, cazadores— imponga su dominio simbólico y material sobre formas de vida mucho más resilientes y diversas: comunales, economías de subsistencia, redes de cuidados, saberes no mercantilizados y resistencias silenciosas. Confundir explotación, caciquismo y violencia estructural con una esencia cultural es una trampa ideológica que beneficia a una minoría muy concreta. No hablamos de “tradición”, sino de poder</p></div><p class="article-text">
        El especismo, como sistema de dominaci&oacute;n, se sostiene mediante la construcci&oacute;n de diferencias artificiales entre los seres humanos y otras especies. Para justificar el dominio sobre los animales, se resaltan ciertas caracter&iacute;sticas consideradas &ldquo;humanas&rdquo;, como la capacidad de lenguaje articulado, la racionalidad abstracta, la planificaci&oacute;n a largo plazo o el autocontrol moral. Sin embargo, muchas de estas habilidades tambi&eacute;n existen en otras especies &mdash;el uso de herramientas, la cooperaci&oacute;n compleja, la comunicaci&oacute;n sofisticada, la memoria y el reconocimiento social&mdash; y dentro de nuestra propia especie hay una diversidad enorme de capacidades, modos de vida, culturas y formas de entender el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El mundo rural del Estado espa&ntilde;ol es un ejemplo palpable de c&oacute;mo esta l&oacute;gica de homogeneizaci&oacute;n se despliega en la pr&aacute;ctica. All&iacute; se construye una narrativa que borra la diversidad existente para justificar relaciones de poder. Seg&uacute;n el mito dominante, los pueblos ser&iacute;an homog&eacute;neamente conservadores y ajenos a cualquier forma de disidencia &eacute;tica o pol&iacute;tica; el veganismo, el feminismo y las posturas antirracistas se presentan como invenciones urbanas, incompatibles con la &ldquo;vida real&rdquo; del campo. Esta visi&oacute;n simplifica la complejidad social y natural del territorio, permitiendo que una minor&iacute;a privilegiada &mdash;ganaderos, terratenientes y cazadores, muchas veces encarnados en la misma persona&mdash; imponga su dominio simb&oacute;lico y material sobre formas de vida mucho m&aacute;s resilientes y diversas.
    </p><p class="article-text">
        Existe una operaci&oacute;n ideol&oacute;gica tan antigua como eficaz: convertir la diversidad en excepci&oacute;n y la excepci&oacute;n en norma. Las ideolog&iacute;as sist&eacute;micas &mdash;capitalismo, patriarcado, colonialidad, especismo&mdash; no se sostienen &uacute;nicamente por la fuerza material, sino por la construcci&oacute;n de relatos que naturalizan el orden existente.
    </p><p class="article-text">
        Este relato no es inocente. Funciona como una coartada perfecta para legitimar relaciones de poder muy concretas. Quienes lo enuncian se presentan como portavoces naturales de lo rural, borrando deliberadamente a todas aquellas formas de vida que no encajan en su imagen. La homogeneidad no describe el campo: lo coloniza simb&oacute;licamente.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es otra. El mundo rural nunca ha sido uniforme. Ha sido espacio de comunales, econom&iacute;as de subsistencia, redes de cuidados, saberes no mercantilizados y resistencias silenciosas. Tambi&eacute;n ha sido escenario de explotaci&oacute;n, caciquismo y violencia estructural. Confundir esto con una esencia cultural es una trampa ideol&oacute;gica que beneficia a una minor&iacute;a muy concreta. No hablamos de &ldquo;tradici&oacute;n&rdquo;, sino de poder.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estos sectores afirman que en los pueblos no existen posiciones veganas o progresistas, no est&aacute;n describiendo un hecho, sino ejerciendo una forma de violencia epist&eacute;mica. Invisibilizan a quienes ya est&aacute;n ah&iacute;: mujeres que sostienen la vida fuera del mercado, personas migrantes que trabajan la tierra en condiciones precarias, j&oacute;venes que cuestionan el mandato productivista, vecinas que se organizan al margen de las l&oacute;gicas extractivas. Lo que sucede no es que estas posiciones no existan, sino que son sistem&aacute;ticamente silenciadas, ridiculizadas o directamente reprimidas.
    </p><p class="article-text">
        Existen, sin embargo, m&uacute;ltiples formas de habitar la ruralidad que desaf&iacute;an el r&eacute;gimen establecido. Desde ocupaciones rurales de tierras abandonadas hasta santuarios de animales, pasando por ecoaldeas, cooperativas campesinas y comunales recuperadas, se construyen espacios donde se practica una relaci&oacute;n con la tierra basada en el cuidado, la cooperaci&oacute;n y la sostenibilidad. Cada huerto comunitario, cada refugio para animales liberados, cada vivienda ocupada para fines colectivos demuestra que la ruralidad puede ser plural, &eacute;tica y radicalmente distinta de la versi&oacute;n mercantil y autoritaria que los sectores dominantes pretenden imponer.
    </p><p class="article-text">
        La violencia no es solo simb&oacute;lica. En muchos territorios rurales, salirse del guion implica asumir costes materiales: aislamiento social, amenazas, exclusi&oacute;n econ&oacute;mica. El campo no es reaccionario por naturaleza; es disciplinado. Y ese disciplinamiento se ejerce de forma especialmente cruel contra los cuerpos feminizados, racializados o disidentes. El patriarcado rural no es una reliquia cultural, sino una tecnolog&iacute;a viva de control social que se reactualiza constantemente.
    </p><p class="article-text">
        El mismo mecanismo opera en clave antirracista. El relato de un campo &ldquo;blanco&rdquo; y &ldquo;aut&oacute;ctono&rdquo; borra siglos de mestizaje, migraciones y desposesiones. Hoy, buena parte del trabajo agr&iacute;cola lo realizan personas racializadas, cuyos derechos son negados y cuya voz est&aacute; sistem&aacute;ticamente silenciada, sin reconocimiento como parte del territorio que sostienen. Su exclusi&oacute;n del imaginario rural no es casual: permite explotar sin otorgar pertenencia.
    </p><p class="article-text">
        La falsa homogeneidad no se limita al mundo rural; es una herramienta de dominaci&oacute;n que atraviesa todo el entramado social. Se utiliza para borrar diferencias culturales, ideol&oacute;gicas y materiales y, de ese modo, imponer un sistema &uacute;nico de valores y comportamientos. Los discursos patri&oacute;ticos espa&ntilde;oles, que reducen la diversidad de regiones enteras a un relato uniforme de &ldquo;unidad nacional&rdquo;, ejemplifican este mecanismo. La herencia judeocristiana de Europa, invocada por sectores reaccionarios como escudo frente al &ldquo;invasor&rdquo; extranjero, negro, &aacute;rabe o musulm&aacute;n, cumple la misma funci&oacute;n: ignorar la pluralidad interna de cosmovisiones, modos de vida y tradiciones para legitimar la uniformidad y el control social. La homogeneidad imaginaria es, en este sentido, la m&aacute;scara simb&oacute;lica de la violencia estructural: se nos hace creer que &ldquo;aquellos que son iguales entre s&iacute;&rdquo;, quienes definen qu&eacute; es la normalidad (el hombre blanco, heterosexual, cat&oacute;lico, reaccionario, alcoh&oacute;lico, cazador, violento), tienen derecho a mandar e imponerse sobre el resto de habitantes del rural, aun cuando en much&iacute;simas ocasiones constituyen en realidad una excepci&oacute;n minoritaria, pues todo aquello que se aleja de su modelo es una desviaci&oacute;n y no solo no debe ser tenida en cuenta para la toma de decisiones sino que debe ser perseguida.
    </p><p class="article-text">
        El veganismo, entendido no como consumo individual sino como cr&iacute;tica estructural al especismo, desarma especialmente este relato. Cuestiona la identificaci&oacute;n autom&aacute;tica entre ruralidad y explotaci&oacute;n animal, y abre la puerta a imaginar otras relaciones con la tierra y con quienes la habitan &mdash;humanas y no humanas&mdash; basadas en la interdependencia y no en la dominaci&oacute;n. Por eso resulta tan amenazante para quienes han construido su poder sobre la naturalizaci&oacute;n de la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la falsa homogeneidad, la tarea pol&iacute;tica es doble: visibilizar la diversidad real del mundo rural y organizarnos para defenderla. No basta con desmontar el mito en abstracto; es necesario tejer redes, generar espacios colectivos, construir contrapoder desde abajo. La respuesta a estos posicionamientos filofascistas no puede ser individual ni testimonial. Solo la organizaci&oacute;n colectiva &mdash;feminista, antirracista, antiespecista, anticapitalista, arraigada en los territorios&mdash; puede abrir grietas en un relato que se sostiene precisamente en el aislamiento y el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Porque el campo no debe pertenecer a quienes lo explotan, sino a quienes lo cuidamos. Existimos, resistimos y nos organizamos, aunque a quienes han convertido nuestra tierra en su cortijo les moleste.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/especismo-mundo-rural-capitalismo-patriarcado_132_13036653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 05:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La homogeneidad como presupuesto del especismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilas de lechones muertos cubiertos de placenta y otros horrores "constantes" en la industria porcina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/pilas-lechones-muertos-cubiertos-placenta-horrores-constantes-industria-porcina_132_13024729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14cd8fad-5067-47d1-be8f-fd5c2a2f0151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pilas de lechones muertos cubiertos de placenta y otros horrores &quot;constantes&quot; en la industria porcina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundación Igualdad Animal publica una nueva investigación en nueve granjas porcinas de Aragón</p></div><p class="article-text">
        Todos los cerdos con la cola mutilada aunque las directivas europeas lo proh&iacute;ben. Heridas, abrasiones, prolapsos&hellip; problemas de salud generalizados. Falta de higiene en todas las granjas, llegando incluso a la documentaci&oacute;n de lechones muertos dentro de los abrevaderos. 
    </p><p class="article-text">
        Cada investigaci&oacute;n de Fundaci&oacute;n Igualdad Animal es una nueva pesadilla. Es abrir las carpetas de im&aacute;genes con el est&oacute;mago ya revuelto, anticipando el horror y sabiendo que, aunque no queda capacidad para la sorpresa, ser&aacute; inevitable estremecerse y maldecir. 
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva investigaci&oacute;n se centra en nueve granjas de la industria porcina en Arag&oacute;n y con ella Fundaci&oacute;n Igualdad Animal constata y denuncia que las inspecciones son casi inexistentes, ya que cada a&ntilde;o apenas controlan entre el 1% y el 3% de las granjas que hay en toda Espa&ntilde;a, y en la mayor&iacute;a de los casos, con aviso previo. 
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes recopiladas y difundidas pertenecen a nueve granjas de cr&iacute;a, maternidad y engorde de cerdos en Arag&oacute;n, concretamente en las provincias de Teruel y Zaragoza, y todas y cada una de ellas muestran la crueldad y el abandono al que se somete a estos animales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un cerdo muerto entre otros vivos. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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        La ley ya de por s&iacute; es laxa, tanto que permite hablar de &ldquo;bienestar animal&rdquo; cuando los animales no son m&aacute;s que mercanc&iacute;a, criados con la &uacute;nica finalidad de convertirlos en productos de consumo cuando apenas son cachorros. Por ello, la mayor&iacute;a de los hallazgos muestran pr&aacute;cticas que son est&aacute;ndar en la industria porcina en Espa&ntilde;a. Sin embargo, tambi&eacute;n se han documentado violaciones de la legislaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Fundaci&oacute;n Igualdad Animal explica que las im&aacute;genes muestran la &ldquo;alarmante mortalidad&rdquo; de los lechones en las granjas de cr&iacute;a investigadas, donde los m&aacute;s d&eacute;biles no logran mamar y simplemente se les deja morir de hambre. No tienen ning&uacute;n valor en una industria que ya cuenta con esas muertes en el precio final de las lonchas en los lineales. Tanto es as&iacute; que la industria fomenta las camadas numerosas, aunque eso provoca que las cerdas no tengan capacidad de amamantar a todas las cr&iacute;as, que muchos lechones nazcan extremadamente d&eacute;biles y problemas en el parto.
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                Lechones muertos junto a los que siguen mamando. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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        En las granjas investigadas se ha documentado la presencia de lechones tan d&eacute;biles que mueren de hipoxia durante las primeras 24 horas de vida, una cerda con un mortinato atrapado en su canal de parto, con las patas traseras sobresaliendo, y los reci&eacute;n nacidos muertos cubiertos de placenta amontonados detr&aacute;s de las cerdas son una constante. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cerda madre con un lechón muerto en el canal del parto. Detrás, otro lechón muerto. Granja porcina Aragón 2025"
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            <span class="title">
                Cerda madre con un lechón muerto en el canal del parto. Detrás, otro lechón muerto. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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        En las granjas porcinas espa&ntilde;olas, la mortalidad de los lechones se sit&uacute;a en torno al 15% sobre el total de nacidos vivos, y llega al 20% si se tienen en cuenta los mortinatos o nacidos muertos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lechones muertos. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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                Lechón moribundo que apenas puede respirar. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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        En las instalaciones de cr&iacute;a documentadas, las cerdas se ven obligadas a un confinamiento extremo que no les permite satisfacer sus necesidades etol&oacute;gicas m&aacute;s b&aacute;sicas, lo que provoca comportamientos estereotipados y autolesiones. Solo a modo de ejemplo: en cuatro de las granjas se encontraron jaulas de gestaci&oacute;n muy estrechas que solo ten&iacute;an 203cm de largo y 61 de ancho, y las cerdas apenas cab&iacute;an dentro de ellas; cerdas con comportamientos estereotipados con heridas en la boca y el hocico por morder insistentemente los barrotes; cerdas madres con comportamientos agresivos y amputaciones en las orejas. Incluso dentro de los recintos grupales, los cerdos se encuentran hacinados y est&aacute;n sujetos a altos niveles de estr&eacute;s. 
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                Cerdas en jaulas de gestación. Granja porcina Aragón 2025                            </span>
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        Adem&aacute;s de las pr&aacute;cticas est&aacute;ndar de alojamiento perjudiciales para el bienestar animal, se observan posibles violaciones y casos de incumplimiento de los requisitos legales.
    </p><p class="article-text">
        En&nbsp;pr&aacute;cticamente todas las instalaciones, los cerdos tienen la cola mutilada pese a que las directivas europeas lo proh&iacute;ben. La investigaci&oacute;n documenta cubos llenos de mu&ntilde;ones de cola, as&iacute; como test&iacute;culos amputados, y colas amputadas esparcidas por el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Anna Mul&aacute;, gerente de Incidencia Legislativa de Fundaci&oacute;n Igualdad Animal, explica que en noviembre de 2025 se presentaron denuncias contra varias explotaciones por &ldquo;graves deficiencias estructurales&rdquo;. La administraci&oacute;n auton&oacute;mica realiz&oacute; inspecciones pero no abri&oacute; expediente sancionador porque no apreci&oacute; infracciones en la normativa sobre bienestar animal. Si solo se inspeccionan entre el 1% y el 3% de las granjas y casi siempre con aviso previo, muchas de esas pr&aacute;cticas denunciadas &ldquo;pasan totalmente desapercibidas&rdquo; y se siguen ejecutando &ldquo;con total impunidad&rdquo;, denuncia Mul&aacute;, que alerta adem&aacute;s de que en Arag&oacute;n se han reducido &ldquo;dr&aacute;sticamente&rdquo; los recursos p&uacute;blicos para inspeccionar y sancionar, por lo que los animales siguen sufriendo mientras aumenta el &ldquo;riesgo sanitario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de esta investigaci&oacute;n es que no son casos aislados. Fundaci&oacute;n Igualdad Animal y otras organizaciones han documentado estas pr&aacute;cticas en pr&aacute;cticamente todas las instalaciones a las que han accedido, porque, de nuevo, la realidad no es la que muestra la industria en sus anuncios buc&oacute;licos y esl&oacute;ganes enga&ntilde;osos. No hay bienestar posible cuando se trata de explotar a los animales para obtener un beneficio. No hay cerdos felices, ni vacas felices, ni corderos felices, ni gallinas felices ni animal alguno feliz cuando la &uacute;nica raz&oacute;n de su existencia es ser un producto. Y as&iacute; seguir&aacute; siendo mientras exista esta industria de muerte, esta cadena de desmontaje de cad&aacute;veres que solo ve la luz con este tipo de investigaciones.
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      <dc:creator><![CDATA[Concha López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/pilas-lechones-muertos-cubiertos-placenta-horrores-constantes-industria-porcina_132_13024729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 05:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pilas de lechones muertos cubiertos de placenta y otros horrores "constantes" en la industria porcina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La ciencia es muy necesaria. Lo que hago en mi libro es precisamente defender la ciencia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ciencia-experimentacion-animal-cancer-ratones-etica-salud-crisis-ecologica_132_13015471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14f1638c-109e-467f-8816-370959e9272c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La ciencia es muy necesaria. Lo que hago en mi libro es precisamente defender la ciencia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista con la filósofa Marta Tafalla, en cuyo último libro, 'Paradojas de la experimentación en animales. Ética, salud y crisis ecológica' (Plaza y Valdés), defiende que es posible el avance de la ciencia sin utilizar a otros animales para experimentación y destapa las contradicciones de una mirada supuestamente racional, que se sostiene solo desde el antropocentrismo y los intereses de un inmenso negocio, del que viven muchas empresas y está muy bien conectado con otros sectores de negocio poderosos, como las industrias farmacéutica, ganadera, piscícola o militar</p></div><p class="article-text">
        Como muchos temas que tienen que ver con la relaci&oacute;n de los humanos con los otros animales, el debate en torno a la experimentaci&oacute;n con nuestros compa&ntilde;eros de viaje para &ldquo;beneficio&rdquo; de nuestra especie viene de lejos, de la Grecia cl&aacute;sica. Sin embargo, la experimentaci&oacute;n actual incorpora nuevas dimensiones a una din&aacute;mica de explotaci&oacute;n que, supuestamente, se basa en la racionalidad, cuando lo cierto es que la raz&oacute;n, la luz, est&aacute; muy lejos de ser lo que sostiene un campo que mueve mucho dinero y en el que hay enormes intereses econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        La experimentaci&oacute;n con animales es, adem&aacute;s, poco efectiva, no solo en t&eacute;rminos morales sino tambi&eacute;n de resultados. El noventa por ciento de los medicamentos que funcionan con animales no tienen el mismo efecto con los humanos. El reciente debate en torno al anuncio de Mariano Barbacid, en el que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/preocupacion-expectativas-creadas-barbacid-cancer-pancreas-anuncio-salido-madre_1_12966595.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el cient&iacute;fico espa&ntilde;ol &ldquo;vendi&oacute;&rdquo; una cura contra el c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas cuando solo se hab&iacute;a demostrado en ratones,</a> es una&nbsp;muestra de este desfase. Muchas cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos, tanto dentro como fuera de Espa&ntilde;a, han alertado contra este tipo de anuncios.
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Marta Tafalla bucea en torno a este debate en su &uacute;ltimo libro, <a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/paradojas-de-la-experimentacion-en-animales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Paradojas de la experimentaci&oacute;n en animales. &Eacute;tica, salud y crisis ecol&oacute;gica</em></a><a href="https://www.plazayvaldes.es/libro/paradojas-de-la-experimentacion-en-animales/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> (Plaza y Vald&eacute;s)</a>, un ensayo concienzudo y muy s&oacute;lido en el que defiende que es posible el avance de la ciencia sin utilizar a los animales como cobayas y destapa las contradicciones de una mirada supuestamente cient&iacute;fica y racional que, en &uacute;ltimo t&eacute;rmino, se sostiene &uacute;nicamente desde el antropocentrismo. &ldquo;Que algo pueda ser &uacute;til o beneficioso para alguien no significa que sea moralmente correcto&rdquo;, explica en esta entrevista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es un libro que abre muchas capas en torno al maltrato animal, pero dir&iacute;a que la </strong><em><strong>madre </strong></em><strong>de todas las paradojas en torno a la experimentaci&oacute;n cient&iacute;fica en animales es que se justifica a partir de la raz&oacute;n, pero lo cierto es que, como demuestras, es m&aacute;s bien el ejemplo de todo lo contrario, de la sinraz&oacute;n, una consecuencia de nuestro antropocentrismo y de nuestra soberbia, a veces movida por oscuros intereses empresariales. Citas decenas de casos de estas paradojas, pero uno de ellos es el del tabaco.&nbsp;Se investigan los efectos del tabaquismo en animales en lugar de poner el foco en las tabaqueras y sus clientes/v&iacute;ctimas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una parte de la experimentaci&oacute;n en animales se justifica apelando a nuestra salud. Supuestamente, si provocamos enfermedades a los animales y les hacemos sufrir a ellos, encontraremos la cura de esas enfermedades y dejaremos de sufrir nosotros. Es el argumento del sacrificio, que tiene un origen religioso. Sin embargo, en muchos casos la relaci&oacute;n entre salud y experimentaci&oacute;n es incoherente. El tabaco es un ejemplo claro: nuestra sociedad sacrifica animales para estudiar en sus cuerpos los efectos nocivos del tabaco y proteger la salud humana, pero esa misma sociedad no est&aacute; dispuesta a renunciar al tabaco para proteger la salud humana: mucha gente fuma, otra gente se gana la vida produciendo o vendiendo tabaco, y el sector del tabaco afirma que aporta actividad econ&oacute;mica y por ello es valioso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que algo &ldquo;beneficie&rdquo; a los humanos no significa que haya que sacrificar animales, &iquest;no? De nuevo el antropocentrismo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hay dos cuestiones. La primera: que algo pueda ser &uacute;til o beneficioso para alguien no significa que sea moralmente correcto. La esclavitud es &uacute;til y beneficiosa para los vendedores de esclavos, pero desde una perspectiva &eacute;tica es abominable. Que una determinada utilizaci&oacute;n de los animales pueda ser &uacute;til para los humanos no la convierte autom&aacute;ticamente en moralmente correcta. Y la segunda: los defensores de la experimentaci&oacute;n en animales insisten mucho en su utilidad, pero hoy en d&iacute;a hay un debate inmenso dentro de la propia comunidad cient&iacute;fica acerca de la eficacia de esta metodolog&iacute;a, y cada vez m&aacute;s cient&iacute;ficos est&aacute;n explicando que usar animales para estudiar la salud humana es poco eficaz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;xime, como t&uacute; muestras, cuando el 90 % de los medicamentos que funcionan con animales no sirven con humanos. Millones de animales se sacrifican al a&ntilde;o casi para nada. </strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, cada vez m&aacute;s cient&iacute;ficos y cient&iacute;ficas est&aacute;n explicando que se invierten cantidades ingentes de dinero, tiempo e inteligencia en crear f&aacute;rmacos que funcionan en animales, pero luego, cuando se prueban en humanos, o bien no son eficaces o producen efectos secundarios. Sin embargo, una de las paradojas es que, aunque estos experimentos no sirvan para mejorar nuestra salud, s&iacute; sirven para generar actividad econ&oacute;mica: las empresas que viven de la experimentaci&oacute;n ganan dinero aunque la experimentaci&oacute;n fracase. Las empresas que cr&iacute;an animales, fabrican jaulas, peceras o instrumental quir&uacute;rgico, las empresas que hacen experimentaci&oacute;n por encargo, las que dise&ntilde;an el software que se usa en los laboratorios, todas estas empresas tienen actividad econ&oacute;mica y por tanto les conviene que la experimentaci&oacute;n contin&uacute;e, aunque no ofrezca resultados reales para la salud humana. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sostienes que quienes piensan que el desarrollo de algunos medicamentos est&aacute; ligado inevitablemente al sacrificio y el maltrato animal lo hacen, m&aacute;s bien y en el mejor de los casos, por una cierta inercia, cuando no por una falta total de &eacute;tica. Siempre hay otras alternativas para experimentar que no pasan por convertir en un infierno la vida de los animales sacrificados. Animales que en muchos casos no ver&aacute;n nunca la luz del sol, por ejemplo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que el sufrimiento de los animales usados en experimentaci&oacute;n es terrible. Viven toda su vida encerrados en espacios diminutos y condiciones artificiales donde no podr&aacute;n desarrollar sus conductas naturales. Se les provoca enfermedades, se les obliga a hacerse adictos al alcohol o las drogas, se les hace pasar hambre o sed para &ldquo;convencerles&rdquo; de hacer ciertas pruebas a cambio de comida y agua, se les maltrata para provocar en ellos s&iacute;ntomas similares a la depresi&oacute;n humana, a veces incluso se maltrata a algunos animales delante de otros con el objetivo de estudiar sus reacciones&hellip; Son animales que sufren dolor, viven con miedo y estr&eacute;s, y no pueden decidir nada sobre sus propias vidas. El complejo industrial de la experimentaci&oacute;n intenta por todos los medios posibles que la gente no sea consciente del sufrimiento de los animales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque a la gente le resulte menos evidente, otro caso de manual de las paradojas tiene que ver con la biodiversidad y la crisis ecol&oacute;gica. Se experimenta con animales salvajes, algo que no solo es cruel para estos seres vivos sino para el ecosistema donde viven. Incluso para los humanos, en realidad. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Por ejemplo, se experimenta en primates no humanos. El principal centro europeo de distribuci&oacute;n de primates no humanos para experimentaci&oacute;n es Camarney, que est&aacute; en Camarles, un pueblo de Tarragona. Importa macacos desde pa&iacute;ses como Vietnam y los distribuye a otros pa&iacute;ses. Quienes defienden esta pr&aacute;ctica nos dicen que usando a estos animales salvajes podr&aacute;n mejorar la salud humana, pero, en realidad, estos animales, cuando viven en su h&aacute;bitat, hacen funciones ecol&oacute;gicas que contribuyen al buen funcionamiento de los ecosistemas, y puesto que nuestra salud depende de la buena salud de los ecosistemas, estos animales ya est&aacute;n cuidando nuestra salud. Cuando los sacamos de sus ecosistemas, estos se empobrecen. Como hay muchas protestas por el uso de animales salvajes, en algunos pa&iacute;ses se trabaja para que los primates usados sean criados en cautividad, pero esto no resuelve el problema, pues hay mafias vendiendo primates que se supone que son criados en cautividad y en realidad han sido secuestrados de su h&aacute;bitat. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s efectivo cuidar la biosfera, no ser&iacute;a m&aacute;s saludable? M&aacute;s preventivo, en definitiva. Buscamos soluciones cient&iacute;ficas a problemas que ser&iacute;an m&aacute;s f&aacute;ciles de resolver con un cambio de relaci&oacute;n con la naturaleza. Es algo parecido a lo que ocurre con el cambio clim&aacute;tico: hay quien busca la soluci&oacute;n en la t&eacute;cnica y la ciencia, pero ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil cambiar el modo de vida, de producci&oacute;n y consumo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ciencia es muy necesaria. Lo que yo hago en el libro es precisamente defender la ciencia. Y una de las cosas m&aacute;s importantes que hemos aprendido gracias a la ciencia es el papel fundamental de la prevenci&oacute;n. Si como sociedad queremos cuidar nuestra salud colectiva, lo primero es prevenir. Si cambi&aacute;ramos colectivamente algunos h&aacute;bitos, nuestra salud colectiva mejorar&iacute;a. Algunos cambios son sencillos, pero exigen priorizar el inter&eacute;s general por encima del negocio. Pienso en la comida basura, por ejemplo. Vas a un supermercado y est&aacute; lleno de comida basura, boller&iacute;a industrial, bebidas azucaradas... Si consumes todo eso a menudo, da&ntilde;a tu salud. Pero hay empresas que se enriquecen vendiendo esas mierdas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla menos de la experimentaci&oacute;n al servicio de la industria ganadera (lo hemos visto recientemente en Catalu&ntilde;a con la peste porcina) o de la pisc&iacute;cola. Y, sin embargo, estas industrias han cimentado sus beneficios en el sacrificio de millones de animales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente suele creer que toda la experimentaci&oacute;n en animales es para encontrar la cura a enfermedades humanas, pero esa es solo una peque&ntilde;a parte. Mucha experimentaci&oacute;n en animales est&aacute; al servicio de la industria ganadera y pisc&iacute;cola y tiene el objetivo de conseguir que la cr&iacute;a de animales para consumo sea m&aacute;s rentable, que las vacas produzcan m&aacute;s leche, que los salmones soporten mejor el hacinamiento, etc. Tambi&eacute;n hay experimentaci&oacute;n toxicol&oacute;gica, en la que todo tipo de sustancias (insecticidas, herbicidas, barnices, pinturas, productos de limpieza&hellip;) son testados en animales: se les obliga a ingerirlos o tenerlos sobre la piel. Y hay, por supuesto, experimentaci&oacute;n militar. 
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                    alt="Marta Tafalla participando en el Congreso Internacional Compassionate Futures de la UPF"
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                Marta Tafalla participando en el Congreso Internacional Compassionate Futures de la UPF                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sorprende que la &eacute;tica est&eacute; ausente de muchas de las decisiones que toman los cient&iacute;ficos cuando se refiere a los animales. Hay un cierto debate, al menos, cuando se trata de consecuencias para los humanos (como en el caso de los usos de la biotecnolog&iacute;a), pero este debate es minoritario en el caso de la experimentaci&oacute;n con animales. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de las personas que experimentan en animales no han tenido nunca una formaci&oacute;n seria y rigurosa en &eacute;tica filos&oacute;fica. La mayor&iacute;a de las facultades de ciencias que imparten aquellos grados cuyos estudiantes pueden acabar siendo experimentadores no les dan formaci&oacute;n &eacute;tica ni human&iacute;stica. Les inculcan una ideolog&iacute;a antropoc&eacute;ntrica y especista que normaliza la explotaci&oacute;n de los animales y en ning&uacute;n momento les ense&ntilde;an a reflexionar de manera seria sobre estos temas. No les dan formaci&oacute;n en &eacute;tica porque, cuando ense&ntilde;as &eacute;tica al alumnado, este empieza a hacer preguntas inc&oacute;modas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una falta de debate que se agudiza en Espa&ntilde;a respecto a lo que ocurre en otros pa&iacute;ses, sobre todo los anglosajones, donde hay una mayor tradici&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las facultades de ciencias de los pa&iacute;ses anglosajones tampoco se suele dar formaci&oacute;n en &eacute;tica, pero, por distintos motivos, en estos pa&iacute;ses ha habido y hay mucho m&aacute;s debate sobre esta cuesti&oacute;n, tanto dentro de la comunidad cient&iacute;fica como en la sociedad en general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por otro lado, es un debate que no es reciente, que tiene una gran tradici&oacute;n. Como en otros &aacute;mbitos que hablan de la relaci&oacute;n de la ciencia y los animales, en el siglo XIX ese debate era m&aacute;s fruct&iacute;fero y natural de lo que ocurri&oacute; luego, en el siglo XX, cuando la &ldquo;raz&oacute;n&rdquo; tecnol&oacute;gica arras&oacute; cualquier posibilidad de cuestionar lo que se estaba haciendo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que explico en el libro es que a veces se olvida que el debate sobre la experimentaci&oacute;n existe desde hace siglos. Y, efectivamente, durante el siglo XIX el debate fue muy intenso y muchos cient&iacute;ficos, fil&oacute;sofos e intelectuales se posicionaron contra la experimentaci&oacute;n en animales y escribieron contra ella. A finales del siglo XIX y principios del XX el movimiento contra la experimentaci&oacute;n era muy s&oacute;lido. Lo que redujo la fuerza de ese movimiento, como de tantos otros movimientos sociales de la &eacute;poca, fueron las dos guerras mundiales. Esas d&eacute;cadas de guerra y destrucci&oacute;n a nivel global dejaron muy da&ntilde;ado al movimiento contra la experimentaci&oacute;n y en general al movimiento antiespecista. No pudo comenzar a reconstituirse hasta los a&ntilde;os 60 y, para entonces, el mundo hab&iacute;a cambiado mucho. A veces la gente cree que el movimiento antiespecista nace con Ruth Harrison, Richard Ryder y Peter Singer en los 60 y 70 del siglo XX, pero en realidad lo que est&aacute; sucediendo en esos a&ntilde;os es que se est&aacute; reconstituyendo un movimiento que hab&iacute;a quedado interrumpido por las guerras mundiales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si nos ce&ntilde;imos a la actualidad, sostienes que la experimentaci&oacute;n con animales, aparte de las consideraciones &eacute;ticas, es ineficaz, entre otras cosas porque los animales con los que se experimenta viven en unas condiciones de estr&eacute;s que puede llevar a conclusiones distorsionadas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las razones principales que est&aacute;n dando cada vez m&aacute;s cient&iacute;ficos para dejar de experimentar en animales y pasar a investigar con tecnolog&iacute;as <em>in vitro</em> o sistemas computacionales. Los animales encerrados y usados en laboratorios viven con mucho estr&eacute;s, y el estr&eacute;s a menudo les causa todo tipo de problemas de salud. Estos problemas de salud derivados del estr&eacute;s distorsionan los estudios cient&iacute;ficos que pretenden estudiar una enfermedad o probar un medicamento. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En abril del a&ntilde;o 2021, la ONG Cruelty Free International (CFI) destap&oacute; escenas de extrema crueldad animal en el&nbsp;laboratorio Vivotecnia, situado en Madrid. Las reacciones fueron inmediatas y se sucedieron movilizaciones pidiendo el cierre de la instalaci&oacute;n y la liberaci&oacute;n de los animales. Sin embargo, que yo sepa, ning&uacute;n animal ha sido liberado y no se ha tomado ninguna medida. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes fueron grabadas con c&aacute;mara oculta <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carlota-saorsa-vuelto_132_12500762.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la activista Carlota Saorsa</a>, que hab&iacute;a estado infiltrada en el laboratorio alrededor de dos a&ntilde;os, y <a href="https://youtu.be/QoJdbOSxBKM?si=HBe6cqVMAmFkL9Lz" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">pueden verse aqu&iacute;</a>. La Guardia Civil comprob&oacute; que efectivamente hab&iacute;a indicios de maltrato animal en este laboratorio y hay un proceso judicial en marcha contra Vivotecnia. Sin embargo, diversos centros p&uacute;blicos de investigaci&oacute;n y universidades han seguido contratando a Vivotecnia para realizar sus experimentos, lo cual es terrible teniendo en cuenta que en las im&aacute;genes se ve que el trato a los animales es muy cruel. No solo porque los experimentos en s&iacute; ya causen mucho dolor, sino tambi&eacute;n porque, como se ve en las im&aacute;genes, algunos de los t&eacute;cnicos a&ntilde;aden violencia gratuita. En las grabaciones se ve incluso a algunos t&eacute;cnicos burl&aacute;ndose de los animales a los que maltratan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El reciente caso Barbacid, en el que el cient&iacute;fico anunci&oacute; una &ldquo;cura&rdquo; contra el c&aacute;ncer de p&aacute;ncreas despu&eacute;s de probar el medicamento en ratones, &iquest;es un ejemplo de estas distorsiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que hay mucho dinero en juego y tambi&eacute;n una competici&oacute;n constante por el prestigio. Por eso cada dos por tres sale en la prensa un art&iacute;culo que dice que se ha encontrado la cura para tal o cual problema de salud. Cuando lo lees ves que simplemente han estudiado la enfermedad en alguna especie animal, pero todav&iacute;a no saben si el tratamiento que est&aacute;n probando en animales funcionar&aacute; en humanos. Pero si hacen mucho ruido con eso, les ayuda a conseguir financiaci&oacute;n. No hay que olvidar que la experimentaci&oacute;n en animales es, sobre todo, un inmenso negocio, del que viven muchas empresas, y que est&aacute; muy bien conectado con otros sectores de negocio poderosos, como la industria farmac&eacute;utica, la industria ganadera, la industria pisc&iacute;cola y la industria militar. Todo esto va de dinero y de much&iacute;simo dinero. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Morales Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ciencia-experimentacion-animal-cancer-ratones-etica-salud-crisis-ecologica_132_13015471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 05:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La ciencia es muy necesaria. Lo que hago en mi libro es precisamente defender la ciencia"]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La policía como garante del orden especista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/policia-especismo-liberacion-animal-explotacion-animal-desobediencia-masculinidad-violencia_132_13003531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2aaf5692-5d81-488f-a449-8c1bb85b6d50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La policía como garante del orden especista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde una perspectiva antiespecista, resulta imposible imaginar una liberación animal sin una crítica radical a la institución policial. Porque mientras exista una institución armada dedicada a proteger la explotación, la liberación —humana y no humana— seguirá siendo perseguida.</p></div><h2 class="article-text">Orden, violencia y normalidad</h2><p class="article-text">
        La polic&iacute;a no es una instituci&oacute;n neutral. Desde su origen moderno, su funci&oacute;n principal ha sido garantizar un determinado orden social, econ&oacute;mico y moral. Un orden que no es el de la vida, sino el del capital; no el de los cuidados, sino el de la propiedad; no el de la convivencia entre especies, sino el de la dominaci&oacute;n. Analizar la polic&iacute;a desde una perspectiva antiespecista implica entender que su papel no se limita a la gesti&oacute;n del conflicto humano, sino que es una pieza clave en el sostenimiento de un sistema que explota, encarcela y mata sistem&aacute;ticamente a los animales no humanos.
    </p><p class="article-text">
        Desde el anarquismo y otras tradiciones antiautoritarias, la cr&iacute;tica a la polic&iacute;a ha sido clara: no existe para protegernos, sino para proteger un orden injusto. La polic&iacute;a aparece all&iacute; donde hay que hacer cumplir una ley que beneficia a unas pocas y castiga a la mayor&iacute;a; all&iacute; donde hay que disciplinar cuerpos, sofocar resistencias y normalizar la violencia estructural. No se trata &uacute;nicamente de una jerarqu&iacute;a moral, sino de una aut&eacute;ntica tecnolog&iacute;a pol&iacute;tica de gesti&oacute;n de la vida que decide qu&eacute; cuerpos merecen protecci&oacute;n y cu&aacute;les pueden ser explotados, disciplinados o eliminados.
    </p><h2 class="article-text">Especismo, propiedad y coerci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El sistema especista necesita de la polic&iacute;a por una raz&oacute;n sencilla: la violencia que ejerce no es aceptable sin mediaci&oacute;n coercitiva. Millones de animales son encerrados, mutilados, explotados y asesinados cada d&iacute;a en mataderos, granjas, laboratorios y centros de exterminio legalizados. Todo este entramado requiere protecci&oacute;n institucional. Cuando activistas bloquean un matadero, documentan abusos o intentan impedir un transporte hacia la muerte, no es el &ldquo;orden natural&rdquo; el que responde, sino la polic&iacute;a. Su funci&oacute;n no es proteger a los animales, sino garantizar que la maquinaria de muerte siga operando sin interrupciones.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la propiedad privada es otro eje central. Los animales son considerados legalmente bienes, recursos, mercanc&iacute;as. La polic&iacute;a act&uacute;a como guardiana de esta injusta ficci&oacute;n jur&iacute;dica. Liberar animales, interferir en explotaciones o sabotear infraestructuras de la industria c&aacute;rnica es perseguido con dureza, mientras que la violencia cotidiana ejercida contra los animales es normalizada y protegida. No se castiga la crueldad estructural, sino la desobediencia.
    </p><h2 class="article-text">Lavado verde, lavado animalista</h2><p class="article-text">
        A menudo se intenta lavar la imagen de la instituci&oacute;n policial atribuy&eacute;ndole funciones de protecci&oacute;n ambiental o de defensa de los derechos de los animales. Existen unidades &ldquo;verdes&rdquo;, brigadas medioambientales o protocolos espec&iacute;ficos para casos de maltrato. Sin embargo, basta observar la asignaci&oacute;n real de recursos para desmontar este relato. Estas &aacute;reas son marginales, infrafinanciadas y siempre subordinadas a intereses econ&oacute;micos mucho mayores. La persecuci&oacute;n de delitos medioambientales suele centrarse en infracciones menores, mientras que las grandes industrias contaminantes y explotadoras operan con total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a los animales no humanos, el contraste es a&uacute;n m&aacute;s obsceno. Cuando un animal est&aacute; en peligro real, casi nunca es la polic&iacute;a quien act&uacute;a para salvarlo. Son las activistas quienes rescatan, denuncian, visibilizan y asumen las consecuencias legales. Eso cuando el peligro no proviene de las propias instituciones &mdash;animales sentenciados a muerte por razones sanitarias, de control poblacional o de &ldquo;seguridad&rdquo;&mdash; donde la polic&iacute;a no solo no cuestiona la decisi&oacute;n, sino que act&uacute;a como brazo ejecutor. La ley manda, aunque la ley mate.
    </p><h2 class="article-text">Criminalizar la compasi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica se vuelve especialmente evidente en la persecuci&oacute;n del activismo antiespecista. En el Estado espa&ntilde;ol, colectivos como <a href="https://futurovegetal.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Futuro Vegetal</a> han sido objeto de dispositivos policiales desproporcionados, identificaciones sistem&aacute;ticas, detenciones, multas y una intensa criminalizaci&oacute;n medi&aacute;tica. Acciones no violentas orientadas a visibilizar la violencia estructural del sistema alimentario han sido tratadas como amenazas al orden p&uacute;blico. No se persigue el da&ntilde;o causado a los animales, sino a quienes lo se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Este patr&oacute;n no es una excepci&oacute;n local. En otros territorios, activistas que documentan mataderos, liberan animales o bloquean infraestructuras de explotaci&oacute;n son tratadas como delincuentes, mientras las industrias responsables de sufrimiento masivo contin&uacute;an operando con protecci&oacute;n estatal. Convertir la compasi&oacute;n en delito es una estrategia eficaz para desactivar cualquier cuestionamiento profundo del sistema especista.
    </p><h2 class="article-text">Masculinidad, violencia y carne</h2><p class="article-text">
        Este papel no es accidental. La polic&iacute;a es una instituci&oacute;n profundamente atravesada por la hipermasculinidad. La exaltaci&oacute;n de la fuerza, la obediencia jer&aacute;rquica, el control y la violencia leg&iacute;tima forman parte de su identidad. Esta masculinidad institucionalizada se conecta de forma directa con la explotaci&oacute;n animal y el consumo de carne, hist&oacute;ricamente asociados a la virilidad, al dominio y a la superioridad.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo animal se convierte as&iacute; en un territorio sobre el que demostrar poder, del mismo modo que ciertos cuerpos humanos han sido hist&oacute;ricamente sometidos, colonizados y disciplinados. La violencia contra los animales no es un exceso del sistema, sino una de sus pedagog&iacute;as fundamentales.
    </p><h2 class="article-text">Animales al servicio de la represi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La contradicci&oacute;n alcanza su punto m&aacute;ximo cuando la propia polic&iacute;a explota animales para sus fines. Perros y caballos son utilizados como herramientas represivas, expuestos a situaciones de estr&eacute;s extremo, violencia, ruido, hacinamiento y entrenamiento coercitivo. Las consecuencias f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas de estos &ldquo;trabajos&rdquo; est&aacute;n ampliamente documentadas: lesiones cr&oacute;nicas, ansiedad, agresividad inducida, vidas cortas y marcadas por la instrumentalizaci&oacute;n absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Presentar esta explotaci&oacute;n como &ldquo;cuidado&rdquo; o &ldquo;colaboraci&oacute;n&rdquo; no es m&aacute;s que otro ejercicio de cinismo institucional. Incluso cuando se invoca el bienestar animal, los animales siguen siendo medios, nunca fines.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la polic&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Desde una perspectiva antiespecista, resulta imposible imaginar una liberaci&oacute;n animal sin una cr&iacute;tica radical a la instituci&oacute;n policial. No se trata de pedir una polic&iacute;a &ldquo;mejor&rdquo; o &ldquo;m&aacute;s sensibilizada&rdquo;, sino de reconocer que su raz&oacute;n de ser es incompatible con una &eacute;tica del cuidado y de la interdependencia. La polic&iacute;a no falla al proteger mataderos, granjas o laboratorios: cumple exactamente con su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama, las redes de apoyo mutuo, los santuarios de animales, las ocupaciones, los rescates y las acciones directas no violentas no son anomal&iacute;as, sino embriones de otro mundo posible. Un mundo donde la seguridad no se base en la amenaza, donde la justicia no sea castigo y donde ninguna vida sea considerada sacrificable.
    </p><p class="article-text">
        Cuestionar a la polic&iacute;a como garante del orden especista es, en &uacute;ltima instancia, cuestionar el propio orden. Porque mientras exista una instituci&oacute;n armada dedicada a proteger la explotaci&oacute;n, la liberaci&oacute;n &mdash;humana y no humana&mdash; seguir&aacute; siendo perseguida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/policia-especismo-liberacion-animal-explotacion-animal-desobediencia-masculinidad-violencia_132_13003531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 05:02:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De entrenar cetáceos a defender sus derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cetaceos-derechos-animales-parques-acuaticos-violencia-china_132_12999776.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60dcebba-0f37-4152-8683-c6c8cb1f01bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De entrenar cetáceos a defender sus derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista china Shao Ran visita Madrid en su gira europea 2026. Su conferencia combinará relato autobiográfico con análisis sectorial y reflexión ética: las condiciones de vida de los cetáceos en cautividad; las estructuras económicas, políticas y culturales que sostienen esa industria; el papel de la sociedad civil, las instituciones educativas y los medios de comunicación en la instrumentalización animal, y las alternativas educativas y divulgativas</p></div><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, Shao Ran fue una de las entrenadoras de cet&aacute;ceos m&aacute;s respetadas de China. Trabaj&oacute; con belugas y delfines en acuarios y espect&aacute;culos, dentro de una industria que se presenta a s&iacute; misma como compatible con la conservaci&oacute;n, la educaci&oacute;n y el ocio familiar. Hoy es una de las voces m&aacute;s influyentes del activismo por los derechos animales en Asia, con una amplia presencia en redes sociales y medios de comunicaci&oacute;n, y decenas de charlas impartidas en varias provincias del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo s&aacute;bado 21 de febrero, en el marco de su gira europea, ofrecer&aacute; una conferencia p&uacute;blica en Madrid, organizada por <a href="https://www.animal-ethics.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&Eacute;tica Animal</a>, <a href="https://www.instagram.com/empatia_es/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Asociaci&oacute;n Empat&iacute;a</a> y <a href="https://www.instagram.com/animalguar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Animal Guardians</a>, en <a href="https://ecocentro.es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ecocentro</a>, a las 18:00 horas. La entrada es libre.
    </p><h2 class="article-text">Una ruptura &eacute;tica gradual, no una revelaci&oacute;n repentina</h2><p class="article-text">
        Los cambios morales profundos pocas veces llegan de golpe. En el caso de Shao Ran, el proceso fue lento: a&ntilde;os de convivencia diaria con animales no humanos privados de libertad, observaci&oacute;n acumulada y una disonancia creciente que acab&oacute; por hacerse insostenible. &ldquo;Me ense&ntilde;aron a entrenar, pero tambi&eacute;n a ignorar el sufrimiento. Lleg&oacute; un momento en que ya no pude cerrar los ojos ante lo que ve&iacute;a&rdquo;, explica en diversos v&iacute;deos difundidos en redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria ilustra un fen&oacute;meno que la filosof&iacute;a moral y las ciencias sociales llevan tiempo examinando: la capacidad de las instituciones para hacer tolerables pr&aacute;cticas cuestionables mediante la rutina, la profesionalizaci&oacute;n y la distancia emocional. No se trata de mala voluntad individual, sino de c&oacute;mo los entornos estructurados desplazan la responsabilidad, fragmentan la percepci&oacute;n del da&ntilde;o y normalizan lo que resulta dif&iacute;cilmente justificable.
    </p><h2 class="article-text">Jaulas amables no, jaulas vac&iacute;as</h2><p class="article-text">
        Uno de los argumentos m&aacute;s recurrentes en defensa del cautiverio animal es el v&iacute;nculo afectivo entre cuidadores y animales. Shao Ran no niega que ese v&iacute;nculo exista, pero se&ntilde;ala su l&iacute;mite: el cuidado sincero de un individuo no cancela los efectos estructurales del confinamiento ni compensa lo que el entorno artificial sustrae. La pregunta pertinente no es si hay cari&ntilde;o o afecto, sino si ese afecto basta para justificar las condiciones en las que se encuentran estos animales.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica se apoya tambi&eacute;n en datos m&aacute;s amplios sobre la industria acu&aacute;tica en China, donde la r&aacute;pida expansi&oacute;n del sector ha generado instalaciones construidas sin el personal ni la formaci&oacute;n necesarios para atender adecuadamente a especies cognitivamente complejas.
    </p><p class="article-text">
        Las belugas y los delfines poseen sistemas de comunicaci&oacute;n sofisticados, relaciones sociales estables, patrones de movilidad amplios y capacidad para la cooperaci&oacute;n grupal. En entornos artificiales restrictivos, estas capacidades quedan severamente limitadas. La literatura cient&iacute;fica es consistente al respecto: el cautiverio se asocia con estr&eacute;s cr&oacute;nico, comportamientos estereotipados, alteraciones inmunol&oacute;gicas, problemas reproductivos y una esperanza de vida inferior a la observada en poblaciones silvestres.
    </p><p class="article-text">
        El problema, por tanto, no reside en las intenciones de quienes trabajan en estos espacios, sino en el dise&ntilde;o institucional que los define y en el modelo econ&oacute;mico que los sostiene.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pagamos cuando pagamos la entrada?</h2><p class="article-text">
        La industria del entretenimiento con animales marinos mueve miles de millones de euros al a&ntilde;o. Su sostenimiento depende, en parte, de una separaci&oacute;n efectiva entre la experiencia de les espectadores y las condiciones reales en que viven los animales. Esa separaci&oacute;n no es accidental: se construye mediante discursos de conservaci&oacute;n, narrativas de cuidado y estrategias de comunicaci&oacute;n que presentan el cautiverio como compatible con el bienestar, borrando sistem&aacute;ticamente sus costes da&ntilde;inos. &ldquo;No importaba cu&aacute;nto sufrieran los animales ni el riesgo para los entrenadores: el espect&aacute;culo deb&iacute;a continuar. Los ingresos no pod&iacute;an verse afectados&rdquo;, declar&oacute; Shao Ran en una entrevista con <em>Sixth Tone</em>.
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n no apunta a la culpa individual, sino a una l&oacute;gica estructural m&aacute;s amplia. Es, en &uacute;ltima instancia, una cuesti&oacute;n de justicia: de c&oacute;mo se distribuyen los costes y los beneficios, y de d&oacute;nde trazamos los l&iacute;mites de la consideraci&oacute;n moral. La pregunta de fondo es evidente: &iquest;resulta &eacute;ticamente aceptable obtener placer o beneficio econ&oacute;mico a costa de la privaci&oacute;n sistem&aacute;tica de libertad y del bienestar de seres sintientes?
    </p><h2 class="article-text">Una voz que cruza fronteras culturales</h2><p class="article-text">
        La gira europea de Shao Ran tiene tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n cultural relevante. Su experiencia se inscribe en el contexto de una industria asi&aacute;tica de gran escala, integrada en el turismo y el consumo urbano de masas, lo que aporta una perspectiva poco habitual en el debate europeo sobre derechos animales, habitualmente centrado en coordenadas occidentales.
    </p><p class="article-text">
        Su intervenci&oacute;n pone de manifiesto que la reflexi&oacute;n &eacute;tica sobre el sufrimiento animal no pertenece a ninguna tradici&oacute;n filos&oacute;fica particular ni a ning&uacute;n contexto cultural espec&iacute;fico. La capacidad de reconocer ese sufrimiento y de responder a &eacute;l es transversal.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia combinar&aacute; relato autobiogr&aacute;fico con an&aacute;lisis sectorial y reflexi&oacute;n &eacute;tica. Entre los temas previstos se incluyen: las condiciones de vida de los cet&aacute;ceos en cautividad desde la etolog&iacute;a y la biolog&iacute;a marina; las estructuras econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y culturales que sostienen la industria; el papel de la sociedad civil, las instituciones educativas y los medios de comunicaci&oacute;n; y las alternativas educativas y divulgativas que no impliquen instrumentalizaci&oacute;n animal.
    </p><p class="article-text">
        La conferencia de Shao Ran propone, en definitiva, una pregunta inc&oacute;moda pero necesaria: qu&eacute; tipo de consumo cultural estamos dispuestos a sostener y a qu&eacute; precio moral. No como ejercicio abstracto, sino como parte de la conversaci&oacute;n sobre qu&eacute; clase de sociedad queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/cetaceos-derechos-animales-parques-acuaticos-violencia-china_132_12999776.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 05:01:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De entrenar cetáceos a defender sus derechos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gripe aviar: ¿cuántas crisis más hasta que los supermercados dejen de vender huevos de gallinas enjauladas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/supermercados-huevos-gallinas-gripe-aviar-ganaderia-industrial-jaulas_132_12987632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e21fa428-bdd2-4e6d-b864-5f12f097077a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gripe aviar: ¿cuántas crisis más hasta que los supermercados dejen de vender huevos de gallinas enjauladas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Observatorio de Bienestar Animal (OBA) exige a los supermercados que cumplan sus promesas de dejar de vender huevos de gallinas enjauladas, un sistema que, según la evidencia científica, amplifica el riesgo de propagación del virus. El plazo acabó en 2025 y deben rendir cuentas a las personas consumidoras. </p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://observatoriodebienestaranimal.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Observatorio de Bienestar Animal (OBA)</a> ha hecho p&uacute;blico un informe contundente que vincula la propagaci&oacute;n de la gripe aviar con el modelo de ganader&iacute;a industrial, y esto, obviamente, incluye la cr&iacute;a de gallinas enjauladas. La ciencia es concluyente: ni el encierro de las aves ni la despoblaci&oacute;n sanitaria&nbsp;son suficientes sin cambios estructurales en la densidad y la bioseguridad. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esta realidad, OBA exige a los supermercados que a&uacute;n venden huevos de c&oacute;digo 3 que cumplan con sus compromisos de eliminar esta pr&aacute;ctica insostenible, ya que la crisis de la gripe aviar no es una excusa para la inacci&oacute;n. En especial, si tenemos en cuenta que pr&aacute;cticamente todos los casos se han dado en grandes explotaciones sin acceso al exterior. Datos de la EFSA lo confirman: el 80 % de aves sacrificadas proced&iacute;an de explotaciones cerradas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2026/0213/17/informegripeaviar-pdf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El informe de OBA, titulado </a><a href="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2026/0213/17/informegripeaviar-pdf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gripe aviar y ganader&iacute;a industrial</em></a><a href="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2026/0213/17/informegripeaviar-pdf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> elaborado por la veterinaria y experta en producci&oacute;n av&iacute;cola Nina Helena Engwald, destaca que la actual crisis de la gripe aviar, una panzoonosis sin precedentes, tiene su origen en el modelo intensivo de producci&oacute;n av&iacute;cola, basado en grandes concentraciones de animales y en una alta homogeneidad gen&eacute;tica, tal y como apuntan expertos y entidades como FAO y WOAH. Este modelo se caracteriza por:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Altas densidades y hacinamiento de animales, que no solo facilitan el contagio sino que, adem&aacute;s, causa altos niveles de estr&eacute;s y debilita a los animales, acelerando as&iacute; el contagio.</li>
                                    <li>Homogeneidad gen&eacute;tica, que facilita la r&aacute;pida expansi&oacute;n de pat&oacute;genos.</li>
                                    <li>Movimientos constantes de personas, veh&iacute;culos y animales, que diseminan el virus.</li>
                                    <li>Bioseguridad insuficiente, especialmente en las macrogranjas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, el informe subraya que aunque algunas aves silvestres constituyen el reservorio natural del virus, diversos estudios se&ntilde;alan que la magnitud y persistencia de los brotes en el &aacute;mbito productivo est&aacute;n estrechamente vinculadas a factores humanos y estructurales del modelo industrial. De hecho, los estudios indican que la transmisi&oacute;n del virus dentro de la industria es impulsada por actividades humanas, y que los sistemas intensivos son un caldo de cultivo para la adaptaci&oacute;n de virus y la aparici&oacute;n de variantes resistentes. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la evidencia cient&iacute;fica muestra que<strong> </strong>la transmisi&oacute;n dentro de la industria es un factor clave, especialmente teniendo en cuenta que la alta concentraci&oacute;n de granjas, con altas densidades de animales, est&aacute; directamente relacionada con la dispersi&oacute;n y propagaci&oacute;n del virus. Por no hablar de la dificultad para limpiar, esterilizar y retomar la actividad en enormes naves compuestas de jaulas apiladas en las que miles de gallinas viven y mueren cada d&iacute;a, sin garant&iacute;as b&aacute;sicas de bienestar animal.
    </p><p class="article-text">
        La gripe aviar no es solo un problema v&iacute;rico, es un problema estructural. La intensificaci&oacute;n, la densidad y la falta de diversidad de nuestras granjas industriales hacen que el sistema sea extremadamente vulnerable y un riesgo para la salud p&uacute;blica y animal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los supermercados que contin&uacute;an vendiendo huevos de gallinas enjauladas est&aacute;n perpetuando un modelo que la ciencia ya ha demostrado insostenible y peligroso. La crueldad de las jaulas, que confina a las gallinas a un espacio equivalente a una hoja de papel A4 sin poder estirarse, aletear o rascar, no tiene justificaci&oacute;n alguna y es parte de este problema estructural&rdquo;, afirma M&iacute;riam Mart&iacute;nez, veterinaria y directora de Bienestar Animal en el Observatorio de Bienestar Animal. 
    </p><p class="article-text">
        OBA recuerda que el 2025 lleg&oacute; a su fin y, con ello, la fecha l&iacute;mite que <a href="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2026/0213/17/benchmarkes-1739792810-pdf.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muchos supermercados espa&ntilde;oles prometieron para dejar de vender huevos de c&oacute;digo 3</a>. Aunque algunos, como Carrefour, Lidl, Ahorram&aacute;s y Aldi, han cumplido sus compromisos, y El Corte Ingl&eacute;s supera el 99 %, otros, como DIA, Eroski, Consum, Alcampo y Mercadona, a&uacute;n mantienen porcentajes bajos, entre el 55 % y el 68 %. Este retraso contrasta con la tasa de cumplimiento del 96 % en Europa en 2024, seg&uacute;n la Open Wing Alliance.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica no debe utilizarse como argumento para retrasar compromisos previamente adquiridos, especialmente cuando la transici&oacute;n hacia sistemas sin jaulas puede planificarse con anticipaci&oacute;n y criterios t&eacute;cnicos claros. Es m&aacute;s, teniendo en cuenta que estamos hablando de que la gripe aviar presenta focos recurrentes en Espa&ntilde;a y Europa desde 2020, con una circulaci&oacute;n que ha perdido en parte su car&aacute;cter estrictamente estacional, todos los supermercados podr&iacute;an haber previsto con anterioridad la transici&oacute;n, para evitar incumplir los plazos prometidos.
    </p><p class="article-text">
        OBA tambi&eacute;n insta a los supermercados a abordar la transici&oacute;n de los huevos como ingrediente en productos procesados, un segmento que todav&iacute;a presenta un largo recorrido y es crucial para un cambio integral. En el contexto actual, los supermercados emergen como los principales actores responsables del modelo de ganader&iacute;a industrial, ya que su poder de compra es fundamental para perpetuar este sistema. Tienen la enorme responsabilidad de impulsar cambios hacia pr&aacute;cticas m&aacute;s sostenibles y &eacute;ticas. Adem&aacute;s, sus consumidores merecen recibir informaci&oacute;n transparente sobre estos procesos y que se cumpla&nbsp;con los compromisos asumidos, lo que les permitir&aacute; tomar decisiones informadas y continuar eligiendo a estos supermercados como sus proveedores de confianza. De esta forma, la transformaci&oacute;n del modelo no solo depende de los productores, sino tambi&eacute;n de la decisi&oacute;n consciente de los grandes minoristas.
    </p><p class="article-text">
        El Observatorio hace un llamamiento p&uacute;blico a las personas consumidoras y a las autoridades para que exijan transparencia y un compromiso real con el bienestar animal, la salud p&uacute;blica y la sostenibilidad del sistema alimentario. En este contexto, es fundamental considerar el enfoque de 'One Health' o 'One Welfare', que reconoce la interconexi&oacute;n entre la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente. &ldquo;Un compromiso por s&iacute; solo ya no es suficiente. La rendici&oacute;n de cuentas y la transparencia en la informaci&oacute;n son ahora esenciales para mostrar sus avances y asegurar que la gripe aviar no se convierta en una excusa para el incumplimiento&rdquo;, concluye M&iacute;riam Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la campa&ntilde;a '<a href="https://observatoriodebienestaranimal.org/adios-codigo3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adi&oacute;s al C&oacute;digo 3</a>', OBA sigue trabajando para que la ciudadan&iacute;a pueda exigir a sus supermercados de confianza que mejoren las condiciones de vida de las gallinas y publiquen de manera transparente sus avances.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/supermercados-huevos-gallinas-gripe-aviar-ganaderia-industrial-jaulas_132_12987632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 05:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gripe aviar: ¿cuántas crisis más hasta que los supermercados dejen de vender huevos de gallinas enjauladas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2025, un año desperdiciado para la protección del lobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/2025-lobo-ley-del-desperdicio-caza_132_12939784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c67fe232-d16d-4504-bea8-13da126cf1f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136033.jpg" width="732" height="412" alt="Lobo matado en Cantabria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) pone en contexto la situación actual en España de estos animales, apelando a la seriedad de las y los parlamentarios españoles, a la responsabilidad de las y los gobernantes, y a la actualización y esmero de los tribunales.</p></div><p class="article-text">
        Por disipar el humo que siempre rodea al lobo, una imprescindible, a la par que sucinta, contextualizaci&oacute;n de lo acontecido en los &uacute;ltimos meses pasados.
    </p><p class="article-text">
        El lobo est&aacute; protegido en Espa&ntilde;a porque lo est&aacute; en Europa, al estar incorporado a la Directiva H&aacute;bitats (92/43/CEE) como especie de inter&eacute;s comunitario. Y as&iacute; se recogi&oacute; en la propia Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. El que esta consideraci&oacute;n hubiese sido compatible con la muerte de cientos de individuos en Espa&ntilde;a es un misterio (no gozoso). Y no lo decimos nosotros &mdash;los de la protecci&oacute;n del lobo&mdash;, <a href="https://boc.cantabria.es/boces/verBoletinExtraordinario.do?id=39924" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">lo dice el Gobierno c&aacute;ntabro cuando publica la sentencia de muerte de 41 &ldquo;ejemplares&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desde la plasmaci&oacute;n de la ley citada en el Real Decreto 139/2011 para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en R&eacute;gimen de Protecci&oacute;n Especial y del Cat&aacute;logo Espa&ntilde;ol de Especies Amenazadas, el lobo estaba protegido efectivamente; primero, en donde apenas estaba antes (entre 2011 y 2019 en Andaluc&iacute;a, Castilla-La Mancha y Extremadura) y luego, <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2019-8317" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">solo al sur del Duero</a> (entre 2019 y 2021), hasta que <a href="https://loboiberico.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ASCEL</a> solicit&oacute; (en 2019) su inclusi&oacute;n en el Listado, si no en el Cat&aacute;logo, y consigui&oacute; (en 2021) que se extendiera la protecci&oacute;n del lobo para todas las poblaciones espa&ntilde;olas. Curioso que nadie lo hubiese planteado antes, y cierto y verdad que no fue el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico quien protegi&oacute; al lobo. Es un proceso reglado, y se debe a argumentos establecidos. Todas las especies tienen derecho a la supervivencia, y ninguna merece m&aacute;s protecci&oacute;n que nuestro depredador apical.
    </p><p class="article-text">
        Cambios efectuados en el Convenio de Berna y en la Directiva H&aacute;bitats en el a&ntilde;o 2025, aun ocasionados en un episodio puntual acaecido a la presidenta UE -Ursula von der Leyen-, no implican una reducci&oacute;n de la protecci&oacute;n dispensada en cada Estado miembro. Es curioso como aqu&iacute; la m&aacute;s burda ignorancia acumula titulares con tinta deleznable. Un cambio de esos no obliga ni altera la norma en Espa&ntilde;a. Qu&eacute; f&aacute;cil es enga&ntilde;ar a la gente, sobre todo en estos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 2022, el ataque de un lobo acab&oacute; con un pony de la familia de von der Leyen en el norte de Alemania. En consecuencia, se promovi&oacute;, un a&ntilde;o despu&eacute;s, una consulta inaudita (Lobos en Europa: La Comisi&oacute;n insta a las autoridades locales a que hagan pleno uso de las excepciones existentes y recopilen datos para la revisi&oacute;n del estado de conservaci&oacute;n), que deriv&oacute;, en marzo de 2025, en una variaci&oacute;n del Convenio de Berna, cambiando la consideraci&oacute;n del lobo de estrictamente protegido a protegido, lo cual no tiene efectos en Espa&ntilde;a, ya que las partes del Convenio pueden adoptar medidas de protecci&oacute;n m&aacute;s rigurosas que las previstas en el mismo; tambi&eacute;n a una variaci&oacute;n posterior, en junio de 2025, de la Directiva H&aacute;bitats (92/43/CEE), que cambia al lobo de &ldquo;especie animal (&hellip;) de inter&eacute;s comunitario que requiere una protecci&oacute;n estricta (Anexo IV)&rdquo; a &ldquo;especie animal (&hellip;) de inter&eacute;s comunitario cuya recogida en la naturaleza y cuya explotaci&oacute;n puede ser objeto de medidas de gesti&oacute;n (Anexo V)&rdquo;. Ninguno de esos cambios, de por s&iacute;, supone lo que tantos voceros quisieron dar por hecho: que se acababa la protecci&oacute;n lograda en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y he aqu&iacute; que aparecen, encabezados por el PP, en Espa&ntilde;a, varios partidos que consiguen (al tercer intento) en la tramitaci&oacute;n de una ley sobre otra cosa, cambiar de modo impropio, si no chusquero e ilegal &mdash;eso mantenemos&mdash;, la situaci&oacute;n del lobo en Espa&ntilde;a. Se trata de la Ley de 1 de abril, de <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2025-6597" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">prevenci&oacute;n de las p&eacute;rdidas y el desperdicio alimentario.</a>
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a de su publicaci&oacute;n, el Gobierno de Cantabria (PP) decide matar a 41 lobos y, sin soluci&oacute;n de continuidad, los gobiernos de Galicia (PP) y La Rioja (PP) abren la puerta a matarlos por caza, mientras que Asturias (PSOE-IU-M&aacute;s Pa&iacute;s-Izquierda Asturiana) decide matar a 53 lobos.
    </p><p class="article-text">
        ASCEL pidi&oacute; -e inst&oacute; a la sociedad a que lo reclamara- a la Presidencia del Gobierno, al Defensor del Pueblo y a la presidenta del PSOE que interpusieran recurso de inconstitucionalidad frente a esa norma (La Ley del Desperdicio), aportando argumentos que, en previsi&oacute;n, ya estaban estudiados por nuestra Asociaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La Ley del Desperdicio, o desperdiciada, sobre cuestiones propias de agricultura, a&ntilde;adi&oacute;, en una tramitaci&oacute;n tortuosa y en el &uacute;ltimo momento, varias prescripciones que nada tienen que ver con su objetivo, planteamiento y tramitaci&oacute;n, en especial varias disposiciones cuestionables, entre las cuales hay tres sobre el lobo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Disposici&oacute;n adicional octava. Control de las especies naturales depredadoras en eficiencia del sistema productivo. Apunta a que cuando una especie depredadora (como el lobo) tenga un alto impacto en el sistema productivo, se podr&aacute;n justificar las excepciones a su protecci&oacute;n contempladas en otra ley ambiental (Ley 42/2007).</li>
                                    <li>La Disposici&oacute;n transitoria &uacute;nica. Adaptaci&oacute;n a la normativa europea. Establece que un cambio en la Directiva H&aacute;bitats (sobre el lobo) implicar&aacute; autom&aacute;ticamente una modificaci&oacute;n del Real Decreto que protege al lobo.</li>
                                    <li>La Disposici&oacute;n final decimonovena. Modificaci&oacute;n del Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en R&eacute;gimen de Protecci&oacute;n Especial y del Cat&aacute;logo Espa&ntilde;ol de Especies Amenazadas. Determina excluir al lobo al norte del Duero de la protecci&oacute;n conseguida por ASCEL.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Evidentemente, no cabe una ley (esta) que no es una ley (en esto) porque no conforma norma general, porque arbitra una decisi&oacute;n reglamentaria reglada, as&iacute; como  por otros motivos.
    </p><p class="article-text">
        Ni el Gobierno ni el PSOE estimaron la propuesta, pero s&iacute; el Defensor del Pueblo, que plante&oacute; as&iacute; su segundo recurso desde el a&ntilde;o 2019. Es un soplo de vida la lectura emanada de esa instituci&oacute;n. Y ese recurso ha sido admitido a tr&aacute;mite el pasado mes de julio por el Tribunal Constitucional, por unanimidad.
    </p><p class="article-text">
        En sus propias palabras: &ldquo;En s&iacute;ntesis, el Defensor del Pueblo considera que la disposici&oacute;n final decimonovena de la Ley 1/2025, de 1 de abril, constituye un ejemplo de ley singular autoaplicativa, una ley que no constituye un ejercicio normal de la potestad legislativa, sino una actividad, material y t&iacute;picamente ejecutiva, de aplicaci&oacute;n de la norma al caso concreto, y que no cumple con el canon fijado para las leyes de esta naturaleza en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, y que la disposici&oacute;n adicional octava y la disposici&oacute;n transitoria &uacute;nica no cumplen con el mandato derivado del art&iacute;culo 45 de la Constituci&oacute;n de cohonestar la actividad econ&oacute;mica con la protecci&oacute;n del medio ambiente, ponderando todos los valores constitucionales protegibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esta explicaci&oacute;n, reproducida textualmente del escrito recibido por esta Asociaci&oacute;n en contestaci&oacute;n a nuestra petici&oacute;n de intervenci&oacute;n, a&ntilde;adir que en el recurso se explica que, si ASCEL cursa una actuaci&oacute;n administrativa reglada, no encaja revertir el resultado de la misma mediante una ley.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos encontramos confiando en la solidez de la posici&oacute;n del Defensor del Pueblo, mientras el Gobierno de Espa&ntilde;a (PSOE y Sumar), al no haber decidido presentar recurso, se apresta a defender la Ley del Desperdicio y la muerte de lobos que ocasiona, alineado con los varios gobiernos de CC. AA. que se han personado en el proceso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, y mientras esperamos la decisi&oacute;n del Constitucional (y seguimos peleando incansablemente contra viento y marea, ayudados por decisiones como la estimaci&oacute;n de medidas cautelares por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia, a finales de julio de 2025), nadie va a revertir las ejecuciones de nuestros escasos y valiosos&nbsp;lobos, llevadas a cabo desde el pasado mes de abril por nuestros gobernantes, ya sea por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hemos de perseverar en el esfuerzo para erradicar el abuso y la desviaci&oacute;n de poder en lo ambiental, explicando &mdash;una y otra vez&mdash; que solo la ignorancia o la maldad pueden amparar el hablar de superpoblaci&oacute;n de lobos, y que solo hay da&ntilde;os cuando el ganado es propiedad mal gestionada. Lo dem&aacute;s son cuentos chinos. Nuestros lobos, que lo son de cada lector y lectora, no merecen estar en jaque, poniendo en riesgo un patrimonio com&uacute;n inconmensurable. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2026, apelamos a la seriedad de las y los parlamentarios espa&ntilde;oles, a la responsabilidad de las y los gobernantes espa&ntilde;oles, y a la actualizaci&oacute;n y esmero de los tribunales espa&ntilde;oles. Contribuimos a su sustento, por lo que tambi&eacute;n exigimos que aprendan de lo que explican el conocimiento y el sentido com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/2025-lobo-ley-del-desperdicio-caza_132_12939784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 05:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2025, un año desperdiciado para la protección del lobo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Ley de Fomento Taurino en Euskadi: El Capote del Engaño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ley-fomento-taurino-euskadi-capote-engano_132_12957355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b835fe-3946-4268-b291-e64efe09c25b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Ley de Fomento Taurino en Euskadi: El Capote del Engaño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PNV y PSE en Euskadi quieren fomentar los festejos taurinos en niños mintiendo a la ciudadanía y saltándose toda protección de la infancia y de los animales </p></div><p class="article-text">
        La ley de fomento taurino en Euskadi, que en breve comenzar&aacute; su tramitaci&oacute;n oficial con comparecencias previas a la fase de presentaci&oacute;n de enmiendas, se envuelve en la bandera de la &ldquo;regulaci&oacute;n y seguridad&rdquo;. Sin embargo, esta iniciativa no busca ni seguridad ni cubrir un vac&iacute;o legal, sino anular de manera deliberada prohibiciones que protegen a los menores y a los animales desde hace casi dos d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La premisa de que Euskadi necesita esta ley para regular festejos de fomento es, sencillamente, falsa. La claridad legal ya exist&iacute;a, y esa misma claridad es lo que esta nueva ley intenta invalidar, disfrazando la derogaci&oacute;n de prohibiciones como un acto de &ldquo;seguridad jur&iacute;dica&rdquo; y &ldquo;fomento cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El principal y m&aacute;s preocupante objetivo de esta nueva normativa es legalizar la participaci&oacute;n activa de menores de 16 a&ntilde;os en espect&aacute;culos taurinos, una pr&aacute;ctica que ha estado terminantemente prohibida desde hace 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El Reglamento Taurino de Euskadi de 2008 establece de forma taxativa en su art&iacute;culo 93.1: <em>&ldquo;No se permitir&aacute; la participaci&oacute;n en espect&aacute;culos taurinos tradicionales a menores de 16 a&ntilde;os, que &uacute;nicamente podr&aacute;n asistir como espectadores&rdquo;</em>. Esta disposici&oacute;n elimin&oacute; cualquier inseguridad jur&iacute;dica, pues una prohibici&oacute;n expl&iacute;cita solo requiere su cumplimiento o la persecuci&oacute;n legal de su vulneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este mismo reglamento define los espect&aacute;culos tradicionales como aquellos donde intervienen reses de ganado bovino bravo con un peso superior a 60 kilos. Esto significa que los animales de menos de 60 kilos quedan fuera de la consideraci&oacute;n de &ldquo;festejo taurino tradicional&rdquo;, aunque sean de &ldquo;raza brava&rdquo;. Esta exclusi&oacute;n fue utilizada hace a&ntilde;os en algunos municipios (particularmente en Gipuzkoa, donde se encuentran estas ganader&iacute;as) para organizar eventos con becerros de bajo peso con participaci&oacute;n de menores y adultos. Dicha actividad representaba un claro fraude de ley, utilizando la exclusi&oacute;n por su peso para permitir un resultado materialmente prohibido: un espect&aacute;culo con sufrimiento animal sin las garant&iacute;as legales ni las obligaciones y permisos que el reglamento exige para cualquier evento taurino.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n establece que, para poder celebrar festejos taurinos tradicionales para adultos &mdash;los mismos que ahora se van a permitir para menores&mdash;, debe existir una certificaci&oacute;n del ayuntamiento que acredite el arraigo popular del espect&aacute;culo. Sin embargo, esta nueva ley elimina deliberadamente dicha exigencia. La raz&oacute;n es obvia: de solicitarse, la falsedad del supuesto arraigo quedar&iacute;a al descubierto, dado que los escasos espect&aacute;culos realizados con becerros en el pasado constituyeron un claro fraude de ley al usar la exclusi&oacute;n por peso como subterfugio.
    </p><p class="article-text">
        La ley vasca de protecci&oacute;n animal de 2022 reforz&oacute; esta protecci&oacute;n al prohibir los espect&aacute;culos itinerantes con animales y considerar como infracci&oacute;n grave hacer participar en cualquier tipo de actividad a un animal menor de seis meses. Esta ley de protecci&oacute;n no ha creado inseguridad jur&iacute;dica con su aprobaci&oacute;n, ya que es el propio reglamento taurino el que excluye y rechaza que un espect&aacute;culo con becerros de menos de 60 kilos pueda ser catalogado como festejo taurino tradicional.
    </p><p class="article-text">
        La ley de fomento taurino no solo anula esta protecci&oacute;n, sino que adem&aacute;s permitir&aacute; que en estos espect&aacute;culos de maltrato se puedan utilizar cualquier raza de bovino, incluso terneros reci&eacute;n nacidos.
    </p><p class="article-text">
        El enga&ntilde;o de esta futura ley llega al extremo de considerar que maltratar a un ternero, de &ldquo;raza brava&rdquo; o no, en la v&iacute;a p&uacute;blica o privada, es un festejo taurino tradicional basado en un supuesto &ldquo;patrimonio cultural inmaterial&rdquo; que no existe. Euskadi nunca ha emitido una declaraci&oacute;n que reconozca los festejos taurinos como Patrimonio Cultural.
    </p><p class="article-text">
        Los promotores esgrimen la necesidad de regular un millar de espect&aacute;culos taurinos al a&ntilde;o para menores. Esta afirmaci&oacute;n es una falsedad insultante. El informe de 2023 de la Comisi&oacute;n Vasca de Asuntos Taurinos se&ntilde;ala que el total de festejos populares celebrados entre 2012 y 2023 nunca alcanz&oacute; los 190 eventos anuales. Teniendo en cuenta que la participaci&oacute;n de menores est&aacute; prohibida desde hace 18 a&ntilde;os, nunca ha existido una estad&iacute;stica sobre eventos taurinos espec&iacute;ficos para menores. Aun as&iacute;, los datos oficiales de toda Euskadi desmienten ese supuesto &ldquo;arraigo&rdquo; con el que quieren justificar la premisa falsa de su iniciativa, tambi&eacute;n en lo referente a festejos con becerros de menos de 60 kilos. Fueron 136 durante 2017, 71 en 2018 y 92 en 2019, los a&ntilde;os inmediatamente anteriores a la pandemia y de su prohibici&oacute;n mediante la ley vasca de protecci&oacute;n animal. Siempre han estado por debajo de los 190, toda la norma se levanta sobre una mentira. 
    </p><p class="article-text">
        Esta futura ley que supuestamente &ldquo;garantiza el bienestar animal&rdquo; designa como garantes de ese bienestar a los mismos actores que se lucran o disfrutan con el maltrato: ganaderos, participantes y organizadores. La regulaci&oacute;n para prohibir el maltrato es la misma que se estableci&oacute; en 1991, la primera norma aprobada en Euskadi. Han pasado 35 a&ntilde;os, y se sigue entendiendo que el maltrato a un peque&ntilde;o ternero reci&eacute;n nacido solo consiste en que lo pinchen, golpeen o hieran, exigiendo, seg&uacute;n la propia ley, que el maltrato sea &ldquo;flagrante&rdquo; para poder suspenderlo.
    </p><p class="article-text">
        El argumento de que estos espect&aacute;culos de maltrato est&aacute;n enfocados en promover el respeto por los animales, el inter&eacute;s por la crianza y la etolog&iacute;a animal es, sencillamente, delirante y una burla al sentido com&uacute;n y a la empat&iacute;a m&aacute;s b&aacute;sica. Un ambiente urbano en una plaza p&uacute;blica, caracterizado por m&uacute;sica ensordecedora y griter&iacute;o, no forma parte de la etolog&iacute;a natural de un bovino. El informe elaborado por la asociaci&oacute;n de veterinarios AVATMA certifica este maltrato.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera intenci&oacute;n de esta ley no es la protecci&oacute;n de menores ni de animales, sino permitir lo que ya est&aacute; legalmente vetado, impulsando una peligrosa regresi&oacute;n legislativa con el &uacute;nico fin &mdash;como constat&oacute; una parlamentaria en su toma en consideraci&oacute;n&mdash; de beneficiar los intereses econ&oacute;micos privados de un determinado sector ganadero que lo ha solicitado, en detrimento del bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El acoso y el hostigamiento se oponen intr&iacute;nsecamente a cualquier principio &eacute;tico. La exposici&oacute;n a tales pr&aacute;cticas, o su promoci&oacute;n, es contraria a los valores de una sociedad c&iacute;vica y emp&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Es crucial que la empat&iacute;a est&eacute; presente en la educaci&oacute;n de la infancia, dado que resulta dif&iacute;cilmente posible que un individuo pueda entender, considerar y respetar al diferente si su formaci&oacute;n se basa en la insensibilidad hacia el dolor ajeno. La ense&ntilde;anza debe fomentar la consideraci&oacute;n y el respeto por todo ser vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto es lo que la ONU ha dicho reiteradamente a Espa&ntilde;a, la &uacute;ltima vez <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobby-taurino-tauromaquia-infancia-naciones-unidas-onu_132_12949826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace solo unos d&iacute;as</a>: la violencia de la tauromaquia impacta en ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica protecci&oacute;n efectiva para los menores y los animales en Euskadi reside en mantener la prohibici&oacute;n ya establecida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ley-fomento-taurino-euskadi-capote-engano_132_12957355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 05:02:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Ley de Fomento Taurino en Euskadi: El Capote del Engaño]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Naciones Unidas y el negacionismo del lobby taurino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobby-taurino-tauromaquia-infancia-naciones-unidas-onu_132_12949826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d23b266-3274-4cb9-b07d-783196315617_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Naciones Unidas y el negacionismo del lobby taurino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varios  miembros del Comité de Naciones Unidas interpelaron a la delegación española sobre un tema preocupante: el impacto de la tauromaquia en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.</p></div><p class="article-text">
        A finales de este mes de enero ha tenido lugar en Ginebra el examen de Espa&ntilde;a por parte del Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o (CDN) de Naciones Unidas, enmarcado en el s&eacute;ptimo ciclo de revisi&oacute;n y como mecanismo de seguimiento de aplicaci&oacute;n de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o en el pa&iacute;s. Hay que recordar que la ratificaci&oacute;n de los llamados &ldquo;tratados internacionales&rdquo; se enmarca dentro de la propia normativa espa&ntilde;ola, tal y como resalta la Constituci&oacute;n y una norma espec&iacute;fica promulgada en 2014.
    </p><p class="article-text">
        Esto viene a significar que la Convenci&oacute;n Internacional de los Derechos del Ni&ntilde;o (CIDN), firmada por Espa&ntilde;a en la d&eacute;cada de los 90, debe incorporarse como base en cualquier norma que pueda tener afectaci&oacute;n sobre los y las habitantes hasta los 18 a&ntilde;os de edad. As&iacute;, es habitual ver como la CIDN o el CDN se mencionan en pre&aacute;mbulos de normas sobre infancia y adolescencia de car&aacute;cter estatal, como la LOPIVI, o en leyes auton&oacute;micas, como en Arag&oacute;n o Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el procedimiento fijado por la ONU, que establece el formato y las fechas de registro, Fundaci&oacute;n Franz Weber fue una de las organizaciones de la sociedad civil que present&oacute; al Comit&eacute; informes sobre la materia que comentamos. Un total de tres documentos donde se relatan acciones muy diversas: Promociones de entrada de ni&ntilde;as y ni&ntilde;os a corridas de toros, participaci&oacute;n directa en escuelas taurinas o incluso contextos de especial gravedad, desde cogidas a menores en encierros al acoso sucedido en alguna escuela taurina, de car&aacute;cter escolar y sexual.
    </p><p class="article-text">
        Estas sesiones del Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o con los pa&iacute;ses parte de la Convenci&oacute;n se constituyen como un &ldquo;di&aacute;logo interactivo&rdquo;. Esto implica no un examen unidireccional, sino una f&oacute;rmula donde los 18 miembros pueden preguntar sobre aspectos gen&eacute;ricos o situaciones concretas, y aqu&iacute; quiero destacar la ampl&iacute;sima delegaci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol, con representantes de la pr&aacute;ctica totalidad de ministerios y la Abogac&iacute;a del Estado, que muestra la preocupaci&oacute;n por el examen y la revisi&oacute;n de Espa&ntilde;a ante este organismo de Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas se sucedieron y la tauromaquia fue mencionada hasta en cuatro ocasiones por parte del grupo de trabajo. El miembro Bragi Gudbrandsson record&oacute; la existencia de una <a href="https://drive.google.com/file/d/1lmYfnwBdvrJ-dLBooRAw5Z5N4Gq6-j8t/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaci&oacute;n espec&iacute;fica</a> sobre la presencia de menores en la tauromaquia, publicada en 2018, en la anterior revisi&oacute;n de Espa&ntilde;a. S&iacute;, es evidente que desde ese a&ntilde;o no se ha cumplido. M&aacute;s bien al rev&eacute;s, la promoci&oacute;n por parte de gobiernos auton&oacute;micos de la presencia y participaci&oacute;n de menores ha sido casi sistem&aacute;tica y pone sobre la mesa el &ldquo;negacionismo&rdquo; que comparten con el lobby taurino.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las intervenciones destacadas fue de Rinchen Chophel, quien advirti&oacute; de la existencia de abundante trabajo cient&iacute;fico que relaciona estas <a href="https://drive.google.com/file/d/1SttVBdAaJ2E5ppGiAEQ6WV10DAWhIQy7/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violencias con posteriores impactos negativos</a> sobre los y las menores. Suzanne Aho, que lleg&oacute; a ser ministra de Salud en su pa&iacute;s, se&ntilde;al&oacute; la paradoja de que existan en Espa&ntilde;a normas sobre contenidos audiovisuales y menores, pero que estos mismos <a href="https://drive.google.com/file/d/1F2wG2CV5OM7BBuv2WSlDa7-kNjMEsd34/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puedan acceder a los llamados &ldquo;centros de formaci&oacute;n de la tauromaquia&rdquo;</a>, es decir, las escuelas taurinas.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n m&aacute;s extensa sobre la materia fue de Timothy P. T. Ekesa, que <a href="https://drive.google.com/file/d/1gYdMrF7aDrnYwrEIofOpGHeESRDY3ADH/view?usp=sharing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repregunt&oacute; a la delegaci&oacute;n espa&ntilde;ola sobre las escuelas taurinas</a>, y sobre si dichas participaciones se producen sin presiones culturales o econ&oacute;micas, entre otros aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Esto es muy importante. La participaci&oacute;n de ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes se produce en contextos de acompa&ntilde;amiento estricto de personas adultas: desde su c&iacute;rculo familiar, que ayuda a banalizar la violencia, hasta los poderes p&uacute;blicos, que intentan ofrecer una cobertura econ&oacute;mica y legal para las escuelas de tauromaquia. Los menores aprenden, en privado, a utilizar elementos cortopunzantes y despu&eacute;s &ldquo;testan&rdquo; en p&uacute;blico sus habilidades en las denominadas &ldquo;clases pr&aacute;cticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un acceso temprano a la violencia, que algunos justifican como libertad de educaci&oacute;n o cultural, aunque nada m&aacute;s lejos de la realidad. El Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o record&oacute; que la protecci&oacute;n de estos grupos vulnerables se produce por encima de cualquier pol&iacute;tica p&uacute;blica de patrimonio cultural, esto es, que el inter&eacute;s superior del menor prevalece sobre una norma que considere la tauromaquia &ldquo;cultura&rdquo;, &ldquo;costumbre&rdquo; o &ldquo;tradici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos leyendo y escuchando a pr&oacute;ceres del lobby taurino. Los empresarios claman; un grup&uacute;sculo de Francia vomita resoluciones internacionales, sin tener en cuenta la posici&oacute;n original de Naciones Unidas; otros mezclan violencias o incluso se atreven a decir que los miembros del CDN &ldquo;no conocen la tauromaquia&rdquo;. Un argumento bien absurdo, atendiendo al formato de dise&ntilde;o de todos los Comit&eacute;s de Naciones Unidas y al sistema de elecci&oacute;n particular en forma de representaci&oacute;n continental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Pérez Sueiras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/lobby-taurino-tauromaquia-infancia-naciones-unidas-onu_132_12949826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jan 2026 05:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naciones Unidas y el negacionismo del lobby taurino]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crueldad e ilegalidades tras los trineos tirados por perros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/crueldad-e-ilegalidades-trineos-tirados-perros_132_12881901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/802c5bda-ff2e-4cfa-9c5f-4dd2fa68356e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crueldad e ilegalidades tras los trineos tirados por perros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay información suficiente como para saber o al menos intuir que detrás de esos animales hay un negocio que se aprovecha de ellos y que tiene prioridades incompatibles con su bienestar, y además hay alternativas. No hay excusas</p></div><p class="article-text">
        La imagen id&iacute;lica de perros felices tirando de trineos en un paisaje nevado es en realidad puro marketing para atraer turistas a una realidad cruel y plagada de ilegalidades. El &lsquo;mushing&rsquo;, las carreras de trineos que se venden como una actividad deportiva, es la cara visible de una industria desenmascarada por&nbsp;<a href="https://sey.fi/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SEY Animal Welfare Finland</a>, organizaci&oacute;n referente en bienestar animal en ese pa&iacute;s, en una investigaci&oacute;n presentada en Espa&ntilde;a por <a href="https://faada.org/nuestra-accion-2216-exclusiva-desvelamos-la-cruel-realidad-de-los-trineos-de-perros-y-la-industria-del-mushing-en-finlandia?utm_campaign=ndp-mushing&amp;utm_medium=email&amp;utm_source=acumba" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAADA</a>, cuyos colaboradores en Finlandia y Noruega han grabado tambi&eacute;n im&aacute;genes desgarradoras. 
    </p><p class="article-text">
        FAADA lleva muchos a&ntilde;os denunciando esta realidad estremecedora dentro de su campa&ntilde;a <a href="http://www.turismo-responsable.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Turismo Responsable con los Animales</a> y las im&aacute;genes obtenidas en esta investigaci&oacute;n no dejan espacio para excusas ni justificaciones. Perros atados con cadenas que apenas les permiten moverse, ateridos y aterrorizados en min&uacute;sculas casetas congeladas en mitad de la nieve, perros fam&eacute;licos entre excrementos, hembras con cachorros encerrados en jaulas fr&iacute;as y mugrientas sin ning&uacute;n tipo de atenci&oacute;n b&aacute;sica, perros heridos y enfermos, cachorros muertos en bolsas de basura... 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Perro encadenado en una caseta congelada y sin atención                            </span>
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                Perro atado en una caseta congelada y sin atención                            </span>
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        &ldquo;Ni siquiera las autoridades conocen el n&uacute;mero real de perros destinados a esta industria, lo que dificulta enormemente su control. La r&aacute;pida expansi&oacute;n del sector ha derivado en&nbsp;cr&iacute;a masiva,&nbsp;importaciones irregulares,&nbsp;condiciones de vida inaceptables&nbsp;y, en los casos m&aacute;s graves,&nbsp;actividades delictivas&rdquo;, explica en su informe.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n revela que algunos operadores han llegado a recurrir a pr&aacute;cticas ilegales para abaratar costes. La aduana finlandesa ha investigado la importaci&oacute;n de&nbsp;36.000 kilos de carne de ballena ilegal procedente de Noruega, destinada a alimentar a los perros de trineo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, varios empresarios han sido se&ntilde;alados por&nbsp;importar decenas de perros desde Francia y Europa Central&nbsp;en furgonetas, sin documentaci&oacute;n, sin vacunas, sin desparasitaci&oacute;n y sin pasar por veterinarios. Muchas de estas pr&aacute;cticas ocurren mes tras mes, y los perros realizan viajes de varios d&iacute;as sin poder salir del veh&iacute;culo.
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                Huskies in un camión                            </span>
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        Una parte de los hallazgos m&aacute;s duros de la investigaci&oacute;n proviene de exempleados que han aportado v&iacute;deos y pruebas.&nbsp;En algunos criaderos,&nbsp;las madres y camadas se mantienen durante largos periodos en jaulas, sin desparasitar ni vacunar. Numerosos cachorros mueren por falta de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los perros &ldquo;sobran&rdquo;, y dado que casi nunca se venden a particulares, muchos pasan a ser tratados como&nbsp;&ldquo;residuos&rdquo;. Se han documentado cachorros muertos arrojados a la basura y perros enterrados o abandonados en plena naturaleza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cachorro muerto en una bolsa de basura                            </span>
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        Otro problema estructural es la ausencia de registro de los perros en la Autoridad Alimentaria de Finlandia.&nbsp;Al&nbsp;no registrarlos, no existen cifras reales, no se controla cu&aacute;ntas camadas nacen y no se puede evaluar la magnitud real del problema.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las autoridades consiguen detectar irregularidades, algunos empresarios&nbsp;huyen a Suecia o Noruega antes de ser sancionados. En varios casos documentados por SEY, los mismos operadores reanudan all&iacute; su actividad bajo nuevos nombres, manteniendo condiciones igualmente deplorables para los perros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La investigaci&oacute;n demuestra que los recursos de vigilancia son totalmente insuficientes&rdquo;. As&iacute;, veterinarios supervisores&nbsp;de distintas regiones confirman que es imposible inspeccionar todas las granjas, algunas solo se visitan cada dos a&ntilde;os, los inspectores trabajan solos en &aacute;reas inmensas y no se dispone de apoyo policial en situaciones potencialmente peligrosas.
    </p><p class="article-text">
        Una veterinaria entrevistada describe &ldquo;una lista alarmante de problemas habituales:&nbsp;cadenas demasiado cortas, casetas inseguras, perros extremadamente delgados, peleas constantes, madres con cachorros en pleno invierno, falta total de ejercicio, animales enfermos sin atenci&oacute;n y trabajadores sin formaci&oacute;n&rdquo;. Muchos perros, especialmente los de subcontratistas, son &ldquo;almacenados en&nbsp;remolques aislados y alejados de cualquier supervisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Perro herido después de una pelea                            </span>
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        Nina Lager, jefa del refugio municipal de Inari y testigo directa de la situaci&oacute;n, afirma que las inspecciones a veces se suspenden por miedo a agresiones y por falta de apoyo policial.&nbsp;Adem&aacute;s, denuncia que&nbsp;hoteles y agencias tur&iacute;sticas contin&uacute;an contratando estos paseos&nbsp;a empresas investigadas por maltrato animal, contribuyendo sin saberlo a perpetuar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Desde&nbsp;FAADA&nbsp;alertan de que esta situaci&oacute;n implica un enorme sufrimiento para miles de perros y que, en parte, lo que est&aacute; ocurriendo es responsabilidad de la industria tur&iacute;stica.&nbsp;Por eso pide tanto a viajeros particulares como a los profesionales de la industria que dejen de fomentar este negocio. &ldquo;Hay infinidades de actividades que las personas que visitan estos pa&iacute;ses pueden llevar a cabo y que no implican sufrimiento animal&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, FAADA invita a firmar <a href="https://faada.org/peticiones/mushing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta petici&oacute;n</a> para que las agencias tur&iacute;sticas espa&ntilde;olas dejen de vender estas excusiones. Hay una responsabilidad evidente en los operadores tur&iacute;sticos, pero tambi&eacute;n en quienes planifican un viaje y tienen la opci&oacute;n de contribuir con su tiempo, su dinero y su visibilidad a una industria cruel de explotaci&oacute;n animal. Hay informaci&oacute;n suficiente como para saber o al menos intuir que detr&aacute;s de esos animales hay un negocio que se aprovecha de ellos y que tiene prioridades incompatibles con su bienestar, y adem&aacute;s hay alternativas. No hay excusas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Concha López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/crueldad-e-ilegalidades-trineos-tirados-perros_132_12881901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 20:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La violencia que no se sirve en la mesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-explotacion-animal-racializacion-migracion-precariedad-especismo-navidad_132_12871293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/946394ec-3641-4174-9763-9eda02cf2e1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133471.jpg" width="1280" height="720" alt="La violencia que no se sirve en la mesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Navidad, tal y como hoy se celebra, necesita familias que callen, trabajadoras invisibles y animales convertidos en mercancía. Imaginar otra cosa exige atreverse a hablar, a organizarse y a actuar juntas. Porque solo rompiendo la normalidad que legitima la violencia podremos empezar a construir un mundo mejor, en el que ninguna fiesta se sostenga sobre el sufrimiento de otras</p></div><p class="article-text">
        La carne que llega a las mesas navide&ntilde;as no solo est&aacute; atravesada por la explotaci&oacute;n animal. Arrastra tambi&eacute;n una violencia sistem&aacute;tica contra quienes la producen. La industria c&aacute;rnica necesita restos de animales muertos baratos, abundantes y constantes, y para lograrlo depende de una fuerza de trabajo igualmente barata, flexible y reemplazable. Esta ecuaci&oacute;n no es una deriva indeseada del sistema: es su condici&oacute;n de funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol, los mataderos y salas de despiece concentran desde hace a&ntilde;os a miles de trabajadoras sometidas a jornadas largas, ritmos extenuantes y tareas repetitivas que destrozan cuerpos y salud. La exposici&oacute;n constante al fr&iacute;o, a productos qu&iacute;micos y a escenas de violencia extrema contra animales no humanos forma parte de la normalidad laboral. A esto se suman la temporalidad, la subcontrataci&oacute;n y la amenaza permanente de perder el empleo.
    </p><p class="article-text">
        Durante las semanas previas a la Navidad, esta presi&oacute;n se intensifica. Aumentan los turnos, se reducen los descansos y se normalizan las horas extra. La urgencia por abastecer el mercado festivo convierte los centros de trabajo en espacios a&uacute;n m&aacute;s hostiles. La carne tiene que llegar a tiempo. Los cuerpos humanos se ajustan a ese calendario.
    </p><h2 class="article-text">Racializaci&oacute;n, migraci&oacute;n y precariedad estructural</h2><p class="article-text">
        No es casual que buena parte de esta fuerza laboral est&eacute; compuesta por personas migrantes y racializadas. La industria c&aacute;rnica se beneficia de un marco legal y social racista que coloca a estas trabajadoras en una posici&oacute;n de especial vulnerabilidad. La precariedad administrativa, la dependencia del permiso de residencia y la amenaza de la expulsi&oacute;n funcionan como herramientas de disciplinamiento tan eficaces como el cron&oacute;metro en la cadena de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, distintos conflictos sindicales en el sector han sacado a la luz esta realidad. Huelgas en mataderos como el de Bin&eacute;far, denuncias por cesi&oacute;n ilegal de trabajadoras, incumplimientos sistem&aacute;ticos de convenios colectivos y protestas contra el uso de falsas cooperativas han mostrado hasta qu&eacute; punto la rentabilidad del sector se sostiene sobre la erosi&oacute;n de derechos laborales b&aacute;sicos. En muchos casos, quienes han dado el paso de organizarse y denunciar abusos han sido precisamente trabajadoras migrantes, asumiendo riesgos que van mucho m&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida del empleo.
    </p><p class="article-text">
        Estos conflictos rara vez ocupan un lugar central en el relato medi&aacute;tico, y mucho menos durante la campa&ntilde;a navide&ntilde;a. La imagen de abundancia y normalidad necesita ocultar las tensiones que atraviesan los centros de trabajo. La violencia laboral, como la violencia especista, requiere silencio para funcionar.
    </p><p class="article-text">
        No es una coincidencia. El sistema especista se basa en la cosificaci&oacute;n radical de los animales no humanos, en su reducci&oacute;n a materia prima disponible. Esa misma l&oacute;gica se extiende, con distintas intensidades, a las trabajadoras humanas, cuyos cuerpos son tratados como recursos reemplazables, ajustables a la demanda y prescindibles cuando dejan de ser rentables. La frontera moral que separa unas vidas de otras se construye para justificar la explotaci&oacute;n en todos los niveles.
    </p><h2 class="article-text">La familia como espacio de disciplina</h2><p class="article-text">
        La familia ocupa un lugar central en la arquitectura ideol&oacute;gica de la Navidad. No como refugio neutral de afectos, sino como una instituci&oacute;n profundamente pol&iacute;tica, encargada de reproducir normas, jerarqu&iacute;as y silencios funcionales al sistema. La escena es conocida: la mesa compartida, la obligaci&oacute;n de reunirse, el mandato de estar bien. Bajo esa apariencia de calidez se despliega un potente dispositivo de control social.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad reactiva una idea muy concreta de familia: cohesionada, estable, jer&aacute;rquica, atravesada por roles de g&eacute;nero bien definidos y por una fuerte exigencia de armon&iacute;a. En ese marco, el conflicto no desaparece, sino que se vuelve ileg&iacute;timo. Cuestionar la tradici&oacute;n, se&ntilde;alar violencias o incomodar el ritual se interpreta como una agresi&oacute;n personal, como una falta de respeto, como una ruptura del pacto familiar.
    </p><p class="article-text">
        Esta exigencia de armon&iacute;a no es inocente. Funciona como una pedagog&iacute;a de la obediencia que entrena en la aceptaci&oacute;n de la desigualdad y en la gesti&oacute;n privada de conflictos que tienen ra&iacute;ces estructurales. La familia absorbe tensiones sociales que el sistema no quiere resolver, y las transforma en problemas emocionales, en desacuerdos personales, en silencios inc&oacute;modos que deben resolverse puertas adentro.
    </p><h2 class="article-text">Chantaje emocional y silenciamiento</h2><p class="article-text">
        Pocas escenas ilustran mejor esta l&oacute;gica que la mesa navide&ntilde;a. All&iacute; se condensa una pedagog&iacute;a del silencio que se repite a&ntilde;o tras a&ntilde;o. &laquo;No es el momento&raquo;, &laquo;tengamos la fiesta en paz&raquo;, &laquo;no estropees la cena&raquo;. Frases aparentemente inocentes que funcionan como mecanismos de disciplinamiento.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de animales se vuelve as&iacute; pr&aacute;cticamente incuestionable. No porque exista un consenso &eacute;tico real, sino porque el coste emocional de romper la norma es demasiado alto. La cr&iacute;tica al especismo se presenta como una excentricidad, como una man&iacute;a individualista, que pone en peligro la armon&iacute;a colectiva. El sistema se protege apelando al afecto.
    </p><p class="article-text">
        Este chantaje no opera solo sobre quienes deciden no consumir productos de origen animal. Afecta a cualquier intento de politizar la celebraci&oacute;n, de se&ntilde;alar la explotaci&oacute;n laboral, la violencia racializada, los roles de g&eacute;nero o la devastaci&oacute;n clim&aacute;tica que sostienen la fiesta. La familia act&uacute;a como amortiguador del conflicto social, desplaz&aacute;ndolo del terreno pol&iacute;tico al emocional.
    </p><h2 class="article-text">Tradici&oacute;n, roles y trabajo invisible</h2><p class="article-text">
        La centralidad de la familia en Navidad permite descargar una enorme cantidad de trabajo no remunerado, especialmente sobre las mujeres. La preparaci&oacute;n de las comidas, la organizaci&oacute;n del encuentro, el cuidado de mayores y menores, la gesti&oacute;n emocional del grupo. Todo ello se naturaliza como expresi&oacute;n de amor y entrega.
    </p><p class="article-text">
        La carne ocupa un lugar simb&oacute;lico clave en este reparto de roles. Cocinarla, servirla y celebrarla forma parte del guion. Cuestionarla implica tambi&eacute;n cuestionar expectativas de g&eacute;nero profundamente arraigadas. No es extra&ntilde;o que las resistencias sean tan intensas.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad refuerza as&iacute; una divisi&oacute;n sexual del trabajo que sostiene tanto la instituci&oacute;n familiar como el sistema econ&oacute;mico en su conjunto. El especismo se inserta en esta trama como una pieza m&aacute;s, legitimado por la tradici&oacute;n y protegido por el afecto.
    </p><h2 class="article-text">Del silencio a la acci&oacute;n colectiva</h2><p class="article-text">
        Romper el silencio en estos espacios no es un gesto individual ni anecd&oacute;tico. Es una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica que cobra sentido cuando se hace en com&uacute;n. Nombrar la violencia animal, se&ntilde;alar la precariedad laboral y cuestionar la instituci&oacute;n familiar como dispositivo de control no busca destruir los v&iacute;nculos, sino liberarlos de la obediencia que los asfixia.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el movimiento antiespecista ha demostrado hasta qu&eacute; punto romper con la normalidad tiene un coste pol&iacute;tico. La represi&oacute;n institucional contra activistas y colectivos que han se&ntilde;alado la violencia estructural del sistema alimentario &mdash;desde Futuro Vegetal en nuestro Estado hasta Animal Rising o Riposte Alimentaire en otros territorios&mdash; muestra que el problema no es el tono, sino el contenido de la cr&iacute;tica. Cuando la explotaci&oacute;n se nombra y se confronta, el sistema responde con criminalizaci&oacute;n, multas, procesos judiciales y campa&ntilde;as de descr&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        Esta represi&oacute;n no busca solo castigar a quienes protestan, sino enviar un mensaje disciplinador al conjunto de la sociedad: hay conflictos que no deben politizarse, violencias que no deben se&ntilde;alarse, celebraciones que no deben cuestionarse. La Navidad es uno de esos espacios blindados simb&oacute;licamente, donde la cr&iacute;tica se presenta como una amenaza al orden y a la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, polarizar no es un problema: es una necesidad. Romper el pacto de silencio, incomodar las fiestas y politizar lo que se nos ha vendido como natural y apol&iacute;tico es una condici&oacute;n imprescindible para transformar el modelo social que padecemos. La acci&oacute;n colectiva permite sostener ese conflicto sin quedar aisladas, convertir la incomodidad en fuerza y disputar el sentido mismo de la celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad, tal y como hoy se celebra, necesita familias que callen, trabajadoras invisibles y animales convertidos en mercanc&iacute;a. Imaginar otra cosa exige atreverse a hablar, a organizarse y a actuar juntas. Porque solo rompiendo la normalidad que legitima la violencia podremos empezar a construir un mundo mejor, en el que ninguna fiesta se sostenga sobre el sufrimiento de otras.
    </p><p class="article-text">
        Frente a un sistema que necesita fiestas despolitizadas, familias disciplinadas y cuerpos explotados para sostenerse, romper el silencio y actuar juntas no es una provocaci&oacute;n, sino una responsabilidad colectiva. Polarizar la Navidad, incomodar lo que se presenta como normal y sostener el conflicto de forma organizada es una forma de cuidado radical frente a un modelo que se alimenta del sufrimiento. Porque solo cuando la violencia deja de ser invisible empieza a ser pol&iacute;ticamente insostenible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/violencia-explotacion-animal-racializacion-migracion-precariedad-especismo-navidad_132_12871293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 05:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia que no se sirve en la mesa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veganuary y tú]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/veganuary-veganismo-explotacion-animal-derechos-an-imales-ano-nuevo_132_12870721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12873423-a5b1-405d-9371-82e77cb8e78b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veganuary y tú"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Y si el verdadero propósito de año nuevo fuera empezar a escucharte cuando sientes que no quieres seguir siendo cómplice del sistema más cruel y violento que existe, tanto en número de individuos a los que afecta como en las formas de dañarlos?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A&ntilde;o nuevo, siempre t&uacute;&rdquo;. Me gusta el eslogan elegido por Veganuary para su campa&ntilde;a de 2026 porque me suena a canci&oacute;n hortera de los a&ntilde;os 80 (&ldquo;<em>Last Christmas, I gave you my heart&hellip;</em>&rdquo;). Pero no os confund&aacute;is: la cosa no va por ah&iacute;. Veganuary ha decidido, con amabilidad pero con certeza, apuntar una vez m&aacute;s al centro de nuestras incoherencias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre t&uacute;&rdquo; se refiere a ti. A ti que, como yo durante m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, sientes que te importan much&iacute;simo los animales, pero desconectas de tu propia compasi&oacute;n a la hora de com&eacute;rtelos. A ti que, como yo, tienes perro o gato y dar&iacute;as la vida por &eacute;l, pero&hellip; &iexcl;qu&eacute; rico el queso! A ti que, como yo, valoras profundamente la naturaleza, el medio ambiente y la biodiversidad. Que reciclas, tratas de no coger aviones y usas el transporte p&uacute;blico, pero que, ante un bocata de jam&oacute;n, te disocias del hecho de que la ganader&iacute;a es uno de los mayores destructores de nuestro entorno. A ti que, como a m&iacute;, te importan genuinamente las opresiones, pero se vuelven borrosas cuando la v&iacute;ctima es de otra especie.
    </p><p class="article-text">
        Suelo decir que hacerme vegana, hace ya m&aacute;s de trece a&ntilde;os, fue algo as&iacute; como salir del armario. Durante los primeros meses dec&iacute;a que era &ldquo;vegetariana tirando a vegana&rdquo;, por miedo a aceptar yo misma una etiqueta que me colocar&iacute;a en un lugar inc&oacute;modo, fuera del sistema. Hasta que me di cuenta de que llevaba a&ntilde;os instalada en la incomodidad: siendo consciente de que lo que me com&iacute;a, con lo que me vest&iacute;a, era alguien, no algo. Alguien que quer&iacute;a vivir. Siendo consciente de que mi perra se parec&iacute;a mucho a los cerdos que ve&iacute;a hacinados en camiones por la autopista, y que estos, y las vacas, y las gallinas, y los peces, se parec&iacute;an mucho a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Veganuary lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada acompa&ntilde;ando a millones de personas que quieren probar la alimentaci&oacute;n vegana durante el mes de enero. La ONG apela, siempre de forma amable y sin presiones, a que tratemos de reducir, al menos durante un mes, y qui&eacute;n sabe si durante mucho m&aacute;s tiempo, esa incomodidad. La disonancia cognitiva que nos impide mirar los v&iacute;deos de c&oacute;mo se produce nuestra comida; la que hace que, cuando nos ponen a un vegano delante, soltemos frases como: &ldquo;Si yo ya apenas como carne&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A&ntilde;o nuevo, siempre t&uacute;&rdquo; es un lema revolucionario en su sencillez. Porque cada a&ntilde;o nos proponen listas de objetivos: ganar m&aacute;s, viajar m&aacute;s, buscar pareja. Pero casi nunca nos invitan a preguntarnos si aquello que perseguimos est&aacute;, de verdad, alineado con nuestros valores. Puede que el verdadero objetivo sea estar en paz, y que eso pase por dejar de prestar atenci&oacute;n al ruido exterior y empezar a escucharte cuando sientes que no quieres seguir siendo c&oacute;mplice del sistema m&aacute;s cruel y violento que existe, tanto por el n&uacute;mero de individuos a los que afecta como por las formas en que los da&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, el paso al veganismo lleg&oacute; hace trece a&ntilde;os, aunque ya llevaba bastante tiempo sin comer carne. A d&iacute;a de hoy, solo me arrepiento de una cosa: no haberlo hecho antes. Ojal&aacute; haber tenido entonces el acompa&ntilde;amiento de Veganuary. Aprovechadlo, disfrutadlo y feliz 2026.
    </p><p class="article-text">
        Ap&uacute;ntate en el reto aqu&iacute;: <a href="https://veganuary.com/es-es/inscribete/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://veganuary.com/es-es/inscribete/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Arana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/veganuary-veganismo-explotacion-animal-derechos-an-imales-ano-nuevo_132_12870721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Dec 2025 05:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veganuary y tú]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Navidad como puntal del sistema especista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/navidad-especismo-industria-carnica-explotacion-animal_132_12867970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/633a3f41-3187-4196-9a95-46a3d455402e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Navidad como puntal del sistema especista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria cárnica entiende bien el potencial de la Navidad. No solo incrementa su producción en estas fechas, sino que despliega una intensa campaña simbólica destinada a asociar el consumo de cuerpos animales con valores como la unión, la alegría o la familia. La carne deja de ser lo que es —el resultado de una violencia sistemática— para convertirse en un lenguaje emocional compartido</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, la Navidad se presenta como un par&eacute;ntesis de calidez, un tiempo suspendido dedicado al encuentro y al cuidado. Sin embargo, bajo esa apariencia de consenso emocional se activa uno de los dispositivos culturales m&aacute;s eficaces del sistema capitalista y especista. Lejos de ser neutral, la Navidad funciona como una maquinaria de legitimaci&oacute;n que naturaliza la violencia, desactiva la cr&iacute;tica y convierte el sufrimiento en tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La industria c&aacute;rnica entiende bien este potencial. No solo incrementa su producci&oacute;n en estas fechas, sino que despliega una intensa campa&ntilde;a simb&oacute;lica destinada a asociar el consumo de cuerpos animales con valores como la uni&oacute;n, la alegr&iacute;a o la familia. La carne deja de ser lo que es &mdash;el resultado de una violencia sistem&aacute;tica&mdash; para convertirse en un lenguaje emocional compartido.
    </p><h2 class="article-text">Neutralidad, propaganda y despolitizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El anuncio de Navidad de Campofr&iacute;o de 2025 es un ejemplo paradigm&aacute;tico de esta operaci&oacute;n. La elecci&oacute;n de Ana Rosa Quintana como rostro de una campa&ntilde;a que se posiciona &ldquo;contra la polarizaci&oacute;n&rdquo; no es un gesto ingenuo ni provocador, sino profundamente coherente con el mensaje que se quiere transmitir. Se trata de una figura central en la normalizaci&oacute;n de discursos reaccionarios en el Estado espa&ntilde;ol, presentada ahora como voz autorizada de la concordia, del equilibrio y del sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El discurso contra la polarizaci&oacute;n no busca resolver conflictos reales, sino redefinirlos. No se cuestiona la explotaci&oacute;n, sino la incomodidad que genera se&ntilde;alarla. La polarizaci&oacute;n que se denuncia no es la que produce la industria c&aacute;rnica al basarse en la muerte sistem&aacute;tica de animales no humanos, ni la que provoca al precarizar y desgastar a miles de trabajadoras, sino la que emerge cuando alguien se atreve a poner estas violencias en palabras.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad act&uacute;a aqu&iacute; como una coartada perfecta. Al tratarse de un momento cargado de emotividad y de mandato de armon&iacute;a, cualquier cr&iacute;tica puede ser tachada de inoportuna, exagerada o fuera de lugar. No se pide adhesi&oacute;n expl&iacute;cita al modelo productivo, sino algo m&aacute;s eficaz: silencio, contenci&oacute;n, autocensura. Se invita a rebajar el tono, a no incomodar, a dejar las preguntas para m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        Esta apelaci&oacute;n a la neutralidad no es inocente. Funciona como una herramienta de disciplinamiento que permite tapar el sufrimiento que sostiene el sistema. Bajo la promesa de unidad se exige obediencia; bajo la llamada al consenso se ocultan jerarqu&iacute;as y violencias. La propaganda de la industria c&aacute;rnica no se limita a vender productos: construye un marco emocional en el que la explotaci&oacute;n resulta no solo aceptable, sino invisible.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco, los animales desaparecen como sujetos. Sus cuerpos se transforman en s&iacute;mbolos de celebraci&oacute;n, en tradici&oacute;n compartida, en nostalgia. El sufrimiento que precede a su muerte queda cuidadosamente fuera del encuadre. Pero tampoco aparecen las condiciones laborales que permiten que esa carne llegue a la mesa: jornadas interminables, ritmos extenuantes, cuerpos humanos igualmente tratados como piezas reemplazables de una cadena productiva que no puede detenerse.
    </p><p class="article-text">
        La despolitizaci&oacute;n cumple as&iacute; una doble funci&oacute;n. Por un lado, neutraliza cualquier cuestionamiento &eacute;tico del consumo de animales, present&aacute;ndolo como una cuesti&oacute;n de gustos personales o de respeto a la tradici&oacute;n. Por otro, borra del relato a las trabajadoras que sostienen la industria en condiciones de extrema precariedad. Ambas violencias se refuerzan mutuamente y necesitan permanecer ocultas para que la fiesta funcione.
    </p><p class="article-text">
        La Navidad, convertida en espect&aacute;culo de consenso, permite que todo esto ocurra sin ruido. La propaganda no grita; susurra. No impone; seduce. Es precisamente por eso por lo que resulta tan eficaz como herramienta de disciplinamiento social.
    </p><h2 class="article-text">Celebrar sobre cuerpos animales</h2><p class="article-text">
        La base material de esta celebraci&oacute;n es brutal. Millones de animales no humanos son criados, explotados y sacrificados para sostener el imaginario navide&ntilde;o. La intensificaci&oacute;n del consumo en estas fechas acelera los ritmos de producci&oacute;n y multiplica las matanzas. No se trata de un exceso puntual, sino de un momento de m&aacute;xima actividad de un sistema ya de por s&iacute; violento.
    </p><p class="article-text">
        La industria c&aacute;rnica ha logrado que esta realidad resulte casi impensable durante las fiestas. Los animales desaparecen del relato justo cuando m&aacute;s presentes est&aacute;n en los platos. Se convierten en tradici&oacute;n, en nostalgia, en costumbre incuestionable. Negar su condici&oacute;n de v&iacute;ctimas es lo que permite que su muerte no perturbe la celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia no es un efecto colateral: es la condici&oacute;n de posibilidad de la Navidad tal y como hoy se celebra. Sin cuerpos animales disponibles en masa, baratos y reemplazables, no habr&iacute;a mesas rebosantes ni anuncios emotivos.
    </p><h2 class="article-text">Anestesia moral y crisis clim&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        La violencia que la industria c&aacute;rnica ejerce sobre los cuerpos no humanos no queda confinada al matadero; se extiende hasta alterar los equilibrios mismos del planeta. La producci&oacute;n animal contribuye de forma significativa a las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas estimaciones, la ganader&iacute;a y sus cadenas de suministro &mdash;incluyendo fermentaci&oacute;n ent&eacute;rica, manejo de esti&eacute;rcol, producci&oacute;n de piensos y uso del suelo&mdash; generan alrededor de 7,1 gigatoneladas de CO&#8322; equivalente al a&ntilde;o, lo que representa aproximadamente un 14,5 % de las emisiones antropog&eacute;nicas totales a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante es que esta contribuci&oacute;n clim&aacute;tica no se discute con la urgencia que requiere. El propio sector de la alimentaci&oacute;n y el clima &mdash;que incluye agricultura, uso de la tierra y ganader&iacute;a&mdash; sigue siendo un gran emisor global con 16,2 Gt CO&#8322;eq al a&ntilde;o, una cifra que apenas ha disminuido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y que representa casi un tercio de las emisiones ligadas a los alimentos en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras los registros de gases como el CO&#8322; alcanzan niveles hist&oacute;ricos, con aumentos interanuales r&eacute;cord en la atm&oacute;sfera, pocos medios o discursos dominantes conectan esta realidad con lo que ocurre en los campos, las granjas industriales y, de forma muy directa, en nuestras mesas. Es entendible dentro de las l&oacute;gicas de las grandes corporaciones de comunicaci&oacute;n, ninguna quiere quedarse sin el montante correspondiente a la emisi&oacute;n del anuncio de Campofr&iacute;o de cada Navidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta desconexi&oacute;n no es inofensiva: permite que la celebraci&oacute;n navide&ntilde;a se presente como un <em>momento de calma</em> en el que no se deben cuestionar las ra&iacute;ces del calentamiento global ni las pr&aacute;cticas que lo alimentan. Pero mirar hacia otro lado no frena la crisis clim&aacute;tica; la acelera.
    </p><h2 class="article-text">Romper el hechizo</h2><p class="article-text">
        Romper el hechizo navide&ntilde;o no es negar la importancia de los afectos o el deseo de encontrarnos, sino negarse a aceptar que estos afectos deban sostenerse sobre la destrucci&oacute;n del clima, sobre la muerte insuficiente de animales no humanos o sobre la precarizaci&oacute;n de trabajadores y trabajadoras. No es suficiente pensar individualmente. La acci&oacute;n colectiva es la &uacute;nica forma de disputar esta narrativa hegem&oacute;nica que convierte la explotaci&oacute;n en tradici&oacute;n y la violencia estructural en &ldquo;normalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No callar frente a estas injusticias implica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Abrir conversaciones inc&oacute;modas en espacios que se venden como apol&iacute;ticos, pero que est&aacute;n impregnados de l&oacute;gica capitalista, patriarcal, racista y especista.</li>
                                    <li>Confrontar silencios familiares y medi&aacute;ticos que defienden el <em>statu quo</em>.</li>
                                    <li>Construir pr&aacute;cticas compartidas que cuestionen las bases materiales y simb&oacute;licas de nuestras celebraciones.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica no debe quedarse en el terreno de las ideas: debe traducirse en acci&oacute;n organizada. Desde apoyar luchas laborales invisibilizadas, hasta desafiar la propaganda que encubre la explotaci&oacute;n, pasando por generar redes de cuidado y solidaridad que no dependan de la violencia. Cada vez que alguien nombra el sufrimiento que otros siluetean, se debilita la narrativa dominante.
    </p><p class="article-text">
        El sistema que nos exige silencio se alimenta de nuestra fragmentaci&oacute;n. Solo cuando actuemos de forma colectiva &mdash;favoreciendo alianzas entre movimientos clim&aacute;ticos, antirracistas, feministas, antiespecistas y de clase&mdash; podremos comenzar a desmantelar los pilares de un modelo que convierte cualquier celebraci&oacute;n en una forma de violencia normalizada.
    </p><p class="article-text">
        Y si algo debe quedar claro es esto: mientras haya fiestas celebradas sobre cuerpos explotados y sobre un planeta calent&aacute;ndose a l&iacute;mites hist&oacute;ricos, ninguna tradici&oacute;n puede justificar el silencio frente a la injusticia.
    </p><p class="article-text">
        Romper la fiesta es, entonces, un acto de resistencia. Y solo juntas, organizadas y conscientes, podremos hacer que ninguna celebraci&oacute;n vuelva a construirse sobre la explotaci&oacute;n y el sufrimiento que hoy se nos pide aceptar como inevitable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bilbo Bassaterra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/navidad-especismo-industria-carnica-explotacion-animal_132_12867970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2025 05:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Navidad como puntal del sistema especista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Animales en cabalgatas: un maltrato evidente y un lucrativo negocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/animales-cabalgatas-maltrato-evidente-lucrativo-negocio_132_12857400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1de6456d-01a3-4025-97a9-b3b0f31d8f16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Animales en cabalgatas: un maltrato evidente y un lucrativo negocio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué es entonces para un reno mantenerlo atado, vestirlo con cascabeles como si fuera un bufón, obligarle a estar durante semanas viajando en camiones de pueblo en pueblo para recorrer durante horas las calles llenas de luces, con villancicos a todo volumen y una multitud de personas gritando alrededor? ¿No es eso tratar mal?</p></div><p class="article-text">
        Atados de los cuernos a las vallas y al escenario, intentaban girarse o cambiar de postura pero las cuerdas, de apenas 20 cm, imped&iacute;an cualquier movimiento m&aacute;s all&aacute; de los zarandeos angustiosos de la cabeza. Algunas familias al verlos a trav&eacute;s de los pl&aacute;sticos de la carpa se giraban diciendo &ldquo;pobrecitos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y a ese qu&eacute; le pasa?&rdquo;, escuchamos a unos metros y, al acercarnos, nos encontramos con un reno lleno de calvas y callos en la piel, con cataratas en los ojos y mucha rigidez en las patas traseras, que intentaba sin &eacute;xito liberarse del arn&eacute;s de cascabeles que varios trabajadores colocaban sobre su espalda. Parec&iacute;a anciano o enfermo, y era el que m&aacute;s se asustaba con los ruidos durante el desfile, tanto que varias veces tuvieron que sujetarlo porque quer&iacute;a salir corriendo.
    </p><p class="article-text">
        La cabalgata de &ldquo;Pap&aacute; Noel y sus renos&rdquo; en El Escorial (Madrid) ha sido epicentro de una enorme pol&eacute;mica por tercer a&ntilde;o consecutivo, esta vez tras la viralizaci&oacute;n de unas im&aacute;genes que grabamos dos vecinas preocupadas por la situaci&oacute;n de los animales. Un v&iacute;deo que en apenas 30 segundos evidenciaba tantas se&ntilde;ales de malestar e incomodidad de los renos que en menos de 24h hab&iacute;a superado el mill&oacute;n de reproducciones en redes sociales, con miles de comentarios y medios de comunicaci&oacute;n locales y nacionales haci&eacute;ndose eco de la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el comunicado oficial que el Ayuntamiento se vio obligado a emitir poco despu&eacute;s, &ldquo;la cabalgata se ha realizado cumpliendo estrictamente la normativa de bienestar y sanidad animal&rdquo; y &ldquo;tanto la ca&iacute;da de pelo como la p&eacute;rdida de cuernos forman parte de procesos naturales propios de esta especie&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos tomaduras de pelo casi en la misma frase. Primero, porque ninguna administraci&oacute;n p&uacute;blica deber&iacute;a sacar pecho por cumplir la ley como es su obligaci&oacute;n; y segundo, porque la normativa de bienestar animal es tan laxa e insuficiente que su cumplimiento no garantiza ni los m&iacute;nimos de respeto b&aacute;sico a las necesidades de cada especie. No olvidemos, por cierto, que este Ayuntamiento decidi&oacute; modificar su propia ordenanza para hacerla a&uacute;n menos exigente en materia de protecci&oacute;n animal y as&iacute; empezar con la ocurrencia de los renos en 2023.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Uno de los renos en El Escorial, atado con una cuerda que no le permite moverse                            </span>
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        R&aacute;pidamente saltaron algunas voces defendiendo que estos renos viven muy felices el resto del a&ntilde;o en una finca en Cantabria (como dicen los taurinos mientras agonizan los toros en la plaza, qu&eacute; curioso). Luego supimos que eran voces directamente conectadas con EVECAN, la mayor empresa de producci&oacute;n de eventos con animales a nivel estatal, que es quien est&aacute; detr&aacute;s de buena parte de las cabalgatas con renos, camellos y dromedarios que tendr&aacute;n lugar por todo el pa&iacute;s para celebrar Pap&aacute; Noel y los Reyes Magos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el portal de informaci&oacute;n sobre contrataci&oacute;n p&uacute;blica, cabalgatas de renos como la del Distrito de Chamber&iacute; en Madrid o la de Villanueva del Pardillo rozan los 15.000 euros. Apenas unos c&eacute;ntimos por debajo para no superar el l&iacute;mite legal que permite la contrataci&oacute;n&nbsp;directa sin concurso p&uacute;blico. As&iacute;, los renos, camellos y dromedarios de EVECAN estar&aacute;n de gira hasta que terminen las fiestas por municipios como Cercedilla (Madrid), Ourense o Tudela (Navarra), repitiendo el mismo show una y otra vez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; pasa despu&eacute;s? Pues el espect&aacute;culo contin&uacute;a en este <a href="https://www.evecan.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zoo-safari</a> donde organizan bodas, cumplea&ntilde;os y hasta despedidas de soltero con animales como parte de la fiesta. Tambi&eacute;n paseos sobre ellos, excursiones escolares, alquiler privado, publicidad, cine, televisi&oacute;n. La maquinaria no descansa en ning&uacute;n momento del a&ntilde;o. Alpacas, cebras, dromedarios, camellos, ciervos y renos son el gancho para atraer al p&uacute;blico, todo con su buen ba&ntilde;o de marketing donde palabras como &ldquo;reserva natural&rdquo; o &ldquo;conservaci&oacute;n&rdquo; disfrazan intencionadamente lo que no es m&aacute;s que un negocio que vive de mantener animales en cautividad y explotar el inter&eacute;s que despiertan con todo tipo de actividades lucrativas. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que mantenerse siempre alerta con este tipo de proyectos, h&iacute;bridos entre zool&oacute;gico, circo y granja-escuela de los que desafortunadamente hay muchos otros operando a nivel local en el Estado espa&ntilde;ol. Intentan camuflarse como centros de recuperaci&oacute;n, conservaci&oacute;n o reservas naturales, pero lo que hay detr&aacute;s son simplemente empresas que han visto una oportunidad de negocio explotando animales para ocio y entretenimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate en redes sociales y televisiones durante la &uacute;ltima semana giraba sobre una cuesti&oacute;n clave: &iquest;Utilizar renos en una cabalgata es o no es maltrato animal? Muchas de las respuestas que escuchamos eran alarmantes (incluida la del propio Ayuntamiento): No se aprecia ning&uacute;n maltrato animal&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Yo planteo que esa pregunta ya no nos sirve. Se nos ha quedado peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque parte de una limitad&iacute;sima noci&oacute;n de maltrato (que ya hemos superado con otras v&iacute;ctimas) entendida &uacute;nicamente como lesiones o da&ntilde;os f&iacute;sicos. Pero no tiene que haber sangre, heridas, agresiones intencionadas o golpes para que entendamos que un animal est&aacute; sufriendo. Los animales son individuos completos, complejos, con intereses y capacidades cognitivas, emocionales y relacionales propias.&nbsp;Y les amargamos la existencia de m&uacute;ltiples formas todos los d&iacute;as a todas horas.
    </p><p class="article-text">
        Un reno en su h&aacute;bitat natural estar&iacute;a en este momento del a&ntilde;o a -20 o -30 grados, pasar&iacute;a la mayor parte del d&iacute;a en condiciones lum&iacute;nicas de penumbra, aliment&aacute;ndose de l&iacute;quenes, musgos, hojas de abedul y sauce. Estar&iacute;a junto a su manada en enormes extensiones remotas, alejadas de cualquier ruido y campeando por territorios de varios kil&oacute;metros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Renos en libertad en su hábitat                            </span>
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        &iquest;Qu&eacute; es entonces para un reno mantenerlo atado, vestirlo con cascabeles como si fuera un buf&oacute;n, obligarle a estar durante semanas viajando en camiones de pueblo en pueblo para recorrer durante horas las calles llenas de luces, con villancicos a todo volumen y una multitud de personas gritando alrededor? &iquest;No es eso tratar mal?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n a un camello, a un dromedario, a una oca, a una cabra. Exponer a los animales a situaciones que nunca elegir&iacute;an voluntariamente es tratarlos mal, ignorar sus necesidades biol&oacute;gicas, emocionales y psicol&oacute;gicas es tratarlos mal, pensar que con comida, agua y no morirse ya tienen suficiente, es tratarlos mal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las leyes de bienestar animal en Espa&ntilde;a permiten acuchillar a un toro p&uacute;blicamente hasta que se asfixie en su propio v&oacute;mito de sangre. No puede ser este marco legal la br&uacute;jula &eacute;tica que gu&iacute;e nuestra relaci&oacute;n con los animales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos hacerlo mejor y los animales no merecen menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde las familias y como ciudadan&iacute;a, no acudiendo a cabalgatas ni espect&aacute;culos donde se utilicen animales, pero tambi&eacute;n mostrando nuestro rechazo activamente con un mail, una llamada, una protesta o un escrito de queja a nuestro ayuntamiento. La indiferencia siempre juega en contra de los animales, y los peque&ntilde;os gestos de mucha gente pueden inclinar la decisi&oacute;n de un alcalde o alcaldesa antes de firmar un contrato p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde los ayuntamientos, dejando de conformarse con hacer lo m&iacute;nimo y aspirando a ser un ejemplo de respeto, de &eacute;tica y de valores, m&aacute;xime en actividades dirigidas a la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Ver a los animales en su complejidad e individualidad, y entender que el sufrimiento que les provocamos va mucho m&aacute;s all&aacute; del maltrato f&iacute;sico, es el siguiente paso que tenemos delante para avanzar como sociedad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Amanda Romero]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 05:02:45 +0000]]></pubDate>
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