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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El decreto fantasma de Clavijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/decreto-fantasma-clavijo_132_13114929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bdb8f7d-aa71-4940-91d1-06c13b3abb52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El decreto fantasma de Clavijo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno anunció, a bombo y platillo, que reduciría el IGIC al 0% para 45 productos de primera necesidad. La realidad, sin embargo, es muy distinta. Como denunciamos en su momento, la inmensa mayoría de esos 45 productos ya tributaban al 0% antes de la crisis</p></div><p class="article-text">
        Cuando una crisis golpea, la ciudadan&iacute;a espera de sus gobernantes dos cosas: rapidez y altura de miras. En Canarias, desgraciadamente, no hemos obtenido ni lo uno ni lo otro. El plan anticrisis que el Gobierno de CC y PP ha presentado para hacer frente a los efectos de la guerra en Oriente Pr&oacute;ximo no es, como nos han querido vender, un escudo protector para las familias canarias. Es, sencillamente, un ejercicio de propaganda con cifras de trileros y un vac&iacute;o social que averg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Una profunda decepci&oacute;n, m&aacute;xime tras conocer, el pasado 20 de marzo, el Real Decreto-ley de medidas urgentes para paliar los efectos de la guerra en Oriente Pr&oacute;ximo, aprobado por el Consejo de Ministros, comprobamos c&oacute;mo el Gobierno de Espa&ntilde;a, una vez m&aacute;s y gobierne quien gobierne, no singularizaba algunas de las medidas para Canarias. Sobre todo, aquellas que incid&iacute;an en rebajas del IVA, el impuesto indirecto que en Canarias no opera al hacerlo el IGIC, o la inexplicable exclusi&oacute;n de las ayudas al combustible al sector del transporte, entre otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n del Ejecutivo canario, como es habitual, fue furibunda, y aunque en su relato inicial plante&oacute; que Canarias no se beneficiar&iacute;a en nada de los 5.000 millones de euros anunciados en el decreto estatal, lo cual no era cierto. Muchas de las medidas beneficiaban al conjunto del Estado, como la rebaja del impuesto a la electricidad y otras, vivieras en Madrid, Andaluc&iacute;a o Canarias. La realidad es que otras muchas olvidaban nuestro r&eacute;gimen fiscal diferenciado, nuestras singularidades y nuestra mayor dependencia y, por tanto, impacto a la crisis, fundamentalmente por nuestra lejan&iacute;a y condici&oacute;n archipiel&aacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, Clavijo recurri&oacute; a reunir a los grupos parlamentarios para crear un frente com&uacute;n y exigir a Espa&ntilde;a un encaje para nuestras islas en esas medidas anticrisis. Desde Nueva Canarias-Bloque Canarista acudimos porque coincid&iacute;amos en que el decreto estatal era insuficiente y para exigir al Ejecutivo de Canarias su propio decreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y una vez m&aacute;s, cuando no se intenta pervertir el objetivo como ocurri&oacute; con el llamado <em>Decreto Canarias</em>, cerramos filas con el Gobierno, el resto de instituciones y la sociedad canaria en la exigencia al Ejecutivo estatal de un paquete de medidas espec&iacute;ficas para nuestra tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n, una vez m&aacute;s, le pedimos a Clavijo que, desde el autogobierno, desde nuestra propia capacidad para tomar decisiones en los asuntos que afectan a Canarias y a quienes aqu&iacute; viven, necesit&aacute;bamos urgentemente nuestro propio decreto, como ya hab&iacute;an hecho otras comunidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no ha podido ser m&aacute;s decepcionante, y es que, tras el Consejo de Gobierno del pasado lunes, el Ejecutivo de las derechas canarias anunciaba su plan anticrisis. No el decreto, que m&aacute;s de un mes despu&eacute;s de comenzada la guerra de Ir&aacute;n, parece que no es urgente para Clavijo. La exigencia de rapidez, medidas y recursos para Canarias que exigi&oacute; al Estado, no parece que sea relevante para su propio gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el n&uacute;cleo de la indignaci&oacute;n reside en las cifras. El Gobierno de Canarias alardea de un plan valorado en 29,8 millones de euros. La descomposici&oacute;n de esa cantidad es sencilla y demoledora: 15,3 millones de euros provienen del Estado, fruto de la compensaci&oacute;n pactada tras el agravio inicial del decreto estatal. Es decir, dinero que no sale de las arcas auton&oacute;micas y cuya llegada era una obligaci&oacute;n del Gobierno estatal, no una concesi&oacute;n generosa.
    </p><p class="article-text">
        Una cuant&iacute;a de 15,3 millones de euros que, para Nueva Canarias BC, resulta absolutamente insuficiente, por lo que no entendemos que Clavijo la haya anunciado como un &eacute;xito que le ha arrancado a Espa&ntilde;a, m&aacute;xime tras los ataques iniciales al &ldquo;olvido de S&aacute;nchez a Canarias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El resto, la aportaci&oacute;n, tramposa, del Ejecutivo canario, asciende a 14,5 millones de euros. Para ponerlo en perspectiva: el presupuesto inicial de la Comunidad Aut&oacute;noma para este a&ntilde;o supera los 12.300 millones de euros. El Ejecutivo de CC y PP ha puesto sobre la mesa el 0,11% de su presupuesto para hacer frente a una guerra que ha disparado los precios de la energ&iacute;a, los alimentos y los combustibles. Una cantidad no ya escasa, sino insultante.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n hay m&aacute;s. Si eliminamos del c&oacute;mputo las partidas destinadas a esas medidas que ya exist&iacute;an con anterioridad, la &ldquo;aportaci&oacute;n real con fondos propios&rdquo; se reduce a solo siete millones de euros para los sectores productivos. Siete millones de euros. Esa es la verdadera cara de la prioridad que este Gobierno concede a los sectores econ&oacute;micos que sostienen el empleo en las Islas.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por el enga&ntilde;o m&aacute;s flagrante: la rebaja de la cesta de la compra. El Gobierno anunci&oacute;, a bombo y platillo, que reducir&iacute;a el IGIC al 0% para 45 productos de primera necesidad. La realidad, sin embargo, es muy distinta. Como denunciamos en su momento, la inmensa mayor&iacute;a de esos 45 productos ya tributaban al 0% antes de la crisis. Es decir, el Gobierno ha empaquetado como &ldquo;medida anticrisis&rdquo; algo que ya exist&iacute;a, que ya estaba en vigor. &iquest;C&oacute;mo llamamos a esto? Enga&ntilde;ar a la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        No contentos con esto, el Ejecutivo ha introducido en su &ldquo;plan de urgencia&rdquo; medidas que tambi&eacute;n hab&iacute;an sido anunciadas con anterioridad al estallido del conflicto b&eacute;lico, como la ampliaci&oacute;n del r&eacute;gimen especial del peque&ntilde;o empresario (Repep) hasta los 50.000 euros. De este modo, lo que deber&iacute;a ser un paquete extraordinario para afrontar una emergencia econ&oacute;mica se convierte en una colecci&oacute;n de iniciativas ya previstas que, convenientemente disfrazadas, buscan inflar artificialmente el tama&ntilde;o del supuesto escudo social.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s grave, lo que deja al descubierto la verdadera naturaleza pol&iacute;tica de este Ejecutivo, no es la mezquindad de las cantidades, sino la absoluta ausencia de sensibilidad social. El decreto anticrisis del Gobierno de Canarias no contiene ni una sola medida para las familias m&aacute;s vulnerables. Ni una.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los precios de los alimentos se encarecen d&iacute;a a d&iacute;a, mientras las familias trabajadoras ven c&oacute;mo su poder adquisitivo se desmorona, el Gobierno de Clavijo no ha tenido a bien destinar un solo euro adicional a la Renta de Ciudadan&iacute;a. No ha implantado los complementos que la propia Renta de Ciudadan&iacute;a canaria tiene previstos para hacer frente a los gastos de educaci&oacute;n o vivienda. No ha planteado una rebaja del IRPF para las rentas medias y bajas. No ha impulsado la declaraci&oacute;n de zonas residenciales tensionadas para frenar la escalada abusiva de los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas son algunas que desde Nueva Canarias le planteamos al presidente en la reuni&oacute;n con los grupos parlamentarios. Un plan alternativo basado en el autogobierno, con medidas concretas para proteger a las familias que m&aacute;s sufren. La respuesta, una vez m&aacute;s, fue el desprecio. Otra oportunidad para la unidad desaprovechada. Otra pala de tierra encima de lo que &eacute;l llama modo canario de hacer pol&iacute;tica y que nosotros decimos que es el verdadero modo Clavijo de entender y aplicar la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de todo es que este Gobierno parece haberse instalado en la cultura del anuncio. Lo que importa no es la efectividad de las medidas, sino el titular de prensa. Lo que se persigue no es el impacto real en la vida de las personas, sino la foto del presidente con los consejeros. Por eso se maquillan cifras, se reciclan medidas antiguas y se presentan como novedosas, y se oculta la verdadera dimensi&oacute;n de una aportaci&oacute;n que resulta rid&iacute;cula comparada con la gravedad de la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto en una semana en la que conoc&iacute;amos el informe del Ministerio de Hacienda sobre la ejecuci&oacute;n presupuestaria de Canarias. Seg&uacute;n el mismo, el Gobierno de Clavijo dej&oacute; de gastar 1.051 millones de euros el pasado a&ntilde;o 2025. Unos datos que empeoran los 973,3 millones de euros anunciados por la consejera de Hacienda, Matilde As&iacute;an, el pasado 23 de febrero, como ya advert&iacute;amos desde Nueva Canarias en el pasado Debate del Estado de la Nacionalidad Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, el mismo Gobierno que maneja un presupuesto, para el 2026, de m&aacute;s de 12.300 millones de euros, que ha dejado de ejecutar en los presupuestos de 2023, 2024 y 2025 la friolera de 3.430 millones de euros, nos presenta un plan anticrisis propio absolutamente cicatero. Desde luego la excusa no puede ser la falta de fondos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se confirma que estamos ante un Gobierno m&aacute;s centrado en los anuncios, en los titulares, que en la efectividad real de las medidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El decreto anticrisis del Gobierno de Canarias es, en definitiva, un compendio de lo peor que puede ofrecer una administraci&oacute;n: tardanza injustificada, maquillaje contable, ausencia de sensibilidad social y una mezquindad presupuestaria que convierte en papel mojado cualquier declaraci&oacute;n de intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo ha quedado claro con este episodio es que, para el Ejecutivo de CC y PP, la crisis de las familias canarias no es una prioridad. Lo es la foto, lo es el titular, lo es la apariencia de que se hace algo. Pero la realidad, tozuda, demuestra que, de los m&aacute;s de doce mil millones de euros del presupuesto auton&oacute;mico, solo siete millones de euros se han destinado realmente a responder a una guerra que est&aacute; vaciando los bolsillos de los ciudadanos. El resto, humo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los m&aacute;s vulnerables esperan. Esperan una medida que no llega. Esperan un gesto que no se produce. Esperan que alguien, desde el Gobierno, recuerde que existen. Pero este decreto demuestra que, para Clavijo y los suyos, los vulnerables no est&aacute;n en el mapa. No hay partida presupuestaria para ellos. No hay sensibilidad. No hay pol&iacute;tica social.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la verdadera miseria de este decreto: no solo la de sus cifras, sino la de sus prioridades. Porque en tiempos de crisis, las intenciones se miden en los presupuestos. Y el presupuesto del Gobierno canario para esta crisis es, sencillamente, miserable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Campos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/decreto-fantasma-clavijo_132_13114929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 12:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El decreto fantasma de Clavijo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Far-(W)Est de Trump, sus mentores y sus lacayos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/far-w-est-trump-mentores-lacayos_132_13118046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Algo ha fallado clamorosamente en la democracia norteamericana (llena de déficits como todas las democracias, aún así el sistema menos malo de los posibles) para que estemos viviendo este panorama aterrador

</p></div><p class="article-text">
        Como si fuera una terrible pesadilla para los que lo observamos desde lejos; pero una aterradora realidad para las personas que sufren diariamente estas actuaciones criminales en sus propias carnes, Trump, su camarilla, los oligarcas multimillonarios a los que representa&nbsp;-y sus lacayos como Abascal, Feij&oacute;o y Ayuso y un etc&eacute;tera que llega hasta estas Islas- nos lo pretenden contar con tintes &eacute;picos.
    </p><p class="article-text">
        La de &ldquo;llevar a Ir&aacute;n a la Edad de Piedra de donde proceden&rdquo; es el&nbsp;term&oacute;metro terror&iacute;fico de en manos de qui&eacute;n est&aacute; el mundo: un tipo que desconoce que cuando Europa era una pen&iacute;nsula de Asia sumida en la barbarie, en la cuenca del Nilo, en la Mesopotamia, alrededor del Indo y en el Lejano Oriente florec&iacute;an civilizaciones milenarias. Y que, a pesar de las&nbsp;esperp&eacute;nticas plegarias en el Despacho Oval, tambi&eacute;n ignora la creencia en la existencia del alma y su inmortalidad proviene de la religi&oacute;n mazde&iacute;sta de la antigua Persia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como si de un nuevo Far-(W)Est se tratara, un nueva serie de la epopeya de La Conquista del Oeste, es decir del genocidio de las naciones y tribus ind&iacute;genas de Norteam&eacute;rica con la que inundaron nuestra infancia los westerns de su industria cinematogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Gaza, Ir&aacute;n, L&iacute;bano&hellip; y un suma y sigue de cr&iacute;menes de lesa Humanidad, mal disfrazados con consignas en defensa de la democracia frente a reg&iacute;menes dictatoriales o de acabar con la existencia de grupos terroristas, pero cuyos objetivos reales de apropiaci&oacute;n de recursos estrat&eacute;gicos de Ir&aacute;n (como lo est&aacute; siendo de Venezuela) o como excusa para el expansionismo supremacista israel&iacute; son completamente evidentes. Y ya ni se preocupan demasiado por ocultarlos.
    </p><p class="article-text">
        Ya se sabe demasiado que lo de las dictaduras y la democracia en la pol&iacute;tica exterior de EEUU depende de si le hacen o no el rendez vous a los intereses estrat&eacute;gicos y a la voracidad&nbsp;de sus multinacionales o no. No paran en mientes para promover la instauraci&oacute;n de reg&iacute;menes&nbsp;atroces o proteger a los ya existentes si se doblegan a sus intereses. Como si las dictaduras, se pinten de negro, de rojo (o de azul) no fueran igual de abominables, sean cuales fueran sus proclamas fundacionales: f&aacute;bricas de represi&oacute;n de las libertades, de corrupci&oacute;n, de impunidad y de mediocridad.
    </p><p class="article-text">
        Pero a todo esto cada d&iacute;a me pregunto c&oacute;mo el viejo Gran Old Party, el Partido Republicano, el que fue fundado en 1854 por un grupo de activistas antiesclavistas, el partido de Abraham Lincoln, el que lider&oacute; la abolici&oacute;n de la esclavitud, ha podido acabar secuestrado por un demente y criminal y por los poderosos lobbys que lo manejan. Y c&oacute;mo un individuo que alent&oacute; una rebeli&oacute;n contra las elecciones que perdi&oacute; frente a la candidatura de Joseph Biden ha podido volver a ganar unas elecciones presidenciales.
    </p><p class="article-text">
        Algo ha fallado clamorosamente en la democracia norteamericana (llena de d&eacute;ficits como todas las democracias, a&uacute;n as&iacute; el sistema menos malo de los posibles) para que estemos viviendo este panorama aterrador. Tambi&eacute;n en el plano interno de los EEUU, con toda la violencia desatada&nbsp;por el ICE, los visibles designios del Poder&nbsp;Ejecutivo de acabar con la separaci&oacute;n de poderes, especialmente con la independencia&nbsp;del Poder&nbsp;Judicial, de&nbsp;instaurar la censura informativa y, en definitiva, de subvertir los principios fundamentales&nbsp;de la Constituci&oacute;n Norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, all&aacute; (y ya casi &ldquo;aqu&iacute; ac&aacute;&rdquo;, que se dice a&uacute;n en La Palma) la clave reside en el control omn&iacute;modo de los medios de comunicaci&oacute;n, destruyendo el pluralismo informativo y &ldquo;la existencia de la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica libre, indisolublemente unida al pluralismo pol&iacute;tico y, por ello, al funcionamiento de un estado de derecho democr&aacute;tico&rdquo;, reduciendo &ldquo;a formas huecas las instituciones representativas y absolutamente falseado el principio de legitimidad democr&aacute;tica&rdquo;, como nuestro Tribunal Constitucional proclam&oacute; desde sus m&aacute;s tempranas sentencias, a principios de los 80.
    </p><p class="article-text">
        Sin el control de los medios informativos convencionales y -la novedad de estos tiempos- de la implacable apisonadora de intoxicaci&oacute;n en que los megarricos han convertido las redes sociales, lo que estamos viviendo ser&iacute;a impensable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n de la democracia, la derogaci&oacute;n de los derechos sociales y laborales y la destrucci&oacute;n de las libertades pol&iacute;ticas que les resulta imprescindible para poder perpetrar sin resistencia de ciudadanos y&nbsp;trabajadores esas degradaci&oacute;n y derogaci&oacute;n (&iquest;se acuerdan de la Ley Mordaza?) es una etapa en el camino que el Gran Capitalismo y sus representantes pol&iacute;ticos conservadores y neocons emprendieron, all&aacute; por los 70, desde que el bloque&nbsp;sovi&eacute;tico se fue colapsando econ&oacute;micamente, como preludio de su desmoronamiento pol&iacute;tico pocos a&ntilde;os despu&eacute;s. Lo emprendieron en todo el Mundo Occidental. Y tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a, con sus agentes m&aacute;s grotescos: de Aznar al t&aacute;ndem Feij&oacute;o-Ayuso; por no mentar a Abascal, la peligrosa caricatura neofascista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso al intento de Clavijo de controlar (&iexcl;tambi&eacute;n!) la direcci&oacute;n de RTVE en Canarias, despu&eacute;s del allanamiento de la radio auton&oacute;mica y de&nbsp;la Televisi&oacute;n Canaria, no nos lo debemos tomar s&oacute;lo como la ridiculez que es, sino como parte del gui&oacute;n de influyentes poderes empresariales&nbsp;-tambi&eacute;n por estos lares- de convertir la realidad pol&iacute;tica de Canarias y su autogobierno&nbsp;en un puro remedo de democracia. Y a&nbsp;sus Instituciones en meras agencias de sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ustedes se imaginan cu&aacute;l ser&iacute;a cu&aacute;l ser&iacute;a el panorama de la inmensa constelaci&oacute;n de medios de comunicaci&oacute;n en manos de la derecha si asuntos como&nbsp;G&uuml;rtel, &ldquo;Polic&iacute;a Patri&oacute;tica (Kitchen), los del ministro-milagro Rato o del sin par Montoro afectaran al PSOE? &iquest;O qu&eacute; celo&nbsp;y con qu&eacute; prisas no se estar&iacute;an dando los jueces de la misma cala&ntilde;a que los Garc&iacute;a-Castell&oacute;n, Hurtado, Peinado&hellip; para investigar y sentar en el banquillo a todo quisque de este Gobierno &rdquo;o de su entorno&ldquo;, siguiendo las innovaciones jur&iacute;dicas de Marchena?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O hasta d&oacute;nde llegar&iacute;an los ditirambos y las alabanzas&nbsp;si un gobierno del PP pudiera presentar la quinta parte de los datos econ&oacute;micos y de empleo&nbsp;del actual Gobierno de Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que estamos padeciendo es una hegemon&iacute;a de tal calibre de los medios y canales informativos por parte de la derecha que a un observador distante le dar&iacute;a la impresi&oacute;n de que el Gobierno leg&iacute;timo representa a una minor&iacute;a marginal de la sociedad espa&ntilde;ola, exacerbando hasta el infinito sus yerros reales o aparentes y silenciando los casos flagrantes de corrupci&oacute;n, las contradicciones obscenas y, en las &uacute;ltimas semanas, las actitudes serviles y antipatri&oacute;ticas del PP y de Vox frente a los delitos de genocidio y de lesa humanidad que est&aacute; la sociedad espa&ntilde;ola presenciando en riguroso directo. Bajo esa campana de protecci&oacute;n, y la sensaci&oacute;n de impunidad que les proporciona, la derecha y la ultraderecha espa&ntilde;olas se han cre&iacute;do que pueden hacer y decir -sin coste alguno- lo que se les antoje.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama informativo y&nbsp;con la estrategia antigubernamental descarada de&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        jueces que parecen estar colocados en los &oacute;rganos jurisdiccionales y en los procedimientos oportunos, las bases de una democracia pluralista est&aacute;n m&aacute;s minadas que el estrecho de Ormuz. O que el Puerto&nbsp;de Haiphon, minado por el ej&eacute;rcito americano durante la guerra del Vietnam. Pero parece que es&nbsp;&ldquo;ley de vida&rdquo; que quien ataca al imperio, aunque sea para defender su soberan&iacute;a, es un terrorista. Y las agresiones genocidas del imperio, de cualquier imperio, siempre se cometen en nombre de la libertad, de la civilizaci&oacute;n y hasta de las creencias religiosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/far-w-est-trump-mentores-lacayos_132_13118046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 11:39:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Far-(W)Est de Trump, sus mentores y sus lacayos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las costas canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/costas-canarias_132_13115476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El principio de que el litoral está para disfrutarlo se puede gobernar con preceptismos y prohibiciones o con creatividad. El disfrute náutico en Canarias es bajo y las oportunidades se han ido perdiendo. Hay mucho para potenciar el sector del ocio náutico
</p></div><p class="article-text">
        Me acuerdo de algo de la cosecha de <strong>Picasso</strong>, lo dif&iacute;cil no es tener una idea sino pintar a un gitano con un burro. Porque una idea es un impulso que muchos pueden tener, pero para dibujar el cuadro hay que saber y para hacerlo bien hay que llegar a la esencia de lo que se quiere transmitir.
    </p><p class="article-text">
        Canarias est&aacute; hu&eacute;rfana de cultura en su zona de dirigencia. Pero convenimos que un hombre cultivado no es un erudito, es otra cosa, es la persona que sabe apreciar las cosas que lo merecen. Hay veces en que la erudici&oacute;n tiene contraindicaciones en la receta, porque a&ntilde;ade mucha producci&oacute;n ajena que paraliza los pensamientos propios.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha llamado a participaci&oacute;n previa a la elaboraci&oacute;n de una <strong>Ley de Costas</strong> propia. Y en ese primer documento leemos lo de las soluciones sostenibles, lo de que se adapte a nuestra singularidad, bla bla bla, lenguaje de guardarrop&iacute;a de segunda mano.
    </p><p class="article-text">
        Los que dirigen Canarias nunca se matricularon en esa asignatura que habilita para gestionar el litoral. Con el salvoconducto de que las competencias estaban en Madrid, permitieron que el centro jacobino atribulara al vecino y al empresario de Canarias sin poner una sola idea sobre el tapete. Formateado con el hierro del pesimismo, nunca hubo m&aacute;s que desconfianza en la opini&oacute;n p&uacute;blica. Y ese pesimismo, es muy mal asunto porque los beneficios no cubren los costes. Los pesimistas son pantagrueles que tragan sin alimentarse.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <strong>filibustero</strong> se acu&ntilde;&oacute; en 1851 para llamar as&iacute; a bandidos del Caribe. Estos saqueaban ciudades a diferencia de los piratas, que estaban especializados en abordar barcos. Cat&oacute;n el Joven fue el primer filibustero de la acepci&oacute;n parlamentaria y hablaba d&iacute;as enteros para frenar las iniciativas legislativas de Julio Cesar.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de leyendas, ni de cosas muy antiguas. Estos d&iacute;as en el parlamento americano Cory Booker pas&oacute; veinticinco horas leyendo testimonios de inmigrantes detenidos y vers&iacute;culos b&iacute;blicos. Son los dem&oacute;cratas tratando de retrasar la Ley Save Am&eacute;rica con la que los republicanos quieren alterar las medidas identificatorias del votante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un principio parlamentario que tiene su causa en una enmienda a la constituci&oacute;n, un legislador puede hablar lo que quiera si no se detiene y no se sienta. Van ayunados y ba&ntilde;ados en vapor para desafiar los principios de la urolog&iacute;a y de la pr&oacute;stata. Amparados por la Ley se niegan a ceder el uso de la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Pues yo tengo el temor que esa Ley de Costas puede ser otra gran ocasi&oacute;n perdida, redactada con sabor filibustero y el aroma del pesimismo. Pesimistas a fuerza de desconfianza. Y filibusteros si hablan mucho y pintan poco.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias hemos conservado una cuota del litoral con valor porque en 1988 se dict&oacute; una ley irredenta de urgencia y salvaci&oacute;n, pero imprescindible entonces y ahora. El principio de que el litoral est&aacute; para disfrutarlo se puede gobernar con preceptismos y prohibiciones o con creatividad. El disfrute n&aacute;utico en Canarias es bajo y las oportunidades se han ido perdiendo. Hay mucho para potenciar el sector del ocio n&aacute;utico.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el principio insobornable del uso y disfrute del p&uacute;blico, en Canarias falta alg&uacute;n muelle deportivo y muchas zonas de disfrute n&aacute;utico. Y la certeza de que en el mar se pueden hacer m&aacute;s cosas que tomar un ba&ntilde;o. Vemos escenas de <strong>Haw&aacute;i</strong> y sentimos cierta envidia de ese amplio universo de ocio alrededor del mar. Pese a esto, <strong>Bad Bunny</strong> canta, pesimista, a Puerto Rico, quieren quitarme el r&iacute;o y tambi&eacute;n la playa, quieren al barrio m&iacute;o y que abuelita se vaya. No, no sueltes la bandera ni olvides el lelolai, que no quiero que hagan contigo lo que le pas&oacute; a Haw&aacute;i. Yo no s&eacute; en Haw&aacute;i, pero en la playa de Babilonia, en Alicante el mar se adelant&oacute; a Costas en la hora de la demolici&oacute;n de las casas de la fachada. Un r&iacute;o que deja de verter arena, la playa que retrocede. El resto lo hizo el temporal. Por el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Desconfianza del p&uacute;blico en que los legisladores o sean filibusteros o sean s&aacute;trapas de saqueadores que son iguales aqu&iacute; o en el Caribe. Esa ley de las costas canarias ya tendr&iacute;a su justificaci&oacute;n si tan solo resuelve como terminar las fachadas mar&iacute;timas y como potenciar el sector del ocio en nuestro litoral en un contexto de protecci&oacute;n de los ecosistemas costeros y de respeto al cambio clim&aacute;tico. Un pu&ntilde;ado de buenas ideas para dibujar algo parecido a un gitano con su burro.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Francisco Henríquez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/costas-canarias_132_13115476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 15:13:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las costas canarias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29eae86d-026b-4f56-ad81-c579ab7f80c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Guernica en su sitio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuadro de Picasso viajó mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sofía </p></div><p class="article-text">
        La fatua pol&eacute;mica sobre la ubicaci&oacute;n provisional del cuadro Guernica en Euskadi, nos despreviene en Zamora, de visita en su catedral. &ldquo;Tienes un pariente que fund&oacute; la Adoraci&oacute;n nocturna en Espa&ntilde;a&rdquo;, me dice una Cristina desatada. &ldquo;Era un carlista de Viveiro&rdquo;, respondo lac&oacute;nico. Siempre pasa lo mismo en la catedral de Zamora, la compa&ntilde;&iacute;a se encuentra con el sepulcro de Luis Trelles y Noguerol y me lo sueltan a la cara. Escurro el bulto: &ldquo;Obras de arte que vienen y van&rdquo;. El cuadro de Picasso viaj&oacute; mucho por Europa y por Estados Unidos, antes de fijarse en el MOMA hasta 1981 para llegar al Prado y al Reina Sof&iacute;a. &ldquo;Eso ahora da igual&rdquo;, insiste Cristina que est&aacute; como un personaje de Torrente 7 u 8. &ldquo;Pron&uacute;nciate&rdquo;. &ldquo;Mi pariente fue Arturo Noguerol, de Ourense, fundador de la generaci&oacute;n N&oacute;s, amigo de Vicente Risco y <em>paseado</em> en Serantes cuando era secretario de su ayuntamiento, en setiembre de 1936&rdquo;. No hay respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, seguimos con Picasso. &ldquo;El Guernica en su sitio, &iquest;cu&aacute;l es?, Par&iacute;s, de donde nunca debi&oacute; salir&rdquo;. Esto no s&eacute; qui&eacute;n lo dice, si Cristina o mi conciencia porque pienso en Aza&ntilde;a, enterrado en Francia (Montauban) y en don Antonio Machado, en el mismo pa&iacute;s (Colliure). Aza&ntilde;a, Machado y el Guernica son s&iacute;mbolos que recuerdan las desgracias que nos sobrevivieron y que no deben olvidarse ni moverse, m&aacute;s all&aacute; del terror del bombardeo de la ciudad vasca por la aviaci&oacute;n nazi-franquista. Los nacionalismos tienen estas cosas, se apropian, o lo intentan, de todo: el Guernica es del mundo, el s&iacute;mbolo de los horrores de las guerras, lo cual estos d&iacute;as es muy propio.
    </p><p class="article-text">
        Un poco cansado, consulto a Ella, que es experta, y su opini&oacute;n es contundente respecto a la territorializaci&oacute;n de la obra picassiana y al en&eacute;simo traslado, &ldquo;un riesgo innecesario.&rdquo; Cristina me pilla en plena consulta y me lo reprocha. &ldquo;Acudo a mis cl&aacute;sicos&rdquo;, le insisto. Menos mal que nos vamos a comer a Toro, y no comemos mal pero tampoco bien. A los postres y los orujos le regalo un ejemplar de un antiguo libro de Santiago Am&oacute;n, <em>Picasso, </em>editado por Cuadernos para el Di&aacute;logo en 1973, el a&ntilde;o que muri&oacute; el pintor. Las cosas se relajan. El libro de Am&oacute;n es un aut&eacute;ntico tratado de arte moderno, de una lucidez y anal&iacute;tica est&eacute;tica apabullante. Sus cap&iacute;tulos se titulan, por ejemplo, &ldquo;Volverlo del rev&eacute;s y ponerle otros ojos&rdquo; o &ldquo;De la cantidad de pasado que lleva consigo&rdquo;. Cristina me impide seguir. &ldquo;Es un ejemplar &uacute;nico, y seguro que solo es para m&iacute;&rdquo;, dice contenta. Lo que no sabe es que tengo otro para Ella, como regalo por sus aportaciones expertas que le dar&eacute; a la vuelta. Porque el Guernica en su sitio y esta noche nos vamos a la Luna, todo muy parisino.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guernica-sitio_132_13114353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 10:03:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Guernica en su sitio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guitarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guitarra_132_13114294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e36cae8-4363-4793-87cd-75174a80719a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guitarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cuestión no se limita a cómo aumentar los ingresos nominales sino a qué mecanismos permiten preservar o incluso mejorar la capacidad adquisitiva efectiva de los ciudadanos

</p></div><p class="article-text">
        No se puede afinar una guitarra actuando &uacute;nicamente sobre una de sus cuerdas. Aunque el ajuste puntual de un elemento pueda producir una mejora aparente, el resultado global seguir&aacute; siendo disonante si el resto del instrumento permanece descompensado. Esta idea resulta especialmente ilustrativa cuando se traslada al &aacute;mbito econ&oacute;mico en contextos de inflaci&oacute;n creciente, de forma que, intervenir de forma aislada sobre un &uacute;nico impuesto puede no generar el resultado deseable si el conjunto del sistema fiscal mantiene desequilibrios que terminan neutralizando o diluyendo el efecto buscado. La econom&iacute;a es un sistema interdependiente en el que m&uacute;ltiples factores interact&uacute;an de forma simult&aacute;nea, por lo que preservar el equilibrio exige actuar de manera coordinada sobre distintos mecanismos que inciden en la renta real de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario econ&oacute;mico caracterizado por una inflaci&oacute;n persistente el an&aacute;lisis de la renta disponible de los hogares adquiere una relevancia central. El incremento sostenido de los precios no solo afecta a las decisiones de consumo, sino que tambi&eacute;n altera la estructura real de los ingresos generando tensiones tanto a nivel microecon&oacute;mico como macroecon&oacute;mico. En este contexto la cuesti&oacute;n no se limita a c&oacute;mo aumentar los ingresos nominales sino a qu&eacute; mecanismos permiten preservar o incluso mejorar la capacidad adquisitiva efectiva de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n, al erosionar el valor del dinero, introduce un desajuste entre ingresos y costes de vida. Este fen&oacute;meno se intensifica cuando los sistemas econ&oacute;micos no se ajustan con la suficiente rapidez provocando que amplias capas de la poblaci&oacute;n experimenten una p&eacute;rdida progresiva de bienestar. En particular los hogares con menor margen financiero son los m&aacute;s vulnerables dado que destinan una proporci&oacute;n m&aacute;s elevada de su renta a bienes esenciales cuyos precios tienden a ser m&aacute;s r&iacute;gidos al alza.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente el debate sobre c&oacute;mo compensar esta p&eacute;rdida de poder adquisitivo ha girado en torno a los salarios. Sin embargo, esta aproximaci&oacute;n aun siendo relevante no agota todas las posibilidades, independientemente de aportar mayor vulnerabilidad a la estructura competitiva de las Islas si se crece en coste laboral sin contraprestaci&oacute;n por parte de la productividad. Por ello, existen otras palancas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica que sin modificar directamente los ingresos brutos inciden de manera significativa en la renta disponible. Entre ellas el dise&ntilde;o del sistema fiscal ocupa un lugar especialmente relevante.
    </p><p class="article-text">
        El sistema impositivo no solo cumple una funci&oacute;n recaudatoria, sino que tambi&eacute;n act&uacute;a como un mecanismo de redistribuci&oacute;n y de estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica. En contextos inflacionarios su configuraci&oacute;n puede amplificar o mitigar los efectos de la subida de precios sobre los hogares. Cuando la carga fiscal se mantiene constante en t&eacute;rminos nominales pero los precios aumentan el resultado es una reducci&oacute;n impl&iacute;cita de la renta real. Este efecto se ve agravado si no se introducen ajustes en los tramos impositivos o en los m&iacute;nimos exentos dando lugar a una mayor presi&oacute;n fiscal efectiva sin un incremento equivalente en la capacidad econ&oacute;mica real. Es en este punto donde la relaci&oacute;n entre presi&oacute;n fiscal y renta disponible cobra especial importancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello este tipo de medidas requiere un enfoque selectivo y estrat&eacute;gico. No se trata de reducir la presi&oacute;n fiscal de manera indiscriminada sino de identificar aquellos &aacute;mbitos en los que su ajuste puede generar un mayor retorno en t&eacute;rminos de bienestar y actividad econ&oacute;mica. Adem&aacute;s, en econom&iacute;as con condicionantes espec&iacute;ficos como las regiones insulares esta discusi&oacute;n adquiere una dimensi&oacute;n adicional. La mayor exposici&oacute;n a costes externos, la dependencia de determinados sectores y las limitaciones estructurales pueden amplificar el impacto de la inflaci&oacute;n. En estos casos la pol&iacute;tica fiscal no solo act&uacute;a como instrumento redistributivo sino tambi&eacute;n como mecanismo de compensaci&oacute;n territorial contribuyendo a equilibrar las condiciones econ&oacute;micas respecto a otros entornos. Es decir, solo se pide ser iguales a la media. Solo eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel González Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guitarra_132_13114294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:49:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guitarra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baloncesto-gran-canaria-unidad_132_13114281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3cbdd8b-6f3a-498f-9ef8-cc0f59017550_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos seguir pitando y pidiendo el cese de todo el mundo o animar e intentar elevar la moral de los jugadores y entrenador y abrigar e impulsar al equipo. Me parece que lo más justo y responsable es esto último</p></div><p class="article-text">
        El Club Baloncesto Gran Canaria constituye uno de los casos m&aacute;s singulares de desarrollo deportivo en el contexto del baloncesto espa&ntilde;ol. Su evoluci&oacute;n desde una iniciativa educativa hasta convertirse en una entidad consolidada en la &eacute;lite nacional y con proyecci&oacute;n europea refleja un proceso complejo en el que han intervenido factores deportivos, econ&oacute;micos e institucionales. En este recorrido, la capacidad de adaptaci&oacute;n a las exigencias del deporte profesional, junto con el respaldo p&uacute;blico y una gesti&oacute;n orientada a la estabilidad, han sido elementos determinantes.
    </p><p class="article-text">
        El origen del club se sit&uacute;a en 1963, en el seno del Colegio Claret de Las Palmas de Gran Canaria. En este contexto, el baloncesto se introduce como una actividad formativa, vinculada a los valores educativos propios del centro. Durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, el equipo, conocido como Claret Club de Baloncesto, desarrolla su actividad en competiciones escolares y regionales, evolucionando progresivamente hacia el &aacute;mbito federado. El crecimiento del nivel deportivo y la consolidaci&oacute;n organizativa del club propiciaron su transici&oacute;n hacia estructuras m&aacute;s profesionalizadas.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de transformaci&oacute;n se intensifica a partir de la d&eacute;cada de 1980. El club se desvincula formalmente del entorno escolar, adoptando una estructura independiente que le permite competir en categor&iacute;as superiores del baloncesto nacional. Este cambio supone el inicio de su profesionalizaci&oacute;n, aunque no exento de dificultades. Durante estos a&ntilde;os, el equipo logra su primer ascenso a la Liga ACB, m&aacute;xima categor&iacute;a del baloncesto espa&ntilde;ol, pero no consigue consolidarse de forma inmediata. La alternancia entre ascensos y descensos, unida a la dependencia de patrocinadores y a la limitada capacidad econ&oacute;mica, refleja la fragilidad del proyecto en esta etapa
    </p><p class="article-text">
        La conversi&oacute;n en Sociedad An&oacute;nima Deportiva en 1992 responde a la necesidad de adaptarse al nuevo marco legal del deporte profesional en Espa&ntilde;a. Este proceso implicaba dotar al club de una estructura econ&oacute;mica m&aacute;s s&oacute;lida y transparente. No obstante, tambi&eacute;n puso de manifiesto las limitaciones estructurales a las que deb&iacute;a enfrentarse la entidad. La insularidad de Gran Canaria supuso un lastre brutal. Estas circunstancias derivaron en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica delicada que amenazaba la viabilidad del club a medio plazo.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, la intervenci&oacute;n del Cabildo de Gran Canaria a mediados de la d&eacute;cada de 1990 result&oacute; determinante. La instituci&oacute;n insular adquiri&oacute; la mayor&iacute;a accionarial del club, convirti&eacute;ndose en su principal sost&eacute;n econ&oacute;mico e institucional. Esta decisi&oacute;n respondi&oacute; a una estrategia orientada a preservar un activo deportivo de gran valor social para la isla, as&iacute; como a garantizar la presencia de Gran Canaria en la &eacute;lite del baloncesto espa&ntilde;ol. Se proporcion&oacute; al club una base de estabilidad imprescindible para su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la temporada 1994-1995, en la que el equipo logra el ascenso a la Liga ACB, se inicia una etapa de consolidaci&oacute;n - con aciertos y errores como en toda obra humana- que se prolonga hasta la actualidad. Desde entonces, el Club Baloncesto Gran Canaria ha permanecido de forma ininterrumpida en la m&aacute;xima categor&iacute;a, lo que constituye uno de sus principales logros estructurales. Esta permanencia no solo evidencia la estabilidad del proyecto, sino tambi&eacute;n su capacidad para competir de manera sostenida en un entorno altamente exigente.
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo, el club ha desarrollado un modelo de gesti&oacute;n basado en la eficiencia en el uso de recursos, la detecci&oacute;n de talento y la apuesta por la continuidad. A diferencia de otras entidades con mayores presupuestos, el Gran Canaria ha construido su competitividad a partir de la optimizaci&oacute;n de sus capacidades, lo que le ha permitido mantenerse en una posici&oacute;n relevante dentro del baloncesto espa&ntilde;ol. En el &aacute;mbito deportivo, esta estrategia se ha traducido en participaciones recurrentes en los playoffs por el t&iacute;tulo de la Liga ACB y en presencias habituales en la Copa del Rey.
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo punto de inflexi&oacute;n en la evoluci&oacute;n institucional del club se produce con la llegada de Sitapha Savan&eacute; a la presidencia. Su nombramiento supuso un cambio de paradigma en la gesti&oacute;n, al incorporar una visi&oacute;n m&aacute;s moderna, profesionalizada y alineada con las din&aacute;micas actuales del deporte de &eacute;lite. Exjugador y figura emblem&aacute;tica de la entidad y querida por la afici&oacute;n, Savan&eacute; aport&oacute; un profundo conocimiento interno del club, reforzando la cultura organizativa y la conexi&oacute;n con la grada. Bajo su liderazgo, se ha impulsado una mayor estabilidad en la toma de decisiones, as&iacute; como una clara apuesta por proyectos a largo plazo, tanto en el &aacute;mbito deportivo como institucional. Tambi&eacute;n ha mimando la inclusi&oacute;n social con el Proyecto Suma y la cantera con formaci&oacute;n integral, desarrollo progresivo y seguimiento individual. &Eacute;l estaba en otras tareas, pero lo convencimos y acept&oacute; el reto.&nbsp;Se merece todo el apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, el club ha consolidado su proyecci&oacute;n internacional mediante su participaci&oacute;n en competiciones europeas. A lo largo de los a&ntilde;os, el Gran Canaria ha sido un participante habitual en torneos continentales, lo que ha contribuido a reforzar su visibilidad y a elevar su nivel competitivo. Este proceso culmina con su participaci&oacute;n en la Euroliga en la temporada 2018-2019, un hito que representa el reconocimiento al crecimiento sostenido de la entidad. Aunque su desempe&ntilde;o en esta competici&oacute;n fue limitado, su presencia en la m&aacute;xima categor&iacute;a europea supuso un avance significativo en la historia del club.
    </p><p class="article-text">
        El mayor &eacute;xito deportivo del Club Baloncesto Gran Canaria se produce en la temporada 2022-2023, con la conquista de la EuroCup. Este t&iacute;tulo no solo constituye el logro m&aacute;s importante de su trayectoria, sino que tambi&eacute;n simboliza la consolidaci&oacute;n de un modelo basado en la estabilidad institucional y la gesti&oacute;n eficiente. La obtenci&oacute;n de este campeonato sit&uacute;a al club en una posici&oacute;n destacada dentro del baloncesto europeo, reforzando su prestigio y proyecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de crecimiento, la llegada de Jaka Lakovic al banquillo en 2022, coincide con la llegada tambi&eacute;n de Savan&eacute;, marca el inicio de una etapa especialmente relevante en el plano deportivo. De hecho esta ha sido la mejor temporada en la historia de entidad. Desde su incorporaci&oacute;n, el t&eacute;cnico ha logrado imprimir al equipo una manera de juego definida. Este enfoque ha permitido al Gran Canaria competir con solvencia frente a equipos de mayor capacidad econ&oacute;mica, consolidando su posici&oacute;n en competiciones nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Durante la etapa de Lakovic, el club ha experimentado una notable mejora en su rendimiento. En su primera temporada, el equipo logra conquistar la EuroCup, alcanzando as&iacute; el mayor &eacute;xito de su historia reciente. En las campa&ntilde;as posteriores, el Gran Canaria ha mantenido una presencia constante en fases avanzadas de competiciones europeas, llegando a disputar nuevas finales y demostrando una continuidad competitiva destacable. En el &aacute;mbito nacional, el equipo ha recuperado protagonismo, con clasificaciones recurrentes para la Copa del Rey y presencia en los playoffs de la Liga ACB.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los resultados, la etapa de Jaka Lakovic se caracteriza por la consolidaci&oacute;n de un proyecto deportivo coherente y orientado al largo plazo. En este sentido, la apuesta del club por su continuidad resulta especialmente significativa. La renovaci&oacute;n de su contrato, respaldada tanto por la direcci&oacute;n deportiva como por las instituciones y por la afici&oacute;n se debi&oacute; no solo a los &eacute;xitos obtenidos, sino tambi&eacute;n a la confianza en un modelo de trabajo que prioriza la estabilidad y la planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica. &Eacute;l tambi&eacute;n lo entendi&oacute; as&iacute;: se pudo ir al Baskonia, pero se qued&oacute; en la isla.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n reflej&oacute; la voluntad clara de consolidar un proyecto sostenible en el tiempo, alej&aacute;ndose de la volatilidad que caracteriza a menudo al deporte profesional. La continuidad de Lakovic ha permitido reforzar la identidad del equipo, favorecer el desarrollo de jugadores y mantener una l&iacute;nea de trabajo coherente. En el momento actual no hay nadie a la vista en el mercado que se acerque a sus m&eacute;ritos y val&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria del Club Baloncesto Gran Canaria pone de manifiesto la importancia de la combinaci&oacute;n entre apoyo institucional, gesti&oacute;n eficiente, estabilidad deportiva y comuni&oacute;n con la afici&oacute;n. Desde sus or&iacute;genes en el &aacute;mbito escolar hasta su consolidaci&oacute;n como referente del baloncesto espa&ntilde;ol y europeo, ha sabido adaptarse a las exigencias del entorno competitivo sin perder su idiosincracia. Y as&iacute; debe seguir.
    </p><p class="article-text">
        Hoy este club, al que queremos tanto, est&aacute; atravesando un mal momento deportivo. No se libra de esto ning&uacute;n equipo de referencia en alg&uacute;n momento de su historia. El presidente y la directiva que lo han llevado a lo m&aacute;s alto son los mismos que los de la temporada pasada, donde el equipo lleg&oacute; a la final de la Eurocup y&nbsp;jug&oacute; los cuartos de final de la ACB y las semifinales de la Copa del Rey. El entrenador es el mismo, por tanto, que lo ha situado en la &eacute;lite del baloncesto espa&ntilde;ol. Habr&aacute; tiempo de evaluar lo sucedido esta temporada, ahora solo cabe la unidad, el apoyo y el &aacute;nimo. Habr&aacute; tiempo de analizarlo todo, pero no ayuda nada estar solo para las maduras y no para las duras. Podemos seguir pitando y pidiendo el cese de todo el mundo o animar e intentar elevar la moral de los jugadores y entrenador y abrigar e impulsar al equipo. Me parece que lo m&aacute;s justo y responsable es esto &uacute;ltimo. Siempre me dijeron que en las pasiones desatadas el baloncesto es distinto a otros deportes de masas. Insisto, es la hora de la unidad. Lo pido encarecidamente, porque nos jugamos mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/baloncesto-gran-canaria-unidad_132_13114281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:46:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Baloncesto Gran Canaria: solo cabe la unidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derechos que se piden por burofax no son derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos-piden-burofax-no-son-derechos_132_13112993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a485131b-3848-4472-b213-cb15a2db1493_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derechos que se piden por burofax no son derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nuevo decreto de alquileres convierte un derecho colectivo en un trámite individual y eso, en la práctica, deja fuera a miles de personas</p></div><p class="article-text">
        El nuevo decreto de alquileres aprobado el 22 de marzo de 2026 se presenta como una medida de protecci&oacute;n. Permite prorrogar los contratos hasta el 31 de diciembre de 2027 y limita la subida del alquiler al 2%. Sobre el papel, suena bien. Pero basta mirar c&oacute;mo funciona para entender otra cosa muy distinta.
    </p><p class="article-text">
        El decreto no congela autom&aacute;ticamente los alquileres, ni baja el precio abusivo de los existentes. Tampoco garantiza de forma directa la continuidad en la vivienda. Obliga a cada inquilina a solicitar la pr&oacute;rroga, incluso mediante burofax o carta certificada, para poder acogerse a ese supuesto derecho. Y ah&iacute; est&aacute; el problema.
    </p><p class="article-text">
        Convierte un derecho colectivo en un tr&aacute;mite individual. Y eso, en la pr&aacute;ctica, deja fuera a miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Porque no todo el mundo sabe que puede hacerlo. No todo el mundo tiene la informaci&oacute;n, el tiempo o la capacidad. Y no todo el mundo est&aacute; en condiciones de enfrentarse a su casero o a una inmobiliaria.
    </p><p class="article-text">
        Lo que deber&iacute;a ser autom&aacute;tico se convierte en una carrera de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el llamado escudo social se ha ido debilitando progresivamente. Medidas clave como la suspensi&oacute;n de desahucios han sido recortadas o han deca&iacute;do, dejando fuera a amplios sectores de la poblaci&oacute;n. Hoy, muchas personas vuelven a estar expuestas a perder su vivienda sin una red de protecci&oacute;n efectiva.
    </p><p class="article-text">
        El contraste es evidente porque se exige a las inquilinas que activen sus derechos una a una, mientras el mercado del alquiler sigue funcionando sin l&iacute;mites estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Los precios contin&uacute;an disparados, impulsados por un modelo que prioriza la rentabilidad frente al derecho a la vivienda. El propio decreto reconoce el problema, pero evita intervenirlo de forma decidida.
    </p><p class="article-text">
        Y al mismo tiempo, oculta una realidad a&uacute;n m&aacute;s profunda que es la falta de vivienda p&uacute;blica y social a precios asequibles. Porque sin un parque suficiente de vivienda p&uacute;blica, no hay forma real de garantizar el acceso a la vivienda ni de equilibrar el mercado.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de abordar esta carencia estructural, se opta por amortiguar temporalmente sus efectos. En lugar de bajar los precios, se amortiguan sus consecuencias. En lugar de garantizar derechos, se ofrecen mecanismos para defenderse como se pueda.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, lo que se presenta como protecci&oacute;n tambi&eacute;n funciona como una red de estabilidad para los propietarios. Se gana tiempo sin tocar el n&uacute;cleo del problema.
    </p><p class="article-text">
        Pero la vivienda no puede seguir trat&aacute;ndose como un equilibrio entre partes desiguales. No hablamos de contratos entre iguales, sino de una necesidad b&aacute;sica frente a un bien convertido en activo financiero.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad se quiere proteger a la gente, las medidas deben ser claras, autom&aacute;ticas y universales. Deben garantizar que nadie pierde su casa por no poder pagar. Y deben intervenir los precios del alquiler para hacerlos accesibles. Y deben ampliar de forma decidida el parque de vivienda p&uacute;blica y social.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando un derecho depende de que lo reclames a tiempo, con el procedimiento correcto y frente a quien tiene m&aacute;s poder que t&uacute;, deja de ser un derecho. Se convierte en un privilegio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Marrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/derechos-piden-burofax-no-son-derechos_132_13112993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 16:30:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derechos que se piden por burofax no son derechos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hipótesis de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hipotesis-trabajo_132_13112498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f4780f1-98d3-4f6f-b0fc-710c8a433112_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hipótesis de trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">He optado por desarrollar una hipótesis (es solo una hipótesis, no se vayan a creer otra cosa) acerca de cuántas consejerías puede contener o contiene la aparentemente única Consejería: si solo una conducida o controlada por el consejero visible (o sea, una y solo una, nada más que una) o si, en cambio, hay o son al menos dos, por lo menos en la práctica</p></div><p class="article-text">
        Esta vez hablamos del Gobierno, y ustedes, queridos lectores, se preguntar&aacute;n: &ldquo;&iquest;De nuevo?&rdquo;. S&iacute;, de nuevo nos acercamos al Gobierno. Y lo hago porque toca, o mejor expresado a&uacute;n, porque esta es la elecci&oacute;n period&iacute;stica, agarrada a la actualidad, al presente de las islas, aunque no sin dosis o efectos en el futuro inmediato, en la estela que siempre deja.
    </p><p class="article-text">
        Estuve a punto de dedicar esta secci&oacute;n a otras cuestiones, tambi&eacute;n del Gobierno, &iexcl;c&oacute;mo no!, pero una se&ntilde;al secreta me indujo a eludir tal opci&oacute;n (hice caso al que me tendi&oacute; esta maldita trampa).
    </p><p class="article-text">
        Les cuento&hellip; Yo quer&iacute;a exponer algo mucho m&aacute;s aburrido, lleno de n&uacute;meros y cifras que hablan de desastre en la gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico, pero no&hellip; Eso qued&oacute; en nada, abortado, como algunos aterrizajes de vuelos desviados a destinos m&aacute;s seguros.
    </p><p class="article-text">
        Al final, influido por el que me puso la trampa, he optado por desarrollar una hip&oacute;tesis (es solo una hip&oacute;tesis, no se vayan a creer otra cosa) acerca de cu&aacute;ntas consejer&iacute;as puede contener o contiene la aparentemente &uacute;nica Consejer&iacute;a: si solo una conducida o controlada por el consejero visible (o sea, una y solo una, nada m&aacute;s que una) o si, en cambio, hay o son al menos dos, por lo menos en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Y me refiero en mi hip&oacute;tesis, ya ustedes se pueden imaginar, a la existencia verdadera de aqu&eacute;lla, la aparentemente &uacute;nica, con quiz&aacute; otra medio escondida en su interior, cada vez m&aacute;s perceptible en sus acciones y cada vez, &iexcl;ojo, que es solo lo que parece!, menos bajo el control del propio consejero. Por lo tanto, me pregunto: &iquest;hay tambi&eacute;n una <em>consejera</em> en la aparentemente &uacute;nica Consejer&iacute;a? <em>That is the question</em>. Este es el n&uacute;cleo, el punto de partida de mi hip&oacute;tesis.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a ese postulado inicial, si uno se atiene a los hechos, es, con aparente bajo riesgo de equivocaci&oacute;n, la segunda idea de las antes desarrolladas, a saber: en la Consejer&iacute;a hay una consejer&iacute;a dentro de otra, y esta otra es la <em>consejer&iacute;a</em> que mira, acapara y gestiona con verdadera pasi&oacute;n los enfoques de un partido exclusivo y &uacute;nico en relaci&oacute;n con La Palma, principalmente, es obvio, en todo lo relacionado con el posvolc&aacute;n y sus dineros p&uacute;blicos, en lo que poco importa el guion del consejero, que no lo tiene o bien se lo han hurtado. De esta tarea, se puede concluir, ha sido reemplazado casi al completo.
    </p><p class="article-text">
        Si esta hip&oacute;tesis fuera la correcta, la que decide en esa nueva <em>consejer&iacute;a</em>, la que tambi&eacute;n naci&oacute; con el volc&aacute;n, es la nueva <em>consejera</em>; &eacute;l, solo y pr&aacute;cticamente el que firma. Esta <em>consejer&iacute;a </em>ficticia y muy palmera es, recordemos, la que gestiona pol&iacute;ticamente la <em>dos veces consejera.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero todo no se queda ah&iacute;, que es bastante m&aacute;s complejo&hellip; En efecto, la nueva <em>consejera</em> de la Consejer&iacute;a para los asuntos posvolc&aacute;n en la isla de La Palma, la que no est&aacute; de verdad en la Consejer&iacute;a, utiliza como enviado especial en ese emplazamiento real a un director general de carne y hueso, justo el que reconoce en chats de disparo f&aacute;cil que para tal funci&oacute;n aterriz&oacute; all&iacute; o que ese es su papel central. El anterior no les serv&iacute;a para esas atribuciones. El nuevo, aunque ya no tanto, tiene el encargo de informar, pero sobre todo de asegurar que lo que ordena la nueva <em>consejera</em> se hace tal cual.
    </p><p class="article-text">
        Ese director general, que todo hay que decirlo, fue el elegido por la <em>dos veces</em> <em>consejera</em> y jefa pol&iacute;tica para sustituir a su antecesor, el que no estaba por la labor de practicar el <em>s&iacute;, bwana</em>. En la pol&iacute;tica, y esto dicho de manera general, siempre debe haber uno, el superior, que, sepa de algo o no sepa de nada, ordene con mano de hierro. Luego, est&aacute; el de abajo, el receptor de mandados, el que hace sin rechistar; o sea, el director general de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Si te debes a la justicia pol&iacute;tica y al inter&eacute;s general, pues igual van y te echan: no sirves para estar en este tinglado de chochos y moscas. Eso le dijeron de aquella manera al antecesor del director general de verdad. Y si adem&aacute;s, por un casual, crees que no te debes ir o te pones remol&oacute;n, pues van y te sacan sin consuelo para colocar al que ni muje. As&iacute; mismo es. Eso s&iacute;, antes te suelen ofrecer otro echadero igual o equivalente, para cerrar mejor la crisis y por si eres d&eacute;bil y caes en esa trampa tan poco original.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la misma hip&oacute;tesis de trabajo, ese artilugio pol&iacute;tico o telara&ntilde;a organizativa se instala en la Consejer&iacute;a, la misma que contiene dos <em>consejer&iacute;as</em>, y luego se ramifica y coloniza el territorio o el espacio objeto de control, los malpa&iacute;ses, con otras tantas herramientas, con otras patas entregadas a la causa.
    </p><p class="article-text">
        Estos a&ntilde;adidos o anexos, claves, muy esenciales, son las administraciones p&uacute;blicas m&aacute;s cercanas, mejor si de la misma cuerda; los partidos de siempre; los agentes econ&oacute;micos y sociales de toda la vida (con fortaleza de los jefes de la fruta y dos opep&eacute;s nativas), y alguna que otra organizaci&oacute;n autodenominada independiente y verdadera, creada de la nada para al menos bendecir las ocurrencias de la <em>consejera</em> y jefa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La entidad nov&iacute;sima la paren algunos de los mismos glotones que est&aacute;n en todos lados, apegada a lo que toca, a la corriente pol&iacute;tica dominante, y la convierten al instante en un escondrijo de pura apariencia, en la m&aacute;s representativa, algo que no es ni por asomo. Esto, es verdad, no lo ten&iacute;an. Les faltaba. Pues ya est&aacute;: &iexcl;bingo!
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ya se puede hablar, lo que importa, de pol&iacute;ticas que cuentan con el m&aacute;ximo consenso, a lo que contribuye el copio y pego de una ristra de medios, bien o mal pagados. A los apartados, los cr&iacute;ticos, los no escuchados, los descontentos de siempre, rojos y maleantes, tengan mejores o peores razones, ellos dir&iacute;an, les queda, que para eso &ldquo;vivimos en democracia&rdquo;, barata argucia, acudir a los tribunales, por si no lo ven claro y solo si los actores principales se equivocaran de forma flagrante.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se suele indicar que este privilegio, el de mandar en las instituciones p&uacute;blicas, nace en las urnas, que es justo por lo que a veces nacen otros partidos. Curiosamente, el volc&aacute;n tambi&eacute;n ha dado otro. Habr&aacute; que ver.
    </p><p class="article-text">
        Yo, les dije arriba del todo, quer&iacute;a hablar del Gobierno, pero al final me he dado cuenta que, en efecto, hablando del Gobierno, incluso m&aacute;s de la cuenta, no lo he hecho, en cambio, de la parte del Gobierno que inicialmente hab&iacute;a elegido. Todo ha sido por caer en la maldita trampa. Otra vez ser&aacute;, y seguro que lo har&eacute; con ganas.
    </p><p class="article-text">
        Siento mucho no haber seguido el camino digamos originario. No s&eacute; bien c&oacute;mo pude meterme en esta telara&ntilde;a de dos <em>consejer&iacute;as</em> en la Consejer&iacute;a, con un consejero visible, el que firma, una <em>consejera</em> ficticia y jefa pol&iacute;tica, y un ejecutor, informador y hasta notario con tachable pasado pero magn&iacute;fico quehacer de enviado especial y director general de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Recuerden: esto solo es una hip&oacute;tesis de trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hipotesis-trabajo_132_13112498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 13:58:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hipótesis de trabajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vacaciones de la infancia institucionalizada y su derecho al tiempo compartido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vacaciones-infancia-institucionalizada-derecho-tiempo-compartido_132_13111758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfa8fd76-d5df-4d7b-bf59-30d7951b92c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vacaciones de la infancia institucionalizada y su derecho al tiempo compartido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas fechas invitan a la sociedad a recordar que la crianza no es solo una tarea privada de las familias, sino también una responsabilidad colectiva. Cuando un niño o una niña vive bajo la protección del sistema público, su bienestar depende en gran medida de la capacidad de la comunidad para generar apoyos, vínculos y oportunidades de relación</p></div><p class="article-text">
        Cuando llegan las vacaciones escolares, como ocurre durante la Semana Santa, muchas familias reorganizan sus rutinas. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as dejan temporalmente el ritmo de la escuela y aparecen d&iacute;as distintos: m&aacute;s tiempo en casa, visitas a los abuelos, actividades en familia, excursiones o campamentos. Para muchos adultos, estas fechas implican tambi&eacute;n el desaf&iacute;o de conciliar el trabajo con el cuidado de los hijos, recurriendo a redes familiares o a recursos comunitarios que ayudan a sostener la crianza durante los d&iacute;as no lectivos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay una realidad de la que poco se habla cuando se mencionan las vacaciones escolares: la de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven en el sistema de protecci&oacute;n, en hogares o centros residenciales. Para ellos, los periodos vacacionales tambi&eacute;n llegan, pero no siempre significan lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        En la infancia institucionalizada, la vida cotidiana est&aacute; necesariamente organizada a trav&eacute;s de normas, horarios y turnos profesionales. Los centros de protecci&oacute;n realizan un trabajo complejo y necesario, pero no pueden sustituir completamente aquello que para muchos resulta m&aacute;s significativo durante las vacaciones: la experiencia de compartir tiempo cotidiano con personas adultas de referencia en un entorno familiar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos ni&ntilde;os&nbsp;y ni&ntilde;as esperan con ilusi&oacute;n el final de las clases para pasar m&aacute;s tiempo con sus familias, visitar a sus abuelos o disfrutar de actividades especiales, otros permanecen en recursos residenciales donde la vida contin&uacute;a con una organizaci&oacute;n m&aacute;s institucional. En estos contextos, las vacaciones escolares pueden ser vividas de formas muy diversas: como una oportunidad para realizar actividades diferentes, pero tambi&eacute;n, en ocasiones, como un recordatorio de las distancias que existen respecto a la vida familiar de muchos de sus compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en el &aacute;mbito de la protecci&oacute;n a la infancia, los periodos vacacionales adquieren un significado particular. No se trata &uacute;nicamente de organizar actividades de ocio o campamentos para los ni&ntilde;os que viven en centros, sino tambi&eacute;n de pensar c&oacute;mo ofrecer experiencias que se acerquen lo m&aacute;s posible a entornos relacionales significativos.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, esto se traduce en la participaci&oacute;n en programas de familias colaboradoras o familias de respiro, que acogen temporalmente a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as durante fines de semana o periodos vacacionales. En otros, en el fortalecimiento de v&iacute;nculos con la familia extensa que pueden compartir algunos d&iacute;as con ellos. Tambi&eacute;n existen iniciativas comunitarias que buscan que puedan disfrutar de experiencias cotidianas fuera del marco institucional.
    </p><p class="article-text">
        Estas experiencias no son un simple complemento recreativo. Numerosos estudios en el &aacute;mbito de la protecci&oacute;n infantil subrayan la importancia de que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que crecen en contextos institucionales tengan oportunidades de establecer relaciones significativas y experimentar din&aacute;micas familiares normalizadas, aunque sea de forma temporal.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones escolares, por tanto, pueden convertirse en una ocasi&oacute;n especialmente valiosa para promover este tipo de experiencias. En lugar de entenderlas &uacute;nicamente como un periodo en el que los centros organizan actividades distintas, pueden pensarse tambi&eacute;n como una oportunidad para ampliar las redes de relaci&oacute;n de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y acercarles a entornos comunitarios m&aacute;s amplios.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, estas fechas invitan a la sociedad a recordar que la crianza no es solo una tarea privada de las familias, sino tambi&eacute;n una responsabilidad colectiva. Cuando un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a vive bajo la protecci&oacute;n del sistema p&uacute;blico, su bienestar depende en gran medida de la capacidad de la comunidad para generar apoyos, v&iacute;nculos y oportunidades de relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las vacaciones escolares nos recuerdan algo sencillo pero profundo: la infancia necesita juego, descanso y experiencias significativas. Pero, sobre todo, necesita personas adultas disponibles para compartir el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso conviene preguntarnos si, cuando llegan las vacaciones, estamos pensando tambi&eacute;n en aquellos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para quienes ese tiempo transcurre entre las paredes de una instituci&oacute;n. Porque las vacaciones deber&iacute;an ser, para todos ellos, una oportunidad de vivir algo m&aacute;s cercano a lo que toda infancia merece: tiempo, v&iacute;nculos y experiencias que hagan sentir que se pertenece a alg&uacute;n lugar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iratxe Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vacaciones-infancia-institucionalizada-derecho-tiempo-compartido_132_13111758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 10:56:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vacaciones de la infancia institucionalizada y su derecho al tiempo compartido]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El entramado que militariza Canarias: clústeres empresariales, Arquimea y la élite pro-OTAN tras la Fundación Ferrer-Dalmau]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/entramado-militariza-canarias-clusteres-empresariales-arquimea-elite-pro-otan_132_13111746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/167945e0-0e8d-4467-ba1c-dc31c5780d96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El entramado que militariza Canarias: clústeres empresariales, Arquimea y la élite pro-OTAN tras la Fundación Ferrer-Dalmau"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta red elitista —clasista en su composición nobiliaria y militar, y explícitamente alineada con la OTAN— no opera en el vacío. Proporciona el marco ideológico y relacional que permite a Arquimea y al Clúster Canario de Defensa presentarse como una iniciativa “local” cuando, en realidad, se inserta en la lógica de rearme europeo y de control del flanco sur atlántico</p></div><p class="article-text">
        Canarias se encuentra en un momento decisivo. El pasado 30 de marzo de 2026, el diario <a href="https://www.canarias7.es/politica/canarias-explora-oportunidad-real-desarrollo-local-industria-20260330063000-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Canarias7</em></a><a href="https://www.canarias7.es/politica/canarias-explora-oportunidad-real-desarrollo-local-industria-20260330063000-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> publicaba una informaci&oacute;n</a> que, bajo la apariencia de una oportunidad econ&oacute;mica local, revela un proceso de transformaci&oacute;n profunda del archipi&eacute;lago. CEOE Tenerife, en colaboraci&oacute;n con PwC, el Gobierno de Canarias a trav&eacute;s de Proexca, el Cabildo de Tenerife y el Parque Cient&iacute;fico y Tecnol&oacute;gico de Tenerife, impulsan la constituci&oacute;n del <strong>Cl&uacute;ster Canario de la Industria de Defensa</strong>. La iniciativa se presenta como una v&iacute;a para diversificar la econom&iacute;a, generar empleo cualificado y aprovechar la posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica atl&aacute;ntica. Sin embargo, un an&aacute;lisis riguroso del ecosistema que sustenta este proyecto desvela un entramado m&aacute;s complejo, donde intereses militaristas se entretejen con instituciones empresariales, fondos europeos y redes elitistas de poder.
    </p><p class="article-text">
        En el centro de este rompecabezas se sit&uacute;a <strong>Arquimea</strong>, la &uacute;nica empresa con perfil armament&iacute;stico plenamente integrada en el Hub de Tecnolog&iacute;as Duales impulsado por CIDIHUB (Canary Islands Digital Innovation Hub). Este hub, reconocido como <strong>European Digital Innovation Hub </strong>(EDIH) en la convocatoria del Programa Digital Europe de la Comisi&oacute;n Europea, es un consorcio de organizaciones y centros competenciales especializados en digitalizaci&oacute;n empresarial. Entre sus miembros figuran la Asociaci&oacute;n de Empresas Tecnol&oacute;gicas Innovalia (coordinadora), el Instituto Tecnol&oacute;gico de Canarias (ITC), el Instituto Tecnol&oacute;gico y de Energ&iacute;as Renovables (ITER), la Plataforma Oce&aacute;nica de Canarias (PLOCAN), el Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC), la Universidad de La Laguna (ULL), el Parque Cient&iacute;fico y Tecnol&oacute;gico de Tenerife (PCTT), el Cl&uacute;ster Mar&iacute;timo de Canarias (CMC), el Cl&uacute;ster Canarias Excelencia Tecnol&oacute;gica (CET), Avantalia Soluciones y Proexca (Sociedad Canaria de Fomento Econ&oacute;mico).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El consorcio canaliza cofinanciaci&oacute;n europea, del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y de la Agencia Canaria de Investigaci&oacute;n, Innovaci&oacute;n y Sociedad de la Informaci&oacute;n (ACIISI), y ha movilizado previamente m&aacute;s de 50 millones de euros en proyectos de digitalizaci&oacute;n. Arquimea fue incorporada como socio prioritario de CIDIHUB en noviembre de 2025, accediendo directamente a programas del Fondo Europeo de Defensa y a la Estrategia de Autonom&iacute;a Estrat&eacute;gica de la Uni&oacute;n Europea. De este modo, la empresa se coloca en la parrilla de salida del futuro Cl&uacute;ster de Defensa, mientras el art&iacute;culo de <em>Canarias7</em> habla de que &ldquo;muchas empresas canarias ya est&aacute;n trabajando en este &aacute;mbito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hilo que une a Diego Fern&aacute;ndez Infante, presidente de Arquimea, con este proyecto trasciende lo empresarial. Como patrono de la Fundaci&oacute;n Arte e Historia Ferrer-Dalmau, forma parte de un patronato que constituye un verdadero <em>think tank</em> de &eacute;lites militares, judiciales, nobiliarias y culturales de orientaci&oacute;n marcadamente conservadora y pro-OTAN. Presidida por <strong>Pedro de Borb&oacute;n-Dos Sicilias y de Orleans</strong>, Duque de Calabria &mdash;Gran Maestre de &oacute;rdenes militares cat&oacute;licas&mdash;, la fundaci&oacute;n cuenta entre sus miembros con el general de Ej&eacute;rcito <strong>Fernando Alejandre Mart&iacute;nez</strong>, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (2017-2020) y con experiencia directa en mandos de la Alianza Atl&aacute;ntica. Junto a &eacute;l figura el magistrado <strong>Manuel Marchena G&oacute;mez</strong>, ex presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, quien ha recibido la Grand Star del Premio Serge Lazareff de la OTAN, m&aacute;ximo reconocimiento civil de la Alianza, e ide&oacute;logo de la cuestionada sentencia condenatoria a los soberanistas catalanes en el juicio del proc&eacute;s. Completan el cuadro figuras como el acad&eacute;mico <strong>Arturo P&eacute;rez-Reverte </strong>y otros altos mandos retirados de las Fuerzas Armadas. Esta composici&oacute;n no es meramente cultural: la fundaci&oacute;n promueve una narrativa &eacute;pica de la historia militar espa&ntilde;ola, apoya donaciones a museos castrenses y difunde valores de lealtad, honor y sacrificio que legitiman simb&oacute;licamente la proyecci&oacute;n del poder armado.
    </p><p class="article-text">
        Esta red elitista &mdash;clasista en su composici&oacute;n nobiliaria y militar, y expl&iacute;citamente alineada con la OTAN&mdash; no opera en el vac&iacute;o. Proporciona el marco ideol&oacute;gico y relacional que permite a Arquimea y al Cl&uacute;ster Canario de Defensa presentarse como una iniciativa &ldquo;local&rdquo; cuando, en realidad, se inserta en la l&oacute;gica de rearme europeo y de control del flanco sur atl&aacute;ntico. Canarias no es un territorio neutral: su posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica la convierte en plataforma avanzada para la vigilancia del Sahel, el <strong>Golfo de Guinea</strong> y el Atl&aacute;ntico Sur. Drones, sistemas no tripulados, sat&eacute;lites de comunicaciones seguras y ciberdefensa &mdash;precisamente las especialidades de Arquimea y del Hub de Tecnolog&iacute;as Duales&mdash; son herramientas id&oacute;neas para monitorizar rutas migratorias, rutas energ&eacute;ticas y posibles escenarios de inestabilidad que justifican la presencia militar reforzada. Los fondos europeos (EDIH y potenciales convocatorias del Fondo Europeo de Defensa) act&uacute;an como lubricante: se destinan oficialmente a innovaci&oacute;n y diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica, pero su destino final es fortalecer capacidades duales con clara aplicaci&oacute;n militar.
    </p><p class="article-text">
        Los intereses en juego son m&uacute;ltiples y convergentes. Por un lado, las instituciones empresariales canarias &mdash;con CEOE Tenerife y PwC al frente&mdash; buscan reconvertir una econom&iacute;a tur&iacute;stica vulnerable en un polo de alto valor a&ntilde;adido ligado al sector defensa. El Gobierno auton&oacute;mico, a trav&eacute;s de Proexca y el Cabildo de Tenerife, aportan legitimidad institucional y facilitan el acceso a suelo y a infraestructuras p&uacute;blicas. Por otro lado, la &eacute;lite representada en la Fundaci&oacute;n Ferrer-Dalmau moviliza contactos en el Ministerio de Defensa, en la OTAN y en c&iacute;rculos de poder judicial y nobiliario que allanan el camino para la obtenci&oacute;n de contratos y el ejercicio de influencia pol&iacute;tica. <strong>Diego Fern&aacute;ndez Infante</strong>, ingeniero formado en Airbus Defence and Space y convertido en empresario independiente, encarna la s&iacute;ntesis perfecta: innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica al servicio de la soberan&iacute;a estrat&eacute;gica europea y atl&aacute;ntica, con la bendici&oacute;n simb&oacute;lica de una fundaci&oacute;n que glorifica la tradici&oacute;n militar espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        A los canarios nos corresponde exigir transparencia. Detr&aacute;s de la ret&oacute;rica del &ldquo;desarrollo local&rdquo; y la &ldquo;oportunidad urgente&rdquo; se perfila una progresiva militarizaci&oacute;n econ&oacute;mica que incrementa la exposici&oacute;n del archipi&eacute;lago a conflictos externos y subordina el tejido productivo a los presupuestos de defensa. No se trata de oponerse al progreso tecnol&oacute;gico, sino de rechazar que este se oriente prioritariamente a la l&oacute;gica de la confrontaci&oacute;n armada en lugar de a la paz y el bienestar ciudadano. El Cl&uacute;ster Canario de la Industria de Defensa, con Arquimea en posici&oacute;n privilegiada y respaldado por una red elitista pro-OTAN, no es una mera iniciativa empresarial: es el primer eslab&oacute;n visible de un proceso que transforma Canarias en nodo avanzado del complejo industrial-militar europeo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pueblo merece conocer estos hilos para poder decidir, con pleno conocimiento, el modelo de desarrollo que desea. La paz no es un lujo abstracto: es la condici&oacute;n indispensable para un futuro digno. Y un futuro digno no se fabrica con la militarizaci&oacute;n de Canarias para guerras de agresi&oacute;n y ocupaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/entramado-militariza-canarias-clusteres-empresariales-arquimea-elite-pro-otan_132_13111746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 10:54:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El entramado que militariza Canarias: clústeres empresariales, Arquimea y la élite pro-OTAN tras la Fundación Ferrer-Dalmau]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El problema no es Sánchez: es el tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/problema-no-sanchez-tiempo_132_13110418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El desgaste es cuestión de tiempo y de alternativa. Es más fácil resistir cuando no hay nadie enfrente que te pueda sustituir. Y hoy, en España, eso está pasando. El Gobierno llega tocado a muchos debates, pero sigue marcando el ritmo porque enfrente no hay un proyecto que resulte creíble
</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en una guerra sin cuartel, en la que la derecha nacional intenta regalar un fusil tipo <em>OkDiario</em> a cada ciudadano para que haga la guerra, la rebeli&oacute;n contra Pedro S&aacute;nchez. Pero -&iexcl;ay de esa derecha!- la batalla de todas las batallas no es contra el presidente, sino contra el tiempo, que todo lo puede, que todo lo desgasta.
    </p><p class="article-text">
        El desgaste es cuesti&oacute;n de tiempo y de alternativa. Es m&aacute;s f&aacute;cil resistir cuando no hay nadie enfrente que te pueda sustituir. Y hoy, en Espa&ntilde;a, eso est&aacute; pasando. El Gobierno llega tocado a muchos debates, pero sigue marcando el ritmo porque enfrente no hay un proyecto que resulte cre&iacute;ble.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o no tiene su principal problema en el Congreso, sino en casa. Su liderazgo est&aacute; bajo vigilancia permanente. Entre barones territoriales, equilibrios internos y la presi&oacute;n de no desbordarse por la derecha, su margen es estrecho y no fija una l&iacute;nea pol&iacute;tica clara porque no puede tenerla. La va negociando d&iacute;a a d&iacute;a. Y eso se nota.
    </p><p class="article-text">
        El episodio de Ir&aacute;n lo deja bastante claro. En un momento en el que tocaba fijar posici&oacute;n, lo que vimos fue m&aacute;s c&aacute;lculo que liderazgo. Y en esa pol&iacute;tica exterior que es interior porque toca los bolsillos, la ambig&uuml;edad no ayuda: debilita.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo es que el PP no puede crecer hacia el centro sin tensar su relaci&oacute;n con Vox. Y Vox, lejos de ser un socio estable, est&aacute; cada vez m&aacute;s metido en sus propias din&aacute;micas internas. Resulta t&oacute;xico. Resultado: una derecha que no solo compite contra el Gobierno, sino contra s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, S&aacute;nchez ha puesto en marcha una hoja de ruta clara: no hace falta ser infalible, basta con ser el &uacute;nico que tiene un plan. Su liderazgo tiene desgaste, claro. Y adem&aacute;s es personalista y t&aacute;ctico. Pero, frente al ruido de enfrente, sigue proyectando direcci&oacute;n. Y eso hoy es una ventaja competitiva.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, hay un riesgo evidente: la fatiga. El clima pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a lleva demasiado tiempo instalado en la tensi&oacute;n permanente. Y eso termina pasando factura a todos. No es solo desgaste del Gobierno. Es desgaste del sistema pol&iacute;tico en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        De aqu&iacute; a 2027 no va a llegar mejor quien m&aacute;s prometa, sino quien siga en pie. Y ahora mismo la sensaci&oacute;n es que la derecha puede llegar m&aacute;s cansada de lo que esperaba. A d&iacute;a de hoy, el problema no es si puede ganar. Es si sabe c&oacute;mo hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nacho Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/problema-no-sanchez-tiempo_132_13110418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 18:01:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El problema no es Sánchez: es el tiempo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo primero es lo primero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lo-primero-es-lo-primero_132_13110153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin tener en cuenta la lengua hablada, que es la natural, nada de la lengua escrita, que es un lenguaje sustitutivo, puede entenderse a derechas

</p></div><p class="article-text">
        No hay ruido sin silencio, como no hay amor sin odio, muerte sin vida, claridad sin oscuridad o alegr&iacute;a sin tristeza. Y en la lengua, el silencio se llama <em>pausa</em>, que es lo que permite separar unas palabras, oraciones y textos de otros, d&aacute;ndoles autonom&iacute;a o enfatiz&aacute;ndolos, y permitiendo respirar al sufrido hablador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, la separaci&oacute;n de una palabra, sintagma o frase de otra de una misma serie se indica mediante una pausa breve, de cent&eacute;simas de segundo, aunque el &uacute;ltimo de los eslabones se introduzca a veces mediante una de esas part&iacute;culas que los gram&aacute;ticos llaman <em>conjunciones coordinantes</em>: es decir, &ldquo;y&rdquo; (v. gr., &ldquo;coches, guaguas y motos&rdquo;)<em> </em>u &ldquo;o&rdquo; (v. gr., &ldquo;coches, guaguas o motos&rdquo;), seg&uacute;n que los elementos encadenados se consideren incluidos o no en la enumeraci&oacute;n que estas part&iacute;culas delimitan. Este silencio de cent&eacute;simas de segundo significa que entre las palabras o frases separadas no hay relaci&oacute;n de dependencia, sino pertenencia a una misma cadena conceptual o una denominaci&oacute;n distinta del referente de la expresi&oacute;n previa. As&iacute;, en la frase &ldquo;Coches, guaguas y motos colapsaron la ciudad&rdquo;, por ejemplo, sabemos que los nombres &ldquo;coches&rdquo;, &ldquo;guaguas&rdquo; y &ldquo;motos&rdquo;<em> </em>no est&aacute;n subordinados unos a otros, sino encadenados en un mismo nivel, porque hay una brev&iacute;sima pausa que separa unos de otros; y en la secuencia &ldquo;Aventino, el nieto de Aurora&rdquo;, tambi&eacute;n&nbsp;por ejemplo, sabemos que el nombre &ldquo;el nieto de Aurora&rdquo; no se encuentra subordinado a <em>Aventino</em>, sino que es una especie de explicaci&oacute;n parent&eacute;tica de su referente, porque hay una pausa que lo separa de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segundo, la separaci&oacute;n entre una frase que da una versi&oacute;n distinta del tema que trata la que la antecede o que la explica se indica mediante una pausa algo m&aacute;s larga que la anterior. As&iacute;, en una secuencia de frases como &ldquo;Tiene muchos amigos; muchas personas que lo quieren&rdquo;, sabemos que la segunda frase no est&aacute; subordinada a la primera, sino que se limita a dar una versi&oacute;n distinta de su contenido, porque hay una peque&ntilde;a pausa entre ellas<em>.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tercero, para llamar la atenci&oacute;n sobre lo que viene a continuaci&oacute;n se hace una pausa de duraci&oacute;n semejante a la anterior. As&iacute;, en una expresi&oacute;n como &ldquo;Dijo Descartes: pienso, luego existo&rdquo;, la pausa despu&eacute;s del sujeto l&eacute;xico permite al hablante enfatizar la importancia del complemento directo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuarto, la separaci&oacute;n entre dos frases que desarrollan aspectos distintos de un mismo juicio general se indica mediante una pausa algo m&aacute;s larga que la que acabamos que comentar. As&iacute;, en una secuencia como &ldquo;Los ni&ntilde;os salieron en tromba de la escuela. Los padres los esperaban en la puerta&rdquo;, sabemos que la segunda frase no est&aacute; subordinada a la primera, sino que a&ntilde;ade un contenido que mantiene alguna relaci&oacute;n l&oacute;gica con el contenido de aquella, porque hay una pausa de d&eacute;cimas de segundo que las separa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quinto, la separaci&oacute;n entre frases que desarrollan aspectos distintos del tema que se considera se indica mediante una pausa o silencio algo mayor que el anterior. As&iacute;, en una secuencia como &ldquo;La Guindilla mayor se ten&iacute;a bien ganado su apodo por su carita redonda y colorada. Daniel, el Mochuelo, no cre&iacute;a que hacer lo que la Guindilla mayor hac&iacute;a fuese ser buena&rdquo;, de Miguel Delibes, por ejemplo, sabemos que la segunda frase no se encuentra sint&aacute;cticamente subordinada a la que le precede, sino que simplemente a&ntilde;ade un contenido nuevo m&aacute;s o menos relacionado con &eacute;l, porque hay una pausa de cierta duraci&oacute;n que la separa de ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y sexto, la indicaci&oacute;n de que el mensaje ha concluido se indica con un silencio infinito o eterno, como el de la muerte. As&iacute;, en el famoso microrrelato de Monterroso &ldquo;Cuando despert&oacute;, el dinosaurio todav&iacute;a estaba all&iacute;&rdquo;, sabemos que el texto est&aacute; completo porque despu&eacute;s de &eacute;l no hay m&aacute;s que silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece la llamada &ldquo;pausa versal&rdquo;, que separa los versos de las composiciones po&eacute;ticas, haciendo posible el ritmo que le es consustancial. Es una pausa que tiene fundamentalmente valor r&iacute;tmico o musical, aunque tambi&eacute;n puede tener efectos sem&aacute;nticos, dando realce a la voz que antecede y rompiendo la continuidad de los elementos del sintagma, los grupos f&oacute;nicos o las palabras de que se trata. &ldquo;Este cielo una palma de tu mano, / Se&ntilde;or, que me protege de la muerte / del alma, y la otra palma este de Fuerte/ventura sosegado y fiel oc&eacute;ano&rdquo;, escribe Unamuno en el soneto 18 de <em>De Fuerteventura a Par&iacute;s</em>, separando mediante pausa versal, por razones r&iacute;tmicas y sem&aacute;nticas, los dos constituyentes etimol&oacute;gicos del nombre de la isla de Fuerteventura, aunque ese nombre, por tratarse de un nombre propio, tenga un valor unitario.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que separar de las pausas citadas, que son convenciones reguladas por el idioma, las pausas o silencios que suelen hacer facultativamente los hablantes con la finalidad de encontrar la expresi&oacute;n m&aacute;s adecuada para su mensaje, intrigar al oyente, darse un respiro, transformar en otro el significado habitual de una palabra o simplemente pausar la expresi&oacute;n. As&iacute;, en el teatro, por ejemplo, seg&uacute;n nos dice Juan Mayorga, &ldquo;se hace el silencio para que el espectador oiga no s&oacute;lo las palabras y los silencios que vienen del escenario, sino tambi&eacute;n las palabras y los silencios de su propia vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es claro, por tanto, que las pausas son fundamentales para la sem&aacute;ntica del discurso y que, sin ellas, este no tendr&iacute;a sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como es bien sabido, en la lengua escrita, que es mera sustituci&oacute;n de la lengua hablada, las pausas que acabamos de describir se representan mediante indicaciones gr&aacute;ficas propias: la que separa elementos de una misma cadena, se representa mediante una coma; la que separa elementos que apuntan hacia un mismo juicio, mediante punto y coma; la que separa miembros de una frase para resaltarlos o aclararlos, mediante dos puntos; la que separa juicios distintos de un mismo concepto general, mediante punto y seguido; la que separa juicios de conceptos generales distintos, mediante punto y aparte o escribiendo en la l&iacute;nea siguiente; y la pausa infinita con que concluye el mensaje, mediante punto final. Siempre hay que tener presente que no es la llamada <em>puntuaci&oacute;n </em>(coma, punto y coma, dos puntos, punto y seguido, punto y aparte y punto final) un recurso ling&uuml;&iacute;stico aut&oacute;nomo o primario, sino subrogado o secundario. Son reflejos convencionales de un hecho ling&uuml;&iacute;stico natural, que son las pausas que emplea el hablante para separar debidamente los distintos constituyentes del texto. La puntuaci&oacute;n es a las pausas lo que las letras son al fonema. Es decir, meras representaciones secundarias de hechos naturales. &ldquo;Lengua y escritura son dos sistemas distintos; la &uacute;nica raz&oacute;n de ser del segundo es representar al primero; el objeto ling&uuml;&iacute;stico no es definido por la combinaci&oacute;n de la palabra escrita y la palabra hablada; esta &uacute;ltima constituye por s&iacute; sola este objeto&rdquo;, dice Saussure. En todo caso, por representar lo que representa tiene tanta importancia la puntuaci&oacute;n en la lectura de los textos.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo sabiendo lo que acabamos de comentar, se entiende lo que la llamada <em>puntuaci&oacute;n</em> implica. La frecuente confusi&oacute;n entre lengua hablada y lengua escrita explica el protagonismo que han logrado estos representantes gr&aacute;ficos de las pausas ling&uuml;&iacute;sticas llamados <em>coma</em>, <em>punto y coma</em>, <em>dos puntos</em>, <em>punto y seguido</em>, <em>punto y aparte</em> y <em>punto final</em> en el habla corriente, como si se tratara de hechos primarios o aut&oacute;nomos. As&iacute;, para indicar categ&oacute;ricamente que una conversaci&oacute;n ha acabado, solemos decir, metaf&oacute;ricamente &ldquo;y punto&rdquo;, en lugar de &ldquo;y nada m&aacute;s&rdquo; o &ldquo;y se acab&oacute;&rdquo;; para ponderar la puntualidad o literalidad de una relaci&oacute;n, decimos &ldquo;sin faltar una coma&rdquo;, en lugar de &ldquo;sin faltar nada&rdquo;; y, para indicar que se mantiene intacto lo que se ha dicho o prometido, &ldquo;sin quitar una coma&rdquo;, en lugar de &ldquo;sin quitar nada&rdquo;. . Lo que no quiere decir, por supuesto, que la lengua escrita no tenga sus propios fueros, en parte distintos de los de la lengua hablada. Como dice Saussure, &ldquo;la palaba escrita se mezcla tan &iacute;ntimamente a la palabra hablada de que es imagen, que termina por usurpar el papel principal; y se llega a dar a la representaci&oacute;n del signo vocal tanta y m&aacute;s importancia que al signo mismo. Es como si se creyese que para conocer a alguien vale m&aacute;s mirar su fotograf&iacute;a que su rostro (&hellip;). Se termina por olvidar que se aprende a hablar antes de aprender a escribir, y la relaci&oacute;n natural termina invertida (&hellip;). La escritura se arroga una importancia a la que no tiene derecho&rdquo;. Por eso, no debemos olvidar los que ejercemos la profesi&oacute;n de maestros de lengua que lo primero es lo primero: que Sin tener en cuenta la lengua hablada, que es la natural, nada de la lengua escrita, que es un lenguaje sustitutivo, puede entenderse a derechasprimero est&aacute; la lengua hablada, que es la verdadera, y luego, la lengua escrita, que es un mero remedio para curar a aquella de la enfermedad de fugacidad que la aqueja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lo-primero-es-lo-primero_132_13110153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 16:21:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo primero es lo primero]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando a la Ciudad Patrimonio la llamábamos, simplemente, nuestro barrio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ciudad-patrimonio-llamabamos-simplemente-barrio_132_13107473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Gentrificar no depende de un origen, sino, más bien, de una clase social. Y de estos procesos también han participado y se han beneficiado canarios y canarias con apellidos, alcaldías y concejalías</p></div><p class="article-text">
        Todo lugar tiene su historia. Cada historia, un narrador. En La Laguna, desde que el centro fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1999, la voz de vecinos y vecinas se ha ido dejando de escuchar, no obstante, en el relato de esa ciudad que un d&iacute;a fue un hogar. Poco a poco, otros intereses y motivaciones fueron prescribiendo el porvenir de un entorno que entend&iacute;an con mucho potencial, hasta ahora. El futuro ya es hoy. Y, hoy, hablar de La Laguna se ha convertido en mantener una conversaci&oacute;n sobre el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Desde las instituciones, hacia afuera del municipio y del archipi&eacute;lago, se sigue narrando la cr&oacute;nica de la que fue la primera capital de Tenerife, amurallada por monta&ntilde;as, y cuyo plano urban&iacute;stico sirvi&oacute; de modelo para construir las primeras ciudades en la Am&eacute;rica de Col&oacute;n. Pero, hacia adentro, esa creciente promoci&oacute;n tur&iacute;stica fue introduciendo, tambi&eacute;n en el imaginario de la gente local, nuevas palabras, nuevas pr&aacute;cticas y hasta nuevos comportamientos que contribuyeron a modificar el n&uacute;cleo urbano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes, para referirnos a lo que hoy se repite constantemente como Casco Hist&oacute;rico -en anuncios, en carteles por la autopista y hasta en las conversaciones por la calle-, en mi casa de San Honorato solamente lo llam&aacute;bamos &ldquo;subir la subidita&rdquo;. Aun admirando la importancia hist&oacute;rica del lugar donde viv&iacute;amos, hac&iacute;amos justo eso: vivirlo. Y, como todo canario de barrio, nos invent&aacute;bamos palabras y expresiones redundantes. As&iacute;, desde Las Mercedes, &ldquo;Casco Hist&oacute;rico&rdquo; era &ldquo;bajar pabajo&rdquo; y, desde La Verdellada, &ldquo;subir parriba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Subidita es esa parte en pendiente de la calle Nu&ntilde;ez de la Pe&ntilde;a, antes de llegar a la Herradores. All&iacute; mi madre iba, de joven, a comprar el pescado; luego, conmigo de la mano, a mirarse algo de ropa; a&ntilde;os despu&eacute;s, a por fruta y, m&aacute;s tarde, juntos, a desayunar en la cafeter&iacute;a Santamarta unas tostadas con caf&eacute; y un zumo de naranja por menos de 4 euros cada uno. Lo que antes era una calle en la que estar, ahora es un tramo de paso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso que hab&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de la Subidita se sent&iacute;a barrio: una extensi&oacute;n m&aacute;s de tu casa por la que caminabas tambi&eacute;n en cholas. De adolescente, mi mejor fin de semana pod&iacute;a empezar con un barraquito en la terraza de cualquier bar de la Concepci&oacute;n -donde siempre ten&iacute;as mesa-, antes de un paseo tranquilo hasta el Adelantado, &ldquo;la plaza de abajo&rdquo;. Y ya de vuelta a casa, otra plaza, la de San Honorato. Donde el Colectivo La Estaci&oacute;n proyectaba sus <em>Barriometrajes</em> a modo cine de verano, donde los alumnos de L&aacute;zaro jugaban al voley con sus postes de hierro y neum&aacute;tico, donde Airam, Yamil, Omar, Fanny, Adriana, Zuri, mi hermana y yo, de ni&ntilde;os, invent&aacute;bamos cualquier momento. Entre mis favoritos, recorrer en bici las carreteras del barrio crey&eacute;ndome que conduc&iacute;a una moto. No hab&iacute;a peligro; apenas transitaban coches. Todav&iacute;a San Honorato no se hab&iacute;a consolidado en lo que es hoy: el p&aacute;rking de La Laguna.
    </p><p class="article-text">
        La gentrificaci&oacute;n iba ocurriendo a medida que, como yo, tantos laguneros y laguneras segu&iacute;amos viviendo la calle como un hogar del que, gradualmente, nos han ido expulsando. No solo &ldquo;gente de fuera&rdquo;, sino tambi&eacute;n &ldquo;gente de dentro&rdquo;. Gentrificar no depende de un origen, sino, m&aacute;s bien, de una clase social. Y de estos procesos tambi&eacute;n han participado y se han beneficiado canarios y canarias con apellidos, alcald&iacute;as y concejal&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os anteriores a la pandemia, la idea de la ciudad como centro de ocio insular ya se hab&iacute;a afianzado. Los fines de semana eran r&iacute;os de personas de cualquier parte de la isla, atra&iacute;dos por una actividad comercial feroz y la mayor oferta de locales de restauraci&oacute;n en Canarias. Con ello, una revalorizaci&oacute;n que fue produciendo el encarecimiento de la vida y la expulsi&oacute;n de unos vecinos por otros, de rentas m&aacute;s altas. Pero lleg&oacute; 2020 y a la gentrificaci&oacute;n se le sum&oacute; un proceso de turistificaci&oacute;n de espacios comunes nunca visto. El resultado es que, entre ambas fases, pre y post-covid, en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, solo el precio del alquiler ha subido un 120%. Si en 2016 la media de un piso de 60 m2 era de 330 euros, hoy, lo m&aacute;s habitual es encontrarlo, de temporada, por 1.000. As&iacute;, entre franquicias, tiendas de souvenirs y cierres de comercio local, es como han ido matando al barrio, en favor &uacute;nico de la Ciudad Patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Elena P&eacute;rez Gonz&aacute;lez recuerda que La Laguna no tuvo hasta 2021 un &oacute;rgano de asesoramiento que sirviera como &ldquo;cauce de participaci&oacute;n de vecinos y vecinas implicadas en la conservaci&oacute;n del patrimonio cultural&rdquo;. Se tardaron 22 a&ntilde;os para materializar esta petici&oacute;n de la UNESCO que, remiti&eacute;ndonos a los hechos, sigue sin responder a las demandas vecinales. La ciudad ya no se cuenta con nuestras voces, porque nuestras voces ya no las cuentan. Pero seguimos teniendo mucho que decir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n es insostenible en todos los aspectos&rdquo;; &ldquo;poco queda ya del lugar que era&rdquo;; &ldquo;la ciudad est&aacute; perdiendo su identidad y se est&aacute; convirtiendo en una gran urbe del mont&oacute;n&rdquo;; &ldquo;ya lo normal es pasear e ir cruz&aacute;ndote a cada rato grupos enormes de turistas&rdquo;; &ldquo;no se puede vivir&rdquo;; &ldquo;se la han cargado como pueblo&rdquo;; &ldquo;la mentalidad continental no cabe en las islas&rdquo;; &ldquo;yo salgo poco porque me pongo de mal humor&rdquo;; &ldquo;es como una cr&oacute;nica de una muerte anunciada para todos los negocios&rdquo;; &ldquo;empec&eacute; a escribir y me cans&eacute;&rdquo;. Solo son algunos de tantos mensajes que recibo en mi perfil de redes sociales casi a diario.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del ahora a&ntilde;orando lo que ya queda lejano. Lo &uacute;nico que nos han dejado es la nostalgia de la ciudad que un d&iacute;a fue. No obstante, es en estas conversaciones donde tambi&eacute;n nos estamos encontrando. Recuperando La Laguna a cada palabra. Nuestros representantes pol&iacute;ticos, aquellos que han gobernando las islas durante 30 a&ntilde;os, lo saben. As&iacute;, no es balad&iacute; que en los &uacute;ltimos meses hayan sumado, al debate, sus mon&oacute;logos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sus comunicados tambi&eacute;n hablan de La Laguna como una realidad pret&eacute;rita y, desde ah&iacute;, nacen sus propuestas. Como individualizar un problema estructural -la ca&iacute;da de ventas del comercio local- culpabilizando a los vecinos que no llegamos a fin de mes, vaciar el potencial de la pol&iacute;tica eludiendo la responsabilidad que conservan en ayuntamientos, cabildos y gobiernos, o celebrar como &eacute;xito meros parches de contenci&oacute;n. La ciudad la han cimentado desde una mirada anclada en el pasado, desde donde la siguen erigiendo. Por eso, ninguna soluci&oacute;n llega a tiempo. Y, de tiempos, el suyo, ya qued&oacute; tarde.
    </p><p class="article-text">
        Porque todo lugar tiene su historia. Cada historia, un final. Y a pesar del desarraigo y de la falta de un hogar, los vecinos seguimos construyendo otra La Laguna posible con m&aacute;s vocablos inventados. Para que la fosa donde cavan la Ciudad Patrimonio no sea la tumba de nuestra ciudad. Para que de cada grieta del Casco Hist&oacute;rico salgan pafuera, de nuevo, todos nuestros barrios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David González Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ciudad-patrimonio-llamabamos-simplemente-barrio_132_13107473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 15:23:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando a la Ciudad Patrimonio la llamábamos, simplemente, nuestro barrio]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El primero, Segundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/segundo_132_13107370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Introdujo en el relato e hizo comunes expresiones populares y coloquiales. Generaciones de aficionados de todas las edades y de todos los credos seguían puntualmente sus transmisiones y el tratamiento del hecho deportivo
</p></div><p class="article-text">
        A Segundo Almeida, periodista deportivo, radiofonista por antonomasia, le debemos la oportunidad de abrir caminos en el &aacute;mbito deportivo de la provincia oriental y, en concreto, de Las Palmas de Gran Canaria que en aquellos a&ntilde;os luc&iacute;a con orgullo y sin discusi&oacute;n el liderazgo futbol&iacute;stico de la Uni&oacute;n Deportiva Las Palmas en el &aacute;mbito del f&uacute;tbol canario. &Eacute;l fue quien nos dio entrada en los micr&oacute;fonos de Radio Atl&aacute;ntico, donde conduc&iacute;a un programa de t&iacute;tulo inolvidable, Todo Deporte, en el que interven&iacute;amos regularmente, incluso durante el cumplimiento del servicio militar.
    </p><p class="article-text">
        Su estilo propio, inconfundible, era el de un relator comprometido que no ocultaba el verbo encendido cada vez que la producci&oacute;n futbol&iacute;stica amarilla deslumbraba. Y no fueron pocas veces. Al rev&eacute;s, su f&uacute;tbol t&eacute;cnico, depurado, dotado de apreciables movimientos t&aacute;cticos de pizarra (Luis Molowny y Pierre Sinibaldi en el banquillo, casi nada) y talento individual, brill&oacute; para que el locutor se luciera, en ocasiones hasta el &eacute;xtasis. Casi cincuenta a&ntilde;os transmitiendo goles, resultados y avatares del f&uacute;tbol amarillo, m&aacute;s de mil partidos -alguien habr&aacute; hecho el recuento- vividos con una contagiosa vibraci&oacute;n canaria que busc&aacute;bamos con ah&iacute;nco, junto a otros estudiantes portuenses, en los tiempos universitarios, cuando a La Laguna llegaban n&iacute;tidamente las se&ntilde;ales de las emisoras de la isla de enfrente. Segundo Almeida contagi&oacute; sus relatos a quienes nos conform&aacute;bamos con la Segunda y la Tercera. Y con alguna eliminatoria copera que el bombo caprichoso otorgaba en cada ejercicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era la excelencia de la locuci&oacute;n deportiva que ya luciera cuando los juveniles, aquellos <em>diablillos amarillos</em>, bajo la mano de don Luis, se proclamaron campeones de Espa&ntilde;a de la categor&iacute;a y el renombre de la Uni&oacute;n Deportiva tambi&eacute;n se extendiera en la madurez de la conquista UEFA europea. Y hasta cuando narraba en Gran Canaria los partidos de la Uni&oacute;n Deportiva Lanzarote en campeonatos regionales.
    </p><p class="article-text">
        Progresivamente, su voz se hizo ic&oacute;nica, sin exagerar. Tan ind&oacute;mita como mani&aacute;tica. Cuando persegu&iacute;a a alg&uacute;n jugador, le clavaba sus aguijones cr&iacute;ticos de manera inmisericorde. Recordemos a Justo Gilberto, a quien dej&oacute; de nombrarle en el relato (&ldquo;&hellip;la lleva el 8, centra el interior derecha a la zona de nadie&hellip;&rdquo;), y a Miguel &Aacute;ngel, un extremo izquierdo muy veloz y de estilizado regate que termin&oacute; por desesperarle.
    </p><p class="article-text">
        Introdujo en el relato e hizo comunes expresiones populares y coloquiales. Generaciones de aficionados de todas las edades y de todos los credos segu&iacute;an puntualmente sus transmisiones y el tratamiento del hecho deportivo. Lo comprobamos cuando, junto con un joven jurista no menos apasionado llamado Eligio Hern&aacute;ndez (despu&eacute;s delegado del Gobierno y fiscal general del Estado), volcamos no pocas energ&iacute;as en aquellas memorables controversias p&uacute;blicas referidas la defensa estructural de la lucha canaria como disciplina deportiva que merec&iacute;a ser gobernada desde las propias islas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segundo Almeida, fallecido d&iacute;as pasados en la capital grancanaria, que colg&oacute; el micr&oacute;fono all&aacute; por 2003, cuando hab&iacute;a cumplido 70 a&ntilde;os, ni siquiera vio deste&ntilde;ido el amarillo cuando la Uni&oacute;n Deportiva descendi&oacute; a Segunda B. Claro que le pod&iacute;a a trances como ese y por eso se embarc&oacute; sin reservas en aquel proceso de transformaci&oacute;n de la entidad en Sociedad An&oacute;nima Deportiva (SAD) ya en 1992.
    </p><p class="article-text">
        El profesor Javier Dom&iacute;nguez, autor del libro <em>Cien a&ntilde;os de f&uacute;tbol canario</em>,&nbsp;ha destacado que Almeida era conocido por su estilo directo y combativo, y por su inquebrantable compromiso con la defensa de la pureza de la UD Las Palmas. &ldquo;Fue mucho m&aacute;s que una voz en la radio: fue un estandarte de la libertad de expresi&oacute;n y la voz canaria en los partidos radiados para varias generaciones de aficionados&rdquo;, ha escrito hablando de su solidez profesional y de su entrega absoluta al oficio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Almeida no conceb&iacute;a el periodismo como complacencia. Era capaz de se&ntilde;alar sin titubeos a quien vulnerara su m&aacute;xima de&nbsp;limpieza y honradez&nbsp;en la UD Las Palmas. Con un car&aacute;cter cercano y profundamente canario, hizo del acento insular y de los canarismos una se&ntilde;a de identidad. Su manera de narrar, cargada de emoci&oacute;n, fue durante a&ntilde;os el cord&oacute;n umbilical que un&iacute;a a los aficionados con la realidad del partido a trav&eacute;s de las ondas&rdquo;, ha explicado el profesor Dom&iacute;nguez.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n, Segundo, sencillamente, era el primero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/segundo_132_13107370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 13:12:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El primero, Segundo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unir fuerzas, se debe y se puede]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unir-fuerzas-debe_132_13105974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta guerra parece que comienza a entorpecer el avance ultra. Al menos en buena parte de la Unión Europea, en la que su ciudadanía -como la del Estado español y la de Canarias- rechaza de forma mayoritaria la barbarie militarista impulsada por Donald Trump y Benjamin Netanhayu</p></div><p class="article-text">
        La extrema derecha est&aacute; produciendo cambios tan relevantes como negativos en el mundo. Que se plasman en el creciente autoritarismo y el desprecio a los valores democr&aacute;ticos, el intento de destrucci&oacute;n de hist&oacute;ricas conquistas laborales, la restricci&oacute;n de los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, los ataques a la comunidad LGTBI, la disminuci&oacute;n o eliminaci&oacute;n de programas sociales, el incremento de la violencia contra las personas migrantes o el maltrato al cuidado del planeta y el freno a la lucha contra la Crisis Clim&aacute;tica. Y, tambi&eacute;n, mediante sus agresivas pol&iacute;ticas belicistas e imperialistas, como se comprueba en la guerra ilegal, injusta e inmoral declarada contra Ir&aacute;n por parte de Israel y Estados Unidos, dos de las mayores potencias militares del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Esta guerra parece que comienza a entorpecer el avance ultra. Al menos en buena parte de la Uni&oacute;n Europea, en la que su ciudadan&iacute;a -como la del Estado espa&ntilde;ol y la de Canarias- rechaza de forma mayoritaria la barbarie militarista impulsada por Donald Trump y Benjamin Netanhayu y sus consecuencias en la zona en conflicto: las miles de muertes, heridos y desplazados, as&iacute; como la destrucci&oacute;n de escuelas, hospitales y viviendas; y, asimismo, globalmente, por la subida de los precios de los combustibles y su efecto sobre la elevaci&oacute;n de los precios del transporte y de los alimentos, por las secuelas que, seg&uacute;n algunos expertos, impactar&aacute;n durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El apoyo de Abascal, Meloni y otros dirigentes de la extrema derecha a las pol&iacute;ticas de Trump, desde la aplicaci&oacute;n de arbitrarios aranceles a la actual guerra, puede estar empezando a producirles efectos negativos. Hasta Feij&oacute;o se ha visto obligado a plegar velas apuradamente y desdecirse de su inicial entusiasmo hacia la guerra. Aunque su cambio resulta poco convincente. Como poco convincente resulta la postura de Coalici&oacute;n Canaria, que denuncia los efectos de la guerra, pero calla sobre qui&eacute;nes son los responsables de esta.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en un momento en que la pol&iacute;tica internacional, desde la econom&iacute;a a la seguridad, pasando por el deterioro de Naciones Unidas, est&aacute; teniendo un elevado impacto en las pol&iacute;ticas internas de los estados y, de manera evidente, en sus procesos electorales.
    </p><h2 class="article-text">&nbsp;Francia, Italia, Dinamarca, EE.UU.</h2><p class="article-text">
        &nbsp;Esas circunstancias se pudieron observar en las recientes elecciones municipales francesas. Los resultados que arrojaron las urnas se alejaron bastante de los que predec&iacute;an las derechas conservadoras y ultras, que se ve&iacute;an claras ganadoras impulsadas por la ola trumpista internacional. Los analistas apuntan a La guerra y el fuerte rechazo que genera influy&oacute; en que su crecimiento fuera mucho menor del que esperaban. Quedando limitado m&aacute;s a los peque&ntilde;os n&uacute;cleos urbanos y a las zonas rurales, con la excepci&oacute;n de Niza. Pero no pudiendo evitar que las izquierdas renovaran al frente de los consistorios de Par&iacute;s, Marsella o Lyon.&nbsp;El camino de los ultras de Marine Le Pen y Jordan Bardella hacia las elecciones presidenciales de 2027 no va a resultar tan sencillo como se imaginaban. Aunque tampoco las izquierdas, muy fracturadas, lo tienen precisamente f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Igual ocurre en Italia, donde la primera ministra, Giorgia Meloni, perdi&oacute; el pasado domingo el refer&eacute;ndum que convoc&oacute; para sacar adelante una reforma de la Magistratura que modificaba el texto constitucional vigente. Lo que acaba de abrir una crisis de Gobierno, con la salida de varios ministros. Y evidenciando que ser un aliado del belicista Trump puede empezar a dejar de ser rentable electoralmente. La ola puede volverse en contra y hacer naufragar a m&aacute;s de uno.
    </p><p class="article-text">
        En Dinamarca, por su parte, la primera ministra socialdem&oacute;crata, Mette Frederiksen, consigui&oacute; salvar los muebles con una apretada victoria de su partido frente a la derecha en unos comicios anticipados. Elecciones sobre las que sobrevol&oacute;, sin duda, el fantasma de la amenaza de Trump sobre la integridad territorial de Groenlandia, que pretende anexionarse por la buenas o por las malas.
    </p><p class="article-text">
        Esta resistencia a las pol&iacute;ticas ultras cuenta con algunos recientes antecedentes notables. Entre ellos, la llegada en enero del socialista Zohran Mamdani a la alcald&iacute;a de Nueva York. Con un programa que incluye la congelaci&oacute;n del precio de los alquileres y la financiaci&oacute;n p&uacute;blica para la construcci&oacute;n de 200.000 nuevas viviendas asequibles; transporte p&uacute;blico gratuito y eficiente; seguridad comunitaria con un enfoque prioritariamente preventivo;&nbsp;cuidado infantil gratuito&nbsp;para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as desde las seis semanas hasta los cinco a&ntilde;os; supermercados p&uacute;blicos a bajo coste; o aumentar el salario m&iacute;nimo de Nueva York&nbsp;a 30 d&oacute;lares por hora en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el que, a comienzos de noviembre de 2025, dos mujeres del Partido Dem&oacute;crata, Abigail Spanberger y Mikie Sherrill, m&aacute;s moderadas que Mandani. fueran elegidas nuevas gobernadoras de Virginia y de Nueva Jersey. O, esta misma semana, el triunfo de la dem&oacute;crata Emily Gregory sobre un candidato apoyado por Trump para cubrir un esca&ntilde;o en la C&aacute;mara legislativa de Florida en el distrito que alberga Mar-a-Lago, la propiedad de Palm Beach donde el presidente de Estados Unidos tiene su mansi&oacute;n. Su popularidad est&aacute; en horas bajas, el movimiento MAGA se encuentra muy dividido y las encuestas apuntan a que puede perder las elecciones de medio mandato, que se celebrar&aacute;n en noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente sucede en el Reino Unido, con la victoria electoral en el mes de mayo del pasado a&ntilde;o del laborista Sadiq Khan, permiti&eacute;ndole afrontar un tercer mandato al frente de la alcald&iacute;a de Londres. O el importante ascenso de los Verdes en algunos comicios parciales celebrados el pasado mes de febrero en Inglaterra y Gales, derrotando a la ascendente extrema derecha de Farage y a un Partido Laborista en ca&iacute;da libre.
    </p><h2 class="article-text">Comunidades aut&oacute;nomas</h2><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, adem&aacute;s, las pol&iacute;ticas globales y la din&aacute;mica de polarizaci&oacute;n estatal est&aacute; influyendo de manera decisiva en los procesos electorales que en el periodo reciente se han desarrollado en distintas comunidades aut&oacute;nomas. Los resultados de Extremadura hay que leerlos en esa l&iacute;nea, con una consolidaci&oacute;n del bloque ultraconservador que mejora posiciones frente al bloque progresista. Lo mismo en Arag&oacute;n, aunque all&iacute; se diera un resultado notable de la Chunta, muestra de la importancia de los partidos territoriales con arraigo, historia y experiencia institucional. Y, en el caso de Castilla y Le&oacute;n, resisti&oacute; mejor el bloque progresista, por la subida del PSOE -en la que influy&oacute; su posici&oacute;n de rechazo a la guerra-, pese al desastre de las izquierdas alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Veremos si el frenazo en el crecimiento de los ultras queda o no ratificado en las elecciones andaluzas que se celebrar&aacute;n el pr&oacute;ximo mes de mayo. En las que el candidato del PP, Juan Manuel Moreno, que parte con mayor&iacute;a absoluta, aparece en las encuestas como claro favorito a la reelecci&oacute;n. Y en las que una de las inc&oacute;gnitas es si se ver&aacute; obligado o no a gobernar con el apoyo de Vox. Las otras son la capacidad de recuperaci&oacute;n de los socialistas con su nueva candidata a la Junta, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero, y el grado de unidad que finalmente alcancen las izquierdas alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos, en diversas partes del mundo, y especialmente en Estados Unidos y en Europa, confirman que es posible vencer a la extrema derecha. Para ello resulta imprescindible que dem&oacute;cratas y progresistas unan fuerzas con generosidad e inteligencia. Teniendo como prioridades la lucha contra el fascismo, contra la guerra y contra el ultraliberalismo. Defendiendo la democracia y las libertades; la paz y el respeto a la legalidad internacional; y el papel de lo colectivo, de las conquistas sociales, del avance en equidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unir-fuerzas-debe_132_13105974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 09:07:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Unir fuerzas, se debe y se puede]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ay, qué pedrada, Dania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ay-pedrada-dania_132_13106587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94f98667-cf5d-45b9-8e49-06a8d172349b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ay, qué pedrada, Dania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocí su generosidad, sus risas, su amor incondicional por su trabajo y por la gente, su devoción por la música, mucho, muchísimo antes de que el nombre de Dania se incrustara en la cabeza de decenas de miles de personas por traer el Womad a Las Palmas de Gran Canaria
</p></div><p class="article-text">
        Eternamente romantizado por el inicio de la primavera, marzo puede parecerte sin embargo un mes de mierda si un mes de marzo ves marchar a personas que amas. Es mi caso. As&iacute; que, seg&uacute;n se iba acercando el final de este marzo del 26, iba pensando, buff, parece que esta vez se ir&aacute; sin llevarse a nadie. Me equivoqu&eacute;. El jueves, d&iacute;a 25 de otro maldito mes de marzo, un mensaje de whatsapp cay&oacute; como un ob&uacute;s en el m&oacute;vil. &ldquo;Ha muerto Dania D&eacute;vora&rdquo;. Muchos, entre los que me incluyo, quedamos en shock. &ldquo;De vez en cuando la vida te da con una piedra en la cabeza&rdquo;, que dir&iacute;a Steve Jobs. Y eso fue exactamente lo que pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Odio, y disculpen la primera persona del singular, escribir textos sobre personas que han muerto. B&aacute;sicamente porque en el periodismo escribir obituarios consiste muchas veces en un gran ejercicio de hipocres&iacute;a. Pero tambi&eacute;n porque, si no hay falsedad, la mayor&iacute;a de las veces es imposible retratar con palabras la tristeza. As&iacute; que me pens&eacute; muy mucho si deb&iacute;a escribir sobre la marcha de Dania. La respuesta al final fue s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; su generosidad, sus risas, su amor incondicional por su trabajo y por la gente, su devoci&oacute;n por la m&uacute;sica, mucho, much&iacute;simo antes de que el nombre de Dania se incrustara en la cabeza de decenas de miles de personas por traer el Womad a Las Palmas de Gran Canaria. Concretamente once a&ntilde;os antes, cuando ella ya ten&iacute;a una empresa dedicada a la promoci&oacute;n de la m&uacute;sica y yo era una novata total empe&ntilde;ada en hacer programas de radio sobre m&uacute;sicas alternativas. Empe&ntilde;o a cuya ejecuci&oacute;n ella contribuy&oacute; con paciencia franciscana, generosidad infinita y un amor que dir&iacute;a casi maternal sin hasta entonces conocerme absolutamente de nada.
    </p><p class="article-text">
        Ha llovido mucho desde entonces y durante a&ntilde;os se acumularon mil an&eacute;cdotas. La mayor&iacute;a profesionales, pero tambi&eacute;n muchas personales, porque Dania siempre estaba ah&iacute;, siempre, siempre, siempre, que dir&iacute;a Robe, aunque t&uacute; ni lo imaginaras. Cuidando a mucha gente desde la distancia. Incluso aunque esa misma gente no llegara nunca a saberlo. Y ah&iacute; lo dejo. Y justo eso es lo que hac&iacute;a de ella un ser humano cuya belleza estaba a a&ntilde;os luz de muchos de nosotros y desde luego mucho m&aacute;s all&aacute; del Womad, del Soul Festival, del Juan Tenorio de Vegueta o de cualquier otra proeza organizativa.
    </p><p class="article-text">
        Nunca compart&iacute; con ella todos los criterios profesionales sobre esto o aquello. Lo cual habr&iacute;a sido, am&eacute;n de falso, aburrid&iacute;simo. Pero he de decir que nunca le agradec&iacute; lo suficiente el empe&ntilde;o que puso por ejemplo para apoyar desde el Womad el Proyecto Al&iacute; que naci&oacute; en Gran Canaria para ayudar en 2003 a los ni&ntilde;os de Irak mutilados por la guerra. El cuidado nuevamente casi maternal con que protegi&oacute; en el terreno personal a gente de su entorno si tropezaban con las maldades de la vida. El sentido del humor con el que sacaba una carcajada de las situaciones m&aacute;s ins&oacute;litas o directamente surrealistas. Y sobre todo su amor infinito por la m&uacute;sica. La m&uacute;sica que hizo brillar en muchos lugares, que encandil&oacute; a tanta gente y que son&oacute; tambi&eacute;n en su despedida.
    </p><p class="article-text">
        La vida, qu&eacute; raz&oacute;n ten&iacute;as Steve Jobs, nos da con su marcha un ladrillazo en la cabeza. Pero siempre nos quedar&aacute; como recuerdo y consuelo, por ejemplo, el sonido del blues en una playa bajo la luna llena.
    </p><p class="article-text">
        Te queremos, Dania.
    </p><p class="article-text">
        Con todo mi afecto para su hijo Sergio Mir&oacute;, su familia y toda la gente de DD Company.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Cárdenes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ay-pedrada-dania_132_13106587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 19:57:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ay, qué pedrada, Dania]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ejemplo empieza por la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ejemplo-empieza-palabra_132_13105192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dignifiquemos el Parlamento, cuidemos el lenguaje, respetemos las normas básicas, apostemos por el uso de canarismos y demostremos a la ciudadanía de esta tierra que somos los mejores exponentes de una sociedad que nos ha elegido para que los representemos de la mejor manera posible, también hablando bien y esforzándonos por superarnos cada día
</p></div><p class="article-text">
        Tengo que confesar que no soporto la falta de autocr&iacute;tica o la ausencia de cr&iacute;tica interna. Ninguna persona, entidad, administraci&oacute;n o, incluso, partido pol&iacute;tico, son tan eficaces como para hacerlo todo de forma correcta. Nos equivocamos, erramos, fallamos, lo intentamos pero no llegamos, no acertamos, decidimos mal o tomamos el camino menos certero muchas veces. S&iacute;, todo esto ocurre casi a diario pero, en ocasiones, poco se asume y se reconoce; al menos a m&iacute; no me llegan esos ecos de autoexamen o autoan&aacute;lisis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por esa falta de autorreflexi&oacute;n por la que siento la necesidad de plasmar estas l&iacute;neas en las que quiero hacer una defensa a ultranza del cuidado del lenguaje, hablado y escrito, en las instituciones p&uacute;blicas, como es el caso del Parlamento de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Y no se trata de ser purista o extremadamente literario o t&eacute;cnico como para que la sociedad sienta que estamos alejados de la realidad, pero lo que no podemos permitir es que no se cuide el lenguaje, no se fomente el uso de canarismos o se den puntapi&eacute;s al diccionario constantemente. Desde mi humilde punto de vista, somos lo que proyectamos, pero tambi&eacute;n debemos saber que no es lo mismo hablar o dialogar en una corrillo de pasillo, en una cafeter&iacute;a con amigos, en casa con la familia o en un &aacute;mbito de tanta relevancia como el Parlamento de Canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la clave, en saber adaptarse a cada espacio, a cada lugar, a cada momento, a cada &aacute;mbito y a cada p&uacute;blico. No todo vale y, como diputados que representamos a la poblaci&oacute;n canaria, debemos expresarnos y orar desde la tribuna parlamentaria con el m&aacute;ximo respeto, y eso implica hablar con propiedad, cuidar el lenguaje, respetar y cumplir las normas ling&uuml;&iacute;sticas, y utilizar y respetar nuestro dialecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que no siempre se llega a m&aacute;ximos, y aqu&iacute; entono el <em>mea culpa, </em>pero s&iacute; es cierto que debemos dignificar esta Instituci&oacute;n en cada sesi&oacute;n parlamentaria. Debemos hacerlo por quienes han pasado por ella, por quienes vendr&aacute;n, porque somos reflejo de una sociedad que quiere seguir mejorando y porque debemos dar ejemplo. Siempre ser&aacute; m&aacute;s gratificante intentar igualarnos por arriba y cultivar el saber y la cultura que doblegarnos ante la dejadez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente levante ampollas este art&iacute;culo, pero me mantengo firme en mi pensamiento. Hablar bien, con propiedad, cumpliendo las normas ling&uuml;&iacute;sticas b&aacute;sicas se entiende que forma parte tambi&eacute;n de nuestro trabajo parlamentario. Sencillamente expresarnos de forma correcta; luego va ya en cada uno ser m&aacute;s o menos rimbombante, fino, culto o t&eacute;cnico, pero lo que no cabe es ser vulgar. No puede ser que haya grupos parlamentarios que pidan mayor incremento presupuestario en el &aacute;rea de Educaci&oacute;n, que es l&iacute;cito como grupo de la oposici&oacute;n, pero que despu&eacute;s se suban a la tribuna y no den muestras de que fueron a la escuela. Eso no es <em>guay, </em>no se equivoquen, y no debe ser ejemplo para las futuras generaciones. No puede ser que un adolescente nos pregunte qu&eacute; es un &ldquo;curas&aacute;n&rdquo; porque se lo escuch&oacute; decir a un diputado. Mire, &ldquo;curas&aacute;n&rdquo; no existe, punto. Es croissant. Se puede pronunciar mejor o peor, pero no inventemos palabras. Y as&iacute; con el deque&iacute;smo o el la&iacute;smo o le&iacute;smo. No cuesta tanto cuidar el lenguaje y hablar con propiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tuve la fortuna de poder estudiar en la universidad porque ese era mi deseo, y siempre recuerdo las palabras de mi padre en las que me ped&iacute;a que pasara por la universidad, que tanto &eacute;l como mi madre har&iacute;an el esfuerzo, pero que tambi&eacute;n la universidad pasara por m&iacute;. No tuvo que dec&iacute;rmelo dos veces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues ese mensaje, con matices, mando hoy desde esta columna. Dignifiquemos el Parlamento, cuidemos el lenguaje, respetemos las normas b&aacute;sicas, apostemos por el uso de canarismos y demostremos a la ciudadan&iacute;a de esta tierra que somos los mejores exponentes de una sociedad que nos ha elegido para que los representemos de la mejor manera posible, tambi&eacute;n hablando bien y esforz&aacute;ndonos por superarnos cada d&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rebeca Paniagua]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ejemplo-empieza-palabra_132_13105192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 18:10:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El ejemplo empieza por la palabra]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia poética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/justicia-poetica_132_13105176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La derechona española ha topado con la Iglesia en la regularización laboral que pretende hacer el Gobierno de España con los inmigrantes irregulares. También ha chocado directamente con el rey por el reconocimiento del daño que los españoles produjeron en América hace seis siglos
</p></div><p class="article-text">
        Dice Feij&oacute;o que S&aacute;nchez se aprovecha de la guerra de Ir&aacute;n como si S&aacute;nchez la hubiese iniciado, proclamado o la defendiera. Es su socio Abascal el que apoya a Donald Trump y el PP tampoco hace mucho por criticarlo. Normalmente los fachas apoyan las guerras hasta que estas les tocan el bolsillo. Pueden ser muy ultras y aplaudir a Donald Trump hasta con las orejas pero si les toca el bolsillo ya las cosas no les gustan tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la econom&iacute;a, est&uacute;pido, como dijo el asesor de Bill Clinton en la campa&ntilde;a de 1992. La principal preocupaci&oacute;n para el votante de derecha y para parte del de izquierda es su situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Vota al que le da m&aacute;s. O el que cree que le da m&aacute;s. Lo dem&aacute;s es leche machanga.
    </p><p class="article-text">
        El empresario multimillonario que preside Estados Unidos acabar&aacute; la guerra en el momento en el que sus votantes se quejen por el perjuicio econ&oacute;mico que esta le ha proporcionando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump acusa a Ir&aacute;n de maltratar a las mujeres pero luego bombardea una escuela y mata a m&aacute;s de 100 ni&ntilde;as. Ir&aacute;n no defiende a sus mujeres pero Estados Unidos tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso elogia de manera excesiva e irracional al presidente norteamericano pero como Estados Unidos acaba de detener al socio de su novia por varios delitos econ&oacute;micos la presidenta de la Comunidad est&aacute; repensando si otorgar la Medalla de la Comunidad de Madrid al megal&oacute;mano ombliguista de Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo grave no es que existan Donald Trump, Milei, Abascal o Ayuso. Lo malo es que hay gente que los vota. Hac&iacute;a mucho tiempo que no ve&iacute;a a la derecha espa&ntilde;ola enfrentarse a poderes f&aacute;cticos como la Iglesia, el rey, el ej&eacute;rcito y la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        Los enfrentamientos de la derecha y ultraderecha espa&ntilde;olas con la Conferencia Episcopal y el propio rey de Espa&ntilde;a en las &uacute;ltimas semanas resulta enternecedor. Y m&aacute;s a&uacute;n si tenemos en cuenta que el rey no solo es el jefe del Estado sino el capit&aacute;n general de todos los ej&eacute;rcitos espa&ntilde;oles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derechona espa&ntilde;ola ha topado con la Iglesia en la regularizaci&oacute;n laboral que pretende hacer el Gobierno de Espa&ntilde;a con los inmigrantes irregulares. Tambi&eacute;n ha chocado directamente con el rey por el reconocimiento del da&ntilde;o que los espa&ntilde;oles produjeron en Am&eacute;rica hace seis siglos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta con la Guardia Civil ha tenido enfrentamientos la derechona espa&ntilde;ola al se&ntilde;alar en un informe que no hay nada punible contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez, algo impensable hace unos a&ntilde;os, cuando la historia de amor de los conservadores y ultras espa&ntilde;oles con los poderes f&aacute;cticos era indiscutible y de pel&iacute;cula. No hay mayor justicia po&eacute;tica que esta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal D. Peñate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/justicia-poetica_132_13105176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 18:06:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Justicia poética]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a5d80e-c4ac-4c3b-98e2-e5e09de53fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un smartphone a 34 euros para África?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un proyecto liderado por operadores africanos trabaja en producir teléfonos inteligentes de muy bajo costo para abrir la puerta de la inclusión digital a cientos de millones de personas 
</p></div><p class="article-text">
        Llevamos&nbsp;un tiempo leyendo con curiosidad diversos art&iacute;culos en los&nbsp;que&nbsp;constatamos&nbsp;lo r&aacute;pido que&nbsp;avanza la implantaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a en &Aacute;frica.&nbsp;Pese a la evidente brecha econ&oacute;mica que a&uacute;n nos separa,&nbsp;el continente&nbsp;est&aacute; experimentando en estos momentos un fen&oacute;meno&nbsp;de desarrollo&nbsp;conocido como&nbsp;<em>el&nbsp;salto de la rana</em>&nbsp;o, en ingl&eacute;s,&nbsp;<em>leapfrogging, con&nbsp;</em>el que&nbsp;los&nbsp;pa&iacute;ses con menos recursos&nbsp;se&nbsp;saltan&nbsp;etapas tecnol&oacute;gicas intermedias para adoptar directamente las soluciones m&aacute;s modernas y&nbsp;eficientes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.casafrica.es/en/mediateca/video/la-telefonia-movil-en-africa-africa-crece#" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una videoinfograf&iacute;a</a>&nbsp;que&nbsp;en&nbsp;Casa &Aacute;frica hicimos&nbsp;hace exactamente 10 a&ntilde;os contaba de manera did&aacute;ctica&nbsp;c&oacute;mo la proporci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s de smartphones respecto a m&oacute;viles no inteligentes (los de los&nbsp;sms, para entendernos) era de un 80%&nbsp;smartphones-20%&nbsp;terminales simples, mientras que en &Aacute;frica era al rev&eacute;s, un 20-80. Ese dato, motivado tanto por el precio de los terminales como&nbsp;por&nbsp;la escasez de redes 3G, hab&iacute;a forzado&nbsp;el desarrollo y la inventiva de los ingenieros africanos: &eacute;stos hab&iacute;an&nbsp;generado&nbsp;tecnolog&iacute;as&nbsp;m&oacute;viles&nbsp;punteras&nbsp;a trav&eacute;s de&nbsp;sms&nbsp;que supusieron&nbsp;el germen de la banca m&oacute;vil en &Aacute;frica.&nbsp;Ahora nos parece normal pagar cosas aqu&iacute; a trav&eacute;s de plataformas como&nbsp;<em>bizum</em>, pero en &Aacute;frica&nbsp;ya vienen haciendo eso muchos a&ntilde;os&nbsp;a trav&eacute;s de SMS con&nbsp;sistemas, por ejemplo, el&nbsp;llamado&nbsp;M-Pesa, que naci&oacute; en Kenia y se extendi&oacute; por muchos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las cifras de hace 10 a&ntilde;os est&aacute;n mutando con mucha rapidez: cada vez hay m&aacute;s smartphones, la media del &Aacute;frica subsahariana est&aacute; ya por encima del 33%, y en algunos pa&iacute;ses alcanza el 50%.&nbsp;Respecto a la red, los datos existentes muestran que, aunque el 95% de la poblaci&oacute;n africana vive bajo la cobertura de redes de banda ancha m&oacute;vil, existe una brecha de uso masiva: solo el 40% utiliza realmente internet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ese dato nos evidencia a&uacute;n el&nbsp;inmenso&nbsp;tama&ntilde;o de&nbsp;este&nbsp;abismo&nbsp;tecnol&oacute;gico&nbsp;con respecto a los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, asumir que a&uacute;n hay&nbsp;m&aacute;s de la mitad de los&nbsp;africanos&nbsp;y africanas&nbsp;que&nbsp;a&uacute;n no tienen acceso a los servicios digitales avanzados.&nbsp;Para nuestra sociedad, en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a,&nbsp;el m&oacute;vil no es un simple terminal para la&nbsp;comunicaci&oacute;n&nbsp;sino que es&nbsp;toda&nbsp;una plataforma&nbsp;de servicios, el verdadero sistema operativo de nuestra econom&iacute;a personal y&nbsp;hasta&nbsp;profesional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En &Aacute;frica, pues,&nbsp;a&uacute;n faltan pasos audaces para &lsquo;universalizar&rsquo; esa tecnolog&iacute;a, y hay indicios muy interesantes de que est&aacute;n cambiando algunas cosas.&nbsp;Lo puede ver&nbsp;cualquier&nbsp;persona&nbsp;que tenga la suerte de darse un paseo por cualquier calle concurrida de una gran ciudad en pa&iacute;ses como&nbsp;Nigeria, Senegal,&nbsp;Kenia, Sud&aacute;frica o Angola: a diferencia de aqu&iacute;, los modelos de telefon&iacute;a m&oacute;vil con m&aacute;s presencia en las calles no son ni los&nbsp;Iphone&nbsp;ni los&nbsp;Samsung,&nbsp;son&nbsp;tel&eacute;fonos chinos, de marcas como Tecno,&nbsp;Infinix&nbsp;o&nbsp;Itel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo una empresa&nbsp;china, llamada&nbsp;Transsion&nbsp;Holdings,&nbsp;controla aproximadamente entre un 47% y un 52% de la cuota de mercado de smartphones en &Aacute;frica.&nbsp;Estamos hablando de&nbsp;muchos&nbsp;millones de terminales&nbsp;(hay&nbsp;datos&nbsp;que&nbsp;hablan de&nbsp;que logran vender m&aacute;s de 10 millones de m&oacute;viles cada trimestre), as&iacute; que es interesante&nbsp;preguntarse&nbsp;c&oacute;mo han logrado este&nbsp;&eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pues&nbsp;a trav&eacute;s de una estrategia de&nbsp;hiperlocalizaci&oacute;n,&nbsp;produciendo&nbsp;terminales&nbsp;muy&nbsp;econ&oacute;micos, y adem&aacute;s&nbsp;totalmente&nbsp;pensados para &Aacute;frica: incorporan bater&iacute;as potentes (para garantizar muchas horas de uso), m&uacute;ltiples ranuras para tarjetas sim de quita y pon (las tarjetas de datos son uno de los productos m&aacute;s habituales de ver&nbsp;y comprar&nbsp;en las calles) y con c&aacute;maras de fotos optimizadas para&nbsp;retratar mejor a las&nbsp;personas&nbsp;con tonos de piel oscuros.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero su estrategia va mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple venta de terminales: la compa&ntilde;&iacute;a ha consolidado su posici&oacute;n en el continente mediante una extensa red de servicios posventa, con m&aacute;s de 1.200 puntos de atenci&oacute;n repartidos en 15 pa&iacute;ses. De este modo, responde a una de las mayores preocupaciones de los consumidores africanos: la dificultad para mantener y reparar sus dispositivos. En t&eacute;rminos empresariales, un ejemplo de muy h&aacute;bil adaptaci&oacute;n a un mercado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s inspiradas por los resultados de estas marcas chinas, las grandes operadoras de telefon&iacute;a africanas (las empresas&nbsp;Airtel,&nbsp;Axian,&nbsp;Ethio&nbsp;Telecom, Orange,&nbsp;Vodacom&nbsp;y MTN, que juntas dan servicio a unos 800 millones de africanos&nbsp;&ndash;y pienso aqu&iacute; que quiz&aacute;s Telef&oacute;nica deber&iacute;a tomar nota del gigantesco mercado que tiene en el continente-),&nbsp;est&aacute;n&nbsp;reunidas en un consorcio que se llama GSMA, han anunciado un proyecto de una ambici&oacute;n extrema: se llama 'el smartphone de los 40 d&oacute;lares'.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia: conseguir vender tel&eacute;fonos inteligentes a 40 d&oacute;lares,&nbsp;34 euros,&nbsp;precio accesible para ampliar el acceso digital, fidelizar usuarios y sostener el crecimiento del mercado m&oacute;vil en un continente donde el&nbsp;importe del terminal&nbsp;sigue siendo la principal barrera de entrada. Para el 20% m&aacute;s pobre de la poblaci&oacute;n en &Aacute;frica subsahariana, un smartphone b&aacute;sico, el m&aacute;s asequible ahora mismo, puede suponer hasta el 87% de sus ingresos mensuales.&nbsp;En un pa&iacute;s como Somalia, por ejemplo, comprar un m&oacute;vil inteligente de los econ&oacute;micos puede llegar a suponer... &iexcl;una sexta parte del sueldo medio anual!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que&nbsp;este grupo de operadoras&nbsp;han pensado que conseguir producir&nbsp;juntas&nbsp;m&oacute;viles a 40 d&oacute;lares en primera instancia (y abaratarlos hasta 20 m&aacute;s adelante) puede definitivamente poner el puente a la enorme brecha&nbsp;digital&nbsp;de la que les hablamos.&nbsp;Estiman&nbsp;que reducir el precio a este nivel &ldquo;m&aacute;gico&rdquo; tendr&iacute;a un impacto global: podr&iacute;a permitir que 1.600 millones de personas en todo el mundo se unan a la econom&iacute;a digital. El potencial es asombroso: cerrar esta brecha digital podr&iacute;a a&ntilde;adir 3,5 billones de d&oacute;lares al PIB mundial para el a&ntilde;o 2030.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero una estrategia no se convierte en realidad sin un proceso industrial que realmente lo haga viable, y ah&iacute; entra en juego el ecosistema chino de fabricantes. La coalici&oacute;n ha definido unas especificaciones t&eacute;cnicas m&iacute;nimas -memoria, pantalla, bater&iacute;a- y ha negociado con los proveedores para alcanzar ese umbral simb&oacute;lico de los 40 d&oacute;lares.&nbsp;Este proyecto piloto se est&aacute; probando en pa&iacute;ses como Ruanda, Nigeria, Etiop&iacute;a y Tanzania.&nbsp;El modelo en el que se inspiran, obviamente, es el de&nbsp;Transsion.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque&nbsp;un terminal tan econ&oacute;mico, al final, no es solo un objeto tecnol&oacute;gico: es el punto de encuentro entre poder de mercado, geopol&iacute;tica industrial y la promesa -todav&iacute;a en el aire, fr&aacute;gil, pero ilusionante- de una inclusi&oacute;n digital real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque es en esta palabra,&nbsp;la&nbsp;inclusi&oacute;n, donde radica&nbsp;la clave del desarrollo.&nbsp;Tengamos en cuenta el mundo que le abre a una persona un smartphone, o el mundo que le abre a un joven &aacute;vido de estudiar y aprender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pongamos por ejemplo un agricultor,&nbsp;que antes de que salga el sol ya est&aacute; utilizando su tel&eacute;fono para consultar los precios actualizados de sus cosechas en los distintos mercados, asegur&aacute;ndose as&iacute; de obtener una venta justa y transparente. Gracias al acceso a servicios de banca m&oacute;vil, puede enviar dinero de forma inmediata para&nbsp;comprar&nbsp;fertilizantes o herramientas, incluso si los proveedores est&aacute;n en otro pa&iacute;s, todo con apenas un par de pulsaciones en la pantalla. Esta capacidad de recibir pagos digitales al instante le permite mejorar su liquidez, reducir riesgos y ahorrar en costes asociados al transporte y manejo de efectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el verdadero salto&nbsp;se&nbsp;consolida&nbsp;cuando cada movimiento financiero queda registrado digitalmente. As&iacute;, el agricultor empieza a construir una huella financiera: un historial de transacciones que, por primera&nbsp;vez,&nbsp;le&nbsp;abre las puertas a microcr&eacute;ditos, seguros agr&iacute;colas y otros productos financieros que antes le resultaban inaccesibles al no contar con avales tradicionales.&nbsp;Se llama&nbsp;inclusi&oacute;n financiera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son proyectos bonitos que cuando uno los descubre se ilusiona pensando que pueden llegar a buen puerto. Ojal&aacute; sea as&iacute;. La digitalizaci&oacute;n en &Aacute;frica no es un capricho, sino una necesidad tan fundamental como disponer de carreteras o electricidad. Si conseguimos que el acceso a la tecnolog&iacute;a sea realmente inclusivo y asequible, no solo veremos c&oacute;mo el continente participa en la revoluci&oacute;n digital, sino que &Aacute;frica podr&aacute; convertirse en un aut&eacute;ntico motor que impulse la productividad y el progreso econ&oacute;mico a escala global.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/smartphone-34-euros-africa_132_13104205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 13:29:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un smartphone a 34 euros para África?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guerra o paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/guerra-paz_132_13103856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5a58a9d-110f-420d-ae91-d18b7061001a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guerra o paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra no surge de la nada. Nace de decisiones. De quienes entienden el poder como imposición y no como responsabilidad, de quienes creen que el enfrentamiento es más útil que el entendimiento. Líderes como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, simbolizan esa forma de ejercer el poder</p></div><p class="article-text">
        Hay algo profundamente desconcertante en la condici&oacute;n humana. La inmensa mayor&iacute;a de las personas queremos vivir en paz, despertar cada ma&ntilde;ana sintiendo que el d&iacute;a vale la pena, abrazar a los nuestros, re&iacute;r, caminar sin miedo y so&ntilde;ar con un futuro que nos sostenga. Ese deseo es universal, sencillo en apariencia, pero profundamente esencial.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la guerra sigue ah&iacute;, siempre presente, record&aacute;ndonos lo fr&aacute;gil que es todo. Arrasa hogares, rompe familias, roba sue&ntilde;os. Deja ciudades desoladas, manos vac&iacute;as y corazones rotos. Donde hab&iacute;a amor instala el miedo, donde hab&iacute;a risas deja silencio. Y entonces nos preguntamos c&oacute;mo es posible que, sabiendo todo esto, haya quienes sigan eligiendo la destrucci&oacute;n cuando la vida misma clama por calma.
    </p><p class="article-text">
        La guerra no surge de la nada. Nace de decisiones. De quienes entienden el poder como imposici&oacute;n y no como responsabilidad, de quienes creen que el enfrentamiento es m&aacute;s &uacute;til que el entendimiento. L&iacute;deres como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjam&iacute;n Netanyahu, simbolizan esa forma de ejercer el poder basada en la confrontaci&oacute;n, en la l&oacute;gica de nosotros contra ellos, en la idea de que la fuerza puede sustituir al di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese tipo de liderazgo no se sostiene por s&iacute; solo. Necesita un entorno que lo legitime, que lo amplifique y que lo normalice. En ese terreno, la extrema derecha desempe&ntilde;a un papel clave. En Espa&ntilde;a, Vox act&uacute;a como un colaborador necesario de esa l&oacute;gica, alimentando el miedo, endureciendo el discurso y contribuyendo a que posiciones que antes parec&iacute;an inaceptables hoy se perciban como parte del debate pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Lo preocupante es que esa deriva no se queda en los m&aacute;rgenes. El Partido Popular, lejos de reforzar un espacio de moderaci&oacute;n, ha optado en demasiadas ocasiones por apoyarse en Vox para gobernar en comunidades aut&oacute;nomas y ayuntamientos, asumiendo marcos y discursos que desplazan el centro pol&iacute;tico y normalizan la confrontaci&oacute;n. Cada paso en esa direcci&oacute;n no solo tiene consecuencias institucionales, tambi&eacute;n moldea la forma en la que convivimos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la guerra no empieza con bombas. Empieza mucho antes, en las palabras. En los discursos que dividen, que simplifican, que convierten al diferente en una amenaza. Se construye un relato en el que siempre hay un enemigo, alguien a quien se&ntilde;alar, alguien a quien culpar. Y en ese proceso se erosiona algo esencial, la empat&iacute;a. Dejamos de ver al otro como una persona y empezamos a verlo como un problema.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esa l&oacute;gica hay una constante que se repite a lo largo de la historia, la avaricia. El deseo de poder, de control, de dominio sin l&iacute;mites. Se disfraza de seguridad, de patriotismo, de defensa de intereses, pero en el fondo responde siempre a lo mismo, querer m&aacute;s, aunque el precio sea el sufrimiento de millones. Y cuando esa ambici&oacute;n se desborda, como bien sabemos, termina rompi&eacute;ndolo todo.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la avaricia est&aacute; el miedo, un miedo que no surge solo, que se construye y se alimenta. Miedo al distinto, al extranjero, al que piensa diferente. Ese miedo se amplifica hasta convertirse en una herramienta pol&iacute;tica. Porque el miedo moviliza y, cuando se dirige contra el otro, sirve para justificar decisiones que en otro contexto nunca aceptar&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando nos detenemos de verdad, cuando miramos a los ojos a quienes sufren, cuando escuchamos sus historias, descubrimos algo que resulta imposible ignorar. Su dolor es igual al nuestro, su esperanza es igual a la nuestra, su deseo de vivir en paz es exactamente el mismo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso duele tanto esa distancia entre lo que la mayor&iacute;a desea y lo que algunos promueven. Mientras millones de personas solo queremos vivir tranquilas, cuidar de los nuestros y sentirnos seguras, hay quienes insisten en alimentar la confrontaci&oacute;n como si fuera inevitable.
    </p><p class="article-text">
        La paz no es un regalo ni un accidente. Es una construcci&oacute;n diaria. Empieza en lo cercano, en c&oacute;mo hablamos, en c&oacute;mo escuchamos, en c&oacute;mo tratamos a quienes son distintos a nosotros. Se construye cuando elegimos entender en lugar de rechazar, cuando tendemos puentes en lugar de levantar muros.
    </p><p class="article-text">
        No basta con desear la paz. Hay que defenderla, tambi&eacute;n frente a quienes la debilitan con discursos que normalizan el enfrentamiento. Cada vez que se justifica la violencia o se banaliza el conflicto, damos un paso atr&aacute;s. Cada vez que miramos hacia otro lado, dejamos espacio para que crezca la intolerancia.
    </p><p class="article-text">
        La mayor tragedia no es solo la guerra. Es acostumbrarnos a ella. Es aceptar que forma parte inevitable del mundo. Es dejar de cuestionarla.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nosotros tenemos una responsabilidad. La indiferencia, ese gesto aparentemente peque&ntilde;o de no implicarse, de no mirar, de no escuchar, es el terreno donde crecen los conflictos. Cada historia que ignoramos, cada sufrimiento que no queremos ver, va construyendo poco a poco un mundo m&aacute;s fr&iacute;o, m&aacute;s distante, m&aacute;s propenso a la ruptura.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la historia tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a lo contrario. Nos muestra que la paz ha sido posible gracias a personas que, sin grandes cuotas de poder, eligieron la empat&iacute;a, la compasi&oacute;n y el di&aacute;logo. Gestos sencillos que sostienen la convivencia y que, sumados, tienen una fuerza inmensa.
    </p><p class="article-text">
        Si fu&eacute;ramos capaces de recordar eso cada d&iacute;a, si fu&eacute;ramos capaces de sentir la vida del otro como propia, quiz&aacute; nadie elegir&iacute;a la destrucci&oacute;n. Quiz&aacute; entonces el mundo dejar&iacute;a de ser un lugar donde unos pocos deciden sobre el sufrimiento de muchos.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, todo se reduce a una elecci&oacute;n. Podemos aceptar la l&oacute;gica del enfrentamiento o podemos defender la cultura del entendimiento. Podemos dejarnos arrastrar por el miedo o apostar por la empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La guerra es una elecci&oacute;n. Y la paz, aunque a veces lo olvidemos, tambi&eacute;n lo es.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 12:39:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guerra o paz]]></media:title>
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