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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - ConsumoClaro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - ConsumoClaro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo puedo saber si un huevo está malo mucho antes de abrirlo para comérmelo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-huevo-malo-abrirlo-comermelo-pm_1_13107812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo puedo saber si un huevo está malo mucho antes de abrirlo para comérmelo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hace falta romperlo ni olerlo: hay señales sencillas que permiten saber si un huevo está en buen estado antes de cocinarlo</p><p class="subtitle">Los 6 diferentes tiempos de cocción de los huevos y para qué va bien cada uno</p></div><p class="article-text">
        Hay pocas cosas que generen m&aacute;s dudas en la cocina que un huevo. Est&aacute; ah&iacute;, en la nevera, aparentemente intacto. Pero la pregunta aparece siempre en el peor momento. &iquest;Estar&aacute; bueno o mejor no arriesgar?
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que, aunque no existe un m&eacute;todo infalible al 100%, s&iacute; hay formas bastante fiables de detectar su estado sin necesidad de abrirlo. Y algunas llevan haci&eacute;ndose toda la vida.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en entender&nbsp;<strong>c&oacute;mo saber si un huevo est&aacute; malo sin abrirlo</strong>. Lo primero es observar la c&aacute;scara. Si est&aacute; intacta, sin grietas ni fisuras, ya es una buena se&ntilde;al. Un huevo roto o da&ntilde;ado puede haber permitido la entrada de bacterias, lo que aumenta el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n importa c&oacute;mo se ha conservado. Un huevo bien almacenado, en un lugar fresco, seco y sin cambios bruscos de temperatura, tiene muchas m&aacute;s probabilidades de mantenerse en buen estado.
    </p><h2 class="article-text">El truco del agua: si flota, algo ha cambiado</h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra uno de los m&eacute;todos m&aacute;s conocidos.&nbsp;<strong>el truco del huevo en agua</strong>. Consiste en sumergir el huevo en un vaso o recipiente con agua. Si se hunde y queda en horizontal, es fresco. Si se mantiene en vertical o empieza a flotar, significa que ha ido perdiendo frescura.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La raz&oacute;n? Con el paso del tiempo, el huevo pierde humedad y va acumulando aire en su interior. Ese aire hace que flote. Ojo, que flote no significa autom&aacute;ticamente que est&eacute; malo, pero s&iacute; que est&aacute; m&aacute;s cerca de su l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente se fija en la fecha, pero no siempre se entiende bien.&nbsp;<strong>cu&aacute;nto dura un huevo en la nevera</strong>&nbsp;no es exactamente lo que marca la etiqueta.
    </p><p class="article-text">
        Los huevos tienen una fecha de consumo preferente de unos 28 d&iacute;as desde la puesta, no una fecha de caducidad estricta. Eso significa que pueden consumirse despu&eacute;s, siempre que se hayan conservado correctamente. Eso s&iacute;, con el tiempo pueden perder calidad, tanto en sabor como en textura.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo saber si un huevo est&aacute; bueno al cocinarlo</h2><p class="article-text">
        Aunque el objetivo sea no abrirlo, hay una comprobaci&oacute;n final clave.&nbsp;<strong>c&oacute;mo saber si un huevo est&aacute; bueno</strong>&nbsp;una vez cascado. Si al abrirlo la yema se mantiene firme y la clara no se dispersa demasiado, es una se&ntilde;al de frescura. En cambio, si la clara es muy l&iacute;quida y la yema se rompe con facilidad, el huevo es m&aacute;s viejo. Y si el olor es desagradable, no hay duda. Mejor descartarlo. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7475041760545099014"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de detectar si est&aacute;n en mal estado, es importante saber&nbsp;<strong>c&oacute;mo conservar los huevos correctamente</strong>. No conviene lavarlos antes de guardarlos, aunque est&eacute;n sucios. La c&aacute;scara tiene una capa protectora natural que evita la entrada de microorganismos. Si la eliminas, el huevo queda m&aacute;s expuesto. Lo ideal es mantenerlos en la nevera, alejados de olores fuertes y con una temperatura estable.
    </p><h2 class="article-text">Un gesto sencillo que evita riesgos</h2><p class="article-text">
        Saber si un huevo est&aacute; en buen estado no es complicado, pero s&iacute; importante.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta obsesionarse, pero s&iacute; prestar atenci&oacute;n a peque&ntilde;os detalles. La c&aacute;scara, el comportamiento en el agua, la conservaci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, en algo tan cotidiano como un huevo, la diferencia entre comer tranquilo o arriesgarse est&aacute; en fijarse un poco m&aacute;s de lo habitual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-huevo-malo-abrirlo-comermelo-pm_1_13107812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 09:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo puedo saber si un huevo está malo mucho antes de abrirlo para comérmelo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[huevos,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer las torrijas típicas de Semana Santa paso a paso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/torrijas-tipicas-semana-santa-paso-paso-pm_1_13107790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d489d2df-3384-49ed-957b-c8ccbabed674_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer las torrijas típicas de Semana Santa paso a paso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta receta tradicional, sencilla y nacida en la Edad Media sigue siendo el dulce más icónico de la Semana Santa en España</p><p class="subtitle">Cómo hacer los buñuelos de viento típicos de Semana Santa paso a paso</p></div><p class="article-text">
        Hay recetas que no necesitan reinventarse. Las&nbsp;<strong>torrijas</strong>&nbsp;son una de ellas. Pan, leche, huevo y az&uacute;car. Poco m&aacute;s. Y, aun as&iacute;, siguen siendo uno de los dulces m&aacute;s esperados del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que nacen de algo muy simple. Aprovechar el pan duro. Convertir lo que ya no serv&iacute;a en un postre jugoso, dulce y absolutamente irresistible. Y ah&iacute; est&aacute; su magia. En que, con ingredientes b&aacute;sicos, consiguen algo que funciona siempre.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son las torrijas y por qu&eacute; se comen en Semana Santa</h2><p class="article-text">
        Antes de meterse en la cocina, conviene entender&nbsp;<strong>qu&eacute; son las torrijas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un dulce de origen antiguo &mdash;hay referencias desde la Edad Media&mdash; que se populariz&oacute; especialmente durante la Cuaresma.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es sencilla. En una &eacute;poca marcada por restricciones alimentarias, las torrijas ofrec&iacute;an una forma de aportar energ&iacute;a utilizando ingredientes permitidos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso hoy forman parte de la&nbsp;<strong>receta de torrijas tradicional</strong>, ligada directamente a la Semana Santa.
    </p><h2 class="article-text">Ingredientes para hacer torrijas de leche</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7614907583870029078"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para preparar unas buenas&nbsp;<strong>ingredientes torrijas de leche</strong>, no hace falta complicarse:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pan del d&iacute;a anterior (clave para que absorba bien)</li>
                                    <li>Leche</li>
                                    <li>Az&uacute;car</li>
                                    <li>Canela en rama</li>
                                    <li>Piel de lim&oacute;n</li>
                                    <li>Huevos</li>
                                    <li>Aceite de oliva para fre&iacute;r</li>
                                    <li>Az&uacute;car y canela para rebozar</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El pan es fundamental. Mejor si es algo seco, porque absorber&aacute; mejor la leche y dar&aacute; como resultado una torrija m&aacute;s cremosa por dentro.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer torrijas paso a paso</h2><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en dominar bien&nbsp;<strong>c&oacute;mo hacer torrijas paso a paso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Primero, se corta el pan en rebanadas de unos 2 cent&iacute;metros. Despu&eacute;s, se prepara la leche aromatizada. Se calienta junto con el az&uacute;car, la canela en rama y la piel de lim&oacute;n, y se deja infusionar. Cuando la leche se enfr&iacute;a, se empapan bien las rebanadas de pan. Este paso es importante. Deben absorber el l&iacute;quido sin romperse.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se pasan por huevo batido y se fr&iacute;en en abundante aceite caliente hasta que est&eacute;n doradas por ambos lados. Una vez fritas, se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y se rebozan en az&uacute;car y canela. Y ya estar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la&nbsp;<strong>receta de torrijas tradicional</strong>, hay un detalle que marca la diferencia. No empapar el pan en leche caliente. Si lo haces, se reblandece demasiado y se rompe. Es mejor dejar que la leche se temple o enfr&iacute;e antes de sumergir las rebanadas.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave es el aceite. Debe estar caliente, pero no en exceso. Si est&aacute; fr&iacute;o, las torrijas absorber&aacute;n m&aacute;s grasa. Si est&aacute; demasiado caliente, se dorar&aacute;n por fuera sin hacerse bien por dentro.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer las torrijas y cu&aacute;ndo hacerlo</h2><p class="article-text">
        Las&nbsp;<strong>torrijas t&iacute;picas de Semana Santa</strong>&nbsp;tienen un momento perfecto. Reci&eacute;n hechas. A&uacute;n templadas. Con el az&uacute;car ligeramente fundido y el interior cremoso.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden comer solas o acompa&ntilde;adas de fruta, miel o incluso un poco de crema. Pero lo cierto es que no lo necesitan. Porque, al final, son eso. Un postre humilde que ha sobrevivido siglos sin cambiar pr&aacute;cticamente nada. Y eso, en cocina, dice mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/torrijas-tipicas-semana-santa-paso-paso-pm_1_13107790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 08:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer las torrijas típicas de Semana Santa paso a paso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Tradiciones,Semana Santa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el motivo por el que muchos chefs sumergen sus verduras en agua con gas antes de cocinarlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/motivo-chefs-sumergen-verduras-agua-gas-cocinarlas-pm_1_13107788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bc76284-0718-48be-bbd5-7f7fbce6ba2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el motivo por el que muchos chefs sumergen sus verduras en agua con gas antes de cocinarlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es un capricho: este gesto rápido cambia la textura, reduce la absorción de aceite y mejora el resultado final
</p><p class="subtitle">Así se hacen los famosos “aires” en la alta cocina y cómo podrías hacerlos de forma casera</p></div><p class="article-text">
        Hay trucos de cocina que parecen insignificantes. Un gesto r&aacute;pido, casi autom&aacute;tico. Meter unas verduras en agua con gas durante unos segundos y sacarlas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es casual. Ni postureo de cocina moderna. Tiene una explicaci&oacute;n bastante l&oacute;gica y, sobre todo, muy &uacute;til si quieres que el resultado sea m&aacute;s ligero y crujiente.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; usar agua con gas en verduras</h2><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en entender&nbsp;<strong>por qu&eacute; usar agua con gas en verduras</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El agua con gas contiene di&oacute;xido de carbono disuelto. Ese gas genera peque&ntilde;as burbujas que interact&uacute;an con la superficie del alimento, creando una ligera capa que modifica su textura.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las verduras &mdash;como la berenjena&mdash; entran en contacto con ese l&iacute;quido fr&iacute;o, ocurre algo interesante. Se reduce la capacidad de absorci&oacute;n de aceite durante la fritura.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, dejan de comportarse como una esponja.
    </p><h2 class="article-text">Verduras en agua con gas: qu&eacute; efecto tiene realmente</h2><p class="article-text">
        El efecto de las&nbsp;<strong>verduras en agua con gas</strong>&nbsp;es doble. Por un lado, el gas ayuda a cerrar ligeramente la superficie del alimento. Por otro, el contraste de temperatura &mdash;si el agua est&aacute; muy fr&iacute;a&mdash; contribuye a mantener la estructura m&aacute;s firme durante la cocci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto hace que, al fre&iacute;r, la verdura se dore por fuera sin absorber tanto aceite por dentro. El resultado es una textura m&aacute;s ligera, menos grasa y mucho m&aacute;s agradable.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes problemas de la fritura es precisamente ese.&nbsp;<strong>c&oacute;mo evitar que las verduras absorban aceite</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Algunas, como la berenjena, tienen una estructura interna llena de peque&ntilde;os espacios de aire. Cuando entran en contacto con el aceite caliente, esos espacios se llenan r&aacute;pidamente de grasa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al perder agua durante la fritura, se generan huecos que el aceite ocupa. Por eso, si no haces nada, el resultado suele ser pesado.
    </p><p class="article-text">
        El paso por agua con gas act&uacute;a como una especie de &ldquo;protecci&oacute;n r&aacute;pida&rdquo;. No elimina del todo la absorci&oacute;n, pero s&iacute; la reduce de forma notable.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7093246352167013637"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Truco de cocina con agua con gas: c&oacute;mo aplicarlo bien</h2><p class="article-text">
        Para que este&nbsp;<strong>truco de cocina con agua con gas</strong>&nbsp;funcione, hay un detalle importante. El tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta dejar las verduras en remojo durante minutos. De hecho, es justo lo contrario. Basta con unos segundos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, se sacan, se escurren ligeramente y se pasan directamente al siguiente paso, ya sea enharinar o fre&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        Si se dejan demasiado tiempo, pueden absorber agua en exceso y perder textura, lo que genera el efecto contrario al que se busca.
    </p><h2 class="article-text">Un gesto simple que cambia el resultado</h2><p class="article-text">
        El uso de&nbsp;<strong>agua con gas para cocinar verduras</strong>&nbsp;es uno de esos peque&ntilde;os trucos que marcan la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        No requiere t&eacute;cnica avanzada ni ingredientes raros. Solo entender c&oacute;mo funciona el alimento y qu&eacute; le ocurre al cocinarlo.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la gracia. Que, a veces, mejorar un plato no depende de hacer m&aacute;s cosas, sino de hacer una peque&ntilde;a cosa distinta. Porque entre una fritura pesada y una ligera, a veces solo hay unos segundos&hellip; y un vaso de agua con gas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/motivo-chefs-sumergen-verduras-agua-gas-cocinarlas-pm_1_13107788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 08:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este es el motivo por el que muchos chefs sumergen sus verduras en agua con gas antes de cocinarlas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer los buñuelos de viento típicos de Semana Santa paso a paso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bunuelos-viento-tipicos-semana-santa-paso-paso-pm_1_13107777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abe6d915-07bf-4a2f-b20b-dd1fb8e114c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer los buñuelos de viento típicos de Semana Santa paso a paso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta receta tradicional, ligera y crujiente por fuera, es uno de los dulces más icónicos de estas fechas y tiene un secreto en su interior: están vacíos</p><p class="subtitle">Estos son los 5 platos más típicos de la Semana Santa</p></div><p class="article-text">
        Hay algo curioso en los&nbsp;<strong>bu&ntilde;uelos de viento</strong>. A primera vista parecen simples bolas fritas. Pero cuando les das el primer mordisco, lo entiendes todo. Est&aacute;n huecos. Ligeros. Como si no pesaran.
    </p><p class="article-text">
        Y no es un error. Es precisamente la gracia. De ah&iacute; su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Este dulce, t&iacute;pico de la Semana Santa y tambi&eacute;n muy presente en otras festividades como Todos los Santos, es una de esas recetas que nacen de lo sencillo y acaban convirti&eacute;ndose en tradici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los bu&ntilde;uelos de viento y por qu&eacute; est&aacute;n vac&iacute;os</h2><p class="article-text">
        Antes de meterse en harina, conviene entender&nbsp;<strong>qu&eacute; son los bu&ntilde;uelos de viento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una masa frita elaborada a partir de una base muy similar a la pasta choux, la misma que se utiliza para profiteroles. Durante la fritura, la masa se infla y crea ese interior hueco tan caracter&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Ese &ldquo;vac&iacute;o&rdquo; no es un defecto. Es lo que permite que despu&eacute;s puedan rellenarse con nata, crema o chocolate. O simplemente disfrutarlos tal cual, reci&eacute;n hechos y con az&uacute;car.
    </p><h2 class="article-text">Ingredientes para hacer bu&ntilde;uelos de viento en casa</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7489395709154741526"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para preparar unos buenos&nbsp;<strong>ingredientes bu&ntilde;uelos de viento</strong>, no hace falta nada complicado:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Harina de reposter&iacute;a</li>
                                    <li>Agua</li>
                                    <li>Mantequilla</li>
                                    <li>Huevos</li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                                    <li>Az&uacute;car</li>
                                    <li>Levadura qu&iacute;mica (opcional seg&uacute;n receta)</li>
                                    <li>Aceite para fre&iacute;r</li>
                                    <li>Az&uacute;car para rebozar</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Son ingredientes b&aacute;sicos, de los que suele haber en cualquier cocina. Y ah&iacute; est&aacute; parte de su encanto.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo hacer bu&ntilde;uelos de viento paso a paso</h2><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en dominar bien&nbsp;<strong>c&oacute;mo hacer bu&ntilde;uelos de viento paso a paso</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Primero, en un cazo, se calientan el agua, la mantequilla, la sal y el az&uacute;car hasta que hierva. En ese momento, se a&ntilde;ade la harina de golpe y se remueve hasta obtener una masa compacta que se despega de las paredes.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, se retira del fuego y se deja templar. Aqu&iacute; viene uno de los puntos importantes: los huevos se a&ntilde;aden uno a uno, integr&aacute;ndolos bien antes de incorporar el siguiente. Esto permite conseguir una masa lisa y homog&eacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Una vez lista, se deja reposar unos minutos.
    </p><p class="article-text">
        Para fre&iacute;rlos, se calienta abundante aceite y, con ayuda de dos cucharillas, se forman peque&ntilde;as bolas de masa. Es importante que sean peque&ntilde;as, porque crecen bastante al fre&iacute;rse.
    </p><p class="article-text">
        Se fr&iacute;en hasta que est&eacute;n doradas y se dejan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Despu&eacute;s, se rebozan en az&uacute;car. Y listo.
    </p><h2 class="article-text">El truco para que queden perfectos</h2><p class="article-text">
        Fre&iacute;r es el momento m&aacute;s delicado dentro de la&nbsp;<strong>receta bu&ntilde;uelos de viento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Si quieres que queden redondos y no se deformen, hay un truco cl&aacute;sico. Mojar las cucharas en aceite antes de coger la masa. As&iacute; no se pega y la forma sale mucho m&aacute;s limpia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante no fre&iacute;r demasiados a la vez. Necesitan espacio para inflarse bien.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer los bu&ntilde;uelos de viento</h2><p class="article-text">
        Los&nbsp;<strong>bu&ntilde;uelos de viento</strong>&nbsp;tienen una norma no escrita. Se comen reci&eacute;n hechos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando a&uacute;n est&aacute;n calientes, crujientes por fuera y ligeros por dentro. Ese es su momento.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden tomar solos, con az&uacute;car, o rellenarlos de nata, crema pastelera o chocolate. Pero incluso sin nada m&aacute;s, funcionan.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, son eso. Una receta sencilla que demuestra que, a veces, lo mejor de la cocina no est&aacute; en lo complejo, sino en hacer bien lo b&aacute;sico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bunuelos-viento-tipicos-semana-santa-paso-paso-pm_1_13107777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 07:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer los buñuelos de viento típicos de Semana Santa paso a paso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,Recetas,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los 5 platos más típicos de la Semana Santa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/son-5-platos-tipicos-semana-santa-pm_1_13107744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5f8b414-e10c-47f1-87d5-d09c0c0db869_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos son los 5 platos más típicos de la Semana Santa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la austeridad de la vigilia a los dulces más icónicos, la gastronomía de estos días refleja tradición, religión y memoria colectiva</p><p class="subtitle">Sábado Santo: qué conmemora este día de la Semana Santa</p></div><p class="article-text">
        La Semana Santa no solo se vive en la calle, en las procesiones o en el recogimiento. Tambi&eacute;n se vive en la cocina. Y, de hecho, durante siglos se ha entendido tanto desde lo que se ve como desde lo que se come.
    </p><p class="article-text">
        Porque la gastronom&iacute;a de estos d&iacute;as no es casual. Responde a normas, a costumbres y a una forma de entender el calendario que marcaba qu&eacute; se pod&iacute;a comer y qu&eacute; no.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; nacen algunos de los platos m&aacute;s reconocibles de la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola. Recetas que, m&aacute;s all&aacute; de su sabor, cuentan una historia.
    </p><h2 class="article-text">Potaje de vigilia, el plato estrella de la Semana Santa</h2><p class="article-text">
        Si hay un plato que define la Semana Santa, ese es el potaje de vigilia. Los&nbsp;<strong>platos t&iacute;picos de Semana Santa</strong>&nbsp;no se entienden sin &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Se elabora principalmente con garbanzos, espinacas y bacalao. Tres ingredientes que responden a una l&oacute;gica muy concreta. Durante la Cuaresma, la tradici&oacute;n cristiana restring&iacute;a el consumo de carne, por lo que el pescado &mdash;especialmente el bacalao en salaz&oacute;n&mdash; se convirti&oacute; en la alternativa principal.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un plato contundente, nutritivo y profundamente ligado a la tradici&oacute;n. Uno de esos que han pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n sin apenas cambios.
    </p><h2 class="article-text">Torrijas, el dulce que nunca falla</h2><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>comida t&iacute;pica de Semana Santa en Espa&ntilde;a</strong>&nbsp;es hablar de torrijas.
    </p><p class="article-text">
        Este postre, que hoy llena panader&iacute;as y restaurantes, naci&oacute; como una receta de aprovechamiento. Pan duro, leche, huevo y az&uacute;car. Nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se empapan las rebanadas en leche, se rebozan, se fr&iacute;en y se aromatizan con canela o miel. El resultado es un dulce sencillo pero irresistible que se ha convertido en uno de los grandes s&iacute;mbolos gastron&oacute;micos de estas fechas.
    </p><h2 class="article-text">Bacalao en todas sus versiones</h2><p class="article-text">
        El bacalao es, sin duda, uno de los ingredientes clave de la Semana Santa. Por eso aparece en muchos de los&nbsp;<strong>recetas de Semana Santa</strong>&nbsp;m&aacute;s tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Desde el bacalao al pil-pil hasta el bacalao con tomate, pasando por bu&ntilde;uelos o frituras, este pescado ha sido durante siglos la base de la cocina de vigilia.
    </p><p class="article-text">
        Su conservaci&oacute;n en sal lo hac&iacute;a accesible en cualquier punto del pa&iacute;s, incluso lejos de la costa, lo que explica su presencia tan extendida.
    </p><h2 class="article-text">Bu&ntilde;uelos de viento, peque&ntilde;os y adictivos</h2><p class="article-text">
        Entre los dulces, los bu&ntilde;uelos ocupan un lugar especial dentro de los&nbsp;<strong>dulces t&iacute;picos de Semana Santa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Son peque&ntilde;as bolas de masa frita, ligeras y esponjosas, que pueden ir solas o rellenas de crema, nata o chocolate.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n se consumen en otras &eacute;pocas del a&ntilde;o, su presencia en Semana Santa es especialmente significativa, formando parte de esa tradici&oacute;n repostera que acompa&ntilde;a a estas fechas.
    </p><h2 class="article-text">Pesti&ntilde;os, el sabor m&aacute;s antiguo</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7489795426586135830"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Los pesti&ntilde;os son probablemente uno de los dulces m&aacute;s antiguos de la tradici&oacute;n. Y uno de los m&aacute;s representativos dentro de los&nbsp;<strong>platos t&iacute;picos de Semana Santa</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Se elaboran con una masa frita aromatizada con an&iacute;s o ajonjol&iacute;, y se ba&ntilde;an en miel o az&uacute;car. Su origen se remonta a la influencia andalus&iacute;, lo que explica su presencia especialmente fuerte en el sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Son intensos, dulces y profundamente ligados a la memoria colectiva. De esos sabores que remiten directamente a la infancia o a las reuniones familiares.
    </p><h2 class="article-text">Una cocina que cuenta una historia</h2><p class="article-text">
        Los&nbsp;<strong>platos t&iacute;picos de Semana Santa</strong>&nbsp;no son solo recetas. Son el reflejo de una &eacute;poca en la que la religi&oacute;n marcaba el ritmo de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        De la prohibici&oacute;n de la carne nacieron soluciones creativas. De la necesidad, platos que hoy se han convertido en tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la clave. Que, aunque hoy ya no se siga la norma con la misma rigidez, seguimos comiendo lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Porque hay sabores que no desaparecen. Solo esperan a que llegue su momento del a&ntilde;o para volver a la mesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/son-5-platos-tipicos-semana-santa-pm_1_13107744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 06:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los 5 platos más típicos de la Semana Santa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,Recetas,Recetas de cocina,Tradiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, tu abuela no contaba una a una las lentejas para ver cuántas venían: esto es lo que se hacía antiguamente con las legumbres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-abuela-no-contaba-lentejas-ver-venian-antiguamente-legumbres-pm_1_13107736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ba6ad1d-ae97-4f86-862b-16959c38f735_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, tu abuela no contaba una a una las lentejas para ver cuántas venían: esto es lo que se hacía antiguamente con las legumbres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de llegar limpias al supermercado, las lentejas pasaban por un proceso artesanal en el que separar piedras era parte imprescindible de la cocina</p><p class="subtitle">Este es el curioso motivo por el que algunas lentejas flotan y otras no</p></div><p class="article-text">
        Hay gestos que parecen exageraciones de otra &eacute;poca. Como eso de revisar las lentejas antes de cocinarlas. Mirarlas una a una, extenderlas sobre la mesa, apartar lo que no encaja.
    </p><p class="article-text">
        Pero no era man&iacute;a. Ni costumbre absurda. Era pura necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Porque durante mucho tiempo, cocinar legumbres no empezaba en la olla, sino en la mesa. Y lo primero no era echar agua, sino revisar.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; hab&iacute;a piedras en las lentejas</h2><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n es sencilla y bastante terrenal.&nbsp;<strong>por qu&eacute; hab&iacute;a piedras en las lentejas</strong>&nbsp;tiene que ver directamente con c&oacute;mo se recog&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Las lentejas se cultivan a ras de suelo y su recolecci&oacute;n tradicional se hac&iacute;a de forma manual o con maquinaria poco precisa. Eso implicaba que, junto al grano, se recogieran peque&ntilde;as piedras, restos de tierra o fragmentos vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esas piedras no eran aleatorias. Muchas veces ten&iacute;an un tama&ntilde;o muy similar al de la lenteja, lo que hac&iacute;a dif&iacute;cil distinguirlas a simple vista en grandes cantidades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso llegaban as&iacute; a casa. Sin filtrar del todo. Sin ese proceso industrial que hoy damos por hecho.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se limpiaban las lentejas antes</h2><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra en juego uno de los gestos m&aacute;s repetidos en muchas cocinas.&nbsp;<strong>c&oacute;mo se limpiaban las lentejas antes</strong>&nbsp;era casi un ritual.
    </p><p class="article-text">
        Se volcaban sobre una superficie plana, normalmente una mesa o un plato grande, y se iban revisando con la mano. Una a una, o casi. Separando las que estaban en mal estado y retirando cualquier piedra o impureza.
    </p><p class="article-text">
        Era un proceso lento, pero necesario. Nadie quer&iacute;a encontrarse una piedra en mitad del plato. Y menos a&uacute;n, romperse un diente.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s ven&iacute;a el lavado, ya en agua, para eliminar el polvo o los restos m&aacute;s peque&ntilde;os. Pero la selecci&oacute;n manual era clave.
    </p><h2 class="article-text">Lentejas antiguamente: de la tierra al plato</h2><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>lentejas antiguamente</strong>&nbsp;es entender una cocina mucho m&aacute;s conectada con el origen del alimento.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7483153652220169494"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        No hab&iacute;a cadenas de procesado tan avanzadas, ni controles tan exhaustivos. Lo que llegaba a casa estaba m&aacute;s cerca del campo que del supermercado.
    </p><p class="article-text">
        Eso implicaba m&aacute;s trabajo en la cocina, pero tambi&eacute;n un conocimiento m&aacute;s directo de lo que se com&iacute;a. Se sab&iacute;a de d&oacute;nde ven&iacute;a, c&oacute;mo era y qu&eacute; hab&iacute;a que hacer antes de cocinarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, ese paso casi ha desaparecido. Las lentejas vienen limpias, seleccionadas y listas para usar. Pero durante generaciones, no fue as&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; hay que revisar las lentejas todav&iacute;a hoy</h2><p class="article-text">
        Aunque parezca algo del pasado,&nbsp;<strong>por qu&eacute; hay que revisar las lentejas</strong>&nbsp;sigue teniendo sentido.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que hoy el procesado es mucho m&aacute;s preciso y las probabilidades de encontrar impurezas son m&iacute;nimas. Pero no inexistentes.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, muchas personas siguen manteniendo ese gesto aprendido. No tanto por necesidad como por costumbre. O por una especie de respeto a lo que se hac&iacute;a antes.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al final, no cuesta nada echar un vistazo r&aacute;pido antes de cocinar.
    </p><h2 class="article-text">Un gesto heredado que ten&iacute;a todo el sentido</h2><p class="article-text">
        Lo de revisar las lentejas no era una man&iacute;a de abuela. Era una soluci&oacute;n pr&aacute;ctica a un problema real.
    </p><p class="article-text">
        Un peque&ntilde;o gesto que formaba parte de una cocina m&aacute;s lenta, m&aacute;s manual y tambi&eacute;n m&aacute;s consciente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy ya no hace falta hacerlo con la misma atenci&oacute;n. Pero entender por qu&eacute; se hac&iacute;a cambia la perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        Porque, durante mucho tiempo, comer bien empezaba mucho antes de encender el fuego. Empezaba separando una lenteja&hellip; de una piedra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-abuela-no-contaba-lentejas-ver-venian-antiguamente-legumbres-pm_1_13107736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 05:30:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, tu abuela no contaba una a una las lentejas para ver cuántas venían: esto es lo que se hacía antiguamente con las legumbres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía,Recetas,Tradiciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/arbolitos-frutales-interior-terraza-nadie-explica-llevarte-casa_1_13114499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc2ddf14-c4df-4b6b-a7c4-880f902e656d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, expone lo que debes tener en cuenta antes de caer en la tentación de hacerte con uno de esos llamativos frutales que ahora pueblan viveros y supermercados</p><p class="subtitle">Qué sembrar ahora para ver tu casa y tu balcón llenos de flores en primavera</p></div><p class="article-text">
        Hay algo muy tentador en esos peque&ntilde;os &aacute;rboles frutales que van apareciendo ya en muchos supermercados o viveros. Limoneros con frutos, mandarinos compactos, incluso higueras en maceta. Te los imaginas en tu casa, dando vida al espacio y, por qu&eacute; no, regal&aacute;ndote alg&uacute;n fruto. Pero aunque su peque&ntilde;o tama&ntilde;o invite a pensar que puedes tenerlos sin problemas en casa, la mayor&iacute;a acaban secos antes de que puedas comerte la primera mandarina. Veamos qu&eacute; hay que tener en cuenta sobre su ubicaci&oacute;n para disfrutar de ellos.
    </p><h2 class="article-text">El problema no es el &aacute;rbol, es el lugar</h2><p class="article-text">
        Para comenzar, los &aacute;rboles frutales no son plantas dise&ntilde;adas para crecer en peque&ntilde;os espacios y ni mucho menos en interior. No est&aacute;n pensados para vivir dentro de casa todo el a&ntilde;o, y eso se nota en cuanto pasan unas semanas. Simplemente intentar que un &aacute;rbol de exterior viva sin los est&iacute;mulos que hacen que un frutal sea un frutal es suficiente para que, con los mejores cuidados del mundo, acabe muriendo.
    </p><p class="article-text">
        Un frutal no s&oacute;lo necesita luz y agua, necesita pasar por una serie de cambios fisiol&oacute;gicos a lo largo del a&ntilde;o (parar en invierno, activarse en primavera, florecer, cuajar fruto) que est&aacute;n directamente ligados a la temperatura, la luz y el paso de las estaciones. Cuando lo mantenemos siempre en interior, con condiciones estables, este ciclo se rompe. El &aacute;rbol sigue vivo, pero pierde el ritmo: no sabe cu&aacute;ndo brotar con fuerza, cu&aacute;ndo florecer o cu&aacute;ndo invertir energ&iacute;a en fruto. Y sin ese 'reloj interno' bien sincronizado, lo mejor que sabe hacer (dar frutos) simplemente deja de ocurrir. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;se puede o no se puede? La respuesta corta es: depende. S&iacute;, puedes tener un frutal dentro de casa durante un tiempo, incluso durante meses. Pero para que est&eacute; realmente bien, lo ideal es que tenga contacto con el exterior en alg&uacute;n momento del a&ntilde;o. Si esto no ocurre, su destino no depara buenas noticias&hellip; Un balc&oacute;n, una terraza o incluso una ventana donde reciba varias horas de sol directo cambian completamente el escenario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lo mantenemos siempre en interior, con condiciones estables, este ciclo se rompe. El árbol sigue vivo, pero pierde el ritmo: no sabe cuándo brotar con fuerza, cuándo florecer o cuándo invertir energía en fruto</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo cultivar frutales en peque&ntilde;os espacios</h2><p class="article-text">
        Un frutal cultivado en una buena maceta y en una terraza, con sus horas de sol y toda la magia que se vive en exterior, deja de ser un experimento y empieza a comportarse como lo que es: un &aacute;rbol. Est&aacute; claro que nunca podremos comparar un limonero plantado directamente en el suelo a uno en una maceta, pero podemos conseguir disfrutar de un frutal digno siguiendo los siguientes pasos: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Luz:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No vale con mucha claridad. Un frutal necesita sol directo varias horas al d&iacute;a. Cuanto m&aacute;s, mejor. En terrazas orientadas al sur o suroeste suelen responder especialmente bien. Si esto no ocurre, el &aacute;rbol comenzar&aacute; a hacer cosas raras como tirar las hojas, espigarse o directamente no producir ni una sola flor.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Maceta:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        No tanto por est&eacute;tica como por volumen, un frutal necesita espacio para desarrollar ra&iacute;ces: macetas profundas, con buen drenaje y un sustrato que no se compacte con el tiempo. Aqu&iacute; es donde muchos fallan, manteni&eacute;ndolos en el tiesto original demasiado tiempo. Existen macetas a partir de 50 cm de di&aacute;metro d&oacute;nde pueden vivir con mucha dignidad y si son profundas, mucho mejor. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El riego también cambia respecto a si lo intentas dentro de casa. En exterior, con sol y viento, el sustrato se seca antes, así que conviene regar a fondo pero dejando que la tierra respire entre riegos</p>
          </div>

  </blockquote><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Agua:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El riego tambi&eacute;n cambia respecto a si lo intentas dentro de casa. En exterior, con sol y viento, el sustrato se seca antes, as&iacute; que conviene regar a fondo pero dejando que la tierra respire entre riegos. Ni sequ&iacute;a constante ni exceso de agua: equilibrio. Es m&aacute;s, por su naturaleza, los &aacute;rboles frutales como mandarinos y limoneros son muy golosos con el agua. Sin este preciado bien la planta lo pasar&aacute; mal de verdad. No hace falta tener un jard&iacute;n para conseguirlo. Basta con entender que, incluso en peque&ntilde;o, el &aacute;rbol necesita seguir sinti&eacute;ndose fuera.
    </p><h2 class="article-text">Lo frutales m&aacute;s habituales que probar en casa</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El limonero </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es probablemente el m&aacute;s atractivo, pero tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s exigentes. Necesita mucho sol y acusa r&aacute;pido la falta de luz. Si decides probar en la terraza, lo ideal es ubicarlo en el punto m&aacute;s soleado y protegerlo del viento fuerte los primeros meses. Y hay un detalle clave que suele marcar la diferencia: el hierro. Los c&iacute;tricos en maceta son muy propensos a la clorosis f&eacute;rrica (hojas amarillas con nervios verdes), sobre todo en aguas calizas. Aportar hierro de forma regular a trav&eacute;s de productos espec&iacute;ficos para c&iacute;tricos no es un extra, es casi imprescindible si quieres que el &aacute;rbol mantenga vigor y pueda llegar a fructificar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El mandarino</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        O tambi&eacute;n el Kumquat, que se comporta de forma similar, aunque a veces se adapta algo mejor a la maceta. Necesita igualmente luz intensa para desarrollarse con normalidad y en espacios peque&ntilde;os funciona bien, aunque deber&aacute;s prestar atenci&oacute;n a plagas como el pulg&oacute;n, la cochinilla o el &aacute;caro rojo. Pueden echar al traste lo que tanto tiempo has tardado en conseguir.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La higuera</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es un caso claro de los que solemos probar en interiores. A pesar de tener parientes que a veces aparecen dentro de casa <em>(Ficus benjamina, Ficus Lyrata&hellip;), </em>necesita estaciones marcadas y un periodo de reposo en invierno. Tenerla siempre dentro de casa suele acortar su vida y limitar mucho su crecimiento. En la terraza, en cambio, suele ser de las m&aacute;s agradecidas si tiene sol directo. Y tiene un detalle curioso&hellip; Algunas higueras cultivadas pueden dar fruto sin polinizaci&oacute;n (son partenoc&aacute;rpicas), es decir, no dependen de insectos para formar higos. Pero eso no significa que puedan vivir en interior sin m&aacute;s: siguen necesitando fr&iacute;o, luz y cambios de estaci&oacute;n para activar ese proceso.
    </p><p class="article-text">
        Si todo esto te parece demasiado exigente para empezar, hay dos &aacute;rboles que rara vez fallan en terrazas o balcones: el olivo y el almendro. Son especies muy adaptadas al sol, viento y cierta sequ&iacute;a, y toleran mucho mejor los errores t&iacute;picos de principiante. No necesitan tantos ajustes finos como un c&iacute;trico y, en general, responden bien incluso cuando las condiciones no son perfectas. No suelen dar grandes cosechas en maceta, pero s&iacute; crecen con cierta elegancia, se mantienen sanos y, sobre todo, ayudan a entender c&oacute;mo funciona un frutal sin tantas complicaciones. Son, en muchos casos, la mejor puerta de entrada antes de pasar a especies m&aacute;s exigentes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Olivares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/arbolitos-frutales-interior-terraza-nadie-explica-llevarte-casa_1_13114499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Arbolitos frutales en interior o terraza? Lo que nadie te explica antes de llevarte uno a casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plantas,Jardinería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que algunas lentejas flotan y otras no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/curioso-motivo-lentejas-flotan-no-pm_1_13107713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a19ada6-3068-4b8c-8bde-e84881179fa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este es el curioso motivo por el que algunas lentejas flotan y otras no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es magia ni casualidad: lo que ocurre en la olla tiene que ver con su estado, su estructura y hasta con el aire que esconden</p><p class="subtitle">Los tipos de lentejas más extraños del mundo: más allá de la clásica de cuchara española</p></div><p class="article-text">
        Hay cosas que pasan en la cocina que nadie cuestiona. Simplemente ocurren. Echas las lentejas en agua, empiezan a hervir&hellip; y algunas flotan. Otras, no.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, mucha gente ha asumido que es algo sin importancia. Pero no lo es del todo. De hecho, detr&aacute;s de ese peque&ntilde;o gesto cotidiano hay una explicaci&oacute;n bastante clara que tiene que ver con la calidad del alimento y con algo tan simple como el aire. Para entenderlo hay que ir a lo b&aacute;sico.&nbsp;<strong>por qu&eacute; flotan las lentejas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en la densidad. Cuando una lenteja tiene aire en su interior o ha perdido parte de su estructura, pesa menos en relaci&oacute;n al volumen que ocupa. Y eso hace que flote en el agua.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, las lentejas en buen estado, m&aacute;s compactas y con menos aire interno, tienden a hundirse. Son m&aacute;s densas, m&aacute;s completas y, en general, m&aacute;s adecuadas para cocinar.
    </p><p class="article-text">
        Es exactamente el mismo principio por el que un objeto flota o se hunde en cualquier l&iacute;quido.
    </p><h2 class="article-text">Lentejas que flotan: qu&eacute; significa realmente</h2><p class="article-text">
        Cuando ves&nbsp;<strong>lentejas que flotan</strong>, no es solo una curiosidad visual. Es una pista.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente, esas lentejas est&aacute;n m&aacute;s secas, deterioradas o tienen peque&ntilde;as grietas que han permitido la entrada de aire. Tambi&eacute;n puede ocurrir que sean m&aacute;s viejas o que hayan perdido parte de su humedad natural con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en muchas cocinas tradicionales, se recomienda retirarlas antes de empezar la cocci&oacute;n. No es una norma estricta, pero s&iacute; una pr&aacute;ctica habitual para mejorar el resultado final del plato.
    </p><h2 class="article-text">Lentejas en mal estado: c&oacute;mo detectarlas f&aacute;cilmente</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7357751044387982597"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La flotaci&oacute;n puede ser una se&ntilde;al, pero no la &uacute;nica. Las&nbsp;<strong>lentejas en mal estado</strong>&nbsp;suelen presentar otros indicios claros.
    </p><p class="article-text">
        Pueden tener un color apagado, una textura m&aacute;s dura de lo habitual o incluso peque&ntilde;as roturas visibles. En algunos casos, tambi&eacute;n tardan m&aacute;s en cocinarse o no llegan a ablandarse del todo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde entra en juego algo tan sencillo como observar antes de cocinar. Un gesto r&aacute;pido que puede evitarte un plato mediocre.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo saber si las lentejas est&aacute;n buenas antes de cocinarlas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de si flotan o no, hay varias formas de comprobar&nbsp;<strong>c&oacute;mo saber si las lentejas est&aacute;n buenas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es fijarse en su aspecto. Deben tener un color uniforme y una piel intacta. Despu&eacute;s, el olor. Si hay cualquier rastro extra&ntilde;o o rancio, mejor descartarlas.
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, el comportamiento en el agua. Si la mayor&iacute;a se hunde, es buena se&ntilde;al. Si muchas flotan, quiz&aacute; no est&eacute;n en su mejor momento.
    </p><p class="article-text">
        No es una ciencia exacta, pero s&iacute; una buena gu&iacute;a para no fallar.
    </p><h2 class="article-text">Un detalle peque&ntilde;o que dice mucho</h2><p class="article-text">
        Las&nbsp;<strong>lentejas que flotan</strong>&nbsp;no son un problema en s&iacute; mismo, pero s&iacute; un indicador. Uno de esos peque&ntilde;os detalles que pasan desapercibidos, pero que dicen mucho sobre lo que est&aacute;s a punto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Y al final, cocinar bien tambi&eacute;n va de eso. De fijarse en lo que parece insignificante. Porque, a veces, la diferencia entre un buen plato y uno normal empieza en algo tan simple como una lenteja que decide no hundirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/curioso-motivo-lentejas-flotan-no-pm_1_13107713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 08:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que algunas lentejas flotan y otras no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Alimentos,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, cuando comas paparajotes no debes tragarte la hoja: así se hace el postre más curioso de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-comas-paparajotes-no-debes-tragarte-hoja-postre-curioso-espana-pm_1_13107697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6287817d-f0c7-400a-8ba7-a2cb897853d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, cuando comas paparajotes no debes tragarte la hoja: así se hace el postre más curioso de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este dulce típico de Murcia esconde un detalle que sorprende a quien lo prueba por primera vez y forma parte de su propia esencia
</p><p class="subtitle">Uno de los manjares más odiados -pero versátiles- de la gastronomía española</p></div><p class="article-text">
        Hay postres que entran por los ojos. Y luego est&aacute;n los que desconciertan. Los&nbsp;<strong>paparajotes</strong>&nbsp;pertenecen claramente al segundo grupo. Porque s&iacute;, parecen una hoja rebozada. Y no, no se comen como crees.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de esos platos que generan la misma escena una y otra vez. Alguien lo prueba por primera vez, duda unos segundos y acaba preguntando lo inevitable. &iquest;Esto se come entero? La respuesta es clara. No. Y ah&iacute; est&aacute; parte de su gracia.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los paparajotes: un postre con hoja incluida</h2><p class="article-text">
        Para entenderlo hay que empezar por lo b&aacute;sico.&nbsp;<strong>qu&eacute; son los paparajotes</strong>. Se trata de un dulce tradicional de la huerta murciana que consiste en una hoja de limonero recubierta de una masa frita, espolvoreada despu&eacute;s con az&uacute;car y canela.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en esa hoja. Porque no es un adorno ni un ingrediente m&aacute;s. Es el elemento central del plato, pero no para com&eacute;rselo, sino para aromatizar la masa durante la fritura.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, la hoja aporta sabor, pero no se ingiere. Y ah&iacute; est&aacute; el detalle que sorprende a quien no los conoce. La pregunta siguiente suele ser evidente.&nbsp;<strong>c&oacute;mo se hacen los paparajotes</strong>. Y la respuesta es m&aacute;s simple de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Se prepara una masa a base de harina, leche, huevo y, en algunos casos, un toque de levadura o az&uacute;car. Las hojas de limonero, previamente lavadas, se sumergen en esa masa y se fr&iacute;en en aceite caliente hasta que quedan doradas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, se escurren y se espolvorean con az&uacute;car y canela. El resultado es una especie de bu&ntilde;uelo alargado, con un interior aromatizado por el lim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; viene el matiz importante. Cuando lo comes, debes separar la masa de la hoja. Esa es la forma correcta.
    </p><h2 class="article-text">Paparajotes Murcia: un dulce ligado a la huerta</h2><p class="article-text">
        Hablar de&nbsp;<strong>paparajotes Murcia</strong>&nbsp;es hablar de la huerta, de los limoneros y de una forma de entender la cocina que aprovecha lo que hay alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Este postre est&aacute; profundamente ligado a esa tradici&oacute;n agr&iacute;cola. Las hojas de limonero no solo aportan aroma, tambi&eacute;n reflejan ese v&iacute;nculo directo con el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, suelen consumirse en contextos muy concretos, fiestas populares, celebraciones o sobremesas donde lo importante no es solo el sabor, sino tambi&eacute;n la experiencia de compartir algo diferente.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; no se come la hoja del paparajote</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7465694833974332694"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La gran duda sigue siendo la misma.&nbsp;<strong>por qu&eacute; no se come la hoja del paparajote</strong>. Y la respuesta es sencilla.
    </p><p class="article-text">
        La hoja no est&aacute; pensada para ser ingerida. Es dura, tiene una textura poco agradable y su funci&oacute;n es &uacute;nicamente aromatizar la masa. Es, en cierto modo, un soporte que aporta sabor sin formar parte del bocado final.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, quien intenta com&eacute;rsela suele descubrir r&aacute;pidamente que no era la idea. Es casi un peque&ntilde;o ritual de iniciaci&oacute;n para quien prueba este dulce por primera vez.
    </p><h2 class="article-text">Un postre que sorprende y se recuerda</h2><p class="article-text">
        Los&nbsp;<strong>paparajotes</strong>&nbsp;no son el postre m&aacute;s refinado ni el m&aacute;s complejo, pero s&iacute; uno de los m&aacute;s curiosos.
    </p><p class="article-text">
        Tienen algo que los hace especiales. Quiz&aacute; sea ese juego entre lo que parece y lo que es. O esa mezcla de tradici&oacute;n, sencillez y sorpresa que los acompa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque al final, m&aacute;s all&aacute; del sabor, lo que te llevas es la experiencia. Y pocas cosas funcionan mejor que un postre que te obliga a parar un segundo y preguntarte qu&eacute; est&aacute;s a punto de comer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/no-comas-paparajotes-no-debes-tragarte-hoja-postre-curioso-espana-pm_1_13107697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 07:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, cuando comas paparajotes no debes tragarte la hoja: así se hace el postre más curioso de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Postres,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La razón que no sabías de por qué los gofres tienen esa forma de rejilla -no es por estética-]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/razon-no-sabias-gofres-forma-rejilla-no-estetica-pm_1_13110250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d778167-f4b3-4a9a-89d3-91eafc80245a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La razón que no sabías de por qué los gofres tienen esa forma de rejilla -no es por estética-"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Detrás de su forma característica hay una explicación técnica que mejora la cocción y viene directamente de la Edad Media
</p><p class="subtitle">¿Por qué el gofre es el símbolo culinario por excelencia de Bélgica?</p></div><p class="article-text">
        Hay formas que damos por hechas. El agujero del donut. La corteza del pan. Y, por supuesto, la rejilla del gofre. Parece un detalle est&eacute;tico. Algo pensado para que quede bonito, para que el chocolate se acumule o para que la foto salga mejor. Pero no. La forma del gofre tiene sentido. Y no es moderno. Viene de mucho antes de que existieran las cafeter&iacute;as o los brunchs de domingo.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de&nbsp;<strong>por qu&eacute; los gofres tienen forma de rejilla</strong>&nbsp;es mucho m&aacute;s pr&aacute;ctica de lo que parece. Esa estructura en forma de cuadr&iacute;cula permite que el calor se distribuya de manera uniforme por toda la masa. Cada peque&ntilde;o hueco aumenta la superficie de contacto con las placas calientes de la gofrera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? Una cocci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida, m&aacute;s homog&eacute;nea y con ese contraste que define a un buen gofre. Crujiente por fuera y esponjoso por dentro. No es decoraci&oacute;n. Es pura eficiencia.
    </p><h2 class="article-text">Para qu&eacute; sirve la rejilla del gofre</h2><p class="article-text">
        Si te preguntas&nbsp;<strong>para qu&eacute; sirve la rejilla del gofre</strong>, la respuesta est&aacute; en c&oacute;mo se cocina. Los gofres se hacen entre dos placas met&aacute;licas muy calientes que presionan la masa. Esa presi&oacute;n, combinada con el calor, genera vapor en el interior.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7600360855993175318"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La rejilla permite que ese vapor circule mejor y que la masa se cocine sin quedar apelmazada. Adem&aacute;s, crea esos peque&ntilde;os compartimentos que ayudan a que el exterior se dore de forma uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Es una soluci&oacute;n simple a un problema t&eacute;cnico. C&oacute;mo cocinar una masa espesa de forma r&aacute;pida y equilibrada.
    </p><h2 class="article-text">Origen del gofre: una historia medieval</h2><p class="article-text">
        Para entenderlo del todo hay que mirar atr&aacute;s.&nbsp;<strong>el origen del gofre</strong>&nbsp;est&aacute; en la Edad Media. En aquel momento ya se utilizaban placas met&aacute;licas pesadas para cocinar masas entre dos superficies calientes. Eran una especie de gofreras primitivas que se colocaban directamente sobre el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que no siempre ten&iacute;an forma de rejilla. Algunas inclu&iacute;an escudos, dibujos o s&iacute;mbolos. Pero con el tiempo, la cuadr&iacute;cula se impuso por una raz&oacute;n clara. Funcionaba mejor. Permit&iacute;a una cocci&oacute;n m&aacute;s uniforme y pr&aacute;ctica que cualquier dise&ntilde;o decorativo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se hacen los gofres y por qu&eacute; necesitan esa forma</h2><p class="article-text">
        Cuando se entiende&nbsp;<strong>c&oacute;mo se hacen los gofres</strong>, la forma cobra a&uacute;n m&aacute;s sentido. La masa, bastante densa, se vierte sobre una superficie caliente y se cierra con otra placa. Ah&iacute; se cocina a presi&oacute;n y a temperatura constante. 
    </p><p class="article-text">
        Sin esa estructura en rejilla, el calor no penetrar&iacute;a igual y el resultado ser&iacute;a m&aacute;s irregular. M&aacute;s crudo en algunas zonas, m&aacute;s seco en otras. La cuadr&iacute;cula equilibra todo el proceso. Hoy los gofres se asocian con el dulce, con el desayuno o con el capricho de fin de semana. Pero su forma no es casual ni reciente.
    </p><p class="article-text">
        Es el resultado de siglos de evoluci&oacute;n en la cocina. De probar, ajustar y quedarse con lo que funciona. Y por eso sigue igual. Porque, a veces, la mejor forma no es la m&aacute;s bonita. Es la que mejor hace su trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/razon-no-sabias-gofres-forma-rejilla-no-estetica-pm_1_13110250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 07:00:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La razón que no sabías de por qué los gofres tienen esa forma de rejilla -no es por estética-]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gastronomía,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/milagros-suplementos-nutricionista-indica-alimentos-ayudan-retrasar-envejecimiento-piel-xp_1_13112628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6428322-3a33-4f3d-9779-e6e0af84ea32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al auge de las pastillas que buscan regenerar el colágeno, la nutricionista Paula Marrero recomienda priorizar nutrientes como los polifenoles y el omega-3 para combatir el estrés oxidativo</p><p class="subtitle">Una doctora explica cómo utilizar el spray nasal para que no empeore la congestión: “Están pensados para un uso muy corto” </p></div><p class="article-text">
        Si no son los s&eacute;rums y el <em>skin care</em>, son los suplementos antiedad: mantener una piel radiante y joven es una preocupaci&oacute;n constante en el mundo del bienestar. Aunque las cremas y los tratamientos externos son las opciones protagonistas, la ciencia apunta cada vez m&aacute;s a que la verdadera regeneraci&oacute;n comienza en el interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n no puede detener el envejecimiento, pero s&iacute; puede modular su velocidad y su expresi&oacute;n cl&iacute;nica, como la aparici&oacute;n de arrugas, la p&eacute;rdida de elasticidad, la hidrataci&oacute;n o la pigmentaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la nutricionista Paula Marrero, de <a href="https://planetbased.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Planet Based</a>. &ldquo;Los factores que m&aacute;s condicionan la salud y el envejecimiento de la piel son la radiaci&oacute;n ultravioleta, el tabaco y la gen&eacute;tica. Sin embargo, la alimentaci&oacute;n s&iacute; desempe&ntilde;a un papel relevante como modulador de estos procesos&rdquo;, destaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, si bien no existen milagros, lo que comemos tiene impacto en nuestra salud cut&aacute;nea. Uno de los principales enemigos de una piel joven, seg&uacute;n Marrero, es el estr&eacute;s oxidativo: &ldquo;Las dietas pobres en antioxidantes favorecen el da&ntilde;o celular inducido por la radiaci&oacute;n UV&rdquo;. Adem&aacute;s, la experta apunta a &ldquo;la glicaci&oacute;n avanzada (AGEs), que se ve incrementada con un consumo elevado de az&uacute;cares libres y ultraprocesados, contribuye a la rigidez y degradaci&oacute;n del col&aacute;geno&rdquo;, la prote&iacute;na que mantiene la firmeza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n interviene la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, caracter&iacute;stica de patrones diet&eacute;ticos de baja calidad, que puede afectar negativamente a la estructura y funci&oacute;n cut&aacute;nea&rdquo;, a&ntilde;ade la nutricionista, que subraya que &ldquo;el estado nutricional global es clave, ya que d&eacute;ficits de determinados micronutrientes comprometen la capacidad de reparaci&oacute;n, la elasticidad y la funci&oacute;n barrera de la piel&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los imprescindibles para la piel</h2><p class="article-text">
        Para contrarrestar estos procesos, lejos de buscar soluciones m&aacute;gicas en un solo ingrediente, Marrero destaca varios grupos de alimentos y nutrientes esenciales que deber&iacute;an formar parte de nuestra rutina diaria.
    </p><p class="article-text">
        La base de esta &ldquo;cosm&eacute;tica comestible&rdquo; comienza con el color: &ldquo;Antioxidantes y polifenoles, presentes en frutos rojos, granada, verduras de hoja verde, t&eacute; o cacao, son compuestos que ayudan a contrarrestar el da&ntilde;o oxidativo inducido por la radiaci&oacute;n UV&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este escudo natural se unen los carotenoides, &ldquo;como el licopeno y el betacaroteno, presentes en tomates, zanahorias y calabazas&rdquo;, que funcionan ofreciendo una ligera fotoprotecci&oacute;n desde el interior de nuestro organismo.
    </p><p class="article-text">
        Para mantener la estructura y la firmeza, la nutricionista apunta a la vitamina C, &ldquo;fundamental para fabricar col&aacute;geno&rdquo;, que podemos encontrar en c&iacute;tricos, kiwis, fresas y pimientos crudos. Pero la elasticidad no solo depende de las prote&iacute;nas, sino tambi&eacute;n de que las grasas sean saludables. &ldquo;El aceite de oliva virgen extra, el aguacate y las semillas aportan grasas que mantienen la barrera de la piel intacta y bien hidratada, y contribuyen a mantener la integridad de la membrana celular y la funci&oacute;n barrera de la piel&rdquo;, aclara Marrero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, la vitamina E, presente en frutos secos y semillas, protege frente a la oxidaci&oacute;n lip&iacute;dica&rdquo;, destaca la experta. El camino contra el envejecimiento es tambi&eacute;n el camino contra la inflamaci&oacute;n. En este sentido, la nutricionista destaca la importancia del Omega-3, &ldquo;presente en nueces, semillas de ch&iacute;a y pescado azul, que ayuda a reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica que da&ntilde;a la estructura cut&aacute;nea&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y los suplementos?</h2><p class="article-text">
        Ante el <em>boom</em> de suplementos antiedad, como el silicio para ayudar a la generaci&oacute;n de col&aacute;geno, Marrero recomienda precauci&oacute;n: &ldquo;La evidencia actual es limitada y no permite establecer recomendaciones s&oacute;lidas en favor de la suplementaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Los estudios disponibles muestran, en algunos casos, mejoras discretas en par&aacute;metros como la elasticidad de la piel. No obstante, se trata de ensayos frecuentemente financiados por la industria y no contamos con estudios cl&iacute;nicos robustos a largo plazo&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades de este mineral pueden cubrirse a trav&eacute;s de la alimentaci&oacute;n con cereales integrales, jud&iacute;as verdes o pl&aacute;tanos, seg&uacute;n la experta, que comenta que &ldquo;ni siquiera existe una ingesta recomendada oficial comparable a la de otros minerales como el hierro o el calcio, ya que no se ha demostrado de forma concluyente que sea un nutriente esencial en humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mensaje clave no es priorizar un nutriente concreto, sino construir un patr&oacute;n diet&eacute;tico basado en alimentos vegetales de calidad, variados y poco procesados&rdquo;, concluye Marrero. Adoptar una dieta de estilo mediterr&aacute;neo o rica en vegetales no solo beneficia a tu salud interna, seg&uacute;n la nutricionista, &ldquo;tambi&eacute;n se asocian con un menor grado de fotoenvejecimiento&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/milagros-suplementos-nutricionista-indica-alimentos-ayudan-retrasar-envejecimiento-piel-xp_1_13112628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 07:59:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dermatología,Nutrición,Alimentación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo hacer el bollo dulce tradicional más representativo de la Semana Santa en Alicante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bollo-dulce-tradicional-representativo-semana-santa-alicante_1_13111400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f125e84-2611-4544-9afa-61db4855bc3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139851.jpg" width="3054" height="1718" alt="Cómo hacer el bollo dulce tradicional más representativo de la Semana Santa en Alicante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de recetas, aunque no exactamente iguales, las trajeron los romanos a la Península Ibérica y, más tarde, se desarrollaron en la época Andalusí</p><p class="subtitle">La receta tradicional para preparar los mejores macarrones de la abuela</p></div><p class="article-text">
        Muy esponjosas y dulces, las to&ntilde;as alicantinas pueden compararse con los brioches franceses o los bollos suizos. Muy t&iacute;picos en su origen en la &eacute;poca de la Semana Santa, actualmente se pueden consumir a lo largo de todo el a&ntilde;o en desayunos o meriendas aunque en estos d&iacute;as cobra mayor protagonismo en las casas, hornos y pasteler&iacute;as de esta zona del Mediterr&aacute;neo. Aunque no son exactamente iguales, s&iacute; que son muy parecidas al panquemado valenciano &mdash;que est&aacute; coronado por una costra de az&uacute;car quemada en la parte superior&mdash; o las monas de pascua tradicionales en la Comunitat Valenciana que suelen estar decoradas por un huevo cocido tintado de vivos colores.
    </p><p class="article-text">
        Aunque podemos degustar to&ntilde;as con pur&eacute; de boniato o calabaza &mdash;es especial en las zonas del Medio Vinalop&oacute;&mdash; o encontrar versiones con almendras o aromatizadas con agua de azahar, naranja o lim&oacute;n, este bollo tan levantino puede prepararse con ingredientes muy b&aacute;sicos y quedar igualmente delicioso. 
    </p><p class="article-text">
        Que sea un dulce t&iacute;pico de la Semana Santa tiene su explicaci&oacute;n en que al terminar la Cuaresma se levantaba la veda y pod&iacute;an consumirse alimentos ricos como los postres, que se sacrificaban en el ayuno, como suced&iacute;a con otro tipo de reposter&iacute;a tradicional de esta &eacute;poca como los pesti&ntilde;os, las rosquillas, la leche frita, el arroz con leche o las torrijas. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no hay referencias concretas a la to&ntilde;a como tal, s&iacute; que hay constancia de recetarios en los que s&iacute; que se habla de masas similares enriquecidas con huevos, az&uacute;car y leche. Uno de los primeros, el del <em>Nuevo Arte de la Cocina</em> (1745) de Juan Altamiras o el <em>Manual de la Cocinera</em>, del siglo XIX, en el que s&iacute; que se cita una t&eacute;cnica muy similar. Sin embargo, el arte de la to&ntilde;a, en Alicante, o el del panquemado, en Val&egrave;ncia, se ha ido transmitiendo por la tradici&oacute;n oral de los panaderos. Y aunque la elaboraci&oacute;n de estos panes o tortas dulces est&aacute; muy arraigada y es antigua, el nombre de 'to&ntilde;a' s&iacute; que es m&aacute;s moderno pues no se empieza a utilizar hasta finales del siglo XIX o principios del XX.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de recetas, aunque no exactamente iguales, las trajeron los romanos a la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Sus <em>panis dulcis</em>, a base de harina, grasa, huevos y miel, tambi&eacute;n se elaboraban en ocasiones festivas. Y, m&aacute;s tarde, se desarrollaron en la &eacute;poca Andalus&iacute;, introduciendo el az&uacute;car a las masas y aromas c&iacute;tricos o especias.
    </p><h2 class="article-text">La receta de la to&ntilde;a alicantina, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los ingredientes de la toña son muy básicos: leche, harina, huevos, azúcar, aceite y levadura                            </span>
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        Para preparar este bollo de dulzor suave, un toque de sabor a huevo y aromas mediterr&aacute;neos gracias al aceite de oliva virgen extra y los c&iacute;tricos, no necesitas ser un experto repostero pero s&iacute; que hay que ser preciso en la t&eacute;cnica. El secreto, como en muchos bollos, est&aacute; en el levado, que depende del tiempo de fermentado y la temperatura. Si no fermenta bien, la masa no quedar&aacute; esponjosa y ligera, si no m&aacute;s dura y compacta. Otro aspecto que no podemos descuidar es el amasado, al que hay que dedicarle un poco de paciencia. Nada que con un poco de pr&aacute;ctica no se pueda mejorar y perfeccionar.
    </p><p class="article-text">
        Con estas consideraciones en mente, anota los ingredientes que te har&aacute;n falta para preparar una to&ntilde;a mediana, de la que podr&aacute;s obtener entre cuatro y seis raciones generosas. Si eres de los que prefiere hacer una tanda grande, que sepas que aunque parezca mentira, la to&ntilde;a se puede congelar. Eso s&iacute;, deja primero que se enfr&iacute;e totalmente y envu&eacute;lvela bien con film transparente o en una bolsa de congelaci&oacute;n. Mejor hacerlo por porciones. De esta manera, te aseguras de tener una raci&oacute;n de to&ntilde;a disponible en caso de que te apetezca con el simple gesto de sacarla del congelador y dejarla reposar a temperatura ambiente hasta que se descongele totalmente. Ahora s&iacute;, anota esos ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>250 gramos de harina de fuerza</li>
                                    <li>50 gramos de az&uacute;car</li>
                                    <li>Un huevo de tama&ntilde;o grande (usaremos otro para pintar el bollo)</li>
                                    <li>Unos 50 ml de aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>60 ml de leche templada</li>
                                    <li>Levadura (10 gramos si es fresca, 4 si es seca)</li>
                                    <li>La ralladura de un lim&oacute;n o de una naranja</li>
                                    <li>Un poco de sal</li>
                                    <li>Az&uacute;car para espolvorear la to&ntilde;a</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El objetivo de esta preparaci&oacute;n es conseguir una miga esponjosa, pero que quede tambi&eacute;n ligeramente crujiente el exterior del bizcocho. Para ello, pondremos mucha atenci&oacute;n en el levado y el amasado. Vamos con el paso a paso:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Lo primero que vamos a hacer es activar la levadura. Vamos a disolver la levadura y una cucharada de postre de az&uacute;car en la leche tibia. Observa si sale espuma, es la se&ntilde;al de que est&aacute; activa. Lo dejamos reposar diez minutos.</li>
                                    <li>En un bol amplio vertemos la harina junto con la sal y el az&uacute;car, el huevo, la ralladura y el aceite, as&iacute; como la leche con la levadura. Mezclamos todo bien, ver&aacute;s que queda una masa bastante pegajosa.</li>
                                    <li>Ahora llega el paso fundamental del amasado. Necesitar&aacute;s dedicarle entre 15 y 20 minutos. Una t&eacute;cnica que da buen resultado es amasar dos o tres minutos y dejar reposar la masa otros cinco y repetir hasta tres o cuatro veces, hasta que sientas que ha quedado el&aacute;stica y m&aacute;s manejable.</li>
                                    <li>El siguiente paso es el primer levado, al que destinaremos un par de horas. La dejamos reposar en un bol previamente engrasado y la tapamos con film transparente o un pa&ntilde;o. Tiene que doblar su volumen.</li>
                                    <li>Seguidamente, volvemos a amasar para sacar el gas a la masa, formamos una bola y la depositamos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. La dejaremos reposar otra hora m&aacute;s.</li>
                                    <li>Una vez haya vuelto a crecer de tama&ntilde;o, la decoramos pint&aacute;ndola con huevo batido y espolvoreando az&uacute;car por encima. Puedes hacer un corte en forma de cruz en la parte superior.</li>
                                    <li>Ya solo queda hornear, a 180 &deg;C, durante unos 20 o 25 minutos. Una vez lista, s&aacute;cala del horno y deja que se enfr&iacute;e antes de servirla.</li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bollo-dulce-tradicional-representativo-semana-santa-alicante_1_13111400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 07:59:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo hacer el bollo dulce tradicional más representativo de la Semana Santa en Alicante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Repostería,Semana Santa,Comunidad Valenciana,Alicante]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuit de drap: por qué es especial este queso fresco y tres recetas para descubrirlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/recuit-drap-especial-queso-fresco-tres-recetas-descubrirlo_1_13114578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ada48aa-5fb4-49a2-8022-0f8cd7853d73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuit de drap: por qué es especial este queso fresco y tres recetas para descubrirlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este queso, super cremoso y similar al ricotta o el requesón, sigue un proceso de elaboración artesanal que exige mimo y paciencia </p><p class="subtitle">La receta tradicional para preparar los mejores macarrones de la abuela</p></div><p class="article-text">
        De sabor delicado, con toques dulces, y muy tierno, un queso que se deshace desde el primer bocado, el <a href="https://www.gastroteca.cat/es/productes-agroalimentaris/recuit-de-drap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuit de drap</a> es uno de los tesoros mejor guardados de las granjas m&aacute;s tradicionales del Empord&agrave; (Girona). Este queso, que sabe a historia, no es un l&aacute;cteo cualquiera. Si viajas a Catalunya, no dejes de pedirlo en una queser&iacute;a para disfrutar de esta delicia de su gastronom&iacute;a, poco conocido fuera de sus fronteras al ser de caducidad breve. Recuit significa literalmente recocido y drap se refiere al trapo o tela en el que se filtra este queso, que queda espectacular con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sal o un poquito de miel, pero que es perfecto para acompa&ntilde;ar y elevar a otro nivel muchos otros platos, tanto dulces como salados.
    </p><p class="article-text">
        Este queso, super cremoso y similar al ricotta o el reques&oacute;n, sigue un proceso de elaboraci&oacute;n artesanal que exige mimo y paciencia en el que la leche ya cuajada se deposita en un pa&ntilde;o ligero de lino o de algod&oacute;n (el drap), donde se va escurriendo durante varias horas para conseguir eliminar todo el exceso del suero. De esta forma el queso consigue su textura perfecta sin perder humedad. Esta t&eacute;cnica artesanal que ha ido pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n le da un toque especial y distinto a otros quesos frescos industriales.
    </p><p class="article-text">
        Este queso hunde sus ra&iacute;ces en la &eacute;poca de la trashumancia hacia los Pirineos, cuando los pastores necesitaban alimentos frescos, nutritivos y sencillos de transportar. La leche cuajada y sin suero se conservaba en trapos para poder transportarla y consumirla. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos encontrar, principalmente, tanto recuit de cabra como de vaca, y cada uno de ellos aporta unas notas distintas. El de vaca se caracteriza por tener un sabor m&aacute;s suave y neutro, menor contenido graso y una textura m&aacute;s firme, aunque no deja de mantener su cremosidad. Es ideal tanto para recetas dulces como saladas, aunque queda muy bien como postre acompa&ntilde;ado de miel, frutas o frutos secos. El de cabra es de sabor m&aacute;s intenso, algo &aacute;cido, y con un mayor porcentaje tanto de prote&iacute;nas como de materia grasa. Tambi&eacute;n es m&aacute;s digestivo y una alternativa ideal para platos salados, acompa&ntilde;ado de hierbas arom&aacute;ticas, en ensaladas o simplemente, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Anota estas tres recetas para incorporarlo a tu mesa si tienes la oportunidad de encontrar este delicioso queso.
    </p><h2 class="article-text">Un cl&aacute;sico: recuit con miel y nueces</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recuit de drap con miel                            </span>
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        Esta receta resulta deliciosa, a la vez de muy simple y sencilla de montar. Es ideal para un desayuno o merienda, o como opci&oacute;n para postre saludable y terminar una comida o cena con un bocado dulce pero nutricionalmente interesante. Ten en cuenta que el recuit de drap contiene, de forma bastante concentrada, todas las propiedades de la leche. Seg&uacute;n la Gastroteca de Catalunya, &ldquo;sus componentes principales son las prote&iacute;nas de muy alta calidad y las grasas&rdquo;, adem&aacute;s de ser fuente de f&oacute;sforo, calcio y zinc y vitaminas del grupo A y B.
    </p><p class="article-text">
        Para preparar este postre, solo tienes que disponer el recuit de drap en un plato y regarlo con una buena cucharada de miel, mejor si es alguna local, de la variedad que m&aacute;s te guste: de brezo, de casta&ntilde;o o de azahar, por ejemplo. Completaremos el emplatado con nueces picadas o alg&uacute;n otro fruto seco de tu elecci&oacute;n, como los pistachos. Si quieres, puedes a&ntilde;adir tambi&eacute;n unas frambuesas para darle otro toque de color y sabor.
    </p><h2 class="article-text">Tostadas con recuit, higos y jam&oacute;n serrano</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tostada de queso con higos                            </span>
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        Estas tostadas son ideales para aprovechar durante el verano y principios del oto&ntilde;o la temporada de higos. Puedes tomarlas en versi&oacute;n dulce y salada. Si las prefieres dulces, puedes a&ntilde;adir un poco de miel y si las quieres saladas, unas buenas lonchas de jam&oacute;n serrano. En la calidad de los ingredientes, como siempre, reside parte del secreto. As&iacute; que no escatimes con el pan y hazte con unas rebanadas de una hogaza de masa madre. 
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que haremos ser&aacute; tostarlas ligeramente, las cubriremos con el queso, por encima colocaremos el jam&oacute;n y terminaremos con unas rodajas de higos maduros. El contraste de sabores es precisamente lo que buscamos en esta combinaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Recuit con c&iacute;tricos y hierbas arom&aacute;ticas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maridar este queso con hierbas aromáticas y aceite de oliva virgen extra siempre es una buena opción                            </span>
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        Aunque el recuit en bocados dulces es un acierto asegurado, o simplemente al natural cucharada a cucharada, tambi&eacute;n queda muy rico en versiones saladas y esta receta es una buena muestra de ello. Este plato, adem&aacute;s, es ideal como opci&oacute;n de entrante para un men&uacute; de verano por sus toques refrescantes, arom&aacute;ticos y c&iacute;tricos. Anota los siguientes ingredientes para un par de raciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>150 gramos de recuit</li>
                                    <li>Una naranja o una mandarina, pelada y en gajos</li>
                                    <li>La ralladura de medio lim&oacute;n, cuidado con no incorporar la parte blanca, que amarga</li>
                                    <li>Hojas de menta o de albahaca, las dos funcionan bien</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Colocaremos el recuit en el centro de un plato. Si est&aacute; muy l&iacute;quido, esc&uacute;rrelo un poco. Alrededor del queso iremos colocando los gajos de la mandarina o la naranja, para que quede una bonita presentaci&oacute;n. Los platos tambi&eacute;n nos conquistan por la vista. La ralladura del lim&oacute;n la espolvorearemos por encima del recuit y la fruta, al igual que las hojas frescas picadas. Coronamos todo con un buen chorro de aceite de oliva y ya estar&iacute;a listo para disfrutar de esta explosi&oacute;n de sabores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/recuit-drap-especial-queso-fresco-tres-recetas-descubrirlo_1_13114578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 14:23:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuit de drap: por qué es especial este queso fresco y tres recetas para descubrirlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Girona,Queso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para qué sirve mezclar café con bicarbonato y cuándo está recomendado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sirve-mezclar-cafe-bicarbonato-recomendado_1_13114469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/963637e3-06fc-4061-956a-37329f4644d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para qué sirve mezclar café con bicarbonato y cuándo está recomendado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un recurso práctico y económico que combina propiedades exfoliantes y desodorizantes, ideal para utensilios, superficies y manos, ofreciendo limpieza eficaz sin productos químicos agresivos</p><p class="subtitle">Por qué el orden en el que conectamos el cable para cargar el móvil tiene más importancia de la que parece</p></div><p class="article-text">
        En la rutina del hogar, cada vez m&aacute;s personas buscan mantener un hogar limpio y libre de olores. La limpieza no solo implica eliminar la suciedad visible, sino tambi&eacute;n controlar olores persistentes y cuidar utensilios y superficies de manera que se prolongue su vida &uacute;til. En este contexto, cada vez m&aacute;s hogares recurren a soluciones naturales y econ&oacute;micas, que sean efectivas y a la vez respetuosas con el medio ambiente. Una de estas alternativas es la combinaci&oacute;n de caf&eacute; usado con bicarbonato de sodio, una mezcla que aprovecha un residuo cotidiano y le da un uso funcional que trasciende la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Esta mezcla destaca por su versatilidad y facilidad de preparaci&oacute;n. Tanto el bicarbonato como el caf&eacute; usado poseen propiedades que se complementan: mientras el primero act&uacute;a como un limpiador suave capaz de neutralizar olores y eliminar suciedad ligera, el caf&eacute; aporta una textura granulada que potencia la acci&oacute;n exfoliante y ayuda a absorber olores persistentes. El resultado es una pasta que se puede aplicar sobre utensilios, superficies y zonas donde se acumula grasa o humedad, permitiendo una limpieza eficaz sin recurrir a productos qu&iacute;micos industriales costosos o agresivos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su funcionalidad, esta combinaci&oacute;n refleja una tendencia creciente hacia la reutilizaci&oacute;n de recursos dom&eacute;sticos y la reducci&oacute;n de desperdicios. Aprovechar el caf&eacute; que normalmente se desechar&iacute;a permite dar un nuevo prop&oacute;sito a un residuo com&uacute;n, integr&aacute;ndolo en una rutina de limpieza m&aacute;s sostenible. La preparaci&oacute;n de la mezcla es sencilla: basta con dejar secar ligeramente el caf&eacute; usado, combinarlo con bicarbonato y aplicarlo seg&uacute;n la necesidad. Esto hace que su uso sea accesible para cualquier persona y adaptable a distintas tareas dom&eacute;sticas, desde la cocina hasta otras &aacute;reas del hogar donde se acumula suciedad o humedad.
    </p><h2 class="article-text">Para qu&eacute; sirve mezclar caf&eacute; con bicarbonato</h2><p class="article-text">
        El principal uso de esta mezcla es como limpiador dom&eacute;stico. Es especialmente &uacute;til en superficies donde se acumula grasa ligera, suciedad adherida o restos de alimentos, como ollas, sartenes, tablas de cortar y encimeras. La textura granulada del caf&eacute; potencia un efecto exfoliante suave que ayuda a remover residuos sin rayar, mientras que el bicarbonato neutraliza olores y facilita la limpieza de manera segura. Esta combinaci&oacute;n permite mantener utensilios y superficies libres de restos cotidianos, complementando la limpieza habitual con un recurso natural y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La mezcla tambi&eacute;n es eficaz como neutralizadora de malos olores. Puede aplicarse en cubos de basura, fregaderos o encimeras, as&iacute; como en las manos despu&eacute;s de manipular alimentos con aromas intensos, como ajo, cebolla o pescado. La acci&oacute;n conjunta de los ingredientes contribuye a mejorar la sensaci&oacute;n de limpieza en el hogar y genera un ambiente m&aacute;s fresco, demostrando que se trata de un recurso vers&aacute;til que combina varias funciones en un solo producto.
    </p><p class="article-text">
        Su preparaci&oacute;n pr&aacute;ctica es otra de sus ventajas. Se recomienda mezclar dos cucharadas de caf&eacute; usado ligeramente seco con una cucharada de bicarbonato. La pasta resultante se coloca en un recipiente y se aplica sobre la superficie deseada con un pa&ntilde;o, esponja o bayeta, frotando hasta eliminar la suciedad. Tras enjuagar, la zona queda limpia, y si es necesario, se puede repetir el proceso para remover residuos m&aacute;s resistentes. Adem&aacute;s, esta mezcla puede aplicarse regularmente como complemento de la limpieza diaria, contribuyendo a mantener utensilios y espacios libres de grasa y olores sin esfuerzo adicional.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la cocina, la mezcla puede emplearse en otras &aacute;reas del hogar. Por ejemplo, su acci&oacute;n desodorizante y ligera abrasividad la hace &uacute;til en zonas donde se acumula polvo o suciedad adherida, como estanter&iacute;as, mesas de trabajo o incluso superficies met&aacute;licas que requieren limpieza delicada. La combinaci&oacute;n permite limpiar sin da&ntilde;ar las superficies y sin necesidad de productos industriales, fomentando pr&aacute;cticas dom&eacute;sticas m&aacute;s saludables y sostenibles.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo est&aacute; recomendado usarlo</h2><p class="article-text">
        Esta mezcla es recomendable en situaciones donde se busca limpieza suave pero efectiva. Funciona bien en utensilios que acumulan grasa ligera, superficies con suciedad adherida y &aacute;reas de la cocina con restos de alimentos y humedad. Tambi&eacute;n es &uacute;til para neutralizar olores persistentes en cubos de basura o zonas donde se manipulan ingredientes con aromas fuertes. En todos estos casos, la combinaci&oacute;n sirve como un complemento natural a la limpieza cotidiana, reduciendo la necesidad de productos qu&iacute;micos industriales.
    </p><p class="article-text">
        Es importante tener precauci&oacute;n en superficies delicadas o porosas. Se recomienda probar primero la mezcla en un &aacute;rea peque&ntilde;a para evitar da&ntilde;os y asegurar que no afecta el acabado. Despu&eacute;s de usarla, conviene enjuagar bien y evitar su aplicaci&oacute;n sobre telas claras, previniendo manchas. Con estas medidas, el caf&eacute; y el bicarbonato ofrecen una limpieza segura y eficaz sin comprometer materiales delicados.
    </p><p class="article-text">
        La mezcla tambi&eacute;n puede usarse como exfoliante de manos, ayudando a eliminar c&eacute;lulas muertas y olores persistentes despu&eacute;s de cocinar. Su aplicaci&oacute;n debe ser moderada y evitar zonas sensibles para no causar irritaciones. Esto muestra la versatilidad del recurso, que no solo sirve para limpiar, sino tambi&eacute;n para mantener la higiene personal en tareas puntuales de la cocina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sirve-mezclar-cafe-bicarbonato-recomendado_1_13114469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 14:18:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para qué sirve mezclar café con bicarbonato y cuándo está recomendado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Café,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mousse de chocolate sin huevo, con un toque de naranja y perfecta para las celebraciones de Pascua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mousse-chocolate-huevo-toque-naranja-perfecta-celebraciones-pascua_1_13113858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbbbe041-06a4-4569-a32a-1818b83f2eba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mousse de chocolate sin huevo, con un toque de naranja y perfecta para las celebraciones de Pascua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chocolate intenso y textura etérea: el secreto de una mousse impecable, sin huevo y con el toque maestro de la naranja</p><p class="subtitle">¿Qué diferencias hay entre tomar té o café en el desayuno cada mañana?</p></div><p class="article-text">
        Encontrar un postre todoterreno, que funcione en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o y guste a todos, no siempre es f&aacute;cil. Sin embargo, el chocolate es ese ingrediente que nunca suele fallar y, en formato mousse, se convierte en una de las opciones m&aacute;s elegantes y sabrosas de la reposter&iacute;a. De origen franc&eacute;s, esta preparaci&oacute;n destaca por ser una elaboraci&oacute;n culinaria aireada y ligera que admite infinitas versiones. Debido a su enorme versatilidad, no hay un n&uacute;mero concreto de tipos de mousse, pero la versi&oacute;n que hoy nos ocupa es, sin duda, una de las favoritas por su cremosidad y su sencillez.
    </p><p class="article-text">
        Si las celebraciones de Semana Santa tienen un protagonista indiscutible, ese es el chocolate. Esta tradici&oacute;n tiene sus ra&iacute;ces en la herencia cristiana de la Cuaresma, un per&iacute;odo de ayuno estricto en el que se exclu&iacute;an de la dieta varios alimentos, entre ellos los huevos. Por ello, la Pascua no solo celebra el fin de esta restricci&oacute;n, sino que invita a buscar alternativas ligeras y creativas que permitan disfrutar del cacao sin depender de la densidad del huevo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la cocina de aprovechamiento nos ofrece soluciones fascinantes para mantener esa textura a&eacute;rea. Muchos reposteros recurren al aquafaba &mdash;el l&iacute;quido que queda al cocinar garbanzos o el de los botes enlatados&mdash; como un sustituto fant&aacute;stico del huevo. Con apenas tres cucharadas por cada unidad y un batido en&eacute;rgico hasta lograr una consistencia de nieve, se obtiene un resultado profesional en merengues y pasteles. Sin embargo, en esta receta nos centraremos en la t&eacute;cnica de la ganache montada, una opci&oacute;n impecable y sin desperdicio que eleva el chocolate a otra categor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una ganache es, esencialmente, una preparaci&oacute;n a base de nata y chocolate, imprescindible tanto en pasteler&iacute;a como en chocolater&iacute;a. En esta versi&oacute;n de origen franc&eacute;s, la grasa necesaria para formar la emulsi&oacute;n que caracteriza al postre no proviene del huevo, sino de las mol&eacute;culas de manteca de cacao presentes en el chocolate negro. Por esta raz&oacute;n, es fundamental utilizar un chocolate de alta calidad y con un elevado porcentaje de cacao; de ello depender&aacute; no solo la estabilidad de la mousse, sino la profundidad del sabor final.
    </p><p class="article-text">
        Incorporar chocolate y cacao en polvo en nuestras recetas no es solo un placer, sino un acierto nutricional. Seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN), el cacao es una fuente excepcional de minerales como hierro, potasio y f&oacute;sforo, adem&aacute;s de aportar selenio, niacina y folatos. De hecho, una sola raci&oacute;n de <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/cacao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cacao en polvo</a> cubre el 14% de las ingestas recomendadas de f&oacute;sforo. Al utilizar un <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/cacao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c</a><a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/cacao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hocolate</a> con alto porcentaje de cacao (m&iacute;nimo 70%), aprovechamos adem&aacute;s la manteca de cacao, cuyas grasas son esenciales para lograr esa emulsi&oacute;n perfecta y sedosa en la mousse sin necesidad de a&ntilde;adir huevos. Es el equilibrio perfecto entre t&eacute;cnica gastron&oacute;mica y salud, disponible durante todo el a&ntilde;o en nuestra despensa.
    </p><h2 class="article-text">La receta de mousse de chocolate, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mousse de chocolate                            </span>
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        Lograr una textura a&eacute;rea y sofisticada en reposter&iacute;a no siempre requiere dominar el punto de nieve. Esta versi&oacute;n es la soluci&oacute;n definitiva para quienes buscan un postre intenso, seguro y apto para diversas intolerancias.  El secreto de su consistencia reside en el contraste de temperaturas y el batido final, que transforma una crema densa en una nube fundente con matices c&iacute;tricos. Toma nota de estos ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de chocolate de cobertura </li>
                                    <li>500 mililitros de nata para montar </li>
                                    <li>Un par de naranjas </li>
                                    <li>Una copita de licor de naranja </li>
                                    <li>Cuatro cucharadas de cacao en polvo desgrasado </li>
                                    <li>50 gramos extra de chocolate</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta mousse reside en el equilibrio de dos factores cr&iacute;ticos: el calor controlado y el fr&iacute;o estabilizador. El proceso comienza con la aromatizaci&oacute;n de la base: en una cazuela, pon a hervir la nata junto con la piel de una naranja (evitando la parte blanca para no amargar). En cuanto rompa a hervir, retira del fuego y tapa con papel de aluminio durante media hora. Este paso de infusi&oacute;n lenta permite que los aceites del c&iacute;trico impregnen la grasa de la nata, logrando un aroma elegante que ning&uacute;n extracto puede igualar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la nata captura la esencia de la naranja, funde el chocolate al ba&ntilde;o mar&iacute;a junto con la nata restante. Es vital que el calor sea indirecto y constante. Una recomendaci&oacute;n: evita que entre la m&aacute;s m&iacute;nima gota de agua en el chocolate para que no se &ldquo;corte&rdquo;. Una vez fundido y sedoso, incorpora la copita de licor de naranja, removiendo con movimientos circulares desde el centro hasta que la mezcla adquiera un brillo espectacular.
    </p><p class="article-text">
        El segundo paso es la uni&oacute;n de texturas. Cuela la nata infusionada y a&ntilde;&aacute;dela poco a poco sobre el chocolate fundido en tres tandas, integrando bien cada una hasta lograr una masa homog&eacute;nea. Una vez lista, la mezcla debe reposar en la nevera al menos dos horas. Este enfriamiento es innegociable: la manteca de cacao debe cristalizar y la grasa de la nata debe estabilizarse para poder retener el aire m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Pasado este tiempo, llega el momento del batido para lograr esa consistencia vaporosa. Saca la mezcla del fr&iacute;o y utiliza unas varillas el&eacute;ctricas a velocidad media-alta. Ver&aacute;s c&oacute;mo la crema densa dobla su volumen y adquiere esa estructura de nube, logrando ese efecto aireado que otros consiguen con el aquafaba. Utiliza una manga pastelera para repartir la mousse en copas y deja que asiente en la nevera otras cuatro horas.
    </p><p class="article-text">
        Para el toque final, personaliza tu mousse al gusto: espolvorea cacao puro y corona con unas l&aacute;minas finas de chocolate crujiente, ralladura de naranja fresca o incluso unos frutos del bosque. El resultado es un postre sabroso pero nada pesado, perfecto para coronar un men&uacute; de Domingo o Lunes de Pascua y dejar sitio para las &uacute;ltimas torrijas de la temporada. Una demostraci&oacute;n impecable de que la t&eacute;cnica correcta es, en &uacute;ltima instancia, el mejor de los ingredientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mousse-chocolate-huevo-toque-naranja-perfecta-celebraciones-pascua_1_13113858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 10:59:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mousse de chocolate sin huevo, con un toque de naranja y perfecta para las celebraciones de Pascua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,Recetas de cocina,Recetas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No te quedes solo en Duolingo y fíjate objetivos realistas: cómo empezar a aprender un nuevo idioma, según los expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-empezar-aprender-nuevo-idioma-expertos_1_13112588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/959d909f-6952-4543-906f-95fa83fdf05e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No te quedes solo en Duolingo y fíjate objetivos realistas: cómo empezar a aprender un nuevo idioma, según los expertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para entender cómo se aprende un idioma, resulta útil comprender qué ocurre en el cerebro cuando lo hacemos</p><p class="subtitle">Por qué fumar es tan adictivo y cuál es la mejor forma de dejarlo</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo que garantiza que un personaje de la cultura pop resulte atractivo y sofisticado es el hecho de ser pol&iacute;glota. Piensa, por ejemplo, en James Bond, Yasmin de <em>Industry </em>o el T&iacute;o Gilito.
    </p><p class="article-text">
        Aprender un nuevo idioma no solo te hace parecer guay, sino que tambi&eacute;n te permite familiarizarte con otra cultura, conectar con gente nueva y disfrutar de una mayor variedad de arte y medios de comunicaci&oacute;n. Y es bueno para tu cerebro. Los estudios han demostrado que aprender un nuevo idioma est&aacute; relacionado con una mayor concentraci&oacute;n, mejores habilidades comunicativas, una memoria m&aacute;s potente y una mayor creatividad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo puedes hacerlo si no eres un misterioso agente internacional, una heredera editorial o un pato multimillonario?
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay muchas formas de aprender idiomas, hay algo que todos los pol&iacute;glotas &mdash;personas que hablan varios idiomas&mdash; tienen en com&uacute;n, seg&uacute;n explic&oacute; la Dra. Lydia Machova, mentora ling&uuml;&iacute;stica y antigua int&eacute;rprete, en una popular charla TED: &ldquo;Simplemente encontramos formas de disfrutar del proceso de aprendizaje de idiomas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Distintos expertos explican a continuaci&oacute;n c&oacute;mo empezar a aprender un nuevo idioma.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo aprendemos idiomas los seres humanos?</h2><p class="article-text">
        Para entender c&oacute;mo se aprende un idioma, resulta &uacute;til comprender qu&eacute; ocurre en el cerebro cuando lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        El aprendizaje de idiomas no se concentra en una sola parte del cerebro, explica Lindie Botes, profesora de idiomas. &ldquo;Varias regiones coordinan los sonidos, asocian significados y producen el habla&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empiezas a aprender un nuevo idioma, los nuevos sonidos se filtran a trav&eacute;s de tu lengua materna antes de llegar al significado, explica Botes. Por ejemplo, si eres angloparlante, est&aacute;s empezando a aprender franc&eacute;s y oyes o lees la palabra <em>&ldquo;fromage&rdquo;</em>, tu cerebro no imagina autom&aacute;ticamente el queso. Primero piensa en la palabra inglesa <em>&ldquo;cheese&rdquo;</em> y, a partir de ah&iacute;, comprende que <em>&ldquo;fromage&rdquo;</em> significa cuajada de leche prensada (queso).
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un proceso cognitivo algo ineficaz. Pero Botes explica que, con el tiempo, gracias a la pr&aacute;ctica regular y a la exposici&oacute;n al nuevo idioma, el cerebro forma nuevas conexiones neuronales y, finalmente, es capaz de relacionar las palabras con su significado sin necesidad de un intermediario ling&uuml;&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es cierto que los ni&ntilde;os aprenden idiomas con m&aacute;s facilidad que los adultos?</h2><p class="article-text">
        S&iacute;. Los ni&ntilde;os tienen una mayor plasticidad cerebral, lo que significa que a su cerebro le resulta m&aacute;s f&aacute;cil crear las nuevas conexiones neuronales necesarias para aprender un nuevo idioma. Los adultos tienen patrones cognitivos m&aacute;s arraigados, lo que les dificulta asimilar las reglas ling&uuml;&iacute;sticas que se alejan de esos patrones.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, probablemente ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil para un ni&ntilde;o angloparlante acostumbrarse a idiomas como el japon&eacute;s o el turco, que colocan los verbos al final de la frase. Para un adulto, probablemente ser&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil reescribir su comprensi&oacute;n actual de la sintaxis, que coloca el verbo directamente despu&eacute;s del sujeto.
    </p><p class="article-text">
        No solo eso, sino que a los adultos les puede resultar dif&iacute;cil pronunciar ciertos sonidos. &ldquo;Ciertos m&uacute;sculos de la boca y la lengua que influyen en la precisi&oacute;n de la pronunciaci&oacute;n se desarrollan en una etapa temprana de nuestra vida&rdquo;, afirma Kerstin Cable, experta y consultora en aprendizaje de idiomas. &ldquo;Eso puede hacer que resulte m&aacute;s dif&iacute;cil empezar m&aacute;s tarde y perfeccionar la pronunciaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;l es la mejor manera de empezar a aprender un idioma?</h2><p class="article-text">
        No te preocupes: si eres un adulto con conexiones neuronales ya consolidadas, no hay que perder la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que cualquiera puede aprender idiomas si se lo propone. &ldquo;Mucha gente dice que simplemente no est&aacute; hecha para aprender idiomas, como si les faltara alg&uacute;n don que otras personas tienen&rdquo;, afirma Botes. Pero, en la mayor&iacute;a de los casos, a&ntilde;ade, estas personas no tienen un problema de talento, sino un problema de h&aacute;bitos y mentalidad.
    </p><p class="article-text">
        Cable afirma: &ldquo;Lo que suelo aconsejar a la gente es que no se limite a descargar Duolingo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Consejos para aprender un nuevo idioma</h2><p class="article-text">
        Ten objetivos claros: &ldquo;Hay quien quiere hablar con sus seres queridos. Otros quieren mejorar sus oportunidades profesionales&hellip; y hay quien simplemente quiere charlar durante las vacaciones&rdquo;, afirma Cable. &ldquo;Cada uno practicar&aacute; cosas diferentes&rdquo;. A veces, a&ntilde;ade Cable, la curiosidad es un objetivo en s&iacute; misma. &ldquo;Me encanta la curiosidad intelectual como motivo para aprender un idioma&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Aprende en el orden correcto. Botes sugiere los siguientes pasos:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, escucha todo lo que puedas del nuevo idioma: m&uacute;sica, podcasts, pel&iacute;culas y similares. &ldquo;Ayuda a familiarizarse con el sonido, el ritmo y la entonaci&oacute;n&rdquo;, afirma. Adem&aacute;s, sienta una buena base para la pronunciaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, aprende el sistema de escritura. Esto es especialmente importante si es diferente al tuyo. &ldquo;Puede resultar abrumador, pero siempre es mejor que depender de la transcripci&oacute;n&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, repasa lo b&aacute;sico: saludos, presentaciones personales y estructura b&aacute;sica de las frases. &ldquo;No sirve de mucho memorizar las 100 palabras m&aacute;s comunes si no sabes c&oacute;mo encadenarlas en una frase&rdquo;, dice Botes.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;ntrate en los elementos b&aacute;sicos de uso frecuente: en lugar de intentar entender reglas gramaticales complejas, familiar&iacute;zate con las palabras y las expresiones ling&uuml;&iacute;sticas que se usan con m&aacute;s frecuencia, aconseja el Dr. Jonathan Newton, profesor asociado de la Facultad de Ling&uuml;&iacute;stica y Estudios Ling&uuml;&iacute;sticos Aplicados de la Universidad Victoria de Wellington. &ldquo;La forma en que aprendes algo influye en lo que puedes hacer con los conocimientos adquiridos&rdquo;, a&ntilde;ade. Si practicas incluso la forma m&aacute;s sencilla de comunicaci&oacute;n, aprender&aacute;s a comunicarte; si practicas ejercicios de gram&aacute;tica y vocabulario, aprender&aacute;s a hacer esos ejercicios, pero poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate objetivos realistas: la gente suele fijarse expectativas demasiado altas, afirma Cable. Una de las m&aacute;s comunes que ve es que la gente decida aprender 50 palabras nuevas al d&iacute;a &ldquo;sin darse tiempo para procesarlas, asimilarlas y utilizarlas realmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Equilibra tus habilidades: en lugar de centrarte solo en la lectura o la expresi&oacute;n oral, Cable aconseja abordar todas las habilidades b&aacute;sicas. &ldquo;Cada habilidad influye en la siguiente, por lo que es genial practicarlas todas juntas&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Adopta una mentalidad de crecimiento: &ldquo;Es muy f&aacute;cil desmotivarse si te centras demasiado en lo dif&iacute;cil que es un idioma&rdquo;, dice Botes. Cambiar tu perspectiva para verlo como una oportunidad de aprendizaje permanente puede hacer que te resulte m&aacute;s manejable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Madeleine Aggeler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/como-empezar-aprender-nuevo-idioma-expertos_1_13112588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 20:05:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No te quedes solo en Duolingo y fíjate objetivos realistas: cómo empezar a aprender un nuevo idioma, según los expertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Idiomas,Lenguaje,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-recetas-irresistibles-cena-rapida-anchoas-conserva_1_13111382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37cd76aa-567a-446f-8f4a-d42e97b81373_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde tostas con anchoa hasta pechugas rellenas: cuatro cenas ligeras, nutritivas y repletas de sabor para resolver tu día en pocos minutos</p><p class="subtitle">La receta tradicional para preparar los mejores macarrones de la abuela</p></div><p class="article-text">
        La verdadera maestr&iacute;a en la cocina no siempre reside en las elaboraciones de horas, sino en saber elegir el ingrediente que marca la diferencia. Las anchoas en conserva son ese atajo gastron&oacute;mico que nos permite disfrutar de una cena de alta calidad sin sacrificar nuestro tiempo de descanso. Son el aliado perfecto para quienes buscan rapidez pero se niegan a renunciar al placer de un buen bocado. Con apenas una lata, puedes elevar una simple tostada o un plato de pasta a una categor&iacute;a superior, logrando una cena redonda con el m&iacute;nimo esfuerzo y el m&aacute;ximo impacto.
    </p><p class="article-text">
        Incorporar <a href="https://www.fen.org.es/storage/app/media/flipbook/mercado-alimentos-fen/011-Pescados.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anchoas</a> en nuestra dieta no es solo una decisi&oacute;n gastron&oacute;mica, sino un acierto para la salud. Seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN), este pescado es un aut&eacute;ntico c&oacute;ctel nutricional: aporta prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y es una fuente excepcional de vitaminas D y del grupo B. Adem&aacute;s, destaca por su perfil de grasas saludables, ricas en &aacute;cidos grasos insaturados que protegen el coraz&oacute;n. Eso s&iacute;, debido a su proceso de curaci&oacute;n, contiene cantidades notables de sodio, por lo que las personas con hipertensi&oacute;n deben moderar su consumo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus propiedades, la anchoa es el ingrediente m&aacute;gico que aporta una intensidad salina y profunda a cualquier plato. Un truco profesional para maximizar su potencial y reducir el desperdicio en la cocina es reutilizar el propio aceite de la conserva: este aceite aromatizado es un aderezo espectacular para ensaladas o pastas, ya que concentra toda la esencia del Cant&aacute;brico y refuerza los aromas de la receta sin necesidad de a&ntilde;adir m&aacute;s sal.
    </p><h2 class="article-text">Tostas de anchoa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tostas de anchoa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta es la soluci&oacute;n definitiva para los amantes del sabor aut&eacute;ntico. Cuando el tiempo apremia, no hace falta complicar los platos; basta con elegir tres o cuatro ingredientes de calidad que se complementen a la perfecci&oacute;n. Es una cena ligera, cargada de grasas saludables y prote&iacute;nas, que demuestra que la sencillez es, muchas veces, la mayor de las sofisticaciones en la cocina. Toma nota de los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos rebanadas de pan </li>
                                    <li>Una lata de anchoas en aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Una tarrina de queso de untar </li>
                                    <li>Un pu&ntilde;ado de r&uacute;cula fresca</li>
                                    <li>Opcional: un toque de pimienta negra reci&eacute;n molida</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, realiza un tostado uniforme del pan y extiende una capa generosa de queso de untar sobre las rebanadas. Este paso es fundamental, ya que el queso no solo aporta cremosidad, sino que act&uacute;a como una base neutra que suaviza la potencia salina de la conserva.
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje final, coloca sobre el queso una cama de r&uacute;cula fresca. Su ligero toque amargo y picante es el compa&ntilde;ero ideal para la anchoa, ya que limpia el paladar en cada bocado. Por &uacute;ltimo, monta los filetes de anchoa de forma longitudinal sobre la verdura. Un peque&ntilde;o truco: a&ntilde;ade unas gotas del propio aceite de la lata sobre la r&uacute;cula para potenciar el aroma marino antes de servir.
    </p><h2 class="article-text">Ensalada mediterr&aacute;nea con anchoas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ensalada mediterránea con anchoas                            </span>
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        Cuando buscamos una cena fresca que realmente nos deje satisfechos, esta ensalada es la respuesta. Aqu&iacute;, las jud&iacute;as verdes sustituyen a la cl&aacute;sica lechuga para aportar una base firme, nutritiva y con mucho cuerpo. Es un plato que brilla por su densidad proteica, gracias a la combinaci&oacute;n estrat&eacute;gica del huevo cocido, el bonito y, sobre todo, la intensidad de una lata de anchoas del Cant&aacute;brico. Apunta estos ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una lata de anchoas del Cant&aacute;brico (aprovecharemos tambi&eacute;n su aceite)</li>
                                    <li>150 gramos de jud&iacute;as verdes redondas </li>
                                    <li>200 gramos de at&uacute;n o bonito en conserva</li>
                                    <li>Un par de huevos grandes</li>
                                    <li>Una decena de tomates tipo cherry</li>
                                    <li>Un par de cucharadas de aceitunas peque&ntilde;as</li>
                                    <li>Una cucharada de aceite virgen extra</li>
                                    <li>Una cucharadita de vinagre de Jerez </li>
                                    <li>Una pizca de ajo granulado.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez tengamos listos los ingredientes, comienza cociendo los huevos durante diez minutos. A continuaci&oacute;n, limpia las jud&iacute;as verdes y cu&eacute;celas en agua con sal durante apenas seis minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando tengas las jud&iacute;as listas y los huevos pelados y cortados en cuartos, m&eacute;zclalos en una fuente amplia con los tomates cherry partidos por la mitad, las aceitunas y el bonito. Aqu&iacute; llega el secreto profesional: prepara el ali&ntilde;o en un tarro peque&ntilde;o batiendo el aceite de la lata de anchoas con el vinagre de Jerez, el aceite de oliva adicional y el ajo granulado. Vierte el ali&ntilde;o sobre la fuente, mezcla bien para que las jud&iacute;as se impregnen y corona el plato con los filetes de anchoa enteros. Sirve templada o fr&iacute;a para disfrutar de un plato &uacute;nico que resuelve la cena.
    </p><h2 class="article-text">Pasta con anchoas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pasta con anchoas"
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            <span class="title">
                Pasta con anchoas                            </span>
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        Hablar de pasta con anchoas es invocar los cl&aacute;sicos. En este plato, la anchoa abandona su forma f&iacute;sica para convertirse en el ingrediente secreto: se deshace en la salsa de tomate impregn&aacute;ndola con un aroma profundo y un punto de sal natural irresistible. Apunta estos ingredientes para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de espaguetis</li>
                                    <li>Una docena de anchoas </li>
                                    <li>Un bote de tomate triturado</li>
                                    <li>Una docena de tomates cherry</li>
                                    <li>Cuatro dientes de ajo </li>
                                    <li>Una guindilla de cayena</li>
                                    <li>20 alcaparras</li>
                                    <li>15 aceitunas negras</li>
                                    <li>Queso parmesano </li>
                                    <li>Perejil fresco</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, cuece los espaguetis en el agua justa con una pizca de sal. Mientras tanto, calienta un buen chorro de aceite en una sart&eacute;n grande y dora los ajos laminados junto con la guindilla troceada. En cuanto el ajo tome color, incorpora las aceitunas, las alcaparras y las anchoas troceadas, removiendo unos minutos para que se deshagan y aromaticen el aceite.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorpora el tomate triturado y los tomates cherry cortados por la mitad. Deja que la salsa reduzca a fuego medio durante unos diez minutos para que los sabores se integren. Justo antes de terminar, a&ntilde;ade un poco de queso a la salsa e incorpora los espaguetis directamente desde la olla, permitiendo que caiga un poco del agua de cocci&oacute;n. Remueve todo a fuego fuerte hasta que la salsa quede bien ligada y adherida a los espaguetis. Sirve al momento con unas lascas de parmesano y perejil fresco picado por encima.
    </p><h2 class="article-text">Pechugas rellenas de queso de cabra, anchoas y finas hierbas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pechugas rellenas                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La anchoa posee un perfil de sabor tan singular que es el acompa&ntilde;amiento ideal para carnes y aves. En esta receta, la lata de conserva es la clave del &eacute;xito: utilizamos los filetes para un relleno potente y el propio aceite de la maduraci&oacute;n para sellar la carne. Apunta estos ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuatro pechugas de pollo (abiertas por la mitad tipo libro)</li>
                                    <li>Una lata de anchoas (reservando su aceite)</li>
                                    <li>120 gramos de queso de cabra cremoso</li>
                                    <li>200 gramos de espinacas frescas</li>
                                    <li>Dos tomates secos en aceite</li>
                                    <li>Finas hierbas</li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El secreto de este plato reside en la melosidad del relleno y el aprovechamiento total de la conserva. Comienza salteando las espinacas en una sart&eacute;n con una cucharada del aceite de las anchoas; esto aportar&aacute; un aroma profundo desde la base. Cuando reduzcan su tama&ntilde;o, incorpora los tomates secos picados y toda la lata de anchoas troceada. Al calentarse, los filetes se deshar&aacute;n creando una farsa oscura y sabrosa. Adereza con las finas hierbas, a&ntilde;ade el queso desmenuzado y cocina unos minutos hasta obtener una crema ligada.
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje, precalienta el horno a 200&#8239;&deg;C. Reparte el relleno en el interior de las pechugas y ci&eacute;rralas asegur&aacute;ndolas con unos palillos. Para el acabado final, utiliza el aceite restante de la lata en una plancha muy caliente y marca las pechugas por ambos lados; este paso carameliza el exterior antes de llevarlas al horno. Hornea durante unos 15 minutos hasta que la carne est&eacute; en su punto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuatro-recetas-irresistibles-cena-rapida-anchoas-conserva_1_13111382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 13:54:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro recetas irresistibles para una cena rápida con anchoas en conserva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/esponjosos-crujientes-fuera-metodo-bunuelos-bacalao-perfectos_1_13110985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c87a6b59-8046-4a39-b493-0035c361db02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claves, trucos y el paso a paso definitivo para triunfar con el aperitivo estrella de la Semana Santa</p><p class="subtitle">Cinco recetas de Semana Santa: de los entrantes y el guiso tradicional hasta los postres</p></div><p class="article-text">
        Si hay un aroma que define estas fechas en nuestras cocinas, es el del bacalao reci&eacute;n frito. Este entrante es el ejemplo perfecto de c&oacute;mo la cocina de vigilia lograba platos espectaculares con ingredientes humildes. As&iacute;, lo que antiguamente fue una receta de aprovechamiento para alimentar a familias enteras con poco pescado, hoy se ha convertido en el aperitivo imprescindible de cualquier men&uacute; de cuaresma.
    </p><p class="article-text">
        Lograr que queden esponjosos por dentro y crujientes por fuera es el gran reto. El &eacute;xito no depende tanto de la cantidad de bacalao, sino de la arquitectura de la masa: una mezcla aireada que se infla al contacto con el aceite, protegiendo la jugosidad del pescado.
    </p><p class="article-text">
        Incluir el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/bacalao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bacalao</a> en nuestra dieta no es solo una cuesti&oacute;n de tradici&oacute;n, sino una decisi&oacute;n inteligente para la salud. Seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN), es un pescado blanco extremadamente magro y de f&aacute;cil digesti&oacute;n. Desde el punto de vista nutricional, aporta prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico (una raci&oacute;n cubre m&aacute;s del 50% de las necesidades diarias en mujeres y el 40% en hombres) y es rico en minerales como el selenio y el f&oacute;sforo. Adem&aacute;s, destaca su aporte de vitaminas B12 y B6, fundamentales para el sistema nervioso, cubriendo hasta el 40% de la ingesta recomendada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el concepto es universal, cada zona aporta su sello: en Catalunya a&ntilde;aden patata cocida a la masa para ganar cremosidad, mientras que en Andaluc&iacute;a se prefieren m&aacute;s planos y con cebolleta, al estilo de las tortillitas. En Galicia, el toque distintivo lo ponen los grelos picados, cuyo amargor equilibra la salinidad del pescado, una t&eacute;cnica que en Portugal transforman en los famosos <em>past&eacute;is de bacalhau</em>, m&aacute;s consistentes y moldeados en forma de elipse.
    </p><h2 class="article-text">Cinco trucos para conquistar esta receta</h2><p class="article-text">
        Para elevar estos bocados a un nivel profesional, el &eacute;xito reside en dominar cinco pilares t&eacute;cnicos fundamentales que transforman una receta casera en un plato de alta cocina. El primero de ellos es el secado absoluto del pescado, un paso cr&iacute;tico que a menudo se ignora pero que marca la diferencia entre un bu&ntilde;uelo crujiente y uno aceitoso. Debes prensar el bacalao con papel de cocina hasta que no suelte ni una gota de humedad, ya que cualquier resto de agua del desalado ablandar&aacute; la masa y har&aacute; que el aceite salte peligrosamente, impidiendo que se forme esa barrera exterior necesaria. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar es el reposo obligatorio en fr&iacute;o, una regla de oro que requiere dejar la mezcla en la nevera al menos treinta o sesenta minutos antes de pasar por la sart&eacute;n para que la levadura se asiente y el gluten se relaje, favoreciendo un choque t&eacute;rmico que genera una evaporaci&oacute;n instant&aacute;nea en la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Como tercer punto maestro, la aireaci&oacute;n mediante claras a punto de nieve es el secreto de la ligereza profesional; deben incorporarse con movimientos muy suaves y envolventes justo antes de fre&iacute;r para que el bu&ntilde;uelo se infle como una nube y resulte infinitamente m&aacute;s liviano. El cuarto factor determinante es el control estricto de la temperatura a 175 &deg;C, un equilibrio vital donde el aceite debe estar lo suficientemente caliente para sellar el bu&ntilde;uelo al instante, pero no tanto como para quemarlo por fuera y dejarlo crudo por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el quinto paso consiste en fre&iacute;r siempre en tandas peque&ntilde;as, evitando llenar la sart&eacute;n para que la temperatura del aceite no baje dr&aacute;sticamente al introducir la masa fr&iacute;a, permitiendo que cada pieza tenga espacio para flotar y dorarse de forma uniforme sin tocarse entre s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">La receta de los bu&ntilde;uelos de bacalao, paso a paso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Preparación de buñuelos                            </span>
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        Dominar esta receta es abrir la puerta a uno de los tesoros m&aacute;s sencillos y agradecidos de nuestra gastronom&iacute;a. Aunque su origen humilde buscaba el m&aacute;ximo ahorro, el resultado final es un bocado de lujo que depende de un equilibrio preciso entre el pescado y una masa bien trabajada. Para conseguir ese contraste de texturas, toma nota de los ingredientes necesarios para cuatro comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de bacalao desalado</li>
                                    <li>200 gramos de harina de trigo </li>
                                    <li>Una cucharadita de levadura qu&iacute;mica</li>
                                    <li>Tres huevos grandes</li>
                                    <li>150 gramos de mantequilla</li>
                                    <li>300 mililitros de agua</li>
                                    <li>Un par de dientes de ajo </li>
                                    <li>Un manojo de perejil fresco</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra </li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez tengas los ingredientes, todo est&aacute; listo para comenzar. El primer paso es el desalado: sumerge el bacalao en abundante agua fr&iacute;a y mantenlo en la nevera entre 24 y 48 horas, cambiando el agua cada ocho horas. Una vez listo, dale un hervor r&aacute;pido de apenas un par de minutos para facilitar la tarea de retirar la piel y las espinas. Al desmigarlo, aseg&uacute;rate de secar bien el bacalao con papel de cocina y que los trozos sean peque&ntilde;os pero notables, para que el pescado sea el protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Para la masa, calienta el agua con la mantequilla en una cazuela. En cuanto rompa a hervir, a&ntilde;ade la harina tamizada con la levadura de golpe. Remueve con energ&iacute;a con una cuchara de madera hasta que la masa se separe totalmente de las paredes del recipiente, formando una bola compacta. Retira del fuego y deja que pierda temperatura antes de incorporar las yemas de los huevos de una en una. No a&ntilde;adas la siguiente hasta que la anterior est&eacute; perfectamente integrada; ver&aacute;s c&oacute;mo la masa se vuelve brillante y el&aacute;stica. En ese punto, a&ntilde;ade el bacalao, el ajo y el perejil picados.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental dejar reposar la mezcla en la nevera al menos una hora. El fr&iacute;o asienta la masa y permite que la levadura act&uacute;e correctamente. Justo antes de empezar a fre&iacute;r, bate las claras que hab&iacute;as reservado a punto de nieve e incorp&oacute;ralas a la mezcla con movimientos suaves y envolventes; este detalle es el que aportar&aacute; esa ligereza final tan caracter&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, calienta abundante aceite a unos 175 &deg;C y, con ayuda de dos cucharas, forma peque&ntilde;as bolas. Fr&iacute;elas por tandas peque&ntilde;as para que el aceite no pierda temperatura y, cuando est&eacute;n doradas y floten, p&aacute;salas a papel absorbente. S&iacute;rvelos reci&eacute;n hechos para disfrutar de ese contraste &uacute;nico entre el crujiente exterior y el coraz&oacute;n esponjoso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Manzanares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/esponjosos-crujientes-fuera-metodo-bunuelos-bacalao-perfectos_1_13110985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 11:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esponjosos por dentro y crujientes por fuera: el método para conseguir unos buñuelos de bacalao perfectos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Comida,Recetas,Recetas de cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una doctora explica cómo utilizar el spray nasal para que no empeore la congestión: “Están pensados para un uso muy corto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/doctora-explica-utilizar-spray-nasal-no-empeore-congestion-pensados-corto-xp_1_13110999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff10a57b-f0e4-40c6-867b-04dddc11a639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una doctora explica cómo utilizar el spray nasal para que no empeore la congestión: “Están pensados para un uso muy corto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora Maria Luisa Murube advierte que el abuso de estos productos hace que la mucosa pierda su capacidad de regularse, provocando una obstrucción constante</p><p class="subtitle">¿Es mejor ducharse por la mañana o por la noche? La opinión de una dermatóloga sobre el gran debate del bienestar </p></div><p class="article-text">
        Los sprays nasales descongestionantes son un aliado inmediato para muchas personas que sufren de resfriados o alergias. Sin embargo, lo que comienza como un alivio r&aacute;pido puede convertirse en poco tiempo en un problema cr&oacute;nico, debido al llamado efecto rebote.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los sprays que contienen oximetazolina act&uacute;an provocando una vasoconstricci&oacute;n, es decir, estrechan los vasos sangu&iacute;neos de la mucosa nasal&rdquo;, explica la <a href="https://www.instagram.com/dra.malumurube/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doctora Mar&iacute;a Luisa Murube,</a> m&eacute;dico de familia. As&iacute;, al contraerse, baja la inflamaci&oacute;n y se vuelve a respirar con facilidad de forma inmediata. &ldquo;No curan la causa, pero s&iacute; alivian el s&iacute;ntoma de forma muy directa&rdquo;, aclara Murube.
    </p><p class="article-text">
        El problema surge cuando el uso de estos productos se prolonga m&aacute;s all&aacute; de lo recomendado. El efecto rebote aparece cuando la nariz se congestiona todav&iacute;a m&aacute;s una vez que el medicamento deja de hacer efecto. &ldquo;Esto pasa porque la mucosa nasal se acostumbra al f&aacute;rmaco. Con el uso continuado, los vasos sangu&iacute;neos pierden su capacidad de regularse por s&iacute; solos y, al dejar de aplicar el spray, se dilatan de forma exagerada&rdquo;, explica la doctora.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se crea un c&iacute;rculo vicioso: el paciente siente la nariz completamente taponada y recurre a m&aacute;s spray para poder respirar. &ldquo;Cuando ocurre esto, ya no estamos ante la congesti&oacute;n del resfriado, sino ante una congesti&oacute;n provocada por el propio uso del medicamento&rdquo;, valora la especialista.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo prevenir la congesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para evitar esta dependencia, la doctora Murube recomienda no superar de tres a cinco d&iacute;as de uso continuado, &ldquo;que es precisamente el l&iacute;mite que suelen indicar los prospectos&rdquo;. Algunos de los signos que, seg&uacute;n la experta, indican que se est&aacute; sufriendo este problema incluyen la necesidad de usar el spray cada vez con m&aacute;s frecuencia, el alivio muy breve tras la aplicaci&oacute;n y la sensaci&oacute;n de que la nariz est&aacute; peor que al principio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si reconocemos estos s&iacute;ntomas y ya existe una dependencia, la doctora Murube sugiere dos estrategias principales: la suspensi&oacute;n brusca, &ldquo;es la m&aacute;s r&aacute;pida, pero puede resultar inc&oacute;moda porque la congesti&oacute;n empeora durante unos d&iacute;as y hay probabilidad de recaer &rdquo;, o la retirada progresiva, &ldquo;usando el spray solo en una fosa nasal o espaciando cada vez m&aacute;s las aplicaciones&rdquo;. Para la doctora, esta &uacute;ltima suele ser m&aacute;s llevadera y se puede llevar a cabo rebajando el f&aacute;rmaco con suero fisiol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ambos casos, es importante saber que la congesti&oacute;n es temporal y que la mucosa necesita unos d&iacute;as para recuperar su funcionamiento normal&rdquo;, puntualiza Murube, que tambi&eacute;n aconseja consultar con un profesional sanitario en caso de que la situaci&oacute;n sea &ldquo;muy intensa o se prolongue, ya que a veces se pueden usar tratamientos de apoyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como alternativas m&aacute;s seguras y sin riesgos de efectos secundarios, la doctora cita los lavados nasales con suero fisiol&oacute;gico o agua de mar, mantener una buena hidrataci&oacute;n y humedecer el ambiente. &ldquo;Los sprays descongestionantes s&iacute; son &uacute;tiles, pero est&aacute;n pensados para un uso muy corto, y los problemas empiezan cuando los usamos m&aacute;s tiempo del recomendado&rdquo;, concluye Murube, que pone &eacute;nfasis en la moderaci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/doctora-explica-utilizar-spray-nasal-no-empeore-congestion-pensados-corto-xp_1_13110999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 08:07:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una doctora explica cómo utilizar el spray nasal para que no empeore la congestión: “Están pensados para un uso muy corto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,problemas respiratorios,Medicina,Alergias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reorganizar los horarios de entrenamiento en primavera: las ventajas de hacer ejercicio con luz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reorganizar-horarios-entrenamiento-primavera-ventajas-ejercicio-luz_1_13101564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5445a156-b166-47e2-9b43-8d1d3bd21533_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reorganizar los horarios de entrenamiento en primavera: las ventajas del ejercicio con luz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la llegada de los días más largos y temperaturas más agradables, reorganizar nuestro programa de entrenamiento puede ayudar a conseguir mejores resultados
</p><p class="subtitle">Por qué la exposición a luz natural por la mañana ayuda con el cambio de hora, según una psicóloga: “Aunque esté nublado, es beneficiosa”</p></div><p class="article-text">
        Los amantes del deporte al aire libre esperan la primavera con la ilusi&oacute;n que los ni&ntilde;os tienen por llegada de las vacaciones de verano. El sol gana a los anocheceres tempranos, hay m&aacute;s horas de luz en el d&iacute;a, mejor temperatura, pero todav&iacute;a no mucho calor. Todo invita a ponerse las zapatillas y salir a mover el cuerpo, un cambio que la ciencia respalda y nuestra salud agradece.
    </p><h2 class="article-text">La luz y la temperatura cambian la respuesta del cuerpo</h2><p class="article-text">
        Las ganas de ejercitarse en primavera no son solo una cuesti&oacute;n psicol&oacute;gica. Cuando hay m&aacute;s luz y el term&oacute;metro sube, nos volvemos m&aacute;s activos y nos movemos m&aacute;s. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6034805/table/pone.0199463.t002/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio que analiz&oacute; la actividad f&iacute;sica</a> de m&aacute;s de mil personas a lo largo de un a&ntilde;o descubri&oacute; que los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, de abril a octubre, registraban un nivel de actividad f&iacute;sica media aproximadamente un 10% m&aacute;s alto que en invierno. Nada espectacular, pero significativo. En concreto, por cada grado que sub&iacute;a el term&oacute;metro, la actividad aumentaba varios puntos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro organismo experimenta, en efecto, cambios fisiol&oacute;gicos con la llegada de la luz y el aumento de las temperaturas. Las investigaciones realizadas con esquiadores de fondo mostraron que la capacidad aer&oacute;bica m&aacute;xima, medida como consumo m&aacute;ximo de ox&iacute;geno o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VO2 max</a>, aumentaba casi el doble en primavera comparando con las mejoras conseguidas en el invierno.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la primavera avanza y los d&iacute;as se hacen m&aacute;s largos, nuestra temperatura central alcanza su punto m&aacute;ximo en las horas centrales de la tarde, y esto tiene una gran influencia en c&oacute;mo funcionan nuestros m&uacute;sculos. A mayor temperatura, hay menor viscosidad sangu&iacute;nea, mejor circulaci&oacute;n y mayor elasticidad. Todo esto hace que haya una menor percepci&oacute;n del esfuerzo, es decir, que cuando el cuerpo est&aacute; 'caliente', sentimos que nos cansamos menos, aunque gastemos la misma energ&iacute;a total.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/exposicion-luz-natural-manana-ayuda-cambio-hora-psicologa-nublado-beneficiosa-xp_1_13102538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural durante las horas centrales del d&iacute;a</a> tambi&eacute;n regula la producci&oacute;n de melatonina y serotonina, mejorando el estado de &aacute;nimo y la calidad del sue&ntilde;o por la noche. Esto ayuda a que mejore la capacidad de recuperarse del esfuerzo y de las lesiones. Al rev&eacute;s, cuando dormimos menos y peor, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34099605/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta el riesgo de lesionarse</a> haciendo ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, entrenar en horas de luz mejora la seguridad y la visibilidad, sobre todo para quienes entrenan en ciudades con tr&aacute;fico, y la luz permite una mayor conexi&oacute;n con el entorno, especialmente en entornos naturales, lo que tiene <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/beneficios-cerebro-naturaleza_1_11552820.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficios para el estado de &aacute;nimo</a>.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo adaptar el entrenamiento al cambio de hora</h2><p class="article-text">
        La llegada del horario de verano supone un peque&ntilde;o<em> jet lag, </em>con consecuencias negativas. Perder una hora de sue&ntilde;o de golpe puede afectar al rendimiento y aumentar el riesgo de lesi&oacute;n si no se gestiona adecuadamente. Como suele producirse en fin de semana, una buena estrategia es aclimatarse progresivamente. Los expertos recomiendan ir adelantando el despertador 10 o 15 minutos cada d&iacute;a durante los d&iacute;as previos al cambio.
    </p><p class="article-text">
        Para el entrenamiento de fuerza, la primavera es el momento id&oacute;neo para centrarse en la hipertrofia y la construcci&oacute;n de m&uacute;sculo. Tradicionalmente, en invierno se entrena la fuerza, con cargas m&aacute;ximas, pero los ciclos de primavera suelen orientarse hacia series m&aacute;s largas y menos peso, que permiten ganar masa muscular funcional. Es el momento de aumentar el n&uacute;mero de repeticiones, reducir ligeramente los pesos y prestar atenci&oacute;n a la t&eacute;cnica, aprovechando que la temperatura facilita la movilidad articular.
    </p><p class="article-text">
        Para el entrenamiento cardiovascular, como el de ciclistas o corredores, las horas centrales de la tarde presentan una buena oportunidad. En este momento la temperatura corporal alcanza su pico del d&iacute;a. Los <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1050641106000241" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con ciclistas</a> han comprobado que el rendimiento en pruebas de resistencia mejora entre un 5 y un 11% por la tarde en comparaci&oacute;n con la ma&ntilde;ana, debido a una mayor capacidad de disipaci&oacute;n del calor y una mejor respuesta muscular. Es una buena idea&nbsp;programar las sesiones de mayor intensidad, como series, cambios de ritmo o preparaci&oacute;n de competiciones, en la segunda mitad del d&iacute;a, reservando las ma&ntilde;anas para rodajes suaves o trabajo de fuerza.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ajustar la nutrici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Modificar los horarios de entrenamiento tambi&eacute;n nos lleva a tener que realizar peque&ntilde;os ajustes en nuestra alimentaci&oacute;n. La sincronizaci&oacute;n de las comidas alrededor del ejercicio, lo que los nutricionistas llaman <em>nutrient timing</em>, puede no tener una gran influencia en la poblaci&oacute;n general, pero s&iacute; ayuda en la transici&oacute;n al verano para los deportistas m&aacute;s avanzados.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes entrenan en las primeras horas de la ma&ntilde;ana, el reto es evitar el ayuno prolongado, sobre todo en deportes m&aacute;s intensos, como intervalos o trabajo de fuerza, as&iacute; como en carreras largas. Tras el descanso nocturno, las reservas de gluc&oacute;geno del h&iacute;gado est&aacute;n bajas, y eso puede afectar a la glucosa que llega al cerebro. Un peque&ntilde;o tentempi&eacute; rico en carbohidratos de f&aacute;cil digesti&oacute;n, como un pl&aacute;tano, avena o fruta, media hora antes de empezar, puede marcar una diferencia en el rendimiento. Las prote&iacute;nas y grasas se pueden dejar para despu&eacute;s de entrenar, de modo que su digesti&oacute;n m&aacute;s lenta no produzca malestar.
    </p><p class="article-text">
        Si el entrenamiento es por la tarde, hay que poner la atenci&oacute;n en la comida principal del mediod&iacute;a. Lo ideal es una comida que combine carbohidratos de calidad y absorci&oacute;n lenta, como pasta integral o legumbres, y prote&iacute;nas magras y verduras, consumida al menos dos horas antes del ejercicio. De este modo tendremos reserva de energ&iacute;a, pero sin sensaci&oacute;n de pesadez. Tras el entrenamiento, en las horas siguientes hay que reponer prote&iacute;nas y gluc&oacute;geno, y aqu&iacute; una cena ligera, un batido de prote&iacute;nas o u yogur con fruta pueden ayudar.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro organismo reacciona a los cambios en el clima, como el resto de los seres vivos del planeta. Entender c&oacute;mo nos afecta, y c&oacute;mo aprovecharlos mejor, puede convertir nuestras sesiones de ejercicio en un rato mucho m&aacute;s agradable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/reorganizar-horarios-entrenamiento-primavera-ventajas-ejercicio-luz_1_13101564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 20:07:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reorganizar los horarios de entrenamiento en primavera: las ventajas de hacer ejercicio con luz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Entrenamientos,Cambio horario]]></media:keywords>
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