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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Mejor vivir]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13286820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3336779e-2439-4d7c-9583-ced0efeaf21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proliferación de anuncios y clínicas que promocionan los injertos de pelo incitan a los hombres calvos a operarse en un momento en que la alopecia pasó a verse como un defecto a remediar más que como lo que es: una patología que no entraña ningún riesgo.</p></div><p class="article-text">
        Motivo de ligera chanza, que los hombres pierdan pelo a edades tempranas dej&oacute; de ser un fen&oacute;meno visto como algo natural a ser tratado como un defecto a remediar. La proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas y publicidad que incitan al injerto comienza a hacer su efecto en unos varones que se debaten entre aceptar su naturaleza o intentar retocarla, en ocasiones derivado de la presi&oacute;n externa. El incremento del uso de medicamentos como el minoxidil y la finasterida dan buena cuenta de c&oacute;mo la preocupaci&oacute;n por la alopecia fue a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La calvicie tiene ahora otra lectura social. El psic&oacute;logo Glen Jankowski, profesor en la Universidad de Dubl&iacute;n, investiga precisamente eso: en <em>Branding Baldness</em> (Construyendo la imagen de la calvicie), expone c&oacute;mo esa insatisfacci&oacute;n masculina fue explotada con la proliferaci&oacute;n de medicamentos y tratamientos est&eacute;ticos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta reconfigurar su percepci&oacute;n. Lo que antes se asum&iacute;a como destino, ahora se presenta como elecci&oacute;n. En una entrevista con The New York Times, el investigador explic&oacute; que los hombres calvos saben que su apariencia f&iacute;sica es normal, &ldquo;pero se encuentran en un entorno que les dice que eso es un problema, que les acabar&aacute; afectando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con m&aacute;s calvos del mundo, <a href="https://medihair.com/es/estadisticas-47-paises-con-mas-hombres-calvos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 44,5% de los hombres</a> presenta alg&uacute;n grado de calvicie, seg&uacute;n la plataforma Medihair. Adem&aacute;s, el 90% de los casos se debe a la alopecia andr&oacute;gina, impulsada por factores gen&eacute;ticos y hormonales. Pablo Garc&iacute;a, que vive en Madrid y tiene 58 a&ntilde;os, es uno de ellos. Cuando estaba a punto de dejar los 40 atr&aacute;s, empez&oacute; a notar ca&iacute;da del cabello: &ldquo;Yo fui siempre muy peludo, as&iacute; que fue una frustraci&oacute;n. La tentaci&oacute;n es peinarte de tal forma que se tapen los espacios sin pelo, pero no es una soluci&oacute;n definitiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia que vivi&oacute; un amigo que se someti&oacute; a los injertos anim&oacute; a este profesional de la publicidad a repetir la haza&ntilde;a hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Desde entonces hago un proselitismo descarado. Lo digo hasta en el vestuario del gimnasio. Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que d&oacute;nde va as&iacute;, que se vaya a la cl&iacute;nica ya&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que dónde va así, que se vaya a la clínica ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo García</span>
                                        <span>—</span> excalvo, 58 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacerse fuerte en la calvicie</h2><p class="article-text">
        Esta falta de pudor a la hora de hablar de los injertos de pelo que marca las palabras de Garc&iacute;a &mdash;&eacute;l mismo reconoce que llega a ser &ldquo;obsceno&rdquo; con el tema&mdash; se contrapone a otras experiencias ligadas a la alopecia. La aparici&oacute;n de las distintas opciones para combatir la calvicie se convirti&oacute; en una forma de presi&oacute;n est&eacute;tica hacia los varones. V&iacute;ctor Yusty empez&oacute; a perder pelo con 22 a&ntilde;os. Ahora tiene 31 y, tras &ldquo;aguantar de las rentas un tiempo&rdquo;, como recuerda, al final decidi&oacute; raparse. &ldquo;Vi c&oacute;mo se hac&iacute;an los injertos, me dio temor y pas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presi&oacute;n lleg&oacute; por parte de su madre, que le dec&iacute;a que ten&iacute;a que tener pelo s&iacute; o s&iacute;, o hacer algo para evitar su ca&iacute;da. Este vigilante de seguridad tambi&eacute;n se vio expuesto a numerosos anuncios sobre cl&iacute;nicas de injerto capilar que le aparec&iacute;an en redes sociales, col&aacute;ndose entre <em>storie</em> y <em>storie</em> de Instagram, y que llegaban a mostrar fotos del antes y el despu&eacute;s de un hombre que se hab&iacute;a realizado injertos. &ldquo;Como estaba buscando informaci&oacute;n sobre lo que me pasaba, el algoritmo me ense&ntilde;aba esa publicidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace cuatro a&ntilde;os Iv&aacute;n cumpli&oacute; los 24, se le empez&oacute; a caer el pelo. &Eacute;l ya sospechaba que podr&iacute;a pasar: todos los varones de su familia experimentaron un proceso similar. &ldquo;Cuando pas&oacute;, a m&iacute; me doli&oacute;&rdquo;, se sincera este profesor de academia. A pesar de que se inform&oacute;, descart&oacute; el injerto porque le parec&iacute;a una cosa &ldquo;desagradable en todos los sentidos&rdquo;. &ldquo;S&iacute; tuve algo de miedo cuando pensaba en salir con alguien, pero eso es algo de tu autopercepci&oacute;n, no tanto por los dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade este onubense vecino de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;la alopecia es un problema que va m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n est&eacute;tica? Mar&iacute;a Garayar Cantero, dermat&oacute;loga y tric&oacute;loga, la define como una patolog&iacute;a capilar: &ldquo;Se produce porque los receptores de los fol&iacute;culos pilosos experimentan un adelgazamiento progresivo hasta que se hacen tan finos que desaparecen&rdquo;. De todas formas, apunta que la alopecia no entra&ntilde;a ning&uacute;n peligro para la salud, m&aacute;s all&aacute; de que se pierde protecci&oacute;n contra el sol en la cabeza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Iván, de 28 años, cuenta que cuando se empezó a quedar calvo le dolió –‘fue un momento chunguillo’–, pero descartó el implante por parecerle ‘desagradable en todos los sentidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta experta precisa que cada vez es mayor la preocupaci&oacute;n en los hombres j&oacute;venes: &ldquo;Es positivo porque se puede tratar m&aacute;s a tiempo y poner medidas menos invasivas&rdquo;. De cara a un posible injerto, Garayar afirma que es una cirug&iacute;a capilar &ldquo;bastante segura y con pocos riesgos&rdquo;. Y apunta que muchos pacientes le comentaron c&oacute;mo despu&eacute;s de ponerse pelo recuperaron su confianza, autoestima y seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Los medicamentos como freno</h2><p class="article-text">
        Al alicantino Francisco Ruzafa, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, le empieza a clarear la cabeza. Siempre fue de los que menos pelo y densidad tuvo en su entorno: &ldquo;Cuando lo pensaba con unos 18 a&ntilde;os, s&iacute; me era algo m&aacute;s limitante. Me ve&iacute;a muy mayor para lo joven que era&rdquo;. No opt&oacute; por raparse porque piensa que se ver&aacute; con mucha cabeza. Y es que, en el mundo de los calvos, tener el coco redondo parece que tambi&eacute;n se premia. &ldquo;Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortina de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me rapar&iacute;a antes de llegar a ese punto&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que me vi incitado a ponerme pelo, no tanto presionado. Algo que s&iacute; me dijeron es que estar calvo a esta edad es como rendirse muy pronto a ser mayor. Ahora todos queremos alargar la etapa de la juventud y tener moto, y ser calvo es un lastre para eso&rdquo;, desarrolla este ingeniero industrial afincado en Madrid, que reconoce que la obligatoriedad de medicarse durante a&ntilde;os con minoxidil y finasterida tras el implante lo aleja de la idea operarse.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Magriny&agrave;, vocal del Col&middot;legi de Farmac&egrave;utics de Barcelona (COFB), precisa que &ldquo;son medicamentos que uno los tiene que tomar con la prescripci&oacute;n exacta del m&eacute;dico y la indicaci&oacute;n del dermat&oacute;logo, ya que tienen muchos posibles efectos secundarios que desde la farmacia comentamos a la hora de dispensarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los dos últimos años, casi se ha duplicado el uso de productos como el minoxidil y la finasterida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Magrinyà</span>
                                        <span>—</span> Col·legi de Farmacèutics de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pudiera parecer que los calvos se hacen fuertes a la hora de aceptar su realidad, y lo es sin duda en algunos casos, pero la experiencia de los especialistas en consulta apunta en otra direcci&oacute;n. El mismo Magriny&agrave; confirma que desde hace a&ntilde;os se vio un gran incremento de aquellos j&oacute;venes que a partir de los 24 a&ntilde;os comienzan a tratarse las alopecias. &ldquo;En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, casi se duplic&oacute; el uso de productos como el minoxidil y la finasterida&rdquo;, asegura el tambi&eacute;n farmac&eacute;utico comunitario. Asimismo, sostiene que en este fen&oacute;meno opera una &ldquo;gran presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio que <a href="https://www.actasdermo.org/es-prescribing-habits-for-androgenetic-alopecia-articulo-S0001731026000281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> la prescripci&oacute;n para la alopecia andr&oacute;gina entre m&aacute;s de 200 dermat&oacute;logos espa&ntilde;oles en 2024 se&ntilde;ala que el minoxidil oral fue el tratamiento m&aacute;s prescrito (89,1%) para este tipo de patolog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con los datos recogidos en 2019-2020, se aprecia c&oacute;mo aumenta la prescripci&oacute;n de minoxidil oral y una disminuci&oacute;n en el uso de minoxidil t&oacute;pico, pues en aquella ocasi&oacute;n el minoxidil oral fue prescrito por el 50,6% de los encuestados.
    </p><p class="article-text">
        La misma investigaci&oacute;n certifica que la dutasterida oral ha reemplazado a la finasterida como el antiandr&oacute;geno m&aacute;s recetado para esta alopecia. Y si hace siete a&ntilde;os solo el 4,9% de los dermat&oacute;logos afirmaron realizar trasplantes capilares, en 2024 la cifra aument&oacute; al 18,5%. &ldquo;Este aumento podr&iacute;a reflejar una mayor concienciaci&oacute;n y demanda de procedimientos de restauraci&oacute;n capilar, si bien no se puede descartar un posible sesgo en la encuesta&rdquo;, apuntan.
    </p><h2 class="article-text">Calva con gusto no pica</h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n externa por ponerse pelo se dej&oacute; ver hasta en artefactos de entretenimiento como el <em>docureality</em> <em>Pombo</em>, que sigue la vida de la familia de la archiconocida <em>influencer</em> patria Mar&iacute;a Pombo, donde el marido de Luc&iacute;a Pombo, el empresario &Aacute;lvaro L&oacute;pez Huerta, termina accediendo a hacerse un injerto de pelo por insistencia de la piloto. En el video en el que la pareja anuncia su embarazo, as&iacute; como en otras apariciones en sus redes sociales, L&oacute;pez Huerta aparece con las marcas propias de la cabeza posinjerto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortinilla de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me raparía antes de llegar a ese punto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Ruzafa</span>
                                        <span>—</span> 31 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, Pep Molina es un ac&eacute;rrimo defensor de los calvos como &eacute;l. Este mallorqu&iacute;n de 33 a&ntilde;os, guionista y creador digital, lleg&oacute; a parodiar la primera convenci&oacute;n de calvos con barba de Espa&ntilde;a, un <em>sketch</em> que realiz&oacute; para El Peri&oacute;dico. &ldquo;Yo empec&eacute; muy pronto con la alopecia, a los 12 a&ntilde;os, y justo me empez&oacute; a salir barba a saco&rdquo;, recuerda. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, decidi&oacute; dejar de tratarse con productos como el minoxidil. En torno a los 20 a&ntilde;os se decant&oacute; por el rapado. &ldquo;Soy extrovertido, pero mis interacciones estaban condicionadas por el hecho evidente de que me estaba quedando calvo y era demasiado joven&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Se define antes como calvo que rapado. &ldquo;Una parte de mi cabeza es terreno yermo donde han echado sal&rdquo;, comenta con gracia. Aquella inseguridad juvenil ha quedado atr&aacute;s. Tanto, que Molina convoc&oacute; a varios calvos con barba para abordar lo que &eacute;l denomina como &ldquo;tribu urbana sin diagnosticar, en donde hay una compensaci&oacute;n rara entre el pelo que tienes en la barba en comparaci&oacute;n con el de la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de un<em> frame</em> de aquella producci&oacute;n alg&uacute;n avispado cre&oacute; el meme ya convertido en <em>sticker</em> en el que aparecen varios de los participantes abrazados con el texto &ldquo;qu&eacute; calvario&rdquo;. La misma sorna aparece en el meme que tilda de &ldquo;barbarie&rdquo; a los calvos con barba, a quienes Jordi Ganchitos dedic&oacute; una canci&oacute;n: &ldquo;Calvo con barba, si justifica lo que falta en la calva, tiene el cabello del rev&eacute;s. Alejate de un calvo con barba bailando reguet&oacute;n en una disco de pachanga, alejate de un calvo con barba y si lleva un pendiente mejor hu&iacute; para tu casa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Qué calvario, en versión &#039;sticker&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las bromas sobre los hombres que sufren alopecia, la proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas est&eacute;ticas que ofertan injertos capilares y su publicidad supone una de las principales presiones est&eacute;ticas para aquellos que no tienen pelo en la cabeza. Mientras que unos aseguran que recuperaron la seguridad en s&iacute; mismos tras someterse a la intervenci&oacute;n, otros pugnan por mejorar su autopercepci&oacute;n y superar c&aacute;nones superficiales. Sea como sea, la cuesti&oacute;n es gustarse a uno mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 10:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Alopecia,Calvicie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el alcohol nos hace sentir felices y tristes a la vez, y qué otros efectos tiene en nuestro cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alcohol-sentir-felices-tristes-vez-efectos-cuerpo_1_13261882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/842f38e9-7763-43fd-801b-4c96984c1469_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el alcohol nos hace sentir felices y tristes a la vez, y qué otros efectos tiene en nuestro cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos hace dormir y nos despierta por la noche, nos anima y nos deprime, nos da confianza en un momento y ansiedad al siguiente. ¿Cómo es posible que esta droga tan compleja tenga tanto poder?</p></div><p class="article-text">
        Pienses lo que pienses del alcohol, hay que reconocer que es muy vers&aacute;til. Desde que los primeros humanos empezaron a machacar fruta y a dejarla reposar en vasijas para beb&eacute;rsela unos d&iacute;as despu&eacute;s, recurrimos a &eacute;l para celebrar y compartir nuestras penas, para lidiar con la ansiedad y para potenciar nuestra creatividad. Lo usamos para ganar confianza y terminar con el aburrimiento, para ponernos de humor para salir y para dormir (aunque no sea lo ideal). Mientras que la mayor&iacute;a de las sustancias que alteran la mente tienen uno o dos usos espec&iacute;ficos, el alcohol lo hace todo. Probablemente por eso ha sido tan omnipresente a lo largo de la historia de la humanidad, y por eso puede ser tan dif&iacute;cil dejarlo por completo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces decimos que el alcohol es farmacol&oacute;gicamente promiscuo&rdquo;, afirma el <strong>Dr. Rayyan Zafar</strong>, neuropsicofarmac&oacute;logo del Imperial College de Londres. &ldquo;No solo te calma: puede estimular las v&iacute;as de recompensa, atenuar las se&ntilde;ales de amenaza, liberar opioides end&oacute;genos que alivian el dolor o el estr&eacute;s, alterar la toma de decisiones y cambiar el estado de &aacute;nimo, todo al mismo tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A modo de comparaci&oacute;n, sabemos que la coca&iacute;na act&uacute;a principalmente sobre nuestros sistemas de dopamina y noradrenalina (que regulan la motivaci&oacute;n, el estado de alerta y la energ&iacute;a), que la MDMA estimula principalmente la liberaci&oacute;n de serotonina y oxitocina (que mejoran el estado de &aacute;nimo, la empat&iacute;a y los v&iacute;nculos sociales), y que los opi&aacute;ceos, como la hero&iacute;na, act&uacute;an sobre el sistema de endorfinas (que induce una relajaci&oacute;n profunda y euforia). El alcohol afecta a todos ellos, y tambi&eacute;n a los dos neurotransmisores m&aacute;s comunes del sistema nervioso: el glutamato, que activa las neuronas para que puedan enviar informaci&oacute;n, y el &aacute;cido gamma-aminobut&iacute;rico (casi siempre abreviado como GABA), que ralentiza o bloquea ciertas se&ntilde;ales para ayudar al cerebro a relajarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El alcohol llega al cerebro en cuesti&oacute;n de minutos, y lo primero que hace es empezar a alterar el equilibrio entre estos dos mensajeros qu&iacute;micos inhibidores y excitadores&rdquo;, afirma Zafar. &ldquo;Potencia el GABA y aten&uacute;a el glutamato, por lo que esa sensaci&oacute;n inicial de &rdquo;embriaguez&ldquo; se debe a que la corteza frontal &mdash;la parte del cerebro responsable del juicio, el autocontrol y la autorregulaci&oacute;n&mdash; empieza a desconectarse. Esto va acompa&ntilde;ado de la liberaci&oacute;n de dopamina y endorfinas en los circuitos de recompensa, que te aportan motivaci&oacute;n, relajaci&oacute;n y energ&iacute;a. Por eso, las personas se sienten m&aacute;s relajadas, m&aacute;s habladoras y menos inhibidas socialmente&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alcohol llega al cerebro en cuestión de minutos, y lo primero que hace es empezar a alterar el equilibrio entre estos dos mensajeros químicos inhibidores y excitadores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A medida que aumenta la concentraci&oacute;n de alcohol en el torrente sangu&iacute;neo, este empieza a afectar a regiones cerebrales m&aacute;s profundas y primitivas, como el cerebelo &mdash;que coordina el movimiento&mdash; y el tronco encef&aacute;lico &mdash;que regula funciones b&aacute;sicas como la frecuencia card&iacute;aca y la respiraci&oacute;n&mdash;. &ldquo;Primero desactiva progresivamente los sistemas de control de orden superior y, a continuaci&oacute;n, los circuitos que nos permiten mantener la coordinaci&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;, explica Zafar. Esto significa que el habla se vuelve pastosa, el equilibrio se tambalea y los tiempos de reacci&oacute;n se ralentizan. Si se ignoran todas las se&ntilde;ales de advertencia hasta que los niveles de alcohol en sangre alcanzan niveles cr&iacute;ticos, el tronco encef&aacute;lico puede ralentizarse tanto que olvida ordenar a los pulmones que respiren o al coraz&oacute;n que lata.
    </p><p class="article-text">
        El equilibrio entre el GABA y el glutamato tambi&eacute;n es responsable de la sensaci&oacute;n de ansiedad o depresi&oacute;n que muchos experimentamos al d&iacute;a siguiente de haber tomado de m&aacute;s, ya que el cuerpo compensa en exceso las sustancias qu&iacute;micas que le estamos introduciendo. &ldquo;Mientras el alcohol permanece en el organismo, el cerebro compensa sus efectos sedantes activando sus sistemas excitadores, en particular el glutamato y las v&iacute;as del estr&eacute;s&rdquo;, explica Zafar. &ldquo;Sin embargo, una vez que el alcohol abandona el organismo, esos sistemas compensatorios no se desactivan al instante; en su lugar, te qued&aacute;s en un estado temporal de hiperexcitaci&oacute;n por rebote. Las hormonas del estr&eacute;s, como el cortisol, pueden permanecer elevadas, la arquitectura del sue&ntilde;o se ve alterada y los sistemas de neurotransmisores se desequilibran temporalmente. El resultado es un cerebro que se siente acelerado pero agotado, ansioso e inquieto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor cada vez mejor comprendido en los efectos del alcohol sobre nuestro estado de &aacute;nimo es el eje intestino-cerebro, es decir, la red de comunicaci&oacute;n que conecta nuestro sistema nervioso central con el tracto gastrointestinal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mientras el alcohol permanece en el organismo, el cerebro compensa sus efectos sedantes activando sus sistemas excitadores, en particular el glutamato y las vías del estrés</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El alcohol puede aumentar la permeabilidad intestinal, provocando lo que muchas veces se denomina 'intestino permeable', que permite que fragmentos bacterianos entren en el torrente sangu&iacute;neo&rdquo;, afirma Zafar. &ldquo;Estas mol&eacute;culas desencadenan respuestas inmunitarias y una inflamaci&oacute;n de bajo grado, lo que puede afectar al estado de &aacute;nimo, la cognici&oacute;n y la fatiga a trav&eacute;s del eje intestino-cerebro&rdquo;. En bebedores empedernidos o cr&oacute;nicos, esto puede provocar problemas de salud a largo plazo, muchos de los cuales probablemente est&eacute;n relacionados con el estado de &aacute;nimo. Y adem&aacute;s, seguimos teniendo que lidiar con todos los efectos negativos m&aacute;s conocidos del consumo habitual de alcohol, entre los que se incluyen enfermedades hep&aacute;ticas, hipertensi&oacute;n arterial, trastornos del sue&ntilde;o y un mayor riesgo de padecer varios tipos de c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;en qu&eacute; situaci&oacute;n nos deja esto a nosotros, los que seguimos enganchados a tomarnos de vez en cuando un trago de extracto de fruta fermentada tras un largo d&iacute;a en la oficina? Bueno, en primer lugar, esperemos que en una mejor posici&oacute;n para apreciar la raz&oacute;n por la que muchos de nosotros lo hacemos, para empezar. &ldquo;Creo que el cambio m&aacute;s &uacute;til es dejar de pensar en el alcohol &mdash;o en cualquier otra droga psicoactiva recreativa&mdash; en t&eacute;rminos morales, como &rdquo;bueno&ldquo; o &rdquo;malo&ldquo;, &rdquo;fuerte&ldquo; o &rdquo;d&eacute;bil&ldquo;&rdquo;, afirma Zafar. &ldquo;El alcohol funciona porque es biol&oacute;gicamente eficaz. Modifica los sistemas de estr&eacute;s, los circuitos de recompensa y el procesamiento social de formas que resultan &uacute;tiles en el momento. Comprender el 'porqu&eacute;' necesitamos el alcohol ayuda a las personas a actuar de forma m&aacute;s consciente. En lugar de preguntarse: '&iquest;Deber&iacute;a tomar?', una mejor pregunta podr&iacute;a ser: '&iquest;Para qu&eacute; utilizo esta bebida?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/alcohol-sentir-felices-tristes-vez-efectos-cuerpo_1_13261882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 03:01:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el alcohol nos hace sentir felices y tristes a la vez, y qué otros efectos tiene en nuestro cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,alcohol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ginecóloga explica qué significa para las pacientes el cambio de nombre del Síndrome de Ovario Poliquístico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ginecologa-explica-significa-pacientes-cambio-nombre-sindrome-ovario-poliquistico-xp_1_13252515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b35144a7-44c6-4694-a117-e550be35111c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ginecóloga explica qué significa para las pacientes el cambio de nombre del Síndrome de Ovario Poliquístico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora Lia Ornat Clemente aclara que la nueva denominación como Síndrome de Ovario Pluriendocrino Metabólico busca eliminar el mito de los quistes y centrarse en el riesgo cardiovascular.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>S&iacute;ndrome de Ovario Poliqu&iacute;stico (SOP)</strong>, que afecta a m&aacute;s del 10% de las mujeres en edad reproductiva en el mundo, <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/polycystic-ovary-syndrome" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OMS</a><a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/polycystic-ovary-syndrome" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> se enfrenta a un cambio de nombre internacional tras un largo proceso de consenso entre especialistas, organizaciones cient&iacute;ficas e incluso pacientes. La nueva denominaci&oacute;n acordada ser&iacute;a S&iacute;ndrome de Ovario Pluriendocrino Metab&oacute;lico (SOPM), recoge <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(26)00717-8/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista </a><a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(26)00717-8/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a>, que se&ntilde;ala que podr&iacute;a aportar m&aacute;s claridad de esta condici&oacute;n tan compleja y poco diagnosticada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio de nombre era algo demandado por los profesionales m&eacute;dicos desde hace tiempo porque el nombre de s&iacute;ndrome de ovario poliqu&iacute;stico (SOP) llevaba a confusi&oacute;n en las pacientes, que asum&iacute;an que ten&iacute;an quistes en los ovarios&rdquo;, explica la doctora <strong>Lia Ornat Clemente</strong>, encargada de la consulta de ginecolog&iacute;a endocrinol&oacute;gica el <a href="https://hospitalclinico.salud.aragon.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital Cl&iacute;nico Universitario Lozano Blesa</a> de Zaragoza, que ve el cambio en el lenguaje como una respuesta a a&ntilde;os de malentendidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de explicar en la consulta en qu&eacute; consiste el s&iacute;ndrome, es inevitable que con el nombre de SOP las pacientes asuman que el problema est&aacute; en el ovario donde hay quistes y hay que eliminarlos y controlar la evoluci&oacute;n con ecograf&iacute;a&rdquo;, comenta la doctora Ornat. La realidad es que el diagn&oacute;stico no se basa en la presencia de quistes que deban ser extirpados, sino en una compleja alteraci&oacute;n hormonal y metab&oacute;lica. &ldquo;El cambio es importante porque quita la palabra &lsquo;quistes&rsquo; y refleja mejor el problema: alteraciones endocrinas que conllevan problemas metab&oacute;licos&rdquo;, valora la especialista, que subraya que &ldquo;el diagn&oacute;stico no se basa en tener muchos quistes en los ovarios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el S&iacute;ndrome de Ovario Pluriendocrino Metab&oacute;lico</h2><p class="article-text">
        El SOPM se manifiesta &ldquo;como un c&iacute;rculo vicioso&rdquo;, ilustra la especialista, en el que el aumento de la producci&oacute;n de andr&oacute;genos u hormonas masculinas provoca, adem&aacute;s de ciclos menstruales irregulares, un aumento de la secreci&oacute;n de insulina y genera resistencia a la horar de metabolizar la glucosa, y viceversa, porque esto a su vez provoca un aumento de los niveles de andr&oacute;genos. Esta din&aacute;mica puede derivar en estados prediab&eacute;ticos, diabetes tipo 2 y un estado inflamatorio cr&oacute;nico que compromete no solo la fertilidad, sino la salud cardiovascular a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nuevo nombre no ayuda a mejorar el diagn&oacute;stico, que no cambia, pero s&iacute; que evita equ&iacute;vocos&rdquo;, defiende la doctora Ornat. Los tres criterios cl&iacute;nicos claves para el diagn&oacute;stico son el hiperandrogenismo, o exceso de vello o acn&eacute;; la disovulaci&oacute;n, o los ciclos menstruales largos e irregulares; y la obtenci&oacute;n de una ecograf&iacute;a con m&aacute;s de 20 fol&iacute;culos, que no quistes, por ovario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El diagn&oacute;stico de las alteraciones metab&oacute;licas es importante para evitar complicaciones futuras tanto para la persona diagnosticada como para su descendencia en el caso de tenerla&rdquo;, asegura la experta, que aclara que &ldquo;lo importante del tratamiento no es tener la regla regulada, sino el control hormonal y metab&oacute;lico, sobre todo de los hidratos de carbono, adem&aacute;s del control endometrial&rdquo;. &ldquo;Tan importante es diagnosticar correctamente a tiempo como no sobrediagosticar&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores retos para las pacientes es comprender el car&aacute;cter cr&oacute;nico de este s&iacute;ndrome, cuyo tratamiento no busca una cura definitiva, sino ese control hormonal y metab&oacute;lico en el que incide la doctora, y que puede incluso proteger la salud de la futura descendencia, &ldquo;reduciendo riesgos de abortos o diabetes gestacional&rdquo;. &ldquo;Yo siempre explico en la consulta que es como te&ntilde;irse el pelo: mientras us&aacute;s el tratamiento est&aacute;s controlada, pero al dejar de usarlo, las alteraciones endocrino-metab&oacute;licas vuelven a aparecer&rdquo;, advierte Ornat.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un s&iacute;ndrome endocrino metab&oacute;lico y como tal se refleja en el nuevo nombre, yo no le encuentro limitaciones... A lo mejor el nombre es farragoso y complejo para los pacientes, pero sin duda es mucho mejor que SOP&rdquo;, opina la especialista, ya que refleja mejor la realidad de una patolog&iacute;a que no reside exclusivamente en el ovario, sino en un sistema endocrino que requiere vigilancia constante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ginecologa-explica-significa-pacientes-cambio-nombre-sindrome-ovario-poliquistico-xp_1_13252515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 09:29:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ginecóloga explica qué significa para las pacientes el cambio de nombre del Síndrome de Ovario Poliquístico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,ginecólogo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13241200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78f0a25f-e0a3-417e-bcf1-4bd6fd71bc47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarecimiento de la vivienda en las grandes ciudades hace que muchas personas se alejen de sus redes afectivas. En este contexto, gestos sencillos como encontrarse para un café, una cerveza o una llamada cobran una importancia especial.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siento a mis amigos lejos geogr&aacute;ficamente, no emocionalmente&rdquo;. <strong>Irene</strong>, una joven de 27 a&ntilde;os natural de Valladolid, lleva cinco a&ntilde;os viviendo en Madrid. Pasa&oacute; de vivir &ldquo;en un radio de diez minutos caminando&rdquo; de sus amigas &mdash;encontrarse para pasear, tomar algo o hacer recados casi sin organizaci&oacute;n&mdash; a necesitar trayectos de casi una hora de transporte p&uacute;blico: &ldquo;Al final, que ver a tu amiga suponga 50 minutos de viaje y tres transbordos dificulta mucho poder encontrarse con la frecuencia que te gustar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso contrario a <strong>Jorge</strong>, un joven de 26 a&ntilde;os que, tras haberse criado en la capital espa&ntilde;ola, se mud&oacute; a un pueblo de cinco mil habitantes en &Aacute;vila. Acostumbrado a que &ldquo;todos los planes requer&iacute;an de calendario&rdquo; y planificaci&oacute;n, ahora ve a su nuevo grupo de amigos con much&iacute;sima m&aacute;s facilidad. &ldquo;Voy a un restaurante con mi familia y siempre conozco a alguien de los que est&aacute; cenando, voy al supermercado y me encuentro a un amigo haciendo las compras, voy a la panader&iacute;a y me atiende un amigo&hellip; (...) Est&aacute;s haciendo tu vida del d&iacute;a a d&iacute;a y de repente te da una alegr&iacute;a encontrarte a alguien conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tener a nuestros amigos cerca no siempre depende &uacute;nicamente del cari&ntilde;o o de las ganas de vernos. En ciudades cada vez m&aacute;s caras, extensas y aceleradas, la proximidad se convierte tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n log&iacute;stica. &iquest;C&oacute;mo de importante es incluir las amistades en la vida cotidiana? &iquest;C&oacute;mo influye la distancia en nuestro bienestar y en la manera en que nos relacionamos?
    </p><h2 class="article-text">Cuando la amistad deja de ser cotidiana</h2><p class="article-text">
        <strong>Selene</strong> lleva viviendo en Madrid desde 2017. Lleg&oacute; desde un peque&ntilde;o municipio de Mallorca y durante sus a&ntilde;os universitarios en Getafe disfrut&oacute; especialmente de hacer vida cotidiana con sus compa&ntilde;eros de carrera. Sin embargo, al terminar los estudios, la dificultad para acceder al alquiler dispers&oacute; al grupo y con ello desapareci&oacute; parte de esa cercan&iacute;a diaria. &ldquo;Ahora todo requiere sacar el calendario&rdquo;, lamenta. &ldquo;Se pierde la improvisaci&oacute;n, pero en lo que m&aacute;s se nota es en que cuando quedamos finalmente no nos basta el tiempo. Nos hemos expulsado del d&iacute;a a d&iacute;a y nos hemos resignado a vernos y contarnos las novedades&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las grandes ciudades como Madrid muchas veces son testigo de personas &ldquo;muy conectadas digitalmente, pero con redes afectivas fragmentadas y vidas sociales mucho m&aacute;s dif&iacute;ciles de sostener en lo cotidiano&rdquo;. As&iacute; explica <strong>Gabriela Hidalgo Caldas</strong>, psic&oacute;loga y <em>coach,</em> c&oacute;mo<strong> </strong>&ldquo;muchas veces no perdemos v&iacute;nculos, perdemos cotidianeidad&rdquo;, las relaciones dejan de estar integradas en la vida diaria y pasan a ser algo casi excepcional. Lo que para Irene en Valladolid &ldquo;se solucionaba con un paseo y un caf&eacute;&rdquo;, &ldquo;ahora requiere de una llamada con mis padres o mis amigas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, a pesar de que las grandes ciudades ofrecen muchas oportunidades sociales, tambi&eacute;n conllevan m&aacute;s dispersi&oacute;n y m&aacute;s dificultad para sostener encuentros frecuentes. Es habitual que amistades que viven a 40 minutos de distancia terminen vi&eacute;ndose muy poco porque, como expone la tambi&eacute;n psic&oacute;loga <strong>Rebeca Carrasco Garc&iacute;a</strong>, especializada en trauma, ansiedad y depresi&oacute;n, &ldquo;la vida cotidiana ya est&aacute; bastante saturada&rdquo;. Se pone en riesgo una parte muy importante en las relaciones de amistad: la espontaneidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que ver a tu amiga suponga 50 minutos de viaje y tres transbordos dificulta mucho poder encontrarse con la frecuencia que te gustaría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Irene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Improvisar para tomarse un caf&eacute;, verse un rato despu&eacute;s del trabajo o acompa&ntilde;arse en peque&ntilde;os momentos cotidianos pueden parecer cosas peque&ntilde;as, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensaci&oacute;n de apoyo, pertenencia y conexi&oacute;n. &ldquo;La proximidad f&iacute;sica aporta algo muy concreto que cuesta sustituir: la integraci&oacute;n del v&iacute;nculo en la vida cotidiana&rdquo;. Para Hidalgo Caldas &ldquo;no es solo hablar o mantenerse en contacto&rdquo;, sino compartir cierta sensaci&oacute;n de disponibilidad mutua. En las grandes ciudades existen &ldquo;relaciones significativas, pero muy poca sensaci&oacute;n de sost&eacute;n cercano en su vida diaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grandes n&uacute;cleos urbanos generan una contradicci&oacute;n: es habitual sentirse desconectado incluso estando rodeado de gente. Y es que muchas veces estas interacciones no se producen por una falta de cari&ntilde;o, sino por cansancio, horarios, desplazamientos o log&iacute;stica. Como recuerda <strong>Julia Vidal</strong>, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a</a>, toda esta planificaci&oacute;n &ldquo;genera carga mental y m&aacute;s necesidad de tiempo que las relaciones de proximidad no tienen&rdquo;. Vidal considera clave sentir disponibilidad por parte de nuestros v&iacute;nculos (incluso aunque no quedemos), ya que &ldquo;incrementa el bienestar general&rdquo; y &ldquo;reduce el estr&eacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La amistad, &ldquo;un factor de protecci&oacute;n para la salud mental&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las relaciones de amistad no solo cumplen una funci&oacute;n social o afectiva, sino que tienen un impacto directo en nuestro bienestar emocional. <strong>Nazaret Iglesias Garc&iacute;a</strong>, psic&oacute;loga y directora de <a href="https://www.psicologiadana.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dana Centro de Psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;ala que existe evidencia de que<strong> </strong>&ldquo;el apoyo social percibido se relaciona con menor estr&eacute;s, ansiedad y sintomatolog&iacute;a depresiva, y act&uacute;a como un factor protector para la salud mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El apoyo social percibido se relaciona con menor estrés, ansiedad y sintomatología depresiva, y actúa como un factor protector para la salud mental</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nazaret Iglesias García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Trini</strong> y <strong>Ana</strong> son hermanas, pero, seg&uacute;n dicen: &ldquo;Obviamente tambi&eacute;n somos amigas&rdquo;. Aunque llevaban d&eacute;cadas viviendo en la misma ciudad, desde hace poco residen en el mismo municipio, separadas por apenas unas cuantas calles. Desde entonces, aseguran que su relaci&oacute;n se volvi&oacute; mucho m&aacute;s cercana. &ldquo;Ana lo es todo para m&iacute;, creo que sin ella no podr&iacute;a llevar la vida que llevo. Nos vemos seguido, desayunamos, tomamos algo, nos encontramos&hellip;&rdquo;, cuenta Trini. La mudanza de Trini lleg&oacute; despu&eacute;s de una etapa complicada y de algunos problemas de salud. A ra&iacute;z de ello, ambas pudieron comprobar hasta qu&eacute; punto tener cerca a personas importantes puede influir en el bienestar diario. Aunque intu&iacute;an que vivir cerca las unir&iacute;a m&aacute;s, Trini reconoce que no esperaba el impacto que tendr&iacute;a en su d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;No conoc&iacute;a esta maravillosa vida que me estaba esperando (...) Sabemos que nos tenemos ah&iacute;, y que vi&eacute;ndonos y tomando un caf&eacute; nos sentiremos mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;sensaci&oacute;n de sost&eacute;n emocional cotidiano&rdquo; es clave para <strong>Esther Boada</strong>, psic&oacute;loga sanitaria y directora de <a href="https://www.instagram.com/centre_sukha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre Sukha Cornella y Molins</a>, porque, &ldquo;cuando una persona percibe que no tiene a nadie cerca a quien recurrir f&aacute;cilmente, el sistema nervioso tiende a mantenerse m&aacute;s alerta, aparece m&aacute;s sensaci&oacute;n de carga mental, hipervigilancia y necesidad de &lsquo;poder con todo&rdquo;. Adem&aacute;s, pueden aparecer din&aacute;micas de &ldquo;autosuficiencia obligada&rdquo;: la sensaci&oacute;n de tener que afrontar todo sola porque pedir ayuda requiere demasiada coordinaci&oacute;n, tiempo y esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Irene tiene claro que, tanto en Valladolid como en Madrid, compartir tiempo con sus amistades influye directamente en c&oacute;mo se siente. La joven, que reconoce no mantener &ldquo;un contacto muy fluido a trav&eacute;s de redes o WhatsApp&rdquo;, asegura que cuando ve a sus amigas en persona &ldquo;es mucho m&aacute;s probable que surjan conversaciones de desahogo mutuo&rdquo; que la ayudan a &ldquo;estar mucho mejor an&iacute;micamente&rdquo;. &ldquo;Esto para m&iacute; es calidad de vida&rdquo;, dice.
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                    alt="Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión."
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            <span class="title">
                Acompañarse en pequeños momentos cotidianos puede parecer algo pequeño, pero pueden ser esas interacciones las que nos ayuden a sostener la sensación de apoyo, pertenencia y conexión.                            </span>
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        Y es precisamente en momentos en los que esa convivencia se vuelve m&aacute;s regular &mdash;durante las vacaciones, el verano o los d&iacute;as en el pueblo&mdash; cuando sus efectos sobre el bienestar emocional se hacen m&aacute;s evidentes. Para Irene M., su d&iacute;a a d&iacute;a cambia cuando en verano pasa de una gran ciudad como Sevilla a su pueblo manchego: &ldquo;Cuando voy al pueblo es a desconectar, a pas&aacute;rmelo bien y a disfrutar. Son momentos muy concretos en los que se hace mucha vida en comunidad, en casa de amigos, en bares rodeada de gente&hellip; No hay esa rutina ni ritmos fren&eacute;ticos que hay en una ciudad, por eso [las amistades] parece que se desarrollan mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasamos a entornos m&aacute;s reducidos y podemos disfrutar de una mayor cotidianidad con nuestras amistades, se hace tambi&eacute;n m&aacute;s visible hasta qu&eacute; punto el consumo condiciona la forma en que nos relacionamos en las grandes ciudades. Al pasar de la capital a un pueblo de cinco mil habitantes, Jorge comprob&oacute; que este elemento no atraviesa de igual manera las relaciones de amistad en ambos contextos. &ldquo;En Madrid salir o quedar siempre va ligado a consumir. Aqu&iacute;, aunque tambi&eacute;n pod&eacute;s quedar a tomar algo, s&iacute; que es m&aacute;s com&uacute;n quedar para simplemente estar en la plaza. Con mis amigos de aqu&iacute; puedo quedar por la tarde, ir a cenar a casa, y despu&eacute;s volver a salir (...) Est&aacute;s menos obligado a gastar dinero, si quer&eacute;s lo hac&eacute;s, pero no hace falta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo vive Irene M. en sus vacaciones: &ldquo;Puedo quedar para estar con mis amigas para no hacer nada, simplemente contarnos nuestras vidas y reflexionar. No quedamos para hacer algo concreto como s&iacute; ocurre en la ciudad, sino simplemente para estar juntas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Buscar proximidad en la distancia</h2><p class="article-text">
        En la etapa adulta, no siempre es posible dedicar a las amistades el mismo tiempo que en la infancia o la adolescencia. El ritmo diario hace que, en muchas ocasiones, un paseo improvisado se cambie por una llamada o un mensaje para preguntar qu&eacute; tal va el d&iacute;a, la semana o incluso el mes.
    </p><p class="article-text">
        Las expertas como <strong>Eva Barrio</strong>, psic&oacute;loga con perspectiva de g&eacute;nero y directora de <a href="https://narapsicologia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nara psicolog&iacute;a</a>, se&ntilde;alan la proximidad como un elemento fortalecedor de los v&iacute;nculos emocionales &mdash;el &ldquo;efecto de mera exposici&oacute;n&rdquo; demuestra c&oacute;mo la frecuencia de contacto f&iacute;sico aumenta la familiaridad y el afecto&mdash;.<strong> </strong>Sin embargo, esto no implica que las relaciones a distancia no puedan ser profundas y significativas. De hecho, Barrio est&aacute; segura de que cuando no tenemos esta proximidad, &ldquo;la buscamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el círculo social</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Selene</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, Selene tiene mucho que agradecer a la tecnolog&iacute;a: &ldquo;Si algo bueno tiene es que permite enviar un mensaje, escribir, llamar e incluso ver la cara y las reacciones cuando hay alguna novedad importante que hay que contar, aunque sea en videollamada. Por supuesto, lo mejor y lo ideal es tener a las amigas cerca, pero al final hay muchas maneras de sentirlas as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iglesias Garc&iacute;a recuerda que las relaciones a distancia con nuestras amigas no son menos valiosas, ya que &ldquo;nos pueden sostener mucho emocionalmente&rdquo;, sobre todo &ldquo;si hay confianza, continuidad y comunicaci&oacute;n de calidad&rdquo;. &ldquo;Esa disponibilidad no necesariamente tiene que ser f&iacute;sica, es esencial sentir esta disponibilidad emocional que se refuerza con la cercan&iacute;a f&iacute;sica que se puede generar tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade la psic&oacute;loga Vidal. De ah&iacute; que en la vida adulta sostener una red de apoyo no dependa solo de la cercan&iacute;a o la tecnolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n de la intenci&oacute;n con la que se cuidan esos v&iacute;nculos.
    </p><p class="article-text">
        Irene M. afirma con contundencia que &ldquo;las <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones de amistad</a> hay que trabajarlas&rdquo;, al igual que cualquier otro tipo de relaci&oacute;n y &ldquo;no solo las de pareja, que son a las que m&aacute;s estamos acostumbrados a prestar atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El problema de la vivienda atraviesa la amistad</h2><p class="article-text">
        Muchas veces la lejan&iacute;a con nuestros c&iacute;rculos de amistades no viene marcada por un cambio de trabajo o de ciudad, sino por un factor m&aacute;s estructural: la dificultad de acceso a la vivienda. El encarecimiento del alquiler y la compra en las grandes ciudades, que obliga a desplazarse en busca de opciones m&aacute;s asequibles cada vez m&aacute;s alejadas de los centros,&nbsp;termin&oacute; por distanciar a muchas amistades. 
    </p><p class="article-text">
        Selene vivi&oacute; esta realidad en primera persona: &ldquo;En general, no tengo cerca a mi gente, y precisamente este es uno de los problemas que veo en el modelo de ciudad que plantea Madrid o las grandes ciudades. El problema de la vivienda expulsa a las personas de sus barrios o del lugar en el que se establecieron en un primer momento debido al precio de los alquileres y desajusta el c&iacute;rculo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se&ntilde;ala la psic&oacute;loga Hidalgo Caldas, para muchas personas acceder a una vivienda solo es posible &ldquo;a costa de alejarse de sus redes afectivas, de sus rutinas sociales y de los espacios donde transcurr&iacute;a su vida cotidiana&rdquo;. Esto tiene consecuencias &ldquo;econ&oacute;micas y log&iacute;sticas, pero tambi&eacute;n relacionales y psicol&oacute;gicas&rdquo;, como el aumento del aislamiento social, el estr&eacute;s sostenido o la sensaci&oacute;n de desconexi&oacute;n y desarraigo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tan importantes son los amigos íntimos, las amistades más ‘superficiales’, las personas cotidianas como el compañero con quien te tomás un café. Estas microinteracciones aportan a nuestra ‘nutrición social’, contribuyen a sentirte acompañada, en sociedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuidar los v&iacute;nculos tambi&eacute;n es autocuidado</h2><p class="article-text">
        Las psic&oacute;logas inciden en el factor de protecci&oacute;n que constituyen las amistades, y en la importancia de cultivarlas de forma consciente <a href="https://www.eldiario.es/era/como-hacer-amigos-nuevos_1_10829978.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la vida adulta</a>. En las grandes ciudades se vuelve especialmente importante construir un espacio o red que nos permita tener esa sensaci&oacute;n de pertenencia. &ldquo;Tan importantes son los amigos &iacute;ntimos, las amistades m&aacute;s &lsquo;superficiales&rsquo;, las personas cotidianas como el compa&ntilde;ero con quien te tom&aacute;s un caf&eacute; o estas microinteracciones, todas aportan a nuestra &lsquo;nutrici&oacute;n social&rsquo;, ya que son un espacio de expresi&oacute;n y contribuyen a sentirte acompa&ntilde;ada, a sentirte en sociedad&rdquo;, se&ntilde;ala Vidal.
    </p><p class="article-text">
        La clave, seg&uacute;n Iglesias Garc&iacute;a, &ldquo;es no idealizar ni demonizar la distancia&rdquo;. Podemos tener v&iacute;nculos muy profundos con personas que viven lejos, pero tambi&eacute;n necesitamos presencia cercana, vida compartida y peque&ntilde;as interacciones cotidianas. Y concluye: &ldquo;El bienestar emocional no depende solo de tener &lsquo;gente importante&rsquo; en abstracto, sino de sentir que hay personas disponibles, accesibles y presentes en nuestra vida real (...) En un contexto social donde cada vez hay m&aacute;s movilidad, teletrabajo, individualizaci&oacute;n y dispersi&oacute;n urbana, construir red cercana no deber&iacute;a verse como algo secundario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/amigas-vivan-cerca-cambia-vida-compartir-cotidiano_1_13241200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 09:35:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigas que vivan cerca: cómo nos cambia la vida compartir lo cotidiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Amistad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sos lo que guardás: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13222769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/206cbb9a-e9c2-48aa-89df-6b871a7834e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sos lo que guardás: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Te sentís abrumado por todas las cosas que hay en tu vida? Entender por qué nos aferramos a las cosas es el primer paso para encontrar una forma saludable de desprenderse de ellas.</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros tenemos una relaci&oacute;n complicada con nuestras cosas. Est&aacute; la interminable colecci&oacute;n de cargadores y cables, el caj&oacute;n de la cocina que rebosa de &ldquo;de todo&rdquo;, la bolsa de tela llena de bolsas de tela. El desorden no es un defecto de car&aacute;cter. Se trata, en la mayor&iacute;a de los casos, de una conversaci&oacute;n que tu hogar mantiene con vos sobre algo m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        Como terapeuta integrativa, escucho esa conversaci&oacute;n con frecuencia. El desorden rara vez se presenta como un simple problema de orden. Conlleva ansiedad, dolor, identidad, verg&uuml;enza y transici&oacute;n. Comprender lo que hay debajo suele ser el primer paso para liberarse de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hay que dejar claro: el desorden no es acumulaci&oacute;n compulsiva. &ldquo;En la acumulaci&oacute;n compulsiva, hay mucha profundidad&rdquo;, afirma el <strong>Dr. Joseph Ferrari</strong>, psic&oacute;logo de la Universidad DePaul que lleva d&eacute;cadas estudiando el desorden. &ldquo;Papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico, papel higi&eacute;nico... tiene profundidad. El desorden, en cambio, tiene amplitud. Son un mont&oacute;n de cosas diferentes por todas partes. As&iacute; que, mientras que los acumuladores son personas desordenadas, las personas desordenadas no son necesariamente acumuladoras&rdquo;. El trastorno de acumulaci&oacute;n compulsiva es un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico. La mayor&iacute;a de nosotros nos situamos en alg&uacute;n punto del vasto y corriente t&eacute;rmino medio.
    </p><p class="article-text">
        Esa distinci&oacute;n es importante porque nuestros hogares (m&aacute;s o menos) funcionan, pero con un trasfondo de inquietud. Una pila de correo de la que &ldquo;te ocupar&aacute;s m&aacute;s tarde&rdquo;. Un armario lleno de ropa que ya no se adapta a tu cuerpo ni a tu vida. A medida que los hogares se reducen y se les exige cada vez m&aacute;s, la presi&oacute;n se intensifica: el living se convierte en oficina, en lugar para hacer los deberes, en gimnasio. El desorden deja de ser una cuesti&oacute;n est&eacute;tica; se convierte en un problema log&iacute;stico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo se convierte en un problema?</h2><p class="article-text">
        Ferrari y su colaboradora, la <strong>Dra. Catherine Roster</strong>, profesora de marketing de la Universidad de Nuevo M&eacute;xico, definen el desorden como &ldquo;una sobreabundancia de posesiones que crea un espacio vital ca&oacute;tico y desorganizado&rdquo;. Pero, como a&ntilde;ade la organizadora profesional e investigadora <strong>Caroline Rogers</strong>: &ldquo;Mi desorden no es el tuyo&rdquo;. Dos hogares pueden parecer igual de llenos y, sin embargo, resultar totalmente diferentes para las personas que los habitan.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.challengingdisorganization.org/resources/icd-clutter-quality-of-life-scale/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escala de calidad de vida ante el desorden </a>de Ferrari ofrece un criterio pr&aacute;ctico: &iquest;afecta a la habitabilidad de tu espacio? La mesa del comedor nunca se usa porque est&aacute; sepultada bajo papeles, libros y objetos que no tienen un lugar fijo. &iquest;Te causa malestar emocional? Esa ansiedad latente que te produce que otros vean tu casa y te d&eacute; verg&uuml;enza. &iquest;Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? Las discusiones por el desorden, los recargos por demora en el pago de facturas que se extraviaron. El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida. Las investigaciones lo confirman: un estudio de 2021 realizado por Rogers y la Dra. Rona Hart, profesora asociada de psicolog&iacute;a en la Universidad de Sussex, revel&oacute; que el desorden es uno de los principales factores predictivos de una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272494421000062" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor calidad de vida</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Afecta a la habitabilidad de tu espacio? ¿Te causa malestar emocional? ¿Pone a prueba tus relaciones o tus finanzas? El desorden se convierte en un problema cuando empieza a limitar tu vida</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos aferramos a las cosas</h2><p class="article-text">
        El desorden rara vez se debe a una sola cosa. En mi trabajo como terapeuta integrativa y en mi investigaci&oacute;n para este art&iacute;culo, siguen surgiendo los mismos factores. Reconocer tu propio patr&oacute;n es el primer paso para cambiarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El duelo y los recuerdos que perduran</strong>
    </p><p class="article-text">
        Conservar las pertenencias de un ser querido es una de las formas m&aacute;s comunes de acumular trastos, y tambi&eacute;n una de las m&aacute;s conmovedoras. Lo importante no es el objeto en s&iacute;, sino el v&iacute;nculo que lo une a nosotros. Tirar la taza favorita de un padre o una madre puede parecer, a nivel visceral, como si estuvi&eacute;ramos tirando al propio padre o madre. Ropa de chicos que se conserva mucho m&aacute;s all&aacute; de su utilidad, ropa comprada para beb&eacute;s que nunca llegaron a nuestras vidas: estos objetos cargan con la p&eacute;rdida no solo de una persona, sino de los futuros que hab&iacute;amos imaginado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro sector, hablamos mucho del duelo oculto&rdquo;, dice Rogers. &Eacute;l vio a gente aferrarse a cosas que dir&iacute;amos que son basura: una vieja mochila que en realidad es un talism&aacute;n de una ruta por el Himalaya que alguien hizo cuando ten&iacute;a veintitantos a&ntilde;os y sus extremidades funcionaban de otra manera, por ejemplo. El miedo no es al desorden; es al borrado. Como ella misma dice: &ldquo;Si me deshago de esto, &iquest;significa que esa parte de mi vida ya no es real?&rdquo;. No es as&iacute;. El recuerdo vive en vos, no en el objeto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nadia Vidal</strong>, asesora de Hoarding UK, lo explica de forma sencilla: desprenderse de las pertenencias de un ser querido forma parte del proceso de duelo; por su propia naturaleza, el duelo no se puede apresurar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sentimentalismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la experiencia de <strong>Jenn Jordan</strong>, este es el principal motivo por el que se acumulan las cosas. Jordan, fundadora de la empresa de organizaci&oacute;n profesional Orjenise, lo ve por todas partes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s sentimental es una persona, m&aacute;s cosas tiene&rdquo;. Las tarjetas de cumplea&ntilde;os son el ejemplo cl&aacute;sico: cada una parece inofensiva hasta que termin&aacute;s teniendo cajas llenas de ellas. &ldquo;Nos decimos a nosotros mismos que estamos conservando el amor&rdquo;, afirma Jordan. &ldquo;A veces solo estamos guardando papel&rdquo;. El objetivo no es dejar de sentirnos sentimentales, sino preguntarnos si necesitamos cada objeto f&iacute;sico para honrarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Procrastinaci&oacute;n y evasi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ferrari es directo: la procrastinaci&oacute;n &ldquo;no tiene nada que ver con la pereza, ni con una mala gesti&oacute;n del tiempo&rdquo;. En esencia, se trata de evitaci&oacute;n, y la evitaci&oacute;n tiene que ver con las emociones. A veces el desorden se acumula cuando lo posponemos. A veces eso provoca m&aacute;s retrasos, porque cada pila es un recordatorio de algo inconcluso, lo que genera agobio, lo que a su vez genera m&aacute;s evitaci&oacute;n. Jordan llama a la respuesta habitual &ldquo;tocar la superficie&rdquo;: una limpieza r&aacute;pida y superficial, una bolsa junto a la puerta que permanece all&iacute; durante semanas. Ordenar reorganiza lo que ya existe. Despejar requiere algo diferente: el esfuerzo emocional de decidir realmente qu&eacute; se queda y qu&eacute; se va.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Herencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parte del desorden tiene su origen en la herencia. Tanto en mi vida personal como en mi trabajo con los clientes, observo c&oacute;mo la migraci&oacute;n, la clase social y la escasez generacional determinan lo que la gente conserva y por qu&eacute;. Si las cosas eran dif&iacute;ciles de conseguir durante la infancia, o si la familia sobrevivi&oacute; a un desplazamiento o a una guerra, aferrarse a los objetos no es un h&aacute;bito, sino una herencia. El objeto se convierte en un seguro. Esto ayuda a explicar por qu&eacute; la est&eacute;tica minimalista puede resultar vergonzosa en ciertas comunidades: es un est&aacute;ndar creado por quienes siempre tuvieron el lujo de dar por sentado que pod&iacute;an reemplazar lo que perd&iacute;an. El objetivo de las familias que pasaron por dificultades nunca fue tener una casa de exposici&oacute;n; es la seguridad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuanto más sentimental es una persona, más cosas tiene</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jenn Jordan</span>
                                        <span>—</span> organizadora profesional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Identidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jordan identifica tres patrones comunes: el &ldquo;yo aspiracional&rdquo; conserva el equipo de gimnasio y los libros de texto de idiomas sin abrir, prueba de en qui&eacute;nes pretendemos convertirnos; el &ldquo;yo del costo irrecuperable&rdquo; se aferra a las cosas porque se gast&oacute; demasiado dinero; y el &ldquo;yo nost&aacute;lgico&rdquo; se aferra a lo que Jordan llama &ldquo;s&iacute;mbolos del esp&iacute;ritu&rdquo;, objetos que se guardan como prueba de un yo anterior. Los hombres y las colecciones de CD son su ejemplo favorito. Ese &aacute;lbum de Radiohead no tiene que ver realmente con la m&uacute;sica; tiene que ver con la persona que conoc&iacute;a a Radiohead antes que nadie.
    </p><p class="article-text">
        Debajo del s&iacute;mbolo espiritual se esconde el miedo a perder un yo que una vez reconociste. Eso no es trivial. Pero ser consciente de ello crea una elecci&oacute;n: &iquest;quer&eacute;s seguir viviendo en un museo de quien fuiste o hacer espacio para quien sos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La verg&uuml;enza del desorden</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones por las que el desorden persiste es la verg&uuml;enza, y la presi&oacute;n por mantener un hogar perfecto, amplificada por las redes sociales, recae de manera desproporcionada sobre las mujeres. Sin embargo, la investigaci&oacute;n de Ferrari no muestra diferencias significativas entre g&eacute;neros en cuanto al desorden en s&iacute; mismo. La diferencia radica en c&oacute;mo se denomina. &ldquo;Las mujeres tienen 'desorden'. En el caso de los hombres, son sus 'juguetes'. Son sus 'cosas'&rdquo;. El secretismo permite que la verg&uuml;enza prospere. Por eso la gente difumina el fondo de sus videollamadas por Zoom o dice &ldquo;es que estoy muy ocupado&rdquo; en lugar de &ldquo;estoy atascado&rdquo;. Comprender que tu desorden est&aacute; conectado con algo real, ya sea una p&eacute;rdida, la identidad, la ansiedad o la historia, no es una excusa para quedarte estancado. Es el punto de partida compasivo para el cambio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El psicólogo investigador sobre desorden Joseph Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras vos tomás la decisión de deshacerte de eso. Al eliminar el contacto, eliminas el bucle de recuerdos que este desencadena</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si viv&iacute;s con alguien cuyo desorden te abruma, la investigaci&oacute;n de Ferrari ofrece una advertencia &uacute;til: la presi&oacute;n sale por la culata. En el momento en que una elecci&oacute;n se convierte en una exigencia, surge la resistencia. Si le dec&iacute;s a alguien que se deshaga de sus cosas, ya no est&aacute;s hablando de desorden; est&aacute;s amenazando su sentido de control sobre su propia vida. Vidal, que ve esto en su forma m&aacute;s extrema, lo tiene claro: el cambio duradero tiene que venir de dentro. La fuerza puede despejar una habitaci&oacute;n, pero sin llegar a la ra&iacute;z, el patr&oacute;n se repite.
    </p><h2 class="article-text">Entonces, &iquest;qu&eacute; ayuda realmente?</h2><p class="article-text">
        Rogers pregunta a sus clientes: &iquest;qu&eacute; quer&eacute;s hacer en esta habitaci&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo quer&eacute;s sentirte? Sin tener eso claro, todos los objetos parecen igual de importantes y tomar decisiones se vuelve imposible. Jordan advierte que tener un mont&oacute;n de cajas de pl&aacute;stico no es la soluci&oacute;n. Guardar cosas no es una cura; es solo un aplazamiento m&aacute;s lindo.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, las personas necesitan narrar la historia de un objeto antes de poder desprenderse de &eacute;l: explicar qu&eacute; significaba, de qui&eacute;n proced&iacute;a y qu&eacute; etapa de la vida representa. Un cliente guardaba una taza de la que su madre hab&iacute;a tomado todos los d&iacute;as, llena de polvo, arrinconada, sin usar nunca. Contar su historia, decir en voz alta lo que encerraba, fue lo que hizo que desprenderse de ella resultara imaginable. &ldquo;A veces basta con contar la historia&rdquo;, me dijeron tanto Rogers como Vidal por separado. Una vez que se reconoci&oacute; y honr&oacute; el significado, las cosas pueden desaparecer. El amor y el recuerdo te acompa&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de desprenderse no es solo emocional. Tambi&eacute;n es f&iacute;sica. Hay una raz&oacute;n por la que los comerciantes quieren que toques la mercanc&iacute;a: la psicolog&iacute;a del consumidor demuestra que el contacto f&iacute;sico con un objeto aumenta tu sentido de la propiedad y el apego hacia &eacute;l. El mismo mecanismo funciona a la inversa cuando intent&aacute;s desprenderse de algo. Ferrari aconseja que otra persona sostenga el objeto mientras vos tom&aacute;s la decisi&oacute;n. Al eliminar el contacto, elimin&aacute;s el bucle de recuerdos que este desencadena.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las ra&iacute;ces emocionales son m&aacute;s profundas, ya sea por un duelo no superado, una ansiedad que parece inmanejable o una sensaci&oacute;n persistente de que por mucho que ordenes nunca logr&aacute;s aliviar el peso, la terapia puede ayudar. Un terapeuta puede ofrecerte un espacio para explorar los apegos que el simple orden no puede abordar.
    </p><h2 class="article-text">Una pregunta diferente que plantearse</h2><p class="article-text">
        El sentimentalismo, el amor, la lealtad hacia nuestro yo pasado: eso no son debilidades. El objetivo es dejar de proyectar esos sentimientos en las cosas que se acumulan a nuestro alrededor. Honrar lo que algo signific&oacute; y luego imaginar que va a parar a manos de alguien que lo utilizar&aacute;, lo necesitar&aacute;, lo querr&aacute;: eso no es una p&eacute;rdida, es generosidad.
    </p><p class="article-text">
        Rogers a esto lo llama ternura: negarse a reducir a una persona a su desorden. La pregunta con la que hay que empezar no es &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo simplemente deshacerme de ello?&rdquo;, sino &ldquo;&iquest;A qu&eacute; me estoy aferrando realmente?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gynelle Leon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/guardas-aferramos-cosas-innecesarias-deshacernos_1_13222769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 09:03:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sos lo que guardás: por qué nos aferramos a cosas innecesarias y cómo deshacernos de ellas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un médico explica por qué hay una nutrición para cada tipo de cuerpo: “Generalizar una dieta es imposible”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/medico-explica-hay-nutricion-tipo-cuerpo-generalizar-dieta-imposible-xp_1_13204755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cbd161e-47e6-4d35-81c8-5fdfecf3598d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un médico explica por qué hay una nutrición para cada tipo de cuerpo: &quot;Generalizar una dieta es imposible”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los atletas de élite y los influencers deportivos de las redes sociales comen cantidades que parecen absurdas, y hay motivos para eso, así como para no imitarlos.</p><p class="subtitle">Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad” </p></div><p class="article-text">
        Durante los Juegos Ol&iacute;mpicos de Pek&iacute;n 2008, los medios de todo el mundo difundieron una historia sorprendente: el nadador Michael Phelps inger&iacute;a hasta 12.000 calor&iacute;as (kcal) al d&iacute;a para sostener sus seis horas de entrenamiento en el agua. El propio Phelps lo matiz&oacute; despu&eacute;s, ya que la cifra real estaba entre 8.000 y 10.000, pero eso sigue siendo cuatro veces la dieta de un adulto. Como &eacute;l, los actores de Hollywood que ganan m&uacute;sculo para protagonizar pel&iacute;culas de superh&eacute;roes tambi&eacute;n hablan en p&uacute;blico de dietas de m&aacute;s de 5.000 kcal, lo que puede llevar a preguntarse si es necesario comer lo mismo para conseguir ese cuerpo de atleta. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Rueda, m&eacute;dico especializado en nutrici&oacute;n y que trabaja con numerosos atletas, no oculta su asombro: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se le ocurre a alguien hacer la dieta de Michael Phelps si probablemente no nada las mismas horas que &eacute;l?&rdquo; Las necesidades cal&oacute;ricas de un deportista de alto rendimiento no son una extravagancia ni un capricho. Aunque siguen siendo humanos, llevaron su biolog&iacute;a a l&iacute;mites muy por encima de la media.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; los atletas necesitan comer m&aacute;s y mejor</h2><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5292109/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica</a> de estudios corrobora que el metabolismo basal de un deportista de &eacute;lite es un 12 a 16% superior al esperado para su masa corporal. Es decir, un atleta recostado en la cama est&aacute; gastando m&aacute;s calor&iacute;as que cualquiera, solo por la mayor masa muscular, la mayor densidad mitocondrial y las adaptaciones hormonales producidas por a&ntilde;os de entrenamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Phelps no com&iacute;a 8.000 kcal porque quisiera. Las necesitaba para no perder masa muscular y mantener su rendimiento. Sin embargo, tambi&eacute;n se producen diferencias entre distintos tipos de deporte. Un corredor de fondo y un halter&oacute;filo comen cantidades y dietas completamente distintas. &ldquo;No es lo mismo un atleta de gimnasio que un deportista de resistencia. Seg&uacute;n el tipo de ejercicio, unos desarrollan m&aacute;s fuerza, otros m&aacute;s resistencia cardiovascular, y las dietas suelen variar&rdquo;, explica el doctor Rueda.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el maratoniano depende del gluc&oacute;geno muscular y hep&aacute;tico para sostener el esfuerzo aer&oacute;bico prolongado, y necesita una mayor cantidad de hidratos de carbono. El levantador de pesas, sin embargo, necesita una mayor proporci&oacute;n de prote&iacute;na para reparar y construir fibras musculares de contracci&oacute;n r&aacute;pida que se da&ntilde;an despu&eacute;s de cada entrenamiento.
    </p><h2 class="article-text">El combustible es el que manda: los hidratos de carbono</h2><p class="article-text">
        Uno de los malentendidos m&aacute;s extendidos sobre la nutrici&oacute;n deportiva es que las dietas de los atletas son fundamentalmente hiperproteicas. La realidad es que para la mayor&iacute;a de los deportes, los hidratos de carbono son el macronutriente prioritario. El organismo dispone de una forma eficaz de almacenar combustible en los m&uacute;sculos para usarlo cuando sea necesario, en forma de gluc&oacute;geno, una larga cadena de mol&eacute;culas de glucosa lista para quemar en una carrera. 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1816789/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios cl&aacute;sicos</a> ya indican que, cuando se agota el gluc&oacute;geno de los m&uacute;sculos, aparece la fatiga y, si no hay suficiente, no es posible rendir al m&aacute;ximo al levantar un peso o lanzar una jabalina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prioridad b&aacute;sica es el az&uacute;car, la glucosa. Tu cerebro y tus m&uacute;sculos necesitan un nivel de glucosa mantenida. Esto no quiere decir que metas muchas calor&iacute;as de golpe, sino distribuirlas a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, aclara el doctor Rueda, y advierte contra las dietas que evitan los carbohidratos. &ldquo;Si te pas&aacute;s de prote&iacute;nas para intentar ganar masa muscular, el cuerpo no puede utilizar ese exceso, lo cual es un absurdo metab&oacute;lico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de estos dos macronutrientes es la clave. Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7284704/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2020</a> analiz&oacute; la ingesta conjunta de carbohidratos y prote&iacute;na en atletas, y mostr&oacute; que esta combinaci&oacute;n mejoraba el rendimiento en pruebas de resistencia, comparado con comer solo carbohidratos. Por otro lado, otra <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9734239/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2022</a> confirm&oacute; que la alta disponibilidad de carbohidratos sigue siendo la prioridad nutricional para el ejercicio intenso y la competici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las dietas de Instagram no funcionan para todo el mundo</h2><p class="article-text">
        El problema de las dietas virales de deportistas e influencers de gimnasio es que ignoran que el punto de partida de cualquier estrategia nutricional es la personalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para conseguir que unas deportistas de alto rendimiento perdieran tres kilos, lo &uacute;nico que tuve que hacer fue triplicar las calor&iacute;as&rdquo;, relata el doctor Rueda. &ldquo;Estaban consumiendo 900 kcal diarias, lesionadas porque el col&aacute;geno y los tendones no aguantaban. Hasta que no consegu&iacute; subir a 3.000 kcal no consiguieron bajar el peso&rdquo;. La an&eacute;cdota ilustra algo que parece contradictorio: comer menos no siempre produce el resultado esperado, y comer m&aacute;s, sobre todo para quienes entrenan con mucha intensidad, puede cambiar la composici&oacute;n corporal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vos establec&eacute;s una dieta, ten&eacute;s que saber el punto de partida&rdquo;, explica el doctor Rueda. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;les son sus caracter&iacute;sticas? Edad, sexo, actividad f&iacute;sica actual y anterior, el tipo de dieta que estabas haciendo. No es lo mismo ser mujer que hombre, no es lo mismo tener 25 que 45, no es lo mismo trabajar de noche que de d&iacute;a. Ten&eacute;s que cambiar la dieta si entren&aacute;s por la ma&ntilde;ana o por la tarde. Generalizar una dieta es imposible&rdquo;, concluye el especialista.
    </p><h2 class="article-text">Los factores que determinan lo que debemos comer</h2><p class="article-text">
        La composici&oacute;n de una dieta adecuada depende de variables que ning&uacute;n video de TikTok puede evaluar por nosotros:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Masa muscular y la composici&oacute;n corporal: el m&uacute;sculo consume energ&iacute;a en reposo, aumenta el metabolismo basal y proporciona una mayor tolerancia a los hidratos de carbono. Una persona con 80 kilogramos de masa muscular procesa muy diferente un plato de pasta que alguien con 50.</li>
                                    <li>El tipo y la intensidad del entrenamiento: el entrenamiento de fuerza agota el gluc&oacute;geno muscular de forma r&aacute;pida localizada, mientras que el aer&oacute;bico de larga duraci&oacute;n lo hace de forma generalizada, y necesita que se repongan durante el ejercicio. </li>
                                    <li>Sexo, edad y estado metab&oacute;lico: alguien de mediana edad que lleva a&ntilde;os comiendo 1.200 kcal tiene un metabolismo muy distinto de alguien que come 2.500 con el mismo peso y 20 a&ntilde;os menos, y tambi&eacute;n cambia entre hombres y mujeres. &ldquo;Ten&eacute;s unos h&aacute;bitos heredados por costumbre, gen&eacute;tica o entorno, y todo eso determina que tengas un metabolismo diferente&rdquo;, aclara el doctor Rueda.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las dietas de los atletas son fascinantes precisamente porque son imposibles para el resto de nosotros. Lo que s&iacute; es posible para todos es entender c&oacute;mo funciona nuestro metabolismo y buscar asesoramiento para hacer que nuestra dieta funcione para nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/medico-explica-hay-nutricion-tipo-cuerpo-generalizar-dieta-imposible-xp_1_13204755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 09:06:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un médico explica por qué hay una nutrición para cada tipo de cuerpo: “Generalizar una dieta es imposible”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No es un lugar para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio puede ser tan hostil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/no-lugar-da-verguenza-gimnasio-hostil_1_13203412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a7aeb62-9eb9-42b1-99c0-6415cc1915c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“No es un lugar para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio puede ser tan hostil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Copan cada vez más las ciudades, pero las dinámicas que imperan en muchos de ellos, siendo espacios eminentemente masculinizados y enfocados en el alcance de un determinado tipo de cuerpos, hacen que no todo el mundo se sienta a gusto.</p></div><p class="article-text">
        Salas rodeadas de espejos, din&aacute;micas m&aacute;s orientadas a tonificar el cuerpo y alcanzar metas de peso que a mantenerse saludable, el sonido exacerbado de alguien que se ha pasado levantando pesas... La realidad que se vive en muchos gimnasios, cada vez m&aacute;s presentes en los barrios de todo el pa&iacute;s y con socios m&aacute;s y m&aacute;s j&oacute;venes, hace que estos no se perciban siempre como espacios agradables. Con el verano a la vuelta de la esquina en el hemisferio norte y el n&uacute;mero de inscripciones creciendo, nos paramos a observar un fen&oacute;meno de nombre ingl&eacute;s que recoge una sensaci&oacute;n universal: <em>gymtimidation,</em> la <strong>inseguridad o ansiedad que muchas personas experimentan por miedo a sentirse juzgadas por su apariencia f&iacute;sica, su estado de forma o experiencia en el gimnasio</strong>. &iquest;Por qu&eacute; se puede crear esta aversi&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He observado que, desde hace unos a&ntilde;os para ac&aacute;, s&iacute; hay m&aacute;s diversidad de cuerpos en los gimnasios y espacio para las mujeres&rdquo;, adelanta In&eacute;s Arroyo, vocal de la secci&oacute;n de Psicolog&iacute;a de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidades del <a href="https://www.facebook.com/COPC.Cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya</a>. De todas formas, la segregaci&oacute;n en el uso de estos lugares sigue presente, algo que remite a lo que sucede en los patios del colegio. Mientras que en aquagym la mayor&iacute;a de la participaci&oacute;n est&aacute; en las mujeres, en zonas de entrenamiento como el peso libre predominan los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La experta recalca que el fen&oacute;meno en torno al gimnasio bebe en gran medida de &ldquo;un culto al cuerpo ligado a lo superficial, a la est&eacute;tica&rdquo;, mientras se dejan de lado otros &ldquo;vac&iacute;os internos que a lo mejor tambi&eacute;n existen&rdquo;. &ldquo;En un mundo con mucha incertidumbre, nos acogemos al control de algo que puede ser m&aacute;s superficial&rdquo;, explica la psic&oacute;loga mientras liga esta postura a otras medidas tambi&eacute;n de m&aacute;s o menos f&aacute;cil alcance, como el control de la alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, aquellas personas que se salen de la norma, o que simplemente no quieren seguir el camino marcado por las &uacute;ltimas tendencias, sienten cierta reticencia a la hora de entrenar en un gimnasio. &ldquo;Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas est&aacute;n a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageraci&oacute;n de los estereotipos habituales&rdquo;, concede Arroyo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo primero que se ve en ellos es el cuerpo, y no todas las personas están a gusto con el suyo. En un gimnasio se ve una exageración de los estereotipos habituales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Inés Arroyo</span>
                                        <span>—</span> Col.legi Oficial de Psicologia de Catalunya
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">En busca de un espacio acogedor</h2><p class="article-text">
        En ocasiones, la cuesti&oacute;n no es f&aacute;cil de explicar. Paula Garc&iacute;a, enfermera de salud mental en Bilbao, siempre sinti&oacute; rechazo hacia estos espacios: &ldquo;He intentado ir dos veces con la idea de estar m&aacute;s sana, encontrarme mejor, pero no es un sitio para m&iacute;. Me da much&iacute;sima verg&uuml;enza&rdquo;, se&ntilde;ala a sus 29 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, le persigue la idea de que los dem&aacute;s deportistas puedan pensar de ella que no hace bien los ejercicios o utiliza mal las m&aacute;quinas. &ldquo;Me apuntaba a clases grupales porque ah&iacute; se difumina m&aacute;s la mirada. Quiz&aacute; yo tambi&eacute;n deber&iacute;a deshacerme de la idea de que todos me miran, porque luego cada uno va a lo suyo&rdquo;, acepta. Sin embargo, esa sensaci&oacute;n que describe es com&uacute;n entre sus amistades: &ldquo;Cuando hablo de estas cosas, mis amigas saben a lo que me refiero&rdquo;, comenta. Como soluci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de los gimnasios exclusivos para mujeres, Garc&iacute;a ha considerado acudir a gimnasios m&aacute;s peque&ntilde;os, de barrio y no sujetos a franquicias, para encontrar una atenci&oacute;n algo m&aacute;s personalizada y acogedora.
    </p><h2 class="article-text">Rendimiento y &eacute;xito en el gimnasio</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Perrino es doctora en Ciencias de la Actividad F&iacute;sica y del Deporte, presidenta del comit&eacute; de investigaci&oacute;n de Sociolog&iacute;a del Deporte de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociolog&iacute;a y ha trabajado durante una d&eacute;cada como instructora <em>fitness:</em> &ldquo;En los gimnasios convergen muchas personas. Es un espacio de socializaci&oacute;n en el que cada uno de los espacios se percibe de forma diferente por el tipo de usuario&rdquo;. El perfil de usuario no es el mismo en la zona de cardio o en la de peso libre que en la sala de actividades dirigidas o grupales.
    </p><p class="article-text">
        Esta profesora de la Universidad de Le&oacute;n esgrime que la idea de &eacute;xito imperante golpea tambi&eacute;n en estos espacios: &ldquo;Vivimos en una &eacute;poca en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por &eacute;xito&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”."
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            <span class="title">
                “Tiene que primar la salud, no la estética. Además, las directivas de los centros podrían impulsar actividades más sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Bajar de peso a toda costa</h2><p class="article-text">
        En cuanto a las mujeres, el estereotipo ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si ven&iacute;amos de un canon que marcaba cuerpos delgados y que destinaba el ejercicio de fuerza a los hombres, ahora vemos c&oacute;mo &ndash;a pesar de que el culto a la delgadez extrema persiste, como apunta Perrino: &ldquo;El cuerpo normativo y deseable para la mujer vuelve a ser el delgado&ndash; han ganado presencia los cuerpos femeninos m&aacute;s musculados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la venezolana Aglaia Berlutti, que firma el texto <em>El derecho a entrenar sin miedo: unas reflexiones sobre la cultura violenta en el entrenamiento deportivo</em>, publicado en <a href="http://feminismoinc.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feminismoinc.org</a>, relata a elDiario.es el conflicto que nace cuando muchas mujeres se ven atra&iacute;das por estos espacios como destino final en el que alcanzar una bajada de peso a toda costa. &ldquo;Quieren estabilizar su autoestima de una u otra manera y tambi&eacute;n corregir problemas de autoimagen. Eso provoca que deje de importar si ese esfuerzo implica dolor, lesiones o jornadas extenuantes&rdquo;, subraya.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una época en la que se valora la disciplina y la constancia. La gente liga hacer un tipo de entrenamiento con conseguir un determinado cuerpo, y eso no es sencillo para nadie, mucho menos para las diversidades, aunque sea lo que se entienda por éxito</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Perrino</span>
                                        <span>—</span> presidenta del comité de investigación de Sociología del Deporte (FES)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A sus 42 a&ntilde;os, Berlutti piensa que la exigencia est&eacute;tica es tan fuerte que cualquier persona la puede llegar a asumir como un deber y una obligaci&oacute;n. &ldquo;Muy poca gente se asesora bien antes de ir a un gimnasio sobre qu&eacute; necesita realmente para estar saludable antes que delgado. Pero ellos son v&iacute;ctimas, es el sistema el que los impulsa a eso&rdquo;, asume.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica, se&ntilde;ala, afecta mucho m&aacute;s a las mujeres: &ldquo;Esa necesidad de que todos nos veamos exactamente igual hace que los ambientes y los gimnasios sean sumamente agresivos, y no solamente agresivos, sino tambi&eacute;n violentos y desagradables&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Diego Loeches en los gimnasios ha sido algo ambivalente. Como persona que sufre sobrepeso, destaca que nunca ha tenido miedo a la mirada de terceros en este tipo de espacios. Es m&aacute;s, apunta que siempre que ha acudido a alguno le han tratado con el mismo respeto. Sin embargo, ha apreciado algunos comentarios directamente ligados a su figura: &ldquo;Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estr&eacute;s porque a lo mejor no acudo con esa intenci&oacute;n&rdquo;, comenta este inform&aacute;tico de 41 a&ntilde;os vecino de Alcal&aacute; de Henares (Madrid).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo peso 115 kilos y a veces me han propuesto ejercicios directamente para bajar de peso. Eso puede generar estrés porque a lo mejor no acudo con esa intención</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego Loeches</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La insatisfacci&oacute;n que va al cuerpo</h2><p class="article-text">
        Perrino, soci&oacute;loga del deporte, pregunta habitualmente en sus clases cu&aacute;nta gente practica ejercicio. Hace a&ntilde;os, la mayor&iacute;a estaban federados en alg&uacute;n deporte. A d&iacute;a de hoy, la mayor&iacute;a va al gimnasio. &ldquo;Es la sociedad del hiperrendimiento que empezamos a ver en todos los sitios&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Le sigue Mario Jordi S&aacute;nchez, profesor titular del departamento de Antropolog&iacute;a Social, Psicolog&iacute;a B&aacute;sica y Salud P&uacute;blica de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. A ojos de este experto, partimos de una sociedad donde se vive con &ldquo;mucha insatisfacci&oacute;n, que se deposita en el cuerpo&rdquo;. Seg&uacute;n dice, los gimnasios son f&aacute;bricas de fracaso: &ldquo;Lo que quieren es vender un cuerpo con una l&oacute;gica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El antrop&oacute;logo se&ntilde;ala que los gimnasios son lugares altamente masculinizados dentro de un modelo de masculinidad apegado a una fuerza y movimientos &ldquo;muy primarios&rdquo;. Una posible soluci&oacute;n para atajar el problema, al menos para las mujeres, es la existencia de gimnasios exclusivos para ellas. &ldquo;El mercado busca adaptarse a ello&rdquo;, remata.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Venden un cuerpo con una lógica de usar y tirar, con un modelo de imagen corporal que nadie alcanza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Jordi Sánchez</span>
                                        <span>—</span>  profesor de Antropología Social, Psicología Básica y Salud Pública (UPO)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De cara a otro tipo de cuerpos no normativos, Perrino propone que la labor recaiga en los profesionales que trabajan en los gimnasios. &ldquo;Tiene que primar la salud, no la est&eacute;tica. Adem&aacute;s, las directivas de los centros podr&iacute;an impulsar actividades m&aacute;s sociales con los socios y socias, el poder compartir otro tipo de experiencias juntos&rdquo;, desarrolla. As&iacute;, quiz&aacute;, se podr&iacute;a diluir esa mirada invisible pero palpable que causa aversi&oacute;n a tantas personas que piensan ir a un gimnasio.
    </p><h2 class="article-text">Educar en la diversidad</h2><p class="article-text">
        De todas formas, trabajar desde la ra&iacute;z suele ser una de las mejores soluciones, sobre todo a largo plazo. Es lo que hace Adri&aacute;n Vaquerizo, entrenador personal durante diez a&ntilde;os y actualmente profesor de Educaci&oacute;n F&iacute;sica afincado en Azuqueca de Henares (Guadalajara). &ldquo;Antes la gimnasia era mucho m&aacute;s militar: ahora se ha cambiado la concepci&oacute;n. Intentamos fomentar los deportes en equipo para impulsar la interacci&oacute;n entre el alumnado, que nadie se sienta fuera de lugar&rdquo;, expresa.
    </p><p class="article-text">
        Este docente asegura que la verg&uuml;enza persiste, sobre todo en las chicas y aquellos cuerpos no hegem&oacute;nicos. &ldquo;Esto responde a una posible baja autoestima en ellas, pero pienso que los chicos tambi&eacute;n la pueden sufrir, aunque no lo digan por no mostrar debilidad&rdquo;, opina. Por eso, Vaquerizo intenta que en sus clases la juventud aprenda que el deporte es salud, y la salud no siempre est&aacute; asociada a una determinada est&eacute;tica. &ldquo;Cada persona tiene sus propias facultades y capacidades f&iacute;sicas. Desde las aulas tenemos que hacer ver que eso no es motivo de discriminaci&oacute;n ninguna. As&iacute; lograremos que cuando crezcan no sientan miedo al acudir a un gimnasio&rdquo;, finaliza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/no-lugar-da-verguenza-gimnasio-hostil_1_13203412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 13:28:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“No es un lugar para mí, me da muchísima vergüenza”: por qué el gimnasio puede ser tan hostil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gimnasios,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-moderado-chocolate-rico-cacao-influir-aumento-longevidad-xp_1_13198125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7841e70a-77b2-4631-884f-106914a33bd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se consolidó como un complejo cóctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biológico.</p></div><p class="article-text">
        Los amantes del chocolate esperan que este dulce manjar sea la clave tambi&eacute;n para una vida m&aacute;s larga y saludable. Sin embargo, y aunque la evidencia cient&iacute;fica va en esta direcci&oacute;n, debemos tener en cuenta que no todos los chocolates son iguales ni todos ofrecen los mismos beneficios, tampoco los que lo relacionan con la longevidad, por lo que matizar ciertos conceptos es clave a la hora de hablar de chocolate y longevidad. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a ayudarnos uno de nuestros caprichos favoritos a vivir m&aacute;s tiempo? &iquest;D&oacute;nde termina el mito y d&oacute;nde empieza la evidencia? La dietista-nutricionista <a href="http://www.bcalvo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beatriz Calvo</a> nos ayuda a comprender un poco mejor cu&aacute;les son estos beneficios y qu&eacute; parte del chocolate es la responsable.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un simple capricho, el chocolate se consolid&oacute; como un complejo c&oacute;ctel de sustancias capaces de interactuar con nuestro reloj biol&oacute;gico. Las investigaciones sugieren que consumir el tipo adecuado de chocolate puede tener importantes beneficios para la longevidad. As&iacute;, es el cacao del chocolate el que contiene potentes compuestos vegetales que se han relacionado con la reducci&oacute;n del riesgo de enfermedades card&iacute;acas, la disminuci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n y la protecci&oacute;n contra el estr&eacute;s oxidativo a nivel celular.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; tiene que ver el chocolate con longevidad</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con un estudio publicado en <a href="https://academic.oup.com/eurheartj/article-abstract/31/13/1616/418351" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Heart Journal</a>, las personas que consumen m&aacute;s chocolate tienen una menor presi&oacute;n arterial y menor riesgo de eventos cardiovasculares. Calvo cita tambi&eacute;n este <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/9/8/852" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a>, seg&uacute;n el cual el consumo moderado de chocolate se asocia a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y menor mortalidad. Sin embargo, como apunta la especialista, esos estudios son &ldquo;observaciones, no prueban causalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si buscamos evidencia m&aacute;s s&oacute;lida que explique los mecanismos biol&oacute;gicos por los que el cacao es beneficioso, Calvo afirma que debemos recurrir a lo que dice la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (<a href="https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.2903/j.efsa.2012.2809" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EFSA</a>), seg&uacute;n la cual el cacao contiene flavonoides que disminuyen el riesgo cardiovascular, uno de los principales determinantes de longevidad, ya que mejoran &ldquo;la funci&oacute;n endotelial y aumenta la vasodilataci&oacute;n&rdquo;, afirma Calvo. Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres, reduciendo el estr&eacute;s oxidativo y previniendo el da&ntilde;o celular, uno de los principales factores del envejecimiento y las enfermedades cr&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es importante matizar esta afirmaci&oacute;n porque, en realidad, lo que de verdad puede tener efectos beneficiosos son ciertos compuestos del cacao. No es lo mismo tomar una tableta de chocolate que cacao en polvo puro. Como matiza Calvo, el cacao y el chocolate &ldquo;no son equivalentes porque la tableta contiene, adem&aacute;s de cacao, manteca de cacao y az&uacute;car (en proporci&oacute;n variable), lo que disminuye su densidad de flavonoides por gramo y aumenta su valor energ&eacute;tico&rdquo;, explica Calvo.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, el cacao en polvo puro &ldquo;solo contiene cacao y, por tanto, es m&aacute;s rico en flavonoides y menos denso cal&oacute;ricamente&rdquo;, aclara Calvo. Esta semilla fermentada y secada del fruto del &aacute;rbol <em>Theobroma cacao</em>, de sabor amargo e intenso, conserva mejor sus nutrientes como antioxidantes, magnesio y flavonoides. &ldquo;El cacao en polvo puro es m&aacute;s interesante desde el punto de vista nutricional que el chocolate en tableta&rdquo;, advierte Calvo.
    </p><p class="article-text">
        Otro matiz que apunta Calvo es que deben tenerse en cuenta otras variables de estilo de vida que &ldquo;podr&iacute;an explicar parte del efecto: las personas que toman chocolate negro, m&aacute;s rico en cacao, suelen tener una alimentaci&oacute;n m&aacute;s equilibrada y unos mejores h&aacute;bitos&rdquo;. La suma de todo ello nos permite concluir que &ldquo;el consumo moderado de chocolate rico en cacao puede asociarse con mejor salud cardiovascular y, potencialmente, con efectos beneficiosos a nivel cognitivo y emocional, lo que puede influir indirectamente en un aumento de la longevidad&rdquo;, afirma Calvo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el chocolate negro es mejor?</h2><p class="article-text">
        Ya vimos que no todos los chocolates son iguales, ya que muchos productos de chocolate de consumo diario est&aacute;n altamente procesados y repletos de az&uacute;cares y grasas a&ntilde;adidos. Estas particularidades pueden contrarrestar cualquier beneficio para la longevidad. &ldquo;La diferencia entre los distintos tipos de chocolate es muy grande desde el punto de vista nutricional&rdquo;, afirma Calvo, que recuerda que &ldquo;los efectos beneficiosos se atribuyen a los flavanoles del cacao, cuya cantidad depende del tipo de chocolate&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, el chocolate negro es el que contiene la mayor cantidad de cacao, el chocolate con leche menos y el blanco, ninguno. La cantidad recomendada de consumo de cacao para obtener los beneficios vasculares estar&iacute;a en torno a los 200 miligramos de flavanoles al d&iacute;a, lo que se traduce en unos 2,5 gramos de cacao puro en polvo o 10 gramos de chocolate negro con aproximadamente un 70% de cacao.
    </p><p class="article-text">
        Como explica Calvo, el procesado que sufre el chocolate reduce de forma dr&aacute;stica estos compuestos: &ldquo;Son mucho m&aacute;s interesantes aquellos que contengan mayor porcentaje de cacao, al menos un 70% y preferiblemente sobre el 85%, que son los valores &oacute;ptimos demostrado en estudios&rdquo;. Por tanto, el &ldquo;consumo moderado de chocolate negro de alta pureza es lo que nos reportar&aacute; beneficios para la salud&rdquo;, reconoce la nutricionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque, al tratarse de un producto altamente palatable, es f&aacute;cil que nos excedamos en su consumo, &ldquo;lo que puede llevar a un aumento significativo de la ingesta cal&oacute;rica y de az&uacute;cares, contrarrestando los efectos beneficiosos descritos e incluso puede resultar perjudicial desde el punto de vista metab&oacute;lico&rdquo;, advierte Calvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/beatriz-calvo-dietista-nutricionista-consumo-moderado-chocolate-rico-cacao-influir-aumento-longevidad-xp_1_13198125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 11:41:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Chocolate,Alimentación,Salud,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga, sobre la carga física y mental de las madres: “Un Google Calendar humano que no descansa ni cuando te sentás”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologa-carga-fisica-mental-maternidad-google-calendar-humano-no-descansa-xp_1_13194983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb7d5eb9-9858-4ae1-b6ab-fecccf5915cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142296.jpg" width="5465" height="3074" alt="Una psicóloga, sobre la carga física y mental de las madres: “Un Google Calendar humano que no descansa ni cuando te sentás”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Carolina González analiza por qué no es lo mismo repartir tareas que repartir responsabilidades.</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que cre&iacute;amos que la igualdad era repartir una serie de tareas del hogar de una lista, para que las mujeres pudieran tener independencia econ&oacute;mica y trabajar afuera de casa. Pero con las mujeres ocupando el espacio p&uacute;blico desde hace a&ntilde;os, los cuidados siguen siendo territorio mayoritariamente femenino, especialmente en cuanto a toda la gesti&oacute;n invisible que recae sobre ellas. Se trata de la carga mental: esa estructura de organizaci&oacute;n que sostiene la log&iacute;stica y la paz emocional de la familia, mientras pasa una factura f&iacute;sica y psicol&oacute;gica a quien la soporta, normalmente mujeres y, en mayor medida, las madres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La carga mental es el gran elefante en la habitaci&oacute;n del que, afortunadamente, ya s&iacute; que hablamos&rdquo;, comenta <a href="https://about.me/ElislotedeCaro" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Gonz&aacute;lez</a>, psic&oacute;loga experta en comunicaci&oacute;n con perspectiva feminista y social. &ldquo;No solo es hacer las compras, es acordarte de que falta leche antes de que falte; o de que tu hija quer&iacute;a esa torta y faltaba un &uacute;nico ingrediente por comprar; no es llevar a la criatura al pediatra, es saber cu&aacute;ndo le toca revisi&oacute;n, pedir la cita y reorganizar todo para llegar. Saber c&oacute;mo explic&aacute;rselo para que no se asuste. Es como dec&iacute;a una amiga, un Google Calendar humano que no descansa ni cuando te sent&aacute;s. Y aqu&iacute; est&aacute; el quid de la cuesti&oacute;n: no es solo una lista de tareas, es una responsabilidad constante que vive en tu cabeza&rdquo;, define.
    </p><h2 class="article-text">La trampa de la &ldquo;igualdad fingida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A pesar de que muchas parejas heterosexuales se autodefinen como feministas o igualitarias y se reparten las tareas pr&aacute;cticas, es com&uacute;n que la responsabilidad organizativa y de anticipaci&oacute;n recaiga sobre las mujeres. Es lo que Gonz&aacute;lez define como &ldquo;una igualdad fingida&rdquo;: &ldquo;Se reparte lo que se ve, lo p&uacute;blico. Hacer el asado para tus amistades el domingo es genial, pero acordarte de comprar todos los ingredientes, prepararlos, y limpiar el resultado del d&iacute;a de fiesta, tambi&eacute;n. Y ah&iacute; est&aacute; la trampa: cuando sos vos quien detecta lo que hay que hacer, quien organiza y quien recuerda, segu&iacute;s llevando la carga&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es, normalmente, una mala intenci&oacute;n individual, sino algo estructural: nos socializaron para ser cuidadoras emocionales y gestoras invisibles&rdquo;, aclara Gonz&aacute;lez. En resumen, el hombre &ldquo;ayuda&rdquo;, pero la mujer sigue siendo la &ldquo;jefa de proyecto sin sueldo, sin descanso y sin reconocimiento&rdquo;. <strong>Mientras no se reparta la capacidad de detectar la necesidad y organizar la soluci&oacute;n, la carga siempre pesar&aacute; sobre el mismo lado. </strong>
    </p><h2 class="article-text">Un estado de alerta permanente</h2><p class="article-text">
        <strong>Sostener esta oficina mental de manera cr&oacute;nica tiene un impacto profundo a nivel psicol&oacute;gico.</strong> El 78% de las madres se sienten mentalmente sobrecargadas, <a href="https://makemothersmatter.org/wp-content/uploads/2025/07/Spain_One-pager-MMM-State-of-Motherhood-2024.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un informe</a> de la ONG internacional Make Mothers Matter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel psicol&oacute;gico vemos cuestiones como la ansiedad constante, esa sensaci&oacute;n de que no lleg&aacute;s a todo, la culpa, porque si algo falla parece que es responsabilidad tuya, la irritabilidad y esa desconexi&oacute;n de una misma, de tu yo en el mundo&rdquo;, enumera la psic&oacute;loga. <strong>&ldquo;Muchas mujeres terminan viviendo en modo alerta permanente, como si siempre hubiese algo pendiente, y eso es puro desgaste emocional&rdquo;</strong>, asegura Gonz&aacute;lez, que apunta como uno de los efectos que considera m&aacute;s desoladores &ldquo;la sensaci&oacute;n de estar sola incluso estando en pareja&rdquo;. &ldquo;Es tremendamente injusto, doloroso y da&ntilde;ino&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        Pero el da&ntilde;o va m&aacute;s all&aacute; de lo psicol&oacute;gico. &ldquo;El cuerpo no se queda callado&rdquo;, advierte Gonz&aacute;lez, sobre los efectos f&iacute;sicos de vivir en este estado de responsabilidad continua. &ldquo;Cortisol arriba, episodios de p&aacute;nico, cansancio cr&oacute;nico, dolores de cabeza o musculares, problemas digestivos... es como si tu cuerpo dijera: &lsquo;estamos en emergencia&rdquo;, repasa la psic&oacute;loga, que asegura que da igual que est&eacute;s doblando ropa o tomando vino con amigas. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n puede relajarse as&iacute;?&rdquo;, se pregunta.
    </p><h2 class="article-text">Detectar las se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Realmente no es tan dif&iacute;cil. Basta con estar receptivo a lo que vive tu pareja&rdquo;, explica la psic&oacute;loga, que menciona la mala cara, el cansancio, la irritabilidad y la convicci&oacute;n de que si ella falta todo se derrumba como se&ntilde;ales claras. A veces, estas mujeres creen que delegar no sirve de nada porque &ldquo;la supervisi&oacute;n constante es igual o m&aacute;s cansina&rdquo; que hacer la tarea ellas mismas, analiza Gonz&aacute;lez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recurriendo al cine, la psic&oacute;loga se vale de la pel&iacute;cula <em>Antes del anochecer</em> para ilustrar ese desequilibrio en una relaci&oacute;n: &ldquo;La escena en la que discuten en la habitaci&oacute;n del hotel y ella comienza a describir todos y cada uno de los detalles por los que se siente sola, triste y profundamente infeliz con su matrimonio es un gran ejemplo sobre la apariencia de un matrimonio feliz en el almuerzo buc&oacute;lico con amigos que en realidad est&aacute; construido sobre la base de sue&ntilde;os rotos de ella, ceder constantemente a los requisitos de la carrera profesional de su marido y el sacrificio de su identidad individual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El camino hacia el cambio</h2><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n, desde el punto de vista de Gonz&aacute;lez, pasa por la redistribuci&oacute;n del poder y la responsabilidad. Para la psic&oacute;loga es fundamental pasar de la &ldquo;ayuda&rdquo; a la corresponsabilidad real, donde cada miembro de la pareja se ocupa de algo &ldquo;de principio a fin&rdquo;. Esto significa que el que se encarga del colegio, no s&oacute;lo hace el trayecto de llevarlo y traerlo, &ldquo;implica el manejo del grupo de WhatsApp de padres, saber qu&eacute; deberes hay o si ma&ntilde;ana es el cumple de su mejor amiguita&rdquo;, se&ntilde;ala la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante que destaca Gonz&aacute;lez es hacer visible esa carga invisible y aprender a soltar el control. &ldquo;S&iacute;, al principio no se har&aacute; como cuando lo hac&eacute;s vos, pero si no solt&aacute;s, no hay cambio real&rdquo;, subraya la psic&oacute;loga, que incide que no se trata de un simple problema de organizaci&oacute;n dom&eacute;stica, sino de un tema de &ldquo;salud mental y de justicia relacional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologa-carga-fisica-mental-maternidad-google-calendar-humano-no-descansa-xp_1_13194983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 10:54:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga, sobre la carga física y mental de las madres: “Un Google Calendar humano que no descansa ni cuando te sentás”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Permeabilidad intestinal: mitos y realidades del falso diagnóstico que se viraliza en redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/permeabilidad-intestinal-mitos-realidades-falso-diagnostico-viraliza-redes_1_13177232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/173be605-1377-4724-9da7-fc7e8675b2e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Permeabilidad intestinal: mitos y realidades del falso diagnóstico que se viraliza en redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque en redes sociales se habla de síndrome de 'leaky gut' como un problema de salud, este no es un diagnóstico real: "El concepto de permeabilidad intestinal que se difunde no corresponde a una entidad clínica reconocida ni tiene aplicación práctica en la medicina asistencial".
</p><p class="subtitle">¿Cómo podemos ganar músculo a medida que envejecemos?</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Sent&iacute;s cansancio, niebla mental, ansiedad, problemas de piel o dolores articulares? Muchas cuentas en redes sociales te proponen una explicaci&oacute;n: el <a href="https://www.instagram.com/reels/DWoJ-rfjiiO/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome del intestino permeable</a>, o <em>leaky gut,</em> literalmente &ldquo;tripas con fugas&rdquo;, en ingl&eacute;s. El t&eacute;rmino se est&aacute; poniendo de moda y se asocia a la mayor&iacute;a de esos males modernos dif&iacute;ciles de diagnosticar, como las alergias. Los m&aacute;s alarmistas hablan de &ldquo;heces en la sangre&rdquo; y de sus devastadores efectos. Y tambi&eacute;n dicen tener la soluci&oacute;n, en forma de suplementos de omega-3, magnesio, vitaminas, fibra soluble o col&aacute;geno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea que subyace es que el epitelio intestinal, la barrera que separa nuestro intestino del torrente sangu&iacute;neo, cuya misi&oacute;n es dejar pasar los nutrientes y bloquear el paso a las infecciones y toxinas, est&aacute; da&ntilde;ada. Esto tiene una base fisiol&oacute;gica, ya que en determinadas enfermedades se produce permeabilidad intestinal, con efectos muy negativos. Sin embargo, lo m&aacute;s probable es que no te est&eacute; pasando a vos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la actualidad, el concepto de permeabilidad intestinal que se difunde en redes sociales no corresponde a una entidad cl&iacute;nica reconocida ni tiene aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica en la medicina asistencial&rdquo;, explica el doctor <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Alberdi</strong>, jefe de servicio de Digestivo del Hospital Universitario La Moraleja, Madrid. &ldquo;Expresiones como &lsquo;heces en la sangre&rsquo; carecen de base m&eacute;dica y generan confusi&oacute;n sobre el funcionamiento real del aparato digestivo&rdquo;, afirma el especialista.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funciona la pared del intestino</h2><p class="article-text">
        Imagin&aacute; una pared de ladrillos. Los ladrillos ser&iacute;an las c&eacute;lulas epiteliales que recubren el interior del intestino, separadas por algo llamado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38712627/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uniones estrechas</a> o <em>tight junctions</em> en ingl&eacute;s. El epitelio intestinal no es un simple tubo, es una barrera activa que separa el mundo exterior (lo que comemos) de nuestro torrente sangu&iacute;neo. Por un lado, permite el paso de nutrientes, agua y electrolitos que necesitamos para vivir, mientras que bloquea bacterias, toxinas y ant&iacute;genos alimentarios. Por tanto, una cierta dosis de permeabilidad es necesaria para la absorci&oacute;n de los nutrientes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la actualidad, el concepto de permeabilidad intestinal que se difunde en redes sociales no corresponde a una entidad clínica reconocida ni tiene aplicación práctica en la medicina asistencial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Alberdi</span>
                                        <span>—</span> médico digestivo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta barrera se mantiene unida gracias a unas prote&iacute;nas que regulan la separaci&oacute;n entre c&eacute;lula y c&eacute;lula. Si este &ldquo;cemento&rdquo; se afloja, la barrera se vuelve m&aacute;s permeable. Esto es lo que se conoce como <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5988153/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de la permeabilidad intestinal</a>. &ldquo;La alteraci&oacute;n en la permeabilidad intestinal es una condici&oacute;n que suele aparecer en gente que tuvo procesos inflamatorios, como el colon irritable, aunque en este caso no necesariamente tiene que alterarse a una permeabilidad de la pared intestinal&rdquo;, aclara la doctora Samar Elgeadi, endocrin&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la ciencia y las redes sociales se separan. El llamado s&iacute;ndrome del intestino permeable no es un diagn&oacute;stico m&eacute;dico reconocido oficialmente, como afirma un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11345991/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de 2024</a> en el que los autores advierten de que &ldquo;los pacientes transmiten diversos mitos sobre la etiolog&iacute;a, el diagn&oacute;stico y el tratamiento del s&iacute;ndrome del intestino permeable, lo que puede generar inquietud y, con frecuencia, dar lugar a pruebas costosas e innecesarias, as&iacute; como a tratamientos sin base cient&iacute;fica y, en ocasiones, peligrosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales insisten en los s&iacute;ntomas del intestino permeable, como hinchaz&oacute;n, fatiga o antojos de az&uacute;car. Sin embargo, estos son muy comunes e inespec&iacute;ficos. Por ejemplo, se calcula que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37315866/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 18% de la poblaci&oacute;n mundial</a> experimenta sensaci&oacute;n de hinchaz&oacute;n, una cifra que llega al 70% de los pacientes con s&iacute;ndrome de intestino irritable. Tampoco se sostiene que la permeabilidad intestinal produzca inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. &ldquo;La inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado es un fen&oacute;meno complejo en el que intervienen m&uacute;ltiples factores bien conocidos, como la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, el estr&eacute;s mantenido o el d&eacute;ficit de sue&ntilde;o&rdquo;, explica el doctor Alberdi.
    </p><p class="article-text">
        Las intolerancias alimentarias pueden estar detr&aacute;s de muchos de estos s&iacute;ntomas, as&iacute; como una simple gastroenteritis. &ldquo;Al final, si sos intolerante a alg&uacute;n alimento, o hay una alergia, a veces se manifiesta como una irritabilidad intestinal, el paciente se queja de diarreas cuando come algo concreto&rdquo;, explica la doctora Elgeadi. &ldquo;En estos casos puede haber una alteraci&oacute;n de la permeabilidad que favorece la inflamaci&oacute;n en la pared del intestino y esas diarreas o hinchaz&oacute;n. Si la causa es, por ejemplo, una intolerancia a la lactosa, mientras sigas expuesto a la lactosa, vas a tener esa alteraci&oacute;n&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Otro mito extendido es que el estr&eacute;s o el gluten causan directamente este s&iacute;ndrome. Si bien es cierto que el estr&eacute;s cr&oacute;nico o la ingesta de gluten en cel&iacute;acos puede modificar la permeabilidad, no hay evidencia de que una persona sana sufra estos trastornos por comer una tostada en un mal d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque factores como la dieta, las infecciones, el estr&eacute;s o algunos f&aacute;rmacos pueden influir en los s&iacute;ntomas, no existe evidencia que justifique diagnosticar o tratar a pacientes bas&aacute;ndose en una supuesta permeabilidad intestinal fuera de contextos de investigaci&oacute;n&rdquo;, afirma el doctor Alberdi. &ldquo;En la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, este concepto no se utiliza para explicar s&iacute;ntomas habituales ni para tomar decisiones terap&eacute;uticas&rdquo;, puntualiza el especialista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la práctica clínica, este concepto no se utiliza para explicar síntomas habituales ni para tomar decisiones terapéuticas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José María Alberdi</span>
                                        <span>—</span> médico digestivo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La verdadera permeabilidad intestinal es muy grave</h2><p class="article-text">
        Aunque no es un diagn&oacute;stico com&uacute;n en personas sanas, el aumento de la permeabilidad intestinal se da en casos muy espec&iacute;ficos y generalmente asociados a enfermedades diagnosticables y graves. &ldquo;Son extremos que la mayor parte de las personas que consultan por&nbsp;una supuesta alteraci&oacute;n en la permeabilidad intestinal no tienen, como una gastroenteritis muy grave o una apendicitis perforada&rdquo;, aclara la doctora Elgeadi.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/nutrition-research-reviews/article/interrelationships-between-malnutrition-and-intestinal-permeability-in-adults-a-systematic-review-and-critical-appraisal-of-current-evidence/0CBFC9135BE5BD0EF87F20F65EA661C8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio sistem&aacute;tico</a> encontr&oacute; que los individuos desnutridos (por anorexia nerviosa, cirrosis o c&aacute;ncer) presentaban un aumento significativo de la permeabilidad intestinal, ya que la falta de nutrientes esenciales debilitaba las uniones entre las c&eacute;lulas epiteliales. Tambi&eacute;n hay un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7918952/table/biomolecules-11-00284-t001/?report=objectonly" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento de la permeabilidad</a> en la enfermedad celiaca, la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) o el VIH/SIDA. En estos casos, los s&iacute;ntomas no son vagos como la fatiga o la hinchaz&oacute;n, sino graves, como diarrea cr&oacute;nica, sangrado, p&eacute;rdida de peso o dolor abdominal intenso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mitos m&aacute;s peligrosos es que se puede diagnosticar el s&iacute;ndrome de<em> leaky gut </em>con un simple an&aacute;lisis de sangre o heces, algo que los m&eacute;dicos alternativos ofrecen muchas veces. La realidad es que actualmente no existe ninguna prueba validada cl&iacute;nicamente para diagnosticar este s&iacute;ndrome en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica habitual. &ldquo;Hay pruebas claras para las intolerancias alimentarias como el test de la intolerancia a la fructosa o el de intolerancia a la lactosa, el sobrecrecimiento bacteriano (el famoso SIBO) y se pueden hacer estudios de alergia&rdquo;, explica la doctora Elgeadi. &ldquo;Si todo eso es negativo y el paciente sigue teniendo la sintomatolog&iacute;a, hay que ir a pruebas m&aacute;s concretas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo proteger la barrera intestinal&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Dado que la permeabilidad no es una enfermedad en personas sanas, no necesitamos 'curarla'. En su lugar, conviene llevar h&aacute;bitos de vida que ayuden a mantener la salud del epitelio. La dieta es el pilar fundamental. Una reciente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11509958/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios</a> detalla qu&eacute; alimentos fortalecen la barrera y cu&aacute;les la debilitan. Por ejemplo, las dietas altas en grasas saturadas pueden aumentar los niveles de endotoxinas, lo que desencadena una respuesta inflamatoria. Por el contrario, una dieta rica en fibra, especialmente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fibra soluble</a> que favorece la produccion de &aacute;cidos grasos de cadena corta como el butirato, amino&aacute;cidos esenciales y micronutrientes como el zinc o la vitamina D.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las recomendaciones con mayor respaldo cient&iacute;fico son claras y menos llamativas que muchas promesas virales&rdquo;, comenta el doctor Alberdi. &ldquo;Alimentaci&oacute;n variada, con una cantidad adecuada de fibra procedente de frutas, verduras y legumbres, adaptada a la tolerancia de cada persona, buena hidrataci&oacute;n y limitaci&oacute;n del consumo habitual de ultraprocesados y alcohol. Inclusi&oacute;n de alimentos fermentados como el yogur o el k&eacute;fir, que pueden ser &uacute;tiles si se toleran, aunque no son imprescindibles. H&aacute;bitos saludables como el ejercicio regular, el sue&ntilde;o adecuado y el manejo del estr&eacute;s, que tienen un impacto demostrado en la funci&oacute;n digestiva&rdquo;, recomienda el especialista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes de andar limitando su dieta y copiando lo que hizo el vecino o el <em>influencer,</em> es mejor consultar. Muchas veces llegan a la consulta despu&eacute;s de que dejaron la lactosa, el gluten, la fruta y&nbsp;ya no saben qu&eacute; hacer porque siguen con los mismos s&iacute;ntomas&rdquo;, comenta la doctora Elgadi. La consulta con un profesional es, como siempre, la mejor v&iacute;a de diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/permeabilidad-intestinal-mitos-realidades-falso-diagnostico-viraliza-redes_1_13177232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 03:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Permeabilidad intestinal: mitos y realidades del falso diagnóstico que se viraliza en redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,intestinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un entrenador explica qué ejercicios hacer después de los 50: “A esta edad se necesita un estímulo real, no solo moverte”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/entrenador-explica-ejercicios-despues-50-edad-necesita-estimulo-real-no-moverte_1_13175484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ejercicios para hacer después de los 50 y mantener la fuerza física y la movilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer ejercicio, especialmente de fuerza, es una receta casi mágica para frenar el envejecimiento, pero no hay que esperar a sentirse mayores, esto puedes hacer a partir de los 50 años 
</p></div><p class="article-text">
        El paso del tiempo cambia nuestra biolog&iacute;a, muchas veces para peor, sin pedir permiso. A partir de los 50 a&ntilde;os, el cuerpo comienza a mostrar signos de desgaste que, aunque invisibles a simple vista, se manifiestan en gestos cotidianos: nos cuesta un poco m&aacute;s levantarnos de un sof&aacute; bajo, esa sensaci&oacute;n de que las piernas pesan al subir escaleras o menos seguridad al caminar. No es un mal d&iacute;a, ni pereza, ni falta de voluntad. Por detr&aacute;s est&aacute; la sarcopenia, la p&eacute;rdida de fuerza y masa muscular que, si no ponemos remedio, se produce con la edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los 50 no toca bajar el ritmo, toca volverse m&aacute;s fuerte&rdquo;, afirma Pablo G&oacute;mez, entrenador personal y creador de IFTraining, enfocado en personas mayores. &ldquo;El problema es que mucha gente sigue haciendo ejercicio suave, y eso no frena el deterioro. A esta edad necesit&aacute;s un est&iacute;mulo real, no solo moverte&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento llega a todo el mundo, pero a velocidades diferentes. A <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40678078/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel molecular</a>, nuestro tejido muscular sufre una verdadera cat&aacute;strofe. Los n&uacute;cleos de las c&eacute;lulas musculares se desorganizan, las mitocondrias (las centrales energ&eacute;ticas de la c&eacute;lula) comienzan a fallar y comienza un estado proinflamatorio que dificulta la reparaci&oacute;n de los tejidos despu&eacute;s del esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso tambi&eacute;n envejece. Se produce una p&eacute;rdida progresiva de las conexiones entre nervios y m&uacute;sculos, especialmente de las fibras de contracci&oacute;n r&aacute;pida, que son las que nos permiten reaccionar a tiempo para evitar una ca&iacute;da. A esto se suma un fen&oacute;meno llamado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36018750/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia anab&oacute;lica</a>: despu&eacute;s de los 50, nos cuesta m&aacute;s construir m&uacute;sculo, y hace falta una mayor cantidad de prote&iacute;na y un est&iacute;mulo m&aacute;s potente (como el ejercicio de fuerza) para activar su crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hombres y mujeres envejecen, tampoco lo hacen por igual. Para las mujeres, el declive neuromuscular ocurre de forma m&aacute;s temprana y abrupta debido a la menopausia. &ldquo;A partir de los 50, especialmente en mujeres con menopausia, el cuerpo cambia: se pierde masa muscular, baja la densidad &oacute;sea y aparece m&aacute;s debilidad progresiva&rdquo;, advierte L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dr&aacute;stica ca&iacute;da de estr&oacute;genos, efectos protectores sobre el m&uacute;sculo y los huesos, cae en picado en unos pocos a&ntilde;os. Por su parte, aunque los hombres suelen partir de un nivel de fuerza muscular m&aacute;s alto, se da un fen&oacute;meno conocido como la paradoja salud-sexo: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os</a>, pero con peor salud y mayor fragilidad. 
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio, el escudo contra el envejecimiento</h2><p class="article-text">
        La diferencia entre un envejecimiento saludable y uno fr&aacute;gil no est&aacute; en los genes, sino en el nivel de actividad f&iacute;sica. Las personas que practican ejercicio, y especialmente entrenamiento de fuerza, desaf&iacute;an a las estad&iacute;sticas, son capaces de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39106083/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservar o incluso ganar m&uacute;sculo</a>, reducir la inflamaci&oacute;n y los riesgos de enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza como base, ejercicios globales, trabajo en casa, pero bien hecho y progresi&oacute;n&rdquo;, recomienda L&oacute;pez como estrategia de entrenamiento a partir de los 50 a&ntilde;os. &ldquo;No es hacer m&aacute;s, es hacer mejor&rdquo;, puntualiza el entrenador.
    </p><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, nunca es tarde para trabajar los m&uacute;sculos. Incluso en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32740889/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas de 80 o 90 a&ntilde;os</a>, el entrenamiento de alta resistencia logra mejorar su funci&oacute;n y retrasar la discapacidad. No se trata de levantar grandes pesos como un culturista, sino de someter al m&uacute;sculo a una tensi&oacute;n cerca de su l&iacute;mite que fuerce su adaptaci&oacute;n, y el l&iacute;mite es diferente para cada persona. Este est&iacute;mulo mejora la comunicaci&oacute;n entre el cerebro y el m&uacute;sculo, frena la la p&eacute;rdida de las fibras r&aacute;pidas que nos salvan de una ca&iacute;da y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12808611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta la densidad de las mitocondrias</a>, devolviendo energ&iacute;a al cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, quedarse en casa en un sill&oacute;n puede tener consecuencias graves. Los riesgos de no ejercitarse a partir de los 50 van m&aacute;s all&aacute; de sentirse d&eacute;bil, ya que el sedentarismo acelera la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo. Una investigaci&oacute;n reciente advierte que las personas mayores que no alcanzan los niveles m&iacute;nimos de actividad f&iacute;sica tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937702/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un riesgo tres veces mayor</a> de desarrollar sarcopenia grave, lo que hace que cualquier ca&iacute;da pueda terminar en una fractura. Es un c&iacute;rculo vicioso: se pierde movilidad, se pierde m&aacute;s m&uacute;sculo, aumenta a&uacute;n m&aacute;s la fragilidad y el riesgo de mortalidad prematura.
    </p><h2 class="article-text">Cinco ejercicios para frenar el envejecimiento despu&eacute;s de los 50</h2><p class="article-text">
        Aunque lo ideal es hacer ejercicio y estar en forma toda la vida, y a pesar de que el ejercicio mejora la forma a cualquier edad, cuanto antes se empiece, mayores ser&aacute;n los beneficios. Para las personas a partir de 50 a&ntilde;os&nbsp;el enfoque pr&aacute;ctico se basa en ejercicios de movimiento funcional, que reproducen gestos de todos los d&iacute;as, desde levantar una caja del suelo hasta subir escaleras. Estos son algunos ejemplos si ya tenemos una base de forma f&iacute;sica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Sentadilla</strong>: &ldquo;Es la base de todo&rdquo;, afirma L&oacute;pez. El entrenador recomienda bajar despacio y subir con fuerza, y si resulta demasiado f&aacute;cil, a&ntilde;adir peso, por ejemplo utilizando una mochila o garrafas de agua. El movimiento parte de la cadera, que se proyecta hacia atr&aacute;s, y las rodillas no deben superar las puntas de los pies. &ldquo;Si haces 20 f&aacute;cilmente, necesitas a&ntilde;adir m&aacute;s carga&rdquo;, recomienda L&oacute;pez.</li>
                                    <li><strong>Zancadas</strong>: es un ejercicio b&aacute;sico para ganar fuerza y equilibrio. Para L&oacute;pez, se trata de un movimiento que hay que realizar de forma controlada, a&ntilde;adiendo peso poco a poco a medida que resulta m&aacute;s f&aacute;cil. De nuevo, la rodilla adelantada no debe superar las punta del pie, y es fundamental centrarse en doblar la pierna de atr&aacute;s para hacerlo bien.</li>
                                    <li><strong>Subir escaleras o usar un escal&oacute;n o caj&oacute;n</strong>: &ldquo;Esto es la vida real&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para que el ejercicio sea efectivo, y nos permita progresar en fuerza y equilibrio, hay que subir con intenci&oacute;n, activando la pierna que nos impulsa hacia arriba, pero bajar lentamente.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Mountain climber</strong><em>:</em> este ejercicio, tambi&eacute;n llamado escalador, se realiza boca abajo apoyado en las manos y las puntas de los pies, y llevando las rodillas hacia delante alternativamente. &ldquo;Es un muy buen trabajo de <em>core</em> y resistencia&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para el entrenador, es mejor hacerlo lento y controlado que r&aacute;pido, mantener el cuerpo estable y no perder la postura.</li>
                                    <li><strong>Plancha</strong>: este ejercicio es b&aacute;sico para el <em>core,</em> el cintur&oacute;n abdominal que proporciona protecci&oacute;n a la espalda. Boca abajo, apoyados en los antebrazos y la punta de los pies, hay que mantener el cuerpo alineado, y el abdomen activo, a&ntilde;adiendo cada vez m&aacute;s tiempo. &ldquo;Hay que hacerlo bien, no aguantar por aguantar&rdquo;, advierte L&oacute;pez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pablo L&oacute;pez hace hincapi&eacute; en la importancia de a&ntilde;adir carga progresivamente en el entrenamiento, sea con pesas, mochilas o incluso garrafas de agua. &ldquo;Siempre con cabeza, sin carga no hay mejora&rdquo;, afirma. &ldquo;Caminar est&aacute; bien, pero si a los 50 no trabajas la fuerza, est&aacute;s perdiendo tiempo&rdquo;, concluye el entrenador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/entrenador-explica-ejercicios-despues-50-edad-necesita-estimulo-real-no-moverte_1_13175484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 11:23:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un entrenador explica qué ejercicios hacer después de los 50: “A esta edad se necesita un estímulo real, no solo moverte”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicios,Vejez,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos.</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar el insomnio, son una base m&iacute;nima para mejorar la calidad del sue&ntilde;o de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto el rendimiento del d&iacute;a siguiente. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que sufrimos el<em> jet lag</em> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios comprobaron que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>.<strong> Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, tanto en la cantidad como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, <strong>un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno</strong>? Podr&iacute;amos <strong>empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas</strong>, <strong>hablar con personas de nuestro entorno al despertar</strong>, <strong>hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a</strong> y <strong>comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena</strong>. Acompa&ntilde;ando a todo esto, <strong>tratar de controlar el estr&eacute;s</strong>. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 11:19:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: “Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13156808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/028935ba-6fc1-4372-9440-59675ede5dea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: “Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Clases de cerámica, 'running' o crochet: lo que empieza como una afición puede acabar convertido en una fuente de autoexigencia. La presión por mejorar, compartir o rentabilizar está transformando el ocio en una extensión más del trabajo.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Internet consolid&oacute; una especie de imaginario compartido: al entrar en la crisis vital de los 30, cada persona parece elegir un <em>starter pack</em> con un nuevo <em>hobby</em> que nunca antes hab&iacute;a explorado. Est&aacute;n quienes empiezan a jugar a p&aacute;del, quienes se enganchan a correr, quienes descubren la bot&aacute;nica, se hacen fan&aacute;ticos de las aves<em> </em>o se anotan en clases de cer&aacute;mica o crochet.
    </p><p class="article-text">
        Pero los <em>hobbies</em> no aparecen solo como respuesta a estas crisis, sino que forman parte de la identidad que construimos a lo largo de la vida. En teor&iacute;a, son ese espacio reservado al tiempo libre en el que practicamos actividades por gusto y sin una finalidad productiva. As&iacute; los define, al menos, la RAE: &ldquo;Actividad que, como afici&oacute;n o pasatiempo favorito, se practica habitualmente en los ratos de ocio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en una sociedad como la que vivimos, que valora la productividad por encima de todo y mide nuestra val&iacute;a en relaci&oacute;n al trabajo, cabe preguntarse hasta qu&eacute; punto ese espacio sigue existiendo. &iquest;Somos realmente capaces de disfrutar de nuestras aficiones sin objetivos ni exigencias o, por el contrario, dejamos que recaiga sobre ellas el peso de la autoexigencia y el perfeccionamiento que caracterizan al trabajo contempor&aacute;neo?
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7596367425445104918"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Un espacio de disfrute y gozo</h2><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, nos encontramos en una paradoja en relaci&oacute;n al tiempo de ocio. El fil&oacute;sofo <a href="https://www.eldiario.es/era/juan-evaristo-filosofo-libertad-ver-descansar-pierna-suelta-no-moverse-pollos-cabeza_1_12438063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Evaristo Valls Boix</a>, autor de los ensayos <em>El derecho a las cosas bellas </em>(Ariel, 2025) y <em>JOMO, el gusto de perder </em>(pr&oacute;ximamente publicado en Anagrama), explica que &ldquo;en la era del ocio, <a href="https://www.eldiario.es/era/ahora-planes-incluyen-gastar-dinero-hemos-cambiado-quedadas-sencillas-experiencias_1_12758388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el ocio se volvi&oacute; imposible</a>&rdquo;. Vivimos en una sociedad de consumo en la que &ldquo;todas nuestras aficiones o h&aacute;bitos gustosos est&aacute;n mediados o por el trabajo o por el consumo. Y, por tanto, el tiempo libre es un tiempo a invertir o tiempo que aprovechar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que nuestras aficiones, que originalmente estaban destinadas al disfrute, pasan por el filtro de la optimizaci&oacute;n e, incluso, de la rentabilidad. Si no somos buenos en algo, aunque disfrutemos con ello, lo abandonamos porque se considera una &ldquo;p&eacute;rdida de tiempo&rdquo;. Esto es lo que le ha ocurrido a Laura, de 36 a&ntilde;os, quien asegura haber dejado todos los <em>hobbies</em> que en alg&uacute;n momento inici&oacute; &mdash;la cer&aacute;mica, la reposter&iacute;a, el boxeo o el dise&ntilde;o de cestas de regalo para madres y beb&eacute;s&mdash; por no ser lo suficientemente buena en ninguno de esos &aacute;mbitos: &ldquo;Las cestas de regalo para beb&eacute;s y mam&aacute;s me quedaban preciosas&hellip; y luego vi con las que compet&iacute;a en los comercios&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Laura, de 36 años, ha dejado varios hobbies por sentir que no es lo suficientemente buena: &#039;Las cestas de regalo para bebés y mamás me quedaban preciosas… y luego vi con las que competía en Etsy</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta comparaci&oacute;n constante proviene, como explica Joana Tom&agrave;s, psic&oacute;loga especializada en ansiedad y autoexigencia, de &ldquo;haber internalizado la l&oacute;gica de la productividad no solo en los espacios de trabajo, sino tambi&eacute;n en los espacios de descanso. De esa forma, el ocio deja de ser un fin en s&iacute; mismo y pasa a evaluarse con preguntas como: &iquest;Estoy mejorando? &iquest;Estoy siendo constante? &iquest;Esto sirve para algo?&rdquo;. Si la respuesta es, aparentemente, negativa, es entonces cuando surge la culpa: un sentimiento que termina por ser paralizante.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica de la excelencia no es algo individual. En el episodio <a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muchachas excelentes</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del podcast </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=WzmMW8WDOiU&amp;list=PLLbN7SMQhMVaTdewPokyfbjeQDohwLR07&amp;index=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amiga Date Cuenta</em></a> analizan c&oacute;mo la exigencia de excelencia est&aacute; profundamente vinculada a la verg&uuml;enza de clase y al g&eacute;nero, y, a su vez, c&oacute;mo eso limita la capacidad de hacer cosas sin la garant&iacute;a de hacerlas bien. Kamila, de 31 a&ntilde;os, lo expresa con claridad al reconocer que de peque&ntilde;a fue la &ldquo;ni&ntilde;a superdotada&rdquo; y ahora de adulta, si no es buena en algo al instante, lo deja. Un sentimiento que comparte con Marta, de 41 a&ntilde;os, quien asegura que se autopresiona por conseguir resultados en cualquier cosa que haga: &ldquo;Tengo superidentificado que esto es consecuencia del discurso que recib&iacute; tanto en el colegio como en casa cuando era ni&ntilde;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7555897704224804118"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En ese sentido, Valls Boix explica la diferencia de c&oacute;mo act&uacute;a la culpa en relaci&oacute;n al g&eacute;nero, y en un marco de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Heterosexualidad_obligatoria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">heterosexualidad obligatoria</a>. Mientras que las mujeres &ldquo;sienten m&aacute;s verg&uuml;enza de hacer o participar por verse desautorizadas. En el caso de los hombres, el discurso hegem&oacute;nico de la masculinidad cishetero pasa por la impenetrabilidad, es decir, por no mostrar tu vulnerabilidad, por estar siempre en dominio de la situaci&oacute;n&rdquo;. De una forma u otra, la necesidad de optimizaci&oacute;n acaba coartando la posibilidad de disfrute y gozo.
    </p><p class="article-text">
        Para luchar contra esto, prosigue el fil&oacute;sofo y escritor, lo interesante &ldquo;son las aficiones y los <em>hobbies</em> que no tienen ning&uacute;n fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo&rdquo;. En ese sentido, recuerda las palabras del tambi&eacute;n fil&oacute;sofo Roland Barthes en relaci&oacute;n a la pereza, quien planteaba que le interesaba practicar algunas actividades que le gustaban mucho, pero en las que no era bueno, porque esas actividades, por un lado, lo ayudaban a descomponer su narcisismo, y a que disfrutar no coincida con dominar. &ldquo;Yo me sumo a la idea de Barthes de que estas actividades son una forma muy radical de libertad&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo interesante son las aficiones y los hobbies que no tienen ningún fin, sino que sencillamente son una forma de estar en el mundo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Evaristo Valls Boix</span>
                                        <span>—</span> filósofo y escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto lo atestigua Leonor, de 25 a&ntilde;os, que asegura que lo que m&aacute;s le gusta de sus clases de salsa es que tiene &ldquo;superclaro que jam&aacute;s voy a poder ser bailarina profesional &mdash;no se me da tan bien&mdash; y que s&oacute;lo voy a pas&aacute;rmelo bien y a escuchar una m&uacute;sica que me encanta y aprender sobre ella&rdquo;. As&iacute; como Clara, de 39, quien encuentra en los<em> hobbies</em> &mdash;especialmente el crochet&mdash; &ldquo;algo en lo que me puedo permitir ser mediocre sin culpabilidad, ya que, adem&aacute;s, me dedico a una profesi&oacute;n en la que, lamentablemente, la perfecci&oacute;n se valora much&iacute;simo&rdquo;. O Sof&iacute;a, de 31 a&ntilde;os, que encontr&oacute; en la cer&aacute;mica una forma de reconciliarse con una idea que lleva escuchando desde peque&ntilde;a: &ldquo;Siempre me dijeron que soy supertorpe y no tengo ma&ntilde;a para nada. [...] En este tiempo siento que aprend&iacute; mucho, pero disfruto del gusto de hacerlo sin presi&oacute;n. A veces no me sale bien, practico el desapego y me reconcilio con mi impaciencia y &lsquo;torpeza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre cuando estos <em>hobbies</em> dejan de vivirse solo en privado y se les a&ntilde;ade la dimensi&oacute;n p&uacute;blica de las redes sociales?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joana Tomàs</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La exposici&oacute;n p&uacute;blica del <em>hobby</em></h2><p class="article-text">
        Las redes sociales se convirtieron en una potencial fuente de inspiraci&oacute;n en nuestras aficiones. La etiqueta <em>#runningtips,</em> con consejos para corredores, acumula m&aacute;s de 270.000 publicaciones en TikTok, <em>#crochettutorial</em> m&aacute;s de 500.000, mientras que <em>#ceramics</em> &mdash;donde se re&uacute;nen consejos, ideas, materiales, etc&mdash; supera el mill&oacute;n. Sin embargo, las redes sociales tambi&eacute;n favorecieron estas din&aacute;micas de comparaci&oacute;n, de autoexigencia y de rentabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al subir una foto de nuestros <em>hobbies</em> a redes sociales &ldquo;convertimos nuestro tiempo libre y nuestro espacio y tiempo de esparcimiento en una mercanc&iacute;a. Y esa circulaci&oacute;n genera reacciones, genera un tr&aacute;fico y un afecto ligado a ese tr&aacute;fico&rdquo;, explica Valls Boix. Y ese afecto no siempre nos beneficia. Tom&agrave;s &mdash;psic&oacute;loga&mdash; asegura que &ldquo;vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexi&oacute;n, aumenta la fatiga mental y hace que las actividades que antes eran placenteras se conviertan en tareas a completar&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7563415960690904333"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es por ello que Cristina, de 42 a&ntilde;os, quien, adem&aacute;s de su trabajo, tiene una cuenta de <em>lifestyle </em>en Instagram donde, entre otras cosas, publica lo que cocina, reconoce que lleg&oacute; a sentir ansiedad. &ldquo;Cada vez que algo se te da bien, la mayor&iacute;a de gente te insta a monetizar: &lsquo;pon&eacute; un restaurante&rsquo;, &lsquo;para cu&aacute;ndo el libro de recetas&rsquo;, &lsquo;grabalas en v&iacute;deo&rsquo;. No puedo simplemente disfrutar de cocinar. A veces ni lo comparto porque, la mayor&iacute;a de veces, la respuesta va ah&iacute;&rdquo;. Diana, de 25, se sinti&oacute; animada a mercantilizar sus <em>hobbies</em> en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, pero, finalmente, se &ldquo;prohibi&oacute; subir a redes el proceso o resultado de aquellos <em>hobbies</em> que hago por placer porque inevitablemente mientras lo hago me pondr&iacute;a a pensar si queda bien o si gustar&aacute; y no tanto en si estoy disfrutando hacerlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez que algo se te da bien, la mayoría de gente te insta a monetizar: ‘monta un restaurante’, ‘para cuándo el libro de recetas’, ‘grábalas en vídeo’. No puedo simplemente disfrutar de cocinar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina</span>
                                        <span>—</span> 42 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese rechazo a monetizar un <em>hobby</em> tambi&eacute;n lo lleva por bandera Alba, de 34 a&ntilde;os, ya que, para ella, &ldquo;la vida buena es totalmente incompatible con la rentabilidad&rdquo;. Por ello, la psic&oacute;loga Joana Tom&agrave;s reivindica que &ldquo;hacer cosas sin objetivo no solo es &uacute;til, sino que es muy necesario. A nivel psicol&oacute;gico, estos momentos permiten regularnos, que recuperemos la energ&iacute;a, que tengamos la capacidad de descubrir y de disfrutar y, sobre todo, que podamos favorecer una creatividad m&aacute;s espont&aacute;nea&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta creatividad no solo se encuentra en la pr&aacute;ctica de los <em>hobbies</em> m&aacute;s tradicionales, sino que Valls Boix tambi&eacute;n defiende que &ldquo;nuestro tiempo libre se puede invertir en la militancia, en el activismo, y puede ser algo absolutamente gustoso, divertido y celebrativo&rdquo;. El objetivo final, por tanto, es concebir los <em>hobbies,</em> en cualquiera de sus formas, como un espacio de horizontalidad que rompa con las din&aacute;micas capitalistas y que nos permita entender que no todo lo valioso tiene que ser rentable. Y que hay formas de vivir &mdash;m&aacute;s lentas y m&aacute;s torpes&mdash; que, precisamente por no servir para nada, merecen la pena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/hobby-empieza-convertirse-reto-constante-vivir-espacios-libres-exigencia-dificulta-desconexion_1_13156808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 11:31:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando tu hobby empieza a convertirse en un reto constante: “Vivir sin espacios libres de exigencia dificulta la desconexión”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/028935ba-6fc1-4372-9440-59675ede5dea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hobbie]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Préstamo online vs. Crédito bancario tradicional: ¿Cuál elegir?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/prestamo-online-vs-credito-bancario-tradicional-elegir_1_13152213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/078ccb90-899e-44aa-935c-14eeb82e133f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Préstamo online vs. Crédito bancario tradicional: ¿Cuál elegir?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Descubrí las diferencias clave entre un préstamo online y un crédito bancario tradicional en Argentina. Tiempos, requisitos, tasas y cómo elegir la mejor opción.</p></div><p class="article-text">
        Cuando necesit&aacute;s plata para cubrir un gasto imprevisto, arreglar el auto o finalmente comprar eso que ven&iacute;s postergando, la primera duda siempre es la misma: &iquest;voy a mi banco de toda la vida o lo saco por internet? La forma en la que pedimos plata cambi&oacute; radicalmente y hoy el mercado argentino ofrece opciones para todos los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        Tomar una decisi&oacute;n apurada puede hacerte pagar intereses de m&aacute;s o meterte en tr&aacute;mites interminables. Por suerte, hoy existen herramientas gratuitas que te ahorran el trabajo pesado de investigar uno por uno. Por ejemplo, si quer&eacute;s comparar opciones r&aacute;pidamente, pod&eacute;s buscar <a href="https://moneypanda.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pr&eacute;stamos en MoneyPanda</a>, donde vas a encontrar distintas ofertas adaptadas a tu perfil crediticio en un solo lugar.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de firmar o hacer clic en &ldquo;aceptar&rdquo;, es fundamental que entiendas exactamente qu&eacute; separa a un cr&eacute;dito tradicional de uno digital.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funciona un cr&eacute;dito bancario tradicional?</h2><p class="article-text">
        El cr&eacute;dito bancario es el sistema cl&aacute;sico. Vas a una sucursal (o entr&aacute;s al home banking de tu cuenta sueldo), present&aacute;s tu documentaci&oacute;n y el banco eval&uacute;a tu perfil. Las entidades tradicionales tienen estructuras grandes, est&aacute;n reguladas estrictamente por el Banco Central (BCRA) y manejan el dinero de sus ahorristas. Por eso, son muy cuidadosos a la hora de prestar.
    </p><h2 class="article-text">Ventajas de pedirle plata al banco</h2><p class="article-text">
        La principal ventaja de los bancos tradicionales es el costo. Al tener un riesgo muy medido, suelen ofrecer las Tasas Nominales Anuales (TNA) y el Costo Financiero Total (CFT) m&aacute;s bajos del mercado. Adem&aacute;s, si ten&eacute;s un buen historial, los bancos te permiten acceder a montos de dinero mucho m&aacute;s altos y a plazos de devoluci&oacute;n m&aacute;s largos (hasta 60 o 72 meses), ideales para comprar un auto o hacer una reforma grande en tu casa.
    </p><h2 class="article-text">Desventajas y barreras de entrada</h2><p class="article-text">
        El gran problema del banco es la burocracia y la exclusi&oacute;n. Te van a pedir recibo de sueldo, una antig&uuml;edad laboral m&iacute;nima (generalmente de 6 meses a un a&ntilde;o), comprobante de domicilio y un historial crediticio impecable. Si ten&eacute;s una mancha en el Veraz o trabaj&aacute;s de manera informal, el banco te va a rechazar la solicitud autom&aacute;ticamente. Adem&aacute;s, el proceso puede demorar varios d&iacute;as desde que present&aacute;s la carpeta hasta que ves la plata en tu cuenta.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es un pr&eacute;stamo online o digital?</h2><p class="article-text">
        Los pr&eacute;stamos online son ofrecidos principalmente por empresas fintech y financieras tecnol&oacute;gicas. Todo el proceso, desde la solicitud hasta la firma del contrato, se hace desde el celular o la computadora. No hay sucursales f&iacute;sicas ni turnos de espera.
    </p><h2 class="article-text">Ventajas de la agilidad financiera</h2><p class="article-text">
        La velocidad es el punto fuerte ac&aacute;. Pod&eacute;s pedir plata un domingo a las tres de la tarde desde el sill&oacute;n de tu casa. Solo necesit&aacute;s tu DNI, una cuenta bancaria a tu nombre (CBU o CVU) y conexi&oacute;n a internet. Los sistemas de estas empresas eval&uacute;an tu perfil mediante algoritmos en cuesti&oacute;n de segundos. Si te aprueban, la plata se acredita en tu cuenta casi en el acto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, son mucho m&aacute;s flexibles. Muchas de estas plataformas otorgan pr&eacute;stamos a personas que est&aacute;n en el Veraz, a monotributistas o a trabajadores independientes que no tienen un recibo de sueldo tradicional para mostrar.
    </p><h2 class="article-text">Desventajas a tener en cuenta</h2><p class="article-text">
        Como estas empresas asumen un riesgo mucho mayor al prestarle dinero a personas que el sistema tradicional rechaza, compensan ese riesgo cobrando intereses m&aacute;s altos. El CFT de un pr&eacute;stamo online suele ser superior al de un banco. Por otro lado, los montos que otorgan, especialmente si es tu primer pr&eacute;stamo con ellos, suelen ser m&aacute;s bajos y los plazos de devoluci&oacute;n m&aacute;s cortos (generalmente de 1 a 12 meses).
    </p><h2 class="article-text">Diferencias clave frente a frente</h2><p class="article-text">
        Para que no queden dudas, pongamos las caracter&iacute;sticas de ambos sistemas cara a cara en los puntos que m&aacute;s le importan a tu bolsillo y a tu tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Requisitos y burocracia</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Banco tradicional: Exige historial crediticio limpio, recibos de sueldo, antig&uuml;edad laboral comprobable y, a veces, garant&iacute;as adicionales.</li>
                                    <li>Pr&eacute;stamo online: Pide requisitos m&iacute;nimos. Generalmente alcanza con ser mayor de 18 a&ntilde;os, tener DNI argentino y una cuenta bancaria a tu nombre.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Tiempos de aprobaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Banco tradicional: La evaluaci&oacute;n puede tomar desde 48 horas hasta una semana si te piden documentaci&oacute;n f&iacute;sica adicional.</li>
                                    <li>Pr&eacute;stamo online: La respuesta es inmediata. Si es aprobado, el dinero se transfiere a tu CBU en unos 15 minutos.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Montos y el impacto del CFT</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Banco tradicional: Ofrece l&iacute;mites de cr&eacute;dito altos (millones de pesos) con un Costo Financiero Total (CFT) m&aacute;s competitivo.</li>
                                    <li>Pr&eacute;stamo online: Se enfoca en microcr&eacute;ditos o montos bajos/medios para salir del paso. El CFT es m&aacute;s elevado debido al riesgo que asume la financiera.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; opci&oacute;n te conviene m&aacute;s?</h2><p class="article-text">
        No hay una opci&oacute;n que sea absolutamente mejor que la otra; todo depende de para qu&eacute; necesites la plata y cu&aacute;l sea tu situaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        Eleg&iacute; el cr&eacute;dito bancario tradicional si:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Necesit&aacute;s un monto de dinero grande (para cambiar el auto o armar un negocio).</li>
                                    <li>No ten&eacute;s apuro y pod&eacute;s esperar unos d&iacute;as a que se apruebe el tr&aacute;mite.</li>
                                    <li>Ten&eacute;s ingresos en blanco, recibo de sueldo y un historial crediticio excelente.</li>
                                    <li>Busc&aacute;s pagar la cuota m&aacute;s baja posible a largo plazo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Eleg&iacute; el pr&eacute;stamo online si:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ten&eacute;s una urgencia (se rompi&oacute; la heladera, un gasto m&eacute;dico) y necesit&aacute;s la plata hoy mismo.</li>
                                    <li>Trabaj&aacute;s por tu cuenta, sos monotributista o no ten&eacute;s recibo de sueldo formal.</li>
                                    <li>Tuviste alg&uacute;n atraso en tus pagos y figur&aacute;s en el Veraz.</li>
                                    <li>Necesit&aacute;s un monto relativamente chico que pod&eacute;s devolver en pocos meses.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Conclusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La diferencia principal entre un pr&eacute;stamo online y un cr&eacute;dito bancario tradicional se resume en la balanza entre tiempo y costo. El banco te premia con mejores tasas si ten&eacute;s paciencia y un perfil financiero perfecto. El ecosistema digital, en cambio, te cobra un poco m&aacute;s pero te da soluciones inmediatas, sin papeleo y sin discriminarte por no tener un recibo de sueldo formal.
    </p><p class="article-text">
        Conocer estas diferencias es el primer paso para cuidar tus finanzas. Evalu&aacute; tu urgencia, revis&aacute; siempre el Costo Financiero Total antes de aceptar cualquier oferta y eleg&iacute; la herramienta que mejor se adapte a tu realidad de hoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/prestamo-online-vs-credito-bancario-tradicional-elegir_1_13152213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 16:14:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Préstamo online vs. Crédito bancario tradicional: ¿Cuál elegir?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: “La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmune ante una agresión”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmune-agresion_1_13140092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0eb45f9-ef6d-4e9d-8bfa-8595f390c6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Paz, nutricionista: “La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmune ante una agresión”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pescado azul, frutos rojos, aceite de oliva virgen extra o las crucíferas son algunos de los imprescindibles en nuestra despensa para prevenir la inflamación.</p></div><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n es la forma en que el cuerpo se protege contra agentes da&ntilde;inos. Cuando las c&eacute;lulas se da&ntilde;an, el sistema inmune desencadena una respuesta inflamatoria para protegerlas durante el proceso de curaci&oacute;n. <strong>Natalia Paz</strong>, nutricionista y socia de <a href="https://www.nutricionvitoria.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nutrici&oacute;n Vitoria</a>, explica que la inflamaci&oacute;n es, en esencia, &ldquo;una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresi&oacute;n, un golpe, infecci&oacute;n o toxina&rdquo;. Este proceso de inflamaci&oacute;n aguda para reparar las c&eacute;lulas da&ntilde;adas es necesario y forma parte del proceso de curaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando nos torcemos el tobillo y se hincha, esa reacci&oacute;n es la forma en que el cuerpo cura la herida y previene da&ntilde;os mayores.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el problema aparece cuando la &ldquo;inflamaci&oacute;n es cr&oacute;nica de bajo grado porque el cuerpo detecta una amenaza constante y se mantiene en alerta permanente. Esto, a largo plazo, da&ntilde;a tejidos sanos y se asocia con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos autoinmunes&rdquo;, advierte Paz. La inflamaci&oacute;n, por tanto, se vuelve <a href="https://www.mdpi.com/2073-4409/13/22/1906" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perjudicial</a> cuando persiste porque supone un estr&eacute;s para el organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que &ldquo;no duele ni presenta s&iacute;ntomas evidentes como rojez o dolor; pod&eacute;s tener el organismo inflamado durante a&ntilde;os sin saberlo, mientras tus c&eacute;lulas sufren un desgaste acelerado&rdquo;, reconoce Paz. Este tipo de inflamaci&oacute;n puede producirse como respuesta a factores del estilo de vida. Por tanto, una forma de&nbsp;controlarla y reducirla es adoptar h&aacute;bitos de vida saludables.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, y tal y como reconoce la nutricionista, &ldquo;la alimentaci&oacute;n es nuestra herramienta m&aacute;s poderosa para &lsquo;bajar el volumen&rsquo; de esa inflamaci&oacute;n. No se trata de un remedio m&aacute;gico de un d&iacute;a, sino de crear un entorno qu&iacute;mico favorable en el cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los top 5 de los alimentos antiinflamatorios</h2><p class="article-text">
        Diversos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21139128/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> demuestran que la alimentaci&oacute;n puede desempe&ntilde;ar un papel fundamental en la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, bien porque que el cuerpo la produzca o porque la combata, ya que hay ciertos alimentos que &ldquo;luchan&rdquo; por nosotros. Elegir los ingredientes adecuados es una de las herramientas m&aacute;s eficaces para prevenir la inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;si tuvi&eacute;ramos que llenar la despensa con los imprescindibles antiinflamatorios, estos ser&iacute;an los ganadores&rdquo;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>C&uacute;rcuma y jengibre</strong>:&nbsp;gracias a la curcumina de la primera y los gingeroles del segundo, estos alimentos act&uacute;an de forma similar a como lo hacen algunos analg&eacute;sicos naturales, afirma la nutricionista.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Pescado azul</strong>: el salm&oacute;n, las sardinas o la caballa son ricos en omega-3, &ldquo;el &aacute;cido graso &lsquo;rey&rsquo; para frenar la inflamaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Paz. Esta <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11010-020-03965-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a> demostr&oacute; que los &aacute;cidos omega-3 desactivan los genes proinflamatorios del cuerpo y aumentan la capacidad de las c&eacute;lulas para eliminar componentes da&ntilde;inos.</li>
                                    <li><strong>Frutos rojos</strong>: hablamos aqu&iacute; de ar&aacute;ndanos o frambuesas, alimentos que est&aacute;n cargados de antiocianinas que protegen las c&eacute;lulas del estr&eacute;s oxidativo y que frenan la producci&oacute;n de compuestos inflamatorios.</li>
                                    <li><strong>Cruc&iacute;feras</strong>: alimentos como el br&oacute;coli o el coliflor contienen sulforafano, que ayuda a &ldquo;bloquear enzimas que causan destrucci&oacute;n articular e inflamaci&oacute;n&rdquo;, explica Paz. Adem&aacute;s, contienen altas concentraciones de vitaminas, minerales y antioxidantes asociados con la reducci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Aceite de oliva virgen extra</strong> (AOVE): lo que conocemos como el &ldquo;&rsquo;oro l&iacute;quido&rsquo; contiene oleocantal, con efectos similares al ibuprofeno&rdquo;, afirma Paz. Este tipo de aceite se procesa m&iacute;nimamente y conserva m&aacute;s compuestos vegetales protectores, conocidos como polifenoles, que pueden ser eficaces contra la inflamaci&oacute;n y el dolor.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Al introducir estos alimentos podemos ayudar al cuerpo a combatir la inflamaci&oacute;n de forma natural, ya que est&aacute;n repletos de nutrientes que lo permiten al fortalecer el sistema inmune y promover el bienestar general. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hablamos, por tanto, de una dieta antiinflamatoria beneficiosa para todo el mundo? Si bien la nutricionista reconoce que hay principios universales, muchas veces centrados en una dieta de estilo mediterr&aacute;neo, como el hecho de comer m&aacute;s vegetales, menos az&uacute;car y m&aacute;s grasas saludables, conviene recordar que la composici&oacute;n ideal de la dieta puede variar porque &ldquo;la nutrici&oacute;n es profundamente individual&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que debemos prestar atenci&oacute;n a factores como la gen&eacute;tica y la microbiota de cada uno&nbsp;porque &ldquo;lo que para alguien es un superalimento &mdash;como el br&oacute;coli o las legumbres&mdash; para otra con una microbiota desequilibrada o sensibilidad digestiva puede causarle gases e inflamaci&oacute;n abdominal&rdquo;, afirma Paz.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe prestarse atenci&oacute;n al &ldquo;contexto vital de cada uno, ya que no necesita el mismo soporte nutricional un atleta de &eacute;lite que una persona con una enfermedad autoinmune o alguien con un alto nivel de estr&eacute;s laboral&rdquo;, reconoce la nutricionista. Por tanto, si bien la &ldquo;base antiinflamatoria es beneficiosa para todos, el ajuste adecuado debe personalizarlo un nutricionista&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos debemos evitar para prevenir la inflamaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hay alimentos que, por el contrario, pueden promover la inflamaci&oacute;n. Lo admite Paz, seg&uacute;n la cual &ldquo;existen productos que act&uacute;an como &lsquo;gasolina&rsquo; para el fuego inflamatorio&rdquo;, como los az&uacute;cares refinados y las harinas blancas, que provocan picos de insulina que disparan citoquinas proinflamatorias; las grasas trans y los aceites vegetales refinados, presentes en los ultraprocesados y los panificados; y el exceso de carnes procesadas como embutidos y carnes con muchos aditivos.
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;en un mundo ideal los ultraprocesados no deber&iacute;an formar parte de la dieta, pero, m&aacute;s que una &lsquo;prohibici&oacute;n&rsquo;, que genera estr&eacute;s y tambi&eacute;n inflama, debemos hablar de prioridad&rdquo;. Esto significa que nuestra dieta debe basarse principalmente en alimentos saludables, lo que permite que &ldquo;nuestro cuerpo pueda gestionar, excepcionalmente, un capricho ocasional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmune-agresion_1_13140092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 09:18:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b0eb45f9-ef6d-4e9d-8bfa-8595f390c6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4136928" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: “La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmune ante una agresión”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,inflamación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo aplicar el método de la relajación progresiva, según una psicóloga: “Muchas personas acumulan tensión física sin ser plenamente conscientes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/aplicar-metodo-relajacion-progresiva-psicologa-personas-acumulan-tension-fisica-plenamente-conscientes-xp_1_13082371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1b18fe5-a297-407c-8ba3-96d5c1eada9e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo aplicar el método de la relajación progresiva, según una psicóloga: “Muchas personas acumulan tensión física sin ser plenamente conscientes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta explica en qué consiste esta técnica que permite tensar y relajar de forma consciente distintos grupos musculares.
</p></div><p class="article-text">
        El estr&eacute;s y la ansiedad no solo son algo que sufrimos mentalmente. Nuestro cuerpo tambi&eacute;n reacciona a las distintas amenazas que percibe y muchas veces lo hace con la tensi&oacute;n muscular. Lo sentimos en el cuerpo. Y es que nuestra mente y cuerpo est&aacute;n estrechamente conectados. Cuando sentimos ansiedad, el cuerpo puede tensarse casi sin darnos cuenta. Con el tiempo, esta tensi&oacute;n puede aumentar la sensaci&oacute;n de fatiga y malestar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde entra a jugar la relajaci&oacute;n muscular progresiva, una t&eacute;cnica de reducci&oacute;n de la ansiedad que introdujo el m&eacute;dico estadounidense Edmund Jacobson en la d&eacute;cada de 1930 y que implica alternar tensi&oacute;n y relajaci&oacute;n en todos los grupos principales del cuerpo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo diferenciar entre tensi&oacute;n y relajaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La relajaci&oacute;n muscular progresiva es una t&eacute;cnica de relajaci&oacute;n mente-cuerpo que puede ayudarnos a disipar esta tensi&oacute;n y aliviar el estr&eacute;s. Como nos explica<strong> </strong>Isabel&nbsp;Espeso&nbsp;Curto, psic&oacute;loga del <a href="https://www.psania.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro de Psicolog&iacute;a Psania</a>, se trata de una &ldquo;t&eacute;cnica psicol&oacute;gica que consiste en tensar y relajar de forma consciente distintos grupos musculares del cuerpo con el fin de aprender a reconocer la diferencia entre estar en tensi&oacute;n y estar relajado&rdquo;. En esencia, implica trabajar los principales grupos musculares del cuerpo, tens&aacute;ndolos y relaj&aacute;ndolos, y notando la diferencia con esta sensaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante distinguir entre el estado tenso y el relajado, lo que nos ayuda a liberar la tensi&oacute;n de los m&uacute;sculos e identificar los puntos problem&aacute;ticos a los que podemos prestar m&aacute;s atenci&oacute;n. La psic&oacute;loga explica que, cuando estamos preocupados o estresados, &ldquo;el cuerpo tiende a mantenerse en un estado de alerta: aumenta la tensi&oacute;n muscular, la respiraci&oacute;n se acelera y resulta m&aacute;s dif&iacute;cil relajarse&rdquo;. Espeso admite adem&aacute;s que incluso en ocasiones probamos a &ldquo;relajarnos mentalmente, pero cuerpo sigue activado&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En consulta vemos con frecuencia que muchas personas acumulan tensi&oacute;n f&iacute;sica sin ser plenamente conscientes: hombros encogidos, mand&iacute;bula apretada o rigidez en la espalda. Los ejercicios del m&eacute;todo ayudan a tomar conciencia del cuerpo y a reducir gradualmente esa activaci&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;, reconoce Espeso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo principal de esta t&eacute;cnica es disminuir el nivel de activaci&oacute;n del organismo y favorecer un estado de calma f&iacute;sica&rdquo;, admite la especialista, ya que lo que se persigue precisamente es &ldquo;interrumpir ese c&iacute;rculo de tensi&oacute;n, aprendiendo a relajar de forma voluntaria el cuerpo&rdquo;. La psic&oacute;loga admite que, con la pr&aacute;ctica, es posible que &ldquo;muchas personas empiecen a identificar antes las se&ntilde;ales de tensi&oacute;n y a aplicar estrategias para reducirla&rdquo;. Al tensar y relajar de manera consciente varios m&uacute;sculos se logra un equilibrio saludable entre las distintas partes del cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Beneficios de la relajaci&oacute;n progresiva</h2><p class="article-text">
        La relajaci&oacute;n progresiva ofrece varios beneficios relacionados con el estr&eacute;s. De acuerdo con esta <a href="https://psycnet.apa.org/record/2011-14131-009" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a>, practicar esta t&eacute;cnica durante 20 minutos diarios, de lunes a viernes, a lo largo de seis meses, reduce de manera significativa los niveles de cortisol, un indicador de estr&eacute;s. Esto nos lleva a poder hablar de varios beneficios, que Espeso enumera en:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Disminuci&oacute;n de la tensi&oacute;n muscular acumulada: esta t&eacute;cnica puede ayudar a aliviar el dolor y la tensi&oacute;n muscular al activar la respuesta de relajaci&oacute;n del cuerpo, lo que estimula el flujo sangu&iacute;neo a las zonas tensas, y puede reducir la rigidez muscular.</li>
                                    <li>Reducci&oacute;n de la sensaci&oacute;n de estr&eacute;s o nerviosismo: lo demuestran investigaciones como este <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30228090/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estudio</a> seg&uacute;n el cual se produce una disminuci&oacute;n notable en los marcadores de estr&eacute;s despu&eacute;s de la pr&aacute;ctica regular. </li>
                                    <li>Mayor conciencia de las se&ntilde;ales corporales: al centrarnos en cada grupo muscular, esta t&eacute;cnica promueve la conciencia de las sensaciones f&iacute;sicas, lo que puede mejorar la conciencia corporal.</li>
                                    <li>Mejora de la capacidad para relajarnos de forma voluntaria.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todos estos beneficios, tambi&eacute;n podemos hablar de una mejor calidad del sue&ntilde;o y un mayor descanso. La t&eacute;cnica, reconoce Espeso, &ldquo;favorece que el cuerpo pase de un estado de activaci&oacute;n a uno m&aacute;s compatible con el sue&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Practicar esta t&eacute;cnica antes de acostarnos puede ayudarnos a conciliar el sue&ntilde;o porque le dice al cuerpo que es hora de relajarse: al aliviar la tensi&oacute;n muscular y calmar la mente, la t&eacute;cnica facilita conciliar el sue&ntilde;o y reducir la inquietud. &ldquo;Muchas personas sienten que su mente sigue &lsquo;en marcha&rsquo; y el cuerpo contin&uacute;a en tensi&oacute;n, de ah&iacute; que practicar esta t&eacute;cnica pueda ayudar a disminuir esta activaci&oacute;n f&iacute;sica y a que el organismo entre en un estado m&aacute;s propicio para dormir&rdquo;, afirma Espeso.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa, sin embargo, que cuando la dificultad para conciliar el sue&ntilde;o es frecuente o genera malestar sea recomendable &ldquo;consultar con un profesional para valorar qu&eacute; factores pueden estar influyendo&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aplicar la relajaci&oacute;n progresiva paso a paso&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica consiste en liberar tensi&oacute;n adicional cre&aacute;ndola primero, lo que ayuda a activar la respuesta de relajaci&oacute;n. Se trabaja con un grupo muscular a la vez, de manera que cada grupo se tensa y se relaja varias veces. &ldquo;En la pr&aacute;ctica, la persona va recorriendo distintas zonas del cuerpo &mdash;manos, brazos, hombros, cara, abdomen o piernas&mdash;, tensando los m&uacute;sculos durante unos segundos y solt&aacute;ndolos despu&eacute;s, prestando atenci&oacute;n a la sensaci&oacute;n de relajaci&oacute;n que aparece&rdquo;, explica Espeso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos llevar a la pr&aacute;ctica esta t&eacute;cnica? Para la psic&oacute;loga, una forma sencilla ser&iacute;a incorporar estos pasos:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Buscar un lugar tranquilo donde podamos sentarnos o acostarnos c&oacute;modamente durante unos minutos.</li>
                                    <li>Realizar respiraciones lentas y naturales para que el cuerpo vaya reduciendo, de forma lenta, el nivel de activaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Recorrer varios grupos musculares del cuerpo, empezando por las manos o los pies.&nbsp;</li>
                                    <li>Tensar los m&uacute;sculos durante unos cinco segundos y parar si sentimos dolor.</li>
                                    <li>Soltar la tensi&oacute;n lentamente y observar la sensaci&oacute;n de relajaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Seguir con otras partes del cuerpo como brazos, hombros, cara, cuello, abdomen, espalda y piernas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando hayamos completado esta serie, &ldquo;puede ser &uacute;til quedarnos unos instantes observando c&oacute;mo sentimos el cuerpo y permitir que la sensaci&oacute;n de relajaci&oacute;n se mantenga&rdquo;, reconoce Espeso, que admite que, al iniciarnos, puede ayudar &ldquo;seguir una grabaci&oacute;n guiada o dedicar unos minutos al d&iacute;a a practicar. Con el tiempo, muchas personas aprenden a aplicar este tipo de estrategias de forma m&aacute;s r&aacute;pida cuando detectan que su cuerpo empieza a tensarse&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/aplicar-metodo-relajacion-progresiva-psicologa-personas-acumulan-tension-fisica-plenamente-conscientes-xp_1_13082371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 03:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo aplicar el método de la relajación progresiva, según una psicóloga: “Muchas personas acumulan tensión física sin ser plenamente conscientes”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienestar,Salud,Ejercicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué fumar es tan adictivo y cuál es la mejor forma de dejarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13079864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4afd25be-5a99-4a63-98b7-51c42f8253a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué fumar es tan adictivo y cuál es la mejor forma de dejarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ese primer cigarrillo puede conducir a una vida entera de dependencia, además de a cáncer, accidentes cerebrovasculares, infartos… He aquí los motivos por los que los fumadores ansían su dosis de nicotina, y cómo combatirlo</p></div><p class="article-text">
        Fumar es malo para la salud y no deber&iacute;as hacerlo. Por supuesto, ya sab&eacute;s ambas cosas: te lo dijeron en el colegio, en la televisi&oacute;n y la radio, los m&eacute;dicos y a trav&eacute;s del horror corporal al estilo Cronenberg de los propios paquetes de cigarrillos. Sin embargo, vale la pena reiterarlo por dos razones: en primer lugar, porque los efectos de dar una calada r&aacute;pida fuera de un bar no son solo una apuesta a largo plazo para tu salud, sino una forma inmediata de empeorar tu vida; y en segundo lugar, porque los cigarrillos siguen siendo tremendamente, incre&iacute;blemente adictivos. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas investigaciones sugieren que hasta dos tercios de las personas que prueban un cigarrillo se convierten, al menos temporalmente, en fumadores diarios, mientras que una encuesta reciente revel&oacute; que menos de una quinta parte de los fumadores del Reino Unido que intentan dejarlo lo consiguen realmente. Las estimaciones sobre el n&uacute;mero medio de veces que la gente intenta dejarlo antes de conseguirlo oscilan entre media docena y m&aacute;s de cien. Entonces, &iquest;qu&eacute; confluencia de factores hace que sea tan dif&iacute;cil dejar el tabaco, y qu&eacute; significa eso para alguien que quiere dejarlo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que ocurre cuando fum&aacute;s un cigarrillo es que inhalas en los pulmones una mezcla nociva de nicotina, diversos irritantes y sustancias cancer&iacute;genas, 'paraliza' tus cilios &mdash;esas diminutas proyecciones similares a pelos que recubren las v&iacute;as respiratorias&mdash; y hace que desempe&ntilde;en su funci&oacute;n con menor eficacia&rdquo;, explica Lion Shahab, profesor de psicolog&iacute;a de la salud en el University College London. &ldquo;Lo otro que ocurre muy, muy r&aacute;pidamente es que la nicotina se absorbe a trav&eacute;s de los pulmones hacia los alv&eacute;olos, pasa al torrente sangu&iacute;neo y, a continuaci&oacute;n, se transfiere al cerebro. Es entonces cuando empez&aacute;s a sentirte bien, y tambi&eacute;n es un factor clave que te mantiene adicto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, la nicotina se conecta a las v&iacute;as de recompensa del cerebro y comienza a liberar dopamina y serotonina entre 10 y 20 segundos despu&eacute;s de la primera calada, lo que te proporciona muy r&aacute;pidamente la respuesta de &laquo;placer&raquo; asociada al tabaco. (&laquo;Si esa liberaci&oacute;n de dopamina tardara un par de horas, probablemente la gente no se volver&iacute;a adicta&raquo;, afirma el profesor Shahab). Al mismo tiempo, la nicotina &laquo;desbloquea&raquo; las gl&aacute;ndulas suprarrenales, vertiendo epinefrina (adrenalina) y norepinefrina (otra hormona vital para la respuesta de estr&eacute;s de &laquo;lucha o huida&raquo;) en el torrente sangu&iacute;neo y provocando una breve sensaci&oacute;n de euforia. Los niveles de nicotina en sangre alcanzan su m&aacute;ximo tras unos 20 minutos, y luego todo va en descenso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La nicotina se conecta a las vías de recompensa del cerebro y comienza a liberar dopamina y serotonina entre 10 y 20 segundos después de la primera calada, lo que te proporciona muy rápidamente la respuesta de &#039;placer&#039; asociada al tabaco</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &laquo;En el caso del tabaco, los s&iacute;ntomas de abstinencia aparecen muy r&aacute;pidamente, ya que la vida media &mdash;el tiempo que tarda el organismo en metabolizar y eliminar el 50% de la nicotina&mdash; es de unas dos horas&raquo;, explica el profesor Shahab. &laquo;Al mismo tiempo, la mayor&iacute;a de los fumadores tienen receptores de dopamina que se fueron desensibilizando poco a poco. As&iacute; que ten&eacute;s esa expectativa de que se libere dopamina, no obten&eacute;s tanta, y la sensaci&oacute;n de satisfacci&oacute;n desaparece muy r&aacute;pidamente. Lo interesante es que la gente suele afirmar que se siente mejor cuando fuma un cigarrillo, pero eso es un error de interpretaci&oacute;n de lo que ocurre realmente. Fumar b&aacute;sicamente te devuelve al nivel de referencia en el que deber&iacute;as haber estado si nunca hubieras fumado&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una consecuencia clave de esto es que fumar suele tener un profundo impacto en la salud mental, porque, en esencia, est&aacute;s en un estado de abstinencia constante si no ten&eacute;s un cigarrillo en la mano. La relaci&oacute;n entre el tabaquismo y la ansiedad y la depresi&oacute;n es complicada, porque es bidireccional &mdash;lo que significa que las personas que padecen estos trastornos pueden ser m&aacute;s propensas a empezar a fumar&mdash;, pero al menos un estudio a gran escala sugiere que, <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD013522.pub2/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">si dej&aacute;s de fumar,</a> tu salud mental puede mejorar de forma apreciable en un plazo de tiempo bastante corto.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, fumar tiene muchas otras desventajas. En resumen: empeoramiento de la salud reproductiva; empeoramiento de la salud bucodental; mayor riesgo de padecer enfermedades como el ictus, el infarto de miocardio, la diabetes tipo 2 o la neumon&iacute;a; deterioro de la salud &oacute;sea y del sistema inmunitario; envejecimiento prematuro y deterioro cognitivo. Tus gl&oacute;bulos rojos &laquo;prefieren&raquo; el mon&oacute;xido de carbono del humo al ox&iacute;geno, lo que significa que llega menos ox&iacute;geno a tus tejidos: a corto plazo, esto puede provocar dificultad para respirar, pero a largo plazo supone una carga para el coraz&oacute;n. Tus vasos sangu&iacute;neos se endurecen y el revestimiento de las arterias se da&ntilde;a, lo que facilita la acumulaci&oacute;n de placas de grasa. Tus cilios mueren (aunque pueden recuperarse, hasta cierto punto).
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, est&aacute; el factor m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Nunca se sabe qu&eacute; nivel de tabaquismo causar&aacute; un da&ntilde;o en el ADN que no pueda repararse y que, por lo tanto, provoque c&aacute;ncer&raquo;, afirma Shahab. &ldquo;Se puede comparar con una gran partida de ruleta rusa: algunas personas pueden fumar durante 50 a&ntilde;os, y es el cigarrillo n&uacute;mero 200.000 el que los mata&rdquo;. Para otras, el da&ntilde;o comienza mucho, mucho antes. &ldquo;Es una campana gaussiana, pero tenemos estudios que muestran muy claramente que, de media, un fumador muere 10 a&ntilde;os antes que un no fumador, y que los fumadores padecen las enfermedades de la vejez antes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fumar suele tener un profundo impacto en la salud mental, porque, en esencia, estás en un estado de abstinencia constante si no tienes un cigarrillo en la mano. La relación entre el tabaquismo y la ansiedad y la depresión es complicada, porque es bidireccional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La buena noticia es que muchos de estos efectos son reversibles: las mejoras est&eacute;ticas se notan muy r&aacute;pidamente, mientras que el resto de tu salud puede recuperarse notablemente con el tiempo. Pero para que eso ocurra, ten&eacute;s que dejarlo. Y, por todas las razones expuestas anteriormente, no es f&aacute;cil. Entonces, &iquest;qu&eacute; dice la ciencia de la adicci&oacute;n sobre dejar de fumar?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.cochrane.org/about-us/news/e-cigarettes-varenicline-and-cytisine-are-most-effective-stop-smoking-aids-analysis-over-150000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una revisi&oacute;n</a> de Cochrane de 2023, las probabilidades de conseguirlo son menores si se deja de golpe: de media, de cada 100 personas que intentan dejarlo, seis lo consiguen sin ayuda. Los parches de nicotina, que ralentizan la liberaci&oacute;n de la sustancia (y, por lo tanto, su pico de adicci&oacute;n), son ligeramente mejores: unas nueve de cada 100 personas lo consiguen con ellos, una cifra que asciende a 12 si se utilizan junto con otras ayudas.
    </p><p class="article-text">
        Esto deja a los cigarrillos electr&oacute;nicos/vapeadores y a los medicamentos con receta vareniclina y citisina como las ayudas con mayor respaldo cient&iacute;fico. Los primeros son eficaces, ya que permiten mantener el ritual de la &laquo;pausa para fumar&raquo; sin el mon&oacute;xido de carbono y el alquitr&aacute;n del tabaco, pero puede resultar dif&iacute;cil dejar de usarlos. La vareniclina y la citisina son agonistas parciales: se unen a los receptores del cerebro a los que normalmente se adhiere la nicotina y tambi&eacute;n provocan la liberaci&oacute;n de dopamina y serotonina, por lo que no se experimentan tantos s&iacute;ntomas de abstinencia. Pero hay una segunda capa en sus efectos: cuando despu&eacute;s se fuma un cigarrillo, no se obtiene ning&uacute;n efecto gratificante, porque los receptores de nicotina est&aacute;n ocupados. En efecto, se est&aacute; rompiendo el v&iacute;nculo psicol&oacute;gico entre el h&aacute;bito y el &laquo;placer&raquo;. Pero, seg&uacute;n los estudios, las posibilidades de &eacute;xito siguen siendo solo del 14%.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Fumar es muy, muy adictivo; seg&uacute;n algunos indicadores, m&aacute;s que la hero&iacute;na o la coca&iacute;na&raquo;, afirma Shahab. &laquo;No renuncies a dejarlo. Permitite fracasar y volver a intentarlo&raquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joel Snape]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13079864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 03:01:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué fumar es tan adictivo y cuál es la mejor forma de dejarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fumar,Adicciones,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los motivos de un psicólogo para aprender a decir 'no' y poner límites: “Forma parte de una relación sana”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologo-nacho-calvo-explica-razones-aprender-decir-no-poner-limites-forma-parte-relacion-sana-xp_1_13057471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e87db49-b7bb-4a28-bbaf-4875d3f89365_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los motivos de un psicólogo para aprender a decir &#039;no&#039; y poner límites: “Forma parte de una relación sana”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesional Nacho Calvo repasa las claves que llevan a muchas personas a no negarse a hacer favores, asumir compromisos o sobrecargas adicionales y cómo empezar a hacerlo.</p><p class="subtitle">Cuando estar rodeado de gente no evita sentir profunda soledad: “Compartimos espacios pero no vínculos profundos” </p></div><p class="article-text">
        Si pensamos en la &uacute;ltima vez que lo dijimos quiz&aacute;s nos daremos cuenta de lo poco que lo hacemos. Porque no siempre es f&aacute;cil decir &ldquo;no&rdquo;. Muchas veces, y aun siendo conscientes de que lo que queremos es decir &ldquo;no&rdquo; a alg&uacute;n favor, a una invitaci&oacute;n a un evento social, a nuevos retos y oportunidades, terminamos diciendo que &ldquo;s&iacute;&rdquo;. Ya sea por miedo al conflicto, culpa o simplemente porque no saber poner l&iacute;mites es algo com&uacute;n, decir &ldquo;no&rdquo; puede resultar dif&iacute;cil. Aunque no se trata de rechazar a los dem&aacute;s, sino de protegernos a nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas, decir &lsquo;no&rsquo; suele ser una sensaci&oacute;n de rechazo, de mala educaci&oacute;n, de falta de esfuerzo, de ego&iacute;smo&hellip; y estas son precisamente algunas de las validaciones que nos impulsan a decir &ldquo;s&iacute;&rdquo; a cosas que nos sobrecargan. Sin embargo, esta visi&oacute;n negativa de lo que significa el &ldquo;no&rdquo; est&aacute; lejos de ser cierta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No significa ser brusco ni desconsiderado. De hecho, los l&iacute;mites mejor aceptados suelen ser aquellos que se comunican con claridad y respeto&rdquo;, afirma Nacho Calvo, psic&oacute;logo y uno de los directores de <a href="https://mentesabiertaspsicologia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mentes Abiertas</a>.&nbsp;Y, si nos cuesta rechazar algo o a alguien cuando nos lo pide, podemos ganar tiempo aprendiendo a posponer la respuesta. &ldquo;Una forma sencilla de decir &lsquo;no&rsquo; es reconocer primero la petici&oacute;n del otro y despu&eacute;s expresar nuestro l&iacute;mite de forma tranquila: algo como &lsquo;entiendo que te vendr&iacute;a bien mi ayuda, pero esta vez no voy a poder hacerlo&rsquo;&rdquo;, explica Calvo.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo decir &ldquo;no&rdquo; sin justificar cada l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        Al decir &ldquo;no&rdquo;, tampoco es necesario proporcionar muchos detalles sobre nuestras acciones ni explicar por qu&eacute; rechazamos algo. No hay una raz&oacute;n para hacerlo ni establecer un l&iacute;mite. Seg&uacute;n Calvo, &ldquo;no necesitamos dar explicaciones muy largas para justificar cada l&iacute;mite: basta con una respuesta breve y sincera. Cuando el tono es respetuoso y el mensaje es claro, la mayor&iacute;a de las personas entienden que poner l&iacute;mites forma parte de una relaci&oacute;n sana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si no justificamos todos los l&iacute;mites que ponemos, demostramos que merecemos respeto por nuestra decisi&oacute;n, no por nuestras excusas. &iquest;Y si la otra persona se lo toma mal? En este caso, es su responsabilidad aprender a afrontar el rechazo o un cambio de planes si esto les supone un desaf&iacute;o. Y muchas veces es el mayor temor que tenemos cuando decimos que &ldquo;no&rdquo;: la reacci&oacute;n de los dem&aacute;s. Sobre todo cuando alguien est&aacute; acostumbrado a que siempre le digamos que s&iacute;, lo que puede hacer que al principio se sorprenda e, incluso, se llegue a enojar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Calvo, es clave &ldquo;entender que no podemos controlar las emociones de los dem&aacute;s; cada persona es responsable de c&oacute;mo maneja sus expectativas&rdquo;. En estos casos, puede ser que la otra persona no reaccione muy bien, tenga reacciones y comentarios desagradables, silencios inc&oacute;modos, mensajes con doble intenci&oacute;n&hellip; Sin embargo, la buena noticia es que si mantenemos los l&iacute;mites, las relaciones mejorar&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esos momentos ayuda mantener la calma y sostener el l&iacute;mite con tranquilidad, sin entrar en discusiones largas ni justificarlo una y otra vez&rdquo;, afirma Calvo. Esto, mantenido en el tiempo, ayuda a que &ldquo;las relaciones se adapten a los nuevos l&iacute;mites, y muchas personas terminan valorando esa claridad porque hace que las relaciones sean m&aacute;s honestas y equilibradas&rdquo;, concluye Calvo. Cuando empezamos a decir que &ldquo;no&rdquo; significa que decimos que &ldquo;s&iacute;&rdquo; a lo que realmente importa.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute;, pese a todo, nos sentimos culpables cuando decimos &ldquo;no&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Muchas veces hay emociones y pensamientos negativos profundamente arraigados que nos obligan a acceder a peticiones, por miedo a las repercusiones de decepcionar a los dem&aacute;s o ser percibidos como ego&iacute;stas. La mera idea de discrepar puede generar ansiedad, lo que nos lleva a priorizar la paz por encima de satisfacer nuestras propias necesidades. As&iacute;, optamos por el camino de menor resistencia, sacrificando nuestra autenticidad para mantener una fachada de armon&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A muchas personas les ocurre que, cuando dicen 'no', sienten una especie de incomodidad interna, casi como si estuvieran haciendo algo malo. Esto suele tener que ver con aprendizajes tempranos: muchas veces hemos crecido en entornos donde agradar, ayudar o adaptarnos era una forma de recibir aprobaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Calvo. Entretejida en nuestras relaciones sociales, est&aacute; la culpa, que susurra insidiosamente, convenci&eacute;ndonos de que decir &ldquo;no&rdquo; equivale a decepcionar a los dem&aacute;s, es el peso de las expectativas incumplidas y la carga de las obligaciones percibidas lo que nos obliga a ceder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Detr&aacute;s de la necesidad constante de complacer suele haber factores psicol&oacute;gicos, como el miedo al rechazo, el m&aacute;s frecuente: muchas personas temen que, si no cumplen las expectativas de los dem&aacute;s, puedan perder su afecto o su aprobaci&oacute;n&rdquo;, afirma Calvo. Incluso detr&aacute;s de alguien especialmente permisivo tambi&eacute;n puede haber inseguridad, de manera que al decir &ldquo;s&iacute;&rdquo;, &ldquo;intenta sentirse valiosa siendo &uacute;til o estando siempre disponible&rdquo;, reconoce Calvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de alguien que no sabe decir que &ldquo;no&rdquo; tambi&eacute;n puede haber la evitaci&oacute;n del conflicto. &ldquo;Para algunas personas, el desacuerdo resulta muy inc&oacute;modo, as&iacute; que prefieren adaptarse continuamente antes que afrontar una posible discusi&oacute;n o decepci&oacute;n&rdquo;, afirma Calvo, que admite que el problema est&aacute; en que, &ldquo;cuando agradar se convierte en una obligaci&oacute;n permanente, uno acaba perdiendo contacto con lo que realmente necesita o desea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, &ldquo;nuestro cerebro aprende que decir &lsquo;s&iacute;&rsquo; mantiene la armon&iacute;a y decir &lsquo;no&rsquo; puede generar tensi&oacute;n o decepci&oacute;n en los dem&aacute;s&rdquo;, afirma Calvo, &ldquo;aunque en realidad no estemos haciendo nada incorrecto, sino que estamos rompiendo un patr&oacute;n al que llevamos a&ntilde;os acostumbrados&rdquo;. Para el psic&oacute;logo, &ldquo;aprender a tolerar esa peque&ntilde;a incomodidad forma parte del proceso de construir relaciones m&aacute;s equilibradas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; pasa si no aprendemos a decir que &lsquo;no&rsquo;</h2><p class="article-text">
        A veces, por cada &ldquo;s&iacute;&rdquo; que decimos hay un peque&ntilde;o costo oculto. &iquest;Dejamos las cosas que realmente nos importan de lado? &iquest;Dedicamos nuestro tiempo a cosas que en realidad no son para nosotros? Y nuestra energ&iacute;a, &iquest;se agot&oacute;? Incluso, si llevamos tiempo diciendo que &ldquo;s&iacute;&rdquo;, mucha gente incluso deja de preguntar y simplemente asumen que lo haremos. Y no es su culpa, sino que les ense&ntilde;amos que nuestros l&iacute;mites no existen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como explica Calvo, &ldquo;no saber decir &lsquo;no&rsquo; suele llevar a una sensaci&oacute;n de sobrecarga porque, cuando una persona acepta continuamente compromisos, favores o responsabilidades que en realidad no quiere asumir, termina con la impresi&oacute;n de que su tiempo y su energ&iacute;a est&aacute;n siempre al servicio de los dem&aacute;s y esto genera estr&eacute;s, agotamiento y la sensaci&oacute;n de que uno nunca tiene espacio para s&iacute; mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.apa.org/topics/stress/body" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a destaca que priorizar constantemente a los dem&aacute;s en detrimento de las necesidades personales eleva los niveles de hormonas del estr&eacute;s, lo cual puede afectar el sue&ntilde;o, debilitar la funci&oacute;n inmunitaria y aumentar la vulnerabilidad a la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Incluso nuestra autoestima puede verse afectada a largo plazo porque &ldquo;cada vez que cedemos a algo estamos ignorando nuestras propias necesidades y, si eso se repite muchas veces, el mensaje que interiorizamos es que lo que sentimos o necesitamos tiene menos valor que lo que esperan los dem&aacute;s&rdquo;, concluye Calvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/psicologo-nacho-calvo-explica-razones-aprender-decir-no-poner-limites-forma-parte-relacion-sana-xp_1_13057471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 09:06:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puede que tu concentración no esté tan rota como pensás: 10 mitos sobre la atención que lo demuestran]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/concentracion-no-rota-pensas-10-mitos-atencion-demuestran_1_13040234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/36050ebb-c018-48d7-a486-5ac85ba60185_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puede que tu concentración no esté tan rota como pensás: 10 mitos sobre la atención que lo demuestran"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada segundo, 11 millones de bits de información entran en nuestro cerebro, que luego los prioriza de manera eficiente. Debemos aprender a trabajar con el proceso, en lugar de contra él.</p></div><p class="article-text">
        Se cree que tenemos alrededor de 50.000 pensamientos al d&iacute;a: grandes, peque&ntilde;os, urgentes, banales... &ldquo;&iquest;Dej&eacute; el horno encendido?&rdquo;. Y esos son solo los que registramos. Inconscientemente, estamos constantemente filtrando un aluvi&oacute;n de est&iacute;mulos: ruido de fondo, desorden en nuestros escritorios, la mera presencia de nuestros tel&eacute;fonos.
    </p><p class="article-text">
        Cada segundo, 11 millones de bits de informaci&oacute;n entran en nuestro cerebro. Solo el 0,0004% es percibido por nuestra mente consciente, lo que demuestra lo mucho que trabaja nuestro cerebro para analizar lo que es lo suficientemente relevante como para llamar nuestra atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que te sientas distra&iacute;do. Por muy formidables que sean, las capacidades de procesamiento de nuestro cerebro no est&aacute;n a la altura del acelerado mundo moderno, con los constantes pitidos de nuestros dispositivos y las fuentes de distracci&oacute;n. Muchos de nosotros nos sentimos abrumados habitualmente y nos cuesta concentrarnos en lo que tenemos que hacer.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un nuevo libro sugiere que hacerlo puede ser m&aacute;s f&aacute;cil de lo que pensamos. En <em>Focus On-Off </em>[sin publicar de momento en Espa&ntilde;a], los expertos holandeses Mark Tigchelaar y Oscar de Bos sostienen que podemos aprovechar mejor nuestra atenci&oacute;n si comprendemos mejor nuestro cerebro y aprendemos a gestionar las &ldquo;fugas&rdquo; habituales de nuestra concentraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos gusta culpar a otros por nuestra falta de concentraci&oacute;n&rdquo;, afirma De Bos, director de la empresa de formaci&oacute;n Focus Academy, a trav&eacute;s de Zoom desde &Aacute;msterdam. Pero muchas de las dificultades m&aacute;s comunes &ldquo;se pueden resolver por uno mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, explicamos cu&aacute;les son los errores m&aacute;s comunes que cometemos en relaci&oacute;n a la concentraci&oacute;n y c&oacute;mo podemos gestionarla mejor.
    </p><h2 class="article-text">Concentrarse es dif&iacute;cil</h2><p class="article-text">
        A la mayor&iacute;a de nosotros no nos cuesta concentrarnos en algo que nos interesa, se&ntilde;ala De Bos. Lo que condenamos como &ldquo;distracciones&rdquo; no es m&aacute;s que el cerebro dando prioridad a lo que percibe como m&aacute;s importante en ese momento. S&iacute;, es posible que llegues a la conclusi&oacute;n de que consultar Instagram no es el mejor uso que le pod&eacute;s dar a tu tiempo, pero tu cerebro no tiene que esforzarse para actuar seg&uacute;n el impulso de abrir la aplicaci&oacute;n y disfrutar con las fotos de tus amigos o viendo los gatos de desconocidos.
    </p><p class="article-text">
        Esto demuestra que concentrarse no es dif&iacute;cil. Las dificultades aparecen cuando luchamos contra nuestro cerebro e incluso lo juzgamos por hacer lo que est&aacute; programado para hacer, se&ntilde;ala De Bos.
    </p><p class="article-text">
        A menudo subestimamos lo duro que trabaja nuestro cerebro para asimilar todo lo que nos rodea y ponerlo en orden. De Bos pone como ejemplo el hecho de hablar con alguien en una fiesta. &ldquo;Si est&aacute;s escuchando una conversaci&oacute;n y alguien menciona tu nombre en ella, te distraer&aacute;s inconscientemente&rdquo;, dice. &ldquo;Todas las palabras a tu alrededor llegaron a tus o&iacute;dos, se procesaron en tu cerebro y entonces tu cerebro dijo: 'Un momento, esto es importante, vamos a cambiar nuestro foco de atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lugar de intentar luchar contra esta tendencia mental a saltar de un tema a otro, podemos aprender a gestionarla tomando conciencia de las &#039;fugas&#039; comunes de concentración</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En lugar de intentar luchar contra esta tendencia mental a saltar de un tema a otro, podemos aprender a gestionarla tomando conciencia de las &ldquo;fugas&rdquo; comunes de concentraci&oacute;n. Si una tarea te resulta aburrida, hazla m&aacute;s interesante. Si tu entorno de trabajo te distrae, mu&eacute;vete a un lugar m&aacute;s tranquilo. Si tu mente est&aacute; demasiado ocupada, despeja un poco de espacio escribiendo tus pensamientos. Si est&aacute;s agotado, dale un descanso a tu cerebro.
    </p><h2 class="article-text">Desactivar las notificaciones para concentrarse</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a sabemos que debemos desactivar las notificaciones para limitar las interrupciones de nuestros tel&eacute;fonos, pero incluso tener nuestros dispositivos a la vista nos resta concentraci&oacute;n de forma sutil.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.journals.uchicago.edu/doi/10.1086/691462" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado en 2017 por investigadores de la Universidad de Texas descubri&oacute; que los participantes rend&iacute;an mejor en tareas cognitivas complejas cuando sus tel&eacute;fonos se encontraban en otra habitaci&oacute;n, en comparaci&oacute;n con cuando los dispositivos estaban a la vista o incluso dentro de un bolsillo o bolso.
    </p><p class="article-text">
        Se descubri&oacute; que la mera presencia del tel&eacute;fono afectaba negativamente a la memoria de trabajo disponible y a la inteligencia funcional fluida (como la resoluci&oacute;n de problemas y el pensamiento cr&iacute;tico), incluso entre personas que normalmente no ten&iacute;an dificultades para concentrarse.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tener el tel&eacute;fono a mano probablemente no interfiera en el env&iacute;o de correos electr&oacute;nicos o tareas similares que no requieren mucho esfuerzo, De Bos sugiere trasladarlo a otra habitaci&oacute;n y/o apagarlo cuando se quiera realizar un &ldquo;trabajo profundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso mantener el escritorio y el espacio de trabajo despejados y minimizar las pesta&ntilde;as abiertas del navegador puede ayudar a la capacidad cognitiva, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Debemos esforzarnos por alcanzar el &ldquo;flujo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La ant&iacute;tesis de un estado mental agotado y nervioso, y que a menudo se considera &oacute;ptimo para la productividad, es el famoso &ldquo;estado de flujo&rdquo;, en el que estamos absortos en lo que hacemos.
    </p><p class="article-text">
        Acu&ntilde;ado como t&eacute;rmino por el psic&oacute;logo Mih&aacute;ly Cs&iacute;kszentmih&aacute;ly en 1975, se caracteriza por una concentraci&oacute;n total y una atenci&oacute;n tan productiva y sin esfuerzo que ni siquiera somos conscientes del paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Es agradable cuando se consigue, dice De Bos, pero no es realista aspirar a ello de forma habitual. Alcanzar el flujo depende de lograr un delicado equilibrio entre el desaf&iacute;o y la habilidad: una tarea debe ser lo suficientemente dif&iacute;cil como para absorbernos, pero tambi&eacute;n alcanzable. Adem&aacute;s, se necesita tiempo para entrar en &eacute;l, normalmente entre 10 y 15 minutos sin interrupciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Concentración total... en &quot;estado de flujo&quot;."
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                Concentración total... en &quot;estado de flujo&quot;.                            </span>
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        Por lo tanto, es poco probable que llegues a entrar en &ldquo;flujo&rdquo; revisando tus correos electr&oacute;nicos. Tambi&eacute;n es posible que estemos perdiendo la habilidad, al habernos acostumbrado tanto a saltar de una tarea a otra, sugiere De Bos. &ldquo;Es casi imposible para la persona promedio hoy en d&iacute;a... No tenemos esos 10 o 15 minutos para hacer lo mismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dej&aacute; de esforzarte por alcanzar el flujo cuando es poco probable que lo consigas y f&iacute;jate un objetivo m&aacute;s modesto, dice De Bos. &ldquo;La concentraci&oacute;n es solo unos segundos haciendo lo mismo; el estado de flujo es m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Solo es un e-mail r&aacute;pido</h2><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s nos distrae es cambiar de tarea. A veces esto nos viene impuesto por interrupciones externas, como una pregunta de un compa&ntilde;ero o el zumbido de nuestro tel&eacute;fono, pero el desencadenante tambi&eacute;n puede ser interno: se nos ocurre una idea y actuamos en consecuencia, casi sin pensar.
    </p><p class="article-text">
        Puede que pienses &ldquo;solo ser&aacute; un segundo&rdquo;, pero cada vez que cambi&aacute;s a una nueva tarea, parte de tu cerebro se aferra a lo que estabas haciendo, dividiendo tu atenci&oacute;n, ralentiz&aacute;ndote y haci&eacute;ndote menos eficaz.
    </p><p class="article-text">
        El simple hecho de mirar el tel&eacute;fono o el buz&oacute;n del correo electr&oacute;nico provoca una ca&iacute;da temporal del coeficiente intelectual que dura al menos un minuto. Si la actividad original o la interrupci&oacute;n son un poco m&aacute;s complejas, la recuperaci&oacute;n lleva m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La mejor manera de mejorar tu concentraci&oacute;n es tomar todas las medidas posibles para minimizar este cambio de tareas. De Bos sugiere no revisar el e-mail antes (o durante) una reuni&oacute;n, cerrar la bandeja de entrada mientras se realiza un trabajo complejo y no empezar tareas que no se tiene tiempo de terminar.
    </p><p class="article-text">
        Si ten&eacute;s m&aacute;s control sobre tu tiempo, pod&eacute;s minimizar a&uacute;n m&aacute;s el cambio de tareas estructurando tus d&iacute;as (o semanas) por tareas, proyectos o temas. De Bos reserva las reuniones para los lunes y mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, el trabajo profundo para los martes y jueves y el trabajo creativo para los viernes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mejor manera de mejorar tu concentración es tomar todas las medidas posibles para minimizar el cambio de tareas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto no solo te da la oportunidad de &ldquo;entrar un poco en ritmo&rdquo;, sino que, con el tiempo, &ldquo;estas autopistas en tu cerebro se fortalecen, por lo que es m&aacute;s f&aacute;cil mantener la concentraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, si sientes una necesidad repentina de revisar tu tel&eacute;fono o tu e-mail, espera cinco minutos y entrena tu capacidad de atenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Para trabajar se necesita paz y tranquilidad</h2><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos pensar que necesitamos silencio total para concentrarnos, pero &ldquo;a veces no tenemos suficientes est&iacute;mulos&rdquo;, afirma De Bos. Por eso nuestra mente tiende a divagar cuando nos enfrentamos a una tarea que nos resulta aburrida, f&aacute;cil o lenta. &ldquo;Todo lo dem&aacute;s es m&aacute;s emocionante para tu cerebro, empezar&aacute; a pensar en otra cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una soluci&oacute;n es aumentar el nivel de desaf&iacute;o mental. Si te cuesta leer un documento denso mientras tus compa&ntilde;eros mantienen una ruidosa conversaci&oacute;n sobre The Traitors, intent&aacute; leer m&aacute;s r&aacute;pido, sugiere De Bos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, escuchar m&uacute;sica que conoc&eacute;s bien (y que probablemente no te distraiga) puede ayudarte a concentrarte en un trabajo que no te resulta estimulante. Ambas estrategias hacen que tu cerebro trabaje m&aacute;s, centr&aacute;ndose de forma m&aacute;s eficaz en la tarea que ten&eacute;s entre manos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Especialmente si es algo que hac&eacute;s todos los d&iacute;as, ponete a prueba: and&aacute; un poco m&aacute;s r&aacute;pido o hacelo m&aacute;s dif&iacute;cil, para enga&ntilde;arte a vos mismo y pensar que es m&aacute;s emocionante&rdquo;, dice De Bos.
    </p><h2 class="article-text">Prioriza las peque&ntilde;as victorias</h2><p class="article-text">
        Puede resultar tentador llenar tus listas de tareas pendientes con peque&ntilde;as victorias como forma de motivarte para abordar m&aacute;s cosas, pero De Bos advierte en contra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para algunas personas funciona, porque se produce una especie de subid&oacute;n de dopamina&rdquo;, afirma. Las personas con TDAH en particular, que pueden tener dificultades para priorizar y ordenar las tareas, pueden beneficiarse de crear un impulso.
    </p><p class="article-text">
        Pero a menudo, dice De Bos, esas peque&ntilde;as victorias, f&aacute;ciles de alcanzar, juegan en nuestra contra al agotar nuestras reservas mentales finitas. El autor respalda el m&eacute;todo conocido como &ldquo;comerse la rana&rdquo;, que consiste en abordar primero la tarea m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        El cerebro se cansa con el esfuerzo a lo largo del d&iacute;a, lo que nos hace menos eficaces y m&aacute;s impulsivos. Un estudio realizado en 2022 por investigadores del Instituto del Cerebro de Par&iacute;s descubri&oacute; que, cuando realizamos un trabajo que &ldquo;exige mucha atenci&oacute;n&rdquo;, el glutamato (un amino&aacute;cido y neurotransmisor) se acumula gradualmente en una zona de la corteza prefrontal, lo que perjudica su funcionamiento.
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                    alt="Una buena noche de sueño regula los niveles de glutamato."
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                Una buena noche de sueño regula los niveles de glutamato.                            </span>
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        Esa acumulaci&oacute;n de glutamato &ldquo;no se elimina f&aacute;cilmente&rdquo; con descansos breves, afirma De Bos: realmente se necesita una buena noche de sue&ntilde;o para que el cerebro se sienta completamente renovado, lo que significa que hay que reservarse &ldquo;cierta cantidad de concentraci&oacute;n&rdquo; cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo esto, tiene sentido emplearla con prudencia y hacer primero el trabajo m&aacute;s importante. &ldquo;Nunca se sabe cu&aacute;nto te quedar&aacute; en la segunda mitad del d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Limitar el uso de las redes sociales a los descansos</h2><p class="article-text">
        Espaciar las actividades mentalmente agotadoras y tomar descansos del trabajo ayuda a regular los niveles de glutamato, pero lo que hacemos en esos descansos tambi&eacute;n es importante. Navegar por las redes sociales, leer y muchas otras actividades que nos parecen divertidas o refrescantes pueden ser menos exigentes que el trabajo, pero siguen implicando la asimilaci&oacute;n de nueva informaci&oacute;n. &ldquo;Tu cerebro no se est&aacute; recargando en ese momento&rdquo;, afirma De Bos.
    </p><p class="article-text">
        Sin oportunidades para que el cerebro descanse y &ldquo;no haga pr&aacute;cticamente nada&rdquo;, con el tiempo, el glutamato acumulado puede provocar estr&eacute;s, problemas de sue&ntilde;o y, potencialmente, agotamiento: &ldquo;Ah&iacute; es donde realmente surgen los problemas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las actividades m&aacute;s reparadoras son aquellas que requieren muy poco esfuerzo, como dar un paseo sin auriculares, limpiar e incluso mirar por la ventana. Estas activan la important&iacute;sima &ldquo;red por defecto&rdquo; del cerebro, afirma De Bos, lo que le permite recuperarse y evitar el agotamiento. &ldquo;Cuando no lo aliment&aacute;s con nueva informaci&oacute;n, por fin tiene tiempo para limpiar tus recuerdos del d&iacute;a... Cualquier cosa que permita que tu mente divague es un buen descanso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso volver a ver un programa de televisi&oacute;n conocido es mejor opci&oacute;n que uno nuevo o desafiante, a&ntilde;ade De Bos, y sin duda menos absorbente que las redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las actividades más reparadoras son aquellas que requieren muy poco esfuerzo, como dar un paseo sin auriculares, limpiar e incluso mirar por la ventana</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Todos deber&iacute;amos practicar el &ldquo;bloqueo de tiempo&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Muchos expertos en productividad apuestan por el <em>&ldquo;time-blocking&rdquo;</em> (bloqueo de tiempo), que consiste en planificar el d&iacute;a hora por hora y asignar horas (o minutos) a una tarea o actividad concreta en un calendario.
    </p><p class="article-text">
        Si te funciona, estupendo, dice De Bos. Pero entonces no utilices tambi&eacute;n una lista de tareas pendientes, ya que corr&eacute;s el riesgo de crear inconsistencias entre esta y tu calendario, por no hablar de que podr&iacute;as dedicar m&aacute;s tiempo a gestionar la productividad que a ser productivo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para muchas personas, bloquear el tiempo es un dolor de cabeza y, a veces, contraproducente, ya que depende de nuestra defectuosa capacidad de predicci&oacute;n. &ldquo;Intentamos pensar: &rdquo;&iquest;Cu&aacute;nto tiempo me va a llevar esta tarea?&ldquo;, y la respuesta nunca es correcta&rdquo;, afirma De Bos.
    </p><p class="article-text">
        O bien la subestimamos y nos retrasamos, o bien una tarea sencilla se hincha hasta ajustarse al tiempo que le hemos asignado. &ldquo;Sobreestimamos lo que podemos hacer en un d&iacute;a y subestimamos lo que podemos hacer en una hora&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica Pomodoro, que consiste en trabajar en intervalos de 25 minutos, puede ser mejor para motivarte a cumplir un plazo o para ponerte en marcha con una tarea compleja (o aburrida). Pero a veces el secreto para hacer m&aacute;s cosas es intentar hacer menos, afirma De Bos. Nuestra capacidad de concentraci&oacute;n es limitada, lo que significa que hay un l&iacute;mite en cuanto al n&uacute;mero de proyectos o responsabilidades que podemos asumir.
    </p><h2 class="article-text">La mayor&iacute;a de las reuniones deber&iacute;an ser e-mails</h2><p class="article-text">
        Aunque a nadie le gustan las reuniones, la tendencia a acortarlas &mdash;o sustituirlas por correos electr&oacute;nicos&mdash; no nos ayuda a concentrarnos, afirma De Bos.
    </p><p class="article-text">
        Se necesitan al menos 10 minutos para involucrarse realmente en una actividad, lo que significa que muchas reuniones terminan justo cuando est&aacute;n empezando, lo que lleva a m&aacute;s reuniones. Pero gestionar, enviar y responder correos electr&oacute;nicos supone una p&eacute;rdida a&uacute;n mayor de concentraci&oacute;n. &ldquo;Si es importante, prefiero tener una buena reuni&oacute;n larga y acabar con ello&rdquo;, afirma De Bos. Pero a&ntilde;ade: &ldquo;Creo que nos comunicamos en exceso&rdquo;. La tecnolog&iacute;a nos ha permitido exteriorizar y externalizar todos nuestros pensamientos a costa no solo de nuestro tiempo, sino tambi&eacute;n del de otras personas. &ldquo;Nos descargamos el cerebro unos a otros... Ya no hay tiempo para trabajar, solo para enviar correos electr&oacute;nicos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Se necesitan al menos 10 minutos para involucrarse realmente en una actividad, lo que significa que muchas reuniones terminan justo cuando están empezando."
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            <span class="title">
                Se necesitan al menos 10 minutos para involucrarse realmente en una actividad, lo que significa que muchas reuniones terminan justo cuando están empezando.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por lo tanto, trata de ser intencional y considerado en tu comunicaci&oacute;n. &iquest;Necesitas enviar esta &ldquo;pregunta r&aacute;pida&rdquo; a tu colega, o podr&iacute;as esperar a ver si se resuelve, o responderla t&uacute; mismo?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas cosas que podemos hacer de forma m&aacute;s inteligente&rdquo;, afirma De Bos. Si tienes demasiadas cosas en la cabeza, toma nota para volver a ellas m&aacute;s tarde. No utilices a tus compa&ntilde;eros &ldquo;como herramienta de almacenamiento&rdquo;. Si env&iacute;as muchos correos electr&oacute;nicos, eres parte del problema.
    </p><h2 class="article-text">No podemos vencer a las grandes tecnol&oacute;gicas</h2><p class="article-text">
        Entre el dominio de las grandes tecnol&oacute;gicas, los informes sobre la adicci&oacute;n a las pantallas y la reducci&oacute;n de la capacidad de atenci&oacute;n, es f&aacute;cil sentirse desesperanzado sobre nuestra capacidad para concentrarnos. Pero De Bos es refrescantemente optimista.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el mundo moderno est&aacute; plagado de fuentes de distracci&oacute;n, pero tambi&eacute;n tenemos m&aacute;s poder para resistirlas de lo que podr&iacute;amos suponer. &ldquo;Es el momento de empezar a pensar en ello y tomar algunas decisiones: &iquest;c&oacute;mo es la vida laboral?&rdquo;. En lugar de guardar el tel&eacute;fono en un caj&oacute;n, preg&uacute;ntate: &iquest;c&oacute;mo vas a emplear el tiempo que habr&iacute;as perdido desplaz&aacute;ndote por la pantalla? &iquest;Qu&eacute; rutinas y normas pueden minimizar las interrupciones diarias y la toma de decisiones?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s tus dificultades para concentrarte se deban a que te exiges demasiado. &ldquo;Nos ponemos muy nerviosos por no ser productivos&rdquo;, afirma De Bos.
    </p><p class="article-text">
        Pero nuestro cerebro necesita descansos y tiempo para recuperarse, al igual que nuestro cuerpo. A veces, lo mejor puede ser mirar fijamente a lo lejos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elle Hunt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/concentracion-no-rota-pensas-10-mitos-atencion-demuestran_1_13040234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 14:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puede que tu concentración no esté tan rota como pensás: 10 mitos sobre la atención que lo demuestran]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atención,Memoria,Concentración,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ortosomnia, cuando la obsesión por medir el sueño se convierte en problema: “Se generan rituales llevados al extremo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ortosomnia-obsesion-medir-sueno-convierte-problema-generan-rituales-llevados-extremo_1_13040189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d73b24-f66a-492e-8e84-bdcd246d1267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ortosomnia, cuando la obsesión por medir el sueño se convierte en problema: &quot;Se generan rituales llevados al extremo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años tuvimos acceso a detalles de nuestro sueño que antes solo se podían saber en una clínica, pero estos datos pueden convertir el sueño en una competición.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo dormiste esta noche? Quiz&aacute; tengas una respuesta perturbadoramente exacta: 7 horas y 23 minutos de sue&ntilde;o total, 1 hora y 42 minutos de sue&ntilde;o profundo, 12 minutos despierto, eficacia del sue&ntilde;o 78%. Pero, &iquest;saberlo te ayuda a dormir mejor?
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s conciencia de la importancia del sue&ntilde;o para una mejor salud y calidad de vida, pero esto, unido a la capacidad para cuantificar el sue&ntilde;o, puede ser un arma de doble filo. Igual que algunas personas sufren de ansiedad del sue&ntilde;o, por el miedo a no poder dormir, otras viven preocupadas por conseguir el sue&ntilde;o perfecto.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas y los inconvenientes de medir el sue&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona intenta bajar de peso, una conducta habitual es pesarse. Est&aacute; comprobado que medir nuestros progresos puede ser una motivaci&oacute;n en cualquier campo, sea aprender ingl&eacute;s con una aplicaci&oacute;n o correr m&aacute;s minutos, ya que hacemos tangible nuestro avance. Sin embargo, no siempre es as&iacute;. El peso, por ejemplo, no es un buen indicador de la forma f&iacute;sica, y puede ser contraproducente seguirlo muy de cerca por su efecto desmotivador. La situaci&oacute;n empeora cuando se trata de algo sobre lo que tenemos poco control: la calidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o se puede fomentar o favorecer con estrategias de higiene del sue&ntilde;o&rdquo;, explica el psic&oacute;logo Ignacio Calvo, especializado en terapia cognitivo-conductual, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36908717/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectiva para los trastornos del sue&ntilde;o</a>. &ldquo;Que alguien pueda decir 'me duermo', y se duerma, eso no existe. El sistema nervioso aut&oacute;nomo est&aacute; muy relacionado con las respuestas de alerta y emocionales, y precisamente el nombre aut&oacute;nomo es porque no act&uacute;a seg&uacute;n nuestro deseo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">La revoluci&oacute;n del sue&ntilde;o cuantificado y el nacimiento de la ortosomnia</h2><p class="article-text">
        Hace apenas una d&eacute;cada, saber c&oacute;mo hab&iacute;amos dormido (a no ser que tuvi&eacute;ramos acceso a un equipo de encefalograf&iacute;a) era una cuesti&oacute;n de sensaciones subjetivas. Hoy, las pulseras de actividad, relojes inteligentes, anillos e incluso colchones con sensores registran cada movimiento, cada latido y cada cambio en nuestra respiraci&oacute;n nocturna y con esos datos nos dan una puntuaci&oacute;n del sue&ntilde;o, como si se tratara de un videojuego en el que hay que pasar de nivel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas personas vienen a consulta porque el dispositivo les dice que no tienen suficiente sue&ntilde;o profundo o que su puntuaci&oacute;n es menor que la que marca como normal la aplicaci&oacute;n&rdquo;, dice la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga de la cl&iacute;nica Cisne y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;Pero la pregunta es muy f&aacute;cil: &iquest;t&uacute; te sientes satisfecho con el sue&ntilde;o, te sientes descansado? Y muchos de ellos te dicen que s&iacute;&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas vienen a consulta porque el dispositivo les dice que no tienen suficiente sueño profundo o que su puntuación es menor que la que marca como normal la aplicación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mercado de estos dispositivos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11945902/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crece impulsado por la inteligencia artificial</a> y algoritmos que prometen un an&aacute;lisis cada vez m&aacute;s certero de la calidad del sue&ntilde;o. Ya no solo se trata de saber cu&aacute;ntas horas dormimos, sino del tiempo en cada fase (ligero, profundo, REM), medir la variabilidad de la frecuencia card&iacute;aca, detectar ronquidos o evaluar la temperatura corporal durante la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El paciente rumia sobre 'datos imperfectos': si la pulsera indica 'solo 30 minutos de sue&ntilde;o profundo' o 'demasiados despertares', interpreta esto como fracaso, generando frustraci&oacute;n, culpa y mayor activaci&oacute;n emocional&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neurofisi&oacute;loga especialista en medicina del sue&ntilde;o en HM Hospitales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos dispositivos tienen importantes limitaciones. &ldquo;No son dispositivos m&eacute;dicos, se basan en estimar una serie de par&aacute;metros y tienen un error&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Hay muchas personas que se mueven m&aacute;s de lo normal cuando duermen, pero tienen un buen sue&ntilde;o y la pulsera lo interpreta como sue&ntilde;o ligero, o incluso como vigilia. Esto a veces les genera angustia porque creen que tienen un problema de sue&ntilde;o, cuando verdaderamente no hay un problema m&eacute;dico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Los rituales para conseguir el sue&ntilde;o perfecto</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ortosomnia no es un diagn&oacute;stico formal en la clasificaci&oacute;n internacional de trastornos del sue&ntilde;o (ICSD-3), pero s&iacute; un fen&oacute;meno cl&iacute;nico relevante que puede agravar el insomnio y dificultar el tratamiento&rdquo;, aclara la doctora Wix. En efecto, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27855740/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;meno fue identificado</a> a ra&iacute;z de la popularizaci&oacute;n de los dispositivos de medida.&nbsp;Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9875581/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que indican</a> que las personas con ortosomnia se obsesionan con el &ldquo;sue&ntilde;o perfecto&rdquo;, les preocupa mejorar las estad&iacute;sticas de sue&ntilde;o y como consecuencia las est&aacute;n consultando constantemente. &ldquo;Algunos pacientes acortan la ventana de sue&ntilde;o, pensando 'si la <em>app</em> dice que solo dormir&eacute; seis horas, mejor me acuesto m&aacute;s tarde', o se levantan repetidamente para comprobar los datos, lo que fragmenta a&uacute;n m&aacute;s el sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Wix.  
    </p><p class="article-text">
        Este comportamiento puede provocar dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, despertarse durante la noche, despertarse demasiado temprano, no sentirse descansados despu&eacute;s de dormir toda la noche, ansiedad, dificultades para concentrarse y otros s&iacute;ntomas parecidos a los del insomnio, aunque no lo padezcan.
    </p><p class="article-text">
        Esta obsesi&oacute;n con el sue&ntilde;o ideal se puede extender a otros comportamientos y rituales rozando o cayendo en la obsesi&oacute;n, como tomar suplementos o infusiones, no poder dormir sin antifaz, o sin <a href="https://www.eldiario.es/era/tapones-oidos-para-dormir_1_10616596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tapones para los o&iacute;dos</a> o sin su <a href="https://www.eldiario.es/era/debemos-considerar-elegir-almohada-fisioterapeuta-posicion-dormimos-influye-xp_1_12685182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">almohada especial</a>. &ldquo;El hecho de que una persona establezca ciertas reglas r&iacute;gidas a la hora de dormir, en lugar de beneficiar el sue&ntilde;o, puede enturbiarlo&rdquo;, dice Ignacio Calvo. &ldquo;Cuando funcionan, pues estupendo, pero si un d&iacute;a de repente no funcionan, podr&iacute;an llegar a ser t&oacute;xicas en la medida en la que la persona se vuelva demasiada r&iacute;gida u obsesiva&rdquo;, a&ntilde;ade el psic&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hecho de que una persona establezca ciertas reglas rígidas a la hora de dormir, en lugar de beneficiar, puede enturbiar el sueño. Si un día de repente no funcionan, podrían llegar a ser tóxicas </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ignacio Calvo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vienen pacientes a la consulta y pienso que es incre&iacute;ble hacer tantas cosas tan rigurosas&rdquo;, relata la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Al final se generan muchos rituales y pautas de higiene del sue&ntilde;o llevadas al extremo, como puede ser una regularidad de horarios tan sumamente estricta que te impida tener una vida social y familiar normal, controlar much&iacute;simo las luces, ponerse gafas con filtros de luz azul, ponerse una almohada que tiene olor a lavanda o usar un colch&oacute;n especial. Hay estrategias de marketing alrededor de esto y puedes caer en la tentaci&oacute;n de ir incorporando cada vez m&aacute;s cosas a la rutina del sue&ntilde;o&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s flexibilidad, menos rigidez</h2><p class="article-text">
        Las personas que padecen ortosomnia suelen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37754467/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caer en la nomofobia</a>, el miedo a estar sin su dispositivo y perder los valiosos datos, y buscar validaci&oacute;n constante comparando su sue&ntilde;o con el de otras personas, algo que, por desgracia, muchas aplicaciones facilitan. La intervenci&oacute;n tiene mucho que ver con modificar este comportamiento y convertir la rigidez en flexibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que ir adaptando patrones que se acerquen a lo que llamamos en psicolog&iacute;a la flexibilidad psicol&oacute;gica, que es justo la ant&iacute;tesis de la rigidez mental&rdquo;, explica Calvo. &ldquo;Dejar tranquila a la parte del cerebro que regula el sue&ntilde;o para que haga su trabajo y favorecer los comportamientos que nos pueden ayudar a mantener una buena higiene del sue&ntilde;o&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se generan muchos rituales y pautas de higiene del sueño llevadas al extremo, como puede ser una regularidad de horarios tan sumamente estricta que te impida tener una vida social y familiar normal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La gente que duerme bien no suele tener una rutina del sue&ntilde;o particular&rdquo;, comenta la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Es flexible, si hay un d&iacute;a que hay que salir a cenar, se sale a cenar. Si otro d&iacute;a hay que ir al cine, pues se va al cine. No hay una necesidad de controlar todo y de organizar toda la vida en torno a si duermen o no duermen&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de paliar la ortosomnia, el objetivo no es demonizar ni prohibir el uso de la tecnolog&iacute;a, sino restablecer una relaci&oacute;n saludable con ella y con el propio sue&ntilde;o. Entre las recomendaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/chapter/edited-volume/abs/pii/B9780128228722000025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptadas</a> a estos casos que presenta la terapia cognitivo-conductual se encuentran la educaci&oacute;n al paciente sobre c&oacute;mo funcionan realmente estos dispositivos y su margen de error; pactar periodos de descanso del dispositivo, como no usarlo durante una semana o limitar las revisiones a un solo momento del d&iacute;a; y diferentes ejercicios para que la persona vuelva a confiar en sus propias se&ntilde;ales de cansancio y alerta, en lugar de en los n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los trastornos que comienzan con &ldquo;orto&rdquo;, la ortosomnia suele tener ra&iacute;ces en la rigidez mental y el perfeccionismo. El objetivo de los profesionales es conseguir que pueda haber excepciones y variaciones en la rutina sin caer en el catastrofismo. Dormir es una necesidad, no una competici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ortosomnia-obsesion-medir-sueno-convierte-problema-generan-rituales-llevados-extremo_1_13040189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 13:35:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Dormir]]></media:keywords>
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