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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Energías renovables]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Energías renovables]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El cambio climático es un producto histórico y político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/cambio-climatico-producto-historico-politico_1_9603490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be877698-7ee5-4e71-a18f-5b086cd01123_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cambio climático es un producto histórico y político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos observadores contemporáneos no dudaron en denunciar lo que estaba pasando y no fueron escuchados. Hoy vivimos las consecuencias del negacionismo.</p></div><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico se ha convertido en el desaf&iacute;o n&uacute;mero uno de nuestras sociedades. La actualidad lo demuestra claramente:&nbsp;sequ&iacute;as,&nbsp;incendios&nbsp;y&nbsp;olas de calor&nbsp;ya no son excepcionales, sino lo habitual. Por no hablar de otros fen&oacute;menos que no suscitan la debida preocupaci&oacute;n, como el derretimiento del hielo marino o la subida del nivel del mar, que provocar&aacute; que&nbsp;muchas costas queden sumergidas&nbsp;en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico es la principal consecuencia del calentamiento global: un fen&oacute;meno de por s&iacute; natural, pero que en los &uacute;ltimos dos siglos se ha acelerado y exacerbado por algunas pr&aacute;cticas humanas. Entre ellas, la masiva inyecci&oacute;n de anh&iacute;drido de carbono en la atm&oacute;sfera, debida principalmente a la generalizaci&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles por las innovaciones tecnol&oacute;gicas introducidas en Inglaterra por la primera Revoluci&oacute;n Industrial y sucesivamente adoptadas por casi todas las naciones durante los siglos XIX y XX.
    </p><h2 class="article-text">Hitos hist&oacute;ricos con graves consecuencias</h2><p class="article-text">
        Tanto el calentamiento global como su consecuencia m&aacute;s evidente, el cambio clim&aacute;tico, lejos de ser un fen&oacute;meno&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>natural</em></span>&nbsp;que determina la progresiva alteraci&oacute;n de algunas de las principales din&aacute;micas biof&iacute;sicas del planeta, tiene que considerarse el resultado de procesos hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo simple pero significativo. Durante el siglo XVIII, la invenci&oacute;n de la m&aacute;quina a vapor impuls&oacute; en Inglaterra la primera Revoluci&oacute;n Industrial, que&nbsp;<a href="https://searchworks.stanford.edu/view/11625699" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trajo cambios sustanciales, tanto sociales como productivos</a>. La instauraci&oacute;n del orden burgu&eacute;s y la implementaci&oacute;n de una sociedad liberal capitalista permitieron que dichos cambios se difundieran durante las primeras d&eacute;cadas del siglo sucesivo por el continente europeo, lo que llev&oacute; a los principales pa&iacute;ses a impulsar procesos de industrializaci&oacute;n m&aacute;s o menos exitosos, seg&uacute;n los casos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no fue a coste cero. La necesidad de poder contar con grandes cantidades de madera y carb&oacute;n para hacer funcionar las m&aacute;quinas a vapor justific&oacute; e impuls&oacute; la deforestaci&oacute;n. Esto, a su vez, supuso un endurecimiento del clima y un aumento del riesgo hidrometereol&oacute;gico en diversas regiones monta&ntilde;osas del continente.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, debido a la ausencia del manto forestal, en muchos valles del arco alpino italofranc&eacute;s los inviernos empezaron a hacerse m&aacute;s duros, los veranos m&aacute;s calurosos y las precipitaciones menos frecuentes, pero m&aacute;s intensas. Los montes, despojados de sus coronas arboladas empezaron a no poder retener las lluvias y comenzaron a ser erosionados por el agua y los vientos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado fue un&nbsp;<a href="http://emeroteca.braidense.it/beic_attacc/sfoglia_articolo.php?IDTestata=910&amp;CodScheda=000Q&amp;IDT=16&amp;IDV=355&amp;IDF=991&amp;IDA=5999" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento significativo de los periodos de hambruna y sequ&iacute;a, de lluvias torrenciales y de eventos aluviales desastrosos</a>. Es decir, lo que ahora estamos viviendo a nivel global, por entonces ya lo estaban sufriendo a nivel local o regional.
    </p><h2 class="article-text">Voces de alerta</h2><p class="article-text">
        Cabe preguntarse si nuestros antepasados sab&iacute;an qu&eacute; estaban haciendo cuando arrasaban bosques enteros, muchos de ellos milenarios. &iquest;Eran conscientes de las consecuencias que su actuaci&oacute;n tendr&iacute;a tanto sobre el clima como sobre el medio?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato oficial impulsado por las ciencias naturales y f&iacute;sicas durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y que hoy condiciona las agendas gubernamentales nacionales e internacionales, la respuesta es que no. De hecho, como&nbsp;<a href="https://revistas.udem.edu.co/index.php/Ciencias_Sociales/article/view/3414/3033" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han oportunamente denunciado algunos historiadores ambientales</a>, la historia oficial del Antropoceno afirma err&oacute;neamente que la humanidad no sab&iacute;a lo que hac&iacute;a. Por lo menos no hasta la mitad del siglo pasado, cuando bi&oacute;logos, qu&iacute;micos y ge&oacute;logos empezaron a descubrir que nuestro estilo de vida estaba alterando los procesos planetarios y que esto introducir&iacute;a cambios en el clima y volver&iacute;a m&aacute;s frecuentes e intensos fen&oacute;menos naturales excepcionales.
    </p><p class="article-text">
        En la ceremonia de presentaci&oacute;n del Nobel otorgado en 1995 al qu&iacute;mico neerland&eacute;s&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paul_J._Crutzen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paul Crutzen</a>, al ingeniero qu&iacute;mico mexicano Mario Molina y al qu&iacute;mico estadounidense Sherwood Rowland por sus investigaciones sobre la qu&iacute;mica atmosf&eacute;rica y la predicci&oacute;n del adelgazamiento de la capa de ozono como consecuencia de la emisi&oacute;n de ciertos gases industriales (los clorofluorocarburos o CFC),&nbsp;<a href="https://www.nobelprize.org/prizes/chemistry/1995/ceremony-speech/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ingmar Grenthe, de la Academia Sueca de Ciencias, afirm&oacute;</a>: &ldquo;Hemos llegado a comprender que influimos y somos influidos por nuestra biosfera, nuestra &aacute;rea vital. Uno de los objetivos de la ciencia es describir y explicar c&oacute;mo sucede esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, bajo la lupa del historiador,&nbsp;dicho relato oficial no se sostiene. Si volvemos a nuestro ejemplo, la deforestaci&oacute;n de extensas &aacute;reas del arco alpino en el siglo XIX, encontramos muchos observadores contempor&aacute;neos que no dudaron en denunciar lo que estaba pasando. Entre ellos estaba, por ejemplo, el italiano Pietro Caimi, quien ya en 1857 se refiri&oacute; a la deforestaci&oacute;n salvaje que, en pocas d&eacute;cadas, a partir de los primeros a&ntilde;os del siglo XIX,&nbsp;hab&iacute;a desnudado las monta&ntilde;as de Valtelina&nbsp;en Italia centro septentrional. Caimi escrib&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Querr&iacute;a ser un falso profeta, pero predigo un triste futuro para la Valtelina si no se frenan las devastaciones forestales sobre sus montes y si no se hacen resurgir sus selvas. En menos de un siglo sus planicies se convertir&aacute;n en pantanos, sus cerros se volver&aacute;n est&eacute;riles, sus r&iacute;os y torrentes devastar&aacute;n los cultivos y sus pueblos. Las monta&ntilde;as degradadas golpear&aacute;n con avalanchas la poblaci&oacute;n&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><em><strong>Pietro Caimi,&nbsp;Cenni sulla importanza dei boschi</strong></em></span><em>.</em>
    </p><h2 class="article-text">Un producto de nuestras decisiones</h2><p class="article-text">
        Como se puede observar, entender el cambio clim&aacute;tico como un proceso hist&oacute;rico ofrece la ventaja de salir del presentismo que lo caracteriza hoy y, al mismo tiempo, ofrecer a la poblaci&oacute;n una explicaci&oacute;n del fen&oacute;meno mucho m&aacute;s completa y convincente. A&uacute;n m&aacute;s si consideramos que permitir&iacute;a dejar claro, de una vez por todas, que este abrumador desastre que los cient&iacute;ficos est&aacute;n denunciando desde d&eacute;cadas no es algo de hoy, sorpresivo, sino que es algo que construimos con nuestras propias manos, a veces de manera razonada y consciente.
    </p><p class="article-text">
        Ya no vivimos en la antesala de un nuevo mundo producido por el cambio clim&aacute;tico, o mejor dicho de nuevos mundos, porque est&aacute; claro que no todas las sociedades est&aacute;n preparadas ni tienen los recursos necesarios para enfrentar debidamente esta coyuntura posiblemente desastrosa. Ya estamos en ellos y, a pesar de eso, muchos gobiernos e individuos&nbsp;se niegan a reconocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Analizar y explicar con las categor&iacute;as y metodolog&iacute;as propias de la historia pol&iacute;tica e institucional las decisiones que nos llevaron al borde del abismo podr&iacute;a ayudar a contrastar el&nbsp;negacionismo, concienciar a la ciudadan&iacute;a y responsabilizar a los gobernantes. El cambio clim&aacute;tico, antes de ser natural, es un producto hist&oacute;rico y, por lo tanto, pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/el-cambio-climatico-es-un-producto-historico-y-politico-191095" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/loris-de-nardi-1260850">Loris De Nardi</a>, Investigador Marie Curie en el Instituto Cultura y Sociedad (ICS), <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-navarra-3467">Universidad de Navarra</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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      <dc:creator><![CDATA[Loris De Nardi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Oct 2022 20:58:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Historia,revolución industrial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacemos con los plásticos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/plasticos_1_9599928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35dffe38-8172-42c5-92c9-708902c57d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacemos con los plásticos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es vital disminuir el desecho de plásticos e incorporar a la vida cotidiana las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar.</p></div><p class="article-text">
        No cabe duda de que el&nbsp;pl&aacute;stico&nbsp;se ha hecho imprescindible en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Estamos rodeados de objetos fabricados con alg&uacute;n tipo de pol&iacute;mero termopl&aacute;stico o mezcla de ellos y con otros compuestos y aditivos a&ntilde;adidos que mejoran o modifican las caracter&iacute;sticas del material para la aplicaci&oacute;n que se le quiere dar.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe&nbsp;<a href="https://plasticseurope.org/knowledge-hub/plastics-the-facts-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Plastics Europe</em></span></a><a href="https://plasticseurope.org/knowledge-hub/plastics-the-facts-2021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de 2021</a>, en n&uacute;meros redondos, el 40&nbsp;% del pl&aacute;stico producido se emplea en empaquetado, mientras que en la construcci&oacute;n se usa el 20&nbsp;% y en automoci&oacute;n el 9&nbsp;%. Tambi&eacute;n se aplica en electr&oacute;nica (6&nbsp;%); deporte, ocio y hogar representan el 4&nbsp;% del pl&aacute;stico producido y en agricultura se emplea el 3&nbsp;%. El resto se reparte entre accesorios, material biom&eacute;dico, ingenier&iacute;a mec&aacute;nica, etc.
    </p><h2 class="article-text">Un material tan pr&aacute;ctico como da&ntilde;ino</h2><p class="article-text">
        El pl&aacute;stico apareci&oacute; en 1860 y desde la segunda mitad del siglo XX se ha considerado un material innovador, adem&aacute;s de ser impermeable, resistente, ligero, buen aislante y relativamente barato. Presenta muy buenas propiedades que, de momento, ning&uacute;n otro material puede suplir.
    </p><p class="article-text">
        Debido a estas caracter&iacute;sticas y su versatilidad, su producci&oacute;n ha alcanzado cifras sorprendentes y sobrecogedoras, teniendo en cuenta el impacto sobre el medio ambiente que este material genera. En el mundo, en los a&ntilde;os 50 se produc&iacute;an unos 2 millones de toneladas de pl&aacute;stico al a&ntilde;o y en la actualidad esa cifra ha aumentado hasta los&nbsp;<a href="https://es.statista.com/estadisticas/636183/produccion-mundial-de-plastico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">370 millones de toneladas</a>. Si se sigue a este ritmo, se estima que en 2035 se alcanzar&aacute; el doble de esta producci&oacute;n y unos 15 a&ntilde;os despu&eacute;s es posible que la cifra&nbsp;<a href="https://www.science.org/content/article/next-30-years-we-ll-make-four-times-more-plastic-waste-we-ever-have" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se cuadruplique</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los residuos pl&aacute;sticos suponen un grave problema medioambiental porque son muy resistentes a la degradaci&oacute;n si se dejan a la intemperie. Seg&uacute;n datos de la ONU, se estima que, aproximadamente, se consumen&nbsp;5 billones&nbsp;de bolsas de pl&aacute;stico en todo el mundo cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        A causa de la luz (fotodegradaci&oacute;n) este tipo de residuo se convierte en micropl&aacute;sticos (part&iacute;culas de hasta 5&nbsp;mm) que&nbsp;se acumulan principalmente en el mar, convirti&eacute;ndose en un problema global. Se estima que m&aacute;s del 80&nbsp;% de la basura del mar es pl&aacute;stico. Seg&uacute;n un informe de la&nbsp;<a href="https://www.ocu.org/organizacion/prensa/notas-de-prensa/2018/microplasticos-050618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OCU</a>&nbsp;se han encontrado micropl&aacute;sticos en el 68&nbsp;% de 102 alimentos marinos analizados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Plásticos hallados en el mar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Reducir y reciclar</h2><p class="article-text">
        Es urgente, por lo tanto, que se disminuya el desecho de pl&aacute;stico. Recordemos las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar, e incorpor&eacute;moslas a nuestra vida diaria.
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta que&nbsp;el problema no es el pl&aacute;stico, sino el uso que hacemos de &eacute;l; debemos emplearlo de manera m&aacute;s responsable. Para combatir el consumo desmedido de este material, a partir del 3 de julio de 2021 en Europa se proh&iacute;be de forma gradual el empleo de pl&aacute;stico de un solo uso (bolsas, platos, vasos, cubiertos, bastoncillos, pajitas, etc.), seg&uacute;n la&nbsp;Directiva 2019/904.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso para reducir los dep&oacute;sitos de pl&aacute;stico en los vertederos mediante el reciclaje es separarlos en origen y para ello se necesita la colaboraci&oacute;n ciudadana y de las empresas.
    </p><p class="article-text">
        En el contenedor verde deben depositarse botellas y envases de pl&aacute;stico, latas de conserva y de bebida, envases de yogur, bolsas de pl&aacute;stico, film, tubos y potes de cosm&eacute;tica e higiene, tapas de metal, tetrabricks y bandejas de envasado. A partir de ah&iacute;, comienza todo un proceso de reciclaje que puede ser mec&aacute;nico, qu&iacute;mico o de valorizaci&oacute;n energ&eacute;tica que permite la obtenci&oacute;n de energ&iacute;a en forma de calor y la generaci&oacute;n de combustibles.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la cantidad y diversidad de aditivos que lleve el pl&aacute;stico de origen, se obtendr&aacute; un pl&aacute;stico reciclado de mayor o menor pureza. En este sentido, no nos tiene que dar igual el tipo de pl&aacute;stico que elegimos para los productos de consumo.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos materiales y envases</h2><p class="article-text">
        En cuanto al empaquetado de alimentos, en el que se emplea el 40&nbsp;% del pl&aacute;stico producido, actualmente hay numerosas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que persiguen mejorar la seguridad alimentaria, preservar la calidad y controlar las condiciones del alimento envasado para alargar su vida &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Surgen as&iacute; nuevos materiales para el envasado de la comida que derivan en&nbsp;envases activos o inteligentes.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los envases inteligentes se centran en proporcionar mayor informaci&oacute;n acerca del producto y mejorar su presentaci&oacute;n. Son adem&aacute;s respetuosos con el medioambiente.</li>
                                    <li>Los envases activos contienen, por ejemplo, antioxidantes o compuestos antimicrobianos que absorben o liberan sustancias protectoras que prolongan la caducidad del alimento. Existen tambi&eacute;n recubrimientos comestibles en forma de pel&iacute;cula biodegradable transparente que act&uacute;a como envase sin generar desechos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por otro lado, la&nbsp;nanotecnolog&iacute;a aplicada al envasado&nbsp;mejora la resistencia a la humedad y la temperatura protegiendo el producto incluso de la putrefacci&oacute;n microbiol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo de este tipo de envases pretende dar soluci&oacute;n al problema econ&oacute;mico, &eacute;tico y medioambiental que supone el desperdicio de 1300 millones de toneladas de alimentos anuales, adem&aacute;s de satisfacer las pretensiones del consumidor del mundo moderno. El mismo envase proporciona informaci&oacute;n sobre la calidad del producto y alarga su vida &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue originalmente publicado en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/que-hacemos-con-los-plasticos-191517" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/itziar-velaz-rivas-1382618">Itziar Vélaz Rivas</a>, Catedrática de Química Física. Investigadora del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente, Coordinadora del grupo SUMBET (Supramolecular Materials for Biomedical and Environmental Technologies) y profesora en la Facultad de Ciencias, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-navarra-3467">Universidad de Navarra</a></em></span></p>

    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itziar Vélaz Rivas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/plasticos_1_9599928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Oct 2022 20:34:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacemos con los plásticos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reciclado,Plástico,residuos,Separación de residuos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo adaptarnos a la nueva realidad de incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/adaptarnos-nueva-realidad-incendios_1_9599884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b7579dd-27fa-4931-99cb-af4eafa2c15d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo adaptarnos a la nueva realidad de incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vegetación que aparecerá después de sequías e incendios recurrentes será diferente a la actual, porque muchas especies pueden no estar adaptadas a los nuevos regímenes climáticos.</p></div><p class="article-text">
        Hace 40 millones de a&ntilde;os, la Ant&aacute;rtida estaba cubierta de grandes bosques. Y hace 25000 a&ntilde;os, media Europa estaba cubierta de hielo y la otra media eran estepas fr&iacute;as. Gracias a la paleontolog&iacute;a hoy sabemos que la vegetaci&oacute;n de todo el mundo ha ido cambiando seg&uacute;n han ido sucediendo cambios clim&aacute;ticos. Ya lo dec&iacute;a&nbsp;Humboldt, la vegetaci&oacute;n y el clima est&aacute;n ligados.
    </p><p class="article-text">
        Si ahora, con nuestra inacci&oacute;n clim&aacute;tica, hemos aceptado que cambie el clima, debemos aceptar tambi&eacute;n que cambie la vegetaci&oacute;n. Es iluso querer conservar la vegetaci&oacute;n del siglo XX con el clima del siglo XXI. Igualmente, la gesti&oacute;n forestal del siglo XXI no puede ser como la del siglo XX, cuando el clima era menos &aacute;rido.
    </p><h2 class="article-text">Los grandes incendios forestales</h2><p class="article-text">
        Los grandes incendios&nbsp;no se producen por una sola causa. Se producen por la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1002/fee.2359" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coincidencia de igniciones en periodos de sequ&iacute;a y condiciones meteorol&oacute;gicas adversas</a>&nbsp;(olas de calor, viento), en zonas con vegetaci&oacute;n continua y f&aacute;cilmente inflamable. Estas zonas a menudo son matorrales y vegetaci&oacute;n en etapas tempranas despu&eacute;s del abandono rural (incluidos bosques j&oacute;venes) o plantaciones densas no gestionadas apropiadamente.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico interviene en la&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1002/fee.2359" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecuaci&oacute;n</a>&nbsp;porque extiende la estaci&oacute;n propensa a incendios,&nbsp;agudiza las sequ&iacute;as, incrementa la mortalidad de plantas (y la biomasa seca) y la frecuencia de condiciones meteorol&oacute;gicas favorables a los incendios (por ejemplo,&nbsp;olas de calor).
    </p><p class="article-text">
        Pero el gran incremento de incendios que se ha dado en la historia reciente de Espa&ntilde;a ha sido&nbsp;<a href="http://dx.doi.org/10.1007/s10584-011-0060-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">independiente del cambio clim&aacute;tico, y asociado principalmente al abandono rural</a>. La disminuci&oacute;n de la agricultura, del pastoreo y de la recolecci&oacute;n de madera, y la falta de gesti&oacute;n en plantaciones forestales, generan paisajes m&aacute;s continuos y homog&eacute;neos donde el fuego se propaga f&aacute;cilmente. En estos paisajes, el papel relativo del clima en los incendios aumenta a medida que dejamos que avance el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La vegetaci&oacute;n que aparecer&aacute; despu&eacute;s de sequ&iacute;as e incendios recurrentes ser&aacute; diferente a la actual, porque muchas especies pueden no estar adaptadas a esos nuevos reg&iacute;menes clim&aacute;ticos y de incendio. Presumiblemente la nueva vegetaci&oacute;n ser&aacute; menos densa y menos forestal, y con cambios en la composici&oacute;n de especies.
    </p><p class="article-text">
        Podemos dejar que las sequ&iacute;as y los incendios vayan adaptando los pasajes al nuevo clima. El problema es que esos grandes incendios pueden tener consecuencias sociales y econ&oacute;micas. Una alternativa es adelantarse a los incendios.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; podemos hacer?</h2><p class="article-text">
        Para evitar esos grandes incendios que perjudican a la sociedad, debemos adaptar nuestro paisaje y nuestro comportamiento a las nuevas condiciones ambientales. Esto incluye generar paisajes que sean m&aacute;s resilientes al r&eacute;gimen clim&aacute;tico y de incendios que viene. Para ello, podemos poner en marcha estrategias como las siguientes:
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>1. Generar paisajes heterog&eacute;neos</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Las discontinuidades en el paisaje y los mosaicos agroforestales reducen la propagaci&oacute;n de incendios. Esto es especialmente importante en zonas cercanas a las poblaciones humanas. Hay diversas estrategias para alcanzar este objetivo, por ejemplo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>potenciar (con pol&iacute;ticas de apoyo) el mundo rural, la agricultura y el&nbsp;pastoreo extensivo, as&iacute; como el consumo de cercan&iacute;a;</li>
                                    <li>incrementar las&nbsp;<a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1365-2664.13972" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">poblaciones de herb&iacute;voros naturales</a>&nbsp;en zonas apropiadas para ello;</li>
                                    <li>realizar tareas de gesti&oacute;n forestal espec&iacute;ficas en zonas cr&iacute;ticas, como generar cortafuegos, quemas y pastoreo prescritos, y tratamientos silv&iacute;colas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Todas estas herramientas no son excluyentes; se pueden combinar seg&uacute;n las distintas caracter&iacute;sticas socieocon&oacute;micas y del terreno. Ciertamente, estimular el mundo rural es f&aacute;cil de decir, especialmente desde el mundo urbano. Quiz&aacute;s podr&iacute;a ayudar una pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n que ofreciera esa posibilidad a personas que llegan en busca de condiciones mejores a las que se dan en sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>2. Aprender a convivir con los incendios</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Eliminar los incendios de nuestros paisajes es imposible y contraproducente, especialmente en el marco del cambio clim&aacute;tico. El reto de la gesti&oacute;n es crear condiciones que generen reg&iacute;menes de incendios sostenibles tanto ecol&oacute;gica como socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Enfocar las pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de incendios &uacute;nicamente a la extinci&oacute;n puede generar incendios grandes e intensos. Es m&aacute;s sostenible tener muchos incendios peque&ntilde;os y poco intensos, que pocos incendios de grandes dimensiones e intensos.
    </p><p class="article-text">
        Para alcanzar estos objetivos se requiere profesionalizar a los actores que intervienen en la prevenci&oacute;n y extinci&oacute;n de los incendios forestales. Son ellos quienes pueden generar los reg&iacute;menes de incendios sostenibles, pero en muchas ocasiones trabajan en condiciones precarias.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>3. Minimizar y asumir riesgos</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Debemos evitar construir viviendas e infraestructuras en zonas con bosque mediterr&aacute;neo altamente inflamable y reducir al m&aacute;ximo&nbsp;la interfaz urbano-forestal. Esto no solo reduce el peligro para las personas e infraestructuras, tambi&eacute;n reduce las igniciones. Entre los mecanismos para conseguirlo se incluyen la recalificaci&oacute;n de terrenos (a no urbanizables) y la implementaci&oacute;n de tasas (disuasorias) por construir en &aacute;reas con alto riesgo de incendios (pirotasas), entre otras.
    </p><p class="article-text">
        En zonas ya construidas, es necesario asegurar que se realizan tareas de autoprotecci&oacute;n, como la implementaci&oacute;n de franjas de seguridad con poca vegetaci&oacute;n (o con cultivos) alrededor de las viviendas, o incluso implementar sistemas de&nbsp;riego prescrito. Es importante asegurar que las viviendas tengan seguro contra incendios forestales, y que no esperen que los bomberos necesariamente las protejan. Hay que asumir riesgos, responsabilidades y costes si se desea vivir en medio de paisajes altamente inflamables en lugar de en una zona urbana.
    </p><p class="article-text">
        Durante olas de calor, ser&iacute;a conveniente reducir la movilidad en el monte y en zonas de interfaz (urbano-forestal y agr&iacute;cola-forestal) para minimizar el riesgo de igniciones.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>4. Conservar los bosques y los humedales</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Debemos conservar y restaurar los bosques en los microh&aacute;bitats h&uacute;medos (refugios), para incrementar su resiliencia a los cambios en el clima.
    </p><p class="article-text">
        Hay que potenciar la restauraci&oacute;n de humedales y otros ecosistemas litorales que, aparte de los beneficios para la biodiversidad, mantienen el ciclo del agua y contribuyen a la&nbsp;conservaci&oacute;n del clima.
    </p><p class="article-text">
        La degradaci&oacute;n de la costa (por la desecaci&oacute;n de los humedales y la sobreurbanizaci&oacute;n)&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1093/biosci/biy157" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuye a la reducci&oacute;n de la precipitaci&oacute;n</a>&nbsp;y al incremento de gases de efecto invernadero (vapor de agua). Potenciar vegetaci&oacute;n en zonas urbanas (jardines, &aacute;rboles en las calles) tambi&eacute;n contribuye a la conservaci&oacute;n del clima, adem&aacute;s de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>5. Restaurar con especies vegetales m&aacute;s resistentes</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        La restauraci&oacute;n no ha de tener como referencia el pasado, sino el futuro. En proyectos de restauraci&oacute;n y en plantaciones, se deben utilizar especies (o poblaciones de las mismas especies)&nbsp;m&aacute;s resistentes a la sequ&iacute;a y a los incendios que las que hab&iacute;a con anterioridad. Por ejemplo, especies y poblaciones que actualmente se encuentran en zonas m&aacute;s secas o con m&aacute;s incendios. Esto ser&iacute;a m&aacute;s sostenible que utilizar las estaciones de alta calidad forestal que se utilizaban con el clima del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>6. Reducir el consumo de combustibles f&oacute;siles</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Esto es clave para frenar el aumento de gases de efecto invernadero, y as&iacute; reducir la velocidad del cambio clim&aacute;tico y la frecuencia de las olas de calor.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/como-adaptarnos-a-la-nueva-realidad-de-incendios-187808" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/juli-g-pausas-790950">Juli G. Pausas</a>, Investigador, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/consejo-superior-de-investigaciones-cientificas-csic-1355">Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)</a></em></span></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juli G. Pausas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/adaptarnos-nueva-realidad-incendios_1_9599884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Oct 2022 21:31:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo adaptarnos a la nueva realidad de incendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios Forestales,Prevención,Crisis ambiental,Peligro ambiental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos prescindir de los pesticidas para controlar las plagas en cultivos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/prescindir-pesticidas-controlar-plagas-cultivos_1_9595505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d80ba207-2ffe-4c06-879c-92613ba95866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podemos prescindir de los pesticidas para controlar las plagas en cultivos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las plagas, insectos y ácaros, ocasionan globalmente en el mundo más del 10 % de pérdidas de producción.</p></div><p class="article-text">
        Las plagas pueden ocasionan&nbsp;<a href="https://www.fao.org/documents/card/es/c/cb7056es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor del 40&nbsp;% de p&eacute;rdidas de la producci&oacute;n agraria mundial</a>. Muchas veces se entiende como plaga a cualquier organismo que vive y se alimenta de nuestros cultivos, pero este concepto es err&oacute;neo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es una plaga?</h2><p class="article-text">
        Una plaga es un organismo que produce una p&eacute;rdida de cosecha cuyo valor es mayor que el coste de su control. Actualmente se habla de plagas en un sentido muy amplio, traduciendo literalmente el t&eacute;rmino ingl&eacute;s&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>pest</em></span>.
    </p><p class="article-text">
        La terminolog&iacute;a permite ser m&aacute;s precisos y podemos hablar propiamente de plagas (cuando los organismos que se aprovechan de los cultivos son insectos, &aacute;caros o incluso mam&iacute;feros), de enfermedades (cuando nos referimos a pat&oacute;genos como hongos, bacterias o virus) y de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/las-malas-hierbas-no-siempre-son-tan-malas-178966" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malas hierbas</a>. Este art&iacute;culo se centra en las plagas causadas por insectos y en algunos de los cultivos extensivos m&aacute;s importantes en Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se puede controlar una plaga?</h2><p class="article-text">
        Se tiene muy asumido que el m&eacute;todo de combatir las plagas es el uso de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/la-huella-del-abuso-de-los-plaguicidas-permanece-en-el-suelo-durante-decadas-175855" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plaguicidas</a>, productos qu&iacute;micos que causan la muerte de los organismos-plaga. Efectivamente, el uso de plaguicidas es el m&eacute;todo de control m&aacute;s ampliamente utilizado. Y a pesar de ello, las plagas &ndash;insectos y &aacute;caros&ndash; ocasionan globalmente en el mundo&nbsp;<a href="https://www.fao.org/documents/card/es/c/cb4769es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 10&nbsp;% de p&eacute;rdidas de producci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la aplicaci&oacute;n de plaguicidas comporta problemas medioambientales importantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>contaminan el aire y el agua;</li>
                                    <li>favorecen la aparici&oacute;n de genotipos resistentes de los organismos causantes;</li>
                                    <li>son perjudiciales para los polinizadores, los enemigos naturales y otros animales que viven en los agroecosistemas y se alimentan de insectos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A pesar de que cada vez m&aacute;s est&aacute;n saliendo al mercado insecticidas menos agresivos, algunos de ellos derivados de extractos vegetales, el problema sigue existiendo. Por tanto, es necesario no concentrar los esfuerzos de control en los plaguicidas e implementar estrategias que incluyan otras opciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre las alternativas podemos considerar el control cultural o manejo del cultivo, el control biol&oacute;gico, las variedades resistentes a plagas, el uso de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/desvelando-los-misterios-de-las-feromonas-189170" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feromonas</a>, de atrayentes alimenticios y el control gen&eacute;tico. Estas metodolog&iacute;as, mucho m&aacute;s sostenibles medioambientalmente, no excluyen que en determinadas situaciones haya que recurrir a los plaguicidas.
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos de los m&eacute;todos de control alternativos a los plaguicidas que pueden aplicarse en los cultivos extensivos m&aacute;s comunes en Espa&ntilde;a como los cereales, el ma&iacute;z, la alfalfa y el arroz:
    </p><h2 class="article-text">1. Manejo del cultivo</h2><p class="article-text">
        En los cereales de invierno (trigo o cebada) el retraso de la fecha de siembra puede ser muy eficaz para evitar la infestaci&oacute;n de oto&ntilde;o de pulgones y la infecci&oacute;n con el&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Barley_yellow_dwarf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">virus del enanismo amarillo</a>, del cual son transmisores.
    </p><p class="article-text">
        En alfalfa, el avance del corte reduce los da&ntilde;os causados por la cuca negra,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Colaspidema barbarum</em></span>, y por el gusano verde,&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Hypera_postica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Hypera postica</em></span></a>. Asimismo, un corte invernal del cultivo reduce notablemente los niveles poblacionales primaverales de este &uacute;ltimo insecto.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos producidos por las virosis del ma&iacute;z pueden evitarse retrasando la fecha de siembra. La rotaci&oacute;n de cultivos, no repitiendo ma&iacute;z en la misma parcela durante dos a&ntilde;os seguidos, es muy eficaz para el control de la diabr&oacute;tica (<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Diabrotica virgifera virgifera</em></span>), una plaga recientemente detectada en Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">2. Uso de variedades resistentes</h2><p class="article-text">
        A pesar de su prohibici&oacute;n en Europa, en Espa&ntilde;a las variedades resistentes m&aacute;s utilizadas son las de ma&iacute;z que contienen el gen, insertado en el genoma del ma&iacute;z por m&eacute;todos biotecnol&oacute;gicos, que sintetiza la toxina de la bacteria&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Bacillus thuringiensis</em></span>. Son las conocidas variedades transg&eacute;nicas o&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ma%C3%ADz_Bt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ma&iacute;z Bt</a>.
    </p><p class="article-text">
        El ma&iacute;z Bt est&aacute; pensado para el control de los taladros (<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Ostrinia nubilalis</em></span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Sesamia nonagrioides</em></span>) y su eficacia es elevad&iacute;sima. A diferencia de Europa, las variedades Bt de ma&iacute;z, soja y algod&oacute;n se cultivan ampliamente en Am&eacute;rica, Asia y Australia para el control de determinadas plagas de lepid&oacute;pteros y cole&oacute;pteros.
    </p><h2 class="article-text">3. Control biol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Se entiende como tal el uso de enemigos naturales (depredadores y parasitoides, generalmente insectos) para el control de plagas. Estos enemigos naturales se alimentan de las plagas y reducen sus poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        En los agroecosistemas de cultivos extensivos hay muchas especies de enemigos naturales que se encuentran de forma espont&aacute;nea sin tener que criarlos y liberarlos. En estos cultivos el control biol&oacute;gico se basa en la conservaci&oacute;n de estas especies y en el fomento de su acci&oacute;n de control.
    </p><p class="article-text">
        Los enemigos naturales son capaces de mantener la mayor parte de las plagas de los cereales de invierno por debajo de los umbrales econ&oacute;micos de p&eacute;rdidas. Tambi&eacute;n se ha constatado que los depredadores y los parasitoides son capaces de conseguir que las poblaciones de pulgones de la alfalfa no proliferen.
    </p><p class="article-text">
        El papel de los enemigos naturales en la prevenci&oacute;n de plagas causadas por pulgones y &aacute;caros del ma&iacute;z est&aacute; demostrado. La especie de chinche&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Orius majusculus</em></span>&nbsp;es un depredador pol&iacute;fago de trips, &aacute;caros, cicad&eacute;lidos, pulgones y huevos de insectos.
    </p><h2 class="article-text">4. La interferencia del comportamiento</h2><p class="article-text">
        Se basa en el uso de feromonas, sustancias producidas por los insectos que provocan una reacci&oacute;n en el comportamiento en los individuos de su propia especie. Para el control de plagas se utilizan feromonas principalmente sexuales producidas sint&eacute;ticamente. En el arroz, el control del barrenador,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Chilo suppressalis</em></span>, se consigue eficazmente con el uso de feromonas.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia actual de la lucha contra plagas en cultivos extensivos es evitar que las poblaciones de plaga proliferen. Los m&eacute;todos alternativos expuestos act&uacute;an de forma preventiva y, si se aplican adecuadamente, consiguen esa finalidad y hacen la producci&oacute;n agr&iacute;cola m&aacute;s sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/podemos-prescindir-de-los-pesticidas-para-controlar-las-plagas-en-cultivos-189707" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/xavier-pons-1367954">Xavier Pons</a>, Catedrático de Entomología y Control de Plagas Agrícolas y Forestales, Agrotecnio, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universitat-de-lleida-3488">Universitat de Lleida</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Pons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/prescindir-pesticidas-controlar-plagas-cultivos_1_9595505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 18:28:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Podemos prescindir de los pesticidas para controlar las plagas en cultivos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[plagas,pesticidas,cultivos,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y tras los incendios, matorrales: cómo recuperar los bosques y hacerlos más resistentes al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/incendios-matorrales-recuperar-bosques-hacerlos-resistentes-fuego_1_9582402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6da728d8-e134-4ca6-bacc-62ad846ae420_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y tras los incendios, matorrales: cómo recuperar los bosques y hacerlos más resistentes al fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo podemos evitar la deforestación ahora que hemos entrado en la era de los megaincendios?</p></div><p class="article-text">
        Europa est&aacute; sumida en una de las&nbsp;<a href="https://edo.jrc.ec.europa.eu/edov2/php/index.php?id=1000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores sequ&iacute;as registradas</a>&nbsp;hasta la fecha mientras los incendios&nbsp;se ceban&nbsp;con sus debilitados bosques. 
    </p><p class="article-text">
        Los matorrales conforman el&nbsp;ecosistema antr&oacute;pico por excelencia&nbsp;en el sur del continente (aun cuando algunos puedan ser naturales).&nbsp;Fueron forjados&nbsp;con el fuego que renovaba el pasto para&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Concejo_de_la_Mesta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Mesta</a>, con la sobreexplotaci&oacute;n al tratar de sostener a un imperio naval o con los intereses de la propiedad privada en las desamortizaciones, seg&uacute;n el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque esta tendencia se ha revertido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y la&nbsp;<a href="https://www.weforum.org/agenda/2019/07/forest-europe-environment/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">superficie forestal ha aumentado</a>, la sequ&iacute;a y los incendios incrementan el potencial para un&nbsp;<a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ecm.1285" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo episodio de deforestaci&oacute;n y matorralizaci&oacute;n generalizada</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estos ecosistemas pueden ser fuente de biodiversidad, pero la matorralizaci&oacute;n es reconocida como una de las principales amenazas para la amortiguaci&oacute;n clim&aacute;tica que nos aportan los bosques, desde el&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s43247-021-00275-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazonas</a>&nbsp;hasta el&nbsp;Mediterr&aacute;neo. No solo disminuye la asimilaci&oacute;n de carbono en los matorrales, sino que tambi&eacute;n lo hace&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0022169413009384" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la lluvia</a>&nbsp;en zonas de influencia convectiva y se altera el balance energ&eacute;tico,&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aac8083" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplificando el cambio clim&aacute;tico</a>.
    </p><h2 class="article-text">Restauraciones que miran al pasado</h2><p class="article-text">
        En primer lugar, debemos aclarar qu&eacute; tipo de bosque queremos restaurar: &iquest;el ecosistema de antes del incendio o uno adaptado al clima futuro? Y, de elegir esto &uacute;ltimo, &iquest;a qu&eacute; futuro? &iquest;Al del a&ntilde;o 2050, 2100 o a otro todav&iacute;a m&aacute;s lejano?
    </p><p class="article-text">
        La restauraci&oacute;n forestal siempre&nbsp;ha mirado atr&aacute;s: buscaba establecer el tipo de bosque m&aacute;s maduro que fuera posible, en base al suelo disponible y al clima pasado. La propia palabra restaurar indica recuperar o volver a poner en el estado que antes ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero en un escenario de clima cambiante, la reencarnaci&oacute;n melanc&oacute;lica de un pasado que no volver&aacute; carece de sentido. Tampoco lo tiene volver a crear los ecosistemas que nos han llevado a la situaci&oacute;n actual. &iquest;Qu&eacute; podemos hacer entonces?
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Repoblar o no repoblar?</h2><p class="article-text">
        Los incendios llevan 420 millones de a&ntilde;os en la Tierra y la mayor&iacute;a de las especies logran sobrevivir en el r&eacute;gimen de incendios&nbsp;al que est&aacute;n adaptadas.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, la repoblaci&oacute;n ser&aacute; una necesidad urgente. Por ejemplo, cuando se ha quemado un bosque que est&aacute; en la cabecera de una cuenca, en zonas con procesos erosivos importantes y donde haya problemas de corrimientos de tierras o de torrencialidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando no haya urgencia, conviene dar una oportunidad a la regeneraci&oacute;n natural y esperar unos a&ntilde;os antes de actuar.
    </p><h2 class="article-text">Especies resistentes al clima futuro</h2><p class="article-text">
        Se ha discutido mucho sobre si las repoblaciones deben ser con especies aut&oacute;ctonas o for&aacute;neas. Bajo un escenario de cambio clim&aacute;tico este debate carece de sentido. Si plantamos las especies adaptadas al clima del pasado, corremos el riesgo de que mueran en unas pocas d&eacute;cadas. Por tanto, deberemos seleccionar las&nbsp;plantas adaptadas al clima por venir, que pueden ser especies que actualmente no crezcan en ese sitio, sino en otro m&aacute;s caluroso.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, disponemos de tres opciones diferentes. En primer lugar, deberemos echar mano de la&nbsp;variaci&oacute;n intraespec&iacute;fica. Esto es, para aquellas especies de distribuci&oacute;n amplia, como lo son la mayor&iacute;a de &aacute;rboles, podemos seleccionar aquellas que procedan de una localidad m&aacute;s calurosa.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, nos podemos plantear la&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11056-006-9011-x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sustituci&oacute;n de especies,</a>&nbsp;como el carballo por la encina, por ejemplo. Este proceso se conoce como&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>migraci&oacute;n asistida</em></span>.
    </p><p class="article-text">
        Las plantaciones con especies for&aacute;neas, como los eucaliptos, tambi&eacute;n son una opci&oacute;n adecuada para la restauraci&oacute;n de zonas agr&iacute;colas y bald&iacute;os, ya que, aparte de aportar cierto rendimiento econ&oacute;mico que favorece a la estabilizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n rural, se aumenta la fijaci&oacute;n de carbono y se mejora la calidad de los suelos. As&iacute; se desprende de las conclusiones del&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/geb.13522" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor estudio global realizado hasta la fecha</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las repoblaciones con eucaliptos tambi&eacute;n pueden servir de&nbsp;<a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1365-2664.13513" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plantas nodrizas</a>. Esto es, aportan sombra y mejoran las condiciones ed&aacute;ficas para la regeneraci&oacute;n de &aacute;rboles caracter&iacute;sticos de estad&iacute;os maduros que son m&aacute;s exigentes que el frugal &aacute;rbol australiano. La literatura ecol&oacute;gica lleva tiempo pidiendo que&nbsp;<a href="https://besjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/1365-2664.13513" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejemos de demonizar</a>&nbsp;a los eucaliptos y cabe recordar que, en contra de la opini&oacute;n popular,&nbsp;estos bosques no arden m&aacute;s que otros tipos de vegetaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, podemos plantearnos el uso de &aacute;rboles transg&eacute;nicos, que vayan a soportar mejor la aridez. En&nbsp;<a href="https://www.rescodedios.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestro laboratorio</a>, por ejemplo, hemos desarrollado variedades de chopo que resisten mejor la&nbsp;<a href="https://doi.org/https://doi.org/10.1016/j.indcrop.2020.113218" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sequ&iacute;a y la salinidad</a>&nbsp;bajo condiciones de&nbsp;<a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/ppl.13751" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escasa fertilidad</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los transg&eacute;nicos se han criticado porque pueden contaminar el polen de los &aacute;rboles no modificados gen&eacute;ticamente. Pero los que hemos desarrollado son est&eacute;riles, por lo que son totalmente seguros desde un punto de vista ecol&oacute;gico. Por desgracia, la legislaci&oacute;n actual est&aacute; a a&ntilde;os luz de la ciencia y todav&iacute;a no permite este tipo de actuaciones, por lo menos en Europa.
    </p><h2 class="article-text">Gestionar la regeneraci&oacute;n (natural o artificial)</h2><p class="article-text">
        Incluso cuando apostamos por la regeneraci&oacute;n natural, nos enfrentamos al mismo dilema del clima futuro. Tras&nbsp;<a href="https://efeverde.com/el-incendio-de-guadalajara-10-anos-del-desastre-natural-y-la-tragedia-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el terrible incendio de Guadalajara</a>&nbsp;(Espa&ntilde;a) en 2005, por ejemplo, los robles, que son capaces de rebrotar, se recuperaron antes que los pinos, que carecen de esa facultad.
    </p><p class="article-text">
        Si un incendio se vuelve a producir, es probable que los pinos se extingan de la zona, ya que no son capaces de soportar m&uacute;ltiples incendios, pero el roble sobrevivir&aacute;. Ahora bien, los modelos nos indican que el calor y la sequ&iacute;a que habr&aacute; en esa zona en unas d&eacute;cadas estar&aacute; m&aacute;s all&aacute; del l&iacute;mite tolerable para los robles que, en consecuencia,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0378112715006507" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sucumbir&aacute;n frente a estas condiciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios recurrentes se llevar&aacute;n por delante a los pinos y el cambio clim&aacute;tico a los robles en zonas como la del incendio de Guadalajara (aunque el ejemplo es extensible a otras zonas). Por tanto, deberemos llevar a cabo diferentes actuaciones de gesti&oacute;n para preparar ese bosque ante el clima futuro: actuaciones de reducci&oacute;n de combustible como las&nbsp;<a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1890/120298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quemas prescritas</a>&nbsp;para que los incendios sean menos da&ntilde;inos, claras para disminuir la competencia entre &aacute;rboles y, si fuera necesario, plantaciones siguiendo alguna de las tres opciones antes planteadas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando decidamos repoblar debemos tener claro que es como tener un hijo: un compromiso que se establece durante muchos a&ntilde;os y al que deberemos mantener y asignar recursos econ&oacute;micos durante 20 a&ntilde;os, o m&aacute;s, para asegurar su correcto desarrollo. Plantar un bosque y olvidarse de &eacute;l es como no volver a preocuparse del ni&ntilde;o: puede comprometer su futuro. En el caso de las repoblaciones, porque estaremos plantando los fuegos del futuro: acabar&aacute;n ardiendo en incendios de alta intensidad debido a la elevada carga de combustible.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, vivimos de espaldas al cambio clim&aacute;tico. No estamos preparando nuestros ecosistemas para la sequ&iacute;a ni para el fuego y, por tanto, estamos por la senda de la matorralizaci&oacute;n tras los megaincendios.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue originalmente publicado por The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/y-tras-los-incendios-matorrales-como-recuperar-los-bosques-y-hacerlos-mas-resistentes-al-fuego-188557" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/victor-resco-de-dios-767249">Víctor Resco de Dios</a>, Profesor de ingeniería forestal y cambio global, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universitat-de-lleida-3488">Universitat de Lleida</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Resco de Dios]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/incendios-matorrales-recuperar-bosques-hacerlos-resistentes-fuego_1_9582402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 18:08:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y tras los incendios, matorrales: cómo recuperar los bosques y hacerlos más resistentes al fuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios Forestales,Árboles,reforestación,Bosques]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El año del vidrio: un material básico, tecnológico y sostenible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/ano-vidrio-material-basico-tecnologico-sostenible_1_9215865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7a2af8d-3965-41c2-b55d-1e2aa8c643de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año del vidrio: un material básico, tecnológico y sostenible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vidrios son materiales no cristalinos de extraordinaria importancia tecnológica porque combinan transparencia, dureza, resistencia a la corrosión además de ser excelentes aislantes eléctricos.</p></div><p class="article-text">
        Los&nbsp;vidrios&nbsp;se forman durante el proceso de enfriamiento de una masa fundida que, por debajo de una cierta temperatura, adquiere la rigidez caracter&iacute;stica de los s&oacute;lidos, pero sin que sus componentes se ordenen en una estructura de largo alcance.
    </p><p class="article-text">
        Los vidrios, de manera reversible, pasan de su forma fundida a un estado r&iacute;gido (de muy alta viscosidad) sin la aparici&oacute;n de ninguna nueva fase en el sistema, en el llamado proceso de vitrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el vidrio es&nbsp;un s&oacute;lido sin orden, por ello resulta dif&iacute;cil clasificarlo dentro de uno de los tres estados de agregaci&oacute;n de la materia &ndash;s&oacute;lido, l&iacute;quido y gaseoso&ndash;. Por esta raz&oacute;n, se pens&oacute; que el vidrio podr&iacute;a formar parte de un cuarto estado de agregaci&oacute;n: el estado v&iacute;treo. Sin embargo, por diversas razones, esta propuesta no lleg&oacute; a prosperar.
    </p><h2 class="article-text">Aplicaciones cotidianas y cient&iacute;ficas</h2><p class="article-text">
        El vidrio es uno de los materiales m&aacute;s usados en la actualidad. Ha contribuido &ndash;y sigue haci&eacute;ndolo&ndash; al desarrollo de la sociedad. Es el material inventado por el hombre m&aacute;s vers&aacute;til que existe.
    </p><p class="article-text">
        Todos conocemos sus aplicaciones m&aacute;s comunes, que forman parte de nuestra vida cotidiana. Se usan en la fabricaci&oacute;n de envases para alimentos, bebidas, productos farmac&eacute;uticos, vajilla y menaje; en la arquitectura en forma de ventanas, aislamiento, dise&ntilde;o de interiores, electrodom&eacute;sticos y tambi&eacute;n se emplean en la industria naval, aeron&aacute;utica, aeroespacial o automovil&iacute;stica, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de estas, hay otras aplicaciones menos conocidas, como por ejemplo las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los biovidrios para la regeneraci&oacute;n de huesos y tejidos.</li>
                                    <li>Los vidrios antibactericidas, que eliminan bacterias reduciendo la resistencia microbiana a los antibi&oacute;ticos.</li>
                                    <li>Los aerogeles, el material tridimensional m&aacute;s ligero que existe y el mejor aislante conocido.</li>
                                    <li>La fibra &oacute;ptica que permite la conectividad a grandes velocidades</li>
                                    <li>Las energ&iacute;as renovables, energ&iacute;a termosolar y aerogeneradores.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Realmente podr&iacute;amos seguir citando ejemplos de las aplicaciones del vidrio y no terminar&iacute;amos nunca, ya que cada d&iacute;a se encuentran nuevas aplicaciones para este material.
    </p><h2 class="article-text">Composici&oacute;n del vidrio</h2><p class="article-text">
        En general, los vidrios&nbsp;<a href="http://boletines.secv.es/upload/198928449.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se forman a partir de los siguientes componentes</a>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&Oacute;xidos vitrificables</strong></span>. Generalmente s&iacute;lice, que representa las 2/3 partes de la composici&oacute;n de los vidrios industriales. La adici&oacute;n de &oacute;xido de boro permite producir vidrios m&aacute;s resistentes capaces de soportar mayores temperaturas. Estos son los vidrios usados en laboratorios.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&Oacute;xidos fundentes.</strong></span>&nbsp;Tambi&eacute;n llamados &oacute;xidos modificadores, en este grupo se incluyen los &oacute;xidos de sodio, potasio, calcio y magnesio, cuyo papel es romper enlaces entre el silicio y el ox&iacute;geno en las cadenas. Por eso disminuye la temperatura de vitrificaci&oacute;n y la viscosidad de estos materiales.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>&Oacute;xidos estabilizadores.</strong></span>&nbsp;Tienen como objetivo compensar el efecto negativo producido por la incorporaci&oacute;n de los iones alcalinos utilizados como fundentes y reparar en parte los desperfectos producidos en la red del vidrio. Le confieren cohesi&oacute;n y resistencia, y evitan que sea un material soluble y f&aacute;cilmente atacable por &aacute;cidos. Algunos ejemplos son el &oacute;xido de calcio, el de plomo y el de aluminio.</li>
                                    <li><span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>Componentes accesorios.</strong></span>&nbsp;Pueden tener diferentes funciones, por ejemplo, afinantes que disminuyen la viscosidad del vidrio a alta temperatura para facilitar la eliminaci&oacute;n de las impurezas durante la fusi&oacute;n. Se encuentran en este grupo los nitratos de sodio, potasio y bario y los aditivos colorantes, en forma de &oacute;xidos que se emplean mezclados en distintas proporciones para obtener una gran variedad de colores.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Relaci&oacute;n con objetivos de desarrollo sostenible</h2><p class="article-text">
        El vidrio contribuye a la consecuci&oacute;n de un buen n&uacute;mero de objetivos de desarrollo sostenible. Destaca entre otros materiales porque puede reciclarse infinitamente, permitiendo el ahorro de recursos naturales, energ&iacute;a y costos, contribuyendo a la econom&iacute;a circular.
    </p><p class="article-text">
        El vidrio se utiliza para la fabricaci&oacute;n de aislamientos m&aacute;s eficientes o en grandes ventanales que permiten aprovechar la luz del d&iacute;a, mejorar el bienestar y reducir la necesidad de luz artificial, disminuyendo el consumo energ&eacute;tico de los edificios.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n contribuye al desarrollo de las energ&iacute;as renovables al utilizarse en centrales termosolares y en aerogeneradores.
    </p><p class="article-text">
        Las fibras de vidrio son tambi&eacute;n clave para la comunicaci&oacute;n fiable y r&aacute;pida de datos a trav&eacute;s de internet y el desarrollo de la tecnolog&iacute;a 5G.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el vidrio se utiliza para conservar alimentos y bebidas, una alternativa al uso de pl&aacute;sticos y a su impacto ambiental tanto en vertederos como en oc&eacute;anos.
    </p><p class="article-text">
        Imaginen por un momento que el vidrio no se hubiera inventado&hellip; &iquest;c&oacute;mo ser&iacute;an nuestras vidas?
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/el-ano-del-vidrio-un-material-basico-tecnologico-y-sostenible-176741" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/maria-luisa-lopez-garcia-1316611">María Luisa López García</a>, Catedrática del Departamento de Química Inorgánica. Facultad de Química, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-complutense-de-madrid-2383">Universidad Complutense de Madrid</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/ruben-miranda-carreno-1317100">Rubén Miranda Carreño</a>, Profesor Titular de Ingeniería Química, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-complutense-de-madrid-2383">Universidad Complutense de Madrid</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Luisa López García / Rubén Miranda Carreño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/ano-vidrio-material-basico-tecnologico-sostenible_1_9215865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Oct 2022 18:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El año del vidrio: un material básico, tecnológico y sostenible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[vidrio,materia prima,silicio,fibra óptica,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las enfermedades emergentes que amenazan la fauna silvestre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/enfermedades-emergentes-amenazan-fauna-silvestre_1_9582304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87e294e1-6fd4-4ed5-9f10-774984780c32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las enfermedades emergentes que amenazan la fauna silvestre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor contacto con los animales salvajes y la movilidad global facilitan la difusión internacional de enfermedades conocidas y nuevas que afectan la salud humana y animal, alcanzando a veces un nivel pandémico.</p></div><p class="article-text">
        La reciente pandemia de covid-19 ha puesto el foco mundial en las&nbsp;enfermedades emergentes. La sociedad es cada vez m&aacute;s consciente de los efectos de la degradaci&oacute;n de los ecosistemas y la p&eacute;rdida de biodiversidad y c&oacute;mo nos afectan.
    </p><p class="article-text">
        Las interacciones entre especies animales, el medio ambiente y el ser humano determinan el mantenimiento y difusi&oacute;n de pat&oacute;genos como virus, bacterias, hongos y par&aacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        Factores antropog&eacute;nicos como los cambios en el uso del suelo, la globalizaci&oacute;n del comercio, las migraciones humanas y la presi&oacute;n sobre el medio natural, acelerados con la&nbsp;crisis global, tienen un efecto directo en la distribuci&oacute;n y abundancia de las poblaciones animales. Esto afecta a la presencia y riesgo de emergencia de pat&oacute;genos compartidos. Adem&aacute;s, tiene consecuencias sobre la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y sobre la salud humana y animal. Por ello, es necesario conocer y vigilar mejor la salud de la fauna silvestre.
    </p><h2 class="article-text">Pat&oacute;genos compartidos</h2><p class="article-text">
        Esos pat&oacute;genos compartidos, capaces de infectar a m&aacute;s de una especie hospedadora, inspiran la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Medicina_de_la_conservaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicina de la conservaci&oacute;n</a>. Este concepto, del que deriva el de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>una sola salud</em></span>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://theconversation.com/es/topics/one-health-98566" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>One Health</em></span></a>, considera que la salud humana, animal y ambiental son interdependientes y est&aacute;n vinculadas a los ecosistemas donde coexisten.
    </p><p class="article-text">
        El mayor contacto con los animales salvajes y la movilidad global facilitan la difusi&oacute;n internacional de enfermedades emergentes conocidas y nuevas que afectan la salud humana y animal, alcanzando a veces un nivel pand&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de la quitridiomicosis, una enfermedad emergente causada por hongos que amenaza con provocar la&nbsp;<a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aav0379" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extinci&oacute;n de gran parte de las especies de anfibios</a>&nbsp;a nivel mundial. Con m&aacute;s del 40&nbsp;% de las especies amenazadas, los anfibios han sufrido un notable declive y ya son el grupo de vertebrados m&aacute;s amenazado del planeta.
    </p><p class="article-text">
        En las aves resulta paradigm&aacute;tico el ejemplo de la emergencia de los virus de influenza aviar altamente pat&oacute;gena (HPAI) en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. A lo largo de 2022,&nbsp;<a href="https://theconversation.com/vuelve-la-gripe-aviar-el-preocupante-potencial-pandemico-del-virus-h9n9-176060" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sucesivos brotes de HPAI</a>&nbsp;han dado lugar a declives dram&aacute;ticos en colonias de cr&iacute;a de distintas especies de aves amenazadas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://journals.plos.org/plospathogens/article?id=10.1371/journal.ppat.1010062" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La diversidad de hospedadores contribuye a la circulaci&oacute;n y propagaci&oacute;n de estos virus</a>, evidenciando que en esta era de cambio global acelerado se necesita mejorar la vigilancia sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los mayores protagonistas de las enfermedades emergentes son los mam&iacute;feros. Por ejemplo, en el &uacute;ltimo siglo se han conocido al menos 25 eventos de emergencia en mam&iacute;feros silvestres ib&eacute;ricos. Cabe se&ntilde;alar que el 72&nbsp;% de estos eventos de enfermedades emergentes en mam&iacute;feros silvestres se han detectado en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. Esto puede ser debido a su mayor frecuencia, pero tambi&eacute;n a una mejor vigilancia sanitaria de la fauna silvestre, acompa&ntilde;ada de nuevos desarrollos tecnol&oacute;gicos en sanidad animal.
    </p><p class="article-text">
        Algunos pat&oacute;genos que afectan a los mam&iacute;feros tienen un efecto directo en su conservaci&oacute;n, como ocurre con el virus del moquillo, el pestivirus del rebeco y el virus de la&nbsp;<a href="https://wwwnc.cdc.gov/eid/article/20/12/14-0517_article" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedad hemorr&aacute;gica del conejo</a>, o con el &aacute;caro de la sarna sarc&oacute;ptica.
    </p><p class="article-text">
        Otras son compartidas con especies de producci&oacute;n y tienen graves consecuencias socioecon&oacute;micas, como la tuberculosis animal o la peste porcina africana. Muchas son, adem&aacute;s, zoonosis con relevancia para la salud p&uacute;blica como la leishmaniosis y la enfermedad hemorr&aacute;gica de Crimea-Congo.
    </p><h2 class="article-text">Hospedadores e interacciones entre pat&oacute;genos</h2><p class="article-text">
        Conocer la forma en que los pat&oacute;genos se mantienen y circulan en un ecosistema es, en consecuencia, de extraordinaria relevancia. Muchos de los pat&oacute;genos causantes de las enfermedades indicadas anteriormente son de tipo multihospedador. Estos resultan especialmente persistentes al ser capaces de aprovechar m&aacute;s de una especie para mantenerse, multiplicarse y distribuirse.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, una mayor diversidad de hospedadores favorecer&iacute;a la persistencia del pat&oacute;geno. En otros, por el contrario, una mayor diversidad de especies actuar&iacute;a en contra de pat&oacute;genos que proliferan preferentemente en una especie hospedadora dominante. Esta hip&oacute;tesis se conoce como&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1111/j.1461-0248.2006.00885.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto de la diluci&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades de hospedadores son complejas. Su complejidad viene determinada por el n&uacute;mero de especies susceptibles a la infecci&oacute;n con un determinado pat&oacute;geno, por la riqueza total de especies (susceptibles o no), as&iacute; como por el tipo y la frecuencia de interacciones directas o indirectas entre las especies que integran la comunidad. En este contexto, habr&aacute; especies m&aacute;s conectadas con otras, que podr&iacute;an servir como indicadoras de la circulaci&oacute;n de algunos pat&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, los pat&oacute;genos tampoco se mantienen en el ambiente de forma aislada, sino que comparten hospedadores (coinfecci&oacute;n) y comunidades (coocurrencia). Adem&aacute;s, pueden facilitarse mutuamente (garrapatas que facilitan pat&oacute;genos transmitidos) o limitar su transmisi&oacute;n al competir por el mismo hospedador (peste porcina y tuberculosis en jabal&iacute;) o inducir protecci&oacute;n cruzada mediante la&nbsp;<a href="https://www.cnic.es/es/noticias/frontiers-immunology-demuestran-como-inmunidad-innata-entrenada-protege-frente-al-sars-cov" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inmunidad entrenada</a>.
    </p><h2 class="article-text">Salud del ecosistema</h2><p class="article-text">
        Necesitamos comprender mejor la&nbsp;<a href="https://vetinst.brage.unit.no/vetinst-xmlui/handle/11250/2828557" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n entre la degradaci&oacute;n de los ecosistemas y el riesgo de aparici&oacute;n de enfermedades</a>. Un ecosistema es saludable si est&aacute; activo, mantiene su organizaci&oacute;n y autonom&iacute;a en el tiempo y es resistente al estr&eacute;s ambiental. Los ecosistemas saludables proporcionan bienestar al ser humano a trav&eacute;s de los&nbsp;servicios ecosist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Para valorar la salud ecosist&eacute;mica se han propuesto numerosos indicadores que se basan en la funcionalidad de los ecosistemas, no en su degradaci&oacute;n. Por ejemplo, la presencia, distribuci&oacute;n o abundancia de especies relevantes, o la composici&oacute;n de las comunidades de invertebrados acu&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, indicadores como los citados no consideran aspectos sanitarios. En el futuro, convendr&aacute; potenciar e integrar la informaci&oacute;n sobre diversidad y abundancia de las comunidades animales con indicadores sanitarios. Ello permitir&aacute; comprender mejor los complejos sistemas naturales y optimizar la vigilancia sanitaria para contribuir a la prevenci&oacute;n y al control de enfermedades emergentes.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue originalmente publicado en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/las-enfermedades-emergentes-que-amenazan-la-fauna-silvestre-188672" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/christian-gortazar-784380">Christian Gortazar</a>, Catedrático de Sanidad Animal en el IREC, responsable del grupo SaBio, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/ignacio-garcia-bocanegra-1371037">Ignacio García Bocanegra</a>, Catedrático de Sanidad Animal en la UCO. Responsable del grupo GISAZ, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-cordoba-3848">Universidad de Córdoba</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Christian Gortazar/Ignacio García Bocanegra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/enfermedades-emergentes-amenazan-fauna-silvestre_1_9582304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 20:10:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las enfermedades emergentes que amenazan la fauna silvestre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Crisis,Fauna,enfermedades emergentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informe IPCC: La amenaza del cambio climático sobre el bienestar humano y la salud del planeta es inequívoca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/informe-ipcc-amenaza-cambio-climatico-bienestar-humano-salud-planeta-inequivoca_1_9580927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/becd1cc4-5c3b-411f-a62f-f51046a016c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informe IPCC: La amenaza del cambio climático sobre el bienestar humano y la salud del planeta es inequívoca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El incremento de episodios meteorológicos extremos es una de las consecuencias del cambio climático que afecta a millones de personas en el planeta.</p></div><p class="article-text">
        El Grupo de Trabajo II del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Clim&aacute;tico (<a href="https://theconversation.com/es/topics/ipcc-60673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a>, por su siglas en ingl&eacute;s) ha aprobado el informe&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-ii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Cambio clim&aacute;tico 2022: impactos, adaptaci&oacute;n y vulnerabilidad</em></span></a>, su contribuci&oacute;n al Sexto Informe de Evaluaci&oacute;n del IPCC.
    </p><p class="article-text">
        Como es habitual, durante siete a&ntilde;os, m&aacute;s de trescientos autores principales, numerosos autores contribuyentes y centenares de expertos revisores han trabajado para proporcionarnos la mejor s&iacute;ntesis de c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico est&aacute; afectando a todos los que habitamos el planeta Tierra. Los mensajes, aunque previstos, no pueden ser m&aacute;s demoledores y, no, no es alarmismo, es lo que sabemos en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        En 2007, el Grupo de Trabajo I (el encargado de las bases f&iacute;sicas del clima) ya concluy&oacute; en su Cuarto Informe que &ldquo;el calentamiento del sistema clim&aacute;tico es inequ&iacute;voco&rdquo;, lo que fue ratificado posteriormente en el Quinto Informe, en 2013.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las conclusiones del Grupo II de esta ronda llegan por primera vez a usar esa misma terminolog&iacute;a para los sistemas naturales y humanos:
    </p><p class="article-text">
        Hemos ido pasando de encontrar cambios importantes relacionados con el cambio clim&aacute;tico en el Cuarto Informe, a impactos generalizados en el Quinto, a decir ahora, en el Sexto, que los impactos sobre la salud del planeta y el bienestar de todos son ya inequ&iacute;vocos. Y ha ocurrido esto con un calentamiento de apenas 1,1&nbsp;&deg;C.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; aumenta el nivel de alarma de los mensajes?</h2><p class="article-text">
        Las razones que llevan al IPCC a aumentar el nivel de alarma de su mensaje son m&uacute;ltiples. El cambio clim&aacute;tico observado est&aacute; causando ya innumerables disrupciones en el sistema Tierra, afectando a millones de personas. Es consecuencia, entre otros, del incremento de los episodios meteorol&oacute;gicos extremos.
    </p><p class="article-text">
        Las recientes t&eacute;cnicas de atribuci&oacute;n, esto es, atribuir causa (el cambio clim&aacute;tico) a un efecto (los episodios extremos y sus impactos) est&aacute; mostrando que muchos de estos son debidos en parte al nuevo clima. En otras palabras, la probabilidad de que hubiesen ocurrido en el pasado era menor de lo que lo es ahora o, en algunos casos, no era probable. Por ejemplo, la ola de calor de Tokio en 2020 no puede ser reproducida por los modelos de clima si no se incluyen los gases de efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os que est&aacute; causando el calentamiento global son, en algunos casos, irreversibles. Por ejemplo, el hielo perdido de los glaciares afincados en tierra no va a volver, como tampoco va a descender el nivel del mar. El aumento del nivel del mar est&aacute; teniendo consecuencias desastrosas sobre las zonas costeras, donde vive casi el 40&nbsp;% de la poblaci&oacute;n humana. Estas zonas est&aacute;n viendo c&oacute;mo se inundan m&aacute;s frecuentemente.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se han producido eventos de mortalidad generalizada de &aacute;rboles,&nbsp;incendios de magnitud desconocida, muertes de coral a una escala inimaginable y m&uacute;ltiples extinciones locales.
    </p><p class="article-text">
        Hay en marcha una callada migraci&oacute;n global de especies hacia los polos o hacia las monta&ntilde;as en busca del clima que han perdido donde viv&iacute;an antes. Es como si el flautista de Hamelin hubiese puesto en marcha un plan para conducir a las especies del planeta hacia sitios m&aacute;s frescos.
    </p><p class="article-text">
        En todas las regiones del mundo se han dado&nbsp;eventos de calor extremo que se han cobrado miles de vidas. Casi la mitad de la poblaci&oacute;n humana experimenta falta de agua, parte de la cual est&aacute; causada por el cambio clim&aacute;tico. Esto impedir&aacute; conseguir los Objetivos del Milenio de &ldquo;cero hambre&rdquo; y &ldquo;agua para todos&rdquo;. El cambio clim&aacute;tico est&aacute; contribuyendo ya a crisis humanitarias en Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Central.
    </p><h2 class="article-text">La sociedad, v&iacute;ctima y verdugo</h2><p class="article-text">
        Los riesgos derivados del clima son debidos a sus peligros, pero en la generaci&oacute;n del riesgo y el desastre intervienen factores que no son clim&aacute;ticos. La sociedad, con su modelo social y econ&oacute;mico o su capacidad de gestionar los riesgos, entre otros, contribuye a la exposici&oacute;n y vulnerabilidad, los dos factores que cuando interaccionan con el peligro clim&aacute;tico generan el riesgo y sus impactos.
    </p><p class="article-text">
        Exposici&oacute;n y vulnerabilidad son mayoritariamente construcciones sociales, por lo que, finalmente los riesgos terminan siendo hijos de nuestra acci&oacute;n. La inequidad, la marginaci&oacute;n, las bolsas de personas vulnerables que hay en todas las sociedades, incluidas las m&aacute;s igualitarias, interaccionan con el cambio clim&aacute;tico antropog&eacute;nico para aumentar sus amenazas sobre la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Esto viene siendo as&iacute; y lo seguir&aacute; siendo en el futuro si mantenemos un modelo de desarrollo que exalta la desigualdad, el exceso de quienes tienen tanto, frente a quienes ni tienen comida. Los riesgos del cambio clim&aacute;tico aumentan conforme lo hace la desigualdad social, la inequidad, la desigualdad de oportunidades, la segregaci&oacute;n por raza, etnia o g&eacute;nero. Los ni&ntilde;os, ancianos y mujeres, en particular las ni&ntilde;as, son m&aacute;s vulnerables. El cambio clim&aacute;tico golpea m&aacute;s fuerte all&aacute; donde la sociedad es m&aacute;s d&eacute;bil, menos estructurada, menos resiliente, menos humana.
    </p><h2 class="article-text">Impactos que se multiplican</h2><p class="article-text">
        Durante las pr&oacute;ximas dos d&eacute;cadas, nos enfrentamos a riesgos crecientes por un calentamiento de 1,5&nbsp;&deg;C que hoy en d&iacute;a es inevitable. Los impactos se est&aacute;n haciendo cada vez m&aacute;s complejos, debido a la interacci&oacute;n y efectos en cascada de m&uacute;ltiples episodios extremos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las pr&oacute;ximas dos d&eacute;cadas, los impactos ser&aacute;n varias veces mayores de lo que ya estamos sufriendo, dependiendo del nivel de calentamiento. De hecho, cada peque&ntilde;o incremento de temperatura global por encima de 1,5&nbsp;&deg;C supone aumentos discernibles en sus impactos. Por ejemplo, si&nbsp;el 90&nbsp;% de las especies enfrenta riesgos de extinci&oacute;n para un calentamiento de 1,5&nbsp;&deg;C, ese riesgo se multiplicar&iacute;a si lleg&aacute;semos a 3&nbsp;&deg;C, que es la senda aproximada que estamos siguiendo en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico continuar&aacute; minando la seguridad alimentaria de millones de personas. Con un calentamiento de 2&nbsp;&deg;C esta seguridad se ver&aacute; comprometida en el &Aacute;frica subsahariana, Asia del Sur, Am&eacute;rica Central o peque&ntilde;os pa&iacute;ses isla, con riesgo cierto de malnutrici&oacute;n. A nivel mundial, un millardo de personas que viven en zonas costeras bajas pueden verse afectadas por el incremento del nivel del mar.
    </p><h2 class="article-text">Acci&oacute;n y adaptaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Aunque la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico est&aacute; en marcha, en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses no ha pasado de la fase de preparaci&oacute;n. La brecha entre lo que se necesita hacer y lo que se est&aacute; haciendo sigue siendo desesperadamente amplia y al ritmo actual de implantaci&oacute;n no har&aacute; sino aumentar.
    </p><p class="article-text">
        En cada sector, en cada regi&oacute;n, hay opciones efectivas de adaptaci&oacute;n que pueden reducir o minimizar el da&ntilde;o por el cambio clim&aacute;tico. No obstante, la capacidad de disminuirlo decrece con el calentamiento. En otras palabras, cuanto m&aacute;s nos calentemos menores son las opciones para minimizar sus impactos.
    </p><p class="article-text">
        Se pueden implantar medidas para reducir los insumos y ser menos dependientes de elementos que pueden hacerse escasos. El exceso de consumo y el tipo de dieta, con sus altas demandas en tierra y agua&nbsp;para carne y productos l&aacute;cteos, supone competici&oacute;n por tierra y agua, disminuyendo las opciones de gestionar la escasez.
    </p><p class="article-text">
        Disponer de sistemas de salud robustos, universales, con sistemas de alerta temprana ante enfermedades u otros riesgos para la salud humana es una de esas medidas en las que &ldquo;todos ganan&rdquo;, que nos ayudar&aacute; a hacer frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El IPCC nos dicen tambi&eacute;n que &ldquo;cualquier nuevo retraso en la acci&oacute;n concertada mundial perder&aacute; la breve ventana que, adem&aacute;s, se cierra r&aacute;pidamente para asegurar un futuro habitable&rdquo;. En otras palabras, hay tiempo para actuar y evitar impactos mayores, pero es corto, muy corto. Hay que incrementar la ambici&oacute;n por detener el calentamiento y hacer que las emisiones de los gases de efecto invernadero empiecen a descender ya, no a disminuir su tasa de aumento, sino a disminuir de forma efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Tener un planeta saludable es cr&iacute;tico para poder adentrarnos en tendencias de desarrollo sostenible que sean resilientes a nuestros excesos. Es hora de pensar que sin un planeta saludable todos sufriremos. Hemos de liberar una parte del planeta de la presi&oacute;n extrema a lo que lo sometemos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, protegemos menos del 15&nbsp;% de la tierra, el 18&nbsp;% de los sistemas acu&aacute;ticos continentales y el 8&nbsp;% del oc&eacute;ano. Mejorar nuestra resiliencia planetaria requiere proteger no menos del 30-50&nbsp;% de los sistemas terrestres, dulceacu&iacute;colas y oce&aacute;nicos. Debemos revertir una tendencia que nos aboca al desastre, y lo debemos hacer para poder vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/informe-ipcc-la-amenaza-del-cambio-climatico-sobre-el-bienestar-humano-y-la-salud-del-planeta-es-inequivoca-177938" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/jose-manuel-moreno-rodriguez-1319114">José Manuel Moreno Rodríguez</a>, Catedrático de Ecología del Departamento de Ciencias Ambientales, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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Artículo en formato HTML
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Moreno Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/informe-ipcc-amenaza-cambio-climatico-bienestar-humano-salud-planeta-inequivoca_1_9580927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 14:24:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informe IPCC: La amenaza del cambio climático sobre el bienestar humano y la salud del planeta es inequívoca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Sequía,Calentamiento Global,IPCC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva vida para el CO₂: así podemos convertirlo en combustible, plástico y materiales de construcción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/nueva-vida-co2-convertirlo-combustible-plastico-materiales-construccion_1_9571366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdb68ead-0609-4a1b-85e0-eaf07ee48106_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva vida para el CO₂: así podemos convertirlo en combustible, plástico y materiales de construcción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La acumulación de dióxido de carbono está causando el calentamiento global del planeta, ¿qué podemos hacer para evitarlo?</p></div><p class="article-text">
        El di&oacute;xido de carbono (CO&#8322;) no es un gas perverso. Es incoloro e inodoro y se encuentra de forma natural en nuestra atm&oacute;sfera. No es t&oacute;xico ni nocivo en las concentraciones actuales.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que su acumulaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://theconversation.com/informe-ipcc-certezas-e-incertidumbres-sobre-el-cambio-climatico-165996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; provocando el calentamiento global de nuestro planeta</a>. Por eso este gas protagoniza muchos debates sobre&nbsp;<a href="https://theconversation.com/es/topics/cambio-climatico-55574" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio clim&aacute;tico</a>&nbsp;y sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Estamos inmersos en una&nbsp;<a href="https://theconversation.com/puede-el-conflicto-entre-rusia-y-ucrania-influir-en-la-descarbonizacion-de-europa-177862" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n energ&eacute;tica</a>&nbsp;en la que las renovables tendr&aacute;n cada vez m&aacute;s protagonismo, pero las energ&iacute;as f&oacute;siles seguir&aacute;n siendo necesarias durante d&eacute;cadas para producir multitud de bienes de uso cotidiano en sectores como la construcci&oacute;n, el sanitario y el agr&iacute;cola, entre otros. &iquest;Qu&eacute; haremos entonces con el indeseable CO&#8322; derivado de su combusti&oacute;n?
    </p><h2 class="article-text">El efecto invernadero</h2><p class="article-text">
        La causa del calentamiento ocasionado por el di&oacute;xido de carbono no es otra que el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_invernadero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto invernadero</a>, un fen&oacute;meno natural sin el cual no existir&iacute;a vida en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        El efecto invernadero es la capacidad de algunos gases de nuestra atm&oacute;sfera, como el di&oacute;xido de carbono, el vapor de agua, el metano y los &oacute;xidos de nitr&oacute;geno, entre otros, de atrapar y mantener el calor del sol. Sin estos gases, la radiaci&oacute;n t&eacute;rmica se reflejar&iacute;a en la superficie terrestre y escapar&iacute;a, haciendo que la temperatura de la Tierra descendiera hasta unos -18&nbsp;&#8451; .
    </p><p class="article-text">
        El problema surge cuando la proporci&oacute;n de estos gases no es la adecuada. Su acumulaci&oacute;n provoca que la atm&oacute;sfera retenga m&aacute;s calor, lo que aumenta progresivamente la temperatura terrestre y produce cambios en el clima. No se trata por tanto de hacer desaparecer el CO&#8322;, sino m&aacute;s bien de controlar su emisi&oacute;n, ajustando la proporci&oacute;n de este gas en la atm&oacute;sfera a los niveles preindustriales.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva vida para el CO&#8322;</h2><p class="article-text">
        La captura y el almacenamiento de di&oacute;xido de carbono son quiz&aacute; las alternativas que primero aparecen en la lista para dejar de emitir a la atm&oacute;sfera ese CO&#8322; que, por ahora, resulta inevitable. El&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>&nbsp;advierte que ser&aacute; necesario acoplar estas tecnolog&iacute;as a las industrias intensivas en carbono porque, de lo contrario, desaparecer&aacute;n prematuramente, lo que aumentar&iacute;a el coste de la transici&oacute;n y reducir&iacute;a su aceptaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En todo el mundo se utilizan unos 230 millones de toneladas (Mt) de CO&#8322; al a&ntilde;o. El mayor consumidor es&nbsp;la industria de los fertilizantes, donde se emplean 130&nbsp;Mt de CO&#8322; en la fabricaci&oacute;n de urea. La industria del petr&oacute;leo y gas consume unas 70-80&nbsp;Mt en t&eacute;cnicas de recuperaci&oacute;n mejorada de petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se utiliza para&nbsp;<a href="https://www.iea.org/reports/putting-co2-to-use" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimular el crecimiento de las plantas en los invernaderos</a>. Asimismo, se usa en la industria de las bebidas carbonatadas y en extintores para apagar algunos tipos de fuego. Otros usos menos conocidos, quiz&aacute;, son la fabricaci&oacute;n de hormigones y metales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es necesario buscar nuevos usos para el CO&#8322;. Usos en productos que se utilizan de forma masiva y que permiten crear un mercado circular y usos donde este gas quede fijado en productos que no emiten.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos nuevos usos destacan por su escala sobre otras opciones la transformaci&oacute;n del CO&#8322; en combustibles sint&eacute;ticos, seguido de la producci&oacute;n de materiales para la construcci&oacute;n y sustancias qu&iacute;micas como el metanol y otros.
    </p><h2 class="article-text">Combustibles sint&eacute;ticos</h2><p class="article-text">
        Los combustibles sint&eacute;ticos son mol&eacute;culas de hidrocarburos indistinguibles de aquellas que provienen del petr&oacute;leo, pero que se fabrican a partir de hidr&oacute;geno renovable y CO&#8322;. Se utilizan de la misma manera que utilizamos hoy el gas natural, la gasolina, el gas&oacute;leo, el queroseno de aviaci&oacute;n o el combustible para barcos, con la diferencia que su uso no incrementa la proporci&oacute;n de CO&#8322; en la atm&oacute;sfera. En su combusti&oacute;n se emite la misma cantidad utilizada en su fabricaci&oacute;n, con lo que el balance de emisiones es neutro.
    </p><p class="article-text">
        Si se comenzaran a producir de forma masiva supondr&iacute;an una soluci&oacute;n a toda la movilidad actual. Existen algunos proyectos para poner en marcha estas instalaciones, como la planta piloto de&nbsp;<a href="https://www.sunfire.de/en/syngas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sunfire</a>&nbsp;en Alemania, un consorcio europeo liderado por EDL-Anlagenbau para instalar una planta de producci&oacute;n de combustible de aviaci&oacute;n en el aeropuerto de Rotterdam-La Haya.
    </p><p class="article-text">
        Otro proyecto es el de la asociaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.dfds.com/en/about/media/news/danish-companies-join-forces-on-an-ambitious-sustainable-fuel-project" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los aeropuertos de Copenhague, Maersk, DSV Panalpina, DFDS, SAS y &Oslash;rsted</a>&nbsp;para desarrollar una instalaci&oacute;n de producci&oacute;n a escala industrial de combustibles sint&eacute;ticos para el transporte por carretera, mar&iacute;timo y a&eacute;reo en el &aacute;rea de Copenhague.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a,&nbsp;<a href="https://www.repsol.com/es/sala-prensa/notas-prensa/2020/repsol-desarrollara-en-espana-dos-grandes-proyectos-de-reduccion-de-emisiones/index.cshtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Repsol construir&aacute; una planta en el puerto de Bilbao</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, evaluar el mercado futuro de estos productos es dif&iacute;cil. Te&oacute;ricamente, el uso de combustibles podr&iacute;a crecer a escalas de varios miles de millones de toneladas de uso de CO&#8322; al a&ntilde;o, pero existen dificultades de implantaci&oacute;n, m&aacute;s de car&aacute;cter comercial y normativo que tecnol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Productos qu&iacute;micos y materiales de construcci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El carbono y el ox&iacute;geno del CO&#8322; tambi&eacute;n se pueden utilizar en productos qu&iacute;micos como, por ejemplo, pl&aacute;sticos y caucho sint&eacute;tico. La v&iacute;a de conversi&oacute;n m&aacute;s habitual es a trav&eacute;s del metanol, una mol&eacute;cula muy vers&aacute;til a partir de la cual se fabrican productos para sectores como la salud e higiene, la cosm&eacute;tica, la agricultura y la alimentaci&oacute;n, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Este di&oacute;xido de carbono queda fijado en los materiales, formando parte de su estructura, es decir, se almacena permanentemente en el producto. Por ejemplo, las empresas Asahi Kasei Chemicals y Chi Mei Corp.&nbsp;<a href="https://www.asahi-kasei.co.jp/advance/en/business/plastics/plastics_polycarbo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fabrican un policarbonato</a>&nbsp;utilizando CO&#8322; como materia prima y pudiendo alcanzar hasta un 20&nbsp;% del peso del producto.
    </p><p class="article-text">
        En cuando a los materiales de construcci&oacute;n, el CO&#8322; se utiliza para sustituir al agua en hormigones. Se trata de hacer reaccionar el CO&#8322; con el calcio y el magnesio para formar los carbonatos del hormig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merecen las aplicaciones que usan como recursos de partida residuos de otras industrias y CO&#8322;, una doble circularidad. Entre esos residuos se encuentran las escorias de acero y las cenizas que quedan tras la combusti&oacute;n del carb&oacute;n. Para introducir el CO&#8322; se utiliza el proceso de la mineralizaci&oacute;n. Algunas empresas ya est&aacute;n apostando por esta soluci&oacute;n, como la brit&aacute;nica Carbon8, que&nbsp;<a href="https://www.iea.org/reports/putting-co2-to-use" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utiliza unas 5&nbsp;000 toneladas anuales de di&oacute;xido de carbono</a>&nbsp;junto con 60&nbsp;000 toneladas de residuos para fabricar agregados ligeros para construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos son s&oacute;lo algunos ejemplos del uso que podemos dar al CO&#8322;, pero su potencial en la reducci&oacute;n de emisiones es enorme. Un informe del&nbsp;<a href="https://www.ief.org/events/strategies-to-scale-carbon-capture-utilization-and-storage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro Internacional de la Energ&iacute;a</a>&nbsp;concluye que, para cumplir con los objetivos del Acuerdo de Par&iacute;s, debemos impulsar las tecnolog&iacute;as de captura, uso y almacenamiento de di&oacute;xido de carbono hasta la friolera de 5,6 gigatoneladas de CO&#8322; en 2050, desde los apenas 40 millones de toneladas actuales.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ser&aacute; necesario desarrollar tecnolog&iacute;as de uso de CO&#8322; y una s&oacute;lida metodolog&iacute;a de an&aacute;lisis del ciclo de vida basado en directrices claras y conjuntos de datos transparentes, as&iacute; como marcos regulatorios e incentivos para los productos con menos emisiones de carbono.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/una-nueva-vida-para-el-co-asi-podemos-convertirlo-en-combustible-plastico-y-materiales-de-construccion-187570" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a> el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/mariano-marzo-carpio-910176">Mariano Marzo Carpio</a>, Catedrático emérito de Estratigrafía y Geología Histórica, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universitat-de-barcelona-785">Universitat de Barcelona</a></em></span></p>

    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Marzo Carpio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/nueva-vida-co2-convertirlo-combustible-plastico-materiales-construccion_1_9571366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Sep 2022 13:12:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[CO2,gases,Efecto invernadero,Reciclado,economía circular,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La biodiversidad de la Tierra es hoy más rica que nunca pero vamos camino de destruirla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/biodiversidad-tierra-hoy-rica-camino-destruirla_1_9571122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e2c0f96-265a-4f9d-b5d7-9f5279d4ce4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La biodiversidad de la Tierra es hoy más rica que nunca pero vamos camino de destruirla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ecosistemas más diversos son los que disponen de mayores recursos, que son esenciales pero limitados, ¿existe un máximo de especies que la Tierra puede albergar? Y, si existiera, ¿se ha alcanzado ya?</p></div><p class="article-text">
        La vida ha evolucionado a lo largo de miles de millones de a&ntilde;os creando una asombrosa variedad de formas de vida cada vez m&aacute;s diversas y complejas. Se estima que el n&uacute;mero de especies que habitan actualmente en la Tierra podr&iacute;a ser del orden de&nbsp;<a href="https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.1001127" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">8,7 millones</a>.
    </p><p class="article-text">
        La biodiversidad no se distribuye de forma homog&eacute;nea sobre la superficie del planeta. A nadie le pasar&aacute; inadvertido que las selvas tropicales o los arrecifes de coral contienen un mayor n&uacute;mero de especies que los desiertos de arena o las llanuras abisales del oc&eacute;ano profundo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco sorprender&aacute; si decimos que los ecosistemas m&aacute;s diversos lo son, en parte, porque disponen de una mayor cantidad de recursos (agua, luz, comida, etc). Los recursos son esenciales, pero al mismo tiempo limitados. Por ello, los cient&iacute;ficos llevan d&eacute;cadas debatiendo sobre si existe o no un nivel de equilibrio por encima del cual el n&uacute;mero de especies no puede seguir creciendo. En otras palabras, &iquest;existe un m&aacute;ximo de especies que la Tierra puede albergar? Y, si existe, &iquest;se ha alcanzado ya?
    </p><h2 class="article-text">El equilibrio de la biodiversidad</h2><p class="article-text">
        El concepto de equilibrio tiene su analog&iacute;a en numerosos &aacute;mbitos de la ciencia y la sociedad. El equilibrio de mercado, por ejemplo, un concepto muy extendido en econom&iacute;a, se da cuando la oferta y la demanda tienden a equipararse. El aumento de la oferta disminuye los precios. La ca&iacute;da de precios dispara la demanda. El aumento de la demanda vuelve a incrementar los precios y as&iacute; sucesivamente, dando lugar a un sistema de retroalimentaciones que mantienen el mercado en equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Asumamos por un momento que la superficie de la Tierra es un sistema cerrado, esto es, no ha habido intercambio de materia y energ&iacute;a entre la superficie del planeta, su interior y el espacio exterior. Si as&iacute; fuese, uno esperar&iacute;a que la biodiversidad hubiese aumentado a lo largo del tiempo hasta alcanzar el nivel de equilibrio. La cuesti&oacute;n es &iquest;han bastado 3800 millones de a&ntilde;os para llegar a ese equilibrio?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esta pregunta requiere reconsiderar la asunci&oacute;n de que la superficie de la Tierra es un sistema cerrado. No lo es, y como tal ha experimentado perturbaciones ambientales que provocaron la&nbsp;<a href="https://www.amnh.org/exhibitions/dinosaurs-ancient-fossils/extinction/mass-extinction" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extinci&oacute;n en un tiempo relativamente corto de al menos la mitad de las especies que habitaban el planeta</a>.
    </p><h2 class="article-text">Las cinco grandes extinciones masivas</h2><p class="article-text">
        Que sepamos, el aumento de la actividad volc&aacute;nica, resultado de la energ&iacute;a radioactiva acumulada en el interior de la Tierra, y el impacto de cuerpos extraterrestres han sido los principales desencadenantes de las&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n_masiva" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">extinciones masivas</a>. En ambos casos, estas perturbaciones dieron lugar a cambios en el clima, incrementos en la concentraci&oacute;n atmosf&eacute;rica de gases letales, acidificaci&oacute;n de los oc&eacute;anos y anoxia generalizada, variaciones en el nivel del mar o largos periodos de oscuridad planetaria que interrumpieron la actividad vital y aceleraron la extinci&oacute;n de especies.
    </p><p class="article-text">
        De las cinco grandes extinciones masivas que tuvieron lugar durante el e&oacute;n Fanerozoico, es decir, durante los &uacute;ltimos 541 millones de a&ntilde;os de la historia de la Tierra, la que aconteci&oacute; a finales del periodo P&eacute;rmico, hace unos 250 millones de a&ntilde;os, fue la m&aacute;s mort&iacute;fera de todas. Este evento de extinci&oacute;n masiva elimin&oacute; m&aacute;s del 90&nbsp;% de las especies del planeta, dejando los ecosistemas al borde del colapso.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 250 millones de a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la biodiversidad de la Tierra es mayor de lo que ha sido nunca.
    </p><h2 class="article-text">El mundo m&aacute;s diverso</h2><p class="article-text">
        En un estudio reciente publicado en la revista&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-022-04932-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Nature</em></span></a>, mostramos c&oacute;mo la frecuencia de los eventos de extinci&oacute;n masiva que tuvieron lugar durante la era Paleozoica (hace entre 541 y 252 millones de a&ntilde;os) impidi&oacute; que los ecosistemas marinos alcanzasen la diversidad de equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la estabilidad ambiental que sigui&oacute; a la era Paleozoica permiti&oacute; la formaci&oacute;n de puntos calientes de biodiversidad; regiones caracterizadas por albergar comunidades biol&oacute;gicas extraordinariamente diversas. Estas regiones, que hoy en d&iacute;a encontramos en mares poco profundos de Indonesia, el Caribe y Madagascar, podr&iacute;an haber alcanzado por primera vez en la historia de la vida el cl&iacute;max de diversidad.
    </p><h2 class="article-text">Hacia la sexta gran extinci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Desde la revoluci&oacute;n industrial, la quema de combustibles f&oacute;siles ha transferido cantidades ingentes de carbono del reservorio geol&oacute;gico a la atm&oacute;sfera y los oc&eacute;anos. Esta perturbaci&oacute;n, causada por el ser humano, est&aacute; alterando el funcionamiento natural de los ecosistemas. La sexta gran extinci&oacute;n masiva est&aacute; ya en curso.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Naciones Unidas, en el &uacute;ltimo siglo han desaparecido tantas especies como las que se extinguir&iacute;an en 10&nbsp;000 a&ntilde;os en un escenario normal. Adem&aacute;s, el 25&nbsp;% de las especies evaluadas por la&nbsp;<a href="https://www.iucn.org/es/node/32539" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza</a>&nbsp;se encuentran hoy en peligro de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los puntos calientes de biodiversidad son regiones particularmente vulnerables y, por lo tanto, su conservaci&oacute;n ha de ser una prioridad. Evitar su deterioro es la mejor forma de detener la extinci&oacute;n acelerada de especies, cada una de las cuales atesora millones de a&ntilde;os de &eacute;xito evolutivo. Un tesoro, la biodiversidad, que, si las tendencias actuales contin&uacute;an, tardar&aacute; millones de a&ntilde;os en recuperarse. Muy probablemente mas all&aacute; de nuestra propia existencia como especie.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/la-biodiversidad-de-la-tierra-es-hoy-mas-rica-que-nunca-pero-vamos-camino-de-destruirla-187709" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/pedro-cermeno-1365163">Pedro Cermeño</a>, Científico Titular, experto en ecología y evolución, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/instituto-de-ciencias-del-mar-icm-csic-4090">Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC)</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/carmen-garcia-comas-rubio-1365255">Carmen García-Comas Rubio</a>, Postdoc researcher, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/instituto-de-ciencias-del-mar-icm-csic-4090">Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC)</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/187709/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Cermeño/Carmen García-Comas Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/biodiversidad-tierra-hoy-rica-camino-destruirla_1_9571122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 21:29:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La biodiversidad de la Tierra es hoy más rica que nunca pero vamos camino de destruirla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Flora,Fauna,Naturaleza,extinción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 58 % de las enfermedades infecciosas humanas puede empeorar con el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/58-enfermedades-infecciosas-humanas-empeorar-cambio-climatico_1_9565386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7620eef8-db56-465e-961b-65bc4c40adc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 58 % de las enfermedades infecciosas humanas puede empeorar con el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De 375 enfermedades humanas, más de la mitad pueden verse afectadas por el cambio climático.</p></div><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico puede agravar un&nbsp;58&nbsp;% de las enfermedades infecciosas&nbsp;con las que el ser humano entra en contacto en todo el mundo, desde los virus comunes transmitidos por el agua hasta enfermedades mortales como la peste, seg&uacute;n muestra nuestra nueva investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-022-01426-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equipo de cient&iacute;ficos especialistas en medio ambiente y salud</a>&nbsp;hemos revisado d&eacute;cadas de documentos cient&iacute;ficos sobre todos los pat&oacute;genos conocidos&nbsp;<a href="https://camilo-mora.github.io/Diseases/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para crear un mapa de los riesgos humanos</a>&nbsp;agravados por los peligros relacionados con el clima.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son sorprendentes. De 375 enfermedades humanas, descubrimos que 218 de ellas, m&aacute;s de la mitad, pueden verse afectadas por el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las inundaciones, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://bmcinfectdis.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12879-020-04961-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden propagar la hepatitis</a>. El aumento de las temperaturas puede ampliar la vida de los&nbsp;<a href="https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-51962100132-7/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mosquitos portadores de la malaria</a>. Las sequ&iacute;as pueden atraer&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8778283/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">roedores infectados con hantavirus</a>&nbsp;a las comunidades en su b&uacute;squeda de alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Dado que el cambio clim&aacute;tico influye en m&aacute;s de 1000 v&iacute;as de transmisi&oacute;n como estas y&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-018-0315-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los riesgos clim&aacute;ticos aumentan a nivel mundial</a>, hemos llegado a la conclusi&oacute;n de que esperar que las sociedades se adapten con &eacute;xito a todas ellas no es una opci&oacute;n realista. El mundo tendr&aacute; que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que impulsan el cambio clim&aacute;tico para reducir estos riesgos.
    </p><h2 class="article-text">Cartograf&iacute;a de los riesgos clim&aacute;ticos para la salud</h2><p class="article-text">
        Para poder prevenir las crisis sanitarias mundiales, la humanidad necesita conocer a fondo las v&iacute;as y la magnitud con que el cambio clim&aacute;tico podr&iacute;a afectar a las enfermedades causadas por pat&oacute;genos.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos centrado en&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-022-01426-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 peligros relacionados con el clima</a>&nbsp;vinculados al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero: calentamiento atmosf&eacute;rico, olas de calor, sequ&iacute;as, incendios forestales, fuertes precipitaciones, inundaciones, tormentas, aumento del nivel del mar, calentamiento de los oc&eacute;anos y cambio de la cubierta terrestre. A continuaci&oacute;n, buscamos estudios en los que se discutieran observaciones espec&iacute;ficas y cuantificables sobre la aparici&oacute;n de enfermedades humanas relacionadas con esos peligros.
    </p><p class="article-text">
        En total, revisamos m&aacute;s de 77&nbsp;000 art&iacute;culos cient&iacute;ficos. De ellos, 830 ten&iacute;an un riesgo clim&aacute;tico que afectaba a una enfermedad espec&iacute;fica en un lugar y/o periodo de tiempo concreto, lo que nos permiti&oacute; crear una base de datos de peligros clim&aacute;ticos, v&iacute;as de transmisi&oacute;n, pat&oacute;genos y enfermedades. Un&nbsp;<a href="https://camilo-mora.github.io/Diseases/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa interactivo de todas las v&iacute;as entre el peligro y el pat&oacute;geno</a>&nbsp;est&aacute; disponible en l&iacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        El mayor n&uacute;mero de enfermedades agravadas por el cambio clim&aacute;tico se debe a la transmisi&oacute;n por vectores, como los mosquitos, los murci&eacute;lagos y los roedores. En cuanto al tipo de peligro clim&aacute;tico, la mayor&iacute;a se asoci&oacute; al calentamiento atmosf&eacute;rico (160 enfermedades), a las fuertes precipitaciones (122) y a las inundaciones (121).
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo influye el clima en el riesgo de pat&oacute;genos</h2><p class="article-text">
        Encontramos&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-022-01426-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro formas clave</a>&nbsp;en que los peligros clim&aacute;ticos interact&uacute;an con los pat&oacute;genos y los seres humanos:
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>1) Acercamiento de los pat&oacute;genos a las personas.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, los peligros relacionados con el clima est&aacute;n cambiando las &aacute;reas de distribuci&oacute;n de los animales y organismos que pueden actuar como vectores de enfermedades pat&oacute;genas peligrosas.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el calentamiento y los cambios en los patrones de precipitaci&oacute;n pueden alterar la distribuci&oacute;n de los mosquitos, que son vectores de numerosas enfermedades pat&oacute;genas humanas. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, los cambios geogr&aacute;ficos en&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/S1473-3099(15)70091-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria y el dengue</a>, se han relacionado con estos riesgos clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>2) Acercamiento de las personas a los agentes pat&oacute;genos.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Las cat&aacute;strofes clim&aacute;ticas tambi&eacute;n pueden alterar los patrones de comportamiento de los seres humanos de manera que aumenten sus posibilidades de estar expuestos a los pat&oacute;genos. Por ejemplo, durante las olas de calor, la gente suele pasar m&aacute;s tiempo en el agua, lo que puede provocar un aumento de los brotes de enfermedades transmitidas por el agua.
    </p><p class="article-text">
        En particular,&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3201/eid2207.151996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las infecciones asociadas a vibrios</a>&nbsp;aumentaron sustancialmente en Suecia y Finlandia tras una ola de calor en el norte de Escandinavia en 2014.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>3) Potenciaci&oacute;n de los pat&oacute;genos.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, los peligros relacionados con el clima han dado lugar a condiciones ambientales que pueden aumentar las oportunidades para que los pat&oacute;genos interact&uacute;en con los vectores o incrementar la capacidad de los pat&oacute;genos para causar enfermedades graves en los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el agua estancada que dejan las fuertes precipitaciones y las inundaciones puede&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1111/ijd.13901" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proporcionar caldos de cultivo</a>&nbsp;para los mosquitos, lo que conduce a un aumento de la transmisi&oacute;n de enfermedades como&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.amepre.2008.08.030" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fiebre amarilla, el dengue, la malaria, la fiebre del Nilo Occidental</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://vet.kku.ac.th/journal/jy2007no.2_2013no.%201/10reprint%20no.2.2011/9Myaing.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la leishmaniasis</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios han demostrado que el aumento de las temperaturas tambi&eacute;n puede contribuir a que los virus&nbsp;<a href="https://www.jci.org/articles/view/135003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vuelvan m&aacute;s resistentes al calor</a>, lo que se traduce en un aumento de la gravedad de la enfermedad, ya que los pat&oacute;genos se adaptan mejor a la fiebre del cuerpo humano.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, algunas investigaciones sugieren que el aumento de las temperaturas globales est&aacute; conduciendo a una mayor tolerancia al calor de los pat&oacute;genos f&uacute;ngicos. La repentina&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31337723/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aparici&oacute;n en m&uacute;ltiples continentes de infecciones humanas resistentes al tratamiento de </a><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31337723/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Candida auris</em></span></a>, un hongo que antes no era pat&oacute;geno para el ser humano, se ha asociado al aumento de las temperaturas globales. Asimismo, se ha demostrado que los hongos de los entornos urbanos son&nbsp;<a href="https://bmcbiol.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12915-015-0127-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s tolerantes al calor</a>&nbsp;que los de las zonas rurales, que suelen ser m&aacute;s fr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;"><strong>4) Debilitamiento de la capacidad del cuerpo para hacer frente a los pat&oacute;genos.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        Los peligros relacionados con el clima pueden afectar a la capacidad del cuerpo humano para hacer frente a los pat&oacute;genos de dos maneras fundamentales. Pueden obligar a las personas a vivir en condiciones peligrosas, como cuando los da&ntilde;os causados por las cat&aacute;strofes llevan a las personas a vivir en condiciones de hacinamiento que pueden carecer de un buen saneamiento o aumentar su exposici&oacute;n a los agentes infecciosos.
    </p><p class="article-text">
        Los peligros tambi&eacute;n pueden reducir la capacidad del cuerpo para luchar contra los pat&oacute;genos, por ejemplo a trav&eacute;s de la desnutrici&oacute;n, por ejemplo. Vivir en condiciones de peligro clim&aacute;tico tambi&eacute;n puede inducir&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1073/pnas.1118355109" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un aumento de la producci&oacute;n de cortisol</a>&nbsp;debido al estr&eacute;s, lo que lleva a una reducci&oacute;n de la respuesta inmunitaria del cuerpo humano.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer al respecto</h2><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico representa una importante amenaza para la vida, la salud y el bienestar socioecon&oacute;mico de los seres humanos. Nuestro mapa muestra la magnitud de esa amenaza. En nuestra opini&oacute;n, para reducir el riesgo, la humanidad tendr&aacute; que poner freno a las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el hombre que alimentan el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue originalmente publicado por The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/el-58-de-las-enfermedades-infecciosas-humanas-puede-empeorar-con-el-cambio-climatico-188473" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/tristan-mckenzie-1367908">Tristan McKenzie</a>, Postdoctoral Researcher in Marine Science, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/university-of-gothenburg-1351">University of Gothenburg</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/camilo-mora-1205724">Camilo Mora</a>, Associate Professor of Biology, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/university-of-hawaii-884">University of Hawaii</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/hannah-von-hammerstein-1367912">Hannah von Hammerstein</a>, Ph.D. Candidate in Geography and Environmental Science, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/university-of-hawaii-884">University of Hawaii</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/188473/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tristan McKenzie/Camilo Mora/Hannah von Hammerstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/58-enfermedades-infecciosas-humanas-empeorar-cambio-climatico_1_9565386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 17:11:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 58 % de las enfermedades infecciosas humanas puede empeorar con el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dengue,enfermedades infecciosas,Malaria,peste,Inundaciones,Cambio Climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contaminación lumínica: por qué la falta de oscuridad nos sale tan cara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/contaminacion-luminica-falta-oscuridad-sale-cara_1_9565057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/139f1335-6439-4489-b477-bab243c5c64d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contaminación lumínica: por qué la falta de oscuridad nos sale tan cara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contaminación lumínica, al margen del enorme gasto de energía, causa problemas ecológicos y afecta el ecosistema de diferentes maneras.</p></div><p class="article-text">
        Seguro que los lectores de mayor edad recuerdan noches de verano cubiertas de estrellas, con la V&iacute;a L&aacute;ctea cubriendo sus aventuras nocturnas. Sin embargo, la expansi&oacute;n y el uso inadecuado de la luz el&eacute;ctrica han hecho que cada d&iacute;a sea m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar un lugar donde poder disfrutar de un cielo oscuro y estrellado.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de un problema moderno: la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica, cuya definici&oacute;n m&aacute;s general es &ldquo;la alteraci&oacute;n de los niveles naturales de luz en el exterior debido a fuentes de luz artificial&rdquo;, aunque actualmente engloba otros aspectos. Empecemos por conocer c&oacute;mo nos afecta.
    </p><h2 class="article-text">Una red para iluminar mejor</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; problemas causa la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica? Por un lado, entra&ntilde;a un gasto innecesario de energ&iacute;a. Producir luz que no se necesita supone simplemente desperdiciar energ&iacute;a y, por lo tanto, dinero.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>per se</em></span>&nbsp;y al margen del gasto de energ&iacute;a que entra&ntilde;e, causa problemas ecol&oacute;gicos. Sobre todo, porque afecta negativamente a la supervivencia de distintas especies debido a su interferencia en procesos como la orientaci&oacute;n, la reproducci&oacute;n o la depredaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por si faltaba algo, a nosotros, a los humanos, tambi&eacute;n nos puede perjudicar con sus efectos negativos sobre la salud.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica tambi&eacute;n dificulta, y en ocasiones directamente impide, las observaciones astron&oacute;micas. Esto es un problema, no solo para los profesionales o amantes de la astronom&iacute;a, sino que al com&uacute;n de los mortales nos est&aacute; privando de una parte importante de nuestro patrimonio cultural. No disfrutamos del cielo nocturno estrellado, y hay ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que ni siquiera lo han podido ver.
    </p><p class="article-text">
        Visto lo visto, la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica es un problema poli&eacute;drico que requiere un abordaje desde distintas perspectivas. Esto fue precisamente lo que pensamos distintos profesionales cuando fundamos la&nbsp;Red Espa&ntilde;ola de Estudios sobre Contaminaci&oacute;n Lum&iacute;nica (REECL)&nbsp;en el a&ntilde;o 2011. En ella participamos especialistas en diversas disciplinas preocupados por la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica: astronom&iacute;a y astrof&iacute;sica, f&iacute;sica, biolog&iacute;a, ecolog&iacute;a, fisiolog&iacute;a, ingenier&iacute;a e incluso derecho.
    </p><p class="article-text">
        Solo un contexto multidisciplinar permite dar respuestas integrales y proporcionar soluciones a un problema tan complejo como el exceso de luz artificial.
    </p><h2 class="article-text">Ceguera astron&oacute;mica y caos medioambiental</h2><p class="article-text">
        Sin duda, quienes primero llamaron la atenci&oacute;n sobre este problema y, a menudo, los m&aacute;s reivindicativos, fueron los astr&oacute;nomos y los expertos en &oacute;ptica (la parte de la f&iacute;sica que estudia las leyes y los fen&oacute;menos de la luz).
    </p><p class="article-text">
        Para alguien que observa el cielo durante la noche, el exceso de luz supone, parad&oacute;jicamente, la ceguera. De hecho, sus efectos adversos sobre las observaciones astron&oacute;micas&nbsp;<a href="https://www.mdpi.com/2071-1050/11/11/3070" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obligan a situar los observatorios profesionales en lugares cada vez m&aacute;s remotos</a>.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los efectos de la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica sobre el medio ambiente, a estas alturas nadie discute que la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica es el elemento m&aacute;s distorsionador de la vida nocturna. Raro es el ser vivo, sea animal o vegetal, que no sufre directa o indirectamente sus consecuencias. Al fin y al cabo, la mayor&iacute;a de los seres vivos han evolucionado bajo un r&eacute;gimen m&aacute;s o menos constante de ciclos de luz y oscuridad (d&iacute;a y noche).
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de luz artificial ha hecho que muchos organismos perciban err&oacute;neamente esa luz como una se&ntilde;al que en condiciones naturales desencadena o frena procesos cruciales de su ciclo vital. Claros ejemplos de la amenaza que supone la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica para la biodiversidad son&nbsp;<a href="https://doi.org/10.3389/fevo.2021.786557" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mortalidad de aves marinas durante sus primeros vuelos hacia el mar</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1007/s10980-020-01132-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la alteraci&oacute;n en cascada de las cadenas tr&oacute;ficas y el funcionamiento de los ecosistemas</a>.
    </p><p class="article-text">
        La REECL lleva a&ntilde;os apoyando estudios sobre el asunto y cuenta con expertos en la materia: desde investigadores cuyo campo se centra en los insectos hasta expertos en aves marinas.
    </p><h2 class="article-text">Sin oscuridad nocturna, enfermamos m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        No menos importante que lo anterior es el efecto que la luz a deshoras y la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica tienen sobre la salud. Los especialistas en fisiolog&iacute;a, concretamente en cronobiolog&iacute;a, saben que la luz nocturna puede retrasar el sue&ntilde;o, producir insomnio y desencadenar alteraciones del &aacute;nimo o metab&oacute;licas, como la diabetes u obesidad. Incluso se relaciona con el riesgo de sufrir algunos tipos de c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; somos los cronobi&oacute;logos quienes nos ocupamos de esta parte? Pues porque los efectos nocivos de la luz nocturna sobre nuestra salud tienen que ver con la &ldquo;confusi&oacute;n&rdquo; que &eacute;sta produce sobre nuestro reloj interno&hellip; En efecto, contamos con un reloj biol&oacute;gico, localizado en una peque&ntilde;a porci&oacute;n escondida de nuestro cerebro (concretamente, en los n&uacute;cleos supraquiasm&aacute;ticos) que&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4284776/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encarga de sincronizar los procesos fisiol&oacute;gicos para que nuestro organismo funcione lo mejor posible a lo largo del d&iacute;a y de la noche</a>. Solo tiene un peque&ntilde;o &ldquo;fallo&rdquo;, y es que necesita ponerse en hora cada d&iacute;a, porque tiende a retrasarse.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente la transici&oacute;n diaria entre la luz del d&iacute;a y la oscuridad de la noche la encargada de este reinicio diario. Hablamos de un ciclo que, obviamente, se ha producido de forma inexorable desde hace de millones de a&ntilde;os, hasta que, &iexcl;exacto!, lleg&oacute; la luz el&eacute;ctrica. Y con ella, el deterioro de ese bien preciado que es la oscuridad nocturna.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante que los cronobi&oacute;logos estudien c&oacute;mo afecta la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica a los ritmos circadianos, es decir, a las variables fisiol&oacute;gicas que se repiten aproximadamente cada 24 horas, como el propio ciclo sue&ntilde;o-vigilia,&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18761026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la temperatura corporal</a>&nbsp;o la&nbsp;<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19955752/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secreci&oacute;n de hormonas como la melatonina y el cortisol</a>.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, su papel es concretar qu&eacute; pasa con ese fen&oacute;meno c&iacute;clico de luz-oscuridad cuando la oscuridad es cada vez &ldquo;menos oscura&rdquo; y m&aacute;s corta y, simult&aacute;neamente, el d&iacute;a es cada vez menos luminoso por el largo tiempo que pasamos en interiores sin apenas luz natural.
    </p><h2 class="article-text">No se trata de apagar (que tambi&eacute;n), sino de encender mejor</h2><p class="article-text">
        En la REECL tenemos claro que la noche, en algunas circunstancias, hay que iluminarla. Y precisamente los estudios que surgen en este contexto de colaboraci&oacute;n multidisciplinar pretenden ayudar a alumbrar solo aquello que sea necesario mediante una iluminaci&oacute;n responsable que minimice los perjuicios sobre el cielo estrellado, el medio ambiente y la salud.
    </p><p class="article-text">
        Es importante no olvidar que la luz artificial exterior en horas nocturnas es un agente contaminante. Toda la luz, no s&oacute;lo la &ldquo;innecesaria&rdquo; o &ldquo;excesiva&rdquo;.&nbsp;<a href="https://doi.org/10.5281/zenodo.6588230" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gestion&eacute;mosla como tal</a>.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s hacerlo nos permita rescatar del recuerdo la V&iacute;a L&aacute;ctea para que pueda formar parte de nuestro legado al patrimonio cultural de los que nos suceder&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/contaminacion-luminica-por-que-la-falta-de-oscuridad-nos-sale-tan-cara-187370" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/maria-de-los-angeles-rol-de-lama-946098">María de los Ángeles Rol de Lama</a>, Catedrática de Universidad. Codirectora del Laboratorio de Cronobiología. IMIB-Arrixaca. CIBERFES., <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-murcia-3513">Universidad de Murcia</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/airam-rodriguez-708424">Airam Rodríguez</a>, Profesor del Departamento de Ecología, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-autonoma-de-madrid-3521">Universidad Autónoma de Madrid</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/jaime-zamorano-1377153">Jaime Zamorano</a>, Catedrático del Departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-complutense-de-madrid-2383">Universidad Complutense de Madrid</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/joaquin-baixeras-almela-1377151">Joaquín Baixeras Almela</a>, Associate professor, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universitat-de-valencia-3514">Universitat de València</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/maria-angeles-bonmati-carrion-958464">María Ángeles Bonmatí Carrión</a>, Investigadora postdoctoral CIBERFES y profesora asociada UMU, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-murcia-3513">Universidad de Murcia</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/salvador-bara-1377152">Salvador Bará</a>, Profesor Titular del Área de Óptica. Departamento de Física Aplicada, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidade-de-santiago-de-compostela-2533">Universidade de Santiago de Compostela</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María de los Ángeles Rol de Lama/Airam Rodríguez/Jaime Zamorano/Joaquín Baixeras Almela/María Ángeles Bonmatí Carrión/Salvador Bará]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/contaminacion-luminica-falta-oscuridad-sale-cara_1_9565057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2022 23:37:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contaminación lumínica: por qué la falta de oscuridad nos sale tan cara]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luz,estrellas,contaminación lumínica,oscuridad,Ciudades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio climático amenaza la supervivencia de los árboles urbanos en todo el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/cambio-climatico-amenaza-supervivencia-arboles-urbanos-mundo_1_9560537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55dde2a2-4567-45ab-a71e-13dc8ac482ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cambio climático amenaza la supervivencia de los árboles urbanos en todo el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A medida que la temperatura sega subiendo en las ciudades, los árboles se volverán más importantes que nunca.</p></div><p class="article-text">
        A cualquiera que haya caminado desde un pavimento caliente a un parque sombreado no le sorprender&aacute; que los &aacute;rboles (y arbustos) tengan un gran efecto refrescante en las ciudades,&nbsp;junto con muchos otros beneficios. Son m&aacute;s que simples sombrillas. El agua que absorben del suelo a trav&eacute;s de sus ra&iacute;ces y se evapora a trav&eacute;s de sus hojas act&uacute;a como un aire acondicionado natural.
    </p><p class="article-text">
        Naciones Unidas predice que la poblaci&oacute;n mundial alcanzar&aacute; los&nbsp;8&nbsp;510 millones de personas en 2030, y actualmente m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n del planeta, unos&nbsp;4&nbsp;400 millones de personas, vive en entornos urbanos. A medida que el cambio clim&aacute;tico caliente a&uacute;n m&aacute;s las ciudades, los &aacute;rboles se volver&aacute;n m&aacute;s importantes que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se enfrentar&aacute;n los &aacute;rboles a unas condiciones que sobrepasan sus l&iacute;mites naturales de tolerancia?
    </p><p class="article-text">
        En un estudio publicado hoy en&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Nature Climate Change</em></span>, un equipo de cient&iacute;ficos de Australia y Francia hemos examinado los impactos de los cambios de temperatura y precipitaciones proyectados para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas en 3129 especies de &aacute;rboles en 164 ciudades de 78 pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Si no se toman medidas, dos tercios de los &aacute;rboles y arbustos de las ciudades de todo el mundo estar&aacute;n en riesgo en 2050, con serias implicaciones para la acci&oacute;n clim&aacute;tica y la calidad de vida en entornos urbanos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros resultados suenan desoladores, pero siga leyendo. Tambi&eacute;n hemos identificado los pasos que podemos dar para ayudar a los &aacute;rboles urbanos a sobrevivir, prosperar y continuar refrescando el ambiente.
    </p><h2 class="article-text">Los beneficios de la naturaleza urbana</h2><p class="article-text">
        Los &aacute;rboles urbanos desempe&ntilde;an un papel fundamental para mantener la habitabilidad de las ciudades. Al enfriar su entorno, reducen nuestro consumo de electricidad para el aire acondicionado, a la vez que&nbsp;absorben el di&oacute;xido de carbono,&nbsp;purifican el aire,&nbsp;reducen el ruido&nbsp;y&nbsp;proporcionan un h&aacute;bitat para la vida silvestre. Adem&aacute;s, sustentan gran parte de la biodiversidad de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Estar cerca de ellos tambi&eacute;n&nbsp;mejora nuestra salud mental y nuestro bienestar. Los &aacute;rboles pueden ayudarnos en momentos de estr&eacute;s psicol&oacute;gico, como&nbsp;una pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Debido a estos maravillosos beneficios, aumentar la cantidad de &aacute;rboles y arbustos en las ciudades, los denominados bosques urbanos, es una estrategia clave de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y sustentabilidad que se utiliza en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los bosques urbanos son vitales para mejor la calidad de vida en las ciudades, hasta ahora hab&iacute;a&nbsp;poca informaci&oacute;n disponible&nbsp;sobre si las condiciones clim&aacute;ticas actuales superan lo que pueden soportar, o c&oacute;mo se comparan estas condiciones con los cambios previstos en la temperatura y las precipitaciones (sequ&iacute;a, lluvia y nieve) en todo el mundo.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 1000 especies de &aacute;rboles en peligro</h2><p class="article-text">
        Descubrimos que, a nivel mundial, las especies comunes de ciruelos, robles, arces, &aacute;lamos, olmos, pinos, tilos, zarzos, eucaliptos y casta&ntilde;os se encuentran entre las m&aacute;s de mil especies que han sido se&ntilde;aladas en riesgo debido al cambio clim&aacute;tico en la mayor&iacute;a de las ciudades.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, alrededor de la mitad de las especies que forman bosques urbanos ya est&aacute;n experimentando condiciones clim&aacute;ticas que superan sus l&iacute;mites de tolerancia natural a las altas temperaturas o la falta de agua y podr&iacute;an afectar a su salud y desempe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La cantidad de especies afectadas y la escala del impacto aumentar&aacute;n notablemente para 2050 a medida que aumenten las temperaturas. Esto pone en peligro la salud y la longevidad de los bosques urbanos y los beneficios que brindan a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Unas condiciones clim&aacute;ticas que superan la tolerancia natural de las especies pueden resultar en &aacute;rboles enfermos y con crecimiento limitado y, finalmente, provocar su muerte. De esta forma, se reduce su efecto de enfriamiento.&nbsp;Durante una sequ&iacute;a o el estr&eacute;s por calor, los &aacute;rboles pueden dejar de liberar vapor de agua o desprenderse de sus hojas para reducir el da&ntilde;o a los tejidos. Esto significa que es muy probable que este sistema de aire acondicionado natural deje de funcionar cuando m&aacute;s lo necesitamos.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; podemos hacer?</h2><p class="article-text">
        Nuestro estudio es importante a nivel mundial porque brinda ayuda a los gobiernos de 164 ciudades para manejar y cuidar sus bosques urbanos al identificar las especies que podr&iacute;an estar en riesgo y deben ser vigiladas y las especies que son resistentes al clima, &uacute;tiles para plantaciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las personas podemos tomar una serie de medidas sencillas para ayudar a los bosques urbanos a sobrevivir y seguir brindando sus muchos beneficios a los ciudadanos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Ayude a que m&aacute;s lluvia se filtre en el suelo: la reducci&oacute;n de las precipitaciones y la humedad del suelo es una gran amenaza para muchas especies, as&iacute; que no desperdicie el agua. Considere desviarla a un&nbsp;jard&iacute;n&nbsp;o a un&nbsp;tanque de agua&nbsp;de lluvia que alimente el jard&iacute;n. Esto tambi&eacute;n ayuda a r&iacute;os o arroyos locales.</li>
                                    <li>Plante a&uacute;n m&aacute;s &aacute;rboles y arbustos: ayudan a mantener las temperaturas de la ciudad agradables para ellos y para nosotros. Puede pedir asesoramiento de su municipio o de un horticultor sobre las especies resistentes al clima adecuadas para su &aacute;rea.</li>
                                    <li>Deje los &aacute;rboles y arbustos en su lugar: pi&eacute;nselo dos veces antes de talar los existentes, le brindan m&aacute;s beneficios de los que cree.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Esta nota se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/el-cambio-climatico-amenaza-la-supervivencia-de-los-arboles-urbanos-en-todo-el-mundo-189838" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>el original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <span><a href="https://theconversation.com/profiles/manuel-esperon-rodriguez-823818">Manuel Esperon-Rodriguez</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/western-sydney-university-1092">Western Sydney University</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/jaana-dielenberg-557036">Jaana Dielenberg</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/charles-darwin-university-1066">Charles Darwin University</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/jonathan-lenoir-1318330">Jonathan Lenoir</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universite-de-picardie-jules-verne-upjv-2202">Université de Picardie Jules Verne (UPJV)</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/mark-g-tjoelker-1370841">Mark G Tjoelker</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/western-sydney-university-1092">Western Sydney University</a></em> y <a href="https://theconversation.com/profiles/rachael-gallagher-780527">Rachael Gallagher</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/western-sydney-university-1092">Western Sydney University</a></em></span>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/189838/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Esperon-Rodriguez / Jaana Dielenberg / Jonathan Lenoir / Mark G Tjoelker / Rachael Gallagher]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/cambio-climatico-amenaza-supervivencia-arboles-urbanos-mundo_1_9560537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2022 18:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cambio climático amenaza la supervivencia de los árboles urbanos en todo el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[bosque urbano,Bosques,Árboles,Cambio Climático,Calentamiento Global]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático según el IPCC?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/mitigar-cambio-climatico-ipcc_1_9222003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cde600d-1a30-4a80-88d6-f6c0a5291dd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático según el IPCC?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe estructura las medidas siguiendo el enfoque “evitar-cambiar-mejorar” sobre el comportamiento de los consumidores.</p></div><p class="article-text">
        No por esperado ha resultado menos alarmante. En abril se present&oacute; la tercera y &uacute;ltima parte del&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/sixth-assessment-report-working-group-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>&nbsp;(IPCC) de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        En informes previos, se planteaban medidas tecnol&oacute;gicamente m&aacute;s accesibles y recortes m&aacute;s progresivos. Ahora, la urgencia que exige limitar el calentamiento global a 1,5&nbsp;&#8451; (o de forma m&aacute;s realista, a 2&nbsp;&#8451;) hace que los expertos planteen&nbsp;la necesidad de implementar pol&iacute;ticas dr&aacute;sticas&nbsp;en el corto plazo combinadas a medio plazo con tecnolog&iacute;as como la captura de carbono, cuya aplicaci&oacute;n a gran escala a&uacute;n se enfrenta a importantes retos t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
        Una novedad importante del nuevo informe es que incorpora un an&aacute;lisis centrado en las decisiones que las personas y hogares toman como consumidores. Es sobre el consumo de energ&iacute;a directo e indirecto de los hogares sobre el que recaen las acciones de choque a corto plazo (de aqu&iacute; a 2050).
    </p><p class="article-text">
        En el contexto actual &ndash;precios de los productos energ&eacute;ticos al alza,&nbsp;alta dependencia de pa&iacute;ses no democr&aacute;ticos&ndash;, el debate sobre&nbsp;qu&eacute; impacto pueden tener nuestras acciones&nbsp;se agudiza.
    </p><p class="article-text">
        La huella de carbono de los ciudadanos es una medida adecuada para medir su responsabilidad, pues considera las emisiones directas e indirectas asociadas a las decisiones que toman. Un cambio en las pautas de consumo ayuda a guiar a la econom&iacute;a por una senda de desarrollo m&aacute;s sostenible y puede contribuir a mitigar el cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">El enfoque &ldquo;evitar-cambiar-mejorar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El informe estructura las medidas siguiendo el enfoque &ldquo;evitar-cambiar-mejorar&rdquo;, que originalmente se aplic&oacute; al transporte sostenible, pero que ahora se emplea de forma m&aacute;s general al comportamiento de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        El panel de expertos estima el potencial de mitigaci&oacute;n de estas medidas en un 40-70&nbsp;% de reducci&oacute;n de emisiones. Se podr&iacute;a alcanzar un 5&nbsp;% de forma muy r&aacute;pida solo con cambios en nuestros h&aacute;bitos (principalmente en los pa&iacute;ses desarrollados). Adem&aacute;s de en estos factores socioculturales, las medidas tambi&eacute;n se centran en el uso de infraestructuras y la adopci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as que permitan dichas modificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre los cambios de comportamiento, en la categor&iacute;a &ldquo;evitar&rdquo;, encontramos la no utilizaci&oacute;n del coche y la reducci&oacute;n de un vuelo de larga distancia al a&ntilde;o como los dos elementos con mayor potencial mitigador a nivel individual, seguidos a distancia por el aumento del trabajo remoto, un menor uso y mayor reciclaje de envases y la reducci&oacute;n del desperdicio alimentario.
    </p><p class="article-text">
        Como &ldquo;cambios&rdquo;, se incluyen un mayor uso del transporte p&uacute;blico, la reducci&oacute;n del consumo de carne, una mayor movilidad activa (bicicleta y caminar) y la sustituci&oacute;n del avi&oacute;n, cuando sea posible, por el tren.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de las &ldquo;mejoras&rdquo;, las medidas estrella son el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico movido cada vez m&aacute;s por energ&iacute;as renovables, que tambi&eacute;n deber&iacute;an proporcionar la electricidad de nuestros hogares, y las mejoras en el aislamiento y formas de calentar nuestros hogares.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos individuales, cambiar el auto por uno el&eacute;ctrico (o a&uacute;n mejor, caminar y usar la bicicleta), podr&iacute;a reducir 2 toneladas de CO&#8322; equivalente al a&ntilde;o por persona. Y otro tanto la reducci&oacute;n de un vuelo al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En total, podr&iacute;a llegarse a un ahorro de 9 toneladas de CO&#8322; equivalente con las medidas indicadas. Pero esto ser&iacute;a para consumidores con alto gasto en pa&iacute;ses desarrollados. Para la poblaci&oacute;n mundial en su conjunto, la medida m&aacute;s relevante ser&iacute;a el cambio en la dieta, puesto que la mayor&iacute;a no vuela, su gasto es muy reducido y sus emisiones est&aacute;n muy por debajo de la media mundial de 7,8 toneladas.
    </p><h2 class="article-text">La huella de las empresas y el&nbsp;<em>greenwashing</em></h2><p class="article-text">
        Las contribuciones por parte de los consumidores nos permitir&iacute;an ganar tiempo &ndash;que ya hemos perdido casi por completo&ndash; mientras se profundiza en los cambios para deshacernos de la energ&iacute;a f&oacute;sil. Eliminarla requiere todav&iacute;a superar, no solo obst&aacute;culos tecnol&oacute;gicos (aplicaci&oacute;n del hidr&oacute;geno en aviones y barcos, por ejemplo), sino tambi&eacute;n relativos a la transferencia de conocimiento y la financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos deben implantar pol&iacute;ticas m&aacute;s ambiciosas que las aplicadas hasta el momento. El plan&nbsp;<a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/green-deal/fit-for-55-the-eu-plan-for-a-green-transition/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivo 55</a>&nbsp;que se est&aacute; debatiendo en la UE para la transici&oacute;n ecol&oacute;gica propone reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55&nbsp;% para 2030 (comparado con 1990) y lograr la neutralidad clim&aacute;tica para 2050. Este plan se centra, entre otros &aacute;mbitos, en la energ&iacute;a, la movilidad y la alimentaci&oacute;n en la l&iacute;nea de las recomendaciones del Sexto Informe del IPCC. Es un paso en la direcci&oacute;n adecuada, pero sin un compromiso firme de la poblaci&oacute;n ser&aacute; insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las medidas de mitigaci&oacute;n centradas en la demanda (los consumidores), al trasladar la responsabilidad a los hogares, permiten que los principales responsables de las emisiones de carbono se &ldquo;laven las manos&rdquo;. Hablamos de las empresas y, sobre todo, de las multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis de las emisiones de carbono directas muestra que para la econom&iacute;a mundial, 90 compa&ntilde;&iacute;as p&uacute;blicas y privadas de energ&iacute;as f&oacute;siles son responsables directamente del 63&nbsp;% de las&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-013-0986-y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emisiones hist&oacute;ricas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las filiales de multinacionales representan el 22,5&nbsp;% de la huella de&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-020-0895-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carbono de la econom&iacute;a mundial</a>&nbsp;y solo las filiales de EE.UU. operando en el resto del mundo representan el&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41467-019-09473-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,5&nbsp;% del total de emisiones</a>.
    </p><p class="article-text">
        Existen iniciativas para luchar contra el cambio clim&aacute;tico en el &aacute;mbito privado en las que se implican cada vez m&aacute;s empresas &ndash;Science based targets, SBTi, normativas ISO 14064 de huella de carbono de organizaci&oacute;n, GHG Protocol, Carbon Disclosure Project, la plataforma NAZCA de la ONU, etc.&ndash;. Cada vez est&aacute;n m&aacute;s concientizadas sobre la reducci&oacute;n de su huella de carbono por la creciente presi&oacute;n de los consumidores e inversores. No obstante, queda mucho por hacer. Tambi&eacute;n para asegurar que las medidas tomadas no sean un mero &ldquo;lavado verde&rdquo; (<em>greenwashing</em>).
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas (y la&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/ip_21_269" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a>) son conscientes de la existencia creciente de este&nbsp;<em>greenswashing</em>. Por ello, las Naciones Unidas acaba de lanzar en el mes de abril de 2022 un grupo de expertos de alto nivel para&nbsp;<a href="https://www.un.org/en/climatechange/high-level-expert-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combatirlo</a>. El objetivo es empujar a las empresas, los inversores y las ciudades a cumplir sus promesas de cero emisiones.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Cambiaremos los consumidores nuestro comportamiento?</h2><p class="article-text">
        La perspectiva positiva de esta visi&oacute;n del IPCC es que los cambios en nuestros h&aacute;bitos pueden ser compatibles con la mejora global del bienestar: contribuyen a reducir las diferencias debidas a la desigualdad econ&oacute;mica &ndash;los pa&iacute;ses desarrollados y los hogares con mayor renta son los mayores responsables de las emisiones y su reducci&oacute;n&ndash; y las desigualdades por sexo &ndash;los hombres tienden a comer m&aacute;s prote&iacute;na animal y desplazarse en mayor medida en coche&ndash; y a mejorar la gobernabilidad al reducir la concentraci&oacute;n de poder de ciertos pa&iacute;ses y colectivos y aumentar la participaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        La adopci&oacute;n y efectividad de las medidas estar&aacute;n muy condicionadas por las enormes desigualdades econ&oacute;micas y por la injusta distribuci&oacute;n de las responsabilidades clim&aacute;ticas entre individuos. Todos debemos esforzarnos por cambiar h&aacute;bitos, aunque las predicciones para 2030 apuntan a que el 50% de la poblaci&oacute;n mundial m&aacute;s pobre producir&aacute; emisiones muy por debajo del objetivo, mientras que el nivel de emisiones del 1% m&aacute;s rico ser&aacute; 30 veces superior a lo fijado en el&nbsp;Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos reconocen que la motivaci&oacute;n de los consumidores para implementar estos cambios necesarios es reducida a nivel mundial. Por ello, van a ser imprescindibles pol&iacute;ticas de incentivos y penalizaciones que tengan en cuenta los contextos sociales y culturales en cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de evitar medidas muy contaminantes o promover aquellas sostenibles, no podemos solo pensar en soluciones relacionadas con impuestos a los gases de efecto invernadero que supongan aumentos de precios, ya que dichas medidas pueden ser regresivas y tienen un escaso efecto sobre los hogares de mayor renta.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante regular y limitar actuaciones y, en ocasiones, incluso prohibir. Establecer zonas de bajas emisiones en los centros urbanos, prohibir el uso de pl&aacute;sticos de un &uacute;nico uso y la venta de veh&iacute;culos de combustibles f&oacute;siles, etc., son medidas que ya se han tomado o que hay que ir tomando con para acompa&ntilde;ar y promover o limitar la actuaci&oacute;n de los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea ahora el momento de parafrasear a John F. Kennedy, y plantearnos no solo qu&eacute; puede hacer nuestro pa&iacute;s por el planeta, sino qu&eacute; podemos hacer nosotros por el planeta y si estamos dispuestos a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/que-puede-hacer-usted-para-mitigar-el-cambio-climatico-segun-el-ipcc-180812" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <span><a href="https://theconversation.com/profiles/maria-angeles-tobarra-gomez-866582">María Ángeles Tobarra Gómez</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/luis-antonio-lopez-santiago-734441">Luis Antonio López Santiago</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/maria-angeles-cadarso-711714">María Ángeles Cadarso</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/nuria-gomez-sanz-871007">Nuria Gómez Sanz</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>, and <a href="https://theconversation.com/profiles/pilar-osorio-morallon-1335387">Pilar Osorio Morallón</a>, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em></span>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/180812/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ángeles Tobarra Gómez /Luis Antonio López Santiago /María Ángeles Cadarso /Pilar Osorio Morallón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/mitigar-cambio-climatico-ipcc_1_9222003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 15:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué podemos hacer para mitigar el cambio climático según el IPCC?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,emisión de carbono,Contaminación,Energías renovables,greenwashing]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que las grandes petroleras sabían sobre el cambio climático, en sus propias palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/grandes-petroleras-sabian-cambio-climatico-propias-palabras_1_9221942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b669835-0a6a-4586-b345-b09fdcd29d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que las grandes petroleras sabían sobre el cambio climático, en sus propias palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigación sobre el encubrimiento de las compañías petroleras sobre su conocimiento acerca de las consecuencias del uso de combustibles fósiles.</p></div><p class="article-text">
        Hace cuatro a&ntilde;os, viaj&eacute; por Estados Unidos visitando archivos hist&oacute;ricos. Estaba buscando documentos que pudieran revelar la historia oculta del cambio clim&aacute;tico y, en particular, cuando las principales empresas de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas se dieron cuenta del problema y de lo que sab&iacute;an al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Estudi&eacute; cajas de papeles, miles de p&aacute;ginas. Comenc&eacute; a reconocer las fuentes de las m&aacute;quinas de escribir de las d&eacute;cadas de 1960 y 1970 y me maravill&eacute; de la legibilidad de la caligraf&iacute;a pasada, y me acostumbr&eacute; a entrecerrar los ojos cuando no estaba tan claro.
    </p><p class="article-text">
        Lo que esos documentos revelaron ahora est&aacute; cambiando nuestra comprensi&oacute;n de c&oacute;mo el cambio clim&aacute;tico se convirti&oacute; en una crisis. Las propias palabras de la industria, como&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-018-0349-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubr&iacute; en mi investigaci&oacute;n</a>, muestran que las empresas conoc&iacute;an el riesgo mucho antes que la mayor&iacute;a del resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de octubre de 2021,&nbsp;<a href="https://oversight.house.gov/legislation/hearings/fueling-the-climate-crisis-exposing-big-oil-s-disinformation-campaign-to" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un subcomit&eacute; del Congreso estadounidense interrog&oacute; a ejecutivos</a>&nbsp;de Exxon, BP, Chevron, Shell y el American Petroleum Institute (Instituto Estadounidense del Petr&oacute;leo) sobre los esfuerzos de la industria por restar importancia al papel de los combustibles f&oacute;siles en el cambio clim&aacute;tico. El director ejecutivo de Exxon, Darren Woods, dijo a los legisladores que las declaraciones p&uacute;blicas de su empresa &ldquo;son y siempre han sido veraces&rdquo; y que la empresa &ldquo;no difunde desinformaci&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que muestran los documentos corporativos de las &uacute;ltimas seis d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">Descubrimientos sorprendentes</h2><p class="article-text">
        En una antigua f&aacute;brica de p&oacute;lvora en el estado de Delaware, ahora un museo y archivo, encontr&eacute; una transcripci&oacute;n de una conferencia sobre petr&oacute;leo de 1959 llamada&nbsp;<a href="https://archive.org/details/energymansymposi0000unse/page/n3/mode/2up" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el simposio &ldquo;Energ&iacute;a y hombre&rdquo;</a>, que se llev&oacute; a cabo en la Universidad de Columbia en Nueva York. Mientras hojeaba, vi un discurso de un cient&iacute;fico famoso,&nbsp;<a href="https://www.atomicheritage.org/profile/edward-teller" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edward Teller</a>&nbsp;(quien ayud&oacute; a inventar la bomba de hidr&oacute;geno), advirtiendo a los ejecutivos de la industria y otros reunidos sobre el calentamiento global.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre que se quema combustible convencional&rdquo;,&nbsp;explic&oacute;&nbsp;Teller, &ldquo;se genera di&oacute;xido de carbono. Su presencia en la atm&oacute;sfera provoca un efecto invernadero&rdquo;. Si el mundo siguiera usando combustibles f&oacute;siles, los casquetes polares comenzar&iacute;an a derretirse, elevando el nivel del mar. Con el tiempo, &ldquo;todas las ciudades costeras quedar&iacute;an cubiertas&rdquo;, advirti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        1959 fue antes del alunizaje, antes del primer single de los Beatles, antes del discurso &ldquo;I Have a Dream&rdquo; de Martin Luther King, antes de que se hiciera la primera lata de aluminio moderna. Pasaron d&eacute;cadas antes de que yo naciera. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s hab&iacute;a ah&iacute; fuera?
    </p><p class="article-text">
        En el estado de Wyoming, encontr&eacute; otro discurso de un ejecutivo petrolero en los archivos de la universidad en Laramie, este de 1965. Ese a&ntilde;o, en la reuni&oacute;n anual del American Petroleum Institute, la principal organizaci&oacute;n de la industria petrolera de EEUU, el presidente del grupo, Frank Ikard, mencion&oacute; un informe titulado &ldquo;<a href="https://www.climatefiles.com/climate-change-evidence/presidents-report-atmospher-carbon-dioxide/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Restaurar la calidad de nuestro medio ambiente</a>&rdquo; que se hab&iacute;a publicado unos d&iacute;as antes por el equipo de asesores cient&iacute;ficos del Presidente Lyndon Johnson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La esencia del informe&rdquo;,&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41558-018-0349-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo Ikard a la audiencia de la industria</a>, &ldquo;es que todav&iacute;a hay tiempo para salvar a los pueblos del mundo de las catastr&oacute;ficas consecuencias de la contaminaci&oacute;n, pero el tiempo se acaba&rdquo;. Continu&oacute; diciendo que &ldquo;una de las predicciones m&aacute;s importantes del informe es que el di&oacute;xido de carbono se est&aacute; agregando a la atm&oacute;sfera terrestre por la quema de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas natural a un ritmo tal que para el a&ntilde;o 2000 el balance de calor estar&aacute; tan modificado como para causar cambios contundentes en el clima&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ikard se&ntilde;al&oacute; que el informe hab&iacute;a encontrado que &ldquo;un medio no contaminante para alimentar autos, buses y camiones probablemente se convierta en una necesidad nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando revis&eacute; mis hallazgos en California, me di cuenta de que antes del Verano del amor de San Francisco, antes de Woodstock, el pico de la contracultura de los 60 y todas esas cosas que me parec&iacute;an historia antigua, los jefes de la industria petrolera hab&iacute;an sido informados en forma privada por sus propios l&iacute;deres que sus productos eventualmente alterar&iacute;an el clima de todo el planeta, con peligrosas consecuencias.
    </p><h2 class="article-text">La investigaci&oacute;n secreta revel&oacute; los riesgos futuros</h2><p class="article-text">
        Mientras viajaba por el pa&iacute;s, otros investigadores tambi&eacute;n estaban trabajando duro. Y los documentos que encontraron fueron en cierto modo a&uacute;n m&aacute;s impactantes.
    </p><p class="article-text">
        A fines de la d&eacute;cada de 1970, el Instituto Estadounidense del Petr&oacute;leo hab&iacute;a formado un comit&eacute; secreto llamado &ldquo;<a href="https://insideclimatenews.org/news/22122015/exxon-mobil-oil-industry-peers-knew-about-climate-change-dangers-1970s-american-petroleum-institute-api-shell-chevron-texaco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo de trabajo sobre el clima y el CO2</a>&Prime;, que inclu&iacute;a a representantes de muchas de las principales compa&ntilde;&iacute;as petroleras, para monitorear y discutir en forma privada los &uacute;ltimos avances en ciencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En 1980, el grupo de trabajo invit&oacute; a un cient&iacute;fico de la Universidad de Stanford, John Laurmann, para informarles sobre el estado de la ciencia clim&aacute;tica. Hoy, tenemos&nbsp;<a href="https://www.documentcloud.org/documents/3483045-AQ-9-Task-Force-Meeting-1980.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una copia de la presentaci&oacute;n de Laurmann</a>, que advirti&oacute; que si se continuaba usando combustibles f&oacute;siles, el calentamiento global ser&iacute;a &ldquo;apenas perceptible&rdquo; para 2005, pero para la d&eacute;cada de 2060 tendr&iacute;a &ldquo;efectos globalmente catastr&oacute;ficos&rdquo;. Ese mismo a&ntilde;o, el Instituto Estadounidense del Petr&oacute;leo pidi&oacute; a los gobiernos que triplicaran la producci&oacute;n de carb&oacute;n en todo el mundo,&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09644016.2020.1863703" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insistiendo en que no habr&iacute;a consecuencias negativas</a>&nbsp;a pesar de lo que sab&iacute;a internamente.
    </p><p class="article-text">
        Exxon tambi&eacute;n ten&iacute;a un programa de investigaci&oacute;n secreto. En 1981, uno de sus gerentes, Roger Cohen, envi&oacute;&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/exxonmobil/1981-exxon-memo-on-possible-emission-consequences-of-fossil-fuel-consumption/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un memorandum interno</a>&nbsp;en el que observaba que los planes comerciales a largo plazo de la empresa podr&iacute;an &ldquo;producir efectos que de hecho ser&iacute;an catastr&oacute;ficos (al menos para una fracci&oacute;n sustancial de la poblaci&oacute;n de la tierra)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, Exxon complet&oacute;&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/exxonmobil/1982-memo-to-exxon-management-about-co2-greenhouse-effect/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe interno</a>&nbsp;de 40 p&aacute;ginas sobre el cambio clim&aacute;tico, que predijo casi exactamente la cantidad de calentamiento global que hemos visto, as&iacute; como el aumento del nivel del mar, la sequ&iacute;a y m&aacute;s. Seg&uacute;n la portada del informe, &ldquo;se le dio amplia circulaci&oacute;n en la gerencia de Exxon&rdquo;, pero &ldquo;no se distribuir&aacute; externamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y Exxon lo mantuvo en secreto: sabemos de la existencia del informe solo porque&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=tLIRQoJ1i4c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los periodistas de investigaci&oacute;n</a>&nbsp;de Inside Climate News lo&nbsp;<a href="https://insideclimatenews.org/news/22092015/exxon-confirmed-global-warming-consensus-in-1982-with-in-house-climate-models/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descubrieron</a>&nbsp;en 2015.
    </p><p class="article-text">
        Otras petroleras tambi&eacute;n conoc&iacute;an los efectos que sus productos estaban teniendo en el planeta. En 1986, la compa&ntilde;&iacute;a holandesa Shell termin&oacute;&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/shell/1988-shell-report-greenhouse/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe interno</a>&nbsp;de casi 100 p&aacute;ginas en el que predijo que el calentamiento global de los combustibles f&oacute;siles causar&iacute;a cambios que ser&iacute;an &ldquo;los m&aacute;s grandes en la historia registrada&rdquo;, incluidas &ldquo;inundaciones destructivas&rdquo;, el abandono de pa&iacute;ses enteros e incluso migraci&oacute;n forzada en todo el mundo. Ese informe fue sellado como &ldquo;CONFIDENCIAL&rdquo; y solo&nbsp;<a href="https://climateinvestigations.org/shell-oil-climate-documents-revealed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sali&oacute; a la luz</a>&nbsp;en 2018 gracias a Jelmer Mommers, un periodista holand&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2021, dos colegas franceses y yo publicamos otro estudio que mostraba, a trav&eacute;s de documentos y entrevistas de la compa&ntilde;&iacute;a, c&oacute;mo la petrolera con sede en Par&iacute;s&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0959378021001655" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Total tambi&eacute;n era consciente</a>&nbsp;del potencial catastr&oacute;fico del calentamiento global ya en la d&eacute;cada de 1970. A pesar de tener esta informaci&oacute;n, descubrimos que Total luego trabaj&oacute; con Exxon para sembrar dudas sobre el cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Pivote de relaciones p&uacute;blicas de &lsquo;Big Oil&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Estas empresas ten&iacute;an una opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1979,&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/exxonmobil/1979-exxon-memo-on-potential-impact-of-fossil-fuel-combustion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Exxon hab&iacute;a estudiado en privado opciones</a>&nbsp;para evitar el calentamiento global. Descubri&oacute; que con una acci&oacute;n inmediata, si la industria se alejaba de los combustibles f&oacute;siles y en cambio se enfocaba en las energ&iacute;as renovables, la contaminaci&oacute;n por combustibles f&oacute;siles podr&iacute;a comenzar a disminuir en la d&eacute;cada de 1990 y podr&iacute;a evitarse una gran crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero la industria no sigui&oacute; ese camino. En cambio, mis colegas y yo descubrimos recientemente que a fines de la d&eacute;cada de 1980, Exxon y&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0959378021001655" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otras compa&ntilde;&iacute;as petroleras coordinaron un esfuerzo global</a>&nbsp;para disputar la ciencia clim&aacute;tica, bloquear los controles de combustibles f&oacute;siles y mantener el flujo de sus productos.
    </p><p class="article-text">
        Lo sabemos a trav&eacute;s de documentos internos y las palabras de expertos de la industria, que ahora est&aacute;n comenzando a compartir con el p&uacute;blico lo que vieron. Tambi&eacute;n sabemos que en 1989 la industria de los combustibles f&oacute;siles cre&oacute; algo llamado&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/denial-groups/global-climate-coalition-collection/1989-membership/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Climate Coalition</a>, pero no era un grupo ambientalista como sugiere el nombre sino que&nbsp;<a href="https://www.climatefiles.com/denial-groups/global-climate-coalition-collection/1997-anti-kyoto-ads/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabaj&oacute; para sembrar dudas</a>&nbsp;sobre el cambio clim&aacute;tico y presion&oacute; a los legisladores para bloquear la legislaci&oacute;n sobre energ&iacute;as limpias y los tratados clim&aacute;ticos a lo largo de la d&eacute;cada de 1990.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en 1997, el presidente de la Global Climate Coalition, William O&rsquo;Keefe, quien tambi&eacute;n fue vicepresidente ejecutivo del American Petroleum Institute,&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09644016.2021.1947636" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute;</a>&nbsp;en el Washington Post que &ldquo;los cient&iacute;ficos del clima no dicen que quemar petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n est&aacute; calentando constantemente la tierra &rdquo;, lo que&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2009/04/24/science/earth/24deny.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contradice lo que la industria hab&iacute;a sabido durante d&eacute;cadas</a>. La industria de los combustibles f&oacute;siles tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/outlook/2019/01/10/how-fossil-fuel-industry-got-media-think-climate-change-was-debatable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">financi&oacute; grupos de expertos</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09644016.2021.1947636" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sesgados</a>&nbsp;que ayudaron a ralentizar el progreso.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la mayor&iacute;a de las compa&ntilde;&iacute;as petroleras se abstienen de negar la ciencia clim&aacute;tica por completo, pero contin&uacute;an luchando contra&nbsp;<a href="https://unearthed.greenpeace.org/2021/06/30/exxon-climate-change-undercover/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los controles de combustibles f&oacute;siles</a>&nbsp;y se promocionan como l&iacute;deres en energ&iacute;a limpia a pesar de que&nbsp;<a href="https://www.ft.com/content/9421ea96-01e1-11e9-9d01-cd4d49afbbe3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todav&iacute;a invierten la gran mayor&iacute;a</a>&nbsp;de sus inversiones en combustibles f&oacute;siles. Mientras escribo esto, la legislaci&oacute;n clim&aacute;tica est&aacute;&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2021/10/17/climate/manchin-west-virginia-flooding.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siendo bloqueada nuevamente</a>&nbsp;en el Congreso estadounidense por un legislador con&nbsp;<a href="https://www.motherjones.com/politics/2021/10/a-closer-look-at-joe-manchins-ties-to-the-fossil-fuel-industy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrechos v&iacute;nculos con la industria de los combustibles f&oacute;siles</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, personas de todo el mundo est&aacute;n experimentando los efectos del calentamiento global:&nbsp;<a href="https://www.worldweatherattribution.org/analysis/rainfall/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clima extra&ntilde;o</a>,&nbsp;estaciones cambiantes,&nbsp;<a href="https://www.worldweatherattribution.org/analysis/heatwave/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olas de calor extremas</a>&nbsp;e&nbsp;incluso incendios forestales&nbsp;como nunca antes hab&iacute;an visto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Experimentar&aacute; el mundo la cat&aacute;strofe global que las compa&ntilde;&iacute;as petroleras predijeron a&ntilde;os antes de que yo naciera? Eso depende de lo que hagamos ahora, con nuestra parte de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/lo-que-las-grandes-petroleras-sabian-sobre-el-cambio-climatico-en-sus-propias-palabras-181588" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/benjamin-franta-1284516">Benjamin Franta</a>, Ph.D. Candidate in History, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/stanford-university-890">Stanford University</a></em></span></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Benjamin Franta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/grandes-petroleras-sabian-cambio-climatico-propias-palabras_1_9221942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 15:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que las grandes petroleras sabían sobre el cambio climático, en sus propias palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[compañías petroleras,combustibles fósiles,Cambio Climático,Ola de calor,Incendios,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué hablamos cuando hablamos de mitigar el cambio climático?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/hablamos-hablamos-mitigar-cambio-climatico_1_9221919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a556e42-de0c-4746-bc76-ebee89481925_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De qué hablamos cuando hablamos de mitigar el cambio climático?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cambio climático es de origen humano y para afrontarlo, existen dos grandes estrategias: adaptación y mitigación.</p></div><p class="article-text">
        Aunque en ciencia siempre debemos estar dispuestos a rectificar teor&iacute;as con los nuevos datos que vayan observ&aacute;ndose, las evidencias que tenemos disponibles apuntan a una clara confirmaci&oacute;n de que el cambio clim&aacute;tico es de origen humano, como han dejado patente&nbsp;los &uacute;ltimos informes del Panel Intergubernamental del Cambio Clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontarlo, existen dos grandes estrategias: adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera supone dise&ntilde;ar actuaciones que reduzcan los efectos negativos del calentamiento global, mejorando nuestra preparaci&oacute;n ante los nuevos escenarios clim&aacute;ticos que se prev&eacute;n. En resumen, considera que los efectos &ndash;o al menos parte de ellos&ndash; son ya inevitables.
    </p><p class="article-text">
        La mitigaci&oacute;n, por su parte, intenta paliar el problema, esto es, trata de promover estrategias que reduzcan la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, existen dos v&iacute;as: por un lado, bajar las emisiones y, por otro, fomentar la captura de los gases que ya est&aacute;n presentes, ya sea en la vegetaci&oacute;n, el agua o el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr el segundo objetivo, podemos promover los llamados&nbsp;sumideros naturales de carbono. Sabemos que las plantas absorben CO&#8322; y almacenan carbono en su crecimiento, mientras que con su descomposici&oacute;n alimentan el carbono fijado en el suelo. Los oc&eacute;anos absorben una gran cantidad de CO&#8322; que acaba convirti&eacute;ndose en dep&oacute;sitos geol&oacute;gicos. Obviamente,&nbsp;reforestar&nbsp;es una buena estrategia de mitigaci&oacute;n, a la vez que evitar nuevas deforestaciones y la p&eacute;rdida de carbono en los suelos. Por ejemplo, a causa de los incendios boreales de alta intensidad.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las acciones de mitigaci&oacute;n orientadas a reducir nuestras emisiones, las alternativas pueden calificarse en tres grupos: ahorro energ&eacute;tico, empleo de energ&iacute;as de baja emisi&oacute;n y&nbsp;captura de emisiones&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>in situ</em></span>.
    </p><h2 class="article-text">Ahorro energ&eacute;tico</h2><p class="article-text">
        Suelo comentar con mis alumnos que la lamparita m&aacute;s ecol&oacute;gica es la que est&aacute; apagada. De las famosas tres erres, parece que no nos damos cuenta de que la primera no es reciclar (es la tercera), sino reducir y la segunda reutilizar.
    </p><p class="article-text">
        Reducir nuestro consumo superfluo y promover sistemas m&aacute;s eficientes energ&eacute;ticamente son las mejores estrategias para disminuir las emisiones. No estoy hablando solo de cambiar algunos elementos de nuestro modo de vida (que podr&iacute;an suponer grandes ahorros) sino incluso de cosas mucho m&aacute;s sencillas, como apagar los electrodom&eacute;sticos en lugar de ponerlos en&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>standby</em></span>. Lejos de ser despreciable, esa energ&iacute;a &ndash;que es solo necesaria para que el aparato est&eacute; al alcance del mando a distancia&ndash; supone acumuladamente miles de kW/h al a&ntilde;o. No digamos nada del ahorro que supondr&iacute;a mejorar el aislamiento t&eacute;rmico de los edificios o la gesti&oacute;n del tr&aacute;fico con horarios m&aacute;s flexibles.
    </p><h2 class="article-text">Energ&iacute;as renovables</h2><p class="article-text">
        En cuanto al empleo de energ&iacute;as de baja emisi&oacute;n, siempre se citan las renovables. Son sin duda las m&aacute;s convenientes, tanto por razones ambientales como &ndash;no lo olvidemos estos d&iacute;as&ndash; geopol&iacute;ticas, ya que dependen de nuestro propio territorio.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente que todas las fuentes de energ&iacute;a tienen alg&uacute;n elemento negativo: el est&eacute;tico (e&oacute;lica), el espacio que necesitan (solar o hidra&uacute;lica) o su&nbsp;disponibilidad intermitente&nbsp;(casi todas), pero tienen muchas otras ventajas.
    </p><p class="article-text">
        El tema de la energ&iacute;a nuclear es pol&iacute;ticamente muy sensible, pero es bastante claro que&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0301421521002330" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene emisiones mucho m&aacute;s bajas que las fuentes de energ&iacute;a f&oacute;sil</a>, incluyendo el ciclo de vida completo. Objetivamente, hasta ahora han sido bastante seguras, aunque naturalmente sigue abierto su principal problema: la gesti&oacute;n de residuos.
    </p><h2 class="article-text">Captura de emisiones&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>in situ</em></span></h2><p class="article-text">
        Finalmente, la captura de CO&#8322; en plantas industriales o de generaci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica supone minimizar las emisiones mediante filtros. Ese gas retenido se inyecta posteriormente en dep&oacute;sitos estables, generalmente en sustratos geol&oacute;gicos donde pueda convertirse en material inerte (por ejemplo, carbonato c&aacute;lcico). Estas t&eacute;cnicas se est&aacute;n desarrollando sobre todo en pa&iacute;ses como Alemania, con bastantes recursos propios de carb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Existen otras estrategias que suelen conocerse con el t&eacute;rmino de geoingenier&iacute;a, y que implican modificar artificialmente alguno de los elementos claves del sistema clim&aacute;tico: reducir la radiaci&oacute;n solar incidente mediante espejos orbitales o un filtro qu&iacute;mico, aumentar la absorci&oacute;n de CO2 del agua mediante fertilizaci&oacute;n, etc. Estas alternativas son arriesgadas. Suponen alterar m&aacute;s o menos bruscamente un sistema muy complejo, que no conocemos con el suficiente detalle, y podr&iacute;an tener consecuencias planetarias insospechadas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes deben aplicar estas medidas?</h2><p class="article-text">
        Las diferentes estrategias de mitigaci&oacute;n suelen gestarse en los grandes acuerdos internacionales, pero su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica depende de los Estados. La&nbsp;<a href="https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-convention/que-es-la-convencion-marco-de-las-naciones-unidas-sobre-el-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico</a>&nbsp;(UNFCC) no implica deberes concretos ni sanciones en caso de incumplimiento.
    </p><p class="article-text">
        Generalmente, los ciudadanos consideran que el problema solo es responsabilidad de estos grandes centros de decisi&oacute;n, pero rara vez se relaciona con el consumo que todos realizamos en nuestras actividades cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente estudio sobre la huella de carbono en Espa&ntilde;a, se comprob&oacute; c&oacute;mo el consumo es el principal factor de las emisiones de gases de efecto invernadero, suponiendo m&aacute;s del 70&nbsp;% de las emisiones nacionales. Similares estimaciones&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/340649925_Household_Sharing_for_Carbon_and_Energy_Reductions_The_Case_of_EU_Countries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han publicado sobre otros pa&iacute;ses</a>.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente no se trata de evitar el consumo, sino m&aacute;s bien de orientarlo hacia sectores que impliquen una reducci&oacute;n de nuestras emisiones.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, estoy de acuerdo con&nbsp;<a href="https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la afirmaci&oacute;n de Benedicto XVI de que el consumo es una opci&oacute;n moral</a>. Al fin y al cabo, es una manifestaci&oacute;n de nuestros valores y preferencias. En este sentido, las estrategias que antes indicaba pueden ser aplicables a nuestra actividad diaria: reducir implicar&aacute; usar menos energ&iacute;a, ya sea porque dejamos de hacer ciertas actividades (turismo de larga distancia, por ejemplo) o porque las hacemos con m&eacute;todos m&aacute;s eficientes en t&eacute;rminos de emisi&oacute;n (coches el&eacute;ctricos, optar por el tren sobre el avi&oacute;n, uso del transporte p&uacute;blico, bicicletas, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, podemos elegir proveedores de energ&iacute;a renovable, mejorar nuestros aislamientos t&eacute;rmicos, regular la temperatura de nuestras casas, la eficiencia de los electrodom&eacute;sticos, la duraci&oacute;n de las duchas, el tipo de comida que consumimos (reducir el consumo de carnes rojas), la ropa que compramos (o mejor a&uacute;n, que seguimos usando) y un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Como consumidores, nuestro impacto individual es muy peque&ntilde;o, pero muy grande cuando calculamos el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, nuestra coherencia personal nos permitir&aacute; tambi&eacute;n exigir a los poderes p&uacute;blicos y los agentes sociales actitudes y acciones que cambien las actuales tendencias. Como en otras cuestiones ambientales, tambi&eacute;n aqu&iacute; podemos decir que si no somos parte de la soluci&oacute;n, somos parte del problema.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/de-que-hablamos-cuando-hablamos-de-mitigar-el-cambio-climatico-180933" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/emilio-chuvieco-salinero-1292919">Emilio Chuvieco Salinero</a>, Catedrático de Geografía, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-alcala-3495">Universidad de Alcalá</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/180933/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Chuvieco Salinero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/hablamos-hablamos-mitigar-cambio-climatico_1_9221919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 14:53:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De qué hablamos cuando hablamos de mitigar el cambio climático?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,ahorro energético,reutilizar,reciclar,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oportunidades y riesgos de la transición hacia una economía más sostenible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/oportunidades-riesgos-transicion-economia-sostenible_1_9221897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b88a8db1-fc3b-4191-8037-f2373f60dd7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oportunidades y riesgos de la transición hacia una economía más sostenible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fracaso en la acción climática, los eventos climáticos extremos y la pérdida de biodiversidad son los tres riesgos más severos a escala global para los próximos diez años.</p></div><p class="article-text">
         De acuerdo al&nbsp;<a href="https://www3.weforum.org/docs/WEF_The_Global_Risks_Report_2022.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe 2022 sobre riesgos globales</a>&nbsp;del World Economic Forum, el mundo se enfrenta a tres grandes problemas: el fracaso en la acci&oacute;n clim&aacute;tica, los eventos clim&aacute;ticos extremos y la p&eacute;rdida de la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el da&ntilde;o medioambiental de origen humano y las crisis de recursos naturales se encuentran en el s&eacute;ptimo y octavo lugar en este&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>ranking</em></span>.
    </p><h2 class="article-text">Preocupaci&oacute;n por el clima</h2><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por el desaf&iacute;o medioambiental y clim&aacute;tico ya&nbsp;<a href="https://www.slowfashionnext.com/blog/que-es-el-informe-brundtland/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lleva d&eacute;cadas arraigada en la conciencia p&uacute;blica</a>. Sin embargo, ha sido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cuando se ha intensificado la informaci&oacute;n p&uacute;blica sobre el tema. Diversos factores clave han influido en ello:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La firma del&nbsp;<a href="https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-paris-agreement/el-acuerdo-de-paris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Acuerdo de Par&iacute;s</a>, de 2015, supuso un hito hist&oacute;rico pues, por primera vez, todos los pa&iacute;ses involucrados firmaron un acuerdo con un objetivo claro: limitar el incremento de la temperatura mundial por debajo de 2&nbsp;&ordm;, en comparaci&oacute;n con los niveles preindustriales, aunque con un esp&iacute;ritu de esfuerzo para que dicha limitaci&oacute;n alcance los 1,5&nbsp;&ordm;.</li>
                                    <li>La divulgaci&oacute;n de los an&aacute;lisis elaborados por organismos como el&nbsp;<a href="https://archive.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.shtml#:%7E:text=El%20Grupo%20Intergubernamental%20de%20Expertos,repercusiones%20y%20estrategias%20de%20respuesta." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) </a>&nbsp;alcanza ahora, gracias al desarrollo de las nuevas tecnolog&iacute;as, cotas inimaginables hace apenas unas d&eacute;cadas. Esto permite llevar la informaci&oacute;n y el debate clim&aacute;tico a personas que de otra forma no habr&iacute;an podido acceder a dicha informaci&oacute;n.</li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text">Un reto global</h2><p class="article-text">
        Existe una creciente presi&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www2.deloitte.com/us/en/insights/topics/strategy/impact-and-opportunities-of-climate-change-on-business.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las partes interesadas</a>&nbsp;para actuar en relaci&oacute;n al reto clim&aacute;tico. De estos grupos de inter&eacute;s, destacan los clientes &ndash;por la presi&oacute;n que ejercen&ndash;, la propia direcci&oacute;n empresarial, los empleados, los poderes p&uacute;blicos y reguladores, la sociedad civil y los inversores.
    </p><p class="article-text">
        Si se diferencia por sectores, la presi&oacute;n de los consumidores es mayor en actividades relacionadas con turismo y viajes, bienes de consumo y automovilismo. Los inversores parecen poner m&aacute;s presi&oacute;n en empresas del sector energ&eacute;tico, turismo y viajes, y transporte y log&iacute;stica. Finalmente, los poderes p&uacute;blicos y reguladores ejercen presi&oacute;n principalmente sobre las empresas de turismo y viajes, transporte y log&iacute;stica y automovilismo.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello provoca la puesta en marcha de medidas orientadas a afrontar el reto clim&aacute;tico, que en su mayor&iacute;a se orientan hacia objetivos propios y no a los marcados por el Acuerdo de Par&iacute;s. Esto pone en evidencia que las empresas no tienen todav&iacute;a una comprensi&oacute;n clara de los riesgos clim&aacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">En camino hacia las bajas emisiones</h2><p class="article-text">
        Parte del mundo transita hacia una econom&iacute;a de bajas emisiones. Sin embargo, este papel no ser&aacute; suficiente si pa&iacute;ses como Estados Unidos o China, cuya capacidad industrial los convierte en actores principales de la transici&oacute;n, no se alinean con los objetivos de reducci&oacute;n de emisiones.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, esta alineaci&oacute;n debe producirse tanto en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, de di&aacute;logo y negociaci&oacute;n, como ocurre en las COP (<a href="https://unfccc.int/process/bodies/supreme-bodies/conference-of-the-parties-cop" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>conference of the parties</em></span></a>&nbsp;o conferencia de partes), como desde la base de la sociedad. Tambi&eacute;n los ciudadanos y las empresas tienen el deber de integrar y extender los valores de la sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n hacia una econom&iacute;a baja en emisiones conlleva riesgos, pero tambi&eacute;n oportunidades para las empresas. Por una parte, deben afrontar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los riesgos derivados de la regulaci&oacute;n, que sirve de aceleradora de la transici&oacute;n.</li>
                                    <li>Los riesgos reputacionales para empresas que no completen la transici&oacute;n.</li>
                                    <li>Los riesgos de supervivencia empresarial para las compa&ntilde;&iacute;as que no sean capaces de adaptarse.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por otra parte, la transici&oacute;n convierte riesgos en oportunidades para las empresas que saben adaptarse y aprovechar la eficiencia energ&eacute;tica, la existencia de fuentes alternativas de recursos, los cambios en los h&aacute;bitos de consumo para lanzar nuevos productos o servicios o el desarrollo de nuevos mercados.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de una transici&oacute;n no adecuada</h2><p class="article-text">
        La NGFS (<a href="https://www.ngfs.net/sites/default/files/medias/documents/scenarios-in-action-a-progress-report-on-global-supervisory-and-central-bank-climate-scenario-exercises.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>Network for Greening the Financial System</em></span></a>) es una referencia mundial en el desarrollo de escenarios clim&aacute;ticos para que supervisores y entidades financieras elaboren sus an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        Estos escenarios muestran algunas de las consecuencias de no hacer una transici&oacute;n adecuada:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mayores riesgos de transici&oacute;n para las empresas (regulatorios, reputacionales y de supervivencia).</li>
                                    <li>Mayores riesgos f&iacute;sicos (incremento e intensificaci&oacute;n de eventos clim&aacute;ticos, cambios en el patr&oacute;n de precipitaciones, aumento de la temperatura del planeta y del nivel del mar).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A nivel econ&oacute;mico, estos riesgos implican un importante costo en t&eacute;rminos de actividad y empleo que pueden provocar, en &uacute;ltima instancia, el malestar generalizado y la p&eacute;rdida de conciencia social ante el reto clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">La inflaci&oacute;n verde</h2><p class="article-text">
        En definitiva, la transici&oacute;n hacia una econom&iacute;a m&aacute;s sostenible y basada en la reducci&oacute;n de emisiones de gases de efecto invernadero conlleva retos y oportunidades que deben ser gestionados con visi&oacute;n de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n debe realizarse de forma ordenada y con visi&oacute;n estrat&eacute;gica. Con esto se evita provocar un fen&oacute;meno inflacionista (inflaci&oacute;n verde,&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2022-01-10/greenflation-is-a-crucial-step-in-the-energy-transition-central-banks-take-note" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>greenflation</em></span></a>) que podr&iacute;a poner en riesgo el crecimiento econ&oacute;mico y el empleo en el corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, a pesar de que las regulaciones y los esfuerzos p&uacute;blicos pueden suponer una palanca de aceleraci&oacute;n hacia esta transici&oacute;n, no deben sustituir al desarrollo de un sistema de valores de sostenibilidad que convierta a ciudadanos y empresas en los verdaderos protagonistas y art&iacute;fices de la transici&oacute;n clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/oportunidades-y-riesgos-de-la-transicion-hacia-una-economia-mas-sostenible-185767" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/francisco-del-olmo-garcia-760335">Francisco del Olmo García</a>, Profesor Asociado de Economía Aplicada e Investigador del Instituto Universitario de Análisis Económico y Social (IAES) y de la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-alcala-3495">Universidad de Alcalá</a></em></span></p>

    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/185767/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco del Olmo García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/oportunidades-riesgos-transicion-economia-sostenible_1_9221897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 11:15:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oportunidades y riesgos de la transición hacia una economía más sostenible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio Climático,Crisis climática,Acuerdo de París,inflación verde,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Población, agua, biodiversidad, energía y alimentación: los pilares de una crisis global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/poblacion-agua-biodiversidad-energia-alimentacion-pilares-crisis-global_1_9216719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2e88c71-afe9-4013-a12d-6f23a95a0afd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Población, agua, biodiversidad, energía y alimentación: los pilares de una crisis global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En gran medida el calentamiento global se debe a la acción humana pero es solo una entre muchas consecuencias de una crisis mundial.</p></div><p class="article-text">
        El sexto&nbsp;<a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/?__cf_chl_jschl_tk__=pmd_752803de86122d82fca67b0569a77159502066ae-1628501168-0-gqNtZGzNAeKjcnBszQaO#FullReport" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe del IPCC</a>&nbsp;atribuye el calentamiento global claramente a la acci&oacute;n humana. Buena parte de la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses industrializados cree que un cambio radical en consumo, transportes y energ&iacute;a contribuir&aacute; a evitar o mitigar significativamente los efectos del cambio clim&aacute;tico. Otra parte de la poblaci&oacute;n, minoritaria, niega que exista el cambio clim&aacute;tico. Pero el calentamiento es solo una entre muchas consecuencias de una crisis global.
    </p><h2 class="article-text">Poblaci&oacute;n: cada vez somos m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Entre 1700 y 2003, la poblaci&oacute;n humana mundial se multiplic&oacute; por diez, desde unos 600 millones a 6.300. A partir de 2050 el crecimiento se ir&aacute; estabilizando para alcanzar alrededor de 12.000 millones en 2100. Europa y Norteam&eacute;rica han frenado su crecimiento demogr&aacute;fico pero el resto del mundo representa la mayor parte de la poblaci&oacute;n y est&aacute; creciendo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El nivel actual de poblaci&oacute;n del planeta supone un&nbsp;enorme estr&eacute;s&nbsp;para su sostenibilidad por la demanda de agua, alimentos y energ&iacute;a, junto con p&eacute;rdidas considerables de biodiversidad.
    </p><h2 class="article-text">Agua dulce: la pr&oacute;xima fuente de conflictos</h2><p class="article-text">
        El crecimiento de la poblaci&oacute;n mundial y el desarrollo econ&oacute;mico tendr&aacute;n un peso a&uacute;n mayor que el cambio clim&aacute;tico sobre la relaci&oacute;n entre disponibilidad y demanda de agua dulce. El acceso al agua dulce&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/nature09440" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya est&aacute; en riesgo</a>&nbsp;para el 80&nbsp;% de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte del mundo se enfrentar&aacute; a desaf&iacute;os sustanciales para asegurar el suministro de agua. Esto requerir&aacute; un importante esfuerzo en infraestructuras y tecnolog&iacute;a, pero tambi&eacute;n en pol&iacute;ticas de distribuci&oacute;n y fijaci&oacute;n de precios del agua. Cuando el suministro de agua se convierta en limitante, llevar&aacute; a la reducci&oacute;n de actividades econ&oacute;micas, al abandono de infraestructuras, e incluso a conflictos en torno a cuencas hidrogr&aacute;ficas.
    </p><h2 class="article-text">Energ&iacute;a: seguiremos quemando combustibles f&oacute;siles</h2><p class="article-text">
        Entre 2015 y 2050, las emisiones globales de CO&#8322;, relacionadas principalmente con la energ&iacute;a, aumentar&aacute;n un 6&nbsp;%, de 33 a 35&nbsp;Gt, seg&uacute;n las pol&iacute;ticas actuales y previstas. Estas emisiones deber&iacute;an caer a 9,7&nbsp;Gt en 2050 para cumplir con el objetivo de aumento m&aacute;ximo de 2&nbsp;&deg;C del&nbsp;<a href="https://unfccc.int/es/process-and-meetings/the-paris-agreement/el-acuerdo-de-paris" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Par&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las visiones m&aacute;s&nbsp;optimistas&nbsp;proponen que las energ&iacute;as renovables pueden aportar dos tercios de la demanda energ&eacute;tica global. Eso requiere multiplicar por seis el actual ritmo de crecimiento de estas fuentes. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, los datos de la&nbsp;<a href="https://www.iea.org/reports/oil-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Internacional de la Energ&iacute;a</a>&nbsp;sobre consumo de petr&oacute;leo para el periodo 2019-2026 todav&iacute;a prev&eacute;n un incremento del 4,4&nbsp;% de la demanda mundial de crudo. El menor uso de combustibles f&oacute;siles en algunos pa&iacute;ses de la OCDE ser&aacute; ampliamente compensado por el mayor consumo en pa&iacute;ses en desarrollo. En definitiva, los propietarios de combustibles f&oacute;siles no van a dejar de aprovechar sus recursos.
    </p><h2 class="article-text">Producci&oacute;n y consumo de alimentos</h2><p class="article-text">
        Lograr un equilibrio entre la&nbsp;intensificaci&oacute;n agr&iacute;cola, la lucha contra el hambre y la conservaci&oacute;n de la biodiversidad, reduciendo al mismo tiempo los impactos ambientales negativos, es uno de los mayores desaf&iacute;os que enfrenta la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        En principio, las tierras de cultivo y pastizales del planeta tierra pueden&nbsp;<a href="https://doi.org/10.4060/ca9692en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">producir el alimento necesario</a>&nbsp;para toda la poblaci&oacute;n humana. Sin embargo, en 2019 casi 690 millones de personas (8,9&nbsp;% de la poblaci&oacute;n) sufrieron malnutrici&oacute;n. Y estas cifras llevan varios a&ntilde;os empeorando.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el sistema alimentario mundial tiene importantes impactos en el medio ambiente a trav&eacute;s de la extracci&oacute;n de agua, la contaminaci&oacute;n, el cambio de usos del suelo y la p&eacute;rdida de biodiversidad. La producci&oacute;n de alimentos contribuye al calentamiento global a trav&eacute;s de las emisiones de gases de efecto invernadero, aunque en mucha menor medida que el&nbsp;uso de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        A nivel mundial, se prev&eacute; un&nbsp;incremento de las emisiones&nbsp;derivadas de la producci&oacute;n de alimentos, sobre todo por el crecimiento demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico del continente africano, que duplicar&aacute; su contribuci&oacute;n en 2030.
    </p><h2 class="article-text">P&eacute;rdida de biodiversidad</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de biodiversidad deriva de cambios en el uso del suelo mediados por la agricultura, de cambios en el clima por el uso de combustibles f&oacute;siles, as&iacute; como de otros efectos asociados a la acci&oacute;n del ser humano. Las&nbsp;<a href="https://science.sciencemag.org/content/366/6461/120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias de esta p&eacute;rdida</a>&nbsp;afectan al funcionamiento de los ecosistemas y a los servicios que proporcionan.
    </p><p class="article-text">
        El clima mediterr&aacute;neo y los ecosistemas de pastizales experimentar&aacute;n el mayor cambio proporcional, debido a la influencia sustancial de todos los impulsores de&nbsp;p&eacute;rdida de biodiversidad. Pese a los esfuerzos internacionales, los&nbsp;objetivos de conservaci&oacute;n&nbsp;de la biodiversidad no se est&aacute;n alcanzando.
    </p><h2 class="article-text">Soluciones a una crisis global</h2><p class="article-text">
        No estamos ante una crisis clim&aacute;tica, sino ante una crisis global derivada de la sobreexplotaci&oacute;n de recursos en un planeta de dimensiones finitas. Centramos nuestra atenci&oacute;n en el calentamiento, la p&eacute;rdida de biodiversidad y otras consecuencias colaterales de la sobreexplotaci&oacute;n de recursos. Pero no queremos ver el elefante en la habitaci&oacute;n: un crecimiento demogr&aacute;fico insostenible que necesitamos estabilizar o incluso revertir.
    </p><p class="article-text">
        En el Londres de 1798,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Malthus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas R. Malthus</a>&nbsp;escribi&oacute; que &ldquo;la tendencia perpetua de la raza humana a crecer m&aacute;s all&aacute; de los medios de subsistencia es una de las leyes generales de la naturaleza animada, que no podemos esperar que cambie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su&nbsp;llamamiento desde la ciencia, el mundo cient&iacute;fico abogaba en 2019 por intentar mitigar y adaptarnos al cambio mediante transformaciones en la forma en que gobernamos, gestionamos, nos alimentamos y utilizamos los materiales y la energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En una&nbsp;actualizaci&oacute;n&nbsp;reciente, propone abordar tres frentes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>implementar un precio global del carbono,</li>
                                    <li>eliminar y eventualmente prohibir los combustibles f&oacute;siles,</li>
                                    <li>crear reservas clim&aacute;ticas estrat&eacute;gicas para proteger y restaurar los sumideros naturales de carbono y la biodiversidad.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Algunos de esos mensajes encajan con la&nbsp;apuesta verde de Europa, el continente que m&aacute;s sufre la escasez de materias primas, donde existe mayor presi&oacute;n social a favor de las pol&iacute;ticas verdes, y que mantiene cierto liderazgo en energ&iacute;as alternativas y tecnolog&iacute;as necesarias para mitigar el cambio global. Pero esa visi&oacute;n resulta ut&oacute;pica, pues ninguna sociedad est&aacute; realmente dispuesta a renunciar a su crecimiento y bienestar por el bien del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n, si es que surge, no vendr&aacute; de un repentino acuerdo mundial que logre revertir las tendencias actuales. Solo la ciencia podr&iacute;a aportar soluciones tecnol&oacute;gicas que permitan controlar el clima, aumentar la disponibilidad de agua, maximizar la producci&oacute;n de alimentos y conservar lo que nos queda de biodiversidad. Y es posible que ya sea tarde.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/christian-gortazar-784380">Christian Gortazar</a>, Catedrático de Sanidad Animal en el IREC, responsable del grupo SaBio, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>; <a href="https://theconversation.com/profiles/jose-de-la-fuente-782959">José de la Fuente</a>, Profesor de Investigación del CSIC. Biología Molecular y Biotecnología, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em>, and <a href="https://theconversation.com/profiles/octavio-armas-vergel-1259045">Octavio Armas Vergel</a>, Profesor de Máquinas y Motores Térmicos, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-de-castilla-la-mancha-3661">Universidad de Castilla-La Mancha</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            
<script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/165912/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>

    </figure><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/poblacion-agua-biodiversidad-energia-y-alimentacion-los-pilares-de-una-crisis-global-165912" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a> la versi&oacute;n original.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Christian Gortazar / José de la Fuente / Octavio Armas Vergel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/poblacion-agua-biodiversidad-energia-alimentacion-pilares-crisis-global_1_9216719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 03:28:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Población, agua, biodiversidad, energía y alimentación: los pilares de una crisis global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,recursos naturales,superpoblación,Energías renovables,crisis global]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuál es la huella ecológica del turismo espacial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/huella-ecologica-turismo-espacial_1_9216671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/980978ed-29bf-48a8-a32b-d692026af5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuál es la huella ecológica del turismo espacial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El turismo espacial emerge como una actividad poco accesible y muy contaminante.</p></div><p class="article-text">
        Las actividades espaciales irrumpen cada vez con m&aacute;s frecuencia en la actualidad. Ser&iacute;a f&aacute;cil pensar que lo que ocurra en el espacio no nos afecta. Pero la realidad es que s&iacute; lo hace, y cada vez de formas menos sutiles.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de actualidad estos d&iacute;as es la competici&oacute;n entre Jeff Bezos y Richard Branson, dos multimillonarios que est&aacute;n detr&aacute;s de Virgin Atlantic y Blue Origin, sendas compa&ntilde;&iacute;as de turismo espacial.
    </p><p class="article-text">
        El turismo espacial llega con la promesa de &ldquo;democratizar el espacio&rdquo;. Pero esta frase, repetida como un mantra, a menudo se pronuncia vac&iacute;a de contenido. Ya no porque el turismo espacial siga estando s&oacute;lo al alcance de una minor&iacute;a, sino tambi&eacute;n por el impacto ecol&oacute;gico que puede llegar a derivarse de la generalizaci&oacute;n de estas actividades.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n general va haci&eacute;ndose a la idea de usar menos aviones y m&aacute;s trenes, y comer menos carne. Esos son solo parte de los cambios que tendremos que hacer si queremos una transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa. Mientras tanto, el turismo espacial emerge como una actividad poco accesible y muy contaminante.
    </p><p class="article-text">
        Alcanzar el espacio es, en primer lugar, muy costoso energ&eacute;ticamente. El hecho es que la energ&iacute;a no nos sobra. Los combustibles f&oacute;siles est&aacute;n en la ra&iacute;z del cambio clim&aacute;tico. Las llamadas energ&iacute;as renovables y la nuclear tampoco est&aacute;n exentas de problemas y limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, s&iacute;, alcanzar el espacio lleva asociadas unas emisiones de di&oacute;xido de carbono. Es decir, una huella del carbono.
    </p><h2 class="article-text">Impacto ambiental</h2><p class="article-text">
        Aunque el impacto ambiental de los lanzamientos espaciales no ha sido suficientemente estudiado,&nbsp;<a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0959652620302560" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se sabe que va m&aacute;s all&aacute; de las emisiones de carbono</a>. La liberaci&oacute;n de gases en capas altas de la atm&oacute;sfera durante los lanzamientos espaciales tiene efectos negativos sobre la capa de ozono. Un gas frecuentemente emitido en los lanzamientos y aparentemente inocuo como el vapor de agua contribuye al efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        Existen bastantes tipos de combustible que se usan y algunos son t&oacute;xicos al ser liberados en el lanzamiento o por su proceso de producci&oacute;n. La buena noticia es que la mayor&iacute;a de los nuevos sistemas de lanzamiento usan combustibles l&iacute;quidos, menos problem&aacute;ticos en este sentido que los s&oacute;lidos.
    </p><p class="article-text">
        Los cohetes propiamente suelen tener como destino diferentes &oacute;rbitas en torno a nuestro planeta. Hemos de aclarar que, en cambio, los vuelos tur&iacute;sticos de Virgin Atlantic y Blue Origin son vuelos &ldquo;suborbitales&rdquo;. Es decir, no llegan a entrar en &oacute;rbita, sino que ascienden hasta 80 y 100 km de altura respectivamente, experimentan la gravedad cero por un breve per&iacute;odo de tiempo, y vuelven a caer a la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Un vuelo suborbital requiere much&iacute;sima menos energ&iacute;a que entrar en &oacute;rbita. Por ello su costo es m&aacute;s accesible  y su huella ecol&oacute;gica, menor.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente se lanzan unos 100 cohetes al a&ntilde;o. Su huella del carbono sigue siendo menor que la de los 100.000 aviones que vuelan cada d&iacute;a en el mundo. Pero el sector espacial est&aacute; experimentando un fuerte crecimiento. Por ello su impacto ambiental podr&iacute;a llegar a ser muy relevante.
    </p><h2 class="article-text">Turismo de lujo y emisiones de di&oacute;xido de carbono</h2><p class="article-text">
        <a href="https://aerospace.org/sites/default/files/2018-05/RocketEmissions_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La concienciaci&oacute;n y regulaci&oacute;n internacional del impacto ambiental es pues uno de los aspectos en los que la gesti&oacute;n de las actividades espaciales tendr&aacute; que mejorar</a>. Si bien es cierto que lanzar un sat&eacute;lite a la &oacute;rbita terrestre tiene un impacto mayor que un vuelo tur&iacute;stico suborbital, los sat&eacute;lites pueden beneficiar a muchas personas mientras que un vuelo tur&iacute;stico es un lujo para un limitado n&uacute;mero de afortunados.
    </p><p class="article-text">
        Para ponerlo en n&uacute;meros.&nbsp;<a href="https://www.treehugger.com/what-is-carbon-footprint-of-space-tourism-5192322" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se estima</a>&nbsp;que cada vuelo tur&iacute;stico de Virgin Galactic y Blue Origin emite unas 60 y 90 toneladas de di&oacute;xido de carbono, respectivamente. Es decir, unas 8 y 15 toneladas por pasajero.
    </p><p class="article-text">
        En comparaci&oacute;n, de media, cada persona en el mundo emite cada a&ntilde;o unas&nbsp;<a href="https://www.worldometers.info/co2-emissions/co2-emissions-per-capita/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4,8 toneladas de di&oacute;xido de carbono</a>. Esta cifra es muy diferente entre pa&iacute;ses ricos y pobres. En Estados Unidos la cifra es de 15 toneladas. En Espa&ntilde;a es de 5,4 toneladas y en Argentina, de 4,61. Aunque estos datos pueden variar considerablemente seg&uacute;n diferentes fuentes. China es un gran contaminante, pero cuando se consideran sus emisiones per c&aacute;pita, el valor es 7,4 toneladas.
    </p><h2 class="article-text">Una huella cuestionable</h2><p class="article-text">
        Por tanto, la huella del carbono de estos vuelos suborbitales no es extremadamente alta comparada con la de otras actividades. Pero no deja de ser cuestionable que en un momento en que urge reducir nuestro impacto ambiental, surja esta nueva forma de ocio. Accesible s&oacute;lo a una minor&iacute;a y que supone que cada pasajero emite en solo unos minutos el mismo di&oacute;xido de carbono que 2 o 3 personas de media durante un a&ntilde;o entero.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que a esta huella del carbono hay que sumarle otros impactos ambientales de esta actividad, como el de la erosi&oacute;n de la capa de ozono.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto viene a recordarnos la necesidad de reorientar nuestra forma de pensar y de estar en el mundo, para avanzar hacia un mundo m&aacute;s justo y sostenible. El espacio, bien gestionado, puede traernos cambios positivos para todos. Pero no debemos dejarnos deslumbrar por el optimismo ciego basado &uacute;nicamente en el desarrollo tecnol&oacute;gico.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/jorge-hernandez-bernal-1229953">Jorge Hernández Bernal</a>, Investigador en el Grupo de Ciencias Planetarias de la UPV/EHU, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-del-pais-vasco-euskal-herriko-unibertsitatea-3422">Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/164824/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo se public&oacute; originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/cual-es-la-huella-ecologica-del-turismo-espacial-164824" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute;</a> la versi&oacute;n original.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Hernández Bernal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/huella-ecologica-turismo-espacial_1_9216671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Sep 2022 03:23:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuál es la huella ecológica del turismo espacial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energías renovables,Espacio,vuelos espaciales,capa de ozono,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los catalizadores mueven miles de millones, pero también pueden ayudar al medioambiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/catalizadores-mueven-miles-millones-ayudar-medioambiente_1_9216581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ceddac6-2873-4231-a37c-506739aa331f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los catalizadores mueven miles de millones, pero también pueden ayudar al medioambiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los catalizadores son sustancias que aceleran una reacción química, proporcionando una ruta alternativa para romper y formar nuevos enlaces entre átomos.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; son los catalizadores? &iquest;Qu&eacute; importancia tienen en nuestra vida cotidiana? La mayor&iacute;a relacionar&aacute; esta palabra con la pieza del mismo nombre que se encuentra en nuestro coche pero son mucho m&aacute;s que eso. Mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los catalizadores son sustancias que aceleran una reacci&oacute;n qu&iacute;mica, proporcionando una ruta alternativa para romper y formar nuevos enlaces entre &aacute;tomos. Su importancia reside en el hecho de que este nuevo camino requiere menos energ&iacute;a que el original, lo que facilita el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Imaginen que hay un grupo de amigos que quiere ir la ciudad A a la B, pero hay una monta&ntilde;a en el medio. El grupo necesitar&iacute;a mucha m&aacute;s energ&iacute;a para subir la monta&ntilde;a que si subiera a un tren que la rodeara. En este ejemplo el tren ser&iacute;a el catalizador que, sin consumirse, da vueltas y lleva a los amigos a la ciudad B y vuelve todas las veces que hagan falta a recoger a los que todav&iacute;a esperan en la ciudad de origen.
    </p><p class="article-text">
        Los catalizadores son, normalmente, espec&iacute;ficos para cada reacci&oacute;n. Por ejemplo, las enzimas son catalizadores naturales que tenemos en el cuerpo. Son responsables de catalizar casi todas las reacciones biol&oacute;gicas y son necesarias para que estas ocurran lo suficientemente r&aacute;pido y de forma selectiva.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden ser sint&eacute;ticos, como el catalizador del coche. En este caso suelen ser de paladio o platino en un soporte cer&aacute;mico, que transforma el mon&oacute;xido de carbono en di&oacute;xido de carbono.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estos catalizadores que usamos en nuestra vida cotidiana, a la industria tambi&eacute;n le resultan imprescindibles. La primera vez que se us&oacute; un catalizador a nivel industrial fue en 1947, y desde entonces su empleo en este sector ha ido en aumento. Desde refiner&iacute;as a farmac&eacute;uticas, se calcula que en la actualidad el 90 % de procesos qu&iacute;micos depende de procesos catal&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, el mercado global de catalizadores industriales lleg&oacute; a valores de 18.000 millones de d&oacute;lares, y se estima que para el 2023&nbsp;llegar&aacute; a los 23.000. 
    </p><h2 class="article-text">Un catalizador para cada ocasi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Existen varios tipos de catalizadores. Si est&aacute; en la misma fase que los reactivos, se le llama&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>homog&eacute;neo</em></span>&nbsp;(como cuando la sal se disuelve en un vaso de agua). Si se encuentra en una fase diferente, es&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>heterog&eacute;neo</em></span>&nbsp;(como cuando a&ntilde;adimos arena al vaso de agua, que no se disuelve). Este &uacute;ltimo es el m&aacute;s utilizado a nivel industrial, sobre todo por una raz&oacute;n: la separaci&oacute;n de los productos y el catalizador es m&aacute;s f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo debe ser un catalizador para ser &uacute;til para la industria? Por un lado, deber&iacute;a mejorar las condiciones de reacci&oacute;n del proceso original. Por ejemplo, bajando la temperatura, la presi&oacute;n y el tiempo de reacci&oacute;n. Tambi&eacute;n es necesario que sea selectivo hacia el producto deseado (para evitar la formaci&oacute;n de subproductos), que la separaci&oacute;n del medio de reacci&oacute;n sea f&aacute;cil, que se pueda reutilizar y sea econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En general un catalizador homog&eacute;neo ser&aacute; mucho m&aacute;s selectivo, pero el catalizador heterog&eacute;neo suele ser m&aacute;s estable y su separaci&oacute;n y reutilizaci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil. Por eso se estima que los catalizadores heterog&eacute;neos utilizados en industria alcanzan una proporci&oacute;n del 80 %.
    </p><h2 class="article-text">Un campo en constante evoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Conceptos como&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>energ&iacute;as renovables</em></span>,&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>sostenibilidad</em></span>&nbsp;y&nbsp;<span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>huella del carbono</em></span>&nbsp;se usan con frecuencia hoy en d&iacute;a, y reflejan la preocupaci&oacute;n sobre el medio ambiente y una econom&iacute;a sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la comunidad cient&iacute;fica tambi&eacute;n se ha centrado en dar soluci&oacute;n a problemas relacionados con la implementaci&oacute;n de energ&iacute;as sostenibles y a hacer los procesos catal&iacute;ticos m&aacute;s verdes. Estudios sobre la generaci&oacute;n de hidr&oacute;geno de forma catal&iacute;tica a partir del agua, la transformaci&oacute;n catal&iacute;tica del di&oacute;xido de carbono o reacciones catal&iacute;ticas de transformaci&oacute;n de biomasa en biocombustible,&nbsp;<a href="http://www.vermeer.net/pub/communication/downloads/future-perspectives-in-cata.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son cada vez m&aacute;s frecuentes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, el descubrimiento de nuevas t&eacute;cnicas cada vez m&aacute;s potentes est&aacute;n permitiendo la observaci&oacute;n de sistemas catal&iacute;ticos con m&aacute;s detalle, incluso con precisi&oacute;n at&oacute;mica. Asimismo, la evoluci&oacute;n de herramientas computacionales est&aacute; ayudando a entender las etapas de los procesos catal&iacute;ticos desde un punto de vista te&oacute;rico, abriendo la puerta a obtener mejores dise&ntilde;os de catalizadores para conseguir que sean m&aacute;s selectivos y que den rendimientos superiores.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto posibilita tener una perspectiva mucho m&aacute;s amplia de las reacciones catal&iacute;ticas y facilita la obtenci&oacute;n de soluciones que son necesarias para la sociedad actual. Por eso, es importante ser conscientes del peso de la cat&aacute;lisis, tanto en el d&iacute;a a d&iacute;a como en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en The Conversation. Pod&eacute;s leer <a href="https://theconversation.com/los-catalizadores-mueven-miles-de-millones-pero-tambien-pueden-ayudar-al-medioambiente-115989" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">aqu&iacute; </a>la versi&oacute;n original. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><span><a href="https://theconversation.com/profiles/ane-izaskun-aranburu-leiva-683305">Ane Izaskun Aranburu Leiva</a>, Doctoranda en Química, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-del-pais-vasco-euskal-herriko-unibertsitatea-3422">Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea</a></em> and <a href="https://theconversation.com/profiles/zoraida-freixa-742905">Zoraida Freixa</a>, Ikerbasque Research Professor, <em><a href="https://theconversation.com/institutions/universidad-del-pais-vasco-euskal-herriko-unibertsitatea-3422">Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea</a></em></span></p>
    </figure><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script type="text/javascript" src="https://theconversation.com/javascripts/lib/content_tracker_hook.js" id="theconversation_tracker_hook" data-counter="https://counter.theconversation.com/content/115989/count?distributor=republish-lightbox-advanced" async="async"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ane Izaskun Aranburu Leiva / Zoraida Freixa Ikerbasque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/energias-renovables/catalizadores-mueven-miles-millones-ayudar-medioambiente_1_9216581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Sep 2022 15:35:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[catalizadores,Medioambiente,Energías renovables,reutilización]]></media:keywords>
    </item>
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