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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Antiespecismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/antiespecismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Antiespecismo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un mundo sin sacrificio animal es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sacrificio-animal_129_6486664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d9bb321-afbf-4cd7-ae98-6f0a8ae06356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un mundo sin sacrificio animal es posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los derechos de los animales son vulnerados por razón de su especie. En España un proyecto prueba que se puede revertir la situación</p></div><p class="article-text">
        Pese a que hay realidades que existen aunque no sean nombradas, el hecho de conceptualizarlas, delimitarlas y teorizar en torno a ellas es el primer paso para modificarlas. As&iacute; sucedi&oacute; con el especismo, cuyo t&eacute;rmino fue acu&ntilde;ado en 1970 por el psic&oacute;logo Richard D. Ryder (Reino Unido, 1940). A partir de ah&iacute;, toda una serie de reflexiones, que empezaron a cristalizarse en diferentes acciones y distintas formas de vida y pensamiento, desembocaron en la lucha que hoy en d&iacute;a se denomina como su contraria: el antiespecismo. Entendido el especismo por la propia RAE como la &ldquo;creencia seg&uacute;n la cual el ser humano es superior al resto de los animales y por ello puede utilizarlos en beneficio propio&rdquo;, cada vez m&aacute;s colectivos se focalizan en las demandas que persiguen el fin del sometimiento animal a los deseos e intereses humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los animales est&aacute;n explotados, al igual que nosotras, porque viven en una violencia sist&eacute;mica y estructural todos los d&iacute;as de su vida, por eso es nuestra responsabilidad solidarizarnos con su situaci&oacute;n y respetar sus intereses&rdquo;, comienza a explicar Maialen Sag&uuml;&eacute;s, la portavoz de&nbsp;<a href="https://nor.eus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nor Euskal Herria Antiespezista</a>, plataforma que agrupa a 15 de estos colectivos del Pa&iacute;s Vasco. La activista incide en que los animales deben ser considerados como sujetos de pleno derecho en la sociedad, a quienes el sistema capitalista de explotaci&oacute;n tambi&eacute;n oprime, pues no dejan de ser agentes con conciencia y capacidad de sentir. &ldquo;Los animales han sido domesticados durante miles de a&ntilde;os, condicionando sus vidas, encerrando a la mayor&iacute;a. Los hemos establecido como mercanc&iacute;as y propiedades privadas, y hemos moldeado sus cuerpos y sus formas bajo nuestra dominaci&oacute;n. Al final, los hemos convertido en m&aacute;quinas de producci&oacute;n y han perdido sus capacidades como seres sintientes&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Igualdad. El especismo apunta a que no hay diferencia entre los llamados animales domésticos y los destinados al consumo. "
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                Igualdad. El especismo apunta a que no hay diferencia entre los llamados animales domésticos y los destinados al consumo.                             </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de la tortura que atestiguan cada vez m&aacute;s im&aacute;genes e investigaciones en torno al sacrifico animal por parte de los humanos, el antiespecismo es una lucha radical, que se centra en la ra&iacute;z del problema. &ldquo;No coartamos sus vidas solo meti&eacute;ndolos en una jaula, sino que los subyugamos desde que nacen hasta que mueren<strong>&nbsp;</strong>porque la mayor&iacute;a de la sociedad entiende que su vida est&aacute; destinada a la venta de su cuerpo&rdquo;, comenta Sag&uuml;&eacute;s. &ldquo;El problema principal es que solo conceptualizamos a los animales como seres a los que explotar de una forma u otra. Solo los cuidamos en funci&oacute;n de intereses humanos, sin atender a los suyos propios. Creemos que no existe un t&eacute;rmino medio porque no hay ninguna forma en la que puedas aprovecharte del cuerpo y el trabajo de otro ser y que eso pueda ser justo. Abolir ese mecanismo, la estructurada generada que los violenta, es nuestra meta&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Veganismo y capitalismo</h3><p class="article-text">
        Por otra parte, el antiespecismo ha logrado un <strong>discurso transversal</strong> en el que tambi&eacute;n se puede observar una lucha contra la injusticia que sufre cualquier individuo en la sociedad. &ldquo;Unimos reivindicaciones porque no se trata solo de que los animales tengan una vida concreta, sino que identificamos este sistema como uno que violenta a muchos otros sujetos. Hay un mensaje impl&iacute;cito en la forma, en el c&oacute;mo se ha explotado hist&oacute;ricamente a cada sujeto, pero la ra&iacute;z es la misma, porque en ning&uacute;n momento se deja de dominar y hacer un uso ajeno de la voluntad de otro ser, y esto se aplica a la liberaci&oacute;n animal<strong>,&nbsp;</strong>el feminismo, el antirracismo y (la lucha contra) cualquier otra discriminaci&oacute;n<strong>&nbsp;</strong>de la sociedad&rdquo;, explicita Sag&uuml;&eacute;s. De esta forma, el trabajo que desempe&ntilde;an desde Nor Euskal Herria Antiespezista tambi&eacute;n est&aacute; orientado a tejer lazos con otros movimientos sociales para que, poco a poco, vayan introduciendo la perspectiva de la liberaci&oacute;n animal entre sus demandas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Identificamos este sistema como uno que violenta a muchos otros sujetos. La raíz es la misma, porque en ningún momento se deja de dominar y hacer un uso ajeno de la voluntad del otro, y esto se aplica a la liberación animal, al feminismo, al antirracismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Maialen Sagüés</span>
                                        <span>—</span> Vocera de Nor Euskal Herria Antiespezista, plataforma del País Vasco
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, en casi todos los centros sociales y locales en los que se lleva a cabo trabajo pol&iacute;tico han adoptado una opci&oacute;n vegana entre sus ofertas de comida, cuando no la &uacute;nica. La creciente concienciaci&oacute;n en torno al sufrimiento que los humanos practican a los animales tambi&eacute;n ha sido vista como un fil&oacute;n por el capitalismo, deseoso de encontrar nuevos nichos de mercado. Aun as&iacute;, la activista precisa que buscan lograr un &ldquo;cambio de paradigma real, sin aceptar un veganismo dentro del capitalismo o las teor&iacute;as y pr&aacute;cticas bienestaristas hacia los animales&rdquo;, porque el objetivo es &ldquo;lograr un discurso revolucionario que desaf&iacute;e al sistema, haciendo entender a otros movimientos sociales que estamos en la misma lucha&rdquo;, en sus propios t&eacute;rminos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Santurio animal en España. Inés y Mario son los fundadores de Vacaloura.                            </span>
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        Una de las m&aacute;ximas expresiones del antiespecismo, como sucede en cualquier lucha social, es mostrar, dar ejemplo, de que otro mundo es posible. Es lo que sucede en los santuarios de animales, donde se congregan especies de todo tipo. In&eacute;s Trillo es la cofundadora del&nbsp;<a href="https://santuariovacaloura.org/es/portada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Santuario Vacaloura</a>&nbsp;ubicado en Santiago de Compostela y que desde 2013 acoge a decenas de animales procedentes de diversos lugares y experiencias. As&iacute; define ella estos espacios en los que la libertad animal se materializa: &ldquo;Los santuarios son espacios en los que luchamos contra el especismo a trav&eacute;s de la concienciaci&oacute;n y ofreciendo a los animales aquello que necesitan y les niega la sociedad debido a la discriminaci&oacute;n que sufren&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La liberaci&oacute;n animal es factible</h3><p class="article-text">
        De esta forma, los animales tienen la posibilidad de encontrar un trato justo, acorde a sus intereses, en el que se cubren todas sus necesidades que en otros lugares solo ser&iacute;an cubiertas si se les pudiera sacar un rendimiento econ&oacute;mico de ello. &ldquo;Es muy complicado llevar adelante un santuario porque a nivel legal no existimos como tal, ya que la ley ni siquiera contempla que los animales de granja no est&eacute;n en un lugar diferente a aquel en el que son explotados. Por eso tampoco podemos recibir ayudas p&uacute;blicas, a lo que se suma el desinter&eacute;s de los representantes p&uacute;blicos en que la gente vea c&oacute;mo es posible vivir sin consumir ni torturar animales, as&iacute; como darles una vida respetuosa. Subsistimos gracias a apoyos privados que empatizan con la situaci&oacute;n de un animal en concreto o comparten nuestra forma de ver el mundo y quieren apoyarnos&rdquo;, expresa la antiespecista.
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        Cuidar a m&aacute;s de 250 habitantes, tal y como les denominan, no es f&aacute;cil. &ldquo;Necesitamos espacios muy grandes para que las distintas especies tengan cubiertas sus necesidades de salir a buscar comida y pasear, por ejemplo. Tambi&eacute;n necesitamos muchos recursos porque los animales de granja que rescatamos suelen llegar con enfermedades cr&oacute;nicas producidas a causa de la selecci&oacute;n gen&eacute;tica que los humanos han hecho de ellos, cuyo fin tan solo es la explotaci&oacute;n, por lo que su organismo no est&aacute; pensado para sobrevivir. Esto, cuando sobrepasan cierta edad, conlleva muchos gastos veterinarios&rdquo;, narra Trillo. Entre ella y Mario, su compa&ntilde;ero, cuidan a caballos, cerdos, ovejas, cabras, patos, gaviotas, ocas, conejos y palomas. Adem&aacute;s, cerca de 30 voluntarios van peri&oacute;dicamente para ayudar en tareas como labores de limpieza y venta de algunos productos veganos en mercadillos para conseguir fondos. De la misma forma, como lo que no se comunica no existe, Nuria les proporciona una importante ayuda en cuanto a gesti&oacute;n de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        La cofundadora del santuario s&iacute; considera que se est&aacute; llevando a cabo un avance en la lucha antiespecista. As&iacute; lo explica: &ldquo;Hoy en d&iacute;a es mucho m&aacute;s f&aacute;cil hablar de la liberaci&oacute;n animal que hace diez a&ntilde;os. Por otro lado, se nota cada vez m&aacute;s c&oacute;mo el capitalismo intenta absorber la lucha con opciones en los supermercados, algo que est&aacute; muy bien porque facilita esa opci&oacute;n de alimentaci&oacute;n a la gente, pero con un peligro, y es que esa lucha se quede en una dieta. Hay que defender el antiespecismo como lo que es, una lucha pol&iacute;tica y no solo la dieta que lleva impl&iacute;cita&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una vida nueva para los animales rescatados</h3><p class="article-text">
        Vacaloura no ha dejado de crecer en los m&aacute;s de 7 a&ntilde;os que tiene en su haber. Desde sus inicios, cada vez m&aacute;s visitas y colegios se acercan a conocer a los animales. &ldquo;Eso nos ha permitido comprar un territorio definitivo en el que cuidar a los 250 animales, y es que empezamos con poco m&aacute;s de 30&rdquo;, comenta. Adem&aacute;s, este santuario en concreto tambi&eacute;n ejemplifica c&oacute;mo el apoyo mutuo es la mejor forma de conseguir un fin que se considera justo: &ldquo;No sab&iacute;amos nada de web y ahora nos ayudan con ello, y gracias a otro abogado tenemos m&aacute;s seguridad a la hora de realizar alg&uacute;n tr&aacute;mite legal o interponer denuncias&rdquo;, explica Trillo.
    </p><p class="article-text">
        La realidad tan oscura que asola a los considerados animales de granja y su destino de vivir y morir en condiciones deplorables es algo que en Vacaloura conocen muy bien debido a los rescates que llevan a cabo. En ocasiones, algunos animales que llegan al santuario proceden de decomisos a empresas efectuados tras las denuncias que interponen otras asociaciones animalistas, aunque muchos otros habitantes del lugar acarrean experiencias de maltrato por parte de sus antiguos due&ntilde;os. Ah&iacute; es donde radica uno de los principales cambios en el paradigma: pasar de due&ntilde;os, que ven el animal como una propiedad privada, a cuidadores, que conceptualizan al animal como un compa&ntilde;ero al que reconfortar lo m&aacute;ximo posible.
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                Salvataje. En los santuarios se rescatan animales de diferentes ámbitos para su protección.                            </span>
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        &ldquo;Aqu&iacute; hay muchos patos que rescatamos de los parques de la ciudad, donde viven en una situaci&oacute;n de total abandono por parte de la Administraci&oacute;n. Otro ejemplo son los &uacute;ltimos peces que hemos rescatado de la Universidad de la ciudad, donde estaban en un estanque con problemas de desecaci&oacute;n y dejaban que se murieran&rdquo;, ejemplifica la cuidadora, quien agrega que otro caso similar son los animales de ganader&iacute;a enfermos cuyos due&ntilde;os dejan en el monte para que se los coman otros animales.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, la visi&oacute;n de la sociedad y su cr&iacute;tica se configura como uno de los aspectos que m&aacute;s pueden ayudar al antiespecismo. Preguntada sobre los problemas que les ponen las diversas instituciones para efectuar estos rescates, Trillo responde que en algunos casos &ldquo;la Administraci&oacute;n apenas pone pegas a recuperar el animal, sobre todo en el caso de las aves de los parques, ya que la gente puede ver c&oacute;mo sufren y mueren, y encontrar un cad&aacute;ver de un pato que ha fallecido de una enfermedad no es agradable&rdquo;. Recalca que los organismos p&uacute;blicos tampoco les ayudan en su labor, y enfatiza que los organismos p&uacute;blicos no se plantean poner fin a estas pr&aacute;cticas: &ldquo;Con los patos, dejan que se reproduzcan porque no hay control de natalidad. Aunque todos los gobiernos nos han dejado ir a rescatarlos, lo tenemos que hacer con nuestro dinero y por culpa de un sacrificio al que no ponen fin porque no se quieren posicionar pol&iacute;ticamente&rdquo;, comenta al respecto.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, la natalidad es una de las cuestiones que m&aacute;s tienen presente en su d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Castramos a los machos de aquellas especies en las que hacerlo con las hembras es m&aacute;s complicado, como yeguas y ovejas, pero cuando podemos lo hacemos en los dos sexos, como en los cerdos y gatos. En el caso de las aves, donde es bastante peligrosa esta pr&aacute;ctica, lo que hacemos es un control por huevos, y los retiramos cambi&aacute;ndoselos por otros falsos o los pinchamos&rdquo;, narra la cofundadora del santuario.
    </p><h3 class="article-text">Conocer a los animales para saber cuidarlos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;M&iacute;ralo, es como un perro&rdquo;. Esa es la frase que m&aacute;s escuchan cuando algunas personas se acercan a conocer el lugar y juegan con los cerdos, por ejemplo. &ldquo;Ese es el problema, que nosotros entendemos que el animal de compa&ntilde;&iacute;a es un perro y solamente el perro, incluso los gatos est&aacute;n denostados dada la comparaci&oacute;n que se les hace con ellos. No les damos esa consideraci&oacute;n porque pensamos que no son iguales, pero cuando viene aqu&iacute; la gente y ve a los animales que se han relacionado con otras especies y que han crecido teniendo un trato justo, se dan cuenta de que realmente s&iacute; se parecen a los perros. Esta semejanza no es innata, lo que ocurre es que no sabemos c&oacute;mo se relacionan los animales porque nunca hemos llegado a conocerlos&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n tambi&eacute;n es pol&iacute;tica, pues consideran que una lucha por la justicia, en cualquiera de sus &aacute;mbitos, as&iacute; se debe considerar. &ldquo;Nosotros estamos en contra de todo lo que suponga dolor y sacrificio para el animal. Nos da igual si es caza deportiva o para consumo, o si es un abrigo de pieles o un filete de ternera. Todo es un capricho cruel que los humanos no necesitamos&rdquo;, explica. Sea como fuera, ejemplos como el de Nor Euskal Herria Antiespezista, que aglutina diversos colectivos animalistas, y el del santuario Vacaloura, que encuentra su lugar en el mundo de la mano de personas como Trillo, ayudan a comprender esta parcela cada vez m&aacute;s grande de la lucha social. &ldquo;El antiespecismo es un movimiento relativamente corto en el tiempo en comparaci&oacute;n con otros, as&iacute; que estamos en una fase en la que estamos intentando dar a conocer y expandirnos. El movimiento en general tiene que tener paciencia, pero sin olvidar el objetivo que es la plena liberaci&oacute;n animal&rdquo;, concluye Sag&uuml;&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Texto publicado originariamente en el blog &ldquo;</em><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El caballo de Nietzsche" de elDiario.es</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sacrificio-animal_129_6486664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Dec 2020 20:25:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un mundo sin sacrificio animal es posible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derecho animal,Antiespecismo]]></media:keywords>
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