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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Corporalidades]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/corporalidades/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Corporalidades]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gramáticas del dolor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gramaticas-dolor_129_11358329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/417ce49f-eda5-4194-a1b1-9c24f4db5f04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gramáticas del dolor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fiebres, contracturas, hospitales. Tristeza, duelo y desolación. Frente a los síntomas del cuerpo, la literatura, el teatro y el bordado aparecen como  formas de resistencia que le ponen un freno a quienes nos quieren obedientes, callados e inmóviles</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Soy el equilibrista que en el aire camina descalzo sobre un alambre de p&uacute;as&rdquo;, escribe <strong>Ricardo Piglia</strong> en&nbsp;su novela<strong> </strong><em>Respiraci&oacute;n artificial</em>. La vida es &aacute;spera aqu&iacute;, all&aacute; y en todas partes. Como las agujas y las p&uacute;as, pincha. Atravesarla, duele
    </p><p class="article-text">
        Dolores hay un mont&oacute;n. Siempre en el cuerpo, la materia de que estamos hechxs. A veces logramos focalizar el origen, aunque no siempre. Dedico la columna de hoy a <strong>Paul Auster</strong>, autor de la inolvidable <em>Trilog&iacute;a de Nueva York</em>, un explorador literario de las m&uacute;ltiples y contradictorias facetas de la existencia humana. Tambi&eacute;n, quiero rendirle homenaje al cineasta argentino <strong>Leopoldo Torre Nilsson</strong>, realizador de <em>La casa del &aacute;ngel</em><strong> </strong>y de, entre otras, <em>La mafia</em>, donde actu&oacute; mi padre Isaac. Babsy hubiera cumplido cien a&ntilde;os en estos d&iacute;as, fue un revolucionario de la pantalla, padeci&oacute; la censura y fue considerado su maestro por otro artista excepcional, <strong>Leonardo Favio</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dolor por la incomprensi&oacute;n. Es lo que sucede en la intrigante obra teatral<em> Ese bow- window no es americano</em>, sobre la relaci&oacute;n claustrof&oacute;bica de una madre (<strong>Mirta Busnelli</strong>, magistral) y una hija (<strong>Mar&iacute;a Merlino</strong>, excelente), quien no puede tomar la direcci&oacute;n de su vida. La pieza est&aacute; basada en un cuento de <strong>Samantha Schweblin</strong>,<strong> </strong><em>Nada de todo eso</em>, y una ductil <strong>Vanesa Maja</strong> completa el tr&iacute;o interpretativo. Un autom&oacute;vil real est&aacute; todo el tiempo en la escena. <strong>Mariana Obersztern</strong> dirige la puesta en la que la ambig&uuml;edad, los silencios y las omisiones, invitan a que el p&uacute;blico busque una verdad. Se puede ver los domingos en Santos Dumont 4040.
    </p><p class="article-text">
        Mujeres sufrientes elaboran sus tristezas de distintos modos: a una, todo acontecimiento afectivo pareciera resultarle indiferente; otra lucha por desprenderse de su progenitora; la tercera ha sido invadida en su intimidad y no sabe c&oacute;mo superarlo. Son personajes que dicen mucho hablando poco o de otra cosa, mientras sus psicolog&iacute;as articulan un discurso posible. Pena, duelo y desolaci&oacute;n. Fiebres, contracturas y hospitales. Perder la cabeza y encontrarla cambiada. El libro <em>Poetas del dolor</em> re&uacute;ne, traduce y alienta a pensar junto a cuatro poetas mujeres que vivieron y escribieron en tiempos diferentes: <strong>Emily Dickinson</strong>, <strong>Virgina Woolf</strong>,<strong> Silvia Plath</strong> y <strong>Linda Pastan</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Encuentro esta peque&ntilde;a joya sobre el malestar, una compilaci&oacute;n de escritoras de habla inglesa, realizada por <strong>Renata Prati</strong>. El volumen es de Editora Omn&iacute;vora y est&aacute; dividido en cuatro secciones: <em>Esos ocasos del cerebro</em>, <em>&iquest;Es el mar lo que o&iacute;s en m&iacute;?</em>, <em>Gris, gris, el mundo tiembla</em> y <em>La tarea de hacer cielos</em>, que &ldquo;ablandan el dolor con palabras&rdquo;, dice Prati.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta esta doctora en Filosof&iacute;a y especialista en Traducci&oacute;n Literaria por la Universidad de Buenos Aires que, hace mucho tiempo, en ocasi&oacute;n de su cumplea&ntilde;os, alguien a quien quiere mucho, le augur&oacute; dolor,&nbsp;adem&aacute;s de buenos deseos. Tristeza, incomodidad, desesperanza, migra&ntilde;as, dolor de panza. &ldquo;Son una entonaci&oacute;n m&aacute;s de la vida&rdquo;, que no se pueden desterrar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podr&iacute;a aplacar mi sed, entonces, con estas l&aacute;grimas saladas y decorarme el cuerpo p&aacute;lido con los estigmas sangrientos del amor&rdquo;, escribi&oacute; Linda Pastan en <em>Zona de recuperaci&oacute;n</em>)
    </p><p class="article-text">
        Y en esa conciencia de lo inevitable, la coleccionista de versos delicados y dedicados a los peores momentos<strong> </strong>encontr&oacute; b&aacute;lsamos, &ldquo;pero sobre todo br&uacute;julas y amuletos para explorar el malestar, sondear sus oscuridades abisales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poetiz&oacute; Silvia Plath: &ldquo;Ay taladritos&hellip; &iexcl;C&oacute;mo se llen&oacute; de huecos este d&iacute;a de papel! &Eacute;l me estuvo quemando con sus cigarrillos, jugando a que soy una negra de patas rosas, Yo soy yo. Eso no alcanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los escritos seleccionados de estas mujeres, que vivieron entre 1830 y 2023 ac&aacute; aparecen reunidos. Fueron creados por dos suicidas, Woolf y Plath. La primera se sumergi&oacute; en un r&iacute;o, cerca de su casa en Sussex; la otra prepar&oacute; el desayuno para sus hijos, sell&oacute; la puerta de la cocina y se acost&oacute; con la cabeza en el horno. Una tercera, Dickinson, se neg&oacute; a publicar y se auto recluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mido todas las Penas que me encuentro con ojo atento y penetrante- Me pregunto si pesan tanto como la M&iacute;a O si son de un tama&ntilde;o Manejable&rdquo;,<em> </em>firm&oacute; Dyckinson<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Dice el poeta y docente <strong>Alejandro Crotto</strong> en la contratapa de <em>Poetas del dolor </em>que las mejores traducciones son el pago de una deuda amorosa. El dolor ofrecido fraternalmente se carga de una dimensi&oacute;n que nos redime. Un trabajo &iacute;ntimo, entonces, el de escribir y a traducir a estas poetas del dolor, y tambi&eacute;n necesario. No hay ning&uacute;n otro criterio, dice Rilke, para juzgar una obra de arte.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Con esa emoci&oacute;n apretada, la bordadora <strong>Vivi Fava</strong> sigue pariendo el mapa&nbsp;de Latinoam&eacute;rica. Los hilos muticolores dibujan los trazos de un continente que padece y evoca los s&iacute;mbolos precolombinos. Vida, muerte, destinos sobre el lienzo y la muselina. De los chichimecas&nbsp;a los selkman , la obra se va completando con toda su policrom&iacute;a y amplitud sem&aacute;ntica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fui a ver <em>Brutus</em> al Payr&oacute;, una obra de c&aacute;mara sobre el l&iacute;der de la conjura que termin&oacute; con la vida de Julio C&eacute;sar, poco antes del fin de la Rep&uacute;blica y la instauraci&oacute;n del Imperio Romano. No es una narraci&oacute;n hist&oacute;rica sino que su director, <strong>Oscar Barney Finn</strong>, decidi&oacute; montar sobre el escenario del Teatro Payr&oacute; un perfil &iacute;ntimo del protagonista, Marco Junio Bruto.
    </p><p class="article-text">
        En la versi&oacute;n que gan&oacute; el Ace de Oro de 2023, aparecen encarnados las dudas, miedos, preguntas respecto de su filiaci&oacute;n y las fuerzas estalladas que llevaron a Brutus a ponerse a la cabeza del complot y luego a arrepentirse.&nbsp;&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; quieren que sea yo quien alce ese pu&ntilde;al?&rdquo;, pregunta <strong>Paulo Brunetti</strong>, en su profunda inmersi&oacute;n actoral. Lo acompa&ntilde;an&nbsp;<strong>Joaqu&iacute;n Cejas</strong>, <strong>Beatriz Dellacasa</strong>, <strong>Carlos Kaspar</strong>, <strong>Mariano Madrazo</strong>, <strong>Nelson Rueda </strong>y <strong>Carla Pantanali</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los falsificadores de la realidad pretenden que simulemos que todo est&aacute; bien mientras nos van despojando de nuestros bienes materiales y simb&oacute;licos. Las gram&aacute;ticas del dolor se construyen como modos de resistir a quienes nos quieren obedientes y callados. Si se para, si se acalla la voz,&nbsp;es solo para que las cosas se muevan en otra direcci&oacute;n y se encuentren nuevas formas de decirlo que se piensa y siente. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gramaticas-dolor_129_11358329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 May 2024 03:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gramáticas del dolor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades,Arte,resistencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La moral del cuerpo liso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moral-cuerpo-liso_129_11237291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/144efd08-d6af-45f7-b68c-56fb78f0debc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La moral del cuerpo liso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni una falla ni una vergüenza, la vejez es una etapa de plenitud, realizaciones y erotismo. Aunque también es causa de un tipo de discriminación llamada edadismo que reivindica la ética de la lisura. </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Es el cuerpo viejo un cuerpo fallado?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Porqu&eacute; las arrugas dan verg&uuml;enza?
    </p><p class="article-text">
        No es sencillo ser viejo en el mundo actual, menos que menos ser vieja. Sobe todo, cuando la &eacute;tica de la lisura en la piel se pretende dominante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una fuerza antag&oacute;nica avanza: la de los adultos mayores. No s&oacute;lo son un grupo etario apto para gastar, sino un sector en&eacute;rgico que celebra la vida y resiste contra toda forma de discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<em>Me olvid&eacute; cu&aacute;ntos a&ntilde;os tengo, a veces pienso que 75, otras 70, total uno puede pensar lo que se le antoje. Lo &uacute;nico libre son los pensamientos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Una licuadora es un buen premio, muchos jubilados comen la comida licuada.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A los viejos nadie nos da pelota.</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo dice el personaje de Dorita, encarnado por <strong>Gabriela Villalonga</strong>, coprotagonista junto a <strong>Luciana Procaccini</strong>, de la obra <em>P&aacute;jaros que anidan en cualquier parte</em>, de <strong>Miriam Russo</strong>, dirigidas por <strong>Alfredo Martin</strong> (Itaca Complejo Teatral).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy de acuerdo con usar eufemismos como <em>Hay que morir joven lo m&aacute;s tarde posible</em>, <em>Los 60 son los nuevos 40</em> o <em>Soy una joven en un cuerpo de vieja</em>&rdquo;, dice la activista de la longevidad positiva, <strong>Flora Proverbio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Autora del libro <em>Tri&aacute;ngulos plateados. Inteligencia sexual para vivir el deseo en la madurez</em>, Proverbio considera que con la vejez &ldquo;se van perdiendo funcionalidades porque el paso del tiempo le pasa factura al cuerpo y a la cabeza. Negarlo tambi&eacute;n es un tab&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El viejismo o edadismo -la discriminaci&oacute;n relacionada con la edad- es la tercera forma m&aacute;s usual de segregaci&oacute;n despu&eacute;s del machismo y el racismo. &ldquo;Y aunque no nos damos cuenta, nosotros mismos nos lo infringimos cuando, por ejemplo, decimos <em>me siento una vieja rid&iacute;cula</em> o <em>c&oacute;mo voy a hacer x cosa a esta edad</em>. Cuando nos tratamos as&iacute;, se deber&iacute;an encender unas luces rojas&rdquo;, advierte Proverbio, quien entrevist&oacute; a unas setenta mujeres y encuest&oacute; a otras 1500 en su libro, que incluye fotograf&iacute;as que materializan las fantas&iacute;as er&oacute;ticas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el protagonista masculino de la serie <em>Grey&acute;s Anatomy,</em> <strong>Patrick Dempsey</strong>, de 58 a&ntilde;os, fue considerado por la revista People el hombre m&aacute;s sexy del mundo durante 2023, la modelo <strong>Cindy Crawford</strong>, de la misma edad, apareci&oacute; en las revistas diciendo que est&aacute; envejeciendo en paz.&nbsp;&ldquo;Las mujeres envejecen y los hombres maduran&rdquo;, hab&iacute;a dicho con iron&iacute;a <strong>Susan Sontag</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ten&eacute;s muchos a&ntilde;os? Sos vieja o viejo y est&aacute; todo bien. Si lo entendemos as&iacute;, podremos transitar esta etapa en paz. Lo importante es qu&eacute; pod&eacute;s hacer con tu cuerpo y con tu cabeza. Los cortes cronol&oacute;gicos se han ido corriendo, esta es una conversaci&oacute;n muy actual y est&aacute; bueno mantener el debate&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como ser joven no es un piropo ni un halago, ser viejo tampoco deber&iacute;a ser un insulto &ldquo;y no hay que buscar met&aacute;foras ni palabras que la reemplacen. La vejez tiene un correlato con la edad, con los a&ntilde;os se van apagando ciertas funciones. De todos modos, tener experiencia, haber vivido mucho no te hace m&aacute;s sabio, m&aacute;s bueno, ni mejor&rdquo;, agrega la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en que la menopausia est&aacute; dejando de ser un tema del que no se habla, &ldquo;muchas cosas est&aacute;n cambiando y muchas tienen que cambiar. Los espacios a los que las mujeres podemos aspirar, los roles y las maneras de ser felices est&aacute;n cambiando. Disfrutar de nuestro trabajo y de hacer lo que nos gusta son signos posibles de esta &eacute;poca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contra la narrativa estereotipada, Proverbio sostiene que &ldquo;el rol m&aacute;s importante de la mujer no es la maternidad, no desaparecemos si no tenemos hijos, la menopausia ya no es una patolog&iacute;a sino una etapa m&aacute;s, gracias a las publicaciones de muchas influencers o divulgadoras que nos ense&ntilde;an a gestionar los cambios en nuestros cuerpos. En la edad plateada tom&aacute;s conciencia de que la vida pasa r&aacute;pido, que el tiempo es finito y que el momento para hacer lo que quer&eacute;s es ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si los seres humanos somos sexuales, lo somos no s&oacute;lo para reproducirnos sino para el placer y hay tantas sexualidades como personas. &ldquo;Cada uno es un universo, con su erotismo, su goce, su morbo, su fantas&iacute;a. Entre un est&iacute;mulo y su respuesta todo es m&aacute;s lento, sola o con alguien que te da ganas. Incluso, si no te interesa el sexo, tampoco es una obligaci&oacute;n, pod&eacute;s bajar la persiana y es s&uacute;per v&aacute;lido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Tri&aacute;ngulos plateados,</em> publicado por editorial Galerna, se despliegan variantes del deseo en la madurez, las respuestas, las acciones para erotizarse para tener el cuerpo listo para una situaci&oacute;n sexual en procesos m&aacute;s lentos, tal como ocurre cuando trat&aacute;s de correr el colectivo o hac&eacute;s la digesti&oacute;n. Si hay menos erecciones en los varones, no importa porque se pueden hacer muchas otras cosas y en es reside la inteligencia sexual, en incorporar los cambios necesarios para seguir disfrutando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta es una de las mejores etapas de mi vida, por la estabilidad emocional y por el deseo de&nbsp;transmitir cosas y seguir aprendiendo. A mis 85 a&ntilde;os, me resulta muy importante estar rodeada de mis afectos, me da mucha felicidad la presencia de mis cinco nietes. Por otra parte, las fantas&iacute;as y los deseos siguen funcionando a pleno&rdquo;, dice la actriz e infuencer Martha Spivak quien encarna todas las semanas el personaje virtual de Abuela TV.
    </p><p class="article-text">
        Para seguir leyendo sobre la vejez, Proverbio recomienda el &uacute;ltimo libro de <strong>Pacho O&acute;Donnell</strong>, <em>Elogio de la vejez</em> de <strong>Carl Honor&eacute;</strong> y los textos de la antrop&oacute;loga brasile&ntilde;a <strong>Mirian Goldenberg</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El viejo poeta que interpreta <strong>V&iacute;ctor Laplace</strong> en<em> El sentido de las cosas </em>(Centro Cultural de la Cooperaci&oacute;n) le dice al bardo joven, que interpreta <strong>Gast&oacute;n Ricaud</strong>: &ldquo;Yo no muestro nada, para eso me intern&eacute; en la isla, me intern&eacute; en mi adentro y m&aacute;s profundo. La poes&iacute;a duele, me hace llaga ac&aacute;. Me vine a curar y estoy cada vez m&aacute;s enfermo de poemas, me brotan por todos los agujeros, como gusanos de las heridas. Dame m&aacute;s papel, pibe, dame m&aacute;s papel que quiero escribir. Lo mejor ser&iacute;a que yo muriera, as&iacute; ustedes los buitres pueden hacer museo con mis cosas. Es eso lo que andan buscando, &iquest;no?&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El joven que ha ido a visitarlo le responde: &ldquo;No maestro, queremos hacerle saber lo mucho que lo admiramos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Patra&ntilde;as, antes de que nos llegue el agua a los sobacos sinc&eacute;rese, la sinceridad limpia la sangre, la hace correr m&aacute;s fluida, bombea el bobo y no hace embolia. La verdad siempre sana, frase de perogrullo si las hay, hasta b&iacute;blica es. Otra frase de perogrullo: en vida no saben qu&eacute; escrib&iacute;s,&nbsp;no importa mucho porque no vale ni una guita. Enfermo te empiezan&nbsp;a averiguar, muerto hacen n&uacute;meros y cagadas, ning&uacute;n pariente sabe qu&eacute; carajo hacer con la obra del deudo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese encabalgamiento y galope de palabras, el escriba veterano que arrima el verso al di&aacute;logo, &ldquo;apretadito y picoso como ramito de abrojo&rdquo;, instala una er&oacute;tica rica, compleja y contradictoria. Ha podido convertir en sabidur&iacute;a su vasta experiencia, dulce y furiosa. &ldquo;Pessoa meti&oacute; todo en su ba&uacute;l y prohibi&oacute; que lo editen, lo jorobaron, Kafka se lo dio todo a su amigo Max Brod para que lo traicione, Borges se cas&oacute;. &iquest;Usted qu&eacute; va a hacer, poeta? Viste qu&eacute; linda la flor del lapacho, Josecito. Tambi&eacute;n tiene espinas. Para el lado que se mira, la naturaleza ense&ntilde;a, si es que se quiere ser un buen aprendido. Si no, no ense&ntilde;a una mierda. &iquest;Qu&eacute; te importa lo que voy a hacer pibe? &iquest;Qu&eacute; carajo te importa?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/moral-cuerpo-liso_129_11237291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 03:05:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Vejez,Erotismo,Sexualidad,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el arte y en el fútbol, la gente habita la diversidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arte-futbol-gente-habita-diversidad_129_9801263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d84d2aa3-9183-4855-9dee-4527fe3ddf05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Didier William"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cuerpos plurales bailan en el Art District de Miami y en Doha, con el Mundial de Fútbol 2022 donde Argentina ya ganó, más allá de quién se quede con la copa. Colores blanco y celeste, en todos los talles, para una lencería que tributa al deporte más popular. Los asados, el pan con chicharrón y el mate: infaltables en Qatar y en nuestro territorio, distantes a 15 mil kilómetros. Oriente y Occidente se muestran. </p></div><p class="article-text">
        Si hay algo que me sigue sorprendiendo, m&aacute;s all&aacute; de lo que ocurre en la intimidad de los hogares, es que en la Argentina y en otros lugares de occidente, les j&oacute;venes se sacan o se ponen la ropa como se les canta, mientras esperamos que aqu&iacute; se ponga en vigencia la esperada ley nacional de talles. En algunos lugares de Oriente es m&aacute;s complicado, aunque el machismo sigue siendo la norma dominante en casi todo el planeta. Latinoam&eacute;rica es triste ejemplo, pero las excepciones nos esperanzan, est&aacute;n muy cerca y se pueden ampliar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estuve hace unos d&iacute;as en Miami, primera vez en el para&iacute;so que supon&iacute;a de puros playa, palmeras y pl&aacute;stico, para decirlo con precisi&oacute;n en Art Basel, la feria de arte contempor&aacute;neo m&aacute;s importante del planeta, por los millones de d&oacute;lares que mueve y por las obras cl&aacute;sicas o eventualmente vanguardistas que los coleccionistas compran y cuelgan en sus pisos de Chicago, Berl&iacute;n, Kuwait o Buenos Aires. Vi desfilar ante mis ojos a muchaches con cuerpos ultra diversos, vestides con conjuntos de colores estallados, mostrando sus panzas y otras partes de su humanidad, como si en ese gesto personal, en un espacio colectivo para ricos donde vi pasar a Brad Pitt y Madonna, estuvieran ofreciendo un relato: Aqu&iacute; estoy yo; Soy como soy y me gusta; Erase una vez gente diferente porque, aunque todos deber&iacute;amos tener los mismos derechos y obligaciones, no somos iguales.&nbsp; &iexcl;Vive la diff&eacute;rence!&nbsp; (aunque no de clase)
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La casa es donde el artista est&aacute;&rdquo;, titula la sudafricana Claire Breukel su art&iacute;culo publicado en el cat&aacute;logo de Art Basel Miami Beach, de este mes en el que finaliza un 2022 con nuevas amenazas de covid y otras incertidumbres locales y planetarias. La curadora se refiere a los mosaicos del haitiano Didier William, obras habitadas por cuerpos negros y marrones, queer, fuera de la norma de las medidas dominantes. All&iacute;, en el Art District, est&aacute;n las mujeres barrocas de la emergente Hannah Murray, con sus vestidos brillantes y ajustados a figuras de una belleza exuberante. Tambi&eacute;n hay gordes de todas las &eacute;pocas en pinturas on&iacute;ricas, figurativas o surrealistas y en esculturas imponentes de enormes superficies. &iquest;Se acuerdan de las gordas del colombiano Fernando Botero? El volumen tiene valor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya en Buenos Aires, retomo las clases con mi profe de gym, Amin&eacute; Saiegh, a quien desde comienzos de la pandemia &ldquo;veo&rdquo; por videollamada tres veces por semana, desde el living o el garage de casa, convertidos en zonas para el movimiento. Mientras descanso de una serie de abdominales, la licenciada en Educaci&oacute;n F&iacute;sica e instructora de Fitness y Zumba me cuenta que est&aacute; haciendo un reemplazo en una escuela y que, adem&aacute;s de ejercicios, les ense&ntilde;a a les ni&ntilde;es, a no opinar sobre les cuerpes de sus compa&ntilde;eres. &ldquo;Es la intimidad de cada uno, est&aacute; bueno aprovechar el espacio de la escuela primaria para que desde temprano los m&aacute;s chiquitos aprendan a no hablar ni opinar sobre los cuerpos, ni para bien ni para mal, cuando nadie nos pregunt&oacute;&rdquo;. Docentes como ella y otres miles est&aacute;n preparades para iluminar una educaci&oacute;n de salud integral en la infancia.
    </p><p class="article-text">
        Con Amin&eacute;, el Mundial de F&uacute;tbol es tema ineludible. Si hay algo que nos convoca en este torneo internacional que se define ma&ntilde;ana entre Argentina y Francia no es s&oacute;lo la hermosura de los cuerpos cuando se juega en equipo y la Scaloneta capitaneada por Lio Messi, sino como queda expuesta la multiplicidad de culturas que participan. Desde la prepotencia de algunas autoridades y &aacute;rbitros que se imponen random, hasta conjuntos nacionales, dignos hijos de los imperios que fueron alguna vez, pasando por &ldquo;&aacute;rabes aprendiendo nuestra cumbia y nosotros contagiando nuestra pasi&oacute;n. Gracias a todos los hinchas pues cada sonido impregna cada calle, cada piel, cada descendiente del pa&iacute;s que sea. Todos somos. Todos estamos vinculados&rdquo;, tal como escribi&oacute; en su cuenta de Instagram <a href="https://www.instagram.com/ariasuriburu/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@gabrielaariasuriburu</a>
    </p><p class="article-text">
        Claro que tambi&eacute;n pasan cosas tremendas, inadmisibles. Amir Nasr Azadani condenado a una sentencia de muerte en la horca por el gobierno de Ir&aacute;n por promover las campa&ntilde;as en favor de los derechos de las mujeres. Y la FIFA, indiferente ante semejante medida. El patriarcado se cuela por todos lados.
    </p><p class="article-text">
        Helen Fourment Lencer&iacute;a, dise&ntilde;o belga-argentino de ropa interior para todos los cuerpos, ofrece para celebrar este Mundial prendas en blanco y celeste a precios accesibles y en cuotas sin inter&eacute;s. Camisones ajustados y elastizados albicelestes, bombachas y corpi&ntilde;os en telas suaves y con una amplia gama de talles con env&iacute;o gratis. Reinhilde Remaut, su creadora, proviene de una familia dedicada a la moda en Amberes y al llegar a Buenos Aires hace unos cuantos a&ntilde;os observ&oacute; el p&eacute;simo servicio que en general hay en nuestro pa&iacute;s respecto de las medidas de corpi&ntilde;os para personas con (mucho) busto. &ldquo;Muchas mujeres tienen problemas para encontrar sujetadores de su talla que sean bonitos, por eso tenemos esos talles dif&iacute;ciles de encontrar en gran variedad de modelos&rdquo;, me dice. Intuyo que Reinhilde traer&aacute; otras buenas nuevas. Ma&ntilde;ana, en Nochebuena, A&ntilde;o Nuevo o para Reyes 2023. Como Laura Contrera, la tocaya generosa que siempre nos ayuda a pensar en los cuerpos sin patrones y ve, junto a Nicol&aacute;s Cuello, los caminos posibles para seguir activando y resistiendo desde las geograf&iacute;as desmesuradas de la carne.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/arte-futbol-gente-habita-diversidad_129_9801263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Dec 2022 03:17:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el arte y en el fútbol, la gente habita la diversidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Diversidad,Corporalidades,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voces del cuerpo en las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voces-cuerpo-redes_1_9742031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/092c15d9-fb72-419e-a1d8-a7393534db8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voces del cuerpo en las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La virtualidad no sólo arma tramas que amplifican la discriminación. También funciona como un tejido virtual en el que se celebra la posibilidad del buen vivir sin perder la conciencia gorda. Algunas figuras públicas activan la aceptación corporal en convivencia con otras que se prestan al maltrato. El grupo musical uruguayo La Margarita trae la alegría murguera de una canción que denuncia la gordofobia con una sonoridad contagiosa y mucho humor.</p></div><p class="article-text">
        Construyo mis ideas sobre la gordura comiendo man&aacute; de Facebook y, sobre todo, bebiendo del manantial que fluye en Instagram. Tambi&eacute;n, miro con atenci&oacute;n lo que pasa en las calles reales, esas que recorren las personas de distintas fajas etarias y encuentro materiales preciosos para amasar y esculpir esta columna. Gordas, gordos y gordes fortalecen mis textos. No hay nada nuevo aqu&iacute;, s&oacute;lo el rejunte de lo que la sociedad del mal y de la banalidad desecha y quienes nos excedemos consideramos valioso. Ando las anchas avenidas para derribar prejuicios propios y descubro, siempre, que las cortadas ofrecen alimento para una gorda como yo, con hambre de saber. Compartirlo en la ciudad digital de la furia es, cada vez, el gran plato que espera para combatir la soledad y el auto castigo que impone la cultura gordof&oacute;bica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos llenan la cabeza de control; nos venden esta idea de que lo que hay que hacer con el cuerpo (y con el hambre, que es una de sus manifestaciones) es callarlo. Leo en <a href="https://www.instagram.com/acuerpadamx/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@acuerpadamx</a>, la cuenta de la psic&oacute;loga Ana Pau Molina, especialista en aceptaci&oacute;n corporal:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La realidad es que necesitamos empezar a notar estas se&ntilde;ales y darles la atenci&oacute;n que requieren, y atender el hambre requiere conectarnos con lo que el cuerpo nos est&aacute; pidiendo en cada momento: hambre de fr&iacute;o, de calor, de picante, de crujiente, de suave, de dulce o de salado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella propone en su bio un test, en el que se puede ver &ldquo;si te aliment&aacute;s de forma intuitiva o restrictiva&rdquo; y, atenci&oacute;n, advierte que su p&aacute;gina &ldquo;es s&oacute;lo con fines educativos y no sustituye un diagn&oacute;stico cl&iacute;nico ni una intervenci&oacute;n terap&eacute;utica. Los comentarios con odios y mensajes de la cultura de dietas&rdquo;, se&ntilde;ala Molina, &ldquo;ser&aacute;n eliminados (y los usuarios podr&aacute;s ser bloqueados)&rdquo;, por respeto a su comunidad de seguidores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca me hab&iacute;a puesto capita ni gorro y la verdad es que mi temor era que no me quedaran, pero me quedaron bien, por eso no desayun&eacute; ahora, medio para que cierre la capa&rdquo;, dice durante una entrevista el cineasta Guillermo del Toro cuando recibe el Honoris Causa de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma Mexicana. Veo al ganador del Oscar en un video que reproduce la cuenta <a href="https://www.instagram.com/desaprendiendo_con_chary/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@desaprendiendo_con_chary</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto tiempo y atenci&oacute;n perdemos de nuestra vida por cumplir est&aacute;ndares est&eacute;ticos?, se pregunta Chary a prop&oacute;sito de la decisi&oacute;n de del Toro, de saltearse la primera ingesta del d&iacute;a. &rdquo;Nos pasamos la vida explicando, justificando, excusando, ri&eacute;ndonos de nosotros mismos para que otros no lo hagan primero&ldquo;. Ni siquiera el gran realizador de La forma del agua, cuyo elogiado<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/pinocho-disney-guillermo-toro-viaje-xenofobia-antifascismo_1_9739665.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> musical de animaci&oacute;n, Pinocho,</a> se estrena en estos d&iacute;as en salas de Argentina, se libra del peso de una mirada reprochona y todes lo consideramos normal. Del Toro podr&iacute;a haber desayunado ese d&iacute;a celebratorio algo rico, sin tener que torturarse ni pasar hambre, sin temor de que no fuera a quedarle la ropa.&nbsp; &iquest;A cu&aacute;ntos nos ha pasado lo mismo? Evitar una comida con la ilusi&oacute;n de que eso nos mejore f&iacute;sica, moral, existencialmente. Si hasta a las ni&ntilde;eces les ocurre cuando en sus casas, en la escuela, en el club, en el bondi les sueltan un insulto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A las mujeres nos han lavado el cerebro durante toda la vida para que odiemos nuestro cuerpo&rdquo;, dice Emma Thompson, la protagonista de la pel&iacute;cula Buena suerte, Leo grande, donde desempe&ntilde;a el papel de una mujer que descubre su sexualidad a los 62 a&ntilde;os. &ldquo;Yo no puedo ponerme as&iacute; delante de un espejo. No puedo estar ah&iacute; parada porque es horrible, todo est&aacute; mal con nosotras. Ac&eacute;rcate a un espejo sin moverte, qu&iacute;tate la ropa y no te muevas. Ac&eacute;ptate y no te juzgues. Es lo m&aacute;s dif&iacute;cil que he tenido que hacer nunca&rdquo;, se sincera en el &uacute;ltimo Festival de Berl&iacute;n la actriz brit&aacute;nica, a causa del desnudo que le requiri&oacute; el filme.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cerca en el tiempo y en el espacio, hace apenas unos d&iacute;as, la modelo Luciana Salazar muestra una foto de su flamante cintura de 54 cent&iacute;metros en las redes sociales. El medio digital Primicia Ya, sin perspectiva de g&eacute;nero, replica la imagen con un emotic&oacute;n de manitos que aplauden la haza&ntilde;a. Detr&aacute;s suyo, otras publicaciones hacen lo propio sin que medie demasiada reflexi&oacute;n al respecto. &ldquo;Antes hac&iacute;a 1000 abdominales, ahora hago menos y m&aacute;s eficientes&rdquo;, escribe en su cuenta Luli, modelo aspiracional para cientos de miles de adolescentes, j&oacute;venes y adultas. Las revistas y la tele aplauden esa cultura del hambre y <a href="https://www.instagram.com/mujeresquenofuerontapa/?hl=es-la" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@mujeresquenofuerontapa</a> escribe en sus redes &ldquo;Las manitos que aplauden el hecho de que una mujer tenga una cintura de tan solo 54 cm son originales de la publicaci&oacute;n Primicias ya&rdquo;. Que las mujeres se traten a s&iacute; mismas como cosas es una conquista del sistema, y tambi&eacute;n motivo de aplauso de los medios. Fomentadora de la cultura del hambre y la violencia sobre el cuerpo de las mujeres ejercida a trav&eacute;s de los h&aacute;bitos y rituales de la belleza, a buena parte de la prensa, ya no le alcanza &ldquo;con el viejo y violento 90-60-90, ahora quieren menos, hasta que desaparezcamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado pasado, en Rosario, miles de gordes se reunieron en el Centro de la Juventud. Muy cerquita del monumento a la bandera, durante el<a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/ocupar-territorio-orgullo_129_9665666.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Segundo Encuentro Plurinacional de Activismo Gordo</a>, no hay tema gordo que quede afuera del debate. La gente gorda puede amar y ama, puede bailar y baila, puede disfrutar y goza, puede activar y activa.
    </p><p class="article-text">
        Descubro gracias a <a href="https://www.instagram.com/magda_pineyro/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@magda_pineyro </a>que la murga La Margarita, <a href="https://www.instagram.com/lamargaritaoficial/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@lamargaritaoficial </a>cre&oacute; un tema contra la gordofobia que incluye en sus presentaciones. Canta con entusiasmo y polenta el conjunto uruguayo al ritmo de carnaval oriental: &ldquo;Por esta cultura diet que nos ahueca que nos vac&iacute;a, hicimos este cupl&eacute; midiendo mucho las calor&iacute;as, por la discriminaci&oacute;n que viven los gordos, sufren las gordas, hablemos de gordofobia como se habla de otras fobias&hellip; Somos el chiste f&aacute;cil, la frase c&eacute;lebre que se nota, como el que va cayendo y si hay quilombo se arm&oacute; la gorda&hellip;&nbsp; Queso magro, pan integral, mundo diet, pensamiento light&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voces-cuerpo-redes_1_9742031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Nov 2022 03:09:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuerpo,Corporalidades,Diversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocupar el territorio con orgullo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ocupar-territorio-orgullo_129_9665666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1c893bf-b80a-4ef6-9141-182ec88e83bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocupar el territorio con orgullo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 27 de noviembre se realizará en Rosario el Segundo Encuentro Plurinacional de Activismo Gordo. Habrá feria, talleres, picnic y actividades artísticas.</p></div><p class="article-text">
        Repensar el cuerpo para desarmar las categor&iacute;as y jerarqu&iacute;as vigentes que producen dolor en las personas gordas. Es lo que se debati&oacute; en el taller de activismo gorde que, con gran respuesta de convocatoria, se realiz&oacute; en el reciente 35to. Encuentro Plurinacional de Mujeres, Trans, Travestis y otras diversidades gen&eacute;ricas, que tuvo lugar en San Luis. Y es la tarea que tiene por delante el 2do. <strong>Encuentro Plurinacional de Activismo Gordo</strong> que se prepara para el 27 de noviembre en el Centro de la Juventud de Rosario, Avenida Belgrano 950 bis, desde las 10 horas. Se trata de reflexionar sobre la cultura que relaciona el buen vivir con el peso escaso, el &eacute;xito con lo magro, la alianza entre salud y medicalizaci&oacute;n. Y se trata, sobre todo, de desarticular cada pensamiento que nos margina y socava, ideas que habitan en nosotres mismes y a las que les habilitamos poder, muchas veces sin darnos cuenta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces pedimos disculpas o sentimos verg&uuml;enza por ocupar mucho, poquito, algo de espacio? &iquest;En cuantas ocasiones nos probamos una pollera y la volvemos a guardar porque sentimos que es demasiado corta para nuestras piernas contundentes? &iquest;Ser&aacute; el verano que se acerca, de nuevo, otra oportunidad que dejaremos pasar sin ir a los parques, las playas, las piletas? &iquest;El amor es un merecimiento, como una varita m&aacute;gica, que por gordxs no nos toca?
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; que los d&iacute;as agradables nos acaricien y nos animen a entrelazarnos entre las personas gordas, no para hacer dieta y poblar los gimnasios en busca de un ideal, sino para potenciar nuestra fuerza vital y convertirla en herramienta de cambio de las estructuras materiales y mentales que sostienen la fobia y el rechazo contra los cuerpos no hegem&oacute;nicos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo escuchamos cientos, miles de veces, esas voces que nos dicen que tenemos que cuidarnos para estar mejor, que debemos restringirnos del placer de comer (ese cuco temerario), sino que nuestra voz interna, el eco obsesivo de las palabras de un sistema que oprime a las personas gordas &ndash; diferentes de la norma, como tantas otras- nos se&ntilde;ala que hay que abrazar el encierro &iquest;el infierno? Y adem&aacute;s nos fuerzan a disponer nuestros o&iacute;dos a quienes gritan y levantan el dedo para se&ntilde;alar que debemos pasar hambre, que lo nuestro es gula y por lo tanto pecado, que hay que privarse del goce y las delicias, para que los dem&aacute;s y nosotres mismes nos quedemos tranquilxs. Nos trastornan, para no inquietar al pr&oacute;jimo, el pr&oacute;ximo, el lejano, para evitar la violencia de las miradas que nos repudian y de los dichos que nos lastiman.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En muchos consultorios m&eacute;dicos minan nuestra salud mental, mientras nos extienden un papel impreso con un plan alimentario que no considera nuestra singularidad. Nos hablan desde la ciencia quienes patologizan un supuesto exceso y forman parte del negocio de los grandes laboratorios. Recrudece en el pa&iacute;s y en el mundo una cosmovisi&oacute;n, un sentido com&uacute;n, que quiere a la poblaci&oacute;n como soldados de una obediencia de vida y debida, que tenga que pagar cada d&iacute;a m&aacute;s por el mero hecho de existir. Pero tambi&eacute;n florecen formas m&aacute;s libres de considerarnos. Las vamos creando cuando tomamos conciencia de que debe haber aceptaci&oacute;n y respeto, que ser distinto no es sin&oacute;nimo de estar enfermo y que el &iacute;ndice de masa corporal es un absurdo.
    </p><p class="article-text">
        El Encuentro sobre la orilla del Paran&aacute; ser&aacute; de acceso gratuito y estar&aacute; abierto a personas gordas de todas las identidades y de todo el pa&iacute;s. Tambi&eacute;n a aliades que se quieran sumar a la causa y aprender como acompa&ntilde;ar. A esta gran asamblea la organizan el Colectivo de Gordes Activistas de Argentina, Gordes del Oeste y activistas gordes independientes de Rosario y Santa Fe. &ldquo;Necesitamos escuchar m&aacute;s voces de gordes trans, gordes no binaries, varones gordes, gordes negres, gordes pobres, gordes marrones, todes&rdquo;, invitan. Proponen un espacio de reuni&oacute;n seguro y cuidado para garantizar debates enriquecedores que sumen. En este abrazo de multitudes gordas habr&aacute; ferias emprendedoras, picnic gordo, talleres y actividades art&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Participar en estas asambleas es un antes y un despu&eacute;s para quienes deseamos pasar de pararnos frente al espejo y deprimirnos a la realizaci&oacute;n colectiva, de ir de la pasividad al activismo, del aislamiento a la multiplicaci&oacute;n del gesto social. Nos permite salir del silencio, de la soledad, del pudor, del rechazo y organizar con alegr&iacute;a las acciones que transformen mientras nos vamos transformando nosotres mismes en motores de funcionamiento pol&iacute;tico, en narradoras orales y escriturales de las nuevas intervenciones y utop&iacute;as corporales. Democr&aacute;ticas, constructivas, amorosas y tambi&eacute;n rabiosas. Porque desde ese malestar partimos, asumiendo un estado de cosas que nos da&ntilde;a y entristece pero que deviene fuente de posibilidades de cambio, cuando nos encontramos con pares a les que les ocurre algo parecido.
    </p><p class="article-text">
        Rosario ser&aacute;, como cada actividad gorda que se gesta, la escucha de relatos sobre novias que tuvieron que entrar en vestidos apretados, vendedoras que fueron despedidas de sus trabajos por engordar, viejes que nunca se pusieron un traje de ba&ntilde;o, chiques que tuvieron que cambiar de escuela porque sus compa&ntilde;eres les insultaban. No un encuentro de autoayuda light, sino un evento de abrigo, de expresi&oacute;n corporal y verbal, de acompa&ntilde;amiento p&uacute;blico, como ocurri&oacute; en Mor&oacute;n, un a&ntilde;o atr&aacute;s, en el Primer Encuentro Plurinacional de Gordes de Argentina.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                SEGUNDO ENCUENTRO PLURINACIONAL DE ACTIVISMO GORDO                            </span>
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        Es la hora de dejar de lamerse las heridas, de ocultarse en casa o bajo prendas-carpa, de llorar todo el tiempo a solas, de pedir perd&oacute;n. Es el momento de ponerle freno a la humillaci&oacute;n, el destrato y el desprecio. Es &eacute;ste el tiempo de ocupar los territorios privados y p&uacute;blicos con orgullo, con deseo, de tomar lugar, de instalar nuestros cuerpos en primera persona del plural y dejarlos danzar para la resistencia y el disfrute. Pase lo que pase y pesen lo que pesen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/ocupar-territorio-orgullo_129_9665666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Oct 2022 03:03:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocupar el territorio con orgullo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades,Encuentro Plurinacional de Gordes de Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la idea falsa de que al cuerpo gordo hay que taparlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/idea-falsa-cuerpo-gordo-hay-taparlo_129_9625128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ad78d57-ada8-490d-857f-d9c3aca84638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1922y2579.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la idea falsa de que al cuerpo gordo hay que taparlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El diseñador rosarino Lucas Carrieri se despacha acerca de las dificultades que tienen las personas corporalmente no normativas para encontrar ropa.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un sector de la poblaci&oacute;n que no tiene ropa para elegir&rdquo;, me dice Lucas Carrieri, dise&ntilde;ador en Rosario de la marca de indumentaria Carrieri. &ldquo;Eso pasa porque son gordos&rdquo;, aclara. El tema lo preocupa y ocupa, es el resultado de la discriminaci&oacute;n de una industria que s&oacute;lo piensa en cierto tipo de cuerpos, los delgados, y que, adem&aacute;s, cobra caro para el bolsillo del consumidor, en un pa&iacute;s donde comer es caro, por lo que tambi&eacute;n deja afuera a millones de personas que no pueden acceder econ&oacute;micamente a los productos de primera necesidad: la comida, la ropa. Y aunque no vamos a hablar ac&aacute; estrictamente de econom&iacute;a, &iquest;Se puede eludir f&aacute;cilmente la econom&iacute;a? Parecer&iacute;a que no, que la pol&iacute;tica de los n&uacute;meros nos atraviesa como una daga. Siempre.
    </p><p class="article-text">
        Lucas egres&oacute; en 2021 de la facultad, en la ciudad santafesina, y cre&oacute; en el margen del Paran&aacute; una marca independiente cuyo pilar es &ldquo;tratar la indumentaria slow fashion, una moda de transformaci&oacute;n lenta y genderless, sin g&eacute;nero, que unifique y permita que cualquier persona&rdquo; pueda ponerse sus prendas, m&aacute;s all&aacute; del g&eacute;nero y la genitalidad con los que habiten y que todo el proceso de encontrar su estilo y de portarlo, se realice sin cambiar de forma constante, aumentando la creatividad en las combinaciones y el modo de uso. &ldquo;Como persona gorda y como emprendedor chico, intento ofrecer la posibilidad de que todes accedan a una ropa copada, que salga de los par&aacute;metros normativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo dos espacios&rdquo;, me cuenta Lucas, quien adem&aacute;s asiste a la artista textil, docente, vestuarista de teatro y tejedora de esculturas Marina Gryciuk, gestora de nuestro encuentro. &ldquo;En uno trabajo ropa con talles y en otro, para poder abarcar todos los cuerpos, dise&ntilde;o a pedido del cliente. Tomo una idea que me trae y la vamos trabajando y desarrollando juntos. Tambi&eacute;n trabajo para personas muy flacas, a las que se les dificulta encontrar ropa. Lo importante es estar al alcance del cuerpo que sea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre pens&eacute; que es muy importante incluir todos los cuerpos dentro del dise&ntilde;o de indumentaria, yo mismo padec&iacute; esta complicaci&oacute;n como usuario. Es una problem&aacute;tica que se viene arrastrando desde hace much&iacute;simos a&ntilde;os y que se est&aacute; perpetuando a trav&eacute;s de las grandes marcas, sobre todo, que no tienen en cuenta a una parte numerosa de la poblaci&oacute;n a la que no les resultan ponibles sus talles. Es b&aacute;sico que las personas tengan acceso a la comida y a la ropa, son derechos elementales: que sean accesibles desde todos los puntos de vista. Tenemos ac&aacute; varios problemas para resolver, debemos hacer algo para incluir a los diferentes, bah, todos somos diferentes porque somos humanos&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        No nos cansamos de repetirlo. Hace mucho que se instaur&oacute; la tradici&oacute;n de dise&ntilde;ar para cuerpos flacos y hace relativamente poco tiempo, para la duraci&oacute;n de las etapas hist&oacute;ricas, que surgieron en distintas partes del mundo activistas que se pusieron a analizar y cuestionar ese gesto social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto que esta propuesta sobre los cuerpos flacos siempre es una consecuencia y el c&uacute;mulo del hacer de muchas industrias, la de la moda, la de la belleza, la de la salud. Todo un negocio sobre el que raramente nos ponemos a pensar si est&aacute; bien o mal organizado, que apunta a destacar las bondades de los cuerpos flacos y los relaciona directamente con lo saludable y bello, repercutiendo en el ensalzamiento de un cuerpo hegem&oacute;nico que se ha perpetuado en el tiempo y excluye a los que no lo son. Tambi&eacute;n es c&oacute;modo decir &eacute;ste es el cuerpo modelo y no replantear y transformar todo lo que conlleva admitir que hay otro tipo de cuerpos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tal como est&aacute;n las cosas, no tengo dudas de que se puede dise&ntilde;ar, aunque en mi caso y el de otros emprendimientos peque&ntilde;os, es un poco m&aacute;s costoso tener una curva amplia de talles&rdquo;, advierte Lucas. &ldquo;La ley de talles debe poner el &eacute;nfasis en las grandes empresas textiles, en las grandes corporaciones, que encabezan, lideran las ideas y bajan tendencias a la poblaci&oacute;n a trav&eacute;s de la publicidad. Desde ah&iacute; hay que buscar el cambio para no seguir d&aacute;ndole continuidad a una idea nefasta que se toma como buena: ser gordo no est&aacute; bien.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n de gordura con dejadez &ldquo;tiene que ver con ideas muy antiguas que cada vez m&aacute;s fomentan la telebasura y otros medios de comunicaci&oacute;n. El pico de esta apolog&iacute;a flaca fueron los a&ntilde;os noventa, el puntapi&eacute; de la cultura obsesiva por la delgadez, las dietas y el ejercicio. Creo que lo que subyac&iacute;a en esta obsesi&oacute;n era crear un malestar general en la poblaci&oacute;n, una p&eacute;rdida de la autoestima general&rdquo;, reflexiona el dise&ntilde;ador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace un tiempo descend&iacute; bastante de peso y ahora entro de las normas, al usar (&iquest;ser?) un XL o un L, pero toda mi vida tuve un cuerpo gordo y es muy frustrante no poder hacer algo tan b&aacute;sico como es vestirse como te gusta. Implica dejar de lado tu identidad y lo que quer&eacute;s comunicar a trav&eacute;s de la ropa y la moda. No poder elegir qu&eacute; ponerse es terrible porque termin&aacute;s teniendo que adaptarte a lo que hay en tu talle, que raramente tiene que ver con tu deseo. Cuando yo era chico, por ejemplo, ten&iacute;a que usar ropa muy grande, de personas grandes, y no me gustaba. Es una situaci&oacute;n que te puede llevar mentalmente a lugares muy depresivos, da&ntilde;arte porque hay todo un circuito que piensa exclusivamente en un tipo de cuerpo, que no es el tuyo. Si una persona no encaja en esas medidas, &iquest;qu&eacute; hace? Por lo pronto se vuelve alguien triste, cree que ella es el problema cuando, en realidad, el problema es externo. Se puede luchar. A m&iacute; me ayud&oacute; saber que hab&iacute;a una problem&aacute;tica social, no tomarlo como algo personal, sino que la industria de la ropa y las marcas est&aacute;n constituidas de manera err&oacute;nea. Mi cuerpo no es el problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ropa para personas gordas suele ser fea, sin forma, porque sigue la idea falsa de que al cuerpo hay que taparlo, esconder sus supuestos defectos, disimular sus errores. Por eso es muy com&uacute;n el uso de ropa negra, grande, ancha, que tapa. Es similar y est&aacute; alineado con la otra idea sobre los cuerpos gordos portadores de seres dejados, que no se ocupan de s&iacute; mismos. Lo que hay que dejar de hacer es seguir se&ntilde;alando ese cuerpo como uno que est&aacute; mal y que la respuesta sea esconderlo detr&aacute;s de la ropa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre la ley de talles, Carrieri dice que &ldquo;es fant&aacute;stica, aunque hay que ver c&oacute;mo se aplica, como va a funcionar, como van a ser los controles. Hay que estar detr&aacute;s de las grandes marcas de ropa, las que tienen mucha visibilidad, las que bajan l&iacute;nea y formatean la cabeza de la gente sobre qu&eacute; se usa. Cuando la ley sea una herramienta ayudar&aacute; bastante. Por ahora, al menos en Rosario, no se est&aacute; aplicando, pero s&eacute; que se est&aacute; haciendo un estudio antropom&eacute;trico de los cuerpos argentinos, reales, no los que nos venden desde Europa o los Estados Unidos. Habitamos ac&aacute; y las medidas deben ser nuestras, no australianas. Se debe respetar la diversidad, para lo cual una gu&iacute;a certera, equitativa, igualitaria, ser&iacute;a muy eficaz porque actualmente te pegan cualquier cosa en la etiqueta. Como emprendedor es muy dif&iacute;cil trabajar, todo depende de tu esfuerzo subjetivo, no ten&eacute;s ninguna clase de apoyo. Pero sigo adelante, como tantos otros. Aunque en nuestra ciudad el activismo gordo es casi nulo, queremos decirle al mundo quienes somos y eso tambi&eacute;n lo hacemos a trav&eacute;s de la ropa. La indumentaria es un acto comunicativo, social, visual. Vestirse es hablar de c&oacute;mo es uno, cuando sal&iacute;s a la calle, en el trabajo, donde estudi&aacute;s, en las reuniones. Es fundamental que haya variedad para poder elegir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/idea-falsa-cuerpo-gordo-hay-taparlo_129_9625128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2022 03:48:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sufrió por su peso hasta que creó un alterego, "una Coca Sarli 2.0", y la actúa en Amazon: “el problema de trabajar para el disfrute ajeno no es solo de los cuerpos fuera de la norma es también del patriarcado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sufrio-peso-creo-alterego-coca-sarli-2-0-actua-amazon-problema-trabajar-disfrute-no-cuerpos-fuera-norma-patriarcado_129_9399580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0b39633-41fd-4846-bb9c-1161b2625b78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sufrió por su peso hasta que creó un alterego, &quot;una Coca Sarli 2.0&quot;, y la actúa en Amazon: “el problema de trabajar para el disfrute ajeno no es solo de los cuerpos fuera de la norma es también del patriarcado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nació en Flores y ahora protagoniza la serie dirigida por Ana Katz. Habla del deseo, del placer y de cómo se tapan los cuerpos no hegemónicos y hasta se oculta el gustar de ellos</p></div><p class="article-text">
        En mi infancia y adolescencia mi cuerpo y yo tuvimos una relaci&oacute;n hostil. Lejos de estar feliz por mi agilidad y gracia, cuando hac&iacute;a pat&iacute;n art&iacute;stico estaba obsesionada con bajar de peso, me cuenta Johanna Chiefo, la actriz de la serie Supernova, dirigida por Ana Katz, que se puede ver por Amazon Prime Video. La suya, una chica del barrio de Flores que arranc&oacute; en el mundo laboral repartiendo volantes, es una biograf&iacute;a singular que incluye las emociones de un patito feo que deviene cisne. Transformaci&oacute;n pura y dura como consecuencia de una labor amorosa y flexible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Johanna le hab&iacute;an regalado una agenda de Mafalda y, todas las semanas anotaba: tengo que empezar la dieta. A los once a&ntilde;os, se agenci&oacute; un cuadernito&nbsp;donde escrib&iacute;a&nbsp;poemas y donde abri&oacute; una secci&oacute;n a la que llam&oacute; Secretos para dejar de ser un elefante. Ah&iacute; pegaba recortes de las revistas Luna y Chicas, con dietas de todo tipo. &ldquo;Si iba a la pileta o a la playa con&nbsp;amigues, me la pasaba tapada con la toalla o con un remer&oacute;n. No recuerdo haber pasado un solo verano en paz, revolc&aacute;ndome en la arena o tomando sol sin preocuparme por la mirada de les otres&rdquo;.
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                Supernova                            </span>
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        Las ganas de trabajar como actriz tienen larga data, pero los castings con resultados frustrantes, los estallidos de l&aacute;grimas y un deseo inquebrantable por interpretar personajes en escenas de ficci&oacute;n se amalgamaron de tal modo que el insulto por gorda, de la madre de una pareja, la fortaleci&oacute; y convirti&oacute; el maltrato en el disparador de un gui&oacute;n, germen de la comedia dram&aacute;tica por cap&iacute;tulos que est&aacute; en las pantallas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue un proceso. &ldquo;Creo que algo empez&oacute; a cambiar a los veintis. No puedo identificar un momento preciso, fue una suma de factores&rdquo;. Una amiga actriz le dijo &ldquo;&iquest;Te vas a hacer un book intentando parecerte a tal, tal y tal? &iexcl;No! Agarr&aacute; eso que sos y llevalo a su m&aacute;xima potencia. Jugalo a fondo, sos una bomba&rdquo;. Tambi&eacute;n hubo un chico con el que sali&oacute; durante un tiempo, &ldquo;que me dec&iacute;a Coca y se volv&iacute;a loco con eso; otra amiga me hizo un book de fotos inspirada en ese universo er&oacute;tico...luego vino el proyecto de la serie y, a medida que iba creando ese personaje, me transformaba a m&iacute; misma. Me dispuse a jugar, a gozarme; fue algo que tuve que aprender...no me vino dado. Me masturb&eacute; por primera vez a los 24 a&ntilde;os. Un d&iacute;a entend&iacute; por qu&eacute; tard&eacute; tanto: antes no me gustaba, ahora s&iacute;...y trabajo mucho para sostener eso y para evangelizar amigas en el camino&rdquo;.
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        Para lo que fue el origen de la serie en streaming, cre&oacute; una especie de &aacute;lter ego: una superhero&iacute;na &ldquo;que pod&iacute;a llevar adelante todo lo que yo con mis incomodidades y mis inseguridades no pod&iacute;a. Un personaje que era una especie de Coca Sarli 2.0 que se pon&iacute;a la ropa que quer&iacute;a, que se com&iacute;a al mundo. Viv&iacute;a con el hedonismo que en mi vida cotidiana no ten&iacute;a. Despu&eacute;s quise hacer unos&nbsp;<em>sketches</em>&nbsp;y me puse a escribir, pero los&nbsp;<em>sketches</em>&nbsp;me quedaban chicos, as&iacute; que me puse a escribir el guion de una serie.&nbsp;Averigu&eacute; c&oacute;mo se hac&iacute;a para escribir un guion&nbsp;en Google, busqu&eacute; consejos, le&iacute; libros y, en paralelo con ese proceso de escritura, trabaj&eacute; con una ilustradora con quien arm&aacute;bamos piezas de humor gr&aacute;fico para&nbsp;<em>Facebook</em>. Todos esos dibujitos me ayudaron a construir el personaje de Nicolasa, que termin&oacute; siendo la protagonista de&nbsp;<em>Supernova</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Chiefo interpretar&aacute; a la oficial Acu&ntilde;a en&nbsp;Medusa, serie policial dirigida por Jazm&iacute;n Stuart, pr&oacute;xima a estrenarse en Paramount +, trabaj&oacute; en teatro independiente desde los 11 a&ntilde;os y se form&oacute; en el Centro Cultural Adan Buenos Ayres, luego con Ra&uacute;l Serrano, Ricardo Bartis y Nora Moseinco, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Especie de Carmen Miranda de estas pampas, Johanna me remite a la imagen de la actriz y cantante lusitana-brasile&ntilde;a. Su sensualidad es magn&eacute;tica. &ldquo;No tengo idea qu&eacute; les pasa a los dem&aacute;s conmigo. Todo lo que pueda suponer no ser&aacute; otra cosa que neurosis, jajaja. Y, &iquest;sab&eacute;s qu&eacute;? Creo que esa neurosis la tiene todo el mundo.&nbsp;La atracci&oacute;n es algo inexplicable y puede ser de lo m&aacute;s diversa. El tema es que, detr&aacute;s de ella, hay mucho que tiene que ver con lo heredado, o sea, con c&oacute;mo nuestros gustos fueron moldeados a lo largo de la historia. Eso provoca una desarticulaci&oacute;n entre lo que se siente, lo que se admite alguien a s&iacute; misme, lo que comunica a les dem&aacute;s y lo que efectivamente hace. En otras palabras, tenemos varios filtros para asumir realmente qu&eacute; nos atrae de otre. Cuando empec&eacute; con el proyecto de mi serie, que originalmente se llamaba Gorda Puta, me lleg&oacute; a Facebook el mensaje de un chico con tinte confesional. Dec&iacute;a: &lsquo;siempre me gustaron las gordas, pero bueno, es algo que hago en la intimidad, a escondidas de mis amigos&rsquo;. &iquest;En qu&eacute; lugar deja eso al pibe, que esconde sus deseos y, peor a&uacute;n, a la piba en cuesti&oacute;n, que es ocultada como un factor de verg&uuml;enza? Todav&iacute;a hay mucho que trabajar para desarmar la mierda que nos metieron en la cabeza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su relaci&oacute;n con el placer la construye eligiendo lo que sea, lo improductivo, gastando el tiempo con amigas en paseos interminables mientras flotamos en charlas existenciales que derivan en cualquier cosa. Tambi&eacute;n goza &ldquo;con el ruido del mar, con la comida casera -por supuesto-, con tentarse de la risa, con bailar, con cantar desafinadamente, con aprender algo nuevo, con llorar con congoja, con oler algo rico, con el sexo sentido, con ser espont&aacute;nea y que te salga bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dice que a veces se identifica con la imagen en las que aparece producida para una foto o una escena filmada, y otras veces &ldquo;me pregunto qui&eacute;n es esa persona. Me divierte un poco, es parte del juego actoral. Al margen de las fotos, en mi vida cotidiana paso de ponerme una remera plateada y unas medias de red, a ir al supermercado con pantuflas y laga&ntilde;as.&nbsp;Ambas versiones me representan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y remata: &ldquo;el problema de trabajar para el disfrute ajeno no es solo de los cuerpos fuera de la norma; m&aacute;s en general, es algo del patriarcado. Las mujeres pasamos siglos trabajando para el goce del otro. Se acab&oacute;. Y, cuanto m&aacute;s laburamos para nosotras, m&aacute;s incomodamos. Deseo profundamente que podamos desprendernos de todo eso y gozar de lo lindo. Y eso, siempre, es un trabajo colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sufrio-peso-creo-alterego-coca-sarli-2-0-actua-amazon-problema-trabajar-disfrute-no-cuerpos-fuera-norma-patriarcado_129_9399580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Sep 2022 04:19:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sufrió por su peso hasta que creó un alterego, "una Coca Sarli 2.0", y la actúa en Amazon: “el problema de trabajar para el disfrute ajeno no es solo de los cuerpos fuera de la norma es también del patriarcado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades,Deseo,Series,Streaming,Amazon Prime]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobrevivir en un mundo gordofóbico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-mundo-gordofobico_129_9286831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72a4ec98-e5c1-47f3-960f-ab0f926e9866_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobrevivir en un mundo gordofóbico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sobre discursos de odio, cuerpos hegemónicas y bibliotecas y libros que salvan. Un repaso sobre bibliografía sobre diversidad corporal.</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que las palabras construyen realidades y alguna vez cont&eacute; que descubrir en una librer&iacute;a pr&oacute;xima a la Facultad de Filosof&iacute;a y Letras de la UBA, (en Pu&aacute;n y Pedro Goyena, Ciudad de Buenos Aires) el libro <em>Cuerpos sin patrones, Resistencias desde las geograf&iacute;as desmesuradas de la carne</em>, fue un antes y un despu&eacute;s en mi vida personal como lectora y como gorda. El volumen compilado por los activistas Laura Contrera y Nicol&aacute;s Cuello fue, como dice Mauro Cabral, la actualizaci&oacute;n de una deuda &ldquo;para quienes hemos atravesado los a&ntilde;os al amparo de bibliotecas salvadoras&rdquo;. Es que escribir sobre cuerpos fuera de la norma y compartir esos conocimientos cuestionadores que ponen en jaque el imperio de otros cuerpos mod&eacute;licos, interrumpir el juzgamiento de lo diferente y mostrar que se puede vivir sin condenar, es ir contra un mundo que pretende eliminar a quienes no se someten al deber ser. Las &uacute;nicas huellas posibles no son registrar de manera policial lo que se consume en t&eacute;rminos cal&oacute;ricos. Hay otras formas de activar y hay un camino posible a trav&eacute;s de la lectura&nbsp; de textos (aunque no s&oacute;lo), que hablan desde el ensayo, la reflexi&oacute;n y la biograf&iacute;a Luego de Cuerpos sin patrones, segu&iacute; indagando y encontr&eacute; Historia de la obesidad. Metamorfosis de la gordura, del director de estudios en la <em>Ecole des hautes &eacute;tudes en sciences sociales</em> Georges Vigarello, que historiza desde la antig&uuml;edad la preocupaci&oacute;n por la delgadez bajo m&uacute;ltiples formas en el transcurso de distintas &eacute;pocas. De los or&iacute;genes en los que ser gordo era s&iacute;mbolo de opulencia, poder y prestigio hasta la actual apolog&iacute;a de la flacura, incluyendo las t&eacute;cnicas m&eacute;dicas para adelgazar, la aparici&oacute;n progresiva de la balanza y las dietas, dando cuenta de la dictadura de la apariencia.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, cada vez son m&aacute;s los libros que nos llevan de la mano por otras formas de pensar, que desnaturalizan prejuicios y ayudan a tener una conciencia m&aacute;s plena del dominio que se esconde detr&aacute;s de imposiciones que defienden una cierta est&eacute;tica y repudian los kilos dem&aacute;s como supuesta amenaza contra la salud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por suerte, cada vez son más los libros que nos llevan de la mano por otras formas de pensar, que desnaturalizan prejuicios y ayudan a tener una conciencia más plena del dominio que se esconde detrás de imposiciones que defienden una cierta estética </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Argentina ocupa el segundo lugar a nivel mundial con m&aacute;s casos de trastornos de la conducta alimentaria. Es la consecuencia directa de que habitamos en un pa&iacute;s en el que ser delgado es un ideal para alcanzar porque es un valor positivo. Tomar otro camino es exponerse a la discriminaci&oacute;n social y m&eacute;dica. Con m&aacute;s de quince a&ntilde;os de experiencia como licenciada en Nutrici&oacute;n, Jesica Lavia ofrece en <em>Sobrevivir a un mundo gordof&oacute;bico</em>, su nuevo libro. Lavia se dedica entre otras actividades a la educaci&oacute;n nutricional integral y es coautora del libro Pese lo que pese. Contra la hegemon&iacute;a del cuerpo ideal.
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                &quot;Sobrevivir a un mundo gordofóbico&quot;, el libro de Jesica Lavia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La alimentaci&oacute;n es pol&iacute;tica y tambi&eacute;n exige dignidad, porque somos sujetxs de derecho. M&aacute;s all&aacute; de la relaci&oacute;n entre la alimentaci&oacute;n y la cultura, de que cuando hablamos de alimentaci&oacute;n nos referimos a una necesidad b&aacute;sica para sobrevivir, al hablar de alimentarnos debemos hablar inevitablemente de educaci&oacute;n, de acceso, de econom&iacute;a, de pol&iacute;ticas sanitarias, de estructura social, de ecolog&iacute;a, de soberan&iacute;a alimentaria y de salud integral&rdquo;, escribe Lavia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No importa que seamos un pa&iacute;s habitado por personas con todo tipo de material gen&eacute;tico, seguimos pensando que lo que est&aacute; mal es no pertenecer a ciertos est&aacute;ndares, que hagamos lo que hagamos, nunca ser&aacute;n parte de nuestra identidad ni nos van a pertenecer&rdquo;, explica la licenciada Lavia. Y as&iacute; vamos por la vida perdiendo salud integral, por intentar encajar y ser &ldquo;normales&rdquo; en una sociedad que nos considera &ldquo;anormales&rdquo; simplemente por habitarnos en la diversidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que la alimentación es un hecho cotidiano y político parece ser una obviedad, aunque cada uno de estos libros, lo desarrolla, explica y contribuye a que deconstruyamos muchas de nuestras ideas y nos situemos en un lugar potente </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Que la alimentaci&oacute;n es un hecho cotidiano y pol&iacute;tico parece ser una obviedad, aunque cada uno de estos libros, lo desarrolla, explica y contribuye a que deconstruyamos muchas de nuestras ideas y nos situemos en un lugar potente respecto de las transformaciones que se pueden realizar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Agustina Cabaleiro cont&oacute; su historia gorda en el volumen <em>Te lo digo por tu bien, sobre ser gordas y ocupar espacios con libertad</em>. Lo hizo con una narrativa din&aacute;mica, amigable en el dise&ntilde;o que incluye ilustraciones y planteando c&oacute;mo podemos disfrutar de nuestros cuerpos y terminar con las formas de violencia que toman forma en frases como Deber&iacute;as bajar de peso, no es sano estar as&iacute;, Ese pantal&oacute;n ajustado no te favorece. No tenemos talle para vos. Tendr&iacute;as que ir al m&eacute;dico. &iquest;Pensaste en hacer ejercicio?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con su libro Agustina propone hablar de lo que pasa para &ldquo;darle palabras y validez a eso que sentimos en soledad. Y te aviso: vas a leer mucho la palabra gorda. S&iacute;, gorda. No rellenita ni grandota, ni otro sin&oacute;nimo sin sentido para escaparle a una palabra que nos da miedo decir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lux Moreno invita a acomodarse en un lugar gustoso, para disfrutar del placer de la lectura de su libro totalmente inc&oacute;modo: Gorda traidora que, agazapada por el dolor que le dejaron las heridas, lo cuestiona todo. Ocurre que esta activista gorda, profesora de Educaci&oacute;n Superior y Media en Filosof&iacute;a por la Universidad de Buenos Aires y autora del libro Gorda Vanidosa se someti&oacute; a un bypass g&aacute;strico para evitar una enfermedad y cuenta el viacrucis que eso signific&oacute;. Narra el antes y el despu&eacute;s, las cicatrices, las vitaminas y la forma en la que transit&oacute; de un cuerpo gordo a uno delgado, pero d&eacute;bil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante se&ntilde;alar que algo que ha dejado en claro la emergencia sanitaria de la pandemia es la necesidad de repensar la categor&iacute;a de cuerpo. Es decir, reflexionar sobre los discursos que nos dan esta noci&oacute;n asociada a la cultura de la delgadez y del &eacute;xito. Esta urgencia tambi&eacute;n ha producido la aparici&oacute;n y la afiliaci&oacute;n pol&iacute;tica de las audiencias al activismo gorde para desmantelar las jerarqu&iacute;as corporales vigentes, as&iacute; como las violencias constantes sobre los cuerpos diversos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La centralidad del cuerpo radica en que se despliega como una interrogaci&oacute;n sobre las formas en que se configura y resiste, y sobre las trampas en las que cae bajo el imperio de la mercantilizaci&oacute;n&rdquo;, dice Mar&iacute;a Isabel Herrera, doctora en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Entre R&iacute;os, UNER, en su libro <em>La invasi&oacute;n de las b&aacute;rbaras</em>. Estudio sobre desobediencia est&eacute;tica en el Encuentro Nacional de Mujeres de 2010.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Herrera en el mismo volumen: &ldquo;La rebeld&iacute;a a los modelos impuestos se manifiesta en las calles: se llama a resistir ala imposici&oacute;n de la &lsquo;belleza&rsquo; como sentido o fin &uacute;ltimo del cuerpo femenino. La representaci&oacute;n de que hay cuerpos perfectos, y de que estos pueden &lsquo;hacerse&rsquo; o son posibles o asequibles, envenena la vida&rdquo;. Y se&ntilde;ala que &ldquo;un exceso reverbera alrededor de la figura impuesta y dominante del cuerpo femenino perfecto, &lsquo;donde s&oacute;lo manda la l&oacute;gica del espect&aacute;culo o del fantasma individual&rsquo;. Ese cuerpo impecable, retocado, intervenido por distintas t&eacute;cnicas de modelado, operable por medio de potenciales cirug&iacute;as, tratamientos, pr&oacute;tesis hasta acomodarse a la tiran&iacute;a de la imagen, lo situamos a&uacute;n dentro del r&eacute;gimen de la representaci&oacute;n&hellip; Sin arrugas, sin celulitis, sin marcas, sim&eacute;trico, terso, delgado, es el cuerpo-mandato, el patr&oacute;n tir&aacute;nico asignado a lo femenino. Como toda norma, se construye por exclusi&oacute;n de lo que no es su materialidad mod&eacute;lica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sobrevivir-mundo-gordofobico_129_9286831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 13:00:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobrevivir en un mundo gordofóbico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Corporalidades,Diversidad,gordofobia,Discursos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desnudo integral de Emma Thompson que reivindica la diversidad de cuerpos en el cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/desnudo-integral-emma-thompson-reivindica-diversidad-cuerpos-cine_1_9286835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50e801a6-28b1-45cc-a3b5-3d7dd2c1ec8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desnudo integral de Emma Thompson que reivindica la diversidad de cuerpos en el cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La actriz es la protagonista absoluta de 'Buena suerte, Leo Grande', una comedia con tintes dramáticos donde interpreta a una mujer de 62 años que descubre su sexualidad.</p></div><p class="article-text">
        A partir de una edad las mujeres desaparecen para Hollywood. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/meryl-streep-discurso-trump-mencionarlo_1_3651723.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Con excepciones como Meryl Streep</a>, los papeles para ellas disminuyen de forma exponencial y se limitan a secundarios, a ser la madre o la abuela del protagonista. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/aitana-sanchez-gijon-entrevista_128_2729453.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Como Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n</a> dijo hace a&ntilde;os con motivo de la medalla de oro concedida por la Academia de Cine, una mujer en las pel&iacute;culas pasaba de ser &ldquo;el objeto del deseo a la madre del objeto del deseo&rdquo;. Siempre, adem&aacute;s, como objeto pasivo. Ellas eran las deseadas. Desde hace a&ntilde;os la industria est&aacute; cambiando. Las mujeres tienen m&aacute;s papeles, pero siguen siendo menos y siguen estando marcados por la edad. Ahora las j&oacute;venes ya son sujetos activos que desean, pero cuando se hacen 'mayores' siguen siendo un secundario m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Son las directoras las que est&aacute;n rompiendo todas esas barreras. La prueba es<em> Buena suerte, Leo Grande, </em>&mdash;que ya se puede ver en salas de cine y plataformas&mdash;<em> </em>la pel&iacute;cula dirigida por Sophie Hyde y que muestra que hay papeles interesantes para actrices como Emma Thompson, que a sus 63 a&ntilde;os entrega una interpretaci&oacute;n emocionante, divertida y llena de verdad como una mujer que decide contratar a un chico de compa&ntilde;&iacute;a para experimentar una sexualidad plena que no ha tenido debido a un matrimonio infeliz e insatisfactorio.
    </p><p class="article-text">
        Una reivindicaci&oacute;n tambi&eacute;n de la diversidad de los cuerpos en el cine gracias a una escena de la que todo el mundo sale hablando. Un desnudo integral de la actriz, que muestra ante un espejo su cuerpo sin retoques, natural. Un cuerpo que sigue disfrutando del sexo y que por primera vez se siente pleno. Un cuerpo que se toca, que se descubre. Una escena potente que la actriz convierte en un s&iacute;mbolo. De hecho, muchos creen que su personaje en<em> Buena suerte, Leo Grande,</em> puede darle una nueva nominaci&oacute;n al Oscar. Un premio que ya tiene como Actriz principal por <em>Regreso a Howards End</em> y como guionista por su trabajo de adaptaci&oacute;n de<em> Sentido y sensibilidad </em>a las &oacute;rdenes de Ang Lee.
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            </figure><p class="article-text">
        Tras la presentaci&oacute;n del filme en el pasado Festival de Berl&iacute;n, donde se proyect&oacute; en una gala especial, la gente no hablaba de otra cosa, y m&aacute;s despu&eacute;s del discurso que la actriz dio en la rueda de prensa y que confirmaba el poder de la pel&iacute;cula y de ese desnudo frontal. &ldquo;A las mujeres nos han lavado el cerebro para que odiemos nuestros cuerpos. Es un hecho&rdquo;, dijo y la sala se llen&oacute; de aplausos. &ldquo;Yo no puedo ponerme as&iacute; delante de un espejo. Porque si estoy frente a un espejo, me muevo, me pongo algo, me pongo de lado, hago algo. No puedo estar ah&iacute; parada porque es horrible&rdquo;, dijo sobre c&oacute;mo solo los cuerpos can&oacute;nicos parecen aceptados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que nos rodea nos recuerda lo imperfectas que somos: todo est&aacute; mal con nosotras. Todo est&aacute; mal y tienes que mostrarse de una determinada forma&rdquo;, continu&oacute; y propuso un reto a todas las mujeres, hacer lo que ella hace en la pel&iacute;cula: &ldquo;Ac&eacute;rcate a un espejo sin moverte, qu&iacute;tate la ropa y no te muevas. Ac&eacute;ptate, ac&eacute;ptate y no te juzgues. Es lo m&aacute;s dif&iacute;cil que he tenido que hacer nunca. He hecho algo que nunca hab&iacute;a hecho como actriz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No fue una escena f&aacute;cil, de hecho ella misma reconoci&oacute; que &ldquo;fue duro&rdquo;, precisamente porque los medios solo ense&ntilde;an cuerpos can&oacute;nicos. &ldquo;Esto es una tarea para todos nosotros. Solo estamos acostumbrados a ver cuerpos que, ya sabes, han sido entrenados... Yo sab&iacute;a que Nancy &mdash;su personaje&mdash; no ir&iacute;a al gimnasio.&nbsp;Tendr&iacute;a el cuerpo normal de una mujer de 62 a&ntilde;os que ha tenido dos hijos&rdquo;. Una mujer normal, como las que van al cine y no se ven nunca representadas pero que con esta escena lo har&aacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A las mujeres nos han lavado el cerebro para que odiemos nuestros cuerpos. Es un hecho</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emma Thompson</span>
                                        <span>—</span> Actriz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La presencia de Thompson en esta pel&iacute;cula, que basa toda su fuerza en sus dos int&eacute;rpretes y se desarrolla en apenas una habitaci&oacute;n de hotel, fue fundamental para levantar este proyecto. La guionista pens&oacute; r&aacute;pidamente en la actriz y le mand&oacute; el guion. Ella respondi&oacute; inmediatamente. &ldquo;Lo le&iacute; y tuve una especie de reacci&oacute;n visceral. Escrib&iacute; a Katy inmediatamente diciendo que ten&iacute;a que hacerse esta pel&iacute;cula y que realmente quer&iacute;a estar en ella&rdquo;, explica Emma Thompson. &ldquo;No se parece a nada que haya le&iacute;do antes: es una historia divertida y conmovedora. Me re&iacute; tanto que al final se me saltaron las l&aacute;grimas, y a partir de ah&iacute; todo fue muy r&aacute;pido&rdquo;, cuenta en el dossier de prensa del filme.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de mujeres a la industria en puestos de direcci&oacute;n, guion y producci&oacute;n ha hecho posible que se rueden pel&iacute;culas como esta y que haya personajes como el de Thompson, que en una entrevista con la edici&oacute;n internacional de la revista ELLE reconoc&iacute;a que hab&iacute;a tenido las &ldquo;oportunidades m&aacute;s extraordinarias en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y muchas de ellas han sido escritas por mujeres&rdquo;. &ldquo;As&iacute; que me siento incre&iacute;blemente privilegiada y afortunada. Realmente lo hago porque creo que este ha sido el momento m&aacute;s fascinante. Los papeles que me ofrec&iacute;an cuando ten&iacute;a cuarenta a&ntilde;os eran realmente muy aburridos. Todos eran papeles de esposa&rdquo;, contest&oacute; mostrando el machismo hist&oacute;rico de una industria que ella ha ayudado a cambiar.
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/desnudo-integral-emma-thompson-reivindica-diversidad-cuerpos-cine_1_9286835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Sep 2022 11:38:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desnudo integral de Emma Thompson que reivindica la diversidad de cuerpos en el cine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Emma Thompson,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-moda-sigue-pensando-cuerpos-hegemonicos_129_9255692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4baffc2-c7b8-4d94-a30f-d320138a9563_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1494y2169.jpg" width="1200" height="675" alt="El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La preocupación por la diversidad corporal se impuso en la mayoría de los discursos, pero en los negocios de ropa y en los medios de comunicación siguen sin visibillizar a la mayoría. La opinión de Delia Alicia Piña, periodista especializada en moda y belleza.</p></div><p class="article-text">
        En el amplio y poderoso universo de la comunicaci&oacute;n, la preocupaci&oacute;n por la diversidad corporal se impuso, apenas, en peque&ntilde;os sectores de nuestro pa&iacute;s abiertos a la mirada amplia del activismo gorde. Fue cuando aparecieron las demandas genuinas por la aceptaci&oacute;n e inclusi&oacute;n de todas las corporalidades, m&aacute;s all&aacute; de sus tama&ntilde;os, sus l&iacute;mites y sus posibilidades. La marea de la &uacute;ltima ola del feminismo, durante la prepandemia, empuj&oacute; a un mayor (aunque a&uacute;n insuficiente) despliegue social de la pluralidad de las anatom&iacute;as humanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que los medios, y en particular las revistas, webs y redes sociales dedicadas a la moda, se hayan deconstruido para mostrar con naturalidad tendencias y dise&ntilde;os en cuerpos diversos; ni por parecer cool lo hacen. Si se refieren a personas con cuerpos fuera de la norma, lo hacen como si se tratara de un fen&oacute;meno&rdquo;, opina Delia Alicia Pi&ntilde;a, periodista de larga trayectoria en moda, belleza, joyer&iacute;a de autor y afines.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundillo de esta especialidad del periodismo es cada vez m&aacute;s reducido y puede que algunos asuman una postura un poco m&aacute;s abierta para quedar bien. Otros pocos, m&aacute;s j&oacute;venes, tal vez lo hagan por convicci&oacute;n, pero no es la constante. Son las productoras quienes deciden qu&eacute; tipo de cuerpos mostrar en notas y campa&ntilde;as de marcas y ellas manejan la imagen de programas de televisi&oacute;n y revistas especializadas. La mayor&iacute;a elige figuras delgadas porque las consideran m&aacute;s arm&oacute;nicas, nos falta mucho para tomar consciencia y dejar de vivir de las apariencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las imposiciones del sistema de la moda, el consumo excesivo de un sector con poder adquisitivo y cuestiones econ&oacute;micas presionan por esconder la situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n de una gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que no responde a los est&aacute;ndares&rdquo;, se&ntilde;ala Pi&ntilde;a con una percepci&oacute;n sensible acerca de la problem&aacute;tica. Y agrega que, pese a todas las dificultades, &ldquo;existe una tendencia que est&aacute; poniendo de manifiesto la desigualdad en el trato&rdquo; con las personas con cuerpos no mod&eacute;licos y &ldquo;la necesidad de democratizar la indumentaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la pr&aacute;ctica, la ley de talles no est&aacute; vigente&rdquo;, dice Pi&ntilde;a, quien advierte que es dif&iacute;cil generalizar la situaci&oacute;n del colectivo de los creadores de ropa respecto de la confecci&oacute;n de indumentaria para cuerpos que no siguen los patrones. &ldquo;Hay muchas marcas con dise&ntilde;o a las que no les interesa tener una curva de talles real, otros autores pelean por sobrevivir e intentan definir una propuesta creativa con identidad, pero les cuesta reproducirla en una l&iacute;nea amplia de talles y solo disponen de dos o tres porque carecen de los medios econ&oacute;micos. Algunos confeccionan a pedido para suplir esta falencia y otros deciden privilegiar el dise&ntilde;o antes que el volumen&rdquo;. En otro caso, se intenta responder a la variedad de tama&ntilde;os &ldquo;resolviendo la demanda con un supuesto talle &uacute;nico, de l&iacute;neas holgadas. Pero el concepto de talle &uacute;nico es inviable porque es imposible que una &uacute;nica medida sirva para personas tan distintas. Sigue siendo solo para algunos&rdquo;, argumenta Pi&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la comunicadora reconoce que algunos dise&ntilde;adores son un poco m&aacute;s innovadores &ldquo;y deciden crear modelos de corte recto con talles hasta el XXL que los hace aptos para casi todo tipo de cuerpo. Una moda m&aacute;s inclusiva, sin g&eacute;nero, que busca superar la opci&oacute;n que se cierra a lo binario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ley de talles es necesaria y hasta imprescindible para democratizar el consumo de ropa o para poder sostener que estamos en camino de la igualdad de oportunidades para vestirse&rdquo;, opina sobre el proyecto que, por ahora &ldquo;es letra muerta, todav&iacute;a no funciona&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este momento, <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/busqueda-cuerpo-argentino-especialistas-creen-nueva-tabla-talles-empujara-media-actual_1_8101061.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el INTI lleva adelante un estudio antropom&eacute;trico nacional que est&aacute; finalizado en un poco m&aacute;s del 60 por ciento, el cual debe actualizarse cada 10 a&ntilde;os.</a> &ldquo;Resta su instrumentaci&oacute;n que, probablemente, ser&aacute; paulatina, y ya muchos empresarios textiles adelantaron que podr&iacute;a llegar a implementarse en 2023. Es un camino largo y tedioso, siempre se escudan en los costos y ahora se excusan en la crisis econ&oacute;mica pospandemia, en la relativa apertura de las importaciones y, como si fuera poco, en las consecuencias de la guerra en Ucrania&rdquo;, comenta la comunicadora. &ldquo;Pocas marcas incluyen talles m&aacute;s all&aacute; del 46 y, vuelvo a decirlo, se excusan en el remanido argumento de que implica m&aacute;s insumos y, en consecuencia, m&aacute;s costos. Algunos dise&ntilde;adores prefieren perchas para mostrar su ropa, pero muchos otros demuestran que intentan respetar la curva que incluye a todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda se requerir&aacute; de una decisi&oacute;n pol&iacute;tica para hacer cumplir la ley &ldquo;en un sector que no da puntada sin hilo, al acumular un aumento de precios de m&aacute;s del 70% en la primera mitad del a&ntilde;o. Los empresarios quieren que se cumpla su derecho a aumentar los costos y el valor final de la indumentaria, pero se resisten a ofrecer la variedad de talles a los que obliga la norma. En muchos locales de ropa, sobre todo en los shoppings y grandes comercios, s&oacute;lo disponen de etiquetas con las letras en otro idioma y muy pocos exhiben los talles que van del 38 al 48&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pi&ntilde;a cree que se dise&ntilde;a sobre todo para cuerpos hegem&oacute;nicos &ldquo;porque es m&aacute;s rentable por quienes manejan el negocio y est&aacute;n mejor posicionados para responder al est&aacute;ndar impuesto que domina nuestra cultura occidental y privilegia el cuerpo estilizado y joven. No en vano, la Argentina es el segundo pa&iacute;s con m&aacute;s casos de trastornos de la conducta alimentaria con un crecimiento alarmante de anorexia nerviosa, personas obsesionadas con su figura, con una distorsi&oacute;n de la imagen real de sus cuerpos, con miedo a subir de peso, sobre quienes pesa las representaciones que muestran las marcas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por suerte, va creciendo la idea de que no se debe opinar sobre cuerpos ajenos, que hay que respetar e incluir a todos y que es imprescindible ampliar la oferta, si se pretende una sociedad m&aacute;s igualitaria y justa. A&uacute;n estamos en una etapa de discurso y concientizaci&oacute;n, pero es un buen puntapi&eacute; que se debe sostener y ampliar&rdquo;, agrega Pi&ntilde;a, quien trabaj&oacute; durante a&ntilde;os en el diario La Naci&oacute;n y ahora escribe en <a href="https://lajoyeriadeautor.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://lajoyeriadeautor.com/</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le consulto cu&aacute;l deber&iacute;a ser el rol de los comunicadores en el tema de la diversidad corporal y es categ&oacute;rica: &ldquo;en primer lugar hablar de diversidad corporal y no ignorar, no limitarse ni ce&ntilde;irse a un solo modelo. Destacar la falta de distintos talles y velar por el cumplimiento de la ley, relevando la&nbsp; existencia de todas las medidas en el mercado, visibilizando las voces que&nbsp; reclaman y dando a conocer experiencias sobre la falta de indumentaria que afecta a las persona independientemente de su g&eacute;nero, identidad y edad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/mundo-moda-sigue-pensando-cuerpos-hegemonicos_129_9255692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Aug 2022 03:21:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mundo de la moda sigue pensando en cuerpos hegemónicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Corporalidades,Discursos de odio,INTA,Ley de Talles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el "cuerpo argentino"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ley-talles-13-276-personas-escaneadas-encontrar-cuerpo-argentino_1_9212122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e308a27-5241-4e99-94b7-90921f522773_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053758.jpg" width="2035" height="1145" alt="Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el &quot;cuerpo argentino&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente del INTI anticipó que en las próximas semanas se conocerán los resultados del estudio nacional que permite avanzar con la implementación de la ley sancionada en 2019 y que permitirá solucionar el problema encontrar ropa que se adecue a todos los cuerpos.</p><p class="subtitle">A más de un año y medio de su sanción, se reglamentó la Ley de Talles que establece un sistema único normalizado para la indumentaria</p></div><p class="article-text">
        La Ley de Talles, sancionada en 2019, dar&aacute; un nuevo paso hacia su implementaci&oacute;n efectiva. El presidente del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Industrial (INTI), Rub&eacute;n Geneyro, confirm&oacute; a elDiarioAR que <strong>en agosto estar&aacute;n los resultados del Estudio Antropom&eacute;trico Nacional Argentino</strong>, que describe las diversidades de cuerpos que hay en el pa&iacute;s y ser&aacute; la base para el Sistema &Uacute;nico Normalizado de Identificaci&oacute;n de Talles de Indumentaria (SUNITI). La existencia efectiva de ropa para todos los cuerpos es una demanda de grupos y activistas desde hace a&ntilde;os, en un pa&iacute;s donde<strong> m&aacute;s del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles en indumentaria y calzado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ocho meses, el INTI escane&oacute; a 13.276 personas de seis regiones del pa&iacute;s</strong> para realizar el estudio. Una vez difundidos los resultados, la Secretar&iacute;a de Comercio puede comenzar con la implementaci&oacute;n. Para eso, se crear&aacute; el Consejo T&eacute;cnico Consultivo del SUNIT, integrado&nbsp; por representantes de las c&aacute;maras sectoriales, de la sociedad civil, de las asociaciones de consumidores, del Consejo Federal de Consumo, de docentes de universidades nacionales, del Ministerio de Salud, del INADI y del INTI. &ldquo;En agosto estar&aacute;n las conclusiones, estamos cerrando todas las definiciones. Lo tomamos como la necesidad de avanzar en lo que <strong>es un nuevo derecho como consumidores y consumidoras</strong> y tener una tabla de talles que nos represente en funci&oacute;n de nuestro cuerpo. Fue un proceso muy virtuoso y lo vimos como una gran demanda porque fue a fuerza de trabajo con&nbsp; voluntarios y en todas las regiones cubrieron m&aacute;s que sobradamente las expectativas&rdquo;, dijo Geneyro.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/tv/CelmM6optG_/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El estudio se hizo con dos scanners 3D con personas que fueron voluntarias en Pilar, La Plata, Mor&oacute;n, Ciudad de Buenos Aires, Salta, Paran&aacute;, Comodoro Rivadavia, Neuqu&eacute;n, San Juan, Villa Gesell, San Rafael y Bariloche. En quince segundos, los sensores infrarrojos registraban 400 medidas para la base de datos que ser&aacute; el insumo de la tabla obligatoria para la fabricaci&oacute;n, confecci&oacute;n, comercializaci&oacute;n o importaci&oacute;n de indumentaria. &ldquo;Veremos si las medidas responden o no a los talles habituales que hay en el mercado. <strong>Sabemos que hay un desfasaje entre lo que se ofrece hoy al p&uacute;blico y lo que realmente es nuestro cuerpo.</strong> Es importante generar un mecanismo de inclusi&oacute;n y no de exclusi&oacute;n a trav&eacute;s de la indumentaria&rdquo;, dijo el presidente del INTI.
    </p><p class="article-text">
        La adecuaci&oacute;n de las empresas a los cuerpos se da en un pa&iacute;s donde<strong> m&aacute;s del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles de ropa y calzado y el 65,6% siente &ldquo;tristeza&rdquo; y cuestiona su cuerpo</strong>. Son datos de un estudio del Centro Internacional para la Promoci&oacute;n de los Derechos Humanos&nbsp; de UNESCO realizado en marzo de 2022. Ese panorama es el que vienen visibilizando las organizaciones que lucharon por a&ntilde;os para lograr la Ley N&ordm; 27521. &ldquo;La situaci&oacute;n de los talles no ha variado m&aacute;s que por la buena voluntad, seguimos insistiendo para que se aceleren los procesos para que la ley se pueda empezar a cumplir porque sin una tabla de talles no podemos pedir una implementaci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; Mercedes Estruch, integrante de la<a href="https://buenosaires.endangeredbodies.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ONG AnyBody,</a> una de las impulsoras de la ley.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más del 70% de las personas tiene dificultad para encontrar talles de ropa y calzado y el 65,6% siente “tristeza” y cuestiona su cuerpo, según datos de un estudio del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos  de UNESCO.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes y durante el tratamiento parlamentario qued&oacute; en evidencia la escasez de talles y modelos, sin embargo la mayor&iacute;a de las grandes marcas mantienen los tradicionales S-M-L que excluyen a gran parte de la poblaci&oacute;n. <strong>&iquest;Por qu&eacute; sostener una oferta tan reducida cuando existe un mercado mucho m&aacute;s amplio que demanda?</strong> &ldquo;La resistencia tiene que ver con la cultura que maneja est&aacute;ndares de normalidad y belleza corporales que avalan que se venda ropa en muy poca diversidad.<strong> Existen discursos de normatividad donde todos deber&iacute;amos ser m&aacute;s o menos parecido</strong>s. Hay marcas que tienen toda una estructura armada con tres talles y no tienen la voluntad de aportar a un futuro m&aacute;s diverso con excusas econ&oacute;micas&rdquo;, sostuvo Estruch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fernanda Ciancio tiene 52 a&ntilde;os, es modelo &ldquo;medium&rdquo; y activista por la diversidad corporal. Al igual que Estruch consider&oacute; que los productores y dise&ntilde;adores de moda mantienen el modelo hegem&oacute;nico. &ldquo;No es tan f&aacute;cil romper con los estereotipos, Siguen manteniendo los est&aacute;ndares de las modelos de 1.78 de altura y medidas de 90-60-90. Eso hace que el modelaje sea posible solamente por el 1% de la poblaci&oacute;n. Falta mucho a&uacute;n, hay que cambiar esas cabezas porque ellos no quieren perder su target. <strong>Para ellos las plus size o adultas son una tendencia, como est&aacute;n de moda, ponen una o dos y definen que su producci&oacute;n de moda es inclusiva. </strong>Pero no es as&iacute;, no se traduce en la ropa&rdquo;, le dijo a este diario.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ximena Maciel es la dueña de “Alma Mía” con talles para todos los cuerpos.                            </span>
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        Mientras que las grandes marcas ignoran esta multiplicidad de cuerpos, en las redes sociales proliferaron emprendimientos que atienden esta demanda. Ximena Maciel es due&ntilde;a de &ldquo;Alma M&iacute;a&rdquo;, un comercio de talles reales que tiene m&aacute;s de 11.000 seguidores en Instagram. Comenz&oacute; a confeccionar ropa despu&eacute;s de que en 2002 lleg&oacute; desde Salta a estudiar y no encontr&oacute; lugar donde comprar. De esos a&ntilde;os recuerda un cartel: &ldquo;Casa para gordos&rdquo; y la cirug&iacute;a bari&aacute;trica a la que se someti&oacute;. &ldquo;Hay gente que viene de todos lados porque no consiguen talles y la molder&iacute;a que usamos est&aacute; basada en cuerpos reales, tenemos mucha demanda&rdquo;, le cont&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En su local tambi&eacute;n atiende a ni&ntilde;as, adolescentes y madres angustiadas porque no consiguen ropa en las marcas infantiles. &ldquo;Creo que una de las falencias de la ley es el tema de la edad. Escucho la necesidad de la gente, tengo clientas de 8 a&ntilde;os en adelante que vienen buscando talles. <strong>Mi hija, de 10, se tiene que vestir en mi local porque es grandota y la ropa de ni&ntilde;os no le entra y tiene que terminar en un local de gente mayor</strong>. La demanda en talles reales siempre est&aacute;, el tema es que la inversi&oacute;n es muy grande y la gente quiere invertir poco y ganar m&aacute;s, pero hay que tener en cuenta las necesidades de la poblaci&oacute;n. El vestirse es una necesidad y un derecho del ser social&rdquo;, describi&oacute; en relaci&oacute;n a la edad definida por la Ley de Talles a partir de los 12 a&ntilde;os.
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                    alt="Campaña de AnyBody Argentina entre adolescentes para concientizar sobre la importancia de respetar los cuerpos."
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                Campaña de AnyBody Argentina entre adolescentes para concientizar sobre la importancia de respetar los cuerpos.                            </span>
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        &ldquo;Creemos que es un cambio de paradigma lo que se tiene que dar con estas marcas m&aacute;s tradicionales. Ni hablar del mundo de la moda que hist&oacute;ricamente ha promovido ciertos modelos de cuerpos y belleza y muchas marcas que quieren que personas de cierta forma sean las &uacute;nicas que puedan vestir sus prendas. Son varios factores de esa resistencia que tienen que ver con la cultura en la que vivimos, que es gordofo&oacute;bica y est&aacute; muy arraigada a los estereotipos de belleza y cuerpo&rdquo;, indic&oacute; Estruch.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ciancio &ldquo;castinea&rdquo; semanalmente y cuenta que el universo es acotado:<strong> &ldquo;Ponen una chica joven flaquita, una plus size y una canosa y ellos consideran que tienen una producci&oacute;n inclusiva.</strong> Pero cuando dise&ntilde;an, los modelos siguen siendo para las mismas personas, con suerte un talle S-M-L. Ellos quieren seguir vendiendo esa magia, algo que no existe, que sea algo exclusivo, quieren seguir manteniendo ese target. Si fueran m&aacute;s inclusivos o m&aacute;s abiertos, vender&iacute;an diez veces m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Campaña de AnyBody en el Lollapalooza. Muy copos entran en las medidas establecidas como &quot;promedio&quot;"
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            <span class="title">
                Campaña de AnyBody en el Lollapalooza. Muy copos entran en las medidas establecidas como &quot;promedio&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Argentina es uno de los 60 pa&iacute;ses del mundo que realiz&oacute; el estudio, uno de los pocos impulsados por el Estado.</strong> En la mayor&iacute;a son las organizaciones de la sociedad civil las que lo llevan adelante. &ldquo;Contar con un estudio de estas caracter&iacute;sticas es poder permitirnos avanzar en otros temas: desde los espacios destinados al transporte p&uacute;blico o el equipamiento para la salud, algo que no se ve. Hay muchas veces que las personas no pueden hacerse determinados estudios por su cuerpo, nos va a dar elementos para sumar calidad de vida y derechos como consumidores y consumidoras&rdquo;, agreg&oacute; Geneyro.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ley-talles-13-276-personas-escaneadas-encontrar-cuerpo-argentino_1_9212122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 03:09:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ley de talles: 13.276 personas escaneadas para encontrar el "cuerpo argentino"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Talles,gordofobia,Diversidad,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salir de la cultura de las dietas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/salir-cultura-dietas_129_9070248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc89b663-f407-40fe-926d-c5ff0a8b19e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salir de la cultura de las dietas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos tiempos han crecido las militancias que luchan por despatologizar los cuerpos, erradicar la gordofobia y cambiar, en definitiva, el pensamiento generalizado sobre la diversidad corporal humana, pero qué pasa en el campo de la medicina y la nutrición. ¿Existe otra mirada a la tradicional?</p></div><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; mi recorrido en busca de informaci&oacute;n sobre el activismo gordo, es decir sobre las militancias que luchan por despatologizar los cuerpos, erradicar la gordofobia y cambiar, en definitiva, el pensamiento generalizado sobre la diversidad corporal humana, intent&eacute; encontrar en el campo cl&iacute;nico y en el &aacute;rea de la investigaci&oacute;n de la nutrici&oacute;n y la medicina enfoques que se alinearan con esta nueva mirada no normativa. No fue f&aacute;cil. Hasta donde pude averiguar, en las universidades argentinas y en los centros acad&eacute;micos de todo el mundo, p&uacute;blicos y privados, la gordura est&aacute; considerada una enfermedad, ll&aacute;mese sobrepeso u obesidad. Esa visi&oacute;n est&aacute; instalada desde hace d&eacute;cadas, &iexcl;siglos! y domina todo y empa&ntilde;a la posibilidad de cualquier alternativa. Pero no por completo. Hay opciones.
    </p><p class="article-text">
        No se puede pensar la racionalidad cient&iacute;fica, una de tantas, por fuera de los intereses econ&oacute;micos. Como no hay una &uacute;nica verdad, me gusta insistir en la b&uacute;squeda de otras maneras de encarar el tema. El lector, decidir&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tuve que viajar (imaginariamente) a M&eacute;xico para encontrar en las redes a <strong>Raquel Lobat&oacute;n Shabot</strong>, licenciada en nutrici&oacute;n y ciencia de los alimentos por la Universidad Iberoamericana de su pa&iacute;s, docente y diplomada en diagn&oacute;stico y tratamiento multidisciplinario en los trastornos de la alimentaci&oacute;n, diplomada tambi&eacute;n en interdisciplinas cognitivo conductuales, educadora en diabetes en la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, diplomada en nutrici&oacute;n deportiva en Sports Med Guadalajara y certificada como Body Trust Provider.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los numerosos t&iacute;tulos que figuran en su CV, en plena pandemia Raquel cre&oacute; y protagoniza el podcast <strong>Nutrici&oacute;n Incluyente</strong>, un concepto que abraza la idea de que la alimentaci&oacute;n debe estar ligada al disfrute, al placer y a la convivencia con los seres amados, y alejada de la culpa, la verg&uuml;enza y la restricci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de atender consultas en las que proporciona orientaci&oacute;n alimentaria y terapia nutricional, imparte cursos, conferencias y talleres en el &aacute;rea de nutrici&oacute;n incluyente, confianza corporal y alimentaci&oacute;n intuitiva, ense&ntilde;a en la licenciatura en nutrici&oacute;n en el Instituto tecnol&oacute;gico de Monterrey, y es una de las creadoras y mentoras en la certificaci&oacute;n en Alimentaci&oacute;n Respetuosa y Liberaci&oacute;n Corporal por Nutriol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajo bajo la filosof&iacute;a de HAES, Salud en todas las Tallas&rdquo;, me cuenta. &ldquo;Creo que la diversidad corporal nos enriquece y que todos los cuerpos merecen los mismos derechos. Y que al hablar de salud es imperativo hablar de desigualdad, discriminaci&oacute;n, pobreza y justicia social&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi trabajo est&aacute; encaminado a que personas de cualquier edad<strong> puedan sanar su relaci&oacute;n con su cuerpo y con la comida</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;emprendiendo un camino en el que los h&aacute;bitos que decidan modificar est&eacute;n orientados a un bienestar f&iacute;sico y emocional que no est&eacute; relacionado con un cierto tama&ntilde;o o un n&uacute;mero en la balanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lobat&oacute;n tambi&eacute;n forma parte de un s&oacute;lido activismo por la diversidad corporal y por el reclamo de un mundo m&aacute;s justo donde todos los cuerpos sean tratados con el mismo respeto, independientemente de su peso, g&eacute;nero, orientaci&oacute;n sexual, etnia, edad o capacidades.
    </p><p class="article-text">
        La nutrici&oacute;n incluyente es su marca registrada que aborda la salud en todas las medidas, partiendo de la existencia de la diversidad corporal. La alimentaci&oacute;n intuitiva es un modelo creado por nutricionistas estadounidenses en los a&ntilde;os 60, con la intenci&oacute;n de ayudar a la gente a salir de la cultura de dietas y reconectarse con su cuerpo, bajo la idea de que no necesitamos reglas de alimentaci&oacute;n para comer y que tenemos la capacidad de autorregularnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Raquel es contundente: &ldquo;Las dietan fracasan&rdquo;. Y esta no es s&oacute;lo su opini&oacute;n, sino que &ldquo;est&aacute; demostrado, con evidencia cient&iacute;fica, que el 95 por ciento de las personas que pierden peso lo recuperan. Y que dos terceras partes de ellas suben m&aacute;s que lo que hab&iacute;an bajado&rdquo;. Estas afirmaciones est&aacute;n documentadas. &ldquo;Hasta la fecha no existe una sola intervenci&oacute;n que haya demostrado que se puede perder peso y mantenerlo&rdquo;, asegura la especialista.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el fracaso suele ser el destino de las ingestas restringidas? Lobat&oacute;n Lo responde as&iacute;: &ldquo;<strong>Las dietas son estados de subalimentaci&oacute;n, en las que se les da de comer al cuerpo menos de lo que requiere y estos estados llevan a un peso menor al que al cuerpo le corresponde. </strong>Es una situaci&oacute;n insostenible porque nadie puede vivir comiendo menos de lo que necesita. En el momento en que la persona deja la restricci&oacute;n (porque nadie puede vivir de esa manera injusta que atenta contra nuestro derecho humano b&aacute;sico que es comer lo suficiente), el cuerpo hace todo lo posible por regresar al estado anterior, con la intenci&oacute;n de protegerse por si volviera a existir un estado de hambruna. No distingue entre una dieta por un mandato est&eacute;tico y un estado de hambruna por una guerra. Para &eacute;l, la dieta es un estado de alerta o de peligro donde el alimento es escaso, insuficiente, y har&aacute; todo lo posible por resistir la p&eacute;rdida y por regresar a su peso una vez que la hambruna termine.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Lobat&oacute;n Shalom considera &ldquo;triste&rdquo;, que gran parte de lo que aprendi&oacute; sobre talles y alimentaci&oacute;n intuitiva fue en redes sociales. &ldquo;Digo que es triste porque a nivel de las formaciones oficiales en nutrici&oacute;n, medicina, foros y congresos, jam&aacute;s escuch&eacute; que se enfoquen en la salud y los derechos de los cuerpos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo es negativo: &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s espacios acad&eacute;micos que lo hablan, aunque por ahora son pocos. De hecho, en estos d&iacute;as la escuela de medicina de Harvard dar&aacute; un curso online sobre salud en todas las tallas y eso es maravilloso&rdquo;, se esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ella que un cuerpo gordo deba cambiar es &ldquo;como decir que un cuerpo flaco o uno alto deben dejar de serlo. Los cuerpos son, no debe haber imperativos morales sobre ellos. Esos mandatos son violentos. Los cuerpos existen, no tenemos el control sobre su forma y tama&ntilde;o, debemos respetarlos. Dejemos a la gente vivir en paz con el cuerpo que tiene. Si el tama&ntilde;o fuera una elecci&oacute;n todo el mundo ser&iacute;a delgado porque nadie quiere ser gordo en un mundo gordof&oacute;bico como el que vivimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil que alguien est&eacute; en desacuerdo con que la salud va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo metab&oacute;lico, bioqu&iacute;mico y fisiol&oacute;gico. Abarca adem&aacute;s el estado mental, social y emocional de las personas. En ese sentido, Lobat&oacute;n considera que &ldquo;la cultura de dietas ha da&ntilde;ado, porque una cosa es decir que un problema est&aacute; asociado al peso y otra muy distinta que &eacute;ste es la causa de una enfermedad. S&eacute; que es un tema muy complejo pero la ciencia est&aacute; creada por hombres conservadores y que vivimos en pa&iacute;ses gordof&oacute;bicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La interrogo sobre la difusi&oacute;n de dietas y formas de comer para adelgazar en programas televisivos, podcast, publicaciones gr&aacute;ficas y aplicaciones en pantallas. &ldquo;La cultura de dietas est&aacute; completamente normalizada y pareciera que es algo saludable porque la industria de la dieta es mutimillonaria y genera 250 mil millones de d&oacute;lares anuales de ganancia, por lo tanto es un s&uacute;per negocio con una narrativa dominante que dice que hacer dieta es saludable, adecuado y normal. Por otra parte, esas informaciones est&aacute;n sobre todo dirigidas a las mujeres que en esta sociedad patriarcal somos consideradas objetos, nos presionan para controlar nuestros cuerpos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, para Lobat&oacute;n, &iquest;hay o no personas con sobrepeso? Esa palabra, dice, &ldquo;es estigmatizante, considerar que alguien tiene sobrepeso es equivalente a decir que alguien alto, de m&aacute;s de un metro setenta, tiene sobre estatura. &iquest;Qui&eacute;n tiene la capacidad para decir cu&aacute;l es el peso o la altura adecuados para cada uno? La categor&iacute;a es arbitraria a partir de un indicador obsoleto que es el &iacute;ndice de masa corporal, creado por un matem&aacute;tico estad&iacute;stico no m&eacute;dico en el siglo XIX. Sus fines eran racistas porque buscaba las caracter&iacute;sticas de un ser humano ideal y utiliz&oacute; hombres blancos y europeos para hacer sus mediciones y crear la f&oacute;rmula. Luego, surgi&oacute; la industria de los seguros estadounidenses que hizo puntos de corte caprichosos para determinar el peso &lsquo;normal&rsquo;. Por arriba de &eacute;l, se consider&oacute; sobrepeso, una categor&iacute;a que s&oacute;lo pretende clasificar en jerarqu&iacute;as, como si hubiera unos cuerpos mejores que otros&rdquo;. Entonces, ni peso ni estatura son gu&iacute;as de salud. &ldquo;Una persona no es est&aacute;tica, es una complejidad. No estamos sanos o enfermos, sino que cursamos episodios de salud o de enfermedad durante nuestra vida. Hay personas flacas con enfermedades cr&oacute;nicas y hay personas gordas que no las tienen. Todo lo que pienses a partir de un dato como el peso es fruto de los prejuicios&rdquo;, afirma Raquel.
    </p><p class="article-text">
        Para la nutrici&oacute;n incluyente, &iquest;existe una forma correcta de comer?
    </p><p class="article-text">
        Dice Lobat&oacute;n: &ldquo;Por supuesto que no, el ser humano est&aacute; dise&ntilde;ado para comer de forma flexible. Somos 7 mil millones de habitantes en el mundo con diferentes patrones de alimentaci&oacute;n y nadie tiene la autoridad para decir qu&eacute; es comer bien. Los est&aacute;ndares alimentarios son distintos a lo largo y ancho del planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El camino para la transformaci&oacute;n es muy lento, pero &ldquo;hay cada vez m&aacute;s especialistas incluyentes que no se centran en el peso, sobre todo mujeres porque han sido m&aacute;s violentadas que los hombres por la cultura de la dieta. La gente empieza a abrir los ojos y a romper paradigmas. Somos pocos pero conf&iacute;o en que cada vez seremos m&aacute;s. Hay que lucha contra corriente, cambiar la mirada de la gente que ha pasado tantos a&ntilde;os de su vida intentando modificar su cuerpo sin lograr el resultado que esperaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/salir-cultura-dietas_129_9070248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jun 2022 03:48:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salir de la cultura de las dietas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dietas,Corporalidades,Nutrición,gordofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apuntes-existencia-vulva-placer_1_9038132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fd1fc33-4f40-4903-8ebf-dcfbfbed4a53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de artistas reflexionan sobre la vulva y generan una muestra colectiva; en una publicidad dos modelos hablan claramente de ella, otras artistas trabajan sobre su idea. Todavía tabú, la vulva aparece en el discurso público.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A sabiendas de la inconstancia y soberbia de la mujer, y para contrarrestar su anhelo de dominio, la naturaleza le dej&oacute; las partes sexuales en su interior para que, cada vez que piense en su presunta carencia, deba volverse m&aacute;s pac&iacute;fica, m&aacute;s obediente y m&aacute;s pudorosa que cualquier otra criatura&rdquo;, dijo el anatomista Prospero Bergarucci, en 1568.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un pez habita en la vagina de la Terrible Madre, el h&eacute;roe es el hombre que, derrot&aacute;ndola, rompe el diente y le fornica&rdquo;, escribi&oacute; sobre una vagina dentada, que consume, devora y destruye el falo, el psic&oacute;logo israel&iacute; del siglo XX, Erich Neumann, autor del libro La Gran Madre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Miriam Arrube                            </span>
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        Fueron, desde la ciencia y en diferentes &eacute;pocas, testimonios del miedo, la desconfianza y la ignorancia que a&uacute;n hoy sobrevive respecto de la genitalidad femenina. Como la envidia del pene, que Freud le atribuy&oacute; a la mujer, poseedora para muchos de un misterioso agujero negro para la reproducci&oacute;n de la especie, pero sobre todo, para el placer. Esa mujer que, en la sociedad patriarcal, debe mirarse siempre con relaci&oacute;n al hombre.
    </p><p class="article-text">
        Justamente, para encontrar formas nuevas de mirar, un grupo de artistas visuales de la Argentina, produjo y est&aacute; ahora exhibiendo en forma itinerante una serie de obras bajo la com&uacute;n denominaci&oacute;n de<strong> Anasyrma</strong>, (en este momento en el Museo Imaginario de San Miguel, Gran Buenos Aires). Se trata de un t&eacute;rmino griego que refiere al gesto de levantarse la falda y dejar a la vista los genitales femeninos para producir un impacto y alejar el mal. &ldquo;A lo largo de la historia se utiliz&oacute; esta pr&aacute;ctica para fertilizar cosechas, ahuyentar demonios, calmar tormentas, combatir plagas o para re&iacute;rse y recomponer el esp&iacute;ritu&rdquo;, dice <strong>Valeria Salum</strong>. Ella es la secretaria del Museo de la Mujer Argentina, sito en CABA, y curadora de la exposici&oacute;n &ldquo;en la que de alguna forma nos subimos las polleras evocando el gesto de Baubo, aquella personificaci&oacute;n del sexo de la mujer que procuraba mejorarle el &aacute;nimo a Demeter en la mitolog&iacute;a cl&aacute;sica&rdquo;.
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                Vale Salum                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Myriam D&iacute;az, Miriam Arrube, Patricia Temprano, Marga Steinwasser, Victoria Mataran, Marcela Brown, Pamela Ferreyra y la misma Salum se inspiraron en la vulva, la anatom&iacute;a femenina del goce. Se pusieron a leer bibliograf&iacute;a y a investigar desde pinturas rupestres hasta el cuadro <em>El origen del mundo</em>, de Gustavo Coubert (de 1866) donde una mujer yace con sus piernas abiertas haciendo visible el sexo. El resultado son dibujos, pinturas, esculturas, bordados en los que se ven recreaciones de disfrute, del ciclo menstrual, de la afectaci&oacute;n del paso del tiempo, de vulvas mariposas y cisnes, y de una variedad de nominaciones escritas con aguja e hilo como cajeta, pupusa, panocha, chucha, ostra, argolla, catalina, barbuda, cachimba, tesorito y pompona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La vulva es el conjunto de genitales que incluyen cl&iacute;toris (&uacute;nico &oacute;rgano exclusivo del placer), la abertura vaginal y el orificio uretral. Si bien la vagina es s&oacute;lo una parte de ella, muchas personas dicen llaman as&iacute; a la vulva&rdquo;, aclara la ginec&oacute;loga <strong>Barbara Garc&iacute;a</strong>, referente en @sexualidadeslibres, quien acompa&ntilde;a a personas transg&eacute;nero en su proceso de transici&oacute;n y parte del equipo que hoy promueve un &oacute;leo &iacute;ntimo de producci&oacute;n nacional, 420 placer, a base de cannabis para potenciar el goce. &ldquo;Cada vulva, como cada persona, es &uacute;nica y en ocasiones al no generarse una adecuada lubricaci&oacute;n, puede haber dolor en la fricci&oacute;n. La autoexploraci&oacute;n y la autoestimulaci&oacute;n son claves para conocerse, as&iacute; como el uso de productos que potencien la satisfacci&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CZaajaoLdCH/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En las conmemoraciones del<strong> 8 de marzo</strong>, D&iacute;a de la Mujer, algunas pasteleras crearon delicados bocados con az&uacute;car, harina y flores comestibles con forma de vulva. Chula G&aacute;lvez es una de ellas, con un amplio repertorio de manjares entre los que se destacaron las cookies con la forma de los genitales femeninos. &ldquo;Si vivimos en una sociedad donde todo es f&aacute;lico, &iquest;porqu&eacute; no valorar esa parte del cuerpo femenino?&rdquo;, se pregunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las ex modelos <strong>Araceli Gonz&aacute;lez</strong> y <strong>Dolores Barreiro</strong> tambi&eacute;n forman parte de esta movida que reivindica la genitalidad femenina. Por estos d&iacute;as, protagonizan la publicidad de Evagina, un jab&oacute;n l&iacute;quido y gel lubricante que sali&oacute; hace poco a la venta. &ldquo;La piel de nuestra vulva es distinta a la del resto del cuerpo, en general todas usamos un jab&oacute;n com&uacute;n. Error. Poder hablar de lo que nos pasa est&aacute; bueno. Todav&iacute;a nos cuesta mucho hablar de nuestras vaginas y de la sequedad vaginal a&uacute;n m&aacute;s, pero es tan com&uacute;n. Nuestras vaginas tienen mucho para decir. Es un cambio inmediato que se siente&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        Los bordados con atrevimientos de la artivista <strong>Rosana Linari</strong> son expresi&oacute;n de su activismo a favor de las mujeres, las disidencias y quienes, invisibilizadas, viven con VIH y no reciben asistencia del estado. &ldquo;Trabajo con la intimidad amorosa, sexual, afectiva y pol&iacute;tica, por el ejercicio del goce personal y colectivo, como manifestaci&oacute;n y respeto por el deseo. La vulva es la protagonista en ese camino del deleite. Puta, perra, exaltada o asexuada, habitando en la grieta heteropatriarcal con ansias emancipadoras, sobreexcitada y fuera de s&iacute;. En pugna con el imaginario sexual pornogr&aacute;fico, reivindico la insurgencia anticlerical y las pr&aacute;cticas amorosas libres del pensamiento heterocentrado&rdquo;, dice desde Puerto Madryn, donde reside. &ldquo;Tijeras, hilos, stencil, suturas que unen y edifican un entramado, para celebrar el mundo desde los bordes, con t&eacute;cnicas textiles que evocan el trabajo y los saberes que me transmitieron en mi entorno familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los medios explotan al l&iacute;mite im&aacute;genes de sexo expl&iacute;cito, que incluyen cirug&iacute;as est&eacute;ticas de vulvas, muchas personas luchan para llevar adelante su sexualidad sin un conocimiento claro de la anatom&iacute;a propia, desconociendo c&oacute;mo es la vulva. Incluso, muchas mujeres la desconocen, nunca se la miraron. Hubo que esperar hasta el inicio de este milenio para que la ur&oacute;loga australiana <strong>Helen O&rsquo;Connell</strong> describa por primera vez la anatom&iacute;a completa del cl&iacute;toris con todos sus elementos.
    </p><p class="article-text">
        La lucha por mostrar el cuerpo completo de la mujer reconoce otros hitos: la artista alemana <strong>Valli Export</strong> entr&oacute; a un cine en 1969 y realiz&oacute; una performance calz&aacute;ndose una metralleta al hombre y vistiendo un pantal&oacute;n abierto en la entrepierna que coincid&iacute;a con la altura de los ojos de los espectadores. Seis a&ntilde;os despu&eacute;s, la estadounidense Carolee Schneeman ley&oacute; en p&uacute;blico un texto salido de su vagina y Judy Chicago en 1971 mostr&oacute; la imagen de un tamp&oacute;n que emerg&iacute;a de su vulva. Como antes y despu&eacute;s otras mujeres, pusieron el cuerpo para visibilizar la existencia de la sexualidad femenina para el placer propio y no solo para satisfacer la demanda reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en 2022, el tema sigue siendo tab&uacute; y hasta peligroso. Tener vulva implica en muchos lugares del planeta abortos riesgosos o selectivos, mutilaciones, existencia de chozas menstruales, prohibici&oacute;n de acceso a la educaci&oacute;n, el trabajo y la libre circulaci&oacute;n, a los m&aacute;s elementales elementos de higiene. En una cultura profundamente androc&eacute;ntrica, la existencia cada vez mayor de bibliograf&iacute;a, festivales, arte y todo gesto personal o colectivo que descentre el modo de ser y estar masculinista abre la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica y po&eacute;tica de todos los cuerpos y contribuye a una vida m&aacute;s plena y gozoza, sin exclusiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/apuntes-existencia-vulva-placer_1_9038132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jun 2022 03:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apuntes sobre la existencia de la vulva y el placer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vulva,Feminismos,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Instalar una agenda de la dignidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/instalar-agenda-dignidad_129_9029759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cd137e6-2bf9-4d1a-bd14-c00f7673e082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Instalar una agenda de la dignidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aparición de cuerpos no hegemónicos en los grandes medios no significa un cambio, es apenas una ruptura. Lo que se necesita es instalar una agenda de dignidad, de mejores condiciones de vida para diferencias corporales. Tal vez esa aparición genere discusiones públicas sobre cómo podemos ser, pero eso no altera la violencia sistémica contra las personas diferentes.</p></div><p class="article-text">
        Le pregunto a Nicol&aacute;s Cuello, profesor de Historia de las Artes Visuales, activista gordo y cuir, por qu&eacute; la mayor&iacute;a de las personas que aparecen en las publicidades y en las im&aacute;genes p&uacute;blicas son flacas. Esas im&aacute;genes son <strong>estereotipos corporales</strong> que se fueron construyendo durante un prolongado proceso en el tiempo &ldquo;para orientar c&oacute;mo se debe comprar y consumir, c&oacute;mo hay que expresarse y, en definitiva, c&oacute;mo debemos ser&rdquo;, me responde.
    </p><p class="article-text">
        Las representaciones hegem&oacute;nicas conforman un modelo de vida que gobierna el imaginario social, y es casi omnipresente en las calles y en las pantallas. Es cierto que esos modelos se han ido conformando en el tiempo y tienen un recorrido largo, &ldquo;pero no siempre fueron as&iacute;, han ido mutando en la medida que el sistema social y econ&oacute;mico prioriz&oacute; cada vez m&aacute;s la productividad y los valores simb&oacute;licos que apuntan a perpetuar el modo de existencia actual&rdquo;. Cuello se refiere a la sociedad globalizada y neoliberal, que es hist&oacute;rica, una cultura que se fue imponiendo, pero que no es la &uacute;nica posible&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho tiempo atr&aacute;s, el cuerpo gordo o voluminoso se asociaba &ldquo;con la fuerza, la potencia y la fertilidad&rdquo;, aunque luego eso cambi&oacute;, como consecuencia de la expansi&oacute;n del capitalismo y del colonialismo. Estos reg&iacute;menes no son eternos, son transformables y est&aacute;n basados &ldquo;en la explotaci&oacute;n del cuerpo trabajador al que le exigen rendimiento, eficacia y un determinado estado f&iacute;sico y longevidad que garantice sus expectativas productivas&rdquo;, se&ntilde;ala el docente universitario que vive entre Buenos Aires y La Plata y dedica gran parte de su tiempo a investigar las diferencias corporales y sus efectos en la vida de las personas. As&iacute;, la ponderaci&oacute;n corporal se asocia con la capacidad de generar constantemente valor material, cosas que se compran y se venden, incluyendo a las propias personas, que son cosificadas como mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El modo de producci&oacute;n actual necesita expandir las im&aacute;genes de esos cuerpos delgados y blancos para que conformen una imagen un&iacute;voca como horizonte aspiracional que &ldquo;termine orientando la experiencia corporal de todos los que habitamos este mundo, nos hagan sentir que esos cuerpos son los naturales y que los dem&aacute;s son imperfectos y defectuosos&rdquo;. Se trata de algo conveniente para el sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico: que deseemos parecernos a esa imagen insistente para no afectar al poder.
    </p><p class="article-text">
        Hablo tambi&eacute;n con Cuello, activista pol&iacute;tico, constructor de talleres, traductor y editor autogestivo de fanzines en torno a la gordura, sobre el poder de la fotograf&iacute;a como productora y modeladora de un imaginario dominante. Me aclara que &ldquo;como toda tecnolog&iacute;a, la fotograf&iacute;a no tiene una carga moral por s&iacute; misma, ni un efecto de control absoluto, ni su uso y objetivo puede s&oacute;lo reducirse a un fin determinado. Es un dispositivo que construye im&aacute;genes con m&uacute;ltiples destinos&rdquo; Lo que s&iacute; se hace es instrumentalizarla &ldquo;para crear m&aacute;rgenes de dominaci&oacute;n, a partir de la repetici&oacute;n, la insistencia, la hiper visibilidad de determinadas figuras corporales, de modo de que esas figuras sean las imaginadas y deseadas por la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a tiene otras potencialidades, asegura Cuello. Y aunque no puedo evitar pensar en que la famosa empresaria <strong>Kim Kardashian</strong> se ajust&oacute; a una dieta estricta semanas atr&aacute;s para entrar en el vestido que <strong>Marilyn Monroe</strong> us&oacute; para el cumplea&ntilde;os de JFK, evoco el trabajo del movimiento<strong> Mujeres Que No Fueron Tapa</strong>, MQNFT, un colectivo que jaquea las figuras de las celebridades que aparecen en las portadas de las revistas masivas, rearmando nuevas im&aacute;genes. Es que con el arte y con la t&eacute;cnica se puede realizar un gran trabajo de deconstrucci&oacute;n de &ldquo;las im&aacute;genes que se usan en clave imperativa desde los n&uacute;cleos de poder simb&oacute;lico&rdquo;.
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                Kim Kardashian y Marilyn Monroe                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Por insistencia y repetici&oacute;n, los cuerpos delgados han creado el efecto performativo de verdad sobre lo que es un cuerpo normal&rdquo;. Sin embargo, quienes reciben esas escenas no son necesariamente repetidores pasivos. &ldquo;Pueden subvertir, revertir, ocupar, trastornar, recortar y volver a armar otras. El poder, asegura, no controla la totalidad de sus efectos&rdquo;, asegura Cuello.
    </p><p class="article-text">
        Las fisuras, las grietas son inevitables y dan lugar a los cambios, algo que ha ocurrido en distintas &eacute;pocas y lugares con otros estilos corporales fuera de la norma y, por lo tanto, despreciados y desdichados. La concepci&oacute;n de lo normal no ha sido siempre la misma, no existe -aunque se pretenda- un pensamiento &uacute;nico. Los cuerpos que conviven son diversos y la construcci&oacute;n imaginaria tambi&eacute;n puede variar.
    </p><p class="article-text">
        Como dice Cuello: &ldquo;Lo que un cuerpo tiene que ser para alcanzar el estatuto de normalidad, el reconocimiento y aceptaci&oacute;n de su valor social, el deseo sexoafectivo, la condici&oacute;n de persona, puede ser reapropiado, intervenido, interrumpido, remixado, sat&iacute;ricamente comentado&rdquo;. Aunque la serie mayoritaria de im&aacute;genes que aparecen en los medios son para la dominaci&oacute;n, &ldquo;las fotos pueden tener un devenir cr&iacute;tico a partir de un uso diferente del original y pueden despertar otras reflexiones sobre los cuerpos y sobre el proceso de instituci&oacute;n de la normativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Abrazado a diversas lecturas cuestionadoras, al activismo, la escritura, las marchas, los encuentros y las manifestaciones, el activismo gordo comparte y circula conocimientos que ponen en jaque el imperio del modelo flaco como &uacute;nico cuerpo posible. Como ha escrito el activista<strong> Mauro Cabral</strong>, otro referente ineludible de lo gordo, la militancia de la diversidad &ldquo;arremete contra un mundo que busca la desaparici&oacute;n gorda, donde lo &uacute;nico posible parecen ser el registro vigilante de las calor&iacute;as consumidas entre el desayuno y la &uacute;ltima colaci&oacute;n o la anotaci&oacute;n del peso diario en una bit&aacute;cora de nutricionista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes performativas de una verdad se erigen y difunden de manera acelerada por medio de los comerciales, &ldquo;pero su construcci&oacute;n como algo natural es una ficci&oacute;n, una pedagog&iacute;a pol&iacute;tica que destaca el capacitismo de los cuerpos. Esta noci&oacute;n cr&iacute;tica la cre&oacute; el movimiento de la diversidad funcional y las personas gordas la tomamos como una categor&iacute;a para narrar nuestra diferencia&rdquo;. La gordofobia parece funcionar como una m&aacute;quina imaginativa que relata una supuesta verdad, para restringir y reprimir la existencia de corporalidades diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Ser gordo o discapacitado no son experiencias quebradas, falladas ni partidas, sino otras formas corporales de existir. La opresi&oacute;n ense&ntilde;&oacute; que cuando se mira a una persona gorda hay que focalizar las partes, las marcas, los rollos, los defectos, su comportamiento al comer. Ella misma mira as&iacute; su intimidad. &ldquo;Por eso, ser gordo, disca, trans o gay no significa tener una mirada cr&iacute;tica. Un cuerpo determinado puede o no ser desobediente, su biolog&iacute;a no determina su pensamiento ni su acci&oacute;n. Y aunque cualquiera puede producir un gesto disrruptivo del orden estructural, bajo ning&uacute;n punto de vista se puede considerar que la experiencia de ser diferente otorga autom&aacute;ticamente un supremacismo moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Cuello, &ldquo;que alguien gordo aparezca en una revista masiva, pagada por un grupo econ&oacute;mico poderoso, no es algo transformador. Es, a lo sumo, la ruptura de un patr&oacute;n, que tal vez pueda ser beneficioso para quienes se sienten identificadas, pero lo que hay que preguntarse es: &iquest;altera los sistemas de patologizaci&oacute;n? &iquest;Interviene sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que extienden formas de dominaci&oacute;n laboral, sexual, pol&iacute;tica, migratoria sobre las personas gordas? &iquest;Genera conciencia? Definitivamente, no. Es necesario instalar una agenda de dignidad, de mejores condiciones de vida para diferencias corporales precarizadas, castigadas y abandonadas por el Estado&rdquo;. Tal vez esa aparici&oacute;n genere discusiones p&uacute;blicas sobre c&oacute;mo podemos ser, pero eso no altera la violencia sist&eacute;mica contra las personas diferentes. &ldquo;De hecho, el maltrato contra los gordos aumenta segundo a segundo y es inaudito&rdquo;, asegura quien compil&oacute; junto a la profesora de filosof&iacute;a y abogada<strong> Laura Contrera </strong>el libro<em> Cuerpo sin patrones</em>. Resistencias desde las geograf&iacute;as desmesuradas de la carne.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, si aparecer gordo es insuficiente, &iquest;qu&eacute; faltar&iacute;a?</strong> &ldquo;Hay que saber qu&eacute; decir con ese cuerpo desplazado de la normalidad, porque si la exposici&oacute;n p&uacute;blica es una excepci&oacute;n para seguir afirmando un sistema de dominio, no se est&aacute; haciendo nada por transformar la vida de quienes cargamos con un estigma por nuestras diferencias corporales&rdquo;. Lo que se necesita es tomar la palabra y reponer una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica junto a las nuevas im&aacute;genes de la desmesura y los cuerpos impropios.
    </p><p class="article-text">
        Las acciones de resistencia gorda y sudaca frente a los estereotipos y la descalificaci&oacute;n de identidades que no se ajustan al estereotipo delgado trasciende la voluntad de un gesto individual. Requiere de una nueva conciencia social que condene la injuria y el estigma. Habr&aacute; que seguir construyendo esa transformaci&oacute;n profunda de la mirada colectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/instalar-agenda-dignidad_129_9029759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 04:08:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Instalar una agenda de la dignidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades,gordofobia,Disidencias,Políticas públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Relatos digestivos, apodos y cuadernillos para despatologizar la gordura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/relatos-digestivos-apodos-cuadernillos-despatologizar-gordura_129_8988296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79e73ea8-fd31-4b25-9c9a-4ff7cf341e2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Relatos digestivos, apodos y cuadernillos para despatologizar la gordura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La naturalización del maltrato hacia las y los chicos, las adjetivaciones que producen dolor y estigmatizan a una parte importante de la población. Iniciativas para terminar con esta manera de discriminar en las infancias.</p></div><p class="article-text">
        Hay vidas que, a los ojos de algunos observadores muy parciales, parecen ser el t&iacute;tulo de un relato digestivo. Esos autores orales se las agarran con existencias ajenas y sin pedirles permiso las invaden. Les aplican un apodo violento, disfrazado de chiste. Focalizan en su cong&eacute;nere la manera en que come y el efecto de supuesta animalizaci&oacute;n que provoca en su &ldquo;figura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El agresor observa y disecciona cual matarife el cuerpo de un sujeto que no le pertenece, bestializ&aacute;ndolo. Le pone un mote, agrediendo la identidad e integridad del otrx cuando le dice Vaca, Tragaldaba, Comil&oacute;n, Morf&oacute;n, Comelotodo, Cerdo, Gordinfl&oacute;n, en el g&eacute;nero que sea (tampoco les importa), con nefastas consecuencias para el destinatario del calificativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es cuando lo hacen con un ni&ntilde;e o adolescente. La lista de sobrenombres es larga. Ac&aacute; van algunos otros ejemplos: Bola de Grasa, Barrig&oacute;n, Porky, Ballena, Lavarropas con patas, Te Compraste un Salvavidas y hay m&aacute;s nominaciones maltratadoras que hunden a la criatura indefensa en un pozo de angustia, soledad y desesperaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo sufre ella, de nueve a&ntilde;os, cuando el portero de la escuela le dice &ldquo;Sos una chancha&rdquo; y la nena no quiere ir m&aacute;s al colegio. Lo padece &eacute;l, de once, cuando la t&iacute;a le pellizca la panza y le pregunta: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo alfajores te comiste esta semana?&rdquo;, para ordenarle de inmediato: &ldquo;Ten&eacute;s que bajar, Porky&rdquo;. &Eacute;l se calla, no contesta, se traga la tristeza, pero la detesta.
    </p><p class="article-text">
        Nadie les pidi&oacute; que hablen. &iquest;Con qu&eacute; derecho se meten con los cuerpos de las infancias?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien dice as&iacute; tiene un poder, m&aacute;s all&aacute; de las causas personales que convirtieron la gordura o delgadez ajena en una obsesi&oacute;n y devolverle con la misma moneda, con otra agresi&oacute;n f&iacute;sica o verbal, no detiene la escalada.
    </p><p class="article-text">
        Quien usa con impunidad un apodo corporal-animal- gastron&oacute;mico tiene un goce y un humor que no considera la inclusi&oacute;n del semejante y sabe que la sociedad gordof&oacute;bica lo banca. El ser vulnerable al que ha despojado de su verdadero nombre suele ser el espejo de algo propio que no tiene resuelto: se aterroriza con la diversidad y toma de punto a un indefenso. Vive encerrado en un mundo peque&ntilde;o como un soldado uniformado, indiferenciado, sin pensamiento propio. El mal que hace es consecuencia de su banalidad individual, en una cultura general que, claro, aplaude el rechazo al diferente, en este caso al que desobedeci&oacute; la regla del cuerpo &ldquo;normal&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ser vulnerable al que ha despojado de su verdadero nombre suele ser el espejo de algo propio que no tiene resuelto: se aterroriza con la diversidad y toma de punto a un indefenso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Calificar con lengua venenosa deja huellas profundas en quien es renombrado, poni&eacute;ndolo a la defensiva y someti&eacute;ndolo a un estado de alerta permanente que le cuestiona todo su ser.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, aunque es s&oacute;lo un comienzo, es auspiciosa la aparici&oacute;n de los <a href="https://ministeriodelasmujeres.gba.gob.ar/gestor/uploads/CUADERNILLO%202%C2%B0%20p%C3%BAblico%20general.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">cuadernillos de sensibilizaci&oacute;n sobre tem&aacute;ticas gordas</a>, como parte de las pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero, que publicaron hace unos d&iacute;as los <strong>ministerios de las Mujeres y de Salud de la provincia de Buenos Aires</strong>, un material did&aacute;ctico para trabajar en escuelas y consultorios que va a colaborar en la comprensi&oacute;n de la pluralidad corporal, contra la patologizaci&oacute;n de la diversidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cuadernillos son producto de la iniciativa de la abogada y profesora de Filosof&iacute;a, <strong>Laura Contrera</strong>, para promover la igualdad en una cultura con una fuerte trama de discriminaciones. Son contenidos que problematizan la naturalizaci&oacute;n del maltrato, las adjetivaciones que producen dolor y estigmatizan a una parte importante de la poblaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cuadernillo contra la gordofobia de la Provincia de Buenos Aires                            </span>
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        Dejemos a los ni&ntilde;os en paz, escribe en su cuenta virtual la nutricionista<strong> Raquel Lobaton</strong>. &ldquo;Ni&ntilde;os que son presionados a comer m&aacute;s, ni&ntilde;os que son presionados a comer menos, ni&ntilde;os que son juzgados por sus cuerpos, padres y madres que son juzgados por los cuerpos de sus hijos, padres y madres sinti&eacute;ndose culpables porque sus hijos no tienen el cuerpo que ellos dicen que deber&iacute;an tener, padres preocupados por el tama&ntilde;o del cuerpo y el peso de sus hijos, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as (y agrego: ni&ntilde;es) que sienten que sus cuerpos no son adecuados, padres y madres confundidos por no saber qu&eacute; es lo que deben comer sus hijos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poner a dieta a ni&ntilde;xs gordos es ense&ntilde;arles la idea de que su cuerpo est&aacute; mal y necesitan modificarlo. Someter a un ni&ntilde;o a dieta es someterlo a un trauma emocional y f&iacute;sico&rdquo;, advierte la cuenta de<a href="https://www.instagram.com/comiendoprejuicios/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Instagram comiendoprejuicios.</a>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CdOO5HXu3qD/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Libre de discriminaci&oacute;n, lejos del gordo-odio, como ense&ntilde;an los transfeminismos, hay que transversalizar, en red, nuevas narrativas que descubran adem&aacute;s que detr&aacute;s del estigma dicho con mayor o menor ingenuidad hay un negocio multimillonario de medicalizaci&oacute;n y cirug&iacute;as pl&aacute;sticas que cada vez se hacen a personas de edades m&aacute;s j&oacute;venes, prometi&eacute;ndoles una falsa felicidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuidar, reparar, ampliar la mirada y las formas de pensar, de eso se tratan estos cuadernillos que pudieron materializarle por el activismo gordo que encontr&oacute; la escucha y la acci&oacute;n adecuada. El objetivo es seguir deconstruyendo los mandatos del riesgo, la violencia abierta o encubierta contra los m&aacute;s peque&ntilde;os, para dejar de producir enfermedad donde no la hay y de reproducir desigualdades, para dejar de culpabilizar a quienes le dicen no a las dietas afirmando su soberan&iacute;a corporal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; edad fue tu primera dieta?, pregunta <strong>Lux Moreno</strong>, fil&oacute;sofa y activista gorda, tambi&eacute;n asesora en la elaboraci&oacute;n de los cuadernillos, en un art&iacute;culo publicado en el libro Cuerpo sin patrones (editorial Madreselva). La ceremonia de la mutaci&oacute;n va de la infancia/adolescencia a la vida adulta como un ritual necesario. &ldquo;Se premia el bajar de peso, ser gordx es pecaminoso, lo bello y sano es funcional a cierta l&oacute;gica del consumo. Nos juzgan moralmente y la medicina suele inscribirse en esa l&iacute;nea de normatividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La gran contradicci&oacute;n del tutelaje es que se proh&iacute;be comer determinados alimentos, pero en los supermercados se ofertan porquer&iacute;as de todos los tama&ntilde;os y colores, se enga&ntilde;a descaradamente en los envases de los alimentos, sin normas ni sanci&oacute;n de ning&uacute;n tipo porque lo que importa no es el estado sanitario de la gente, sino que consuma: comprar-vender.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Defendamos los derechos de les ni&ntilde;es, promovamos su confianza corporal. Sigamos imaginando pol&iacute;ticas y conductas para que seamos cada vez m&aacute;s conscientes y aut&oacute;nomos. Les ni&ntilde;es aprenden lo que viven y la actitud de les grandes es la que manda. Hablemos de manera positiva de las diferencias. En la variedad est&aacute; el gusto y la diversidad es parte constitutiva de nuestra especie. &iquest;Por qu&eacute; no concentrarse en lo que juntxs podemos crear? De los adultos depende mejorar la humanidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/relatos-digestivos-apodos-cuadernillos-despatologizar-gordura_129_8988296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2022 04:51:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Relatos digestivos, apodos y cuadernillos para despatologizar la gordura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[gordofobia,Discriminación,Corporalidades,Infancias,LGTBI+]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Gorda o flaca?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gorda-flaca_129_8956285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b581fa9d-fbb2-4c91-b29c-7dd686323dff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Gorda o flaca?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estigmatización actual de los cuerpos es de largo arrastre por cierto y da cuenta de cómo se intensificaron las normas de exigencia y precisión corporal.</p></div><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n positiva de determinado <strong>peso corpora</strong>l no se mantuvo id&eacute;ntica a s&iacute; misma a lo largo del tiempo. Siempre fue hist&oacute;rica y geogr&aacute;fica, tanto la afirmaci&oacute;n de determinada figura f&iacute;sica, bandera o estandarte social, como su quiebre y la construcci&oacute;n de una imagen corporal dominante que sustituy&oacute; a la anterior. Por otra parte, no todas las culturas creen que los cuerpos deben parecerse ni apuestan a neutralizar la diversidad. Mas bien esa es una apuesta de la colonialidad, es decir de la ideolog&iacute;a de los que pretendieron (y a&uacute;n lo hacen) imponer su cosmovisi&oacute;n al resto del mundo global.
    </p><p class="article-text">
        Les propongo un viaje en el t&uacute;nel del tiempo para iluminar esta idea.
    </p><p class="article-text">
        En el Occidente de 1300, en plena Edad Media, primaba la restricci&oacute;n de alimentos y el hambre era una consecuencia inevitable en ciclos que se repet&iacute;an cada cinco a&ntilde;os. &iquest;Las causas? El empobrecimiento de las tierras, la falta de reservas, la lentitud de los medios de transporte. Esa fragilidad ante la intemperie (las pestes arreciaban y las vacunas no se hab&iacute;an creado) afectaba a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida a esa endeble realidad material, el ideal social no era la flacura sino un para&iacute;so terrenal plenos de especias, carnes, pan, r&iacute;os de vino y cerveza, monta&ntilde;as de n&eacute;ctares fabulosos para gustar y degustar, un imaginario que se dio a conocer como los pa&iacute;ses de Jauja en la literatura y en las artes visuales.
    </p><p class="article-text">
        Al extenderse las enfermedades y los riesgos de mortandad muy temprana por las malas cosechas y la consecuente carest&iacute;a, comerse el mundo era el espejismo requerido para construir la ilusi&oacute;n de panzas llenas y satisfechas. La gordura ten&iacute;a prestigio porque implicaba una buena salud. Como dec&iacute;an nuestras abuelas y bisabuelas: qu&eacute; gordito ese beb&eacute;, se lo ve muy sanito. Aunque esto que cuento arranc&oacute; bastantes siglos m&aacute;s atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las hero&iacute;nas y doncellas de los relatos de la XII centuria eran &ldquo;gordas, blancas y tiernas&rdquo; o &ldquo;lo suficientemente gordas&rdquo;. Los campesinos aplaud&iacute;an la belleza de Santo Tomas de Aquino, el &ldquo;buey de Sicilia&rdquo;, y lo visitaban m&aacute;s que por &ldquo;su santidad&rdquo; para admirar su figura &ldquo;imponente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cont&oacute; muy bien en su <em>Historia de la obesidad. Metamorfosis de la gordura</em>, el investigador George Vigarello, autor adem&aacute;s de los vol&uacute;menes Corregir el cuerpo. Historia de un poder pedag&oacute;gico y La historia de la belleza. El investigador franc&eacute;s se ocup&oacute; de las representaciones f&iacute;sicas a trav&eacute;s de la historia, los cuerpos singularizados por su doble condici&oacute;n de soporte de lo individual y portador de experiencias comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        Las formas gigantescas de los humanes de los que hablaban en sus cr&oacute;nicas los viajeros medievales ten&iacute;an como fuente un engullir siempre renovado. Se mezclaban la densidad muscular con la densidad grasa. Cuerpo inmenso y apetito desenfrenado se un&iacute;an en el mito de las personas vigorosas. El prestigio de animales como el le&oacute;n y el oso equival&iacute;a a la ponderaci&oacute;n de lo gordo. En la leyenda de Arturo son emblema de grandeza, habilidad y fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en aquella &eacute;poca era muy raro el maltrato contra el gordo y si exist&iacute;a estaba m&aacute;s referida a la locura del tragar, al modo, que al perfil f&iacute;sico, el resultado. A la fiebre del comportamiento sin l&iacute;mites m&aacute;s que a la pesadez.
    </p><p class="article-text">
        Belleza para todos los sexos, fuerza en el combate para los guerreros. La cantidad de comida ingerida (cinco pat&eacute;s, cinco pollos cebados, por ejemplo) constitu&iacute;a un signo de ascendencia al poder. El quiebre o ruptura con la imagen positiva de la gordura fue una adquisici&oacute;n hist&oacute;rica de la Europa moderna. Durante la Edad Media las anatom&iacute;as robustas se apreciaban como representaciones de poder. Tambi&eacute;n se valoraban los pa&iacute;ses de Jauja, los que comen sin l&iacute;mite, los que tienen fuerza. La acumulaci&oacute;n f&iacute;sica equival&iacute;a con absoluta convicci&oacute;n a tener protecci&oacute;n sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Modelos y formas que dan prestigio no son est&aacute;ticos, van cambiando con el tiempo y estas modificaciones se plasman individual y socialmente. El desarrollo de las sociedades occidentales promovi&oacute; el aumento de la delgadez del cuerpo, acentu&oacute; la vigilancia, el rechazo y la alarma ante la obesidad mucho despu&eacute;s. La silueta afinada cobr&oacute; valor en comparaci&oacute;n con el descr&eacute;dito de la amplitud del volumen. La belleza se acerc&oacute; a lo estilizado y glotoner&iacute;a y deseo de comer empezaron a recibir cr&iacute;ticas en la modernidad, cuando se empez&oacute; a considerar el cuerpo humano como prolongaci&oacute;n de las m&aacute;quinas de producir y facturar. Fue entonces, con la f&aacute;brica y la industrializaci&oacute;n cuando torpeza e ineficacia se consideraron equivalentes a la insuficiencia en el hacer. Para la sociedad de incesante reproducci&oacute;n y resultadismo, el exceso obeso se convirti&oacute; en una amenaza a la din&aacute;mica de la l&iacute;nea de producci&oacute;n. Se acentu&oacute; el individualismo, la autonom&iacute;a del yo y los gordos se convirtieron en la imagen del fracaso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Modelos y formas que dan prestigio no son estáticos, van cambiando con el tiempo y estas modificaciones se plasman individual y socialmente. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n actual por lo delgado como sin&oacute;nimo de sano no sucedi&oacute; siempre. Hubo desde gordos majestuosos hasta glotones despreciados en occidente. En los or&iacute;genes era signo de opulencia, poder y prestigio, luego estar entrado en carnes fue percibido como relajamiento f&iacute;sico y moral. Hoy la sociedad condena lo que se presenta como un fracaso de la voluntad. Formas y pesos se revelan como referencias de la civilizaci&oacute;n y sus tensiones. La dictadura de la apariencia llega de la mano de la autopsia de los cuerpos adiposos, del inventario de t&eacute;cnicas para bajar de peso, de la aparici&oacute;n progresiva de reg&iacute;menes, balanzas y otras formas de medida.
    </p><p class="article-text">
        La estigmatizaci&oacute;n actual, de largo arrastre por cierto, da cuenta de c&oacute;mo se intensificaron las normas de exigencia y precisi&oacute;n corporal. La censura del desborde se hizo m&aacute;s severa, sobre todo contra los cuerpos femeninos. La historia no es fija. Lo que se requiere es mesura, contenci&oacute;n, una cosmogon&iacute;a equilibrada. Ah, la libertad, &iquest;qu&eacute; es eso de que cada uno pueda hacer lo que quiere? Es peligroso para el orden del capital.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ense&ntilde;a la historia es, entonces, que los cambios continuar&aacute;n. Sean bienvenidos.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/gorda-flaca_129_8956285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Apr 2022 03:42:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Gorda o flaca?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades,Delgadez,Obesidad,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cirugías en la era Instagram: “¿Ves cómo me pone los labios este filtro? ¡Así los quiero!”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cirugias-instagram-ves-pone-labios-filtro-quiero_1_8918224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8203bf79-3cd3-428e-b342-247316eb93b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cirugías en la era Instagram: “¿Ves cómo me pone los labios este filtro? ¡Así los quiero!”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crece el número de jóvenes que buscan someterse a operaciones y tratamientos para ser como en sus 'selfies' pasados por las aplicaciones del móvil: el impacto de las redes sociales en los problemas de autoestima se ha disparado tras la pandemia.</p><p class="subtitle">Dismorfia selfie. - Cuando nos obsesionamos por parecernos a nuestra foto con filtro</p></div><p class="article-text">
        La cirujana Isabel Moreno, presidenta de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica y Est&eacute;tica (AECEP), est&aacute; acostumbrada ya, como sus compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, a que se presenten en su consulta j&oacute;venes que saquen su tel&eacute;fono m&oacute;vil y le muestren un <em>selfie</em> suyo, pasado por los filtros de las aplicaciones, y le digan cosas como: &ldquo;&iquest;Ves c&oacute;mo me pone los labios esta aplicaci&oacute;n? &iexcl;As&iacute; los quiero!&rdquo;. Les sucede desde hace cuatro o cinco a&ntilde;os. Cada vez con mayor frecuencia. 
    </p><p class="article-text">
        Antes llegaban a sus consultas, en ocasiones, pacientes con recortes de las revistas con la foto de alguna actriz famosa pidi&eacute;ndoles su nariz, su barbilla o sus labios. Incluso sus culos, como ha estado (y sigue, aunque descendiendo) de moda: <strong>el </strong><em><strong>efecto Kim Kardashian</strong></em>. Despu&eacute;s las actrices dejaron de ser la referencia, como tambi&eacute;n las revistas el soporte, y los interesados acud&iacute;an con el tel&eacute;fono m&oacute;vil pidiendo lo mismo pero con alguna <em>influencer</em> de las redes sociales como ejemplo aspiracional. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy el referente no son otros, sino ellos mismos, pero un ellos mismos pasado por los filtros de belleza &ndash;as&iacute; se los conoce, ya la propia denominaci&oacute;n encierra la trampa&ndash; que algunas aplicaciones y redes sociales ofrecen para retocar las fotos. La mayor&iacute;a coinciden: narices m&aacute;s finas y estilizadas, p&oacute;mulos alzados, ojos ligeramente achinados, pieles de porcelana tan perfectas que rozan la apariencia de los mu&ntilde;ecos de cera, mentones m&aacute;s cuadrados en el caso de los hombres, labios gruesos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Moreno explica que sobre todo quieren &ldquo;transformar su cara&rdquo;. Que sea como la de esa foto. Si los de la foto son ellos, pura l&oacute;gica, tambi&eacute;n pueden ser ese ellos fuera de las fotos. &ldquo;Pero nosotros no podemos transformar una cara&rdquo;, afirma la cirujana. Es, como lo define y coinciden todos los cirujanos consultados por este peri&oacute;dico, una cuesti&oacute;n de &ldquo;falsas expectativas&rdquo;. El yo virtual no es el real y, por mucho que se quisiera, nunca se podr&iacute;a alcanzar en la realidad el resultado de unas fotos que son irreales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con un filtro podemos adelgazar la nariz, levantar las cejas o afilar la cara tanto como queramos. Los filtros no tienen l&iacute;mites; la cirug&iacute;a pl&aacute;stica, s&iacute;&rdquo;, describe el cirujano Arturo Ram&iacute;rez-Monta&ntilde;ana, miembro del comit&eacute; de la Sociedad internacional de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica y Est&eacute;tica. Eso es lo que deben explicarles y hacerles comprender a esos j&oacute;venes. Y eso es lo que hac&iacute;a un d&iacute;a de consulta la doctora Moreno cuando su paciente,  recuerda, no s&oacute;lo no lo entend&iacute;a sino que se cabre&oacute; tanto que empez&oacute; a chillarle. Le arroj&oacute; por encima del ordenador una botella de agua y se march&oacute; al grito de: &ldquo;&iexcl;Me buscar&eacute; a otro cirujano!&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Dismorfia de Snapchat</h3><p class="article-text">
        Desde que esta realidad empez&oacute; a verse en las consultas, aunque los cirujanos, como Ram&iacute;rez-Monta&ntilde;ana, lo consideran &ldquo;algo m&aacute;s excepcional que la regla&rdquo;, se han publicado diferentes estudios, en revistas m&eacute;dicas profesionales de Estados Unidos, sobre todo, analizando el fen&oacute;meno. Si previamente ya se hab&iacute;a estudiado la influencia de los medios tradicionales &ndash;la televisi&oacute;n, la publicidad&ndash;como motivaci&oacute;n para que algunas personas, sobre todo mujeres, considerasen la cirug&iacute;a est&eacute;tica, el impacto de las redes sociales no estaba estudiado. Seg&uacute;n estos art&iacute;culos, se estaba produciendo un aumento de los procedimientos de cirug&iacute;a est&eacute;tica facial as&iacute; como una relaci&oacute;n directa entre el uso de filtros en las fotos y una mayor aceptaci&oacute;n de la cirug&iacute;a est&eacute;tica. Fruto de esos estudios es la creaci&oacute;n incluso de un t&eacute;rmino con el que se ha etiquetado hoy esta realidad: dismorfia de Snapchat.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con un filtro podemos adelgazar la nariz, levantar las cejas o afilar la cara tanto como queramos. Los filtros no tienen límites; la cirugía plástica, sí</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Arturo Ramírez-Montañana</span>
                                        <span>—</span> Sociedad internacional de Cirugía Plástica y Estética
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La dismorfofobia o trastorno dism&oacute;rfico corporal no es nuevo. As&iacute; se conoce la percepci&oacute;n que una persona tiene de su f&iacute;sico cuando no se ajusta a la realidad. Uno se obsesiona con su cuerpo y con defectos que no son reales. La anorexia es el ejemplo m&aacute;s conocido. La dismorfia de Snapchat &ndash;as&iacute; bautizada por esta red social, que permite aplicar esos filtros&ndash; ser&iacute;a por lo tanto la obsesi&oacute;n provocada por la comparaci&oacute;n entre la imagen real y la fotograf&iacute;a filtrada. El choque entre la realidad, el yo que nos devuelve cada ma&ntilde;ana el espejo, e irrealidad, el supuesto yo real que vemos en nuestros <em>selfies</em> retocados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No lo considero un trastorno dism&oacute;rfico, sino que aqu&iacute; estamos hablando de problemas de autoestima que enfocamos en el f&iacute;sico&rdquo;, argumenta la psic&oacute;loga Rosana Pereira, directora de las cl&iacute;nicas Hazt&uacute;a Psicolog&iacute;a Positiva. &ldquo;Por m&aacute;s que se les diga que son filtros y que no son la realidad, quieren ser eso. Pero es normal que busquen formar parte del grupo sintiendo que su imagen est&aacute; acorde a lo que ven en las redes. El ser humano siempre ha querido formar parte del grupo, sea el que sea, y esto no es algo in&eacute;dito. Lo que sucede es que esa presi&oacute;n del grupo antes llegaba de otras formas, y ahora se queda m&aacute;s en lo externo. Hoy todo son fotograf&iacute;as y la forma de comunicarse es a trav&eacute;s de ellas&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el fondo &ndash;secunda la cirujana Eva Guisantes&ndash; es m&aacute;s realista porque la base es la propia cara, no la de Angelina Jolie, por ejemplo&rdquo;. El hecho de que una foto, como afirma tambi&eacute;n Ram&iacute;rez-Monta&ntilde;ana, diga en ocasiones &ldquo;m&aacute;s que mil palabras&rdquo;, puede ayudarlos &ldquo;a comprender claramente lo que siente el paciente, hablar sobre ello. Facilita el intercambio de ideas, expectativas y posibilidades reales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s mujeres que hombres</h3><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno, explican los cirujanos, se da m&aacute;s en mujeres que en hombres, aunque tambi&eacute;n ellos acuden a las consultas con esos <em>selfies</em> como referencia. Suelen ser pacientes entre 22 y los 25 a&ntilde;os, muy metidos en las redes sociales, que antes no ve&iacute;an en sus consultas. &ldquo;Para m&iacute; lo alarmante no es que quieran verse mejor, porque eso va ligado a la adolescencia y a la juventud y no es nuevo, sino que es importante que los padres y los profesionales est&eacute;n encima de ellos para evitar que se hagan tratamientos que no son saludables o que puedan ser desproporcionados para su edad&rdquo;, a&ntilde;ade la cirujana Guisantes. Padres &ldquo;que no saben c&oacute;mo gestionar estos casos. Nos dicen: es que es lo que ellos quieren&hellip; pero tienen que ser fuertes y controlarlos&rdquo;, reflexiona su colega Moreno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo alarmante no es que quieran verse mejor, eso va ligado a la adolescencia, lo importante es que padres y profesionales estén encima de ellos para evitar que se hagan tratamientos que no son saludables o que puedan ser desproporcionados para su edad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La chica que se enfad&oacute; tanto en la consulta de Moreno cuando rechaz&oacute; operarla y se march&oacute; prometiendo que encontrar&iacute;a a alguien que le hiciera la intervenci&oacute;n, encarna para estos cirujanos un riesgo muy real. &ldquo;Porque siempre acaban encontrando un m&eacute;dico que acepta. Es dif&iacute;cil evitarlo. No todos decimos que no. Para algunos priman sus intereses comerciales&rdquo;, se lamenta Guisantes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En algunas cl&iacute;nicas y franquicias, por ejemplo, la primera visita ni siquiera se hace con un especialista, sino con alguien a quien llaman asesora est&eacute;tica pero que es una comercial, que seguramente cobra a comisi&oacute;n y que querr&aacute; que te operes s&iacute; o s&iacute;&rdquo;, contin&uacute;a. Para ella es clave educar a los pacientes para que no se dejen enga&ntilde;ar o llevar por la publicidad enga&ntilde;osa &ldquo;porque hay mucho bombardeo&rdquo;, para que desconf&iacute;en de sorteos, promociones y descuentos y para que pidan que &ldquo;siempre sea un m&eacute;dico&rdquo; quien les atienda. Y sobre todo, que si finalmente se van a operar comprueben que el m&eacute;dico est&aacute; colegiado y tiene la formaci&oacute;n para poder hacerlo, &ldquo;porque desgraciadamente hay mucho intrusismo en el sector&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">400.000 intervenciones al a&ntilde;o </h3><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el und&eacute;cimo pa&iacute;s del mundo donde m&aacute;s procedimientos de cirug&iacute;a y medicina est&eacute;tica se realizan, seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de la Sociedad Internacional de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica y Est&eacute;tica. Estados Unidos, Brasil y Alemania ocupan los primeros puestos. En 2020, &uacute;ltimo a&ntilde;o con datos actualizados, se realizaron casi 400.000 intervenciones: 165.000 operaciones quir&uacute;rgicas y 230.000 que no lo eran, con los tratamientos con b&oacute;tox y &aacute;cido hialur&oacute;nico acaparando la mayor parte de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace a&ntilde;os, las operaciones quir&uacute;rgicas m&aacute;s demandadas son el aumento de pechos, en el caso de las mujeres, y su reducci&oacute;n, la ginecomastia, en el de los hombres. En segundo lugar, para ambos, las liposucciones. En Espa&ntilde;a, seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica Reparadora y Est&eacute;tica, de 2018, previos a la pandemia, una de cada cuatro operaciones se hac&iacute;a a menores de 29 a&ntilde;os, un n&uacute;mero que, como confirman los cirujanos, crece cada a&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde hace años, las operaciones quirúrgicas más demandadas son el aumento de pechos, en el caso de las mujeres, y su reducción, la ginecomastia, en el de los hombres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De hecho, esa generaci&oacute;n es a la que se destaca en Estados Unidos desde la Asociaci&oacute;n de Cirujanos Pl&aacute;sticos como la que posee mayor potencial de crecimiento en la actualidad por el impacto de las redes y por la capacidad de encontrar cirujanos e informaci&oacute;n tambi&eacute;n en esas redes. En este incremento figura tambi&eacute;n un n&uacute;mero cada vez mayor de pacientes masculinos, que ha pasado en pocos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a de suponer un 2% del total al 10%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace a&ntilde;os la cirug&iacute;a era poco accesible y cara. Parec&iacute;a propio de un nivel social o de una frivolidad. Pero esa imagen ya no existe. Hoy veo pacientes de todos los perfiles y clases sociales y es muy sencillo pedir una consulta con un cirujano&rdquo;, describe Moreno. Esa mayor normalizaci&oacute;n de la cirug&iacute;a pl&aacute;stica es otro de los factores que describen los especialistas que influyen para que no solo cada vez haya m&aacute;s pacientes, sino tambi&eacute;n m&aacute;s pacientes j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucede con la medicina est&eacute;tica. Como apuntan los &uacute;ltimos informes de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Est&eacute;tica, antes la entrada en este sector se hac&iacute;a en torno a los 35 a&ntilde;os; ahora hay cada vez m&aacute;s pacientes, mujeres mayoritariamente, reci&eacute;n llegadas a la veintena, que acuden sobre todo a por tratamientos de b&oacute;tox y de &aacute;cido hialur&oacute;nico para rellenar los labios. &ldquo;Los j&oacute;venes est&aacute;n entrando en una din&aacute;mica que a m&iacute; me preocupa much&iacute;simo. Hay tratamientos que son una barbaridad para personas de 20 a&ntilde;os&rdquo;, afirma la cirujana Maritina Mart&iacute;nez Lara, &ldquo;pero hoy veo que los chavales no se gustan si no es con filtro; no lo hacen con una foto normal&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La realidad de las redes</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a los adultos navegan de media una hora y 40 minutos en las redes sociales al d&iacute;a. Los adolescentes, tres horas. Entre las redes m&aacute;s populares, y que ofrecen esos filtros para retocar las fotos, reina Instagram. Tiene m&aacute;s de 1.100 millones de usuarios en el mundo, casi 22 de ellos en Espa&ntilde;a, pr&aacute;cticamente la mitad de la poblaci&oacute;n, donde se ha triplicado el n&uacute;mero de perfiles en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os. Un tercio de los usuarios globales de la plataforma tiene menos de 24 a&ntilde;os y dos tercios, de 34. En Instagram, las fotos de caras reciben de media un 38% m&aacute;s de likes. Tik Tok le sigue a la zaga. Mil millones de usuarios, casi la mitad menores de 30 a&ntilde;os. Y Snapchat cierra el podio, con 300 millones, cuatro de cada diez, entre 18 y 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Y las redes no son ajenas a este fen&oacute;meno. En oto&ntilde;o de 2019 Instagram tuvo que reaccionar a esta realidad y anunci&oacute; que prohib&iacute;a las aplicaciones que permit&iacute;an alterar una foto &ndash;realidad aumentada, se llama&ndash; para ver el resultado final que la cirug&iacute;a est&eacute;tica supuestamente tendr&iacute;a sobre ella. Fueron eliminados as&iacute; algunos efectos que permit&iacute;an hacer en los <em>selfies</em> esos retoques est&eacute;ticos que luego algunos j&oacute;venes llevan a las cl&iacute;nicas. Pero hoy siguen disponibles en la aplicaci&oacute;n numerosos filtros que, aunque no tengan esa apelaci&oacute;n directa a la cirug&iacute;a, permiten retocar las im&aacute;genes de la misma forma.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2019 Instagram prohibía las aplicaciones que permitían alterar una foto para ver el resultado que la cirugía tendría sobre ella; en septiembre, su propietaria reconocía que la app afecta negativamente a la imagen corporal de un tercio de las jóvenes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El pasado septiembre, Meta (antes Facebook), la empresa matriz de Instagram, protagoniz&oacute; una pol&eacute;mica muy reveladora sobre los efectos secundarios de su red social. Documentos internos de la propia compa&ntilde;&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-instagram-afecta-salud-mental-adolescentes-minimiza-publico_1_8302276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">revelados por el diario </a><a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/facebook-instagram-afecta-salud-mental-adolescentes-minimiza-publico_1_8302276.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Wall Street Journal,</em></a><em> </em>reconoc&iacute;an que Instagram afectaba negativamente a la imagen corporal de un tercio de las adolescentes. &ldquo;Las comparaciones en Instagram pueden cambiar la forma en que las adolescentes se ven y se describen a s&iacute; mismas&rdquo;, dec&iacute;a el informe que los directivos de la compa&ntilde;&iacute;a habr&iacute;an ignorado. Y a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Los adolescentes culpan a Instagram de los aumentos en la tasa de ansiedad y depresi&oacute;n&rdquo;. ElDiario.es ha tratado de contactar con las tres plataformas, Instagram, Snapchat y Tik tok, para conocer c&oacute;mo valoran el posible impacto negativo de sus redes y filtros y si tienen previstos planes de actuaci&oacute;n al respecto. Ninguna ha respondido a los correos electr&oacute;nicos enviados a las tres empresas estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cultura de la imagen es algo que lleva ya mucho tiempo y que ha afectado siempre m&aacute;s a las mujeres que a los hombres, desde la cosificaci&oacute;n a la sexualizaci&oacute;n. Internet, en ese sentido, es un reflejo de la sociedad. Los adolescentes, adem&aacute;s, tienen esos patrones de la cultura de la imagen muy integrados. Y las redes son tambi&eacute;n ese reflejo&rdquo;, analiza Eulalia Alemany, directora del centro de investigaci&oacute;n sociol&oacute;gico Reina Sof&iacute;a sobre adolescencia y juventud, que pertenece a la Fundaci&oacute;n de Ayuda contra la Drogadicci&oacute;n (FAD). 
    </p><p class="article-text">
        Alemany destaca c&oacute;mo Internet ha tra&iacute;do un cambio de paradigma que afecta desde el c&oacute;mo nos mostramos al c&oacute;mo aprendemos y que ese cambio, como en el caso de las redes, ha cogido a la sociedad &ldquo;a contrapi&eacute;&rdquo;. No todos nos adaptamos de la misma manera. Y eso sucede en las redes. &ldquo;En ellas se muestra otro yo, un yo diferente. Para algunos es un juego. Pero otros no est&aacute;n preparados y tienen una confusi&oacute;n de roles. La mayor&iacute;a de los j&oacute;venes, como nos dicen ellos mismos, saben distinguir el yo virtual del real, pero hay otros que no. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas m&aacute;s vulnerables sufren m&aacute;s. Las redes no lo provocan, sino que &ldquo;es algo que est&aacute; ah&iacute; pero que se muestra o se acent&uacute;a en esas redes o con ellas&rdquo;, afirma. Cuatro de cada diez j&oacute;venes, seg&uacute;n mostraba en 2018 un estudio realizado por el Centro Reina Sof&iacute;a y la Fundaci&oacute;n Mapfre, consideraba que el uso de las redes sociales hab&iacute;a hecho aumentar su autoestima frente a uno de cada diez que confesaba que les afectaba negativamente. Alemany insiste en que es fundamental, en cualquier caso, que todos sepan que pueden recibir ayuda y que deben &ldquo;siempre, siempre&rdquo; pedirla si sienten que la necesitan.
    </p><h3 class="article-text">Los efectos de la pandemia</h3><p class="article-text">
        Pero la pandemia ha afectado tambi&eacute;n a esta realidad. La prolongada y exagerada exposici&oacute;n a las pantallas, como a&ntilde;ade Alemany, &ldquo;ha aumentado los malestares de la juventud, donde se ve, adem&aacute;s, una fractura de g&eacute;nero, porque las mujeres sufren m&aacute;s&rdquo;. La psic&oacute;loga Pereira habla de &ldquo;avalancha&rdquo; para describir el n&uacute;mero de consultas que les piden desde hace meses j&oacute;venes menores de 25 a&ntilde;os con problemas de ansiedad, autolesiones o gesti&oacute;n de las emociones. &ldquo;La pandemia ha resultado devastadora&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ante los jóvenes que insisten en la cirugía, algunos cirujanos plantean a veces como alternativa que en lugar de operarse se realicen un tratamiento de medicina estética en cantidades muy pequeñas. &quot;Ese pequeño pinchazo de bótox tiene un efecto placebo&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No resulta f&aacute;cil encontrar datos actualizados para mostrarlo. Antes de la pandemia, dos de cada diez adolescentes, seg&uacute;n un estudio mundial de Unicef, padec&iacute;a problemas mentales. De entonces son tambi&eacute;n los datos del Centro Reina Sof&iacute;a que mostraban que la mitad de los j&oacute;venes entre los 15 y los 29 a&ntilde;os consideraba haber tenido alg&uacute;n problema de saludad mental durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o, 20 puntos m&aacute;s que en 2017. Hoy, seg&uacute;n los trabajos del mismo centro, se ha triplicado en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, hasta el 15%, el n&uacute;mero de j&oacute;venes que dicen sufrir esos trastornos, desde ansiedad a depresi&oacute;n, continuamente o con bastante frecuencia.
    </p><h3 class="article-text">El efecto placebo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no nos hemos encontrado, dentro de esa avalancha, con ning&uacute;n chaval que haya manifestado su deseo de someterse a una cirug&iacute;a est&eacute;tica&rdquo;, se&ntilde;ala Pereira. La psic&oacute;loga cree que&nbsp;se debe a que, en el propio diagn&oacute;stico que se han hecho, quienes acuden al cirujano se han 'autoconvencido' de que el suyo es un problema de imagen y no de psic&oacute;logo. Pereira cree que en todos esos casos no hay una problem&aacute;tica real sino mental, y que por eso puede funcionar la alternativa que algunos cirujanos les plantean a veces para evitar que insistan en la cirug&iacute;a: que en lugar de operarse se realicen un tratamiento de medicina est&eacute;tica en cantidades muy peque&ntilde;as. &ldquo;Ese peque&ntilde;o pinchazo de b&oacute;tox, por ejemplo, tiene un efecto placebo. La imagen que tienen ante el espejo no es real porque siempre se ven peor, as&iacute; que un peque&ntilde;o pinchazo, aunque sea m&iacute;nimo, puede hacer que se vean bien&rdquo;, lo explica Pereira.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso son soluciones como reacci&oacute;n. Soluciones, tanto la de los tratamientos psicol&oacute;gicos como la de los est&eacute;ticos, una vez se ha producido ya el trastorno o el malestar. Y el caso de esos j&oacute;venes que acuden a los cirujanos para ser como sus yo virtuales asoma como la punta m&aacute;s extrema o impactante de un iceberg mayor. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo la superficie sigue el efecto negativo que las redes sociales pueden provocar. Unas redes en las que, con mayor o menor intensidad, est&aacute;n presentes la mayor&iacute;a de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles. Solo con hacer una regla de tres con los n&uacute;meros globales de Instagram en el pa&iacute;s (un tercio de los usuarios tienen menos de 24 a&ntilde;os) en Espa&ntilde;a da un resultado de siete millones. La poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a entre los 10 y los 24 a&ntilde;os suma siete millones y medio de personas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar del alcance, por poblaci&oacute;n, y de la incidencia, por uso de las redes, esas tres horas diarias, apenas se ha debatido esta cuesti&oacute;n. En el Congreso de los Diputados, por ejemplo, no hay una sola iniciativa que haga referencia a esta realidad y al posible impacto en los j&oacute;venes. El debate pol&iacute;tico en torno a Internet y juventud e infancia se ha centrado durante a&ntilde;os en la seguridad, en el acceso, en el ciberacoso, el crimen o m&aacute;s recientemente en las <em>fake news</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Congreso debatirá una iniciativa, apoyada por todos menos Vox, para &quot;promover la concienciación sobre las consecuencias potencialmente dañinas que el uso abusivo de filtros y de realidad aumentada pueden producir&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La &uacute;nica iniciativa en este sentido es tan reciente que se aprob&oacute; el pasado mes de diciembre con los votos de todos los partidos a favor y la abstenci&oacute;n de Vox. &ldquo;El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a promover la concienciaci&oacute;n sobre las consecuencias potencialmente da&ntilde;inas que el uso abusivo de filtros y de realidad aumentada pueden producir a trav&eacute;s de campa&ntilde;as educativas dirigidas a ni&ntilde;as, ni&ntilde;os y adolescentes, as&iacute; como a sus familias&rdquo;, dice el texto de la misma. Los diputados han pedido as&iacute; al Gobierno que realice campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n para evitar el impacto que ya se est&aacute; viendo que algunas redes pueden provocar en los j&oacute;venes m&aacute;s vulnerables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca se hab&iacute;a tocado este tema. S&iacute; otros de Internet, pero m&aacute;s por control de acceso, de adicciones o de derechos digitales. Pero tampoco desde las asociaciones y organizaciones con las que trabajamos, de protecci&oacute;n de la infancia, nos lo hab&iacute;an trasladado&rdquo;, revela Carmen Ba&ntilde;os, la diputada del PSOE que present&oacute; la iniciativa. Lo hizo en octubre, en la Comisi&oacute;n de Derechos de la Infancia y la Adolescencia, inspirada por la iniciativa similar que en primavera una compa&ntilde;era de partido suya, diputada en la Asamblea de Murcia, quiso presentar all&iacute; y que no prosper&oacute;. Antes de llevarla al Congreso Ba&ntilde;os, por pertenecer al PSOE, tuvo que remitirla al Gobierno para su aprobaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente era m&aacute;s ambiciosa, porque ella quer&iacute;a que se obligara a que las fotos con filtros o retocadas tuvieran que ser obligatoriamente etiquetadas en las redes como tal. Pero desde el Gobierno, como explica a este peri&oacute;dico la diputada, le dijeron que no pod&iacute;a exigirse eso en Espa&ntilde;a porque hacerlo, para el caso de estas redes y plataformas, es una competencia europea. En el Parlamento Europeo, donde Ba&ntilde;os quiere intentar ahora hacer llegar la misma iniciativa, no se ha debatido ninguna medida similar. S&iacute; se ha hecho, en cambio, el caso m&aacute;s reciente, fuera de la Uni&oacute;n Europea: desde el pasado verano en Noruega se obliga por ley a <em>influencers</em> y anunciantes a que adviertan que sus im&aacute;genes promocionales retocadas lo est&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El 'efecto zoom'</h3><p class="article-text">
        El iceberg, sin embargo &ndash;el s&iacute;mil sigue funcionando&ndash;, no est&aacute; compuesto solo de ese hielo m&aacute;s joven. No son los j&oacute;venes a los &uacute;nicos a quienes les afecta el mundo digital de esta manera. Los cirujanos y los m&eacute;dicos est&eacute;ticos hablan hoy de un &ldquo;efecto <em>zoom</em>&rdquo; para referirse al incremento de pacientes que a ra&iacute;z de la pandemia han acudido a sus cl&iacute;nicas a hacerse operaciones o tratamientos faciales. Las operaciones de blefaroplastia, para reparar la ca&iacute;da de los p&aacute;rpados, se han incrementado un 30% durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Tambi&eacute;n han subido los tratamientos menos invasivos, como la inyecci&oacute;n de b&oacute;tox o &aacute;cido hialur&oacute;nico, para corregir las arrugas de frentes y ojos.
    </p><p class="article-text">
        El efecto, como lo confirma Sergio Fern&aacute;ndez, m&eacute;dico est&eacute;tico y vocal de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina Est&eacute;tica (SEME), de habernos pasado tantas horas mir&aacute;ndonos en videoconferencias. &ldquo;La sociedad te impulsa a que seas pr&aacute;cticamente perfecto. Es un nivel de exigencia muy alto. Los pacientes j&oacute;venes no se inventan lo que tienen, sino que es el deseo de perfecci&oacute;n, de estar bien en todo momento&rdquo;, analiza el fen&oacute;meno. Jam&aacute;s, en definitiva, j&oacute;venes y menos j&oacute;venes, nos hab&iacute;amos expuesto tanto. En esas videconferencias de trabajo o personales, en esas fotos que nos hacemos y con las que nos comunicamos y en esas redes sociales donde hacemos y compartimos vida. El espejo solo es ya otro reflejo m&aacute;s de nosotros. Ni siquiera, probablemente, el m&aacute;s importante ni el m&aacute;s usado. Pero, esa es la realidad, y en los j&oacute;venes se acent&uacute;a, hoy cuanto m&aacute;s nos miramos, y nunca lo hab&iacute;amos hecho tanto, menos nos gustamos.
    </p><p class="article-text">
        <em>DLC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David López Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cirugias-instagram-ves-pone-labios-filtro-quiero_1_8918224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Apr 2022 10:41:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cirugías en la era Instagram: “¿Ves cómo me pone los labios este filtro? ¡Así los quiero!”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Instagram,Cirugías,Filtros,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Panzas que ponen la tapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/panzas-ponen-tapa_129_8916757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21f8f250-6fee-48b1-853f-3c39b9f961d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Panzas que ponen la tapa"></p><p class="article-text">
        Primero fue juntarse para recortar y pegar las revistas masivas de actualidad y &ldquo;para la mujer&rdquo;, visibilizando asuntos muy serios como que en las portadas no salimos las mujeres reales, que sobran los efectos artificiales del fotoshop y que cuando aparecemos es porque somos j&oacute;venes, blancas, tirando a n&oacute;rdicas mejor, con medidas corporales impuestas por el gusto hegem&oacute;nico, ese que se sostiene igual a s&iacute; mismo seg&uacute;n un &iacute;ndice de masa corporal determinado en el siglo diecinueve.
    </p><p class="article-text">
        Luego llegaron las acciones colectivas impulsadas por <a href="https://www.instagram.com/mujeresquenofuerontapa/?utm_source=ig_embed&amp;ig_rid=5bb5bc69-1971-4aac-9d91-c248fee3132e" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mujeres que no fueron tapa (MQNFT), un movimiento liderado por la artista visual y activista Lala Pasquinelli</a>, que el &uacute;ltimo verano aprovech&oacute; el tradicional Operativo Bikini para oponerle otro que estall&oacute; en las redes y en las playas: Hermana Solt&aacute; la Panza. As&iacute; se llama.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/mujeresquenofuerontapa/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; se trat&oacute;? De inundar Instagram con fotos de miles de mujeres en sus casas, las sierras, piletas y playas, personas que en otro tiempo estaban atrapadas en el ocultamiento de sus rollos, detr&aacute;s de una malla enteriza, un pareo o un poncho&nbsp; -es decir, muuuuy cubiertas- impulsadas ahora a mostrar sus cuerpos en dos piezas que dejaran ver estr&iacute;as, ces&aacute;reas, celulitis, heridas y otras marcas de la vida. Si otrxs se animaban, cada unx pod&iacute;a hacerlo, en un amplio ejercicio de exhibici&oacute;n colectiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte de esas im&aacute;genes se materializaron en una muestra en el Centro Cultural Recoleta, justamente llamada MQNFT, en la que fui testigx placentera de una serie de im&aacute;genes de chicas, adultas y viejas que habitan este mundo con la alegr&iacute;a de ir siendo como se les da la gana. Figuras femeninas plenas de emoci&oacute;n y alegr&iacute;a porque han salido de la reclusi&oacute;n obligada o autoimpuesta, ese escondite al que nos llev&oacute; (y a&uacute;n lo sigue haciendo) la dictadura de un cuerpo &uacute;nico, un molde unidimensional, al que todxs debemos parecernos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parte de la campaña &quot;Hermana, soltá la panza&quot;"
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                Parte de la campaña &quot;Hermana, soltá la panza&quot;                            </span>
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        Estas escenas plasmadas en una exhibici&oacute;n de la capital argentina, que ojal&aacute; empiece a viajar por el pa&iacute;s todo (y ya fue objeto de inter&eacute;s period&iacute;stico en algunos medios de Europa), las vi casi en simult&aacute;neo con la dicha que me dio saber que la actriz Jamie Lee Curtis, en Hollywood, de unos a&ntilde;itos m&aacute;s que yo, se rebel&oacute; contra el supuesto cuerpo perfecto. Ella dijo a los cuatro vientos: &ldquo;Llevo metiendo panza desde los once a&ntilde;os&rdquo; mientras se sacaba y publicaba una fotograf&iacute;a comiendo una galletita. &ldquo;En el mundo hay una industria, una industria de mil millones, billones de d&oacute;lares, sobre ocultar cosas. Correctores, moldeadores, rellenos, ropa, accesorios para el cabello. Todo para ocultar la realidad de quienes somos&rdquo;. Oh, cu&aacute;ntas veces me apret&eacute; adentro de una faja elastizada para disimular o que me entrara una prenda que se resist&iacute;a. &iquest;Y para qu&eacute;? Respuesta posible, aunque insuficiente: para tratar de encajar.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Ca8R4PprCrK/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Public&oacute; Jamie en un posteo para el que se puso un sweater mostaza brillante (no quer&iacute;a que pasara desapercibida, sin m&aacute;s): &ldquo;Mi instrucci&oacute;n (para el rodaje de Everything Everywhere All At Once, su &uacute;ltima pel&iacute;cula, donde anima a la inspectora Deirdre Beaubeirdra) fue: &rdquo;quiero que nada se oculte. Llevo meti&eacute;ndome el est&oacute;mago desde que empec&eacute; a ser consciente de los chicos y los cuerpos, y que los jeans son s&uacute;per ajustados y decid&iacute; muy espec&iacute;ficamente renunciar y liberar cada m&uacute;sculo que ten&iacute;a y que sol&iacute;a apretar para ocultar la realidad. Nunca como ahora me he sentido m&aacute;s libre creativa y f&iacute;sicamente&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya hab&iacute;a anticipado algo en octubre &uacute;ltimo cuando asegur&oacute; a la revista de dise&ntilde;o y tecnolog&iacute;a Fast Company que &ldquo;la tendencia actual de rellenos y procedimientos est&eacute;ticos y esta obsesi&oacute;n por los filtros y las cosas que hacemos para ajustar nuestra apariencia en zoom est&aacute;n acabando con generaciones de belleza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su colega, la gran int&eacute;rprete Emma Thompson, tambi&eacute;n solt&oacute; la lengua en el &uacute;ltimo festival de Cine de Berl&iacute;n respecto de las exigencias f&iacute;sicas con las de nuestro g&eacute;nero. Respecto de la demanda social en la vida en general y en el cine en particular fue rotunda: &ldquo;a las mujeres nos han lavado el cerebro para que odiemos nuestros cuerpos&rdquo;. La declaraci&oacute;n fue consecuencia de una escena en la que actu&oacute; desnuda en &ldquo;Good Luck To You&rdquo;, su &uacute;ltimo filme. &ldquo;Es un hecho, todo lo que nos rodea nos recuerda lo imperfectas que somos: todo est&aacute; mal con nosotras. Todo est&aacute; mal y tienes que mostrarte de una forma concreta. Intenta ponerte delante de un espejo, qu&iacute;tate la ropa, m&iacute;rate y no te muevas. No hagas nada, simplemente no te muevas. Aceptalo y no te juzgues. Hice algo que nunca hab&iacute;a hecho como actriz&rdquo;, dijo la protagonista de Lo que queda del d&iacute;a, quien hace un tiempo y pese a tener muchas ofertas de trabajo decidi&oacute; no residir en Hollywood porque le dec&iacute;an gorda como acoso e insulto. &ldquo;Durante la filmaci&oacute;n de Retorno a Brideshead, los productores le dijeron a una compa&ntilde;era de elenco que bajara de peso&rdquo;. Thompson los amenaz&oacute; con que si repet&iacute;an esos dichos, ella misma dejar&iacute;a el rodaje. &ldquo;Lo que est&aacute; pasando es perverso y s&oacute;lo est&aacute; yendo a peor&rdquo;, se alarm&oacute; la actriz y directora, conocida por su activismo en favor de las mujeres, una de las primeras en denunciar p&uacute;blicamente la desigualdad salarial respecto de los hombres.
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        Pero volvamos a Hermana solt&aacute; la panza, una campa&ntilde;a que diagostica el estado de las cosas pero que es propositiva, una invitaci&oacute;n a cambiar y que deber&iacute;a durar hasta que no haya un solo ser humano presionando a otrx con el deber ser de su cuerpo. Y que en Recoleta tambi&eacute;n pude escuchar, ya que hab&iacute;a audios con testimonios grabados con las minibiograf&iacute;as de las hermanas que se soltaron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Basta a los manuales de supervivencia y gu&iacute;as de vida como: hay que tener panza chata para ponerse una bikini&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me admiro mucho porque la pas&eacute; muy mal pero jam&aacute;s dej&eacute; de creer que ven&iacute;an cosas mejores. Vamos por talles reales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Con todo lo que comiste vas a pedir postre?. S&iacute;, me encanta y lo voy a disfrutar&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Corporalidades y voces expandidas primero en la virtualidad, ocupando el lugar que necesitan sin tener que acudir a escondites ni restricciones. Amor propio y amor al otrx, al diferente, aceptaci&oacute;n de las huellas que ha dejado en cada cuerpo la vida misma con sus alegr&iacute;as, dolores, malestares y goces. Sin fajas, sin aprietes ni torturas. Sin obligaciones ni forzamientos a alcanzar un ideal imposible, el movimiento de mujeres, feminista y gordx, deconstruye los estereotipos de lo que es bello, desde una consideraci&oacute;n de lo est&eacute;tico como construcci&oacute;n hist&oacute;rica y social.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/panzas-ponen-tapa_129_8916757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Apr 2022 03:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Panzas que ponen la tapa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obesidad,gordofobia,Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sos-bella-sos-joven-sos-fertil_1_8756678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c009fa97-b8df-45fa-83ec-eb8546a15d08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la idea asociada a envejecer hay, como sobre cualquier momento vital, un montón de prescripciones, mandatos e ideales. Todos coinciden: es algo a evitar, a demorar, a corregir. Si no se nota, no envejezco se repite al ver el desgaste del cuerpo, de la piel y el consecuente complejo industrial de cremas y cirugías.</p><p class="subtitle">¿Te gusta leer en papel? - Este artículo pertenece a la segunda edición de la revista que elDiarioAR regala a sus socias y socios. Si querés recibir la próxima publicación, asociate y, así también, apoyás a este proyecto periodístico.</p></div><p class="article-text">
        Un fantasma<strong> </strong>recorre tu cuerpo. Siempre estuvo ah&iacute;, desde el minuto cero. No pod&eacute;s escapar. Ahora se manifiesta de las maneras que m&aacute;s te aterran: una piel quebradiza, f&aacute;cil de plegar; un pelo fr&aacute;gil, un tanto deste&ntilde;ido: arrugas y canas. Esta no sos vos. Y, sin embargo, s&iacute;, lo sos. Hay una discordancia entre tu cuerpo y vos misma. Algo no va bien, algo se te escapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te mir&aacute;s al espejo: piel modulada sobre huesos y m&uacute;sculos. Eso sos. Piel y pelo. Piel y pelo que ya no son los que eran. Ojos y dientes. Pero sobre todo piel. No hay mucho ah&iacute; que pueda explicarte algo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vejez                            </span>
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        Lo que llaman &ldquo;juventud&rdquo; se descompone, se va, se transforma. Sent&iacute;s v&eacute;rtigo, eso est&aacute; pasando. Es hora de tomar el toro por las astas. Por suerte, hay un despliegue enorme de estrategias, un complejo industrial b&eacute;lico que puede acompa&ntilde;arte: cremas para el d&iacute;a, para la noche, para el contorno de ojos, mascarillas, exfoliantes, s&eacute;rums; tratamientos de nombres cr&iacute;pticos como luz pulsada, radiofrecuencia, plasma, peeling, b&oacute;tox; rutinas de masajes; aceites, recetas antioxidantes varias, col&aacute;geno en polvo para cada ma&ntilde;ana. Y claro, el recurso extremo, la madre de todas las bombas: cirug&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que llaman “juventud” se descompone, se va, se transforma. Sentís vértigo, eso está pasando. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Antiage&rdquo; es la contrase&ntilde;a del arsenal armament&iacute;stico. La guerra contra la edad, contra el tiempo, contra vos misma</strong>. Bueno, reformulemos: la guerra contra los signos del tiempo, de la edad, el devenir vos misma. En el fondo de tu cabeza opera un talism&aacute;n: &ldquo;si no se nota, no envejezco&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute;, envejec&eacute;s. Ech&aacute;s mano de rutinas, cremas y c&oacute;lageno. No te anim&aacute;s a mucho m&aacute;s. Lo tuyo es conservar. O fugar. Nada de quir&oacute;fanos. Claro, no todos son como vos. En Argentina, en 2019, hubo 193.237 procedimientos quir&uacute;rgicos de cirug&iacute;a est&eacute;tica. 193.237 &ldquo;defectos&rdquo; corregidos. Un desfile de creyentes en bata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pens&aacute;s en Orlan, es tu primera imagen mental. La artista francesa, perfomer, que invent&oacute; el &ldquo;arte carnal&rdquo;, y someti&oacute; su propio cuerpo al canon y a las mutaciones. &iquest;Qu&eacute; buscaba? &ldquo;La belleza es una ideolog&iacute;a dominante&rdquo;, dice ella. &ldquo;Mi cuerpo es mi software&rdquo;. En una serie de nueve operaciones, teatralizadas y transmitidas, se transform&oacute; y molde&oacute; su cara de acuerdo con obras ic&oacute;nicas del arte occidental. Su piel, sus m&uacute;sculos, sus huesos, limados, tensados reconfigurados para ser la Mona Lisa, de Da Vinci; La Venus, de Boticelli; la Europa, de Boucher.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Argentina, en 2019, hubo 193.237 procedimientos quirúrgicos de cirugía estética. 193.237 “defectos” corregidos. Un desfile de creyentes en bata. 

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mi cuerpo es mi software&rdquo;. Te agarr&aacute;s a eso. Te gusta esa idea. Es el&aacute;stica. Aunque nunca llegar&iacute;as tan lejos. Volv&eacute;s al llano. Trat&aacute;s de entender, te lo pon&eacute;s como misi&oacute;n. Entonces, hay que preguntar. La primera consulta que hac&eacute;s es m&eacute;dica. No sab&eacute;s si es la m&aacute;s importante, pero, ya que hablamos de software, indagar sobre materia, procesos, funciones, se te ocurre que es una buena manera de empezar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Envejecer es un proceso fisiol&oacute;gico, determinado por m&uacute;ltiples factores, externos e internos.&nbsp;El envejecimiento es la consecuencia de la acumulaci&oacute;n de una gran variedad de da&ntilde;os celulares y moleculares, a lo largo del tiempo, lo que lleva a una disminuci&oacute;n gradual de las capacidades f&iacute;sicas y mentales, un aumento del riesgo de enfermedad y, finalmente, a la muerte&rdquo;, te explica Florencia Pascualini, dermat&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Da&ntilde;o, multifactorialidad, disminuci&oacute;n. La respuesta te da algo de pavor. Pero insist&iacute;s. Y limit&aacute;s el terreno al asunto de los signos, lo m&aacute;s visible: qu&eacute; quiere decir envejecer, desde un punto de vista dermatol&oacute;gico, teniendo en cuenta que somos m&aacute;s piel que otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si bien la edad es un factor decisivo en el estado de la piel madura o envejecida, no es el &uacute;nico. Los factores ambientales se sit&uacute;an claramente en el primer plano del envejecimiento cut&aacute;neo, y dentro de estos la exposici&oacute;n solar es fundamental, es por eso que hablamos en dermatolog&iacute;a de fotoenvejecimento&rdquo;. Puede ser benigno: &ldquo;defectos&rdquo; en la firmeza, elasticidad y capacidad de regeneraci&oacute;n de la piel, presencia de manchas m&aacute;s oscuras y m&aacute;s claras. Pero tambi&eacute;n puede ser maligno, aclara la doctora: ah&iacute; llega el c&aacute;ncer de piel.&nbsp;
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                Vejez                            </span>
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        Edad, sol, defectos, manchas, c&aacute;ncer. Esa palabra te ahuyenta m&aacute;s que otras. Ah&iacute; el software se desconfigura. Est&aacute;s cerca del n&uacute;cleo sensible: lo incontrolable, lo que se va de las manos, lo que no podemos evitar. Y vuelve entonces el mantra, adentro de tu cabeza: &ldquo;Si no se nota, no envejezco&rdquo;. Hace un tiempo que es tu canci&oacute;n preferida, la que escuch&aacute;s cada ma&ntilde;ana, cada tarde, cada noche. Cada vez que te mir&aacute;s al espejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insist&iacute;s: por qu&eacute; tan dif&iacute;cil el adi&oacute;s a la tersura. No es suficiente la biolog&iacute;a para entender. Sab&eacute;s que hay una parte tuya, y una que no. En parte canon, en parte carne. Al mismo tiempo, te entreg&aacute;s, te gana la tentaci&oacute;n de parecer joven, si ya no se puede ser. <strong>Te desliz&aacute;s por el dulce tobog&aacute;n de lo negado, el duelo nunca hecho, &ldquo;si no se nota, no envejezco&rdquo;.</strong>&nbsp; Luz pulsada, radiofrecuencia, t&oacute;xina botul&iacute;nica. Escal&aacute;s en el arsenal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay ninguna buena idea asociada a envejecer, lo que hay, como sobre cualquier momento vital, son un mont&oacute;n de prescripciones, mandatos e ideales. Quiz&aacute; todos confluyan en que se trata de algo a evitar, a demorar, a detectar, a corregir. Algo que ya est&aacute; presente en alg&uacute;n lado (las c&eacute;lulas, el ADN). Somos responsables entonces cada uno, individualmente, de devenir polic&iacute;as de algo as&iacute; como nuestra interioridad y su &lsquo;reflejo&rsquo; en el &lsquo;afuera&rdquo;, te dice por WhatsApp Claudia Huergo, psicoanalista y escritora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos plat&oacute;nicos&rdquo;, dice tambi&eacute;n Claudia. Cuerpo y alma, asuntos separados. Reflejo, afuera, polic&iacute;a, prescripci&oacute;n, mandato, ideal. &ldquo;Tenemos la culpa de envejecer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto de esta manera de ver el envejecimiento lo vivimos todos los d&iacute;as. Para las mujeres (cis), con un plus: el famoso &lsquo;reloj biol&oacute;gico&rsquo;. Algo hace tic tac y en general es pensado como una bomba, nunca como un descanso. El desaf&iacute;o es pensar situadamente, salir de la idea de que todo es un duelo, de la patologizaci&oacute;n y medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana, de la idea de que no tenemos que perder nada (ni siquiera una ilusi&oacute;n), que los l&iacute;mites son algo a rechazar. Desarmar el circuito de la deuda eterna, y pensar en todo caso qu&eacute; nos deben: qu&eacute; nos ha sido extractivizado de nuestra experiencia, para alojar y hacer con los cambios&rdquo;, sigue Claudia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora qued&aacute;s enfrentada al tic tac&nbsp; que late en tu cuerpo, el hito reproductivo, es una grieta en tu cerebro. Est&aacute; ah&iacute;, hay algo que se agota, que se pierde, y todav&iacute;a no aprendiste a dejarlo ir. Como suger&iacute;a Elizabeth Bishop en su famoso poema <em>El arte de perder</em>: perd&eacute; las cosas, las llaves, los &oacute;vulos, las ciudades; pr&aacute;ctic&aacute;, entrenate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ten&eacute;s una parte importante de la respuesta: sos joven mientras sos f&eacute;rtil. Sos f&eacute;rtil mientras sos joven. La ecuaci&oacute;n es reversible. La conclusi&oacute;n, obvia: sos bella mientras sos joven mientras sos f&eacute;rtil. No quer&eacute;s abandonar esa esfera. Aunque la maternidad no te importe, aunque te haya importado demasiado tarde. Intu&iacute;s que el complejo industrial b&eacute;lico se alimenta del coraz&oacute;n de este asunto. Las canas y las arrugas no te convierten en un esp&eacute;cimen apto para la reproducci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;aceptar o vencer los l&iacute;mites? No es que lo vayas a solucionar con tu &iacute;nfima experiencia vital.&nbsp; Le escrib&iacute;s a Virginia Maccari , m&eacute;dica especialista y empez&aacute;s por el principio de todos los principios: qu&eacute; es la reproducci&oacute;n humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proceso biol&oacute;gico muy complejo donde intervienen m&uacute;ltiples factores y se lleva a cabo mediante la uni&oacute;n del &oacute;vulo y el espermatozoide, dando origen a un embri&oacute;n que, dependiendo sus competencias y el medio endometrial, dar&aacute; origen o no a un embarazo viable&rdquo;, te contesta, precisa, infalible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese proceso puede ocurrir sin o con asistencia de la medicina, a trav&eacute;s de t&eacute;cnicas de baja o alta complejidad. No hay alusiones a ning&uacute;n cuerpo ideal, cortejos de animales humanos, ni complejos industriales b&eacute;licos. Este lenguaje te convence m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay un hecho que no pod&eacute;s eludir, es el coraz&oacute;n de la cosa &ldquo;La calidad de los &oacute;vulos declina mucho antes que la de los espermatozoides. En l&iacute;neas generales, a partir de los 30 ya comienza a disminuir tanto la calidad como la cantidad, y esa pendiente se acelera a partir de los 35 a&ntilde;os. La calidad ovocitaria es clave a la hora de lograr un embarazo. Se nace con un determinado n&uacute;mero de ovocitos (formando la reserva ov&aacute;rica), que luego de la pubertad, al iniciar los ciclos menstruales, se van a ir perdiendo todos los meses hasta en alg&uacute;n momento agotarse&rdquo;, detalla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Argentina, hay 43 centros de fertilizaci&oacute;n asistida. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas del Registro Argentino de Fertilizaci&oacute;n Asistida (RAFA, 2018), en ese a&ntilde;o se realizaron 12.300 tratamientos de alta complejidad FIV/ICSI (Fertilizaci&oacute;n In Vitro // Microinyecci&oacute;n Intracitoplasm&aacute;tica de Espermatozoides). El principal motivo para solicitarlos, seg&uacute;n te informa Virginia, es la postergaci&oacute;n de la maternidad. El &eacute;xito de los tratamientos es relativo: despu&eacute;s de los 40 a&ntilde;os, con c&eacute;lulas propias, seg&uacute;n la misma estad&iacute;stica del RAFA, es del 14 %. Pasados los 43, cae al 5 %. Con ovodonaci&oacute;n, independientemente de la edad de quien recibe esos &oacute;vulos, la tasa de &eacute;xito oscila entre el 41 y el 45 %.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acud&iacute;s al fil&oacute;sofo <strong>Paul B. Preciado </strong>para terminar de sacudirte la responsabilidad. En su art&iacute;culo &ldquo;Procreaci&oacute;n pol&iacute;ticamente asistida o heterosexualismo de Estado&rdquo;, anota: &ldquo;La reproducci&oacute;n es simple y maravillosamente una recombinaci&oacute;n cromos&oacute;mica&rdquo;. &ldquo;Lo &uacute;nico que podemos afirmar desde un punto de vista biol&oacute;gico es que ning&uacute;n cuerpo humano puede reproducirse fuera de agenciamientos sociales y pol&iacute;ticos colectivos. La reproducci&oacute;n es un acto de comunismo som&aacute;tico&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te dan ganas de decir: Inventemos otro mecanismo, robots reproductivos, robots sin coraz&oacute;n y con &uacute;tero. &iquest;Envejecen los robots? &iquest;Importar&iacute;a? V&aacute;monos al bosque, olvid&eacute;monos de todo. Programemos nuestro software para alguna otra cosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te queda una &uacute;ltima entrevista. Casandra es periodista, sudaca, india y travesti. Te interesa saber qu&eacute; piensa. Dice: &ldquo;Es la mirada de la otra, del otro lo que te devuelve incomodidad, a veces hasta dolor, por esos signos visibles del paso del tiempo, como cicatrices, gordura, arrugas, marcas en tus dientes, ojeras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Casandra te cuenta que no intenta por ahora atenuar esas marcas. Est&aacute; por cumplir 45 a&ntilde;os. Dice que, en su pueblo, Tanti, en las sierras de C&oacute;rdoba, para todas y todos es una se&ntilde;ora. &ldquo;Ni siquiera una se&ntilde;ora trans&rdquo;, se r&iacute;e, &ldquo;si no una se&ntilde;ora que probablemente vino del interior a limpiar las casas de los terratenientes acaudalados de estos pueblos del interior cordob&eacute;s, porque las marcas tambi&eacute;n tienen que ver con tu racializaci&oacute;n, con una categor&iacute;a en la que otros te encajan y presuponen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mirada ajena, la vara sobre una misma. Un punto importante. Y volv&eacute;s a las respuestas de Claudia: &ldquo;el &uacute;nico momento en que la imagen no es un problema es cuando no se nos presentifica todo el tiempo. Cuando estamos &lsquo;en otra cosa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de ser india, del norte salte&ntilde;o, soy gorda, soy sudaca. De ninguna manera soy una travesti hegem&oacute;nica. Sin embargo, fui transformando eso que para muchas puede ser un dolor, una incomodidad. No s&eacute; qu&eacute; pasar&aacute; dentro de cuatro o cinco a&ntilde;os m&aacute;s. Capaz ah&iacute; pienso en una depilaci&oacute;n definitiva en borrarme las cicatrices, en &lsquo;pegarme una estirada&rsquo;, un implante capilar, qu&eacute; se yo&rdquo;, se r&iacute;e otra vez Casandra. &ldquo;Pero no puedo desconocer que para el mundo travesti trans es un tema muy importante. Est&aacute; muy internalizada la idea de que, si sos joven o te ves como joven, hay muchas chances de que sobrevivas a este mundo heterocisnormado capitalista consumista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no se nota, no envejec&eacute;s. Si no envejec&eacute;s, sobreviv&iacute;s&rdquo;. Versiones pop de un mismo talism&aacute;n.&nbsp; En el fondo del oc&eacute;ano de nuestros anhelos de pieles tersas, vol&uacute;menes pujantes detr&aacute;s; ojos que brillan, pelo que llueve vaporoso. Una instant&aacute;nea sin tiempo. Un dulce tobog&aacute;n, un cuerpo sin marcas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Le pregunt&aacute;s a Casandra qu&eacute; es para ella envejecer. Ese fantasma que te persigue. Y ella te recuerda una bandera de lucha, una canci&oacute;n que cantan las travestis y que te parece de una belleza reparadora: &ldquo;nuestra venganza va a ser llegar a viejas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volv&eacute;s a Claudia y su pregunta: &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n le conviene la categor&iacute;a &rdquo;envejecimiento&ldquo;? A quienes tienen cifrado en eso una industria: de la belleza, de la moda de la salud, de la juventud&rdquo;. Record&aacute;s una frase de Soren Kierkegaard que viste en el inicio de una pel&iacute;cula en Netflix: &ldquo;Qu&eacute; es la juventud, un sue&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No te quer&eacute;s despertar. Mientras, imagin&aacute;s un nuevo canon en el que se habiliten arrugas y &ldquo;estiradas&rdquo;; canas y tinturas; tersura, fuerza y fragilidad. Boticellis y robots reproductores, tacos y cyborgs. Una matrix reconfigurada, travestis viejas, y cuerpos con marcas, sin terror al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <em>EO/SB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eloisa Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/sos-bella-sos-joven-sos-fertil_1_8756678.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 03:55:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sos bella mientras sos joven mientras sos fértil]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corporalidades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amigada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/amigada_129_8833539.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cab2f43-0464-4b28-bbb4-0740851c147d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amigada"></p><p class="article-text">
        &iquest;Conoc&eacute;s a Agustina Cabaleiro?, me pregunt&oacute; Amin&eacute; Saiegh, mi entrenadora de actividad f&iacute;sica que es una genia. El nombre me sonaba porque mi hija me hab&iacute;a dado el dato de esta chica que &ldquo;bebotea en stories&rdquo; de Instagram (<a href="https://www.instagram.com/onlinemami_/?hl=es-la" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">@onlinemami_</a>), creando digitalmente &ldquo;contenidos del bien&rdquo;, compartiendo marcas de ropa con diversidad de talles y militando el <em>body positive </em>y el feminismo.
    </p><p class="article-text">
        Agus Cabaleiro recorri&oacute; la transici&oacute;n que va entre querer ser invisible y sentirse merecedora del espacio que ocupa (literal y figurado) y hasta decidi&oacute; publicar un libro con textos y dibujos cuya narrativa apunta a &ldquo;reconciliarnos con esa palabra que tanto da&ntilde;o nos hizo: GORDAS&rdquo;. Se llama Te lo digo por tu bien y s&iacute; que est&aacute; lleno de amor a lx pr&oacute;jimx, sororidad y feminismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los 27 a&ntilde;os, luego de habitar un cuerpo gordo soportando maltrato intencional (o no) de gente cercana y hasta querida, Agustina abri&oacute; su diario de experiencias a otras mujeres para que dejaran de odiar sus estr&iacute;as, vivir contando calor&iacute;as y evitar viajes o eventos porque el c&oacute;digo de vestimenta exig&iacute;a, por ejemplo, un traje de ba&ntilde;o.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Ca3J46COkmh/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A ella le importa la apariencia, se dedica a cultivar la imagen, trabaja por la difusi&oacute;n de su glamour, posee un encanto que socializa con quien se le acerque. No niega la importancia del cuerpo, la materialidad en la que residimos. Todo lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el contexto patriarcal en que vivimos, tiene claro que ser gorda parece lo peor que podemos ser. Nos recuerda lo que dice Naomi Wolf en El mito de la belleza: una cultura obsesionada con la delgadez femenina no est&aacute; obsesionada con la belleza de las mujeres sino con su obediencia. Por eso Agus abri&oacute; el juego y escribi&oacute; sus experiencias, sobre ser gordas y ocupar espacios con libertad, para compartir con otrxs &ldquo;lo que nos pasa&rdquo; y, acaso, terminar &ldquo;amigada&rdquo; con la palabra que siempre nos hizo correr un fr&iacute;o por la espalda. Y decirla en voz alta.
    </p><p class="article-text">
        Ser gorda es la regla que el sistema de dominaci&oacute;n masculina no te negocia ni a palos, asegura. Ya que est&aacute; mal que seas gorda, parece decir, al menos &ldquo;disimul&aacute;, intent&aacute; volverte un poco m&aacute;s flaca, arrepentite&rdquo;, ironiza.
    </p><p class="article-text">
        Ella contagia optimismo y conf&iacute;a en que hay un futuro cercano en el que las pibas &ldquo;ya no vamos a llorar en silencio adentro del probador ni esquivar el espejo. Un futuro en el que los m&eacute;dicos no nos van a preguntar cu&aacute;nto pesamos antes que c&oacute;mo nos llamamos. Un ma&ntilde;ana en que no se deber&aacute; soportar que personas &rdquo;retr&oacute;gradas y aburridas&ldquo; se metan en las vidas y h&aacute;bitos ajenos, sin que nadie les d&eacute; permiso, hagan comentarios desubicados, encima, haci&eacute;ndoles creer que &rdquo;lo hacen por nuestro bien&ldquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ella contagia optimismo y confía en que hay un futuro cercano en el que las pibas “ya no vamos a llorar en silencio adentro del probador ni esquivar el espejo&quot;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Celulitis, pelos en las piernas, canas? No est&aacute; bien, pero te lo perdonan. &ldquo;Nosotras estamos un paso m&aacute;s atr&aacute;s&rdquo;, dice de las que seg&uacute;n los est&aacute;ndares dominantes tienen sobrepeso. &ldquo;Es est&uacute;pidamente relevante tener un cuerpo que ocupa m&aacute;s espacio f&iacute;sico&rdquo;. Como ovejas gordas y descarriadas parece que lo &uacute;nico que pod&eacute;s desear en la vida es ser flaca.
    </p><p class="article-text">
        Con un estilo pleno de empat&iacute;a, evoca el bullying que le hac&iacute;an sus compa&ntilde;eritxs en el jard&iacute;n y a su abuela controladora a la que amaba, pero le llevaba el almuerzo al colegio para que no se pase de la raya. No lo hace como v&iacute;ctima y hasta le pone humor. &ldquo;Ten&iacute;a muy marcado y asimilado lo que pod&iacute;a comer y lo que no. El calendario con las comidas por d&iacute;a, las colaciones, los dos litros de agua diarios, la barrita de cereal, pollo con ensalada, queso port salut tama&ntilde;o casete. &iquest;Te suena alguno de esos &iacute;conos de las dietas de los 2000?, tira.
    </p><p class="article-text">
        Entonces sent&iacute;a que ten&iacute;a que callarse la boca, volverse invisible. Hasta que descubri&oacute; que lo que le pasaba no era azarozo, aislado ni desafortunado, sino que el gordo-odio es un hecho social en su m&aacute;xima expresi&oacute;n. Y que el gran problema a enfrentar es la soledad. No hablar de lo que nos pasa por gordas ni siquiera&hellip; con otras gordas. Pero &iquest;c&oacute;mo vamos a luchar contra un sistema que nos oprime por gordas si no nos reconocemos con la palabra que une nuestras experiencias?
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que al patriarcado le gusta much&iacute;simo repetirnos es que &ldquo;somos unas wachas, que somos competitivas y que no toleramos estar cerca de otras minas&rdquo;. Tambi&eacute;n al sistema binario de nuestra cultura se regodea al acotar posibilidades, simplificar identidades. Mujeres = complicadas/ Varones =simples. Mujeres hablan por detr&aacute;s/ Varones van de frente. Su recomendaci&oacute;n no es enojarse frente a las mujeres que reproducen este discurso, sino tenerles paciencia. Todo est&aacute; programado para la comparaci&oacute;n y la competencia, es el chip que nos meten desde la infancia. &ldquo;Cuando la cabeza quiere maquinar va a sacar argumentos desde debajo de las piedras para que la pasemos mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agustina se define como militante del (buen) amor propio, lejano al narcisismo del que s&oacute;lo mira su propio ombligo o se enamora del espejo. Licenciada en publicidad, modelo y activista, cuestiona muchas de las ideas que se dan por sentadas como verdades universales. Por ejemplo, que todo lo malo que te pasa es porque sos gorda, o que el deseo es uno y no m&uacute;ltiple, diverso, variado.
    </p><p class="article-text">
        Disfruta de vestirse como le gusta (no con batones ni con ropa estilo carpa) e investiga y amplifica los nombres de emprendedores que producen para todos los tama&ntilde;os y estilos de cuerpos. &ldquo;Si las marcas grandes no hacen talles es b&aacute;sicamente porque no quieren; porque poder, pueden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del contenido que sube a las redes, lo que m&aacute;s le gusta es &ldquo;&iquest;qu&eacute; corno me pongo?&rdquo;. Cuando aparecen sus fotos y reels, la red explota. &ldquo;Obvio que hay que ponerse medio en papel de FBI porque la info no est&aacute; super a la vista, lo cual obviamente es injusto. Sue&ntilde;o con el d&iacute;a en que podamos entrar a un shopping y elegir en qu&eacute; local comprar. O mejor a&uacute;n, elegir no comprarles porque se resistieron a vestir a una parte de la poblaci&oacute;n y le arruinaron la psiquis durante la infancia y la adolescencia hasta que la ley y el consumidor se los exigi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tema salud se le aparece como la excusa perfecta para perpetuar la idea de que ser gordo est&aacute; mal. &ldquo;Un mont&oacute;n de gente vive arrojando comentarios con cero conocimiento de medicina general y de nosotras&rdquo;. Por eso, est&aacute; convencida de que la ense&ntilde;anza de los h&aacute;bitos saludables deber&iacute;an formar parte de las pol&iacute;ticas de Estado. El peso, sostiene y se pone picante, &ldquo;no es un indicador de qu&eacute; tan saludables somos&rdquo;. Al Indice de Masa Corporal (IMC) lo llama la &ldquo;tablita del horror, una invenci&oacute;n del siglo diecinueve que determina: bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad. S&oacute;lo considera altura, peso y sexo (biol&oacute;gico) y deja afuera factores relevantes como qu&eacute; porcentaje de esa masa es m&uacute;sculo y cu&aacute;nto es grasa; si el paciente es sedentario o si hace ejercicio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego de investigaciones, apoyadas en perspectivas innovadoras de m&eacute;dicos que se apartan del canon tradicional y del negocio de los laboratorios, dice Agustina que &ldquo;no existe ninguna enfermedad exclusiva de las personas gordas&rdquo;. Personas flacas pueden tener diabetes y colesterol alto. La doctora Raquel Lobaton, bajo la idea de una nutrici&oacute;n incluyente, se&ntilde;ala en su cuenta de IG que se sigue prescribiendo p&eacute;rdida de peso sin que haya evidencia cient&iacute;fica de que se sostenga en el largo plazo. Es posible mejorar la salud y el bienestar sin perder peso. &ldquo;&iquest;Te imagin&aacute;s que se encaminaran esfuerzos para encontrar la forma de terminar con todas las personas altas? &iquest;Y qu&eacute; pensar&iacute;as si detr&aacute;s de este objetivo estuvieran las farmac&eacute;uticas que venden medicamentos que prometieran (fallidamente) reducir la estatura de las personas para medir m&aacute;s cent&iacute;metros de lo establecido?&rdquo;, pregunta Agus.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos decir que hay una relaci&oacute;n causal entre el peso y ciertas enfermedades, si bien puede hacer una asociaci&oacute;n, asociaci&oacute;n en ciencia no es causalidad&rdquo;, dice Lobaton. Y en otro posteo que a Agus le rompi&oacute; el cerebro, escribe: &ldquo;Las personas blancas tienen un riesgo significativamente mayor de padecer c&aacute;ncer de piel. &iquest;Podr&iacute;amos decir entonces que la piel blanca es una enfermedad?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Hermanas, Agustina y Raquel, me saco el sombrero.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s que nunca, debemos estar atentxs a la informaci&oacute;n que consumimos.
    </p><p class="article-text">
        <em>LH</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 03:41:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amigada]]></media:title>
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