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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cine]]></title>
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      <title><![CDATA[Marco Polo, Corea del Norte, el Indio Solari y Medianeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/marco-polo-corea-norte-indio-solari-medianeras_129_13299623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="Marco Polo, Corea del Norte, el Indio Solari y Medianeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Pablo Pryluka conversan sobre la época preferida de Pablo, las últimas novedades del régimen norcoreano, los Redondos y la película Medianeras.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 11:44:23 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13289082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f8e94ac-139b-4762-9fc5-2b70890d14c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x3116y273.jpg" width="1200" height="675" alt="Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director regresa a uno de sus temas favoritos, los alienígenas, para ofrecer una mirada al mundo actual y pedir algo tan sencillo como revolucionario: escuchar. Se estrena este jueves.</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/steven-spielberg/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Spielberg</a> siempre crey&oacute; que no est&aacute;bamos solos en el universo. Es una obviedad viendo su cine. La primera pel&iacute;cula que hizo tras reventar la taquilla y cambiar las normas del cine industrial de Hollywood con <em>Tibur&oacute;n</em> fue <em>Encuentros cercanos del tercer tipo</em> (1977), una obra maestra donde mostraba c&oacute;mo ser&iacute;a el primer encuentro entre los humanos y los alien&iacute;genas. Hab&iacute;a en esta primera aproximaci&oacute;n una t&oacute;nica que se repetir&iacute;a cinco a&ntilde;os despu&eacute;s con<em> E.T. El extraterrestre</em> (1982): el alien&iacute;gena no es una amenaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En <em>Encuentros cercanos del tercer tipo</em> la mirada hacia el cielo era casi mesi&aacute;nica, como si los extraterrestres fueran una deidad que vinieran a explicarnos a nosotros mismos. En <em>E.T. </em>usaba la figura del alien&iacute;gena para trazar una historia de amistad imposible entre un ni&ntilde;o y un alien, alejando la narrativa de la amenaza exterior que llegaba al mundo y lo somet&iacute;a que hab&iacute;a estado habitualmente en pel&iacute;culas como<em> El d&iacute;a que la tierra se detuvo</em> o <em>La invasi&oacute;n de los usurpadores de cuerpos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para Spielberg, cuyo cine est&aacute; siempre atravesado por la emoci&oacute;n, no hab&iacute;a que temer lo desconocido. Por eso sorprendi&oacute; que en 2005 decidiera hacer una versi&oacute;n de<em> La guerra de los mundos,</em> donde por primera vez en su carrera los alien&iacute;genas eran el enemigo, el aniquilador. Muchos vieron en esa &eacute;poca en la filmograf&iacute;a del director las consecuencias de los atentados del 11S en su carrera y en acometer proyectos mucho m&aacute;s oscuros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello no parece casualidad que el mismo a&ntilde;o rodara <em>M&uacute;nich,</em> la que es su pel&iacute;cula m&aacute;s pol&iacute;tica, la m&aacute;s adulta, la m&aacute;s compleja y en la que por primera vez fue incluso se&ntilde;alado de antisemitismo por la comunidad jud&iacute;a a la que pertenece al, seg&uacute;n ellos, equiparar los atentados de los JJOO de M&uacute;nich contra los atletas israel&iacute;es con los asesinatos en venganza realizados por los agentes secretos de Israel. Parec&iacute;a que Spielberg hab&iacute;a perdido la fe. La fe en Dios. La fe en los alien&iacute;genas. La fe en el ser humano.&nbsp;
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        Pasaron muchos a&ntilde;os. Casi 50 desde <em>Encuentros cercanos del tercer tipo</em>, pero tambi&eacute;n m&aacute;s de 20 desde<em> La guerra de los mundos</em>. El mundo cambi&oacute;, Spielberg tambi&eacute;n, y por ello es tan significativo el lugar que elige para contar su nueva aproximaci&oacute;n al universo de los alien&iacute;genas en <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n,</em> su nueva, esperada y maravillosa pel&iacute;cula. En un mundo al borde de la Tercera Guerra Mundial &mdash;en la pel&iacute;cula por la tensi&oacute;n b&eacute;lica entre Corea y EE.UU.&mdash; Spielberg pide recuperar la fe. La fe en los alien&iacute;genas como aliados y no como enemigos, y la fe en el cine como forma de abrir los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Lo hace convirtiendo su pel&iacute;cula en una met&aacute;fora clara sobre la empat&iacute;a, sobre acoger al diferente, al extranjero, al refugiado. Si la filmograf&iacute;a de Spielberg suele dividirse entre sus proyectos serios y pol&iacute;ticos (<em>La lista de Schindler, M&uacute;nich </em>o <em>Lincoln)</em> y los divertimentos que hacen que nos maravillemos como ni&ntilde;os ante la pantalla de cine <em>(Parque Jur&aacute;sico </em>o<em> Indiana Jones)</em>, <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n </em>se sit&uacute;a en un punto intermedio, siendo quiz&aacute;s su filme comercial m&aacute;s pol&iacute;tico hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        Spielberg parte de una historia original suya para contar el intento de unos disidentes de desvelar el secreto que una empresa privada y el Ministerio de Justicia, desde tiempos de Nixon, guardan: no solo la existencia de alien&iacute;genas, sino que el ser humano los tortur&oacute;, utiliz&oacute; y hasta expoli&oacute; usando su tecnolog&iacute;a y conocimientos. La excusa es que el ser humano no est&aacute; preparado para aceptar que hay un ser por encima de ellos. Entre otras cosas porque el propio concepto de dios y todas las religiones ser&iacute;an, en ese punto, inservibles.&nbsp;
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        El acercamiento de Spielberg a este planteamiento se hace aceptando que el ser humano cambi&oacute; (las nuevas tecnolog&iacute;as, el cinismo, las redes sociales, las <em>fake news</em>) y que todo ello forma parte del caldo de cultivo donde esta revelaci&oacute;n debe llegar. La pregunta es clara, &iquest;compensa arriesgarse a contar la verdad o es mejor agarrarse a lo conocido para no atreverse a un cambio? En el fondo Spielberg no hace m&aacute;s que plantear un viejo debate entre el progreso y lo conservador, que pretende agarrarse a los valores del pasado para no remover las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo sorprendente en<em> El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n</em> es c&oacute;mo Spielberg se atreve a mezclar el cine de persecuciones con el drama &iacute;ntimo, los cuentos infantiles (con expl&iacute;cita menci&oacute;n a<em> Hansel y Gretel</em>), el thriller pol&iacute;tico y hasta el cine de posesiones demoniacas para terminar logrando una pel&iacute;cula tremendamente humana y emocionante hasta la l&aacute;grima gracias a un cl&iacute;max final perfecto, donde un (falso) material de archivo desvela la capacidad del cine de que empaticemos con el otro. Porque eso es lo que busca el cineasta en un film que concluye pidiendo al espectador un acto que, en estos momentos de gritos, suena hasta revolucionario: escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya antes mostr&oacute; su talento como narrador. Spielberg desvela sus cartas pronto. Comienza <em>El d&iacute;a de la revelaci&oacute;n </em>descolocando, poniendo a su personaje principal, un perfecto Josh O&rsquo;Connor, en lo que en otra pel&iacute;cula ser&iacute;a su tercer acto: un encuentro para intercambiar el material que sustrajo a cambio de recuperar a su novia. No hay explicaciones previas. Pone al espectador, y a su protagonista, en el disparadero y de ah&iacute; para arriba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia se intercala con la de una presentadora del tiempo en televisi&oacute;n que un d&iacute;a comienza a hablar de forma fluida ruso y coreano y da un discurso en un idioma desconocido de sonidos guturales en directo delante de miles de espectadores y a la que interpreta una Emily Blunt que ofrece la que es, probablemente, su mejor interpretaci&oacute;n hasta la fecha. Tan divertida como magn&eacute;tica.
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            <span class="title">
                Emily Blunt y Josh O&#039;Connor en &#039;El día de la revelación&#039;                            </span>
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        La uni&oacute;n de sus dos historias llevar&aacute; a Spielberg a construir<em> set pieces</em> espectaculares (el coche enganchado al tren, el coche que atraviesa paredes o la escena de la invisibilidad), pero tambi&eacute;n a ir desvelando los temas que subyacen bajo su c&aacute;scara de <em>blockbuster</em>: una reflexi&oacute;n sobre la fe, sobre Dios, sobre la ciencia y la empat&iacute;a, la verdad y, al final, sobre la fe del cineasta en el ser humano en estos momentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en una defensa del cine de toda la vida, el que &eacute;l mismo ayud&oacute; a construir y Hollywood manose&oacute; hasta pervertirlo. Steven Spielberg nos devuelve la capacidad de maravillarnos en una pantalla grande igual que lo hizo con las pel&iacute;culas por las que le colocaron el apodo del rey midas de Hollywood. Cree en un cine grande, espectacular, lleno de im&aacute;genes inolvidables pero, sobre todo, con coraz&oacute;n. Ese coraz&oacute;n es el que eleva su film y lo lleva a un lugar que dignifica el cine popular. En una industria llena de IPs y franquicias, &eacute;l sigue resistiendo. Spielberg es la paradoja andante: el director que dio las herramientas a Hollywood para destrozar el arte, y el mismo que se resiste a que eso ocurra con sus films.
    </p><p class="article-text">
        Por ello es hasta coherente que, para lograrlo, recurra a sus colaboradores habituales. Por supuesto a John Williams al frente de una banda sonora que sorprende por su ausencia en las escenas de acci&oacute;n y como gatillo en las &iacute;ntimas, pero tambi&eacute;n a Janusz Kaminski a cargo de la fotograf&iacute;a y David Koepp desarrollando una historia del mismo Spielberg.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el filme se atasca en su parte central en una sucesi&oacute;n de persecuciones que parecen una concesi&oacute;n a la espectacularidad que vende su tr&aacute;iler (y que se resuelven con alg&uacute;n<em> deus ex machina</em>), pero tambi&eacute;n es cierto que uno no puede m&aacute;s que sacarse el sombrero ante un cineasta que con casi 80 a&ntilde;os sigue encontrando decisiones visuales sorprendentes, como ese primer plano de la pel&iacute;cula de un pie pisoteando la propia c&aacute;mara, la transici&oacute;n entre la previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica y unos cereales cayendo o un plano para el recuerdo en el que la cara de un ciervo da paso, sin cortes, a la de uno de los extraterrestres. 
    </p><p class="article-text">
        Spielberg volvi&oacute; a los alien&iacute;genas para, ir&oacute;nicamente, hacernos creer en nosotros mismos y en el poder de contar historias.&nbsp;Y lo hizo con una pel&iacute;cula fren&eacute;tica, divertida, emotiva y que esconde en su interior una reflexi&oacute;n sobre el mundo actual mucho m&aacute;s adulta que lo que parece a simple vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/spielberg-devuelve-fe-aliens-cine-maravillosa-dia-revelacion_129_13289082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 09:24:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Spielberg nos devuelve la fe en los aliens (y en el cine) en la maravillosa ‘El día de la revelación’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Steven Spielberg,Extraterrestres,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mamis adolescentes comprendidas y respetadas por los hermanos Dardenne]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mamis-adolescentes-comprendidas-respetadas-hermanos-dardenne_1_13281727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a1901c5-9834-4634-a5f6-f87c2ff2dfe7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mamis adolescentes comprendidas y respetadas por los hermanos Dardenne"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez más, los belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, se comprometen con cuestiones que afectan a la gente común y corriente. En especial, a aquellas personas que, por una razón u otra, se han caído del sistema e intentan levantarse. Como puede suceder con chicas muy jóvenes solteras que tienen hijos.
</p></div><p class="article-text">
        Puntualmente, cada tres a&ntilde;os, ellos reaparecen con una pel&iacute;cula que lleva su sello inconfundible de profunda empat&iacute;a hacia personajes desclasados, marginalizados. Representantes de la gente de a pie en problemas de supervivencia, tratando de salir adelante, de no caerse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ellos son los hermanos J<strong>ean-Pierre</strong> y <strong>Luc Dardenne</strong>, con una docena de films 100 por ciento independientes en su haber.&nbsp;Han sido comparados con los maestros del neorrealismo italiano de la Posguerra &ndash;en especial, Roberto Rossellini&ndash;, tambi&eacute;n con Robert Bresson por su enfoque de los valores evang&eacute;licos del cristianismo; y, ya m&aacute;s adelante en el devenir del cine, con los ingleses Mike Leigh y Ken Loach, debido al tratamiento humanista y justiciero de vulnerabilidades sociales.
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                Bavette Verbeek (Jessica) e India Hair (su madre que la dio en adopción)                            </span>
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        Empero, los belgas Dardanne &ndash;actualmente en la setentena, tan inseparables como coherentes en su conducta art&iacute;stica&ndash; desde que empez&oacute; el gran reconocimiento y la difusi&oacute;n de su obra con <strong>La Promesa</strong> (1996) &ndash;premiada en Cannes&ndash;, han dejado una marca propia en sus ficciones. Que algunos rese&ntilde;adores se empe&ntilde;an en relacionar con el g&eacute;nero documental cuando en verdad se trata, efectivamente, de <strong>ficciones con apariencias de exacto realismo</strong>, que permiten revelar partes que les importan mucho de un estado de cosas del mundo.
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        Por ejemplo, en el reciente estreno de <strong>Madres j&oacute;venes</strong>, referido a dificultades y conflictos, penas y alegr&iacute;as de adolescentes embarazadas o que parieron hace poco, lo que priorizan es la situaci&oacute;n de los v&iacute;nculos amorosos, amistosos, familiares; la filiaci&oacute;n, las nuevas y abrumadoras responsabilidades, la conquista de la autosuficiencia a una edad tan temprana&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Para nuestra admiraci&oacute;n, este film se desarrolla en las afueras de la ciudad de Lieja, en buena parte en un hogar p&uacute;blico de acogida para chicas a la espera de un beb&eacute; o que lo tuvieron recientemente. A estas adolescentes se les da atenci&oacute;n m&eacute;dica y psicol&oacute;gica, alojamiento y comida durante un a&ntilde;o. Adem&aacute;s, se les gestiona el correspondiente subsidio y se las prepara para ejercer alg&uacute;n oficio a la hora de dejar ese centro. S&iacute;, esto sucede en la vida real, tal cual se detalla en <strong>Madres j&oacute;venes</strong>, en B&eacute;lgica, pa&iacute;s donde evidentemente hay un estado presente.
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                Madres jóvenes, de los hermanos Dardenne, ganadores de dos Palmas de Oro en Cannes                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Hermanos que son muy unidos</h2><p class="article-text">
        Aun sin conocer ellos el <strong>Mart&iacute;n Fierro</strong>, hay en el cine hermanos que cumplen a rajatabla la ley primera de tener uni&oacute;n verdadera en cualquier tiempo que sea. No es que haya tantos directores ligados por la sangre que trabajan junto armoniosamente, reiteradamente. Pero resulta que son tan buenos como Paolo y Vittorio Taviani que, habiendo debutado en 1962, dieron la nota m&aacute;s alta&nbsp;en 1977, con <strong>Padre padrone</strong>, que se llev&oacute; la Palma de Oro en el Festival de Cannes; y que continuaron filmado hasta 1917, a&ntilde;o que ofrecen <strong>Una cuesti&oacute;n privada</strong>. Por su lado, Ethan y Joel Coen refrescaron creativamente el noir en 1984 con <strong>Simplemente sangre</strong> y siguen unidos en pleno XXI, con alguna que otra mutua &ldquo;infidelidad&rdquo;. Desde luego que tambi&eacute;n habr&iacute;a que citar a los hermanos Larry y Andy Wachowski que, en el siglo actual transicionaron y ahora son las hermanas Lilly y Lana Wachowski, laburando a veces juntas, a veces separadas, siempre estimulantes.&nbsp;
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                Elsa Houben en el rol de Julie, entre su bebé y una recaída en la droga                            </span>
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        Entre las mujeres, vale destacar a Delphine y Muriel Coulin, guionistas y directoras que empezaron a hacer cortos juntas en 1995 y prosiguieron en el cine documental (la primera tambi&eacute;n escribiendo novelas). En 2011 llegaron a la ficci&oacute;n con la cinta <strong>17 filles</strong>, que toma como punto de partida la decisi&oacute;n de varias compa&ntilde;eras del secundario de una chica embarazada, de quedar todas ellas en el mismo estado, para educar conjuntamente a sus hijos y apropiarse de sus vidas apartadas de los adultos, ante el previsible enojo de familiares y profesores. Este argumento se basa vagamente en hechos reales ocurridos em Gloucester, Estados Unidos, en 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho film fue seleccionado para la exigente Semana de la Cr&iacute;tica en Cannes y al estrenarse en salas de Francia, mereci&oacute; cr&iacute;ticas muy favorables, incluida la de Cahiers du Cin&eacute;ma, que le brind&oacute; 4 estrellas sobre 5. Asimismo, fue muy valorada la labor de las actrices, &ldquo;todas notables en comunicar la belleza y las angustias (cercanas al terror) del pasaje de una edad a otra&rdquo;, seg&uacute;n el diario Le Monde. Las hermanas Coulin regresaron en 2016 con <strong>Voir le Pays</strong> para narrar el arduo tr&aacute;nsito de mujeres soldado de 25 a&ntilde;os, luego de una misi&oacute;n de 6 meses en Afganist&aacute;n en su regreso a la vida luego del horror de la guerra. Esta pel&iacute;cula tambi&eacute;n se detiene a confrontar las mentalidades masculina y femenina respecto del tema de la violencia b&eacute;lica. Claramente interesadas en los roles culturales adjudicados a mujeres y hombres, en su siguiente obra f&iacute;lmica, <strong>Jouer avec</strong> <strong>feu</strong>, las realizadoras contaron una historia inusualmente significativa: la de un padre que debe criar en solitario a sus dos hijos varones. La realizaci&oacute;n compiti&oacute; en Venecia, fue muy bien considerada y el gran Vincent Lindon se gan&oacute; la Copa Volpi por su interpretaci&oacute;n. <strong>Jouer&hellip;</strong> convoc&oacute; a 460 mil espectadores en su pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a <strong>17 filles</strong>, obvio es se&ntilde;alar que dicho film, que algunas rese&ntilde;as vincularon en sus aspectos formales con <strong>Las v&iacute;rgenes suicidas &ndash;</strong>de Sofia Coppola, 1999&ndash;,, en cierta forma se adelanta en su tem&aacute;tica a <strong>Madres j&oacute;venes</strong>.
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                17 Filles de las hermanas Delphine y Muriel Coulin.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cinco chicas, cinco destinos diferentes</h2><p class="article-text">
        <strong>Na&iuml;ma</strong> es la primera de las mamis adolescentes que abandona el centro maternal en la muy recomendable cinta de Jean-Pierre y Luc Dardenne. Lo hace con un gesto positivo, de afirmaci&oacute;n orgullosa de madre soltera y mujer trabajadora dispuesta darle pelea a la vida. Ha escrito en una hoja de papel sus palabras de despedida para no olvidarse de ning&uacute;n agradecimiento.
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            </figure><p class="article-text">
        Jessica es una chica que fue dada en adopci&oacute;n al nacer por su madre soltera y que pone mucho ah&iacute;nco en averiguar por qu&eacute; &ldquo;fue tirada&rdquo;. &ldquo;Yo tambi&eacute;n soy pobre y m&aacute;s joven que ella cuando me abandon&oacute;&rdquo;, le retruca a la directora del hogar. Ha logrado ubicar a su progenitora biol&oacute;gica, que la sigue rechazando. Jessica da a luz a su beb&eacute;, que le despierta sentimientos encontrados.
    </p><p class="article-text">
        Perla es la jovencita afro que se resiste a la deserci&oacute;n de su novio que dejar&iacute;a hu&eacute;rfano de padre a su ni&ntilde;ito. Felizmente para ella, Perla cuenta con una hermana mayor que la quiere m&aacute;s all&aacute; de los roces entre ellas.
    </p><p class="article-text">
        Ariane, con su pelo cortito y su madre alcoh&oacute;lica que cree ver en su nietito una tabla de redenci&oacute;n. Pero que no puede con su temperamento inestable de alcoh&oacute;lica y le lanza un par de cachetadas a su conflictuada hija, quien, con gran dolor, est&aacute; pensando en dar en adopci&oacute;n a su nena para asegurarle una vida mejor, sin las carencias que ella sufre.
    </p><p class="article-text">
        Julie, en recuperaci&oacute;n de su adicci&oacute;n y amando a su beb&eacute;, tiene una reca&iacute;da. Pero est&aacute; su chico, igualmente joven, que la quiere y la banca. Ambos sue&ntilde;an con establecer una familia.
    </p><p class="article-text">
        Los directores siguen discretamente a sus cinco protagonistas que caminan, empujan un cochecito, van en moto, en transportes p&uacute;blicos, en coche; vestidas con sencillez, la cara lavada, el pelo al desgaire. Les abren la c&aacute;mara en las juntadas de la comunidad del hogar, con el personal siempre listo para asistirlas, tambi&eacute;n para marcarles que las tareas dom&eacute;sticas se distribuyen equitativamente entre todas.
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            <span class="title">
                Jean Pierre y Luc Dardenne, hermanos en la vida, socios en el arte                            </span>
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        JPD y LD consiguen, como en oportunidades anteriores, transmitir <strong>una sensaci&oacute;n de indiscutible autenticidad</strong>, de cercan&iacute;a pudorosa, de amor sincero por sus criaturas sin apelar a la m&aacute;s m&iacute;nima sensibler&iacute;a. Incluso en las escenas donde aflora tocante emoci&oacute;n hay una justa moderaci&oacute;n. Y, no hace falta remarcarlo, nunca una bajada de l&iacute;nea. Las actrices, en su mayor&iacute;a debutantes, responden de manera sobresaliente. En particular, se podr&iacute;a destacar a Lucie Laruelle como una Perla doliente, plena de elocuente sutileza en sus miradas. A su vez, Cristabell Cornill en el rol de la madre de Ariane da la medida de su impotencia desesperada, irremediable. Ella tambi&eacute;n una v&iacute;ctima de la pobreza, de un amante golpeador del que no termina de separase.
    </p><p class="article-text">
        Y los beb&eacute;s reci&eacute;n nacidos o de poquitos meses&hellip; &iquest;Qui&eacute;n no se derrite ante una diminuta criaturita desvalida que esboza su primera sonrisa? Pero los hermanos Dardenne no sacan partido de ese encanto de los chiquitos a quienes la c&aacute;mara trata con suma delicadeza cuando se justifica su aparici&oacute;n &ndash;adorable&ndash; en pantalla.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Madres j&oacute;venes se puede ver en Cin&eacute;polis Recoleta, Atlas Patio Bullrich, Lorca, Cine Arte Cacodelphia, Multiplex Belgrano, Showcase Norte, Multiplex Palmas del Pilar, Cinema Paradiso La Plata, Cines del Centro Rosario.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mamis-adolescentes-comprendidas-respetadas-hermanos-dardenne_1_13281727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 03:02:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mamis adolescentes comprendidas y respetadas por los hermanos Dardenne]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Valeria Luiselli, Mary Gaitskill, Un poeta y 1977]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/valeria-luiselli-mary-gaitskill-poeta-1977_129_13262555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="Valeria Luiselli, Mary Gaitskill, Un poeta y 1977"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Male Rey y Tamara hablan sobre la nueva novela de Valeria Luiselli, la escritora Mary Gaitskill, la película Un poeta y la época preferida de Tamara.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/valeria-luiselli-mary-gaitskill-poeta-1977_129_13262555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 11:33:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Valeria Luiselli, Mary Gaitskill, Un poeta y 1977]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Paca, la matriarca de la droga en la que está inspirada la nueva película de Lolita Flores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paca-matriarca-droga-inspirada-nueva-pelicula-lolita-flores_1_13261654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53587db9-0b5a-4e9e-9c00-5e827d555a71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Paca, la matriarca de la droga en la que está inspirada la nueva película de Lolita Flores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El film, que está “basado en hechos reales”, recuerda a la histórica narcotraficante Francisca Cortés, condenada a más de veinte años de cárcel y actualmente en libertad. La mujer mezclaba temor, poder y cierta construcción folclórica en la Mallorca del pleno boom inmobiliario de los 2000
</p></div><p class="article-text">
        Mientras Mallorca se vend&iacute;a al mundo como un para&iacute;so de hoteles, playas y lujo mediterr&aacute;neo, a escasos kil&oacute;metros del aeropuerto crec&iacute;a uno de los mayores supermercados de droga de Espa&ntilde;a. All&iacute;, entre chabolas levantadas sobre la exclusi&oacute;n y el abandono institucional, <strong>Francisca Cort&eacute;s, 'La Paca'</strong>, construy&oacute; un imperio criminal alimentado por la hero&iacute;na, la coca&iacute;na, la corrupci&oacute;n policial y el dinero enterrado en escondites repletos de efectivo ocultos bajo tierra. Su figura &ndash;mezcla de cr&oacute;nica negra y poder&ndash;vuelve ahora al centro del foco medi&aacute;tico con el estreno, este viernes, de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Mallorca confidencial</em>, un&nbsp;<em>thriller&nbsp;</em>dirigido por David Ilundain y protagonizado por <strong>Lolita Flores</strong> que recuerda al auge y declive del <strong>mayor clan narcotraficante de la historia reciente del archipi&eacute;lago.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cinta, ambientada en la Mallorca del&nbsp;<em>boom&nbsp;</em>inmobiliario y de la corrupci&oacute;n policial de la primera d&eacute;cada de los 2000, est&aacute; protagonizada por el personaje ficticio de 'La Chusa', matriarca de un poblado marginal que controla el tr&aacute;fico de drogas en la isla mientras su imperio empieza a resquebrajarse. Ilundain asegur&oacute; en el preestreno de la obra que el film, que no nombra a La Paca, est&aacute; &ldquo;basado en hechos reales&rdquo;. Tampoco la pel&iacute;cula hace alusi&oacute;n a Son Banya, sino a Son Canals, un barrio popular que, al igual que Son Banya, est&aacute; ubicado al lado del aeropuerto de Palma, es el epicentro de la droga en la isla y cuenta con una matriarca.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Los or&iacute;genes de Son Banya</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de La Paca est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a Son Banya, una villa que naci&oacute; oficialmente en 1972. El franquismo tard&iacute;o y el Ayuntamiento de Palma promovieron el traslado de familias gitanas y pobres desde distintos barrios degradados hacia una zona aislada entre Palma y el aeropuerto. <strong>La operaci&oacute;n se present&oacute; como una soluci&oacute;n urban&iacute;stica, pero termin&oacute; funcionando como un mecanismo de segregaci&oacute;n social y &eacute;tnica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, el poblado qued&oacute; convertido en un espacio pr&aacute;cticamente desconectado de la ciudad: calles sin servicios suficientes, pobreza estructural, fracaso escolar masivo y una fuerte presencia de econom&iacute;as informales. En los a&ntilde;os ochenta y noventa, la irrupci&oacute;n de la hero&iacute;na transform&oacute; por completo la realidad del lugar. <strong>Son Banya pas&oacute; de ser un asentamiento marginal a convertirse en el principal punto de venta de droga de Balears. Fue ah&iacute; donde emergi&oacute; el clan de Francisca Cort&eacute;s Picazo.</strong>
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                Imagen aérea de Son Banya.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El ascenso de 'La Paca'</strong></h2><p class="article-text">
        Francisca Cort&eacute;s Picazo naci&oacute; en 1955 y acab&oacute; convirti&eacute;ndose en la figura dominante del narcotr&aacute;fico mallorqu&iacute;n. La matriarca construy&oacute; una estructura familiar que funcionaba como un aut&eacute;ntico entramado criminal basado en la venta de hero&iacute;na y coca&iacute;na por parte de sus subordinados. El clan manejaba enormes cantidades de efectivo y lleg&oacute; a tejer relaciones con abogados y miembros de las fuerzas de seguridad para proteger sus intereses, tal como describen sentencias e informes policiales. Una romer&iacute;a constante de consumidores procedentes de toda Mallorca comenz&oacute; a acudir al poblado en un trasiego constante de coches que acab&oacute; formando parte del paisaje habitual de los accesos a Palma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La imagen p&uacute;blica de 'La Paca' mezclaba temor, poder y cierta construcci&oacute;n folcl&oacute;rica alimentada por algunos programas televisivos sensacionalistas.</strong> Ella misma cultiv&oacute; una est&eacute;tica de matriarca gitana todopoderosa. Su clan controlaba viviendas, favores y buena parte de la vida cotidiana del poblado.
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;poca de m&aacute;ximo esplendor del clan coincidi&oacute; con los a&ntilde;os del&nbsp;<em>boom&nbsp;</em>tur&iacute;stico y de la expansi&oacute;n inmobiliaria en Balears. Mientras Mallorca proyectaba al exterior una imagen de lujo, hoteles y crecimiento econ&oacute;mico, <strong>Son Banya se consolidaba como un gigantesco mercado de droga al aire libre a apenas unos kil&oacute;metros del aeropuerto y las principales zonas tur&iacute;sticas de Palma.</strong> Pese a las redadas policiales, el negocio resist&iacute;a una y otra vez: la estructura familiar del clan permit&iacute;a recomponer r&aacute;pidamente los puntos de venta y mantener intacto el control sobre el tr&aacute;fico de droga.
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                &#039;La Paca&#039;, saludando al término de la segunda sesión de uno de los juicios que la sentó en el banquillo, el del &#039;caso Son Banya&#039;                            </span>
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        La sensaci&oacute;n de impunidad alrededor de Son Banya creci&oacute; durante a&ntilde;os alimentada, adem&aacute;s, por las conexiones del clan con miembros de las fuerzas de seguridad y por el fracaso hist&oacute;rico de las administraciones para desmantelar el poblado. En 2008, sin embargo, pareci&oacute; llegar el golpe definitivo. En el marco de la Operaci&oacute;n Kabul, el mayor despliegue policial realizado hasta entonces contra el narcotr&aacute;fico en Balears, decenas de agentes de la Guardia Civil irrumpieron en Son Banya y detuvieron a Francisca Cort&eacute;s y a varios miembros de su familia. El dispositivo dio lugar, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, <strong>al mayor juicio contra el tr&aacute;fico de drogas llevado a cabo en el archipi&eacute;lago, con 55 acusados y peticiones de condena que sumaban un total de 697 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El juicio de los secuestros y el dinero enterrado</strong></h2><p class="article-text">
        Pero antes de aquella macrovista, en 2008 se celebr&oacute; el juicio del conocido como 'caso Son Banya', uno de los m&aacute;s medi&aacute;ticos llevados a cabo hasta entonces en Mallorca: en el banquillo se sentaron 27 procesados y las solicitudes de prisi&oacute;n alcanzaban los 346 a&ntilde;os en total. Entre los acusados se encontraba 'La Paca'. La Fiscal&iacute;a sosten&iacute;a que la matriarca hab&iacute;a ordenado secuestros, amenazas y palizas contra dos personas sospechosas de haber robado 911.000 de los aproximadamente seis millones de euros que el clan ocultaba en zulos excavados bajo tierra en Son Banya. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, los dos hombres fueron introducidos &ldquo;a punta de pistola&rdquo; en veh&iacute;culos del clan, golpeados brutalmente &ldquo;con un bate de b&eacute;isbol&rdquo; y trasladados por la fuerza al poblado, donde fueron golpeados e interrogados para recuperar el bot&iacute;n desaparecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sumario describ&iacute;a un clima de terror alrededor de la organizaci&oacute;n y dibujaba Son Banya como un territorio controlado f&eacute;rreamente por la familia Cort&eacute;s Picazo, donde el miedo y la violencia funcionaban como mecanismos habituales de disciplina interna</strong>. Como si de una novela negra coral ambientada en Son Banya se tratase, en el banquillo se sentaban 'El Evangelio', 'El Loco', 'El Tarta', 'El Chirri', 'El Moreno', 'La Guapi', 'Joselete el Sordo' o 'El Chencho', hijos, hermanos, sobrinos o cu&ntilde;ados todos ellos de Francisca Cort&eacute;s. A las afueras de la Audiencia Provincial, un conglomerado de familiares y allegados de los procesados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a los dem&aacute;s inculpados tambi&eacute;n fue enjuiciado el inspector de la Polic&iacute;a Nacional Jos&eacute; G&oacute;mez Navarro, 'Pepote' y su mujer, la abogada Mar&iacute;a &Aacute;ngeles L&oacute;pez. La Fiscal&iacute;a sosten&iacute;a que ambos hab&iacute;an tejido una estrecha relaci&oacute;n con el clan de 'La Paca' y que el mando policial lleg&oacute; a recibir importantes cantidades de dinero y regalos a cambio de facilitar informaci&oacute;n privilegiada sobre investigaciones policiales y proteger los intereses de la organizaci&oacute;n criminal. Seg&uacute;n la acusaci&oacute;n, 'Pepote' y Calder&oacute;n tambi&eacute;n participaron en las maniobras para desacreditar y presionar a los dos hombres que denunciaron haber sido secuestrados y torturados tras el robo de parte del dinero oculto por el clan en Son Banya.
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                Francisca Cortés, &#039;la Paca&#039; (d), en el banquillo de la Audiencia Provincial de Palma por el &quot;caso Son Banya&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Yo no tengo ning&uacute;n Ferrari&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Entre los alegatos se escuch&oacute; uno que acab&oacute; retratando la contradicci&oacute;n permanente entre la miseria visual de Son Banya y los millones que, seg&uacute;n el Ministerio P&uacute;blico, mov&iacute;a el clan: &ldquo;Yo no tengo ning&uacute;n Ferrari&rdquo;. Lo proclam&oacute; uno de los hijos de 'La Paca', Francisco Tom&aacute;s Fern&aacute;ndez, 'El Ico', en referencia a un comentario que hab&iacute;a realizado uno de los abogados presentes en el juicio: &ldquo;Vivir&aacute;n en chabolas, pero hay un buen parking de veh&iacute;culos, y de hecho 'El Ico' se pasea en Ferrari&rdquo;. &ldquo;Yo no tengo ning&uacute;n Ferrari&rdquo;, coment&oacute; &eacute;l. La mayor parte de los acusados insisti&oacute; en que parte de la fortuna proced&iacute;a del negocio de la chatarra y de actividades legales vinculadas al reciclaje de metales, una explicaci&oacute;n que jam&aacute;s convenci&oacute; ni a la Fiscal&iacute;a ni al tribunal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, los magistrados dictaron sentencia. La matriarca fue condenada a 22 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por delitos de blanqueo de capitales, dos delitos de detenci&oacute;n ilegal, allanamiento de morada, amenazas graves, lesiones, inducci&oacute;n a dos nuevos delitos de detenci&oacute;n ilegal, inducci&oacute;n al falso testimonio y cohecho. Por su parte, 'Pepote' fue sentenciado a nueve a&ntilde;os y medio de c&aacute;rcel y esposa, a 13 a&ntilde;os y medio. &Eacute;sta lleg&oacute; a iniciar una huelga de hambre despu&eacute;s de que el tribunal denegase su petici&oacute;n de libertad, dado que se encontraba en prisi&oacute;n incondicional&nbsp;y sin fianza tras ser condenada en el marco de la causa.
    </p><p class="article-text">
        La Audiencia la describ&iacute;a como la &ldquo;principal cabecilla o jefa del clan familiar&rdquo;. La resoluci&oacute;n, de 177 p&aacute;ginas, dibuja un entramado criminal profundamente enraizado en Son Banya y sostenido durante a&ntilde;os gracias al narcotr&aacute;fico, el blanqueo y la existencia de v&iacute;nculos corruptos con miembros de la polic&iacute;a. Pero quiz&aacute; ninguna imagen resume mejor aquella &eacute;poca que la del dinero enterrado bajo tierra en Son Banya: el tribunal relata c&oacute;mo varios miembros del clan &ldquo;decidieron excavar un agujero en un solar&rdquo; del poblado para ocultar unos seis millones de euros procedentes del narcotr&aacute;fico y &ldquo;poner a buen recaudo&rdquo; los beneficios de la hero&iacute;na y la coca&iacute;na. La distancia entre el relato de la &ldquo;chatarrer&iacute;a&rdquo; y la imagen de fajos de billetes escondidos en el subsuelo termin&oacute; convirti&eacute;ndose en uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s grotescos de aquel juicio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Supremo rebaj&oacute;, sin embargo, las principales penas impuestas por la Audiencia de Palma. En el caso de 'La Paca', el Alto Tribunal la absolvi&oacute; a de los delitos de blanqueo, amenazas, allanamiento de morada y lesiones y redujo su pena de a 16 a&ntilde;os y 9 meses. En el caso de 'Pepote', fue absuelto del delito de blanqueo de capitales al que hab&iacute;a sido sentenciado inicialmente y su condena qued&oacute; reducida a cinco a&ntilde;os y medio. Por su parte, Calder&oacute;n vio rebajada su condena a dos a&ntilde;os y nueve meses.&nbsp;Aun as&iacute;, los magistrados dieron por acreditado uno de los episodios m&aacute;s oscuros del caso: el secuestro de los dos hombres acusados de haber robado centenares de miles de euros enterrados en Son Banya. Del resto del bot&iacute;n &ndash;m&aacute;s de cinco millones&ndash; nunca volvi&oacute; a saberse nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El exjefe de la Unidad de Atracos de la Jefatura Superior de Policía de Balears, José Gómez Navarro &#039;Pepote&#039;, durante el juicio"
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                El exjefe de la Unidad de Atracos de la Jefatura Superior de Policía de Balears, José Gómez Navarro &#039;Pepote&#039;, durante el juicio                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La macrocausa Kabul<strong>&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        En 2013 lleg&oacute; el juicio del caso Kabul, con 55 personas acusadas, cinco de ellas en b&uacute;squeda y captura. Francisca Cort&eacute;s se ve&iacute;a de nuevo las caras con la Justicia. La Fiscal&iacute;a, en un extenso escrito de calificaci&oacute;n, relataba c&oacute;mo, desde octubre de 2007 hasta la detenci&oacute;n de los procesados, la Guardia Civil hab&iacute;a detectado la existencia de varios grupos organizados que introduc&iacute;an los estupefacientes en las islas. Entre ellos se encontraba el clan de&nbsp;'La Paca', erigido hasta entonces en la mayor y m&aacute;s eficiente organizaci&oacute;n destinada a la venta y distribuci&oacute;n de coca&iacute;na, hero&iacute;na y resina de cannabis en Mallorca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la acusaci&oacute;n p&uacute;blica, la droga sal&iacute;a desde Barcelona a trav&eacute;s de distintas redes criminales conectadas entre s&iacute;, entre las que se encontraban la 'Organizaci&oacute;n Kike', el 'clan del Joaqu&iacute;n' y el 'Clan de los Valencianos', estos dos &uacute;ltimos con una fuerte implantaci&oacute;n en Son Banya. El sumario tambi&eacute;n situaba en el entramado a otras bandas como el grupo 'del Dani' o del 'Chupi', la 'del Pony', la del 'Moi' y la red 'Samara'. Para su actividad ilegal, de acuerdo al relato de los fiscales, los miembros de este grupo utilizaban diversas viviendas y locales de Son Banya, donde de forma continuada, d&iacute;a y noche, vend&iacute;an las sustancias estupefacientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Francisca Cortés siendo trasladada a las dependencias del polígono Son Rossinyol, donde se celebró el juicio del caso Kabul                            </span>
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        Ante la magnitud de la causa, la vista tuvo que desarrollarse, bajo estrictas medidas de seguridad, en unas instalaciones situadas en el pol&iacute;gono Son Rossinyol de Palma. El ambiente del primer d&iacute;a retrat&oacute; desde el inicio el car&aacute;cter casi delirante del procedimiento: una de las acusadas se desplom&oacute; en plena sesi&oacute;n incapaz de soportar la tensi&oacute;n y tuvo que ser atendida y evacuada moment&aacute;neamente por los agentes presentes en la sala. Los gritos y las escenas de nervios marcaron aquella primera jornada. &ldquo;Es que tiene delito lo que han hecho&rdquo;, clamaba una de las mujeres presentes en la sala mientras se&ntilde;alaba a otro de los acusados. &ldquo;La droga era de &eacute;l&rdquo;, insist&iacute;a a voz en grito antes de que el se&ntilde;alado se levantara indignado para protestar por las acusaciones espont&aacute;neas. La matriarca, por su parte, vestida de rosa, opt&oacute; por ocultarse de las c&aacute;maras igual que su hermano Juan,&nbsp;'El Moreno', y sus hijos 'El Ico' y 'La Guapi'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Primera sesión del juicio del caso Kabul                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Terremoto judicial</strong></h2><p class="article-text">
        El terremoto judicial lleg&oacute; despu&eacute;s, cuando la Audiencia Provincial, en una resoluci&oacute;n de 183 p&aacute;ginas, absolvi&oacute; a 'La Paca' y a la mayor&iacute;a de los acusados al considerar que parte de las pruebas obtenidas durante la investigaci&oacute;n hab&iacute;an vulnerando derechos fundamentales, dinamitando con ello a&ntilde;os de macroredadas, escuchas, seguimientos y un despliegue policial sin precedentes en Son Banya.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el caso Kabul no termin&oacute; con aquella absoluci&oacute;n masiva.<strong> Lejos de cerrar definitivamente la macrocausa, la sentencia abri&oacute; una nueva batalla judicial que prolong&oacute; durante a&ntilde;os el mayor proceso por narcotr&aacute;fico de Balears. </strong>La Fiscal&iacute;a recurri&oacute; ante el Supremo al considerar que la sentencia hab&iacute;a desmontado e invalidado de forma injustificada pruebas clave de la investigaci&oacute;n policial. El Alto Tribunal acab&oacute; dando parcialmente la raz&oacute;n al Ministerio P&uacute;blico y anul&oacute; la resoluci&oacute;n absolutoria, ordenando dictar una nueva sentencia, reprochando a la Audiencia balear haber realizado una valoraci&oacute;n &ldquo;irracional&rdquo; y &ldquo;arbitraria&rdquo; de varias pruebas fundamentales del procedimiento y criticando que se descartara material incriminatorio sin una motivaci&oacute;n suficiente. La decisi&oacute;n supuso una nueva tormenta judicial y devolvi&oacute; al primer plano una causa ya convertida en s&iacute;mbolo de la cr&oacute;nica negra mallorquina contempor&aacute;nea.
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                Uno de los instantes de la &#039;Operación Kabul&#039;                            </span>
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        El desenlace definitivo del caso no lleg&oacute; hasta 2018, m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s del inicio de la operaci&oacute;n policial que le dio pie. Ese a&ntilde;o, el Supremo dio carpetazo a la macrocausa y rebaj&oacute; a cinco a&ntilde;os y medio la condena que finalmente la Audiencia hab&iacute;a impuesto a 'La Paca' y a varios de sus hijos por delitos relacionados con el narcotr&aacute;fico y el blanqueo de capitales.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, la matriarca acept&oacute; otra condena de tres a&ntilde;os y tres meses de prisi&oacute;n por blanqueo de capitales, admitiendo que ocult&oacute; patrimonio procedente del narcotr&aacute;fico. En esa vista tambi&eacute;n acept&oacute; una multa de 12 millones de euros. 'La Paca' ingres&oacute; en prisi&oacute;n tras las condenas derivadas del caso Son Banya y pas&oacute; a&ntilde;os entre rejas. En 2016 obtuvo su primer permiso penitenciario despu&eacute;s de haber cumplido algo m&aacute;s de ocho a&ntilde;os de condena y, en 2018, accedi&oacute; al tercer grado penitenciario. <strong>Actualmente est&aacute; en libertad y vive en Mallorca.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Son Banya despu&eacute;s de 'La Paca'</h2><p class="article-text">
        <strong>Las condenas no acabaron, sin embargo, con el narcotr&aacute;fico en Son Banya.</strong> Algunos clanes familiares siguieron controlando distintos puntos de venta y cada poco tiempo saltan nuevas operaciones policiales. El poblado contin&uacute;a hoy parcialmente en pie, aunque muy lejos del poder que lleg&oacute; a concentrar durante los a&ntilde;os de mayor esplendor del clan de 'La Paca'. En 2018, todos los partidos del Ayuntamiento de Palma sellaron un&nbsp;hist&oacute;rico acuerdo para su desmantelamiento progresivo, para el que se proyect&oacute; un plan de inversi&oacute;n de m&aacute;s de 5,4 millones de euros a lo largo de ocho a&ntilde;os as&iacute; como el realojo de las alrededor de cien familias que entonces viv&iacute;an all&iacute;: entre 450 y 600 personas, 193 de ellas ni&ntilde;os, de acuerdo a los c&aacute;lculos municipales.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del acuerdo era facilitar la reinserci&oacute;n social de los residentes mediante ayudas al alquiler y el acceso a viviendas fuera del asentamiento, excluyendo las zonas m&aacute;s conflictivas de la ciudad. El entonces alcalde, Antoni Noguera (M&eacute;s per Palma), justific&oacute; las ayudas por la gran cantidad de poblaci&oacute;n infantil en riesgo de exclusi&oacute;n que no acud&iacute;a al colegio y que sufr&iacute;a &ldquo;una p&eacute;rdida de oportunidades por el hecho de vivir en el poblado&rdquo;. A cambio, las familias deb&iacute;an cumplir una serie de condiciones: escolarizar a los menores, participar en programas de inserci&oacute;n y mantener una b&uacute;squeda activa de empleo.
    </p><p class="article-text">
        El plan no funcion&oacute;. Decenas de familias contin&uacute;an viviendo en Son Banya entre la exclusi&oacute;n social, el estigma y las heridas de d&eacute;cadas de abandono institucional. El debate nunca fue &uacute;nicamente policial: trabajadores sociales y entidades vecinales llevan a&ntilde;os se&ntilde;alando que el poblado chabolista representa tambi&eacute;n el fracaso hist&oacute;rico de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas hacia la pobreza y la comunidad gitana en Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        El estreno de&nbsp;<em>Mallorca Confidencial&nbsp;</em>devuelve ahora la historia de 'La Paca' al imaginario colectivo de la isla, pero tambi&eacute;n una realidad mucho m&aacute;s inc&oacute;moda: la convivencia durante d&eacute;cadas entre el para&iacute;so tur&iacute;stico vendido al exterior y uno de los mayores supermercados de droga de Espa&ntilde;a, levantado a apenas unos kil&oacute;metros de hoteles de lujo, playas y urbanizaciones. Porque la historia de Son Banya no habla solo de narcotr&aacute;fico: tambi&eacute;n habla de segregaci&oacute;n, pobreza enquistada y de una Mallorca que durante mucho tiempo prefiri&oacute; mirar hacia otro lado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paca-matriarca-droga-inspirada-nueva-pelicula-lolita-flores_1_13261654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 03:01:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Paca, la matriarca de la droga en la que está inspirada la nueva película de Lolita Flores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Narcotráfico,Mallorca,Lolita Flores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La mayoría se ofende y no te vuelve a llamar”: el eterno conflicto de Nicolas Cage con varios directores de Hollywood]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mayoria-ofende-no-vuelve-llamar-eterno-conflicto-nicolas-cage-directores-hollywood-pm_1_13258526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d0a93c8-9b1d-445b-b446-e99ade8c6eee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La mayoría se ofende y no te vuelve a llamar”: el eterno conflicto de Nicolas Cage con varios directores de Hollywood"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor compartió la razón por la que cineastas como Christopher Nolan o Woody Allen no quieren trabajar con él.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Nicolas Cage</strong> est&aacute; de promoci&oacute;n. El actor de Hollywood, que se cambi&oacute; el apellido bajo inspiraci&oacute;n de un personaje de Marvel, cumpli&oacute; su sue&ntilde;o de ser un superh&eacute;roe. Lo hace en <em><strong>Spider-Noir</strong></em>, la nueva serie disponible desde el 27 de mayo en Prime Video en la que interpreta a Ben Reilly, un investigador privado que es en realidad un clon gen&eacute;tico de Peter Parker, el hombre detr&aacute;s de Spider-Man.&nbsp;&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        El actor ganador del Oscar ofreci&oacute; una <a href="https://www.nytimes.com/2026/05/23/magazine/nicolas-cage-interview.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> al diario <em>The New York Times </em>en la que tuvo tiempo de repasar algunos de los momentos m&aacute;s importantes de su extensa trayectoria en la industria del cine. Fue en este encuentro en el que revel&oacute; el <strong>conflicto con algunos directores </strong>que lo persigue desde hace varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;David O. Russell me ofreci&oacute; una pel&iacute;cula hace much&iacute;simo tiempo. Era una buena pel&iacute;cula, me la ofreci&oacute; y dije que no, y <strong>es el &uacute;nico director al que le dije que no que despu&eacute;s me ofreci&oacute; otra pel&iacute;cula</strong>&rdquo;, empez&oacute; a explicar Cage. El actor puso sobre la mesa el resentimiento que sienten algunos cineastas hacia aquellos int&eacute;rpretes que alguna vez rechazaron uno de sus proyectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a se ofende y no te vuelve a llamar&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Y dio nombres. &ldquo;Me pas&oacute; un mill&oacute;n de veces.<strong> Me  pas&oacute; con Christopher Nolan, con Woody Allen, con Paul Thomas Anderson</strong>. No me vuelven a llamar&rdquo;. Cage continu&oacute; explicando que la pel&iacute;cula que Nolan le hab&iacute;a propuesto era <em>Insomnia</em> (2002), que termin&oacute; con un elenco liderado por Al Pacino, Robin Williams y Hilary Swank.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2058436158434967579?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>En la piel de John Madden</strong></h2><p class="article-text">
        En el caso de Russel, la segunda oportunidad para Cage lleg&oacute; con <em>Madden</em>, biopic del <strong>entrenador de f&uacute;tbol americano y comentarista John Madden</strong> que ya rod&oacute; y que llegar&aacute; a los cines en noviembre de este a&ntilde;o. &ldquo;Fue un gesto muy amable por su parte devolverme la llamada e invitarme de nuevo, y no quer&iacute;a decirle que no otra vez porque le tengo un gran respeto a su talento&rdquo;, confes&oacute; el actor en la misma entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ponerse en la piel del entrenador no fue nada f&aacute;cil para &eacute;l, que decidi&oacute; seguir el consejo de unos de los grandes artistas de nuestra historia. &ldquo;Fue un gran reto. No me imagino a m&iacute; mismo cuando pienso en John Madden. As&iacute; que pens&eacute;: &lsquo;Ok, &iquest;c&oacute;mo puedo salir de mi zona de confort?&rsquo;. <strong>Eso es lo que me dijo David Bowie</strong>. Le pregunt&eacute;: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo te las arreglaste para reinventarte constantemente?&rsquo;. Me respondi&oacute;: &lsquo;Nunca me sent&iacute; c&oacute;modo con nada de lo que hac&iacute;a&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El hijo del carpintero</em> (2025) y <em>Gunslingers </em>(2025), las dos &uacute;ltimas pel&iacute;culas de Nicolas Cage que se estrenaron en cines el a&ntilde;o pasado, <strong>no recibieron buenas cr&iacute;ticas</strong>. Habr&aacute; que esperar para ver c&oacute;mo se recibe su interpretaci&oacute;n en <em>Spider-Noir </em>y <em>Madden</em>, sus dos grandes proyectos de este 2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/mayoria-ofende-no-vuelve-llamar-eterno-conflicto-nicolas-cage-directores-hollywood-pm_1_13258526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 17:06:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La mayoría se ofende y no te vuelve a llamar”: el eterno conflicto de Nicolas Cage con varios directores de Hollywood]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nicolas Cage,Cine]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[The Spirit of 26, novedades de la inteligencia artificial, L’Histoire de Souleymane y James Taylor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/the-spirit-of-26-novedades-inteligencia-artificial-l-histoire-souleymane-james-taylor_129_13245563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="The Spirit of 26, novedades de la inteligencia artificial, L’Histoire de Souleymane y James Taylor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Pablo Pryluka y Tamara hablan sobre una película eliminada de la historia, reuniones de grandes mandatarios, una película sobre la precariedad y el primer disco de James Taylor.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/the-spirit-of-26-novedades-inteligencia-artificial-l-histoire-souleymane-james-taylor_129_13245563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 19:21:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Música,Algo prestado,Tamara Tenenbaum,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En compañía de lobos y lobisones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/compania-lobos-lobisones_1_13244343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d27f4b9a-242f-4ca3-bf77-c003bb5ce565_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En compañía de lobos y lobisones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su actual programación -como de costumbre, con exigente filtro de calidad- el cine Cosmos mantiene en cartel Los lobos, insólito film francés donde el cine se cruza con el teatro, la pintura, la música, la psiquiatría blanda. Y también con la leyenda de la Bestia de Gévaudan, ese gran lobo feroz que asoló la región de Occitania en el siglo XVIII.
</p><p class="subtitle">Festival de Cannes 2026: Top 20 y las películas de las que se hablará todo el año
</p></div><p class="article-text">
        Ser&iacute;a realmente oportuno que al p&uacute;blico que asiste a las funciones de <strong>Los</strong> <strong>lobos</strong>, la pel&iacute;cula dirigida por <strong>Isabelle Prim</strong>, se le entregara previamente una hojita fotocopiada con algunos datos relativos a esta sorprendente producci&oacute;n, para ayudar as&iacute; a su mejor comprensi&oacute;n. Porque la extrema singularidad del tratamiento formal de una tem&aacute;tica, poco conocida localmente, que ensambla dos historias en sendos espacios temporales separados por dos siglos, merecer&iacute;a ese aporte.
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        Veamos si no: el film arranca con un pr&oacute;logo que ofrece una escena ostensiblemente teatral en la corte de Luis XV, donde se exhibe El Pato de Vaucason (<em>Le Canard Dig&eacute;rateur</em> o <em>D&eacute;f&eacute;cateur</em>), dado a conocer en 1739, que devino s&iacute;mbolo de racionalismo en el Siglo de las Luces. Hoy considerado primera mascota rob&oacute;tica de la historia, que fuera presentado en Versalles en 1744. Asimismo, es exhibido en la corte, hacia fines del XVIII, el presunto cuerpo disecado de la Bestia de G&eacute;vaudan, ese gran lobo que hab&iacute;a asolado una zona de Francia, cercana al castillo de Saint-Alban. All&iacute;, en esa incre&iacute;ble fortaleza medieval, se instal&oacute; en 1824 un centro para enfermos mentales que se mantuvo en el tiempo hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX (hoy ese edificio alberga una oficina de turismo y salas de exposiciones).
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                </figure><h2 class="article-text">Ablandando la psiquiatr&iacute;a</h2><p class="article-text">
        En 1940, se produjo un cambio muy favorable para las personas internadas en Saint-Alban que sufr&iacute;an lamentables condiciones de hambre, higiene y encierro carente de toda actividad. Ingresa el doctor Paul Belvet y se suma Lucien Bonnaf&eacute; , tambi&eacute;n psiquiatra, militante antifascista que a su vez le abri&oacute; las puertas a su colega catal&aacute;n, Francesc Tosquelles, condenado a muerte por la dictadura franquista luego de finalizada la Guerra Civil. Uno de los fundadores de la terapia institucional, Tosquelles, marxista republicano muy cr&iacute;tico del estalinismo, llev&oacute; a cabo muy joven experiencias de vanguardia en el campo terap&eacute;utico vinculando el tratamiento cl&iacute;nico con las artes y la vida social, d&aacute;ndoles dignidad y est&iacute;mulos a los pacientes. En el <em>ch&acirc;teau</em>, entonces, empezaron a convivir internos (que FT prefer&iacute;a llamar pensionistas), enfermeras, monjas, psiquiatras, otros trabajadores, am&eacute;n de refugiados jud&iacute;os, ciudadanos resistentes durante la Ocupaci&oacute;n nazi, artistas perseguidos.
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                La Bestia de Gévaudan. Grabado del siglo XVIII                            </span>
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        As&iacute; es que en su film <strong>Los lobos</strong>, Isabelle Prim rinde estilizado tributo a Francesc Tosquelles, con esos personajes enfermos mentales puestos a dibujar, escribir, hacer teatro, tener v&iacute;nculos entre s&iacute;, siendo cuidados por enfermeras y monjas serenas y benevolentes que alejan el miedo hist&oacute;rico a la locura. En el film, la psicoanalista feminista y ensayista Silvia Lippi hace de ella misma, dando a la vez una versi&oacute;n paralela de Tosquelles: alienta a una interna, Th&eacute;r&egrave;se, sumida en la tristeza; aplaude con entusiasmo la obra teatral que crean y act&uacute;an los pacientes en torno a la Bestia de G&eacute;vaudan. Y como Lippi tiene acendrada pasi&oacute;n por el tap, se manda un impecable numerito a solas, sobre un estrado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las libertades visuales y sonoras que se permite &ndash;paisajes pintados cuando se abre una ventana, una gran luna llena digital alusiva al hombre lobo, una rama usada como escopeta que suena como tal&hellip;&ndash;, Isabelle Prim (acreditada autora de cortos, mediometrajes y largos), en este su primer estreno en salas revela su maestr&iacute;a para dirigir a sus actrices y actores, logrando que transmitan ese punto de alienaci&oacute;n que prueba, como dice el refr&aacute;n, que en su inocencia y su ausencia de filtros, solo los ni&ntilde;os y los locos dicen la verdad.
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                Lon Chaney Jr. y Evelyn Ankers, El Hombre Lobo (1941)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El can salvaje m&aacute;s temido, en el teatro y las pantallas</h2><p class="article-text">
        En 2012 se estren&oacute; en el Teatro Payr&oacute; una nueva versi&oacute;n del mito del hombre que se vuelve lobo en noches de luna llena, en la variante criolla: el lobis&oacute;n, en este caso, de Traslasierra (C&oacute;rdoba), zona cercana al noroeste argentino donde la creencia respecto del s&eacute;ptimo hijo var&oacute;n ha prendido fuerte: para no volverse lobis&oacute;n, se acostumbraba que el presidente lo apadrinara. En esta oportunidad esc&eacute;nica, la &uacute;nica pasajera de un &oacute;mnibus declara ante un polic&iacute;a y el conductor que fue abusada por un hombre lobo. Una historia firmada por Gilda Bona y Hugo Ramos, con final abierto que transcurre en un espacio difuso entre el sue&ntilde;o y la vigilia. Un tratamiento bien distinto de la leyenda local fue el que emple&oacute; Julio Molina en su po&eacute;tico texto teatral <strong>Madre de lobo entrerriano</strong>, estrenado en 2005 en el Rojas, donde una mujer alardea desafiante de haber tenido amores con &ldquo;el m&aacute;s hermoso lobo jam&aacute;s visto&rdquo;, y es reivindicada por su hijo alobado.
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                Obra de teatro, 2012, de Gilda Bona y Hugo Ramos                            </span>
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        Reiteradamente &ndash;con diversos enfoques&ndash; tratado por el cine, el personaje del hombre lobo, a&uacute;n antes de la ic&oacute;nica encarnaci&oacute;n de Lon Chaney jr. (1941) hasta recientes muestras como <strong>Wolf Man</strong> (2025, de Leigh Whannell), este mito universal encuentra una de sus referencias lejanas en la mitolog&iacute;a griega, con el rey Lica&oacute;n, de Arcadia, intentando enga&ntilde;ar al mism&iacute;simo Zeus, que lo castig&oacute; convirti&eacute;ndolo en lobo o lic&aacute;ntropo. En la literatura y en la pantalla, este asunto del desdoblamiento -generalmente- de varones que de este modo dejan aflorar su lado salvaje, violento, transgresor, se emparienta muy de cerca con la novela de Robert Louis Stevenson, <strong>El extra&ntilde;o caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde</strong>, tambi&eacute;n adaptada al cine, aunque con menor frecuencia.
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        &nbsp;En cuanto a lobisones f&iacute;lmicos, inevitable es nombrar a <strong>Nazareno Cruz y el Lobo</strong> (1975), estimable, aunque quiz&aacute;s no entre lo mejor de la obra de Leonardo Favio, con Juan Jos&eacute; Camero y un maravillosamente diab&oacute;lico Alfredo Alc&oacute;n. Visitante en varias series extranjeras de corte fant&aacute;stico, en 2012, el hombre lobo intent&oacute; tener su telenovela argentina, titulada precisamente<strong> Lobo</strong>, con Gonzalo Heredia, por El Trece. Pero no le fue bien y tuvo que levantar campamento antes de lo previsto. Mejor result&oacute; unos a&ntilde;os antes Jack Nicholson con otro <strong>Lobo</strong> (1994), tambi&eacute;n contempor&aacute;neo pero neoyorkino: editor mordido en la carretera por un animal que empieza a experimentar transformaciones en su cuerpo, su conducta, su olfato. Bajo la experta direcci&oacute;n de Mike Nichols.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jack Nicholson Michelle Pfeiffer en Wolf.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Caperucitas emancipadas</h2><p class="article-text">
        El vampirismo, otro mito b&aacute;sico del g&eacute;nero fant&aacute;stico igualmente relacionado con el inagotable tema del doble, siempre ha tenido m&aacute;s prestigio y glamour que la licantrop&iacute;a, esa met&aacute;fora de la animalidad reprimida de los humanos. El lobo, &uacute;nico c&aacute;nido no domesticado, es un bicho mal mirado a trav&eacute;s de la historia. Tan carn&iacute;voro como ciertos felinos mayores melenudos a los que se les adjudica t&iacute;tulos de nobleza. Ni cruces ni ajos detienen al hombre lobo en noches de plenilunio, sino balas de plata, preferentemente benditas en tierras cristianas.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, el lic&aacute;ntropo no tiene en literatura un equivalente de <strong>Dr&aacute;cula</strong>, la magistral novela vamp&iacute;rica de Bram Stoker, aunque s&iacute; ha inspirado relatos escritos que versionaron y reversionaron la figura del hombre lobo. Sin embargo, en la segunda mitad del XX y en este XXI, varias escritoras se pusieron a reescribir <strong>Caperucita roja</strong>, el supercl&aacute;sico recogido por Perrault y suavizado por los Hermanos Grimm, cuyo origen se pierde en lontananza y cuya moraleja ense&ntilde;aba a las ni&ntilde;as a ser obedientes y no hablar con extra&ntilde;os ni desviarse del camino correcto.
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                Imagen tomada del Facebook de Isabelle Prim                            </span>
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        Pues bien, entre otras mujeres de letras, dos autoras de la talla de Angela Carter y Carmen Mart&iacute;n Gaite vinieron a subvertir ese mensaje. En uno de los cuentos incluidos en el libro<strong> La</strong> <strong>c&aacute;mara sangrienta,</strong> <strong>En compa&ntilde;&iacute;a de lobos</strong> -llevado al cine exitosamente por Neil Jordan en 1984-, la brit&aacute;nica Carter propone una audaz negociaci&oacute;n de la joven Cape con un lobo humanizado, donde ella pone sus condiciones y la pasa muy bien.
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            <span class="title">
                Caperucita y el Lobo, grabado de Gustave Doré, 1862                            </span>
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        En <strong>Caperucita en Manhattan</strong>, la espa&ntilde;ola Gaite narra las peripecias de Sara, una ni&ntilde;a de 10 a&ntilde;os que vive en Brooklyn y, junto con su mam&aacute;, visita cada semana a su abuela en la Gran Manzana. El d&iacute;a que padre y madre deben viajar, la chica se anima a hacer el trayecto por su cuenta, afrontando los peligros del bosque, es decir, atravesando la isla. Se encuentra con su encantadora y coqueta abuela Rebecca, exestrella de Broadway, menos hacendosa y tradicional que su hija. A R la visita un inofensivo se&ntilde;or Woolf, que solo quiere conseguir la receta de la torta de frutillas que ha llevado la ni&ntilde;a. Efectivamente, una novela de aprendizaje y crecimiento. Desde luego, ninguna de estas dos Caperucitas confundir&iacute;a nunca a sus respectivas abuelas con un lobo travestido, de camis&oacute;n y cofia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Adem&aacute;s de </em><em><strong>Los lobos</strong></em><em>, en las dos salas del cine </em><a href="https://www.cinecosmos.uba.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cosmos</em></a><em> se proyectan </em><em><strong>El conformista</strong></em><em> (Bernardo Bertolucci), </em><em><strong>El imperio de</strong></em><em> </em><em><strong>los sentidos</strong></em><em> (Nagisha Oshima), </em><em><strong>Valor sentimental</strong></em><em> (Joachim Trier) y </em><em><strong>Las catadoras del F&uuml;hrer</strong></em><em> (Silvio Soldini).&nbsp;Se mi&eacute;rcoles a viernes, a partir de las 14,30</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/compania-lobos-lobisones_1_13244343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 03:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En compañía de lobos y lobisones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del Cine Nacional: ¿por qué se celebra el 23 de mayo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-cine-nacional-celebra-23-mayo_1_13244046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d8bec06-4523-4f7a-b236-5128c00cdfe7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día del Cine Nacional: ¿por qué se celebra el 23 de mayo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada 23 de mayo se conmemora una jornada que homenajea al cine nacional y reconoce su aporte cultural, artístico e histórico en Argentina.</p></div><p class="article-text">
        El <strong>D&iacute;a del Cine Argentino </strong>se celebra cada<strong> 23 de mayo</strong> en homenaje a la primera pel&iacute;cula argumental del pa&iacute;s: La Revoluci&oacute;n de Mayo, estrenada en 1909 y dirigida por Mario Gallo. La fecha reconoce el desarrollo de una industria que se convirti&oacute; en una de las m&aacute;s importantes de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        Desde sus inicios, el cine argentino logr&oacute; construir una identidad propia, reflejando aspectos sociales, pol&iacute;ticos y culturales del pa&iacute;s a trav&eacute;s de distintos g&eacute;neros y estilos narrativos. A lo largo de las d&eacute;cadas, sus producciones alcanzaron reconocimiento internacional y obtuvieron premios en festivales de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pel&iacute;culas como La historia oficial, El secreto de sus ojos o Nueve reinas marcaron hitos en la cinematograf&iacute;a nacional y contribuyeron a posicionar al cine argentino en la escena global. Adem&aacute;s, directores, actores y guionistas argentinos lograron destacarse por la calidad y diversidad de sus obras.
    </p><p class="article-text">
        La jornada tambi&eacute;n pone en valor el trabajo de toda la industria audiovisual: t&eacute;cnicos, productores, sonidistas, fot&oacute;grafos y trabajadores detr&aacute;s de c&aacute;mara que hacen posible cada producci&oacute;n. En un contexto de transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y nuevos formatos de consumo, el cine contin&uacute;a adapt&aacute;ndose y buscando nuevas audiencias.
    </p><p class="article-text">
        Cada 23 de mayo, el D&iacute;a del Cine Argentino invita a redescubrir pel&iacute;culas que forman parte de la memoria colectiva y a celebrar una expresi&oacute;n art&iacute;stica que sigue siendo una herramienta clave para contar historias, generar reflexi&oacute;n y representar la identidad cultural del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-cine-nacional-celebra-23-mayo_1_13244046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 03:01:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día del Cine Nacional: ¿por qué se celebra el 23 de mayo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine político irrumpe con los conflictos en Irán, Rusia y Medio Oriente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cine-politico-irrumpe-conflictos-iran-rusia-medio-oriente_1_13236734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe761ca4-0a0c-4453-a8ee-ec537ff585eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine político irrumpe con los conflictos en Irán, Rusia y Medio Oriente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hubo una clara apuesta del equipo de programación por films imponentes, de alto impacto emocional y que buscan la polémica. </p></div><p class="article-text">
        <strong>El Festival de Cannes es una caja de resonancia como pocas en el mundo.</strong> Aqu&iacute; se acreditan cada a&ntilde;o unos 4.000 periodistas de m&aacute;s de 90 pa&iacute;ses y cada imagen, cada frase, cada pol&eacute;mica se amplifica en tiempo real. Si bien casi todas las pel&iacute;culas seleccionadas tienden a abordar problem&aacute;ticas importantes, trascendentes (cada vez hay menos espacio para films m&aacute;s intimistas, austeros o contemplativos), los medios suelen poner el foco en las historias ambientadas en las regiones m&aacute;s convulsionadas del planeta y en las declaraciones de figuras comprometidas con la realidad sociopol&iacute;tica: <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/javier-bardem-neutralidad-no-opcion-atrocidades-viviendo_1_13226914.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que Javier Bardem cuestion&oacute; con dureza a Benjamin Netanyahu</a>, que Hannah Einbinder manifest&oacute; su solidaridad con Palestina, que Sebastian Stan atac&oacute; a Donald Trump, que el director iran&iacute; Asghar Farhadi denunci&oacute; al r&eacute;gimen de su pa&iacute;s, pero al mismo tiempo conden&oacute; los bombardeos contra la sociedad civil... Cannes es una m&aacute;quina de lanzar titulares capaces de ser viralizados en segundos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ya se han proyectado 16 de las 22 pel&iacute;culas que disputan la Palma de Oro y el resto de los premios oficiales, y las otras secciones tambi&eacute;n han ingresado en la recta final (el festival terminar&aacute; el pr&oacute;ximo s&aacute;bado 23), queda cada vez m&aacute;s clara <strong>la apuesta del equipo de programaci&oacute;n liderado por Thierry Fr&eacute;maux por films imponentes, de alto impacto emocional y que buscan la pol&eacute;mica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay en la secci&oacute;n principal varias <strong>pel&iacute;culas hist&oacute;ricas como &ldquo;Moulin&rdquo;</strong>, en la que el director h&uacute;ngaro de &ldquo;El hijo de Sa&uacute;l&rdquo; (ganadora del Oscar) reconstruye los &uacute;ltimos tiempos de Jean Moulin (Gilles Lellouche), h&eacute;roe de la Resistencia Francesa; o <strong>&ldquo;Fatherland&rdquo;</strong>, sobre la llegada del c&eacute;lebre escritor Thomas Mann (Hanns Zischler) y su hija (Sandra H&uuml;ller) en 1949 a la Alemania de posguerra ya dividida, pero hay tambi&eacute;n miradas provocadoras sobre la Inteligencia Artificial (<strong>&ldquo;Sheep in the Box&rdquo;</strong>, del japon&eacute;s Kore-Eda Hirokazu), el abuso infantil (<strong>&ldquo;Gentle Monster&rdquo;</strong>, de la austr&iacute;aca Marie Kreutzer, con L&eacute;a Seydoux, Laurence Rupp y Catherine Deneuve), el alcoholismo (<strong>&ldquo;Garance&rdquo;</strong>, de la francesa Jeanne Herry, con Ad&egrave;le Exarchopoulos) y la intolerancia de la burocracia estatal en pa&iacute;ses progresistas como Noruega (<strong>&ldquo;Fjord&rdquo;</strong>, del rumano Cristian Mungiu con Sebastian Stan y Renate Reinsve), por citar solo algunos casos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A Rusia, con rencor</strong></h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en la pelea por la Palma se estren&oacute; <strong>&ldquo;Minotaur&rdquo;, de Andrey Zvyagintsev</strong>, en la que el multipremiado director de &ldquo;The Banishment&rdquo;, &ldquo;Leviathan&rdquo; y &ldquo;Sin amor&rdquo; (&ldquo;Loveless&rdquo;) concret&oacute; una remake de &ldquo;La mujer infiel&rdquo; (1969), de Claude Chabrol, rodada en Letonia, pero que describe la decadencia moral en su Rusia natal, pa&iacute;s del que tuvo que emigrar en 2023 para radicarse en Francia.&nbsp;
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            <span class="title">
                “Minotaur”, de Andrey Zvyagintsev.                            </span>
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        Zvyagintsev simboliza y sintetiza en el accionar de los personajes de su sexto largometraje <strong>toda la degradaci&oacute;n, la podredumbre de la sociedad rusa contempor&aacute;nea</strong>. Gleb (Dmitriy Mazurov) es el CEO de una gigantesca empresa dedicada al transporte, est&aacute; casado con la atractiva Galina (Iris Lebedeva), con quien mantiene una relaci&oacute;n por dem&aacute;s fr&iacute;a, y tienen un hijo adolescente llamado Seryozha (Boris Kudrin). En la Rusia de Putin los oligarcas no solo son millonarios (la familia vive en una mansi&oacute;n modernista ubicada en una paradis&iacute;aca zona boscosa) sino que adem&aacute;s tienen llegada directa (y capacidad de lobby) a las autoridades pol&iacute;ticas y las fuerzas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El poder de Gleb se aprecia, por ejemplo, cuando puede incidir en qui&eacute;nes ser&aacute;n reclutados (y qui&eacute;nes no) para sumarse al ej&eacute;rcito que est&aacute; en plena guerra (la acci&oacute;n transcurre en 2022). Pero veremos una faceta a&uacute;n peor, la verdadera cara del monstruo, cuando le confirman que su esposa tiene un amante permanente, el joven y apuesto fot&oacute;grafo Anton (Yuriy Zavalnyouk), y decide ir a enfrentarlo para ajustar cuentas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero Minotaur es mucho m&aacute;s que un sobre la infidelidad, los celos y la venganza.</strong> En Gleb y sus amigos queda expuesta la enorme carga de arrogancia, soberbia, hipocres&iacute;a, cinismo, manipulaci&oacute;n, machismo y desprecio con que se maneja esa asociaci&oacute;n entre bur&oacute;cratas y oligarcas incluso cuando el pa&iacute;s se desangra. Puede que por momentos Zvyagintsev sea un poco obvio en la demostraci&oacute;n de su tesis (all&iacute; est&aacute; la acumulaci&oacute;n de carteles patrioteros, de im&aacute;genes de tropas movilizadas y de trenes cargados con tanques), pero el film jam&aacute;s decae en su inter&eacute;s y est&aacute; narrado con su habitual estilizaci&oacute;n, que incluye un extraordinario dise&ntilde;o y muy virtuosos planos secuencia tan propios de la escuela rusa.
    </p><p class="article-text">
        Radicado en Par&iacute;s y filmando en Letonia (lo m&aacute;s cercano que ten&iacute;a a mano a la geograf&iacute;a, la arquitectura y la fisonom&iacute;a de Rusia), Zvyagintsev concibe una desgarradora, impiadosa carta cinematogr&aacute;fica sobre el derrumbe del pa&iacute;s en el que se form&oacute;, trabaj&oacute; y vivi&oacute; hasta hace no tanto tiempo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Ir&aacute;n, en primera persona </strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Rehearsals for a Revolution&rdquo;</strong>, es un documental de la iran&iacute; Pegah Ahangarani construido con una estructura de diario &iacute;ntimo (ella misma lo va narrando en off), con la urgencia, visceralidad y desgarro propios de la situaci&oacute;n, ya que llega incluso hasta las primeras semanas de la guerra con Israel y Estados Unidos. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de cinco retratos de sus seres queridos, cada uno de ellos una figura de resistencia al r&eacute;gimen de su pa&iacute;s y con un excelente material de archivo que va desde im&aacute;genes de protestas callejeras y represiones hasta home movies familiares en S&uacute;per 8, registros urgentes tomados con tel&eacute;fonos celulares, fotograf&iacute;as, audios y animaciones, Ahangarani reconstruye casi medio siglo de vida de su familia (su padre, cineasta y soldado voluntario en la guerra Ir&aacute;n-Irak; su madre, tambi&eacute;n directora; su profesora de Literatura que fue obligada de forma injusta a irse del pa&iacute;s; un t&iacute;o estudiante muerto durante la represi&oacute;n del gobierno de Mohammad Jatami; y sus propias experiencias que terminaron en el exilio en Reino Unido desde 2022), que tambi&eacute;n es la historia de Ir&aacute;n, desde la revoluci&oacute;n de 1979 hasta la cat&aacute;strofe b&eacute;lica que ya lleva unos cuantos meses.
    </p><p class="article-text">
        Un film potente, desgarrador y l&iacute;rico a la vez, con la obra del lituano Jonas Mekas como principal referente y esa fuerza pol&iacute;tica con que el cine iran&iacute; viene contando la historia del pa&iacute;s sin caer en la propaganda ni en el panfleto. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Presencia palestina</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las declaraciones de Bardem o Einbinder en apoyo a Palestina, hay una pel&iacute;cula de ese origen en la competencia oficial Un Certain Regard: se trata de <strong>&ldquo;Yesterday the Eye Didn't Sleep &rdquo;</strong>, coproducci&oacute;n entre B&eacute;lgica, L&iacute;bano, Palestina, Qatar y Arabia Saudita dirigida por el debutante Rakan Mayasi, realizador palestino nacido en Alemania y radicado entre Bruselas y Beirut. La historia transcurre en una aldea beduina del Valle de la Bekaa en el L&iacute;bano, donde todos buscan a Gamra, una enigm&aacute;tica joven acusada de quemar el veh&iacute;culo del hombre que amaba cuando decidi&oacute; casarse con otra.
    </p><p class="article-text">
        En la imprecisa frontera entre la ficci&oacute;n y el documental, rodada con actores no profesionales, la pel&iacute;cula evoca el universo de las culturas n&oacute;madas bajo una mirada que no rehuye lo pol&iacute;tico. Mayasi, apoyado por la Red Sea Film Foundation y el Palestine Film Institute, trajo a Cannes una voz del cine &aacute;rabe que raramente accede a un festival de estas dimensiones y alcances.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em>MC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Batlle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/cine-politico-irrumpe-conflictos-iran-rusia-medio-oriente_1_13236734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 14:29:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine político irrumpe con los conflictos en Irán, Rusia y Medio Oriente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La película que el Vaticano calificó como un “insulto” y fue censurada durante 30 años brillará por fin entera en Cannes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pelicula-vaticano-califico-insulto-censurada-durante-30-anos-brillara-entera-cannes_1_13216551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59582caa-bada-4c6a-a1bb-6b9a9dbc0464_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La película que el Vaticano calificó como un “insulto” y fue censurada durante 30 años brillará por fin entera en Cannes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival proyectará este jueves la versión restaurada y con todas las escenas polémicas de 'Los demonios', de Ken Russell, que llegará a las salas de cine convertida en título de culto.</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        A Ken Russell siempre le gust&oacute; la provocaci&oacute;n. El cineasta, convertido en figura de culto en los a&ntilde;os 60, siempre levantaba las iras de los m&aacute;s pacatos por su mezcla de sexo y muerte que inclu&iacute;a hasta en sus modernos y rompedores biopics musicales. Pas&oacute; con sus trabajos para la serie televisiva <em>Omnibus,</em> y tambi&eacute;n con <em>Mujeres enamoradas</em>, que aunque le signific&oacute; una nominaci&oacute;n al Oscar como Mejor director y el premio de Mejor actriz para Glenda Jackson, se atrevi&oacute; a levantar el tab&uacute; sobre un tema inusual en el cine de EE.UU.: el desnudo frontal masculino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo eso se qued&oacute; en un juego de ni&ntilde;os con la que lio cuando rod&oacute; e intent&oacute; estrenar, tal como la hab&iacute;a concebido en 1971, <em>Los demonios.</em> El filme, una adaptaci&oacute;n libre de<em> Los demonios de Loudon</em>, de Aldous Huxley, se basa en un hecho real ocurrido en la Francia del siglo XVII. En la localidad de Loudon, 300 kil&oacute;metros al suroeste de Par&iacute;s, una ciudad amurallada independiente donde los protestantes hugonotes hab&iacute;an resistido pese a que el catolicismo ya era la religi&oacute;n dominante en Francia. Para intentar extender el catolicismo, se mand&oacute; a 17 monjas ursulinas, entre las que se encontraba Jeanne de Belcier. Ella, como todas las monjas y toda la poblaci&oacute;n, acab&oacute; bajo los encantos de Urbain Grandier, el p&aacute;rroco que con su porte, su carisma y su capacidad oratoria ten&iacute;a a todo el mundo rendido a sus pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia real dio pie para que Ken Russell creara una mezcla febril y enfermiza donde realmente se hablaba de una guerra de religiones y c&oacute;mo Richelieu y Luis XIII aprovecharon la situaci&oacute;n para extender el catolicismo y acabar con la utop&iacute;a protestante de Loudon, y a la vez con el d&iacute;scolo Grandier. Pero lo hace convirtiendo su pel&iacute;cula en una mezcla de sexo, poder y religi&oacute;n que juega con la provocaci&oacute;n de utilizar el imaginario religioso para las perversiones sexuales de aquella poblaci&oacute;n. De alguna forma, <em>Los demonios </em>podr&iacute;a recordar a<em> Narciso negro</em> (1947), donde el convento de monjas que lideraba Deborah Kerr en el Himalaya acababan dando rienda suelta a sus peores instintos al desatar la sexualidad reprimida cuando un hombre entra en sus territorios.
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        Y eso es lo que ocurre en <em>Los demonios,</em> donde la presencia arrolladora del Grandier que interpreta Oliver Reed (y que tiene sexo con la mitad de la poblaci&oacute;n del pueblo) desata la sexualidad adormecida y reprimida a trav&eacute;s de flagelaci&oacute;n de esas 17 monjas, pero principalmente de la Jeanne cheposa que interpreta Vanessa Redgrave, que acaba acusando de posesi&oacute;n al cura. Esto dio lugar en la mente de Russell, acrecentado por la incre&iacute;ble direcci&oacute;n art&iacute;stica de Derek Jarman, a un sinf&iacute;n de escenas que hicieron tirarse de los pelos a la Iglesia y a los censores. Para saber: org&iacute;as de monjas, sue&ntilde;os er&oacute;ticos donde se lamen las llagas de cristo, y hasta masturbaciones con huesos con forma f&aacute;lica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Russell tuvo que cortar la pel&iacute;cula para contentar a la Warner Bros y para que la Junta Brit&aacute;nica de Censura Cinematogr&aacute;fica (BBFC) no le diera la calificaci&oacute;n X. Por eso la pel&iacute;cula pudo estrenarse en varios pa&iacute;ses, aunque nunca con su versi&oacute;n original y con sus pasajes m&aacute;s pol&eacute;micos. En Reino Unido su estreno fue un esc&aacute;ndalo. Grupos conservadores intentaron boicotearla y en varios cines se prohibi&oacute; su proyecci&oacute;n. &ldquo;La alta calidad no justifica la blasfemia. La blasfemia es blasfemia, punto&rdquo;, record&oacute; la<em> BBC</em> que se dijo de <em>Los demonios.</em>
    </p><p class="article-text">
        En EE.UU. se censur&oacute; y se recort&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. La versi&oacute;n brit&aacute;nica de 111 minutos pas&oacute; a ser de 108 minutos, eliminando tambi&eacute;n cualquier imagen que mostrara vello p&uacute;bico. Russell dijo de aquella versi&oacute;n que era &ldquo;incomprensible&rdquo;, ya que la hab&iacute;an mutilado de forma aleatoria cortando cualquier escena pol&eacute;mica y destrozando la org&iacute;a central. Por supuesto, el Vaticano tambi&eacute;n entr&oacute; en el barro. Calific&oacute; la pel&iacute;cula de &ldquo;insulto al cine&rdquo;, y esto hizo que se prohibiera en varios pa&iacute;ses. En algunos, como Finlandia, <em>Los demonios</em> no pudo verse hasta 2011, cuando el filme cumpli&oacute; 50 a&ntilde;os.
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                La fantasía de la monja Jeanne con el cura Grandier como Jesucristo fue una de las más polémicas                            </span>
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        Ninguna de esas versiones inclu&iacute;a las dos escenas m&aacute;s pol&eacute;micas: la destrucci&oacute;n de una estatua de Jesucristo durante la org&iacute;a y la masturbaci&oacute;n con un f&eacute;mur calcinado en forma de falo. Dos escenas que se pudieron recuperar gracias al cr&iacute;tico Mark Kermode y al director Paul Joyce, que las incluyeron en la versi&oacute;n completa que se pudo ver por primera vez en Reino Unido en 2002, 30 a&ntilde;os despu&eacute;s del estreno de aquella versi&oacute;n recortada.
    </p><p class="article-text">
        Dos escenas que se ver&aacute;n con todo su esplendor en el Festival de Cannes, que convirti&oacute; la proyecci&oacute;n de la versi&oacute;n restaurada de <em>Los demonios </em>en uno de sus platos estrella de una edici&oacute;n que acaba de comenzar. A partir del negativo original, <em>Los demonios</em> se podr&aacute; ver en 4K e introducida por la mujer de Russell, fallecido en 2011, y por Mark Kermode, uno de los responsables de que la versi&oacute;n &iacute;ntegra (que se puede ver en Filmin en Espa&ntilde;a) pueda verse en cines.
    </p><p class="article-text">
        Tras la puesta de gala en Cannes, Warner se resarcir&aacute; de aquel estreno mutilado y en malas condiciones. Lo har&aacute; a trav&eacute;s de su nuevo sello de cine independiente, Clockwork, que ya anunci&oacute; tambi&eacute;n su primera producci&oacute;n original, la nueva pel&iacute;cula de Sean Baker tras <em>Anora, </em>un homenaje a la comedia italiana de t&iacute;tulo <em>Ti am</em>o. Una apuesta firme del estudio por el cine indie y por cerrar las heridas de una censura que ha durado demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Fue, de hecho, gracias a la presi&oacute;n durante a&ntilde;os de cineastas como Guillermo del Toro que se logr&oacute; este reestreno y que todo el mundo pueda disfrutar de <em>Los demonios.</em> El director de Frankenstein calificaba esto como &ldquo;un verdadero acto de censura&rdquo;. Sus palabras convirtieron, todav&iacute;a m&aacute;s, en t&iacute;tulo de culto la obra de Russell, que ahora por fin podr&aacute; ser disfrutada de una forma m&aacute;s amplia y como su director quiso: en salas de cine y con sus escenas m&aacute;s turbadoras presentes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/pelicula-vaticano-califico-insulto-censurada-durante-30-anos-brillara-entera-cannes_1_13216551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 09:10:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Festival de Cannes,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/diablo-viste-moda-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13184109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3dfd0ab-3725-4ff7-965e-bb9885017cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4103y1961.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Meryl Streep vuelve como el álter ego de Anna Wintour para seguir indagando en el mundo de la moda y, de propina, regodearse en una facilona nostalgia</p></div><p class="article-text">
        La primera pel&iacute;cula de <em>El diablo viste a la moda</em>, estrenada en 2006, no se merece su secuencia m&aacute;s famosa. Es aquella en la que, ante el desd&eacute;n de Andy Sachs (Anne Hathaway) por el periodismo de moda, su iracunda jefa Miranda Priestly (<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/actriz-meryl-streep-gana-premio-princesa-artes_1_10152919.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meryl Streep</a>) defiende la relevancia de su trabajo. &ldquo;Quer&eacute;s decirle al mundo que te tom&aacute;s demasiado en serio a vos misma como para preocuparte por c&oacute;mo vest&iacute;s&rdquo;, dice sobre el su&eacute;ter azul de su asistente, que ella asegura que tom&oacute; de una tienda sin darle muchas vueltas. &ldquo;Pero ese azul representa millones de d&oacute;lares e incontables empleos, y es gracioso que pienses que tomaste una decisi&oacute;n totalmente alejada de la industria de la moda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es un mon&oacute;logo estupendo, que aborda atinadamente el calado de la moda en la vida cotidiana (esto es, en la cultura) por mucho que haya quien lo desprecie o no le d&eacute; importancia. Andy, sin duda, aprende la lecci&oacute;n. Pero esto no impedir&aacute; que acabe dejando el trabajo por no soportar los abusos de su jefa. Abusos retratados con el mismo <em>glamour</em> &mdash;el carisma de Streep moviendo monta&ntilde;as&mdash; con el que la pel&iacute;cula recorre un escenario lleno de marcas y f&iacute;sicos de ensue&ntilde;o, diametralmente alejados de esa inserci&oacute;n democr&aacute;tica que, en teor&iacute;a, defend&iacute;a el mon&oacute;logo del azul cer&uacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma disonancia que se rastreaba en otra secuencia muy famosa del filme, la inicial. Cuando, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bG_xdkGrwSA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al ritmo de KT Tunstall</a>, la preparaci&oacute;n matutina de Andy para salir a trabajar alternaba con j&oacute;venes estructurales eligiendo ropa de dise&ntilde;o para transformar Nueva York en una pasarela. Implantando, por su parte, una distancia decisiva. La gente normal, por un lado, y el negocio, por otro, rindiendo en t&eacute;rminos aislados y artificiosos. <em>El diablo viste a la moda 2</em>, por muy cl&aacute;sico generacional que sea &mdash;por muy espectacular que fuera su &eacute;xito cuando compiti&oacute; en el verano de 2006 con <em>Superman Returns</em>, modulando un proto <em>Barbenheimer</em>&mdash; no ayud&oacute; a humanizar la moda, ni a acercarla a nadie. Para haberlo hecho tendr&iacute;a que haber sido algo m&aacute;s que un escaparate.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no pudo hacerlo, simplemente, porque era un filme cuyo discurso se desactivaba a trav&eacute;s de sus contradicciones internas &mdash;&iquest;era una s&aacute;tira?, &iquest;la defensa de un gremio?, &iquest;ninguna de las dos?&mdash;, limit&aacute;ndose a fluir en la memoria colectiva a base de carisma. As&iacute; que en todo este tiempo nadie ha podido ponerse de acuerdo sobre qu&eacute; pretend&iacute;a &mdash;ni siquiera ha aguantado bien <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2006/sep/06/film.comment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la coartada feminista</a>, a cuenta de la grosera heteronormatividad que paseaba desde sus primeros minutos acorralando a Andy&mdash;... con la posible excepci&oacute;n de Anna Wintour. En tanto editora de Vogue desde 1988, era el referente de Streep para interpretar a Miranda Priestly como editora de <em>Runway</em>.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xa7fius" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Wintour y Streep <a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaron hace poco en un n&uacute;mero de la misma </a><a href="https://www.vogue.es/articulos/meryl-streep-anna-wintour-entrevista-portada-el-diablo-viste-de-prada-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vogue</em></a>, promocionando <em>El diablo viste a la moda 2: Alfombra Roja en Vivo</em>. Wintour, por supuesto, ha hecho las paces con el fen&oacute;meno. El libro que adaptaba la primera pel&iacute;cula estaba escrito por su antigua asistente en clave autobiogr&aacute;fica, Lauren Weisberger, y obviamente hab&iacute;a bastante rencor en el retrato de Miranda.  Sin embargo, Wintour no est&aacute; enfadada por dicho retrato: sabe que todos han salido ganando con <em>El diablo viste a la moda</em>. &ldquo;Lo que me gust&oacute; de la primera pel&iacute;cula es que mostr&oacute; al mundo el enorme negocio que es la moda&rdquo;, le dice a Streep en cierto momento. &ldquo;La pel&iacute;cula reconoci&oacute; que es una fuerza econ&oacute;mica mundial&rdquo;. La cuesti&oacute;n cultural, la importancia del azul cer&uacute;leo, debe ser lo de menos para ella.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Gente con dinero hace cosas de gente con dinero</strong></h2><p class="article-text">
        &iquest;Y por qu&eacute; le iba a importar, por otra parte? Wintour tuvo unos pocos a&ntilde;os malos alrededor de la Gran Recesi&oacute;n, pero a mediados de la d&eacute;cada pasada recib&iacute;a grandes halagos debido a que su revista fuera una de las pocas que estuviera aguantando el chaparr&oacute;n de los medios digitales y la dictadura del clic. De forma que, cuando finalmente dej&oacute; de ser editora de Vogue el a&ntilde;o pasado &mdash;reemplazada por Chloe Malle, hija de la actriz Candice Bergen y el cineasta Louis Malle&mdash;, fuera tras haber sido ascendida a directora global de contenidos de Cond&eacute; Nast. El conglomerado medi&aacute;tico que, en el universo de <em>El diablo viste a la moda</em>, conocemos como Elias-Clark.
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                Anne Hathaway en &#039;El diario viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Pasa algo similar en <em>El diablo viste a la moda 2</em>. Miranda Priestly tiene previsto convertirse en la m&aacute;xima responsable editorial del conglomerado, cuando de pronto afronta una crisis de relaciones p&uacute;blicas y es necesario contactar con una vieja conocida: Andy, que ha logrado hacerse un nombre como &ldquo;periodista seria&rdquo; pero acaba de tener una experiencia algo m&aacute;s realista con los sinsabores contempor&aacute;neos de la profesi&oacute;n. Esto es, que ha sido despedida de su peri&oacute;dico junto a muchos otros compa&ntilde;eros, teniendo que volver al lugar donde empez&oacute; de becaria y, presumiblemente, comprendi&oacute; que la moda no es algo ni mucho menos fr&iacute;volo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El diablo viste a la moda</em> es una de tantas secuelas nost&aacute;lgicas en las que el holgado paso del tiempo garantiza que, m&aacute;s que de continuidad argumental, hablemos de una actualizaci&oacute;n de los esquemas narrativos originales. La ostensible decadencia de la prensa escrita (o la prensa en general, sometida a la dictadura del algoritmo) solo sirve en esta secuela para volver a colocar a Andy en la casilla de salida, sin propiciar apuntes o reflexiones sobre la actualidad a partir de ah&iacute;. Andy tiene que hacerse respetar de nuevo frente a Miranda &mdash;quien no por necesitarla m&aacute;s ahora que en los 2000 va a tratarla algo mejor&mdash;, mientras por el camino teje otra inestable alianza con el simp&aacute;tico personaje de Emily Blunt, llamado asimismo Emily.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Otro fotograma de &#039;El diablo viste de Prada 2&#039;                            </span>
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        Tambi&eacute;n est&aacute; Stanley Tucci (Nigel), como presencia segura en la que apoyarse. Y otro noviazgo que la inmersi&oacute;n de Andy en su trabajo podr&iacute;a llegar a entorpecer &mdash;las escenas que comparte con el novio en cuesti&oacute;n, Patrick Brammall, son sin duda las m&aacute;s inc&oacute;modas y lamentables de esta secuela&mdash;, reafirm&aacute;ndose en la jugada de que todo tenga que ser familiar y favorecer los gui&ntilde;os nost&aacute;lgicos. Lo de siempre, vaya. Ya hemos perdido la cuenta de todas las jugadas de este tipo que ha encadenado Hollywood en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, as&iacute; que todo es estrictamente previsible manteniendo reparto, director (David Frankel) y guionista (Aline Brosh McKenna).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mantenimiento de todas las fuerzas creativas &mdash;con excepci&oacute;n de Weisberger, que en 2013 escribi&oacute; una secuela titulada <em>Revenge Wears Prada</em> (<em>La venganza viste de Prada</em>) a la que no se le ha hecho mucho caso&mdash; conduce, sin embargo, a horizontes jugosos, gracias a las particularidades del t&iacute;tulo original. Porque, si este ya era militantemente superficial &mdash;si no ten&iacute;a nada que decir de tan satisfecho como estaba oficiando de <em>banner </em>para la industria de la moda&mdash;, no queda otra que el vac&iacute;o se exacerbe en <em>El diablo viste a la moda 2</em>. Que sea a&uacute;n m&aacute;s grotesco, a extremos dolorosamente reveladores.
    </p><p class="article-text">
        Como Hollywood vive el momento que vive, <em>El diablo viste a la moda 2</em> tiene unas formas mucho m&aacute;s vulgares que el filme original &mdash;en su d&iacute;a una median&iacute;a, s&iacute;, pero una median&iacute;a muy bien empaquetada&mdash;, incapaces de que las miserias de la propuesta se camuflen con el brillo de la moda. Con una fotograf&iacute;a tan inexpresiva y una planificaci&oacute;n tan tosca, <em>El diablo viste a la moda 2</em> no saca ning&uacute;n r&eacute;dito del paisaje que registra. No se contagia de su lujo, sino que lo vulgariza y todo da una sensaci&oacute;n de cutrez extrema &mdash;por mucho que cuente con cameo y actuaci&oacute;n de Lady Gaga&mdash;, finalmente en sinton&iacute;a con la percepci&oacute;n actual del periodismo especializado. Tan <em>mierdificado</em> (por utilizar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cory-doctorow-autor-mierdificacion-trump-apagarnos-tecnologicamente-quiera_128_13082896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la expresi&oacute;n de Cory Doctorow</a>) como las plataformas de las que depende.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emily Blunt también regresa en la secuela                            </span>
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        Por mucho que <em>El diablo viste a la moda 2</em> se niegue a profundizar en los cambios que ha atravesado el mundo editorial durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os &mdash;una menci&oacute;n a la IA por aqu&iacute;, otra menci&oacute;n a la retirada del papel por all&aacute;, mientras sorprendentemente no hay ni rastro de <em>influencers</em>&mdash;, al final la atm&oacute;sfera que conjura es tan decadente como para poder mostrar un reflejo apropiado. Y esto es algo que contra todo pron&oacute;stico acaba reforzando el guion: al carecer de un solo chiste memorable mientras mantiene el desd&eacute;n por considerar a la moda una cultura &mdash;qued&aacute;ndose m&aacute;s cerca de la simulaci&oacute;n endog&aacute;mica&mdash; que ya deduc&iacute;amos del filme original, <em>El diablo viste a la moda 2</em> puede subrayar sus verdaderos condicionantes ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del argumento de la secuela acaba girando en torno a qui&eacute;n tiene el control de <em>Runway</em>. Qui&eacute;n dirigir&aacute; la revista en un contexto tan delicado para el periodismo de moda. Y es ilustrativo c&oacute;mo se traza este conflicto: gente ali&aacute;ndose con uno u otro millonario, lanzando ofertas estilo <em>Succession</em>, proclamando que solo bajo su mano <em>Runway</em> seguir&aacute; siendo una publicaci&oacute;n genuina y a la vanguardia de la moda. El argumentario no va m&aacute;s all&aacute; de ah&iacute; y la &uacute;nica diferencia sustancial entre los postores depende de qui&eacute;n nos caiga mejor. Quien sea m&aacute;s <em>girlboss</em>, o algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La gracia est&aacute; en que, a la hora de enumerar los motivos por los que <em>Runway</em> estar&iacute;a mejor en unas manos u otras, nadie sabe expresar a qui&eacute;n beneficiar&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de su bolsillo. Nadie habla de los lectores, nadie habla de las vidas que podr&iacute;an cambiar puesto que la moda es tan importante, puesto que supuestamente moldea la sensibilidad est&eacute;tica de las sociedades. Solo importa qui&eacute;n tiene el dinero para que la industria siga funcionando, a espaldas de la gente, firmando cheques y encadenando sinergias. A <em>El diablo viste a moda 2</em>, siendo una secuela tan chapucera, al menos hay que concederle algo: nos ha aclarado por fin de qu&eacute; iba realmente la primera pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/diablo-viste-moda-2-secuela-todavia-superficial-pelicula-original_129_13184109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 09:40:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El diablo viste a la moda 2’, una secuela todavía más superficial que la película original]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Meryl Streep]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nostalgia-critica-revision-generacional-queda-fenomeno-amelie-25-anos-despues-estreno_1_13171265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e331f695-5c76-479e-b4af-5b68ff58f110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El mundo en el que transcurre la película, ya no existe. Leí una vez que hoy esa historia duraría cinco minutos: Amélie encontraría un álbum, lo publicaría en redes sociales, encontraría a Nino y fin de la historia"</p></div><p class="article-text">
        Si usted es una de esas personas que cada vez que rompe el az&uacute;car tostado de una <em>cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e</em>, se acuerda de cierta chica que viv&iacute;a en Montmartre, es posible que le interese este art&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que no est&eacute;n tan familiarizados con <em>Am&eacute;lie</em>, la pel&iacute;cula de 2001 dirigida por Jean-Pierre Jeunet y protagonizada por Audrey Tautou y Mathieu Kassovitz, en el p&aacute;rrafo anterior hac&iacute;a referencia a uno de los momentos m&aacute;s recordados del filme; cuando el narrador nos revela que una de las cosas que m&aacute;s disfruta en la vida la protagonista, aparte de meter la mano en las bolsas de legumbres, es romper el az&uacute;car endurecido de la <em>cr&egrave;me br&ucirc;l&eacute;e.&nbsp;</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Sin duda alguna, <em>Am&eacute;lie</em> marc&oacute; a toda una generaci&oacute;n, en especial mujeres, que vieron en el personaje una forma distinta de habitar el mundo, m&aacute;s m&aacute;gica, m&aacute;s imaginativa y aparentemente al margen de las reglas que dictaban c&oacute;mo deb&iacute;a ser una chica. Un modelo que legitimaba la sensibilidad, la rareza y cierto repliegue hacia lo propio como un espacio desde el que construir la identidad, el deseo y el relato personal.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo les pas&oacute; a las chicas. Gerard, de 35 a&ntilde;os, resume as&iacute; el impacto que tuvo <em>Am&eacute;lie</em> en su vida: &ldquo;Me influy&oacute; un mont&oacute;n, porque hizo que Par&iacute;s y Montmartre se convirtieran en mi lugar favorito&rdquo;, confiesa. &ldquo;Fui cuatro veces y siempre intento hacer el recorrido de los sitios ic&oacute;nicos de la peli. Pero quiz&aacute; en lo que m&aacute;s me influy&oacute; fueen mi amor por el arte y en concreto por el arte impresionista franc&eacute;s. Hoy en d&iacute;a, soy maestro de arte en una escuela de primaria y creo que, en parte, las propuestas que hago a mi alumnado est&aacute;n ba&ntilde;adas por la influencia de la pel&iacute;cula&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Amélie marcó a toda una generación, en especial mujeres, que vieron en el personaje una forma distinta de habitar el mundo (...) Un modelo que legitimaba la sensibilidad, la rareza y cierto repliegue hacia lo propio</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La educaci&oacute;n sentimental de los 2000</h2><p class="article-text">
        Como vemos en este ejemplo, y en otros que aparecer&aacute;n a continuaci&oacute;n, para muchas personas que crecieron a principios de los a&ntilde;os 2000, <em>Am&eacute;lie</em> fue mucho m&aacute;s que una pel&iacute;cula, casi una educaci&oacute;n sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Elo, de 43 a&ntilde;os, tambi&eacute;n la recuerda con pasi&oacute;n: &ldquo;Yo la vi en octubre de 2001, que fue cuando se estren&oacute;. Y ese a&ntilde;o fue para m&iacute; superimportante porque cumpl&iacute; 18 a&ntilde;os y empec&eacute; la universidad&hellip; Fue la primera vez que llor&eacute; despu&eacute;s de una pel&iacute;cula, porque me sent&iacute; muy, muy identificada&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s vino ya lo de cortarte el pelo como ella, vestir como ella, tener el p&oacute;ster en la habitaci&oacute;n. Eso s&iacute;, en japon&eacute;s. No s&eacute;, fue un aut&eacute;ntico <em>shock</em> encontrar a un personaje que sent&iacute;a tan parecido a m&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade. Durante un tiempo abundaron <em>las Am&eacute;lies.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Victoria, de 21 a&ntilde;os, cree que, &ldquo;para las ni&ntilde;as que crecimos m&aacute;s hacia dentro que hacia fuera, Am&eacute;lie constituy&oacute; un &iacute;cono en el que reconocernos y sentir que esa soledad medio so&ntilde;adora y medio evitativa del mundo real, era posible en el cine&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El peso del tiempo</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, esa identificaci&oacute;n se fue mezclando con una nostalgia m&aacute;s compleja. Virginia lo formula de manera bastante melanc&oacute;lica: &ldquo;La verdad es que <em>Am&eacute;lie</em> me genera mucha nostalgia y algo de pena&rdquo;, confiesa. &ldquo;El mundo en el que transcurre la pel&iacute;cula, ya no existe. Le&iacute; una vez que hoy esa historia durar&iacute;a cinco minutos: Am&eacute;lie encontrar&iacute;a un &aacute;lbum, lo publicar&iacute;a en redes sociales, encontrar&iacute;a a Nino y fin de la historia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cabinas telef&oacute;nicas, los fotomatones, incluso el tiempo para perderse por las calles, para bajar al comercio de abajo, para aburrirse, para espiar a los vecinos e imaginar planes locos, desaparecieron casi completamente. &ldquo;Son tiempos dif&iacute;ciles para los so&ntilde;adores&rdquo;, sentencia Virginia.
    </p><p class="article-text">
        Pero si esa nostalgia podr&iacute;a haber jugado a favor de la pel&iacute;cula, el paso del tiempo y, sobre todo, la magnitud de su &eacute;xito terminaron operando en su contra. La sobreexposici&oacute;n convirti&oacute; a <em>Am&eacute;lie</em> en un clich&eacute; reconocible al instante, reducido a una est&eacute;tica y a una actitud f&aacute;cilmente caricaturizables.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La sobreexposición convirtió a Amélie en un cliché reconocible al instante, reducido a una estética y a una actitud fácilmente caricaturizables</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese proceso de simplificaci&oacute;n, y quiz&aacute; tambi&eacute;n de olvido de la propia pel&iacute;cula, el personaje qued&oacute; atrapado en una imagen de dulzura e ingenuidad que, le&iacute;da desde los c&oacute;digos actuales, empez&oacute; a generar rechazo. En plena expansi&oacute;n de los discursos feministas m&aacute;s cr&iacute;ticos con ciertos arquetipos, muchas espectadoras comenzaron a cuestionar esa feminidad aparentemente fr&aacute;gil, silenciosa y volcada en los dem&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Charas Vega, creadora de contenido y que escribe sobre cine en su cuenta <a href="https://www.instagram.com/charcastrolofilm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@charcastrolofilm</a>, lo plantea con claridad: &ldquo;Desde la perspectiva feminista y generacional, <em>Am&eacute;lie</em> ha sobrevivido un poco regular ya que se la ha asimilado a t&eacute;rminos como pick me girl o manic pixie dream girl o a una construcci&oacute;n atravesada por la mirada masculina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que en su momento funcionaba como refugio o identificaci&oacute;n pas&oacute; a interpretarse, para algunas personas, como un modelo limitado o incluso problem&aacute;tico, dejando a <em>Am&eacute;lie</em> m&aacute;s como un estereotipo superado que como &iacute;cono generacional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Fue un auténtico shock encontrar a un personaje que sentía tan parecido a mí&quot;."
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            <span class="title">
                &quot;Fue un auténtico shock encontrar a un personaje que sentía tan parecido a mí&quot;.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Volver a verla, volver a pensarla</h2><p class="article-text">
        Tengo que decir que, en mi caso, volver a ver <em>Am&eacute;lie</em> despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os me produjo un efecto inesperado. La recordaba m&aacute;s ingenua, m&aacute;s encapsulada en una est&eacute;tica de postal. Sin embargo, la sensaci&oacute;n fue otra. La pel&iacute;cula resulta hoy mucho m&aacute;s moderna de lo que yo recordaba, m&aacute;s compleja en su construcci&oacute;n de personajes y menos complaciente de lo que el recuerdo colectivo sugiere.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde la perspectiva feminista y generacional, &#039;Amélie&#039; ha sobrevivido un poco regular ya que se la ha asimilado a términos como &#039;pick me girl&#039; o &#039;manic pixie dream girl&#039; o a una construcción atravesada por la mirada masculina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Charas Vega</span>
                                        <span>—</span> creadora de contenido sobre cine
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El visionado me hizo pensar que quiz&aacute; simplificamos demasiado a <em>Am&eacute;lie</em> con el tiempo. Quiz&aacute; la redujimos a una est&eacute;tica, a un peinado, a una serie de im&aacute;genes, y en ese proceso dejamos afuera otras capas m&aacute;s ricas que estaban ah&iacute; desde el primer momento.
    </p><p class="article-text">
        Mi lectura coincide en lo b&aacute;sico con la opini&oacute;n de Mar&iacute;a Castej&oacute;n, profesora, especialista en representaciones de g&eacute;nero en el audiovisual y en historia de mujeres y autora de <a href="https://lenguadetrapo.com/libros/ensayo/rebeldes-y-peligrosas-de-cine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rebeldes y peligrosas de cine</em></a> (Lengua de trapo, 2021). &ldquo;Creo que lo m&aacute;s importante de <em>Am&eacute;lie</em> es el propio protagonismo de ella. Su personaje es el que maneja toda la pel&iacute;cula&rdquo;, explica. &ldquo;Quiz&aacute; chirr&iacute;a un poco el tema del amor rom&aacute;ntico. Pero a la vez es una mujer s&uacute;per, superindependiente. En ning&uacute;n momento es una Bridget Jones que cree que si no est&aacute; con un hombre su vida es un fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una mujer muy poderosa, una mujer muy libre y ese tipo de personajes nos gustan desde el feminismo&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Y adem&aacute;s que no est&aacute; todo el rato empoder&aacute;ndose, algo que tambi&eacute;n resulta bastante cansino&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un imaginario que resiste</h2><p class="article-text">
        Resulta interesante c&oacute;mo el personaje sigue generando debate hoy en d&iacute;a. Para algunas personas, representa una feminidad que ya no encaja. Para otras, sigue siendo reconocible y v&aacute;lida.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Castej&oacute;n insiste en esa complejidad: &ldquo;Es una persona muy sensible, muy so&ntilde;adora, muy emp&aacute;tica. Muy de ayudar a todo el mundo, muy t&iacute;mida, pero a la vez una mujer muy fuerte. Entonces creo que ese tipo de feminidad est&aacute; muy presente tambi&eacute;n en la actualidad, no ha caducado absolutamente nada. Ni el de ella ni el de todas las mujeres que tiene alrededor, que tambi&eacute;n son muy interesantes, como la due&ntilde;a del bar, la vecina, la del estanco&hellip; En definitiva, creo que es un personaje muy actual&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizá chirría un poco el tema del amor romántico. Pero a la vez es una mujer súper, superindependiente. En ningún momento es una Bridget Jones que cree que si no está con un hombre su vida es un fracaso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Castejón</span>
                                        <span>—</span> profesora, especialista en género y audiovisual
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vista hoy en d&iacute;a, hay algo en <em>Am&eacute;lie</em> que sigue funcionando. Aunque puede que no sea exactamente lo mismo que en 2001. En opini&oacute;n de Elo la pel&iacute;cula sigue siendo &ldquo;deliciosa, perfecta&rdquo;. Y se&ntilde;ala algo clave: &ldquo;Creo que reflej&oacute; muy bien el sentir de 2001. Fue un a&ntilde;o muy complicado. La estrenaron como un mes despu&eacute;s de las Torres Gemelas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el mensaje final de este art&iacute;culo deber&iacute;a ser: vuelvan a ver <em>Am&eacute;lie</em>. Cosa que no es sencilla, por cierto, porque aunque parezca sorprendente, hoy en d&iacute;a no est&aacute; disponible en la suscripci&oacute;n de ninguna de las plataformas de <em>streaming</em> .
    </p><p class="article-text">
        Es posible que, con motivo de sus 25 a&ntilde;os, vuelva a las pantallas, quiz&aacute; incluso al cine. Aprovechen, vu&eacute;lvanla a ver y saquen sus propias conclusiones, porque quiz&aacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la miramos con demasiada condescendencia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/nostalgia-critica-revision-generacional-queda-fenomeno-amelie-25-anos-despues-estreno_1_13171265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nostalgia, crítica y revisión generacional: qué queda del fenómeno ‘Amélie’ 25 años después de su estreno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arcadia-semanas-york-olivos-cine-cine_1_13165381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/325f0978-9219-44ec-a9b0-ed05426ff9e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Manuel Domínguez, con el respaldo de un gran equipo, es el responsable de una programación realmente irresistible de ciclos de films en una histórica sala de Olivos, con entrada gratuita.
</p></div><p class="article-text">
        Hay un lugar &ndash;suburbano pero accesible&ndash; donde se pueden cumplir los sue&ntilde;os m&aacute;s ex&oacute;ticos y descabellados de gente cin&eacute;fila; donde es posible encontrar cobijo y calidez para todas aquellas personas que extra&ntilde;an los cines de barrio. Y tambi&eacute;n para aquellas que no los conocieron pero que prefieren ver las pel&iacute;culas de cualquier &eacute;poca y origen en pantalla grande, descubriendo el encanto de tratar con el acomodador de anta&ntilde;o y confiando en la seguridad de que hay un proyectorista que va a corregir cualquier problema t&eacute;cnico que se presente.
    </p><p class="article-text">
        En fin, estar en una atm&oacute;sfera humanizada, alcanzar esa porci&oacute;n de felicidad que arranca al hacer la cola e intercambiar con sus integrantes cercanos, tiene su cl&iacute;max durante la proyecci&oacute;n y se extiende a los aplausos al final, a los comentarios a la salida... Es decir, esa zona gozosa que Guillermo Cabrera Infante denomin&oacute; &ndash;en el libro que re&uacute;ne sus charlas enamoradas, juguetonas, eruditas sobre los placeres del cine&ndash; <strong>Arcadia todas las noches</strong> (hay nuevas ediciones en danza), remitiendo a ese sitio dichoso de la mitolog&iacute;a griega donde reinaba la armon&iacute;a y la benevolencia. Al igual que el bienaventurado Bosque de Arden de la comedia <strong>Como gust&eacute;is</strong>, de Shakespeare.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DXUF6aNjavO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Cine York (@cineyork)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Pues bien, el cine York &ndash;Alberdi 895, Olivos&ndash; se convirti&oacute; hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o en el puerto seguro al que pueden llegar los vecinos cercanos a pie; o en bondi, tren, bicicleta o coche los de Caba y otros parajes aleda&ntilde;os. Porque bien se merece el viaje esta grat&iacute;sima experiencia que est&aacute; llenando la sala de casi trescientas butacas, atrayendo particularmente a los/as j&oacute;venes, en dos horarios de mi&eacute;rcoles a s&aacute;bados. Con entrada libre y gratuita por orden de llegada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estuvo cerrado y abandonado mucho tiempo, reabri&oacute; sus puertas en 2025, refaccionado, con proyecci&oacute;n en 35 mil&iacute;metros, ca&ntilde;&oacute;n de DVD, sonido est&eacute;reo. Para no ir m&aacute;s hacia atr&aacute;s, vale resaltar que la semana pasada esta sala brind&oacute; cuatro piezas incomparables del gran cineasta ruso B&eacute;la Tarr, que muri&oacute; recientemente. Y hoy empieza el ciclo que re&uacute;ne en m&aacute;s que afortunada convivencia a &ndash;chan, chan&ndash; <strong>Lawrence de Arabia</strong> (David Lean), <strong>Rebelde sin causa</strong> (Nicholas Ray), <strong>&iexcl;Qu&eacute; bello es vivir!</strong> (Frank Capra),<strong> Luna nueva</strong> (Howard Hawks) y <strong>Vi&ntilde;as de ira</strong> (John Ford), O sea: espectacular &eacute;pica, la comedia seria quiz&aacute;s m&aacute;s amada de todos los tiempos, otra comedia pero divertidamente lun&aacute;tica, un drama social de alto voltaje. Todos r&eacute;quetecl&aacute;sicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lawrence de Arabia, otro de los clásicos que se pueden ver en el cine York.                            </span>
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        El cine York, que tuvo otro nombre cuando se inaugur&oacute; en 1911, forma parte de una suerte de complejo cultural dedicado al cine y otras expresiones art&iacute;sticas, bajo el ala protectora de <a href="https://lumiton.ar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lumiton</a> (otrora, los estudios donde se hicieron cantidad de cintas argentinas), que incluye archivo, museo, usina de audiovisuales, conferencias, talleres, muestras de fotos y afiches. Todo gracias a la Secretar&iacute;a de Cultura de la Municipalidad de Vicente L&oacute;pez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DW0_eD8gZQ2/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Lumiton Usina Audiovisual (@lumitonusina)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El art&iacute;fice de las siempre atractivas cuando no asombrosas proposiciones del cine York es Juan Manuel Dom&iacute;nguez, gestor cultural, periodista especializado en cine y otras artes del espect&aacute;culo, programador del Bafici y del Baficito. En estos d&iacute;as a tope absoluto en su trajinar que, sin embargo, se presta generosamente a la entrevista. JMD es, asimismo, un experto en la historieta y lleva publicados libros como <strong>SuperHollywood, los h&eacute;roes</strong> <strong>del c&oacute;mic salvan al cine</strong> y <strong>Amar como en el cine, comedias</strong> <strong>rom&aacute;nticas de ayer y de hoy</strong> (ambos editados por Paid&oacute;s).&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Palabra de programador apasionado</h2><p class="article-text">
        Con gran amplitud y desprejuicio, Juan Manuel Dom&iacute;nguez elige y arrima toda suerte de cl&aacute;sicos y malditos, de bendecidos por el &eacute;xito y rarezas inhallables, incomprendidos y adictivos. A continuaci&oacute;n, as&iacute; habla&nbsp;(sin m&uacute;sica de Richard Strauss) para <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;n fuerte es tu vocaci&oacute;n de programador de cine con respecto a tus otros intereses profesionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una vocaci&oacute;n hermosa que suele nacer de un error: uno es, en la mayor&iacute;a de los casos, parte de un sistema. Palabra dura, pero que aqu&iacute; es positiva, tipo ara&ntilde;a radiactiva: yo puedo hacer lo que hago codo a codo con Magdalena Cernadas porque hay una Secretar&iacute;a de Cultura que cree en el trabajo que hacemos con el equipo en Vicente L&oacute;pez-Ciudad del Cine. Es f&aacute;cil jugar al h&eacute;roe cultural. Pero creo es la mentira m&aacute;s grande: uno es parte de un grupo de gente -de mucha, en todas las direcciones- de la que se convierte en la cara m&aacute;s visible. Amo programar cine, m&aacute;s que nada, entendiendo que es algo que debe estar anclado, idealmente, en una pol&iacute;tica cultural diversa, sincera y que busque hablar con radio de comunicaci&oacute;n.
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                    alt="Juan Manuel Domínguez, a cargo de la programación del cine York."
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                Juan Manuel Domínguez, a cargo de la programación del cine York.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Te puedo imaginar como un goloso en una chocolater&iacute;a muy surtida de delicatessen cuando te pon&eacute;s a elegir y combinar los films?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Ser&iacute;a quiz&aacute;s m&aacute;s por el lado de jugar a im&aacute;genes, un Superman: si Superman escucha hasta los problemas que tiene una hormiga, &iquest;c&oacute;mo decide qu&eacute; hacer? Yo soy m&aacute;s sordo, m&aacute;s humano, pero puedo entender que programar cine es hablar con tu comunidad, con sus problemas, con las necesidades de una industria, de un p&uacute;blico que quiere ver algo que no est&aacute; en otros lugares, con gente que conf&iacute;a en nuestro criterio. Mi disco r&iacute;gido es m&iacute;o. Lo que hacemos en Vicente L&oacute;pez es un sue&ntilde;o: es crear una forma de enamorarse del cine con entrada gratuita porque hay un gobierno que cree en eso. &iquest;Cu&aacute;ntos gobiernos pueden decir algo semejante?&nbsp;
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                Cine York, en Olivos.                            </span>
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        <strong>&ndash;Y cuando lo hac&eacute;s, &iquest;segu&iacute;s una intuici&oacute;n, una idea, un capricho, una pasi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se siguen muchas cosas, pero la principal es: &iquest;c&oacute;mo hago que nuestros cines no sean nuestra biblioteca? Todo importa, todo puede ser un evento, todo genera la puesta en acci&oacute;n de una maquinaria. Yo quiero ver todos los d&iacute;as <strong>Batman vuelve</strong>, pero el cine est&aacute; hecho de la posibilidad de descubrir, no de la de fosilizarse. No creo en el cine est&aacute;tico, no creo en ninguna otra cosa que en el evento. Por eso, cuando lo hacemos con un equipo hermoso, creemos en un p&uacute;blico ideal, que no implica un p&uacute;blico que ame todo lo que hacemos, sino que advierta que nuestras funciones generan ideas sobre cine: para pensarlo, quererlo, construirlo, alterarlo o ratificarlo. Cuando el equipo con el que trabajo, nuestro equipo y nuestras salas &ndash;las de la Secretar&iacute;a del Cultura de Vicente L&oacute;pez&ndash; confluyen en esos momentos perfectos de funciones logradas.&nbsp;
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            <span class="title">
                Tardes de soledad, para no perdérsela este domingo.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo establec&eacute;s vecindades, por ejemplo, entre un Lawrence de Arabia y un Rebelde sin causa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que el cine es mucho m&aacute;s libre de lo que creemos; que es la m&aacute;s humana de las artes, la m&aacute;s l&uacute;dica, la m&aacute;s universal. Creo que pensar en Hollywood cl&aacute;sico es tan solo decir: el cine pod&iacute;a ser todo esto. Y eso la semana que viene lo puede demostrar Lucrecia Martel y <strong>Critters</strong>. Me agota la sala solo de obras maestras. Las salas de cine deben ser espacios de descubrimiento, de confirmaciones, de desconfianzas, de milagros, de sue&ntilde;os, de iluminaci&oacute;n. Pocas artes se parecen tanto a nuestra personalidad y hasta ayudan a descubrirla. El cine ratifica cosas, s&iacute;, pero para eso hay que volver a ver la pel&iacute;culas: &iquest;me har&aacute; re&iacute;r hoy <strong>Pink Flamingos</strong>? El cine nos lleva a enfrentarnos con quienes somos de la forma m&aacute;s c&aacute;lida, humana y noble que una industria cultural puede generar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;les son tus sentimientos cuando asist&iacute;s a una funci&oacute;n del York y ves a un p&uacute;blico heterog&eacute;neo &ndash;desde el propio del barrio hasta el que se toma 2 bondis para llegar&ndash; que hace descubrimientos, disfruta, se emociona, comenta a la salida? &iquest;Charl&aacute;s mano a mano con la gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es una verdadera maravilla. Uno cree sin querer que el cine acaba y empieza en uno (ese protagonismo del mundo del que hablaba David Foster Wallace). El cine nos pone en comunidad: gente que amamos, odiamos, ignoramos, o los sentimientos que sean, convive con nosotros, porque tuvimos el mismo impulso: ver este relato en pantalla. Entonces, mi sentimiento es sentirme abrumado, feliz, muchas cosas que solo el cine me genera, sobre todo cuando junto con mi equipo y nuestro p&uacute;blico todo confluye de manera ideal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MS/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moira Soto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/arcadia-semanas-york-olivos-cine-cine_1_13165381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:42:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arcadia todas las semanas en el York de Olivos: cine en el cine]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/michael-lastimosa-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13165339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c627c6d-2a27-4f3f-ba80-338512947a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película dedicada a Michael Jackson esquiva cualquier ángulo conflictivo de su figura para conformarse con un producto totalmente anodino y sin verdadera razón de ser.</p><p class="subtitle">Miguel Poveda, tras descubrir los versos inéditos de Lorca: “Necesitamos ahora su sentido de la justicia y la igualdad”
</p></div><p class="article-text">
        Miles Teller interpreta al abogado John Branca en <em>Michael</em> y esto irrit&oacute; a la hija de Michael Jackson. Hoy Paris Jackson est&aacute; inmersa en una disputa con Branca a cuenta de la gesti&oacute;n del patrimonio de su padre y considera que el fichaje del actor de <em>Whiplash</em> <a href="https://www.the-independent.com/arts-entertainment/films/news/paris-jackson-michael-jackson-biopic-miles-teller-b2868443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es otra muestra de sus malas pr&aacute;cticas</a>. &ldquo;Us&oacute; su puesto de productor en pos de elegir al &uacute;nico actor de alto perfil de la pel&iacute;cula para interpretarlo a &eacute;l&rdquo;, dijo. Es cierto que, con el posible a&ntilde;adido de Colman Domingo (<em>Euphoria</em>) como el padre de Michael Jackson, no hay otros int&eacute;rpretes conocidos en <em>Michael</em>. Solo est&aacute; Teller, como alguien que a priori tampoco pensar&iacute;amos que tiene mucho que hacer en el filme.
    </p><p class="article-text">
        Paris Jackson cree que Branca quiere engrandecer su imagen a trav&eacute;s del fichaje de Teller. Tambi&eacute;n a trav&eacute;s de la pel&iacute;cula como tal, ya que la aparici&oacute;n de Branca a mitad del filme es absolutamente providencial: es gracias a &eacute;l que Jackson puede iniciar la dif&iacute;cil separaci&oacute;n laboral con su padre que centra el conflicto dram&aacute;tico de <em>Michael</em>. Joseph Jackson fue un hombre desp&oacute;tico que quiso enriquecerse a costa de convertir a Michael y sus hermanos en una popular banda juvenil (primero los Jackson 5, luego los Jackson a secas), y que se resisti&oacute; hasta el final a que el cantante de <em>Thriller</em> pudiera volar libre. Menos mal, nos cuentan, que se cruz&oacute; con Branca, su intr&eacute;pido abogado. Lo que no nos cuentan es lo que pas&oacute; despu&eacute;s. La relaci&oacute;n tan conflictiva que tuvieron.
    </p><p class="article-text">
        A finales de los 2000 Jackson hab&iacute;a prescindido de los servicios de Branca, y no por primera vez. Branca tuvo un golpe de suerte, sin embargo: apenas ocho d&iacute;as antes de que Jackson falleciera, en junio de 2009, hab&iacute;a sido readmitido a su servicio. Fue una suerte para &eacute;l y tambi&eacute;n para el patrimonio de Jackson, que por entonces acariciaba la bancarrota. Branca no solo ejerci&oacute; entonces de albacea del testamento del artista, sino que tambi&eacute;n acept&oacute; la misi&oacute;n de sanear las cuentas, y decidi&oacute; lanzar para ello el documental <em>This is It</em> aquel mismo a&ntilde;o, en torno a los preparativos de esa &uacute;ltima gira que Jackson no hab&iacute;a llegado a encabezar. Su &eacute;xito ser&iacute;a el primero de muchos.
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        Desde entonces Branca, al frente del patrimonio de Jackson, sigui&oacute; enriqueci&eacute;ndose con el legado del Rey del Pop. Es el responsable de varios espect&aacute;culos de Las Vegas y tambi&eacute;n de uno de Broadway, <em>MJ the Musical</em>, que en 2021 mostraba la t&oacute;nica a seguir para una <em>biopic</em> futurible. <em>MJ the Musical</em> es un repaso a la carrera de Jackson que se ancla a 1992, cuando Michael recuerda sus mejores momentos mientras prepara la gira de <em>Dangerous</em>. Y hace memoria en el momento m&aacute;s confortable, justo antes de ser acusado de abusar sexualmente de un menor, Jordan Chandler.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un </strong><em><strong>moonwalk </strong></em><strong>para disimular</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando <em>MJ</em> se materializ&oacute; a&uacute;n coleaba el l&iacute;o de <em>Leaving Neverland</em>. Y ya se hab&iacute;a puesto en marcha&nbsp;oficialmente <em>Michael</em>. Branca, de hecho, tuvo la idea de hacer una pel&iacute;cula seg&uacute;n se top&oacute; con la controversia reavivada por el documental de HBO. Ante las acusaciones contra Jackson por parte de Wade Robson y James Safechuck, al abogado se le ocurri&oacute; hacer un documental alternativo para defender la inocencia del cantante. Despu&eacute;s pens&oacute; que quiz&aacute; una pel&iacute;cula servir&iacute;a mejor a estos prop&oacute;sitos, y seguramente lo pens&oacute; gracias al precedente de <em>Bohemian Rhapsody</em>.
    </p><p class="article-text">
        En 2018 el &eacute;xito de este proyecto &mdash;tambi&eacute;n marcado por la sombra del esc&aacute;ndalo a cuenta de las acusaciones de abusos <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-48620874" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">contra el director Bryan Singer</a>, desaparecido en medio del rodaje&mdash; consolid&oacute; la <em>biopic</em> musical como la mejor estrategia para mantener fluyendo los royalties en una &eacute;poca donde plataformas estilo Spotify parec&iacute;an imponer un complicado desaf&iacute;o. Tambi&eacute;n dio, sobre todo, con un modelo de producci&oacute;n mucho m&aacute;s curado y controlado de lo visto previamente. Con herederos, familiares y promotores implicados en su desarrollo para que la imagen de cada artista fuera lo m&aacute;s rentable (y c&oacute;moda) posible. Branca debi&oacute; intuir todo esto. Aunque, para correr a&uacute;n menos riesgos, quiso asociarse adem&aacute;s con el mismo productor de <em>Bohemian Rhapsody</em>, Graham King.
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los nombres principales de <em>Michael</em>, aunque tambi&eacute;n tiene su inter&eacute;s la presencia de John Logan como guionista. Logan escribi&oacute; <em>El aviador</em>, <em>biopic</em> de Howard Hughes, y era justamente con este exc&eacute;ntrico millonario con quien Barney Hoskyns, cr&iacute;tico musical, hab&iacute;a comparado a Jackson <a href="https://cajanegraeditora.com.ar/libros/jacksonismo-mark-fisher-ed/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s de su muerte</a>. &ldquo;La fama de Jackson nos fascina porque es total. Como Hughes, no tiene una relaci&oacute;n p&uacute;blica con la fama pero la encarna de forma abstracta&rdquo;. Estas palabras planteaban que MJ no era tanto un enigma como un conjunto vac&iacute;o. Su biograf&iacute;a no contaba nada por s&iacute; misma, allanando el camino de los rumores y los secretos ominosos.
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        Hoskyns acaso intu&iacute;a el desaf&iacute;o de Logan a la hora de escribir una <em>biopic</em> de Jackson. Uno, obviamente, a la medida de su patrimonio y de Branca, que al principio tante&oacute; retratar el proceso de Jackson contra los &ldquo;codiciosos padres&rdquo; de Chandler &mdash;si no lo hizo fue porque una cl&aacute;usula del acuerdo alcanzado <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/04/17/espanol/cultura/michael-jackson-pelicula.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo hab&iacute;a prohibido en 1993</a>&mdash; para finalmente hacer como si nada. Disimular, como ya hiciera <em>MJ the Musical</em>. Es el motivo por el que <em>Michael</em> solo cuenta la vida de Jackson hasta que se emancipa de su padre y publica <em>Bad</em> a mediados de los 80. Por entonces tambi&eacute;n mont&oacute; su rancho de Neverland para poder compartir cama a sus anchas con varios ni&ntilde;os, pero eso el filme tampoco lo cuenta. Si <em>Michael </em>funciona en taquilla, a lo mejor lo hace en una segunda parte que en la industria se da por asegurada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La </strong><em><strong>biopic</strong></em><strong> m&aacute;s moribundo jam&aacute;s dise&ntilde;ado</strong></h2><p class="article-text">
        Siendo estas, resumiendo mucho, las circunstancias que alumbraron <em>Michael</em>, dif&iacute;cilmente nadie que no fuera un fan &mdash;o uno de esos espectadores que sintieron su propia infancia parad&oacute;jicamente injuriada al toparse con <em>Leaving Neverland</em> hace siete a&ntilde;os&mdash; se esperar&iacute;a algo distinto a un producto totalmente desalmado. Desde luego, siendo como es la <em>biopic</em> musical una industria en s&iacute; misma a estas alturas, se trata de algo achacable a muchos otros proyectos alrededor de <em>Michael</em>. Pero la pel&iacute;cula que dirige Antoine Fuqua tiene unas particularidades muy jugosas.
    </p><p class="article-text">
        Tiene, para empezar, muchos m&aacute;s controles de da&ntilde;os y malabares de los habituales en la plantilla, emanando de esa decisi&oacute;n troncal que ya destruye de entrada cualquier opci&oacute;n de que <em>Michael</em> respire como esfuerzo vagamente creativo: nos las vemos con una historia incompleta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no porque carezca de litigios en los tribunales o an&eacute;cdotas inc&oacute;modas, sino simplemente por la planicie de su desarrollo. Generalmente las <em>biopics</em> musicales discurren en torno a un auge, una ca&iacute;da y una redenci&oacute;n. La f&oacute;rmula, por encorsetada que resulte, obedece a la voluntad edificante de este perfil de proyectos. Es una estructura imperativa pero <em>Michael </em>solo tiene lo primero, el auge. Una carrera continua hasta la cima, sin m&aacute;s amenaza que la insistencia de Joseph Jackson en tener amarrado a su hijo (insistencia que se alarga y alarga en un valle perpetuo).
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                El pasado en los Jackson 5 tiene mucha importacia en la película                            </span>
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        As&iacute; que la pel&iacute;cula es desesperadamente aburrida, sin que tampoco pueda jugar a guardarse cosas para una hipot&eacute;tica segunda parte &mdash;que, en caso de que se haga y ateni&eacute;ndonos a la biograf&iacute;a de la criatura, ser&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s aparatosa que esta&mdash;, aunque s&iacute; atine a copiar la estrategia de <em>Bohemian Rhapsody</em> de disimular lo penosa que es colocando una extensa secuencia de concierto en <em>playback</em> al final. Varias canciones seguidas para que el int&eacute;rprete escogido termine de reclamar su Oscar &mdash;aqu&iacute; se trata de un voluntarioso Jaafar Jackson, sobrino del artista&mdash; que perseguir&iacute;an una rutilante catarsis colectiva en el patio de butacas, poniendo en com&uacute;n su memoria musical.
    </p><p class="article-text">
        Esta catarsis favoreci&oacute; tanto la taquilla como la demencial presencia en los premios de <em>Bohemian Rhapsody</em>, y es un logro que tampoco cabr&iacute;a descartar con respecto a <em>Michael</em> porque seguramente la gente vaya a verla, y gane mucho dinero, y Branca se tenga que preguntar c&oacute;mo diablos plantean ahora una <em>Michael II</em>. Igualmente, y sin salir de la m&uacute;sica, es notable el desinter&eacute;s que existe en <em>Michael </em>hacia ella. Puesto que la idea es ce&ntilde;irlo todo al drama familiar, nos topamos con que la figura del productor Quincy Jones &mdash;responsable del inequ&iacute;voco sonido de <em>Off the Wall</em> y <em>Thriller</em>&mdash; tiene mucha menos importancia que el padre abusivo y el dichoso abogado.
    </p><p class="article-text">
        Los pocos instantes en que <em>Michael</em> no resulta completamente deprimente es cuando el guion se centra en la preparaci&oacute;n de <em>Thriller</em>. Y son poqu&iacute;simos minutos, que carecen asimismo de alg&uacute;n apunte de inter&eacute;s sobre la naturaleza art&iacute;stica de los logros de Jackson. Acaso por ser un artilugio impulsado fundamentalmente por abogados, <em>Michael</em> no parece tener mucha idea de por qu&eacute; la m&uacute;sica del personaje tuvo el impacto que tuvo &mdash;m&aacute;s all&aacute; de dedicarle mucho metraje al baile&mdash;, as&iacute; que prefiere pasar el tiempo entre vivencias dom&eacute;sticas. Con unos di&aacute;logos escalofriantes, escritos como quien mira constantemente de reojo preocupado por molestar a alguien, y alcanzando de vez en cuando puntos hilarantes cuando se trata de incidir en las excentricidades de Jackson.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, claro, es donde se va a pisar terreno resbaladizo s&iacute; o s&iacute;, y no hay historia oficial que alivie lo retratado. La decisi&oacute;n entonces pasa por enfatizar la identificaci&oacute;n de Jackson con Peter Pan y una supuesta infancia perdida &mdash;que hace parecer al protagonista alguien todav&iacute;a m&aacute;s alien&iacute;gena, toda vez que m&aacute;s inquietante en cuanto se cruza con alg&uacute;n ni&ntilde;o&mdash; y, sobre todo, por sublimar todos sus h&aacute;bitos estramb&oacute;ticos a trav&eacute;s de su relaci&oacute;n con un chimpanc&eacute;. Este mono, Bubbles, est&aacute; dise&ntilde;ado con un CGI horrendo en su pretensi&oacute;n de hacer m&aacute;s amigable al animal y menos salvaje o imprevisible. Lo que tiene mucha gracia, porque la extra&ntilde;eza que depara es m&aacute;s o menos la misma que implica el hecho de ver y sufrir <em>Michael</em>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/michael-lastimosa-biopic-disimula-incomodidades-mundo-real-resignarse-absoluta_129_13165339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:41:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Michael’, una lastimosa biopic que disimula las incomodidades del mundo real para resignarse a ser la nada más absoluta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Michael Jackson,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Luis Puenzo, el director que ganó el primer Oscar para Argentina con "La historia oficial"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-luis-puenzo-director-gano-primer-oscar-argentina-historia-oficial_1_13161216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4135e9d0-aa49-4f4b-88c3-3f14603d69a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Luis Puenzo, el director que ganó el primer Oscar para Argentina con &quot;La historia oficial&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenía 80 años. La noticia la dio a conocer Argentores: “Con profundo pesar despedimos al destacado guionista, director, productor y socio de nuestra entidad Luis Puenzo, quien falleció hoy, en la ciudad de Buenos Aires, a los 80 años de edad. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este difícil momento”.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El reconocido director y guionista argentino Luis Puenzo,</strong>&nbsp;quien fue reconocido por ganar el primer Oscar para la Argentina con &ldquo;La Historia Oficial&rdquo;,&nbsp;<strong>muri&oacute; este martes a los 80 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Luis Puenzo dirigi&oacute; el citado film que se adjudic&oacute; el Oscar a la mejor pel&iacute;cula extranjera en 1986 y su deceso se produjo un d&iacute;a despu&eacute;s de la partida de otro emblema del espect&aacute;culo nacional como lo fue&nbsp;<strong>Luis Brandoni.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La noticia <a href="https://argentores.org.ar/el-adios-a-luis-puenzo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dio a conocer Argentores</a>:&nbsp;&ldquo;Con profundo pesar despedimos al destacado guionista, director, productor y socio de nuestra entidad Luis Puenzo, quien falleci&oacute; hoy, en la ciudad de Buenos Aires, a los 80 a&ntilde;os de edad. Desde Argentores enviamos nuestras condolencias a sus familiares, amigos y colegas en este dif&iacute;cil momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puenzo naci&oacute; en la ciudad de Buenos Aires el 19 de febrero de 1946<strong>, inici&oacute; su carrera profesional en el &aacute;mbito de la publicidad durante la d&eacute;cada de 1960 y fund&oacute; su propia productora</strong>, Luis Puenzo Cine, donde realiz&oacute; cortometrajes y comerciales que le permitieron desarrollar su t&eacute;cnica narrativa antes de pasar a la pantalla grande.
    </p><p class="article-text">
        En tanto,&nbsp;<strong>su debut como director y guionista de largometrajes se produjo en 1973</strong>&nbsp;con &ldquo;Luces de mis zapatos&rdquo;, una pel&iacute;cula infantil protagonizada por Norman Briski. Posteriormente, particip&oacute; en la direcci&oacute;n del segmento &ldquo;Cinco a&ntilde;os de vida&rdquo; dentro del film colectivo Las sorpresas (1975).
    </p><h2 class="article-text">El reconocimiento mundial</h2><p class="article-text">
        El reconocimiento internacional lleg&oacute; en 1985 con&nbsp;<strong>el estreno de &ldquo;La historia oficial&rdquo;,</strong>&nbsp;largometraje que&nbsp;<strong>dirigi&oacute; y coescribi&oacute; junto a la autora A&iacute;da Bortnik</strong>, una pel&iacute;cula que abord&oacute; la tem&aacute;tica de las apropiaciones de menores durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar argentina.
    </p><p class="article-text">
        La obra obtuvo m&uacute;ltiples galardones, destac&aacute;ndose&nbsp;<strong>el Premio Oscar a la Mejor Pel&iacute;cula Extranjera en 1986, el primero en la historia del cine argentino</strong>&nbsp;y, en esa misma ceremonia, Puenzo y Bortnik recibieron la nominaci&oacute;n al Oscar en la categor&iacute;a de Mejor Guion Original.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s,&nbsp;<em>el film fue premiado en el Festival de Cannes, gan&oacute; el Globo de Oro a Mejor Pel&iacute;cula en Lengua No Inglesa y obtuvo el Premio C&oacute;ndor de Plata de la Asociaci&oacute;n de Cronistas Cinematogr&aacute;ficos de la Argentina.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Sus otros films</h2><p class="article-text">
        Tras &ldquo;La historia oficial&rdquo;, Puenzo continu&oacute; su carrera con los siguientes t&iacute;tulos como director y guionista:&nbsp;<strong>&ldquo;Gringo viejo (1989)&rdquo;</strong>, adaptaci&oacute;n de la novela del escritor Carlos Fuentes, una producci&oacute;n internacional que cont&oacute; con las actuaciones de&nbsp;<strong>Jane Fonda, Gregory Peck y Jimmy Smits</strong>, ambientada en los a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n Mexicana;<strong>&nbsp;&ldquo;La peste&rdquo; (1992),</strong>&nbsp;basada en la novela hom&oacute;nima de Albert Camus, donde Puenzo adapt&oacute; el guion y dirigi&oacute; a un elenco encabezado por<strong>&nbsp;William Hurt, Robert Duvall y Ra&uacute;l Juli&aacute;</strong>; y&nbsp;<strong>&ldquo;La puta y la ballena&rdquo; (2004)</strong>, largometraje rodado entre Argentina y Espa&ntilde;a, protagonizado por&nbsp;<strong>Leonardo Sbaraglia y Aitana S&aacute;nchez-Gij&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su rol como autor y realizador,<strong>&nbsp;Puenzo tuvo participaci&oacute;n activa en la pol&iacute;tica audiovisual argentina</strong>, ya que,&nbsp;<strong>en 1994 particip&oacute; de la redacci&oacute;n de la Ley de cine (ley N&ordm; 24.377/94)</strong>, que establece la autarqu&iacute;a del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y la forma de financiamiento, lo que dio un impulso a la producci&oacute;n de pel&iacute;culas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n<strong>&nbsp;fue uno de los miembros fundadores de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas de la Argentina en 2004</strong>, mientras que, entre fines de 2019 y abril de 2022, se desempe&ntilde;&oacute; como presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-luis-puenzo-director-gano-primer-oscar-argentina-historia-oficial_1_13161216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 15:44:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Puenzo,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La separación, Esto es Tarot, Mary Poppins y Jhumpa Lahiri]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/separacion-tarot-mary-poppins-jhumpa-lahiri_129_13135541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La separación, Esto es Tarot, Mary Poppins y Jhumpa Lahiri"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Male Rey conversan sobre la nueva novela de Martín Kohan, un libro de Elisa Carricajo sobre tarot, la película Mary Poppins y los cuentos romanos de Jhumpa Lahiri.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/separacion-tarot-mary-poppins-jhumpa-lahiri_129_13135541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 12:05:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Cine,Tamara Tenenbaum,Algo prestado,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia sin fin, La cocina y los alimentos, Digg y Radio Babel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/historia-cocina-alimentos-digg-radio-babel_129_13119365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia sin fin, La cocina y los alimentos, Digg y Radio Babel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Gino Cingolani conversan sobre la película La historia sin fin, un libro de cocina de Harold McGee, el sitio web Digg y la Radio Babel.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
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      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 15:39:08 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13116235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c08ba21-d987-4b05-b393-bf2d888c8a28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La secuela de ‘Super Mario Bros.’ afina un poco la fórmula en pos de ser aún más previsible para homenajear dos videojuegos especialmente icónicos del plomero de Nintendo.</p></div><p class="article-text">
        Los videojuegos <em>Super Mario Galaxy</em> y <em>Super Mario Galaxy 2</em> son sendas obras maestras del medio. A decir verdad lo son dentro de una franquicia a la que le sobran las obras maestras, pero igualmente hay que rendirse a su apabullante dise&ntilde;o de niveles, a sus virtuosas mec&aacute;nicas y a las variaciones milim&eacute;tricas que mueven a pensar que ambos est&aacute;n compuestos de m&uacute;ltiples videojuegos (y todos buen&iacute;simos). El d&iacute;ptico <em>Galaxy</em> arrastra por lo dem&aacute;s otra particularidad, y es su poderosa resonancia hist&oacute;rica: fueron publicados entre 2007 y 2010, inseparables de un contexto amedrentador. Una crisis econ&oacute;mica mundial. Una crisis que Nintendo se las apa&ntilde;&oacute; para esquivar.
    </p><p class="article-text">
        Las ganancias responsables de este logro, en rigor, le pertenecen m&aacute;s al exitoso lanzamiento de la Wii &mdash;y a las experiencias directamente derivadas en forma de <em>Wii Sports </em>o <em>Wii Fit</em>&mdash; que al plomero, pero como en esta etapa pocas obras rivalizaron con la excelencia de los <em>Galaxy</em> el titular sigue siendo tentador: <em>Super Mario Galaxy</em> simboliz&oacute; la resistencia del videojuego (como medio e industria) a las fuerzas de declive neoliberal que espolearon la Gran Recesi&oacute;n. De ah&iacute; que fuera inevitable sentir cierto resquemor cuando, tiempo despu&eacute;s, se cumpl&iacute;an 40 a&ntilde;os del nacimiento de Super Mario durante un Nintendo Direct, y a la compa&ntilde;&iacute;a nipona no se le ocurr&iacute;a otra cosa para celebrarlo que anunciar un <em>remaster</em> de los dos <em>Super Mario Galaxy</em> para Switch y Switch 2.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se anunciaba una pel&iacute;cula basada en los susodichos <em>Galaxy</em>. El <em>remaster</em>, de hecho, obedec&iacute;a a su existencia. Y resultaba descorazonador. En lugar de anunciar un nuevo Mario, uno que intentara ser tan revolucionario como los <em>Galaxy</em>, Nintendo se complac&iacute;a en abrillantar su trato con Illumination, confirmando la obligada secuela de <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. <strong>Este es, entonces, el objetivo de </strong><em><strong>Super Mario Galaxy: La pel&iacute;cula, </strong></em><strong>adaptar dos catedrales absolutas del videojuego, y tratar de responder nuevamente a la temible pregunta: &iquest;c&oacute;mo hacer algo as&iacute; sin hacer el rid&iacute;culo?</strong> &iquest;Sin demostrar, a cada minuto de metraje, que es una misi&oacute;n abocada al fracaso?
    </p><h2 class="article-text"><strong>Illumination y Nintendo, condenadas a entenderse</strong></h2><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente podr&iacute;amos argumentar, por otro lado, que la anterior pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> fuera eso, un fracaso. Sobre todo si lo compar&aacute;bamos con lo que hab&iacute;a sucedido en los a&ntilde;os 90, con aquella delirante pel&iacute;cula en acci&oacute;n real que, al tiempo de inaugurar la tradici&oacute;n de adaptaciones cinematogr&aacute;ficas de videojuegos, tambi&eacute;n las condenaba a aplazar por unas cuantas d&eacute;cadas el punto en que estas pudieran cuajar y gustar al p&uacute;blico. Es lo que hizo <em>Super Mario Bros. La pel&iacute;cula</em>. Gan&oacute; 1.360 millones de d&oacute;lares. En 2023, solo <em>Barbie</em> pudo superar su recaudaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ante la euforia de todas esas masas que gozaron con <em>Super Mario Bros.</em>, hablar de fracaso se antoja&nbsp;una tonter&iacute;a. Sin embargo, y puesto que en buena medida <em>Super Mario Galaxy</em> calca su plantilla a la hora de acercarse a estos videojuegos de plataformas, m&iacute;nimo habr&iacute;a que estudiar c&oacute;mo es esa plantilla. Y en ese sentido podr&iacute;amos proponer que la clave del triunfo estuvo en asociarse con Illumination. Illumination y Nintendo sin duda se entienden. &iquest;Incluso se parecen un poco?
    </p><p class="article-text">
        En sus respectivos campos de cine animado y videojuegos &mdash;y frente a las desiguales aspiraciones de la amplia competencia&mdash;, Illumination y Nintendo se contentan en l&iacute;neas generales con tener al p&uacute;blico infantil como destinatario. Con dise&ntilde;ar juguetes, juguetes con la capacidad de dejar hipnotizados a los peques gracias a est&iacute;mulos poderosos y chillones. Illumination hace pel&iacute;culas baratas, de animaci&oacute;n no demasiado pulida (de hecho la subcontrata a una empresa de Francia), que fundamentan su impacto en el colorido y el humor tan bobalic&oacute;n como, sobre todo, veloz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velocidad resulta determinante si nos acercamos a Super Mario: su impacto se fundamenta en que todo vaya rapid&iacute;simo. En el movimiento constante, en resumen, que fue lo que m&aacute;s quiso respetar el primer film animado de <em>Super Mario</em>. El argumento era tan idiota como el que nos hab&iacute;amos ido encontrando en los juegos, una mera excusa para empezar a moverse. Solo cuando esta s&iacute;ntesis era traicionada atisb&aacute;bamos ciertas grietas. Grietas atribuibles a la propia Illumination como hogar de Gru y los Minions (la m&uacute;sica licenciada para gustar a los padres, por ejemplo), pero tambi&eacute;n a nociones m&aacute;s amplias que nos hablaban de un momento industrial concreto.
    </p><p class="article-text">
        Este momento industrial es muy distinto al de hace 15 a&ntilde;os. Sin necesidad de entrar en si las cosas van algo mejor para el videojuego &mdash;lo cierto es que no, y los m&uacute;ltiples despidos y estudios cerrados son solo una muestra&mdash;, desde luego nos topamos con un entramado corporativo tan dado a la expansi&oacute;n como a la estandarizaci&oacute;n. Esto es, que cada vez puede haber m&aacute;s empresas distintas trabajando, pero con una coordinaci&oacute;n perfecta que ahogue las fricciones capaces de volver a impulsar, por ejemplo, algo como la pel&iacute;cula de <em>Super Mario</em> de los 90. Este entramado facilita cosas estilo las series de <em>The Last of Us </em>y <em>Fallout</em>, o las pel&iacute;culas de <em>Uncharted</em> y <em>Super Mario</em>.&nbsp;
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                Imagen promocional de &#039;Super Mario Galaxy&#039;                            </span>
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        Es decir, productos homog&eacute;neos. Ninguno est&aacute; lo que se dice bien, pero ninguno est&aacute; demasiado mal. Se impone una est&eacute;tica aglutinante, reconocible de cabo a rabo &mdash;basta verse seguidos los tr&aacute;ilers de las &uacute;ltimas versiones de <em>Vaiana</em> y <em>Harry Potter</em> para hacerse la idea m&aacute;s ajustada y apocal&iacute;ptica del asunto&mdash;, que favorece la transformaci&oacute;n de los productos en anuncios simult&aacute;neos de otros productos. Escaparates que explicar&iacute;an, tanto en <em>Super Mario Bros.</em> como en <em>Super Mario Galaxy</em>, la d&oacute;cil afloraci&oacute;n de cameos y gui&ntilde;os a varios rincones de la franquicia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Super IP Galaxy</strong></h2><p class="article-text">
        No es que Illumination haya incorporado esto a <em>Super Mario</em>. Hasta cierto punto, de hecho, podr&iacute;amos darle a Nintendo la responsabilidad de haber avanzado los Universos de Propiedades Intelectuales a finales de los 90, con el inicio de la saga <em>Super Smash Bros. </em>Fue Nintendo &mdash;antes que <em>Fornite</em> o <em>La gran aventura LEGO </em>&mdash; la primera que reuni&oacute; a buena parte de sus licencias para combatir, entendi&eacute;ndose a s&iacute; misma como un cat&aacute;logo de personajes e historias intercambiables. Ante la frustraci&oacute;n que entra&ntilde;a encontrarse con tantas referencias en las pel&iacute;culas de <em>Super Mario</em>, la gente de Illumination bien podr&iacute;a replicar que solo se ci&ntilde;en a las ense&ntilde;anzas de Nintendo.
    </p><p class="article-text">
        Y ser&iacute;a un buen argumento. <em>Galaxy</em> a&ntilde;ade al adorable Yoshi para acompa&ntilde;ar a los personajes principales (Mario, Luigi, Peach y Toad) mientras Bowsy intenta liberar a su padre y dominar la galaxia, combinando las sinopsis de <em>Galaxy</em> y el previo <em>Super Mario Sunshine</em> (donde debut&oacute; este hijo de Bowser). Hasta ah&iacute; todo bien. El caso es que la secuela tambi&eacute;n a&ntilde;ade escenarios y motivos de otro prestigioso t&iacute;tulo de la saga como es <em>Super Mario Odyssey </em>&mdash;acaso avanzando que la tercera entrega, seguramente ya en preproducci&oacute;n, se titule justo as&iacute;&mdash;, y a personajes como Fox McCloud en calidad de Han Solo: el protagonista de una saga de los 90, <em>Star Fox</em>, que los chicos de hoy d&iacute;a dif&iacute;cilmente reconocer&aacute;n a menos que se lo hayan pedido en el <em>Smash Bros</em>.
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                Bowsy, hijo de Bowser, es el nuevo villano de la película                            </span>
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        As&iacute; con todo. <em>Super Mario Galaxy</em> es otra pel&iacute;cula-escaparate, donde a cada rinc&oacute;n hay una referencia a un juego previo con el que seguramente disfrutaste mucho m&aacute;s que viendo este artefacto, pero con el que de todas formas es grato reencontrarse. La prioridad es ampliar el escaparate todo lo posible y eso va en detrimento de cualquier narraci&oacute;n m&iacute;nimamente funcional, as&iacute; que a&ntilde;adiendo la comedia marca de la casa &mdash;mucho m&aacute;s sarc&aacute;stica que la vista en las consolas porque al fin y al cabo hablamos de un equipo mayoritariamente estadounidense&mdash;, ya tenemos todas las piezas para conseguir un nuevo film IP que arrase en taquilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo es de lo m&aacute;s previsible y continuista de forma que, aceptando que esto es lo que hay, quepa divisar alg&uacute;n consuelo. La irritante banda sonora <em>boomer</em> &mdash;que nos condenaba en <em>Super Mario Bros.</em> a escuchar a AC/DC o A-ha&mdash; fue completamente sustituida por los inmortales temas de Koji Kondo, debidamente editados para que suenen como Hans Zimmer, pero reteniendo parte de su belleza. Eso que nos llevamos. Y, adem&aacute;s, hay un abandono m&aacute;s contundente al movimiento por el movimiento, coreografiado en varias tomas continuas para hacer brillar lo que defini&oacute; en primer lugar a todos estos personajes. Sus saltos, sus esquivas, sus vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Fueron los verbos que nos enamoraron durante a&ntilde;os de los videojuegos de <em>Super Mario</em>, y de lo que aqu&iacute; se trata simplemente es de verlos impresos desde una distancia nost&aacute;lgica. Puede ser agradable, por qu&eacute; no. Porque aqu&iacute; ya nadie enga&ntilde;a a nadie y de lo que se trata es de ofrecer una experiencia cuidadosamente delimitada, que no deje poso alguno ni fuerzas para ofrecer una opini&oacute;n enf&aacute;tica. Porque para qu&eacute;, qu&eacute; sentido tendr&iacute;a. Si tanto se habla hoy de &ldquo;consumir&rdquo; obras culturales ha de deberse a artefactos como el que nos ocupa, que dif&iacute;cilmente vamos a encontrar m&aacute;s pulidos y depurados en otra parte. He aqu&iacute; el grado cero, el patr&oacute;n oro, del producto de consumo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Corona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/super-mario-galaxy-mejora-anterior-pelicula-sigue-desalmado-producto-corporativo_129_13116235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 03:02:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Super Mario Galaxy’ mejora algo la anterior película pero sigue siendo un desalmado producto corporativo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Super Mario Bros]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paolo-sorrentino-mostrar-politico-serio-sentido-comun-parece-hoy-dia-surrealista_1_13115657.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e01ca495-5673-409f-bf7b-ddb2b76cc53b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paolo Sorrentino: “Mostrar a un político serio y con sentido común parece, hoy en día, algo surrealista”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director de 'La Grazia', su última película y en la que fabula sobre los últimos días de un presidente de la República de Italia que debe decidir si firma una ley de eutanasia</p><p class="subtitle">Lucrecia Martel: “Una persona pobre que quiere defenderse es inadmisible”
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; claro que a Paolo Sorrentino le interesa la pol&iacute;tica.</strong> O al menos aquellos que la ejercen. <strong>Aunque venda una pose nihilista</strong>, con su puro e intentando tirar pelotas afuera en las preguntas inc&oacute;modas, nadie al que no le interese el tema dedica una pel&iacute;cula a Giulio Andreotti&nbsp;(<em>Il Divo</em>) y otra a Berlusconi (<em>Loro</em>). A ellos se une ahora Mariano De Santis. Si no les suena su nombre es normal, porque este no existe, aunque en Italia tengan claro que no es m&aacute;s que un alter ego de Sergio Mattarella, pol&iacute;tico de la Democracia Cristiana y presidente de la Rep&uacute;blica desde 2015.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mattarella concedi&oacute; un pol&eacute;mico indulto en 2019 a dos hombres que hab&iacute;an matado a sus mujeres, enfermas de Alzh&eacute;imer.</strong> Lo hicieron, supuestamente, para que no sufrieran m&aacute;s. El presidente argument&oacute; su decisi&oacute;n diciendo que hab&iacute;a sido por motivos de compasi&oacute;n. Este hecho sirve como palanca para que Sorrentino cuente en La Grazia &mdash;todav&iacute;a en cartelera&mdash; los &uacute;ltimos d&iacute;as de un moderado presidente de la Rep&uacute;blica que nunca se ha posicionado en nada pero que, antes de irse, debe decidir respecto a unos indultos y a una ley de eutanasia muy censurada por la derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Sorrentino, habitualmente abonado a cierto cinismo, le ha salido una pel&iacute;cula que defiende que no todos los pol&iacute;ticos son iguales, sino que hay gente con moral y principios, y que son esos los que ahora mismo son m&aacute;s necesarios. Todo ello sin renunciar a su peculiar estilo visual (aunque sin ese regodeo en la belleza femenina que a veces lastra sus filmes, como ocurri&oacute; en<em> Parthenope</em>). Aqu&iacute; realiza una presentaci&oacute;n del personaje protagonista &mdash;a qui&eacute;n da vida, c&oacute;mo no, Toni Servillo&mdash; a la altura de la del Jep Gambardella de <em>La gran belleza</em>, con ese presidente que vemos despu&eacute;s de escuchar m&uacute;sica tecno y una bandera de Italia hecha con el humo de los aviones en un acto institucional.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        El cineasta mantiene, en un reducido encuentro con periodistas donde se encuentra elDiario.es, que a &eacute;l no le &ldquo;interesan especialmente los pol&iacute;ticos ni nada de eso&rdquo;. &ldquo;Me interesan los seres humanos. Pero lo que s&iacute; me interesa es el poder y c&oacute;mo se usa. Y por eso, a menudo en el pasado, eso ha provocado que mis personajes principales fueran pol&iacute;ticos. El proceso de escritura de esta pel&iacute;cula fue un poco diferente al de mis otras pel&iacute;culas que part&iacute;an de personas reales, mientras que en este caso part&iacute; de hechos, de cosas que hab&iacute;an sucedido y las personas vinieron despu&eacute;s. Por lo tanto, el enfoque narrativo fue algo diferente&rdquo;, dice del comienzo de su proyecto y su atracci&oacute;n narrativa por los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Concede que esta pel&iacute;cula es, al menos, menos c&iacute;nica</strong>. &ldquo;Por supuesto&rdquo;, sentencia, y a&ntilde;ade que en su pel&iacute;cula &ldquo;hay una forma de concebir la pol&iacute;tica que caracterizaba m&aacute;s a los pol&iacute;ticos del pasado, y eso se est&aacute; perdiendo en la actualidad&rdquo;. &ldquo;Al optar por mostrar un tipo de pol&iacute;tico responsable, serio, sabio y con sentido com&uacute;n&hellip; eso es algo que hoy en d&iacute;a puede parecer fuera de lugar o surrealista, lamentablemente&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La Grazia </strong></em><strong>habla de la &eacute;tica de los pol&iacute;ticos, de la necesidad de dar un paso adelante cuando es necesario. </strong>&iquest;Ha sentido Sorrentino esa necesidad, la de hacer una pel&iacute;cula pol&iacute;tica en estos momentos? Como siempre, el director no termina de decir que s&iacute;, y primero recurre para responder a la profunda impresi&oacute;n que caus&oacute; en &eacute;l ver <em>El dec&aacute;logo</em> de Kieslowski, &ldquo;que giraba completamente en torno a dilemas morales&rdquo;. &ldquo;Pens&eacute; en aquel entonces que era la trama m&aacute;s intrigante, mucho m&aacute;s que una historia de cr&iacute;menes. As&iacute; que los dilemas morales son un recurso narrativo maravilloso&rdquo;, afirma.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería aportar mi granito de arena recordando a la gente lo importantes que son las decisiones morales para mantener la solidez de un mundo que tal vez la esté perdiendo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paolo Sorrentino</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero no fue solo Kieslowski, sino que es consciente de que &ldquo;tambi&eacute;n vivimos en una &eacute;poca en la que las cuestiones &eacute;ticas se han vuelto demasiado irrelevantes&rdquo;. &ldquo;Considerando todo esto, quer&iacute;a aportar mi granito de arena recordando a la gente lo importantes que son las decisiones morales para mantener la solidez de un mundo que tal vez la est&eacute; perdiendo. As&iacute; que pens&eacute; que podr&iacute;a ser algo valioso hablar ahora de ello&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        No le interesaba un pol&iacute;tico joven, sino alguien en sus &uacute;ltimos d&iacute;as y lo hace reivindicando el momento en el que hay que soltar amarras y aceptar que el tiempo se ha acabado: &ldquo;A medida que envejecemos, si tenemos un m&iacute;nimo de madurez, nos damos cuenta de que la mejor expresi&oacute;n de nuestro ser ya ha ocurrido y que todo lo que pueda venir despu&eacute;s es solo una copia descolorida de lo que hemos sido. Por lo tanto, si uno es l&uacute;cido, debe empezar a darse cuenta de que ha llegado el momento de soltar y encontrar motivaciones diferentes para continuar su existencia en el mundo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Toni Servillo, un presidente de la república italiana en sus últimos días de trabajo                            </span>
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        Su Mariano De Santis es Toni Servillo, del que antes que su talento como actor valora lo bien que est&aacute; a su lado. &ldquo;Llevamos muchos a&ntilde;os disfrutando pasando tiempo juntos. Nos divertimos. Nos llevamos bien. Nunca peleamos. Creo que es suficiente motivo para decidir hacer cosas juntos&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;a de estilo vuelve a ofrecer una apertura llena de fuerza, donde la m&uacute;sica presenta al personaje. Cuando se le menciona ese comienzo dice que cree que las escenas m&aacute;s bellas que ha filmado son las que abren sus pel&iacute;culas. &ldquo;Despu&eacute;s, no creo que las escenas que he creado sean tan importantes o bellas. Eso es porque, como dir&iacute;a Sartre, al principio de una historia quer&iacute;a generar todo. En definitiva, creo el comienzo de mis pel&iacute;culas con la intenci&oacute;n de generarlo todo ah&iacute;. Es un placer muy infantil&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende la celeridad con la que ha dirigido y estrenado esta pel&iacute;cula. En mayo de 2024 estrenaba la anterior,<em> Parthenope, </em>en el Festival de Cannes, y poco m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, en septiembre de 2025, llegaba a Cannes con<em> La Grazia,</em> algo que ocurri&oacute; por casualidad, al tener dos guiones acabados a la vez. De hecho, <em>La Grazia </em>ten&iacute;a previsto rodarse antes que <em>Parthenope</em> y cambi&oacute; sus planes en el &uacute;ltimo momento, pero esa prisa por rodar no le ha hecho cambiar sus tempos y deja claro que esto ha sido una excepci&oacute;n. &ldquo;No pienso rodar pel&iacute;culas tan r&aacute;pido como en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&rdquo;, zanja sin dar pistas de cu&aacute;l ser&aacute; su siguiente proyecto o si aquellos cacareados y luego aparcados filmes con Jennifer Lawrence ver&aacute;n finalmente la luz.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 03:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Paolo Sorrentino]]></media:keywords>
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