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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Rafael Nahuel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/rafael-nahuel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Rafael Nahuel]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuatro viajes a Lof Quemquemtrew]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-viajes-lof-quemquemtrew_1_12289871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33f3d5ad-e0da-4553-9b93-02cda56f865d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro viajes a Lof Quemquemtrew"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A finales de 2021, en Cuesta del Ternero, un paraje cerca a El Bolsón, en el sur argentino, miembros de la comunidad Quemquemtrew defendieron un territorio que el pueblo mapuche habita desde antes de la existencia del país. Pasaron meses en la montaña, incomunicados porque la policía bloqueaba los accesos. Esta crónica narrada en primera persona retrata la recuperación territorial y la red solidaria que la acompaña. </p></div><p class="article-text">
        <strong>I.</strong>
    </p><p class="article-text">
        - Hay un muerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Baja el grito de m&uacute;ltiples voces juntas, fuerte pero pausado, las s&iacute;labas bien espaciadas, para que el mensaje viaje casi un kil&oacute;metro hasta donde estamos seis personas mirando hacia la monta&ntilde;a. No podemos llegar hasta el lugar donde est&aacute; el ca&iacute;do. Es 21 de noviembre de 2021. Hace dos meses las fuerzas policiales bloquean el &uacute;nico camino que recorre el valle para que nadie pueda asistir a la gente que resiste en un territorio en conflicto. Pero ahora hay un muerto y nos lo tienen que contar desde lejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        *
    </p><p class="article-text">
        Al Piojo lo conozco en septiembre de aquel a&ntilde;o, el d&iacute;a que sale de un calabozo. Es un hombre robusto de barba negra y mand&iacute;bula firme, que hace poco alcanz&oacute; los cuarenta a&ntilde;os que yo estoy por pisar. Lo acompa&ntilde;a un joven de veinte a&ntilde;os menos y pelo largo que cae sobre sienes rapadas. Soraya Maico&ntilde;o, referente de la lucha mapuche en El Bols&oacute;n, me pidi&oacute; ir a buscarlos a Bariloche, adonde los llev&oacute; la polic&iacute;a. Les doy mi nombre y no les pregunto los suyos. Reci&eacute;n despu&eacute;s de unos meses me enterar&eacute; del apodo del Piojo, y de que normalmente es de sonrisa f&aacute;cil<strong>,</strong> con el humor a flor de piel, pero ahora est&aacute; serio.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;C&oacute;mo andan? -les pregunto.
    </p><p class="article-text">
        -Y, nunca es lindo caer preso, pero bueno, no es para tanto -contesta el Piojo-. Ayer s&iacute; fue duro. Cuando me agarraron tuve que mirar c&oacute;mo lo tiraron al piso a mi hijo. Uno de los milicos lo ten&iacute;a con la rodilla en la espalda. Hijo de puta, tiene ocho a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a El Bols&oacute;n hay gente reunida frente a la fiscal&iacute;a bajo los ciruelos en flor, esperando novedades. Ni bien bajamos viene un ni&ntilde;o corriendo y el Piojo se arrodilla para recibir el abrazo de su hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soraya se nos acerca y dice que hubo disparos en Cuesta del Ternero. En ese paraje hace una semana recuper&oacute; territorio una comunidad mapuche: el Lof Quemquemtrew. Ayer, 24 de septiembre, la polic&iacute;a intent&oacute; desalojarla. Detuvieron al Piojo y a cinco personas m&aacute;s pero otras pudieron refugiarse en el extenso bosque del valle que recorre desde la cordillera de los Andes al oeste hacia la inmensa estepa patag&oacute;nica al este. De mi casa al territorio recuperado son catorce kil&oacute;metros en l&iacute;nea recta, pero aqu&iacute; las l&iacute;neas nunca son rectas. Hasta el famoso vuelo de p&aacute;jaro ser&iacute;a m&aacute;s largo, ya que el ave trazar&iacute;a un arco de un kil&oacute;metro y medio de altura por encima del Cerro Piltriquitr&oacute;n. Para ir en veh&iacute;culo, primero tengo que bajar a El Bols&oacute;n, luego dar la vuelta de la monta&ntilde;a por el norte. Del lado del pueblo hay ferreter&iacute;as y salas de yoga, se&ntilde;al 4G y cerveza artesanal tirada. Al otro lado del cerro hay muchos m&aacute;s chivos que personas. Y en este momento all&aacute; se disparan armas. No pensaba ir pero este primer viaje llega imprevisto, anunciado por los tiros.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Ten&eacute;s auto? Comparto la nafta -me dice Roxana Sposaro, amiga y colega fot&oacute;grafa. Salimos primero hacia el norte, pero a los pocos minutos doblamos hacia el este por un camino de ripio que asciende r&aacute;pidamente entre vastas plantaciones de pino. Casi todo est&aacute; carbonizado. Cuesta del Ternero ardi&oacute; durante cuarenta d&iacute;as en enero, cuando un asado mal apagado al lado de un pinar termin&oacute; consumiendo 8000 hect&aacute;reas de pinos y bosque nativo por igual. Pasamos algunas casas aisladas, un destacamento policial y una escuela primaria que lleva el nombre de Lucinda Quintupuray, una abuela mapuche asesinada para quitarle su tierra hace treinta a&ntilde;os. Una larga pendiente ofrece una vista panor&aacute;mica del valle y ahora vemos un tranquer&oacute;n de alambre con pancartas flameando: <em>Wewa&iacute;&ntilde; Lof Quemquemtrew. Amulepe Ta&iacute;&ntilde; Weichan. Territorio Mapuche</em>. Al bajar nos sorprende la tranquilidad. Entre los &aacute;rboles quemados aparecen tres j&oacute;venes de cara tapada. Cuando ven quienes somos, relajan su postura defensiva y se acercan.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Est&aacute;n bien? -pregunto.
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, pero pueden haber matado a alguien -contesta uno, a&uacute;n encapuchado, su pelo largo, sus ojos oscuros y su cuerpo larguirucho son inconfundibles. Con leves movimientos de cabeza, se&ntilde;alamos que nos reconocemos mutuamente. A Maxi (a quien llamar&eacute; as&iacute; para preservar su identidad) lo conozco hace unos cinco a&ntilde;os, de otra recuperaci&oacute;n m&aacute;s al sur.
    </p><p class="article-text">
        -Apareci&oacute; un patrullero por all&aacute;, bajaron cuatro y cuando nos vieron empezaron a disparar.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Goma o plomo?
    </p><p class="article-text">
        -Los dos -dice y nos muestra lo que juntaron: una granada de gas lacrim&oacute;geno, veinte cartuchos de pl&aacute;stico azules y verdes que portaban postas de goma, nueve vainas de bronce 9 mm.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro joven, llam&eacute;moslo Fito, graba un testimonio para difundir cuando tengamos se&ntilde;al. Volvemos con la imagen de los proyectiles y la voz de quienes han sido sus blancos, sin saber que seremos los &uacute;ltimos en entrar libremente a Cuesta del Ternero por los pr&oacute;ximos cinco meses.
    </p><p class="article-text">
        <strong>II.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        All&aacute; arriba, en el territorio, el fr&iacute;o azota de afuera y el hambre carcome de adentro. Cuando vino a desalojar hace tres d&iacute;as, la polic&iacute;a se llev&oacute; las carpas, las bolsas de dormir, las frazadas, los v&iacute;veres y ahora cortaron todo el tr&aacute;nsito en el paraje. A pocos d&iacute;as de terminar el invierno, las noches en la Patagonia siguen heladas. Convergemos desde todas partes de la cordillera para llevar provisiones a la Lof Quemquemtrew. Docentes, panaderas, agricultores, bibliotecarios, enfermeras, padres, abuelas, nos juntamos en la banquina de la Ruta 40 donde nace el camino de la Cuesta. A algunos los conozco hace casi veinte a&ntilde;os, desde que vivo en la zona, y hay otros que nunca vi hasta hoy. All&iacute; mismo bajo las miradas curiosas del tr&aacute;nsito, llenamos los ba&uacute;les de verduras, fideos, arroz, lentejas, jab&oacute;n, camperas, frazadas y carpas. Luego cargamos pasajeros. Conmigo vienen la representante del sindicato docente, un pibe que parece tener m&aacute;s tatuajes que a&ntilde;os, y el Piojo.
    </p><p class="article-text">
        Sale la caravana y levanta polvo como una estampida de guanacos. Mi Volkswagen rural de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas avanza entre camionetas gru&ntilde;onas que no superar&iacute;an los 80 kil&oacute;metros por hora. Ladas fabricados en la URSS y viejos Renault 12 con neum&aacute;ticos m&aacute;s pelados que Gorbachov. Nuestra cofrad&iacute;a variopinta compensa con convicci&oacute;n lo que no tenemos de prestigio automotor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los quince minutos de viaje, el Piojo me toca el hombro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Dejame ac&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se baja, dice un breve &ldquo;gracias&rdquo; y desaparece en el bosque. No lo ver&eacute; por un mes, y pasar&aacute;n dos hasta que vuelva a hablar con &eacute;l. En el destacamento, la polic&iacute;a nos espera en el medio del camino. Frenamos y quienes van adelante avisan a los efectivos pertrechados que s&oacute;lo queremos entregar comida. Otros ya bajaron de los autos y avanzan sin decir nada, entre los uniformados, por los arbustos al lado de la ruta, por todos lados. Una mujer sesentona se cruza con un agente medio metro m&aacute;s alto que ella, con armadura completa, y lo empuja fuerte por el pecho al pasar. El polic&iacute;a recula trastabillando dos o tres pasos. El escuadr&oacute;n, abrumado, retrocede ante la multitud que lo supera. Quienes seguimos al volante nos movemos a paso de hombre o, m&aacute;s precisamente, a paso de polic&iacute;a caminando hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente deciden cambiar la inferioridad num&eacute;rica por la superioridad de armamento. De repente la polic&iacute;a parece una pochoclera de postas de goma. Vuelan piedras tambi&eacute;n, en ambas direcciones. Un polic&iacute;a rompe de un piedrazo la ventana de un auto. Minutos despu&eacute;s, se reemplazan las piedras por puteadas, y cuando ya no se lanza ni goma ni piedra, todo el mundo se amontona de nuevo en un <em>scrum</em> furioso, al centro del cual se discute a los gritos mientras alrededor hierven los &aacute;nimos y rebalsan torrentes de rabia hacia los armados. A la lluvia de insultos se suman golpes de kultrunes, bramidos de trutrukas, y aullidos de &ldquo;<em>iai-iai-iai-iai</em>&rdquo;, el afaf&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De a poco se calman las aguas, aparece el comisario y el griter&iacute;o pasa a ser una negociaci&oacute;n hablada. Avanza la tarde. Los gritos a la polic&iacute;a se intercalan cada vez m&aacute;s con charlas nerviosas, especulaciones acerca de qu&eacute; pasar&aacute; ahora. Se presentan peticiones formales. Suele ser la polic&iacute;a la que viene a despejar un camino frente a una protesta que lo corta. No queda claro en qu&eacute; marco legal lo bloquean ellos ahora. Cae la noche. Hemos ocupado un play&oacute;n de ripio entre el destacamento y el lugar donde se plant&oacute; la polic&iacute;a cien metros m&aacute;s all&aacute;. Juntamos le&ntilde;a y piedras para un fog&oacute;n. Llega la respuesta oficial del juez: no podemos entregar la comida. Alrededor del fuego, se entremezclan las voces y opiniones con el humo.
    </p><p class="article-text">
        -Nos tenemos que quedar.
    </p><p class="article-text">
        -Nadie vino preparado para pasar la noche.
    </p><p class="article-text">
        -Quien necesite irse, todo bien, pero quien pueda quedarse, mejor.
    </p><p class="article-text">
        -Todos recordamos a Rafael Nahuel -dice mi viejo amigo Mauro Mill&aacute;n, incansable referente de la lucha mapuche por el territorio y la autonom&iacute;a. Invoca al joven que fue asesinado por la espalda por el Grupo Albatros de Prefectura Naval en el 2017, durante un operativo de desalojo de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu en Villa Mascardi-. De nuevo andan persiguiendo a nuestra gente. Andan a caballo por el monte. Si nosotros estamos ac&aacute;, van a estar m&aacute;s seguros all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al decir all&aacute;, Mauro se&ntilde;ala la ladera detr&aacute;s de los cascos de la polic&iacute;a. Son cuatro kil&oacute;metros, pero el camino traza una Z largu&iacute;sima para subir. Desde ac&aacute; el p&aacute;jaro volar&iacute;a 600 metros, no m&aacute;s. Sin duda en Lof Quemquemtrew ven nuestro fuego y les dice que no est&aacute;n solos. Vinimos, y nos quedamos. Ahora nosotros tambi&eacute;n vemos el fog&oacute;n de ellos, un peque&ntilde;o resplandor en el bosque oscuro. Mientras en otras partes del mundo hacen videoconferencias, nosotros nos comunicamos con fuegos.
    </p><p class="article-text">
        Unos cuarenta pasamos la noche estirados en el piso rocoso o acurrucados en los autos. La polic&iacute;a tambi&eacute;n prende una fogata para resistir el fr&iacute;o y la vemos brillar a trav&eacute;s de sus escudos transparentes. Pasan la noche por turnos, parados con cascos y chalecos antibalas como si esperaran la invasi&oacute;n de un ej&eacute;rcito hostil. Si ese ej&eacute;rcito somos nosotros, nuestras municiones son papas, y nuestras generalas son Mar&iacute;a Luisa y Rosa, abuelas septuagenarias dormitando en reposeras de camping.
    </p><p class="article-text">
        Amanecemos en la escarcha. Despu&eacute;s de reavivar el fuego, largamos un grito de afaf&aacute;n. Que sepan que seguimos aqu&iacute;. Responden con otro. Al rato, mientras nos calentamos con los primeros mates, alguien dice &ldquo;&iexcl;Callense! Nos est&aacute;n diciendo algo&rdquo;. Nos quedamos quietos e intentamos aguzar el o&iacute;do para escuchar el canto que viene desde la monta&ntilde;a:
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Las tierras robadas/ ser&aacute;n recuperadas!
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as que siguen son una amalgama de solidaridad espont&aacute;nea e injusticia surrealista. El fog&oacute;n improvisado se convierte en un acampe completo. Se levantan toldos de pl&aacute;stico, se tallan bancos de troncos, se cava una letrina en el bosque. Flamean banderas y pancartas de todo tipo. Nos cansamos de traer y picar le&ntilde;a. Este viaje que no llega a su destino implica muchos viajes m&aacute;s. Como tantos otros, me la paso yendo y viniendo, trayendo provisiones, llevando mensajes, turn&aacute;ndonos para mantener el acampe. Hace quince a&ntilde;os que ando cerca de las recuperaciones territoriales y s&eacute; que hay que enfrentar al desgaste. No soy mapuche y nac&iacute; muy lejos de la Patagonia, pero entiendo que si estoy en este lugar, corresponde defenderlo y defender a la gente que me precede. Hoy quienes est&aacute;n al filo de esa defensa son las comunidades. Por suerte no est&aacute;n solas. Va llegando gente mapuche y no mapuche desde m&aacute;s lejos: Madryn, Comodoro, Trelew, Neuqu&eacute;n. Hay largas horas de traw&uacute;n, de parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a se habla de la campa&ntilde;a instalada en algunos medios, que &ldquo;los mapuche vienen a tomar tu terreno, a sacarte tu casa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -El pueblo mapuche no recupera tierras pobladas -responde un pe&ntilde;i de Bols&oacute;n-. M&aacute;s all&aacute; de que el poblador sea mapuche o no. F&iacute;jense que por ac&aacute; vive N&eacute;stor, Don Orlando, los Pich&uacute;n, los Soto, un mont&oacute;n m&aacute;s. No se le saca tierra a ninguno de ellos. Se recupera tierra fiscal deshabitada. El tema es que viene este Rocco y dice que este territorio es suyo, pero nunca vivi&oacute; aqu&iacute; ni es due&ntilde;o del lugar. Le dieron una concesi&oacute;n para plantar pino no m&aacute;s, y miren: est&aacute; lleno de plantaciones descuidadas, quemadas.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos que nombra son antiguos pobladores del paraje, algunos originarios y otros no. En muchos casos son familias que habitan el lugar antes de la creaci&oacute;n de la Provincia, y el pueblo mapuche antecede la existencia de Argentina misma. Al decir &ldquo;Rocco&rdquo; se refiere al Sr. Rolando Rocco, el empresario local que seg&uacute;n registros de la Secretar&iacute;a Provincial de Bosques, consigui&oacute; concesiones forestales en terrenos fiscales en los &lsquo;80. Luego el Estado le subsidi&oacute; la implantaci&oacute;n de pinos ex&oacute;ticos a trav&eacute;s de la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados. A quien quiere talar el bosque nativo y plantar especies invasivas (acto que seg&uacute;n la ley constituye &ldquo;enriquecimiento del bosque nativo&rdquo;), el Estado le cede el uso de la tierra y le financia su proyecto de lucro privado. Pero cuando una comunidad quiere habitar el bosque, se saca hasta los ni&ntilde;os esposados a punta de arma. Ahora es Rocco quien impulsa los cargos contra la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en ese espacio difuso del Poder Judicial, se hacen audiencias que hoy son m&aacute;s irreales a&uacute;n por ser virtuales. En la pantalla se ve un juez, fiscales, abogados, peticionantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -A nadie se lo ha condenado por ning&uacute;n delito, sin embargo los est&aacute;n privando de comer y de abrigarse -plantea Mauro Mill&aacute;n que como longko de otra comunidad pide al juez que libere el tr&aacute;nsito-. Hasta los presos tienen derecho a comer.
    </p><p class="article-text">
        -Pero nadie est&aacute; privado de su libertad -retruca la fiscal Betiana Cend&oacute;n-. Cuando quieran, pueden salir, volver a sus casas y comer. Esto de los derechos humanos es un eufemismo.
    </p><p class="article-text">
        Irse significa no poder volver. Significa renunciar al territorio; en esta disputa, la &uacute;nica carta que tiene Lof Quemquemtrew es su presencia f&iacute;sica. El gobierno insiste tanto en el imperio de la ley, pero en vez de discutir los m&eacute;ritos de su postura con el debido proceso, su estrategia es obligar a sus contrincantes a que elijan entre renunciar a su reclamo o pasar hambre. Parece que nuestros fuegos nocturnos se&ntilde;alan bien este nuevo medievalismo. En pleno siglo XXI, la pol&iacute;tica oficial es un asedio.
    </p><p class="article-text">
        El juez Ricardo Calcagno falla que entrar provisiones ser&iacute;a consolidar el delito y, por lo tanto, no lo permite. Evidentemente, la presunci&oacute;n de inocencia no rige. Antes de que haya investigaci&oacute;n, ni mucho menos un juicio, sostiene que hay un delito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Estos derechos de los que siguen hablando -dice el juez- no los pueden reclamar <em>de facto</em>. Quienes vemos la transmisi&oacute;n en las pantallas nos preguntamos entonces, si no se permite actuar <em>de facto, </em>&iquest;qu&eacute; hizo Julio Argentino Roca en la campa&ntilde;a militar de 1878 que le arrebat&oacute; la Patagonia al pueblo mapuche? Adem&aacute;s, el juez dice que no se puede reclamar derechos <em>de facto </em>y en la misma audiencia los niega<em> de jure. </em>Esto no deja ning&uacute;n canal abierto. Parece ser el objetivo; todos los canales est&aacute;n siempre congestionados. Mauro, de nuevo, en otra de tantas audiencias in&uacute;tiles: &ldquo;Modificaron la Constituci&oacute;n en el '94 y nos dijeron que llegar&iacute;an t&iacute;tulos comunitarios&rdquo;. Se refiere a la reforma constitucional del 1994 en que se sanciona el art&iacute;culo 75 inciso 17 que reza: <em>Reconocer la preexistencia &eacute;tnica y cultural de los pueblos ind&iacute;genas argentinos, reconocer... la posesi&oacute;n y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano. </em>Sigue Mauro, &ldquo;Pero seguimos esperando. Esto no es un capricho; cuando se agotan las palabras a veces hay que actuar&rdquo;.
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                Premio crónica patagónica. Cuatro viajes a Lof Quemquemtrew                            </span>
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        <strong>III.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que buscar cauces alternativos. Un cart&oacute;n clavado en un tronco cuenta los d&iacute;as que la polic&iacute;a lleva prohibiendo entrar al territorio. Cuando marca 25, lo visito a N&eacute;stor Anticura, antiguo poblador mapuche de la Cuesta, en su casa, la m&aacute;s cercana al bloqueo del lado accesible. N&eacute;stor es una presencia constante en el acampe, pero necesito hablar en privado con &eacute;l. Quiero juntar un equipo, calzarnos las mochilas como quien sale de trekking y entrar al territorio a pie, por atr&aacute;s. S&eacute; bien, aunque nunca lo dice nadie, que desde el principio, hubo gente entrando v&iacute;veres as&iacute; casi todas las noches. Es una vuelta de cinco kil&oacute;metros subiendo por el otro lado del valle. Salen de la casa de N&eacute;stor y &eacute;l conoce el camino mejor que nadie. Lo que propongo tiene dos aspectos nuevos: que entremos personas no mapuche, y de d&iacute;a. Si llegamos, perfecto. Pero si nos para la polic&iacute;a, tendr&iacute;amos las c&aacute;maras prendidas y preguntar&iacute;amos por qu&eacute; no permiten que la gente camine por la monta&ntilde;a. Intentar&iacute;amos poner en evidencia lo rid&iacute;culo e ilegal de su accionar. Nos pueden llegar a parar, demorar, hacernos volver y hasta detenernos. Pero dudo mucho que nos disparen, simplemente por no ser mapuche. N&eacute;stor habla poco y escucha mucho. Dice que cuando suba al territorio ma&ntilde;ana preguntar&aacute; qu&eacute; les parece. Me voy y espero noticias. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, me encuentro con Roxana: &ldquo;N&eacute;stor te espera el viernes&rdquo;, dice sin saber lo que significa, y me da un sobre cerrado con detalles.
    </p><p class="article-text">
        Armar un equipo es dif&iacute;cil. Del grupo en el que hab&iacute;a pensado, uno est&aacute; reci&eacute;n operado y otra anda de viaje, pero varios m&aacute;s simplemente no se suman. M&aacute;s de uno lo menciona a Rafael Nahuel. Al final s&oacute;lo se prende Ada Augello, amiga y ex-colega de mis a&ntilde;os en la radio, h&aacute;bil como periodista y como caminante por igual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El viernes a las 5:30, todav&iacute;a bajo las estrellas, estaciono al lado de la alameda en la entrada de N&eacute;stor. Nos rodea una manada de perros s&oacute;rdidos, uno cubierto de proto-rastas de grueso calibre, otro con un tumor o bocio colgando del cuello casi como una segunda cabeza. N&eacute;stor abre con cierto esfuerzo la puerta de madera gris y descascarada que se arrastra en el piso por las bisagras vencidas. En el cuarto del fondo, convertido en dep&oacute;sito, hay bolsas de verduras, latas apiladas y paquetes de yerba, harina, az&uacute;car, fideos, arroz. Cargo mi mochila con alimentos, adem&aacute;s de la c&aacute;mara y el grabador. Arriba de todo, por fuera, ato un zapallo. En una zona sitiada, cada calor&iacute;a vale.
    </p><p class="article-text">
        Cuando salimos, es m&aacute;s de d&iacute;a que de noche. N&eacute;stor dice que mantengamos un buen ritmo hasta llegar al bosque por si la polic&iacute;a anda vigilando. Serpenteamos entre &aacute;rboles dispersos hasta llegar a un imponente pared&oacute;n de piedra y nos metemos en un cipresal. Bajamos una pendiente empinada en zigzag hacia el r&iacute;o, donde lupinos florecidos cubren la orilla. Descansamos mientras nos sacamos las botas y subimos los pantalones hasta la rodilla. Sumerjo la cara en el agua cristalina y trago sorbos g&eacute;lidos. La Lof Quemquemtrew tom&oacute; su nombre de este r&iacute;o, que aguas abajo atraviesa El Bols&oacute;n. Aqu&iacute; es todav&iacute;a peque&ntilde;o; apenas nos moja las rodillas. Si bien son s&oacute;lo unos veinte metros de ancho, cuando llegamos al otro lado me duelen los dedos por el fr&iacute;o. Es agua de deshielo que lleva poco tiempo en estado l&iacute;quido. Al otro lado, calzados de nuevo, cruzamos un camino r&uacute;stico con ancho suficiente para un auto, pero no para cualquiera. En la base de una subida hay un cartel de madera pintado a mano: <em>Pon&eacute; primera y no aflojes, hermano!</em>
    </p><p class="article-text">
        Ahora ya estamos m&aacute;s all&aacute; de la l&iacute;nea policial y tal vez haya patrullas. &ldquo;No usamos siempre el mismo camino,&rdquo; nos cuenta N&eacute;stor. &ldquo;Lo vamos variando, as&iacute; no nos pueden seguir las huellas ni quedarse esper&aacute;ndonos&rdquo;. Cruzamos una pampa ancha y verde donde pastan unos caballos, y en una parte mallinosa hundimos las botas en el barro a cada paso. Vamos ganando altura, y la &uacute;ltima subida es seca y polvorienta. No queda otra que rozar el camino principal, el que est&aacute; prohibido transitar.
    </p><p class="article-text">
        -Si escuch&aacute;s un motor, tirate entre las plantas -advierte N&eacute;stor, pero el &uacute;nico sonido es el viento, cada vez m&aacute;s fuerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a una planicie sin follaje. Despu&eacute;s de semejante hurac&aacute;n de fuego, todav&iacute;a no vuelve ni el pasto y por todos lados vemos huellas en el polvo. No importa por qu&eacute; ruta subas en el bosque, no hay alternativa a esta recta final por el llano incendiado. Todos los caminos terminan aqu&iacute;, en esta tierra sin color. El suelo es p&aacute;lido; la tierra, ya de por s&iacute; pobre y arenosa, se mezcla con ceniza, y de ese gris s&oacute;lo salen los ganchos negros que fueron &aacute;rboles. El cielo est&aacute; cargado de nubes a la altura de las cumbres nevadas. La &uacute;ltima etapa del viaje es una carrera de un kil&oacute;metro en medio de una foto en sepia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        N&eacute;stor tiene la estatura de un oso, pero camina con ritmo &aacute;gil. El viento corre con furia, y su poncho flamea como bandera de lana. Pasamos entre los esqueletos de madera, primero lauras y &ntilde;ires retorcidos, luego filas prolijas de pino. Todos rectos como plomadas, todos de la misma edad, la misma altura, la misma especie. Todos carbonizados. Vamos en paralelo al camino de autos, a unos cincuenta metros como mucho. Los escondites posibles son tan escasos como los colores en este paisaje desgraciado. Ada baja su gorra de lana todo lo que puede, pero su pelo rubio es mejor protecci&oacute;n que un chaleco antibalas. Por encima de su hombro, N&eacute;stor dice &ldquo;si viene un patrullero, hay que hacerse invisible nom&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De eso se trata. Yo, que no soy mapuche ni nac&iacute; en este lugar, recorro este camino y lo puedo contar por haberlo vivido. Pero por m&aacute;s que uno vive inevitablemente en el centro de su propia historia, &eacute;sta no es m&iacute;a. Que me toca ser invisible, y que eso a su vez es imposible.
    </p><p class="article-text">
        Cruzamos el camino casi corriendo y saltamos el alambre al lado de la tranquera donde hace un mes nos mostraban las vainas servidas. Ese d&iacute;a no imagin&eacute; lo que tendr&iacute;a que hacer para volver. Nos saludan dos j&oacute;venes abrigad&iacute;simos. La &uacute;nica piel visible es la franja alrededor de los ojos, pero de nuevo, los conozco. Uno, con la cabeza envuelta en una remera negra, es Fito, quien grab&oacute; el mensaje aquel primer d&iacute;a. El otro, de pasamonta&ntilde;a al mejor estilo Subcomandante Marcos, es Gonzalo Cabrera, a quien tambi&eacute;n conozco hace a&ntilde;os. Aqu&iacute; el viento es un compa&ntilde;ero constante, pero hoy sorprende su ferocidad. Todo est&aacute; en movimiento. El cielo parece una s&aacute;bana que alguien corre por arriba de esta cama de piedra y madera y cinco personas agachadas en un rudimentario refugio. Hay tres paredes de troncos negros apilados; el cuarto costado est&aacute; abierto. Arriba unos palos imitan cabios de un techo, pero s&oacute;lo hay un pl&aacute;stico negro, roto al medio, que se sacude violentamente. Bajo ese aleteo intentamos hablar de la vida en estado de sitio. El bloqueo lleva un mes y es la primera vez que saldr&aacute;n las voces del territorio hacia afuera.
    </p><p class="article-text">
        Fito cuenta:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Tenemos que vivir escondidos en el monte, continuamente recorriendo el territorio, viendo que no haya ning&uacute;n movimiento raro. Muchas veces hemos tenido que dormir a la intemperie, termin&aacute;s mojado. A veces tenemos que acomodarnos entre todos lo que somos, juntarnos para darnos un poco de calor.
    </p><p class="article-text">
        Pero no le interesa pasar mucho tiempo con estos detalles.
    </p><p class="article-text">
        -Hay d&iacute;as que estamos bien y d&iacute;as que estamos mal. Hay d&iacute;as que tenemos ganas de llorar, de gritar, porque es as&iacute;. Pero eso tratamos de contenerlo, de saberlo sobrellevar. Estamos conviviendo ac&aacute; en el territorio. Estamos siendo una familia.
    </p><p class="article-text">
        Llega el Piojo, ve que estamos grabando y saluda con un pu&ntilde;o levantado sin decir nada. Sigue su recorrido. Gonzalo arma un fueguito en el costado abierto del galp&oacute;n. Fito sigue hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Hoy en d&iacute;a se est&aacute; volviendo a reconstruir esto de lo antiguo, de volver a hacer lo que hac&iacute;an nuestros abuelos. Es una conversa muy larga hasta que uno entra al territorio, no fue de un d&iacute;a para otro que se decidi&oacute; recuperar este lugar porque era bonito. No, antes de poder instalarse, se hicieron varios trabajos, con el territorio, con los newenes del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Larga un mes de palabras en un saque. En contraste, casi podr&iacute;a contar con los dedos las palabras por hora de Gonzalo. De un morral saca una lata vieja con el borde doblado como pico vertedor. La llena de agua y la apoya entre las llamas. Ensilla un mate, levanta la lata-pava con un trapo y sube su pasamonta&ntilde;as un poco para meter la bombilla por debajo. Fito habla de la gobernadora Arabela Carreras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; di&aacute;logo quieren si tienen a toda la polic&iacute;a ac&aacute; abajo? &iquest;Entonces qu&eacute; clase de respeto quieren de nuestra parte si viven hostig&aacute;ndonos?
    </p><p class="article-text">
        Fito habla. Ada y yo escuchamos. Gonzalo ceba mate. El viento a&uacute;lla. En un mundo complejo, este momento es as&iacute; de sencillo.
    </p><p class="article-text">
        A las dos horas, emprendemos la vuelta. El vendaval levanta r&aacute;fagas de ceniza y arena que nos vapulean los ojos. Con N&eacute;stor y Ada no hablamos casi nada durante la hora y media de caminata. Al llegar al acampe, vemos todo amarrado para pasar el temporal. Hace a&ntilde;os que no se registran vientos tan fuertes. Caen &aacute;rboles gigantes en El Bols&oacute;n y l&iacute;neas el&eacute;ctricas en Esquel. Vuelan techos en Bariloche.&nbsp;
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                Premio crónica patagónica. Cuatro viajes a Lof Quemquemtrew                            </span>
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        <strong>IV.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de meses de ir y venir del acampe seguido, este domingo 21 de noviembre, me quedo en casa. Pasamos la tarde entre tareas de chacra. Los chicos ayudan hasta que salen a andar en bici. Como lleg&oacute; el calor y ya no prendemos m&aacute;s la estufa, con mi compa&ntilde;era vamos acomodando el le&ntilde;ero.
    </p><p class="article-text">
        Chilla mi bolsillo. Me quito un guante y saco el celular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	<em>AHORA LOF QUEMQUEMTREW</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>disparan balas de plomo contra comuneros</em>
    </p><p class="article-text">
        	<em>HAY DOS HERIDOS DE BALA</em>
    </p><p class="article-text">
        Lo leo en voz alta porque ya estoy desviando mi rumbo hacia la casa. Mientras junto lo b&aacute;sico -c&aacute;mara, cuaderno, agua, abrigo y una manzana- las campanas digitales suenan como una m&aacute;quina de fl&iacute;per. Tiro una bolsa de dormir y una linterna en el auto por si acaso. En quince minutos llego a una esquina c&eacute;ntrica de Bols&oacute;n. Somos unos diez y nos vamos organizando con apuro. &iquest;Qu&eacute; autos hay? &iquest;Qui&eacute;n sube al territorio? &iquest;Qui&eacute;n va a la comisar&iacute;a? En el medio de esto, me llega un audio de cinco segundos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Acaba de llegar la ambulancia al hospital. Hay uno sin vida.</em>
    </p><p class="article-text">
        El tiempo se estrecha por un canal angosto y acelera a&uacute;n m&aacute;s. Son seis cuadras hasta el hospital, donde un cirujano intenta her&oacute;icamente repararle a Gonzalo los intestinos perforados por dos balazos. En la puerta de la guardia est&aacute; N&eacute;stor, con cara de ceniza. Normalmente es un hombre callado, pero ahora su silencio se ha vuelto un vac&iacute;o, un retiro hacia un quietud cavernosa. Dice poco, sin nombres ni detalles pero con todo lo que debemos saber.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -All&aacute; hay uno muerto. La ambulancia s&oacute;lo trae a los vivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un frenes&iacute; de preguntas, llamadas y mensajes, intentando saber qu&eacute; pasa y coordinar acciones. A la vez, la cacofon&iacute;a habitual de la vida se esfuma ante la muerte. Ocurren tantas cosas a la vez pero no es un caos sino una atenci&oacute;n multipresente, prism&aacute;tica. Hay tanto para atender, tantos puntos de luz dispersos pero que se originan todos en un s&oacute;lo rayo.
    </p><p class="article-text">
        Me dirijo a la fuente de la luz. Por el medio de la tormenta nos miramos con Paula, otra ex-voluntaria de la radio.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Vamos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Vamos.
    </p><p class="article-text">
        Atravesamos la Cuesta a velocidades m&aacute;s altas que lo recomendable. Vamos directo a lo de N&eacute;stor, porque hace pocos d&iacute;as se traslad&oacute; el acampe all&iacute;. Pero no hay nadie. En breve llega otro auto. Ahora somos cinco. Volvemos a la l&iacute;nea policial, al predio con vista al territorio. Est&aacute; todo bajo un extra&ntilde;o manto de calma. Hay cuatro polic&iacute;as en el ret&eacute;n, como siempre, pero no hay movimientos en el destacamento.
    </p><p class="article-text">
        Entonces el grito que baja de la montana:
    </p><p class="article-text">
        -&iexcl;Hay un muerto!
    </p><p class="article-text">
        Ya lo sabemos, pero es otra cosa escucharlo rebotar entre las monta&ntilde;as con la &uacute;ltima luz del d&iacute;a. El sol que hoy nunca se mostr&oacute; se escabulle tras el manto gris y nos hundimos en el crep&uacute;sculo largo. Encendemos un fuego. Esperamos. Llega otro auto, y ahora somos diez. Hablamos despacito. Suposiciones, conjeturas, teor&iacute;as. Miramos como suben las chispas intentando volverse estrellas. Sobre todo, esperamos. La polic&iacute;a no se mueve, el bosque est&aacute; quieto, el aire tambi&eacute;n. En alg&uacute;n lugar del bosque adonde no podemos llegar, hay personas que mantienen la vigilia al lado del ca&iacute;do, sentadas como nosotros en este silencio largo, el fr&iacute;o que se espesa, la oscura vastedad alrededor.
    </p><p class="article-text">
        A las 11 llega una ambulancia con Soraya y una m&eacute;dica. Tambi&eacute;n un patrullero con un agente de criminal&iacute;stica. En la puerta del destacamento, iluminados por los autos y los destellos verdes de la ambulancia se negocia el procedimiento. Subir&aacute;n para constatar el deceso y el detective sacar&aacute; fotos para asegurar que siga todo igual ma&ntilde;ana cuando llegue el equipo forense completo. La ambulancia sube con sus luces verdes inusitadas en el bosque de noche. En la ciudad, son para despejar el tr&aacute;nsito en el apuro de salvar una vida. Aqu&iacute; no hay tr&aacute;nsito (est&aacute; prohibido hace dos meses, ni hablar de la hora) y no hay ninguna vida que salvar. Pero titilan igual.
    </p><p class="article-text">
        La noche avanza en esta tranquilidad incongruente, al contrario del d&iacute;a que viene. Vuelve la ambulancia y Soraya se baja en el fog&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        -Una vez m&aacute;s han matado a un pe&ntilde;i nuestro. El&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El&iacute;as Garay Ca&ntilde;icol. No conozco este nombre. Pero aqu&iacute; conozco a muchas personas sin saber sus nombres.
    </p><p class="article-text">
        A las siete ya es de d&iacute;a. La polic&iacute;a mantiene el camino cortado. No pueden subir dolientes a velar el muerto, tampoco la prensa. Pero hace falta investigar, bajar un cuerpo, hacer una ceremonia. El fiscal deja pasar a los familiares y a un equipo de negociaci&oacute;n. Al rato vuelven Andrea Reile, abogada de la comunidad, y Mauro Mill&aacute;n con la postura de la lof: que entren los forenses, pero tambi&eacute;n que pueda pasar toda la gente para la ceremonia de eluw&uacute;n. El fiscal acuerda pero necesita el visto bueno del juez, as&iacute; que salen hacia el pueblo para armar el andamiaje legal para todo lo que vendr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los dem&aacute;s seguimos esperando. El sol trepa alto; el fr&iacute;o nocturno ya se disip&oacute;. Sigue llegando gente. Moira Mill&aacute;n, hermana de Mauro, llega desde Pill&aacute;n Mahuiza, el territorio recuperado donde vive, 300 kil&oacute;metros al sur. Betiana Colhu&aacute;n Nahuel, &uacute;nica machi en lo que hoy se denomina Argentina, llega para conducir la ceremonia. Maxi, que me mostr&oacute; las vainas aquel primer d&iacute;a trae banderas negras flameando en ramas de sauce. El sol del mediod&iacute;a funde la tristeza, la rabia, el hambre y el cansancio en una aleaci&oacute;n tediosa y desconcertada que nadie sabe manejar. Buscamos la escasa sombra sentados de a dos o tres bajo un pino ralo o del lado sur de alg&uacute;n auto. El sol y el polvo y la impotencia muelen la paciencia. Para algunos est&aacute; desgastada por estas largas horas de espera o las semanas de aguante frente al ret&eacute;n, pero para otros se viene erosionando hace 140 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como todos los d&iacute;as, la gente se junta delante de la l&iacute;nea de efectivos, quienes siempre mantienen caras de piedra. Durante dos meses se repiti&oacute; tantas veces esta escena -la gente los putea, apela a su humanidad, golpea tambores frente a sus caras- y nunca reaccionaron. Pero esta vez es diferente. Ayer se muri&oacute; alguien y todos presumimos que lo mat&oacute; una bala policial. Los cent&iacute;metros de aire entre las caras de los soldados y las de la multitud se vuelven tan sensibles como la nitroglicerina. En alg&uacute;n lado, algo lo detona y sin mediar palabras, la l&iacute;nea policial erupciona. Vuelan municiones de goma y salimos desperdigados como pelotas de billar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La madre de Betiana, Mar&iacute;a, les arrima puteadas por el costado y a uno le pincha el hombro con el dedo. Moira los encara de frente. Ninguna de las dos supera el metro y medio. Los polic&iacute;as, con escopetas y escudos levantados, se ven fastidiados por estas abuelas rabiosas.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Qu&eacute; mierda se creen ustedes? -grita Moira, que en sus largos a&ntilde;os como referente de su pueblo se volvi&oacute; una oradora potente- Ayer mataron a un hombre y hoy ni siquiera dejan pasar a la gente para un funeral? Si alguno de ustedes cayera tendr&iacute;a todo el derecho a un entierro con dignidad. Si su familia quiere a un cura, pues habr&iacute;a un cura. All&aacute; hay una familia que llora y no dejan pasar a la machi. &iquest;Ni pueden darle a un muerto su dignidad?.
    </p><p class="article-text">
        Terminan los disparos y los piedrazos. Aparece frente a la polic&iacute;a una joven de catorce a&ntilde;os. A esta altura s&oacute;lo algunos pocos sabemos que en realidad este territorio se recuper&oacute; porque aqu&iacute; Lil&eacute;n se levantar&aacute; como machi. De repente est&aacute; sola frente a los uniformados, cuyos ojos apenas se ven por arriba los escudos. La postura de los polic&iacute;as ser&iacute;a buena para enfrentar a un man&iacute;aco con machete pero adelante tienen a una adolescente de cara redonda y un pa&ntilde;uelo floreado en la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Creen que nos pueden matar y esto se va a terminar? &iexcl;Nos vamos a levantar una y otra vez por este territorio, nunca vamos a dejar de defenderlo, hijos de puta! -dice y clava un pu&ntilde;etazo en un escudo. El que lo sostiene recula y toda la l&iacute;nea se sacude y se reacomoda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Justo en este momento vuelve la comitiva del pueblo con todo autorizado. Ni diez minutos despu&eacute;s de repelernos a los tiros, la polic&iacute;a se corre del camino que ocup&oacute; durante dos meses y deja pasar a la caravana f&uacute;nebre. Una vez m&aacute;s, me encuentro frente a la tranquera de ramas y alambres, y aqu&iacute; el grupo se divide. La gente mapuche entra para buscarlo a El&iacute;as y los no mapuche esperamos en la entrada durante la ceremonia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando salen con El&iacute;as una hora m&aacute;s tarde, primero escucho los kultrunes y el afaf&aacute;n como un trueno lejano que se acerca. Despu&eacute;s a lo lejos veo las banderas negras en alto, luego entre el polvillo iluminado por el sol rasante aparece la muchedumbre de a pie. Brazos, cabezas, piernas y el centelleo de plata en las frentes y los pechos, y el trueno que crece, la cascada de afaf&aacute;n incesante. Las personas se vuelven un cuerpo unido, un cardumen que fluye entre los &aacute;rboles quemados portando al que se va de este mundo. Nos absorben a quienes esper&aacute;bamos y volvemos a ser uno solo. Apoyan la camilla con El&iacute;as, envuelto en tela blanca y cubierto de ramas de maqui, a tres pasos al lado m&iacute;o. Lo rodean hombres con palos de sauce que golpean contra el suelo para luego levantarlos sin perder el ritmo y se percuten entre s&iacute; al centro de la ronda y la pulsaci&oacute;n sube con los gritos y el golpeteo seco de la madera y apuntan al cielo. Una y otra vez los levantan y de alg&uacute;n modo el afaf&aacute;n sigue creciendo, brotando de un profundo reservorio de rabia y tristeza y gritamos como si El&iacute;as saliera de este universo a pura fuerza de sonido y nos tocara a nosotros darle el empuj&oacute;n suficiente para que llegue a esa costa desconocida que espera del otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Se abre un espacio alrededor de El&iacute;as y dos trabajadores f&uacute;nebres lo levantan y lo cargan y s&oacute;lo cuando el veh&iacute;culo desaparece por el camino empieza a menguar el afaf&aacute;n, como la estela de un barco que lame la orilla cuando pasa y luego vuelve la calma. En ingl&eacute;s la palabra <em>wake </em>es estela y tambi&eacute;n velorio; &iquest;hay algo en eso de la &uacute;ltima chance de sentir las ondas que levanta una persona en su pasar por el mundo?
    </p><p class="article-text">
        El Piojo levanta una mano y pide nuestra atenci&oacute;n. Se apoya en un palo firme, y su cara est&aacute; envuelta en un pa&ntilde;uelo negro como siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Es la primera y la &uacute;ltima vez que saco a un pe&ntilde;i as&iacute; del territorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V. Ep&iacute;logo</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este d&iacute;a invernal del 2024 convergemos de nuevo para pensar un nuevo desaf&iacute;o: Lof Quemquemtrew enfrenta un juicio por usurpaci&oacute;n. Cuando arrebataron la vida de El&iacute;as todav&iacute;a no sab&iacute;amos que sus asesinos no fueron polic&iacute;as sino empleados del empresario Rocco, Mart&iacute;n Cruz Feilberg y Diego Ravasio, que la polic&iacute;a dej&oacute; pasar el ret&eacute;n armados. No sab&iacute;amos que ser&iacute;an condenados ambos, pero que al tiempo Feilberg lograr&iacute;a dar vuelta la condena por no haber apretado el gatillo &eacute;l. Y ahora est&aacute; la comunidad en el banquillo de los acusados.
    </p><p class="article-text">
        Afuera el fr&iacute;o es moderado pero se hace sentir. Adentro la salamandra arde con ganas y dejamos tirada una pila importante de abrigos delante del poncho en proceso que se estira sobre el telar de Romina. Circula la palabra, circulan mates, facturas, pizza, chorip&aacute;n. Se comparte otro rato en este lugar al que cost&oacute; tanto llegar. En un momento se levanta Romina y dice, &ldquo;Vamos a hacer purr&uacute;n&rdquo;. A danzar, entonces.
    </p><p class="article-text">
        En el rewe, el lugar de ceremonia, damos vueltas en ronda al ritmo del kultr&uacute;n. Somos unos veinte, entre familiares y amigos. La mitad son mapuche, la otra mitad no. En un momento dado Romina, sin explicaci&oacute;n ni nada grandilocuente, nos indica a los no mapuche que nos quedemos por un costado. &ldquo;Tranquilos nom&aacute;s, que ahora trabaja Lilu&rdquo;. Y ella, que a sus diecisiete a&ntilde;os a&uacute;n no es machi pero lleva muchos a&ntilde;os en ese camino, se va metiendo en ese pliegue entre este mundo y otro. No corresponde hablar de lo que all&iacute; sucede por lo &iacute;ntimo de un delicado trabajo espiritual. Pero adem&aacute;s, transmitir una serie de acciones o elementos ser&iacute;a como describir una sinfon&iacute;a explicando c&oacute;mo se mueven los arcos de los violines.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no sabemos que la jueza Romina Martini le dar&aacute; la raz&oacute;n a Rolando Rocco y ordenar&aacute; el desalojo de la comunidad. Que &eacute;sta es una de las &uacute;ltimas ceremonias aqu&iacute;, por lo menos por ahora. En esas vueltas que damos al rewe, en ese viaje sin cambiar de lugar, en el viaje de Lil&eacute;n a otro plano, en el que nos hayan abrazado a quienes llegamos de otros lugares para que tambi&eacute;n tengamos un v&iacute;nculo con &eacute;ste, se siente que a veces los viajes son invisibles y que el m&aacute;s potente puede ser la permanencia. Que por lo mucho que cost&oacute; llegar hasta aqu&iacute;, habr&aacute; que seguir luchando para volver.
    </p><p class="article-text">
        Lil&eacute;n vuelve de donde haya estado con la cara enrojecida. Compartimos un vaso de muday. Y arriba nuestro pasan tres c&oacute;ndores. Vemos sus cabezas blancas, sus plumas extendidas en silueta contra el cielo azul. Pasan, dan unas vueltas lentas y siguen viaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Concurso de Cr&oacute;nica Patag&oacute;nica es uno de los programas m&aacute;s ambiciosos de la Fundaci&oacute;n de Periodismo Patag&oacute;nico. Durante sus primeras seis ediciones han enviado sus textos m&aacute;s de 500 cronistas y fueron jurado periodistas y escritores como Mar&iacute;a Moreno, Cristian Alarc&oacute;n, Roberto Herrscher, Sonia Budassi, entre otros y otras.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Desde su puesta en marcha ha sido clave en la construcci&oacute;n de la red de #CronistasDelSur, que narra la Patagonia desde los territorios.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Denali DeGraf]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cuatro-viajes-lof-quemquemtrew_1_12289871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 May 2025 09:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro viajes a Lof Quemquemtrew]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[crónicas,Patagonia,Comunidad mapuche,Mapuches,Rafael Nahuel,Moira Millán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Fausto Jones Huala declaró por el asesinato de Rafael Nahuel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-fausto-jones-huala-declaro-asesinato-rafael-nahuel_1_11566239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4a6765c-98db-4165-a00e-777108e686e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Fausto Jones Huala declaró por el asesinato de Rafael Nahuel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven que este jueves fue encontrado muerto en Bariloche habló en 2023 como testigo frente al Tribunal Oral Federal de General Roca. Él estuvo en Villa Mascardi el día de los hechos, en 2017. Esuchó los disparos de Prefectura y bajó de la montaña, en una camilla improvisada, el cuerpo de Nahuel. </p></div><p class="article-text">
        El 27 de septiembre de 2023, <strong>Fausto Jones Huala</strong>, que <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/murio-fausto-jones-huala-hermano-facundo-testigo-directo-asesinato-rafael-nahuel_1_11566232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este jueves fue encontrado muerto en su casa de Bariloche</a>,  enfrent&oacute; a los tres jueces del Tribunal Oral Federal de General Roca y, en calidad de testigo, detall&oacute; c&oacute;mo se produjo el asesinato del joven mapuche<strong> Rafael Nahuel</strong> a manos de integrantes del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Jones Huala ingres&oacute; al territorio en disputa entre la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu y el Parque Nacional Nahuel Huapi, en Villa Mascardi, el 24 de noviembre de 2017. Fue hasta all&iacute; para llevar comida y abrigo a los integrantes de la comunidad que hab&iacute;an quedado dispersos en la monta&ntilde;a, tras el desalojo del d&iacute;a 23. &ldquo;<strong>Est&aacute;bamos bajando (por la monta&ntilde;a) y escuchamos &lsquo;alto Prefectura&rsquo; y en el mismo instante empezaron a escucharse disparos. Uno atr&aacute;s de otro</strong>&rdquo;, dijo ante el Tribunal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi primera reacci&oacute;n -agreg&oacute;- fue darme vuelta y empezar a correr, llegamos a la planicie donde hab&iacute;amos hecho noche. Con el pe&ntilde;i (hermano) Lautaro fuimos los primeros que llegamos a la planicie y al ver que los dem&aacute;s no pod&iacute;an llegar y los disparos eran todo el tiempo, decidimos agarrar piedras y empezar a tirar a las personas que ven&iacute;an disparando. No s&eacute; cu&aacute;nto habr&aacute; durado, se sinti&oacute; eterno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego<strong> vio caer a Rafael, intent&oacute; asistirlo, y en una improvisada camilla de palos lo baj&oacute;.</strong> En el estrecho sendero de monta&ntilde;a Rafael falleci&oacute;. Fausto Jones Huala sigui&oacute; bajando el cuerpo, lo dej&oacute; a la vera de la ruta a la espera de ayuda, y fue detenido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fausto Jones Huala señala el lugar donde cayó el cuerpo de Rafael Nahuel                            </span>
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        &ldquo;Apenas dejamos la camilla -explic&oacute; durante el juicio- se nos abalanzaron cuatro o cinco efectivos a querer pegarnos, otros los paraban, nos tiraron al piso, nos redujeron. Hac&iacute;a mucho calor. Nos ten&iacute;an boca abajo, no nos dejaban hablar, decir nada, ni movernos. El pe&ntilde;i Lautaro les dijo que el precinto le cortaba la circulaci&oacute;n, no tomaban registro de lo que dec&iacute;amos. Lleg&oacute; (el secretario del Juzgado Federal, Alejandro) Iwanow, cuando lo escucho me doy vuelta y lo empiezo a llamar, otro de Prefectura me agarr&oacute; para que no hable, el secretario le dijo que me deje hablar, le dije que Lautaro ten&iacute;a las manos hinchadas por los precintos, les dije que hab&iacute;an matado a Rafa. En el transcurso que lo &iacute;bamos bajando recog&iacute; un casquillo de 9 mm y me lo guard&eacute; en el bolsillo.<strong> Le dije ellos mataron a Rafa, le dije que ten&iacute;a el casquillo, le ped&iacute; si se lo pod&iacute;a dar para que no se pierda</strong>. Le cambiaron los precintos a Lautaro, le pusieron las esposas, nos tuvieron un rato m&aacute;s. Nos cambiaron de lugar, nos llevaron atr&aacute;s de una camioneta, uno de cada lado. En ese momento tambi&eacute;n lo llevaban al pe&ntilde;i Rafa, en la misma camilla. Hab&iacute;a un mont&oacute;n de efectivos, ven&iacute;an nos miraban, otros m&aacute;s cerca le levantaban la ropa con la que estaba tapado Rafa, lo miraban al pe&ntilde;i Rafa que estaba muerto, lo volv&iacute;an a tapar y se iban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente declar&oacute;: &ldquo;No entend&iacute;amos nada, no sab&iacute;amos por qu&eacute; est&aacute;bamos tan custodiados, (por la) Polic&iacute;a de Seguridad Aeroportuaria con armas largas. Ah&iacute; nos dicen que supuestamente hab&iacute;a habido un enfrentamiento. Lleg&oacute; la Polic&iacute;a de R&iacute;o Negro de Criminal&iacute;stica, nos sacaron fotos y nos tomaron muestras en las manos. En ese momento s&iacute; me enoj&eacute; bastante, le pregunt&eacute; por qu&eacute; y me dijeron que porque supuestamente nosotros est&aacute;bamos acusados que hab&iacute;amos disparado, le dije que no hab&iacute;amos disparado, solo los prefectos. Firm&eacute; (el acta) en disconformidad. Pas&oacute; un rato, era tarde, nos llevaron hasta la PSA, quedamos en calidad de detenidos, incomunicados. Todos los d&iacute;as detenidos nos declaramos en huelga de hambre, casi cinco d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar su testimonio. Jones Huala se levant&oacute;, alz&oacute; el pu&ntilde;o, grit&oacute; que se haga justicia por Rafael Nahuel y luego el afaf&aacute;n, un grito que ratifica la identidad mapuche, la pertenencia, su lucha.
    </p><p class="article-text">
        <em>SR/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-fausto-jones-huala-declaro-asesinato-rafael-nahuel_1_11566239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Aug 2024 22:50:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que Fausto Jones Huala declaró por el asesinato de Rafael Nahuel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Nahuel,Prefectura Naval Argentina,Villa Mascardi,Conflicto Mapuche]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bullrich, otra vez en Seguridad: de la doctrina Chocobar a la "mano dura" contra los piquetes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/bullrich-vez-seguridad-doctrina-chocobar-mano-dura-piquetes_1_10737565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75ce6eb7-884d-4de0-929c-bd3fcd7dddc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bullrich, otra vez en Seguridad: de la doctrina Chocobar a la &quot;mano dura&quot; contra los piquetes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso por su gestión durante el macrismo y sus propuestas de campaña anticipan la política que tendrá la futura ministra de Milei. Defensa incólumne de las fuerzas, obsesión por "el orden", lucha contra el narcotráfico y represión policial. Del caso Santiago Maldonado a la "cárcel Cristina Fernández de Kirchner".</p><p class="subtitle">Javier Milei confirmó que Patricia Bullrich será la ministra de Seguridad desde el 10 de diciembre</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La v&iacute;a p&uacute;blica es el rostro de una naci&oacute;n, el &uacute;nico escenario donde el Estado est&aacute; presente visiblemente en la persona de los miembros de sus fuerzas de seguridad&rdquo;</strong>. P&aacute;gina 52 de <em>De un d&iacute;a para otro. Medidas para cambiar de verdad en las primeras 24 horas de gobierno</em> (Sudamericana), el libro que public&oacute; <strong>Patricia Bullrich</strong> en septiembre pasado y que present&oacute; en el sal&oacute;n de actos de la Facultad de Derechos de la UBA apenas d&iacute;as despu&eacute;s de ganarle a Horacio Rodr&iacute;guez Larreta las PASO y poco antes de quedar fuera del balotaje que gan&oacute; <strong>Javier Milei</strong>. Con la oficializaci&oacute;n este viernes de que volver&aacute; al ministerio que condujo entre 2015 y 2019, la frase podr&iacute;a dejar de ser una simple consigna puesta en letras para pasar a ser una pol&iacute;tica estatal: <strong>para Bullrich, antes que nada, primero est&aacute;n las fuerzas de seguridad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bullrich vuelve a Seguridad de la mano de Milei, con el objetivo de &ldquo;poner orden&rdquo;. Un &ldquo;orden&rdquo; al que relaciona directamente con la presencia activa de las fuerzas y el control policial de la vida cotidiana. No ser&aacute; un mero <em>revival</em> de lo que fue su gesti&oacute;n durante el macrismo, sino una profundizaci&oacute;n de aquellas pol&iacute;ticas de &ldquo;mano dura&rdquo;, expresi&oacute;n que lleg&oacute; a usar durante su campa&ntilde;a electoral. Ahora cambi&oacute; el tono, haciendo suya una frase que patent&oacute; el libertario: &ldquo;Es simple: el que las hace las paga&rdquo;, cerr&oacute; su mensaje en redes sociales al aceptar el cargo que asumir&aacute; el 10 de diciembre.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7307648440698195206"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Tanto su &uacute;ltimo libro como su gesti&oacute;n con <strong>Mauricio Macri </strong>dan pistas de lo que ser&aacute; la pol&iacute;tica de seguridad mileista, con el control de la calle como eje central. La v&iacute;a p&uacute;blica pasar&aacute; a ser escenario de la avanzada pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y hasta cultural que propone el presidente electo. Y ah&iacute; tiene que estar la polic&iacute;a. <strong>&ldquo;Los agentes del orden (...) son la &uacute;nica expresi&oacute;n de un gobierno a cielo abierto&rdquo;</strong>, dice Bullrich en su texto. <strong>elDiarioAR</strong> solo encontr&oacute; silencio en su entorno en las &uacute;ltimas horas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Antipiquete</strong></h3><p class="article-text">
        Lo primero con lo que querr&aacute; barrer Bullrich ser&aacute; con cualquier posibilidad de piquetes y manifestaciones que pueda ocasionar el ajuste econ&oacute;mico que propone Milei. En eso estar&aacute; en l&iacute;nea con el flamante ministro de Seguridad que tendr&aacute; la ciudad de Buenos Aires, <strong>Waldo Wolff</strong>. De hecho este viernes el jefe de Gobierno electo, <strong>Jorge Macri</strong>, celebr&oacute; un operativo de la Infanter&iacute;a de la polic&iacute;a porte&ntilde;a que impidi&oacute; un piquete en la avenida 9 de Julio.
    </p><p class="article-text">
        El t&aacute;ndem Bullrich-Wolff tendr&aacute; el primer desaf&iacute;o muy pronto: el 19 y 20 de diciembre el Polo Obrero agend&oacute; sus primeras jornadas de marchas en todo el pa&iacute;s por los planes sociales. La receta que aplicar&aacute; el gobierno entrante ser&aacute; con represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el imaginario bullrichista <strong>sigue muy fresca la movilizaci&oacute;n contra la reforma previsional de diciembre de 2017</strong>: el latiguillo macrista son &ldquo;las 14 toneladas de piedras&rdquo; que se habr&iacute;an lanzado desde los manifestantes kirchneristas y de izquierda contra la polic&iacute;a. La exministra recuerda en su libro que le impidieron actuar con las fuerzas federales para reprimir, mientras el oficialismo fracasaba en la votaci&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1730715110988001781?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;A alg&uacute;n funcionario nacional se le ocurri&oacute; que no hab&iacute;a que reprimir aquel ataque salvaje y premeditadamente organizado cuya fallida contenci&oacute;n qued&oacute; a cargo de la Polic&iacute;a de la Ciudad de Buenos Aires, paralizada y victimizada por la orden de no actuar&rdquo;, escribe, en referencia impl&iacute;cita al entonces jefe de Gabinete, Marcos Pe&ntilde;a, y a Larreta. &ldquo;Durante el ejercicio de mi cargo de ministra de Seguridad no permit&iacute; los cortes de rutas nacionales, las v&iacute;as sobre las cuales yo ten&iacute;a jurisdicci&oacute;n; pero debe reconocerse que no todos procedieron de la misma manera&rdquo;, apunta en su texto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora Bullrich vuelve recargada: &ldquo;Ni una sola piedra arrojada quedar&aacute; impune&rdquo;, destaca en un cap&iacute;tulo donde escribe: &ldquo;<strong>Las fuerzas de seguridad, con el respaldo de las normas y del poder pol&iacute;tico, poseen experiencia suficiente para disolver los piquetes, identificar a sus l&iacute;deres y arrestarlos</strong>, porque la interrupci&oacute;n de una v&iacute;a de acceso constituye un delito que se comete en flagrancia y, por tanto, no se requiere una orden judicial para actuar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Doctrina Chocobar</strong></h3><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica antipiquete de la futura ministra va el l&iacute;nea con <strong>el regreso de la llamada &ldquo;doctrina Chocobar&rdquo;</strong>, un protocolo que ella misma reglament&oacute; en la resoluci&oacute;n 956/2018 y que habilitaba a las fuerzas federales a disparar sus armas reglamentarias ante cualquier amenaza, a&uacute;n cuando del otro lado no hubiera armas o quien violara la ley estuviera de espaldas.
    </p><p class="article-text">
        Escribe Bullrich en su libro: &ldquo;Durante mi gesti&oacute;n, di orden a mis asesores de elaborar un protocolo sobre el uso de las armas de fuego. <strong>Ese protocolo establec&iacute;a claramente en qu&eacute; casos y de qu&eacute; manera pod&iacute;an utilizarlas e incluso disparar</strong>. La propia Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n &mdash;ya sin Zaffaroni&mdash; me hab&iacute;a sugerido redactar algo as&iacute; y, una vez puesto en marcha, el protocolo fue avalado, en diferentes casos, por siete jueces federales. Terminado nuestro mandato, lo primero que hizo el gobierno kirchnerista, a instancias de la nueva ministra (en alusi&oacute;n a Sabina Frederic), fue derogar aquel protocolo. Los miembros de las fuerzas de seguridad quedaron en tal situaci&oacute;n de incertidumbre que un polic&iacute;a prefiri&oacute; correr el riesgo de que lo mataran antes que sacar su pistola para defenderse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El nombre p&uacute;blico de esa normativa remite al caso del expolic&iacute;a Luis Oscar Chocobar, quien en diciembre de 2017 mat&oacute; al balear por la espalda a Juan Pablo Kukoc, en diciembre de 2017, durante un intento de robo a un turista extranjero. <strong>Bullrich se atrevi&oacute; a llevar a Chocobar como uno de sus &ldquo;invitados especiales&rdquo; en el segundo debate presidencial en las recientes elecciones. </strong>En mayo pasado el Tribunal Oral de Menores N&deg;2 de Comodoro Py lo conden&oacute; a dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n en suspenso y a cinco a&ntilde;os de inhabilitaci&oacute;n para ejercer como funcionario p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Correpi (Coordinadora contra la represi&oacute;n policial e institucional), el regreso de la doctrina Chocobar potenciar&aacute; el aparato represivo del Estado, que durante el macrismo-bullrichismo fue letal: <strong>&ldquo;El de Cambiemos fue el gobierno m&aacute;s represor desde 1983&rdquo;</strong>, se&ntilde;ala el informe de la organizaci&oacute;n sobre el saldo de la gesti&oacute;n 2015-19, que representa m&aacute;s del 26% del total de casos de gatillo f&aacute;cil que hubo desde el retorno democr&aacute;tico. La Correpi registra un total de 1833 personas &ldquo;asesinadas&rdquo; en 1435 d&iacute;as de gobierno (entre el 10 de diciembre de 2015 y el 15 de noviembre de 2019).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 2020, 21 y 22 del Frente de Todos registraron 1604 casos, pero cambi&oacute; la modalidad: &ldquo;hubo un descenso &ndash;rela&shy;tivo, pero sostenido&mdash; de los fusilamientos de gatillo f&aacute;cil&rdquo;, dice la ONG en su &uacute;ltimo informe y destaca el cambio de pol&iacute;tica sobre &ldquo;la de&shy;rogaci&oacute;n de los protocolos Bullrich y la prohibici&oacute;n del uso del arma reglamentaria fuera de servicio a la Polic&iacute;a de Seguridad Aeroportuaria&rdquo;. Que las cifras sigan altas se debe a que la mayor parte de las muertes &ldquo;ocurrie&shy;ron bajo custodia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ahora vamos a enfrentar de nuevo a Bullrich, pero recargada con el filtro de Milei y de Victoria Villarruel&rdquo;</strong>, plante&oacute; a <strong>elDiarioAR </strong>Mar&iacute;a del Carmen Verd&uacute;, referente de la Correpi. En su momento la ministra enfrent&oacute; directamente a la organizaci&oacute;n con un contra-informe titulado &ldquo;Ministerio de Seguridad vs. CORREPI&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Santiago Maldonado y Rafael Nahuel</strong></h3><p class="article-text">
        Hablar del paso de Bullrich por Seguridad tambi&eacute;n implica recordar los casos de <strong>Santiago Maldonado</strong> y <strong>Rafael Nahuel</strong>, dos muertes en las que estuvieron involucradas la Gendarmer&iacute;a y la Prefectura, respectivamente, fuerzas que dependen directamente del ministro de turno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Maldonado desapareci&oacute; el 1 de agosto de 2017 luego de una represi&oacute;n contra la comunidad Pu Lof en Chubut que estaba cortando la ruta 40: apareci&oacute; muerto 78 d&iacute;as despu&eacute;s en el r&iacute;o hom&oacute;nimo de la provincia. <strong>&ldquo;Desde el primer momento, el gobierno nacional y la entonces ministra Patricia Bullrich redoblaron la apuesta: negaron la desaparici&oacute;n de Santiago, atacaron y espiaron a su familia, ocultaron evidencias&rdquo;</strong>, denunci&oacute; el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) al cumplirse seis a&ntilde;os del caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bullrich y Macri siempre se despegaron de tener responsabilidades pol&iacute;ticas mientras un juez federal de Rawson sobresey&oacute; a los gendarmes acusados por el operativo. Hoy la familia de Maldonado exige que la Corte Suprema designe un nuevo juez para que reabra la investigaci&oacute;n &ldquo;sin descartar la figura de desaparici&oacute;n forzada&rdquo;. El exmandatario lleg&oacute; a descalificar a Maldonado hace pocas semanas: <strong>&ldquo;Los r&iacute;os de la Patagonia son bravos, no es para cualquier salame distra&iacute;do cruzar un r&iacute;o por m&aacute;s que tenga diez metros de ancho&rdquo;</strong>, dijo durante una conferencia en Uruguay al recordar el caso.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1708653219134513533?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En su libro, <strong>Bullrich reflexiona sobre el caso Maldonado de una manera muy particular</strong>: &ldquo;Resulta imperioso capacitar a los docentes. &iquest;Con qui&eacute;n haremos la segunda revoluci&oacute;n educativa de la Argentina? &iquest;Con Rosario Vera Pe&ntilde;aloza, con Leopoldo Marechal, con Jos&eacute; Manuel Estrada? &iquest;O con los maestros que pasaban lista llamando a Santiago Maldonado para demostrar que era un desaparecido y los que dec&iacute;an en el aula a los hijos de los gendarmes que sus padres eran asesinos? Entre esos dos extremos &ndash;uno ilustre y el otro vicioso&ndash; estoy segura de que existen miles de docentes deseosos de dar lo mejor de s&iacute;&rdquo;, se puede leer casi al final del texto, en un cap&iacute;tulo sobre sus propuestas educativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro no hay referencias a <strong>Rafael Nahuel, joven de la comunidad mapuche que tambi&eacute;n muri&oacute; en 2017 tras una represi&oacute;n en Villa Mascardi. </strong>Cinco prefectos fueron condenados a cinco y cuatro a&ntilde;os y medio de presi&oacute;n esta misma semana, fallo que ser&aacute; apelado por la querella por considerarlo &ldquo;insuficiente&rdquo;. Pero Bullrich s&iacute; habla sobre la cuesti&oacute;n mapuche en su texto: &ldquo;El Sur argentino est&aacute; asediado por grupos terroristas de la Resistencia Ancestral Mapuche que incendian viviendas y veh&iacute;culos, hieren y matan a civiles y uniformados y ocupan territorios y edificaciones, ante la indolencia, cuando no la complicidad, del gobierno&rdquo;. Acusa de esas acciones al Instituto Nacional de Asuntos Ind&iacute;genas (INAI) y revela su propuesta espec&iacute;fica para lograr &ldquo;orden&rdquo;, que ahora nada le impedir&aacute; llevar a cabo: &ldquo;Habr&aacute; que llegar con el doble de la potencia que pusimos en nuestra primera gesti&oacute;n; <strong>emplear a todas las fuerzas de seguridad y, en la medida en que la ley lo permita, tambi&eacute;n a las fuerzas armadas para dar apoyo log&iacute;stico</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text"><strong>Narcotr&aacute;fico y la c&aacute;rcel CFK</strong></h3><p class="article-text">
        Bullrich ya avis&oacute; que buscar&aacute; emplear incluso a las Fuerzas Armadas en seguridad interior &ndash;pol&iacute;tica que tiene l&iacute;mites legales&ndash;, sobre todo en su lucha contra el narcotr&aacute;fico. Fue celebrada cuando <strong>envi&oacute; 3.000 gendarmes a Rosario</strong>, pol&iacute;tica que esta vez sin duda repetir&aacute;: en la gobernaci&oacute;n santafesina asumir&aacute; <strong>Maximiliano Pullaro</strong>, que en su momento fue el ministro de Seguridad provincial. Ya esta semana hubo reuniones entre ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bullrich destaca que durante su gesti&oacute;n &ldquo;se llevaron a cabo 102.547 procedimientos, se incautaron 805.482 kilos de marihuana, 33.020 kilos de coca&iacute;na, 626.698 unidades de droga sint&eacute;tica y fueron detenidas 107.257 personas&rdquo;. &ldquo;Se trat&oacute; de los resultados m&aacute;s altos de toda la historia argentina, y eso lo conseguimos porque valorizamos el papel de las fuerzas de seguridad, sin dejar de controlar su comportamiento&rdquo;, apunta en su libro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre otras medidas, la pr&oacute;xima ministra propone adem&aacute;s reimplantar desde el d&iacute;a uno el R&eacute;gimen de M&aacute;xima Seguridad en las c&aacute;rceles y hasta tiene en plan <strong>la construcci&oacute;n de un penal llamado &ldquo;Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner&rdquo;</strong>. Quiere que el Servicio Penitenciario Federal pase del Ministerio de Justicia al de Seguridad y, tambi&eacute;n, &ldquo;restablecerse el servicio de inteligencia de ese cuerpo, que quedar&iacute;a as&iacute; integrado a la comunidad de la Direcci&oacute;n de Inteligencia Criminal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s propone bajar la edad de imputabilidad a 14 a&ntilde;os. Y tiene un punto que discutir con el futuro mandatario: rechaza la libre portaci&oacute;n de armas, pol&iacute;tica que est&aacute; en la plataforma de campa&ntilde;a de La Libertad Avanza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos la fuerza de la ley y el orden para reconstruir nuestro futuro en libertad&rdquo;, escribe Bullrich en su libro. &iquest;Imaginaba ya su futuro pol&iacute;tico junto al libertario? &ldquo;Yo puse orden durante los cuatro a&ntilde;os que manej&eacute; el Ministerio de Seguridad de la Naci&oacute;n&rdquo;, afirma, y cierra con tono po&eacute;tico: <strong>&ldquo;Am&eacute; el orden, amo el orden y s&eacute; c&oacute;mo establecerlo en una sociedad que, junto con la verdadera libertad, lo necesita y lo reclama m&aacute;s que nunca&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>MC/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/bullrich-vez-seguridad-doctrina-chocobar-mano-dura-piquetes_1_10737565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Dec 2023 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bullrich, otra vez en Seguridad: de la doctrina Chocobar a la "mano dura" contra los piquetes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patricia Bullrich,Javier Milei,Maurico Macri,Santiago Maldonado,Rafael Nahuel,Caso Chocobar,Seguridad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso Rafael Nahuel: piden prisión perpetua para los cinco prefectos imputados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-rafael-nahuel-piden-prision-perpetua-cinco-prefectos-imputados_1_10665316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4a6765c-98db-4165-a00e-777108e686e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso Rafael Nahuel: piden prisión perpetua para los cinco prefectos imputados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se lleva a cabo el juicio contra los cinco integrantes del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina por el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel, el 25 de noviembre de 2017 en Villa Mascardi. 
</p></div><p class="article-text">
        La querella de la <strong>Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n </strong>pidi&oacute; hoy una pena de prisi&oacute;n perpetua para los cinco prefectos involucrados en el asesinato del<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-nahuel-primer-dia-juicio-fiscal-pidio-detener-prefectos-imputados-jueces-rechazaron_1_10447436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> joven mapuche Rafael Nahuel</a>, en el marco del juicio que se sigue en la localidad rionegrina de General Roca. 
    </p><p class="article-text">
        En un alegato que dur&oacute; 2 horas 45 minutos, el abogado Mariano Przybylski ley&oacute; el pedido frente al Tribunal Oral Federal de General Roca. En la sala estuvo presente<strong> el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti</strong>, quien en declaraciones a T&eacute;lam se expres&oacute; a favor de que el tribunal imponga una &ldquo;pena ejemplificadora&rdquo; para que la familia de Nahuel obtenga &ldquo;una reparaci&oacute;n&rdquo; por medio de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        La querella asegur&oacute; que durante las audiencias del juicio oral qued&oacute; acreditado que no existi&oacute; un enfrentamiento armado, sino una persecuci&oacute;n por parte de los efectivos del grupo Albatros, quienes dispararon en 151 oportunidades con munici&oacute;n de plomo. 
    </p><p class="article-text">
        Przybylski responsabiliz&oacute; a los cinco procesados por los delitos de &ldquo;homicidio agravado en concurso ideal con tentativa de homicidio agravado&rdquo;. Si bien inform&oacute; que el disparo mortal fue realizado por el efectivo Sergio Cavia, explic&oacute; que los cinco desobedecieron las &oacute;rdenes de no perseguir ni disparar a los integrantes de la comunidad mapuche. Sin embargo, lo hicieron y, dijo en ese sentido, existi&oacute; un dolo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es irrelevante qui&eacute;n dispar&oacute; mortalmente&rdquo;, plante&oacute; durante el alegato, y pidi&oacute; que todos los imputados sean condenados como coautores. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/asesinato-rafael-nahuel-contexto-crimen-elias-garay_1_8526204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Nahuel fue asesinado</a> por miembros del grupo<strong> Albatros de la Prefectura</strong> durante un operativo realizado en Villa Mascardi en el que se efectuaron disparos con munici&oacute;n letal por parte de los uniformados.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del juicio, hoy y ma&ntilde;ana es el momento de los alegatos de las tres querellas -abogados de la familia de Nahuel, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Bariloche y la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n- y la fiscal&iacute;a. Luego ser&aacute; el turno de los alegatos de las defensas de los cinco procesados, que se llevar&aacute;n a cabo los d&iacute;as 14 y 15 de noviembre. Finalmente, 22 del mismo mes se dar&aacute; lugar a las palabras finales de los acusados y escuchar el veredicto del Tribunal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de identificarse al autor directo, entendemos que todos los que participaron de esta acci&oacute;n criminal son corresponsables de la muerte y de los heridos. Creemos que tiene que haber una condena ejemplificadora porque durante mucho tiempo, post dictadura militar, los casos de violencia institucional estuvieron en un marco de impunidad&rdquo;, expres&oacute; Pietragalla Corti.
    </p><p class="article-text">
        El funcionario destac&oacute; que una sentencia por parte del tribunal al frente del juicio permitir&aacute; &ldquo;reparar las acciones de la fuerza en el pasado y corregirlas para el futuro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pietragalla asegur&oacute; que si la <strong>Secretar&iacute;a de Derechos Humanos </strong>no se hubiera establecido como querellante el juicio hubiera &ldquo;quedado impune&rdquo; porque &ldquo;era muy dif&iacute;cil destrabar la estrategia que llevaban adelante los miembros de la fuerza&rdquo;, mencion&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Derechos Humanos record&oacute; que conoci&oacute; la noticia del crimen de Rafael Nahuel mientras participaba del velatorio de Santiago Maldonado, el joven que hace seis a&ntilde;os fue encontrado muerto tras una represi&oacute;n perpetrada por la Gendarmer&iacute;a en la comunidad Mapuche Pu Lof Cushamen de la provincia de Chubut. &ldquo;Fue un impacto muy fuerte&rdquo;, rememor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, Pietragalla Corti consider&oacute; que &ldquo;cada vez que hay un discurso pol&iacute;tico que habilita la violencia institucional surgen m&aacute;s casos&rdquo; de ese tipo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamentablemente -sostuvo- quien paga los platos rotos son los miembros de las fuerzas de seguridad y no los responsables pol&iacute;ticos, que siguen su carrera y tienen que rendir cuentas en en la Justicia. Los miembros de las fuerzas de seguridad no se pueden sentir habilitados nunca porque la pol&iacute;tica pasa y los que tienen problemas judiciales son ellos&rdquo;, destac&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de Agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-rafael-nahuel-piden-prision-perpetua-cinco-prefectos-imputados_1_10665316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Nov 2023 18:25:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso Rafael Nahuel: piden prisión perpetua para los cinco prefectos imputados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Nahuel,Derechos humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Caso Nahuel: en el primer día del juicio, el fiscal pidió detener a los prefectos imputados pero los jueces lo rechazaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-nahuel-primer-dia-juicio-fiscal-pidio-detener-prefectos-imputados-jueces-rechazaron_1_10447436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4a6765c-98db-4165-a00e-777108e686e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso Nahuel: en el primer día del juicio, el fiscal pidió detener a los prefectos imputados pero los jueces lo rechazaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta mañana, inició el juicio contra los cinco integrantes del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina por el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel, el 25 de noviembre de 2017 en Villa Mascardi. El fiscal subrogante Rafael Vehils Ruiz pidió que los imputados sean detenidos por "riesgo procesal" de una posible fuga, pero los magistrados lo rechazaron por unanimidad.</p><p class="subtitle">Por Victoria De Masi - En Casación, Thomsen habló a los jueces y dijo que no planearon matar a Báez Sosa</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Oral Federal (TOF) de General Roca, en R&iacute;o Negro, dio esta ma&ntilde;ana inicio al juicio que se sigue a cinco integrantes del <strong>grupo Albatros</strong> de la <strong>Prefectura Naval Argentina</strong> por el asesinato del joven mapuche <strong>Rafael Nahuel</strong>, ocurrido el 25 de noviembre de 2017, en Villa Mascardi, Bariloche, y el fiscal subrogante <strong>Rafael Vehils Ruiz</strong> pidi&oacute; que los imputados sean detenidos al considerar que existe &ldquo;<strong>riesgo procesal</strong>&rdquo; de una posible fuga.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el presidente del Tribunal, <strong>Alejandro Silva</strong>, tras un cuarto intermedio para analizar los pedidos, inform&oacute; que por unanimidad los magistrados resolvieron rechazarlos, al considerar que los acusados &ldquo;<strong>han estado siempre a derecho</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El planteo fue acompa&ntilde;ado por las querellas ejercidas por los abogados de la familia de Nahuel, la APDH Bariloche y la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con lo previsto, la audiencia de hoy, con un cuarto intermedio al mediod&iacute;a, se desarrollaba hasta las 15, y en el recinto se encontraban esta ma&ntilde;ana presentes los padres de Rafael, <strong>Alejandro Nahuel</strong> y <strong>Graciela Salvo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, los cinco imputados -<strong>Sergio Cavia</strong>, <strong>Francisco Javier Pintos</strong>, <strong>Juan Ram&oacute;n Obreg&oacute;n</strong>, <strong>Carlos Valent&iacute;n Sosa</strong> y <strong>Sergio Garc&iacute;a</strong>- participaban en forma virtual, conectados a trav&eacute;s de la plataforma <em>Zoom</em>.
    </p><p class="article-text">
        La audiencia comenz&oacute; con la lectura del requerimiento de elevaci&oacute;n a juicio por parte del secretario del Tribunal, presidido por el juez <strong>Alejandro Silva</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El abogado <strong>Rub&eacute;n Marigo</strong>, representante de los padres de la v&iacute;ctima, plante&oacute; al Tribunal que se exija a los imputados y al abogado defensor de tres de ellos, <strong>Marcelo Hugo Rocchetti</strong>, &ldquo;<strong>estar presentes en la sala de audiencia</strong>&rdquo;, ya que durante toda la jornada de la ma&ntilde;ana mantuvieron sus c&aacute;maras de <em>Zoom </em>apagadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Debemos tener garant&iacute;as que est&aacute;n presentes, para evitar futuras nulidades</strong>&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Marigo reiter&oacute; el pedido para que el juicio se traslade a San Carlos de Bariloche, distante 600 kil&oacute;metros de General Roca, ciudad fijada para las audiencias por ser la sede del Tribunal Oral Federal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Los padres, las querellas y las v&iacute;ctimas se ven obligadas a viajar todas las semanas por esta disposici&oacute;n</strong>&rdquo;, plante&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la primera parte de la audiencia, en la puerta del Tribunal los padres de Rafael Nahuel y sus abogados se dirigieron a las aproximadamente 150 personas presentes -pertenecientes a comunidades mapuche, organizaciones pol&iacute;ticas, sindicales y de derechos humanos-, y ratificaron el reclamo: &ldquo;<strong>Queremos verlos cara a cara. Ac&aacute; estamos nosotros, viajamos desde Bariloche y estos cobardes no est&aacute;n</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a <a href="https://www.telam.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>T&eacute;lam</em></a> Alejandro Nahuel, padre de Rafael.
    </p><p class="article-text">
        Graciela Salvo, por su parte, mam&aacute; de la v&iacute;ctima, dijo que &ldquo;<strong>ellos tienen recursos, plata, pero no vinieron. S&iacute; fueron a Bariloche a matar a Rafita, pero ahora no quieren dar la cara en el juicio</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, fuera de la sede tribunalicia, en una plaza c&eacute;ntrica de la ciudad de General Roca, un grupo de integrantes de organizaciones y comunidades mapuche se manifestaba en reclamo de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Al ingreso al Tribunal, el vocero de la Coordinadora del Parlamento Mapuche de R&iacute;o Negro, <strong>Orlando Carriqueo</strong>, asegur&oacute; a <em>T&eacute;lam </em>que &ldquo;<strong>se est&aacute; juzgando a un Estado racista que mat&oacute; a un joven que luchaba por sus derechos y por su identidad</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dirigente mapuche cuestion&oacute; adem&aacute;s el tiempo transcurrido desde el asesinato hasta el desarrollo del juicio y el lugar elegido para su realizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hacer el debate de esta causa a 600 kil&oacute;metros de Bariloche, implica una violaci&oacute;n al derecho de participar de mucha gente mapuche que quer&iacute;a acompa&ntilde;ar a la familia para protestar por este asesinato</strong>&rdquo;, apunt&oacute; Carriqueo.
    </p><p class="article-text">
        La primera jornada del juicio por el asesinato de Rafael Nahuel concluy&oacute; con la lectura de la acusaci&oacute;n de la querella -ejercida por el abogado de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n, <strong>Marcelo Przybylski</strong>-, que solicit&oacute; que el cabo primero Sergio Cavia sea imputado como &ldquo;<strong>autor penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado por su comisi&oacute;n con violencia contra las personas mediante la utilizaci&oacute;n de armas de fuego y por haber sido cometido abusando de su funci&oacute;n o cargo como miembro de una fuerza de seguridad</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, solicit&oacute; que se contemple el &ldquo;<strong>el delito de tentativa de homicidio doblemente calificado</strong>&rdquo; en contra de <strong>Johana Colhuan</strong> y <strong>Gonzalo Co&ntilde;a</strong>, dos j&oacute;venes que fueron heridos por los disparos de los uniformados.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, para Francisco Javier Pintos, Juan Ram&oacute;n Obreg&oacute;n, Carlos Sosa y Sergio Garc&iacute;a, la querella reclam&oacute; que sean imputados en juicio como &ldquo;<strong>part&iacute;cipes necesarios del delito de homicidio doblemente agravado por su comisi&oacute;n con violencia contra las personas mediante la utilizaci&oacute;n de armas de fuego y por haber sido cometido abusando de su funci&oacute;n o cargo como miembro de una fuerza de seguridad, en concurso real con el delito de coautor de tentativa de homicidio doblemente calificado</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este planteo adhirieron las querellas que representan a la familia de Rafael Nahuel y la de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) Bariloche.
    </p><p class="article-text">
        Con posterioridad, el secretario del juzgado dio lectura a la elevaci&oacute;n a juicio firmado el 8 de diciembre de 2021 por la Jueza por entonces subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, <strong>Silvia Dom&iacute;nguez</strong>, quien rechaz&oacute; juzgar a los cinco procesados por el intento de homicidio de los dos j&oacute;venes que resultaron heridos, y sostuvo la figura de &ldquo;<strong>homicidio agravado cometido en exceso de leg&iacute;tima defensa</strong>&rdquo; planteado por la fiscal de instrucci&oacute;n <strong>Sylvia Little</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se realizar&aacute; la segunda audiencia para la cual se program&oacute; la lectura de las indagatorias. El abogado defensor de tres de los Albatros acusados, Marcelo Hugo Rocchetti -ex Jefe de Gabinete del ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires durante la gesti&oacute;n de <strong>Cristian Ritondo</strong>- adelant&oacute; que los prefectos Sosa y Pintos har&aacute;n uso de su derecho a declarar.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a del asesinato, miembros del grupo de &eacute;lite Albatros que integraban los acusados, armados con pistolas <em>Beretta</em> 9 mil&iacute;metros y subfusiles <em>MP5</em>, se top&oacute; territorio adentro con integrantes de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se desprende de la instrucci&oacute;n de la causa, tras dar la voz de alto y arrojar una bomba disuasoria, recibieron piedrazos como respuesta y comenzaron a disparar, primero con munici&oacute;n no letal, luego con balas de plomo.
    </p><p class="article-text">
        Nahuel recibi&oacute; por la espalda un disparo con un proyectil 9 mil&iacute;metros realizado con un subfusil <em>MP5 </em>y el proyectil ingres&oacute; por su gl&uacute;teo izquierdo y lesion&oacute; &oacute;rganos a su paso por el interior del cuerpo del joven mapuche.
    </p><p class="article-text">
        La Prefectura cumpl&iacute;a una orden del por entonces juez subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, <strong>Gustavo Villanueva</strong>, quien requiri&oacute; que se asegure el per&iacute;metro del territorio en disputa entre la comunidad y Parques Nacionales, que hab&iacute;a sido desalojado dos d&iacute;as antes, y en el que fueron detenidas cinco mujeres de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado hab&iacute;a dado la orden de desalojo a partir de una denuncia por &ldquo;<strong>usurpaci&oacute;n</strong>&rdquo; realizada el 17 de noviembre por parte del Parque Nacional Nahuel Huapi.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad <strong>Lafken Winkul Mapu</strong> hab&iacute;a anunciado a principio de ese mes la &ldquo;<strong>recuperaci&oacute;n</strong>&rdquo; de unas 10 hect&aacute;reas -de las 710 mil que posee el Parque Nacional Nahuel Huapi- en esa zona de Villa Mascardi. Una semana despu&eacute;s se produjo el desalojo y la posterior incursi&oacute;n de los Albatros que termin&oacute; con la muerte de Rafael Nahuel.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>causa FGR 027423/2017</strong> caratulada &ldquo;<strong>Pintos, Francisco Javier y otros sobre homicidio simple, usurpaci&oacute;n y atentado agravado a mano armada</strong>&rdquo;, de la cual es querellante Alejandro Nahuel, padre de Rafael, tiene como procesados al cabo primero Cavia por el delito de &ldquo;<strong>homicidio agravado cometido en exceso de leg&iacute;tima defensa</strong>&rdquo; y a los otros cuatro integrantes del grupo Albatros como &ldquo;<strong>part&iacute;cipes necesarios</strong>&rdquo; del hecho.
    </p><p class="article-text">
        La car&aacute;tula con la que la causa lleg&oacute; a esta instancia de juicio oral fue criticada por las querellas que representan a la familia de Nahuel, a la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche.
    </p><p class="article-text">
        Los representantes legales de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos buscar&aacute;n probar durante el juicio que se trat&oacute; de un homicidio calificado, dado que no hubo por parte de los prefectos una &ldquo;<strong>leg&iacute;tima defensa</strong>&rdquo;, sino una actuaci&oacute;n que desbord&oacute; &ldquo;<strong>todos los l&iacute;mites de los c&aacute;nones legales de acci&oacute;n ante una situaci&oacute;n como la sucedida</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La acusaci&oacute;n no nos satisface. No estamos de acuerdo con esa figura. Para nosotros es homicidio calificado. La estrategia apunta a demostrar la coautor&iacute;a de los cinco implicados</strong>&rdquo;, indic&oacute; el director de Violencia Institucional de ese organismo, <strong>Mariano Przybylski</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Por Santiago Rey para agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/caso-nahuel-primer-dia-juicio-fiscal-pidio-detener-prefectos-imputados-jueces-rechazaron_1_10447436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Aug 2023 22:56:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso Nahuel: en el primer día del juicio, el fiscal pidió detener a los prefectos imputados pero los jueces lo rechazaron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Nahuel,Mapuches,Comunidad mapuche,Conflicto Mapuche,Villa Mascardi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El asesinato de Rafael Nahuel, contexto del crimen de Elías Garay]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asesinato-rafael-nahuel-contexto-crimen-elias-garay_1_8526204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e620d70a-52de-4ca8-b4e5-85ec6ce6dc2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El asesinato de Rafael Nahuel, contexto del crimen de Elías Garay"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen cuatro años desde la muerte del joven mapuche, en Villa Mascardi, a manos del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina. Cinco miembros de la fuerza están procesados. La causa está a un paso de llegar a juicio oral, pero el expediente muestra incongruencias y contradicciones. El contexto represivo, los discursos de odio, el crimen en Cuesta del Ternero y el peligro de una nueva Liga Patriótica en la Patagonia.</p></div><p class="article-text">
        Noche del domingo 20 de noviembre de 2021 en El Bols&oacute;n. En algunas esquinas del centro un peque&ntilde;o grupo de mapuches y vecinos cortan las calles, con peque&ntilde;as fogatas, en protesta por el asesinato del joven El&iacute;as Garay. Minutos antes de la medianoche una horda de participantes de la Fiesta de la Tradici&oacute;n que se realizaba en un gimnasio cercano gana las calles. Armados con palos y cuchillos, ataviados como gauchos, a caballo y con rebenques, alcoholizados, repiten consignas nacionalistas, seg&uacute;n los testigos. Corren a los mapuches, los agreden. Gritan &ldquo;viva la patria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nueve horas antes, dos personas que dicen ser cazadores llegan hasta la comunidad Quemquemtrew, en Cuesta del Ternero -a unos 15 kil&oacute;metros de El Bols&oacute;n-, una ocupaci&oacute;n territorial donde durante 53 d&iacute;as no ingres&oacute; nadie sin identificarse ante la polic&iacute;a. Los dos hombres portan armas largas y un calibre 22, disparan. <strong>Matan de un tiro al joven mapuche El&iacute;as Garay y hieren con dos balazos a Gonzalo Cabrera. Se van sin que los detengan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tarde del s&aacute;bado 25 de noviembre de 2017, en Villa Mascardi, a unos 30 kil&oacute;metros del centro de Bariloche. Cinco integrantes del grupo de &eacute;lite Albatros de la Prefectura Naval Argentina ingresan al territorio de la comunidad Lafken Winkul Mapu con la orden de custodiar el lugar. Pero al cruzarse con integrantes de la comunidad dan la voz de alto e<strong> inmediatamente comienzan a disparar</strong>. Persiguen a los mapuches m&aacute;s all&aacute; del l&iacute;mite del territorio que deb&iacute;an &ldquo;resguardar&rdquo;; disparan entre 114 y 129 veces con munici&oacute;n de plomo utilizando pistolas Beretta y subfusiles MP5; reciben piedrazos como respuesta. <strong>Matan por la espalda a Rafael Nahuel y hieren a otros dos j&oacute;venes</strong>. Desde aquel momento, solo uno de los uniformados pas&oacute; menos de un mes detenido.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, la causa est&aacute; a un paso de llegar a juicio oral, pero el expediente muestra incongruencias y contradicciones, lo cual permite anticipar que las condenas, en caso que existan, se dar&aacute;n bajo la figura de &ldquo;homicidio agravado cometido con exceso en la leg&iacute;tima defensa&rdquo;. Es decir, un delito con un atenuante que podr&iacute;a permitir a los uniformados eludir la prisi&oacute;n efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Los cinco Albatros <strong>siguen cumpliendo funciones </strong>en el destacamento San Fernando de la Prefectura Naval Argentina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hubiera sido posible que El&iacute;as no fuese asesinado si el Poder Judicial hubiese condenado a los Albatros de la Prefectura Naval Argentina responsables del crimen de Nahuel? &iquest;Los dos responsables del homicidio cometido el domingo pasado en la lof Quemquemtrew hubiesen sujetado su impulso criminal si hubieran registrado que la Justicia act&uacute;a eficazmente ante este tipo de casos?.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los obvios puntos en com&uacute;n entre los dos hechos, el contexto tambi&eacute;n se asemeja: los gobiernos y los medios hiperconcentrados replican discursos de odio contra los mapuches, dicen que son &ldquo;terroristas&rdquo;, advierten sobre el riesgo de ruptura del orden institucional, dicen que est&aacute; en peligro la integridad territorial, crean un enemigo interno.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato del joven mapuche El&iacute;as Garay es el hecho c&uacute;lmine de esa escalada en el discurso de odio y racismo, que durante los &uacute;ltimos meses <strong>incluy&oacute; el uso de t&eacute;rminos como terrorismo, indios al ataque, secesi&oacute;n patag&oacute;nica. </strong>Se produjo, adem&aacute;s, cinco d&iacute;as antes de cumplirse el cuarto aniversario del crimen estatal de Rafael Nahuel.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se sabe hasta ahora sobre ese hecho? Minutos antes del ingreso de dos personas vestidas de civil a la lof Quemquemtrew un dron sobrevol&oacute; el lugar. Desde la comunidad se asegura que era accionado por la Polic&iacute;a desde el ret&eacute;n que impide el acceso, ya que por una cuesti&oacute;n de cercan&iacute;a era imposible que un particular se acerque al lugar para manejarlo, sin ser visto.
    </p><p class="article-text">
        Garay y Cabrera se acercaron a las dos personas para pedirles explicaciones por su presencia. &Eacute;stos respondieron con, por lo menos, tres disparos. Y salieron del lugar sin ser detenidos por la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo de El&iacute;as permaneci&oacute; m&aacute;s de un d&iacute;a en el territorio. Cuando la comunidad logr&oacute; que los fiscales a cargo de la investigaci&oacute;n, conducidos por el Fiscal Jefe Mart&iacute;n Lozada, le permitiera realizar su ceremonia de despedida, el cuerpo fue bajado hasta la ruta, donde una camioneta lo traslad&oacute; a Bariloche.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hacia esa ciudad fue llevado Gonzalo Cabrera, para garantizar su tratamiento en el Hospital Zonal, de mayor complejidad que el de El Bols&oacute;n. La comunidad, a trav&eacute;s de su vocera Soraya Maico&ntilde;o, advirti&oacute; que<strong> debe garantizarse la seguridad del joven, ya que es el &uacute;nico testigo del asesinato de El&iacute;as. </strong>De hecho, Cabrera ya declar&oacute; y dio detalles de lo sucedido y dijo que era capaz de reconocer a los autores del hecho.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Fiscal&iacute;a hay mucho hermetismo sobre la investigaci&oacute;n. En las &uacute;ltimas horas se produjeron allanamientos en la ciudad de Esquel, Chubut. La comunidad, mientras tanto, permanece en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        El expediente por el asesinato de Rafael Nahuel tiene procesados a cinco integrantes del grupo Albatros. El m&aacute;s comprometido, en funci&oacute;n del resultado de la &uacute;ltima pericia bal&iacute;stica, es el cabo primero Sergio Guillermo Cavia quien lo est&aacute; por el delito de &ldquo;homicidio agravado, cometido en exceso de leg&iacute;tima defensa&rdquo;. Otros cuatro uniformados fueron procesados como &ldquo;part&iacute;cipes necesarios&rdquo;: Francisco Javier Pintos, Juan Ram&oacute;n Obreg&oacute;n, Carlos Valent&iacute;n Sosa y Sergio Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n fue tomada por el Juez Federal subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, Gustavo Zapata, y confirmada por la C&aacute;mara de Apelaciones de General Roca.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n da cr&eacute;dito al relato sostenido por el gobierno de Mauricio Macri y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, <strong>en relaci&oacute;n a la existencia de un enfrentamiento armado entre los Albatros e integrantes de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>No existe en el expediente, sin embargo, ninguna pericia concluyente que demuestre que los miembros de esa comunidad dispararon armas de fuego</strong>. Solo los testimonios de los propios Albatros y<strong> una lectura &ldquo;ama&ntilde;ada&rdquo;</strong> de los resultados de las pericias efectuadas en las manos de los dos j&oacute;venes que bajaron a Nahuel -herido de bala, con part&iacute;culas de p&oacute;lvora por todo el cuerpo-, Fausto Jones Huala y Lautaro Gonz&aacute;lez Curruhuinca.
    </p><p class="article-text">
        El perito Enrique Prueger particip&oacute; los primeros d&iacute;as de diciembre de la inspecci&oacute;n ocular en el territorio. Dijo luego a este cronista que doce d&iacute;as despu&eacute;s de ocurrido el asesinato, &ldquo;cualquiera que ingresara al lugar se ir&iacute;a con p&oacute;lvora en las manos&rdquo;, debido a la cantidad de disparos efectuados por los miembros de Prefectura.
    </p><p class="article-text">
        El otro punto que permite especular con ausencia de condenas es el resultado contradictorio de las pericias bal&iacute;sticas. La resoluci&oacute;n del Juez Zapata avala el resultado de la tercera pericia bal&iacute;stica que determin&oacute; que el proyectil que mat&oacute; a Nahuel provino de la pistola de Cavia, mientras que la primera pericia -realizada por peritos independientes- especific&oacute; que la bala correspond&iacute; al subfusil MP5 que portaba el caso primero Francisco Javier Pintos.
    </p><p class="article-text">
        Pintos y Cavia comparten abogado: Marcelo Hugo Rocchetti, ex Jefe de Gabinete del ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires durante la gesti&oacute;n de Mar&iacute;a Eugenia Vidal. Rocchetti prepara su estrategia defensiva sobre la contradicci&oacute;n de las pericias bal&iacute;sticas. Defender&aacute; a Pintos y Cavia <strong>con el mismo argumento</strong>: <strong>no est&aacute; comprobado que la bala que mat&oacute; a Nahuel haya salido del arma cuestionada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se lleg&oacute; a una tercera pericia, a pesar de lo indubitable del resultado de la primera? Porque el por entonces Juez a cargo del expediente, Gustavo Villanueva, accedi&oacute; a realizar un segundo estudio sobre el proyectil y se lo solicit&oacute; a la Gendarmer&iacute;a Nacional, una fuerza de seguridad que, al igual que la cuestionada Prefectura Naval, depend&iacute;a institucionalmente de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
    </p><p class="article-text">
        Esa segunda pericia determin&oacute; que el proyectil no fue disparado por el arma que portaba Pintos, y as&iacute; se abri&oacute; la instancia de la tercera pericia.
    </p><p class="article-text">
        Noche del domingo 20 de noviembre de 2021 en El Bols&oacute;n. Dice en un audio de whatsapp una mujer que prefiere no identificarse: &ldquo;A la medianoche est&aacute;bamos en la estaci&oacute;n de cerveza. Terminamos de ver una banda cuando empezamos a ver corridas en la calle y vienen desesperadas unas doce mujeres mapuches a refugiarse. Entraron y se escondieron debajo de unas mesas dentro de la estaci&oacute;n del lado de la feria franca. Detr&aacute;s ven&iacute;an un grupo de hombres y mujeres. Uno con un palo. Re agresivos con les que intentaban preguntar y ver qu&eacute; estaba pasando y deteniendo su entrada. La gente que estaba afuera no les dej&oacute; entrar. Finalmente dieron la vuelta y por el otro lado tiraron piedras a estas mujeres, rompiendo vidrios y se fueron. A las mujeres las socorrieron y llevaron en autos. A los minutos pasa marchando un grupo de unos 25 polic&iacute;as. Vimos un grupo de unas 30 personas de apariencia paisana. Mezclada la polic&iacute;a bancando a esa manada.<strong> Exclamando &lsquo;viva la patria&rsquo;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diciembre de 1918 en Buenos Aires. Las medidas de fuerza en los talleres metal&uacute;rgicos Vasena se extiende. La represi&oacute;n del gobierno de Hip&oacute;lito Yrigoyen deriva en una huelga general y movilizaciones en todo Buenos Aires. Hay unos 700 muertos producto de las balas de la Polic&iacute;a y la naciente Liga Patri&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las bandas terroristas armadas que operaban bajo el r&oacute;tulo de Liga Patri&oacute;tica Argentina -escribi&oacute; el periodista e historiador Osvaldo Bayer- lo hac&iacute;an con total impunidad y la m&aacute;s absoluta colaboraci&oacute;n y complicidad oficiales. Se reun&iacute;an en las comisar&iacute;as y all&iacute; se les distribu&iacute;an armas y brazaletes. Desde las sedes policiales part&iacute;an en coches &uacute;ltimo modelo, y se dirig&iacute;an a las barriadas obreras, a las sedes sindicales, a las bibliotecas obreras, a la sede de los peri&oacute;dicos socialistas y anarquistas para incendiarlos y destruirlos, todo bajo la mirada c&oacute;mplice de la polic&iacute;a y los bomberos&rdquo;. El gobierno y los medios replican discursos de odio contra los extranjeros, dicen que son &ldquo;terroristas&rdquo;, advierten por la ruptura del orden institucional, dicen que est&aacute; en peligro la integridad territorial, crean un enemigo interno. En la calle los integrantes de la Liga Patri&oacute;tica gritan &ldquo;viva la patria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No siempre la historia se repite como farsa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>WC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/asesinato-rafael-nahuel-contexto-crimen-elias-garay_1_8526204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Nov 2021 17:58:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El asesinato de Rafael Nahuel, contexto del crimen de Elías Garay]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Nahuel,Mapuches,Cuesta del Ternero,Villa Mascardi,Elías Garay]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Procesaron a los albatros de la Prefectura por el homicidio de Rafael Nahuel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/procesaron-albatros-prefectura-homicidio-rafael-nahuel_1_8046377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d751dfda-0ea7-4139-86e7-dfd01a8a1a4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Procesaron a los albatros de la Prefectura por el homicidio de Rafael Nahuel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juez federal subrogante de Bariloche procesó por “homicidio agravado” a uno de los uniformados y como “partícipes necesarios” a otros cuatro. Sin embargo, como atenuante, dijo que actuaron “en exceso de legítima defensa”. Seguirán en libertad.</p></div><p class="article-text">
        El cabo primero Sergio Guillermo Cavia fue procesado, sin prisi&oacute;n preventiva, por el delito de <strong>&ldquo;homicidio agravado&rdquo;</strong> contra el joven mapuche Rafael Nahuel. La decisi&oacute;n adoptada en las &uacute;ltimas horas por el Juez Federal subrogante del Juzgado Federal de Bariloche Gustavo Zapata alcanza tambi&eacute;n a otros cuatro integrantes del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina: Francisco Javier Pintos, Juan Ram&oacute;n Obreg&oacute;n, Carlos Valent&iacute;n Sosa y Sergio Garc&iacute;a, fueron procesados como <strong>&ldquo;part&iacute;cipes necesarios&rdquo;</strong> del hecho.
    </p><p class="article-text">
        El fallo da por cierto el relato sobre la existencia de un enfrentamiento entre los uniformados e integrantes de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu, y por ese motivo el procesamiento incluye la figura de <strong>&ldquo;exceso en leg&iacute;tima defensa&rdquo;. </strong>En la pr&aacute;ctica, ese atenuante podr&iacute;a provocar que el responsable del disparo letal, en caso de ser encontrado culpable en el juicio oral, <strong>no cumpla prisi&oacute;n efectiva. </strong>Abogados penalistas explicaron a <strong>elDiarioAR </strong>que ser&aacute; el Tribunal del juicio el que establezca c&oacute;mo se amalgaman en una sentencia el agravante por el uso de arma de fuego y el atenuante por &ldquo;exceso en leg&iacute;tima defensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la resoluci&oacute;n de Zapata avala el resultado de la tercera pericia bal&iacute;stica <strong>en detrimento de la primera, efectuada por peritos independientes </strong>que cotejaron el proyectil que caus&oacute; la muerte de Nahuel de manera directa y a las pocas horas de producido el homicidio. Esa pericia determin&oacute; que la bala que mat&oacute; al joven mapuche <strong>provino del subfusil MP5 que portaba el cabo primero Francisco Javier Pintos.</strong> A pesar de haber intervenido reconocidos peritos en ese informe, el por entonces juez subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, Gustavo Villanueva, convoc&oacute; a una nueva pericia y se la solicit&oacute; a la Gendarmer&iacute;a Nacional, una fuerza de seguridad que, al igual que la se&ntilde;alada Prefectura Naval, depend&iacute;a institucionalmente de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien insisti&oacute; sobre la inocencia de los Albatros.
    </p><p class="article-text">
        Esa segunda pericia determin&oacute; que el proyectil <strong>no fue disparado por el subfusil de Pintos, y abri&oacute; el llamado a una tercera pericia bal&iacute;stica. </strong>Ese trabajo concluy&oacute; en enero pasado -tras la &ldquo;p&eacute;rdida&rdquo; durante dos d&iacute;as del proyectil oportunamente extra&iacute;do del cuerpo del joven mapuche- y arroj&oacute; como resultado que <strong>hab&iacute;a sido la pistola de Cavia de donde provino la bala que acab&oacute; con la vida de Rafael Nahuel.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora el Juez Zapata dio cr&eacute;dito a esa tercera pericia y atribuy&oacute; a Cavia el &ldquo;homicidio agravado por su comisi&oacute;n con violencia mediante la utilizaci&oacute;n de armas de fuego&rdquo;, aunque &ldquo;cometido con exceso en la leg&iacute;tima defensa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Cavia, Pintos, Obreg&oacute;n, Sosa y Garc&iacute;a se les trab&oacute; un embargo por 5 millones de pesos e impuso la prohibici&oacute;n de salir del pa&iacute;s y la obligaci&oacute;n de mantener el domicilio real declarado y presentarse cada quince d&iacute;as en la Delegaci&oacute;n San Isidro de la Polic&iacute;a Federal.
    </p><p class="article-text">
        El fallo -de 151 carillas y basado en la Resoluci&oacute;n de la Sala III de la C&aacute;mara de Casaci&oacute;n Penal de Comodoro Py que revoc&oacute; los procesamientos efectuados por la C&aacute;mara Federal de General Roca- repasa los hechos ocurridos el 25 de noviembre de 2017, cuando en la zona de Villa Mascardi, distante 25 kil&oacute;metros de Bariloche, un comando del grupo de &eacute;lite Albatros de la Prefectura ingres&oacute; en la comunidad Lafken Winkul Mapu, un territorio en disputa con Parques Nacionales.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las pericias, los uniformados <strong>dispararon entre 114 y 129 veces con munici&oacute;n de plomo,</strong> tal como qued&oacute; acreditado en los faltantes de proyectiles en los cargadores de las pistolas 9 mm Beretta y los subfusiles MP5; as&iacute; como por la cantidad de vainas servidas que quedaron en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, la versi&oacute;n sobre la supuesta utilizaci&oacute;n de armas de fuego por parte de integrantes de la comunidad en un enfrentamiento, est&aacute; sostenida por el juez en la resoluci&oacute;n en las declaraciones de los propios prefectos procesados; escuchas telef&oacute;nicas a los integrantes de la comunidad en las que se menciona la palabra en <em>mapuzungun tralka </em>o <em>tralkan </em>que el magistrado traduce como &ldquo;arma&rdquo;; y en peritajes sobre la presencia de p&oacute;lvora en la manos de todos los actores que intervinieron aquella tarde, que se encuentran cuestionados t&eacute;cnicamente.
    </p><p class="article-text">
        La inspecci&oacute;n ocular realizada a principios de diciembre de 2017 n<strong>o permiti&oacute; encontrar en el lugar una sola prueba sobre la utilizaci&oacute;n de armas de fuego</strong> que no sea las que portaban los Albatros.
    </p><p class="article-text">
        Del expediente no solo participa la familia de Rafael Nahuel, sino tambi&eacute;n que son querellantes la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche, y la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las partes mencionadas, al igual que los abogados defensores de los uniformados podr&aacute;n apelar ahora la resoluci&oacute;n del Juez Zapata. Resuelta esa instancia la causa podr&iacute;a finalmente elevarse a juicio.
    </p><p class="article-text">
        <em>SR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/procesaron-albatros-prefectura-homicidio-rafael-nahuel_1_8046377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jun 2021 20:14:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Procesaron a los albatros de la Prefectura por el homicidio de Rafael Nahuel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bariloche,Rafael Nahuel,Prefectura Naval Argentina,Gendarmería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presentó como querellante en la causa por el asesinato de Rafael Nahuel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/secretaria-derechos-humanos-nacion-presenta-querellante-causa-asesinato-rafael-nahuel_1_7257140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/533aade4-dd14-489f-abc6-b107634e03f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presentó como querellante en la causa por el asesinato de Rafael Nahuel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Implica un cambio de mirada del Estado. Se reconoce el caso como una “grave violación a los derechos humanos”.</p></div><p class="article-text">
        La Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n -que conduce<strong> Horacio Pietragalla- </strong>se present&oacute; como querellante en el expediente judicial que investiga el asesinato estatal de <strong>Rafael Nahuel</strong>. Este jueves 25 de febrero el organismo elev&oacute; la nota formal ante la Justicia Federal de Bariloche que lleva el expediente &ldquo;Pintos, Fracisco Javier y otros s/homicidio&rdquo; y que investiga las circunstancias y responsabilidades del homicidio del joven mapuche, ocurrido el 25 de noviembre de 2017.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de Pietragalla implica un cambio de paradigma de la forma de abordaje del tema por parte del Estado, ya que su antecesor en el cargo durante la gesti&oacute;n de Cambiemos, <strong>Claudio Avruj</strong>, nunca impuls&oacute; una investigaci&oacute;n ni se pronunci&oacute; cr&iacute;ticamente sobre el accionar de los integrantes del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina que ingresaron a la comunidad mapuche y provocaron el asesinato.
    </p><p class="article-text">
        En caso que el Juez Federal subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, <strong>Gustavo Zapata,</strong> acepte la participaci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos en el expediente, el organismo podr&aacute; solicitar medidas de prueba y el testimonio de nuevos testigos, as&iacute; como en el futuro intentar apuntar a las responsabilidades materiales del hecho.
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n firmada este 25 de febrero, Pietragalla repasa que &ldquo;el 25 de noviembre del 2017, en Villa Mascardi, Rafael Nahuel recibi&oacute; un disparo que le provoc&oacute; su muerte, en el medio de una balacera de balas de plomo proveniente de miembros del Grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina, quienes se encontraban patrullando el lugar en el marco de una causa por usurpaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de los Albatros que subi&oacute; a la comunidad Lafken Winkul Mapu y desat&oacute; una persecuci&oacute;n que incluy&oacute; entre 114 y 129 disparos con munici&oacute;n de plomo, estaba integrado por Sergio Dami&aacute;n Garc&iacute;a, Carlos Valent&iacute;n Sosa, Juan Ram&oacute;n Obreg&oacute;n, Sergio Guillermo Cavia y Francisco Javier Pintos&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Bariloche celebr&oacute; la decisi&oacute;n del organismo que conduce Pietragalla, ya que el hecho de que el asesino sea un integrante de una fuerza de seguridad &ldquo;exige el m&aacute;ximo esfuerzo estatal para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Saludamos esta actitud de la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos que se ha sumado a las querellas de la familia de Rafael Nahuel y a la de la APDH lo que permitir&aacute; coordinar las tareas, para lograr la condena ejemplar en la causa de los asesinos evitando que la misma quede impune&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el organismo desde Bariloche.
    </p><h3 class="article-text">Pericias contradictorias</h3><p class="article-text">
        El viernes 19 de febrero pasado finaliz&oacute; la tercera pericia bal&iacute;stica que confirm&oacute; que el proyectil que mat&oacute; al joven mapuche sali&oacute; del arma -una pistola Beretta, 9 mm, modelo 92, n&uacute;mero de serie 05-P83332Z- que portaba el Cabo Primero Sergio Cavia.
    </p><p class="article-text">
        El segundo punto de la pericia -solicitado por la Fiscal&iacute;a Federal de Bariloche que interviene en el expediente- apuntaba a la comparaci&oacute;n de proyectiles testigos, para determinar, en definitiva, si los analizados en la primera y la tercera pericia surgieron de las armas secuestradas oportunamente a los integrantes del grupo Albatros.
    </p><p class="article-text">
        En ambos puntos, los peritos que participaron del estudio realizado en una dependencia del Ministerio P&uacute;blico Fiscal de la Provincia de Salta concluyeron que el arma de la que sali&oacute; el disparo mortal es la de Cavia y que el estudio se realiz&oacute; sobre los mismos proyectiles analizados en la primera pericia.
    </p><p class="article-text">
        Con este dato, los abogados querellantes -tanto de la representaci&oacute;n de la familia de Nahuel como de la APDH Bariloche- avanzar&iacute;an en los pr&oacute;ximos d&iacute;as con el pedido de procesamiento de ese uniformado y con los pasos necesarios para la elevaci&oacute;n a juicio y el cierre de la etapa de instrucci&oacute;n, tres a&ntilde;os y tres meses despu&eacute;s del asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las diferencias entre la primera y la tercera pericia abren posibilidades a nuevas dilaciones y suman argumentos a favor de la defensa de los Albatros m&aacute;s comprometidos.
    </p><p class="article-text">
        La primera de las pericias -la &uacute;nica realizada de forma directa entre la autopsia del cuerpo de Nahuel y la comparaci&oacute;n de proyectiles- hab&iacute;a determinado de manera indubitable que la bala que mat&oacute; al joven provino del subfusil MP5 que portaba el Cabo Primero Francisco Javier Pintos (por ese motivo el expediente est&aacute; caratulado como &ldquo;Pintos, Fracisco Javier y otros s/homicidio&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Estrat&eacute;gicamente, a ese primer estudio no concurrieron peritos de la Prefectura ni los designados por los Albatros. Reclamaron luego una segunda pericia, que el Juez por entonces subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, Gustavo Villanueva, consinti&oacute; que realiza Gendarmer&iacute;a Nacional, otra fuerza de seguridad que, al igual que la Prefectura, se encontraba bajo el mando de la ex Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
    </p><p class="article-text">
        Durante la pericia de Gendarmer&iacute;a no se permiti&oacute; la participaci&oacute;n del reconocido perito Roberto Nigris, jefe del equipo que realiz&oacute; la primera pericia; no fueron convocados los peritos de las querellas; y adem&aacute;s, seg&uacute;n pudo reconstruir ElDiarioAr, la pericia aparece firmada por Jorge Norberto Delgado, Jefe de Criminal&iacute;stica de la Prefectura Naval Argentina, fuerza de seguridad que era investigada.
    </p><p class="article-text">
        Ese informe ech&oacute; dudas sobre el resultado de la primera pericia al no poder confirmar la procedencia del proyectil del arma de Pintos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se convoc&oacute; a una tercera pericia que se realiz&oacute; en una dependencia t&eacute;cnica del Ministerio P&uacute;blico de la Provincia de Salta. Antes de que se concrete, el proyectil extra&iacute;do del cuerpo de Nahuel se &ldquo;traspapel&oacute;&rdquo; durante varios d&iacute;as, y el env&iacute;o desde el Juzgado Federal de Bariloche qued&oacute; enmarcado en un esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar que en Salta se realiz&oacute; una comparaci&oacute;n con los proyectiles testigo logrados durante la primer pericia, el grupo de profesionales que particip&oacute; no fue convocado. El mencionado Nigris, Karina Uribe y Silvia Bufalini no fueron llamados para brindar su aporte. Se trata del mismo grupo de peritos que particip&oacute; de la inspecci&oacute;n ocular de principios de diciembre de 2017 en la comunidad mapuche, y cuyo aporte permiti&oacute; determinar que no existi&oacute; un enfrentamiento armado, tal como construy&oacute; el relato del Gobierno macrista y los medios colaborativos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esta tercera pericia que apuntala responsabilidades del Cabo Cavia fue incorporada al expediente en las &uacute;ltimas horas, confirmaron fuentes judiciales.
    </p><p class="article-text">
        <em>SR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/secretaria-derechos-humanos-nacion-presenta-querellante-causa-asesinato-rafael-nahuel_1_7257140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2021 18:42:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presentó como querellante en la causa por el asesinato de Rafael Nahuel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rafael Nahuel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de la tensión y tiros, terminó el operativo judicial en Villa Mascardi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/despues-tension-tiros-levanto-operativo-judicial-villa-mascardi_1_6510048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cacdd62a-f6a4-40ed-86b2-41949b2f8810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después de la tensión y tiros, terminó el operativo judicial en Villa Mascardi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 100 efectivos policiales participaron en el peritaje ocular en un predio lindero a la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu que derivó en un enfrentamiento y represión de las fuerzas federales.</p></div><p class="article-text">
        La Justicia Federal realiz&oacute; un diligencia en un destruido hotel de Parques Nacionales contiguo a la comunidad Lafken Winkul Mapu, en Villa Mascardi, a 35 kil&oacute;metros de Bariloche. Participaron casi 100 efectivos de fuerzas federales, con dos tanquetas militares y carros hidrantes. Hubo disparos, detonaciones y un principio de incendio. A las 10.45 los efectivos comenzaron a retirarse del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana se tensi&oacute;n se vivi&oacute; en Villa Mascardi. Una diligencia dispuesta por el Juzgado Federal de Bariloche en un predio lindero a la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu deriv&oacute; en un enfrentamiento y represi&oacute;n de las fuerzas federales. El operativo comenz&oacute; pasadas las 7.30  y dur&oacute; tres horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Según la comunidad mapuche, estos serían los casquillos de las balas del operativo en Villa Mascardi. "
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            <span class="title">
                Según la comunidad mapuche, estos serían los casquillos de las balas del operativo en Villa Mascardi.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Se trata del mismo lugar donde hace tres a&ntilde;os -el 25 de noviembre de 2017- un comando del grupo Albatros de la Prefectura Naval Argentina asesin&oacute; al joven mapuche Rafael Nahuel; hecho que a&uacute;n no fue esclarecido por la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>ElDiarioAr </strong>pudo determinar que<strong> la diligencia judicial de este mi&eacute;rcoles estuvo relacionada con una causa paralela a la de &ldquo;usurpaci&oacute;n&rdquo; que pesa contra la comunidad, y se desarroll&oacute; en un hotel y predio de Parques Nacionales, contiguo a la comunidad.</strong> Pasadas las 9,15 arrib&oacute; la fiscal federal Sylvia Little, para encabezar la inspecci&oacute;n ocular del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Este medio accedi&oacute; a la orden judicial firmada el pasado 30 de noviembre por el Juez Federal subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, Gustavo Zapata, que establece la realizaci&oacute;n de una &ldquo;constataci&oacute;n&rdquo; en el predio, &ldquo;con el objeto de conocer el estado actual del inmueble (el Hotel de Parques), establecer si resulta objeto de ocupaci&oacute;n o si su posesi&oacute;n se encuentra siendo turbada, y -en consecuencia- analizar la posibilidad de custodiar el predio, restituirlo a su titular registral o disponer las medidas que resulten necesarias para hacer cesar el presunto delito investigado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir que <strong>no se trat&oacute; de una orden de desalojo,</strong> tal como se dej&oacute; trascender desde algunos sectores.
    </p><p class="article-text">
        Desde primera hora de la ma&ntilde;ana, efectivos de cuerpos especiales de la Polic&iacute;a Federal, Gendarmer&iacute;a y la Polic&iacute;a de Seguridad Aeroportuaria interrumpieron el tr&aacute;nsito de la ruta 40 -Juan Herman- e impidieron el acceso al lugar. A las 8.10 se escucharon los primeros disparos, que continuaban tres horas despu&eacute;s de iniciados. Tambi&eacute;n se produjeron detonaciones y un principio de incendio en la zona del hotel, que fue r&aacute;pidamente contenido por una dotaci&oacute;n de bomberos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1339181271042449409?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La comunidad mapuche denunci&oacute; la &ldquo;militarizaci&oacute;n&rdquo; y la &ldquo;represi&oacute;n&rdquo; en el lugar, y difundi&oacute; un video en el que se observan a dos efectivos disparando e integrantes de la Lafken Winkul Mapu arrojando piedras a los uniformados. La comunicaci&oacute;n de la comunidad se realiza a trav&eacute;s de grupos de WhatsApp, en los que piden &ldquo;colaboraci&oacute;n&rdquo; y que &ldquo;se acerquen para garantizar la seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Minutos antes de las 11 comenzaron a retirarse parte de los efectivos, aunque permanec&iacute;an en el lugar los miembros de los grupos antitumulto, que continuaban arrojando bombas lacrim&oacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Finalizado el operativo, desde el Ministerio de Seguridad que conduce Sabina Frederic <strong>se calific&oacute; como &ldquo;exitosa&rdquo; la inspecci&oacute;n ocular en el lugar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un comunicado oficial se indic&oacute; que&nbsp;oficialmente que &ldquo;en su rol de auxiliar de la Justicia, la Polic&iacute;a Federal Argentina, con el apoyo de la Gendarmer&iacute;a Nacional, posibilit&oacute; el cumplimiento de la medida tomada por el Juez Federal subrogante, Gustavo Javier Zapata, quien orden&oacute; realizar la inspecci&oacute;n de un predio ubicado en la localidad rionegrina de Villa Mascardi&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fuerzas federales realizaron el despliegue sobre la traza de la Ruta Nacional 40 mediante medios de disuasi&oacute;n, donde se registraron algunos incidentes, aunque<strong> no se registr&oacute; ning&uacute;n herido</strong>&rdquo;, resumi&oacute; el Ministerio.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, una mujer integrante de la comunidad dijo a trav&eacute;s de un audio difundido por WhatsApp que este mi&eacute;rcoles &ldquo;llegaron los efectivos a reprimir, con claras intenciones de amedrentar, asustar, hostigar, con tanquetas y todo el armamento que han tra&iacute;do&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asegur&oacute; que durante las tres horas que dur&oacute; el operativo &ldquo;estuvieron tirando 300 balas de plomo (el Ministerio de Seguridad rechaz&oacute; esa acusaci&oacute;n), de goma y tratando de avanzar hacia el territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto es territorio mapuche, recuperado&rdquo;, aclar&oacute; la mujer, &ldquo;tiraron gas lacrim&oacute;geno. Claramente estaban tratando de entrar al territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Explic&oacute; que &ldquo;la resistencia del lof (comunidad) fren&oacute; la pasada de los huincas (blancos) y los logr&oacute; expulsar del territorio recuperado, con la fuerza del weichafe (guerrero) Rafael Nahuel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas fuerzas siguen merodeando. La Polic&iacute;a de R&iacute;o Negro prendi&oacute; fuego una caba&ntilde;a. Vimos el humo y una vivienda estaba consumida totalmente. Basta de montaje y de persecuci&oacute;n&rdquo;, dijo finalmente.
    </p><p class="article-text">
        <em>SR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Rey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/despues-tension-tiros-levanto-operativo-judicial-villa-mascardi_1_6510048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Dec 2020 14:26:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mapuches,Villa Mascardi,Lafken Winkul Mapu,Rafael Nahuel]]></media:keywords>
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