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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Alberto Samid]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/alberto-samid/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Alberto Samid]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Piden revocar la prisión domiciliaria y las salidas laborales a Alberto Samid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/piden-revocar-prision-domiciliaria-salidas-laborales-alberto-samid_1_8083314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/429b26d1-0e51-4d17-91ed-21803dce9fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piden revocar la prisión domiciliaria y las salidas laborales a Alberto Samid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo hizo el fiscal general Gabriel Pérez Barberá, luego de que el empresario de la carne fuera grabado hace una semana comiendo en un restaurante de Ramos Mejía. “A mi juicio, ha quebrantado injustificadamente su obligación de permanecer en su domicilio particular”, sostiene en el dictamen.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que la semana pasada lo grabaran comiendo en un restor&aacute;n de Ramos Mej&iacute;a, la fiscal&iacute;a ante el tribunal que lo juzg&oacute; pidi&oacute; ahora que el empresario de la carne Alberto Samid (73)<strong> vuelva a la c&aacute;rcel, al dictaminar a favor de revocar su arresto domiciliario y el r&eacute;gimen de salidas laborales del que goza.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Samid, a mi juicio, ha quebrantado injustificadamente su obligaci&oacute;n de permanecer en su domicilio particular, </strong>dado que no cumpli&oacute; las condiciones impuestas por el tribunal al concederle autorizaci&oacute;n para egresar de su domicilio por motivos de &iacute;ndole laboral&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el fiscal Gabriel P&eacute;rez Barber&aacute; en su dictamen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>La fiscal&iacute;a se pronunci&oacute; as&iacute; luego que Samid fuera filmado almorzando en una parrilla durante el feriado del 21 de junio. </strong>Samid est&aacute; condenado a 4 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por asociaci&oacute;n il&iacute;cita y goza de arresto domiciliario con tobillera electr&oacute;nica mientras la Corte Suprema de Justicia resuelve un recurso contra esa pena.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es posible, a mi juicio, asumir un temperamento m&aacute;s benigno, pues <strong>es claro que el condenado Samid tiene serias dificultades para la asimilaci&oacute;n de normas elementales de conducta que rigen para toda persona condenada o sujeta a proceso</strong>&rdquo;, sostuvo el fiscal Gabriel P&eacute;rez Barber&aacute; en su dictamen ante el Tribunal Oral en lo Penal Econ&oacute;mico N&deg;1, que tendr&aacute; la &uacute;ltima palabra. &ldquo;Ha quebrantado injustificadamente su obligaci&oacute;n de permanecer en su domicilio particular, dado que no cumpli&oacute; las condiciones impuestas por el Tribunal al concederle autorizaci&oacute;n para egresar de su domicilio por motivos de &iacute;ndole laboral&rdquo;, agreg&oacute; el fiscal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View SAMID-revocar-prisión-domiciliaria on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/513360389/SAMID-revocar-prisio-n-domiciliaria#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >SAMID-revocar-prisión-domiciliaria</a></p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="SAMID-revocar-prisión-domiciliaria" src="https://es.scribd.com/embeds/513360389/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-eApNPz0v9DTFAxqiZwjF" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.6069986541049798" scrolling="no" id="doc_9988" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        El pasado lunes 21 de junio una clienta increp&oacute; y film&oacute; a Samid en la parrilla mientras almorzaba. <strong>El empresario sostuvo que hab&iacute;a ido al lugar a dejar un pedido de carne, algo que fue desmentido por los due&ntilde;os del local donde com&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A dos meses de que fuera detenido, en junio de 2019, el tribunal le otorg&oacute; la prisi&oacute;n domiciliaria a Samid, en su casa de Ramos.<strong> Lo hab&iacute;an condenado a 4 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por evasi&oacute;n de impuestos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Samid tiene varios problemas card&iacute;acos, hipertensi&oacute;n y diabetes, por esas razones dej&oacute; el penal de Ezeiza y le otorgaron la domiciliaria. <strong>A Samid lo hab&iacute;an detenido en Belice, adonde hab&iacute;a viajado luego de que se emitiera una orden de detenci&oacute;n en su contra. </strong>Los jueces lo condenaron por integrar una asociaci&oacute;n il&iacute;cita que <strong>evadi&oacute; 88 millones de pesos, entre 1993 y 1998. </strong>La Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos (AFIP) fue querellante en la causa y estuvo de acuerdo con la prisi&oacute;n domiciliaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM con informaci&oacute;n de T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/piden-revocar-prision-domiciliaria-salidas-laborales-alberto-samid_1_8083314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 14:45:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un #Chequeado para Alberto Samid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/gracias-por-venir-un-viaje-fugaz-por-las-cocinas-del-periodismo/chequeado-alberto-samid_132_7989867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bbaca6a-b169-4850-b284-c37fade70981_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un #Chequeado para Alberto Samid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que la realidad nos arruine un buen título.</p></div><p class="article-text">
        Hay entrevistados efectivos. Son esas personas que no pierden vigencia, las que suelen tirar varios t&iacute;tulos jugosos durante la nota y que, en general, han vivido situaciones extraordinarias. Las an&eacute;cdotas que cuentan, deformadas por el tiempo y la repetici&oacute;n, &ldquo;funcionan&rdquo;. Un ejemplo es Alberto Samid.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes del reportaje con&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>, hab&iacute;a hablado en la radio. Para Samid, la &ldquo;madre de todos los problemas&rdquo; de la Argentina era, y sigue siendo, el contrabando de cereales. &ldquo;En este pa&iacute;s te conviene m&aacute;s contrabandear que vender droga&rdquo;, dijo y en el estudio no hubo repregunta (&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; lo dice, Alberto? &iquest;A qu&eacute; escala? &iquest;C&oacute;mo sostiene la existencia de ese delito?&rdquo;, por proponer opciones), sino risas. As&iacute; son los entrevistados que no fallan: generan un efecto hipnotizante en quien escucha. A Samid se lo o&iacute;a seguro, tanto como quien tiene pruebas suficientes. Su declaraci&oacute;n justificaba una entrevista. 
    </p><p class="article-text">
        El ex matarife nos esperaba un d&iacute;a de diciembre en su casa de Ramos Mej&iacute;a, La Matanza, donde contin&uacute;a detenido en arresto domiciliario por evasi&oacute;n fiscal y asociaci&oacute;n il&iacute;cita. As&iacute; lo ha dispuesto la Justicia porque su estado de salud es delicado. Bastaron unos minutos para que confirmara la regla: el entrevistado que dice siempre lo mismo e igual &ldquo;es nota&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Quer&eacute;s leer la entrevista a Alberto Samid?&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=a1cbc61fad&amp;e=76a918d058" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iexcl;Click ac&aacute;!</a></h3><p class="article-text">
        El periodista&nbsp;<strong>Roberto Herrscher</strong>&nbsp;escribi&oacute;<em>&nbsp;</em><em><strong>Periodismo Narrativo. C&oacute;mo contar la realidad con las armas de la literatura</strong></em><em>.</em>&nbsp;Para m&iacute;, adem&aacute;s de libro, es un manual de consulta. Vuelvo y vuelvo porque siempre encuentro algo nuevo. &ldquo;La entrevista son dos g&eacute;neros en uno: es una sucesi&oacute;n de preguntas al entrevistado (&hellip;). Y es tambi&eacute;n -sobre todo- un texto que debe leerse por parte de los lectores como una obra de teatro que funciona por s&iacute; misma&rdquo;, escribe Herrscher.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la entrevista es una puesta en escena, los y las periodistas apenas somos inquilinos de ese teatro que el personaje arma para nosotros. No podemos ubicarlo en un living si la nota se dio en un patio; no podemos describir un clima amable si el intercambio fue tenso; no podemos cambiar a un perro por un gato. El chihuahua de Samid reaccionaba a cada golpe de mesa que daba su due&ntilde;o con un ladrido finito, de torno de dentista. El tambi&eacute;n era parte de la escena, sobre todo cuando Samid denunciaba el contrabando de cereales.
    </p><p class="article-text">
        Ese tramo de la entrevista fue el m&aacute;s vigoroso. Samid estaba exultante: sacud&iacute;a las manos y dejaba ver la pulsera con la que monitorean sus movimientos, apoyaba con &eacute;nfasis el matecito de chapa sobre la mesa de vidrio: &iexcl;tac! &iexcl;pum! El l&iacute;quido de los vasos iba y ve&iacute;a como en un sismo andino y el chihuahuita todo nervioso pegaba alaridos&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alberto Samid y su perrito.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, invitada por las docentes de la materia Redacci&oacute;n 1, los y las periodistas que asisten a la escuela &Eacute;ter me preguntaron si hay que chequear los dichos de un entrevistado. M&aacute;s all&aacute; de mi respuesta, que fue generalista, puse como ejemplo este reportaje a Samid. Con esa efervescencia que tiene y que te deja bobo (de vuelta: eso que lo convierte en un personaje &ldquo;efectivo&rdquo;), la denuncia era real, clara y grave. La Argentina, de acuerdo a la informaci&oacute;n que &eacute;l maneja, estar&iacute;a perdiendo millones por estas fugas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en un chequeo paralelo, la acusaci&oacute;n se desinflaba. Bastaron cuatro consultas extra: un periodista especializado en tema agropecuarios, otro en econom&iacute;a, una fuente del Estado y un productor de cereales. Todos coincid&iacute;an: &ldquo;La modalidad existir&iacute;a, pero a peque&ntilde;a escala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quienes nos criamos profesionalmente en las redacciones, aprendimos el oficio bajo el r&eacute;gimen de dos o tres lemas. Uno es &ldquo;que la realidad no te arruine un buen t&iacute;tulo&rdquo;. A veces chequear es matar la historia o la noticia. O todo lo contrario, tirar de un punta permite que aparezca el ovillo. Eso tambi&eacute;n es parte del juego: bajar el tono, quitar las m&aacute;scaras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las frases hechas tienen la fuerza de la costumbre; la facilidad de lo conocido; la persistencia de los juicios sencillos y, a veces, exactos; la amabilidad niveladora del lugar donde todos tienen la ilusión de entenderse.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Beatriz Sarlo.</span>
                                        <span>—</span> Ensayista.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/gracias-por-venir-un-viaje-fugaz-por-las-cocinas-del-periodismo/chequeado-alberto-samid_132_7989867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jun 2021 10:17:35 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De "Rey de la carne" a cortesano de la nada: "Por primera vez en mi vida soy empleado de otra persona"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rey-carne-samid_128_6517615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/429b26d1-0e51-4d17-91ed-21803dce9fdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De &quot;Rey de la carne&quot; a cortesano de la nada: &quot;Por primera vez en mi vida soy empleado de otra persona&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Samid fue condenado por evasión fiscal y asociación ilícita. A los 72 años, con arresto domiciliario, ve caer su imperio.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; sacame las fotos que quieras, pero yo de ac&aacute; no me muevo. Hacete unos mates&hellip; No, fotos ah&iacute; no, que no soy Gardel yo, no soy ning&uacute;n capo. &iquest;Que te muestre la pulsera? Tampoco. <strong>&iquest;Qu&eacute; te pens&aacute;s que soy? &iquest;Una vedette?</strong> &iexcl;El mate tra&eacute;! No, las fotos ac&aacute;. Estoy en esta situaci&oacute;n, a ver si me entienden&rdquo;. La &ldquo;situaci&oacute;n&rdquo; de Alberto Samid es as&iacute;: est&aacute; en <strong>prisi&oacute;n domiciliaria</strong> hace un a&ntilde;o y medio porque la Justicia lo conden&oacute; a <strong>cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel</strong> por evasi&oacute;n fiscal y asociaci&oacute;n il&iacute;cita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Samid estuvo pr&oacute;fugo</strong> en abril del a&ntilde;o pasado. Por televisi&oacute;n, aseguraba estar en el pa&iacute;s, instalado en una estancia y que para encontrarlo hab&iacute;a que pasar 14 tranqueras. Pero<strong> Interpol dio con &eacute;l en B&eacute;lice</strong>. Se difundieron unas fotos que alguien le hab&iacute;a tomado en el aeropuerto de Panam&aacute;: gafas, camisa negra, sombrero de dandy. Lo repatriaron pronto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el &ldquo;Rey de la Carne&rdquo;, <strong>el matarife que intent&oacute; mantener a lo largo de tres generaciones el negocio que mont&oacute; su abuelo</strong>, se sienta a la mesa de la galer&iacute;a. Nos cubre una sombrilla y nos secunda un perrito. Es un chihuahua t&eacute; con leche, los ojitos oscuros y redondos como las uvas, que reaccionar&aacute; ante cada gesto de su due&ntilde;o irguiendo las orejas. Tambi&eacute;n est&aacute;n aqu&iacute; uno de sus hijos y un sobrino. Ahora traen una gaseosa y los vasos, y una bandeja con el mate y la pava el&eacute;ctrica. <strong>Samid sorbe un mate y lo apoya con fuerza sobre la mesa</strong>, que es de vidrio y tiembla un poco con el golpe.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Samid y uno de sus perritos.                            </span>
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        Prefiere que lo retraten aqu&iacute; porque &ldquo;ya te dije, la Justicia, <strong>si no tuviese este problema me saco 50 fotos</strong>, qu&eacute; carajo me importa, pero despu&eacute;s me sacan como en <em>Caras</em> y <strong>en vez de darme una mano, me dan con un ca&ntilde;o</strong>&rdquo;. Lo dice como si estuvi&eacute;ramos en una mansi&oacute;n, pero lo cierto es que esta es<strong> una casa t&iacute;pica del Oeste del Gran Buenos Aires</strong>: un garita de seguridad en la vereda, dos pisos, ladrillo a la vista, rejas, un patio con una peque&ntilde;a pileta en forma de ri&ntilde;&oacute;n, los jazmines en flor, no mucho m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me acusaron de deber un impuesto que ya hab&iacute;a prescripto. Entonces, &iquest;qu&eacute; hicieron? Me pusieron &lsquo;asociaci&oacute;n il&iacute;cita&rsquo;. En el gobierno de (Mauricio) Macri me mandaron a decir &lsquo;no habl&eacute;s m&aacute;s porque vas a tener problemas&rsquo;. Y yo habl&eacute; y sigo hablando. <strong>Primero me cerraron 400 locales y despu&eacute;s me clausuraron el campo y despu&eacute;s los frigor&iacute;ficos y despu&eacute;s me metieron en cana</strong>. Y bueno, hay que bancarsela&rdquo;, dice Samid, de un tir&oacute;n. No est&aacute; enojado ni fastidioso: est&aacute; chinchudo.
    </p><p class="article-text">
        Lleva en la mu&ntilde;eca la tobillera electr&oacute;nica con la que controlan sus movimientos. El Tribunal Oral en lo Econ&oacute;mico N&deg;1 dispuso en junio del a&ntilde;o pasado el traslado desde <strong>el penal de Ezeiza</strong>, donde estuvo tres meses detenido, a su casa, en Ramos Mej&iacute;a. <strong>El beneficio fue por cuestiones de salud</strong>. Por eso la tobillera no abraza su tobillo: las piernas gruesas como columnas. A los 72 a&ntilde;os, <strong>Samid tiene sobrepeso</strong>, hipertensi&oacute;n, una afecci&oacute;n card&iacute;aca, diabetes y estr&eacute;s. La tobillera en su mu&ntilde;eca parece un reloj sin hora. <strong>El tiempo corre mientras &eacute;l mira la tele desde el sill&oacute;n</strong>. Frente al plasma hay una bicicleta fija que le da fiaca usar.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Samid en una de sus carnicerías.                            </span>
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        <strong>-&iquest;C&oacute;mo vive el encierro, Alberto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Me duelen las rodillas porque estoy excedido de peso, pero por adentro estoy muy bien. <strong>Nunca fum&eacute;, tengo los pulmones blancos, impecables</strong>. Nunca beb&iacute;, no le conozco el color a la droga. Y estoy ac&aacute;, leo, miro la tele, alguna pel&iacute;cula. Ahora estoy enganchado con la serie de Pablo Escobar, qu&eacute; artistas los colombianos, eh, c&oacute;mo hablan. Martes y jueves voy a nataci&oacute;n. <strong>Lunes, mi&eacute;rcoles y viernes puedo salir a trabajar</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;En d&oacute;nde trabaja?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -En el Mercado Central.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Usted fue vicepresidente del Mercado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;. Lo conozco muy bien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y ahora qu&eacute; hace ah&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Pero su funci&oacute;n cu&aacute;l es?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y... trabajo ah&iacute;, con una empresa, para una sociedad que compra y vende fruta, verdura&hellip; De todo... los precios, al por mayor... Paso el informe yo. Y eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Entonces trabaja para alguien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Es la primera vez que trabaja&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, por primera vez en mi vida soy empleado de otra persona. Pero no me importa. <strong>En Ezeiza estaba peor</strong>. Doce horas por d&iacute;a encerrado en un lugar del tama&ntilde;o de un ba&ntilde;o, de dos por dos, con llave. Y doce horas en un patio. Tres meses, los peores de mi vida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Samid en el aeropuerto de Panamá.                            </span>
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        <strong>-&iquest;Por qu&eacute; dice que le armaron una causa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Por opositor al gobierno de Macri, porque nunca me call&eacute; la boca. El pa&iacute;s se hund&iacute;a. A los seis meses lo vi. &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute;? Dejaron un pa&iacute;s con una deuda infernal. <strong>Ca&iacute; en la volteada de esa mesa judicial que armaron para meter presos a los que los denunciaban al gobierno de Macri</strong>. Los padres de esos tipos hicieron desaparecer 30 mil argentinos. Los abuelos de estos tipos bombardearon la Plaza de Mayo. Y bueno, <strong>a m&iacute; me metieron en cana y me fundieron</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Samid, <strong>un emblema del sector agropecuario</strong>, golpea la mesa. Due&ntilde;o de varias hect&aacute;reas de campo y cabezas de ganado, tuvo dos frigor&iacute;ficos, una cadena de carnicer&iacute;as (<em>La Lonja</em>) y otra de comidas r&aacute;pidas (<em>MacRey</em>), adem&aacute;s de una f&aacute;brica de embutidos. <strong>Daniel Scioli lo nombr&oacute; vicepresidente del Mercado Central en 2014</strong>, pero Mar&iacute;a Eugenia Vidal, cuando lo sucedi&oacute; como gobernadora de la Provincia, lo sac&oacute; del cargo. Samid, que<strong> hab&iacute;a logrado cerrar el c&iacute;rculo de producci&oacute;n ganadero</strong>, hoy no s&oacute;lo est&aacute; preso sino retirado del negocio. <strong>Es la debacle del Rey</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo es su situaci&oacute;n econ&oacute;mica ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y&hellip; no es buena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y c&oacute;mo sobrevive?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Con cosas, con amigos. Con mi familia, con mis hijos, tengo muchos hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Sus cuatro hijos lo&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuatro no. Tengo seis. Cuatro con mi se&ntilde;ora. Y otras dos con mujeres distintas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Pero esas hijas...</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Est&aacute;n reconocidas, est&aacute;n bancadas&hellip; Todos por igual, eh. Les di mi apellido a las dos. Mir&aacute;,<strong> las mam&aacute;s quer&iacute;an abortar y yo les dije que no.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo<strong> soy pa&ntilde;uelo celeste</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Samid en su casa de Ramos Mejía.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El camino a la corona&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En esta misma casa pero hace 30 a&ntilde;os, <strong>la gente hac&iacute;a fila para retirar una caja de alimentos</strong> que inclu&iacute;a, b&aacute;sicamente, carne. Era parte de la campa&ntilde;a que hab&iacute;a encarado Samid cuando <strong>se postul&oacute; a gobernador de la Provincia</strong>, en 1989. Entonces ya ocupaba una banca como diputado Bonaerense. Aquella elecci&oacute;n, al final, la gan&oacute; Antonio Cafiero.
    </p><p class="article-text">
        Pero su aparici&oacute;n en la arena pol&iacute;tica empez&oacute; mucho antes. <strong>Su campo de acci&oacute;n fue el Oeste del conurbano</strong>. Cuando La Matanza era barro, <strong>&eacute;l era el pibe encargado de las pintadas callejeras con lemas como &ldquo;Per&oacute;n vuelve&rdquo;</strong> o &ldquo;La vida por Per&oacute;n&rdquo;. Y cuando La Matanza segu&iacute;a siendo barro, &eacute;l <strong>cargaba al hombro las medias reses</strong> --120, 140 kilos por unidad-- que otros distribuidores no quer&iacute;an repartir porque prefer&iacute;an el asfalto para abastecer a las carnicer&iacute;as de la zona. En la Ford 28 <strong>llevaba una manguera</strong>: si se resbalaba y la media res ca&iacute;a en el barro, ten&iacute;a c&oacute;mo limpiarla. Esa tarea la compart&iacute;a con su hermano, quien en los noventa ser&iacute;a acusado de meter en la C&aacute;mara Baja al <strong>&ldquo;diputrucho&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del barro matancero, abri&oacute; el primer frigor&iacute;fico. Samid no ten&iacute;a corona, pero ya era Rey en su tierra y <strong>con la expansi&oacute;n vacuna vino la expansi&oacute;n pol&iacute;tica</strong>. &Eacute;l fue quien consigui&oacute; el<em><strong> Menem&oacute;vil</strong></em> en el que el ex presidente, Carlos Sa&uacute;l Menem, se pase&oacute; en campa&ntilde;a con Duhalde en 1989. <strong>Fue asesor del riojano hasta que lo echaron</strong>. Resulta que en plena Guerra del Golfo, en agosto de 1990, <strong>envi&oacute; un cargamento de carne a Irak </strong>violando el embargo de Naciones Unidas al que la Argentina hab&iacute;a adherido. Fiel a su estilo, Samid acus&oacute; a Menem p&uacute;blicamente de ser <strong>&ldquo;un traidor a los &aacute;rabes&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alberto Samid.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mientras desplegaba carnicer&iacute;as,<strong> tom&oacute; el mando del partido Justicialista de Mor&oacute;n,</strong> en tiempos de la intendencia de Juan Carlos Rousselot. Tambi&eacute;n fue <strong>presidente del Club Deportivo Mor&oacute;n</strong>, el Gallito. Para fines de los noventa, <strong>Samid amasaba una fortuna</strong>. Siempre estuvo <strong>en la mira de la Direcci&oacute;n General Impositiva</strong>, DGI, uno de los tres organismos que integran la Administraci&oacute;n Federal de Ingresos P&uacute;blicos, Afip. En la causa por la que est&aacute; detenido, <strong>la sospecha es que se qued&oacute; con 32 millones de pesos que le pertenecen al Estado</strong>. Eso, entre <a href="https://www.infobae.com/politica/2019/04/05/la-otra-causa-que-complica-a-alberto-samid-trabajadores-en-negro-y-evasion-por-32-millones-de-pesos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros problemas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; tema le preocupa hoy, Alberto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El contrabando. Pasaron dos gobiernos de Cristina, uno de Macri y este gobierno, y se implement&oacute; <strong>el contrabando</strong>. El otro d&iacute;a agarraron <strong>ocho camiones de cereales que iban para Brasil</strong>. Los camioneros cargan los camiones, cobran la changa y despu&eacute;s dicen &ldquo;menos mal que nos dan trabajo&rdquo;. Eso que pasaba hace 500 a&ntilde;os, que ven&iacute;an los gallegos con los espejitos de colores con los indios, pasa ahora. <strong>Hoy cualquiera tiene una aduana</strong>. Hay que poner 50 tipos leales de uno y que pase todo por el mismo lugar. <strong>Cami&oacute;n que no pase por la aduana, se decomisa</strong>. No solo la mercader&iacute;a sino el cami&oacute;n, porque los fleteros cuando decomisan un cami&oacute;n dicen &ldquo;ah yo soy fletero, me mandaron&rdquo;. <strong>Se hacen los boludos</strong>, pero ellos son parte del negocio. Y los productores de cereales, que mienten con el peso: dicen que cargan 150 millones de toneladas y no, son 300. Mienten desde la balanza. <strong>En este pa&iacute;s te conviene m&aacute;s contrabandear que vender droga</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Samid golpea la mesa, que es de vidrio, cada vez que remata con una exclamaci&oacute;n. Y con la <strong>fuerza del pu&ntilde;o</strong> sobre el vidrio <strong>rebota la pava</strong>, el mate, la botella de gaseosa, los vasos de vidrios, el chihuahua.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los camioneros cargan los camiones, cobran la changa y después dicen &#039;menos mal que nos dan trabajo&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR</strong> quiso saber si el contrabando es un problema real y grave la Argentina. La primera dificultad es que <strong>no hay informaci&oacute;n oficial</strong>, solo notas sueltas en portales de noticias. Al parecer, el contrabando sucede con cereales, soja y, sobre todo, con la pesca. La estimaci&oacute;n es que <strong>sale del pa&iacute;s un 30% m&aacute;s de lo que se declara</strong>. Habr&iacute;a un sistema montado de puertos privados, rutas sin controles, fallas del Estado, triangulaci&oacute;n con pa&iacute;ses lim&iacute;trofes, con la complicidad de empresas multinacionales&hellip;. <strong>Por lo pronto la modalidad existir&iacute;a, pero a peque&ntilde;a escala</strong>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Caí en la volteada de esa mesa judicial que armaron para meter presos a los que los denunciaban al gobierno de Macri</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Samid va a golpear la mesa de vidrio otra vez</strong>. El chihuahua debe intuirlo, porque est&aacute; todo atento, el cuerpito tenso, los ojos el&eacute;ctricos. Vamos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Y de la posibilidad del acuerdo porcino con China, &iquest;qu&eacute; opina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Si arreglamos con los chinos este pa&iacute;s est&aacute; liquidado. <strong>En diez a&ntilde;os no queda nada</strong>. Fijes&eacute; que los chinos llegaron hace veinte a&ntilde;os y se quedaron con todo el consumo. Mi abuela y mi mam&aacute; dec&iacute;an &ldquo;voy al almac&eacute;n de Don Juan, voy de Don Pedro&rdquo;. <strong>Hoy mi se&ntilde;ora dice &ldquo;voy al chino</strong>&rdquo;. Estos tipos no nos dan trabajo a nosotros porque dicen que somos ladrones, que traemos a la suegra y que en la caja no le cobramos el az&uacute;car&hellip; Ellos son m&aacute;s sacrificados que nosotros: viven en el mismo lugar en el que trabajan, traen a la mafia china&hellip; Ayer mataron a otro chino, nosotros no estamos en esa categor&iacute;a todav&iacute;a. &iquest;Aparte qui&eacute;n puede hablar con un chino <strong>si cuando le reclam&aacute;s el vuelto se hacen los boludos</strong>, <em>&ldquo;no-entendo no-entendo&rdquo;</em>? Son una cultura milenaria y por eso no conviene. Ahora, si nosotros armamos los criaderos y le vendemos, s&iacute;. Pero<strong> no hay que darles jurisdicci&oacute;n</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n golpear&aacute; la mesa cuando diga lo esperable: que en los s&uacute;per chinos apagan las heladeras de noche y que le cambian las etiquetas a los vinos baratos para venderlos como caros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Samid.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Jaque al Rey y aquella pelea con Mauro Viale</h3><p class="article-text">
        En 1982, <strong>Alberto Samid le empat&oacute; una partida al ajedrecista An&aacute;toli Karpov</strong>. En 2010, a Gari Kasp&aacute;rov. En 2013, a Vaselin Topalov. Los tres son grandes maestros del ajedrez. <strong>Samid aprendi&oacute; a jugar de casualidad,</strong> cuando una familia polaca se mud&oacute; a Ramos Mej&iacute;a, muy cerca de su casa. Era un matrimonio con cinco hijos, todos m&aacute;s o menos de la edad de Samid. Dos de ellos iban a la misma escuela que &eacute;l.<strong> El padre de los polacos era profesor de ajedrez</strong> y les ense&ntilde;aba a todos. Con el tiempo, los hermanos no quer&iacute;an jugar entre s&iacute; y eleg&iacute;an como contrincante al peque&ntilde;o Samid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo hizo para empatarle a tres campeones de ajedrez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Porque para ense&ntilde;arnos, <strong>el polaco nos hac&iacute;a analizar las jugadas</strong>. En ese momento, el <em><strong>Clar&iacute;n</strong></em> ten&iacute;a una secci&oacute;n especial del ajedrez, que ven&iacute;a con la ilustraci&oacute;n de c&oacute;mo se mov&iacute;an las piezas en el tablero. Y el polaco nos dec&iacute;a &ldquo;ven, <strong>siempre juegan de la misma manera cuando hacen simult&aacute;nea</strong>, as&iacute;, as&iacute;, as&iacute;. Para empatarles a estos tipos hay que hacerles este juego&rdquo;. Y bueno, <strong>yo hice el juego que el polaco me dijo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Qu&eacute; le gusta del ajedrez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Es el &uacute;nico juego que te ense&ntilde;a a pensar qu&eacute; ten&eacute;s que hacer. Vos mir&aacute;s el tablero y <strong>ten&eacute;s que tomar decisiones a futuro</strong>: tengo que hacer esta jugada para llegar hasta all&aacute;. Todos los dem&aacute;s juegos los ten&eacute;s que resolver sobre el momento, no te ayudan a <strong>pensar para ma&ntilde;ana</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El quincho de la casa de Alberto Samid.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cae la noche en este patio de esta casa de Ramos Mej&iacute;a y en el ventanal que divide el living del patio de Samid se refleja la cara del periodista Eduardo Feinmann. <strong>El plasma est&aacute; encendido en el canal </strong><em><strong>A24</strong></em><strong>.</strong> En la pantalla se recorta el manubrio de la bici fija que a Samid le de fiaca, mucha fiaca, usar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Temo que ante la pr&oacute;xima pregunta vuelva a golpear la mesa de vidrio y el chihuahua, esta miniatura nerviosa que esta debajo de la mesa, se asuste.<strong> Cuando ya era el rey indiscutido de la carne, all&aacute; por 2002, se trenz&oacute; a trompadas con el periodista Mauro Viale durante una emisi&oacute;n de su programa</strong>. Esa secuencia, que se eterniz&oacute; en Internet, lo erigi&oacute; como <strong>uno de los soberanos m&aacute;s populares </strong>de la Argentina. Bueno, a ver, vamos:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <strong>-&iquest;Se arrepiente de haber golpeado a Mauro Viale?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;&iexcl;Pero de qu&eacute; me voy a arrepentir!? Un tipo que me acus&oacute; de haber avalado una bomba en la AMIA, que<strong> dijo que yo mat&eacute; a 85 personas...</strong> &iquest;Qu&eacute; quer&eacute;s que le diga? &iquest;&ldquo;Se&ntilde;or, disculpeme, no es as&iacute;&rdquo;? Escuchame,<strong> una locura</strong>. Mir&aacute;, yo una vez me pele&eacute;&hellip; Bueno, en realidad yo me pele&eacute; muchas veces, pero una vez me pele&eacute; con un tipo y le fui por el lado de la madre y el tipo me dijo: <strong>&ldquo;No, Turco, con mi vieja no te met&aacute;s&rdquo;</strong>. Y claro, yo le respond&iacute;: &ldquo;Ten&eacute;s raz&oacute;n, tu vieja es una santa pero vos sos un turro&rdquo;. Fijes&eacute; que yo me disculp&eacute; con el tipo. Segu&iacute; pele&aacute;ndome, pero me disculp&eacute;. Y con lo del periodista este, yo le dije que se ten&iacute;a que arrepentir porque pens&eacute;:<strong> &ldquo;Este se arrepiente y me voy&rdquo;</strong>. &iexcl;Pero no! &iexcl;El hijo de puta aument&oacute; la parada! Y no me qued&oacute; otra que darle una torta&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que Samid golpe&oacute; el vidrio. Por supuesto<strong> el chihuahuita se asust&oacute;</strong>. Pero ahora es la noche y Samid insiste en que <strong>no quiere fotos en su jard&iacute;n</strong>. A cambio ofrece que veamos su quincho, que ah&iacute; hay diplomas, trofeos, recuerdos. Y fotos: Samid imponente, vestido de gaucho, <strong>montando un caballo</strong>; Samid asomando entre un maizal; Samid contra Kasparov; una remera autografiada, un p&oacute;ster de Pocho La Pantera dedicado, una carta firmada por el actual canciller Felipe Sol&aacute;&hellip; Eran otras &eacute;pocas, las de gloria. <strong>Entonces Samid aprovecha, nos distrae,</strong> y se escabulle hacia la sombra de su living. 
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2020 04:43:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De "Rey de la carne" a cortesano de la nada: "Por primera vez en mi vida soy empleado de otra persona"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Samid,Carne]]></media:keywords>
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