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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Menstruación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/menstruacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Menstruación]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Crónica roja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cronica-roja_129_13189158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f824f1a-d5f0-4977-b7ea-8c00b157a18c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónica roja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un mapeo de vivencias de personas menstruantes se convierte en tres fanzines que publica la editorial Ginecosofía.  Son poemas, ensayos breves y experiencias sobre el sangrar cíclico y se titula “Polifonía menstrual”. </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El nacimiento de Occidente fue tambi&eacute;n el de la separaci&oacute;n entre la carne y lo sagrado. De un lado, lo profano; de otro, lo divino y lo casto virginal&rdquo;. La ausencia de la menstruaci&oacute;n presente en la figura de la virgen Mar&iacute;a. &ldquo;No menstr&uacute;a, pero s&iacute; da hijos. Es la Santa por excelencia, sin el temblor visceral del sexo y los fluidos de un cuerpo vivo&rdquo;, dice en uno de los textos <strong>Sof&iacute;a Cuggiari</strong>, psicoterapeuta, performer y escritora, autora del libro <em>Temblar: relatos er&oacute;ticos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Con tapas rojas, brillantes, leo con voracidad. La sangre menstrual &ldquo;pas&oacute; de sagrada en algunas comunidades antiguas -a veces relacionada con la organizaci&oacute;n comunal- a significar la inmundicia y maldici&oacute;n a partir del Medioevo. La menstruaci&oacute;n como fen&oacute;meno de los cuerpos &uacute;tero-portantes quedara asociada a enfermedad, disfuncionalidad, desecho, contaminaci&oacute;n, defecci&oacute;n, hasta <em>flujo peligroso</em> que pod&iacute;a llegar a arruinar sembrados o matar animales. En &eacute;poca de caza de brujas, sin dudas, obra del diablo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En el siglo Diecinueve, tenemos a la histeria como desorden pasional estrella por la presencia del &uacute;tero. Hysteron: del griego, &uacute;tero. La menstruaci&oacute;n como estado sospechoso, patol&oacute;gico. Y en el presente, esa repetici&oacute;n mensual, ese rito de iniciaci&oacute;n cuando la primera vez convierte a las chicas en &ldquo;se&ntilde;oritas&rdquo;, sale del cl&oacute;set, se toma conciencia, se le pone palabras y se empieza a hablar, convoca grupalmente a reuniones de tribu femenina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo reapropiarse sin culpa, ni miedo, de un cuerpo que est&aacute; significado en la historia del heteropatriarcado, constitutivamente enfermo, defectuosamente pasional o funcionalmente &uacute;til para procrear? &iquest;Cu&aacute;l es la consecuencia de esta separaci&oacute;n entre el propio sentir y el impuesto?, se pregunta Cuggiari. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez un mecanismo de huida frente a la insoportable enajenaci&oacute;n y la posibilidad de confiscarlo de un discurso new age, neoliberal, para producir una subversi&oacute;n, una contra historia.
    </p><p class="article-text">
        En un servicio penitenciario, la doula y docente de yoga <strong>Bel&eacute;n Risau</strong> coordin&oacute; un taller de gesti&oacute;n menstrual con su colega <strong>Natalia Dieguez</strong>. Asist&iacute;an oficialas y administrativas, de m&aacute;s de treinta y cinco a&ntilde;os. Tambi&eacute;n cadetas y un hombre. &ldquo;Para ellas sentir no era una opci&oacute;n. No pueden mostrar debilidad. Si lo hacen las acusan de mariconear. No pueden pedirse ni un d&iacute;a. Tienen que negar sus necesidades para demostrar que pueden hacer las cosas tanto como los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cadetas estaban m&aacute;s familiarizadas con elementos menstruales sustentables y conoc&iacute;an mejor sus derechos. &ldquo;Muchas nos consultaron por referencias de ginec&oacute;logos/as amigables. No quieren atenderse en la obra social del servicio&rdquo;. Los primeros meses despu&eacute;s del ingreso a la Escuela es muy com&uacute;n que se les corte la menstruaci&oacute;n por el susto que tienen. Es que &ldquo;solo por respirar&rdquo; las pueden castigar con la suspensi&oacute;n de las salidas. No deben ser madres (si lo son, lo ocultan), porque es un requisito indispensable. Un oficial var&oacute;n le cuenta a Risau que ahora los estudiantes pueden denunciar si sufren violencia o abuso. Exageran, opina. En su &eacute;poca, &ldquo;se la bancaban m&aacute;s&rdquo; y &ldquo;no hac&iacute;an esc&aacute;ndalo por cualquier cosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Menstruar con discapacidad tiene sus particularidades. <strong>Andrea Medina</strong>, fundadora de <a href="http://www.disversa.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.disversa.com</a>, primer medio digital chileno sobre discapacidad e inclusi&oacute;n, resalta dificultades que son ausencia de derechos. &ldquo;No puedes ir a un ba&ntilde;o p&uacute;blico, aunque haya uno; no puedes cambiar la toalla higi&eacute;nica, aunque tengas acceso a ellas, o no te puedes cambiar la ropa manchada, aunque tengas ropa limpia&rdquo;. Son barreras sociales y econ&oacute;micas. Sus derechos sexuales y reproductivos est&aacute;n invisibilizados. &ldquo;Se nos infantiliza o se nos considera personas asexuadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos avanzar hacia una sociedad incluyente, reconociendo que las personas somos diversas y aut&oacute;nomas, tenemos cuerpos diferentes y requerimos de insumos menstruales accesibles&rdquo;. Una comunidad que las deje de ignorar o subestimar, donde se les hable a ellas, no a sus acompa&ntilde;antes.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Polifon&iacute;a menstrual</em>, proyecto de <strong>Pabla San Mart&iacute;n</strong>, <strong>Meli Wortman</strong> y la colaboraci&oacute;n de <strong>Flor Monfort</strong>, se leen las an&eacute;cdotas de una deportista ol&iacute;mpica, un pibe trans, una se&ntilde;ora privada de su libertad, una monja. El dolor de la endometriosis y el fluir natural de quienes no padecen. &nbsp;Variaciones moradas de una fase com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Eso que dicen las cosas</em> y<strong> </strong><em>La f&oacute;rmula de la mariposa (o ensayo frustrado sobre la menstruaci&oacute;n</em><strong> </strong>son novelas escritas por la abogada y m&aacute;gister en Bio&eacute;tica<strong> Natalia Monasterolo</strong>, de C&oacute;rdoba. El t&iacute;tulo de su trabajo en <em>Polifon&iacute;a</em> es &ldquo;Menstruar en el manicomio&rdquo; y aborda las vivencias de las pacientes m&aacute;s antiguas en el servicio de Salud Mental del Hospital Regional de Bell Ville.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recibieron calzones. Algunos grandes o apretados fueron destinados para los d&iacute;as del duende o del diablo. Las que se negaron a usarlos, arranc&aacute;ndoselos como se quita una venda in&uacute;til, fueron tratadas de salvajes, &rdquo;animalitos de Dios, para usar el idioma de la compasi&oacute;n&ldquo;, se&ntilde;alaba una trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron, muchas de ellas provenientes de la colonia bonaerense Montes de Oca, del oeste bonaerense, ya hab&iacute;an gestado y parido &ldquo;bebitos&rdquo; que brillaban por su ausencia. &nbsp;Algunas se refer&iacute;an a ellos como &ldquo;mu&ntilde;ecas&rdquo;. Dec&iacute;an &ldquo;acaaaa&aacute;&rdquo; y se tocaban la entrepierna. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las carnes enmohecidas, las pieles juntas, los m&uacute;sculos flojos, la palabra negada, la infancia estirada, vitalicia, la rebeld&iacute;a aplacada. &iquest;C&oacute;mo se fabrica un humano en el bald&iacute;o de los sentidos?&rdquo;, interroga Monasterolo.
    </p><p class="article-text">
        En 2021, se cambi&oacute; en el pa&iacute;s la regulaci&oacute;n sobre contracepci&oacute;n quir&uacute;rgica y se estipul&oacute; que las personas con discapacidad tienen derecho a recibir informaci&oacute;n adecuada y a brindar consentimiento para la realizaci&oacute;n de tales pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando a las internas de Bell Ville les anudaron las trompas, los d&iacute;as del duende y del diablo se llenaron de algodones, en las camas, en el piso, en el fondo del inodoro. La cirug&iacute;a del nudo volvi&oacute; abundantes las menstruaciones y los trapitos no alcanzaron para absorber la viscosidad de la sangre. Como si el cuerpo, rebelde, despu&eacute;s de tanto se revelara. Vomit&oacute; fuego, fuego l&iacute;quido y morado. Un drag&oacute;n con la garganta en la vagina, una garganta fabulosa, m&iacute;tica&rdquo;. Tuvieron que ponerle un nombre a la menstruaci&oacute;n, a la regla, a su furia l&iacute;quida.
    </p><p class="article-text">
        La llamaron Pepa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/cronica-roja_129_13189158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 May 2026 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónica roja]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El adiós a la Monstrua de los Trapos Rojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/adios-monstrua-trapos-rojos_129_11652933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2408aaae-6c76-4c37-a365-2a3438fe087d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El adiós a la Monstrua de los Trapos Rojos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para las personas menstruantes, llegar a la menopausia y despedirse de la fertilidad biológica inaugura una etapa que se puede habitar con mayor plenitud y menos controles. En la edad plateada, la aventura de la vida invita a nuevas transformaciones del cuerpo y las emociones. </p></div><p class="article-text">
        Sofocos, oleadas de calor y mal humor, agua maldita en la noche. Llovido sobre mojado. Enojo con el cambio, aceptaci&oacute;n de un nuevo estatus y un mapa multidimensional con huellas de experta caminante. &iquest;Qu&eacute; sobreviene cuando desaparece la terquedad del chorro que nominaron Andr&eacute;s? La despedida a d&eacute;cadas de menstruaci&oacute;n, con resignaci&oacute;n, asco, dolor, angustia, celebraci&oacute;n, incertidumbre, esperanza, alabanzas, control riguroso; la bienvenida a la menopausia y a un erotismo<em> slow</em>, sin m&aacute;s p&iacute;ldoras,&nbsp;espirales ni diafragmas.
    </p><p class="article-text">
        Ella se sacude en noches afiebradas desde la cabeza hasta las bases plantares, el cuerpo le resulta extra&ntilde;o. Se extiende y se contrae sobre una superficie oscura, abisal. Los fluidos emanan de la casa donde habita, donde se refugia, cuerpo camarada, cuerpo amado, cuerpo aborrecido, cofrade n&oacute;made de estancias turbias o luminosas y aromas &aacute;cidos, falsamente perfumados.
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s, se&ntilde;orita Menstruaci&oacute;n, Monstrua de los Trapos Rojos, mientras la van abandonando los chorros tercos, rigurosos, infaltables, que llegaban una vez por mes, la vida depara otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; una ceremonia en simult&aacute;neo de Hola y de Hasta la vista, una transici&oacute;n novedosa, astillas sali&eacute;ndose de las casillas, el movimiento indetenible de la vida, un miedo menos, ritual sin cristal, nada es para siempre, no se abrocha el bochorno, retenerlo fracasa, es in&uacute;til, la deja en carne viva, fr&aacute;gil, con cicatriz.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de sacarse el camis&oacute;n, enroscar el piyama, comprobar que no hay pena ni prenda que aguanten, ning&uacute;n trapo ni bandera absorbente, desnuda suda, imposible evadir la mojadura, disminuir esa ducha, pondr&aacute; un pie, luego el otro, se arrojar&aacute; al porvenir y testear&aacute; el nuevo andar de humanidad compa&ntilde;era, aprendiendo a envejecer sin escuela.
    </p><p class="article-text">
        Se acomodar&aacute; disponible, separar&aacute; las piernas m&aacute;s lentas, indagar&aacute; membranas y corolas, las que la ferocidad del tiempo oto&ntilde;a. Inspirar&aacute; y exhalar&aacute; profundo, tendr&aacute; otros tiempos. Viajar&aacute; desde la superficie ajada de la piel, hacia la musculatura, los huesos, las cavidades y ondonadas, los v&eacute;rtices y las curvas, cartograf&iacute;a plena de accidentes y joyas.
    </p><p class="article-text">
        Ya las yemas de los dedos danzaban, ahora se enredan en el vello de plata. Dice concha, caliente, espuma, miel, excitaci&oacute;n, rabia, puta, leche. Ya no ser&aacute; la monstrua la testigo relevante, no parir&aacute; m&aacute;s hijos, llegar&aacute; otra clase de dicha&hellip; de lucha.&nbsp; Mucha. Atiende y escucha.
    </p><p class="article-text">
        Una voz no es la persona; es algo suspendido, separado de la solidez de la materia. Pero hay que decir, callar nunca. Hablar provoca, tiene efectos, reeduca el sentir. Habr&aacute; que arder, buscar aire en la delicia, olisquear lo prohibido, degustar sustancias para qu&eacute;. Cachivaches dejar&aacute;n de rodearla, se refugiar&aacute; en las sombras, ampliar&aacute; la anchura del pensar, las fronteras se reir&aacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de decir adi&oacute;s, chau, hasta siempre, Menstruaci&oacute;n, le advierte: me seguir&aacute;s queriendo en la evocaci&oacute;n. Abrir&aacute; orificios y estar&aacute; atenta a ese tiempo en que la sangre derramada no era negociada, la fluidez y el enchastre ser&aacute;n nostalgia y su ausencia, fertilidad de otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        Se pondr&aacute; y sacar&aacute; alegr&iacute;as, bombachas, bombuchas, sin reparar en el dolor mensual, menstrual, mezcal, se lavar&aacute; el pelo contrariando arbitrarias normas de madres y abuelas. Frotar&aacute; cada calz&oacute;n contra la tabla, contra la afirmaci&oacute;n dom&eacute;stica, contra lo familiar. Ser&aacute; mujer plateada. Ning&uacute;n desecho, tampoco m&aacute;quina. Social y dom&eacute;stica, abono florido. Adi&oacute;s, chau, poci&oacute;n sagrada. <em>Chapeau</em>.
    </p><p class="article-text">
        La anunciaci&oacute;n menop&aacute;usica va. &iquest;Ser&aacute; todo en ca&iacute;da, resta o contorsi&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amor con libertad, sin terrores ni amarres. Placer de explorar, aunque no siempre se goce y se esparzan por ciclos las fresas de la amargura.
    </p><p class="article-text">
        Olvidar&aacute; el dolor de ovarios, las puntadas, las tetas arrebatadas, semiolog&iacute;a de un cuerpo siempre glorioso. Descontrol de calendarios, soles y lunas, e inmersi&oacute;n en el placer con acci&oacute;n, sin distracci&oacute;n, tarea de orfebrer&iacute;a. F&aacute;bula er&oacute;tica, telara&ntilde;a de misterios, indiferencia al rid&iacute;culo, narrativas imaginadas y realizadas. Correr el velo frente a los dones, compartir la pericia, abrazar&nbsp; los peque&ntilde;os saberes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menopausia, del griego <em>menos, menstruo</em>. Y <em>pausis</em>, cesa. Se va, el Monstruo ya se va. Mengua el monstruo, declinan los estr&oacute;genos. Puede endurecerse la abertura vaginal, arder, picar, secarse, marchitarse. Pero el sanseacab&oacute; de una regularidad augura otra m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Antes de agitar los trapos y el pa&ntilde;uelo, Menstruaci&oacute;n, recorrer&aacute; el algod&oacute;n, el siempre libre, las fibras vegetales, las vendas de la emergencia, las toallitas, los tampones duros. Despedir&aacute; cada dispositivo que acompa&ntilde;&oacute; el per&iacute;odo cuando la regla era sucia, antihigi&eacute;nica, vergonzante y silenciosa. Nadie la hab&iacute;a explicado ni le daba sentido. Ignorantes, poco y nada conoc&iacute;an. Un saber que nunca fue mucho, a veces poquito, casi siempre nada.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as de Evanol y bolsas de agua caliente, de ir a la cama, pegar el grito, refugiarse de la hostilidad del mundo ansioso, polvo y piedra entre las arrugas de las s&aacute;banas, banderas de femineidad.
    </p><p class="article-text">
        No va a medir la temperatura basal, no clausurar&aacute; el agujero interior, el del trauma, no ser&aacute; productiva en la inestabilidad de &ldquo;esos d&iacute;as&rdquo;. Dejar&aacute; de pagar con el salario escaso la basura a toneladas.
    </p><p class="article-text">
        Antes de decirle adi&oacute;s, chau, Menstruaci&oacute;n, evocar&aacute; aquella vez en que se asust&oacute; porque era tab&uacute;, plena represi&oacute;n, durante la visita en misi&oacute;n de Johnson &amp; Johnson, cuando echaban del aula a los varones y las chicas se re&iacute;an de pudor.
    </p><p class="article-text">
        Brindar&aacute; con la tribu femenina alzando la copa menstrual, con ese borgo&ntilde;a amarronado, estallado de rub&iacute;es sorbidos, disueltos en los varietales del vino. Levantar&aacute; el c&aacute;liz, regar&aacute; las vi&ntilde;as dulces y de ira, consagrar&aacute; la tierra y el latido, florecer&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/adios-monstrua-trapos-rojos_129_11652933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2024 03:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El adiós a la Monstrua de los Trapos Rojos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Sexualidad femenina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A millones de mujeres les duele hoy la menstruación y nadie les dice por qué: “Es más fácil dar una pastilla que ir más allá”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/millones-mujeres-les-duele-hoy-regla-nadie-les-dice-facil-dar-pastilla_1_11250416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f93e144e-bbaf-4aed-bff7-698d4b354b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A millones de mujeres les duele hoy la menstruación y nadie les dice por qué: “Es más fácil dar una pastilla que ir más allá”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">María Zuil y Antonio Villarreal exploran en 'La mitad que sangra' (Libros del KO) cómo y por qué la ciencia ha ignorado históricamente la menstruación y aborda las preguntas que aún no tienen respuesta concluyente, entre ellas, por qué las humanas menstrúan mientras casi ninguna otra especie lo hace</p></div><p class="article-text">
        Estar mal, cosas de chicas, que la vecina venga de visita, estar en esos d&iacute;as, In&eacute;s la que viene una vez al mes... A pesar de que es un evento fisiol&oacute;gico que afecta a la mitad de la poblaci&oacute;n, mes a mes, durante unos 40 a&ntilde;os, los mil y un eufemismos para llamar a la menstruaci&oacute;n tienen sobre todo un objetivo: no nombrarla. La regla ha sido desterrada de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica como si no existiera o fuera algo sucio y vergonzoso, un tab&uacute; que ha empezado a romperse pero que condiciona c&oacute;mo las mujeres la viven y cristaliza en los muchos interrogantes que a&uacute;n est&aacute;n sobre la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Porque como si no hubiera 800 millones de personas en el mundo que tal d&iacute;a como hoy est&aacute;n menstruando, <a href="https://press.psprings.co.uk/srh/august/srh201972.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n cuantific&oacute;</a> el <em>BMJ Sexual &amp; Reproductive Health, </em>y a pesar de que el escenario cambia lentamente, la menstruaci&oacute;n no ha ocupado el lugar que le corresponde en las investigaciones cient&iacute;ficas. Alcanza un ejemplo reciente: aunque resulte dif&iacute;cil de creer, no fue hasta el pasado agosto, a&ntilde;o 2023, cuando se public&oacute; la primera investigaci&oacute;n cient&iacute;fica que evalu&oacute; la absorci&oacute;n de diferentes productos con sangre humana &ndash;eso s&iacute;, no menstrual&ndash;. La conclusi&oacute;n apunt&oacute; a que no absorben todo lo que se cre&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de desentra&ntilde;ar por qu&eacute; y c&oacute;mo el conocimiento cient&iacute;fico ha dado la espalda a un evento tan importante para la poblaci&oacute;n, los periodistas Mar&iacute;a Zuil y Antonio Villareal se embarcaron en lo que hoy es <em>La mitad que sangra</em> (Libros del KO), una investigaci&oacute;n para la que lanzaron una encuesta que respondieron 915 personas, la inmensa mayor&iacute;a mujeres, pero tambi&eacute;n alg&uacute;n hombre trans y persona no binaria. La idea surgi&oacute; despu&eacute;s de publicar en <a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/ciencia/2021-12-01/menstruacion-gran-incognita-investigacion-mitos_3329427/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Confidencial</a> una entrevista, tras la que recibieron decenas de reacciones d&aacute;ndoles las gracias por visibilizar algo que permanece tan escondido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más del 50% creen que necesitan más información sobre cuestiones como el funcionamiento de su ciclo o soluciones para el dolor pero no llega al 20% quienes recurren al médico si tienen dudas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Encuesta &#039;La mitad que sangra&#039;</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La ignorancia cient&iacute;fica hacia la menstruaci&oacute;n se ha trasladado a la vida cotidiana de las mujeres y se traduce en mucho desconocimiento que afecta a su d&iacute;a a d&iacute;a. Muchas no sab&iacute;an c&oacute;mo funciona el ciclo menstrual, los efectos de la p&iacute;ldora o c&oacute;mo saber si la regla est&aacute; siendo sana&rdquo;, describe Zuil tras haber analizado la mina de testimonios del sondeo: superan el 50% quienes creen que necesitan m&aacute;s informaci&oacute;n sobre cuestiones como el funcionamiento de su ciclo, productos menstruales o soluciones para el dolor y otros s&iacute;ntomas, pero no llega al 20% quienes recurren al m&eacute;dico si tienen dudas.
    </p><h3 class="article-text">El laberinto del dolor</h3><p class="article-text">
        Este, el del dolor, es uno de los caballos de batalla m&aacute;s acuciantes para muchas de las mujeres en todo el mundo, para las que estos d&iacute;as del mes se convierten en una aut&eacute;ntica pesadilla. Aunque medirlo es dif&iacute;cil y las estimaciones no coinciden, hasta la m&aacute;s optimista &ndash;algunas revisiones cient&iacute;ficas hablan de que sufren dolor fuerte entre el 16% y el 91%&ndash; vendr&iacute;a a concluir que son millones de mujeres. En la encuesta de <em>La mitad que sangra</em>, el 47% de las participantes calificaron el dolor que sienten por encima de 7 en el peor d&iacute;a de regla, siendo 10 el m&aacute;s fuerte. A los datos les acompa&ntilde;an decenas de testimonios que apuntan hacia la indiferencia m&eacute;dica: &ldquo;He sufrido much&iacute;simo y nunca me sent&iacute; comprendida por nadie, los m&eacute;dicos no me escuchaban cuando les dec&iacute;a lo mal que lo pasaba&rdquo;, afirma Ana, de 52 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No es una excepci&oacute;n. Son muchos los relatos de mujeres que, ante fuertes dolores, se encuentran a menudo con enormes obst&aacute;culos y afrontan periplos m&eacute;dicos que no en pocas ocasiones acaban sin respuesta. La endometriosis, miomas o adenomiosis uterina son algunos de los diagn&oacute;sticos posibles a los que algunas llegan con mucha dificultad, tras incontables idas y vueltas, silencios, dudas y mucho tiempo &ndash;hasta ocho a&ntilde;os de media en el caso de la endometriosis&ndash;, pero en otros muchos casos nunca hay diagn&oacute;stico, lo que suele calificarse en jerga m&eacute;dica como &ldquo;dismenorrea primaria&rdquo; &ndash;la secundaria es la que se asocia a una enfermedad previamente diagnosticada&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Al laberinto en el que se convierte intentar saber por qu&eacute; duele y ponerle remedio se suma la normalizaci&oacute;n del dolor. Es algo que Zuil ha observado con claridad en las respuestas a la encuesta: &ldquo;Social y culturalmente hemos vivido la menstruaci&oacute;n como algo &iacute;ntimo y privado que hace que se perpet&uacute;e la idea de que el dolor es normal, pero adem&aacute;s muchas veces el m&eacute;dico es la respuesta que da y la ciencia no ha investigado lo suficiente, lo que hace que muchas veces nadie sea capaz de decirte qu&eacute; pasa con tu cuerpo&rdquo;, afirma la periodista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si hay dolor es que algo pasa. Otra cosa es que no se haya avanzado lo suficiente en el diagnóstico para saber cuál es la causa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carme Valls Llobet</span>
                                        <span>—</span> Endocrinóloga y experta en medicina con perspectiva de género
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La endocrin&oacute;loga y experta en medicina con perspectiva de g&eacute;nero Carme Valls Llobet, que es autora de <em>Mujeres Invisibles</em> (Capit&aacute;n Swing), sin embargo, lo tiene claro: &ldquo;Si hay dolor es que algo pasa&rdquo;, sentencia. La m&eacute;dica, de hecho, cuestiona la divisi&oacute;n habitual que se hace entre los dos tipos de dismenorrea. &ldquo;La primaria es tambi&eacute;n secundaria a un trastorno hormonal, todas son primarias y luego secundarias. Otra cosa es que no se haya avanzado lo suficiente en el diagn&oacute;stico para saber cu&aacute;l es la causa&rdquo;, afirma la m&eacute;dica, que lleva cuatro d&eacute;cadas investigando el ciclo.
    </p><h3 class="article-text">La disfunci&oacute;n er&eacute;ctil importa m&aacute;s</h3><p class="article-text">
        Valls cree que la clave pasa por &ldquo;evaluar globalmente&rdquo; a las mujeres que sufren fuertes dolores y atender incluso a indicadores que se ven con un simple an&aacute;lisis de sangre, como los niveles de hierro. Cree, adem&aacute;s, que &ldquo;generalmente&rdquo; el dolor se debe a un desequilibrio hormonal cuando predominan los estr&oacute;genos frente a la progesterona, pero lamenta que en muchas ocasiones las soluciones no vayan por ah&iacute;: &ldquo;Creo que ha habido un fallo cient&iacute;fico sin explicaci&oacute;n porque hay mujeres a las que ni tomando analg&eacute;sicos les para el dolor y no se piensa en la progesterona como aliada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Enriqueta Barranco, catedr&aacute;tica de la Universidad de Granada, pionera y referente de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de la menstruaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, sobre el dolor &ldquo;falta casi todo por saber&rdquo;. Y es que la investigaci&oacute;n al respecto ha tenido altibajos. En <em>La mitad que sangra</em>, Zuil y Villareal ponen un ejemplo paradigm&aacute;tico: si se hace la prueba de buscar &ldquo;dismenorrea&rdquo; en ingl&eacute;s (<em>dysmenorrhea</em>) en PubMed, la base de datos de investigaci&oacute;n biom&eacute;dica por excelencia en todo el mundo, la p&aacute;gina devuelve 8.434 resultados. Si se busca &ldquo;disfunci&oacute;n er&eacute;ctil&rdquo; (<em>erectile dysfunction</em>), los resultados son el triple: 27.675.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me gusta llamarlo regla porque es la menos regla de las reglas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enriqueta Barranco</span>
                                        <span>—</span> Catedrática de la Universidad de Granada
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si hay una pregunta que a sus 73 a&ntilde;os y tras una vida dedicada al estudio de la menstruaci&oacute;n, Barranco lamenta no haber podido responder es por qu&eacute; el dolor suele ser m&aacute;s acuciante entre las chicas j&oacute;venes, hasta los 25 a&ntilde;os. No le gusta llamarlo regla porque, dice, &ldquo;es la menos regla de las reglas&rdquo; debido a la variabilidad entre mujeres y cree que, a pesar de los indudables beneficios que ha tra&iacute;do sobre la libertad sexual y la reducci&oacute;n del dolor, la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/abortiva-jovenes-toman-gominolas-bulos-siguen-rondando-pildora-dia-despues_1_9544300.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">p&iacute;ldora anticonceptiva</a> se receta por encima de lo deseable. Es &ldquo;poner una venda para no ver qu&eacute; pasa&rdquo;, sostiene la experta, que cree que antes de hacerlo hay que hacerse otras preguntas. &ldquo;Es m&aacute;s f&aacute;cil llegar a una consulta y dar pastillas que tratar de ver un poco m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La inc&oacute;gnita m&aacute;s primaria</h3><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de respuestas claras y concluyentes sobre la menstruaci&oacute;n alcanza incluso a la pregunta m&aacute;s primaria de todas y que Zuil y Villarreal tambi&eacute;n se hacen en <em>La mitad que sangra</em>: &iquest;por qu&eacute; menstruamos? Sabemos que el &uacute;tero se prepara para la llegada de un potencial embri&oacute;n y si no hay fecundaci&oacute;n, se autodestruye con la menstruaci&oacute;n, pero se desconoce por qu&eacute; solo unas pocas especies han desarrollado esta estrategia a nivel evolutivo y otras no. &ldquo;La mayor&iacute;a de las especies animales no menstr&uacute;an y consiguen tener cr&iacute;as igual de desarrolladas y sanas. Hay teor&iacute;as, pero ninguna ha sido demostrada&rdquo;, sostiene Federica Marinaro, investigadora especializada en reproducci&oacute;n animal del CSIC.
    </p><p class="article-text">
        La experta explica que solo algunos primates, algunos murci&eacute;lagos, un roedor y la musara&ntilde;a elefante menstr&uacute;an. El resto se reproducen gracias a un ciclo llamado estral o ciclo del celo, en el que el &ldquo;estro&rdquo; corresponde con la ovulaci&oacute;n. En algunos casos, como el de las perras, es frecuente confundir el sangrado que en ocasiones desprenden en el periodo anterior a la ovulaci&oacute;n, que se llama &ldquo;proestro&rdquo;, sin embargo, esta sangre &ldquo;viene del &uacute;tero y de la vagina, no es una menstruaci&oacute;n porque se realiza antes y se piensa que sirve para atraer al macho. No tiene nada que ver&rdquo;, concreta Marinaro.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mayoría de las especies animales no menstrúan y consiguen tener crías igual de desarrolladas y sanas. Hay teorías, pero ninguna ha sido demostrada&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Federica Marinaro</span>
                                        <span>—</span> Investigadora del CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se conoce a d&iacute;a de hoy es que las especies que menstr&uacute;an tienen algunas caracter&iacute;sticas en com&uacute;n, pero se desconoce &ldquo;cu&aacute;l ha sido la presi&oacute;n selectiva que ha favorecido la reproducci&oacute;n de los individuos que desarrollaron esta 'mutaci&oacute;n'&rdquo;. Marinaro sostiene que &ldquo;dejando de lado los patrones reproductivos&rdquo;, un factor que comparten las especies que menstr&uacute;an es la dieta omn&iacute;vora. &ldquo;Se cree que la capacidad de conseguir nutrientes durante todo el a&ntilde;o ha favorecido una reproducci&oacute;n continua y c&iacute;clica en vez de estacional&rdquo;, explica la experta, pero en general son especies &ldquo;muy diferentes entre ellas&rdquo;, por lo que la conclusi&oacute;n definitiva est&aacute; por llegar. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunas expertas como Barranco creen que otras cuestiones son m&aacute;s prioritarias y creen que la inc&oacute;gnita se puede equiparar a otros hechos fisiol&oacute;gicos de los que se desconoce su adaptaci&oacute;n evolutiva, para otras, como Marinaro, es algo paradigm&aacute;tico: &ldquo;Sin duda alguna esto tiene que ver con la falta de conocimiento cient&iacute;fico sobre el funcionamiento y la salud de las mujeres&rdquo; que la experta ubica dentro de &ldquo;un contexto hist&oacute;rico de biomedicina blanca y androc&eacute;ntrica&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">El paradigma del coronavirus</h3><p class="article-text">
        Valls, tiene claros los motivos: &ldquo;Aunque ha habido algunos que no y a pesar de que ahora avanzamos, en general, la ciencia m&eacute;dica ha sido creada e impulsada por hombres para los que la menstruaci&oacute;n no era algo importante o daba asco y algo de lo que era mejor no hablar ni tener en cuenta&rdquo;. Barranco, que ha estudiado la menstruaci&oacute;n en diferentes &eacute;pocas, tambi&eacute;n la Edad Media, apunta a c&oacute;mo &ldquo;incluso en &eacute;poca prerrenacentista&rdquo; la regla &ldquo;era considerada un producto de desecho del que no hab&iacute;a que ocuparse&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para constatar que la menstruaci&oacute;n no ha interesado a la ciencia todo lo que deber&iacute;a no hace falta irse muy lejos en el tiempo: fueron muchas las mujeres que semanas despu&eacute;s de ponerse la vacuna contra el coronavirus comenzaron a reportar irregularidades en su menstruaci&oacute;n, cambios en la duraci&oacute;n, el patr&oacute;n de sangrado o la sintomatolog&iacute;a. Aunque al principio la respuesta que recibieron fue incomprensi&oacute;n, con el paso del tiempo la evidencia cient&iacute;fica sobre los efectos secundarios del suero en la regla fue siendo cada vez m&aacute;s s&oacute;lida. La cuesti&oacute;n es que nada de esto hab&iacute;a sido evaluado en los estudios cl&iacute;nicos del f&aacute;rmaco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ha pasado con el coronavirus es paradigm&aacute;tico. Los efectos se estudiaron con hombres y mujeres, pero les preguntaron lo mismo. &iquest;Le duele el cuello? &iquest;Le duele la cabeza? &iquest;Tiene diarrea? No se acordaron de que las mujeres contaban con un hecho biol&oacute;gico distinto. Esto es el sesgo de g&eacute;nero&rdquo;, cree Valls. De hecho, la experta explica que ahora mismo podemos saber que, para evitarlo lo m&aacute;ximo posible, es m&aacute;s aconsejable vacunarse en la segunda fase del ciclo. A&uacute;n as&iacute;, todav&iacute;a esta previsi&oacute;n no figura en las gu&iacute;as cl&iacute;nicas sobre la vacunaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Borraz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/millones-mujeres-les-duele-hoy-regla-nadie-les-dice-facil-dar-pastilla_1_11250416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 21:36:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A millones de mujeres les duele hoy la menstruación y nadie les dice por qué: “Es más fácil dar una pastilla que ir más allá”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,salud menstrual,Menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las señoras ya no se esconden: la menopausia gozosa también sale del clóset]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/senoras-no-esconden-menopausia-gozosa-sale-armario_1_10588318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2fa0182-378b-4bde-9b95-db69af67caea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las señoras ya no se esconden: la menopausia gozosa también sale del clóset"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si en los últimos años la regla y la salud menstrual salieron del clóset, ahora parece el turno de la menopausia; cada vez más libros, colectivos e iniciativas con enfoque feminista buscan reapropiarse de una etapa de la vida de las mujeres tremendamente denostada.</p></div><p class="article-text">
        Carmen Cun&iacute; est&aacute; a punto de cumplir 51. Hace solo unos d&iacute;as, cuando hac&iacute;a yoga en el gimnasio, se dio cuenta de que la profesora, una mujer joven, llamaba 'chicas' a las alumnas. &ldquo;&Eacute;ramos seis o siete mujeres de entre 50 y 60 a&ntilde;os y yo dije 'Oye, &iquest;no es raro que nos llame chicas?'. Algunas me dijeron que no, que les gustaba. Pero yo defend&iacute; que tenemos que renombrarnos: somos se&ntilde;oras, ya est&aacute; bien de esta cosa de la eterna juventud, <strong>yo soy una se&ntilde;ora y quiero serlo</strong>&rdquo;. A Carmen le falta un mes m&aacute;s sin menstruaci&oacute;n para considerarse menop&aacute;usica, pero ella ya vive un climaterio (la etapa que comienza cuando una mujer experimenta cambios en su regla y que sigue con la llegada de la menopausia) que califica de gozoso. No es la &uacute;nica: si en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el ciclo y la salud menstrual salieron del cl&oacute;set, ahora parece el turno de la <strong>menopausia</strong>. Cada vez m&aacute;s libros, colectivos e iniciativas con enfoque feminista buscan reapropiarse de una etapa de la vida de las mujeres tremendamente denostada. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos libros se llama precisamente <em>Se&ntilde;oras. Una gu&iacute;a integral de la salud en la menopausia</em> (Arpa), que firman cuatro profesionales de la salud que abordan en el texto s&iacute;ntomas y h&aacute;bitos, pero tambi&eacute;n creencias limitantes. &ldquo;<strong>No hay que dulcificar la menopausia, pero las mujeres vienen a las consultas desde el miedo, la carencia, el derrumbe</strong>. Compramos la idea de menopausia de la medicina patriarcal y de la mirada externa, y nos falta una mirada propia.<strong> Necesitamos una narrativa feminista de la menopausia</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala una de las autoras, Tania R. Manglano, fisioterapeuta y oste&oacute;pata.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las autoras, la ginec&oacute;loga Alberta Fabris, asiente: &ldquo;Es una etapa muy denostada y nosotras peleamos por la 'se&ntilde;or&iacute;a'&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; es ser una se&ntilde;ora? &ldquo;Poner l&iacute;mites, estar en una, permitirte libertades que quiz&aacute; antes no, conectar con esa sabidur&iacute;a que te permite transitar duelos y controlar tu etapa. Tonter&iacute;as, las justas&rdquo;, enumera Fabris. La ginec&oacute;loga opina que <strong>la menopausia conlleva ganancias</strong> que apenas son visibles. &ldquo;Dejar de ser c&iacute;clicas, estar m&aacute;s estables, conectar con necesidades propias, tomar decisiones de autocuidado, muchas mejoran sus anemias cr&oacute;nicas&rdquo;, menciona. Por contra, los s&iacute;ntomas, desde los sofocos hasta la sequedad vaginal, parecen casi una amenaza inevitable que empeorar&aacute; mucho la vida de todas las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Habr&aacute; quien tenga malestares y no hay que naturalizarlos, sino tratarlos y acompa&ntilde;arlos&rdquo;</strong>, asegura Alberta Fabris, que insiste en que los s&iacute;ntomas pueden variar enormemente entre una mujer y otra. Las autoras de <em>Se&ntilde;oras</em> reclaman<strong> unidades integrales de menopausia en hospitales o centros de salud</strong> para dar una atenci&oacute;n completa durante una etapa que ocupa, de media, un tercio de la vida. Sobre la p&eacute;rdida de libido, uno de los s&iacute;ntomas que parecen cernirse sin remedio sobre las mujeres menop&aacute;usicas, asegura que est&aacute; llena de mitos. &ldquo;Algunas tendr&aacute;n dificultades que influyan en su deseo y otras tienen sexo como cuando ten&iacute;an 18. Pero, adem&aacute;s, tenemos c&oacute;mo tratarlo&rdquo;, dice la ginec&oacute;loga que, junto con su compa&ntilde;era fisioterapeuta, menciona la todav&iacute;a <strong>escasa investigaci&oacute;n m&eacute;dica sobre procesos fisiol&oacute;gicos de las mujeres</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La propia Carmen Cun&iacute; se dedica a acompa&ntilde;ar a mujeres durante su climaterio y menopausia. Fue el inicio de su propio proceso el que la llev&oacute;, primero, a buscar informaci&oacute;n y lecturas que le permitieran transitarla m&aacute;s all&aacute; de ideas preconcebidas y tab&uacute;es, y, despu&eacute;s, a crear grupos de mujeres que se acompa&ntilde;an durante la menopausia. En las mujeres que llegan a esos grupos percibe a&uacute;n mucha falta de informaci&oacute;n y muchos complejos relacionados con el cuerpo y el deseo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hay mucha verg&uuml;enza de hablar de esta etapa, hay muchas creencias relacionadas con la cultura de la eterna juventud que hacen mucho da&ntilde;o.</strong> Las mujeres se sienten invisibles y muchas, defectuosas. A veces, cuando hacemos la pr&aacute;ctica de mirarnos las vulvas, dicen 'pero si somos normales'. Esa idea de que la sexualidad ya no funciona es mentira,<strong> la energ&iacute;a sexual est&aacute; durante toda la vida y la podemos cuidar</strong>, no es solo genitalidad ni penetraci&oacute;n, y empieza con el autoconocimiento. Aprender a estar con nuestros cuerpos y hacer tribu en estos momentos nos transforma, es una oportunidad&rdquo;, reflexiona Cun&iacute;, para la que recuperar la palabra 'se&ntilde;ora' implica una reapropiaci&oacute;n necesaria de un t&eacute;rmino injustamente peyorativo. 
    </p><h3 class="article-text">Recuperar el eros</h3><p class="article-text">
        Ver&oacute;nica es la protagonista del libro <em>Y a lo mejor contarlo</em> (Paid&oacute;s). Tiene 50 a&ntilde;os y, con una depresi&oacute;n latente, se propone &ldquo;recuperar su eros perdido&rdquo;. Para ello, inicia una b&uacute;squeda que la lleva a descargarse <em>apps</em> de citas, a ir a un bar de <em>swingers</em>, a viajar sola, a masturbarse como nunca, a iniciarse en la anarqu&iacute;a relacional y hasta a contratar trabajo sexual. Su autora, la productora cultural Mar&iacute;a Acaso, bien podr&iacute;a ser Ver&oacute;nica. <strong>&ldquo;La intenci&oacute;n es crear un imaginario distinto de la menopausia para que las mujeres que estamos en ella la vivamos distinto</strong> pero tambi&eacute;n para que las generaciones venideras la puedan pensar desde un <strong>lugar de gozo y no de castigo y sufrimiento</strong>&rdquo;, explica. En esta etapa, dice, el estigma sobre el sexo y el deseo de las mujeres recrudece.
    </p><p class="article-text">
        Para Acaso, el cuento de Blancanieves ejemplifica lo que sucede en la menopausia: &ldquo;Es un cuento sobre el ciclo menstrual femenino&rdquo;. La propia Blancanieves representa la llegada de la regla, la menarqu&iacute;a, mientras que la madrastra es la menopausia. &ldquo;Una vez m&aacute;s, hay una lucha entre mujeres porque ambas desean al pr&iacute;ncipe pero la madrastra no accede a &eacute;l por su condici&oacute;n de menop&aacute;usica&rdquo;, se&ntilde;ala. La madrastra aparece tapada por completo, ni siquiera aparece su cabello, &ldquo;porque su cuerpo ya no puede ser objeto de deseo&rdquo;. Su arquetipo representa la sospecha o la ridiculizaci&oacute;n hacia las mujeres que, a partir de cierta edad, siguen vistiendo como les da la gana, ense&ntilde;ando escote o piernas, llevando prendas ajustadas o labios rojos. 
    </p><p class="article-text">
        La m&eacute;dica y sex&oacute;loga Ana Rosa Jurado, de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Menopausia, constata que las mujeres siguen temi&eacute;ndola: &ldquo;En el imaginario colectivo, es como si fuera el pistoletazo para la vejez y es algo que se penaliza mucho m&aacute;s en las mujeres que en los hombres. <strong>El valor de una mujer f&eacute;rtil a nivel social sigue siendo m&aacute;s importante que una mujer inf&eacute;rtil</strong>, y la sexualidad se nos permite desde el punto de vista de la reproducci&oacute;n, as&iacute; que parece que es una p&eacute;rdida de valor&rdquo;. Menop&aacute;usica, apunta, sigue siendo as&iacute; un insulto. 
    </p><p class="article-text">
        Jurado critica que la menopausia no aparezca en muchos programas de estudios de medicina o enfermer&iacute;a. &ldquo;Cada vez vamos formando a m&aacute;s gente y en la asociaci&oacute;n, tenemos distintos grupos de trabajo. Hay profesionales que dicen a las mujeres 'aguanta, que ya se pasar&aacute;' y eso es un error. Est&aacute; la idea de que los s&iacute;ntomas ser&aacute;n horribles pero hay una gran variabilidad y, sobre todo, hay tratamientos&rdquo;, se&ntilde;ala. La m&eacute;dica tambi&eacute;n reivindica unidades integrales que puedan atender a las mujeres desde diferentes disciplinas, desde la fisioterapia hasta la sexolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La vicepresidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia (SEGO), Mar&iacute;a Jes&uacute;s Cancelo, constata que la percepci&oacute;n que a&uacute;n hay de la menopausia tiene mucho que ver con &ldquo;mitos y tab&uacute;es relacionados con la falta de conocimiento&rdquo;. No obstante, Cancelo celebra que ahora las nuevas generaciones &ldquo;tienen la posibilidad de comunicarse&rdquo;: &ldquo;Antes no se hablaba de ello, la menopausia era algo que hab&iacute;a que pasar. Ahora se le est&aacute; dando visibilidad y eso fomenta el conocimiento, pero es un cambio lento&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un despertar</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Acaso defiende los 50 como &ldquo;un momento muy adecuado para despertar&rdquo;: &ldquo;Lo haces con m&aacute;s sabidur&iacute;a, con m&aacute;s conciencia y reposo. Si adem&aacute;s metes el vector feminista, te alejas tambi&eacute;n de esa experiencia del sexo normativo, prolongas el eros m&aacute;s all&aacute; del coito y la penetraci&oacute;n. Es un resurgir o un completar que es imposible que hagas en la adolescencia o en la juventud m&aacute;s reciente&rdquo;. Carmen Cun&iacute; sostiene algo parecido. Frente a la &ldquo;premuerte&rdquo; con la que a&uacute;n se asocia muchas veces la menopausia, ella habla de &ldquo;madurescencia&rdquo;. Para ambas, la mirada feminista fue fundamental para encontrarse en el climaterio m&aacute;s all&aacute; de ideas preconcebidas y mandatos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los <strong>feminismos</strong>, la <strong>anarqu&iacute;a relacional</strong> y la <strong>trascendencia sexual</strong> son las tres herramientas que m&aacute;s me sirvieron. Los feminismos te hablan desde el cuerpo, de vivir una vida feminista, te abren a la agencia y a la libertad pol&iacute;tica. La anarqu&iacute;a relacional porque te abre a otros modelos que no son la monogamia: <strong>la menopausia tiene que ver con etiquetas ancladas en el pensamiento tradicional</strong>, en el que una mujer respetable de 50 a&ntilde;os tiene que estar casada, hacer <em>tuppers</em> para sus hijos y tener un trabajito decente. Que te puedas entender como parte de una constelaci&oacute;n afectiva y no parte de una pareja te cambia la vida y la menopausia. Sabes que con vos misma sos capaz de generar bienestar y eso es importante contarlo&rdquo;. asegura.
    </p><p class="article-text">
        La vicepresidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia admite que la atenci&oacute;n a las mujeres durante esta etapa no siempre es como deber&iacute;a. &ldquo;A veces, llega una mujer con s&iacute;ntomas que, si un profesional no conoce bien, puede trivializar o da informaci&oacute;n que no es adecuada y, en ese sentido, todos tenemos mucho que hacer&rdquo;, dice. Cun&iacute; recuerda las palabras de una m&eacute;dica cuando, hace poco, acompa&ntilde;aba a su madre a una consulta. Ella le&iacute;a un libro sobre menopausia y aprovech&oacute; para preguntarle a la doctora su opini&oacute;n sobre esta etapa. &ldquo;Es una cruz&rdquo;, le respondi&oacute; la profesional. Carmen se rebela: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puede decir esto una m&eacute;dica?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/senoras-no-esconden-menopausia-gozosa-sale-armario_1_10588318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Oct 2023 09:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las señoras ya no se esconden: la menopausia gozosa también sale del clóset]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujeres,Sexualidad femenina,Menstruación,Menopausia,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una de cada cinco niñas y mujeres en el mundo no tienen acceso a productos menstruales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-ninas-mujeres-mundo-no-acceso-productos-menstruales_1_10230727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22cf401f-1620-4869-b267-d4e67dfa1243_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una de cada cinco niñas y mujeres en el mundo no tienen acceso a productos menstruales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De acuerdo a un estudio de la ONG Plan International, para millones de niñas y mujeres en el mundo, la menstruación sigue siendo "un tema tabú" hasta el punto de que en muchas comunidades las mujeres tienen prohibido visitar lugares de culto, comer ciertos alimentos o cocinar si se está menstruando. Tampoco pueden bañarse, hacer tareas del hogar o interactuar con niños y hombres.</p></div><p class="article-text">
        La ONG <a href="https://plan-international.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan International</a> advierte que una de cada cinco ni&ntilde;as y mujeres en todo el mundo no tienen acceso a productos menstruales ni instalaciones sanitarias adecuadas, con motivo del D&iacute;a Internacional de la Higiene Menstrual, que se celebra el pr&oacute;ximo 28 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n advierte que, para millones de ni&ntilde;as y mujeres en el mundo, la menstruaci&oacute;n sigue siendo &ldquo;un tema tab&uacute;&rdquo; hasta el punto de que en muchas comunidades las mujeres tienen prohibido visitar lugares de culto, comer ciertos alimentos o cocinar si se est&aacute; menstruando. Tampoco pueden ba&ntilde;arse, hacer tareas del hogar o interactuar con ni&ntilde;os y hombres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve mi primera menstruaci&oacute;n a los diez a&ntilde;os y no sab&iacute;a qu&eacute; era. Mis padres me mandaron a vivir a una caba&ntilde;a a cinco minutos de mi casa. Me dieron trozos de un antiguo sari de mi madre para que lo usara, pero no ten&iacute;a ni idea de c&oacute;mo hacerlo, as&iacute; que me qued&eacute; manchada de sangre&rdquo;, cuenta a Plan International Swastika, una joven nepal&iacute; de 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://plan-international.es/noticias/una-cinco-ninas-mujeres-no-tienen-acceso-productos-menstruales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n 'A Bloody Serious Matter' de Plan International</a>, en Uganda e Indonesia la mitad de las adolescentes no van a la escuela cuando est&aacute;n menstruando, perdiendo hasta 24 d&iacute;as de escuela al a&ntilde;o. Las razones var&iacute;an: hay ni&ntilde;as a las que no se les permite salir de casa, los colegios no tienen lugares limpios ni privados donde puedan cambiarse y la mayor&iacute;a, no tienen productos sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ONG advierte de que muchas de ellas se ven obligadas a utilizar productos antihigi&eacute;nicos como peri&oacute;dicos viejos, trapos, tierra, arena u hojas, algo que les puede provocar graves infecciones, seg&uacute;n advierte Plan International.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma que en los pa&iacute;ses de bajos ingresos, los productos sanitarios se consideran &ldquo;art&iacute;culos de lujo&rdquo;. Por ejemplo, en El Salvador, un paquete de 10 compresas cuesta casi 3 euros, lo mismo que un kilo de arroz.
    </p><p class="article-text">
        La ONG tambi&eacute;n avisa de que estos retos se multiplican durante las emergencias, ya que el acceso a productos sanitarios e instalaciones de aseo se vuelve a&uacute;n m&aacute;s limitado. As&iacute;, Plan International pone el ejemplo de Hait&iacute;, donde el hambre generalizada y la escalada de la violencia de las bandas est&aacute;n teniendo &ldquo;efectos devastadores en las ni&ntilde;as, que a menudo se enfrentan a peligrosos desplazamientos para acceder a agua limpia para controlar sus periodos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien, la organizaci&oacute;n precisa que la menstruaci&oacute;n no solo limita a ni&ntilde;as y mujeres de pa&iacute;ses de bajos recursos pues advierte de que en los Pa&iacute;ses Bajos, B&eacute;lgica y el Reino Unido, entre otros, hay bastantes ni&ntilde;as y mujeres que no pueden permitirse los productos menstruales que necesitan y, adem&aacute;s, no experimentan un entorno seguro para hablar de su menstruaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a tuve que irme del trabajo porque ten&iacute;a la regla y no pod&iacute;a ni estar de pie. Sab&iacute;a que eso significaba perder dinero, pero no pod&iacute;a hacer otra cosa&rdquo;, cuenta a Plan International Sukey, una londinense de 19 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la ONG lleva a&ntilde;os facilitando informaci&oacute;n a ni&ntilde;as, mujeres y comunidades; proveyendo de acceso a instalaciones sanitarias adaptadas en escuelas y comunidades; formando a ni&ntilde;as y mujeres para que fabriquen compresas en aquellos lugares donde no se pueden conseguir y repartiendo kits menstruales en contextos de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-ninas-mujeres-mundo-no-acceso-productos-menstruales_1_10230727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2023 15:47:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una de cada cinco niñas y mujeres en el mundo no tienen acceso a productos menstruales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,salud menstrual,Día Internacional de la menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es real la sangre en los pantalones blancos de Sofía "Jujuy" Jiménez?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/real-sangre-pantalones-blancos-sofia-jujuy-jimenez_129_9920479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/efa75cab-012f-4145-b9bf-29bed9234a76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es real la sangre en los pantalones blancos de Sofía &quot;Jujuy&quot; Jiménez?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿La mácula es vergonzosa? ¿Esa sangre da asco, da cosita, por el lugar del cual sale? ¿Está bien que una marca publicite en forma encubierta un producto de contención menstrual? Preguntas abiertas alrededor del episodio viral (viralizado) que protagonizó la modelo e influencer en el programa televisivo de Georgina Barbarrosa.</p></div><p class="article-text">
        La modelo e influencer <strong>Sof&iacute;a &ldquo;Jujuy&rdquo; Jim&eacute;nez</strong> baila y al girar, se ve una mancha de sangre en su pantal&oacute;n. <strong>Georgina Barbarrosa</strong>, conductora del magazine por Telefe, se lo marca, y ah&iacute; empieza el episodio que se viraliza, genera debate y se revela como estrategia publicitaria de una marca de productos de contenci&oacute;n menstrual.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        No es una simple campa&ntilde;a publicitaria, explica Jujuy. Es una campa&ntilde;a de concientizaci&oacute;n, es decir, excede la funci&oacute;n de la agencia, o en todo caso: el objetivo es social. Barbarrosa aporta un dato de la realidad: cuatro de cada diez chicas faltan a la escuela cuando est&aacute;n indispuestas. Todo el equipo se hace &ldquo;c&oacute;mplice&rdquo; de la escena actuada, se sabr&aacute; despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las redes arden. Se dispara la pol&eacute;mica. Notas en medios. El tema crece. La mancha queda igual, reproducida, viralizada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La m&aacute;cula es vergonzosa?</strong> No le da verg&uuml;enza la sangre al soldado herido &iquest;o s&iacute;? Pero s&iacute; a un chico que se hace pis encima. Un hombre que llora. Una mujer que mancha su pantal&oacute;n. Los fluidos corporales (no todos, ni en todas partes) pueden ser humillantes. &iquest;Fluir humilla? En tiempos de relaciones, autopercepciones y cuerpos fluidos, que una peque&ntilde;a mancha roja en un pantal&oacute;n blanco averg&uuml;ence da que pensar.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ayel&eacute;n Mazzina</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, Ministra de las Mujeres, G&eacute;neros y Diversidad</span>, participa de la contienda, embebe el video en cuesti&oacute;n y <a href="https://twitter.com/AyelenMazzina/status/1620504744094752768?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1620504744094752768%7Ctwgr%5E8d4e3895ad2e8a42c33f5a7c74414cf0bbf94214%7Ctwcon%5Es1_&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fwww.canal26.com%2Fespectaculos%2Fsofia-jujuy-conto-que-la-mancha-en-su-pantalon-fue-actuada-para-una-campana-de-concientizacion--335447" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuitea</a>: &ldquo;&iexcl;Ning&uacute;n accidente! Lo que sucedi&oacute; en #ALaBarbarossa es algo que nos pasa a todas las personas que menstruamos 1 vez al mes, durante m&aacute;s 40 a&ntilde;os de nuestras vidas. Que no nos d&eacute; verg&uuml;enza. Dejemos de ocultar la menstruaci&oacute;n&rdquo;, escribi&oacute; la funcionaria en sus redes sociales en el medio del debate sobre la situaci&oacute;n, que algunos calificaron de &lsquo;incidente&rsquo;&nbsp;o &lsquo;vergonzoso&rsquo;. Y hashtaguea: #Menstruarespol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Agreguemos: hay mujeres que no van a trabajar cuando est&aacute;n indispuestas porque no tienen recursos para comprar los productos necesarios. #Menstruaresecon&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones por el lado del tab&uacute; son una parte del todo, pero no alcanzan: Del tema no se habla. Hay que mejorar la ESI en las escuelas. Los varones tambi&eacute;n tienen que entender y aceptar. Son casi lugares comunes, aunque el asunto est&aacute; lejos de estar resuelto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay otro aspecto de la discusi&oacute;n, y tambi&eacute;n es moral: si est&aacute; bien o mal que una marca publicite en forma encubierta un producto comercial.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pantal&oacute;n es blanco. La mancha, roja. Es el contraste lo que busca llamar la atenci&oacute;n. El contraste, y el lugar del cuerpo de la modelo, pero tambi&eacute;n el espacio p&uacute;blico en que se muestra: la pantalla de tv. &iquest;Es real la sangre en los pantalones blancos de Jujuy? Real en el sentido de verdadera, ya que la realeza, sabemos, tiene sangre azul.
    </p><p class="article-text">
        En 1988, una famosa publicidad de cigarrillos tuvo un slogan insuperable: &ldquo;Has recorrido, muchacha, un largo camino ya&rdquo;. Lo que vend&iacute;a era malo, dir&iacute;amos hoy, p&eacute;simo: cigarrillos. Un producto letal. Pero el discurso era prefeminista, de avanzada. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        La publicidad es un arte de vanguardia. Eso es lo que est&aacute; en juego, tambi&eacute;n, en parte, en la presunta pol&eacute;mica (&iquest;es tal?) generada a partir de la estrategia publicitaria de una marca de tampones y toallas &ldquo;femeninas&rdquo; (un nombre que habr&iacute;a que revisar), en el cuerpo de una influencer.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada del 90 del siglo XX, pre revoluci&oacute;n feminista del siglo XXI, una publicidad uruguaya que ten&iacute;a como protagonista a <strong>Natalia Oreiro</strong> apelaba al mensaje opuesto al de Jujuy: la menstruaci&oacute;n no se &ldquo;notaba&rdquo; porque los chicos que la miraban de atr&aacute;s no pod&iacute;an saber que esa chica estaba menstruando. Y eso era genial (que no se notara) &iquest;Les importaba eso a los chicos?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        ortante era lo que la publicidad dec&iacute;a al final &ldquo;Con OB nadie se da cuenta, ni t&uacute; te das cuenta&rdquo;. Lo importante, siempre, es disimular (&iquest;el deseo?)
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la sangre menstrual? &iquest;Hay que mostrarla como se hac&iacute;a en el pasado, cuando se colgaban las s&aacute;banas de las camas de los reci&eacute;n casados para confirmar la virginidad de ellas? </strong>(Los jud&iacute;os religiosos no tocan a sus mujeres &ldquo;esos d&iacute;as&rdquo; porque est&aacute;n sucias). Y: las mujeres y cuerpos menstruantes (los varones trans, personas no binaries tambi&eacute;n menstr&uacute;an) &iquest;quieren mostrar esa sangre? Esa sangre, &iquest;por qu&eacute; da verg&uuml;enza y no la de un pinchazo en el dedo o un corte en una pierna? Esa mujer que menstr&uacute;a no est&aacute; embarazada (aunque pueda haber p&eacute;rdidas en un embarazo con la misma manifestaci&oacute;n externa), es decir, no se est&aacute; reproduciendo, el ciclo se cumpli&oacute; y no hay fruto, no est&aacute; haciendo ese d&iacute;a y en ese momento eso para lo que Dios la trajo de la costilla de Ad&aacute;n: reproducirse, maternar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa sangre da asco, da cosita, por el lugar del cual sale? &iquest;Porque dice: sos gestante? </strong>La misma sangre que sale cuando una mujer es desvirgada por cualquier objeto que penetre en su vulva y rompa su himen. 
    </p><p class="article-text">
        Es una sangre connotada. Al margen de la publicidad en cuesti&oacute;n, o de cuestionarse sobre la efectividad de esa publicidad (no es de copa menstrual, es decir, de m&eacute;todos menos contaminantes), el debate que se gener&oacute; sobre esa mancha roja sobre fondo de curvas blancas (y la estrategia del aparente &ldquo;sin querer&rdquo;) apunta a las capas hist&oacute;ricas de significaci&oacute;n de ese l&iacute;quido rojo sobre el que cae, con fuerza, todo <strong>el peso de la moral</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>GS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Saidon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/real-sangre-pantalones-blancos-sofia-jujuy-jimenez_129_9920479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2023 09:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es real la sangre en los pantalones blancos de Sofía "Jujuy" Jiménez?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sofía Jujuy Jiménez,Georgina Barbarrosa,Menstruación,Natalia Oreiro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estudio más ambicioso hasta la fecha muestra que 42% de mujeres tuvo menstruación más fuerte tras la vacuna contra el Covid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/estudio-ambicioso-fecha-muestra-42-mujeres-tuvo-menstruacion-fuerte-vacuna-covid_1_9177476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf902cec-0b2b-41b1-a86b-2fd4cb778ab8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estudio más ambicioso hasta la fecha muestra que 42% de mujeres tuvo menstruación más fuerte tras la vacuna contra el Covid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación pionera de dos científicas estadounidenses encontró diversas alteraciones menstruales vinculadas a la vacunación</p></div><p class="article-text">
        El 42% de las mujeres encuestadas sufri&oacute; un sangrado m&aacute;s abundante durante su menstruaci&oacute;n despu&eacute;s de inocularse la vacuna contra el Covid. El estudio pionero de dos investigadoras estadounidenses que se propuso averiguar si exist&iacute;a relaci&oacute;n entre la vacuna y las alteraciones menstruales que relataban muchas mujeres acaba de hacer p&uacute;blicos sus resultados. <strong>De las m&aacute;s de 39.000 mujeres que respondieron a la encuesta, el 42% experiment&oacute; un aumento del flujo menstrual</strong>, <a href="https://sciencemediacentre.es/reaccion-el-42-de-las-encuestadas-en-un-estudio-tuvo-una-menstruacion-mas-abundante-tras-la-vacuna" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">seg&uacute;n recoge Science Media Centre</a>. El estudio encontr&oacute; tambi&eacute;n otras alternaciones menstruales vinculadas a la vacunaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estas alteraciones son el sangrado espont&aacute;neo en el caso de mujeres que ya no ten&iacute;an la regla porque se encontraban en la menopausia o tomando anticonceptivos, y tambi&eacute;n en personas no menstruantes (el estudio cont&oacute; con diversidad de g&eacute;nero) que tomaban tratamientos hormonales. Las investigadoras aseguran que las alteraciones descritas son temporales y se&ntilde;alan algunos factores que influyeron en su aparici&oacute;n: la edad, padecer efectos secundarios de la vacuna como fiebre o fatiga, el historial de embarazos y partos, o la etnicidad, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de que muchas mujeres en todo el mundo relataran sus alteraciones menstruales despu&eacute;s de haber sido vacunadas con el suero contra el Covid, el estudio confirma la alta prevalencia de estas incidencias</strong>. Entonces, se pusieron en marcha varias investigaciones, como esta de las cient&iacute;ficas norteamericanas Lee y Clancy. Ellas mismas hab&iacute;an sufrido este fen&oacute;meno y pusieron en marcha el primer estudio observacional al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Les siguieron otras investigadoras, como la catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Extremadura (UEx) Ana Beatriz Rodr&iacute;guez Moratinos y la investigadora posdoctoral Cristina Carrasco, que pertenecen al grupo de Neuroinmunofisiolog&iacute;a y Crononutrici&oacute;n de la UEx. Ambas son coautoras de un estudio similar en Espa&ntilde;a, unos de los pa&iacute;ses con tasas de vacunaci&oacute;n poblacional m&aacute;s elevadas, que se publicar&aacute; en los pr&oacute;ximos meses y cuyos resultados preliminares <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estudio-avanza-mitad-mujeres-encuestadas-tuvo-alteraciones-ciclo-menstrual-vacuna-covid_1_8653410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">avanz&oacute; elDiario.es</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Las investigadoras espa&ntilde;olas consideran que los resultados del estudio de las cient&iacute;ficas norteamericanas sirven para &ldquo;arrojar luz&rdquo; a un fen&oacute;meno &ldquo;inicialmente denostado por la sociedad en general&rdquo;. &ldquo;Tal y como indican las propias autoras, y dado los escasos datos previos disponibles, <strong>esta y otras vacunas no han sido consideradas como un factor estresor con potencial impacto en el ciclo menstrual, lo que una vez m&aacute;s pone de manifiesto el olvido constante y consecuente desconocimiento que seguimos teniendo sobre un aspecto de vital importancia en la salud femenina</strong>&rdquo;, explican Rodr&iacute;guez Moratinos y Carrasco. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque las investigadoras explican que las alteraciones menstruales no son infrecuentes y tampoco suelen ser peligrosas, las evidencias que aporten este estudio y los que est&aacute;n por publicar permitir&aacute; seguir indagando en los mecanismos que subyacen a este fen&oacute;meno. Y a&ntilde;aden: &ldquo;Desde nuestro punto de vista, en ning&uacute;n caso tales investigaciones deben alimentar las teor&iacute;as antivacunas, sino servir para confirmar la necesidad de que este y otros efectos secundarios no vuelvan a ser pasados por alto en la realizaci&oacute;n de ensayos cl&iacute;nicos. Asimismo, tal evidencia dotar&aacute; a los profesionales sanitarios de una mayor capacidad para valorar a sus pacientes a trav&eacute;s de informaci&oacute;n validada por la ciencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>ARA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/estudio-ambicioso-fecha-muestra-42-mujeres-tuvo-menstruacion-fuerte-vacuna-covid_1_9177476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jul 2022 22:39:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estudio más ambicioso hasta la fecha muestra que 42% de mujeres tuvo menstruación más fuerte tras la vacuna contra el Covid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacunas,Pandemia,Covid-19,Menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Me vino": recursos para hablar de la menstruación con las niñas (y también con los niños)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venido-abordar-menstruacion-recursos-utiles_1_9089632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/719860e1-fdd5-4f1f-ad8b-2b0485ed67a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Me vino&quot;: recursos para hablar de la menstruación con las niñas (y también con los niños)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay muchas herramientas que sirven para abordar las conversaciones sobre la menstruación con las hijas e hijos, desde cuentas de Instagram a libros ilustrados.</p></div><p class="article-text">
        Hablar de la menstruaci&oacute;n con nuestras hijas, llegado el momento, puede resultar complicado. Aunque empezamos a superar algunos de los mitos que nos han perseguido en nuestra propia infancia &ndash;y m&aacute;s en la de nuestras madres y abuelas&ndash;, todav&iacute;a persisten algunos tab&uacute;s que dificultan tratar este tema con normalidad. Quiz&aacute; uno de los que hay que empezar a derribar sea que se trata de un tema 'de chicas': las expertas subrayan que la conversaci&oacute;n sobre la regla y el ciclo menstrual debe tambi&eacute;n llegar a los ni&ntilde;os. A d&iacute;a de hoy, existen numerosas herramientas que nos pueden facilitar este momento: cuentas de Instagram, libros ilustrados, canales de Youtube y hasta escuelas de formaci&oacute;n online.
    </p><p class="article-text">
        Abordar el tema con naturalidad, evitando reproducir tab&uacute;s, e integrarlo en la vida cotidiana como el proceso fisiol&oacute;gico que es son algunos de los consejos m&aacute;s repetidos. M&aacute;s all&aacute; de lo fisiol&oacute;gico, merece la pena incluir en la conversaci&oacute;n la higiene menstrual, los cambios corporales, o nociones sobre el ciclo.
    </p><h3 class="article-text">Cuentas de Instagram</h3><p class="article-text">
        Xusa Sanz es enfermera especializada en ciclo menstrual. <a href="https://www.instagram.com/soyxusasanz/?hl=es" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Su cuenta de Instagram </a>supera los 90.000 seguidores. &ldquo;Creo que este tipo de plataformas pueden ser &uacute;tiles para abordar el tema con ni&ntilde;as y adolescentes, ya que es un entorno que conocen y les gusta. De hecho, es el medio donde m&aacute;s feedback recibo. Cada d&iacute;a tengo muchas preguntas relacionadas con la salud menstrual, sexual y en general, sobre la salud femenina&rdquo;, explica. Para ella, la clave es hablar de la menstruaci&oacute;n &ldquo;con naturalidad, haci&eacute;ndoles ver que es un proceso natural del que no tienen que sentir verg&uuml;enza&rdquo;. Y contin&uacute;a: &ldquo;Si ellas perciben en casa que la menstruaci&oacute;n es un tema que se debe llevar en secreto, esto es lo que van a asociar y se va a producir un rechazo que perdurar&aacute; durante todos los a&ntilde;os que menstr&uacute;en&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CcsH3GzDY1D/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En esto coincide Irene Aterido, sex&oacute;loga, 'coach' menstrual y autora de la cuenta de Instagram&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/meduelelaregla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@meduelelaregla</a>, con m&aacute;s de 21.000 seguidores: &ldquo;Tenemos que enfocar la menstruaci&oacute;n como un proceso fisiol&oacute;gico natural, abordarlo desde la normalidad y la tranquilidad&rdquo;. En su cuenta, Aterido ofrece numerosos recursos &uacute;tiles relacionados con la menstruaci&oacute;n: desde talleres y cursos <em>online</em>, hasta consejos b&aacute;sicos y v&iacute;deos cortos. &ldquo;Yo me lanc&eacute; a las redes sociales, aunque no soy millenial, porque es ah&iacute; donde estaba el p&uacute;blico al que yo quer&iacute;a llegar con mi proyecto de salud ginecol&oacute;gica y menstrual: las ni&ntilde;as y adolescentes&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros errores que solemos cometer, aun a pesar de habernos documentado, es pensar que solo tenemos que hablar de la regla con nuestras hijas. Aunque son ellas las que van a experimentar cambios y, por tanto, las que tienen que focalizar nuestra atenci&oacute;n, tambi&eacute;n hay que hablar con los ni&ntilde;os. As&iacute; lo explica Irene Aterido: &ldquo;Tenemos que hablarlo no solo con nuestras hijas, sino tambi&eacute;n con nuestros hijos, porque si no seguiremos consider&aacute;ndolo un tema exclusivamente de mujeres cuando no es as&iacute;. La mitad de la poblaci&oacute;n tenemos ciclos menstruales, y este es un proceso que nos ata&ntilde;e a todas las personas. Solo as&iacute; podremos naturalizarlo, normalizarlo y liberarlo de los tab&uacute;s que todav&iacute;a operan&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recursos online</h2><p class="article-text">
        Otra de las cuentas especializadas m&aacute;s seguidas es <a href="https://www.instagram.com/ilovecyclo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@ilovecyclo</a>, con casi 50.000 seguidores. Detr&aacute;s de este perfil est&aacute; CYCLO, una tienda de higiene menstrual responsable que, adem&aacute;s de vender copas menstruales y compresas reutilizables, ofrece numerosos recursos de formaci&oacute;n. En su canal de Youtube, al que ya se han suscrito m&aacute;s de 17.000 personas, ofrecen v&iacute;deos y consejos menstruales, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Qpb_GvrIpDw&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este espec&iacute;fico con 10 tips menstruales para adolescentes</a>. Y el a&ntilde;o pasado inauguraron la <a href="https://escuelacyclo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escuela CYCLO</a>, un espacio virtual con numerosos recursos educativos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras pensamos que las ni&ntilde;as y adolescentes tienen capacidad suficiente para entender la menstruaci&oacute;n con el mismo discurso que una adulta, por lo que todo nuestro contenido est&aacute; formulado para todas las edades&rdquo;, explica Paloma Alma, fundadora de CYCLO. En cuanto a productos de higiene &iacute;ntima espec&iacute;ficos para los primeros a&ntilde;os, suelen recomendar a las ni&ntilde;as que conozcan todas las alternativas que existen, m&aacute;s all&aacute; de las compresas y tampones tradicionales: &ldquo;Es important&iacute;simo que aunque a priori no les apetezca usar la copa menstrual, sepan exactamente qu&eacute; es y c&oacute;mo funciona. Por nuestra experiencia, las compresas de tela y las bragas menstruales son los productos que m&aacute;s gustan para los primeros a&ntilde;os de regla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pedagoga menstrual Erika Irusta, que coordina la web soy1soy4.com, ofrece una comunidad pedag&oacute;gica con recursos exclusivos para socias. Irusta suele utilizar el concepto &ldquo;pedagog&iacute;a menstrual&rdquo;, que para ella consiste en &ldquo;acompa&ntilde;ar a alcanzar la autonom&iacute;a en torno a la experiencia menstrual. Esto es: conocer qu&eacute; supone menstruar en esta sociedad y actuar en consecuencia de este saber para ser una persona m&aacute;s libre y capaz en la toma de decisiones en torno a su cuerpo y cuidados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recursos anal&oacute;gicos: libros ilustrados</h2><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han editado varios libros en Espa&ntilde;a, sobre todo ilustrados, para acompa&ntilde;ar a ni&ntilde;as y adolescentes en sus primeras experiencias con la regla. Una de las novedades para esta primavera es la gu&iacute;a ilustrada '&iexcl;Hola Menstruaci&oacute;n!', realizada por la escritora Yumi Stynes, la doctora Melissa Kang y la ilustradora Jenny Latham. Es una gu&iacute;a separada por cap&iacute;tulos, donde las lectoras pueden encontrar desde la informaci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica, qu&eacute; es la regla y para qu&eacute; sirve, hasta las diferencias entre tampones, copa menstrual y compresas. Tambi&eacute;n desmonta mitos como los que rodean la pr&aacute;ctica de deportes o de relaciones sexuales durante la regla.
    </p><p class="article-text">
        Al final del libro incluye un glosario muy &uacute;til con t&eacute;rminos relacionados: menarqu&iacute;a (primer episodio de sangrado menstrual), s&iacute;ndrome premenstrual o SPM (s&iacute;ntomas que se pueden experimentar antes o durante la menstruaci&oacute;n), ciclo menstrual (periodo que va desde el primer d&iacute;a de sangrado hasta el primer d&iacute;a de la siguiente menstruaci&oacute;n) o endometriosis (enfermedad com&uacute;n que provoca dolores menstruales).
    </p><p class="article-text">
        'Takatuka. El rojo es bello', de Lucia Zamolo, es un manual ilustrado que habla directamente a las ni&ntilde;as y adolescentes. Explica cu&aacute;ndo empieza la regla, c&oacute;mo es el d&iacute;a a d&iacute;a con ella, qu&eacute; mentiras y tab&uacute;s existen, cu&aacute;l es la verdad y muchos consejos &uacute;tiles. &ldquo;Aunque resulte un rollo que la regla se presente siempre en el momento menos oportuno, que los calambres duelan una barbaridad y que est&eacute;s con el &aacute;nimo por los suelos&hellip; &iexcl;Tienes que ser consciente de lo que significa la menstruaci&oacute;n! Es sin&oacute;nimo de vida&rdquo;, cuenta Zamolo en su libro.
    </p><p class="article-text">
        Las hermanas May, Marta y Julia Serrano han escrito e ilustrado 'Mam&aacute;, me ha venido la regla'. El cuento empieza as&iacute;: &ldquo;Cuando me he levantado esta ma&ntilde;ana he ido a hacer pis, como todos los d&iacute;as, y he descubierto una mancha en mis bragas&rdquo;. A partir de ah&iacute;, una ni&ntilde;a cuenta en primera persona el d&iacute;a en que tuvo su primera regla: su madre le monta una fiesta con las mujeres de la familia en la que puede plantear sus dudas y recibe regalos de todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        En el apartado de c&oacute;mics destaca 'As&iacute; son nuestras reglas', de EsCarolota. En un tono de humor y con una perspectiva feminista cuenta tambi&eacute;n en primera persona su experiencia con la regla. &ldquo;Yo no sab&iacute;a lo que era la regla. El susto que me di cuando me vino no fue peque&ntilde;o. Voy a morir&rdquo;, asegura la autora en las primeras p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Otra gu&iacute;a dirigida a ni&ntilde;as y adolescentes es 'El libro de la regla: todo lo que temes preguntar (pero tienes que saber)', de Jennifer Gravelle y su sobrina adolescente Karen Gravelle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LQ</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/venido-abordar-menstruacion-recursos-utiles_1_9089632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jun 2022 04:22:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Me vino": recursos para hablar de la menstruación con las niñas (y también con los niños)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Día Internacional de la menstruación,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menstruación dolorosa: ¿cuándo hay que consultar al médico para descartar problemas graves?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/regla-dolorosa-hay-consultar-medico-descartar-problemas-graves_1_9066547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0af8c98-5fcb-4fdd-bc9f-393ad24078c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menstruación dolorosa: ¿cuándo hay que consultar al médico para descartar problemas graves?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dolor leve es normal, pero cuando este se vuelve más intenso es hora de consultar con el médico para que descarte trastornos más graves.</p></div><p class="article-text">
        Aproximadamente una de cada tres mujeres, sobre todo adolescentes y j&oacute;venes adultas, sufren <strong>dolor menstrual o dismenorrea</strong>, es decir, sienten un dolor intenso en la parte baja del abdomen o a nivel p&eacute;lvico, antes de la menstruaci&oacute;n o mientras dura. Un dolor que tambi&eacute;n puede irradiarse en la zona lumbar o hacia las piernas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos frente a una cuesti&oacute;n que, en Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/consejo-ministros-aprueba-martes-ley-aborto-incluye-baja-laboral-regla-dolorosa_1_8998710.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ha llegado incluso a la pol&iacute;tica</a> en forma de una nueva ley que por la que se aprueba la<strong> baja laboral</strong> para reglas dolorosas, una medida pionera que entrar&aacute; en vigor en 2023. Esta nueva ley recoge la salud menstrual como parte del derecho a la salud y concreta que tiene que ser igual para todas.
    </p><h3 class="article-text">Cuando el dolor es &lsquo;normal&rsquo;</h3><p class="article-text">
        Durante el ciclo menstrual, en el revestimiento del &uacute;tero se acumula con sangre y tejido para prepararse para el embarazo. Cuando esto no ocurre, los niveles de estr&oacute;geno y progesterona bajan, provocando la menstruaci&oacute;n y el desprendimiento del revestimiento del &uacute;tero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos del &uacute;tero se contraen para ayudar a eliminar la sangre y el tejido, corta el suministro de sangre y ox&iacute;geno al &uacute;tero y este libera sustancias qu&iacute;micas que desencadenan la sensaci&oacute;n de dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas var&iacute;an seg&uacute;n cada mujer. En la mayor&iacute;a de los casos, suele ser un dolor <strong>agudo y espasm&oacute;dico</strong>, aunque tambi&eacute;n es com&uacute;n un dolor <strong>continuo y sordo</strong>, seg&uacute;n describe la Sociedad Espa&ntilde;ola de Ginecolog&iacute;a y Obstetricia (<a href="https://sego.es/mujeres/Dolor_menstrual.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SEGO</a>). Puede aparecer aislado o con otros signos como n&aacute;useas o v&oacute;mitos, as&iacute; como dolor de cabeza, diarrea e irritabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos s&iacute;ntomas pueden ser m&aacute;s agudos en los primeros d&iacute;as de la regla y suelen variar con cada periodo, es decir, unos meses puede doler m&aacute;s que otros. Los expertos de la SEGO clasifican la dismenorrea en dos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Dismenorrea primaria</strong>: aparece entre los 6 y 12 meses despu&eacute;s de la primera regla, en mujeres de entre 17 y 25 a&ntilde;os. Responde a la acci&oacute;n espasm&oacute;dica de las prostaglandinas, unas mol&eacute;culas que hacen que el &uacute;tero se contraiga y se restrinja el flujo sangu&iacute;neo, lo que provoca dolor, que suele asemejarse al de un c&oacute;lico, con una duraci&oacute;n de entre 24 y 48 horas tras el inicio de la regla.</li>
                                    <li><strong>Dismenorrea secundaria</strong>: suele afectar a mujeres mayores de 30 a&ntilde;os, que han tenido hijos, y puede deberse a una enfermedad subyacente, como endometriosis o miomas. El dolor suele ser m&aacute;s continuo y aparece una semana antes de la regla.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los casos de dismenorrea, el dolor no se alarga m&aacute;s de los dos d&iacute;as y acostumbra a ceder con un analg&eacute;sico, aunque en ocasiones puede ser necesario usar estr&oacute;genos y progesterona (hormonas sexuales femeninas) bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica. En este <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/cuatro-remedios-naturales-aliviar-dolor-menstrual-dismenorrea_1_8686104.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a> te explicamos algunos trucos para aliviar el dolor de regla de forma natural.
    </p><p class="article-text">
        Dada la amplia variedad en el tipo y la frecuencia menstrual surgen dudas sobre cu&aacute;nto dolor es normal y <strong>cu&aacute;ndo indica que hay alg&uacute;n otro problema detr&aacute;s</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; puede haber detr&aacute;s de un fuerte dolor menstrual?</h3><p class="article-text">
        Aunque tener dolor menstrual es frecuente y com&uacute;n, no es normal tener un dolor invalidante que modifique el d&iacute;a a d&iacute;a. En estos casos, es importante acudir al m&eacute;dico, sobre todo si hay sangrado abundante o si aparece dolor en las relaciones sexuales, para descartar que haya otros problemas detr&aacute;s como:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/endometriosis-cuantas-mujeres-afecta_1_1744967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Endometriosis</strong></a>: es una enfermedad que afecta al 10-15% de mujeres en edad reproductiva. Esta patolog&iacute;a ginecol&oacute;gica, que puede tardar a&ntilde;os en diagnosticarse, consiste en la aparici&oacute;n y crecimiento de tejido endometrial en otras zonas fuera de la cavidad uterina. La endometriosis suele provocar s&iacute;ntomas como menstruaciones dolorosas, dolor p&eacute;lvico cr&oacute;nico, relaciones sexuales dolorosas, quistes en los ovarios e infertilidad.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>Miomas</strong>: son tumores benignos s&oacute;lidos que se desarrollan en la pared del &uacute;tero a modo de capas y que pueden provocar s&iacute;ntomas como <strong>sangrados irregulares m&aacute;s o menos abundantes</strong> y, en consecuencia, anemias ferrop&eacute;nicas. En algunos casos es necesaria una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica para reducir los s&iacute;ntomas que provocan. Si el tama&ntilde;o del tumor es grande, puede comprimir los &oacute;rganos vecinos y provocar dolores que afectan a las relaciones sexuales, pesadez o micciones constantes.</li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/sindrome-ovario-poliquistico-causas-sintomas_1_1548761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>Ovario poliqu&iacute;stico</strong></a>: igual que los miomas, se trata de formaciones benignas en la pared del &uacute;tero, aunque el tejido que lo conforman no son lo&nbsp; mismo. Los p&oacute;lipos se generan con tejido endometrio, mientras que los miomas son una formaci&oacute;n m&uacute;sculo uterino, que los hace m&aacute;s pesados. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Por tanto, es muy importante buscar ayuda m&eacute;dica cuando el dolor:</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>No remite con medicamentos antiinflamatorios no esteroides (<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/riesgos-abusar-ibuprofeno-antiinflamatorios_1_8789209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">AINE</a>), por lo que puede ser un s&iacute;ntoma de algo m&aacute;s grave.</li>
                                    <li>Empeora con el tiempo y se irradia hacia otras zonas del cuerpo.</li>
                                    <li>Es intenso y afecta al d&iacute;a a d&iacute;a.</li>
                                    <li>Uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes del ovario poliqu&iacute;stico es sangrando abundante y molestias abdominales,</li>
                                    <li>Aparece cuando no hay menstruaci&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>MCh</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/regla-dolorosa-hay-consultar-medico-descartar-problemas-graves_1_9066547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jun 2022 10:58:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menstruación dolorosa: ¿cuándo hay que consultar al médico para descartar problemas graves?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Red Cunt', un documental para los que niegan el tabú sobre la menstruación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/red-cunt-documental-niegan-tabu-regla_1_9017496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5af1915b-f228-47cb-a06a-d95071117c15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Red Cunt&#039;, un documental para los que niegan el tabú sobre la menstruación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toti Baches dirige una coproducción germano-española que pone en el centro los debates actuales sobre la menstruación, desde la carga económica de sus productos, hasta la vergüenza o los hombres trans que deciden mantener su ciclo.</p><p class="subtitle">Qué ver - 'Red', Pixar mira por primera vez a la adolescencia femenina y la menstruación</p></div><p class="article-text">
        <strong>Toti Baches</strong> decidi&oacute; hacer <em>Red Cunt</em> cuando fue a hablarle a su hija de la menstruaci&oacute;n y no encontr&oacute; nada positivo que decirle. &ldquo;Lo &uacute;nico que se me ocurr&iacute;a era: 'te va a venir cada mes, es una mierda y esta mierda te va a durar 40 a&ntilde;os'. Me sent&iacute; tan mal que empec&eacute; a buscar proyectos que la reivindicaran y encontr&eacute; cosas muy interesantes&rdquo;, cuenta la directora catalana desde Hamburgo. El resultado es un<strong> documental</strong> que incluye testimonios y una historia de animaci&oacute;n, en apariencia infantil, que le ha permitido cruzar esas l&iacute;neas donde las palabras no llegan. 
    </p><p class="article-text">
        Hay gotas rojas saliendo de penes, una isla formada por copas menstruales y trompas de falopio, compresas y sangre, mucha sangre. &ldquo;Con esta ficci&oacute;n animada yo pod&iacute;a decir y ser todo lo <em>punky </em>que quisiera, en honor a las protagonistas&rdquo;, reconoce Baches. El t&iacute;tulo en s&iacute; mismo es una declaraci&oacute;n de intenciones. &ldquo;Llamar <em>chocho</em> a una peli me pareci&oacute; fant&aacute;stico&rdquo;, bromea la realizadora, que quiso revertir con ello la connotaci&oacute;n peyorativa que reciben los genitales femeninos. &ldquo;La palabra inglesa <em>cunt</em> viene de la diosa hind&uacute; Kunt&iacute; de la belleza y la fertilidad, pero se fue degenerando y me encant&oacute; recuperarla en este contexto&rdquo;, asegura.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ilustración del documental &#039;Red Cunt&#039;                            </span>
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        <em>Red Cunt </em>es la primera de una trilog&iacute;a: le seguir&aacute;n <em>Hot Cunt,</em> sobre la masturbaci&oacute;n y <em>Silver Cunt</em>, sobre la menopausia. En esta, los dibujos cuentan la relaci&oacute;n de Isabel y Mensi, su menstruaci&oacute;n, &uacute;nica e irremplazable. No es como esa se&ntilde;ora vestida de rojo que aparec&iacute;a detr&aacute;s de la puerta en los anuncios de compresas. Mensi se mete en la cama de Isabel, la empapa de arriba a abajo, aparece en medio de una cita sexual o en plena oficina. La ficci&oacute;n est&aacute; llena de situaciones veros&iacute;miles y reconocibles, pero hubo una que marc&oacute; el inicio del proyecto: cuando Toti fue con su hija a la pediatra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dijo que faltaba poco para que le bajase la menstruaci&oacute;n, que fuese preparando un neceser con tampones y compresas y que lo escondiese bien abajo de la mochila&rdquo;, cuenta la directora. Al salir de la consulta la ni&ntilde;a le pregunt&oacute; que por qu&eacute; ten&iacute;a que esconderlo. &ldquo;Me di cuenta de que yo ten&iacute;a el consejo de la pediatra tan interiorizado que ni me di cuenta y no quiero pasarle todo lo que llevo dentro a mi hija sin que nos lo cuestionemos&rdquo;, admite.
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                Ilustración de &#039;Red Cunt&#039;                            </span>
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        Hicieron coincidir el estreno con el 28 de mayo,<strong> D&iacute;a Internacional de la Menstruaci&oacute;n</strong>, para asegurarse su espacio en un calendario copado por el cine comercial y las cr&oacute;nicas de Cannes. Pero de forma imprevista el viento de la actualidad ha soplado a su favor. La idea del Ministerio de Igualdad de regular espec&iacute;ficamente <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/preguntas-respuestas-bajas-reglas-dolorosas_1_9000724.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una baja menstrual en la futura reforma de la ley del aborto</a> ha roto tab&uacute;es y alimentado el debate alrededor de la menstruaci&oacute;n. Tambi&eacute;n la crispaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Obviamente hay un tab&uacute;. Si no lo hubiera no existir&iacute;an personas no menstruantes que dan su opini&oacute;n sin que nadie se la pida. En Alemania algunos llaman a esa ley &lsquo;las vacaciones menstruales&rsquo;. Son los machitos que tienen miedo de que su hegemon&iacute;a se est&eacute; acabando. Y tienen mucha raz&oacute;n&rdquo;, critica Toti Baches. 
    </p><p class="article-text">
        Si Espa&ntilde;a aprueba el permiso ser&iacute;a pionera en Europa adelantando incluso a Alemania, donde sin embargo los productos orientados a la menstruaci&oacute;n tienen un IVA reducido. &ldquo;Veo positivo este proyecto de ley hasta cierto punto: solo si lo vemos como un primer paso y no como una victoria final. Hay que cambiar la educaci&oacute;n sexual en las escuelas y concienciar al sistema sanitario para que diagnostiquen antes la endometriosis y que no receten para todo la p&iacute;ldora anticonceptiva&rdquo;, reclama la directora. En su opini&oacute;n la meta debe ser &ldquo;cambiar la cultura menstrual a gran escala&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una pel&iacute;cula autofinanciada</h3><p class="article-text">
        El tab&uacute; persigui&oacute; a <strong>Toti Baches</strong> hasta el momento de hablar con gente de la industria acerca de <em>Red Cunt</em>. &ldquo;Me encontr&eacute; muchas trabas, sobre todo entre hombres blancos mayores. Productores que me dec&iacute;an que la menstruaci&oacute;n no era un tema interesante para el cine o exhibidores que se negaron a ponerla en sus cines antes incluso de haberla visto&rdquo;, desvela la cineasta. 
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            </figure><p class="article-text">
        Le denegaron todas las solicitudes de subvenci&oacute;n y finalmente la acab&oacute; rodando con parte de sus ahorros, cr&eacute;ditos, la colaboraci&oacute;n de algunos amigos y estudiantes de animaci&oacute;n que desarrollaron los dibujos a cambio de convalidar sus pr&aacute;cticas. &ldquo;Fue bastante sospechoso que la rechazaran cuando todas mis pel&iacute;culas han sido subvencionadas&rdquo;, compara.
    </p><p class="article-text">
        Solo existe una cinta que se ha atrevido a romper el estigma en los niveles m&aacute;s altos de la tradicional industria de la animaci&oacute;n: <em>Turning Red</em>, de Pixar, donde <a href="https://www.eldiario.es/cultura/red-pixar-mira-primera-vez-adolescencia-femenina-menstruacion_1_8818344.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la menstruaci&oacute;n act&uacute;a como elemento c&oacute;mico</a> pero tambi&eacute;n como met&aacute;fora de un momento de la adolescencia que nunca antes hab&iacute;a recibido atenci&oacute;n en el cine.
    </p><p class="article-text">
        <em>Red Cunt</em> pretende derribar el oscurantismo alrededor del ciclo, pero tambi&eacute;n plantear cuestiones que pueden ser desconocidas para las mujeres. Presenta a Laida Memba, empresaria y creadora de una marca de bragas espec&iacute;ficas para la menstruaci&oacute;n. &ldquo;Son absorbentes, no huelen y son respetuosas con el cuerpo&rdquo;, cuenta la portavoz de Cocoro, con sede en Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        En Alemania, la directora se reuni&oacute; con una <em>coach </em>del ciclo femenino que predica &ldquo;el sangrado libre&rdquo; como alternativa a los tampones, las compresas o las copas. En definitiva, dos voces que abogan por &ldquo;no hacer &uacute;nicamente lo que te sugiere la publicidad&rdquo;, sobre todo cuando eso implica una carga econ&oacute;mica que muchas mujeres no se pueden permitir. &ldquo;Es una verg&uuml;enza que a la viagra se le aplique el 4% de IVA y a las compresas y tampones el 21%. La sociedad tiene que ser consciente&rdquo;, defiende Bages.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay <em>salvaslips </em>negros para que no se vean con el tanga o fragancias frescas de 12 horas de duraci&oacute;n. Son sustancias que no quiero ver en los genitales femeninos, donde muchas mujeres son muy sensibles&rdquo;, alerta la ginec&oacute;loga Dorothee Struck en el documental. El conocimiento sobre los genitales es otra parte central. Es ah&iacute; donde entra el proyecto <em>Vulva Watching</em>, en el que una experta acompa&ntilde;a a mujeres durante el autodescubrimiento de sus partes &iacute;ntimas, muchas incluso por primera vez. &ldquo;Yo veo muchos m&aacute;s penes que vaginas&rdquo;, reconoce una clienta. 
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                Sesión de Vulva Watching en el documental                            </span>
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        En general todas las protagonistas comparten la opini&oacute;n de que &ldquo;si los hombres tuvieran la menstruaci&oacute;n, el mundo ser&iacute;a muy distinto&rdquo; y se dedicar&iacute;a &ldquo;m&aacute;s esfuerzo en investigaci&oacute;n y menos en debates sobre los tres d&iacute;as de baja&rdquo;, dice Toti. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Red Cunt</em> tambi&eacute;n se hace eco de otro tema que el colectivo trans est&aacute; reclamando estos d&iacute;as. &ldquo;La decisi&oacute;n de incluir a una persona transexual que menstr&uacute;a en el documental fue porque mi hija se estaba orientando sexualmente en ese momento y eso me dio la idea de acabar con el binarismo de hombre y mujer. Ella ten&iacute;a contacto con personas trans y vi que estos ni&ntilde;os necesitan otros referentes&rdquo;, desvela la directora. 
    </p><p class="article-text">
        Ian es un<strong> hombre trans </strong>que decidi&oacute; hormonarse hasta cierto punto que le permitiese mantener el ciclo. &ldquo;Se supone que es algo que no debo querer, pero yo siento que mi cuerpo sigue funcionando&rdquo;, explica en el documental el escritor y activista. En definitiva, <em>Red Cunt</em> pretende acabar con la que &ldquo;durante siglos ha sido una definici&oacute;n bastante patriarcal-neoliberalista de la menstruaci&oacute;n: la menstruaci&oacute;n es una cosa sucia que se tiene que esconder. Y no es as&iacute;&rdquo;, concluye Toti Baches. 
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            <span class="title">
                Ilustración de &#039;Red Cunt&#039;                            </span>
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        <em>MZM</em>
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      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/red-cunt-documental-niegan-tabu-regla_1_9017496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 May 2022 11:04:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Red Cunt', un documental para los que niegan el tabú sobre la menstruación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Documental,Día Internacional de la menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vacunas anticovid afectan a la menstruación, pero los efectos son breves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunas-anticovid-afectan-menstruacion-efectos-son-breves_1_8695472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9cc8b43-2ead-4337-ad68-2aafb80e12f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vacunas anticovid afectan a la menstruación, pero los efectos son breves"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según un estudio del British Medical Journal (BMJ), los efectos más evidentes se registraron en 358 mujeres que recibieron la pauta completa de vacunación durante el mismo ciclo menstrual, lo que les provocó un retraso de 2,32 días en su siguiente periodo.</p></div><p class="article-text">
        Las vacunas contra el covid-19 pueden producir cambios en la menstruaci&oacute;n de algunas mujeres, pero estas alteraciones son breves y menores en comparaci&oacute;n con la variaci&oacute;n natural que presentan los ciclos de periodos normales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo afirman dos estudios que publica este mi&eacute;rcoles el British Medical Journal (BMJ) y cuyas conclusiones son &ldquo;tranquilizadoras&rdquo;, seg&uacute;n destaca en un comunicado Victoria Male, especialista en reproducci&oacute;n del Imperial College London (R.Unido).
    </p><p class="article-text">
        La experta, que analiz&oacute; ambos trabajos en un editorial para el BMJ, reconoce que los preparados contra la covid-19 s&iacute; afectan al ciclo menstrual, aunque sus efectos no son significativos ni duraderos.
    </p><p class="article-text">
        El primer estudio analiz&oacute; datos de 3.959 mujeres en Estados Unidos que registraron al menos seis ciclos menstruales consecutivos en una aplicaci&oacute;n de seguimiento. De ese total, 2.403 estaban vacunadas y el resto se integr&oacute; en el grupo de control.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tener en cuenta otros factores, los investigadores no detectaron cambios en los tiempos de las menstruaciones posteriores a la primera dosis, mientras que el segundo pinchazo se asoci&oacute; con un retraso de 0,45 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos m&aacute;s evidentes se registraron en 358 mujeres que recibieron la pauta completa de vacunaci&oacute;n durante el mismo ciclo menstrual, lo que les provoc&oacute; un retraso de 2,32 d&iacute;as en su siguiente periodo.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de este grupo, el 11 % experiment&oacute; un cambio en la duraci&oacute;n del ciclo de m&aacute;s de ocho d&iacute;as, frente al 4 % registrado en el grupo de las no vacunadas.
    </p><p class="article-text">
        Victoria Male subraya que todos los grupos volvieron a la normalidad al cabo de dos ciclos menstruales despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El segundo estudio examin&oacute; las respuestas de 5.688 mujeres en Noruega a las que se pregunt&oacute; si hab&iacute;an experimentado cambios espec&iacute;ficos en sus periodos (como sangrado inesperado o dolores m&aacute;s agudos de lo normal) en los ciclos anteriores y posteriores a cada dosis de la vacuna.
    </p><p class="article-text">
        El 38 % de las participantes report&oacute; al menos un cambio experimentado en los ciclos previos a la vacunaci&oacute;n, si bien esa cifra subi&oacute; al 39 % despu&eacute;s de la primera dosis y al 41 % despu&eacute;s de la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres encuestadas revelaron que, despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n, el cambio m&aacute;s com&uacute;n fue la aparici&oacute;n de periodos m&aacute;s intensos de lo normal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estos resultados son tranquilizadores. S&iacute; se producen cambios en el ciclo menstrual despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n, pero estos son menores al compararlos con las variaciones naturales y se revierten r&aacute;pidamente&rdquo;, observa Male.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, precisa que en algunos pa&iacute;ses, como el Reino Unido, el programa de vacunaci&oacute;n no permite la administraci&oacute;n de la pauta completa durante el mismo ciclo menstrual, por lo que las conclusiones extra&iacute;das en EE.UU. y Noruega no se repetir&iacute;an necesariamente en otras jurisdicciones. 
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/vacunas-anticovid-afectan-menstruacion-efectos-son-breves_1_8695472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jan 2022 18:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las vacunas anticovid afectan a la menstruación, pero los efectos son breves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacunados,Vacunación,Vacunas,Efectos secundarios,Menstruación,Covid-19,Pandemia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio español detecta que la mitad de las mujeres encuestadas tuvo alteraciones del ciclo menstrual tras la vacuna contra el Covid-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/estudio-avanza-mitad-mujeres-encuestadas-tuvo-alteraciones-ciclo-menstrual-vacuna-covid_1_8660958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81542c84-9521-41ce-85b1-b39018791e26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio español detecta que la mitad de las mujeres encuestadas tuvo alteraciones del ciclo menstrual tras la vacuna contra el Covid-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados preliminares de una investigación española señalan cambios en la duración de la menstruación, el patrón de sangrado o la sintomatología premenstrual, algo que no fue evaluado en los estudios clínicos de las vacunas contra el coronavirus</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ponerse la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19, a Mariana, de 42 a&ntilde;os, la menstruaci&oacute;n se le adelant&oacute; diez d&iacute;as. &ldquo;Soy s&uacute;per regular y me llam&oacute; la atenci&oacute;n&rdquo;. Cuando lo coment&oacute; con otras mujeres, muchas respondieron con historias similares: adelantos o retrasos de la menstruaci&oacute;n, sangrado mucho m&aacute;s abundante de lo habitual, ciclos que cambiaron durante los siguientes meses o menstruaciones que incluso desaparecieron durante un tiempo... <strong>La frecuencia de casos hizo que se pusieran en marcha varios estudios para comprobar si padecer la enfermedad o vacunarse con los sueros contra el Covid altera el ciclo menstrual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos estudios, auspiciado por la Universidad de Extremadura, acaba de adelantar sus resultados preliminares. <strong>De las algo m&aacute;s de 17.500 mujeres que respondieron la encuesta lanzada por varias investigadoras, la mitad &ndash;entre el 45 y el 50%&ndash; sufri&oacute; alteraciones de su ciclo como consecuencia de enfermar o de vacunarse contra el coronavirus.</strong> Las autoras tienen ahora que profundizar en los datos recabados y continuar con el proceso de revisi&oacute;n por pares. 
    </p><p class="article-text">
        La prevalencia de las alteraciones es &ldquo;muy alta&rdquo; teniendo en cuenta el n&uacute;mero tan elevado de mujeres que participaron, subraya la ginec&oacute;loga Miriam Al Adib Mendiri, que colabora en el estudio de las doctoras Cristina Carrasco y Ana B. Rodr&iacute;guez, del grupo de Neuroinmunofisiolog&iacute;a y Crononutrici&oacute;n de la Universidad de Extremadura. <strong>Aunque algunos casos puedan deberse a otros factores, como el estr&eacute;s, el n&uacute;mero tan alto de encuestadas hace que la conclusi&oacute;n que liga la vacunaci&oacute;n con cambios en el ciclo sea s&oacute;lida.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esas alteraciones tienen que ver con la duraci&oacute;n de la menstruaci&oacute;n, el patr&oacute;n de sangrado, la aparici&oacute;n de sangrado eventual entre menstruaciones y la sintomatolog&iacute;a premenstrual</strong>. En el 44,8% de los casos ese tipo de alteraciones se mantienen hasta hoy. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre las vacunadas (tambi&eacute;n respondieron mujeres que pasaron la enfermedad y que todav&iacute;a no se hab&iacute;an vacunado), un 46,8% report&oacute; cambios en la duraci&oacute;n del ciclo y un 44,5% registr&oacute; cambios en el flujo menstrual despu&eacute;s de recibir la primera dosis. La prevalencia de esas dos alteraciones se eleva ligeramente con la segunda dosis</strong>. El 25% de las vacunadas que refirieron estos cambios y que ten&iacute;an una dosis inoculada manifestaron seguir experiment&aacute;ndolos; el 30,5% en el caso de las que ten&iacute;an la pauta completa. 
    </p><p class="article-text">
        Irene, de 31, pas&oacute; el Covid entre finales de junio y principios de julio de 2021, antes de que su grupo de edad pudiera vacunarse. Al dolor muscular, la febr&iacute;cula y la p&eacute;rdida de olfato se le sum&oacute; una menstruaci&oacute;n tremendamente abundante. &ldquo;Me coincidi&oacute; con la enfermedad y vi que el sangrado no era normal, era mucho m&aacute;s abundante y con muchos co&aacute;gulos, hasta el punto de tener que cambiarme todo el tiempo&rdquo;, recuerda. Irene lleg&oacute; a consultar con una ginec&oacute;loga, que le dijo que si segu&iacute;a as&iacute; m&aacute;s de tres d&iacute;as tendr&iacute;an que recetarle un medicamento que le cortara el sangrado. Sin embargo, su menstruaci&oacute;n fue reduci&eacute;ndose pasados esos primeros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos ante una vacuna muy inmunog&eacute;nica, que produce mucha fabricaci&oacute;n de anticuerpos y eso en s&iacute; mismo puede alterar el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-ovario y, por tanto, afectar al ciclo hormonal y menstrual&rdquo;, apunta la ginec&oacute;loga. La encuesta preguntaba por el ciclo menstrual, los patrones de sangrado o la aparici&oacute;n del bultos, y recog&iacute;a informaci&oacute;n sobre la existencia o no de trastornos hormonales previos o del s&iacute;ndrome de ovario poliqu&iacute;stico, y la toma de anticonceptivos, entre otras variables. 
    </p><h3 class="article-text">Alteraciones transitorias</h3><p class="article-text">
        La partera Laura Baena y la ginec&oacute;loga Olga Oc&oacute;n, junto con la Universidad de Granada, lanzaron otro gran estudio sobre los efectos de la vacunaci&oacute;n en el ciclo menstrual. Las investigadoras a&uacute;n est&aacute;n analizando los resultados. Lo que confirma Oc&oacute;n es que hay poca literatura cient&iacute;fica al respecto: &ldquo;S&iacute; hemos encontrado algunos trabajos que asocian la vacunaci&oacute;n contra la gripe y el papiloma humano con trastornos del ciclo menstrual&rdquo;. Ninguno de los estudios cl&iacute;nicos que dieron lugar a las vacunas contra el coronavirus pregunt&oacute; a sus participantes mujeres por posibles efectos en su ciclo menstrual.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, algunos de esos estudios ten&iacute;an como requisito para participar, en el caso de las mujeres con la menstruaci&oacute;n, que usaran un m&eacute;todo anticonceptivo eficaz. Esto, explica la ginec&oacute;loga, favorece que participen mujeres que toman anticoncepci&oacute;n hormonal y cuyos ciclos, por tanto, son artificiales. La falta de medici&oacute;n y, por tanto, de reportes de las consecuencias de las vacunas en el ciclo menstrual est&aacute; detr&aacute;s de que la mayor&iacute;a de las autoridades sostenga que no hay evidencia cient&iacute;fica al respecto. &ldquo;Claro, no la hay por que no se produce&rdquo;, subraya Oc&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es probable que las alteraciones que est&aacute;n estudi&aacute;ndose sean transitorias y, en cualquier caso, no comprometan la salud o la fertilidad de la mayor&iacute;a de mujeres, el hecho de que existan deber&iacute;a incluirse en los efectos secundarios. &ldquo;Igual que sabes que te puede dar fiebre o dolor de cabeza tienes que saber que esto te puede pasar. Si no, y luego tienes un sangrado de 10 d&iacute;as que no puedes explicar, te vas a asustar e incluso puede que se te hagan pruebas innecesarias&rdquo;, prosigue. Todas las investigadoras animan a las mujeres a que notifiquen sus alteraciones a los sistemas de salud y farmacovigilancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/estudio-avanza-mitad-mujeres-encuestadas-tuvo-alteraciones-ciclo-menstrual-vacuna-covid_1_8660958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jan 2022 10:44:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio español detecta que la mitad de las mujeres encuestadas tuvo alteraciones del ciclo menstrual tras la vacuna contra el Covid-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vacunas,Vacunación,Menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Testimonios en Instagram suscitan un estudio científico sobre los efectos de la vacuna del Covid-19 en la menstruación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/encuesta-instagram-universidad-alteraciones-menstruales-vacunacion-covid-19_1_8139535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d6ace58-0fac-44bb-9e57-5805953048fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Testimonios en Instagram suscitan un estudio científico sobre los efectos de la vacuna del Covid-19 en la menstruación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a que el Ministerio de Sanidad de España apunta a que "no se ha encontrado relación entre los sangrados y la administración de la vacuna", un estudio del departamento de Enfermería de la Universidad de Granada quiere dar "una respuesta más contundente" a los síntomas que han recogido por parte de muchas mujeres.</p></div><p class="article-text">
        La Universidad de Granada ha iniciado el estudio <em>Efectos de la vacunaci&oacute;n contra el virus&nbsp;SARS-CoV-2 en el ciclo menstrual de las mujeres en edad f&eacute;rtil</em>. Pero le ha puesto otro nombre. &ldquo;Se le llama EVA. Quer&iacute;amos un nombre cortito y femenino&rdquo;, dice la jefa de la investigaci&oacute;n, Laura Baena.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto &ldquo;pionero&rdquo;, del que participan m&aacute;s de 120 mujeres, est&aacute; dise&ntilde;ado para evaluar las alteraciones menstruales despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n frente a la COVID-19. La acogida ha sido &ldquo;muy buena&rdquo;, resalta Baena. Desde el Departamento de Enfermer&iacute;a de la Universidad de Granada (UGR) ya se ha empezado a registrar la duraci&oacute;n de los ciclos menstruales, el patr&oacute;n de sangrado y otros par&aacute;metros para dar una &ldquo;respuesta m&aacute;s contundente&rdquo; a estos s&iacute;ntomas. M&aacute;s all&aacute; de las percepciones de cada mujer, la intenci&oacute;n es &ldquo;objetivar&rdquo; esos cambios y el estudio recoge tambi&eacute;n an&aacute;lisis de sangre para otorgar perfiles de coagulaci&oacute;n y de nivel de hormonas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Sistema Espa&ntilde;ol de Farmacovigilancia ha registrado 291 notificaciones relacionadas con aparato reproductor y mama, seg&uacute;n los datos de su <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/boletines-aemps/boletin-fv/2021-boletin-fv/6o-informe-de-farmacovigilancia-sobre-vacunas-covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo informe de sobre vacunas </a>COVID-19. Estas cifras est&aacute;n muy lejos de otras notificaciones como los trastornos generales (15.814) o del sistema nervioso (10.060) que lideran la clasificaci&oacute;n de acontecimientos adversos en Espa&ntilde;a tras la vacunaci&oacute;n por COVID-19. &ldquo;No pueden considerarse reacciones adversas sino problemas de salud que han ocurrido en asociaci&oacute;n temporal con la vacuna&rdquo;, explican desde el Ministerio de Sanidad. Y a&ntilde;aden: &ldquo;Hasta la fecha no se ha encontrado relaci&oacute;n entre estos sangrados y la administraci&oacute;n de la vacuna&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Espa&ntilde;ola del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ha se&ntilde;alado que el n&uacute;mero de acontecimientos es &ldquo;reducido&rdquo; y entre ellos se encuentran la metrorragia (sangrado vaginal no programado), el trastorno menstrual sin especificar, la amenorrea (ausencia de per&iacute;odos menstruales) y la dismenorrea (dolor abdominal previo a la menstruaci&oacute;n).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Baena es &ldquo;llamativo&rdquo; que no se haya hablado de estos efectos secundarios como se hacen con otros como el dolor de cabeza, la fiebre o la fatiga. &ldquo;Habr&iacute;a sido interesante que se supiesen los s&iacute;ntomas en relaci&oacute;n a la menstruaci&oacute;n porque hay muchas mujeres acudiendo al ginec&oacute;logo o pidiendo pruebas que no son necesarias&rdquo;, dice la investigadora de la UGR.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El principio: el cuestionario</h3><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; cuando Ana, una enfermera granadina, quiso poner en conocimiento de los responsables de farmacovigilancia de su centro hospitalario que hab&iacute;a tenido &ldquo;un manchado raro&rdquo; despu&eacute;s de completar la pauta de vacunaci&oacute;n frente a la COVID-19. No le escucharon. Y no era la &uacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La matrona y sex&oacute;loga <a href="https://ginesex.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura C&aacute;mara</a> aglutino testimonios de muchas mujeres que hab&iacute;an sufrido alteraciones menstruales tras vacunarse y lanz&oacute; un cuestionario en su perfil de Instagram. Lo completaron m&aacute;s de 2.800 personas y los resultados fueron enviados al Sistema Espa&ntilde;ol de Farmacovigilancia. &ldquo;Como personas menstruantes tenemos todo el derecho a que se nos diagnostique, se nos trate y se nos visibilice en esta cuesti&oacute;n&rdquo;, apuntaba por entonces C&aacute;mara a este diario.
    </p><p class="article-text">
        Ahora la matrona reconoce sentirse &ldquo;muy contenta&rdquo; porque la Universidad de Granada se ha hecho eco de su encuesta, que sigue activa, y a la que ya han contestado m&aacute;s de 5.500 personas. &ldquo;Ha motivado que haya estudios cient&iacute;ficos que puedan respaldar esos efectos&rdquo;, dice. Pero sobre todo, C&aacute;mara resalta que &ldquo;lo m&aacute;s importante es dar tranquilidad a las mujeres y que esos s&iacute;ntomas leves o pasajeros se pueden producir despu&eacute;s de la vacunaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dolor abdominal constante, como si me fuese a venir la regla, que no se va de ninguna manera&rdquo;. &ldquo;Mi regla despu&eacute;s de la segunda dosis fue muy abundante&rdquo;. &ldquo;Yo he estado dos meses y medio sin menstruar desde la primera dosis con Pfizer&rdquo;. &ldquo;A m&iacute; despu&eacute;s de la segunda dosis con Moderna se me adelant&oacute; 10 d&iacute;as y por lo general suelo ser muy puntual&rdquo;. Estos son solo algunos de los comentarios que ha generado en las redes sociales <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/alteraciones-menstruacion-vacunacion-covid-19_1_7324107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el art&iacute;culo publicado en este diario el pasado marzo. </a>
    </p><p class="article-text">
        Conocer estas posibles alteraciones menstruales fue uno de los motivos principales por los que C&aacute;mara dise&ntilde;&oacute; el cuestionario ya que muchas mujeres no &ldquo;hab&iacute;an ca&iacute;do&rdquo; en trazar una relaci&oacute;n con la vacuna frente la COVID-19. &ldquo;La menstruaci&oacute;n da pistas sobre el estado de salud de las mujeres&rdquo;, dice Baena. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Domínguez Reguero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/coronavirus/encuesta-instagram-universidad-alteraciones-menstruales-vacunacion-covid-19_1_8139535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jul 2021 13:41:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Testimonios en Instagram suscitan un estudio científico sobre los efectos de la vacuna del Covid-19 en la menstruación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Vacunación,Vacunas,Menstruación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/copa-menstrual-tampones-sangrado-libre-practica-vuelve_1_8100850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4905852-4d0b-4d99-81c3-daedc9a7730a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas mujeres cansadas de usar productos de higiene personal que aseguran dañan el medio ambiente o interfieren con su salud y son costosos rescatan la práctica feminista de gestión menstrual de la década del 70. ¿Qué es el free-bleeding? El surgimiento de marcas argentinas de ropa interior tecnológica y sustentable para períodos menstruales.</p></div><p class="article-text">
        La liberaci&oacute;n de la sangre. Mucho antes de que hubiera notas de tendencia en revistas femeninas contando sobre esta pr&aacute;ctica, e incluso del hito que la rescat&oacute; en el 2014, algunas abuelas y quiz&aacute;s tambi&eacute;n algunas madres ya lo practicaban el &ldquo;free-bleeding&rdquo;, por su nombre en ingl&eacute;s. Y es que el sangrado libre no tiene mayores complejidades, al menos en uno de sus formatos: el que se trata de dejar caer la sangre libremente sin utilizar ap&oacute;sitos, tampones o copitas contenedoras en el interior del cuerpo. Se dice que Kiran Gandhi fue de las primeras en practicarlo durante la marat&oacute;n de Londres en 2014, <strong>pero lo cierto es que seg&uacute;n su propio testimonio, lo hizo sin ser consciente de la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica que aquello representar&iacute;a.</strong>
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                    alt="Kiran Gandhi durante la maratón de Londres de 2014decidió no utilizar ningún método para absober la menstruación. Su imagen se convirtió en símbolo de la vuelta al sangrado libre o free bleeding, en inglés."
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                Kiran Gandhi durante la maratón de Londres de 2014decidió no utilizar ningún método para absober la menstruación. Su imagen se convirtió en símbolo de la vuelta al sangrado libre o free bleeding, en inglés.                            </span>
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        &ldquo;El free bleeding es bastante simple de llevar adelante porque se trata b&aacute;sicamente de la contenci&oacute;n del sangrado menstrual hasta alg&uacute;n momento que decidamos ir al ba&ntilde;o y hacer la descarga directa de la sangre en el inodoro. Para eso hay que tener un entrenamiento o aprender a entrenar e inmovilizar los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico que rodean la vagina, la vulva y el &uacute;tero por dentro, y es obviamente una forma de gesti&oacute;n que est&aacute; buen&iacute;sima, pero tambi&eacute;n hay otras personas que lo practican sin esta modalidad si no dejando que la sangre caiga&rdquo;, explica<strong> </strong><a href="https://www.instagram.com/sofiasloboparisi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sofia Lobo Parisi</strong></a><strong>, </strong>especialista en Sexualidad, Ciclicidad y Salud Hormonal, y terapeuta Gineco-Ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Algunos de los pros de hacerla de la primera forma, es que entrenar los m&uacute;sculos del suelo p&eacute;lvico aprender a movilizarlos, y eso te dan muchas consciencia corporal y sexual tambi&eacute;n, que&nbsp; est&aacute; buen&iacute;simo, no usas ning&uacute;n producto de gesti&oacute;n ni sostenible ni descartable lo cual es econ&oacute;mico y no contamina. Las contras es que hay algunas personas que ya de por s&iacute; por su disposici&oacute;n o complexi&oacute;n corporal suelen tener sangrado con tono de tensi&oacute;n en el suelo p&eacute;lvico grande y estar contrayendo puede traerle algunos problemas o desequilibrios que no est&aacute;n buenos y producir molestias y dolores. Depende de cada persona&rdquo;, puntualiza Parisi que se declara fan de las <strong>bombachas menstruales precisamente porque permiten practicar el free bleeding sin esfuerzo de manera que se comprometa la menstruaci&oacute;n, que es de por s&iacute; un proceso inflamatorio.</strong>
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                Freeling, la marca presentada como “ropa interior tecnológica y sustentable para períodos menstruales”                            </span>
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        &ldquo;Para nosotres las pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n menstrual en el siglo XX <strong>estuvieron completamente moldeadas por las publicidades e imaginarios de los productos de higiene menstrual. Para esta industria fue muy rentable convencernos de que la menstruaci&oacute;n debe ocultarse</strong>, que es sucia, y que nuestra actividad en esos d&iacute;as debe asociarse a productos blancos e instant&aacute;neamente descartables. Eugenia Tarzibachi dice literalmente &rdquo;la industria necesita que sintamos verg&uuml;enza&ldquo;, y creemos que esa mirada ha calado muy hondo en distintas generaciones. Sigue habiendo un estigma respecto de pr&aacute;cticas alternativas, como el freebleeding, no es sencillo quitarse esas percepciones de encima, no son conceptos ligeros sino una pesada tradici&oacute;n que se traduce en asco por el propio cuerpo. Y esa verg&uuml;enza impide hablar de lo que nos pasa, y ese &rdquo;no hablar&ldquo; hace que muchas vivencias empeoren&rdquo;, reflexiona <strong>Ana Fukelman</strong>, licenciada en Comunicaci&oacute;n y emprendedora tecnol&oacute;gica. Ana es parte del equipo de la <strong>menstruapp Lunar</strong>, que gu&iacute;a a personas ciclantes a alcanzar la plenitud a trav&eacute;s del re-conocimiento de su ciclo menstrual, con una visi&oacute;n sustentable, feminista y de educaci&oacute;n sexual integral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso desde App Lunar vamos acompa&ntilde;ando los ciclos menstruales con informaci&oacute;n diversa, no solamente el manual biom&eacute;dico que describe lo que nos puede ocurrir, sino tambi&eacute;n las pr&aacute;cticas y sentidos que las personas le van dando y encontrando al sangrado. Si yo escucho que otra persona o una aplicaci&oacute;n me cuenta que mis toallitas industriales me pueden estar irritando, tal vez logr&oacute; des-naturalizar las molestias que tengo y buscar una soluci&oacute;n, probar cosas, no hacer lo mismo que hace 10 a&ntilde;os y naturalizar el malestar. El free-bleeding tambi&eacute;n colabora en conocer la sangre menstrual sin mediaciones y componentes que la modifican, y tambi&eacute;n puede acompa&ntilde;ar un camino de mayor propiocepci&oacute;n y entrenamiento del suelo p&eacute;lvico. Desde nuestra app, incluimos en nuestras funcionalidad de trackeo del ciclo la pregunta sobre &rdquo;qu&eacute; elementos de gesti&oacute;n menstrual usaste&ldquo; en el sangrado, y una de ellas dice &rdquo;ninguna&ldquo;&rdquo;, cuentan desde el equipo, en donde est&aacute;n ultimando detalles para la <strong>Red Lunar</strong>, un espacio donde podr&aacute;n leer sobre esta pr&aacute;ctica y tambi&eacute;n compartir sus experiencias y consejos en un espacio digital seguro.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, una apertura en el di&aacute;logo sobre nuestro cuerpo y la menstruaci&oacute;n, en adici&oacute;n con la pandemia, habilit&oacute; a que muchas mujeres comenzaran a indagar m&aacute;s en el tema y hasta se animaran a probarlo. &ldquo;Empec&eacute; hace unos a&ntilde;os interiorizandome mucho con la menstruaci&oacute;n. Le&iacute; cosas al respecto y empec&eacute; a escuchar m&aacute;s a mi cuerpo teniendo en cuenta el momento del ciclo que estoy. Y en la pandemia como estaba m&aacute;s en casa dej&eacute; de usar tampones. Me pasaba mucho de tener picaz&oacute;n post menstruaci&oacute;n y quer&iacute;a probar. Y la verdad es que se suma que menstruo poco. Pero para mi es filosof&iacute;a de vida. No me da verg&uuml;enza decir que estoy menstruando, no oculto cosas. Si necesito llevo ropa interior de m&aacute;s encima&uml;, cuenta Loli (31).
    </p><p class="article-text">
        Para otras, a veces, es el accidente lo que precede el descubrimiento. &ldquo;Se me pas&oacute; la fecha del periodo y me manche, no traspas&oacute; la ropa entonces no me pareci&oacute; tan grave. As&iacute;, descubr&iacute; que ten&iacute;a una bombacha de una tela que traspasaba muy poco casi nada, y empec&eacute; a usarla los d&iacute;as m&aacute;s tranquis. <strong>Lo que s&iacute; me parece positivo es el tema de dejar de&nbsp; criminalizar la sangre. Me pas&oacute; de casualidad y ahora quiero probar las bombachas menstruales</strong>&rdquo;, confiesa Marianela (33).
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n ecol&oacute;gica, hacia adentro y hacia afuera&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Si bien cada vez se cuestiona m&aacute;s a los componentes de las toallitas, protectores y los tampones por t&oacute;xicos para el organismo, e inclusive pueden ser los causantes de muchas de las molestias que las mujeres experimentan (dolor, olor, infecciones, etc),se observa es una gran preocupaci&oacute;n por el impacto ambiental que no se puede soslayar. &ldquo;La causa de muchas de estas molestias son <strong>las dioxinas presentes en muchos de los productos de uso cotidiano (protectores diarios, tampones y toallitas), que son organoclorados que se acumulan en los tejidos org&aacute;nicos&rdquo;,</strong> agrega Parisi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a hacerlo sin saber que era un movimiento y mucho menos que este ten&iacute;a un nombre. La verdad es que nunca fui de usar tampones, usaba toallitas descartables y me molestaba much&iacute;simo tener que cambiarlas constantemente y tirarlas a la basura. Entonces me di cuenta de que muchas veces lograba evitar mancharme &rdquo;gravemente&ldquo; la toallita si, cuando iba al ba&ntilde;o, me quedaba unos momentos haciendo lo que hoy s&eacute; que se llaman ejercicios de kegel. Hace aproximadamente cinco a&ntilde;os que lo hago y me alegra haber descubierto esta alternativa. Nunca tuve problemas, lo he practicado en casa, en vacaciones, en la oficina y jam&aacute;s me manch&eacute;. Tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que es un m&eacute;todo que requiere que estemos atentas a nuestra menstruaci&oacute;n, si estoy en un periodo de ansiedad o estr&eacute;s probablemente no pueda practicarlo con fluidez, en esos casos, prefiero recurrir a una toallita de tela reutilizable para evitar inconvenientes&rdquo;, relata Mar&iacute;a Natalia Mazzei (30), abogada y ecoinfluencer desde <a href="https://www.instagram.com/p/B2fZTsMl5A0/?utm_source=ig_web_copy_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@ecointensa</a>, y quien por supuesto, promueve estos m&eacute;todos de gesti&oacute;n menstrual m&aacute;s naturales y amables con el ambiente
    </p><p class="article-text">
        Por su lado Parisi detalla un tema no menor: <strong>el 50%&nbsp; por ciento de las personas que concurre a su consultorio por consultas a ra&iacute;z de molestias con el ciclo, deja de tenerlas, as&iacute; como se ve una notoria disminuci&oacute;n en los dolores, olores, inflamaci&oacute;n y afecciones (candidiasis o vaginosis bacteriana), en cuanto deja los ap&oacute;sitos descartables. </strong>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay pa&iacute;ses en el mundo en donde menstruar sigue siendo un estigma y sigue vi&eacute;ndose como algo sucio, pero por suerte en Argentina con unos doce a&ntilde;os que llevo en este mundo, veo que cada vez es m&aacute;s grande la cantidad de personas que se inclinan por una gesti&oacute;n sostenible del sangrado menstrual, porque se dan cuenta de que <strong>no podemos seguir contaminando el mundo como lo estamos contaminando, y no podemos seguir contaminando nuestro cuerpo como lo estamos haciendo&rdquo;.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nueva generaci&oacute;n de bombachas inteligentes</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Sigue habiendo resistencia, cada vez que hablo de este tema en mi cuenta de instagram pierdo muchos seguidores, a la gente le sigue dando pudor y hay mucho rechazo a hablar de menstruaci&oacute;n sin tapujos. Sin embargo, hay mucha gente que me agradece que toque este tema y comparta mi experiencia&rdquo;, sigue Mazzei. Pese a que para algunas como <a href="https://www.instagram.com/p/CO1iRzujj-G/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ginecoline</a> o la propia Ecointensa <strong>el estigma prevalece cuando se trata de mostrar o hablar de procesos fisiol&oacute;gicos como el sangrado en detalle, </strong>una nueva camada de emprendedoras y emprendimientos est&aacute; poniendo el foco en<strong> algo que normaliza, acerca y que quiz&aacute;s hace m&aacute;s asequible la experiencia del sangrado libre: bombachas de tela con sistema de absorci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El producto naci&oacute; durante la pandemia por mi propia curiosidad y ganas de dejar de usar productos desechables y tener otra opci&oacute;n aparte de la copa. El free bleeding es algo que no conoc&iacute;a y lo descubr&iacute; a trav&eacute;s de toda la b&uacute;squeda que hice buscando qu&eacute; materiales se pod&iacute;an usar y nada, una cosa llev&oacute; a la otra. Resulta que tu cuerpo sabe hacerlo solo, yo no siento que &rdquo;tengo control&ldquo;. Pas&oacute; al empezar con las bombachas que tienen esta almohadilla absorbente, hecha de los mismos materiales que las toallitas lavables. Pero c&oacute;mo ya est&aacute; adherida a la bombacha, no se mueve, no hay botoncito que eso me parec&iacute;a inc&oacute;modo&rdquo;, explica Amanda, la creadora detr&aacute;s de las bombachas menstruales <a href="https://www.instagram.com/amandacroes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Croes</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Croes, otra marca de bombachas menstruales.                            </span>
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        As&iacute; a las ya conocidas -pero para algunas no tan c&oacute;modas o pr&aacute;cticas- toallitas de tela, ahora le siguen las bombachas menstruales (en distintos tama&ntilde;os y telas), que tienen cada vez m&aacute;s marcas y mayor adherencia en el mercado local.
    </p><p class="article-text">
        Juliana Morales Rins, es una de las socias fundadoras junta a Romina Delichotti de un proyecto que se acaba de estrenar, <a href="https://www.instagram.com/freelingarg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Freeling</a>, presentada como &ldquo;ropa interior tecnol&oacute;gica y sustentable para per&iacute;odos menstruales&rdquo;, la misma utiliza tecnolog&iacute;a BioProof que absorbe fluidos y neutraliza olores. &ldquo;Freeling es una marca de ropa interior High Tech, sustentable, canchera y c&oacute;moda, pensada para la menstruaci&oacute;n. Igual a la ropa interior que conocemos pero su tecnolog&iacute;a permite una gran absorci&oacute;n sin modificar su forma, neutraliza olores y elimina el 99 por ciento de las bacterias haci&eacute;ndolo adem&aacute;s un producto seguro para la salud&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apelando a la sensibilidad ambiental de las nuevas generaciones las bombachas Freeling est&aacute;n pensadas para reemplazar toallitas y tampones, reduciendo a cero los residuos.<strong> No olvidemos que las toallitas tardan 500 a&ntilde;os en degradarse.</strong> Pero de la teor&iacute;a a la pr&aacute;ctica hay un gran trecho, o al menos as&iacute; lo muestra el estudio que realiz&oacute; la marca. Sobre casi 200 personas m&aacute;s de la mitad usan toallitas descartables en Argentina; solo el 17% usa la copita pero estaban necesitando ropa interior que les permita absorber derrames para estar 100% tranquilas. <strong>Sumado a esto, casi la mitad de las personas encuestadas dice que utiliza protectores diarios, aun siendo el 73% consciente del impacto en el ambiente que tienen pero no encontrando otra soluci&oacute;n hasta este momento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mundo est&aacute; cambiando y la manera de vivir nuestra menstruaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Por suerte, hemos logrado derribar mitos y antiguas creencias sobre el per&iacute;odo menstrual y lo que nos proponemos desde Freeling es que todas las personas menstruantes puedan vivir su ciclo plenamente&rdquo;, explica las socias. Porque aseguran que quieren que se comience a hablar y vivir la menstruaci&oacute;n con libertad y sin pruritos y cuidando al medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        <em>LM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Marajofsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/copa-menstrual-tampones-sangrado-libre-practica-vuelve_1_8100850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jul 2021 03:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni copa menstrual ni tampones: sangrado libre, una práctica que vuelve]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Feminismos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Gran Bretaña, los productos de higiene menstrual ya no se consideran como "artículos de lujo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/gran-bretana-productos-higiene-menstrual-no-consideran-articulos-lujo_132_8058016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d08213cb-c530-4b69-9798-7c674e2dcfa7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Gran Bretaña, los productos de higiene menstrual ya no se consideran como &quot;artículos de lujo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno británico dejó de gravar los artículos de higiene femenina en enero, pero las activistas creen que aún queda un largo camino por recorrer para erradicar la pobreza menstrual y los tabúes que giran en torno a la menstruación.</p><p class="subtitle">Este artículo se publica en el marco de "Towards Equality"/"Hacia la Igualdad", una iniciativa periodística en la que participan 15 medios de comunicación de todo el mundo, con el fin de informar sobre los retos y las soluciones para alcanzar la igualdad de género.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Pens&eacute;: 'Voy a empezar a tomar p&iacute;ldoras anticonceptivas para que me deje de venir la menstruaci&oacute;n&rsquo;, ya que no pod&iacute;a pagar los productos higi&eacute;nicos&rdquo;, dice Eleanor Covell. &ldquo;En ese momento pens&eacute; que era una gran idea, pero luego sufr&iacute;a calambres extra&ntilde;os y mi peso fluctuaba todo el tiempo &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eleanor Covell vive en Gran Breta&ntilde;a. Cuando era m&aacute;s joven, sufr&iacute;a de lo que se conoce como pobreza menstrual. Pero nunca se lo cont&oacute; a nadie, porque se sent&iacute;a &ldquo;mortificada&rdquo; por no poder comprar tampones y toallas sanitarias. &ldquo;Me fui de casa a los 16&rdquo;, recuerda ahora con 32 a&ntilde;os. &ldquo;No pude beneficiarme del sistema de ayudas sociales porque estaba en la escuela. Trabajaba en la cadena de comida r&aacute;pida Subway y recib&iacute;a unas 30 libras [42,5 d&oacute;lares] a la semana del ahora descartado Programa de apoyo a los estudiantes del gobierno brit&aacute;nico (Educational Maintenance Allowance). Con eso ten&iacute;a que cubrir todo: facturas, alquiler, comida y viajes, educaci&oacute;n y libros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ocupa un cargo administrativo en una organizaci&oacute;n ben&eacute;fica, y cuenta que, en ese entonces, sencillamente no se hablaba de la menstruaci&oacute;n. Era un tema impregnado de verg&uuml;enzas y estigmas. &ldquo;Si encontraba productos de higiene en alg&uacute;n sitio, simplemente los guardaba&rdquo;, agrega. &ldquo;Los agarraba de las casas de mis amigas y amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eleanor Covell reconoce que <strong>el tema se ha ido desmitificando a pasos agigantados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y se&ntilde;ala que la decisi&oacute;n de eliminar la llamada &lsquo;tasa rosa&rsquo; (&lsquo;impuesto a los tampones&rsquo; en el Reino Unido) a principios de este a&ntilde;o le habr&iacute;a sido de gran ayuda en aquella &eacute;poca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir del primero de enero de 2021, los productos de higiene femenina en el Reino Unido ya no se consideran como &ldquo;art&iacute;culos de lujo no esenciales&rdquo;, los cuales se gravan con un impuesto del 5%. &ldquo;Hubiera sido much&iacute;simo m&aacute;s asequible para m&iacute;&rdquo;, agrega Covell. &ldquo;Todo el trabajo de activismo realizado a favor de visibilizar la menstruaci&oacute;n, y el hecho de simplemente usar la palabra significa que ahora el tema est&aacute; m&aacute;s normalizado. Las organizaciones han puesto en el mapa pol&iacute;tico algo que las mujeres tenemos que hacer todos los meses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las y los activistas, que han estado haciendo campa&ntilde;a para reformar la tasa rosa durante a&ntilde;os, dicen que el cambio marca el fin de una pol&iacute;tica fiscal &ldquo;sexista&rdquo; que ha estado en vigor en el pa&iacute;s desde 1973. El canciller de Hacienda brit&aacute;nico, Rishi Sunak, prometi&oacute; eliminar el impuesto en el presupuesto de marzo de 2020, con el IVA (impuesto al valor agregado) correspondiente a los productos sanitarios ahora reducido a cero.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las y los activistas, que han estado haciendo campaña para reformar la tasa rosa durante años, dicen que el cambio marca el fin de una política fiscal &quot;sexista&quot; que ha estado en vigor en el país desde 1973. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Laura Coryton, quien inici&oacute; una campa&ntilde;a llamada <strong>Stop Taxing Period </strong>en mayo de 2014 mientras estudiaba en la Universidad Goldsmiths de Londres, cuenta que lanz&oacute; su petici&oacute;n cuando la menstruaci&oacute;n no estaban en la agenda pol&iacute;tica y estaban a&uacute;n m&aacute;s &ldquo;rodeadas&rdquo; de tab&uacute;. La joven de 27 a&ntilde;os, que vive en Londres, agrega: &ldquo;Hay una gran sensaci&oacute;n de alivio por la abolici&oacute;n del impuesto rosa. El gobierno ha estado a&ntilde;os diciendo que lo eliminar&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me enter&eacute; que exist&iacute;a un impuesto para los productos menstruales, no sab&iacute;a nada sobre impuestos, as&iacute; que lo investigu&eacute;. Me di cuenta de que otros art&iacute;culos escapaban del impuesto por completo debido a que se consideraban esenciales, como el mantenimiento de helic&oacute;pteros privados y las gelatinas azucaradas con alcohol&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, los productos de higiene femenina se consideraban un lujo. Este cambio implica mucho m&aacute;s que una ca&iacute;da en los precios de estos productos. Si bien, por supuesto, es realmente importante ya que la pobreza est&aacute; aumentando a causa de la crisis, tambi&eacute;n se trata de reconocer los problemas que consideramos femeninos y que en realidad afectan a toda la sociedad. Estamos acabando con una pol&iacute;tica sexista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laura Coryton dice que <strong>la reforma puede parecer &ldquo;peque&ntilde;a&rdquo;, pero que env&iacute;a un &ldquo;mensaje fuerte&rdquo; a la sociedad, recordando que los productos de higiene femenina estaban gravados con un impuesto del 17,5% hasta 2001. </strong>&ldquo;El impuesto muestra un malentendido fundamental de las necesidades de todas aquellas personas que menstr&uacute;an&rdquo;, dice. &ldquo;Refleja una mala educaci&oacute;n sobre la regla en las escuelas. Los pol&iacute;ticos, ya sean hombres o mujeres, deben comprender que estos elementos son esenciales. Especialmente porque la falta de acceso a ellos afecta la educaci&oacute;n de las ni&ntilde;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La activista dice que eliminar la tasa rosa ayuda a abordar el tab&uacute; en torno a la menstruaci&oacute;n, que considera un factor determinante de la pobreza menstrual, adem&aacute;s de marcar una &ldquo;diferencia monetaria en la vida cotidiana&rdquo; de quienes luchan por pagar estos productos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando lanc&eacute; la petici&oacute;n en 2014, ning&uacute;n pol&iacute;tico dec&iacute;a siquiera la palabra &rdquo;menstruaci&oacute;n&ldquo;&rdquo;, agrega. &ldquo;Incluso en correos electr&oacute;nicos que me enviaban, no hablaban de eso, dec&iacute;an 'higiene de la mujer'. Es una locura todo lo que ha sucedido desde entonces. La tasa rosa existi&oacute; durante tanto tiempo porque nos dec&iacute;an que no pod&iacute;amos hablar sobre la regla&rdquo;. Se&ntilde;ala que eliminar el impuesto tambi&eacute;n ha impactado en el precio de los productos de higiene femenina reutilizables, que suelen ser m&aacute;s caros.
    </p><p class="article-text">
        Para Laura Coryton, es sorprendente que Inglaterra no haya seguido el ejemplo de Escocia que, tras una larga campa&ntilde;a, se convirti&oacute; el pasado noviembre en el primer pa&iacute;s del mundo en ofrecer los productos higi&eacute;nicos para la menstruaci&oacute;n de forma gratuita.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una locura que no lo hayamos hecho&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Creo que lo haremos, porque Escocia hace todo primero. Ser&iacute;a una locura no hacerlo. Este esquema ayuda a las personas que sufren de pobreza menstrual, ayuda a acabar con el estigma que rodea a la menstruaci&oacute;n y a evitar complicaciones de salud como resultado de verse obligadas a utilizar pa&ntilde;uelos y medias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n realizada por la ONG<strong> Plan International</strong> descubri&oacute; que tres de cada 10 ni&ntilde;as en el Reino Unido de Gran Breta&ntilde;a han tenido problemas para pagar o acceder a productos de higiene femenina durante la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, y m&aacute;s de la mitad de ellas ha tenido que recurrir al papel higi&eacute;nico para reemplazar estos productos. Una de cada cinco dijo que sus menstruaciones han sido m&aacute;s dif&iacute;ciles de sobrellevar debido a que no tienen suficiente papel higi&eacute;nico.
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      <dc:creator><![CDATA[Maya Oppenheim]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/hacia-la-igualdad/gran-bretana-productos-higiene-menstrual-no-consideran-articulos-lujo_132_8058016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jun 2021 20:37:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Gran Bretaña, los productos de higiene menstrual ya no se consideran como "artículos de lujo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Menstruación,Towards Equality]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Efeméride para la menstruación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/efemeride-menstruacion_129_7983323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ba0ece8-6cc8-4705-8d8d-cb81fb75ddcb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Efeméride para la menstruación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como cada 28 de Mayo se conmemora “El Día Internacional de la Higiene Menstrual”. Una jornada destinada a la reflexión y al diseño e implementación de estrategias, para convertir la experiencia menstrual, en visible e igualitaria.</p></div><p class="article-text">
        Desde el 2013,  -como cada 28 de Mayo- se conmemora &ldquo;El D&iacute;a Internacional de la Higiene Menstrual&rdquo;, como jornada destinada a la reflexi&oacute;n y al dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de estrategias, para convertir la experiencia menstrual, en visible e igualitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien es una reducci&oacute;n, ya que la duraci&oacute;n y caracter&iacute;sticas para cada persona menstruante difieren, esta fecha se eligi&oacute; con el objetivo de ilustrar algunos aspectos promedio que tiene el ciclo: sucede cada 28 d&iacute;as y dura 5 d&iacute;as (28/5).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denominaci&oacute;n del &ldquo;D&iacute;a Mundial de la Higiene Menstrual&rdquo; no est&aacute; libre de controversias. Cuando los conceptos &ldquo;menstruaci&oacute;n&rdquo; e &ldquo;higiene&rdquo; se emparentan tan cercanamente, aparece la figura del ox&iacute;moron (como gigante mitol&oacute;gico) para indicarnos que, entonces, somos sucias. Esta idea no parece embanderar -con cordura- la lucha para derribar el estigma. De todas maneras, como movimiento de mujeres siempre nos las ingeniamos para transformar las fechas, ampliarlas, trascender sus t&iacute;tulos y presentar en agenda p&uacute;blica una serie de acciones -definitivamente-&nbsp;<strong> desmanteladoras de tab&uacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Diccionario etimol&oacute;gico de la Lengua espa&ntilde;ola de Guido G&oacute;mez de Silva, la palabra &ldquo;tab&uacute;&rdquo; deriva de la voz polinesia &ldquo;tapu&rdquo;, referida a lo peligroso y sobrenatural. Los fen&oacute;menos tab&uacute; son tan amenazantes, que se proh&iacute;be pronunciarlos. O sea que el tab&uacute; es el concepto padre de los eufemismos. No podemos negar que uno de los tab&uacute;es m&aacute;s fuertemente incorporado a nuestra cultura es el de la menstruaci&oacute;n; de ah&iacute; los cientos de eufemismos que se utilizan para mencionarla (s&oacute;lo tangencialmente y cuando es verdaderamente ineludible).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este tab&uacute; consolidado y vigoroso, tiene impacto directo en el trabajo, la educaci&oacute;n y la salud de las personas que menstruamos, dimensiones del orden de los Derechos Humanos</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el mandato social se&ntilde;ala que nuestros cuerpos tienen que esforzarse para hacer desaparecer hasta su m&iacute;nimo rastro a expensas de uso de productos costosos y -muchas veces- f&iacute;sicamente inaccesibles, <strong>la menstruaci&oacute;n se configura como causa de ausentismo escolar y laboral.</strong> En consonancia con la pretensi&oacute;n cultural de abolir las se&ntilde;ales del sangrado, menstruar tiene una carga econ&oacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obtenci&oacute;n de datos claros sobre el costo por menstruar, no es tarea sencilla. Esto se debe principalmente al oscurantismo sobre el tema, que implica, aun hoy, silencio en el campo cient&iacute;fico. No es sino desde hace muy pocos a&ntilde;os, que comenzaron a construirse estudios (muchos de ellos informales) para elaborar datos concretos. Existen espacios vacantes para enrobustecer la evidencia acerca de la composici&oacute;n de los productos de gesti&oacute;n menstrual, su impacto a nivel salud, medioambiental-ecol&oacute;gico y econ&oacute;mico. Sin embargo, s&iacute; contamos con exceso de evidencia para insistir con que la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 33 porciento y que la desocupaci&oacute;n, el empleo informal, la pobreza y (su extremo) la indigencia, son campos feminizados. Dicho de otra forma: <strong>sobran certezas para afirmar que, pesar de ser sustancialmente m&aacute;s pobres, las mujeres tenemos un consumo obligado extra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el reclamo por la quita del IVA y la distribuci&oacute;n gratuita de elementos de gesti&oacute;n menstrual en sectores comunitarios espec&iacute;ficos, como centros educativos, por considerarlos art&iacute;culos de primera necesidad, est&aacute; presente. A este reclamo se le suma la necesidad de incorporar la menstruaci&oacute;n en todas sus dimensiones, dentro de la Educaci&oacute;n Sexual Integral. Democratizar el conocimiento (el autoconocimiento de las biomujeres) sobre una gesti&oacute;n integral saludable de la menstruaci&oacute;n y garantizar acceso a estos productos necesarios, constituyen los pilares de un derecho fundamental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evangelina Cueto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/efemeride-menstruacion_129_7983323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 May 2021 00:34:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Efeméride para la menstruación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Igualdad de derechos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desigualdad menstrual, un costo invisible más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desigualdad-menstrual-costo-invisible_129_6520203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d62ea906-ca4c-4f76-8cc4-b0a3f5f6fede_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desigualdad menstrual, un costo invisible más"></p><p class="article-text">
        La menstruaci&oacute;n ha sido hist&oacute;ricamente tab&uacute; y cargada de mensajes, por lo menos, ambivalentes. Por un lado, es sin&oacute;nimo de verg&uuml;enza, lo verdaderamente inmostrable, la &uacute;nica sangre inaceptable, pero por otro, es gloria porque est&aacute; ligado a la potencialidad reproductiva. Y en una sociedad que nos reserva como destino la maternidad, claramente, la menstruaci&oacute;n se configura como la consagraci&oacute;n de las <em>bio-mujeres</em>*. La vigencia de este discurso se ilustra a la perfecci&oacute;n cuando escuchamos que tal &ldquo;se hizo mujer&rdquo; cuando menstru&oacute; por primera vez, o, muy recientemente, con las expresiones de los diputados que se autollaman provida.
    </p><p class="article-text">
        En el 2011 comenc&eacute; mi residencia Postb&aacute;sica de pediatr&iacute;a, en Salud Integral de adolescentes, en el Hospital de Ni&ntilde;os Ricardo Guti&eacute;rrez. Durante los&nbsp; primeros meses, me empap&eacute; de relatos diversos sobre temas que tienen que ver con la te&oacute;rica salud integral, que, supuestamente, implica una visi&oacute;n amplia de las cuestiones de salud, en contra de lo propuesto por la medicina hegem&oacute;nica, que relaciona la salud especialmente con las dolencias org&aacute;nicas. Para mi sorpresa, este enfoque m&aacute;s abierto, que piensa a lxs sujetxs de forma multidimensional, me encontr&oacute;, de todas formas, con las manos en la masa, cuando una paciente de casi 17 a&ntilde;os, relat&oacute;, frente a mi acotada pregunta sobre su menarca ( primer flujo menstrual, &iexcl;esto s&iacute; le interesa a la medicina!), que durante su menstruaci&oacute;n, se ausentaba de la escuela porque no contaba con toallitas, ni otros productos de gesti&oacute;n menstrual. Fue la primera vez que, a pesar de las mil veces que hab&iacute;a menstruado para ese entonces, pudo aparecer en m&iacute; la noci&oacute;n de que la gesti&oacute;n de la menstruaci&oacute;n para cumplir con pautas de cuidado y lograr la pretensi&oacute;n cultural de la abolici&oacute;n de sus rastros.
    </p><p class="article-text">
        A partir del relato vivencial, genuino y dolido de la adolescente obligada a ausentarse del mundo &ldquo;en esos d&iacute;as&rdquo;, comenc&eacute; a pensar la menstruaci&oacute;n con nuevo prisma. Revis&eacute; mis propias pr&aacute;cticas y supe tambi&eacute;n que en todas las participaciones de campa&ntilde;as de ayuda humanitaria, hab&iacute;a llevado alimentos no perecederos, pa&ntilde;ales, abrigos y jam&aacute;s pero jam&aacute;s, elementos de gesti&oacute;n menstrual. Se corri&oacute; un velo para siempre y entend&iacute; que, no s&oacute;lo no exist&iacute;an pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre el tema, sino que, una vez m&aacute;s, nuestro sistema m&eacute;dico en particular y el Estado en su conjunto, estaban dispuestos a ningunear y darle la espalda al tema. Registr&eacute; tambi&eacute;n la irritabilidad que me provocaban las ret&oacute;ricas publicitarias de estos productos, y atend&iacute; la dualidad de su impronta, supuestamente empoderante, pero a la vez eufem&iacute;stica y tatuadora definitiva de tab&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La menstruaci&oacute;n es causa de ausentismo escolar y laboral</strong>, en una sociedad donde el mandato es que no existan sus huellas por considerarla abyecta. <strong>Pero convertir nuestros cuerpos menstruales en a-menstruales tiene un costo econ&oacute;mico.</strong> El consumo en toallitas y tampones (productos de gesti&oacute;n menstrual m&aacute;s publicitados, por ende, m&aacute;s utilizados), implican que las personas que menstruamos ejecutemos un gasto fijo por menstruar. Parad&oacute;gicamente, estos productos no son considerados en nuestro pa&iacute;s como art&iacute;culos de primera necesidad. Tan grande es el manto que cubre a la menstruaci&oacute;n, que reci&eacute;n hace un par de a&ntilde;os, en algunos lugares del mundo, notaron la importancia de su repartici&oacute;n gratuita y modificaci&oacute;n del sistema impositivo, por ejemplo, quita del IVA .
    </p><p class="article-text">
        Este mismo oscurantismo es el que gener&oacute;, hasta el momento, escasez de estudios suficientes para medir el impacto ambiental ligado a la descartabilidad (aunque no hay que ser magister en algo para analizar sus implicancias), y el impacto en la salud de las personas que menstruamos. Sobre este &uacute;ltimo punto, existen varios estudios mundiales, y a nivel local contamos con uno realizado por cient&iacute;ficos de la Universidad de La Plata, que evidencia presencia de glifosato (herbicicida que la OMS catalog&oacute; como posible cancer&iacute;geno) en el 85 % de las toallitas y tampones.
    </p><p class="article-text">
        Con &aacute;nimo de comenzar <strong>un camino para paliar la desigualdad menstrual ( expresi&oacute;n de la desigualdad de g&eacute;nero)</strong>, el pasado 14 de diciembre, m&aacute;s de cien funcionarias y activistas de distintos &aacute;mbitos, se reunieron en el <a href="https://www.infobae.com/opinion/2020/12/17/se-viene-el-ministerio-de-la-menstruacion-obvio-con-nuestros-impuestos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(malintencionadamente)</a> llamado Ministerio de la Menstruaci&oacute;n, primer foro que plantea una agenda intersectorial para dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas vinculadas con el&nbsp; impacto econ&oacute;mico, ambiental y sanitario menstrual. Celebro la iniciativa visibilizante de un asunto postergado por oculto y celebro que por fin la regla, se empiece a imprimir de nuestras propias reglas.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Bio-mujer es una propuesta de Paul Preciado (2008) para referirse a las personas que, independientemente de su identidad de g&eacute;nero, tienen genitales asociados a &ldquo;lo femenino&rdquo; y por ende menstr&uacute;an. Este concepto lo retoma Eugenia Tarzibachi en su libro &ldquo;Cosa de Mujeres&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evangelina Cueto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/desigualdad-menstrual-costo-invisible_129_6520203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Dec 2020 23:08:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desigualdad menstrual, un costo invisible más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menstruación,Viviana Canosa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viviana Canosa contra el Ministerio de la Menstruación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/canosa-ministerios-menstruacion_1_6519003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a6e00e8-5135-4de7-870b-7f60bd50f190_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viviana Canosa contra el Ministerio de la Menstruación"></p><p class="article-text">
        Las mujeres nos indisponemos una vez por mes a lo largo de 35 a&ntilde;os (suponiendo que la pubertad llega a los 15 y la menopausia a los 50 a&ntilde;os) y el sangrado puede durar entre tres d&iacute;as y una semana. Si el per&iacute;odo se extiende en promedio por cuatro d&iacute;as (menos los meses de embarazo), una mujer va a necesitar alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n durante cuatro a&ntilde;os y medio.
    </p><p class="article-text">
        Mil seiscientos d&iacute;as a lo largo de la vida vuelven a la menstruaci&oacute;n un asunto relevante para la mitad de la poblaci&oacute;n, pero del sangrado se habla muy poco en p&uacute;blico y casi siempre con eufemismos. Estoy venida, estoy en esos d&iacute;as, estoy con la regla (nunca entend&iacute; qu&eacute; tiene que ver la regla) o estoy indispuesta (&iquest;indispuesta para qu&eacute;?). Con el mismo pudor que circula en el lenguaje,  una vieja publicidad sol&iacute;a usar un l&iacute;quido celeste clarito -como si el color rojo fuese demasiado expl&iacute;cito para la televisi&oacute;n- para mostrar la capacidad de absorci&oacute;n de los tampones o de las toallitas 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De un tiempo a esta parte, la sangre ya tiene su color verdadero en los avisos, pero de la menstruaci&oacute;n se habla mayormente en privado. Una extra&ntilde;a excepci&oacute;n ocurri&oacute; la semana pasada: fue tendencia en Twitter gracias a la capacidad de la conductora de televisi&oacute;n Viviana Canosa para indignarse.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Canosa se enfureci&oacute; por una foto de un grupo de mujeres, funcionarias y legisladores, muchas de ellas vestidas de rojo, cuando supo que se hab&iacute;an reunido el Sal&oacute;n Sur de la Casa Rosada para discutir metas para alcanzar la &ldquo;Justicia Menstrual&rdquo;. Le pareci&oacute; inconcebible que el Estado se ocupara del tema.&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que est&aacute;n pidiendo?, &iquest;un Ministerio? Hay 20 minas que me est&aacute;n diciendo pagame el tamp&oacute;n cuando me indispongo. Se viene el Ministerio de la Menstruaci&oacute;n&rdquo;, especul&oacute;. <a href="https://www.infobae.com/opinion/2020/12/17/se-viene-el-ministerio-de-la-menstruacion-obvio-con-nuestros-impuestos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El diario digital Infobae levant&oacute; el comentario, lo transform&oacute; en un art&iacute;culo </a>que se viraliz&oacute; y dio origen al hashtag #MinisterioDeLaMenstruaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Funcionarias en la casa de Gobierno donde se debatió la Justicia Menstrual                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Mercedes D&rsquo;Alessandro, la directora de Igualdad y G&eacute;nero del Ministerio de Econom&iacute;a, que hab&iacute;a participado del encuentro, replic&oacute; que la menstruaci&oacute;n, lejos de ser un tema fr&iacute;volo en un pa&iacute;s con m&aacute;s del 40 por ciento de pobreza, se trata de un problema relevante. Once millones de mujeres se indisponen cada mes y muchas de ellas, que no pueden acceder a comprar los tampones, toallitas o la copa menstrual, tienen que usar trapos u otros sustitutos poco higi&eacute;nicos, deben faltar a la escuela o se quedan sin ir a trabajar cuando se indisponen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La menstruaci&oacute;n es un factor de desigualdad. Las mujeres gastan entre $1.898 y $3.805 para gestionar su menstruaci&oacute;n, dependiendo de qu&eacute; productos usen. Es decir, en un hogar del 10% m&aacute;s pobre en que hay 2 mujeres que menstr&uacute;an, se gasta anualmente el equivalente a casi un mes entero de ingresos. #JusticiaMenstrual es romper las barreras al acceso a estos productos&rdquo; escribi&oacute; D&rsquo; Alessandro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ninguna discusi&oacute;n razonable funciona bien en redes sociales, muchas de las funcionarias y legisladores que participaron del encuentro en la Casa Rosada se quedaron una sensaci&oacute;n amarga, frustradas por tener que aclarar que nunca nadie habl&oacute; de crear un ministerio y enojadas porque sintieron que las hab&iacute;an ridiculizado. <strong>Pero el debate sobre esa reuni&oacute;n, que de no haber sido por la foto y por lo que gener&oacute; en redes seguramente hubiese pasado totalmente inadvertida, logr&oacute; romper por un ratito un pudor cultural que hace de la menstruaci&oacute;n algo todav&iacute;a innombrable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Canosa prometi&oacute; que si alguien la convenc&iacute;a de que la causa val&iacute;a la pena, ella misma se vestir&iacute;a de rojo y se har&iacute;a abanderada de la &ldquo;Justicia Menstrual&rdquo;. Nadie le pide tanto: aunque involuntaria, ya hizo su peque&ntilde;a contribuci&oacute;n a la causa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María O' Donnell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/canosa-ministerios-menstruacion_1_6519003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Dec 2020 02:45:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viviana Canosa contra el Ministerio de la Menstruación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viviana Canosa,Menstruación]]></media:keywords>
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