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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Socialdemocracia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/socialdemocracia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Socialdemocracia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los socialdemócratas alemanes frenan el ascenso ultraderechista y ganan las elecciones de Brandeburgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialdemocratas-alemanes-frenan-ascenso-ultraderechista-ganan-elecciones-brandeburgo_1_11673500.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ffb3964-8411-4ac9-9af9-38ddb77388c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los socialdemócratas alemanes frenan el ascenso ultraderechista y ganan las elecciones de Brandeburgo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato del SPD y primer ministro del estado que rodea Berlín, Dietmar Woidke, consigue imponerse a Alternativa para Alemania (AfD) y da un respiro al canciller y a su maltrecha ‘coalición semáforo’</p></div><p class="article-text">
        <strong>Olaf Scholz</strong> puede tomarse un respiro. El partido del canciller ha conseguido imponerse a <strong>la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD)</strong> en las elecciones regionales celebradas este domingo en <strong>Brandeburgo</strong>. Seg&uacute;n el recuento parcial publicado este domingo por la noche, el <strong>SPD</strong> obtuvo alrededor del 31% de los votos, un avance de m&aacute;s de cuatro puntos respecto a las &uacute;ltimas elecciones de 2019. <strong>El candidato socialdem&oacute;crata y primer ministro de Brandeburgo, Dietmar Woidke, </strong>apost&oacute; los &uacute;ltimos d&iacute;as de la campa&ntilde;a por un todo o nada: anunci&oacute; que renunciar&iacute;a si su partido no era primera fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La jugada de p&oacute;ker le ha funcionado a Woidke y al SPD, y de paso le echa una mano al canciller Scholz, que pasa por <strong>su momento pol&iacute;tico m&aacute;s complicado desde que lleg&oacute; al poder en diciembre de 2021.</strong> El canciller, ausente en la campa&ntilde;a electoral de Brandeburgo&nbsp;y tambi&eacute;n de Alemania por estar en una reuni&oacute;n de Naciones Unidas en Nueva York, dijo estar &ldquo;satisfecho&rdquo; con los resultados de su partido al ser preguntado por periodistas alemanes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <strong>AfD recibi&oacute; m&aacute;s del 29% de los votos, un aumento de 6 puntos insuficiente para ganar las elecciones. </strong>La ultraderecha se hab&iacute;a impuesto el objetivo de &ldquo;jubilar a Woidke&rdquo; en un estado gobernado ininterrumpidamente por la socialdemocracia desde 1990. Brandeburgo puede ser considerado un basti&oacute;n del SPD que aguanta, de momento, la embestida de la ultraderecha. AfD obtiene <strong>su mejor resultado hasta la fecha </strong>en la regi&oacute;n en la que Scholz tiene su residencia privada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Comicios cruciales</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a ser s&oacute;lo unas elecciones regionales, los comicios del estado federado que rodea a la cosmopolita Berl&iacute;n eran considerados cruciales para el futuro pol&iacute;tico del canciller socialdem&oacute;crata y de su maltrecha coalici&oacute;n con verdes y liberales. La lectura en clave federal responde a la p&eacute;sima valoraci&oacute;n ciudadana del gobierno tripartito de socialdem&oacute;cratas, verdes y liberales que lidera Scholz. Desunido y con graves problemas de comunicaci&oacute;n, la llamada &lsquo;coalici&oacute;n sem&aacute;foro&rsquo; hab&iacute;a sufrido ya un serio correctivo en<strong> las &uacute;ltimas elecciones europeas y en las regionales de Turingia y Sajonia del pasado 1 de septiembre, en las que AfD gan&oacute; en el primer estado </strong>y qued&oacute; segunda por pocas d&eacute;cimas en el segundo.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones de<strong> Turingia y Sajonia</strong>, que trajeron consigo la primera victoria de un partido de ultraderecha en unas regionales alemanas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, dej&oacute; contra las cuerdas al gobierno de Scholz. Los resultados de este domingo en Brandeburgo suponen un bal&oacute;n de ox&iacute;geno para el gobierno del canciller socialdem&oacute;crata, rodeado de problemas y con un oto&ntilde;o en el que todos los escenarios parecen estar abiertos: la ruptura de la coalici&oacute;n, una moci&oacute;n de confianza e incluso un posible adelanto electoral.
    </p><p class="article-text">
        El titular principal que dejan las elecciones de Brandeburgo puede ser enga&ntilde;oso: pese a que la socialdemocracia consigue capitalizar el miedo a una nueva victoria regional de la ultraderecha, los otros dos partidos de la &lsquo;coalici&oacute;n sem&aacute;foro&rsquo; cosechan un p&eacute;simo resultado. Los ecoliberales de los verdes estaban por debajo del umbral del 5% de los votos a la hora del cierre de este texto y depend&iacute;a de conseguir un mandato directo para mantener representaci&oacute;n parlamentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merecen los liberales del FDP, que obtienen un m&iacute;sero resultado por debajo del 1% y seguir&aacute;n fuera parlamento regional. El secretario general liberal, Bijan Djir-Sarai, insisti&oacute; en un mensaje ya lanzado en la v&iacute;spera de las elecciones de este domingo por el presidente del FDP, Christian Lindner: &ldquo;Ser&aacute; un oto&ntilde;o de decisiones&rdquo;. La dial&eacute;ctica liberal abre la puerta al abandono de la coalici&oacute;n liderada por Scholz, lo que dar&iacute;a pie a una posible moci&oacute;n de confianza en el Bundestag y a un probable adelanto electoral.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Irrupci&oacute;n de Wagenknecht</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de SPD y AfD, dos partidos m&aacute;s tendr&aacute;n con toda seguridad presencia en el parlamento de Brandeburgo: los democristianos de la CDU y la joven coalici&oacute;n fundada el pasado enero por la exdiputada de La Izquierda Sahra Wagenknecht. La Coalici&oacute;n Sarah Wagenknecht (BSW, en sus siglas en alem&aacute;n) consigue m&aacute;s de un 13% de los votos y apunta a quedar incluso por delante de lo conservadores de la CDU, con un 12%.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, y a falta de confirmar si los verdes quedan dentro o fuera del parlamento, una coalici&oacute;n es matem&aacute;ticamente la m&aacute;s plausible: un in&eacute;dito gobierno entre el SPD y la BSW. El partido de Wagknecht, con una oferta pol&iacute;tica de izquierda en lo econ&oacute;mico y conservador en cuestiones como la migraci&oacute;n, est&aacute; provocando un terremoto pol&iacute;tico en el sistema de partidos de Alemania. En las encuestas de intenci&oacute;n de voto a nivel federal, la BSW ya pelea por la cuarta posici&oacute;n. Como ya se demostr&oacute; en Sajonia y Turingia, la formaci&oacute;n de Wagenknecht apunta a ser clave para la formaci&oacute;n de gobiernos si el resto de formaciones mantiene el cord&oacute;n sanitario respecto a la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        La victoria del SPD en Brandeburgo debe ser entendida como una victoria personal de Dietmar Woidke. El primer ministro del estado se ha hecho fuerte con su apuesta del todo y nada, adem&aacute;s de apostar por una campa&ntilde;a electoral centrada en temas regionales y alejada de asuntos relacionados con la pol&iacute;tica federal o internacional, que m&aacute;s penalizan a la coalici&oacute;n de gobierno de Olaf Scholz y consecuentemente al SPD. Scholz ha estado, de hecho, ausente de la campa&ntilde;a electoral.
    </p><p class="article-text">
        El futuro pol&iacute;tico del canciller queda despejado a corto plazo, pero su coalici&oacute;n sigue rodeada de dudas. Ni siquiera su candidatura parece asegurada para las pr&oacute;ximas elecciones federales, previstas para septiembre de 2025. Hasta entonces, la &lsquo;coalici&oacute;n sem&aacute;foro&rsquo; tendr&aacute; que superar numerosos obst&aacute;culos internos y externos. Ante el actual panorama pol&iacute;tico, agotar la legislatura como canciller ya ser&iacute;a un gran logro para Scholz.
    </p><p class="article-text">
        <em>DM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Jerez Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialdemocratas-alemanes-frenan-ascenso-ultraderechista-ganan-elecciones-brandeburgo_1_11673500.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Sep 2024 21:13:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Socialdemocracia,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El socialdemócrata Olaf Scholz asume como nuevo canciller de Alemania]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/olaf-scholz-canciller-alemania-nuevo-gobierno_1_8561048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0418cbf5-ebb5-43be-b460-ca83346c6993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El socialdemócrata Olaf Scholz asume como nuevo canciller de Alemania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De pie, salvo los ultraderechistas, todo el Parlamento alemán aplaudió durante varios minutos a la democristiana Angela Merkel, que deja el poder tras 16 años. Ocho hombres y ocho mujeres componen el nuevo Ejecutivo: un destacado epidemiólogo es el ministro de Salud, los liberales se quedaron con el ministerio de Hacienda, y los verdes con el de Clima.</p><p class="subtitle">Perfil - Olaf Scholz, el socialdemócrata 'merkeliano'</p></div><p class="article-text">
        Rojo, amarillo, verde. El &ldquo;sem&aacute;foro&rdquo; se ha encendido este mi&eacute;rcoles en Alemania. Dos meses y medio despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/temas/elecciones-alemania/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las elecciones federales</a> que dieron una ajustada victoria al Partido Socialdem&oacute;crata (SPD) alem&aacute;n, el Bundestag ha investido a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/olaf-scholz-socialdemocrata-merkeliano_1_8334033.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olaf Scholz como nuevo canciller</a> y pone fin as&iacute; a la era de Angela Merkel, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/merkel-seis-momentos-clave_1_8325853.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se despide del cargo tras 16 a&ntilde;os en el poder.</a> Nada m&aacute;s abrirse la sesi&oacute;n, la presidenta de la C&aacute;mara ha saludado formalmente a Merkel, situada en la tribuna de invitados. El hemiciclo en pleno &ndash;salvo los ultraderechistas de AfD&ndash; ha prorrumpido en una aplauso de varios minutos, que ha culminado con la mayor&iacute;a de los diputados &ndash;de todo signo pol&iacute;tico&ndash;, puestos en pie. Ese homenaje un&aacute;nime da testimonio de la huella que deja la ya excanciller en la historia alemana.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo paso vivido hoy en el Bundestag llega despu&eacute;s de la firma formal del acuerdo de coalici&oacute;n con los Verdes y el Partido Liberal (FDP) ayer martes, tras el visto bueno de las tres formaciones pol&iacute;ticas. &iquest;El lugar para la puesta en escena? El Futurium de Berl&iacute;n, un centro de exposiciones y conferencias dedicado al futuro. El nuevo Gobierno ha escogido el lema <em>Atreverse a m&aacute;s progreso </em>como t&iacute;tulo <a href="https://www.bundestag.de/resource/blob/870238/cf3d58c538b983e957d459ec6c7baee9/koalitionsvertrag-data.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del pacto que guiar&aacute; su acci&oacute;n</a>, rubricado por los l&iacute;deres del SPD, el FDP y los Verdes junto a un se&ntilde;alador con los colores tradicionales de los partidos que forman el<em> ampel </em>[sem&aacute;foro]. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1468491493979693058?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del canciller ha tenido lugar este mi&eacute;rcoles entre los diputados del Parlamento federal, que han votado en secreto y sin debate previo. Tras el recuento de los votos, Scholz ha sido recibido por el presidente de la Rep&uacute;blica Federal, Frank-Walter Steinmeier, quien lo ha confirmado en su puesto. Despu&eacute;s, ha regresado al Bundestag, donde el nuevo canciller jur&oacute; la posesi&oacute;n del cargo el cargo sobre el ejemplar original de la Constituci&oacute;n alemana.
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                Scholz jura su cargo en el Bundestag                            </span>
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        Scholz ha logrado 395 votos a favor de los 707 emitidos. Necesitaba una mayor&iacute;a absoluta, al menos 369 de 736 esca&ntilde;os. Los tres socios de la coalici&oacute;n sumaban 416, por lo que ten&iacute;a asegurada una c&oacute;moda mayor&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Los socialdem&oacute;cratas estar&aacute;n al frente de siete ministerios, los verdes, de cinco y los liberales, de cuatro. Estar&aacute; compuesto por ocho mujeres y ocho hombres, aunque, incluyendo al canciller, los hombres son mayor&iacute;a. Los alemanes del Este, seg&uacute;n los analistas, est&aacute;n infrarrepresentados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Va a ser importante lo verde, en el sentido amplio. Las carteras verdes son muy econ&oacute;micas&rdquo;, dice a elDiario.es Guillermo &Iacute;&ntilde;iguez, analista de pol&iacute;tica europea. &ldquo;La pol&iacute;tica exterior va a jugar un papel importante. Va a haber un claro cambio de tono respecto a la pol&iacute;tica exterior de Merkel, hacia Rusia, China o Hungr&iacute;a. Alemania va a adoptar un papel fundamental en la Uni&oacute;n Europea. No creo que sea cierto eso que se dec&iacute;a de que Macron iba a liderar Europa y Scholz iba a dar un paso atr&aacute;s. Y tambi&eacute;n ser&aacute; importante todo lo que tenga que ver con digitalizaci&oacute;n y modernizaci&oacute;n de infraestructura del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1468159211150487553?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes son los ministros?</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as se han terminado de conocer los nombres que integrar&aacute;n el gabinete encabezado por Scholz, vicecanciller y ministro de Hacienda en el Gobierno saliente de Merkel. Abogado de formaci&oacute;n, cuenta con una larga trayectoria pol&iacute;tica en la que, entre otras cosas, ha sido diputado, ministro de Trabajo (2007-2009) y alcalde de Hamburgo (2011-2018). 
    </p><p class="article-text">
        La vicecanciller&iacute;a pasar&aacute; a estar ocupada por Robert Habeck, copresidente de los Verdes, que tambi&eacute;n estar&aacute; al frente del superministerio de Econom&iacute;a y Clima, el m&aacute;s importante de los que recaen en el partido y desde el que tendr&aacute; que llevar a cabo una transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica de la industria alemana. Escritor, dio el salto de la literatura a la pol&iacute;tica y fue ministro de Energ&iacute;a, Agricultura, Medio Ambiente y zonas rurales durante varios a&ntilde;os en el estado de Schleswig-Holstein, al norte de Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        Habeck &ndash;y no Annalena Baerbock, su compa&ntilde;era al frente del partido y candidata en las elecciones de septiembre&ndash; ha sido el encargado de posar este martes junto a Scholz y el l&iacute;der liberal, Christian Lindner, con una copia del acuerdo sellado. 
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                    alt="De izquierda a derecha, Olaf Scholz (SPD), Christian Lindner (FDP) y Robert Habeck (Verdes) este martes en Berlín."
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, Olaf Scholz (SPD), Christian Lindner (FDP) y Robert Habeck (Verdes) este martes en Berlín.                            </span>
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        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/verdes-alemanes-designan-annalena-baerbock-candidata-cancilleria-elecciones-generales_1_7834713.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La copresidenta verde, Baerbock,</a> ha sido designada como nueva ministra de Exteriores y ser&aacute; la primera mujer en ocupar este cargo, desde el que ha asegurado que llevar&aacute; a cabo una pol&iacute;tica exterior activa. Tambi&eacute;n ser&aacute; la ministra m&aacute;s joven. Estudi&oacute; Ciencias Pol&iacute;ticas y Derecho P&uacute;blico, ha sido diputada en el Bundestag desde 2013 y lleva tiempo dedic&aacute;ndose a la pol&iacute;tica exterior y europea. Durante la campa&ntilde;a electoral, Baerbock &ndash;de la familia m&aacute;s centrista de los Verdes&ndash; irrumpi&oacute; con fuerza como primera candidata a canciller del partido, pero sus traspi&eacute;s le terminaron pasando factura. Aun as&iacute;, los Verdes se convirtieron en la tercera fuerza pol&iacute;tica, con el mejor resultado de su historia.
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            <span class="title">
                Annalena Baerbock, copresidenta de los Verdes y nueva ministra de Exteriores.                            </span>
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        Hacienda, cartera clave en la primera potencia europea, recaer&aacute; como estaba previsto en el liberal Christian Lindner, un pol&iacute;tico de l&iacute;nea dura en materia fiscal que finalmente ver&aacute; cumplida su ambici&oacute;n de acceder al cargo, ya frustrada en 2017. Lindner estudi&oacute; Ciencias Pol&iacute;ticas, se afili&oacute; muy joven al FDP y ha sido diputado tanto en el&nbsp;Parlamento Regional de Renania del Norte-Westfalia como en el Bundestag. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente del FDP<a href="https://www.eldiario.es/internacional/liberales-alemanes-aprueban-pacto-coalicion-socialdemocratas-verdes_1_8555246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha repetido</a> que, bajo el pacto de coalici&oacute;n, no se producir&aacute; un &ldquo;giro hacia la izquierda&rdquo;. La impronta de los liberales en el acuerdo, en el que son el socio m&aacute;s peque&ntilde;o, est&aacute; en la renuncia a introducir aumentos de impuestos y l&iacute;mites de velocidad en las autopistas. &ldquo;El futuro Gobierno federal se mantendr&aacute; en el (camino) de los &uacute;ltimos a&ntilde;os y, por lo tanto, defender&aacute; la estabilidad&rdquo;, ha defendido Lindner, quien insiste en que el nuevo Ejecutivo se compromete a volver a las estrictas normas fiscales conocidas como el &ldquo;freno de la deuda&rdquo; a partir de 2023. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/halcon-liberal-convertirse-ministro-hacienda-alemania_1_8405247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Su nombramiento acapara especial atenci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea. </a>Lindner ha asegurado que los temores que lo retratan como un 'halc&oacute;n' fiscal son exagerados y ha se&ntilde;alado que su partido ha respaldado el fondo de recuperaci&oacute;n. &ldquo;Lindner tendr&aacute; poder pero no creo que trate de imponer una agenda que nos devuelva a 2008 en la UE y con la que Alemania d&eacute; un paso atr&aacute;s&rdquo;, dice &Iacute;&ntilde;iguez.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de imponer a Lindner al frente de una cartera a la que tambi&eacute;n aspiraban los Verdes, los liberales tambi&eacute;n han conseguido el Ministerio de Transporte, que ser&aacute; para el secretario general del FDP, Volker Wissing. Se suman Justicia &ndash;Marco Buschmann&ndash; y Educaci&oacute;n &ndash;Bettina Stark-Watzinger&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Por el lado del SPD, Scholz no ha dado hasta este lunes la lista de los siete ministros que corresponden a los socialdem&oacute;cratas. Varios se daban por seguros, como Hubertus Heil, titular de Trabajo en la gran coalici&oacute;n con Merkel, que seguir&aacute; en el cargo, y Wolfgang Schmidt, persona de su confianza, que ser&aacute; ministro de la Canciller&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en plena ola de contagios r&eacute;cord de COVID-19, era una inc&oacute;gnita el nombre del nuevo ministro de Salud, que finalmente ser&aacute; el epidemi&oacute;logo y el veterano parlamentario socialdem&oacute;crata Karl Lauterbach, que se ha convertido en una figura de referencia en la pandemia. Complet&oacute; su formaci&oacute;n en Harvard y dirigi&oacute; el Instituto de Econom&iacute;a de la Salud y Epidemiolog&iacute;a Cl&iacute;nica de Colonia.&nbsp;Lauterbach ha abogado por la m&aacute;xima cautela y restricciones estrictas, lo que le ha colocado en el punto de mira de negacionistas y antivacunas. 
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                Imagen de archivo del experto alemán Karl Lauterbach. EFE/EPA/MIKA SCHMIDT / POOL                            </span>
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        Christine Lambrecht, hasta ahora ministra de Justicia, pasar&aacute; a Defensa. Al frente del nuevo ministerio de la Vivienda estar&aacute; Klara Geywitz, vicepresidenta del SPD (se present&oacute; junto a Scholz, sin &eacute;xito, a la direcci&oacute;n del partido) y Svenja Schulze, hasta ahora en Medio Ambiente en el Gobierno de Merkel, pasar&aacute; a Cooperaci&oacute;n al Desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes sorpresas ha sido el nombramiento de Nancy Faeser al frente de Interior, uno de los mayores ministerios de Alemania, que ha estado en manos de la CDU desde 2005 y ha estado dominado por hombres y conservadores, seg&uacute;n informa la cadena ARD. Abogada y diputada regional en Hesse, no pertenece al ala izquierdista del SPD y es una pol&iacute;tica experimentada en la lucha contra el extremismo de derecha, que ha calificado de la &ldquo;mayor amenaza del pa&iacute;s&rdquo; y ha prometido combatir con determinaci&oacute;n. 
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                La nueva ministra del Interior alemana, Nancy Faeser.                            </span>
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        Del lado verde, adem&aacute;s de las carteras para Habeck y Baerbock, se ha asignado el Ministerio de la Familia, la Mujer y Juventud a Anne Spiegel y el de Mediambiente a Steffi Lemke. Agricultura ser&aacute; para Cem &Ouml;zdemir, un veterano de los Verdes que pertenece al ala centrista del partido, el cual encabez&oacute; durante a&ntilde;os. Hijo de inmigrantes turcos, ha sido diputado en el Bundestag y en el Parlamento Europeo. 
    </p><h3 class="article-text">Equilibrio entre partidos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Cada partido ha logrado victorias simb&oacute;licas y carteras de peso&rdquo;, dice &Iacute;&ntilde;iguez.&nbsp;&ldquo;Lo llamativo del Gobierno es que se ha llegado a un equilibrio entre partidos. Cada partido se ha hecho con los ministerios que le interesaban en su campo. En el caso de los liberales, quiz&aacute;s es lo m&aacute;s obvio, pero los verdes se han hecho con la vicecanciller&iacute;a y un ministerio con muchas competencias econ&oacute;micas y clim&aacute;ticas, por lo que cabe esperar una rivalidad entre partidos y ministros, una 'guerra de competencias' de inversiones. Y el SPD se ha hecho con carteras que atraen mucho a sus votantes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada partido ten&iacute;a que hacer muchos equilibrios entre sus distintas ramas y sensibilidades. En el caso de los verdes hubo una discusi&oacute;n p&uacute;blica para ver qui&eacute;n se quedaba con tres ministerios de cinco, si los <em>realos</em> o el ala de izquierda, y al final se impuso el centro del partido&rdquo;, dice el analista. &ldquo;Esto tambi&eacute;n ha influido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el documento del pacto de coalici&oacute;n, compuesto por 177 p&aacute;ginas, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/subida-salario-minimo-planes-clave-nuevo-gobierno-aleman_129_8524173.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">se recogen algunas medidas estrella</span></a>, como la subida del salario m&iacute;nimo a 12 euros la hora y la promesa de una transici&oacute;n energ&eacute;tica que contribuya a frenar el cambio clim&aacute;tico, as&iacute; como la construcci&oacute;n de 400.000 nuevas viviendas por a&ntilde;o o inversiones para la digitalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las conversaciones comenzaron poco despu&eacute;s de las elecciones y en las negociaciones participaron 22 grupos de trabajo, con cerca de 300 personas entre socialdem&oacute;cratas, verdes y liberales. &ldquo;Ha sido muy r&aacute;pido y los tres se lo tomaron muy en serio. Desde el principio dejaron claro que iban a negociar un 'sem&aacute;foro', que iban a llevar las negociaciones en silencio y no se ha filtrado. Es se&ntilde;al de que sab&iacute;an lo que quer&iacute;an y quer&iacute;an formar gobierno&rdquo;, dice &Iacute;&ntilde;iguez. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, de cara al futuro, a su juicio, Scholz &ldquo;va a perder mucho tiempo y energ&iacute;a para hacer que la coalici&oacute;n funcione&rdquo;. &ldquo;Son tres partidos con alas internas muy dispares. Va a haber que negociar cada ley y cada medida, no va a ser f&aacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/olaf-scholz-canciller-alemania-nuevo-gobierno_1_8561048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Dec 2021 11:52:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El socialdemócrata Olaf Scholz asume como nuevo canciller de Alemania]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Olaf Scholz,Angela Merkel,Socialdemocracia,Partido Verde,Liberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Socialdemocracia: una controversia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/socialdemocracia-controversia_129_6668045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49efda51-cc0c-46ad-b263-82d9ef12dd2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Socialdemocracia: una controversia"></p><p class="article-text">
        Voy a reconstruir en mis propios t&eacute;rminos el argumento que Hern&aacute;n Iglesias Illa expuso en una <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/progresistas-socialdemocratas-autoestima-rebeldia-favor_129_6518852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columna</a> publicada hace dos domingos en este diario. <strong>Hubo importantes sectores del centroizquierda (al que hizo equivaler con el t&eacute;rmino &ldquo;socialdemocracia&rdquo;) que hist&oacute;ricamente fueron pilares de las demandas de Estado de Derecho e institucionalidad. Esos sectores, se encuentran dispersos. Los hay dentro de Juntos por el Cambio, los hay cercanos o dentro de la coalici&oacute;n gubernamental, los hay independientes de ambos. Es necesario que los segundos (y los terceros) alcen otra vez la voz en defensa de esos valores, porque el oficialismo no tiene el menor reparo en pasarlos por encima.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mariano Schuster le contest&oacute; <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/pide-derecha-pide-socialdemocracia_129_6624714.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute;</a> con un desaf&iacute;o pol&iacute;tico conceptual. El argumento, de nuevo, en mis t&eacute;rminos, dec&iacute;a as&iacute;: la derecha busca aliados en su antagonismo con los as&iacute; llamados populismos, por ejemplo, al demandar a una socialdemocracia imaginaria que cumpla un rol funcional a sus intereses. Por lo tanto, decidi&oacute; no contestar a la demanda principal que hac&iacute;a Iglesias Illa por considerarla una trampa. Quiz&aacute; qued&oacute; impl&iacute;cita en ese argumento una impugnaci&oacute;n por la oportunidad: no haberlos convocado para construir institucionalidad en su momento y s&iacute; ahora para que impugnen al oficialismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El kirchnerismo perdi&oacute; las elecciones en 2015, seguramente, entre otras muchas razones, por el aglutinamiento social que hab&iacute;an producido diversos hechos contrarios a la institucionalidad y al Estado de Derecho que marcaron las presidencias de N&eacute;stor y de Cristina Kirchner. </strong>La intervenci&oacute;n del Indec y la falsificaci&oacute;n de estad&iacute;sticas, la cartelizaci&oacute;n desde el Estado de la obra p&uacute;blica, los desv&iacute;os de fondos, el lavado de dinero, el fraude con subsidios a servicios p&uacute;blicos y la falta de controles que facilitaron la masacre de Once, el disparatado enriquecimiento de funcionarios p&uacute;blicos de diverso rango, y de proveedores del Estado, la manipulaci&oacute;n de designaciones de jueces y subrogancias, la alianza con Venezuela, una potencia de la violaci&oacute;n de derechos humanos, la frivolidad en el tratamiento de la muerte de Nisman, en fin, una lista que podr&iacute;a seguir de hechos que fueron repudiados por sectores amplios de la sociedad. Sectores tan amplios que sin duda exced&iacute;an a los que votaron por Macri en ambas vueltas. <strong>Buena parte de los sectores progresistas que, a lo largo del tiempo, tuvieron candidatos presidenciales que formaron y rompieron diversas alianzas. A los voceros del progresismo de aquel momento les sobraban energ&iacute;a y argumentos para impugnar este modo de gobernar.Faltan esas voces ahora.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando vemos pasar ante nuestros ojos, por ejemplo, ex&oacute;ticas teor&iacute;as sobre el &ldquo;lawfare&rdquo; para buscar impunidad sobre acusaciones graves de corrupci&oacute;n (y consecuentes movidas institucionales), o la vergonzosa desatenci&oacute;n a la violencia institucional ejercida durante la cuarentena por polic&iacute;as provinciales sin el menor control ni llamado de atenci&oacute;n de las autoridades nacionales de seguridad o de derechos humanos, o el manejo carente de toda transparencia de informaci&oacute;n clave sobre la vacunaci&oacute;n, o la prepotencia en todo lo relacionado con el federalismo fiscal, se echa de menos una fuerza de centroizquierda que interpele al oficialismo en este registro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la propuesta electoral del FdT, las ideas de amplitud y diversidad interpelaron exitosamente a buena parte de ese progresismo. Eso le da un poder a esta &ldquo;sensibilidad de centroizquierda&rdquo; (como se dec&iacute;a en otra &eacute;poca) de establecer l&iacute;mites a los abusos del oficialismo, de dejar en evidencia su tendencia a repetir este tipo de conductas.</strong> <strong>El presidente Fern&aacute;ndez lleg&oacute; a definirse en alguna entrevista del 2019 como un &ldquo;liberal de izquierda&rdquo;. Las voces de quienes tienen afinidad con ese tipo de definiciones en el Congreso, en los partidos pol&iacute;ticos, en la academia y en la cultura tienen una oportunidad de no dejarlo pasar y de lograr una eficacia en la interpelaci&oacute;n que la oposici&oacute;n de Juntos por el Cambio no tiene a su alcance, ya que, no importa lo que se diga desde all&iacute;, ser&aacute; interpretado en t&eacute;rminos de antagonismo. </strong>Se trata, en cambio, de una efectividad anclada en la disputa del espacio del centroizquierda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La exitosa interpelaci&oacute;n del FdT a estos sectores para apoyar a un gobierno con alto protagonismo de Cristina Kirchner, con todas las responsabilidades que le caben en el deterioro institucional del pa&iacute;s, tiene una sola explicaci&oacute;n: la evaluaci&oacute;n en com&uacute;n acerca de la presidencia de Mauricio Macri. </strong>No es este el lugar de juzgar esa evaluaci&oacute;n.<strong> Lo importante aqu&iacute; es llamar a que estos sectores no queden rehenes de esa coincidencia. Contra Macri estaban mejor. </strong>No dudaron un segundo en asentir&nbsp;la frase &ldquo;Mauricio Macri tiene su primer desaparecido&rdquo;. <strong>Cuesta ahora demandar con la misma fuerza a los gobernadores oficialistas, a los funcionarios nacionales de seguridad y de derechos humanos, incluso al presidente, por habilitar a la violencia institucional que termin&oacute; en m&aacute;s de veinte muertos en contexto de aplicaci&oacute;n de las normas de la cuarentena, y en la enceguecedora falta de esclarecimiento de la muerte de Facundo Astudillo Castro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es llamativo como tanto desde el progresismo en sus distintas versiones -incluida la oficialista- la referencia a &ldquo;la derecha&rdquo; es un recurso que sirve para ordenar el an&aacute;lisis y la acci&oacute;n, una estrella polar que gu&iacute;a a d&oacute;nde no hay que estar, de lo que hay que diferenciarse. Es s&oacute;lo comparable al modo en que agitan el fantasma de &ldquo;la izquierda&rdquo; los sectores m&aacute;s autoritarios de &ldquo;la derecha&rdquo;.</strong> Son modos de clasificar que borran los matices y que, sobre todo, entierran agendas urgentes de institucionalidad y de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, Gabriel Puricelli, de modo indirecto y quiz&aacute;s sin la intenci&oacute;n de hacerlo, tambi&eacute;n particip&oacute; de esta conversaci&oacute;n con una <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/izquierda-democratica-debe-hacerse-cargo-venezuela_129_6625921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">columna</a> en <strong>elDiarioAR.</strong> En su texto llam&oacute; con claridad a la izquierda a &ldquo;disociarse&rdquo; de Venezuela, a marcar las diferencias, a denunciar las violaciones de derechos humanos. De esto posiblemente se trate la idea de &ldquo;levantar la voz&rdquo; con la que provoc&oacute; el debate Iglesias Illa. En el futuro eso quiz&aacute; tambi&eacute;n incluya impugnar la anodina y finalmente c&oacute;mplice pol&iacute;tica exterior argentina. <strong>En ese camino, quiz&aacute; la izquierda democr&aacute;tica, centroizquierda, socialdemocracia, pueda volver a ser una voz relevante en esta agenda. Para eso tendr&aacute; que perder el miedo o la verg&uuml;enza de participar de una conversaci&oacute;n en la que son indudablemente activos sectores a los que identifican con &ldquo;la derecha&rdquo;. Seguramente tendr&aacute;n mucho para criticarle a estos sectores tambi&eacute;n en relaci&oacute;n a esta tem&aacute;tica, en particular, a su gesti&oacute;n nacional reciente. </strong>La enorme diferencia es que encontrar&aacute;n interlocutores a los que les importa discutir y mejorar. Y disputar esa agenda con eficacia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>HCH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernán Charosky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/socialdemocracia-controversia_129_6668045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jan 2021 01:34:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Socialdemocracia: una controversia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Socialdemocracia,Cristina Fernández de Kirchner,Mauricio Macri]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué pide la derecha cuando pide socialdemocracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pide-derecha-pide-socialdemocracia_129_6624714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e809e1-8ee9-4b48-9a93-5f5facc82553_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué pide la derecha cuando pide socialdemocracia"></p><p class="article-text">
        Aunque por principio me opongo a los ejercicios contraf&aacute;cticos, sospecho que George Orwell habr&iacute;a sentido un brit&aacute;nico desprecio al verse catalogado bajo la caracterizaci&oacute;n contempor&aacute;nea de &lsquo;libertario&rsquo; y hubiese sentido pena al ver algunos de sus libros en la misma batea que <em>La rebeli&oacute;n de Atlas </em>de Ayn Rand<em> </em>o <em>Capitalismo y libertad </em>de Milton Friedman<em>. </em><strong>Decirle a Orwell </strong><em><strong>libertario</strong></em><strong>&ndash;en el sentido que la derecha da hoy al t&eacute;rmino&mdash; es como decirle </strong><em><strong>estalinista</strong></em><strong> a Willy Brandt o </strong><em><strong>socialdem&oacute;crata</strong></em><strong> a Lenin</strong>, simplemente porque formaban parte de la izquierda. <strong>Defender la libertad y expresar recelos respecto de formas espec&iacute;ficas del Estado, no convierte las ideas de nadie en parte del repertorio de las derechas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, en esta materia de los significados, Orwell ya hab&iacute;a dejado algo escrito. En <em>La pol&iacute;tica y la lengua inglesa</em>, un breve texto de 1945, despotricaba contra ciertos usos de la palabra <em>fascismo</em> que ya entonces empezaba a equivaler a &lsquo;todo lo que est&aacute; mal&rsquo;. El escritor de <em>1984</em> no cargaba las tintas contra la ciudadan&iacute;a -aunque le exigiera mayor responsabilidad en el uso del vocabulario-, sino contra parte de la pol&iacute;tica y de la intelectualidad y la academia. Asum&iacute;a que si no eran unos brutos en toda regla &ndash;y no lo eran&mdash; sab&iacute;an que la palabra <em>fascismo</em> designaba algo concreto y espec&iacute;fico, y que si designaba algo menos concreto, deb&iacute;a guardar alguna relaci&oacute;n directa con el t&eacute;rmino empleado (en el caso de <em>fascismo</em>, tendencias autoritarias o reg&iacute;menes totalitarios de derecha). <strong>Orwell advert&iacute;a que las palabras se usaban sin ning&uacute;n rigor: hab&iacute;a comunistas llamando </strong><em><strong>fascistas</strong></em><strong> a simples liberales, y liberales llamando </strong><em><strong>fascistas</strong></em><strong> a marxistas de cualquier pelaje. La utilizaci&oacute;n demasiado laxa (que no es lo mismo que abierta) de los conceptos tornaba deshonesta la discusi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otras palabras que se emplean con significados variables, en la mayor&iacute;a de los casos con mayor o menor deshonestidad son: clase, totalitario, ciencia, progresista, reaccionario, burgu&eacute;s, igualdad&rdquo;, dec&iacute;a en su texto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La conclusi&oacute;n de Orwell era evidente. Los pol&iacute;ticos y las personas dedicadas a las ideas no deb&iacute;an manejarse con el &ldquo;significado popular&rdquo; o laxo de ciertas palabras</strong>. Algunas son polis&eacute;micas, pero quienes trabajan con ellas tienen el deber de usarlas como corresponde. A los ojos de Orwell, no se trataba de disputas sobre los conceptos, sino de la pretensi&oacute;n de construir una posici&oacute;n pol&iacute;tica a trav&eacute;s de simples y n&iacute;tidos enga&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Alcanza con escuchar hoy la frase &ldquo;necesitamos un proyecto socialdem&oacute;crata&rdquo; o &ldquo;ese pol&iacute;tico es un socialdem&oacute;crata&rdquo; para alarmarse: &iquest;socialdem&oacute;crata? </strong>&iquest;Pero de qu&eacute; tipo? Esta es un palabra comod&iacute;n de una nueva era &ndash;en la cual, justamente, la socialdemocracia no presenta sus picos m&aacute;s altos. Cuando se indaga qu&eacute; quieren decir las frases que involucran este concepto, sentimos alarma. No se trata de preservar un &lsquo;sentido originario&rsquo; del t&eacute;rmino, sino de que se lo ha transformado en sin&oacute;nimo de demasiadas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se resume una identidad pol&iacute;tica abierta que naci&oacute; vinculada al marxismo, que bebi&oacute; del socialismo cristiano y del utopismo, que involucr&oacute; proclamas liberales, que result&oacute; aquella de la cual se dividi&oacute; el comunismo tras la Revoluci&oacute;n Rusa, que construy&oacute; las bases del proyecto de los 30 gloriosos, que se bifurc&oacute; en terceras v&iacute;as y socialismos radicales? </strong>&iquest;C&oacute;mo se resume una identidad cambiante que, como afirmaba Geoff Eley &mdash;un pensador m&aacute;s ligado a la Nueva Izquierda&mdash;, result&oacute; fundamental para la democratizaci&oacute;n de los reg&iacute;menes pol&iacute;ticos de Europa y tambi&eacute;n de algunos del Cono Sur latinoamericano?
    </p><p class="article-text">
        <strong>No existe una definici&oacute;n cerrada de la</strong><em><strong> socialdemocracia</strong></em><strong>, porque no existe una sola forma de pertenecer al socialismo democr&aacute;tico. </strong>Como lo vio Sheri Berman, a lo largo del tiempo s&oacute;lo algunos rasgos son permanentes en la identidad socialdem&oacute;crata. Primero, su <strong>oposici&oacute;n a los fatalismos</strong>: el socialismo (sea lo que fuera eso) no se desarrollar&iacute;a por s&iacute; solo, y el capitalismo dejado a su libre arbitrio no conducir&iacute;a inexorablemente a progreso y bienestar. Segundo, la <strong>primac&iacute;a de la pol&iacute;tica</strong>: frente a ciertos marxistas y liberales, los socialdem&oacute;cratas confiaban en que era necesario intervenir fuertemente para construir el futuro (rasgo que seg&uacute;n Berman, compart&iacute;an con los fascistas, de los que los distanciaba su concepci&oacute;n fuerte de aspectos concretos del liberalismo pol&iacute;tico &ndash;del que se sent&iacute;an superadores&mdash; y su rechazo del cesarismo). De esa larga historia, Berman concluye que &ldquo;<strong>los principios fundamentales de la socialdemocracia siempre han sido la creencia en la primac&iacute;a de la pol&iacute;tica y el compromiso de utilizar el poder adquirido democr&aacute;ticamente para dirigir las fuerzas econ&oacute;micas al servicio del bien colectivo</strong>&rdquo;. Estos principios se estructuraron a partir de partidos heterog&eacute;neos y de bases sociales amplias (principalmente obreras y de clase media profesional) y desarrollaron distintas perspectivas y tendencias dentro de la misma identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El concepto de socialdemocracia es un sintagma de dos ideas fuerza: lo </strong><em><strong>social</strong></em><strong> (en t&eacute;rminos socialistas, de asociaci&oacute;n, fraternidad y comunidad) y lo </strong><em><strong>democr&aacute;tico</strong></em><strong> (en t&eacute;rminos tanto de las tradiciones liberal y radical)</strong>. Ciento cincuenta a&ntilde;os de historia de un concepto m&oacute;vil -cargado de luchas internas y externas - no puede subsumirse en un pu&ntilde;ado de burdas categorizaciones contempor&aacute;neas. Las palabras tienen sentido. Tambi&eacute;n historias.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de un concepto pol&iacute;tico en &lsquo;categor&iacute;a comod&iacute;n&rsquo; resulta evidente. <strong>Los detractores de la socialdemocracia (e incluso algunos de sus supuestos defensores) la utilizan como sin&oacute;nimo de moderaci&oacute;n y tambi&eacute;n de social-liberalismo cosmopolita.</strong> La despojan de historicidad y le quitan espesor. Esto les permite eludir las expresiones pol&iacute;ticamente organizadas que se reconocen en esa tradici&oacute;n, y as&iacute; reordenar el panorama pol&iacute;tico de acuerdo a lo que consideran deseable. <strong>Llama la atenci&oacute;n el modo en Argentina se utiliza la palabra </strong><em><strong>socialdemocracia</strong></em><strong> como sin&oacute;nimo de tibieza (de los otros) o como suced&aacute;neo de la seriedad y las buenas intenciones (propias)</strong>. Los conceptos no dependen s&oacute;lo de sus adjudicaciones, sino de su historia, larga de ciento cincuenta a&ntilde;os, no de treinta, en el caso de <em>socialdem&oacute;crata</em>. <strong>Las derechas liberal-conservadoras reducen la historia de la socialdemocracia al giro de las terceras v&iacute;as, al macronismo y a las &ldquo;izquierdas de gesti&oacute;n&rdquo; latinoamericanas.</strong> Apelan a los gobiernos progresistas regionales que m&aacute;s contrastaron con lo que llaman indiscriminadamente &ldquo;populismos&rdquo; &nbsp;y se refieren a ellos como socialdem&oacute;cratas &nbsp;por su sentido de la responsabilidad y su &ldquo;realismo pol&iacute;tico&rdquo;, desconociendo las discusiones profundas de las org&aacute;nicas partidarias, de los espacios culturales e intelectuales y las m&uacute;ltiples tensiones dentro del mundo de las izquierdas. El pedido de &lsquo;socialdemocracia&rsquo; es el de un conveniente social-liberalismo que sirve para atacar al populismo, aunque no dudan en apoyar cesarismos &ldquo;amigables con el mercado&rdquo;. <strong>Resulta curioso que sectores de derecha o centroderecha sostengan que &ldquo;es necesaria una socialdemocracia fuerte&rdquo;, como lo manifest&oacute; en estas mismas p&aacute;ginas </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/progresistas-socialdemocratas-autoestima-rebeldia-favor_129_6518852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hernan Iglesias Illa</strong></a><strong>.</strong>&nbsp;Convendr&iacute;a recordar que all&iacute; donde ha existido, aun en los t&eacute;rminos &lsquo;social-liberales&rsquo; en que lo plantean &mdash;como fue el progresismo santafesino&mdash;, ellos las han combatido, muchas veces con candidatos que no eran exactamente liberales a la Alberdi o a la Gladstone. <strong>La pretensi&oacute;n de ciertas derechas no es contar con socialdemocracias robustas para fortalecer la democracia, sino la de hacer antipopulismo por medio de terceros.</strong> Su deseo imaginario es moldear un adversario a la propia medida, &uacute;til para combatir a otro: en el caso argentino, al kirchnerismo. As&iacute; presentan a la socialdemocracia como un &ldquo;centrismo social y responsable&rdquo;, y la hacen funcional a l&oacute;gicas de sus espacios, pero desconocen la l&oacute;gica propia de esa identidad de izquierda peculiar, abierta, y llena, por supuesto, de claroscuros hist&oacute;ricos. Lo mismo sucede, tambi&eacute;n, desde el terreno opuesto: sectores del nacionalismo-popular que utilizan la categor&iacute;a para denostarla o para sostener que la &ldquo;verdadera socialdemocracia&rdquo; se encuentra alineada junto a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Identidad abierta no es sin&oacute;nimo de concepto el&aacute;stico, sino apuesta pluralista incapaz de ser totalizada por una de sus partes. Como muestran<a href="https://nuso.org/articulo/el-socialismo-democratico-frente-liberales-y-antiliberales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Adri&aacute;n Vel&aacute;zquez y Francesco Callegaro</a>, el socialismo democr&aacute;tico posee una tradici&oacute;n propia y parad&oacute;jica.&nbsp;Su &ldquo;liberalismo&rdquo; nace de una cr&iacute;tica al liberalismo, y su concepto de socialismo surge de una cr&iacute;tica de lo que otros llamaban del mismo modo. Caracter&iacute;stica intr&iacute;nseca a la socialdemocracia ha sido el car&aacute;cter reflexivo de sus concepciones y de sus pr&aacute;cticas: volver recurrentemente sobre ellas, hacer ajustes, intentar superar problemas. En definitiva, <strong>seguir construyendo su horizonte de lo posible sin abandonar su historia de lo deseable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lejos del esencialismo y m&aacute;s cercana a la pol&iacute;tica, <strong>la socialdemocracia aspira a constituirse como una identidad m&oacute;vil, con grupos y tendencias contrapuestas que privilegian el valor de la democracia pol&iacute;tica a la vez que se posicionan n&iacute;tidamente en un proyecto que tiende a la igualdad</strong>. No todos los grupos que pertenecen a ella entienden la igualdad del mismo modo, ni conciben los mismos modos de alcanzarla. Pero eso es &lsquo;una casa com&uacute;n&rsquo;. Una casa donde no se niegan los errores del pasado: se los ubica en un inventario y se trabaja sobre ellos. Donde las diferencias se procesan en hegemon&iacute;as m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque en la disputa interna sea siempre un arma arrojadiza, no existe &ldquo;el verdadero socialdem&oacute;crata&rdquo;</strong>. Cuando los marxistas apegados al viejo ideario lo reclaman, lo hacen, sencillamente, para mostrar que su tendencia forma parte de esa identidad abierta, que buscan hegemonizar. Cuando los liberal-dem&oacute;cratas cosmopolitas se asumen como verdadera socialdemocracia, est&aacute;n buscando lo mismo. Aunque no tanto como experiencia concreta, la identidad socialdem&oacute;crata alberga a ambos como una parte, pero nunca como su totalidad. No hay monopolios en una familia amplia. Hay hegemon&iacute;as circunstanciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como suele decir el historiador Francisco Reyes, la socialdemocracia forma parte de la &ldquo;casa com&uacute;n&rdquo; de la izquierda. </strong>Esta es su historia y es tambi&eacute;n su presente, aun cuando parte de la izquierda pretenda ser la ocupante leg&iacute;tima de esa casa y cierta parte del liberalismo busque derrumbar el edificio aduciendo que ya no tiene sentido hablar de derechas e izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        No existe una puerta en la que se abre la verdadera socialdemocracia, escrita en una serie de textos can&oacute;nicos a los que remitir como sagradas escrituras. La socialdemocracia es una identidad en permanente disputa con un coraz&oacute;n de valores y principios b&aacute;sicos. Cualquier intento de los propios de apropiarse del concepto ser&aacute; siempre parte de esa disputa. Cualquier intento de quienes no participan en ella de achac&aacute;rsela a otros como elogio o como insulto, ser&aacute; un intento de totalizar una de sus partes. La socialdemocracia naci&oacute; de un profundo impulso igualitario ante la injusticia de un capitalismo sin regulaciones. Lo hizo, a la vez, mostrando que era capaz de defender principios y valores liberales m&aacute;s n&iacute;tidamente que muchos que ostentaban ese nombre. &nbsp;Ah&iacute; es donde se inscribe su historia.
    </p><p class="article-text">
        <em>MS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Schuster]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/pide-derecha-pide-socialdemocracia_129_6624714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Dec 2020 01:27:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Socialdemocracia]]></media:keywords>
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