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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Coppola]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Guillermo Coppola]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Guillermo Cóppola: Un diálogo de otra era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guillermo-coppola-dialogo_129_10002905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7643cd7-96a2-4e3c-8d00-0806a6f4023b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillermo Cóppola: Un diálogo de otra era"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este texto, un perfil sobre el histórico representante de Diego Maradona, forma parte de "Nada sucede dos veces", el nuevo libro del periodista y escritor Pablo Perantuono (editorial La Crujía) que recopila sus textos que van desde el Indio Solari hasta Ricardo Darín y Andrés Calamaro.</p></div><p class="article-text">
        <em>Si para algo sirve tambi&eacute;n el ejercicio de repasar perfiles del pasado es para volver a capturar cierto clima de &eacute;poca. A&uacute;n cuando sea apenas un recorte de aquel momento (a&ntilde;o 2008), el encuentro con Guillermo C&oacute;ppola nos da la pauta de c&oacute;mo algunos actores sociales hoy no tendr&iacute;an la un&aacute;nime legitimidad o el prestigio social que ten&iacute;an por entonces. Pero no s&oacute;lo eso. Tambi&eacute;n, es justo aclararlo, algunas observaciones m&iacute;as hoy, tal vez, ser&iacute;an convenientemente editadas. &nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Adem&aacute;s de plagados de an&eacute;cdotas y de di&aacute;logos rocambolescos, aquellas charlas con Coppola finalizaron con un episodio desopilante gracias al cual, me enter&eacute; muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, se inici&oacute; una larga amistad entre el inefable Guillote y el misterioso invitado del Rutini.&nbsp;</em>
    </p><h3 class="article-text">El representante de Dios</h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Caiga quien caiga&rdquo;</em>, lunes, horario central, secci&oacute;n &laquo;CQ test&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &#8213; Guillote, a una ex novia, &iquest;se le hace un service cada tanto?
    </p><p class="article-text">
        &#8213; Depende del a&ntilde;o&hellip; Si ya no paga patente no.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        La cita con Guillermo C&oacute;ppola es en el gimnasio del Paseo Alcorta, 11 de la ma&ntilde;ana de un jueves. Cuando llegamos, est&aacute; sentado debajo de su pelo de siempre: aros de algod&oacute;n que acompa&ntilde;an la sonrisa de costumbre. Habla por celular con un amigo, a quien invita a su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 60 que celebrar&aacute; a los pocos d&iacute;as. &ldquo;Algo tranquilo, por el tema de las bolsas, 110 personas en la Parolaccia, venite, no me falles, quiero que est&eacute;s&raquo;, le dice. Alrededor de &eacute;l hay electricidad: el lugar es una romer&iacute;a, polo muscular del establishment en la era K.
    </p><p class="article-text">
        La elite argentina cultiva su f&iacute;sico con el mismo cuidado con el que teje sus relaciones sociales. Y en este lugar, en el que se exalta el fetichismo y la vista, Guillote cumple un rol medular. No est&aacute; claro cu&aacute;l es exactamente, pero podr&iacute;amos definirlo como el capit&aacute;n simpat&iacute;a, el ingeniero ps&iacute;quico de la estructura emocional del lugar. <em>&laquo;Me lo dice la gente: cuando yo no estoy, esto no es lo mismo&raquo;</em>. C&oacute;ppola saluda a todos. Los conoce, le gusta saber qu&eacute; hacen, qui&eacute;nes son, d&oacute;nde viven. Todos all&iacute; tienen las necesidades de la opulencia b&aacute;sica satisfechas, pero pareciera que sus corazones necesitan un poco de alegr&iacute;a. &iquest;Y qui&eacute;n sino Guillote para alegrar a ese c&iacute;rculo? C&oacute;ppola, est&aacute; claro, sabe d&oacute;nde moverse.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Mir&aacute;, mir&aacute;: ese es abogado, vas a ver que cuando pasa por al lado de ese rubio que est&aacute; ah&iacute; que es empresario ni se miran&hellip; Es que tienen cuestiones pendientes&hellip;&raquo;. En efecto, cuando el hombre de ley pasa por al lado lo hace mandando un mensaje por su blackberry.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? &iquest;Bien?&raquo; Ahora la sonrisa de Guillote es la de un guas&oacute;n blanco. Saluda a Jazm&iacute;n de Gracia, una de las tantas modelitos que enriquecen su talento en este lugar. Jazm&iacute;n se va y Guillote cambia el objetivo de su mira: pelo casta&ntilde;o, 39, separada. &laquo;Qu&eacute; bien que est&aacute;s, sos la m&aacute;s linda del gimnasio&raquo;. Se va. &laquo;Nunca hay que dejar de tirar&hellip;&raquo;, nos dice. Es John Wayne con rayo l&aacute;ser.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Siempre fui as&iacute;. Y Corina, mi mujer, me conoce y me acepta&raquo;, comenta. Corina tiene 36 y est&aacute; embarazada de una nena que nacer&aacute; en enero. C&oacute;ppola ya tiene tres hijas: &laquo;No s&eacute; hacer otra cosa&raquo;, se r&iacute;e. Natalia, la m&aacute;s grande, se cas&oacute; con un amigo suyo y vive en Miami; B&aacute;rbara, de 21, hija de Yuyito Gonz&aacute;lez; y Camila, la menor, que fue reconocida por C&oacute;ppola tras un ADN. &laquo;Soy as&iacute;, mentir&iacute;a si dijera que no voy a seguir seduciendo&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;C&oacute;mo hac&iacute;as en la c&aacute;rcel?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Fueron momentos duros. Mir&aacute;, te cuento una&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Entonces el hombre de las mil mujeres, el ex representante de Maradona, el depredador sexual que se ufana de nunca haberse acostado con una chica de m&aacute;s de 40, comienza un relato que bien podr&iacute;a formar parte de una antolog&iacute;a definitiva del onanismo carcelario.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Resulta que en la c&aacute;rcel hab&iacute;a un poronga que era el &uacute;nico &ndash;&iexcl;el &uacute;nico!&ndash; m&aacute;s obsesivo de la limpieza que yo. Era un morocho alto y grandote que ten&iacute;a, solo para &eacute;l, un sector del ba&ntilde;o. Lo manten&iacute;a impecable y todo decorado con p&oacute;sters de chicas, todas chicas del ambiente, &iquest;no? Como yo soy muy limpio tambi&eacute;n, el tipo, a cambio de dos tarjetas telef&oacute;nicas, me prestaba todos los d&iacute;as su rinc&oacute;n un rato para m&iacute; solo.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Era un lugar con mucho amor propio, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Claro (risas). Bueno, la cuesti&oacute;n es que yo ah&iacute; me quedaba un tiempito &iquest;no?&hellip; Amor propio, ja, ja, est&aacute; bueno. Bueno, la cuesti&oacute;n es que me prestaba quince minutos el lugar y yo iba. Un d&iacute;a miraba un p&oacute;ster, otro d&iacute;a apuntaba a otro. Despu&eacute;s, eso s&iacute;, dejaba todo impecable.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;La higiene ante todo.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Por supuesto. Bueno, &iquest;qu&eacute; hice cuando sal&iacute; de la c&aacute;rcel?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;Seguiste yendo al rinconcito ese?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;No, boludo. Busqu&eacute; una por una a todas las de los p&oacute;sters y me las fui bajando. Un loco&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;En serio? Como Kill Bill, pero del sexo.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Claro.
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        ***
    </p><p class="article-text">
        El atorrantismo, la noche, la gira eterna con el Diego, la sonrisa, el eco de la merca retumbando, los bucles de algod&oacute;n: C&oacute;ppola avanza por la vida convertido en mitolog&iacute;a. Podr&iacute;a decirse que con &eacute;l sucede lo mismo que con Chiche Gelblung o con el Bambino Veira: personajes pol&eacute;micos pero simp&aacute;ticos, que completan pocos casilleros del formulario de la &eacute;tica (Veira, por razones obvias, es la m&aacute;xima expresi&oacute;n de ese olvido), pero que el pos&ndash;menemismo ha convertido en casi &iacute;dolos. Un tipo de personajes con poco octanaje moral, que no poseen un saber trascendental, pero que encarnan, en alg&uacute;n sentido, un estereotipo social de la &eacute;poca. &laquo;No sab&eacute;s lo que me pasa&hellip; voy caminando por la calle y los chicos se paran y me abrazan. Me gritan &lsquo;capo&rsquo;. Es tremendo&hellip; yo no lo puedo entender. Me dicen que tengo cuatro mil entradas por d&iacute;a en el Google, es incre&iacute;ble&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;ppola no termina de entender las razones que construyeron su leyenda. No ha tenido, qu&eacute; duda cabe, una vida sosegada: no hay forma de tenerla si durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os se vive al lado del personaje m&aacute;s famoso del mundo. Cada d&iacute;a era una aventura en la monta&ntilde;a rusa, en un palacio dionis&iacute;aco, en la cima del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pero la fiesta se suspendi&oacute; de golpe. La noche le pas&oacute; un par de facturas. Reality show, Viale, Samantha, Diego retirado, caravana, Diego desbocado, todos desbocados.
    </p><p class="article-text">
        A los sultanes del ritmo se les acab&oacute; la joda. De pasear por Montecarlo en un convertible a Dolores, preso. Un estilo de vida se desmoronaba. Los d&iacute;as en la c&aacute;rcel fueron los m&aacute;s aciagos para el representante. Y las secuelas todav&iacute;a se hacen sentir. &laquo;De vivir en 300 metros cuadrados pas&eacute; a 60&raquo;, grafica. Y as&iacute; con todo. Perdi&oacute; autos, amigos, plata, prestigio, poder. &laquo;Tuve Lamborghini, Rolls Royce, Ferraris&hellip; hoy, no tengo nada&raquo;. C&oacute;ppola se mueve en taxi, dice que es mejor, que as&iacute; no tiene problemas para tomarse una copa de m&aacute;s cuando sale a la noche. Igual, lo m&aacute;s doloroso dice que no fueron las p&eacute;rdidas materiales. &laquo;Lo peor, lo que m&aacute;s me molest&oacute; fue perder el tiempo&raquo;. El reloj no corre cuando alguien est&aacute; encerrado. La vida se transforma en una trampa kafkiana.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;ppola recuerda que despu&eacute;s de un tiempo consigui&oacute; que le asignaran una habitaci&oacute;n para &eacute;l solo. Todos los d&iacute;as la limpiaba con obsesi&oacute;n de orfebre y la dejaba impecable, como si fuera a recibir visitas. Lo hac&iacute;a mientras escuchaba m&uacute;sica: eran dos horas en las que su mente se escurr&iacute;a por entre las rejas. Cada d&iacute;a tambi&eacute;n, entraba Frazia, el zumbo que lo controlaba, gigante como el jefe policial de El Expreso de Medianoche, con las botas llenas de barro y le manchaba a prop&oacute;sito el piso. Lo hac&iacute;a siempre, como si fuera parte de una broma macabra, inapelable. C&oacute;ppola no dec&iacute;a nada y volv&iacute;a a limpiar su pieza. Lo hizo hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a que estuvo all&iacute;. Un d&iacute;a, sin raz&oacute;n aparente, a C&oacute;ppola lo engomaron, que en la jerga carcelaria significa que lo encerraron sin dejarlo salir ni a mirar las estrellas. En la celda no ten&iacute;a ba&ntilde;o, y el guiso de la cena comenz&oacute; a hacer su trabajo intestinal. C&oacute;ppola golpeaba la puerta, ped&iacute;a ir al ba&ntilde;o, pero Frazia no le abr&iacute;a. &laquo;No tuve m&aacute;s remedio que garcar en una bolsa y dormir con eso al lado toda la noche&raquo;. Al d&iacute;a siguiente, C&oacute;ppola se levant&oacute;, limpi&oacute; todo, tir&oacute; la bolsa y encer&oacute; su pieza como todos los d&iacute;as. Cuando Frazia entr&oacute; y manch&oacute; con barro el piso, C&oacute;ppola se le tir&oacute; al cuello. La pelea dur&oacute; menos de un round: en un pesta&ntilde;eo, Frazia lo aplast&oacute; como a un insecto. Pasaron los d&iacute;as y nadie dijo nada. Hasta que lo trasladaron a Caseros. Antes de dejar Dolores, Frazia lo llam&oacute; para hablarle.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;&iquest;No te das cuenta, otario &ndash;dijo, acentuando la &laquo;ta&raquo;&ndash;, que cada vez que te ensuciaba el piso lo que lograba era que durante dos horas, las dos horas que vos volv&iacute;as a limpiar, te fueras con tu mente de este lugar?&ldquo; Frazia, el vigilante existencial, le dio una lecci&oacute;n inolvidable. Al tiempo, C&oacute;ppola, ya en libertad, regres&oacute; al lugar acompa&ntilde;ado por Mar&iacute;a Fernanda Callej&oacute;n y le hizo un regalo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la c&aacute;rcel tambi&eacute;n es un castigo metaf&iacute;sico. En el enrosque mental en el que se puede caer tras un drama como ese, C&oacute;ppola comenz&oacute; a pensar que estaba pagando por alg&uacute;n pecado. &laquo;Me preguntaba: &lsquo;&iquest;Por qu&eacute; me pasa esto? &iquest;Por algo de mi vida anterior? &iquest;Porque hab&iacute;a tocado a la mujer equivocada?&rsquo; No entend&iacute;a. Pero lo super&eacute; por suerte. La prensa que me hab&iacute;a condenado luego se resarci&oacute;. Se arm&oacute; el primer reality show de la televisi&oacute;n&hellip; Mauro Viale se fue a vivir a Le Parc, con eso te digo todo&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;Sufriste m&aacute;s ah&iacute; o cuando te peleaste con Diego y &eacute;l puso en duda tu honestidad?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;La duda de Diego fue algo fuerte. Interiormente lo sent&iacute;. Me doli&oacute;. Pero tengo toda la tranquilidad interior. Hoy por hoy, cada uno est&aacute; haciendo su vida. Lo veo b&aacute;rbaro, lo veo en peso. Tiene una capacidad para revertir las situaciones incre&iacute;bles. Extra&ntilde;ar, extra&ntilde;o, c&oacute;mo no. Lo que m&aacute;s me preocupaba era la diferencia que &eacute;l cre&iacute;a que exist&iacute;a; eso se solucion&oacute;. No comet&iacute; ninguna equivocaci&oacute;n may&uacute;scula.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><h3 class="article-text">Seductor serial</h3><p class="article-text">
        La charla, de repente, se interrumpe. C&oacute;ppola deja de prestar atenci&oacute;n, como si hubiese ingresado un fax en su cerebro. La comunicaci&oacute;n se corta. El representante desv&iacute;a la mirada y la clava en un objetivo m&oacute;vil: dos botas negras y un jean inolvidable que avanzan.
    </p><p class="article-text">
        Tac, tac, tac: las botas le dan contundencia a las mujeres. Est&aacute; entrando a un local de cama solar en el Paseo Alcorta. C&oacute;ppola la hab&iacute;a divisado cuando ella baj&oacute; de su cuatro por cuatro y la fue siguiendo con la mirada: sus ojos eran el teleobjetivo de un rifle. La dama (la presa) avanza y Guillote (el cazador) la desnuda con la mirada. &laquo;Ah&iacute; vengo&raquo;, dice y sale disparado, el cuello adelantado, las fauces preparadas. Irrumpe en el solarium. Se presenta ante la dama, que sonr&iacute;e y asiente, halagada por la locuacidad de Guillermo, campe&oacute;n mundial del chamuyo porte&ntilde;o. Durante el di&aacute;logo, C&oacute;ppola la mira con una sonrisa estampada en la cara, con los ojos jugueteando por sus labios y la imaginaci&oacute;n recorriendo el escote. Esos minutos que anteceden al zarpazo, ese instante en el que la presa comienza a enredarse en la telara&ntilde;a de la seducci&oacute;n coppoliana y en el que &eacute;l se da cuenta de que ya es suya, de que una mancha m&aacute;s est&aacute; por pintarse en su lomo de tigre, es un momento apasionante: la celebraci&oacute;n del ego del macho, el orgasmo que antecede al orgasmo. C&oacute;ppola es el rey de la selva, su pelo se eriza m&aacute;s, el pecho le explota de narcisismo.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;&iquest;En qu&eacute; est&aacute;bamos?&raquo;, pregunta C&oacute;ppola cuando vuelve.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con la mujer?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;No, nada, cuatro&ndash;dos.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;&hellip;?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Cuatro&ndash;dos, cuarenta y dos&hellip; yo nunca m&aacute;s de 40&hellip; &iexcl;Amor propio! &iexcl;Amor propio! Me gust&oacute; esa, la voy a usar.
    </p><p class="article-text">
        Excitado, C&oacute;ppola grita esas dos palabras disfrutando de su alarido. Cuando las enuncia, lo hace con rapidez: un latiguillo convertido en latigazo. Hay silencio. M&aacute;s silencio. Y de repente:
    </p><p class="article-text">
        &laquo;&iexcl;Amor propio! &iexcl;Amor propio!&raquo;
    </p><p class="article-text">
        La gente lo mira. Nos re&iacute;mos, un poco por la verg&uuml;enza, otro poco por las reminiscencias onanistas de su referencia. Por suerte suena el celular. C&oacute;ppola se pone a ajustar los detalles de su viaje a los Emiratos &Aacute;rabes. Tiene grandes proyectos en ese territorio, virgen en varios sentidos. M&aacute;s que vender, C&oacute;ppola quiere traer el dinero del petr&oacute;leo. Tiene ideas megal&oacute;manas, como construir un estadio (&laquo;Los tipos le hicieron la cancha al Arsenal en Londres&raquo;) o remodelar el Luna Park. &laquo;Dubai es el m&aacute;ximo desarrollo del mundo. Mir&aacute; que yo viaj&eacute; y nada me sorprende, pero lo que pasa ah&iacute; es tremendo. Hay hoteles nueve estrellas&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el celular le suena, pero por un asunto m&aacute;s festivo: su cumplea&ntilde;os 60. &laquo;Algo tranquilo &ndash;repite&ndash;. 110 personas, nada m&aacute;s. A fin de a&ntilde;o, cuando la cosa se calme, la hacemos m&aacute;s grande&raquo;. En el universo coppoliano la comida es un elemento omnisciente. &laquo;Nunca fui de mesas chicas, siempre fui de mesas grandes&raquo;, explica, deslizando los motivos por los cuales para alguien como &eacute;l un festejo &iacute;ntimo de un cumplea&ntilde;os es como la fiesta de egresados de alguien normal. La raz&oacute;n de esa capacidad desbordante para trabar amistad con la gente se palpa en el espacio, en su carisma demoledor. &laquo;Seduzco tanto a hombres como a mujeres. Tengo un arte, soy un encantador en el buen sentido. A mis amigos les gusta estar conmigo. Te pongo en clima. Integro, integro, me encanta&hellip; lo aprend&iacute; en Europa, en N&aacute;poles. Respeto mucho a la gente. Nunca una mujer te va a hablar mal de m&iacute;. Yo, adem&aacute;s, sigo haciendo las cosas que a las mujeres les gustan. A cualquier mujer le gusta que le abras la puerta del auto o que le prendas el faso. Tenga 18 a&ntilde;os o 40.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Pero en alg&uacute;n momento hiciste ostentaci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Yo estuve al lado del m&aacute;s grande y tal vez me confund&iacute; un poco. En alg&uacute;n momento pens&eacute; en el reloj, en la mina, en el auto&hellip; &iexcl;Era un pelotudo! Eso de estar impecable para llegar en enero a la playa para mostrarte&hellip; &iexcl;Mostrar qu&eacute;!&hellip; &iexcl;Mostr&aacute; la pija!&hellip;. &iexcl;Amor propio! &iexcl;Amor propio!
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Bueno, estamos en un gimnasio, ven&iacute;s a cuidarte ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;S&iacute;, pero hay una fantas&iacute;a conmigo, con la noche, con la droga, y la verdad es que yo siempre me cuid&eacute;, siempre jugu&eacute; al f&uacute;tbol. Adem&aacute;s, al gimnasio tengo que venir porque hace un mes y medio tuve una arritmia. Pierna derecha inm&oacute;vil. Brazo derecho inm&oacute;vil. Un susto, nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;Qui&eacute;nes se borraron durante la c&aacute;rcel?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;Varios, pero te voy a nombrar a dos que s&iacute; estuvieron: Bianchi y Basile. Y tambi&eacute;n mis socios de ahora.
    </p><p class="article-text">
        &#8213;&iquest;Sos amigo de Basile?
    </p><p class="article-text">
        &#8213;C&oacute;omo.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, C&oacute;ppola disca el celular de Basile. Llama pero no contesta. No eran d&iacute;as f&aacute;ciles para el entrenador: estaba a punto de ser deglutido por el monstruoso peso de la selecci&oacute;n y de ser reemplazado, paradojas de este mundo, por el gran 10.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;ppola le deja un mensaje a Basile a velocidad fast forward:
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Hola Coquito ac&aacute; Guillote, quer&iacute;a ver c&oacute;mo estabas, c&oacute;mo andaba todo, la familia, los asuntos, todo eso, acordate de que te espero el s&aacute;bado en la Parolaccia, algo tranquilo, los &iacute;ntimos, no me falles, te quiero mucho&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><h3 class="article-text">El gran Gatsby</h3><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente quedamos en almorzar en la Recoleta. La consigna era &laquo;Invita C, pero no lleves al plantel entero de V&eacute;lez&raquo;. A partir de ahora, la charla, la nota y hasta el lenguaje cambian por completo.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que pasa de aqu&iacute; en m&aacute;s es estrictamente cierto. C&oacute;ppola llega. &laquo;Hola querido, en un rato vienen un par de amigos, &iquest;no hay problema, &iquest;no?&raquo; &laquo;No, todo bien&raquo;. Seguimos la nota. A los 10 minutos llega Carlos Randazzo, delantero de Boca en los a&ntilde;os 80, ex presidiario. &laquo;Carlitos, un grande&raquo;. C&oacute;ppola empieza a hablar de Carlitos como si Carlitos no estuviera. &laquo;Un loco, un loco, un tipo con c&oacute;digos, un gran jugador. Se comi&oacute; un a&ntilde;o en Caseros por algo que no cometi&oacute;. Y no delat&oacute; a nadie, eh&hellip; muy respetado&raquo;. A los 15 minutos llegan tres amigos m&aacute;s, tres personajes con la misma sonrisa f&aacute;cil de Guillermo, claro que sin su &aacute;ngel (o diablo), aunque tambi&eacute;n elegantes y lenguaraces. &laquo;Pidamos&raquo;, dice C&oacute;ppola, mientras le suena el celular marca Ferrari de cinco mil euros. El ringtone es el sonido del motor del F1. &laquo;Igual al que tiene Ra&uacute;l, el del Real&raquo;, informa. &laquo;Pero es feo, parece una arm&oacute;nica&raquo;, le dicen. A los 15 minutos est&aacute;n todos comiendo como b&uacute;falos, lanzados sobre sus platos, intensos, encendidos. A cada uno le suena el celular cada cinco minutos. C&oacute;ppola comienza a hablar de nuevo de su cumplea&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos muy bien c&oacute;mo, pero en un momento nos vemos todos hablando de la dotaci&oacute;n varonil de Guillote. S&iacute;, de eso. Se habla con seriedad, con tono doctoral. &laquo;No, no, momento, hay cuatro fotos m&iacute;as: una con el Diego, otra en N&aacute;poles, otra de cuando me oper&eacute; &ndash;s&iacute;, se me achic&oacute;&ndash; y otra en Punta del Este&raquo;. Uno de los tres amigos &ndash;el m&aacute;s grande, un aire a Tony Soprano&ndash; es el que trajo a colaci&oacute;n el tema. &laquo;Estuve en una cena con amigos y se habl&oacute; mucho de tu pija, Guillermo &ndash;dijo, mientras intentaba pinchar con su tenedor un pedazo de pulpo a la parrilla&ndash;. Ellos dec&iacute;an que la ten&iacute;as chica&raquo;. La situaci&oacute;n es desopilante, pero C&oacute;ppola contesta como si estuviera hablando con el cardi&oacute;logo. &laquo;No, no, se me achic&oacute;, es cierto, pero siempre la tuve bien. Ta bien, no como la de Carlitos, es cierto, pero igual siempre estuve bien&raquo;. Carlitos es Randazzo, que escucha sin pesta&ntilde;ear y asiente, como si en lugar de hablar de su anatom&iacute;a se estuviera hablando de su auto.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Carlitos, cuando estuviste en la c&aacute;rcel, &iquest;te quisieron empomar?&raquo;, pregunta uno de los socios. Se hace un silencio. Randazzo mastica, mira hacia adelante. No me queda claro si cavila o simplemente no pudo procesar cognitivamente la pregunta. &laquo;No &ndash;contesta serio&ndash;, nadie se hizo el vivo conmigo&raquo;. Pero insisten: &laquo;&iquest;Y vos, te pusiste de novio&hellip;?&raquo; La charla conserva su miga: nadie se r&iacute;e. Randazzo otra vez se toma su tiempo para articular la respuesta: &laquo;No, pero me hac&iacute;a tirar la goma por el novio del poronga del pabell&oacute;n&hellip;&raquo; Un sudor me recorre la espalda. Se hace otro silencio y observo al resto: todos miran sus platos, concentrados en cortar la comida, como si el espesor del di&aacute;logo, en vez de ser, como es, el paroxismo de la procacidad, maridara sin tensi&oacute;n alguna con la atm&oacute;sfera monacal de un almuerzo en un restaurante premium.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces Coppola interviene: &laquo;&iexcl;Qu&eacute; grande Carlitos! Un loco&hellip; un loco&hellip; &iexcl;Amor propio! &iexcl;Amor propio! Les cont&eacute; a ellos lo del amor propio&hellip; pidamos otro vino, paga Pablo&raquo;. A C&oacute;ppola le hierve la sangre. Se mueve como un sonajero. Est&aacute; feliz con la reuni&oacute;n. Yo, en cambio, transpiro. La cuenta, seguramente, se acerca peligrosamente al total de mi sueldo.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, llega al restaurante un hombre corpulento, con gesto contrariado, de elegante sport. Cruza miradas conmigo y saluda. Saluda tambi&eacute;n a Coppola. &laquo;&iquest;Qui&eacute;n es?&raquo;, pregunta Guillote.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo recordarlo, me acerco. &laquo;&iquest;Sos Pica, no? &laquo;S&iacute;, querido, &iquest;c&oacute;mo and&aacute;s?&raquo;
    </p><p class="article-text">
        Pica es Pica Benedictini, 60 a&ntilde;os, m&iacute;tico lobista porte&ntilde;o, radical ch&uacute;caro, socio de pol&iacute;ticos conspicuos, amigo del representante Gustavo Mascardi, un personaje que ya vio todo, que parece no conmoverse con nada. El coronel Kurtz de Apocalypse Now. Est&aacute; con su hija.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Quer&eacute;s venir a la mesa?&raquo; Pica acepta y viene con su botella de Rutini de $200 y se sienta. Nos sirve a todos y empieza a hablar. &laquo;Yo era el due&ntilde;o de todo el mediocampo de Boca en el a&ntilde;o 84&raquo;, le dice a Randazzo. Randazzo lo mira en silencio, como un lagarto. No dice nada. Pica contin&uacute;a. Pasa el tiempo, pasa el postre, llega el Baron B, luego el caf&eacute;, despu&eacute;s la cuenta. La de Pica es de $300. La de la mesa -pagaba yo-, $680. C&oacute;ppola habla por celular, los amigos tambi&eacute;n. Este cronista mete su mano en el bolsillo con la parsimonia de un caracol. En dos segundos, Capi abre su billetera. &laquo;Dame todo&raquo;, dice y tira once gambas ($1.100) arriba de la mesa. &laquo;Me deben un almuerzo&raquo;, suelta, antes de levantarse e irse por Posadas.
    </p><p class="article-text">
        Lleno de cabernet y de alivio, yo tambi&eacute;n se despide. La ciudad comienza a tragarse al sol. Al llegar a la calle Corrientes, me meto en una librer&iacute;a de usados. Veo que por 10 pesos se consigue un ejemplar de El gran Gatsby.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nota actual: desde aquel momento, Coppolla y Benedictini son amigos estrechos.&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perantuono]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/guillermo-coppola-dialogo_129_10002905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Mar 2023 03:51:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guillermo Cóppola: Un diálogo de otra era]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Perantuono,Guillermo Coppola,"Nada sucede dos veces"]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Coppola, el representante": revelaron las primeras imágenes de la serie protagonizada por Juan Minujín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/coppola-representante-revelaron-primeras-imagenes-serie-protagonizada-juan-minujin_1_9618217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e2961b1-729e-44b4-9d35-a02694316de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Coppola, el representante&quot;: se conocieron las primeras imágenes de la serie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma Star+ anunció la producción de "Coppola, el representante", la biopic sobre la vida de Guillermo Coppola. Con la dirección de Ariel Winograd, quien también se desempeña como showrunner y la actuación protagónica de Juan Minujín, llegará a las pantallas de streaming en 2024.</p></div><p class="article-text">
        Se anunci&oacute; que &ldquo;<strong>Coppola, el representante</strong>&rdquo; est&aacute; en producci&oacute;n y saldr&aacute; a las pantallas del <em>streaming </em>de la plataforma <strong>Star+</strong>, pero reci&eacute;n en <strong>2024</strong>. <strong>Ariel Winograd</strong> ser&aacute; el director y el showrunner; tendr&aacute; gui&oacute;n de <strong>Mariano Cohn</strong>, <strong>Gast&oacute;n Duprat</strong> y <strong>Emanuel Diez</strong> y la producci&oacute;n de <strong>Pampa Films</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La serie sobre la vida de <strong>Guillermo Coppola</strong> estar&aacute; compuesta por seis episodios de 45 minutos donde se recrear&aacute; el esp&iacute;ritu de los 90 donde &ldquo;<strong>Guillote</strong>&rdquo; fue uno de los grandes protagonistas. El elegido para interpretar al empresario que fue la mano de derecha de <strong>Diego Maradona</strong> es nada menos que <strong>Juan Minuj&iacute;n</strong>. El relato tiene el visto bueno del propio Coppola, quien visit&oacute; el set en los primeros d&iacute;as de rodaje.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>En clave de humor</strong>, la serie de ficci&oacute;n gira en torno a&nbsp;Guillermo Coppola (Minuj&iacute;n), el&nbsp;manager&nbsp;de uno de los jugadores de f&uacute;tbol m&aacute;s famosos del mundo, quien <strong>intenta conciliar su agitada vida privada con un trabajo de tiempo completo </strong>que lo lleva a lidiar con las ins&oacute;litas consecuencias de las acciones de su representado, cuyo<strong> c&eacute;nit deportivo es seguido r&aacute;pidamente por una etapa de franca decadencia</strong>&rdquo;, adelant&oacute; la plataforma Star+.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otro de los adelantos de la comedia dramática &quot;Coppola, el representante&quot;.                            </span>
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        El rodaje comenz&oacute; hace dos semanas en <strong>Buenos Aires </strong>y tendr&aacute; lugar en <strong>N&aacute;poles</strong>, Italia. El elenco se completa con&nbsp;<strong>M&oacute;nica Anton&oacute;pulos</strong> como Amalia &ldquo;Yuyito&rdquo; Gonz&aacute;lez;&nbsp;<strong>Joaqu&iacute;n Ferreira</strong> como&nbsp;Poli Armentano;&nbsp;<strong>Adabel Guerrero</strong> como Alejandra Prad&oacute;n;&nbsp;<strong>Alan Sabbagh</strong> como Mariano;&nbsp;<strong>Agust&iacute;n Sullivan</strong> como Carlos Menem Jr.;&nbsp;<strong>Mayte Rodriguez</strong> como Sophie;&nbsp;<strong>Mar&iacute;a Campos</strong> como&nbsp;Susana Gim&eacute;nez y&nbsp;<strong>Federico Bar&oacute;n</strong> como Daniel Scioli.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, participar&aacute;n <strong>Mar&iacute;a del Cerro</strong> como Karina&nbsp;Rabolini;&nbsp;<strong>Santiago Bande</strong> como Guillermo Coppola joven;&nbsp;<strong>Anna Favella</strong> como Domenica;&nbsp;<strong>Yayo Guridi</strong> como Flaco Manguera; <strong>Nicol&aacute;s Mateos</strong> como Cuneo Libarona;&nbsp;<strong>Roxana Rand&oacute;n</strong> como Ana, la madre de Coppola;&nbsp;<strong>Fabi&aacute;n Arenillas</strong> como N&eacute;stor Ibarra; <strong>Tet&eacute; Coustarot</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Diego P&eacute;rez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, los responsables de la producci&oacute;n no explicitaron si Diego Armando Maradona<strong> </strong>ser&aacute; uno de los personajes que aparezca en c&aacute;mara.
    </p><h3 class="article-text">Pol&eacute;micas alrededor de la biopic</h3><p class="article-text">
        Al estar basada en hechos reales, el anuncio del proyecto fue disparador de distintas pol&eacute;micas, ya que algunos personajes importantes para la vida de Coppola no estaban de acuerdo con su aparici&oacute;n. Una de ellas fue <strong>&ldquo;Yuyito&rdquo; Gonz&aacute;lez</strong>, uno de los grandes amores del empresario, con quien tuvo a su hija <strong>B&aacute;rbara</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Me llamaron de la productora por la serie de Guillermo y yo inmediatamente se lo pas&eacute; a una abogada&hellip; no quiero saber nada de esta serie</strong>, no quiero saber nada hasta que la serie salga porque s&eacute; que cuando salga me van a preguntar, no mezclo lo personal con lo p&uacute;blico&hellip; <strong>ni quiero saber porque s&eacute; que voy a tener que responder como me pas&oacute; con la serie de Maradona</strong>, no me enter&eacute; de nada, porque no me quiero enterar de nada&rdquo;, explic&oacute; la vedette en di&aacute;logo con <strong>Laura Ubfal</strong> en <em>Gossip</em>, el programa de <a href="https://www.canalnet.tv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Net TV</em></a>. Evidentemente se lleg&oacute; a un acuerdo, ya que M&oacute;nica Anton&oacute;pulos la interpretar&aacute; con su nombre real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan Minujín en la piel de Guillermo Coppola, &quot;Guillote&quot;, en &quot;Coppola, el representante&quot;.                            </span>
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        Por otra parte, <strong>Anal&iacute;a Franch&iacute;n</strong>, quien tambi&eacute;n estuvo mucho a&ntilde;os en pareja con Coppola,&nbsp;puso el grito en el cielo: &ldquo;<strong>Hace veinte a&ntilde;os que me separ&eacute; de Guille. No tengo idea de la serie y no tengo ning&uacute;n inter&eacute;s en salir</strong>&rdquo;, revel&oacute; la periodista por <em>Implacables </em>en <a href="https://www.elnueve.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Canal 9</em></a>. Al menos en esta entrega, la serie no llegar&aacute; al momento cuando estaban juntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Susana Gim&eacute;nez</strong> tambi&eacute;n impuso sus condiciones, ya que estaba preocupada por la actriz que la interpretara.&nbsp;&ldquo;<strong>Ella ten&iacute;a un pedido importante: que no fuera la China Su&aacute;rez</strong>&rdquo;, revel&oacute; <strong>Marcela Tauro</strong> en Intrusos por <a href="https://www.americatv.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Am&eacute;rica</em></a>,<span id="1"></span>y destac&oacute; que la conductora pidi&oacute; que su personaje tuviera un lindo vestuario. &ldquo;<strong>No s&eacute; si lo pod&iacute;a decir. Me parece que me fui de boca. Lo dije como si estuviese en casa</strong>&rdquo;,&nbsp;dijo entre risas. La diva no hab&iacute;a quedado conforme cuando del Cerro, <strong>ex Casi &Aacute;ngeles</strong>, la interpret&oacute; en <em><strong>Sandro de Am&eacute;rica</strong></em>, programa emitido por <a href="https://mitelefe.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Telef&eacute;</em></a><em> </em>en 2018; pero s&iacute; disfrut&oacute; del trabajo de <strong>Celeste Cid </strong>en <em><strong>Monz&oacute;n</strong></em>, la serie.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencias</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/coppola-representante-revelaron-primeras-imagenes-serie-protagonizada-juan-minujin_1_9618217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 19:52:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Coppola, el representante": revelaron las primeras imágenes de la serie protagonizada por Juan Minujín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Star+,Guillermo Coppola,Juan Minujín,Series,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/genero-violencia-mediatica-denegri-google_1_8837745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5445f0f3-0c2e-4298-af91-99680910c171_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué hacemos con la tele de los noventa? ¿Cómo nos mira la Justicia a las mujeres?</p></div><p class="article-text">
        <strong>Natalia Denegri vive en Miami, donde form&oacute; una familia y se convirti&oacute; en una celebridad. </strong>Cuando se refiere a la demanda que inici&oacute; en la Justicia argentina <strong>argumenta que la permanencia en Internet de ciertos contenidos que la relacionan al Caso Coppola le generan un da&ntilde;o a su honor, honra e intimidad, y que busca impedir que sus hijos est&eacute;n expuestos a esos materiales cuando crezcan y la </strong><em><strong>googleen</strong></em>. Adem&aacute;s cuenta con otro fallo a su favor, fechado en julio de 2020: el <strong>Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N&deg;5</strong> reconoci&oacute; que al ser menor de edad de acuerdo a la ley vigente entonces,<strong> Denegri fue v&iacute;ctima de la &ldquo;causa del Jarr&oacute;n&rdquo;</strong>. Ella agrega que <strong>aquellos programas eran &ldquo;armados&rdquo; y que no ten&iacute;a &ldquo;poder decisi&oacute;n sobre sus participaciones&rdquo;</strong>. Al momento de <em><strong>Mediod&iacute;a con Mauro</strong></em>, el ciclo conducido por Mauro Viale en 1996, <strong>Denegri ten&iacute;a 19 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ayer por la tarde, Denegri y Samanta Farjat coincidieron en el programa de A24, </strong><em><strong>El Noti</strong></em><strong>,</strong> conducido por Paulo Vilouta. <strong>Farjat estaba en el piso y Denegri, que est&aacute; en Buenos Aires porque vino especialmente para participar de las audiencias, sali&oacute; por tel&eacute;fono</strong>. Hubo una<strong> coincidencia </strong>entre ambas: <strong>hace muchos a&ntilde;os que no se ven</strong>; <strong>le gustar&iacute;a mucho verse</strong>. Y hubo una <strong>diferencia</strong>: Farjat blanque&oacute; a su hija, hoy de 21 a&ntilde;os -casi la misma edad que ten&iacute;an ellas all&aacute; por los noventa- que se hizo famosa por haber sido parte de un esc&aacute;ndalo medi&aacute;tico-pol&iacute;tico con implicancia judicial y policial. <strong>Farjat no tiene nada que ocultar a su familia. Denegri, en cambio, est&aacute; preocupada: el bullying en los Estados Unidos, donde vive, parece que puede ser terrible, como ac&aacute;</strong>. Igual Farjat dej&oacute; en claro, con un abogado sentado al lado, que est&aacute; atenta a la sentencia de la Corte porque puede aprovechar el viento de cola del juicio que inici&oacute; Denegri.
    </p><p class="article-text">
        En ese paso fugaz por la tele, <strong>Denegri y Farjat ajustaron la cuesti&oacute;n de g&eacute;nero sobre el Caso Coppola, en su dos dimensiones: la judicial y la televisiva</strong>. Dijo Denegri: &ldquo;Fuimos manipuladas en esos programas, como dijo Samanta, por los productores. Nos llevaban a dormir a un hotel. Est&aacute;bamos secuestradas. Una quer&iacute;a salir del hotel y no pod&iacute;as ir a la esquina porque los productores ten&iacute;an miedo de que fueras al programa de la competencia&rdquo;. Farjat hizo su aporte: &ldquo;Nos planteamos (con Natalia) c&oacute;mo ser&iacute;a todo hoy, con los derechos que tiene la mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la voz de Denegri irrumpiera en el aire, <strong>Samanta se hab&iacute;a reivindicado. Nos dijo a los espectadores que no hemos notado, todav&iacute;a, que gracias a ellas el caso que marc&oacute; la d&eacute;cada del '90 mostr&oacute; su cara m&aacute;s corrupta</strong>:<strong> la de la connivencia pol&iacute;tica, policial y judicial que arregla cuentas &ldquo;haciendo camas&rdquo; con droga trucha a personajes de relevancia p&uacute;blica</strong>. El Caso Coppola.<strong> Todo eso entr&oacute; en el jarr&oacute;n de Guillermo, el m&aacute;nager de Diego.</strong> La Justicia y la Tele siguen siendo puntos de encuentro para la memoria patria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Farjat no tiene nada que ocultar a su familia. Denegri, en cambio, está preocupada: el bullying en los Estados Unidos, donde vive, parece que puede ser terrible, como acá.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacemos con la tele de los noventa? &iquest;C&oacute;mo nos mira la Justicia a las mujeres?</h3><p class="article-text">
        El <strong>Centro de Estudios en Libertad de Expresi&oacute;n (CELE)</strong>, que depende de la<strong> Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo</strong>, present&oacute; un <em>amicus curiae. L</em>a Corte no los convoc&oacute; para la audiencia de hoy. El informe que hab&iacute;an elaborado para participar de la audiencia p&uacute;blica es interesante: all&iacute; se&ntilde;alan la <strong>&ldquo;mirada de g&eacute;nero&rdquo; </strong>que se la ha impreso al caso <strong>&ldquo;Denegri contra Google&rdquo; en el fallo de segunda instancia</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Este es un p&aacute;rrafo de la sentencia que emiti&oacute; en agosto de 2020 la Sala H de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Civil: <strong>&ldquo;(la actora era) una persona joven, sin experiencia, que seguramente se vio confundida por su extra&ntilde;a fama circunstancial, y que seguramente debe sentirse mortificada por apreciar esas im&aacute;genes poco decorosas, en especial luego de tanto tiempo y de haber formado una familia y desempe&ntilde;arse profesionalmente&rdquo;.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El CELE, con la firma de su directora, la abogada <strong>Agustina del Campo</strong> y del investigador <strong>Ramiro &Aacute;lvarez Ugarte</strong>, repara en esta observaci&oacute;n y en su informe dice: &ldquo;El juicio que efect&uacute;a el tribunal supone que la actora se comport&oacute; de una manera poco respetuosa, sin recato, sin honra o sin honestidad. Pero<strong> ahora que es una mujer con experiencia y que ha conformado una familia </strong>(tal como se espera de ella) <strong>y se desempe&ntilde;a profesionalmente </strong>(con una carrera honrada podr&iacute;amos decir)<strong>, estas im&aacute;genes seguramente sean mortificantes para ella</strong> (quien ha expuesto su honra por demasiado tiempo).<strong> El argumento de la C&aacute;mara en este punto est&aacute; impl&iacute;citamente basado en una visi&oacute;n de las mujeres que las ubica en el mundo de la incapacidad. Esto no es novedoso; numerosas investigadoras han se&ntilde;alado, una y otra vez, c&oacute;mo los estereotipos de g&eacute;nero atraviesan a nuestra sociedad, incluyendo de manera especialmente notable al discurso jur&iacute;dico</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denegri debe demostrar ahora ante la Corte que efectivamente aquellas intervenciones televisivas y la recirculaci&oacute;n de las im&aacute;genes la han afectado. <strong>Pero m&aacute;s all&aacute; de c&oacute;mo haya impactado en su vida personal, la demanda que impuso nos obliga a mirar para atr&aacute;s y reflexionar: &iquest;C&oacute;mo se hac&iacute;a televisi&oacute;n en los noventa?</strong> &iquest;Por qu&eacute; nos sent&aacute;bamos a mirar esos programas? &iquest;Por qu&eacute; nos hipnotizaba de esa manera, cu&aacute;l era el im&aacute;n? <strong>&iquest;Por qu&eacute; sigue vigente, a&ntilde;orada, por qu&eacute; es an&eacute;cdota viva?</strong> Esa tele nos identifica, es informaci&oacute;n pero tambi&eacute;n es nuestro capital m&aacute;s pop, aquello que los acad&eacute;micos llaman <strong>&ldquo;acervo cultural&rdquo;</strong>. Entonces:<strong> &iquest;qu&eacute; hacemos, 26 a&ntilde;os despu&eacute;s, con Mauro Viale?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Natalia Zuazo</strong>, <strong>consultora en pol&iacute;tica y tecnolog&iacute;a</strong>, directora de la agencia Salto y autora de <em><strong>Guerras de Internet</strong></em> y <em><strong>Los due&ntilde;os de Internet</strong></em>, piensa en torno a lo que ahora nombramos como <strong>violencia medi&aacute;tica</strong>: &ldquo;Se puede debatir respecto de la responsabilidad de los medios de comunicaci&oacute;n en ese momento, c&oacute;mo Denegri fue usada o explotada.<strong> Ser&iacute;a interesante analizar si los medios de comunicaci&oacute;n han avanzado o no en esas situaciones. Pero no creo que concierne espec&iacute;ficamente para borrar su nombre y su imagen</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre si aquellos videos o im&aacute;genes que Denegri pretende que no sean rastreados por el buscador si googleamos su <em><strong>nombre + &ldquo;Caso Coppola&rdquo;</strong></em> y la idea de que eso podr&iacute;a <strong>atentar contra la libertad de expresi&oacute;n</strong>, Zuazo dice: &ldquo;Que es un acervo noticioso o cultural es otro argumento en favor de la diferenciaci&oacute;n entre<strong> la concepci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n m&aacute;s individualista y la que plantea la Convenci&oacute;n Latinoamericana de Derechos Humanos</strong>, que entiende que es un derecho colectivo. <strong>Si lo entendemos como derecho colectivo, es considerable que ese material sea acervo cultural</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/genero-violencia-mediatica-denegri-google_1_8837745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Mar 2022 10:36:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia, Samanta, la cuestión de género y la violencia mediática en tele de los 90 y en Google de hoy]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Derecho al olvido,Natalia De Negri,Samanta Farjat,Guillermo Coppola,Televisión,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las 9 salvajadas de los primeros 9 días de 2021]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/9-salvajadas-primeros-9-dias-2021_129_6734552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b41efb30-90ba-4089-bc3b-672a02b1a0c2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Las 9 salvajadas de los primeros 9 días del año"></p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y encima le dan la palabra en todos lados? </strong>El docente correntino Sebasti&aacute;n Barbar&aacute; poste&oacute; en su cuenta de Facebook: &ldquo;Chicas, no importa el color de tanga en A&ntilde;o Nuevo, para aprobar los finales es sin tanga y en las casas de los profesores&rdquo;. Repudiado e investigado, Barbar&aacute; integra el Profesorado de Secundaria en Lengua y Literatura y forma docentes desde hace 10 a&ntilde;os. &iquest;D&oacute;nde? En la ciudad de Mercedes. All&iacute;, el a&ntilde;o pasado una joven de 19 a&ntilde;os denunci&oacute; abuso sexual en manada. All&iacute;, en 2019, en pleno Consejo del Justicialismo correntino, una militante interrumpi&oacute; las exposiciones para acusar de violaci&oacute;n al ex intendente V&iacute;ctor Cemborian, ah&iacute; sentado: &ldquo;Por favor esc&uacute;chenme. A m&iacute; Cemborain me viol&oacute; una hija&rdquo; arranc&oacute;. &ldquo;&iquest;Y yo como peronista me tengo que andar escondiendo?&nbsp;Me tuve que ir de Mercedes. Vend&iacute; mi casa. Se me muri&oacute; una hija. Respeten a Eva Per&oacute;n, carajo. &iquest;Qu&eacute; mierda son? Muri&oacute; mi hija porque V&iacute;ctor Cemborain la dej&oacute; abandonada. &iquest;Y ustedes piensan que yo tengo que venir a aplaudirlos, peronistas de mierda? La justicia est&aacute; ah&iacute; con una jueza pagada &iquest;Y el tipo est&aacute; ac&aacute;? Dej&eacute;monos de joder, peronistas las pelotas. &iquest;Y encima<strong> </strong>le dan la palabra en todos lados?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es m&aacute;s f&aacute;cil sacarle una muela a un tigre</strong>. El diputado nacional por la provincia de Buenos Aires Pablo Ansaloni imagin&oacute; una analog&iacute;a antisemita: &ldquo;Nadie nos va a romper&hellip; y nadie que no tiene que ver con nuestra provincia porque son como los jud&iacute;os, por ah&iacute; no tienen patria y no saben d&oacute;nde est&aacute;n&rdquo; dijo el dirigente gremial de&nbsp;los trabajadores rurales, secuaz del &ldquo;Momo&rdquo; Venegas. Mientras la DAIA pidi&oacute; no naturalizar mensajes de odio y dejar de&nbsp;perpetrar en pleno siglo XXI la judeofobia, en la cuenta de Instagram del diputado el &uacute;ltimo posteo est&aacute; dedicado a Ram&oacute;n Ayala, hist&oacute;rico l&iacute;der del sindicato fallecido por COVID 19 y autor de una frase a cuento de la resistencia al cambio cultural del gremialismo argentino: &ldquo;Es muy dif&iacute;cil sacarme plata. Es m&aacute;s f&aacute;cil sacarle una muela a un tigre&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin ninguna barrera</strong>. &ldquo;Patriotas estadounidenses. Cualquier falta de respeto contra nuestras fuerzas de seguridad es inaceptable. La violencia debe cesar de inmediato. Por favor, sed pac&iacute;ficos&rdquo; public&oacute; en su cuenta de Twitter Ivanka Trump, hija del presidente norteamericano y asesora oficial. Y sigui&oacute;: &ldquo;La protesta pac&iacute;fica es patri&oacute;tica. La violencia es inaceptable y debe ser condenada en los t&eacute;rminos m&aacute;s contundentes&rdquo;. Tras un aluvi&oacute;n de cr&iacute;ticas, borr&oacute; los mensajes. Siempre subida a un par de stilettos blancos (se&ntilde;al diplom&aacute;tica de paz), la preferida de su padre debi&oacute; desactivar as&iacute;, una vez m&aacute;s, su operaci&oacute;n antidisturbios. Como cuando en plena Cumbre de Mujeres del G20 en Jap&oacute;n en 2019, se vio forzada a decir que creci&oacute; en una casa sin diferencias entre hombres y mujeres. &ldquo;Miles de mujeres que han trabajado con y para mi padre durante d&eacute;cadas pueden dar testimonio de su s&oacute;lida convicci&oacute;n en el potencial de las mujeres y su habilidad para hacer su trabajo tan bien como un hombre. Yo crec&iacute; sin ninguna barrera&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asesino no actu&oacute; solo. </strong>&ldquo;&iquest;En qu&eacute; playa de Uruguay apareci&oacute; el cuerpo sin vida de Lola Chomnalez, asesinada en diciembre de 2014&hellip; Punta del Diablo, Barra de Valizas, Piri&aacute;polis o Cabo Polonio?&rdquo; fue una de las preguntas del ciclo de juegos &ldquo;Mejor de noche&rdquo; (Canal 9). La utilizaci&oacute;n de un femicidio <em>a la</em> <em>multiple choice</em> para obtener un premio de 20 mil pesos motiv&oacute; el pedido de disculpas del conductor del programa, Leo Montero, y de la empresa productora, Kuarzo Argentina. Antes del concurso, entrevistado all&iacute; mismo, el abogado de la familia Chomnalez, Juan Ra&uacute;l Williman Sienra, comparti&oacute; una conclusi&oacute;n aplicable a todos los delitos, incluidos los cometidos por esa l&oacute;gica de comunicaci&oacute;n que primero recupera un caso y minutos despu&eacute;s lo convierte en una loter&iacute;a: &ldquo;El asesino no actu&oacute; solo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La familia Falcon. </strong>El efectivo policial pampeano Sebasti&aacute;n Rodr&iacute;guez public&oacute; numerosos estados de WhatsApp apoyando al genocida Jorge Rafael Videla y apelando al Falcon verde para detener el aborto legal: &ldquo;Campa&ntilde;a nacional para que vuelva el Falcon verde&rdquo; y &ldquo;Argentina, pa&iacute;s donde darle un chirlo a tu hijo es un crimen pero abortarlo es un derecho&rdquo; son el contenido de algunos de esos mensajes.&nbsp;El Gobierno de La Pampa lo denunci&oacute; por apolog&iacute;a del delito: ante &ldquo;la simbolog&iacute;a que representan, es que su denuncia penal resulta obligatoria&rdquo; inform&oacute;. Los s&iacute;mbolos en cuesti&oacute;n, forjados en la d&eacute;cada del 60, consolidaron una relaci&oacute;n inquebrantable entre una familia de clase media pujante y trabajadora y la compra de ese modelo de auto, lanzado en 1962 y sostenido por una ficci&oacute;n dirigida por Hugo Moser. Siete a&ntilde;os de televisi&oacute;n al servicio de una invocaci&oacute;n tan ins&oacute;lita como definitiva. Todav&iacute;a hoy, decir familia (&ldquo;bien constituida&rdquo;) y decir vida, es decir y mirar &ldquo;La familia Falcon&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Saliva</strong>. El periodista Eduardo Feinmann le reclam&oacute; por Twitter al Presidente de la Naci&oacute;n que tenga contra Victoria Donda, titular del INADI hoy imputada, el mismo juicio cr&iacute;tico que tuvo con el ex Ministro de Trabajo del gobierno de Cambiemos, Jorge Triaca. En ambos casos, empleo no registrado de trabajadoras de casas particulares. Alineado con su estilo, Feinmann llam&oacute; &ldquo;NegreadorE&rdquo; a la dirigente, en clara fusi&oacute;n de rechazo al lenguaje inclusivo y racismo de alto rango. El negro como sin&oacute;nimo de ilegal, tan ilegal para &eacute;l como el beso en la boca que puede llegar a darle una persona VIH positiva a otra negativa. En 2017 Eduardo dijo al aire en Am&eacute;rica 24 que hay que tener cuidado porque &ldquo;el virus se contagia (dijo contagia, s&iacute;) por saliva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rescantens&eacute; un toque wachos. </strong>Romina Malaespina, conductora de Canal 26, dijo al aire que las im&aacute;genes de la toma del Capitolio durante el fin de la era Trump &ldquo;parecen de un pa&iacute;s latinoamericano pero lamentablemente son de Estados Unidos&rdquo;. En agosto de 2020, confundida con una suba del impuesto a las ganancias, ya hab&iacute;a pedido por un pa&iacute;s menos &ldquo;latinoamericano&rdquo; cuando en un tuit aleg&oacute; que la Argentina est&aacute; &ldquo;echa mierda&rdquo; (SIC): &ldquo;&iquest;Qu&eacute; ganas le pueden quedar a emprendedores de salir adelante si te chupan la mitad de lo que gan&aacute;s. Rescantens&eacute; un toque wachos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que se naturaliza como juego, crece como riesgo. </strong>En discusi&oacute;n tuitera con Luciana Salazar, la periodista Connie Ansaldi le dijo: &ldquo;Desquiciada fuiste siempre.&nbsp;Pero antes eras un gato simp&aacute;tico que no le hac&iacute;a mal a nadie&rdquo;. Disparada como acusaci&oacute;n, la hipot&eacute;tica condici&oacute;n de trabajadora sexual de Salazar ostenta una carga tan violenta y tan poco l&uacute;dica como aquella que la misma Ansaldi pretendi&oacute; combatir hace dos a&ntilde;os, en un mensaje con fotos de Dante Casermeiro, hijo de la conductora Federica Pais. En las im&aacute;genes, Dante a los 13 juega con armas de pl&aacute;stico y Connie anota: &ldquo;Nuestros hijos nos dejan se&ntilde;ales. Lo que se naturaliza como juego, crece como riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Imaginate el contexto. </strong>Tras asistir a dos fiestas multitudinarias, Guillermo Coppola, ex manager de Diego Maradona, dio positivo de COVID 19. Uno de los eventos a los que fue tuvo lugar en el barrio privado Nordelta; el otro en la Costa<strong> </strong>Atl&aacute;ntica. En ambos casos, cientos de asistentes. &ldquo;Todo bien gracias a Dios, esperando pasar esto que me toca vivir, con responsabilidad por sobre todas las cosas y respetando esto que tanto da&ntilde;o est&aacute; haciendo a la humanidad&rdquo; dijo sobre el resultado de su test. Hace un a&ntilde;o, cuando la red de redes viraliz&oacute; un video suyo en una fiesta en Ibiza, con poses coitales detr&aacute;s de una mujer agachada, matafuego en mano, baile desenfrenado y bragueta abierta, Guillermo admiti&oacute;: &ldquo;Divino momento. Un grupo de brasileros s&uacute;per divertidos&hellip; &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;a? &iquest;Me quedaba sentado mir&aacute;ndolos? &iquest;O lo disfrutaba con ellos? Imaginate el contexto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Torchia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/9-salvajadas-primeros-9-dias-2021_129_6734552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jan 2021 01:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las 9 salvajadas de los primeros 9 días de 2021]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ivanka Trump,Luciana Salazar,Guillermo Coppola]]></media:keywords>
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