<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - 1-11-14]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/1-11-14/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - 1-11-14]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1031367/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra matanza en la 1-11-14 del Bajo Flores por la pelea entre bandas narco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/villa-1-11-14-vez-fuego-pelea-dominio-narco_130_6916497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e12e4b9f-0cc9-4ad2-87ca-ec66414c8b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra matanza en la 1-11-14 del Bajo Flores por la pelea entre bandas narco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el mediodía del 7 de enero ocurrió un nuevo enfrentamiento por la sucesión de Marcos Estrada González, histórico jefe narco preso condenado a 24 años de cárcel. Tres nuevos muertos, el negocio de un millón de pesos al día y una agenda de 15 años de violencia sostenida.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Los cuerpos hab&iacute;an quedado tirados en la entrada de la villa, en medio de los que pasaban con sus bolsas de las compras.</strong> Uno estaba abrazado a su muleta encima de su propio charco de sangre. Le faltaba una pierna. Un perro lo olfateaba. Otro qued&oacute; a unos metros, boca abajo. Hab&iacute;a querido correr pero las balas lo alcanzaron. Al tercero le dieron en la puerta de su panader&iacute;a. Pero nada ten&iacute;a que ver con los motivos de la venganza. Fue la v&iacute;ctima inocente en la disputa por el nuevo reparto de las venta de drogas en la villa 1-11-14 del Bajo Flores. La matanza ocurri&oacute; el 7 de enero, en pleno mediod&iacute;a, sobre la calle Riestra, en uno de los accesos al barrio, donde pasan centenas de personas. Los que investigan hace a&ntilde;os a las bandas narcos explican que <strong>no fue un tiroteo m&aacute;s</strong> en una zona pesada de la Ciudad. Sino que ahora que el hist&oacute;rico jefe narco Marcos Estrada Gonz&aacute;lez seguir&aacute; en la c&aacute;rcel por mucho tiempo,<strong> comienza la disputa por la sucesi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un a&ntilde;o y medio de juicio oral, a principios de noviembre del a&ntilde;o pasado, la megacausa por el narcotr&aacute;fico en la villa termin&oacute; con una pena de 24 a&ntilde;os para Marcos. Su esposa Silvana, su suegra &ldquo;Do&ntilde;a Nely&rdquo;, y varios de sus lugartenientes de mayor confianza tambi&eacute;n fueron parte de los 38 condenados en los tribunales de Comodoro Py. Marcos no lo esperaba. <strong>Sus abogados lo hab&iacute;an convencido de que no suceder&iacute;a. Fue entonces que sus rivales olieron sangre.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Marcos supo acaparar la venta de coca&iacute;na, marihuana y paco en el Bajo Flores. Sus guerras de mediados de la d&eacute;cada de 2000, con su mayor rival, Alionzo Rutillo Ramos Mari&ntilde;os, alias Ruti, se hab&iacute;an saldado con la partida de este &uacute;ltimo a la villa 31 y luego con su expulsi&oacute;n a Per&uacute;. Marcos, desde la c&aacute;rcel de Marcos Paz, segu&iacute;a dirigiendo a sus tropas que estaban en los pasillos de la villa. Para eso contaba con su hermano Fernando Pity Estrada Gonz&aacute;lez, alias Pity. Pero con el avance de la causa contra la familia, Pity tambi&eacute;n huy&oacute; a Per&uacute;. As&iacute; los dos hermanos se dividieron a la distancia el control del negocio. <strong>Acordaron repartirse turnos y cada uno gobernaba durante 28 d&iacute;as hasta que se hac&iacute;a el cambio de guardia.&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6da68c9e-e93a-49b1-8f4e-101a63999a28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Procedimiento de más de un millar de policías y gendarmes contra narcos en la villa 1-11-14 del Bajo Flores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Procedimiento de más de un millar de policías y gendarmes contra narcos en la villa 1-11-14 del Bajo Flores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo a&ntilde;o, <strong>con la villa cerrada por la pandemia, las recaudaciones cayeron</strong>. Al no haber tanto dinero para repartir la relaci&oacute;n de los hermanos se tens&oacute;. Sus soldados en territorio tambi&eacute;n empezaron a tratarse con aspereza. Los hombres de Pity no recaudaban tanto como los de Marcos. Entonces Pity comenz&oacute; a plantear que les extendieran sus turnos. En el sector de Marcos fueron firmes. Los dos mostraron los dientes todo el a&ntilde;o pasado pero ninguno cruz&oacute; la l&iacute;nea. Hasta que se acercaron las Fiestas.
    </p><p class="article-text">
        La madrugada del 20 de diciembre, cuatro hombres de Pity entraron a un pool en la Calle del Sol, a 50 metros de Riestra. All&iacute;, en la mesas del fondo, se emborrachaban tres de los altos mandos de Marcos y un guardaespaldas. Los atacantes hab&iacute;an recibido la orden de tomar el turno por asalto y romper la paz. <strong>Llegaron con una ametralladora y comenzaron a disparar.</strong> La due&ntilde;a del lugar y su hijo se tiraron debajo del mostrador. Fueron al menos 27 balas. El n&uacute;mero 2 de Marcos recibi&oacute; siete tiros pero pudo llegar al hospital Pirovano con vida y lo salvaron. Kevin, uno de sus compa&ntilde;eros no tuvo la misma suerte.
    </p><p class="article-text">
        Para distintas fuentes, <strong>los disparos del 7 de enero fueron la respuesta al primer ataque</strong>. All&iacute; murieron dos sospechosos de haberlo planeado: el hombre de las muletas y el que qued&oacute; tirado entre la gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego del &uacute;ltimo tiroteo no hubo cambio de turno. La gente de Marcos se qued&oacute; con lo que le correspond&iacute;a a Pity. Para entender la dimensi&oacute;n del volumen recaudado, hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, en distintas escuchas,<strong> los hombres de Marcos se jactaban de haber hecho en una semana 70.000 euros. Eso presume una recaudaci&oacute;n diaria cercana al mill&oacute;n de pesos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los distintos procesos judiciales contra Marcos lo desangraron. Primero la estrategia judicial que le plantearon implicaba mucha plata. Luego, mantenerse en la c&aacute;rcel y seguir sosteniendo a sus hombres de confianza presos. Todo eso es dinero. Ahora lo necesita m&aacute;s que nunca. Con lo cual la posibilidad de que decida entregar el mando ser&aacute; muy dif&iacute;cil&rdquo;, explica uno de los funcionarios que acompa&ntilde;&oacute; la investigaci&oacute;n de la megacausa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si Marcos tiene buena conducta, podr&iacute;a salir en noviembre de 2033. Demasiado tiempo para mantener de manera remota el control de la villa. Los investigadores sostienen que estos episodios son solo el comienzo de la escalada entre los dos hermanos. <strong>A eso le suman la amenaza de que aparezca alguien m&aacute;s.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El negocio de la droga en la villa tiene un largo pacto entre los narcos peruanos y paraguayos. Los segundos tienen un territorio m&aacute;s chico y su negocio es menor. Ninguno pasa la frontera para operar en los lugares del otro. All&iacute; no hay conflicto. Pero en los &uacute;ltimos tiempos apareci&oacute; un viejo ladero de Marcos, apodado Dumbo, que fue obligado a irse de la 1-11-14 y recal&oacute; en el barrio Piedrabuena, en Villa Lugano. Dumbo tiene un grupo que controla la venta de drogas en esa zona pero quiere un mercado m&aacute;s amplio. Por ahora se sienta a esperar que los Estrada Gonz&aacute;lez se desgasten entre ellos y quiz&aacute;s entre en escena cuando los encuentre con la guardia baja. Algunos detenidos de su banda confesaron esas intenciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6e7f143-b440-4362-9ddd-49c76839ef04_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Procedimiento nocturno contra narcos en la villa 1-11-14 del Bajo Flores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Procedimiento nocturno contra narcos en la villa 1-11-14 del Bajo Flores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las investigaciones por narcomenudeo tienen cierta complejidad por la competencia del delito. Detenciones de dealers o cr&iacute;menes como los de diciembre y enero son tomados por la Justicia ordinaria de manera separada. Cuando la instrucci&oacute;n avanza y se determina que los delitos los cometi&oacute; una organizaci&oacute;n grande como la de Marcos, esos juzgados suelen declararse incompetentes para que las causas vayan a Comodoro Py. Pero como el narcomenudeo no es delito federal luego regresan al lugar de origen. Solo cuando todos esos casos se enhebran, se agrupan y se relacionan, las causas generan inter&eacute;s en los tribunales de Retiro. Esto es lo que sucedi&oacute; con la megacausa a cargo de Sergio Torres, que termin&oacute; con la condena de noviembre de Marcos y su banda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los procesos contra Marcos comenzaron en 2004</strong>. Fue condenado a 4 a&ntilde;os y 2 meses de prisi&oacute;n por ser el organizador de una asociaci&oacute;n il&iacute;cita que vend&iacute;a drogas, que ten&iacute;a armas y municiones de guerra. Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2012, en un juicio abreviado, le dieron 6 a&ntilde;os por los mismos delitos. Al a&ntilde;o siguiente, otros seis a&ntilde;os, por tr&aacute;fico de estupefacientes. Las tres condenas se unificaron en una &uacute;nica pena de 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. A pesar de eso sali&oacute; de la c&aacute;rcel en febrero de 2014 con una condicional anticipada por buena conducta y por haber cumplido con un programa de talleres y estudios. Pero, en 2016, el juez Torres lo detuvo de nuevo en un barrio privado de Ezeiza, al comprobarse que segu&iacute;a liderando el tr&aacute;fico de drogas en la villa. Desde entonces no sali&oacute; m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los &uacute;ltimos tiroteos en la villa trajeron de nuevo a escena las responsabilidades de las distintas fuerzas de seguridad en la zona</strong>. La Gendarmer&iacute;a tiene varios puestos de control en las entradas y los alrededores. En charlas con miembros de los comedores o de la parroquia del padre Juan Isasmendi piden m&aacute;s gendarmes, dicen que se precisa m&aacute;s presencia y patrullajes por las calles internas y sostienen que se retiraron agentes. Desde el Ministerio de Seguridad de Naci&oacute;n niegan que haya habido alguna modificaci&oacute;n en los operativos de la fuerza. &ldquo;Tenemos los mismos 750 efectivos de siempre y hacen el mismo trabajo. S&oacute;lo una semana, cuando se denunci&oacute; un abuso de los gendarmes contra unos chicos que no cumpl&iacute;an con la cuarentena, se interrumpi&oacute; el patrullaje en una zona. Pero eso dur&oacute; apenas diez d&iacute;as&rdquo;, sostienen. Tambi&eacute;n advierten que esa versi&oacute;n tiene una interna detr&aacute;s, que involucra a la Polic&iacute;a de la Ciudad. Para la Naci&oacute;n, esa fuerza deber&iacute;a hacer la vigilancia en el Bajo Flores, al igual que lo hace en el barrio Padre Carlos Mugica, la ex villa 31. La puja es por los hombres, sus sueldos y el costo pol&iacute;tico de patrullar una zona que s&oacute;lo va a ocupar lugar en los medios con coberturas indignadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enfrentamiento por el control de la droga en el Bajo Flores tuvo su cap&iacute;tulo m&aacute;s sangriento en 2005. Marcos y Ruti ya no eran m&aacute;s amigos y sus soldados se enfrentaban en las calles. En octubre de ese a&ntilde;o cinco personas -entre ellas un beb&eacute;- fueron acribilladas en la procesi&oacute;n del Se&ntilde;or de los Milagros, el santo m&aacute;s venerado del Per&uacute;. Entre medio de danzas infantiles, humo de incienso y m&uacute;sica popular, sicarios irrumpieron con fuego de metralla y pistolas. Despu&eacute;s de esa masacre nada volvi&oacute; a ser igual. La guerra estall&oacute; en los medios y no se la pudo tapar m&aacute;s. Desde entonces ya pasaron m&aacute;s de 15 a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Marinelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/villa-1-11-14-vez-fuego-pelea-dominio-narco_130_6916497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jan 2021 14:09:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e12e4b9f-0cc9-4ad2-87ca-ec66414c8b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1263834" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e12e4b9f-0cc9-4ad2-87ca-ec66414c8b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1263834" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Otra matanza en la 1-11-14 del Bajo Flores por la pelea entre bandas narco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e12e4b9f-0cc9-4ad2-87ca-ec66414c8b22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Seguridad,1-11-14,Narcotráfico,Marcos Estrada González]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
