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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Ratones Paranoicos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/ratones-paranoicos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Ratones Paranoicos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Rocanrol Cowboys: el destino fiero y lunático de la Patria Stone]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rocanrol-cowboys-destino-fiero-lunatico-patria-stone_130_7050402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eeaa0af-0e69-453e-8416-da37351028c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rocanrol Cowboys: el destino fiero y lunático de la Patria Stone"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Juanse abraza al catolicismo, Pity Álvarez está preso por homicidio y el trap domina el negocio musical, dos documentales revisan el auge y la caída de la banda argentina que fundó una civilización bastarda.</p></div><p class="article-text">
        Cuando los Rolling Stones tocaron por primera vez en la Argentina &ndash;cinco shows en River en febrero de 1995&ndash;, fue como si el sue&ntilde;o el&eacute;ctrico de una rockola de Avenida Rivadavia cobrara vida. La Patria Stone, una subcultura juvenil que llevaba a&ntilde;os activa, se present&oacute; ante el gran p&uacute;blico en toda su dimensi&oacute;n: multitudes con flequillos, jardineros de jean, zapatillas Topper y pa&ntilde;uelos al cuello emerg&iacute;an de los barrios del pa&iacute;s. Esa tribu inmensa era el resultado de una rara apropiaci&oacute;n cultural, el destilado de un proceso que hab&iacute;a empezado m&aacute;s de una d&eacute;cada antes en las calles de Villa Devoto, en la ciudad de Buenos Aires, donde un grupo de adolescentes aburridos se calz&oacute; botas de gamuza, pantalones oxford y sacos de terciopelo e hizo girar una y otra vez el vinilo de <em>Tattoo You</em> hasta convertirlo en su voz mental. Esos pioneros sin conciencia eran Juan Sebasti&aacute;n Guti&eacute;rrez, alias Juanse (guitarra y voz), Pablo Cano, alias Sarc&oacute;fago (guitarra), y Pablo Memi (bajo), que junto a un baterista del barrio diez a&ntilde;os mayor, Roy Quiroga, armaron Ratones Paranoicos y sentaron las bases del stone argentino.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                Ratones Paranoicos                            </span>
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        La historia de los Ratones gir&oacute; en las &uacute;ltimas semanas a partir del estreno de <em>Rocanrol Cowboys</em>, el documental de Alejandro Ruax y Ramiro Mart&iacute;nez (Pl&aacute;stico) que Netflix incorpor&oacute; a su cat&aacute;logo. La pel&iacute;cula peg&oacute; fuerte en el coraz&oacute;n del p&uacute;blico rockero, que ante la falta de novedades relevantes busca v&iacute;veres en el barco hundido del pasado, como un Robinson perdido en la isla del trap. Y es cierto que los tesoros que se pueden encontrar ah&iacute; abajo son sorprendentes, porque si algo hizo bien el rock, adem&aacute;s de alumbrar canciones gloriosas, fue producir una narrativa convincente, un sistema de mitos que le dio medio siglo de protagonismo cultural. La historia de los Ratones todav&iacute;a no estaba del todo contada, o al menos no se hab&iacute;a mostrado as&iacute;, con tanto material f&iacute;lmico y la est&eacute;tica cruda de una f&aacute;bula del viejo y cancelado rock &amp; roll, ese lugar azul donde a las mujeres se les asignaba el rol de musas, groupies o novias que solo quer&iacute;an romper bandas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquel verano de 1995, cuando desembarca en Buenos Aires el Voodoo Lounge Tour y la Argentina convertible se consolida como un polo de atracci&oacute;n para el negocio mundial del rock, vemos a Juanse y Sarc&oacute;fago meti&eacute;ndose en el ascensor del Hyatt. Juanse &ndash;aparentemente bajo la influencia de algo, como casi siempre en esa &eacute;poca&ndash; le enrostra a su amigo que estuvo en la pileta del hotel con Andrew Loog Oldham, el primer manager de los Stones y productor de dos discos cruciales de los Ratones &ndash;<em>Fieras lun&aacute;ticas</em> y <em>Hecho en Memphis</em>&ndash;. Le dice que intercambiaron saludos con Keith Richards y Ronnie Wood, que asomaban por la ventana de la habitaci&oacute;n. Sarc&oacute;fago escucha la an&eacute;cdota con una sonrisa herida y dice: &ldquo;&iquest;&iexcl;Estuviste con Andrew?! Me hubieras avisado, boludo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ven como un par de chicos exaltados y a la vez cruzados por una tensi&oacute;n &iacute;ntima, aunque ya eran estrellas que pasaban los treinta y se hab&iacute;an ganado con creces el trabajo por el que estaban ah&iacute;: ser los teloneros principales de sus m&aacute;ximos h&eacute;roes. Pero ese sue&ntilde;o cumplido engendraba tambi&eacute;n el comienzo de la decadencia. Tres meses despu&eacute;s del debut de los Stones en Argentina, en abril del 95, un muchacho de 22 a&ntilde;os llamado Cristian &Aacute;lvarez, alias Pity, entraba a un estudio para grabar el primer disco de su banda Viejas Locas. En esa temporada que parti&oacute; la d&eacute;cada al medio, justo antes de la reelecci&oacute;n de Carlos Menem (que hab&iacute;a recibido en Casa Rosada a la banda inglesa, en un encuentro perge&ntilde;ado por el Tata Yofre), la Patria Stone cambiaba de forma. El modelo de estrella que hab&iacute;a encarnado Juanse &ndash;arrogante, integrado al jet set, conectado internacionalmente&ndash; fue desbancado por el del Pity, un &aacute;ngel con la cara sucia salido del complejo habitacional Piedrabuena. <strong>En la par&aacute;bola que va de Devoto a Lugano, del chalet al monoblock, se insinuaba una met&aacute;fora para la clase media argentina de los 90.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos estos a&ntilde;os despu&eacute;s, los dos grandes &iacute;conos de esa subcultura rockera est&aacute;n en cualquier otra parte. Juanse ya no se droga ni bebe, abraz&oacute; el catolicismo y desarrolla su carrera solista mientras predica la palabra de Jes&uacute;s. Ser&aacute; una de las figuras de la segunda temporada de MasterChef Celebrity. El Pity est&aacute; preso en el pabell&oacute;n psiqui&aacute;trico del penal de Ezeiza, acusado de matar a balazos a Cristian D&iacute;az, de 36 a&ntilde;os, en la madrugada del 12 de julio de 2018 durante una discusi&oacute;n callejera. La Patria Stone sobrevive fuera de los radares, en la memoria corporal de los fans y en shows &ndash;si es que alguna vez vuelven como los conocimos&ndash; de bandas como La 25 y J&oacute;venes Pordioseros, tocadas de cerca por la tragedia de Croma&ntilde;&oacute;n.
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                Juanse, ex líder de los Ratones Paranoicos, convertido al cristianismo                            </span>
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        El paisaje no era igual a comienzos del a&ntilde;o 2000, el d&iacute;a en que entrevist&eacute; a Juanse en una pizzer&iacute;a de Devoto para el suplemento &ldquo;No&rdquo; de <em>P&aacute;gina/12</em>. Para ese momento tambi&eacute;n Viejas Locas hab&iacute;a teloneado a los Stones &ndash;compartieron cartel con Ratones en los shows del 98&ndash; y el Pity era la voz rockera m&aacute;s representativa de los barrios. Los Ratones flotaban en la resaca de su d&eacute;cada ganada: hab&iacute;an empezado los 90 grabando con Oldham y colocando hits a lo loco (&ldquo;Rock del pedazo&rdquo;, &ldquo;Vicio&rdquo;) y la terminaban con una crisis interna que hab&iacute;a hecho que Memi dejara el grupo. Parte del nuevo p&uacute;blico stone (que vir&oacute; al m&aacute;s caricaturesco mote de &ldquo;rolinga&rdquo;) ve&iacute;a a Juanse como un arist&oacute;crata del rock que sonaba en el programa de Tinelli y que se hab&iacute;a olvidado de lo artesanal. La tribu pas&oacute; de las tejanas a las Topper y del fraseo punk-blues de Juanse al tenor desfachatado del Pity, que soltaba sus versos suburbanos como si mascara chicle.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="Pity Alvarez el 21 de febrero de 2009 en Cosquín. La última presentación de Intoxicados."
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                Pity Alvarez el 21 de febrero de 2009 en Cosquín. La última presentación de Intoxicados.                            </span>
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        La diferencia conceptual entre una banda y otra era que los miembros de Viejas Locas pod&iacute;an confundirse con su p&uacute;blico. Los Ratones, en cambio, hab&iacute;an trabajado para ser distinguidos a la legua. &ldquo;Sinceramente, usar eso de que quer&eacute;s parecerte al p&uacute;blico, aparte de demag&oacute;gico, es muy aburrido&rdquo;, me dijo Juanse aquel d&iacute;a, casi cinco a&ntilde;os antes de Croma&ntilde;&oacute;n. &ldquo;Yo me romp&iacute; el culo para subir al escenario, no para bajarme antes de subir.&rdquo;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pity Alvarez en junio de 2006.                            </span>
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        Sangraba un poco por la herida. Solo los sobrevivientes del underground ten&iacute;an fresca la historia de origen de los Ratones, que como muestra <em>Rocanrol Cowboys</em> no era la de una banda tributo. Juanse hab&iacute;a crecido escuchando sin parar a los Stones, pero en alg&uacute;n momento de su adolescencia lo ilumin&oacute; la energ&iacute;a del punk. Los Ratones de los primeros tres discos (<em>Ratones Paranoicos</em>, <em>Los chicos quieren rock</em> y <em>Furtivos</em>) eran un ensamble salvaje de rhythm and blues y &eacute;l era un performer incre&iacute;ble, un alfe&ntilde;ique de labios de neum&aacute;tico y gesto turbado que se mov&iacute;a como Iggy Pop en la tierra de Sandro. Junto con Sarc&oacute;fago y Memi &ndash;que podr&iacute;a haber protagonizado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Z6WvXDjt8vA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aviso del loft de Colbert Noir</a>&ndash; proyectaban el supery&oacute; del stone argentino (Roy era m&aacute;s bien como el hermano mayor que pod&iacute;a arreglarte el auto). Los Ratones se asum&iacute;an outsiders del rock nacional y desde ese lugar fundaron una civilizaci&oacute;n bastarda, &ldquo;una cosa intermedia entre un &lsquo;pardo&rsquo; y un &lsquo;concheto&rsquo;&rdquo;, como le dijo el cantante a Javier Sinay en <a href="https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/the-rolling-stones-en-argentina-como-fue-su-primera-visita-en-1995-nid1867821/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rolling Stone</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juanse, ex líder de los Ratones, como solista                            </span>
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        Aun sin ser expl&iacute;cito en los conflictos, <em>Rocanrol Cowboys</em> muestra c&oacute;mo el liderazgo de Juanse se volvi&oacute; desp&oacute;tico y termin&oacute; alejando a Memi y Sarc&oacute;fago hasta desarmar el grupo, m&aacute;s all&aacute; de las reuniones que reactivan la marca cada tanto. &ldquo;Una banda solo sobrevive si tiene un l&iacute;der despiadado&rdquo;, dice <strong>Oldham, que con sus ideas maquiav&eacute;licas del rock se come el documental</strong>. &ldquo;A m&iacute; me maravill&oacute; el rostro de Juanse. O sea, Dios baj&oacute; y le dijo: &lsquo;S&eacute; que quer&eacute;s ser esto y aquello, ac&aacute; ten&eacute;s la apariencia para acompa&ntilde;arlo&rsquo;. Es perfecto. Si Juanse tuviera un alma pura, no estar&iacute;amos hablando de &eacute;l, porque no habr&iacute;a nada de qu&eacute; hablar. Pero no necesit&aacute;s un alma pura para liderar una banda.&rdquo;&nbsp;
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                Juanse en la época de Los Ratones Paranoicos                            </span>
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        Como acercamiento al enigma Juanse, <em>Rocanrol Cowboys</em> funciona a la perfecci&oacute;n en t&aacute;ndem con <a href="https://t.co/tV8Go0mknI?amp=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Juansebasti&aacute;n</em></a>, la pel&iacute;cula de 2019 de Diego Levy que retrata el camino que lo llev&oacute; del reviente m&aacute;s imp&uacute;dico al encuentro con Jesucristo. La historia del drogadicto que abraza los Evangelios podr&iacute;a ser un clich&eacute;, pero hay algo inaprehensible en Juanse, una mezcla rara de cansancio existencial y convicci&oacute;n religiosa y una aceptaci&oacute;n total de sus contradicciones que hace que pueda cantar el &ldquo;Rock del pedazo&rdquo; desde el p&uacute;lpito de una iglesia sin hacerse el menor drama.&nbsp;
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                Juanse cuando fue a visitar al Vaticano al Papa Francisco.                            </span>
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        Juanse sabe que hay gente que se toma en chiste su viaje m&iacute;stico, pero da la impresi&oacute;n de que de verdad le importa muy poco lo que vean los dem&aacute;s. Y en el documental de Levy dice algo que conecta al chico que abraz&oacute; la fe stone con este hombre que se encierra a rezar durante d&iacute;as en un monasterio benedictino: &ldquo;Nunca fue mi objetivo agradar&rdquo;, dice. &ldquo;Me divierte c&oacute;mo un d&iacute;a pod&eacute;s ser Gardel y al otro d&iacute;a sos Gardel pero despu&eacute;s del accidente de avi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pity &Aacute;lvarez podr&iacute;a firmar al pie de esa sentencia. Con los a&ntilde;os, los dos patriarcas stone se hicieron cercanos (tienen adem&aacute;s un amigo en com&uacute;n: el padre C&eacute;sar Scicchitano Tagle, &ldquo;el cura rockero&rdquo;). El 6 de octubre de 2017, Juanse invit&oacute; al ex Viejas Locas e Intoxicados a grabar en los estudios El Pie la canci&oacute;n <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Tl9dcpYiBSk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Mismo camino&rdquo;</a>, escrita originalmente por el guitarrista Gori, a la que Juanse le toc&oacute; la letra para darle un aire cristiano (cambi&oacute; la palabra &ldquo;centavo&rdquo; por &ldquo;denario&rdquo;, por ejemplo). Unos meses despu&eacute;s Juanse viaj&oacute; al Vaticano para ver al Papa Francisco por segunda vez y en julio de 2018, antes de que la canci&oacute;n viera la luz, Pity fue encerrado por homicidio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay moraleja, solo im&aacute;genes difusas de dos vidas sinuosas. Como dice el monje Mamerto Menapace en una escena de <em>Juansebasti&aacute;n</em>: &ldquo;Creo que Dios tiene un misterio especial para &eacute;l. Hay que respetarlo, no tratar de adivinarlo&rdquo;. La idea aplica para cualquiera de estos dos cristianos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>PP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Plotkin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/rocanrol-cowboys-destino-fiero-lunatico-patria-stone_130_7050402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jan 2021 04:41:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rocanrol Cowboys: el destino fiero y lunático de la Patria Stone]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ratones Paranoicos,Netflix,Pity Alvarez]]></media:keywords>
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