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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Felipe Noble Herrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/felipe-noble-herrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Felipe Noble Herrera]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Vanesa de Noble: "Tuve que pedirle a Magnetto la mano de Felipe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vanesa-noble-tuve-pedirle-mano-felipe-magnetto_130_7179572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab02f756-13d3-4c82-bf33-181f8b9ac273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vanesa de Noble: &quot;Tuve que pedirle a Magnetto la mano de Felipe&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una Luna de Miel fallida, la reunión entre su marido y Estela de Carlotto, el costo de ser parte de la familia y el Grupo Clarín. Entrevista con la mujer que un día decidió desmarcarse de su entorno.</p></div><p class="article-text">
        Vanesa todav&iacute;a usaba su apellido de soltera, Defranceshi Sadi, cuando un d&iacute;a de julio de 2009 se sent&oacute; frente a H&eacute;ctor Magnetto. La acompa&ntilde;aba su pareja, Felipe Noble Herrera, hijo de Ernestina Herrera de Noble, directora del diario Clar&iacute;n, una de las mujeres m&aacute;s poderosas y adineradas de la Argentina. <strong>Aquella reuni&oacute;n en la oficina de Magnetto, director ejecutivo del Grupo, fue amable. Y tensa.</strong> Vanesa estaba all&iacute; a pedido de Ernestina: <strong>deb&iacute;a ir a pedir aprobaci&oacute;n al socio de su suegra</strong>, el hombre de perfil bajo que controla las acciones del multimedios m&aacute;s importante del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y tu familia de d&oacute;nde es? &iquest;De Catamarca?&rdquo;, pregunt&oacute; Magnetto. <strong>Vanesa y &eacute;l se conoc&iacute;an, claro</strong>. Hab&iacute;an compartido encuentros familiares, &aacute;gapes, reuniones. Pero esa conversaci&oacute;n era diferente. <strong>Los novios quer&iacute;an casarse y estaban ah&iacute; para conseguir la venia que faltaba</strong>. Felipe, sentado a su lado, permanec&iacute;a en silencio. La duda de Magnetto en cuanto a los or&iacute;genes de quien ser&iacute;a la nueva integrante del clan ten&iacute;a una cuota de verdad. Por parte de su madre, la familia de Vanesa reside en Catamarca y lleva el apellido Saadi. Ella es porte&ntilde;a pero entendi&oacute; que quiz&aacute;s a Magnetto lo confund&iacute;a el tono de su piel, parecido al cobre, o los ojos enmarcados en un grueso delineado negro&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bueno, H&eacute;ctor, como ya sabe queremos casarnos en septiembre&rdquo;, arroj&oacute; Vanesa sobre el escritorio de esa oficina del cuarto piso de Clar&iacute;n, un lugar accesible para pocos. Pero Magnetto retruc&oacute;:<strong> </strong>&ldquo;Yo te voy a pedir, Vanesa, un tiempo. Todav&iacute;a no se casen, esperen.&rdquo; Vanesa primero pregunt&oacute; por qu&eacute; y la respuesta fue que hab&iacute;a que resolver &ldquo;unos papeles&rdquo;. <strong>Entonces pregunt&oacute; cu&aacute;nto tiempo</strong> <strong>y la respuesta fue </strong>&ldquo;unos seis meses&rdquo;. Felipe en silencio, sentado al lado. &ldquo;Yo seis meses espero, pero a m&iacute; me corre el reloj biol&oacute;gico. M&aacute;s de seis meses no voy a esperar. Porque aparte hace cuatro a&ntilde;os y medio que estamos de novios. Me parece que el hecho de tener que venir a pedir permiso y toda la historia&hellip;&rdquo;, dijo Vanesa y la reuni&oacute;n se termin&oacute;.
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                Vanesa y Felipe, el día de la fiesta de casamiento                            </span>
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        Vanesa y Felipe se hab&iacute;an conocido en el 2000, durante un encuentro de j&oacute;venes. Los asistentes llevaban un cartelito con su nombre de pila o el apodo. En ese momento, ella sab&iacute;a que &eacute;l se llamaba Felipe. Y nada m&aacute;s. Se hicieron amigos. Un d&iacute;a, Felipe la llam&oacute; por tel&eacute;fono y le pregunt&oacute;: &ldquo;Vane, &iquest;me viste en el diario?&rdquo; Vanesa mir&oacute; la edici&oacute;n del d&iacute;a, porque en su casa se compraban Clar&iacute;n y La Naci&oacute;n. El diario llevaba cuatro p&aacute;ginas especiales por los festejos del aniversario de la empresa. <strong>Felipe aparec&iacute;a en una foto junto a su madre, Ernestina</strong>. A esa altura ya eran &iacute;ntimos. Sin embargo, de &eacute;l ella sab&iacute;a lo b&aacute;sico: madre periodista, una hermana, que viv&iacute;an en San Isidro. <strong>Esa revelaci&oacute;n fue la primera p&aacute;gina de la historia de amor. Y, con el tiempo, el borde de un precipicio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquella tarde de 2009, Magnetto les pidi&oacute; paciencia. Felipe y Vanesa entraron en el ascensor para bajar del cuarto al primer piso y salir de Clar&iacute;n. Felipe, por fin, habl&oacute;: &ldquo;Vane, yo no quiero esperar tanto. Nosotros queremos tener nuestra familia, no puede ser que me digiten los tiempos.&rdquo; Un embarazo &ldquo;sorpresivo&rdquo; ser&iacute;a una soluci&oacute;n y, tambi&eacute;n, el conflicto: &iquest;qu&eacute; dir&iacute;an? A la altura del segundo piso, Vanesa pens&oacute; en voz alta: &ldquo;Igual si me quedo embarazada no ser&iacute;a &lsquo;de repente&rsquo;... Hace casi cinco a&ntilde;os que estamos de novios, pasamos los 30&hellip;&rdquo;. Entonces Felipe no dud&oacute;: &ldquo;A m&iacute; no me importa lo que nos digan.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Felipe y Vanesa se casaron por Civil en noviembre de ese a&ntilde;o. <strong>Ella estaba embarazada de cuatro meses de su hija Mora Eva</strong>. Evitaron pasar por la Iglesia. Entrar con panza era&hellip; Un poco &ldquo;raro&rdquo;. La fiesta, para 200 invitados, se hizo en diciembre, en el Jockey Club de San Isidro. <strong>Luego vendr&iacute;a la luna de miel: cinco d&iacute;as en un</strong><em><strong> all inclusive </strong></em><strong>de Punta Cana</strong>. El viaje termin&oacute; de improviso, al segundo d&iacute;a de llegar, despu&eacute;s de que Felipe recibiera un llamado desde Buenos Aires.<strong> </strong>&ldquo;Ten&eacute;s que volver ya&rdquo;, dijo un abogado del Grupo al otro lado de la l&iacute;nea. Eran los albores de 2010 y gobernaba Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. <strong>La causa para determinar si Felipe y su hermana Marcela eran hijos de desaparecidos durante la Dictadura C&iacute;vico-Militar sal&iacute;a de un letargo de ocho a&ntilde;os</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Un tema de c&oacute;digos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tuve que pedirle a Magnetto la mano de Felipe. Siempre fui soldado de Clar&iacute;n. Siempre respet&eacute; a todos: a mi familia pol&iacute;tica y al directorio. Hasta que un d&iacute;a dije: &acute;Basta, voy a empezar a ser yo&rsquo;. Fue un cambio que empec&eacute; a sentir cuando muri&oacute; Ernestina, mi suegra, en 2017. Pero la revelaci&oacute;n fue al a&ntilde;o siguiente, en 2018, cuando falleci&oacute; mi mam&aacute;. Mi pap&aacute; hab&iacute;a muerto 14 a&ntilde;os atr&aacute;s. Felipe y yo quedamos hu&eacute;rfanos. Un pilar y otro pilar: los dos nos ten&iacute;amos que apuntalar. No &eacute;ramos m&aacute;s chicos. Ten&iacute;amos 40 a&ntilde;os. Ya &eacute;ramos padres y yo me sent&iacute;a muy desprotegida por el Grupo. Tengo mi forma de pensar, mi forma de ser. Y nunca dej&eacute; de responder al diario con los pedidos que me hicieron&rdquo;, dice Vanesa.
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                Vanesa de Noble                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de pedidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y&hellip; Un llamado:<strong> </strong>&ldquo;Tienen que irse afuera, viajen por las dudas. Cuando puedan volver les avisamos.&rdquo; Y yo armaba las valijas y nos &iacute;bamos. Y otro llamado: &ldquo;Vuelvan tal d&iacute;a&rdquo;. Y de vuelta con las valijas. A veces sent&iacute;a que iba al diario, golpeaba la puerta, se tomaban su tiempo y me atend&iacute;an, s&iacute;. Pero las respuestas eran ambiguas, eran respuestas que no me dejaban satisfecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por ejemplo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si iba con alguna consulta sal&iacute;a con la sensaci&oacute;n de&hellip; Como:<strong> </strong>&ldquo;Vos sab&eacute;s hasta ac&aacute;. Si quiere saber Felipe, que venga Felipe.&rdquo; Y por ah&iacute; Felipe no sabe preguntar como yo, que tengo una formaci&oacute;n de abogada. Entonces a partir de ah&iacute; la muerte de Ernestina y de mi mam&aacute; pens&eacute; que al final uno se muere &iquest;y qu&eacute;? Yo estaba muy guardada y muy en protocolo. Y empec&eacute; a hablar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vanesa de Noble, 44 a&ntilde;os, abogada recibida en la Universidad de Buenos Aires y especializada en Derecho a la Salud</strong>. Hija de Le&oacute;n -arquitecto y docente, y radical- y de Hilda -asistente social y militante peronista-. Con su madre estudi&oacute; Derecho: una termin&oacute; la carrera, la otra no. La menor de cuatro hermanos, Vanesa reparti&oacute; su infancia y adolescencia entre Chascom&uacute;s y Belgrano, en CABA. En Chascom&uacute;s, su abuelo ten&iacute;a campo y su padre, un aula a cargo (que hoy lleva su nombre), donde dictaba una materia para los alumnos de la Escuela Industrial N&deg;1. <strong>Su madre organizaba colectas solidarias que su padre, luego, repart&iacute;a: ropa, &uacute;tiles, alimentos. La pol&iacute;tica no era un tema de discusi&oacute;n en su casa. Sucede que Hilda convenci&oacute; al marido de lo que significaba la Justicia Social. En 1976 desaparecieron a un t&iacute;o, hermano de su madre.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo estaba muy guardada y muy en protocolo. Y empecé a hablar.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vanesa Noble.</span>
                                        <span>—</span> Abogada, coordinadora del área de Salud de Fundación Noble.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con Felipe tienen dos hijos, Mora y Le&oacute;n. <strong>Viven en la casa que ocupaba, en vida, Ernestina Herrera de Noble</strong>. Vanesa habla sentada en uno de los sillones del bar Lel&eacute; del R&iacute;o, que ocupa la planta baja de una de las sedes del gimnasio Sport Club. El lugar donde transcurre la entrevista no fue elegido al azar: por aqu&iacute; pasa la vida social de la pareja, en medio de entrenamientos y cenas con amigos. <strong>Ella lleva un pa&ntilde;uelo atado en su mu&ntilde;eca y una cartera, ambos accesorios firmados por Louis Vuitton</strong>. El resto es sencillo: jean, musculosa debajo de un chaleco negro,  zapatillas de un blanco inmaculado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dejaste de hacer algo por cuidar tu lugar en el Grupo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En un momento entend&iacute; que yo estaba casada con Felipe y con Clar&iacute;n. Y s&iacute;, hubo cosas que ten&iacute;a ganas de hacer que no hice. <strong>No ir a Olivos para encontrarme con Cristina, por ejemplo</strong>. Una reuni&oacute;n que hab&iacute;a organizado Juan Cabandi&eacute; (N. de la R.: hoy ministro de Medio Ambiente) y a la que yo quer&iacute;a asistir porque conocer a un presidente es uno de los eventos m&aacute;s importantes en la vida de una persona. Aparte, yo la admiro. Ya hab&iacute;amos acordado el d&iacute;a y la hora, ya sab&iacute;a d&oacute;nde deb&iacute;a encontrarme con Juan, por d&oacute;nde iba a entrar&hellip; <strong>Y por tener c&oacute;digos con el Grupo no fui.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero llegaste a plantearlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Nunca lo supieron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero el c&oacute;digo&hellip;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me pareci&oacute; demasiado. Era el 2010. Yo acababa de parir a Mora. Y est&aacute;bamos con el tema del ADN.<strong> Si me encontraba con Cristina, iban a tomarlo como una afrenta.</strong>
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Devuelvan a los nietos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s s&iacute;, quiz&aacute;s no, &iquest;eran aquellos los &ldquo;papeles&rdquo; que hab&iacute;a que resolver cuando H&eacute;ctor Magnetto le pidi&oacute; a la pareja que detuviera los planes de la boda? <strong>Vanesa lo supo el segundo d&iacute;a de la Luna de Miel, cuando se comunicaron con Felipe desde Buenos Aires y le pidieron que regresara cuanto antes, solo.</strong> Ella se qued&oacute; en el resort de Punta Cana y, frente al televisor, se enter&oacute; de lo que su marido hab&iacute;a preferido no contarle para que no &ldquo;se hiciera problema&rdquo;: Felipe y su hermana, Marcela, deb&iacute;an presentarse en el Juzgado por la causa penal que hab&iacute;a impulsado Abuelas ocho a&ntilde;os antes, en 2002. La Justicia deb&iacute;a determinar si los hijos adoptados por Ernestina Herrera de Noble hab&iacute;an sido apropiados a sus familias de origen durante la Dictadura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caso fue un gran tema de debate social, con intereses superpuestos</strong>. Por un lado, Clar&iacute;n y el gobierno de CFK hab&iacute;an marcado posiciones opuestas a partir de &ldquo;la 125&rdquo;, una resoluci&oacute;n impositiva que elevaba la al&iacute;cuota de retenciones al sector agropecuario. El Grupo Clar&iacute;n, con negocios en ese sector, se abroquel&oacute; con el campo, que se opon&iacute;a a la medida. Al mismo tiempo, N&eacute;stor Kirchner hab&iacute;a tomado, izado y agitado la bandera de los Derechos Humanos al punto de &ldquo;bajar los cuadros&rdquo;. Fue una postura necesaria y celebrada por gran parte de la sociedad. <strong>Felipe y Marcela encarnaban, con su historia &ldquo;irregular&rdquo;, todas las caras de la coyuntura de entonces</strong>. Vanesa, pu&eacute;rpera y reci&eacute;n casada, terminaba de entender que ser &ldquo;esposa de&rdquo; era un asunto complejo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ernestina Herrera de Noble y sus hijos, Felipe y Marcela                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue ese proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo sab&iacute;a que pasaba algo pero no pens&eacute; que iba a ver semejante ebullici&oacute;n. En 2010, despu&eacute;s de la feria judicial, empezaron los allanamientos. Los primeros seis meses de casados vivimos con mi mam&aacute; y mi hermano, en Belgrano. Yo me despertaba con miedo de que me tirasen la puerta abajo. Para mayo de ese a&ntilde;o, con Mora muy chiquita, Felipe y su hermana se negaron a la extracci&oacute;n de ADN. Nosotros quer&iacute;amos saber la verdad, quer&iacute;amos colaborar en esa b&uacute;squeda. Pero el trato era inhumano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Record&aacute;s algo en particular?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s bravos fue cuando Felipe y Marcela salieron del juzgado de San Isidro y se negaron a hacerse una extracci&oacute;n voluntaria de ADN. En ese momento, la jueza (Sandra) Arroyo Salgado estaba a cargo de la causa. Felipe hab&iacute;a ido al juzgado sin ropa interior por miedo a que lo obligaran a dejar el calzoncillo. Bueno, salieron de ah&iacute; y se subieron a la camioneta con la custodia. Iban a la casa de su madre y, en el camino, se dieron cuenta de que los segu&iacute;an en auto, en moto, armados. Se les pon&iacute;an al costado y les dec&iacute;an que frenaran, y que se bajaran. Marcela y Felipe no se bajaban, porque no entend&iacute;an qu&eacute; pasaba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vos d&oacute;nde estabas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el departamento de Belgrano, con mi mam&aacute;. Y ve&iacute;a todo eso en Canal 7. En los alrededores de la casa de Ernestina hab&iacute;an armado un operativo. Polic&iacute;as, el grupo GEOF... A mi suegra, que ya estaba grande y delicada de salud, la resguardaron en una habitaci&oacute;n para que no se enterara de lo que estaba pasando. Me llama Felipe y me dice: &ldquo;Vane, no sabes lo que est&aacute; pasando&rdquo;. Y yo le contest&eacute; que estaba mirando la tele y que iba a llamar a Canal 13.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque era muy estresante. Se ten&iacute;a que saber, era una manera de protegernos. Los m&oacute;viles del 13 llegaron r&aacute;pido a la casa de mi suegra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 2011, la Justicia determin&oacute; por primera vez que ni tu marido ni su hermana son hijos de las familias querellantes. &iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; Felipe esa noticia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Felipe pas&oacute; de tener miedo por su madre al desamparo total. Ellos supieron que hab&iacute;an sido adoptados a los seis a&ntilde;os, porque Ernestina se los dijo. Pero es cierto que en la familia tampoco sab&iacute;an con certeza quienes eran los padres biol&oacute;gicos. Felipe tem&iacute;a que su madre tuviera un problema. Estaba sufriendo mucho. Mucho. De hecho, un d&iacute;a hubo una actitud de Felipe que nos asust&oacute; a mi mam&aacute; y a m&iacute;. Escondimos todos los cuchillos que hab&iacute;a en la casa. Ah&iacute; fue cuando me comuniqu&eacute; con Juan Cabandi&eacute; y lo invit&eacute; a tomar un caf&eacute;. Nosotros entend&iacute;amos las reglas del juego. Pero ellos eran testigos en la causa, no imputados. Por eso le ped&iacute; un trato m&aacute;s humano.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Era una forma de buscar amparo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que Felipe dec&iacute;a que la fuerza para seguir, en ese momento, era su hija. Porque, si no, &eacute;l no quer&iacute;a m&aacute;s.<strong> </strong>Mora era su ilusi&oacute;n, la &uacute;nica persona de su propia sangre que &eacute;l conoc&iacute;a. Ah&iacute; no hac&iacute;an falta pruebas de ADN.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se sintieron acompa&ntilde;ados por las autoridades del Grupo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ellos estaban unidos, como siempre. Abroquelados con su estudio de abogados y muy seguros sobre c&oacute;mo se estaban manejando. No s&eacute; si sobre el resultado, eh, desconozco. Pero yo sent&iacute;a que no nos proteg&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Entre el 2010 y el 2012, la causa avanz&oacute; al punto de cotejar el ADN de Felipe y Marcela Noble con la totalidad de las muestras del Banco Nacional de Datos Gen&eacute;ticos. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=AjPdL7nHmSY&amp;ab_channel=T%C3%A9lam" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estela de Carlotto dijo que &ldquo;Marcela y Felipe Noble tienen en su cuerpo la prueba del delito&rdquo;</a>. Pero el resultado fue negativo: <strong>no hab&iacute;a pruebas que permitieran afirmar que los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble hubieran sido apropiados.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la grieta, sin embargo, no la cerr&oacute; aquella foto que se tom&oacute; Vanesa junto a Alberto Fern&aacute;ndez el d&iacute;a que gan&oacute; la Presidencia. Fue otro encuentro, m&aacute;s &iacute;ntimo. A fines de 2019, Juan Cabandi&eacute; a pedido de Vanesa organiz&oacute; una reuni&oacute;n en la sede de Abuelas para que Felipe y Estela de Carlotto pudieran conversar. Hubo un abrazo y otra foto, pero publicar esa imagen implicar&iacute;a, otra vez, pedir permisos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alberto Fernández y Vanesa, octubre de 2019                            </span>
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        <strong>En 2010, Vanesa decidi&oacute; tomar un rol activo y pidi&oacute; a la directora de Clar&iacute;n que le permitiera trabajar en la Fundaci&oacute;n Noble</strong>. Su suegra acept&oacute;, pero <strong>con la condici&oacute;n de que le pidiera nuevamente bendici&oacute;n a Magnetto.</strong> Vanesa cre&oacute; el &aacute;rea de salud en una fundaci&oacute;n que hist&oacute;ricamente se hab&iacute;a dedicado a la educaci&oacute;n. Arm&oacute; proyectos, los present&oacute;. Con dificultad fue tejiendo alianzas: apoyos en campa&ntilde;as solidarias, difusi&oacute;n de otras ONGs, actividades con la Red Solidaria que preside Juan Carr, madrinazgo del hospital Mar&iacute;a Ferrer. Otra decisi&oacute;n que tom&oacute; Vanesa fue<strong> suspender las galas a beneficio porque eran un gasto</strong>. A cambio, gestion&oacute; donaciones directas con empresarios y artistas, sin fotos ni trajes ni cenas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mora era la ilusión de Felipe, la única persona de su propia sangre que él conocía.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vanesa Noble</span>
                                        <span>—</span> Abogada y coordinadora del área de salud de Fundación Noble.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; pediste trabajo en la Fundaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Plantee a los socios que hab&iacute;a que mostrar el lado solidario del Grupo. Porque la gente ve&iacute;a a Clar&iacute;n como a un demonio. Y la verdad es que yo no me considero un monstruo ni tampoco quer&iacute;a comerme un piedrazo en la cabeza si &iacute;bamos a cenar a alg&uacute;n lugar. La Fundaci&oacute;n lleva el apellido de mis hijos, de mi marido, de mi suegra. Yo llevo ese apellido. Lo m&iacute;o no era s&oacute;lo un trabajo. Era ponerme la camiseta y sentirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ten&eacute;s proyecci&oacute;n dentro de la Fundaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Hay un techo. Y alguna que otra &ldquo;trabita&rdquo; entre los socios.
    </p><h3 class="article-text">La casa, el directorio</h3><p class="article-text">
        El 14 de junio de 2017 muri&oacute; Ernestina Herrera de Noble. Estaba internada en el Instituto Argentino del Diagn&oacute;stico, por una neumon&iacute;a. Ese d&iacute;a hab&iacute;a muy pocas personas en la habitaci&oacute;n. <strong>Sus hijos asistieron al &uacute;ltimo suspiro de quien fuera la directora de la nave madre del Grupo Clar&iacute;n</strong>. <strong>Ella dej&oacute; una fortuna valuada en m&aacute;s de 1.200 millones de d&oacute;lares.</strong> Y un testamento prolijo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute;, Ernestina, me dijo: &lsquo;<strong>Te pido por favor, Vanesa, que lo orientes a Felipe, que lo acompa&ntilde;es, que lo gu&iacute;es.</strong> Porque yo de ac&aacute; a un tiempo no voy a estar. Te considero una mujer fuerte, inteligente. Necesito que vos nunca le sueltes la mano, que sea como sea lo acompa&ntilde;es&rsquo;&rdquo;, dice la esposa de Felipe Noble Herrera. <strong>Habla quien detenta el poder de posesi&oacute;n y administraci&oacute;n de su marido.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ernestina dej&oacute; en claro qu&eacute; tipo de participaci&oacute;n quer&iacute;a que tuvieran sus hijos en el directorio de Clar&iacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Considero que podr&iacute;an haber quedado m&aacute;s claras y que, por la edad que tienen, deber&iacute;an&nbsp;haberse involucrado mucho antes de que ella falleciera. Lo digo porque yo veo hijos de otros empresarios que&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vanesa de Noble                            </span>
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        <strong>&iquest;A Felipe le gustar&iacute;a participar de manera m&aacute;s activa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l quiere pero, a veces, se paraliza porque no sabe sino est&aacute; sacando los pies del plato. No quiere ser &ldquo;el diferente&rdquo; del directorio. El se involucrar&iacute;a mucho m&aacute;s con los trabajadores, pero est&aacute;n otros personajes, y no me refiero a los del directorio, a los que hay que pedirles permiso hasta para publicar algo solidario. Se toman atribuciones que no tienen. A veces Felipe lee el diario y dice: &ldquo;Mi mam&aacute; no estar&iacute;a para nada de acuerdo con este tipo de publicaci&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cre&eacute;s que Clar&iacute;n desconect&oacute; de sus lectores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Clar&iacute;n siempre cae parado. Considero que tienen gente muy inteligente, muy capaz en muchos puestos, con muy buenos asesores. Y nunca dudan de lo que son. Para m&iacute;, y para muchas personas, sigue siendo el cuarto poder. Los gobiernos pasan y Clar&iacute;n queda. Hasta de la pelea con el kirchnerismo salieron fortalecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo te llevas con Marcela, la hermana de tu marido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos el v&iacute;nculo de cu&ntilde;adas, pero no hay di&aacute;logo, no hay nada. Es la madrina de Le&oacute;n, pero la verdad que ni un regalito para Navidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pudieron acordar sobre los bienes que les hered&oacute; Ernestina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sucesi&oacute;n est&aacute; bien hecha, seg&uacute;n la opini&oacute;n de distintos abogados. Pero Felipe estaba muy deprimido en el momento de la divisi&oacute;n y firm&oacute;, y compr&oacute;, de una manera que no le conven&iacute;a. Terminamos pagando un precio much&iacute;simo m&aacute;s elevado, con gastos que no estaban contemplados. La casa en la que vivimos es la que ocup&oacute; mi suegra hasta que muri&oacute;. Le compramos la parte a mi cu&ntilde;ada. Ella le puso un precio que daba cuenta de que estaba lista para ocupar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin aire acondicionado, sin calefacci&oacute;n. Sin agua caliente, ca&ntilde;os rotos. <strong>La administraci&oacute;n que ten&iacute;a Ernestina, que era p&eacute;sima, cobraba por un mantenimiento que nunca hizo. </strong>Con la casa de Luj&aacute;n, lo mismo. <strong>Y en la de Punta del Este tuve que pasarle un listado a H&eacute;ctor (Magnetto) con las cosas que hab&iacute;a que arreglar, porque el administrador no lo hac&iacute;a</strong>. Quiz&aacute;s Felipe lo sab&iacute;a pero, con la depresi&oacute;n que ten&iacute;a, no pod&iacute;a contra eso y acept&oacute;. Cuando lo reclamamos, la hermana mir&oacute; para otro lado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gran ventanal del gimnasio ofrece al R&iacute;o de la Plata, ancho y desnudo hasta que los ojos no alcanzan. La misma vista tienen Vanesa y Felipe en su casa: despu&eacute;s de la pileta y la fuente de agua, los &aacute;rboles y este r&iacute;o. <strong>Ahora Vanesa se para al borde de la escollera. Una foto, dos.</strong> El pron&oacute;stico anuncia para hoy una lluvia que jam&aacute;s caer&aacute;. El cielo es un techo de nubes demasiado espesas, demasiado grises. Cubren, incluso, los edificios de la Ciudad, esas torres que fueron dise&ntilde;adas para ser vistas desde cualquier lugar.
    </p><p class="article-text">
        <em>VDM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria De Masi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jan 2021 10:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vanesa de Noble: "Tuve que pedirle a Magnetto la mano de Felipe"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grupo Clarín,Felipe Noble Herrera,Vanesa Noble,Héctor Magnetto,Marcela Noble Herrera,Ernestina Herrera de Noble]]></media:keywords>
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