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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Historias de crímenes]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/historias-de-crimenes/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Historias de crímenes]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Acomodar tu vida en una mochila  en 15 minutos y huir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/acomodar-vida-mochila-15-minutos-huir_1_8830816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41137a6b-c563-4663-91d0-abedd1e4b3a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empaquetar tu vida en 15 minutos en una mochila y huir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las valijas de los refugiados hablan del dolor de tener que abandonar tu casa sin tiempo ni previsión, dejando atrás toda tu existencia anterior</p></div><p class="article-text">
        No poder elegir nada m&aacute;s all&aacute; de lo b&aacute;sico, no poder ni siquiera pararse a pensar en lo que se va a dejar atr&aacute;s, con las inc&oacute;gnitas de una huida en la que no hay espacio ni tiempo para los recuerdos que han construido tu vida y te han hecho a ti. En las im&aacute;genes del &eacute;xodo de las centenares de miles de personas que han salido en las &uacute;ltimas dos semanas de Ucrania no hay equipajes pesados, imposibles de cargar en un periplo cada vez m&aacute;s complicado. 
    </p><p class="article-text">
        Una mochila, un par de bolsas de pl&aacute;stico, un peque&ntilde;o <em>trolley</em>. Cada maleta es la historia del dolor de tener que abandonar tu casa sin tiempo ni previsi&oacute;n. Aqu&iacute;, contada por sus due&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Olga, 41 a&ntilde;os</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Olga, sus dos hijas y su equipaje.                            </span>
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        &ldquo;Tuvimos solo 15 minutos para hacer las maletas. Llev&aacute;bamos dos d&iacute;as intentando encontrar una manera de dejar la ciudad. El tercer d&iacute;a mi marido se acerc&oacute; a la estaci&oacute;n de trenes y un amigo que trabaja de guardia le dijo que nos ayudar&iacute;a a superar la cola pero que solo ten&iacute;amos 15 minutos. No vivimos muy lejos de all&iacute;. Mi marido me llam&oacute; y me dijo: ten&eacute;is 15 minutos para salir&rdquo;. Olga habla despacio de c&oacute;mo fue su huida de Zaporiyia, el sureste de Ucrania. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;amos miedo de dejar nuestra casa, donde se han quedado mi marido y los vecinos. Pero la situaci&oacute;n se hab&iacute;a vuelto imposible. Se o&iacute;an constantemente las explosiones y las ni&ntilde;as lloraban&rdquo;. Sus hijas &ndash;Alexandra, de 15 a&ntilde;os, y Uliana, de 11&ndash; escuchan el relato de su madre sentadas a su lado en una habitaci&oacute;n de una residencia de padres franciscanos en Le&oacute;polis, donde han encontrado refugio. 
    </p><p class="article-text">
        Tienen que descansar y reponer fuerzas porque les espera un largo viaje, primero para cruzar la frontera con Polonia y luego para llegar en autob&uacute;s hasta Grecia, donde vive su suegra. Han salido de casa con dos mochilas para las tres. Alg&uacute;n cambio de ropa, cepillos y pasta de dientes, unas toallitas h&uacute;medas, unas galletas saladas... En una de las dos mochilas la casi totalidad del espacio lo ocupa una gran carpeta llena de papeles y documentos, donde Olga tambi&eacute;n guarda los pasaportes y el libro de familia. 
    </p><p class="article-text">
        A Olga, que es esteticista, le hubiera gustado llevarse sus herramientas de trabajo; a Alexandra, la hija mayor, sus libros y su port&aacute;til; Uliana, la peque&ntilde;a, quisiera tener aqu&iacute; a su h&aacute;mster.
    </p><h3 class="article-text">Alina 31 a&ntilde;os</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Alina y sus hijos                            </span>
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        Es el 7 de marzo y ha pasado apenas un d&iacute;a desde que Alina dej&oacute; su casa, en Zavorychi, a unos 60 kil&oacute;metros al norte de Kiev. All&iacute; era enfermera en el hospital y all&iacute; se ha quedado su marido que trabajaba en un centro de lavado de coches y tambi&eacute;n en la construcci&oacute;n. &ldquo;No es el tipo de hombre que huye dejando su casa&rdquo;, repite mientras se repone del llanto. 
    </p><p class="article-text">
        Acaba de ver las im&aacute;genes del incendio que ha destruido la ic&oacute;nica Iglesia de San Jorge, alcanzada por el ataque militar de las tropas rusas. Alina ense&ntilde;a a trav&eacute;s del m&oacute;vil los v&iacute;deos que circulan por las redes sociales y no puede parar de llorar. &ldquo;Era una iglesia de 150 a&ntilde;os. Ni Hitler la toc&oacute; y ahora vinieron ellos y la han quemado. Es muy doloroso para nuestro pueblo&rdquo;. Es el templo en el que se cas&oacute;. La foto de la boda y la de su familia, con su marido y los ni&ntilde;os &ndash;Tania, de 12 a&ntilde;os, y Vlad, de tres&ndash; son las cosas que hubiera querido llevarse de haber tenido m&aacute;s tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Decidieron salir corriendo y solo pudo coger unos cambios de ropa, ni siquiera un cepillo de dientes. Todo los productos para la higiene personal que guarda ahora en la maleta se los han proporcionado aqu&iacute; en Le&oacute;polis los voluntarios que se encargan de la acogida de los desplazados. Ahora Alina y sus hijos han encontrado refugio en una de las escuelas de la ciudad que han convertidos sus aulas y gimnasios en dormitorios. 
    </p><h3 class="article-text">Vira, 36 a&ntilde;os</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vira, que viaja con sus hijas, Angelina y Anita y su madre, Valentina.                            </span>
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        La familia est&aacute; sentada bajo el tabl&oacute;n de anuncio de las salidas de los trenes de la estaci&oacute;n de Przemysl, la puerta de entrada a Polonia para miles de refugiados ucranianos. Son cuatro mujeres de tres generaciones. Vira, de 36 a&ntilde;os, que viaja con sus hijas &ndash;Angelina, de 11, y Anita, de 7&ndash; y su madre, Valentina, de 67. Dejaron su casa el 3 de marzo y han tardado dos d&iacute;as en llegar desde su casa a esta estaci&oacute;n. 
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                Una de las fotos de Vira                            </span>
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        &ldquo;Somos de Kryvyi Rih, como nuestro presidente&rdquo;, explica Vira citando la ciudad industrial del este de Ucrania donde naci&oacute; Volod&iacute;mir Zelenski. Est&aacute;n ahora esperando el tren para Wroclaw, la ciudad polaca donde vive su hermana. Para las cuatro tienen dos bolsas y dos peque&ntilde;as mochilas. En la suya, Valentina, adem&aacute;s de la ropa, se ha llevado sus medicamentos. Lo &uacute;nico que Vira ha conseguido ara&ntilde;ar al poco tiempo que tuvo para preparar su equipaje es un peque&ntilde;o espacio en una carpeta para las fotos de sus ni&ntilde;as: de cuando eran m&aacute;s peque&ntilde;as o disfrazadas para Carnaval. Tambi&eacute;n la foto de clase en el colegio. Una clase que ya no existe porque muchos han salido del pa&iacute;s. 
    </p><h3 class="article-text">Margarita, 15 a&ntilde;os</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La bolsa Margarita                            </span>
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        Margarita tambi&eacute;n es de Krivij Rih. Espera junto a su t&iacute;a y su sobrino en un pasillo abarrotado de la estaci&oacute;n de Przemysl, tras un largo viaje desde su ciudad. All&iacute; se han quedado sus padres que no se han ido porque tienen sus trabajos y porque all&iacute; est&aacute;n los abuelos a los que no quer&iacute;an dejar solos. Le comunicaron con tan solo un d&iacute;a de antelaci&oacute;n la decisi&oacute;n que hab&iacute;an tomada para ella: que se fuera a Rep&uacute;blica Checa con su t&iacute;a. De all&iacute; vendr&aacute;n ahora unos familiares a recogerla en Polonia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No quer&iacute;a irme. Pero mi t&iacute;a dice que ya era muy peligroso. Hac&iacute;a d&iacute;as que los rusos bombardeaban. Prepar&eacute; la bolsa como pude. Quer&iacute;a llevarme mis libros, pero no pod&iacute;a. El viaje era muy largo, hay que andar mucho y hubiera sido muy pesado&rdquo;, dice. En su bolsa, adem&aacute;s de la ropa, lleva un peque&ntilde;o neceser en el que se puede leer &ldquo;I love Australia&rdquo; junto a las caras de peluche de un canguro y un koala, en el que guarda algunos productos de maquillaje. Margarita tiene 15 a&ntilde;os. &ldquo;Yo estudiaba en el instituto. Muchos compa&ntilde;eros tambi&eacute;n se fueron. Y ahora tendr&eacute; que volver a empezar en otro lugar porque no s&eacute; cu&aacute;ndo podr&eacute; volver a casa&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Bachi, 24 a&ntilde;os</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bachi Sabiashvili y su bolsa                            </span>
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        Bachi Sabiashvili era un dj en Kiev donde gestionaba junto a su hermano tres restaurantes que ya han cerrado. El 24 de febrero le despert&oacute; la llamada de su novia Alyona: estaban bombardeando la ciudad. A las 6.30 escuch&oacute; las sirenas y vio c&oacute;mo todo temblaba por las explosiones. Sali&oacute; corriendo de casa para ir a resguardarse en la estaci&oacute;n del metro m&aacute;s cercana. Para hacer su maleta tuvo un pu&ntilde;ado de minutos, lo mismo que su novia. &Eacute;l tir&oacute; en una mochila algo de ropa y comida. Ahora solo quedan un par de latas de at&uacute;n.  
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                La mochila con el ordenador y el libro                            </span>
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        Ella, que es dise&ntilde;adora, se llev&oacute; en la bolsa su <em>mac</em> envuelto en una camiseta y una vieja edici&oacute;n de un libro de Agatha Christie. El 4 de marzo esperaban en una enorme nave a las afueras de la localidad polaca de Korczowa, junto a centenares de ciudadanos de Uzbekist&aacute;n y Azerbaijan que trabajaban o estudiaban en Ucrania y acababan de ser evacuados. Sabiashvili tiene doble pasaporte, de Georgia y de Ucrania, y para cruzar la frontera ha usado el primero. De no ser as&iacute; habr&iacute;a tenido que quedarse en territorio ucraniano porque los hombres entre 18 y 60 a&ntilde;os tienen prohibido salir del pa&iacute;s. En un post en Instagram publicado el mismo d&iacute;a de su huida relata que quer&iacute;a sacar a sus padres del pa&iacute;s. En pocas horas sali&oacute; de Kiev para ir hacia Pervomaisk, en la regi&oacute;n de Nikolaiv, 300 kil&oacute;metros al sur de la capital, donde viv&iacute;a su familia y a donde &eacute;l y su novia llegaron tras un viaje de 12 horas esquivando atascos y oyendo los cazas sobrevolar sobre sus cabezas. De all&iacute; todos juntos emprendieron la ruta hacia la frontera.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariangela Paone]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/acomodar-vida-mochila-15-minutos-huir_1_8830816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2022 03:49:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acomodar tu vida en una mochila  en 15 minutos y huir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra en Ucrania,Historias de crímenes,Rusia,Ucrania,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Sexta Pata de los "crímenes verdaderos", un podcast de True Crime desde Mar del Plata hasta Spotify]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/sexta-pata-crimenes-verdaderos-podcast-true-crime-mar-plata-spotify_1_8485734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b473fa00-5b7d-46cb-927c-3fafe892c46a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1034302.jpg" width="978" height="550" alt="La Sexta Pata de los &quot;crímenes verdaderos&quot;, un podcast de True Crime desde Mar del Plata hasta Spotify"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El True Crime está cada vez más de moda y Cherry y Lisandro, dos amigos obsesionados con el tema, lo saben. Con varias temporadas encima, La Sexta Pata sigue atrayendo público nuevo, relatando las historias de los crímenes más terribles.</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;True Crime&rdquo; es un g&eacute;nero que est&aacute; cada vez m&aacute;s de moda porque acompa&ntilde;a la cuota de morbo con la que carga la sociedad. &ldquo;True Crime&rdquo; en espa&ntilde;ol significa &ldquo;cr&iacute;menes verdaderos&rdquo; y de eso se trata: la historia de la humanidad cuenta con un mont&oacute;n de cr&iacute;menes terror&iacute;ficos, tan exuberantes que parecen de ficci&oacute;n. Sin embargo, son verdaderos y los creadores de contenido de True Crime se encargan de especificar los detalles m&aacute;s ins&oacute;litos y pesadillezcos de cada uno de los cr&iacute;menes que ocurrieron en las distintas partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Hay series, libros, pel&iacute;culas y podcasts de True Crime. En Youtube, por ejemplo, <strong>Dami&aacute;n Kuc</strong> lanz&oacute; un programa llamado <a href="https://www.youtube.com/results?search_query=historias+innecesarias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Historias innecesarias&rdquo;</a>, el cual se caracteriza por incluir muchos relatos de True Crime, entre ellos el caso de las dos ni&ntilde;as fallecidas en el ItalPark, el caso de Mar&iacute;a Marta Belsunce, el atentado a la Amia, entre otras tragedias de Argentina y otras partes del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Son historias innecesarias, sin embargo pareciera que con cuanto m&aacute;s dolor y atrocidad carguen, m&aacute;s interesante se vuelve para los consumidores de True Crime.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/lasextapatapodcast/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Sexta Pata</a> es un podcast de True Crime creado por Cherry y Pisandro, dos amigos que viven juntos en la ciudad de Mar del Plata. Relajados e impulsados por la obsesi&oacute;n y las ganas de compartirse el uno al otro el conocimiento sobre el tema, Cherry y Pisandro han conversado sobre los cr&iacute;menes m&aacute;s sangrientos, enredados y desconocidos. De esta forma, han vuelto productivas las horas &ldquo;gastadas&rdquo; viajando por la Internet en busca de satisfacer el deseo del saber.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CS_FRdcAtfE/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Al ser dos amigos que viven juntos, la tensi&oacute;n que genera el True Crime para algunos oyentes se calma cuando hablan sobre series, otros amigos y an&eacute;cdotas graciosas. Los fan&aacute;ticos de <em>La Sexta Pata </em>sin dudas eligen reproducir este podcast en busca de historias espeluznantes, pero tambi&eacute;n son muchos los que se encari&ntilde;aron con los conductores, que a medida que avanzan las temporadas dialogan m&aacute;s y, de esa forma, se dejan conocer ante el p&uacute;blico que los sigue.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1224925647044317184?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tanto es as&iacute; que La Sexta Pata tiene un Lado A, donde se dedican a difundir True Crime; y un Lado B, dedicado a lo bizarro, a los caprichos, a lo que ellos quieran. Por ejemplo, hay <a href="https://open.spotify.com/episode/6bAl1EDqDGmZ7H9DDgtIae?si=1lBO8U_bTrKYQllCfZ0okA&amp;fbclid=IwAR2yDZXmQv8tdVRAX7WLoBf1pzwYptTA9aBup0UcsOrcx7ZTeG3ng75iCyk&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un episodio del Lado B</a> dedicado a la salida del cl&oacute;set de ambos conductores y a sus primeros pasos reconoci&eacute;ndose como parte del mundo LGBTIQ+.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Cherry como Pisandro reconocen su obsesi&oacute;n por el True Crime y la din&aacute;mica del podcast es que uno le cuenta un crimen que, al menos desde el punto de vista radial, el otro desconoce. Entonces, tanto Cherry como Pisandro se ponen a la par del oyente que escucha y desconoce la historia que el otro le acerca.
    </p><p class="article-text">
        <em>La Sexta Pata</em> es la demostraci&oacute;n de que con un micr&oacute;fono, un deseo y una obsesi&oacute;n se puede hacer un podcast y encontrar un p&uacute;blico que quiera escuchar aquello que se comunica. Tanto es as&iacute; que han creado el <a href="https://open.spotify.com/episode/5PXPEBX9A0YdKbPLEWvGQA?si=6cEVpjrwQUm5XN4eZDlVlQ&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Club La Sexta Pata&rdquo;</a>, el cual logra que el podcast est&eacute; bancado econ&oacute;micamente por sus fan&aacute;ticos. A cambio de una suscripci&oacute;n mensual, desde $200, los miembros del club pueden tener decisi&oacute;n sobre cu&aacute;les ser&aacute;n los pr&oacute;ximos casos a tratar y tambi&eacute;n les da la posibilidad de participar del podcast enviando preguntas en secciones espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        <em>JP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julia Piasek]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/sexta-pata-crimenes-verdaderos-podcast-true-crime-mar-plata-spotify_1_8485734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Nov 2021 20:49:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Sexta Pata de los "crímenes verdaderos", un podcast de True Crime desde Mar del Plata hasta Spotify]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historias de crímenes,Mar del Plata,LGBTIQ+]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 20 años del asesinato de los Perel en Cariló: un doble crimen con demasiadas pistas de dinero y espionaje, pero ninguna certeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/20-anos-asesinato-perel-carilo-doble-crimen-pistas-dinero-espionaje-certeza_1_7191910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b7d84cd-f618-44a1-85eb-53e486b46797_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 20 años del asesinato de los Perel en Cariló: un doble crimen con demasiadas pistas de dinero y espionaje, pero ninguna certeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja fue encontrada muerta en la habitación de un apart. El caso salpicó a políticos y financistas. La Justicia nunca pudo determinar qué pasó aquella noche en la que murió el ex ejecutivo del Citibank.</p></div><p class="article-text">
        Ya era el mediod&iacute;a, el plazo para dejar las caba&ntilde;as hab&iacute;a pasado y la pareja de hu&eacute;spedes no sal&iacute;a. Llamaron por tel&eacute;fono pero nadie atendi&oacute;. Uno de los encargados del complejo decidi&oacute; ir a golpear la puerta. Tampoco se escuchaban ruidos. Fue entonces que decidi&oacute; entrar. Vio unos platos y una botella de vino en la mesa. Dijo algo en voz alta por si alguien estaba dormido. Los pasos hasta el cuarto los hizo muy despacio. Al asomar la cabeza, vio los dos cuerpos en la cama: eran el financista Mariano Perel y su esposa, tapados hasta el pecho con una s&aacute;bana. Con ellos hab&iacute;a dos pistolas y dos vainas servidas. El empleado no ten&iacute;a idea de lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s. Ese hallazgo salpicar&iacute;a esferas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas hasta transformarse en uno de los grandes casos policiales argentinos. Hoy se cumplen 20 a&ntilde;os de esa escena en Caril&oacute; y, luego de que se investigaran docenas de pistas, la &uacute;nica certeza sigue siendo la muerte de la pareja, todo el resto nunca dejar&aacute; de ser un enorme misterio.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                    alt="El entierro de Mariano Perel y su pareja, Rosa, fue en Pilar en febrero de 2001."
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                El entierro de Mariano Perel y su pareja, Rosa, fue en Pilar en febrero de 2001.                            </span>
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        &ldquo;Era muy impactante.Te llegaba un dato sobre v&iacute;nculos con el Mossad, otra de negocios con bancos, un posible ajuste de cuentas. No pod&iacute;as descartar nada porque las l&iacute;neas eran muchas y distintas. Hab&iacute;a que analizar informaci&oacute;n que llegaba todos los d&iacute;as. Por eso desde la Procuraci&oacute;n se decidi&oacute; que llegaran un grupo de cinco instructores para ayudar a los fiscales. Unos se dedicaban a lo inform&aacute;tico, otros a trabajos de campo, otros a tomar testimonio... Y cuando estabas en una direcci&oacute;n aparec&iacute;a una pista nueva. Hab&iacute;a una carta que supon&iacute;a un crimen por encargo, una cena entre ellos que parec&iacute;a de despedida, sus v&iacute;nculos laborales. En todos lados parec&iacute;a haber posibles m&oacute;viles&rdquo;, recuerda el entonces secretario de la fiscal&iacute;a de Dolores, Federico Fourquet, en charla con <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
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                    alt="Mariano Perel apareció muerto en Cariló. Nunca se supo quién y por qué lo mataron."
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            <span class="title">
                Mariano Perel apareció muerto en Cariló. Nunca se supo quién y por qué lo mataron.                            </span>
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        Perel fue encontrado boca abajo, al lado de su mano hab&iacute;a una Walther PPK calibre 7.65. Al lado de la cama qued&oacute; una Glock. Al revisar el cuarto, los polic&iacute;as levantaron un plato y encontraron la primera de las tantas pistas, una nota hecha en computadora que dec&iacute;a en ingl&eacute;s: &ldquo;Soy un gringo colaborador del Citibank. Asesinado por no pagar el rescate del Citigroup&rdquo;. Los que miraban la escena como un crimen seguido de un suicidio ya solo tuvieron dudas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al intentar ver de d&oacute;nde hab&iacute;a salido el mensaje, los polic&iacute;as prendieron la laptop de Perel y se encontraron con que el disco hab&iacute;a sido borrado. Los investigadores entonces entendieron que deb&iacute;an conocer mejor a la v&iacute;ctima para poder saber lo que hab&iacute;a ocurrido con &eacute;l. &ldquo;A medida que investig&aacute;bamos nos d&aacute;bamos cuenta de que era una persona con muchas relaciones. Pero sus compa&ntilde;eros de trabajo no daban muchos detalles. Eran muy discretos. Ve&iacute;amos que ten&iacute;a un nivel de vida mucho m&aacute;s alto del que pod&iacute;a sostener y diferente al de esos compa&ntilde;eros. Estaba endeudado, llevaba varios meses pagando el m&iacute;nimo de la tarjeta&rdquo;, tambi&eacute;n le cuenta a este diario el ex fiscal de la causa, Pablo Santamarina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto los peritos no eran concluyentes. La posici&oacute;n de la mano, el &aacute;ngulo del disparo, la forma en que apretaba la s&aacute;bana, todo resultaba interpretable y cambiante. Uno de los tres forenses sostuvo al principio que hab&iacute;a sido un homicidio y tiempo despu&eacute;s, frente a los fiscales, dijo que no pod&iacute;a ser tan terminante.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un financista con alto perfil y v&iacute;nculos con el poder</h3><p class="article-text">
        A medida que la investigaci&oacute;n avanzaba, distintos sectores del poder fueron apareciendo en foco. El alto perfil que hab&iacute;a tenido el financista muerto los incomodaba. Durante el menemismo, mientras Mar&iacute;a Julia Alsogaray se encargaba del vaciamiento de ENTeL, Perel era el s&iacute;ndico de Alcatel, la empresa francesa de comunicaciones. La Justicia detect&oacute; en ese momento la existencia de pagar&eacute;s mellizos y trillizos, algunos a favor de esa compa&ntilde;&iacute;a, con los cuales se sospechaba hab&iacute;an pagado coimas a funcionarios durante la privatizaci&oacute;n de la telef&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso hab&iacute;a explotado en los medios, que lo contaban como un follet&iacute;n con entregas diarias. Los periodistas se juntaban de a decenas en Dolores para poder mandar alg&uacute;n dato nuevo. Fue entonces que se conoci&oacute; el hallazgo de una carta de 31 p&aacute;ginas con tono de testamento. Ah&iacute; el propio Perel explicaba a su familia en el mundo en el que se mov&iacute;a. Contaba sus relaciones como director del Banco Mercurio, cuyas operaciones eran investigadas. Explicaba sus estrategias de lavado de dinero, operaciones de evasi&oacute;n fiscal y una serie de desfalcos financieros. Tambi&eacute;n, sus contactos dentro de la SIDE de los a&ntilde;os 90, dirigida por Hugo Anzorreguy, el contrabando de equipos para ese organismo o su participaci&oacute;n en espionaje a funcionarios cubanos. En el escrito adem&aacute;s detallaba operaciones de inteligencia para desprestigiar a quien hab&iacute;a sido fiscal del Juicio a las Juntas, Luis Moreno Ocampo. Cada vez Perel aparec&iacute;a con relaciones m&aacute;s poderosas. &ldquo;Es posible que hagan aparecer que me estoy suicidando&rdquo;, vaticin&oacute; en la carta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esa carta que mencion&aacute;s, Perel le dice a cada uno de sus hijos y su esposa, qu&eacute; es lo que tienen que hacer si se muere. Incluso le hab&iacute;a dejado escondido dinero para uno de sus hijos debajo de una estatua y lo supimos porque se lo inform&oacute; en la carta&rdquo;, agrega el fiscal Santamarina.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rosita, ten&eacute;s que hacerte asesorar bien acerca de c&oacute;mo usar toda esta informaci&oacute;n. Una vez que sea p&uacute;blica tampoco tiene valor, salvo el hacerles un da&ntilde;o mortal para que se hundan en la mierda como pretenden hacer conmigo&rdquo;. Esas l&iacute;neas estaban en la p&aacute;gina final de la carta, destinadas a su mujer, que nunca las llegar&iacute;a a leer.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puerto Hamlet, el apart hotel donde apareció muerto Mariano Perel en febrero de 2001.                            </span>
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        Como menciona el fiscal, la bancarrota de Perel tambi&eacute;n estuvo en un momento en el centro de la investigaci&oacute;n ya que quienes no pueden afrontar enormes deudas toman decisiones precipitadas. Unos d&iacute;as antes de morir, un amigo de Perel le hab&iacute;a entregado 300.000 d&oacute;lares para que llevara a una financiera, pero ese dinero lo us&oacute; para hacer pagos. El socio de Perel explic&oacute; que el financista deb&iacute;a cerca de un mill&oacute;n de d&oacute;lares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n que era un fan&aacute;tico de las armas y la tecnolog&iacute;a&rdquo;, recuerda Santamarina. Peritos inform&aacute;ticos pudieron detectar que &eacute;l mismo hab&iacute;a instalado un virus en su computadora para borrar todo su contenido. As&iacute; se dieron cuenta de que en su Sony Vaio &uacute;ltimo modelo se hab&iacute;a escrito la nota en ingl&eacute;s encontrada en la caba&ntilde;a. Hab&iacute;a sido impresa un d&iacute;a antes en la oficina de Perel en Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras los investigadores buscaban los motivos de las muertes, encontraron en documentos y archivos de Perel las operaciones del Banco Mercurio que permit&iacute;an a sus clientes evadir impuestos, transferir dinero a bancos fantasmas y pagar coimas para eludir inspecciones tributarias.
    </p><p class="article-text">
        Se supo entonces que Perel hab&iacute;a juntado m&aacute;s de dos millones entre conocidos y directores del banco y los mand&oacute; a un fondo de inversiones en Bahamas. El dinero se administraba desde Buenos Aires v&iacute;a fibra &oacute;ptica y las operaciones eran dif&iacute;ciles de rastrear en caso de allanamientos o pedidos de informes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se pudo determinar que en octubre de 1994 una inspecci&oacute;n de la DGI detect&oacute; errores en la declaraci&oacute;n jurada del grupo Mercurio: una diferencia de 18,5 millones de d&oacute;lares. Para resolver el problema, Perel le pag&oacute; 100.000 d&oacute;lares a un funcionario que la garantiz&oacute; que el expediente &ldquo;se mover&iacute;a lento&rdquo;. El banco tambi&eacute;n &ldquo;justificaba&rdquo; p&eacute;rdidas o ganancias ficticias de empresas para evadir impuestos o &ldquo;dibujar&rdquo; balances. Por esta maniobra, el Mercurio se quedaba con el 1% del monto justificado. Como se puede ver, por su actividad, la posibilidad de que alguien hubiese querido da&ntilde;ar a Perel era real. El tema es que no aparec&iacute;a ning&uacute;n nombre firme.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos un trabajo enorme despejando todo lo que era verdad de lo que no. Buscamos todo de lo que fue posible pero nunca encontramos una pista sobre alguien que pudiera haberlo matado. Tambi&eacute;n hab&iacute;a elementos para creer en un suicidio. Me hubiera encantado encontrar un responsable si lo hubiera habido. Era lo que m&aacute;s quer&iacute;a porque hicimos un trabajo enorme.Yo ped&iacute; kilos y no par&eacute; durante todo un a&ntilde;o&rdquo;, concluy&oacute; Santamarina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque se cumplen 20 a&ntilde;os de la muerte de Perel y su esposa, la causa sigue abierta. El expediente completo est&aacute; en el estante de homicidios de la Fiscal&iacute;a N&deg;3 de Dolores. Desde 2007 que no tiene movimientos y seguramente en breve se deber&aacute; dictar alguna resoluci&oacute;n. Los hijos de Perel nunca se presentaron como querellantes en la causa y solo pidieron que le devolvieran la camioneta con la que sus padres llegaron al complejo de Caril&oacute;. De hecho, los objetos personales que llevaban cuando murieron nunca nadie los retir&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Marinelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/20-anos-asesinato-perel-carilo-doble-crimen-pistas-dinero-espionaje-certeza_1_7191910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Feb 2021 09:56:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 20 años del asesinato de los Perel en Cariló: un doble crimen con demasiadas pistas de dinero y espionaje, pero ninguna certeza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historias de crímenes]]></media:keywords>
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