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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Open Door]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La pesadilla de vivir entre las moscas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pesadilla-vivir-moscas_130_7197880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddf89e33-4950-4d6f-87af-9057c798cb74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pesadilla de vivir entre las moscas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En distintos puntos del país, son una plaga que recluye a sus habitantes al interior de sus hogares. ¿El foco? La actividad avícola irresponsable y la falta de controles estatales.Viaje a Open Door, un pueblo tomado por las moscas.</p></div><p class="article-text">
        Las moscas revolotean por cada esquina de Open Door, partido de Luj&aacute;n. Como bandadas de p&aacute;jaros, se mueven en grupo. Descansan sobre las paredes, hacen imposible caminar por la calle durante tiempos prolongados o tomar sol. Se posan en el pelo, caminan sobre la piel, est&aacute;n en las cunas de los beb&eacute;s. <em>La mosca y la sopa</em>. Flotan en las cacerolas, rondan la comida de los animales. Se las intuye en los rastros de excrementos que dejan a su paso (esas peque&ntilde;as manchas negras que, a pesar de la limpieza constante, reaparecen a las pocas horas). Molestan con su zumbido, despiertan a los habitantes, que ya no saben c&oacute;mo repelerlas: denuncian, discuten, cierran las cortinas, ponen mosquiteros, compran venenos y l&aacute;mparas que deber&iacute;an mantenerlas a raya, pero vuelven.<strong> De d&iacute;a, de noche. Durante las cuatro estaciones. Son cientos. No, son miles. </strong><em>Casa tomada</em>. Las voces se confunden: &ldquo;Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado la parte del fondo&rdquo;, dice el protagonista del cuento de Cort&aacute;zar; o, quiz&aacute;s, alguno de los vecinos.
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                &quot;Así vivimos en Open Door&quot;, dice una vecina pidiendo ayuda.                            </span>
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        Ellos y ellas est&aacute;n convencidos de que el origen del problema est&aacute; en un criadero de aves ponedoras, ubicado en la entrada del pueblo. &ldquo;No podemos ni colgar la ropa afuera&rdquo;, lamenta Paula, residente de Open Door. Mira, a trav&eacute;s de una ventana que permanece siempre cerrada, al jard&iacute;n del que no puede disfrutar. Su casa est&aacute; en orden, reci&eacute;n pintada, es linda. Se mud&oacute; hace relativamente poco, tiene una beba y admite que le da verg&uuml;enza invitar amigos y familia. Frente la pregunta de si se arrepiente de vivir all&iacute;, hace una pausa. &ldquo;A veces s&iacute;, porque la situaci&oacute;n de las moscas me afecta toda la vida&rdquo;. Las im&aacute;genes y los videos la respaldan.
    </p><p class="article-text">
        No son el &uacute;nico pueblo que sufre este problema. &ldquo;Junto a los <em>feedlot</em> (o corrales de engorde) y los tambos, los criaderos de aves ponedoras son uno de los principales sitios de multiplicaci&oacute;n de la mosca dom&eacute;stica&rdquo;, explica Juan Garc&iacute;a, doctor en Ciencias Naturales, licenciado en Zoolog&iacute;a, investigador principal de la Comisi&oacute;n de Investigaciones Cient&iacute;ficas de la Provincia de Buenos Aires, docente y miembro del Centro de Estudios Parasitol&oacute;gicos y de Vectores de la Universidad Nacional de la Plata. Al cl&aacute;sico dilema del huevo y la gallina, se une el de las moscas.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el especialista, <strong>debido a la expansi&oacute;n de los centros urbanos</strong> -pero tambi&eacute;n a la necesidad de cercan&iacute;a a las rutas, la mano de obra y la electrificaci&oacute;n- los criaderos est&aacute;n cada vez m&aacute;s pr&oacute;ximos a las poblaciones. &ldquo;General Pir&aacute;n, en ruta 2 es un lugar tomado por las moscas. Lo mismo ocurre en El Peligro. El asunto es complejo. Primero, porque hay establecimientos en Berisso o en la Villa Parque Sicardi (La Plata), que constituyen una fuente de trabajo indispensable para los lugare&ntilde;os. Adem&aacute;s, porque hay algunas firmas que trabajan bien y logran un correcto manejo de las moscas. Lo fundamental es que haya una buena ventilaci&oacute;n de los galpones y que los bebederos est&eacute;n automatizados, para que no se formen charcos, donde se desarrollan las larvas. Creo que el n&uacute;cleo del problema es la relaci&oacute;n costo de producci&oacute;n-precio del huevo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Victoria vive en Open Door hace casi dos a&ntilde;os y es una de las vecinas que est&aacute; a la cabeza de la lucha contra esta peste. En junio del a&ntilde;o pasado, hizo un descargo en Facebook: &ldquo;Tengo beb&eacute;s de cinco meses y m&aacute;s de una noche no dorm&iacute; para vigilarlos, ya que vi moscas en sus caras, ojos, nariz y bocas. (...) No se puede vivir as&iacute;&rdquo;. La foto de uno de sus hijitos con una mosca en el labio y otra del expediente de la denuncia introducida ante el Municipio de Luj&aacute;n en 2017 coronaban la publicaci&oacute;n.
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                Uno de los hijos de Victoria con una mosca sobre su boca.                            </span>
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        &nbsp;&ldquo;Mir&aacute; el techo, todo eso es excremento. Lo pint&eacute; hace un a&ntilde;o y medio. Lo limpi&aacute;s y ma&ntilde;ana volv&eacute;s a tener todo sucio&rdquo;, cuenta a <strong>elDiarioAR</strong>, desde el living de su casa, emplazada a pocas cuadras del criadero av&iacute;cola. Adentro, las moscas est&aacute;n relativamente controladas, aunque alguna sube por la espalda o los brazos, en medio de la conversaci&oacute;n. Los hijos, de un a&ntilde;o, duermen con un mosquitero: sabe que pueden contagiarse enfermedades de distinto tipo y origen: desde bacterias intestinales como la Escherichia coli, la <em>Salmonella</em> y el <em>Vibrion col&eacute;rico</em>, hasta par&aacute;sitos.
    </p><p class="article-text">
        Diana Crespo es una de las mayores conocedoras de moscas del pa&iacute;s y trabaja en el &aacute;rea desde hace casi tres d&eacute;cadas. Entre otros t&iacute;tulos y cargos, ostenta el de Ingeniera Agr&oacute;noma, Jefa de Grupo del Laboratorio de Transformaci&oacute;n de los Residuos del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Agropecuaria (INTA), profesional del CONICET y coordinadora de enlace entre Argentina y la Uni&oacute;n Europea en el proyecto FERTIMANURE. <strong>La experta conf&iacute;a en que una producci&oacute;n correcta y sustentable es posible y urgente. Opina que hay muchos ejemplos positivos, pero que faltan inversiones, mayor voluntad del empresarial y estatal.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Clarifica la profundidad de la problem&aacute;tica mediante n&uacute;meros. Una mosca dom&eacute;stica vive entre 30 y 35 d&iacute;as. Las hembras colocan hasta 40 huevos por d&iacute;a (1.200 o a 1.600 en un mes). Su ciclo de vida en verano dura de 10 a 16 d&iacute;as y cada mosca puede dar hasta dos generaciones por mes. Adem&aacute;s de ser muy prol&iacute;fica, la mosca tiene una alta capacidad de dispersi&oacute;n: puede desplazarse hasta 6 kil&oacute;metros a la redonda y tiene h&aacute;bitos gregarios (se mueve en grupo). Crespo se&ntilde;ala que los huevos encuentran terreno f&eacute;rtil donde hay residuos org&aacute;nicos h&uacute;medos, con fuerte olor a amon&iacute;aco: a los criaderos av&iacute;colas, <em>feedlots</em> y tambos, mencionados por Garc&iacute;a, suma las granjas de cerdos, los basurales, los zool&oacute;gicos, los hip&oacute;dromos y los clubs campestres.
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        La mayor&iacute;a de los esti&eacute;rcoles animales tienen una gran cantidad de humedad. Como detalla la investigadora, las aves ponedoras defecan entre 80 y 100 gramos por d&iacute;a de guano h&uacute;medo. &ldquo;Cuando hay alta concentraci&oacute;n de animales en una peque&ntilde;a superficie, se acumulan grandes cantidades de materia org&aacute;nica. Si esta no se procesa en tiempo y forma, deviene en un conflicto ambiental y sanitario seguro con la regi&oacute;n periurbana&rdquo;. Adem&aacute;s, incorpora un aspecto medular: &ldquo;La mosca dom&eacute;stica adulta tiene la particularidad de que, aparte de liberar excrementos por la zona rectal, tambi&eacute;n regurgita lo que deglute. En ese proceso, que funciona como una segunda digesti&oacute;n, puede haber vehiculizaci&oacute;n de par&aacute;sitos y microorganismos presentes en el sustrato donde se aliment&oacute;&rdquo;. En otras palabras, conforma una plaga sinantr&oacute;pica y zoon&oacute;tica, por su alta capacidad de transportar una carga biol&oacute;gica no deseada para la salud animal y humana. El drama es invisible iguala al visible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dilema del huevo, la gallina&hellip; y las moscas</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son ellas las que zumban. Desde que he ca&iacute;do han acudido sin demora. Amodorradas en el monte por el &aacute;mbito de fuego, las moscas han tenido, no s&eacute; c&oacute;mo, conocimiento de una presa segura en la vecindad. (&hellip;) Han acudido sin demora y revolotean sin prisa, midiendo con los ojos las proporciones del nido que la suerte acaba de deparar a sus huevos&rdquo;, escribi&oacute; Horacio Quiroga en su aterrador texto, &ldquo;Las moscas&rdquo;. El l&iacute;mite entre ficci&oacute;n y realidad se difumina.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Victoria est&aacute; harta, hart&iacute;sima.</strong> Las moscas parecen querer tomar las riendas del lugar. Pero ella no para. Se contact&oacute; con todos los agentes competentes: obtuvo algunas respuestas, pero ninguna lleg&oacute; a solucionar el problema de fondo. Por lo menos, logr&oacute; -junto a otros residentes- que saliera a la luz el estado legal del establecimiento av&iacute;cola que se encuentra a unos metros de su casa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La &ldquo;Granja Lines&rdquo; est&aacute; ubicada en Open Door (ruta provincial 192, kil&oacute;metro 2) y pertenece a la firma Necama Herar S. A. Su responsable es Ariel de la Fuente. Debido a los insistentes reclamos, la Direcci&oacute;n de Asuntos Jur&iacute;dicos, la Coordinaci&oacute;n de Gesti&oacute;n Operativa, la Articulaci&oacute;n Regional y Denuncias (CGADEN) y el Senasa visitaron el lugar. <strong>Estos organismos negaron el problema de las moscas</strong>, aludiendo a la escasez de charcos, la posesi&oacute;n de cortinas de protecci&oacute;n y de tejido de alambre de malla fina antip&aacute;jaros, as&iacute; como un nivel normal de guano debajo de las jaulas. Tambi&eacute;n observaron un adecuado estado de galpones, tolvas de alimentos, tratamiento de basura y pasto. <strong>Sin embargo, el mismo informe concluye que el establecimiento, de explotaci&oacute;n tradicional, deber&iacute;a estar cerrado </strong>por dos motivos contundentes: la presencia de otros animales que deb&iacute;an ser retirados de forma inmediata, lo cual no ocurri&oacute; (todav&iacute;a pueden verse caballos en el terreno); y la notificaci&oacute;n emitida en 2019 por parte del Municipio que rechazaba la &ldquo;prefactibilidad&rdquo; para desarrollar la explotaci&oacute;n av&iacute;cola, dada la proximidad a un centro poblado. Desde entonces, la granja continu&oacute; su actividad y habr&iacute;a a&ntilde;adido un galp&oacute;n m&aacute;s. <strong>Este diario intent&oacute; contactarse con De la Fuente en reiteradas ocasiones -tanto telef&oacute;nicamente, como por mensaje- sin &eacute;xito.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los campos de polo cercanos a Open Door (en caso de que hubiera un mal tratamiento de los desechos) podr&iacute;an ser otra fuente de proliferaci&oacute;n de moscas. Pero Mat&iacute;as Torres, jefe de Prensa de la Direcci&oacute;n de Gesti&oacute;n Ambiental -a cargo de Braian Vega-, se&ntilde;ala a este medio: &ldquo;Las moscas se originan, naturalmente, como producto de la actividad av&iacute;cola, que es importante en esa zona del distrito. En algunos casos son emprendimientos de muchos a&ntilde;os, que con el crecimiento poblacional de Open Door <strong>han quedado m&aacute;s pr&oacute;ximos a la zona urbana. </strong>Cuando surgen inconvenientes o denuncias, el Municipio tiene competencia para quitarle a los emprendimientos la radicaci&oacute;n comercial, pero no puede retirar las aves del lugar. Esa tarea es competencia del Senasa y del Ministerio de Asuntos Agrarios de Provincia, que son quienes emiten la habilitaci&oacute;n&rdquo;. El enredo burocr&aacute;tico parece interminable. Y la forma de evadir controles -afirman los afectados- parece tan f&aacute;cil como hacer desaparecer una faja de clausura.
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            </figure><p class="article-text">
        Respecto al establecimiento en conflicto, Torres asegura: &ldquo;La gesti&oacute;n anterior ya hab&iacute;a hecho una primera observaci&oacute;n con clausura y quita de radicaci&oacute;n comercial. Desde el Municipio continuamos con la quita de radicaci&oacute;n comercial y con la clausura -se hizo una nueva inspecci&oacute;n en abril del a&ntilde;o pasado ante denuncias de los vecinos- y adem&aacute;s hablamos con el Senasa y el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia, para proceder de manera conjunta con el despoblamiento de las aves del lugar, que es competencia exclusiva de estos organismos&rdquo;. <strong>Al haber entre 80.000 y 90.000 cabezas, advierte que es un &ldquo;proceso complejo&rdquo; y que, durante la &uacute;ltima inspecci&oacute;n, el due&ntilde;o no atendi&oacute;, por lo cual no pudo haber un proceso de despoblamiento voluntario.</strong> &ldquo;Ahora estamos avanzando con un despoblamiento forzoso, pero para ello tiene que actuar la Justicia labrando una orden de allanamiento&rdquo;, finaliza. Mientras tanto, los vecinos siguen esperando (y desesperando).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alguien quiere moscas? Llevo a domicilio&rdquo;, dice un hombre, mientras filma con el celular la pared de su casa, infestada. &ldquo;Miren c&oacute;mo se vive en Open Door. (&hellip;) Est&aacute;n en todos lados, convivimos con ellas, esto se debe a la corrupci&oacute;n&rdquo;, se queja una mujer. Luego, el pedido: &ldquo;La Municipalidad no se ocupa, no fumiga&hellip; Este es el marco de la ventana. Por dios, todo negro, son montones y montones de moscas. Por favor, ay&uacute;dennos, no podemos hacer otra cosa m&aacute;s que recurrir a ustedes&rdquo;. &ldquo;Ya se hicieron reclamos, nadie nos ayuda, esto es mugre, est&aacute;n en nuestra comida, en nuestra ropa, en la ropa que tenemos lavada, por favor ay&uacute;dennos&rdquo;: esta vez es otra vecina, que repite el llamado de auxilio.
    </p><p class="article-text">
        Consultados por <strong>elDiarioAR</strong>, representantes del Senasa confirman que todo establecimiento av&iacute;cola que desee comercializar productos ya sea para mercado interno o para exportaci&oacute;n, precisa su habilitaci&oacute;n. A su vez, debe contar con un veterinario privado acreditado por Sanidad aviar, que fiscalice y garantice el cumplimiento de las normativas vigentes. En el caso de que existan denuncias, es este quien debe verificar las inconsistencias y el agente oficial labrar&aacute; el acta con los incumplimientos observados, estableciendo un tiempo para la correcci&oacute;n de los desv&iacute;os. &ldquo;Una vez transcurrido ese plazo, se realiza una nueva inspecci&oacute;n y, si no se tomaron medidas, se puede proceder a la cancelaci&oacute;n de la habilitaci&oacute;n sanitaria o el bloqueo de movimientos, hasta tanto regularice la situaci&oacute;n&rdquo;, desarrollan. Tampoco est&aacute; descartada la aplicaci&oacute;n de penas econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo estipula que los establecimientos av&iacute;colas deben elaborar y cumplir con un Programa de manejo integrado para el control de moscas, con documentaci&oacute;n que indique el modo de control, el o los productos aplicados, las dosis utilizadas y la frecuencia de tratamiento. Asimismo, deben disponer de un m&eacute;todo objetivo, cuantificable y auditable sobre la poblaci&oacute;n de moscas existentes en la granja.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Que de lejos parecen moscas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para los vecinos, las moscas son un recordatorio vivo de la desidia: uno que se ve, se escucha, se palpa. De lejos o de cerca. Tan cotidiano como el aire. &iquest;C&oacute;mo lo viven productores? Javier Prida es abogado y presidente de la C&aacute;mara Argentina de Productores Av&iacute;colas (CAPIA), entidad que cuenta con m&aacute;s de 450 socios. &ldquo;Tener moscas es tener un agente que lo &uacute;nico que hace es enfermar a los animales, por eso las combatimos. Desde la C&aacute;mara no contamos con potestad de controlar, pero hacemos hincapi&eacute; en la educaci&oacute;n de nuestros socios, la seguridad y el control de plagas: particularmente de moscas, roedores y &aacute;caros&rdquo;, argumenta. Para &eacute;l, el insecto perjudica al productor al igual que al producto, y no considera que los criaderos sean el epicentro del problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cree que &ldquo;echarles la culpa a los criaderos es tomar el camino corto&rdquo; y plantea que tanto el caballo como el cerdo generan m&aacute;s moscas que la gallina. A su vez, apunta contra focos como los basurales a cielo abierto, la quema de residuos, la tenencia de equinos o porcinos en hogares y, sobre todo, contra la responsabilidad del Estado &ldquo;cuando relaja los controles&rdquo;. Tambi&eacute;n sugiere que, en ocasiones, los intereses inmobiliarios operan en conjunto con sectores de la justicia y los gobiernos municipales, con el fin de mantener alejados a los criaderos (por ejemplo, para instalar <em>countries</em> o clubs).
    </p><p class="article-text">
        Prida manifiesta que, en Argentina, casi el 75 % de la avicultura de postura se desarrolla en galpones autom&aacute;ticos, donde se toman medidas de ventilaci&oacute;n, control de bebederos, retiro y secado de guano. &ldquo;El 25 % restante suele pertenecer a gente mayor, que en general no es socia de CAPIA. <strong>Muchos hacen las cosas como creen que se deben hacer y no como deben hacerse. </strong>Es decir, hay quienes se manejan p&eacute;simamente y frente a los ojos del Estado: granjas que no tienen supervisi&oacute;n, con gallinas de replume, algo que est&aacute; prohibido&rdquo;, dice. Hace una salvedad: tambi&eacute;n conoce productores tradicionales que tienen todo en regla y en condiciones impolutas. Ni la raz&oacute;n social, ni el due&ntilde;o de la granja de Open Door figuran en la p&aacute;gina de socios de CAPIA. De hecho, su presidente contesta que no estaba al tanto la situaci&oacute;n del pueblo. &ldquo;D&iacute;ganles a los vecinos que nos contacten y nosotros los ayudamos a mejorar los estatus sanitarios de esa granja, porque mejorar&iacute;a la producci&oacute;n de conjunto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos viejos productores hacen las cosas como creen que se deben hacer y no como deben hacerse. Es decir, hay quienes se manejan pésimamente y frente a los ojos del Estado: granjas que no tienen supervisión, con gallinas de replume, algo prohibido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Javier Prida </span>
                                        <span>—</span> Presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al igual que Prida, la ingeniera Crespo detalla las diferentes t&aacute;cticas que existen para reducir las poblaciones de moscas: el control biol&oacute;gico -en el cual se especializa-, el legal, el f&iacute;sico (uso de trampas pegajosas de luz azul y de electrocuci&oacute;n), el qu&iacute;mico (larvicidas, cebos sexuales y adulticidas varios) y el cultural. Este &uacute;ltimo implica poner en orden la granja, mediante una serie de medidas que garanticen un entorno seguro de los galpones y sus alrededores. &ldquo;Basarse exclusiva y unidireccionalmente en un solo tipo de control, como es el caso de los qu&iacute;micos, no sirve. Las moscas se vuelven resistentes, por lo cual se termina utilizando cada vez m&aacute;s t&oacute;xicos: algo peligroso para los vecinos de los pueblos aleda&ntilde;os y para los operarios&rdquo;, resume.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores son los m&aacute;s perjudicados en aquellas granjas que no respetan las condiciones apropiadas de higiene y seguridad. Sergio Omar Berterre alega haber sido contratado en la granja de Ariel de la Fuente, en Open Door, cuando era menor de edad. Seg&uacute;n manifiesta, primero juntaba huevos, acomodaba los maples, alimentaba las gallinas y limpiaba los galpones sin ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n, de 8 de la ma&ntilde;ana a 5 o 6 de la tarde, con una hora de descanso por d&iacute;a y un franco semanal. &ldquo;Donde hab&iacute;a caca de la gallina, estaba lleno de moscas&rdquo;, asiente. Pero no recuerda eso como su peor experiencia en la granja. En 2018 continu&oacute; bajo la &eacute;gida De la Fuente, en otra de sus propiedades av&iacute;colas: &ldquo;Los Ceibos&rdquo;, ubicada en Ruta 6, kil&oacute;metro 173. All&iacute;, el joven habr&iacute;a sido obligado a fumigar con una &uacute;nica protecci&oacute;n: un barbijo com&uacute;n de farmacia. &ldquo;Ese mismo d&iacute;a se sinti&oacute; mal y en la empresa le respondieron que era porque fumaba, lo cual no es cierto&rdquo;, agrega su madre, Gladys Anal&iacute;a Veliz. &ldquo;No lo llevaron al m&eacute;dico y lo fue a buscar su t&iacute;o en moto. Llegaron al Hospital de Luj&aacute;n, estuvo casi dos semanas en terapia intensiva, cre&iacute;an que se mor&iacute;a. En la granja me dec&iacute;an que no era para tanto y me ofrecieron cuatro mil pesos. Los agarr&eacute; porque trabajo como empleada dom&eacute;stica, cobro por hora, y el pap&aacute; no ayuda. Inici&eacute; una causa judicial: no porque quer&iacute;a plata, sino porque el trato no fue humano. Hasta quisieron que vuelva a trabajar en los galpones cuando le dieron el alta&rdquo;, contin&uacute;a Veliz, quien ofrece el pedido de historia cl&iacute;nica de su hijo y la carta documento que le envi&oacute; a De la Fuente. El proceso seguir&iacute;a su curso, demorado por la pandemia. Anal&iacute;a se comunic&oacute; con Victoria a partir de su publicaci&oacute;n de Facebook y, desde entonces, siguen en contacto.
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                Carta documento de Veliz a Ariel de la Fuente, dueño de las granjas en Open Door.                            </span>
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        En 1954, el ingl&eacute;s William Golding escribi&oacute; <em>El se&ntilde;or de las </em>moscas (<em>Lord of the Flies</em>). La famosa novela cuenta la historia de unos menores sobrevivientes de un accidente a&eacute;reo, que quedan varados en una isla desierta. Solos, se ven obligados a organizarse, cayendo r&aacute;pidamente en la inmoralidad, el individualismo y la violencia. El t&iacute;tulo hace referencia a una escena en la que un grupo, convencido de que hab&iacute;a una bestia al asecho, da en ofrenda la cabeza de un cerdo salvaje sobre una estaca, que pronto se llena de moscas carro&ntilde;eras. El t&iacute;tulo -al igual que el sacrificio- aluden a una de las denominaciones b&iacute;blicas del demonio (que comienza a habitar dentro de ellos). En ese rinc&oacute;n de Luj&aacute;n, como en distintas &aacute;reas del pa&iacute;s, las moscas son una maldici&oacute;n, una plaga de dimensiones b&iacute;blicas. Como en la obra, representan una alegor&iacute;a palpable de la corrupci&oacute;n y la desidia. Pero hay una diferencia: los vecinos resisten juntos. La amenaza los une, los vuelve m&aacute;s solidarios. Les da esperanza de que otra vida -una vida normal- es posible.
    </p><p class="article-text">
        <em>JB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jazmín Bazán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/pesadilla-vivir-moscas_130_7197880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2021 04:19:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pesadilla de vivir entre las moscas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Open Door,Criaderos de pollos]]></media:keywords>
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