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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Liz Fassi Lavalle]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Liz Fassi Lavalle]]></description>
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      <title><![CDATA[Liz Fassi Lavalle: “Un empresario que no conocía ofreció poner un millón de dólares para mi fianza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/liz-fassi-lavalle-empresario-no-conocia-ofrecio-poner-millon-dolares-fianza_130_7208889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3a6f38a-8a5b-464a-b284-1c0a45e5554f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liz Fassi Lavalle: “Un empresario que no conocía ofreció poner un millón de dólares para mi fianza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Considerada un ícono de los ‘90, cuando era dueña y anfitriona de la cadena de restaurantes y discotecas Ski Ranch por donde pasaban celebridades, políticos, empresarios y deportistas de la época, en la última década eligió un perfil bajo luego de que ella y su ex esposo fueran investigados por evasión impositiva. Su nueva vida entre la meditación, la pandemia, la maternidad y la gastronomía peruana.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ven&iacute;a Rodrigo, ven&iacute;a Maradona, ven&iacute;a tambi&eacute;n David Leb&oacute;n, ven&iacute;a Pappo. Todos ven&iacute;an y cantaban. Se arm&oacute; una magia ah&iacute; que me super&oacute;&rdquo;.</strong> A m&aacute;s de 30 a&ntilde;os de esas noches de Ski Ranch, el restaurante emblem&aacute;tico de la costanera porte&ntilde;a que en un momento se convert&iacute;a en una enorme pista de baile en la que se pod&iacute;an llegar a cruzar personajes de la televisi&oacute;n con dirigentes pol&iacute;ticos, deportistas, modelos o empresarios, <strong>Liz Fassi Lavalle no habla con nostalgia</strong>. Ella, que supo exponer la vida que compart&iacute;a con su ex esposo Omar, sus vacaciones, su ropa en las revistas de aquella &eacute;poca y que oficiaba de anfitriona de ese empaste de celebridades noventosas &ndash;<strong>un trencito que fusionaba poder con famosos estridentes y personajes nocturnos, todos moviendo sus cuerpos entre paredes multicolor</strong>&ndash;, dice que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os prefiri&oacute; correrse de los flashes. S&iacute; lamenta las topadoras, que por orden del entonces jefe de Gobierno porte&ntilde;o, <strong>Fernando de la R&uacute;a</strong>, derribaron ese lugar en 1997 y en ese acto se llevaron una &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Por esos d&iacute;as, la empresaria y el padre de sus hijos &ndash;que hab&iacute;a sido durante ocho meses secretario de Turismo durante la presidencia de Carlos Menem&ndash; <strong>eran investigados por presunta evasi&oacute;n impositiva</strong>. Las fotos de la pareja, que antes hab&iacute;an circulado entre sonrisas con sus tres hijos, en fiestas o en su fastuoso piso de la torre Le Parc volv&iacute;an a todos los medios, <strong>esta vez como la postal de un imperio ca&iacute;do en desgracia</strong>.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        &Eacute;l qued&oacute; preso en 1998 &ndash;y lo estuvo por dos a&ntilde;os,<strong> hasta que un tribunal lo liber&oacute; con los fundamentos del Pacto de San Jos&eacute; de Costa Rica que establece que una persona detenida sin juicio debe quedar en libertad despu&eacute;s de que se cumpla ese plazo</strong>&ndash;; ella, con 32 a&ntilde;os y tres hijos peque&ntilde;os, fue demorada apenas dos d&iacute;as. Pasaron por embargos, por investigaciones y todo tipo de debate medi&aacute;tico. <strong>Reci&eacute;n en 2004 la justicia determin&oacute; que la pareja y un socio, Oscar Marocco, evadieron el impuesto a las ganancias en 1996 y el impuesto al valor agregado (IVA) entre 1995 y 1997</strong>. En el caso de los Fassi Lavalle, adem&aacute;s, se les imput&oacute; haber evadido ganancias como contribuyentes individuales. Sin embargo, en el mismo acto <strong>los jueces los absolvieron del delito de asociaci&oacute;n il&iacute;cita</strong> por el que hab&iacute;an llegado procesados desde la etapa de instrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuviste una vida muy expuesta en los &lsquo;90 y en un momento hiciste una especie de corte. &iquest;Qu&eacute; te llev&oacute; a bajar el perfil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo empec&eacute; a trabajar de muy chica, a los 17 a&ntilde;os. La verdad es que siempre los negocios que fui emprendiendo fueron negocios en los que tuve exposici&oacute;n. <strong>Y tuve mucho &eacute;xito, en todos gracias a Dios. Pero con mucho esfuerzo. Todo me cost&oacute;. Al ser chica me fui tentando. Era como &ldquo;bueno, hac&eacute; la nota&rdquo;.</strong> Y hac&iacute;a. A veces transmit&iacute;s algo: la gente te ve lo lindo, pero no ven lo que te cuesta, lo que luch&aacute;s, el esfuerzo que le pon&eacute;s a eso o que tambi&eacute;n la pas&aacute;s mal. Uno de los desaf&iacute;os fue haber hecho el mejor restaurant y discoteca de la Costanera, que fue Ski Ranch. Pero era trabajar much&iacute;simas horas, dedicarme a cada detalle, estar con la gente, que todo el mundo estuviera bien. Y acostarme muy tarde. Mucha energ&iacute;a, mucho esfuerzo. Despu&eacute;s, cuando obviamente el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con el se&ntilde;or (Fernando) De la R&uacute;a, que en paz descanse, decide demolerlo, me sent&iacute; totalmente vulnerable, &iquest;me entend&eacute;s? Y expuesta&hellip; tiraban un lugar exitoso y era como &ldquo;&iexcl;qu&eacute; bueno que tiremos un lugar exitoso!&rdquo;. <strong>No todo el mundo pens&oacute; igual, no todo el mundo comparti&oacute; eso. Pero yo me vi muy vulnerable, me sent&iacute; muy sola. </strong>Y sent&iacute; que ten&iacute;a que proteger a mis tres hijos, que son mi eje, mi esencia, mi vida, &iquest;entend&eacute;s? Entonces ah&iacute; dije: &ldquo;Quiero cambiar mi perfil&rdquo;. Ah&iacute; es donde eleg&iacute; tener un perfil m&aacute;s bajo. En un momento sent&iacute; culpa por exponerme tanto. Sent&iacute; culpa, que despu&eacute;s san&eacute;, porque obviamente mucha gente me dec&iacute;a: &ldquo;Liz, no ten&eacute;s por qu&eacute; sentirla porque te romp&eacute;s trabajando&rdquo;. O: &ldquo;Das trabajo&rdquo; o <strong>&ldquo;sos una creadora de proyectos y de trabajo, entonces no ten&eacute;s que tener culpa&rdquo;.</strong>
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                Diego Maradona, un habitué de Ski Ranch, junto a la anfitriona                            </span>
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        <strong>&iquest;Y por qu&eacute; la sent&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sent&iacute; mucha presi&oacute;n. Estuve muy expuesta. Tambi&eacute;n sent&iacute; como que me hab&iacute;a equivocado en exponer lo que hac&iacute;a. Sin querer, &iquest;no? Pero bueno, uno tiene que aprender. S&eacute; que me siento feliz con mis logros, que fueron siempre con mucho esfuerzo, con mucho trabajo, con mucha pasi&oacute;n. Todo lo que hago lo hago con pasi&oacute;n. <strong>Pero me cost&oacute;, pagu&eacute; un precio muy alto. Siento que por mi exposici&oacute;n pagu&eacute; un precio muy alto.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Siempre quisiste ser empresaria o dedicarte a lo que te terminaste dedicando? &iquest;Cuando eras chica so&ntilde;abas con alguna carrera puntual?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que yo tuve un golpe muy fuerte, que fue perder a mi pap&aacute; a los 15 a&ntilde;os. As&iacute;, de un infarto de miocardio. Hab&iacute;amos vuelto de las vacaciones y ten&iacute;amos que seguirlas y cuando se acost&oacute; no se despert&oacute; m&aacute;s. Para m&iacute; eso fue un antes y un despu&eacute;s. Ah&iacute; vi a una mam&aacute; que amo, &ndash;que es mi ejemplo, que es mi luz&ndash; vulnerable, solita, con tres chicos. Mi hermana de un a&ntilde;o, mi hermano de 13 y yo de 15 a&ntilde;os. <strong>Mi mam&aacute; nunca hab&iacute;a trabajado y siempre depend&iacute;a de mi pap&aacute;. No sab&iacute;a c&oacute;mo encarar la vida. Y dije: &ldquo;No quiero que me pase esto&rdquo;. Fue un golpe dur&iacute;simo.</strong> Tambi&eacute;n aprend&iacute; a vivir la vida y a tomarla de otra forma, &iquest;no? Para decir &ldquo;me acuesto con una sonrisa y me levanto con una sonrisa porque no s&eacute; si voy a despertar&rdquo;. Hoy estamos viviendo una pandemia que justamente me hace recapacitar todo lo que tuve que aprender en un d&iacute;a, en un segundo. Yo dec&iacute;a: &ldquo;Mi pap&aacute; se salva&rdquo;, lo ve&iacute;a todopoderoso, empresario, siempre muy emprendedor. Y, nada, no hubo plata, no hubo nada con lo que yo pudiera cambiar esa situaci&oacute;n. Entonces ah&iacute; fue el primer golpazo de mi vida. Eso me ense&ntilde;&oacute; a ser fuerte, a decir: &ldquo;Voy a salir, la voy a ayudar a mi mam&aacute;, vamos a ayudar a nuestra hermanita, la vida contin&uacute;a&rdquo;. <strong>Y con ese t&iacute;tulo, &ldquo;la vida contin&uacute;a&rdquo;, pensaba en ser actriz. Mi sue&ntilde;o era ser actriz.&nbsp;</strong>
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                &quot;Siento que pagué un precio muy alto por mi exposición&quot;, asegura la empresaria a más de tres décadas del furor de Ski Ranch                            </span>
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        <strong>&iquest;Te pusiste a estudiar actuaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dije: &ldquo;Mam&aacute;, quiero estudiar teatro con <strong>Agust&iacute;n Alezzo</strong>&rdquo;. Para entrar con Alezzo &eacute;ramos 500 personas que ten&iacute;amos que rendir. Y qued&eacute;. Entramos, creo que era un cupo de 40, y qued&eacute;. Estudi&eacute; teatro dos a&ntilde;os, me encant&oacute;. <strong>Ten&iacute;a ya propuestas, conoc&iacute; a (Ricardo) Dar&iacute;n, (Ra&uacute;l) Taibo, (Gabriel) Corrado. Alezzo fue uno de los m&aacute;s grandes directores. Eso me hizo muy bien. A la vez fabricaba camisas para ayudar a mi mam&aacute; y ser independiente.</strong> Y las vend&iacute;a en distintos lugares. Yo ya sab&iacute;a que quer&iacute;a ser empresaria. Estudi&eacute; administraci&oacute;n de empresas, pero era mucho: estudiar administraci&oacute;n, el teatro, y a la vez trabajar. No me daba para todo siendo tan chiquita. Cuando conozco a Omar (Fassi Lavalle), el padre de mis hijos, a &eacute;l no le convenc&iacute;a tanto el teatro, ya era un empresario exitoso y me dio la opci&oacute;n de si el teatro o &eacute;l. Y la verdad es que me fue muy fuerte, pero eleg&iacute; apostar a una pareja y apostar a una familia. As&iacute; que lo dej&eacute;. &Eacute;l tampoco quer&iacute;a o no estaba tan de acuerdo con que yo trabajara, porque estaba muy bien. Y yo le ped&iacute; que no, que quer&iacute;a trabajar; insist&iacute;a. Ah&iacute; le ped&iacute; mi primer pr&eacute;stamo de plata para poner el mejor gimnasio de la Argentina, que fue el Health Ranch <em>(N. de la R.: estaba ubicado en C&oacute;rdoba y Maip&uacute;, en el centro porte&ntilde;o)</em>, que fue un &eacute;xito total. <strong>Lo tuve m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. Y me hice todos los cursos, todo: aprend&iacute; desde el profesorado de gimnasia hasta cosmetolog&iacute;a. Hice depilaci&oacute;n, hice todo. Yo ten&iacute;a 18 a&ntilde;os, muy joven. Pero yo dec&iacute;a: &ldquo;Para manejar una empresa tengo que saber, para mandar hay que saber de lo que estoy hablando&rdquo;.</strong> Entonces ten&iacute;a claro que ah&iacute; fue mi primer emprendimiento y fui nombrada la empresaria m&aacute;s joven de la Argentina en ese momento. Era todo lo que yo quer&iacute;a: en el gimnasio te atend&iacute;an, te abr&iacute;an las puertas con los guantes blancos, todas las m&aacute;quinas <em>top&iacute;simas</em>, traje todo de afuera. Las clases eran todo salud, vender salud y alegr&iacute;a. Siempre me gust&oacute; vender alegr&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ski Ranch fue una especie de continuaci&oacute;n de eso?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que es una &eacute;poca que me llena de alegr&iacute;a, me llena de orgullo, hice feliz a mucha gente, que no se olvida nunca m&aacute;s de Ski Ranch. <strong>La gente me sigue diciendo: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ndo vuelve Ski Ranch?&rdquo;</strong>. He llegado a invitar a 300 personas. Invitaci&oacute;n te digo: dar por dar. Desde periodistas o modelos, el que sea. Yo compart&iacute;a. Era mi lugar, mi casa, y era demostrar esa generosidad que me gusta: de tener y compartir.&nbsp;
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            <span class="title">
                Una noche de Ski Ranch con Maradona y Bochini                            </span>
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        <strong>&iquest;Nada extra&ntilde;&aacute;s de ese mundo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Lo que s&iacute; sufr&iacute;, obvio, fue el tener un pol&iacute;tico como fue (Fernando) De la R&uacute;a que en lugar de construir busca destruir. <strong>Yo amo el construir, no el destruir por nada.</strong> Por cruzarme, por ser un chivo expiatorio, un ejemplo del &eacute;xito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; lo del chivo expiatorio? &iquest;Sent&iacute;s que te usaron?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque era la persona m&aacute;s d&eacute;bil en ese momento. Y el lugar m&aacute;s exitoso. Entonces &iquest;con qu&eacute; ibas a tapar algo? <strong>S&oacute;lo s&eacute; que aprend&iacute; a perdonar, porque eso fue muy lindo. Porque al principio sent&iacute;a eso de &ldquo;&iquest;por qu&eacute; me pasa a m&iacute;?&rdquo;</strong>. Hasta que aprend&iacute; a elevarlo. Y segu&iacute; apoyando a mi pa&iacute;s. En ese momento tuve posibilidades para irme a trabajar afuera a hacer cosas a cerca de Los &Aacute;ngeles, a un lugar que se llama La Jolla. Pon&iacute;a la inversi&oacute;n la cadena Hilton para armar all&aacute; el mejor restaurant, como Ski Ranch. Y decid&iacute; quedarme en Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Con otro perfil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ah&iacute; ya decid&iacute; cambiar mi perfil. O sea, yo fui muy acosada. Muy acosada y fue el precio que pagu&eacute;. Yo creo que no es as&iacute;, porque en otros pa&iacute;ses al exitoso se lo apoya, te dan cr&eacute;ditos, te dicen: &ldquo;Hac&eacute; m&aacute;s&rdquo;. Y no lo ven como un pecado. Pero bueno, ac&aacute; no juzgo, amo el pa&iacute;s que tengo, no todos piensan igual. Y por eso sigo ac&aacute; apostando. <strong>De hecho, cuando se cierra Ski Ranch yo le daba mucho trabajo a las mujeres. Mucho. Porque pienso que muchas mujeres necesitan y son el sost&eacute;n de sus hijos. Y son las que me dieron fuerzas, como mujer empresaria, para seguir en mi pa&iacute;s.</strong> Me tra&iacute;an una rosa, una flor. Yo no tuve ning&uacute;n juicio laboral, me dec&iacute;an: &ldquo;Liz no aflojes, sos un ejemplo&rdquo;. La verdad es que eso me hizo seguir, con m&aacute;s fuerza, y decir: &ldquo;No, <em>pa&rsquo; frenchi</em>, vamos <em>pa&rsquo; frenchi</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sé que me siento feliz con mis logros, que fueron siempre con mucho esfuerzo, con mucho trabajo, con mucha pasión. Todo lo que hago lo hago con pasión. Pero me costó, pagué un precio muy alto. Siento que por mi exposición pagué un precio muy alto.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sent&iacute;s que por empresaria mujer vino m&aacute;s esa lupa sobre vos o que si eras un var&oacute;n eso no pasaba? &iquest;O cre&eacute;s que fue m&aacute;s la &eacute;poca?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;. Yo creo que era el negocio m&aacute;s exitoso que hab&iacute;a, donde te encontrabas con todo tipo de personajes. Y era &ldquo;vamos a hacer ruido&rdquo;. Lo cual fue justamente logrado, lograron ese ruido. <strong>Pero yo miro para adelante, &iquest;entend&eacute;s? No miro para atr&aacute;s. Busco nuevos desaf&iacute;os. Y pienso que si tienen que pasar las cosas era porque ten&iacute;an que pasar.</strong> De hecho, cuando pas&oacute;, yo me acuerdo que me junt&eacute; con el doctor De la R&uacute;a y le ofrec&iacute; hacer una plaza (en el lugar de Ski Ranch), ayudar a m&aacute;s gente. Y nada, era una necedad, era una decisi&oacute;n pol&iacute;tica tomada. Eso me dec&iacute;an. Entonces decid&iacute; soltarlo y replantear para d&oacute;nde iba mi vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Llegaste a un extremo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un momento tambi&eacute;n donde estuve en un borde, <strong>casi al punto de suicidarme en un momento de mi vida</strong>. Era pensar que pod&iacute;a parar cierta tormenta y tener el apoyo y tener la familia que tengo, y tener la madre que tengo era lo que me hizo retroceder y decir: &ldquo;Sos una guerrera, Liz, ten&eacute;s las manos limpias, segu&iacute; para adelante con la cabeza bien alta, segu&iacute; protegiendo a tus pollitos y esto pasa&rdquo;. Todo pasa.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Omar Fassi Lavalle con Liz y sus hijos Michel, Máximo y María Victoria                            </span>
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        <strong>En ese momento vos eras muy joven y con tres ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, muy chicos. <strong>Ellos en el colegio y mi exposici&oacute;n tambi&eacute;n les pod&iacute;a afectar, &iquest;entend&eacute;s? Quieras o no, ten&eacute;s cosas buenas y tambi&eacute;n la gente te pone cosas que no son, inventan.</strong> Y ten&eacute;s que saber banc&aacute;rtelas. Pero yo quise tirar la honra a los chanchos, como se dice. En la pol&iacute;tica hay que tirar la honra a los chanchos, como dicen. Pero yo nunca fui pol&iacute;tica, no acept&eacute; ser pol&iacute;tica y entonces no me gust&oacute; ese juego. Entonces me sent&iacute; vulnerable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por el trabajo que ten&iacute;a el pap&aacute; de tus hijos, de todas maneras, estabas cerca de la pol&iacute;tica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Para m&iacute;, como persona muy joven que empez&oacute; a conocer eso, sent&iacute;a que iba a ser (interrumpe)&hellip; <strong>sab&iacute;a lo que hac&iacute;a la pol&iacute;tica y como secretario de Turismo &eacute;l dur&oacute; ocho meses en el gobierno. </strong>O sea que fue nada, porque no le gust&oacute; y decidi&oacute; correrse. Y yo nunca constru&iacute; con eso, nunca particip&eacute; de nada, nunca nada. Pero yo quer&iacute;a hacer cosas como empresaria. De hecho, como lo estoy haciendo ahora, ayudar a distintas fundaciones, ayudar a que me levanten el tel&eacute;fono y me digan: <strong>&ldquo;Necesita una silla de rueda equis&rdquo; y salir corriendo para poder solucionarlo</strong>, dentro de todas mis posibilidades. Creo que en el rol de empresaria una puede dar mucho y ayudar a mucha gente. Y hacer feliz a mucha gente. Entonces no hace falta ser pol&iacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Me gusta ayudar a distintas fundaciones, ayudar y que me digan: &#039;Necesita una silla de rueda equis&#039; y salir corriendo para poder solucionarlo&quot;, dice Liz Fassi Lavalle"
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                &quot;Me gusta ayudar a distintas fundaciones, ayudar y que me digan: &#039;Necesita una silla de rueda equis&#039; y salir corriendo para poder solucionarlo&quot;, dice Liz Fassi Lavalle                            </span>
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        <strong>Recordabas la historia de tu mam&aacute;, de una mujer sola con tres hijos. Y esa es un poco tu historia tambi&eacute;n. En aquel momento de tu vida te viste sola con tres hijos y un padre preso. &iquest;C&oacute;mo viviste eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; en ese momento fue no escuchar a nadie, no creer en nada. Era estar en mi c&aacute;psula para proteger a mis hijos y protegerlo a &eacute;l y ser una mujer &iacute;ntegra. Es decir, la mujer tiene que estar en las buenas y en las malas al lado de un hombre. Yo soy muy tana (<em>N. de la R: su apellido antes de casarse era Mazzini</em>), muy madraza, tengo mis apegos y los de mi familia son mi columna vertebral. Entonces dije: &ldquo;Vamos para adelante, voy a apoyar al padre de mis hijos hasta el final porque es una persona honesta&rdquo;. Le inventaron&hellip; (interrumpe). O sea, era una deuda de impuestos. Que hoy en la Argentina, no hoy, en la &eacute;poca esa cualquiera pod&iacute;a deber impuestos y acogerse a cualquier moratoria, como cualquier ciudadano. <strong>Pero bueno, no fue acusado de corrupto, &iquest;entend&eacute;s? Fue acusado de deber impuestos. Y aceptando nosotros que si deb&iacute;amos, los quer&iacute;amos pagar. De hecho se pag&oacute; y nada m&aacute;s. </strong>Pero no te merec&iacute;as estar injustamente dos a&ntilde;os preso como un tipo corrupto. Entonces dije: &ldquo;Me quedo ac&aacute; a protegerlo, a acompa&ntilde;arlo, a explicarles a mis hijos que pap&aacute; tiene que demostrar algo que no es, que est&aacute; inventado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Iban a verlo cuando estuvo detenido?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba todos los d&iacute;as, le llevaba la comida de las dos de la tarde a las seis, siete de la tarde, menos los s&aacute;bados. Y los domingos iban sus hijos a hacer los deberes con &eacute;l. No tuve ni un resfr&iacute;o. <strong>Hasta que sali&oacute;, porque obviamente cuando est&aacute;s dos a&ntilde;os adentro y no pueden demostrar, te tienen que sacar porque no hay pruebas para que vos quedes. </strong>En ese momento vos por impuestos no ibas preso. Hoy s&iacute;, ten&eacute;s un mont&oacute;n de leyes nuevas y me parece perfecto. Pero una vez que est&eacute; demostrado, pero no que ante la duda vayas preso. A mis hijos no les daba tanta informaci&oacute;n, los quise aislar de todo y decir que pap&aacute; ten&iacute;a que demostrar algo que no era. Y bueno, los proteg&iacute; as&iacute;, lo proteg&iacute; a &eacute;l. Y cuando logr&eacute; su libertad me sent&iacute; la mujer m&aacute;s feliz del mundo. Dije: &ldquo;Soy una mujer que tiene ovarios, que supo enfrentar esta turbulencia&rdquo;. <strong>Me sent&iacute; como en </strong><em><strong>La vida es bella</strong></em><strong>, &iquest;no? Yo quer&iacute;a que mis hijos no perdieran la sonrisa, que no vieran una noticia, que no crean y que si alguien les dec&iacute;a algo, que dijeran: &ldquo;Mir&aacute;, estamos con una deuda presunta de impuestos. Presunta&rdquo;.</strong> Y s&iacute;, deb&iacute;a, pero no era lo que se hab&iacute;a dicho ni todo lo que se hablaba.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una postal familiar                            </span>
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        <strong>En ese mismo proceso judicial, vos misma llegaste a estar demorada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Interrumpe). Peor. <strong>Yo tuve que irme de mi casa porque sab&iacute;a que me iban a detener y me puse pr&oacute;fuga por miedo a decir: &ldquo;Si quedo presa, &iquest;qu&eacute; hago?&rdquo;</strong>. Ah&iacute; s&iacute; desesper&eacute;, ah&iacute; s&iacute; sent&iacute;a con qui&eacute;n iban a quedar mis hijos. Y desesper&eacute; y ah&iacute; es donde quise, tal vez, pensar que era el fin de mi vida. Y que eso era la soluci&oacute;n para que esto se terminara y para que la gente diga: <strong>&ldquo;Bueno, Liz muri&oacute;&rdquo;. Listo, la soluci&oacute;n.</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Vida espiritual</strong></h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la crisis econ&oacute;mica y social que signific&oacute; una bisagra dolorosa para el pa&iacute;s hacia 2001, los nuevos tiempos marcaron, tambi&eacute;n, una nueva era para la vida social en general. <strong>El peso dej&oacute; de valer un d&oacute;lar al mismo ritmo en que en el imaginario se devaluaban las categor&iacute;as de &ldquo;famoso&rdquo;, &ldquo;modelo&rdquo;, &ldquo;noche&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la sentencia judicial de 2004 y de separarse de Omar Fassi Lavalle, <strong>Liz &ndash;ahora&ndash; Mazzini eligi&oacute; correrse de la vidriera p&uacute;blica. Se la vio, aunque con discreci&oacute;n y ya no en las tapas de las revistas, en jornadas solidarias, desfiles, alguna inauguraci&oacute;n.</strong> Desde entonces se dedic&oacute; a la organizaci&oacute;n de eventos para grandes empresas y mantiene, aunque en menor escala, un pie en el rubro gastron&oacute;mico, desde que encontr&oacute; en 2019 un socio con el que lleva adelante Mr. Pollo, un local de comida peruana en el barrio porte&ntilde;o de Palermo.
    </p><p class="article-text">
        Sus hijos, ahora treinta&ntilde;eros, la llevaron adem&aacute;s a conocer un mundo nuevo, de la mano del yoga y de la meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; esta vuelta espiritual que hac&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos de mis hijos eligieron vivir en Brasil.<strong> El mayor, Michel, no, se qued&oacute; ac&aacute;, es artista pl&aacute;stico, pinta y tambi&eacute;n es empresario. Los que quisieron vivir en Brasil buscaron una vida espiritual, as&iacute; que los aprend&iacute; a soltar.</strong> Armaron un retiro en Brasil que se llama Surf, Yoga &amp; Music. As&iacute; salvaron a mucha gente que, teniendo todo, no encontraba la felicidad. Y yo hice tambi&eacute;n ese retiro, los acompa&ntilde;&eacute;. <strong>Cuando empec&eacute; a conectar con todo eso dije: &ldquo;Esta es la de verdad. Esto es nuestra esencia, si seguimos por este camino va a ser medicaci&oacute;n o meditaci&oacute;n&rdquo;.</strong> Y yo quiero hacer meditaci&oacute;n. La vida es fr&iacute;vola o no. Yo considero que tuve una vida de lucha, de trabajo. Que s&iacute;, me expuse socialmente o voy a eventos. No es un pecado. Ahora aprend&iacute; a ir a eventos m&aacute;s solidarios. Me encanta el poder ayudar. Pero ponerme un lindo vestido o ponerme coqueta es parte de que gusta ser as&iacute; y no es pecado. S&iacute; me gusta ir m&aacute;s liviana ahora. Creo que hoy es una forma m&aacute;s de vida que no me importa, voy como tengo ganas. Ya no estoy con c&oacute;mo me est&aacute; mirando el otro. O que me juzguen. Porque, cuando vos juzg&aacute;s a alguien hay cuatro juzg&aacute;ndote a vos. Entonces hay que soltar eso. Y yo mando amor. Y si vos no ten&eacute;s eso, bueno, yo suelto. Yo quiero seguir en ese camino.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La empresaria salía con frecuencia en las revistas de mayor tirada de los años &#039;90                            </span>
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        <strong>&iquest;Medit&aacute;s todos los d&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mis hijos me ense&ntilde;aron un mont&oacute;n de herramientas. Entre la meditaci&oacute;n, el yoga, el practicar el yoga kundalini. Y empec&eacute; a meditar todos los d&iacute;as. Hago todas las clases, hice todos los vivos en la pandemia, todos los mantras que ellos daban. No me perd&iacute; ninguno. Empec&eacute; a cuidar mi alimentaci&oacute;n. Dije: &ldquo;Voy a levantar mis defensas&rdquo;. <strong>Empec&eacute; a comprar cosas m&aacute;s saludables, a tomar mi complejo vitam&iacute;nico y a consumir ajo. Recomiendo un diente de ajo para prevenir todo. Al ser inquieta, estar todo el d&iacute;a en casa en la cuarentena, fue: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hago para ayudar a otros?&rdquo;.</strong> Me agarr&oacute; como una angustia. Pensaba que la gente estaba mal. Entonces la llam&eacute; a <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/vanesa-noble-tuve-pedirle-mano-felipe-magnetto_130_7179572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Vanesa Noble</strong></a><strong> </strong>y le digo: &ldquo;Armemos algo&rdquo;. Entregar barbijos o ir con una vianda de comida eso era exposici&oacute;n y tambi&eacute;n dinero. <strong>Entonces pens&eacute;: &ldquo;Quiero ayudar con las herramientas que s&eacute;&rdquo;. Entonces nos juntamos con Vanesa y Daniela Bruno, otra amiga. Y dijimos: &ldquo;Vamos a ayudar a los que tengan covid atendi&eacute;ndolos con el tel&eacute;fono, d&aacute;ndoles energ&iacute;a, d&aacute;ndoles amor, mand&aacute;ndoles mantras&rdquo;.</strong> Y, si est&aacute;n mal, yo los contengo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Vos llamabas a la gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente me empez&oacute; a llamar. Empec&eacute; a publicitarlo. Me entra el primer caso de Covid, una chica internada, que era la paciente Marisol, fue el caso n&uacute;mero 130. Estaba pas&aacute;ndola muy mal. Y yo con la ayuda de mis hijos le iba mandando distintos mantras. Iba charlando con ella, dici&eacute;ndole que respire, que piense cosas lindas, que escuche esos mantras. <strong>Porque esta enfermedad lo que hace es aislarte. Porque est&aacute;s solo. &iquest;Y qu&eacute; sent&iacute;s? Miedo. Miedo a que pod&eacute;s morir y morir solo. Entonces mi tel&eacute;fono empez&oacute; a colapsar, llegu&eacute; a atender m&aacute;s de 20 pacientes, gracias a Dios no muri&oacute; ninguno. En un momento yo s&iacute; estaba un poco perdiendo la voz. Y con Vanesa hablamos de &ldquo;mi primer abrazo&rdquo;. </strong>&iquest;Cu&aacute;ndo va a ser que podamos abrazarnos con los que queremos? Yo por tres meses no pude ver a mi mam&aacute;, que para m&iacute; era verla todos los domingos. Terrible, terrible. Una angustia fuerte. Y el miedo de que no se contagiara. El meditar me hizo sentir m&aacute;s segura, sentir m&aacute;s claridad, proyectar qu&eacute; es lo que quiero en mi vida. Primero, fundamentalmente es quererte vos, ayudarte vos. Y estar bien con vos. Y darte tu tiempo. <strong>No eso de &ldquo;no puedo por el trabajo&rdquo;, &ldquo;no puedo&rdquo;. No.</strong>&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La vida es frívola o no. Tuve una vida de lucha, de trabajo. Y sí, me expuse socialmente o voy a eventos. No es un pecado. Ahora aprendí a ir a eventos más solidarios. Me encanta el poder ayudar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afect&oacute; la pandemia a tu rubro, el de la gastronom&iacute;a?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi rubro fue uno de los m&aacute;s afectados y es. Sobre todo los eventos. Fue ver c&oacute;mo sobrevivir. Hoy estamos viendo c&oacute;mo reinventarnos. Y justamente, en esa reinvenci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; sali&oacute;? Que ven&iacute;an mis hijos de Brasil. &iquest;Y qu&eacute; pens&eacute;? La meditaci&oacute;n, el yoga kundalini, los cantos de mantra. Entonces dije: &ldquo;&iquest;Si armamos un festival?&rdquo;. Y habl&eacute; con mis hijos, con una gran maestra de yoga. <strong>En cuanto pudimos empezamos con el primer festival de yoga y meditaci&oacute;n, que fue un &eacute;xito. Lo armamos en una semana y tuvo una repercusi&oacute;n maravillosa. </strong>Sobre todo por el poder respirar al aire libre. Entonces sent&iacute; que mi camino iba por ah&iacute;. Por lo menos este a&ntilde;o voy a ir por los festivales, recorrer nuestro interior del pa&iacute;s, para ayudar a la gente d&aacute;ndole herramientas desde la respiraci&oacute;n, los mantras y el aire libre. A lo mejor empezar en C&oacute;rdoba, seguir en distintos lugares. Recorrer nuestra Argentina, que es maravillosa. Y despu&eacute;s, en el futuro, tenemos propuestas para ir a lo mejor a Europa. Me encantar&iacute;a, ser&iacute;a mi sue&ntilde;o estar fluyendo con mis hijos y con el equipo maravilloso. Y d&aacute;ndole ayuda a tanta gente, a millones de personas, con algo tan simple. <strong>Porque en el colegio te ense&ntilde;an de todo: qu&iacute;mica, geograf&iacute;a, matem&aacute;tica. Pero nadie te ense&ntilde;a a ser feliz. Y podemos venir de familias complicadas, pero si te damos herramientas eso vos lo vas a abordar y vas a empezar tu propio camino. </strong>No eso de &ldquo;la culpa la tiene mi pap&aacute;&rdquo;, &ldquo;la culpa la tiene mi mam&aacute;&rdquo;, &ldquo;la culpa la tuvieron mis hermanos&rdquo;. Viene una era de acuario donde no hay m&aacute;s culpas. Sos vos el responsable de tu vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Junto a su madre, en un evento familiar                            </span>
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        <strong>En tu camino, &iquest;vos echaste culpas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Como dije, en un momento me sent&iacute; expuesta y sent&iacute; que obviamente existe gente que te puede hacer da&ntilde;o.<strong> Pero hoy no siento odio. Porque el odio me enferma a m&iacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay alg&uacute;n momento de los &lsquo;90 que recuerdes con mucho cari&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El momento m&aacute;s maravilloso es cuando nacieron mis hijos. <strong>El ser madre es el momento en el que me sent&iacute; plena. Tener mis tres hijos en brazos. Eso me lo acuerdo con total ternura.</strong> A m&iacute; me pas&oacute; algo muy fuerte. Yo casi me muero en mi primer parto. Cuando nace mi hijo me dan la anestesia, la peridural y yo soy al&eacute;rgica a la xiloca&iacute;na. Y entre en un paro cardiorrespiratorio. <strong>Estuve en coma, casi un d&iacute;a.</strong> A mi mam&aacute; le dec&iacute;an que le dijera a Omar que me mor&iacute;a, con Michel que ya hab&iacute;a nacido. Cuando despert&eacute; no sab&iacute;a ni qui&eacute;n era. No sab&iacute;a nada. Ese volver a empezar, &iquest;viste? No me acordaba ni que hab&iacute;a tenido un hijo, nada. Y despu&eacute;s sal&iacute; bien, dije &ldquo;Vamos para adelante&rdquo;. Y al otro a&ntilde;o, otro hijo m&aacute;s, pero sin anestesia. Y as&iacute; tuve a los otros sin anestesia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuviste a los chicos muy joven.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, a los 19, a los 20 y a los 21.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te arrepent&iacute;s de algo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que todo te tiene que servir de experiencia. Porque son aprendizajes. <strong>Por eso tambi&eacute;n estoy colaborando con Vanesa Noble en una fundaci&oacute;n, que es Juntos vamos por m&aacute;s. Estamos juntando &uacute;tiles escolares para las escuelas.</strong> Estoy poniendo tambi&eacute;n mucha energ&iacute;a al tema poder ayudar hoy concretamente como figura, como personaje o como Liz empresaria a mucha gente que hoy lo est&aacute; necesitando. Hay mucha gente que la est&aacute; pasando mal y eso me pone sensible, muy sensible.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Después de años de exposición, Liz Fassi Lavalle eligió una vida espiritual"
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                Después de años de exposición, Liz Fassi Lavalle eligió una vida espiritual                            </span>
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        <strong>&iquest;Te pon&eacute;s a pensar en esa gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Y pido. <strong>Pienso en esa gente que vive y cobra por d&iacute;a, que no puede llevar un sueldo a su casa. Me angustio. Obviamente en mis meditaciones diarias pido por la gente.</strong> Y pido para que esta pandemia pase pronto porque hoy es un mundo raro, que no sab&eacute;s para d&oacute;nde viene, por qu&eacute; est&aacute;, cu&aacute;les son los intereses que hay atr&aacute;s, qu&eacute; es lo que pasa. Que pronto podamos todos tener acceso a la vacuna. Y que volvamos a una vida m&aacute;s natural. Igual yo creo que va a haber un cambio. Ojal&aacute; sea todo m&aacute;s parejo para que no haya m&aacute;s pobres. Y si no, que haya m&aacute;s ayuda social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el deporte se habla de los famosos &ldquo;amigos del campe&oacute;n&rdquo;, esos que est&aacute;n con uno cuando est&aacute; en la cresta de la ola, pero que por ah&iacute; se van en las malas. Despu&eacute;s de tu momento de &eacute;xito, &iquest;sent&iacute;s que alguien te solt&oacute; la mano o al contrario?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me pasaron cosas muy fuertes. <strong>Hay gente que obviamente se alej&oacute;. En el momento en el que hab&iacute;a que poner un mill&oacute;n de d&oacute;lares por mi fianza yo ten&iacute;a todo trabado.</strong> Ah&iacute; apareci&oacute; una persona que no conoc&iacute;a, que llam&oacute; a mi abogado y le dijo: <strong>&ldquo;Yo pongo el mill&oacute;n de d&oacute;lares por Liz&rdquo;</strong>. Y entonces me preguntaba mi abogado: &ldquo;&iquest;Pero vos tuviste un amante, Liz? &iquest;ten&eacute;s un novio, algo?&rdquo;. Le digo: &ldquo;No, decime qu&eacute; tengo que hacer&rdquo;. Posta que no lo conoc&iacute;a. Nunca compart&iacute;, nunca lo vi en Ski Ranch, nunca tom&eacute; nada con &eacute;l. La verdad es que qued&eacute; sorprendid&iacute;sima. Obviamente que dije que s&iacute;, que aceptaba el mill&oacute;n de d&oacute;lares, era lo mejor, una fianza muy fuerte. Y a las tres horas me llama el abogado, me dice que no hab&iacute;a que poner el mill&oacute;n de d&oacute;lares, que no era necesario. Quise conocer a ese empresario que, sin conocerme, pon&iacute;a un mill&oacute;n de d&oacute;lares por m&iacute; a cambio de nada. <strong>Y, bueno, lo recib&iacute; en Le Parc y me puse a llorar. Realmente no recib&iacute;a a nadie en ese momento. Y le dije por qu&eacute; lo hab&iacute;a hecho, sin conocerme. </strong>Y me dijo: &ldquo;Porque siento que te est&aacute;s comiendo una injusticia, que sos una pendeja que ten&eacute;s tres hijos y yo pas&eacute; una situaci&oacute;n parecida, injusta y me ayud&oacute; quien menos esper&eacute;. Entonces yo te vi vulnerable y me ofrec&iacute; a poner ese dinero porque s&eacute; que vas a salir adelante&rdquo;. As&iacute; que la vida me dio un ejemplo de que hay que dar sin mirar y a la larga vas a recoger lo que sembr&aacute;s.
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                La empresaria medita todos los días, una práctica que aprendió de sus hijos                            </span>
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        <strong>&iquest;Con esa persona seguiste en contacto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Esa persona me pidi&oacute; jam&aacute;s ser nombrada. <strong>&iexcl;Le dije que quer&iacute;a ser su amiga! Realmente era un milagro lo que estaba pasando. </strong>Y me dijo que no, que yo era una mujer muy linda y atractiva, pero que no lo hizo con esa intenci&oacute;n y nada. Me dej&oacute; su tarjeta, me dijo: &ldquo;Lo que necesites, cuando pases una situaci&oacute;n l&iacute;mite llamame&rdquo;. <strong>Ah&iacute; le digo: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo te puedo devolver este favor?&rdquo;. Y me dijo: &ldquo;Haci&eacute;ndoselo a otro&rdquo;.</strong> Y realmente qued&eacute; impresionada. Fue una pel&iacute;cula de mill&oacute;n de d&oacute;lares, pero fue cierta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuvieras que decirle a alguien que no es de ese ambiente, &iquest;qu&eacute; es lo mejor y lo peor de la noche, de ese mundo de los '90?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De los '90? Lo que pasa es que yo viv&iacute; una noche sana. No te puedo decir. Porque en mi negocio era alegr&iacute;a, pasarla bien, divertirse. <strong>Entonces, la alegr&iacute;a no es nada malo, al contrario. Digo: &ldquo;&iexcl;L&aacute;stima que se termin&oacute;!&rdquo; (risas)</strong>. Y lo peor fue el haberlo perdido y de una manera injusta. Eso es lo que veo, como sue&ntilde;o de pa&iacute;s, como sue&ntilde;o de empresaria. Cuando dec&iacute;s: &ldquo;Quiero hacer este negocio&rdquo;, le pusiste todo y lo convertiste en un &eacute;xito y que te lo apagaran con da&ntilde;o. Porque las topadoras eran destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el imaginario, cuando se piensa en la noche se piensa en alcohol, drogas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que yo nunca me drogu&eacute;. <strong>S&iacute; me gusta tomar mi champagne. Pero no me drogu&eacute; porque le tengo miedo. Porque veo los ejemplos de ciertas personas que consumen y es para tapar algunas cosas.</strong> Despu&eacute;s eso te hace un efecto contrario. Cuando volv&eacute;s a ser vos, est&aacute;s hecho bolsa. Entonces no juzgo a quien lo haga, yo elijo m&aacute;s la vida natural y s&iacute; tomarme mi champagne. O un buen vino. Me gusta y creo que es necesaria la risa, es necesario que escuches m&uacute;sica vos solo y te r&iacute;as de vos mismo tambi&eacute;n. <strong>Pero que tu coraz&oacute;n sienta alegr&iacute;a. Porque no sabemos si despertamos. Entonces para m&iacute; es importante eso. Y es importante no hoy por una pandemia, porque lo vivo desde los 15 a&ntilde;os.</strong> Por eso me acuesto con una sonrisa y me levanto con una sonrisa. Y no es que no tengo problemas o vivo en una burbuja. Enfrent&eacute; much&iacute;simos problemas. Pero en todo busco una soluci&oacute;n, ver siempre el vaso m&aacute;s lleno que vac&iacute;o. Busco por d&oacute;nde sale lo positivo. <strong>&iquest;Pierdo un avi&oacute;n? Bueno, ser&aacute; que se podr&iacute;a caer. </strong>No la <em>terribilitis</em>. &iquest;Viste que hay gente que es todo terrible? Se levanta, pinch&oacute; la goma del auto y todo es terrible. Bueno, si yo pinch&eacute;, me tomo el tren, no s&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Feb 2021 04:58:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liz Fassi Lavalle: “Un empresario que no conocía ofreció poner un millón de dólares para mi fianza”]]></media:title>
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