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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Agroecología]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/agroecologia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Agroecología]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Graciela Draguicevich: “Si hay algo que realmente muestra al pueblo argentino es que tiene mucha calle”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/graciela-draguicevich-si-hay-realmente-muestra-pueblo-argentino-calle_1_10871367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8a4d6fb-49a9-496f-8859-58f659d6c397_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Graciela Draguicevich: “Si hay algo que realmente muestra al pueblo argentino es que tiene mucha calle”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de la Asociación Mutual Sentimiento, que gestiona desde hace 20 años la feria agroecológica El Galpón en Chacarita, analiza el impacto de la situación económica y el Gobierno actuales en su labor y pronostica que el pueblo argentino se rebelará en las calles, como lo ha hecho tantas otras veces.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Graciela Draguicevich </strong>es ex presa pol&iacute;tica y activista social con muchos a&ntilde;os de experiencia. Preside la Asociaci&oacute;n Mutual Sentimiento, que ofrece desde hace veinte a&ntilde;os alimentos a precios accesibles a trav&eacute;s de la feria agroecol&oacute;gica que funciona en El Galp&oacute;n de Chacarita, donde productores y consumidores se vinculan sin intermediarios. La escalada inflacionaria actual est&aacute; dificultando considerablemente esa labor. 
    </p><p class="article-text">
        Draguicevich comenta tambi&eacute;n los obst&aacute;culos que enfrenta su organizaci&oacute;n, que tiene una historia de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas, para reabrir una farmacia que durante mucho tiempo ofreci&oacute; medicamentos gen&eacute;ricos hasta un 600% m&aacute;s baratos de lo que se pueden conseguir en algunas farmacias. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, recuerda la &eacute;poca del trueque en el 2001 y analiza la posibilidad de que la actual crisis econ&oacute;mica vuelva a poner en agenda este tipo de iniciativas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Uno de los espacios m&aacute;s importantes que se crearon en el marco de la Mutual Sentimiento, en ese edificio que est&aacute; frente a la Pizzer&iacute;a Imperio, en Chacarita, es El Galp&oacute;n - Centro Comunal de Abastecimiento Agroecol&oacute;gico. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;n viviendo este shock inflacionario en ese espacio que busca conectar al productor con el consumidor sin intermediarios para abaratar costos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ya pasamos un par de veces por esta locura inflacionaria y siempre la navegamos bien. El problema es que antes que esto nos pas&oacute; el gobierno de (Horacio Rodr&iacute;guez) Larreta con la reurbanizaci&oacute;n de la Villa del Play&oacute;n de Chacarita, que la verdad que como obra social y arquitect&oacute;nica es muy buena. Aunque hab&iacute;a que hacer viviendas para 1.500 familias e hicieron para 500. Estamos hablando de la parte de Avenida Triunvirato, la nueva, que ahora tiene toda vivienda nueva. Toda esa edificaci&oacute;n nos la comimos nosotros en El Galp&oacute;n y de muy mala manera. No cuidaban nada. A pesar de que ten&iacute;amos convenios firmados con anterioridad, nos cruzaban unas gigantescas m&aacute;quinas. Cuando los consumidores quer&iacute;an ir o los productores bajaban la mercader&iacute;a, se la llenaban de Portland, de tierra. Fue una cosa espantosa durante toda la construcci&oacute;n. No era solo porque se estaba construyendo, sino que era con mala leche. En realidad tuvimos una lucha b&aacute;rbara para que sostuvieran El Galp&oacute;n ah&iacute; en el medio, porque lo quer&iacute;an pasar por arriba. Estuvimos muchos meses en la calle, peleando en la Legislatura, hasta que conseguimos que El Galp&oacute;n figurara en la ley de reurbanizaci&oacute;n. Pero entonces fueron por otro lado. No pod&iacute;an por el lado legal, fueron por el &ldquo;hag&aacute;mosle de todo a ver si desaparecen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Es un espacio que tiene casi 25 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La Mutual tiene 25 a&ntilde;os exactamente. Y El Galp&oacute;n va a cumplir 20 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Compartimos la entrevista que <a href="https://twitter.com/otro_periodista?ref_src=twsrc%5Etfw">@otro_periodista</a><br>le hizo ayer a <a href="https://twitter.com/GRADRAGUI?ref_src=twsrc%5Etfw">@GRADRAGUI</a> en <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_?ref_src=twsrc%5Etfw">@fueradetiempo_</a><br>sobre el gobierno de Milei, la venta de alimentos sin intermediarios, los medicamentos genéricos y las nuevas formas de intercambio en medio de la crisis. <a href="https://t.co/67MmAqY5jD">https://t.co/67MmAqY5jD</a></p>&mdash; Fuera de Tiempo (@fueradetiempo_) <a href="https://twitter.com/fueradetiempo_/status/1750169908522938874?ref_src=twsrc%5Etfw">January 24, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>-El edificio fue entregado por el gobierno de Menem en los &uacute;ltimos d&iacute;as, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, &eacute;l nos dio el edificio. Nosotros somos sobrevivientes de la dictadura militar, en general ex presas y ex presos pol&iacute;ticos de la &uacute;ltima dictadura. Hab&iacute;amos armado una mutual que se llamaba Mutual Sentimiento, pero no ten&iacute;amos sede. Entonces como el presi dec&iacute;a todos los d&iacute;as, dos meses antes de irse, &ldquo;yo fui preso pol&iacute;tico&rdquo; <em>(imita acento riojano)</em>, nosotros le escribimos una carta dici&eacute;ndole: &ldquo;Al igual que usted, se&ntilde;or Presidente, somos presos pol&iacute;ticos. No tenemos sede&rdquo;. Nos tiramos el lance. Nos recibi&oacute; a los 20 d&iacute;as. Y nos dio el edificio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo sigui&oacute; la iniciativa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Despu&eacute;s vino el trueque. Nosotros fuimos la sede m&aacute;s grande de trueque de Capital. Ten&iacute;amos cinco pisos. Eran alrededor de 5.000 trocadores y trocadoras, lo que nos hizo muy famosos. No solo ac&aacute;, sino que ven&iacute;an de afuera a ver. Nos hicieron viajar varias veces a Europa a explicarles, pag&aacute;ndonos todo, c&oacute;mo hacemos el trueque, porque se ven&iacute;a la debacle de Europa tambi&eacute;n. Ellos lo sab&iacute;an y estaban interesados en qu&eacute; era el trueque. Y cuando la gente hac&iacute;a cola afuera para ingresar -est&aacute;bamos abajo de la lluvia, fr&iacute;o, calor, lo que fuera-,  un d&iacute;a pas&oacute; una CEO de una empresa de ferrocarriles, Am&eacute;rica Latina Log&iacute;stica, creo que se llamaba. Vio todo eso y pregunt&oacute;. Era una contadora, me llam&oacute; a hablar con ella. Fui con otro compa&ntilde;ero porque pens&eacute; que era una trampa. Y nos dijo: &ldquo;Estoy viendo toda la gente a la intemperie, les voy a dar este galp&oacute;n&rdquo;. Que es El Galp&oacute;n. Nos lo dio una multinacional. Yo siempre digo que las organizaciones sociales, adem&aacute;s de ser autogestivas, independientes, aut&oacute;nomas, no tenemos que tener prejuicios y tenemos que pedirle a todo el mundo. Al gobierno de Milei tambi&eacute;n le vamos a pedir, porque as&iacute; es como hicimos las cosas. Despu&eacute;s fue Ricardo Jaime el que nos hizo el &uacute;ltimo convenio. A ver, si algo nosotros ten&iacute;amos como mandato cuando armamos la Mutual, era ver si serv&iacute;a una experiencia que no fuera con tanta pata dentro del sistema. Siempre dijimos que lo que quer&iacute;amos hacer -en general, todos hab&iacute;amos sido miembros de las organizaciones armadas de los a&ntilde;os 70- era de alguna manera seguirla en democracia. Dijimos: no vamos a tener solo consignas. Si tenemos una consigna, la llevamos a la pr&aacute;ctica. Y as&iacute; hicimos. Tratamos de mostrar que hab&iacute;a otra manera de hacer las cosas, que eran lindas, que eran legales, que eran preciosas, que eran ricas y que se pod&iacute;an hacer y eran autogestivas. Eso es lo que estamos demostrando hace 25 a&ntilde;os. El Galp&oacute;n fue el primer galp&oacute;n agroecol&oacute;gico que hubo en Buenos Aires y en los alrededores. Estamos hablando casi 20 a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando nadie hablaba de agroecolog&iacute;a, de org&aacute;nico, de agrot&oacute;xicos, de la soja transg&eacute;nica y del glifosato. Todo el mundo nos miraba como que &eacute;ramos locos, pero llam&aacute;bamos la atenci&oacute;n y la verdad que era tan distinta esa verdura, esa carne, esa fruta, esos huevos, la leche, tan distinta a la que se consegu&iacute;a en los supermercados, ten&iacute;a tanto sabor y ca&iacute;a tan bien, que no necesitamos hacer mucha publicidad. Vinieron solos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo es hoy? &iquest;C&oacute;mo se accede?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Hoy es un desastre porque hemos navegado contra tormentas infernales. Una fue esta que les cuento de la reurbanizaci&oacute;n del barrio que pr&aacute;cticamente no se pod&iacute;a pasar. Hasta que nos abrieron la &uacute;nica calle por la cual se ingresa. Encima nos robaron hace poco. Adem&aacute;s, en un momento nos toc&oacute; una m&aacute;quina de esas topadoras, sin querer, entre comillas, una punta del galp&oacute;n. Son galpones de m&aacute;s de 100 a&ntilde;os. Y se nos empezaron a caer los techos. Entonces tuvimos plata para arreglar la mitad del galp&oacute;n y con eso estamos trabajando. O sea, contra viento y marea, ah&iacute; estamos. Pero tenemos la satisfacci&oacute;n de que a partir del camino este que nosotros marcamos con tanto esfuerzo y sacrificio, no solo tuvimos mucho &eacute;xito porque ten&iacute;amos1.500, 1.000 personas por fin de semana, sino que ahora florecieron estos emprendimientos y hay miles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo es el trabajo de vincular directamente al productor, a las organizaciones de campesinos, en muchos casos con el consumidor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Antes de abrir, dos a&ntilde;os antes, estuvimos recorriendo el pa&iacute;s. Lo que busc&aacute;bamos no solo era la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica, sino de d&oacute;nde se inflacionaba de tal manera el alimento que ni el que lo estaba produciendo ni el consumidor ten&iacute;an alg&uacute;n beneficio. Y ah&iacute; empezamos a descubrir la intermediaci&oacute;n. No solo la intermediaci&oacute;n necesaria como es traerlo hasta Buenos Aires y todo lo dem&aacute;s, absolutamente remarcado, sino la intermediaci&oacute;n ociosa, es decir, aquel que pone la guita para sostener los camiones, para sostener los silos, para pagar por anticipaci&oacute;n al productor para que tenga alg&uacute;n alg&uacute;n mango, para poder luego cosechar, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera Toda esa intermediaci&oacute;n que es como una rueda financiera, que sigue estando, pero por lo menos nosotros la pudimos sacar a la luz en ese momento y dijimos: esto es lo que hay que cortar. Si el productor est&aacute; produciendo ma&iacute;z, nosotros tenemos que ver la manera de que el ma&iacute;z se venda directamente, solo pagando un flete. Es decir, no puede haber otra intermediaci&oacute;n. Y as&iacute; conseguimos que no se nos inflacione permanentemente el mercado. Contamos con otra cosa que es muy importante y que habr&iacute;a que tenerla en cuenta: el productor no est&aacute; todo el tiempo pensando en d&oacute;lares. En lo &uacute;nico verde que piensa es en su huerta, pero en realidad no le cabe esto de estar todo el tiempo aumentando. El productor nuestro de huevos y de pollos hace dos meses y medio, casi tres, que no aumenta los precios. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo se pueden comunicar con ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estamos en todas las redes y en la web <a href="https://elgalpon.org.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.elgalpon.org.ar</a> Tambi&eacute;n tenemos un WhatsApp 1127377438. El Galp&oacute;n est&aacute; solamente abierto los d&iacute;as s&aacute;bados de 9 a 18 horas.  Si ustedes piden, nosotros los subimos a un listado de WhatsApp que es Consumidores del Galp&oacute;n. Y ahora, en esta crisis tan profunda que estamos viviendo, en general nos movemos mucho con pedidos, pero si ustedes van igual van a encontrar mercader&iacute;a. Estamos como empobrecidos, pero hay de todo un poquito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y ah&iacute; qu&eacute; pueden conseguir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Verduras, frutas, l&aacute;cteos &uacute;nicamente ahora por encargo, porque como est&aacute;n realmente tan caros en todos los lugares, nosotros tenemos que tener todo el tiempo capital como para ir comprando. No llegamos a comprar la cantidad de mercader&iacute;a y muchos productores ya no pueden ni venir por el tema de la nafta, porque nosotros ten&iacute;amos los puestos, estaban los productores vendiendo directamente al consumidor, salvo los que eran de Corrientes, de Misiones, de Tucum&aacute;n, que ten&iacute;amos un nodo, que se llamaba Productores Lejanos, y se hac&iacute;a esto de pagar un flete, por ah&iacute; compartido, hasta que llegara. Ahora ni siquiera los del primer y segundo cord&oacute;n quieren venir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y hoy qu&eacute; necesitan para poder funcionar en El Galp&oacute;n con esta inflaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Lo primero que necesitar&iacute;amos es que alg&uacute;n gobierno se d&eacute; cuenta de que no puede no trabajar con gente como nosotros, porque nosotros en realidad somos como una frutilla del postre. No le salimos un peso a nadie, pero brindamos servicios. Ahora, eso s&iacute;, claro, conscientizamos gente. Eso no les va a gustar. No les va a gustar que estemos hablando mal en contra de Mastellone o de Aceitera Deheza. Y eso lo hacemos siempre. No les va a gustar que digamos que la soja transg&eacute;nica est&aacute; alimentando en una peque&ntilde;a parte las cosas del pa&iacute;s, pero que en realidad est&aacute; matando a miles de miles de personas en los campos y enfermando a los ni&ntilde;os. Eso no les va a gustar. Y por ah&iacute; no se acercan tambi&eacute;n por eso. Seguramente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Son productos de primera calidad. &iquest;Son m&aacute;s accesibles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo siempre le digo a la gente cuando me pregunta: mir&aacute;, tenemos precios tipo chino, el supermercado chino. Pero tenemos la garant&iacute;a que todos esos productos no contienen venenos ni conservantes. Y adem&aacute;s son de emprendimientos familiares. Es decir, es de esta gente que no se est&aacute; fijando en los d&oacute;lares. Es de esta parte del pa&iacute;s que tendr&iacute;a que brotar como hongos, que es lo &uacute;nico que nos va a salvar. Que piense como nosotros en el pa&iacute;s, en nuestros hijos, en nuestros nietos, en el planeta, en dejarle algo vivo a los chicos que vienen por detr&aacute;s. Mi nieto m&aacute;s chico tiene siete a&ntilde;os. Es horrible lo que le vamos a dejar. La crisis clim&aacute;tica a full. El peor de todos los pron&oacute;sticos para tempestades, terremotos, tornados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Por un lado est&aacute; El Galp&oacute;n agroecol&oacute;gico y despu&eacute;s hay otro lugar que siempre fue tambi&eacute;n emblem&aacute;tico. Hoy no est&aacute; funcionando, pero tambi&eacute;n tiene que ver con una cuesti&oacute;n central hoy, que es el precio de los medicamentos. Durante mucho tiempo funcion&oacute; una farmacia en el de la Asociaci&oacute;n Mutual Sentimiento, donde se vend&iacute;an medicamentos gen&eacute;ricos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        -La cerr&oacute; Larreta. Es un edificio de Naci&oacute;n y una farmacia que depende del Ministerio de Naci&oacute;n, nada que ver con Ciudad de Buenos Aires. Pero la gente de Larreta ten&iacute;a unos amigos de la empresa Chemovet Sociedad An&oacute;nima, que es una multinacional que fabrica oncol&oacute;gicos veterinarios. Ocho o diez farmacias cerraron junto con la nuestra en la ciudad de Buenos Aires. Despu&eacute;s sali&oacute; el famoso m&eacute;dico (Juan Enrique) Romero y plante&oacute; todo el problema a Alberto Fern&aacute;ndez y Alberto Fern&aacute;ndez sac&oacute; un decreto de necesidad y urgencia diciendo que las farmacias pod&iacute;amos vender medicamentos de humanos para animales de compa&ntilde;&iacute;a sin ning&uacute;n problema. Porque nos hicieron juicios penales. En el medio de esos juicios, fue la agencia de control a exigirnos que habilit&aacute;ramos la farmacia en Ciudad. Pero no es posible porque nuestra farmacia tiene 23 a&ntilde;os y en esa &eacute;poca ni siquiera hab&iacute;a comunas, es decir, ni siquiera estaba ni el organismo de control este, no hab&iacute;a nada, entonces nadie sabe c&oacute;mo habilitarla. Ahora con el cambio de Gobierno no pudimos todav&iacute;a retomar el tema. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-O sea que ustedes ofrec&iacute;an medicamentos gen&eacute;ricos a precios muy accesibles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A veces 600% m&aacute;s barato. Son medicamentos legales, es decir, que salen de laboratorios, tienen registro, hasta el &uacute;ltimo detalle estaba anotado. Simplemente no le gust&oacute; a esta empresa que nosotros vendi&eacute;ramos esos medicamentos 600% m&aacute;s barato que lo que lo vend&iacute;an ellos.  Les doy un ejemplo: un medicamento oncol&oacute;gico que nosotros ten&iacute;amos en aquel momento, har&aacute; seis meses atr&aacute;s, a 3.000&nbsp;$, ellos lo vend&iacute;an a 200.000 y pico de pesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Ahora es materia de debate eso, porque el gobierno de Milei tambi&eacute;n fue y vino con el tema de los gen&eacute;ricos, la prescripci&oacute;n m&eacute;dica, que los m&eacute;dicos puedan o no nombrar medicamentos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Porque est&aacute;n las multinacionales atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Los laboratorios tienen un poder muy grande.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ac&aacute; todo se compra y se vende. Y mientras sigamos as&iacute; vamos a la debacle absoluta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-O sea, los que intentan dar una alternativa, como en el caso de ustedes, desde un peque&ntilde;o lugar, alternativo, tienen que enfrentar un mont&oacute;n de obst&aacute;culos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -De los grandes poderes. Y como gobierno ninguno de los gobiernos, ni el del Flaco Kirchner, ni los de Cristina, ninguno sali&oacute; a defender estas cosas. Siempre nos tuvimos que abrir camino solitos y guerreando contra todo el mundo. Y si no, que la gente busque desnudos en Plaza de Mayo, a&ntilde;o 2009. Esos somos nosotros. En pleno gobierno de Cristina nos quisieron desalojar.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>-Sos alguien con una historia de muchos a&ntilde;os de militancia, que participaste de distintas experiencias colectivas. &iquest;Qu&eacute; tipo de costos les trajo a ustedes la autonom&iacute;a que decidieron tener durante los a&ntilde;os previos a la llegada de Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Est&aacute;bamos y seguimos totalmente decididos a hacer eso. Como siempre digo, nosotros no somos ni farmac&eacute;uticos, ni verduleros, ni carniceros, no somos nada de eso. Somos militantes, militantes de la vida, que seguimos adelante con lo que pensamos que hay que hacer. Entonces, s&iacute;, los costos fueron grandes, porque en el momento en que asume el primer gobierno de Kirchner, el campo popular se divide absolutamente. Y nosotros quedamos pataleando en el aire porque no somos troskos. No nos fuimos con los partidos de izquierda, pero tampoco nunca fuimos kirchneristas. Quedamos en la mitad de la nada, en Narnia, como dicen los chicos ahora, viendo de qu&eacute; palo nos &iacute;bamos a agarrar. Y la verdad que fue un momento muy dif&iacute;cil, pero sacamos adelante el emprendimiento a como dio lugar. Entonces cada vez que cambia el gobierno no vienen del todo contra nosotros, porque saben que nosotros no &eacute;ramos del gobierno anterior, ni del anterior, ni del anterior. Eso no va a ser as&iacute; ahora con Milei. Milei es una figurita. Es decir, alguien que lo han empoderado de esta manera, que lo peinaron y le hacen hablar de esta manera. Me parece un Cavallo con peluca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Por qu&eacute; la mayor parte de la sociedad argentina elige a Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Primero y principal es la bronca. Hay una bronca en la calle, pero una bronca, una cosa tremenda, porque se hizo mucha bulla con que eran gobiernos muy progresistas, sumamente populares, pero no lo eran. Eran gobiernos que estaban todo el tiempo arreglando con los mismos poderes que nos encontramos ahora (...) Siempre me acuerdo una cosa que dec&iacute;a el Chacho &Aacute;lvarez: este sistema sin la corrupci&oacute;n no podr&iacute;a existir. Y es verdad. Entonces es algo que viene con este sistema. La corrupci&oacute;n est&aacute;, es end&oacute;gena. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Pero en qu&eacute; acert&oacute; Milei? &iquest;Acert&oacute; en algo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Acert&oacute; en darle el look necesario a la juventud para que lo apoye. &iquest;Y sab&eacute;s por qu&eacute;? Porque la juventud quiere rebeli&oacute;n, pero no tiene l&iacute;deres. Est&aacute; Milei porque no hay un l&iacute;der de izquierda que les plantee c&oacute;mo sacarnos de encima a toda esta caterva de gente que nos vive explotando, expoliando, oprimiendo, que todo el mundo sabe pero que no sabe para d&oacute;nde salir porque no hay nadie que se plante.  &iquest;Entonces qui&eacute;n viene? Uno por derecha, por ultraderecha, como Milei, que con unos pelos, con una motosierra, gritando que &eacute;l es un le&oacute;n y te mete una mina que es defensora de los genocidas. Te traen de nuevo lo m&aacute;s perverso del sistema que son todos estos bichos que estamos viendo uno tras otro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Con el menemismo es comparable? Vos que lo viviste.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, es distinto. Est&aacute; aggiornado a las nuevas generaciones, pero es parecido. Siempre van para el mismo lado, son los mismos los que juntan. Todo lo que nos sacan a nosotros se lo lleva alguien. La plata en el mundo es una sola. Si te la sacan a vos, alguien la tiene.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Luis Caputo dec&iacute;a hace poco: es la primera vez que con estas ideas un candidato llega a la presidencia porque antes esto lo votaba el 5% de la poblaci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de que Milei dijo &ldquo;el ajuste lo va a pagar la casta&rdquo; y minti&oacute;, porque lo est&aacute; pagando la base de la sociedad. Pero es cierto que dijo: &ldquo;Vamos a hacer un sacrificio, vamos a hacer un ajuste brutal&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Pero la gente no entendi&oacute; eso. Nosotros hablamos con muchos j&oacute;venes. Lo primero que entendi&oacute; la gente era que si dolarizaban en vez de cobrar en pesos iban a cobrar en d&oacute;lares. Eso fue un gran enga&ntilde;o y fue muy bueno como enga&ntilde;o, porque ellos ten&iacute;an un recuerdo de lo que hab&iacute;a sido el 1 a 1 de Menem. Hab&iacute;an hablado con sus padres, con sus abuelos y les dijeron: &ldquo;cuando estaba el Turco ac&aacute; era 1 a 1&rdquo;. Y ellos dijeron: &ldquo;1 a 1. Gano 150.000&nbsp;pesos, voy a ganar 150.000&nbsp;d&oacute;lares&rdquo;. Hubo mucha gente confundida. Pero hubo un punto clave para eso. &Eacute;l logr&oacute; concentrar el odio generalizado que hay en la poblaci&oacute;n. No s&eacute; por cu&aacute;nto tiempo. Muy probablemente ese odio se le d&eacute; vuelta. Por eso est&aacute; pidiendo la entrada de tropas extranjeras. Volvi&oacute; a pedir ahora que &eacute;l solo, con su firma, pueda volver a entrar tropas extranjeras. En un momento donde el mundo est&aacute; buscando alimentos y est&aacute; buscando agua y est&aacute; buscando un mont&oacute;n de cosas que en la Argentina sobran.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Mencionabas los clubes de trueque en el a&ntilde;o 2001. &iquest;Te recuerda ese momento? &iquest;Pens&aacute;s que pueden volver?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estamos hablando ese tema y ya estamos teniendo varios contactos con el tema de los clubes de trueque, porque hay varias monedas del campo popular. Una es la MIA, de (el Movimiento Nacional de) Empresas Recuperadas, del (Eduardo) &ldquo;Vasco&rdquo; Mur&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;C&oacute;mo funciona?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Esa es una moneda impresa. Es como un billete.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Que pod&eacute;s comprar con esa moneda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ten&eacute;s que ser del c&iacute;rculo. Yo creo que Empresas Recuperadas se est&aacute; moviendo. Suponete, tienen f&aacute;bricas recuperadas de dulce de leche, entonces con eso compran az&uacute;car y leche y se hace un circuito m&aacute;s que nada interno. No ha salido todav&iacute;a para afuera, pero capaz que es un momento tambi&eacute;n para salir. Habr&iacute;a que verlo. Y despu&eacute;s est&aacute; la moneda PAR, que es una moneda electr&oacute;nica. Esa ven&iacute;a rodando hac&iacute;a tiempo y viene como con alg&uacute;n tipo de expectativa, peque&ntilde;a, pero a nosotros nos parec&iacute;a bastante piola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Entre qui&eacute;nes circula esa moneda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y tambi&eacute;n tiene circulaciones muy peque&ntilde;as, muy end&oacute;genas. Pero, bueno, el trueque la otra vez empez&oacute; as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y qu&eacute; es lo que buscaban a trav&eacute;s de PAR? &iquest;Cu&aacute;l era la intenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La misma de siempre. Es decir, poder comercializar por fuera del dinero. Nosotros en la &eacute;poca del trueque ten&iacute;amos el 70 o el 80% a veces de la econom&iacute;a familiar solucionada con el trueque. No es poco. Ten&iacute;amos much&iacute;simas cosas que ven&iacute;an del trueque, sobre todo alimentos, zapatillas, mochilas. Muchas cosas se hab&iacute;an logrado. Por eso nos tiraron tan fuerte abajo. Nos tiraron con todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Es un momento distinto, porque por un lado, obviamente despu&eacute;s del estallido de la convertibilidad de 2001, el Estado primero con Duhalde, despu&eacute;s con el kirchnerismo, despleg&oacute; una red de contenci&oacute;n muy grande. Esa red cada vez pesa menos por la inflaci&oacute;n, porque cada vez se licuan m&aacute;s los ingresos. Entonces ya no alcanza para lo que alcanzaba hace diez o 15 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, no alcanza. Y aparentemente Milei no quiere saber m&aacute;s nada con eso. Habr&iacute;a que ver despu&eacute;s en qu&eacute; termina. Porque para cacarear somos todos buenos. Yo supongo que va a haber movilizaciones permanentes. El pueblo argentino, si hay algo que realmente lo muestra, es que tiene mucha calle. Cualquier cosa vamos a la calle. Tengo mucha confianza en eso. Esto se resuelve en las calles, como se resolvi&oacute; siempre. L&aacute;stima que los muertos los vamos a poner de nuevo nosotros. Siempre vienen de nuestro lado. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y a vos este este momento te hace m&aacute;s acordar a la crisis de 2001 o, como otros piensan, te resuena m&aacute;s parecido a lo que pas&oacute; en el 89? </strong>
    </p><p class="article-text">
        -A m&iacute; me resuena algo distinto a todo y te voy a explicar por qu&eacute;. Porque ac&aacute; sobramos muchos en el planeta y esto est&aacute; profundamente relacionado con la crisis planetaria que estamos viviendo. Para seguir manteniendo este sistema, sobramos gente. Lo han dicho muchas veces y todo el mundo se sonr&iacute;e y dice: esto es una locura. No es una locura. Hace a&ntilde;os vienen trabajando en franjas que tienen que quedar fuera del sistema. Quedar fuera del sistema es morirte. Hoy, ma&ntilde;ana, pasado, pero no vas a sobrevivir. Entonces ellos apuntan a que esas grandes franjas de poblaci&oacute;n se vayan de este planeta lo antes que se pueda. Hace muchos a&ntilde;os vienen trabajando con un sistema perverso que expulsa, porque se quieren quedar con el aire acondicionado prendido todo el d&iacute;a, con la pileta climatizada todo el d&iacute;a, con autos de distinto color todos los d&iacute;as, con las terribles contaminaciones que hacen por ejemplo en el desierto de Atacama con toneladas de ropa que nunca se us&oacute; o, como vemos en partes de Europa o de Asia, miles de millones de autos que nunca se vendieron y nunca se van a poder vender. Ellos saben que esto implosiona. Tienen los mejores cient&iacute;ficos. &iquest;Qu&eacute; es lo que tienen que hacer para seguir viviendo as&iacute;? Que seamos menos. Para m&iacute; es eso. Y Milei viene a representar eso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud en su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>DG/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/graciela-draguicevich-si-hay-realmente-muestra-pueblo-argentino-calle_1_10871367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jan 2024 03:01:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Graciela Draguicevich: “Si hay algo que realmente muestra al pueblo argentino es que tiene mucha calle”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología,Medicamentos,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Puede Sudamérica reducir el uso de agroquímicos en la agricultura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/sudamerica-reducir-agroquimicos-agricultura_1_10399257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bac61fd-7021-4130-9e80-af95b49db40e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Puede Sudamérica reducir el uso de agroquímicos en la agricultura?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Iniciativas en Argentina, Uruguay y Brasil buscan reducir el uso de pesticidas, herbicidas y fungicidas, pero un cambio general en el sistema agrícola se prevé dificultoso</p></div><p class="article-text">
        El 19 de diciembre del a&ntilde;o pasado 195 pa&iacute;ses reunidos en la cumbre COP15 de Montreal&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/clima-y-energia-es/361779-la-cop15-alcanza-un-acuerdo-historico-para-proteger-la-biodiversidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lograron un acuerdo</a>&nbsp;para revertir la <strong>p&eacute;rdida de biodiversidad</strong> que amenaza con extinguir a un mill&oacute;n de las ocho millones de especies animales y vegetales conocidas. Fue luego de reconocer que, m&aacute;s all&aacute; del cambio clim&aacute;tico, el uso y la sobreexplotaci&oacute;n del suelo son factores decisivos para ese escenario atemorizante.
    </p><p class="article-text">
        Con vistas a un mejor futuro, la cumbre sell&oacute; el compromiso de reducir a la mitad, hacia fines de esta d&eacute;cada, el exceso de nutrientes que se produce cuando los fertilizantes se utilizan en mayor cantidad de la que pueden absorber los cultivos.
    </p><p class="article-text">
        Conseguirlo implicar&iacute;a un <strong>cambio sustantivo en el modelo agr&iacute;cola y alimentario mundial</strong>, caracterizado por fuertes desequilibrios entre naciones productoras y consumidoras. Los cultivos modificados gen&eacute;ticamente, dise&ntilde;ados por las mismas empresas que producen los pesticidas, perjudican especialmente a los pa&iacute;ses ricos en biodiversidad, dadas las altas tasas de deforestaci&oacute;n, y con ella p&eacute;rdida de especies, que traen los monocultivos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un trabajador en una finca agroecológica en la provincia de Buenos Aires, Argentina, sostiene zanahorias y remolachas. Las prácticas agroecológicas pueden requerir más de un ciclo de cultivo para obtener resultados como un mayor rendimiento."
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            <span class="title">
                Un trabajador en una finca agroecológica en la provincia de Buenos Aires, Argentina, sostiene zanahorias y remolachas. Las prácticas agroecológicas pueden requerir más de un ciclo de cultivo para obtener resultados como un mayor rendimiento.                            </span>
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        Como alternativa, las pr&aacute;cticas agroecol&oacute;gicas buscan evitar la sobreexplotaci&oacute;n del suelo, se centran en variedades aut&oacute;ctonas arraigadas en saberes locales y minimizan o eliminan el uso de productos sint&eacute;ticos en favor de los bioinsumos, que permiten el control de plagas y enfermedades a partir de microorganismos, hongos, minerales o derivados de vegetales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El primer a&ntilde;o cuesta m&aacute;s; muchas veces el suelo est&aacute; muerto por el uso de qu&iacute;micos&rdquo;,</strong> reconoce desde Argentina &Iacute;talo Choque Baldiviezo, referente de la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT), una organizaci&oacute;n que agrupa a m&aacute;s de 20,000 peque&ntilde;os productores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero a partir del segundo a&ntilde;o, cuando los microorganismos le dan vida, los productos vienen m&aacute;s robustos y con m&aacute;s rendimiento. Aparece un ecosistema en tu campo: se incrementan el abono, las flores y la biodiversidad. Ya no se necesita tanto trabajo; solo rotar los cultivos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un modelo desequilibrado</h3><p class="article-text">
        La mitad de los pesticidas que se usan en el mundo son herbicidas (combaten las malezas), el 30% insecticidas y el 17% fungicidas (combaten los hongos). Buena parte de ellos &ldquo;deterioran la salud humana, la biodiversidad, el agua y el suelo&rdquo;, denuncia el<a href="https://eu.boell.org/sites/default/files/2022-10/pesticideatlas2022_web_20221010.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;Atlas de Pesticidas de 2022</a>, que recuerda que a<strong> compa&ntilde;&iacute;as como Bayer, BASF y Syngenta se les permite exportar productos prohibidos en sus propios territorios</strong>. De hecho, cuatro de los diez m&aacute;s usados en Brasil no pueden comercializarse en Europa. Mientras que en ese continente se usaron 468 mil toneladas de productos sint&eacute;ticos en 2020 (una reducci&oacute;n del 0,2% respecto a 1999), en Sudam&eacute;rica fueron 770 mil, un incremento del 119%.
    </p><p class="article-text">
        Entre los productos m&aacute;s vendidos est&aacute;n el glifosato (<a href="https://www.iarc.who.int/featured-news/media-centre-iarc-news-glyphosate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;probablemente cancer&iacute;geno&rdquo;</a>&nbsp;seg&uacute;n la OMS, aunque esa consideraci&oacute;n est&aacute; en disputa), el paraquat (<a href="https://elsurti.com/futuros/scroll/2020/08/22/paraguay-importa-agroquimico-prohibido-en-china-y-la-ue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">altamente t&oacute;xico</a>&nbsp;en humanos), la atrazina (<a href="https://www.gob.mx/profeco/es/articulos/atrazina-un-herbicida-toxico?idiom=es#:~:text=Es%20un%20herbicida%20t%C3%B3xico&amp;text=Se%20encuentra%20entre%20los%20herbicidas,uso%20debido%20a%20su%20toxicidad." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disruptor hormona</a>l) y los neonicotinoides (<a href="https://www.nrdc.org/es/stories/neonicotinoides-101-efectos-humanos-abejas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&oacute;xicos para las abejas</a>). Sus efectos incluyen <strong>erupciones y ardor en los ojos, fatiga, dolores de cabeza y corporales</strong>. Como los ingredientes activos suelen derramarse en el suelo, el agua y trasladarse por el aire, tambi&eacute;n llegan a las comidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La creencia de que los pesticidas son imprescindibles para la agricultura, as&iacute; como la falta de una determinaci&oacute;n coordinada para avanzar hacia modelos alternativos, son condiciones que llevan al hambre, la desnutrici&oacute;n y la contaminaci&oacute;n de los alimentos en Latinoam&eacute;rica, denuncia FIAN, que tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n sobre la homogeneizaci&oacute;n en la oferta alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo tema &ldquo;no solo debe considerarse desde la oferta, sino tambi&eacute;n desde la demanda&rdquo;, opina Claudio Dunan, director de Estrategia del Grupo Bioceres, autorizado a comercializar el&nbsp;<a href="https://www.scidev.net/america-latina/news/autorizacion-a-venta-de-trigo-transgenico-reaviva-debate-en-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer trigo transg&eacute;nico del mundo</a>&nbsp;en Argentina. &ldquo;As&iacute; como hay un sobre-uso de fertilizantes, hay un sobre-consumo de prote&iacute;nas, aunque los pa&iacute;ses pobres consumen muchas menos que los de alto poder adquisitivo&rdquo;, reconoce. En Estados Unidos y Europa, por ejemplo, se&nbsp;<a href="https://www.technologyreview.es/s/13014/siete-graficos-para-demostrar-el-drama-del-consumo-de-proteina-mundial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumen mucho m&aacute;s</a>&nbsp;de los 50 gramos diarios de carne recomendados.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, plantea que las metas de la COP15 solo podr&aacute;n alcanzarse en forma gradual, para no poner en riesgo la seguridad alimentaria mundial: &ldquo;Seguimos teniendo una alta dependencia de productos qu&iacute;micos. No es sencillo reemplazar las altas cantidades de nutrientes que necesitan los cultivos por otras formas de manejo. De hecho, hace falta producir m&aacute;s por hect&aacute;rea para no avanzar con la deforestaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El camino agroecol&oacute;gico</h3><p class="article-text">
        <strong>Limitar la capacidad de da&ntilde;o de los pesticidas, reforzando acciones de vigilancia y control, es solo una parte de la soluci&oacute;n</strong>. En la transici&oacute;n hacia un modelo m&aacute;s sostenible, la agroecolog&iacute;a asoma como una opci&oacute;n prometedora.
    </p><p class="article-text">
        En Brasil, el Grupo Asociado de Agricultura Sustentable (GAAS) promueve la producci&oacute;n de bioinsumos mediante una red que re&uacute;ne a productores de soja y ma&iacute;z con expertos en manejo sustentable. &ldquo;Los hongos y bacterias que ayudan a controlar las plagas se multiplican en las granjas para sustituir a los pesticidas&rdquo;, dice el colaborador cient&iacute;fico-t&eacute;cnico Pablo Hardoim.
    </p><p class="article-text">
        Sus 700 integrantes, que cubren m&aacute;s de tres millones de hect&aacute;reas, trabajan con microorganismos, un mix de plantas para la cobertura del suelo y &ldquo;polvo de roca&rdquo;, mineralizador que repone nutrientes y rejuvenece suelos viejos. Gracias a esas pr&aacute;cticas de manejo, el uso de fertilizantes sint&eacute;ticos se redujo un 60% entre los asociados y los costos disminuyeron en cerca de un tercio.
    </p><p class="article-text">
        Hardoim reconoce que es dif&iacute;cil reemplazar los productos sint&eacute;ticos en cultivos por siembra directa, aunque remarca que &ldquo;muchas veces podemos hacer agricultura sin ellos, en pos de herramientas que agredan menos al ambiente. No necesariamente se podr&aacute; alimentar al mundo, pero la producci&oacute;n de caf&eacute; o c&iacute;tricos puede ser igual o mayor sin las alternativas industriales&rdquo;.
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                    alt="Una trabajadora revisa cultivos de acelga en una finca agroecológica en la provincia de Tucumán, Argentina. La granja forma parte de la Unión de Trabajadores de la Tierra, una organización de pequeños productores."
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                Una trabajadora revisa cultivos de acelga en una finca agroecológica en la provincia de Tucumán, Argentina. La granja forma parte de la Unión de Trabajadores de la Tierra, una organización de pequeños productores.                            </span>
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        En Argentina, la UTT re&uacute;ne a familias que producen frutas, verduras, granos y l&aacute;cteos agroecol&oacute;gicos. Su&nbsp;<a href="https://uniondetrabajadoresdelatierra.com.ar/consultorio-tecnico-popular/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consultorio T&eacute;cnico Popular</a>&nbsp;gestiona un sistema de producci&oacute;n de insumos con t&eacute;cnicos-asesores que pertenecen a las mismas familias productoras.
    </p><p class="article-text">
        Para conformar las parcelas se empieza con el bokashi, un abono producido por fermentaci&oacute;n que acelera la degradaci&oacute;n de la materia org&aacute;nica y eleva la temperatura, eliminando pat&oacute;genos. &ldquo;Lleva bosta, melaza y carbonilla. Podemos hacer desde 50 kilos hasta una tonelada&rdquo;, precisa el referente &Iacute;talo Choque Baldiviezo. Luego se preparan biofertilizantes, donde se reproducen bacterias en esti&eacute;rcol para obtener los microorganismos que nutrir&aacute;n los cultivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Un tomate producido con fertilizantes industriales puede salir radiante, pero tiene gusto a pl&aacute;stico. Aunque no brillan, los de agroecolog&iacute;a tienen sabor y textura&rdquo;</strong>, compara el productor. Sus m&eacute;todos tambi&eacute;n pueden aplicarse a sistemas extensivos, asegura, en base a pruebas exitosas con ma&iacute;z y trigo, a los que aplicaron un fungicida y preparados para el control de insectos propios. La cosecha se vendi&oacute; a una f&aacute;brica de alimentos local.
    </p><p class="article-text">
        Uruguay tambi&eacute;n avanza hacia los bioinsumos, &ldquo;una l&iacute;nea hacia el futuro que tiene un desarrollo cada vez m&aacute;s vertiginoso&rdquo;, describ&iacute;a<a href="https://dialogochino.net/es/agricultura-es/51203-alternativas-biologicas-a-los-agroquimicos-se-expanden-en-uruguay/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;a Di&aacute;logo Chino</a>&nbsp;el a&ntilde;o pasado Sebasti&aacute;n Viroga, coordinador nacional del Proyecto Plaguicidas de la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura.
    </p><p class="article-text">
        Con apoyo estatal e internacional, algunas de esas experiencias fueron c&aacute;psulas de avispas contra plagas de la soja y un producto basado en hongos para combatir a las hormigas cortadoras, capaces de generar p&eacute;rdidas de pasto equivalentes al consumo de un ternero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que recabamos de productores fueron impactos positivos &#8213;explica ahora Viroga&#8213;. Hay un camino m&aacute;s avanzado en granjas que en agricultura extensiva, pero en casi todos los casos los resultados fueron igual o m&aacute;s efectivos que con los productos de s&iacute;ntesis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, diputados en Uruguay promueven un proyecto de ley para alcanzar un manejo agr&iacute;cola con m&eacute;todos &ldquo;ecol&oacute;gicamente seguros, higi&eacute;nicamente aceptables y econ&oacute;micamente factibles&rdquo;, en cuyo horizonte est&aacute; el desarrollo de mol&eacute;culas biocidas menos peligrosas, dado el riesgo de resistencia a plagas y enfermedades.
    </p><h3 class="article-text">Los riesgos del camino medio</h3><p class="article-text">
        Aunque elogia estas experiencias en Am&eacute;rica del Sur, un&nbsp;<a href="https://agritrop.cirad.fr/598359/1/Perspective55_Goulet_ENG.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paper</a>&nbsp;del CIRAD &#8213;organismo franc&eacute;s dedicado a la investigaci&oacute;n agron&oacute;mica&#8213; advierte que no implican una decisi&oacute;n de abandonar los modelos de agricultura industrial, de los cuales los estados perciben altos ingresos por exportaci&oacute;n. Los esquemas mixtos siguen funcionando tanto para los productores que buscan avanzar hacia la agroecolog&iacute;a como para las compa&ntilde;&iacute;as que diversifican su portafolio con la incorporaci&oacute;n de bioinsumos.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo, sugiere Hardoim del GAAS en Brasil, es parte de un cambio de estrategia de los grandes consorcios agr&iacute;colas, que pasan de ser meros vendedores de productos a oferentes de servicios como la agricultura con drones o las aplicaciones de inteligencia artificial, que adem&aacute;s de aumentar la eficiencia de los cultivos se promocionan como m&eacute;todos m&aacute;s sustentables.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la tendencia parece alineada con la<a href="https://www.cbd.int/doc/c/2c37/244c/133052cdb1ff4d5556ffac94/cop-15-l-25-es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;d&eacute;cima meta</a>&nbsp;acordada en la COP15 &#8213;gestionar la agricultura a trav&eacute;s de la utilizaci&oacute;n sostenible de la diversidad biol&oacute;gica&#8213; su cumplimiento efectivo no significa lo mismo a uno y otro extremo del sistema productivo. Mientras que la incorporaci&oacute;n parcial de bioinsumos puede leerse como una respuesta a las crecientes exigencias de los pa&iacute;ses europeos por controlar la calidad de sus cadenas de valor, una transici&oacute;n fallida o incompleta en los ecosistemas sudamericanos podr&iacute;a terminar de corporizar todos los miedos plasmados en Montreal.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en Di&aacute;logo Chino </em><a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://dialogochino.net/es/</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Corso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/sudamerica-reducir-agroquimicos-agricultura_1_10399257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jul 2023 08:48:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Puede Sudamérica reducir el uso de agroquímicos en la agricultura?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroquímicos,pesticidas,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plantas: los mejores pesticidas caseros y agroecológicos para eliminar las plagas de tu jardín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/elimina-plagas-jardin-pesticidas-caseros_1_10368746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/092a81b9-2e07-4059-b40a-6e69f5f67de5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plantas: los mejores pesticidas caseros y agroecológicos para eliminar las plagas de tu jardín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen soluciones para elaborar pesticidas caseros que, además de cuidar tu jardín, son respetuosos con el medio ambiente.</p><p class="subtitle">No solo de agua viven las plantas: nociones básicas para alimentarlas con fertilizante, humus o abono</p></div><p class="article-text">
        Tener plagas en tu jard&iacute;n es algo de lo m&aacute;s normal. Claro que si quer&eacute;s cuidarlo de manera natural, preferir&aacute;s <strong>evitar pesticidas y productos qu&iacute;micos</strong> agresivos que puedan da&ntilde;ar la planta. Existen soluciones para elaborar <strong>pesticidas caseros </strong>que, adem&aacute;s de cuidar tu jard&iacute;n, son<strong> respetuosos con el medio ambiente</strong>. En este art&iacute;culo te contamos por qu&eacute; los pesticidas caseros son una mejor opci&oacute;n y te damos recetas de algunos para que puedas prepararlos en casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos pesticidas caseros, <strong>100% naturales</strong>, te ayudar&aacute;n a mantener lejos las plagas y los insectos, sin contaminar el medio ambiente ni potenciales peligros para la salud. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ser&aacute;n <strong>menos da&ntilde;inos para tus plantas</strong>. Son remedios que se usaron en la agricultura tradicionalmente.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n te contamos algunas opciones de pesticidas caseros, <strong>f&aacute;ciles de conseguir y preparar </strong>en casa:
    </p><h2 class="article-text">Aceite de neem</h2><p class="article-text">
        El aceite vegetal de neem se extrae de un <strong>&aacute;rbol proveniente de la India </strong>con el mismo nombre. Es un &aacute;rbol de hoja perenne tropical cuyos frutos tienen una forma similar a las aceitunas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los textos de medicina ayurv&eacute;dica provenientes del 5000 antes de Cristo hablan sobre sus <strong>propiedades curativas antis&eacute;pticas</strong>, antiinflamatorias e inmunomoduladoras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las primeras son las que nos interesan en el caso de eliminar las plagas. Para prepararlo solo ten&eacute;s que mezclar una cucharada de aceite vegetal de neem con media cucharada de jab&oacute;n natural y un cuarto de agua templada y a&ntilde;adilo a tus plantas o a la tierra.
    </p><h2 class="article-text">Ajenjo</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser una planta medicinal muy &uacute;til si quer&eacute;s sembrarla en tu jard&iacute;n, el ajenjo act&uacute;a como pesticida casero al <strong>sembrarlo cerca de otras plantas</strong>, arbustos o flores.
    </p><p class="article-text">
        Te ayudar&aacute; a <strong>repeler insectos, orugas y gusanos, pulgones, &aacute;caros, hormigas</strong> y algunas otras plagas si pulverizar con pesticida casero de ajenjo las hojas y tallos donde se encuentren.
    </p><p class="article-text">
        Para prepararlo solo ten&eacute;s que macerar unos <strong>300 g de ajenjo fresco </strong>en 1 litro de agua y tapar el recipiente. Estar&aacute; listo en el plazo de una semana y media aproximadamente. Si es urgente o quer&eacute;s que la acci&oacute;n sea m&aacute;s fuerte, pod&eacute;s comprarlo en <strong>aceite esencial </strong>y a&ntilde;adir unas gotas al pulverizador, ya que no da&ntilde;ar&aacute; tus plantas ni el ambiente.
    </p><h2 class="article-text">Ajo</h2><p class="article-text">
        El ajo es una de las primeras cosas que anotamos en la lista de la compra y un alimento que <strong>nunca falta en casa</strong>. Seguro que ten&eacute;s a mano una cabeza de ajo para preparar tu pesticida natural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Act&uacute;a como potente repelente por su intensidad. Preparar la mezcla para tener listo tu pesticida natural con ajos es m&aacute;s que f&aacute;cil. Podr&aacute;s tambi&eacute;n <strong>usarlo en spray</strong> y directamente sobre tus plantas o la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Dependiendo de la cantidad que vayas a necesitar, calcul&aacute; <strong>una cabeza entera de ajos</strong> con medio litro de agua m&aacute;s o menos. Pod&eacute;s triturarlo en la batidora o licuadora hasta que quede una mezcla homog&eacute;nea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s es bueno que lo dejes <strong>macerar al menos uno o dos d&iacute;as</strong>. Una vez listo, pod&eacute;s a&ntilde;adirlo al agua seg&uacute;n la intensidad que necesites para terminar con tus plagas con este pesticida natural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El tomate y el ajo son pesticidas caseros naturales                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Hojas de tomate</h2><p class="article-text">
        Los <strong>alcaloides</strong> presentes en las hojas del tomate hacen de ellas un excelente repelente para <strong>pulgones, orugas y gusanos </strong>sobre todo. No todos los tomates vienen con hojas, sobre todo si los compr&aacute;s en el supermercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello pod&eacute;s comprar tomates ecol&oacute;gicos que vengan con sus hojas o, si tienes huerto, usar las tuyas. Si ten&eacute;s <strong>tomates en el huerto </strong>junto a otras plantas o quieres plantarlas, actuar&aacute;n de <strong>repelente natural </strong>como ocurre con el caso del pesticida natural de ajenjo.
    </p><p class="article-text">
        En caso de no ser as&iacute; y no poder conseguir hojas de tomate f&aacute;cilmente, pod&eacute;s comprar <strong>aceite esencial o esencia de hojas de tomate</strong>. Se puede encontrar en internet aunque no es una opci&oacute;n muy com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En caso de prepararlo con hojas de tomate, te contamos c&oacute;mo hacerlo: pic&aacute; las hojas de tomate hasta tener una cantidad para completar <strong>al menos, dos tazas</strong>. Dilu&iacute; despu&eacute;s la mezcla en dos tazas de agua y roc&iacute;a con ella tus plantas. Ten&eacute; precauci&oacute;n si hay animales dom&eacute;sticos en casa porque puede ser t&oacute;xico para ellos tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&aacute;scara de huevo</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser fertilizantes para la tierra, las c&aacute;scaras de huevo tambi&eacute;n tienen el poder de ser repelentes En este caso para<strong> orugas y caracoles.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Simplemente machac&aacute; las c&aacute;scaras de huevo y utiliz&aacute; el polvo resultante para espolvorearlo sobre la tierra o las hojas de tus plantas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Ortiga</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no se roz&oacute; alguna vez por accidente en el campo con una ortiga? Esta planta es conocida porque cuando esto ocurre, genera un fuerte picaz&oacute;n y escozor en el lugar del cuerpo en cuesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta cualidad, es un pesticida natural que puede ayudarte a controlar las plagas de tu jard&iacute;n o las plantas de tu casa. Sobre todo tiene efectividad con las <strong>plagas de pulg&oacute;n</strong>, una de las m&aacute;s comunes, y es fertilizante para la tierra tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para preparar tu pesticida natural, mezcl&aacute; <strong>100 g de ortiga con un litro de agua</strong> y obtendr&aacute;s una mezcla concentrada. Pod&eacute;s dejarlo reposar de 3 a 5 d&iacute;as para que macere.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no ten&eacute;s f&aacute;cil acceso a las ortigas, quer&eacute;s preparar una mezcla m&aacute;s potente o es urgente y lo necesit&aacute;s ya, pod&eacute;s conseguir la <strong>ortiga en aceite esencial </strong>en cualquier herbolario o a trav&eacute;s de internet.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pimienta</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo de la lista es la pimienta. Tambi&eacute;n es un b&aacute;sico entre las especias que usamos con frecuencia en la cocina, por lo que <strong>es sencillo que la tengas en casa</strong> o que la puedas comprar de inmediato en el supermercado m&aacute;s cercano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La forma m&aacute;s f&aacute;cil de aplicarla es, como en otros casos, el <strong>spray</strong>. Seleccion&aacute; <strong>ocho bolas de pimienta de cualquier tipo por cada medio litro de agua.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bat&iacute; la mezcla o hazla en la licuadora hasta que veas que va quedando disuelta la pimienta y dej&aacute; la mezcla <strong>reposar al menos una noche</strong>.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Crespo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/elimina-plagas-jardin-pesticidas-caseros_1_10368746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jul 2023 12:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plantas: los mejores pesticidas caseros y agroecológicos para eliminar las plagas de tu jardín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[plantas,Plantas nativas,jardín,Jardinería,pesticidas,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cultivo de algodón agroecológico devuelve la esperanza a comunidades qom del Chaco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/cultivo-algodon-agroecologico-devuelve-esperanza-comunidades-qom-chaco_1_10292267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee567f47-f20e-4777-979f-6c929974175a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cultivo de algodón agroecológico devuelve la esperanza a comunidades qom del Chaco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras haber sido perseguidos, expulsados, concentrados en colonias, explotados como “mano de obra barata”, y finalmente fumigados y enfermados a repetición, los vecinos y las vecinas de Pampa del Indio, en el norte de Argentina, llevan adelante una experiencia esperanzadora: el cultivo de algodón agroecológico. Sin patentes, sin agroquímicos, sin “daños colaterales”. Ver para creer.  </p></div><p class="article-text">
        El cielo de los qom es, en realidad, un libro. Podr&aacute; parecer un manto azul y combado, lleno de luces que titilan, pero eso es pura apariencia. Porque ah&iacute;, en lo alto, ellos siguen leyendo las historias que les contaron sus ancestros y que todav&iacute;a repiten a sus hijos. Y hay una que es infalible a la hora de poner a los chicos a temblar: la del Yr&aacute; Ypay&iacute;, o &ldquo;Fin del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que un d&iacute;a, cuando las lechuzas ya no puedan seguir devorando a los murci&eacute;lagos (<em>andir&aacute;</em>, en lengua originaria), estos se reproducir&aacute;n descontroladamente; se volver&aacute;n legi&oacute;n y, en alg&uacute;n momento, ser&aacute;n tantos que terminar&aacute;n formando un murci&eacute;lago gigante, el <em>Andir&aacute; guaz&uacute;</em>: el gran murci&eacute;lago del fin del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, el monstruo desplegar&aacute; sus alas, cubrir&aacute; por completo la luz del sol, y la vida sobre la Tierra comenzar&aacute; a terminarse. Ser&aacute;, dicen, el principio del fin. Quiz&aacute; por eso, en el Chaco &mdash;esa planicie que comparten Argentina y  Paraguay&mdash;, lo grande que anda por el cielo rara vez trae buenas noticias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El p&aacute;jaro m&aacute;s visto</strong>&nbsp;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Para Lelia L&oacute;pez, una se&ntilde;ora delgada y de sonrisa desconfiada, adem&aacute;s de campesina, qom, vecina de Campo Medina &mdash;un paraje rural de Chaco, en el norte argentino, a m&aacute;s de 400 kil&oacute;metros de la capital provincial&mdash;, las <a href="https://www.anred.org/2021/11/05/chaco-empresarios-rurales-fumigan-sobre-dos-pueblos-y-700-personas-tuvieron-que-ser-hospitalizadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avionetas fumigadoras</a>, que durante mucho tiempo fueron el p&aacute;jaro m&aacute;s visto en el cielo de su localidad, tienen algo de eso. De bicho que asusta. De p&aacute;jaro de mal ag&uuml;ero. Y con raz&oacute;n: cada verano, de ma&ntilde;ana y de tarde, cuando se escuchaban los motores y el veneno ca&iacute;a en r&aacute;fagas desde arriba, su huerta se desmayaba entera. &ldquo;Se pon&iacute;a triste&rdquo;, dice. &ldquo;Y se llenaba de manchas.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero,<strong> lo peor ven&iacute;a despu&eacute;s, cuando la piel empezaba a picar y se llenaba de ronchas</strong>. A sus hijos &mdash;nueve&mdash;, les dol&iacute;a la cabeza. Comenzaban a vomitar. Entonces, a veces, Lelia ten&iacute;a la ocurrencia de ir a la salita de salud.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y ah&iacute;<strong> la doctora me dec&iacute;a que yo era una mentirosa</strong>. Que eso no pod&iacute;a ser.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, si ten&iacute;a suerte, le daban alg&uacute;n remedio &ldquo;para la gripe&rdquo;. Y la mandaban de nuevo a su casa. Porque, en esas tierras en donde ella vive, hay temas &mdash;como los que hacen a las fumigaciones sobre plantas, animales y personas&mdash; sobre los que es mejor no hablar.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Mar&iacute;a del Carmen Seveso, m&eacute;dica emergent&oacute;loga y una de las voces m&aacute;s activas en Chaco contra las fumigaciones con agrot&oacute;xicos que irrumpieron en la provincia en 1998, con la llegada de la <a href="https://www.argenbio.org/cultivos-transgenicos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">soja transg&eacute;nica</a>, confirma lo que dice Lelia. Lo vio mil veces: <strong>personas intoxicadas por los agrovenenos, pero tratadas con medicamentos para la gripe o alguna alergia.</strong> Eso fue, en parte, lo que la impuls&oacute; &mdash;junto a otras m&eacute;dicas, enfermeras y efectores de salud&mdash; a crear la Red de Salud Popular Ram&oacute;n Carrillo. Quienes la integraban eran, en su mayor&iacute;a, m&eacute;dicos y m&eacute;dicas rurales. Esos a quienes los campesinos y abor&iacute;genes del Chaco m&aacute;s profundo les contaban lo que les pasaba tras cada fumigaci&oacute;n. Esos que supieron, casi 20 a&ntilde;os antes, que los agrovenenos ten&iacute;an <a href="https://cegh.net/article/S2213-3984(23)00026-X/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;ltiples y graves impactos</a> en la gente que &mdash;como Lelia&mdash; viv&iacute;a alrededor de los campos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El derecho a respirar&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Campo Medina &mdash;como Campo Nuevo, como Lote 4, como Napenay, como tantas otras &iacute;nfimas localidades en donde la frase &ldquo;expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola&rdquo; se traduce desde hace d&eacute;cadas en un <strong>desmonte apocal&iacute;ptico</strong>&mdash; es el hogar no s&oacute;lo de Lelia, sino tambi&eacute;n de varias familias originarias y criollas. Dedicadas desde siempre al trabajo de la tierra, la llegada a mediados de los 90&rsquo; de la agricultura industrial &mdash;bajo la forma de <strong>gigantescos latifundios dedicados a la soja, al ma&iacute;z y al algod&oacute;n</strong>, todos transg&eacute;nicos e inseparables de un paquete de agroqu&iacute;micos (herbicidas, insecticidas y fungicidas, entre otros)&mdash; signific&oacute; bastante m&aacute;s que una alteraci&oacute;n del paisaje. Represent&oacute;, sobre todo, la p&eacute;rdida de algo tan simple como el derecho a respirar.
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                    alt="El stand de la Fundación N´Oxonec con su producto estrella, el algodón agroecologico, en el encuentro organizado por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA)."
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            <span class="title">
                El stand de la Fundación N´Oxonec con su producto estrella, el algodón agroecologico, en el encuentro organizado por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA).                            </span>
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        El mapa lo muestra: en la actualidad, las tierras habitadas por los qom y campesinos criollos est&aacute;n jaqueadas por mega establecimientos agroindustriales. Lo que all&iacute; se ve es el resultado de m&aacute;s de 100 a&ntilde;os de racismo de Estado, que as&iacute; como entre 1884 y 1911 emprendi&oacute; la llamada &ldquo;Campa&ntilde;a del Chaco&rdquo; (o &ldquo;Conquista del desierto verde&rdquo;) y termin&oacute; repartiendo entre blancos e inmigrantes 2,5 millones de hect&aacute;reas, hoy arrincona a las comunidades originarias a fuerza de venenos y desidia. A los antepasados de Leila y a su gente, apenas les cedi&oacute; &mdash;como una gracia&mdash; las mismas 40 leguas en las que todav&iacute;a est&aacute;n encapsulados.
    </p><p class="article-text">
        Antes, cuando no hab&iacute;a leyes de protecci&oacute;n contra las fumigaciones, no s&oacute;lo las gallinas, los cerdos y los chivos se descompon&iacute;an al paso de la avioneta: la huerta completa se secaba. Las chivas comenzaban a malparir. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as terminaban en la salita de salud, recibiendo jarabes para la tos o una aspirina, a modo de consuelo. Fue entonces cuando el marido de Lelia, Juan Capra, junto a otros vecinos &mdash;como Napole&oacute;n Tomas y Mariano Pe&ntilde;aloza, qom todos ellos&mdash; decidieron hacer algo. Antes de que fuera demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en 2010, un grupo de familias llev&oacute; su <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-161022-2011-01-24.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncia ante la Justicia</a>. El principal acusado fue un establecimiento con nombre de vecino simp&aacute;tico, Don Panos, y extensi&oacute;n inaudita: 90.000 hect&aacute;reas de campo desplegadas sobre dos provincias argentinas (Chaco y Formosa). Para cercarla, se necesitar&iacute;an 10.000 kil&oacute;metros de alambre. La misma extensi&oacute;n que se necesitar&iacute;a para alcanzar la llamada L&iacute;nea de K&aacute;rm&aacute;n o l&iacute;mite exterior de la atm&oacute;sfera. Otra vez, es el cielo el que cuenta la historia del Chaco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Panorama claro</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contra todas las posibilidades, la Justicia les di&oacute; la raz&oacute;n. Reci&eacute;n al cabo de ocho denuncias ante organismos tan variados como la comisar&iacute;a local, el Instituto Nacional Contra la Discriminaci&oacute;n, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), y hasta una presentaci&oacute;n en la C&aacute;mara de Diputados de Chaco, en julio de 2010, pero les dio la raz&oacute;n. Ese d&iacute;a, un hombro morocho y de rasgos aindiados se par&oacute; frente a los legisladores, y dijo:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Soy Mariano Pe&ntilde;aloza. Soy ind&iacute;gena. Estoy orgulloso de ser ind&iacute;gena. Yo vivo del monte, de agricultura, de ganader&iacute;a. Hoy, no tenemos eso. Se nos muri&oacute; todo. Llega a un metro de mi casa el mosquito. &iquest;Qu&eacute; es lo que quiere esa empresa? &iquest;Que nos vayamos todos? Pero, yo no quiero vivir en el pueblo. Quiero seguir con mi cultura.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, lograron que la Justicia chaque&ntilde;a dictara una medida cautelar prohibiendo las fumigaciones a&eacute;reas en la zona lindera con las familias de Campo Medina. Dicho de otro modo, ya no se pod&iacute;a fumigar a menos de 600 metros de las casas. Ya no se pod&iacute;a seguir arrasando, de pasada en pasada, lo &uacute;nico que las familias ten&iacute;an para comer.
    </p><p class="article-text">
        La medida nunca se respet&oacute; del todo. Pero, para Lelia, Napole&oacute;n, Mariano y el resto de sus vecinos y vecinas, el panorama estaba claro: alejadas las fumigaciones, idos los venenos, el desaf&iacute;o era generar alguna producci&oacute;n que les permitiera ganarse la vida sin enfermarse ni morir en el intento. Algo que, m&aacute;s all&aacute; de subsistir, les permitiera volver a so&ntilde;ar. Algo propio. Y diferente.
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se acordaron de <em>gualok</em>, que es como los nativos del lugar llamaban al algod&oacute;n. Antes de la llegada de los espa&ntilde;oles, antes de la explotaci&oacute;n, mucho antes de que las semillas de Monsanto comenzaran a producir un algod&oacute;n radiante y cultivado en base a venenos tan peligrosos como el 2-4 D, la atrazina o la cipermetrina (un agroveneno debe aplicarse 14 veces por semana, como secante, previo a la cosecha), <em>gualok</em> estaba ah&iacute; y era una parte clave de la econom&iacute;a campesina. S&oacute;lo ten&iacute;an que recuperarlo. Pero, &iquest;c&oacute;mo? &iquest;Era realmente posible cultivar el algod&oacute;n sin aplicar venenos? &iquest;Sobrevivir&iacute;an las cosechas? &iquest;Qui&eacute;n comprar&iacute;a ese algod&oacute;n? Y la pregunta central: &iquest;existir&iacute;an todav&iacute;a las semillas criollas, originarias y libres de patentes?
    </p><h3 class="article-text"><strong>En busca de los suelos perdidos</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Como en todo proceso, a la hora de recordarlo y decir qu&eacute; fue primero y qu&eacute; despu&eacute;s, a menudo las voces se confunden. &iquest;La Mesa de desarrollo local fue antes de la recomposici&oacute;n de los suelos? &iquest;O fue al rev&eacute;s? En cualquier caso, algo est&aacute; claro: lo mismo que enfermaba a personas y animales hab&iacute;a terminado por enfermar tambi&eacute;n a la tierra. Por convertirla en una piel desnuda, cuarteada por el sol, en la que las tormentas de tierra pod&iacute;an, incluso, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=iZY7LVxCKws" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durar horas</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Justamente por eso, despu&eacute;s de lograr el amparo contra las fumigaciones, lo que hubo que hacer fue recomponer los suelos&rdquo;, explica Alejandra G&oacute;mez, una mujer p&aacute;lida y sonriente, con el pelo cortado al estilo de Cleopatra. Abogada y miembro de la Red de Salud Popular Doctor Ram&oacute;n Carrillo, explica que, para poder acompa&ntilde;ar este proceso, la red de m&eacute;dicas, m&eacute;dicos y enfermeros del monte que conoc&iacute;an como nadie los impactos de los plaguicidas en la salud de la poblaci&oacute;n se tuvo que reconvertir en fundaci&oacute;n: la <a href="https://www.instagram.com/reddesaludchaco/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Ram&oacute;n Carrillo</a>. &iquest;Su nuevo compromiso? Ayudar a los pobladores a <strong>desandar el camino que lleva del agronegocio</strong> contaminante a la producci&oacute;n saludable, soberana y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es eso de &ldquo;recomponer los suelos&rdquo;? Digamos que restituirlos a un estado previo a la lluvia de qu&iacute;micos. En este proceso, colabor&oacute; la gente del INTA S&aacute;enz Pe&ntilde;a, una localidad cercana a Pampa del Indio.
    </p><p class="article-text">
        Julieta Rojas es bi&oacute;loga y trabaja hace 17 a&ntilde;os en suelos. Como experta, sabe que el suelo es la base de todo, pero tambi&eacute;n que, en agroecolog&iacute;a, su manejo es complejo. &ldquo;Porque cuando no se pueden usar herbicidas, tampoco se puede trabajar mucho la tierra para evitar la degradaci&oacute;n, hay que ir probando con bioinsumos (es decir, sustancias naturales y no productos de s&iacute;ntesis qu&iacute;mica), creando cobertura vegetal, etc. Para peor, en algunos lotes, hay mucho Sorgo de Alepo, una planta que es plaga&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, el suelo &mdash;como el tejido social roto por la agricultura industrial&mdash; comenz&oacute; a tejerse otra vez. Pero no fue f&aacute;cil. Especialmente porque, tras tantos a&ntilde;os de atropello, a los vecinos y a las vecinas de Campo Medina se les hac&iacute;a dif&iacute;cil creer que no los fumigar&iacute;an m&aacute;s; que no seguir&iacute;an consider&aacute;ndolos maleza o bicho, u otra cosa a eliminar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo bueno fue que la empresa Don Panos se comprometi&oacute; no s&oacute;lo a dejar de fumigar a las familias denunciantes, sino a toda la zona linde con Campo Medina. Entonces, lo primero que se recuper&oacute; fue la llamada &lsquo;sementera baja&rsquo;, que es como se le dice a la huerta donde se siembra zapallo, porotos, mandioca, batata, ma&iacute;z y todo eso que es para consumo familiar. A partir de eso, se pens&oacute; en recuperar tambi&eacute;n el cultivo del algod&oacute;n. Fue entonces cuando una empresa de Buenos Aires se interes&oacute;. Se hizo una primera campa&ntilde;a y una primera cosecha. Pero algo pas&oacute;&rdquo;, explica, misteriosa, G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        La cosa fue as&iacute;: alguien de la comunidad vio a alguien de la empresa de Buenos Aires que les comprar&iacute;a el algod&oacute;n hablando con alguien de Don Panos. La voz se corri&oacute;, y adi&oacute;s al acuerdo: varias de las familias, en particular las denunciantes, se negaron a seguir trabajando con la firma. Pero, s&iacute; quer&iacute;an seguir haciendo algod&oacute;n y sin venenos, en familia, con la posibilidad de conservar sus huertas y animales. Eso s&iacute; los entusiasmaba.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n la cuenta Regino Altamirano, un criollo alto y delgado, de pelos largos y alocados que a veces sujeta con una boina al estilo Che Guevara. &Eacute;l preside la Asociaci&oacute;n de Peque&ntilde;os Productores de Chaco (APPCh), una organizaci&oacute;n territorial que hoy re&uacute;ne a una cincuentena de productores y productoras de la zona, 28 de los cuales se sumaron a la producci&oacute;n de algod&oacute;n agroecol&oacute;gico en 2019, en lo que fue la segunda campa&ntilde;a. &ldquo;La mayor&iacute;a de las familias de ac&aacute; hab&iacute;a hecho algod&oacute;n toda la vida, pero algod&oacute;n natural, no el transg&eacute;nico, porque ese es caro para el peque&ntilde;o productor: hay que comprar semillas, qu&iacute;micos&hellip; Y no se puede.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se pod&iacute;a, idas las fumigaciones, era lo otro. Volver a sembrar en las parcelas familiares comida y algod&oacute;n, como siempre hab&iacute;a sido. Eso fue lo que hicieron: volver al origen. &ldquo;Y le pusimos ese nombre &mdash;N&rsquo;Oxonec, algod&oacute;n de frontera&mdash; porque la primera palabra quiere decir &lsquo;tejido&rsquo;, y lo de la frontera porque hasta ah&iacute; nos fueron barriendo. Hasta el borde. A los criollos y a los qom, y todo para hacerle lugar al agronegocio&rdquo;, dice.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Volver al futuro</strong></h3><p class="article-text">
        La idea era poderosa: recuperar los suelos primero, la comida despu&eacute;s, m&aacute;s adelante el algod&oacute;n y as&iacute; hasta restaurar todo lo destruido. Hab&iacute;a que recuperar la tierra arrasada. Con el tiempo y los resultados, la idea fue creciendo hasta lo que ya se logr&oacute;: que la cadena de valor completa fuera chaque&ntilde;a. Dicho de otro modo, que desde las semillas hasta la cosecha, el desmote, el hilado, la confecci&oacute;n y el dise&ntilde;o, todo fuera &ldquo;Made in Chaco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera campa&ntilde;a fue la de 2017. En septiembre de ese a&ntilde;o, unas pocas familias de Campo Medina plantaron semillas tradicionales &mdash;no transg&eacute;nicas&mdash; provistas por el INTA local, que las hab&iacute;a preservado. Su nombre: Guazuncho, que es como se le dice en la zona a una especie de cervatillo que anda por el monte. Sembraron. Y cruzaron los dedos, en el m&aacute;s absoluto de los silencios. Por si acaso.
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                En Campo Medina, el paraje rural en donde vive y trabaja Alejandra, el proyecto de algodón agroecológico fue visto por muchas familias campesinas como una oportunidad.                            </span>
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        Se sembr&oacute; sobre parcelas familiares de entre un cuarto y media hect&aacute;rea, no m&aacute;s. &iquest;Por qu&eacute; no mayores? Entre otras razones, porque <strong>el cultivo de algod&oacute;n agroecol&oacute;gico implica, por sobre todas las cosas, recuperar la escala humana</strong>. Un campo de miles de hect&aacute;reas se trabaja con m&aacute;quinas y con qu&iacute;micos, mientras que una parcela como las existentes en Campo Medina &mdash;donde se cultivan simult&aacute;neamente algod&oacute;n y alimentos&mdash; requiere de mucha mano de obra para absolutamente todo. Por ejemplo, para la siembra, para el control de los organismos que ataquen el cultivo y, finalmente, para la cosecha, que tambi&eacute;n es manual. Se hace en noviembre, al rayo del sol, copo tras copo. &ldquo;Adem&aacute;s, as&iacute;, uno va viendo tambi&eacute;n qu&eacute; semillas sirven para replantar, para usar en la pr&oacute;xima campa&ntilde;a&rdquo;, explica Regino. &ldquo;Esto tambi&eacute;n es algo bueno, porque antes no ten&iacute;amos qu&eacute; sembrar y hoy ya tenemos familias en diferentes partes que se dedican nada m&aacute;s que a producir semillas. Son semilleros, y por eso ahora sabemos que podremos volver a sembrar, porque semilla hay.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tejer sue&ntilde;os</strong></h3><p class="article-text">
        El acuerdo era claro: las familias sembraban y la Fundaci&oacute;n Carrillo les compraba toda la producci&oacute;n. &Iacute;ntegra. Y se ocupaba, a su vez, de la comercializaci&oacute;n de los hilos y de los textiles hechos con esos hilos sin venenos. Dicho de esta manera parece simple, pero detr&aacute;s de cada cono de hilo &mdash;de un kilo cada uno&mdash; que se genera tras cada cosecha, hay cientos de batallas invisibles. El control de lo que la agricultura industrial denomina &ldquo;plagas&rdquo;, por ejemplo, debe hacerse con sustancias naturales. Y, cuando el temido picudo algodonero dice &ldquo;presente&rdquo;, hay trampas esperando por ellos. Todo sea para preservar lo que hace de esta fibra algo &uacute;nico en su especie: un algod&oacute;n pur&iacute;simo, jam&aacute;s rozado por agrot&oacute;xicos ni por tinturas. El sue&ntilde;o de los al&eacute;rgicos hecho realidad, s&iacute;, pero tambi&eacute;n un dato econ&oacute;mico: a partir de esta experiencia pionera en el Chaco, la importaci&oacute;n desde lugares tan cercanos como Per&uacute; o tan distantes como India dej&oacute; de ser la &uacute;nica alternativa para quienes buscaran un material de este tipo. Hoy, en Chaco, hay ya cinco municipios participando de esta experiencia (Pampa del Indio, Las Palmas, Castelli, La Leonesa, Presidencia Roca y Castelli).
    </p><p class="article-text">
        Ya van por la sexta campa&ntilde;a, y hay alegr&iacute;a en el aire. A fuerza de lucha y compromiso, consiguieron que el Gobierno los acompa&ntilde;ara en algunos procesos y hasta que la Agencia Japonesa de Cooperaci&oacute;n Internacional (JICA, seg&uacute;n su sigla en ingl&eacute;s) se interesara por el proyecto y los sumara al programa &ldquo;Un pueblo, un producto&rdquo; (OVOP) a trav&eacute;s del cual reciben asesoramiento y capacitaci&oacute;n que esta iniciativa no naufrague en las turbulentas aguas del mercado. Es m&aacute;s, en febrero de 2023, el proyecto lleg&oacute; a Buenos Aires y tuvo su propio stand en el evento de JICA. En el afiche aparec&iacute;a Regino mostrando orgulloso un copo de algod&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El cielo protector</strong></h3><p class="article-text">
        Con todo, el objetivo por ahora no es seguir creciendo, sino sostener &mdash;m&aacute;s que la &ldquo;cadena de valor&rdquo;&mdash; la red y los lazos que los han tra&iacute;do hasta ac&aacute;. Esto es, la trama, porque eso es lo que significa N&rsquo;Oxonec en qom: la mixtura de m&uacute;ltiples hilos. Cada prenda es, en ese sentido, un mapa vivo. &ldquo;En esta hay hilo de Campo Medina y de Colonia Ben&iacute;tez, el textil se hizo en Sa&eacute;nz Pe&ntilde;a, el bolsillo lo teji&oacute; una artesana de Miraflores&rdquo;, detalla Alejandra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un dato m&aacute;s: se est&aacute; recuperando un algod&oacute;n casi extinto y hermoso. La semilla fue recuperada y se la bautiz&oacute; Gualok. Es marr&oacute;n. Alejandra muestra un ovillo y sonr&iacute;e. Tambi&eacute;n, &iquest;c&oacute;mo no hacerlo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seis a&ntilde;os atr&aacute;s, en Resistencia, la capital de Chaco, lo que entonces era la Red de Salud Popular Dr. Ram&oacute;n Carrillo organiz&oacute; unas jornadas para hablar del impacto de las fumigaciones en la salud humana y el ambiente. Se expuso entonces &ldquo;El costo humano de los agrot&oacute;xicos&rdquo;, el <a href="https://www.apdh-argentina.org.ar/piovano" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multipremiado trabajo</a> del fot&oacute;grafo Pablo Piovano, y Leila L&oacute;pez cont&oacute; su experiencia como campesina y madre de ni&ntilde;os que crecieron viendo pasar la avioneta fumigadora como un p&aacute;jaro m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en 2023, una comitiva de Campo Medina llega a Buenos Aires para contar hasta qu&eacute; punto pueden cambiar las cosas cuando la gente se organiza para pelear por lo que merece, para volver a vivir una vida de verdad. La palabra clave aqu&iacute; es territorio. Porque, como explica Regino, &ldquo;la gente no se quiere ir: la quieren sacar. Pero los productores quieren quedarse a vivir como vivieron siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y para eso, insiste G&oacute;mez, la escala es fundamental. &ldquo;Por eso no queremos, por ahora, sumar m&aacute;s familias, porque necesitamos visitarlas, hacer controles, explicar, capacitar. Es mucho trabajo y hay pocos recursos humanos. Nos falta equipo, pero, adem&aacute;s, queremos saber qui&eacute;n nos compra, para qu&eacute; van a usar nuestro algod&oacute;n.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Semejante cuidado no es casual porque, como recuerda Regino, alguna vez &mdash;entre 2008 y 2011&mdash; se pusieron a hacer algod&oacute;n a pedido de una firma italiana. &ldquo;Ellos nos ped&iacute;an, y nosotros lo hac&iacute;amos. Era algod&oacute;n biodin&aacute;mico. Pero una vez ese algod&oacute;n se contamin&oacute;, y no nos pidieron m&aacute;s. Muchas familias se quedaron con la cosecha y sin nada&rdquo;, cuenta. Para que eso no se repita, decidieron ir creciendo despacito. Como lo hacen las plantas. Las de verdad, al menos: paso a paso.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El c&iacute;rculo</strong></h3><p class="article-text">
        &mdash;Soy enfermera en el puesto de Campo Medina. Hace 12 a&ntilde;os que trabajo ah&iacute;. Somos un equipo muy chico. M&eacute;dico no hay. Al m&eacute;dico lo llamamos por tel&eacute;fono y lo consultamos, y &eacute;l nos dice qu&eacute; hacer. Cuando pasaba algo con las fumigaciones, lo llam&aacute;bamos y &eacute;l nos dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Y qu&eacute; les dec&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Y, &ldquo;denles sales&rdquo;, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con sales o con remedios para la gripe &mdash;cuando hab&iacute;a&mdash; era como se trataba a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as que llegaban al puesto. All&iacute; los recib&iacute;a &mdash;y los recibe a&uacute;n&mdash; Alejandra Pe&ntilde;aloza, una mujer bajita y de sonrisa esquiva. Resistencia est&aacute; a kil&oacute;metros de Buenos Aires, Pampa del Indio a 400 kil&oacute;metros de Resistencia y Campo Medina, donde vive Alejandra, todav&iacute;a m&aacute;s lejos: es un paraje rural ubicado a 40 kil&oacute;metros de &ldquo;Pampa&rdquo;, como le dicen en la zona. Ella es la que est&aacute; ah&iacute;, a donde pocos llegan. Y a donde antes los vecinos llegaban as&iacute; como cuenta ella.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Casi todos con v&oacute;mitos y diarrea. Lo que pasa es que los chicos ve&iacute;an el avi&oacute;n y sal&iacute;an a correrlo. A jugar con la lluviecita.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La lluviecita.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alejandra Peñaloza es, desde hace doce años, enfermera en la salita de salud de Campo Medina, en Chaco. Hoy ella y su familia son parte también del proyecto de algodón agroecológico.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2012, Mariano Pe&ntilde;aloza &mdash;el pap&aacute; de Alejandra&mdash; logr&oacute;, junto a otros vecinos, que la &ldquo;lluviecita&rdquo; parara, que no los fumigaran m&aacute;s. Mariano muri&oacute; en 2021, tras un accidente cerebrovascular o ACV. Ten&iacute;a Mal de Parkinson y su cuerpo era, todo, un solo gran temblor. Id&eacute;ntico al que experimentan los insectos cuando sobrevuela el campo la avioneta fumigadora. No es casual: por algo, en 2015, el Ministerio de Salud de Francia reconoci&oacute; como enfermedad laboral de los agricultores al Parkinson provocado por los agrovenenos como los que Mariano Pe&ntilde;aloza se pas&oacute; la vida respirando. Y as&iacute; la llam&oacute;: <em>Parkinson par pesticides</em>.
    </p><p class="article-text">
        La nieta de Napole&oacute;n Enrique, otro de los primeros denunciantes, tambi&eacute;n tiene problemas. &ldquo;No camina&rdquo;, explica Alejandra.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, que ella &mdash;aborigen, qom, fumigada, barrida hacia la &uacute;ltima frontera de las cosas&mdash; sea enfermera en Campo Medina es una forma de justicia. Que ella y su familia sean parte del proyecto No Oxonec, tambi&eacute;n. &ldquo;Nongon&eacute;&rdquo;, pronuncia Alejandra. Y despu&eacute;s dice otra palabra, la misma con la que cerr&oacute; su participaci&oacute;n en el seminario de Buenos Aires, que eligi&oacute; al proyecto de algod&oacute;n ecol&oacute;gico entre muchos otros presentados por Argentina.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&Ntilde;achec.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias&rdquo;, en qom.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los agradecidos deber&iacute;amos ser nosotros. Todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo es parte de COMUNIDAD PLANETA, un proyecto period&iacute;stico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en Am&eacute;rica Latina, del que elDiarioAR forma parte.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernanda Sández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/cultivo-algodon-agroecologico-devuelve-esperanza-comunidades-qom-chaco_1_10292267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jun 2023 03:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cultivo de algodón agroecológico devuelve la esperanza a comunidades qom del Chaco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Algodón,Chaco,Agrotóxicos,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reto de alimentar a 8.000 millones de personas: regenerar tierras, desperdiciar menos y comer insectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/reto-alimentar-8-000-millones-personas-regenerar-tierras-desperdiciar-comer-insectos_1_9727336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6417cc22-c20e-42f9-b783-1a30b81591d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reto de alimentar a 8.000 millones de personas: regenerar tierras, desperdiciar menos y comer insectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reducción del consumo de carne, una agricultura regenerativa o reducir el kilometraje de los alimentos son algunas ideas para garantizar la alimentación para todo el mundo ahora que el planeta ha superado un nuevo récord de población.</p><p class="subtitle">La población mundial llega a 8.000 millones: India, a punto de superar a China como el país con más habitantes </p></div><p class="article-text">
        En el mundo se producen alimentos m&aacute;s que suficientes para alimentar a los 8.000 millones de habitantes del planeta, pero tras una d&eacute;cada de descenso constante, el hambre vuelve a aumentar y ya afecta al 10% de la poblaci&oacute;n mundial. Seg&uacute;n el<a href="https://es.wfp.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas,</a> los efectos de la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania han contribuido a una de las peores crisis alimentarias en d&eacute;cadas. En 2019, otras 200 millones de personas en todo el mundo se vieron afectadas por inseguridad alimentaria aguda, debido al aumento de los costes de los alimentos, el combustible y los fertilizantes.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es todo; se avecinan problemas mayores. El mundo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/poblacion-mundial-llega-8-000-millones-india-punto-superar-china-pais-habitantes_1_9710123.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya tiene m&aacute;s de 8.000 millones de habitantes</a> y se prev&eacute; que alcance los 10.000 millones en 2050. Los agricultores, los gobiernos y los cient&iacute;ficos se enfrentan al reto de aumentar la producci&oacute;n de alimentos sin agravar la degradaci&oacute;n del medio ambiente y la crisis clim&aacute;tica, que a su vez contribuye a la inseguridad alimentaria en el sur global.
    </p><p class="article-text">
        La ONU prev&eacute; que la producci&oacute;n de alimentos a partir de plantas y animales tendr&aacute; que aumentar un 70% en 2050, comparado con 2009, para satisfacer la creciente demanda de alimentos. Sin embargo, la producci&oacute;n de alimentos ya es responsable de casi un tercio de las emisiones de carbono, as&iacute; como del 90% de la deforestaci&oacute;n en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Utilizamos la mitad de la tierra de cultivo del mundo para la agricultura&rdquo;, afirma Tim Searchinger, investigador de la Universidad de Princeton. &ldquo;Eso es sumamente perjudicial para el medio ambiente. No podemos resolver este problema pasando a una agricultura m&aacute;s intensiva porque eso requiere m&aacute;s tierra&rdquo;. &ldquo;Tenemos que encontrar una forma de disminuir nuestros recursos [tierra] y al mismo tiempo aumentar nuestra producci&oacute;n de alimentos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que no existe una f&oacute;rmula m&aacute;gica para lograr este objetivo. Ser&aacute; necesaria una revisi&oacute;n de cada paso de la cadena de producci&oacute;n de alimentos, desde el momento en que se plantan las semillas en el suelo hasta el momento en que los alimentos llegan a nuestras mesas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El detalle de las emisiones de la producción de alimentos" aria-label="Gráfico de columnas apiladas" id="datawrapper-chart-aWzrP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aWzrP/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="523" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><h3 class="article-text">El cambio hacia la agricultura regenerativa</h3><p class="article-text">
        Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, el modelo predominante ha sido la agricultura de subsistencia: la poblaci&oacute;n cultivaba cosechas y ganado para alimentar a sus hogares en lugar de venderlos para obtener beneficios. Esto empez&oacute; a cambiar tras la Revoluci&oacute;n Industrial y la aparici&oacute;n del capitalismo de mercado, que presenci&oacute; tambi&eacute;n el aumento de la agricultura de plantaci&oacute;n, posible gracias a la colonizaci&oacute;n de tierras de ultramar y a la mano de obra esclava.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura industrial no s&oacute;lo aument&oacute; la escala de los cultivos, sino que cambi&oacute; las t&eacute;cnicas utilizadas por los agricultores. En lugar de rotar los cultivos cada a&ntilde;o, se dedicaban plantaciones enteras a un solo cultivo. Este enfoque de monocultivo, unido a los modos intensivos de cultivo, condujo a la destrucci&oacute;n de la biodiversidad local y a la degradaci&oacute;n de la tierra: en pocos a&ntilde;os los campos dejaban de producir frutos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Frank Uek&ouml;tter, profesor de humanidades medioambientales de la Universidad de Birmingham, las plantaciones de los siglos XVIII y XIX eran un plan para hacerse rico r&aacute;pidamente, m&aacute;s que una inversi&oacute;n estable a largo plazo. Los propietarios de las plantaciones sacaban el m&aacute;ximo beneficio de sus tierras en un corto periodo de tiempo. Una vez que un campo quedaba inservible, simplemente se trasladaban a otras tierras. &ldquo;Hasta finales del siglo XIX, la modernidad global todav&iacute;a no hab&iacute;a reclamado amplias franjas de nuestro planeta&rdquo;, afirma Uek&ouml;tter.
    </p><p class="article-text">
        Esta mentalidad de la &eacute;poca colonial persiste, mientras nos quedamos r&aacute;pidamente sin tierra de cultivo. &ldquo;El paradigma agr&iacute;cola actual es que la tierra es barata e infinita&rdquo;, subraya Crystal Davis, del <a href="https://www.wri.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Instituto de Recursos Mundiales</a>. &ldquo;La mayor&iacute;a de los agricultores se limitan a talar m&aacute;s &aacute;rboles, cuando se necesitan nuevas tierras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero para cumplir nuestros objetivos ecol&oacute;gicos, tenemos que detener la conversi&oacute;n de los ecosistemas naturales en tierras de cultivo&rdquo;, dice Davis. &ldquo;Podemos conseguirlo en parte devolviendo a las tierras degradadas su integridad ecol&oacute;gica y su productividad&rdquo;.
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                Fresas en un cultivo en Pelluhue (Chile).                            </span>
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        La restauraci&oacute;n de la tierra no tiene por qu&eacute; significar devolverla a su estado original, anterior a la agricultura. &ldquo;Hay una soluci&oacute;n h&iacute;brida en la que estamos devolviendo los &aacute;rboles y otros elementos naturales al paisaje a la vez que integramos los sistemas de producci&oacute;n&rdquo;, dice Davis. &ldquo;Los sistemas integrados con &aacute;rboles y otras plantas suelen ser m&aacute;s sostenibles y productivos a largo plazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Davis se&ntilde;ala la iniciativa 20x20, por la que 18 pa&iacute;ses de Am&eacute;rica del Sur y el Caribe, entre ellos Argentina y Brasil, se han comprometido a restaurar 50 millones de hect&aacute;reas de tierra para 2030. La iniciativa incluye una serie de proyectos destinados a introducir pr&aacute;cticas agroforestales en las explotaciones de cacao y caf&eacute; de Colombia y Nicaragua, donde se insta a los agricultores a cultivar e introducir m&aacute;s &aacute;rboles en sus tierras.
    </p><h3 class="article-text">Reducir el kilometraje de los alimentos </h3><p class="article-text">
        El transporte es una parte clave, aunque a menudo se pasa por alto, de la cadena de producci&oacute;n de alimentos. Los cultivos se transportan desde las granjas hasta las plantas de procesamiento antes de que los alimentos lleguen a las tiendas. El envasado y el transporte de alimentos son responsables del 11% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de la industria alimentaria. Las emisiones no s&oacute;lo se deben a la gasolina utilizada por los camiones, que transportan los alimentos a trav&eacute;s de pa&iacute;ses y continentes, sino tambi&eacute;n a los sistemas de refrigeraci&oacute;n necesarios para mantener los productos frescos en su viaje.
    </p><p class="article-text">
        El transporte de mercanc&iacute;as contribuye significativamente a la huella de carbono de las frutas y hortalizas, liberando casi el doble de gases de efecto invernadero que el proceso de cultivo. Por este motivo, para reducir el impacto medioambiental de la producci&oacute;n de alimentos, el cambio hacia dietas basadas en plantas en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos tiene que ir acompa&ntilde;ado de m&aacute;s productos cultivados localmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el Reino Unido, aproximadamente la mitad de los alimentos proceden de este pa&iacute;s y la otra mitad de otros lugares del mundo, lo que implica una gran huella de carbono&rdquo;, afirma Madeleine Pullman, profesora de sostenibilidad e innovaci&oacute;n de la Universidad de Sussex. Seg&uacute;n la experta, una soluci&oacute;n para pa&iacute;ses como el Reino Unido, es aumentar la diversidad de los alimentos que se producen en el pa&iacute;s asignando subvenciones a los agricultores para que cultiven una mayor variedad de frutas y verduras.
    </p><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses de renta baja con climas c&aacute;lidos, el transporte plantea un reto diferente, ya que la refrigeraci&oacute;n de los productos durante el tr&aacute;nsito es costosa, lo que significa que gran parte de los alimentos se estropean o incuban bacterias antes de llegar a los clientes.
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                Terrazas agrícolas en Mukura, Ruanda.                            </span>
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        &ldquo;No siempre es apropiado replicar un sistema de refrigeraci&oacute;n de estilo occidental a un lugar de, por ejemplo, &Aacute;frica&rdquo;, dice Pullman. Se&ntilde;ala el caso de Ruanda, que introdujo una estrategia nacional de refrigeraci&oacute;n en 2018. Entre otras soluciones, el plan incluye subvenciones a los agricultores para que compren equipos de refrigeraci&oacute;n m&aacute;s eficientes y la prueba de instalaciones de refrigeraci&oacute;n con energ&iacute;a solar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Europa, pagamos mucho dinero para que los alimentos viajen de un sitio a otro y se mantengan refrigerados, pero cuando la gran mayor&iacute;a vive en la pobreza, no puede permitirse eso&rdquo;, afirma Pullman.
    </p><p class="article-text">
        Abdulraheem Mukhtar Iderawumi, investigador del Colegio de Educaci&oacute;n del Estado de Oyo (Nigeria), afirma que la mejora de las infraestructuras rurales, como carreteras y puentes, har&iacute;a m&aacute;s eficiente el transporte de los productos cosechados para los peque&ntilde;os agricultores. Tambi&eacute;n sugiere aumentar el acceso de los agricultores a camiones especialmente dise&ntilde;ados para el transporte de alimentos, as&iacute; como compartir informaci&oacute;n sobre las mejores pr&aacute;cticas. &ldquo;El transporte deber&iacute;a realizarse a primera hora de la ma&ntilde;ana o a &uacute;ltima de la tarde&rdquo;, afirma. &ldquo;Ese es el periodo de tiempo en el que la humedad supone un menor riesgo para los productos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Comer menos carne</h3><p class="article-text">
        Cambiar los h&aacute;bitos alimenticios es una de las soluciones m&aacute;s necesarias para la crisis clim&aacute;tica, pero tambi&eacute;n una de las m&aacute;s controvertidas y dif&iacute;ciles de introducir. M&aacute;s de la mitad de las emisiones de carbono de la industria alimentaria se deben a la producci&oacute;n de carne y productos de origen animal. La producci&oacute;n de carne de vacuno emite m&aacute;s del doble de CO2 por kilo de alimento que otros tipos de carne, y entre 20 y 200 veces m&aacute;s que los alimentos de origen vegetal como el az&uacute;car de ca&ntilde;a o los c&iacute;tricos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el 77% de las tierras agr&iacute;colas de todo el mundo se destinan a la producci&oacute;n de alimentos de origen animal. Esto incluye un tercio de todas las tierras de cultivo, ya que los cereales y los cultivos se cultivan para producir piensos y biocombustibles en lugar de para el consumo humano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los alimentos est&aacute;n presentes en todos los problemas mundiales que se te ocurran&rdquo;, afirma Tara Garnett, investigadora de la Universidad de Oxford. &ldquo;Por un lado est&aacute;n los problemas medioambientales asociados a la alimentaci&oacute;n, y por otro los relacionados con la salud, como la malnutrici&oacute;n, la obesidad y la diabetes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garnett trabaj&oacute; en la Comisi&oacute;n EAT-Lancet, que en 2019 public&oacute; su informe sobre<a href="https://cesni-biblioteca.org/informe-resumido-de-la-comision-eat-lancet-dietas-saludables-a-partir-de-sistemas-alimentarios-sostenibles-alimentos-planeta-salud/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> la Dieta de Salud Planetaria</a>. &ldquo;La idea era averiguar si hay una forma de alimentar a todo el mundo de forma nutritiva en este planeta, de manera que no cause da&ntilde;os ambientales&rdquo;, dice Garnett.
    </p><p class="article-text">
        La dieta puede describirse mejor como &ldquo;flexitariana&rdquo;. La carne y los l&aacute;cteos constituyen partes importantes de la dieta, pero en proporciones significativamente menores que los cereales integrales, las frutas, las verduras, los frutos secos y las legumbres. La dieta recomienda no comer m&aacute;s de 98 gramos de carne roja, 203 gramos de carne de ave y 196 gramos de pescado a la semana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Vacas esperando a ser vendidas durante las subastas de ganado en Buenos Aires, Argentina, en junio de 2021."
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                Vacas esperando a ser vendidas durante las subastas de ganado en Buenos Aires, Argentina, en junio de 2021.                            </span>
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        &ldquo;Si se siguiera esa dieta, supondr&iacute;a una reducci&oacute;n masiva del consumo de carne y, en menor medida, de l&aacute;cteos en el norte global, pero en realidad dar&iacute;a lugar a un mayor consumo de alimentos de origen animal en muchos pa&iacute;ses de bajos ingresos&rdquo;, afirma Garnett.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, implantar cambios en el estilo de vida de toda una poblaci&oacute;n es dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;[El informe] caus&oacute; mucha pol&eacute;mica, algunos lo vieron como una especie de 'agenda vegana'&rdquo;, dice Garnett. &ldquo;No ha habido ning&uacute;n pa&iacute;s que haya adoptado la dieta como directriz diet&eacute;tica nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;La reducci&oacute;n de la carne es una noci&oacute;n muy cuestionada y cargada de valores que quiz&aacute; sea m&aacute;s personal que, por ejemplo, cambiar el calentador&rdquo;. No obstante, sostiene que el cambio de h&aacute;bitos alimentarios no puede lograrse centr&aacute;ndose en los individuos. &ldquo;Todos los factores, los incentivos y los desincentivos, van en contra de la capacidad de las personas para comer y comportarse de forma diferente&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo dir&iacute;a que hay que dejar de culpar al individuo. El liderazgo gubernamental y la industria alimentaria deben desempe&ntilde;ar un papel mucho m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bamidele Raheem, investigador de la Universidad de Laponia, cree que los cambios dr&aacute;sticos en los h&aacute;bitos alimentarios podr&iacute;an requerir un cambio generacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes parecen tener m&aacute;s curiosidad por las alternativas&rdquo;, afirma en relaci&oacute;n con su investigaci&oacute;n sobre la entomofagia, el t&eacute;rmino t&eacute;cnico para comer insectos.
    </p><p class="article-text">
        Los insectos, que se comen habitualmente en partes de &Aacute;frica, Asia y Am&eacute;rica del Sur, pueden ser una alternativa m&aacute;s sostenible a la prote&iacute;na c&aacute;rnica. &ldquo;Son mucho m&aacute;s f&aacute;ciles de criar que el ganado. Pueden producirse en un espacio mucho m&aacute;s peque&ntilde;o y a un ritmo mucho mayor, y pueden alimentarse con residuos de alimentos&rdquo;, afirma Raheem. &ldquo;Tambi&eacute;n son m&aacute;s ricos en nutrientes esenciales, como hierro, calcio y zinc&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n occidental, que es la mayor consumidora de carne roja, se enfrenta a considerables barreras culturales a la hora de cambiar sus h&aacute;bitos e introducir insectos en su dieta. &ldquo;Aqu&iacute; es donde entra la mentalidad&rdquo;, dice Raheem. &ldquo;El enfoque para promover las dietas con insectos consiste en disfrazarlos de tal manera que no se reconozca un insecto. Por ejemplo, se pueden mezclar grillos en polvo con harina de pan para hacer productos de panader&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea ha aprobado recientemente que los grillos dom&eacute;sticos, los gusanos de la harina amarilla y los saltamontes <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/normalizar-insectos-consumo-humano-cuestion-tiempo_128_9209604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">se vendan en forma congelada</a>, seca y en polvo. Raheem cree que en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os podr&iacute;amos ver productos de panader&iacute;a elaborados con los ingredientes de los insectos que se venden habitualmente en Europa.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, se calcula que solo nueve millones de personas en toda la UE consumen productos a base de insectos, pero la Plataforma Internacional de Insectos para la Alimentaci&oacute;n y los Piensos prev&eacute; que esta cifra podr&iacute;a alcanzar los 390 millones en 2030.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de carne en Occidente parece estar disminuyendo, y el consumo de carne en el Reino Unido, reconocido por los consumidores, se redujo en un 17% entre 2008 y 2018. Los investigadores lo atribuyen a la concienciaci&oacute;n sobre los inconvenientes ecol&oacute;gicos de la carne, m&aacute;s que a iniciativas espec&iacute;ficas.
    </p><h3 class="article-text">Reducir el desperdicio y la p&eacute;rdida de alimentos</h3><p class="article-text">
        Se calcula que un tercio de todos los alimentos producidos no se consumen nunca, seg&uacute;n la ONU, y que el 14% de los alimentos se pierden entre la cosecha y la venta al por menor, y otro 17% es desechado por tiendas, restaurantes y consumidores.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;p&eacute;rdida&rdquo; de alimentos, m&aacute;s que el &ldquo;desperdicio&rdquo;, describe los alimentos que nunca llegan a los consumidores. Este problema es m&aacute;s frecuente en los pa&iacute;ses de bajos ingresos, donde los agricultores no pueden permitirse instalaciones de almacenamiento seguro y refrigeraci&oacute;n. &ldquo;Cuando no hay instalaciones de almacenamiento adecuadas, la lluvia puede destruir las cosechas&rdquo;, afirma Abhishek Chaudhary, investigador del Instituto Indio de Tecnolog&iacute;a de Kanpur.
    </p><p class="article-text">
        En Kenia, por ejemplo, los peque&ntilde;os agricultores que producen m&aacute;s del 90% de las frutas y verduras del pa&iacute;s pierden la mitad de su cosecha antes de poder venderla. &ldquo;Para mejorar las instalaciones de almacenamiento ser&aacute; necesario transferir mucha tecnolog&iacute;a de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos a los m&aacute;s pobres y adoptar un enfoque hol&iacute;stico&rdquo;, afirma Chaudhary.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de ello podr&iacute;a ser <a href="https://www.coldhubs.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la iniciativa ColdHubs en Nigeria</a>, que permite a los agricultores acceder a c&aacute;maras frigor&iacute;ficas alimentadas por energ&iacute;a solar de pago. La empresa opera actualmente 54 unidades de refrigeraci&oacute;n en 22 estados del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el norte global, el problema del desperdicio de alimentos, es decir, los alimentos que nunca se consumen despu&eacute;s de ser vendidos, es m&aacute;s frecuente que la p&eacute;rdida de alimentos. Seg&uacute;n <a href="https://www.un.org/en/observances/end-food-waste-day" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un informe de la ONU</a>, cada a&ntilde;o se tiran 931 millones de toneladas de alimentos, y la mayor parte se desperdicia en los hogares.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Los hogares, los que más comida desperdician" aria-label="Gráfica de barras" id="datawrapper-chart-8jtBH" src="https://datawrapper.dwcdn.net/8jtBH/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="298" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es necesario concienciar a los consumidores de los pa&iacute;ses ricos de la cantidad de comida que desperdician&rdquo;, se&ntilde;ala Chaudhary. &ldquo;Las grandes empresas alimentarias tambi&eacute;n tienen responsabilidad. Si pueden dise&ntilde;ar y etiquetar el producto de forma inteligente, los consumidores que lo compran desperdiciar&aacute;n menos comida. Por ejemplo, pueden reducir el tama&ntilde;o del envase. Si ponen a la venta un paquete de patatas fritas, por ejemplo, pero los consumidores no suelen com&eacute;rselo todo, entonces ser&iacute;a mejor ofrecer un paquete m&aacute;s peque&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las tiendas, los supermercados y los restaurantes tambi&eacute;n pueden utilizar la recogida de datos digitales. &ldquo;Mediante el uso de datos inteligentes, los minoristas pueden ver qu&eacute; cosas compran los consumidores y ajustar su inventario&rdquo;, dice Chaudhary: &ldquo;Las familias tambi&eacute;n pueden elaborar listas diarias de alimentos para ver qu&eacute; productos acaban tirando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Emma Reverter</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Weronika Strzyżyńska]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/reto-alimentar-8-000-millones-personas-regenerar-tierras-desperdiciar-comer-insectos_1_9727336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Nov 2022 03:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El reto de alimentar a 8.000 millones de personas: regenerar tierras, desperdiciar menos y comer insectos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Alimentación,Agroecología,Carne]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-internacional-lucha-campesina-soberania-alimentaria-buen-vivir_129_8919414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f7bd30a-1f25-479e-b70b-a65b45137215_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir"></p><p class="article-text">
        Desde los diversos procesos hist&oacute;ricos hasta nuestros d&iacute;as, signados por la incertidumbre de la pandemia que azota al mundo entero, el amplio y castigado sector campesino de distintas latitudes, afronta un panorama complejo pero con perspectivas de cambios concretos que lo modifiquen. 
    </p><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n (este 17 de abril) del <strong>D&iacute;a Internacional de la Lucha Campesina, tras el asesinato de 19 campesinos y campesinas del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil en 1996</strong>, es una efem&eacute;ride significativa, plausible en el mundo, porque m&aacute;s all&aacute; de las particularidades de los territorios, las injusticias y atropellos aumentan d&iacute;a a d&iacute;a, a partir de las condiciones sociales que impone un sistema vorazmente extractivista.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, podemos advertir r&aacute;pidamente c&oacute;mo ha empeorado la situaci&oacute;n del campesinado a trav&eacute;s de las d&eacute;cadas, desde el reparto de tierras para un par de decenas de familias poderosas durante el siglo XIX, a recientes asesinatos y constantes despojos de tierra, a partir de la ampliaci&oacute;n de las fronteras agr&iacute;colas a manos de terratenientes y empresas extranjeras, impulsoras de la implementaci&oacute;n de monocultivos, el consiguiente uso de agrot&oacute;xicos, y otros males aleatorios: pueblos enteros, fauna y flora, bajo un sistema de depredaci&oacute;n y muerte.
    </p><p class="article-text">
        Con el devenir del nuevo milenio, la situaci&oacute;n en el amplio y variopinto sector rural del pa&iacute;s ha empeorado, relegando sistem&aacute;ticamente a las econom&iacute;as regionales, postergadas por modelos concentradores que priorizaron la exportaci&oacute;n de granos, y obligaron a grandes migraciones internas, aquejadas por graves falencias en servicios b&aacute;sicos y caminos, a pesar de las oportunidades naturales que dan vastos territorios f&eacute;rtiles y el tes&oacute;n de las comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra enarbol&oacute; las banderas de las luchas hist&oacute;ricas del sector campesino. En las dieciocho provincias donde la organizaci&oacute;n desarrolla una producci&oacute;n sustentable, se construye a diario una realidad propia, siempre enlazada a las necesidades de cada territorio. </strong>Veintid&oacute;s mil familias organizadas regionalmente, lejos de los v&iacute;nculos comerciales de las econom&iacute;as de los monopolios empresariales. 
    </p><p class="article-text">
        El primer paso fue quiz&aacute;s, una revalorizaci&oacute;n de la tierra de cada entorno: un acto dual donde se labra cada parcela y se transita el proceso en el que compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros narran sus experiencias vinculadas al amor a cultivar cada fruta y verdura. En ese proceso nacieron tambi&eacute;n, las primeras coincidencias. Caminos de lucha dejando atr&aacute;s la explotaci&oacute;n de terratenientes impiadosos, inclemencias clim&aacute;ticas que pueden variar desde alt&iacute;simas temperaturas, fuertes heladas, incendios e inundaciones. Los encuentros dieron cuenta sucesivamente de los mismos problemas; de historias comunes que hallan en la comprensi&oacute;n y la empat&iacute;a, el puntapi&eacute; para trazar objetivos colectivos. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, fueron conform&aacute;ndose las primeras bases lindantes al cintur&oacute;n frutihort&iacute;cola del Gran La Plata, ampli&aacute;ndose r&aacute;pidamente al corredor sur-oeste de la ruta 6: la falta o aumento de insumos, las particularidades de cada producci&oacute;n y sobre todo la frustraci&oacute;n generada por el precio de cada tierra arrendada, siempre ajena, sujeta muchas veces, a la voluntad usurera de los propietarios, fueron el motor para mayor organizaci&oacute;n conjunta. 
    </p><p class="article-text">
        Pronto, la UTT forj&oacute; con mucha voluntad y creatividad, nuevos modos de comercializaci&oacute;n de un sector, hist&oacute;ricamente, postergado, sin derechos, ni consideraciones de los gobiernos de turno. <strong>A trav&eacute;s de una propuesta propia, inspirada en diversas econom&iacute;as populares, bolsones de frutas y verduras de las quintas circularon de mano en mano, promoviendo un nuevo paradigma que mostr&oacute; otra forma posible, sin especulaciones.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la necesidad de dar batalla al uso de agrot&oacute;xicos, enemigo silencioso en parcelas y cuerpos, gener&oacute; la implementaci&oacute;n de nuevas-viejas formas de producci&oacute;n, <strong>impulsando la agroecolog&iacute;a en decenas y decenas de bases que fueron surgiendo naturalmente, como plantas y frutos, alrededor del pa&iacute;s</strong>. Zapallos en Santiago del Estero, acelga y espinaca en Abasto, o yerba mate en Misiones, sin m&aacute;s aditivos que el trabajo digno y m&eacute;todos naturales. Se multiplicaron los bolsones y se acortaron las distancias: a trav&eacute;s del comercio cercano, los nodos y luego, los almacenes propios. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento de UTT fue una decantaci&oacute;n propia, de un esfuerzo mancomunado para paliar lenta pero definitivamente a la inflaci&oacute;n c&iacute;clica y los especuladores cr&oacute;nicos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La radicaci&oacute;n de colonias agr&iacute;colas result&oacute; otro paso l&oacute;gico mostrando con creces la posibilidad de otro modelo, justo y sustentable. A partir de acuerdos concretos con municipios, muchas familias de la organizaci&oacute;n habitan una vivienda digna y un terreno &oacute;ptimo para producir lo que desean. La comercializaci&oacute;n, tendi&oacute; puentes desde la solidaridad, a trav&eacute;s de Feriazos, Verdurazos, y m&uacute;ltiples donaciones, incluso a pesar de ins&oacute;litas represiones. Como respuesta a la agresi&oacute;n o el olvido estatal, m&aacute;s y m&aacute;s cooperaci&oacute;n con los sectores m&aacute;s vulnerables.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La necesidad rec&iacute;proca de proveer, vender y distribuir alimentos, sum&oacute; nuevos espacios consensuados con los gobiernos locales. A ello, se le agregaron cientos de productos de diferentes cooperativas compa&ntilde;eras, con el consiguiente valor agregado que cada una de ellas le imprime a cada elaboraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo propio ocurri&oacute; tras la asunci&oacute;n de Nahuel Levaggi, coordinador nacional de la UTT, a la presidencia del Mercado Central, apenas un par de d&iacute;as despu&eacute;s de la cuarentena obligatoria. Su designaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; del cargo, es la continuidad de todo el trabajo antes narrado, reproduciendo con las particularidades del enorme espacio la intenci&oacute;n concreta de un comercio justo para todos los eslabones de la cadena comercial de frutas y verduras. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cuestiones, necesariamente hiladas, notablemente positivas dan cuenta de respuestas concretas a la necesidad de contrastar a un modelo de exclusi&oacute;n, con una fuerte democratizaci&oacute;n de todos los aspectos vinculados a una alimentaci&oacute;n sana, segura y soberana, y a un reparto de tierras equitativo, capaz de devolverle la dignidad a cada una de las familias campesinas que han sido despojadas de sus territorios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El proyecto de la Ley de Acceso a la Tierra, presentado por cuarta vez en 2022, es para UTT y miles de productores y productoras del pa&iacute;s, una oportunidad hist&oacute;rica de devolverle la dignidad a quienes trabajan a diario para que en cada hogar haya un plato de comida, sin margen para las especulaciones, ni los intereses personales: del pueblo para el pueblo</strong>. Es tambi&eacute;n, un modo de honrar a cada una y cada uno de los m&aacute;rtires campesinos ca&iacute;dos por las represiones en el continente, y darle a las nuevas generaciones, la oportunidad de habitar un espacio propio donde trabajar y vivir dignamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>DP/ER</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>*Delina Puma y Emanuel Riera son referentes nacionales de la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delina Puma/Emanuel Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dia-internacional-lucha-campesina-soberania-alimentaria-buen-vivir_129_8919414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 03:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el Día Internacional de la Lucha Campesina: Soberanía Alimentaria para el buen vivir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Acceso a la Tierra,Campesinos,UTT,Agroecología,Soberanía alimentaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha de las mujeres guaraníes contra la sequía en el Chaco boliviano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lucha-mujeres-guaranies-sequia-chaco-boliviano_1_8599704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e24d3ef-1766-4381-8c8d-9bcc228b534b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La lucha de las mujeres guaraníes contra la sequía en el Chaco boliviano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las guaraníes de las comunidades de Timboy Tiguasú, Pozo del Anta y Yaguacua, en Bolivia, lideran la producción y el mantenimiento de huertos comunitarios. Es su modo de resistencia colectiva ante las fuertes sequías, que impactan al municipio de Yacuiba. Así, resguardan la seguridad alimentaria de sus familias.</p><p class="subtitle">Este artículo es parte de Comunidad Planeta, un proyecto periodístico liderado por Periodistas por el Planeta (PxP) en América Latina, del que elDiarioAR forma parte.  En el caso de este fotoreportaje, este también fue producido con el apoyo de Climate Tracker América Latina.</p></div><p class="article-text">
        Al menos unas 50 mujeres de las comunidades guaran&iacute;es de Yaguacua, Timboy Tiguas&uacute; y Pozo del Anta &mdash;del municipio tarije&ntilde;o de Yacuiba, ubicado al sur de Bolivia&mdash; se convirtieron en guardianas de su territorio ante los impactos de la crisis clim&aacute;tica. Desde 2019, lideran una batalla contra la poca variedad de alimentos y la desertificaci&oacute;n de esta regi&oacute;n. Lo hacen a trav&eacute;s de huertos comunales, peque&ntilde;os oasis que traen esperanza a familias ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante cuidar la tierra para alimentarse adecuadamente, cuidar el monte y la poca agua que tenemos, porque si no nos quedaremos cada vez sin cosecha, sin nada y eso es preocupante&rdquo;, explica la exMburuvicha (capitana grande) Hilda Vallejos Co&iacute;mbra.
    </p><p class="article-text">
        Ella y otras mujeres de las tres comunidades que forman parte del Territorio Ind&iacute;gena Yaku-ig&uuml;a, perteneciente a la Asamblea del Pueblo Guaran&iacute; (APG), diversificaron la producci&oacute;n con hortalizas y vegetales, para alimentarse mejor durante la crisis sanitaria por Covid-19. A partir de ello tomaron conciencia de la importancia de proteger la seguridad alimentaria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        Ante el abrupto cambio del clima, las familias de Yaguacua y otras comunidades del sector se vieron afectadas por sequ&iacute;as y heladas, que se dieron con m&aacute;s fuerza en los recientes cinco a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, las mujeres de este lugar, de Timboy Tiagus&uacute; y Pozo del Anta, tomaron las riendas del manejo de las huertas comunitarias, debido a la conexi&oacute;n que tienen a&uacute;n con su territorio. Algunas asumieron como Mburuvichas<em> </em>(nombre en guaran&iacute; que tambi&eacute;n se da a la capitana grande o primera autoridad de la comunidad) de los huertos comunales, donde lideran el proceso.
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        Las mujeres de la comunidad Timboy Tiguas&uacute; se re&uacute;nen en el huerto comunal, donde siembran colectivamente hortalizas y vegetales. Esta labor la hacen desde que comenz&oacute; la pandemia de Covid-19. En aquel momento, se dieron cuenta que necesitaban alimentos m&aacute;s nutritivos y decidieron diversificar su dieta.&nbsp;
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        Las mujeres de la comunidad Yaguacua siembran hortalizas durante los meses de agosto y septiembre. Esta acci&oacute;n permite introducir nutrientes al suelo y generar espacios h&uacute;medos. La implementaci&oacute;n de los huertos comunales es fundamental para aminorar la extrema sequ&iacute;a y la desertificaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las huertas comunales de las tres comunidades son un aporte para resguardar la seguridad alimentaria de unas 700 personas. Todos los miembros de cada comunidad se hacen cargo de manera colectiva de la actividad, pero hay una mayor presencia de mujeres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la huerta comunitaria de Yaguacua comenzaron a plantar lechuga, nabo, acelga, cebolla y remolacha para humedecer la tierra. Adem&aacute;s, estos cultivos se combinan con la siembra de &aacute;rboles de lim&oacute;n, pomelo y naranja, con el fin de tener sombra para la plantaci&oacute;n de hortalizas y, as&iacute;, generar microclimas que ayuden a potenciar la producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El ingeniero forestal del Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (Cerdet),&nbsp; Samuel Flores, recuerda que entre las causas de la crisis clim&aacute;tica est&aacute;n la deforestaci&oacute;n y el avance de la frontera agr&iacute;cola y ganadera. &ldquo;Es un proceso provocado por la acci&oacute;n humana (lo que sucede ac&aacute;)&rdquo;, acota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las realidades que afecta a las comunidades del Chaco, pues la frontera agr&iacute;cola de soja se ampl&iacute;a cada vez m&aacute;s e incluso bordean las zonas ind&iacute;genas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        Grandes &aacute;reas fueron deforestadas debido a la actividad agr&iacute;cola en la frontera de Pozo del Anta, donde producen de forma mecanizada ma&iacute;z y soja. Las que lideran esta actividad son las colonias menonitas, seg&uacute;n Flores.
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        Debido a la deforestaci&oacute;n de la zona, muchos riachuelos que suministran agua a las comunidades ind&iacute;genas se ven cada vez m&aacute;s secos y con poca afluencia. En el lugar se deforesta, adem&aacute;s, para abrir caminos con el fin de sacar producci&oacute;n agr&iacute;cola industrial hacia Santa Cruz.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A la Mburuvicha de la comunidad Yaguacua, Mari Isabel C&oacute;rdova, le preocupa la sequ&iacute;a que amenaza a su territorio, que repercute en el abandono de las comunidades de parte de los m&aacute;s j&oacute;venes que migran por las pocas posibilidades de sobrevivir a corto y largo plazo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Una comunaria de Yaguacua riega manualmente un sector de la huerta. Este es un trabajo que deben hacer peri&oacute;dicamente para evitar que lo reci&eacute;n sembrado se pierda debido a los 30&deg;C del lugar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los baldes de pl&aacute;stico son la compa&ntilde;&iacute;a permanente de las comunarias, quienes las llevan casi a todos lados para recibir agua y aprovechar el bombeo, que funciona pocas veces a la semana. Esta tarea depende, adem&aacute;s, de que haya gasolina para el motor que la activa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si bien esta zona del Chaco se caracteriza por ser seca y con tierras &aacute;ridas, los impactos del acelerado cambio clim&aacute;tico golpean a&uacute;n m&aacute;s a esta regi&oacute;n. Por eso, las guaran&iacute;es de estas comunidades aprenden, tambi&eacute;n, a implementar otros sistemas de recolecci&oacute;n de agua, como la cosecha de la poca lluvia que a veces cae por all&iacute; y el almacenamiento de este recurso.
    </p><p class="article-text">
        A partir de 2019, la comunidad de Timboy Tiguas&uacute; usa la &ldquo;bolsa tanque&rdquo;, que es un recipiente de lona en el que se recolecta de los pozos y rellena cada semana, aproximadamente,&nbsp; 5.000 litros de agua. Esta bolsa fue facilitada por el Cerdet y el Foro Internacional de Mujeres Ind&iacute;genas (FIMI).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        La din&aacute;mica del cuidado de los huertos depende de todas las integrantes, quienes tienen tareas espec&iacute;ficas individuales, pero tambi&eacute;n labores conjuntas cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Rosabel Villalba Soto, de 33 a&ntilde;os, es una de las encargadas del cuidado de las huertas comunitarias de Timboy Tiguas&uacute;, donde tambi&eacute;n se producen calabazas. Este es uno de los productos que tradicionalmente sembraban las comunidades tanto para el autoconsumo como para la venta a peque&ntilde;a escala.
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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        Muchas mujeres de la comunidad Timboy Tiguas&uacute; est&aacute;n a cargo del cuidado de las huertas comunitarias y colocan unos peque&ntilde;os carteles para dejar una representaci&oacute;n de que son parte de este proyecto. El trabajo comunal en las comunidades ind&iacute;genas es vital en la cultura guaran&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        El ma&iacute;z es un alimento muy importante para las comunidades Yaku-ig&uuml;a: no s&oacute;lo los representa culturalmente, sino que es uno de los principales productos de consumo alimenticio para las familias guaran&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, a la par de la siembra de hortalizas, contin&uacute;an con la producci&oacute;n de ma&iacute;z nativo y se resisten a la incorporaci&oacute;n de semillas transg&eacute;nicas de este producto, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ingres&oacute;, de manera ilegal, al Chaco boliviano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes del Chaco boliviano                            </span>
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        Rosa Baldiviezo (36 a&ntilde;os), de la comunidad Timboy Tiguas&uacute;, posa con su peque&ntilde;a hija de dos a&ntilde;os, en su huerta familiar. Ante la implementaci&oacute;n del huerto comunal, muchas familias mencionan que tomaron conciencia en torno a la calidad y diversidad de su alimentaci&oacute;n, por eso comenzaron a sembrar en los patios de sus casas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mujeres guaraníes en el Chaco Boliviano                            </span>
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        Recolectar agua es una de sus labores diarias de Hilda Vallejos Co&iacute;mbra (39 a&ntilde;os), agricultora y excapitana de la comunidad Pozo del Anta. Lo hace muchas veces en varios recipientes peque&ntilde;os de pl&aacute;stico en las horas puntuales en las que se bombea agua durante la semana.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Chaco boliviano                            </span>
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        El sue&ntilde;o y la meta de las mujeres de estas comunidades guaran&iacute;es del Chaco boliviano es seguir aprendiendo nuevas y mejores formas de alimentar a sus familias, reforzando la uni&oacute;n de su pueblo a trav&eacute;s del trabajo colectivo, y as&iacute; tambi&eacute;n evitar que se queden vac&iacute;os por la migraci&oacute;n, y cuidar su territorio frente el avance de la frontera agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>SAT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Texto y fotos: Sara Aliaga Ticona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/lucha-mujeres-guaranies-sequia-chaco-boliviano_1_8599704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Dec 2021 10:52:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha de las mujeres guaraníes contra la sequía en el Chaco boliviano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología,Bolivia,Covid-19,Pandemia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fijan retenciones de 0% para las exportaciones de productos orgánicos y agroindustriales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/fijan-retenciones-0-exportaciones-productos-organicos-agroindustriales_1_8580986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fac7b9d0-5f98-4132-aa7c-f996b96122d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fijan retenciones de 0% para las exportaciones de productos orgánicos y agroindustriales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así lo anunció el Gobierno para los productos ecológicos, biológicos y orgánicos, y sumó a la misma reducción arancelaria unos 200 agroindustriales, al destacar la "preservación del ambiente" que genera esta producción y "el potencial mercado" que se desprende de la demanda de los mismos.</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno fij&oacute; en 0% las retenciones a las exportaciones de productos ecol&oacute;gicos, biol&oacute;gicos y org&aacute;nicos, y sum&oacute; a la misma reducci&oacute;n arancelaria unos 200 agroindustriales, a trav&eacute;s de los decretos <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/254434/20211215" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">851/2021</a> y <a href="https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/254433/20211215" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">852/2021</a> publicados este mi&eacute;rcoles en el Bolet&iacute;n Oficial.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos estableci&oacute; en <strong>0% la al&iacute;cuota del derecho de exportaci&oacute;n para los productos que revistan la condici&oacute;n de ecol&oacute;gicos, biol&oacute;gicos u org&aacute;nicos, debidamente certificados </strong>y autorizados por el organismo competente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>redujo en cinco puntos porcentuales la al&iacute;cuota para los productos de car&aacute;cter ecol&oacute;gico, biol&oacute;gico u org&aacute;nico sujetos a precios internacionales y con al&iacute;cuotas m&aacute;s elevadas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, <strong>la medida contempla al trigo y harina de trigo; ma&iacute;z, poroto, harina, pellets y aceite de soja y margarinas</strong> con certificaci&oacute;n org&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno destac&oacute; que &ldquo;la producci&oacute;n org&aacute;nica implica la elaboraci&oacute;n de alimentos diferenciados mediante la aplicaci&oacute;n de t&eacute;cnicas y pr&aacute;cticas tendientes a la preservaci&oacute;n del ambiente y la sustentabilidad de los sistemas productivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;el citado modo de producir genera una mayor utilizaci&oacute;n de mano de obra respecto de la producci&oacute;n convencional, el restablecimiento de los suelos y una alternativa v&aacute;lida para un pa&iacute;s que busca ampliar su oferta exportable de alimentos diferenciados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, indic&oacute; que <strong>&ldquo;la demanda de alimentos org&aacute;nicos representa un mercado con alto potencial de desarrollo a nivel nacional y se encuentra en crecimiento a nivel internacional&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, consider&oacute; que<strong> &ldquo;resulta conveniente incentivar la producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de alimentos diferenciados por su modo de producir, acorde al criterio de fomentar mayor producci&oacute;n de alimentos con valor agregado&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En el otro decreto, el Gobierno fij&oacute; <strong>a partir del 1 de enero de 2022</strong> las <strong>al&iacute;cuotas del Derecho de Exportaci&oacute;n para determinadas posiciones arancelarias de la Nomenclatura Com&uacute;n del Mercosur </strong>correspondientes al sector agroindustrial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo en cuenta la <strong>delicada situaci&oacute;n macroecon&oacute;mica actual</strong>, como tambi&eacute;n la <strong>necesidad de promover las exportaciones</strong> para un mayor crecimiento y desarrollo, al momento de elegir los productos a incluir en la presente medida, se consideraron aquellos <strong>productos agropecuarios de las econom&iacute;as regionales que implicaran un bajo o nulo impacto en los precios internos</strong>&rdquo;, puntualiz&oacute; el Poder Ejecutivo.
    </p><h3 class="article-text">Decreto 851</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Derecho de Exportación on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/547208259/Derecho-de-Exportacion#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Derecho de Exportación</a></p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Derecho de Exportación" src="https://es.scribd.com/embeds/547208259/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-Gb8Std4gD9ot26aB6Tmb" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" id="doc_70724" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><h3 class="article-text">Decreto 852</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Decreto 852&#x2F;2021 on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/547209010/Decreto-852-2021#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Decreto 852&#x2F;2021</a></p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Decreto 852/2021" src="https://es.scribd.com/embeds/547209010/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-BnufZ8nmHH0pfFK2JGLL" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" id="doc_24258" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><h3 class="article-text">Claves</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se eliminan las retenciones del man&iacute; (en algunas de sus presentaciones), del ma&iacute;z pisingallo, de semillas para siembra, de mermeladas y confituras, de distintos tipos de harinas y de hilados y tejidos hechos de lana y pelos.</li>
                                    <li>El man&iacute; (en sus presentaciones cuyos derechos de exportaci&oacute;n no fueron eliminados), la harina micronizada de soja para consumo humano, los alimentos para animales en bolsas menores a 50kg y las ceras vegetales pasan a tener al&iacute;cuotas m&aacute;s bajas.</li>
                                    <li>El ma&iacute;z y el man&iacute; son dos productos de relevancia regional y de agregado de valor. La reducci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de sus retenciones son las que m&aacute;s impacto tendr&aacute;n en productores de la regi&oacute;n centro (y mayor impacto fiscal).</li>
                                    <li>Los productos se seleccionaron teniendo en cuenta la localizaci&oacute;n de las producciones, su valor agregado, la generaci&oacute;n de empleo, el apoyo a las exportaciones y la investigaci&oacute;n y desarrollo aplicados.</li>
                                    <li>Tambi&eacute;n se busc&oacute; evitar impactar en los precios de los diversos productos en el mercado interno.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Reducci&oacute;n de DEx seg&uacute;n productos</h3><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El man&iacute; blancheado, el man&iacute; confiter&iacute;a, el man&iacute; tostado, el man&iacute; con y sin c&aacute;scara y en subproductos como aceite y manteca estaban alcanzados con al&iacute;cuotas del 5% y 7%. Ahora, las mismas pasan a ser de 0%, 3% y 4,5%.</li>
                                    <li>El ma&iacute;z pisingallo, que estaba sujeto a una al&iacute;cuota del 5%, ahora pasa a tener una al&iacute;cuota del 0%.</li>
                                    <li>Las confituras y las mermeladas ten&iacute;an al&iacute;cuotas del 4,5%. La nueva al&iacute;cuota es de 0%.</li>
                                    <li>Tambi&eacute;n se eliminan las retenciones de las harinas de avena, de quinoa, de arroz, de centeno, de s&eacute;mola, de porotos, de garbanzos, de arvejas, de lentejas, entre otras.</li>
                                    <li>Se eliminan las retenciones a las semillas para siembra de numerosos cultivos: nuez, almendra, algod&oacute;n, mostaza, c&aacute;rtamo, mel&oacute;n, amapola, alfalfa, entre otros. Y tambi&eacute;n se eliminan las semillas para la siembra de hortalizas.</li>
                                    <li>Asimismo, se reduce la al&iacute;cuota de la harina de ma&iacute;z a 3% en envase de hasta 20 kilos. Por otro lado, la al&iacute;cuota de la harina micronizada de soja para consumo humano pasa de 31% a 12% </li>
                                    <li>Se reducen a cero las al&iacute;cuotas de las semillas de especies como boldo, tilo, manzanilla, valeriana, coliflor y albahaca. </li>
                                    <li>Se reduce la al&iacute;cuota de lana sucia de 7% a 5%, de lana y pelo peinado de 4,5% a 3% y de lana sin peinar, pelo fino, desperdicios de lana e hilachas desde 4,5% y 5% hasta 3%. A su vez, se eliminan los derechos de exportaci&oacute;n para hilados y tejidos de lana y pelo. </li>
                                    <li>Las al&iacute;cuotas de alimentos para animales en bolsas rotuladas menores a 50kg y las ceras vegetales que ten&iacute;an al&iacute;cuotas de entre 5% y 24,5% se reducen a entre 4,5% y 12%.</li>
                            </ul>
            </div><h3 class="article-text">Fundamentos</h3><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Las econom&iacute;as regionales son actividades productivas localizadas a lo largo de todo el territorio nacional. Son cadenas que generan productos para consumidores del mercado local e internacional </li>
                                    <li>Entre 2015 y 2020, las exportaciones de los productos alcanzados por este decreto se ubicaron cerca de los USD 2.000 millones y no tuvieron volatilidad. En 2019 y 2020 se observaron incrementos, con un pico de USD 2.358 millones en 2020.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/fijan-retenciones-0-exportaciones-productos-organicos-agroindustriales_1_8580986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Dec 2021 15:17:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fijan retenciones de 0% para las exportaciones de productos orgánicos y agroindustriales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DEx,Derechos de Exportación,retenciones,Agroecología,Productos Regionales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La Aurora", el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aurora-detras-tranquera-650-hectareas-no-agroquimicos-son-rentables_1_8504241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35898128-9fe2-45f2-aae5-c87637eae559_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La Aurora&quot;, el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una recorrida por uno de los 52 establecimientos reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura como modelo de producción sustentable.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Visita a La Aurora, faro agroecol&oacute;gico en Benito Ju&aacute;rez, Buenos Aires&rdquo;, dec&iacute;a la invitaci&oacute;n. A 400 km de Capital Federal, la oportunidad de cruzar las tranqueras de uno de los 52 campos reconocidos por la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidad para  la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) como modelo de producci&oacute;n sustentable, resultaba atractiva para quienes quisieran comprender <strong>c&oacute;mo funciona un espacio de 650 hect&aacute;reas que no utiliza agroqu&iacute;micos y que resulta econ&oacute;micamente rentable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cerca de las 14 horas, unos veinte veh&iacute;culos ingresaban por el acceso principal al terreno de <strong>Juan Kiehr.</strong> La s&eacute;ptima edici&oacute;n del mes de la Agroecolog&iacute;a fue impulsada por <a href="http://www.renama.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RENAMA, la red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecolog&iacute;a</a>. Este a&ntilde;o se sumaron a la organizaci&oacute;n la Sociedad Argentina de Agroecolog&iacute;a (SAAE) y la nueva Direcci&oacute;n Nacional de Agroecolog&iacute;a (DNAE), que depende del Ministerio de Agricultura de la Naci&oacute;n, encabezada por el ingeniero Eduardo Cerd&aacute;. Entre el 20 de octubre y el 20 de noviembre se realizaron jornadas de trabajo comunitario, encuentros virtuales, intercambio de semillas y saberes, talleres y mercados; m&aacute;s de 200 eventos en total.
    </p><p class="article-text">
        Entre las visitas a campos extensivos, este es uno de los m&aacute;s relevantes: el establecimiento de Benito Ju&aacute;rez. En una ronda todav&iacute;a peque&ntilde;a, uno de los art&iacute;fices de lo que algunos consideran &ldquo;un milagro&rdquo;, reparte saludos y sonrisas. Con 78 a&ntilde;os y gran parte de su vida transcurrida en el campo, Juan Kiehr mantiene un bajo perfil. No siempre permaneci&oacute; en el mismo lugar, en los a&ntilde;os setenta particip&oacute; de un campamento de trabajo en comunidades ind&iacute;genas del norte de Chaco, as&iacute; conoci&oacute; a su esposa suiza, Erna Bloti. Cuando murieron sus padres volvi&oacute; para hacerse cargo de las tierras, que dividi&oacute; con su hermano.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Panorámica del establecimiento &quot;La Aurora&quot;"
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            <span class="title">
                Panorámica del establecimiento &quot;La Aurora&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La Aurora&rdquo; es un establecimiento agr&iacute;cola ganadero en donde se produce de manera extensiva. En la b&uacute;squeda de aprender a mejorar las condiciones del suelo, apareci&oacute; la figura de <strong>Eduardo Cerd&aacute;,</strong> el ingeniero agr&oacute;nomo que, en pleno auge del menemismo, durante la d&eacute;cada del 90, le propuso ir a contracorriente del modelo transg&eacute;nico que surg&iacute;a como un negocio imperdible. <strong>Mientras que las tierras cultivables en Argentina ocupan m&aacute;s del 75% con soja, ma&iacute;z, algod&oacute;n &mdash;y ahora trigo&mdash; transg&eacute;nicos, ambos decidieron adoptar el paradigma agroecol&oacute;gico.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n RENAMA, en el pa&iacute;s, uno de cada 50 establecimientos son agroecol&oacute;gicos. La proporci&oacute;n tiende a crecer, ya son 40 los municipios que promueven esta pr&aacute;ctica. Si de lo que se habla es de costos y rendimiento, la ecuaci&oacute;n es simple. Frente a un rendimiento similar, la diferencia se encuentra en el ahorro de insumos, ya que no se necesitan paquetes tecnol&oacute;gicos que incluyan semillas transg&eacute;nicas, pesticidas, herbicidas o fertilizantes qu&iacute;micos. Esto es lo que pone en duda el CEO de la agroqu&iacute;mica Syngenta, Antonio Aracre. En <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/antonio-aracre-ceo-syngenta-presidente-dio-claridad_128_8480703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista con elDiarioAR,</a> consideraba que ser&iacute;a irracional que la mayor&iacute;a de los productores optara por la agricultura convencional si no obtuviera beneficios a nivel rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Bajo unas nubes rebeldes que m&aacute;s tarde dejar&aacute;n asomar el sol, la ronda de reci&eacute;n llegados se extiende y cobra forma de elipsis. Es el turno de las presentaciones, algunos cuentan que est&aacute;n en plena transici&oacute;n, varios provienen del municipio de Guamin&iacute;, conocido por ser el primero en declararse agroecol&oacute;gico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Charla y presentación &quot;La Aurora&quot;"
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            <span class="title">
                Charla y presentación &quot;La Aurora&quot;                            </span>
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        La caravana, comandada por una Ford F100 antigua, que maneja Kiehr, pasa por lotes de trigo y cebada, un sector destinado a las vacas y sus cr&iacute;as, uno de avena con vicia que, seg&uacute;n dicen, sirven para regenerar los suelos y se usa para forraje del ganado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada dos o tres a&ntilde;os hacen pastura en tierras agr&iacute;colas&rdquo;. Utilizan diferentes aguadas, cerca de los molinos, para que el ganado camine por el terreno y le aporte los nutrientes necesarios a la tierra con sus excrementos. Por esa misma raz&oacute;n, las vacas y sus cr&iacute;as tambi&eacute;n rotar&aacute;n en forma circular entre cuatro potreros de doce, a medida que el pasto est&eacute; en condiciones, &ldquo;para que el bosteo sea parejo y no quede concentrado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ambos est&aacute;n de acuerdo en que su elecci&oacute;n tiene que ver con ampliar la mirada y ver el campo como un todo, un gran entramado biol&oacute;gicamente activo</strong>, no solo de tierra y cultivos asociados, sino de ciclos, flores, plantas, insectos. Aplican conocimientos de la agricultura biodin&aacute;mica, por lo que tienen en cuenta la influencia de la luna y los planetas. Le suman corredores biol&oacute;gicos para mantener el equilibrio de la poblaci&oacute;n de insectos y peque&ntilde;os animales. &ldquo;Ac&aacute; tenemos insectos que vuelan, corren, caminan, hay muchas ara&ntilde;as que no hacen telara&ntilde;as, sino que atrapan a las plagas. Esos lugares hay que preservarlos&rdquo;. Por eso los pesticidas no son necesarios ni convenientes, aseguran.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan Kiehr y Eduardo Cerdá                            </span>
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        En medio de los campos de cebada, Cerd&aacute; cuenta que hay algo de &ldquo;malezas&rdquo;, pero que no constituyen un problema. En la jerga ellos las llaman &ldquo;especies espont&aacute;neas&rdquo;, cumplen una funci&oacute;n en la naturaleza y permiten que haya mucha capacidad de fauna ben&eacute;fica. Pero se las puede controlar con plantas leguminosas que compitan por el espacio, como el tr&eacute;bol rojo que, adem&aacute;s, fija el nitr&oacute;geno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un sombrero color caqui,<strong> Kiehr explica por qu&eacute; le parece l&oacute;gico no utilizar agroqu&iacute;micos ni fertilizantes industriales</strong>: &ldquo;Quienes tenemos la bendici&oacute;n de haber heredado un pedazo de tierra, lo menos que podemos hacer es cuidarlo y dejarlo en condiciones para nuestros herederos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los asistentes, un productor ganadero de la sociedad rural de General Belgrano consulta por la eficiencia de La Aurora. Aunque pareciera generarle curiosidad el funcionamiento, su campo se rige con el modelo convencional y no cree que eso vaya a cambiar en el mediano plazo. Pone en duda que los agroqu&iacute;micos produzcan alg&uacute;n da&ntilde;o en las personas. &ldquo;Nunca lo vi, a veces acompa&ntilde;o al fumigador y nunca me pas&oacute; nada&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Intercambio con productores                            </span>
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        La respuesta llega desde varios frentes. Dos productores hablan de externalidades que no se tienen en cuenta si el &uacute;nico par&aacute;metro es la eficiencia en relaci&oacute;n a los resultados econ&oacute;micos. &ldquo;La b&uacute;squeda de la agroecolog&iacute;a es producir sin esas externalidades. En los 90, esa corrida de la eficiencia nos fue dejando afuera&rdquo;. Por su parte, Eduardo Cerd&aacute; marca la importancia de otros componentes, como lo social. &ldquo;Cuando medimos eficiencia, anduvo parecida, ahora hay que poner en juego si para que salga todo as&iacute; yo no tenga m&aacute;s vida o me termine intoxicando&rdquo;. Le pregunta a Kiehr acerca de su tranquilidad econ&oacute;mica: &ldquo;Nunca necesit&eacute; un cr&eacute;dito, vivo tranquilo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las mayores preocupaciones tiene que ver con lo que sucede en los campos aleda&ntilde;os. Porque<strong> no se puede evitar la contaminaci&oacute;n cruzada, solamente atenuar sus efectos y dejar tierras libres de cultivos para mitigar el impacto de los transg&eacute;nicos y las fumigaciones</strong>. &ldquo;Hace un tiempo vino una investigadora de CONICET para medir los agrot&oacute;xicos, y los encontraron. A m&iacute; nunca me preguntaron si me afectaba, es un da&ntilde;o silencioso, muy dif&iacute;cil de medirlo&rdquo;. <a href="https://www.researchgate.net/publication/330637833_Uso_del_glifosato_como_trazador_ambiental_para_evaluar_el_impacto_de_la_agricultura_extensiva_sobre_suelos_agroecologicos_Estudio_de_caso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La investigaci&oacute;n a la que se refiere</a> fue realizada por El Centro de Investigaciones Medioambientales de la Universidad Nacional de La Plata, que hall&oacute; en las muestras tomadas la concentraci&oacute;n y persistencia de qu&iacute;micos como glifosato, 2,4D y atrazina, entre otros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manos de Juan Kiehr                            </span>
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        &ldquo;La agroecolog&iacute;a mejora la fertilidad de los suelos y recupera la calidad de la tierra, <a href="https://agenciatierraviva.com.ar/la-agroecologia-como-un-proceso-colectivo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce los costos de producci&oacute;n al evitar la dependencia de insumos cada vez m&aacute;s caros</a>, importados y dolarizados, aumenta el empleo, el arraigo rural y la vida en el campo&rdquo;, dice una gacetilla que promueve el VII mes de la Agroecolog&iacute;a con el slogan #ElCaminoEsLaAgroecolog&iacute;a. Ya cerca del final y de la despedida de la jornada, Juan Kiehr observa: &ldquo;Un pajarito insignia de las pampas es el hornero. Cuenten cu&aacute;ntos horneros hay: con los dedos de las manos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>KO/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Ocampo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/aurora-detras-tranquera-650-hectareas-no-agroquimicos-son-rentables_1_8504241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Nov 2021 03:48:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La Aurora", el detrás de la tranquera de 650 hectáreas que no usan agroquímicos y son rentables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología,Agroquímicos,Transgénicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paraná cumplió 200 martes protestando contra las fumigaciones con agroquímicos en la provincia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/parana-cumplio-200-martes-protestando-fumigaciones-agroquimicos-provincia_1_8473450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7be3250-681c-4b46-9b80-6173b0f743d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paraná cumplió 200 martes protestando contra las fumigaciones con agroquímicos en la provincia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La "Ronda de los Martes" número 200, en reclamo de una transformación del modelo agropecuario predominante en la región, fue más concurrida de lo habitual, contó con fotografías de Pablo Piovano que grafican el efecto de los agroquímicos en las personas y fue replicada en numerosas otras ciudades entrerrianas.</p></div><p class="article-text">
        La larga fila de personas con velas en las manos y la enorme pancarta que reclama <strong>&ldquo;Paren de fumigar&rdquo;</strong> dio un martes m&aacute;s la vuelta alrededor de la Casa de Gobierno de Entre R&iacute;os en Paran&aacute;. Pero esta &ldquo;Ronda de los Martes&rdquo; cont&oacute; con m&aacute;s participaci&oacute;n de lo habitual porque fue una ronda especial: la n&uacute;mero 200.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2017, la <strong>Coordinadora por una Vida sin Agrot&oacute;xicos en Entre R&iacute;os &ldquo;Basta es Basta&rdquo;</strong>, que agrupa a diferentes organizaciones ambientalistas y sociales de la provincia, le present&oacute; al gobernador <strong>Gustavo Bordet</strong> un documento con 16 puntos en el que propon&iacute;a iniciar una transformaci&oacute;n del modelo agropecuario que se aplica en Entre R&iacute;os, consistente b&aacute;sicamente en el cultivo extendido de soja y ma&iacute;z transg&eacute;nicos, con la aplicaci&oacute;n de sus respectivos agroqu&iacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ped&iacute;an que se declarara la&nbsp;emergencia ambiental en la provincia</strong>, se realizaran&nbsp;programas y monitoreos de salud p&uacute;blica, en especial sobre trabajadores rurales y poblaci&oacute;n vecina de los campos fumigados, se registraran tumores y nacimientos con malformaciones y su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, se promovieran&nbsp;leyes efectivas para fomentar y proteger la agroecolog&iacute;a y se prohibieran las pulverizaciones con insumos qu&iacute;micos sobre la poblaci&oacute;n que contaminan los 41.500 km de r&iacute;os y arroyos que surcan la provincia y destruyen el sistema inmune y el suelo f&eacute;rtil, seg&uacute;n diversos estudios cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Con esos reclamos,&nbsp;<strong>comenzaron a dar vueltas los martes alrededor de la Casa de Gobierno, inspirados en las rondas que iniciaron las Madres de Plaza de Mayo hace 45 a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamentamos, 200 semanas despu&eacute;s de haber iniciado esto, tener que decir que seguimos rondando sin ning&uacute;n tipo de respuesta de parte del Gobierno, sin ning&uacute;n tipo de pol&iacute;tica que inicie un cambio hacia una transici&oacute;n para un modelo productivo diferente al que predomina en estos territorios a base de venenos y transg&eacute;nicos&rdquo;, explic&oacute; <strong>Daniela Verze&ntilde;assi</strong>, integrante de la Coordinadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los d&iacute;as recibimos mensajes de una nueva entrerriana, un nuevo entrerriano, un ni&ntilde;o, una ni&ntilde;a de nuestra provincia con el impacto de los venenos en sus cuerpos, entrerrianos y entrerrianas que denuncian la contaminaci&oacute;n, el envenenamiento de sus producciones con fumigaciones colindantes a sus terrenos. O sea, este modelo sigue consolid&aacute;ndose, incrementando su da&ntilde;o sobre los ecosistemas, sobre los suelos, y su impacto directo en la salud de quienes lo habitamos&rdquo;, denunci&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Superior Tribunal de Justicia de Entre R&iacute;os rechaz&oacute; cinco sentencias favorables a la protecci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ante las fumigaciones, por lo que la causa fue&nbsp;llevada ante la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n, impulsada por&nbsp;el Foro Ecologista de Paran&aacute;, el gremio docente provincial Agmer y la Coordinadora Provincial por una Vida sin Agrot&oacute;xicos. Por el momento, la Corte no se pronunci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones sumaron adem&aacute;s a su reclamo, hace unos meses,&nbsp;la<strong> </strong><a href="https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSf3yNG6seiQfOdwrx0xPW8A8_EI5upT6dWCBVpbTds_tyXGGQ/viewform" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Iniciativa Popular para declarar la emergencia ambiental en Entre R&iacute;os</strong></a><strong> y que la agricultura a base de qu&iacute;micos sea declarada una actividad peligrosa para la salud y el ambiente</strong>,&nbsp;la que invitaron a firmar tambi&eacute;n en esta jornada de lucha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Integrantes de la Coordinadora protestaron esta mañana delante de los Tribunales provinciales con las fotos de Pablo Piovano                            </span>
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        En esta ronda 200, que <strong>fue replicada adem&aacute;s en otras ciudades entrerrianas como Basavilbaso, Concepci&oacute;n del Uruguay, Concordia, San Jos&eacute;, Villa Elisa y Gualeguaych&uacute;</strong>, entre otras, el impacto del modelo productivo se vio graficado con la muestra &ldquo;<strong>El costo humano de los agrot&oacute;xicos</strong>&rdquo;, con las ya conocidas fotograf&iacute;as de <strong>Pablo Piovano</strong> tomadas en pueblos fumigados, que, adem&aacute;s de exponerse en el sindicato docente Agmer, recorrieron diferentes puntos de la capital provincial: por la ma&ntilde;ana, Casa de Gobierno, Tribunales y el Consejo General de Educaci&oacute;n, y, por la tarde, la Peatonal San Mart&iacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen de Fabián Tomassi, quien se convirtió en símbolo de la lucha contra los agroquímicos, que forma parte de la muestra &quot;El costo humano de los agrotóxicos&quot;, de Pablo Piovano"
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            <span class="title">
                Imagen de Fabián Tomassi, quien se convirtió en símbolo de la lucha contra los agroquímicos, que forma parte de la muestra &quot;El costo humano de los agrotóxicos&quot;, de Pablo Piovano                            </span>
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        El evento cont&oacute; adem&aacute;s con un recital en el que participaron varios m&uacute;sicos locales como <strong>Carlos &ldquo;Negro&rdquo; Aguirre, Silvia &ldquo;Rusa&rdquo; Salomone y Luis Barbiero </strong>as&iacute; como el mendocino <strong>Sebasti&aacute;n Narv&aacute;ez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta ronda es una confirmaci&oacute;n de que los pueblos fumigados y el movimiento socio-ambiental en Entre R&iacute;os siguen firmes, atentos a los avances de este modelo, siguen en la resistencia a estos impactos y a la consolidaci&oacute;n de esta manera de producir y de enfermarnos y siguen insistiendo y construyendo caminos alternativos&rdquo;, asegur&oacute; Verze&ntilde;assi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rondamos 200 veces frente a las puertas cerradas de la Casa Gris, frente a los corazones, los o&iacute;dos y los micr&oacute;fonos que se cierran ante el mayor conflicto ambiental de la provincia y quiz&aacute;s del pa&iacute;s&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, en tanto, la Coordinadora <a href="https://bastaesbasta.blogspot.com/2021/11/200-veces-basta.html?fbclid=IwAR3g9K47OLcfdi6dANWBA0wthzMbRWztbfaKOyGjSm0WD58aB-AyAzRLokc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un comunicado</a>.&nbsp;&ldquo;Cuando la tierra y las nuevas generaciones nos lo demanden, cada quien sabr&aacute; si defendi&oacute; la vida o se inclin&oacute; por el poder que destruye a la humanidad de pandemia en pandemia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Regina Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/parana-cumplio-200-martes-protestando-fumigaciones-agroquimicos-provincia_1_8473450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Nov 2021 23:43:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paraná cumplió 200 martes protestando contra las fumigaciones con agroquímicos en la provincia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Entre Ríos,Agroquímicos,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cooperativa Cabureí, una comunidad misionera que se une para producir y resistir en la tierra colorada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cooperativa-caburei-comunidad-misionera-une-producir-resistir-tierra-colorada_1_8441443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b8726cd-ffcc-4912-a332-74e383216c57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cooperativa Cabureí, una comunidad misionera que se une para producir y resistir en la tierra colorada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cooperativa Cabureí reúne a cerca de 150 personas en el paraje del mismo nombre, en el noreste de Misiones, en la zona de Comandante Andresito. Una zona rural, habitada por familias que tienen pequeñas chacras y que viven en conflicto por la posesión de esas tierras. Sin embargo, agrupadas en esta cooperativa, resisten a fuerza de trabajo en este rincón rodeado de plantaciones de yerba for export. Producen almidón, dulces caseros y pickles, montaron una metalúrgica y armaron una huerta y una radio comunitaria.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Arrancamos a la intemperie, rez&aacute;bamos para que no lloviera y pudi&eacute;ramos hacer dulce. Sac&aacute;bamos los mamones de las chacras de las compa&ntilde;eras porque no ten&iacute;amos plata para comprarlos. No ten&iacute;amos ingresos, entre todos junt&aacute;bamos los pesitos que sobraban, se compraba el az&uacute;car y una compa&ntilde;era tra&iacute;a los frascos&rdquo;. As&iacute; relata do&ntilde;a Nelci Beker los inicios de la <strong>cooperativa Cabure&iacute;</strong>, que trabaja de manera integrada con&nbsp;la Coordinadora de Organizaciones de Trabajadores Rurales de Misiones (COTRUM) y el Movimiento Evita a nivel provincial, mientras que a nivel nacional est&aacute;n nucleados dentro del Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena (MNCI).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Unos a&ntilde;os despu&eacute;s nos hicieron un pedido de comidas elaboradas con mandioca para los hoteles de Iguaz&uacute;&rdquo;, recuerda esta mujer que acaricia los 70 a&ntilde;os. &ldquo;Ten&iacute;amos que llevarla y compartir la mesa con ellos. Para nosotros fue un terror sentarnos con la gente rica, pero lo enfrentamos&rdquo;, se enorgullece ahora Nelci dentro de un sal&oacute;n comunitario al que solo le faltan detalles de terminaci&oacute;n. La cooperativa est&aacute; ubicada en el paraje Cabure&iacute;, sobre la Ruta Provincial 25, a 15 kil&oacute;metros de Comandante Andresito, y a unos 40 de Iguaz&uacute;, donde impera una realidad menos cruda que la del campesinado. Si bien aquella experiencia dej&oacute; satisfechos a los hoteleros de Iguaz&uacute;, la producci&oacute;n de comida para ellos finalmente no fue posible. La falta de veh&iacute;culos para transportarla hasta all&aacute; lo hizo inviable. Pero fue una experiencia que marc&oacute; a los integrantes de la cooperativa, campesinos que usualmente se sienten demonizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros no hacemos mal a nadie, no queremos el mal de nadie. Solo queremos crecer. Somos m&aacute;s de 100 familias que trabajamos ac&aacute;. La provincia tiene que abrirnos una puerta para la venta, para que podamos aumentar nuestra producci&oacute;n metal&uacute;rgica, de los dulces y los pickles. Yo luch&eacute;, viaj&eacute;, particip&eacute; mucho. Fue nuestra fuerza, nuestro coraje, que nos llev&oacute; a donde estamos&rdquo;, enfatiza Nelci al borde de las l&aacute;grimas. Ella es la m&aacute;s veterana, trabaja a diario en la coordinaci&oacute;n y compras. Su hija y su yerno, Adriano Matter, son tambi&eacute;n piedras fundamentales de la organizaci&oacute;n. &ldquo;El que conoce la cooperativa sabe el valor que tiene. Todo fue un tr&aacute;mite muy sufrido pero muy bonito, una construcci&oacute;n muy hermosa. Y tenemos que sumar gente todos los d&iacute;as para tener fuerza y energ&iacute;a de lucha, por nuestro territorio. Para que nuestros hijos ma&ntilde;ana no sufran lo que nosotros sufrimos. Que no sufran un desalojo, que es una desgracia, una tristeza&rdquo;, evoca, desea y ruega esta mujer de ojos chiquitos pero intensamente celestes.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nelci Beker es la más veterana de la cooperativa Cabureí y trabaja a diario en la coordinación y compras                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La tierra &iquest;es del que la trabaja?</strong></h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de la Uni&oacute;n de Trabajadores de la Tierra (UTT) - que en estos d&iacute;as acampa en el Congreso Nacional&nbsp; y realiza acciones en diversos puntos del pa&iacute;s <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/cuatro-dias-protestas-acampe-frente-congreso-ley-acceso-tierra_1_8428736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en reclamo de la Ley de Acceso a la Tierra</a>, entre otras demandas - <strong>s&oacute;lo el 13% de la tierra est&aacute; en manos de peque&ntilde;os productores que producen m&aacute;s del 60% de alimentos que circulan en el mercado interno</strong>, mientras que el 1% de las empresas agrarias controlan el 36% de la tierra cultivada en nuestro pa&iacute;s. Adem&aacute;s, el 87% de los agricultores arriendan las tierras para producir, porque no pueden comprar una parcela propia. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo Censo Nacional Agropecuario de 2018, el 86,6% de las explotaciones agropecuarias de Misiones est&aacute;n en manos de peque&ntilde;os productores. El proceso de concentraci&oacute;n de la tierra continua vigente, con un 0,7% de las explotaciones agropecuarias con m&aacute;s de 1.000 hect&aacute;reas en manos de 160 explotaciones agropecuarias, que concentran el 45,6% de la superficie ocupada. Las de mayor superficie son en general plantaciones de pino para las madereras, una especie ex&oacute;tica, que degrada el suelo, mientras que las medianas son de yerba, t&eacute; y algo de ganado. El resto de la producci&oacute;n de alimentos est&aacute; en manos de peque&ntilde;os productores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La porci&oacute;n que est&aacute; en manos de peque&ntilde;os productores es muy baja, hay una gran extensi&oacute;n de tierra en manos de monopolios, mucha cantidad de tierras en manos de pocos&rdquo;, afirma Adriano Matter, expresidente de la cooperativa y dirigente de la Cotrum.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los conflictos de tierras fueron uno de los factores que los llevaron a organizarse</strong>. As&iacute; lo describe Carolina Cordero, m&eacute;dica de Buenos Aires, afincada en Misiones hace m&aacute;s de una d&eacute;cada e integrante de la cooperativa. &ldquo;Hemos sufrido muchos intentos de desalojos. La situaci&oacute;n de la tierra es irregular, si bien no todos est&aacute;n con amenazas actuales de desalojo, es inminente por la falta de regularizaci&oacute;n. Muy pocos cuentan con permisos de ocupaci&oacute;n que la provincia otorg&oacute; en algunos casos, en su mayor&iacute;a vencidos, y no se han titularizado las tierras. Las posesiones de los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras corren siempre el riesgo de ser desalojados, no hay una pol&iacute;tica provincial que resguarde las posesiones. Contamos con una ley provincial contra los desalojos impulsada por diputados de nuestras organizaciones que a&ntilde;o a a&ntilde;o se renueva y permite tener una herramienta para defender la tierra. Pero no da una soluci&oacute;n definitiva que permita el arraigo y tranquilidad para las comunidades que viven y trabajan la tierra&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Plantaciones en la cooperativa Cabureí                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Producci&oacute;n libre de agrot&oacute;xicos&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La cooperativa Cabure&iacute; se inici&oacute; all&aacute; por el a&ntilde;o 2006. En esos tiempos, solo hab&iacute;a un a&ntilde;ejo &aacute;rbol de soita. Bajo su sombra, Nelci y algunas compa&ntilde;eras comenzaron con la elaboraci&oacute;n de dulces. Hoy, bajo esa misma sombra est&aacute; la cocina, una construcci&oacute;n simple y de madera al aire libre, que cobija a las dos mujeres que preparan el almuerzo diario de sus compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor, al otro lado del alambrado y de la ruta, se expanden los campos infinitos de yerba mate. La mayor&iacute;a est&aacute; en manos de compa&ntilde;&iacute;as extranjeras que desmontaron para producir yerba for export, como una empresa siria que vende a su pa&iacute;s de origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cooperativa se formaliz&oacute; en 2009 y hoy aglutina a unas 150 personas que se reparten entre las tareas del campo y de esta sede, que ya creci&oacute; m&aacute;s all&aacute; del &aacute;rbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es martes, son las 11 de la ma&ntilde;ana y mientras el term&oacute;metro supera los 30 grados, un nutrido grupo de personas trabaja en tareas diversas. En una de las salas, varios hombres hacen lo suyo en la flamante almidonera, donde se elabora el polvo para los tradicionales chip&aacute;s. Cargan kilos y kilos de mandioca en una m&aacute;quina que la procesar&aacute; para luego pasar a unos piletones inmensos en la sala contigua.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una máquina procesa la mandioca que se utilizará para producir el polvo para hacer chipás                            </span>
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        Atr&aacute;s, dentro de un tinglado, tres hombres sueldan hierros en la metal&uacute;rgica donde fabrican piezas que necesiten para consumo interno y torres de agua para clientes externos. En otra de las salas, impecablemente sanitizada y donde hay que entrar con cofia y traje de friselina, varias mujeres revuelven ollas enormes y humeantes que indican que est&aacute;n en pleno proceso de cocci&oacute;n de la mermelada de mam&oacute;n. Tambi&eacute;n hacen dulce de maracuy&aacute; y mandarina, pepinos en vinagre y pickles. Al otro lado est&aacute; la sala de acopio donde se almacena la mercader&iacute;a para consumo interno, y tambi&eacute;n para&nbsp; los merenderos. <strong>La cooperativa asiste a unos diez merenderos en los barrios y dos en comunidades guaran&iacute;es de la zona</strong>, que funcionan&nbsp; dos veces por semana a la hora del almuerzo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afuera, bajo una media sombra, est&aacute; la huerta en la que suelen trabajar el grupo de j&oacute;venes, integrado por unos 25 chicos y chicas. Hay cedr&oacute;n, menta, albahaca, boldo, manzanillas, romero, menta, salvia, ruda, cilantro, repollo, acelga,&nbsp;apio, perejil, jengibre, br&oacute;coli, tomates, y morr&oacute;n. Afuera, en las chacras, cada uno de los integrantes tiene su espacio comunitario, donde plantan poroto, ma&iacute;z o arroz, todo org&aacute;nico. De ah&iacute; llegan sobre la hora del almuerzo varios de los trabajadores y trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Adriano tiene en su terreno sand&iacute;a,&nbsp;mandioca, zapallo, man&iacute;, batata, ma&iacute;z, ajo, yerba, porotos, y man&iacute;. &ldquo;Son todos semillas criollas que vamos guardando. No hay ning&uacute;n tipo de semilla transg&eacute;nica&rdquo;, asegura el dirigente, un hombre alto y flaco que habla con un dejo de portugu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La casa principal es una construcci&oacute;n de madera, donde funciona la administraci&oacute;n y hay un peque&ntilde;o stand con los dulces que se venden en las ferias. Tambi&eacute;n hay una radio comunitaria, que por ahora no funciona ya que se quem&oacute; la consola como consecuencia de los cortes de luz, que por ac&aacute; son permanentes, seg&uacute;n cuenta Carolina Cordero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y atr&aacute;s de la casa principal est&aacute;n terminando de construir un espacio para hacer cursos de capacitaci&oacute;n. &ldquo;Todo lo que vas a ver es trabajo construido con las manos, con el trabajo de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras. Las mujeres fueron bastante protagonistas de todo lo que hoy tenemos, empujaron el carro, y son las que siempre est&aacute;n. Los hombres tambi&eacute;n estamos, pero las compa&ntilde;eras son las que conducen, y eso es muy bueno&rdquo;, se enorgullece Adriano. Casimiro Teixeira, actual presidente, asiente, y todos aseguran que la pr&oacute;xima presidenta ser&aacute; una mujer.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Varias mujeres revuelven ollas enormes y humeantes en pleno proceso de cocción de la mermelada de mamón                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>De cara al futuro, apicultura y solidaridad en materia de g&eacute;nero&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En Cabure&iacute; est&aacute;n pensando permanentemente c&oacute;mo progresar y seguir adelante, m&aacute;s all&aacute; de las vicisitudes. Por eso ahora planean expandirse tambi&eacute;n a la apicultura. Esto entusiasma mucho a Casimiro, que tiene varias colmenas en su chacra, ubicada a pocos kil&oacute;metros de ac&aacute;, donde est&aacute; experimentando con miel de monte. &ldquo;Estamos aprendiendo. Es una alternativa m&aacute;s para fortalecernos y tener otra l&iacute;neas de producci&oacute;n. Hay muchos compa&ntilde;eros que hacen miel, pero no con la intensidad y el volumen para vender, sino que es m&aacute;s para consumo personal&rdquo;, explica Teixeira, de hablar sereno y un portu&ntilde;ol acentuado. Como Nelci, Adriano y muchos de los que&nbsp;habitan en esta regi&oacute;n, el portu&ntilde;ol, o el acento portugu&eacute;s al hablar castellano, es intensamente marcado. La frontera con Brasil est&aacute; a la vuelta de la esquina y muchos pobladores son descendientes de brasile&ntilde;os o, como en el caso de Nelci, nacidos all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cooperativa es tambi&eacute;n un refugio para mujeres en situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero</strong>, erigido m&aacute;s en base a la solidaridad de sus miembros que a la cooperaci&oacute;n de organismos provinciales. Hasta el momento recibieron una heladera y un lavarropas de parte del Ministerio de Desarrollo Social, la Mujer y la Juventud de la provincia. &ldquo;Es algo transitorio, para situaciones de emergencia. Ya hemos albergado sin estructura en ciertas situaciones, pero la idea es avanzar con el refugio. Hay mucha dificultad, hay much&iacute;simos casos de violencia y no hay espacios para mujeres en situaci&oacute;n de violencia en la provincia&rdquo;, detalla Carolina Cordero.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Cabure&iacute; hay varias mujeres que asisten como promotoras territoriales en materia de g&eacute;nero. La idea, se explaya Cordero, es impulsar estos espacios para que se pueda albergar en situaciones criticas. &ldquo;Tratamos de evitar un desenlace fatal. La&nbsp; justicia y la polic&iacute;a son muy lentas a la hora de actuar. En la mayor parte de las situaciones las compa&ntilde;eras del movimiento apoyan, ayudan, acompa&ntilde;an, contienen. Y tener un lugar para eso es un sue&ntilde;o&rdquo;, concluye Cordero.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Buena parte del sue&ntilde;o de Cabure&iacute; ya est&aacute; cumplido. Pero a&uacute;n queda un largo camino por recorrer, para que al fin, la tierra, sea de quien la trabaja.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <em>GP/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Piotrkowski]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cooperativa-caburei-comunidad-misionera-une-producir-resistir-tierra-colorada_1_8441443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Oct 2021 04:05:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cooperativa Cabureí, una comunidad misionera que se une para producir y resistir en la tierra colorada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperativas,Misiones,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La feria “Sabe la Tierra” del Parque Centenario incorpora sección vegana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/servicios/feria-tierra-parque-centenario-incorpora-seccion-vegana_1_8393017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a517f6f-ccb6-41be-aca7-aa91fc030d5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La feria “Sabe la Tierra” del Parque Centenario incorpora sección vegana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los viernes de 11 a 19 se realiza en CABA una feria de alimentos que busca aportar a la economía circular. Debido a pedidos, ahora, incorporaron una sección 100% vegana.</p><p class="subtitle">Informe especial. - En el país de la carne: ¿es posible un veganismo popular?</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://sabelatierra.com/se-viene-un-mercado-100-vegano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Sabe la Tierra&rdquo;</a> es una feria de emprendedores y emprendedoras dedicados a la venta responsable de alimentos, cuidando los recursos y el ambiente. En el Parque Centenario funciona todos los viernes de 11 a 19 y all&iacute; ahora se incorpor&oacute; un nuevo mercado completamente vegano que no genera descarte de pl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina oficial de la feria cuentan que seg&uacute;n una encuesta de la <a href="http://www.unionvegana.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Vegana Argentina</a>, el 12% de la poblaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s es vegana o vegetariana. Es por eso que desde que abri&oacute; el mercado &ldquo;Sabe la Tierra&rdquo; en 2010, las propuestas de emprendimientos veganos siempre fueron en crecimiento hasta este a&ntilde;o que se form&oacute; el del Parque Centenario, absolutamente vegano. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sabe la Tierra&rdquo;, adem&aacute;s, se propone generar un v&iacute;nculo entre el productor y consumidor, rescatando la relaci&oacute;n humana m&aacute;s all&aacute; de la compra-venta. A su vez, el objetivo es generar conciencia en la forma de consumo, incentivando consumir menos y de manera responsable, apoyando a los peque&ntilde;os emprendedores y emprendedoras. Son nueve ferias que funcionan de mi&eacute;rcoles a domingos en siete barrios de la Ciudad (Belgrano, Balvanera, Caballito, Barracas, Palermo, Saavedra, Congreso). 
    </p><p class="article-text">
        Se consigue frutas y verduras agroecol&oacute;gicas, panificados y reposter&iacute;a integral, frutos secos agroecol&oacute;gicos, quesos artesanales, cosm&eacute;tica natural, objetos de dise&ntilde;o realizados con material reciclado como juguetes realizados con material de descarte, lapiceras ecol&oacute;gicas, l&aacute;pices plantables, portacelulares y vajilla de barro artesanal, entre otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        La feria funciona los d&iacute;as:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mi&eacute;rcoles en Virrey Vertiz y Juramento (Estaci&oacute;n Central), Belgrano, de 11 a 19 hs. </li>
                                    <li>Jueves en Plaza de los Dos Congreso, Congreso, de 10 a 18 hs. y Florida y Roque S&aacute;enz Pe&ntilde;a, Microcentro (Estaci&oacute;n Subte Central), de 10 a 18 hs.</li>
                                    <li>Viernes en Rivadavia 4900, Parque Rivadavia, Caballito, de 12 a 19 hs. La edici&oacute;n Vegana tambi&eacute;n es los d&iacute;as viernes sonre Av. Patricias Argentinas y Finochietto, Parque Centenario, Caballito, de 11 a 19 hs.</li>
                                    <li>S&aacute;bados en Isabel La Cat&oacute;lica y Pinz&oacute;n, Plaza Colombia, Barracas de 11 a 19 hs.</li>
                                    <li>Domingos en Alte Segu&iacute; al 900, esquina Neuqu&eacute;n, Plaza Irlanda, Caballito, de 8 a 14 hs; Garc&iacute;a del R&iacute;o 3200, Parque Saavedra, junto de 8 a 14 hs y Av. Coronel D&iacute;az y French, Parque Las Heras, Palermo, de 13 a 20 hs.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La feria &ldquo;Sabe la Tierra&rdquo; se realiza en conjunto con las <a href="https://www.buenosaires.gob.ar/espaciopublicoehigieneurbana/ferias/ubicaciones-y-horarios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferias de la Ciudad</a> y en la p&aacute;gina web oficial es posible <a href="https://sabelatierra.com/quiero-abrir-un-mercado-sabe-la-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">postularse para abrir un mercado</a> y <a href="https://sabelatierra.com/quiero-ser-productor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para ser productor.</a> Tambi&eacute;n es posible conocer los emprendedores de cada uno de los mercados de las ferias.
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/servicios/feria-tierra-parque-centenario-incorpora-seccion-vegana_1_8393017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Oct 2021 13:25:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La feria “Sabe la Tierra” del Parque Centenario incorpora sección vegana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Veganismo,Ferias,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con una cepa de uva criolla centenaria y sin químicos, funciona la primera bodega indígena de América latina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cepa-uva-criolla-centenaria-quimicos-funciona-primera-bodega-indigena-america-latina_1_8203125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1355d951-2054-4fe0-9e42-d92a9b61c599_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con una cepa de uva criolla centenaria y sin químicos, funciona la primera bodega indígena de América latina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es Los Amaicha, en Tucumán. Cómo es y cómo se gestó este emprendimiento pionero en la región y que reivindica el trabajo comunitario y la cultura ancestral.</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Somos due&ntilde;os de estas tierras donde estamos parados&rdquo;, se enorgullece Gabriela Balderrama, comunera de <strong>Amaicha del Valle</strong>, comunidad aut&oacute;noma que jam&aacute;s interrumpi&oacute; su gobierno ind&iacute;gena, presidida por una Asamblea General, un Consejo de Ancianos, un Cacique y un Delegado Comunal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los vinos de la bodega Los Amaichas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En este pueblo ubicado a dos mil metros de altura y a 165 kil&oacute;metros de San Miguel de Tucum&aacute;n, los pobladores originarios son due&ntilde;os de estas tierras desde que los espa&ntilde;oles pactaron con sus antepasados -los Amaichas, una etnias de la naci&oacute;n diaguita- calchaqu&iacute;- e hicieron entrega de la c&eacute;dula real en 1716.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Son las diez de la ma&ntilde;ana y el sol de los Valles Calchaqu&iacute;es entibia el fr&iacute;o de agosto, un mes especial para los pueblos ind&iacute;genas de la regi&oacute;n andina, que celebran y veneran a la Pachamama, o la madre tierra. Es tiempo de siembra y ofrendas, de agradecer y pedir. Y ac&aacute;, en lo alto de un peque&ntilde;o cerro ubicado en la entrada de este pueblo donde el sol brilla 350 d&iacute;as al a&ntilde;o, los pobladores pusieron en marcha<strong> la primera bodega ind&iacute;gena y comunitaria de Latinoam&eacute;rica: Los Amaichas.</strong> Se trata de un emprendimiento que desarroll&oacute; la novedosa cepa criolla, sin qu&iacute;micos ni fertilizantes, e integrada por agricultores familiares. Una iniciativa&nbsp;pionera en el pa&iacute;s, que sirve para afianzar el desarrollo tur&iacute;stico de la comunidad, funciona como un modelo de econom&iacute;a solidaria, y genera empleo para unas cuarenta familias que viven en distintas localidades de la regi&oacute;n, desde Ampimpa hasta Quilmes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Amaicha preservan con la frente en alto sus viejas tradiciones y la celebraci&oacute;n de la Pachamama, que se extiende durante todo el mes, es una de las mas representativas del noroeste. Y entonces hoy, que es 1 de agosto, en la bodega se re&uacute;nen locales y visitantes para una fiesta comunitaria. Afuera, una referente vestida con atuendo blanco tradicional planta la colorida Whiphala (bandera de los pueblos originarios) sobre la apacheta o altar ritual, ubicado al lado del hoyo en la tierra donde se depositar&aacute;n las ofrendas. Mientras tanto, en el interior de esta construcci&oacute;n circular de piedra y austera, Balderrama, 37 a&ntilde;os, retacona, de hablar apurado y esa tonada dulce, tan norte&ntilde;a, invita a degustar los vinos y conocer los secretos de este emprendimiento singular. Pero antes aclara: &ldquo;En realidad, lo que hicieron los espa&ntilde;oles fue devolver algo que era nuestro. Esto quiere decir que estas tierras son inapropiables por personas que no sean de la comunidad&rdquo;, reivindica de pie a espaldas de la ventana donde se ven&nbsp;los tanques de acero inoxidables en la planta de abajo. Y se&ntilde;ala la C&eacute;dula Real que atesoran con orgullo, que cuelga enmarcada de una de las paredes.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trabajo y construcci&oacute;n ancestral&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En 2010, la comunidad recibi&oacute; un subsidio inicial de la subsecretaria de Desarrollo Territorial del Ministerio de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca de Naci&oacute;n, que adem&aacute;s don&oacute; unas 47 mil plantas de la variedad Malbec, palos y alhambres para las espalderas. Aquel sue&ntilde;o se materializ&oacute; seis a&ntilde;os despu&eacute;s, el primero de agosto de 2016.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La bodega Los Amaichas por dentro.                            </span>
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        Hoy, los sistemas econ&oacute;micos de trabajo ancestrales son premisas fundamentales. &ldquo;Trabajamos todos juntos para poder ayudar a cada uno de individualmente. Ese es el sentido de trabajo comunitario&rdquo;, aporta Balderrama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La construcci&oacute;n tambi&eacute;n fue ideada en base a lineamientos tradicionales</strong>. Es por eso que se erigi&oacute; un c&iacute;rculo central y dos semic&iacute;rculos. &ldquo;As&iacute; se constru&iacute;an las casas de nuestros ancestros. En el c&iacute;rculo central es donde se hac&iacute;an las tareas diarias. En uno de los semic&iacute;rculos se guardaba la producci&oacute;n de alimentos, y en el otro es donde se dorm&iacute;a y descansaba&rdquo;, explica Balderrama. Hoy en d&iacute;a, el m&oacute;dulo central es el lugar destinado a la administraci&oacute;n y centro de reuni&oacute;n donde se puede catar y comprar los vinos. En el semic&iacute;rculo inferior est&aacute;n los tanques de acero inoxidable para la producci&oacute;n y almacenamiento del vino. El tercer semic&iacute;rculo est&aacute; en una habitaci&oacute;n contigua, y es el lugar destinado a la cava. &ldquo;Esta arquitectura nos ayuda a mantener una temperatura &oacute;ptima de entre 18 y 20 grados, sin tener que utilizar un sistema de fr&iacute;o mientras el vino est&aacute; estacionado&rdquo;, precisa Balderrama.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El Buen vivir</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Elegimos este lugar estrat&eacute;gicamente para tener un espacio donde recibir al turismo y que se quede unos d&iacute;as por ac&aacute;&rdquo;, aporta el ex cacique Eduardo &ldquo;Lalo&rdquo; Nieva, que estaba en funciones cuando se inaugur&oacute; y fue uno de los impulsores del proyecto. &ldquo;Es una empresa comunitaria &uacute;nica, la tercera bodega comunitaria ind&iacute;gena en el mundo. Hay una en Canad&aacute; y otra en Australia. Tomamos la decisi&oacute;n de trabajar en cuatro ejes: la vitivinicultura, las artesan&iacute;as, el turismo y la soberan&iacute;a alimentaria&rdquo;, completa el hombre, que tiene el pelo largo y lacio color azabache. A sus cincuenta y un a&ntilde;os, fue reelegido cacique en tres oportunidades y dej&oacute; recientemente su &uacute;ltimo cacicazgo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El ex cacique Eduardo “Lalo” Nieva, uno de los impulsores del proyecto.                            </span>
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        Los t&eacute;cnicos del ministerio formaron a los vi&ntilde;ateros en las t&eacute;cnicas para producir uvas de alta calidad y la elaboraci&oacute;n del vino. Son cuarenta familias que aportan las variedades de uvas Malbec y&nbsp;sobre todo,<strong> la Criolla, una especie que se cultiva en la zona hace casi un siglo</strong>. Uno de ellos fue Mario &ldquo;Diablero&rdquo; Arias. T&eacute;cnico social con formaci&oacute;n en antropolog&iacute;a, tiene 67 a&ntilde;os, es de Buenos Aires pero est&aacute; radicado en Amaicha hace a&ntilde;os. Desde Salta, donde est&aacute; pasando una temporada, cuenta que el proyecto naci&oacute; como necesidad de comercio justo donde los productores no tuvieran que vender la uva a &ldquo;precio de miseria&rdquo; a las bodegas. &ldquo;Nuestro trabajo fue formar a los vi&ntilde;ateros chicos para que aprenden todas las t&eacute;cnicas de sostener la planta, llevarla adelante, y sacar uvas de alta calidad. El vino es muy bueno por las condiciones del terru&ntilde;o: suelo, sol, altura&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se sum&oacute; el en&oacute;logo Agust&iacute;n Lan&uacute;s, que es de Buenos Aires pero trabaja con vinos de altura en reconocidas bodegas de la regi&oacute;n. &ldquo;Yo no conoc&iacute;a la uva Criolla hasta entonces y me impact&oacute; mucho la planta. En el 2015 hab&iacute;a solo un productor que trabajaba la Criolla de alta gama. Me encant&oacute; el resultado y propuse que sea el vino &iacute;cono&rdquo;, recuerda al tel&eacute;fono este en&oacute;logo que alterna sus d&iacute;as entra la agitada y h&uacute;meda vida de Buenos Aires y la aridez y calma de los cielos di&aacute;fanos del norte. Lan&uacute;s recuerda con cari&ntilde;o a &ldquo;Tyb&oacute;&rdquo;, un en&oacute;logo franc&eacute;s que estaba haciendo una pasant&iacute;a en Argentina y se apasion&oacute; por el proyecto. &ldquo;Fue una experiencia muy linda para el como para toda la comunidad&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El edificio principal de la bodega Los Amaichas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El en&oacute;logo, de 39 a&ntilde;os, dice que el agua del valle es &ldquo;espectacular&rdquo;, asegura que el vino tiene un &ldquo;potencial enorme&rdquo;, y opina que desde el punto de vista agron&oacute;mico y enol&oacute;gico es impecable&ldquo;. &rdquo;Son suelos muy calc&aacute;reos que dan una fruta muy distinta, con un perfil arom&aacute;tico que va al grafito, al tomillo, a la jarilla. Pero lo que m&aacute;s me cautiv&oacute; fue toda la cultura detr&aacute;s de la comunidad de Los Amaichas, de que sea una bodega comunitaria&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los Amaichas produce un promedio de 25 mil litros anuales de las variedades Malbec y Criollo, que se venden en la bodega&nbsp;y en los almacenes de la Uni&oacute;n de los Trabajadores de la Tierra (UTT) en Buenos Aires. La etiqueta lleva un nombre en quechua: Sumaj Kawsay, que significa el Buen Vivir. &ldquo;Sumaj Kausay es vivir en equilibrio con la madre tierra - grafica Lalo Nieva -. Equilibrio colectivo y personal en relaci&oacute;n con el otro, que incluye la planta, la piedra, el agua Equilibrio emocional, material y espiritual. El Buen Vivir de los Amaichas es el proyecto de la comunidad. Todo es circular&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>GP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Piotrkowski]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cepa-uva-criolla-centenaria-quimicos-funciona-primera-bodega-indigena-america-latina_1_8203125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Aug 2021 03:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con una cepa de uva criolla centenaria y sin químicos, funciona la primera bodega indígena de América latina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tucumán,Pueblos originarios,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Argentina en la Cumbre de la ONU sobre sistemas alimentarios: el lobby de las corporaciones y la posición oficial no nos representa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/argentina-cumbre-onu-sistemas-alimentarios-lobby-corporaciones-posicion-oficial-no-representa_129_8199602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b1a90b2-b8bc-43e3-8922-2e10044510db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Argentina en la Cumbre de la ONU sobre sistemas alimentarios: el lobby de las corporaciones y la posición oficial no nos representa"></p><p class="article-text">
        En la Cumbre 2021 de Naciones Unidas se est&aacute;n definiendo las grandes l&iacute;neas de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de los estados en lo que se refiere a sistemas agroalimentario. Temas claves para el pueblo argentino y para el mundo: &iquest;C&oacute;mo solucionamos la crisis alimentaria? &iquest;Qu&eacute; modelo de producci&oacute;n de alimentos van a fortalecer los estados? &iquest;Qu&eacute; cambios se van a introducir?
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, estos lineamientos generales que se est&aacute;n debatiendo este a&ntilde;o en la cumbre de la ONU definir&aacute;n el destino del financiamiento internacional y de los proyectos que, por ejemplo, en nuestro pa&iacute;s se apoyar&aacute;n econ&oacute;micamente. Es decir que se define hacia d&oacute;nde ir&aacute;n los recursos de la &ldquo;ayuda&rdquo; internacional.
    </p><p class="article-text">
        En este tipo de foros las grandes corporaciones agroalimentarias (Bayer-Monsanto, Syngenta, Dreyfus, Cargill, etc.) tienen sus representantes negociando y haciendo lobby para que las cr&iacute;ticas al modelo (envenena, destruye ecosistemas, genera m&aacute;s concentraci&oacute;n de la riqueza y por ende pobreza) se suavicen, se laven la cara y se maquillen. As&iacute; es como surgen l&iacute;neas como la de &ldquo;desarrollo sostenible&rdquo; en vez de desarrollo sustentable, &ldquo;buenas pr&aacute;cticas agr&iacute;colas&rdquo; en vez de agroecolog&iacute;a, &ldquo;seguridad alimentaria&rdquo; en vez de soberan&iacute;a alimentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este maquillaje lo podemos ver claramente en este foro cuando por ejemplo Agnes Kalibata, presidenta de la Alianza para una Revoluci&oacute;n Verde en &Aacute;frica (una organizaci&oacute;n financiada por Gates y la Fundaci&oacute;n Rockefeller), es la Comisionada Especial de la ONU para la Cumbre de Sistemas Alimentarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente c&oacute;mo, en materia agroalimentaria, hay una continuidad en la posici&oacute;n de la actual Canciller&iacute;a con respecto a las corporaciones del agro. El negociador de la Argentina, Carlos Cherniak, fue designado como Embajador y Representante Permanente de la Rep&uacute;blica Argentina ante los organismos de las Naciones Unidas con sede en Roma (entre ellos el Comit&eacute; de Seguridad Alimentaria - CSA) d&iacute;as antes del fin de la gesti&oacute;n macrista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los representantes de Argentina en la Cumbre se esforzaron por dejar claro<strong> cu&aacute;l es el modelo de agricultura y producci&oacute;n de alimentos que se impulsa en nuestro pa&iacute;s</strong>. Insistieron en <strong>quitar de los documentos cualquier cosa que se refiera a transformaci&oacute;n o transici&oacute;n del modelo agroalimentario, borrar la palabra agroecolog&iacute;a y afirmar que no es necesario hablar de sustentabilidad ya que el sistema argentino, que supuestamente nos da de comer, es totalmente sustentable,</strong> no genera desmontes, ni consecuencias en el cambio clim&aacute;tico, no envenena pueblos ni desaloja campesinos, tampoco produce efectos negativos en el precio de los alimentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n no qued&oacute; solo all&iacute;. Tambi&eacute;n pidi&oacute; que se quiten las referencias a la promoci&oacute;n de mercados locales, para cuidar los negocios de los empresarios que quieran vendernos alimentos de otros pa&iacute;ses desfavoreciendo a los productores locales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se opuso al intento del negociador de EEUU de desconocer, como marco de aplicaci&oacute;n, las directrices de la Declaraci&oacute;n de los Derechos Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde la UTT venimos proponiendo y practicando un modelo de producci&oacute;n de alimentos que cumpla un rol social: dar de comer al pueblo desde una perspectiva soberana</strong>. Miles de productores y productoras organizados definiendo un modelo de producci&oacute;n m&aacute;s sano y en armon&iacute;a con la naturaleza, con acceso a la tierra y condiciones de vida digna. Pero no somos solo nosotros y nosotras. Hay cooperativas l&aacute;cteas, molinos harineros, chacareros medios salvando sus cooperativas de los remates para seguir produciendo alimento, campesinos y campesinas cuidando el monte y resistiendo desalojos. Tambi&eacute;n, hay miles de vecinos y vecinas eligiendo cada d&iacute;a este modelo, apostando por el consumo responsable, organiz&aacute;ndose para que lo que comen d&iacute;a a d&iacute;a venga de este Campo Que Alimenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, a los representantes de la Canciller&iacute;a de nuestro pa&iacute;s en la Cumbre de Naciones Unidas sobre Sistemas Agroalimentarios les decimos: ese posicionamiento NO NOS REPRESENTA. La sociedad no quiere comer m&aacute;s mentiras. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuestra posici&oacute;n es la soberan&iacute;a alimentaria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>LT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT), Lucas Tedesco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/argentina-cumbre-onu-sistemas-alimentarios-lobby-corporaciones-posicion-oficial-no-representa_129_8199602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Aug 2021 12:38:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Argentina en la Cumbre de la ONU sobre sistemas alimentarios: el lobby de las corporaciones y la posición oficial no nos representa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Agroecología,Alimentos,ONU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presentaron el proyecto de Ley para el Fomento a la Agroecología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/claves-trata-proyecto-ley-fomento-agroecologia_1_8042420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3ef5a00-3e57-4258-bce2-df5fedfdadad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presentaron el proyecto de Ley para el Fomento a la Agroecología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En sus dos primeros artículos, la iniciativa señala que la agroecología se debe entender como un sistema integral y dinámico de producción, comercialización, agroindustrialización y consumo de alimentos, con carácter sustentable en lo social, económico y cultural ambiental. El proyecto, punto por punto.</p></div><p class="article-text">
        Los diputados nacionales del Frente de Todos, Leonardo Grosso (Buenos Aires) y Jos&eacute; Ruiz Arag&oacute;n (Corrientes), presentaron en las &uacute;ltimas horas a trav&eacute;s de una videoconferencia un <strong>proyecto de Ley para el Fomento a la Agroecolog&iacute;a</strong>, cuyo objetivo es fomentar las pol&iacute;ticas en todas sus escalas, de cara a la <strong>protecci&oacute;n de los desarrollos agroecol&oacute;gicos existentes, as&iacute; como de la promoci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento de nuevas producciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n fue encabezada por los ministros de Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n de Argentina, Roberto Salvarezza; y de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca, Luis Basterra, a trav&eacute;s de un acto celebrado en la sede correntina de la Universidad Nacional del Nordeste, Facultad de Ciencias Agrarias. En el evento adem&aacute;s participaron representantes del Conicet y el INTA, como as&iacute; tambi&eacute;n organizaciones campesinas, sociales y productores de varias provincias argentinas.
    </p><p class="article-text">
        En la apertura del encuentro el ministro Salvarezza destac&oacute; el proyecto &ldquo;por su integralidad y el trabajo conjunto en la redacci&oacute;n del mismo&rdquo;; adem&aacute;s, indic&oacute; que &ldquo;la agroecolog&iacute;a cumple con dos condiciones: Soberan&iacute;a alimentaria y cuidado ambiental&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las claves del proyecto de Agroecolog&iacute;a</h3><p class="article-text">
        <strong>Agroecolog&iacute;a:</strong> el proyecto, en sus art&iacute;culos 1 y 2, propone una definici&oacute;n integral al se&ntilde;alar que se debe entender como un sistema integral y din&aacute;mico de producci&oacute;n, comercializaci&oacute;n, agroindustrializaci&oacute;n y consumo de alimentos, teniendo en cuenta su car&aacute;cter sustentable en lo social, econ&oacute;mico, cultural ambiental. La Agroecolog&iacute;a convive con el ambiente y garantiza una producci&oacute;n rentable, limpia y saludable de cara a garantizar la soberan&iacute;a alimentaria y que el Estado debe proteger y acompa&ntilde;ar este proceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creaci&oacute;n de un C&oacute;digo de Identificaci&oacute;n de las Producciones Agr&iacute;colas:</strong> Promover la certificaci&oacute;n participativa de las producciones agroecol&oacute;gicas, de manera de asegurar la certificaci&oacute;n en procesos y productos de circulaci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Etiquetado de los productos agroecol&oacute;gicos: La autoridad de aplicaci&oacute;n (Ministerio de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca) deber&aacute; <strong>generar los mecanismos de etiquetado para un consumo responsable que garantice el desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Educaci&oacute;n agroecol&oacute;gica:</strong> Promover el <strong>desarrollo de procesos educativos integrales</strong> que orienten a la construcci&oacute;n de una perspectiva agroecol&oacute;gica que alcance a todos los &aacute;mbitos de la educaci&oacute;n formal y no formal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creaci&oacute;n del Programa de Fomento de Investigaci&oacute;n, Extensi&oacute;n y Experimentaci&oacute;n:</strong> Con el foco puesto en desarrollar tecnolog&iacute;a apropiada adaptada a la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica, a trav&eacute;s de un trabajo conjunto con el INTA, INTI, Universidades Nacionales, Conicet y otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incentivos fiscales y acceso al cr&eacute;dito:</strong> El Estado se los deber&aacute; garantizar a para los productores que, de forma individual, colectiva o asociativa, lo requieran para el sostenimiento o mejora de la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica, as&iacute; como para iniciar un proceso de transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seguros:</strong>  La autoridad de aplicaci&oacute;n deber&aacute; constituir o firmar los acuerdos necesarios para la creaci&oacute;n de mecanismos de seguro econ&oacute;mico de las experiencias individuales, colectivas o asociativas de transici&oacute;n a sistemas agroecol&oacute;gicos que den seguridad y sostenibilidad econ&oacute;mica a los procesos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Creaci&oacute;n del Fondo Nacional de Fomento a la Agroecolog&iacute;a:</strong> Integrado por: 
    </p><p class="article-text">
        a) Las sumas que le asigne el presupuesto general de la Naci&oacute;n; 
    </p><p class="article-text">
        b) Todo otro ingreso que deriva de la gesti&oacute;n de la Autoridad Nacional de Aplicaci&oacute;n; 
    </p><p class="article-text">
        c) Las subvenciones, donaciones, legados, aportes y transferencias de otras reparticiones o de personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas, organizaciones nacionales e internacionales.
    </p><h3 class="article-text">El Proyecto completo</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p  style=" margin: 12px auto 6px auto; font-family: Helvetica,Arial,Sans-serif; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 14px; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; -x-system-font: none; display: block;">   <a title="View Proyecto de Ley - Fomento a La Agroecología  on Scribd" href="https://www.scribd.com/document/512159278/Proyecto-de-Ley-Fomento-a-La-Agroecologia#from_embed"  style="text-decoration: underline;" >Proyecto de Ley - Fomento a La Agroecología</a></p><iframe class="scribd_iframe_embed" title="Proyecto de Ley - Fomento a La Agroecología " src="https://es.scribd.com/embeds/512159278/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-OxPIMIHQzdnZcgKLW2qp" data-auto-height="false" data-aspect-ratio="0.7080062794348508" scrolling="no" id="doc_70387" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/claves-trata-proyecto-ley-fomento-agroecologia_1_8042420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jun 2021 17:09:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presentaron el proyecto de Ley para el Fomento a la Agroecología]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diego Montón, referente de la nueva Mesa Agroalimentaria: "El rol del campo es que el pueblo argentino tenga una alimentación saludable"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/diego-monton-referente-nueva-mesa-agroalimentaria-rol-campo-pueblo-argentino-tenga-alimentacion-saludable_128_8028613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a4e216b-f87d-4ae9-8bfb-734ff19b138c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diego Montón, referente de la nueva Mesa Agroalimentaria: &quot;El rol del campo es que el pueblo argentino tenga una alimentación saludable&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El líder del Movimiento Nacional Campesino Indígena-Somos Tierra (MNCI-ST) diferencia su nueva alianza con la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) de los verdurazos y la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe) de la Mesa de Enlace. Respalda la suspensión de exportaciones de carne vacuna por 30 días, pero reclama un plan ganadero.</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles en una finca recuperada de Mendoza se lanz&oacute; otro espacio del campo que busca disputarle representatividad a la Mesa de Enlace, que re&uacute;ne a la Sociedad Rural, las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Federaci&oacute;n Agraria y la Confederaci&oacute;n Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) y que representa a los grandes y medianos productores que concentran la exportaci&oacute;n de este sector clave de la econom&iacute;a. Se llama Mesa Agroalimentaria Argentina, su lema es &ldquo;el campo que alimenta y construye soberan&iacute;a alimentaria&rdquo; y agrupa a tres entidades: la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT, que ha ganado espacio medi&aacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con sus verdurazos y sus bolsones agroecol&oacute;gicos), el Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena Somos Tierra (MNCI-ST) y la Federaci&oacute;n de Cooperativas Federadas (Fecofe). Desde Mendoza, el referente del MNCI-ST Diego Mont&oacute;n dialog&oacute; con <strong>elDiarioAR</strong>.
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            <span class="title">
                El acto de lanzamiento de la Mesa Agroalimentaria Argentina en Mendoza.                            </span>
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        <strong>A primera vista, uno puede pensar que la Mesa de Enlace representa a m&aacute;s productores con m&aacute;s tierras y con casi todas las exportaciones del sector, pero la Mesa Agroalimentaria Argentina re&uacute;ne a muchos peque&ntilde;os productores y campesinos pero con fuerte peso en algunas producciones que est&aacute;n presentes en la mesa de los argentinos como la verdura. &iquest;Es as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Mesa Agroalimentaria Argentina viene a plantear que un solo campo con un solo tipo de intereses es una visi&oacute;n incompleta, el campo argentino tiene una diversidad enorme. No es tan sencillo el an&aacute;lisis de situaci&oacute;n ni de pol&iacute;ticas para salir de esta crisis que atravesamos. Nuestro espacio crece con otros que antes eran de la Federaci&oacute;n Agraria, no s&oacute;lo con la agricultura familiar sino con las cooperativas peque&ntilde;as, medianas y grandes, incluso con productores que exportan soja y ma&iacute;z. Justamente, la apertura de la mesa fue en conexi&oacute;n virtual con Silvio Antinori, presidente de la Cooperativa Agr&iacute;cola Ganadera de Armstrong, Santa Fe, y tesorero de Fecofe. Su cooperativa tuvo que vender un molino por la deuda que no les pag&oacute; Vicentin. Venimos de dos a&ntilde;os de este tipo de experiencia de trabajo conjunto entre la agricultura familiar y las cooperativas. Es dif&iacute;cil poner n&uacute;meros a cu&aacute;ntos representamos. Pero ni la Mesa de Enlace ni el Consejo Agroindustrial Argentino representan a todos los sojeros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; los une?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una historia de cooperativismo, de solidaridad, de arraigo que no est&aacute;&nbsp;en la Mesa de Enlace. Hay pymes que coinciden en que es posible trabajar por el mercado interno, construir soberan&iacute;a alimentaria y que a la vez se exporte. Por ahora somos el MNCI Somos Tierra, la UTT y Fecofe, pero despu&eacute;s del lanzamiento hemos recibido m&aacute;s apoyos. Hay necesidad de un espacio. Antes la Federaci&oacute;n Agraria cubr&iacute;a un espectro que hoy no tiene voz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son sus principios orientadores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primero es que el rol del campo es que el pueblo argentino tenga una alimentaci&oacute;n saludable. El segundo es el rol del estado: creemos en la necesidad de una intervenci&oacute;n en el mercado interno y en la cadena de valor, con pol&iacute;ticas segmentadas, algunas para las necesidades de financiamiento, otras con control regulatorio. Tenemos un plan nacional de abastecimiento frutihort&iacute;cola, otro plan ganadero, no s&oacute;lo bovino sino tambi&eacute;n porcino, caprino, de llama, del sector l&aacute;cteo. Tercero, coincidimos en que hay un uso especulativo de la tierra, hay que actualizar ley de arrendamientos, hacer un relevamiento y una regularizaci&oacute;n de la tenencia de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ustedes representan la mayor producci&oacute;n de verduras del pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En producci&oacute;n frutihort&iacute;cola seguro que tenemos una mayor representaci&oacute;n tanto en producci&oacute;n como en productores, pero tambi&eacute;n en el ganado caprino, ovino. En el bovino tenemos una incidencia importante en la cr&iacute;a. En la cebolla, el zapallo, el tomate, la papa, que son lo que m&aacute;s se consume, son los componente del guiso, es fundamental la agricultura familiar, produce el 70% del total. A&uacute;n quedan muchos tambos chicos que est&aacute;n m&aacute;s cerca de nuestra concepci&oacute;n, aunque la industria est&eacute; monopolizada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La fruta no est&aacute; m&aacute;s concentrada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos cooperativas de peras y manzanas del Alto Valle del R&iacute;o Negro y Mendoza. Tambi&eacute;n productores de durazno, ciruela, uva, cuyo consumo crece m&aacute;s all&aacute; del vino. Los cr&iacute;ticos, como la mandarina, la naranja y el lim&oacute;n, quiz&aacute; son los m&aacute;s concentrados. Tambi&eacute;n estamos produciendo bananas en Salta y Formosa, que con el acompa&ntilde;amiento del Estado en el financiamiento y la log&iacute;stica podr&iacute;an reemplazar a las de Ecuador, que vienen con enfermedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n a favor de la agroecolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un punto de acuerdo en la transici&oacute;n hacia la agroecolog&iacute;a, que ha tenido aceptaci&oacute;n incluso en lugares como C&oacute;rdoba porque hoy los insumos est&aacute;n en d&oacute;lares y el cambio ofrece una tranquilidad a quien ya no manipula venenos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Les preocupa la huella de carbono que producen los alimentos importados o que cruzan el pa&iacute;s para venderse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy lo importante es que todos puedan comer. Despu&eacute;s podemos planificar c&oacute;mo disminuir el recorrido de la producci&oacute;n. Hoy nos imponen la misma normativa para faenar si somos grandes o chicos. Habr&iacute;a que tener m&aacute;s en cuenta el abastecimiento local.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El referente de la UTT, Nahuel Levaggi, est&aacute; en el Gobierno como presidente del Mercado Central y el ministro de Agricultura, Luis Basterra, hasta es criticado por darle m&aacute;s importancia a la agricultura familiar que a la resoluci&oacute;n de la inflaci&oacute;n. &iquest;Creen que el Gobierno actual est&aacute; m&aacute;s atentos a sus demandas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creemos que hay un cambio en el Gobierno y en la sociedad, que demanda la discusi&oacute;n no s&oacute;lo de los precios sino tambi&eacute;n de los alimentos saludables. Hay m&aacute;s receptividad, pero para discutir el modelo agraria el principal interlocutor del Gobierno es el Consejo Agroindustrial Argentino. S&iacute; vemos que hay un poco m&aacute;s de apertura. Y precisamente la Mesa Agroalimentaria Argentina buscar ser un espacio para unificar voces para tener m&aacute;s incidencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los grandes productores, con su mayor escala, no producen m&aacute;s barato que ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos planificaci&oacute;n. La escala tambi&eacute;n se puede lograr por la cooperativizaci&oacute;n. Hay dificultades para ordenar la cadena de valor, eso es uno de los puntos. Nosotros hemos demostrado con acciones concretas, tanto la UTT como nosotros en Mendoza, que podemos ofrecer precios m&aacute;s bajos porque acortamos la cadena de actores que tienen que obtener rentabilidad. El tema precio es complejo porque hay muchas variables, pero los sectores concentrados trasladan precios internacionales a lo local cuando sus costos no son en d&oacute;lares. Pero esta diversidad del campo argentino est&aacute; en condiciones de ofrecer precios m&aacute;s bajos en la g&oacute;ndola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que disminuir el recorrido de la producci&oacute;n. Por ejemplo, en el tema leche a veces hay que hacer 500 kil&oacute;metros hasta la usina y despu&eacute;s m&aacute;s 1.000 hasta donde se vende. Si el Estado contribuye a facilitar las peque&ntilde;as industrias, se reducen mucho las distancias y los costos. Hasta ahora hay dos monopolios que establecen el precio.&nbsp;En frutas y hortalizas, a veces hay mucho recorrido no racional, un circuito muy intermediado. Necesitamos la formalizaci&oacute;n del sector porque hoy muchos no est&aacute;n formalizados. El Estado deber&iacute;a tener una pol&iacute;tica para formalizar el sector, para sacar el permiso para circular, el DTV, Documento de Tr&aacute;nsito Vegetal, que hoy necesita autorizaci&oacute;n del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria) y el arrendatario necesita que lo firme el propietario...
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opina de la suspensi&oacute;n de exportaciones de carne vacuna por 30 d&iacute;as para bajar el precio interno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n de exportaciones fue una medida acertada en cuanto se&ntilde;al clara del Gobierno de que hay un l&iacute;mite a lo que ocurre: es insostenible que en un pa&iacute;s con la cultura de consumo de carne bovina que tenemos los precios se est&eacute;n remarcando como se vienen remarcando. Hemos hecho experiencias concretas en las que demostramos que el asado, por ejemplo, puede venderse mucho m&aacute;s barato. Por supuesto, la suspensi&oacute;n es insuficiente en t&eacute;rminos de equilibrar la cadena de valor. Es fundamental pensar un plan ganadero e instrumentos de intervenci&oacute;n directa en la cadena. La producci&oacute;n de carne bovina est&aacute; estancada desde hace 25 a&ntilde;os. Tenemos un promedio de &iacute;ndice de destete en la cr&iacute;a del 60%, es muy bajo. Es fundamental la asistencia financiera y t&eacute;cnica para mejorar la gen&eacute;tica y la infraestructura en esta etapa de la ganader&iacute;a, donde hay muchos peque&ntilde;os productores y en la que intervienen todas las zonas extra pampeanas. As&iacute; aumentar&iacute;a el &iacute;ndice de destete al 75% y la cantidad de terneros. Tambi&eacute;n queremos recuperar espacios de engorde de esos terneros. Esto tiene que ver con la discusi&oacute;n del precio del ma&iacute;z y la necesidad de desacoplar el costo interno del valor internacional. Y despu&eacute;s hay que pensar en circuitos cortos. Mendoza tiene una producci&oacute;n importante de terneros, pero despu&eacute;s se van a otras provincias para ser engordados, a otros lugares para ser faenados y despu&eacute;s vuelven a Mendoza como carne. En una provincia con 40% de las tierras con derecho de riego que est&aacute;n improductivas, est&aacute;n todas las condiciones para que los terneros se engorden y faenen ac&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/diego-monton-referente-nueva-mesa-agroalimentaria-rol-campo-pueblo-argentino-tenga-alimentacion-saludable_128_8028613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jun 2021 03:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Campo,Carne,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del Medio Ambiente: ante el cambio climático, cambio de modelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-medio-ambiente-cambio-climatico-cambio-modelo_129_8006449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e50ef6c8-e504-433a-82f6-1e40edafd578_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día del Medio Ambiente: ante el cambio climático, cambio de modelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la pandemia los conflictos socio-ambientales de las últimas décadas se recrudecieron y encienden alarmas en la realidad argentina. De todas formas, hay alternativas para retomar un camino de armonía con la naturaleza y donde todos puedan comer sano y barato.</p></div><p class="article-text">
        Como en 2020, este 5 de junio, D&iacute;a Mundial del Medio Ambiente, est&aacute; atravesado por una pandemia que puso de relieve el desequilibrio que ha causado el ser humano en su v&iacute;nculo con la naturaleza. En las distintas latitudes del planeta se perdieron millones de vidas y tambi&eacute;n se instalaron nuevas preguntas sobre el futuro inmediato: &iquest;En qu&eacute; condiciones vivimos y producimos? &iquest;Qu&eacute; comemos? &iquest;C&oacute;mo podemos revertir una tendencia de d&eacute;cadas a la devastaci&oacute;n del medio ambiente con sus consecuencias imprevisibles&hellip; como la pandemia?
    </p><p class="article-text">
        Desde la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT)<strong> el diagn&oacute;stico que hacemos es alarmante pero a la vez con muchas aristas de esperanza si logramos instalar en la conciencia social y la agenda pol&iacute;tica otros modos de vivir, de producir y de alimentarnos en la Argentina</strong>. El riesgo m&aacute;s grave, si no se revierte este sistema de acumulaci&oacute;n en pocas manos y depredaci&oacute;n del entorno natural, es el da&ntilde;o hacia la salud y la vida de nuestras poblaciones, desde la Cordillera hasta el mar y desde la Puna hasta el Estrecho de Magallanes.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Desastres socioambientales que alarman</strong></h3><p class="article-text">
        Desde nuestra organizaci&oacute;n, que trabaja a diario para garantizar condiciones dignas para las familias campesinas y soberan&iacute;a alimentaria para las mesas argentinas, vemos con mucha preocupaci&oacute;n c&oacute;mo se ha agudizado un modelo econ&oacute;mico extractivista que tiene por lo menos tres d&eacute;cadas de consolidaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong>. El incremento desmedido de las fumigaciones contaminantes que demanda la producci&oacute;n agroalimentaria del campo de los patrones (sin campesinos y sostenida por paquetes tecnol&oacute;gicos dolarizados), que ha superado la barrera de los 500 millones de litros/kilos de agrot&oacute;xicos por a&ntilde;o (unos 12 litros por habitante).
    </p><p class="article-text">
        <strong>2</strong>. El avance de las quemas de humedales en el Delta del Paran&aacute; (afectando en simult&aacute;neo a poblaciones de Santa Fe, Entre R&iacute;os y Buenos Aires), con un costo de alrededor de 300.000 hect&aacute;reas naturales arrasadas y miles de vidas animales extinguidas a cambio de la expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola-ganadera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3</strong>. Los proyectos econ&oacute;micos de multinacionales que se apropian del agua &ndash;elemento indispensable para la producci&oacute;n de alimentos y la conservaci&oacute;n de la vida&ndash; para instalar la megaminer&iacute;a, el fracking o represas hidroel&eacute;ctricas como falsas promesas de desarrollo. Las resistencias que se dan en Mendoza, Chubut, R&iacute;o Negro y Catamarca son prueba de este riesgo que se acelera y multiplica en distintas partes del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4</strong>. La p&eacute;rdida de cientos de miles de hect&aacute;reas de bosques nativos a ra&iacute;z de incendios de dudoso origen o desmontes ilegales, como hemos visto en los &uacute;ltimos meses en zonas tan distantes como las sierras cordobesas, la Comarca andina y el Noroeste argentino. No casualmente, detr&aacute;s de estos episodios asoman negocios inmobiliarios y/o proyectos forestales tanto locales como extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5</strong>. La persecuci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n judicial, pol&iacute;tica y medi&aacute;tica a las comunidades conscientes que defienden con el cuerpo su territorio frente a la avanzada especulativa. El hostigamiento a las asambleas chubutenses que se oponen a la megaminer&iacute;a; la desprotecci&oacute;n de decenas de docentes rurales de Entre R&iacute;os o Santa Fe donde las fumigaciones t&oacute;xicas son habituales; y el despojo de las comunidades originarias de El Impenetrable Chaque&ntilde;o para abrirles paso a megagranjas porcinas, configuran un mapa de conflictos socio-ambientales muy alarmante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> El riesgo más grave, si no se revierte este sistema de acumulación en pocas manos y depredación del entorno natural, es el daño hacia la salud y la vida de nuestras poblaciones</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text"><strong>Agroecolog&iacute;a y soberan&iacute;a alimentaria para combatir el cambio clim&aacute;tico&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Todo este abanico de conflictos desemboca, tarde o temprano, en las mesas argentinas. Porque sin agua pura, ni acceso a la tierra, ni flora y fauna nativas, ni producci&oacute;n de frutas, verduras y hortalizas libres de qu&iacute;micos, ni cr&iacute;a de ganado en condiciones naturales y con animales sanos, ni zonas rurales donde el campesinado pueda vivir y producir dignamente, es imposible acercarnos a la soberan&iacute;a alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mientras las condiciones medioambientales se empobrecen por el avance de la especulaci&oacute;n econ&oacute;mica y la falta de control estatal, los sectores populares ven cada vez m&aacute;s lejano el acceso a una alimentaci&oacute;n sana, soberana y a precio justo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es que un pa&iacute;s que dice producir alimentos para alimentar a cientos de millones de habitantes, muestra una situaci&oacute;n de pobreza interna que somete a unas 20 millones de personas, quienes sobreviven comiendo lo que pueden, pero nunca aliment&aacute;ndose y mucho menos nutri&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        La UTT nuclea a unas 20.000 familias campesinas que producen alimentos en 18 provincias argentinas, impulsando un modelo agropecuario en armon&iacute;a con la naturaleza y la comunidad: respeto por los ciclos naturales, apuesta por la agroecolog&iacute;a como modo de producir y vivir en los territorios, condiciones de vida dignas para las poblaciones rurales, cadenas de comercializaci&oacute;n cortas para que productorxs y consumidorxs se beneficien mutuamente, alimentaci&oacute;n sana y soberana con productos frescos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un camino necesario que ya venimos transitando con excelentes resultados. Multiplicamos los nodos de comercializaci&oacute;n de productos campesinos y/o de cooperativas. En nuestra gesti&oacute;n del Mercado Central se ha logrado garantizar precios accesibles en un contexto inflacionario, democratizar el acceso a bienes de primera necesidad y reducir los residuos org&aacute;nicos generados. Las formaciones en agroecolog&iacute;a para compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras se ampl&iacute;an al igual que las hect&aacute;reas destinadas a este tipo de cultivos. Estimulamos el arraigo rural, para fortalecer al sector que produce alimentos, que no especula con los precios internacionales y que cuida los bolsillos y la salud del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace falta un Estado presente con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas concretas, la multiplicaci&oacute;n de mercados de cercan&iacute;a por todo el pa&iacute;s y una comunidad de consumidores conscientes en sus compras (qu&eacute; se come y a qu&eacute; precio). Y la agroecolog&iacute;a como modelo de desarrollo para revertir la devastaci&oacute;n del medio ambiente y el hambre en la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si perseguimos colectivamente este horizonte, es muy probable que el D&iacute;a del Medio Ambiente vuelva a tener motivos de celebraci&oacute;n m&aacute;s que de alarma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maritsa Puma]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/dia-medio-ambiente-cambio-climatico-cambio-modelo_129_8006449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 04:59:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día del Medio Ambiente: ante el cambio climático, cambio de modelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Agroecología,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizaciones piden al Gobierno que no se oponga a la agroecología en Comité de Seguridad Alimentaria de la ONU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/organizaciones-piden-gobierno-no-oponga-agroecologia-comite-seguridad-alimentaria-onu_1_7895058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e1e7c3f-5000-4c2f-a5c2-4b4ecc99c8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizaciones piden al Gobierno que no se oponga a la agroecología en Comité de Seguridad Alimentaria de la ONU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa busca que el Gobierno acuda a las negociaciones previas a la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios de la ONU con una postura que incluya las prácticas agroecológicas.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Diversas organizaciones </strong>campesinas, de pueblos originarios, socioambientales y de consumidores as&iacute; como c&aacute;tedras universitarias y colectivos de todo el pa&iacute;s, personalidades y ciudadanos autoconvocados <strong>est&aacute;n impulsando una carta al Gobierno argentino en la que le exigen que no se oponga a la agroecolog&iacute;a en las negociaciones del Comit&eacute; de Seguridad Alimentaria Mundial de la ONU.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las organizaciones y personas abajo firmantes expresamos nuestro m&aacute;s contundente rechazo a la posici&oacute;n que el gobierno argentino est&aacute; llevando y defendiendo ante el Comit&eacute; de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) de las Naciones Unidas (ONU), ya que no responde a los intereses de nuestro pueblo sino de sectores corporativos vinculados al agronegocio y las grandes corporaciones de la alimentaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala el texto, que en 48 horas <strong>ya sum&oacute; m&aacute;s de 1.200 adhesiones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los firmantes convocaron adem&aacute;s a difundir la iniciativa en redes sociales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1389264062261903362?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>La carta a&ntilde;ade que actualmente se encuentran en curso las negociaciones sobre el documento &ldquo;Recomendaciones de Pol&iacute;ticas sobre enfoques agroecol&oacute;gicos y otros enfoques innovadores&rdquo;</strong>, que se definir&aacute; este mes en Roma y que parte de una iniciativa impulsada por la sociedad civil global de cara a la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios de la ONU que se celebrar&aacute; en la segunda mitad del a&ntilde;o. <strong>El objetivo de la carta es que Argentina no acuda a esas negociaciones con la misma posici&oacute;n que sostuvo en septiembre de 2020.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &ldquo;el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina &ndash;conducido por Felipe Sol&aacute;-, alineado fuertemente con los gobiernos ecocidas de Bolsonaro y Trump, se opuso f&eacute;rreamente a que se incorporen t&eacute;rminos como: 'dietas sostenibles y saludables', 'transformaci&oacute;n o transici&oacute;n de los sistemas alimentarios', 'agricultura insostenible', 'mercados locales', 'agroecolog&iacute;a', entre otros&rdquo;, se&ntilde;ala el texto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gobierno argentino se presenta ante la comunidad internacional como defensor de un modelo agroalimentario insostenible, e insiste con vehemencia en hacer hincapi&eacute; en 'otros enfoques innovadores' &ndash;como la agricultura clim&aacute;ticamente inteligente, la intensificaci&oacute;n sostenible, la siembra directa, promovidos por las grandes corporaciones transnacionales- en vez de la agroecolog&iacute;a&rdquo;, afirman los firmantes entre los que figuran el Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena - V&iacute;a Campesina (MNCI-VC), la Uni&oacute;n de Trabajadores de la Tierra (UTT), el Movimiento Nacional Campesino Ind&iacute;gena - Somos Tierra, el Movimiento Campesino de Santiago Del Estero (MOCASE), la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo &ndash; CLOC-V&iacute;a Campesina, el Museo del Hambre, el Observatorio Petrolero Sur y la C&aacute;tedra libre de Soberan&iacute;a Alimentaria de la Facultad de Agronom&iacute;a de la UBA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El texto a&ntilde;ade que luego de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de aplicaci&oacute;n en la Argentina del actual modelo agroindustrial &ldquo;con la entrada de la soja transg&eacute;nica en 1996, tenemos m&aacute;s del 40% de la poblaci&oacute;n por debajo de la l&iacute;nea de pobreza</strong>, 2 millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con hambre, y 5 de cada 10 ni&ntilde;os obesos. Urge transformar un modelo agroalimentario que destruy&oacute; m&aacute;s de 3 millones de hect&aacute;reas de bosque (y sigue deforestando m&aacute;s de 100.000 hect&aacute;reas por a&ntilde;o) y que es responsable de casi la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los firmantes consideran que la agroecolog&iacute;a, que promueve una agricultura sin agroqu&iacute;micos y en armon&iacute;a con el medio ambiente, &ldquo;como ciencia, pr&aacute;ctica y movimiento se encuentra en constante crecimiento en la Argentina, demostrando que una agricultura que regenere el entramado social, econ&oacute;mico y ambiental es no solo necesaria y urgente, sino tambi&eacute;n posible&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/organizaciones-piden-gobierno-no-oponga-agroecologia-comite-seguridad-alimentaria-onu_1_7895058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 May 2021 18:16:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organizaciones piden al Gobierno que no se oponga a la agroecología en Comité de Seguridad Alimentaria de la ONU]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agroecología,Agricultura,ONU]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tierra nuestra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tierra_1_7850324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/839562a0-839d-4597-bd37-bdd35555712e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tierra nuestra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">América Latina es la región más desigual del mundo en términos de acceso y distribución de tierra. Agronegocio, despojo histórico y presencia de corporaciones extranjeras son nuestro presente. Campesinos sin lugar propio, rentando parcelas para acabar pagando más de lo que ganan. Países enteros cubiertos de un mismo cultivo con ríos de agrotóxicos.  Pero también hay alternativas y campos que se trabajan con justicia y salud, hay campos soberanos. Tesoros de semillas. Reservas para resguardar nuestra alimentación.</p></div><h3 class="article-text"><strong>I. Argentina: las manos que alimentan&nbsp;&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Desde muy chica Virginia Crispin Condori respir&oacute; aire de campo. Su padre cuidaba animales &mdash;500 llamas, 300 ovejas, 15 vacas y 8 burros&mdash;; se dedicaba a la producci&oacute;n de queso, cultivo de verduras y transporte de le&ntilde;a. En Oruro, un departamento boliviano ubicado a 200 km de La Paz y reconocido mundialmente por su riqueza minera. Pero all&iacute; tambi&eacute;n se cr&iacute;a ganado y se siembran papa, quinua, habas y cebada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo eso cuidaba su padre pero nada era suyo. Virginia naci&oacute; y creci&oacute; en tierra alquilada, en una casa sin luz ni agua potable. Para acceder a las condiciones m&iacute;nimas de higiene, ella y su familia caminaban unos 200 metros varias veces al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a su madre aprendi&oacute; a deshidratar papa y carne para elaborar chu&ntilde;o y charque. Aprendi&oacute; tambi&eacute;n c&oacute;mo cocinar chairo &mdash;un plato t&iacute;pico con cordero y verduras&mdash;. Se improvisa un horno sobre el suelo, cubriendo la superficie con terrones de tierra dentro de los cuales se prende fuego. Luego se coloca la comida arriba, se cubre con m&aacute;s piedras y se tapa con bolsas h&uacute;medas de cemento. Encima luego se coloca tierra para cerrar un espacio donde las preparaciones quedan coci&eacute;ndose por unos 45 minutos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy a sus 47 a&ntilde;os, Virginia Crisp&iacute;n Condori sigue enlazada con la tierra. Su manera: cocinar y producir alimentos sin agrot&oacute;xicos. &ldquo;Con mi pap&aacute; sembr&aacute;bamos respetando el suelo. Sin qu&iacute;micos la verdura tiene otro sabor y me hace acordar a mi ni&ntilde;ez. Es como si estuviera all&aacute;&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Virginia tiene el cabello oscuro y cuando trabaja lo lleva recogido. Le gusta hacer comidas que le recuerden su Bolivia natal. Su recorrido no fue f&aacute;cil. Primero se mud&oacute; a Tarija, al norte de su pa&iacute;s, donde se cas&oacute; y tuvo a sus tres primeros hijos (hoy de 27, 24 y 21 a&ntilde;os). Luego decidi&oacute; cruzar la frontera y probar suerte en Argentina, donde vive desde 2005. Dej&oacute; a sus hijos bajo el cuidado de su madre. &ldquo;Me vine sin conocer Argentina. Aqu&iacute; conoc&iacute; al amor de mi vida, tuve dos hijos m&aacute;s y me qued&eacute;. Ya creo que voy a tener que morir aqu&iacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros a&ntilde;os en Argentina trabajaba produciendo verduras y hortalizas en un campo donde no ten&iacute;a m&aacute;s comodidad que una pieza peque&ntilde;a. <strong>Es la realidad habitacional de los trabajadores rurales en todo el pa&iacute;s: precaria.&nbsp;Las instalaciones donde viven los agricultores &mdash;en su gran mayor&iacute;a construidas con bolsas y palos&mdash; no cumplen con las condiciones m&iacute;nimas de seguridad e higiene. Muchos duermen entre sus pertenencias, materiales de trabajo y bidones de veneno, lo que representa un riesgo para su salud. </strong>A Virginia a&uacute;n le deben salarios de entonces.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, sus compa&ntilde;eros de trabajo se burlaban de su forma de hablar, se re&iacute;an. La suya es la experiencia de muchos migrantes bolivianos que a diario sufren por su procedencia, acento y color de piel. <a href="https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/poblacion/censo2010_tomo1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el &uacute;ltimo censo poblacional</a>, en Argentina viven m&aacute;s de 345.000 bolivianos y su colectividad es la segunda m&aacute;s grande luego de la paraguaya. A partir de la d&eacute;cada del 60 su llegada fue en aumento y seg&uacute;n estimaciones del Instituto Nacional de Tecnolog&iacute;a Agropecuaria (INTA) la comunidad boliviana produce el 80% de las frutas, verduras y hortalizas del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de las verduras, Virginia sigui&oacute; trabajando en otro tipo de campos. En 2009 cultivaba flores en el barrio Las Banderitas de la ciudad de La Plata cuando se enter&oacute; que el l&iacute;der rural Nahuel Levaggi organizaba reuniones con agricultores de la zona. Su exigencia, algo poco com&uacute;n: dar de comer al pueblo y tener tierras propias. Virginia no lo sab&iacute;a entonces pero esos primeros encuentros dar&iacute;an inicio al movimiento federal <a href="https://uniondetrabajadoresdelatierra.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n de Trabajadores de la Tierra (UTT)</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La UTT es la organización campesina más fuerte de Argentina en la lucha por la soberanía alimentaria                            </span>
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        Hoy, 12 a&ntilde;os despu&eacute;s, es la organizaci&oacute;n campesina m&aacute;s fuerte de Argentina en la lucha por la soberan&iacute;a alimentaria, el comercio justo y la agroecolog&iacute;a. Uno de los movimientos que m&aacute;s claramente revelan la injusticia del campo. En pandemia, sus trabajadores no pudieron aislarse ni parar: en las quintas trabajaron m&aacute;s que antes.&nbsp;Distribuyeron m&aacute;s de dos mil toneladas de alimentos pero tambi&eacute;n hicieron donaciones, una Red de Comedores por una Alimentaci&oacute;n Soberana y <em>verdurazos, </em>una acci&oacute;n de protesta que consist&iacute;a en vender sus productos a un precio simb&oacute;lico en las plazas del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad en el acceso y reparto de tierra se extiende en toda Am&eacute;rica Latina. Seg&uacute;n un informe de OXFAM, <a href="https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/file_attachments/desterrados-full-es-29nov-web_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 1% de las fincas de mayor tama&ntilde;o -m&aacute;s de 2.000 hect&aacute;reas- concentran m&aacute;s de la mitad de las superficies agr&iacute;colas productivas.</a> A su vez, las peque&ntilde;as fincas poseen menos del 13% de la tierra productiva y ocupan una superficie promedio de 9 hect&aacute;reas en Am&eacute;rica del Sur y 1,3 hect&aacute;reas en Am&eacute;rica Central. <strong>En Argentina el despojo de tierras -m&aacute;s del 40% entre 1988 y 2018- implica que cada vez hay m&aacute;s peque&ntilde;os productores con menos parcelas para trabajar. Mientras, el agronegocio acapara grandes extensiones&nbsp;con un modelo productivo basado en la explotaci&oacute;n y destrucci&oacute;n de la naturaleza.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2014 la UTT realiz&oacute; un <em>acampe</em> en la Autopista Buenos Aires-La Plata, interrumpiendo un camino clave para el comercio en el pa&iacute;s. Reclamaban cr&eacute;ditos blandos para la compra de tierras, maquinarias de uso colectivo y un circuito de comercializaci&oacute;n propio. Propon&iacute;an colonias agroecol&oacute;gicas para producir alimentos sanos, accesibles y sin intermediarios. Protestaron tres d&iacute;as entre amenazas de represi&oacute;n de Gendarmer&iacute;a Nacional. Virginia estuvo ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los polic&iacute;as los cercaban, recuerda: &ldquo;Yo que siempre fui corajuda les dije &lsquo;voy a hablar&rsquo;. As&iacute; me fui convirtiendo en la vocera de la UTT. Iba a las radios, a los canales de televisi&oacute;n y daba entrevistas&rdquo;. Hubo arduas negociaciones y la UTT gan&oacute; algunas batallas: el Estado les cedi&oacute; terrenos. Fundaron entonces la Colonia &ldquo;20 de abril&#8202;-&#8202;Dar&iacute;o Santill&aacute;n&rdquo; &mdash;el nombre de un <em>piquetero </em>asesinado por polic&iacute;as&mdash; donde hoy 34 familias, en su mayor&iacute;a de ascendencia boliviana, disponen de una hect&aacute;rea para producir frutas y verduras agroecol&oacute;gicas. Si bien el predio tiene un total de 84 hect&aacute;reas,&nbsp; s&oacute;lo pueden producir en 54 porque resguardan a las dem&aacute;s como reserva de bosque.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su colonia, su nuevo mundo, el suelo est&aacute; dividido seg&uacute;n el cultivo. Los colores de las frutas y verduras son vibrantes y los tallos crecen fuertes. All&iacute; confluyen aromas, tonadas y proyectos comunes. El olor a tierra mojada entra por las ventanas de las casas y se funde con los olores que se escapan de las ollas. Los p&aacute;jaros cantan y acompa&ntilde;an el trabajo diario de los productores.
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                    alt="En la colonia 20 de abril 34 familias disponen de una hectárea para producir frutas y verduras agroecológicas. "
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            <span class="title">
                En la colonia 20 de abril 34 familias disponen de una hectárea para producir frutas y verduras agroecológicas.                             </span>
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        A su vez, tienen una escuela especializada en agroecolog&iacute;a que tuvo graduados por primera vez en 2018 y abri&oacute; paso al pr&oacute;ximo sue&ntilde;o: una universidad campesina. En la colonia el trabajo es colectivo y solidario. En asamblea organizan los pedidos de bolsones, deciden cu&aacute;nto van a producir y a qu&eacute; precio vender&aacute;n sus frutas y verduras. Desde hace un a&ntilde;o sumaron un nuevo punto de comercializaci&oacute;n y cuentan con el Almac&eacute;n de Ramos Generales. De esta manera, quienes quieran comprar sus productos pueden hacerlo sin intermediarios.
    </p><p class="article-text">
        Virginia es parte de esa cooperativa. Ya no es la empleada de una quinta, ya no le pagan poco ni la discriminan. Ahora planta puerro, tomate &mdash;redondo y cherry&mdash;, pimiento morr&oacute;n, berenjena, lechuga, repollo morado, chaucha rolliza, coliflor, zanahoria, r&uacute;cula, acelga, kale, hinojo, y remolacha. Lo que m&aacute;s le gusta es ser independiente, tener su casa, producir sin &oacute;rdenes de nadie. Habla de su huerta con emoci&oacute;n y orgullo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su nuevo mundo no est&aacute; completo, tiene tambi&eacute;n temas pendientes. Todav&iacute;a falta que cada familia consiga la titularidad de su hect&aacute;rea productiva, porque no alquilan pero tampoco tienen un papel que los acredite como due&ntilde;os. La UTT exige para eso la sanci&oacute;n de una <strong>Ley de Acceso a la Tierra</strong>. En octubre 2020 presentaron por tercera vez&#8202;&mdash;&#8202;la primera fue en 2016 y la segunda en 2018&#8202;&mdash;&#8202;un proyecto que contempla la creaci&oacute;n de un &ldquo;Procrear Rural&rdquo;, un sistema de cr&eacute;ditos a largo plazo que le permite al peque&ntilde;o productor comprar una parcela de tierra para trabajar y una vivienda digna para vivir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante que el Estado garantice el acceso a tierra para todos los peque&ntilde;os productores. Si los agricultores trabajan en p&eacute;simas condiciones el alimento no va a ser el mejor. Con trabajo digno, en cambio, se puede garantizar alimento sano para toda la poblaci&oacute;n&rdquo;, dice Agust&iacute;n Su&aacute;rez, representante de la organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conseguir la titularidad de la tierra es particularmente dif&iacute;cil para las mujeres rurales. Rosal&iacute;a Pellegrini, Coordinadora Nacional de la Secretar&iacute;a de G&eacute;nero de la UTT, dice que falta mucho en este aspecto. Porque las mujeres se encargan del trabajo en las huertas y tambi&eacute;n de las tareas de cuidado en sus casas, sin que eso les signifique mejor&iacute;a: &ldquo;Las mujeres trabajamos en los campos pero las decisiones sobre la titularidad de la tierra y los acuerdos con los due&ntilde;os siguen enfocados en los varones de las familias&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n datos de OXFAM, en Am&eacute;rica Latina las mujeres representan menos del 12% de la poblaci&oacute;n beneficiada por pol&iacute;ticas de reforma agraria.</strong> &ldquo;La violencia que se ejerce sobre el territorio es la misma violencia que vivimos nosotras en nuestros cuerpos y hacia los ingresos cada vez m&aacute;s deteriorados que recibimos por nuestro trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>II. Paraguay: soja y </strong><em><strong>malhabidas</strong></em><strong>&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Es febrero y las chicharras cantan sin parar. Pascual Figueredo busca reparo bajo la sombra, seca el sudor de su rostro y bebe un poco de agua fr&iacute;a. En el Asentamiento 3 de julio, un predio de 1.792 hect&aacute;reas en el departamento paraguayo de Canindey&uacute;, distrito de Maracan&aacute;, la temperatura ronda los 40 grados en verano. Pascual es agricultor e integrante de la <a href="https://www.facebook.com/olt.paraguay/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n de Lucha por la Tierra (OLT)</a>, nacida en 1993 para&nbsp; defender&nbsp; los derechos campesinos, promover la reforma agraria y la democratizaci&oacute;n de la tierra.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; residen 130 familias campesinas desde el a&ntilde;o 2019. Ocupan la tierra para exigir&nbsp; 600 hect&aacute;reas. Cultivan mandioca, pi&ntilde;a, s&eacute;samo, poroto, man&iacute;, frutas y hortalizas para consumo interno. Tambi&eacute;n construyen una gran huerta para todas las familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La zona est&aacute; cubierta de &aacute;rboles de distintas formas y alturas. Los pastizales verdes se cuelan en las viviendas que sus habitantes han logrado levantar. Los ni&ntilde;os juegan entre cultivos, alimentan a las gallinas que caminan libres y aprenden a convivir con la naturaleza. Sin embargo, el agronegocio los cerca. <strong>En este rinc&oacute;n de Paraguay se enfrentan dos modelos productivos antag&oacute;nicos. Y eso de por s&iacute; es una rareza porque en la mayor&iacute;a del pa&iacute;s el agronegocio ya se ha devorado al peque&ntilde;o productor.</strong>
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                Asentamiento 3 de julio, en el departamento paraguayo de Canindeyú                            </span>
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        &ldquo;Alrededor de nuestra &aacute;rea pretendida todo es monocultivo y sojizaci&oacute;n. El agronegocio est&aacute; manejado por grandes empresarios y narcos. Ellos usan todo tipo de t&oacute;xicos, principalmente glifosato&rdquo;, cuenta Pascual Figueredo, de 27 a&ntilde;os.&nbsp;Cuando ten&iacute;a 12 inici&oacute; su militancia en el Movimiento Campesino Paraguayo (MCP) y a los 21 viaj&oacute; al estado brasilero de Paran&aacute; para estudiar en la Escuela Latinoamericana de Agroecolog&iacute;a (ELAA). Es un hombre de mirada c&aacute;lida y en sus ratos libres toca la guitarra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paraguay es uno de los pa&iacute;ses con peor distribuci&oacute;n de tierras y mayor tasa de desigualdad en Am&eacute;rica Latina</strong>. Un 2,58 por ciento de los habitantes concentra el 85,49 por ciento de las tierras agr&iacute;colas de m&aacute;s de 500 hect&aacute;reas, seg&uacute;n una <a href="https://www.launion.com.py/el-modelo-de-distribucion-de-la-tierra-paraguay-es-fascista-afirma-sociologo-106981.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n del soci&oacute;logo Ram&oacute;n Fogel</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivir en un asentamiento, en una tierra ocupada, es estar en constante estado de alerta. Porque el Estado los considera delincuentes y las violencias llegan en forma de agresiones, hostigamientos e incluso asesinatos. De acuerdo al <a href="http://codehupy.org.py/wp-content/uploads/2013/03/INFORME-CHOKOKUE-1989-2013.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Informe Chokokue 1989&ndash;2013: el plan sistem&aacute;tico de ejecuciones en la lucha por el territorio campesino&rdquo;</a> de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), en el per&iacute;odo 1989-2013 se registraron 115 ejecuciones extrajudiciales y dos desapariciones de dirigentes e integrantes de organizaciones campesinas de lucha por la tierra. Solo en 8 casos hubo condena a los autores materiales. Posteriormente, entre 2013 y 2015 hubo 43 casos de violencia hacia comunidades campesinas afectadas por fumigaciones sojeras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivir en un asentamiento tambi&eacute;n es saber que puede llegar un desalojo violento como ocurri&oacute; el 26 de diciembre de 2019. Un operativo organizado por la fiscal&iacute;a Curuguaty irrumpi&oacute; a primeras horas de la ma&ntilde;ana y destruy&oacute; las casas y pertenencias de los residentes. A partir de ese momento crearon una Coordinaci&oacute;n distrital con la participaci&oacute;n de 6 comunidades &ldquo;sin tierra&rdquo;. Las autoridades volvieron a intentar desalojarlos varias veces, pero tambi&eacute;n los campesinos se organizaron y lograron mantener la ocupaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Paraguay el proceso de despojo y apropiaci&oacute;n de tierras se acentu&oacute; durante la extensa dictadura militar encabezada por Alfredo Stroessner (1954-1989), extendi&eacute;ndose incluso a&ntilde;os despu&eacute;s. <a href="http://dhnet.org.br/verdade/mundo/paraguai/cv_paraguai_tomo_04_parte_1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Seg&uacute;n un reporte de la Comisi&oacute;n de Verdad y Justicia</strong></a><strong>, entre 1954 y 2003 se adjudicaron 7.851.295 hect&aacute;reas de manera irregular &mdash;19,3 por ciento del territorio nacional&mdash; a empresarios extranjeros, funcionarios pol&iacute;ticos y militares de alto mando. Hoy esas tierras&mdash;conocidas popularmente como </strong><em><strong>tierras malhabidas</strong></em><strong>&mdash;se destinan principalmente a la producci&oacute;n de soja.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 2014, el entonces Procurador General de la Rep&uacute;blica Alfredo Moreno, se lanz&oacute; un trabajo conjunto entre el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), el Ministerio del Interior, el Ministerio P&uacute;blico, el Poder Judicial y la Procuradur&iacute;a General de la Rep&uacute;blica para recuperar tierras con base en el informe de la Comisi&oacute;n de Verdad y Justicia. Uno de los casos m&aacute;s emblem&aacute;ticos fue el de la Colonia Santa Luc&iacute;a, en Itakyry, Alto Paran&aacute;, donde el INDERT recuper&oacute; tres mil hect&aacute;reas y reubic&oacute; a 575 familias. Si bien el anuncio anticipaba grandes acciones, los avances concretos han sido escasos y la Procuradur&iacute;a no ha brindado m&aacute;s informes. Pascual, el campesino de 27 a&ntilde;os, dice que seguir&aacute;n peleando hasta lograrlo: &#8202;&ldquo;Para nosotros tener nuestra tierra significa tener una base para el sustento m&iacute;nimo. Por eso aqu&iacute; nos unimos entre pueblos y hacemos una lucha patri&oacute;tica para recuperar las tierras&rdquo;.&nbsp;
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                Manifestaciones en Paraguay                            </span>
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        Bel&eacute;n Romero tambi&eacute;n es campesina. Naci&oacute; en el campo, tiene 30 a&ntilde;os, mirada profunda y cabello enrulado igual que su hija &Ntilde;as&atilde;indy, de 3 a&ntilde;os. Tiene 11 hermanos, casi todos&nbsp; migraron a la ciudad pero ella se qued&oacute; con sus padres, en su tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vive en la comunidad Laguna, en Itakyry, a 435 kil&oacute;metros de Asunci&oacute;n, la capital del Paraguay. En 2013, se acerc&oacute; a la Organizaci&oacute;n de Mujeres Campesinas e Ind&iacute;genas Conamuri, donde escuch&oacute; por primera vez sobre agroecolog&iacute;a y la batalla que puede existir alrededor de las semillas. Comprendi&oacute; la importancia de quedarse en la chacra, cerca de&nbsp; y mantener sus ra&iacute;ces.&nbsp; Desde entonces trabaja en rescate, conservaci&oacute;n y reproducci&oacute;n de semillas nativas y criollas. &ldquo;Las personas mayores vienen y me comparten semillas que se est&aacute;n extinguiendo -explica-. Me preguntan si tengo otras que produjeron en alg&uacute;n momento de sus vidas. A m&iacute; me gusta mucho ese proceso y poder compartir con la gente&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras Bel&eacute;n Romero va haciendo un banco de semillas nativas, su familia se dedica a la elaboraci&oacute;n artesanal de yerba mate, que venden en bolsitas a sus vecinos. No comercializan a gran escala porque no logran competir con los productos que ingresan de contrabando desde Argentina y Brasil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ellos, la mayor&iacute;a de las familias de esa zona cultivan y, producen l&aacute;cteos para autoconsumo, en tierras alquiladas a terratenientes. &ldquo;Eso dificulta mucho la organizaci&oacute;n popular porque el enemigo est&aacute; muy presente. A muchos les cuesta denunciar fumigaciones y aqu&iacute; tenemos muchos casos de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que mueren intoxicados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Paraguay la soja est&aacute; en todos lados. Seg&uacute;n OXFAM, <a href="https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/file_attachments/desterrados-full-es-29nov-web_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las plantaciones desplazan a otros cultivos porque ocupan el 68,4 por ciento de la superficie cultivable</a> del pa&iacute;s. En 2014 <a href="https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/file_attachments/desterrados-full-es-29nov-web_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s del 80 por ciento de las exportaciones </a>estuvieron en manos de 8 corporaciones agroexportadoras: Cargill, ADM, Bunge, Compa&ntilde;&iacute;a Paraguaya de Granos, Noble, Grupo Favero y Louis Dreyfus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes de la invasi&oacute;n sojera, en esta zona este del Alto Paran&aacute; hab&iacute;a selva. Durante la dictadura las tierras cayeron en manos de socios pol&iacute;ticos de Stroessner e iniciaron los desalojos. Muchas familias resistieron, pero otras fueron expulsadas y empujadas a la pobreza.&nbsp; Hoy la nueva dictadura es el agronegocio, son ellos&nbsp;quienes expulsan:</strong> &ldquo;Convencen especialmente a los j&oacute;venes&#8202; que en el campo no vale la pena vivir porque ser campesino y ser ind&iacute;gena no es nada en esta sociedad&rdquo;, dice Bel&eacute;n. &ldquo;Algunas familias venden las tierras y migran a la ciudad y all&iacute; se dan cuenta que la situaci&oacute;n es mucho peor. No tienen ni dinero ni los medios para producir comida&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>III. Bolivia: hacia la soberan&iacute;a alimentaria&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Aditha Mamani Chipana tiene una peque&ntilde;a lecher&iacute;a en la comunidad Pillapi, municipio Tiwanaku, Bolivia. Orde&ntilde;a vacas y elabora quesos. Todos sus productos van directo al consumidor; ella misma los lleva al mercado, a panificadores y pasteleros. Varios de sus hermanos migraron a la ciudad para ser profesionales, buscando otros trabajos. Sus hijas tambi&eacute;n se fueron.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de dedicarse a la ganader&iacute;a, Aditha es parte de la Organizaci&oacute;n de Mujeres Aymara del Kollasuyo (OMAK) y promotora de <a href="https://ftierra.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Tierra</a>, enfocada en el desarrollo sostenible en comunidades campesinas, originarias e ind&iacute;genas. &ldquo;Para una mujer levantarse como l&iacute;der es dif&iacute;cil porque a&uacute;n nos desvalorizan. Trabajamos mucho pero el trabajo de una mujer no es tenido en cuenta&#8202;&rdquo;, dice.&nbsp;
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                    alt="Aditha Mamani es parte de la Organización de Mujeres Aymara del Kollasuyo (OMAK) y promotora de Fundación Tierra, enfocada en el desarrollo sostenible en comunidades campesinas, originarias e indígenas."
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                Aditha Mamani es parte de la Organización de Mujeres Aymara del Kollasuyo (OMAK) y promotora de Fundación Tierra, enfocada en el desarrollo sostenible en comunidades campesinas, originarias e indígenas.                            </span>
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        Aditha es ind&iacute;gena aymara. Tiene 49 a&ntilde;os, el cabello largo, negro y trenzado. Se viste con ropas coloridas y faldas hasta los tobillos. Lucha contra la violencia hacia las mujeres rurales, impulsa la producci&oacute;n local y tambi&eacute;n trata de concientizar sobre lo da&ntilde;inos que son los agrot&oacute;xicos en la agricultura porque <em>Suma Qama&ntilde;a&#8202; </em>&mdash;&#8202;que significa &ldquo;vivir bien&rdquo; en lengua aymara&#8202;&mdash;&#8202; no contempla el uso de fertilizantes e insecticidas.
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros de su chacra hay un terreno de 80 hect&aacute;reas que el pueblo cultiva de forma colectiva porque les fue heredado por sus antepasados. Lo manejan como cooperativa. &ldquo;Yo aqu&iacute; estoy sembrando diez variedades pero la que era la papa antigua, la que ten&iacute;an nuestros abuelos y bisabuelos, ya se ha perdido. Nuestra generaci&oacute;n se est&aacute; olvidando de nuestras culturas&rdquo;&#8202;, dice triste.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La familia de Aditha vive en surcofundios, es decir, mini-campos. El presente de su pa&iacute;s, producto del fen&oacute;meno de la extrema subdivisi&oacute;n de la tierra, porque a&ntilde;o tras a&ntilde;o las parcelas se han vuelto cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as, <a href="https://ftierra.org/index.php?option=com_mtree&amp;task=att_download&amp;link_id=142&amp;cf_id=77" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en promedio de una hect&aacute;rea o menos</a>. <a href="https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/file_attachments/desterrados-full-es-29nov-web_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Bolivia el 65,72 por ciento de los territorios est&aacute;n ocupados por grandes fincas. Pero adem&aacute;s, el 30% de la superficie del pa&iacute;s est&aacute; cubierta por soja. </a><strong>El desplazamiento de las tierras campesinas a favor del monocultivo es una constante en Am&eacute;rica Latina y si bien Bolivia ha tenido un proceso de reglamentaci&oacute;n de la tierra m&aacute;s favorable que otros pa&iacute;ses, la presencia del agronegocio es tan cotidiano como da&ntilde;ino.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto que durante 2018 y 2019 el 60 por ciento de la comida en Bolivia proven&iacute;a de importaci&oacute;n, redundando en una p&eacute;rdida de soberan&iacute;a alimentaria, dice la investigadora Aymara Llanque Zonta. La acad&eacute;mica es fundadora de Madre Tierra Amazonia, una microempresa comunitaria que se dedica a la recolecci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de pulpa de frutas. Siembran, cosechan y venden pero, igual que sucede en Paraguay, en Bolivia las econom&iacute;as locales tampoco logran competir con la producci&oacute;n a gran escala. Los campesinos no tienen acceso a mercados que aseguren precios dignos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                A pocos metros de la chacra de Aditha hay un terreno de 80 hectáreas que el pueblo cultiva de forma colectiva porque les fue heredado por sus antepasados                            </span>
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        Y mientras tanto &ldquo;comemos todos los d&iacute;as frituras, grasas, harinas; esa es nuestra realidad.<em> </em>Entonces la fragilidad est&aacute; en la comida y en el derecho a la tierra&rdquo;, lamenta la investigadora.&nbsp;Los que saben cultivar no tienen tierras o no pueden competir con agronegocios. Y no es s&oacute;lo asunto de campesinos, afecta a muchos m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lucha por el acceso a la tierra en Am&eacute;rica Latina es tan antigua como los procesos de colonizaci&oacute;n, apropiaci&oacute;n y distribuci&oacute;n desigual de tierras. Hablar de alimentos es hablar de v&iacute;nculos: con la tierra que los gesta, con la identidad de los pueblos que los elaboran, con nuestras elecciones diarias. En cada plato hay territorios, culturas y resistencias.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras los aviones fumigadores envenenan los suelos paraguayos, Pascual reclama tierras para vivir y Bel&eacute;n preserva la identidad de su pueblo conservando semillas nativas, guardando ese tesoro que alg&uacute;n d&iacute;a valoraremos.&nbsp;En Argentina, Virginia anhela ser due&ntilde;a de su propia casa pero no espera, sigue produciendo frutas y verduras agroecol&oacute;gicas, sin restos de veneno. Al norte, en Bolivia Aditha apuesta por la agricultura familiar a pesar de las restricciones. Y Aymara no deja de pensar&nbsp;estrategias para que sus productos puedan competir en los mercados.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Gago / Bocado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tierra_1_7850324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Apr 2021 06:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tierra nuestra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Paraguay,Bolivia,Agroecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paraquat: un producto que en Argentina representa el 4% de las ventas de herbicidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paraquat-producto-argentina-representa-4-ventas-herbicidas_129_7354638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7ff2bf6-8d91-4ee9-8af1-649de35780fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paraquat: un producto que en Argentina representa el 4% de las ventas de herbicidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Un sorbo puede matar“: sospechas sobre Syngenta, la empresa que produce el herbicida Gramoxone</p></div><p class="article-text">
        Fernando Manera es un bioqu&iacute;mico egresado de la Universidad Nacional de C&oacute;rdoba que se ha especializado en los peligros que suponen los qu&iacute;micos para la vida diaria de las personas. El investigador, autor del libro &ldquo;Una amenaza silenciosa&rdquo;, sostiene que los seres humanos est&aacute;n expuestos&nbsp;a&nbsp;135 mil qu&iacute;micos, que&nbsp;muchos de ellos son de uso cotidiano y que ciertamente hay varios m&aacute;s peligrosos que los &ldquo;plaguicidas&rdquo; o &ldquo;agrot&oacute;xicos&rdquo; tan demonizados por estos d&iacute;as, que <strong>son responsables de solo 2% de las intoxicaciones</strong>. Por eso cree que esta serie de denuncias p&uacute;blicas sobre el herbicida Paraquat responde a otros intereses m&aacute;s que a una amenaza real. &ldquo;Quieren que siga el mismo camino que el glifosato&rdquo;, analiza ante la consulta de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El camino que est&aacute; recorriendo el glifosato, el matayuyos m&aacute;s utilizado a nivel global y tambi&eacute;n en la Argentina, es historia conocida. Ese herbicida cobr&oacute; mucha relevancia cuando la empresa estadounidense Monsanto lanz&oacute; al mercado en 1995 la soja RR, el primer cultivo del mundo en ser modificado gen&eacute;ticamente justamente para soportar las aplicaciones de esa sustancia: as&iacute; las malezas se mor&iacute;an pero la plantita de soja quedaba intacta. La patente de ese insumo venci&oacute; en 1999 y entonces todos se pusieron a producirlo y venderlo, hasta los chinos. Era tan efectivo que su difusi&oacute;n fue muy r&aacute;pida y desplaz&oacute; a muchos otros plaguicidas, incluyendo los que elaboraban las compa&ntilde;&iacute;as europeas como Basf, Bayer o Syngenta.
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                    alt="El bioquímico Fernando Manera opinó sobre el herbicida Paraquat."
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                El bioquímico Fernando Manera opinó sobre el herbicida Paraquat.                            </span>
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        Las voces que se alzaron en contra del glifosato, un agroqu&iacute;mico bastante inofensivo respecto de otros (est&aacute; considerado de &ldquo;banda verde&rdquo; y su clasificaci&oacute;n toxicol&oacute;gica es Clase 3, es decir que se lo considera &ldquo;ligeramente t&oacute;xico&rdquo; y &ldquo;poco peligroso&rdquo; por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y la FAO) comenzaron casi de inmediato, especialmente desde Europa. Grupos ambientales acusaron a Monsanto de querer monopolizar el negocio agr&iacute;cola y se&ntilde;alaban que el herbicida era un letal agente cancer&iacute;geno. <strong>Los juicios multimillonarios por razones de salud se dispararon en los Estados Unidos</strong> &ndash;donde su uso es tan masivo como en la Argentina-, mientras que en la Uni&oacute;n Europea algunos pa&iacute;ses &ndash;como Francia- comenzaron a reclamar su prohibici&oacute;n. Los decibeles del debate p&uacute;blico sobre el glifosato reci&eacute;n comenzaron a descender cuando la alemana Bayer adquiri&oacute; en 2018 a Monsanto por unos 65 mil millones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        El Paraquat, como se denomina vulgarmente al&nbsp;Dicloruro de 1,1'-dimetil-4,4'-bipiridilo, es un principio activo lanzado al mercado en 1961 por parte de la empresa de origen suizo Syngenta. <strong>Su uso en la Argentina data de&nbsp;1967, hace 54 a&ntilde;os,&nbsp;y est&aacute; permitido por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa)</strong>. Es un herbicida de contacto, que mata a las malezas que toca y no tiene residualidad dentro de la planta ni persistencia en el suelo. &ldquo;Su caracter&iacute;stica de herbicida no selectivo explica su atributo m&aacute;s importante, ya que le confiere un amplio espectro de control a un sinn&uacute;mero de malezas&rdquo;, explicaron a este medio desde la empresa Syngenta, que hace rato tambi&eacute;n perdi&oacute; los derechos sobre este insumo, que es elaborado y comercializado aqu&iacute; y en el mundo por m&uacute;ltiples empresas. Por caso, hasta la estatal YPF lo ofrece en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En materia agron&oacute;mica, el cuarto de hora del Paraquat comenz&oacute; justamente a partir del ocaso que comenz&oacute; a vivir el glifosato. El herbicida m&aacute;s popular comenz&oacute; a flaquear no solo por la intensa campa&ntilde;a en su contra sino, y especialmente, por la aparici&oacute;n de malezas resistentes. Este fen&oacute;meno es natural &ndash;los piojos o cucarachas tambi&eacute;n adquieren resistencia ante el uso prolongado de un mismo insecticida, y sucede otro tanto con los virus y los antibi&oacute;ticos- y <strong>constituye el Tal&oacute;n de Aquiles de la agricultura a escala mundial: muchos biotiopos de plantas han adquirido resistencia no solo al glifosato sino a otros principios activos.</strong> Esta situaci&oacute;n coloc&oacute; al Paraquat como &ldquo;una de las pocas alternativas para un control efectivo de malezas resistentes, previo a la siembra de los cultivos extensivos m&aacute;s importantes&rdquo;.
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                    alt="El cuadro de toxicidad según el libro &quot;Una amenaza invisible&quot; de Fernando Manera"
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                El cuadro de toxicidad según el libro &quot;Una amenaza invisible&quot; de Fernando Manera                            </span>
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        De todos modos, esta relevancia lejos est&aacute; de querer decir que el producto sea hoy tan significativo como el glifosato, que lleg&oacute; a acaparar 50% de las ventas totales de agroqu&iacute;micos en la Argentina. Seg&uacute;n datos empresarios, el market share del nuevo producto cuestionado representa menos del 4% de las ventas de herbicidas y menos del 2% del mercado total de fitosanitarios, que incluye tambi&eacute;n a insecticidas y fungicidas. Es que las firmas que lo ofrecen&nbsp;recomiendan su uso dentro de una paleta de opciones. <strong>La propia Syngenta declar&oacute; que lo receta&nbsp;junto a m&aacute;s de 40 productos y 8 modos de acci&oacute;n de herbicidas</strong>.Y obviamente remarca que, como cualquier otro agroqu&iacute;mico, los usuarios deben utilizarlo con responsabilidad y respetando las instrucciones contenidas en el marbete.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi&nbsp;sensaci&oacute;n es que, estas nuevas denuncias tratan de repetir la historia. Ciertos grupos de presi&oacute;n difunden informaci&oacute;n rimbombante para impactar ante la gente que no tiene conocimientos y que luego conforma un jurado popular como los que fallaron en contra del glifosato en los Estados Unidos&rdquo;, define Manera, que se tom&oacute; el trabajo de revisar las cr&iacute;ticas contenidas en el art&iacute;culo publicado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/sorbo-matar-empresa-produce-herbicida-gramoxone-tergiverso-datos-evitar-fabricar-producto-toxico-seguro_1_7352951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian.</a>
    </p><p class="article-text">
        El experto desacredit&oacute;&nbsp;sobre todo que alguien se pudiera matar&nbsp;tomando &ldquo;tres gotas&rdquo; de Paraquat. Describi&oacute; que este agroqu&iacute;mico tiene una DL50 (dosis letal) de 612 miligramos por kilo de peso corporal de la persona que la ingiera. Cuando m&aacute;s alta es la DL de una sustancia, menos es el riesgo que supone. Para comparar, la estrictina tiene una dosis letal de 2 miligramos/kilo, la nicotina de 60, la DDT de 100 y la sal com&uacute;n de 1.500. Al demonizado glifosato, en tanto, se le asigna una dosis letal de 5.600 miligramos. &ldquo;Ver&aacute;s que el &aacute;cido acetilsalic&iacute;lico (el popular Geniol) tiene DL50 de 150 a 300 mg/kg y el Paraquat 612 mg/kg&rdquo;, compar&oacute; Manera. Es decir que deber&iacute;a ser necesario consumir de dos a cuatro veces m&aacute;s cantidad de paraquat que de genioles para provocar una muerte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace rato que los agroqu&iacute;micos dejaron de ser drogas efectivas para intentar suicidarse o asesinar a alguien, desde que se dejaron de usar los fosforados, los clorados y los carbamatos. A partir de ah&iacute; los nuevos productos no sirven porque no tienen la carga suficiente para provocar una muerte&rdquo;, asegur&oacute; el bioqu&iacute;mico cordob&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo sentido,<strong> la propia Syngenta reconoci&oacute; que en las d&eacute;cadas del '60 y del '70 se produjeron muertes accidentales</strong>, debido a &ldquo;la ingesti&oacute;n por error luego de decantar el producto en envases que no eran de fitosanitarios, como botellas de bebidas&rdquo;. La ex compa&ntilde;&iacute;a suiza, que hace un par de a&ntilde;os fue adquirida globalmente por la estatal qu&iacute;mica de China, tambi&eacute;n relat&oacute; que hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os se tomaron medidas de prevenci&oacute;n para que quienes manipulan el producto adviertan del peligro de ser negligentes. Como a las naftas, ahora se elabora con coloraci&oacute;n azul y se le incorpor&oacute; un &ldquo;agente de alerta&rdquo; que tiene olor fuerte e intimidante. Tambi&eacute;n se le a&ntilde;adi&oacute; un agente em&eacute;tico para inducir el v&oacute;mito en el peor de los casos.
    </p><p class="article-text">
        <em>ML</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Longoni]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paraquat-producto-argentina-representa-4-ventas-herbicidas_129_7354638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Mar 2021 20:24:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paraquat: un producto que en Argentina representa el 4% de las ventas de herbicidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agronegocio,Agroecología]]></media:keywords>
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