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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Espacio Público]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/espacio-publico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Espacio Público]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mar del Plata: cómo se modificaron las normas para construir edificios de lujo donde estaba prohibido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/mar-plata-modificaron-normas-construir-edificios-lujo-prohibido_1_12010556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ccad97a-0355-4951-9c01-dcc0c9e71b0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mar del Plata: cómo se modificaron las normas para construir edificios de lujo donde estaba prohibido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reglamentación limitaba la construcción de megaproyectos o megatorres en barrios con valor natural o patrimonial, pero la municipalidad, a cargo de Guillermo Montenegro, junto a sus aliados libertarios en el Concejo Deliberante lograron barrer con la reglamentación con ordenanzas por vía de excepción. Quiénes se beneficiaron.</p></div><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de las ordenanzas por excepci&oacute;n &ndash;que modifican indicadores urbanos&mdash;, un selecto grupo de desarrolladores privados, avalados por el Ejecutivo municipal, acumulan proyectos millonarios en las zonas m&aacute;s exclusivas de la ciudad de <strong>Mar del Plata</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Distintos expertos y actores pol&iacute;ticos consultados por este medio coinciden en que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &mdash;con mayor celeridad en los &uacute;ltimos 3&mdash;, <strong>se aceler&oacute; el mecanismo de aprobaci&oacute;n de ordenanzas expr&eacute;s</strong> gracias un mecanismo &ldquo;cada vez m&aacute;s aceitado&rdquo; <strong>entre el Ejecutivo y el Legislativo municipal</strong>, desde donde se determina c&oacute;mo y d&oacute;nde construir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <strong>c&iacute;rculo rojo de la ciudad</strong>, conformado por funcionarios, empresarios y profesionales expertos del rubro de la construcci&oacute;n, logr&oacute; adquirir <strong>m&aacute;s de un mill&oacute;n de metros cuadrados</strong> en la ciudad a trav&eacute;s de ordenanzas por excepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Frente a la falta de un plan de desarrollo urbano integral, la excepci&oacute;n empez&oacute; a convertirse en la regla de un concepto de desarrollo que beneficia a un reducido y repetido grupo de personas que no resuelve ninguno de los problemas habitacionales, adem&aacute;s de que perjudica, en t&eacute;rminos generales, al ambiente urbano y, en particular, a los barrios que constituyen la identidad de esta ciudad&rdquo;, explica a <strong>elDiarioAR</strong> Gonzalo Vergez, abogado ambientalista, coordinador del equipo Legal de la <strong>Asociaci&oacute;n de Abogados/as Ambientalistas</strong> y miembro de <strong>Organizaci&oacute;n Mar</strong>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El empresario Patricio Gerby, uno de los &quot;arrepentidos&quot; de los cuadernos, consiguió el aval para construir 10 pisos en el predio de los chalets de valor patrimonial “Vaia Po” y “Félix Pachano”."
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                El empresario Patricio Gerby, uno de los &quot;arrepentidos&quot; de los cuadernos, consiguió el aval para construir 10 pisos en el predio de los chalets de valor patrimonial “Vaia Po” y “Félix Pachano”.                            </span>
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        &iquest;En qu&eacute; consiste ese mecanismo? A partir de modificar &ldquo;por excepci&oacute;n&rdquo; el <strong>C&oacute;digo de Ordenamiento Territorial (COT)</strong> y actualizar distintos &iacute;ndices y valores de la construcci&oacute;n, en el Concejo Deliberante <strong>se aprobaron m&aacute;s de 10 proyectos inmobiliarios multimillonarios</strong> en las zonas m&aacute;s exclusivas de la ciudad y en <strong>barrios de gran valor patrimonial</strong>, como es el caso de <strong>&ldquo;La Robla&rdquo;</strong>, como se conoce al proyecto de vivienda multifamiliar Casa Malec&oacute;n, donde se proyecta una torre de 35 pisos sobre la costa, o el caso de La Reserva Explanada al sur de la ciudad, en la que se intenta construir 9 edificios <strong>sobre la playa y en zona arqueol&oacute;gica</strong>, a pesar de las advertencias por el fuerte <strong>impacto ambiental y habitacional</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de los emprendimientos de lujo hay <strong>un grupo selecto de privados</strong> entre los que se encuentra Juan Pablo Reverter, CEO de H Ledesma Desarrollos Inmobiliarios, que obtuvo a fines de 2024 el respaldo para modificar los indicadores que permitir&iacute;an el desarrollo de <strong>un nuevo barrio privado en el sur marplatense</strong>. Al mismo tiempo, el empresario consigui&oacute; el aval para avanzar con el&nbsp;Unkanny Residences, ubicado sobre la zona patrimonial del <strong>ex Hotel Hurlingham</strong>, donde se proyecta una torre de 21 pisos y un hotel boutique sobre Playa Varese. Este &uacute;ltimo ser&aacute; la pieza que complementa el ya casi terminado Unkkany Tower, ubicado a una cuadra sobre el terreno del <strong>Chalet &ldquo;Mores&rdquo;</strong> (por haber sido la casa de Mariano Mores), gracias al aval de otra ordenanza por excepci&oacute;n aprobada en 2016.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Florencia Miconi es otra de las figuras de esta transformaci&oacute;n inmobiliaria. Es CEO de IMASA, presidenta de Fiduciaria Paisajes Urbanos SA y presidenta del Centro de Constructores y Anexos de Mar del Plata. En sus manos se encuentra el proyecto de la torre de 35 pisos conocida como &ldquo;La Robla&rdquo;, uno de los casos m&aacute;s emblem&aacute;ticos y cuestionados desde que la ordenanza se aprob&oacute; a fines de septiembre pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Miconi tambi&eacute;n tiene desde 2019 el aval para construir un edificio de 9 pisos en el chalet patrimonial conocido como Villa Susuki y, desde 2023, el respaldo legal para iniciar el desarrollo del&nbsp;Distrito de Arte y Dise&ntilde;o&nbsp;ubicado en la zona del Puerto. Este &uacute;ltimo se trata de un ambicioso proyecto presentado por el Jefe comunal ante el Concejo Deliberante en busca de los permisos necesarios para construir dos torres de 30 pisos junto a oficinas y locales gastron&oacute;micos, aspirando a conseguir un &ldquo;Puerto Madero de Mar del Plata&rdquo;, seg&uacute;n declaraciones del mandatario.
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                    alt="En el chalet patrimonial Chateau Frontenac se proyectan dos torres de 30 pisos y 266 departamentos."
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                En el chalet patrimonial Chateau Frontenac se proyectan dos torres de 30 pisos y 266 departamentos.                            </span>
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        Por su parte, Patricio Gerby, titular de la constructora Coarco SA &mdash;<a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/pablo-gerbi-el-arrepentido-que-el-kirchnerismo-quiso-acallar-y-que-comparte-defensor-con-mauricio-nid27102021/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los &ldquo;arrepentidos&rdquo; en la causa de los cuadernos</a>&mdash;, en octubre del a&ntilde;o pasado obtuvo el aval para la construcci&oacute;n de un<a href="https://quedigital.com.ar/politica/inmuebles-patrimoniales-avanza-en-el-concejo-otra-excepcion-para-un-edificio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;edificio de 10 pisos</a>&nbsp;en el predio de dos chalets de valor patrimonial, los <strong>&ldquo;Vaia Po&rdquo; y &ldquo;F&eacute;lix Pachano</strong>&rdquo;, destinado para vivienda multifamiliar y locales comerciales. Un dato: en 2021, el Jefe comunal adjudic&oacute; a su constructora la principal obra del Presupuesto 2021, la segunda etapa del desag&uuml;e pluvial Marcos Sastre, consignada en m&aacute;s de US$530 millones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dos modelos de ciudad</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;En este modelo de negocio concentrado, el Ejecutivo municipal facilita de manera sistem&aacute;tica la modificaci&oacute;n de indicadores urban&iacute;sticos por excepci&oacute;n para habilitar nuevos proyectos inmobiliarios. Se trata de un modelo que viene a sustituir la falta de un plan de desarrollo urbano inclusivo para toda la ciudad&rdquo;, asegura a <strong>elDiarioAR</strong> Francisco Olivo, decano de la facultad de Arquitectura, Urbanismo y Dise&ntilde;o de la <strong>Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP)</strong>, preocupado por el uso abusivo de las excepciones porque &ldquo;rompen acuerdos sociales sobre las condiciones estipuladas acerca de c&oacute;mo queremos vivir en una sociedad seg&uacute;n las leyes vigentes, creando una gran desarticulaci&oacute;n provocada por el mercado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La excepci&oacute;n tiene que estar cuando la normativa no alcanza a resolver un problema puntual de una regla general, pero no para beneficiar a un grupo peque&ntilde;o de personas con alto nivel adquisitivo y de manera sistem&aacute;tica&rdquo;, remarca el decano de UNMDP.
    </p><p class="article-text">
        Para Vergez tampoco existe <strong>&ldquo;una planificaci&oacute;n que incluya a todos&rdquo;</strong>. En cambio observa una l&oacute;gica muy vigente de <strong>&ldquo;extractivismo inmobiliario&rdquo;</strong>, que se impone &ldquo;en perjuicio del h&aacute;bitat urbano, de sus habitantes y del medioambiente&rdquo;. Pone contexto: &ldquo;Si tomamos como punto de partida el a&ntilde;o 1988 con la creaci&oacute;n de las torres Manantiales, en esos a&ntilde;os solo se dio un pu&ntilde;ado de excepciones en toda una d&eacute;cada, pero ahora tenemos una decena de excepciones en pocos a&ntilde;os. Ahora, hasta hemos llegado a la instancia de pensar todo un Distrito de Arte que es aprobado por excepci&oacute;n. Esto est&aacute; subiendo la vara de la ambici&oacute;n hacia l&iacute;mites impensados e irrazonables&rdquo;.&nbsp;
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                Guillermo Montenegro, intendente de General Pueyrredón.                            </span>
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        Otro de los proyectos aprobados se encuentra en el predio&nbsp;<strong>Chateau Frontenac</strong>, originalmente denominado Villa Kelmis, sobre las calles&nbsp;Alvear y Bol&iacute;var. En este caso, la construcci&oacute;n de dos torres de hasta 30 pisos (adem&aacute;s de la puesta en valor del edificio de inter&eacute;s patrimonial) est&aacute; a cargo de un grupo de desarrolladores e inversores de Buenos Aires y Uruguay.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&iacute;rculo rojo: v&iacute;nculos cuestionados</strong></h2><p class="article-text">
        El <strong>secretario de Obras y Planeamiento Urbano del municipio, Jorge &ldquo;Guasa&rdquo; Gonz&aacute;lez</strong>, fue consultado por este medio acerca de las objeciones manifestadas ante el avance de megaproyectos que fueron avalados con su firma, pero no respondi&oacute; al cierre de esta nota. Tambi&eacute;n se intent&oacute; consultar al intendente, Guillermo Montenegro, pero tampoco hubo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en los pasillos del Concejo Deliberante, donde una mayor&iacute;a autom&aacute;tica facilita el camino r&aacute;pido para la resoluci&oacute;n de proyectos en l&iacute;nea con el oficialismo, se cuestiona la relaci&oacute;n existente entre Gonz&aacute;lez y <strong>Mar&iacute;a M&uuml;ller, su esposa y arquitecta experta en Gesti&oacute;n Ambiental responsable de los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) preliminares de los proyectos m&aacute;s cuestionados:</strong> La Robla y La Reserva Explanada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Consultada por los megaproyectos que avala con su firma, M&uuml;ller dijo a <strong>elDiarioAR</strong> que no tiene &ldquo;mucho para aportar&rdquo; y que &ldquo;la instancia de participaci&oacute;n &ndash;ciudadana&mdash; era para eso&rdquo;, dando a entender que en aquella instancia quedaron planteadas todas las dudas sobre los proyectos.&nbsp;
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                    alt="En la esquina de Alvear y Bolívar donde se encuentra el Chateau Frontenac se prevé la construcción de dos torres de hasta 30 pisos junto a la puesta en valor del edificio de interés patrimonial."
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            <span class="title">
                En la esquina de Alvear y Bolívar donde se encuentra el Chateau Frontenac se prevé la construcción de dos torres de hasta 30 pisos junto a la puesta en valor del edificio de interés patrimonial.                            </span>
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        &ldquo;Los que me cuestionan suelen ser siempre los mismos. Mi trabajo es evaluar proyectos de arquitectura e intervenciones urbanas, es t&eacute;cnico y tiene un alcance que est&aacute; muy claramente definido. Yo solo participo de la instancia preliminar, como parte de un proceso&rdquo;, agreg&oacute;. En relaci&oacute;n al <a href="https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/mar-plata-denuncian-construccion-9-edificios-reserva-terrenos-arqueologicos_1_11975011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&eacute;mico caso La Reserva Explanada</a>, asegura que todav&iacute;a se encuentra en &ldquo;la fase de presentaci&oacute;n&rdquo; y que ya se cumpli&oacute; con &ldquo;la participaci&oacute;n ciudadana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto al v&iacute;nculo que mantiene con el secretario de Obras, su marido, dice que no encuentra ning&uacute;n problema. Por el contrario, explica que su trabajo &ldquo;pasa por el Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), por lo que no hay conflictos de &eacute;tica&rdquo;, y avisa que tambi&eacute;n elev&oacute; una nota a su Colegio Profesional notificando sobre la situaci&oacute;n. &ldquo;Toda la vida trabaj&eacute; en el rubro, pero si quieren criticar, que lo hagan&rdquo;, dice y se disculpa por cortar el di&aacute;logo para atender una reuni&oacute;n de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a Miguel Guglielmotti, concejal de Uni&oacute;n por la Patria (UP), &ldquo;la relaci&oacute;n &ndash;por M&uuml;ller y Gonz&aacute;lez&mdash; se repite en el tratamiento de los casos m&aacute;s complejos y paradigm&aacute;ticos de la ciudad, como ocurre en La Reserva Explanada, en el que se cuestiona la destrucci&oacute;n de m&eacute;danos entre muchos otros puntos, y en La Robla: no me parece un detalle menor, por el contrario, es bastante escandaloso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el arquitecto y asesor del Bloque Uni&oacute;n por la Patria Gustavo Franco desliza que &ldquo;le llama la atenci&oacute;n que se hayan expuesto tanto&rdquo;. &ldquo;Los conozco a los dos y los respeto, pero me parece que esto no corresponde, especialmente por la repetici&oacute;n de casos donde hay megaproyectos en juego y muy cuestionados por la ciudadan&iacute;a&rdquo;, dice.
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                    alt="Reserva Forestal Paseo Costanero Sur, Mar del Plata, una zona natural vecina al área donde se proyecta la cnstrucción de 9 edificios de 12 metros cada uno."
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            <span class="title">
                Reserva Forestal Paseo Costanero Sur, Mar del Plata, una zona natural vecina al área donde se proyecta la cnstrucción de 9 edificios de 12 metros cada uno.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>A favor y en contra de las ordenanzas expr&eacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        Entre los que se oponen al mecanismo expr&eacute;s que se viene otorgando a las ordenanzas por excepci&oacute;n, Gueglielmotti se posiciona: &ldquo;Las ciudades est&aacute;n atravesadas por intereses econ&oacute;micos y es entendible. Pero el gran problema ac&aacute; es que <strong>no se planifica de manera integral</strong>: la especulaci&oacute;n es tal que se les da prioridad a las zonas m&aacute;s costosas, frente al mar o en la zona sur, dejando de lado otras zonas de la ciudad que tambi&eacute;n necesitan atenci&oacute;n para infraestructura e inversi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este planteo se suma Franco para remarcar &ldquo;la enorme asimetr&iacute;a entre el desarrollo de megatorres que, en gran medida durante el a&ntilde;o casi no est&aacute;n ocupadas, y la realidad habitacional de la periferia, donde hay falta de cloacas, de alumbrado, calles destruidas, incluso, en muchas zonas, hay servicios de emergencia que no pueden ingresar a los barrios&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay <strong>dos grandes ciudades dentro de Mar del Plata</strong> y esas diferencias cada vez se acrecientan m&aacute;s ya que no vemos que se plantee una l&iacute;nea de crecimiento coherente para toda la ciudad&rdquo;, coinciden desde Uni&oacute;n por la Patria.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Eva Ayala, concejala por Acci&oacute;n Marplatense asegura a <strong>elDiarioAR</strong> que &ldquo;la v&iacute;a de excepci&oacute;n es un negocio para pocos con un costo para todos&rdquo;. &ldquo;En ausencia de una planificaci&oacute;n estrat&eacute;gica, la ciudad no solo pierde su identidad hist&oacute;rica y cultural, sino que tambi&eacute;n enfrenta un deterioro de su entorno natural&rdquo;, afirma. Ayala sostiene que en lugar de planificar la ciudad de manera integral, estas excepciones permiten el avance de negocios inmobiliarios que no consideran ni el impacto ambiental ni la preservaci&oacute;n del patrimonio. &ldquo;La falta de regulaci&oacute;n, a su vez, se refleja en las compensaciones urban&iacute;sticas, que deber&iacute;an equilibrar las excepciones otorgadas pero que, al no contar con criterios claros, quedan a discreci&oacute;n del Ejecutivo y de los desarrolladores&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ubicación de las 9 torres que se construirán en la playa lindera a la reserva forestal en Mar del Plata."
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            <span class="title">
                Ubicación de las 9 torres que se construirán en la playa lindera a la reserva forestal en Mar del Plata.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En tanto, Ang&eacute;lica Gonz&aacute;lez, presidenta de la <strong>Comisi&oacute;n de Obras y Planeamiento</strong> y concejala por la Coalici&oacute;n C&iacute;vica (CC) intenta aportar &ldquo;una mirada m&aacute;s amplia&rdquo;, dice a este medio. &ldquo;Para que las ciudades avancen se tienen que hacer movimientos que muchas veces incomodan, pero son parte necesaria de la evoluci&oacute;n siempre y cuando no destruya ni corrompa los bienes marplatenses. En tanto se respeten las normativas y los privados aseguren la restauraci&oacute;n y conservaci&oacute;n de los bienes patrimoniales nosotros no vemos inconvenientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este medio tambi&eacute;n convers&oacute; con el arquitecto Diego Domingorena sobre la posici&oacute;n del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires distrito 9, que preside: &ldquo;Es indispensable una <strong>planificaci&oacute;n democr&aacute;tica de la ciudad</strong>, con herramientas donde participen todos los sectores, donde se balanceen obligaciones, intereses, objetivos, que se tengan en cuenta lo productivo, lo industrial, lo cultural, lo tur&iacute;stico, y nada de esto est&aacute; ocurriendo. Contrariamente, vemos esta serie de excepciones a las que nos opusimos y brindamos en cada caso razones suficientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del colegio de Martilleros y Corredores P&uacute;blicos, Guillermo Rossi, se suma al debate y dice a este medio que el desarrollo en la ciudad &ldquo;no se debe detener&rdquo; pero que le preocupa <strong>&ldquo;la utilizaci&oacute;n excesiva de excepciones&rdquo;</strong>. Como martillero, resalta que, por supuesto quiere vender propiedades, &ldquo;pero siempre que sea cuidando la ciudad, el barrio y la identidad de los marplatenses&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De corrido y como si pensara en voz alta, pone un ejemplo: &ldquo;El barrio Chauvin fue perdiendo la armon&iacute;a de sus casas a partir de las excepciones que permitieron construir torres que rompieron con una topolog&iacute;a particular del lugar. En todo caso, lo que deber&iacute;amos hacer es volver a reunirnos todos los actores y plantear qu&eacute; ciudad queremos&rdquo;. En este barrio, Jardines de Chauvin SA, obtuvo el aval (26.533) a fines del a&ntilde;o pasado para construir dos torres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maniefestanes contra el megaproyecto inmobiliario lindero a la Reserva Forestal Paseo Costanero Sur, Mar del Plata.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Dos Mar del Plata</strong></h2><p class="article-text">
        Al menos hay dos miradas muy diferentes sobre la conservaci&oacute;n patrimonial de bienes inmuebles en Mar del Plata: por un lado, Miconi considera que muchos de los inmuebles patrimoniales que hoy son parte de distintos desarrollos estaban en &ldquo;estado de abandono&rdquo; y que ahora &ldquo;se est&aacute;n poniendo en valor&rdquo; gracias a la inversi&oacute;n de privados.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, el presidente de H. Ledesma Desarrollos Inmobiliarios, dec&iacute;a hace unos meses que &ldquo;varios chalets aristocr&aacute;ticos de hace 100 a&ntilde;os, que hab&iacute;an sido abandonados y corr&iacute;an riesgo de derrumbe, ahora est&aacute;n siendo restaurados y reutilizados para fines comerciales o integrados en nuevos desarrollos inmobiliarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde el <strong>Centro Internacional para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio (CICOP)</strong>, alertaron sobre &ldquo;la continuidad de la normativa de excepcionalidad a cambio de compensaciones, ya que la misma f&aacute;cilmente puede transformarse en una pr&aacute;ctica que termine por ser un instrumento destinado a la especulaci&oacute;n inmobiliaria en detrimento no solo de los bienes arquitect&oacute;nicos patrimoniales, sino de la calidad ambiental y patrimonial de toda la ciudad de Mar del Plata, caracterizada como uno de los ejemplos patrimoniales arquitect&oacute;nicos y urban&iacute;sticos m&aacute;s destacados de nuestro pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Nino Ramella, ex funcionario radical y ex secretario de Cultura del municipio, la preservaci&oacute;n del patrimonio &ldquo;es una responsabilidad del conjunto social, pero tiene un protagonista principal y es el Estado&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Otra toma de la zona donde se construirán las 9 torres de 12 pisos junto a la Reserva Forestal Paseo Costanero Sur, Mar del Plata."
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                Otra toma de la zona donde se construirán las 9 torres de 12 pisos junto a la Reserva Forestal Paseo Costanero Sur, Mar del Plata.                            </span>
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        &ldquo;Es muy preocupante la <strong>destrucci&oacute;n de la armon&iacute;a urbana del casco de la ciudad </strong>que se est&aacute; permitiendo. No hay un solo urbanista en este pa&iacute;s que pueda avalar esto; incluso hay muchos que se pronunciaron en contra y tildaron las modificaciones como una gran barbaridad&rdquo;, dice en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, luego de aclarar que no tiene &ldquo;nada en contra de los desarrolladores ni de las empresas constructoras&rdquo;, apunta al Estado municipal por ser &ldquo;el gran ausente como garante de la protecci&oacute;n del patrimonio de la ciudad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es lamentable que, con la misma voracidad que se avalan miles de metros cuadrados, no se avance proporcionalmente en la construcci&oacute;n de otros bloques de viviendas para aquellas personas que no tienen acceso, incluso dentro de la comunidad europea, que en compensaci&oacute;n por las construcciones de lujo se ven obligadas a construir viviendas sociales. Pero, claro, en ese caso el negocio no es tan rentable&rdquo;, afirma Vergez.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ayala ve a la ciudad como &ldquo;testigo de la <strong>sistem&aacute;tica demolici&oacute;n de su patrimonio arquitect&oacute;nico y urban&iacute;stico</strong>&rdquo;. &ldquo;Las excepciones aprobadas en el Concejo Deliberante, bajo la excusa del desarrollo inmobiliario, permitieron la construcci&oacute;n de edificios en zonas residenciales que, adem&aacute;s de alterar la fisonom&iacute;a urbana, eliminan construcciones hist&oacute;ricas que forman parte de la identidad de la ciudad. Esto no es solo un problema est&eacute;tico, sino una p&eacute;rdida de memoria colectiva y de atractivos &uacute;nicos que diferencian a Mar del Plata como destino&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Gambale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/unidad-de-investigacion/mar-plata-modificaron-normas-construir-edificios-lujo-prohibido_1_12010556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Feb 2025 03:04:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mar del Plata: cómo se modificaron las normas para construir edificios de lujo donde estaba prohibido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mar del Plata,Guillermo Montenegro,Mercado inmobiliario,Medio ambiente,Espacio Público,reserva natural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La calidad del espacio público es también la de sus baños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/calidad-espacio-publico-banos_129_11547454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac5bd84d-ba23-4160-8be2-31d523540701_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La calidad del espacio público es también la de sus baños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace un siglo podían encontrarse en parques, plazas y avenidas. Hoy la ley que obliga a instalarlos en espacios verdes duerme el sueño de los justos. En algunos bares están protegidos por contraseña, aunque una ordenanza obligue a prestarlos.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El ba&ntilde;o es s&oacute;lo para clientes, por protocolo Covid&rdquo;, me contest&oacute; detr&aacute;s del mostrador un empleado sin barbijo, en una pizzer&iacute;a de Juramento casi Cabildo a fines de 2020. &ldquo;Si compro una porci&oacute;n, &iquest;no tengo el virus?&rdquo;, le retruqu&eacute;. Despu&eacute;s me fui. No me la iba a agarrar con un trabajador que no cre&oacute; esas reglas. Pero me qued&eacute; pensando en ese tema que sigue siendo una cuenta pendiente en grandes ciudades, entre ellas Buenos Aires: los ba&ntilde;os p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s porque tomo mucha agua y necesito uno seguido, o porque ahora tengo amigos con hijos y veo c&oacute;mo sufren m&aacute;s su falta, o porque quiero hablar sobre lo que (por desidia o pudor) no se habla tanto. Por la raz&oacute;n que fuere, vengo investigando sobre ba&ntilde;os p&uacute;blicos hace al menos una d&eacute;cada. Y hoy escribo de esto, fundamentalmente, porque pasan los a&ntilde;os y la situaci&oacute;n sigue igual o peor.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un proyecto para que haya sanitarios en todas las estaciones de subte. <strong>Hay una ley (la 6.107, de 2018) que dispone la creaci&oacute;n de ba&ntilde;os p&uacute;blicos en cada parque porte&ntilde;o de tres o m&aacute;s hect&aacute;reas. Hay una ordenanza (la 46.798, de 1993) que obliga a los comercios gastron&oacute;micos a prestarlo a cualquier persona que lo pida. </strong>Y, en la pr&aacute;ctica, hay una privatizaci&oacute;n de esta demanda, con restaurantes y bares que obligan a consumir para acceder a esas instalaciones, y el extremo de cadenas que bloquean sus ba&ntilde;os con contrase&ntilde;a.
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            <span class="title">
                Baños en Paseo Houssay.                            </span>
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        Buenos Aires fue pionera en esta materia. <strong>Su primera gran ola de ba&ntilde;os p&uacute;blicos fue en 1872, con mingitorios de madera y chapa en avenidas como la actual Alem, o en plazas como Lorea y Suipacha. Medio siglo despu&eacute;s, el Gobierno de la Ciudad promulg&oacute; una ordenanza para la construcci&oacute;n de sanitarios subterr&aacute;neos en espacios verdes.</strong> Ten&iacute;an accesos por escalera parecidos a las bocas de subte, como a&uacute;n puede verse por ejemplo en Plaza Irlanda, sobre la avenida Gaona.
    </p><p class="article-text">
        De esa ciudad con impulso higienista y modernizador se fue pasando a una rezagada tanto en expansi&oacute;n de ba&ntilde;os como en su mantenimiento, incluso ruptura de mandatos legislativos mediante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy hay ba&ntilde;os p&uacute;blicos en estaciones de trenes, terminales de micros, teatros p&uacute;blicos, parques (Saavedra, Centenario, Saint Tropez y nueve m&aacute;s), tramos bajo viaducto como el pasaje Via Viva y poco m&aacute;s. <strong>Una parte en condiciones edilicias y de higiene cuestionables, o con horarios limitados. </strong>Mientras tanto, el olor a pis se siente cada vez m&aacute;s en la Ciudad, fruto del naturalizado h&aacute;bito masculino de orinar sobre paredes, &aacute;rboles y containers de basura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A nivel mundial, el subte cubre esta necesidad de forma parcial. En Buenos Aires, en s&oacute;lo un tercio. </strong>Seg&uacute;n la concesionaria Emova, 31 de las 90 estaciones de subte tienen ba&ntilde;o, la mitad de los que hab&iacute;a en 2019 en datos brindados por Metrov&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay algo peor que la falta de un ba&ntilde;o p&uacute;blico: que haya uno pero est&eacute; cerrado.<strong> </strong>Al menos cinco ba&ntilde;os del subte est&aacute;n en reparaci&oacute;n. Para los que funcionan, hay que pedir llave al personal de la estaci&oacute;n porque &ldquo;los sanitarios son altamente vandalizados&rdquo;, remarcan desde Emova.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en festivales p&uacute;blicos en la calle s&iacute; hay ba&ntilde;os en cantidad. &iquest;Por qu&eacute; se instalan s&oacute;lo en eventos y no para la vida diaria? Quiz&aacute;s tenga que ver con el tab&uacute; en torno a esta funci&oacute;n corporal. O sobre todo con los costos de construcci&oacute;n y mantenimiento, igualmente siempre inferiores al beneficio social que dan. O con la mencionada raz&oacute;n de peligro de vandalismo o de &ldquo;uso indebido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ning&uacute;n argumento ser&iacute;a posible sin el h&aacute;bito estatal de pasar por alto esta necesidad en la planificaci&oacute;n urbana. <strong>No se trata de negar algo simplemente porque se va a arruinar</strong>. En todo caso, <strong>podr&iacute;an implementarse medidas de seguridad y aprender de casos de &eacute;xito de otras ciudades y complementar con campa&ntilde;as para fomentar su cuidado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sixto Cristiani es consultor en urbanismo y el a&ntilde;o pasado analiz&oacute; cu&aacute;nto costar&iacute;a cumplir con la ley 6.107 y qu&eacute; porcentaje del presupuesto del ministerio implicar&iacute;a. <strong>&ldquo;Cuando hablamos de ba&ntilde;os p&uacute;blicos, estamos reivindicando la ciudad como un lugar para toda la ciudadan&iacute;a, que no est&aacute; mediado por el consumo. No tenerlos dificulta el disfrute de la ciudad. Pero lamentablemente este tema no est&aacute; en el ideario p&uacute;blico. La ley no se cumple&rdquo;,</strong> sentencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Baños en reparación en estación Congreso de Tucumán de la línea D de subte."
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                Baños en reparación en estación Congreso de Tucumán de la línea D de subte.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; es como, en el espacio p&uacute;blico, el ba&ntilde;o se ve como un extra optativo cuando en realidad deber&iacute;a ser un servicio esencial nacido de una necesidad universal. Es un acto privado e &iacute;ntimo cuya imposibilidad en buenas condiciones expone a cierta vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esto es a&uacute;n m&aacute;s grave para las mujeres, que lo usan m&aacute;s seguido, en parte porque desempe&ntilde;an tareas de cuidado en mayor proporci&oacute;n que los hombres. </strong>O para quienes lo requieren por cuestiones m&eacute;dicas como diabetes o trastornos intestinales, de vejiga o de pr&oacute;stata. O para quienes restringen la toma de l&iacute;quidos para no verse obligados a buscar uno, lo cual en algunos casos puede acarrear problemas de salud. Los turistas tambi&eacute;n sufren esta ausencia, sobre todo los venidos de ciudades donde abundan los ba&ntilde;os de acceso p&uacute;blico, como Tokio, Par&iacute;s, Madrid, Viena o Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Somos ciudadanos de segunda cuando no nos queda otra que usar un ba&ntilde;o en mal estado, preso de un c&iacute;rculo vicioso de deterioro: m&aacute;s sucio est&aacute;, menos cuidados recibe y m&aacute;s gente evita apoyarse en su taza, lo que multiplica las salpicaduras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, todos nos alegramos de ver un ba&ntilde;o p&uacute;blico en buenas condiciones y as&iacute; lo cuidamos m&aacute;s. M&aacute;s de uno aceptar&iacute;a dar plata a cambio de usarlo, aunque el tema del pago sea otro debate. En cualquier caso, hacemos el esfuerzo de recordar d&oacute;nde queda aquel que encontramos en buen estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La calidad del espacio p&uacute;blico tambi&eacute;n es la de sus ba&ntilde;os. Que sigan siendo una cuenta pendiente da cuenta de la degradaci&oacute;n generalizada de la experiencia humana en los espacios p&uacute;blicos. <strong>La disponibilidad de un ba&ntilde;o fuera de casa es lo que hace posible no s&oacute;lo salir de ella sino tambi&eacute;n vivir y recorrer la ciudad. M&aacute;s all&aacute; de una raz&oacute;n biol&oacute;gica, es una cuesti&oacute;n de dignidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/calidad-espacio-publico-banos_129_11547454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jul 2024 09:44:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La calidad del espacio público es también la de sus baños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio Público,Subtes,Subte,Ciudades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La puerta que se abre al extraño y al amigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/puerta-abre-extrano-amigo_129_10559559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72bdaf8f-1a71-4465-97b4-9879ef80ebfa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La puerta que se abre al extraño y al amigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La socialidad de los bares y su indeterminación. La espontaneidad de la de las casas y su intimidad. Dos magias distintas.</p></div><p class="article-text">
        Empec&eacute; la semana viendo un <a href="https://www.instagram.com/p/CxptJ1OsfrV/?igshid=NzZhOTFlYzFmZQ==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meme</a> que mostraba la mejor pieza de cr&iacute;tica literaria existente: la cr&iacute;tica en cuesti&oacute;n era una rese&ntilde;a de goodreads que le pon&iacute;a una sola estrella a <em>Orgullo y prejuicio </em>de <strong>Jane Austen</strong> y escrib&iacute;a, como comentario, &ldquo;solo un mont&oacute;n de gente yendo a la casa del resto&rdquo;. Como todos los buenos chistes: es gracioso porque es cierto.
    </p><p class="article-text">
        Las novelas de Jane Austen son novelas de matrimonio, y antes de que existieran las citas (antes de que se considerara aceptable para una chica de familia pasar tiempo sola con un muchacho soltero) lo que hab&iacute;a para conocerse y enamorarse eran las visitas. Me parece impensable hoy a m&iacute;, que no le presento a alguien a mi familia hasta que es estrictamente obligatorio porque me estoy por ir a vivir con &eacute;l, ese nivel de proximidad entre la familia y el sexo. En alg&uacute;n sentido podr&iacute;a decirse que justamente, mantener al ritual del amor tan inserto en el hogar era una manera de ahuyentar al sexo; pero as&iacute; y todo la cercan&iacute;a es innegable. Estoy releyendo <em>Orgullo y prejuicio</em> para un taller y me angustio con el momento en que la madre de las Bennett hace que su hija Jane vaya a visitar a las chicas Bingley a caballo y no en carruaje porque va a llover, y si se larga va a tener quedarse a dormir y as&iacute; a flirtear con el hermano. Nada me parece m&aacute;s pesadillesco que tener a t&uacute; madre as&iacute; de metida en tu vida sexual, pero as&iacute; fueron las cosas por much&iacute;simo tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me pongo a pensar en esto cuando me doy cuenta de que hoy tengo amigos cuya casa no conozco, y que no conocen mi casa, gente que puedo considerar bastante amiga realmente, a la que veo seguido e incluso puedo pedirle un favor cada tanto. M&aacute;s all&aacute; del cambio en la moral sexual que hizo posible el paso de las visitas a las citas, es m&aacute;s amplio el fen&oacute;meno que hace que la vida social en general, y no solo la sexual y afectiva, empiece a transcurrir en el espacio p&uacute;blico. Siento que ese proceso se sigue profundizando, y que se relaciona tanto con cambios en la relaci&oacute;n con la intimidad como con transformaciones del h&aacute;bitat (casas cada vez m&aacute;s chicas) y el consumo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando era adolescente me iba de un boliche a otro y luego a otro y no solo por las ganas de bailar y vivir, sino para no volver a casa, al lugar donde me sentía vigilada, donde había que ir avisando los movimientos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dos recuerdos: el primero, ir a comer afuera con mi familia cuando era chica, una especie de aventura, tan excepcional como un casamiento. El segundo, la vez que me puse a llorar en un colectivo, volviendo con mi mam&aacute; del curso de ingreso al ILSE, porque se atrevi&oacute; a sugerirme que invitara a mis nuevas compa&ntilde;eras a nuestro departamento que quedaba en Once y no ten&iacute;a jard&iacute;n ni pileta. 
    </p><p class="article-text">
        Dos intuiciones: la primera, las filas llenas y las reservas estalladas de los restaurantes hablan m&aacute;s de una generaci&oacute;n que hizo cotidiano a lo especial, una generaci&oacute;n a la que ya casi no le queda nada que no sea f&aacute;cil (coger es f&aacute;cil, drogarse es f&aacute;cil, salir es f&aacute;cil: no es ni bueno ni malo, es as&iacute;) que de una econom&iacute;a pujante que todos sabemos que no tenemos. La segunda: para ir a comer a un restaurante hace falta plata, es cierto, pero hace falta mucha m&aacute;s plata para tener una casa linda que te den ganas de mostrar, sobre todo en las ciudades atestadas y en los sectores medios atrapados entre la hipocres&iacute;a y la competencia infructuosa. En mi humilde experiencia anecd&oacute;tica que no representa una data objetiva, la gente fina se junta much&iacute;simo m&aacute;s en casas, igual que la gente de las clases populares.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy que mi casa es parte del mundo de la espontaneidad me encanta estar ahí.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y m&aacute;s all&aacute; de las causas, me pregunto qu&eacute; clase de socialidad se hace consecuencia de este mundo de vivir en cajitas de f&oacute;sforos (en las que nadie quiere poner demasiado dinero porque encima, en general, no son propias) y juntarnos con nuestros amigos y parejas en bares y restaurantes. Por supuesto que me encanta comer afuera, y por supuesto que me encanta la salida de la esfera familiar que eso implica y la posibilidad de conocer gente nueva que una todav&iacute;a no admitir&iacute;a en su casa (otro factor, supongo, de las citas y encuentros sociales en lugares p&uacute;blicos: la paranoia de la &eacute;poca). Pienso, tambi&eacute;n, en que me encanta estar en mi casa porque vivo sola, o en otras palabras: porque elijo con qui&eacute;n vivo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando era adolescente me iba de un boliche a otro y luego a otro y no solo por las ganas de bailar y vivir, sino para no volver a casa, al lugar donde me sent&iacute;a vigilada, donde hab&iacute;a que ir avisando los movimientos. Hoy que mi casa es parte del mundo de la espontaneidad me encanta estar ah&iacute;. Son dos magias distintas, supongo, la magia de los bares y su indeterminaci&oacute;n y la de las casas y su intimidad, dos clases de erotismo. Y eso, me encanta el bar, pero algo pasa en los afectos y en el calor cuando una puede compartir con gente en su casa, no solo con mis amigos, tambi&eacute;n con los extra&ntilde;os. Algo pasa cuando una tiene el privilegio habitacional de poder armar un encuentro que no se organiza en torno del consumo de nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>TT&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/puerta-abre-extrano-amigo_129_10559559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Oct 2023 03:01:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La anarquía de lo público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anarquia-publico_129_9627019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47ae266c-4562-4f4a-86f6-408b180febf3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La anarquía de lo público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para la autora, asistimos al abandono de lo público por parte de la política democrática que no ha sido incapaz de proveer bienes públicos fundamentales o articular un discurso  inclusivo en la diferencia. Y la esfera pública, asegura, ha sido progresivamente intervenida por actores y prácticas autoritarias.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, la esfera p&uacute;blica local ha sido escenario de eventos con implicancias dis&iacute;miles que, sin embargo, han capturado la atenci&oacute;n de una parte significativa de la ciudadan&iacute;a. Desde el estremecedor y lamentable intento de asesinato a la vice-presidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, hasta el destrato jactancioso por parte de la propietaria de una camioneta cuatro por cuatro a un encargado de edificio, pasando por la toma de las escuelas p&uacute;blicas en la ciudad, la adhesi&oacute;n de pol&iacute;ticos vern&aacute;culos a agrupaciones pol&iacute;ticas de extrema derecha en Italia, Espa&ntilde;a y Brasil y la represi&oacute;n policial indiscriminada en la provincia de Buenos Aires durante un partido de f&uacute;tbol al que asistieron familias enteras con menores de edad. A pesar de sus enormes e insoslayables diferencias, todos estos eventos confluyen en un punto.<strong> Iluminan, con mayor o menor grado, un tr&aacute;gico y prolongado proceso de abandono de &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; por parte de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen pol&iacute;tico democr&aacute;tico se define por sus elecciones libres y competitivas y ciertas garant&iacute;as constitucionales b&aacute;sicas. Pero en una mirada m&aacute;s amplia, la democracia como ordenamiento social presupone una concepci&oacute;n espec&iacute;fica de &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; organizado en base a una &eacute;tica igualitaria. Es decir, lo p&uacute;blico concebido democr&aacute;ticamente refiere a<strong> pautas de reciprocidad y respeto que nos identifican m&aacute;s all&aacute; de las diferencias de clase, g&eacute;nero, e ideolog&iacute;as.</strong> Implica, entre otras cosas, la existencia de bienes, servicios, espacios, instituciones, discursos y s&iacute;mbolos atados a la promesa siempre latente de inclusi&oacute;n social. En todas sus encarnaciones, el espacio p&uacute;blico es el lugar donde internalizamos un sentimiento y una disposici&oacute;n&mdash;el respeto c&iacute;vico&mdash;fundado en la idea de que el ordenamiento pol&iacute;tico democr&aacute;tico lo construimos y sostenemos entre todos. Desde la escuela, el transporte, la plaza, la calle, la urna e inclusive el lugar de trabajo, la &eacute;tica democr&aacute;tica requiere un cuidado y respeto entre ciudadanos en virtud de compartir las cargas y beneficios sociales, los derechos y las obligaciones que sostienen nuestra sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n democr&aacute;tica<strong> presupone virtudes c&iacute;vicas que no se despliegan necesariamente en otros reg&iacute;menes pol&iacute;ticos</strong>. Por ejemplo, pensadores como Burke y Tocqueville observaron, con distintas luces, que las virtudes aristocr&aacute;ticas son diferentes e incompatibles con las de una democracia. Ciertamente, &ldquo;nobleza obliga&rdquo; no es el principio &eacute;tico rector en una comunidad pol&iacute;tica de iguales. Las expectativas t&aacute;citas de respeto conciudadano democr&aacute;tico no derivan ni del paternalismo, ni de la indiferencia, ni de la caridad de clase, mucho menos del odio o el resentimiento. Por el contrario, <strong>la esfera p&uacute;blica democr&aacute;tica es el &aacute;mbito cotidiano de la socializaci&oacute;n de la igualdad pol&iacute;tica</strong>. En este sentido, lo p&uacute;blico no es solamente un espacio com&uacute;n transitable por todos. La construcci&oacute;n democr&aacute;tica refiere a sentidos colectivos y compartidos, a una &eacute;tica del cuidado, que presupone una causa y un proyecto com&uacute;n. Es una forma de experiencia colectiva que define nuestra subjetividad pol&iacute;tica. Dicho de otro modo, en democracia, lo p&uacute;blico establece fronteras colectivas a nuestra individualidad ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Como tal, el espacio p&uacute;blico es el marco para dirimir desacuerdos acerca de qu&eacute; bienes p&uacute;blicos queremos proveer como sociedad y as&iacute; delimitar, moral y simb&oacute;licamente, la estima rec&iacute;proca entre ciudadanos. Para ello, la pol&iacute;tica se organiza a trav&eacute;s de sus l&iacute;deres, partidos, y agrupaciones para que esos debates&mdash;siempre &aacute;lgidos e inerradicables&mdash;se den dentro de par&aacute;metros de respeto que consagren el ideal igualitario. <strong>Sin embargo, hace a&ntilde;os que la pol&iacute;tica argentina, cansina, desgastada, descre&iacute;da y carente de un proyecto com&uacute;n, ha perdido eficacia en instalar pautas democr&aacute;ticas para dirimir diferencias.</strong> Cada vez m&aacute;s, asistimos al abandono de lo p&uacute;blico por parte de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica que, gradualmente, ha sido incapaz de proveer bienes p&uacute;blicos fundamentales o articular un discurso que nos incluya en la diferencia. Con la pol&iacute;tica democr&aacute;tica en retirada, asistimos, lamentablemente, a la <em>anarqu&iacute;a de lo p&uacute;blico</em>. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sucede cuando &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; no es organizado democr&aacute;ticamente? Como los memes de la pandemia que mostraban manadas de animales apropi&aacute;ndose de los espacios urbanos despojados de un orden que les impidiera ingresar,<strong> la esfera p&uacute;blica hoy ha sido progresivamente intervenida por actores con inclinaciones y pr&aacute;cticas autoritarias.</strong> Miramos at&oacute;nitos como un grupo de j&oacute;venes sin claridad ideol&oacute;gica, motivados por un resentimiento sin rumbo ni destino, toman la arena p&uacute;blica para asesinar a una vice-presidenta democr&aacute;tica; o c&oacute;mo una mujer, recostada en su cuatro por cuatro, se ufan&oacute; menospreciando a un trabajador en la v&iacute;a p&uacute;blica; o las estridencias e insultos de Milei destruyendo las pautas m&iacute;nimas de decencia c&iacute;vica; o el Estado, que en lugar de imponerse a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, se impone con su fuerza represiva en un espect&aacute;culo familiar. A pesar de sus marcadas diferencias, cada una de estas instancias<strong> nos impacta no s&oacute;lo por los gritos o el maltrato o el descuido o el sonido del tiro que nunca sali&oacute;, sino porque dejan al desnudo la retirada democr&aacute;tica del espacio p&uacute;blico. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La democracia no se hace entre extra&ntilde;os que nunca interactuaron en escuelas, barrios, marchas, o espect&aacute;culos callejeros. Sin embargo, cada vez m&aacute;s la opci&oacute;n de &ldquo;exit&rdquo; del espacio p&uacute;blico es la estrategia predominante. <strong>Nos recluimos y amparamos en ghettos de consumo, barrios, viajes, educaci&oacute;n, cultura, y acceso a servicios b&aacute;sicos como la salud y la seguridad. </strong>Abandonamos de distintas formas aquello que nos une&mdash;y que es imprescindible para mantenernos unidos. La utop&iacute;a libertaria consiste precisamente en privatizar lo p&uacute;blico para que emerja espont&aacute;neamente un orden social de cooperaci&oacute;n entre individuos ego&iacute;stas motivados por sus propios intereses. Pero en lugar de la magia que transforma ese vicio individual en virtudes p&uacute;blicas, el abandono democr&aacute;tico<strong> ha dejado atr&aacute;s una estela nihilista de j&oacute;venes reactivos que irrumpen en un escenario p&uacute;blico an&aacute;rquico.</strong> Una generaci&oacute;n que toma por asalto la vida p&uacute;blica&mdash;los escombros democr&aacute;ticos de los comunes&mdash;que nosotros no supimos cuidar debidamente.
    </p><p class="article-text">
        La apropiaci&oacute;n de lo p&uacute;blico con fines privados y sectarios no consiste s&oacute;lo en la malversaci&oacute;n de fondos p&uacute;blicos. Es tambi&eacute;n el uso indebido de lo p&uacute;blico con fines facciosos&mdash;nuestros discursos, instituciones, e ideales puestos al servicio de un proyecto de poder individual. El uso y abuso de instituciones y s&iacute;mbolos pilares de nuestro r&eacute;gimen pol&iacute;tico como la calle, la desobediencia civil, o la Casa Rosada <strong>pierden su sentido democr&aacute;tico cuando se utilizan con fines sectarios y personales.</strong> Maquiavelo lo denomina, corrupci&oacute;n, es decir, la pol&iacute;tica como instrumento de la ambici&oacute;n personal. Llamativamente, tanto las propuestas reaccionarias y libertarias como la pol&iacute;tica democr&aacute;tica a la deriva y degradada convergen en un punto: <strong>son dos formas de privatizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En estas &uacute;ltimas semanas, se ha debatido con fervor la pel&iacute;cula, &ldquo;Argentina, 1985&rdquo;, que relata el extraordinario y ejemplar juicio a los dictadores de las juntas militares. El contraste fue notorio. La emoci&oacute;n vertida en el espacio p&uacute;blico sin los condicionantes reductivistas de la grieta nos uni&oacute; una vez m&aacute;s en aquellas disposiciones democr&aacute;ticas que no debi&eacute;ramos descuidar. Alfons&iacute;n logr&oacute; instalar la idea de que en democracia no s&oacute;lo se vota sino que se habita lo p&uacute;blico de una manera distintiva que se cuida entre todos. Y el peronismo, por su parte, ha dejado un legado de formaci&oacute;n de identidades colectivas en el espacio p&uacute;blico inmensamente valioso. Pero hace tiempo&mdash;con sus vaivenes y momentos de conquista&mdash;esa manera de entender lo p&uacute;blico se ha ido desgarrando. 
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carla Yumatle]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/anarquia-publico_129_9627019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Oct 2022 03:02:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La anarquía de lo público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espacio Público,Democracia,Autoritarismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Nicolás Caputo a un arrepentido de los Cuadernos: quiénes son los nuevos dueños de las tierras del ex Tiro Federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/nicolas-caputo-arrepentido-cuadernos-son-nuevos-duenos-tierras-ex-tiro-federal_1_9603247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c74774b-b7fd-43aa-9331-7e3bd12c03f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Nicolás Caputo a un arrepentido de los Cuadernos: quiénes son los nuevos dueños de las tierras del ex Tiro Federal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta el momento se recaudaron US$124 millones por la venta del predio de Nuñez. Entre los inversores priman las grandes desarrolladoras –que construirán oficinas, viviendas, comercios, un hotel– y detrás de ellas, nombres conocidos.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El Silicon Valley porte&ntilde;o.</strong> As&iacute;, revestido del halo <em>tech </em>de California, se present&oacute; el proyecto del Gobierno de la Ciudad para vender 12 hect&aacute;reas de tierras p&uacute;blicas en las que funcionaba el Tiro Federal, en Nu&ntilde;ez, y construir en el lugar el &ldquo;Parque de la Innovaci&oacute;n&rdquo;. La primera subasta se realiz&oacute; en 2018, pero las ventas reci&eacute;n tomaron velocidad en 2022 y particularmente en los &uacute;ltimos dos meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta la &uacute;ltima subasta, realizada el 22 de septiembre pasado, <strong>se recaudaron casi US$124 millones</strong>, seg&uacute;n datos del Banco Ciudad a los que accedi&oacute; <strong>elDiarioAR</strong>. El nivel de avance indica que el proyecto est&aacute; casi redondeado, al menos a nivel de planificaci&oacute;n; sobre la tierra, de las m&aacute;s valiosas de la ciudad, por ahora hay solo algunas nuevas calles abiertas, el terreno rastrillado y los hierros de los primeros cimientos. <strong>El gobierno de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/horacio-rodriguez-larreta/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Horacio Rodr&iacute;guez Larreta</strong></a><strong> apunta a inaugurar las &aacute;reas p&uacute;blicas antes de febrero.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La lista de nuevos propietarios, registro en el que trabaj&oacute; el Observatorio del Derecho a la Ciudad a partir de documentos oficiales, amenaza con disolver el encanto prometido de Silicon Valley. Por fuera de algunas universidades y de un centro m&eacute;dico, <strong>en el proyecto priman las grandes desarrolladoras, que ya tienen sus planos para construir oficinas de coworking, viviendas, comercios, un hotel. Y las personas detr&aacute;s de las empresas son, tambi&eacute;n, viejos conocidos:</strong> la familia Werthein, <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/nicolas-caputo/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Caputo</a>, un arrepentido de la causa Cuadernos &ndash;Benjam&iacute;n Gabriel Romero&ndash; que admiti&oacute; haber pagado coimas para mantener contratos con el Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los lotes fueron subastados al precio base o apenas por encima. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n del Observatorio de la Ciudad, en agosto la instituci&oacute;n m&eacute;dica Eneri, del m&eacute;dico Pedro Lylyk, adquiri&oacute; un terreno de 1.245,21 m2 por un valor US$38 superior al establecido como base.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las calles abiertas en los terrenos del ex Tiro Federal                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las operaciones, que se realizan mediante el Banco Ciudad, <strong>se pagan en pesos a la cotizaci&oacute;n del d&oacute;lar oficial y, seg&uacute;n aseguran en el Observatorio de la Ciudad, los inversores tienen tambi&eacute;n el beneficio del &ldquo;pago en cuotas,</strong> un beneficio con el que no cuenta ninguna familia de la ciudad para acceder a la vivienda&rdquo;.&nbsp; &ldquo;No se paga en cuotas&rdquo;, replic&oacute; una fuente del Gobierno de la Ciudad. &ldquo;Lo que hay es un proceso habitual que implica distintos estadios y primero se paga un adelanto, pero para construir y tener dominio hay que tener saldado el 100%&rdquo;. Adem&aacute;s, detall&oacute; que la valuaci&oacute;n la hace el Banco Ciudad y que se paga a la cotizaci&oacute;n del d&oacute;lar oficial &ldquo;porque es la &uacute;nica que existe: el resto es ilegal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las tres subastas de septiembre fueron todas para desarrolladoras inmobiliarias que destinar&aacute;n los inmuebles a lo sumo para <em>coworking</em>, una situaci&oacute;n muy alejada al marketing del polo de innovaci&oacute;n. De los 19 predios subastados, 12 se lo quedaron desarrolladores inmobiliarios&rdquo;, sum&oacute; Jonatan Baldiviezo, fundador del Observatorio del Derecho a la Ciudad y del movimiento La Ciudad Somos Quienes La Habitamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del Gobierno de la ciudad se&ntilde;alaron que &ldquo;la idea es que sea un barrio&rdquo;, con todo lo que eso implica, pero con un piso m&iacute;nimo de &ldquo;usos destinados a la innovaci&oacute;n&rdquo;. Esos usos conforman una lista largu&iacute;sima e incluyen, por ejemplo, las oficinas de <em>coworking </em>y tambi&eacute;n espacios de <em>coliving</em>; viviendas con espacios de uso compartido para estudiantes y p&uacute;blico en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Para que sea un parque de innovaci&oacute;n y pasen ah&iacute; las cosas que uno quiere que pasen, se necesita facilitar ciertos usos e incorporar ciertos actores. </strong>Uno lo ve tambi&eacute;n en las series o en otros lugares como Silicon Valley: tiene que haber, por ejemplo, un bar donde un investigador cuente una idea y donde est&eacute; tambi&eacute;n el inversor; espacios donde se d&eacute; el intercambio y la vinculaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rodríguez Larreta en un recorrido por los terrenos del ex Tiro Federal                            </span>
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        Las ventas comenzaron en noviembre de 2018, con un lote inmenso, de casi 16.000 m2, sobre la Avenida del Libertador que compr&oacute; el grupo Werthein junto al Fideicomiso Buenos Aires Landmark. Pagaron US$151,5 millones por un terreno en el que podr&aacute;n construir cinco torres de hasta 100 metros de altura destinadas a viviendas, oficinas, comercios y hasta un hotel.&nbsp;Luego se sumaron los siguientes compradores, en orden cronol&oacute;gico:
    </p><p class="article-text">
        -El <strong>Grupo Sancor </strong>pag&oacute; US$11,9 millones, el precio base de la subasta, por un terreno rectangular de 1.800 m&sup2; que destinar&aacute; a espacios de <em>coworking</em>. Tambi&eacute;n adquiri&oacute; un terreno <strong>Prevenci&oacute;n ART S.A</strong>, empresa que es controlada por Sancor Seguros. En este caso, fue de 778 m2, por los que desembolsaron US$7,7 millones.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Angostura Inversiones S.A.</strong> adquiri&oacute; dos parcelas de 401,6 m2: una en julio de 2021 &ndash;pag&oacute; US$3,1 millones, el precio base de la subasta&ndash; y otra en septiembre de ese mismo a&ntilde;o &ndash;pag&oacute; US$3,6 millones&ndash;. Es una empresa inmobiliaria de Villa La Angostura que pertenece a Gabriel Wagmeister.
    </p><p class="article-text">
        -El <strong>Instituto Tecnol&oacute;gico de Buenos Aires (ITBA)</strong>, centro universitario privado donde se forman profesionales en ingenier&iacute;a, negocios y tecnolog&iacute;a, compr&oacute; dos de los terrenos del ex Tiro Federal. Uno de ellos de casi 3.200 m2, dado que incluye dos parcelas. Pag&oacute; US$16,6 millones por ese terreno y US$8,3 por otro de casi 1.700 m2
    </p><p class="article-text">
        -La <strong>Universidad Torcuato Di Tella</strong>, que tiene su edificio a pocos metros del predio compr&oacute; una parcela de 1.800 m2 a US$10 millones, el precio base de la subasta. La parcela contigua tambi&eacute;n fue vendida, pero la identidad del comprador permanece oculta.
    </p><p class="article-text">
        -En marzo de 2022 gan&oacute; una subasta <strong>GMRA SA, una empresa del Grupo Mirgor</strong>, fundada por Nicol&aacute;s Caputo, socio y amigo del expresidente Mauricio Macri. Adquiri&oacute; 402 m2 por US$5,7 millones.
    </p><p class="article-text">
        -La parcela contigua y gemela a la de Caputo la compr&oacute; en el mismo mes <strong>El Nuevo Aromo S.A</strong>, compa&ntilde;&iacute;a que pertenece a los empresarios Isaac Salvador Kiperszmid y &Aacute;ngel Oscar Lombo. La venta se cerr&oacute; por el valor de US$5,3 millones, por debajo del precio que pag&oacute; su vecino.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>Corporaci&oacute;n Global Constructora</strong> adquiri&oacute; en marzo de este a&ntilde;o, al precio base de la subasta, dos parcelas de 433 m2 cada una por las que pag&oacute; US$9,1 millones en total. Esta empresa es liderada por Gustavo Menayed, qui&eacute;n tambi&eacute;n es CEO del grupo Portland y, seg&uacute;n aport&oacute; Jonatan Baldiviezo, tiene dos emprendimientos frenados en la Justicia por tener permisos ilegales. Menayed fue uno de los aportantes en la campa&ntilde;a de Cambiemos en 2017.
    </p><p class="article-text">
        -<strong>ILVA S.A</strong>, empresa que se dedica a la fabricaci&oacute;n de revestimientos cer&aacute;micos y materiales de construcci&oacute;n, compr&oacute; en abril de 2022 un terreno de 388 m2 por US$3,3 millones. En mayo se subast&oacute; una parcela vecina a esa pero mucho m&aacute;s grande y, dado que no se presentaron interesados, fue declarada desierta.
    </p><p class="article-text">
        -Para cumplir con los objetivos de usos, al proyecto le faltaba presencia de alguna entidad destinada a la salud. El 24 de agosto pasado la instituci&oacute;n<strong> ENERI (Equipo de Neurocirug&iacute;a Endovascular Radiolog&iacute;a Intervencionista)</strong> compr&oacute; 1.245 m2 por US$8,8 millones. La entidad es presidida por Pedro Lylyk, que es un m&eacute;dico neurocirujano y adem&aacute;s c&oacute;nsul honorario de Ucrania en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        -En las licitaciones de septiembre pasado aparece <strong>Samprad S.A</strong>, una constructora familiar que se qued&oacute; con un terreno de 402 m2 por el que pag&oacute; US$3,9 millones. Pertenece al Estudio Slemenson, una desarrolladora que se dedica a los edificios de viviendas y tiene algunas torres de oficinas construidas
    </p><p class="article-text">
        -El 13 de septiembre compr&oacute; un lote id&eacute;ntico al anterior (402 m2), por un precio superior (US$4,5 millones) <strong>Urbanar S.A</strong>, desarrolladora y constructora de emprendimientos inmobiliarios. Esa firma es propiedad, a su vez, del grupo J. Grosso S.A, que tiene proyectos activos en todo el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -La &uacute;ltima subasta la gan&oacute; <strong>Milamax Emprendimientos</strong>, que puj&oacute; por este terreno contra IRSA, la gran due&ntilde;a de los shoppings porte&ntilde;os, propiedad de Eduardo Elsztain. Milamax Emprendimientos se qued&oacute; con uno de los terrenos m&aacute;s grandes, por el que pag&oacute; US$18,9 millones, 12% por encima de valor base.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de Milamax Emprendimientos est&aacute; Benjam&iacute;n Gabriel Romero, ex l&iacute;der del Grupo Emepa que, junto a la belga Jan de Nul, hasta hace poco ten&iacute;a a su cargo la hidrov&iacute;a del r&iacute;o Paran&aacute;. Si bien es cultor de un muy bajo perfil, el empresario tom&oacute; relevancia en el marco de la causa de los Cuadernos, cuando declar&oacute; como arrepentido. Romero confes&oacute; haber pagado US$600.000 con el fin de conservar el control de la hidrov&iacute;a por 10 a&ntilde;os y tambi&eacute;n haber pagado retornos de los subsidios que recib&iacute;a el ferrocarril Belgrano Norte, bajo su concesi&oacute;n. La parcela es de &ldquo;uso libre&rdquo;, por lo que la empresa puede utilizarlo para cualquier emprendimiento inmobiliario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/nicolas-caputo-arrepentido-cuadernos-son-nuevos-duenos-tierras-ex-tiro-federal_1_9603247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 03:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Nicolás Caputo a un arrepentido de los Cuadernos: quiénes son los nuevos dueños de las tierras del ex Tiro Federal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de la Ciudad,Hábitat,Espacio Público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Indignación de los vecinos de Villa Ortúzar por la demolición de una casona dentro de una plaza para construir una torre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/indignacion-vecinos-villa-ortuzar-demolicion-casona-plaza-construir-torre_1_8379471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f215216-e9fd-40e0-87c2-6e6112016f78_16-9-discover-aspect-ratio_default_1031106.jpg" width="1596" height="898" alt="Indignación de los vecinos de Villa Ortúzar por la demolición de una casona dentro de una plaza para construir una torre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pulmón verde del barrio porteño, que tiene la particularidad de tener casas privadas y estatales en su interior, se ve amenazado por la inminente construcción de un edificio. Lejos de quedarse callados, los vecinos se agruparon y le hacen una propuesta al GCBA.</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Plaza Malaver</strong>, delimitada por las calles Girardot, Heredia, Montenegro y Estomba, es uno de los dos espacios verdes que tiene el barrio porte&ntilde;o de <strong>Villa Ort&uacute;zar</strong>. A la salida del colegio algunos chicos aprovechan la cancha de f&uacute;tbol, mientras otros vecinos disfrutan de la huerta con forma de coraz&oacute;n y de los banquitos con mesas a la sombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la Malaver tiene una particularidad. En dos de sus esquinas, dentro de la plaza, hay casas. Algunas pertenecen a privados y otras son propiedad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ya que en 1939 cuando fue creada, la entonces Municipalidad compr&oacute; distintos lotes e intent&oacute; hacer una plaza de una hect&aacute;rea como la mayor&iacute;a, pero no se logr&oacute; y quedaron propiedades &ldquo;salpicadas&rdquo;.&nbsp;
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                La Plaza Malaver, uno de los dos espacios verdes de Villa Ortúzar.                            </span>
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        Hace tres semanas, los vecinos de Ort&uacute;zar, un barrio caracterizado por sus casas bajas y calles tranquilas, amanecieron con una devastadora sorpresa. Una de las casonas dentro de la plaza que pertenec&iacute;a a un privado fue vendida a un fideicomiso para edificar una torre de hasta 25 metros. Su demolici&oacute;n fue inminente. Ahora el inmueble se convirti&oacute; en escombros tapiados y ya no hay vuelta atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1444317087531479045?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros es una tragedia. No queremos ni una torre en la plaza, ni un restaurant. Queremos m&aacute;s espacios verdes&rdquo;, manifest&oacute; Paula, due&ntilde;a de otra de las casas de la esquina y representante de los vecinos, en di&aacute;logo con <strong>El DiarioAR</strong>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Plaza Malaver está muy viva y esto es realmente apuñalarla, cortarla y destruirla”, expresó con preocupación. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La empresa que compr&oacute; el terreno promete construir una &ldquo;torre sustentable&rdquo;. &ldquo;La llaman de cinco pisos, pero no cuentan la planta baja ni sus dos retiros, con lo cual calculamos que va a tener entre ocho y nueve pisos con 30 departamentos. Por m&aacute;s verde que sea un edificio, al ponerlo en una plaza va a sacar luz y afectar la flora y la fauna que tenemos ah&iacute;. Van a tener que cortar &aacute;rboles y tenemos un mont&oacute;n de plantas nativas, una huerta y vienen abejas.<strong> La Plaza Malaver est&aacute; muy viva y esto es realmente apu&ntilde;alarla, cortarla y destruirla</strong>&rdquo;, expres&oacute; con preocupaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La casona fue demolida y ahora el terreno está tapiado.                            </span>
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        Por eso, los vecinos se unieron en el grupo <a href="https://www.instagram.com/somoslamalaver/?utm_source=ig_embed&amp;ig_rid=ec3879c7-1c72-4431-b947-0e1e25fe5fa7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Somos la Malaver&rdquo; bajo el lema #NoALasTorres </a>y le proponen un plan al Gobierno de la Ciudad. &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">La casa ya se perdi&oacute;, ese patrimonio hist&oacute;rico, cultural y visual no existe m&aacute;s. Ahora&nbsp;q</span>ueremos que el Gobierno, que tanto quiere aumentar la cantidad de metros cuadrados verdes por habitantes y que est&aacute; muy por debajo de lo recomendado por la OMS, compre esos 190 metros cuadrados al fideicomiso y extienda la plaza&rdquo;, asegur&oacute; Paula y agreg&oacute;: &ldquo;Ser&iacute;a sacar el tapiado que hay ahora sobre la casa, trabajar un poco la tierra y ganar casi 200 metros de espacio verde. Algo bastante &uacute;nico porque no se presenta esta oportunidad todos los d&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CUtXKeNg8cS/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El objetivo de los vecinos es iniciar acciones legales para que este caso genere conciencia sobre lo que est&aacute; pasando en Ort&uacute;zar. Seg&uacute;n un relevamiento que hicieron, hay m&aacute;s de 150 propiedades o en construcci&oacute;n de edificios o casas en venta para hacer edificios. &ldquo;Nos interesa conservar la identidad del barrio. Queremos que siga siendo un barrio de casas bajas, que genera menos agobio que un barrio lleno de edificios&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        SC
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Crotti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/indignacion-vecinos-villa-ortuzar-demolicion-casona-plaza-construir-torre_1_8379471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Oct 2021 21:30:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Indignación de los vecinos de Villa Ortúzar por la demolición de una casona dentro de una plaza para construir una torre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plaza Malaver,CABA,Villa Ortúzar,Espacio Público]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso Costanera Sur o por qué desde la política hay que garantizar el goce del espacio público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/caso-costanera-sur-politica-hay-garantizar-goce-espacio-publico_129_8249903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ee03da2-9086-4c2d-b9a1-bcc54ce11817_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caso Costanera Sur o por qué desde la política hay que garantizar el goce del espacio público"></p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El plan de las dos torres fue de mi socio, que en paz descanse, su cerebro tan lleno de ideas brillantes&rdquo;,</em> rememora el Se&ntilde;or Tamerlan, a prop&oacute;sito de su mega-proyecto inmobiliario al sur de la Reserva Ecol&oacute;gica. El villano de la novela <em>Las Islas</em>, de Carlos Gamerro, ten&iacute;a entre manos una mega urbanizaci&oacute;n de Costanera Sur. La ficci&oacute;n parece haberse hecho realidad: con los votos en soledad del oficialismo porte&ntilde;o, la semana pasada <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/legisladores-caba-dieron-media-sancion-proyecto-irsa-construir-torres-costanera-sur_1_8232829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se habilit&oacute; una vez m&aacute;s la posibilidad de construir en un gran espacio verde</a>, de los que no sobran, un proyecto inmobiliario al estilo Puerto Madero.
    </p><p class="article-text">
        Esto es una muestra de la mirada que tiene el gobierno local sobre la ciudad que debemos tener en 20 a&ntilde;os. <strong>Buenos Aires es una ciudad que tiene todo para ser distinta, pero en la ciudad es dif&iacute;cil ser, estar.</strong><em><strong> </strong></em>Cuesta tener tu espacio privado, tu vivienda, sea alquilando o comprando. Cuesta trasladarse y cuesta disfrutar del espacio p&uacute;blico. En la ciudad necesitamos la creaci&oacute;n de espacios verdes: la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre 10 y 15 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, y actualmente s&oacute;lo hay 5.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente se dir&aacute; que el proyecto justamente habilita un gran parque p&uacute;blico. Lo que no se est&aacute; contando es que esa es solo una peque&ntilde;a limosna que se nos dar&aacute; a los porte&ntilde;os a cambio de un magn&iacute;fico proyecto de inversi&oacute;n. Gracias a una extensa investigaci&oacute;n de Fernando Bercovich, se puede rastrear la historia de este predio, que incluye a un exc&eacute;ntrico presidente de Boca Juniors, dos grupos empresarios y 60 a&ntilde;os de vida pol&iacute;tica de la ciudad. Para no ahondar en datos, mediante sucesivas concesiones de los diferentes gobiernos se pas&oacute; de un proyecto que inclu&iacute;a una villa ol&iacute;mpica, estadios y parques p&uacute;blicos al mencionado proyecto <em>premium</em> y una valorizaci&oacute;n de la tierra de 20 a 1.600 millones de d&oacute;lares. Cabe recordar que esta valorizaci&oacute;n queda en manos privadas a partir de decisiones p&uacute;blicas.
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    </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es necesario que nos cuestionemos cu&aacute;l es el sentido de ceder una porci&oacute;n tan importante de ese gran espacio a un destino habitacional. La realidad indica que estos proyectos terminan funcionando como una reserva de valor financiero, ya que una gran parte de esas viviendas nunca se ocupan. En una ciudad que tiene la misma poblaci&oacute;n que en 1947, el 25% de las viviendas se encuentran deshabitadas<strong>. Mientras esta ociosidad crece, la mitad de los porte&ntilde;os a&uacute;n no contamos, a veces ni podemos so&ntilde;ar, con el proyecto de la casa propia.</strong> Un ejemplo m&aacute;s de un Estado ineficiente y sin una mirada estrat&eacute;gica que articule derechos y prosperidad.	
    </p><p class="article-text">
        Los porte&ntilde;os tenemos muy en claro que nos hacen falta m&aacute;s espacios verdes, pero los grandes bloques de la pol&iacute;tica no responden a ello. En este caso, el proyecto fue aprobado por legisladores del PRO, radicales y de la Coalici&oacute;n C&iacute;vica y socialistas. Resulta urgente que los legisladores socialistas revean la posici&oacute;n para la segunda votaci&oacute;n que necesita el proyecto. Justamente es el Partido Socialista el que demostr&oacute; que se puede articular un proyecto pol&iacute;tico que garantice el goce del espacio p&uacute;blico: basta ir a Rosario para poder entender lo que significa una ciudad que est&aacute; de cara, y no de espaldas, al r&iacute;o; que ha instalado parques, espacios de recreaci&oacute;n, movida cultural y polos gastron&oacute;micos. <strong>No se trata de conceptos abstractos ni de una visi&oacute;n </strong><em><strong>naif</strong></em><strong> reacia a la inversi&oacute;n privada: es posible vivir mejor.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema pol&iacute;tico es m&aacute;s extenso: la falta de voluntad en los grandes bloques parlamentarios de la ciudad para avanzar en un sentido m&aacute;s promisorio alcanza tambi&eacute;n a la gran mayor&iacute;a del Frente de Todos, que acompa&ntilde;&oacute; proyectos de similares caracter&iacute;sticas y ha actuado como contraparte desde los organismos nacionales que conduce, como en los casos del Paseo de la Infanta en Palermo o en el Play&oacute;n de Colegiales.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de la Ciudad no se puede hacer el distra&iacute;do, tras la excusa de que se trata de un predio que ya est&aacute; en manos privadas: el ordenamiento de la Ciudad es una potestad del Estado e incluye discutir los destinos de la tierra tanto p&uacute;blica y privada. En definitiva, se trata de construir proyectos urbanos que articulen al sector privado con la necesidad de <em>los comunes</em>: vivir en una ciudad donde sea posible acceder al espacio privado y disfrutar del espacio p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maximiliano Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/tribuna/caso-costanera-sur-politica-hay-garantizar-goce-espacio-publico_129_8249903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Aug 2021 11:53:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[CABA,Espacio Público,Espacios verdes,Costanera,IRSA,Horacio Rodríguez Larreta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fuera de control, crece el uso privado del espacio público en plazas porteñas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fuerza-clases-gimnasia-fuera-control-crece-privado-espacio-publico-plazas-portenas_1_7237492.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/682fee12-3ae9-4377-8318-81deff1400a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fuera de control, crece el uso privado del espacio público en plazas porteñas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las horas de más sombra, los espacios verdes se llenan de clases de gimnasia, deporte o baile. La Ciudad asegura que trabaja en un registro pero no da precisiones. Mientras tanto, las plazas se achican para quienes no quieren o no pueden pagar por aquello a lo que tienen derecho</p></div><p class="article-text">
        Nivel principiante y nivel avanzado de funcional. Zumba. Yoga. Taekwondo. Taller de abdominales. No es la oferta de una cadena de gimnasios, sino la <strong>superposici&oacute;n de clases que se apilan en una plaza </strong>de Villa Crespo los d&iacute;as de semana hacia las seis de la tarde. La cuarentena m&aacute;s estricta, entre muchas otras actividades, cerr&oacute; los centros en los que se hac&iacute;a actividad f&iacute;sica hasta el 20 de marzo del a&ntilde;o pasado. El aire libre, donde el CoVid-19 se transmite menos, se volvi&oacute; m&aacute;s protagonista que antes. Y la suma de esas partes, junto a la necesidad de los trabajadores de los gimnasios de que sus ingresos no quedaran tan mermados, multiplic&oacute; la oferta de actividades privadas -clases y entrenamientos personalizados- en el espacio p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        Ir bien temprano a la ma&ntilde;ana o a la hora de la tarde en la que que el sol ya no castiga tanto a una plaza puede equivaler a tener que buscar un rinc&oacute;n que no est&eacute; siendo explotado econ&oacute;micamente para hacer uso de un espacio al que todos tienen derecho. En los hechos, <strong>se privatiza por algunas horas el espacio p&uacute;blico. Sin control</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie me pidi&oacute; ning&uacute;n permiso, el placero s&oacute;lo me dijo que no colgara ninguno de los elementos de entrenamiento de los &aacute;rboles&rdquo;, dice Guillermo, que da clases de funcional todos los d&iacute;as en un plaza de Villa Urquiza. Ofrece tres turnos a la ma&ntilde;ana, entre las 8 y las 11, y tres a la tarde, de 6 a 9. &ldquo;Les cobro 3.500 pesos mensuales por tres clases semanales, y armo grupos de no m&aacute;s de 8 personas&rdquo;, explica, desde uno de los sectores con m&aacute;s sombra de la plaza.
    </p><p class="article-text">
        Cerca suyo, Mariana tiene desplegadas las tres colchonetas que trae para sus alumnas. &ldquo;Doy clases de funcional y algo m&aacute;s localizado. Y a la tarde me piden Zumba. A la ma&ntilde;ana vengo en dos turnos y a la tarde, lo mismo. Cobro entre 200 y 250 pesos por persona, seg&uacute;n las posibilidades&rdquo;, cuenta, tambi&eacute;n a la sombra. &ldquo;Nadie pidi&oacute; permiso, si no ya se me complicar&iacute;a&rdquo;, explica, en voz m&aacute;s baja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Hay clases desde 200 pesos por hora."
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            <span class="title">
                Hay clases desde 200 pesos por hora.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ante la consulta de <strong>elDiarioAR</strong> respecto de si est&aacute; relevado el aumento del uso privado de los espacios p&uacute;blicos por la pandemia, fuentes de la Secretar&iacute;a de Atenci&oacute;n Ciudadana y Gesti&oacute;n Comunal de la Ciudad responden: &ldquo;Los relevamientos nos muestran que hay una nueva vida al aire libre y un mayor uso de los espacios verdes de la Ciudad&rdquo;. Sobre si est&aacute; previsto controlar o incluso regular econ&oacute;micamente la actividad, esas mismas fuentes sostienen: &ldquo;Estamos dise&ntilde;ando un registro para identificar todas las actividades que se desarrollan en el espacio p&uacute;blico con el objetivo de mantenerlo ordenado&rdquo;. No hay precisiones sobre cu&aacute;ndo empezar&iacute;a a funcionar ese registro ni qu&eacute; consecuencias implicar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La OMS recomienda un m&iacute;nimo de 9 metros cuadrados de espacio verde por habitante, y que est&eacute;n situados a no m&aacute;s de 15 minutos de caminata del domicilio. En la Ciudad se informa alrededor de 6 metros cuadrados por habitante</strong>, contando la Reserva Ecol&oacute;gica de Costanera Sur, a la que no todos tienen un acceso sencillo. Tambi&eacute;n se cuentan los canteros de las avenidas, que no son espacios verdes utilizables por la poblaci&oacute;n. Tenemos, entonces, menos de 6 metros cuadrados de espacios verdes propiamente dichos&rdquo;, describe Mar&iacute;a Ang&eacute;lica Di Giacomo, titular de la organizaci&oacute;n civil Basta de Mutilar Nuestros &Aacute;rboles. Efectivamente, seg&uacute;n la Direcci&oacute;n General de Estad&iacute;stica y Censos del gobierno porte&ntilde;o, en el &uacute;ltimo registro disponible, de 2018, se estimaban 6,09 metros cuadrados de espacio verde por habitante.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La OMS recomienda un mínimo de 9 metros cuadrados de espacio verde por habitante, y que estén situados a no más de 15 minutos de caminata del domicilio. En la Ciudad se informa alrededor de 6 metros cuadrados por habitante</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Angélica Di Giacomo</span>
                                        <span>—</span> Titular de Basta de Mutilar Nuestros Árboles
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Debido a la pandemia qued&oacute; demostrado que los espacios verdes disponibles son totalmente insuficientes. Si a eso sumamos que se usan para clases de gimnasia y baile, nos queda muy poco espacio para disfrutar de la paz y el silencio del ambiente natural. Adem&aacute;s, <strong>si alguien usa el espacio p&uacute;blico para vender su mercader&iacute;a muchas veces es tratado violentamente por la Polic&iacute;a. En esta diferenciaci&oacute;n hay una evidente injusticia</strong>: &iquest;por qu&eacute; algunos s&iacute; y otros no?&rdquo;, suma Di Giacomo.
    </p><p class="article-text">
        Romina vive con sus tres hijos y su mam&aacute; en Saavedra. &ldquo;El departamento es chiquito y con los nenes sin escuela la plaza es el lugar ideal para que se muevan y tambi&eacute;n de encuentro con sus pares. Pero a medida que fueron pasando los meses cada vez se instalaron m&aacute;s clases de gimnasia y se fue achicando el espacio y el tiempo que en el que podemos estar en la plaza. Se instalan en los horarios de m&aacute;s sombra, ponen m&uacute;sica fuerte, tienen cada vez m&aacute;s alumnos y se quedan por m&aacute;s horas. Entiendo que los profesores tienen que laburar pero <strong>parece que para venir a la plaza hay que tener plata</strong>&rdquo;, describe.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se instalan en los horarios de más sombra, ponen música fuerte, tienen cada vez más alumnos y se quedan por más horas. Entiendo que los profesores tienen que laburar pero parece que para venir a la plaza hay que tener plata</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Romina - Vecina de Saavedra</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jonatan Baldiviezo preside el Observatorio del Derecho a la Ciudad, otra organizaci&oacute;n civil porte&ntilde;a. &ldquo;La pandemia y las medidas sanitarias adoptadas, primero ASPO y luego DISPO, generaron cambios en el uso del espacio p&uacute;blico y de los espacios verdes p&uacute;blicos. Ha quedado en evidencia la escasez de espacios verdes con relaci&oacute;n a las necesidades de la comunidad porte&ntilde;a. Notamos que el incremento exponencial de actividades rentadas como clases de gimnasia o deporte en los espacios verdes p&uacute;blicos es una de las novedades con relaci&oacute;n al uso del espacio p&uacute;blico. Estas clases, por la frecuencia y el uso de los mismos sectores de los espacios verdes en cada clase, pueden considerarse un sobreuso que <strong>tiende a excluir el uso com&uacute;n sobre dichos espacios, acerc&aacute;ndose a un uso privativo informal no regulado y no fundado en ning&uacute;n derecho</strong> que autorice el uso exclusivo y excluyente de dicho espacio&rdquo;, describe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay sectores que impulsan una regulaci&oacute;n cl&aacute;sica de estas actividades, con la apertura de un registro, el cobro de una tarifa a quienes dan las clases con el correspondiente permiso para hacer uso del espacio p&uacute;blico.&nbsp;Consideramos que esta respuesta orientar&aacute; la soluci&oacute;n hacia la privatizaci&oacute;n formal de los espacios p&uacute;blicos para estas clases rentadas que es el camino que no se debe recorrer en la ciudad. En los espacios comunes, cuando se autoriza la privatizaci&oacute;n segmentada es el inicio de un camino donde lo privado termina comi&eacute;ndose lo com&uacute;n.&nbsp;Lo ideal ser&iacute;a establecer en qu&eacute; plazas o parques se encontrar&iacute;a autorizada estas actividades rentadas, en qu&eacute; horarios, la cantidad de personas por clases, la cantidad de clases por espacios verdes.<strong> La soluci&oacute;n de fondo, inmediata y a largo plazo tiene que ser un plan serio de incorporaci&oacute;n de espacios verdes en la ciudad</strong>&rdquo;, destaca Baldiviezo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El uso privado reduce el espacio disponible para quienes van a la plaza a pasear o descansar."
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                El uso privado reduce el espacio disponible para quienes van a la plaza a pasear o descansar.                            </span>
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        &ldquo;Me da bronca porque la plaza es para todos pero resulta que cada vez la usan m&aacute;s los que pueden pagar una clase. Yo vengo a la tarde a estudiar y suele haber gente mayor, y me fui dando cuenta de que se alejan de los grupos donde est&aacute;n las clases porque pasan m&uacute;sica fuerte y o les molesta o directamente les impide hablar entre ellos. Y hay gente que viene menos o directamente deja de venir. Conozco a varias jubiladas que se juntaban y dejaron de hacerlo porque se sintieron invadidas. Y por ah&iacute; para un jubilado la plaza es el paseo que puede conseguir. Es totalmente injusto&rdquo;, reflexiona Fernando, que vive en Boedo y tiene 23 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ante la consulta de este diario sobre cu&aacute;l es el impacto del uso privado de los espacios verdes p&uacute;blicos en detrimento del uso que podr&iacute;an darle las personas que no quieren o no pueden pagar por usar una plaza, las fuentes de la Secretar&iacute;a de Atenci&oacute;n Ciudadana y Gesti&oacute;n Comunal responden: &ldquo;El espacio p&uacute;blico es un lugar de libre acceso y uso colectivo. Toda persona que desee utilizarlo puede hacerlo sin impedimentos, por eso estamos analizando diferentes alternativas para las actividades que se desarrollan en los espacios verdes de la Ciudad&rdquo;. Sin precisiones sobre esas alternativas.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/fuerza-clases-gimnasia-fuera-control-crece-privado-espacio-publico-plazas-portenas_1_7237492.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Feb 2021 17:11:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fuera de control, crece el uso privado del espacio público en plazas porteñas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudad de Buenos Aires,Espacio Público]]></media:keywords>
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