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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Amazonía]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/amazonia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Amazonía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo llegó el plástico a los rincones más remotos de la Amazonia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/llegado-plastico-rincones-remotos-amazonia-respuesta-muestra-punto-destrozando-planeta-pm_1_12655383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f5880b3e-b96d-45ad-9d32-752e1c7dc81e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo llegó el plástico a los rincones más remotos de la Amazonia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso de más de medio centenar de estudios demuestra que los plásticos están presentes en peces, aves, mamíferos, suelos y fuentes de agua a lo largo de toda la cuenca, con registros en los nueve países que la comparten.</p></div><p class="article-text">
        Alguien que se adentra en una<strong> zona apartada del Amazonas </strong>suele esperar un entorno intacto, libre de residuos humanos y selva en calma. La idea de pureza absoluta acompa&ntilde;a siempre a quienes llegan a un rinc&oacute;n inh&oacute;spito, como si la <strong>distancia garantizara protecci&oacute;n frente a la contaminaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,<strong> la basura se abre camino incluso en esos espacios alejados</strong>, donde una botella flotando o un envoltorio arrastrado por la corriente recuerdan la presencia de los desechos. La paradoja de encontrar pl&aacute;sticos en los sitios m&aacute;s reconditos obliga a mirar de frente la magnitud del problema ambiental. Esa constataci&oacute;n nos lleva a la <strong>Amazonia</strong>, convertida en ejemplo extremo de c&oacute;mo la contaminaci&oacute;n penetra en los lugares m&aacute;s inaccesibles.
    </p><h2 class="article-text">Los rincones m&aacute;s remotos ya no escapan a la invasi&oacute;n de pl&aacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Ambio</strong></em> revis&oacute; 52 investigaciones cient&iacute;ficas realizadas desde 2000 y concluy&oacute; que la <strong>contaminaci&oacute;n pl&aacute;stica est&aacute; extendida en toda la cuenca amaz&oacute;nica</strong>. El trabajo documenta la presencia de fragmentos en peces, aves, mam&iacute;feros acu&aacute;ticos, suelos y aguas de consumo, con muestras recogidas en los nueve pa&iacute;ses que comparten el bioma.
    </p><p class="article-text">
        La bi&oacute;loga <strong>J&eacute;ssica Fernandes de Melo</strong>, de la Universidad Estatal de Santa Cruz en Brasil, relat&oacute; a <em>Mongabay</em> que incluso especies que viven alejadas de asentamientos humanos aparecen contaminadas por micropl&aacute;sticos. Tambi&eacute;n describi&oacute; c&oacute;mo algunas aves llegan a usar piezas grandes de pl&aacute;stico para construir sus nidos, y c&oacute;mo es habitual encontrar envoltorios flotando en arroyos donde la gente se ba&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La dieta local incorpora sin saberlo peces que han ingerido fragmentos plásticos"
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                La dieta local incorpora sin saberlo peces que han ingerido fragmentos plásticos                            </span>
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        La <strong>primera evidencia que vincul&oacute; pl&aacute;sticos con la muerte de un animal en la regi&oacute;n se registr&oacute; en 2009</strong>, cuando un manat&iacute; apareci&oacute; asfixiado por una bolsa. A partir de entonces se publicaron decenas de trabajos que confirmaron <strong>contaminaci&oacute;n en peces, tortugas, aves y mam&iacute;feros,</strong> lo que permiti&oacute; reunir el corpus analizado por la revisi&oacute;n de 2025.
    </p><p class="article-text">
        El informe advierte adem&aacute;s de un <strong>impacto importante en las comunidades humanas</strong>. Dos tercios de las especies con trazas de pl&aacute;sticos forman parte de la dieta local, lo que abre la puerta a la<strong> ingesti&oacute;n de fragmentos por parte de la poblaci&oacute;n</strong>. Aunque la mayor parte de los hallazgos se concentran en el aparato digestivo de los peces, que suele descartarse al cocinar, todav&iacute;a <strong>queda pendiente comprobar si los fragmentos penetran en los tejidos musculares</strong>, lo que tendr&iacute;a implicaciones m&aacute;s serias para la salud.
    </p><h2 class="article-text">Los investigadores piden ampliar los estudios y acelerar medidas para frenar el avance de la contaminaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las publicaciones analizadas revelan que la <strong>mayor&iacute;a de las investigaciones se han concentrado en Brasil </strong>y, sobre todo, en el cauce principal de<strong>l r&iacute;o Amazona</strong>s. Amplias zonas del bioma siguen sin datos de campo, lo que deja abierta la<strong> inc&oacute;gnita sobre la magnitud real </strong>del problema en &aacute;reas perif&eacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores recuerdan que los<strong> municipios m&aacute;s aislados carecen de programas de reciclaje y de sistemas adecuados de gesti&oacute;n de residuos.</strong> La acumulaci&oacute;n de basuras termina inevitablemente en los r&iacute;os, que se convierten en autopistas para los desechos hasta llegar a los ecosistemas m&aacute;s alejados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los científicos confirman que la fauna amazónica convive con microplásticos en su día a día                            </span>
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        El vac&iacute;o de informaci&oacute;n sobre nanopl&aacute;sticos, los fragmentos m&aacute;s diminutos, resulta especialmente inquietante. La revisi&oacute;n subraya que todav&iacute;a <strong>no se han realizado estudios sobre su efecto en la Amazoni</strong>a, pese a que pueden atravesar tejidos animales y humanos con m&aacute;s facilidad.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, los autores sostienen que ya exist<strong>e base suficiente para impulsar pol&iacute;ticas inmediatas</strong> que reduzcan la llegada de pl&aacute;sticos al medio natural. Reclaman ampliar la investigaci&oacute;n a zonas inexploradas, evaluar con exactitud la presencia en aguas de consumo y analizar de forma prioritaria los riesgos de los fragmentos m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Porque, como demuestra la basura en los rincones m&aacute;s apartados, lo que llega a la Amazonia acaba <strong>mostrando hasta qu&eacute; punto la contaminaci&oacute;n se cuela en todas partes</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Oct 2025 14:24:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Contaminación,Contaminación ambiental,Amazonía,Plástico]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La promesa de la industria cárnica de frenar la tala de la Amazonía tiene truco: así se blanquea el origen del ganado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/promesa-industria-carnica-frenar-tala-amazonia-truco-blanquea-origen-ganado_1_12229646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b11a86e6-0516-4851-9ee1-b78ca2ee143d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115919.jpg" width="4299" height="2418" alt="La promesa de la industria cárnica de frenar la tala de la Amazonía tiene truco: así se blanquea el origen del ganado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación de Greenpeace, 'The Guardian' y 'Reporter-Brasil' revela que el sistema de la empresa proveedora de carne de McDonalds para frenar la destrucción de bosque está lleno de agujeros y que se blanquean partidas de ganado criados en zonas deforestadas ilegalmente.</p></div><p class="article-text">
        El volumen de carne que sale desde Brasil al mercado mundial hace que, actualmente, sea casi imposible un sistema de producci&oacute;n que no deforeste la Amazon&iacute;a. Una investigaci&oacute;n de campo llevada a cabo por Greenpeace-<em>Unearthed</em> junto a <em>The Guardian</em> y <em>Reporter Brasil </em>muestra que JBS, la mayor compa&ntilde;&iacute;a c&aacute;rnica del mundo, ser&aacute; incapaz de cumplir con su compromiso de eliminar este a&ntilde;o la destrucci&oacute;n ilegal de bosque que implica su cadena de suministro. Un compromiso anunciado en 2021, ampliado en 2022 y repetido en 2023.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JBS es un gigante mundial de la carne que ingresa unos 73.000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o y suministra a empresas como McDonald's, Tesco o Walmart.</strong> La compa&ntilde;&iacute;a, que comenz&oacute; como una carnicer&iacute;a en Brasil, tiene ahora la capacidad para sacrificar 14.000 vacas, 14 millones de pollos y 142.000 cerdos cada d&iacute;a. Esas cifras exigen una cr&iacute;a ingente de animales &ndash;y abrir grand&iacute;simos espacios para eso, de ah&iacute; surge parte del problema de la deforestaci&oacute;n: aclarar bosque para hacer lugar al ganado&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante tres viajes a la Amazon&iacute;a de los estados brasile&ntilde;os de Par&aacute; y Rondonia, 29 productores locales describieron que el sistema de JBS para frenar la destrucci&oacute;n de bosque est&aacute; lleno de agujeros y que se </strong><em><strong>blanquean </strong></em><strong>partidas de ganado criados en zonas deforestadas ilegalmente. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con todo, los l&iacute;deres de los sectores econ&oacute;micos implicados advierten que construir de verdad un sistema que evite la desaparici&oacute;n de bosque al terminar 2025&ndash;como afirm&oacute; JBS que har&iacute;a&ndash; arruinar&iacute;a a la mayor&iacute;a de los peque&ntilde;os granjeros que engloba la industria c&aacute;rnica.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de JBS contest&oacute; a las preguntas de esta investigaci&oacute;n que &ldquo;la compa&ntilde;&iacute;a est&aacute; en desacuerdo con esta descripci&oacute;n&rdquo; y a&ntilde;ade que &ldquo;sacar inferencias y conclusiones a partir de un n&uacute;mero limitado de 30 granjeros, teniendo en cuenta que JBS dispone de m&aacute;s de 40.000 proveedores registrados, es totalmente irresponsable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal federal que vigila los progresos sobre deforestaci&oacute;n de la industria c&aacute;rnica en el estado de Par&aacute;, Ricardo Negrini, explica que &ldquo;la evoluci&oacute;n de JBS ha sido lenta, lo que no se corresponde con el tama&ntilde;o de la compa&ntilde;&iacute;a. JBS deber&iacute;a tener los mejores sistemas, los mejores controles y las mejores pr&aacute;cticas, pero no los tiene&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un compromiso repetido e incumplido</strong></h2><p class="article-text">
        Las primeras promesas de los grandes procesadores de carne de Brasil, entre los que est&aacute; JBS, llegaron en 2009 con el llamado Acuerdo del G4. El compromiso era detener el suministro directo de reses relacionadas con deforestaci&oacute;n de manera inmediata y hacer lo mismo con los suministradores indirectos en 2011.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo redujo la destrucci&oacute;n en la cadena directa de suministro, pero se perdi&oacute; de vista la red de proveedores indirectos. Ah&iacute; est&aacute; la debilidad del sistema. JBS no pudo cumplir con ese compromiso en 2011, pero reinstaur&oacute; la promesa en 2020 introduciendo una aplicaci&oacute;n para registrar la documentaci&oacute;n necesaria en los traspasos de ganado.
    </p><p class="article-text">
        Paulo Barreto, investigador del <a href="https://imazon.org.br/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imazon &ndash;el organismo encargado de monitorizar la deforestaci&oacute;n de la Amazon&iacute;a</a>&ndash; explica que JBS podr&iacute;a haber detenido mucha destrucci&oacute;n &ldquo;dejando de comprar reses en las zonas de riesgo y cerrando algunas plantas en esas regiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando JBS hizo sus promesas sobre deforestaci&oacute;n ten&iacute;a 14 mataderos en la Amazon&iacute;a. Ahora tiene operativos 20. Las observaciones por sat&eacute;lite de la ONG AidEnvironment identificaron, al menos, 324.000 hect&aacute;reas deforestadas en la Amazon&iacute;a asociadas a diversos mataderos de la cadena de producci&oacute;n de JBS desde aquel a&ntilde;o 2009.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un mural pintado en Sao Paulo con cenizas de incendios pide frenar la tala en la Amazonía                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El etiquetado de orejas </strong></h2><p class="article-text">
        En el estado de Par&aacute;, JBS est&aacute; incorporado a un programa estatal para conseguir antes de fin de este a&ntilde;o marcar individualmente en la oreja todas las reses desde su nacimiento de manera que se asegure que no provienen de zonas deforestadas. La empresa dice que don&oacute; tres millones de etiquetas y que &ldquo;la soluci&oacute;n definitiva solo llegar&aacute; si se instala un sistema nacional obligatorio de etiquetado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el director del sindicato rural Reden&ccedil;&atilde;o, Jos&eacute; Maria Goldschmidt, afirma que JBS &ldquo;tiene la voluntad, como nosotros tenemos la voluntad&rdquo;, pero, al mismo tiempo, agrega que si la empresa &ndash;a partir de enero de 2026&ndash; deja de comprar reses que no tengan esa etiqueta de trazabilidad, no conseguir&aacute;n el suministro que demandan: &ldquo;Dicen que lo van a implementar. Yo digo: es imposible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        JBS afirma que s&iacute; consigui&oacute; eliminar por completo la deforestaci&oacute;n entre sus proveedores directos &ndash;aunque en los &uacute;ltimos meses se publicaron casos en los que <a href="https://reporterbrasil.org.br/2024/10/after-warning-jbs-blocks-supplier-that-changed-declared-area-of-his-farm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hubo compras a explotaciones que hab&iacute;an sido penalizadas por ese motivo</a>&ndash;. La empresa exige a cada suministrador directo que le proporcione los datos de explotaci&oacute;n de manera que pueda utilizar sat&eacute;lites para buscar (y en su caso detectar) trazas de deforestaci&oacute;n sobre el terreno y cruzar la granja con las bases de datos sobre infracciones.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de los proveedores indirectos (a los que la empresa no compra de primera mano) es otro cantar. La cadena de la carne en Brasil es tradicionalmente intrincada: el ganado va pasando por diversas explotaciones desde que nace hasta que termina en el matadero. Las granjas de cr&iacute;a y engorde suelen ser de menor tama&ntilde;o y m&aacute;s propensas a estar ligadas a pr&aacute;cticas deforestadoras, como <a href="https://www.researchgate.net/publication/351390912_Cattle_ranchers_and_deforestation_in_the_Brazilian_Amazon_Production_location_and_policies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especificaba esta investigaci&oacute;n de las universidades de Quebec y Winsconsin-Madison</a>.
    </p><p class="article-text">
        En un<a href="https://imazon.org.br/imprensa/frigorificos-marfrig-minerva-e-rio-maria-lideram-no-controle-da-cadeia-contra-o-desmatamento-da-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> reciente informe</a>, el Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon) sobre este asunto dice que &ldquo;todav&iacute;a est&aacute; pendiente el reto de controlar las granjas indirectas donde el ganado pasa la mayor&iacute;a de su vida. Ninguna compa&ntilde;&iacute;a prob&oacute; que complete la trazabilidad de esas explotaciones&rdquo;. Paulo Barreto apostilla que &ldquo;esa vigilancia es dif&iacute;cil, pero realizable, especialmente si se tienen en cuenta todo el tiempo que transcurri&oacute; desde que hicieron sus primeras promesas sobre deforestaci&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Bruno (nombre ficticio para proteger su seguridad) es un granjero en Anapu Par&aacute; que opina que JBS &ldquo;es m&aacute;s estricta&rdquo; que otras compa&ntilde;&iacute;as. &ldquo;No puedo comprar ganado si viene de zonas <em>sucias</em> para vend&eacute;rselo aunque sea a trav&eacute;s de mi compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, afirma el ranchero. Sin embargo, otros proveedores describieron para esta cr&oacute;nica los modos de sortear los controles.
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                Imagen de archivo de una tala de árboles en la Amazonía                            </span>
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        JBS exige a sus proveedores directos los registros de los proveedores que les sirven a ellos al final del a&ntilde;o. Goldschmidt, director del sindicato rural de Redencao, explica que eso es &ldquo;humanamente imposible. No va a funcionar&rdquo;. Y detalla c&oacute;mo se sortea ese sistema de control: &ldquo;Yo compro a 20 o 30 ganaderos distintos, escojo a dos o tres y digo que solo les compro a ellos. Cuando JBS va a inspeccionarlos solo ve a esos dos o tres&rdquo;. El ganadero admite que no tiene mucho en cuenta la deforestaci&oacute;n al operar: &ldquo;Miro el ganado, me gusta, el precio es bueno. Compro y me voy&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        C&eacute;sar (nombre ficticio tambi&eacute;n) est&aacute; seguro de que &ldquo;el 60% o el 70% de los ganaderos aqu&iacute; tienen infracciones&rdquo; as&iacute; que es poco realista conseguir una cadena de producci&oacute;n <em>limpia</em>. &Eacute;l compra &ldquo;de 15 o 20 productores diferentes cada mes&rdquo; para su explotaci&oacute;n de 6.000 cabezas de ganado al a&ntilde;o en S&atilde;o Miguel do Guapor&eacute; (Rond&ocirc;nia). &ldquo;Alguno va a presentar problemas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Escaparate de carne sostenible</strong></h2><p class="article-text">
        Muchos rancheros predijeron que los precios <em>premium</em> que JBS aplica a su ternera &ldquo;libre de deforestaci&oacute;n&rdquo; no iba a beneficiar a los productores. &ldquo;La industria recibe un producto con trazabilidad que tiene una gran importancia en t&eacute;rminos comerciales en el mercado internacional, pero los productores locales no estamos recibiendo ni un c&eacute;ntimo extra&rdquo;, se queja la presidenta la comisi&oacute;n de mujeres agricultoras de la patronal ganadera CNA, Cristina Malcher.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;JBS quiere el mercado internacional as&iacute; que viene aqu&iacute; y nos llena con un mont&oacute;n de reglas para producir el producto que quiere comercializar, pero no nos paga. JBS es un c&aacute;ncer para la producci&oacute;n rural de Brasil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos productores ven las promesas de la empresa de acabar con la deforestaci&oacute;n como un escaparate. &ldquo;Es como comprar en un centro comercial&rdquo;, dice Eduardo &ndash;tambi&eacute;n nombre ficticio&ndash; uno de los ganaderos m&aacute;s grandes de Rondonia. &ldquo;No ves basura, es una carcasa muy bonita, pero por detr&aacute;s hay mucho que arreglar&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lavander&iacute;a de ganado sucio</strong></h2><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n ranchero del sur de Par&aacute;, muy poco bosque queda en pie. Los pastizales ganaderos se estiran hasta el horizonte solo interrumpidos por alg&uacute;n ejemplar solitario de Ip&eacute; &ndash;<a href="https://es.greenpeace.org/es/noticias/la-madera-de-ipe-la-maldicion-para-los-bosques-y-los-pueblos-de-la-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un &aacute;rbol que una vez fue abundante con flores de color amarillo o p&uacute;rpura brillante</a>&ndash; donde las reses encuentran sombra. Los caminos pavimentados soportan un constante flujo de camiones ganaderos transitando desde las granjas a los mataderos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un anuncio ofreciendo servicios para levantar embargos sobre explotaciones sancionadas."
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            <span class="title">
                Un anuncio ofreciendo servicios para levantar embargos sobre explotaciones sancionadas.                            </span>
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        Los rancheros de este estado &ndash;con la segunda mayor caba&ntilde;a ganadera de Brasil y la mayor tasa de deforestaci&oacute;n&ndash; y los de Rondonia, una nueva frontera de destrucci&oacute;n forestal, describen c&oacute;mo se <em>blanquea</em> el ganado para rodear los sistemas de monitorizaci&oacute;n de JBS. 
    </p><p class="article-text">
        Eduardo cuenta c&oacute;mo los granjeros usan lo que llaman <em>&ldquo;jeitinhos&rdquo; </em>para saltarse las restricciones ambientales. Aquellos granjeros cuyas tierras fueron marcadas por infracciones alquilan una parcela <em>limpia</em> vecina para poder aportar la documentaci&oacute;n necesaria a la hora de vender sus reses. &ldquo;Se hace as&iacute; en todo Brasil&rdquo;, a&ntilde;ade. &ldquo;Muchas veces los mataderos lo saben pero miran para otro lado. As&iacute; son las reglas del juego&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo el mundo lo hace&rdquo;, admite Jos&eacute; de Carvalho Sobrinho, presidente del sindicato de productores rurales de Pimenta Bueno (Rondonia). &ldquo;La gente traspasa su ganado de una granja a otra y para cuando llegan a la envasadora todo ha sido <em>legalizado</em>&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Colapso de la industria?</strong></h2><p class="article-text">
        En Rondonia, el sector ganadero est&aacute; compuesto mayoritariamente por peque&ntilde;os propietarios con algunos cientos de cabezas. En este contexto, los productores ven irrealizable que JBS mantenga la escala de sus operaciones y cumpla al mismo tiempo sus compromisos para excluir las granjas que hayan deforestado despu&eacute;s de 2008 ya que cada eslab&oacute;n de la cadena tiene sus maneras de &ldquo;sortear los obst&aacute;culos&rdquo;, dice el productor Eduardo. Conseguir esos objetivos &ldquo;obligar&aacute;n a utilizar un mont&oacute;n de <em>jeitinhos</em>&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        El director del sindicato rural Marab&aacute; en Par&aacute;, Jimmy Simpson, reflexiona que los peque&ntilde;os productores carecen del tiempo, la documentaci&oacute;n y las habilidades digitales paragarantizar la trazabilidad: &ldquo;&iquest;Habr&aacute; gente que regularice su situaci&oacute;n? S&iacute;, pero la inmensa mayor&iacute;a no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ganadero Cesar se pregunta c&oacute;mo JBS va a obtener las reses que necesita: &ldquo;La mayor&iacute;a del ganado que llega [al matadero de Sao Miguel] pas&oacute; en alg&uacute;n momento por una granja que tiene limitaciones ambientales o alg&uacute;n problema en alg&uacute;n momento de su trayectoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, algunos productores en los estados temen que si la gran corporaci&oacute;n no consigue el material necesario, cierre sus plantas en la Amazon&iacute;a. Mauro L&uacute;cio &ndash;conocido defensor del ganado sin deforestaci&oacute;n&ndash; afirma que si JBS no consigue la producci&oacute;n &ldquo;cerrar&aacute; sus operaciones aqu&iacute;. No tiene ning&uacute;n problema, pero para los productores de, por ejemplo, Par&aacute;, eso es un gran problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alex Guaitolini, presidente de la Uni&oacute;n de Productores Cacoal en Rondonia remacha que &ldquo;afectar&iacute;a no solo al campo sino tambi&eacute;n a las ciudades de la regi&oacute;n que dependen de esta industria. Todo est&aacute; interconectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal Negrini contrapone que argumentar que detener la deforestaci&oacute;n va a colapsar el sector se acerca al &ldquo;terrorismo&rdquo;. Negrini sostiene que JBS dispone de la capacidad tecnol&oacute;gica y la influencia en el mercado como para hacer efectivos sus compromisos y que fue &ldquo;la falta de compromiso e inversiones lo que retras&oacute; los progresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de JBS respondi&oacute; que la empresa &ldquo;se toma muy en serio sus responsabilidades para afrontar los riesgos de deforestaci&oacute;n de su cadena de producci&oacute;n. Sin embargo, los problemas del sector son bastante m&aacute;s grandes de lo que una sola empresa puede solventar. Creemos que JBS tiene una serie de pol&iacute;ticas, sistemas e inversiones que est&aacute;n produciendo un impacto positivo en reducir ese riesgo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Unearthed, The Guardian, Reporter Brazil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/promesa-industria-carnica-frenar-tala-amazonia-truco-blanquea-origen-ganado_1_12229646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Apr 2025 03:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La promesa de la industria cárnica de frenar la tala de la Amazonía tiene truco: así se blanquea el origen del ganado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonía,Industria cárnica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine en la Amazonía de Brasil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cine-amazonia-brasil_1_12063529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/523f1b1f-d011-4ed1-b2e6-fbf09480c851_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cine en la Amazonía de Brasil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del primer cine indígena en el norte de Brasil. La iniciativa es de la productora indígena Thais Kokama. "Tenemos la oportunidad de ser proptagonistas de nuestra propia historia". </p></div><p class="article-text">
        En la localidad amaz&oacute;nica de Manaos, la comunidad ind&iacute;gena Inha&atilde;-b&eacute; inaugur&oacute; su primera sala de cine.
    </p><p class="article-text">
        Cine Aldeia es una sala de cine en la selva amaz&oacute;nica. La iniciativa es de <strong>la productora ind&iacute;gena Thais Kokama</strong>: &ldquo;Tenemos la oportunidad de ser proptagonistas de nuestra propia historia&rdquo;, dijo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos actores ind&iacute;genas actuando, creando los programas. Estamos empoderando a esta nueva generaci&oacute;n para hacer el mismo trabajo y lo contin&uacute;en por nuestros ancestros&rdquo;, agreg&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El cine <strong>proyectar&aacute; pel&iacute;culas de tem&aacute;tica ind&iacute;gena y medioambiental. </strong>
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DGN5ko3M9BC/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cine-amazonia-brasil_1_12063529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Feb 2025 14:51:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cine en la Amazonía de Brasil]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La cura está en el bosque’: el viaje de un chamán en la Amazonía brasileña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/cura-bosque-viaje-chaman-amazonia-brasilena_1_11924969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5a83f66-391e-42bc-9ba7-1254731b72a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La cura está en el bosque’: el viaje de un chamán en la Amazonía brasileña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En septiembre, Victor Moriyama, fotoperiodista brasileño cuyo trabajo se centra en temas ambientales y en la selva amazónica, pasó cinco días junto a Xinã Yura un joven que se iniciaba como chamán del pueblo indígena yawanawá. Aquí, Moriyama comparte un diario de este viaje y de las tradiciones de estos habitantes de un territorio del estado brasileño de Acre, en el norte del país.</p></div><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a cuando partimos de la ciudad de S&atilde;o Vicente hacia el territorio ind&iacute;gena de R&iacute;o Greg&oacute;rio, en el norte del estado de Acre y en lo m&aacute;s profundo de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a. En una canoa met&aacute;lica propulsada por un motor de cola, me dirijo a la aldea de Macu&atilde; con Xin&atilde; Yura, un joven ind&iacute;gena yawanaw&aacute;, y su esposa &Eacute;rica Txiv&atilde; Roni.
    </p><p class="article-text">
        El paisaje es apocal&iacute;ptico: durante las cinco horas de viaje, remontamos el R&iacute;o Greg&oacute;rio que da nombre a este territorio, rodeado de un espeso humo. Es septiembre &ndash;la estaci&oacute;n seca&ndash;, que este a&ntilde;o ha&nbsp;<a href="https://infoamazonia.org/2024/08/09/seca-atinge-69-dos-municipios-da-amazonia-em-2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exacerbado</a>&nbsp;los incendios a nuestro alrededor al bajar dr&aacute;sticamente el nivel de los cursos de agua de la mayor selva tropical de la Tierra. Solo medio metro de agua separa el casco de nuestro barco del lecho del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegamos a Macu&atilde;, el humo flota en la distancia. Fundada hace tres a&ntilde;os, la aldea se compone de un tr&iacute;o de casas de madera. En la parte trasera, las plantaciones de pl&aacute;tano y mandioca proporcionan el sustento, mientras que un pozo de agua artesiano est&aacute; a punto de construirse.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una mujer transporta plátanos y mandioca, las principales fuentes de sustento de la comunidad Macuã, en el estado brasileño de Acre, en la selva amazónica. La aldea, formada por solo tres casas de madera, unos pocos paneles solares y pequeñas parcelas para cultivos alimentarios, es el lugar donde Xinã Yura, un hombre de 33 años del territorio indígena yawanawá, se someterá a su iniciación como chamán"
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            <span class="title">
                Una mujer transporta plátanos y mandioca, las principales fuentes de sustento de la comunidad Macuã, en el estado brasileño de Acre, en la selva amazónica. La aldea, formada por solo tres casas de madera, unos pocos paneles solares y pequeñas parcelas para cultivos alimentarios, es el lugar donde Xinã Yura, un hombre de 33 años del territorio indígena yawanawá, se someterá a su iniciación como chamán                            </span>
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                    alt="Xinã Yura se encuentra en la base de un ceiba, árbol sagrado para los pueblos yawanawá y noke kuin de Acre, mientras se prepara para convertirse en líder espiritual y curandero, un chamán guardián de tradiciones ancestrales y responsable de la conservación de la selva"
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            <span class="title">
                Xinã Yura se encuentra en la base de un ceiba, árbol sagrado para los pueblos yawanawá y noke kuin de Acre, mientras se prepara para convertirse en líder espiritual y curandero, un chamán guardián de tradiciones ancestrales y responsable de la conservación de la selva                            </span>
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        Aunque remota, la aldea ya cuenta con paneles solares y una antena para acceder a Internet v&iacute;a sat&eacute;lite,&nbsp;<a href="https://dialogue.earth/es/energia/energia-solar-cambia-desigualdad-energetica-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como muchas otras comunidades amaz&oacute;nicas</a>&nbsp;que empiezan a adoptar estas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Xin&atilde;, &Eacute;rica y yo atamos nuestras hamacas bajo un gazebo de paja cerca de un arroyo y de un imponente ceiba. Estos &aacute;rboles son sagrados para los pueblos yawanaw&aacute; y noke kuin que habitan este territorio.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, Xin&atilde;, de 33 a&ntilde;os, iba a someterse a un importante ritual para convertirse en l&iacute;der espiritual y curandero ind&iacute;gena: un cham&aacute;n.&nbsp;Los chamanes son guardianes de antiguas tradiciones ind&iacute;genas. Tambi&eacute;n est&aacute;n intr&iacute;nsecamente ligados a la conservaci&oacute;n de la selva, por su uso de hierbas medicinales y su conexi&oacute;n con sus esp&iacute;ritus. Xin&atilde;, que vive entre este territorio y la ciudad de S&atilde;o Paulo, ve el ritual como una vuelta a sus or&iacute;genes ancestrales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fila superior: reflejos en el río Gregório; mandioca para hacer kaissuma, una papilla utilizada para la limpieza espiritual; hierbas medicinales para el baño de limpieza de Xinã; liana de oni (ayahuasca). Fila inferior: pajas de buriti, utilizadas como protección y para invocar a vinö ronö, una anaconda sagrada; savia de copaiba utilizada como aceite medicinal; chispas de una hoguera; pajas de buriti."
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            <span class="title">
                Fila superior: reflejos en el río Gregório; mandioca para hacer kaissuma, una papilla utilizada para la limpieza espiritual; hierbas medicinales para el baño de limpieza de Xinã; liana de oni (ayahuasca). Fila inferior: pajas de buriti, utilizadas como protección y para invocar a vinö ronö, una anaconda sagrada; savia de copaiba utilizada como aceite medicinal; chispas de una hoguera; pajas de buriti.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una historia de violencia y explotaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Xin&atilde; naci&oacute; en el territorio ind&iacute;gena de Rio Greg&oacute;rio en 1991, el mismo a&ntilde;o en que fue&nbsp;<a href="http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2023-2026/2023/decreto/d11690.htm#:~:text=D11690&amp;text=Altera%20o%20Decreto%20n%C2%BA%20281,Greg%C3%B3rio%2C%20no%20Estado%20do%20Acre." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demarcado</a>por el gobierno federal. Ese momento marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en el destino de los pueblos yawanaw&aacute; y noke kuin, que llevaban d&eacute;cadas sufriendo los impactos de las industrias extractivas, las obras de infraestructura y la intolerancia religiosa.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1970, los padres de Xin&atilde; y muchos otros familiares suyos trabajaban en&nbsp;<a href="https://cpiacre.org.br/wp-content/uploads/2020/03/Costumes-e-Tradicoes-do-Povo-Yawanawa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;gimen de semiesclavitud</a>&nbsp;para extraer l&aacute;tex de los &aacute;rboles del caucho, originarios de la Amazon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El padre de Xin&atilde; empez&oacute; a trabajar en la plantaci&oacute;n de caucho cuando ten&iacute;a 12 a&ntilde;os&rdquo;, dice la madre de Xin&atilde;, Shaneini, mientras prepara un desayuno de pl&aacute;tanos verdes y huevos. &ldquo;Sal&iacute;a a las dos de la ma&ntilde;ana con su l&aacute;mpara y volv&iacute;a a las cuatro de la tarde&rdquo;. Los trozos de l&aacute;tex se secaban en la casa de la familia y se cambiaban por productos como aceite, caf&eacute;, sal, az&uacute;car y jab&oacute;n.
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                    alt="Xinã (izquierda) y su abuela paterna Yskuruni Yawanawá. En la década de 1970, los padres de Xinã y otros parientes del territorio indígena yawanawá trabajaban en régimen de semiesclavitud para extraer látex de los árboles del caucho, a cambio de bienes básicos"
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            <span class="title">
                Xinã (izquierda) y su abuela paterna Yskuruni Yawanawá. En la década de 1970, los padres de Xinã y otros parientes del territorio indígena yawanawá trabajaban en régimen de semiesclavitud para extraer látex de los árboles del caucho, a cambio de bienes básicos                            </span>
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        La industria amaz&oacute;nica del caucho, que&nbsp;<a href="https://mapa.arquivonacional.gov.br/index.php/dicionario-primeira-republica/597-superintendencia-da-defesa-da-borracha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">surgi&oacute;</a>&nbsp;hacia 1880, alcanz&oacute; su apogeo durante las tres d&eacute;cadas siguientes, ya que abastec&iacute;a a la creciente industria automovil&iacute;stica norteamericana a medida que avanzaba la Revoluci&oacute;n Industrial. Enfrentados a la persecuci&oacute;n y las enfermedades &#8213;introducidas por los caucheros desde m&aacute;s all&aacute; del territorio&#8213;los noke kuin y los yawanaw&aacute;&nbsp;<a href="https://cpiacre.org.br/wp-content/uploads/2020/03/Costumes-e-Tradicoes-do-Povo-Yawanawa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unieron sus fuerzas</a>&nbsp;durante este periodo para garantizar rutas de escape y sobrevivir a los ataques.
    </p><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1970, el gobierno militar de Brasil&nbsp;<a href="https://revistas.ufpr.br/campos/article/view/1559/1307" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">emple&oacute;</a>&nbsp;mano de obra ind&iacute;gena para construir el tramo de Acre de la autopista BR-364. A cambio, los noke kuin recibieron un terreno a orillas de la carretera, lo que dio lugar a la&nbsp;<a href="https://g1.globo.com/ac/cruzeiro-do-sul-regiao/noticia/2019/07/31/no-ac-festival-celebra-os-40-anos-de-demarcacao-da-terra-indigena-campinaskatukina.ghtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaci&oacute;n</a>&nbsp;de otro territorio ind&iacute;gena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la BR-364 une la capital del estado de Acre, Rio Branco, con Cruzeiro do Sul, a m&aacute;s de 600 kil&oacute;metros al norte. Al igual que otras autopistas inauguradas durante la dictadura militar, la carretera pretend&iacute;a impulsar&nbsp;<a href="https://dialogue.earth/es/bosques/57158-como-la-amazonia-se-convirtio-en-un-centro-mundial-de-exportaciones-agricolas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la industrializaci&oacute;n de los estados amaz&oacute;nicos</a>. Sin embargo, provoc&oacute; una intensa deforestaci&oacute;n, y defini&oacute; una l&oacute;gica de colonizaci&oacute;n y ocupaci&oacute;n de la selva tropical que persiste hasta nuestros d&iacute;as.
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    </figure><p class="article-text">
        Apenas se hab&iacute;a secado el asfalto de la carretera cuando los misioneros evang&eacute;licos de la Misi&oacute;n Nuevas Tribus de Brasil (MNTB)&nbsp;<a href="https://cpiacre.org.br/wp-content/uploads/2020/03/Costumes-e-Tradicoes-do-Povo-Yawanawa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se instalaron</a>&nbsp;en las aldeas de Yawanaw&aacute; y Noke Kuin. Los ind&iacute;genas se quejaron de que los representantes de la MNTB prohibieron la lengua local y demonizaron las pr&aacute;cticas cham&aacute;nicas que estos pueblos hab&iacute;an conservado durante siglos.
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo en la regi&oacute;n, la medicina forestal -basada en la tr&iacute;ada&nbsp;<em>del oni&nbsp;</em>(ayahuasca; bebida elaborada a partir de una liana amaz&oacute;nica),&nbsp;<em>el kapum&nbsp;</em>(veneno de la rana kamb&ocirc;) y el&nbsp;<em>rome&nbsp;</em>(rap&eacute;; polvo elaborado a partir de plantas medicinales y tabaco)- dej&oacute; de practicarse .
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fila superior: una copa de chamán para beber oni; un bote de rome (rapé) para guardar plantas y tabaco; un cuerno de tepi hecho con cola de armadillo utilizado para soplar rome; xumu, un bote sagrado de arcilla. Fila inferior: una vasija con gel concentrado de oni; un kuripe, hecho de costilla de paca, para soplar rome; una botella que con bebida de oni; un tarro de achiote usado como pintura corporal"
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            <span class="title">
                Fila superior: una copa de chamán para beber oni; un bote de rome (rapé) para guardar plantas y tabaco; un cuerno de tepi hecho con cola de armadillo utilizado para soplar rome; xumu, un bote sagrado de arcilla. Fila inferior: una vasija con gel concentrado de oni; un kuripe, hecho de costilla de paca, para soplar rome; una botella que con bebida de oni; un tarro de achiote usado como pintura corporal                            </span>
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        &ldquo;La gente dej&oacute; de tomar la medicina forestal&rdquo;, dice Shaneini. &ldquo;Cuando enferm&aacute;bamos, no nos daban medicinas hasta que las ped&iacute;amos en portugu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la ocupaci&oacute;n misionera, los ancianos afirman que la transformaci&oacute;n de la vida local fue abrumadora. La conversi&oacute;n a la fe evang&eacute;lica en las aldeas fue concertada &#8213;a&uacute;n hoy, los ancianos conservan biblias y rosarios&#8213; y los h&aacute;bitos culturales, alimentarios y espirituales tradicionales estuvieron a punto de extinguirse.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Dialogue Earth se puso en contacto con ellos, la MNTB neg&oacute; con vehemencia &ldquo;cualquier acusaci&oacute;n de etnocidio&rdquo;. La misi&oacute;n tambi&eacute;n afirm&oacute; que respeta la cultura, el libre albedr&iacute;o y la autodeterminaci&oacute;n de los pueblos que los acogen. Pero Xin&atilde; afirma que este proceso violento solo dio un nuevo giro debido a la resistencia interna. En los a&ntilde;os 80, uno de los principales l&iacute;deres de la regi&oacute;n, el cacique Nixiwaka Yawanaw&aacute;, fue a estudiar a zonas urbanas y regres&oacute; con ideas de emancipaci&oacute;n de su pueblo. Con el&nbsp;<a href="https://cpiacre.org.br/wp-content/uploads/2020/03/Costumes-e-Tradicoes-do-Povo-Yawanawa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo&nbsp;</a>de la desaparecida Comisi&oacute;n Pro-Indio, el MNTB fue expulsado a finales de la d&eacute;cada y las tierras demarcadas.
    </p><h2 class="article-text">La vuelta de las tradiciones yawanaw&aacute;</h2><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os siguientes allanaron el camino para la reanudaci&oacute;n de las tradiciones del pueblo yawanaw&aacute;. Hoy son conocidos por organizar foros internacionales de ayahuasca y festivales espirituales, as&iacute; como por forjar alianzas con marcas de productos forestales.
    </p><p class="article-text">
        Una semana antes de mi llegada a Macu&atilde;, se celebr&oacute; el 24&ordm;&nbsp;<a href="https://agencia.ac.gov.br/festival-mariri-yawanawa-fortalece-o-etnoturismo-no-acre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Festival Mariri</a>. Este acontecimiento de cinco d&iacute;as permite a los visitantes sumergirse en las pr&aacute;cticas culturales y espirituales ind&iacute;genas. Participar cuesta&nbsp;<a href="https://www.gruposdeviagem.com/product-page/mariri-yawanawa-brasil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de BRL 7.000</a>, (USD 1.225), cuya recaudaci&oacute;n se destina a preservar el territorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pinturas faciales tradicionales de los yawanawá, realizadas con pigmentos como el nane negro y el achiote rojo, obtenidos respectivamente del fruto y las semillas de especies arbóreas autóctonas. Fila superior, de izquierda a derecha: Txáü Kamanawá, chamán Pocha Kamanawá, Rãbü Kamanawá. Fila inferior, de izquierda a derecha: Xinã Yura, Meyö Kamanawá, Érica Txivã Roni"
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                Pinturas faciales tradicionales de los yawanawá, realizadas con pigmentos como el nane negro y el achiote rojo, obtenidos respectivamente del fruto y las semillas de especies arbóreas autóctonas. Fila superior, de izquierda a derecha: Txáü Kamanawá, chamán Pocha Kamanawá, Rãbü Kamanawá. Fila inferior, de izquierda a derecha: Xinã Yura, Meyö Kamanawá, Érica Txivã Roni                            </span>
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        &nbsp;&ldquo;Los yawanaw&aacute; tienen mucha influencia pol&iacute;tica&rdquo;, dice &Eacute;rica. &ldquo;Muchos l&iacute;deres han participado en diversas conferencias y rituales&nbsp;<em>oni&nbsp;</em>en Europa y Estados Unidos.&nbsp;<a href="https://agencia.ac.gov.br/etnoturismo-fortalece-tradicao-cultura-e-economia-nas-comunidades-indigenas-do-estado-e-nosso-ouro-diz-lideranca/#:~:text=Como%20um%20dos%20principais%20segmentos,para%20o%20turismo%20no%20Acre" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La econom&iacute;a</a>&nbsp;de Acre gira en torno a los ind&iacute;genas&rdquo;. La propia &Eacute;rica es la creadora del Festival Ind&iacute;gena de la Uni&oacute;n de los Pueblos (Fiup), que re&uacute;ne anualmente a l&iacute;deres ind&iacute;genas en debates pol&iacute;ticos e intercambios culturales entre los municipios del estado de S&atilde;o Paulo.
    </p><p class="article-text">
        En las tradiciones ancestrales noke kuin y yawanaw&aacute;, solo los hombres mayores se convert&iacute;an en chamanes. Pero desde su resurgimiento, las t&iacute;as de Xin&atilde;, Raimunda Putani y Hushahu, han tomado la iniciativa de convertirse en chamanes.
    </p><p class="article-text">
        Ambas mujeres asumieron de antemano estrictas dietas espirituales y ayudaron a guiar a Xin&atilde; en sus primeros pasos tambi&eacute;n . &ldquo;Cuando ten&iacute;a unos 16 a&ntilde;os, mi t&iacute;a [Hushahu] me pregunt&oacute; si quer&iacute;a tomar&nbsp;<em>oni</em>&rdquo;, recuerda Xin&atilde;. &ldquo;Tom&eacute; un poco y vi c&oacute;mo todo cambiaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde entonces&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;la medicina me ha demostrado que ten&iacute;a que ser fuerte en mi prop&oacute;sito de ayudar y curar a la gente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El ritual de la rana kambô consiste en aplicar las secreciones secas de la rana sobre pequeñas heridas por quemaduras, provocando reacciones físicas como vómitos que, según se dice, expulsan los espíritus destructivos del cuerpo, como parte de una limpieza espiritual."
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                El ritual de la rana kambô consiste en aplicar las secreciones secas de la rana sobre pequeñas heridas por quemaduras, provocando reacciones físicas como vómitos que, según se dice, expulsan los espíritus destructivos del cuerpo, como parte de una limpieza espiritual.                            </span>
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        Xin&atilde; y &Eacute;rica describen c&oacute;mo durante la semana del Festival Mariri tomaron medidas para &ldquo;limpiar&rdquo; sus energ&iacute;as internas y espirituales. Este proceso incluye ba&ntilde;os de hierbas y aplicaciones de las secreciones de la rana kamb&ocirc;. Se hacen peque&ntilde;as quemaduras en el brazo, y las secreciones secas de la rana se aplican dentro de estas heridas. Esto provoca reacciones f&iacute;sicas, como un sabor amargo en la boca, sofocos, temblores y v&oacute;mitos. Simbolizan la expulsi&oacute;n del cuerpo de los esp&iacute;ritus destructivos que habitualmente consumen la vida cotidiana del individuo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la cosmolog&iacute;a Noke Kuin, la rana kamb&ocirc; fue el primer cham&aacute;n de la historia, que cur&oacute; a una mujer al borde de la muerte. Esta secreci&oacute;n, dice Tani, otro cham&aacute;n, &ldquo;ahuyenta todas las enfermedades que existen&rdquo;. Muestra en sus brazos unas 200 cicatrices del ritual de la rana kamb&ocirc;.
    </p><p class="article-text">
        La limpieza de Xin&atilde; y &Eacute;rica hab&iacute;a sido una preparaci&oacute;n para un encuentro con una serpiente sagrada. Yo estaba aqu&iacute; para presenciar ese encuentro y sus rituales asociados. Tani y Pocha Kamanaw&aacute;, que dirigieron tanto la preparaci&oacute;n como el ritual de la serpiente, se convirtieron en chamanes cuando a&uacute;n eran ni&ntilde;os, despu&eacute;s de que cada uno de ellos se encontrara con una de las serpientes sagradas en el bosque.
    </p><h2 class="article-text">El ritual de la serpiente</h2><p class="article-text">
        El viaje de Xin&atilde; comienza a la ma&ntilde;ana siguiente, con una sesi&oacute;n de rap&eacute;. El&nbsp;<em>kuripe</em>, un inhalador fabricado con huesos de pacas &#8213;grandes roedores originarios de Am&eacute;rica Central y del Sur&#8213; transporta el polvo como una flecha hasta la fosa nasal. La primera inhalaci&oacute;n tiene lugar mientras se fuma corteza de &aacute;rbol de&nbsp;<em>sep&aacute;</em>, que tambi&eacute;n se utiliz&oacute; durante el ritual de limpieza de Xin&atilde; y &Eacute;rica. La pareja se cubre de pies a cabeza con&nbsp;<em>nane&nbsp;</em>negro, una pintura hecha con el fruto del &aacute;rbol genip. Formas geom&eacute;tricas cubren sus cuerpos, simbolizando el poder de la ayahuasca y acerc&aacute;ndolos a la serpiente. &ldquo;No le gustan los forasteros. Reconocen a los suyos por la pintura de sus cuerpos&rdquo;, explica Pocha.
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                    alt="Xinã (izquierda) y Érica cubiertos con formas geométricas hechas con nane, pintura del árbol genip, que se dice que les permite ser ‘reconocidos’ por las serpientes. Su ritual de iniciación como chamanes comienza con ayahuasca y rapé de rome, y luego se limpian con oraciones."
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                Xinã (izquierda) y Érica cubiertos con formas geométricas hechas con nane, pintura del árbol genip, que se dice que les permite ser ‘reconocidos’ por las serpientes. Su ritual de iniciación como chamanes comienza con ayahuasca y rapé de rome, y luego se limpian con oraciones.                            </span>
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                    alt="Tani hunde una larga rama en el barro para mostrar las profundidades de este terreno fangoso. Explica que las serpientes duermen bajo estas zonas fangosas hasta cerca del mediodía, cuando la tierra se calienta demasiado."
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                Tani hunde una larga rama en el barro para mostrar las profundidades de este terreno fangoso. Explica que las serpientes duermen bajo estas zonas fangosas hasta cerca del mediodía, cuando la tierra se calienta demasiado.                            </span>
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        Subo de nuevo a la canoa met&aacute;lica y navego con nuestro grupo durante diez minutos hasta la otra orilla del r&iacute;o Greg&oacute;rio. Nos adentramos en el bosque, hasta una plantaci&oacute;n fangosa de<em>buriti</em>, o palmeras moriche. Tani corta una rama de siete metros de un &aacute;rbol y la hunde en el suelo blando hasta que desaparece.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; es donde duerme la serpiente. Cuando se acerca el mediod&iacute;a, la tierra se calienta mucho y salen de los agujeros para refrescarse&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Son las nueve y media de la ma&ntilde;ana y el sol ya quema. Nos sentamos en esteras de paja mientras Pocha saca de su bolsa objetos cham&aacute;nicos: un frasco de ayahuasca, pasta de achiote (hecha con las semillas del &aacute;rbol aut&oacute;ctono&nbsp;<em>Bixa orellana</em>), un vaso con el grabado de una serpiente, un inhalador y rap&eacute;. La sesi&oacute;n comienza con oraciones y rap&eacute; para invocar&nbsp;<em>a la vin&ouml; ron&ouml;</em>, una anaconda que, seg&uacute;n ellos, mide alrededor de un metro de di&aacute;metro y 18 metros de longitud. Azul y roja, forma parte de una familia de serpientes sagradas que guardan el portal entre el mundo f&iacute;sico y el espiritual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo ganas de verla&rdquo;, dice Xin&atilde;, con aprensi&oacute;n en la voz.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, parece que Tani ha incorporado un jaguar, acogiendo su esp&iacute;ritu en su cuerpo. Tani conduce a Xin&atilde; hasta el borde del agujero, aspirando las&nbsp;<em>yushin txak&aacute;</em>, energ&iacute;as negativas, y escupi&eacute;ndolas al suelo. Despu&eacute;s de soplarse las manos, Tani coloca dos docenas de&nbsp;<em>rum</em>&euml;, peque&ntilde;os cristales que simbolizan serpientes, en la espalda, el pecho y la cabeza de Xin&atilde;, para eliminar los malos esp&iacute;ritus de su cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Todos los dem&aacute;s permanecen sentados en silencio, inmersos en la ayahuasca y arrullados por las plegarias de los chamanes. Despu&eacute;s, &Eacute;rica pasa por el mismo proceso.
    </p><p class="article-text">
        Estaba aprensivo, c&aacute;mara en mano, con la esperanza de grabar a una anaconda de una forma sin precedentes. Pero mis esfuerzos fueron en vano. Durante las dos horas que pasamos cerca de la casa de&nbsp;<em>vin&ouml; ron&ouml;</em>, solo palomas y loros se acercaron al agujero para beber agua. &ldquo;Puede que est&eacute; en el agujero, pero me ense&ntilde;ar&aacute; por etapas, recibiendo mi presencia poco a poco, si realmente soy digno&rdquo;, dice Xin&atilde; mientras caminamos de vuelta a la barca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Izquierda: dibujo de Xinã de una anaconda, superpuesto a una fotografía de un arroyo donde suele verse el animal. Derecha: dibujo de Xinã de un jaguar superpuesto a una fotografía de los chamanes Tani (izquierda) y Pocha rezando en vasijas de arcilla xumu, antes de llenarlas de medicina para que beban los pacientes."
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                Izquierda: dibujo de Xinã de una anaconda, superpuesto a una fotografía de un arroyo donde suele verse el animal. Derecha: dibujo de Xinã de un jaguar superpuesto a una fotografía de los chamanes Tani (izquierda) y Pocha rezando en vasijas de arcilla xumu, antes de llenarlas de medicina para que beban los pacientes.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El primer sue&ntilde;o de la serpiente</h2><p class="article-text">
        Cae la noche al son de las cigarras, y un humo arom&aacute;tico envuelve la hamaca de &Eacute;rica y Xin&atilde;. Los sue&ntilde;os se esperan con impaciencia.
    </p><p class="article-text">
        Una poderosa energ&iacute;a se apodera de la pareja en su primera experiencia on&iacute;rica desde su visita al nido de serpientes: relatan escenas de coches que explotan, de personas aprisionadas en f&aacute;bricas de hierro y de fuego que consume el metal.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A Vin&ouml; ron&ouml;&nbsp;</em>le gustaban &Eacute;rica y Xin&atilde;. Me lo dijo en sue&ntilde;os&rdquo;, dice Pocha, que viene a nuestro refugio de paja al amanecer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Meyö Kamanawá, la mujer de Pocha, cosechando raíces de mandioca para preparar kaissuma, hecha con mandioca hervida y la saliva de las mujeres de la aldea. Esta papilla será la base de la dieta de Xinã y Érica durante los próximos seis meses"
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                Meyö Kamanawá, la mujer de Pocha, cosechando raíces de mandioca para preparar kaissuma, hecha con mandioca hervida y la saliva de las mujeres de la aldea. Esta papilla será la base de la dieta de Xinã y Érica durante los próximos seis meses                            </span>
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        El d&iacute;a se iba a pasar descansando, para preparar el ritual de ayahuasca previsto para esa noche. Reconociendo la importancia de purificar mis energ&iacute;as antes de la consagraci&oacute;n de Xin&atilde;, me abr&iacute; a la limpieza, que Pocha realiz&oacute; con calma y eficacia mientras nuestros est&oacute;magos a&uacute;n estaban vac&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Luego, para desayunar, nos sirven&nbsp;<em>kaissuma</em>, unas gachas de mandioca hervida. Lo preparan las mujeres del pueblo y lo empapan en su saliva. Esta ser&aacute; la base de la dieta de la pareja durante los pr&oacute;ximos seis meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Definidas por los chamanes, estas dietas duran hasta un a&ntilde;o, con restricciones que van desde los dulces hasta la caza, adem&aacute;s de no mantener relaciones sexuales ni fumar. Dicen que esta abstinencia fortalece el cuerpo, la mente y el esp&iacute;ritu, ayudando a que los sue&ntilde;os de &Eacute;rica y Xin&atilde; no se vean interferidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El silencio de la dieta aporta una claridad muy fuerte. Se trata de controlarse en todo, no solo en la dieta, sino tambi&eacute;n en las actitudes y las palabras&rdquo;, dice Xin&atilde;.
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en cham&aacute;n implica tres elementos: los sue&ntilde;os, la oralidad y las visiones&nbsp;<em>oni</em>. En los sue&ntilde;os se manifiesta el mundo de los esp&iacute;ritus, que revela las enfermedades y las plantas que las curan. La oralidad, como en muchas tradiciones ind&iacute;genas, preserva y transmite el conocimiento. Es la vena palpitante de la cultura y la cosmolog&iacute;a ind&iacute;genas. La ayahuasca es la fuente de sabidur&iacute;a de los yawanaw&aacute;. A trav&eacute;s de su consumo, lo divino les ense&ntilde;a sobre la vida, los animales y los humanos.
    </p><p class="article-text">
        Los iniciados en el chamanismo aprenden sobre sus propios traumas y luego acceden a nuevos conocimientos. Los portales de este mundo ense&ntilde;an que el tiempo no es lineal, promoviendo experiencias de regresi&oacute;n al pasado y premonici&oacute;n de acontecimientos futuros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El chamán Pocha da a Xinã un baño de hierbas como parte del ritual de limpieza. Además de estas acciones, los sueños, las tradiciones orales y las visiones inducidas por la ayahuasca son los tres elementos clave de la iniciación de un chamán."
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                El chamán Pocha da a Xinã un baño de hierbas como parte del ritual de limpieza. Además de estas acciones, los sueños, las tradiciones orales y las visiones inducidas por la ayahuasca son los tres elementos clave de la iniciación de un chamán.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Atravesar el portal</h2><p class="article-text">
        El atardecer en la selva tropical ofrece una fant&aacute;stica experiencia auditiva. Los p&aacute;jaros regresan a sus hogares cantando en sinfon&iacute;a. Las cigarras y otros insectos reverberan sonidos que se producen a decenas de metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, j&oacute;venes de las aldeas vecinas, junto con los chamanes Tani y Pocha y sus familias, se instalan al pie de la ceiba donde nos hemos refugiado. Hay hamacas atadas a los &aacute;rboles e instrumentos como una guitarra y un tambor&nbsp;<em>djemb&ecirc;&nbsp;</em>dispuestos junto a un altar improvisado. Sobre &eacute;l hay una gran botella de&nbsp;<em>oni&nbsp;</em>y vasos adornados con serpientes de metal. Una lona cubre el suelo, rodeado de bancos hechos con trozos de un gran tronco.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En el centro del lienzo, Tani explica el motivo de nuestro encuentro en esta noche estrellada: el ritual marca una etapa importante en la formaci&oacute;n espiritual de Xin&atilde; Yura, acompa&ntilde;ado por &Eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Tani y Pocha no tardan en entonar oraciones, como un d&uacute;o que invoca las fuerzas del bosque. Se forma una peque&ntilde;a cola para los primeros tragos de&nbsp;<em>oni</em>, un l&iacute;quido negro y denso con aroma a caf&eacute;. Poco a poco, los j&oacute;venes se van calmando. Algunos se tumban, otros se apartan, mientras Xin&atilde; y &Eacute;rica permanecen sentados. Hace fr&iacute;o; se distribuyen mantas.
    </p><p class="article-text">
        A medianoche, se sirve la segunda dosis. La pareja dirige ahora las oraciones, y sus voces transmiten un impresionante poder espiritual.
    </p><p class="article-text">
        Bajo los efectos de la ayahuasca, me doy cuenta de la conexi&oacute;n de la pareja con el mundo espiritual. El&nbsp;<em>oni&nbsp;</em>me produce una sensaci&oacute;n maravillosa que marcar&aacute; mi vida para siempre. Siento una intensa alegr&iacute;a, pero tambi&eacute;n lloro de tristeza, consciente de mi privilegio y de la realidad de que muchos nunca comprender&aacute;n la conexi&oacute;n ancestral de los pueblos amaz&oacute;nicos con la selva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ignorancia seguir&aacute; acelerando su destrucci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="‘Toda la cura para las enfermedades del mundo está aquí, en el bosque, y por eso nos preocupa mantenerlo vivo’, afirma Xinã."
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                ‘Toda la cura para las enfermedades del mundo está aquí, en el bosque, y por eso nos preocupa mantenerlo vivo’, afirma Xinã.                            </span>
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        &ldquo;La gente est&aacute; conectada a la tecnolog&iacute;a, no a la naturaleza&rdquo;, dice Xin&atilde;, mientras amanece y algunas personas se despiertan. Con sus rituales completados, se levanta en este nuevo d&iacute;a habiendo dado pasos significativos para convertirse en un cham&aacute;n yawanaw&aacute;, pero es s&oacute;lo el principio de su viaje: su prop&oacute;sito en la vida a partir de ahora ser&aacute; ampliar sus estudios sobre las medicinas ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Los chamanes siguen un viaje que profundiza continuamente en sus pr&aacute;cticas cham&aacute;nicas. Es un compromiso de por vida que Xin&atilde; hab&iacute;a adoptado a&ntilde;os atr&aacute;s. &ldquo;Toda la cura para las enfermedades del mundo est&aacute; aqu&iacute;, en el bosque, y por eso nos preocupamos de mantenerlo vivo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        El viaje de Xin&atilde; se ha entrelazado con el m&iacute;o, ambos dedicados a preservar la selva. Llevo casi una d&eacute;cada registrando los impactos de la colonizaci&oacute;n y ocupaci&oacute;n de la Amazon&iacute;a. Las experiencias cham&aacute;nicas han reforzado mi compromiso y profundizado mi conexi&oacute;n con la naturaleza, que ahora llevo conmigo en mi olla de<em>&nbsp;rome</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Producido por la editora multimedia Nanau&iacute; Amor&oacute;s Silva y la editora de Brasil Fl&aacute;via Milhorance</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en Dialogue Earth </em><a href="https://dialogue.earth/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://dialogue.earth/es/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victor Moriyama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/cura-bosque-viaje-chaman-amazonia-brasilena_1_11924969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Dec 2024 10:55:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La cura está en el bosque’: el viaje de un chamán en la Amazonía brasileña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado advierte a Europa del “fin de la Amazonia” si firma un acuerdo de libre comercio con Sudamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fotografo-brasileno-sebastiao-salgado-advierte-europa-amazonia-si-firma-acuerdo-libre-comercio-sudamerica_1_11874001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fc8a21b-213b-42b6-9ae9-e000ee49b88e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado advierte a Europa del “fin de la Amazonia” si firma un acuerdo de libre comercio con Sudamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo y activista, de 80 años, inauguró en Barcelona su exposción 'Amazonia' con imágenes de gran formato de la selva amazónica y sus habitantes</p><p class="subtitle">Manuel Borja-Villel: “Los museos españoles deben preguntarse cuánto oro y cuántas vidas costaron sus colecciones”</p></div><p class="article-text">
        La Amazonia es el territorio que ba&ntilde;a el r&iacute;o m&aacute;s largo y caudaloso del mundo, el Amazonas, que en sus 6.400 kil&oacute;metros de trayecto hasta el mar y transporta una quinta parte del agua dulce en estado l&iacute;quido del planeta. Se trata de un ecosistema selv&aacute;tico y virgen que alberga la mayor biodiversidad de la Tierra, adem&aacute;s de algunas de las comunidades humanas menos contaminadas por la civilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de su valor gen&eacute;tico y cultural, la Amazonia tiene un valor medioambiental incalculable como regulador de las lluvias en todo el mundo, y, por lo tanto, como estabilizador del cambio clim&aacute;tico. La deforestaci&oacute;n de sus bosques para convertirlos en campos de cultivo o pasto para ganado pone en serio peligro su funci&oacute;n medioambiental. 
    </p><p class="article-text">
        Para llamar la atenci&oacute;n sobre este hecho, el c&eacute;lebre fot&oacute;grafo brasile&ntilde;o Sebasti&atilde;o Salgado organiz&oacute; la exposici&oacute;n <em>Amazonia</em>, que lleva a Barcelona desde este martes y hasta el pr&oacute;ximo 20 de abril de 2025. En ella muestra las im&aacute;genes tanto de paisajes amaz&oacute;nicos como de algunas de las tribus que los habitan. 
    </p><h2 class="article-text">Una advertencia contra el libre comercio y el consumismo</h2><p class="article-text">
        Salgado, que achac&oacute; al consumismo los problemas de la Amazonia, aprovech&oacute; la presentaci&oacute;n de la muestra para expresar su rechazo a un futuro acuerdo Mercosur de libre comercio entre Europa y Latinoam&eacute;rica, que si bien de momento no est&aacute; firmado, s&iacute; se debate actualmente en los parlamentos de pa&iacute;ses de ambos bloques. 
    </p><p class="article-text">
        Para Salgado, el acuerdo pondr&iacute;a en peligro la Amazonia, un territorio que &ldquo;es m&aacute;s grande que toda Europa&rdquo;. Advierte que, de firmarse el acuerdo, la selva amaz&oacute;nica &ldquo;ser&aacute; deforestada y utilizada para crear ganader&iacute;as y cultivos&rdquo; y asegura que &ldquo;un 17% [de la citada selva] ya est&aacute; deforestada&rdquo;. A este respecto, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/arte-indigena-desaprender-han-ensenado-amazonia_1_11812810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n declar&oacute; hace unas semanas</a> <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/periodista-mudo-amazonia-informar-crisis-climatica-siento-corresponsal-guerra_1_11699456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la periodista y escritora brasile&ntilde;a Eliane Brum</a>, gran divulgadora de la riqueza cultural y biol&oacute;gica amaz&oacute;nica y activista contra la crisis clim&aacute;tica, &ldquo;los expertos avisan de que si llega al 20%, no habr&aacute; posibilidad de revertir el da&ntilde;o al ecosistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si matamos la Amazonia, matamos la vida en el planeta y, por descontado, nuestra especie&rdquo;, sentencia Salgado. El fot&oacute;grafo, con un &eacute;nfasis dram&aacute;tico y severo, teme que los pol&iacute;ticos terminen firmando el acuerdo porque &ldquo;ello implicar&aacute; que la demanda de productos hort&iacute;colas y ganaderos de Europa respecto de Am&eacute;rica latina se disparar&aacute;&rdquo;. &ldquo;&iquest;Saben de d&oacute;nde saldr&aacute; el terreno para cultivar m&aacute;s tierras y criar m&aacute;s ganado para que ustedes tengan productos baratos?&rdquo;, se pregunta Salgado para inmediatamente responder, mientras asevera enf&aacute;ticamente con la cabeza: &ldquo;Sin duda de la selva virgen, que desaparecer&aacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 200 fotograf&iacute;as y m&uacute;sica de Jean-Michel Jarre</h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n <em>Amazonia</em> se aloja en el espacio expositivo de las Drassanes Reials de Barcelona y muestra de m&aacute;s de 200 fotograf&iacute;as, en gran formato y retroiluminadas, realizadas a lo largo de nueve a&ntilde;os por Salgado. <em>Amazonia</em> se complementa con siete pel&iacute;culas&nbsp;y una ambientaci&oacute;n sonora especialmente compuesta para el proyecto por&nbsp;el m&uacute;sico franc&eacute;s Jean-Michel Jarre. 
    </p><p class="article-text">
        Jarre recurri&oacute;, para armar las composiciones, al archivo de sonidos de la selva amaz&oacute;nica que se encuentra en el Museo Etnogr&aacute;fico de Ginebra. En cuanto a las pel&iacute;culas, consisten en siete videos donde se muestran im&aacute;genes de la vida de las comunidades ind&iacute;genas amaz&oacute;nicas, a la vez que ofrecen las declaraciones de nueve l&iacute;deres de estas tribus. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imágenes de la exposición &#039;Amazonia&#039; de Sebastião Salgado en Barcelona"
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            <span class="title">
                Imágenes de la exposición &#039;Amazonia&#039; de Sebastião Salgado en Barcelona                            </span>
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        La comisaria de la muestra es L&eacute;lia Wanick, pareja del fot&oacute;grafo que desde los principios de su carrera se encarg&oacute; de gestionar y exponer la obra de Salgado. Wanick explica que <em>Amazonia</em> pas&oacute; previamente por numerosas ciudades y que &ldquo;la semana pasada se estren&oacute; tambi&eacute;n en Singapur&rdquo;. Antes viaj&oacute; a Londres y pas&oacute; por Madrid, de donde procede el actual montaje de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        Wanick tambi&eacute;n destaca que &ldquo;se trata de una exposici&oacute;n con placas en relieve que permiten a los ciegos apreciar la informaci&oacute;n de las im&aacute;genes de Sebasti&atilde;o&rdquo;. Adicionalmente, los visitantes pueden hacerse con unas lentes de realidad aumentada que les permiten sobreponer informaci&oacute;n complementaria a las im&aacute;genes que est&aacute;n observando, adem&aacute;s de escuchar las explicaciones mediante aud&iacute;fonos. 
    </p><h2 class="article-text">Im&aacute;genes de gran formato</h2><p class="article-text">
        El formato de las im&aacute;genes, de dimensiones de varios metros de ancho, muestra el caracter&iacute;stico color blanco y negro fotogr&aacute;fico de las obras de Salgado, que le permiten resaltar formas, brillos y reflejos, siempre mostrando el contraste entre el agua y la densa vegetaci&oacute;n circundante. 
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            <span class="title">
                Imágenes de la exposición &#039;Amazonia&#039; de Sebastião Salgado en Barcelona                            </span>
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        Tambi&eacute;n recurre con frecuencia a la fotograf&iacute;a a&eacute;rea, de la que explica que pudo realizarla gracias a los helic&oacute;pteros del Ej&eacute;rcito Brasile&ntilde;o. As&iacute;, colgado con cuerdas de la puerta abierta de estas naves, Salgado revela &ndash;y de este modo puede apreciarse en la exposici&oacute;n&ndash; que consigui&oacute; fotografiar espectaculares tormentas en la inacabable llanura selv&aacute;tica de la Amazonia. &ldquo;Pero lo que m&aacute;s me enorgullece es haber tra&iacute;do a la muestra algo totalmente desconocido como son las monta&ntilde;as de la Amazonia, que constituyen las cotas m&aacute;s altas del territorio brasile&ntilde;o&rdquo;, apostilla. 
    </p><p class="article-text">
        En diversas im&aacute;genes pueden observarse estos macizos rocosos y los espectaculares saltos de agua que parten de ellos. Respecto a la recurrencia del agua en sus im&aacute;genes, el artista, que a sus 80 conserva una excelente forma f&iacute;sica y an&iacute;mica, destaca que &ldquo;las dos &uacute;nicas formas de aproximarte a la Amazonia son a trav&eacute;s del agua y por el cielo, porque la <em>foresta</em> es tan densa que es imposible penetrarla&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Un pa&iacute;s de agua</h2><p class="article-text">
        Pero el fot&oacute;grafo matiza que principalmente este territorio es un pa&iacute;s de agua, un territorio surcado por r&iacute;os que deja innumerables islotes de selva donde habitan hasta 133 tribus &eacute;tnicas que hablan otros tantos idiomas, por lo que lo define como una reserva de la diversidad tanto animal como humana. Concluye, as&iacute;, que la principal manera de moverse en este vasto territorio es navegando sus r&iacute;os y afluentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imágenes en la exposición &#039;Amazonia&#039;, de Sebastião Salgado, en Barcelona                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ilustra esta aseveraci&oacute;n con una an&eacute;cdota: &ldquo;La primera vez que entr&eacute; en la Amazonia lo hice a trav&eacute;s de un barco que sali&oacute; de Manaos; navegamos 21 d&iacute;as y entonces el capit&aacute;n nos dijo que deb&iacute;amos volver si no quer&iacute;amos quedarnos sin gasolina&rdquo;. As&iacute; lo hicieron en otros 21 d&iacute;as de regreso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En total estuvimos 42 jornadas viajando por la Amazonia, m&aacute;s de lo que te tomar&iacute;a navegar desde Barcelona a Tokio y regresar&rdquo;, enfatiza con su discurso elocuente y seductor. Tambi&eacute;n pone en relieve la importancia del ecosistema fluvial amaz&oacute;nico desvelando que &ldquo;mientras aqu&iacute; una riada puede subir el nivel del agua hasta tres metros, all&iacute; puede alcanzar los 27 metros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que una parte importante del bosque amaz&oacute;nico &ldquo;permanece inundado casi seis meses&rdquo;, pero incide adem&aacute;s en la presencia de lo que denomina &ldquo;un Amazonas a&eacute;reo&rdquo;, en referencia al agua que se evapora de la selva y que forma enormes nubes cargadas de agua que entran en circulaci&oacute;n planetaria, influyendo en el r&eacute;gimen de lluvias global. Asegura que &ldquo;se estima que cada &aacute;rbol de la selva puede evaporar hasta 1.200 litros de agua por d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Convivencia con las comunidades ind&iacute;genas</h2><p class="article-text">
        Salgado tambi&eacute;n exhibe en <em>Amazonia</em> numerosas fotograf&iacute;as de la vida cotidiana de algunas tribus amaz&oacute;nicas, con sus integrantes en diversas actividades que comprenden la caza o la pesca. Son muchas de ellas im&aacute;genes de j&oacute;venes muchachas y muchachos que miran la c&aacute;mara entre la indiferencia y el desaf&iacute;o. Salgado explica que no fue nada sencillo llegar hasta estos poblados aislados en la impenetrable selva. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En primer lugar tienes que solicitar visitarlas a la Funai, la Fundaci&oacute;n Nacional de los Ind&iacute;genas en Brasil, que es una fundaci&oacute;n p&uacute;blica ligada al Ministerio del Interior y que ha conseguido que en torno de 25% del territorio de Amazonia sea selva ind&iacute;gena protegida por la Constituci&oacute;n&rdquo;, explica. 
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                Sebastião Salgado conversa con los asistentes a la presentación de la exposición &#039;Amazonia&#039;                            </span>
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        A partir de ah&iacute;, un miembro de la Funai viajar&aacute; hasta el territorio de la etnia en cuesti&oacute;n y preguntar&aacute; si aceptan la visita de Salgado. &ldquo;Pueden pasar una o dos semanas hasta que se re&uacute;nen y deciden democr&aacute;ticamente si me aceptan o no&rdquo;, revela. Entonces comienza un viaje fluvial que puede durar semanas y durante el cual, el curso del r&iacute;o se va estrechando, de modo que si bien comienzan con buques fluviales, terminan con lanchas motoras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez en la zona, hay que pasar una cuarentena fijada por la Funai para eliminar cualquier rastro de g&eacute;rmenes que pudieran afectar a los ind&iacute;genas, porque ellos no tienen anticuerpos contra nuestras enfermedades&rdquo;, agrega Salgado, quien concluye que la aproximaci&oacute;n siempre es compleja y escrupulosa. &ldquo;Tengo que llevar traductor, tengo que llevar un antrop&oacute;logo que trabaja con esta comunidad y que conoce sus costumbres y tambi&eacute;n a alguien de la Funai que supervise todo&rdquo;, termina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/fotografo-brasileno-sebastiao-salgado-advierte-europa-amazonia-si-firma-acuerdo-libre-comercio-sudamerica_1_11874001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Dec 2024 22:00:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado advierte a Europa del “fin de la Amazonia” si firma un acuerdo de libre comercio con Sudamérica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Amazonía,Sebastião Salgado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendios, negacionismos y cambio cultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendios-negacionismos-cambio-cultural_1_11661252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/104e0531-0d0d-4e09-8020-d84769112d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendios, negacionismos y cambio cultural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las últimas décadas, los incendios cambiaron de magnitud; son megaincendios. Resultaría contraproducente seguir entendiéndolos como “desastres naturales” sin problematizar la noción de “desastre natural”.</p></div><p class="article-text">
        Hemos entrado a un territorio incierto y desconocido, el de los <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/colapsos-localizados-necesita-no_1_11223543.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapsos clim&aacute;ticos localizados</a>, el de los eventos extremos, cada vez m&aacute;s frecuentes: inundaciones, olas de calor y de fr&iacute;o, vientos huracanados, tornados, sequ&iacute;as, incendios... Hoy es el turno de los incendios: se prende fuego la Amazon&iacute;a, se prende fuego C&oacute;rdoba, se prende fuego el Pantanal, el humedal m&aacute;s grande del mundo. El humo invade las ciudades de Asunci&oacute;n, llega hasta Buenos Aires. Incluso hay quienes dicen haber visto humo en las alturas de Machu Pichu.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, los incendios cambiaron de magnitud. Est&aacute;n por todos lados y ocupan cada vez m&aacute;s espacio en las noticias.</strong> Por su magnitud y escala, se trata de megaincendios. Resultar&iacute;a contraproducente seguir entendi&eacute;ndolos como &ldquo;desastres naturales&rdquo; sin problematizar la noci&oacute;n de &ldquo;desastre natural&rdquo;. Estos incendios son producto de la crisis clim&aacute;tica que estamos atravesando como planeta, algo directamente asociado con la din&aacute;mica del capitalismo neoliberal, cuyo car&aacute;cter concentrador y ecocida acelera a&uacute;n m&aacute;s la espiral del colapso ambiental. Seg&uacute;n <a href="https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/megaincendios-todo-que-debes-saber-sobre-incendios-sexta-generacion_20599https:/www.nationalgeographic.com.es/ciencia/megaincendios-todo-que-debes-saber-sobre-incendios-sexta-generacion_20599" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">National Geographic</a> a estos megaincendios se los ll<span class="highlight" style="--color:white;">ama &ldquo;incendios de sexta generaci&oacute;n&rdquo; ya que por su intensidad alteran la din&aacute;mica de las capas altas de la atm&oacute;sfera y generan vientos que pueden ser muy dif&iacute;ciles de predecir, por lo que no es posible seguir el comportamiento del fuego. El fuego libera una gran cantidad de energ&iacute;a, dando lugar a que se forme una meteorolog&iacute;a propia dentro del incendio. Los megaincendios devienen as&iacute; muy destructivos e incontrolables.</span>
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de los m&uacute;ltiples focos de incendios que hoy se esparcen son disparados por el cambio clim&aacute;tico, con el aumento de las temperaturas, el estr&eacute;s h&iacute;drico y la sequ&iacute;a. El peligro se multiplica en la temporada seca, como viene sucediendo en las &uacute;ltimas semanas en el valle de Calamuchita o en las Sierras Chicas, C&oacute;rdoba. Hace unos d&iacute;as, el fuego lleg&oacute; a la autopista que une C&oacute;rdoba capital con Carlos Paz. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Inmenso incendio a 2.500 metros de altura, en Tafí del Valle                            </span>
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        La sequ&iacute;a sacude tambi&eacute;n la gran regi&oacute;n Amaz&oacute;nica. Y sucede, como escribe la periodista brasile&ntilde;a Eliane Brum, que esos r&iacute;os voladores de la Amazon&iacute;a que en verano nos traen humedad, hoy, en la cada vez m&aacute;s extendida temporada seca, nos traen el calor y el humo. As&iacute;, con la emergencia clim&aacute;tica, la temporada seca se ampl&iacute;a cada vez m&aacute;s y llega antes de lo previsto. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n sabemos, y nadie puede hacerse el distra&iacute;do, que muchos incendios son intencionales, porque son enormes los intereses de quienes buscan arrasar los territorios, desmontando montes, bosques y humedales, y utilizar la tierra para actividades econ&oacute;micas, sin respetar los ciclos de la naturaleza. Esto sucede con la expansi&oacute;n de monocultivos como la soja, de la ganader&iacute;a extensiva (la expansi&oacute;n de la industria c&aacute;rnica es una suerte de tab&uacute;, que nadie quiere abordar, tanto o peor que la soja, por el aumento en las emisiones de CO2), y, por supuesto, el avance de emprendimientos inmobiliarios. Todas estas actividades requieren desmonte y cambios en el uso del suelo. Y generan otros impactos negativos, como la escasa absorci&oacute;n del suelo frente a lluvias torrenciales e inundaciones, entramp&aacute;ndonos cada vez m&aacute;s en un c&iacute;rculo perverso de eventos extremos, que se van potenciando entre s&iacute;, alimentados por un tipo de econom&iacute;a que no respeta las fronteras planetarias. 
    </p><p class="article-text">
        Todos recuerdan &ldquo;el d&iacute;a del fuego&rdquo; instaurado hace unos a&ntilde;os por el expresidente J. Bolsonaro en Brasil, en el que los ganaderos y otros productores salen a hacer las quemas, pr&aacute;ctica que est&aacute; muy difundida tanto en Paraguay como en Argentina y Bolivia. En el vecino pa&iacute;s andino, donde el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS) benefici&oacute; la expansi&oacute;n descontrolada de la soja como ninguna otra gesti&oacute;n, incluso en detrimento de territorios protegidos, hubo grandes incendios, como el de la Chiquitan&iacute;a en 2019, cuando se quemaron m&aacute;s de 2 millones de hect&aacute;reas y casi seis millones de mam&iacute;feros perecieron. S&oacute;lo en lo que va de 2024, en Bolivia se quemaron ya el doble, unas cuatro millones de hect&aacute;reas, superficie equivalente a Suiza. Tal es la gravedad de los incendios que el gobierno boliviano, que recurri&oacute; a la ayuda de los pa&iacute;ses vecinos, acaba de prohibir la quema de pastizales por tiempo indeterminado.&nbsp;
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                Suspenden vuelos y clases presenciales en zonas más afectadas por los incendios en Bolivia.                            </span>
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        En Argentina, los incendios afectan todos los ecosistemas, todas las provincias. E<span class="highlight" style="--color:white;">n 2022, Corrientes perdi&oacute; casi 1 mill&oacute;n de hect&aacute;reas arrasadas por el fuego, el 12% de la superficie provincial. La sequ&iacute;a hist&oacute;rica y la crisis clim&aacute;tica, asociada a la expansi&oacute;n de modelos concentradores de la tierra (como el monocultivo forestal) fueron la chispa del incendio que devor&oacute; una quinta parte de los Esteros de Iber&aacute;, el mayor humedal de la Argentina. &iquest;C&oacute;mo olvidar las im&aacute;genes de ese tremendo incendio, los cuerpos de animales carbonizados y aquellos yacar&eacute;s que vimos en las fotos, buscando escapar del fuego, la muerte y el horror en los ojos? </span>
    </p><p class="article-text">
        Hablando de incendios, quisiera contar en esta columna que desde 2022, con escritoras y periodistas amigas, Claudia Aboaf, Soledad Barruti, Gabriela Cabez&oacute;n C&aacute;mara, Dolores Reyes creamos la colectiva ecofeminista y socioambiental Mir&aacute;. Dicha grupalidad se form&oacute; al calor de la defensa de las costas bonaerenses y del mar argentino frente a la expansi&oacute;n petrolera offshore. Hoy, en 2024, nos une la urgencia de contribuir a la instalaci&oacute;n del debate sobre la crisis clim&aacute;tica (responsabilidad de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos), y su relaci&oacute;n con el actual modelo neoextractivista en Argentina y Am&eacute;rica Latina, que impulsan los diferentes gobiernos, m&aacute;s all&aacute; del signo pol&iacute;tico, sean oficialistas u oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Mir&aacute; Socioambiental es la de entrar en conversaci&oacute;n con las voces de los territorios, y generar otros lenguajes de valoraci&oacute;n, lenguajes eco-literarios; tratar de llegar ah&iacute; donde el periodismo ambiental y la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica a veces no llegan, en relaci&oacute;n con las problem&aacute;ticas socioambientales. Por eso, acabamos de publicar el primer episodio de una serie,<strong> </strong><em><strong>El territorio habla</strong></em><strong> </strong>que tratar&aacute; de los principales desaf&iacute;os socioambientales de nuestro pa&iacute;s. En el episodio 1, &ldquo;Todas las Fuegas el fuego&rdquo;, las integrantes de Mir&aacute; Socioambiental viajamos este verano de 2024 a C&oacute;rdoba para hablar de los incendios y escuchar a las Fuegas, colectiva ecofeminista de brigadistas comunitarias, que entran y salen del fuego, creando al mismo tiempo comunidad. Con y junto a ellas nos preguntamos: &iquest;por qu&eacute; se incendia Am&eacute;rica Latina? &iquest;Por qu&eacute; se prende fuego C&oacute;rdoba? &iquest;Qu&eacute; hay detr&aacute;s de la devastaci&oacute;n de territorios, de la fauna, de la biodiversidad? &iquest;Qu&eacute; formas toma la resistencia ante el avance del fuego y qu&eacute; nuevos oficios se gestan ante la aceleraci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico? 
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    </figure><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil ser&iacute;a negar que la Argentina atraviesa uno de sus momentos m&aacute;s oscuros, de la mano de un gobierno de extrema derecha que adem&aacute;s de favorecer a los sectores m&aacute;s ricos y concentrados, de arrasar con nuestros derechos, de buscar disciplinar a la sociedad y de desmantelar el Estado, es tambi&eacute;n negacionista desde el punto de vista clim&aacute;tico (como lo son D. Trump y J. Bolsonaro). En esa l&iacute;nea no hay nada que esperar.
    </p><p class="article-text">
        Este gobierno empeorar&aacute; los impactos en t&eacute;rminos de colapsos clim&aacute;ticos localizados. Mucho m&aacute;s ahora que se aprob&oacute; el RIGI (R&eacute;gimen de Incentivo de Grandes Inversiones), que construye un r&eacute;gimen de privilegio para las inversiones superiores a los US$200 millones. No cabe duda de que dichos emprendimientos significar&aacute;n una mayor expansi&oacute;n de la soja, de la ganader&iacute;a extensiva, del llamado &ldquo;desarrollo inmobiliario&rdquo;, y de todo tipo de extractivismo, transnacional y de capitales nacionales. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente Javier Milei no cesa de hablar de los empresarios como &ldquo;benefactores sociales&rdquo;, muchos de los cuales son los m&aacute;ximos responsables de estos graves delitos ambientales, que tienen como consecuencia la destrucci&oacute;n de ecosistemas cr&iacute;ticos, como montes, bosques y humedales.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es s&oacute;lo el negacionismo terraplanista de este gobierno, que se regocija abiertamente en el ecocidio y cuyos seguidores y funcionarios pueden arrogarse el &ldquo;derecho a contaminar&rdquo;. Aunque no dudamos de que hay cada vez m&aacute;s argentines, sobre todo j&oacute;venes, que son conscientes de los enormes riesgos ambientales que atravesamos, tambi&eacute;n existen sectores importantes de la sociedad que contin&uacute;an abonando a una suerte de negacionismo clim&aacute;tico impl&iacute;cito. Se preocupan hoy, cuando les arde la garganta por el humo de los incendios y se preguntan frunciendo la nariz de d&oacute;nde viene, o se alarman cuando ven llegar el fuego, que amenaza incluso la vida protegida de los countries (como sucedi&oacute; en la localidad de La Calera, vecina a C&oacute;rdoba capital), y comprenden de golpe que, aunque &ldquo;los sin muro&rdquo; son m&aacute;s vulnerables, nadie est&aacute; a salvo verdaderamente de estos desastres clim&aacute;ticos. 
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                Incendios en Córdoba: se contuvo el foco en La Calera pero el fuego no cesaba en Ambul.                            </span>
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        Pero al d&iacute;a siguiente, una vez m&aacute;s, cuando el &uacute;ltimo foco es apagado o el humo desaparece del horizonte, en vez de exigir urgentes pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y/o volcarse a la participaci&oacute;n ciudadana, vuelven a actuar como si no pasara nada. 
    </p><p class="article-text">
        El deseo de retornar a la normalidad es humano, demasiado humano, y ciertamente atraviesa todas las clases sociales, pero tambi&eacute;n nos hunde m&aacute;s en el abismo de la negaci&oacute;n. De nada sirve &ldquo;volver a la normalidad&rdquo; si esta ya no existe como tal. S&oacute;lo dilata nuestras respuestas, las pospone, las env&iacute;a al inconsciente o las archiva en una zona de confort psicol&oacute;gica, hasta que el pr&oacute;ximo evento extremo vuelva a trastocarlas y nos coloque de frente, una vez m&aacute;s, ante la insoslayable realidad urgente y oscura. 
    </p><p class="article-text">
        Como colectiva socioambiental, desde Mir&aacute;, como escritoras e investigadoras, tambi&eacute;n nos preguntamos: &iquest;qu&eacute; est&eacute;tica y qu&eacute; pedagog&iacute;a tenemos que adoptar para conmover y generar un cambio cultural en la poblaci&oacute;n respecto de los desaf&iacute;os ambientales que enfrentamos? 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos interpelar a la sociedad, m&aacute;s que nunca, porque este cambio cultural que exige pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de regulaci&oacute;n del capital, de protecci&oacute;n de los bienes comunes y naturales, de adaptaci&oacute;n a los riesgos clim&aacute;ticos y una amplia participaci&oacute;n ciudadana, una pol&iacute;tica integral de cuidados no provendr&aacute; de un gobierno negacionista y liquidador de derechos, ni de los empresarios, hoy &ldquo;benefactores sociales&rdquo;. En eso, al menos, estamos todes de acuerdo. Necesitamos generar un cambio cultural, antes de que sea demasiado tarde. Y para ello, urge crear espacios luminosos en medio de la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maristella Svampa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/incendios-negacionismos-cambio-cultural_1_11661252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Sep 2024 09:40:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendios, negacionismos y cambio cultural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Humo,Amazonía,Córdoba,Bolivia,Paraguay,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incendios forestales desatan una emergencia ambiental en Sudamérica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/incendios-forestales-desatan-emergencia-ambiental-sudamerica_1_11642605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93015b66-c5c1-4c18-b48d-ee9c63884232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Incendios forestales desatan una emergencia ambiental en Sudamérica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los incendios afectan más de 4 millones de hectáreas en Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay. En el estado brasileño de Rondonia la sequía es la más grave de los últimos 75 años. El fuego comenzó en mayo, pero en las últimas semanas se descontrolaron, según advierten autoridades.</p></div><p class="article-text">
        Los incendios forestales en Sudam&eacute;rica han alcanzado niveles cr&iacute;ticos, <strong>afectando m&aacute;s de 4 millones de hect&aacute;reas en Brasil, Bolivia y Per&uacute; y llegando a Paraguay</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En Brasil, la sequ&iacute;a prolongada itensific&oacute; la actividad de los incendios, especialmente en el Pantanal y el Amazonas, donde se han consumido m&aacute;s de 10.000 hect&aacute;reas en menos de tres d&iacute;as. En Bolivia, se han declarado emergencias en varias regiones, con aproximadamente 1.250.000 hect&aacute;reas en llamas, mientras que en Per&uacute;, m&aacute;s de 4.000 incendios han dejado un saldo de un muerto y varios heridos.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos comenzaron a tomar medidas urgentes. Brasil envi&oacute; una misi&oacute;n humanitaria compuesta por 37 bomberos militares y 25 efectivos del Cuerpo de Bomberos para combatir los incendios en la frontera con Bolivia. Asimismo, Bolivia actualiz&oacute; sus sanciones para quienes provoquen incendios, implementando multas significativas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, organizaciones ambientalistas han criticado la respuesta gubernamental, argumentando que las medidas son insuficientes y piden un enfoque m&aacute;s integral que aborde las causas subyacentes de los incendios, como la deforestaci&oacute;n y la agricultura insostenible. La situaci&oacute;n contin&uacute;a siendo cr&iacute;tica, y las previsiones no apuntan a una disminuci&oacute;n inmediata en la actividad de incendios. 
    </p><h2 class="article-text">La situaci&oacute;n es dram&aacute;tica</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Usamos ramas y hasta pateamos el fuego&rdquo;, cont&oacute; a&nbsp;La Raz&oacute;n Radio&nbsp;Ciriaco Rodr&iacute;guez, el alcalde de la localidad de Riberalta, en el departamento boliviano del Beni, fronterizo con Brasil. Las autoridades carecen de equipos b&aacute;sicos para combatir las llamas. En ese panorama dram&aacute;tico, <strong>el presidente&nbsp;Luis Arce&nbsp;orden&oacute; la contrataci&oacute;n de aviones cisterna para que se sumen a la lucha contra los incendios en Bolivia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se estima que&nbsp;el fuego destruy&oacute; 3,8 millones de hect&aacute;reas de bosques y pastizales&nbsp;este a&ntilde;o, aunque fundaciones privadas elevan la cifra a m&aacute;s de 4 millones. El gobierno declar&oacute; una &ldquo;emergencia nacional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Porto Velho, la ciudad amazónica que no ve el sol por tanto humo de los incendios                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Qu&eacute; est&aacute; pasando con los incendios en Bolivia</h2><p class="article-text">
        Unos 3000 bomberos combaten las llamas en el Amazonas boliviano. Otros 60 llegaron desde el vecino Brasil. En los pr&oacute;ximos d&iacute;as arribar&aacute;n contingentes desde Chile, Venezuela y Francia. &ldquo;Seguiremos trabajando para mitigar el impacto de los incendios, proteger nuestros ecosistemas y garantizar la seguridad de las comunidades afectadas&rdquo;, dijo Arce.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios afectan en especial el departamento de Santa Cruz, el m&aacute;s extenso y poblado del pa&iacute;s. Una nube densa de humo cubri&oacute; este martes amplias &aacute;reas de Bolivia. Por ello, las clases se dictaron este martes en forma virtual en las regiones de Santa Cruz, Beni y Pando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los incendios comenzaron en mayo. Pero en las &uacute;ltimas semanas se descontrolaron</strong>, seg&uacute;n advierten autoridades.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Riberalta dijo que su municipio carece de agua para combatir las llamas a causa de la sequ&iacute;a que afecta a la zona. &ldquo;Necesitamos ayuda. El gobierno municipal solo tiene dos cisternas y eso no nos abastece para llevar agua. No tenemos recursos h&iacute;dricos.&nbsp;No hay equipos. Usamos ramas y hasta pateamos el fuego&rdquo;, precis&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">Los incendios tambi&eacute;n golpean Brasil</h2><p class="article-text">
        Pero los incendios tambi&eacute;n afectan a Brasil. Casi 5 millones de km2 se vieron afectados por el humo en Brasil, es decir, 60% del territorio, seg&uacute;n estimaciones de&nbsp;Karla Longo, investigadora del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), a partir de datos por sat&eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        Y &ldquo;si tenemos en cuenta las zonas afectadas en los pa&iacute;ses vecinos y en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, la superficie alcanzada el domingo es de 10 millones de km2&Prime;, precis&oacute; la investigadora en un correo enviado a la&nbsp;AFP.
    </p><p class="article-text">
        Sao Paulo, la mayor ciudad de Am&eacute;rica Latina situada en el sureste de Brasil, figur&oacute; este lunes por momentos a la cabeza de la clasificaci&oacute;n de las mayores metr&oacute;polis m&aacute;s contaminadas del mundo, seg&uacute;n la empresa de vigilancia de calidad del aire IQAir, basada en Suiza. En tanto, la ciudad de&nbsp;Porto Velho, con casi medio mill&oacute;n de personas, amaneci&oacute; este martes bajo una nube de humo.
    </p><p class="article-text">
        Decenas de vuelos fueron cancelados en los &uacute;ltimos d&iacute;as por el humo en el &aacute;rea, inform&oacute;&nbsp;EFE.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Porto Velho, la ciudad amazónica que no ve el sol por tanto humo de los incendios                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a registra en lo que va de a&ntilde;o m&aacute;s de 80.000 focos de incendios, el doble que el a&ntilde;o pasado, ya considerado nefasto. Seg&uacute;n el Gobierno, pr&aacute;cticamente todos fueron causados por el hombre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estos incendios, en su mayor parte de origen criminal y a menudo ligados a la actividad agr&iacute;cola, se propagan m&aacute;s f&aacute;cilmente debido a una sequ&iacute;a hist&oacute;rica que los expertos relacionan con el cambio clim&aacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Greenpeace denunci&oacute; este martes que en&nbsp;Bolivia se quemaron casi 4 millones de hect&aacute;reas&nbsp;y&nbsp;Paraguay lleva ya 70.000 hect&aacute;reas consumidas por el fuego.&nbsp;Seg&uacute;n advirti&oacute;, la sequ&iacute;a&nbsp;acelera la&nbsp;propagaci&oacute;n de los incendios, amenazando estos biomas tan importantes, como el Amazonas y Gran Chaco, considerados los pulmones del planeta.
    </p><h2 class="article-text">Porto Velho, la ciudad amaz&oacute;nica que no ve el sol</h2><p class="article-text">
        La ciudad brasile&ntilde;a de <strong>Porto Velho</strong>, con casi medio mill&oacute;n de personas, vive inmersa en una nube de humo causada por la ola de incendios que azota la Amazon&iacute;a en la peor sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos 75 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tiempo es bueno, pero hay un poco de humo&rdquo;, avisa el piloto durante la aproximaci&oacute;n. Es d&iacute;a de suerte, porque en el &uacute;ltimo mes decenas de vuelos han sido cancelados por culpa de la falta de visibilidad. A&uacute;n as&iacute;, salir del aeropuerto es como entrar en una sala de fumadores: la garganta se seca, los ojos escuecen y una neblina blanquecina impide ver a lo lejos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n IQAir, una empresa que mide la calidad del aire, <strong>Porto Velho es en este momento la ciudad m&aacute;s contaminada de Brasil</strong>, con niveles que superan por mucho los de megal&oacute;polis como Nueva Delhi o S&atilde;o Paulo.
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n de part&iacute;culas, que se infiltran f&aacute;cilmente en el pulm&oacute;n y en la sangre y pueden provocar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, ha llegado este lunes a 194 microgramos por metro c&uacute;bico, 13 veces m&aacute;s que el nivel diario recomendado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad es la capital de Rondonia, un estado fronterizo con Bolivia que antes estaba enteramente cubierto por selva y que ahora tiene buena parte de su territorio ocupado por soja o ganado. &ldquo;Azul, nuestro cielo siempre azul, que Dios lo mantenga sin rival&rdquo;, proclaman las letras de un himno regional en necesidad de actualizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Su&aacute;rez, un empleado municipal de 50 a&ntilde;os que arregla la calzada de las calles, dice que no recuerda la &uacute;ltima vez que vio el famoso cielo azul del himno. Tal vez dos meses &iquest;O m&aacute;s? &ldquo;Es la peor sequ&iacute;a que he visto&rdquo;, asegura, antes de exponer sus teor&iacute;as sobre el origen de los incendios: un trozo de vidrio o una lata de cerveza sobre los que ha rebotado un rayo de sol.
    </p><p class="article-text">
        La Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a ha registrado en lo que va de a&ntilde;o m&aacute;s de 80.000 focos de incendios, el doble que el a&ntilde;o pasado, ya considerado nefasto. Seg&uacute;n el Gobierno, pr&aacute;cticamente todos han sido causados por el hombre, no por un trozo de vidrio.
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                Incendios afectan aire en Asunción, Paraguay                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El r&iacute;o Madeira bate un m&iacute;nimo hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        En la orilla de Porto Velho frente al r&iacute;o Madeira, uno de los principales afluentes del Amazonas, Gracemery Martins combate con la manguera de su jard&iacute;n un peque&ntilde;o incendio que est&aacute; creciendo r&aacute;pidamente delante de su casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Irresponsables, qu&eacute; desgracia, a qui&eacute;n se le ocurre&rdquo;, barrunta, indignada y sudada, esta profesora de 67 a&ntilde;os que ya imparti&oacute; cursos de Ecolog&iacute;a y Medio Ambiente a sus alumnos. Parece que el vecino se ha saltado la prohibici&oacute;n de hacer fuego impuesta por el Gobierno regional y ha querido quemar la basura en el patio trasero.&nbsp;Con la vegetaci&oacute;n seca por la falta de lluvias, se ha salido de control.
    </p><p class="article-text">
        Martins ha llamado a los bomberos, pero estos le han dicho que estaban demasiado rebasados como para ocuparse de un incendio menor.
    </p><p class="article-text">
        Hace 30 a&ntilde;os, se mud&oacute; a esta zona de la ciudad por las bonitas vistas sobre el r&iacute;o y por la puesta de sol. Pero el Madeira est&aacute; en el nivel m&aacute;s bajo de su historia y apenas se ve por la neblina.
    </p><p class="article-text">
        Al atardecer, el sol se vuelve tan rojo como el fuego. Ella, que est&aacute; casada con un poeta, dice que el astro est&aacute; pidiendo &ldquo;socorro de la insensatez humana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si destruyes el medio ambiente te est&aacute;s destruyendo a ti mismo. La mentalidad humana no aprende, pero solo nos queda seguir luchando&hellip;&rdquo;, asegura, manguera en mano.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB con informaci&oacute;n de agencias. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/incendios-forestales-desatan-emergencia-ambiental-sudamerica_1_11642605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Sep 2024 14:20:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Incendios forestales desatan una emergencia ambiental en Sudamérica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bolivia,Brasil,Perú,Paraguay,Incendios Forestales,Amazonía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno de los principales cursos de agua de la selva amazónica, entre Brasil y Bolivia, está en el nivel más bajo desde 1967]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/principales-cursos-agua-selva-amazonica-brasil-bolivia-nivel-1967_1_11576150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20db1cd2-5677-4f6b-a6e6-13dae8f2be14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uno de los principales cursos de agua de la selva amazónica, entre Brasil y Bolivia, está en el nivel más bajo desde 1967"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata del río Madeira. "La falta de lluvia está por debajo del promedio para la época. Existe una anomalía de lluvia significativa en toda la cuenca del Río Amazonas", explican los especialistas. </p></div><p class="article-text">
        El r&iacute;o Madeira, uno de los principales cursos de agua de la selva amaz&oacute;nica, se encontraba en el nivel m&aacute;s bajo desde 1967 y provocaba racionamiento en ciudades de Brasil, sobre todo en Porto Velho, capital del estado de Rondonia (norte), que declar&oacute; la emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El Servicio Geol&oacute;gico de Brasil inform&oacute; que el Madeira registraba el nivel m&aacute;s bajo para esta &eacute;poca del a&ntilde;o, 2,07 metros en Porto Velho, lo cual imped&iacute;a la actividad econ&oacute;mica, afectaba la alimentaci&oacute;n de poblaciones originarias y el abastecimiento, en tanto que generaba trastornos en la distribuci&oacute;n de agua potable.
    </p><p class="article-text">
        El factor principal es la falta de lluvias tanto en Brasil como en la vecina Bolivia, explic&oacute; el ingeniero hidr&oacute;logo del Servicio Geol&oacute;gico de Brasil, Marcus Suassuna, quien explic&oacute; que el r&iacute;o Madeira estaba el martes m&aacute;s de tres metros por debajo del promedio para esta &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La falta de lluvia est&aacute; por debajo del promedio para la &eacute;poca. Existe una anomal&iacute;a de lluvia significativa en toda la cuenca del R&iacute;o Amazonas&rdquo;, apunt&oacute; el especialista, quien tambi&eacute;n apunt&oacute; como una de las causas la sequ&iacute;a sufrida el a&ntilde;o pasado en la misma regi&oacute;n, de la cual no se ha podido recuperar el ideal de volumen de agua.
    </p><p class="article-text">
        La alcald&iacute;a de la ciudad de Porto Velho pidi&oacute; este martes a la poblaci&oacute;n evitar desperdicios de agua potable.
    </p><p class="article-text">
        Por la bajante, tambi&eacute;n se orient&oacute; a las personas a evitar entrar al r&iacute;o porque con las modificaciones del terreno es probable que aparezcan serpientes y caimanes.
    </p><p class="article-text">
        La Agencia Nacional de Aguas (ANA), del Gobierno federal, declar&oacute; situaci&oacute;n de escasez en la regi&oacute;n del r&iacute;o Madeira.
    </p><p class="article-text">
        Otras 17 ciudades de los estados de Acre y Rondonia se encontraban en situaci&oacute;n de emergencia por sequ&iacute;a, seg&uacute;n el Ministerio de Integraci&oacute;n y Desarrollo Regional.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de&nbsp;Xinhua/NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/principales-cursos-agua-selva-amazonica-brasil-bolivia-nivel-1967_1_11576150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Aug 2024 12:47:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uno de los principales cursos de agua de la selva amazónica, entre Brasil y Bolivia, está en el nivel más bajo desde 1967]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Amazonas,Amazonía,Sequía,Brasil,Bolivia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La investigación argentina que visibilizó el protagonismo de las mujeres en el boom del caucho de la Amazonia boliviana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/investigacion-argentina-visibilizo-protagonismo-mujeres-boom-caucho-amazonia-boliviana_129_11413327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168f1166-7651-4c58-a074-5346c6d26dd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La investigación argentina que visibilizó el protagonismo de las mujeres en el boom del caucho de la Amazonia boliviana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ganadora de un premio de la Unión Europea, la antropóloga argentina Lorena Córdoba puso en marcha la investigación del CONICET que revaloriza la agencia y la memoria de las protagonistas femeninas en la explotación e industria del caucho elástico en Bolivia: esta dinámica económica abrió la selva al mundo y reconfiguró para siempre el espacio amazónico. </p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La explotaci&oacute;n del caucho, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>siringa</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> o </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>goma el&aacute;stica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> conoci&oacute; su cl&iacute;max entre los finales del siglo XIX y los inicios del XX y es un hito indispensable para el conocimiento del pasado y el presente amaz&oacute;nicos. La industria cauchera perdi&oacute; su esplendor, pero no todas sus vidas, con la difusi&oacute;n masiva del pl&aacute;stico. Pervive en el actual paisaje de Amazonia, creado a su medida. El caucho es mucho m&aacute;s que un cap&iacute;tulo capital de la historia econ&oacute;mica local y que un asunto soterrado en el desarrollo del extractivismo regional y en el desenvolvimiento de la historia subcontinental. Constituye el hecho crucial&nbsp;que reconfigura para siempre el entero espacio de la Amazon&iacute;a al abrir la selva al capitalismo y los mercados internacionales. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Como en Brasil, Colombia, Ecuador o Per&uacute;, tambi&eacute;n en Bolivia la industria cauchera crece r&aacute;pidamente. La explotaci&oacute;n se expande en el norte boliviano. El territorio del Acre, extremo sudoccidental de la Amazonia sudamericana, hab&iacute;a sido pensado hasta entonces como un &ldquo;desierto verde&rdquo; inh&oacute;spito, est&eacute;ril, sin m&aacute;s habitante que ind&iacute;genas y fieras salvajes, insectos y malaria. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La explotaci&oacute;n del caucho violenta la ecolog&iacute;a amaz&oacute;nica. Abre la selva al resto de Bolivia, de Am&eacute;rica, y del mundo. Se fundan ciudades, se trazan y vuelven a trazar l&iacute;mites internacionales s&uacute;bitamente litigiosos entre naciones vecinas repentinamente belicosas, se exploran zonas desconocidas que ser&aacute;n cada d&iacute;a mejor conocidas, y hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de la selva gana su lugar, su nombre, su latitud y longitud en la cartograf&iacute;a. Entran en escena los barcos de vapor, los ej&eacute;rcitos, los ferrocarriles, las aduanas. Se inauguran empresas y comercios con casas matrices en Londres, Bel&eacute;n do Par&aacute; o Manaos. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La investigación del CONICET recalibró la leyenda gomera y revalorizó la agencia y la memoria de las mujeres protagonistas del boom cauchero en la Amazonia. Rescata las voces de las trabajadoras indígenas que picaban la goma, cocinaban, lavaban la ropa, mantenían las plantaciones o las barracas. De las amantes, concubinas, y madres. Recopila el testimonio de mujeres criollas, y europeas involucradas en el boom gomero. Todas parejamente olvidadas o ignoradas por el sesgo sexista de las historias y memorias nacionales y extranjeras de la región sudamericana.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Llegan oleadas de migrantes internos bolivianos, y tambi&eacute;n extranjeros, seducidos por una riqueza fabulosa que promete cambiar sus vidas. Comienzan a circular las historias fant&aacute;sticas de fortunas hechas de la noche a la ma&ntilde;ana, de teatros de &oacute;pera erigidos en medio de la jungla, de prostitutas emancipadas que se hacen pagar su trabajo en libras esterlinas, de r&iacute;os de champagne franc&eacute;s en medio de la Amazonia. El cuadro pintoresco as&iacute; construido es el que puede apreciarse en los excesos y las ambiciones de los personajes de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Fitzcarraldo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (1982), film de Werner Herzog interpretado por Klaus Kinski. En el norte boliviano rememoran hoy con v&iacute;vida nostalgia aquel per&iacute;odo legendario que funciona como mito fundacional de la colonizaci&oacute;n amaz&oacute;nica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, al releer las cr&oacute;nicas de aquella a&ntilde;oranza la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica revela sus propios sesgos. Nos presenta un paisaje selv&aacute;tico y una imagen de la industria hiper-masculinizados. Rodeado por las banderas del orden, del progreso o del nacionalismo, el pionero ocupa el lugar central, donde lo ha colocado y consagrado el imaginario de la &eacute;poca: la figura de un var&oacute;n, que vence en solitario los peligros de un paisaje hostil, ex&oacute;tico e ignorado. Seg&uacute;n este discurso can&oacute;nico, la mujer -ind&iacute;gena, criolla y aun blanca y europea&mdash; es un actor menor, secundario, transparente: en suma, invisible. Cuando no es eludida, apenas aparece referida de modo lateral, disimulado o indirecto. El mundo cauchero de la historia y memoria oficiales y oficiosas es un mundo de hombres. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Premiada por su investigaci&oacute;n por la Uni&oacute;n Europea, que con la beca Marie Curie le permiti&oacute; completarla en la Universidad Ca&rsquo; Foscari de Venecia, la antrop&oacute;loga argentina Lorena C&oacute;rdoba puso en marcha y llev&oacute; a t&eacute;rmino un trabajo colectivo de visibilizaci&oacute;n del trabajo invisibilizado de las mujeres trabajadoras y protagonistas del boom cauchero. En el libro </span><a href="https://edizionicafoscari.unive.it/it/edizioni4/libri/978-88-6969-787-6/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La reina del Orthon: Cr&oacute;nicas femeninas del auge gomero</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> se resume el proceso y se re&uacute;nen los resultados de esta labor reconstructora y repositora de la memoria y la identidad. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Lorena Córdoba (der.) e Iba Álvarez (izq.), Alto Ivón, departamento del Beni, norte de Bolivia, 2023                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La investigaci&oacute;n del CONICET recalibr&oacute; la leyenda gomera y revaloriz&oacute; la agencia y la memoria de las mujeres protagonistas del boom cauchero en la Amazonia. Rescata las voces de las trabajadoras ind&iacute;genas que picaban la goma, cocinaban, lavaban la ropa, manten&iacute;an las plantaciones o las barracas. De las amantes, concubinas, madres o &lsquo;esposas de monte&rsquo;. Recopila el testimonio de aquellas otras mujeres criollas, y europeas, involucradas en el boom gomero y que fueron igualmente ignoradas por el sesgo sexista de las historias y memorias nacionales y extranjeras de la regi&oacute;n sudamericana.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Despu&eacute;s de contextualizar las diversas modalidades de participaci&oacute;n de las mujeres en la historia y desarrollo econ&oacute;mico de la explotaci&oacute;n del caucho, la investigaci&oacute;n del CONICET ha sabido reconstruir y narrar con detalle una historia de vida. Concluy&oacute; una recopilaci&oacute;n y edici&oacute;n cr&iacute;tica de las cartas de la brit&aacute;nica Elisabeth Hessel: el testimonio escrito a mano por una mujer que relata de primera mano la experiencia cotidiana en una barraca cauchera de Bolivia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Una historia de vida &uacute;nica de una mujer &uacute;nica en el cl&iacute;max del boom cauchero</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Casada con Fred Hessel, que hab&iacute;a sido contratado por el cauchero Antonio Vaca Diez, &lsquo;el Livingstone boliviano&rsquo;, Elizabeth &lsquo;Lizzie&rsquo; Mathys llega a los 22 a&ntilde;os a la Amazon&iacute;a boliviana tras viajar por tierra desde Par&iacute;s hasta Burdeos, y en barco desde este puerto en el Atl&aacute;ntico norte. Catorce meses en viaje hasta establecerse finalmente en la barraca de la firma en el r&iacute;o Orthon. Antes, hace escala en Lisboa, en la isla de Madeira, en el puerto brasile&ntilde;o de Belem do Par&aacute;, ya atravesado el Atl&aacute;ntico. Y tambi&eacute;n antes de llegar a su destino amaz&oacute;nico final, pasa por &nbsp;Mishagua, donde presencia c&oacute;mo mueren, ahogados, el boliviano Vaca Diez y su socio peruano el m&iacute;tico Fitzcarraldo. &nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Durante los a&ntilde;os siguientes, Lizzie env&iacute;a desde la empresa cauchera en el norte boliviano decenas de cartas a su familia en Londres. En ese epistolario abunda el calor, abundan los insectos y la malaria, no faltan, siquiera, las mascotas ex&oacute;ticas, las reuniones sociales, y las revistas de moda que hace traer de Europa. </span>
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                    alt="La casa de Fred Arnold, en Orthon, Bolivia, a comienzos del siglo XX. En primer plano se ve a tres caucheros sobre bolachas de goma elástica."
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            <span class="title">
                La casa de Fred Arnold, en Orthon, Bolivia, a comienzos del siglo XX. En primer plano se ve a tres caucheros sobre bolachas de goma elástica.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">M&aacute;s all&aacute; de los ritos dom&eacute;sticos, Lizzie narra la operaci&oacute;n cotidiana de hombres y mujeres en la industria del caucho. Registra con claridad y sin inexactitud la peculiar forma de hacer negocios en una frontera regida por la voluntad privada de los empresarios caucheros o, cuando &eacute;sta no basta, por la &ldquo;ley del 44&rdquo;, as&iacute; llamada por el calibre del fusil Winchester. Relata que su empresa consigue hacerse de una aleda&ntilde;a plantaci&oacute;n de goma emborrachando primero y manteniendo secuestrando despu&eacute;s al due&ntilde;o, quien finalmente entiende, accede y firma la venta de sus tierras. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Las cartas de </strong></span><strong>Elizabeth &lsquo;Lizzie&rsquo; Mathys, el mayor testimonio y la mejor fuente</strong> 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las cartas de Lizzie componen un testimonio de primer orden a la hora de reconstruir la vida diaria de los y las ind&iacute;genas en las barracas gomeras, el trato que reciben, y los castigos que les infligen. Describe la captura &nbsp;-no pocas veces muy violenta- de hombres, mujeres y ni&ntilde;os que emplear&aacute;n como mano de obra, vender&aacute;n a otros caucheros, o destinar&aacute;n al servicio dom&eacute;stico. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A veces, la violencia era ejercida por mujeres. Lizzie reporta el caso de la esposa de Fitzcarraldo: &ldquo;Tres de los esclavos de esta casa, dos ni&ntilde;as y un ni&ntilde;o, escaparon hace poco, pero los cazaron y los trajeron de vuelta. Los encadenaron esa noche y al d&iacute;a siguiente los golpearon hasta que quedaron tan agotados que no lloraron m&aacute;s, con la se&ntilde;ora Fitzcarrald mirando todo el tiempo. Es una bestia: estaba tan enferma que tuve que salir de la casa. Ahora los encadena todas las noches a su cama. Ella misma golpea a todos sus sirvientes aproximadamente una vez a la semana&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Poco antes de la navidad de 1899, Lizzie enferma y muere en una epidemia de fiebre amarilla. Esta dama inglesa victoriana en sus &uacute;ltimas cartas se describ&iacute;a a s&iacute; misma como boliviana y &ldquo;reina del Orthon&rdquo;. La de esta mujer es una mirada descarnada y &uacute;nica, casi etnogr&aacute;fica y cient&iacute;fica, a la hora de recomponer el cuadro de la realidad cotidiana en los centros gomeros. Su mirada pone sobre la mesa muchos de los prejuicios impl&iacute;citos en la ret&oacute;rica del orden y el progreso, en el discurso colonial, en la ideolog&iacute;a de clase, en la moral victoriana, en el sexismo, la violencia y hasta el racismo impl&iacute;citos en un extractivismo rapaz. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">M&aacute;s all&aacute; de sus sesgos, de sus l&iacute;mites, de sus claroscuros, fue este testimonio de una mujer el que ayud&oacute;, como ning&uacute;n otro, a la investigaci&oacute;n del CONICET para recalibrar la leyenda extractiva. Porque cuestion&oacute; una historia escrita en clave exclusivamente masculina y ayud&oacute; a dar voz a todas aquellas mujeres que tambi&eacute;n protagonizaron los avatares &mdash;a veces heroicos y a veces macabros&mdash; del boom del caucho que cambi&oacute; para siempre la imagen y la realidad de la Amazonia.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>AGB</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/investigacion-argentina-visibilizo-protagonismo-mujeres-boom-caucho-amazonia-boliviana_129_11413327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2024 19:24:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La investigación argentina que visibilizó el protagonismo de las mujeres en el boom del caucho de la Amazonia boliviana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonía,Bolivia,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Belém, la ciudad amazónica que se prepara para la COP30]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/belem-ciudad-amazonica-prepara-cop30_1_11324223.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79914486-bac9-403a-9bd0-06c32b737f4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Belém, la ciudad amazónica que se prepara para la COP30"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ciudad brasileña recibirá a representantes de todo el mundo en la cumbre del clima de la ONU del año que viene, pero aún queda mucho por hacer. Sus habitantes piden obras e inversiones</p><p class="subtitle">Deforestación ilegal en la Amazonía brasileña cayó un 63 % en el primer bimestre de 2024</p><p class="subtitle">
La conservación de la Amazonia en Brasil genera más crecimiento que el modelo actual de explotación</p></div><p class="article-text">
        <strong>En la ciudad brasile&ntilde;a de Bel&eacute;m se est&aacute;n llevando a cabo los preparativos para acoger la COP30</strong>, la conferencia sobre el clima de las Naciones Unidas, una reuni&oacute;n crucial para el futuro del planeta y de una magnitud sin precedentes para este rinc&oacute;n del norte de la selva amaz&oacute;nica que se llevar&aacute; a cabo en noviembre de 2025. Mientras los ojos del mundo se vuelven hacia esta ciudad, la atenci&oacute;n se centra en su capacidad para recibir a tantas personas y en los desaf&iacute;os estructurales a los que se enfrentan sus residentes.
    </p><p class="article-text">
        El llamamiento para que la Amazon&iacute;a fuera la sede del evento fue liderado por el entonces presidente electo de Brasil, L<strong>uiz In&aacute;cio Lula da Silva</strong>, durante su&nbsp;visita a la<a href="https://www.eldiarioar.com/mundo/lula-dirigentes-indigenas-cop27-momentos-importantes-vida_1_9722317.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> COP27 en Egipto&nbsp;en noviembre de 2022</a>. &ldquo;Creo que es muy importante que las personas que defienden la Amazon&iacute;a y al clima conozcan de cerca esa regi&oacute;n&rdquo;, dijo Lula en la conferencia. La candidatura oficial de Bel&eacute;m se lanz&oacute; tras su toma de posesi&oacute;n en enero de 2023 y fue&nbsp;aceptada&nbsp;por la ONU a finales de a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de la ciudad apodada &ldquo;la puerta de la Amazon&iacute;a&rdquo; como sede de la COP30 es <strong>un reconocimiento al papel central que la selva tropical desempe&ntilde;a en la geopol&iacute;tica y la econom&iacute;a del planeta, seg&uacute;n los expertos</strong>. &ldquo;Es el momento de fomentar el protagonismo que solo nosotros, en la regi&oacute;n, podemos tener&rdquo;, afirma Jo&atilde;o Cl&aacute;udio Tupinamb&aacute;, profesor de la Universidad de la Amazon&iacute;a en Bel&eacute;m, y quien representa a la instituci&oacute;n en los preparativos de la COP30.
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                    alt="Trabajadores municipales retiran manualmente las malezas que brotan entre los adoquines en el centro de la ciudad de Belém."
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                Trabajadores municipales retiran manualmente las malezas que brotan entre los adoquines en el centro de la ciudad de Belém.                            </span>
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        Sin embargo, la ciudad, capital del estado de Par&aacute;, en el norte del pa&iacute;s, sigue luchando por garantizar un medioambiente sano y servicios b&aacute;sicos a muchos de sus 1,3 millones de habitantes, un panorama&nbsp;similar&nbsp;al de muchos municipios de la regi&oacute;n amaz&oacute;nica de Brasil. En medio de la mayor cuenca fluvial del mundo, tanto en volumen como en superficie, <strong>el 23% de los habitantes de Bel&eacute;m&nbsp;carece&nbsp;de acceso al suministro de agua potable de la ciudad, mientras que el 83% no est&aacute; conectado al sistema de alcantarillado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por aqu&iacute; se oyen muchas promesas, pero cuando se trata de obras concretas, la realidad es otra&rdquo;, afirma Renata Corr&ecirc;a, vecina de Bel&eacute;m que se gana la vida vendiendo tapioca.
    </p><p class="article-text">
        Corr&ecirc;a destaca los vertederos al aire libre, un centro hist&oacute;rico en ruinas y&nbsp;una capacidad hotelera limitada&nbsp;como retos importantes de cara a la COP30, a la que se espera que asistan m&aacute;s de&nbsp;<a href="https://www.gov.br/planalto/pt-br/assuntos/cop28/cop-30-no-brasil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">40.000 participantes</a>. Tanto por tierra como por mar, conectando con las islas de la bah&iacute;a de Guajar&aacute; sobre las que se asienta la ciudad, el transporte p&uacute;blico es precario, hasta a veces inexistente en las zonas m&aacute;s remotas. Aunque el parque automovil&iacute;stico de Bel&eacute;m&nbsp;crececada a&ntilde;o &#8213;a un ritmo superior al de la poblaci&oacute;n&#8213;, sus carreteras siguen siendo estrechas y llenas de baches, lo que a menudo provoca un tr&aacute;fico ca&oacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con menos de dos a&ntilde;os por delante y muchos desaf&iacute;os que afrontar, los habitantes de Bel&eacute;m afirmaron que el camino hacia la COP30 puede ser accidentado, aunque algunos mantienen la esperanza de un futuro y un legado mejores tras el evento.
    </p><h3 class="article-text">Obras prometidas</h3><p class="article-text">
        Desde la confirmaci&oacute;n de Bel&eacute;m como sede de la COP30, se han anunciado al menos&nbsp;cuatro grandes proyectos&nbsp;relacionados con el evento, que financiar&aacute;n los gobiernos regional y nacional, as&iacute; como el sector privado. Entre ellos figura la renovaci&oacute;n de uno de los hitos de la ciudad, <strong>el mercado de Ver-o-Peso, el&nbsp;mayor mercado al aire libre de Am&eacute;rica Latina, que alberga la mayor cantidad de pescado, carne y a&ccedil;a&iacute; de la ciudad.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De madrugada, los vendedores ofrecen açaí en el mercado de Ver-o-Peso, el mayor mercado al aire libre de Latinoamérica. A pesar de que el gobierno ha anunciado importantes inversiones para renovar este complejo de 25.000 metros, los comerciantes del mercado siguen mostrándose escépticos."
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            <span class="title">
                De madrugada, los vendedores ofrecen açaí en el mercado de Ver-o-Peso, el mayor mercado al aire libre de Latinoamérica. A pesar de que el gobierno ha anunciado importantes inversiones para renovar este complejo de 25.000 metros, los comerciantes del mercado siguen mostrándose escépticos.                            </span>
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        Fundado&nbsp;como puesto aduanero tras la&nbsp;llegada&nbsp;de los colonos europeos a Bel&eacute;m hace m&aacute;s de cuatro siglos, el complejo de 25.000 metros&nbsp;recibir&aacute;&nbsp;inversiones por el valor de 63 millones de reales (12,6 millones de d&oacute;lares) del Instituto Nacional del Patrimonio Hist&oacute;rico y Art&iacute;stico de Brasil. Sin embargo, persiste el escepticismo entre los comerciantes del mercado, que llevan m&aacute;s de 20 a&ntilde;os sin ver obras de envergadura en el lugar.
    </p><p class="article-text">
        Maria Cristina dos Anjos do Carmo, de 63 a&ntilde;os, lleva m&aacute;s de 42 vendiendo en el mercado hierbas medicinales originarias de la Amazon&iacute;a. Aprendi&oacute; a hacer&nbsp;<em>banho de cheiro&nbsp;&#8213;&nbsp;</em>&ldquo;ba&ntilde;os arom&aacute;ticos&rdquo; de hierbas y plantas mezcladas muy populares en los rituales locales&#8213; en su casa de Maraj&oacute;, una gran isla y zona protegida situada frente a la bah&iacute;a de Guajar&aacute;, en Bel&eacute;m.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ver-o-Peso me ha dado todo lo que tengo hoy: aqu&iacute; es donde me gano la vida, fue con el dinero de mi trabajo aqu&iacute; con el que pude comprar mi casa, y quiero que m&aacute;s gente en el mundo conozca nuestras hierbas&rdquo;, dice Carmo desde su puesto. &ldquo;Pero nuestro espacio est&aacute; completamente abandonado&rdquo;.
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                    alt="Maria Cristina dos Anjos do Carmo muestra las hierbas medicinales amazónicas que vende desde hace 42 años en el mercado de Ver-o-Peso. Los vigas de los puestos muestran signos de corrosión por la intemperie. No se han realizado renovaciones significativas en el lugar desde hace más de 20 años."
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            <span class="title">
                Maria Cristina dos Anjos do Carmo muestra las hierbas medicinales amazónicas que vende desde hace 42 años en el mercado de Ver-o-Peso. Los vigas de los puestos muestran signos de corrosión por la intemperie. No se han realizado renovaciones significativas en el lugar desde hace más de 20 años.                            </span>
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        En Ver-o-Peso, a finales de febrero, nuestros periodistas vieron los armazones de los puestos corro&iacute;dos por la intemperie, lonas rasgadas con reparaciones improvisadas y unos pocos trabajadores p&uacute;blicos limpiando las calles hist&oacute;ricas, llenas de basura y maleza que asomaba entre los adoquines.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, Jo&atilde;o Alexandre Trindade da Silva, de 61 a&ntilde;os, que tambi&eacute;n vende hierbas medicinales, espera reforzar sus ventas y cree que los comerciantes del mercado tienen la oportunidad de mejorar sus conocimientos a medida que se acerca la cumbre: &ldquo;A&uacute;n no s&eacute; c&oacute;mo se har&aacute;, pero imagino, en el futuro, un Ver-o-Peso en el que todos hablaremos ingl&eacute;s y haremos buenos negocios&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No tiene sentido dar un lavado de cara a la ciudad solo para la COP. O se hace un buen trabajo o no se hace</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernando Souza</span>
                                        <span>—</span> Presidente del sindicato local de pescaderos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fernando Souza, de 54 a&ntilde;os, compra y revende los mariscos que los pescaderos del mercado adquieren en los alrededores de Bel&eacute;m, y es presidente del sindicato local de pescaderos. &ldquo;Es un buen lugar para trabajar, pero necesita que los organismos competentes se ocupen mejor de &eacute;l, ya que somos la mayor atracci&oacute;n de una postal de Bel&eacute;m&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Souza teme que no haya tiempo suficiente para realizar proyectos de calidad que sirvan tanto para la COP30 como para la poblaci&oacute;n: &ldquo;No tiene sentido dar un lavado de cara a la ciudad solo para la COP. O se hace un buen trabajo o no se hace&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En su puesto del mercado de Ver-o-Peso, Fernando Souza, presidente del sindicato local de pescaderos, expresa su preocupación por la falta de tiempo para realizar proyectos de calidad que atiendan tanto a la COP30 como a la población."
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            <span class="title">
                En su puesto del mercado de Ver-o-Peso, Fernando Souza, presidente del sindicato local de pescaderos, expresa su preocupación por la falta de tiempo para realizar proyectos de calidad que atiendan tanto a la COP30 como a la población.                            </span>
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        Otro proyecto previsto es la&nbsp;transformaci&oacute;n&nbsp;de un aeropuerto en desuso en un complejo de 50 hect&aacute;reas con centros culturales, teatros, salas de exposiciones, patios de comidas y mercados. Este proyecto y la ampliaci&oacute;n de Porto Futuro, un complejo portuario a orillas de la bah&iacute;a de Guajar&aacute;, van a ser&nbsp;financiados&nbsp;por Vale, la multinacional minera responsable de los derrumbes de las presas de&nbsp;Mariana&nbsp;y&nbsp;Brumadinho, en el estado de Minas Gerais, uno de los peores desastres medioambientales de la historia de Brasil, con graves da&ntilde;os y casi 300 muertos. La empresa tambi&eacute;n ha sido acusada por pueblos ind&iacute;genas, como los&nbsp;aw&aacute; guaj&aacute;, de violar sus derechos territoriales.
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                    alt="Ya hay obras en marcha para transformar un aeropuerto abandonado en un Parque de la Ciudad, un complejo de 50 hectáreas que albergará desde centros culturales y teatros hasta un patio de comidas."
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            <span class="title">
                Ya hay obras en marcha para transformar un aeropuerto abandonado en un Parque de la Ciudad, un complejo de 50 hectáreas que albergará desde centros culturales y teatros hasta un patio de comidas.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de las infraestructuras</h3><p class="article-text">
        Jo&atilde;o Cl&aacute;udio Tupinamb&aacute; afirma que la ciudad debe considerar algo m&aacute;s que un legado de nuevas infraestructuras a la hora de analizar las oportunidades que ofrece acoger la COP30. &ldquo;No debemos limitar la COP a un mero evento o a negociaciones superficiales sobre inversiones&rdquo;, afirma. &ldquo;Esto es demasiado poco ante la oportunidad y lo que tenemos entre manos: la selva amaz&oacute;nica, la inteligencia existente en la regi&oacute;n y el conocimiento que ya hemos producido aqu&iacute;&rdquo;. Tupinamb&aacute; cree que es una oportunidad para poner de relieve el potencial de la Amazon&iacute;a, y afirma que es esencial que los representantes locales consigan acuerdos para el evento y el futuro de la regi&oacute;n que garanticen que los beneficios se queden all&iacute;: &ldquo;No hay precedentes de que los actores econ&oacute;micos locales hayan participado en las decisiones estrat&eacute;gicas sobre el modelo de desarrollo de la Amazon&iacute;a&rdquo;.
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                    alt="Un cartel en la terminal fluvial que transporta a los residentes de las comunidades ribereñas cercanas anuncia la “COP30 en Belém”. Una fuerte campaña, encabezada por el estado de Pará, abogó por que la ciudad fuera elegida sede de la COP, con planes para promover la bioeconomía y aplicar medidas para reducir la deforestación."
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                Un cartel en la terminal fluvial que transporta a los residentes de las comunidades ribereñas cercanas anuncia la “COP30 en Belém”. Una fuerte campaña, encabezada por el estado de Pará, abogó por que la ciudad fuera elegida sede de la COP, con planes para promover la bioeconomía y aplicar medidas para reducir la deforestación.                            </span>
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        La elecci&oacute;n de Bel&eacute;m como sede brasile&ntilde;a de la COP30 se produce tras una fuerte campa&ntilde;a del gobernador del estado de Par&aacute;, Helder Barbalho, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha intentado vender un paquete de soluciones ecol&oacute;gicas al mercado internacional. Ha anunciado planes centrados en impulsar la&nbsp;financiaci&oacute;n clim&aacute;tica, promover la&nbsp;<a href="https://dialogue.earth/es/agricultura-es/367951-can-one-of-brazils-deforestation-hotspots-become-a-green-leader/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bioeconom&iacute;a</a>&nbsp;y emprender acciones para reducir la deforestaci&oacute;n; desde 2006, Par&aacute; ha&nbsp;sufrido m&aacute;s deforestaci&oacute;n&nbsp;que cualquier otro estado de la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2023, la capital de Par&aacute; acogi&oacute; otro gran acontecimiento: la&nbsp;Cumbre Amaz&oacute;nica, que reuni&oacute; a l&iacute;deres de los pa&iacute;ses sudamericanos que comparten la selva tropical, con el objetivo de impulsar la cooperaci&oacute;n para su protecci&oacute;n. El encuentro termin&oacute; con la frustraci&oacute;n de los observadores ante la falta de objetivos concretos para frenar la deforestaci&oacute;n del bioma. Se calcula que en 2021 se habr&aacute; perdido el&nbsp;<a href="https://brasil.mapbiomas.org/2023/08/09/amazonia-ja-perdeu-17-de-sua-cobertura-nativa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17%</a>&nbsp;de su cubierta forestal original, lo que se acerca cada vez m&aacute;s a un &ldquo;<a href="https://dialogue.earth/es/clima-y-energia-es/59515-pueblos-indigenas-exigen-medidas-urgentes-para-evitar-la-pronta-destruccion-de-la-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto de inflexi&oacute;n</a>&rdquo; irreversible que podr&iacute;a conducir a la muerte progresiva de la selva y tener importantes consecuencias para el clima y la biodiversidad mundiales.
    </p><h3 class="article-text">Comunidades ribere&ntilde;as</h3><p class="article-text">
        Ilha do Combu es una de las 39 islas que rodean Bel&eacute;m, en la bah&iacute;a de Guajar&aacute;, y es una&nbsp;zona protegida desde el punto de vista medioambiental. Hay pocos registros oficiales, pero se cree que fue&nbsp;fundada&nbsp;en el siglo XIX por poblaciones ind&iacute;genas y negras que huyeron a las islas para evitar los impactos de la urbanizaci&oacute;n de la ciudad. En la actualidad, sus habitantes viven de la pesca y la silvicultura, sobre todo de la recolecci&oacute;n de palmeras de a&ccedil;a&iacute;, que se encuentran por toda la isla.
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                    alt="Muelle de la Ilha do Combu, zona protegida y una de las 39 islas que rodean Belém en la bahía de Guajará. Aproximadamente 2.500 personas viajan en ferry desde la isla a Belém los días laborables."
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            <span class="title">
                Muelle de la Ilha do Combu, zona protegida y una de las 39 islas que rodean Belém en la bahía de Guajará. Aproximadamente 2.500 personas viajan en ferry desde la isla a Belém los días laborables.                            </span>
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        Edienif Eva Costa, de 21 a&ntilde;os, naci&oacute; en la isla y es hija de&nbsp;<em>ribeirinhos</em>, nombre que reciben las comunidades ribere&ntilde;as tradicionales. Su familia se gana la vida pescando y cultivando a&ccedil;a&iacute; para alimentarse. Para ayudar con los ingresos familiares, tambi&eacute;n trabaja en un restaurante local. Ni siquiera hab&iacute;a o&iacute;do hablar de la COP30: &ldquo;Me entero de este evento ahora, porque est&aacute;s hablando de &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se carece de cifras oficiales sobre la poblaci&oacute;n de las islas, pero seg&uacute;n el ayuntamiento, unas 2.500 personas viajan en ferry desde la isla a Bel&eacute;m de lunes a viernes, mientras que 15.000 lo hacen los fines de semana. Ilha do Combu se ha hecho un nombre como lugar de ecoturismo, en gran parte gracias a su entorno de selva amaz&oacute;nica a&uacute;n preservada, aunque sus habitantes tambi&eacute;n deben hacer frente a la contaminaci&oacute;n del agua y a un servicio de recolecci&oacute;n de residuos insuficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un restaurante a orillas del agua, la camarera Suelane Costa, de 28 a&ntilde;os, expresa sus dudas sobre la capacidad de la ciudad para acoger la COP30: &ldquo;No dejo de imaginarme un acontecimiento de esta envergadura en Bel&eacute;m. Nuestra ciudad es hermosa, pero basta con mirar a nuestro alrededor para ver que est&aacute; completamente en ruinas&rdquo;.&nbsp;
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                    alt="El barco recolector de residuos que presta servicio a las comunidades ribereñas cercanas a Belém funciona solo dos veces por semana. Ilha do Combu se ha convertido en un destino ecoturístico, pero sus habitantes se enfrentan a la contaminación del agua y a un servicio de recolección de residuos ineficiente."
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            <span class="title">
                El barco recolector de residuos que presta servicio a las comunidades ribereñas cercanas a Belém funciona solo dos veces por semana. Ilha do Combu se ha convertido en un destino ecoturístico, pero sus habitantes se enfrentan a la contaminación del agua y a un servicio de recolección de residuos ineficiente.                            </span>
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        M&aacute;rio Carvalho, de 44 a&ntilde;os, es el gerente de un negocio que goza de buena reputaci&oacute;n entre los turistas de la isla: Casa do Chocolate Filha do Combu, que produce cacao org&aacute;nico amaz&oacute;nico para su chocolate. Dice que la empresa ya ha empezado a invertir para prepararse para el aumento de visitantes de la COP30, con la construcci&oacute;n de una cafeter&iacute;a, un aumento de la producci&oacute;n de chocolate y mejoras en el camino que lleva a su plantaci&oacute;n de cacao.
    </p><p class="article-text">
        Carvalho viaja regularmente de Bel&eacute;m a la isla. Por eso, dice, adem&aacute;s del turismo, le gustar&iacute;a que se resolvieran antiguas reivindicaciones, como la mejora de la calidad del transporte por ferry y del suministro de agua potable. Pero, advierte, &ldquo;la COP30 no cambiar&aacute; nuestra realidad cotidiana, porque cuando piensan en nosotros, nos miran a trav&eacute;s de los ojos del turismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De aqu&iacute; a noviembre de 2025, Bel&eacute;m se enfrenta a una serie de retos, no solo para garantizar su &eacute;xito a la hora de recibir al mundo, sino, sobre todo, para crear oportunidades sostenibles y duraderas para sus habitantes, afirma Carvalho: &ldquo;La COP30 es una oportunidad &uacute;nica, pero los resultados solo ser&aacute;n positivos para quienes viven y defienden la Amazon&iacute;a si los recursos se aprovechan realmente bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en Dialogue Earth <a href="https://dialogue.earth/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://dialogue.earth/es/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catarina Barbosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/belem-ciudad-amazonica-prepara-cop30_1_11324223.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Apr 2024 09:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Belém, la ciudad amazónica que se prepara para la COP30]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[COP30,Brasil,Luiz Inácio Lula da Silva,Medio ambiente,Amazonía,Belém]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deforestación ilegal en la Amazonía brasileña cayó un 63 % en el primer bimestre de 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/deforestacion-ilegal-amazonia-brasilena-cayo-63-primer-bimestre-2024_1_11222825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32db43ee-fbfa-4222-bd92-0d7615cc5962_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deforestación ilegal en la Amazonía brasileña cayó un 63 % en el primer bimestre de 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estudio elaborado por el Instituto del Hombre y del Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon) señala que, entre enero y febrero pasados, fue talada un área equivalente a 196 kilómetros cuadrados.</p></div><p class="article-text">
        La deforestaci&oacute;n ilegal en la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a cay&oacute; un 63 % en el primer bimestre de este a&ntilde;o respecto al mismo per&iacute;odo de 2023, seg&uacute;n un informe publicado este lunes por una organizaci&oacute;n no gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        El estudio elaborado por el Instituto del Hombre y del Medio Ambiente de la Amazon&iacute;a (Imazon) se&ntilde;ala que, entre enero y febrero pasados, fue talada un &aacute;rea equivalente a 196 kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        En el primer bimestre de 2023, la superficie destruida hab&iacute;a sido de 523 kil&oacute;metros cuadrados en los nueve estados amaz&oacute;nicos del pa&iacute;s, que concentran cerca del 70 % del mayor pulm&oacute;n vegetal del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Imazon, que desde 2008 mide la deforestaci&oacute;n con ayuda de im&aacute;genes de sat&eacute;lite, se trata de los menores &iacute;ndices de tala ilegal registrados en la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a desde 2018.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la organizaci&oacute;n no gubernamental agreg&oacute; que el dato es muy superior a las tasas de tala ilegal en los primeros dos meses de 2016 y 2017, cuando, respectivamente, hab&iacute;an sido destruidos 52 y 69 kil&oacute;metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora Larissa Amorim, una de las responsables del estudio, alert&oacute; de que, si bien los &iacute;ndices han mejorado, a&uacute;n son elevados y representan un &ldquo;gran desaf&iacute;o&rdquo; para el Gobierno de Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, que se ha trazado la meta de llegar a una tasa de deforestaci&oacute;n ilegal &ldquo;cero&rdquo; para el a&ntilde;o 2030.
    </p><p class="article-text">
        Para alcanzar ese objetivo, seg&uacute;n Amorim, &ldquo;una de las prioridades del Gobierno debe ser agilizar el proceso de demarcaci&oacute;n de tierras ind&iacute;genas&rdquo; y crear nuevas reservas medioambientales, pues &ldquo;son esos territorios los que hist&oacute;ricamente presentan los menores &iacute;ndices de deforestaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, Imazon reconoci&oacute; los esfuerzos del presidente Lula para recuperar los mecanismos de fiscalizaci&oacute;n medioambiental desde que asumi&oacute; el poder, el 1 de enero de 2023.
    </p><p class="article-text">
        La estructura de vigilancia de la Amazon&iacute;a y las demarcaciones de tierras ind&iacute;genas han sido retomadas gradualmente desde entonces, tras haber sido abandonadas entre 2019 y 2022, durante el Gobierno que presidi&oacute; el ultraderechista Jair Bolsonaro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NB con informaci&oacute;n de agencia EFE</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/deforestacion-ilegal-amazonia-brasilena-cayo-63-primer-bimestre-2024_1_11222825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Mar 2024 15:59:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deforestación ilegal en la Amazonía brasileña cayó un 63 % en el primer bimestre de 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Amazonía,Brasil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres que resisten: el arduo camino para defender el ambiente y el territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-resisten-arduo-camino-defender-ambiente-territorio_1_10967020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18f32116-0b10-499d-8925-66cca9ae2f71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres que resisten: el arduo camino para defender el ambiente y el territorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mongabay Latam documentó las luchas, los sueños y los desafíos que viven cuatro defensoras del ambiente y el territorio en la Amazonía colombiana. Crecieron en un territorio lleno de vida que se ha ido transformando ante el avance de la minería, la deforestación, la extracción de hidrocarburos o los cultivos ilícitos. Amenazas de muerte, desplazamiento de sus comunidades y exilio.
</p></div><p class="article-text">
        Hay cifras que, por muy graves que sean, no son suficientes para retratar en toda su dimensi&oacute;n las consecuencias que tiene la violencia. Entre 2012 y 2022, por ejemplo, 1.910 personas defensoras de ambiente y territorio fueron asesinadas en todo el mundo, de acuerdo con la organizaci&oacute;n no gubernamental&nbsp;<a href="https://www.globalwitness.org/es/standing-firm-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>. Entre los pa&iacute;ses en donde m&aacute;s se han registrado este tipo de homicidios est&aacute; Colombia. Al menos desde hace&nbsp;<a href="https://www.globalwitness.org/es/defending-tomorrow-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un lustro</a>, esa naci&oacute;n est&aacute; entre las cinco m&aacute;s peligrosas para quienes defienden los r&iacute;os, las monta&ntilde;as, los bosques y aquello que da sentido a un territorio natural.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de esas cifras no reflejan lo que viven d&iacute;a a d&iacute;a las personas defensoras del ambiente y el territorio.&nbsp;<strong>Hay datos que diluyen lo que representa ser mujer y crecer en una regi&oacute;n en donde la vida se moldea con el sonido de los r&iacute;os y de la selva</strong>. A veces, los n&uacute;meros tampoco ayudan a dimensionar los desaf&iacute;os que enfrentan quienes deciden dedicar parte de su cotidianidad a defender aquello que forj&oacute; su propia personalidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que lleva a una mujer a ser defensora del ambiente? &iquest;Qu&eacute; actividades amenazan la vida en sus territorios? &iquest;Con qu&eacute; obst&aacute;culos debe lidiar? &iquest;Qu&eacute; violencias ha recibido y c&oacute;mo las ha enfrentado? &iquest;C&oacute;mo afecta eso su vida familiar y comunitaria?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;busc&oacute; responder estas preguntas al documentar la vida y la labor que han realizado cuatro defensoras del ambiente y el territorio. Las cuatro tienen algo en com&uacute;n: crecieron en la Amazon&iacute;a colombiana, un territorio lleno de vida que se ha ido transformando conforme avanzan actividades como la miner&iacute;a, la deforestaci&oacute;n o los cultivos il&iacute;citos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las amenazas de muerte, el desplazamiento de sus comunidades y el exilio son algunas de las consecuencias que han enfrentado las defensoras ambientales."
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            <span class="title">
                Las amenazas de muerte, el desplazamiento de sus comunidades y el exilio son algunas de las consecuencias que han enfrentado las defensoras ambientales.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Entre la tragedia y el exilio</h3><p class="article-text">
        La placenta de la ind&iacute;gena Inga&nbsp;<strong>Soraida Chindoy Buesaquillo</strong>&nbsp;fue sembrada en las monta&ntilde;as del Putumayo, en la andinoamazon&iacute;a colombiana. En su casa, le ense&ntilde;aron a sembrar, a pescar, a recolectar y, sobre todo, a cuidar ese territorio en donde la selva amaz&oacute;nica se une con las elevaciones de los Andes.
    </p><p class="article-text">
        Una tragedia fue lo que llev&oacute; a Soraida Chondoy a tener un papel activo como defensora de ambiente y territorio. A finales de marzo de 2017, ella y su familia miraron desde el segundo piso de su casa c&oacute;mo una avalancha de lodo acababa con su comunidad y arrastraba a sus vecinos. La tragedia de Mocoa, como ahora se conoce a este evento, provoc&oacute; la muerte de 336 personas y a cerca de 22.000 personas damnificadas, entre ellas a la familia de Chondoy.
    </p><p class="article-text">
        Hoy&nbsp;<strong>la defensora lucha por evitar que la miner&iacute;a de cobre profane las monta&ntilde;as que para los Ingas son sagradas</strong>&nbsp;y aumente la deforestaci&oacute;n que altera todos los ciclos del agua. &ldquo;A m&iacute; me reconocen f&aacute;cilmente y cuando estoy en los sem&aacute;foros, ya sea en moto o a pie, a veces paran a decirme que deje de pelear por lo que peleo, que los deje trabajar. Seguramente porque tienen alg&uacute;n empleo con la minera&rdquo;, cuenta Soraida Chondoy.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aún tengo mucho trabajo pendiente. Quiero dejar una Colombia diferente a mis nietos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maydany Salcedo.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el departamento de Caquet&aacute;, al sur de Colombia,&nbsp;<strong>Mar&iacute;a Alis Ram&iacute;rez&nbsp;</strong>se opuso a la miner&iacute;a, a la tala indiscriminada y a las consecuencias sociales y ambientales de la exploraci&oacute;n petrolera. Por su defensa al territorio y al medio ambiente recibi&oacute; amenazas de muerte y tuvo que abandonar su finca y el pa&iacute;s. Desde 2019&nbsp;<strong>se encuentra con el estatus de refugiada en Nueva Zelanda</strong>, un territorio muy diferente a la selva amaz&oacute;nica y al r&iacute;o Zavaleta que acompa&ntilde;aron su infancia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La amenaza de 2018, por la que tuve que salir del pa&iacute;s, es bien confusa porque ya antes hab&iacute;a recibido varias y tal vez ni yo misma sepa bien c&oacute;mo ubicarla,&nbsp;<strong>no puedo decir con certeza qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s porque son tantos los actores que violentan el territorio y a todos yo me he opuesto</strong>&hellip; desde las compa&ntilde;&iacute;as que trabajan en el desarrollo de la miner&iacute;a legal hasta las minas ilegales, pasando por las grandes multinacionales que buscan petr&oacute;leo y hasta por grupos armados como las disidencias de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). La verdad es que al protestar por el da&ntilde;o a nuestro entorno nos ganamos muchos enemigos. Eso es muy triste, muy duro&rdquo;, relata desde la lejan&iacute;a Alis Ram&iacute;rez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo sé que últimamente a los líderes que estamos en esta defensa nos han venido matando, pero si nos quedamos en la casa también nos matan, entonces prefiero que nos maten levantando la voz.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Soraida Chindoy.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">En b&uacute;squeda de soluciones</h3><p class="article-text">
        En el municipio de Piamonte, en Cauca,&nbsp;<strong>Maydany Salcedo</strong>&nbsp;se ha opuesto al avance de la frontera agr&iacute;cola en la Amazon&iacute;a, a los cultivos de uso il&iacute;cito, a la contaminaci&oacute;n petrolera, a la deforestaci&oacute;n y a todo aquello que signifique un riesgo para el ambiente y el territorio.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2013, Salcedo fund&oacute; la Asociaci&oacute;n Municipal de Trabajadoras y Trabajadores Campesinos de Piamonte (Asimtracampic), con el objetivo de que en la regi&oacute;n no se siembre m&aacute;s coca y no avance la deforestaci&oacute;n. Eso desat&oacute; que recibiera diversas amenazas.&nbsp;<strong>En agosto del 2023, un hombre le dijo: &ldquo;Se lo advertimos, prep&aacute;rese para llorar&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Maydany Salcedo sigue firme en conseguir un anhelo que tiene desde hace a&ntilde;os: crear corredores biol&oacute;gicos para las especies que habitan en Piamonte, entre ellas el mico bonito (<em>Plecturocebus caquetensis</em>), uno de los primates m&aacute;s amenazados en el mundo y que s&oacute;lo se puede encontrar en los departamentos de Cauca y Caquet&aacute;. &ldquo;A&uacute;n tengo mucho trabajo pendiente. Quiero dejar una Colombia diferente a mis nietos&rdquo;, dice la defensora cuando habla de su labor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las cuatro defensoras ambientales tienen algo en común, crecieron en un territorio lleno de vida que se ha ido transformando.                            </span>
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        <a href="https://es.mongabay.com/2024/02/etelvina-ramos-de-cocalera-a-luchadora-para-sustituir-cultivos-ilicitos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Etelvina Ramos</strong></a>&nbsp;lleg&oacute; a Puerto Caicedo, en el Putumayo, cuando era ni&ntilde;a, a finales de la d&eacute;cada de 1970.&nbsp;<strong>Su historia resume la guerra en la Amazon&iacute;a colombiana</strong>: creci&oacute; entre plantaciones de coca, presenci&oacute; varias masacres, fue desplazada por la violencia y desde hace ya unos a&ntilde;os, lucha para que se destruyan los cultivos il&iacute;citos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando era ni&ntilde;a, Etelvina Ramos ten&iacute;a una pesadilla: una boa la engull&iacute;a, le romp&iacute;a sus fr&aacute;giles huesos y dejaba su cad&aacute;ver a la merced de otras bestias. Casi medio siglo despu&eacute;s, ya&nbsp;<strong>no es una serpiente la protagonista de sus noches en vela, sino el gatillo de un arma de aquellos que quieren verla muerta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no le temo a la naturaleza, esa se puede conocer, en cambio el hombre es cosa brava. Mis hijos aprendieron a verme amenazada, pero yo no quiero dejarlos solitos aunque ya est&eacute;n grandes, eso s&iacute; me aterra&rdquo;, dice la defensora que hoy busca crear una Reserva Campesina en Curillo, una figura que permite la gesti&oacute;n comunitaria del territorio y que, entre otras cosas, busca crear las condiciones para el desarrollo sostenible de la econom&iacute;a campesina.
    </p><p class="article-text">
        La vida, las amenazas y los anhelos de las defensoras reflejan&nbsp;<strong>la compleja situaci&oacute;n que se vive en los lugares colmados de bienes naturales</strong>, pero que se encuentran bajo el acecho de actividades extractivas tanto legales como ilegales.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que han asumido la defensa de esos sitios no entienden su propia existencia sin las monta&ntilde;as, los bosques, los animales o los r&iacute;os que han forjado ese territorio en donde ellas crecieron.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>* Coordinaci&oacute;n:&nbsp;</strong></em><em>Thelma G&oacute;mez Dur&aacute;n y Vanessa Romo.&nbsp;</em><em><strong>Edici&oacute;n:</strong></em><em>&nbsp;Thelma G&oacute;mez Dur&aacute;n</em><em><strong>,&nbsp;</strong></em><em>Antonio Jos&eacute; Paz Cardona, Alexa V&eacute;lez Zuazo y Mar&iacute;a Isabel Torres.&nbsp;</em><em><strong>Investigaci&oacute;n:&nbsp;</strong></em><em>Laila Abu Shihab Vergara, Mar&iacute;a Fernanda Lizcano, Natalia Pedraza Bravo, Diana Mar&iacute;a Pach&oacute;n y Vanessa Romo.&nbsp;</em><em><strong>Ilustraciones:</strong></em><em>&nbsp;Leo Jim&eacute;nez.</em><em><strong>&nbsp;Mapas:</strong></em><em>&nbsp;Fernando Pano.&nbsp;</em><em><strong>Video:</strong></em><em>&nbsp;Richard Romero.&nbsp;</em><em><strong>Audiencias y redes sociales:</strong></em><em>&nbsp;Dalia Medina Albarracin.</em>
    </p><p class="article-text">
        * *&nbsp;<em>Esta cobertura period&iacute;stica forma parte del proyecto &ldquo;Derechos de la Amazon&iacute;a en la mira: protecci&oacute;n de los pueblos y los bosques&rdquo;, una serie de art&iacute;culos de investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mongabay Latam*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-resisten-arduo-camino-defender-ambiente-territorio_1_10967020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Mar 2024 12:17:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres que resisten: el arduo camino para defender el ambiente y el territorio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Defensores ambientales,Amazonía,Colombia,Medio ambiente,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se investigó la minería ilegal en la Amazonía y se descubrieron más de 3000 pistas aéreas clandestinas en la selva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigo-mineria-ilegal-amazonia-descubrieron-3000-pistas-aereas-clandestinas-selva_1_10802920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00e8434a-4535-416b-be48-c605486fcd6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aeronave encontrada por los piaroa en las adyacencias de San Pedro del Orinoco del estado Amazonas."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Corredor furtivo” fue premiada este año en los Global Shining Light Awards (GSLA), durante la 13ª Conferencia Global de Periodismo de Investigación (GIJC23). elDiarioAR entrevistó a Joseph Poliszuk, uno de los periodistas venezolanos que trabajó en el caso. Cómo la Inteligencia Artificial (IA) puede convertirse en una aliada.</p></div><p class="article-text">
        Miner&iacute;a ilegal, pistas a&eacute;reas clandestinas y grupos criminales en control del territorio quedan expuestas en <a href="https://armando.info/series/corredor-furtivo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Corredor furtivo&rdquo;</a>, una investigaci&oacute;n sobre la Amazon&iacute;a venezolana, una de las joyas naturales de Sudam&eacute;rica, realizada por los periodistas Joseph Poliszuk, Mar&iacute;a Antonieta Segovia y Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles Ram&iacute;rez y publicada por <a href="https://armando.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Armando.info</a> (Venezuela) y <a href="https://elpais.com/argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Pa&iacute;s</a> (Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        En base a im&aacute;genes satelitales y el desarrollo de Inteligencia Artificial (IA), los periodistas pudieron identificar 3.718 puntos de actividad minera, la mayor&iacute;a de ellos ilegales, en los estados de Bol&iacute;var y Amazonas; dem&aacute;s de pistas clandestinas utilizadas por el crimen organizado para el transporte de oro y droga, seg&uacute;n revela el proyecto period&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n gan&oacute; en septiembre &uacute;ltimo los premios Global Shining Light Awards (GSLA) en la 13&ordf; Conferencia Global de Periodismo de Investigaci&oacute;n (GIJC23, por sus siglas en ingl&eacute;s), y&nbsp; encumbr&oacute; as&iacute; al periodismo latinoamericano y de habla hispana en uno de los principales galardones en investigaci&oacute;n a nivel internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El certamen, que este a&ntilde;o se realiz&oacute; en la ciudad de Gotemburgo, Suecia, premia al periodismo de investigaci&oacute;n que vigila la corrupci&oacute;n y los abusos de poder en pa&iacute;ses en desarrollo o en transici&oacute;n, realizado bajo amenaza o en condiciones peligrosas.&nbsp;
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                    alt="Top 5 de las pistas clandestinas en la Amazonía venezolana. Crédito: Armando.info."
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                Top 5 de las pistas clandestinas en la Amazonía venezolana. Crédito: Armando.info.                            </span>
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        La investigaci&oacute;n de los periodistas expuso la extensi&oacute;n de la explotaci&oacute;n minera en la Amazon&iacute;a venezolana, donde la actividad extractiva est&aacute; vedada, y resumi&oacute; dos ejes centrales de la conferencia global: el avance de la Inteligencia Artificial (IA) y el avance sobre medio ambiente y los derechos humanos en el mundo, una combinaci&oacute;n letal para la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del uso de im&aacute;genes satelitales e Inteligencia Artificial (IA), los periodistas pudieron ingresar virtualmente a un territorio controlado por grupos criminales, de extrema dificultad geogr&aacute;fica y en plena pandemia. Contaron con el apoyo del <a href="https://pulitzercenter.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pulitzer Center</a> (Estados Unidos) y la organizaci&oacute;n <a href="https://www.earthgenome.org/?earthrise-media" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Earthrise Media</a> (Noruega).
    </p><p class="article-text">
        Poliszuk hab&iacute;a cubierto casos puntuales de miner&iacute;a ilegal en la zona, pero buscaba la forma de trascender la cr&oacute;nica y obtener el panorama completo. Durante la pandemia, comenz&oacute; a recibir alertas de sus fuentes en el territorio, que le advert&iacute;an sobre la actividad ilegal en la selva. Fue cuando acudi&oacute; al Centro Pulitzer con una idea: utilizar im&aacute;genes satelitales e IA para obtener la ubicaci&oacute;n de la mayor cantidad de pistas a&eacute;reas clandestinas y minas ilegales en un territorio inabarcable y en un momento en el que era imposible movilizarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes satelitales que se utilizaron como base para estudiar el territorio fueron obtenidas gracias al sat&eacute;lite <a href="https://www.esa.int/Space_in_Member_States/Spain/SENTINEL_2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sentinel-2</a> de la Uni&oacute;n Europeo.
    </p><p class="article-text">
        El algoritmo que desarroll&oacute; el equipo fue lo que les permiti&oacute; a los periodistas construir el mapa de pistas a&eacute;reas clandestinas y minas ilegales. La tecnolog&iacute;a recib&iacute;a un comando espec&iacute;fico: encontrar todas aquellas im&aacute;genes satelitales en la Amazon&iacute;a venezolana que coincidieran con un mismo patr&oacute;n: una mina y una l&iacute;nea recta en la tierra. &ldquo;Gracias a la tecnolog&iacute;a pudimos demostrar no s&oacute;lo la deforestaci&oacute;n sino la violaci&oacute;n de derechos humanos&rdquo;, asegur&oacute; Poliszuk. &ldquo;No sab&iacute;a si el algoritmo iba a funcionar pero el Pulitzer Center crey&oacute; m&aacute;s que nosotros en la idea y por eso estoy muy agradecido&rdquo;, agreg&oacute; el periodista.
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                    alt="No solo una sino dos pistas juntas en las faldas del río Caroní y de una gran mina de oro, entre las poblaciones de Urimán e Ikabarú de la Gran Sabana. Crédito: ©Airbus DS/Earthrise/Armando.info."
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                No solo una sino dos pistas juntas en las faldas del río Caroní y de una gran mina de oro, entre las poblaciones de Urimán e Ikabarú de la Gran Sabana. Crédito: ©Airbus DS/Earthrise/Armando.info.                            </span>
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        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de las denuncias y de las noticias que salen de Venezuela, otra vez en el sur del pa&iacute;s est&aacute;n pasando cosas muy graves que no se hab&iacute;an visto y a partir de nuestro trabajo los informes de Naciones Unidas si le han puesto el ojo&rdquo;, explic&oacute; Poliszuk a <strong>elDiarioAR</strong>. Como consecuencia de la investigaci&oacute;n, adem&aacute;s, el algoritmo desarrollado para el reportaje fue abierto en Open Data y ha sido utilizado en Brasil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;C&oacute;mo llegaste a la conclusi&oacute;n de que deb&iacute;as recurrir a la inteligencia artificial para desarrollar esta investigaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Dicen que los periodistas tenemos obsesiones o temas que nos persiguen y este es uno de los temas que m&aacute;s me importan. En 2006, me enviaron a cubrir la masacre de la Paragua, cuando un grupo de militares del Teatro de Operaciones n&uacute;mero 5 asesin&oacute; a seis mineros al sur de Venezuela, cerca de Brasil. Entonces los militares bombardearon una mina ilegal. Un exceso, un exabrupto que ahora entendemos que iba m&aacute;s all&aacute;. Lo que estaban esperando era su comisi&oacute;n &ndash;soborno&ndash;; y a partir de ese momento, al darse cuenta de que no pod&iacute;an intervenir directamente han cedido el territorio a mafias. Siempre hab&iacute;a cubierto estos temas yendo a una o dos minas ilegales, pero la idea era justamente trascender la denuncia, trascender la cr&oacute;nica. Cuando el peri&oacute;dico El Universal me envi&oacute; en 2006 a cubrir la masacre de la Paragua, empec&eacute; a ver el periodismo de investigaci&oacute;n y que el periodismo iba m&aacute;s all&aacute;. Hace un par de a&ntilde;os, decid&iacute; buscar la inteligencia artificial para trascender la denuncia. No estaba seguro de que iba a funcionar, pero s&iacute; sab&iacute;a que de otra manera de seguro no iba a funcionar. El hallazgo es que a partir de all&iacute; tuvimos un mapa para poder ir a terreno y constatar las invasiones de estos grupos irregulares, y las violaciones a los derechos humanos que est&aacute;n sufriendo los ind&iacute;genas de la zona, quienes incluso est&aacute;n siendo esclavizados. Fue una mezcla de metodolog&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aeropista situada al lado de una mina de oro, cerca del sector El Pulgo del municipio Piar. Crédito: Airbus DS/Earthrise/Armando.info."
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                Aeropista situada al lado de una mina de oro, cerca del sector El Pulgo del municipio Piar. Crédito: Airbus DS/Earthrise/Armando.info.                            </span>
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        <strong>&ndash;Entre las historias de violaciones a derechos humanos, &iquest;cu&aacute;les fueron los casos que m&aacute;s te impactaron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo que m&aacute;s me impresion&oacute; es que los ind&iacute;genas est&aacute;n siendo esclavizados o que algunos de ellos, incluso, se est&aacute;n uniendo a estos grupos irregulares. Se est&aacute;n dividiendo y est&aacute;n siendo afectados tanto quienes se unen a los grupos irregulares como quienes est&aacute;n siendo v&iacute;ctimas, forzados a incurrir otra vez en trabajos forzosos. Hay incluso casos de matrimonios mixtos, pues est&aacute;n cambiando todo el tejido social de la selva. El mundo se impresiona y se rasga las vestiduras porque en el sur de China hay campos de concentraci&oacute;n con poblaci&oacute;n isl&aacute;mica, pues a m&iacute; el gran hallazgo y una de las cosas que m&aacute;s me han sensibilizado de esta investigaci&oacute;n es que de este lado del mundo no nos hemos dado cuenta que eso est&aacute; pasando con los ind&iacute;genas del Amazonas, en este caso venezolano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; recursos necesita un periodista de investigaci&oacute;n para desarrollar su historia con IA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Creo que un periodista de investigaci&oacute;n lo que tiene que saber es c&oacute;mo funcionan las cosas. O sea, cu&aacute;l es la metodolog&iacute;a, la mejor metodolog&iacute;a para llegar a probar una conclusi&oacute;n, una hip&oacute;tesis. No soy un geek ni soy un experto en Inteligencia Artificial. Simplemente empec&eacute; a averiguar si era posible lograrlo. Y es as&iacute; como con ayuda de expertos, el Pulitzer Center y Earthrise Media, adem&aacute;s de El Pa&iacute;s de Espa&ntilde;a, empezamos a engranar un equipo multidisciplinario en el que pudimos programar un algoritmo, ver que esta metodolog&iacute;a funcionara y probar as&iacute; los hallazgos. No se trata de un juguete para usar las nuevas tecnolog&iacute;as. Se trata de que se complementen las metodolog&iacute;as. Primero recurrimos a Inteligencia Artificial, pero despu&eacute;s fuimos al campo y el trabajo no fue menor, sino que a partir de ese mapa que logramos tener sab&iacute;amos a d&oacute;nde ir. Estamos hablando de un territorio vasto, lleno de accidentes geogr&aacute;ficos peligrosos, invadido por estos grupos irregulares y con escasez de todo. Si en Caracas hay escasez de gasolina, imag&iacute;nate en la selva. Entonces todo este mapa nos permiti&oacute; hacer una preproducci&oacute;n para saber a d&oacute;nde ir y sobre todo, c&oacute;mo ir y con qui&eacute;n contar.
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                    alt="A partir de imágenes satelitales y con la ayuda de Inteligencia Artifical fue posible identificar 3.718 pistas aéreas, la mayoría de ellas ilegales. Crédito: Armando.info."
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                A partir de imágenes satelitales y con la ayuda de Inteligencia Artifical fue posible identificar 3.718 pistas aéreas, la mayoría de ellas ilegales. Crédito: Armando.info.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Adem&aacute;s del impacto internacional de la investigaci&oacute;n, &iquest;las autoridades venezolanas han tomado alguna medida a partir de la publicaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La Fuerza Armada Nacional Bolivariana dijo que hab&iacute;a dinamitado algunas pistas clandestinas despu&eacute;s de que nosotros se&ntilde;al&aacute;ramos d&oacute;nde estaban y qu&eacute; papel estaban jugando. Las autoridades lo twittearon, lo sacaron en redes, lo informaron, pero no tenemos constataci&oacute;n de esto ni estamos seguros. En el sur del pa&iacute;s, en la selva, est&aacute; ocurriendo una invasi&oacute;n progresiva y sistem&aacute;tica y las autoridades son ambiguas. Por un lado, dicen que est&aacute;n haciendo, que est&aacute;n desalojando estos grupos, pero por otro lado vemos que contin&uacute;a la invasi&oacute;n en nuevos territorios. En los &uacute;ltimos informes de la Misi&oacute;n de Determinaci&oacute;n de Derechos Humanos, nuestro trabajo ha sido citado y nos han entrevistado. Ha servido para registrar otras violaciones a los derechos humanos que no se hab&iacute;an visto.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Premiadas</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Corredor Furtivo&rdquo; fue la investigaci&oacute;n ganadora en la categor&iacute;a Medios Grandes. En la misma categor&iacute;a fue distinguida la investigaci&oacute;n &ldquo;Los bandidos se&ntilde;ores de la guerra de Zamfara&rdquo;, de BBC Africa Eye (Nigeria), un trabajo de dos a&ntilde;os que expuso el conflicto en el estado de Zamfara, en el noroeste de Nigeria, que mat&oacute; a cientos de personas en 2022 y desplaz&oacute; a cientos de miles m&aacute;s. Tuvo una particularidad: el principal periodista del equipo no pudo recibir en forma presencial su premio porque Suecia le neg&oacute; la VISA para ingresar al pa&iacute;s y acudir a la ceremonia, explic&oacute; uno de sus colegas, quien subi&oacute; a recibir el premio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Corriendo un gran riesgo personal, un joven periodista y estudiante de derecho nigeriano, Yusuf Anka, visit&oacute; a l&iacute;deres de bandidos en campamentos remotos en todo el estado, incluido a uno de los hombres que en febrero de 2021 secuestraron a casi 300 ni&ntilde;as de una escuela secundaria en Jangebe&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; uno de los integrantes del jurado del certamen. &ldquo;Demostr&oacute; una valent&iacute;a extraordinaria al ir al coraz&oacute;n del conflicto entre grupos &eacute;tnicos en Nigeria, y estuvo en el lugar casi tan pronto como sucedieron algunos de los acontecimientos. Realmente nos llev&oacute; al coraz&oacute;n de una historia que no he visto a nadie m&aacute;s contar&rdquo;, expuso otro juez del certamen.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, el concurso estuvo abierto a reportajes publicados o emitidos entre 2021 y 2022, e incluy&oacute; trabajos sobre una prisi&oacute;n secreta en Bangladesh y fosas comunes en Ucrania. Tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo un hospital de Macedonia del Norte realiz&oacute; tratamientos de purificaci&oacute;n de sangre no autorizados e inseguros a numerosos pacientes con Covid-19, al tiempo que ocultaba informaci&oacute;n vital sobre los pacientes y presuntamente manipulaba datos sobre infecciones. Este &uacute;ltimo trabajo (Bad Blood o Sangre Mala) gan&oacute; en la categor&iacute;a de Medios Peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/investigo-mineria-ilegal-amazonia-descubrieron-3000-pistas-aereas-clandestinas-selva_1_10802920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Dec 2023 03:01:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así se investigó la minería ilegal en la Amazonía y se descubrieron más de 3000 pistas aéreas clandestinas en la selva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[minería ilegal,Amazonía,Venezuela,investigación,GIJN]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio muestra un panorama desalentador para los anfibios: hay 40% de especies en riesgo de extinción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/estudio-muestra-panorama-desalentador-anfibios-hay-40-especies-riesgo-extincion_1_10755419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9feba32-d72e-4a03-b1c1-5e2f526ea1c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio muestra un panorama desalentador para los anfibios: hay 40% de especies en riesgo de extinción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Brasil es el país con mayor diversidad de anfibios del mundo. La deforestación y los hongos letales ya habían sido señalados como causas del declive pero ahora los biólogos resaltan el papel de la crisis climática: las altas temperaturas y la baja humedad afectan la respiración de los anfibios, que en parte se realiza a través de la piel. La importancia de estas especies.</p></div><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>rana Tepequ&eacute;m</strong>&nbsp;(<em>Anomaloglossus tepequem</em>) sol&iacute;a verse en grandes n&uacute;meros en los arroyos en la Sierra de Tepequ&eacute;m, en el estado de Roraima. Es end&eacute;mica de Brasil y de esta localidad espec&iacute;fica, es decir, solo habitaba en ese lugar espec&iacute;fico del planeta. Lamentablemente, ahora se cree que ha desaparecido de la naturaleza. Esta especie amaz&oacute;nica no ha sido vista desde la d&eacute;cada de los noventa.
    </p><p class="article-text">
        Esta rana es una de las&nbsp;<strong>26 clasificadas como posiblemente extintas en el pa&iacute;s,</strong>&nbsp;seg&uacute;n el &uacute;ltimo&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-06578-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio global</a>&nbsp;de anfibios de la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN). Los n&uacute;meros son alarmantes: dos de cada cinco especies de anfibios est&aacute;n amenazados.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de mil expertos alrededor del mundo participaron en el estudio. Se analizaron 8.000 especies de anfibios,&nbsp;incluyendo sapos, ranas, salamandras, culebras ciegas y otras. Fueron casi 3.000 m&aacute;s que en el an&aacute;lisis m&aacute;s reciente, realizado en 2004.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la izquierda, una rana de la especie Ghatophryne ornata, nativa de la cordillera de los Ghats occidentales en el sur de India. Imagen cortesía de Sandeep Das/UICN. A la derecha, la rana cristal (Hyalinobatrachium aureoguttatum), que habita en los bosques de Ecuador, Colombia y Panamá. Imagen cortesía de Robin Moore/Re:wild."
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            <span class="title">
                A la izquierda, una rana de la especie Ghatophryne ornata, nativa de la cordillera de los Ghats occidentales en el sur de India. Imagen cortesía de Sandeep Das/UICN. A la derecha, la rana cristal (Hyalinobatrachium aureoguttatum), que habita en los bosques de Ecuador, Colombia y Panamá. Imagen cortesía de Robin Moore/Re:wild.                            </span>
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        Esta vez lo destacado es el creciente papel del cambio clim&aacute;tico en el declive global de los anfibios, considerados los m&aacute;s amenazados de todos los animales vertebrados.&nbsp;<strong>El 40% de sus especies corre alg&uacute;n riesgo de extinci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La deforestaci&oacute;n, la p&eacute;rdida de h&aacute;bitat y la aparici&oacute;n de enfermedades como la&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/03/multinational-task-force-aims-to-save-colorful-rainforest-frogs/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quitridiomicosis</a>&nbsp;que ha devastado poblaciones enteras, ya estaban documentadas como amenazas, pero ahora los bi&oacute;logos advierten que las temperaturas en aumento, la baja humedad y la sequ&iacute;a, consecuencias del cambio clim&aacute;tico, est&aacute;n aumentando a&uacute;n m&aacute;s la presi&oacute;n sobre muchas especies de anfibios.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n que estudi&oacute; el periodo de 2004 a 2022, m&aacute;s de 300 especies estuvieron muy cerca de la extinci&oacute;n, y el 30% de estos casos fueron causados principalmente por la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El agua es esencial para la reproducci&oacute;n de los anfibios. En ella se reproducen y nacen los renacuajos&rdquo;, explica el bi&oacute;logo Iber&ecirc; Farina Machado, coordinador de Evaluaci&oacute;n de Anfibios en Brasil de la Comisi&oacute;n de Supervivencia de Especies de la UICN y uno de los coautores del art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los cambios en la temperatura y la humedad tienen un impacto en su salud y ponen en riesgo su supervivencia.<strong>&nbsp;&ldquo;Los anfibios tienen la piel h&uacute;meda y respiran a trav&eacute;s de ella.</strong>&nbsp;Algunas especies utilizan un cierto porcentaje de sus pulmones y otro porcentaje de su piel para el intercambio de gases, o viceversa. Si el clima es demasiado seco, esto afecta su respiraci&oacute;n&rdquo;, agrega Machado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El mapa producido por el estudio revela dónde se encuentran las 2873 especies de anfibios amenazadas de extinción; la mayoría están en áreas de gran altitud, donde cada vez hay menos humedad disponible. Mongabay Latam"
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            <span class="title">
                El mapa producido por el estudio revela dónde se encuentran las 2873 especies de anfibios amenazadas de extinción; la mayoría están en áreas de gran altitud, donde cada vez hay menos humedad disponible. Mongabay Latam                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">26 especies posiblemente extintas en Brasil</h3><p class="article-text">
        Brasil es el pa&iacute;s con la mayor diversidad de anfibios del mundo, albergando alrededor de 1.200 especies. Casi un tercio de ellos han sido evaluadas por primera vez en este nuevo informe.
    </p><p class="article-text">
        La evaluaci&oacute;n hall&oacute; que 189 especies est&aacute;n actualmente clasificadas en la escala de la UICN como en &ldquo;peligro cr&iacute;tico&rdquo;, &ldquo;en peligro&rdquo; o &ldquo;vulnerable de extinci&oacute;n&rdquo; en Brasil. Adem&aacute;s, el aspecto m&aacute;s preocupante es que la gran mayor&iacute;a de las especies amenazadas son end&eacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El escenario es a&uacute;n m&aacute;s desolador cuando tenemos en cuenta las 26 especies clasificadas como posiblemente extintas, ya que no han sido avistada en entornos naturales desde la d&eacute;cada de los 80 o antes&rdquo;, se&ntilde;ala Machado.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso de la<strong>&nbsp;peque&ntilde;a rana verrugosa</strong>&nbsp;(<em>Holoaden bradei</em>) y la rana de piedra de Petr&oacute;polis (<em>Thoropa petropolitana</em>), ambas encontradas en la mata o bosque Atl&aacute;ntico &mdash;un bioma presente en Brasil, Paraguay y Argentina&mdash; en el siglo pasado. Sin embargo, la &uacute;ltima vez que se vio a esta rana en los arroyos de la sierra de R&iacute;o de Janeiro fue en 1982.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Nyctimantis pomba, una especie en peligro crítico endémica de una única región en la Zona da Mata de Minas Gerais, Brasil. Imagen cortesía de Diego José Santana y UICN."
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                Nyctimantis pomba, una especie en peligro crítico endémica de una única región en la Zona da Mata de Minas Gerais, Brasil. Imagen cortesía de Diego José Santana y UICN.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo explica que en Brasil, la deforestaci&oacute;n, as&iacute; como la expansi&oacute;n agr&iacute;cola y urbana siguen siendo las principales causas de extinci&oacute;n de los anfibios. Sin embargo, el cambio clim&aacute;tico est&aacute; cada vez m&aacute;s presente.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que, por ejemplo, en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, la Amazon&iacute;a se ha calentado&nbsp;<a href="https://noticias.uol.com.br/colunas/carlos-madeiro/2022/08/05/estudos-mostram-amazonia-mais-quente-seca-e-ja-mudando-o-clima-do-planeta.htm#:~:text=Em%2040%20anos%2C%20a%20Amaz%C3%B4nia,g%C3%A1s%20causador%20do%20efeito%20estufa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1 grado cent&iacute;grado</a>&nbsp;y ha experimentado una reducci&oacute;n en las precipitaciones de<strong>&nbsp;hasta un 36% en algunas &aacute;reas.</strong>&nbsp;Las sequ&iacute;as extremas en el bioma son&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/02/invisible-destruction-38-of-remaining-amazon-forest-already-degraded/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s recurrentes</a>. En este mismo momento, los estados de la Amazon&iacute;a est&aacute;n experimentando una de las&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/10/people-and-nature-suffer-as-historic-drought-fuels-calamitous-amazon-fires/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores sequ&iacute;as de la historia</a>. Los r&iacute;os se han secado y la navegaci&oacute;n se ha interrumpido, dejando a las poblaciones ribere&ntilde;as sin acceso a alimentos y agua potable. Cientos de delfines han sido&nbsp;<a href="https://news.mongabay.com/2023/10/amazon-drought-cuts-river-traffic-leaves-communities-without-water-and-supplies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hallados muertos</a>&nbsp;en el Lago Tef&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que los humanos provocan cambios en el clima y los h&aacute;bitats, los anfibios son incapaces de moverse muy lejos para escapar de la frecuencia e intensidad crecientes del calor extremo, incendios forestales, sequ&iacute;as y huracanes provocados por el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, dice Jennifer Luedtke Swandby, coordinadora de la Autoridad de la Lista Roja del Grupo de Especialistas en Anfibios de la UICN y una de las involucradas en el estudio.
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                    alt="Sapo cornudo de Palawan (Megophrys ligayae), una especie en peligro endémica de Filipinas. Imagen cortesía de Robin Moore y Re:wild."
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            <span class="title">
                Sapo cornudo de Palawan (Megophrys ligayae), una especie en peligro endémica de Filipinas. Imagen cortesía de Robin Moore y Re:wild.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los anfibios de alta altitud son los m&aacute;s afectados</h3><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a es sin&oacute;nimo de falta de agua y humedad. En este preocupante escenario para la supervivencia de los anfibios, uno podr&iacute;a imaginar que los que viven en zonas bajas ser&iacute;an los m&aacute;s impactados. Sin embargo, este no es el caso. Las especies que viven en &aacute;reas m&aacute;s altas, a m&aacute;s de 1.600 metros sobre el nivel del mar, mueren m&aacute;s r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        En regiones con grandes cordilleras, como el Parque Nacional Itatiaia, en R&iacute;o de Janeiro, o el Monte Roraima, en el norte del pa&iacute;s, sapos, ranas, ranas arb&oacute;reas y otros anfibios sufren m&aacute;s las perturbaciones clim&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hemos notado que las l&iacute;neas de nubes est&aacute;n subiendo cada vez m&aacute;s, lo que significa que hay menos humedad disponible para ellos en la cima de las monta&ntilde;as</strong>. Y dado que no pueden subir m&aacute;s, terminan convirti&eacute;ndose en rehenes del clima&rdquo;, dice el bi&oacute;logo brasile&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Melanobatrachus indicus, también llamada la rana galaxia a la izquierda, es una de las especies más raras de India, redescubierta solo en 1997. A la derecha, el Ghatixalus asterops de la India también se considera en peligro de extinción. Imágenes cortesía de Sandeep Das/UICN."
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            <span class="title">
                Melanobatrachus indicus, también llamada la rana galaxia a la izquierda, es una de las especies más raras de India, redescubierta solo en 1997. A la derecha, el Ghatixalus asterops de la India también se considera en peligro de extinción. Imágenes cortesía de Sandeep Das/UICN.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de tantas especies y la probable inminente extinci&oacute;n de otras son recordatorios de la urgente necesidad de contener las causas del cambio clim&aacute;tico y mitigar sus efectos. Los anfibios son bioindicadores importantes de la salud de sus ecosistemas y, en consecuencia, del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El mundo en calentamiento est&aacute; perdiendo muchas m&aacute;s especies, lo que sirve como una advertencia para nosotros&rdquo;, dice Machado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los anfibios est&aacute;n desapareciendo m&aacute;s r&aacute;pido de lo que podemos estudiarlos, pero la lista de razones para protegerlos es larga, incluyendo su importancia para la medicina, el control de plagas, que nos alertan sobre las condiciones ambientales y que hacen el planeta m&aacute;s hermoso&rdquo;, a&ntilde;ade Kelsey Neam, coordinadora de prioridades y m&eacute;tricas de especies en la organizaci&oacute;n Re:wild y una de las autoras principales del estudio.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Cita del estudio: Leudtke,&nbsp;J.&nbsp;A., Chanson,&nbsp;J., Neam,&nbsp;K., Hobin,&nbsp;L., Maciel,&nbsp;A.&nbsp;O., Catenazzi,&nbsp;A., &hellip; Stuart,&nbsp;S.&nbsp;N. (2023). Ongoing declines for the world&rsquo;s amphibians in the face of emerging threats.Nature. Retrieved from&nbsp;</em><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-023-06578-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://www.nature.com/articles/s41586-023-06578-4</em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Esta historia fue reportada por el equipo de Mongabay Brasil y fue publicada por&nbsp;</strong></em><a href="https://brasil.mongabay.com/2023/11/40-dos-anfibios-no-mundo-estao-ameacados-de-extincao-200-especies-no-brasil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>primera vez</strong></em></a><em><strong>&nbsp;el 6 de noviembre de 2023 en el sitio web de Mongabay en ese pa&iacute;s.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Suzana Camargo/Mongabay Latam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/estudio-muestra-panorama-desalentador-anfibios-hay-40-especies-riesgo-extincion_1_10755419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2023 09:27:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio muestra un panorama desalentador para los anfibios: hay 40% de especies en riesgo de extinción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[anfibios,peligro de extinsión,Amazonía,Naturaleza,Cambio Climático,Sequía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guardaparques desplazados y 14 áreas protegidas son disputadas por grupos armados ilegales en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/guardaparques-desplazados-14-areas-protegidas-son-disputadas-grupos-armados-ilegales-colombia_1_10669627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e88e8c1-7dac-40c1-8682-bf5c7d2c95a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guardaparques desplazados y 14 áreas protegidas son disputadas por grupos armados ilegales en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos cinco años se han reportado al menos 15 amenazas contra los guardaparques que vigilan las áreas protegidas de la Amazonía de Colombia. Estos hechos se suman a los traslados de personal por la violencia, la quema y saqueo de cinco puestos de control, y muertes registradas entre 2008 y 2011.Grupos armados y drogas, detrás de la tragedia.
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En este parque hay muchas complicaciones porque si un funcionario inicia trabajos ambientales con un l&iacute;der comunitario durante un tiempo, no se sabe si se va a poder continuar porque puede que lo asesinen o le toque irse de la zona&rdquo;, dice una fuente local que conoce de cerca el trabajo de un &aacute;rea protegida amaz&oacute;nica, a quien por seguridad protegemos en esta publicaci&oacute;n. Testimonios como este se repiten en muchos de los parques y reservas de la Amazon&iacute;a del pa&iacute;s donde las constantes amenazas han terminado replegando del territorio a la primera l&iacute;nea de defensa de la biodiversidad de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los eventos de violencia hacen imposible que los guardaparques transiten por al menos 21 &aacute;reas protegidas nacionales, incluidos las 14 amaz&oacute;nicas.&nbsp;<strong>&ldquo;Los grupos armados y econom&iacute;as il&iacute;citas que impulsan y patrocinan la deforestaci&oacute;n permanecen en el territorio, lo que pone en riesgo al personal&rdquo;,</strong>&nbsp;le dijo Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNN) a Mongabay Latam en una respuesta a una solicitud de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los guardaparques que protegen los ecosistemas m&aacute;s representativos de la Amazon&iacute;a colombiana pueden vigilar s&oacute;lo algunas zonas muy espec&iacute;ficas.</strong>&nbsp;Las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), agrupadas en distintos grupos armados ilegales que est&aacute;n en disputa, han declarado a varios de estos funcionarios objetivos militares y eso implica que si ponen un pie en el lugar donde operan, los matan.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los equipos period&iacute;sticos que lleg&oacute; hasta el&nbsp;<strong>Parque Nacional Natural La Paya</strong>&nbsp;se top&oacute; con un ret&eacute;n armado de los Comandos de Frontera en el r&iacute;o Putumayo, quienes vestidos de verde, armados con fusiles y dem&aacute;s indumentarias militares se apuraron en dejar un mensaje: no son ellos los que deforestan, sino los del Frente Primero &lsquo;Carolina Ram&iacute;rez&rsquo;, otra disidencia de las FARC. Esta declaraci&oacute;n pone en evidencia la pelea vigente y constante por el territorio entre los grupos armados ilegales, disputa que se da muchas veces alrededor o dentro de los resguardos ind&iacute;genas y con los bosques de la Amazon&iacute;a como testigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Panfleto de 2022 de las disidencias de las FARC EP en el que prohíben el ingreso a la zona de La Macarena a los guardaparques y funcionarios ambientales. Crédito: imagen entregada por Parques Nacionales, publicado por Mongabay."
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                Panfleto de 2022 de las disidencias de las FARC EP en el que prohíben el ingreso a la zona de La Macarena a los guardaparques y funcionarios ambientales. Crédito: imagen entregada por Parques Nacionales, publicado por Mongabay.                            </span>
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        &ldquo;No hay garant&iacute;as para ingresar a todos los sectores del &aacute;rea protegida. Hay un riesgo de ser asesinados tal cual se se&ntilde;ala en los comunicados de grupos armados y en las conversaciones que se tienen con actores locales&rdquo;, le dijo PNN a Mongabay Latam. Adem&aacute;s, agrega que &ldquo;despu&eacute;s de la operaci&oacute;n Artemisa &mdash;una iniciativa militar lanzada por el gobierno de Iv&aacute;n Duque en abril de 2019&mdash; se amenaz&oacute; gravemente a tres funcionarios, motivo por el cual dos de ellos renunciaron a la entidad y la otra persona (qued&oacute;) en grave riesgo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La prohibici&oacute;n de ingreso de los guardaparques a sus &aacute;reas de trabajo, como consecuencia de las acciones militares de Artemisa, afect&oacute; por lo menos la vigilancia y monitoreo en cuatro parques colombianos: Tinigua, La Paya, Sierra de la Macarena y Serran&iacute;a de Chiribiquete.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de estas restricciones y de la sostenida escalada de violencia se puede ver en las cifras de deforestaci&oacute;n.&nbsp;<strong>En 2022, se perdieron 10 299 hect&aacute;reas de bosque dentro de las &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a colombiana.</strong>&nbsp;Esa extensi&oacute;n corresponde al 82 % de toda la deforestaci&oacute;n registrada en &aacute;reas protegidas a nivel nacional, seg&uacute;n las cifras del Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales (IDEAM), que podr&iacute;an incluso ser mayores, como indican algunos expertos que han analizado la data publicada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2022, se perdieron 10 299 hectáreas de bosque dentro de las áreas protegidas de la Amazonía colombiana.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo proteger las &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a de Colombia con tantas prohibiciones y restricciones de movilidad para sus funcionarios? Mongabay Latam en alianza con Rutas del Conflicto y La Silla Vac&iacute;a investigaron los eventos de violencia, las restricciones de ingreso para los funcionarios de PNN y los peligros para la biodiversidad en las 14 &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a colombiana. Los problemas detectados van desde las amenazas y avance de varios delitos ambientales hasta la falta de presupuesto y log&iacute;stica para atender los ecosistemas clave del pa&iacute;s, como pudimos corroborar en las bases de datos construidas para esta serie a partir de pedidos oficiales de informaci&oacute;n. Los periodistas, adem&aacute;s, visitaron tres parques que se encuentran en grave riesgo: La Paya, Sierra de la Macarena y Amacayacu.
    </p><p class="article-text">
        Un aviso del Parque Amacayacu se&ntilde;ala que la tala ilegal y la contaminaci&oacute;n est&aacute;n prohibidas. No obstante, la miner&iacute;a ilegal afecta el norte del &aacute;rea protegida, seg&uacute;n la reporter&iacute;a realizada. Cr&eacute;dito: Juan Carlos Contreras.
    </p><h3 class="article-text">Defender las &aacute;reas protegidas con la vida</h3><p class="article-text">
        Para tener una idea de la complejidad y la magnitud de la violencia en las &aacute;reas protegidas, basta mencionar que s&oacute;lo las disidencias de la FARC est&aacute;n presentes en 33 de los 39 municipios y zonas no municipalizadas donde se encuentran las<strong>&nbsp;14 &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas de Colombia.</strong>&nbsp;Seg&uacute;n los expertos consultados, estos grupos armados, adem&aacute;s, son el motor de las econom&iacute;as ilegales que han deforestado las &aacute;reas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        Distintos&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/12/un-posconflicto-marcado-por-la-deforestacion-en-colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios acad&eacute;micos</a>&nbsp;han confirmado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el incremento significativo en esta deforestaci&oacute;n tras la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las FARC. Entre 2015 y 2016, antes del acuerdo, la cifra anual de p&eacute;rdida de bosque en las &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a no superaba las 5336 hect&aacute;reas. Pero, a partir de 2017, el paisaje empez&oacute; a cambiar. La cantidad de hect&aacute;reas deforestadas ese a&ntilde;o se dispar&oacute; a 10 152 hect&aacute;reas y un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, casi se duplic&oacute; hasta alcanzar las 19 553.
    </p><p class="article-text">
        Si sumamos la p&eacute;rdida de bosque en las &aacute;reas amaz&oacute;nicas de Colombia entre 2015 y 2022, la superficie arrasada equivale al tama&ntilde;o de Singapur. Estamos hablando de 86 828 hect&aacute;reas deforestadas, s&oacute;lo a partir de sumar las cifras proporcionadas por el IDEAM.
    </p><p class="article-text">
        Clara Solano, directora de la Fundaci&oacute;n Natura y presidenta del Consejo Directivo de la organizaci&oacute;n civil veedora de las &aacute;reas protegidas Parques C&oacute;mo Vamos, explica que &ldquo;la salida de las FARC implic&oacute; un vac&iacute;o de gobernanza en algunos territorios y hubo personas dispuestas a ocupar esos espacios&rdquo;. A su vez, si bien la existencia del conflicto armado ayud&oacute; a que ciertos sitios se conservaran, como explica Carlos Mauricio Herrera, especialista en &Aacute;reas Protegidas en la organizaci&oacute;n de WWF Colombia, tras las consecuencias inesperadas del Acuerdo de Paz, la situaci&oacute;n se degener&oacute;. &ldquo;Lo que causa la violencia actualmente es la p&eacute;rdida de gobernabilidad sobre las &aacute;reas, as&iacute; como el aumento de las actividades il&iacute;citas&rdquo;, dice Herrera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay garantías para ingresar a todos los sectores del área protegida. Hay un riesgo de ser asesinados tal cual se señala en los comunicados de grupos armados y en las conversaciones que se tienen con actores locales.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Actualmente, los funcionarios de Parques Nacionales Naturales s&oacute;lo pueden visitar espacios muy espec&iacute;ficos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Parque Sierra de la Macarena no pueden entrar al sector Cabra Yarumales, Caf&eacute; y Guayabero, debido a amenazas y la presencia de grupos armados ilegales relacionados con la siembra de cultivos il&iacute;citos.
    </p><p class="article-text">
        En Tinigua, a trav&eacute;s de panfletos distribuidos en el &aacute;rea, se anunci&oacute; que los guardaparques tienen prohibido visitar los sectores de Uribe y Macarena. Mientras que en Cordillera de los Picachos, las zonas de Platanillo y Uribe est&aacute;n cerradas, desde 2018, por amenazas.
    </p><p class="article-text">
        Los funcionarios de PNN no pueden ingresar tampoco a la parte norte del Parque Amacayacu, es decir, a las zonas de los r&iacute;os Cotuh&eacute; y Putumayo por la presencia de grupos armados ilegales. En Chiribiquete solo pueden entrar a uno de seis sectores, y en La Paya y Serran&iacute;a de los Churumbelos tambi&eacute;n hay zonas vetadas.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n entregada por las autoridades de PNN de Colombia confirma esta vigilancia fragmentada en la que muchas veces a los funcionarios solo les queda ser testigos de c&oacute;mo las &aacute;reas protegidas son arrasadas. Si deciden intervenir, las consecuencias pueden ser fatales.
    </p><p class="article-text">
        En 2008, Jos&eacute; Mart&iacute;n Duarte del Parque Serran&iacute;a de la Macarena fue asesinado por un grupo armado con disparos por la espalda. En 2011, muri&oacute; el guardaparque Jaime Gir&oacute;n Portilla en el Parque Serran&iacute;a de los Churumbelos a causa de una mina antipersonal. Entre 2011 y 2023, en el Parque Cordillera de los Picachos, al menos tres funcionarios fueron trasladados para otras &aacute;reas protegidas por temas de seguridad y otro funcionario del Parque Tinigua corri&oacute; con la misma suerte. En los parques nacionales Yaigoj&eacute; Apaporis y La Paya, la situaci&oacute;n es la misma: siete funcionarios han sido trasladados del primero y uno del segundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las lagunas del Parque La Paya son parte de sus ecosistemas biodiversos. Hoy en el área protegida no hay acceso a los guardaparques, a excepción de algunos funcionarios indígenas. Foto: Sergio Alejandro Melgarejo/Mongabay."
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            <span class="title">
                Las lagunas del Parque La Paya son parte de sus ecosistemas biodiversos. Hoy en el área protegida no hay acceso a los guardaparques, a excepción de algunos funcionarios indígenas. Foto: Sergio Alejandro Melgarejo/Mongabay.                            </span>
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        <strong>El procurador ambiental Gustavo Guerrero dice que el gobierno podr&iacute;a hacer m&aacute;s para garantizar la presencia de los guardaparques.</strong>&nbsp;&ldquo;Se podr&iacute;a hacer mucho m&aacute;s para poder garantizar el regreso permanente del personal en parques como Tinigua, La Macarena y la Reserva Nacional Natural Nukak, &aacute;reas protegidas de gran importancia en nuestro pa&iacute;s y para la Amazon&iacute;a en general, donde se presentan grandes problemas asociados a la deforestaci&oacute;n y a las comunidades que los habitan&rdquo;. Agrega que las visitas espor&aacute;dicas de los funcionarios a las &aacute;reas protegidas no son suficientes para un buen manejo. Tambi&eacute;n se&ntilde;ala que la gobernabilidad debe ser el resultado de la acci&oacute;n del Estado, &ldquo;no de los actores al margen de la ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sector del r&iacute;o Guayabero ha sido afectado por la deforestaci&oacute;n que se desprende de la construcci&oacute;n de la carretera ilegal Trocha Ganadera por parte de las FARC. Cr&eacute;dito: Ana Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Ortiz.
    </p><p class="article-text">
        En el Parque Sierra de la Macarena, fuentes de la zona le dijeron a los reporteros que la operaci&oacute;n militar Artemisa del gobierno de Iv&aacute;n Duque increment&oacute; la situaci&oacute;n de riesgo de los guardaparques. Explicaron que los operativos en territorio, en las que se logr&oacute; capturar al menos a 13 personas presuntamente responsables de deforestar al interior del parque, fueron el detonante para que las disidencias de las FARC declararan objetivo militar a los funcionarios de Parques Nacionales. &ldquo;Prohibieron totalmente la entrada de los guardaparques a la Sierra de la Macarena. La gente no quiso volver a saber de ellos y las disidencias declararon a la entidad Parques su enemigo permanente por supuestamente avalar los operativos del Ej&eacute;rcito. (&hellip;) Tambi&eacute;n se coment&oacute; que las disidencias planeaban colocar una bomba al lado de la sede de Parques, pero que al estar al lado de la escuela prefirieron no hacerlo&rdquo;, dice la fuente del territorio a la que protegemos por su seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parques Nacionales le confirm&oacute; a Mongabay Latam que han registrado 12 amenazas contra guardaparques,</strong>&nbsp;entre 2019 y 2023, en las &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a de Colombia. Todos estos eventos, seg&uacute;n indicaron, fueron reportados por la entidad a la Fiscal&iacute;a General para su investigaci&oacute;n. Cinco amenazas ocurrieron en 2019, tres en 2022, dos en el 2021 y dos m&aacute;s en el 2022. Los funcionarios del parque Sierra de la Macarena, Tinigua y La Paya son los m&aacute;s amenazados, en el primero la autoridad tiene registrados cuatro casos y en los otros dos en total tres casos. A estos eventos de violencia se suman tres casos m&aacute;s recogidos en la reporter&iacute;a en terreno por el equipo period&iacute;stico.
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                    alt="Los líderes indígenas de los resguardos que se superponen con el Parque La Paya rechazan la deforestación asociada al cultivo ilícito de coca. Crédito: Sergio Alejandro Melgarejo/Mongabay."
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                Los líderes indígenas de los resguardos que se superponen con el Parque La Paya rechazan la deforestación asociada al cultivo ilícito de coca. Crédito: Sergio Alejandro Melgarejo/Mongabay.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Puestos quemados y poca infraestructura</h3><p class="article-text">
        Las p&eacute;rdidas materiales tambi&eacute;n dificultan las tareas de vigilancia. Entre 2017 y 2020, tres puestos de control fueron quemados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las amenazas, los saqueos y los hurtos en los puestos de control son otro de los problemas reportados por la autoridad. En 2019, ocurri&oacute; un saqueo en la caba&ntilde;a Naranjal del Parque La Paya en Putumayo. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, en febrero de 2020, en el parque Cahuinar&iacute; personas desconocidas irrumpieron en tres caba&ntilde;as. Los atacantes se identificaron como miembros de las disidencias de las FARC y les&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/amazonas/funcionarios-de-parques-de-la-amazonia-no-han-podido-regresar-desde-2020-por-amenazas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prohibieron a los guardaparques</a>&nbsp;continuar con sus labores.
    </p><p class="article-text">
        Las lagunas del Parque La Paya son parte de sus ecosistemas biodiversos. Hoy en el &aacute;rea protegida no hay acceso a los guardaparques, a excepci&oacute;n de algunos funcionarios ind&iacute;genas. Cr&eacute;dito: Sergio Alejandro Melgarejo.
    </p><p class="article-text">
        En las 11 &aacute;reas protegidas, manejadas a trav&eacute;s de la Direcci&oacute;n Territorial Amaz&oacute;nica de Parques Nacionales, hay 33 sedes de la entidad. De estas, s&oacute;lo 22 est&aacute;n en funcionamiento y hay muchos sectores que por temas de seguridad no pueden contar con la presencia permanente de guardaparques.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos de instrumentos de transporte, la Direcci&oacute;n Territorial Amaz&oacute;nica no cuenta con aviones o helic&oacute;pteros pese a que sus once &aacute;reas protegidas cubren m&aacute;s de 9 millones 700 mil hect&aacute;ras y, seg&uacute;n los datos entregados a Mongabay Latam, solo ha contratado tres sobrevuelos para vigilar las &aacute;reas protegidas entre 2021 y 2022, por un total de 70 millones de pesos (17 499 d&oacute;lares). &ldquo;Deber&iacute;an tener una avioneta, no tienen nada. Estas &aacute;reas protegidas tienen millones de hect&aacute;reas (para vigilar)&rdquo;, dice Solano de la Fundaci&oacute;n Natura y Parques C&oacute;mo Vamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Prohibieron totalmente la entrada de los guardaparques a la Sierra de la Macarena. La gente no quiso volver a saber de ellos y las disidencias declararon a la entidad Parques su enemigo permanente por supuestamente avalar los operativos del Ejército.</p>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Grupos armados en las &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a</h3><p class="article-text">
        <strong>Indepaz ha podido identificar qu&eacute; grupos armados operan en la Amazon&iacute;a de Colombia.</strong>&nbsp;Las disidencias de las FARC, por ejemplo, son los actores con mayor presencia, ya que est&aacute;n en 33 de los 35 municipios que albergan &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas. De estos grupos exFARC, el que tiene m&aacute;s presencia es el Bloque Suroriental, presente en 20 municipios; seguido de su rival la Segunda Marquetalia, en siete, y otro heredero de la guerrilla denominado Comando Coordinador de Occidente que est&aacute; en tres. Seg&uacute;n Indepaz, los grupos Bloque Suroriental y el Comando Coordinador de Occidente ahora conforman un solo grupo denominado Estado Mayor Central (EMC), al mando de alias &lsquo;Iv&aacute;n Mordisco&rsquo;, facci&oacute;n enemiga de la Segunda Marquetalia, liderada por alias &lsquo;Iv&aacute;n M&aacute;rquez&rsquo;. Este &uacute;ltimo fue un exnegociador del Acuerdo de Paz y miembro del Secretariado de las FARC que volvi&oacute; a las armas.
    </p><p class="article-text">
        La guerrilla Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN), por su parte, est&aacute; presente en cinco municipios y los herederos de los paramilitares Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) se encuentran en nueve. El exministro de Ambiente Manuel Rodr&iacute;guez comenta que no ve que la situaci&oacute;n de violencia vaya a cambiar pronto. &ldquo;Colombia tiene m&aacute;s territorio que Estado y ese parece ser el caso de las &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        En el municipio de Puerto Legu&iacute;zamo, Putumayo, donde est&aacute; el Parque La Paya, operan la Segunda Marquetalia y el Bloque Suroriental o Estado Mayor Central (EMC), este &uacute;ltimo a trav&eacute;s del Frente Carolina Ram&iacute;rez. Los periodistas de La Silla Vac&iacute;a y Mongabay Latam que viajaron para investigar la situaci&oacute;n de esta &aacute;rea protegida confirmaron de primera mano que hay presencia y controles del grupo armado ilegal Comandos de la Frontera, que responde a la Segunda Marquetalia.
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                    alt="El grupo armado ilegal Comandos de la Frontera apareció en el recorrido de los reporteros de La Silla Vacía y Mongabay Latam que visitaron la zona del Parque La Paya. Foto: Santiago Rodríguez/Mongabay."
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                El grupo armado ilegal Comandos de la Frontera apareció en el recorrido de los reporteros de La Silla Vacía y Mongabay Latam que visitaron la zona del Parque La Paya. Foto: Santiago Rodríguez/Mongabay.                            </span>
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        Esta distribuci&oacute;n de los actores armados en el territorio ha sido recientemente abordada en la publicaci&oacute;n period&iacute;stica&nbsp;<a href="https://amazonunderworld.org/es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon Underworld,&nbsp;</a>que document&oacute; la presencia de m&uacute;ltiples actores armados en la Amazon&iacute;a colombiana, incluyendo el Estado Mayor Central, el Frente Carolina Ram&iacute;rez y Comandos de la Frontera.
    </p><p class="article-text">
        El grupo armado ilegal Comandos de la Frontera apareci&oacute; en el recorrido de los reporteros de La Silla Vac&iacute;a y Mongabay Latam que visitaron la zona del Parque La Paya. Cr&eacute;dito: Santiago Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las econom&iacute;as ilegales asociadas a estos grupos armados tambi&eacute;n est&aacute;n presentes en las &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas.</strong>&nbsp;En 2022, se detectaron 4807 hect&aacute;reas de cultivos il&iacute;citos de coca en las &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas, un aumento de 45 % respecto a 2021, seg&uacute;n la&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/11/aumento-cultivos-de-coca-en-parques-naturales-2021-colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC)</a>&nbsp;y el Ministerio de Justicia. La Paya registraba 1840 hect&aacute;reas, seguida de la Reserva Nukak con 1622 y Sierra de la Macarena con 1284. Adem&aacute;s, las rutas del narcotr&aacute;fico tambi&eacute;n atraviesan las &aacute;reas protegidas. Entre 2017 y 2022, tras la firma del Acuerdo de Paz, 2.4 toneladas de coca&iacute;na fueron decomisadas en &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a, seg&uacute;n el conteo de incautaciones de coca&iacute;na en &aacute;reas protegidas del Ministerio de Defensa al que Mongabay Latam tuvo acceso tras una solicitud de informaci&oacute;n. Las cifras las encabeza la Reserva Nukak con una incautaci&oacute;n de 1005 kilogramos en 2017, junto con otra de 249 kilogramos en 2020. La Paya tuvo la segunda mayor incautaci&oacute;n con 800 kilogramos en 2020, seguido por la Serran&iacute;a de Chiribiquete con 399 en 2018 y Sierra de la Macarena con 25 en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la presencia del narcotr&aacute;fico en las &aacute;reas protegidas, Candice Welsch, representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) para la Regi&oacute;n Andina y el Cono Sur, dice que &ldquo;los grupos ilegales sacan ventaja de las reglas que hay en las zonas de manejo especial, donde el principal inter&eacute;s es la protecci&oacute;n ambiental y donde hay restricciones para atacar los cultivos, como ocurri&oacute; en su momento con la aspersi&oacute;n a&eacute;rea&rdquo;. La experta a&ntilde;ade que un foco clave de presencia de cultivos de coca es el departamento del Putumayo y la zona de frontera, as&iacute; como el Parque Nacional La Paya. Welsch comenta que el caso de Putumayo est&aacute; conectado a las &aacute;reas de cultivos ilegales en Per&uacute;, as&iacute; como de rutas del narcotr&aacute;fico que conectan ambos pa&iacute;ses y considera que &ldquo;son los mismos grupos ilegales que est&aacute;n haciendo exactamente la misma actividad en ambos lados de la frontera y usan el r&iacute;o Putumayo para facilitar el tr&aacute;fico, pas&aacute;ndolo por Ecuador hasta llegar a los puertos&rdquo;.
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                    alt="En Amacayacu hay más de 5000 especies de plantas, 468 de aves, 150 de mamíferos y reptiles como los caimanes, anacondas, boas y tortugas. Foto: Juan Carlos Contreras para Rutas del Conflicto y Mongabay Latam."
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                En Amacayacu hay más de 5000 especies de plantas, 468 de aves, 150 de mamíferos y reptiles como los caimanes, anacondas, boas y tortugas. Foto: Juan Carlos Contreras para Rutas del Conflicto y Mongabay Latam.                            </span>
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        En una carta enviada a Mongabay Latam, la subdirectiva amaz&oacute;nica del sindicato Sintrambiente Parques Nacionales declar&oacute; que los guardaparques son los primeros afectados por esta situaci&oacute;n de inseguridad.&nbsp;<strong>&ldquo;Las personas vinculadas a Parques Nacionales (tienen) una vulnerabilidad muy grande frente a intereses particulares y redes ilegales en la regi&oacute;n&rdquo;, dice el sindicato.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Herrera de WWF agrega que en algunas &aacute;reas protegidas, como Sierra de la Macarena, el conflicto armado ha tenido una mayor duraci&oacute;n. &ldquo;Los sitios de mayor biodiversidad en nuestro pa&iacute;s coinciden en muchos casos tambi&eacute;n con esos lugares en donde ha estado m&aacute;s presente y vigente la guerra&rdquo;, explica.
    </p><h3 class="article-text">Miner&iacute;a ilegal y deforestaci&oacute;n: dos enemigos de las &aacute;reas protegidas</h3><p class="article-text">
        Las cifras m&aacute;s recientes indican que hay una reducci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n en Colombia y las &aacute;reas protegidas para el a&ntilde;o 2022. Sin embargo, para muchos expertos, como Clara Solano,&nbsp;<strong>&ldquo;falta entender qu&eacute; est&aacute; pasando ah&iacute;, por ejemplo, estudiar si las reglas de los grupos armados ilegales que multan la deforestaci&oacute;n tuvieron que ver u otros factores&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El exministro de Ambiente Manuel Rodr&iacute;guez se&ntilde;ala que no es razonable que el gobierno de Gustavo Petro se atribuya todo el &eacute;xito de la disminuci&oacute;n, ya que pudieron incidir otros factores que desincentivan la tumba y quema de bosques, como las lluvias intensificadas debido al fen&oacute;meno de La Ni&ntilde;a. Adem&aacute;s, no se sabe &ldquo;si realmente hubo una tregua de los grupos armados ilegales para detener la deforestaci&oacute;n&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El aumento, sin embargo, s&iacute; se hizo evidente en cuatro &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a colombiana: Cahuinar&iacute;, R&iacute;o Pur&eacute;, Serran&iacute;a de los Churumbelos y Yaigoj&eacute; Apaporis. En el primero, se pas&oacute; de tres hect&aacute;reas deforestadas en 2021 a 101 en 2022. En el parque R&iacute;o Pur&eacute;, donde en 2021 no se registr&oacute; ni una sola hect&aacute;rea deforestada, en 2022 se desmontaron 24 hect&aacute;reas. Mientras que en el Parque Serran&iacute;a de los Churumbelos aument&oacute; de 25 a 34 hect&aacute;reas y en el Yaigoj&eacute; Apaporis pas&oacute; de 128 en 2021 a 143 en 2022.
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                    alt="Otra imagen de la biodiversidad en Amacayacu. Foto: Juan Carlos Contreras para Rutas del Conflicto y Mongabay Latam."
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                Otra imagen de la biodiversidad en Amacayacu. Foto: Juan Carlos Contreras para Rutas del Conflicto y Mongabay Latam.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Estos cuatro parques nacionales tienen algo en com&uacute;n: son afectados por la miner&iacute;a ilegal. Para el procurador Guerrero, el Parque R&iacute;o Pur&eacute; merece una especial atenci&oacute;n debido a la presencia de miner&iacute;a ilegal que &ldquo;provoca problemas sociales y ambientales importantes como la contaminaci&oacute;n de los cuerpos de agua&rdquo;. En el caso de esta &aacute;rea protegida, al menos 39 kil&oacute;metros del r&iacute;o Pur&eacute; presentan una densidad media de extracci&oacute;n minera ilegal, seg&uacute;n datos de 2021 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Tambi&eacute;n, en 118 kil&oacute;metros del r&iacute;o Apaporis, colindante a los parques nacionales Serran&iacute;a de Chiribiquete y Yaigoje Apaporis, hay una densidad media de actividades de miner&iacute;a ilegal. A esta lista de parques con presencia de miner&iacute;a se suman la Reserva Nacional Puinawai y el Parque Nacional Amacayacu.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estos cuatro parques nacionales tienen algo en com&uacute;n: son afectados por la miner&iacute;a ilegal.</strong>&nbsp;Para el procurador Guerrero, el Parque R&iacute;o Pur&eacute; merece una especial atenci&oacute;n debido a la presencia de miner&iacute;a ilegal que &ldquo;provoca problemas sociales y ambientales importantes como la contaminaci&oacute;n de los cuerpos de agua&rdquo;. En el caso de esta &aacute;rea protegida, al menos 39 kil&oacute;metros del r&iacute;o Pur&eacute; presentan una densidad media de extracci&oacute;n minera ilegal, seg&uacute;n datos de 2021 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Tambi&eacute;n, en 118 kil&oacute;metros del r&iacute;o Apaporis, colindante a los parques nacionales Serran&iacute;a de Chiribiquete y Yaigoje Apaporis, hay una densidad media de actividades de miner&iacute;a ilegal. A esta lista de parques con presencia de miner&iacute;a se suman la Reserva Nacional Puinawai y el Parque Nacional Amacayacu.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente sobre este &uacute;ltimo, un estudio reciente de la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n y el Desarrollo Sostenible (FCDS), publicado en junio de 2023, se&ntilde;ala que uno de los focos centrales de la miner&iacute;a ilegal est&aacute; en el r&iacute;o Purit&eacute;, justo en el l&iacute;mite del parque Amacayacu. Y esta informaci&oacute;n tiene un correlato con un sobrevuelo realizado por los expertos de la Alianza Regional Amaz&oacute;nica para la Reducci&oacute;n de los Impactos de la Miner&iacute;a de Oro, mediante el cual pudieron observar, al menos, 13 dragas operando en el Purit&eacute;.
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                    alt="Aviso a la entrada de la vereda La Florida, cerca del Parque Nacional Sierra de la Macarena donde se advierte de no cazar con perros, no movilizar ganado entre las 6 p.m. y 6 a.m. Foto: Ana María Rodríguez Ortiz/Mongabay."
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                Aviso a la entrada de la vereda La Florida, cerca del Parque Nacional Sierra de la Macarena donde se advierte de no cazar con perros, no movilizar ganado entre las 6 p.m. y 6 a.m. Foto: Ana María Rodríguez Ortiz/Mongabay.                            </span>
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        Lo complicado, le dijo uno de los expertos de la Alianza a una periodista de Rutas del Conflicto, es que extraen oro en una zona de frontera y eso complica una posible intervenci&oacute;n. &ldquo;Si hay un operativo en cualquiera de los dos pa&iacute;ses, (para los mineros ilegales) es solo prender el motor y pasarse al otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el exministro Manuel Rodr&iacute;guez, &ldquo;todos los pa&iacute;ses de la cuenca amaz&oacute;nica han fracasado en controlarla (la miner&iacute;a ilegal), no solo Colombia&rdquo; y a&ntilde;ade que en un &aacute;rea con tan poco control estatal, lo que ocurre es que &ldquo;terminan imponi&eacute;ndose los intereses econ&oacute;micos ilegales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Debido a que &ldquo;hay econom&iacute;as ilegales como los cultivos il&iacute;citos y la del acaparamiento de tierras que subsidian la deforestaci&oacute;n, que son protegidas por grupos armados, se hace muy dif&iacute;cil la gobernanza de las &aacute;reas protegidas&rdquo;, agrega el bi&oacute;logo colombiano e investigador de la Universidad de Queensland en Australia, Pablo Negret. Por lo mismo, dice, &ldquo;Parques Nacionales no puede resolver todo, necesita apoyo del resto del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante su recorrido por las distintas &aacute;reas protegidas, los reporteros documentaron las acciones ilegales que las afectan.</strong>&nbsp;En el Parque Sierra de la Macarena, por ejemplo, los periodistas recogieron testimonios sobre la presencia de coca y ganader&iacute;a, pero justamente es en esas zonas donde los guardaparques tienen prohibido entrar a verificar la situaci&oacute;n. &ldquo;Los trabajadores de Parques no pueden ir a las zonas en donde se supone que sucede eso&rdquo;, explica una fuente entrevistada en terreno a la que protegemos por seguridad.
    </p><p class="article-text">
        En La Paya, l&iacute;deres ind&iacute;genas que hablaron con los reporteros de La Silla Vac&iacute;a dejaron en claro que la deforestaci&oacute;n asociada a las econom&iacute;as criminales no respeta su cosmogon&iacute;a ni el &aacute;rea protegida. &ldquo;Nosotros los ind&iacute;genas siona no queremos que haya m&aacute;s tala de bosque. Nosotros obtenemos de &eacute;l la alimentaci&oacute;n, la medicina y eso no lo queremos m&aacute;s en nuestro resguardo&rdquo;, dice Javier, un l&iacute;der de la zona al que protegemos su verdadero nombre.
    </p><h3 class="article-text">Presupuesto para conservar</h3><p class="article-text">
        Aunque algunas &aacute;reas protegidas tienen las mayores p&eacute;rdidas de bosque, estas no necesariamente se ubican en los primeros lugares para la asignaci&oacute;n de recursos dentro del presupuesto de Parques Nacionales Naturales. Es el caso del Parque Nacional Tinigua que tiene la mayor deforestaci&oacute;n acumulada de 2015 a 2022 con 37 840 hect&aacute;reas. Este parque, que concentra el 43 % de la p&eacute;rdida de bosque en las &aacute;reas protegidas amaz&oacute;nicas, en asignaci&oacute;n presupuestal acumulada para el periodo 2015-2022, ocupa el octavo lugar entre las 14 &aacute;reas protegidas que componen la Amazon&iacute;a. Chiribiquete tuvo la tercera mayor p&eacute;rdida de bosque con 8 711 hect&aacute;reas, pero ocup&oacute; el quinto lugar en asignaci&oacute;n presupuestal.
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                    alt="Las comunidades indígenas del sur del Parque Nacional Amacayacu han realizado labores de conservación con Parques Nacionales, lo que ha permitido la protección de especies de fauna. Foto: Juan Carlos Contreras/Mongabay."
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            <span class="title">
                Las comunidades indígenas del sur del Parque Nacional Amacayacu han realizado labores de conservación con Parques Nacionales, lo que ha permitido la protección de especies de fauna. Foto: Juan Carlos Contreras/Mongabay.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay un parque como Tinigua que ha perdido m&aacute;s del 10 % de su bosque desde 2000, pero tiene el sexto u octavo presupuesto de la Amazon&iacute;a, entonces cabe preguntarse &iquest;en qu&eacute; se basa la asignaci&oacute;n?&rdquo;, comenta Negret.
    </p><p class="article-text">
        Desde Parques Nacionales explicaron que la asignaci&oacute;n de recursos de un &aacute;rea protegida depende de su plan de manejo, es decir, de sus objetivos prioritarios de conservaci&oacute;n y de las amenazas m&aacute;s graves que enfrenta, pero que lamentablemente tambi&eacute;n incide la imposibilidad de realizar todas las tareas necesarias de cuidado ambiental debido a la situaci&oacute;n de orden p&uacute;blico. &ldquo;Para la asignaci&oacute;n del recurso al PNN Tinigua, se ha tomado como herramienta el plan de manejo y la revisi&oacute;n de las din&aacute;micas del territorio (escenarios de conflictos por grupos ilegales) con el fin de garantizar el cumplimiento de sus compromisos institucionales y sociales en el territorio&rdquo;, se&ntilde;ala Parques. Agregan que las din&aacute;micas territoriales han jugado un rol importante, teniendo en cuenta que<strong>&nbsp;&ldquo;el ingreso de los funcionarios es limitado&rdquo;.</strong>&nbsp;Y se&ntilde;alan que el presupuesto es acorde a las acciones que &ldquo;se han logrado ejecutar en coordinaci&oacute;n con los actores sociales e institucionales&rdquo; para avanzar en la contenci&oacute;n de las presiones que afectan al &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Para el procurador Guerrero, la deforestaci&oacute;n debe ser enfrentada con medidas de control efectivas y eso no se puede lograr si &ldquo;el presupuesto de los parques de la Amazon&iacute;a es bajo&rdquo;. De hecho explica que a pesar de que existe una sentencia de 2018 de la Corte Suprema que proh&iacute;be la ganader&iacute;a en &aacute;reas protegidas de la Amazon&iacute;a y ordena el aumento de recursos a parques, esto no ha sucedido.
    </p><p class="article-text">
        La subdirectiva amaz&oacute;nica del sindicato Sintrambiente Parques Nacionales confirma que el presupuesto asignado a las &aacute;reas protegidas del pa&iacute;s no les alcanza. &ldquo;El presupuesto asignado a los Parques en el pa&iacute;s es insuficiente para todas las acciones que requieren la administraci&oacute;n y el manejo de las &aacute;reas protegidas. Cubren los m&iacute;nimos de funcionamiento. En la mayor&iacute;a de casos, varias l&iacute;neas de los planes de manejo se encuentran desfinanciadas&rdquo;. Adem&aacute;s, critican la creaci&oacute;n de nuevas &aacute;reas protegidas sin el presupuesto necesario para poder dotarlas de personal y un manejo adecuado, lo que las hace &ldquo;&aacute;reas protegidas de papel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el país la relación ya pasó de ser de un Guardaparque por cada 40.000 hectáreas, cuando el promedio internacional es de un Guardaparque por cada 6.000 hectáreas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n a&ntilde;aden un tema que afecta a muchas de las &aacute;reas protegidas de la cuenca amaz&oacute;nica: el n&uacute;mero de guardaparques versus la cantidad de hect&aacute;reas que deben conservar. &ldquo;En el pa&iacute;s la relaci&oacute;n ya pas&oacute; de ser de 1 Guardaparque por cada 40.000 hect&aacute;reas, cuando el promedio internacional es de 1 Guardaparque por cada 6 000 hect&aacute;reas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que el estado colombiano sostiene que la deforestaci&oacute;n disminuy&oacute; en el pa&iacute;s y en la Amazon&iacute;a,&nbsp;<strong>la situaci&oacute;n de seguridad de los guardaparques de las catorce &aacute;reas protegidas de este ecosistema a&uacute;n no mejora.</strong>&nbsp;Las escenas vistas en la reporter&iacute;a de este trabajo lo demuestran, como el ret&eacute;n de Comandos de la Frontera en La Paya. O los testimonios recogidos cerca del Parque Sierra de la Macarena, donde la carretera que conecta al municipio de La Macarena con Vistahermosa no cuenta con presencia de miembros de la fuerza p&uacute;blica, sino de otros grupos ilegales. Al preguntarle a un habitante de La Macarena qui&eacute;n custodia el camino respondi&oacute; que &ldquo;en algunas ocasiones aparecen miembros de las disidencias de las FARC. La mayor&iacute;a son j&oacute;venes, tienen menos de 30 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este reportaje es parte de una alianza period&iacute;stica entre&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mongabay Latam,</em></a><em>&nbsp;</em><a href="https://rutasdelconflicto.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rutas del Conflicto</em></a><em>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.lasillavacia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Silla Vac&iacute;a</em></a><em>&nbsp;de Colombia. Es reproducido por elDiarioAR.</em>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Edici&oacute;n general:</strong>&nbsp;Alexa V&eacute;lez y Mar&iacute;a Isabel Torres.&nbsp;<strong>Editores:&nbsp;</strong>Michelle Carrere, Juanita Le&oacute;n de La Silla Vac&iacute;a, &Oacute;scar Parra de Rutas del Conflicto y David Tarazona.<strong>&nbsp;Coordinaci&oacute;n period&iacute;stica:&nbsp;</strong>David Tarazona.&nbsp;<strong>Investigaci&oacute;n y an&aacute;lisis de base de datos:</strong>&nbsp;Gabriela Quevedo, David Tarazona y Vanessa Romo.&nbsp;<strong>An&aacute;lisis geoespacial:</strong>Juan Julca.&nbsp;<strong>Equipo period&iacute;stico:&nbsp;</strong>Pilar Puentes y Juan Carlos Granados de Rutas del Conflicto y Santiago Rodr&iacute;guez de La Silla Vac&iacute;a.&nbsp;<strong>Montaje y correcci&oacute;n de estilo:</strong>&nbsp;Mayra Castillo.<strong>&nbsp;Visualizaci&oacute;n de datos y dise&ntilde;o gr&aacute;fico:&nbsp;</strong>Richard Romero, Manuela Galvis de La Silla Vac&iacute;a, Fernando Pano y David Tarazona.&nbsp;&nbsp;<strong>Producci&oacute;n de videos:&nbsp;</strong>Richard Romero.&nbsp;<strong>Fotograf&iacute;a y videos:</strong>&nbsp;Ana Rodr&iacute;guez Ortiz y Juan Carlos Contreras de Rutas del Conflicto junto con Alejandro Melgarejo para Mongabay Latam.<strong>&nbsp;Programaci&oacute;n:</strong>&nbsp;Alejandra Franco.&nbsp;<strong>Audiencias y redes sociales:&nbsp;</strong>Dalia Medina Albarracin, Richard Romero y Kimberly Vega de Rutas del Conflicto.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Nota del editor de Mongabay Latam:</strong></em><em>&nbsp;Esta cobertura period&iacute;stica forma parte del proyecto &laquo;Derechos de la Amazon&iacute;a en la mira: protecci&oacute;n de los pueblos y los bosques&raquo;, una serie de art&iacute;culos de investigaci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Tarazona/Mongabay Latam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/guardaparques-desplazados-14-areas-protegidas-son-disputadas-grupos-armados-ilegales-colombia_1_10669627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Nov 2023 09:16:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guardaparques desplazados y 14 áreas protegidas son disputadas por grupos armados ilegales en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Amazonía,FARC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos 70 focos de minería ilegal devastan al río amazónico Cenepa y comunidades awajún]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/70-focos-mineria-ilegal-devastan-rio-amazonico-cenepa-comunidades-awajun_1_10669592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63425e00-b404-44c4-ade4-d18b8f85271d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unos 70 focos de minería ilegal devastan al río amazónico Cenepa y comunidades awajún"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mongabay Latam recorrió los 38 kilómetros del río Cenepa, cerca de la frontera entre Perú y Ecuador, donde las dragas para la extracción de oro operan día y noche. Las operaciones mineras han sitiado a siete comunidades nativas awajún, una población amenazada y explotada laboral y sexualmente. Mientras tanto, la destrucción ambiental sigue un curso hasta ahora incontrolable.
</p></div><p class="article-text">
        Empapado hasta los muslos, agazapado al final de la chalupa en marcha que corta el caudal vertiginoso, el conductor alza las manos y grita una advertencia: &ldquo;No m&aacute;s fotos, nos est&aacute;n viendo&rdquo;. Sobre la margen izquierda del r&iacute;o Cenepa, rugen los motores incrustados en balsas con techos de pl&aacute;stico y desde las cuales unos enormes tubos de aspiraci&oacute;n penetran hasta el fondo del cauce.&nbsp;<strong>Son al menos ocho dragas en las que grupos de entre 15 y 20 mineros ilegales extraen oro</strong>, d&iacute;a y noche, a orillas de la comunidad nativa Pagki, en la selva peruana. Estamos casi en el punto medio de los 38 kil&oacute;metros del r&iacute;o que lleva el nombre de la jurisdicci&oacute;n que atraviesa (El Cenepa) hasta la frontera con Ecuador. No es el sector que concentra m&aacute;s dragas en toda la cuenca, pero s&iacute; el m&aacute;s peligroso. &ldquo;Ni siquiera traten de mirarlos, solo debemos pasar muy r&aacute;pido&rdquo;. Esas son las instrucciones.
    </p><p class="article-text">
        La tonalidad verdosa del r&iacute;o cambia a un ocre intenso del lado en que las balsas traquetean. Con el cuerpo hundido hasta la mitad, un hombre parece dirigir con apuro la operaci&oacute;n de una de las dragas. Nada, agita los brazos y hace se&ntilde;ales de aprobaci&oacute;n a otro que est&aacute; al pie de una rampa artesanal instalada en la carcomida ribera de Pagki. Todo lo succionado desde el fondo del r&iacute;o va a parar a estructuras como esta, donde una alfombra recibe las piedras y el lodo que despu&eacute;s ser&aacute;n procesados para sacar las part&iacute;culas de oro. Pero para seleccionar y amasar el metal en polvo,&nbsp;<strong>los ilegales utilizan altas dosis de mercurio, un metal pesado que contamina el Cenepa sin tregua</strong>&nbsp;y le imprime un aspecto pantanoso en varios tramos. El procedimiento se repite en todos los puntos de la orilla donde las balsas han sido colocadas.
    </p><p class="article-text">
        Desde alg&uacute;n lugar de este foco de devastaci&oacute;n, un &lsquo;peque peque&rsquo; (canoa a motor) con tres mineros a bordo parte en aparente persecuci&oacute;n nuestra. Hemos seguido las pautas del piloto con rigor, pero est&aacute; claro que surcamos una zona dominada por el delito. &ldquo;Hay un grupo armado que siempre vigila&rdquo;, exclama el motorista sin quitar la mirada del frente. Mientras acelera, esquiva islas rocosas y las deformaciones que la continua extracci&oacute;n de oro ha dejado en el centro del cauce. Unos 60 metros de r&iacute;o separan las dos embarcaciones en carrera. Lo que consigue despistar al &lsquo;peque peque&rsquo;, parad&oacute;jicamente, es un nuevo conjunto de dragas que operan en los bordes y al medio de esta parte del Cenepa correspondiente a la comunidad nativa San Antonio. Veinticuatro balsas dispersas despiden un sonido atronador. Y cada una encierra un peque&ntilde;o submundo: mineros al mando de ni&ntilde;os inmersos en la faena y de mujeres (algunas adolescentes) encargadas de cocinar o lavarles la ropa.
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                    alt="Una draga opera sin pausa al cuidado sigiloso de un minero ilegal en la comunidad de Tutino. Foto: Luis Taijin/ Mongabay."
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                Una draga opera sin pausa al cuidado sigiloso de un minero ilegal en la comunidad de Tutino. Foto: Luis Taijin/ Mongabay.                            </span>
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        <strong>&ldquo;Son explotados y no pueden salir de ah&iacute;. Los mineros duermen por ratos en las balsas y sacan oro hasta de madrugada&rdquo;,</strong>&nbsp;se&ntilde;ala un dirigente awaj&uacute;n, cuando el conductor baja la velocidad y los rostros insolados de los menores transcurren como en c&aacute;mara lenta.
    </p><p class="article-text">
        Una draga opera sin pausa al cuidado sigiloso de un minero ilegal en la comunidad de Tutino. Foto: Luis Taijin
    </p><p class="article-text">
        Han pasado cinco horas desde que la chalupa que nos lleva sali&oacute; del puerto Imacita, en Bagua, provincia ubicada al norte de la selva del Per&uacute;. Despu&eacute;s recorri&oacute; el r&iacute;o Mara&ntilde;&oacute;n hasta el ingreso al Cenepa, y franque&oacute; en seguida las comunidades ind&iacute;genas de Wawaim y Mamayaque. A&uacute;n sin la cantidad de dragas que aparecer&iacute;an m&aacute;s adelante, ambos pueblos ya anunciaban la grave crisis ambiental y de seguridad a lo largo de la cuenca. Los contornos de &aacute;rboles que antes envolv&iacute;an aqu&iacute; el r&iacute;o, hoy son apenas declives de tierra muerta en que se apilan cientos de cilindros cargados de mercurio. Sin embargo, el trecho que flanquean las comunidades de Tutino y Nuevo Tutino quiz&aacute; sea el epicentro del infierno en que se ha convertido el r&iacute;o Cenepa. Las balsas mineras casi han copado este espacio fluvial: operan una al lado de otra formando una enorme muralla que bloquea el paso normal de cualquier embarcaci&oacute;n. Por el peligro y n&uacute;mero de dragas, el crudo panorama que comparten Tutino y Nuevo Tutino es similar a lo que luego encontramos en Pagki y San Antonio, situadas a seis kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La comunidad de Huampami es la &uacute;ltima parada en la navegaci&oacute;n que Mongabay Latam y la ONG Paz y Esperanza han concretado por el Cenepa.</strong>&nbsp;Es 8 de septiembre de 2023 y el balance de lo hallado en el trayecto se torna abrumador: 70 puntos de explotaci&oacute;n ilegal de oro. En 60, los mineros operan a trav&eacute;s de balsas y en 10, con dragas en tierra. Los focos de succi&oacute;n y descontrol est&aacute;n principalmente en los territorios de Wawaim, Mamayaque, Tutino, Nuevo Tutino, Pagki, San Antonio y Huampami. Se trata de siete de las 63 comunidades de la etnia awaj&uacute;n que forman parte de la Organizaci&oacute;n de Desarrollo de las Comunidades Fronterizas del Cenepa (Odecofroc). Hace un a&ntilde;o, Mongabay Latam public&oacute;&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2022/09/mineros-ilegales-afectan-a-comunidades-de-la-frontera-de-peru-y-ecuador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reportaje que daba cuenta del caos creciente en la zona</a>. Para ese momento, una medici&oacute;n de Paz y Esperanza indicaba que 30 dragas funcionaban en todo el r&iacute;o. Los dirigentes de la Odecofroc proyectaban que era el doble. Hoy en d&iacute;a, el problema ya desbord&oacute; los c&aacute;lculos m&aacute;s sombr&iacute;os.
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            </figure><h3 class="article-text">Vivir bajo el terror</h3><p class="article-text">
        Augostina May&aacute;n ha regresado despu&eacute;s de dos meses a la comunidad de Nuevo Kanam, un anexo de Tutino. La &uacute;ltima vez que estuvo aqu&iacute;, en julio de 2023, fue cuando rescat&oacute; a su padre del encierro al que los mineros ilegales lo ten&iacute;an obligado dentro de su propia casa. El hombre de 80 a&ntilde;os hab&iacute;a permanecido tres d&iacute;as sin alimentos, sin poder salir ni recibir a nadie, luego de que su hija denunciara la presencia de 15 dragas en el costado del Cenepa que est&aacute; bajo sus chacras de yuca y cacao. La casa de los May&aacute;n de pronto fue rodeada y el patriarca de la familia qued&oacute; solo y a su suerte. La ex presidenta de la Odecofroc dice que una turba de mineros y comuneros de Nuevo Kanam vinculados con el negocio del oro incluso destrozaron el bote de sus hermanos cuando llegaban en auxilio de su padre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Logramos sacarlo con ayuda de compa&ntilde;eros de otras comunidades. Ten&iacute;amos a la nuestra en contra&rdquo;,</strong>&nbsp;recuerda la lideresa y se le anuda la voz. En el puerto de Nuevo Kanam, donde su familia fue atacada, solo queda una draga que por ratos es vigilada por un adolescente awaj&uacute;n. Augostina May&aacute;n est&aacute; convencida de que las dem&aacute;s balsas que asolaban su comunidad no se fueron por el temor de los mineros a sus denuncias, sino porque acabaron con el oro de esta parte y ahora explotan sobre otros espacios de Tutino. Ella es parte de los l&iacute;deres que conforman una l&iacute;nea de lucha por la conservaci&oacute;n del Cenepa. El costo de su pugna han sido los&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2021/03/augostina-mayan-defensora-indigenas-awajun-mineros-ilegales-cenepa-peru/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amedrentamientos</a>&nbsp;que la empujaron a dejar su pueblo.
    </p><p class="article-text">
        En la cuesta que da acceso a la comunidad de San Antonio, el ingeniero agr&oacute;nomo Leonardo Ujukam lanza un resoplido y apunta hacia la tienda que los ilegales convirtieron en un bar sin hora de cierre. Por tres meses (entre junio y agosto pasados), el local fue centro de peleas, bullicio y drogadicci&oacute;n para los mineros que operaban en el sector del Cenepa ubicado frente al ingreso a San Antonio. Pero para un pueblo que siempre vivi&oacute; en calma, relata Ujukam, aquel esc&aacute;ndalo diario fue un choque que repleg&oacute; a sus habitantes, los hizo blanco de intimidaciones y muy endebles de reacci&oacute;n. La necesidad, adem&aacute;s, los fue obligando en algunas oportunidades a aceptar lo que el dinero de los ilegales impon&iacute;a.&nbsp;<strong>Algunas adolescentes y mujeres adultas se convirtieron en v&iacute;ctimas de los intereses de aquella econom&iacute;a il&iacute;cita.</strong>
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                Estos son los 70 puntos de extracción ilegal de oro en la cuenca del río Cenepa. Mapa: Paz y Esperanza/ Mongabay.                            </span>
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        &ldquo;La estrategia de los mineros es convertirse en comuneros, como parejas de las mujeres awaj&uacute;n, para no ser expulsados. Con el dinero logran que las familias de estas mujeres los admitan y protejan. As&iacute; se van haciendo fuertes en las comunidades&rdquo;, comenta Augostina May&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las dragas que succionaban el lado del r&iacute;o que da a la entrada de San Antonio ahora est&aacute;n cerca del l&iacute;mite con Pagki y Tutino, territorio de las comunidades awaj&uacute;n que registran una deserci&oacute;n escolar en aumento. De acuerdo con un reciente diagn&oacute;stico elaborado por la ONG Paz y Esperanza, que trabaja con diversos pueblos ind&iacute;genas de El Cenepa, los estudiantes de ambos pueblos optan por atender las necesidades diarias de los mineros para obtener cualquier beneficio econ&oacute;mico. Un profesor, que pidi&oacute; no hacer p&uacute;blica su identidad, asegura que las adolescentes empleadas como cocineras en las balsas algunas veces son v&iacute;ctimas de explotaci&oacute;n sexual. Una situaci&oacute;n que, seg&uacute;n puntualiza el informe de la ONG, ya est&aacute; fuera de control. En cuanto a los menores que dejaron el colegio, refiere el docente, el trabajo que los mineros les encargan es vigilar si el motor se va quedando sin combustible o alertar en caso asome alg&uacute;n extra&ntilde;o al lugar de las operaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Por cualquiera de esas labores, el pago que reciben es entre S/80 y S/100 al d&iacute;a&rdquo; (entre $20 y $25)&ldquo;, estima el profesor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A una hora de navegaci&oacute;n desde Huampami por los r&iacute;os Cenepa y Comaina, en direcci&oacute;n al l&iacute;mite con Ecuador, est&aacute; la comunidad de Kusu Kubaim. A inicios de septiembre, de aqu&iacute; bajaron muchas de las balsas que actualmente se agolpan en Nuevo Tutino y Pagki. Pero en los dos meses que los mineros ilegales permanecieron en Kusu Kubaim, ese fue un territorio tomado por la delincuencia. Felicio Sakash, exl&iacute;der del pueblo, bebe un sorbo largo de masato y explica que, por falta de ingresos o bajo amenaza, muchos comuneros tuvieron que alojar a los ilegales en sus viviendas. La convivencia, entonces, puso a los habitantes awaj&uacute;n de Kusu Kubaim en el centro de feroces disputas entre mineros por las mujeres del pueblo o las ganancias del d&iacute;a. A diferencia de San Antonio, Sakash comenta que el caos no solo ten&iacute;a lugar en el bar de la comunidad, sino tambi&eacute;n dentro de las casas y jirones en cualquier momento.
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                    alt="Hombres armados vigilan en Pagki si personas extrañas observan la explotación de oro para repelerlas. Foto: Enrique Vera/Mongabay."
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                Hombres armados vigilan en Pagki si personas extrañas observan la explotación de oro para repelerlas. Foto: Enrique Vera/Mongabay.                            </span>
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        &ldquo;La poblaci&oacute;n soport&oacute; mucha presi&oacute;n. Todo el d&iacute;a hab&iacute;a peleas, amenazas, desastre. Varias muchachas de ac&aacute; tambi&eacute;n se juntaron con los mineros y fueron abandonadas, a otras se las llevaron&rdquo;, declara el exl&iacute;der bajo un techo de ramas que lo protege del sol implacable en este extremo de la Amazon&iacute;a peruana.&nbsp;<strong>La violencia que vivi&oacute; Kusu Kubaim, lo tiene claro Sakash, es la misma que ahora somete a pueblos como Sua Panki, un anexo de Pagki, y Nuevo Tutino,</strong>&nbsp;inexpugnables por la acumulaci&oacute;n de mineros y su personal armado de custodia.
    </p><h3 class="article-text">Denuncias sin nombre</h3><p class="article-text">
        El jefe de La Defensor&iacute;a Municipal del Ni&ntilde;o y del Adolescente (Demuna) de la Municipalidad Distrital de El Cenepa, El&iacute;as Autukai, indica a Mongabay Latam que en lo que va de 2023 su despacho ha recibido demandas por alimentos de ocho comuneras awaj&uacute;n, incluidas menores de edad, abandonadas por quienes ellas consideraban como sus parejas. En sus requerimientos, las mujeres precisan los nombres y oficios (agricultores en la mayor&iacute;a de casos) que ellos les dieron. Sin embargo, Autukai se&ntilde;ala que, tras indagaciones en campo, comprob&oacute; que los denunciados son en su mayor&iacute;a mineros ilegales no ind&iacute;genas, con identidades falsas, y en algunos casos comuneros awaj&uacute;n enrolados a la extracci&oacute;n de oro. &ldquo;Los buscamos en el Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec) y no existen&rdquo;, remarca.
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                    alt="Hasta hace muy poco, estas calles de Kusu Kubaim estuvieron tomadas por los ilegales. Amenazas y violencia replegaron a sus habitantes. Foto Luis Taijin/Mongabay."
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                Hasta hace muy poco, estas calles de Kusu Kubaim estuvieron tomadas por los ilegales. Amenazas y violencia replegaron a sus habitantes. Foto Luis Taijin/Mongabay.                            </span>
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        Con los folios en las manos, el funcionario anota que en los ocho casos su oficina pudo admitir las demandas e iniciar investigaci&oacute;n. Pero hay mujeres que llegan a la Demuna solo con un nombre o el apelativo del padre de sus hijos, lo cual, apunta Autukai, hace imposible el inicio de todo proceso. De cualquier modo, se trata de comuneras que intentaron remediar su situaci&oacute;n presentando denuncias, un grupo muy reducido frente al subregistro &mdash;estimado en decenas por el jefe de la Demuna&mdash; de mujeres awaj&uacute;n que no han acudido a reportar sus casos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que ocurre en cuanto a las mujeres denunciantes no es un aspecto aislado.</strong>&nbsp;Ninguno de los comuneros o dirigentes ind&iacute;genas entrevistados para este reportaje pudo identificar con nombre y apellido a los mineros ilegales que proliferan en sus pueblos. Si aluden a alguno debido a un suceso en espec&iacute;fico, lo llaman por su alias, un solo nombre y, a veces, por un diminutivo: &lsquo;Maquisapa&rsquo;, &lsquo;Betito&rsquo;, o similares. Dante Sejekam, presidente de la Odecofroc y quien ha emprendido una defensa firme del territorio awaj&uacute;n, sostiene que ni siquiera los l&iacute;deres de las comunidades donde los ilegales perforan el Cenepa en busca de oro los tienen empadronados. En lo que los pobladores coinciden es que los ilegales provienen de Pucallpa (Ucayali), Puerto Maldonado (Madre de Dios), Iquitos (Loreto), Puerto Inca (Hu&aacute;nuco) y el valle de los r&iacute;os Apur&iacute;mac, Ene y Mantaro (Vraem). Es decir, de lugares que registran frecuentes delitos ambientales que afectan a&nbsp;pueblos originarios, conforme<a href="https://es.mongabay.com/by/enrique-vera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;lo ha ido reportando este medio</a>&nbsp;durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe la narrativa de que las comunidades aceptan la minería ilegal, pero no se toma en cuenta que detrás hay grandes cantidades de dinero y violencia que mueven a los líderes indígenas de una posición a otra en realidades de extrema necesidad.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rubén Ninahuanca</span>
                                        <span>—</span> Abogado coordinador del programa de Gobernabilidad de la ONG Paz y Esperanza.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mongabay Latam naveg&oacute; dos d&iacute;as la cuenca del r&iacute;o Cenepa y constat&oacute; el infierno de miner&iacute;a ilegal instalado en su cauce.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el despunte del precio del oro, hacia el 2010 y 2011,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2011/11/el-alto-precio-del-oro-desencadena-una-catastrofe-en-la-selva-peruana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motiv&oacute; la expansi&oacute;n de la actividad extractiva</a>&nbsp;en Madre de Dios y Puno, no fue sino hasta el 2018 cuando los primeros mineros ilegales aparecieron en las comunidades que bordean el Cenepa. El defensor awaj&uacute;n Zebelio Kayap, otro dirigente amenazado por oponerse a la explotaci&oacute;n aur&iacute;fera en el r&iacute;o, relata que con el brote del Covid-19 se agudiz&oacute; la hist&oacute;rica desprotecci&oacute;n del Estado a los pueblos ind&iacute;genas de la cuenca fronteriza, y ello dio paso a un progresivo establecimiento de los enclaves de miner&iacute;a aluvial.&nbsp;<strong>Las carencias en cada comunidad, adem&aacute;s, han sido un factor decisivo para esa suerte de dominio territorial alcanzado por los ilegales.</strong>
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                    alt="La orilla del Cenepa está carcomida en diversos sectores donde los mineros realizan el proceso para obtener oro. Foto: Enrique Vera/Mongabay."
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                La orilla del Cenepa está carcomida en diversos sectores donde los mineros realizan el proceso para obtener oro. Foto: Enrique Vera/Mongabay.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Explotaci&oacute;n de la necesidad</h3><p class="article-text">
        La casa de Felicio Sakash es de las pocas en Kusu Kubaim provistas de un panel solar para recargar una bater&iacute;a que, por dos o tres horas de la noche, permite a su familia tener luz. En Kusu Kubaim no hay energ&iacute;a el&eacute;ctrica, pero aquello no es el problema mayor, explica Sakash, si lo compara con no tener servicio de alcantarillado o contar apenas con el agua del r&iacute;o que la miner&iacute;a ha contaminado con mercurio.&nbsp;<strong>&ldquo;Cuando comemos pescado, tenemos fuertes alergias y males estomacales&rdquo;,</strong>&nbsp;lamenta. En San Antonio, Leonardo Ujukam cuenta que ya nadie en su comunidad utiliza el agua del Cenepa, como antes, sino la que discurre por las quebradas cercanas y sale de a poco por las piletas de captaci&oacute;n. De hecho,&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/1RbGVOeI2OqgUqix0C2RxBKIev-Mwd1ti/view?usp=drive_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo estudio</a>&nbsp;de la Administraci&oacute;n Local del Agua Bagua-Santiago acerca de la calidad de agua superficial en el r&iacute;o Cenepa, indica que la concentraci&oacute;n de plomo excede los est&aacute;ndares establecidos por el Ministerio del Ambiente. La evaluaci&oacute;n subraya como posibles causas de la magnitud de plomo encontrada las actividades mineras en la parte alta de la frontera de Ecuador y los vertimientos de aguas residuales provenientes de alg&uacute;n tipo de proceso de manufactura.
    </p><p class="article-text">
        El crudo panorama de Kusu Kubaim y San Antonio se replica en todas las comunidades de la cuenca: ninguna tiene servicios b&aacute;sicos, infraestructura educativa adecuada ni postas m&eacute;dicas abastecidas. Por eso, cuando alg&uacute;n poblador sufre una urgencia de salud, el tema alcanza niveles dram&aacute;ticos. Dante Sejekam, el actual titular de Odecofroc, refiere que muchas veces por la falta de personal y medicamentos el paciente tiene que ser llevado a Huampami, la capital distrital, donde la demanda de atenci&oacute;n obliga a un t&eacute;cnico en enfermer&iacute;a a hacer &ldquo;de m&eacute;dico, obstetra, odont&oacute;logo y hasta de psic&oacute;logo&rdquo;. &ldquo;En una situaci&oacute;n de gravedad, el t&eacute;cnico debe acompa&ntilde;ar el traslado del enfermo a Nieva o Bagua, o sea, a cinco horas de viaje, aunque esto pasa solo si hubiera una embarcaci&oacute;n disponible&rdquo;, describe Sejekam. Es decir, las perspectivas de salud para los comuneros awaj&uacute;n son tan fr&aacute;giles como las de seguridad y condiciones de vida diaria dentro de los territorios que habitan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La constante acción de las dragas erosionó el terreno del colegio inicial de San Antonio. Ahora es inhabitable. Foto Luis Taijin/Mongabay.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tal contexto marcado por la necesidad y desatenci&oacute;n del Gobierno peruano fue propicio para que las cuadrillas de mineros ilegales irrumpan en los pueblos awaj&uacute;n, negocien su permanencia y exploten el r&iacute;o a sus anchas. Seg&uacute;n un<a href="https://drive.google.com/file/d/1zE_7R3GY6lGAnLI1-IXnDegr6FdR_w5N/view?usp=drive_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;acta de asamblea suscrita en agosto de 2022</a>, los entonces apus (l&iacute;deres) de Nuevo Tutino, Tutino y Mamayaque, por ejemplo, admitieron que captaron ingresos mensuales de la miner&iacute;a para la construcci&oacute;n de locales comunales, colegios, postas y otras infraestructuras urgentes en aquellas comunidades. Varios de esos proyectos a&uacute;n no se han concretado, y los que se realizaron fue para resarcir por ahora lo que las mismas operaciones mineras hab&iacute;an inhabilitado. Este es el caso de la escuela inicial de San Antonio, cuyos cimientos se debilitaron debido a la erosi&oacute;n provocada con la acci&oacute;n de las dragas y por lo cual un nuevo colegio fue construido sobre una loma del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        El uso de fondos procedentes de la actividad ilegal ha generado desacuerdo dentro de la Odecofroc, y ha agudizado el conflicto social que ven&iacute;a tomando fuerza en las comunidades desde el 2022. El expresidente de la organizaci&oacute;n awaj&uacute;n, Hortez Baitug, tuvo que renunciar tras ser acusado de alentar la miner&iacute;a. Dante Sejekam, gestor ambiental de 25 a&ntilde;os, asumi&oacute; el cargo reci&eacute;n en julio y explica por qu&eacute; se reportan divisiones dentro de algunas comunidades:&nbsp;<strong>&ldquo;El poder lo tienen los clanes familiares y priman sus intereses. Si en una comunidad las familias numerosas quieren la miner&iacute;a, entonces eso ocurre&rdquo;.</strong>&nbsp;A ello se suman las amenazas y presiones de los ilegales que llegan hasta el punto de conseguir la renuncia del l&iacute;der contrario a las extracciones de oro. La crisis social regida por las diferencias entre comuneros es una grieta que se ha ido profundizando gradualmente. En Kusu Kubaim, por ejemplo, tres jefes fueron removidos desde el 2021, tiempo en que uno solo debi&oacute; cumplir gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe la narrativa de que las comunidades aceptan la miner&iacute;a ilegal, pero no se toma en cuenta que detr&aacute;s hay grandes cantidades de dinero y violencia que mueven a los l&iacute;deres ind&iacute;genas de una posici&oacute;n a otra en realidades de extrema necesidad&rdquo;, opina Rub&eacute;n Ninahuanca, abogado coordinador del programa de Gobernabilidad de la ONG Paz y Esperanza.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estrategia de los mineros es convertirse en comuneros, como parejas de las mujeres awajún, para no ser expulsados. Con el dinero logran que las familias de estas mujeres los admitan y protejan. Así se van haciendo fuertes en las comunidades.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Augostina Mayán</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h3 class="article-text">Siniestro negocio en ascenso</h3><p class="article-text">
        Durante&nbsp;<a href="https://drive.google.com/file/d/13_7zy3YV_guYheq2GaOruMzyxDSnrS-r/view?usp=drive_link" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera asamblea que dirigi&oacute; Dante Sejekam</a>&nbsp;como nuevo presidente de la Odecofroc, el 11 de septiembre de 2023, m&aacute;s all&aacute; de las irregularidades detectadas internamente, los comuneros y apus reunidos se concentraron en discutir c&oacute;mo los da&ntilde;os han recrudecido.
    </p><p class="article-text">
        Las fuertes cifras que mueve la miner&iacute;a aluvial en el Cenepa corresponden a la alta cantidad de oro que cada draga puede absorber por d&iacute;a del r&iacute;o fronterizo. En un &lsquo;alce&rsquo;, o lo equivalente a una jornada de extracci&oacute;n, los ilegales llegan a conseguir por lo menos 200 gramos del metal, que luego venden a S/180 por gramo ($47). As&iacute; lo detallan a Mongabay Latam un minero procedente de Loreto y un comunero awaj&uacute;n que dej&oacute; sus labores agr&iacute;colas atra&iacute;do por el oscuro negocio del oro. Sin hacer mayores c&aacute;lculos, ellos responden que este 2023 la ganancia diaria por cada balsa es de S/36 000 en promedio ($9500), monto del cual se destina entre el 10% y 20% a las comunidades donde las dragas pueden succionar.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos tiene la tarea de mover las piedras que van saliendo a medida que avanza la absorci&oacute;n del r&iacute;o. Una faena por la que, asegura, los pagos son de entre S/1000 o S/2000 ($263 o $526). El otro se encarga de bucear mientras manipula el tubo que aspira la arena y rocas de las profundidades del r&iacute;o. Lo hace provisto de un equipo especial que le permite mantenerse dos o tres horas bajo el agua. En cada jornada, se sumerge unas seis veces. No quiere revelar cu&aacute;nto gana, pero aclara que es mucho m&aacute;s de lo obtenido por cualquier otra labor en las balsas. Luego, baja la mirada y carraspea:&nbsp;<strong>&ldquo;Unos 10 han muerto por hacer esto. Hubo derrumbes en el fondo y quedaron sepultados&rdquo;.</strong>&nbsp;Nadie reclama los cuerpos, a&ntilde;ade con indiferencia, y por eso tampoco los sacan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En necesidad, sin presencia del Estado y sin un control constante, la puerta seguirá abierta para los mineros ilegales.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Zebelio Kayap.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En torno a la tensi&oacute;n en el r&iacute;o Cenepa, distintas fiscal&iacute;as de Amazonas han abierto investigaciones, pero la mayor&iacute;a de los expedientes est&aacute;n paralizados, asegura Rub&eacute;n Ninahuanca. En la Fiscal&iacute;a Especializada en Materia Ambiental de Bagua obra uno, del 30 octubre de 2022, respecto de un ataque a balazos de los mineros contra una comitiva de fiscales y polic&iacute;as en la comunidad de Pagki, y otro elaborado a ra&iacute;z de una geolocalizaci&oacute;n, en noviembre de 2021, que daba cuenta de 20 dragas en la cuenca fronteriza. El &uacute;ltimo de ellos, que conten&iacute;a las primeras importantes evidencias de la expansi&oacute;n minera en el Cenepa, fue archivado por la fiscal adjunta Elva Amenero. Mongabay Latam tuvo acceso al documento fiscal en que se resuelve no continuar con la investigaci&oacute;n preparatoria.
    </p><p class="article-text">
        El abogado de la ONG Paz y Esperanza sostiene que las diligencias dispuestas por la misma fiscal en la investigaci&oacute;n a 20 presuntos propietarios de las dragas son &ldquo;absurdas e impertinentes para el contexto donde se desarrolla la actividad minera&rdquo;. Por ejemplo, describe: &ldquo;Requiere buscar informaci&oacute;n en redes sociales, o datos del Registro Integral Formalizaci&oacute;n Minera para saber si estos ilegales figuran en el padr&oacute;n cuando est&aacute; claro que desde el 2010 la miner&iacute;a aluvial fue prohibida en el Per&uacute;&rdquo;. Mongabay Latam busc&oacute; tener una entrevista con la fiscal Elva Amenero y la busc&oacute; en Bagua, pero no fuimos atendidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El poder lo tienen los clanes familiares y priman sus intereses. Si en una comunidad las familias numerosas quieren la minería, entonces eso ocurre.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dante Sejekam</span>
                                        <span>—</span> Gestor ambiental.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La irritaci&oacute;n que la falta de justicia ha causado en la poblaci&oacute;n awaj&uacute;n fue constatada personalmente por la presidenta de la comisi&oacute;n de Pueblos Andinos y Amaz&oacute;nicos del Congreso de la Rep&uacute;blica, Ruth Luque, en un encuentro que d&iacute;as atr&aacute;s tuvo con comuneros y l&iacute;deres de la cuencas de los r&iacute;os Cenepa, Santiago y Nieva.&nbsp;<strong>&ldquo;En nuestra cara limpian a los corruptos (en referencia a las investigaciones fiscales), fue su clamor&rdquo;,</strong>&nbsp;indica la legisladora. Ella tambi&eacute;n recogi&oacute; cifras oficiales acerca de otro incesante flagelo para los habitantes ind&iacute;genas de las tres cuencas: &ldquo;Hay 189 casos de VIH detectados solo entre enero y agosto de 2023, de los cuales 35 son gestantes y 12 de ellas, ni&ntilde;as y adolescentes&rdquo;. La explotaci&oacute;n sexual y violaciones en un escenario de abierta actividad ilegal, conforme lo registr&oacute; Luque, influyen en el incremento de contagios. Pero tambi&eacute;n en los embarazos de ni&ntilde;as y adolescentes que, seg&uacute;n report&oacute; la congresista, es uno de los principales temas de atenci&oacute;n en las redes de salud a donde acuden las comuneras awaj&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 1 de octubre, en cumplimiento con un acuerdo de la primera asamblea convocada por Dante Sejekam, 200 comuneros awaj&uacute;n junto con una patrulla de la Direcci&oacute;n de Medio Ambiente de la Polic&iacute;a Nacional incautaron y destruyeron 11 motores y una balsa durante una interdicci&oacute;n en cuatro comunidades de la cuenca del Cenepa. Sejekam afirma que el resto de motores y dragas fueron escondidos en las quebradas o hundidos en el r&iacute;o para luego ser recuperados, pues los mineros ten&iacute;an la advertencia de que una interdicci&oacute;n estaba a punto de ejecutarse. No hubo detenidos. &ldquo;Tampoco tuvimos tiempo ni recursos para ingresar en m&aacute;s lugares. Necesitamos que la polic&iacute;a instale una base aqu&iacute;&rdquo;, anota el presidente de la organizaci&oacute;n awaj&uacute;n. Solo dos d&iacute;as despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n, las balsas empezaron a aparecer de vuelta en el r&iacute;o.
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es lo mismo que pas&oacute; tras las interdicciones anteriores. En necesidad, sin presencia del Estado y sin un control constante, la puerta seguir&aacute; abierta para los mineros ilegales&rdquo;, puntualiza Zebelio Kayap en un tono encendido.
    </p><p class="article-text">
        El director de Medio Ambiente de la Polic&iacute;a Nacional, general Gregorio Villal&oacute;n, declar&oacute; para este reportaje que su personal est&aacute; realizando un trabajo progresivo en los r&iacute;os Cenepa y Santiago pese a las limitaciones en recursos, humanos, log&iacute;sticos y financieros que tiene. El 1 de octubre, narr&oacute;, los mineros ilegales intentaron frustrar la intervenci&oacute;n. El oficial sabe que unas 70 dragas devastan el Cenepa y que se enfrenta a una econom&iacute;a ilegal s&oacute;lida capaz de recuperar r&aacute;pidamente sus p&eacute;rdidas: &ldquo;Podemos destruir uno o diez motores, pero ellos en una semana vuelven a instalarse&rdquo;. En esa l&iacute;nea, Villal&oacute;n consider&oacute; como tareas pendientes dar sostenibilidad a las acciones contra la miner&iacute;a y fortalecer el trabajo articulado entre las partes involucradas (fiscal&iacute;a, gobierno regional y dirigencias comunales). &ldquo;No se trata de ir una vez, intervenir y ya no regresar porque todo se pone igual&rdquo;, precisa. Y tiene raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de este reportaje, dirigentes awaj&uacute;n informaron a Mongabay Latam que las dragas estaban operando de nuevo sobre diversas posiciones. El Cenepa presenta otra vez el mismo panorama apocal&iacute;ptico que encontramos en septiembre.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Vera/Mongabay Latam]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/70-focos-mineria-ilegal-devastan-rio-amazonico-cenepa-comunidades-awajun_1_10669592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2023 09:27:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unos 70 focos de minería ilegal devastan al río amazónico Cenepa y comunidades awajún]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Minería,Perú,Oro,Pueblos originarios,Amazonía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arrasar la Amazonía no era inevitable: la deforestación cae un 50% desde enero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/arrasar-amazonia-no-inevitable-deforestacion-cae-50-enero_1_10620347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a602a182-d259-4be1-aee0-50203277226d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arrasar la Amazonía no era inevitable: la deforestación cae un 50% desde enero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La destrucción cero prometida por Lula da Silva en Brasil es clave para mitigar el cambio climático: la devastación de bosques en 2022 lanzó tanto CO2 como todas las emisiones de India al quemar combustibles fósiles</p><p class="subtitle">La crisis climática empuja a la selva del Amazonas a un punto de no retorno en su senda de degradación</p></div><p class="article-text">
        La deforestaci&oacute;n galopante de la Amazon&iacute;a no era, como pod&iacute;a parecer, un fen&oacute;meno inevitable. Tras doblarse la superficie anual destruida entre 2018 y 2022, la desaparici&oacute;n del bosque amaz&oacute;nico en Brasil revirti&oacute; su tendencia (desbocada) hacia la devastaci&oacute;n: en lo que va de a&ntilde;o se asol&oacute; un 50% menos de superficie que en el mismo periodo de 2022, seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n Espacial (INPE) de Brasil. De 7.100 a 3.700 km2.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de rumbo ilustra un viraje en la gesti&oacute;n del bosque tropical: <strong>el descenso en la deforestaci&oacute;n comenz&oacute; en enero pasado, cuando asumi&oacute; la presidencia de Brasil Inacio Lula da Silva tras el mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro</strong>. Brasil se convirti&oacute; en la gran potencia de p&eacute;rdida de bosques primarios en el mundo. <a href="https://research.wri.org/gfr/latest-analysis-deforestation-trends" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En 2022 fue responsable del 43% del total mundial, </a>seg&uacute;n el World Resources Institute (WRI) por delante de Rusia, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo o Bolivia. All&iacute; se destruyeron, no solo en el Amazonas, 1,8 millones de hect&aacute;reas, unos 18.000 km2.
    </p><p class="article-text">
        Para ponderar qu&eacute; significa esa destrucci&oacute;n, adem&aacute;s de la p&eacute;rdida de biodiversidad, h&aacute;bitats y tierras para grupos ind&iacute;genas, 18.000 km2 menos de bosque primario en Brasil supuso liberar 1,2 Gt de CO2 a la atm&oacute;sfera para exacerbar el efecto invernadero que recalienta el planeta y provoca el cambio clim&aacute;tico. Multiplica por 2,5 las emisiones de pa&iacute;s al quemar combustibles f&oacute;siles, que ese a&ntilde;o fueron unas <a href="https://globalcarbonatlas.org/emissions/carbon-emissions/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">0,497 Gt seg&uacute;n Global Carbon Atlas</a>.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo presidente asegur&oacute; al iniciar su gesti&oacute;n que adoptar&iacute;a una pol&iacute;tica de &ldquo;deforestaci&oacute;n cero&rdquo; para el a&ntilde;o 2030. Tanto en julio como agosto de este a&ntilde;o &ndash;los meses usualmente m&aacute;s destructivos&ndash; la p&eacute;rdida de bosque se redujo un 66% respecto al a&ntilde;o anterior. En septiembre el descenso fue del 56% en comparaci&oacute;n con 2022.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gobierno de Brasil ha retomado las operaciones de comando y control en la Amazonía lo que tiene un efecto directo sobre la deforestación en ese bosque y cambia la percepción de impunidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tom Kuchard</span>
                                        <span>—</span> Investigador de Ecologistas en Acción
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El gobierno de Brasil retom&oacute; las operaciones de comando y control en la Amazon&iacute;a&rdquo;, explica el investigador de Ecologistas en Acci&oacute;n Tom Kuchard. &ldquo;Y esto no solo tiene un efecto directo sobre la deforestaci&oacute;n en ese bosque, sino que tambi&eacute;n cambia la percepci&oacute;n de impunidad de los que podr&iacute;an cometer nuevos cr&iacute;menes ambientales&rdquo;, remata Kuchard. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, ilustra la situaci&oacute;n anterior que, si bien la destrucci&oacute;n del bosque anual casi se hab&iacute;a doblado durante el mandato de Bolsonaro, al mismo tiempo, el n&uacute;mero de multas por deforestaci&oacute;n ilegal y da&ntilde;os a la flora decrecieron un 40%. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se decretaron recortes presupuestarios para las agencias de protecci&oacute;n ambiental brasile&ntilde;as. La organizaci&oacute;n austriaca All Rise <a href="https://climatecasechart.com/wp-content/uploads/non-us-case-documents/2021/20211012_14633_na.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">remiti&oacute; una petici&oacute;n a la Corte Penal Internacional en 2021</a> &ndash;en estudio&ndash; para que se investigara a Jair Bolsonaro por cr&iacute;menes contra la humanidad por la destrucci&oacute;n masiva de la Amazon&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El responsable de la campa&ntilde;a de Amazonia de Greenpeace Brasil, Romulo Batista, se&ntilde;ala que &ldquo;el cambio en el discurso del Gobierno federal, el incremento de las inspecciones y las acciones en el campo han hecho que aumentaran las multas y las incautaciones&rdquo;. Adem&aacute;s, insite, &ldquo;se han lanzado algunas acciones como el Plan de prevenci&oacute;n y combate contra la deforestaci&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Kuchard a&ntilde;ade que tambi&eacute;n comenz&oacute; un proceso &ldquo;para identificar tierras p&uacute;blicas no destinadas a la agricultura y definirlas como tierras ind&iacute;genas, territorios quilombolas [afrodescendientes] y unidades de conservaci&oacute;n&rdquo;. Eso, en teor&iacute;a, las pone a salvo de la deforestaci&oacute;n. Al estar en fase inicial &ldquo;seguramente no hay efectos visibles todav&iacute;a, pero habr&aacute;&rdquo;, seg&uacute;n la profesora e investigadora de la Universidad Federal de Bah&iacute;a, Diana Aguiar. 
    </p><p class="article-text">
        En la organizaci&oacute;n de Batista subrayan que &ldquo;la notable reducci&oacute;n de la deforestaci&oacute;n en los ocho primeros meses del a&ntilde;o abre una esperanza. A&uacute;n as&iacute;, a pesar de ese descenso significativo todav&iacute;a se ha producido un alto n&uacute;mero de incendios&rdquo;. Los incendios en la Amazon&iacute;a no pueden ser un proceso natural como en el bosque mediterr&aacute;neo o el boreal, no se dan por causas naturales porque hay demasiada humedad. &ldquo;La deforestaci&oacute;n cero es la gran contribuci&oacute;n que Brasil puede hacer a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico&rdquo;, concluye la organizaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Un cuarto de la emisiones globales de efecto invernadero</h3><p class="article-text">
        Porque &ldquo;la deforestaci&oacute;n y degradaci&oacute;n de turberas contribuyen con entre el 12% y el 20% de las emisiones globales&rdquo; de gases de efecto invernadero, seg&uacute;n explica la London School of Economics. Al destruirse las plantas, el carbono almacenado en ellas se libera y se a&ntilde;ade a la costra de gases de efecto invernadero. De hecho, debido a la destrucci&oacute;n del bosque tropical la humanidad ya no puede confiar en que los &aacute;rboles del Amazonas se queden con la contaminaci&oacute;n de carbono que genera. En la d&eacute;cada que va de 2010 a 2019, <a href="https://www.nature.com/articles/s41586-021-03629-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el bosque tropical amaz&oacute;nico emiti&oacute; un 20% m&aacute;s de CO2 del que absorbi&oacute;</a> para realizar la fotos&iacute;ntesis. (16.600 millones de toneladas por 13.900 millones). La deforestaci&oacute;n a base de incendios y talas ha producido el cambio.
    </p><p class="article-text">
        Romulo Batista dice que &ldquo;es necesario intensificar la lucha contra la deforestaci&oacute;n sobre todo en esta &eacute;poca del a&ntilde;o que aqu&iacute; se conoce como <em>verano amaz&oacute;nico</em> cuando la regi&oacute;n sigue muy c&aacute;lida&rdquo;. Tambi&eacute;n es preciso, prosigue el activista, &ldquo;que los gobernadores se unan a la alianza para alcanzar la deforestaci&oacute;n cero en 2030&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Selva amazónica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de bosques tropicales en el mundo no para. Pas&oacute; de unos 2,5 millones de hect&aacute;reas en 2002 a m&aacute;s de cuatro millones en 2022 &ndash;solo el 14% fue por incendios&ndash;. En 2022 se perdi&oacute; &ldquo;el equivalente a 11 campos de f&uacute;tbol por minuto&rdquo;, seg&uacute;n los datos recopilados por la Universidad de Maryland (EEUU) que analiza el WRI.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda esa p&eacute;rdida de bosques produjo la liberaci&oacute;n de 2,7 gigatoneladas de CO2 a la atm&oacute;sfera, el equivalente a las emisiones anuales de India al utilizar combustibles f&oacute;siles&rdquo;, ejemplifica el an&aacute;lisis del Instituto.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el freno en la Amazon&iacute;a brasile&ntilde;a tuvo un reverso en su ecosistema vecino de El Cerrado. Si la deforestaci&oacute;n en el bosque tropical cay&oacute;, la de la sabana toc&oacute; cifras de r&eacute;cord. All&iacute; se destruyeron 658 km2 en septiembre, un salto del 140% respecto al mismo mes de 2022. Es el dato m&aacute;s alto desde que hay registros por sat&eacute;lite (2018).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se presume que las operaciones en la Amazon&iacute;a han redireccionado la expansi&oacute;n de la frontera agr&iacute;cola en El Cerrado y otros biomas&rdquo;, explica Tom Kuchard. Esto es, el aclaramiento de bosque para hacer sitio al cultivo de soja para piensos y la propia expansi&oacute;n de la ganader&iacute;a. &ldquo;Por eso pedimos que se incluya El Cerrado y otros ecosistemas en la meta de deforestaci&oacute;n cero&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Rejón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/arrasar-amazonia-no-inevitable-deforestacion-cae-50-enero_1_10620347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Oct 2023 11:35:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arrasar la Amazonía no era inevitable: la deforestación cae un 50% desde enero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonía,Brasil,Luiz Inácio Lula da Silva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil desaloja a miles de ocupantes ilegales de tierras indígenas para devolverlas a sus dueños originarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/pueblos-originarios-brasil-desaloja-miles-ocupantes-ilegales-tierras-indigenas-devolverlas-duenos-originarios_1_10565628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb876805-6a1c-4515-a55c-992510d3c249_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil desaloja a miles de ocupantes ilegales de tierras indígenas para devolverlas a sus dueños originarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las dos zonas ocupadas ilegalmente, ambas ubicadas en el estado amazónico de Pará, son las tierras indígenas Apyterewa, que está protegida desde 2007, y Trincheira Bacajá, que es de uso exclusivo de los indígenas desde 1996, según un comunicado del Ministerio de los Pueblos Indígenas.</p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de Brasil lanzaron este lunes una operaci&oacute;n para comenzar a desalojar a cerca de 1.600 familias que ocupan ilegalmente dos tierras ind&iacute;genas en la Amazon&iacute;a, para devolver sendos territorios a los pueblos originarios.
    </p><p class="article-text">
        Las zonas ocupadas ilegalmente, ambas ubicadas en el estado amaz&oacute;nico de Par&aacute;, son las tierras ind&iacute;genas Apyterewa, que est&aacute; protegida desde 2007, y Trincheira Bacaj&aacute;, que es de uso exclusivo de los ind&iacute;genas desde 1996, seg&uacute;n un comunicado del Ministerio de los Pueblos Ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Ambos territorios tienen una extensi&oacute;n sumada de 2,4 millones de hect&aacute;reas y albergan a cerca de 2.500 ind&iacute;genas de las etnias Parakan&atilde;, Mebeng&ocirc;kre Kayap&oacute; y Xikrim, que viven repartidos en 51 aldeas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n no es f&aacute;cil, pero cualquier ocupaci&oacute;n ilegal es crimen y la legislaci&oacute;n brasile&ntilde;a tiene que ser cumplida&rdquo;, declar&oacute; durante una entrevista a la radio p&uacute;blica la ministra de los Pueblos Ind&iacute;genas, S&ocirc;nia Guajajara, quien dijo tener identificadas 32 tierras ind&iacute;genas con invasores.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio tambi&eacute;n resalt&oacute; que hay registros de ind&iacute;genas que viven aislados en esos territorios selv&aacute;ticos y que han sido contactados recientemente.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades est&aacute;n trabajando para que los no ind&iacute;genas dejen la regi&oacute;n de forma pac&iacute;fica y voluntaria, al igual que en otras operaciones similares realizadas a comienzos de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los colonos ilegales se dedican a actividades como la ganader&iacute;a y la miner&iacute;a ilegal y han contribuido a la tala ilegal en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Estas actividades ilegales han llevado a la tierra ind&iacute;gena Apyterewa a encabezar la lista de territorios con mayores &iacute;ndices de deforestaci&oacute;n, subray&oacute; la nota.
    </p><p class="article-text">
        En la operaci&oacute;n participan varios cuerpos de polic&iacute;a y varios organismos dedicados a la protecci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas y del medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Brasil, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, ha retomado la pol&iacute;tica de protecci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas, con medidas como la demarcaci&oacute;n de territorios y la expulsi&oacute;n de colonos ilegales.
    </p><p class="article-text">
        La demarcaci&oacute;n de territorios ind&iacute;genas fue totalmente paralizada durante los cuatro a&ntilde;os de Gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), que, adem&aacute;s, impuls&oacute; medidas para permitir la explotaci&oacute;n de minerales en esas &aacute;reas, pese a que est&aacute;n protegidas por leyes medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        EFE.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/latinoamerica/pueblos-originarios-brasil-desaloja-miles-ocupantes-ilegales-tierras-indigenas-devolverlas-duenos-originarios_1_10565628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Oct 2023 11:18:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Pueblos originarios,Amazonía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conservación de la Amazonia en Brasil genera más crecimiento que el modelo actual de explotación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/conservacion-amazonia-brasil-genera-crecimiento-modelo-actual-explotacion_1_10452292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0fa2b133-00ae-4c81-bf92-29c4ffbcf8b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La conservación de la Amazonia en Brasil genera más crecimiento que el modelo actual de explotación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio del World Resources Institute sostiene que el cambio del modelo de explotación actual por la bioeconomía en Brasil generaría un beneficio económico de 7.400 millones de euros extra en el PIB de 2050.</p><p class="subtitle">Periodistas x el planeta - Sobre la quijotesca tarea de salvar la Amazonia
</p></div><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de la selva no s&oacute;lo es vital, sino que puede generar un gran beneficio econ&oacute;mico a la Amazonia brasile&ntilde;a: 7.400 millones de euros extra para el PIB de 2050 respecto al escenario de referencia y <strong>312.000 empleos m&aacute;s</strong> de los actuales. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; de contundente es la conclusi&oacute;n del &uacute;ltimo estudio del <a href="https://www.wri.org/latin-america/wri-brasil" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">World Resources Institute (WRI)</a> Brasil titulado 'Nueva Econom&iacute;a para la Amazonia'. <strong>La conservaci&oacute;n de la selva no s&oacute;lo permitir&iacute;a a Brasil cumplir con los Acuerdos de Par&iacute;s sobre el calentamiento global, sino que provocar&iacute;a crecimiento econ&oacute;mico</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio describe qu&eacute; <strong>ocurrir&iacute;a en 2050 si se conservara la selva Amaz&oacute;nica brasile&ntilde;a y se recuperara parte del bosque degradado</strong>: se evitar&iacute;a, entre otras cosas, la <strong>deforestaci&oacute;n de 59 millones de hect&aacute;reas</strong> y las<strong> emisiones de carbono caer&iacute;an un 94%</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, <strong>se esquivar&iacute;a el punto de no retorno de la Amazonia</strong>, que los cient&iacute;ficos <strong>fijan en 2029</strong>. Si no se hace nada por remediarlo, en esa fecha la selva no conseguir&aacute; garantizar las lluvias necesarias para su propia existencia, hecho de <strong>consecuencias desastrosas para todo el planeta</strong>.
    </p><h3 class="article-text">La bioeconom&iacute;a</h3><p class="article-text">
        <a href="https://www.wri.org/research/new-economy-brazil-amazon" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El estudio de WRI</a> se centra en una actividad pujante que no hab&iacute;a sido tenida en cuenta hasta ahora y denominada bioeconom&iacute;a. El cultivo de aza&iacute;, una fruta energ&eacute;tica que se exporta a todo el mundo, es un buen ejemplo: &ldquo;La bioeconom&iacute;a no se define por el producto, sino por el proceso. El aza&iacute; producido con monocultivo es una <em>commodity </em>[materia prima]. El aza&iacute; producido en sistemas agroforestales, diseminado en tierras con otros usos y rica en selva, es bioeconomia&rdquo;, asegura a elDiario.es Fernando Barbieri, economista de WRI Brasil, uno de los coordinadores del informe. 
    </p><p class="article-text">
        Las pr&aacute;cticas de la Cooperativa Agr&iacute;cola de Tome A&ccedil;u (C.A.M.T.A), en el estado de Par&aacute;, visibilizan el funcionamiento de la bioeconom&iacute;a. &ldquo;Tenemos recetas para que el agricultor tenga cosecha continua. Cupuaz&uacute; durante seis meses. Despu&eacute;s se comienza a producir cacao. Luego, pimienta negra. Se acaba el a&ntilde;o con aza&iacute;&rdquo;, afirmaba Alberto Oppata, presidente de C.A.M.T.A, al programa televisivo <a href="https://globoplay.globo.com/v/11858847/?s=0s" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Globo Reporter</a>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la bioecomom&iacute;a no es incompatible con la agropecuaria: &ldquo;El agricultor es bienvenido en la Amazonia siempre que no deforeste y que trabaje en &aacute;reas infra aprovechadas&rdquo;, se&ntilde;alaba al mismo programa Beto Ver&iacute;ssimo, cofundador del <a href="https://imazon.org.br/en/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Instituto do Homem e Meio Ambiente da Amaz&ocirc;nia</a> (Imazon).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La ministra de los Pueblos Indígenas de Brasil, Sonia Guajajara, en la Cumbre de la Amazonía, en Bélem (Brasil).                            </span>
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        La econom&iacute;a ind&iacute;gena tiene especial peso en la bioeconom&iacute;a: del cultivo de alimentos a la distribuci&oacute;n de hierbas medicinales, pasando por productos textiles o artesanales, el estudio contempla una econom&iacute;a &ldquo;ind&iacute;gena basada en elementos comunitarios y en el reparto de los beneficios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una econom&iacute;a que suele estar organizada en asociaciones, cooperativas, grupos de productores o iniciativas familiares y est&aacute; usualmente liderada por mujeres. &ldquo;La econom&iacute;a tradicional no reconoce nuestra forma de trabajar. Nuestros procesos tienen una escala menor, diferentes a los de la producci&oacute;n industrial&rdquo;, afirma la antrop&oacute;loga ind&iacute;gena Braulina Baniw&aacute;, una de las autoras del estudio. 
    </p><p class="article-text">
        Para Baniw&aacute;, el territorio pertenece tanto a los humanos como a los otros seres vivos y su biodiversidad merece respeto. &ldquo;Necesitamos urgentemente que las personas se curen del deseo financiero y cuiden a quien cuida de la selva&rdquo;, asevera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos urgentemente que las personas se curen del deseo financiero y cuiden a quien cuida de la selva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el estudio se apunta otro problema: la balanza comercial. La Amazonia brasile&ntilde;a tiene un d&eacute;ficit de 20.934 millones de euros (exporta 65.200 millones e importa 86.125 millones). A pesar de que el 75% de poblaci&oacute;n amaz&oacute;nica vive en ciudades, la regi&oacute;n cuenta con poca capacidad industrial, con la excepci&oacute;n de la Zona Franca de Manaos. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los productos amaz&oacute;nicos se empaquetan en ciudades del sur y sudeste de Brasil. &ldquo;Aumentar la capacidad de industrializar sus propios productos ser&iacute;a revolucionario. Provocar&iacute;a la generaci&oacute;n de riqueza para la regi&oacute;n sin necesidad de deforestaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Barbieri. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el estudio de WRI revela que las demandas del resto de Brasil y el comercio internacional son responsables del 83% de la deforestaci&oacute;n de la Amazonia legal (un territorio que excede a la Amazonia selv&aacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica es otra de las recomendaciones del informe de WRI. &ldquo;Los paneles fotovoltaicos, ya sea en sistemas flotantes sobre hidroel&eacute;ctricas existentes o en pastos degradados, generar&iacute;an el 55% de la electricidad de la regi&oacute;n en 2050. Si los subsidios a los combustibles f&oacute;siles de Brasil en la &uacute;ltima d&eacute;cada se redireccionaran para las energ&iacute;as limpias, estas financiar&iacute;an el 60% de la transici&oacute;n energ&eacute;tica&rdquo;, asegura Caroline Rocha, gerente de clima del WRI Brasil.
    </p><h3 class="article-text">Inversiones para salvar la Amazonia</h3><p class="article-text">
        Pero para que el escenario del informe sea una realidad en 2050, se necesita una inversi&oacute;n equivalente al 1,8% del PIB de Brasil, frente al 1% en la actualidad. De los 470.000 millones de euros adicionales que se calcula que har&iacute;an falta, 274.00 millones ir&iacute;an destinados a la mejora de la infraestructura (transporte fluvial y conexi&oacute;n a internet principalmente); 217.000 millones a la bioeconom&iacute;a y a la restauraci&oacute;n de la selva (22 millones de hect&aacute;reas); 81.200 millones a la agricultura y pecuaria de baja emisi&oacute;n de carbono y 75.300 millones a la transici&oacute;n energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las inversiones necesitan de dinero p&uacute;blico (ya sea en forma de cr&eacute;ditos o de subsidios), bancos de desarrollo, bancos privados, filantrop&iacute;a... El desaf&iacute;o es que ese capital llegue a las comunidades locales. Por otro lado, el coste de no hacer la transici&oacute;n puede ser mucho m&aacute;s alto, m&aacute;s del doble que las inversiones sugeridas&rdquo;, alerta Carolina Rocha.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El coste de no hacer la transición puede ser mucho más alto, más del doble que las inversiones sugeridas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se necesita el capital internacional para salvar la Amazonia. Por ese motivo, el presidente brasile&ntilde;o, Luiz In&aacute;cio Lula da Silva, est&aacute; intentando reclamar el dinero prometido por el G7 en la COP celebrada en Dinamarca en 2019 por un monto de 100.000 millones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo, tiempo el mandatario ha resucitado el <a href="https://www.fundoamazonia.gov.br/pt/home/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Fundo Amazonia</a>, programa estatal que antes de ser congelado por el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro destinaba capital internacional a proyectos de conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La diplomacia verde de Lula ha conseguido que los financiadores hist&oacute;ricos vuelvan a apoyar el fondo (Noruega y Alemania) y que se sumen nuevos pa&iacute;ses (Estados Unidos y China, entre otros). Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, el Fundo Amazonia es insuficiente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los recursos necesarios para la transici&oacute;n son cien veces mayores que la financiaci&oacute;n del Fundo Amazonia. No obstante, es revolucionario. Por un lado, el fondo financia proyectos de conservaci&oacute;n, restauraci&oacute;n, fortalecimiento comunitario, investigaci&oacute;n y desarrollo. Por otro lado, act&uacute;a como se&ntilde;al de lo que debe ser hecho para la transici&oacute;n, funcionando como un <em>seed money</em> [dinero semilla] que consigue m&aacute;s inversiones p&uacute;blicas y privadas&rdquo;, asegura el economista Barbieri. 
    </p><p class="article-text">
        Sin ir m&aacute;s lejos, Francia, Reino Unido y Espa&ntilde;a ya han mostrado inter&eacute;s en el Fondo Amazonia.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Explotar el petr&oacute;leo de la selva?</h3><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo y su explotaci&oacute;n es una de las amenazas para la Amazonia. Recientemente, el propio Lula declar&oacute; que quiere seguir &ldquo;so&ntilde;ando&rdquo; con la explotaci&oacute;n de petr&oacute;leo amaz&oacute;nico. La aparici&oacute;n de importantes yacimientos en la desembocadura del r&iacute;o Amazonas ha colocado al Gobierno brasile&ntilde;o frente a sus contradicciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el gubernamental <a href="https://www.gov.br/pt-br/orgaos/instituto-brasileiro-do-meio-ambiente-e-dos-recursos-naturais-renovaveis" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renov&aacute;veis </a>(Ibama) neg&oacute; a la empresa p&uacute;blica de petr&oacute;leo Petrobras la licencia ambiental para la perforaci&oacute;n del primer pozo cerca de la desembocadura del Amazonas, pero <a href="https://www.eldiario.es/economia/petrobras-recurrira-veto-licencia-perforar-desembocadura-amazonas_1_10218209.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la petrolera ha recurrido la decisi&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Marina Silva, ministra de Medio Ambiente y Cambio Clim&aacute;tico, se opone a la extracci&oacute;n, un sector poderoso del Gobierno (ministerio de Minas y Energ&iacute;as y el s&uacute;per ministerio de la Casa Civil) ha defendido p&uacute;blicamente la explotaci&oacute;n de este recurso.
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                    alt="Manifestación en defensa de la selva y los pueblos indígenas, durante la Cumbre de la Amazonia en Belém (Brasil)."
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            <span class="title">
                Manifestación en defensa de la selva y los pueblos indígenas, durante la Cumbre de la Amazonia en Belém (Brasil).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En los di&aacute;logos Amaz&oacute;nicos que tuvieron lugar durante la Cumbre de la Amazonia, celebrada en Brasil, grupos de la sociedad civil pidieron el fin de la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera. La declaraci&oacute;n que sali&oacute; de esa cumbre, firmada por los ocho pa&iacute;ses miembros de la Organizaci&oacute;n del Tratado de Cooperaci&oacute;n Amaz&oacute;nica (OTCA), eludi&oacute; mencionar el petr&oacute;leo y de los dirigentes de esos Estados, el colombiano Gustavo Petro fue el &uacute;nico que propuso el fin de la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera.
    </p><p class="article-text">
        Un punto de inflexi&oacute;n para la regi&oacute;n podr&iacute;a llegar tras <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/blog/problemas/climayenergia/referendum-historico-en-ecuador-el-pueblo-frenara-la-explotacion-petrolera/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el refer&eacute;ndum de este domingo en Ecuador</a> sobre la explotaci&oacute;n petrol&iacute;fera en la reserva natural de Yasun&iacute;, en plena Amazonia. La victoria del 'S&iacute;' significar&iacute;a aparcar la explotaci&oacute;n del petr&oacute;leo de Yasun&iacute;, hogar de pueblos ind&iacute;genas aislados y del ecosistema m&aacute;s diverso del planeta (601 especies de aves, 140 de anfibios, 83 de reptiles y 20 de mam&iacute;feros).
    </p><p class="article-text">
        En 2007, el entonces presidente ecuatoriano, Rafael Correa, propuso la creaci&oacute;n de un fondo internacional para compensar a Ecuador la no explotaci&oacute;n del Yasun&iacute;. La compensaci&oacute;n fue cifrada en 3.600 millones de d&oacute;lares (m&aacute;s de 3.300 millones de euros), pero la comunidad internacional acus&oacute; a Correa de chantaje y el presidente enterr&oacute; su propuesta en 2013, afirmando que el mundo no hab&iacute;a estado a la altura. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el primer Gobierno de Correa se trat&oacute; de llevar adelante. Luego, el propio Gobierno boicote&oacute; la propuesta porque hab&iacute;a intereses petroleros que presionaron fuertemente&rdquo;, explica a elDiario.es Juanma Crespo, coordinador de investigaciones de la alianza de organizaciones ind&iacute;genas Cuencas Sagradas Amaz&oacute;nicas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El gran reto de la década será parar el petróleo en la Amazonia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El refer&eacute;ndum del 20 de agosto es consecuencia de que Correa decidiera finalmente explotar el Yasun&iacute;. Se trata de una movilizaci&oacute;n ciudadana que podr&iacute;a lograr algo sin precedentes en el mundo: mantener el petr&oacute;leo bajo tierra por voluntad popular&rdquo;, afirma el ecuatoriano. &ldquo;El gran reto de la d&eacute;cada ser&aacute; parar el petr&oacute;leo en la Amazonia&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad civil, de la que hab&iacute;a surgido la iniciativa de una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica, lleva meses preparando la campa&ntilde;a del 'S&iacute;' de cara al refer&eacute;ndum del 20 de agosto, d&iacute;a en el que los ecuatorianos est&aacute;n llamados a las urnas para votar en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/asesinado-tiros-candidato-presidencial-ecuador_1_10438799.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">las elecciones presidenciales</a> y legislativas extraordinarias.
    </p><p class="article-text">
        El resultado del refer&eacute;ndum podr&iacute;a alterar la postura de otros gobiernos de los pa&iacute;ses amaz&oacute;nicos, divididos entre los que est&aacute;n a favor y en contra de explotar el petr&oacute;leo, y todos profundamente dependientes de &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/conservacion-amazonia-brasil-genera-crecimiento-modelo-actual-explotacion_1_10452292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Aug 2023 10:31:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La conservación de la Amazonia en Brasil genera más crecimiento que el modelo actual de explotación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonas,Amazonía,Deforestación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres en la línea invisible de la conservación de la Amazonía peruana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-linea-invisible-conservacion-amazonia-peruana_1_10421010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9624ed6f-f209-4a35-839a-c1af1fafa84b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres en la línea invisible de la conservación de la Amazonía peruana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lideresas indígenas, ingenieras y biólogas encabezan la conservación voluntaria de la selva, donde enfrentan a diversas luchas sociales y ambientales. </p></div><p class="article-text">
        De un lado a otro, unos monos tit&iacute; (<em>Saimiri sciureus</em>) saltan por encima de las victorias regias, unas plantas acu&aacute;ticas que parecen platos gigantes flotando en las orillas del r&iacute;o Mara&ntilde;&oacute;n, al noroeste de la Amazon&iacute;a peruana. Ema Tapullima, de 63 a&ntilde;os, los mira pasar entre los &aacute;rboles mientras recolecta agua a la entrada del Para&iacute;so Natural Iwirati.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se acercan a nosotros porque aqu&iacute; nadie les amenaza ni maltrata&rdquo;, dice la lideresa kukama-kukamiria de la comunidad nativa de Puerto Prado. Ella es una de las guardianas de esta &Aacute;rea de Conservaci&oacute;n Privada (ACP) Para&iacute;so Natural Iwirati, de 100 hect&aacute;reas que resguarda la comunidad de forma voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        En su lengua,&nbsp;<em>Iwirati</em>&nbsp;significa &aacute;rboles y es, entre imponentes cedros y shiringas, que Tapullima ha hecho posible un para&iacute;so frente a la devastaci&oacute;n que est&aacute; empujando a toda la Amazon&iacute;a a&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/clima-y-energia-es/59515-pueblos-indigenas-exigen-medidas-urgentes-para-evitar-la-pronta-destruccion-de-la-amazonia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un punto sin retorno</a>&nbsp;y la inminente extinci&oacute;n de sus especies.
    </p><p class="article-text">
        Ella es una de tantas mujeres que est&aacute;n en la primera l&iacute;nea de defensa contra la tala y miner&iacute;a ilegal, tr&aacute;fico de vida silvestre y otros delitos ambientales. Algunas ejercen el liderazgo de las iniciativas voluntarias de conservaci&oacute;n, mientras que otras hacen un trabajo invisible y soportan el peso de la desigualdad.
    </p><h3 class="article-text">La l&iacute;nea perdida</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No sabemos nada de conservaci&oacute;n&rdquo;, dijo Tapullima cuando en su comunidad empezaron a pensar en la creaci&oacute;n de un &Aacute;rea de Conservaci&oacute;n Privada (ACP), un reconocimiento del gobierno que permite a personas y empresas cuidar su territorio y ser parte del sistema de &aacute;reas naturales protegidas de Per&uacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Además de liderar su comunidad y la protección de 100 hectáreas de bosque, Ema Tapullima es la primera mujer en ocupar el cargo de teniente gobernadora en la región de Loreto"
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            <span class="title">
                Además de liderar su comunidad y la protección de 100 hectáreas de bosque, Ema Tapullima es la primera mujer en ocupar el cargo de teniente gobernadora en la región de Loreto                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fue as&iacute; que, en 2014, el&nbsp;<a href="https://legislacionanp.org.pe/reconocen-el-area-de-conservacion-privada-paraiso-natural-iwirati/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para&iacute;so Natural Iwirati</a>&nbsp;se convirti&oacute; en la primera ACP que el Estado reconoci&oacute; en una comunidad nativa. Desde entonces, las familias de Puerto Prado han hecho que la vida permanezca pese a las amenazas de madereros ilegales y cazadores furtivos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad existen 139 ACP que conservan m&aacute;s de 394.777 hect&aacute;reas en Per&uacute;, de las cuales&nbsp;<a href="https://www.datosabiertos.gob.pe/dataset/%C3%A1reas-de-conservaci%C3%B3n-privada-acp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos el 78%</a>&nbsp;son bosques amaz&oacute;nicos. A estas se suman otras iniciativas voluntarias, como las 168 concesiones para conservaci&oacute;n y ecoturismo otorgadas a la ciudadan&iacute;a en tierras de dominio p&uacute;blico hasta por 40 a&ntilde;os renovables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos comunidades, familias, asociaciones productoras y gente de a pie en esta franja de conservaci&oacute;n que nadie mira y, por tanto, no es valorada ni incentivada&rdquo;, asegura Karina Pinasco, bi&oacute;loga que ha liderado&nbsp;<a href="https://ampaperu.info/amazonia-que-late/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon&iacute;a que late</a>, una red compuesta por 180 de estas iniciativas voluntarias que conservan m&aacute;s de dos millones de hect&aacute;reas en el pa&iacute;s, lo cual ahorra al Estado 11 millones de soles (3 millones de d&oacute;lares) cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Resguardamos territorios que queremos trascender a las siguientes generaciones, pero estamos prestas a mayores amenazas al ser invisibles&rdquo;, agrega quien, adem&aacute;s, es fundadora del ACP&nbsp;<a href="https://legislacionanp.org.pe/reconocen-el-area-de-conservacion-privada-pucunucho-ubicada-en-el-departamento-de-san-martin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pucunucho</a>, un bosque que fue degradado por cultivos il&iacute;citos de coca y que restaur&oacute; junto a su madre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resguardamos territorios que queremos trascender a las siguientes generaciones, pero estamos prestas a mayores amenazas al ser invisibles
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Karina Pinasco</span>
                                        <span>—</span> Amazonía que late
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN)&nbsp;<a href="https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/PATRS-001-Es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha advertido</a>&nbsp;que estas iniciativas voluntarias, como las ACP y concesiones, lideradas por privados est&aacute;n &ldquo;en riesgo de convertirse en uno de los &lsquo;ni&ntilde;os perdidos&rsquo; de la comunidad de &aacute;reas protegidas del mundo&rdquo; al no ser respaldadas ni apoyadas plenamente por los gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        En Per&uacute;, pocas veces los datos est&aacute;n desagregados por g&eacute;nero en temas de conservaci&oacute;n, ni siquiera para dar cuenta de qui&eacute;n es titular de las iniciativas ni mucho menos de la fuerza laboral.
    </p><p class="article-text">
        Para Eliana Rojas, experta en g&eacute;nero y relaciones ind&iacute;genas, este vac&iacute;o &ldquo;invisibiliza su manejo diferenciado y c&oacute;mo aportan a la conservaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Est&aacute;n completamente invisibilizadas tambi&eacute;n en los mecanismos de protecci&oacute;n para defensores ambientales&rdquo;, agrega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El an&aacute;lisis realizado por Di&aacute;logo Chino de los datos del Servicio Nacional de &Aacute;reas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) revel&oacute; que s&oacute;lo el&nbsp;<a href="https://www.datosabiertos.gob.pe/dataset/%C3%A1reas-de-conservaci%C3%B3n-privada-acp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">11%</a>&nbsp;de las ACP en Per&uacute; est&aacute;n bajo la tutela de una mujer, frente al 29% de los hombres. La cifra es mucho menor en las concesiones en terrenos p&uacute;blicos, donde s&oacute;lo el 6,5% est&aacute;n encabezadas por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora soy un ejemplo para otras comunidades porque aqu&iacute; no ponen peros&rdquo;, relata Tapullima quien en 2008 fue la primera mujer teniente gobernadora, algo que contrasta con el hecho de que apenas el 4% de las comunidades ind&iacute;genas amaz&oacute;nicas tienen como jefa a una mujer, seg&uacute;n el &uacute;ltimo&nbsp;<a href="https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Lib1642/cap03_01.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">censo nacional</a>.
    </p><h3 class="article-text">Las que se abren camino&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Diversos observadores han destacado el papel positivo que pueden desempe&ntilde;ar las mujeres en la conservaci&oacute;n de la naturaleza debido a los conocimientos adquiridos en responsabilidades que, muchas veces, han dependido de ellas, como la producci&oacute;n de alimentos, el cuidado de semillas y la gesti&oacute;n del hogar,&nbsp;entre&nbsp;otras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las pruebas demuestran que la participaci&oacute;n y el liderazgo de las mujeres en la gesti&oacute;n de los recursos naturales y de la tierra conducen a una mejor gobernanza y a mejores resultados medioambientales&rdquo;, dice una investigaci&oacute;n realizada por&nbsp;<a href="https://www.care.org/news-and-stories/resources/gender-inequality-environmental-degradation/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WWF, CARE y EnGen Collaborative</a>, un grupo de expertos centrado en la intersecci&oacute;n entre g&eacute;nero y medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, seg&uacute;n las organizaciones, suele pasarse por alto en las estrategias de conservaci&oacute;n. Como resultado, las mujeres enfrentan barreras para participar, influir y beneficiarse de la conservaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Las victorias regias, que Ema Tapullima trabaja para conservar, son plantas acuáticas nativas de la Amazonía que pueden medir hasta un metro de diámetro                            </span>
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            <span class="title">
                A las seis de la mañana, Ema Tapullima recoge agua del Marañón, un río sagrado para su comunidad                            </span>
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        &ldquo;Tenemos la convicci&oacute;n de que la conservaci&oacute;n viene de los saberes ancestrales que ellas manejan&rdquo;, afirma Mirko Ruiz, coordinador de g&eacute;nero de Conservaci&oacute;n Internacional, una declaraci&oacute;n de la que se hicieron eco los l&iacute;deres ind&iacute;genas de la Amazon&iacute;a peruana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos quienes estamos m&aacute;s en contacto con la naturaleza, aunque ellos aparezcan m&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala Teresita Antaz&uacute;, lideresa yanesa y responsable del Programa Mujer de la&nbsp;<a href="https://aidesep.org.pe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Inter&eacute;tnica de Desarrollo de la Selva Peruana</a>&nbsp;(Aidesep), organizaci&oacute;n vocera de los pueblos ind&iacute;genas amaz&oacute;nicos. &ldquo;Los dirigentes hablan de lo que afecta a las comunidades, pero casi nunca dicen que la mujer es quien siempre debe arregl&aacute;rselas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Antaz&uacute;, uno de los pasos decisivos se dio en 2018, con la creaci&oacute;n de la&nbsp;<a href="https://aidesep.org.pe/noticias/agenda-de-las-mujeres-indigenas-de-la-amazonia-de-aidesep/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda de las Mujeres Ind&iacute;genas de Aidesep</a>&nbsp;que busca paridad y equidad en la toma de decisiones. Este es un eco feminista del mismo movimiento ind&iacute;gena de la Amazon&iacute;a, en especial de&nbsp;<a href="https://lac.unwomen.org/es/stories/noticia/2022/08/en-brasil-las-mujeres-indigenas-refuerzan-la-articulacion-politica-en-defensa-de-sus-pueblos-y-territorios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil</a>, explica la experta Eliana Rojas. &ldquo;Aunque Per&uacute; est&aacute; m&aacute;s rezagado, est&aacute; d&aacute;ndose mayor visibilizaci&oacute;n a las defensoras que dan la primera voz de alarma en los territorios&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Amenazas en el camino</h3><p class="article-text">
        Per&uacute; es el tercer pa&iacute;s de Sudam&eacute;rica m&aacute;s peligroso para defensores ambientales. Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.globalwitness.org/es/decade-defiance-es/#decade-killings-globally-es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Witness</a>, en esa violencia las mujeres enfrentan un doble desaf&iacute;o: la lucha por proteger el territorio y la defensa de su derecho a manifestarse.
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                    alt="Tatiana Espinosa junto a un shihuahuaco (Dipteryx micrantha), uno de los gigantescos árboles milenarios que trabaja para proteger en la concesión de conservación que le otorgó el Estado peruano en la región de Madre de Dios"
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                Tatiana Espinosa junto a un shihuahuaco (Dipteryx micrantha), uno de los gigantescos árboles milenarios que trabaja para proteger en la concesión de conservación que le otorgó el Estado peruano en la región de Madre de Dios                            </span>
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        &ldquo;Mi voz no es escuchada&rdquo;, repite Tatiana Espinosa, ingeniera forestal de 45 a&ntilde;os que defiende &aacute;rboles milenarios al&nbsp;<a href="https://andina.pe/agencia/noticia-cites-inclusion-del-shihuahuaco-es-un-gran-paso-la-proteccion-especies-emblematicas-918819.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">borde de la extinci&oacute;n</a>. Lo dice por las decenas de veces que ha intentado hablar con madereros que rodean &mdash;y hasta invaden&mdash; la&nbsp;<a href="https://www.arbioperu.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concesi&oacute;n para la conservaci&oacute;n</a>&nbsp;que lidera con sus hermanas en Madre de Dios, regi&oacute;n convulsionada por la miner&iacute;a ilegal al sur del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me acercaba sola para detener las m&aacute;quinas me dec&iacute;an de todo y ah&iacute; me di cuenta de que basta que haya un hombre a mi lado para que yo exista&rdquo;, relata Espinosa que recibe constantemente amenazas por enfrentarse a ilegales y proteger este bosque de 916 hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no son solo los madereros. En su lucha, ha sido objetivo de burlas y ataques de otros ingenieros del sector maderero. &ldquo;Me quieren ridiculizar diciendo que me la paso abrazando los &aacute;rboles, que soy anti desarrollo y si acaso con mi sonrisa voy a ganar algo&rdquo;, afirma quien, en 2018, fue condecorada con el&nbsp;<a href="https://www.internationalrangers.org/meet-our-rangers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jane Goodall Hope and Inspiration Ranger Award</em></a>. &ldquo;Esas cosas no se las dicen a un hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Leyda Rimarach&iacute;n del ACP&nbsp;<a href="https://legislacionanp.org.pe/reconocen-area-de-conservacion-privada-berlin-a-perpetuidad-sobre-predio-ubicado-en-el-distrito-de-bagua-grande-provincia-de-utcubamba-departamento-de-amazonas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bosque Berl&iacute;n</a>&nbsp;es usual escuchar ese tipo de frases. &ldquo;Cuando hablaba de conservaci&oacute;n me dec&iacute;an que estoy loca&rdquo;, asegura la bi&oacute;loga que protege su bosque de 59 hect&aacute;reas, donde viven monos choros de cola amarilla&nbsp;<em>(Lagothrix flavicauda)</em>, en&nbsp;<a href="https://www.iucnredlist.org/es/species/39924/192307818" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peligro cr&iacute;tico de extinci&oacute;n</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El área de conservación privada Bosque Berlín protege al mono choros de cola amarilla (Lagothrix flavicauda), una especie endémica peruana en peligro de extinción. Se calcula que más del 80% de su población se ha perdido debido a la destrucción de su hábitat y al tráfico de especies silvestres                            </span>
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        Seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2020-002-Es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio de la UICN</a>, este tipo de calificativos socavan la credibilidad de las defensoras ambientales y llegan a desalentar a otras. &ldquo;Me dec&iacute;an que para qu&eacute; estudi&eacute;, si iba a volver al monte para hacer nada&rdquo;, recuerda Rimarach&iacute;n quien ahora es vicegobernadora en la regi&oacute;n Amazonas.
    </p><h3 class="article-text">La &uacute;ltima resistencia</h3><p class="article-text">
        Per&uacute; es uno de los pa&iacute;ses que no ha ratificado el&nbsp;<a href="https://dialogochino.net/es/climate-energy/364765-los-grandes-desafios-a-los-que-se-enfrenta-el-acuerdo-de-escazu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo de Escaz&uacute;</a>, el primer tratado que protege a defensores ambientales en Latinoam&eacute;rica y el Caribe. &ldquo;Es como si las autoridades no estuvieran interesadas en atender esta ola de violencia&rdquo;, sostiene Eliana Rojas.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, est&aacute; en marcha un grupo de proyectos de ley que debilitar&iacute;a el marco normativo ambiental, tal como han alertado&nbsp;<a href="https://www.actualidadambiental.pe/paquetazo-ambiental-normas-del-congreso-y-el-ejecutivo-amenazan-nuestra-biodiversidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintas autoridades y organizaciones</a>. &ldquo;Detr&aacute;s hay intereses econ&oacute;micos muy fuertes&rdquo;, explica la bi&oacute;loga Karina Pinasco.
    </p><p class="article-text">
        En ese desamparo, Tatiana Espinosa no se rinde en su lucha por proteger la Amazon&iacute;a y evitar que arrasen los &uacute;ltimos shihuahuacos. &ldquo;Nos sentimos solas. Estamos poniendo en riesgo nuestras vidas con tal de defender este ecosistema. Ahora no solo debemos conservar, sino estar preparadas para una defensa total&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta historia fue producida con el apoyo de Earth Journalism Network (EJN)</em>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://dialogochino.net/es/author/sallyjabiel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>SJ</em></a><em> / NB</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este art&iacute;culo fue publicado originalmente en Di&aacute;logo Chino&nbsp;</em><a href="https://dialogochino.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://dialogochino.net/es/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sally Jabiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/mujeres-linea-invisible-conservacion-amazonia-peruana_1_10421010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2023 09:06:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujeres en la línea invisible de la conservación de la Amazonía peruana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amazonía,Perú,Mujeres]]></media:keywords>
    </item>
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