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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - economías]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/economias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - economías]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Luis Caputo criticó a Ricardo Darín y el actor advirtió: "Que enseguida salgan a atacarte me parece grave"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/luis-caputo-critico-ricardo-darin-actor-advirtio-enseguida-salgan-atacarte-parece-grave_1_12332174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de44339b-73bb-45e7-8779-fecd1c30c19b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luis Caputo criticó a Ricardo Darín y el actor advirtió: &quot;Que enseguida salgan a atacarte me parece grave&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actor se refirió al alto costo de vida durante su paso por el programa de Mirtha Legrand y cuestionó la propuesta del Gobierno sobre los dólares "bajo el colchón". Puso como ejemplo el precio de las empanadas y desató una ola de críticas y una respuesta del ministro Caputo.

</p></div><p class="article-text">
        <strong>Ricardo Dar&iacute;n</strong>&nbsp;estuvo durante el fin de semana en el programa de<strong>&nbsp;Mirtha Legrand&nbsp;</strong>para hablar del &eacute;xito de<strong>&nbsp;&ldquo;El Eternauta&rdquo;&nbsp;</strong>y result&oacute; criticado por haber opinado sobre la propuesta del Gobierno de usar los d&oacute;lares que los argentinos tienen guardados &ldquo;bajo el colch&oacute;n&rdquo;. El actor cuestion&oacute; esta idea por considerar que la mayor&iacute;a no tiene ni siquiera lo b&aacute;sico para sobrevivir y puso como ejemplo el precio de las empanadas.
    </p><p class="article-text">
        El hecho empez&oacute; el pasado s&aacute;bado en el programa de&nbsp;<strong>Mirtha Legrand</strong>, cuando el actor expres&oacute; su descontento con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica actual.&nbsp;<strong>&ldquo;Fui a comer empanadas con unos amigos y me cobraron $48,000 la docena&rdquo;,&nbsp;</strong>afirm&oacute;. &ldquo;Hay algo que no me termina de cerrar. No comprendo de lo que est&aacute;n hablando.&nbsp;<strong>Hay gente que la est&aacute; pasando muy mal</strong>.&nbsp;<strong>Muy mal</strong>&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1926694466066305215?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Luego, el ministro de Hacienda, Luis &ldquo;Toto&rdquo; Caputo, le dio una entrevista al periodista Luis Majul y habl&oacute; de los dichos del actor. &ldquo;Todo bien si &eacute;l puede comprar empanadas en 'Mi Gusto' o en Don Julio, pero las empanadas no valen eso, Ricardito; es como que ma&ntilde;ana vayas a Porsche y le digas a Mirtha que los autos valen 200 mil d&oacute;lares... No, quedate tranquilo Ricardo, la gente come empanadas ricas por 16 mil pesos&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto, Dar&iacute;n fue interrogado por el programa de espect&aacute;culos Intrusos.&ldquo;Qu&eacute; revuelo se arm&oacute;&rdquo;, dijo. &ldquo;Cada uno interpreta lo que quiere con eso.&nbsp;En realidad, si mir&aacute;s bien, se entiende claramente a qu&eacute; me refiero. Por supuesto que hay empanadas m&aacute;s caras, m&aacute;s baratas, depende del barrio que te toque. Pero en realidad me parece que quedas claro de qu&eacute; estaba hablando&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1927130367774883946?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Los precios est&aacute;n elevados, la gente lo sabe.&nbsp;Esto no tiene nada que ver con hablar mal del Gobierno y del se&ntilde;or Caputo que me trat&oacute; de Ricardito.&nbsp;<strong>Fue bastante despectivo para un funcionario p&uacute;blico votado en democracia&rdquo;</strong>, opin&oacute; el actor enterado de que el ministro de Econom&iacute;a tambi&eacute;n dijo que&nbsp;<strong>&ldquo;se quiso hacer el nacional y popular y dijo una estupidez&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Deber&iacute;a ser un poco m&aacute;s educado.&nbsp;No entiendo por qu&eacute; me trata mal y me dice &lsquo;Ricardito, lo que dijo es una estupidez&rsquo;, con lo cual me estar&iacute;a tratando de est&uacute;pido</strong>. M&aacute;s all&aacute; de eso, reinterpretar lo que quise decir va en cada uno. Es una oportunidad para comprobar cuanta gente hay cargada y que vuelca todo su odio.&nbsp;Te acusan de cosas que no soy&rdquo;, explic&oacute; el protagonista de El Eternauta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De todas formas, el actor consider&oacute; que es importante opinar:&nbsp;&ldquo;Si empez&aacute;s a tener miedo de decir lo que pens&aacute;s, te empez&aacute;s a quedar callado y eso no est&aacute; bien porque estamos en democracia. Yo respeto al Gobierno, no le falto el respeto, hay que cuidar las formas. Si desde arriba no te tratan bien, es dif&iacute;cil sostenerlo abajo, nosotros estamos abajo, somos ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en di&aacute;logo con LN+ advirti&oacute; que &ldquo;enseguida que alguien dice algo que pueda&nbsp;herir las susceptibilidades&rdquo;,&nbsp;desde el oficialismo &ldquo;te salen a atacar&rdquo; y consider&oacute;: &ldquo;Eso s&iacute; me parece grave. Me parece m&aacute;s grave que los precios&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1926797422954512849?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de la agencia NA.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 May 2025 23:54:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Caputo,Ricardo Darín,economías,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dólares siguen bajando: viajar afuera es más barato, vivir acá, más caro; la producción, en jaque, y se viraliza una profecía de Mirtha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dolares-siguen-bajando-viajar-afuera-barato-vivir-caro-produccion-jaque-viraliza-profecia-mirtha_1_11870524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a19f0cc-6c8b-4f5c-b9c8-78897e593a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dólares siguen bajando: viajar afuera es más barato, vivir acá, más caro; la producción, en jaque, y se viraliza una profecía de Mirtha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya no queda ninguna cotización paralela por arriba de los $1.100 y están cada día más cerca del oficial, algo celebrado por el Gobierno mientras muchos sectores económicos se las ven en figurillas para sobrevivir en plena recesión. Del levantamiento del cepo todavía no hay noticias. </p></div><p class="article-text">
        El d&oacute;lar contado con liquidaci&oacute;n (CCL) baj&oacute; este lunes a $1.097, el menor valor desde mayo, y el d&oacute;lar blue, el que se compra en las cuevas, cerr&oacute; en $1.100. El MEP, a $ 1.074. En la pizarra electr&oacute;nica del Banco Naci&oacute;n este mismo lunes el llamado d&oacute;lar oficial minorista se vendi&oacute; (a quienes pueden comprarlo libremente, que son muy pocas personas, y solamente hasta US$200 por mes) a $1.032. Esta ca&iacute;da del d&oacute;lar redujo la brecha cambiaria a entre el 5% y 9%, lo que podr&iacute;a parecer una buena noticia. De hecho, el gobierno del t&aacute;ndem de economistas Javier Milei-Luis Caputo lo festeja con bombos y platillos. Pero no.
    </p><p class="article-text">
        El cepo cambiario sigue vigente, sin novedades al respecto de parte del gobierno de La Libertad Avanza, que les viene prometiendo a los trabajadores y a los sectores econ&oacute;micos que un d&iacute;a lo va a levantar y se producir&aacute; la bendita unificaci&oacute;n cambiaria, para ser &ldquo;un pa&iacute;s normal&rdquo;. Y en este contexto, como consecuencia de los d&oacute;lares baratos no son ni pocos ni menores en tama&ntilde;o los sectores de la econom&iacute;a nacional que viven una grave crisis: <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/dolar-barato-empieza-impactar-campo-turismo-industria-cine-software_1_11864673.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el campo, la industria, el turismo receptivo y el sotftware</a>, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Los brasile&ntilde;os que vinieron el &uacute;ltimo fin de semana a Buenos Aires para ver la final de la Copa Libertadores entre Botafogo y Atl&eacute;tico Mineiro en la cancha de River se agarraban la cabeza de lo caro que les parece hoy la Argentina que hace un a&ntilde;o era barat&iacute;sima. Pero <strong>para los argentinos tambi&eacute;n es caro vivir en la Argentina porque los ingresos de la gran mayor&iacute;a de los ciudadanos no se han recompuesto al nivel de la inflaci&oacute;n</strong>, que va en baja pero este a&ntilde;o cerrar&aacute;, con suerte, en el 105%. La apertura de las importaciones, en este contexto, supone adem&aacute;s un golpe de nocaut a la producci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        En el mercado oficial de cambios, este lunes, el d&oacute;lar mayorista escal&oacute; $1 a $1.012,50. El mes pasado trep&oacute; cerca de un 2% y en el a&ntilde;o acumula una suba de 25,12%, contra una inflaci&oacute;n que lo cuadruplica.
    </p><p class="article-text">
        En el comienzo del &uacute;ltimo mes del a&ntilde;o, el Banco Central (BCRA) vendi&oacute; d&oacute;lares por segunda jornada consecutiva, con un resultado negativo neto de US$52 millones, que se sumaron a los US$171 millones vendidos el viernes. Mientras tanto, las reservas brutas internacionales se recuperaron parcialmente al alcanzar los US$31.324 millones.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al d&oacute;lar futuro, el contrato de diciembre cedi&oacute; 0,2% a $1.037, mientras el de enero recort&oacute; 0,1% $1.059,5. Para el resto de los plazos de 2025 se observaron comportamientos muy dispares; en todos la tasa nominal anualizada (TNA) se ubic&oacute; por debajo del 30%.
    </p><h2 class="article-text">No todo lo que brilla es verde</h2><p class="article-text">
        El modelo econ&oacute;mico y espec&iacute;ficamente cambiario y de comercio exterior aperturista que proponen Milei y Caputo provoca, por ejemplo, que la industria automotriz enfrente costos en d&oacute;lares que superan los niveles regionales, lo que <strong>llev&oacute; a algunas empresas a analizar su traslado a Brasil</strong>. El turismo tambi&eacute;n muestra se&ntilde;ales de alerta: las reservas en la costa bonaerense disminuyen, mientras que <strong>los argentinos que pueden pag&aacute;rselas eligen destinos como Brasil (que para colmo produjo una devaluaci&oacute;n del real) y Chile, donde los costos son m&aacute;s competitivos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sectores como el agro y las econom&iacute;as regionales tambi&eacute;n sufren. <strong>La importaci&oacute;n de productos como carne porcina, tomate en lata y vino chileno crece exponencialmente, desplazando a los productores locales</strong>. El cine y el software no escapan a esta crisis: productoras argentinas se mudan a Uruguay y otras analizan paralizar proyectos por costos insostenibles.
    </p><p class="article-text">
        Estas problem&aacute;ticas rememoran la crisis de los a&ntilde;os 90, cuando <strong>la paridad cambiaria y las pol&iacute;ticas de apertura dejaron un saldo de cierres fabriles y p&eacute;rdida de empleos</strong>. Las pol&iacute;ticas actuales del gobierno libertario parecen repetir ese camino: priorizan la estabilidad nominal del d&oacute;lar a trav&eacute;s del <em>carry trade</em> y la intervenci&oacute;n del Banco Central a costa de la producci&oacute;n, el empleo y la competitividad estructural.
    </p><p class="article-text">
        Mirtha Legrand lo hab&iacute;a advertido en 1991, en los albores de la d&eacute;cada de gobierno de Carlos Menem (Partido Justicialista), en una entrevista que le concedi&oacute; a Jorge Guinzburg, en su programa Peor es nada, que se viraliz&oacute; en redes sociales en las &uacute;ltimas semanas (no por casualidad). &ldquo;&iquest;Qu&eacute; opin&aacute;s de este gobierno?&rdquo;, le pregunt&oacute; el conductor y humorista a la diva, que le dio una visi&oacute;n suya que se terminar&iacute;a confirmado con el correr de los a&ntilde;os hasta que el pa&iacute;s estall&oacute; en diciembre de 2001, un diagn&oacute;stico que se pareci&oacute; a una premonici&oacute;n: &ldquo;No me gusta la enorme cantidad de gente que est&aacute; sin trabajo, no me gusta nada. Y <strong>no me gusta la vida cara en la Argentina. Es muy cara la Argentina. Los sueldos no son altos y, en ese sentido, realmente hay mucha gente que no lo est&aacute; pasando bien</strong> (...) Hay un caudal de argentinos que no lo est&aacute;n pasando bien&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Treinta y tres a&ntilde;os despu&eacute;s de las palabras de Mirtha Legrand, la pel&iacute;cula parece la misma aunque ahora con guion libertario. En lugar de la paridad cambiaria de los 90, el uno a uno establecido por la ley de Convertibilidad, hay una pretendida y prometida unificaci&oacute;n cambiaria que sigue en veremos; y en lugar de estabilidad, una inflaci&oacute;n que baja pero con sueldos que siguen aplastados y la producci&oacute;n, ahogada. Eso s&iacute;, siempre queda el consuelo de los n&uacute;meros en las pizarras y las reservas que &ldquo;se recuperan parcialmente&rdquo;. Porque si algo hemos aprendido en esta tierra es que, entre espejismos y realidad, el d&oacute;lar siempre ser&aacute; el gran protagonista.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Domínguez Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/dolares-siguen-bajando-viajar-afuera-barato-vivir-caro-produccion-jaque-viraliza-profecia-mirtha_1_11870524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Dec 2024 21:59:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los dólares siguen bajando: viajar afuera es más barato, vivir acá, más caro; la producción, en jaque, y se viraliza una profecía de Mirtha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8a19f0cc-6c8b-4f5c-b9c8-78897e593a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dólares,Dólar,Dólar futuro,Dólar Mayorista,Dólar Bolsa,dólar ahorro,Dólares financieros,Dólar Blue,economías,Industria,Campo,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inflación en dólares y salarios argentinos: se profundizan las dudas sobre cómo corregir el contraste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-dolares-salarios-argentinos-profundizan-dudas-corregir-contraste_1_11348436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65e2686b-d8ec-492b-9ee3-3c0d0258addc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inflación en dólares y salarios argentinos: se profundizan las dudas sobre cómo corregir el contraste"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profundo deterioro de los ingresos generales de la población está causando estragos en la actividad económica. La inflación en dólares desde que arrancó el gobierno libertario acumula un 85% mientras lo salarios en promedio crecieron un 58%, lo que se añade a la caída que ya sufrían. El impacto de la suba del impuesto PAIS por parte de este gobierno en el nivel de precios.</p></div><p class="article-text">
        Si se compara la evoluci&oacute;n de los precios internos contra el incremento en el valor del d&oacute;lar financiero, para tomar una referencia legal y semilibre, desde el 10 de diciembre a la actualidad es posible evidenciar <strong>un significativo encarecimiento de los precios de los bienes locales medidos en moneda extranjera</strong>. Esto quiere decir que cada vez se necesitan gastar m&aacute;s d&oacute;lares para comprar los mismos bienes.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en t&eacute;rminos de servicios tales como transporte, tarifas, alquileres y dem&aacute;s bienes no transables &mdash;aquellos que no pueden exportarse&mdash; los precios est&aacute;n por debajo de los est&aacute;ndares internacionales, en los productos m&aacute;s elementales como <strong>alimentos, combustible y ropa, los valores est&aacute;n muy similares a los reflejados en Europa y Estados Unidos</strong>. Una <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/meses-argentina-encarecio-40-dolares_1_10954009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nota</a> publicada en este diario hace poco m&aacute;s de dos meses ya advert&iacute;a este proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre diciembre del a&ntilde;o pasado y abril del corriente, la inflaci&oacute;n (tomando la inflaci&oacute;n de abril como un promedio de lo que relevan diferentes consultoras) se ubic&oacute; en torno al 108% mientras que el d&oacute;lar contado con liquidaci&oacute;n &mdash;el utilizado para transacciones financieras con el exterior y al cual liquidan el 20% de las exportaciones&mdash; aument&oacute; tan solo un 13%. <strong>Es decir que, en t&eacute;rminos generales, el IPC arroj&oacute; una inflaci&oacute;n en d&oacute;lares del 85% en tan solo cinco meses.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo llegamos a este c&aacute;lculo? Supongamos que al momento en que Milei asumi&oacute; el d&oacute;lar val&iacute;a $100 y ahora vale $113, lo cual significa un aumento del 13%, mientras que una gaseosa sal&iacute;a $100, es decir US$1, y ahora sale $208, lo que da una inflaci&oacute;n del 108%; si tomamos el valor actual de la gaseosa, $208, y lo dividimos por el d&oacute;lar actual, $113, nos da que para comprar la misma gaseosa que antes pag&aacute;bamos US$1 ahora pagamos US$1,85. Es decir, <strong>un 85% m&aacute;s en d&oacute;lares para comprar el mismo bien</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al hacer el mismo c&aacute;lculo para obtener el incremento del precio del trabajo, el salario, se evidencia un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ce4avdfV5bc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumento</a> de tan solo el 50% en pesos para el Salario M&iacute;nimo Vital y M&oacute;vil &mdash;entre diciembre y abril&mdash; y del 58% en el promedio de los <a href="https://www.argentina.gob.ar/trabajo/seguridadsocial/ripte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salarios registrados</a> de la econom&iacute;a &mdash;entre diciembre y marzo&mdash;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Puede funcionar la econom&iacute;a con esta relaci&oacute;n de precios y salarios?</strong></h3><p class="article-text">
        El profundo deterioro de los ingresos generales de la poblaci&oacute;n est&aacute; causando estragos en la actividad econ&oacute;mica. Sin poder de consumo, la demanda experimenta una retracci&oacute;n muy significativa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Estimador de Actividad Econ&oacute;mica (EsAE) elaborado por la consultora Eco Go<strong>, la ca&iacute;da del producto mensual en marzo fue de 10% interanual, un n&uacute;mero muy similar al de la pandemia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Confederaci&oacute;n Argentina de la Mediana Empresa (CAME) </strong><a href="https://www.redcame.org.ar/novedades/13641/las-ventas-minoristas-pyme-caen-126-anual-en-marzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>registr&oacute; una ca&iacute;da del 12,6%</strong></a><strong> en las ventas minoristas Pyme respecto de marzo del 2023. En lo que va del a&ntilde;o, el desplome ronda el 22%. A este dato se le suma el 11,9% de ca&iacute;da en la </strong><a href="https://www.redcame.org.ar/novedades/13658/la-industria-pyme-cayo-119-anual-en-marzo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>industria Pyme</strong></a><strong> durante el tercer mes del a&ntilde;o, acumulando una merma del 19,1%.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otro dato que evidencia cuan profunda y marcada es la recesi&oacute;n es el incremento en las suspensiones, despidos y retiros voluntarios. En este sentido, uno de los pilares de la campa&ntilde;a &mdash;que se est&aacute; cumpliendo&mdash; es <strong>la paralizaci&oacute;n total de la obra p&uacute;blica, que provoc&oacute; la </strong><a href="https://www.camarco.org.ar/indicadores/indicadores-de-actividad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>cesant&iacute;a m&aacute;s de 100.000 trabajadores</strong></a><strong> seg&uacute;n la C&aacute;mara Argentina de la Construcci&oacute;n. </strong>Una de las primeras empresas en cerrar sus plantas por un mes fue la metal&uacute;rgica Acindar, implementando la suspensi&oacute;n de horas extras, retiros voluntarios y vacaciones anticipadas.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo dato publicado por el INDEC sobre la <a href="https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/capacidad_04_24F4AA030A3B.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utilizaci&oacute;n de la capacidad instalada</a> se ubica en torno al 57,6%, casi 8 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del a&ntilde;o pasado &mdash;febrero contra febrero&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        En este punto es preciso preguntarse cu&aacute;les ser&iacute;an los <em>drivers</em> de una potencial recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a que impacte en la calidad de vida del conjunto de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Morras, director de An&aacute;lisis Macroecon&oacute;mico de Suramericana Visi&oacute;n le dijo a <strong>elDiarioAR:</strong> &ldquo;Si vos miras el RIPTE &mdash;remuneraci&oacute;n promedio estable&mdash; se observa que <strong>el salario recuper&oacute; un poco, obviamente no lo que cay&oacute; y no creo que en el a&ntilde;o se vaya a recuperar el poder de compra</strong> respecto de la ca&iacute;da, que fue de alrededor del 20%. Ahora s&iacute;, con una inflaci&oacute;n que va bajando bastante r&aacute;pido, en gran parte por la recesi&oacute;n y con una normalizaci&oacute;n de los precios importados, es posible tener algo de recuperaci&oacute;n en el salario real. Creo que la apuesta va a ser que la apreciaci&oacute;n cambiaria sea uno de los veh&iacute;culos para recuperar salario en d&oacute;lares. Al final del d&iacute;a vas a tener un poco de recuperaci&oacute;n del poder de compra real m&aacute;s focalizado en bienes transables y otra de las apuestas va a ser la vuelta del cr&eacute;dito con la baja de las tasas de inter&eacute;s&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Precios altos en moneda dura y salarios bajos en moneda local</strong></h3><p class="article-text">
        Hay que tener cuidado a la hora de realizar un diagn&oacute;stico sobre la realidad de precios y salarios en la econom&iacute;a argentina. Actualmente se mezclan dos situaciones que juntas componen un c&oacute;ctel explosivo: <strong>precios altos o encareci&eacute;ndose en d&oacute;lares y salarios bajos, no s&oacute;lo en d&oacute;lares sino en relaci&oacute;n con los precios internos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, Mat&iacute;as de Luca, economista de la consultora Empiria asegur&oacute; que &ldquo;generalmente, cuando un pa&iacute;s tiene un nivel de renta alto en d&oacute;lares los precios terminan siendo altos&rdquo; y que &ldquo;<strong>ac&aacute; lo que pasa es una anomal&iacute;a porque tenes precios altos y salarios bajos, lo cual te da un indicio es que esto deber&iacute;a ser transitorio</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los &uacute;ltimos meses subi&oacute; todo en d&oacute;lares porque, entre otras cosas, hay muchas restricciones a la competencia, sobre todo a los productos importados, entonces todo eso encarece los productos internos. Adem&aacute;s, el impuesto PAIS subi&oacute; del 7,5% al 17,5% con lo cual todo lo importado se encareci&oacute;, como m&iacute;nimo 10%&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que el pa&iacute;s est&eacute; encareci&eacute;ndose en moneda dura trae consecuencias que ya han sido vividas en la historia econ&oacute;mica reciente y no tanto. Esta situaci&oacute;n erosiona la competitividad argentina respecto del mundo ya que si un bien producido ac&aacute; vale m&aacute;s que un bien producido en otro pa&iacute;s, <strong>las compras del resto del mundo a la Argentina se ver&aacute;n reducidas y las ventas del resto del mundo a la Argentina aumentar&aacute;n</strong>. Esto generar&iacute;a un potencial d&eacute;ficit comercial que actualmente no se est&aacute; experimentando a causa del cepo &mdash;dificultad para importar&mdash; y la alta recesi&oacute;n &mdash;poca necesidad de importar bienes, dado el bajo consumo&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Entendiendo que el gobierno de Javier Milei tiene como objetivo levantar el cepo, esta situaci&oacute;n de desequilibrio en la balanza comercial podr&iacute;a hacerse presente una vez que esto suceda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, frente a esta situaci&oacute;n hay al menos tres alternativas que pueden corregir el atraso cambiario.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, <strong>una devaluaci&oacute;n del tipo de cambio oficial que sea significativamente superior al incremento de precios que traer&iacute;a aparejada</strong>. Un aumento del d&oacute;lar har&iacute;a que los precios internos representen un menor valor en t&eacute;rminos de moneda dura y, por ende, sean m&aacute;s atractivos para el resto del mundo. <strong>Esta alternativa no parece estar en la </strong><a href="https://twitter.com/jmilei/status/1786388063997861949?s=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>mente del Gobierno</strong></a> ya que, en reiteradas ocasiones, el presidente Milei asegur&oacute; que &ldquo;no tiene ning&uacute;n sentido acelerar la suba del tipo de cambio oficial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra alternativa para que los precios comiencen a bajar en d&oacute;lares es, dado un tipo de cambio estable, <strong>que la recesi&oacute;n o depresi&oacute;n econ&oacute;mica empuje hacia abajo el valor de los bienes en pesos</strong>. Es importante se&ntilde;alar que un proceso de este tipo se da, solamente, por una significativa y persistente ca&iacute;da en el nivel de actividad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Sin mejoras estructurales y con la obra p&uacute;blica parada <strong>parece muy dif&iacute;cil imaginarse un salto en la productividad de la econom&iacute;a para mejorar su competitividad</strong> a pesar de tener altos precios en moneda internacional. Es decir, si llegaran inversiones que permitieran bajar los costos de producci&oacute;n o incrementar lo producido por hora trabajada &mdash;incremento de productividad&mdash;, los precios relativos de los bienes en moneda internacional podr&iacute;an bajar sin afectar la rentabilidad ni los salarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La manera de revertir esto es creciendo</strong> y para crecer hay que liberar el cepo para que vengan inversiones y despu&eacute;s tenes que mostrar buenos resultados en lo fiscal y en la acumulaci&oacute;n de reservas. Si a esto le sumas la lenta recuperaci&oacute;n salarial -por el ajuste atado a la inflaci&oacute;n pasada- y una normalizaci&oacute;n impositiva, creo que ah&iacute; la econom&iacute;a podr&iacute;a comenzar a recuperarse&rdquo; concluy&oacute; de Luca.
    </p><p class="article-text">
        Si bien esta alternativa parece ser la m&aacute;s virtuosa, es tambi&eacute;n la que m&aacute;s tiempo toma y la m&aacute;s improbable en el corto plazo. <strong>&iquest;Qui&eacute;n invertir&iacute;a en medio de una depresi&oacute;n econ&oacute;mica con una utilizaci&oacute;n de la capacidad instalada en torno al 50%?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, pero no menos importante, est&aacute; el hecho de que, a&uacute;n si la Argentina pudiera volver a estar competitiva en d&oacute;lares, el poder adquisitivo de la poblaci&oacute;n tiene que mejorar. De nada sirve recuperar competitividad a costa de tener salarios e ingresos deprimidos. En una econom&iacute;a en que m&aacute;s del 70% es consumo deteriorar tanto el poder de compra es pegarse un tiro en el pie porque pone en jaque todo el plan econ&oacute;mico ya que sin consumo no hay demanda, tampoco actividad y tampoco recaudaci&oacute;n fiscal, con lo cual, cerrar el d&eacute;ficit de manera sostenible se va a ir haciendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil sumado a las presiones sociales que, si esto no mejora, inevitablemente comenzar&aacute;n a hacerse cada vez m&aacute;s presentes. Entonces, la pregunta que vuelve a realizarse es hasta cu&aacute;ndo soportar&aacute; la econom&iacute;a argentina.
    </p><p class="article-text">
        <em>IC/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ivo Cortazzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-dolares-salarios-argentinos-profundizan-dudas-corregir-contraste_1_11348436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 May 2024 09:39:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inflación en dólares y salarios argentinos: se profundizan las dudas sobre cómo corregir el contraste]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Economía,Precios,Aumento de precios,Suba de precios,Consumo,Inflación,Salarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A tres años de vigencia de la ley de alquileres, los inquilinos reclaman más intervención del Estado para regular el mercado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-anos-vigencia-ley-alquileres-inquilinos-reclaman-intervencion-regular-mercado_1_10324268.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9031ada-7212-4686-83f4-4d76e46cb8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A tres años de vigencia de la ley de alquileres, los inquilinos reclaman más intervención del Estado para regular el mercado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir del sábado 1 de julio comenzarán a regir los nuevos contratos y existen dos temores: que los valores superen largamente el índice inflacionario o que los propietarios retiren sus viviendas, en un rubro de por sí alicaído, para apostar por una renta temporaria en busca de dólares y esquivando la norma actual.</p></div><p class="article-text">
        Los primeros contratos firmados por propietarios de viviendas e inquilinos comenzar&aacute;n a vencer a partir del pr&oacute;ximo s&aacute;bado 1 de julio, el d&iacute;a en que cumplir&aacute; tres a&ntilde;os de vigencia la llamada <strong>Ley de Alquileres</strong>, cuya continuidad pusieron en duda las principales fuerzas pol&iacute;ticas que competir&aacute;n en las elecciones nacionales de octubre.
    </p><p class="article-text">
        El panorama del mercado inmobiliario, como el del pa&iacute;s, aparece muy diferente al de mediados de 2020, cuando el Congreso aprob&oacute; la norma en medio de la pandemia por el Covid 19 y con una votaci&oacute;n bajo la modalidad virtual. La Ley de Alquileres, como se la conoce, introdujo varias modificaciones en el v&iacute;nculo entre inquilinos y rentistas, entre ellas la <strong>extensi&oacute;n a tres a&ntilde;os en los contratos de locaci&oacute;n</strong> -antes era de dos a&ntilde;os- y la actualizaci&oacute;n anual del valor pautada a partir del <strong>&Iacute;ndice de Contrato de Locaci&oacute;n (ICL)</strong>, un coeficiente que elabora el Banco Central (BCRA) tomando en cuenta el &Iacute;ndice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec y la Remuneraci&oacute;n imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este coeficiente estableci&oacute; un <strong>aumento del 100% para los contratos</strong> de alquileres que se actualizaron el 1 de junio, una cifra que, por primera vez, alcanz&oacute; los tres d&iacute;gitos desde que la ley fij&oacute; la nueva f&oacute;rmula de c&aacute;lculo. En mayo, el ICL hab&iacute;a sido de 95,94% cuando la inflaci&oacute;n interanual fue de 114,2%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta la entrada en vigencia de la nueva ley, los aumentos en los alquileres se pactaban de com&uacute;n acuerdo entre inquilinos y propietarios, en algunos casos intermediados por las inmobiliarias. El lapso de ese v&iacute;nculo variaba entre los seis meses y los dos a&ntilde;os. <strong>La norma que rige desde 2020 le dio una mayor previsibilidad a los inquilinos</strong> al extender el plazo del contrato a tres a&ntilde;os y fijar una modalidad de actualizaci&oacute;n por el ICL.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El primer vencimiento de los contratos acordados bajo la nueva ley no solo abre a partir de julio la incertidumbre acerca de qu&eacute; porcentajes de aumento propondr&aacute;n los propietarios de las viviendas a los inquilinos, sino tambi&eacute;n si mantendr&aacute;n esos inmuebles bajo el esquema tradicional de renta o lo har&aacute;n bajo la modalidad de alquiler temporario, por ejemplo, en plataformas como Airbnb o Booking, que les permiten recibir un ingreso en d&oacute;lares y esquivar las actuales condiciones legales. En ese caso, se profundizar&aacute; la <strong>escasa oferta de departamentos y casas en alquiler</strong> que se observa en la mayor parte del territorio argentino mientras crece la demanda de las y los argentinos con salarios golpeados por la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n public&oacute; d&iacute;as atr&aacute;s la agencia de noticias T&eacute;lam, la cantidad de propiedades en alquiler cay&oacute; m&aacute;s de 30% en la ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, un relevamiento del<strong> Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO)</strong> realizado en mayo indic&oacute; que <strong>el 52% de las ofertas de alquileres en territorio porte&ntilde;o es en d&oacute;lares.</strong> A ese panorama se suma el incremento registrado en los valores de entrada a un departamento en alquiler. En mayo, el precio promedio de un monoambiente en CABA fue $92.500, un 115,1% m&aacute;s que en el mismo mes de 2022. De ese modo,<strong> el Salario M&iacute;nimo Vital y M&oacute;vil, fijado en $84.512, alcanza para cubrir el 91,4% de un alquiler.</strong> Si se tratara de una vivienda de dos ambientes, el valor del ingreso fue 140% mayor que el a&ntilde;o pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; escenario imagino para los nuevos contratos a partir de julio? En Argentina no existe la renovaci&oacute;n de contratos, sino el final de uno y el comienzo de otro. La decisi&oacute;n de llevar a cabo un nuevo contrato siempre la toma el rentista y/o la inmobiliaria que lo representa. No hay una negociaci&oacute;n de precios entre el inquilino y el propietario. Por ese motivo, si no hay un Estado que intermedie y establezca un valor, estamos fritos&rdquo;, dijo a elDiarioAr <strong>Fernando Mu&ntilde;oz,</strong> integrante de la organizaci&oacute;n Inquilinos Agrupados y autor del libro &ldquo;La desigualdad bajo techo. M&aacute;s de cien a&ntilde;os de alquiler&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>elDiarioAR:</strong> &iquest;Eval&uacute;a la posibilidad de que algunos propietarios decidan no renovar contratos y trasladar su viviendas a esquemas de alquileres temporarios, que aparecen como m&aacute;s rentables y en d&oacute;lares? &iquest;Puede evitarse esa situaci&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mu&ntilde;oz:</strong> El alquiler tiene una anomal&iacute;a de origen. El Estado fija un valor de la propiedad en pesos, que es el llamado valor fiscal. Sin embargo, el mercado calcula el valor en d&oacute;lares. Si el Estado no fija un valor para la renta, el mercado, naturalmente, se va ir corriendo hacia la renta m&aacute;s conveniente. Mientras el Estado no controle, el mercado har&aacute; lo que quiera. Puede vaciar la vivienda sin ninguna sanci&oacute;n o puede alquilarla al turismo o de manera temporaria como se le antoje
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>elDiarioAR:</strong> &iquest;Qu&eacute; opciones de reclamo tienen los inquilinos ante escenarios de abusos en los valores para un nuevo contrato?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mu&ntilde;oz:</strong> No hay muchas opciones: hay resignaci&oacute;n o la b&uacute;squeda de una nueva vivienda. En Argentina rige desde 1979 la Ley de Normalizaci&oacute;n de Locaciones Urbanas, como la llamaron Jorge Rafael Videla y Jos&eacute; Alfredo Mart&iacute;nez de Hoz, que puso fin al control que el Estado ten&iacute;a de los precios de los alquileres. Por eso quieren derogar ahora la Ley de Alquileres, porque los rentistas y las inmobiliarias quieren fijar los valores y las condiciones para alquilar. Aqu&iacute; la discusi&oacute;n es si el alquiler es caro o no. Si es caro, como creemos todos, el Estado debe bajar el precio. Los propietarios tienen que pedirle al Estado que subsidie parte de la renta que pierde de ganar por la baja de alquileres. Los inquilinos, los perdedores de siempre, necesitan una soluci&oacute;n y una decisi&oacute;n contundente de las clases dirigentes y no seguir pagando estos alquileres que son los m&aacute;s caros de la historia con relaci&oacute;n a los ingresos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        En abril pasado, un informe llevado a cabo por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Instituto de Geograf&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR-CONICET), la Escuela IDAES de la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n (UNSAM) y la Red Contested Territories destac&oacute; que en el &Aacute;rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) pagar un alquiler se lleva una porci&oacute;n cada vez m&aacute;s grande de los ingresos mensuales: m&aacute;s de la mitad de los hogares inquilinos padecen incrementos mayores a los que establece la ley y se endeudan para poder abonarlos. En 2021, el 24% de los hogares relevados destinaba m&aacute;s de la mitad de sus ingresos a pagar el alquiler, pero en 2020 esa proporci&oacute;n aument&oacute; al 32%. Esta situaci&oacute;n, indic&oacute; el estudio, tambi&eacute;n se evidencia en los niveles de endeudamiento: el 63% de los hogares admiti&oacute; que contrajo deudas para pagar el alquiler. En otros casos, ante la dificultad de poder afrontar el valor del alquiler de un departamento, las familias deciden solo rentar una habitaci&oacute;n (en esa situaci&oacute;n se encuentra el 35% de los inquilinos en AMBA, seg&uacute;n ACIJ) o alojarse en inmuebles que no est&aacute;n registrados en el mercado formal o padecen deficiencias estructurales: el 25 de abril pasado, una vivienda habitada por unas 36 familias se derrumb&oacute; en el barrio porte&ntilde;o de Floresta y caus&oacute; la muerte de una mujer de 72 a&ntilde;os, un joven de 19 y una ni&ntilde;a de 12. Seg&uacute;n los sobrevivientes, las familias pagaban mensualmente un alquiler. La Defensor&iacute;a del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires se&ntilde;al&oacute; que entre enero de 2021 y septiembre de 2022 unas 691 familias fueron desalojadas de donde viv&iacute;an. En algunos casos, sus contratos de locaci&oacute;n hab&iacute;an vencido o adeudadan desde hac&iacute;a meses su alquiler.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Frabosci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/tres-anos-vigencia-ley-alquileres-inquilinos-reclaman-intervencion-regular-mercado_1_10324268.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jun 2023 08:48:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A tres años de vigencia de la ley de alquileres, los inquilinos reclaman más intervención del Estado para regular el mercado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c9031ada-7212-4686-83f4-4d76e46cb8b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ley de Alquileres,Inquilinos,Alquileres,Sociedad,economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medir la crianza, imprescindible para la sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/medir-crianza-imprescindible-sociedad_129_10100121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b514b7ea-e590-4684-b267-6a98f2668829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medir la crianza, imprescindible para la sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A propósito del anuncio de un nuevo Indice de Crianza, la autora considera clave la construcción de una herramienta estadística que mida el costo del cuidado y que analice su evolución a lo largo del tiempo. </p></div><p class="article-text">
        En el marco del D&iacute;a Internacional de la Mujer Trabajadora, el Ministerio de Econom&iacute;a anunci&oacute; la construcci&oacute;n del <strong>&Iacute;ndice de Crianza (IC)</strong>. El objetivo principal de dicho &iacute;ndice ser&aacute; contribuir a la organizaci&oacute;n, a la planificaci&oacute;n familiar y a la gesti&oacute;n del cuidado. Asimismo, una vez que est&eacute; construido ser&aacute; tomado como valor de referencia para saber cu&aacute;nto dinero destinan las familias a <strong>cuidar, a alimentar y a vestir ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes </strong>por lo que se podr&aacute; utilizar en los procesos de separaci&oacute;n de parejas&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de este &iacute;ndice est&aacute; motivada por varias razones. En primer lugar, seg&uacute;n la EPH-INDEC hay m&aacute;s de 1,6 millones de hogares monomarentales y representan un 11,7% de los hogares. Asimismo, <strong>los ingresos de las jefas de estos hogares son casi un 20% menores que en el resto de los hogares</strong> por lo que un 26% de las mujeres no alcanzan a cubrir los gastos de la canasta b&aacute;sica individual. Esta situaci&oacute;n lleva a que muchos de estos hogares (un 59%) destinen una gran parte de sus ingresos al pago de deudas que contrajeron para comprar alimentos o medicamentos En segundo lugar, hay una motivaci&oacute;n internacional ya que seg&uacute;n datos de UNICEF el 50,2% de los hogares en los que no vive el padre de los/as ni&ntilde;os/as <strong>no recibi&oacute; ning&uacute;n tipo de cuota alimentaria en los pr&oacute;ximos seis meses </strong>y el 12% s&oacute;lo recibi&oacute; dicha cuota algunos meses. En otras palabras,<strong> m&aacute;s de la mitad de los hogares a cargo de las mujeres no reciben el pago de las obligaciones alimentarias en tiempo y forma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es importante destacar, que las mujeres se encuentran en una situaci&oacute;n m&aacute;s precaria en el mundo laboral que los varones. Por ejemplo, del total de desocupados/as un 22,6% son mujeres de hasta 29 a&ntilde;os y un 23,3% son mujeres de 30 a 64 a&ntilde;os. Asimismo, la informalidad es de un 41,5% para las mujeres y esta situaci&oacute;n<strong> se agrava en los hogares monomarentales llegando a valores superiores al 46%. </strong>Un dato que a&uacute;n complica m&aacute;s el panorama es que 2 de cada 10 de las jefas de estos hogares trabajan en casas particulares, un sector que tiene una informalidad superior al 78%. Esta alta informalidad es un problema para el futuro de esos hogares, ya que esas jefas de hogar no podr&aacute;n acceder a una jubilaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n es un problema en el presente ya que son hogares sin ning&uacute;n tipo de cobertura de salud y con un aumento en los ingresos que raramente coincide con el aumento de los precios. Esta situaci&oacute;n se agrava en un contexto altamente inflacionario como el actual ya que durante el a&ntilde;o 2022 el aumento interanual de los salarios de las personas no registradas fue de 72,2% mientras que la inflaci&oacute;n registr&oacute; una suba interanual de 98,8%.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, si analizamos los &uacute;ltimos datos publicados acerca de los &iacute;ndices de pobreza en nuestro pa&iacute;s un 39,2% de las personas son pobres y&nbsp;en el caso de los/as ni&ntilde;os/as la situaci&oacute;n es mucho m&aacute;s cr&iacute;tica ya que hay un 54,2% de ni&ntilde;os/as entre 0 y 14 a&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza. Asimismo, un 26,1% de las jefas de hogares monomarentales<strong> no logran tener un ingreso que cubra la Canasta B&aacute;sica Total</strong> y un 4,6% <strong>no logran cubrir la Canasta B&aacute;sica Alimentari</strong>a, es decir no poseen un ingreso necesario para cubrir los requerimientos cal&oacute;ricos para satisfacer un m&iacute;nimo de necesidades energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tasas de actividad, empleo y desocupaci&oacute;n tampoco arrojan valores alentadores. En el mercado laboral 5 de cada 10 mujeres trabajan o buscan trabajo de manera activa pero en el caso de las mujeres jefas de hogares monomarentales casi 8 de cada 10 son activas. Otro dato interesante, es que la tasa de empleo de jefas de hogares monomarentales es 26,5 puntos m&aacute;s alta que la de las mujeres en general lo que nos indica que <strong>es un sector que debe trabajar mucho m&aacute;s que el promedio para satisfacer sus necesidades</strong>. Los sectores que m&aacute;s emplean a estas jefas de hogar son adem&aacute;s del trabajo de casas particulares el comercio (un 14,6% de las jefas de hogares monomarentales) y la Ense&ntilde;anza (un 12,9%)&nbsp;Dada esta situaci&oacute;n, el desempleo en estas mujeres es muy bajo (4,8%) pero como se mencion&oacute; anteriormente casi la mitad no se encuentran registradas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo tema que motiva la creaci&oacute;n de este &iacute;ndice es que estas jefas de hogar no tienen con qui&eacute;n compartir el cuidado de sus hijos/as. Por ejemplo, en los hogares con ni&ntilde;os/as de menos de 13 a&ntilde;os las mujeres destinan aproximadamente diez horas al Trabajo de Cuidados No Remunerado lo que nos trae el fen&oacute;meno de doble jornada laboral (e incluso en este caso el cuidado lleva m&aacute;s horas que una jornada laboral habitual) que ya es conocido para muchas mujeres pero que se profundiza en las jefas de hogar monomarentales. Estos valores bajan a casi 8 horas en hogares con un menor de 13 a&ntilde;os y a un poco m&aacute;s de 4 horas en hogares sin menores de 13 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dadas estas situaciones, es imprescindible que el Estado trabaje en generar alg&uacute;n tipo de herramienta estad&iacute;stica que mida el costo del cuidado y que se analice su evoluci&oacute;n a lo largo del tiempo dado el contexto altamente inflacionario que atraviesa la econom&iacute;a argentina pero tambi&eacute;n es importante que, mujeres y varones se hagan cargo equitativamente de la obligaci&oacute;n de alimentar, vestir y trasladar a la escuela a sus hijos/as.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economista y docente. Paridad en la macro</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/medir-crianza-imprescindible-sociedad_129_10100121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Apr 2023 09:16:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medir la crianza, imprescindible para la sociedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Crianza,Tareas de cuidado,Paridad en la Macro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inflación: no es una cuestión de control, sino de coordinación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-no-cuestion-control-coordinacion_129_9957133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/297d5faf-e40f-4c6d-adce-c559d6a666e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Inflación: no es una cuestión de control, sino de coordinación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los esfuerzos fiscales, monetarios y los acuerdos de precios no suplen el rol de coordinación que tiene que efectuar la política económica desde el discurso. </p></div><p class="article-text">
        Nuevamente preocupa la inflaci&oacute;n luego de que se conociera el dato de enero. <strong>El Ministerio de Econom&iacute;a insiste con la idea de que la pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica deber&iacute;a conducir a una desaceleraci&oacute;n de la tasa de inflaci&oacute;n. </strong>Las razones principalmente se encuentran en una expansi&oacute;n menor de la cantidad de dinero para financiar al Tesoro, algo que podr&iacute;a ser auspicioso pero no en un contexto donde el p&uacute;blico rechaza al peso para tenencia. La ca&iacute;da de la demanda de dinero genera un exceso de liquidez igual al de la emisi&oacute;n por se&ntilde;oreaje, agravado actualmente por la emisi&oacute;n end&oacute;gena que provocan los pasivos remunerados del BCRA. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la pol&iacute;tica fiscal si bien est&aacute; haciendo su proceso de ajuste, tampoco es una reducci&oacute;n del d&eacute;ficit sustancial que pueda provocar una reducci&oacute;n de precios por merma de la demanda agregada. Nuevamente, la huida del peso genera un efecto de compensaci&oacute;n de esa demanda. 
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente el pa&iacute;s est&aacute; en un proceso de inflaci&oacute;n inercial, el solapamiento de contratos que se actualizan constantemente le dan un impulso propio a la suba de precios y eso genera expectativas hacia delante que provoca que se mantenga ese comportamiento.<strong> Es complejo salir de este tipo de inflaci&oacute;n porque requieren un cambio de r&eacute;gimen</strong>, pero qu&eacute; asegura que una nueva pol&iacute;tica econ&oacute;mica implique un &ldquo;cambio de r&eacute;gimen&rdquo; es una pregunta que deber&iacute;an empezar a realizarse quienes deseen gobernar este y los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico de la oposici&oacute;n muchas veces esgrimido es que el fracaso de la gesti&oacute;n econ&oacute;mica residi&oacute; en el gradualismo, lo que implica que bajo esa premisa que en una nueva gesti&oacute;n alcanzar&aacute; con una pol&iacute;tica de shock. <strong>Cerrar el bache fiscal y el financiamiento monetario es m&aacute;s una condici&oacute;n necesaria que suficiente</strong> en estos contextos e incluso el tiempo en que se realiza esa correcci&oacute;n es una cuesti&oacute;n de segundo orden mientras exista, l&oacute;gicamente, financiamiento, pero principalmente una visi&oacute;n del lugar a donde converge la econom&iacute;a a mediano plazo. El ejemplo actual grafica bastante esa situaci&oacute;n;<strong> una correcci&oacute;n fiscal en 2022 y 2023 que no tiene efecto en la nominalidad debido a que no se asume, ni se lo pone en palabras, al ajuste fiscal y monetario, sino que incluso se esconde en el discurso. </strong>
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que la perspectiva del rumbo a mediano y largo plazo que trace la pr&oacute;xima gesti&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s importante que la velocidad del ajuste en s&iacute; mismo. Esto no quiere decir que no haya que hacer el trabajo necesario para cerrar el d&eacute;ficit fiscal, sino que implica no poner el carro delante del caballo. Cerrar el agujero fiscal <em>per se </em>como si fuera un objetivo en s&iacute; mismo no dar&aacute; resultados, no ser&aacute; suficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente para guiar el proceso de desinflaci&oacute;n posiblemente haya que recurrir a reglas vinculantes tales como un ritmo de depreciaci&oacute;n determinado del peso, una din&aacute;mica nominal muy pautada del ritmo de variaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, una pol&iacute;tica monetaria consistente, entre otras. En resumen, una <strong>concatenaci&oacute;n de elementos de pol&iacute;tica monetaria, fiscal y cambiaria coordinadas y consistentes internamente entre ellas.</strong> Incluso, la pol&iacute;tica distributiva en un pa&iacute;s como el nuestro se vuelve una tarea conjunta del BCRA y el Ministerio de Econom&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dificultad de prometer inflación del 60% anual es que genera comportamientos inconsistentes, no hay una pauta creíble y el resultado puede ser peor que el que existiría en un escenario donde la pauta fuera más realista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por lo pronto, para el 2023 no se puede esperar a tener grandes resultados en el corto plazo. El Gobierno se ilusiona con una inflaci&oacute;n que ronde el 60% cuando en realidad se observa un piso de 90% para este a&ntilde;o, en caso de que no existan situaciones de estr&eacute;s financiero, algo de lo que no estamos exentos. 
    </p><p class="article-text">
        La dificultad de prometer inflaci&oacute;n del 60% anual es que genera comportamientos inconsistentes, no hay una pauta cre&iacute;ble y el resultado <strong>puede ser peor que el que existir&iacute;a en un escenario donde la pauta fuera m&aacute;s realista</strong>. Esto sucede debido a que cuando no existe una se&ntilde;al clara, el comportamiento es el <em>s&aacute;lvese quien pueda</em>, y el que puede se protege de la inflaci&oacute;n futura aumentando los precios y los salarios corren atr&aacute;s de esa din&aacute;mica aumentando los costos y d&aacute;ndole m&aacute;s inercia al proceso.
    </p><p class="article-text">
        En el cort&iacute;simo plazo no vemos chances de que la inflaci&oacute;n mensual comience con 3%. Febrero posiblemente encuentre un piso m&aacute;s que un techo en el 6%. Para el mes de marzo el aumento de precios regulados nuevamente mantendr&aacute; un guarismo elevado para el registro mensual de aumento de precios. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los esfuerzos por controlar precios o firmar acuerdos de aumentos de precios bajo una pauta no suplen al rol de coordinaci&oacute;n que tiene que efectuar la pol&iacute;tica econ&oacute;mica desde el discurso. </strong>Es decir, no es una cuesti&oacute;n de control, sino de coordinaci&oacute;n. Algo en lo que fall&oacute; sistem&aacute;ticamente el actual gobierno. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guido Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-no-cuestion-control-coordinacion_129_9957133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2023 08:31:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inflación: no es una cuestión de control, sino de coordinación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Inflación,Ajuste]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajar, gozar y sufrir en una empresa tech]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trabajar-gozar-sufrir-empresa-tech_129_9945303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6035f9c-c3ed-447b-9c20-d0cacaa05ded_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajar, gozar y sufrir en una empresa tech"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El frenesí de vinculaciones y desvinculaciones que rige el mundo tecnológico, sostiene la autora, se lleva puestos vínculos y oficios. Una reflexión a partir de la experiencia.</p></div><p class="article-text">
        Nunca me hab&iacute;an echado de un trabajo y ese d&iacute;a lleg&oacute; despu&eacute;s de pasarme meses leyendo sobre los famosos &ldquo;layoffs&rdquo; en tecnolog&iacute;a. Cuando se lo cont&eacute; a mi profesora de ingl&eacute;s, me dijo que cambiara la expresi&oacute;n &ldquo;I was fired&rdquo;, fui echada, por &ldquo;I was made redundant&rdquo;, fui desvinculada, porque la empresa deb&iacute;a reducir personal. No pude distinguir si me lo corrigi&oacute; para pr&oacute;ximas entrevistas o para hacerme sentir mejor, pero en espa&ntilde;ol sigo diciendo que me echaron. Un poco para sacarle el tab&uacute; al mundo laboral exitista que nos hace sentir verg&uuml;enza al contarlo porque se nos mancha el curr&iacute;culum, crey&eacute;ndonos a nosotros mismos con la misma pureza que una hoja de papel. Pero, tambi&eacute;n, para no quitarle  a lo que pas&oacute; el peso que se merece.
    </p><p class="article-text">
        Es innegable que hoy en d&iacute;a las empresas tech son un buen lugar para trabajar: los salarios suelen estar por arriba de la media o pagarse en d&oacute;lares, se puede hacer home office sin problemas ni excusas (permitiendo tener una vida en paralelo), alientan la gesti&oacute;n proyectos de forma din&aacute;mica con m&eacute;todos que promueven la agilidad (donde se entrecruzan la programaci&oacute;n, dise&ntilde;o o investigaci&oacute;n con producto y el &aacute;rea de operaciones o marketing). Pero, no menos cierto es que cada tanto aparece una crisis econ&oacute;mica a nivel mundial que las lleva a despedir -tan r&aacute;pido como los contrataron- a cientos de empleados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&eacute; en una startup argentina con sede en M&eacute;xico que, as&iacute; como contaba con los mismos beneficios que las compa&ntilde;&iacute;as grandes de tecnolog&iacute;a, tambi&eacute;n comparti&oacute; su destino catastr&oacute;fico: al no llegar a revertir los n&uacute;meros en rojo que la acompa&ntilde;aban hace meses, despidi&oacute; de un d&iacute;a para el otro al 70% de sus 300 empleados. M&aacute;s all&aacute; de qu&eacute; otras empresas tomaron esta decisi&oacute;n -en un futuro cada persona podr&aacute; googlear y decidir si quiere o no trabajar en las mismas- son parte de una realidad que va de la mano con el momento que estamos viviendo: un frenes&iacute; por facturar y, en consecuencia, por contratar como si no hubiera un ma&ntilde;ana hasta que ese ma&ntilde;ana llega para decirnos que este presente ya es insostenible. El problema detr&aacute;s de todo esto es que, de un mi&eacute;rcoles a un jueves, se derrumba la agenda personal a las que nos hab&iacute;amos acostumbrado.
    </p><p class="article-text">
        En las primeras cuarenta y ocho horas, mi LinkedIn se volvi&oacute; una catarata de publicaciones. Me llegaron mensajes de colegas de trabajos anteriores, contando que se hab&iacute;an enterado. Me preguntaban, conmovidos, si estaba bien y me ofrec&iacute;an, sinceramente, que contara con su ayuda. Esperaba, debo decirlo, que otras personas tuvieran la misma actitud, pero sus mensajes nunca llegaron. No pude dejar de percibir cierto aire de condescendencia, el mismo -me di cuenta- que yo tuve con personas que hab&iacute;an vivido algo parecido en una anterior temporada de despidos. No es la mirada que m&aacute;s fortalece, porque creo que nos hace sentir un poco desdichados. Pero eso lo supe reci&eacute;n cuando me pas&oacute; a m&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo aparecieron ofertas laborales que no me convenc&iacute;an del todo, mails, entrevistas, publicaciones de desempleados de otras compa&ntilde;&iacute;as angustiados pidiendo trabajo y, en paralelo, personas anunciando su nuevo puesto o ascenso. De vuelta el frenes&iacute;, la sensaci&oacute;n abrumadora de la rapidez, de que el tiempo corre y que si no corremos a la par nos quedamos atr&aacute;s. Tambi&eacute;n la evidencia de que la indemnizaci&oacute;n percibida en alg&uacute;n momento se va a terminar, cuestion&aacute;ndome sobre c&oacute;mo voy a darme el lujo de esperar para elegir la mejor opci&oacute;n cuando nunca se sabe si va a volver a aparecer otra posibilidad. La maldita ansiedad. Si no fuera porque cruc&eacute; algunas palabras con dos de mis compa&ntilde;eras y coincidimos en que ten&iacute;amos que entrenar la paciencia y respetar nuestros tiempos para volver al ruedo, hoy me sentir&iacute;a sola. De estos temas no se habla en las redes sociales ni en los grupos de WhatsApp multitudinarios. Las tres decidimos borrar LinkedIn del celular. Con tanto ruido no se puede pensar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La semana siguiente a la que me consideraron &ldquo;redundant&rdquo;, fui a ver <em>Los Imprenteros</em> de Lorena Vega, una obra de teatro documental que cuenta sobre una imprenta del conurbano bonaerense en la que se criaron tres hermanos rodeados de papeles, tintas y guillotinas, y que les fue arrebatada. Cuando termin&oacute;, no pude parar de llorar. Era de esos llantos que emergen con angustia despu&eacute;s de contenerla por d&iacute;as. Me hab&iacute;a emocionado por el relato de toda una vida familiar que hab&iacute;a transcurrido alrededor de un eje, un espacio que ya no estaba. Hab&iacute;a desaparecido como tambi&eacute;n se terminan las etapas, se borran los recuerdos o se desvanecen los v&iacute;nculos, a veces, de un d&iacute;a para el otro. Pero creo que lo que m&aacute;s me conmovi&oacute; fue la p&eacute;rdida de lo artesanal, esos oficios que el mundo tech de hoy se lleva puestos. Un mundo que dej&oacute; de estar preparado para que las personas nos tomemos nuestro tiempo, sino para que temamos perderlo. Por eso nos da culpa hacer el duelo que corresponde a cada momento, porque cedemos a creer que ya tenemos que prepararnos para correr hacia la pr&oacute;xima meta. La m&iacute;a hoy es tenerme paciencia.
    </p><p class="article-text">
        <em>Julieta Rabinovich es licenciada en Comunicaci&oacute;n Social por la Universidad de Buenos Aires, con una maestr&iacute;a en curso de Antropolog&iacute;a Social por la Universidad Nacional de San Mart&iacute;n y una diplomatura en Dise&ntilde;o Centrado en las Personas, dictada por la misma instituci&oacute;n. En la actualidad, trabaja en el &aacute;rea de investigaci&oacute;n aplicada al dise&ntilde;o en empresas de tecnolog&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Rabinovich]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/trabajar-gozar-sufrir-empresa-tech_129_9945303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2023 01:06:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajar, gozar y sufrir en una empresa tech]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,economías,Trabajo,Lo efímero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cepo, la piedrita y la puerta giratoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/cepo-piedrita-puerta-giratoria_129_9916931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6933452-a384-4cba-b127-0f99ac172fb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cepo, la piedrita y la puerta giratoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2022 la entrada de fondos para inversión extranjera directa fue de solo US$570 millones; el menor valor en al menos 20 años. Nadie trae capitales a un lugar del que no se los puede llevar. 
</p></div><p class="article-text">
        Habitualmente se utiliza la analog&iacute;a de &ldquo;poner una piedrita en una puerta giratoria&rdquo; para definir a los efectos de los controles de capitales&nbsp; o cepo, como le decimos en la Argentina. Hasta el propio presidente Alberto Fern&aacute;ndez us&oacute; la met&aacute;fora cuando estaba en campa&ntilde;a, se&ntilde;alando al cepo como un problema para la econom&iacute;a. Pero no fue consecuente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La piedrita traba la salida de capitales y eso sirve para cuidar las reservas y evitar devaluaciones, pero viene a un costo muy elevado para la sociedad porque la piedrita tambi&eacute;n traba los ingresos de capitales de todo tipo. <strong>Nadie trae capitales a un lugar donde no se los puede llevar.</strong> Encima, con un tipo de cambio que sin duda est&aacute; sobrevaluado, el que entra sabe que est&aacute; comprando pesos caros y eval&uacute;a que cuando quiera irse (o cuando lo dejen) seguramente el precio del d&oacute;lar ser&aacute; mucho m&aacute;s caro en t&eacute;rminos reales. O, an&aacute;logamente, tendr&aacute; que recurrir a los d&oacute;lares de mercado que hoy valen el doble que el oficial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos conceptos que pueden parecer te&oacute;ricos tienen un correlato muy fuerte en la realidad. <strong>En el a&ntilde;o 2022 la entrada de fondos para inversi&oacute;n extranjera directa fueron s&oacute;lo US$570 millones medidos en base caja, seg&uacute;n el informe que produce el Banco Central. Este es el menor valor en al menos 20 a&ntilde;os.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El BCRA empez&oacute; a contabilizar los flujos que cruzan la frontera en 2003 y hasta ahora el valor m&aacute;s bajo era de US$732 millones del a&ntilde;o pasado y luego US$897 millones de 2003 que, ajustados por inflaci&oacute;n, ser&iacute;an m&aacute;s de US$1.500 millones de la actualidad. <strong>Dentro de los US$570 millones</strong> <strong>hay casi US$200 millones de los sectores estrella en la Argentina de hoy que son miner&iacute;a y petr&oacute;leo, pero estos sectores tienen reg&iacute;menes especiales que les permite algo m&aacute;s de flexibilidad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el cepo de Cristina Fern&aacute;ndez de Kircher (2012-2015) los incentivos eran similares, pero la brecha cambiaria no era del 100% como en la actualidad y la apreciaci&oacute;n cambiaria no era tan grave, aunque lo termin&oacute; siendo hacia 2015. Para ponerlo en contexto,<strong> Cristina puso un cepo con un d&oacute;lar que era casi 25% m&aacute;s caro de lo que es en la actualidad</strong> all&aacute; por noviembre del 2011. Pese al l&iacute;o del cepo, algunas compa&ntilde;&iacute;as se animaban a tomar alguna p&eacute;rdida entrando dinero al d&oacute;lar oficial porque no ve&iacute;an un tipo de cambio tan malo hasta 2014.
    </p><p class="article-text">
        Una curiosidad del cepo de la d&eacute;cada actual es que para algunas compa&ntilde;&iacute;as ni siquiera est&aacute; abierta la posibilidad de que, ante cualquier eventualidad, usen el d&oacute;lar de mercado y se vayan. Como se sabe, comprar d&oacute;lares MEP o contado con liquidaci&oacute;n es una posibilidad que no est&aacute; abierta a todo el mundo. Por caso, los importadores tienen vedada esa posibilidad. Y casi todas las compa&ntilde;&iacute;as multinacionales industriales tienen alg&uacute;n componente importado. As&iacute; que ni siquiera puedan apretar el bot&oacute;n de eyecci&oacute;n. Todo atenta contra traer plata, y hay que decir que los que traen plata tienen algunos reg&iacute;menes especiales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las cuentas nacionales la inversi&oacute;n extranjera se mide de manera distinta porque cuenta la reinversi&oacute;n de utilidades de multinacionales como parte de la inversi&oacute;n. Eso es una pr&aacute;ctica est&aacute;ndar en todos los pa&iacute;ses. Pero en la Argentina del cepo es como hacer trampa al solitario porque en buena medida es dinero que saldr&iacute;a en forma de dividendos, pero el Banco Central no autoriza. Mucho de ese dinero, en teor&iacute;a reinvertido, termina en fondos comunes de inversi&oacute;n, dep&oacute;sitos a plazo fijo y bonos. Algunas multinacionales aprovechan para comprar m&aacute;quinas u oficinas nuevas y en ese sentido se podr&iacute;a decir que la inversi&oacute;n extranjera neta son m&aacute;s que los US$570 millones mencionados, pero no mucho m&aacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este n&uacute;mero de inversi&oacute;n es quiz&aacute;s el m&aacute;s inc&oacute;modo de los muchos datos que revelan las inconsistencias de vivir con cepo de manera permanente.</strong> En general se entiende que frente a la emergencia, como ocurri&oacute; en septiembre de 2019, hay un argumento para fijar controles. El problema es que los controles se multiplicaron y la situaci&oacute;n pas&oacute; de medida de emergencia a pol&iacute;tica permanente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de lo mal que hace el cepo es la falta de financiamiento al sector privado. Con un d&oacute;lar barato, no hay nadie que quiera traer plata del exterior. Al contrario, el mejor negocio para una empresa con deuda en d&oacute;lares es repagar esos pr&eacute;stamos. Desde que se puso el cepo el sector privado devolvi&oacute; pr&eacute;stamos en d&oacute;lares en t&eacute;rminos netos por m&aacute;s de US$21.000 millones. El &uacute;ltimo mes que el sector privado ingres&oacute; plata (neta) en forma de pr&eacute;stamos fue marzo del 2019. La estimaci&oacute;n es que los pr&oacute;ximos meses seguiremos pagando pr&eacute;stamos porque no hay incentivos para hacer lo contrario.&nbsp; El ingreso de d&oacute;lares para inversiones de portafolio fue apenas US$69 millones en 39 meses de cepo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto sin entrar a discutir los gigantes problemas para importar bienes y servicios que hacen que casi todas las semanas escuchemos de alguna firma que tiene que parar por falta de insumos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, con el cepo es muy dif&iacute;cil crecer y salir del estancamiento de m&aacute;s de 10 a&ntilde;os que padece la Argentina. Pero el Gobierno no parece tener ninguna respuesta y seguramente ser&aacute; el pr&oacute;ximo el que lo resuelva, o al menos lo intente. <strong>Si no se cuenta con inversiones extranjeras, si no se consiguen pr&eacute;stamos del exterior y tampoco vienen siquiera los d&oacute;lares financieros a proveer liquidez al mercado local, &iquest;de d&oacute;nde se va a financiar el crecimiento? </strong>Vivir con lo nuestro, seguro no es la respuesta correcta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Borenstein]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/cepo-piedrita-puerta-giratoria_129_9916931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Feb 2023 08:32:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cepo, la piedrita y la puerta giratoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Cepo,Inversión,Inversión extranjera directa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más empleo precario y tímida recuperación de los ingresos: el 2022 de los trabajadores y trabajadoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empleo-precario-timida-recuperacion-ingresos-2022-trabajadores-trabajadoras_129_9814693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7d233cb-c8be-4323-9ca1-5aad02e1c211_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más empleo precario y tímida recuperación de los ingresos: el 2022 de los trabajadores y trabajadoras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Estado hizo esfuerzos presupuestarios para reforzar el poder adquisitivo, pero no se alteró sustancialmente la distribución del riqueza entre el trabajo y el capital. </p></div><p class="article-text">
        El 2022 est&aacute; pronto a cerrarse y parece un buen momento para hacer un balance de c&oacute;mo ha sido el a&ntilde;o para las y los trabajadores en Argentina. Este balance, con luces y sombras, contrasta claramente con las expectativas que se abr&iacute;an un a&ntilde;o atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, una buena noticia ha sido la continuidad de un crecimiento significativo, que alcanz&oacute; en el tercer trimestre el 5,9% interanual. Tras esa expansi&oacute;n, <strong>la econom&iacute;a alcanz&oacute; pr&aacute;cticamente el mismo nivel de actividad que tuvo en el &uacute;ltimo trimestre de 2017.</strong> Es decir que la importante recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica iniciada tras el fuerte impacto de la pandemia de Covid-19, implic&oacute; recuperar lo perdido durante la pandemia y en la crisis final del gobierno de Macri. Salir del pozo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este crecimiento de la econom&iacute;a impuls&oacute; un aumento importante del empleo</strong>, otra buena noticia. Hacia el segundo trimestre se hab&iacute;an creado m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de puestos de trabajo en t&eacute;rminos netos en el transcurso de un a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cifra es muy importante, pero vale resaltar que<strong> la composici&oacute;n de estos nuevos puestos muestra un deterioro en la calidad del empleo. </strong>Casi el 60% de los nuevos puestos correspondieron a relaciones laborales no registradas y s&oacute;lo 23% fueron puestos asalariados registrados. Otro 18% correspondi&oacute; a puestos no asalariados; se trata principalmente de trabajadores por cuenta propia.
    </p><p class="article-text">
        Este deterioro de la calidad del empleo, sobre el que es preciso poner atenci&oacute;n, marca una continuidad con el incremento de la no registraci&oacute;n que ya se hab&iacute;a verificado durante el gobierno de Macri. As&iacute;, seg&uacute;n la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), <strong>de una tasa de no registraci&oacute;n de poco m&aacute;s de 33% en 2016 se lleg&oacute; casi al 36% al final de ese gobierno y pr&aacute;cticamente al 38% </strong>seg&uacute;n la &uacute;ltima medici&oacute;n disponible al momento de escribir esta columna.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, el empleo asalariado registrado en el sector privado, que se suele tomar como indicativo de la capacidad de la econom&iacute;a para generar empleo genuino, llevaba al mes de septiembre 21 meses consecutivos de crecimiento y los relevamientos oficiales auguraban tambi&eacute;n incrementos para octubre. M&aacute;s a&uacute;n, el crecimiento durante 2022 fue m&aacute;s fuerte que en el a&ntilde;o previo: mientras que en 2021 el n&uacute;mero de trabajadores asalariados registrados en ese sector creci&oacute; en casi 17.000 mensuales, en 2022 se expandi&oacute; en 25.000 por mes aproximadamente.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de crecimiento econ&oacute;mico y expansi&oacute;n del empleo, los salarios, sin embargo, no han tenido la misma prosperidad. <strong>En un a&ntilde;o caracterizado por la aceleraci&oacute;n inflacionaria, que va a cerrar con un incremento de precios cercano al 100% anual, las remuneraciones apenas lograron seguir ese ritmo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las negociaciones paritarias, que cubren pr&aacute;cticamente al 80% de los asalariados registrados del sector privado, se modificaron adapt&aacute;ndose al mayor ritmo de inflaci&oacute;n. Las negociaciones tuvieron lugar por per&iacute;odos inferiores a un a&ntilde;o, con reaperturas cada vez m&aacute;s frecuentes y cl&aacute;usulas de revisi&oacute;n presentes en todos los acuerdos. Estas negociaciones casi permanentes fueron eficaces para sostener el nivel salarial en t&eacute;rminos reales pero no para lograr incrementarlo.&nbsp;Entre diciembre del a&ntilde;o pasado y septiembre del a&ntilde;o corriente, seg&uacute;n la &uacute;ltima informaci&oacute;n disponible, los salarios registrados perdieron 1,5% en su poder adquisitivo, quedando en un nivel similar al que ten&iacute;an al final del gobierno de Cambiemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero como durante ese gobierno los salarios ya hab&iacute;an experimentado una disminuci&oacute;n muy importante en su poder de compra, cercana al 20%, el mantenerse en el mismo nivel implica sostener los bajos niveles relativos. As&iacute;, <strong>el salario registrado promedio real se ubicaba en septiembre de este a&ntilde;o casi 21% por debajo del nivel que ten&iacute;a en diciembre de 2015</strong>, al finalizar el gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner. Para ponerlo en t&eacute;rminos m&aacute;s gr&aacute;ficos, esta p&eacute;rdida ser&iacute;a equivalente a perder dos sueldos y medio en un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da real resulta sustantivamente mayor cuando el poder de compra del salario se mide en alimentos, dados los mayores aumentos que tuvieron sus precios. La capacidad de compra de alimentos del salario promedio registrado en septiembre de 2022 result&oacute; casi 7% inferior a la de diciembre de 2019 y m&aacute;s de 24% menor a la de diciembre de 2015. Por ello, quienes tienen menores ingresos, y gastan una mayor proporci&oacute;n en alimentos, se vieron m&aacute;s afectados por esta inflaci&oacute;n que super&oacute; a las remuneraciones.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, durante todo el a&ntilde;o se debati&oacute; al interior del Frente de Todos la posibilidad de definir un incremento salarial por decreto, que fuera a su vez m&aacute;s fuerte para quienes tienen los menores salarios y que seguramente hubiese tenido un efecto positivo indirecto tambi&eacute;n sobre los ingresos de los trabajadores informales. Dicha medida nunca se concret&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, existieron refuerzos en las asignaciones familiares que cobran los asalariados con remuneraciones m&aacute;s bajas. Entre septiembre y noviembre, cuando esta medida fue m&aacute;s fuerte, la suma de refuerzos alcanz&oacute; los $20.000 por hija o hijo para los trabajadores con salarios inferiores a $131.200. Para los trabajadores informales hubo tambi&eacute;n refuerzos de ingresos, en distintas instancias a lo largo del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en detalle sobre estas medidas, cabe resaltar que <strong>se trat&oacute; de esfuerzos presupuestarios asumidos por el Estado, al tiempo que no se alter&oacute; la distribuci&oacute;n del ingreso entre el trabajo y el capital. Y precisamente esta distribuci&oacute;n es la que se vio afectada ante la ca&iacute;da salarial durante el macrismo y su falta de recuperaci&oacute;n posterior, aument&aacute;ndose el excedente empresario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para diciembre se defini&oacute; finalmente un &ldquo;bono&rdquo; salarial de $24.000 que deber&aacute; pagarse &iacute;ntegro a quienes ganan menos que $161.860 netos en diciembre y ser&aacute; menor para quienes alcancen hasta los $185.860 netos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que se trata de un pago por &uacute;nica vez que no modifica el nivel salarial (como lo habr&iacute;a hecho un aumento salarial de suma fija), el monto resulta escaso y tambi&eacute;n el universo de trabajadores comprendido, que no alcanza a la mitad de los asalariados registrados del sector privado. Para ponerlo en perspectiva, vale considerar que los asalariados que en diciembre cobren $185.860 habr&aacute;n perdido en los primeros nueves meses del a&ntilde;o (porque no hay informaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de septiembre) el equivalente a m&aacute;s $50.000 actuales.
    </p><p class="article-text">
        Para cerrar, podemos destacar una buena noticia, m&aacute;s all&aacute; de la victoria mundial de la selecci&oacute;n argentina: <strong>en noviembre la inflaci&oacute;n mostr&oacute; un descenso significativo por primera vez en varios meses.</strong> Con este dato, es posible que los salarios formales puedan terminar el a&ntilde;o recuperando algo de lo perdido. Una menor inflaci&oacute;n es fundamental para que las y los trabajadores puedan mejorar su situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En pocos d&iacute;as las y los argentinos estaremos brindando por un mejor 2023. Sabiendo que el a&ntilde;o pr&oacute;ximo se avecina m&aacute;s dif&iacute;cil en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, sigue siendo fundamental el logro de un cambio progresivo en la distribuci&oacute;n del ingreso y de mejoras reales en las golpeadas condiciones de vida de las y los argentinos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana L. González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/empleo-precario-timida-recuperacion-ingresos-2022-trabajadores-trabajadoras_129_9814693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Dec 2022 09:30:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más empleo precario y tímida recuperación de los ingresos: el 2022 de los trabajadores y trabajadoras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El año 2023, con perspectivas de crecimiento lento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ano-2023-perspectivas-crecimiento-lento_1_9794669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb511566-b9b0-445e-8c98-276255313e74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año 2023, con perspectivas de crecimiento lento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Argentina se prevé que el crecimiento se ralentizará al pasar de un promedio cercano a 5% interanual en 2022 a una tasa del 2 a 3% o incluso menor el año próximo. </p></div><p class="article-text">
        Las perspectivas para lo que queda de&nbsp;2022 y el a&ntilde;o 2023 son de dudoso crecimiento en los principales pa&iacute;ses del mundo. Las nuevas perspectivas econ&oacute;micas publicadas en noviembre por la OCDE se&ntilde;alan que 2022 finalizar&aacute; con un crecimiento mundial del 3,1%, con fuertes ca&iacute;das en Ucrania y Rusia, y una contracci&oacute;n de la producci&oacute;n en China y en los Estados Unidos. Y para 2023 las expectativas no son mejores, sino todo lo contrario. El coronavirus que sigue rondando, la alta inflaci&oacute;n, las pol&iacute;ticas restrictivas de los bancos centrales y las consecuencias del conflicto b&eacute;lico entre Rusia y Ucrania har&aacute;n de 2023 un a&ntilde;o para el olvido en t&eacute;rminos de actividad global. Se estima que la Eurozona comenzar&aacute; el a&ntilde;o con recesi&oacute;n mientras que en Estados Unidos esta llegar&aacute; hacia fines de a&ntilde;o. En el caso de China se estima que crecer&aacute; a una tasa superior al 5%, siempre y cuando no se agraven los casos por Covid ni la crisis del sector inmobiliario. En cierta forma, por haber priorizado frenar la inflaci&oacute;n, algunas recesiones fueron buscadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el caso argentino, se prev&eacute; que el crecimiento se ralentizar&aacute; al pasar de un promedio cercano a 5% interanual (i.a) en 2022 a una tasa del 2 a 3% el a&ntilde;o pr&oacute;ximo o incluso menor seg&uacute;n las estimaciones menos optimistas. </strong>Y es que desde mediados de este a&ntilde;o los analistas ya advierten un menor dinamismo en el mercado interno: la tendencia cambi&oacute; en mayo cuando el consumo masivo pas&oacute; de crecer al 6% i.a. para ubicarse en 0,4%, seg&uacute;n datos de la consultora Scentia. En septiembre se registr&oacute; el primer retroceso luego de 14 meses (-0,8% ia.) y en octubre dicha ca&iacute;da se agudiz&oacute; hasta un -4,5%. En t&eacute;rminos de comercio exterior, las importaciones ya redujeron considerablemente su expansi&oacute;n en el mes de octubre: aumentaron 15,8% ia., cuando en la primera mitad de a&ntilde;o los aumentos interanuales superaban el 40%. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay otros elementos en el frente externo menos prometedores como es el ingreso de d&oacute;lares por la v&iacute;a comercial amenazado por la sequ&iacute;a en la zona n&uacute;cleo que no cede. La Bolsa de Comercio de Rosario se&ntilde;ala que <strong>la campa&ntilde;a de soja y ma&iacute;z sufre las peores condiciones clim&aacute;ticas de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os</strong> y se estima una ca&iacute;da de los ingresos de divisas de US$10.000 millones, seg&uacute;n el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral. En cuanto a la situaci&oacute;n con el trigo, estar&aacute; atravesada por el efecto cantidad, debido a la sequ&iacute;a, y por el efecto precio, ya que no se dar&aacute;n las mismas condiciones de principios de 2022 donde el precio del trigo super&oacute; los US$400 por tonelada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el lado de la actividad industrial, las proyecciones tambi&eacute;n son menos optimistas que en 2022, ya se muestran signos de desaceleraci&oacute;n en el ritmo de crecimiento de la mayor&iacute;a de los sectores. Las dificultades con el acceso a divisas para la adquisici&oacute;n de maquinarias y partes y piezas cr&iacute;ticas que no se fabrican en el pa&iacute;s, <strong>est&aacute;n poniendo un freno a la actividad industrial </strong>y se espera que la situaci&oacute;n se extienda durante el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.&nbsp;Con lo cual, el sector deber&aacute; hacer frente a los desaf&iacute;os macroecon&oacute;micos que se proyectan de cara a 2023 para poder sostener su nivel de producci&oacute;n y cumplir con las demandas de pedidos.
    </p><p class="article-text">
        Ello nos lleva al que podr&iacute;a ser el gran interrogante 2023 para la econom&iacute;a dom&eacute;stica: la evoluci&oacute;n del tipo de cambio y el poder de fuego del Banco Central para evitar un salto discreto en medio de tensiones de todo tipo. Y es que a <strong>las dificultades que presenta el frente comercial externo se suman los vencimientos de deuda, y las tendencias a la dolarizaci&oacute;n propias de un a&ntilde;o electoral que agudizan las conductas precautorias y especulativas.</strong> De hecho, no solo la deuda en moneda extranjera preocupa al analizar el frente cambiario sino la deuda en moneda local. Se debe a que en 2023 hay una intensa agenda de vencimientos del tesoro y se espera que se abulte cerca del tercer trimestre por el <em>rollover</em> de los primeros meses del a&ntilde;o. Y, si bien el 59% de estas tenencias corresponde a deuda intra-sector p&uacute;blico y un 13% en manos de los- regulatoriamente acotados- bancos, hay un 28% en manos de un sector privado que deber&aacute; decidir si permanecer en estos instrumentos en esta moneda, u optar&aacute; por migrar, atentos a las tensiones, especulaciones y expectativas propias de un a&ntilde;o electoral y el fantasma del reperfilamiento que carga la oposici&oacute;n en su historial.
    </p><p class="article-text">
        Las cuentas fiscales tambi&eacute;n se enfrentan a una gran definici&oacute;n que qued&oacute; en el olvido con los hechos pol&iacute;ticos y deportivos de la segunda mitad del a&ntilde;o, pero a&uacute;n no tiene resoluci&oacute;n: la disputa entre la Naci&oacute;n y la Ciudad de Buenos Aires por los puntos de coparticipaci&oacute;n. Varios medios anticiparon que una medida cautelar favorable a la Ciudad saldr&iacute;a a fines de diciembre. La situaci&oacute;n complicar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s las finanzas del Gobierno Nacional si la medida cautelar a favor de la Ciudad obligara al Tesoro a restituir la totalidad del porcentaje reducido, su impacto representar&iacute;a una reducci&oacute;n de recursos nacionales del 0,2% del PBI en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, resta determinar si los precios volver&aacute;n a ser, como en 2022, los grandes protagonistas del a&ntilde;o electoral que se avecina. Con relativa independencia de la teor&iacute;a de los precios a la que se suscriba, existe cierto consenso de que casi cualquier movimiento econ&oacute;mico y pol&iacute;tico en Argentina tiene efectos inflacionarios, y 2023 promete tener movimientos al por mayor. <strong>Las tensiones cambiarias, las restricciones fiscales, los subsidios en retroceso, los precios internacionales, los ribetes electorales de econom&iacute;a, los ribetes econ&oacute;micos de las elecciones, las resoluciones judiciales y el juego de alianzas, rupturas y disputas que caracterizan a los a&ntilde;os impares en argentina, probablemente determinen que la estabilizaci&oacute;n se haga esperar un poco m&aacute;s</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanina Busquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/ano-2023-perspectivas-crecimiento-lento_1_9794669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Dec 2022 10:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El año 2023, con perspectivas de crecimiento lento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Paridad en la Macro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rana hervida y los costos de la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/rana-hervida-costos-inflacion_129_9758175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67d4c7a-a65f-478c-9adf-5f8ab8ed936c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La rana hervida y los costos de la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cierta incomodidad sin caos macroeconómico es una fórmula vivible, y nadie nota los pequeños desarreglos que se acumulan. Como con el efecto "rana hervida", casi sin darse cuenta, los actores económicos comienzan a incorporar la temperatura de la inflación a su memoria de largo plazo.</p><p class="subtitle">La inflación de octubre fue de 6,3% y rompe la incipiente tendencia a la baja
</p></div><p class="article-text">
        Tras m&aacute;s de medio siglo sufriendo la inflaci&oacute;n, hablar sobre sus costos parece ocioso. Sin embargo<strong>,</strong> la relaci&oacute;n entre inestabilidad de precios y p&eacute;rdida de bienestar no siempre es evidente, y <strong>la raz&oacute;n es que el propio fen&oacute;meno de la inflaci&oacute;n es confuso y dif&iacute;cil de interpretar.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dos per&iacute;odos de la econom&iacute;a argentina bastan para ilustrar este punto. Primero, entre 1950 y 1970 la inflaci&oacute;n promedi&oacute; un 25% anual, pero lejos de afectar el poder adquisitivo y empobrecer a la poblaci&oacute;n, la econom&iacute;a tuvo un desempe&ntilde;o m&aacute;s que aceptable, con elevadas tasas de crecimiento y un reparto de la riqueza recordado como equitativo. Segundo, la Convertibilidad logr&oacute; domar la inflaci&oacute;n durante la d&eacute;cada de los '90, pero tras algunos a&ntilde;os de crecimiento a tasas elevadas, en 1998 comenz&oacute; la lenta agon&iacute;a que culmin&oacute; en el estallido de 2001, sin que la inflaci&oacute;n tuviera nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n es un fen&oacute;meno complejo, en ambos sentidos. Por un lado, es complicada de entender y de combatir mediante pol&iacute;ticas inmediatas. Por el otro, tiene una propiedad de &ldquo;emergencia&rdquo; t&iacute;pica de los sistemas complejos: actuando descentralizada y coordinadamente fijando precios, los agentes econ&oacute;micos terminan provocando una descoordinaci&oacute;n agregada. Como todo sistema complejo, la inflaci&oacute;n crea dificultades en el momento y la dimensi&oacute;n menos esperados. Y dada su manifestaci&oacute;n emergente, <strong>es com&uacute;n fallar en la identificaci&oacute;n de sus causas y de sus consecuencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica de la inflaci&oacute;n y sus consecuencias pueden asimilarse al<strong> &ldquo;efecto rana hervida&rdquo;</strong>. El experimento que le da nombre consiste en poner a una rana en agua a temperatura ambiente, e ir calent&aacute;ndola lentamente. Seg&uacute;n la creencia popular, el calentamiento ser&aacute; tan sutil que <strong>su cuerpo se ir&aacute; adaptando al cambio</strong>, hasta que finalmente la rana morir&aacute; hervida, <strong>casi sin notarlo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n opera de manera similar, s&oacute;lo que los primeros calores pueden resultar incluso bienvenidos. En efecto, en un econom&iacute;a en expansi&oacute;n, <strong>las primeras presiones inflacionarias se reconocen, pero sus da&ntilde;os no. </strong>Al principio sus perjuicios no se sienten y ni los consumidores, ni las empresas, ni los gobiernos se quejan demasiado. Diez puntos de inflaci&oacute;n por a&ntilde;o, despu&eacute;s de todo, es un ritmo aceptable para tomar decisiones informadas, y un n&uacute;mero f&aacute;cil de domar llegado el caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel crecimiento con inflaci&oacute;n moderada de los '50 y '60 se reprodujo en otros pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y de Asia, pero en el caso argentino fue activando cuatro procesos. El primero fue el acostumbramiento a convivir con la inflaci&oacute;n. Cierta incomodidad sin caos macroecon&oacute;mico es una f&oacute;rmula vivible, y nadie nota los peque&ntilde;os desarreglos que se acumulan. <strong>Casi sin darse cuenta, los agentes-rana comienzan a incorporar la temperatura de la inflaci&oacute;n a su memoria de largo plazo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Segundo, si bien la inflaci&oacute;n promedio del per&iacute;odo no fue elevada, exhibi&oacute; saltos bruscos que hoy recordamos como los ciclos <em>stop-go</em>. Una inflaci&oacute;n baja pero inestable no ayuda a que se asignen recursos eficazmente. La econom&iacute;a empez&oacute; a funcionar sin preocuparse demasiado por los retrasos en el desarrollo de algunos mercados, como los financieros. La rana siente calor y deja de nadar para compensar la mayor temperatura...
    </p><p class="article-text">
        El tercer proceso ata&ntilde;e al gobierno. La inflaci&oacute;n comenzaba lentamente a dificultar la ejecuci&oacute;n y la efectividad de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas. Los presupuestos poco precisos, las pol&iacute;ticas de cr&eacute;dito que la inflaci&oacute;n transformaba en meros subsidios y los aprietos para administrar las cuentas p&uacute;blicas fueron los m&aacute;s evidentes. Con una econom&iacute;a en expansi&oacute;n, estos obst&aacute;culos tend&iacute;an a resolverse pate&aacute;ndolos para adelante,<strong> pero al costo de financiarse crecientemente con emisi&oacute;n monetaria, profundizar regulaciones, y mantener una econom&iacute;a cada vez m&aacute;s cerrada</strong>. La llama que calienta la olla se vuelve m&aacute;s y m&aacute;s dif&iacute;cil de regular&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El cuarto proceso fue un <strong>lento pero inexorable aumento de la fragilidad de la econom&iacute;a ante potenciales disrupciones</strong> en un mundo que, de repente, dispon&iacute;a que ya no hab&iacute;a fronteras para el capital. Cuando la globalizaci&oacute;n se hizo realidad y Argentina se sum&oacute; a esta tendencia, se revel&oacute; que la olla comenzaba a calentar demasiado en relaci&oacute;n a lo que ocurr&iacute;a en otros pa&iacute;ses&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y es as&iacute; que en los '70, el agua hirvi&oacute;. De la moderaci&oacute;n pasamos casi sin notarlo a un r&eacute;gimen de alta inflaci&oacute;n, ahora s&iacute; expl&iacute;citamente da&ntilde;ino. Pero como la maduraci&oacute;n tard&oacute; tanto, pocos reconocieron que alguna vez estuvimos en aquella olla en proceso de calentamiento. La historia, sabemos, no termin&oacute; all&iacute;. En los '90 se produjo un transitorio milagro y el fuego ces&oacute;. El agua se enfri&oacute; r&aacute;pida e inesperadamente, brindando un saludable clima m&aacute;s fresco (aunque no sin costos). Tras el regreso a la inflaci&oacute;n moderada de los 2000, algunos evocaron aquellos grados extra de inflaci&oacute;n de 50 a&ntilde;os antes, sin notar que aquel experimento terminar&iacute;a por quemarnos. Y una vez m&aacute;s, sin que mediara aviso,<strong> la inflaci&oacute;n con crecimiento dej&oacute; paso a la inflaci&oacute;n con estancamiento</strong>. Los viejos problemas de memoria inflacionaria, las dificultades para implementar pol&iacute;ticas y la vulnerabilidad a las perturbaciones externas renacieron.
    </p><p class="article-text">
        La ense&ntilde;anza es que la inflaci&oacute;n moderada pero sostenida en el tiempo <strong>genera da&ntilde;os en el mediano plazo.</strong> Los costos inmediatos de atacar lo que inicialmente parece una molestia suelen ser mayores que sus beneficios, lo que induce un sesgo en favor de retrasar la estabilizaci&oacute;n. Recordemos resumidamente estos costos.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n alta y vol&aacute;til (siempre van de la mano) produce redistribuciones indeseadas e inequitativas. La capacidad de cobertura ante <em>shocks</em> imprevistos de inflaci&oacute;n es diferente seg&uacute;n el actor. Quienes logran transferir los aumentos a sus precios de oferta logran resguardarse, o incluso ganar. En el corto plazo, las grandes firmas y los bancos suelen ser los m&aacute;s privilegiados. Los trabajadores registrados ajustan sus salarios pero con un retraso, y los informales sufren m&aacute;s porque no gozan de ning&uacute;n contrato de ajuste inmediato de sus servicios. Los jubilados y los m&aacute;s vulnerables dependen del estado de las finanzas p&uacute;blicas, que r&aacute;pidamente entra en dificultades. Los desempleados, naturalmente, son los m&aacute;s perjudicados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las tenencias de efectivo son en t&eacute;rminos relativos mayores en los m&aacute;s pobres, por lo que sufren m&aacute;s el impuesto inflacionario. Mientras tanto, los m&aacute;s ricos gozan de m&aacute;s opciones para cubrirse, ya que pueden ahorrar no solo en instrumentos financieros con cobertura, sino tambi&eacute;n en durables. Y est&aacute;n los que tienen informaci&oacute;n privilegiada y se benefician a costa de los dem&aacute;s. Las redistribuciones regresivas producen un enorme malestar. Toda idea de meritocracia es desmentida de plano a la luz de las interacciones econ&oacute;micas que se viven, y los comportamientos colaborativos se reducen a un m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n es, en todo tiempo y lugar, un fen&oacute;meno costoso. Sus presuntos beneficios de corto plazo son en realidad cantos de sirena, encantamientos temporarios que llevan al barco de la econom&iacute;a a estrellarse contra la hiperinflaci&oacute;n, o bien a navegar sin rumbo por los procelosos mares de la incertidumbre, la pobreza y la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        <em>PM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/rana-hervida-costos-inflacion_129_9758175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Dec 2022 08:57:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rana hervida y los costos de la inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se está armando una bomba de Leliqs?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/armando-bomba-leliqs_1_9738754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e7058d1-cf0e-403e-aad1-0eba9090cc29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se está armando una bomba de Leliqs?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para el autor, desde una perspectiva amplia, no ha habido en los últimos meses una tendencia a que los pasivos del sector público nacional crezcan en términos reales.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses se ha venido agitando el peligro que representar&iacute;a el crecimiento de la deuda en pesos del Banco Central y del Gobierno Nacional. Dado que el principal instrumento de deuda del Banco Central son las Letras de Liquidez (Leliq), la b&uacute;squeda en Google de la expresi&oacute;n &ldquo;bomba de las Leliq&rdquo; arroja miles de resultados. <strong>La l&oacute;gica es: si esta deuda est&aacute; creciendo muy por encima de cualquier otra variable con la que se compare (inflaci&oacute;n, d&oacute;lar, PBI a precios corrientes, base monetaria, etc&eacute;tera), entonces llegar&aacute; un momento en que se saldr&aacute; de control</strong> y eso llevar&iacute;a a una hiperinflaci&oacute;n (por aumento desmedido de la emisi&oacute;n monetaria) o a un &ldquo;Plan Bonex&rdquo; (conversi&oacute;n forzosa de deuda en pesos de corto plazo por deuda en d&oacute;lares de largo plazo). Recientemente, un alto ejecutivo de una de las principales calificadoras de riesgo del mundo (de esas que no vieron venir la crisis financiera internacional del 2008, ni la insostenibilidad de la deuda que acumul&oacute; el gobierno de Macri hasta principios de 2018), advirti&oacute; que la deuda en pesos del Gobierno Nacional ten&iacute;a riesgos de refinanciamiento significativos y no descart&oacute; que se vea forzado a aplicar un plan Bonex.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pasivos remunerados de corto plazo del Banco Central (Leliq y &ldquo;pases&rdquo;) han venido, efectivamente, aumentando muy por encima de la inflaci&oacute;n. Estos pasivos devengan intereses (cuya tasa efectiva anual se duplic&oacute; entre marzo y septiembre) que es un gasto para el Banco Central. Al no tener ingresos genuinos para pagarlos, el BCRA tiene un &ldquo;d&eacute;ficit cuasifiscal&rdquo;, que se suma &ndash;desde el punto de vista de las necesidades de emisi&oacute;n monetaria&ndash; a los requerimientos que le haga el Tesoro Nacional. Para evitar que la emisi&oacute;n acelere la inflaci&oacute;n, el Banco Central financia estas necesidades emitiendo m&aacute;s pasivos; lo que implica m&aacute;s devengamiento de intereses futuros. Parece v&aacute;lido preguntarse, <strong>&iquest;se est&aacute; generando una &ldquo;bomba&rdquo; que puede estallar en cualquier momento, haciendo un desastre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi visi&oacute;n, el foco exclusivo en la deuda remunerada del Banco Central puede llevar a conclusiones err&oacute;neas. P<strong>ara una visi&oacute;n m&aacute;s amplia, hay que analizar el comportamiento del conjunto de los pasivos monetarios del Banco Central: los remunerados (Leliq y pases) y los no remunerados (la emisi&oacute;n de pesos hecha por el Banco Central: la &ldquo;base monetaria&rdquo;)</strong>. &iquest;Por qu&eacute;? Porque, en alguna medida, son intercambiables. Una parte de la base monetaria est&aacute; constituida por las reservas de los bancos, que en su mayor&iacute;a est&aacute;n depositadas en el Banco Central (por lo tanto, no son pesos que est&eacute;n en circulaci&oacute;n en la econom&iacute;a). El Banco Central podr&iacute;a cancelar Leliq y aumentar simult&aacute;neamente los &ldquo;encajes&rdquo; (reservas obligatorias de los bancos), con lo cual cambiar&iacute;a la composici&oacute;n de sus pasivos, sin mayor efecto monetario inmediato. Y, en la medida en que este cambio no sea compensado por un alza de las tasas de inter&eacute;s, implicar&iacute;a un menor d&eacute;ficit cuasi fiscal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, claro, nada es gratis: si reemplaza pasivos remunerados por pasivos no remunerados, el Banco Central deja de pagar intereses, pero los bancos dejan de cobrarlos, lo que afecta su rentabilidad. Si los bancos fueran libres de fijar las tasas de inter&eacute;s que quieran, el Banco Central podr&iacute;a decir &ldquo;que se arreglen&rdquo;. Pero en un contexto de tasas de inter&eacute;s reguladas, hay que prestar atenci&oacute;n a c&oacute;mo quedan sus n&uacute;meros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha estado pasando con los pasivos monetarios del Banco Central? Los remunerados (Leliq y pases) aumentaron, pero los no remunerados (base monetaria) bajaron en t&eacute;rminos reales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En julio de 2020 los pasivos remunerados del Banco Central ten&iacute;an un nivel similar al de la base monetaria. En octubre de 2022 m&aacute;s que la duplicaban. En valores corregidos por inflaci&oacute;n, esos pasivos remunerados crecieron desde julio de 2020 hasta octubre pasado 21%, mientras la base monetaria se redujo 44%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; se debi&oacute; la reducci&oacute;n de la base monetaria? Por un lado, disminuy&oacute; el valor real de los billetes y monedas en circulaci&oacute;n, especialmente a partir de febrero de este a&ntilde;o, debido a la aceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n, que hace que la gente se desprenda r&aacute;pido de su dinero. Pero, en forma m&aacute;s pronunciada, disminuyeron &ndash;tanto en pesos constantes, como en porcentaje de los dep&oacute;sitos bancarios&ndash; las reservas de pesos de los bancos, que forman parte de la base monetaria. Esa disminuci&oacute;n no implica riesgos para el sistema, debido a la liquidez a corto plazo que les proveen a los bancos sus tenencias de Leliq y pases.}
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Si sumamos todos los pasivos monetarios del Banco Central (remunerados y no remunerados), no se observa una tendencia al crecimiento en t&eacute;rminos reales.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para verlo en una perspectiva m&aacute;s amplia, podr&iacute;amos sumar tambi&eacute;n las deudas del Tesoro Nacional en pesos con el sector privado. El motivo es que las deudas en pesos del Banco Central y del Gobierno Nacional tambi&eacute;n podr&iacute;an considerarse intercambiables: ante una necesidad financiera del Tesoro, el Banco Central podr&iacute;a prestarle dinero y, para eso, aumentar sus pasivos monetarios. O bien el Tesoro Nacional podr&iacute;a emitir su propia deuda para financiarse, con lo cual no aumentar&iacute;an los pasivos del Banco Central, pero s&iacute; la deuda del Tesoro con el sector privado. Que es la que podr&iacute;a tener riesgo de refinanciaci&oacute;n: la deuda entre organismos oficiales, como la del Tesoro con el Banco Central, no presenta ese riesgo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La deuda del Tesoro Nacional est&aacute; detallada por instrumento; en algunos casos, queda claro que el acreedor es un organismo oficial (por ejemplo, los &ldquo;Adelantos Transitorios&rdquo; del Banco Central); pero, en los t&iacute;tulos p&uacute;blicos que cotizan en bolsa (gran parte de los cuales est&aacute; en posesi&oacute;n de organismos oficiales, como el Banco Central o el ANSES), eso no es posible. Pero si comput&aacute;ramos la totalidad de los t&iacute;tulos p&uacute;blicos en pesos, m&aacute;s las &ldquo;Letras de Capitalizaci&oacute;n&rdquo;, y los sum&aacute;ramos a los pasivos monetarios del Banco Central, se concluye que <strong>no ha habido en los &uacute;ltimos meses una tendencia a que los pasivos del sector p&uacute;blico nacional (incluyendo al Banco Central) crezcan en t&eacute;rminos reales.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Si supi&eacute;ramos qu&eacute; proporci&oacute;n de t&iacute;tulos p&uacute;blicos en pesos est&aacute;n en manos de organismos oficiales, probablemente ver&iacute;amos con m&aacute;s claridad que<strong> no estamos en un &ldquo;pico&rdquo; de deuda en pesos del sector p&uacute;blico nacional consolidado. </strong>Porque, en los meses de junio y julio, el Banco Central habr&iacute;a adquirido en el mercado t&iacute;tulos p&uacute;blicos por alrededor de 1,3 billones de pesos, haciendo que la deuda del Tesoro en manos del sector privado disminuya.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, <strong>al menos por ahora, el an&aacute;lisis no avala la tesis de &ldquo;bomba de las Leliq&rdquo;.</strong> Tal vez la preocupaci&oacute;n deba estar, no en el aumento de la oferta de pesos, sino en la demanda: la aceleraci&oacute;n de la inflaci&oacute;n produjo una ca&iacute;da importante en la cantidad real de dinero, tanto en lo que hace a efectivo como en cuentas a la vista. Pero, si sumamos los plazos fijos en pesos (que han venido aumentando en los &uacute;ltimos meses), la disminuci&oacute;n &ndash;en t&eacute;rminos reales&ndash; de la demanda de pesos no es tan pronunciada. Es decir:<strong> no es que se haya huido masivamente de los pesos, sino que se pretende que una porci&oacute;n lo m&aacute;s grande posible de los pesos devengue intereses, para compensar &ndash;aunque sea parcialmente&ndash; por la mayor inflaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede pasar en los pr&oacute;ximos meses? Algunas de las variables a tener en cuenta son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>El d&eacute;ficit primario del Tesoro Nacional, </strong>ya sea que se financie con t&iacute;tulos p&uacute;blicos en pesos o pidiendo asistencia al Banco Central, ya que &eacute;ste consigue los fondos necesarios o emitiendo pesos o emitiendo pasivos remunerados. En cualquier caso, el d&eacute;ficit tiende a hacer crecer los pasivos en pesos del sector p&uacute;blico. Este d&eacute;ficit parece mostrar una tendencia decreciente en el segundo semestre de este a&ntilde;o; la continuidad de esta tendencia ser&iacute;a la herramienta m&aacute;s s&oacute;lida contra futuras turbulencias monetarias.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>La relaci&oacute;n entre tasas nominales de inter&eacute;s y la inflaci&oacute;n</strong> (es decir, la tasa real de inter&eacute;s) pagada por el Banco Central y el Tesoro Nacional.&nbsp; Una de las razones por las cuales los pasivos p&uacute;blicos disminuyeron en t&eacute;rminos reales este a&ntilde;o fue que la inflaci&oacute;n se aceler&oacute;. Las tasas de inter&eacute;s crecieron, pero desde fines de 2021 hasta el 15 de septiembre de este a&ntilde;o fueron negativas en t&eacute;rminos reales, porque corrieron detr&aacute;s de la inflaci&oacute;n. Si &eacute;sta descendiera, ser&iacute;a conveniente que las tasas de inter&eacute;s acompa&ntilde;en ese descenso. Tasas de inter&eacute;s reales muy altas tienen efectos negativos sobre el consumo y la producci&oacute;n; pero, adem&aacute;s, da&ntilde;an los balances de quienes en este pa&iacute;s son los principales deudores: el Tesoro Nacional y el Banco Central.</li>
                                    <li><strong>La distribuci&oacute;n de los pasivos monetarios del Banco Central. </strong>Un aumento de las reservas obligatorias que deben guardar los bancos (encajes que no devengan intereses) en relaci&oacute;n con sus Leliq y pases (que s&iacute; devengan intereses), implicar&aacute; una menor tasa promedio ponderada a pagar por el Banco Central.&nbsp;</li>
                                    <li><strong>La evoluci&oacute;n de la tasa de inflaci&oacute;n y su efecto sobre la demanda real de dinero. </strong>Si subiera nuevamente un escal&oacute;n, como lo hizo en febrero-marzo y en julio, podr&iacute;a haber un nuevo descenso de la demanda real de dinero. Si, en cambio, bajara la inflaci&oacute;n, podr&iacute;amos esperar una recuperaci&oacute;n paulatina de esa demanda, que absorber&iacute;a m&aacute;s pesos, lo que ayudar&iacute;a al equilibrio monetario.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la conclusi&oacute;n principal de este art&iacute;culo, de que no parece que el crecimiento de los pasivos monetarios del Banco Central en los &uacute;ltimos meses sea explosivo, la situaci&oacute;n actual, en la que la mayor parte de los activos de los bancos comerciales son pasivos del sector p&uacute;blico (sea Banco Central o gobiernos), <strong>no es deseable. </strong>Conviene que se vayan reduciendo, y que los bancos redirijan sus activos hacia pr&eacute;stamos en pesos al sector privado. El nivel de esos pr&eacute;stamos es apenas equivalente al 7% del PBI (algo menos de la mitad de los dep&oacute;sitos bancarios del sector privado); muy poco para que el sistema bancario pueda cumplir eficazmente con su funci&oacute;n de movilizaci&oacute;n de capitales, directa o indirectamente, hacia proyectos productivos potencialmente rentables.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Eggers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/armando-bomba-leliqs_1_9738754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Nov 2022 08:49:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se está armando una bomba de Leliqs?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salario real: pasado reciente y perspectivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salario-real-pasado-reciente-perspectivas_129_9658424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbe42534-25c3-4556-a0f0-a5b4ca46dfaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salario real: pasado reciente y perspectivas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con actividad y empleo por encima de los niveles de 2019, el poder adquisitivo de los salarios se ha vuelto la variable más relevante a recuperar. Las políticas para paliar la inflación y la segmentación según sectores pueden ayudar a su crecimiento.</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos relevados por el INDEC dan cuenta de una de las principales tensiones que atraviesa la econom&iacute;a argentina actualmente: la ca&iacute;da de los ingresos reales de parte de su poblaci&oacute;n. La semana previa, la Cuenta Generaci&oacute;n del Ingreso (CGI) mostr&oacute; <strong>una nueva ca&iacute;da de la participaci&oacute;n de los trabajadores en el total del producto,</strong> lo que se relaciona con la din&aacute;mica de los salarios reales en el &uacute;ltimo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a argentina se encuentra recuper&aacute;ndose de la doble crisis macrista-pand&eacute;mica que sufri&oacute; entre 2018 y 2020. Aunque la actividad econ&oacute;mica ya opera a niveles de febrero de 2018 y el empleo registrado privado muestra un crecimiento significativo; el poder adquisitivo de los salarios no ha podido recuperarse<strong> e inclusive cay&oacute; durante el actual mandato del Frente de Todos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos datos relevados muestran que el salario real del conjunto de los trabajadores cay&oacute; un 3,8% desde diciembre de 2019 hasta julio de 2022. Y si bien este dato debe interpretarse en el marco de una econom&iacute;a que debi&oacute; atravesar la pandemia de COVID-19 y la herencia macroecon&oacute;mica del gobierno de Mauricio Macri, es interesante analizarlo para encontrar heterogeneidades en su interior.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El poder adquisitivo del salario de los trabajadores presenta una ca&iacute;da constante desde el comienzo de la crisis macrista, desde donde descendi&oacute; un 17,3% hasta el final de su mandato. Si bien el Frente de Todos trajo consigo la promesa de incrementar el poder adquisitivo de los salarios, estos tampoco han logrado recuperarse en los casi tres a&ntilde;os que lleva al mando. Con diferencias, entre diciembre de 2019 y julio de 2022, todos los sectores han reducido su poder de compra, principalmente el sector privado no registrado (-14,3%) y el sector p&uacute;blico (-2,8%), mientras que el privado se encuentra apenas por debajo (-0,4%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Est&aacute; ca&iacute;da se explica por el deterioro del salario en el 2020 (-2,3%) y el 2022 (-3,1% hasta julio), ya que en 2021 los salarios reales crecieron (+1,7%). En el presente a&ntilde;o, la ca&iacute;da de los salarios reales acumula un 3,1%, con reducciones del 2% en el sector privado, 0,8% en el sector p&uacute;blico y 9,9% en el sector no registrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la evoluci&oacute;n del salario real por sector de actividad, podemos observar que en el periodo analizado &uacute;nicamente tres de ellos lograron ganarle a la inflaci&oacute;n y as&iacute; incrementar su poder adquisitivo: transporte y almacenamiento (+6,6%), industria (+2,6%) y comercio (+0,7%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La din&aacute;mica reciente puede explicarse teniendo en cuenta el salto que tuvo <strong>la inflaci&oacute;n desde diciembre de 2021, el impacto de la guerra rusa-ucraniana desde marzo de 2022 y el ruido pol&iacute;tico del gobierno nacional</strong> durante los meses de junio-julio. Estos factores generaron un salto en el r&eacute;gimen inflacionario que trajo mayores dificultades para que los salarios mantengan su poder adquisitivo. La estrategia actual de la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de priorizar el orden macroecon&oacute;mico para reducir la inflaci&oacute;n podr&iacute;a resultar una herramienta eficaz para ayudar a los sectores no registrados, los cuales tienen las mayores dificultades para actualizar sus ingresos. A diferencia de estos, los asalariados formales tienden a tener mayores niveles de sindicalizaci&oacute;n, lo que puede permitirles mayores niveles de indexaci&oacute;n de sus remuneraciones.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n es posible pensar otras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas seg&uacute;n el sector de empleo. Para los no registrados, las pol&iacute;ticas de ingresos pueden ayudar a sostener el poder adquisitivo de los salarios, pero tambi&eacute;n se requiere una actualizaci&oacute;n del salario m&iacute;nimo (que para septiembre present&oacute; un aumento interanual del 64,6% vs una inflaci&oacute;n interanual proyectada en m&aacute;s del 80%), utilizado de manera indirecta para fijar referencias. En cambio, para los segmentos registrados puede resultar conveniente <strong>realizar aumentos de suma fija en vez de continuar la indexaci&oacute;n de los salarios. </strong>Esto podr&iacute;a ayudar a disminuir la inercia inflacionaria y a la vez sostener un nivel de ingresos reales constantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra herramienta posible, que entendemos el Gobierno aplic&oacute; con &eacute;xito, es la de aplicar una pol&iacute;tica de fomento industrial. Como se observa en el &uacute;ltimo gr&aacute;fico, el sector de la industria es uno cuyos salarios vencieron al crecimiento de los precios. De todas formas, la segmentaci&oacute;n en la pol&iacute;tica p&uacute;blica orientada a mejorar el ingreso de los trabajadores parece ser el camino indicado para que el Gobierno pueda cumplir con uno de sus mandatos electorales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Tenconi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/salario-real-pasado-reciente-perspectivas_129_9658424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Oct 2022 10:21:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salario real: pasado reciente y perspectivas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Salarios,Ingresos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejorar las condiciones de trabajo también es política salarial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mejorar-condiciones-trabajo-politica-salarial_129_9638498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/698ed5c0-fe00-4faa-8b7b-c99e7620f40b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejorar las condiciones de trabajo también es política salarial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dada la disparidad entre precios y salarios es necesario debatir otro tipo de mejoras no estrictamente monetarias que representen un mayor bienestar para los trabajadores y trabajadoras</p></div><p class="article-text">
        Uno de los temas que m&aacute;s atraves&oacute; el a&ntilde;o en t&eacute;rminos econ&oacute;micos (y que seguir&aacute; siendo tema de debate en los meses que quedan) fue la carrera entre los salarios y la inflaci&oacute;n. Si bien es sabido que es una carrera muchas veces despareja, siempre es bueno hacer un an&aacute;lisis detallado de la situaci&oacute;n para mejorar la situaci&oacute;n de los trabajadores y las trabajadoras. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos del INDEC, el &iacute;ndice de salarios se increment&oacute; un 5,5% mensual y un 68,7% interanual. Este crecimiento est&aacute; traccionado por los aumentos en el sector p&uacute;blico (7,3% mensual y 74,7% interanual) y le sigue el sector privado registrado (5,5% mensual y 68,7% interanual). <strong>Hist&oacute;ricamente, el sector m&aacute;s perjudicado es el sector privado no registrado y esta vez no fue la excepci&oacute;n (3% mensual y 58,9% interanual).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos valores son esperables ya que los/as trabajadores/as no registrados/as no poseen ning&uacute;n tipo de representaci&oacute;n gremial que negocie el salario y dem&aacute;s condiciones laborales en una negociaci&oacute;n paritaria. Por otro lado, tampoco sorprende que los trabajadores/as del sector p&uacute;blico lideren la suba ya que ese sector tiene la necesidad de recuperar la p&eacute;rdida de poder adquisitivo en el per&iacute;odo 2016 - 2020. Asimismo, es esperable que en los pr&oacute;ximos meses este indicador siga al alza para el sector privado no registrado ya que diversos gremios cerraron sus negociaciones paritarias (seguridad privada 85,7% en cinco cuotas, bancarios 94,1% en cuatro tramos y recibidores de granos 70% por ocho meses entre otros).
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la semana anterior se public&oacute; el &Iacute;ndice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de septiembre y arroj&oacute; un aumento de 6,2% respecto al mes anterior, siendo el rubro que lidera los aumentos el de prendas de vestir y calzado (10,6%) y la suba de alimentos y bebidas no alcoh&oacute;licas fue lo que m&aacute;s incidi&oacute; en todas las regiones, especialmente el aumento de las frutas y verduras. Asimismo, la regi&oacute;n m&aacute;s perjudicada fue la Noroeste con un aumento de 6,8%. En l&iacute;nea con esto, los precios acumularon un alza del 66,1% en todo lo que va del 2022 y la variaci&oacute;n interanual fue de 83%. Si bien es un tema complejo la inflaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s y existen tantas ideas como economistas para desacelerarla, en el corto plazo es necesario controlar y reducir&nbsp; la brecha entre el salario y la inflaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dada esta disparidad entre los precios y los salarios es necesario debatir a trav&eacute;s del Estado, de las empresas y de los sindicatos<strong> otro tipo de mejoras en las condiciones de trabajo que no sean estrictamente salariales pero que representen un mayor bienestar a los/as trabajadores/as, sobre todo aquellas que les brinden m&aacute;s tiempo de calidad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es importante que se siga trabajando para<strong> modificar la actual organizaci&oacute;n social del cuidado en nuestro pa&iacute;s</strong> ya que es bien sabido que los trabajos de cuidado no remunerados, suelen ser una responsabilidad de las mujeres por lo que tienen una doble jornada laboral. Por ejemplo, seg&uacute;n los datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), las mujeres destinan seis horas y media&nbsp; al trabajo de cuidado, mientras que los varones dedican tres horas y media. Es por eso, que se deben debatir proyectos como el de Cuidar en Igualdad que otorguen licencias y que tambi&eacute;n se incorporen a los/as monotributistas en estos derechos. Por ejemplo, de las mujeres que hoy deciden ser madres solo un 38% obtiene una licencia paga por maternidad, las que no est&aacute;n en relaci&oacute;n de dependencia tienen cero d&iacute;as (ya sea que pasaron por un parto o decidieron adoptar). Y tambi&eacute;n se debe debatir con urgencia la ampliaci&oacute;n de la licencia por paternidad, aunque muchos convenios ampl&iacute;en los dos d&iacute;as estipulados por la ley.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la ENUT arroj&oacute; el dato de que <strong>la gran mayor&iacute;a de los trabajadores/as destinan gran parte de su tiempo en viajar a sus puestos de trabajo</strong>. Por ejemplo, en el GBA se destinan, en promedio,&nbsp;noventa y cinco minutos por d&iacute;a ara ir y volver del trabajo. Si llevamos este guarismo a una persona que trabaja de manera presencial veinte d&iacute;as por mes, esa persona destina 31 horas y 40 minutos a viajar. Cabe destacar que el viajar al puesto de trabajo no s&oacute;lo implica tiempo sino que tambi&eacute;n reduce el ingreso disponible de los/as trabajadores/as para satisfacer otro tipo de necesidades (alquiler, alimentaci&oacute;n, indumentaria, entre otras). Es por eso, que en los casos que sea posible (por ejemplo en las empresas de servicios o algunos sectores de empresas de bienes y tambi&eacute;n ciertas &aacute;reas de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica) se deben debatir entre los sindicatos y las empresas esquemas de trabajo mixto donde los/as trabajadores/as puedan reducir sus tiempos de viaje hacia sus oficinas y tambi&eacute;n reducir costos dado el atraso de los salarios respecto de los precios.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que implementar estos esquemas ser&iacute;a muy dif&iacute;cil sin la adecuada capacitaci&oacute;n de la dotaci&oacute;n de la empresa. En este sentido, los institutos de formaci&oacute;n profesional de los sindicatos y tambi&eacute;n la negociaci&oacute;n paritaria juega un rol clave ya que el a&ntilde;o pasado 169 convenios incluyeron cl&aacute;usulas de capacitaci&oacute;n, mientras que en el a&ntilde;o 2020 fueron 102 (+39,6%). <strong>Tambi&eacute;n es importante que se debatan otras cl&aacute;usulas como aquellas relacionadas con la higiene y la seguridad</strong> ya que mejoran el bienestar de los/as trabajadores/as aunque no se vea reflejado en un aumento salarial. La cantidad de estas cl&aacute;usulas aumentaron un 42,3% interanual.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n, se podr&iacute;a decir que al estar rezagados los salarios respecto de la inflaci&oacute;n es necesario, junto con pol&iacute;ticas de aumento del salario real, mejorar las condiciones de trabajo en los sectores y ampliar las licencias (especialmente aquellas relacionadas con las tareas de cuidado) ya que si bien no implican mejoras en los salarios de bolsillo impactan directamente en el bienestar de las personas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Economista, docente y miembro de Paridad en la Macro </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noelia Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/mejorar-condiciones-trabajo-politica-salarial_129_9638498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Oct 2022 10:43:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejorar las condiciones de trabajo también es política salarial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,Precios,Salarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Según el FMI, Argentina tiene menos déficit que el promedio de las economías emergentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/fmi-argentina-deficit-promedio-economias-emergentes_1_9617763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03ecabfe-3811-4df7-9579-6ac1ffd2abc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Según el FMI, Argentina tiene menos déficit que el promedio de las economías emergentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Fondo Monetario Internacional estima que el déficit total del país será del 3,5% del Producto Bruto Interno para este año y de 3,3% en 2023. Esto significa una reducción, frente al 4,3% del 2021.</p><p class="subtitle">Severa advertencia del FMI sobre la economía mundial: “Lo peor está por venir”</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Argentina</strong> posee una menor proporci&oacute;n del d&eacute;ficit total de su <strong>Producto Bruto Interno</strong> (PBI) en comparaci&oacute;n del promedio de las econom&iacute;as emergentes y de ingresos medios, seg&uacute;n el Fondo Monetario Internacional (FMI). El nuevo informe de monitoreo fiscal, publicado en el marco de las reuniones anuales del organismo y del <strong>Banco Mundial</strong>, a&ntilde;adi&oacute; que el pa&iacute;s tiene una &ldquo;<strong>presi&oacute;n fiscal</strong>&rdquo; menor que las principales potencias.
    </p><p class="article-text">
        El FMI estima que el d&eacute;ficit total del pa&iacute;s,&nbsp;es decir primario y financiero, sea del <strong>3,5% del PBI para el 2022</strong> y de 3,3% en 2023, lo cual significa una ca&iacute;da frente al 4,3% de 2021. Para este a&ntilde;o, la cifra es <strong>menor al promedio</strong> de todos los pa&iacute;ses emergentes (6,2%), al igual que la media de los pa&iacute;ses latinoamericanos (4,2%) y de los pa&iacute;ses emergentes que forman parte del <strong>G20 </strong>(7,3%). Tambi&eacute;n es menor frente al promedio de econom&iacute;as avanzadas (3,8%) donde pa&iacute;ses como <strong>Estados Unidos</strong>, <strong>Francia</strong>, <strong>Espa&ntilde;a</strong>, <strong>Reino Unido </strong>e <strong>Italia </strong>poseen un d&eacute;ficit proyectado de entre 4% y 5,7%.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al <strong>d&eacute;ficit primario</strong>, que excluye los intereses de la deuda p&uacute;blica, se prev&eacute; que se reduzca frente al pico de 6,2% de 2020 (a&ntilde;o de la crisis por la pandemia de Coronavirus) y del 2,5% del 2021, a <strong>1,9% para este a&ntilde;o</strong>, 1,4% en 2023, 0,5% en 2024. Finalmente, <strong>se estima un super&aacute;vit primario de 0,5% en 2025</strong>, el cual llegar&iacute;a al 2% en 2027.
    </p><p class="article-text">
        Estas cifras son <strong>m&aacute;s bajas que las metas acordadas firmadas entre el Gobierno y el FMI </strong>en marzo pasado, el cual estipula un d&eacute;ficit primario de 2,5% en 2022, 1,9% en 2023, 0,9% para 2024 y 0% para 2025. Tal como en el caso del d&eacute;ficit total, el primario previsto para 2022 y 2023 es menor que el promedio de econom&iacute;as emergentes (4,3% para 2022 y 3,3% para 2023) y avanzadas (2,4% y 2,3%).
    </p><h3 class="article-text">Recaudaci&oacute;n, &ldquo;presi&oacute;n fiscal&rdquo; y gasto p&uacute;blico</h3><p class="article-text">
        Por otra parte, el FMI difundi&oacute; estimaciones respecto de la recaudaci&oacute;n, conocida como &ldquo;<strong>presi&oacute;n fiscal</strong>&rdquo;, y del <strong>gasto p&uacute;blico</strong>. Se espera que la <strong>recaudaci&oacute;n de la Argentina caiga de 33,5% del PBI al 33% este a&ntilde;o</strong>, n&uacute;mero el cual se reducir&aacute; a 32,3% en 2023, para luego repuntar nuevamente en a&ntilde;os posteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Esta proporci&oacute;n es <strong>superior al promedio </strong>de todos los emergentes para el 2022 (25,1%), pero es similar a los pa&iacute;ses emergentes europeos (33,6%), latinoamericanos (27,9%) y a Estados Unidos (33,4%) y <strong>Brasil </strong>(31,8%). Adem&aacute;s, la presi&oacute;n fiscal es menor al promedio de las econom&iacute;as avanzadas (37,4%), y al de la <strong>Eurozona </strong>(46,9%) con pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Italia, Alemania y Francia llegando al 44%, 48,6%, 46,4% y 53,3%, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, el FMI estima para este a&ntilde;o un <strong>gasto p&uacute;blico del 36,6% del PBI </strong>para Argentina (1,3 puntos menos que en 2022) y del 35,6% en 2023. En este caso, la cifra es ligeramente mayor al promedio de los emergentes (31,2%) y menor al de las econom&iacute;as avanzadas (41%, alcanzando el 50,7% en la Eurozona) para este a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text">Deuda bruta de la Argentina</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el FMI, la <strong>deuda bruta del pa&iacute;s ser&aacute; de 76% del PBI</strong> en el 2022, cifra menor respecto al 102,8% de 2020 y al 80,9% de 2021, as&iacute; como la registrada en 2018 (85,2%) y 2019 (88,8%), durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os del gobierno de <strong>Mauricio Macri </strong>y <strong>Cambiemos</strong>. En su informe, el FMI destac&oacute; que &ldquo;<strong>la mayor&iacute;a de los gobiernos se encuentra enfrentando una mayor presi&oacute;n en sus finanzas p&uacute;blicas, ya afectadas por la pandemia</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La suba de la <strong>inflaci&oacute;n global</strong>, la <strong>debilidad de las divisas </strong>y el <strong>salto en las tasas de inter&eacute;s</strong> deriv&oacute; en una escalada del endeudamiento, cuyo <strong>promedio mundial se estima que ser&aacute; del 91% del PBI</strong>, 7,5 puntos m&aacute;s que los niveles previos a la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        Esto afecta especialmente a los pa&iacute;ses de bajos ingresos, donde el 60% de ellos se encuentra en situaciones de &ldquo;<strong>sobreendeudamiento</strong>&rdquo;. La delicada situaci&oacute;n en materia fiscal se vio agravada por las medidas que varios gobiernos tuvieron que realizar, frente a la <strong>suba de los precios alimenticios y energ&eacute;ticos</strong>, como <strong>recortes de impuestos</strong>, <strong>transferencia de recursos </strong>y <strong>subsidios</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el organismo recomienda que la asistencia sea segmentada hacia los m&aacute;s vulnerables, como puede ser a trav&eacute;s de <strong>descuentos para el uso b&aacute;sico en las facturas de servicios p&uacute;blicos familias de bajos o medianos ingresos</strong>. Al mismo tiempo, desaconsej&oacute; que los gobiernos &ldquo;<strong>limiten los aumentos de precios mediante controles de precios, subsidios o recortes de impuestos</strong>&rdquo;, ya que &ldquo;<strong>terminan siendo costosos y, en definitiva, inefectivos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/fmi-argentina-deficit-promedio-economias-emergentes_1_9617763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 16:04:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Según el FMI, Argentina tiene menos déficit que el promedio de las economías emergentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fondo Monetario Internacional,Argentina,economías,Déficit,Gasto Público,Déficit fiscal,Recaudación,Deuda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Shock, gradualismo o claudicación: las tres alternativas frente a la inflación acelerada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/shock-gradualismo-claudicacion-tres-alternativas-frente-inflacion-acelerada_129_9617402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30cb7b1e-5c02-43d6-a97b-4fc2146ed69c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Shock, gradualismo o claudicación: las tres alternativas frente a la inflación acelerada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un régimen de precios como el actual puede haber reactivación luego de una recesión, pero no un crecimiento sostenido de los ingresos por habitante. Un zoom in en las causas y las posibilidades para abordarla.</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n es, sin duda, uno de los principales problemas econ&oacute;micos de la Argentina actual y est&aacute; muy vinculada con la falta de crecimiento y la pobreza, que tienen causas comunes: en particular, los desequilibrios macroecon&oacute;micos que nos han llevado de una crisis a otra. Priorizar el crecimiento o la lucha contra la inflaci&oacute;n es una opci&oacute;n falsa. <strong>Con una inflaci&oacute;n como la actual, puede haber reactivaci&oacute;n luego de una recesi&oacute;n </strong>(como en 2013, 2015, 2017 y 2021) <strong>pero no se logra un crecimiento sostenido y significativo de los ingresos por habitante. </strong>En los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os hubo una inflaci&oacute;n promedio de casi 3% mensual, un crecimiento total nulo y ca&iacute;da en los ingresos por habitante.&nbsp; Con una inflaci&oacute;n del orden del 6/7% mensual no podemos pretender que nos vaya mejor. Es imperioso bajarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para eso, lo primero es entenderla. <strong>La inflaci&oacute;n no siempre tiene como causa a la emisi&oacute;n monetaria que excede a la demanda de dinero</strong>. A corto plazo la inflaci&oacute;n es multicausal: puede ser originada y alimentada por varias causas, con importancia variada seg&uacute;n el momento. Influyen los desequilibrios monetarios, pero tambi&eacute;n la inercia inflacionaria, las expectativas, los aumentos de algunos precios que impactan en los costos en forma casi generalizada (como el d&oacute;lar, los combustibles o las tarifas de electricidad, transporte y gas) y la formaci&oacute;n de precios a partir de decisiones de empresas con poder de mercado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un mundo de mercados competitivos, en los que nadie tenga una posici&oacute;n dominante, donde todos cuenten con informaci&oacute;n suficiente para maximizar sus beneficios (las empresas), o la satisfacci&oacute;n de sus necesidades (las familias), los precios se fijar&iacute;an de modo que se igualen la oferta y la demanda de cada bien &ndash;si un vendedor estableciera un precio m&aacute;s alto, nadie le comprar&iacute;a&ndash;, y los recursos productivos estar&iacute;an plenamente ocupados. En esas condiciones, si los consumidores tuvieran m&aacute;s dinero, tratar&iacute;an de usarlo para adquirir m&aacute;s bienes y servicios; al no producirse m&aacute;s &ndash;debido a la plena ocupaci&oacute;n de recursos&ndash; aumentar&iacute;an los precios. La inflaci&oacute;n depender&iacute;a &uacute;nicamente de la pol&iacute;tica monetaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero,<strong> en el mundo real, los precios suelen ser fijados unilateralmente por los vendedores, y la informaci&oacute;n de que disponen los compradores sobre las calidades y precios es incompleta</strong>, lo que limita su capacidad para defenderse de aumentos de precios. La informaci&oacute;n m&aacute;s cierta que suelen tener los vendedores es la correspondiente a sus costos, por lo que tienden a fijar precios de modo que cubran esos costos, m&aacute;s un margen de ganancia (mark-up).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, si hay subas de precios que impactan en los costos en forma generalizada (tipo de cambio, precios internacionales, tarifas de servicios p&uacute;blicos, combustibles, salarios, etc&eacute;tera), el aumento tiende a difundirse en la econom&iacute;a, aunque no haya oferta excedente de dinero; porque los precios de los bienes y servicios se fijan en cada uno de sus mercados, no en el mercado de dinero. As&iacute;, el dinero pierde valor frente a los bienes, no porque haya oferta excedente de dinero, sino porque los precios de los bienes aumentan por la suba de costos. Al valer menos, si no se emite m&aacute;s, el dinero circulante no alcanza para que la gente compre los bienes y servicios que antes compraba; se restringir&aacute;n los gastos y, por la ca&iacute;da de las ventas, tambi&eacute;n se frenar&aacute; la producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si las causas que originaron la suba de precios no tienen continuidad, la inflaci&oacute;n ir&aacute; cediendo, pero una desaceleraci&oacute;n r&aacute;pida s&oacute;lo ocurrir&aacute; bajo la presi&oacute;n de una recesi&oacute;n.</strong> Actualmente gran parte de los pa&iacute;ses est&aacute; enfrentando una disyuntiva: en el contexto de una inflaci&oacute;n, inusual para ellos, del orden del 10% anual &ndash;en gran medida originada en aumento de precios de combustibles, minerales y alimentos a partir de la invasi&oacute;n de Ucrania por parte de Rusia&ndash; hay quienes proponen pol&iacute;ticas monetarias que induzcan una recesi&oacute;n que frene la inflaci&oacute;n, mientras otros dicen que la inflaci&oacute;n puede ir cediendo sin necesidad de eso, simplemente por desaparici&oacute;n de las causas que la generaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema es bastante m&aacute;s grave cuando ya hay en marcha un proceso de alta inflaci&oacute;n, que aumenta la incertidumbre sobre el futuro. Cada vendedor trata de que el precio que cobra no quede retrasado, aunque tenga que vender menos: ante la duda, prefiere quedarse con la mercader&iacute;a y no venderla a bajo precio. Y se acent&uacute;an las carencias informativas de los compradores: no s&oacute;lo ignoran qu&eacute; precios regir&aacute;n en el futuro; incluso pueden no saber a qu&eacute; precio ofrecen los distintos vendedores un producto (o productos similares), lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil que tomen las mejores decisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso hace que los mercados sean menos competitivos y, en consecuencia, los m&aacute;rgenes de ganancia crecen; parte de la demanda no puede acceder por los precios &ldquo;inflados&rdquo; por esos mayores m&aacute;rgenes; la producci&oacute;n se restringe por la depresi&oacute;n de las ventas y, al haber menos producci&oacute;n, hay menos ingresos. As&iacute;, <strong>la distribuci&oacute;n del ingreso se hace m&aacute;s desigual, porque quienes tienen menos autonom&iacute;a para aumentar los valores que cobran son los asalariados, jubilados y perceptores de ayuda social, y los que m&aacute;s sufren la ca&iacute;da en el nivel de actividad econ&oacute;mica son los trabajadores por cuenta propia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando, por la alta inflaci&oacute;n, los costos de reposici&oacute;n son inciertos, las gu&iacute;as para establecer los precios son el pasado y las expectativas sobre el futuro, que suelen guiarse por determinadas noticias, como los cambios del d&oacute;lar. Mirando al pasado, se tiende a querer recuperar el precio relativo que se ten&iacute;a antes, aumentando los precios seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos conocidos de inflaci&oacute;n, lo que lleva a inflaci&oacute;n inercial. El efecto es m&aacute;s pronunciado cuando hay indexaci&oacute;n (ajustes de precios o salarios por un &iacute;ndice) generalizada. Pero, aun cuando no la haya, el solo saber, por ejemplo, que la inflaci&oacute;n del mes pasado fue 7%, induce a subir el precio que cada uno fija un 7%, con la convicci&oacute;n de que en realidad no se lo est&aacute; aumentando, sino s&oacute;lo manteni&eacute;ndolo en relaci&oacute;n a los dem&aacute;s precios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De cara al futuro, se trata de no perder (o de ganar) en la puja distributiva, m&aacute;s dependiente de los precios (que var&iacute;an en mayor magnitud) que de las cantidades. Entonces,<strong> cuando se tiene la expectativa de que la inflaci&oacute;n se acelera, cada uno trata de aumentar con mayor intensidad sus precios, con lo que la expectativa se transforma en realidad.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estructura de los mercados importa: cuanta m&aacute;s competencia haya, m&aacute;s posibilidad tienen los consumidores de defenderse de los m&aacute;rgenes de ganancia exagerados de algunos vendedores, ya que les pueden comprar a otrosp. Pero cuando son m&aacute;s concentrados, los empresarios tienen mayor libertad para fijar m&aacute;rgenes de ganancia m&aacute;s altos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien:<strong> inercia, expectativas y concentraci&oacute;n de mercados inciden en la inflaci&oacute;n, pero especialmente cuando ya hay inflaci&oacute;n. La &ldquo;inflaci&oacute;n de costos&rdquo; s&iacute; la puede originar, pero no la sostiene m&aacute;s all&aacute; de la &ldquo;onda expansiva&rdquo; del aumento original de costos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera baja inflaci&oacute;n, no nos preocupar&iacute;amos demasiado por la inercia ni por las expectativas inflacionarias. En Brasil, entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015 el d&oacute;lar aument&oacute; 67% y los precios 8%, y en los cinco primeros meses de 2020 el d&oacute;lar aument&oacute; 38%, mientras los precios casi no aumentaron. La devaluaci&oacute;n del Real no provoc&oacute; p&aacute;nico; el aumento del d&oacute;lar presion&oacute; sobre los costos, pero no fue una se&ntilde;al para que todos los vendedores suban sus precios en magnitudes similares a la suba del d&oacute;lar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, en cuanto al argumento de que la inflaci&oacute;n se debe a los mercados concentrados, tengamos en cuenta que en nuestros vecinos latinoamericanos los mercados no son estructuralmente distintos de los nuestros, y ten&iacute;an hasta hace poco una inflaci&oacute;n inferior a 10% anual, a la que volver&aacute;n en poco tiempo. Nuestro pa&iacute;s es especial por la alta inflaci&oacute;n, que hace que nuestros mercados sean particularmente poco competitivos.
    </p><p class="article-text">
        A veces la falta de competencia en un mercado se debe a sus caracter&iacute;sticas: en los &ldquo;monopolios naturales&rdquo; lo m&aacute;s eficiente es que haya un solo vendedor: por ejemplo, para la provisi&oacute;n de agua, cloacas, electricidad y gas domiciliarios. En esos casos, lo m&aacute;s conveniente es que los precios est&eacute;n regulados por el Estado. Si, en cambio, un mercado puede ser competitivo, se suele recomendar que el Estado trate de que lo sea; por ejemplo, evitando la concentraci&oacute;n en pocos oferentes, penalizando la &ldquo;cartelizaci&oacute;n&rdquo; (cuando los competidores se ponen de acuerdo para fijar los precios), removiendo barreras a la entrada de nuevos competidores, mejorando la informaci&oacute;n de los compradores, etc. Un caso interesante fue cuando, a principios de siglo, se oblig&oacute; a recetar los medicamentos por su droga b&aacute;sica; eso logr&oacute; hacer m&aacute;s competitivos a los mercados de medicamentos que pod&iacute;an serlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes quisieran que el Estado controle pr&aacute;cticamente todos los precios para evitar que suban, pero habr&iacute;a al menos dos problemas. El primero es que, si la oferta de un bien disminuye o su demanda crece, tender&aacute; a haber demanda insatisfecha que recurra a un mercado paralelo, al que se ir&aacute; desviando la oferta para vender m&aacute;s caro, con lo que existir&iacute;an mercados legales con faltantes de mercader&iacute;a y mercados ilegales con precios m&aacute;s caros que los que habr&iacute;a habido sin control del gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo problema surge si el gobierno no tiene la capacidad o la autoridad para controlar simult&aacute;neamente centenares de miles de precios. En ese caso, se deteriorar&iacute;a su credibilidad y los precios que menos subir&iacute;an no ser&iacute;an aquellos cuya demanda suba o su oferta baje, sino los que el gobierno pueda controlar m&aacute;s, distorsion&aacute;ndose el sistema de precios como se&ntilde;al para asignar los recursos a la producci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo detener la inflaci&oacute;n? Se tienden a plantear dos alternativas: &ldquo;shock&rdquo; o gradualismo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a el shock? </strong>Las tres experiencias m&aacute;s notables de &ldquo;estabilizaci&oacute;n s&uacute;bita&rdquo; de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas fueron el Plan Gelbard (junio de 1973), el Plan Austral (junio de 1985), y la Convertibilidad (marzo de 1991). En las tres se atacaron la inercia y las expectativas inflacionarias. Para estas &uacute;ltimas, fue crucial la acci&oacute;n sobre el d&oacute;lar: en los tres casos, a partir del shock hubo una disminuci&oacute;n del tipo de cambio real. Replicar eso ahora no parece viable, al menos sin una fuerte devaluaci&oacute;n previa, ya que el tipo de cambio real (oficial) est&aacute; por debajo del necesario para el equilibrio externo; con pocas reservas internacionales, no hay margen para atrasarlo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en los tres casos el gobierno intervino de alguna manera en los precios, cambiando las reglas de juego entre particulares: congelando precios y/o salarios, desindexando (mediante el &ldquo;desagio&rdquo;) o prohibiendo la indexaci&oacute;n. Este tipo de intervenci&oacute;n se hace m&aacute;s factible cuando la situaci&oacute;n parece insostenible y tambi&eacute;n cuando el gobierno tiene mucha autoridad para imponer sus pol&iacute;ticas. Lo primero ocurr&iacute;a al anunciarse el Plan Austral: en el primer semestre de 1985 la inflaci&oacute;n superaba el equivalente a 1.500% anual. Lo segundo, en el Plan Gelbard (1973). A veces se dice que ahora hay una crisis terminal, pero en realidad la inflaci&oacute;n es mucho m&aacute;s baja que la que hab&iacute;a en las v&iacute;speras del Plan Austral y de la Convertibilidad. Basar un plan en que el Poder Ejecutivo Nacional imponga sus decisiones al sector privado (por ejemplo, congelando precios) en este momento podr&iacute;a ser riesgoso: no contar&iacute;a con el apoyo del Congreso y es posible que sea frenado por el Poder Judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a el gradualismo?</strong> Deber&iacute;a atacar los factores que est&aacute;n detr&aacute;s del fen&oacute;meno de inflaci&oacute;n alta y persistente. Destacar&iacute;a, en ese sentido, al d&eacute;ficit fiscal que, por su magnitud, tarde o temprano termina siendo financiado con emisi&oacute;n monetaria. Porque, m&aacute;s all&aacute; de su origen, el combustible de la inflaci&oacute;n es esa emisi&oacute;n, que se torna inmanejable si est&aacute; al servicio de financiar un d&eacute;ficit fiscal que no se puede controlar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s ya estabilizado tiene &ldquo;espacio fiscal&rdquo; para tener d&eacute;ficits fiscales moderados, especialmente si est&aacute; en un proceso de crecimiento productivo (con lo cual una suba de su deuda p&uacute;blica puede compensarse con un aumento de su capacidad de pago) o si est&aacute; creciendo la demanda por su moneda. No es el caso de Argentina, que no crece ni su moneda tiene aceptaci&oacute;n, precisamente debido a su alta inflaci&oacute;n. Inevitablemente, el camino a una estabilizaci&oacute;n de precios con crecimiento de la producci&oacute;n y el consumo pasa, como condici&oacute;n necesaria, por una notoria mejora del resultado fiscal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ayudar&iacute;a, tambi&eacute;n, mejorar la competencia en los mercados. Si rigiera un tipo de cambio favorable a la producci&oacute;n nacional, no ser&iacute;a necesario limitar las importaciones; y no habr&iacute;a que hacerlo, porque los precios en los mercados internos concentrados tienden a ser altos, aun cuando el d&oacute;lar sea barato, por la libertad que tienen los empresarios, sin competencia externa, para fijar m&aacute;rgenes de ganancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si se muestra una clara determinaci&oacute;n de eliminar el d&eacute;ficit fiscal (y tambi&eacute;n el cuasi fiscal, el del Banco Central) y, al mismo tiempo, eliminar el d&eacute;ficit externo a partir de un tipo de cambio suficientemente alto como para equilibrar a mediano plazo el balance de pagos, habr&iacute;a alguna mejora de las expectativas que ayudar&iacute;a a desacelerar la inflaci&oacute;n. Pero no habr&iacute;a una soluci&oacute;n m&aacute;gica. Ser&iacute;a un camino largo y dif&iacute;cil, es muy probable que lleve a&ntilde;os consolidar un nivel de inflaci&oacute;n razonable, como le llev&oacute; a nuestros vecinos. Pero, a la larga, valdr&iacute;a la pena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Otra alternativa? S&iacute;: ceder a todas las presiones financiando el d&eacute;ficit consecuente con emisi&oacute;n monetaria y liberar totalmente el tipo de cambio</strong>, hasta llegar a un punto en el que la inflaci&oacute;n sea tan alta que haya consenso social y pol&iacute;tico suficiente para cortar bruscamente el proceso. En ese punto, se tomar&iacute;an las medidas necesarias para eliminar de golpe el d&eacute;ficit fiscal y cuasi-fiscal, se congelar&iacute;an transitoriamente precios y salarios y se modificar&iacute;an otros contratos, de modo de amortiguar los cambios en la distribuci&oacute;n del ingreso que ocurrir&iacute;an al pasar de un r&eacute;gimen de alt&iacute;sima inflaci&oacute;n (o hiperinflaci&oacute;n) a una &ldquo;inflaci&oacute;n cero&rdquo;. Por ejemplo, hay indexaciones y tasas de inter&eacute;s que son l&oacute;gicas en un contexto de muy alta inflaci&oacute;n, pero impagables si la inflaci&oacute;n se frenara bruscamente. El Plan Austral, por ejemplo, contempl&oacute; estas situaciones. Pero, decididamente, no es una alternativa que aconsejar&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Eggers]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/shock-gradualismo-claudicacion-tres-alternativas-frente-inflacion-acelerada_129_9617402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Oct 2022 13:24:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En un preocupante pronóstico, el Fondo Monetario mantiene las proyecciones de crecimiento para la Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/preocupante-pronostico-fondo-monetario-mantiene-proyecciones-crecimiento-argentina_1_9615140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94094fac-4d74-452a-91e7-20d4c76e378a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En un preocupante pronóstico, el Fondo Monetario mantiene las proyecciones de crecimiento para la Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este martes, el Fondo Monetario Internacional presentó sus últimas proyecciones para la economía mundial, donde habla de afrontar una "crisis del costo de vida", y una "desaceleración generalizada y más acentuada de lo previsto, con la inflación más alta registrada en varios decenios". Para la Argentina, mantiene las proyecciones de crecimiento de 4% para 2022 y de 2% para 2023.</p><p class="subtitle">El FMI aprobó la segunda revisión del acuerdo y se viene otro desembolso de US$ 3.800 millones</p></div><p class="article-text">
        En su informe de perspectivas econ&oacute;micas globales publicado este martes, el <strong>Fondo Monetario Internacional </strong>(FMI) mantiene en el 3,2% su previsi&oacute;n de crecimiento de la econom&iacute;a global para este a&ntilde;o, pero la baj&oacute; al 2,7% para el 2023, cuando espera que <strong>buena parte del mundo se acerque o caiga en recesi&oacute;n</strong>. En este contexto de <strong>desaceleraci&oacute;n mundial</strong>, <strong>mantuvo las proyecciones econ&oacute;micas para la Argentina</strong> y estim&oacute; que crecer&aacute; 4% en 2022 y 2% en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Los datos fueron dados a conocer hoy martes, durante la presentaci&oacute;n oficial del <strong>World Economic Outlook </strong>(WEO) en el marco de la <strong>Asamblea Anual </strong>del FMI y del <strong>Banco Mundial</strong>, donde advierten que los riesgos que ya frenaron la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica mundial van a persistir. Seg&uacute;n el Fondo, al menos <strong>un tercio de las econom&iacute;as mundiales entrar&aacute;n en recesi&oacute;n t&eacute;cnica </strong>el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, donde tendr&aacute;n al menos dos trimestres consecutivos de contracci&oacute;n de su producto bruto interno (PBI).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La econom&iacute;a global est&aacute; experimentando una serie de desaf&iacute;os turbulentos</strong>. Una inflaci&oacute;n m&aacute;s alta que la vista en varias d&eacute;cadas, el endurecimiento de las condiciones financieras en la mayor&iacute;a de las regiones, la <strong>invasi&oacute;n rusa de Ucrania</strong> y la <strong>persistente pandemia de Covid-19</strong> pesan mucho en las perspectivas&rdquo;, resume el informe presentado hoy por <strong>Pierre-Olivier Gourinchas</strong>, el Consejero Econ&oacute;mico y Director del Departamento de Investigaci&oacute;n del FMI.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1579837941559721985?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Se prev&eacute; que la inflaci&oacute;n mundial aumente del <strong>4,7% en 2021 al 8,8% en 2022</strong>, pero disminuya al 6,5% en 2023 y al 4,1% en 2024. En este contexto, calculan un 25% de probabilidades de que la situaci&oacute;n empeore y el crecimiento global del 2023 no llegue al 2%, cosa que no se daba desde 2001, exceptuando el primer a&ntilde;o de pandemia de Coronavirus. Por eso, el FMI anima a los bancos centrales a <strong>seguir endureciendo sus pol&iacute;ticas monetarias</strong>, aunque lleve a una <strong>inevitable ralentizaci&oacute;n econ&oacute;mica</strong>.
    </p><h3 class="article-text">El pron&oacute;stico para la Argentina</h3><p class="article-text">
        El FMI prev&eacute; una <strong>inflaci&oacute;n del 95% para 2022 y de 60% para 2023</strong>, en l&iacute;nea con las proyecciones del Gobierno en el proyecto de <strong>Presupuesto 2023</strong>, y en el marco del acuerdo que la Argentina mantiene con el Fondo. En cuanto al crecimiento de la econom&iacute;a nacional, espera que <strong>crezca un 4% en 2022 y 2% en 2023</strong>, en l&iacute;nea con la situaci&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        Estos datos se dan a conocer un d&iacute;a antes que el ministro de Econom&iacute;a <strong>Sergio Massa</strong> visite Washington para participar de la Asamblea Anual, y tras la <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/fmi-aprobo-segunda-revision-acuerdo-viene-desembolso-us-3-800-millones_1_9607227.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente aprobaci&oacute;n de la segunda revisi&oacute;n del acuerdo</a>, el cual gatill&oacute; <strong>US$ 3.800 millones </strong>que pasaron a las reservas del pa&iacute;s.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Lo peor est&aacute; por llegar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>En resumen, lo peor est&aacute; por llegar, y para mucha gente 2023 se sentir&aacute; como una recesi&oacute;n</strong>&rdquo;, dijo Gourinchas en la introducci&oacute;n de este informe, marcado por sus previsiones poco prometedoras. Para el Fondo, los factores que frenan la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica mundial y seguir&aacute;n haci&eacute;ndolo son la invasi&oacute;n rusa de Ucrania, que sigue &ldquo;<strong>desestabilizando poderosamente</strong>&rdquo; la econom&iacute;a mundial y ha llevado a Europa a una &ldquo;<strong>crisis energ&eacute;tica severa</strong>&rdquo;, as&iacute; como la espiral inflacionaria en todo el mundo y la ralentizaci&oacute;n de la econom&iacute;a de <strong>China</strong>.
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                Las proyecciones de crecimiento de la economía mundial para octubre del 2022.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En cuanto a las econom&iacute;as avanzadas, el Fondo <strong>empeora las previsiones de crecimiento para Estados Unidos</strong> (baj&oacute; al 1,6% cuando en julio fue del 2,3%), pero mantiene las de 2023 (+1%). En el caso de la <strong>zona Euro</strong>, cerrar&aacute; este a&ntilde;o con un crecimiento del 3,1%, medio punto m&aacute;s que en la anterior previsi&oacute;n. Es gracias a varios factores, como el mantenimiento de los fondos de recuperaci&oacute;n, una pol&iacute;tica monetaria menos restrictiva y el empuje de Espa&ntilde;a e Italia con sus buenos n&uacute;meros en el sector tur&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, menciona que las principales econom&iacute;as del Euro se ver&aacute;n especialmente resentidas el a&ntilde;o que viene, recalcando las &ldquo;<strong>significativas</strong>&rdquo; diferencias entre los pa&iacute;ses, augurando un freno mucho mayor para los m&aacute;s dependientes del gas ruso. Por eso, en 2023 la zona Euro s&oacute;lo avanzar&aacute; el 0,5 %, siete d&eacute;cimas menos que lo que el Fondo calculaba.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Si China frena, el mundo tambi&eacute;n</h3><p class="article-text">
        El gigante asi&aacute;tico crecer&aacute; el 3,2% este a&ntilde;o y el 4,4% el que viene seg&uacute;n el Fondo, lo que significa una <strong>disminuci&oacute;n del 1% y 0,2% de lo que calculaba el informe anterior</strong>, respectivamente. Apuntan a la pol&iacute;tica china de Covid cero y sus continuos cierres como los factores que han pasado factura al conjunto de su econom&iacute;a, a lo que a&ntilde;ade que sectores clave como el inmobiliario se han &ldquo;<strong>debilitado r&aacute;pidamente</strong>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El freno de China es uno de los factores que m&aacute;s afecta el rumbo econ&oacute;mico mundial, sobre todo por los <strong>graves problemas que est&aacute; produciendo en las cadenas de suministro</strong>. El Fondo Monetario Internacional estima que la situaci&oacute;n seguir&aacute; &ldquo;<strong>pesando fuertemente sobre el comercio y la actividad globales</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencias</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/preocupante-pronostico-fondo-monetario-mantiene-proyecciones-crecimiento-argentina_1_9615140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2022 16:45:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En un preocupante pronóstico, el Fondo Monetario mantiene las proyecciones de crecimiento para la Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fondo Monetario Internacional,World Economic Outlook,Argentina,economías,Pierre-Oliver Gourinchas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres claves de la economía 2023: el escenario externo, la agenda electoral y la relación con el FMI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-claves-economia-2023-escenario-externo-agenda-electoral-relacion-fmi_129_9599555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48a7f10a-1187-47ca-ad1c-5a84d3981e61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres claves de la economía 2023: el escenario externo, la agenda electoral y la relación con el FMI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvo algún shock que nos tome por sorpresa, la economía tendrá un techo de crecimiento bajo y un piso de inflación elevado. La política económica no cuenta con demasiada libertad para impulsar paquetes expansivos.</p></div><p class="article-text">
        La gran incertidumbre reinante en el mercado local, sumado al hecho de que 2023 es un a&ntilde;o electoral, hacen que sea sumamente complejo y arriesgado elaborar proyecciones precisas para el a&ntilde;o entrante. Pero lo que s&iacute; es factible es comenzar a esbozar bandas dentro de las cuales es muy probable que se mueva la econom&iacute;a argentina. Hay varias aristas del escenario 2023 que a grandes rasgos ya conocemos, y otros aspectos sobre los cuales podemos plantear dudas y riesgos de desv&iacute;o:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1) El viento externo soplar&aacute; de frente en 2023.</strong> Los bancos centrales de las principales econom&iacute;as del mundo han iniciado hace ya unos meses una pol&iacute;tica monetaria contractiva, cuyo impacto sobre la actividad se ver&aacute; con mayor intensidad a partir de fin de a&ntilde;o. Muchos analistas prev&eacute;n una recesi&oacute;n a escala global, menor liquidez en los mercados internacionales, la depreciaci&oacute;n de las monedas emergentes frente al d&oacute;lar y episodios de tensi&oacute;n financiera en algunos de esos mercados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se proyecta, adem&aacute;s, un empeoramiento de los t&eacute;rminos de intercambio de nuestra econom&iacute;a. Los precios de contratos de futuro hacen prever una ca&iacute;da en el precio internacional de los commodities agroindustriales y un aumento del precio del gas natural licuado que se importa. Aunque todav&iacute;a es prematuro, la evidencia proveniente de la temperatura del mar ecuatoriano sugiere que el fen&oacute;meno climatol&oacute;gico de &ldquo;La Ni&ntilde;a&rdquo;, que se caracteriza por lluvias inferiores al promedio en la zona agr&iacute;cola n&uacute;cleo, se extender&aacute; hasta el verano, lo que afectar&iacute;a no s&oacute;lo los rindes de la cosecha fina, sino que posiblemente tambi&eacute;n los de la gruesa. Esto podr&iacute;a implicar que la producci&oacute;n agropecuaria no crezca, o incluso caiga, en 2023. No pareciera entonces que el mundo o el clima ayuden a revertir las tendencias estanflacionarias con las que Argentina comenzar&iacute;a 2023.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2) La estrategia electoral delinear&aacute; el rumbo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en 2023.</strong> &iquest;Puede el Gobierno aspirar a tener competitividad en las elecciones de octubre del a&ntilde;o pr&oacute;ximo con 100% o m&aacute;s de inflaci&oacute;n? &iquest;Tiene incentivos Massa para llevar a cabo un plan de estabilizaci&oacute;n? Si as&iacute; fuera, cabe preguntarse si est&aacute; en condiciones de hacerlo y si el resto de los otros actores lo van a dejar.
    </p><p class="article-text">
        Sin un plan de estabilizaci&oacute;n, las perspectivas para las principales variables nominales en 2023 son que corran a un ritmo promedio mensual de m&iacute;nima del 6%, lo que pondr&iacute;a un piso de inflaci&oacute;n del 100% para el a&ntilde;o entrante. La tradicional ancla cambiaria que permitir&iacute;a una mayor recomposici&oacute;n del poder adquisitivo de los salarios en la previa electoral -el tipo de cambio- no estar&iacute;a disponible en 2023 producto de la escasez de reservas, el atraso del d&oacute;lar oficial y la elevada brecha cambiaria. Las herramientas disponibles por el Ejecutivo para moderar la inflaci&oacute;n son escasas: ni un ajuste fiscal ni una pol&iacute;tica monetaria menos expansiva alcanzan por s&iacute; mismas para bajar significativamente del piso de 6% mensual. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Implementar un plan de estabilizaci&oacute;n con chances de ser exitoso requiere de capacidad y voluntad pol&iacute;tica para llevarlo a cabo, eliminar o reducir significativamente el d&eacute;ficit primario, subir el tipo de cambio oficial y las tarifas de servicios p&uacute;blicos, contar con reservas en el Banco Central, reducir significativamente la brecha cambiaria y, sobre todo, contar con entrada de d&oacute;lares a la econom&iacute;a. Hoy Argentina no cuenta con estos requisitos y el camino para conseguirlos involucrar&iacute;a altos costos pol&iacute;ticos. A casi un a&ntilde;o de las elecciones de octubre de 2023, es claro que el horizonte temporal es angosto:<strong> &iquest;llegar&iacute;an a verse los resultados de un potencial plan de estabilizaci&oacute;n o s&oacute;lo se asumir&iacute;an sus costos?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente el oficialismo asuma este riesgo, y por eso, lo m&aacute;s probable es que opte por una estrategia fiscal m&aacute;s expansiva a medida que se aproximen las elecciones de 2023, que incluir&iacute;a utilizar las tarifas de servicios p&uacute;blicos como ancla nominal para que los salarios puedan ganarle a la inflaci&oacute;n, inyectar recursos en los hogares sectores de menor poder adquisitivo y cr&eacute;dito blando para el consumo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3) Las metas acordadas con el FMI exigen algo de disciplina fiscal, cambiaria y monetaria. </strong>Esto implica que el d&eacute;ficit primario sea s&oacute;lo 1,9% del PBI, que el financiamiento monetario del BCRA al Tesoro no supere el 0,6% del PIB y que el Central maneje la pol&iacute;tica cambiaria de modo tal que le permita acumular reservas netas. &iquest;Qu&eacute; tan probable ser&iacute;a que el FMI le quitara el financiamiento al gobierno, empuj&aacute;ndolo hacia una crisis a pocos meses de la elecci&oacute;n de 2023? Poco probable. Pero aun cuando la amenaza de dar por ca&iacute;do el acuerdo sea poco cre&iacute;ble, <strong>el FMI podr&iacute;a presionar con comunicados y diplomacia para que el gobierno no se desv&iacute;e mucho de las metas del acuerdo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran interrogante en material fiscal es si el Gobierno dejar&aacute; que la inflaci&oacute;n haga todo el trabajo de recortar el gasto en un escenario en el que la inflaci&oacute;n no cede. &iquest;Tendr&aacute; el convencimiento y el apoyo pol&iacute;tico necesario para llevar adelante un significativo recorte del gasto en un a&ntilde;o electoral, incluso si esto significa licuar prestaciones y tensar relaciones con movimientos sociales? &iquest;O volver&aacute; a otorgar bonos extraordinarios como ocurri&oacute; en 2022, erosionando buena parte del ahorro fiscal? Si el Gobierno se decidiera por esta &uacute;ltima alternativa, y adem&aacute;s decidiera utilizar a las tarifas de servicios p&uacute;blicos como ancla cambiaria, no quedar&iacute;a demasiado margen para recortar gasto primario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de la flexibilidad en la posici&oacute;n del FMI en torno al cumplimiento de las metas, el sendero fiscal y monetario deber&iacute;a mantenerse encarrilado como resultado de las restricciones financieras del propio mercado local. Aun manteniendo desv&iacute;os acotados respecto a la meta de d&eacute;ficit primario para 2023, las necesidades financieras podr&iacute;an ser demasiado grandes con relaci&oacute;n al apetito del sector privado por deuda en pesos del Tesoro. De hecho, ya hemos visto en junio de este a&ntilde;o que ante la menor duda acerca de las posibilidades de refinanciamiento de vencimientos venideros, el sector privado ha optado por migrar masivamente hacia &ldquo;Riesgo BCRA&rdquo;, generando el desplome del precio de t&iacute;tulos en pesos del Tesoro e incrementando significativamente el costo del nuevo financiamiento. Y si el mercado da la espalda ya sabemos que toda asistencia adicional del BCRA podr&iacute;a presionar sobre los tipos de cambio alternativos y, en consecuencia, sobre la din&aacute;mica inflacionaria, que tiene de por s&iacute; un piso elevado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salvo alg&uacute;n shock que nos tome por sorpresa, la econom&iacute;a tendr&iacute;a en 2023 un techo de crecimiento bajo y un piso de inflaci&oacute;n elevado. </strong>La pol&iacute;tica econ&oacute;mica no contar&iacute;a con demasiados grados de libertad para impulsar paquetes muy expansivos, ya sea por los lineamientos del acuerdo con el Fondo o por las propias restricciones dom&eacute;sticas que limitan el financiamiento y atentan sobre la estabilidad cambiaria. Se inaugur&oacute; la temporada de elaboraci&oacute;n de proyecciones, y seguramente ir&aacute;n surgiendo diferentes matices y desv&iacute;os respecto a los n&uacute;meros oficiales del Presupuesto. Pero lo cierto es que, si bien la ruta que atraviesa 2023 tiene diferentes carriles, el camino pareciera ser bastante estrecho.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/tres-claves-economia-2023-escenario-externo-agenda-electoral-relacion-fmi_129_9599555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Oct 2022 10:50:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[economías,FMI,Elecciones 2023,Inflación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución de los sentimientos en economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/revolucion-sentimientos-economia_129_9557777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ec00c0e-fabc-40c5-9761-955be84adc7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución de los sentimientos en economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seguridad, confianza y credibilidad son tres demandas que los inversores y consumidores le hacen a la política económica. Las emociones son un factor importante, pero no garantizan la eficiencia de una medida.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Alguna vez la econom&iacute;a se basaba en investigar la psicolog&iacute;a de la sensaci&oacute;n.</strong> Estos desarrollos fueron utilizados posteriormente por los economistas conductuales modernos y por los psic&oacute;logos que investigan el juicio y la toma de decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>fue en el primer a&ntilde;o del siglo XX que Wilfredo Pareto propuso la primera f&oacute;rmula para que la econom&iacute;a se desvincule de la psicolog&iacute;a. </strong>Pareto argument&oacute; que las teor&iacute;as econ&oacute;micas deb&iacute;an deducirse de proposiciones emp&iacute;ricas firmemente establecidas sobre la elecci&oacute;n y no sobre la sensaci&oacute;n. Esta fue la piedra fundamental para que la econom&iacute;a se constituyera como una ciencia separada de la psicolog&iacute;a y la sociolog&iacute;a. Entonces, &iquest;de qu&eacute; va la ciencia econ&oacute;mica? La econom&iacute;a, o al menos la econom&iacute;a pura, deb&iacute;a ser la ciencia de la acci&oacute;n l&oacute;gica, no sensible. El car&aacute;cter deductivo que inaugur&oacute; Pareto fue profundizado por la teor&iacute;a econ&oacute;mica marginalista hasta los a&ntilde;os 30 y 40.
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n dur&oacute; poco. <strong>En la Teor&iacute;a General Keynes habl&oacute; de la influencia decisiva de los </strong><em><strong>animal spirits</strong></em><strong> en las decisiones de inversi&oacute;n,</strong> poniendo como foco central de su libro el estado de &aacute;nimo de los inversores como explicaci&oacute;n de las fluctuaciones macroecon&oacute;micas y de las crisis. Pocas d&eacute;cadas despu&eacute;s la profesi&oacute;n abrazaba el papel central de las expectativas futuras de los agentes econ&oacute;micos como centrales para entender los fen&oacute;menos agregados m&aacute;s importantes. Expectativas fallidas pod&iacute;an dar lugar a situaciones de recesi&oacute;n y desempleo.
    </p><p class="article-text">
        En los 70 una teor&iacute;a llamada &ldquo;expectativas racionales&rdquo; intent&oacute; dar a estas inestabilidades un l&iacute;mite de coherencia. Si todos formamos expectativas teniendo en cuenta toda la informaci&oacute;n relevante disponible para todos, y si procesamos esta informaci&oacute;n adecuadamente, entonces la econom&iacute;a no sufrir&aacute; oscilaciones demasiado graves, ni tampoco crisis.
    </p><p class="article-text">
        En el presente, sin embargo, la discusi&oacute;n se ha sensibilizado. Los sentimientos econ&oacute;micos y sus consecuencias suelen ocupar las primeras planas de los medios. Por ejemplo,<strong> se ha vuelto no solo importante sino fundamental que los empresarios se sientan seguros para llevar adelante sus negocios.</strong> El principio de seguridad jur&iacute;dica apunta justamente en este sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s en general, el grado de <strong>confianza</strong> que las empresas y los consumidores tienen acerca del estado de la econom&iacute;a pas&oacute; a ser una condici&oacute;n necesaria para que una econom&iacute;a logre establecer un sendero de crecimiento. Una econom&iacute;a confiable es una econom&iacute;a sin sorpresas; ya que las perturbaciones inesperadas podr&iacute;an alterar y entorpecer el funcionamiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no es todo. En los &uacute;ltimos tiempos qued&oacute; claro que no hay futuro si el gobierno o el Banco Central no tienen la suficiente <strong>credibilidad</strong> en la consecuci&oacute;n de sus pol&iacute;ticas. Desafortunadamente, seg&uacute;n reza la teor&iacute;a, una pol&iacute;tica poco cre&iacute;ble no tendr&aacute; un efecto nulo, sino una consecuencia seguramente negativa para la econom&iacute;a. M&aacute;s a&uacute;n, la <strong>sensibilidad</strong> de la econom&iacute;a a peque&ntilde;os cambios poco cre&iacute;bles en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica pueden tener derivaciones dram&aacute;ticas. El llamado &ldquo;efecto 28d&rdquo; fue un caso en cuesti&oacute;n. Aparentemente, un cambio menor en las se&ntilde;ales de la pol&iacute;tica monetaria del Banco Central el d&iacute;a 28 de diciembre de 2017 dio por tierra con el modelo de endeudamiento del gobierno anterior.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, que la econom&iacute;a est&eacute; afectada por un mundo de sensaciones no parece tan disparatado. Pero hemos quedado lejos de aquellos tiempos deductivos de Pareto y sus ac&oacute;litos y la teor&iacute;a econ&oacute;mica se encuentra de repente con la necesidad de reconsiderar las percepciones humanas, las mismas que quiso empezar a descartar hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto sabemos los economistas sobre la formaci&oacute;n de expectativas de los verdaderos humanos? &iquest;Si necesitamos de la confianza, c&oacute;mo hacemos para lograrla? &iquest;Podemos hacer m&aacute;s cre&iacute;bles nuestras pol&iacute;ticas econ&oacute;micas? Es raro hacer estas preguntas a un economista, pero en la pr&aacute;ctica deber&iacute;an responderlas porque cada vez m&aacute;s sus teor&iacute;as se basan en entender las sensaciones del p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva moda de psicolog&iacute;a <em>pop</em> en la econom&iacute;a ha sido tierra f&eacute;rtil para la aparici&oacute;n de analistas que pasan por profundos refiriendo a la necesidad de atender el rol de las sensaciones humanas. La soluci&oacute;n est&aacute; en generar confianza, relata el observador medio tras diagnosticar con jerga afectada que tenemos un problema de sostenibilidad fiscal y externo derivado de no respetar las restricciones presupuestarias y la condici&oacute;n de transversalidad de la econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuesta mostrarse conforme con la conclusi&oacute;n de que la econom&iacute;a necesita la consulta de una psic&oacute;loga social, y a&uacute;n as&iacute; este es el camino que ha tendido a desarrollar la teor&iacute;a tradicional en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Quiz&aacute;s apelar a los sentimientos sea la reacci&oacute;n natural ante una realidad que por momentos se vuelve ingobernable, pero debemos tener en cuenta algunos puntos cuando se trata de considerar su papel en la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Primero, los sentimientos son c&iacute;clicos, no fijos. Las olas de optimismo y pesimismo son un hecho incontrastable de la macroeconom&iacute;a, y responden a la actitud usual de varios actores de imitar y retroalimentar las percepciones ajenas. As&iacute;, es m&aacute;s importante determinar los cambios en las din&aacute;micas de la emoci&oacute;n que su estado estacionario.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, las econom&iacute;as &ldquo;sin <em>shocks</em>&rdquo; simplemente no existen. No se puede esperar estar tranquila y confiada para actuar, porque esta circunstancia nunca llega. M&aacute;s a&uacute;n, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el mundo parece ser sacudido por <em>shock</em> tras <em>shock, </em>sin soluci&oacute;n de continuidad. La gran recesi&oacute;n de 2007-2009 fue reemplazada por la crisis de los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos de Europa hasta casi 2013, tras lo cual sobrevino la pandemia y, como frutilla del postre, la guerra en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Tercero, no solo los <em>shocks</em> se han vuelto m&aacute;s frecuentes, sino que adem&aacute;s la econom&iacute;a global se revela como mucho m&aacute;s vulnerable que en el pasado, en parte por su crecientes v&iacute;nculos productivos y financieros. En este mundo, peque&ntilde;as disrupciones parecen tener efectos ampliados y persistentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuarto, la econom&iacute;a depende de la emoci&oacute;n, s&iacute;, pero no s&oacute;lo de ella. <strong>Las pol&iacute;ticas confiables a veces no funcionan, porque la credibilidad por s&iacute; sola no define su eficacia</strong>. Un ajuste fiscal puede ser todo lo cre&iacute;ble que se requiera, pero sus impactos recesivos de corto plazo siguen existiendo, y pueden minar su efectividad y su sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin dudas, la econom&iacute;a necesita expandir su comprensi&oacute;n de la personalidad humana y de las interacciones sociales. El giro de Pareto es visto en el presente como un intento desatinado de separar la econom&iacute;a de la psicolog&iacute;a y de la sociolog&iacute;a, pero reducir la econom&iacute;a exclusivamente a las sensaciones es simplista y habilita las intervenciones de los charlatanes, siempre listos para introducir soluciones facilistas y milagrosas.
    </p><p class="article-text">
        <em>PM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/revolucion-sentimientos-economia_129_9557777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2022 10:41:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La revolución de los sentimientos en economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[economías]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Comenzó el ajuste típico de los años pares?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/comenzo-ajuste-tipico-anos-pares_129_9265303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b1e4cea-6abe-4cdd-8b1f-c7495bbfd04e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Comenzó el ajuste típico de los años pares?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si no llegan los dólares prometidos del campo o créditos generosos de bancos extranjeros y organismos internacionales, la única forma de ahorrar divisas sin devaluar será poner un torniquete a las importaciones que afectará la actividad económica.</p></div><p class="article-text">
        Hace diez a&ntilde;os que, ininterrumpidamente, la econom&iacute;a argentina crece en a&ntilde;os impares (electorales) y se contrae en a&ntilde;os pares (no electorales). Esto es as&iacute; porque durante los a&ntilde;os pares se suelen generar las condiciones (acumulaci&oacute;n de reservas, correcci&oacute;n de precios relativos, etc&eacute;tera) para, al a&ntilde;o siguiente, <strong>poder aplicar la t&iacute;pica receta de los a&ntilde;os electores: </strong>atraso cambiario, ingresos reales creciendo, incentivos adicionales a la demanda v&iacute;a cr&eacute;dito subsidiado y pol&iacute;tica fiscal expansiva tanto por mayor gasto social como en obras p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o viene siendo, por ahora, <strong>una excepci&oacute;n a la regla:</strong> la econom&iacute;a creci&oacute; en el primer semestre y se ubic&oacute; en junio un 1,3% por encima de los niveles de diciembre. Hubo d&oacute;lares para importaciones y no se registraron cortes significativos de energ&iacute;a en las industrias. El tipo de cambio oficial avanz&oacute; 21,9% en el semestre, mientras que la inflaci&oacute;n trep&oacute; al 36,2%. Como contrapartida, al Banco Central se le volvi&oacute; cuesta arriba comprar d&oacute;lares en el mercado y tuvo que poner un fuerte torniquete a las importaciones a fines de junio para sumar reservas netas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el lado fiscal, el balance de junio mostraba un d&eacute;ficit primario viajando al 3,4% del PBI en los &uacute;ltimos doce meses, casi un punto por encima de la meta de 2,5% acordada con el FMI, con todos los rubros del gasto creciendo m&aacute;s que la inflaci&oacute;n. La escasa previsibilidad econ&oacute;mica, la incipiente crisis pol&iacute;tica y las crecientes dudas de los inversores acerca de las posibilidades del gobierno de refinanciar vencimientos venideros, <strong>hicieron colapsar al mercado de deuda en pesos en junio</strong>. La historia a partir de all&iacute; es por dem&aacute;s conocida: el Banco Central emiti&oacute; m&aacute;s de un bill&oacute;n de pesos para sostener el precio de los t&iacute;tulos p&uacute;blicos y en medio del -desprolijo- cambio de nombres en el Ministerio de Econom&iacute;a se dispararon nuevamente los d&oacute;lares alternativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A falta de poco m&aacute;s de cuatro meses para cerrar el a&ntilde;o, el escenario macroecon&oacute;mico es muy diferente al del t&iacute;pico a&ntilde;o par: 1) el Central est&aacute; lejos de conseguir un colch&oacute;n de divisas que le permita apreciar el tipo de cambio real el a&ntilde;o pr&oacute;ximo; 2) el Ejecutivo no tiene margen para hacer pol&iacute;tica fiscal expansiva porque no cuenta con fuentes &ldquo;genuinas&rdquo; de financiamiento; 3) el persistente desbalance de precios relativos pone un piso a la inflaci&oacute;n de los pr&oacute;ximos meses y dificulta el repunte de los ingresos reales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que a la econom&iacute;a argentina no le queda demasiado espacio para seguir apreciando el tipo de cambio en t&eacute;rminos reales y financiando importaciones &ldquo;baratas&rdquo; a costa de una sangr&iacute;a constante de reservas internacionales. Dado que la devaluaci&oacute;n del tipo de cambio oficial no est&aacute; en la agenda del Gobierno, para fortalecer las reservas internacionales el flamante ministro trabaja en mecanismos para incentivar la oferta de divisas en el mercado de cambios, a la vez que busca cerrar pr&eacute;stamos con bancos internacionales y organismos multilaterales de cr&eacute;dito. Lo cierto es que<strong> si no llegan los  d&oacute;lares suficientes anticipados del campo o pr&eacute;stamos generosos de bancos extranjeros y organismos internacionales, la &uacute;nica forma de ahorrar divisas sin devaluar es volviendo a poner un torniquete a las importaciones, afectando la actividad econ&oacute;mica.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Donde s&iacute; hubo algunos avances concretos en las &uacute;ltimas jornadas fue en el plano fiscal.</strong> Con el prop&oacute;sito de ajustar el gasto en subsidios energ&eacute;ticos y reducir el d&eacute;ficit operativo de AySa, la semana pasada se anunci&oacute; la segmentaci&oacute;n tarifaria para los servicios de electricidad, gas y agua. La mejora fiscal se concentrar&iacute;a principalmente en electricidad, ya que la temporada alta de consumo de gas va quedando atr&aacute;s junto con las bajas temperaturas invernales, y la segmentaci&oacute;n para el caso del agua comenzar&aacute; reci&eacute;n en noviembre. El ahorro total entre subsidios a la electricidad, gas y agua sumar&iacute;a 0,2 puntos del PBI respecto al escenario en el que no se aplica la segmentaci&oacute;n. En cambio, si simulamos que la segmentaci&oacute;n y el tope al consumo residencial para los casos de la electricidad y del gas se hubiesen aplicado a comienzos del a&ntilde;o, el ahorro en subsidios hubiera sido de 1,6 p.p. del PBI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la inflaci&oacute;n,<strong> el impacto directo de todo el proceso de segmentaci&oacute;n de tarifas, que comienza en agosto y termina en marzo de 2023, ser&aacute; de casi 2 p.p. adicionales sobre la inflaci&oacute;n genera</strong>l, de los cuales un punto se sumar&iacute;a a la inflaci&oacute;n de 2022 y el resto durante el primer trimestre de 2023. <strong>Si sumamos el impacto indirecto (suba de costos de los comercios), el efecto total sobre la inflaci&oacute;n podr&iacute;a rozar los 3 puntos porcentuales. </strong>En concreto, este a&ntilde;o la suba de tarifas y el impacto sobre la inflaci&oacute;n ser&aacute;n elevados y el ahorro fiscal en subsidios ser&aacute; bajo, pero esta relaci&oacute;n se invertir&iacute;a en 2023. Y en esta instancia, la pregunta es si el Gobierno seguir&aacute; ajustando tarifas en los pr&oacute;ximos meses para que los subsidios no vuelvan a inflarse debido al incremento en los costos o utilizar&aacute; el margen generado este a&ntilde;o para dejar atrasar nuevamente las tarifas de servicios p&uacute;blicos y mejorar el ingreso disponible del electorado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A la fuerza, m&aacute;s que por decisi&oacute;n propia, parece haber arrancado el ajuste de los a&ntilde;os pares. Esta vez, la intenci&oacute;n pol&iacute;tica es que sea sin un ajuste brusco del tipo de cambio oficial. </strong>A pesar de que la econom&iacute;a crecer&aacute; en el promedio del a&ntilde;o favorecida por el arrastre estad&iacute;stico que dej&oacute; 2021, en el segundo semestre del a&ntilde;o registrar&iacute;a una ca&iacute;da no menor a 2%. Los dos grandes interrogantes son si el gobierno lograr&aacute; hacerse de los d&oacute;lares necesarios para llegar a 2023 sin sobresaltos cambiarios y si los contratiempos podr&aacute;n evitarse de otra forma que no sea a costa de una fuerte recesi&oacute;n. De esta din&aacute;mica depender&aacute;n las chances electorales del oficialismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorena Giorgio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/comenzo-ajuste-tipico-anos-pares_129_9265303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Aug 2022 10:47:45 +0000]]></pubDate>
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