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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Flamenco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/flamenco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Flamenco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Flamencos en peligro: el avance de las mineras en los salares pone en riesgo sus lugares de reproducción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/flamencos-peligro-avance-mineras-salares-pone-riesgo-lugares-reproduccion_1_11766209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04659114-bba2-4770-a5df-c1c2d9bc5263_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Flamencos en peligro: el avance de las mineras en los salares pone en riesgo sus lugares de reproducción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las aves viajan de un solo tirón 1.800 kilómetros, durante 17 horas, desde la Pampa Húmeda hasta la Puna para reproducirse y anidar. “Los lugares de nidificación coinciden con el Triángulo del Litio que está formado por zonas de alturas de Argentina, Chile y Bolivia”, explicó el biólogo salteño Enrique Derlindati.

</p><p class="subtitle">Comunidades collas de Jujuy y Salta resisten nuevos proyectos de litio</p><p class="subtitle">Con divisiones y promesas, Tecpetrol consiguió el aval de una comunidad indígena de Jujuy para buscar litio</p></div><p class="article-text">
        Jujuy, Salta y Catamarca promocionaron durante a&ntilde;os a sus salares de altura como exclusivos destinos tur&iacute;sticos pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ese inter&eacute;s perdi&oacute; terreno porque esos mismos lugares se han convertido en el objetivo de empresas que van en busca de la extracci&oacute;n de litio, favorecidos por pol&iacute;ticas locales y nacionales. Se trata de ecosistemas que tienen caracter&iacute;sticas especiales por encontrarse a m&aacute;s de 3.000 metros altura sobre el nivel del mar y porque son el h&aacute;bitat de comunidades de flamencos, entre ellos, el andino, cuya colorida presencia se destaca<strong>. Todos los a&ntilde;os, desde septiembre, estas esbeltas aves emprenden uno de los mayores desaf&iacute;os de sus vidas: volar desde las lagunas en donde pasaron el invierno, en Santa Fe y C&oacute;rdoba, hasta los &ldquo;mares de sales&rdquo; de la alta monta&ntilde;a para reproducirse. Hoy esta ruta est&aacute; en peligro por el auge de la actividad minera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Elegantes, de plumaje rosado y de poco m&aacute;s de un metro, pico prominente y de punta negra, patas largas y amarillas, el flamenco andino ya formaba parte de la vida cotidiana de los pueblos originarios y su presencia no pas&oacute; desapercibida. Tanto, que dentro del ajuar de &ldquo;Las ni&ntilde;as de Llullaillaco&rdquo;, los cuerpos de menores momificados hallados en 1.999, en la cima del volc&aacute;n del mismo nombre, en Salta, se encontraron plumas de flamencos, inform&oacute; Enrique Derlindati, doctor en Ciencias Biol&oacute;gicas, investigador y docente de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Salta. De acuerdo a su dataci&oacute;n, esos restos tendr&iacute;an 500 a&ntilde;os de antig&uuml;edad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los flamencos emprenden su viaje en septiembre hacia la Puna, desde Córdoba y Santa Fe.                            </span>
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        Este investigador estudia a estas aves desde la primera vez que las vio, en 1994, cuando era estudiante. &ldquo;Qued&eacute; fascinado, hipnotizado por su belleza, por el colorido de su plumaje que contrastaba con los marrones de las monta&ntilde;as y con el blanco salino&rdquo;, rememora sobre ese encuentro en la Laguna de los Pozuelos, en Jujuy, a 3.600 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad es una Reserva de Biosfera, declarada por la UNESCO; Sitio Ramsar (biodiversidad de relevancia internacional) y &Aacute;rea de Importancia para la Conservaci&oacute;n de las Aves (AICA) que, adem&aacute;s, integra la Red de Humedales para la Conservaci&oacute;n de Flamencos Altoandinos y la Red Hemisf&eacute;rica de Reservas para Aves Playeras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Derlindati se&ntilde;ala que los lugares de nidificaci&oacute;n coinciden, &ldquo;lamentablemente&rdquo;, con el Tri&aacute;ngulo del Litio</strong> que est&aacute; formado por zonas de alturas de Argentina, Chile y Bolivia, por lo que la presi&oacute;n sobre los espacios de reproducci&oacute;n es constante y a esto hay que agregar que se trata de ecosistemas muy fr&aacute;giles. &ldquo;El avance no se detiene y es preciso tomar medidas porque favorecer su presencia es un reflejo de una buena salud de estos ecosistemas. La actividad lit&iacute;fera explot&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y se pueden adoptar medidas sin que se generen conflictos de intereses pero es necesaria una fuerte decisi&oacute;n de pol&iacute;tica ambiental&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. Urge porque, explic&oacute; en base a estudios,<strong> la explotaci&oacute;n de litio mediante salmueras, el m&eacute;todo m&aacute;s econ&oacute;mico, ya provoc&oacute; que esta familia de flamencos haya sido declarada &ldquo;vulnerable&rdquo; por la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza.</strong>
    </p><h2 class="article-text">Migraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para evitar los duros fr&iacute;os del invierno en la alta monta&ntilde;a, que ser&iacute;an imposibles de soportar para sus fr&aacute;giles cuerpos, estas aves migran a la Pampa H&uacute;meda y se instalan en la laguna Mar Chiquita, en C&oacute;rdoba; y en las lagunas Set&uacute;bal y Melincu&eacute;, en Santa Fe, entre otras. Los primeros estudios de esta migraci&oacute;n se realizaron en los a&ntilde;os 90 por investigadores que colocaron dispositivos (anillos) en 2.000 ejemplares, a trav&eacute;s de los que se hizo un seguimiento satelital para determinar su ruta anual. As&iacute; se observ&oacute;, por ejemplo, que <strong>en verano, partiendo de Mar Chiquita, cubren hasta 1.800 kil&oacute;metros hacia las lagunas de la Puna, en un tiempo de entre 17 a 20 horas.</strong> &ldquo;Es una verdadera proeza que hacen de un solo tir&oacute;n y en un vuelo activo, moviendo las alas, porque los flamencos no planean. Y eso les demanda mucha energ&iacute;a&rdquo;, cont&oacute; Derlindati a <strong>elDiarioAR</strong>. Esto implica, adem&aacute;s, el plus de que para acceder a las zonas de reproducci&oacute;n y nidificaci&oacute;n tambi&eacute;n deben elevarse hasta los 6.000 metros sobre el nivel del mar, en algunos casos. Y lo hacen.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Lugares de nidificación coinciden con el Triángulo del Litio que está formado por zonas de alturas de Argentina, Chile y Bolivia."
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            <span class="title">
                Lugares de nidificación coinciden con el Triángulo del Litio que está formado por zonas de alturas de Argentina, Chile y Bolivia.                            </span>
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        Tambi&eacute;n en los a&ntilde;os 90 comenz&oacute; a realizarse un censo de las colonias de flamencos cada cinco a&ntilde;os, que se concreta a trav&eacute;s del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (Conicet), m&aacute;s otras instituciones y organizaciones ambientalistas. En 2025 deber&iacute;a realizarse el s&eacute;ptimo censo. En esos estudios se detect&oacute; que de las tres especiales de flamencos (andino, puna y chileno), <strong>el andino &ndash;exclusivo de los Andes&ndash; redujo su presencia, cuyo n&uacute;mero actual ronda los 80.000 ejemplares. </strong>Pero lo m&aacute;s alarmante es la reducci&oacute;n de los ejemplares j&oacute;venes y si eso contin&uacute;a, podr&iacute;a poner al borde de su desaparici&oacute;n a algunas bandadas. &ldquo;Estas aves, adem&aacute;s, tienen un modo de alimentaci&oacute;n que es muy espec&iacute;fico, con crust&aacute;ceos, microorganismos, algas y diatomeas, por lo que no cambian de lugar. Si se ve afectado, mueren&rdquo;, cont&oacute; el investigador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La causa de este descenso tiene una &uacute;nica respuesta y obedece al avance de la miner&iacute;a lit&iacute;fera.</strong> &ldquo;Ya 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya casi no hay lagunas que no hayan sido intervenidas por las empresas, que en pocos meses montan verdaderas ciudades</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Enrique Derlindati</span>
                                        <span>—</span> Biólogo y docente de la Universidad Nacional de Salta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        casi no hay lagunas que no hayan sido intervenidas por las empresas, que en pocos meses montan verdaderas ciudades, lo que implica un enorme tr&aacute;fico de veh&iacute;culos. Justo en los mismos lugares en donde estas aves se reproducen y nidifican en sitios aislados, lo que provoca que los flamencos huyan por las exploraciones que se est&aacute;n realizando y avanzan&ldquo;, indic&oacute; el salte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Es posible hacer algo, en este escenario?, le consult&oacute; elDiarioAr.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es posible, se requiere de mucha voluntad y decisi&oacute;n. Hay que encontrar instancias de acuerdo y de di&aacute;logo con las empresas, como en Chile, por ejemplo, en donde se han recuperado colonias de flamencos en algunas lagunas de altura en las que estaban al borde de su desaparici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cree que las empresas puedan colaborar en la conservaci&oacute;n de los flamencos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Entiendo que algunas est&aacute;n m&aacute;s dispuestas que otras y como en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han generado a nivel internacional est&aacute;ndares de calidad en los procesos de explotaci&oacute;n, que incluyen certificaciones sobre el cuidado de la fauna y la flora, las empresas est&aacute;n m&aacute;s dispuestas a participar de acciones de cuidado mediombiental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; medida concreta podr&iacute;a adoptarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Una muy efectiva y que est&aacute; probada en Chile, ser&iacute;a que las empresas reduzcan sus actividades en los meses de lluvia, de noviembre de febrero, cuando los flamencos necesitan de las lagunas para vivir. En ese per&iacute;odo tambi&eacute;n se ve afectado el desarrollo de las tareas mineras, as&iacute; que se podr&iacute;a llegar a acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Qu&eacute; rol le cabe a los gobiernos provinciales, que son los responsables de regular la actividad minera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es fundamental que estos gobiernos se comprometan porque las empresas avanza hasta donde la legislaci&oacute;n se los permite y hay que actualizar las leyes. Por ejemplo, la Ley Ambiental de Salta es de 2001 y urge su actualizaci&oacute;n, de la misma manera que en otras provincias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Adem&aacute;s de la miner&iacute;a del litio en la regi&oacute;n andina, corre riesgo la ruta de los flamencos por la presi&oacute;n de la actividad agr&iacute;cola en la Pampa H&uacute;meda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En esas zonas de humedales tambi&eacute;n est&aacute; en peligro el h&aacute;bitat de los flamencos porque algunos ya se secaron, fueron drenados y transformados para la actividad agr&iacute;cola y para urbanizaciones, en menor medida. No se toma conciencia que se puede convivir con estas aves pero hasta ahora el avance no las contempla y los humedales se est&aacute;n transformando de manera total, desapareciendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Enrique Derlindati es biólogo y profesor en la Universidad Nacional de Salta. Estudia a los flamencos desde 1994."
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            <span class="title">
                Enrique Derlindati es biólogo y profesor en la Universidad Nacional de Salta. Estudia a los flamencos desde 1994.                            </span>
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        <strong>&ndash;&iquest;Hay riesgo de que se extingan los flamencos si nada cambia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La extinci&oacute;n es un proceso natural y que estuvo siempre presente pero lo que no se debe naturalizar es la actual tasa de extinci&oacute;n de especies, que es muy veloz, producto de la presi&oacute;n de la humanidad. En un proceso natural una extinci&oacute;n permite y le da paso a que surjan nuevas especies u otras que las reemplazan, eso es lo que la humanidad alter&oacute; y plantea dilemas &eacute;ticos sobre hasta d&oacute;nde llegaremos.
    </p><h2 class="article-text">Crece la presi&oacute;n &nbsp;</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/comunidades-collas-jujuy-salta-resisten-nuevos-proyectos-litio_1_9865641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En algunas regione</a>s andinas de nuestro pa&iacute;s, para que las empresas puedan realizar exploraciones en busca del &ldquo;oro blanco&rdquo;, el litio, deben contar con la licencia social que otorga la comunidad originaria de la zona de inter&eacute;s y que controla ese territorio ancestral. En junio, la petrolera Tecpetrol, de la multinacional &iacute;talo-argentina Techint, logr&oacute; su objetivo en la Puna juje&ntilde;a: la aprobaci&oacute;n de un sector de la comunidad ind&iacute;gena de Rinconadillas, ubicada en un pasaje aislado, a 3.200 metros sobre el nivel del mar, en lo m&aacute;s alto de esta regi&oacute;n, para explorar la Laguna de Guayatayoc. As&iacute; se pudo establecer por<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/divisiones-promesas-tecpetrol-consiguio-aval-comunidad-indigena-jujuy-buscar-litio_1_11504367.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una investigaci&oacute;n de la alianza entre Mongabay y elDiarioAR, en base a testimonios y documentos de la asamblea local.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El flamenco andino –exclusivo de los Andes– redujo su presencia, cuyo número actual ronda los 80.000 ejemplares."
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            <span class="title">
                El flamenco andino –exclusivo de los Andes– redujo su presencia, cuyo número actual ronda los 80.000 ejemplares.                            </span>
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        Una caracter&iacute;stica de esta zona es que se encuentra pegada a Las Salinas Grandes y ambas son el destino anual de los flamencos. La creciente presi&oacute;n de la miner&iacute;a del litio, favorecida por los gobiernos provinciales, ha provocado que algunas comunidades, de las 38 que existen en esa cuenca, ya hayan otorgado la licencia social para las exploraciones. Para algunos, una mala noticia por el impacto que generar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Idelfonso Sarapura, de 35 a&ntilde;os, el &uacute;nico gu&iacute;a de turismo de Rinconadillas, en di&aacute;logo con este medio, reflexion&oacute;: &ldquo;Cualquier acci&oacute;n genera un impacto ambiental, social y cultural, hasta la tur&iacute;stica, pero la actividad minera impactar&aacute; de muchas maneras, en el agua, en el paisaje, en la flora y la fauna. En unos a&ntilde;os, pasaremos de una gran planicie a tener obras artificiales, con inmensos piletones y un gran movimiento vehicular. Todo eso espantar&aacute; a los surys, vicu&ntilde;as y flamencos, entre otras especies, una gran pena. Cuando eso ocurra, prefiero irme del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        <em>DC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/flamencos-peligro-avance-mineras-salares-pone-riesgo-lugares-reproduccion_1_11766209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2024 03:06:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Flamencos en peligro: el avance de las mineras en los salares pone en riesgo sus lugares de reproducción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Litio,Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[C. Tangana invoca el espíritu de Saura en su excelente debut como director: “No creo en el mito del artista maldito”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/c-tangana-invoca-espiritu-saura-excelente-debut-director-no-creo-mito-artista-maldito_1_11671096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/540c4aa5-f5b2-4470-b9a4-9d62cd37f9eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1945y831.jpg" width="1200" height="675" alt="C. Tangana invoca el espíritu de Saura en su excelente debut como director: “No creo en el mito del artista maldito”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantante dirige su primera película, 'La guitarra flamenca de Yerai Cortés', un documental musical sobre el artista flamenco y sus traumas familiares</p></div><p class="article-text">
        Carlos Saura redefini&oacute; la forma en la que la m&uacute;sica y el flamenco se representaron en el cine. Dedic&oacute; una parte importante de su filmograf&iacute;a a investigar y plasmar diferentes estilos en pel&iacute;culas que serv&iacute;an como estudio antropol&oacute;gico de las m&uacute;sicas y tradiciones de pa&iacute;ses como Argentina, Portugal y, por supuesto, Espa&ntilde;a. <em>Fados, Tango </em>o<em> Flamenco...</em> pero tambi&eacute;n propuestas h&iacute;bridas que jugaban a difuminar las fronteras entre ficci&oacute;n y no ficci&oacute;n como<em> Carmen </em>o <em>Bodas de sangre</em>. En todas ellas exploraba el lenguaje cinematogr&aacute;fico en busca de un hermanamiento entre cine y flamenco que dio lugar a algunas de las escenas m&aacute;s bellas del cine espa&ntilde;ol musical, y tambi&eacute;n a una puesta en escena paradigm&aacute;tica a la hora de grabar actuaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Que hay algo de Saura en el debut como director de C. Tangana, que firma este trabajo como Ant&oacute;n &Aacute;lvarez, es evidente</strong>. <em>La guitarra flamenca de Yerai Cort&eacute;s</em> &#8213;que se presenta en la secci&oacute;n Nuevos Directores del Festival de San Sebasti&aacute;n&#8213; es un documental musical que sigue al guitarrista y que introduce n&uacute;meros y actuaciones donde explora nuevas formas de mostrarlos, pero bebiendo de las pautas que marc&oacute; el director de <em>Cr&iacute;a cuervos</em> en su cine. De alguna forma Tangana invoc&oacute; su esp&iacute;ritu, porque logr&oacute;p un debut excelente, en donde las actuaciones est&aacute;n captadas en unos vibrantes planos secuencia y con un uso del sonido directo que emociona.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le mencionan a Saura, sonr&iacute;e. Acepta el legado, pero tambi&eacute;n aclara que su pel&iacute;cula &ldquo;tiene un esp&iacute;ritu de ser una contestaci&oacute;n a Saura&rdquo; m&aacute;s que una imitaci&oacute;n. &ldquo;Para m&iacute; es un gran maestro, y yo he tenido un acercamiento al flamenco profundo gracias a &eacute;l y a su mirada. Pero es una mirada que es un poco ajena, como la que yo ten&iacute;a y la que sigo teniendo un poquito, porque no estoy tan dentro del flamenco. Lo que hemos intentado, b&aacute;sicamente, gracias a una explicaci&oacute;n del flamenco que me ha dado Yerai, es mostrar la otra cara. Para que Saura pueda hacer todo ese despliegue hay que entender que existe otra forma de vivir el flamenco que est&aacute; por el otro lado y que se construye hacia adentro para que luego se pueda subir a un escenario y verlo as&iacute; de magn&iacute;fico&rdquo;, argumenta.
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            <span class="title">
                Uno de los momentos musicales de &#039;La guitarra flamenca de Yerai Cortés&#039;, el debut de C. Tangana en la dirección                            </span>
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        Intentaron &ldquo;mostrar esa otra forma de sentirlo y de vivirlo&rdquo;. Y&nbsp;para ello tambi&eacute;n era fundamental el excelente uso del sonido directo y &ldquo;que todos sean planos c&aacute;mara en mano, sin cortar&rdquo;. &ldquo;El coraz&oacute;n de la pel&iacute;cula est&aacute; basado en que dejamos que el mundo se meta en el flamenco y no lo aislamos y no lo perfeccionamos. No lo peinamos antes de que salga a escena. Al rev&eacute;s, es todo lo contrario&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        <em>La guitarra flamenca de Yerai Cort&eacute;s </em>es, tambi&eacute;n, una matrioska&nbsp;que va mostrando sus capas seg&uacute;n avanza. La historia de Yerai termina dando paso a la de sus padres, separados, y al secreto que marc&oacute; su infancia y su presente que terminar&aacute; desvelando finalmente como si fuera un <em>thriller</em>. Pero lo que late realmente dentro son sus reflexiones sobre el trauma y la identidad. Tangana, o &Aacute;lvarez, plantea con su filme si ese t&oacute;pico de que las heridas profundas son claves para la creaci&oacute;n no es falso, y si no habr&iacute;a que reenfocarlo y pensar que es el arte y la creaci&oacute;n lo que ayuda a sanar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No creo en ese mito del artista maldito&rdquo;, zanja con contundencia y a&ntilde;ade otra frase lapidaria: &ldquo;Eso lo &uacute;nico que hace es da&ntilde;o a j&oacute;venes adolescentes que quieren hacer cosas. Creo en la gente honesta que dice la verdad, no en la verdad en un sentido cient&iacute;fico, sino que creo que el mejor momento de un artista est&aacute; en esos peque&ntilde;os momentos de lucidez, esos peque&ntilde;os momentos en los que te aceptas y dices, este soy yo. Es ah&iacute; donde cuentas cosas que normalmente tienen que ver con el trauma, cosas importantes. No s&eacute; si eso sirve para sanarte, o si eso te hace mejor creador, pero lo que s&iacute; s&eacute; es que con esta pel&iacute;cula hemos cambiado algo. Cosas que estaban peor ahora est&aacute;n un poco mejor&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La identidad del momento</h2><p class="article-text">
        El otro tema del filme es la identidad, y es ah&iacute; donde cineasta y protagonista se funden. Ambos se encuentran en busca de la suya y en tierra de nadie. Yerai regresa a su familia, a la comunidad gitana e intenta encajar con ellos. Hace el viaje de vuelta cuando regresa a la ciudad con su pareja. Tangana tambi&eacute;n bucea entre dos mundos. El barrio y la fama. Fue cuando terminaron el filme cuando se dieron cuenta de que la pel&iacute;cula hab&iacute;a terminado hablando de esto, pero es que para &eacute;l &ldquo;la identidad es una cuesti&oacute;n de nuestro tiempo&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo me creía que era rapero con 14 años, no me dio por el chotis. Supongo que para Yerai también es es una cuestión. Desde luego la identidad es es uno de los temas de nuestro tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">C. Tangana</span>
                                        <span>—</span> Músico y cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que es por culpa de que somos una generaci&oacute;n que hemos crecido con la globalizaci&oacute;n. Yo me cre&iacute;a que era rapero con 14 a&ntilde;os, imag&iacute;nate. No me dio por el chotis. Supongo que para Yerai tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n importante. Desde luego la identidad es uno de los temas de nuestro tiempo, y yo, aunque me crea que no estoy hablando de esto, al final sale, porque est&aacute; de fondo. Hay una b&uacute;squeda constante&rdquo;, dice Tangana y cede el testigo al guitarrista que cree que ese tema est&aacute; presente todo el rato, incluso en la m&uacute;sica: &ldquo;Cuando me junto con unos, pienso en c&oacute;mo tocan ellos; y cuando me junto con otros, pienso en qu&eacute; les hace llorar a los otros, porque no es lo mismo. Entonces, &iquest;t&uacute; d&oacute;nde te posicionas y qu&eacute; coges de cada sitio? Creo que la identidad es una cuesti&oacute;n muy bonita, porque te hace todo el rato estar en b&uacute;squeda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Yerai Cort&eacute;s este documental era una forma de presentarse a su familia. &ldquo;He querido decirles &lsquo;mira, yo llevo mucho tiempo fuera de mi casa, llevo muchas crianzas, y quiero que me conozc&aacute;is tal como yo soy cuando no estoy con vosotros&rsquo;. Porque es verdad que cuando yo estoy con ellos, o en seg&uacute;n qu&eacute; sitios, hay un contagio bonito, me pongo camale&oacute;nico y quiero ser c&oacute;mo ellos para sentirme aceptado. Entonces siempre tuve la necesidad de contar esto para ver c&oacute;mo ellos me ve&iacute;an. Lo digo todo el rato en la peli, que lo que quiero es que me quieran. Eso no quiere decir que no me quisieran antes, pero quiero que me acepten, que vean todos estos cambios de una manera positiva&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        R&iacute;e cuando dice cu&aacute;ntas veces sinti&oacute; que el pudor venc&iacute;a, &ldquo;miles&rdquo;, dice con una sonrisa que confirma aquello que sorprendi&oacute; a Tangana cuando le conoci&oacute; por primera vez: &ldquo;Lo discreto que era. Las emociones del flamenco no suelen ser discretas. El flamenco tiene esta cosa histri&oacute;nica de la emoci&oacute;n fuerte, que a m&iacute; me encanta, pero Yerai no tiene ning&uacute;n problema con estar detr&aacute;s, despacio, y eso me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>JZ/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/c-tangana-invoca-espiritu-saura-excelente-debut-director-no-creo-mito-artista-maldito_1_11671096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 03:00:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[C. Tangana invoca el espíritu de Saura en su excelente debut como director: “No creo en el mito del artista maldito”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[C. Tangana,Festival de San Sebastián,Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Falleció a los 78 años el guitarrista español Manolo Sanlúcar, ícono del flamenco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fallece-78-anos-guitarrista-manolo-sanlucar_1_9271239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62f21faf-356d-4f61-9017-ba038fe0bb30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Falleció a los 78 años el guitarrista español Manolo Sanlúcar, ícono del flamenco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Compositor y maestro de grandes figuras, en julio de 2013 anunció su retirada de los escenarios para dedicarse a crear una enciclopedia audiovisual sobre el flamenco</p></div><p class="article-text">
        El guitarrista Manolo Sanl&uacute;car falleci&oacute; este s&aacute;bado 27 de agosto a los 78 a&ntilde;os de edad, como confirmaron fuentes del Ayuntamiento de Sanl&uacute;car de Barrameda. &Iacute;cono del flamenco, fue compositor y maestro de grandes figuras.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de la localidad, V&iacute;ctor Mora, decret&oacute; tres d&iacute;as de luto oficial en los que las banderas ondear&aacute;n a media asta en todos los edificios oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;D&iacute;a triste para el mundo del arte, del flamenco y de nuestra ciudad. Perdemos a un sanluque&ntilde;o sin igual que pasar&aacute; a la historia como gran figura de la guitarra, adem&aacute;s de como una excelente persona y amigo&rdquo;, dijo el alcalde en sus redes sociales.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1563528306711875586?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En septiembre del a&ntilde;o pasado, el guitarrista y compositor fue ingresado en el hospital de Jerez por un fallo multiorg&aacute;nico, despu&eacute;s de que el maestro de la guitarra flamenca sufriera un desvanecimiento en su casa de Sanl&uacute;car. 
    </p><p class="article-text">
        Manuel Mu&ntilde;oz Alc&oacute;n (Manolo Sanl&uacute;car), Premio Nacional de la M&uacute;sica y Medalla de Oro al M&eacute;rito de las Bellas Artes, entre otros muchos reconocimientos, naci&oacute; el 21 de noviembre de 1943 en la misma ciudad que lo vio morir.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2013 anunci&oacute; su retirada de los escenarios, para dedicarse a crear una enciclopedia audiovisual sobre el flamenco. Con ello, seg&uacute;n explic&oacute;, quiso paliar la falta de estudios y an&aacute;lisis profundos que versan sobre este arte al que dedica su vida.
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      <dc:creator><![CDATA[Agencias / elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/fallece-78-anos-guitarrista-manolo-sanlucar_1_9271239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Aug 2022 19:37:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La generación post-Camarón: así son los cantaores que no llegaron a conocer al genio vivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/generacion-post-camaron-son-cantaores-no-llegaron-conocer-genio-vivo_1_9139010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cbf8c11-5db4-4ab5-ac92-b374bff472a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La generación post-Camarón: así son los cantaores que no llegaron a conocer al genio vivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, 2 de julio, se cumplen 30 años de la muerte de Camarón de la Isla, el cantante que marcó un antes y un después en el flamenco. Jóvenes figuras como Manuel de la Tomasa, Lela Soto, Juanfra Carrasco o Esmeralda Rancapino evocan al artista.</p></div><p class="article-text">
        No hay cantaor o cantaora que no le deba algo, o mucho. Y algunos le deben todo. Jos&eacute; Monge Cruz, <strong>Camar&oacute;n de la Isla</strong>, marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en el flamenco, revolucion&oacute; el cante y lo abri&oacute; a p&uacute;blicos insospechados antes de morir a los 42 a&ntilde;os. Hoy, 2 de julio, cuando se cumplen exactamente 30 a&ntilde;os de su fallecimiento, el futuro del cante est&aacute; en manos de artistas que no llegaron a conocerlo en vida. Todos han crecido con sus discos, a menudo oyendo an&eacute;cdotas del genio, pero les ha quedado esa inevitable espinita. 
    </p><p class="article-text">
        El sevillano Manuel de la Tomasa, nieto de otra gran voz jonda, Jos&eacute; de la Tomasa, es a sus 23 a&ntilde;os una contrastada realidad del cante. Para &eacute;l Camar&oacute;n es un elegido, alguien &ldquo;tocado por la varita, con unos niveles de transmisi&oacute;n que solo tienen los genios&rdquo;. No en vano, su foto de whatsapp es una imagen de Camar&oacute;n y Paco de Luc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me impresiona sobre todo la manera de mostrar tantas vertientes en solo 40 a&ntilde;os, lo hizo todo bien. Cantando echaba la pena, pero no con los ojos abiertos, sino hacia dentro, y lo que sal&iacute;a de su garganta era miel. Se te met&iacute;a en el alma, como se mete el llanto de un ni&ntilde;o chico. Pero tambi&eacute;n sab&iacute;a transmitir la alegr&iacute;a. A las personas sensibles, todo lo que &eacute;l hac&iacute;a se les queda dentro. Todo ello aparte su musicalidad, su gitaner&iacute;a, su voz tan bonita&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manuel de la Tomasa.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Referente para todos</h3><p class="article-text">
        Nadie de su generaci&oacute;n baja al de La Isla de la categor&iacute;a de genio. No lo hace, desde luego, la jovenc&iacute;sima Esmeralda Rancapino, 16 a&ntilde;os, nieta de otro grande del cante como es Alonso N&uacute;&ntilde;ez <em>Rancapino</em> y sobrina de Alonso N&uacute;&ntilde;ez, <em>Rancapino Hijo</em>. &ldquo;Camar&oacute;n es un referente del siglo pasado, de este y de todos los que vendr&aacute;n&rdquo;, dice sin disimular su devoci&oacute;n. &ldquo;De su generaci&oacute;n hay muchos cantaores maravillosos, Panseco, Juan Villar, mi abuelo, pero tambi&eacute;n estaba &eacute;l y era lo nunca visto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De su arte, dice, le gusta &ldquo;todo, desde el momento en que se queja a cuando tira un tono y te quedas embobada pregunt&aacute;ndote, &iquest;c&oacute;mo ha llegado hasta ah&iacute;?&rdquo;, agrega. &ldquo;En mi cante tengo cosas de &eacute;l, es natural. Su forma de hacer los tangos, sus letras, los quejidos por buler&iacute;as tambi&eacute;n trato de hacerlos. Es dif&iacute;cil que queden igual que como &eacute;l los hac&iacute;a, pero solo por ser de &eacute;l lo intentamos&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esta opini&oacute;n coincide otra descendiente de dinast&iacute;a flamenca de abolengo, Lela Soto, de la familia Sordera de Jerez. &ldquo;Aunque no queramos acordarnos de &eacute;l, algo suyo vas a tener seguro&rdquo;, comenta, y a&ntilde;ade en clave ir&oacute;nica: &ldquo;Es que Camar&oacute;n ha hecho &lsquo;mucho da&ntilde;o&rsquo;. Siempre digo que imitar a Camar&oacute;n es el mayor error del mundo&hellip; pero en lo bueno nos fijamos todos. Cre&oacute; un estilo particular que sigue ah&iacute;, influyendo sobre todos&rdquo;. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Gran aficionado</h3><p class="article-text">
        La imagen que estos j&oacute;venes poseen del gigante de San Fernando (C&aacute;diz) les viene dada, a menudo, por los testimonios familiares de primera mano. En el caso de Lela, por el hecho de que su padre, Vicente Soto S<em>ordera</em>, compartiera muchas noches con &eacute;l, &ldquo;no recuerdo si en Los Canasteros o en alg&uacute;n otro tablao. Pasaban mucho tiempo juntitos, se tomaban sus copitas y mi padre dice de &eacute;l lo que todos saben, que era muy noble, muy calladito&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi abuelo siempre dice que era alguien humilde, muy buena persona&rdquo;, explica Manuel de la Tomasa. &ldquo;Coincidieron en muchos festivales y Camar&oacute;n se mostraba como un gran aficionado, cuando cantaba otro compa&ntilde;ero sal&iacute;a de los camerinos y lo escuchaba. Querer aprender de todo el mundo es una caracter&iacute;stica de los monstruos. Tambi&eacute;n hablaron de cantes, de la murciana <em>&Eacute;chese</em> <em>usted al vaciaero</em>&hellip; Conversaciones de dos amantes de este arte&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Esmeralda Rancapino.                            </span>
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        Alonso Rancapino, compadre de Camar&oacute;n y c&oacute;mplice de mil juergas con &eacute;l, le cuenta a su nieta algunas historias compartidas con el &iacute;dolo. &ldquo;Una de las que m&aacute;s gracia me hace es la del d&iacute;a en que Camar&oacute;n le dijo a mi abuelo: a ver si eres capaz de cantar fandangos con las manos en los bolsillos, y mi abuelo le hizo agujeros a los pantalones para pasar la prueba&rdquo;, r&iacute;e Esmeralda. &ldquo;Tambi&eacute;n me cuenta que un d&iacute;a estaban juntos en el hotel despu&eacute;s de una actuaci&oacute;n, y mientras dorm&iacute;a, mi abuelo cogi&oacute; el pantal&oacute;n de Camar&oacute;n para saber lo que hab&iacute;a cobrado. Camar&oacute;n se despert&oacute; y le dijo. &iquest;Qu&eacute; cre&iacute;as? &iexcl;He guardado mi dinero en tus pantalones para que no supieras d&oacute;nde estaba!&rdquo; &nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Primero, Jos&eacute;</h3><p class="article-text">
        Juanfra Carrasco no ha tenido, a diferencia de sus compa&ntilde;eros, un linaje cantaor que le sirva de escuela, pero lo ha suplido con mucha afici&oacute;n y un talento natural que lo han convertido con 28 a&ntilde;os en uno de los cantaores destacados del momento. &ldquo;Camar&oacute;n y Paco son nuestro Maradona y nuestro Messi&rdquo;, asevera. &ldquo;En mis comienzos, como soy de Badajoz, no lo escuchaba tanto, en mi zona se estilaba un cante m&aacute;s seguido, el de Porrina, el de Farina&hellip; Creo que daba miedo escucharlo porque todo el mundo quer&iacute;a cantar por &eacute;l, y a m&iacute; siempre me ha gustado hacer lo que no hace todo el mundo. Hasta que me puse a escucharlo en serio y alucin&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, no hubo vuelta atr&aacute;s: &ldquo;Me levanto por la ma&ntilde;ana, y lo primero que hago es poner a Camar&oacute;n&rdquo;, confiesa. &ldquo;Primero Jos&eacute;, y luego a los otros. Pero si me descuido, me quedo escuch&aacute;ndolo a &eacute;l el resto del d&iacute;a. &iexcl;Era tan perfecto!&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juanfra Carrasco.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil, muy dif&iacute;cil, quedarse solo con un disco suyo. Seg&uacute;n Manuel de la Tomasa, &ldquo;todas sus grabaciones son una maravilla, su manera de cantar, la cuadratura de los cantes. En mi caso, siento debilidad por <em>Potro de rabia y miel</em>, un disco incre&iacute;ble, con Paco y el Tomate a las guitarras&rdquo;. Carrasco, por su parte, reconoce que le gusta todo, &ldquo;porque todo lo que grab&oacute; lo hizo a su manera, y eso es lo que nos ha legado. Todos los cantaores nos sabemos sus letras, pero yo si hago alguna intento cambiarla, y creo que a &eacute;l le dar&iacute;a alegr&iacute;a si la escuchara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ellos les toca mantener viva la llama del cante, en un tiempo en que han desaparecido demasiados de los grandes: Camar&oacute;n, Paco, Morente, Menese&hellip; Y todos sobrellevan la pena de no haber podido siquiera saludar al m&aacute;s grande. &ldquo;Yo me habr&iacute;a paso el tiempo y&eacute;ndole a buscar todos los d&iacute;as, solo por estar con &eacute;l&rdquo;, asegura Juanfra Carrasco sin sombra de exageraci&oacute;n. &ldquo;Habr&iacute;a dado hasta mi cante, solo por ser camarero y ponerle dos caf&eacute;s&rdquo;. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/generacion-post-camaron-son-cantaores-no-llegaron-conocer-genio-vivo_1_9139010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 14:21:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La generación post-Camarón: así son los cantaores que no llegaron a conocer al genio vivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Flamenco,Música,Camarón de la Isla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El SOS desesperado de los tablaos en Madrid: si desaparecen muere el flamenco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sos-desesperado-tablaos-si-desaparecen-muere-flamenco_1_7331804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbd6499b-93b0-4359-8773-fe9bc0b14901_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El SOS desesperado de los tablaos en Madrid: si desaparecen muere el flamenco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Cómo vamos a explicar al mundo que las administraciones han dejado morir el flamenco?", dice Manuel del Rey, gerente del Corral de la Morería, el tablao más famoso de Madrid y referente de un sector en la ciudad que vivió una época dorada y hoy agoniza por la crisis</p></div><p class="article-text">
        Hubo una &eacute;poca en Madrid, la de los a&ntilde;os sesenta y setenta, en la que los tablaos flamencos eran casi lugares mitol&oacute;gicos. En ellos se sab&iacute;a cu&aacute;ndo se entraba pero no cu&aacute;ndo se sal&iacute;a. Por sus escenarios circulaban los artistas que luego se convertir&iacute;an en los grandes maestros del flamenco. <strong>En el Corral de la Morer&iacute;a bailaba Antonio Gades. En Carip&eacute;n se montaba sus fiestas su due&ntilde;a, Lola Flores. En Torres Bermejas cantaba Camar&oacute;n y all&iacute; conoci&oacute; a Paco de Luc&iacute;a. En el Caf&eacute; de Chinitas tocaba cada noche V&iacute;ctor Monge </strong><em><strong>Serranito</strong></em><strong>&hellip;</strong> Y en sus mesas beb&iacute;an, debat&iacute;an y se divert&iacute;an&nbsp;estrellas de Hollywood de paso por Madrid, arist&oacute;cratas, empresarios, artistas, intelectuales o noct&iacute;vagos irredentos. Un tiempo &ldquo;&uacute;nico&rdquo;, como lo recuerda el guitarrista Pepe Habichuela, &ldquo;&uacute;ltimo mohicano&rdquo;, como le dicen bromistas en su familia, de una generaci&oacute;n irrepetible del flamenco. &ldquo;Aquello era m&aacute;s legal, m&aacute;s elegante&rdquo;, lo ensalza. &ldquo;Ahora se ha agrandado mucho el mundo y hay mucho ruido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no s&oacute;lo se agrand&oacute; el mundo. Tambi&eacute;n se redujeron los tablaos. Durante d&eacute;cadas fueron cerrando muchos de ellos y hasta antes de la pandemia quedaban 22 abiertos en Madrid, a los que acud&iacute;an un mill&oacute;n de turistas cada a&ntilde;o. Hoy, de esos 22 cerraron seis; el &uacute;ltimo, el Villa Rosa, el m&aacute;s antiguo de Madrid, en la plaza de Santa Ana. Abierto en 1911, fue de todo durante m&aacute;s de un siglo, desde freidur&iacute;a, discoteca o tablao hasta terminar echando el cierre definitivo por la crisis. Entre la media docena cerrados, el primero en caer, y con m&aacute;s estruendo, fue Casa Patas, lugar emblem&aacute;tico porque si por su tablao no paraban de pasar turistas, por su bar no cesaban de dejarse caer los artistas flamencos en noches de cante y juerga que se estiraban como chicles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Es una situaci&oacute;n alarmante. Si desaparecen los tablaos el flamenco colapsa, porque dan trabajo en Espa&ntilde;a al noventa por ciento de los artistas. Y no s&oacute;lo colapsa el flamenco, sino que corre riesgo de desaparecer un patrimonio cultural &uacute;nico y una parte de la identidad cultural de los espa&ntilde;oles. A ver c&oacute;mo explicamos entonces al mundo que las administraciones han dejado morir el flamenco...</strong>&rdquo;, se lamenta Juan Manuel del Rey, gerente del Corral de la Morer&iacute;a y presidente de la Asociaci&oacute;n Nacional de Tablaos flamencos. Del Rey y sus compa&ntilde;eros llevan un a&ntilde;o embarcados en una larga lucha por resistir la crisis, con los locales cerrados, pero tambi&eacute;n por conseguir un apoyo de las instituciones que hasta ahora ha sido, como se queja, &ldquo;insuficiente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los tablaos son clave para comprender la historia reciente del flamenco</strong>. Hasta que comenzaron a abrir a finales de los a&ntilde;os cincuenta -Zambra y el Corral fueron los primeros que lo hicieron en Madrid-, los artistas malviv&iacute;an. <strong>Con los tablaos se empez&oacute; a profesionalizar el flamenco</strong>: ten&iacute;an sueldo, actuaciones fijas y no se depend&iacute;a de los trabajos espor&aacute;dicos que salieran y de cantar en las ventas a los se&ntilde;oritos. Porque lo de los se&ntilde;oritos no es s&oacute;lo cosa del sur, no distingue de mapas, sino de la vida. La estabilidad que dieron permiti&oacute; a los artistas vivir de su arte y eso, como ensalza Del Rey, &ldquo;ayud&oacute; a evolucionar el flamenco y a que se compartieran conocimientos&rdquo;. &ldquo;<strong>Los tablaos fueron, y son, las universidades del flamenco</strong>&rdquo;. Si desaparecen, ahogados por los aforos reducidos y la ausencia de turistas, esa mayor&iacute;a de artistas flamencos se quedar&aacute;n sin trabajo, el flamenco sin escenarios y este arte tan complejo y &uacute;nico, tan especial, volver&aacute; a recluirse en las casas de las familias flamencas y gitanas, de donde sali&oacute;, inaccesible para el p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Durante meses los due&ntilde;os de los tablaos trataron de transmitir esa idea a las administraciones. Cuenta Del Rey que en Madrid tanto el Ayuntamiento como la Comunidad los recibieron con &ldquo;bastante agilidad&rdquo;, pero que las ayudas ofrecidas fueron insuficientes. El riesgo de que un tablao desaparezca por la crisis de la pandemia no es solo el cierre inmediato, sino, la complicaci&oacute;n de que pueda abrir m&aacute;s tarde otro nuevo. Los tablaos disponen de una licencia de restaurante con espect&aacute;culo y este tipo de permisos, que aceptan unos niveles de ruido m&aacute;s elevados, apenas se consiguen en el centro de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Peor fue hasta ahora la relaci&oacute;n con el Ministerio de Cultura. Durante meses pidieron por tel&eacute;fono y cartas una reuni&oacute;n con el ministro que se les negaba. En diciembre el Ministerio anunci&oacute;, dentro de un paquete m&aacute;s amplio de subvenciones, ayudas a los tablaos. Fueron 185.000 euros para solo seis proyectos. Aquel mes los representantes de los tablaos y los artistas se quejaron frente al Ministerio. Finalmente, tres meses m&aacute;s de espera despu&eacute;s, se la concedieron la semana pasada, aunque no asisti&oacute; el ministro, Jos&eacute; Manuel Rodr&iacute;guez. Entre otras medidas, reclaman algunas de car&aacute;cter puramente simb&oacute;lico para reconocer la importancia cultural de los tablaos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy no poseen ning&uacute;n tipo de reconocimiento oficial. Tampoco lo tienen, en otras ciudades que podr&iacute;an ser equivalentes del flamenco y los tablaos de Madrid, las casas de fado en Lisboa ni los clubes de jazz en Nueva Orleans, aunque en ambos casos se trabaja por conseguir tambi&eacute;n un mayor reconocimiento de estos locales, como confirman a este peri&oacute;dico desde ambas ciudades.</strong> En el caso de la ciudad estadounidense se quiere usar como referencia el novedoso programa &lsquo;Legacy Business&rsquo; implantado en San Francisco, que reconoce, protege y ayuda a los negocios que tienen una implantaci&oacute;n hist&oacute;rica y un valor cultural en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Los tablaos espa&ntilde;oles reclaman hoy a las instituciones 19 millones de euros de ayudas. Es la cantidad que han calculado que necesitan el cerca de centenar de tablaos que quedan en Espa&ntilde;a para capear este a&ntilde;o de crisis y poder pagar los costos fijos que tienen. Despu&eacute;s, como dice Del Rey, &ldquo;ya nos las arreglaremos nosotros mismos, como siempre hemos hecho porque nunca hemos tenido ning&uacute;n tipo de ayuda&rdquo;. La respuesta del Ministerio, de momento, fue una promesa de evaluar la situaci&oacute;n y un anuncio de que volver&aacute;n a reunirse.
    </p><p class="article-text">
        Cardamomo, en el barrio de Huertas, anunci&oacute; que cerraba la primavera pasada. La pandemia no dejaba otra opci&oacute;n. En noviembre, sin embargo, volvi&oacute; a abrir. Es uno de los pocos tablaos que hoy intenta seguir el c&eacute;lebre dicho de que el <em>show</em> siempre debe continuar. Como dicen all&iacute;, estar cerrados los &ldquo;asfixiaba&rdquo;. Decidieron abrir como un &ldquo;acto de fe y de lucha&rdquo;. Hoy lo hacen los fines de semana y los festivos solamente y con un aforo reducido a 45 personas, menos de la mitad. Pero  descubrieron que, frente a la ausencia de p&uacute;blico extranjero, llen&oacute; la sala el de Madrid. &ldquo;Hemos tenido una acogida tremenda. Como el p&uacute;blico madrile&ntilde;o ahora no tiene nada que hacer, muchos a los que nunca se les hab&iacute;a ocurrido ir a un tablao lo est&aacute;n probando&rdquo;, cuentan. Para atraer a ese p&uacute;blico hicieron, adem&aacute;s, una oferta del 40 por ciento, con entradas a 25 euros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa es una de las grandes diferencias con aquella &eacute;poca dorada de los tablaos de los sesenta, cuando Madrid era un hervidero de locales flamencos. El p&uacute;blico entonces era mayoritariamente espa&ntilde;ol. Con los a&ntilde;os y la llegada del turismo extranjero se volte&oacute; la situaci&oacute;n y hoy en todos los tablaos la mayor&iacute;a de los asistentes, entre siete y ocho de dada diez, son turistas de fuera</strong>. Los tablaos tienen, adem&aacute;s, precios que rondan los 40 euros la entrada. Se han quedado como locales y espect&aacute;culos para &ldquo;guiris&rdquo; (turistas extranjeros). Y no s&oacute;lo para &ldquo;guiris&rdquo;, sino para &ldquo;guiris&rdquo; que pueden pagarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y el Museo del Prado?&rdquo;, pregunta Del Rey sin esperar respuesta. &ldquo;All&iacute; el 80 por ciento de los visitantes son extranjeros. Con los tablaos sucede&nbsp;algo parecido. El p&uacute;blico internacional quiere disfrutar lo que no tiene en su pa&iacute;s y en el caso de Espa&ntilde;a es el patrimonio cultural . Y eso significa, entre otras cosas, el Prado y los tablaos. De hecho, sin ese p&uacute;blico internacional el flamenco no ser&iacute;a lo que es&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El flamenco, considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010, sigue siendo un referente de Espa&ntilde;a, aunque su peso como tal se ha diluido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</strong> Como evidencian los estudios que peri&oacute;dicamente realiza el Instituto Elcano sobre la imagen de Espa&ntilde;a en el extranjero, el f&uacute;tbol y los toros contin&uacute;an en los primeros puestos de conceptos relacionados directamente con el pa&iacute;s, seguidos por el sol y ciudades como Barcelona, Madrid o Sevilla. Pero el flamenco, dicen los informes, &ldquo;ha perdido completamente su preeminencia&rdquo;. Al menos en los pa&iacute;ses m&aacute;s cercanos. Sigue teni&eacute;ndola en los m&aacute;s lejanos, como Jap&oacute;n, Turqu&iacute;a o Chile, por citar tres de los que contin&uacute;an mencionado el flamenco como referente espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos hablando de espect&aacute;culos en los que hay hasta diez artistas trabajando y para un p&uacute;bico muy reducido. Por eso tiene esas tarifas. Y porque, adem&aacute;s, en los tablaos no hay ning&uacute;n tipo de ayuda p&uacute;blica que permita rebajar el precio de las entradas, como sucede en teatros y festivales&rdquo;, justifica. Ese es uno de los puntos m&aacute;s pol&eacute;micos de la realidad de los tablaos. No los precios en s&iacute;, sino el hecho de que a pesar de ser negocios que funcionaron hasta la pandemia, muchos artistas se quejan del trato que reciben en algunos de ellos. Lo hacen an&oacute;nimamente. No quieren que sus nombres aparezcan en un art&iacute;culo porque temen posibles castigos cuando se recupere la normalidad. Pero la mayor&iacute;a coinciden: ninguna estabilidad, sueldos precarios y pagos sin cotizar que provocaron que ahora muchos artistas no puedan siquiera tratar de acceder a ayudas para aguantar los largos meses de sequ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Del Rey, como represente del sector, lo defiende. &ldquo;En todos los sectores siempre hay alguien que puede hacerlo mal, pero no se puede criminalizar a todos por esos casos. Que me digan que tablao explota a los artistas y no paga impuestos y yo mismo le enviar&eacute; una inspecci&oacute;n de trabajo, porque, adem&aacute;s, nos est&aacute; haciendo competencia desleal al resto&rdquo;, afirma rotundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El futuro de esos artistas est&aacute; estrechamente ligado al de los tablaos. &ldquo;Si salvamos los tablaos, podr&aacute;n tener trabajo al menos durante los pr&oacute;ximos cincuenta a&ntilde;os&rdquo;</strong>. Del Rey cuenta que &eacute;l aprendi&oacute; de su padre, Manuel del Rey, el empresario que abri&oacute; el Corral de la Morer&iacute;a en los a&ntilde;os cincuenta. &ldquo;Tener a los artistas felices&rdquo; es una de las prioridades para un tablao. &ldquo;Si lo est&aacute;n actuar&aacute;n a gusto, dar&aacute;n el 200 por cien y todos, desde ellos a los empresarios y, por supuesto, el p&uacute;bico, saldremos ganando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su Corral de la Morer&iacute;a es uno de los locales de leyenda de ese Madrid dorado y casi extinguido del flamenco. Por all&iacute; pasaba desde el pr&iacute;ncipe Juan Carlos a Ava Gardner, premios Nobel y actores y escritores que en pleno franquismo debat&iacute;an de pol&iacute;tica a ritmo de zapateado, espoleados por el alcohol y los rasgueos de las guitarras. Todo aquello lo vivi&oacute; en primera persona Blanca del Rey, bailaora y esposa del due&ntilde;o, hoy viuda y alma del Corral. Al otro lado del tel&eacute;fono su voz suena triste pero combativa. Nunca hab&iacute;a estado su Corral cerrado tanto tiempo. Y nunca hab&iacute;a sentido su flamenco tan en peligro. &ldquo;&iquest;Sabes lo que m&aacute;s me duele de todo esto y lo estoy viendo cada d&iacute;a m&aacute;s claro? Que me voy a morir con el pesar de no a ver el flamenco reconocido en Espa&ntilde;a como merece. Toda la vida ha sido as&iacute; y toda la vida he pensado que cambiar&iacute;a. Pero no lo hace&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David López Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/sos-desesperado-tablaos-si-desaparecen-muere-flamenco_1_7331804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Mar 2021 10:36:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Flamenco,Madrid]]></media:keywords>
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