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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Celeste Sequeira]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Celeste Sequeira]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Condenan a un hombre por intento de homicidio a una mujer trans: “Esto es para que a las chicas que vienen no les pase lo mismo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/condenan-hombre-homicidio-mujer-trans-chicas-vienen-no-les-pase_1_7351849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f382033b-31ba-40c2-9d9b-64a78bafda83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenan a un hombre por intento de homicidio a una mujer trans: “Esto es para que a las chicas que vienen no les pase lo mismo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº5 porteño le dio 14 años y medio de prisión a Cristian Scigliano, quien quiso matar a martillazos a Celeste Sequeira, en 2019. El tribunal reconoce el odio a la identidad de género y a la violencia de género</p></div><p class="article-text">
        De repente el sonido del zoom se siente con un peque&ntilde;o eco, es el momento de la sentencia, justo cuando la jueza va a comenzar a leer. Se hace un silencio y se escucha la condena. <strong>Celeste respira hondo y se le escapan las l&aacute;grimas. Se tapa la cara con las manos. Susurra algo. Dice que se hizo justicia. Al hombre que la quiso matar le dieron 14 a&ntilde;os y medio</strong>. No va a tener que temer verlo de nuevo. Ya pas&oacute; un a&ntilde;o y ocho meses de ese d&iacute;a, cuando qued&oacute; derramada en su departamento, tratando de no respirar para seguir viva. <strong>&ldquo;Esto es por mis dos amigas que no est&aacute;n y por todas las chicas que vienen. Esto es para que a ellas no les pase lo mismo&rdquo;</strong>, se emociona.
    </p><p class="article-text">
        El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N&ordm;5 porte&ntilde;o le aplic&oacute; esa condena, pero para conocer sus argumentos habr&aacute; que esperar diez d&iacute;as. <strong>Cristian Scigliano fue sentenciado &ldquo;por homicidio agravado por odio a la identidad de g&eacute;nero y mediando violencia de g&eacute;nero, en grado de tentativa&rdquo;</strong>. Tambi&eacute;n le impuso la imposibilidad de contactarla por ning&uacute;n canal y dispuso su traslado inmediato a la c&aacute;rcel. Es la misma calificaci&oacute;n que tuvo en 2018 la hist&oacute;rica sentencia contra el asesino de la militante trans Diana Sacay&aacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tribunal reconoce el odio a la identidad de g&eacute;nero y a la violencia de g&eacute;nero, siguiendo el camino que inaugur&oacute; la sentencia de Diana. Eso es muy importante, porque sigue vigente el reclamo del colectivo travesti trans y los tribunales est&aacute;n dispuestos a escuchar ese reclamo&rdquo;, explic&oacute; la abogada de Celeste, Luciana S&aacute;nchez, apenas se termin&oacute; de leer el fallo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Celeste es mujer trans y trabajadora sexual. Hace siete a&ntilde;os, Scigliano la contact&oacute;. Tuvieron un par de encuentros y ella se fue a Santiago del Estero, donde le ofrecieron un puesto de enfermera. Durante ese tiempo, &eacute;l le escrib&iacute;a y ella no contestaba. El sacaba perfiles nuevos de Facebook, hasta que en un momento no supo m&aacute;s de &eacute;l. Pero cuando ella volvi&oacute; a Buenos Aires, &eacute;l apareci&oacute; de nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ese momento solo parec&iacute;a un intenso, un pesado, pero cuando lo volv&iacute; a ver estaba m&aacute;s agresivo. Y a medida que se daba cuenta de que yo no lo quer&iacute;a ver, m&aacute;s todav&iacute;a. Antes, las veces que lo vi estaba presente una amiga m&iacute;a. Pero cuando me mud&eacute; yo estaba sola y &eacute;l lo sab&iacute;a. Me insisti&oacute; de arreglarme unas cosas en el ba&ntilde;o, me dijo que no ten&iacute;a plata. Me insisti&oacute; tanto que termin&eacute; dici&eacute;ndole que s&iacute;&rdquo;, relata Celeste esos d&iacute;as previos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Celeste Sequeira.                            </span>
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        El d&iacute;a del ataque, Scigliano fue a la casa de Celeste con la excusa de terminar esos trabajos. Ella ya no quer&iacute;a saber nada. Le dijo que no, que estaba trabajando, que dejaran as&iacute; lo del ba&ntilde;o, hasta que apag&oacute; el tel&eacute;fono. Horas m&aacute;s tarde la sorprendi&oacute; el timbre de su departamento y, cuando abri&oacute;, Scigliano se le meti&oacute; de prepo. &ldquo;Abr&iacute; la puerta y me lo encontr&eacute; ah&iacute;. No s&eacute; c&oacute;mo entr&oacute; desde la calle. Se meti&oacute; en el ba&ntilde;o y se puso a sacar unos cables. Yo no quer&iacute;a estar. Me fui a comprar un remedio. Volv&iacute; y discutimos por la plata. No quer&iacute;a contradecirlo por miedo a que se enojara. Solo quer&iacute;a que se fuera&rdquo;, recuerda.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no sucedi&oacute;. En vez de irse, Scigliano comenz&oacute; un ataque feroz. Cuando ella se acerc&oacute; a la puerta del ba&ntilde;o para ver lo que &eacute;l estaba haciendo, sinti&oacute; una descarga el&eacute;ctrica y cay&oacute; al piso. El le salt&oacute; encima y le peg&oacute; con los pu&ntilde;os en la cara. La arrastr&oacute;, la quiso tirar por el balc&oacute;n, Celeste lo resisti&oacute;. La tir&oacute; en la cama y le peg&oacute; con un martillo en la cabeza varias veces. Despu&eacute;s le apret&oacute; el cuello hasta que ella no resisti&oacute; m&aacute;s: &ldquo;Aguant&eacute; la respiraci&oacute;n, fue instintivo, mareada como estaba pens&eacute; que si &eacute;l pensaba que yo estaba muerta se ir&iacute;a. Y as&iacute; fue&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sent&iacute;s con esta condena?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que por fin la Justicia no nos da la espalda. Este caso fue un antes y un despu&eacute;s, porque estoy viva y pude contarlo. Dos amigas m&iacute;as no tuvieron la misma suerte y sus asesinos a&uacute;n est&aacute;n libres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo estuviste todo este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siento que estuve cambiando mucho. Que no me qued&eacute; en el&nbsp; lugar de la v&iacute;ctima, sino que me empoder&eacute;, que rodeada por el colectivo LGTBI, pude reponerme, denunciarlo, luchar para juntar pruebas, para que vaya a juicio. En un momento en el que pod&iacute;a sentirme muy fr&aacute;gil porque todav&iacute;a no me siento bien de salud, sent&iacute; que por primera vez peleaba por mis derechos.
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                Celeste Sequeira.                            </span>
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        <strong>&iquest;Antes sent&iacute;as que no pod&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me acostumbraba a las burlas, a que me trataran mal. Eso ahora no lo permito m&aacute;s. Si me faltan el respeto ya s&eacute; a d&oacute;nde ir. Todo esto fue muy dif&iacute;cil, pero me cambi&oacute; algo adentro que me hace sentir bien. Haber luchado para que pasen estas cosas me fortaleci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el momento en que Scigliano se fue por la puerta, Celeste tom&oacute; una bocanada de aire. Lastimada como estaba sali&oacute; al pasillo y baj&oacute; las escaleras. Le toc&oacute; el timbre a una vecina. La puerta de la vecina se abri&oacute; y su cara de espanto la sac&oacute; del trance. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; te pas&oacute;? &iquest;Qui&eacute;n te hizo eso?&rdquo;, escuch&oacute; Celeste. Entonces fue que se mir&oacute; y se toc&oacute; la cabeza. Estaba empapada en sangre, le faltaba la ropa, que &eacute;l le hab&iacute;a arrancado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En ese momento tan terrible, mientras llegaba la Polic&iacute;a y la ambulancia, lo &uacute;nico que pensaba era en contarle a una amiga y a la madre de mi ahijada lo que hab&iacute;a pasado. Que supieran que era &eacute;l para que lo pudieran agarrar si a mi me pasaba algo. No quer&iacute;a que sucediera como pas&oacute; con mis amigas. Reci&eacute;n despu&eacute;s de que se los cont&eacute; estuve tranquila con eso&rdquo;. Ah&iacute; la llevaron al hospital.
    </p><p class="article-text">
        Por los golpes de la cabeza, tuvieron que intervenirla de urgencia. Uno de los m&eacute;dicos, le dijo que le iban a tener que cortar el pelo antes de ir al quir&oacute;fano. &ldquo;Le dije que por favor no me lo corte, &eacute;l no entend&iacute;a lo que significa para nosotras nuestro pelo. Me angusti&eacute; mucho, hasta que apareci&oacute; un enfermero, que tambi&eacute;n es del colectivo y me dijo de hacerme una trenza para que no me lo cortaran&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La causa judicial comenz&oacute; torcida. Como Scigliano se hab&iacute;a llevado dinero de la casa, se la instruy&oacute; como un robo, lo cual dejaba afuera de la investigaci&oacute;n todas las pruebas del ataque. &ldquo;Fue una amiga de ella que, como si fuera una perito, compr&oacute; bolsas de pl&aacute;stico y guantes y junt&oacute; el martillo, la amoladora y todas las pruebas que hab&iacute;a en el departamento para que no se contaminara nada. Y sac&oacute; fotos de toda la escena. Porque llegaron la mam&aacute; y la hermana de Celeste para acompa&ntilde;arla y ten&iacute;an que ocupar el departamento&rdquo;, explica la abogada de Celeste, Luciana S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir de que ella tom&oacute; el caso, empez&oacute; a presentar todas estas pruebas m&aacute;s los acosos permanentes por WhatsApp. Hab&iacute;a una seguidilla de videos &iacute;ntimos de &eacute;l, con mensajes a toda hora, que Celeste no respond&iacute;a. &ldquo;La Polic&iacute;a es la primera que define el hecho. Si no hay trabajo sobre ellos, la discriminaci&oacute;n sigue igual. Las mencionan con sus nombres de varones, califican mal los hechos y dejan afuera muchas cosas. Al menos hubo un avance, ahora te ponen que es un robo. Antes, incluso las acusaban de robo a ellas. Terminaban lastimadas y encima acusadas&rdquo;, explica S&aacute;nchez, que repasa varias de las dificultades que tuvieron al comienzo: &ldquo;La Justicia no quer&iacute;a librar la orden de captura hasta que Celeste no declarara, pero ella estaba internada. Y Scigliano se escap&oacute; a Punta Indio. Adem&aacute;s, en medio de eso, nadie encontraba la denuncia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El fiscal de juicio, Juan Manuel Fern&aacute;ndez Buzzi, hab&iacute;a pedido 20 a&ntilde;os de c&aacute;rcel para Scigliano. Tambi&eacute;n hab&iacute;a entendido que el delito hab&iacute;a sido &ldquo;homicidio en grado de tentativa, doblemente calificado&rdquo; por haberse cometido con odio a la identidad de g&eacute;nero y por que lo ejecut&oacute; un hombre contra una mujer provocando violencia de g&eacute;nero. A eso se suma el robo agravado por el uso de un arma. Esa calificaci&oacute;n contempla la ley 26743, respecto de la vivencia interna de la persona y g&eacute;nero autopercibido.&nbsp;Tambi&eacute;n, las convenciones internacionales de violencia de g&eacute;nero como la de Belem do Par&aacute;, de 1994. &ldquo;Celeste se siente mujer, es reconocida por el Estado como mujer, por su entorno y tambi&eacute;n por el propio imputado&rdquo;, explicaba el fiscal en su pedido de pena y destacaba que el ataque se hab&iacute;a producido en el marco de &ldquo;una relaci&oacute;n desigual de poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El odio contra la identidad de g&eacute;nero resulta probada por distintas razones. Las expresiones que le dijo mientras la atacaba (NdeR: le grit&oacute; varias veces <em>&rdquo;morite, puto&ldquo;</em>) indica por un lado una aversi&oacute;n particular hacia su identidad de g&eacute;nero trans. El uso de g&eacute;nero masculino en ese momento no es algo menor cuando &eacute;l siempre se dirig&iacute;a a ella como mujer, denota una censura a su expresi&oacute;n de g&eacute;nero, le niega la posibilidad de expresar lo que es. Haberle sacado la ropa interior tambi&eacute;n implica dejar al descubierto sus genitales en clara alusi&oacute;n a una censura&nbsp; a la imagen externa que ella quiere dar&rdquo;. Con esos argumentos enhebr&oacute; su alegato Fern&aacute;ndez Buzzi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvimos de acuerdo con todos esos planteos del fiscal pero adem&aacute;s entendemos que durante los momentos en que Celeste est&aacute; desvanecida y le sac&oacute; la ropa se produjo un abuso sexual simple y la Justicia tiene la obligaci&oacute;n de investigarlo&rdquo;, aclar&oacute; Luciana S&aacute;nchez. Tambi&eacute;n destac&oacute; que, haber llegado a esta instancia &ldquo;es producto del impacto que tuvo el fallo por el crimen de Diana Sacay&aacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa sentencia de 2018, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N&deg; 4 de CABA conden&oacute; al asesino, Gabriel Marino, a prisi&oacute;n perpetua por el homicidio de la activista trans. En el veredicto, consider&oacute; que se hab&iacute;a tratado de un crimen de odio en el que se produjo violencia de g&eacute;nero. Fue la primera vez que la Justicia utiliz&oacute; el&nbsp; t&eacute;rmino &ldquo;travesticidio&rdquo; en una sentencia. Pero luego, en octubre del a&ntilde;o pasado, la C&aacute;mara Nacional de Casaci&oacute;n Penal. al ratificar la pena, decidi&oacute; quitar el agravante de &ldquo;odio a la identidad de g&eacute;nero&rdquo;. Por eso, la sentencia de hoy tiene una importancia enorme.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Marinelli]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Mar 2021 16:42:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Condenan a un hombre por intento de homicidio a una mujer trans: “Esto es para que a las chicas que vienen no les pase lo mismo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Celeste Sequeira,Travesticidio,Violencia machista]]></media:keywords>
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