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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Masturbación]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/masturbacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Masturbación]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El sexo es sagrado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sexo-sagrado_129_12361423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bde984a1-2679-4aa8-8025-964f61da896a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sexo es sagrado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un mundo hipersexualizado, vivimos un aumento de la sexualización y un retroceso del erotismo. Aunque se ha superado en parte el discurso represivo del sexo como tabú, cierto enfoque liberal ha desplazado su dimensión sagrada.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la sexolog&iacute;a tuvo un desarrollo renovado. La nuestra es una &eacute;poca en la que ya (casi) nada est&aacute; prohibido en t&eacute;rminos sexuales. No creo equivocarme si digo que vivimos en un mundo hipersexualizado.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a veces tengo la impresi&oacute;n de que este empuje a la sexualidad no va de la mano de una profundidad er&oacute;tica. De acuerdo con una proporci&oacute;n inversa, hay un aumento de la sexualizaci&oacute;n y un retroceso del erotismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esta idea no es nueva. La comparto con diferentes autores. Lo que quiero decir va en otra direcci&oacute;n. La ilustrar&eacute; a partir de una an&eacute;cdota. Recuerdo que en mi adolescencia le&iacute; un viejo libro de la disciplina sexol&oacute;gica y una idea en la que se insist&iacute;a mucho en esas p&aacute;ginas es la comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sexo es comunicaci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a con &eacute;nfasis el autor. A m&iacute; me sorprendi&oacute;, porque yo era un joven que se estaba iniciando y mi inter&eacute;s estaba m&aacute;s que nada en concretar. Luchaba con mis s&iacute;ntomas y la propuesta de un v&iacute;nculo basado en la sexualidad me result&oacute; lejana. Cre&iacute; que esas eran cosas que hac&iacute;a Sting, de quien para ese entonces se difund&iacute;a que se dedicaba al sexo t&aacute;ntrico.
    </p><p class="article-text">
        Eran mediados de los &rsquo;90. En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n empezaron a aparecer, como una gran novedad, los restaurantes afrodis&iacute;acos en Buenos Aires. Mis amigos y yo nos re&iacute;amos con la fantas&iacute;a de que un alimento pod&iacute;a despertar una excitaci&oacute;n irrefrenable. Todav&iacute;a es parte del inconsciente de nuestra cultura que ciertos condimentos predisponen a la sensualidad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy me parecen divertidas esas remembranzas, porque revelan una especie de esp&iacute;ritu de ingenuidad. Parecen alusiones a un tiempo remoto, cuando las comparo con lo que hoy se ve en las redes donde nos encontramos con personas que masturban almohadones.
    </p><p class="article-text">
        Hasta no hace mucho tiempo el sexo era un misterio, no porque fuera tab&uacute;, sino porque era una pr&aacute;ctica de iniciaci&oacute;n. Los misterios siempre requieren iniciaci&oacute;n. Hoy es un artefacto que viene con manuales de instrucci&oacute;n. Pareciera que la sexolog&iacute;a tambi&eacute;n hizo un viraje en estos a&ntilde;os, convirti&eacute;ndose en un entrenamiento sobre los modos de gozar.
    </p><p class="article-text">
        No quiero generalizar. Tampoco soy un especialista en el tema, por eso no me interesa el debate en el interior de una disciplina. Me refiero m&aacute;s bien a mi percepci&oacute;n en el mundo en que vivo, en el que la comercializaci&oacute;n del sexo se extendi&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la prostituci&oacute;n (sea que se la entienda tambi&eacute;n como trabajo sexual) y tiene nuevas derivas, por ejemplo, en la creaci&oacute;n de &ldquo;contenido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es el sexo un contenido? Lo dudo. El sexo es lo velado por excelencia. Pueden crearse todas las im&aacute;genes excitantes que se quieran, pero el frenes&iacute; voraz ante la pose no est&aacute; hecho de la misma materia que el erotismo. Ser&iacute;a como confundir el hambre con las ganas de comer y un proceso de descarga con un cuidado de la tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco escuchaba en una entrevista a una mujer que se dedica al oficio que algunos consideran el m&aacute;s viejo del mundo y dec&iacute;a que la verdadera prostituci&oacute;n es m&aacute;s un arte de la palabra que de la consumaci&oacute;n; ella dec&iacute;a que hay algo seriamente degradado y vulgar en dar una imagen (visual o ac&uacute;stica) para el onanismo t&aacute;ctico de un consumidor.
    </p><p class="article-text">
        Me result&oacute; interesante que, en cierta medida, esta mujer renegara de que su profesi&oacute;n se estuviera precarizando. La prostituta como compa&ntilde;era de confianza &ndash;por supuesto que ella no se dedicaba a ofrecer su cuerpo para meramente sobrevivir, situaci&oacute;n de vulnerabilidad que excede un ejercicio liberal&ndash; no es el complemento de un goce autoer&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El sexo es lo oculto, es lo invisible. No puede condescender a la imagen. En eso pienso cuando recuerdo el &eacute;nfasis &ndash;de ese viejo libro&ndash; en la comunicaci&oacute;n. El sexo no se muestra. Si no me equivoco fue <strong>Roland Barthes</strong> quien dijo que no hay nada m&aacute;s vulgar y menos er&oacute;tico que un cuerpo desnudo.
    </p><p class="article-text">
        Como psicoanalista, escucho regularmente a personas hablar de su vida sexual. Siempre tengo presente la distinci&oacute;n si los escucho hablar de un encuentro er&oacute;tico o de una pr&aacute;ctica que drena su ansiedad. &iquest;Qu&eacute; encontr&oacute; esa persona en ese cuerpo del otro, que es tambi&eacute;n el suyo? Este es el milagro del erotismo, revelarnos a nosotros mismos una dimensi&oacute;n corporal a la que no se accede por v&iacute;a de agotamiento y liberaci&oacute;n de tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el sexo es comunicaci&oacute;n, es di&aacute;logo; es decir, camino a trav&eacute;s del cual (<em>dia-</em>) se llega a un conocimiento. En este punto cabe distinguir entre quienes tienen s&iacute;ntomas neur&oacute;ticos (como la impotencia o la falta de sensibilidad) como respuestas defensivas a la entrega y quienes padecen una incapacidad para entregarse y convierten el sexo en una constataci&oacute;n aliviante. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que durante mucho tiempo se insisti&oacute; en las prohibiciones del sexo, en su car&aacute;cter de tab&uacute;; pero en la pendiente de cierto liberalismo (en conformidad con el individualismo que les atribuye una sabidur&iacute;a a las zonas er&oacute;genas) olvidamos que la sexualidad es una de las experiencias de lo sagrado en el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        LL/MF
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sexo-sagrado_129_12361423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2025 09:37:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sexo es sagrado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Masturbación,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre la impotencia masculina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impotencia-masculina_129_9738876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8811cfc5-189f-4b54-a6d2-5c461c638993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre la impotencia masculina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempo de reivindicación del goce solitario, el autor propone a la masturbación como una pasión filial. "No hay masturbación de hombre o mujer, solo existe la de hijo", sostiene. </p></div><p class="article-text">
        <strong>Es posible identificarse por amor, como tambi&eacute;n es posible identificarse para dejar de amar.</strong> En el segundo caso, alguien se convierte en una mera copia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay personas a las que se reconoce como malas copias de otras. No amaron lo suficiente.</strong> En el primer caso, por lo contrario, suele tratarse de quienes llegan a tener un estilo propio, que es lo m&aacute;s impropio que hay, pero conserva el amor como un m&oacute;vil. Un estilo no es personal, es la huella que deja el movimiento de nuestros amores.
    </p><p class="article-text">
        En el modo de re&iacute;rse de un ni&ntilde;o est&aacute; la alegr&iacute;a con que fue mirado y su elecci&oacute;n de no dejar de amar jam&aacute;s a quien lo mir&oacute; tan lindo. En otras ocasiones, la risa se pierde y queda el gesto, la mueca, el rictus, la contracci&oacute;n del cuerpo. En la risa, en cambio, todo es abierto. Por eso quiz&aacute; dicen que es contagiosa. En un estilo el cuerpo se abre y comunica.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, lo que me interesa plantear es que la identificaci&oacute;n no solo es de quien se identifica; si as&iacute; fuera ser&iacute;a un proceso lineal. La fuerza de la identificaci&oacute;n est&aacute; tambi&eacute;n en que el otro se provea como soporte. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como quien se identifica para dejar de amar termina en una pose de mala copia, la contracara est&aacute; en que quien puede funcionar como sost&eacute;n se niegue &ndash;si es demasiado hist&eacute;rico&ndash; o se sienta robado &ndash;si se inclina m&aacute;s hacia la paranoia&ndash;. Aqu&iacute; la orientaci&oacute;n de la identificaci&oacute;n se invierte y quien se identifica tiene que ser muy activo para que ese otro del que proviene la identificaci&oacute;n habilite el juego.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dicho de otro modo, quien se identifica no es solo alguien que toma, sino que &ndash;a su vez&ndash; da mucho, sobre todo su capacidad de amar. Y quien desiste de la histeria y la paranoia, recibe m&aacute;s que un reconocimiento; consigue el milagro de la vida eterna: que es continuar con vida a trav&eacute;s de otro, vivir en otro.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, luego de esta consideraci&oacute;n general sobre la condici&oacute;n amorosa de la identificaci&oacute;n, hablar&eacute; de los varones.
    </p><p class="article-text">
        En varones j&oacute;venes, es cada vez m&aacute;s com&uacute;n la consulta por impotencia. Varones que no son impotentes para masturbarse, por lo tanto que lo sean se relaciona con alg&uacute;n factor del encuentro sexual.
    </p><p class="article-text">
        En el libro <em>El fin de la masculinidad</em> propuse tres hip&oacute;tesis para explicar la impotencia masculina: por efecto de deseo (en el caso de aquellos que no son impotentes salvo con quien les gusta); por fijaci&oacute;n autoer&oacute;tica (cuando lo que Freud llamaba &ldquo;narcisismo del falo&rdquo; resulta insuficiente); por dependencia materna (en el caso de los varones que no pueden simbolizar el acto sexual m&aacute;s que de modo agresivo o, a la inversa, con temor &ndash;por lo general con fantas&iacute;as orales&ndash;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero como lo escrito en los libros nunca es definitivo, hoy voy a agregar una cuarta hip&oacute;tesis &ndash;que no niega las anteriores, sino que la complementa&ndash;. Me explico: como ya desarroll&eacute; en otras ocasiones, la escena primaria es una de las fantas&iacute;as fundamentales de la constituci&oacute;n ps&iacute;quica; as&iacute; lo propuse en otro libro, que justamente se llama <em>Fantas&iacute;as fundamentales</em>.
    </p><p class="article-text">
        En la escena primaria, el ni&ntilde;o es espectador &ndash;en la fantas&iacute;a&ndash; del coito de sus padres; es decir, el ni&ntilde;o mira, pero no participa, como no sea a trav&eacute;s de una identificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Con una identificaci&oacute;n es posible sostener el deseo en una fantas&iacute;a. Lo m&aacute;s com&uacute;n es que el var&oacute;n se identifique con la mujer y se excite con sus gemidos &ndash;este es el verdadero protagonista del goce porn&oacute;grafo&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los varones miran m&aacute;s porno que las mujeres? Por esa necesidad de identificarse con el goce supuesto a la mujer y que, en su cuerpo, est&aacute; m&aacute;s cerca del ano que del falo. No pocos varones cuentan que despu&eacute;s de masturbarse (con porno directo o mental) lo primero que hacen es ir a cagar.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este rodeo preliminar es para llegar al punto que me importa &ndash;en relaci&oacute;n a lo que dije en un comienzo, sobre c&oacute;mo una identificaci&oacute;n puede ser para dejar de amar&ndash;. Me refiero a que en la escena primaria el lugar del ni&ntilde;o es como hijo y, por lo tanto, es una parodia viril, una mala copia de un hombre.
    </p><p class="article-text">
        Porque si el espectador es hijo, entonces, no puede pasar a la cama m&aacute;s que con una identificaci&oacute;n: agresiva (identificado con el padre) o feminizada (como le ocurre a aquellos varones h&iacute;per preocupados porque la mujer disfrute, pero que no pueden penetrar).
    </p><p class="article-text">
        Pasar a la cama implica que la identificaci&oacute;n tenga que caer. Un acto sexual, como encuentro con la castraci&oacute;n, implica una castraci&oacute;n previa a la detumescencia (en realidad, &eacute;sta no castra al var&oacute;n, porque cuando ocurre ya no necesita la erecci&oacute;n), que es la que se da respecto de la posici&oacute;n de hijo.
    </p><p class="article-text">
        Una cuarta hip&oacute;tesis para explicar la impotencia masculina es, entonces, la permanencia de esta posici&oacute;n de hijo, a partir de una identificaci&oacute;n que resigna el amor para confirmar una imagen viril o conformar una seducci&oacute;n femenina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una conclusi&oacute;n suplementaria, para este tiempo de reivindicaci&oacute;n del goce solitario, es recordar que la masturbaci&oacute;n es una pasi&oacute;n filial:&nbsp;no hay masturbaci&oacute;n de hombre o mujer, solo existe la de hijo.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Claro que alguien puede ir a la cama para masturbarse, para que lo masturben o hacerlo con el cuerpo del otro. El goce f&aacute;lico, que no depende de la anatom&iacute;a, tiene diversas variantes.
    </p><p class="article-text">
        El punto es que, para hablar de var&oacute;n o mujer, es preciso ir a la cama con la castraci&oacute;n.&nbsp;As&iacute; es que alguien puede identificarse (con la castraci&oacute;n) por amor y pondr&aacute; en juego su vulnerabilidad y no buscar&aacute; una imagen en el otro. Si un var&oacute;n no resulta castrado de su posici&oacute;n de hijo, ser&aacute; impotente &ndash;masturbador o no&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/impotencia-masculina_129_9738876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2022 09:06:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre la impotencia masculina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[impotencia,Masturbación,Sigmund Freud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Masturbación: cómo detectar si se está volviendo perjudicial para nuestra salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/masturbacion-detectar-si-volviendo-perjudicial-salud_1_9174747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f88b097-8206-4ed0-9439-9a4210423ec1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masturbación: cómo detectar si se está volviendo perjudicial para nuestra salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal como sucede con muchas otras prácticas, puede tener consecuencias negativas si se pierde el control y se convierte en una adicción.</p></div><p class="article-text">
        La masturbaci&oacute;n es una pr&aacute;ctica con numerosos beneficios, <strong>m&aacute;s all&aacute; del placer del orgasmo</strong>: ayuda a dormir mejor, es un buen analg&eacute;sico, refuerza el sistema cardiovascular, mejora el sistema inmunitario y hasta puede mejorar la sociabilidad, entre otros efectos positivos.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que muchas veces se cree, adem&aacute;s, el onanismo <strong>no es una actividad exclusiva de las personas solteras</strong>. Y no hay nada malo en que alguien se brinde autosatisfacci&oacute;n aunque tenga pareja. M&aacute;s bien todo lo contrario: puede ser beneficioso para la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mencionados sus aspectos positivos, surgen algunas preguntas: <strong>&iquest;cu&aacute;ntas veces se masturba la gente?</strong> &iquest;Existe una cantidad considerada &ldquo;normal&rdquo;? &iquest;Puede generar problemas masturbarse demasiado? A continuaci&oacute;n, algunas respuestas.
    </p><h3 class="article-text">Algunas cifras sobre la masturbaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, varias encuestas intentaron determinar cu&aacute;ntas veces a la semana se masturban hombres y mujeres. Un <a href="https://onlinedoctor.superdrug.com/masturbation-confessions/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portal brit&aacute;nico</a> consult&oacute; a un millar de personas de distintos pa&iacute;ses de Europa y de Estados Unidos en 2018, y concluy&oacute; que <strong>los hombres lo hacen cuatro veces por semana</strong> y las mujeres, la mitad: dos veces.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, las mujeres que m&aacute;s placer sexual se brindan a s&iacute; mismas son las de entre 46 y 55 a&ntilde;os, pues casi la mitad de ellas <strong>lo hacen a diario</strong>. As&iacute; lo revel&oacute; una encuesta realizada por la web de citas Victoria Milan, con datos de 8.000 mujeres de catorce pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El mismo informe, publicado en 2019, tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que la mayor&iacute;a de las mujeres de entre 36 y 45 a&ntilde;os se masturban <strong>de tres a cinco veces semanales</strong>. Una cifra bastante m&aacute;s alta que entre las m&aacute;s j&oacute;venes (de 18 a 24 a&ntilde;os): solo el 13% lo hace todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los hombres, una encuesta reciente &ndash;realizada por la empresa Arcwave entre 3.500 hombres de catorce pa&iacute;ses&ndash; se&ntilde;al&oacute; que, de media, ellos lo hacen tres veces por semana.
    </p><h3 class="article-text">Del placer a la compulsi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;cu&aacute;nto es masturbarse demasiado? Pues lo cierto es que no hay un n&uacute;mero. <strong>No se trata de una estad&iacute;stica</strong>, sino de c&oacute;mo se siente cada persona, de las sensaciones que experimenta ante la masturbaci&oacute;n y qu&eacute; lugar ocupa en su vida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el deseo de darse autosatisfacci&oacute;n sexual comienza a tornarse <strong>un impulso intenso y recurrente</strong> y gana cada vez m&aacute;s espacio en la vida cotidiana, es posible que exista o est&eacute; en desarrollo un trastorno psicol&oacute;gico llamado masturbaci&oacute;n compulsiva o simplemente adicci&oacute;n a la masturbaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una de las llamadas adicciones de proceso, pues no responde a ninguna sustancia externa, sino al estado particular de euforia que la persona experimenta a partir de <strong>reacciones qu&iacute;micas</strong> producidas en su propio cerebro.
    </p><h3 class="article-text">Se&ntilde;ales de que me estoy volviendo adicto a la masturbaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las se&ntilde;ales de una masturbaci&oacute;n compulsiva? 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Necesidad de masturbarse.</strong> No se trata de un deseo que surge en situaciones puntuales de estimulaci&oacute;n sexual o de otro tipo, sino una necesidad reiterada y cada vez m&aacute;s frecuente. Su pr&aacute;ctica, adem&aacute;s, comienza a disociarse del placer del orgasmo, y poco a poco se torna un m&eacute;todo para disminuir los niveles de ansiedad.</li>
                                    <li><strong>S&iacute;ndrome de abstinencia.</strong> Si la persona no puede masturbarse, experimenta sensaciones de nerviosismo, malestar, irritabilidad y desasosiego. Tambi&eacute;n pueden ocurrir otras manifestaciones f&iacute;sicas, como dolores de cabeza, falta o exceso de apetito, temblores e insomnio.</li>
                                    <li><strong>Incremento en la conducta.</strong> La necesidad de masturbarse es cada vez mayor. A medida que la mente se acostumbra a la liberaci&oacute;n de oxitocina y otros qu&iacute;micos en el cerebro, producida durante el orgasmo, busca recursos continuos para obtener dicha estimulaci&oacute;n.</li>
                                    <li><strong>Alteraci&oacute;n de otras actividades.</strong> Con el tiempo, la masturbaci&oacute;n compulsiva afecta el resto de la vida cotidiana de la persona. Se resienten las pr&aacute;cticas sociales y la relaci&oacute;n de pareja o la vida familiar. Tambi&eacute;n aparecen sentimientos de culpa, descuido del aspecto f&iacute;sico y de la salud, y resulta afectada la autoestima.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, pueden producirse importantes problemas legales &ndash;por ejemplo, por masturbarse en lugares p&uacute;blicos&ndash; o laborales: seg&uacute;n la citada encuesta de Arcwave, el 1% de los hombres<strong> se masturba en su lugar de trabajo</strong>. Debido a eso, esta adicci&oacute;n tambi&eacute;n equivale a una posible p&eacute;rdida de empleo y riesgo de problemas econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>Finalmente cabe destacar la <strong>incapacidad para controlarlo.</strong> Aunque la persona sea consciente del problema y sus eventuales consecuencias, no puede evitar seguir adelante con esta pr&aacute;ctica. Es decir, se convierte en una obsesi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Otras posibles consecuencias de la masturbaci&oacute;n compulsiva</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las ya citadas, hay otras consecuencias negativas de la adicci&oacute;n a masturbarse. Una de las m&aacute;s importantes es que el objetivo de la estimulaci&oacute;n pasa a ser el orgasmo ya no como una forma de placer, sino como un <strong>&ldquo;desahogo&rdquo; para calmar la ansiedad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que pueden resultar afectados los circuitos neurofisiol&oacute;gicos involucrados en la respuesta sexual. Esto podr&iacute;a llevar a la persona a tener <strong>problemas para sentir placer</strong> en encuentros &iacute;ntimos con alguien m&aacute;s. Por lo tanto, podr&iacute;a preferir masturbarse antes que tener relaciones sexuales con otra persona.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podr&iacute;a suceder que las personas que practiquen la masturbaci&oacute;n compulsiva sufran lesiones en los genitales (el pene o la vulva) debido al <strong>exceso de estimulaci&oacute;n</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; hacer si se detecta o se sospecha la adicci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Lo deseable, por supuesto, es detectar lo antes posible que se empieza a sufrir este problema, y evitar de esa manera las consecuencias m&aacute;s graves.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, uno de los mayores inconvenientes es que este tipo de problemas se tienden a considerar como <strong>un vicio y no como un trastorno</strong>. Por ello, a menudo quienes lo sufren tienden a minimizar los riesgos y a negar la necesidad de ayuda profesional.
    </p><p class="article-text">
        Una posible medida para tratar de superar este problema consiste en <strong>ponerse metas cortas</strong>: no masturbarse durante un cierto n&uacute;mero de horas, o no hacerlo m&aacute;s de una vez por d&iacute;a, por ejemplo, como un intento de empezar a controlarlo.
    </p><p class="article-text">
        Si eso no funciona y el problema se sigue agravando, o ya sus consecuencias han alcanzado mayor gravedad, lo aconsejable es <strong>acudir a una terapia psicol&oacute;gica</strong> para iniciar un tratamiento contra esta adicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>C.V.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristian Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/masturbacion-detectar-si-volviendo-perjudicial-salud_1_9174747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jul 2022 12:58:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masturbación: cómo detectar si se está volviendo perjudicial para nuestra salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Masturbación,trastorno,Salud,indicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Causa cáncer, debilita el cuerpo o solo es para insatisfechas: más de dos siglos de estigma contra la masturbación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/causa-cancer-debilita-cuerpo-insatisfechas-siglos-estigma-masturbacion_1_8974604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1e7031c-6aa8-4442-b2ec-2e76e7cbde27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Causa cáncer, debilita el cuerpo o solo es para insatisfechas: más de dos siglos de estigma contra la masturbación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Evitar el sexo en solitario ha sido una de las obsesiones de una cultura que, durante cientos de años y atravesada por mandatos religiosos y patriarcales, ha llegado a inventar y legitimar todo tipo de teorías y artilugios.</p></div><p class="article-text">
        Bloqueadores de erecciones. Vendaje de los genitales. Circuncisi&oacute;n con anestesia. Quemar el cl&iacute;toris con fenol. <strong>Evitar la masturbaci&oacute;n</strong> ha sido una de las obsesiones de una cultura que, durante cientos de a&ntilde;os y atravesada por mandatos religiosos y patriarcales, ha llegado a inventar y legitimar todo tipo de teor&iacute;as y artilugios. Todo en nombre del sexo con fines reproductivos. A pesar de que tocarse parece ahora algo aceptado socialmente, e incluso jaleado por un mercado que ofrece cientos de juguetes sexuales distintos, la <a href="https://www.eldiario.es/campobase/opinion/el_legado_de_inaki/masturbacion-vida_1_2493048.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">masturbaci&oacute;n </a>sigue bajo sospecha y arrastra unos cuantos estereotipos de g&eacute;nero. Este siete de mayo se celebra, precisamente, el D&iacute;a Mundial de la Masturbaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;persecuci&oacute;n&rdquo; contra la masturbaci&oacute;n afect&oacute; a mujeres y hombres. En su libro 'Una curiosa historia del sexo', que acaba de publicar en Espa&ntilde;a la editorial Capit&aacute;n Swing, la historiadora <strong>Kate Lister</strong> rescata el contenido de la obra del doctor Samuel-Auguste Tissot, que en 1758 aseguraba que la masturbaci&oacute;n contribu&iacute;a a que el cuerpo se consumiera. Su libro puso en marcha una cruzada contra la masturbaci&oacute;n que durar&iacute;a doscientos a&ntilde;os, explica Lister. Los males que el doctor asociaba con los tocamientos impulsaron el escrutinio m&eacute;dico de esta pr&aacute;ctica. 
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX, las teor&iacute;as m&eacute;dicas &ldquo;sobre lo perjudicial que pod&iacute;a llegar a ser la p&eacute;rdida de semen para la salud estaban firmemente asentadas&rdquo;, cuenta Kate Lister. Los m&eacute;dicos aseguraban que masturbarse no solo era peligroso para la salud -la asociaron con el c&aacute;ncer, la epilepsia, la locura o la impotencia- sino que pon&iacute;a en riesgo la vida. Es entonces cuando se desarrollan todo tipo de artilugios y tratamientos para prevenirla. Por ejemplo, el anillo uretral de cuatro puntas, que se colocaba alrededor del pene antes de acostarse y que, en caso de erecci&oacute;n, &ldquo;mord&iacute;a&rdquo; a su portador. 
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos aplicaban &aacute;cidos, agujas y descargas el&eacute;ctricas en el pene. El m&eacute;dico John Harvey Kellog recomendaba el &ldquo;recubrimiento de los &oacute;rganos en una jaula&rdquo;. Era partidario de la circuncisi&oacute;n sin anestesia y, en el caso de las mujeres, de quemar el cl&iacute;toris con fenol como un &ldquo;excelente remedio para calmar la excitaci&oacute;n anormal y prevenir la recurrencia de la pr&aacute;ctica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El sex&oacute;logo Miguel Vagalume confirma que la obsesi&oacute;n &ldquo;por evitar la masturbaci&oacute;n de todas las maneras posibles&rdquo; data del siglo XIX. Es entonces cuando surge el concepto &ldquo;degeneraci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Todo lo que no es generaci&oacute;n, es decir embarazo, es un problema&rdquo;. La aparici&oacute;n de la psiquiatr&iacute;a al mismo tiempo que se empieza a hablar de sexo propicia la &ldquo;obsesi&oacute;n&rdquo; por clasificar todos los comportamientos sexuales y la visi&oacute;n de la masturbaci&oacute;n como problema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Freud es el primero que define, desde la psiquiatr&iacute;a, qu&eacute; es un acto sexual normal. A partir de ah&iacute;, se monta un diagn&oacute;stico m&eacute;dico alrededor de lo que es el buen sexo, el sexo normal...&rdquo;, explica Vagalume. Freud sosten&iacute;a, por ejemplo, que buscar el placer a trav&eacute;s del cl&iacute;toris era un acto sexual infantil, no maduro. Aunque estas ideas y pr&aacute;cticas nos suenen ahora anticuadas, algunas han pervivido. &ldquo;Por ejemplo, que perder semen implica perder potencia&rdquo;, apunta el sex&oacute;logo.
    </p><h3 class="article-text">Estereotipos</h3><p class="article-text">
        Las ideas y prejuicios sobre la masturbaci&oacute;n fueron cambiando; se adaptaron (y reforzaron) a los nuevos estereotipos de g&eacute;nero. Masturbarse empez&oacute; a entenderse como parte de esa masculinidad hegem&oacute;nica patriarcal construida sobre la idea del deseo inagotable e incontrolable de los hombres. En el caso de las mujeres y del estereotipo de la sexualidad femenina discreta y contenida, la masturbaci&oacute;n solo encajaba como un acto para otros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sexualidad de las mujeres se concibe como algo complementario y complaciente, una sexualidad para que los hombres disfruten y depositen su semen. Ah&iacute;, la masturbaci&oacute;n encaja cuando est&aacute; pensada para la fantas&iacute;a masculina&rdquo;, dice Vagalume. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la ola feminista ha contribuido a seguir resquebrajando el tab&uacute; sobre la masturbaci&oacute;n femenina y el mercado ha aprovechado la ocasi&oacute;n: algunos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/juguete-masturbacion-generacion-mujeres-orgasmos_1_1259939.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">juguetes sexuales</a> se han convertido en un aut&eacute;ntico furor. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y a pesar de lo que pueda parecer, el estigma sigue. La sex&oacute;loga Mar&iacute;a Torre constata que la masturbaci&oacute;n sigue pareciendo algo accesorio. En el caso de las mujeres, muchas veces se utiliza la masturbaci&oacute;n como provocaci&oacute;n, &ldquo;como juego hacia otras personas&rdquo;. &ldquo;Le quitamos esa connotaci&oacute;n de que es algo para ti, que es tu espacio, algo que sirve para auto explorarse y conocerse&rdquo;, dice. Perduran tambi&eacute;n algunos prejuicios sobre las mujeres que se masturban o que hablan de masturbarse algo que, se&ntilde;ala, no sucede en los hombres, que m&aacute;s bien cargan con esa idea de que ellos pueden y deben disponer frecuentemente de su sexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que la jugueter&iacute;a er&oacute;tica haya contribuido a desestigmatizar la masturbaci&oacute;n, sigue calando la idea de que es algo que haces solo si est&aacute;s insatisfecho o insatisfecha. &ldquo;Es la idea de 'si estoy bien en pareja, para qu&eacute; voy a buscar m&aacute;s y a masturbarme'. Pongo el ejemplo de un bollo: igual has comido muy bien, no es que tengas hambre, pero ves un bollo y te parece que tiene buena pinta y te lo comes para disfrutar. Pues con la masturbaci&oacute;n es igual: aunque tengas una vida sexual compartida satisfactoria, es una pr&aacute;ctica m&aacute;s, positiva para conocerte, para disfrutar. No es algo que hacemos cuando no tenemos otra cosa&rdquo;, se&ntilde;ala Mar&iacute;a Torre. 
    </p><p class="article-text">
        <em>ARA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/causa-cancer-debilita-cuerpo-insatisfechas-siglos-estigma-masturbacion_1_8974604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 May 2022 14:49:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Masturbación,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Masturbarse es un ejercicio saludable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/masturbarse-ejercicio-saludable_129_8249989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32956710-c9a6-4abe-b87e-02c85f1eaa4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Masturbarse es un ejercicio saludable"></p><p class="article-text">
        En el supermercado suelo comprar unas galletitas que me gustan mucho, cuyo sabor no conozco del todo (creo que algarroba o algo as&iacute;), pero lo que me impresiona m&aacute;s que nada es el envoltorio, que pone en primer plano todo lo que no tienen: sin az&uacute;car ni grasas, sin harinas y no s&eacute; qu&eacute; otras cosas m&aacute;s, en fin, son un producto ideal (para el capitalismo) que se vende por algo diferente a lo que es.
    </p><p class="article-text">
        Estas galletitas son m&aacute;s caras que las otras, que las comunes, que las que tienen todo eso que nos da&ntilde;a. No voy a debatir la alimentaci&oacute;n, s&iacute; llamar la atenci&oacute;n sobre este punto:<strong> en este caso, pagamos m&aacute;s por lo que a este consumo le falta que por lo que tiene</strong>. Es un tipo de pago negativo; pagamos por nada y esa &ldquo;nada&rdquo;, adem&aacute;s, tiene un precio alto. <strong>No se me ocurrir&iacute;a mejor ejemplo para ilustrar c&oacute;mo funciona el mundo capitalista, el fetichismo de la mercanc&iacute;a o incluso la noci&oacute;n de plusval&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es un an&aacute;lisis socio-econ&oacute;mico el que quisiera realizar. Hay otros que lo har&iacute;an mucho mejor. Aunque s&iacute; me interesa hacer una consideraci&oacute;n de econom&iacute;a libidinal. Eventualmente esa &ldquo;nada&rdquo; por la que pagamos tiene un nombre espec&iacute;fico; de un tiempo a esta parte se llama &ldquo;salud&rdquo;. Esa nada suprasensible &ndash;ya que no se encuentra en ninguno de los aspectos del objeto&ndash; es una determinaci&oacute;n importante del deseo.
    </p><p class="article-text">
        De un tiempo a esta parte, la salud se volvi&oacute; un denominador com&uacute;n de nuestros deseos. En la alimentaci&oacute;n, reprime el placer de los sentidos; hace poco un ni&ntilde;o suger&iacute;a que comer verduras era rico porque &ldquo;es sano&rdquo;. Desde ya que no a&ntilde;oro la infancia ah&iacute;ta de esos dulces que tambi&eacute;n implicaban un sabor uniforme (y excitante); digo m&aacute;s bien que el desarrollo de la sensibilidad requiere la diferenciaci&oacute;n o, mejor dicho, que donde hay homogeneidad no hay placer.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no quiero hablar de la alimentaci&oacute;n -ya lo dije-. Parto de este caso en la medida en que lleva al punto que me importa: &iquest;no ocurre lo mismo con la sexualidad? Slavoj &#381;i&#382;ek&nbsp;tiene una f&oacute;rmula muy divertida para hacer este paralelismo: as&iacute; como hoy existe el caf&eacute; descafeinado, la cerveza sin alcohol, &iquest;no podr&iacute;a haber tambi&eacute;n un sexo sin erotismo? Esta l&iacute;nea de pensamiento la encontramos en sus libros desde <em>Bienvenidos al desierto de lo real</em> al recientemente traducido <em>Chocolate sin grasa</em>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, proliferan las notas period&iacute;sticas que cuentan la cantidad de calor&iacute;as que se pueden quemar con tan solo un acto sexual (depende su duraci&oacute;n, claro); el tipo de activaci&oacute;n card&iacute;aca que produce el sexo matinal; incluso hay algunos sobre las funciones prote&iacute;nicas del semen (parece que tambi&eacute;n tiene vitamina C) y otros m&aacute;s que configuran toda una agenda de nutrici&oacute;n sexual. <strong>El sexo dej&oacute; de ser er&oacute;tico, necesita que le demos nuevas justificaciones.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La nueva ecuaci&oacute;n ser&iacute;a: comer es sano, coger es parecido a comer, entonces &iexcl;coger es sano! Sin embargo, no quiero referirme aqu&iacute; a los art&iacute;culos relativos a la higiene del acto sexual, sino fundamentalmente a los que le&iacute; sobre la masturbaci&oacute;n. Porque es cierto que ya no vivimos en un mundo que condene el onanismo como un pecado, pero &iquest;no se trata de una nueva hipoteca la que hace de este acto &iacute;ntimo una forma del viejo aforismo socr&aacute;tico &ldquo;Con&oacute;cete a ti mismo&rdquo;?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que pasamos de la teolog&iacute;a a una especie de pedagog&iacute;a. La masturbaci&oacute;n es hoy, seg&uacute;n diferentes art&iacute;culos: 1. Una v&iacute;a para &ldquo;aprender&rdquo; (sic) a &ldquo;familiarizarse&rdquo; (sic) con el &ldquo;propio cuerpo&rdquo; (sic); 2. Un recurso de &ldquo;descarga&rdquo; (sic) para evitar tensi&oacute;n y &ldquo;nervios&rdquo; (sic) (aunque aqu&iacute; se nota que los autores no leyeron nada sobre la etiolog&iacute;a de la neurastenia); 3. Hay art&iacute;culos que plantean que se la debe &ldquo;validar&rdquo; (sic) como un fin en s&iacute; mismo y no asociarla necesariamente al coito, porque es preciso cuestionar el &ldquo;coitocentrismo&rdquo; (sic); 4. Encontr&eacute; un art&iacute;culo que habla de las virtudes digestivas de la masturbaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Did&aacute;ctica, ansiol&iacute;tica, t&oacute;nica, nutritiva, el elogio contempor&aacute;neo de la masturbaci&oacute;n logr&oacute; sepultar su car&aacute;cter maldito. </strong>Nos hemos vuelto una sociedad que necesita celebrar este acto, justificarlo, incluso visibilizarlo, pero &iquest;qu&eacute; se vuelve invisible al hacer visible algo? La visibilizaci&oacute;n no es un acto sin consecuencias, tambi&eacute;n compromete con cierto punto ciego y crea sus propios prejuicios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Didáctica, ansiolítica, tónica, nutritiva, el elogio contemporáneo de la masturbación logró sepultar su carácter maldito. Nos hemos vuelto una sociedad que necesita celebrar este acto, justificarlo, incluso visibilizarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En su libro <em>Sexo solitario</em>, Thomas Laqueur esboza la hidr&aacute;ulica del cuerpo que se pone en juego en la idea de la masturbaci&oacute;n como descarga. Esta idea moderna, que se desarroll&oacute; sobre todo a partir del cuerpo entendido como m&aacute;quina, permanece a&uacute;n en el ejemplo del punto 3. Por esta v&iacute;a, entonces, tampoco lo nuevo suele ser nuevo y con otros ropajes reproduce mitos e ideas del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, un punto de debate actual es el relativo a la masturbaci&oacute;n de las mujeres. El argumento habitual es que hist&oacute;ricamente este acto fue prohibido con mayor &eacute;nfasis y que, por eso, hoy necesita ser reconocido. A veces se acusa al psicoan&aacute;lisis de haber sido c&oacute;mplice de la condena femenina. Se critica que Freud habr&iacute;a dicho que el cl&iacute;toris es una especie de pene peque&ntilde;o. Sin embargo, &iquest;a qu&eacute; apunta esta afirmaci&oacute;n freudiana?
    </p><p class="article-text">
        Freud sab&iacute;a que las mujeres se masturbaban, esto es claro, pero desde su punto de vista la masturbaci&oacute;n era un placer masculino. Freud dice esto porque no piensa en la masturbaci&oacute;n como un acto (la manipulaci&oacute;n genital); sino en un tipo de placer, que se obtiene de los m&aacute;s diversos actos. La masturbaci&oacute;n es un placer siempre id&eacute;ntico a s&iacute; mismo, eso lo hace f&aacute;lico, independientemente de qui&eacute;n se masturbe. Ese placer f&aacute;lico, en serie (y serial), es el que hace que alguien pueda dedicarse durante horas a una tarea (o a varias). La masturbaci&oacute;n es un placer que, por ejemplo, va muy bien con el trabajo o, mejor dicho, con ese hacer compulsivo que, a veces, se parece al trabajo, pero no es tal.<strong> Nuestra sociedad es eminentemente masturbatoria. Se dice que es &ldquo;individualista&rdquo;, pero este t&eacute;rmino es la traducci&oacute;n social de una relaci&oacute;n con el erotismo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces tambi&eacute;n se dice que es una sociedad &ldquo;ego&iacute;sta&rdquo;. Sin embargo, el ego&iacute;smo es un tipo de actitud que busca aumentar el placer, diversificarlo, que no se satisface siempre de la misma manera. Un romano era ego&iacute;sta y se tomaba algunas horas para almorzar. En nuestra sociedad de pajeros se come de parados en la mesa de la cocina, en minutos; comer se volvi&oacute; una masturbaci&oacute;n m&aacute;s. Por eso nuestra sociedad no es ego&iacute;sta, es m&aacute;s bien narcisista, es decir, una sociedad en la que se padece por &ldquo;baja&rdquo; autoestima &ndash;de la misma manera, cuando alguien dice &ldquo;me la baja&rdquo; habla de su relaci&oacute;n con ese placer: si no es masturbatorio, no le interesa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestra sociedad es eminentemente masturbatoria. Se dice que es “individualista”, pero este término es la traducción social de una relación con el erotismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La masturbaci&oacute;n es un placer prefabricado, reproducible, que no incorpora nuevas metas, que no se ampl&iacute;a con el del otro. Un acto copulatorio puede ser masturbatorio. Muchas veces lo es. La masturbaci&oacute;n es un placer que viene de adentro, que no quiere el afuera, que transforma el afuera en corte y demanda. &ldquo;Afuera no hay placer&rdquo;, dice el masturbador; nada de afuera, nada de otro, es causa de placer. El masturbador siempre se vive quejando de que lo interrumpen. Vive la vida como interrupci&oacute;n de ese goce &uacute;nico. <strong>Esto es la masturbaci&oacute;n: la creencia en un &uacute;nico goce; es poner el goce en lugar del placer y aplastarlo completamente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces, cuando Freud plantea que el cl&iacute;toris es un pene en miniatura no es porque busque negar el erotismo femenino; m&aacute;s bien lo que desarrolla es que puede quedar atrapado por un goce f&aacute;lico, como le ocurre m&aacute;s directamente al var&oacute;n. En otro libro de estos d&iacute;as, <em>El placer borrado. Cl&iacute;toris y pensamiento</em>, Catherine Malabou explica ciertas ideas del pensamiento de Luce Irigaray, en particular que el placer femenino no se fija en un &oacute;rgano, mucho menos supondr&iacute;a &ndash;como s&iacute; pensaba Freud&ndash; que la vagina tiene que ir al lugar del cl&iacute;toris, con una especie de sustituci&oacute;n y, por eso mismo, no hay sede para el orgasmo femenino. Este goce queda des-localizado, sin que esto implique un d&eacute;ficit. De ah&iacute; que pueda pensarse en que haya mujeres que requieran tocarse durante un acto de penetraci&oacute;n (o sin ella) sin que estas caricias cumplan una funci&oacute;n onanista. Este s&iacute; fue un prejuicio t&iacute;pico entre psicoanalistas: plantear que esa era una dependencia m&aacute;s o menos masturbatoria, un resabio de inmadurez autoer&oacute;tica que no hab&iacute;a sido superado y que deb&iacute;a ser curado.
    </p><p class="article-text">
        La masturbaci&oacute;n es un tema de mucha complejidad (no dir&eacute; con facilismo que es un tema de nunca acabar), no creo que se pueda resolver con la nueva moral progresista de autorizaci&oacute;n y validaci&oacute;n saludable &ndash;que m&aacute;s bien tiende hacia el falicismo, para hacer el chiste tonto. Llevo m&aacute;s de un a&ntilde;o dedicado a la lectura del <em>Manifiesto pornol&oacute;gico</em> de Daniel Mundo que, en unas pocas p&aacute;ginas, desaf&iacute;a muchas de las interpretaciones que hoy nos hacemos de la sexualidad reducida a performance, a beneficio yoico, a atributo narcisista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No siempre que alguien se toca, se masturba. Es posible masturbarse con los m&aacute;s diversos actos. Puede tratarse de un acto er&oacute;tico, pero tambi&eacute;n puede hacer del cuerpo un instrumento sometido al mecanicismo. Las loas que hoy se cantan a la manipulaci&oacute;n de los propios genitales, lejos de ser un himno de liberaci&oacute;n, son parte de un dispositivo de p&eacute;rdida de erotismo que, en nombre de habilitarnos, nos esclaviza a mandatos que tal vez ya no sean disciplinarios, pero que no dejan de plantear el mismo rechazo respecto del deseo. Un rechazo cada d&iacute;a m&aacute;s sutil.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        <em>LL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/masturbarse-ejercicio-saludable_129_8249989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Aug 2021 10:36:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Masturbarse es un ejercicio saludable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Masturbación,Erotismo,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Covid-19 y masturbación: 4 de 10 personas tiene mayor deseo de autoplacer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/covid-19-masturbacion-deseo-sexual_1_7898391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b001ef22-ee57-4e66-ac21-72d6a8f457fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1017949.jpg" width="1054" height="593" alt="Covid-19 y masturbación: 4 de 10 personas tiene mayor deseo de autoplacer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una muestra pequeña de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana indica que el aislamiento y distanciamiento indicado para frenar el impacto de la pandemia motivó el deseo sexual en solitario. El viernes es el Día Internacional de la Masturbación.</p></div><p class="article-text">
        <strong>El encierro y distanciamiento f&iacute;sico, las dificultades para conocer a otros y el temor al contagio modificaron la sexualidad.</strong> Un relevamiento entre mil personas realizado por una marca de juguetes er&oacute;ticos y la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH) &nbsp;muestra que<strong> el 40% de las personas encuestadas percibi&oacute; mayor deseo durante los meses de encierro por COVID</strong>&nbsp;y, en consecuencia,&nbsp;aument&oacute; su frecuencia en el acto de masturbarse. <strong>El viernes es el D&iacute;a Internacional de la Masturbaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seg&uacute;n el informe, el 58% de los consultados lo realiza entre 1 y 3 veces por semana, el 18% entre 4 y 6 veces por semana, y el 16% una vez por mes.</strong>&nbsp;Desde que comenz&oacute; el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) el&nbsp;<strong>60% de las personas encuestadas percibi&oacute; cambios: el 40% percibi&oacute; mayor deseo y por consecuencia&nbsp;aument&oacute; la frecuencia en el acto de masturbarse</strong> y un 20% percibi&oacute; una falta de deseo y por ende disminuy&oacute; la frecuencia<strong>&nbsp;</strong>para masturbarse.&nbsp;Un dato: el 90% de quienes respondieron la encuesta son mujeres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 58% de los consultados lo realiza entre 1 y 3 veces por semana, el 18% entre 4 y 6 veces por semana, y el 16% una vez por mes.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;De acuerdo a los resultados de esta encuesta y otras realizadas durante la pandemia tenemos frente a nosotros la responsabilizar de <strong>naturalizar el sexo solitario y de desmitificar la masturbaci&oacute;n como toda actividad no coital</strong>, ya que <strong>la masturbaci&oacute;n es un acto placentero individual e &iacute;ntimo</strong>, el tocar los genitales de otro o los propios frente a la presencia real o virtual de otra persona es relacionarnos de alguna manera con un otro&rdquo;, dice <strong>Silvina Valente, presidenta de la SASH</strong>. Esa organizaci&oacute;n de profesionales colabor&oacute; con<em> Erotick Pink</em>, una l&iacute;nea de <em>sex toys</em>, que tambi&eacute;n ofrece capacitaciones en materia de sexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Otros datos de la encuesta, indican que el<strong> 60% de los encuestados habla libremente de masturbaci&oacute;n,&nbsp;</strong>mientras que un 40% prefiere evitar el tema por verg&uuml;enza o por considerarlo tab&uacute;.&nbsp;Para el <strong> 80% de el hecho de masturbarse les brinda mayor conocimiento de su cuerpo. Otro dato importante es que el 85% de los encuestados afirma que nadie le explic&oacute; la importancia de la masturbaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En abril del a&ntilde;o pasado, cuando la pandemia por Coronavirus ya estaba instalada en la Argentina, la masturbaci&oacute;n fue una recomendaci&oacute;n del Estado, </strong>desde donde tambi&eacute;n se sugiri&oacute; la pr&aacute;ctica &ldquo;virtual&rdquo; del sexo. Fue una declaraci&oacute;n oficial, dada durante las conferencias matutinas sobre Covid-19, a cargo de Carla Vizzotti, entonces secretaria de Acceso a la Salud. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>En 2020, adem&aacute;s, se registr&oacute; un boom en la venta de juguetes er&oacute;ticos</strong>. Seg&uacute;n el registro de Mercado Libre, aument&oacute; un 97% la venta online de este tipo de accesorios. El dato surge de la comparaci&oacute;n de los primeros tres meses del a&ntilde;o con el trimestre siguiente. <strong>Tambi&eacute;n subieron los precios</strong>.&nbsp;El succionador de cl&iacute;toris (que de acuerdo al informe de la SASH es el m&aacute;s buscado) que en abril val&iacute;a $5.695, hoy ronda los $10 mil.<strong> Las mujeres de entre 18 y 34 a&ntilde;os son las que m&aacute;s buscan sex toys</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/covid-19-masturbacion-deseo-sexual_1_7898391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 May 2021 16:53:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Sexo,Educación sexual,Masturbación]]></media:keywords>
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