<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Octavio Romero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/octavio-romero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Octavio Romero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1033408/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[“Mea culpa” del Estado por no garantizar la investigación de un crimen de odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mea-culpa-no-garantizar-investigacion-crimen-odio_1_9297460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11f0eacd-edb3-4635-99cb-55cac6cd3338_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055716.jpg" width="798" height="449" alt="“Mea culpa” del Estado por no garantizar la investigación de un crimen de odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Octavio Romero estaba a punto de casarse con Gabriel Gersbach, cuando su cuerpo apareció flotando en el Río de la Plata. Iba a convertirse en el primer miembro de una fuerza de seguridad en casarse bajo la Ley de Matrimonio Igualitario. Tras una década de lucha su pareja consiguió que el Estado reconozca que dejó el crimen impune.</p></div><p class="article-text">
        A 11 a&ntilde;os del <strong>homicidio impune</strong> de <strong>Octavio Romero</strong> (33), el suboficial de Prefectura Naval Argentina (PNA) asesinado en 2011 presuntamente para evitar que se convirtiera en el primer integrante de esa fuerza en contraer matrimonio igualitario, el Estado Argentino reconoci&oacute; hoy &ldquo;su responsabilidad internacional por la falta de adecuaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n penal a los est&aacute;ndares internacionales&rdquo; ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),&nbsp; al tiempo que se comprometi&oacute; a adoptar una serie de medidas reparatorias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un crimen de odio que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s porque <strong>iba a ser el primer prefecto en unirse en matrimonio igualitario</strong> pero tambi&eacute;n porque luego vino un poder judicial homof&oacute;bico, hegem&oacute;nico y excluyente que no quiso ni supo avanzar en esta causa como en tantos otras casos con v&iacute;ctimas nuestra comunidad por los que reclamamos&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR</strong> el abogado y ex presidente de la CHA, <strong>Pedro Paradiso Sottile,</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por otro lado, este es un acuerdo hist&oacute;rico porque es la primera vez que un Estado llega a una soluci&oacute;n amistosa por un crimen de odio&rdquo;, agreg&oacute; el actual titular de la Fundaci&oacute;n Igualdad que junto a la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) acompa&ntilde;aron al novio de la v&iacute;ctima &ndash;<strong>Gabriel Gersbach</strong>- en el recorrido iniciado hace 10 a&ntilde;os ante la CIDH que hoy concluye con este acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de reconocer que la investigaci&oacute;n judicial incumpli&oacute; con&nbsp; &ldquo;la debida diligencia reforzada que rige en materia de violencia por motivos de g&eacute;nero, aplicable a los cr&iacute;menes contra el colectivo LGBTIQ+&rdquo;, en esta soluci&oacute;n amistosa <strong>el Estado argentino &ldquo;reconoce que la inexistencia de una respuesta judicial adecuada</strong> tuvo un severo impacto sobre la integridad personal de Gabriel Gersbach&rdquo; y se obliga a otorgarle una reparaci&oacute;n pecuniaria a determinar. Tambi&eacute;n se compromete a brindar apoyos a la fiscal&iacute;a a cargo de esclarecer lo sucedido, a implementar acciones de reparaci&oacute;n simb&oacute;lica y pol&iacute;ticas de no repetici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_50p_1055724.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_50p_1055724.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_75p_1055724.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_75p_1055724.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_default_1055724.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_default_1055724.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84a958df-587c-42af-bd73-03d6e2553c2d_16-9-aspect-ratio_default_1055724.jpg"
                    alt="Durante más de diez años Gabriel Gersbach, a la derecha, peleó para probar que el Estado no investigó la muerte de su pareja."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Durante más de diez años Gabriel Gersbach, a la derecha, peleó para probar que el Estado no investigó la muerte de su pareja.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text">Orgullo gay</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El &lsquo;orgullo gay&rsquo;, era un concepto que antes me hac&iacute;a ruido pero ahora me siento realmente orgulloso de Octavio, de lo que siento por &eacute;l y por estar haciendo algo en su honor. <strong>Creo que &eacute;l est&aacute; viendo y agradeciendo el esfuerzo que hicimos buscando la verdad</strong> y para que esto no se repita&rdquo;, dijo a <strong>elDiarioAR</strong> Gabriel Gersbach horas antes de la audiencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora va a haber protocolo de actuaci&oacute;n (ante denuncias de discriminaci&oacute;n por orientaci&oacute;n sexual en las fuerzas de seguridad), que es fundamental porque <strong>otros chicos (gays) de Prefectura fueron amenazados despu&eacute;s del crimen </strong>y a un suboficial le dijeron que &lsquo;iba a terminar como Octavio Romero&rsquo;&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Informe Anual del Observatorio Nacional de Cr&iacute;menes de Odio LGBT+ elaborado por la Federaci&oacute;n Argentina LGBT+, en 2021 &ldquo;hubo 17 asesinatos perpetrados hacia la diversidad sexual&rdquo; de los cuales 11 correspondieron a mujeres trans, 5 a varones gay cisg&eacute;nero &ndash;como era el caso de Octavio- y 1 a un var&oacute;n trans.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según un Informe del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, en 2021 “hubo 17 asesinatos la diversidad sexual” de los cuales 11 correspondieron a mujeres trans, 5 a varones gay cisgénero –como era el caso de Octavio- y 1 a un varón trans.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Simb&oacute;licamente es muy valioso que el Estado est&eacute; haci&eacute;ndose cargo de que la justicia argentina no tiene perspectiva de g&eacute;nero; ahora esperamos que las medidas de no repetici&oacute;n se puedan aplicar&rdquo;, dijo a este medio <strong>Celeste Fern&aacute;ndez</strong>, directora adjunta de ACIJ.
    </p><p class="article-text">
        La letrada explic&oacute; que &ldquo;el reconocimiento de responsabilidad internacional por parte del Estado argentino,&nbsp; no es por el crimen de Octavio (en s&iacute;) que todav&iacute;a la justicia no comprob&oacute; si fue cometido por la fuerza, sino porque la investigaci&oacute;n penal no fue hecho de acuerdo a los est&aacute;ndares internacionales&rdquo;, como consecuencia de lo cual &ldquo;seguimos sin saber lo que pas&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Del acto de r&uacute;brica de la soluci&oacute;n amistosa participaron adem&aacute;s de Gersbach, Sottile y Fern&aacute;ndez, la subsecretaria de Protecci&oacute;n y Enlace Internacional en Derechos Humanos, Andrea Pochak; y el experto independiente sobre la protecci&oacute;n contra la violencia y la discriminaci&oacute;n por motivos de orientaci&oacute;n sexual o identidad de g&eacute;nero de ONU, V&iacute;ctor Madrigal-Borloz.
    </p><h3 class="article-text">Signos de tortura</h3><p class="article-text">
        Octavio Romero ten&iacute;a 13 a&ntilde;os de trayectoria como suboficial de la Prefectura Naval Argentina -uno m&aacute;s que de noviazgo con Gabriel- cuando fue secuestrado de su domicilio la fr&iacute;a noche del 11 de junio de 2011, donde estaba solo, alist&aacute;ndose para asistir a una fiesta de cumplea&ntilde;os en Parque Centenario.
    </p><p class="article-text">
        Dos botellas enfri&aacute;ndose in&uacute;tilmente en la heladera, la puerta de calle abierta, luces y televisi&oacute;n en funcionamiento fueron las se&ntilde;ales de alarma que recibi&oacute; su pareja al regresar m&aacute;s tarde esa noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el silencio: Octavio nunca lleg&oacute; a la fiesta, todo llamado telef&oacute;nico fue en vano y nadie supo m&aacute;s nada de &eacute;l hasta seis d&iacute;as m&aacute;s tarde, cuando <strong>su cuerpo desnudo y con signos de torturas fue encontrado flotando a orillas del R&iacute;o de la Plata, a la altura de Vicente L&oacute;pez y en jurisdicci&oacute;n de PNA.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De entonces a esta parte, poco es lo que se sabe m&aacute;s all&aacute; de los resultados de la autopsia que indicaron que la muerte sobrevino por &ldquo;asfixia por sumersi&oacute;n, luego de haber quedado inconsciente tras haber sido golpeado y arrojado al agua&rdquo;. El cuerpo presentaba una alta concentraci&oacute;n de alcohol en sangre (2,6 gramos por litro de sangre), golpes en la cara y nuca efectuados con un objeto contundente pero en cambio no ten&iacute;a rastros de lesiones defensivas. El elemento con el que fue agredido nunca se encontr&oacute;, como tampoco su tel&eacute;fono celular ni su arma reglamentaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Octavio se iba a casar y en Prefectura no todos aceptaban que fuera un casamiento gay o que un gay llegara a ser oficial, porque al obtener el t&iacute;tulo pasaba a autom&aacute;ticamente a ser oficial Por eso me inclino a pensar en un crimen de odio a su condici&oacute;n sexual que ya hab&iacute;a sido motivo de amenazas aunque, por otro lado, trabajaba en Control de Gesti&oacute;n que otorgaba permisos entrada y salida de buques, que es una oficina con mucho poder&rdquo;, dijo Gabriel.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Sottile record&oacute; que &ldquo;desde siempre hemos sostenido que es un crimen de odio, cometido por integrantes de la fuerza&rdquo; porque de otra forma<strong> es imposible&nbsp; &ldquo;desaparecer de pleno centro porte&ntilde;o a una persona y que aparezca el cuerpo una semana despu&eacute;s&rdquo;</strong> en jurisdicci&oacute;n de la PNA
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se lograra constatar esta hip&oacute;tesis, estar&iacute;amos hablando de los mismos procedimientos que utiliz&oacute; la dictadura c&iacute;vico-miliar-eclesi&aacute;stica, incluyendo haber sido chupado de su casa. Es muy simb&oacute;lico y causal&rdquo;, dijo.
    </p><h3 class="article-text">Sin imputados</h3><p class="article-text">
        En la causa por homicidio que tramita en la Fiscal&iacute;a Nacional de Instrucci&oacute;n N&ordm;40 bajo las &oacute;rdenes del Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucci&oacute;n N&ordm;24, no hay siquiera imputados. De sus numerosas fojas no surge tampoco d&oacute;nde estuvo Octavio entre el 11 y el 17 de junio de 2011, d&oacute;nde lo golpearon como tampoco en qu&eacute; fue trasladado desde su domicilio hasta la Costanera Norte.
    </p><p class="article-text">
        Ante la falta de avance en la investigaci&oacute;n judicial, Gabriel Gersbasch present&oacute; en 2012 una denuncia a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y seis a&ntilde;os despu&eacute;s el organismo admiti&oacute; el caso.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de 2021, se inici&oacute; un proceso de di&aacute;logo entre la parte peticionaria y el Estado Nacional, que fue coordinado por la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos de la Naci&oacute;n y en el que&nbsp; participaron representantes de diferentes ministerios y organismos p&uacute;blicos, con esta soluci&oacute;n amistosa como corolario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo a Octavio lo conoc&iacute; durante una salida con amigos. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n un chico que bailaba muy bien. Un amigo me dice &lsquo;mir&aacute; qu&eacute; bien baila, &iexcl;c&oacute;mo me gusta!&rsquo; Le dije &lsquo;yo te lo traigo&rsquo; y all&aacute; fui. Pero &eacute;l me dijo pero &lsquo;a m&iacute; no me gusta tu amigo, a m&iacute; me gust&aacute;s vos&rsquo; y as&iacute; empezamos&rdquo;, cuenta Gersbach.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6c19d3cb-3149-444d-964b-8bde505f1aad_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gabriel, durante la firma del acuerdo por el crimen de su pareja, Octavio Romero."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gabriel, durante la firma del acuerdo por el crimen de su pareja, Octavio Romero.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Gabriel asegura que fueron &ldquo;muy unidos&rdquo; tanto entre ellos, como con sus respectivas familias, las cuales estaban felices con la idea del casamiento planificado para diciembre de 2011 que nunca lleg&oacute; a realizarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Octavio peg&oacute; onda con todos en mi familia, se los gan&oacute; a todos porque ten&iacute;a mucha chispa&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando iniciaron la relaci&oacute;n, Octavio ya era suboficial de prefectura pero durante un tiempo se lo ocult&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pasa que yo ten&iacute;a ocho a&ntilde;os m&aacute;s, viv&iacute; la dictadura militar y jam&aacute;s me hubiera metido con un milico pero a &eacute;l lo acept&eacute; porque cuando lo supe porque ya est&aacute;bamos enganchas&iacute;dimos y &eacute;l era una persona que siempre me dec&iacute;a que no se identificaba con nadie de las fuerzas, donde todos eran machitos alfa&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Octavio apenas pudo se meti&oacute; a estudiar idiomas y la carrera de relaciones p&uacute;blicas internacionales: <strong>su sue&ntilde;o era dedicarse a la carrera diplom&aacute;tica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el joven ten&iacute;a que soportar que lo discriminaran, acosaran, hostigaran y hasta amenazaran por su orientaci&oacute;n en el edificio Guardacostas donde desempe&ntilde;aba tareas administrativas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nosotros siempre &iacute;bamos a la marcha del orgullo y &eacute;l me dec&iacute;a que ten&iacute;a que ir con la cara pintada,</strong> con sombrero, porque hab&iacute;a personal de inteligencia que lo pod&iacute;a identificar. De hecho una vez lo apercibieron con tres d&iacute;as de arresto. Adem&aacute;s ya lo hab&iacute;an amenazado y hostigado otros superiores de Prefectura, lo tremendo es que nunca dijo los nombres&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esa hostilidad se hizo m&aacute;s patente a&uacute;n despu&eacute;s de que Octavio solicitara su aprobaci&oacute;n para casarse con Gabriel, una condici&oacute;n que hasta este crimen se le exig&iacute;a a todos los integrantes de la fuerza antes de contraer matrimonio para asegurarse que el candidato o candidata no representara &ldquo;un conflicto por motivos pol&iacute;ticos o sociales&rdquo;, como un remanente de las &eacute;pocas de la represi&oacute;n ilegal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se aprueba el matrimonio igualitario, esa disposici&oacute;n estaba en vigor, y en un asado familiar de fin de semana, despu&eacute;s de pedirle la mano a mis padres, Octavio les dijo &lsquo;el problema es que ustedes van a ser investigados y es posible que intervengan alg&uacute;n tel&eacute;fono&rsquo;, pero mis padres dijeron que no hab&iacute;a problema porque &lsquo;no tenemos nada que esconder&rsquo;&rdquo;, cont&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Una fiesta divina</h3><p class="article-text">
        Ya con el permiso otorgado, &ldquo;est&aacute;bamos preparando una fiesta divina&rdquo; que ser&iacute;a la prolongaci&oacute;n de la celebraci&oacute;n iniciada un a&ntilde;o antes -cuando se aprob&oacute; la ley 26.618 de Matrimonio Igualitario - y que inaugurar&iacute;a una nueva etapa en su relaci&oacute;n, una en la que se so&ntilde;aban asumiendo nuevos desaf&iacute;os, como el de ser padres adoptivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Volvimos de una luna de miel anticipada en Europa y al mes lo secuestran y lo matan; no solo lo matan sino que aparece torturado, desnudo, golpeado, alcoholizado y a orillas del R&iacute;o de la Plata, como en la dictadura&rdquo;,</strong> dijo.
    </p><p class="article-text">
        Durante el primer a&ntilde;o de investigaci&oacute;n, Gersbach tuvo que soportar adem&aacute;s que lo tuvieran como sospechoso del crimen seg&uacute;n una hip&oacute;tesis &ldquo;pasional&rdquo; de los hechos que no cerraba por ning&uacute;n lado, pero que le impidi&oacute; durante 12 meses ser querellante en la causa.
    </p><p class="article-text">
        En 2015 parec&iacute;a que finalmente se reactivar&iacute;a la investigaci&oacute;n con una pista firme, cuando la fiscal y el periodista <strong>Franco Torchia</strong> recibieron un informe an&oacute;nimo con informaci&oacute;n detallada que avalaba una versi&oacute;n de los hechos seg&uacute;n la cual el crimen fue cometido por integrantes de la propia fuerza que habr&iacute;an actuado movidos por la homofobia. Incluso, en la carpeta se aseguraba que toda la informaci&oacute;n relativa al crimen estaba en un disco escondido en uno de los edificios de prefectura. Pero como la orden de allanamiento se dict&oacute; un mes despu&eacute;s, ya no se encontr&oacute; nada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por c&oacute;mo est&aacute; escrita, la carpeta proviene de alguien de adentro. Gran parte de la informaci&oacute;n tiene correlaci&oacute;n con los hechos, por ejemplo yo no me explicaba el nivel de alcohol en sangre que ten&iacute;a y eso se explica por la tortura conocida como &lsquo;el submarino seco&rsquo; que ah&iacute; dice que le aplicaron. Pero para que esa carpeta hubiera servido, la justicia ten&iacute;a que actuar r&aacute;pidamente y no lo hizo&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas de reparaci&oacute;n simb&oacute;lica a las que se comprometi&oacute; el Estado argentino son la incorporaci&oacute;n del caso en el Plan Nacional contra la Discriminaci&oacute;n del INADI, la producci&oacute;n de un documental sobre diversidad sexual en las fuerzas de seguridad por parte del Canal Encuentro y la realizaci&oacute;n de un mural en memoria de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las garant&iacute;as de no repetici&oacute;n, asumi&oacute; la obligaci&oacute;n de crear un &ldquo;protocolo de actuaci&oacute;n frente a denuncias por discriminaci&oacute;n en raz&oacute;n de la orientaci&oacute;n sexual, identidad de g&eacute;nero y/o caracter&iacute;stica sexual&rdquo; en el Ministerio de Seguridad de la Naci&oacute;n, la elaboraci&oacute;n de un programa de capacitaci&oacute;n &ldquo;Octavio Romero&rdquo; destinada a cadetes y aspirantes, la difusi&oacute;n de un cuadernillos sobre diversidad sexual en las fuerzas de seguridad, el fortalecimiento del acceso a la justicia de las personas LGBT+ en situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero y el trazado de &ldquo;lineamientos generales para el abordaje de los travesticidios, transhomicidios y homicidios por prejuicio o discriminaci&oacute;n basada en la orientaci&oacute;n sexual o caracter&iacute;stica sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>MAA/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Alicia Alvado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/mea-culpa-no-garantizar-investigacion-crimen-odio_1_9297460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 00:10:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11f0eacd-edb3-4635-99cb-55cac6cd3338_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055716.jpg" length="168854" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11f0eacd-edb3-4635-99cb-55cac6cd3338_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055716.jpg" type="image/jpeg" fileSize="168854" width="798" height="449"/>
      <media:title><![CDATA[“Mea culpa” del Estado por no garantizar la investigación de un crimen de odio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11f0eacd-edb3-4635-99cb-55cac6cd3338_16-9-discover-aspect-ratio_default_1055716.jpg" width="798" height="449"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crímenes de odio,Octavio Romero,CIDH,Prefectura Naval Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10 años sin saber quién mató a Octavio Romero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/10-anos-mato-octavio-romero_129_7983031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b41efb30-90ba-4089-bc3b-672a02b1a0c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="10 años sin saber quién mató a Octavio Romero"></p><p class="article-text">
        La &ldquo;festichola&rdquo; alrededor de la sanci&oacute;n de la ley de matrimonio igualitario de la Argentina -aprobada el 15 de julio de 2010- reci&eacute;n empezaba. El derecho ahora universalizado de emparejarse formalmente no ten&iacute;a a&uacute;n ni un a&ntilde;o de vigencia cuando el s&aacute;bado 11 de junio de 2011, el suboficial de la Prefectura Naval Argentina <strong>Octavio Romero</strong> desaparece de su departamento en el centro porte&ntilde;o. Seis d&iacute;as despu&eacute;s, su cuerpo aparece desnudo, golpeado y con 2,06 gramos de alcohol en sangre en el r&iacute;o, a la altura de Vicente L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el r&iacute;o, s&iacute;. Octavio asesinado y en la mism&iacute;sima jurisdicci&oacute;n territorial de la Prefectura. <strong>La autopsia determin&oacute; que fue arrojado al agua ya muerto.</strong> Iba ser el primer integrante de las Fuerzas de Seguridad en hacer uso de la estelar norma y casarse con su novio, Gabriel Pip&iacute;n Gersbach. De acuerdo a cierta tradici&oacute;n, Octavio ya le hab&iacute;a avisado a sus jefes. &iquest;Eso hab&iacute;a que hacer? Eso hizo. A partir de all&iacute;, fue v&iacute;ctima de pintadas homoodiantes en el ba&ntilde;o y de varias amenazas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87f21aa1-e713-477f-91cf-4844b843e569_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gabriel Gersbach, pareja de Octavio Romero y querellante en la causa que investiga el asesinato del prefecto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gabriel Gersbach, pareja de Octavio Romero y querellante en la causa que investiga el asesinato del prefecto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os. El pr&oacute;ximo 17 de junio se cumplen diez a&ntilde;os de <strong>p&eacute;trea e inamovible impunidad</strong>: el crimen de odio de Octavio Romero es el crimen por orientaci&oacute;n sexual m&aacute;s ministerialmente encubierto de la historia argentina. El Ministerio de Seguridad de la Naci&oacute;n, entonces a cargo de Nilda Garr&eacute;, y su plenipotenciaria Secretar&iacute;a de Seguridad, a cargo de Sergio Berni, performatearon preocupaci&oacute;n. Llamados por tel&eacute;fono y m&oacute;viles en vivo. Sin embargo, como novio de la v&iacute;ctima, Gabriel pas&oacute; a ser el primer sospechoso. Y no s&oacute;lo merced al procedimiento habitual de investigar antes que a nadie a la pareja. Se sabe: si de &ldquo;depravados&rdquo; se trata, nunca como el &ldquo;infierno&rdquo; promiscuo de dos homosexuales bajo un mismo techo y en un mismo y &ldquo;sucio&rdquo; lecho.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El crimen de odio de Octavio Romero es el crimen por orientación sexual más ministerialmente encubierto de la historia argentina</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gabriel fue objeto de allanamientos varios. Su familia tambi&eacute;n. La investigaci&oacute;n judicial, a cargo de la Fiscal&iacute;a en lo Criminal de Instrucci&oacute;n N&ordm; 40, con Estela Andrades de Segura a la cabeza, hizo lo imposible y m&aacute;s por dudar de &eacute;l. Al respecto, ejemplos sobran: los investigadores se entusiasmaron cuando hallaron un arma de juguete en la baulera, mientras se trataba de profundizar en el paradero del arma reglamentaria de Romero, desaparecida en posible acci&oacute;n en su contra. Ese 11 de junio, Gabriel hab&iacute;a salido a trabajar con su taxi y Octavio iba camino a un encuentro con amigos en Parque Centenario. Cuando el primero volvi&oacute; a la casa que ambos compart&iacute;an, la televisi&oacute;n estaba encendida y el volumen alt&iacute;simo. Todas las luces prendidas y la puerta, sin llave.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reci&eacute;n en 2013, Pip&iacute;n Gersbach logr&oacute; dejar de ser sospechoso de matar a su novio (&ldquo;la pista pasional&rdquo; alegaban los investigadores) y pudo pasar a ser querellante en una causa que <strong>en diez a&ntilde;os no experiment&oacute; ni un solo avance en la fiscal&iacute;a ni en el Tribunal Oral n&ordm; 29</strong>, con Juan Mar&iacute;a Ramos Padilla (el padre, s&iacute;) como titular. Suena elemental y lo es: ni un solo avance en diez a&ntilde;os. La inacci&oacute;n judicial, no obstante, no se corresponde con la acci&oacute;n pol&iacute;tica: el Poder Ejecutivo de entonces -primer gobierno de CFK- se encarg&oacute; de reubicar a los &ldquo;superiores&rdquo; de Octavio en Prefectura. Como suele decirse en cierta jerga milicoide, fueron trasladados a otros puntos del pa&iacute;s a &ldquo;observar ping&uuml;inos&rdquo;. Apenas interrogados y nunca investigados. Siempre adentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cobertura del caso reactiv&oacute; el cese -vigente desde 2008- de las antiguas &ldquo;Normas para solicitudes de venia de enlace&rdquo;. Desde hac&iacute;a cuatro a&ntilde;os, las Fuerzas de Seguridad no ten&iacute;an facultad alguna para disponer sobre cuestiones de familia. &iquest;Por qu&eacute; entonces Romero s&iacute; debi&oacute; avisar antes de dar el s&iacute;? Por ser gay &iquest;Y qui&eacute;nes se opon&iacute;an a ser la avanzada militar del <em>matrimoniaje</em> trolo? Los que fueron trasladados del edificio Guardacostas, cubiertos por los pactos de un Estado <em>heteromortuorio</em>.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo el arma reglamentaria de la v&iacute;ctima se esfum&oacute;: el chip y el tel&eacute;fono del prefecto tambi&eacute;n. Gabriel Pip&iacute;n Gersbach nunca recibi&oacute; asistencia psicol&oacute;gica oficial y sus letrados son profesionales de la Asociaci&oacute;n Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), organizaci&oacute;n autodefinida como &ldquo;apartidaria, sin fines de lucro y dedicada a la defensa de los m&aacute;s desfavorecidos&rdquo;. Tambi&eacute;n lo acompa&ntilde;a la Fundaci&oacute;n Igualdad. Con todo,&nbsp; ni un solo avance en 10 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En 2015, una precisa, detallad&iacute;sima cr&oacute;nica an&oacute;nima del recorrido de Octavio Romero hasta su muerte lleg&oacute; a manos de la Fiscal&iacute;a y de quien escribe estas l&iacute;neas. Abundantes en detalles descriptos con l&eacute;xico de comisaria, las p&aacute;ginas de ese informe narraban c&oacute;mo la voluntad expresa de la c&uacute;pula de la Prefectura, en connivencia con Sergio Berni, fue depurar la fuerza; liberarla de la culpa y el cargo de tener al &ldquo;enemigo puto&rdquo; adentro. Era a&ntilde;o electoral y era una versi&oacute;n de los hechos tan relativa como veros&iacute;mil. Prolija y coherente, sin firma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Promocionado por la <strong>Comunidad Homosexual Argentina</strong> (CHA), en 2018 el abandono del Poder Judicial local respecto de Octavio Romero alert&oacute; a la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en un informe preliminar sostuvo que semejante desamparo e incumplimiento de pactos internacionales reun&iacute;a todos los requisitos para que ese organismo tratara el caso. &iquest;Qu&eacute; significa? Que la nula investigaci&oacute;n de la Argentina debe asumirse como tal o revertirse de inmediato. De lo contrario, actuar&aacute; la Comisi&oacute;n y eventualmente tambi&eacute;n la Corte Interamericana, con sede en Costa Rica. La respuesta fue: &ldquo;Necesitamos m&aacute;s tiempo&rdquo;. As&iacute; culmina -y empieza- <strong>la d&eacute;cada ahogada de un cuerpo en soledad definitiva</strong>. Una tortura mortal aletargada por el aroma a nueva primavera democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; de la historia de Octavio y de Gabriel no lleg&oacute; ni llega a&uacute;n a intranquilizar? &iquest;Qu&eacute; vuelve difusa, olvidable o no definible como p&eacute;rdida una experiencia digna del enciclopedismo dictatorial? Es evidente que distrajo la cercan&iacute;a con un tiempo pol&iacute;tico concentrado en celebrar conquistas legales. A algunos activistas y al <em>sens&oacute;dromo</em> epocal tambi&eacute;n les resultaba en buena medida fastidiosa una muerte en el cl&iacute;max de las libretas rojas gay-l&eacute;sbicas. Era temporada de aperturas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Octavio pidi&oacute; permiso y apareci&oacute; muerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; momento defender vidas indefendidas pas&oacute; a ser sin&oacute;nimo de confiar en las instituciones?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>FT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Franco Torchia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/10-anos-mato-octavio-romero_129_7983031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 May 2021 03:01:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b41efb30-90ba-4089-bc3b-672a02b1a0c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="511857" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b41efb30-90ba-4089-bc3b-672a02b1a0c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="511857" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[10 años sin saber quién mató a Octavio Romero]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b41efb30-90ba-4089-bc3b-672a02b1a0c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Octavio Romero,Crímenes de odio,Prefectura Naval Argentina,Comunidad Homosexual Argentina (CHA)]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
