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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Montoneros]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Montoneros]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Isabella Cosse: “Las fuerzas represivas utilizaron de modo planificado los vínculos afectivos de las organizaciones revolucionarias”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isabella-cosse-fuerzas-represivas-utilizaron-planificado-vinculos-afectivos-organizaciones-revolucionarias_1_12871394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e9987cf-5474-4d68-8d35-14ef56684c06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabella Cosse: “Las fuerzas represivas utilizaron de modo planificado los vínculos afectivos de las organizaciones revolucionarias”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historiadora acaba de publicar “Rotos corazones”, un deslumbrante libro que cruza erotismo, compromiso, lucha armada, pareja, radicalización, militancia y terrorismo de Estado. Cómo fue su investigación para reconstruir el vértigo de los años ‘70 a partir de los lazos que unían amor y política en la conformación de grupos como PRT-ERP y Montoneros.</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; sentidos y efectos jugaron el deseo, la atracci&oacute;n, los afectos en la praxis, las estrategias, las identidades pol&iacute;ticas y en las vidas de estos j&oacute;venes que pronto virar&iacute;an del optimismo ext&aacute;tico a enfrentar el terror de Estado? &iquest;Qu&eacute; lugar tuvieron la entrega amorosa y la entrega al pueblo en la emergencia y el crecimiento de la izquierda revolucionaria y su declive?</em>&rdquo;, se pregunta la historiadora <strong>Isabella Cosse</strong> al comienzo de su reciente libro<em> Rotos corazones. Amor y pol&iacute;tica en los setenta</em> (Siglo XXI Editores, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de una b&uacute;squeda inquieta en los archivos, con entrevistas reveladoras y una mirada profunda y desprejuiciada, <strong>Cosse va detr&aacute;s de las memorias de los &lsquo;70 &ndash;en particular aquellas que reconstruyen la formaci&oacute;n de grupos revolucionarios como el PRT-ERP y Montoneros&ndash; para detenerse en los v&iacute;nculos afectivos como lazos inseparables del compromiso pol&iacute;tico.</strong> Del flechazo en una marcha a la primera acci&oacute;n pol&iacute;tica de un hombre que le confiesa a la historiadora que tem&iacute;a &ldquo;morir virgen&rdquo; si la polic&iacute;a lo llegaba a atrapar colocando una caja con panfletos que volaban cuando se activaba un peque&ntilde;o explosivo; de los disparos en Ezeiza a la vida en la clandestinidad; de la familia como resguardo a la crudeza de las desapariciones y el terrorismo de Estado, Cosse analiza con agudeza los siempre inquietantes a&ntilde;os &lsquo;70 en la Argentina. <strong>Y lo hace con el o&iacute;do puesto en las ambivalencias como motor de una &eacute;poca que, a partir de su deslumbrante y novedoso an&aacute;lisis, adquiere nuevas dimensiones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n se transcribe un intercambio que la historiadora tuvo con <em>elDiarioAR</em> durante y despu&eacute;s de la presentaci&oacute;n de <em>Rotos corazones</em>, que <a href="https://www.instagram.com/reel/DR29R-KEUSg/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuvo lugar en la Librer&iacute;a del Fondo el 4 de diciembre</a>.
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                &quot;Rotos corazones&quot;, de Isabella Cosse, salió por Siglo XXI Editores.                            </span>
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        <strong>&ndash; Volviste a pensar la militancia y la juventud, algo que ya hab&iacute;as abordado en trabajos anteriores. &iquest;Por qu&eacute; volver a transitar esta zona y por qu&eacute; hacerlo a partir de estos rotos corazones que recuper&aacute;s en el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Porque los j&oacute;venes han sido sujetos claves de la historia argentina y, tambi&eacute;n, porque nos permite pensarnos en el presente y el futuro. Sigue siendo, como dice un libro reci&eacute;n editado por Siglo XXI, central para proyectarnos, responder la pregunta de d&oacute;nde venimos, qui&eacute;nes somos y a d&oacute;nde vamos. <strong>Esto significa, antes que nada, activar la capacidad de imaginar un tiempo en el que somos y no somos los mismos, es decir, concebir esa l&iacute;nea sinuosa con la que trabaja la historia del cambio y la permanencia. Activar la imaginaci&oacute;n para reconocer en el pasado, un tiempo ido, pero, a la vez, que nos configura.</strong> En ese juego, el presente nos exige hacernos nuevas preguntas: &iquest;c&oacute;mo tramitamos los conflictos?, &iquest;c&oacute;mo enfrentamos socialmente la exclusi&oacute;n?, &iquest;c&oacute;mo pensamos una sociedad dividida y fragmentada por la desigualdad y c&oacute;mo las formas configuradas en la transici&oacute;n democr&aacute;tica en torno a la democracia y los derechos humanos est&aacute;n cambiando? Estamos en un momento bisagra. Y, en ese momento bisagra, en medio del ascenso de la extrema derecha, este libro propone pensar la izquierda, los proyectos emancipadores, la utop&iacute;a de los &lsquo;70. Esa mirada al pasado al que apuesta <em>Rotos corazones</em>, nos abre al pensamiento cr&iacute;tico, al reconocimiento de los muchos hilos, muchas tramas, que intervienen en la definici&oacute;n de un momento hist&oacute;rico, de un acontecimiento, al que observar reflexivamente. Desplazando mitos y sentidos comunes instituidos. Una indagaci&oacute;n sin cortapisas. Esa historia de <em>Rotos corazones </em>habla de una &eacute;poca que est&aacute; en el centro de la discusi&oacute;n p&uacute;blica y pol&iacute;tica a ra&iacute;z de la legitimaci&oacute;n de las derechas extremas y conservadoras (con sus variaciones y aliment&aacute;ndose de otras tradiciones autoritarias). El libro aporta a esa discusi&oacute;n, <strong>es la historia de la radicalizaci&oacute;n, de los j&oacute;venes militantes, de las organizaciones revolucionarias, pero, tambi&eacute;n, de la sociedad argentina, del enfrentamiento y la lucha pol&iacute;tica y del ascenso represivo</strong>. Quiz&aacute;s, al terminar de escribir el libro, se me hicieron especialmente presentes una mirada actual y otra muy vieja de los usos de la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cu&aacute;les son y c&oacute;mo funcionan esas claves?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La clave m&aacute;s actual remite a pensar la contingencia. El hecho de que el futuro no est&aacute; escrito, sino que es el resultado &mdash;con giros inesperados&mdash; en el que se conjugan fuerzas hist&oacute;ricas con novedades creadas en la lucha pol&iacute;tica y social. Nadie hubiera dicho en aquel presente que, cuando <strong>Juan Carlos Ongan&iacute;a</strong> tomaba el poder en junio de 1966, convencido que ten&iacute;a la hegemon&iacute;a para quedarse en el poder por un tiempo indeterminado, hasta lograr ordenar a una sociedad argentina d&iacute;scola, conflictiva, que s&oacute;lo tres a&ntilde;os despu&eacute;s, enfrentar&iacute;a protestas juveniles (pero tambi&eacute;n, populares y obreras) de tal calibre que lo hicieron perder terreno pol&iacute;tico, apoyo dentro de las Fuerzas Armadas, que iba a tener que renunciar y que la radicalizaci&oacute;n era tan impetuosa, la legitimidad de confrontar con los gobiernos autoritarios parec&iacute;a alcanzar tal entidad, que la estrategia militar fue la apertura democr&aacute;tica en 1973. La otra mirada es m&aacute;s antigua. Tiene que ver con la historia como maestra de vida, con la mirada cr&iacute;tica sobre un pasado que nos ense&ntilde;a valores pol&iacute;ticos y &eacute;ticos. En ese sentido, este libro sobre j&oacute;venes militantes y organizaciones revolucionarias es tambi&eacute;n un libro sobre la represi&oacute;n pol&iacute;tica del Estado, sobre el papel que juega la anatemizaci&oacute;n del otro, sobre una &eacute;poca que desencaden&oacute; una tragedia. <strong>Quisiera creer que esa historia pueda contribuir a valorar la democracia, a sentir en la piel, a erizarnos frente a los m&eacute;todos crueles, inhumanos, del terrorismo de Estado, que nos ense&ntilde;e a abrirnos al di&aacute;logo</strong>, a la seducci&oacute;n, al <em>chamuyo</em>, a <em>melonear</em>, t&eacute;rminos usados en el momento alto de las protestas del '69 y '70, es decir, a la capacidad de convencer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En </strong><em><strong>Rotos corazones</strong></em><strong> aparece mucho una palabra de esas que se presentan como llaves. Es la palabra &ldquo;compromiso&rdquo;. En los v&iacute;nculos afectivos que tan profundamente investigaste de los militantes de la izquierda entre s&iacute; y en sus v&iacute;nculos &ndash;que por supuesto tambi&eacute;n exhiben una insoslayable dimensi&oacute;n afectiva&ndash; con la pol&iacute;tica. &iquest;Ser joven y militante era comprometerse?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es cierto, el &ldquo;compromiso&rdquo; es una noci&oacute;n clave de esta historia, de la sensibilidad militante, es decir, de la aleaci&oacute;n entre ideolog&iacute;a y sentimientos, que seg&uacute;n propongo fue crucial, decisiva, para entender los proyectos de izquierda o de emancipaci&oacute;n y cambio social y pol&iacute;tico en los a&ntilde;os setenta. Grandes contingentes de j&oacute;venes entraron a la pol&iacute;tica en estos &ldquo;largos a&ntilde;os sesenta&rdquo; convencidos, tironeados, buscando espacios de compromiso, creando ellos mismos, con frecuencia, a partir de n&uacute;cleos de amigos, compa&ntilde;eros de colegio, de barriada, formas de cambiar el mundo que implicaban la decisi&oacute;n de arriesgar, apostar, intervenir en la escena pol&iacute;tica y social, cultural, tambi&eacute;n. &ldquo;Comprometerse&rdquo; era involucrarse con la realidad de &ldquo;otro&rdquo;, con diferentes posibles proyecciones pol&iacute;ticas y sociales. <strong>La contestaci&oacute;n pol&iacute;tica militante, con ese cambio social, fue un fen&oacute;meno que involucr&oacute; a grandes contingentes de j&oacute;venes, que envolvi&oacute; a diferentes cohortes de edad, que fue de masas. </strong>Esa entidad fue tan significativa, que cuenta el libro, una revista como <em>Vosotras</em>, destinada a j&oacute;venes y mujeres de las clases trabajadoras y clases medias bajas, explicaba que, para no quedarse callada en una cita, era necesario saber qu&eacute; era la lucha de clases. Dicho esto, no puedo dejar de decir, que existieron otras formas de ser joven en aquellos a&ntilde;os que implicaron, tambi&eacute;n, otras formas de contestaci&oacute;n, cultural, que supusieron formas dis&iacute;miles de confrontar con la autoridad, una autoridad que, debemos recordar, estaba impulsada por gobiernos militares y surgidos de elecciones realizadas con el peronismo, la principal fuerza pol&iacute;tica, proscripto.
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            <span class="title">
                Protestas estudiantiles en Tucumán, en 1970.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El compromiso, en distintos &aacute;mbitos, persist&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;. &ldquo;Compromiso&rdquo; era, adem&aacute;s, una noci&oacute;n que involucraba un estadio de la relaci&oacute;n amorosa, aquel en el que se proyectaba una uni&oacute;n estable. Si bien el compromiso como instituci&oacute;n reglada, organizada socialmente, con anillos que se intercambiaban y una ceremonia familiar, hab&iacute;a quedado algo vetusto para amplios segmentos de j&oacute;venes de las clases medias y trabajadoras, la palabra &ldquo;compromiso&rdquo; remit&iacute;a tambi&eacute;n al compromiso amoroso. En el libro argumento que existi&oacute; una aleaci&oacute;n singular, propia, que hizo del compromiso pol&iacute;tico y amoroso un rasgo singular de la izquierda revolucionaria (armada y no armada). Un poema de <strong>Mario Benedetti</strong>, que <strong>Nacha Guevara</strong> fue la primera en cantar con m&uacute;sica de <strong>Alberto Favero</strong>, expres&oacute; de forma pr&iacute;stina esa conexi&oacute;n cuando dec&iacute;a &ldquo;si te quiero es porque sos mi amor, mi c&oacute;mplice y todo y en la calle codo a codo somos mucho m&aacute;s que dos&rdquo;. La m&uacute;sica le da una especial resonancia a esa elaboraci&oacute;n porque crea paisajes emocionales que unen las vivencias con los deseos, en este caso el deseo de justicia y el deseo amoroso/er&oacute;tico. Esa canci&oacute;n condensa la memoria sentimental de esa generaci&oacute;n militante. Pero, entonces, esos versos se integraron a declaraciones, enso&ntilde;aciones, convicciones ideol&oacute;gicas. Es decir, el amor rom&aacute;ntico, una matriz hist&oacute;rica y social surgida de la confluencia de diferentes actores, intervenciones, discursos, que estaba en los a&ntilde;os sesenta en plena reelaboraci&oacute;n, qued&oacute; unido con los sentimientos amorosos al pueblo, la patria, la revoluci&oacute;n. De hecho, propongo que esa manera de pensar el &ldquo;amor&rdquo;, como noci&oacute;n que supone la fusi&oacute;n, la conexi&oacute;n con otro, a la vez entrega y riesgo, hizo parte decisiva de la sensibilidad revolucionaria. <strong>El Che Guevara que dec&iacute;a en 1965 &ldquo;d&eacute;jeme decirle a riesgo de parecer rid&iacute;culo que el revolucionario verdadero est&aacute; guiado por grandes sentimientos de amor&rdquo;, era un amor a los sufrientes, a los desheredados, otro, por el que hab&iacute;a que refundar el mundo, recrearlo y si era necesario matar y morir.</strong> Ese amor se entronc&oacute; con el amor er&oacute;tico, de pareja. Qued&oacute; unido al deseo, pero no s&oacute;lo al deseo sexual sino al deseo que imbu&iacute;a a la acci&oacute;n colectiva de cambiarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En este sentido, quer&iacute;a subrayar algo m&aacute;s que desarroll&aacute;s en el libro. &iquest;Qu&eacute; nos pod&eacute;s contar de c&oacute;mo se entrelazan las ideas de &ldquo;fidelidad&rdquo; en las parejas con la de &ldquo;lealtad&rdquo; en los grupos a los que pertenec&iacute;an estas personas que investigaste?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La conexi&oacute;n entre el amor er&oacute;tico/rom&aacute;ntico (con sus muchas variaciones que supusieron dis&iacute;miles tipos de relaci&oacute;n, duraci&oacute;n, v&iacute;nculos, lo que es importante en el argumento del libro) y el compromiso pol&iacute;tico, la lealtad (como noci&oacute;n clave no s&oacute;lo de la izquierda ni del peronismo, sino de la cultura pol&iacute;tica en esas d&eacute;cadas y las anteriores) se hizo una dura argamasa, se abroquel&oacute; por completo: la lealtad pol&iacute;tica, la capacidad de sostener el compromiso en situaciones l&iacute;mite y riesgosas, de gran precariedad (a ra&iacute;z de la represi&oacute;n, pero tambi&eacute;n de las imposibilidades de las organizaciones revolucionarias de proteger a sus integrantes) termin&oacute; asoci&aacute;ndose con la fidelidad amorosa. Debo decir, sin embargo, que mi intenci&oacute;n fue historizar una &eacute;poca, y fuerzas pol&iacute;ticas en extremo din&aacute;micas, cambiantes, que no estaba prefijada en sus or&iacute;genes, porque de lo contrario, justamente, pensamos el pasado de forma simplificada y se nos pierde comprender su configuraci&oacute;n, incluso. Digo esto porque mi reconstrucci&oacute;n muestra que tal conexi&oacute;n adquiri&oacute; entidad, qued&oacute; fraguada en forma normativa en 1975, cuando, ante el avance represivo y el crescendo familiarista del gobierno peronista que en 1974 hab&iacute;a vetado la Ley de patria potestad compartida y hab&iacute;a aprobado a requerir triple receta para comprar anticonceptivos y hab&iacute;a armado una alianza con la Iglesia cat&oacute;lica para un plan para la familia. En ese contexto, <em>El Caudillo</em>, una revista vinculada con la ortodoxia del sindicalismo, los parapoliciales armados y financiada por <strong>Jos&eacute; L&oacute;pez Rega</strong>, acusaba a la izquierda revolucionaria, de homosexuales, drogadictos e inmorales. En respuesta, las organizaciones respondieron profundizando el propio familiarismo, las valoraciones que supon&iacute;an un lazo inequ&iacute;voco entre la lealtad pol&iacute;tica y la fidelidad amorosa, <strong>al punto de que se argument&oacute; en contra de Roberto Quieto, cuando &eacute;ste fue capturado por las fuerzas represivas, sus supuestos desarreglos de su vida amorosa que explicaban su supuesta entregada informaci&oacute;n, en vistas a sancionarlo</strong>. Dicho esto, quisiera se&ntilde;alar, a&uacute;n en forma telegr&aacute;fica, que el libro abona por una historizaci&oacute;n de estas modulaciones, que reconoce que existieron discrepancias con esta visi&oacute;n o reglamentaci&oacute;n, que, sin embargo, no llegaron a articularse en una confrontaci&oacute;n expl&iacute;cita y unirse a las disidencias pol&iacute;ticas, que existieron. <strong>Y, a la vez, que nota la paradoja en la cual la propia precariedad y experiencias l&iacute;mites &ndash;incluso previamente la propia vida clandestina&ndash; implicaba tal dinamismo, tal fluidez en los v&iacute;nculos afectivos y estos eran tan importantes para sostenerse en esas circunstancias grav&iacute;simas. </strong>Tambi&eacute;n, que la normativizaci&oacute;n de la vida afectiva se contrapon&iacute;a con los requerimientos y necesidades de los militantes. Al mismo tiempo, es importante decir que en esa historizaci&oacute;n not&eacute; que la normativizaci&oacute;n no implic&oacute; lo mismo en cada momento de ese acelerado tiempo, ni fue igual en todas las organizaciones. Propongo, de hecho, que las cuestiones relativas a la desigualdad de g&eacute;nero, el lugar de las mujeres, las formas de pensar los v&iacute;nculos amorosos fueron espacios de contenci&oacute;n, de disputa, en las pr&aacute;cticas en s&iacute; mismas, que, ciertamente, existieron pocas discusiones ideol&oacute;gicas o doctrinarias; pero muchas conversaciones y disputas en las interacciones concretas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El amor romántico, una matriz histórica y social surgida de la confluencia de diferentes actores, intervenciones, discursos, que estaba en los años sesenta en plena reelaboración, quedó unido con los sentimientos amorosos al pueblo, la patria, la revolución</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Le dedic&aacute;s un tramo muy importante del libro a las revueltas estudiantiles, en particular a las protestas de j&oacute;venes universitarios en Tucum&aacute;n en 1970. &iquest;Por qu&eacute; te interesaba ese aspecto? &iquest;Qu&eacute; sentido produce esto y qu&eacute; nos dice de las particularidades de Argentina en su relaci&oacute;n con la educaci&oacute;n p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La existencia de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, de espacios, experiencias, pol&iacute;ticas destinadas y vividas por personas seg&uacute;n su edad es un fen&oacute;meno central de la configuraci&oacute;n de la identidad y experiencia juvenil. No fue el &uacute;nico elemento o dimensi&oacute;n, pero estar en las aulas con otros de edad semejante fue decisivo para la configuraci&oacute;n de la experiencia juvenil y, de hecho, los j&oacute;venes quedan colocados en un lugar central de los fen&oacute;menos hist&oacute;ricos socioculturales y pol&iacute;ticos en forma simult&aacute;nea al aumento de la educaci&oacute;n secundaria, terciaria y universitaria (aunque hayan existido j&oacute;venes que se percib&iacute;an de ese modo por fuera de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, aunque esta fue clave, mucho antes, en los a&ntilde;os veinte y treinta). <strong>La educaci&oacute;n p&uacute;blica, como pol&iacute;tica, percepci&oacute;n y experiencia en com&uacute;n de los j&oacute;venes, supuso, desde muy temprano, con la escuela p&uacute;blica, con relaci&oacute;n a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, la posibilidad de una proyecci&oacute;n de ascenso, una promesa, al menos para gran parte de esos ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes</strong>, al igual que sus familias, la posibilidad de que el Estado ofreciese una v&iacute;a para lograr el prometido ascenso social. O, al menos, una forma concreta y real de inclusi&oacute;n en las aspiraciones de una vida mejor, en el supuesto de que la educaci&oacute;n abr&iacute;a posibilidades de mejorar la posici&oacute;n social, las oportunidades. La educaci&oacute;n p&uacute;blica era, adem&aacute;s, un espacio de relaci&oacute;n de personas con diferentes clases sociales, que, sin idealizar, sin mitificar, supuso conflictos, estigmatizaciones, pero a la vez una vivencia formativa de contacto con otro, de la capacidad de suspender las desigualdades, quiz&aacute;s, en ciertos momentos, a ra&iacute;z del juego, de las conexiones afectivas, de habilidades intelectuales. Para muchos y muchos chicos y chicas de las clases populares la posibilidad de estar parte del d&iacute;a en un ambiente m&aacute;s o menos cuidado, durante muchos per&iacute;odos, con alimentaci&oacute;n, de abrirse a otros mundos y posibilidades; de hecho, a fines de los treinta comenzaron a entregarse materiales y alimentos en las provincias m&aacute;s pobres a grandes contingentes de chicos y chicas, pol&iacute;ticas que el peronismo expandi&oacute; y profundiz&oacute;.<strong> Estas caracter&iacute;sticas se han modificado de ra&iacute;z en la actualidad: la fragmentaci&oacute;n social, las dificultades de las pol&iacute;ticas de inclusi&oacute;n educativa, las crecientes desigualdades e incluso la precarizaci&oacute;n laboral ha modificado esta realidad para los sectores populares cuyas proyecciones de futuro est&aacute;n cortadas</strong>, limitadas, cuyos sue&ntilde;os pasan por labrarse un futuro en otros mundos que no son los profesionales, de supuesta r&aacute;pida acumulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cu&aacute;ndo es que la juventud comienza a ser un foco de preocupaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; le preocupa a una sociedad cuando dice preocuparse por los j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Los j&oacute;venes, al igual que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, expresan la conexi&oacute;n entre pasado y futuro en las sociedades modernas. <strong>En nuestro mundo, preocuparse por los j&oacute;venes supone activar la proyecci&oacute;n a futuro, los proyectos personales, familiares, sociales que implican pensarse en la descendencia, en las nuevas generaciones, en nuestros hijos e hijas, paridos o no.</strong> Es esta importancia de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ndash;de los adolescentes y los j&oacute;venes&ndash; que los ha hecho, por cierto, sujetos de pol&iacute;ticas de inclusi&oacute;n que, parad&oacute;jicamente, con frecuencia motorizaron violencias institucionales, familiares y estatales. El inter&eacute;s por los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y por los j&oacute;venes ha modulado intervenciones de muy diferente signo: de mercado, para crear nuevos consumidores; de reclusi&oacute;n o institucionalizaci&oacute;n, como pas&oacute; y sigue pasando entre las clases populares en institutos de menores, pero tambi&eacute;n en c&aacute;rceles. Y, tambi&eacute;n, de activaci&oacute;n pol&iacute;tica. Con relaci&oacute;n a esta activaci&oacute;n es interesante notar, justamente, el car&aacute;cter protag&oacute;nico de los j&oacute;venes, sus agrupamientos y las formas de reclutamiento, en s&iacute; mismos, en los a&ntilde;os sesenta y setenta en donde la politizaci&oacute;n estuvo motorizada e implic&oacute; la activaci&oacute;n de los propios j&oacute;venes. Especialmente entre 1969 y 1970 surgieron una enorme cantidad de nucleamientos que, luego, fueron canalizados, disputados, por diferentes fuerzas pol&iacute;ticas. Creo que ese rasgo es muy decisivo para entender la radicalizaci&oacute;n juvenil de los a&ntilde;os sesenta y setenta y, tambi&eacute;n, el efecto de la represi&oacute;n de Estado que, por cierto, un programa de restauraci&oacute;n de la autoridad, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/valeria-manzano-historia-edad-sirvio-establecer-jerarquias-sociedades_1_12751655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como lo denomin&oacute; la historiadora Valeria Manzano</a>, que persigui&oacute;, secuestr&oacute;, desapareci&oacute; por razones pol&iacute;ticas (y no de edad) aunque es central notar que el 70 por ciento de los desaparecidos y desaparecidas eran menores de 30 a&ntilde;os.
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                Isabella Cosse es historiadora e investigadora del Conicet y de la Escuela Interdisciplinaria de Altos Estudios Sociales de la Universidad de San Martín, donde es profesora.                            </span>
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        <strong>&ndash; A lo largo de tu investigaci&oacute;n vas dando cuenta de las desigualdades de g&eacute;nero que persisten, tambi&eacute;n, en las organizaciones pol&iacute;ticas de los sesenta y setenta. &iquest;Por qu&eacute; perdura esa desigualdad? &iquest;De qu&eacute; estaba hecho el llamado &ldquo;hombre nuevo&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Las estructuras de organizaci&oacute;n de la diferencia sexual y las relaciones de poder tienen una largu&iacute;sima historia. Las desigualdades de g&eacute;nero, las elaboraciones en torno a la condici&oacute;n femenina y a la masculinidad, se remontan en el tiempo largu&iacute;simo de las sociedades occidentales y, tambi&eacute;n, de los pueblos originarios de este continente. Digo esto para entender la gran densidad, fuerza, de esas construcciones que, al mismo tiempo, han estado unidas a esfuerzos, luchas, disputas para modificarlas. En<em> Rotos corazones</em> me retrotraigo a esas largas elaboraciones que permiten entender el cuerpo de las mujeres como una zona especialmente significativa para las fuerzas represivas y su percepci&oacute;n de su capacidad para eliminar, destruir, vencer a las organizaciones armadas. Pero, dicho esto, tambi&eacute;n, quisiera decir que las organizaciones revolucionarias (la izquierda armada y no armada, incluso) conceb&iacute;an necesario luchar por la igualdad de las mujeres, aunque ese impulso fuese a veces ret&oacute;rico, aunque no fuese por completo compartido y, sobre todo, estuvo proyectado en el futuro, escasamente valorizado en t&eacute;rminos program&aacute;ticos. <strong>La otra cuesti&oacute;n que quisiera decir es que la historia no es una progresi&oacute;n ascendente de conquistas, como vemos con claridad en la actualidad. Es lucha, disputa, que abre nuevos escenarios en los que con frecuencia viejas elaboraciones cobran un sentido nuevo.</strong> Hoy estamos viendo la activaci&oacute;n pol&iacute;tica de nociones &ldquo;antisubversivas&rdquo;, de recuperaci&oacute;n del familiarismo, de catalogaci&oacute;n de la oposici&oacute;n pol&iacute;tica en t&eacute;rminos de enemigo de la naci&oacute;n y la patria. No es casualidad. Es redituable pol&iacute;ticamente recuperar esas nociones del pasado, fuertemente conocidas y sencillas de aprender y activarlas en un momento en donde existe gran incertidumbre y en el que la derecha, usando esos temores, logra desplazar aquellos otros temores y preocupaciones, las violencias cotidianas y la inestabilidad econ&oacute;mica, la dificultad para sostenerse cotidianamente, para la subsistencia, para tener medicamentos, fruto de exclusiones que se agravan con cada nueva medida. Las limitaciones del proyecto del progresismo, de la democracia, se ven acicateadas por la capacidad de estas nuevas fuerzas de organizar una oposici&oacute;n simple que d&eacute; sentido a sus promesas de salir de la crisis, de mejorar como ha planteado Pablo Sem&aacute;n. En ese contexto, &iquest;qu&eacute; decir? Que la hegemon&iacute;a no es nunca completa y que la historia es contingencia, que, por supuesto, no sucede sin fuerzas que la pulsen con creatividad, con escucha, con seducci&oacute;n.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DR29R-KEUSg/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>&mdash; En tu trabajo pon&eacute;s el foco en una serie de ambivalencias (del &ldquo;amor libre&rdquo; a la rigidez machacona de algunas organizaciones; de las canciones hablan de unicornios perdidos a la imagen de tapa de </strong><em><strong>El descamisado</strong></em><strong>, fusil en mano; de la cr&iacute;tica a la &ldquo;familia burguesa&rdquo; al refugio en lo familiar como n&uacute;cleo en tiempos de clandestinidad). &iquest;Por qu&eacute; por lo general se suele soslayar esa dimensi&oacute;n afectiva en los relatos sobre los &lsquo;70? En el libro te refer&iacute;s a este tipo de relatos como relatos &ldquo;escasamente visibilizados&rdquo; por las historias de las izquierdas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; El descubrimiento que llev&oacute; a este libro tuvo que ver con notar una paradoja: <strong>las memorias de los &lsquo;70 est&aacute;n llenas de historias de amores, de pasiones de una noche, de v&iacute;nculos de afecto inoxidables (y tambi&eacute;n de los conflictos), din&aacute;micas semejantes a las de los grupos de amigos. </strong>Pero, sin embargo, esa presencia hab&iacute;a sido escasamente estudiada y todav&iacute;a ten&iacute;a mucho que decirnos en clave anal&iacute;tica, pod&iacute;a potenciarse, ten&iacute;a m&aacute;s para decirnos. Eso intent&eacute; hacer en el libro. Debo decir, sin embargo, que a&uacute;n poniendo en primer plano esa &ldquo;dimensi&oacute;n&rdquo; o esa &ldquo;capa&rdquo;, no creo que existan explicaciones hist&oacute;ricas unicausales. Por eso, el libro reconstruye una clave sociocultural y una netamente pol&iacute;tica. No s&oacute;lo atiende, de hecho, a la izquierda revolucionaria.<strong> </strong>Trat&eacute; de tener una visi&oacute;n relacional de las luchas pol&iacute;ticas por lo cual tambi&eacute;n me ocup&eacute; del conjunto de la escena pol&iacute;tica y de la confrontaci&oacute;n con las fuerzas que se le opon&iacute;an e, incluso, de la represi&oacute;n de Estado.<strong> </strong>He intentado que el libro pueda leerse como una reconstrucci&oacute;n de conjunto de esa &eacute;poca. &iquest;Qu&eacute; ofrece eso? Creo que repone la centralidad de la emergencia de la radicalizaci&oacute;n, la legitimaci&oacute;n surgida de la lucha contra los gobiernos autoritarios. <strong>Pero, tambi&eacute;n, presta atenci&oacute;n a los dilemas que abri&oacute; el nuevo escenario de la convocatoria a elecciones, el &ldquo;breve frenes&iacute;&rdquo; camporista, los desaf&iacute;os que supone la llegada de Per&oacute;n, la violencia previa y posterior, la coyuntura singular en la que fuerzas surgidas de la lucha clandestina, del llamado a la revoluci&oacute;n armada, hab&iacute;an crecido, en su capacidad de encauzar un movimiento de masas, especialmente, Montoneros</strong>, en un momento en el que no era menor el contexto regional de golpes de estado en Chile y Uruguay. De igual modo, repone la escala latinoamericana, presta atenci&oacute;n a la significaci&oacute;n de Cuba, con la discusi&oacute;n sobre las v&iacute;as para la revoluci&oacute;n, pero tambi&eacute;n, repone la significaci&oacute;n pol&iacute;tica. Tambi&eacute;n, apunta a una reconstrucci&oacute;n que pone en el centro la diversidad sociocultural, de clase, de or&iacute;genes de clase, de espacios y trayectorias, de las organizaciones revolucionarias, que resulta clave para entender su significaci&oacute;n, su crecimiento y a la vez la propia din&aacute;mica pol&iacute;tica. As&iacute;, tambi&eacute;n recupera el hecho de que la radicalizaci&oacute;n y, con ella las organizaciones revolucionarias, crecieron cuando los militantes le segu&iacute;an el pulso a la realidad, lograban encauzar un movimiento de masas y su declive estuvo unido a una endogamia, a la p&eacute;rdida de conexi&oacute;n con el pulso social, dicho en los t&eacute;rminos de la cr&iacute;tica de <strong>Rodolfo Walsh</strong>, que se produjo, por cierto, cuando esa desconexi&oacute;n era dif&iacute;cilmente remontable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia no es una progresión ascendente de conquistas, como vemos con claridad en la actualidad. Es lucha, disputa, que abre nuevos escenarios en los que con frecuencia viejas elaboraciones cobran un sentido nuevo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute; con las modulaciones de Juan Domingo Per&oacute;n y las juventudes (el camino que va de &ldquo;maravillosa&rdquo; a &ldquo;imberbes&rdquo;), la idea del l&iacute;der como padre y los hijos d&iacute;scolos que cortan relaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Parto de entender la revuelta de los hijos contra el padre, el conflicto generacional, los j&oacute;venes que le disputaban el lugar al padre. Lo que digo es que en t&eacute;rminos no s&oacute;lo metaf&oacute;ricos sino literales en el centro de la feroz confrontaci&oacute;n entre la izquierda y la derecha peronista estaba el amor a Per&oacute;n. Lo que estaba en juego en t&eacute;rminos no s&oacute;lo ret&oacute;ricos &ndash;como explicaron Eliseo Ver&oacute;n y Silvia Sigal&ndash; era la traici&oacute;n o la lealtad al l&iacute;der y al propio peronismo: qui&eacute;n expresaba el &ldquo;verdadero&rdquo; peronismo y al pueblo. <strong>En ese tramo parto de Lynn Hunt cuando piensa la revoluci&oacute;n francesa para plantear que los &ldquo;hijos&rdquo; estaban enfrentados entre s&iacute; por el amor del padre.</strong> Que esos hijos creaban un pacto, un acuerdo, por el que rescind&iacute;an el uso de la violencia y creaban una sociedad basada en la fraternidad de los varones. No sucedi&oacute; esto en Argentina. Propongo que el retorno de Per&oacute;n, en Ezeiza, es una lucha por la proximidad con el l&iacute;der carism&aacute;tico, amado, cuyo retorno ha sido esperado por 18 a&ntilde;os y que desata una lucha feroz &ndash;que preanuncia la tragedia&ndash; entre los &ldquo;hijos&rdquo; de Per&oacute;n, que se disputaban su legado, por definir la proximidad con &eacute;l y con ello definir las relaciones de poder en el Estado. La llegada de Per&oacute;n, como han dicho antes otros, rompi&oacute; por completo el equilibrio y, tambi&eacute;n, le exigi&oacute; una nueva estrategia al propio Per&oacute;n. Esa disputa puede verse a partir de la met&aacute;fora familiar. Es la disputa por la proximidad con Per&oacute;n, un reclamo amoroso que involucr&oacute; un tri&aacute;ngulo (Per&oacute;n estaba escoltado por Eva e Isabelita en el escenario de Ezeiza al que nunca lleg&oacute;). Montoneros se legitimaba en Eva e impugnaba a Isabel, que por cierto jug&oacute; un papel simb&oacute;lico y pol&iacute;tico importante que, adem&aacute;s, estaban acompa&ntilde;ados por rumores a ra&iacute;z su relaci&oacute;n con L&oacute;pez Rega. En ese tri&aacute;ngulo ed&iacute;pico el sindicalismo ortodoxo, la &ldquo;ortodoxia&rdquo;, los grupos a la derecha del peronismo, ganaron la partida. Lograron que Per&oacute;n, que no hab&iacute;a pensado, creo, que no podr&iacute;a desactivar a la juventud maravillosa, se apoyara por completo en ellos. Lo que planteo es que <strong>Ezeiza preanunci&oacute; el car&aacute;cter tr&aacute;gico de la confrontaci&oacute;n en torno a las fuerzas y proyectos de pa&iacute;s enfrentados y observo tal enfrentamiento pensando no s&oacute;lo en lo afectivo, sino en el efecto que tuvo entre quienes all&iacute; estuvieron</strong>, millones de personas, desacomodadas, afectadas, por la imposibilidad de ese abrazo amoroso con el l&iacute;der.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Otra imagen de las revueltas que tuvieron lugar en Tucumán a comienzos de los &#039;70."
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            <span class="title">
                Otra imagen de las revueltas que tuvieron lugar en Tucumán a comienzos de los &#039;70.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En el libro tambi&eacute;n describ&iacute;s un entramado de precariedades, entre la vida en la clandestinidad y el v&eacute;rtigo de los &lsquo;70.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;El terror de Estado cre&oacute; y oper&oacute; sobre una precariedad extrema de los militantes y las militantes, sus seres queridos y sus compa&ntilde;eros. Como sostiene <strong>Judith Butler </strong>para otro contexto, la vida se volvi&oacute; precaria al quedar expuesta al da&ntilde;o, la muerte y el dolor sin que quienes lo viv&iacute;an pudieran controlar o enfrentar tal posibilidad. La vulnerabilidad era extrema al punto de que la vida humana pod&iacute;a ser f&aacute;cilmente destruida, anulada. Esa precariedad estuvo dada por la estrategia represiva, la decisi&oacute;n de aniquilar, secuestrar y matar. En ese contexto, tambi&eacute;n, <strong>fue clave la imposibilidad, la escasez de recursos para enfrentar las situaciones l&iacute;mite que supuso el ascenso represivo para los militantes y las militantes</strong>. Tr&aacute;gicamente, las estrategias de las propias organizaciones no reconoc&iacute;an en toda su nueva radicalidad lo que, recordemos, como han estudiado Luciana Seminara y Daniela Slipak, abrieron discusiones, fracturas, disidencias. Creo que la mayor parte de esas discusiones no tuvieron expresi&oacute;n abierta, eran las conversaciones llenas de angustia y preocupaci&oacute;n, que se produc&iacute;an entre los propios militantes. La precariedad no fue la misma en todos los casos. Hubo, por supuesto, diferencias de clase. Pero, tambi&eacute;n, otras. <strong>Los ni&ntilde;os y beb&eacute;s &ndash;concebidos en la confianza del triunfo, expresi&oacute;n del amor y compromiso con la vida, que permit&iacute;an proyectarse en el futuro y asegurar la revoluci&oacute;n&ndash; vivieron una precariedad completa y fueron objeto de la represi&oacute;n en forma directa</strong>, como est&aacute; reconoci&eacute;ndose reci&eacute;n ahora a ra&iacute;z del reclamo de quienes vivieron esas experiencias y sobrevivieron.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las desigualdades de género, las elaboraciones en torno a la condición femenina y a la masculinidad, se remontan en el tiempo larguísimo de las sociedades occidentales y, también, a gran parte de los pueblos originarios de este continente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Un punto asociado con esto, que aparece en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del libro &iquest;Fue una estrategia del aparato represivo apuntar justamente a los v&iacute;nculos de las personas que integraban estos grupos juveniles diezmados, a perseguirlos a ellos pero tambi&eacute;n a las parejas, los hijos, a romper, para citar el t&iacute;tulo del libro, esos corazones?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En el libro sostengo que no s&oacute;lo hubo un plan expreso de destruir, eliminar, a estas organizaciones revolucionarias, que involucr&oacute; instituciones, decisiones burocr&aacute;ticas y pol&iacute;ticas. Tambi&eacute;n, se requiri&oacute; crueldad, es decir, la intenci&oacute;n deliberada de lastimar y da&ntilde;ar al otro. El aparato represivo us&oacute; en forma expresa y deliberada la crueldad de modo inhumano y eso signific&oacute; utilizar una doble estrategia. Por un lado, un plan organizado y sistem&aacute;tico (con grandes capacidades y aplicado ilegal y clandestinamente) para exterminar a un enemigo subversivo que no apunt&oacute; &uacute;nicamente a las organizaciones revolucionarias y armadas sino, de modo m&aacute;s amplio, a quienes eran parte de la contestaci&oacute;n social y pol&iacute;tica, de las protestas y la insubordinaci&oacute;n; a aquellos y aquellas que, de modo diferente, confrontaban con el orden a instituir. <strong>Por el otro, en ese plan sistem&aacute;tico y organizado las fuerzas represivas utilizaron de modo planificado y sistem&aacute;tico a los v&iacute;nculos afectivos, amorosos, entre los militantes de las organizaciones con sus compa&ntilde;eros, sus familias, sus parejas, sus hijos, de modo instrumental</strong>. Este uso no fue ajeno a las percepciones de largo aliento de la virilidad asociada con la conquista, la fuerza, la violencia ejercida y mostrada. Esa crueldad supuso el ejercicio de un tormento m&aacute;s all&aacute; de la raz&oacute;n instrumental, que no puede acometerse sin implicaci&oacute;n subjetiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isabella-cosse-fuerzas-represivas-utilizaron-planificado-vinculos-afectivos-organizaciones-revolucionarias_1_12871394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 03:02:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabella Cosse: “Las fuerzas represivas utilizaron de modo planificado los vínculos afectivos de las organizaciones revolucionarias”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Libros,Siglo XXI Editores,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/molfino-familia-arrasada-dictadura-ficcion-investigacion-ayudan-recuperar-memoria_1_12476424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d20f9c85-253a-4a9d-9504-7634047112ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El escritor y periodista Juan Carrá acaba de publicar “Salvate vos”, un libro notable en el que reconstruye la vida de una madre y seis hermanos víctimas de uno de los mayores crímenes internacionales del terrorismo de Estado.
</p></div><p class="article-text">
        Ropa sin estrenar y de invierno, en medio de una ola de calor insoportable. Pasaportes con su foto y nombres distintos. Dinero de varios pa&iacute;ses. Un bolso beige con cosm&eacute;ticos. Un juguete de beb&eacute; sin usar. Rodeada de esos objetos, entre ins&oacute;litos y sospechosos, una mujer aparece muerta el 21 de julio de 1980 en un hotel de Madrid. <strong>Se llama Noem&iacute; Esther Giannetti de Molfino, le dicen Mima, y mucho tiempo despu&eacute;s se sabr&aacute; que lleg&oacute; hasta all&iacute; luego de ser secuestrada en Lima, Per&uacute;, por agentes de inteligencia de la dictadura que tom&oacute; el poder en 1976 y desde ese momento siembra el terror con secuestros, desapariciones y muerte. </strong>Por aquellos d&iacute;as, el caso toma relevancia local e internacional mientras que las denuncias por las desapariciones se empiezan a escuchar con m&aacute;s fuerza y el r&eacute;gimen militar busca estrategias para frenarlas. Una, por ejemplo, fue presentar a esta mujer como alguien que paseaba tranquilamente por Europa con pasaportes falsos y dinero de grupos denominados &ldquo;subversivos&rdquo; por los militares.
    </p><p class="article-text">
        A 45 a&ntilde;os de su asesinato, la historia de Mima y de sus seis hijos fue reconstruida por el escritor <strong>Juan Carr&aacute;</strong> en su notable libro <em>Salvate vos</em> (Sudamericana, 2025). Se trata, como el propio autor se&ntilde;ala, de un texto de no ficci&oacute;n que parte de esa escena macabra plantada por el r&eacute;gimen militar para narrar la historia de una familia arrasada por el terrorismo de Estado. Es que, mientras el cad&aacute;ver de Mima era encontrado en Madrid, el mayor de sus hijos era un preso pol&iacute;tico y v&iacute;ctima de la tortura en Argentina, el m&aacute;s joven viv&iacute;a en la clandestinidad entre Espa&ntilde;a y Per&uacute; llevando adelante tareas para Montoneros, <strong>una hija embarazada y su yerno fueron secuestrados y desaparecidos y otra hija debi&oacute; exiliarse</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Contada a partir de una exhaustiva investigaci&oacute;n y con un ritmo narrativo impactante, en <em>Salvate vos</em> <strong>se superponen militancia, intimidad, contradicciones, silencios, v&eacute;rtigo, armas, escenas de clandestinidad, persecuciones y complicidades entre gobiernos de facto de Latinoam&eacute;rica. </strong>Un libro que a partir de narrar los vaivenes de una familia atravesada por el compromiso pol&iacute;tico y v&iacute;ctima de uno de los mayores cr&iacute;menes internacionales de la dictadura, ofrece un riguroso retrato de &eacute;poca. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Salvate vos, de Juan Carrá, salió por Sudamericana.                            </span>
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        <strong>&ndash; Por tus trabajos previos investigaste muchas historias que tienen lugar en la dictadura o con los &lsquo;70 en un sentido amplio. &iquest;C&oacute;mo fue que llegaste a la de los Molfino y que decidiste contarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En los &lsquo;90 cuando yo era muy pibe y empec&eacute; a militar, me puse a leer mucho. En un momento me topo con un libro en el que hay un testimonio de un ex militante montonero que cuenta todo lo que le pas&oacute; a su familia en la dictadura y habla ah&iacute; un poco del Plan C&oacute;ndor. Cuenta que su mam&aacute; hab&iacute;a sido secuestrada en Per&uacute; y que apareci&oacute; asesinada en un hotel de Madrid. Era Gustavo Molfino, que es el hermano m&aacute;s chico. Ah&iacute; me di cuenta de que hab&iacute;a una historia familiar que condensaba en s&iacute; misma te dir&iacute;a la tragedia total: la desaparici&oacute;n de su hermana y su cu&ntilde;ado, el exilio de su otra hermana, la vida en clandestinidad de varios de ellos, la tortura, el asesinato de su madre, la persecusi&oacute;n al hermano que estaba en una c&aacute;rcel como preso pol&iacute;tico. Y algo que descubren mucho despu&eacute;s: el sobrino que nace en Campo de Mayo y es robado hasta que descubre su identidad de grande. <strong>Por supuesto que en ese momento yo no estaba ni cerca de escribir. Era otra vida m&iacute;a, pero de alguna manera me qued&oacute; el apellido Molfino en la cabeza.</strong> Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, yo ya era escritor, y en un par de festivales me empiezo a cruzar a Miguel Molfino que es escritor, una especie de gran referente de la novela policial para las nuevas generaciones. En un festival literario hay una mesa sobre c&aacute;rcel, dictadura y terror donde est&aacute;n &eacute;l y Ra&uacute;l Argem&iacute; que fueron compa&ntilde;eros de celda. Los dos estuvieron presos en la Unidad Penal de La Plata y recordaron que los dejaban tener pocos libros. En un momento van a trasladar a uno de ellos, ten&iacute;an <em>No habr&aacute; m&aacute;s penas ni olvido</em>, de (Osvaldo) Soriano, y como no llegaban a terminarlo los dos, se pusieron a leerlo esas &uacute;ltimas horas en voz alta, turn&aacute;ndose, para terminarlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La escena est&aacute; contada en </strong><em><strong>Salvate vos</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, porque me pareci&oacute; que ah&iacute; se condensaba algo muy interesante. Por un lado, el rol de la literatura en esos momentos de soledad. Pero tambi&eacute;n su potencia en la resistencia. Una forma de resistencia al interior de la c&aacute;rcel, tambi&eacute;n de compa&ntilde;erismo, un gesto de amor en esa lectura. Fuimos a tomar al caf&eacute; <em>La Paz</em> un whisky y hablamos mucho de esa escena. &Eacute;ramos varios hasta que nos fuimos quedando solos. Y en un momento menciona algo de su familia y empieza a contar la historia de su mam&aacute;. Entonces ah&iacute; yo digo par&aacute;, &ldquo;esto lo le&iacute; en alg&uacute;n lado&rdquo;. Tambi&eacute;n me doy cuenta de que parte de su historia tambi&eacute;n estaba contada en <em>La Voluntad</em> (N. de la R. el libro de <strong>Eduardo Anguita</strong> y <strong>Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong>).
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                Juan Carrá es escritor y periodista. Nació en Mar del Plata, en 1978.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Algo de la historia familiar en particular te hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Me parece que en la familia Molfino se muestra algo que es generacional: esto de que son familias antiperonistas que van mutando al calor de los &lsquo;60 y los &lsquo;70. Y es algo que no solo pasa en Argentina sino tambi&eacute;n de lo que se vive a nivel internacional, con el Che, el Mayo Franc&eacute;s, las luchas de liberaci&oacute;n nacional y social a nivel del Tercer Mundo, qu&eacute; s&eacute; yo. Todo eso va mutando y el peronismo, en paralelo, entra ah&iacute; tambi&eacute;n a tallar. Me interesaba ese doble juego y ah&iacute; nos empezamos a vincular hasta que me hago muy amigo de Miguel. &Eacute;l, de hecho, escribi&oacute; la contratapa de un libro m&iacute;o de cuentos sobre la dictadura. <strong>En un momento yo ten&iacute;a ganas de escribir una novela de espionaje. Estaba en eso y se me ocurre utilizar algo de la historia personal de Miguel.</strong> Entonces lo llam&eacute; para decirle &ldquo;che, mira, me gustar&iacute;a usar estas partes, qu&eacute; s&eacute; yo&rdquo;. &Eacute;l me dice que no ten&iacute;a ning&uacute;n problema y ah&iacute; le pregunto si hab&iacute;a algo que pudiera leer sobre su familia porque todo lo que iba apareciendo era muy fragmentado. Me dice que no hab&iacute;a nada que condensara todo. Y me agrega: &ldquo;Yo nunca voy a poder escribir algo as&iacute;&rdquo;. Entonces, en plena conversaci&oacute;n telef&oacute;nica, se me ocurre preguntarle si me dejar&iacute;a hacerlo a m&iacute;. Me dice que ten&iacute;a que hablarlo con los hermanos y, con el ok de todos, as&iacute; llegamos a <em>Salvate vos</em>. Ah&iacute; me empiezo a juntar con ellos. Ah&iacute; empieza el proceso de investigaci&oacute;n m&aacute;s pensando en una novela de no ficci&oacute;n. Y se vuelve como una especie de compromiso de amistad con Miguel para contar algo que &eacute;l me dice que &eacute;l no va a poder contar nunca. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Decidiste armar el libro con la madre, Mima, en el centro. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Pasan varias cosas, por un lado pensando en esto de las historias que condensan el horror en varios sentidos me empec&eacute; a preguntar por lo que les pasaba a las madres de aquellos j&oacute;venes que crecieron entre los &lsquo;50 y los &lsquo;70. Muchas de ellas, como Mima, vienen de una mirada muy distante de la pol&iacute;tica. Hasta que empiezan a ver que sus hijos deciden abrazar ideas que les son ajenas pero que, a la vez, dan muestras de una entrega muy fuerte de ellos por el otro. <strong>Sobre todo en aquellos militantes que hac&iacute;an trabajo territorial. Ah&iacute; ellas pueden ir viendo que ah&iacute; hay algo muy positivo de entrega hacia los dem&aacute;s. Se da una verdadera transformaci&oacute;n de esa generaci&oacute;n tambi&eacute;n.</strong> En este caso particular, adem&aacute;s, hablo solo de ella porque queda viuda muy joven. Para contarlo en el libro era ella la &uacute;nica que pod&iacute;a ir hilvanando la historia, porque es la &uacute;nica que en alg&uacute;n punto va manteniendo contacto permanente con todos sus hijos, que por distintos motivos van desperdig&aacute;ndose. Mientras una se va a Francia al exilio el otro queda exiliado internamente en Buenos Aires. Hay un hijo que se queda en Chaco pero que se va primero a la Patagonia a trabajar, casi como una especie de retaguardia familiar cuidando la cosa. Hay otra hija que se va con el marido clandestina a Tucum&aacute;n. De repente la familia se vuelve una di&aacute;spora y ella es la &uacute;nica que puede unirlos. Entonces, narrativamente, deb&iacute;a ser en alg&uacute;n punto as&iacute;. Pero tambi&eacute;n porque todo esto termina con la aparici&oacute;n de su cuerpo en un montaje sin precedentes. Entonces creo que hay en alg&uacute;n punto una transformaci&oacute;n permanente de esa mujer por lo que sus hijos van viviendo, por lo que van eligiendo y por lo que van sufriendo. Ella los acompa&ntilde;a en sus movimientos hasta que en un momento empieza a tomar decisiones propias. <strong>Algunas incluso que sus hijos no pueden explicar: cuando ella ya est&aacute; por primera vez en Europa no hay una certeza de c&oacute;mo decide vincularse de manera directa y colaborar con Montoneros. </strong>Nadie sabe hasta hoy qui&eacute;n la involucr&oacute;. Gustavo sigue diciendo &ldquo;yo no fui&rdquo; y &eacute;l tampoco sab&iacute;a que ella iba a viajar a Per&uacute; cuando lo hizo. La frase que se repet&iacute;a en el exilio, como cuento en el libro, siempre era no preguntes, no dejes que te pregunten. En el caso de los Molfino no era por desconfianza sino por protecci&oacute;n al otro. 
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                Mima Molfino y su hijo menor, Gustavo, en París, tiempo antes de su secuestro y asesinato.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Elegiste para empezar el libro justamente con ella, cuando aparece muerta en el hotel de Madrid, en 1980. &iquest;C&oacute;mo fue reconstruir esa escena tan compleja y de la que hay tan pocos testigos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Esa escena y en realidad todo el libro est&aacute; basado en un trabajo de investigaci&oacute;n exhaustivo no s&oacute;lo testimonial sino tambi&eacute;n documental. Hay muchos expedientes judiciales. Para el caso puntual del asesinato de Mima hay un expediente judicial espa&ntilde;ol al que tuve acceso. Ah&iacute; est&aacute; toda la descripci&oacute;n de la escena y toda la situaci&oacute;n. Tambi&eacute;n hay un libro que se llama <em>Asesinos sin fronteras</em>, que es una compilaci&oacute;n documental y de an&aacute;lisis jur&iacute;dico de Eduardo Luis Duhalde, que fue uno de los abogados que inicialmente estuvo cerca de la familia. Tambi&eacute;n hay otro libro muy importante, que es un libro peruano. Se llama <em>Muerte en el Pentagonito</em>, de Ricardo Uceda, y reconstruye la etapa del secuestro y la tortura en Per&uacute; y c&oacute;mo los peruanos ayudaron en ese procedimiento de la dictadura argentina a partir del testimonio de un militar peruano que particip&oacute;. <strong>As&iacute; que me nutr&iacute; de la bibliograf&iacute;a existente y tambi&eacute;n de mi propia investigaci&oacute;n. Entrevist&eacute; a otras personas del entorno de la militancia y de la familia. Viaj&eacute; a Chaco en varias oportunidades a buscar a los hermanos. Viaj&eacute; a Per&uacute;, busqu&eacute; mucho en las hemerotecas all&aacute; y ac&aacute;</strong>. Sali&oacute; en los diarios de la &eacute;poca toda la movida internacional que deriva en el secuestro de Mima con tres personas m&aacute;s, y despu&eacute;s la aparici&oacute;n de su cuerpo en un montaje de inteligencia y de la Canciller&iacute;a argentina para tratar de instalar r&aacute;pidamente que estos desaparecidos en realidad estaban paseando en Europa. Con ella se monta una campa&ntilde;a internacional muy grande: para derribar lo que se empezaba a hablar de las desapariciones la dictadura ten&iacute;a que armar algo. Y con ella lo intentan: quer&iacute;an mostrarla en una escena m&aacute;s propia de una persona que vive en la absoluta clandestinidad y un poco de desparpajo con guita, pasaportes, toda una serie de cosas armadas, en un hotel donde supuestamente la lleva otro montonero. Toda una serie de cosas que logran instalar los militares para decir &ldquo;estos que ustedes llaman desaparecidos est&aacute;n dando vueltas por Europa y se est&aacute;n matando entre ellos&rdquo;. 
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                Mima Molfino enviudó muy joven y tuvo seis hijos: José, Marcela, Alejandra, Liliana, Miguel y Gustavo.                            </span>
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        <strong>&ndash; En el libro y tambi&eacute;n en algunas entrevistas te refer&iacute;s a </strong><em><strong>Salvate vos</strong></em><strong> como una &ldquo;novela de no ficci&oacute;n&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s esa categor&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; es para vos una novela de no ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, en principio en una novela de no ficci&oacute;n digamos que hay una apropiaci&oacute;n o reconstrucci&oacute;n de acontecimientos reales, con una base de investigaci&oacute;n muy importante que viene a sustentar lo narrativo. En la reconstrucci&oacute;n siempre opera un narrador que reconstruye mucho m&aacute;s all&aacute; de lo que puede dar el testimonio en base a cruzar elementos. Yo entrevist&eacute; a muchas personas del entorno de la militancia, por ejemplo<strong>. Lo que buscaba era, m&aacute;s all&aacute; de episodios puntuales que hab&iacute;an vivido, saber qu&eacute; les gustaba, qu&eacute; com&iacute;an, qu&eacute; m&uacute;sica escuchaban. Y a veces el entrevistado me miraba como diciendo &ldquo;&iquest;pero no me viniste a preguntar por la Contraofensiva, por la militancia?&rdquo;. </strong>Bueno, s&iacute;, pero estas preguntas boludas tambi&eacute;n me sirven despu&eacute;s para la construcci&oacute;n narrativa apegada lo m&aacute;s posible a lo que requiere la no ficci&oacute;n. Lo que pasa es que cuando la reconstrucci&oacute;n te lleva a indagar en personas desaparecidas o asesinadas siempre quedan huecos. En esos huecos, a la vez, por ah&iacute; aparecen indicios de lo que pudo haber sucedido. En algunos casos esos indicios son m&aacute;s fuertes, en otros no. Esos huecos son exponentes de lo arrasador que fue el terrorismo de Estado, los silencios que provoc&oacute;. Yo creo que ah&iacute; es donde la ficci&oacute;n y la investigaci&oacute;n period&iacute;stica vienen a ayudar a recuperar verdad y memoria. Es a partir de esos silencios donde aparecen las posibilidades de reconstrucci&oacute;n. Pero no invent&eacute; nada, es lo mismo que hace (Rodolfo) Walsh en <em>Operaci&oacute;n Masacre</em>. Esas escenas que &eacute;l construye cotidianas de los trabajadores que despu&eacute;s van a ser fusilados es la reconstrucci&oacute;n, muy ficcionalizada en t&eacute;rminos de escenas, a partir de testimonios. Bueno, cuando se publicaron los diarios de <strong>Enriqueta Mu&ntilde;iz </strong>uno se da cuenta ah&iacute; del gran trabajo de ficci&oacute;n fuerte que hay en esa escritura. No hablo de inventar, ni de mentir. En el caso de los Molfino, pude tener acceso, por ejemplo, a muchas cartas. Hay, tambi&eacute;n, mucho trabajo con la prensa de la &eacute;poca, en especial con la prensa del movimiento revolucionario. <strong>Me parece que ah&iacute; opera la ficci&oacute;n. La ficci&oacute;n en t&eacute;rminos de reconstrucci&oacute;n. Un poco ese es siempre el juego: hacer jugar la literatura como una herramienta muy fuerte para poder contar la historia no como un informe destemplado sino como una novela</strong>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cuando la reconstrucción te lleva a indagar en personas desaparecidas o asesinadas siempre quedan huecos. En esos huecos, a la vez, por ahí aparecen indicios de lo que pudo haber sucedido.  Esos huecos son exponentes de lo arrasador que fue el terrorismo de Estado, los silencios que provocó.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Buena parte de los hechos que cont&aacute;s en el libro transcurren alrededor o a partir de la llamada Contraofensiva de Montoneros, una decisi&oacute;n que sigue siendo discutida hasta hoy. &iquest;Qu&eacute; pensaste vos despu&eacute;s de haber le&iacute;do y trabajado tanto sobre ese episodio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En principio <strong>me parece que cualquier an&aacute;lisis de los &lsquo;70 siempre es f&aacute;cil con el diario del lunes</strong>. Por eso lo que me interesa un poco es recuperar tanto material documental de &eacute;poca, ver c&oacute;mo situar cada episodio, qu&eacute; pod&iacute;an pensar y analizar quienes viv&iacute;an en ese momento, en ese devenir hist&oacute;rico, en el proceso de lucha de ese momento. No casi 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, con las consecuencias sobre la mesa. No digo que sea f&aacute;cil, pero en alg&uacute;n punto es un poco simplista decir solamente que la Contraofensiva &ldquo;fue una locura&rdquo; y listo. La mayor&iacute;a de las personas con las que habl&eacute; de la Contraofensiva, que participaron de alguna u otra manera, no me dec&iacute;a que en ese momento consideraba que estaba haciendo una locura. Incluso muchos de ellos ten&iacute;an muchas intenciones de volver al pa&iacute;s a luchar contra la dictadura, casi como una especie de mandato, de mandato de decir hay que volver a luchar contra la dictadura. Despu&eacute;s, claramente, uno puede decir que se trat&oacute; de un an&aacute;lisis pol&iacute;tico incorrecto. Eso visto desde hoy es clave. Como lo hubo tambi&eacute;n en la Operaci&oacute;n Monte Chingolo del ERP. &iquest;Hubo an&aacute;lisis o decisiones incorrectas? S&iacute;, por supuesto. Dir&iacute;a errores de lectura pol&iacute;tica. Algunos, incluso, de los que la propia organizaci&oacute;n se da cuenta. Tarde. Hay cuadros de la organizaci&oacute;n que van avisando &ldquo;che, guarda porque est&aacute; todo mal&rdquo;. Uno de ellos es Federico Fr&iacute;as Alberga, que hace un informe desde adentro y avisa &ldquo;che, esto no est&aacute; funcionado tan bien como pens&aacute;bamos&rdquo;. Tambi&eacute;n hay una cr&iacute;tica a la conducci&oacute;n en un documento y sin embargo contin&uacute;a el proceso revolucionario. Tambi&eacute;n para entonces hay rupturas muy grandes, con gente que se va de la organizaci&oacute;n. Lo que quiero decir, a partir de la investigaci&oacute;n y de los testimonios, es que  siento que ah&iacute; hay todo un devenir de una organizaci&oacute;n en un proceso pol&iacute;tico muy denso que comete errores. Errores que, por supuesto, en ese contexto cuestan un mont&oacute;n de vidas y aparecen el horror y la tragedia. Por eso la historia necesita ser le&iacute;da desde varias aristas, para poder hacer un an&aacute;lisis m&aacute;s detenido, m&aacute;s situado, m&aacute;s pensado. Y ah&iacute;, en todo caso, s&iacute; encontrar los errores.<strong> Pero este, como varios otros, es un episodio de la historia militante de los 70 donde va a seguir habiendo contradicciones y no va a haber nunca una posici&oacute;n unificada. Yo creo que ah&iacute; es donde se vuelve dif&iacute;cil la idea de la verdad o la idea de cu&aacute;l es la verdad sobre este hecho hist&oacute;rico. Lo que a m&iacute; me importa en todo caso es pensar en esas verdades a partir de mostrar que exist&iacute;an personas que cre&iacute;an que, por ejemplo, la Contraofensiva estaba bien y hay otras personas que dec&iacute;an &ldquo;che no, esto no va&rdquo;</strong>. Incluso en el mismo marco de la din&aacute;mica familiar que yo narro en el libro. Despu&eacute;s me parece que, m&aacute;s all&aacute; de lo que haya pasadoen la Contraofensiva por las decisiones de la conducci&oacute;n de Montoneros y de sus cuadros intermedios, me parece importante desmarcar esa cuesti&oacute;n interna de la intensidad sofocante del genocidio sobre los militantes que volvieron al pa&iacute;s.
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                Carrá es autor de siete novelas, entre las que se destacan &quot;No permitas que mi sangre se derrame&quot;, Cuatro caballos negros y La Cuadrada.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; De hecho cit&aacute;s, al final, el alegato de una fiscal del juicio por la Contraofensiva que trae la noci&oacute;n del &ldquo;derecho a la resistencia contra la dictadura militar&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro. Bueno, eso es el valor grande que tuvo ese juicio: exponer que existi&oacute; la necesidad del derecho de resistir a un gobierno dictatorial, ileg&iacute;timo, que mont&oacute; el aparato represivo del Estado en su m&aacute;ximo nivel. <strong>Que nada de todo lo que sucedi&oacute; durante esa &eacute;poca es leg&iacute;timo porque es absolutamente parte de un gobierno que usurp&oacute; la democracia</strong>, que termin&oacute; con la democracia, que termin&oacute; con la justicia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro sale en un contexto en el que desde el gobierno nacional se cuestiona no solo a la militancia de los &lsquo;70, sino a la pol&iacute;tica en general. La pol&iacute;tica vista como gran fantasma, una casta, un lugar para delincuentes. Y, al mismo tiempo, hay en el Poder Ejecutivo una vicepresidenta como Victoria Villarruel con un discurso negacionista a veces y a veces reivindicatorio de la dictadura. &iquest;C&oacute;mo pens&aacute;s que puede dialogar una historia como la que escribiste con estos tiempos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Es muy dif&iacute;cil aventurar c&oacute;mo dialoga. S&iacute; creo que es muy importante seguir contando historias sobre lo que pas&oacute;. Me interesa mucho la posibilidad de seguir repensando cr&iacute;ticamente y anal&iacute;ticamente qu&eacute; pas&oacute; en la d&eacute;cada del &lsquo;60 y &lsquo;70 en la Argentina. Pensar cr&iacute;ticamente solo es posible a partir de contar historias. A veces pareciera que est&aacute; todo contado pero lo cierto es que no. Y que a veces, tambi&eacute;n, se tiene la sensaci&oacute;n de que porque se lograron determinadas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en un determinado momento hist&oacute;rico el proceso de memoria est&aacute; terminado. Pero no. El proceso de memoria, que va de la mano del proceso de la verdad, es un proceso hist&oacute;rico permanente. Los delitos que se cometieron son de lesa humanidad por esto. Estos cr&iacute;menes produjeron, entre otras cosas, la ausencia. Y en esas ausencias hay ausencia tambi&eacute;n de posibilidad de relato y de an&aacute;lisis. <strong>Gran parte de la generaci&oacute;n que incidi&oacute; de manera fundamental en la pol&iacute;tica argentina de aquellos a&ntilde;os hoy no est&aacute; para formar parte de debates pol&iacute;ticos, para poder discutir qu&eacute; pas&oacute;. No est&aacute;n. Est&aacute;n desaparecidos o asesinados, Eso es producto del terrorismo de Estado tambi&eacute;n.</strong> <strong>Nos robaron esa posibilidad. Nos quitaron esa posibilidad.</strong> Nos quitaron la posibilidad de hacerles preguntas a esas personas, de decirles a esas personas &ldquo;che, te equivocaste&rdquo; o &ldquo;qu&eacute; pas&oacute; ac&aacute;&rdquo; si alguien tuviera esa inquietud. Eso a m&iacute; tambi&eacute;n me estremece del terrorismo de Estado. Pertenezco a una generaci&oacute;n posterior que no vivi&oacute; algunos episodios de manera directa. Pero s&iacute; me siento parte de una sociedad que tambi&eacute;n fue v&iacute;ctima de eso: la falta de un fragmento muy importante de su historia. Por un delito como la desaparici&oacute;n forzada, las reconstrucciones que intentamos trabajar todos en distintas &eacute;pocas nunca van a ser del todo acabadas porque faltan voces que el terrorismo de Estado se llev&oacute;. A esa falta de voces se le suma que los genocidas tienen un pacto de silencio con el que ocultan informaci&oacute;n. Entre otras cosas, informaci&oacute;n sobre d&oacute;nde est&aacute;n los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as apropiados por la dictadura. En el caso de los Molfino, naci&oacute; Guille, una persona a la que no se buscaba porque pocos sab&iacute;an que su madre estaba embarazada cuando fue secuestrada. &iquest;Cu&aacute;ntas personas como Guille habr&aacute; dando vueltas por ah&iacute;? No sabemos. <strong>Ante toda esta cosa de horror permanente, creo que contar historias en la &eacute;poca que sea es la &uacute;nica manera que tenemos de seguir manteniendo vivo ese proceso de memoria y verdad. Creo tambi&eacute;n que a determinados discursos reivindicatorios del exterminio y del genocidio, la mejor manera que tenemos para contrarrestarlos es contar historias que abarquen arcos narrativos un poco m&aacute;s amplios de los que ellos proponen.</strong> O que ellos priorizan para quedarse solo con aquello que quieren. As&iacute; que pienso que las &eacute;pocas no son condicionantes y en todo caso en todas las &eacute;pocas habr&aacute; nuevos desaf&iacute;os. Pero tambi&eacute;n siempre hay lectores que quieren entrar a estos temas y estos libros quedan para ahora o para que se pueda volver despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/molfino-familia-arrasada-dictadura-ficcion-investigacion-ayudan-recuperar-memoria_1_12476424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Molfino, una familia arrasada por la dictadura: “La ficción y la investigación ayudan a recuperar verdad y memoria”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Juan Carrá,Dictadura,Delitos de lesa humanidad,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La aceptación de la violencia estatal del pasado habilita avances sobre nuestros derechos en el presente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/aceptacion-violencia-estatal-pasado-habilita-avances-derechos-presente_1_11956203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ed7a6c3-c15f-41b8-8493-b3053247d059_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La aceptación de la violencia estatal del pasado habilita avances sobre nuestros derechos en el presente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hernán Confino y Rodrigo González Tizón, historiadores especializados en la historia reciente argentina, analizan en su libro "Anatomía de una mentira" cómo las narrativas de "memoria completa" justifican la represión de los años 70. Defienden el consenso democrático y critican los avances de ultraderechas en la agenda mediática y política actual.</p></div><p class="article-text">
        Hern&aacute;n Confino y Rodrigo Gonz&aacute;lez Tiz&oacute;n son dos historiadores nacidos en democracia, especializados en historia argentina reciente. En<em> Anatom&iacute;a de una mentira. Qui&eacute;nes y por qu&eacute; justifican la represi&oacute;n de los setenta,</em> recientemente editado por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, procuran desarmar las falacias argumentativas de las narrativas de la llamada &ldquo;memoria completa&rdquo;. Este libro explica con rigurosidad y de forma amena<strong> por qu&eacute; la Argentina no sufri&oacute; una guerra civil en los setenta</strong>, qu&eacute; se conoce respecto del<strong> n&uacute;mero de desaparecidos</strong> y por qu&eacute; los cr&iacute;menes de la guerrilla no pueden ser considerados de lesa humanidad. En di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong>, los autores ponen en debate la manera en que se ha abordado hasta el momento la violencia de Montoneros y el ERP y sostienen que &ldquo;los intentos de <strong>reconocimiento de las v&iacute;ctimas civiles de la guerrilla</strong>, que consideran leg&iacute;timos, no pueden partir jam&aacute;s de la equiparaci&oacute;n de la violencia de las organizaciones armadas a la desplegada por el Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Cu&aacute;les fueron los principales desaf&iacute;os de salir a discutir desde las ciencias sociales con los discursos que relativizan, banalizan e incluso reivindican la represi&oacute;n clandestina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hern&aacute;n Confino (HF): &mdash;Como explic&oacute; el historiador franc&eacute;s Pierre Vidal-Naquet, cuyos padres murieron en Auschwitz, hay una diferencia entre discutir <em>con </em>los negacionistas y <em>acerca de </em>ellos. Nosotros no discutimos con Nicol&aacute;s M&aacute;rquez, Agust&iacute;n Laje o Victoria Villarruel personalmente, sino que discutimos <em>acerca de </em>estos discursos. Es muy dif&iacute;cil establecer par&aacute;metros comunes con personas a quienes no le genera ning&uacute;n tipo de estupor que una mujer haya parido arriba de una mesa mientras la picaneaban. Lo que buscamos es ofrecer una explicaci&oacute;n desde la historia que est&eacute; fundamentada y que pueda permitirle a quienes est&aacute;n interesados en la tem&aacute;tica <strong>detectar d&oacute;nde est&aacute; la falacia</strong> de aquellos grupos que reivindican o banalizan la represi&oacute;n clandestina en los setenta.&nbsp;
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        Rodrigo Gonz&aacute;lez Tiz&oacute;n (RGT): &mdash;En un momento en que los debates se corrieron tan a la derecha, decidimos salir a defender los <strong>consensos de la democracia,</strong> con rigor hist&oacute;rico y sin esquivar ning&uacute;n tema. Observamos que las ultraderechas aprovechan los flancos d&eacute;biles de las pol&iacute;ticas de memoria y derechos humanos para elaborar sus estrategias. Por ejemplo, la decisi&oacute;n de establecer desde 1966 la periodizaci&oacute;n para definir qui&eacute;n es una v&iacute;ctima del terrorismo de Estado, puede generar que alguien diga: &ldquo;Al final v&iacute;ctima del terrorismo de Estado fueron todos, entonces no fue nadie&rdquo;. Adem&aacute;s, buscamos dar respuestas a preguntas genuinas que la sociedad se hace, por ejemplo, alrededor del <strong>n&uacute;mero de los 30.000.</strong> Que un pibe de 16 a&ntilde;os nos pregunte cu&aacute;ntos desaparecidos hubo no lo vuelve un negacionista de la dictadura, es una pregunta leg&iacute;tima y, con este libro, ofrecemos herramientas para poder responder a esa inquietud sin caer en simplificaciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotros no discutimos con Nicolás Márquez, Agustín Laje o Victoria Villarruel personalmente, sino que discutimos acerca de estos discursos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El libro expone algunos temas espinosos de la narrativa hegem&oacute;nica construida hasta el momento, por ejemplo, el cuestionamiento a las pr&aacute;cticas concretas de la militancia armada o los reclamos por las v&iacute;ctimas civiles de la guerrilla. &iquest;C&oacute;mo se puede hablar de estas cuestiones sin caer en los discursos de las ultraderechas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;El presente nos termin&oacute; demostrando de una manera bastante dolorosa que los debates que no se dieron, se nos volvieron en contra. Nosotros procuramos <strong>construir un debate amplio que pueda dar lugar a consensos, quiz&aacute;s m&aacute;s peque&ntilde;os, pero m&aacute;s s&oacute;lidos</strong>. Consensos que puedan ser sentidos como propios por la mayor cantidad posible de personas. En las gestiones kirchneristas, en lo que fue una pol&iacute;tica de derechos humanos y memoria muy amplia, con muchos aciertos, tambi&eacute;n hubo <strong>errores no forzados</strong>. Por eso nos preguntamos: &iquest;Cu&aacute;l tiene que ser el discurso del Estado sobre nuestro pasado y qu&eacute; lugar deben tener en esa construcci&oacute;n las organizaciones de v&iacute;ctimas? Discutimos, por ejemplo, con la idea de que las acciones de quienes militaron en los setenta son imposibles de criticar porque fueron realizados por personas que empe&ntilde;aron su vida en ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;C&oacute;mo se explica que esas voces que justifican la represi&oacute;n clandestina hayan avanzado tanto en la agenda medi&aacute;tica y pol&iacute;tica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;Entre el 2009 y el 2013, se puede observar todo un <strong>sector progresista no peronista</strong> que cuestion&oacute; profundamente el tratamiento de los setenta que hizo el gobierno kirchnerista y que, de hecho, encontr&oacute; bastante intolerancia de parte del oficialismo. Por otro lado, no podemos pensar en el momento actual sin considerar los diques que rompi&oacute; el gobierno de Mauricio Macri para diferenciarse del kirchnerismo, con un enfoque m&aacute;s pragm&aacute;tico que ideol&oacute;gico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RGT: &mdash;Nuestra hip&oacute;tesis es que la discusi&oacute;n sobre el pasado se inscribe en una disputa mucho m&aacute;s amplia que empieza a ganar volumen a partir de la construcci&oacute;n de la grieta entre kirchnerismo y antikirchnerismo. En la actualidad, esta discusi&oacute;n es parte de la mentada &ldquo;batalla cultural&rdquo; de la que hablan estas extremas derechas que est&aacute;n pululando en distintas partes del mundo. Una batalla contra el progresismo, el comunismo, el colectivismo, el movimiento feminista, la militancia por la diversidad de g&eacute;nero, etc.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Entre el 2009 y el 2013, se puede observar todo un sector progresista no peronista que cuestionó profundamente el tratamiento de los setenta que hizo el gobierno kirchnerista y que, de hecho, encontró bastante intolerancia de parte del oficialismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&mdash;&iquest;Qu&eacute; efectos pueden tener estos discursos sobre el pasado en el presente?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;La aceptaci&oacute;n de la violencia estatal del pasado <strong>habilita nuevos avances sobre nuestros derechos en el presente</strong>. En 2024, vivimos c&oacute;mo personas que fueron a una manifestaci&oacute;n en contra de la ley Bases, <strong>fueron se&ntilde;aladas como terroristas</strong> que quer&iacute;an atentar contra la democracia y terminaron detenidas en un penal federal. Patricia Bullrich, desde el Ministerio de Seguridad, pretende requerir a las Fuerzas Armadas para la seguridad interna, como sucedi&oacute; con Macri. Y hace apenas unas semanas, Milei firm&oacute; un decreto para modificar la Ley de Defensa Nacional que tiene que preocuparnos. Por otro lado, a nivel judicial, hay grupos que est&aacute;n buscando revertir la jurisprudencia argentina de que <strong>las organizaciones armadas no cometieron delitos de lesa humanidad</strong>. Para eso, apelan al Estatuto de Roma, que en 1998 plante&oacute; la posibilidad de que este tipo de delitos sean cometidos por actores no estatales. Sin embargo, este estatuto no est&aacute; pensado para agrupaciones como Montoneros o el ERP, sino para organizaciones que tuvieron pol&iacute;ticas sistem&aacute;ticas de ataque generalizado contra poblaci&oacute;n y controlaron porciones del territorio.&nbsp;Sabemos que la violencia guerrillera argentina no tuvo esas caracter&iacute;sticas, sino que fue m&aacute;s bien selectiva. Con esto no buscamos justificar los delitos cometidos ni negar que hayan asesinado a civiles, sino subrayar que, en la Argentina, las guerrillas no estructuraron una pol&iacute;tica armada sistem&aacute;tica que tuviera esa finalidad. Por ende, cometieron delitos comunes, susceptibles de prescripci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;El 19 de diciembre pasado, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/politica/giro-historico-reabren-causa-bomba-comedor-policia-federal-ordenan-citar-firmenich-indagatoria_1_11915351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la C&aacute;mara Federal orden&oacute; la reapertura de la causa por la bomba en el comedor</strong></a><strong> de la entonces Superintendencia de Coordinaci&oacute;n Federal de la Polic&iacute;a Federal, ocurrido el 2 de julio de 1976 y cit&oacute; al exjefe de Montoneros, Mario Firmenich, a declaraci&oacute;n indagatoria. &iquest;C&oacute;mo se explica esta decisi&oacute;n desde la mirada de la historia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;Primero, tenemos que entender qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s de esas querellas y cu&aacute;l es su estrategia judicial. La agrupaci&oacute;n de abogados Justicia y Concordia tiene como referentes a Laura Olea y Ricardo Saint Jean, familiares directos de represores, uno que estuvo en R&iacute;o Negro en la Escuelita y el otro, Ib&eacute;rico Saint Jean, fue interventor de la provincia Buenos Aires, autor de aquella frase &ldquo;Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, despu&eacute;s a sus simpatizantes, enseguida a aquellos que permanecen indiferentes y, finalmente, mataremos a los t&iacute;midos&rdquo;. Esa gente es la que hace los &ldquo;habeas corpus&rdquo; para poder liberar a los perpetradores de terrorismo de Estado y son los mismos que patrocinan la reapertura de la causa del comedor de la polic&iacute;a, de Rucci, de Larrabure y de Viola. Son organizaciones que en sus redes sociales reivindican en pleno a Astiz. Incluso la justicia acept&oacute; como querellante a Eduardo Kalinec, un represor condenado a perpetua cuya hija es miembro del colectivo Historias Desobedientes. Me parece que es bastante cristalino, &iquest;no? La estrategia es: &ldquo;&iquest;No podemos liberar a los represores? Entonces hay que condenar a los militantes&rdquo;. Desde su l&oacute;gica, cuando haya una buena cantidad de militantes presos, quiz&aacute;s podr&aacute;n presionar por una amnist&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RGT: &mdash;Adem&aacute;s, una de las <strong>falacias absolutas</strong> que expresan estos grupos es decir que no ha habido investigaciones judiciales en relaci&oacute;n con los cr&iacute;menes de la guerrilla. Para poner en contexto, es importante saber, en primer lugar, que para los hechos m&aacute;s emblem&aacute;ticos por los cuales se reclama, hubo en su momento investigaciones judiciales y varios de ellos tuvieron condenados. En segundo lugar, hay que recordar que tras cada atentado de las organizaciones armadas, el Estado despleg&oacute; acciones represivas que fueron absolutamente ilegales. Inmediatamente despu&eacute;s del atentado al comedor, sucedi&oacute; la <strong>masacre de F&aacute;tima</strong>, en Pilar, donde se dinamitaron 30 personas como represalia. Lo que ha realizado el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus V&iacute;ctimas (CELTY) de Victoria Villarruel es construir un reclamo en espejo al de los organismos derechos humanos convencionales para, a trav&eacute;s de un discurso t&eacute;cnico y a la vez emocional, volver a construir un escenario de guerra interna, desprovisto de todo contenido hist&oacute;rico, y buscar la equiparaci&oacute;n de las acciones de las organizaciones armadas con las acciones represivas llevadas de forma clandestina por el Estado.
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;Para entender la magnitud de la reacci&oacute;n hay que pensar en cu&aacute;les fueron los procedimientos que se hicieron desde el kirchnerismo en materia de pol&iacute;tica de memoria y de derechos humanos. Iniciativas como la del CELTY de Villarruel aprovechan el hecho de que la pol&iacute;tica de memoria del kirchnerismo que no brind&oacute; un reconocimiento para las v&iacute;ctimas de las organizaciones armadas. Desde nuestro punto de vista, lo que hay que hacer es <strong>reconocer a estas v&iacute;ctimas</strong>, pero sin perder de vista las diferentes violencias que las generaron. Porque no es lo mismo que te mande una organizaci&oacute;n armada, a que te mate el Estado. No hay herramientas desde historia ni desde el derecho que permitan homologar esas violencias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Con las &uacute;ltimas noticias de desarticulaci&oacute;n del </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/centro-cultural-haroldo-conti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Centro Cultural Conti</strong></a><strong> en el predio de la ex ESMA, &iquest;se viene una nueva etapa en el avance sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en torno a la memoria y los derechos humanos por parte del gobierno de Milei?</strong>
    </p><p class="article-text">
        RGT:<strong>&nbsp;</strong>&mdash;Venimos de un a&ntilde;o de <strong>desgobierno</strong> con una intenci&oacute;n muy clara de desarticular la estructura en la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos. En mi caso personal, trabaj&eacute; en el Archivo Nacional de la Memoria hasta que el a&ntilde;o pasado, un d&iacute;a me avisaron que no aparec&iacute;a m&aacute;s en el sistema y nunca recib&iacute; una explicaci&oacute;n. Durante la gesti&oacute;n del actual secretario Alberto Ba&ntilde;os, muchas &aacute;reas muy sensibles quedaron vacantes en sus conducciones. En el caso del Centro Cultural Haroldo Conti, fue perseguido en el momento de hacer el seminario que anualmente se realiza all&iacute; de pol&iacute;ticas de memoria y estuvo sin autoridades todo el a&ntilde;o, sin ning&uacute;n tipo de interlocuci&oacute;n de parte del secretario. Hoy el Conti est&aacute; cerrado, con los trabajadores en esta figura perversa de la guardia pasiva y est&aacute;n echando a los que no se atuvieron el retiro &ldquo;involuntario&rdquo;. La situaci&oacute;n es cr&iacute;tica y est&aacute;n en riesgo tambi&eacute;n otras &aacute;reas que el Ministerio de Justicia absorbi&oacute; luego del cierre del Ministerio de Mujeres y del INADI.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Como historiadores j&oacute;venes, de una generaci&oacute;n nacida en democracia, &iquest;sienten que pueden hacer preguntas diferentes sobre estas heridas de nuestro pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        HC: &mdash;Por un lado, contamos con la ventaja de haber ingresado a un campo de estudios que fue construido por colegas de generaciones previas que desbrozaron el camino. Por el otro, al no estar generacional o familiarmente implicados, buscamos un acercamiento lo m&aacute;s profesional posible. Eso genera libertad, tambi&eacute;n rispideces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RGT: &mdash;Durante mucho tiempo se plante&oacute; que abrir determinado debate era cederle terreno a la derecha. Eso se ha venido modificando en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, y creemos que mientras uno lo haga desde una de una postura &eacute;ticamente posicionada, hay que hacerlo. La clave est&aacute; en la intenci&oacute;n con la que se reabren esas cuestiones. Nosotros lo hacemos para comprender mejor el pasado, los referentes de la llamada &ldquo;memoria completa&rdquo; lo hacen para<strong> revivir el pensamiento contrainsurgente</strong>, para obtener la <strong>impunidad </strong>de quienes violaron sistem&aacute;ticamente los derechos humanos y para desprestigiar el proceso de memoria, verdad y justicia como un todo. En &uacute;ltima instancia, lo que es m&aacute;s perverso, buscan trasladar la carga de la culpa a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <em>MNA/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Noel Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/aceptacion-violencia-estatal-pasado-habilita-avances-derechos-presente_1_11956203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jan 2025 03:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La aceptación de la violencia estatal del pasado habilita avances sobre nuestros derechos en el presente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura militar argentina (1976-1983),Memoria histórica,Derechos humanos,Represión,Violencia policial,Violencia política,Violencia institucional,Guerrilla,Montoneros,ERP,Democracia,Victoria Villarruel,Javier Milei,Nicolás Márquez,Agustín Laje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villarruel se alineó al fallo que reabrió una causa de 1976 y pide citar a Firmenich]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-alineo-fallo-reabrio-causa-1976-pide-citar-firmenich_1_11916861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e18a58c-85ce-4464-bf48-4fc6b37d2a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Villarruel se alineó al fallo que reabrió una causa de 1976 y pide citar a Firmenich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vice celebró la medida de la Cámara Federal de Apelaciones que volvió a impulsar el expediente por la bomba en el comedor de la Policía Federal, ocurrido en la dictadura.</p></div><p class="article-text">
        La vicepresidenta <strong>Victoria Villarruel </strong>celebr&oacute; hoy que la C&aacute;mara Federal de Apelaciones porte&ntilde;a ordenara citar al exjefe de la organizaci&oacute;n Montoneros, Mario Firmenich, a declaraci&oacute;n indagataria tras reabrir la <strong>causa por la bomba en el comedor de la entonces Superintendencia de Coordinaci&oacute;n Federal de la Polic&iacute;a Federal, ocurrido el 2 de julio de 1976. </strong>Los jueces consideraron que la agrupaci&oacute;n se adjudic&oacute; p&uacute;blicamente la comisi&oacute;n del atentado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es un gran d&iacute;a para la verdad y la memoria de las v&iacute;ctimas del terrorismo. Cuando propuse impulsar esta iniciativa hace algunos meses en el Senado me tildaron de improvisada e inexperta, pero la verdadera justicia siempre llega. No esperamos otra cosa que una condena ejemplar para los asesinos que se esconden detr&aacute;s de una ideolog&iacute;a para matar&rdquo;, escribi&oacute; Villarruel en su cuenta de X.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Hoy es un gran día para la verdad y la memoria de las víctimas del terrorismo. Cuando propuse impulsar esta iniciativa hace algunos meses en el Senado me tildaron de improvisada e inexperta, pero la verdadera justicia siempre llega. No esperamos otra cosa que una condena ejemplar… <a href="https://t.co/vCz5nrzosM">pic.twitter.com/vCz5nrzosM</a></p>&mdash; Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) <a href="https://twitter.com/VickyVillarruel/status/1869838127948542379?ref_src=twsrc%5Etfw">December 19, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n es un giro en torno a las causas de cr&iacute;menes cometidos por las organizaciones armadas en los a&ntilde;os 70, que pese a los intentos de reapertura de familiares de las v&iacute;ctimas y organizaciones de abogados han sido cerradas por los jueces.&nbsp;<strong>La Justicia hasta el momento sostuvo que los delitos estaban prescriptos por tratarse de cr&iacute;menes comunes</strong>. El fallo de este jueves, sin embargo, plantea que este caso tiene caracter&iacute;sticas especiales que lo diferencian de otros, explic&oacute; una fuente judicial con acceso al caso.
    </p><p class="article-text">
        A fines de agosto, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-montoneros-presos-respondiendo-ensangrentar-nacion_1_11612744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un acto organizado por su cuenta en el Senado</a>, casi sin presencia de funcionarios del Poder Ejecutivo,&nbsp;Villarruel anunci&oacute; que iba a litigara para conseguir la reapertura de las causas de los 70 vinculadas a asesinatos cometidos por grupos guerrilleros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Todos los montoneros tienen que estar presos respondiendo por ensangrentar nuestra naci&oacute;n&rdquo;</strong>, lanz&oacute; entonces desafiante la vicepresidenta en un evento que arm&oacute; para conmemorar el D&iacute;a Internacional de las V&iacute;ctimas del Terrorismo. &ldquo;Los asesinos, en las c&aacute;rceles&rdquo;, plante&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La memoria completa&rdquo;, apuntal&oacute; Villarruel, que&nbsp;<strong>acus&oacute; directamente a N&eacute;stor y Cristina Kirchner</strong>&nbsp;por sus pol&iacute;ticas de reapertura de las causas contra los militares genocidas: &ldquo;El kirchnerismo construy&oacute; una oscuridad pestilente sobre la d&eacute;cada m&aacute;s dolorosa de nuestra historia&rdquo;, dijo entonces la vice, y agreg&oacute;: &ldquo;Hace m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas grupos terroristas lastimaron a miles de argentinos: peronistas, radicales, personas apoliticas, civiles, gente pudiente y muy humilde. Grupos terroristas los usaron de excusa para la disoluci&oacute;n nacional y&nbsp;<strong>trataron de que flameara un trapo rojo&nbsp;</strong>ajeno a nuestras costumbres y tradiciones&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-alineo-fallo-reabrio-causa-1976-pide-citar-firmenich_1_11916861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 21:42:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villarruel se alineó al fallo que reabrió una causa de 1976 y pide citar a Firmenich]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Victoria Villarruel,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reabren la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal y ordenan citar a Firmenich a indagatoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/giro-historico-reabren-causa-bomba-comedor-policia-federal-ordenan-citar-firmenich-indagatoria_1_11915351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dde2391-056b-4f66-9835-af32a4f8ff19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reabren la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal y ordenan citar a Firmenich a indagatoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un atentado ocurrido cien días después del golpe militar que dio inicio a la última dictadura y que se aribuyó la organización Montoneros. El fallo plantea que se trató de una "grave violación a los derechos humanos". Lo decidió la Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones porteña, tras un planteo de las querella. </p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara Federal de Apelaciones porte&ntilde;a orden&oacute; este jueves la <strong>reapertura de la causa por la bomba en el comedor de la entonces Superintendencia de Coordinaci&oacute;n Federal de la Polic&iacute;a Federal, ocurrido el 2 de julio de 1976. Adem&aacute;s, los jueces ordenaron citar al exjefe de la organizaci&oacute;n Montoneros, Mario Firmenich</strong>, a declaraci&oacute;n indagatoria, de acuerdo al fallo al que accedi&oacute; <strong>elDiarioAR</strong>. Los jueces sostuvieron que la agrupaci&oacute;n se adjudic&oacute; p&uacute;blicamente la comisi&oacute;n del atentado.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n es un giro en torno a las causas de cr&iacute;menes cometidos por las organizaciones armadas en los a&ntilde;os 70, que pese a los intentos de reapertura de familiares de las v&iacute;ctimas y organizaciones de abogados han sido cerradas por los jueces. <strong>La Justicia hasta el momento sostuvo que los delitos estaban prescriptos por tratarse de cr&iacute;menes comunes</strong>. El fallo de este jueves, sin embargo, plantea que este caso tiene caracter&iacute;sticas especiales que lo diferencian de otros, explic&oacute; una fuente judicial con acceso al caso.
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        Montoneros, sostiene el escrito de los jueces, se atribuy&oacute; p&uacute;blicamente el hecho. <strong>Se sostuvo entonces que en el edificio del comedor funcionaba un centro clandestino de detenci&oacute;n</strong>. La dictadura oper&oacute; sobre los sospechosos de colocar la bomba y ordenar el atentado con sus m&eacute;todos ilegales y violatorios de los derechos humanos: el secuestro, la tortura y el asesinato. 
    </p><p class="article-text">
        Los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens decidieron tras m&aacute;s de un a&ntilde;o de an&aacute;lisis del caso declarar el hecho sucedido en el comedor como una &ldquo;grave violaci&oacute;n a los derechos humanos&rdquo;, debido a que la Justicia no investig&oacute; los hechos durante la dictadura militar y no esclareci&oacute; lo acontecido a las familias de los fallecidos, sostiene el fallo, en base al an&aacute;lisis del expediente judicial de 1976. <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/camara-federal-portena-analiza-reabrir-causa-bomba-comedor-policia-federal_1_11620922.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; lo hab&iacute;a adelantado este medio en septiembre</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La causa estaba cerrada por orden de la jueza federal <strong>Mar&iacute;a Servini, quien sobresey&oacute; a todos los denunciados por la bomba colocada en el comedor de la Federal por considerar extinguida la acci&oacute;n penal, debido al paso del tiempo</strong>. Sin embargo, al calificarlo como una &ldquo;grave violaci&oacute;n a los derechos humanos&rdquo; por denegaci&oacute;n de Justicia, los jueces de la Sala I de la C&aacute;mara Federal determinaron que el hecho no est&aacute; prescripto.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El atentado al comedor de la Federal ocurrió el 2 de julio de 1976."
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            <span class="title">
                El atentado al comedor de la Federal ocurrió el 2 de julio de 1976.                            </span>
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        Adem&aacute;s, los magistrados aceptaron tener como querellantes a la &ldquo;Asociaci&oacute;n Defensores de Derechos Humanos de Latinoam&eacute;rica&rdquo;, uno de los impulsores de la reapertura del caso y del juzgamiento a jefes montoneros. Existen otros denunciados en el expediente sobre los que no existen elementos de prueba de que hubieran participado del hecho, seg&uacute;n una fuente del caso.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces ordenaron la reapertura del caso en base a la Declaraci&oacute;n Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos y la Convenci&oacute;n Americana sobre Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de los magistrados es garantizar &ldquo;la continuidad de la pesquisa, todas las medidas de prueba que, pese al tiempo transcurrido, permitan dilucidar lo que aconteci&oacute; el 2 de julio de 1976 y establecer qui&eacute;nes fueron sus responsables, ya sea que tuvieran intervenci&oacute;n directa en el hecho o indirecta dentro de la estructura de mando de la propia organizaci&oacute;n que ide&oacute;, plane&oacute; y autoriz&oacute; el accionar il&iacute;cito&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ordenaron citar &ldquo;inmediatamente a prestar declaraci&oacute;n testimonial a quienes resulten v&iacute;ctimas en este proceso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El hecho</h2><p class="article-text">
        El comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal de la Polic&iacute;a era el centro de congregaci&oacute;n de decenas de personas, resalt&oacute; el tribunal. El 2 de julio de 1976, en plena dictadura, &ldquo;polic&iacute;as y civiles, hombres y mujeres, altos jefes o simples empleados hab&iacute;an coincidido en la planta baja del edificio de calle Moreno 1417 para disfrutar del almuerzo, cuando la detonaci&oacute;n de una maleta especialmente preparada con material explosivo quebr&oacute; la calmada cotidianeidad&rdquo;, sostuvo Llorens.
    </p><p class="article-text">
        A las 13.20,  casi dos docenas de personas perdieron la vida y m&aacute;s de 100 resultaron con heridas de diferente gravedad. Debido a la cantidad de v&iacute;ctimas, el tribunal lo consideran el tercer atentado m&aacute;s grave de la historia argentina, despu&eacute;s de los atentados a la AMIA y a la embajada de Israel, atribuidos al terrorismo internacional en la d&eacute;cada de 1990. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Querellantes</strong></h2><p class="article-text">
        Tras el cierre de la causa por parte de Servini, los querellantes se presnetaron ante la C&aacute;mara Federal para pedir la reapertura del caso. La presentaci&oacute;n fue realizada por los abogados Ricardo Saint Jean -hijo del gobernador bonaerense de facto durante la dictadura- y la tambi&eacute;n abogada Mar&iacute;a Laura Olea, por la Asociaci&oacute;n de Abogados por la Justicia y la Concordia. Tambi&eacute;n participaron de la apelaci&oacute;n el abogado Jos&eacute; Mar&iacute;a Sacheri, en su calidad de letrado apoderado de Mar&iacute;a Alejandra Cepeda, Gabriel Cepeda y Mar&iacute;a Carolina Cepeda, en representaci&oacute;n de su madre, Josefina Melucci de Cepeda, y de N&eacute;stor Luis Soria.
    </p><p class="article-text">
        Servini hab&iacute;a planteado en la causa que &ldquo;m&aacute;s all&aacute; de lo aberrante y reprochable que result&oacute;, no constitu&iacute;a un delito de lesa humanidad, ni un crimen de guerra. Tampoco, un acto de terrorismo &ndash;conforme las pautas establecidas en el Convenio Internacional contra la Financiaci&oacute;n del Terrorismo-; ni una grave violaci&oacute;n a los derechos humanos. Por ello, le eran aplicables las reglas generales sobre la vigencia de la acci&oacute;n, que en este expediente se encontraba ya agotada&rdquo;, resalt&oacute; la C&aacute;mara.
    </p><h2 class="article-text">Argumentos</h2><p class="article-text">
        En su voto conjunto, los jueces Bruglia y Bertuzzi sostuvieron que la reapertura del caso se basa en &ldquo;la enorme gravedad y magnitud del evento que constituye el objeto procesal y -con marcada gravitaci&oacute;n- la pr&aacute;cticamente nula intervenci&oacute;n del Estado en el cumplimiento de su deber de promover e impulsar la acci&oacute;n penal con el fin de dar una respuesta efectiva a los derechos de las v&iacute;ctimas&rdquo;. &ldquo;Por ello -afirmaron- resulta imperativo avanzar en el cumplimiento de esta relevante obligaci&oacute;n estatal, evitar da&ntilde;os mayores y respetar los compromisos internacionales asumidos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Los camaristas Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi.                            </span>
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        &ldquo;Estamos frente a un expediente iniciado por un acto criminal de una magnitud extraordinaria, considerando para su calificaci&oacute;n solo par&aacute;metros objetivos tales como n&uacute;mero de personas que murieron, heridos y da&ntilde;os causados&rdquo;, aseguraron. &ldquo;Por otro lado, el lugar donde se coloc&oacute; el explosivo (comedor), el d&iacute;a y horario de la detonaci&oacute;n, la finalidad de provocar el derrumbe total de edificio (tal como surge del comunicado del grupo que lo ocasion&oacute;), son elementos de an&aacute;lisis que dan a entender no solo la envergadura efectiva de la agresi&oacute;n, sino tambi&eacute;n la enorme carga de intencionalidad criminal, reflejada sobre todo por la indiscriminaci&oacute;n de indefensas v&iacute;ctimas que se busc&oacute; causar&rdquo;, afirmaron. &ldquo;Se busc&oacute;, y se logr&oacute;, otorgar al acto una siniestra carga comunicacional de destrucci&oacute;n y muerte&rdquo;, dice el fallo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El suceso nunca fue siquiera m&iacute;nimamente investigado por el Estado. Las excepcionales caracter&iacute;sticas de este lamentable acto criminal y la omisi&oacute;n por parte del Estado Nacional de investigarlo hasta el d&iacute;a de hoy, sin ofrecer siquiera una m&iacute;nima respuesta a las v&iacute;ctimas despu&eacute;s de m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, constituyen circunstancias que, m&aacute;s all&aacute; de aspectos de razonabilidad, principios &eacute;ticos y razones de justicia, no pueden ser ignoradas a la luz de los actuales est&aacute;ndares de protecci&oacute;n internacional de los derechos humanos&rdquo;, concluyeron los jueces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Consideramos que, sin necesidad de un esfuerzo t&eacute;cnico adicional y en virtud de la interpretaci&oacute;n amplia proporcionada por la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos, es posible calificarlo como una grave violaci&oacute;n a los derechos humanos&rdquo;, dice el fallo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resulta imperativo avanzar en el cumplimiento de esta relevante obligación estatal, evitar daños mayores y respetar los compromisos internacionales asumidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fallo de Bruglia y Bertuzzi.</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No es necesario abundar en aclaraciones sobre el hecho de que la brutal y tr&aacute;gica violaci&oacute;n de los derechos humanos perpetrada por la dictadura que asumi&oacute; el poder en marzo de 1976 no constituye un obst&aacute;culo para la reapertura de la presente causa, ni exime de responsabilidad a los autores del grave hecho que debe ser investigado&rdquo;, argumentaron los magistrados. &ldquo;Consideramos que, a pesar del tiempo transcurrido, a&uacute;n es posible avanzar en la investigaci&oacute;n en el presente para esclarecer las responsabilidades en este suceso y poner fin al estado de incertidumbre que afecta a las v&iacute;ctimas y sus familiares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho &ldquo;no deber&iacute;a quedar signado en la historia judicial argentina como un hecho m&aacute;s de impunidad, en el que el paso del tiempo cerr&oacute; el proceso y confin&oacute; en el olvido y en una misma y triste condici&oacute;n a las v&iacute;ctimas, sus derechos y los valores esenciales de justicia de una sociedad democr&aacute;tica&rdquo;, alegaron.
    </p><h2 class="article-text">El voto de Llorens</h2><p class="article-text">
        Si bien la decisi&oacute;n de reabrir la causa fue un&aacute;nime entre los tres jueces de la Sala I, el camarista Llorens escribi&oacute; un voto por separado en el que plante&oacute; ique el objetivo del fallo era &ldquo;cuestionar y debatir si (el hecho) fue debidamente investigado por las autoridades competentes del Estado Argentino y, lo que es m&aacute;s importante, si a&uacute;n hay tiempo para avanzar provechosamente en esa direcci&oacute;n para darle respuesta a las v&iacute;ctimas, principales destinatarios de esta nueva aproximaci&oacute;n, aunque no los &uacute;nicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero ac&aacute; dejar absolutamente claro un concepto -escribi&oacute; Llorens-. La brutal represi&oacute;n ilegal que despleg&oacute; la dictadura militar que usurp&oacute; el poder a partir de marzo de 1976 fue el episodio m&aacute;s oscuro, cruel y aberrante de la historia argentina. No hubo porci&oacute;n de la historia argentina previa a ese per&iacute;odo que se le compare. Pero, aun as&iacute;, su barbarie no absuelve ni exculpa a quienes planearon el atentado -la conducci&oacute;n de la organizaci&oacute;n &rdquo;Montoneros&ldquo;-; a las distintas c&eacute;lulas encargada de su log&iacute;stica y realizaci&oacute;n -los integrantes del denominado &rdquo;Pelot&oacute;n de Combate Sergio Puigros&ldquo;-; ni a los que lo ejecutaron materialmente. Las atrocidades de unos, no neutralizan los cr&iacute;menes de los otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El destinatario directo fue cualquiera. No import&oacute; su jerarqu&iacute;a, su g&eacute;nero, sus creencias ni su origen. Tampoco import&oacute; si eran hostiles al movimiento o simples trabajadores. Si los afectados eran unos pocos, o muchos. Lo importante nunca fueron los muertos o los lesionados, sino el mensaje concreto, claro y tangible. Lo importante fue lo que el hecho iba a comunicar a la Polic&iacute;a Federal Argentina, a las fuerzas de seguridad y al resto de la sociedad&rdquo;, afirm&oacute; Llorens. &ldquo;La seguridad en su punto m&aacute;s vulnerable, la calma estremecida, el terror espoleado. &iquest;Qu&eacute; lugar ocuparon aqu&iacute; las vidas y los destinos de esas personas? Ninguno. S&oacute;lo simples instrumentos en el camino de las metas de la organizaci&oacute;n&rdquo;, agreg&oacute; el magistrado.
    </p><p class="article-text">
        El juez asegur&oacute; que grupos como Montoneros &ldquo;exhib&iacute;an una t&iacute;pica estructura militar, al menos la habitual para la &eacute;poca. Su cantidad de miembros, su armamento y su control sobre cierto territorio&rdquo; y que buscaban no s&oacute;lo &ldquo;tomar por las armas la soberan&iacute;a del Estado dejando de lado los principios y valores de una recuperaci&oacute;n constitucional, sino dominar la raz&oacute;n y la emoci&oacute;n de muchos que compart&iacute;an un mismo espacio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La reacci&oacute;n de las autoridades de facto fue el silencio y la represi&oacute;n indiscriminada, desde todos los &aacute;ngulos posibles&rdquo;, dijo Llorens.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/giro-historico-reabren-causa-bomba-comedor-policia-federal-ordenan-citar-firmenich-indagatoria_1_11915351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2024 13:31:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reabren la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal y ordenan citar a Firmenich a indagatoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Montoneros,Mario Firmenich,Atentado,Comedor de la Federal,Cámara Federal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Secuestrado por la guerrilla y, después, por los militares: el calvario de José Siderman y su familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/secuestrado-guerrilla-despues-militares-calvario-jose-siderman-familia_1_11854487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55b004df-96b6-4502-aa5a-260af725e239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Secuestrado por la guerrilla y, después, por los militares: el calvario de José Siderman y su familia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta nota se adelanta el primer capítulo de la novela "El caso Siderman, casi una ficción", del escritor y abogado Alberto Luis Zuppi, referido al primer secuestro, el de Montoneros. Luego vendría el de la dictadura, en la Tucumán gobernada de facto por el represor Antonio Domingo Bussi. El libro se presenta este miércoles en El Ateneo Gran Splendid, a las 19, con Carlos Siderman, uno de los hijos y también protagonista de lo ocurrido.</p></div><p class="article-text">
        El objetivo cumpl&iacute;a con precisi&oacute;n los h&aacute;bitos que comprobaron hasta el cansancio y nada cambi&oacute; ese lunes 9 de diciembre de 1974. Estacionaba su autom&oacute;vil en la estaci&oacute;n de servicio en el centro de Tucum&aacute;n, casi con exactitud a las 8:30 de la ma&ntilde;ana, e ingresaba en el negocio de art&iacute;culos para el hogar que estaba al lado.
    </p><p class="article-text">
        Desde la ventana de un supermercado cercano, una joven vestida con camisa y jean gastado observaba los movimientos del hombre. Frot&oacute; los dedos en su sien antes de desaparecer caminando fuera de la vista. Un poco m&aacute;s adelante en la cuadra, un trabajador uniformado que estaba en lo alto de un poste de luz vio la se&ntilde;al de la joven e interrumpi&oacute; la reparaci&oacute;n para anotar algo en un cuaderno.
    </p><p class="article-text">
        Los empleados del local empezaban a llegar antes de las 9. Poco despu&eacute;s, uno de ellos sal&iacute;a con una valija de efectivo y cheques para depositar en diferentes bancos. Ya lo hab&iacute;an seguido varias veces, pero esa rutina no era de inter&eacute;s para el grupo y dejaron de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Esa ma&ntilde;ana, cerca de las 11, el hijo del objetivo se reunir&iacute;a con su padre y trabajar&iacute;an hasta el mediod&iacute;a. A veces sal&iacute;an juntos a visitar una obra en construcci&oacute;n. Cuando lo hac&iacute;an en autom&oacute;vil, el grupo se pon&iacute;a alerta, se comunicaban con walkie-talkies con los dos autos estacionados en el centro que segu&iacute;an al autom&oacute;vil blanco del objetivo. Si visitaban la obra a pie tambi&eacute;n eran seguidos.
    </p><p class="article-text">
        El que estaba a la ma&ntilde;ana en el poste de luz se quedaba en las inmediaciones esperando verlos salir e informaba a los dem&aacute;s. Esos movimientos eran controlados. El grupo no quer&iacute;a sorpresas que pudieran modificar el plan que dise&ntilde;aron. Sab&iacute;an que esos cambios en los h&aacute;bitos siempre conclu&iacute;an al mediod&iacute;a, cuando el objetivo regresaba al local donde dejaba a su hijo y luego conduc&iacute;a el veh&iacute;culo hasta su casa en las colinas de San Javier, en el valle de El Corte, para almorzar. Volv&iacute;a al negocio cerca de las cuatro de la tarde hasta cerrar.
    </p><p class="article-text">
        Miembros de los vigilantes condujeron varias veces detr&aacute;s del autom&oacute;vil blanco y estudiaron la ruta para encontrar el lugar perfecto para atrapar al hombre que vigilaron tan de cerca y por tanto tiempo. Ese era el d&iacute;a que eligieron, y todo deb&iacute;a salir perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Se decidieron por un recodo del camino luego de pasar las colinas, donde las laderas escarpadas a ambos lados encerraban los carriles de la ruta. Su plan requer&iacute;a que una docena de sus integrantes estuvieran uniformados como miembros de la polic&iacute;a y portaran armas largas, mientras cuatro francotiradores vigilar&iacute;an desde puntos estrat&eacute;gicos una posible e inesperada ayuda a favor de su objetivo, o la presencia de fuerzas armadas. Un jeep descapotable con dos integrantes uniformados estaba estacionado al pie de las colinas por si llegaba inopinadamente alguna fuerza de seguridad. Su plan requer&iacute;a el uso de violencia solo en caso extremo.
    </p><p class="article-text">
        A siete kil&oacute;metros de distancia otros preparativos estaban en marcha. En un barrio de clase alta, una joven pareja hab&iacute;a alquilado una casa y tra&iacute;do un cami&oacute;n de mudanza con muebles y cajas. Otros, aparentemente amigos de la pareja, estuvieron presentes para ayudar con la mudanza. Era claro para los vecinos que la pareja reci&eacute;n mudada estaba llevando adelante un trabajo de construcci&oacute;n, por la tierra que se comenzaba a acumular en el jard&iacute;n adyacente. Los vecinos cre&iacute;an que la pareja estaba construyendo un quincho, con piso de piedra o lajas y techo de paja montado sobre postes, para proteger a la parrilla.
    </p><p class="article-text">
        Pero la verdad era otra. Estaban concluyendo una &ldquo;c&aacute;rcel del pueblo&rdquo;, donde los grupos guerrilleros encerraban a sus v&iacute;ctimas. La joven que pasaba se&ntilde;ales desde el supermercado, el falso empleado de la compa&ntilde;&iacute;a de electricidad y la pareja que aparentaba mudarse a una casa suburbana, los uniformados en el jeep y en la colina, eran miembros de una c&eacute;lula de Montoneros, un grupo de guerrilla urbana marxista identificado con el movimiento peronista. Estos j&oacute;venes fan&aacute;ticos eran una mezcla social de diferentes or&iacute;genes, incluyendo idealistas universitarios, obreros de los ca&ntilde;averales y profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ese mediod&iacute;a Jos&eacute; parti&oacute; hacia su casa, mientras se alejaba del centro de Tucum&aacute;n, un par de autom&oacute;viles se ubicaron en el camino delante de &eacute;l: un Peugeot y una pick-up Chevrolet. Condujeron delante del auto blanco todo el trecho, yendo de un lado a otro de la ruta, impidiendo el sobrepaso hasta que, fuera de la ciudad, el camino comenz&oacute; a estrecharse.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegaron a un recodo en las colinas, el Chevrolet imprevistamente sali&oacute; del camino, dejando solo al Peugeot. El conductor redujo su velocidad de manera tal que se empez&oacute; a formar una cola de veh&iacute;culos detr&aacute;s del Torino blanco de Jos&eacute;, quien se irrit&oacute; y toc&oacute; bocina al conductor, pero sin &eacute;xito. Intent&oacute; sobrepasar al Peugeot; sin embargo, el veh&iacute;culo delante se lo imped&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la cima de la colina, el Peugeot de improviso se puso al costado del camino y Jos&eacute; aceler&oacute; para pasarlo, al tiempo que descubr&iacute;a que hab&iacute;a ca&iacute;do en una trampa. Una camioneta bloqueaba la ruta adelante, y un segundo autom&oacute;vil sali&oacute; del costado del camino para encerrarlo por detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de una docena de hombres armados rodearon el Torino. Otros controlaban al grupo de veh&iacute;culos que fue parte de la caravana. Algunos de ellos vest&iacute;an uniformes de la polic&iacute;a provincial y otros de la federal. Ten&iacute;an escopetas y armas autom&aacute;ticas, todas apunt&aacute;ndolo a Jos&eacute;. Uno de ellos habl&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Siderman, esto es un secuestro, no trate de resistirse o ser&aacute; fusilado.
    </p><p class="article-text">
        El hombre abri&oacute; la puerta del Torino, y dos hombres sacaron a Jos&eacute;. Seguidos por un tercero, lo subieron a la camioneta donde lo acostaron. Uno le at&oacute; las mu&ntilde;ecas detr&aacute;s de la espalda mientras otro hizo lo propio con los tobillos. Le pusieron una venda sobre los ojos y lo amordazaron.
    </p><p class="article-text">
        El cumplimiento correcto de cada uno de los roles de esta coreograf&iacute;a hablaba de un plan en el que cada detalle fue previsto minuciosamente, practicado y ejecutado con precisi&oacute;n. El secuestro, llevado a cabo a la vista de los otros conductores que esperaban en la cola, fue tan r&aacute;pido como comenz&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La camioneta, con Jos&eacute; adentro, se puso velozmente en marcha, dio una vuelta en U y se dirigi&oacute; colina abajo hasta superar al jeep estacionado al costado. Pronto llegaron a un camino de tierra. Nadie dijo una palabra.
    </p><p class="article-text">
        Tras un largo rato, la camioneta se detuvo y los hombres alzaron a Jos&eacute; para ponerlo en un caj&oacute;n de madera del tama&ntilde;o de un f&eacute;retro. Luego de depositarlo dentro, pusieron una tapa en la parte superior que aseguraron con cintas. El caj&oacute;n med&iacute;a algo m&aacute;s de medio metro de ancho, setenta cent&iacute;metros de alto y cerca de un metro ochenta de largo. No ten&iacute;a respiraderos y Jos&eacute; se sinti&oacute; sofocar.
    </p><p class="article-text">
        Lo depositaron en la parte trasera de una pick-up que empez&oacute; a moverse. Con un esfuerzo de autocontrol, logr&oacute; dominar su p&aacute;nico. Baj&oacute; sus pulsaciones y su coraz&oacute;n comenz&oacute; a serenarse. Trat&oacute; de sacarse la mordaza, pero no pudo.
    </p><p class="article-text">
        Su mente iba a toda velocidad para tratar de evaluar su situaci&oacute;n. &iquest;Podr&iacute;a escaparse en alg&uacute;n momento? &iquest;Cu&aacute;les eran sus mejores chances para salir de esto vivo?
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; trataba de encontrar sentido a lo que estaba sucediendo. Supuso que, sea que se tratara de criminales organizados, malhechores militares independientes o guerrillas, el objetivo m&aacute;s probable era obtener un beneficio a trav&eacute;s del pago de un rescate.
    </p><p class="article-text">
        Pens&oacute; en los informes que daban cuenta de los intentos guerrilleros de secuestros en Tucum&aacute;n y en la provincia vecina de Catamarca. En Tucum&aacute;n los guerrilleros intentaron secuestrar a Paz, el propietario de uno de los ingenios azucareros m&aacute;s importantes. De acuerdo con la prensa, sus captores lo asesinaron porque trat&oacute; de resistirse.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; concluy&oacute; que sus secuestradores estaban demasiado bien organizados y actuaron con mucha eficiencia para ser criminales vulgares. Supuso que o bien eran guerrilleros, o m&aacute;s probablemente polic&iacute;as o miembros de las fuerzas de seguridad delincuentes que estaban acostumbrados a las acciones coordinadas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sus esfuerzos por permanecer calmo, la angustia a la que se ve&iacute;a sometido, encerrado y amordazado, se apoder&oacute; de &eacute;l. No era un hombre religioso, pero en esos momentos record&oacute; una antigua oraci&oacute;n hebrea de su infancia: &ldquo;Adom olam Asher Molach... El Se&ntilde;or est&aacute; conmigo. No debo temer...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a recitado esos versos en a&ntilde;os, aun as&iacute;, ahora estaba rezando.
    </p><p class="article-text">
        Luego de veinte interminables minutos, el veh&iacute;culo se detuvo y los secuestradores descargaron el caj&oacute;n. Fue llevado a la casa en los suburbios que la pareja y sus amigos prepararon.
    </p><p class="article-text">
        Sinti&oacute; arrastrar la caja en la que estaba por una peque&ntilde;a escalera, sacudi&eacute;ndose con cada escal&oacute;n, y luego escuch&oacute; el ruido de una puerta cerr&aacute;ndose detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Se aflojaron las ligaduras del caj&oacute;n y vio levantarse la tapa. El aire, aunque h&uacute;medo y pesado, llen&oacute; sus pulmones. Varias manos lo tomaron y lo levantaron, desataron sus tobillos y, sin pronunciar una palabra, todav&iacute;a con la venda sobre sus ojos, lo bajaron por una escalera hasta un s&oacute;tano.
    </p><p class="article-text">
        Alguien presion&oacute; su cabeza para que se agachara. Quiso en un momento enderezarse, pero golpe&oacute; con su cabeza el techo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Agache la cabeza! &iexcl;Det&eacute;ngase!
    </p><p class="article-text">
        El sujeto le desat&oacute; las mu&ntilde;ecas, sac&oacute; la mordaza de su boca y removi&oacute; la venda que cubr&iacute;a sus ojos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;Al piso!
    </p><p class="article-text">
        Obedeci&oacute;. A tientas, sus ojos tardaron en acostumbrarse a la escasa luz, justo a tiempo para ver a su captor cerrando una puerta de madera.
    </p><p class="article-text">
        Se encontr&oacute; encogido en un hoyo de tierra. El pozo, aparentemente hecho a golpes de pala, era de metro y medio por metro y medio. Ten&iacute;a una altura igual. No pod&iacute;a pararse erguido ni estirar sus piernas cuando estaba en el piso.
    </p><p class="article-text">
        Planchas de madera serv&iacute;an como techo. Una tabla rudimentaria a un costado serv&iacute;a aparentemente como cama. Un taburete con tapa y una bolsa de pl&aacute;stico dentro cumpl&iacute;a las funciones de retrete.
    </p><p class="article-text">
        En el medio del improvisado techo colgaba una l&aacute;mpara de no m&aacute;s de veinticinco vatios, que arrojaba una luz mortecina a una puerta de madera con una peque&ntilde;a ventana por donde hab&iacute;a entrado.
    </p><p class="article-text">
        El calor y la humedad del exterior estaban multiplicados a un nivel insoportable, y comenz&oacute; a transpirar profusamente.
    </p><p class="article-text">
        La puerta se abri&oacute; y le arrojaron una camisa sin mangas y pantalones cortos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iexcl;C&aacute;mbiese!
    </p><p class="article-text">
        Mientras mudaba la ropa, intent&oacute; iniciar una conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Qui&eacute;nes son ustedes?
    </p><p class="article-text">
        Todos sus intentos de di&aacute;logo se encontraron con un silencio indiferente.
    </p><p class="article-text">
        Mirando a trav&eacute;s de la peque&ntilde;a ventana, Jos&eacute; pudo ver al guardi&aacute;n portando un arma autom&aacute;tica y cubriendo su rostro con un pasamonta&ntilde;as con huecos en los ojos y en la boca.
    </p><p class="article-text">
        En la pared detr&aacute;s del guardia, hab&iacute;a un tablero con tres l&aacute;mparas con los colores de un sem&aacute;foro: rojo, amarillo y verde. Solo la l&aacute;mpara amarilla estaba encendida.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de una hora despu&eacute;s, la l&aacute;mpara amarilla cambi&oacute; por la verde. Entonces escuch&oacute; un sonido encima suyo, de muebles que eran movidos de lugar.
    </p><p class="article-text">
        El guardia se levant&oacute; y abri&oacute; una puerta trampa en el techo de su cubil. Entr&oacute; luz desde arriba mientras el custodio sub&iacute;a la escalera y otro individuo con pasamonta&ntilde;as descend&iacute;a para ocupar su puesto. La puerta trampa se cerr&oacute; detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo le habl&oacute; a Jos&eacute; a trav&eacute;s de la ventana con la autoridad de quien estaba a cargo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Siderman, somos Montoneros. Fue secuestrado para nuestra causa.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; lo mir&oacute; con desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Pero&hellip; &iquest;por qu&eacute; a m&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Sabemos todo sobre vos. Si tu familia cumple con nuestras exigencias, te protegeremos y ser&aacute;s liberado. Pero pongamos algunas cosas en claro: vamos a requerir el pago de un rescate y, si todo sale bien, se reunir&aacute;n pronto de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Entonces se&ntilde;al&oacute; las tres l&aacute;mparas.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Ves eso? Cuando la l&aacute;mpara verde est&aacute; encendida, significa que todo est&aacute; seguro. La amarilla significa precauci&oacute;n. Si empieza a titilar, significa que hay fuerzas de seguridad en los alrededores y estaremos en m&aacute;xima alerta. Si la l&aacute;mpara roja se enciende, en cinco segundos ser&aacute;s fusilado.
    </p><p class="article-text">
        Hizo una pausa para permitir que Jos&eacute; digiriera lo que acababa de decir y luego continu&oacute; con el mismo tono:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Ten&eacute;s alg&uacute;n problema de salud? &iquest;Tom&aacute;s alg&uacute;n remedio? Tenemos acceso las veinticuatro horas a un m&eacute;dico. En caso de que precises alguna ayuda m&eacute;dica, dec&iacute;selo al guardia ac&aacute; fuera. &iquest;Alguna restricci&oacute;n con relaci&oacute;n a las comidas?
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; contest&oacute; con negativas y le rog&oacute; al guardia que le permitiera hablar con su familia, pero el hombre enmascarado dijo que ello no era posible. Le continu&oacute; rogando mientras el hombre sub&iacute;a la escalera y cerraba la puerta trampa sobre &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Otro guardi&aacute;n con pasamonta&ntilde;as baj&oacute; con un arma autom&aacute;tica en su mano y ocup&oacute; su lugar, mir&aacute;ndolo a trav&eacute;s de la ventana. La &uacute;nica luz en el sitio proven&iacute;a de la brasa del cigarrillo que fumaba y de la l&aacute;mpara verde encendida tras de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Permaneci&oacute; todo el d&iacute;a recostado sobre la madera que serv&iacute;a como lecho en el opresivo calor del verano, sin posibilidad de extender sus piernas. Perdi&oacute; toda noci&oacute;n del tiempo, aunque presum&iacute;a que era de ma&ntilde;ana porque le trajeron una taza de t&eacute; con pan.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pasaba. D&iacute;as. Lo alimentaban con pastas, guisos o arroz. Nadie vaciaba el retrete. Ninguno de sus guardianes le habl&oacute;. Se cambiaban por turnos, hombres j&oacute;venes vistiendo pantalones cortos y alpargatas, y ocasionalmente una guardiana mujer.
    </p><p class="article-text">
        Porque todos llevaban pasamonta&ntilde;as con agujeros para los ojos y la boca, solo pod&iacute;a suponer sus edades basado en la apariencia de sus manos. Pens&oacute; que ser&iacute;an veintea&ntilde;eros. La situaci&oacute;n comenz&oacute; a debilitarlo. El calor y la humedad eran insoportables.
    </p><p class="article-text">
        Estaba preocupado por su mujer y sus hijos, as&iacute; como por la situaci&oacute;n en la que estaba, que parec&iacute;a prolongarse indefinidamente. Lea nunca se hab&iacute;a visto envuelta en los negocios familiares, como as&iacute; tampoco su hija Alicia. Eso lo dejaba a Carlos como el &uacute;nico miembro de la familia que ten&iacute;a alg&uacute;n conocimiento. Sab&iacute;a que pod&iacute;a confiar en su hijo para los negocios, pero nadie ten&iacute;a experiencia para negociar un rescate.
    </p><p class="article-text">
        Nada cambiaba. No sab&iacute;a si era de noche o de d&iacute;a. El tiempo careci&oacute; de sentido y se transform&oacute; en una luz mortecina en un hoyo que parec&iacute;a un horno de barro. Le daban un balde con agua fr&iacute;a y una toalla para que limpiara la tierra que se le pegaba al cuerpo con la transpiraci&oacute;n. Trataba de pasar la mayor cantidad de tiempo acostado, con los ojos cerrados, buscando escaparse por el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero indefectiblemente, cuando despertaba, era vuelto a la realidad y se descubr&iacute;a sudando, apoyado en el piso de tierra de su cueva subterr&aacute;nea. Intentaba permanecer calmo, pero eso no era f&aacute;cil. El estr&eacute;s mental, combinado con la humedad, la alta temperatura y la incertidumbre, estaba comenzando a destruirlo.
    </p><p class="article-text">
        Un tormento psicol&oacute;gico mayor se sumaba a sus preocupaciones: las tres l&aacute;mparas. La amarilla y la verde eran m&aacute;s luminosas que la peque&ntilde;a bombilla que colgaba del techo de su celda. Las luces eran un recordatorio permanente de la fragilidad de su destino.
    </p><p class="article-text">
        Se daba vuelta hacia la pared de tierra y su cuerpo entonces se rend&iacute;a. Entraba en trance, en una combinaci&oacute;n entre el desmayo y el sue&ntilde;o profundo. Ten&iacute;a permanentes pesadillas de estar sentado en una silla, con los pies y manos atados, su boca llena de algod&oacute;n y viendo las luces cambiar una vez y otra vez, rodeado de gente que estaba siendo entretenida por alguien jugando con el control de las luces, haciendo re&iacute;r al grupo.
    </p><p class="article-text">
        Entonces se encend&iacute;a la luz roja y todos le disparar&iacute;an sus pistolas, arranc&aacute;ndolo de la pesadilla infernal con un grito ahogado. Se despertaba empapado en sudor y gritando. Ah&iacute; se daba cuenta de que a&uacute;n estaba vivo y de que la gente ri&eacute;ndose no exist&iacute;a. Pero entonces miraba las tres bombillas de luz de colores.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; era f&iacute;sicamente fuerte, pero las condiciones en las que estaba eran inhumanas. Involuntariamente, sin distinguir si era de d&iacute;a o de noche, sus ojos se cerraban. &iquest;Era esa una se&ntilde;al que enviaba su cuerpo para ayudarlo a manejar el tormento f&iacute;sico y mental?
    </p><p class="article-text">
        Algunas veces era una ayuda. Tuvo un sue&ntilde;o donde caminaba con Lea tomados de la mano por el jard&iacute;n de la casa de verano. Ve&iacute;a la sonrisa en el rostro de su mujer y la ayudaba a cortar las rosas de un inmenso rosal del que &eacute;l alcanzaba las ramas para que ella pudiera cortar las flores.
    </p><p class="article-text">
        Un fuerte sonido lo despert&oacute; sobresaltado. El ruido vino de la puerta trampa que se cerr&oacute; de golpe tras un cambio de la guardia. Se apresur&oacute; a volver a cerrar sus ojos y retomar el sue&ntilde;o con Lea, pero su mujer desapareci&oacute; y la luz todav&iacute;a estaba all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Luego de un par de minutos se despertaba. La luz verde ser&iacute;a lo primero que ver&iacute;a enfrent&aacute;ndolo con la realidad de no estar viviendo una pesadilla, sino realidad.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que abr&iacute;a los ojos en el hoyo y ve&iacute;a la luz verde encendida por la ventanita de la puerta, recordaba lo que dijo el que habl&oacute;: en un instante podr&iacute;a cambiar a roja y, en ese momento, su vida estar&iacute;a concluida. Pens&oacute; que no ten&iacute;a control alguno sobre lo que viv&iacute;a y esa idea lo angustiaba.
    </p><p class="article-text">
        Un guardia podr&iacute;a confundir el color que ve&iacute;a, o un corte de energ&iacute;a podr&iacute;a apagarlas. Adem&aacute;s del calor insoportable y el confinamiento donde su cuerpo no encajaba, su vida depend&iacute;a del color verde.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una novela de suspenso de Alberto Luis Zuppi basada en una espeluznante historia real."
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                Una novela de suspenso de Alberto Luis Zuppi basada en una espeluznante historia real.                            </span>
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        <em>JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Luis Zuppi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/secuestrado-guerrilla-despues-militares-calvario-jose-siderman-familia_1_11854487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 19:51:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Secuestrado por la guerrilla y, después, por los militares: el calvario de José Siderman y su familia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Alberto Luis Zuppi,José Siderman,Carlos Siderman,Montoneros,Guerrilla,Dictadura,Antonio Domingo Bussi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reapareció Mario Firmenich y Victoria Villarruel lo cruzó: "Buchón y cobarde, lucharé para que estés preso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/reaparecio-mario-firmenich-victoria-villarruel-cruzo-buchon-cobarde-luchare-estes-preso_1_11632959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bdbab71-415d-4f34-ba7b-996ada620883_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reapareció Mario Firmenich y Victoria Villarruel lo cruzó: &quot;Buchón y cobarde, lucharé para que estés preso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vicepresidenta reaccionó con dureza contra el excomandante montonero, quien este jueves reapareció con un video invitando a una charla militante que brindará por redes sociales.
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Victoria Villarruel</strong>&nbsp;cruz&oacute;  duramente al excomandante montonero&nbsp;<strong>Mario Firmenich,</strong>&nbsp;quien esta semana reapareci&oacute; en escena luego de que la vicepresidenta prometiera &ldquo;meter presos&rdquo; a todos los excombatientes guerrilleros de los a&ntilde;os setenta.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves, el&nbsp;<strong>cofundador de Montoneros</strong>&nbsp;rompi&oacute; el silencio en un video invitando a una formaci&oacute;n pol&iacute;tica online organizada por la agrupaci&oacute;n de izquierda peronista&nbsp;<strong>Encuentro Patri&oacute;tico. </strong>A modo de r&eacute;plica, Villarruel tild&oacute; de&nbsp;<strong>&ldquo;buch&oacute;n y cobarde</strong>&rdquo; a Firmenich, y dijo que seguir&aacute; &ldquo;luchando&rdquo; para que est&eacute; &ldquo;preso&rdquo;. Tambi&eacute;n le advirti&oacute; que la intenci&oacute;n de &ldquo;meter presos&rdquo; a los montoneros, reabriendo las causas judiciales -que ya prescribieron-, no es solo suya sino que es compartida por &ldquo;millones de argentinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El terrorista Firmenich desde la impunidad que le garantiz&oacute; el mismo Estado argentino pretende justificar el accionar terrorista de Montoneros responsable de asesinatos, secuestros, heridas, bombas, ataques a unidades militares, copamiento de pueblos y de sembrar el terror y ensangrentar el pa&iacute;s&rdquo;, arremeti&oacute; Villarruel en su cuenta de la red social X.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1831806576211984553?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;A estos terroristas del pasado y del presente les quiero decir que&nbsp;<strong>mi intenci&oacute;n de meterlos presos no es solo m&iacute;a, sino de millones de argentinos&nbsp;</strong>hartos del negocio que hicieron en nombre de los DDHH, hartos de los cr&iacute;menes atroces por los que no pagaron y asqueados de la superioridad moral con la que nos hablan cuando son unos asesinos&rdquo;, sigui&oacute; la vicepresidenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n asegur&oacute;, &ldquo;al terrorismo se lo combate siempre y sus cr&iacute;menes son el origen de la desgracia, miseria y decadencia que padece la gran Naci&oacute;n Argentina&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espero Firmenich que Dios te perdone. Yo no lo hago y<strong>&nbsp;luchar&eacute; para que est&eacute;s preso igual que los asesinos de tus compa&ntilde;eros. Buch&oacute;n y cobarde,</strong>&nbsp;est&aacute;s vivo gracias a los compa&ntilde;eros que entregaste, ser nefasto sin alma, patria ni bandera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 76 a&ntilde;os, Firmenich vive en Espa&ntilde;a desde fines de los 90, luego del indulto que le otorg&oacute; el ex presidente&nbsp;<strong>Carlos Menem.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ex l&iacute;der de la Tendencia Revolucionaria estuvo en el exilio casi desde el comienzo de la dictadura militar de 1976, y con la vuelta de la democracia fue extraditado al pa&iacute;s y condenado a 30 a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1831483299614879966?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En un sorpresivo video, Firmenich invit&oacute; este jueves a participar de una clase que brindar&aacute; en el marco de un curso te&oacute;rico de formaci&oacute;n pol&iacute;tica de la organizaci&oacute;n Encuentro Patri&oacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;P&uacute;blicamente aparece una y otra vez en primera plana de los medios el tema de los 70. Hace pocos d&iacute;as la vicepresidenta Villarruel trajo a colaci&oacute;n que habr&iacute;a que poner presos a todos los Montoneros&rdquo;</strong>, expres&oacute; en el video.
    </p><p class="article-text">
        En la clase que brindar&aacute; este mismo jueves por la noche, Firmenich repasar&aacute; los or&iacute;genes hist&oacute;ricos de Montoneros y la batalla que libr&oacute; en los a&ntilde;os 70 contra la dictadura militar.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/1831809681008071014?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n responder&aacute; la inquietud acerca de si es factible que en la actualidad pueda surgir una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica similar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hay factores que son irrepetibles, pues no hay forma de tratar de repetir un suceso pol&iacute;tico como el que tuvo en su &eacute;poca Montoneros.<strong>&nbsp;</strong>S&iacute; hay factores, en cambio, que son permanentes es cuesti&oacute;n de tenerlos en cuenta para ver de qu&eacute; manera ustedes, militantes j&oacute;venes actuales, pueden darle operatividad a esos factores de modo de desarrollar una alternativa pol&iacute;tica popular de significaci&oacute;n&rdquo;, consider&oacute; a modo de avance de lo que ser&aacute; la charla.
    </p><p class="article-text">
        <em>MM con informaci&oacute;n de la agencia NA.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/reaparecio-mario-firmenich-victoria-villarruel-cruzo-buchon-cobarde-luchare-estes-preso_1_11632959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2024 00:23:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reapareció Mario Firmenich y Victoria Villarruel lo cruzó: "Buchón y cobarde, lucharé para que estés preso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Victoria Villarruel,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Cámara Federal porteña analiza reabrir la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/camara-federal-portena-analiza-reabrir-causa-bomba-comedor-policia-federal_1_11620922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dde2391-056b-4f66-9835-af32a4f8ff19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Cámara Federal porteña analiza reabrir la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso data de julio de 1976. Los magistrados continúan debatiendo si se trató de una grave violación a los derechos humanos y si es imprescriptible. La vicepresidente Victoria Villarruel afirmó que pedirá la reapertura de todas las causas sobre hechos atribuidos a las guerrillas.
</p><p class="subtitle">Ordenan reabrir la causa por el atentado de Montoneros al comedor de Coordinación Federal</p><p class="subtitle">Del relato a las decisiones de gobierno: un balance alarmante sobre la “memoria cancelada” por el gobierno de Milei</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara Federal de Apelaciones porte&ntilde;a analiza si reabrir&aacute; la causa por la voladura del <strong>comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal de la Polic&iacute;a Federal Argentina (PFA)</strong>, sucedido el <strong>2 de julio de 1976</strong> por una bomba atribu&iacute;da a la organizaci&oacute;n guerrillera <strong>Montoneros</strong>, informaron a <strong>elDiarioAR</strong> dos fuentes judiciales con acceso al expediente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El avance de la causa se da en paralelo con e<a href="https://www.eldiarioar.com/politica/villarruel-montoneros-presos-respondiendo-ensangrentar-nacion_1_11612744.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l objetivo de la vicepresidenta Victoria Villarruel de reabrir las causas judiciales por atentados y secuestros</a> adjudicados a Montoneros y el <strong>Ej&eacute;rcito Revolucionario del Pueblo (ERP),</strong> ocurridos en su mayor&iacute;a entre 1969 y 1979, de acuerdo al <strong>Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus V&iacute;ctimas (Celtyv)</strong>, que preside la funcionaria desde hace casi dos d&eacute;cadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estudio del caso est&aacute; a cargo de la <strong>Sala I</strong>: los tres jueces que la integran, <strong>Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia</strong> debaten desde hace meses si declarar&aacute;n a este hecho como una grave violaci&oacute;n a los derechos humanos y, por ende, imprescriptible. 
    </p><p class="article-text">
        Llorens tiene una postura clara sobre el caso: considera que es <strong>uno de los atentados terroristas m&aacute;s importantes de la historia del pa&iacute;s, una lista que encabeza el atentado a la AMIA</strong>. La bomba detonada en el comedor de la Federal <strong>caus&oacute; 24 fallecidos y al menos 60 heridos </strong>(algunos medios hablan de 23 muertos y m&aacute;s de 100 heridos), por lo que supera a las v&iacute;ctimas fatales del atentado a la embajada de Israel en 1992 (22 muertos y 242 heridos).&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1808278410050896192?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>El caso</strong></h2><p class="article-text">
        El 2 de julio de 1976, una bomba tipo vietnamita estall&oacute; en el comedor de la dependencia policial, ubicado en <strong>Moreno al 1400</strong>, a una cuadra del <strong>Departamento Central de Polic&iacute;a</strong>. <strong>Murieron tres oficiales de la Polic&iacute;a Federal, 20 suboficiales y una mujer civil</strong>. En el edificio trabajaban varias mujeres como empleadas administrativas, <a href="https://www.lanacion.com.ar/politica/montoneros-como-fue-el-atentado-al-comedor-de-la-dependencia-policial-que-provoco-24-muertos-en-1976-nid09112021/?gad_source=1&amp;gclid=Cj0KCQjw_sq2BhCUARIsAIVqmQuH_kCFX7n13yrpkqQg-6CCeWqnh0FGchmRBGQi823h0fVOsn-1hmUaAhemEALw_wcB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n inform&oacute; La Naci&oacute;n</a>. Montoneros se atribuy&oacute; el ataque horas despu&eacute;s de la explosi&oacute;n en un comunicado en el que defini&oacute; al atentado como &ldquo;un hecho de guerra&rdquo;, de acuerdo a lo publicado por dicho medio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El responsable de colocar la bomba en el comedor habr&iacute;a sido Jos&eacute; Mar&iacute;a Salgado, de 21 a&ntilde;os, quien hab&iacute;a cumplido el servicio militar en la Polic&iacute;a. Fue secuestrado y se encuentra desaparecido. Montoneros sosten&iacute;a que all&iacute; funcionaba un centro clandestino de detenci&oacute;n, lo cual luego se corrobor&oacute;: se denomin&oacute; Coordinaci&oacute;n Federal.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)</strong> plante&oacute; en los &uacute;ltimos d&iacute;as en respuesta al objetivo de la Vicepresidenta: &ldquo;Los delitos cometidos por las organizaciones armadas que no fueron juzgados en su momento, no pueden serlo ahora porque est&aacute;n prescriptos&rdquo;. &ldquo;<strong>Los &uacute;nicos delitos que no prescriben son los de lesa humanidad o contra la humanidad</strong>. Cr&iacute;menes de tal magnitud que la humanidad decidi&oacute; exhibirlos, juzgarlos y no repetirlos, como los del nazismo o de la &uacute;ltima dictadura&rdquo;, sostuvo la ONG que representa a v&iacute;ctimas de los militares y el caso AMIA ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH)
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <strong>ninguno de los jueces del tribunal considera este caso como un expediente de lesa humanidad</strong>, ya que no hay intervenci&oacute;n del Estado en el hecho, pero la clave est&aacute; en si determinar&aacute;n que se trata de <strong>una grave violaci&oacute;n a los derechos humanos</strong>, una categor&iacute;a utilizada por la <strong>Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH)</strong> para reconocer la imprescriptibilidad de ciertos cr&iacute;menes y la responsabilidad del Estado para dar respuesta a las v&iacute;ctimas e investigar los hechos, afirmaron las fuentes consultadas.
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                    alt="Montoneros se habría atribuido el atentado en un comunida horas después de la explosión, según La Nación."
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                Montoneros se habría atribuido el atentado en un comunida horas después de la explosión, según La Nación.                            </span>
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        Se trata de antecedentes de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, como el caso de <strong>Walter Bulacio</strong> &ndash;que obtuvo una sentencia a favor en la Corte IDH en 2003&ndash; o el <strong>caso AMIA</strong> &ndash;por el que el organismo internacional conden&oacute; este a&ntilde;o al Estado argentino&ndash;, que pueden cambiar por primera vez en casi dos d&eacute;cadas la posici&oacute;n de la Justicia sobre un caso atribuido a la guerrilla de los 70. Ninguno de estos casos que ahora est&aacute;n siendo estudiados por la C&aacute;mara Federal porte&ntilde;a son por delitos de lesa humanidad y sin embargo la Corte IDH los catalog&oacute; como casos de graves violaciones a los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bulacio y AMIA tienen, sin embargo, ciertas caracter&iacute;sticas especiales</strong>, como la participaci&oacute;n de agentes de la Polic&iacute;a Federal en el primero y el encubrimiento del atentado por parte del Estado en el segundo caso.
    </p><p class="article-text">
        Los casos Bulacio y AMIA son apenas dos de los antecedentes de la Corte IDH que est&aacute;n siendo analizados por la C&aacute;mara Federal porte&ntilde;a. En el caso AMIA, el tribunal internacional ratific&oacute; que <strong>el Estado argentino viol&oacute; los derechos humanos de las v&iacute;ctimas y sus familiares y el derecho colectivo a la verdad</strong>, y orden&oacute; que se comprometa con la investigaci&oacute;n judicial y las medidas de reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el caso Bulacio, el tribunal internacional determin&oacute; que &eacute;l como v&iacute;ctima y sus familiares vieron violados sus derechos humanos cuando el Estado argentino incumpli&oacute; los art&iacute;culos 8 y 25 de la <strong>Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos, o Pacto de San Jos&eacute; de Costa Rica</strong>, que garantizan a toda persona el derecho a ser o&iacute;da, con las debidas garant&iacute;as y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, adem&aacute;s de a la protecci&oacute;n judicial.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1410937567407640577?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El juez Llorens pidi&oacute; copia del expediente judicial del atentado al comedor, tramitado en 1976, durante la dictadura militar, y se encontr&oacute; con que <strong>ning&uacute;n juez intervino en el caso</strong>. S&oacute;lo hallaron un sumario policial. En los a&ntilde;os de plomo y picana, el Estado acud&iacute;a a la clandestinidad: el secuestro, la tortura y la desaparici&oacute;n. Como consecuencia, <strong>las familias de las v&iacute;ctimas de la voladura del comedor de la Federal nunca tuvieron un juicio ni reparaci&oacute;n econ&oacute;mica</strong>. El Estado no intervino desde la legalidad. Por eso, los jueces debaten si la Justicia en democracia &ldquo;debe dar una respuesta a las v&iacute;ctimas sin revivir la teor&iacute;a de los dos demonios&rdquo;, conf&iacute;o una fuente al tanto de las deliberaciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La causa</strong></h2><p class="article-text">
        La causa ha pasado por distintas instancias desde 2003. Los familiares de las v&iacute;ctimas de la bomba del 2 de julio de 1976 y organismos que los acompa&ntilde;an como querellantes en los expedientes sostienen que el hecho no ha prescripto con diferentes argumentos legales. Sin embargo, <strong>en dos oportunidades la jueza Mar&iacute;a Servini determin&oacute; que el caso est&aacute; prescripto y sobresey&oacute; a los acusados en 2007 y 2013</strong>, entre ellos a <strong>Mario Firmenich y Horacio Verbitzky</strong>. As&iacute; tambi&eacute;n lo plante&oacute; la defensa oficial de los acusados y el fiscal <strong>Guillermo Mariju&aacute;n</strong>. Fue ratificado por la C&aacute;mara Federal en una oportunidad y por la <strong>C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los querellantes volvieron a presentarse y pidieron la reapertura del expediente, el llamado a indagatoria de los acusados o la realizaci&oacute;n de un juicio por la verdad, con el argumento de que se trata de hechos de graves violaciones a los derechos humanos, en consonancia con la Corte IDH. Los <strong>Juicios por la Verdad</strong> fueron una herramienta a la que se recurri&oacute; en la d&eacute;cada de 1990 para investigar y sacar a la luz los cr&iacute;menes de la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar mientras estaban vigentes las leyes de obediencia debida y punto final.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La jueza <strong>Servini considera que el caso es cosa juzgada.</strong> Los querellantes acudieron entonces a la C&aacute;mara Federal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los jueces Llorens, Bertuzzi y Bruglia por el momento rechazan la idea de un juicio por la verdad, explicaron a <strong>elDiarioAR</strong> dos fuentes con acceso directo a los debates dentro de la C&aacute;mara Federal porte&ntilde;a.&nbsp;
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                María Servini, jueza federal, declaró el hecho prescripto y cosa juzgada.                            </span>
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        Hasta el momento, ninguno de los casos de cr&iacute;menes atribuidos a la guerrilla planteados por familiares y ONGs, como el asesinato del sindicalista <strong>Jos&eacute; Ignacio Rucci</strong> o los secuestros y asesinatos de los militares <strong>Argentino del Valle Larrabure</strong> y <strong>Jorge Ibarzabal</strong>, han sido declarados imprescriptibles. El argumento de la Justicia hasta el momento es que los responsables de dichos cr&iacute;menes no contaron con la complicidad o participaci&oacute;n del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Estos &uacute;ltimos tres casos tambi&eacute;n han sido planteados por los familiares de las v&iacute;ctimas ante el <strong>Poder Judicial</strong> buscando una equiparaci&oacute;n con las causas de violaciones a los derechos humanos durante la &uacute;ltima dictadura c&iacute;vico-militar. Todos han recibido fallos contrarios.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Larrabure incluso lleg&oacute; hasta la <strong>Corte Suprema</strong>, donde a&uacute;n est&aacute; pendiente de resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El estudio del caso de la bomba en el comedor de la Federal por parte de la C&aacute;mara Federal porte&ntilde;a <strong>plantea &ldquo;caracter&iacute;sticas especiales&rdquo;</strong>, como la cantidad de muertos y heridos, y la afectaci&oacute;n a civiles de manera indiscriminada, qu&eacute; s&iacute; permitir&iacute;an un an&aacute;lisis bajo la categor&iacute;a jur&iacute;dica de graves violaciones a los derechos humanos, explic&oacute; a <strong>elDiarioAR</strong> una fuente al tanto del an&aacute;lisis que realizan los jueces.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota fue actualizada el 01/09/2024 a las 16:00.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/camara-federal-portena-analiza-reabrir-causa-bomba-comedor-policia-federal_1_11620922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Sep 2024 03:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Cámara Federal porteña analiza reabrir la causa por la bomba en el comedor de la Policía Federal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Atentado,Policía Federal,Montoneros,Cámara Federal,Derechos humanos,CorteIDH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 50 años de su asesinato, el nombre de Carlos Mugica resurge como símbolo de una Iglesia más comprometida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/50-anos-asesinato-nombre-carlos-mugica-resurge-simbolo-iglesia-comprometida_1_11358300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63fdc62f-2f0e-49fd-b115-ed153d6f5748_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 50 años de su asesinato, el nombre de Carlos Mugica resurge como símbolo de una Iglesia más comprometida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sacerdote fue asesinado por la Triple A el 11 de mayo de 1974. Había nacido en una familia acomodada y antiperonista. Su formación religiosa lo acercó al núcleo fundacional de Montoneros. Referente de los curas villeros, su figura comenzó a ser revalorizada dentro de la Iglesia. Mañana será homaneajeado por el arzobispo de Buenos Aires con una misa en el Luna Park.</p><p class="subtitle">El Padre Mugica: el mito y la historia</p><p class="subtitle">El asesinato del Padre Mugica: certezas y dudas (y errores), una respuesta a Hugo Vezzetti</p></div><p class="article-text">
        Era un s&aacute;bado a la noche y el padre Carlos sal&iacute;a de la Iglesia San Francisco Solano, donde hab&iacute;a oficiado una sentida misa con los vecinos de esa parroquia del barrio de Villa Luro. La ceremonia hab&iacute;a sido como un p&aacute;ramo de reflexi&oacute;n, paz y reencuentro con las concepciones fraternas de los evangelios en esa Argentina sacudida por una violencia pol&iacute;tica que a&uacute;n no hab&iacute;a alcanzado su punto m&aacute;s &aacute;lgido. Sin embargo, los enfrentamientos que sosten&iacute;an las bandas parapoliciales de la Triple A y los sectores de la denominada Tendencia Revolucionaria del Peronismo ya se hab&iacute;an ocasionado cientos de v&iacute;ctimas. El cura se dispon&iacute;a a subirse a su Renault 4 para volver a la Villa de Retiro, el lugar en el cual ejerc&iacute;a su sacerdocio. Fue entonces cuando una r&aacute;faga de balazos disparadas por dos hombres lo alcanz&oacute;. Tambi&eacute;n fue herido su amigo, Ricardo Capelli.&nbsp;
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                El padre Carlos Mugica fue un referente de los sacerdotes del Tercer Mundo                            </span>
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        Ambos fueron trasladados al Hospital Salaberry. El religioso pidi&oacute; que primero, lo operaran a su amigo. Lo intervinieron en un quir&oacute;fano repleto de personas ajenas al hospital, que parec&iacute;an estar all&iacute; para certificar la muerte. &ldquo;Cuando finalmente se produjo el deceso, todos esos tipos salieron corriendo. Era como que le ten&iacute;an que avisar a alguien lo que acababa de pasar&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s el m&eacute;dico Marcelo Larcade, quien intent&oacute; en vano salvarle la vida.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; muri&oacute; hace 50 a&ntilde;os el padre Carlos Mugica, el 11 de mayo de 1974, un sacerdote comprometido con la realidad de los humildes que entreg&oacute; su vida por la opci&oacute;n por los pobres, que abraz&oacute; los evangelios como un camino para construirles una vida mejor a los postergados en la Tierra. Predic&oacute; en la Villa de Retiro, hoy Barrio 31, donde su apostolado sigue inspirando a los vecinos y a los j&oacute;venes del barrio que esta semana instalaron un acampe frente a la Catedral de Buenos Aires, en la Plaza de Mayo, donde se preparan para conmemorar, el domingo, el martirio de un hombre de fe que, cinco d&eacute;cadas despu&eacute;s, los sigue inspirando para intentar cambiar sus realidades, individuales y colectivos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Carlos es el camino para acercarnos a los dem&aacute;s. <strong>Estamos en un momento en el cual la Iglesia lo empieza a tomar como una figura de compromiso con los humildes y los pobres que viven en los barrios.</strong> Es alguien que dio a vida por los dem&aacute;s y eso es lo que hoy valoramos&rdquo;, afirm&oacute; en di&aacute;logo con <strong>elDiarioAR</strong> el padre Nacho Bagattini, a cargo desde hace dos a&ntilde;os y medio de la Parroquia Cristo Obrero, la iglesia instalada en la Villa 31 donde en 1999 fueron trasladados los restos de Mugica desde el Cementerio de la Recoleta.
    </p><p class="article-text">
        Gigantograf&iacute;as del Padre Mugica, obras art&iacute;sticas que inspiran su vida y obra se exhiben desde el lunes en esta carpa instalada frente a la Catedral, instalada por el equipo de Sacerdotes de Barrios y Villas de la Rep&uacute;blica Argentina. Pero quienes sostiene a diario las actividades que se desarrollan en el lugar son j&oacute;venes de la parroquia, muchos de ellos recuperados de adicciones, que intentan &ldquo;renovar el compromiso&rdquo; de Mugica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El jueves pasado, <strong>esos pibes llevaron los zapatos del cura a la ronda de las Madres de Plaza de Mayo</strong> y junto a ellas vivieron uno de los momentos m&aacute;s emotivos de esta semana de conmemoraci&oacute;n que concluir&aacute; el domingo, con una misa en el Luna Park, que ser&aacute; le&iacute;da por el arzobispo de Buenos Aires, <strong>Jorge Garc&iacute;a Cuerva</strong>.
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                Los zapatos que Carlos Mugica llevaba puestos en el momento del asesinato. Fueron llevados por los chicos de la parroquia a la ronda de las Madres de Plaza de Mayo.                            </span>
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        &ldquo;Creo que hoy, Carlos estar&iacute;a en los lugares que siempre estuvo. Estar&iacute;a con las organizaciones sociales frene a Capital Humano; hubiera marchado el 24 de marzo con los organismos de derechos humanos y se habr&iacute;a movilizado con los gremios de la CGT&rdquo;, sostiene el sacerdote Domingo Bresci, integrante del grupo de Curas en Opci&oacute;n por los Pobres, que conoci&oacute; a Mugica en el seminario de Villa Devoto, en los a&ntilde;os &rsquo;50, cuando iniciaba su formaci&oacute;n sacerdotal.
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                Domingo Bresci, integrante del grupo de Curas en Opción por los Pobres, que conoció a Mugica en el seminario de Villa Devoto, en los años ’50, cuando iniciaba su formación sacerdotal.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">De una familia antiperonista al trabajo en las villas</h3><p class="article-text">
        Mugica naci&oacute; en una familia tradicional de Buenos Aires y de chico vivi&oacute; en el tradicional Palacio Ugarteche de Barrio Norte y desde chico abraz&oacute; a Racing como una de las primeras pasiones de su vida. Curso en el colegio Nacional Buenos Aires y planeaba estudiar derecho, pero su vocaci&oacute;n religiosa lo llev&oacute; a descubrir que su verdadera vocaci&oacute;n era abrazar el sacerdocio. Ingres&oacute; entonces al seminario en 1952.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de terminar el seminario, se sum&oacute; a los equipos pastorales de la Iglesia que trabajaban en los conventillos de Buenos Aires y all&iacute; pudo asistir el dolor que caus&oacute; la ca&iacute;da de Juan Domingo Per&oacute;n entre los humildes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ven&iacute;a de una familia acomodada y antiperonista, pero al ver las injusticias opt&oacute; por predicar el evangelio en los barrios, junto a los humildes, que eran peronistas. Y eso fue lo que abraz&oacute;&rdquo;, repas&oacute; Bresci.
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            </figure><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os &rsquo;60, Carlos y Domingo se sumaron al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo (MSTM), inspirado en la Conferencia Episcopal de Medell&iacute;n, en consonancia con el mensaje de actualizaci&oacute;n contenido en el Concilio Vaticano II, la reforma eclesial impulsado por Juan XXIII. &ldquo;En ese proceso de cambio, muchos sacerdotes entendimos que nos ten&iacute;amos que comprometer con los m&aacute;s necesitados&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras trabajaba en la Acci&oacute;n Cat&oacute;lica, Mugica completaba una s&oacute;lida formaci&oacute;n teol&oacute;gica y filos&oacute;fica. En 1966, encabez&oacute; grupos de j&oacute;venes que realizaron tareas evangelizadoras el en norte de Santa Fe, en el monte, junto a las familias campesinas. En uno de esos grupos estaban Uno de esos grupos estaba formado por tres j&oacute;venes que estudiaban en el Nacional Buenos Aires: <strong>Gustavo Ramus</strong>, <strong>Fernando Abal Medina</strong> y <strong>Mario Eduardo Firmenich</strong>, quienes luego integrar&iacute;an el grupo que fundar&iacute;a la organizaci&oacute;n Montoneros. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1968 se sum&oacute; al Equipo de Pastoral Villera, mientras se formaba una villa miseria en terrenos adyacentes a la estaci&oacute;n del ferrocarril, en Retiro. Antes viaj&oacute; por Europa, presenci&oacute; las revueltas del Mayo Franc&eacute;s y en Madrid se entrevist&oacute; con Per&oacute;n. Entendi&oacute; que el regreso del viejo caudillo a Argentina era la causa que deb&iacute;a abrazar.
    </p><p class="article-text">
        Tras el estallido social de &ldquo;El Cordobazo&rdquo;, el pa&iacute;s ingresa en un per&iacute;odo de movilizaciones y protestas sociales. En mayo de 1970, esos j&oacute;venes que hab&iacute;an misionado con &eacute;l en la Acci&oacute;n Cat&oacute;lica forman Montoneros, un grupo armado que se presentan en sociedad con el secuestro y ejecuci&oacute;n de Pedro Eugenio Aramburu, quien como presidente de la llamada &ldquo;Revoluci&oacute;n Libertadora&rdquo; hab&iacute;a ordenado, en 1956, los fusilamientos de militantes peronistas en Jos&eacute; Le&oacute;n Su&aacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de ese a&ntilde;o, Abal Medina y Ramus, buscados por la muerte de Aramburu, mueren en una emboscada en la localidad de William Morris. Mugica encabeza una misa en la que pronuncia un homenaje a esos j&oacute;venes que las autoridades no toleran y lo encarcelan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Eran los tiempos de &lsquo;Luche y Vuelve&rsquo; y nosotros acompa&ntilde;amos. Quer&iacute;amos que volviera Per&oacute;n porque entend&iacute;amos que eso era lo que necesitaba el pueblo&rdquo;, asegur&oacute; Bresci. Pero a medida que se acerca el regreso del peronismo al gobierno y las elecciones de 1973, Mugica comienza a plantear sus primeras diferencias con Montoneros. &ldquo;Entend&iacute;a que no se pod&iacute;a seguir con la lucha armada si Per&oacute;n volv&iacute;a al pa&iacute;s. Era el l&iacute;der de los trabajadores&rdquo;.
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                Mugica se sumó a Montoneros junto con Gustavo Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Eduardo Firmenich.                            </span>
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        Tras el triunfo electoral de H&eacute;ctor C&aacute;mpora, en marzo de 1973, le proponen sumarse a los equipos de Construcci&oacute;n de Viviendas del Ministerio de Bienestar Social que encabezaba Jos&eacute; L&oacute;pez Rega, quien ser&iacute;a el fundador de la Triple A. Tras varias consultas con los sectores religiosos y la gente del barrio, Mugica decidi&oacute; aceptar, aunque con un cargo ad honorem. Montoneros cuestion&oacute; ese acercamiento del cura con &ldquo;El Brujo&rdquo; y las diferencias se hicieron notorias. Los j&oacute;venes que hab&iacute;an evangelizado con el padre en Acci&oacute;n Cat&oacute;lica comenzaban a discutir la conducci&oacute;n de Per&oacute;n, y eso era algo que el religioso no pod&iacute;a aceptar. &ldquo;Nuestra idea era respetar la conducci&oacute;n de Per&oacute;n y nos ligamos a la JP Lealtad&rdquo;, subray&oacute; Domingo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero a poco de haber iniciado su gesti&oacute;n comenz&oacute; a tener diferencias con &ldquo;el Brujo&rdquo;. &ldquo;La idea que ten&iacute;a Carlos era la de impulsar la construcci&oacute;n de viviendas en las villas con cooperativas que deb&iacute;an estar integradas por los vecinos, era una idea autogestiva. L&oacute;pez Rega, en cambio, quer&iacute;a meter empresas de construcci&oacute;n y por eso Mugica decidi&oacute; irse&rdquo;, apunt&oacute; Bresci.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en diciembre de 1973, hubo un hecho represivo en la Villa de Retiro, donde muri&oacute; un militante del peronismo revolucionario. Eso sumado a otros episodios y diferencias con los funcionarios de Bienestar Social --que se convert&iacute;a d&iacute;a a d&iacute;a en un refugio de parapoliciales&mdash; determinaron su ruptura con L&oacute;pez Rega.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, Mugica multiplica sus actividades pol&iacute;ticas y recibe varias sanciones de la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica. Le proponen incluso dejar el sacerdocio. Se niega, pero siente que se queda cada vez m&aacute;s solo. &ldquo;Tengo los d&iacute;as contados, s&eacute; que me van a matar y lo har&aacute; L&oacute;pez Rega. No quiero que le carguen el crimen a otros&rdquo;, le cont&oacute; por esos d&iacute;as a su hermano, Alejandro, quien lo revelar&iacute;a tiempo despu&eacute;s de su asesinato.
    </p><p class="article-text">
        Tras su asesinato, algunos medios de comunicaci&oacute;n le atribuyeron el crimen a Montoneros, algo que la organizaci&oacute;n desminti&oacute; r&aacute;pidamente. Pero la m&aacute;cula qued&oacute; instalada en buena parte de la militancia peronista. &ldquo;Mugica/Leal/ Te vamos a vengar&rdquo;, entonaban los militantes de los sectores ortodoxos del justicialismo que asistieron al multitudinario sepelio del cura que se realiz&oacute; en la Villa de Retiro.&nbsp;
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                    alt="El multitudinario velatorio del sacerdote en la Villa 31."
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                El multitudinario velatorio del sacerdote en la Villa 31.                            </span>
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        Reci&eacute;n en 1984, el testimonio de un otrora mat&oacute;n de la Triple A que pululaba por los pasillos de Bienestar Social en la &eacute;poca de &ldquo;El Brujo&rdquo; permiti&oacute; conocer la verdad. <strong>Se llamaba Juan Carlos Juncos y confes&oacute; frente al juez Eduardo Hern&aacute;ndez Agramonte, que L&oacute;pez Rega le pag&oacute; 10 mil d&oacute;lares para matar &ldquo;a ese curita que lo perjudicaba pol&iacute;ticamente&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como comunidad, sentimos que tenemos hoy la responsabilidad de velar todos los d&iacute;as por el padre Carlos, cuyos restos descansan en nuestra parroquia de Cristo Obrero. Sentimos la obligaci&oacute;n de renovar todos los d&iacute;as su opci&oacute;n por los pobres. Como sacerdote siento que es un ejemplo que nos invita a salir, a estar en la calle y no quedarnos encerrados en las sacrist&iacute;as&rdquo;, puntualiz&oacute; el padre Nacho.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leonardo Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/50-anos-asesinato-nombre-carlos-mugica-resurge-simbolo-iglesia-comprometida_1_11358300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 May 2024 03:01:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 50 años de su asesinato, el nombre de Carlos Mugica resurge como símbolo de una Iglesia más comprometida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Padre Mugica,Triple A,José López Rega,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Discutir Montoneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/discutir-montoneros_129_11288002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/579ee64c-137b-4d90-b690-3e2f2b814d53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Discutir Montoneros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta entrevista que Hernán Confino realiza a Daniela Slipak se recorre la trayectoria de Montoneros a través de las disidencias internas y las memorias de la violencia revolucionaria.</p><p class="subtitle">Episodio anterior - Historia de las pulperías
</p></div><p class="article-text">
        Conducci&oacute;n: Hern&aacute;n Confino
    </p><p class="article-text">
        Producci&oacute;n y edici&oacute;n de sonido: Ian Guti&eacute;rrez y Mart&iacute;n Schindell
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://open.spotify.com/show/6ZzcVyIlDzcz3YaXAb7KEg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HistoriAr</a>&nbsp;es un podcast creado y producido por la&nbsp;<strong>Asociaci&oacute;n Argentina de Investigadores en Historia&nbsp;</strong>(<strong>AsAIH</strong>)<strong>.</strong>&nbsp;Cada episodio aborda un tema espec&iacute;fico de historia argentina, latinoamericana o mundial.
    </p><p class="article-text">
        <em>AsAIH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/discutir-montoneros_129_11288002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Apr 2024 21:25:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discutir Montoneros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia Argentina,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A los 82 años, murió el comandante montonero Roberto Perdía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/82-anos-murio-comandante-montonero-roberto-perdia_1_11229840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a85fe64-b851-4524-8742-682f5e74fb11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A los 82 años, murió el comandante montonero Roberto Perdía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el año 1983, con la vuelta de la democracia, regresó al país y, como abogado, integró la Asociación Gremial de Abogados de la República Argentina.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Roberto Perd&iacute;a</strong>, quien hab&iacute;a sido miembro de la organizaci&oacute;n Montoneros durante la d&eacute;cada de 1970&nbsp;y que, durante la dictadura militar argentina,&nbsp;tuvo que mantenerse exiliado en Madrid, falleci&oacute; este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1983, con la vuelta de la democracia, regres&oacute; al pa&iacute;s y, como abogado, integr&oacute; la Asociaci&oacute;n Gremial de Abogados de la Rep&uacute;blica Argentina.
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2003, hab&iacute;a sido detenido por una causa judicial vinculada a la desaparici&oacute;n de militantes montoneros. Sin embargo, fue liberado a fines de octubre de ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/82-anos-murio-comandante-montonero-roberto-perdia_1_11229840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2024 17:26:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A los 82 años, murió el comandante montonero Roberto Perdía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Roberto Perdía,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ataque montonero de 1975 en Formosa se mete en la campaña y atraviesa a Bullrich, Villarruel e Insfrán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/ataque-montonero-1975-formosa-mete-campana-atraviesa-bullrich-villarruel-e-insfran_1_10574849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3937c0c-d8ed-432c-a6bd-f68884f160c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0." width="1200" height="675" alt="El ataque montonero de 1975 en Formosa se mete en la campaña y atraviesa a Bullrich, Villarruel e Insfrán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En medio de la reivindicación de Milei a la dictadura, la candidata de JxC prometió avanzar con la indemnización a los familiares de los 13 soldados y policías muertos en la avanzada guerrillera durante el gobierno de Isabel Perón. También hubo recuerdos de la candidata a vice libertaria y del gobernador kirchnerista. La omisión a un polémico DNU de Macri y la trabada discusión en el Congreso por la reparación material.</p><p class="subtitle">Una Legislatura “privatizada” y en contra de quienes “monopolizan la memoria”, Villarruel hizo su acto por las “víctimas del terrorismo”</p><p class="subtitle">Quiénes son los que disertarán en el “homenaje a la víctimas del terrorismo” convocado por Villarruel</p></div><p class="article-text">
        <strong>El domingo 5 de octubre de 1975 Montoneros irrumpi&oacute; en el Regimiento de Infanter&iacute;a 29 de Monte, en Formosa. </strong>Fue parte de un operativo guerrillero que incluy&oacute; secuestrar un avi&oacute;n de l&iacute;nea y tomar el aeropuerto El Puc&uacute;. El saldo del ataque al cuartel fue la muerte de diez soldados, un sargento, un subteniente del Ej&eacute;rcito y un agente de la polic&iacute;a provincial. Tambi&eacute;n murieron 13 montoneros. El episodio caus&oacute; conmoci&oacute;n nacional y marc&oacute; a fuego el proceso del golpe de Estado que devendr&iacute;a casi seis meses despu&eacute;s: el lunes 6, <strong>Jorge Rafael Videla</strong> visit&oacute; el regimiento e <strong>&Iacute;talo Luder</strong> &ndash;que era presidente interino porque <strong>Isabel Per&oacute;n</strong> estaba de licencia&ndash; decidi&oacute; incorporar a las Fuerzas Armadas al Consejo de Seguridad Interior. <strong>&ldquo;Las fotos de los soldados muertos en defensa del deber generaron temor y rechazo hacia Montoneros. Fue una condena un&aacute;nime&rdquo;</strong>, concluyen Marcelo Larraquy y Roberto Caballero en su emblem&aacute;tico libro <em>Galimberti.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aquel hecho del que este jueves se cumplen 48 a&ntilde;os se meti&oacute; de lleno en la campa&ntilde;a electoral, profundizando el </strong><em><strong>revival</strong></em><strong> hist&oacute;rico con los a&ntilde;os &lsquo;70</strong> que parece haber acaparado gran parte de la discusi&oacute;n p&uacute;blica hacia la Casa Rosada, sobre todo desde que <strong>Javier Milei</strong> reivindic&oacute; abiertamente la dictadura en el debate presidencial del domingo pasado. Se trata de <strong>un episodio que atraviesa a todo el arco pol&iacute;tico</strong>, desde el kirchnerismo hasta la oposici&oacute;n, tanto de Juntos por el Cambio como los libertarios. Y genera pol&eacute;mica porque en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os hubo un zigzagueo que involucr&oacute; al Congreso y al Ejecutivo para indemnizar a los familiares de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Este jueves se cruzaron por el recuerdo a los soldados formose&ntilde;os <strong>Patricia Bullrich</strong> y la candidata a vice libertaria, <strong>Victoria Villarruel</strong>. <strong>&ldquo;Me comprometo a llevar adelante el primer d&iacute;a de mi gobierno las medidas necesarias para indemnizar a las v&iacute;ctimas militares y civiles&rdquo;</strong>, anunci&oacute; Bullrich en su cuenta de X, en un mensaje que titul&oacute; &ldquo;Un acto de Justicia&rdquo;. Su anuncio fue respaldado por Juntos por el Cambio, sobre todo por el senador nacional Luis Naidenoff y el diputado Ricardo Buryaile, ambos oriundos de Formosa y de extracci&oacute;n radical.
    </p><p class="article-text">
        La candidata de JxC justific&oacute; su promesa en las &ldquo;demoras inexplicables en las que incurri&oacute; este gobierno&rdquo;.&nbsp; &ldquo;Nosotros vamos a poner luz sobre la historia, reconociendo sin discriminar&rdquo;, concluy&oacute; Bullrich, reforzando su l&iacute;nea argumentativa sobre el pasado, que abona la llamada &ldquo;teor&iacute;a de los dos demonios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ex ministra de <strong>Mauricio Macri </strong>busc&oacute; ganarle de mano a Villarruel, que minutos despu&eacute;s tambi&eacute;n difundi&oacute; un mensaje en las redes sociales. La diputada de La Libertad Avanza s&iacute; mencion&oacute; a Montoneros y aliment&oacute; la l&iacute;nea reaccionaria marcada por Milei: &ldquo;Quiero abrazar a las familias de las 13 v&iacute;ctimas del terrorismo asesinadas por Montoneros, a los heridos y al pueblo formose&ntilde;o que hoy adem&aacute;s de este hecho aberrante conmemoran el D&iacute;a del Soldado Formose&ntilde;o&rdquo;, expres&oacute; Villarruel, que dijo luchar por &ldquo;Verdad, Justicia y Reparaci&oacute;n!&rdquo;, un oximor&oacute;n de la hist&oacute;rica bandera de Verdad, Memoria y Justicia de los organismos de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso el gobernador <strong>Gildo Insfr&aacute;n</strong> &ndash;ac&eacute;rrimo kirchnerista&ndash; realiz&oacute; su habitual homenaje al &ldquo;D&iacute;a del H&eacute;roe Formose&ntilde;o&rdquo;. Su recuerdo fue menos grandilocuente: organiz&oacute; su acto de rigor de todos los a&ntilde;os con un posteo de la Plazoleta 5 de octubre de Formosa, donde constan los nombres de los 13 soldados y polic&iacute;as &ldquo;ca&iacute;dos en defensa de la patria&rdquo;. &ldquo;Brindamos nuestro homenaje a nuestros h&eacute;roes, que dieron ejemplo de entrega y lealtad en el cumplimiento de su deber. El Pueblo no los olvidar&aacute; jam&aacute;s. &iexcl;En Formosa no se rinde nadie!&rdquo;, expres&oacute; el gobernador que el 10 de diciembre comenzar&aacute; su octavo mandato.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709923291492679845?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709942099863556599?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709765522395480480?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>La pol&eacute;mica por las indemnizaciones</strong></h3><p class="article-text">
        La nueva pol&eacute;mica enmarcada en los &lsquo;70 entre Bullrich y Villarruel tiene como trasfondo el zigzagueo desde el Estado sobre cierta reparaci&oacute;n material a los soldados y polic&iacute;as muertos en Formosa. &ldquo;No tiene nada que ver con Milei&rdquo;, contestaron a <strong>elDiarioAR</strong> desde JxC, donde aseguraron que <strong>la promesa de Bullrich de este jueves responde a un reclamo hist&oacute;rico de la oposici&oacute;n</strong>. Incluso la candidata ya lo hab&iacute;a adelantado en su visita a Formosa semanas atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que Bullrich omiti&oacute; en su posteo de hoy fue que <strong>Macri tampoco avanz&oacute; lo suficiente durante su mandato para otorgar ese reconocimiento. </strong>En octubre de 2019, casi al borde del final de su mandato, el entonces presidente anunci&oacute; el otorgamiento de &ldquo;un subsidio extraordinario a los familiares de los fallecidos&rdquo;, utilizando la misma f&oacute;rmula que reciben los familiares de las v&iacute;ctimas del terrorismo de Estado. Firm&oacute; para ello un Decreto de Necesidad y Urgencia.
    </p><p class="article-text">
        En aquel acto &ndash;que fue en Capital Federal y no en Formosa, terru&ntilde;o de Insfr&aacute;n&ndash; Macri dijo que su gesto era &ldquo;una deuda como sociedad&rdquo; porque durante mucho tiempo &ldquo;el Estado guard&oacute; silencio frente a las v&iacute;ctimas, un silencio que duele&rdquo;. Tambi&eacute;n denunci&oacute; que los trece montoneros muertos durante el ataque al regimiento fueron incluidos por N&eacute;stor Kirchner en la lista de la CONADEP, por lo que sus familiares &ldquo;recibieron la indemnizaci&oacute;n correspondiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero su gesto qued&oacute; en letra muerta, porque <strong>el DNU no hac&iacute;a efectivo el resarcimiento de manera inmediata</strong>, sino que lo inclu&iacute;a en el Presupuesto 2020, para que se hiciera cargo la siguiente administraci&oacute;n. Al llegar al poder el 10 de diciembre de 2019, Alberto Fern&aacute;ndez nunca avanz&oacute;: Jorge Taiana, ministro de Defensa, se excus&oacute; en que el reconocimiento ten&iacute;a que ser a trav&eacute;s de una ley, y no de un decreto presidencial, seg&uacute;n supo <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El 4 de octubre de 2019 Macri encabezó un acto en homenaje a los soldados y policías muertos por el ataque montonero en Formosa y anunció una indemnización para sus familiares."
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            <span class="title">
                El 4 de octubre de 2019 Macri encabezó un acto en homenaje a los soldados y policías muertos por el ataque montonero en Formosa y anunció una indemnización para sus familiares.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La iniciativa legislativa tampoco avanz&oacute; m&aacute;s all&aacute; de Diputados, luego de que la presentara por primera vez el radical Buryaile en 2010. La C&aacute;mara baja le dio media sanci&oacute;n en 2014 &ndash;con el voto incluido de Bullrich, que era legisladora&ndash;, pero el proyecto fue modificado por el Senado por la mayor&iacute;a peronista y luego qued&oacute; a merced de los tiempos y voluntades parlamentarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Nosotros le insistimos a Macri, pero no avanz&oacute; m&aacute;s que con el DNU. Lo firm&oacute; para que se aplique luego de su gobierno. No s&eacute; porqu&eacute; no lo hizo efectivo de inmediato&rdquo;</strong>, dijo a este medio una espada legislativa de JxC. La &uacute;ltima presentaci&oacute;n parlamentaria la hizo tambi&eacute;n Buryaile, con fecha el 15 de noviembre de 2022, con cierto respaldo incluso del Frente de Todos, supo <strong>elDiarioAR</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La libertaria Villarruel nunca firm&oacute; un proyecto legislativo para ese reconocimiento.</strong> Pero sus huestes tambi&eacute;n trataron de sacarle provecho hoy a la pol&eacute;mica: &ldquo;Gracias a Villarruel que este tema ahora todos lo quieren abrazar&rdquo;, cuestion&oacute; a Bullrich el consultor en estrategia digital de Milei, Fernando Cerimedo, en su X.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tampoco Insfr&aacute;n, m&aacute;s all&aacute; de su homenaje anual a los &ldquo;h&eacute;roes formose&ntilde;os&rdquo; avanz&oacute; en una reparaci&oacute;n material por parte del gobierno provincial.</strong> Ayer, el defensor del Pueblo de Formosa, Jos&eacute; Leonardo Gialluca &ndash;quien lleg&oacute; a defender p&uacute;blicamente la reelecci&oacute;n indefinida del mandatario local&ndash;, le envi&oacute; una nota al Congreso en la v&iacute;spera del 48&deg; aniversario del ataque al regimiento. En la demanda, a la que tuvo acceso <strong>elDiarioAR</strong>, le exige tanto a <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner</strong> &ndash;titular del Senado&ndash;, como a <strong>Cecilia Moreau</strong> &ndash;de Diputados&ndash;, <strong>que en el Presupuesto 2024 &ldquo;se reserven las partidas presupuestarias necesarias y suficientes para dar cumplimiento al DNU N&ordm; 829/19&rdquo;</strong>, aquel firmado por Macri.
    </p><p class="article-text">
        En la nota, que no menciona ni a Montoneros ni &ldquo;guerrilleros&rdquo;, apunta Gialluca: &ldquo;Lamentablemente han pasado m&aacute;s de diez administraciones nacionales a lo largo de 48 a&ntilde;os del ataque al RIM 29 de Formosa y nadie ha tenido hasta hoy la suficiente voluntad pol&iacute;tica de hacer realidad una digna reparaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MC/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Caminos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/ataque-montonero-1975-formosa-mete-campana-atraviesa-bullrich-villarruel-e-insfran_1_10574849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Oct 2023 09:13:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ataque montonero de 1975 en Formosa se mete en la campaña y atraviesa a Bullrich, Villarruel e Insfrán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 2023,Patricia Bullrich,Javier Milei,Victoria Villarruel,Gildo Insfrán,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bullrich prometió indemnizar a "víctimas militares y civiles" del ataque de 1975 de Montoneros al Regimiento 29 de Formosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/bullrich-prometio-indemnizar-victimas-militares-civiles-ataque-1975-montoneros-regimiento-29-formosa_1_10573906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9887830f-1b65-489f-96a6-a042060976ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bullrich prometió indemnizar a &quot;víctimas militares y civiles&quot; del ataque de 1975 de Montoneros al Regimiento 29 de Formosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este acto de justicia pondrá fin a tantas demoras inexplicables en las que incurrió este gobierno. Nosotros vamos a poner luz sobre la historia, reconociendo sin discriminar", indicó la candidata opositora en redes sociales.</p></div><p class="article-text">
        La candidata presidencial de Juntos por el Cambio (JxC), <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/patricia-bullrich/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patricia Bullrich</a>, asegur&oacute; este jueves que si gana las elecciones <strong>indemnizar&aacute; a &ldquo;las v&iacute;ctimas militares y civiles&rdquo; del ataque al Regimiento de Infanter&iacute;a de Monte 29 de Formosa,</strong> realizado por la organizaci&oacute;n armada Montoneros el <strong>5 de octubre de 1975</strong>, durante el gobierno de Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un posteo en la red social X, ex Twitter, y titulado <strong>&ldquo;Un acto de justicia&rdquo;</strong>, Bullrich asegur&oacute;: &ldquo;<strong>A 48 a&ntilde;os del ataque al Regimiento de Infanter&iacute;a de Monte 29 de Formosa, el 5 de octubre de 1975</strong>, me comprometo a llevar adelante el primer d&iacute;a de mi gobierno las medidas necesarias para indemnizar a las v&iacute;ctimas militares y civiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este acto de justicia <strong>pondr&aacute; fin a tantas demoras inexplicables en las que incurri&oacute; este gobierno</strong>. Nosotros <strong>vamos a poner luz sobre la historia, reconociendo sin discriminar</strong>&rdquo;, indic&oacute; la candidata opositora.
    </p><p class="article-text">
        La difusi&oacute;n de este texto por parte de Patricia Bullrich surge luego de que el candidato de La Libertad Avanza (LLA), <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/javier-milei/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Milei</a>, la acusara p&uacute;blicamente de haber sido una<strong> &ldquo;montonera tirabombas&rdquo; </strong>que &ldquo;ha&nbsp;puesto bombas en jardines de infantes&rdquo; y que&nbsp;durante los a&ntilde;os '70 &ldquo;era parte de una organizaci&oacute;n terrorista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas declaraciones, <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/bullrich-denuncio-milei-haberla-acusado-poner-bombas-jardines-infantes_1_10571405.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la candidata presidencial de JxC efectu&oacute; dos presentaciones judiciales contra Milei</a>: una querella por los delitos de calumnias e injurias y una denuncia por los delitos de intimidaci&oacute;n p&uacute;blica e incitaci&oacute;n al odio.
    </p><p class="article-text">
        Sobre estas denuncias, Bullrich afirm&oacute;, dirigi&eacute;ndose a Milei: &ldquo;<strong>Diputado Javier Milei, usted sabe que minti&oacute;. Lo denunci&eacute; para que se sepa la verdad</strong>. No vale todo por un voto en la vida, sobre algo grave que me afecta a m&iacute;, a mi familia y a mis nietos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Debemos competir sin mentir</strong>. Y dar el ejemplo a los argentinos. Por eso, <strong>el que las hace las paga</strong>&rdquo;, afirm&oacute; Bullrich.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709923291492679845?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Poco antes de abandonar el poder, el expresidente&nbsp;<strong>Mauricio Macri&nbsp;</strong>hab&iacute;a dispuesto, el lunes 9 de diciembre de 2019,&nbsp;una<strong>&nbsp;indemnizaci&oacute;n para los militares heridos y familiares de fallecidos durante el episodio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El decreto 829/2019 fue emitido por el Ministerio de Defensa y publicado en el&nbsp;<em>Bolet&iacute;n Oficial</em>&nbsp;que indicaba<em>&nbsp;</em>que los herederos de los militares tendr&iacute;an<strong>&nbsp;&ldquo;derecho a percibir una indemnizaci&oacute;n sustitutiva del valor vida</strong>, equivalente a la remuneraci&oacute;n mensual de los agentes de Nivel A, Grado 0 del Escalaf&oacute;n para el Personal Civil de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la administraci&oacute;n de Alberto Fern&aacute;ndez, la&nbsp;compensaci&oacute;n econ&oacute;mica se mantuvo en stand by.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen del ataque al regimiento 29 de Formosa, en 1975."
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            <span class="title">
                Imagen del ataque al regimiento 29 de Formosa, en 1975.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Qu&eacute; pas&oacute; en el Regimiento de Infanter&iacute;a 29</h3><p class="article-text">
        El&nbsp;ataque al Regimiento de Infanter&iacute;a de Monte 29&nbsp;(RIM&nbsp;29, Argentina), llamada&nbsp;Operaci&oacute;n Primicia&nbsp;por la organizaci&oacute;n Montoneros, fue un enfrentamiento armado entre el&nbsp;Ej&eacute;rcito Argentino&nbsp;y el&nbsp;Ej&eacute;rcito Montonero&nbsp;-en su bautismo de fuego- sucedido el 5 de octubre de 1975 en la base del&nbsp;RIM&nbsp;29&nbsp;de&nbsp;Formosa, conocido como uno de los episodios m&aacute;s importantes de la lucha armada en la Argentina de los a&ntilde;os 70, en este caso, bajo el gobierno constitucional de&nbsp;Mar&iacute;a Estela Mart&iacute;nez de Per&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>Operaci&oacute;n Primicia</strong> incluy&oacute; el secuestro del&nbsp;Vuelo 706&nbsp;de&nbsp;Aerol&iacute;neas Argentinas&nbsp;(un&nbsp;Boeing 737-200), con 102 pasajeros y 6 tripulantes a bordo; el copamiento del&nbsp;Aeropuerto El Puc&uacute;&nbsp;de&nbsp;Formosa; el ataque al&nbsp;RIM&nbsp;29; y la fuga en el Boeing 737-200 y en un&nbsp;Cessna 182&nbsp;(cuatro plazas).
    </p><p class="article-text">
        El parte de guerra de Montoneros detalla que sus fuerzas hab&iacute;an causado 40 bajas al&nbsp;<em>enemigo</em>&nbsp;y hab&iacute;an tenido 11 bajas propias entre muertos y heridos. Sin embargo, los n&uacute;meros oficiales determinaron 12 fallecidos por cada bando. 
    </p><h3 class="article-text">El comunicado de Montoneros de octubre de 1975</h3><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Parte de guerra de Montoneros -</em><em><strong> </strong></em><em>Formosa 6 de octubre de 1975</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El d&iacute;a 5 de octubre nuestra Organizaci&oacute;n lleva a cabo la acci&oacute;n militar m&aacute;s importante realizada en nuestra patria para lograr su definitiva Liberaci&oacute;n Nacional y social.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La misma consist&iacute;a en la ocupaci&oacute;n militar de la ciudad de Formosa, con centro en el Regimiento 29 de Infanter&iacute;a de Monte, a los efectos de recuperar armamento y mejorar el pertrechamiento del Ej&eacute;rcito Popular.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta acci&oacute;n militar se mont&oacute; sobre la Secci&oacute;n de Combate &ldquo;Fred Mario Ernst&rdquo; compuesto por los Grupos de Combate &ldquo;Carlos Tuda&rdquo; y &ldquo;Zulema Willimer&rdquo; que operaron simult&aacute;neamente y sincronizadamente con mando &uacute;nico y centralizado.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>1.- Los Grupos, compuestos por siete Pelotones de Combate, ten&iacute;an como objetivo la reducci&oacute;n de las cuatro Compa&ntilde;&iacute;as, el ret&eacute;n, la Guardia del Cuartel y el Casino de Suboficiales.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En todos estos puestos hubo resistencia y luego del enfrentamiento fueron finalmente reducidos salvo en la Guardia. En este puesto lograron escapar un conjunto de efectivos militares que armaron una base de fuego logrando con esto hostigar a nuestra fuerza, fundamentalmente los Pelotones afectados a esa tarea. Es en este enfrentamiento donde nuestra fuerza tiene todas sus bajas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Debido a ello fue necesario adelantar la retirada, logr&aacute;ndose concretar el objetivo de recuperaci&oacute;n s&oacute;lo parcialmente, apropi&aacute;ndose aproximadamente cincuenta fusiles autom&aacute;ticos que pasan a manos de las fuerzas militares del Pueblo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En este enfrentamiento perdemos once compa&ntilde;eros entre muertos y heridos siendo todos finalmente fusilados. A su vez el enemigo sufre unas cuarenta bajas todas por no acatar las intimaciones de rendici&oacute;n que les impart&iacute;a nuestra fuerza.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>2.- El Grupo &ldquo;Zulema Willimer&rdquo;, compuesto de tres Pelotones cumpli&oacute; la funci&oacute;n de garantizar la retirada de la fuerza de asalto al Cuartel. Para ello inmovilizan a la Gendarmer&iacute;a y Polic&iacute;a Provincial, copan un avi&oacute;n Boeing 737 de Aerol&iacute;neas Argentinas y copan el Aeropuerto Internacional de El Puc&uacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La inmovilizaci&oacute;n de la polic&iacute;a y Gendarmer&iacute;a se hace con un Pelot&oacute;n que establece una base de fuego sobre la &uacute;nica ruta de acceso a la ciudad. Al tomar contacto con el enemigo hay enfrentamiento, el enemigo se retira con bajas no precisadas y nuestra fuerza, sin sufrir bajas consigue cumplir con &eacute;xito esta parte de la Operaci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El Pelot&oacute;n de copamiento del Aeropuerto encuentra resistencia por parte de la Polic&iacute;a Provincial y Gendarmer&iacute;a que presentaron combate y fueron derrotados posteriormente, los polic&iacute;as restantes y los gendarmes que se encontraban en el Aeropuerto se rinden. A partir de ese momento el control del mismo fue total.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las bajas enemigas son cinco, nosotros no tuvimos ninguna.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El Pelot&oacute;n de copamiento del avi&oacute;n logra su objetivo sin inconveniente, control&aacute;ndose a la tripulaci&oacute;n y al pasaje.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A estos &uacute;ltimos se les permite descender posteriormente, salvo a un miembro de la marina que se deja como reh&eacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>3.- El Grupo &ldquo;Carlos Tuda&rdquo; formado por tres Pelotones ten&iacute;a como objetivo copar un campo en las inmediaciones de Rafaela, se&ntilde;alizar la pista y preparar la defensa y absorci&oacute;n hacia distintos puntos del pa&iacute;s de las fuerzas y pertrechos que se retiraron de Formosa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todos estos pasos se cumplen exitosamente, tanto el descenso del avi&oacute;n como la defensa de los compa&ntilde;eros que retornaban en el avi&oacute;n su absorci&oacute;n posterior.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con esta acci&oacute;n nuestra Organizaci&oacute;n comienza a desarrollar un Ej&eacute;rcito regular que junto al conjunto del accionar militar y paramilitar que ya se ha efectuado y que se seguir&aacute; haciendo, perfilan ya claramente las s&oacute;lidas bases de un Ej&eacute;rcito que nutri&eacute;ndose del Pueblo, se ir&aacute; desarrollando progresivamente como una de las fuerzas decisivas que permitir&aacute;n la toma del poder del Pueblo en la Patria.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Hemos demostrado nuevamente, a pesar del &eacute;xito s&oacute;lo parcial de la Operaci&oacute;n y de las bajas sufridas, la debilidad enemiga.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No hay lugar del pa&iacute;s, ni siquiera sus cuarteles m&aacute;s alejados, donde las fuerzas militares de la reacci&oacute;n puedan sentirse seguras. Su debilidad lo muestra esta operaci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El enemigo ha elegido la guerra para seguir dominando al Pueblo; el Pueblo seguir&aacute; construyendo su ej&eacute;rcito y los derrotar&aacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;PER&Oacute;N O MUERTE!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;VIVA LA PATRIA!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;HASTA LA VICTORIA, MI GENERAL!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>MONTONEROS&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        (Publicado en Evita Montonera N&ordm; 8, octubre 1975)
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/bullrich-prometio-indemnizar-victimas-militares-civiles-ataque-1975-montoneros-regimiento-29-formosa_1_10573906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Oct 2023 16:14:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bullrich prometió indemnizar a "víctimas militares y civiles" del ataque de 1975 de Montoneros al Regimiento 29 de Formosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patricia Bullrich,Militares,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bullrich denunció a Milei por haberla acusado de "poner bombas en jardines de infantes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/bullrich-denuncio-milei-haberla-acusado-poner-bombas-jardines-infantes_1_10571405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25b503a4-d85c-4ff6-9758-9689958e478d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bullrich denunció a Milei por haberla acusado de &quot;poner bombas en jardines de infantes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Milei había acusado a Patricia Bullrich de "poner bombas en jardines de infantes", al vincularla con Montoneros, lo que le valió dos presentaciones judiciales por parte de la candidata. Una es por "calumnias e injurias" y otra por "intimidación pública e incitación al odio".</p><p class="subtitle">Por Mauricio Caminos - De negacionista a reivindicador: Milei blanqueó su postura sobre la dictadura y busca abrir una discusión saldada hace 40 años</p></div><p class="article-text">
        <strong>Patricia Bullrich</strong>, candidata presidencial de <strong>Juntos por el Cambio </strong>(JxC),<strong>&nbsp;</strong>efectu&oacute; este mi&eacute;rcoles dos presentaciones judiciales contra <strong>Javier Milei</strong>, su contrincante de <strong>La Libertad Avanza </strong>(LLA), por haberla acusado de &ldquo;<strong>poner bombas en jardines de infantes</strong>&rdquo;, al vincularla con ataques de la organizaci&oacute;n <strong>Montoneros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En las presentaciones judiciales, la referente del PRO inici&oacute; una querella contra el libertario por los delitos de &ldquo;<strong>calumnias e injurias</strong>&rdquo; y una denuncia por los delitos de &ldquo;<strong>intimidaci&oacute;n p&uacute;blica e incitaci&oacute;n al odio por sus falsas acusaciones efectuadas</strong>&rdquo; durante una entrevista televisiva. Ambas presentaciones son de car&aacute;cter penal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709641688845558074?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>El candidato Milei, a sabiendas de la falsedad de sus afirmaciones, me vincul&oacute; en forma explicita a la comisi&oacute;n de delitos concretos graves, caracteriz&aacute;ndome falsamente como 'terrorista', lo que indudablemente pretende excluirme a mi -y a la alianza de partidos pol&iacute;ticos que represento- de las reglas de la democracia</strong>&rdquo;, sostuvo Bullrich en su presentaci&oacute;n judicial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas afirmaciones efectuadas en forma asertiva&nbsp;<strong>importan la falsa imputaci&oacute;n de la comisi&oacute;n de un delito concreto y la deshonra y desacreditaci&oacute;n intencional de mi persona</strong>&rdquo;, agreg&oacute; la candidata.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;A su vez, en la denuncia que realiz&oacute;, la exministra sostiene que las manifestaciones de Milei se dieron &ldquo;<strong>en el contexto de la campa&ntilde;a pol&iacute;tica</strong>&rdquo; y &ldquo;<strong>revisten una inusitada gravedad institucional que no se ha visto en la historia democr&aacute;tica argentina</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otro tramo del texto, Bullrich manifest&oacute; a trav&eacute;s de sus abogados que el candidato de LLA &ldquo;<strong>excedi&oacute; el &aacute;mbito del ejercicio del derecho a la libertad de expresi&oacute;n e ingreso al terreno del discurso de odio</strong>&nbsp;-que no se encuentra protegido- al exteriorizar y publicitar falsas afirmaciones para animar, no solamente una ventaja electoral basada en mentiras, sino la generaci&oacute;n de odio y rechazo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La postulante de JxC hab&iacute;a anunciado ayer&nbsp;martes durante una conferencia de prensa en San Isidro que llevar&iacute;a a cabo una denuncia penal contra el economista, luego de que en declaraciones televisivas la acusara de pertenecer a la organizaci&oacute;n Montoneros y de &ldquo;poner bombas en los jardines de infantes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Diputado Javier Milei, usted sabe que minti&oacute;. Lo denunci&eacute; para que se sepa la verdad. </strong>No vale todo por un voto en la vida, sobre algo grave que me afecta a m&iacute;, a mi familia y a mis nietos. Debemos competir sin mentir. Y dar el ejemplo a los argentinos. Por eso, el que las hace las paga&rdquo;, apunt&oacute; Bullrich a trav&eacute;s de redes sociales luego que se diera a conocer la denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2023/bullrich-denuncio-milei-haberla-acusado-poner-bombas-jardines-infantes_1_10571405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 21:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bullrich denunció a Milei por haberla acusado de "poner bombas en jardines de infantes"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patricia Bullrich,Javier Milei,Montoneros,Denuncia,Dictadura Cívico Militar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Bullrich denunciará penalmente a Javier Milei por llamarla "montonera tira bombas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/patricia-bullrich-denunciara-penalmente-javier-milei-llamarla-montonera-tira-bombas_1_10568068.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b987b8ff-3ec0-49ba-903c-c219a944a176_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patricia Bullrich denunciará penalmente a Javier Milei por llamarla &quot;montonera tira bombas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato de La Libertad Avanza la acusó de haber integrado la organización Montoneros y atacado jardines de infantes. En el debate del domingo, el economista, para justificar su acercamiento con el sindicalista Luis Barrionuevo había reconocido que, pese a su pasado peronista, la ex ministra de Seguridad había "cambiado". La inconsistencia entre sus dichos recientes despertó el repudio de Juntos por el Cambio.</p></div><p class="article-text">
        La candidata presidencial de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich denunciar&aacute; penalmente al postulante de La Libertad Avanza, Javier Milei, por haberla catalogado de<strong> &ldquo;montonera tira bombas&rdquo;</strong>. &ldquo;Veinticuatro horas despu&eacute;s de haberme dicho que aceptaba que yo pod&iacute;a 'haber cambiado' para justificar lo de Barrionuevo, sale a decir en un programa televisivo que yo hab&iacute;a 'puesto bombas en un jard&iacute;n de infantes'. No solamente le contest&eacute;, sino que le <strong>voy a hacer una denuncia penal</strong>&rdquo;, aclar&oacute; la ex ministra de Seguridad durante una visita al partido bonaerense de San Isidro.
    </p><p class="article-text">
        Tras el cruce en la primera edici&oacute;n del debate presidencial 2023 del pasado domingo &#9472;en el que el diputado nacional libertario le dijo a Bullrich &ldquo;si vos cambiaste, te acepto que hayas cambiado, asunto terminado&rdquo;&#9472;, el economista la acus&oacute; en una entrevista de A24 de <strong>haber puesto &ldquo;bombas en jardines de infantes&rdquo;</strong> en el marco de su presunta participaci&oacute;n la &ldquo;organizaci&oacute;n terrorista&rdquo; Montoneros. En el debate, la ex ministra de Seguridad volvi&oacute; a aclarar que, si bien perteneci&oacute; a la <strong>Juventud Peronista</strong>, jam&aacute;s integr&oacute; la agrupaci&oacute;n por la que se la se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Con esta decisi&oacute;n de iniciar acciones judiciales contra Milei, la candidata de Juntos por el Cambio ratifica el viraje de su estrategia electoral en el marco de la campa&ntilde;a para los comicios del 22 de octubre: ahora <strong>buscar&aacute; confrontar m&aacute;s abiertamente con el postulante de ultraderecha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ya este lunes, la ex ministra del gobierno de Mauricio Macri se refiri&oacute; a los dichos del economista y los atribuy&oacute; a su &ldquo;inestabilidad emocional&rdquo;. <strong>&ldquo;Hasta hace poco tiempo Javier Milei hablaba muy bien de m&iacute;. No s&eacute; qu&eacute; le pas&oacute; que dej&oacute; de hacerlo</strong>. Pero ac&aacute; el problema no soy yo ni las mentiras y calumnias sobre m&iacute;. Me preocupa que, con esa misma <strong>inestabilidad emocional</strong> que Milei tiene a la hora de emitir juicios y falsas acusaciones sobre otros, haya dise&ntilde;ado su programa y sus propuestas&rdquo;, expres&oacute; en la red social X.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para volver a subrayar, como lo hizo con mayor templanza en el debate, las dificultades de aplicaci&oacute;n que enfrentan algunas pol&iacute;ticas propuestas por el candidato de La Libertad Avanza. &ldquo;De esa inestabilidad surgen proyectos que da&ntilde;an a los argentinos o son lisa y llanamente insostenibles, como la dolarizaci&oacute;n, la libre portaci&oacute;n de armas o la privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n p&uacute;blica. De esa inestabilidad surge la idea de prometer reformas profundas sin poder pol&iacute;tico, sin tener gobernadores ni legisladores. Est&aacute; claro que con m&aacute;s inestabilidad e incertidumbre los argentinos no salimos adelante&rdquo;, contin&uacute;a el texto del tuit.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1709158582313255228?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text">Las reacciones de Juntos por el Cambio a las acusaciones de Javier Milei</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la decisi&oacute;n de Bullrich de llevar la discusi&oacute;n al terreno judicial, las reacciones de dirigentes de su partido pol&iacute;tico no se hicieron esperar. El sucesor de Patricia Bullrich como titular del PRO y diputado nacional, <strong>Federico Angelini</strong>, cuestion&oacute; la candidato libertario y asegur&oacute; que sus dichos revelan que &ldquo;no est&aacute; preparado para gobernar la Argentina&rdquo;. &ldquo;Hace pocos meses Milei hablaba maravillas de Bullrich y de golpe empez&oacute; con inventos y ataques hasta la barbaridad que cruz&oacute; todos los l&iacute;mites que fue decir que tiraba bombas en jardines de infantes. Eso marca un<strong> vaiv&eacute;n en sus ideas y en su cabeza que es preocupante&rdquo;</strong>, indic&oacute; en comunicaci&oacute;n con Radio 10.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, la diputada nacional de Juntos por el Cambio, <strong>Silvana Giudici</strong>, cuestion&oacute; &ldquo;<strong>la mentira, la agresi&oacute;n constante, la misoginia y los delirios recientes</strong>&rdquo; del candidato libertario. &ldquo;Demuestran que no puede con ella. Es inaceptable la acusaci&oacute;n de Milei a Patricia Bullrich, la pr&oacute;xima presidente de los argentinos&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su par, <strong>Hern&aacute;n Lombardi</strong>, tambi&eacute;n plante&oacute; hoy, a trav&eacute;s de la red social X, cierta complicidad entre La Libertad Avanza y el candidato de Uni&oacute;n por la Patria y ministro de Econom&iacute;a, Sergio Massa. &ldquo;En el debate, Milei se olvid&oacute; de Insaurralde. No mencion&oacute; al delito y al bochorno que nos escandaliza. Ni una vez. <strong>Milei nunca critica al kirchnerismo, se dedica a insultar a Patricia. Oportunista o c&oacute;mplice</strong>&rdquo;,  se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cristian Ritondo</strong>, titular del bloque PRO en la C&aacute;mara Baja, tambi&eacute;n apunt&oacute; contra el dirigente libertario, pero con un tono m&aacute;s moderado. &ldquo;Javier, &iquest;en qu&eacute; te han transformado? No vale decir cualquier cosa por un voto. Una l&aacute;stima&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, <strong>Mar&iacute;a Eugenia Vidal</strong>, se enfoc&oacute; en la <strong>poca gobernabilidad y ausencia de estructura nacional </strong>que tiene enfrentar&iacute;a el economista ante un eventual triunfo en los comicios presidenciales. En este sentido, advirti&oacute; que, a diferencia que Juntos por el Cambio que hoy cuenta con 116 diputados y podr&iacute;a alcanzar la mayor&iacute;a en los pr&oacute;ximos comicios, La Libertad Avanza &ldquo;en el mejor de los casos va a tener 40 diputados&rdquo;, lo cual restringe su capacidad para poner en marcha las reformas que promete a su electorado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo mismo con los gobernadores, &eacute;l quiere hacer reformas educativas, la educaci&oacute;n hoy es una responsabilidad de las provincias, si no te pon&eacute;s de acuerdo con los gobernadores la educaci&oacute;n no cambia, porque las escuelas dependen de los gobiernos provinciales, &eacute;l no tiene un solo gobernador&rdquo;, record&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/patricia-bullrich-denunciara-penalmente-javier-milei-llamarla-montonera-tira-bombas_1_10568068.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2023 00:47:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patricia Bullrich denunciará penalmente a Javier Milei por llamarla "montonera tira bombas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Patricia Bullrich,Denuncia,Montoneros,Dictadura militar argentina (1976-1983)]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palermo: bomberos fueron a apagar un incendio y encontraron un arsenal de armas y granadas de Montoneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/palermo-bomberos-apagar-incendio-encontraron-arsenal-armas-granadas-montoneros_1_10514063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06024933-dfbc-4c51-bf32-2c9b374f7455_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palermo: bomberos fueron a apagar un incendio y encontraron un arsenal de armas y granadas de Montoneros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue en un departamento en el piso 16 de un edificio ubicado sobre la calle Salguero al 2.200, del barrio porteño de Palermo, donde acudió personal del Cuartel de Recoleta tras ser alertado por los vecinos ante el fuego que se esparcía por el lugar. Había 70 armas cortas, 19 fusiles, dos granadas de mano y cuatro proyectiles de mortero, y algunas de ellas llevaban el nombre de José Sabino Navarro, uno de los fundadores de la organización Montoneros.</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de&nbsp;90 armas cortas y largas y dos granadas que ten&iacute;an la inscripci&oacute;n de Montoneros fueron encontradas por Bomberos que fueron a apagar un incendio en un departamento del barrio porte&ntilde;o de Palermo.
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo se registr&oacute; en la tarde del mi&eacute;rcoles&nbsp;en el piso 16 de un edificio ubicado sobre la calle Salguero al 2.200 donde acudi&oacute; personal del Cuartel de Recoleta tras ser alertado por los vecinos ante el fuego que se esparc&iacute;a por el lugar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los Bomberos lograron controlar las llamas, se sorprendieron al encontrar en el lugar <strong>m&aacute;s de 90 armas cortas y largas</strong>, varias de las cuales ten&iacute;an la inscripci&oacute;n de la organizaci&oacute;n guerrillera.
    </p><p class="article-text">
        De inmediato, dieron aviso a la Polic&iacute;a y, como el propietario del departamento no se encontraba en el mismo, los efectivos consultaron con el fiscal Vila de la Unidad Fiscal de Norte, quien dispuso que intervenga en el lugar la Divisi&oacute;n Investigaciones de Armas de Fuego de la Superintendencia de Investigaciones para poder&nbsp;cotejar las armas y documentarlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Parte de las armas incautadas en el departamento de Salguero al 2.200 por el escuadrón antibombas de la Policía de la Ciudad.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Momentos despu&eacute;s, los uniformados especializados determinaron que <strong>hab&iacute;a 70 armas cortas, 19 fusiles, dos granadas de mano y cuatro proyectiles de mortero</strong>, a la vez que trascendi&oacute; que, algunas de ellas <strong>llevaban el nombre de Jos&eacute; Sabino Navarro, uno de los fundadores de la organizaci&oacute;n Montoneros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, los efectivos evacuaron preventivamente el edificio y solicitaron la presencia del Escuadr&oacute;n Antibomba para su manipulaci&oacute;n, mientras que, seg&uacute;n se inform&oacute;,&nbsp;las granadas de mano ten&iacute;an la inscripci&oacute;n de Montoneros y fueron entregadas para su an&aacute;lisis.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1702022083272741226?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de NA.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/palermo-bomberos-apagar-incendio-encontraron-arsenal-armas-granadas-montoneros_1_10514063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Sep 2023 11:49:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palermo: bomberos fueron a apagar un incendio y encontraron un arsenal de armas y granadas de Montoneros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[bomberos,Montoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abal Medina (padre): "El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abal-medina-padre-general-hombre-noble-si-hubiera-llegado-habria-encauzado-argentina-manera-distinta_128_10013712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2c84906-19af-41de-9d9b-baa4b7e4e0a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abal Medina (padre): &quot;El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Último Secretario General del Movimiento Nacional Peronista, Juan Manuel Abal Medina (padre) habló con Diego Genoud y contó detalles de su libro "Conocer a Perón. Destierro y regreso".</p><p class="subtitle">Volvió</p></div><p class="article-text">
        <strong>Juan Manuel Abal Medina</strong> (padre) fue el &uacute;ltimo secretario general del Movimiento Nacional Peronista. Tuvo un rol protag&oacute;nico, estelar en un momento muy importante de la historia argentina. Tuvo tambi&eacute;n una actuaci&oacute;n pol&iacute;tica muy destacada, que los argentinos quiz&aacute;s conocemos menos, durante el tiempo que vivi&oacute; en M&eacute;xico. Abal Medina escribi&oacute; un libro que se lee y se discute con mucho inter&eacute;s. Se llama: &ldquo;Conocer a Per&oacute;n, destierro y regreso&rdquo;. Est&aacute; fechado en un momento clave de la historia argentina: el primer regreso de Per&oacute;n, el 17 de noviembre de 1972. Y llega hasta nuestros d&iacute;as, pr&aacute;cticamente cuando se cumplen 50 a&ntilde;os de muchos de los episodios que ahora se est&aacute;n recordando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;D&oacute;nde estabas vos exactamente hace 50 a&ntilde;os, el 7 de marzo de 1973?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Estaba en vuelo. En vuelo de regreso de Madrid. De ver al General la &uacute;ltima vez que lo vi, antes del 11 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Hab&iacute;as tenido un viaje muy importante, el peronismo iba camino a la victoria despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os. En ese momento, H&eacute;ctor J.C&aacute;mpora era el candidato presidencial. Faltaban unos d&iacute;as, unas horas para el cierre de campa&ntilde;a del 11 de marzo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Un acto grande. Aqu&iacute;, en el estadio de Independiente, en Avellaneda. S&iacute;, fue el acto m&aacute;s importante del siglo
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Y vos hab&iacute;as viajado los d&iacute;as previos a Puerta de Hierro para verlo a Per&oacute;n, para hablar &iquest;de qu&eacute; en ese momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -De esta situaci&oacute;n y ver la posibilidad de que se acercara porque est&aacute;bamos con alg&uacute;n temor de no llegar al 50% por una cantidad de motivos, la cantidad de maniobras fraudulentas que hab&iacute;a manejado la dictadura, intimidatorias. Y ten&iacute;amos algunos errores que hab&iacute;amos cometido en la campa&ntilde;a. Pens&aacute;bamos que, aproxim&aacute;ndose el General, de esa manera se iba a producir un movimiento de adhesi&oacute;n todav&iacute;a mayor. Esto no fue posible hacerlo porque el General hab&iacute;a tenido, durante la segunda quincena de febrero, nuevos problemas de salud que lo ten&iacute;an bastante inc&oacute;modo, bastante molesto. El General estaba notoriamente disminuido con relaci&oacute;n al General que se hab&iacute;a ido de Buenos Aires a mediados de diciembre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hacer una revolución es una tarea como la que hacíamos y no un festejo estudiantil.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-En pocos meses se hab&iacute;a desmejorado mucho su salud, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Se hab&iacute;a desmejorado notoriamente su salud.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Con qu&eacute; Per&oacute;n te encontraste en ese momento? Un Per&oacute;n disminuido f&iacute;sicamente, con problemas de salud m&aacute;s acentuados. Y te marco dos cuestiones que aparecen en el libro que, por supuesto, tienen el valor &uacute;nico de un protagonista clave de la historia argentina. Vos dec&iacute;s varias cosas: la cuesti&oacute;n de la salud, la cuesti&oacute;n de un Per&oacute;n que empezaba justamente por este tema de la salud a depender m&aacute;s de L&oacute;pez Rega, y la cuesti&oacute;n de un Per&oacute;n que estaba disconforme con la campa&ntilde;a electoral, con el protagonismo que la Juventud Peronista hab&iacute;a tenido. &iquest;Es as&iacute;? &iquest;C&oacute;mo lo record&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; nos pod&eacute;s contar de ese Per&oacute;n que te encontraste en los d&iacute;as previos al 11 de marzo del 73?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El General estaba, como cuento, disminuido, y con relaci&oacute;n a L&oacute;pez Rega: es la primera vez, quiz&aacute;s la &uacute;nica vez que el General me hace un juicio m&aacute;s o menos elogioso sobre L&oacute;pez Rega, en el sentido de decir &ldquo;no s&eacute; qu&eacute; har&iacute;a sin este loco que se queda despierto para toda la noche d&aacute;ndome la medicina&rdquo;. O sea, era de este tipo la dependencia que comenzaba a tener el General y ten&iacute;a observaciones a hacer sobre la campa&ntilde;a que alguna me hab&iacute;a adelantado por distintas v&iacute;as durante el desarrollo. Y es que la campa&ntilde;a hab&iacute;a tomado un sesgo muy duro, digamos as&iacute;, y esto si bien acercaba a algunos nuevos votantes, tambi&eacute;n era evidente que nos alejaba de algunos otros. El gran protagonismo que tuvo la juventud, que fue importante obviamente en ese desarrollo de la campa&ntilde;a, parad&oacute;jicamente tambi&eacute;n generaba problemas, por la forma que fue tomando ese protagonismo, sobre todo con un enfrentamiento grande hacia los sectores sindicales hist&oacute;ricos del peronismo, y eso determin&oacute; casi la exclusi&oacute;n del sindicalismo en la campa&ntilde;a. Hubo que inventar, inventamos algunas campa&ntilde;as paralelas. Pero incluso en algunos actos de esa campa&ntilde;a paralela hubo tambi&eacute;n concurrencia en un sector juvenil que era agresivo hacia la dirigencia sindical. Y bueno, en un caso, en Chivilcoy, desgraciadamente fue tiroteado el grupo y tuvimos un muerto: Osvaldo Bianculli. Un amigo, muy joven, tambi&eacute;n de mi edad. Esto molestaba mucho al General y, adem&aacute;s del hecho grav&iacute;simo, claramente hab&iacute;a sectores que se asustaban un poco de todo esto. As&iacute; que era peligrosa esa situaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quién con quién iba a acordar? Con el General obedecíamos. No acordábamos con él.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Se est&aacute; cumpliendo en estos d&iacute;as tambi&eacute;n medio siglo del proceso que se abre con el triunfo del peronismo, con la f&oacute;rmula que hablaba de &ldquo;C&aacute;mpora al Gobierno y Per&oacute;n al poder&rdquo;. Vos cont&aacute;s en el libro que volv&eacute;s de Madrid y lo vas a ver directamente a C&aacute;mpora. Cont&aacute;s las diferencias que ya exist&iacute;an. Hay una definici&oacute;n que me parece interesante: &ldquo;No hubo una primavera camporista&rdquo;. Est&aacute;s en desacuerdo con esa definici&oacute;n que qued&oacute; en la historia. Mi pregunta es: &iquest;por qu&eacute; hubo ese malentendido? &iquest;Qu&eacute; fue lo que fall&oacute; para que despu&eacute;s pareciera que C&aacute;mpora no quer&iacute;a renunciar tal y cual se hab&iacute;a acordado con Per&oacute;n en Asunci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que pas&oacute; en ese momento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Esto no se hab&iacute;a acordado, digamos, no ten&iacute;a c&oacute;mo acordarse. Nosotros ten&iacute;amos todos un jefe que era el General, los dem&aacute;s &eacute;ramos instrumentos y cada uno jugaba el papel que el General le asignaba. El General designa a C&aacute;mpora porque era su delegado (o sea, lo m&aacute;s parecido), pero era obvio que el proceso ten&iacute;a un candidato que era &eacute;l, que no pod&iacute;a serlo por las diversas maniobras proscriptivas. Entre otras, la cl&aacute;usula de residencia que hab&iacute;a establecido arbitrariamente (el entonces presidente de facto Alejandro) Lanusse, pero no era la &uacute;nica. &iquest;Fueron varias, &iquest;no? Pero no hay malentendidos a este respecto. Ni que hubiera acuerdo. &iquest;Qui&eacute;n con qui&eacute;n iba a acordar? Con el General obedec&iacute;amos. No acord&aacute;bamos con &eacute;l. Entonces yo quer&iacute;a para evitar malos entendidos, que el doctor C&aacute;mpora anunciara en el acto de Independiente este hecho, que por otra parte era obvio que iba a ser as&iacute;, pero que se dijera expresamente, porque yo cre&iacute;a que eso llevaba tranquilidad a algunos sectores del movimiento y arrimaba, creo, m&aacute;s votaci&oacute;n. Porque se iba viendo cada vez m&aacute;s, en amplios sectores del pa&iacute;s, no s&oacute;lo peronistas, que la presencia del General era la &uacute;nica posibilidad de tranquilizar al pa&iacute;s que estaba en una situaci&oacute;n tremenda. Sobre todo a partir de Trelew fue toda una cosa muy densa la que se viv&iacute;a. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay también alguna cosa mal interpretada por parte de los compañeros de la juventud y, sobre todo, de los compañeros de organizaciones armadas. De atribuirse un protagonismo absoluto que, realmente, no fue así.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tengamos en cuenta que a&uacute;n durante la campa&ntilde;a electoral, el ERP continu&oacute; operando y organiz&oacute; algunos episodios muy graves. Y hab&iacute;a la idea de que la presencia del General&hellip; y esta idea se fue Generalizando. C&aacute;mpora no quiso hacer esto, as&iacute; como yo le suger&iacute;. Dijo que era un tema delicado, que pod&iacute;a motivar que el gobierno militar cancelara el proceso. Yo no puedo asegurar que no hubiera sido as&iacute;. Yo ten&iacute;a alguna informaci&oacute;n militar de parte del Comando de Ej&eacute;rcito, del General (Alcides) L&oacute;pez Aufranc concretamente -y creo que llego a contar por qu&eacute; v&iacute;a la tuve, fue por mi amigo el doctor (Marcelo) S&aacute;nchez Sorondo- de que no se iba interrumpir el proceso electoral en ning&uacute;n caso. Yo creo que hubiera sido conveniente que C&aacute;mpora hubiera anunciado eso. No, &eacute;l no lo consider&oacute; conveniente. Consider&oacute; un episodio de mucha gravedad que ten&iacute;a que hacerlo con una orden expresa del General. Bueno, y ah&iacute; empezamos una carrera de malos entendidos porque el General no daba sus &oacute;rdenes de esa manera. El General ten&iacute;a una gran educaci&oacute;n y, en su trato con todos nosotros, no era tan imperativo, pero era clara su l&iacute;nea, era clara. No usaba el lenguaje de haga tal cosa de tal manera. Nunca lo har&iacute;a as&iacute;. Pero bueno, esto fue lo que sucedi&oacute;, m&aacute;s o menos. Y en ese momento se inicia, yo creo, una situaci&oacute;n que pudo haberse salvado, quiz&aacute;s en momentos posteriores. Concretamente uno muy obvio, el 25 de mayo, el cual ya no era s&oacute;lo mi opini&oacute;n, sino de un asesor clave de C&aacute;mpora, su sobrino Mario, que hab&iacute;a viajado a ver al General a Par&iacute;s, le dice algo muy similar a lo m&iacute;o. Pero bueno, el doctor C&aacute;mpora estim&oacute; que eso no era posible porque quiz&aacute;s pod&iacute;a haber asumido simplemente diciendo las l&iacute;neas Generales de lo que el peronismo iba a hacer y que centralmente iba a iniciar el proceso para limpiar la elecci&oacute;n con una nueva convocatoria para que el General pudiera ser presidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro dec&iacute;s &ldquo;yo no pod&iacute;a festejar realmente porque no lograba sacarme de la cabeza la certeza de que se estaba avanzando sin resolver una cuesti&oacute;n de fondo que quedaba enterrada como un foco de infecci&oacute;n&rdquo;. Justamente en medio del triunfo del festejo despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Textuales, textuales. Es un poco lo que estoy contando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La pregunta es, tambi&eacute;n, por el poder. El jefe de ese movimiento era Per&oacute;n, C&aacute;mpora era el candidato designado por Per&oacute;n para una circunstancia peculiar en la que Per&oacute;n no pod&iacute;a competir. &iquest;Qu&eacute; pasaba a nivel social? &iquest;Esta sensaci&oacute;n amarga que vos ten&iacute;as era visualizada, era compartida por parte de los propios votantes del peronismo? &iquest;O nadie imaginaba, pens&aacute;s vos, que ese conflicto, esa cuesti&oacute;n de fondo, que estaba enterrada como un foco de infecci&oacute;n, iba a generar los problemas que gener&oacute; despu&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, probablemente esto no fuera una sensaci&oacute;n Generalizada. Todo el mundo esperaba que, bueno, de una u otra manera esto se iniciara y fuera el General el presidente. Pero nadie ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo lo &iacute;bamos a hacer porque no se hab&iacute;a explicado. Entonces, lo que yo ve&iacute;a no lo dec&iacute;a en p&uacute;blico, no iba a generar estos inconvenientes. Esto hab&iacute;a que hacerlo, no decirlo. O sea que no, no hab&iacute;a una sensaci&oacute;n, como la que yo fui sintiendo, aunque s&iacute; hab&iacute;a algunos episodios que eran bastante incompatibles con una llegada del General al gobierno. Hay dos temas muy delicados en todo esto que han pasado un poco con una lectura liviana que no fue tan liviana. Uno grave: lo de las masivas ocupaciones de lugares p&uacute;blicos y de incluso empresas privadas, que se producen en esos d&iacute;as.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El General era un dirigente de enormes condiciones, pero un hombre normal y una persona cálida. Algo no tan frecuente en los hombres de poder.
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-En los 49 d&iacute;as de gobierno de C&aacute;mpora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Ya incluso en los d&iacute;as previos que asume el doctor C&aacute;mpora de una forma masiva, una cosa impresionante. Que el gobierno no hace mayormente nada o no hace nada, yo le insisto al doctor C&aacute;mpora que esto no puede funcionar, y el General me da instrucciones precisas de que diga lo que diga el gobierno, desocupemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Se produce un nivel de conflictividad, casi como si el peronismo no hubiera asumido, dec&iacute;s vos, en esos d&iacute;as.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Claro, un gobierno peronista con semejante desorden era una cosa impensable. Y entonces el clima&hellip; O sea, cuando se habla de la &ldquo;Primavera camporista&rdquo;, que es algarada, pero que es un desorden... Hacer una revoluci&oacute;n es una tarea como la que hac&iacute;amos y no un festejo estudiantil, no s&eacute; si me explico. El otro aspecto muy delicado, pero que bueno, tal cual se dieron las cosas a partir de Trelew era dif&iacute;cil pensarlo de otra manera, es que todos en el pa&iacute;s pol&iacute;tico en su conjunto, todos avanzamos hacia una situaci&oacute;n absurda que era una amnist&iacute;a General que inclu&iacute;a a gente que expresamente anunciaba que iba a continuar con la lucha armada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Lo que se conoci&oacute; como el &ldquo;Devotazo&rdquo;. El 25 de mayo, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, el conjunto, porque tambi&eacute;n la ley de Amnist&iacute;a no hace ninguna diferencia. Y es absurdo porque yo lo viv&iacute;, lo viv&iacute; porque fui a Devoto con la indicaci&oacute;n directa del General, creo que lo cuento en el libro que los presos los soltaba el movimiento armado, no otro. Hab&iacute;a una movilizaci&oacute;n importante en las puertas, y eso hab&iacute;a sido un hecho de violencia, sin duda. El ERP se propon&iacute;a tomar la c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Estaban las organizaciones armadas en ese momento, el PRT-ERP, pero tambi&eacute;n estaban Montoneros, sectores de la FAR reclamando la amnist&iacute;a generalizada, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -La salida delante de m&iacute;, cuando yo doy la indicaci&oacute;n, y tambi&eacute;n los presos de las filas de los efectivos del ERP formados militarmente y saludando con el pu&ntilde;o en alto, preanunciaba lo que iba a suceder despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;El gobierno se vio forzado a esa situaci&oacute;n? &iquest;Tendr&iacute;a que haber actuado de otra manera, no pudo evitarlo? Eso es lo que cont&aacute;s, &iquest;no? Que finalmente, para evitar un derramamiento de sangre o una confrontaci&oacute;n mayor, se liber&oacute; a todos los presos. Pero el gobierno no ten&iacute;a esa idea.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, eso no, no. Yo creo que como se fue dando el proceso finalmente no hab&iacute;a otra que&hellip; No es que el gobierno tuviera esa idea, yo creo el gobierno estaba decidido a sacar a todos. En fin. Yo en eso no participaba. Yo no participaba del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Era Esteban Righi, en ese momento, el ministro del Interior.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Mi amigo el doctor Righi, pero con apreciaciones distintas sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-En el libro hay una reivindicaci&oacute;n muy clara de qui&eacute;n era el jefe del movimiento pol&iacute;tico que todav&iacute;a hoy sigue siendo clave en la Argentina. Pero, en ese marco, tambi&eacute;n aparecen algunas voces cr&iacute;ticas. Hab&iacute;a una confrontaci&oacute;n muy fuerte en la Argentina, despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os de proscripci&oacute;n del peronismo y con Per&oacute;n en Puerta de Hierro. Righi, a quien vos defin&iacute;s adem&aacute;s como el principal operador pol&iacute;tico de C&aacute;mpora, le dice a Marcelo Larraquy en uno de sus libros: &ldquo;Per&oacute;n ten&iacute;a una imagen vieja de la Argentina. 20 a&ntilde;os provocan una distorsi&oacute;n enorme de c&oacute;mo est&aacute; el pa&iacute;s. &Eacute;l cre&iacute;a que volv&iacute;a y todo se tranquilizaba&rdquo;. Vos no dec&iacute;s exactamente eso, pero s&iacute; dec&iacute;s en alg&uacute;n pasaje que, en alguna materia, Per&oacute;n sobreestimaba su propia posibilidad de encauzar ese conflicto que llevaba tantos a&ntilde;os, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -No, yo creo que el General en buenas condiciones, digamos, si hubiera llegado al gobierno antes -es muy dif&iacute;cil decirlo desde hoy- pero yo creo que hubiera encauzado a la Argentina de manera distinta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Aparece, tambi&eacute;n, el tema Montoneros. Durante la campa&ntilde;a, hab&iacute;a una consigna que se hab&iacute;a hecho muy popular, seg&uacute;n vos lo reconstru&iacute;s que era: &ldquo;Montoneros y Per&oacute;n, Conducci&oacute;n, conducci&oacute;n&rdquo;, donde aparec&iacute;a la Juventud Peronista, lo que se llamaba en ese momento &ldquo;La Tendencia&rdquo; en un supuesto pie de igualdad con Per&oacute;n. Eso, obviamente, a Per&oacute;n le incomodaba. Hay discursos de &eacute;l diciendo: &ldquo;algunos que hace tres a&ntilde;os est&aacute;n en el movimiento, hoy se sienten con m&aacute;s derecho&rdquo;. &iquest;Era una atribuci&oacute;n desmedida por parte de esa juventud ambiciosa, arrolladora que hab&iacute;a tenido, como vos tambi&eacute;n reconoc&eacute;s, un protagonismo importante? &iquest;Era consecuencia de la &eacute;poca? &iquest;Era, tambi&eacute;n, un costo que hab&iacute;a pagado Per&oacute;n por haber estado exiliado? &iquest;C&oacute;mo ves el lugar que la juventud hab&iacute;a ocupado o hab&iacute;a pretendido ocupar en ausencia de Per&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que hay varios elementos. Hay un clima de &eacute;poca, sin duda, pero hay tambi&eacute;n alguna cosa mal interpretada por parte de los compa&ntilde;eros de la juventud y, sobre todo, de los compa&ntilde;eros de organizaciones armadas. De atribuirse un protagonismo absoluto que, realmente, no fue as&iacute;. El peronismo ven&iacute;a de 17 a&ntilde;os de resistencia y la organizaci&oacute;n sindical hab&iacute;a cumplido el papel que el General le hab&iacute;a asignado. Asignarse una exclusividad, como se asigna con esta consigna, molestaba el conjunto del movimiento, por un lado, y por el otro, &iquest;qu&eacute; pasar&iacute;a si la CGT hubiera cantado &ldquo;Sindicatos y Per&oacute;n conducci&oacute;n, conducci&oacute;n&rdquo;, o cosas por el estilo? Era un desprop&oacute;sito esa consigna de atribuirse eso. Todo eso fue una tonter&iacute;a de los compa&ntilde;eros.
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                Editorial Planeta                            </span>
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        <strong>-Hay varios personajes muy importantes en esta historia, muy cercanos a Per&oacute;n, que vos relat&aacute;s la importancia que tuvieron. El primero que viene a cuento de esto que estamos charlando, era Rodolfo Galimberti, un dirigente muy importante de la Juventud Peronista en esos a&ntilde;os, muy cercano a Per&oacute;n, que Per&oacute;n estimaba de manera especial, que le ten&iacute;a un cari&ntilde;o especial. Te voy a preguntar por una frase que &eacute;l te dijo alguna vez: &ldquo;No lo suelte a Rodolfo, no lo suelte&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; te dec&iacute;a eso? &iquest;Cu&aacute;l era el papel que cre&iacute;a Per&oacute;n que ten&iacute;a Galimberti en este contexto que ven&iacute;amos de una juventud peronista-tendencia revolucionaria que ten&iacute;a un protagonismo indudable y, para muchos, excesivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -El General pensaba en una reorganizaci&oacute;n del Movimiento. Ese era el otro tema que quer&iacute;a hablar conmigo en esos d&iacute;as, me hab&iacute;a encargado que fuera planeando eso y yo le llevaba algunas ideas al respecto. En esa reorganizaci&oacute;n, el aspecto de la juventud le iba a ser confiado nuevamente a Galimberti y el General no quer&iacute;a que dependiera de otros. O sea, no quer&iacute;a que se integrara a otras organizaciones, que siguiera siendo su agente frente a la juventud, no un agente de Montoneros frente a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&Eacute;l era una figura bisagra. Porque ten&iacute;a una relaci&oacute;n con Montoneros, creo que era org&aacute;nica en ese momento, pero al mismo tiempo ten&iacute;a una confianza y una relaci&oacute;n &uacute;nica con Per&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Yo creo que la integraci&oacute;n de Rodolfo a Montoneros es posterior. Al menos as&iacute; me lo dijo &eacute;l a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Es importante esa precisi&oacute;n para entender la din&aacute;mica de los acontecimientos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Cuando dec&iacute;a &ldquo;No lo suelte&rdquo;, el General dec&iacute;a &ldquo;No lo integre&rdquo;. No porque estuviera en contra. Pero el tema es que ese sesgo que toma Montoneros a partir de la integraci&oacute;n con las FAR ten&iacute;a muy poco que ver con el movimiento peronista, digamos, porque inevitablemente iba a haber de parte de Montoneros una deriva ideol&oacute;gica hacia posiciones que no eran las del justicialismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Las FAR eran una organizaci&oacute;n que, en su momento, ten&iacute;a dirigentes que en algunos casos ven&iacute;an del Partido Comunista, de formaci&oacute;n marxista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el justicialismo con el marxismo no tienen nada que ver. Ya hab&iacute;a algunos marxistas dentro del movimiento, como dec&iacute;a el General, pero aceptaban las cosas esenciales del peronismo. Ten&iacute;amos, como dec&iacute;a el General, algunos a la izquierda y lo complementamos con otros bastante a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Un equilibrio dif&iacute;cil.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el General lo mantuvo durante much&iacute;simos a&ntilde;os, porque intelectuales del calibre de Rodolfo Puiggr&oacute;s, de la izquierda marxista, estuvieron en el peronismo por mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La otra figura clave es Jos&eacute; Ignacio Rucci, que era el jefe de la CGT. Vos cont&aacute;s el protagonismo que tuvo en el primer regreso de Per&oacute;n, jugando un rol clave para que pueda llegar finalmente en ese momento, cuando Lanusse todav&iacute;a pon&iacute;a reparos, pon&iacute;a obst&aacute;culos y hasta no quer&iacute;a que finalmente regrese al pa&iacute;s ese 17 de noviembre.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, el rol que jug&oacute; &eacute;l fue fundamental. Desde mediados del 70, Rucci es el secretario General de la CGT y, en ese momento, queda alineada la CGT verticalmente con el General. Esto fue determinante. Fue fundamental c&oacute;mo un tipo que era muy desenvuelto frente a los militares, no le tembl&oacute; la voz para decir &ldquo;yo paro el pa&iacute;s si el General no puede volver. Y lo iba a parar. Lo iba a hacer porque desde mediados de junio, cuando llega la conducci&oacute;n hasta este noviembre dos a&ntilde;os despu&eacute;s, hab&iacute;a tomado realmente muy bien la conducci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que el resto del mundo político no haya tenido frente al peronismo y, en general, un pedido formal de perdón por los crímenes cometidos contra el pueblo peronista, habla mal de aquella gente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>-Cont&aacute;s que te decidiste a escribir este libro a pedido de tus hijos. Dijiste &ldquo;bueno, lo voy a hacer, nunca lo hice. Pasaron casi 50 a&ntilde;os, lo voy a hacer&rdquo;. &iquest;Cumpliste el objetivo que ten&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, cumpl&iacute; el objetivo, ah&iacute; est&aacute;. Seguramente podr&iacute;a estar mejor escrito. Lo hice en muy poco tiempo, unos tres meses. No lo hice con apoyo de nadie, que me propon&iacute;an que me lo escribieran o cosas por el estilo. Hicimos un intento, pero no me gust&oacute;, no me sent&iacute;a yo. Hab&iacute;a un texto muy bien escrito, seguramente mejor que lo que yo escrib&iacute;, pero esto es todo y soy yo el que habla claramente. Tengo la conciencia tranquila de que fui de una sinceridad lineal. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo puedo decir que hay muchas m&aacute;s cosas, sin duda, pero, bueno, creo que con lo que hay es suficiente para evitar interpretaciones muy negativas que se hicieron del General y quedaron, por falta de qui&eacute;n contara realmente c&oacute;mo fueron las cosas. Fueron quedando. Como que el General era un Viejo Vizcacha, qu&eacute; s&eacute; yo. El General era un dirigente de enormes condiciones, pero un hombre normal y una persona c&aacute;lida. Era de una enorme lealtad con el pueblo. El General siempre dec&iacute;a que la lealtad que &eacute;l hab&iacute;a sentido de parte del pueblo -la lealtad, sobre todo, de los 17 a&ntilde;os del peronismo proscripto y perseguido- ten&iacute;a valor si &eacute;l la devolv&iacute;a de la misma manera, con su lealtad hacia el pueblo. As&iacute; era el General, un hombre noble. Algo no tan frecuente en los hombres de poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Per&oacute;n te dec&iacute;a: &ldquo;Si usted es prudente, que s&eacute; que lo va a ser, cuando hable, todos sabr&aacute;n que soy yo el que habla&rdquo;. Ese era el rol que te asignaba. Y te cierro con esta frase que tambi&eacute;n vos citas, cuando Per&oacute;n te dice que nunca escuch&oacute; a nadie, del otro bando, que se arrepienta. Habla de la necesidad de la unidad nacional, pero dice: &ldquo;Nunca escuch&eacute; a nadie que se arrepienta de las bombas&rdquo;. Y dice una frase: &ldquo;En la historia nuestra desde siempre es como si fu&eacute;ramos de dos razas, en realidad de dos especies distintas&rdquo;, para referirse a lo que &eacute;l interpretaba como el campo de los sectores del peronismo y los sectores del antiperonismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Y el antiperonismo cerril, el antiperonismo gorila, gorila. O sea, que pudieran haber bombardeado&hellip; He visto una sola cr&iacute;tica al libro y es que recuerdo nada m&aacute;s que la violencia de un lado y no la del otro. Comparan el bombardeo sobre el pueblo indefenso en una plaza, con la quema de algunas im&aacute;genes o cosas por el estilo. Francamente, es una falta de respeto a la dignidad humana. Que el resto del mundo pol&iacute;tico no haya tenido frente al peronismo y, en general, un pedido formal de perd&oacute;n por los cr&iacute;menes cometidos contra el pueblo peronista, habla mal de aquella gente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista realizada por Diego Genoud para su programa Fuera de Tiempo (Radio Con Vos)</em>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1633595955290292224?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El audio completo puede escucharse aqu&iacute;:
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        <em>DG/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Genoud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/abal-medina-padre-general-hombre-noble-si-hubiera-llegado-habria-encauzado-argentina-manera-distinta_128_10013712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2023 09:56:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abal Medina (padre): "El General era un hombre noble. Si hubiera llegado antes, habría encauzado a la Argentina de manera distinta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Peronismo,Juan Manuel Abal Medina,Montoneros,Juan Domingo Perón]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[El sonido y la furia en Trelew]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sonido-furia-trelew_129_9256504.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d498b53e-034f-4482-a028-d3babd7f2314_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sonido y la furia en Trelew"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 50 años del fusilamiento de 16 guerrilleros en la ciudad patagónica Abel Gilbert recrea ese tiempo y sus sonidos. El preso que cantaba boleros, Piazzolla ejecutando Fuga y misterio, el grupo de música de Montoneros, Palito Ortega, el cuarteto Cedrón y una frase de Mercedes Sosa.</p></div><p class="article-text">
        <em>&iquest;Y d&oacute;nde no la hay esa sangre ca&iacute;da de los 16/ fusilados en Trelew?/ &iquest;y no habr&iacute;a que ir a/ buscarla?/ &iquest;y no se la habr&iacute;a de o&iacute;r en lo que est&aacute; diciendo/ o cantando?/</em><em><strong> </strong></em><em>&iquest;no est&aacute; esa sangre acaso diciendo o cantando?</em> El poema &ldquo;Glorias&rdquo;, de Juan Gelman, convertido en canci&oacute;n y manifiesto por el Cuarteto Cedr&oacute;n en 1972, invita, medio siglo m&aacute;s tarde a <em>escuchar</em> aquel terrible 22 de agosto en todos sus pliegues: ruido y furia, pero, <strong>tambi&eacute;n sus muy escasas y olvidadas simbolizaciones musicales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hasta el preparativo de la fuga de la unidad penitenciaria de Rawson tuvo su premeditada banda sonora. Se cuenta en <em>La patria fusilada, </em>el libro que reuni&oacute; las entrevistas que Francisco Urondo realiz&oacute; en la c&aacute;rcel de Devoto con los tres guerrilleros que se salvaron de milagro, que hab&iacute;a un preso a quien le gustaba cantar boleros. Para disimular la fuga le pidieron que desplegara todo su repertorio. La extendida vocalizaci&oacute;n deb&iacute;a servir para que no se &ldquo;escuchara ni viera los movimientos raros, lo que estaba pasando a su alrededor&rdquo;. Fue as&iacute; que &ldquo;lo tuvieron toda la noche cantando boleros hasta mucho despu&eacute;s, cuando la gente ya se habla ido y el penal ya estaba rodeado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 15 de agosto, como se sabe, Marcos Osatinsky, Fernando Vaca Narvaja, Roberto Quieto, Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriar&aacute;n Merlo y Domingo Menna, lograron consumar su huida despu&eacute;s de un accionar que dej&oacute; un guardia muerto. Otros diecinueve insurgentes estuvieron a cinco minutos de subir con ellos al avi&oacute;n que los llev&oacute; a Chile. Tomaron el aeropuerto, pero solo a los efectos de obtener garant&iacute;as para su rendici&oacute;n. A trav&eacute;s de la televisi&oacute;n llegaron a Buenos Aires los rostros y las voces de Pedro Bonnet y Mariano Pujadas. Pocas horas despu&eacute;s de que retornaran al penal, en Buenos Aires, el Teatro Col&oacute;n abr&iacute;a sus puertas para una velada inusual. El 17 de agosto de 1972 se presentaron Horacio Salg&aacute;n, An&iacute;bal Troilo, el Sexteto Tango y el <em>noneto</em> de Astor Piazzolla. &iexcl;El grupo abri&oacute; nada menos que con &ldquo;Fuga y misterio&rdquo; !, cuando, m&aacute;s que misterio, hab&iacute;a temores fundados sobre el modo en que el Estado quer&iacute;a <em>resolver</em> el intento de la otra fuga. Esa misma noche, el Partido Justicialista envi&oacute; un telegrama al ministro del Interior Arturo Mor Roig: &ldquo;reclamamos respeto a los derechos humanos de los presos pol&iacute;ticos de la unidad carcelaria Rawson responsabiliz&aacute;ndolo por su integridad f&iacute;sica&rdquo;.&nbsp;
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        No deja de llamar atenci&oacute;n a la distancia el contrapunto entre esos dos territorios, la c&aacute;rcel y el teatro. Historias de dos ciudades y algo m&aacute;s. El disfrute despreocupado y la tragedia en ciernes. Algo, sin embargo, las conecta, como se enlazan cultura y barbarie. El s&aacute;bado se hab&iacute;an intensificado los interrogatorios de los guerrilleros, as&iacute; como los primeros escarceos de crueldad. Unos 1350 kil&oacute;metros al norte, el Col&oacute;n recib&iacute;a a las estrellas del folclore. Eduardo Fal&uacute;, Los Chalchaleros, Jaime Torres, Ariel Ram&iacute;rez a Ram&iacute;rez y Torres. &ldquo;Yo no voy a saludarlo&rdquo;, dice Sosa. &ldquo;Porque no me da la gana&rdquo;, insisti&oacute; ante los pedidos de cortes&iacute;a de sus colegas. Y ella cant&oacute;, mejor dicho, le cant&oacute; al mismo Lanusse, nada menos que &ldquo;Juana Azurduy&rdquo;, de Ram&iacute;rez y Felix Luna. Predijo que la revoluci&oacute;n ven&iacute;a &ldquo;oliendo a jazm&iacute;n&rdquo; cuando, en rigor, entre bambalinas, la contrarrevoluci&oacute;n dise&ntilde;aba su primer ensayo letal en Trelew. Dos augurios opuestos, entonces. &ldquo;Mercedes, al Colon&rdquo;, le gritaron lo que tomaban al pie de la letra su arom&aacute;tico vaticinio. El p&uacute;blico parec&iacute;a ser una sola garganta. Lleg&oacute; el cierre, y fue la &ldquo;Canci&oacute;n con todos&rdquo;, de C&eacute;sar Isella y Armando Tejada G&oacute;mez. &ldquo;Libera tu esperanza con un grito en la voz&rdquo;. &iquest;Y Lanusse? &iquest;Qu&eacute; hace? Se levanta. &iquest;Canta obedeciendo el estribillo? &iquest;Pod&iacute;a cantar esa canci&oacute;n? &ldquo;No s&eacute; si cant&eacute;, realmente... En realidad, mov&iacute;a los labios, porque si llegaba a cantar me sacaban a patadas. De algo m&aacute;s me acuerdo: una mujer de la platea, mir&aacute;ndome, grit&oacute;: &iexcl;Abajo la dictadura!&rdquo;, le dijo, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, a Rodolfo Bracelli, el autor de <em>La Negra</em>. Esa m&iacute;mica en el palco&hellip;&nbsp; &iquest;Era acaso (mover los labios) el reverso asim&eacute;trico del bolero que son&oacute; en la c&aacute;rcel? &iquest;Mueca y ardid como caras de una misma equivalencia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El drama no contemplaba simulacros. Cuando Mercedes abandon&oacute; el teatro dijo, jocosa. &ldquo;Qued&oacute; sanito el Colon? Vieron que nuestra gente no vino con los martillos a romperlo&rdquo;. <strong>Tres d&iacute;as m&aacute;s tarde, casi dos, en rigor, las ejecuciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El o&iacute;do de los sobrevivientes permiti&oacute; recomponer algunas de las situaciones tras la balacera. &ldquo;Ya escucho que empiezan a arrastrar cuerpos; y al final vienen y me llevan al hospital&hellip; Escucho simult&aacute;neamente que comentan que Bonnet se acaba de morir&rdquo;, le cont&oacute; Mar&iacute;a Antonia Berger a Urondo. &ldquo;Y simult&aacute;neamente empiezo a escuchar tiros aislados que empiezan de adelante hacia atr&aacute;s. Me doy cuenta de que est&aacute;n dando los tiros de gracia&hellip;sigo escuchando balazos basta que, en un determinado momento terminan; a esa altura yo pienso que ya me queda poco&hellip;despu&eacute;s escucho que hacen toda una orquestaci&oacute;n diciendo: <em>Bueno, vos ten&iacute;as una metra y Pujadas intent&oacute; quit&aacute;rtela</em>&rdquo;. Orquestar: la preparaci&oacute;n de algo &ndash;una obra, una trama, un enga&ntilde;o- que debe ser <em>interpretado</em>. En este caso, los primeros bocetos de la &ldquo;ley de fuga&rdquo; que la dictadura siguiente convertir&iacute;a en protocolo sumario en varias c&aacute;rceles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oreja de Alberto Miguel Camps recibe informaciones similares: &ldquo;cuando paran se escuchan entonces quejidos, estertores de compa&ntilde;eros, incluso puteadas. Y empiezan a sonar disparos aislados. Me doy cuenta que est&aacute;n rematando, incluso alguien dice: <em>Este todav&iacute;a vive</em> &hellip; y ah&iacute; me tira, a m&iacute; primero, y cuando estoy cayendo escucho otro tiro y veo que cae Marlo Delfino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pronto se sabr&aacute; la verdad. Los cuerpos de las v&iacute;ctimas llegaron a la capital. La sede del Partido Justicialista, situada entonces en el barrio de Caballito, recibi&oacute; los ata&uacute;des. &ldquo;Al latero, a la lata, que velen a los muertos en avenida La Plata&rdquo;, se reclam&oacute; en la calle. La capilla ardiente apenes pudo funcionar. El comisario Alberto Villar puso fin a la ceremonia con tanquetas y la polic&iacute;a montada. &iquest;Qui&eacute;n recuerda esos relinches, el golpe de los cascos contra el adoqu&iacute;n, el motor del armatoste met&aacute;lico de la infanter&iacute;a, las sirenas y los gritos? En sus memorias, Lanusse coment&oacute;: &ldquo;una constante amenaza de venganzas masivas fue coreada en las calles durante las manifestaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Trelew tambi&eacute;n se estremeci&oacute;. Tom&aacute;s Eloy Mart&iacute;nez defini&oacute; el alzamiento de la ciudad entera como &ldquo;la instauraci&oacute;n de una comuna que dur&oacute; tres d&iacute;as&rdquo;. Hab&iacute;a sido despedido de la revista <em>Panorama</em> por presi&oacute;n del capit&aacute;n de nav&iacute;o Emilio Eduardo Massera. Decidi&oacute; entonces viajar al sur para ser testigo de la protesta. <strong>&ldquo;La gente sent&iacute;a en sus cuerpos la incomodidad de la culpa, y no sab&iacute;a d&oacute;nde ponerla&rdquo;, escribi&oacute; en </strong><em><strong>La pasi&oacute;n seg&uacute;n Trelew. </strong></em>Estamos ante algo m&aacute;s que una cr&oacute;nica excepcional. Quiz&aacute; sin propon&eacute;rselo, su autor realiz&oacute; un inventario sonoro de aquellas jornadas: expresiones colectivas de desahogo que, primero se percibieron &ldquo;con sordina&rdquo; pero luego adquirir&iacute;an otra intensidad. &ldquo;&iexcl;Abajo las botas! / &iexcl;Trelew tiene pelotas!&rdquo;. O: &ldquo;Milicos, milicos, por qu&eacute; nos piden votos/ y nos mandan a Devoto/ &iexcl;Abajo los marinos! / &iexcl;Que rajen los marinos/ cobardes y asesinos!&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tamara Smerling y Ariel Zak reconstruyen en <em>Un fusil y una canci&oacute;n, la historia secreta de la banda que grab&oacute; el disco oficial de los Montoneros, </em>c&oacute;mo se gest&oacute; el primer homenaje musical a los hechos que conmov&iacute;an a parte del pa&iacute;s. Hurque Mapu, el grupo que integraban Hebe Rosell, Ricardo Munich, Tac&uacute;n Lazarte, Naldo Labr&iacute;n, Lucio Navarro, Juan Chango Sosa, Manuel Pic&oacute;n y Olga Manzano, con los chilenos Quilapay&uacute;n como modelo, se iba a presentar en el Aula Magna de la Facultad de Arquitectura de la UBA. La funci&oacute;n buscaba recaudar fondos para los presos pol&iacute;ticos. Ah&iacute; se enteraron de lo ocurrido en la base Almirante Zar. La reacci&oacute;n de Sosa en el escenario fue la de cambiar la letra de &ldquo;La tonada de Manuel Rodr&iacute;guez&rdquo;, que pertenec&iacute;a a Pablo Neruda. <em>Que se apaguen las guitarras/ que la Patria est&aacute; de duelo/ Nuestra tierra se oscurece/ Mataron a los guerrilleros</em>. Huerque Mapu edit&oacute; a fin de ese a&ntilde;o su primer disco. El noveno corte se titul&oacute; &ldquo;Trelew&rdquo;. Se trat&oacute; de una pieza instrumental, con aire de r&eacute;quiem &ldquo;Sent&iacute;amos un dolor profundo, imposible de traducir en letra&rdquo;, explic&oacute; en su momento Navarro. <em>La Opini&oacute;n </em>la defini&oacute; como un &ldquo;canto f&uacute;nebre&rdquo;.
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        La radicalizaci&oacute;n pol&iacute;tica de Huerque Mapu los conduce primero a presentar una versi&oacute;n de la <em>Cantata Santa Mar&iacute;a de Iquique</em>, de Quilapay&uacute;n, uno de los objetos de culto de lo que se conoc&iacute;a como la Nueva Canci&oacute;n chilena en los a&ntilde;os de la Unidad Popular, y que tambi&eacute;n se relacionaba con una masacre de 1000 obreros del salitre, para luego componer la <em>Cantata montonera</em>. Nicol&aacute;s Casullo fue el intermediario entre Mario Firmenich y Roberto Quieto y los m&uacute;sicos. La conducci&oacute;n guerrillera quer&iacute;a un cancionero propio. Y fungi&oacute; de curadora. &ldquo;Siguieron los avances y retrocesos en la elaboraci&oacute;n del disco. Y aprobaron los arreglos musicales introducidos por los Huerque Mapu&rdquo;, cuentan Smerling y Zak. Y el disco cobra inter&eacute;s desde este presente solo a los efectos de que la novena pista se llama &ldquo;Patria Trelew&rdquo;. Su letra nombra a todos los fusilados el 22 de agosto de 1972, peronistas y guevaristas. Resuenan ah&iacute; ciertas gestualidades de la <em>Misa Criolla, </em>de Ariel Ram&iacute;rez, pero, tambi&eacute;n, del primer Les Luthiers, donde afloraba la experticia del barroco italiano. Los pr&eacute;stamos estil&iacute;sticos funcionan como soporte de cada invocaci&oacute;n, a la que se responde con el grito de &ldquo;Presente&rdquo;. &ldquo;La historia del pueblo cantada por el pueblo&rdquo;, titul&oacute; <em>El Descamisado</em>, sobre la presentaci&oacute;n del disco en el Luna Park, en diciembre de 1973, cuando nuevos peligros acechaban en el aire y esas canciones desped&iacute;an cierto anacronismo por el peso de las incesante de nuevas muertes. Leonardo Bettanin, uno de los diputados de la Juventud que desafiar&iacute;a a Juan Per&oacute;n por la reforma al C&oacute;digo Penal, pens&oacute; &ldquo;que tendr&iacute;a que haber sido un &aacute;lbum con una vertiente m&aacute;s popular, de c&aacute;nticos ligados a la JP, como los que se escuchaban, por ejemplo, en las manifestaciones y que proven&iacute;an de las canciones de Palito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y eso en parte sucedi&oacute;. El objeto ins&oacute;lito de esa &eacute;poca lo aporta, s&iacute;, Ortega. En <em>Un muchacho como aquel, una historia pol&iacute;tica cantada por el rey, </em>que escrib&iacute; con Pablo Alabarces, exhumamos &ldquo;El camino de la libertad&rdquo; que, con su perfume <em>folk</em>, fue compuesta en homenaje a los guerrilleros muertos. <em>Los hombres buscan el camino donde el sol alumbre a todos por igual/ y van buscando el camino donde nadie pueda callar la verdad/ hay muchos que dieron su vida, que dieron su sangre por la libertad/ dejaron vivo el pensamiento nunca morir&aacute;</em>. Un curioso lazo sangu&iacute;neo une en 1973 a Gelman y Palito. Su canci&oacute;n ha cambiado de dedicatoria (fue ofrendada al ecum&eacute;nico, Martin Luther King). Nos queda una constataci&oacute;n: se trata del Palito m&aacute;s osado e irrepetible, que complejiza m&aacute;s su figura. <em>Un nuevo d&iacute;a est&aacute; naciendo luces de esperanza vuelven a brillar</em>, vislumbraba, antes de ponerse al servicio de los futuros verdugos. En declaraciones a <em>Noticias</em>, el diario de Montoneros, Ortega relat&oacute; qu&eacute; lo hab&iacute;a empujado a escribirla. &ldquo;Cuando ocurri&oacute; lo de Trelew yo me despert&eacute; espantado esa ma&ntilde;ana. Yo sab&iacute;a que viv&iacute;amos bajo una dictadura, pero jam&aacute;s pens&eacute; que pudiera ser tan violenta, tan feroz, que pudiera ocurrir algo as&iacute; en la Argentina&rdquo;. <em>Noticias </em>quiso saber si, teniendo en cuenta de que se trataba de Ortega, no hab&iacute;a cruzado un umbral de audacia. &ldquo;De su aceptaci&oacute;n o rechazo podr&eacute; saber si lo que se espera es que siga presentando una visi&oacute;n positiva de las cosas o que mis temas cambien. Yo, lo &uacute;nico que hago es transmitir lo que todos sentimos&rdquo;.&nbsp;
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        &iquest;Qu&eacute; queda de todo ese m&oacute;dico esfuerzo representacional alrededor del 22 de agosto de 1972? Tal vez la <em>Cantata del gallo cantor, </em>que el Cuarteto Cedr&oacute;n compuso sobre la base de una serie de poemas de Gelman. &ldquo;Juan Sol&iacute;a darme los poemas que estaba escribiendo. Entre ellos hab&iacute;a uno que se refer&iacute;a a Trelew, los otros no. Enseguida quise hacer una cantata&rdquo;, record&oacute; Juan Cedr&oacute;n. La obra, que el guitarrista defini&oacute; como una traducci&oacute;n musical de <em>El 3 de mayo en Madrid, </em>el cuadro en el que Goya expres&oacute; su horror por los fusilamientos ordenados por el Ej&eacute;rcito bonapartista, fue escuchada incluso en aquella ciudad del sur argentino sacudida todav&iacute;a por los hechos. Se grab&oacute; de inmediato en Par&iacute;s. El disco comienza con &ldquo;Ruidos&rdquo; que, seg&uacute;n el autor, habla de manera elusiva sobre la masacre. <em>Esos pasos, lo buscan a &eacute;l/ ese coche, para en su puerta/ esos hombres en la calle &iquest;acechan? / ruidos diversos hay en la noche/ sobre esos ruidos se alza el d&iacute;a</em>. A pesar de las muertes, Gelman cre&iacute;a vislumbrar un amanecer de victoria. <em>Nadie detiene al sol/ nadie detiene al gallo cantor/ nadie detiene al d&iacute;a/ habr&aacute; noches y d&iacute;as/ aunque &eacute;l no los vea/ nadie detiene a la revoluci&oacute;n. </em>El optimismo hist&oacute;rico carec&iacute;a en parte de asidero (no exist&iacute;a un <em>todos</em> como postulaba la canci&oacute;n que hizo gesticular a Lanusse). Dicho de otro modo: no se hab&iacute;a podido <em>escuchar </em>la carga ominosa de Trelew, all&iacute; donde hab&iacute;a comenzado metodol&oacute;gicamente El Proceso antes de concluir la era de Lanusse. &ldquo;Cuando un Estado elige el lenguaje del terror, destruye todo lo que le da fundamento&rdquo;, hab&iacute;a escrito Mart&iacute;nez, con ojo avizor. &ldquo;La destrucci&oacute;n de la Argentina empez&oacute; entonces, en aquella madrugada aciaga de 1972, y fue sucia, sorda, canallesca, como una pesadilla de fin de mundo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cedr&oacute;n se exili&oacute;, igual que Mart&iacute;nez y los Hurque Mapu. En su casa aloj&oacute; al sobreviviente Camps. &ldquo;Lo preparamos cuando volvi&oacute;, con una peluca, unos bigotes&hellip;&eacute;l era uno de los personajes centrales, era uno de los sobrevivientes, nunca le pregunt&eacute; lo que hab&iacute;a pasado, c&oacute;mo hab&iacute;a ocurrido y nunca le dije que yo hab&iacute;a hecho la cantata. Creo que ni siquiera se la hice escuchar&hellip;despu&eacute;s conoc&iacute; a la Berger. La vi varias veces en Par&iacute;s. A (Ricardo) Haidar tambi&eacute;n. Despu&eacute;s nada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los tres desaparecieron durante la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sonido-furia-trelew_129_9256504.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Aug 2022 03:12:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sonido y la furia en Trelew]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Masacre de Trelew,Trelew,Mercedes Sosa,Palito Ortega,Montoneros,ERP]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pelotón y el comandante: Vaca Narvaja, Montoneros y un diálogo imaginario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/peloton-comandante-vaca-narvaja-montoneros-dialogo-imaginario_129_9243445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una entrevista a Fernando Narvaja reactivó el recuerdo de la contraofensiva montonera, las caricaturas fáciles sobre la conducción y una organización política que nunca asumió su derrota. Muy lejos de allí, en el mundo popular, los 70 vuelven entre fantasmas y espíritus.</p></div><p class="article-text">
        El comandante del sue&ntilde;o de Akira Kurosawa (en <em>El t&uacute;nel</em>) camina <em>despu&eacute;s de la guerra</em>. Vuelve a casa, cruza ese t&uacute;nel. Va a paso firme hasta que aparece, caminando de atr&aacute;s, un soldado muerto, un soldado que ignora su propia muerte. Tiene la cara azul. Hablan. El muerto mira en una colina la casa encendida de sus padres, se la se&ntilde;ala: <em>hay luz en casa, me esperan</em>. Pero el comandante lo convence de que est&aacute; muerto. Y ocurre algo peor: del t&uacute;nel aparece un batall&oacute;n entero. Muertos, formados y marchando. Ahora el comandante quiere convencer a todos de que perdieron, de que est&aacute;n muertos. Con la culpa encima del que dio las &oacute;rdenes, &eacute;l les cuenta su propio calvario en un campo, les jura que tambi&eacute;n hubiera preferido morir, hasta que finalmente decide darles una &uacute;ltima orden militar (una que reabsorbe todas): acepten la muerte. El pelot&oacute;n da media vuelta y regresa, se pierden en el t&uacute;nel caminando.
    </p><p class="article-text">
        La historia invertida: <strong>a un comandante no lo persigue un pelot&oacute;n sino que a un pelot&oacute;n lo persigue un comandante.</strong> Fernando Vaca Narvaja es como el sue&ntilde;o al rev&eacute;s. Camina detr&aacute;s de un pelot&oacute;n que vuelve a casa, y ese pelot&oacute;n, formado entre vivos, muertos, sobrevivientes, quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a lo convencer&aacute; de que el proyecto muri&oacute;. Quiz&aacute;s, incluso, entre la tropa lleven la cabeza del padre del comandante Vaca Narvaja. Vaca Narvaja es una <a href="https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-236721-2013-12-30.html?mobile=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familia diezmada</a>. Una familia cruzada por el dolor argentino. Y la cabeza del padre la cortaron los impiadosos que no pudieron cort&aacute;rsela a &eacute;l, a ese hombre, que es un hombre del que nadie podr&aacute; decir: fue un cobarde. Pero el comandante del sue&ntilde;o que dice <em>perdimos y morimos</em> ac&aacute; funciona en espejo: el pelot&oacute;n le dir&iacute;a &ldquo;perdimos y morimos, comandante&rdquo;. Porque nunca dijo &iexcl;guarisover!, nunca dijo la conducci&oacute;n: &ldquo;perdimos, volvamos a casa&rdquo;. Falt&oacute; ese retorno. Quiz&aacute;s el &ldquo;sesgo de clase&rdquo;, de elite, de la conducci&oacute;n montonera resida tambi&eacute;n ah&iacute;: en su exitismo. <strong>No perdimos. Vamos a pelear que tuvimos raz&oacute;n hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que hacer mejor una cuenta que no se puede posponer: la democracia que est&aacute; por cumplir cuarenta a&ntilde;os finalmente comienza de qu&eacute; derrota y de qu&eacute; victoria. 1979, el a&ntilde;o de la primera Contraofensiva montonera, cuando emit&iacute;an &oacute;rdenes de guerra vestidos de fajina a miles de kil&oacute;metros, es tambi&eacute;n el a&ntilde;o del paro sindical de Sa&uacute;l Ubaldini y la visita de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos porque al movimiento de derechos humanos no lo par&oacute; nadie. Derechos humanos, resistencia sindical y partidaria. Cambiaron las condiciones para derrotar la dictadura: no se la iba a derrotar militarmente. El campo de batalla ya estaba en otro lado. La dictadura empezaba a retroceder ante las reacciones a su plan econ&oacute;mico y ante lo que se iba conociendo que hac&iacute;an en la mesa de torturas. <strong>En eso tiene raz&oacute;n Vaca Narvaja: los militares no se fueron por la derrota de Malvinas. M&aacute;s bien fueron a la guerra para no perder el poder. Y despu&eacute;s perdieron todo junto.</strong> Pero a Fernando Vaca Narvaja lo persigue la historia. Oculta con estilo las canas, lleva una barba prolija, se lo ve: escapa del tiempo. Camina en el t&uacute;nel.
    </p><p class="article-text">
        Los reencuentros entre ex combatientes &ndash;como entre soldados argentinos y brit&aacute;nicos&ndash; pueden ser conmovedores. Hay una camarader&iacute;a prudente entre quienes dieron la vida cada uno por su pa&iacute;s y se reconocen ahora, en los a&ntilde;os despu&eacute;s, sobre una piedad final. Un honor militar. El terrorismo de Estado quit&oacute; ese honor militar de cualquier escena. Cuando el campo de batalla es la mesa de torturas el honor militar se pierde.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las reglas del m&eacute;todo</strong></h3><p class="article-text">
        En &ldquo;El m&eacute;todo&rdquo; de Tom&aacute;s Rebord toc&oacute; un d&iacute;a la entrevista a Fernando Vaca Narvaja. Como <a href="https://panamarevista.com/el-discurso-del-metodo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apunt&oacute; Mariano Schuster</a>, la idea del programa est&aacute; basada en que el entrevistado construya su &ldquo;auto narraci&oacute;n&rdquo;. Son invitados a jugar su juego. Pero tambi&eacute;n, quiz&aacute;s, y aunque suene instructivo, el juego de los autonarrados cumple un acuerdo t&aacute;cito: <em>dentro de la democracia todo, fuera de la democracia nada</em>. Corach &ndash;un pol&iacute;tico profesional&ndash;, Moreno &ndash;un violento de circo&ndash;, Maslat&oacute;n &ndash;un pol&iacute;tico influencer&ndash;, distintos personajes est&aacute;n ah&iacute;, dentro del amplio juego donde cada dos a&ntilde;os se votan inquilinos nuevos. Productos de la democracia. Pero la entrevista con Vaca Narvaja puso al l&iacute;mite justamente el m&eacute;todo: trajo el agujero negro de la historia que no puede &ldquo;contener&rdquo; el formato. O que lo altera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego se desatan las reacciones previsibles sobre todo ante la bolilla negra de la memoria montonera: las contraofensivas. Hern&aacute;n Confino, autor de <em>La Contraofensiva: el final de Montoneros</em>, dice que &ldquo;la contraofensiva no se entiende sin las memorias sobre la contraofensiva, pero el tema es qu&eacute; hacemos despu&eacute;s si las queremos entender hist&oacute;ricamente&rdquo;. El historiador Christopher Hil suma esto en <em>El mundo trastornado</em>: &ldquo;La historia tiene que ser reescrita en cada generaci&oacute;n porque, aunque el pasado no cambia, el presente s&iacute; lo hace; cada generaci&oacute;n se hace nuevas preguntas sobre el pasado y encuentra nuevas &aacute;reas de sinton&iacute;a conforme vuelve a vivir diferentes aspectos de la experiencia de sus predecesores&rdquo;, escribi&oacute;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las dos cartas</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>El extremo maniqueo de hacernos creer que la militancia estaba hecha de &ldquo;perejiles&rdquo; que iban al muere no nos puede omitir el tabicamiento de informaci&oacute;n y la diferencia entre la capacidad decisoria de la conducci&oacute;n y la de los conducidos. Las organizaciones armadas no votaban en asamblea sus decisiones.</strong> Las contraofensivas parecen el cap&iacute;tulo final y m&aacute;s terrible de la lectura errada de la conducci&oacute;n montonera sobre la coyuntura real. Donde &ldquo;la Orga&rdquo; qued&oacute; atrapada en lo que el propio Rodolfo Walsh adelant&oacute; en su documento cr&iacute;tico a la conducci&oacute;n, en <em>la otra carta</em>. Walsh escribi&oacute; la Carta abierta a la Junta Militar y antes escribi&oacute; la <a href="https://revistasudestada.com.ar/articulo/453/los-papeles-de-walsh-critica-a-la-conduccion-de-montoneros/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta cerrada a la Junta Militante</a>. Las claves de la cr&iacute;tica interna a la conducci&oacute;n montonera est&aacute;n todas contenidas ah&iacute;. Luego, la carta abierta, la que firma con nombre y apellido, es la que tambi&eacute;n quiere decirle al mundo: ac&aacute; la guerra termin&oacute;, la tortura no conoce l&iacute;mites y la miseria ser&aacute; planificada. No firma como jefe de contrainteligencia de un ej&eacute;rcito montonero sino que vuelve a ser el escritor que le cuenta a la sociedad y al mundo lo que pasa en la Argentina por fuera de un l&iacute;mite. Walsh &ldquo;vuelve a operar&rdquo; en sus dos cartas. <strong>Es pol&iacute;tico hasta el final.</strong> La contraofensiva cumple sus profec&iacute;as cr&iacute;ticas: Montoneros ya no entend&iacute;a el pa&iacute;s que quer&iacute;a revolucionar. &iquest;M&aacute;s militarismo iba a derrotar a la dictadura o el militarismo construy&oacute; las condiciones y legitimidad del <em>Proceso</em>? Qued&oacute; entonces la mancha de esa &ldquo;lectura coyuntural&rdquo; profundamente necia y un manto de sospecha sobre por qu&eacute; fueron al muere decenas de militantes. Y esa mancha act&uacute;a hasta el l&iacute;mite de imaginar una &ldquo;entrega&rdquo;, en una versi&oacute;n absurda que sus errores tozudos hacen veros&iacute;mil. Conozco a Vaca Narvaja y a su familia, tengo respeto y afecto hacia &eacute;l. Quisiera verlo m&aacute;s ah&iacute;, en esos &ldquo;apuros&rdquo;, ya no como comandante de un ej&eacute;rcito imaginario sino como responsable de un pedazo de la historia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La dirigencia montonera, los sobrevivientes de esa conducci&oacute;n, no parecen haber elegido colectivamente la luz p&uacute;blica para reformular su relaci&oacute;n con la historia y la pol&iacute;tica. </strong>Algunos, como el propio Vaca Narvaja, quiz&aacute;s lo intentaron marginalmente, sin &eacute;xito. Pero Montoneros se diluy&oacute; sin creer del todo oportuna una visi&oacute;n autocr&iacute;tica com&uacute;n, una mirada adaptada a las condiciones de la &eacute;poca. Entonces veamos algo al respecto. <strong>En Argentina hay un uso (y abuso) de la referencia moral de Pepe Mujica. Por izquierda, por derecha. A Mujica se lo coloca en el lugar del viejo vizcacha rioplatense y el santo padre por un hecho: el hombre es &eacute;tico, no rob&oacute;, su casa humilde lo testimonia.</strong> Resulta evidente esa lavada de conciencia que significan las visitas a su chacra, el paseo entre sus perros, las fotos con el tractor viejo, sus remolachas agroecol&oacute;gicas y el gesto de quienes escuchan con ojos entrecerrados el sabio de una moral basada en un secreto: <em>no robar</em>. No es menor. <strong>Pero hay algo m&aacute;s en Mujica y los Tupamaros: el modo contundente en que de jefes guerrilleros se convirtieron en pol&iacute;ticos de una democracia. Lo hicieron de cara al sol, de frente, en plazas, en &ldquo;mateadas&rdquo;, escuchando a los indiferentes a su &eacute;pica, contemplando todo lo que la misma democracia tiene de derrota hist&oacute;rica y de oportunidad real. Las dos cosas. No dijeron </strong><em><strong>ganamos</strong></em><strong>, dijeron </strong><em><strong>perdimos</strong></em><strong>.</strong> Supieron fugarse de un penal y supieron fugarse de la c&aacute;rcel de la historia tambi&eacute;n, para hacer otra historia. Una con m&aacute;s l&iacute;mites, sin cielo por asalto, ni asaltos. Hablar. Escuchar. Escuchar a quienes invocaron representar. La democracia lenta, viejo camino de tierra. El eterno &ldquo;ah&iacute; vamos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pipo pescador</strong></h3><p class="article-text">
        Corre el a&ntilde;o 2010. Un s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana entrevisto a Pipo Lernoud, en un bar de Bulnes y C&oacute;rdoba, cerca de su casa. Todas las cosas se ven como un s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana. Nos sentamos en una mesa en medio del sal&oacute;n. Prendo el grabador y su historia se va soltando en sus cap&iacute;tulos conocidos entre Once, Plaza Francia, los <em>coiffeurs </em>de las comisar&iacute;as, el escape a la Ibiza hippie, la vuelta, pero hay un detalle cuando entramos a algo que promet&iacute;amos entrar: la relaci&oacute;n de la contracultura con la militancia pol&iacute;tica. Pipo me habla de su amistad con Manuel Belloni, militante de la FAP asesinado por la polic&iacute;a en 1971 en Rinc&oacute;n de Milberg. Me cuenta que tiempo antes Manuel lo cit&oacute; en un bar para despedirse. <em>No me vas a ver m&aacute;s. Paso a la clandestinidad</em>. Eso le dijo a Pipo y tiramos de esa soga, nos metemos en la lucha armada. <em>Nosotros no quer&iacute;amos tomar el poder, quer&iacute;amos evitar el poder, que se metan el poder en el culo</em>, dice Pipo y larga la cr&iacute;tica previsible a la militarizaci&oacute;n. De golpe voy al ba&ntilde;o. Cuando me paro, de casualidad, a dos mesas nuestras, contra una ventana, sentado, con pantal&oacute;n negro de jogging y campera deportiva, vestido como un hombre grande para ir un s&aacute;bado a comprar cosas al Easy con su mujer, est&aacute; el &ldquo;Pelado&rdquo; Perd&iacute;a. Nos mira fijo, no como desafiando, porque evidentemente ha escuchado todo, incluyendo el <em>sambenito </em>de una menci&oacute;n cr&iacute;tica a &ldquo;la conducci&oacute;n de Montoneros&rdquo;, sino como diciendo: <em>qu&eacute; punter&iacute;a, hermanos, ustedes ah&iacute;, yo ac&aacute;, y en el medio&hellip;</em> Pipo Lernoud y Roberto Perd&iacute;a a dos mesas de un bar porte&ntilde;o. Volv&iacute; del ba&ntilde;o, se lo mencion&eacute; en voz baja a Pipo. Pipo mir&oacute; de reojo. Y seguimos hablando, con volumen m&aacute;s bajo. &iquest;Qu&eacute; hubiera pasado si esos dos tipos se cruzaban antes? Los comandantes s&oacute;lo hablaban con subordinados y se quedaron solos. Cuando me volv&iacute; a dar vuelta ya no estaban Perd&iacute;a ni su mujer.. <strong>Ni cuarenta a&ntilde;os de democracia pudieron quebrar la distancia entre esas dos mesas. </strong>Florencia Angilletta trae: &ldquo;Al pus de los setenta, a sus dolores y agujeros, a&uacute;n le falta darle m&aacute;s lugar a los de los del mont&oacute;n, a las familias sin apellidos, a las historias <em>a la que te criaste</em>. Personas comunes que tambi&eacute;n vivieron esos a&ntilde;os. Las memorias son muchas, la militante es una, pero a veces la m&aacute;s inc&oacute;moda es la memoria popular de los setenta, donde no hay pol&iacute;tica y a veces ni siquiera hay rock&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Luna y Rosa</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Hay alguna palabra sobre los otros muertos que no sean s&oacute;lo las de Ceferino Reato? Palabras que no le bajen el precio a la desproporci&oacute;n del terrorismo de Estado pero que pongan la cuchara tambi&eacute;n en historias como las de Hermindo Luna, un h&eacute;roe popular en Formosa. Se cava un t&uacute;nel adentro de otro y de otro.
    </p><p class="article-text">
        Rosa vivi&oacute; esos a&ntilde;os en un barrio del Oeste del Gran Buenos Aires. Una noche pas&oacute; el infierno: buscaban a la hermana montonera de su esposo. Cortaron clavos rodeados de milicos, con hijos chiquitos. Se fueron. Los siguieron un tiempo. El tiempo pas&oacute;. Lleg&oacute; la democracia, las crisis. Bolsillo mata memoria. Pero Rosa despu&eacute;s, en los primeros dos mil, empez&oacute; a trabajar en el mantenimiento y la limpieza de un ex centro clandestino. Entr&oacute; a ese trabajo por necesidad. Cada vez que entraba a alg&uacute;n lugar, a alguna oficina o sala donde hab&iacute;a funcionado el campo se persignaba. &ldquo;Cuando reci&eacute;n empez&aacute;bamos yo estaba en mantenimiento, despu&eacute;s pas&eacute; a estar en la entrada. Y m&aacute;s tarde me fui como cuidadora de sala. Un d&iacute;a me visit&oacute; un yerno y cuando lleg&oacute; a la puerta se descompuso, me dijo que vio un mont&oacute;n de cosas. Se desmay&oacute;. Ese es un lugar de mucho respeto, y cualquiera tiene respeto por ese lugar.&rdquo; Su yerno apenas sab&iacute;a de o&iacute;do lo que pas&oacute; ah&iacute;. La historia lo arremolin&oacute; en segundos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando empezamos fue duro, porque los lugares a la noche no ten&iacute;an ni luz. A veces pienso que tengo diabetes de tanto aguantarme el pis para no ir una cuadra al ba&ntilde;o.&rdquo; Despu&eacute;s hicieron un ba&ntilde;o en la guardia. &ldquo;Yo soy muy humana y me da mucha pena todo. Y una vez cuando sub&iacute; al primer piso sent&iacute; cosas, ten&iacute;a el llavero en la mano y pens&eacute; que hab&iacute;a visto a la Virgen del Rosario de San Nicol&aacute;s. Despu&eacute;s baj&eacute; y le cont&eacute; a una amiga, porque el llavero era de ella y guard&aacute;bamos cosas en ese piso. Entonces, ella me dice que esa no era la Virgen sino un grillo. Yo mir&eacute; as&iacute; nom&aacute;s, pero vi a la Virgen. Ten&iacute;a y tengo mucha fe, y por eso no ten&iacute;a tanto miedo. Pero s&iacute; sent&iacute;a cosas. En otro momento nos encontraremos con mis compa&ntilde;eros y nos contaremos todas las cosas que vimos ah&iacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Lo que se o&iacute;a, las visiones, las premoniciones, todo ese murmullo, eso que vibraba, era uno de los temas de conversaci&oacute;n. Rosa ten&iacute;a un compa&ntilde;ero que era bravuc&oacute;n, dec&iacute;a que no cre&iacute;a en nada. La limpieza y el mantenimiento lo hac&iacute;an personas que cumpl&iacute;an el laburo muchas veces ah&iacute; como en cualquier otro. Pero una noche este compa&ntilde;ero estaba de guardia y dice que se le pas&oacute; una nena en camis&oacute;n, caminando por delante de &eacute;l. &ldquo;Se vino para la guardia, estaba a cuatro cuadras. El muchacho era manda parte pero se fue y no volvi&oacute; m&aacute;s. No quiso estar m&aacute;s ah&iacute;, se peg&oacute; un susto terrible.&rdquo; &ldquo;Otros compa&ntilde;eros iban, ven&iacute;an y ve&iacute;an cosas, pero Dios me protegi&oacute;&rdquo;, dice Rosa. Ella rezaba por todo lo que hab&iacute;a pasado ah&iacute; (&ldquo;hubo mucho sufrimiento&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Una suerte de espiritismo envuelve la historia tambi&eacute;n. <strong>Una religiosidad con restos de voces. Un corredor de gritos y de silencios. La historia no pasa s&oacute;lo por los libros: hay un juego de la copa popular, que trae sus esp&iacute;ritus, sus relatos contados a media voz, sus visiones.</strong> Tambi&eacute;n es donde lo popular mete sus manos en la historia con may&uacute;scula. Como el yerno de Rosa que parece decir: <em>no tengo idea de la Historia pero abr&iacute; la puerta y se me vino toda encima</em>. Dice el antrop&oacute;logo Pablo Sem&aacute;n que hace veinte a&ntilde;os &eacute;l, en San Mart&iacute;n, cerca de unas instalaciones del ej&eacute;rcito pas&oacute; con un remisero joven, que se refiri&oacute; con temor a lo que suced&iacute;a en la zona. &ldquo;Yo no entend&iacute; bien, despu&eacute;s me di cuenta de que estaba hablando de almas en pena, y entonces le pregunt&eacute; a qu&eacute; se refer&iacute;a.&rdquo; El remisero le dijo: &ldquo;A toda a esa gente con la que hicieron todas esas cosas&rdquo;. Esa era la manera que ten&iacute;a para entender lo que fue el terrorismo de Estado y el respeto a las v&iacute;ctimas. &ldquo;Esa es una de las formas en las que se acerc&oacute; una buena parte de la sociedad argentina, un poco bajo la idea de no se puede hacer eso con otro cristiano, con otro argentino, con otro hermano. Y eso implica que la sociedad argentina repudi&oacute; desde un lugar que no es el de la historia oficial, o el de los grupos que se enfrentaron pol&iacute;ticamente, pero tampoco desde una neutralidad o teor&iacute;a de los dos demonios. M&aacute;s bien, una visi&oacute;n distante de la violencia y en defensa del respeto por el hecho de que esos a&ntilde;os estuvieron habitados por un material inflamable, ominoso y demon&iacute;aco.&rdquo; Esa sensaci&oacute;n se oye y viaja entre voces, la de Rosa, la del remisero. <strong>&ldquo;Tambi&eacute;n &ndash;dice Sem&aacute;n&ndash; habla de una altura a la que estuvo una parte de la sociedad argentina que generalmente no es invocada y su voz es nuestra gu&iacute;a al concierto de las memorias&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>A veces nos enteramos que todav&iacute;a caminamos entre fantasmas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/peloton-comandante-vaca-narvaja-montoneros-dialogo-imaginario_129_9243445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Aug 2022 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pelotón y el comandante: Vaca Narvaja, Montoneros y un diálogo imaginario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Montoneros,Fernando Vaca Narvaja,Rodolfo Walsh]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ordenan reabrir la causa por el atentado de Montoneros al comedor de Coordinación Federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ordenan-reabrir-causa-atentado-montoneros-comedor-coordinacion-federal_1_9069065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8684a39-15e2-47a3-8d3c-9db2c06406b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ordenan reabrir la causa por el atentado de Montoneros al comedor de Coordinación Federal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 2 de julio de 1976 a las 13.20 un "poderoso artefacto explosivo" detonó en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal. Causó la muerte de 24 personas y dejó heridas a más de 60.</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara Federal porte&ntilde;a declar&oacute; este jueves la nulidad del rechazo a reabrir la investigaci&oacute;n por el atentado de la organizaci&oacute;n <strong>Montoneros</strong> al comedor de <strong>Coordinaci&oacute;n Federal de la Polic&iacute;a Federal</strong>, ocurrido en los primeros meses de la &uacute;ltima <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/dictadura-civico-militar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dictadura c&iacute;vico militar</a>, cuando la detonaci&oacute;n de un explosivo caus&oacute; la muerte de 24 personas y dej&oacute; heridas a m&aacute;s de 60.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n fue tomada por la sala I del Tribunal de Apelaciones <strong>con los votos de los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Mariano Llorens</strong>, quienes <strong>ordenaron a la jueza del caso, Mar&iacute;a Servini, dictar una nueva resoluci&oacute;n contemplando aspectos que dej&oacute; de lado al rechazar un planteo para reabrir la pesquisa el a&ntilde;o pasado</strong>, seg&uacute;n el fallo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El 2 de julio de 1976 a las 13.20 un &ldquo;poderoso artefacto explosivo&rdquo; deton&oacute; en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal </strong>(tambi&eacute;n conocida como Coordinaci&oacute;n Federal), ubicada en la calle Moreno 1431 de la ciudad de Buenos Aires, <strong>donde -en algunos de los pisos del edificio- funcion&oacute; uno de los centros clandestinos de detenci&oacute;n montados en el marco del ejercicio del terrorismo de Estado</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Servini rechaz&oacute; &ldquo;in limine&rdquo; un planteo de reapertura de la investigaci&oacute;n del atentado, al darlo por prescripto en virtud de que el delito no se consider&oacute; de lesa humanidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por estos mismos hechos, <strong>el 10 de julio de 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n rechaz&oacute; por &ldquo;inadmisible&rdquo; un recurso extraordinario contra un fallo que sobresey&oacute; por prescripci&oacute;n a siete acusados</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese fallo que ratific&oacute; una decisi&oacute;n previa de Servini fue firmado por los camaristas que integraban la sala en ese entonces, Gabriel Cavallo, Eduardo Freiler y Eduardo Farah. Su decisi&oacute;n fue confirmada por la C&aacute;mara Federal de Casaci&oacute;n y luego la Corte la dej&oacute; firme al rechazar el recurso extraordinario por &ldquo;inadmisible&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado, <strong>los denunciantes concretaron un pedido de reapertura que fue rechazado por Servini y ahora la C&aacute;mara declar&oacute; la &ldquo;nulidad&rdquo; de su decisi&oacute;n porque seg&uacute;n se argument&oacute; hubo &ldquo;omisi&oacute;n de valorar circunstancias y elementos conducentes para la soluci&oacute;n del caso, que podr&iacute;an vincularse estrechamente con lo que ha sido materia de decisi&oacute;n</strong>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el tribunal consider&oacute; que se trat&oacute; de una decisi&oacute;n tomada con &ldquo;arbitrariedad&rdquo; en base a doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La  magistrada instructora no ha ponderado todas las aristas que se desprenden de la impugnaci&oacute;n formulada y que pueden estar relacionadas con la pesquisa&rdquo;</strong>, agregaron los jueces en la resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, se agreg&oacute; que &ldquo;fundamentalmente, no se ha considerado el planteo sobre el posible apoyo de Estados y organizaciones extranjeras que tuvieron las personas implicadas&rdquo;, se advirti&oacute; en este fallo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tampoco (la magistrada) pudo evaluar lo requerido por la parte conforme las aristas que el caso proyecta. Esto, en cuanto a la eventual calificaci&oacute;n de cr&iacute;menes de lesa humanidad o cr&iacute;menes de guerra, con los nuevos elementos propuestos; o un posible caso de grave violaci&oacute;n a los derechos humanos&rdquo;, analizaron adem&aacute;s los camaristas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;En conclusi&oacute;n, la resoluci&oacute;n (de Servini) es inv&aacute;lida porque prescindi&oacute; considerar cuestiones previas y expresamente introducidas en derredor de la maniobra denunciada</strong>, las cuales necesariamente hab&iacute;a que merituar para dar una respuesta suficiente&rdquo;, se concluy&oacute;
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, y &ldquo; a efectos de que se agoten todas las hip&oacute;tesis posibles que permitan afrontar un hecho como el contenido en esta causa, corresponde declarar la nulidad del decisorio y devolver las actuaciones a la anterior instancia para que se proceda conforme lo indicado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Servini declar&oacute; prescripto el caso y esa decisi&oacute;n fue apelada por los pretensos querellantes, ante el rechazo &ldquo;in limine&rdquo; de un planteo de reapertura de la investigaci&oacute;n y juzgamiento de los hechos denunciados.
    </p><p class="article-text">
        Los denunciantes en esta causa son la Asociaci&oacute;n de Abogados por la Justicia y la Concordia, la Asociaci&oacute;n &#147;Defensores de Derechos Humanos de Latinoam&eacute;rica&#148;, Eduardo Emilio Kalinec (un ex comisario de la PFA condenado por delitos de lesa humanidad) y  Alicia de Le&oacute;n, quienes pidieron adem&aacute;s ser considerados como querellantes en su condici&oacute;n de &ldquo;v&iacute;ctimas directas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, <strong>Bertuzzi y Bruglia son los magistrados que, en 2016, fueron traslados desde el Tribunal Oral 4 a la Sala I de la C&aacute;mara Federal a trav&eacute;s de un decreto del entonces presidente Mauricio Macri</strong>, una decisi&oacute;n tomada sin que se hiciera un concurso ni tampoco requerir el acuerdo del Senado, como marca la Constituci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esa medida deriv&oacute; en una causa judicial en la que la Corte Suprema de Justicia le orden&oacute; al Consejo de la Magistratura convocar a un concurso para cubrir de manera definitiva ambos cargos, un tr&aacute;mite que actualmente se encuentra en curso en ese cuerpo, a la espera de la aprobaci&oacute;n de las ternas conformadas para los dos lugares.
    </p><h3 class="article-text">El comunicado del CELS</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La Sala I de la C&aacute;mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal decidi&oacute; mantener abierta&nbsp;la causa que investiga un atentado cometido por la organizaci&oacute;n Montoneros en julio de 1976. La excusa es la falta de fundamento de la decisi&oacute;n de la jueza de primera instancia Mar&iacute;a Servini; aunque su decisi&oacute;n en verdad hab&iacute;a sido fundada con precisi&oacute;n: los hechos ocurridos en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal fueron declarados prescriptos y esa decisi&oacute;n est&aacute; firme.
    </p><p class="article-text">
        En tanto los jueces ignoran este argumento, lo que hacen es reinstalar la idea de que las muertes provocadas por las organizaciones de la &eacute;poca son equiparables a delitos de lesa humanidad. Aunque jur&iacute;dicamente esta discusi&oacute;n est&eacute; saldada en la Argentina, cada cierto tiempo aparecen estas decisiones judiciales que reabren la cuesti&oacute;n y producen lo que est&aacute; pasando ahora mismo: una ola de discursos que equiparan a las organizaciones de militantes con la violencia de Estado m&aacute;s cruenta del siglo XX, ola que, adem&aacute;s, nutre los discursos que justifican el endurecimiento estatal contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de Montoneros podr&iacute;a haber sido investigada en su momento por la justicia penal. Eso no fue as&iacute; porque el Estado, en lugar de este camino, eligi&oacute; un m&eacute;todo clandestino de represi&oacute;n y exterminio, cuyas consecuencias todos conocemos.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces recogen argumentos relacionados con el derecho a la verdad, derecho que efectivamente es una obligaci&oacute;n internacional del Estado asociada a la investigaci&oacute;n, juzgamiento y sanci&oacute;n de los delitos de lesa humanidad cuando hay un obst&aacute;culo para la imposici&oacute;n de una sanci&oacute;n. En este caso, no hubo inconvenientes de ese tipo: la causa penal est&aacute; prescrita y los peticionantes pueden pedir informaci&oacute;n al Estado sobre los hechos. Probablemente, enfrentar&aacute;n numerosos obst&aacute;culos porque la dictadura se encarg&oacute; de ocultar y destruir mucha informaci&oacute;n&ldquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1534892442637504516?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1534246505850208257?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/ordenan-reabrir-causa-atentado-montoneros-comedor-coordinacion-federal_1_9069065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jun 2022 18:08:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ordenan reabrir la causa por el atentado de Montoneros al comedor de Coordinación Federal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Dictadura Cívico Militar,Dictadura militar argentina (1976-1983),Montoneros,Servini de Cubría,Leopoldo Bruglia,Pablo Bertuzzi]]></media:keywords>
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