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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Juana Viale]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/juana-viale/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Juana Viale]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bestias humanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bestias-humanas_129_12217630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4703b57f-eb50-4137-ab52-6408d6f83cf0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115588.jpg" width="495" height="278" alt="Bestias humanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La discusión pública sobre la imputabilidad penal de menores cruza argumentos disfrazados de emociones y emociones vestidas de razonamientos. </p></div><p class="article-text">
        Habr&aacute;n visto hace unos d&iacute;as el corte de la discusi&oacute;n entre la actriz y bailarina <strong>Noelia Marzol</strong> y el abogado y periodista de sucesos policiales, <strong>Ricardo Canaletti</strong>. Fue a trav&eacute;s de la mesa donde almorzaban o cenaban, en el comedor que <strong>Juana Viale</strong> y su familia tienen en Canal 13.
    </p><p class="article-text">
        De&nbsp;pronto, la charla de r&iacute;o que se iba bifurcando en mil arroyos deriv&oacute; en la muerte de <strong>Kim G&oacute;mez</strong>, la ni&ntilde;a de 7 a&ntilde;os que muri&oacute; despu&eacute;s de ser arrastrada colgando del cintur&oacute;n de seguridad del auto que dos menores zombis le robaron a la madre de Kim en La Plata.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        El hecho, de caracter&iacute;sticas diab&oacute;licas, fue recordado por Marzol para montar su apoyo a la idea de bajar la edad de imputabilidad en delitos graves. Y dijo, hablando de uno de los chicos que mat&oacute; a Kim, que era una &ldquo;bestia&rdquo;. Canaletti le contest&oacute; que el chico no era una bestia. Pero Marzol insisti&oacute;:&nbsp;&ldquo;S&iacute;, absolutamente s&iacute;. Es una persona totalmente inconsciente&rdquo;, y se pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;y si fuera mi hija?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Canaletti le dijo que no lo era, y pas&oacute; a despersonalizar el asunto, traslad&aacute;ndolo a un terreno de abstracci&oacute;n: &ldquo;Hay gente que se pone a ver esto para tratar de solucionarlo y hay otras personas que se ponen a ver esto para ver c&oacute;mo reaccionan frente al hecho. Por supuesto, ya sabemos c&oacute;mo reaccion&aacute;s vos. Lo quer&eacute;s matar&rdquo;. Y Marzol sigui&oacute; castigando con su mano de hierro con guante de seda: &ldquo;Para m&iacute; ese ser ni se titula persona. La nena est&aacute; muerta. La arrastraron quince cuadras y no vive m&aacute;s. Y el nene sigue viviendo&rdquo; (en realidad dijo &ldquo;guince guadras&rdquo;).&nbsp;&ldquo;Perfecto, &iquest;vos quer&eacute;s tener dos v&iacute;ctimas?&nbsp;Contra una expresi&oacute;n visceral no se puede hacer nada&rdquo;, dijo Canaletti, ya con aros, pistones y junta de sus motores de polemista recalentados.
    </p><p class="article-text">
        El caso es extra&ntilde;o por las confusiones propias que aparecen en la mayor&iacute;a de las discusiones, y de las que ni siquiera se salvan las mejores argumentadas. Por subrayar lo primero que salt&oacute; a la vista: la inversi&oacute;n de los tantos en contra que se endilgaron Canaletti y Marzol. Porque es cierto que Marzol defendi&oacute; su postura &ldquo;visceral&rdquo;, pero lo hizo con la entonaci&oacute;n de la racionalidad. Al tiempo que Canaletti trat&oacute; de un modo visceral que Marzol entrara en razones. Pasa seguido: se sostiene una idea investida formalmente de aquella otra que le lleva la contra. Por lo que la posici&oacute;n &ldquo;pared&oacute;n friendly&rdquo; de Marzol pareci&oacute; m&aacute;s civilizada que la de Canaletti, que fue racional e informada, pero la comunic&oacute; con vehemencia. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas veces por d&iacute;a se repiten, donde quiera que sea, discusiones de esta especie? En los bares, los hogares, los taxis y las oficinas se discute m&aacute;s o menos as&iacute;, es decir generando efectos de simpat&iacute;a y antipat&iacute;a expendidos por las f&aacute;bricas del malentendido. No hay argumento que no sea esclavo de su formalismo, por lo que casi ya no hay argumentos y abundan los formalismos. De manera que en la disputa Marzol Vs. Canaletti, quiz&aacute;s para los terceros (para Juana Viale tambi&eacute;n) haya &ldquo;ganado&rdquo; Marzol por haberle dado a su argumento duro un disfraz blando, cosa que no suele pasar al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
         Pero por fuera de los efectismos, que determinan la eficacia en este tipo disputa publica que reduce todo a un aforismo que pegue (a una bala que entre), &iquest;cu&aacute;l fue el punto del desacuerdo? Lo que se discut&iacute;a era si el chico del que hablaban es una bestia o puede &ldquo;titularse&rdquo; persona. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Canaletti le dice a Marzol que los chicos que mataron a Kim G&oacute;mez no son bestias, tiene raz&oacute;n porque capta el sentido que le quiere dar su interlocutora a esa palabra, anulando lo que esos chicos tengan de sujetos de derecho. Pero tambi&eacute;n tiene raz&oacute;n Marzol al llamarlos bestias, aunque en un sentido que no es el que ella le da porque cabe mejor en la idea de la voluntad schopenahueriana, fuerza ciega de la naturaleza que impulsa la existencia<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Norman Mailer</strong> estaba &ldquo;un poco&rdquo; a favor de la pena de muerte porque ve&iacute;a en su impulso (o, m&aacute;s bien, en quienes la impulsaban), un vestigio del salvajismo propio del hombre anterior a la civilizaci&oacute;n, que es otro salvajismo. Justificaba ese cari&ntilde;o contenido por el fusilamiento diciendo que peor era matar con licencia en las guerras. Una idea que cuaja mejor en pa&iacute;ses guerreros como Estados Unidos, que en otros que no lo son. 
    </p><p class="article-text">
        En nombre de ese rescoldo de bestialidad que todav&iacute;a calienta los cimientos de la civilizaci&oacute;n parece hablar Noelia Marzol. Y quiz&aacute;s lo haga inspirada en un fantasma de supervivencia muy &iacute;ntimo. Por algo dice de Kim G&oacute;mez: &ldquo;&iquest;y si fuera mi hija?&rdquo;. Es una de las dos preguntas que hay que hacerse. La otra, que no se hace, es: &ldquo;&iquest;y si mi hijo fuera el que la mat&oacute;?&rdquo;. &nbsp;En ese olvido est&aacute; la diferencia de Marzol con Canaletti, que s&iacute; es capaz de hacerse las dos preguntas.
    </p><p class="article-text">
        No se puede reprocharle a Marzol su necedad, por otra parte, muy representativa de los modos fr&iacute;volos con que se discuten las cosas importantes en las pantallas. Kim G&oacute;mez pudo ser su hija, a la que mataron dos &ldquo;bestias&rdquo;, y listo. Eso es todo lo que siente, y todo lo que es capaz de identificar: lo que imagina el propio &ldquo;afectado&rdquo;. Un reflejo bestial que tampoco habr&iacute;a que reprocharle porque &iquest;qui&eacute;n no lo tiene? 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tal vez, se rebaj&oacute; a una suficiencia vulgar en el final de la disputa televisiva. Canaletti acababa de decirle que hablaba &ldquo;tonter&iacute;as&rdquo;, y como ella no acept&oacute; la palabra, &eacute;l la invit&oacute; gentilmente a devolv&eacute;rsela. Pero ella le dijo que no pod&iacute;a hacer eso por la educaci&oacute;n que recibi&oacute;. En alusi&oacute;n, suponemos, al Instituto Schiller de Villa del Parque, de donde egres&oacute; con medalla de oro, sin pronunciar nunca insultos gruesos como &ldquo;tonter&iacute;a&rdquo;, ni abordar el tema de lo bestia que somos los humanos.
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/bestias-humanas_129_12217630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 03:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Noelia Marzol,Ricardo Canaletti,Juana Viale]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirtha Legrand, el eterno regreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mirtha-legrand-eterno-regreso_129_8360361.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed1b2868-be85-454d-b6ac-f1fcde4540d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirtha Legrand, el eterno regreso"></p><p class="article-text">
        Los partes cl&iacute;nicos del Mater Dei llevando el d&iacute;a a d&iacute;a, por momentos el hora a hora de la recuperaci&oacute;n de Mirtha Legrand despu&eacute;s de una lectura cinecoronariogr&aacute;fica de su Rolls Royce biol&oacute;gico y la colocaci&oacute;n de dos stents son textos suaves, sin alarma, que apuntan a un incidente (quiera la madre de dios) sin demasiada importancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La noticia nos recuerda que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio su figura se sustrajo de la escena en la que reina su nombre entre l&aacute;mparas, vajilla blanca y vino de la casa.</strong> Y que sobrevivi&oacute; su marca, utilizada por la nieta m&aacute;s desinformada del mundo, Juana Viale y por, seg&uacute;n lo describi&oacute; con amor un periodista de <em>La Naci&oacute;n</em>, el &ldquo;s&oacute;lido productor&rdquo; Ignacio Viale, nieto tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hay espacio ac&aacute; para detenerse en la sordidez del detalle geneal&oacute;gico. Pero qu&eacute; extra&ntilde;a es esa posesi&oacute;n, por parte de los nietos, del patrimonio intangible de Legrand que saltea a sus hijos y se descarga sobre la (hasta ahora) generaci&oacute;n m&aacute;s r&uacute;stica de descendientes a la que pueda aspirar una celebridad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En fin, asuntos de familia. Adem&aacute;s, &iquest;qu&eacute; refinamiento se le podr&iacute;a exigir a los herederos de un reino surgido de la televisi&oacute;n argentina? Ni que fueran los nietos de Borges. Quiz&aacute;s por eso, y para marcar el paso antiguo que comenzaba a perderse, Mirtha Legrand anunci&oacute; su reaparici&oacute;n varias veces y, finalmente, la cometi&oacute; el &uacute;ltimo 28 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        El espectador recordar&aacute; la en&eacute;sima reincidencia. Legrand irrumpi&oacute; empujada por unos golpes cegadores de back ligths, como bajando del cielo, mientras sonaba a los gritos &ldquo;Emperatriz&rdquo;, la m&uacute;sica incidental que Luis Mar&iacute;a Serra compuso a pedido de Daniel Tinayre, inspir&aacute;ndose en un &ldquo;clasicismo para reyes&rdquo; decantado de Vivaldi y Bach, con la finalidad de matizar con melod&iacute;as de &ldquo;ca&ntilde;os&rdquo; los matambres con rusa y los flanes mixtos que desfilaron por la pantalla durante mil a&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, <strong>Mirtha Legrand volvi&oacute; a demostrar su lucidez sin edad, su car&aacute;cter irreductible y un sentido del deber profesional basado en la humildad de prepararse para el trabajo que toca hacer.</strong> Pampita aport&oacute; su belleza, y el &ldquo;s&oacute;lido productor&rdquo; Ignacio Viale las presencias rutinarias y neur&oacute;tico-obsesivas de Jony Viale y de Baby Etchecopar, a quien Fern&aacute;n Quir&oacute;s tuvo que explicarle tres veces el concepto de zoonosis para moverlo, con &eacute;xito cero, de la &ldquo;teor&iacute;a&rdquo; acerca de que el covid es un tejemaneje de laboratorio entre &ldquo;chinos&rdquo; y &ldquo;&aacute;rabes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n fue extra&ntilde;a. Legrand estaba sobre los bordes de su propio espacio, acomod&aacute;ndose como hacinada a un programa que hacen los otros, especialmente los invitados del espectro conservador, iletrado, compulsivista, intocables en sus derivas de apalear las diferencias. Fuerza seguramente beneficiosa para los hermanos nietos, que no hacen otra cosa que trabajar todav&iacute;a menos de lo que lo han venido haciendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un &ldquo;productor s&oacute;lido&rdquo; que invita a diez personas enardecidas, y una conductora que los deja hablar sin interrupciones mientras <em>descansa</em>. Eso es todo lo que qued&oacute; de los almuerzos de la abuela, que tuvo en la interrupci&oacute;n la base de su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; era lo que daba Mirtha antes de la conversi&oacute;n de sus almuerzos y cenas en un aguantadero del Tea Party? Daba, en primer lugar, una prueba de longevidad. <em>Almorzando con las estrellas</em>, la primera versi&oacute;n de sus comederos parlantes, se inaugur&oacute; en 1968. S&oacute;lo <em>Meet the press</em>, de la NBC, que lleva 73 a&ntilde;os con la salvedad de que lo condujo una docena de presentadores, puede competir con los almuerzos y cenas de la Naci&oacute;n Argentina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para seguir con estos n&uacute;meros escalofriantes: <em>Saturday Live Nigth</em> tiene <em>solamente</em> 45 a&ntilde;os, como la versi&oacute;n americana de <em>Sportcenter</em>, de ESPN. <em>The price is right</em>, de la CBS, 49. El &uacute;nico programa argentino que supera el de Legrand es <em>Telenoche</em>, que lleva 55 a&ntilde;itos sac&aacute;ndole punta a sus dones que lo convierten en el noticiero m&aacute;s infrainformado, subhablado y sobreindignado de este planeta volc&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Legrand lleva 53 a&ntilde;os d&aacute;ndoles de comer, y de alg&uacute;n modo atragant&aacute;ndolos, a presidentes, futbolistas, actores y actrices de prestigio y actores y actrices de madera balsa, jefes de polic&iacute;a, ladrones, economistas especializados en errar el vizcachazo, El Incre&iacute;ble Hulk, travestis, sacerdotes ped&oacute;filos, monjas, vedettes, escritores fuera de lo normal como Marcos Aguinis, folcloristas, tangueros, rockeros, reposteros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segregada la &ldquo;gente com&uacute;n&rdquo;, se hace imposible encontrar en la historia de la televisi&oacute;n un programa donde tantas personas &ldquo;importantes&rdquo; hayan sido convocadas para hablar de <em>otra cosa</em>. Y presionados sobre el generalismo, el enciclopedismo y el diletantismo de la anfitriona, todas aguas servidas del sentido com&uacute;n, es dif&iacute;cil recordar a alguien que no haya desarrollado en sus sobremesas una soluci&oacute;n plena de los problemas de los argentinos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mirtha Legrand, Rosa Mar&iacute;a Juana Mart&iacute;nez Su&aacute;rez do nascimento (no se entiende por qu&eacute; no adopt&oacute; directamente el seud&oacute;nimo Catalina &ldquo;Le Grand&rdquo; si esa era la onda), ha sido exigente con la grandeza con que se manifiesta <strong>la peque&ntilde;ez porque ha sabido representar el sentido com&uacute;n del afuera de la televisi&oacute;n.</strong> Ese amor al reduccionismo y su hipersensibilidad al desorden es la luz de su estrella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso y la hibridez que funde aleaciones indestructibles entre la madame Verdurin de Proust y el barroco amersado de la Duquesa de Alba. Nadie lo describe mejor que su escen&oacute;grafo, Alberto Negrin, cuando detalla la &ldquo;mesaza&rdquo; en el ritornello de 2014: &ldquo;La due&ntilde;a de esa casa ha viajado mucho y eligi&oacute; lo mejor, lo que la conmovi&oacute;.&nbsp;La mesa es escocesa, las sillas son francesas, el escritorio es Jansen, el mueble del living es ingl&eacute;s con toques chinos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mejunje me inspira, as&iacute; que ya tengo listo mi outfit para cuando Boca vuelva a jugar con p&uacute;blico: Calza de ciclista como &ldquo;cita&rdquo; del Tour de France, camisa escocesa de Escocia, boleadoras de Tapalqu&eacute;, chaleco antibalas de la polic&iacute;a de Mosc&uacute; y zapatos de payaso by Circo Rodas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas toneladas de carne y pastas, cu&aacute;ntos tanques australianos de agua, vino y caf&eacute; y cu&aacute;ntos brindis por un mundo mejor podr&iacute;an computarse en estos 53 a&ntilde;os de gloria? No hay estad&iacute;sticas para la eternidad. Mejor recordar eventos sueltos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Propongo el del 21 de septiembre de 1978. A la mesa de Mirtha Legrand se sientan Ginette Reynal, Susana Gim&eacute;nez, Claudio Levrino y Laureano Brizuela. En medio de esa tortura inventada por Legrand de comer y hablar <em>al mismo tiempo</em> (o no comer) se deja sentir la emoci&oacute;n colectiva. Hace menos de tres meses que la Selecci&oacute;n Argentina de f&uacute;tbol gan&oacute; la Copa del Mundo y la anfitriona recuerda la emoci&oacute;n de Videla en la final. O sea, Videla&hellip; emocionado. &iquest;Hay algo m&aacute;s tierno que un matarife ensangrentado acunando su osito de peluche? Los comensales pucherean de patriotismo. Legrand lagrimea. Vaya momento compacto de uni&oacute;n nacional para quienes dicen que no es posible. Cuando alguien le record&oacute; a Legrand esa anuencia emo, le contest&oacute;: &ldquo;Han pasado tantos a&ntilde;os...&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora que sus programas se hunden en el agujero negro calado por sus nietos a sueldo, se a&ntilde;oran las conversaciones bobas pero intensas, de la que solo queda lo bobo. El esquema es m&aacute;s o menos el mismo: personas que se sientan a garronear un bife de chorizo y, salvo que se llame Fern&aacute;n Quir&oacute;s o alguna otra excepci&oacute;n, hablan con un nivel de afirmaci&oacute;n inversamente proporcional al de sus conocimientos. As&iacute; es la vida, por lo que quiz&aacute;s no haya mejor representaci&oacute;n de la humanidad que esas &ldquo;mesitas&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin Legrand faltan los momentos de ruptura, la fractura de la comedia de la cordialidad y el careteo que La Se&ntilde;ora Televisi&oacute;n se encarg&oacute; de sabotear con la llegada del &ldquo;momento Alien&rdquo;. Hagamos la lista espont&aacute;nea de las celebridades con las que se bati&oacute; a duelos de intransigencia y descortes&iacute;a: Graciela Alfano, Dami&aacute;n de Santo, Dyango, Roberto Piazza, Silvana Su&aacute;rez, Cecilia Rosetto, Pamela David, Ricardo Dar&iacute;n, Mar&iacute;a Fiorentino, Guillermo Francella, Mercedes Mor&aacute;n, Alfredo Casero. Todos conocieron su gelidez. Aunque nada se compara al instante de Fin del Mundo en el que le pregunt&oacute; a Eduardo Duhalde si era narcotraficante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esos momentos, los de hacerle la pregunta tab&uacute; <em>a cualquiera</em>, aun cuando la hiciera en nombre de la maldad del show business, la convirti&oacute; en una anfitriona de casa encantada y, de manera indirecta, en la &uacute;ltima si no la &uacute;nica periodista punk de la televisi&oacute;n argentina. De esta alquimia se aliment&oacute; su programa conservador de vanguardia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando abandone el Mater Dei para seguir cursando un tiempo m&aacute;s la dicha de la inmortalidad que le ha tocado, seguiremos reconoci&eacute;ndola como una mentalidad argentina, recta, terca, inalterable: <strong>una emisaria de la Idea Fija.</strong> Pero tambi&eacute;n como la &uacute;nica persona de la televisi&oacute;n, es decir de una realidad m&iacute;tica que se apaga, capaz de hacer una pregunta que le borre la sonrisa al que le toque responderla o callar. 
    </p><p class="article-text">
        <em>JJB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Becerra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/mirtha-legrand-eterno-regreso_129_8360361.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Oct 2021 03:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirtha Legrand, el eterno regreso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Mirtha Legrand,Juana Viale]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hipótesis sobre el secuestro de Mauricio Macri]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hipotesis-secuestro-mauricio-macri_129_7986403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b250ce1b-c1df-4975-975e-2d381791d7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hipótesis sobre el secuestro de Mauricio Macri"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El expresidente volvió a equiparar su vivencia en la Casa Rosada a partir de 2018 con una experiencia tortuosa. Cabe preguntarse quién fue el secuestrador.</p></div><p class="article-text">
        En el comienzo de la velada, <strong>Juana Viale</strong> anticip&oacute; que la charla con <strong>Mauricio Macri</strong> iba a ser &ldquo;maravillosa&rdquo;. Lo fue. Hablaron sobre la &eacute;pica de un hombre acosado por las fuerzas del mal. Los errores &mdash;alguno que otro hubo&mdash; fueron siempre desde la buena fe, pero el legado es imborrable. Hay futuro y probable reelecci&oacute;n porque hay reserva moral. Pero no todas fueron rosas en la noche del s&aacute;bado. La anfitriona fue lapidaria cuando su invitado no supo poner pistacho en una tarta y lo mand&oacute; a jugar al paddle. Sentado frente al televisor, un juez de Comodoro Py tuvo un acto reflejo y fue a buscar la raqueta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mauricio Macri falló al intentar verter pistacho en una tarta, el 29 de mayo de 2021                            </span>
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        Una palabra sobrevol&oacute; la amenidad de la conversaci&oacute;n de tono intimista: <strong>secuestro</strong>. Macri denunci&oacute; que Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner <strong>&ldquo;ten&iacute;a y tiene secuestrado al peronismo&rdquo;</strong>, cont&oacute; que su vocaci&oacute;n por lo p&uacute;blico naci&oacute; tras el secuestro que sufri&oacute; en 1991, y describi&oacute; al Gobierno de <strong>Alberto Fern&aacute;ndez</strong> como <strong>&ldquo;gente que cree que somos esclavos&rdquo;</strong>, es decir, un secuestrador masivo. 
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, la referencia m&aacute;s reveladora lleg&oacute; cuando Viale indag&oacute; sobre la vivencia personal de Macri en 2018, a&ntilde;o de la debacle definitiva. <a href="https://www.eltrecetv.com.ar/videos/la-noche-de-mirtha/mauricio-macri-hablo-del-agobio-del-poder-el-2018-fue-como-mi-secuestro_151184" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Era muy duro, lo comparaba con mi secuestro; una sensaci&oacute;n de agobio, de no parar&rdquo;.</a> No hay motivos para descreer de una exposici&oacute;n tan cruda del fuero &iacute;ntimo de un expresidente. Lejos del guion marketinero, tan constitutivo del macrismo, la comparaci&oacute;n del ejercicio de la Jefatura de Estado con una de las peores torturas f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas que puede sufrir un ser humano parece m&aacute;s bien una confesi&oacute;n ante el psicoanalista. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La alianza del PRO, UCR y Coalición Cívica viene desarrollando la idea de que hay un electorado que vive a cuestas de otro sector de la sociedad y no merece —o no sabe ver— los méritos del macrismo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La experiencia de div&aacute;n permite inferir que, ante una definici&oacute;n de ese tipo, un analista preguntar&iacute;a qui&eacute;n ser&iacute;a el secuestrador. Tambi&eacute;n lo har&iacute;a un periodista. La respuesta deber&iacute;a ser desarrollada por Macri, pero cabe buscar explicaciones en las acciones y las palabras del exgobernante. 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Forjado en la l&oacute;gica empresarial, Macri nunca se mostr&oacute; muy a gusto con el ejercicio formal de los puestos descriptos en la Constituci&oacute;n Nacional, lo que no equivale, desde ya, a desinter&eacute;s por el poder. Meses atr&aacute;s, &eacute;l mismo declar&oacute; no extra&ntilde;ar &ldquo;nada&rdquo; de la vida en Olivos y la Casa Rosada. Fue un diputado ausente y, en los cargos ejecutivos, su desapego por las obligaciones ceremoniales e institucionales fue expl&iacute;cito. Nunca pretendi&oacute; ser un pol&iacute;tico dado al discurso; su incomodidad en el mano a mano de los debates fue notoria; y reci&eacute;n en el tramo final de su mandato pareci&oacute; encontrar conexi&oacute;n con el ba&ntilde;o de masas. <strong>Los testimonios sobre el Macri a puertas cerradas hablan de una ret&oacute;rica y un estilo de conducci&oacute;n m&aacute;s propios del hombre de negocios que hab&iacute;a sido y, todo indica, nunca dej&oacute; de ser.</strong> Es probable, y aqu&iacute; la primera hip&oacute;tesis, que el secuestro que sinti&oacute; el exmandatario haya estado dado por las limitaciones de un cargo, una Constituci&oacute;n, una divisi&oacute;n de poderes y una oposici&oacute;n que impidieron que un empresario llevara a cabo sus prop&oacute;sitos. Y encima, las minucias formales pusieron reparos ante derechos que Macri consideraba innegociables, como ir a pasar unos d&iacute;as de descanso a la estancia del sur propiedad del contratista ingl&eacute;s que usurp&oacute; un lago. </li>
                                    <li>Al expresidente, el descontrol de 2018 le &ldquo;quebr&oacute; la cabeza&rdquo; y se sinti&oacute; derrotado. Meses antes, un cronista de <em>Clar&iacute;n</em> hab&iacute;a citado a Macri: <a href="https://www.clarin.com/politica/lista-562-hombres-apunta-macri_0_ByHj9Cf3Z.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Son 562&rdquo;</a>. Se refer&iacute;a a empresarios, jueces, gremialistas, pol&iacute;ticos y periodistas que obstaculizaban el camino de esfuerzo y m&eacute;rito que, en su relato, propon&iacute;a Cambiemos. &ldquo;Si los pusi&eacute;ramos en un cohete a la Luna, el pa&iacute;s cambiar&iacute;a tanto&hellip;&rdquo;, reprodujo <em>Clar&iacute;n</em>. Macri no logr&oacute; enviar a sus enemigos a la Luna, pero casualmente, Comodoro Py se ocup&oacute; de encarcelar a algunos de ellos, y la Mesa Judicial se las ingeni&oacute; para sacar de circulaci&oacute;n a unos cuantos jueces y fiscales para reemplazarlos por propios, mientras que empresarios period&iacute;sticos decidieron desprenderse de los periodistas que integraban la lista de los enviables al espacio. Cuando la victoria parec&iacute;a al alcance de la mano, la tortilla se dio vuelta y qued&oacute; aplastada por una deuda externa monumental. <strong>Volvieron a reinar los 562 secuestradores del pa&iacute;s, una cifra &ldquo;inventada, pero que no debe estar lejos de la realidad&rdquo;. </strong></li>
                                    <li>La tercera hip&oacute;tesis del secuestro de Macri es la m&aacute;s inquietante para un movimiento pol&iacute;tico con aspiraciones de volver a gobernar la Argentina. La alianza del PRO, UCR y la Coalici&oacute;n C&iacute;vica, en su amplio rango, viene desarrollando la idea de que hay un electorado que vive a cuestas de otro sector de la sociedad y no merece &mdash;o no sabe ver&mdash; los m&eacute;ritos del macrismo. Unos 20 millones de argentinos, seg&uacute;n las cuentas que sacan cada tanto algunos <em>think tanks</em> liberales, son financiados por quienes verdaderamente suman. <strong>&ldquo;El peronismo hoy es el partido de los que no trabajan&rdquo;</strong>, sentenci&oacute; Macri hace poco. Menuda definici&oacute;n para la coalici&oacute;n votada por 13 millones de argentinos. All&iacute; est&aacute;n las familias que vuelcan los pesos de la asignaci&oacute;n universal por hijo en <strong>&ldquo;la canaleta del juego y la droga&rdquo;</strong>, seg&uacute;n la descripci&oacute;n de <strong>Ernesto Sanz</strong>, o  las referencias b&iacute;blicas sobre <strong>&ldquo;las clases medias que van a salvar a los pobres&rdquo;</strong>, en palabras de <strong>Lilita Carri&oacute;</strong>, adem&aacute;s de la <strong>&ldquo;la Argentina oscura que son las villas del conurbano&rdquo;</strong>, para <strong>Miguel &Aacute;ngel Pichetto</strong>. Una erosi&oacute;n interminable y cotidiana que apunta a millones de argentinos holgazanes que se dejan enga&ntilde;ar por los cantos de sirena del populismo. &ldquo;Los planeros&rdquo;, sintetizan las redes y los WhatsApps de los emprendedores que disertan en el coloquio de IDEA. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seguramente habr&aacute; otras alternativas probables sobre los secuestradores del pa&iacute;s, aunque las aqu&iacute; explicadas encuentran bases en definiciones del expresidente y su c&iacute;rculo rojo de partidarios, intelectuales y medios de comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las tres hip&oacute;tesis resultan problem&aacute;ticas para una alianza que aspira a comandar el Poder Ejecutivo por voto popular. Los l&iacute;mites institucionales y las fuerzas contrapuestas de la democracia seguir&aacute;n all&iacute;, no s&oacute;lo por el empecinamiento de una parte del electorado, sino por la letra de la Constituci&oacute;n. Si Macri, o Vidal, o Rodr&iacute;guez Larreta, o Cornejo ganan el Gobierno, tendr&aacute;n que lidiar con &ldquo;la Argentina del atraso&rdquo;. Por sobre todo, deber&aacute;n encontrar el camino para convencer a al menos una parte de ese &ldquo;sobrante&rdquo; que no supo comprender la lucha &eacute;pica descripta por Macri y sugerida por Viale. 
    </p><p class="article-text">
        <em>SL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Lacunza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/hipotesis-secuestro-mauricio-macri_129_7986403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 May 2021 20:51:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hipótesis sobre el secuestro de Mauricio Macri]]></media:title>
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