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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Cartoneras y cartoneros]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/cartoneras-y-cartoneros/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Cartoneras y cartoneros]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un cartonero murió desangrado mientras buscaba materiales en un contenedor de basura en la Ciudad de Buenos Aires]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cartonero-murio-desangrado-buscaba-materiales-contenedor-basura-ciudad-buenos-aires_1_12933526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7342eb00-dee6-4936-b3dc-0984418070bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134977.jpg" width="847" height="476" alt="Un cartonero murió desangrado mientras buscaba materiales en un contenedor de basura en la Ciudad de Buenos Aires"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un hombre en situación de calle, de unos 30 años, murió el jueves pasado al lado de un contenedor de basura en la intersección de Teodoro García y Cabildo, en el barrio porteño de Belgrano, tras sufrir una herida fatal mientras hurgaba en busca de materiales reciclables.</p></div><p class="article-text">
        Un hombre en situaci&oacute;n de calle, de aproximadamente 30 a&ntilde;os, muri&oacute; el jueves pasado en el barrio porte&ntilde;o de <strong>Belgrano</strong>, luego de sufrir una herida fatal mientras hurgaba dentro de un contenedor de residuos. El hecho ocurri&oacute; en la intersecci&oacute;n de <strong>Teodoro Garc&iacute;a y Cabildo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n relataron integrantes de la organizaci&oacute;n solidaria <strong>Amigos en el Camino</strong>, que asiste a personas sin techo en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, la v&iacute;ctima era un <strong>cartonero</strong> y no llevaba documentaci&oacute;n, por lo que hasta el momento no se pudo establecer su identidad. El hombre fue encontrado sin vida al costado de un contenedor de basura.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la informaci&oacute;n que la Polic&iacute;a le transmiti&oacute; a <strong>Carlos Jacykowski</strong>, integrante de la organizaci&oacute;n, el joven habr&iacute;a sufrido una herida profunda al cortarse con una chapa mientras revisaba el interior del tacho y muri&oacute; desangrado. &ldquo;Eso es lo que nos dijeron&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;, conmovido por la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dentro del volquete hab&iacute;an unas chapas. Se mete y entra a sacar. Cuando ya estaba afuera, dobla una chapa y se corta el brazo y muere desangrado. Cuando vino el primer polic&iacute;a ya no hab&iacute;a nada que hacer. Las chapas estaban al lado del volquete&rdquo;, destac&oacute; Jacykowski.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amigos en el Camino expresaron su profunda tristeza por lo ocurrido y remarcaron la extrema vulnerabilidad en la que viven muchas personas en situaci&oacute;n de calle, que diariamente se exponen a riesgos graves en busca de alimentos o materiales reciclables para subsistir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie sab&iacute;a su nombre, creemos que no era uno de los Amigos en el Camino que visit&aacute;bamos en la zona. Nuestra compa&ntilde;era voluntaria <a href="https://www.instagram.com/virhoy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vir Salazar</a>, cheque&oacute; que estuviera el Amigo de la cuadra y nos inform&oacute; que la Comisaria 14B interviniente, le tomaba las huellas dactilares para saber su identidad&rdquo;, fue el mensaje que compartieron desde la organizaci&oacute;n en redes sociales.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DT3DDE3Dozm/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Y agregaron: &ldquo;No conocemos tu nombre pero podr&iacute;as haber sido nuestro Amigo, ya que tenemos muchos con una historia parecida, por eso te despedimos honrando tu vida. Descans&aacute; en Paz Amigo Qu&eacute; puedas encontrar tu lugar en el cielo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El hecho gener&oacute; conmoci&oacute;n entre voluntarios y vecinos de la zona, y volvi&oacute; a poner en el centro del debate la realidad de quienes viven en la calle, la precariedad de sus condiciones de vida y la falta de respuestas estructurales frente a una problem&aacute;tica que se agrava con el paso del tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cartonero-murio-desangrado-buscaba-materiales-contenedor-basura-ciudad-buenos-aires_1_12933526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Jan 2026 21:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cartonero murió desangrado mientras buscaba materiales en un contenedor de basura en la Ciudad de Buenos Aires]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,muerte,Ciudad de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno porteño dejará de financiar traslados de cartoneros desde y hacia el conurbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-porteno-dejara-financiar-traslados-cartoneros-conurbano_1_12488151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ff75b92-f4af-4763-9153-10a68cd64c7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno porteño dejará de financiar traslados de cartoneros desde y hacia el conurbano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cese de financiamiento le pondrá “fin a los privilegios” de las cooperativas de cartoneros vinculadas al líder del Frente Patria Grande, Juan Grabois, según indicó la administración porteña en un comunicado.
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de la Ciudad anunci&oacute; este mi&eacute;rcoles que dejar&aacute; de brindar financiamiento a los viajes que realizan diariamente los r<strong>ecuperadores urbanos</strong>, com&uacute;nmente llamados <strong>&ldquo;cartoneros&rdquo;</strong>, desde y hacia el conurbano bonaerense para desempe&ntilde;ar tareas laborales en el territorio porte&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cese de financiamiento le pondr&aacute; &ldquo;fin a los privilegios&rdquo; de las cooperativas de cartoneros vinculadas al l&iacute;der del Frente Patria Grande, Juan Grabois, seg&uacute;n indic&oacute; la administraci&oacute;n porte&ntilde;a en un comunicado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno porte&ntilde;o avanza con medidas para reorganizar el sistema de reciclado urbano en la Ciudad y termina con los privilegios que beneficiaban a un grupo reducido de cooperativas&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de de Jorge Macri sostuvo que decidi&oacute; &ldquo;terminar con el financiamiento del traslado diario de cartoneros de cooperativas vinculadas a Grabois que ven&iacute;an desde el conurbano. Estamos desarmando un sistema que, lejos de dar soluciones, se volvi&oacute; parte del problema&rdquo;, sostuvo el alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n precis&oacute; la administraci&oacute;n porte&ntilde;a, el sistema de reciclado de la Ciudad est&aacute; integrado por m&aacute;s de 6.000 recuperadores urbanos organizados en 12 cooperativas que prestan el servicio formal de recolecci&oacute;n diferenciada.
    </p><p class="article-text">
        Esos &ldquo;cartoneros&rdquo;, la mayor&iacute;a residentes en distintos puntos del conurbano, viajan diariamente a la Ciudad donde recorren los barrios, recolectan materiales reciclables y los clasifican en los Centros Verdes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unos 3.100 recuperadores urbanos pertenecientes a las cooperativas Amanecer de los Cartoneros, Madreselvas, Recuperadores Urbanos del Oeste y Cartonera del Sur contaban hasta ahora con traslado diario financiado por el gobierno porte&ntilde;o para viajar desde la Provincia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con esta medida, el Gobierno porte&ntilde;o calcula que se ahorrar&aacute; unos 6.000 millones de pesos anuales que piensa reinvertir en mejoras concretas del sistema, como obras de infraestructura en los Centros Verdes y refuerzo de rutas de recolecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos construyendo un esquema transparente, justo y eficiente, donde todos los recuperadores est&eacute;n bajo las mismas reglas. El esfuerzo del Estado, que es el de todos los vecinos, debe traducirse en mejoras reales para el sistema de reciclado, no en beneficios discrecionales&rdquo;, justific&oacute; el ministro de Espacio P&uacute;blico e Higiene Urbana, Ignacio Baistrocchi.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se suma a una medida previa, que se ejecut&oacute; a fines del 2024, que fue la eliminaci&oacute;n de la intermediaci&oacute;n de los pagos a m&aacute;s de 2 mil recuperadores urbanos.
    </p><p class="article-text">
        Antes se tercerizaban los pagos mediante las cooperativas, que recib&iacute;an los fondos de la Ciudad y los redistribu&iacute;an entre sus miembros.
    </p><p class="article-text">
        Con la reconversi&oacute;n del sistema, este a&ntilde;o todos los recuperadores cobran de manera directa en sus cuentas del Banco Ciudad, sin intermediarios, por lo que se pudo avanzar en la bancarizaci&oacute;n del 100% de los trabajadores del sistema.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al Gobierno porte&ntilde;o, esta medida gener&oacute; un &ldquo;mayor control y trazabilidad&rdquo;, a la vez que &ldquo;fortaleci&oacute; la transparencia en el uso de los recursos y asegur&oacute; que cada trabajador cobre exactamente por el trabajo que realiza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta disposici&oacute;n de combin&oacute; con la implementaci&oacute;n de un sistema de control de asistencia mediante dispositivos biom&eacute;tricos en los Centros Verdes y predios log&iacute;sticos, para &ldquo;asegurar que los pagos lleguen exclusivamente a quienes cumplen efectivamente sus tareas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el primer mes, los descuentos por ausencias injustificadas aumentaron un 45%&rdquo;, puntualizaron.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de la agencia NA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/gobierno-porteno-dejara-financiar-traslados-cartoneros-conurbano_1_12488151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jul 2025 22:19:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno porteño dejará de financiar traslados de cartoneros desde y hacia el conurbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Gobierno de la Ciudad,Reciclado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cartoneros calificaron de "discriminatoria" la licitación del servicio de higiene urbana en CABA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cartoneros-calificaron-discriminatoria-licitacion-servicio-higiene-urbana-caba_1_10093994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ceb0f478-1688-4c65-a080-65b6775ac388_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cartoneros calificaron de &quot;discriminatoria&quot; la licitación del servicio de higiene urbana en CABA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Esto es un ataque hacia las personas, nos dicen que afeamos la ciudad. Atacan su propio sistema de reciclado porque los cartoneros que trabajan están siendo perseguidos. Las personas en situación de calle están tratando de subsistir", aseguró Sergio Sánchez, presidente de Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR). </p></div><p class="article-text">
        Cooperativas cartoneras, organizaciones ambientales, sociales y defensoras de derechos humanos de la Ciudad de Buenos Aires reclamaron en las &uacute;ltimas horas que el gobierno porte&ntilde;o deje sin efecto la licitaci&oacute;n para un servicio de relevamiento de condiciones que impactan en la higiene urbana por considerar que es &ldquo;discriminatoria&rdquo; y que &ldquo;equipara a los recicladores y personas en situaci&oacute;n de calle con basura&rdquo;, en una conferencia de prensa frente el Obelisco. 
    </p><p class="article-text">
        El documento oficial presentado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires indic&oacute; en el apartado titulado &ldquo;Relevamiento general de la zona&rdquo;, que entre los elementos que afectan a la higiene urbana son la &ldquo;presencia de asentamientos precarios producto de personas en situaci&oacute;n de calle&rdquo; que, indica, &ldquo;consiste en la verificaci&oacute;n ocular de la presencia de personas y/o conjunto de las mismas que se encuentren residiendo transitoria y/o permanentemente en v&iacute;a p&uacute;blica con car&aacute;cter de habitualidad y/o permanencia. 
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, la licitaci&oacute;n tambi&eacute;n aclara que entre las especificaciones se encuentra la &ldquo;presencia de recuperadores realizando acopio de material en v&iacute;a p&uacute;blica&rdquo;, que trata sobre  &ldquo;la verificaci&oacute;n ocular de la presencia de recuperadores que se encuentren recolectando y/o acopiando y/o realizando tareas afines respecto de residuos de tipo reciclables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es un ataque hacia las personas, nos dicen que afeamos la ciudad. Atacan su propio sistema de reciclado porque los cartoneros que trabajan est&aacute;n siendo perseguidos. Las personas en situaci&oacute;n de calle est&aacute;n tratando de subsistir. Nosotros trabajamos con compa&ntilde;eros que est&aacute;n fuera del sistema, tenemos que seguir pensando en el otro que queda afuera&rdquo;, asegur&oacute; Sergio S&aacute;nchez, presidente de Federaci&oacute;n Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR). 
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones reclamaron a la administraci&oacute;n de Horacio Rodr&iacute;guez Larreta que se convoque a una mesa de di&aacute;logo y que deje sin efecto la licitaci&oacute;n, que cuenta con un presupuesto de $1.520 millones seg&uacute;n se public&oacute; en el Bolet&iacute;n Oficial. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para nosotros el dinero de esta licitaci&oacute;n podr&iacute;a solucionar los problemas de los compa&ntilde;eros que est&aacute;n trabajando hoy&rdquo;, agreg&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Queremos que se frene la licitaci&oacute;n, quedamos mal vistos, estamos siendo discriminados. Es una falta de respeto. Hay m&aacute;s de 7 mil personas en situaci&oacute;n de calle y m&aacute;s de 10 mil trabajadores recolectores en 12 cooperativas en la ciudad</strong>. Es un atropello que hace a&ntilde;os que no hab&iacute;a&rdquo;, dijo a T&eacute;lam Leonor Larraburu, integrante de la cooperativa Amanecer, perteneciente a la Uni&oacute;n de Trabajadores y Trabajadoras de la Econom&iacute;a Popular (UTEP).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cartoneros son trabajadores esenciales en t&eacute;rminos sociales y ambientales. Son indispensables dentro del ambientalismo. Repudiamos esta licitaci&oacute;n porque es deplorable desde el punto de vista humano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es c&iacute;nica en una ciudad que usa el eslogan de Ciudad Verde y desprecian a los cartones, que son uno de los actores principales que impiden que los residuos vayan a parar a basurales a cielo abierto&rdquo;, asever&oacute; Mercedes Pombo, de J&oacute;venes x el Clima.
    </p><p class="article-text">
        Horacio &Aacute;vila, militante de Proyecto 7, una organizaci&oacute;n que trabaja con personas en situaci&oacute;n de calle, afirm&oacute; a T&eacute;lam que &ldquo;el pliego de la licitaci&oacute;n equipara a los cartoneros y gente en situaci&oacute;n de calle con la basura, es una aberraci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese dinero puede ser utilizado para otra cosa, se muri&oacute; una criatura de tres meses en plena ciudad hace poco. Tiene que ir a reforzar al poco dinero que se le da hoy a las situaciones sociales en la Ciudad&rdquo;, agreg&oacute; &Aacute;vila.  
    </p><p class="article-text">
        Susana Izaguirre, trabajadora de una cooperativa, explic&oacute; que &ldquo;las personas en situaci&oacute;n de calle o las que tiran un carro lo &uacute;nico que piden es un trabajo digno&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No somos basura, somos personas que queremos trabajar.  Es muy arbitrario lo que est&aacute;n haciendo, no puede ser la soluci&oacute;n atropellar a los pobres. Las cooperativas queremos seguir construyendo, no estamos para que nos vengan a apuntar con el dedo. Hace muchos a&ntilde;os que no hab&iacute;a persecuciones, ahora vuelve a renacer ese fantasma&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Organizaciones sociales tambi&eacute;n rechazan licitaci&oacute;n sobre &ldquo;higiene urbana&rdquo; en CABA</h3><p class="article-text">
        En el mismo sentido que las cooperativas cartoneras, distintas organizaciones ambientales, sociales y defensoras de derechos humanos de la Ciudad de Buenos Aires reclamaron a la administraci&oacute;n de Horacio Rodr&iacute;guez Larreta que deje sin efecto la licitaci&oacute;n para un &ldquo;servicio de relevamiento de condiciones que impactan en la higiene urbana&rdquo;, porque &ldquo;deshumaniza e iguala a objetos con personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gravedad de la licitaci&oacute;n infiere en la deshumanizaci&oacute;n que trae aparejada, igualando objetos a personas en situaci&oacute;n de calle y cartoneros y cartoneras, y adjudicando su tratamiento a una empresa de higiene, en vez de a las correspondientes &aacute;reas vinculadas a trabajo o a desarrollo social&rdquo;, alertaron.
    </p><p class="article-text">
        Advirtieron que &ldquo;para el relevamiento se tiene destinados $1.525.990.897,15 millones de pesos para 18 meses de trabajo, a raz&oacute;n de 84,7 millones de pesos por mes&rdquo;, lo que consideraron &ldquo;descabellado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte de una beba en situaci&oacute;n de calle en la Ciudad de Buenos Aires pone de manifiesto la falta de pol&iacute;ticas hacia el sector m&aacute;s vulnerable&rdquo;, dijeron. En ese contexto, reclamaron &ldquo;una pol&iacute;tica p&uacute;blica que busque la inclusi&oacute;n social de los cartoneros y cartoneras que hoy por hoy no se encuentran en el sistema formal de reciclado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alertaron que &ldquo;las funciones que se le asignan a las empresas que ganen la licitaci&oacute;n se superponen con otras que tienen la Direcci&oacute;n General de Limpieza, las empresas de higiene urbana y el CEAMSE&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adieron que &ldquo;contratar una empresa para que mande fotos y ubicaci&oacute;n de grafitis en plena campa&ntilde;a electoral, resulta por lo menos sospechoso de intentar limitar la expresi&oacute;n de sus adversarios pol&iacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El texto de convocatoria a la licitaci&oacute;n y los objetivos planteados son claramente discriminatorios y de implementarse se deduce que habr&aacute; un crecimiento de la violencia en las calles hacia las personas m&aacute;s necesitadas de ayuda por parte del Estado&rdquo;, sostuvieron.
    </p><p class="article-text">
        Por eso rechazaron la licitaci&oacute;n, pidieron que Larreta &ldquo;deje sin efecto las ofertas recibidas el d&iacute;a 15 de marzo&rdquo; y consideraron &ldquo;urgente que el GCBA convoque a una mesa de di&aacute;logo con las cooperativas cartoneras, organizaciones sociales, ambientales y derechos humanos de CABA para buscar soluciones que respeten la integridad de las personas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y pidieron que &ldquo;cese el hostigamiento a personas en situaci&oacute;n de calle y a recuperadores y recuperadores urbanos a trav&eacute;s del &aacute;rea de Fiscalizaci&oacute;n del Ministerio de Espacio P&uacute;blico e Higiene Urbana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los firmantes est&aacute;n Red Universitarios por la Crisis Clim&aacute;tica, J&oacute;venes x el clima, Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), MTE, Asociaci&oacute;n Miguel Bru, Nuestram&eacute;rica, Cooperativa Amanecer de los Cartoneros, Cooperativa El Alamo, Cooperativa las Madreselvas, Cooperativa Cartonera del Sur, Cooperativa Trabajo y Dignidad, Cooperativa El Tr&eacute;bol,  Cooperativa El Ceibo y Federaci&oacute;n Argentina de Carreros, Cartoneros y Recicladores (Faccyr).
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el Sipreba, Fundaci&oacute;n Gente de la Calle (Chile), Movimiento Nacional Gente en Situaci&oacute;n de Calle (Brasil), Nitep (Uruguay), Vecinos de La Boca, Revista Hecho en Buenos Aires, Uni&oacute;n de Clasificadores de Residuos S&oacute;lidos Urbanos de Uruguay, Asociaci&oacute;n Nacional de Recicladores de Colombia, Alianza por el Clima, Asociaci&oacute;n Movimiento Nacional de Recicladores de Chile, Movimiento Nacional de Recicladores de Rep&uacute;blica Dominicana, Red Nacional de Recicladores del Ecuador, Movimiento Nacional de Recicladores de Panam&aacute; y Uni&oacute;n de Trabajadores de Desechos S&oacute;lidos Industrializables de Guanajuato.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de T&eacute;lam.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cartoneros-calificaron-discriminatoria-licitacion-servicio-higiene-urbana-caba_1_10093994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Apr 2023 14:51:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Higiene urbana,CABA,Rodriguez Larreta,Horacio Rodríguez Larreta,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida en el basural a cielo abierto más grande del país: "No es normal trabajar entre gusanos y basura hasta la cintura"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vida-basural-cielo-abierto-grande-pais-no-normal-trabajar-gusanos-basura-cintura_1_9777786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc9a2c0e-848f-4c7e-9f81-b17b8716e530_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida en el basural a cielo abierto más grande del país: &quot;No es normal trabajar entre gusanos y basura hasta la cintura&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sergio Almada es uno de los tantos recicladores que viven de La Quema. El basural a cielo abierto más grande del país está en Luján y funciona desde hace 50 años. Allí trabajan trabajan entre 100 y 180 personas de día y de noche. elDiarioAR lo recorrió para conocer sus historias y cómo es el proyecto que busca transformarlo en una planta de tratamiento.</p></div><p class="article-text">
        Ac&aacute;, por momentos, las im&aacute;genes pierden nitidez. La tierra y el humo se mezclan en el viento que hace volar bolsas de nylon. Las levanta con fuerza unos metros para que despu&eacute;s caigan lentamente sobre monta&ntilde;as de colores indefinidos, amarronados. Monta&ntilde;as humeantes a los dos lados del camino. Pl&aacute;sticos, vidrios, ropa, cartones, animales muertos.<strong> Sedimentos de medio siglo de este basural a cielo abierto, el m&aacute;s grande del pa&iacute;s. M&aacute;s de 13 hect&aacute;reas en las afueras de Luj&aacute;n, en las que se tiran 100 toneladas diarias de basura</strong>. 100.000 kilos de mugre cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ac&aacute;, la polvareda que levantan los camiones de residuos nubla la vista. Van r&aacute;pido, llevan a&nbsp; tres o cuatro j&oacute;venes de torso desnudo colgados y se cruzan con camionetas, sulkys con neum&aacute;ticos de autos y bicicletas. El ruido de esos motores se confunde con el de las m&aacute;quinas excavadoras que despejan la basura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son las 10 de la ma&ntilde;ana, apenas empieza diciembre y ya hace calor. El celular muestra 30 grados y anticipa una m&aacute;xima de 38 para la tarde. &ldquo;Se mantiene el calor intenso con once provincias bajo alerta&rdquo;, anticipan los portales de noticias. Bajo este sol tremendo, la ropa se adhiere al cuerpo por la transpiraci&oacute;n. La boca se empasta y, por momentos, el viento hace que la tierra golpee en los ojos y obliga a cerrarlos. En otros momentos, cuando la tierra baja, el cielo despejado deja ver a los chimangos, o quiz&aacute;s, caranchos que sobrevuelan sobre las monta&ntilde;as opacas. Giran en c&iacute;rculo, como eligiendo la presa ideal. Uno se lleva una bolsa celeste y despu&eacute;s la deja caer. El olor es dif&iacute;cil de definir, sobresale el del humo, pero hay otros no tan perceptibles: huele a animales en descomposici&oacute;n, a tierra, a un tacho de basura que se abre despu&eacute;s de varios d&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las montañas de basura pueden alcanzar los 20 metros                            </span>
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        Ac&aacute;, en<strong> La Quema, todo son monta&ntilde;as de basura.</strong> Aerosoles quemados, zapatillas, botellas, bolsas. Muchas bolsas, negras y de colores. 360 grados de basura. No hay &aacute;rboles, sobreviven en medio de la mugre, algunas achiras y arbustos peque&ntilde;os. A un kil&oacute;metro de la entrada, se perciben movimientos. Hay que acercarse bien para ver de qu&eacute; se trata: son los recuperadores. Se estima que<strong> trabajan entre 100 y 180 personas que vienen de d&iacute;a y de noche</strong>. Separan y guardan en bolsones blancos, que m&aacute;s adelante pasar&aacute;n a buscar las camionetas. Son las 10 de la ma&ntilde;ana y hay recambio, se cruzan los que estuvieron trabajando toda la noche con los que seguir&aacute;n durante el d&iacute;a. Hoy no hay nubes que alivianen los rayos solares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ma&ntilde;ana de diciembre,<strong> Dami&aacute;n P&eacute;rez est&aacute; trabajando sobre una de esas monta&ntilde;as</strong>, separa cartones y pl&aacute;sticos para completar el primer bols&oacute;n. Hoy espera rellenar entre cuatro y cinco durante las ocho horas que estar&aacute; en La Quema. Recibir&aacute; alrededor de 1000 pesos por cada uno, aunque deber&aacute; descontar el flete y el alquiler del bols&oacute;n. Tiene 40 a&ntilde;os y hace 18 que trabaja en el basural, desde las 6 de la ma&ntilde;ana hasta las 5 de la tarde. &ldquo;Son 4000 o 5000 pesos por d&iacute;a, para sobrevivir. Para comer nada m&aacute;s, para otra cosa no alcanza. Con la entrada econ&oacute;mica se me complica, ahora est&aacute; todo re caro. Yo hago la plata para comprar la comida al mediod&iacute;a, a la noche y listo&rdquo;, dice antes de contar que tiene tres hijos de 19, 18 y 2 a&ntilde;os. Intent&oacute; trabajar de alba&ntilde;il, pero La Quema le rinde m&aacute;s. &ldquo;Me conven&iacute;a venir ac&aacute; a romper bolsas de basura. Diariamente te lastimas, pero bueno, tenes que seguir, no queda otra. Es el &uacute;nico lugar de laburo que tengo, toda la vida lo tuve ac&aacute;. En los 40 a&ntilde;os que tengo siempre ac&aacute; dentro&rdquo;, agrega.&nbsp;
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                Damián Pérez trabaja hace 18 años en el basural                            </span>
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        Dami&aacute;n supera el promedio de permanencia en el basural.<strong> &ldquo;El tiempo de trabajo ac&aacute; no pasa los 10 a&ntilde;os por lo duro que es</strong>&rdquo;, explica <strong>Mariana Gir&oacute;n, Secretaria de Salud de Luj&aacute;n</strong>.&nbsp; &ldquo;Por lo general, son menores de 35 que van buscando otros trabajos porque hay que hacer mucha fuerza, hay exposici&oacute;n a la intemperie y aparecen cuestiones de salud de largo plazo, relacionadas con cuestiones traumatol&oacute;gicas y con infecciones pulmonares&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De eso tambi&eacute;n habla la m&eacute;dica <strong>Virginia Marazzo</strong>, quien estuvo 13 a&ntilde;os al frente del Centro de Salud del San Ferm&iacute;n, uno de los barrios aleda&ntilde;os al basural que integran &ldquo;el bloque de los Santos&rdquo;: San Pedro, San Jorge, Santa Marta, La Loma y Villa Mar&iacute;a. &ldquo;Est&aacute; muy naturalizado el tema de los dolores del sistema &oacute;seo, de las articulaciones y de los m&uacute;sculos. Los ves cargando al hombro bolsas de 50 kilos durante un kil&oacute;metro o colgarse del cami&oacute;n para colaborar con la descarga&nbsp; o para obtener algo m&aacute;s valioso. Eso hace que puedan sufrir muchas lesiones. Hay todo tipo de traumatismos cuando descargan, puede ser que se les caiga algo sobre la cabeza, la mano o el pie. <strong>Tienen cortes, raspaduras y un mont&oacute;n de heridas traum&aacute;ticas&rdquo;</strong>, explica.&nbsp;
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                La médica Viriginia Marazzo y la secretaria de Salud de Luján, Mariana Girón                            </span>
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        Adem&aacute;s, hay lesiones d&eacute;rmicas que tienen que ver con el contacto con los &aacute;cidos o l&iacute;quidos alcalinos. Tambi&eacute;n heridas por rascado, for&uacute;nculos y granos vinculados con la introducci&oacute;n de alguna bacteria. &ldquo;Lo m&aacute;s terrible son las quemaduras del sol y las que se generan cuando prenden fuego para obtener el cobre.<strong> Se suele ver el pl&aacute;stico que se pega en la piel despu&eacute;s de quemarlo&rdquo;</strong>, explica la m&eacute;dica que el a&ntilde;o pasado fue una vez por semana con el equipo de salud a trabajar al basural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El humo en las monta&ntilde;as es una constante, por la combusti&oacute;n que generan los mismos desechos, por los incendios intencionales y por el fuego generado por los mismos recuperadores. &ldquo;A la noche no se ve nada y prend&eacute;s fuego para que aparezca el metal&rdquo;, dice uno de los recuperadores que, magnetizado, sigue separando los residuos.&nbsp; A veces, cuando el humo es m&aacute;s intenso, llega a los barrios cercanos y a la Escuela rural N&ordm;3 del Paraje Sucre que tiene que evacuar a los alumnos y alumnas. <strong>&ldquo;Cuando tenemos los fuegos grandes, que son intencionales por parte de gente que no quiere la reconversi&oacute;n, hay que llevarlos al centro de salud</strong>. Tenemos tres espacios en distintos barrios y vemos cuestiones d&eacute;rmicas, respiratorias y hasta a algunas m&aacute;s graves como accidentolog&iacute;a, y cuestiones que a largo plazo&rdquo;, explica Gir&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los recicladores se mueven en distintos medios                            </span>
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        Sobre la entrada hay un galp&oacute;n en el que trabajan personas de la cooperativa &ldquo;Cielo abierto&rdquo;, que reciclan y comercializan directamente con las industrias y consiguen precios m&aacute;s justos. Generan bloques de cartones de 300 kilos que despu&eacute;s venden de manera organizada. Dicen que as&iacute; evitan las especulaciones de los dos acopiadores que est&aacute;n en las cercan&iacute;as de La Quema, que usan balanza el&eacute;ctrica, que descuenta por situaciones m&iacute;nimas como un poco de agua en la botella o que dan pr&eacute;stamos que despu&eacute;s son dif&iacute;ciles de pagar.<strong> Johana Enrique </strong>est&aacute; en ese galp&oacute;n, forma parte de la cooperativa que est&aacute; nucleada en el Movimiento de Trabajadores Exclu&iacute;dos (MTE).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Cuando era chica, venía a la noche hasta el otro día a las 9 de la mañana. Al otro día, llegaba a mi casa, ayudaba  a mi mama y después dormía. En un principio me daba vergüenza porque tenía que dejar de ir a la escuela para venir acá&quot;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Johana Enrique</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Yo trabajaba ah&iacute;&rdquo;, dice Johana y se&ntilde;ala una monta&ntilde;a de 20 metros de basura.<strong> Entr&oacute; a La Quema a los 14 a&ntilde;os con su madre y su padre. Ahora tiene 34, sigue en el basural</strong> pero quiere organizar a los trabajadores y trabajadoras, para que tengan derechos laborales. &ldquo;Nos criamos en el basural. Ahora es como mi segunda casa. Por eso quiero mejorar las condiciones, como si vos estas en tu casa y la quer&eacute;s arreglar&rdquo;, explica. Cuando su mam&aacute; se enferm&oacute; de tuberculosis dej&oacute; la escuela y se dedic&oacute; por completo al basural y ayudar a sus cinco hermanos. &ldquo;Cuando era chica, ven&iacute;a a la noche hasta el otro d&iacute;a a las 9 de la ma&ntilde;ana. Al otro d&iacute;a, llegaba a mi casa, ayudaba&nbsp; a mi mama y despu&eacute;s dorm&iacute;a. En un principio me daba verg&uuml;enza porque<strong> ten&iacute;a que dejar de ir a la escuela para venir ac&aacute; </strong>y siendo adolescente una chica no tiene pensado ir a trabajar o estar en un basural&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Johana Enrique trabaja en La Quema desde los 14 años                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Johana es una de las pocas mujeres que trabajan en el basural</strong>. Mientras camina se cruza con una se&ntilde;ora de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os que carga basura en su bicicleta. Hoy es martes y no son tantas, hay m&aacute;s los fines de semana&nbsp; Cuando se acercan las fiestas de fin de a&ntilde;o, se ven m&aacute;s mujeres que buscan ropa para sus familias o para vender en ferias americanas. &ldquo;Es mi lugar de lucha. Tenemos que entender que esto es un laburo, que estamos prestando un servicio al Estado y no somos reconocidos por lo que estamos haciendo. Hay compa&ntilde;eros que ahora laburan juntos y antes se peleaban por el material, se lo sacaban el uno al otro. Ahora cambi&oacute;, hay participaci&oacute;n, se puede dialogar&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el galp&oacute;n hay hombres que superan los 50 a&ntilde;os, son hombres que trabajaron toda su vida en las monta&ntilde;as de basura y ahora, que el cuerpo les duele a&uacute;n m&aacute;s, pasaron a un lugar de menor exposici&oacute;n. <strong>Actualmente se recupera el 7% de la basura, pero se espera que con la reconversi&oacute;n a un centro ambiental se puede alcanzar el 40%</strong>. El Gobierno Nacional comenz&oacute; en octubre las obras para una reconversi&oacute;n en el marco del Plan Federal de Erradicaci&oacute;n de Basurales a Cielo Abierto. Tiene la financiaci&oacute;n del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y lleva una inversi&oacute;n de 10.731.820 d&oacute;lares.<strong> El del Luj&aacute;n es el basural a cielo abierto m&aacute;s grande de los 5000 que hay en todo el pa&iacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El viceministro de Ambiente, <strong>Sergio Federovisky</strong>, explica que &ldquo;el proyecto establece el <strong>cierre definitivo del basural</strong>, la construcci&oacute;n de una planta de separaci&oacute;n que pretende el tratamiento de todas las corrientes de residuos y un centro de disposici&oacute;n final para un rechazo que no puede estar por encima del 65% del total de los residuos&rdquo;. Adem&aacute;s, indica que la idea es integrar a los m&aacute;s de 100 trabajadores que trabajan hoy en La Quema.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Johana Enrique entró a La Quema a los 14 años con su madre y su padre. Ahora tiene 34, sigue en el basural.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Es una demanda hist&oacute;rica de la sociedad de Luj&aacute;n, es un basural abyecto en donde hay trabajo infantil, en donde se ha verificado el vuelco ilegal de residuos peligrosos provenientes de industrias de la zona y que supone una reconversi&oacute;n que va a cambiar cualitativamente la vida de la gente que esta relacionada al basural. Tiene el apoyo absoluto de la sociedad: la Iglesia, la C&aacute;mara de Comercio, la escuela. Lo &uacute;nico que tenemos es una peque&ntilde;a oposici&oacute;n de parte de sectores muy pudientes, ricos que se oponen al cierre de este basural sin entender porque no tienen la solidaridad suficiente como para acompa&ntilde;ar. El basural y la planta est&aacute;n separadas por 3000 metros solamente, pero ins&oacute;litamente les va a molestar m&aacute;s la nueva planta de tratamiento que el basural actual&rdquo;, le dijo el funcionario a este diario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La oposici&oacute;n viene de parte La Picaza Polo Club, un haras que est&aacute; en Open Door</strong>, cerca del basural, que es propiedad del empresario Carlos An&iacute;bal Reyes Terrabusi, quien fue una de las personas que present&oacute; una medida cautelar para evitar el emplazamiento de la planta de transferencia. Una presentaci&oacute;n que fue rechazada por el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N&deg;1. En cambio, en el &ldquo;bloque de los Santos&rdquo; est&aacute;n expectantes y sostienen que es una demanda de hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sergio Almada es vecino del San Pedro y referente hist&oacute;rico por la reconversi&oacute;n del basural.</strong> Comenz&oacute; a militar en el 2006, cuando los tanques atmosf&eacute;ricos de Luj&aacute;n, Z&aacute;rate y Campana volcaban 150.000 litros de efluentes cloacales por d&iacute;a. &ldquo;Era imposible vivir. Hab&iacute;a humo, mosca, rata. Ten&iacute;a una planta&nbsp; de higuera y los higos cuando se maduraban y se part&iacute;an se negreaban de moscas. Sacabas un pedazo de carne para la parrilla o ibas a comer al patio y no pod&iacute;as comer por las moscas. Tengo por lo menos cinco vecinos de esta manzana que han muerto, vivir en medio del humo les acort&oacute; la vida un mont&oacute;n&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo por lo menos cinco vecinos de esta manzana que han muerto, vivir en medio del humo les acortó la vida un montón”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio Almada</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sus nietas tiene problemas respiratorios, al igual que gran parte de las nenas y nenes que viven en los barrios lindantes. </strong>&ldquo;Hay un poco de humo y ya usan el aerosol&rdquo;, dice Sergio, que tambi&eacute;n trabaj&oacute; un tiempo en el basural en la d&eacute;cada del 90, cuando el sueldo de municipal no le alcanzaba. &ldquo;Me ha tocado ir a cirujear cuando me ajustaba la cincha y <strong>no es normal trabajar entre los gusanos, </strong>metido en la basura hasta la cintura, escarbando. En la d&eacute;cada del 1 a 1, no hab&iacute;a otra cosa que hacer y siempre La Quema fue el lugar que nos qued&oacute; m&aacute;s cerca para poder ir a rescatar alg&uacute;n mango m&aacute;s&rdquo;, agrega. En el barrio celebran la reconversi&oacute;n, eso significa que el viento del Norte ya no traer&aacute; m&aacute;s humo.
    </p><p class="article-text">
        El director de Gesti&oacute;n Ambiental del Municipio, <strong>Braian Vega</strong>, explica c&oacute;mo ser&aacute; el funcionamiento: &ldquo;El actual predio tiene un cierre t&eacute;cnico que implica el paso del basural a un ecoparque con vegetaci&oacute;n, una parcela de relleno sanitario y una parcela para compostaje. A tres kil&oacute;metros de ah&iacute;, en la estaci&oacute;n de Sucre estar&aacute;n los galpones para los diferentes materiales y, por otro lado, cuatro celdas de rellenos sanitarios. Adem&aacute;s, de salas con vestuario, administraci&oacute;n y un lugar de ense&ntilde;anza para la primera infancia, entendiendo que hay muchos trabajadores que tienen pibes y pibes con edades infantiles&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que las obras terminen a finales del pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Por ahora, bajo este sol impiadoso, Dami&aacute;n sigue llenando el bols&oacute;n blanco y los chimangos merodeando en las monta&ntilde;as de bolsas de colores.
    </p><p class="article-text">
        <em>CDB/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celeste del Bianco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/vida-basural-cielo-abierto-grande-pais-no-normal-trabajar-gusanos-basura-cintura_1_9777786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Dec 2022 09:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida en el basural a cielo abierto más grande del país: "No es normal trabajar entre gusanos y basura hasta la cintura"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Basura,Basurales a cielo abierto,Contaminación,Cartoneras y cartoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 2022 en nuestro país tiene que terminar con una Ley de Envases]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2022-pais-terminar-ley-envases_129_9795026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72337d3a-a373-46c5-a6e6-2cddfd2b40c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 2022 en nuestro país tiene que terminar con una Ley de Envases"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora asegura que una legislación de este tipo generará nuevos puestos de trabajo en la industria recicladora y dotará de derechos a miles de cartoneros y cartoneras de todo el país que hoy trabajan en pésimas condiciones. "Es una ley todo beneficio", señala.</p></div><p class="article-text">
        Ante todo hay que decir por qu&eacute; es tan urgente una ley de envases.&nbsp; Los expertos nos advierten que estamos al borde del colapso ambiental. El sistema de producci&oacute;n, consumo y descarte est&aacute; causando da&ntilde;o al planeta y el tema de los residuos es un problema a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de una ley que evitar&aacute; que los residuos de envases colmen los basurales o contaminen r&iacute;os y oc&eacute;anos. Una ley que cuidar&aacute; nuestro ambiente tan deteriorado, ya que al fomentar el reciclado se evita el uso de recursos no renovables como el petr&oacute;leo o la extracci&oacute;n de nuevos minerales. Se ahorra energ&iacute;a y tambi&eacute;n se sustituyen importaciones de materias primas. Es una ley que generar&aacute; nuevos puestos de trabajo en la industria recicladora y dotar&aacute; de derechos a miles de cartoneros y cartoneras de todo el pa&iacute;s que hoy trabajan en p&eacute;simas condiciones. Es una ley TODO BENEFICIO.
    </p><p class="article-text">
        Hace 20 a&ntilde;os que en Argentina se discuten proyectos de ley de envases que nunca llegan a votarse en el recinto. Escuchando la historia de esos intentos decid&iacute; hablar con todos y todas los involucrados con el tema: diputados y diputadas de todos los bloques, organizaciones ambientalistas, intendentes, gobernadores y principalmente empresas que ponen envases en el mercado y aquellas que los reciclan.&nbsp; Yo soy cartonera y s&eacute; perfectamente por qu&eacute; mi sector necesita una ley de envases. Pero cre&iacute;a importante escuchar a todos los actores. Me d&iacute; cuenta que ning&uacute;n proyecto de ley deja 100% contento a todos y todas, que todos deb&iacute;amos ceder un poquito en pos del Bien Com&uacute;n, del cuidado de la casa com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con ese esp&iacute;ritu se trabaj&oacute; con los equipos t&eacute;cnicos del Ministerio de Ambiente, de las c&aacute;maras empresarias que representan a los distintos sectores de la industria y a los bloques parlamentarios de la c&aacute;mara de Diputados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se realiz&oacute; entonces una nueva reuni&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Ambiente de la C&aacute;mara de Diputados invitando a todos los sectores a exponer.&nbsp; All&iacute; el viceministro inform&oacute; que est&aacute;bamos dispuestos a hacer lugar a los principales pedidos de la industria. La propuesta en cuesti&oacute;n contempla modificaciones en 14 de los 44 art&iacute;culos que contiene el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo originalmente. Las m&aacute;s significativas son: a) la posibilidad de las empresas de organizar Sistemas Privados de Gesti&oacute;n de sus envases como alternativa al pago de la tasa ambiental. b) mayor participaci&oacute;n en el consejo consultivo y c) mayor jerarqu&iacute;a a las metas y sistemas de trazabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Resumidamente, las empresas tendr&aacute;n tres alternativas para asumir la responsabilidad por lo que sucede con los envases una vez consumido el producto: implementar Sistemas Retornables, implementar sistemas de recolecci&oacute;n a su cargo o abonar la Tasa Ambiental para solventar los programas de reciclado en cada municipio.
    </p><p class="article-text">
        El tema que hace m&aacute;s ruido es el pago de la tasa por parte de los productores, en los casos que decidan no implementar sus propios sistemas de gesti&oacute;n. Esa tasa es para costear la gesti&oacute;n de los envases en cada municipio y evitar que esos envases contaminen.
    </p><p class="article-text">
        Cabe aclarar que no se trata de un impuestazo general del 3% como escuch&eacute; decir. Por el contrario, el valor de la tasa est&aacute; relacionado al costo de recuperar los residuos y tiene en cuenta cuatro criterios que determinan que se pague m&aacute;s o menos seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas de cada envase: si contiene o no material reciclado; si es f&aacute;cilmente reciclable; si es amigable con el medio ambiente (uso de recursos renovables) y el eco dise&ntilde;o. De esta forma se incentiva a la industria a producir envases m&aacute;s ecol&oacute;gicos. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos del Ministerio de Ambiente en la mayor&iacute;a de los envases la incidencia de la tasa en relaci&oacute;n al precio del producto envasado no supera el 0,6%. Estamos hablando de centavos!!!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde sale esto del 3% entonces? El proyecto prev&eacute; un tope m&aacute;ximo. En ning&uacute;n caso el costo de la tasa podr&aacute; superar el 3% del valor del producto envasado. Es un mecanismo de resguardo para que no se generen distorsiones en casos de productos muy econ&oacute;micos, con envases poco ecol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos planteando un sistema sencillo, de implementaci&oacute;n progresiva que contemple la promoci&oacute;n ambiental, la separaci&oacute;n en origen de los residuos, la recolecci&oacute;n diferenciada, el traslado de materiales a una planta donde se clasificar&aacute;n los materiales, se los compactar&aacute; y se los retornar&aacute; a la industria para convertirse en nuevos productos.
    </p><p class="article-text">
        Las metas de recupero ser&aacute;n graduales ya que hay que ir construyendo infraestructura y desarrollando la capacidad de la industria recicladora. Ser&aacute; necesario sumar nuevas l&iacute;neas de producci&oacute;n o bien realizar innovaciones tecnol&oacute;gicas. La ley prev&eacute; un porcentaje de lo recaudado para apoyar esta transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me parece una excusa de quienes no quieren que nada cambie cuando escucho hablar que se busca generar &ldquo;una caja discrecional para los movimientos sociales&rdquo;. Muy por el contario, la ley establece claramente que los recursos deben utilizarse exclusivamente para recuperar los envases, que ser&aacute;n los municipios y las provincias los encargados de elaborar los planes de gesti&oacute;n y el Ministerio de Ambiente aprobarlos en base a criterios t&eacute;cnicos. Adem&aacute;s se prev&eacute;n mecanismos de control y sistemas de trazabilidad.
    </p><p class="article-text">
        No hay dudas, palabra m&aacute;s, palabra menos, que esta ley dar&aacute; respuesta a muchos de los problemas ambientales, sociales y econ&oacute;micos que generan los envases post-consumo, y comenzar&aacute; a saldar la deuda con los recuperadores de cada ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Zaracho]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/2022-pais-terminar-ley-envases_129_9795026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Dec 2022 09:04:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 2022 en nuestro país tiene que terminar con una Ley de Envases]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Ley de Envases,Recicladores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizaciones de cartoneros se movilizaron a la sede de Coca Cola por una ley de envases]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/organizaciones-cartoneros-movilizaron-sede-coca-cola-ley-envases_1_9049382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/783a29ac-4cba-4ae5-8915-c616960ed7ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizaciones de cartoneros se movilizaron a la sede de Coca Cola por una ley de envases"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR) hizo una "acción ambiental" en la sede de la empresa para denunciar "el lobby que la multinacional está haciendo para frenar la Ley de Envases con Inclusión Social". Y reclamaron que se les reconozca la tarea de recuperación. Coca Cola dijo que está de acuerdo con una ley, pero rechazó que se base "en una mayor carga tributaria".</p></div><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR) protagoniz&oacute; este jueves una &ldquo;acci&oacute;n ambiental&rdquo; en la sede de Coca Cola en el barrio porte&ntilde;o de Saavedra para denunciar &ldquo;el lobby que la multinacional est&aacute; haciendo para frenar la Ley de Envases con Inclusi&oacute;n Social&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa es la principal productora de los envases pl&aacute;sticos &ldquo;que contaminan r&iacute;os y oc&eacute;anos y los cartoneros son quienes los recuperan, brindando un servicio ambiental no remunerado&rdquo; por Coca Cola, denunciaron los organizadores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Coca Cola est&aacute; haciendo lobby para que el proyecto de ley de envases que presentamos en el Congreso el a&ntilde;o pasado no salga, porque est&aacute;n cuidando los intereses de la firma, cuidando la exorbitante ganancia que tienen anualmente, sin importar el da&ntilde;o ambiental y social que hacen&rdquo;, explic&oacute; Jonathan Castillo, cartonero referente de la FACCyR y agreg&oacute;: &ldquo;esas botellas no desaparecen por arte de magia. Presentamos un proyecto de ley para que esas botellas <strong>tengan un destino sustentable y que la empresa se haga responsable de cu&aacute;l es la trayectoria de ese envase.</strong> Estamos proponiendo el reconocimiento del trabajo de casi 200 mil compa&ntilde;eros que esos envases los venimos recuperando gratis hace much&iacute;simo tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Castillo detall&oacute; las acciones de lobby de la multinacional: &ldquo;A fin de a&ntilde;o, Coca Cola a trav&eacute;s de la American Chamber le ofreci&oacute; a los diputados un viaje a Washington todo pago cuando se iba a tratar la ley. Adem&aacute;s le est&aacute;n pidiendo a todas las empresas privadas que aporten 8 millones de pesos para hacer  sistemas de recolecci&oacute;n de envases sin cartoneros. Si ese envase no lo recupera un compa&ntilde;ero, se entierra o termina en r&iacute;os y oc&eacute;anos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Coca Cola dio a conocer poco despu&eacute;s un comunicado en el que se pronuncia en favor de una ley de envases con inclusi&oacute;n social, <strong>pero rechaz&oacute; que se base &ldquo;en una mayor carga tributaria&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los envases son un aporte fundamental e imprescindible a nuestra calidad de vida, pero pueden ser un problema si se convierten en residuos. Asumimos nuestra cuota de responsabilidad y queremos ser parte de la soluci&oacute;n al problema de los envases post consumo&rdquo;, dijo la empresa. &ldquo;Para ello, invertimos en investigaci&oacute;n y desarrollo para optimizar el dise&ntilde;o de envases y promovemos el uso de envases retornables (35% de nuestras ventas son en envases retornables de pl&aacute;stico y de vidrio). Adem&aacute;s, empleamos envases con contenido de material reciclado, generando una demanda estable y creciente para la industria recicladora local. Actualmente, el 54% de los envases que ponemos en el mercado se reusan o reciclan. Sabemos que los recuperadores y recicladores informales son una parte fundamental del circuito del reciclado&rdquo;, asegur&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Compartimos la necesidad de contar con una Ley de Envases y aceptamos el principio de responsabilidad extendida y compartida del productor. Coincidimos, tambi&eacute;n, que el enfoque en Argentina debe ser inclusivo, reconociendo el aporte de los recuperadores y recicladores informales. Sin embargo, no coincidimos con que el m&eacute;todo para abordar este problema sea creando mayor carga tributaria a todos los productos envasados&rdquo;, sostuvo Coca Cola.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recicladores, en la sede de Coca Cola.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El proyecto de ley de Presupuestos M&iacute;nimos de Gesti&oacute;n Ambiental de Envases y Promoci&oacute;n del Reciclaje Inclusivo, conocido como &ldquo;Ley de Envases&rdquo;, <strong>fue impulsado por la FACCyR en conjunto con organizaciones sociales, sindicales, ambientales, pol&iacute;ticas, y las c&aacute;maras de reciclado de la industria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si bien en noviembre del a&ntilde;o pasado el proyecto promovido por el Poder Ejecutivo obtuvo dictamen de la Comisi&oacute;n de Recursos Naturales y Conservaci&oacute;n del Ambiente Humano y la Comisi&oacute;n de Presupuesto y Hacienda de la C&aacute;mara de Diputados de la Naci&oacute;n, <strong>deber&aacute; obtener nuevamente dictamen de ambas comisiones por no haber sido tratado en el recinto </strong>antes de finalizar las sesiones ordinarias el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/organizaciones-cartoneros-movilizaron-sede-coca-cola-ley-envases_1_9049382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jun 2022 22:57:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Organizaciones de cartoneros se movilizaron a la sede de Coca Cola por una ley de envases]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ley de Envases,Coca-cola,Cartoneras y cartoneros,Recicladores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piqueteros y cartoneros en una Argentina rota e invencible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/piqueteros-cartoneros-argentina-rota-e-invencible_129_8994516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b34d01e-ea58-4976-ac50-044a3365f66b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piqueteros y cartoneros en una Argentina rota e invencible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jueves llegó a la Ciudad de Buenos Aires la marcha federal de la Unidad Piquetera “por trabajo, por salario, contra el hambre y contra la pobreza”; el viernes marcharon los cartoneros por una deuda que tiene el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con ellos. Martín Rodríguez conversó con cartoneros y cuenta como lo que nació como excepción durante la crisis de 2001 se volvió permanente.</p></div><p class="article-text">
        Salir a pasear el perro a la noche y ver a los muchachos revolviendo la basura o prender la tele y ver a una <em>overloquera</em> desempleada en la marcha piquetera muestra el fin de una Argentina: la del pleno empleo, la de la expansi&oacute;n industrial, la de la &ldquo;igualdad&rdquo; de la clase media. <strong>Pero no la muerte de sus hijos, no la del derecho a organizarse a&uacute;n en la mishiadura.</strong> Esa &ldquo;sobrerrepresentaci&oacute;n sindical&rdquo; de la que alguna vez habl&oacute; Juan Carlos Portantiero (&ldquo;nos sobran sindicatos, nos falta burgues&iacute;a nacional&rdquo;) tal vez produjo que en un pa&iacute;s cuando se cierra una f&aacute;brica no se cierra la estirpe de un<em> </em>trabajador desocupado. &ldquo;Pobres en movimiento&rdquo;, llama Juan Carlos Torre. 
    </p><p class="article-text">
        Los puntos de quiebres hist&oacute;ricos son cl&aacute;sicos y est&aacute;n escritos en la l&iacute;nea de la izquierda: 1976, 1989, 2001. Nuestro desorden estructural en cuotas. &iquest;Y ahora? Otro desorden m&aacute;s pero con anticuerpos. Sin embargo, la mirada sobre los desocupados o los cartoneros sigue tan &ldquo;desactualizada&rdquo; como hace veinte a&ntilde;os: montada en la expectativa de que finalmente sean reabsorbidos por la econom&iacute;a formal. <strong>Pero esa econom&iacute;a, ese pa&iacute;s, est&aacute;n rotos. </strong>La rotura es profunda. No es s&oacute;lo la &ldquo;falta de trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hugo, cartonero, lo dice as&iacute;: &ldquo;A veces prefiero cartonear que estar mil horas en un trabajo y que me exploten por una miseria, con el carro manejo mi tiempo&rdquo;. Esas decisiones, esos m&aacute;rgenes de libertad no son patrimonio de un cartonero. Y la flexibilidad del mundo laboral pega a todos (capas medias tambi&eacute;n) en los bolsillos opacos entre diez laburos. &iquest;El orden? El desorden. <strong>Trabajar despu&eacute;s de trabajar.</strong> La crisis del empleo vuelta cierta crisis del &ldquo;sobre empleo&rdquo;: ni trabajar salva de no ser pobre y alcanza a la clase media que es un poli rubro de laburos para pagar la tarjeta. Florencia Angilletta dice: &ldquo;Cuanto m&aacute;s crece la pobreza pero tambi&eacute;n la precariedad y el universo de servicios, a m&aacute;s tareas llamamos trabajo. Si se compara lo que era &lsquo;trabajo&rsquo; hace cincuenta a&ntilde;os y lo que es hoy, cada vez m&aacute;s partes de la vida son trabajo, adem&aacute;s de la monetizaci&oacute;n del cuidado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hugo tiene cincuenta a&ntilde;os y es cartonero. Antes de cartonear trabaj&oacute; de todo un poco. &ldquo;Lo &uacute;ltimo fue en alba&ntilde;iler&iacute;a&rdquo;, dice. Hace diez a&ntilde;os que cartonea. Lleg&oacute; a un mundo -el del cart&oacute;n- cuando ese mundo estaba hecho, curtido. No era como el que naci&oacute;, en 2001. Ahora se comprende entre leyes, regulaciones, cooperativas, organizaciones, y sobre todo eso, organizaciones de quienes depende que se cumpla lo dem&aacute;s. &ldquo;No pude estudiar porque tuve que trabajar de muy chico y siempre tuve que trabajar as&iacute;, como quien dice, rebusc&aacute;ndola.&rdquo; Casi no tuvo trabajos en blanco. Tiene tres hijos. El mayor, que es el var&oacute;n, de 26 a&ntilde;os, cartonea con &eacute;l. Desde Ciudad Evita vienen todos los d&iacute;as hasta la cooperativa &ldquo;19 de abril&rdquo; en Villa Soldati, donde son socios. De Soldati caminan con el carro, a veces, hasta la c&aacute;rcel de Devoto, o se va hasta Liniers. Dice sobre la venta &ldquo;Se vende ac&aacute; o all&aacute;, en el dep&oacute;sito de la avenida Casta&ntilde;ares o donde se pague mejor. Algunos pagan 17, otros pagan 20 el kilo de cart&oacute;n&rdquo;. Y la venta se hace por semana, en general los s&aacute;bados. La mujer de Hugo cobra la AUH por dos chicos menores. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l fue tu mejor trabajo?&rdquo;, pregunto. &ldquo;Fui recolector de residuos en MANLIBA, me acuerdo que trabajaba en la &eacute;poca del atentado de la AMIA. Ven&iacute;a de provincia hasta la planta de Pompeya.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Soldati, pero erradicado de ah&iacute; con su familia &ldquo;en la &eacute;poca militar&rdquo;. Se acuerda poco y nada: &ldquo;Nos cargaron en los camiones a los que viv&iacute;an en la villa, con lo que ten&iacute;amos, y nos mandaron a la provincia&hellip;&rdquo; El padre muri&oacute; cuando era chico. La madre era empleada dom&eacute;stica. A la ciudad no volvieron a vivir pero les qued&oacute; parte de la familia. Hugo es clase 72, hizo la colimba. Rasp&aacute;s un cachito y tiene mil an&eacute;cdotas adentro del cuartel. La colimba fue un hito hasta feliz. Salita para la salud, polic&iacute;a dura, carnet de cartonero: eso fue el Estado en su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El jueves marcharon los piqueteros, la marcha federal de la Unidad Piquetera, &ldquo;por trabajo, por salario, contra el hambre y contra la pobreza&rdquo;; el viernes marcharon los cartoneros por las deudas que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene con las cooperativas de reciclado, por la reapertura de las paritarias y por la represi&oacute;n (un grupo de delegados de la cooperativa Amanecer de los Cartoneros fue reprimido cuando esperaban una reuni&oacute;n por irregularidades en el pago del incentivo). Hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os que hablamos de piqueteros y cartoneros. Incluso su presencia en el centro del poder (qu&eacute; otra cosa es esta ciudad) pasa por alto las narrativas de estos veinte a&ntilde;os (<em>la d&eacute;cada ganada, pobreza cero</em>) pero subraya quiz&aacute;s por dem&aacute;s la perspectiva del mundo que se mira: creer que todos los barrios pobres son organizados por movimientos sociales, por ejemplo, como lo dijo en una serie de intervenciones de estos d&iacute;as la l&uacute;cida Mayra Arena. <strong>Piqueteros y cartoneros, dos palabras radioactivas tambi&eacute;n sobre las que se proyectan estigmas previsibles y prejuicios, parad&oacute;jicamente, por todo lo que ayudan a explicar una larga &eacute;poca, y porque en el fondo, como todo lo que se crey&oacute; &ldquo;excepcional&rdquo;, se volvi&oacute; regla.</strong> Y las reglas se pagan. La perspectiva pol&iacute;tica de estos a&ntilde;os al final, nunca fue c&oacute;mo terminar con la pobreza sino de cu&aacute;nto nos sale la pobreza. El acuerdo no escrito tras el 2001 (&ldquo;no estallar&rdquo;) tiene el gusto final a una paritaria prolongada que amaga con tocar su l&iacute;mite. <strong>Argentina, paritaria infinita.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La hermana Cecilia Lee de la comunidad de las Hermanas Franciscanas de Villa Itat&iacute;, partido de Quilmes, y miembro de la Cooperativa de los cartoneros de Villa Itat&iacute; dice que &ldquo;la situaci&oacute;n de los cartoneros sigue siendo dif&iacute;cil en cuanto al trato de la sociedad. Si bien hay avances y conquista de derechos, parte de la sociedad no piensa que son trabajadores que recuperan residuos que vuelven a la industria como materia prima&rdquo;. Cuando vemos un cartonero vemos un pobre, pero cuando vemos un cartonero, &iquest;vemos tambi&eacute;n una econom&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Para los piqueteros la &eacute;poca amas&oacute; una palabra: &ldquo;planeros&rdquo;. Pero con los cartoneros se superponen m&aacute;s preguntas: &iquest;qui&eacute;nes son, de qui&eacute;n es la basura que revuelven, podr&aacute;n ser reabsorbidos por el mercado de trabajo cuando &ldquo;pase la crisis&rdquo;? Pero lo que se ve en la imagen de un hombre o una mujer llevando un carro no es s&oacute;lo una cl&aacute;sica imagen de pobreza, es, a la vez, el eslab&oacute;n d&eacute;bil de una econom&iacute;a. El cart&oacute;n, papel o pl&aacute;stico juntado termina siendo el insumo para una empresa de <em>packaging</em> que puede volver al mercado bajo la forma de un maple con 24 huevos. Y para que ese maple exista, entonces, estuvo la gallina poni&eacute;ndolos y estuvo la mano del cartonero. Las materias primas. Econom&iacute;a popular. No fueron contratados por nadie pero eso que ellos hacen, esa recolecci&oacute;n diferenciada, tiene un valor econ&oacute;mico y ambiental. Eso explica &ldquo;Las tramas del cart&oacute;n&rdquo;, de D&eacute;bora Gorban, y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=INEA5b-WOgo&amp;t=11s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este documental</a> de Mart&iacute;n C&eacute;spedes y Paula Abal Medina. Una investigaci&oacute;n en la que se desmenuza el &ldquo;negocio de la basura&rdquo; que corre en paralelo y roza poco la tarea de los cartoneros. Desde 2002 en la ciudad de Buenos Aires se empez&oacute; a tomar nota con leyes ambiciosas como la 992 o la ley de Basura Cero, en la que los cartoneros pasar&iacute;an a llamarse &ldquo;recuperadores urbanos&rdquo;. En la p&aacute;gina oficial del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), fundado hace dos d&eacute;cadas por Sergio S&aacute;nchez y otros cartoneros y el dirigente social Juan Grabois, leemos una <a href="https://mteargentina.org.ar/ramas-cartoneros-cartoneras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntesis hist&oacute;rica</a>: &ldquo;En 2001 inventaron su propio trabajo, empezaron a cartonear para subsistir. Hoy son m&aacute;s de 150.000 cartoneros/as a lo largo y ancho del pa&iacute;s. (&hellip;) Hist&oacute;ricamente, realizaron su labor en condiciones indignas, sin ning&uacute;n apoyo o reconocimiento.&nbsp;Por este motivo, surgi&oacute; la Federaci&oacute;n Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR). La rama busca impulsar la organizaci&oacute;n de los cartoneros, carreros y recicladores para obtener reconocimiento y derechos sociolaborales. Se elabor&oacute; un programa para crear 120 sistemas municipales de reciclado con inclusi&oacute;n en las principales ciudades del pa&iacute;s, reconociendo 20.000 puestos de trabajo.&nbsp;El sistema de reciclado con inclusi&oacute;n social de la Ciudad de Buenos Aires es un caso ejemplar para el pa&iacute;s y el mundo. El GCBA contrata a 6300 cartoneros a trav&eacute;s de las 12 cooperativas donde est&aacute;n organizados, incluida la Cooperativa Amanecer de los Cartoneros que fue fundada por el MTE hace casi 20 a&ntilde;os y nuclea a 4.000 trabajadores.&rdquo; Los convenios o acuerdos se extienden. En Avellaneda, por ejemplo, el municipio organiz&oacute; el llamado &ldquo;Eco Punto&rdquo;, que cuenta con dos plantas o naves. Una la tiene una cooperativa del MTE y la otra es de una cooperativa m&aacute;s vinculada al municipio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Roberto Felicetti, soci&oacute;logo, participa de la cooperativa &ldquo;Reciclando trabajo y dignidad&rdquo;, una cooperativa especializada en el reciclado de residuos el&eacute;ctricos y electr&oacute;nicos. &ldquo;Ac&aacute; hay factores importantes: en general son los grandes mayoristas, las que manejan el precio de todo este tipo de materiales. Y para esas empresas, al no reconocer el servicio de las cooperativas como tales, siempre significa una mano de obra barata en &uacute;ltima instancia. Y lo otro que tiene siempre la competencia de que en muchos casos se importan estos materiales desde afuera. Ac&aacute; lo que hay es una necesidad de tener una mirada estrat&eacute;gica que permita multiplicar estas cooperativas y proyectos de recolecci&oacute;n como de tratamiento y reciclado, no solamente desde el caso nuestro como los electr&oacute;nicos sino tambi&eacute;n si aument&aacute;ramos todos los proyectos de reciclado de pl&aacute;sticos, de cart&oacute;n. Y eso es trabajo. No con la mirada de la superestructura de que &lsquo;esto lo hacen los pobres&rsquo; sino que lo hacen todos los que quieren trabajar de otra manera y que requieren apoyo del Estado hasta en temas administrativos, de formaci&oacute;n, para que esto estrat&eacute;gicamente sea generador de nuevos trabajos no solamente para los que est&aacute;n en situaci&oacute;n de pobreza; para desocupados, para profesionales. En nuestro pa&iacute;s, se producen 150 mil toneladas anuales de residuos electr&oacute;nicos. Solo se trata un 10 por ciento. As&iacute; que fij&eacute;monos la potencialidad que tendr&iacute;a en la recuperaci&oacute;n de materiales como el cobre, el aluminio, la chatarra, el vidrio, para volver a la producci&oacute;n. Y cu&aacute;ntos puestos de trabajos se podr&iacute;an generar.&rdquo; Felicetti apunta a que la mirada &ldquo;piadosa&rdquo; sobre la pobreza no pierda de vista y se refuerce en el rol ambiental decisivo del reciclado urbano. El vecino no suele separar, el cartonero s&iacute; (por eso revuelve la basura).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lengua popular</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera una m&aacute;quina del tiempo que te arrojara en una ciudad o aldea antigua &ndash;en Roma, en Galilea, antes o despu&eacute;s de Cristo&ndash;, &iquest;d&oacute;nde te sentir&iacute;as &ldquo;como en casa&rdquo;? Quiz&aacute;s, oyendo una conversaci&oacute;n de comerciantes, de ventas. De consumidores, de proveedores, escuchando alg&uacute;n regateo, alguien que comenta la lluvia, las cosechas o la pesca del d&iacute;a. Una conversaci&oacute;n sobre el precio de las cosas. La econom&iacute;a es la lengua popular. Ni siquiera la &uacute;ltima dictadura argentina pudo prohibir al menos una cr&iacute;tica suave a su econom&iacute;a. En <em>Convicci&oacute;n</em> -diario del Almirante Massera- o en <em>Clar&iacute;n</em> pod&iacute;a leerse una mirada cr&iacute;tica a Mart&iacute;nez de Hoz y no a Camps. &iquest;Qui&eacute;n para ese rumor? Tu vecino en la cola del mercado, vos con el cajero, tu t&iacute;a regateando en Once. Quejarse, llorar precios, tocar una tela, el gui&ntilde;o del carnicero que te da el mejor corte. &ldquo;Ah, tengo algo para vos, te lo dej&eacute; guardado&rdquo;, y va hasta el fondo y vuelve. El romano que huele el pescado, el vendedor hebreo que lo mira de reojo. Se desconf&iacute;an. Se conf&iacute;an. No hay espada. Hay pique. Hay comercio. Somos fenicios. Comerciar es cumplir la ley, violar la ley, fundar la propia. Hablar de plata. Los drenarios. El cartonero, en la vereda del <em>pasaje H</em> del barrio Ram&oacute;n Carrillo, cuando cae la tarde y le tira agua al cart&oacute;n. Apenas una l&iacute;nea de agua que lo humedece, chorrito de un agua intomable pero transparente. Subirte el precio sin que se note. &ldquo;Pelusa en el dep&oacute;sito ahora paga mejor el kilo&rdquo;, dice uno que pasa. Trabajar cansa, escribi&oacute; Cesare Pavese, tan cierto como que todos queremos ser parte de una econom&iacute;a, de un comercio. Estar adentro de algo. Todos nos movemos. Ducha, caf&eacute; y a algo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo cambi&oacute; la ciudad? O, en todo caso, el centro de la ciudad. No me refiero al &uacute;ltimo impacto entre Pandemia y crisis que vaci&oacute; locales, cerr&oacute; bares, mortific&oacute; cuentas de Instagram. Hablo m&aacute;s bien de aquella presencia detectada en el fin de siglo, podr&iacute;amos decir: <strong>la ocupaci&oacute;n espectral de la muerta clase obrera.</strong> Algunas cr&oacute;nicas que reuni&oacute; Beatriz Sarlo en su libro &ldquo;Instant&aacute;neas. Medios, ciudad y costumbres en el fin de siglo&rdquo;, escriben esta impresi&oacute;n para una mujer que habita el centro porte&ntilde;o y su circuito de bares, lecturas, m&iacute;tines pol&iacute;ticos, galer&iacute;as de arte. Una Buenos Aires literaria, o libresca. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntos son, en estas calles del centro, en los t&uacute;neles de todos los subterr&aacute;neos, en Retiro, en las explanadas y los puentes bajo las autopistas, cu&aacute;ntos son estos ocupantes de la noche? &iquest;Qu&eacute; saben de Buenos Aires? &iquest;Qu&eacute; dicen de Buenos Aires con sus cuerpos ocupadores, sus cuerpos inquilinos, sus cuerpos que a veces parecen invisibles, como si fueran fardos, o bolsas, o montones de basura?&rdquo; Si el temor de un joven de los a&ntilde;os setenta era la patota policial que entraba al bar &ldquo;La Academia&rdquo; y se acodaba en la barra para fichar cada mesa; despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os el joven &ldquo;sufre&rdquo; el extra&ntilde;amiento ante esa ranchada de cirujas, pobres, chicos entre basuras. El centro fue ocupado. La pel&iacute;cula &ldquo;Pizza, birra, faso&rdquo; mostr&oacute; la toma de su Bastilla: los que se subieron al obelisco, abrieron la ventanita, miraron la ciudad desde ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es el paisaje del centro porte&ntilde;o desde el fin de siglo. El desfile de la crisis. La larga marcha del orgullo de la crisis que siempre retorna como estos d&iacute;as. Pero existe Marcos y una historia con un desenlace particular. Tiene 27 a&ntilde;os y empez&oacute; a trabajar de cartonero a los 8. La cuenta da casi exacta: veinte a&ntilde;os atr&aacute;s tuvo que empezar. Iba con su t&iacute;o a buscar papel blanco. Luego empez&oacute; a ir con su mam&aacute;. &ldquo;Despu&eacute;s lleg&oacute; el sistema &ndash;dice sistema a la consolidaci&oacute;n de las cooperativas en la recolecci&oacute;n&ndash; y para subir ten&iacute;as que tener 15 a&ntilde;os. Y yo ten&iacute;a 14, tuve que esperar un a&ntilde;o. Ah&iacute; comenc&eacute; a ir con mi mam&aacute; de acompa&ntilde;ante. Hoy tengo 27 a&ntilde;os y sigo laburando en la cooperativa.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Pudiste estudiar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -S&iacute;, primaria y secundaria termin&eacute;. Y ahora tengo que dar dos materias para entrar a estudiar para asistente social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y por qu&eacute; esa carrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -Para ayudar a la gente. Cuando iba a la escuela vi que la asistente social ayuda a las personas. Y a m&iacute; siempre me gust&oacute; eso: ayudar a la gente. Mi mam&aacute; siempre fue sola. Somos cinco hermanos y mi mam&aacute; antes de que pase la crisis del 2001 trabajaba en una papelera. Despu&eacute;s tuvo problemas para trabajar ah&iacute; y comenz&oacute; a ir a Disco, a Macro. Mi mam&aacute; y mi t&iacute;a iban a buscar cosas ah&iacute; que no serv&iacute;an m&aacute;s en los supermercados y las tra&iacute;an a casa para darnos de comer a nosotros. Despu&eacute;s con la crisis del 2001 empez&oacute; a ir en camiones particulares trayendo papel, todo lo que es reciclado. En ese entonces lo tra&iacute;a a casa para vender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>-&iquest;Y tu viejo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        -A mi pap&aacute; lo conoc&iacute;. Cuando cumpl&iacute; 18 a&ntilde;os lo busqu&eacute;, lo encontr&eacute; pero ya no es lo mismo porque en la crianza nunca estuvo. La que estuvo fue mi mam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Marcos sali&oacute; a la calle como cartonero y -qui&eacute;n dice- salga de ella como trabajador social. En el pa&iacute;s donde la excepci&oacute;n es regla, los cartoneros caminan adentro de una &ldquo;nueva econom&iacute;a&rdquo; que lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os. Las novedades de aquella crisis, podr&iacute;amos decir, son parte de un nuevo orden que hoy est&aacute; tocando fondo. En cada historia que recogemos, que o&iacute;mos, late el viejo br&iacute;o de este pa&iacute;s y su sue&ntilde;o colectivo. Educarse, tener un trabajo digno, ayudar a los dem&aacute;s. <strong>Una Argentina invencible y oxidada. Desencanto e ilusiones se mastican parejos.</strong> Con la democracia no todos se curaron ni comieron ni se educaron y est&aacute; a punto de cumplir cuarenta a&ntilde;os. Lo sabemos y a&uacute;n as&iacute; vivimos del salto de la imaginaci&oacute;n al poder: un d&iacute;a tuvimos un juicio a las juntas, una convertibilidad, una asignaci&oacute;n universal por hijo. Lo que no podemos lo inventamos, parece que nos dijimos siempre. Yendo, viniendo, rompiendo y reparando. Ese &ldquo;toque&rdquo; de imaginaci&oacute;n, esa locura, quiz&aacute;s nos falta hoy para terminar de romper este espejo en el que la pol&iacute;tica se mira y se miente: no reconoce sus privilegios en medio de la crisis y vive en la pelea por tener raz&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>MR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/piqueteros-cartoneros-argentina-rota-e-invencible_129_8994516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 May 2022 03:02:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piqueteros y cartoneros en una Argentina rota e invencible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Piqueteros,Cartoneras y cartoneros,Pobreza y desigualdad,Crisis del 2001]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jardim Gramacho: tras 10 años de su cierre, en el basural más grande de América latina solo hay hambre, miseria y miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/jardim-gramacho-10-anos-cierre-basural-grande-america-latina-hay-hambre-miseria-miedo_1_8857156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0660bc22-9729-4b23-8541-c8035f4fa5af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jardim Gramacho: tras 10 años de su cierre, en el basural más grande de América latina solo hay hambre, miseria y miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está en las afueras de Río de Janeiro y fue clausurado antes de la cumbre de desarrollo sustentable Rio+20. El difícil presente de unas 200 familias cartoneras y el Plan de Recuperación del área que nunca se puso en marcha.</p></div><p class="article-text">
        Madera por madera, la choza de Nina emergi&oacute;, y esos trozos de madera se convirtieran en su hogar. Cuando llueve, el aguacero atraviesa el techo y moja todo. En febrero durante tres d&iacute;as seguidos estuvieron as&iacute;: usando la luz de las velas, sin electricidad. Agua en la pileta y en el inodoro tienen solo tres d&iacute;as por semana, pero hay calles enteras donde sus vecinos nunca fueron abastecidos.<strong> El saneamiento b&aacute;sico es una promesa m&aacute;s </strong>en la cloaca a cielo abierto de estas tierras de gente olvidada por el gobierno. Nina se mud&oacute; aqu&iacute;, a, poco tiempo despu&eacute;s de la clausura del vertedero<strong> Jardim Gramacho</strong>. Con seis hijos y tres nietos, sue&ntilde;a tener una casa de bloques, pero el sue&ntilde;o est&aacute; empolvado como las bolsas de cemento tiradas en su patio porque no tiene plata para m&aacute;s materiales de construcci&oacute;n. O compra arroz y porotos o encomienda bloques, arena, mortero.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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        Arina da Cunha Lopes, <em>Nina</em>, es una mujer negra de 42 a&ntilde;os nacida en una familia de cartoneros del barrio Jardim Gramacho, en la ciudad de <strong>Duque de Caxias, regi&oacute;n metropolitana de R&iacute;o de Janeiro</strong>. Su casa queda a 35 kil&oacute;metros de la playa tur&iacute;stica Copacabana, pero entre la vida que ella vive y la vida de quien mora cerca del mar hay una distancia oce&aacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por 34 a&ntilde;os Nina vio camiones de la empresa de limpieza de R&iacute;o obstruir su barrio con la basura de casi siete millones de cariocas. Vio c&oacute;mo el lugar se transform&oacute; en una ciudad de basura con una monta&ntilde;a de 60 metros de altura con residuos, una villa alrededor &ndash; donde vive Nina &ndash; y la mayor industria de reciclables del Brasil con m&aacute;s de dos mil cartoneros. Cuando el basural a&uacute;n estaba abierto, Nina, su familia y sus vecinos viv&iacute;an de las <strong>6 mil toneladas de material llevados todos los d&iacute;as </strong>por 600 camiones de la <em>Companhia Municipal de Limpeza Urbana</em> m&aacute;s otros incontables camiones de construcci&oacute;n civil, de basura hospitalaria, de comida podrida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los veh&iacute;culos llegaban cargados de residuos s&oacute;lidos, los cartoneros,&nbsp; a la distancia, ya sab&iacute;an lo que vendr&iacute;a en cada uno. Tambi&eacute;n los buitres y ratones que se mezclaban entre hombres y mujeres -la mayor&iacute;a negras-: todos en b&uacute;squeda de supervivencia. La basura era vertida sobre la monta&ntilde;a t&oacute;xica, un lugar hasta hoy llamado &ldquo;rampa&rdquo;, desde donde se ve la inmensa y contaminada Bah&iacute;a de Guanabara, esa postal t&iacute;pica de R&iacute;o de Janeiro.&nbsp;
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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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        La realidad de los cartoneros de Gramacho fue mostrada al mundo en el documental &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo; -en ingl&eacute;s Waste Land-, del artista pl&aacute;stico carioca Vik Muniz,. La pel&iacute;cula que estuvo nominada al &Oacute;scar en 2011 muestra la vida cotidiana de esas personas mientras, impulsados por el artista que los filmaba, ayudan a transformar parte de la basura recolectada en obras de arte. Un a&ntilde;o despu&eacute;s del estreno del largometraje, <strong>el vertedero fue clausurado para siempre pero su olor y el calor del gas metano todav&iacute;a se sienten en el aire con tanta materia org&aacute;nica que se pudre abajo de la tierra.</strong>
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            </figure><p class="article-text">
        El mayor vertedero de Am&eacute;rica Latina fue clausurado a las apuradas por el entonces intendente Eduardo Paes, un hombre experto en propaganda pol&iacute;tica, dos semanas antes del inicio de <strong>R&iacute;o+20</strong>, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable. Dijo aquel d&iacute;a que &ldquo;R&iacute;o no va a admitir m&aacute;s la violencia contra el medio ambiente&rdquo;. En el mundo ideal, cerrar la puerta del vertedero con un candado como lo hizo Paes -alcalde otra vez desde 2021- ser&iacute;a el comienzo de una administraci&oacute;n moderna de residuos que incluir&iacute;a tambi&eacute;n el cierre de todos los vertederos del pa&iacute;s y la urbanizaci&oacute;n total de los barrios alrededor. Pero en el mundo real de Jardim Gramacho, las leyes de la vida son otras y desde junio de 2012, hace casi 10 a&ntilde;os, cuando se clausur&oacute; el vertedero se impusieron el hambre, la miseria y el miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la noche a la ma&ntilde;ana, los cartoneros perdieron su &uacute;nica fuente de ingreso econ&oacute;mico y cayeron en un limbo del cual nunca pudieron salir, arrastrando a maridos y esposas, hijos y nietos, t&iacute;as y sobrinos. Personas que escucharon promesas que nunca fueron m&aacute;s que sue&ntilde;os: &ldquo;curso de capacitaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;urbanizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;centro deportivo&rdquo;, &ldquo;escuela&rdquo;, &ldquo;hospital&rdquo;, &ldquo;plantaci&oacute;n de &aacute;rboles&rdquo;, &ldquo;departamentos sociales&rdquo;. Caminar por las calles de tierra del barrio revela que aument&oacute; el n&uacute;mero de vertederos clandestinos en terrenos pr&oacute;ximos, uno de ellos a pocos minutos de la entrada principal del antiguo vertedero. El movimiento de camiones es constante, llegan con basura de construcci&oacute;n, con poco o nada reciclable.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Nina                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Nina</h3><p class="article-text">
        Nina se despierta todos los d&iacute;as a las 5 de la ma&ntilde;ana. Su alarma es el gallo de un sobrino que canta en la casa de al lado. Otros parientes, t&iacute;os y primos tambi&eacute;n viven en el mismo terreno; todos son cartoneros y depend&iacute;an de lo que ganaban en el vertedero. Hoy van en busca de basura a barrios lejanos. Ella prepara su caf&eacute; y se alista en la penumbra del amanecer aunque su casa es siempre as&iacute;, oscura, no la ilumina ni el sol del mediod&iacute;a porque tiene ventanas muy peque&ntilde;as y da al fondo del terreno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nina camina hasta la Coopergramacho. Cruza toda la Calle Tocantins, donde vive, hasta llegar al lugar donde es vice-presidenta de la cooperativa de reciclaje, una de las 18 que todav&iacute;a existen en la regi&oacute;n aunque cada una est&aacute; en situaci&oacute;n peor que la otra.
    </p><p class="article-text">
        Nina es una l&iacute;der tanto en la comunidad como en la cooperativa. A las 6:30 de la ma&ntilde;ana ya est&aacute; barriendo el piso del lugar de trabajo. Una de las promesas no cumplidas por el poder p&uacute;blico es construir un galp&oacute;n para que los cooperativistas almacenen los reciclables. Sin ese techo, todo queda expuesto a la humedad, bajo sol y lluvia, las cosas se da&ntilde;an y eso hace bajar los precios: les pagan menos por lo recolectado. Cada cooperativa busca y recolecta su propio material, sea en los barrios privados de ricos en Leblon como en empresas privadas del centro de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cerraron nuestro vertedero y empezaron a enviar camiones para la ciudad de Serop&eacute;dica, donde todo es tirado al vertedero, incluso el material para reciclaje. &iquest;Por qu&eacute; no lo traen para ac&aacute; como nos prometieron? La compa&ntilde;&iacute;a municipal (Comlurb) solo permite que vayamos a buscar el material con nuestro cami&oacute;n una vez por mes. &iquest;Por qu&eacute; no podemos ir todos los d&iacute;as? Est&aacute;n enterrando oro all&aacute; y nosotros ac&aacute; pasando hambre. Lo que las personas todav&iacute;a no entendieron es que la basura es oro&ndash;, dice Nina mientras llegan los primeros de los siete trabajadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si la Comlurb nos diera el material podr&iacute;amos dar empleo por lo menos&nbsp; a 100 mujeres cartoneras. Hoy solo tengo tres <em>batedeiras</em> (personas que separan los reciclables en la cinta) y cuatro hombres. La promesa era que con el cierre del vertedero las cooperativas ser&iacute;an fortalecidas. Nosotros lidi&aacute;bamos con la basura pero era un buen trabajo porque ten&iacute;amos valor como trabajadores,&nbsp; &iquest;cu&aacute;l es el valor que tenemos ahora?
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                Domício                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Dom&iacute;cio</h3><p class="article-text">
        Dom&iacute;cio Moreira de Sousa, de 62 a&ntilde;os, trabaja desde los 15 a&ntilde;os haciendo la misma cosa. Est&aacute; sentado en una silla en la puerta de su choza esperando el almuerzo. Se ve triste. Es m&aacute;s joven de lo que aparenta su rostro cincelado por el sol. Est&aacute; enojado: trabaj&oacute; de las cuatro de la ma&ntilde;ana hasta las dos de la tarde y gan&oacute; solamente veinticinco reales (unos cinco d&oacute;lares). Con esa plata, el padre de 11 hijos apenas tendr&aacute; 2.5 reales para alimentar a cada uno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dom&iacute;cio ha vivido desde de chico los cambios en el destino de la basura en R&iacute;o de Janeiro: desde la entrada R&iacute;o-Petr&oacute;polis hasta la Cracrinha, en Duque de Caxias, antes de empezar a funcionar en 1974 el vertedero de Jardim Gramacho. &Eacute;l y su familia fueron siguiendo el camino de la basura, trabajando y viviendo en cada uno de esos lugares porque es en la basura donde saben transformar hambre en panza llena. Pero desde que el vertedero de Gramacho fue cerrado, hace diez a&ntilde;os, el ingreso familiar cay&oacute; un 75% (antes ganaba un m&iacute;nimo 100 reales por d&iacute;a).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Que habr&aacute; hoy para el almuerzo, Dom Dom&iacute;cio?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Solomillo&ndash;, contesta en tono de broma pero sin dejar el mal humor, provocando risas en sus hijos y nietos. El men&uacute; de hoy es huevo, arroz y poroto. &ldquo;Solomillo&rdquo; es como comenzaron a llamar al huevo en la pandemia, con iron&iacute;a por la falta de carne en su dieta. Es lo que comen en un d&iacute;a normal, s&oacute;lo compran carne o pollo cuando sobra dinero.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tengo muchas marcas en el cuerpo &ndash;recuerda el viejo cartonero&ndash;. Yo las llamo &ldquo;cicatrices de la basura&rdquo; principalmente por el vidrio roto que corta nuestra carne. Una vez un pedazo de hierro atraves&oacute; mi pie. Segu&iacute; trabajando hasta el fin del d&iacute;a y al d&iacute;a siguiente tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su hija Elaine da Silva, de 32 a&ntilde;os, tambi&eacute;n trabaj&oacute; en la rampa del Gramacho. Cuenta que en aquellos tiempos llevaba &ldquo;vida de lujo&rdquo;: los cartoneros ten&iacute;an dinero para comprar casa, moto, auto. Cada tanto le gusta ir a escondidas hasta el lugar donde la basura era tirada, all&iacute; donde arrancaba la carrera de los cartoneros por materiales. Elaine dice que ahora en la cumbre de la monta&ntilde;a de basura, tomada ya por el pasto, crecieron varios &aacute;rboles frutales como guayaba, maracuy&aacute;, coco y pepino. Desde que se termin&oacute; la rampa, cuenta, mucha gente est&aacute; pasando hambre porque ah&iacute; estaba el sost&eacute;n de todos los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era una vida de lujo. Mi madre ten&iacute;a las manos llenas de anillos. Nosotros encontr&aacute;bamos d&oacute;lares en el vertedero, encontr&aacute;bamos oro, hall&aacute;bamos hasta lo que no est&aacute;bamos buscando. Me acuerdo de una se&ntilde;ora canosa que hall&oacute; un rosario hecho de oro y lo vendi&oacute; por seiscientos reales (unos 120 d&oacute;lares).&ndash;Elaine cuenta, sin poder trabajar hace a&ntilde;os, sin perspectivas. -La botella de aceite ahora est&aacute; costando R$10. La garrafa de gas, R$100. Todo lo que conseguimos en una iglesia como kit b&aacute;sico de alimentaci&oacute;n en la Navidad, ya se termin&oacute;. Lo que falta para nosotros es trabajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Habitantes de Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años."
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            <span class="title">
                Habitantes de Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Carro&ntilde;ear</h3><p class="article-text">
        Nina tiene un rol social importante en la comunidad: ella es quien involucra a los vecinos en la lucha por mejoras. Por ejemplo, organiz&oacute; una colecta de dinero para cambiar los cables de la red el&eacute;ctrica despu&eacute;s de un cortocircuito. Junt&oacute; mil 800 reales y cada habitante dio solamente veinte. Nina es un punto de equilibrio en Jardim Gramacho, siempre atenta a la distancia entre lo que fue prometido y lo que fue entregado para mejorar la vida de los cartoneros.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Nos mostraron una maqueta con predios y &aacute;rboles, parec&iacute;a otro lugar de tan lindo. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, ni asfaltada fue esa calle. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n el hospital, el centro deportivo con parques para los ni&ntilde;os? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la escuela nueva?, porque en mi casa tengo dos ni&ntilde;os y no encuentro vacante para ellos. Esta es una tierra sin oportunidad. Mucha gente se va de Gramacho para trabajar con basura en otros lugares como en el barrio del Caju o para cartonear por las calles. Salimos a trabajar y no tenemos con qui&eacute;n dejar&nbsp; a nuestros hijos. Muchos ni&ntilde;os est&aacute;n sin clases, lo que nos obliga a las madres a quedarnos en casa con ellos o a dejarlos con sus hermanos m&aacute;s grandes, que todav&iacute;a son ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En las calles sin asfalto de Jardim Gramacho, el polvo sube cuando pasan camiones de la basura que clandestinamente van a tirar residuos s&oacute;lidos en terrenos dominados por traficantes de drogas, los verdaderos due&ntilde;os del lugar en la ausencia del intendente y el gobernador. Las autoridades saben, la polic&iacute;a sabe, pero es como si nadie supiera porque nadie hace nada. Algunos d&iacute;as de la semana, tambi&eacute;n llegan camiones con restos de comida y tiran la basura org&aacute;nica en Gramacho. Se ven entonces chanchos comiendo junto a un caballo cerca de una casilla. Hay basura por absolutamente todos lados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de trabajo y de asistencia social son dram&aacute;ticas. Obliga a mujeres que siempre trabajaron como cartoneras a hacer lo que nunca hicieron, porque deben alimentar a sus hijos. Vera Lucia Lemos, de 29 a&ntilde;os, tuvo que empezar a ser &ldquo;carro&ntilde;era&rdquo; luego de ser mam&aacute; por primera vez a los 16 a&ntilde;os. Era 2010 y la monta&ntilde;a de basura estar&iacute;a abierta apenas por dos a&ntilde;os m&aacute;s. Vera dice que era &ldquo;dinero f&aacute;cil&rdquo; pero desde que el vertedero fue cerrado, ella depende de donaciones para sostener a sus tres hijos y qued&oacute; dislocada en el mercado de trabajo: nunca recibi&oacute; cursos de formaci&oacute;n profesional en otra &aacute;rea, al rev&eacute;s de lo que le hab&iacute;an prometido.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Nunca me pareci&oacute; mal trabajar en el vertedero. Era muy bueno, empec&eacute; muy joven y all&aacute; me sent&iacute;a en casa. Pero despu&eacute;s de que me separ&eacute; de Eduardo,&nbsp; el padre de mis hijos, todo empeor&oacute;. Nos peleamos porque &eacute;l quer&iacute;a quedarse conmigo y con otra mujer, y yo no acept&eacute;. Mira, voy a ser muy sincera: yo no mato ni robo, pero del resto hago de todo. Si tengo que salir con alguien para darle de comer a mis hijos, salgo; no me averg&uuml;enza contarlo. Es mejor hacer lo necesario para que ellos no pasen hambre. Las clases est&aacute;n volviendo: &iquest;c&oacute;mo voy a comprar material escolar?, &iquest;la mochila, las zapatillas, la ropa? Por eso estoy en la calle, para ver si consigo dinero&ndash; explica Vera, que es comadre de Nina, mientras camina bajo el sol caliente del &aacute;rea metropolitana de R&iacute;o de Janeiro.
    </p><p class="article-text">
        Nadie parece interesado en desarrollar Jardim Gramacho: si hubiera inter&eacute;s no dejar&iacute;an a las personas de ese barrio agonizar a cielo abierto, con madres prostituy&eacute;ndose para que sus hijos no mueran de hambre. El municipio de Duque de Caxias, ciudad del &aacute;rea metropolitana que tiene uno de los &iacute;ndices de Producto Interno Bruto m&aacute;s altos de Brasil, por incre&iacute;ble que pueda parecer no tiene ning&uacute;n proyecto de reciclaje, aunque haya tenido hospedado por tantos a&ntilde;os el m&aacute;s grande vertedero del continente.
    </p><p class="article-text">
        El municipio de R&iacute;o de Janeiro, principal responsable de la basura llevada para all&aacute; durante 34 a&ntilde;os, est&aacute; libre de responsabilidad porque, a partir del Plan Nacional de Residuos S&oacute;lidos aprobado en 2010, la recolecci&oacute;n de basura es responsabilidad de cada municipalidad y Jardim Gramacho, aunque est&aacute; pegado a R&iacute;o, formalmente pertenece a otra ciudad (Duque de Caxias). Es una situaci&oacute;n muy rentable, ya que hasta hoy una parte del vertedero pertenece a R&iacute;o y as&iacute; el 18% del gas metano explotado en su terreno puede ser y es usado para generar energ&iacute;a para una empresa privada. Una de las promesas dec&iacute;a que parte del 18% se usar&iacute;a para capacitar al barrio y a sus profesionales del reciclaje, pelo el dinero nunca ha salido del cofre de R&iacute;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Jardim Gramacho, el mayor vertedero de basura de América Latina, clausurado hace diez años.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El olvido</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pas&oacute; con los otros vertederos del pa&iacute;s m&aacute;s all&aacute; de Jardim Gramacho? Llegaron a existir 3.257 de los cuales, en 2020 quedaban 2.707. Pero esa cuenta no incluye a los vertederos clandestinos que emergieron posteriormente: y solamente en la Baixada Fluminense, cerca de Gramacho, son por lo menos veinte. El cartonero Wellington Cunha de Sousa, de 18 a&ntilde;os, trabaja arriesg&aacute;ndose en uno de los vertederos irregulares de Caxias aunque no recomienda:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ndash;La vida es muy barata en esos lugares, te matan por un real. Si fueran solamente cartoneros no habr&iacute;a problema pero hay mucha &aacute;rea de paramilitares por ac&aacute; y ellos est&aacute;n siempre rondando los vertederos para ocultar cad&aacute;veres. Mira el tipo de cosas que necesitamos enfrentar para ganar una mierda&ndash;&ndash;, dice el joven que abandon&oacute; la escuela porque necesitaba pagar los gastos de su familia. Sue&ntilde;a con seguir la carrera militar pero el curso de preparaci&oacute;n para el ex&aacute;men cuesta 350 reales por mes, unos 70 d&oacute;lares, imposibles para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Es de personas negras que estamos hablando. Son ellas las que trabajan con la basura desde que los portugueses llegaron a Brasil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca, una nueva categor&iacute;a de esclavos fue creada por el emperador Juan VI para &ldquo;limpiar&rdquo; las calles del centro de la ciudad que estaban llenas de basura, heces y restos de comida. Los esclavos recolectaban basura en las calles y en las casas de los ricos portugueses en cestos de madera y arcilla. El esti&eacute;rcol &aacute;cido que se derramaba de los cestos por sus cuerpos manchaba sus pieles y por eso eran llamados &ldquo;tigres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La exclusi&oacute;n que hoy viven los habitantes de Jardim Gramacho es la continuaci&oacute;n de ese pasado que, antes como ahora, incluye no s&oacute;lo a brasile&ntilde;os. Hay una comunidad congole&ntilde;a que se form&oacute; en el ex gran basurero aunque muchos de ellos, traumados, ya salieron de all&iacute; rumbo a Estados Unidos; migrantes que emprendieron un tortuoso camino conducido por coyotes (personas que cobran para guiar a los migrantes por los peligrosos caminos que cruzan la frontera entre M&eacute;xico y Estados Unidos).&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La exclusión que hoy viven los habitantes de Jardim Gramacho es la continuación de ese pasado que, antes como ahora, incluye no sólo a brasileños. Hay una comunidad congoleña que se formó en el ex gran basurero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;No s&eacute; todav&iacute;a qu&eacute; estoy haciendo ac&aacute; en este lugar. En realidad, no tengo dinero para comer, menos para salir del pa&iacute;s. Mis hermanos ya se fueron, solo falta que vaya yo. Es un viaje muy caro, de 3 a 4 mil d&oacute;lares. Pero tengo miedo de quedarme ac&aacute; para siempre&ndash;, cuenta el congol&eacute;s Gerard Nzuzi, de 48 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil creer esta tragedia en un barrio donde viven 50 mil personas y que a&ntilde;os atr&aacute;s recibi&oacute; tanta atenci&oacute;n internacional a partir del documental &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo;. El artista perdi&oacute; el Oscar, pero Jardim Gramacho gan&oacute; notoriedad. A&ntilde;os antes, en 2006, el documentalista Marcos Prado hab&iacute;a estrenado &ldquo;Estamira&rdquo;, retrato de una sabia trabajadora de Gramacho que sufr&iacute;a problemas mentales.
    </p><p class="article-text">
        Protagonista de &ldquo;Lixo Extraordinario&rdquo;, Sebastiao Santos es presidente hasta hoy la Coopergramacho, cooperativa fundada en 1996. Fue de su madre,&nbsp; la primera de la familia en heredar &ldquo;el arte de trabajar con materiales reciclables&rdquo;, como dice. Despu&eacute;s de la pel&iacute;cula, Tiao, como le llaman todos, recorri&oacute; el mundo hablando de la causa de los cartoneros, valorizando el trabajo de esas 800 mil personas responsables de reciclar en forma precaria, sin absolutamente ning&uacute;n apoyo, casi toda la basura del pa&iacute;s. Solamente la Coopergramacho, tiene cerca de diez recicladores contratados, con ellos el a&ntilde;o pasado recuper&oacute; 460 toneladas de cartones, pl&aacute;sticos, aluminio, metal y vidrio, generando 360 mil reales (m&aacute;s de 71 mil d&oacute;lares). Tiao se siente triste por haber tenido la oportunidad de ver y vivir experiencias que sus compa&ntilde;eros no tuvieron pero lo que lo ha sumido en una depresi&oacute;n es algo todav&iacute;a m&aacute;s perturbador.
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Yo me sent&iacute;a culpable por el cierre del vertedero. Lloro hasta hoy por eso. Cargo con la culpa de quien crey&oacute; en un mont&oacute;n de cosas, un mont&oacute;n de falsas promesas. No solo siento culpa, tambi&eacute;n mucha rabia de m&iacute; mismo, rabia de todo. Hoy soy un hombre de 43 a&ntilde;os, tengo la mente mucho m&aacute;s madura, pero todav&iacute;a me siento culpable.
    </p><p class="article-text">
        En ese dif&iacute;cil proceso interior, Tiao tuvo que irse de Jardim Gramacho pero vive a pocos minutos de distancia, en otra comunidad de Duque de Caxias. Le ha costado reencontrar su lugar en el mundo, empez&oacute; a ser atendido por una psic&oacute;loga, y as&iacute; hoy en d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s fuerte para seguir la lucha, consciente de que no puede contar con nadie adem&aacute;s de los cartoneros. Sus ojos brillan cuando habla sobre reciclaje.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En la Ley 12.305 que cre&oacute; la Pol&iacute;tica Nacional de residuos s&oacute;lidos los cartoneros somos citados m&aacute;s de 20 veces. La ley habla de nuestros derechos y dice &ldquo;quien es contaminador, es pagador, y quien contribuye para descontaminaci&oacute;n, es recibidor&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntos cartoneros reciben dinero por el servicio prestado? Casi ninguno, el 95% de los cartoneros no recibe ni un centavo. Nuestra lucha es solitaria, todo es hecho por nosotros, con nuestro dinero, sin apoyo de la municipalidad de Caxias, de la municipalidad de R&iacute;o ni del gobierno federal &ndash;&ndash;dice Tiao con los ojos en llamas&ndash;-. Este lugar sufri&oacute; durante casi cuatro d&eacute;cadas el derramamiento de residuos y, todav&iacute;a as&iacute;, construimos en la comunidad el mayor mecanismo de generaci&oacute;n de trabajo e ingreso econ&oacute;mico con reciclaje de todo el pa&iacute;s. Y fue desactivado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede el lugar que sufri&oacute; un proceso de exclusi&oacute;n con la llegada del vertedero pasar por una nueva exclusi&oacute;n despu&eacute;s de su cierre? La &uacute;nica promesa cumplida por los gobernantes fue el pago de una indemnizaci&oacute;n de 13,9 mil reales (2750 d&oacute;lares) para 1.707 cartoneros que estaban registrados. Para aquellos que tienen familia y no tienen trabajo, ese dinero est&aacute; lejos de ser una cantidad significativa. Sin ninguna orientaci&oacute;n de c&oacute;mo usar ese recurso, la mayor&iacute;a de los cartoneros dej&oacute; el dinero en los mercados y bares de la regi&oacute;n. De acuerdo con Tiao, que se emociona al contar su historia, es necesario romper con el ciclo vicioso para que haya un fin en la exclusi&oacute;n de los cartoneros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La única promesa cumplida por los gobernantes fue el pago de una indemnización de 13,9 mil reales (2750 dólares) para 1.707 cartoneros que estaban registrados.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Nadie se hace cartonero porque es ambientalista, porque quiere salvar al planeta. Pero nosotros somos los que hacemos un trabajo duro y esencial, somos responsables del 90% de la basura reciclada del pa&iacute;s. Mi madre no era ninguna loca que quer&iacute;a llevar a sus ocho hijos dentro de un vertedero. Mi padre se volvi&oacute; alcoh&oacute;lico, qued&oacute; desempleado, y mi madre tuvo que cuidarnos. Es la historia de la mayor&iacute;a de los cartoneros de Brasil, y en verdad la mayor&iacute;a (63% seg&uacute;n el Instituto de Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica Aplicada) son cartoneras, negras, madres de familia. Como Nina, que es la continuaci&oacute;n de la historia de mi madre. Solo es posible romper ese ciclo a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, no con promesas.
    </p><p class="article-text">
        Tiao recuerda que cuando el vertedero fue clausurado las autoridades de R&iacute;o acordaron el Plan De Enclaustramiento de Jardim Gramacho. Pero la recuperaci&oacute;n del pasivo social y ambiental, la generaci&oacute;n de trabajo e ingreso econ&oacute;mico, la construcci&oacute;n de un barrio cerrado para que las personas pudieran vivir de manera digna: todo qued&oacute; en el mundo de las ideas. Estaba previsto tambi&eacute;n el uso de la explotaci&oacute;n del gas metano presente en el suelo del vertedero como compensaci&oacute;n por todos los da&ntilde;os causados en Jardim Gramacho por R&iacute;o de Janeiro, la segunda ciudad m&aacute;s grande del pa&iacute;s. Pero la mayor&iacute;a de sus 7 millones de habitantes no tiene idea de qu&eacute; pasa en el antiguo vertedero, ni tiene idea del camino que hace su propia basura, como si desapareciera m&aacute;gicamente cuando sale de casa. Nadie sabe cu&aacute;nto gana ahora el municipio con el gas metano y ni un real de ese dinero fue usado para mejorar al barrio o capacitar a sus cartoneros. De acuerdo con Tiao, &ldquo;desde el cierre, nunca m&aacute;s se habl&oacute; de ese tema&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando el vertedero fue clausurado las autoridades acordaron el Plan De Enclaustramiento de Jardim Gramacho. Pero la recuperación del pasivo social y ambiental, la generación de trabajo e ingreso económico. Pero todo quedó en el mundo de las ideas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una cooperativa vecina, la Cooper Nova Era, donde trabajan hasta el momento diez cartoneros, la situaci&oacute;n est&aacute; muy dif&iacute;cil, sobre todo despu&eacute;s que el precio del cart&oacute;n baj&oacute; a 30 centavos de real por kilo, unos cinco centavos de d&oacute;lar cuando hace pocas semanas val&iacute;a el cu&aacute;druple. Lo ideal para ellos ser&iacute;a mudarse a R&iacute;o, pero &iquest;c&oacute;mo van a pagar un alquiler? La municipalidad de Caxias nunca les ha dado apoyo ni han podido acceder&nbsp; a la secretar&iacute;a municipal del Medio Ambiente.
    </p><p class="article-text">
        -&ndash;Nuestra situaci&oacute;n es terrible pero somos brasile&ntilde;os, intentamos hasta el fin. La comisi&oacute;n municipal nos dona material diciendo que es reciclable pero tenemos que pagar el flete. Ellos deber&iacute;an tener una obligatoriedad con Gramacho pero nos dan esa limosna porque no existe justicia en este pa&iacute;s. Entonces tenemos que rogar para recibir ese material, aunque resulte luego una limosna&ndash;&ndash; afirma Ana Paula Serafim da Silva, de 47 a&ntilde;os, tambi&eacute;n una mujer negra, presidenta de la cooperativa y cartonera desde los 11 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con tama&ntilde;o abandono de los trabajadores, no es de sorprender que el reciclaje sea uno de los obst&aacute;culos para la Pol&iacute;tica Nacional de Residuos S&oacute;lidos, y que R&iacute;o de Janeiro tenga &iacute;ndices baj&iacute;simos: recicla apenas entre un 5 y un 7 por ciento de los materiales potencialmente reciclables. Muy similar a lo que ocurre a nivel nacional: por a&ntilde;o en todo el pa&iacute;s son generados casi 80 millones de toneladas de basura pero solamente el 4% se recicla. Son datos de la Asociaci&oacute;n Brasile&ntilde;a de Empresas de Limpieza P&uacute;blica y Residuos Especiales (Abrelpe). Cerca de 12 millones de toneladas de residuos son descartados en el medio ambiente dejando de generar trabajo, ingreso econ&oacute;mico y la reutilizaci&oacute;n de materiales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Brasil cerca de 12 millones de toneladas de residuos son descartados en el medio ambiente dejando de generar trabajo, ingreso económico y la reutilización de materiales. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Oportunidades desaprovechadas porque as&iacute; cada a&ntilde;o, <a href="https://www.cnnbrasil.com.br/nacional/brasil-deixa-de-ganhar-r-14-bilhoes-com-reciclagem-de-lixo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil deja de generar 2,7 billones de </a>d&oacute;lares por falta de destino apropiado. De acuerdo con una investigaci&oacute;n de septiembre de 2021 de la Firjan con base en datas p&uacute;blicas oficiales, s&oacute;lo en R&iacute;o de Janeiro la p&eacute;rdida es de 196,7 millones de d&oacute;lares por a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Tenemos 50 mil personas en Jardim Gramacho que saben todo de residuos. &iquest;Por qu&eacute; no capacitamos a esas personas y usamos sus conocimientos? Estamos hablando de vidas. Nadie nunca penaliz&oacute; a los responsables por lo que viene pasando all&aacute;. Hay personas muriendo, personas en la miseria, falta de agua, falta de saneamiento, falta de salud, falta de educaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se requiere para que hagan algo? Existe una cosa que es vivir, y la mayor&iacute;a de nuestra poblaci&oacute;n vive bien. Otra cosa es sobrevivir, y en Gramacho se sobrevive&ndash;&ndash; afirma Luise Valentim, consultora de sustentabilidad, ingeniera ambiental con foco en residuos y saneamiento que estudia Jardim Gramacho desde hace nueve a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es mediod&iacute;a, hora del almuerzo en la casa de Nina.Ella hace una oraci&oacute;n antes de servir la comida. Sus hijos y nietos sonr&iacute;en: es d&iacute;a de carne.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Soy evangelista y recib&iacute; durante el culto el mensaje de que Dios me dar&iacute;a un trabajo. Yo estaba con muchas deudas, sin saber c&oacute;mo ir&iacute;a pagar. Ese trabajo en la cooperativa es una bendici&oacute;n de Dios&ndash; dice Nina con labial en la boca y maquillaje en el rostro porque est&aacute; en su semana de vacaciones. &ndash;S&eacute; que est&aacute; todo mal, pero mucha gente est&aacute; peor. No dejo de agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Nadie en la choza sabe cu&aacute;ndo volver&aacute;n a comer carne, menos cu&aacute;ndo van a tener una casa de ladrillos donde no falte agua para cocinar ni ba&ntilde;arse, ni luz para que los ni&ntilde;os puedan ver dibujos animados. Pero es la hora de comer y todo parece estar en paz. Como el kilo de la carne est&aacute; a precio de oro, Nina reparte tres trozos peque&ntilde;os para cada uno y los mezcla en el plato de los ni&ntilde;os. Los trozos desaparecen en la blancura del arroz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta nota es parte del especial de</em><a href="https://bocado.lat/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em> Bocado Lat sobre la basura en Am&eacute;rica Latina. </em></a>
    </p><p class="article-text">
        <em>CBB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Caio Barretto Briso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/jardim-gramacho-10-anos-cierre-basural-grande-america-latina-hay-hambre-miseria-miedo_1_8857156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Mar 2022 20:24:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jardim Gramacho: tras 10 años de su cierre, en el basural más grande de América latina solo hay hambre, miseria y miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Basura,Río de Janeiro,Brasil,Basureros,Cartoneras y cartoneros,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Castillo, directora de Economía Popular: “Veo compañeros nuevos cartoneando y me hacen acordar a mí en el 2000”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/maria-castillo-directora-economia-popular-veo-companeros-nuevos-cartoneando-acordar-2000_128_8843920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcedf3da-84ef-40cf-ad53-e5d609bd7a51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Castillo, directora de Economía Popular: “Veo compañeros nuevos cartoneando y me hacen acordar a mí en el 2000”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue cartonera durante dos décadas y hoy es funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social. Estima que hay 150.000 cartoneros que recuperan 45.000 toneladas de residuos por día a los que les falta reconocimiento e infraestructura.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a Castillo</strong> fue cartonera durante 20 a&ntilde;os, desde que sali&oacute; por primera vez a acompa&ntilde;ar a su marido, en el a&ntilde;o 2000, hasta que fue nombrada directora nacional de Econom&iacute;a Popular en el Ministerio de Desarrollo Social, con la llegada del Frente de Todos al Gobierno. Conocedora de la actividad, <strong>puede reconocer cuando se cruza en la calle a una persona que reci&eacute;n ingresa en el mundo del cartoneo: esa mirada de desconcierto frente a la bolsa de basura.</strong> Es una escena que ve con frecuencia y que atribuye, en parte, a la crisis generada por la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Castillo tiene 45 a&ntilde;os, es madre de tres hijos y abuela de dos nietos. Fue parte de la cooperativa Amanecer de los Cartoneros &ndash;la m&aacute;s grande de Latinoam&eacute;rica&ndash;, miembro fundador de la cooperativa J&oacute;venes en Progreso y, como militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), la primera secretaria general de la Confederaci&oacute;n de Trabajadores de la Econom&iacute;a Popular (CTEP) en Lomas de Zamora. Desde ese barrio, donde vive, habla con <strong>elDiarioAR.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Asegura que, si bien desde el punto de vista de la organizaci&oacute;n la situaci&oacute;n de los cartoneros cambi&oacute; rotundamente en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, existen dos grandes deudas con el sector: la mejora de sus condiciones materiales de trabajo y el reconocimiento de su aporte a la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al recorrer la calle da la impresi&oacute;n de que hay m&aacute;s gente revisando los contenedores de basura, que tal vez encontr&oacute; en el &uacute;ltimo tiempo un medio de vida ah&iacute;. &iquest;Compart&iacute;s el diagn&oacute;stico?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y creo que fue a partir de la pandemia. Yo salgo a comprar ac&aacute; en Lomas de Zamora y de golpe veo caras nuevas; me doy cuenta cuando hay un compa&ntilde;ero nuevo cartoneando. De todos modos hay diferentes modalidades. Porque se entiende que un compa&ntilde;ero que est&aacute; adentro de un contenedor est&aacute; cartoneando y no es siempre as&iacute;. Hay compa&ntilde;eros que buscan cosas para vender (juguetes, frasquitos de perfume, ropa), despu&eacute;s hay otros que buscan otras cosas, pero cartoneros s&iacute; se ven un poco m&aacute;s que antes de la pandemia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vi hace poco una familia que no ten&iacute;a uniforme y que incluso por la forma de moverse parec&iacute;a no tener experiencia en la actividad, reci&eacute;n llegados.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, a eso me refiero. Yo por ah&iacute; camino y veo a alguien y me doy cuenta que es nuevo porque veo lo que me pas&oacute; a m&iacute; cuando empec&eacute; a cartonear. La mirada como diciendo qu&eacute; hago. Me hace recordarme, a veces me veo reflejada en ellos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay 150.000 cartoneros que recuperan 45.000 toneladas de residuos por día</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empezaste a cartonear?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue a fines del 2000. Por problemas econ&oacute;micos, como muchos otros. Es m&aacute;s, los cartoneros decimos que surgimos del 2001. Hab&iacute;a que acompa&ntilde;ar a la familia en sostener el d&iacute;a a d&iacute;a, con hijos chiquititos. Al principio cartoneaba solamente mi compa&ntilde;ero, que se hab&iacute;a quedado sin trabajo, y despu&eacute;s decid&iacute; acompa&ntilde;arlo yo porque no alcanzaba. En ese momento val&iacute;a centavos el cart&oacute;n, el papel blanco. As&iacute; empec&eacute; a cartonear y hoy todo esto es mi vida: ver c&oacute;mo se lucha por la organizaci&oacute;n del sector, c&oacute;mo se buscan los recursos, c&oacute;mo se gestiona. Est&aacute;n esos compa&ntilde;eros que vos ves, que no tienen uniformes y son los nuevos que buscan a trav&eacute;s del reciclado el sost&eacute;n econ&oacute;mico, y tambi&eacute;n est&aacute;n los compa&ntilde;eros que ya est&aacute;n organizados buscan la manera de integrar a ese nuevo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Incorporarse a la actividad implica disponer de ciertas herramientas, integrarse a una estructura, encontrar un circuito de calles que recorrer?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno cuando empieza a cartonear camina. Tambi&eacute;n ten&eacute;s que tener una movilidad, un carro, un bols&oacute;n, necesit&aacute;s diferentes elementos. Despu&eacute;s empez&aacute;s a caminar y vas llenando el bols&oacute;n y vas preguntando, de a poquito vas entendiendo c&oacute;mo es el trabajo. Al principio uno tiene verg&uuml;enza de preguntar si tiene cart&oacute;n o si tiene botellas. Es un proceso, como todo trabajo, aunque no s&eacute; si es como todo trabajo porque nunca tuve un trabajo formal hasta que ingres&eacute; en el Estado. A m&iacute; me transmitieron otros compa&ntilde;eros c&oacute;mo se cartoneaba: ten&eacute;s que ir, abrir la bolsa de basura porque no hay separaci&oacute;n, meter la mano. Y te ensuci&aacute;s, sac&aacute;s el material que te sirve, at&aacute;s la bolsa y segu&iacute;s por la misma calle. Vas caminando, caminando y ten&eacute;s que acordarte d&oacute;nde volver. No es sencillo, es ponerle muchas ganas desde el propio lugar de uno y si ten&eacute;s la suerte que haya compa&ntilde;eros que te quieran integrar se hace mucho m&aacute;s liviano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces pareciera que el que te da cartones te está haciendo un favor, pero no es un favor. Si los compañeros no hicieran ese trabajo, el CEAMSE estaría colapsado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Me dec&iacute;a que algunas escenas que ves hoy te remiten a esos inicios tuyos. &iquest;Ves un paralelismo entre hoy y la crisis del 2001?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que hay una diferencia tremenda, que es que cuando yo arranqu&eacute; hab&iacute;a discriminaci&oacute;n, exclusi&oacute;n de derechos, persecuci&oacute;n. Hasta que los compa&ntilde;eros se organizaron y se cre&oacute; el primer movimiento cartonero, en la Ciudad de Buenos Aires, en nuestro pa&iacute;s cartonear era un delito. Esa organizaci&oacute;n fue creciendo y fue una referencia para muchos que nos organizamos en nuestros municipios, creamos cooperativas, empezamos a coordinar con oficinas del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese entonces pod&iacute;a pasar que la polic&iacute;a te retuviera el material que hab&iacute;as juntado durante toda la jornada.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, era algo normal, continuo. Hab&iacute;a una ley que prohib&iacute;a nuestro trabajo y si estabas caminando con un carro ven&iacute;an, te sacaban el carro y si discut&iacute;as ibas preso. Los viernes hab&iacute;a una masividad de secuestros de veh&iacute;culos. A m&iacute; me retuvieron mi camioneta un mes y yo iba todos los d&iacute;as a decirles &ldquo;necesito trabajar, necesito trabajar&rdquo;. Hasta que un d&iacute;a le dije al juez que me quedaban $2 en el bolsillo, con los que ten&iacute;a que ver c&oacute;mo cartonear y llevar el pan a mi casa porque si no mis hijos no com&iacute;an. Ah&iacute; me entreg&oacute; la camioneta, que era de mi pareja, pero sab&iacute;a que era algo que iba a volver a pasar; uno sal&iacute;a con miedo a trabajar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por fuera de la situaci&oacute;n legal, &iquest;las condiciones materiales en las que trabajan ahora los cartoneros son mejores que entonces?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no se trabaja mejor. S&iacute; hay m&aacute;s conocimiento del cartoneo, de reciclado, pero de ah&iacute; a que se modifique la situaci&oacute;n y que veamos que los m&aacute;s de 150.000 cartoneros tengan herramientas de trabajo, un galp&oacute;n, para m&iacute; va a llevar un tiempo m&aacute;s. Los compa&ntilde;eros siguen estando en basurales. El otro d&iacute;a estuve con una familia que lleva cinco generaciones trabajando de la misma forma en un basural. Cinco generaciones. Yo como funcionaria pienso mucho en eso &iquest;c&oacute;mo logramos m&aacute;s inversi&oacute;n para que ese trabajo tenga las condiciones que corresponde? Creo que el avance de la organizaci&oacute;n del reciclado va lenta, porque adem&aacute;s cuando vas a las cooperativas no pod&eacute;s creer el trabajo que hacen; son toneladas de residuos que no se entierran, que vuelven al mercado, son miles de puestos de trabajo. Porque es trabajo lo que hacen nuestros compa&ntilde;eros: de concientizaci&oacute;n, de erradicaci&oacute;n de trabajo infantil, de cuidado, de asistencia social, de contenci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero, de integraci&oacute;n de personas con adicciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando vas a las cooperativas no podés creer el trabajo que hacen; son toneladas de residuos que no se entierran, que vuelven al mercado, miles de puestos de trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Los cartoneros y las cartoneras forman parte del paisaje urbano, sabemos que existen, pero &iquest;crees que la sociedad en su conjunto conoce realmente su trabajo y el aporte que hacen a la econom&iacute;a?&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente no s&eacute; si se sabe la dimensi&oacute;n que tiene el trabajo del sector. Hoy calculamos que hay m&aacute;s de 150.000 cartoneros, que recuperan 45.000 toneladas de residuos por d&iacute;a. Y si no se entiende de lo que estamos hablando hay que googlear o acercarse a la gente y decirle &ldquo;contame c&oacute;mo se hace esto, de qu&eacute; manera&rdquo;. Hoy muchos compa&ntilde;eros venden directamente a la industria, sin intermediarios, est&aacute;n registrados, tienen su cuenta bancaria, cobran a trav&eacute;s de una tarjeta. Eso estoy segura que muy pocos lo saben. Mi objetivo en parte es contar de este mundo que es tan hermoso, que todos los d&iacute;as hace tanto y que tiene tan poco reconocimiento.&nbsp;A veces pareciera que el que te da cartones te est&aacute; haciendo un favor, pero no es un favor. Si nosotros no separamos seguimos llevando esos residuos a entierros, esos residuos no se recuperan, no se insertan al mercado y se usa recursos naturales no renovables para volver a producir ese material que volvemos a descartar. Si los compa&ntilde;eros no hicieran ese trabajo, el CEAMSE estar&iacute;a colapsado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hoy alcanza lo que genera una familia o una persona cuando sale a cartonear para sostener un hogar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no alcanza. Esa fue la lucha de todas las organizaciones sociales de conseguir el salario social complementario, que hoy es el Potenciar Trabajo, que es el complemento a la productividad que uno desarrolla. Miralo del otro lado: si a veces las empresas, que est&aacute;n m&aacute;s organizadas y tienen una estructura completamente distinta a la de la cooperativa, necesitan ayuda del Estado, nosotros m&aacute;s. Llegar a esa etapa en la que no se dependa del Potenciar lleva tiempo, mucho m&aacute;s cuando ves las condiciones en las que todav&iacute;a se trabaja, sin herramientas para poder industrializar el material.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>DT</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Delfina Torres Cabreros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/maria-castillo-directora-economia-popular-veo-companeros-nuevos-cartoneando-acordar-2000_128_8843920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Mar 2022 03:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Castillo, directora de Economía Popular: “Veo compañeros nuevos cartoneando y me hacen acordar a mí en el 2000”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Reciclado,Recicladores,Impacto ambiental,Medio ambiente,Trabajadores,Potenciar trabajo,Pobreza y desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asumió como diputada nacional Natalia Zaracho, una dirigente de organización cartonera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/asumio-diputada-nacional-natalia-zaracho-dirigente-organizacion-cartonera_1_8586910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4232c93f-d6b3-4abe-b758-bb812d7964c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Asumió como diputada nacional Natalia Zaracho, una dirigente de organización cartonera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Por la patria cartonera y por la lucha de los pobres" fue el juramento de la dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos que nació y vive en Lomas de Zamora.</p></div><p class="article-text">
        La dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos <strong>Natalia Zaracho jur&oacute; hoy como diputada nacional,</strong> en reemplazo de Daniela Vilar, quien asumir&aacute; como ministra de Ambiente del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, que encabeza Axel Kicillof.
    </p><p class="article-text">
        Zaracho prest&oacute; juramento esta tarde, en el marco de la sesi&oacute;n especial que se realiza en la c&aacute;mara baja, en la que se debatir&aacute; el Presupuesto 2022.
    </p><p class="article-text">
        Al momento de la jura,<strong> la dirigente lo hizo &ldquo;por la patria cartonera y por la lucha de los pobres&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1471528695554842632?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Se acab&oacute; &eacute;l mito de qu&eacute; los &uacute;nicos qu&eacute; pueden hacer pol&iacute;tica son las personas de traje y corbata. Hoy los pobres hablamos por nosotros&rdquo;</strong>, indic&oacute; la flamante legisladora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Zaracho, que naci&oacute; y vive en Villa Fiorito, en Lomas de Zamora, comenz&oacute; a militar en el barrio, en un comedor popular, y se sum&oacute; al Frente Patria Grande en 2015.  </strong>En la actualidad, la dirigente es promotora ambiental y de salud y sostiene un centro de jubilados de su barrio.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/asumio-diputada-nacional-natalia-zaracho-dirigente-organizacion-cartonera_1_8586910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Dec 2021 21:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asumió como diputada nacional Natalia Zaracho, una dirigente de organización cartonera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Natalia Zaracho]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diputados comienza a trabajar en la ley de gestión integral de envases y reciclado inclusivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diputados-comienza-trabajar-ley-gestion-integral-envases-reciclado-inclusivo_1_8493913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10b66d59-0682-4762-b4b9-b25b2881b688_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diputados comienza a trabajar en la ley de gestión integral de envases y reciclado inclusivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa apunta a promover el reciclado de los envases en todo el territorio nacional, prevenir y reducir su impacto sobre el ambiente y la salud de las personas, y fomentar la responsabilidad de las y los productores en la gestión. Además, las comisiones de la Cámara Baja trabajarán sobre el Régimen de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental, la modificación de la Ley de Residuos Peligrosos, el Fondo Fiduciario Público de Crédito para la Agricultura Familiar y la creación del marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial, entre otros proyectos.</p></div><p class="article-text">
        La C&aacute;mara de Diputados retoma este martes la actividad parlamentaria tras las elecciones generales legislativas, con una nutrida agenda de comisiones que contempla, entre otras cuestiones, el debate del proyecto de Ley de Presupuestos M&iacute;nimos de Protecci&oacute;n Ambiental para la Gesti&oacute;n Integral de Envases y Reciclado Inclusivo, elaborado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que conduce Juan Cabandi&eacute; y cuyo objeto es &ldquo;reducir su impacto sobre el medio ambiente&rdquo; e integrar en el proceso a los trabajadores que se dedican al reciclado. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa  comenzar&aacute; a ser tratada a partir de las 14 en la Comisi&oacute;n de Recursos Naturales, que preside Leonardo Grosso (Frente de Todos).
    </p><p class="article-text">
        Previamente, a las 13, esa comisi&oacute;n se reunir&aacute; junto con la de Justicia, que preside Rodolfo Tailhade (Frente de Todos), para debatir un proyecto que ya tiene media sanci&oacute;n del Senado, por el cual se establecen los presupuestos m&iacute;nimos de protecci&oacute;n ambiental para la gesti&oacute;n integral de los neum&aacute;ticos fuera de uso.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se trabajar&aacute; el R&eacute;gimen de Presupuestos M&iacute;nimos de Protecci&oacute;n Ambiental en materia de evaluaci&oacute;n de impacto ambiental; la modificaci&oacute;n de la Ley de Residuos Peligrosos; la transferencia de jurisdicci&oacute;n de la provincia de Entre R&iacute;os al Estado nacional del &aacute;rea protegida Parque nacional Pre-Delta y la modificaci&oacute;n en el nombre del Parque nacional Traslasierra en C&oacute;rdoba y La Rioja por el de Parque Nacional Pinas. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la agenda parlamentaria, desde las 15, tambi&eacute;n se reunir&aacute; la Comisi&oacute;n de Legislaci&oacute;n General, que preside la vicepresidenta del bloque de diputados del Frente de Todos, Cecilia Moreau, para tratar, entre otras cuestiones, un proyecto para crear el Fondo Fiduciario P&uacute;blico de Cr&eacute;dito para la Agricultura Familiar.
    </p><p class="article-text">
        A las 16, est&aacute; prevista una reuni&oacute;n informativa de la Comisi&oacute;n de Mercosur, que preside Fernando Iglesias (PRO), para tratar la importancia del Manifiesto de Ventotene -base del federalismo europeo- a 80 a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A las 17, en tanto, en la Comisi&oacute;n de Acci&oacute;n Social que preside Pablo Yedlin (Frente de Todos), se avanzar&aacute; en el debate del proyecto que establece la creaci&oacute;n del Programa nacional &ldquo;Pancitas Llenas&rdquo;, cuyo objeto ser&aacute; el financiamiento y abastecimiento de comedores y merenderos del pa&iacute;s, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, a las 19, la Comisi&oacute;n de Agricultura y Ganader&iacute;a debatir&aacute; un proyecto, que tiene sanci&oacute;n del Senado, que establece la creaci&oacute;n del marco regulatorio para el desarrollo de la industria del Cannabis medicinal y el c&aacute;&ntilde;amo industrial, as&iacute; como el Fondo Fiduciario P&uacute;blica de Cr&eacute;dito para la Agricultura Familiar.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, seg&uacute;n la agenda publicada el viernes pasado, este mi&eacute;rcoles se reunir&aacute; la Comisi&oacute;n de Presupuesto, que preside Carlos Heller (Frente de Todos), para debatir una serie de proyectos, entre los que se encuentra la iniciativa para la gesti&oacute;n ecol&oacute;gica de los envases, que ser&aacute; debatida un d&iacute;a antes en la comisi&oacute;n de Recursos Naturales.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, en el temario de la Comisi&oacute;n de Presupuesto, se incluy&oacute; el debate de un proyecto que crea el marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el c&aacute;&ntilde;amo industrial y la pr&oacute;rroga de los plazos de la ley de emergencia de tierras ind&iacute;genas, entre otras cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Previamente, a las 14, se reunir&aacute; la Comisi&oacute;n de Turismo para tratar diferentes cuestiones entre ellas la que declara Fiesta Nacional a la &ldquo;Fiesta del Michay y la Diatomea&rdquo;, que se realiza anualmente en los meses de febrero y marzo en Ingeniero Jacobacci, provincia de R&iacute;o Negro.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas iniciativas, la C&aacute;mara baja tiene pendientes de tratamiento un conjunto de proyectos, entre ellos la iniciativa para implementar los Comit&eacute;s Mixtos de Trabajo en materia de prevenci&oacute;n de Seguridad, Salud, Medio Ambiente y Prevenci&oacute;n de Riesgos del Trabajo, presentado semanas atr&aacute;s por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/diputados-comienza-trabajar-ley-gestion-integral-envases-reciclado-inclusivo_1_8493913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Nov 2021 14:41:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diputados comienza a trabajar en la ley de gestión integral de envases y reciclado inclusivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Medio ambiente,Reciclado,Ley de Envases,Diputados,Cámara de Diputados,Recicladores,Cartoneras y cartoneros,Envases]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CABA: Cómo separar los residuos y dónde llevar los materiales reciclables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/servicios/caba-separar-residuos-llevar-materiales-reciclables_1_8233269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f0f507f-342b-4f8a-a83c-1ba9620062c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CABA: Cómo separar los residuos y dónde llevar los materiales reciclables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires existe un circuito de reciclado, que incluye recolección domicialiaria y puntos de entrega, gestionado por el Gobierno en alianza con 12 cooperativas de recicladores.</p></div><p class="article-text">
        El sistema de reciclado en la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires est&aacute; gestionado por el Gobierno junto a 12 cooperativas de recicladores y comprende el funcionamiento de 16 Centros Verdes. 
    </p><p class="article-text">
        Las y los vecinos son el primer eslab&oacute;n en este circuito, que comienza por la separaci&oacute;n en origen de los residuos en dos caterog&iacute;as: reciclables (papeles, cartones, pl&aacute;sticos, vidrios y metales) y org&aacute;nicos (vidrios rotos, tubos fluorecentes o l&aacute;mparas, servilletas, residuos sanitarios). 
    </p><p class="article-text">
        Los materiales reciclables, limpios y secos, cuentan con dos formas de recepci&oacute;n. La primera es la recolecci&oacute;n puerta a puerta con recuperadores urbanos. Se puede llamar o escribir por WhatsApp al 147 para programar la visita. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, existen <a href="https://ciudadverde.gob.ar/#donde" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contenedores y puntos de recepci&oacute;n</a>, con atenci&oacute;n de martes a viernes de 14.00 a 19.00 y s&aacute;bados de 10.00 a 18.00 (adem&aacute;s de bocas permanntes, de 0 a 24). 
    </p><p class="article-text">
        En los Centros Verdes se clasifican los materiales reciclables por tipo y condici&oacute;n, se los pesa, enfarda y prepara para su venta y reinserci&oacute;n dentro del circuito productivo como materia prima.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.instagram.com/amanecerdeloscartoneros/?hl=es-la" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amanecer de los Cartoneros</a> es una de las cooperativas que trabaja en conjunto con el gobierno porte&ntilde;o y cuenta con aproximadamente 4.000 trabajadores que realizan tareas de recolecci&oacute;n, trabajo de log&iacute;stica, choferes y operarios de los camiones y colectivos, trabajo de separaci&oacute;n de los materiales en la cinta de clasificaci&oacute;n de los Puntos Verdes de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Francisco Dorbessan</strong>, militante de la cooperativa, recalca el valor de la organizaci&oacute;n cartonera como forma de volver colectivo un trabajo que anteriormente se realizaba de manera individual. A su vez, invita a la poblaci&oacute;n a la separaci&oacute;n de los residuos e incentiva la relaci&oacute;n entre los vecinos y los recicladores de cada uno de los barrios. Vecinos y/o encargados de edificios pueden entregarle el material reciclable a los recuperadores urbanos de lunes a viernes, entre 18.00 y 20.00 (excepto los d&iacute;as feriados y de lluvia).
    </p><p class="article-text">
        Para poder acercarse al trabajo de los recicladores urbanos, el Centro de Reciclaje de la Ciudad ofrece a los ciudadanos una <a href="https://ciudadverde.gob.ar/360/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita guiada virtual.</a> Actualmente en Argentina se producen todos los d&iacute;as <a href="https://www.eldiarioar.com/opinion/basura-vez-descartamos-desaparece_129_8133496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50 mil toneladas de residuos</a>. La mitad de ellos termina en alguno de los 5.000 basurales a cielo abierto que hay en el pa&iacute;s, o en rellenos sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        <em>MGF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/servicios/caba-separar-residuos-llevar-materiales-reciclables_1_8233269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Aug 2021 13:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[CABA: Cómo separar los residuos y dónde llevar los materiales reciclables]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Basura,Reciclado,Cartoneras y cartoneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aporte al medio ambiente de los cartoneros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aporte-medio-ambiente-cartoneros_129_8006533.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e2fe41f-01f8-4ddd-a262-538f6af1a2c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aporte al medio ambiente de los cartoneros"></p><p class="article-text">
        <strong>No hay trabajo que contribuya m&aacute;s al cuidado del medio ambiente que el trabajo que hacemos los cartoneros y cartoneras</strong>. S&eacute; que no es algo que asociamos necesariamente, no es que vemos un cartonero laburando en la calle y pensamos &ldquo;mira c&oacute;mo recicla y recupera material esa persona&rdquo;, pero es as&iacute;. Cada cartonero recicla en promedio 100 kilos de basura por d&iacute;a que no van a entierro o a los basurales a cielo abierto. Al principio yo no lo ve&iacute;a as&iacute; tampoco y&nbsp;<strong>durante muchos a&ntilde;os no tuve ni idea de que lo que hac&iacute;a para vivir ten&iacute;a algo que ver con el medio ambiente y honestamente tampoco me importaba.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde los 13 a&ntilde;os, llev&eacute; residuos que juntaba desde Capital hasta Lomas de Zamora, sal&iacute;a todos los d&iacute;as para poder vender el material y as&iacute; ayudar a la econom&iacute;a de mi familia en un principio y sostener la econom&iacute;a de mi propia familia que form&eacute; despu&eacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En ese momento no hab&iacute;a cooperativas ni organizaci&oacute;n, lo que junt&aacute;bamos lo guard&aacute;bamos en nuestras casas y separ&aacute;bamos todo ah&iacute; para despu&eacute;s venderlo. Por eso el gran cambio en nuestras vidas fue dar el salto organizativo y empezar a trabajar en cooperativas.
    </p><p class="article-text">
        Imaginate lo que signific&oacute; para nosotros tener un lugar de trabajo donde guardar y separar el material. Para empezar, nuestras casas ya no estaban llenas de basura todos los d&iacute;as y la separaci&oacute;n y venta de residuos se hac&iacute;a en grupo, lo que aumentaba los ingresos de todos y nos permit&iacute;a tener una econom&iacute;a m&aacute;s planificada y no del d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Creo que nunca pens&eacute; en la relaci&oacute;n entre nuestro trabajo y el medio ambiente hasta que escuch&eacute; al Papa hablando del cuidado de la casa com&uacute;n y del peligro de una crisis medioambiental. Ah&iacute; empec&eacute; a leer y a informarme y&nbsp;<strong>me di cuenta de dos cosas: que el trabajo que hacemos es fundamental en la reducci&oacute;n de residuos que se sino se entierran en rellenos sanitarios y generan contaminaci&oacute;n, y que las consecuencias de la crisis medioambiental nos afectan principalmente a los sectores populares.</strong>&nbsp;Si te pon&eacute;s a pensar, somos nosotros los que vivimos en las orillas de los riachuelos contaminados por las grandes empresas o encima de enormes basurales. Somos los y las m&aacute;s afectados por esa contaminaci&oacute;n y nuestros hijos crecen con niveles de plomo en sangre y otros metales que los afectar&aacute;n de por vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando entend&iacute; esto me di cuenta que&nbsp;<strong>reciclar no solo es nuestro trabajo sino que tambi&eacute;n es una necesidad enorme en t&eacute;rminos de la salud de los nuestros.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la FACCyR, que es nuestra federaci&oacute;n nacional de cartoneros y cartoneras, nuestro sector recupera unas 10 toneladas diarias de basura.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según la FACCyR, que es nuestra federación nacional de cartoneros y cartoneras, nuestro sector recupera unas 10 toneladas diarias de basura. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este circuito de recuperaci&oacute;n de materiales no solo genera un impacto muy positivo en el medio ambiente, sino que tambi&eacute;n ayuda a la higiene urbana y genera much&iacute;simos puestos de trabajo. Se estima que hay unas 200.000 personas trabajando como cartoneros y cartoneras y s&oacute;lo 15.000 est&aacute;n agrupadas en algunas de las 120 cooperativas que tiene la FACCyR. El resto est&aacute; trabajado por cuenta propia en la m&aacute;s absoluta informalidad y precariedad.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, para nosotros&nbsp;<strong>es fundamental que cada municipio implemente pol&iacute;ticas de reciclado con inclusi&oacute;n social, reconociendo el trabajo de los y las recuperadores y acompa&ntilde;&aacute;ndolos con la infraestructura necesaria para que el trabajo se desarrolle en condiciones dignas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n estamos promoviendo una Ley de Reciclado de Envases.</strong>&nbsp;Hoy las grandes empresas producen toneladas diarias de residuos que no se reciclan y terminan en los rellenos sanitarios o basurales del pa&iacute;s. Esta Ley obligar&iacute;a a las empresas que generan estos envases a pagar una tasa que recauda el Estado y esa plata se destinar&iacute;a a desarrollar sistemas de reciclado con inclusi&oacute;n, generando menos impacto ambiental y una gran cantidad de puestos de trabajo para miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por el cuidado de nuestra tierra viene creciendo en la sociedad. Esta pandemia puso en evidencia muchas cosas, la enorme estructura desigual de nuestro pa&iacute;s y la fuerte crisis medioambiental que genera nuestra forma de producci&oacute;n son algunas de ellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me parece muy&nbsp;importante que se instale la agenda del medio ambiente y que tomemos conciencia de lo importante que es el cuidado de nuestros recursos. Pero estoy convencida de que el cuidado ambiental tiene que venir con una agenda de dignidad para los y las m&aacute;s desprotegidos, para los &uacute;ltimos de la fila. No creo en un ambientalismo sin justicia social.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia Zaracho]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/aporte-medio-ambiente-cartoneros_129_8006533.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 03:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aporte al medio ambiente de los cartoneros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cartoneras y cartoneros,Economía popular,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
