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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - John Lennon]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/john-lennon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - John Lennon]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los Beatles y la posverdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beatles-posverdad_129_10677173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/187264ac-4368-4a8a-a426-9af5363bb5ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Beatles y la posverdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cincuenta y tres años después de la disolución del grupo más grande de todos los tiempos,  los sobrevivientes Paul McCartney y Ringo Starr apelan a la inteligencia artificial para recomponer la que se presenta como su "última canción": "Now and Then". ¿Sobrevive el fuego creativo de los Fab Four?</p></div><p class="article-text">
        <em>La voz &aacute;spera de Lennon flotaba hacia nosotros desde alg&uacute;n lugar lejano y con eco de allende el horizonte, o de la tumba. No me importaba que me volvieran a decir cosas del amor</em>. <strong>Ian McEwan</strong> ubic&oacute; a <strong>Los Beatles</strong> en una temporalidad alternativa que permit&iacute;a volver a reunirlos. Sucede en <em>Machines like me</em>. Estamos nada menos que en 1982: el Reino Unido ha perdido las Malvinas. El dictador <strong>Leopoldo Galtieri</strong> festej&oacute; la victoria armada &ldquo;montado en su caballo blanco bajo una lluvia de confeti en la Avenida 25 de Mayo&rdquo;. Los Beatles hab&iacute;an vuelto al ruedo tras 12 a&ntilde;os de ruptura con el trasfondo de los tambores de guerra. Su &aacute;lbum <em>Love and Lemons</em> era no obstante ridiculizado debido al uso desmesurado de una orquesta sinf&oacute;nica. <em>Ni nosotros quer&iacute;amos que se nos dijera otra vez que lo &uacute;nico que necesit&aacute;bamos era amor, aun en el caso de que fuera cierto, que no lo era</em>, lo impugn&oacute; <em>The Times</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de publicarse la novela nos encontramos con otro retorno de Los Beatles, esta vez supuestamente cierto. &ldquo;Now and Then&rdquo; - de temporalidad tambi&eacute;n alternativa, como veremos- me ha provocado sensaciones encontradas. Una disputa entre la emoci&oacute;n y la raz&oacute;n en cada escucha (y han sido much&iacute;simas). &iquest;Podr&iacute;a ser de otra manera? El pacto que tenemos con esa historia musical no pasa solo por el filtro de un an&aacute;lisis. Nos dejamos llevar por los viejos afectos y el poder de la historia, como si pudiera retomarse en el punto que hab&iacute;a sido clausurada. Una canci&oacute;n desgarradora, &ldquo;God&rdquo;, de Lennon, cerraba en 1970 su primer disco solista con un epitafio y nuevo devenir. <em>The dream is over/ What can I say?/ The Dream is over/ Yesterday/ I was the Dreamweaver/ But now I'm reborn</em>. Ahora, <strong>John Lennon</strong> ha renacido de las cenizas anal&oacute;gicas. Sue&ntilde;o dentro de un sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El veros&iacute;mil admito, no cumple con un requisito fundamental: la interacci&oacute;n c&oacute;mplice, sin&eacute;rgica y a veces r&iacute;spida en el estudio de las dos fuerzas gravitantes de Los Beatles; tampoco los intentos de <strong>George Harrison</strong> de terciar entre Lennon y <strong>Paul McCartney</strong>. John hab&iacute;a grabado en su casa el boceto de &ldquo;Now and Then&rdquo; a los 37 a&ntilde;os y de una manera muy precaria. Se intent&oacute; exhumar la canci&oacute;n a 25 a&ntilde;os de su asesinato con el proyecto <em>Anthology.</em> &ldquo;Hab&iacute;a un zumbido notable y dif&iacute;cil de quitar, a la canci&oacute;n le faltaban estrofas y la banda nunca termin&oacute; la pista de acompa&ntilde;amiento, entre otros problemas, debido principalmente al desagrado de Harrison&rdquo;, record&oacute; el productor <strong>Jeff Lynne</strong>. En 1997, McCartney reconoci&oacute; que los sobrevivientes eran una instancia deliberativa y &eacute;l no pod&iacute;a hacer <em>siempre</em> lo que quer&iacute;a. &ldquo;A George no le gustaba. Siendo los Beatles una democracia, no lo hicimos&rdquo;, dijo a la revista<em> Q.</em> &ldquo;Now and Then&rdquo; constituy&oacute; un <em>Estado de excepci&oacute;n</em> frente a esa democracia imaginaria. 
    </p><p class="article-text">
        II
    </p><p class="article-text">
        Los avances tecnol&oacute;gicos permitieron limpiar el ruido y <em>engordar</em> la voz sobre la base de la AI. A partir de esa premisa, McCartney <em>recompuso </em>&ldquo;Now and Then&rdquo; como hab&iacute;a obrado con el esbozo de &ldquo;Strawbery fields forever&rdquo; en 1967, pese a la ofuscaci&oacute;n de Lennon por los niveles de complejidad que hab&iacute;an sido a&ntilde;adidos. A los 80 a&ntilde;os, Paul intent&oacute; en parte hacer lo mismo y demostrar, como queda en evidencia en el documental <em>Get Back, </em>que<em> </em>era el vector del grupo al menos desde <em>Pepper</em>. Como si nos dijera, una vez m&aacute;s:&nbsp;Los Beatles<em> c&acute;est moi</em>. Claro que esta vez sin John y George, quien apenas hab&iacute;a grabado una guitarra ac&uacute;stica en el primer intento de recuperar a &ldquo;Now and Then&rdquo;. Se quit&oacute; un fragmento de la canci&oacute;n original: <em>I don't wanna lose you, oh no, no/ Abuse you or confuse you/ Oh no, no, sweet darlin'/ But if you have to go, away/ If you have to go, well you the reason. </em>Como el estribillo hab&iacute;a sido cantado una sola vez (&ldquo;now and then I miss you / now and then I want you to be there for me&rdquo;) no qued&oacute; otra que cortar y pegar. 
    </p><p class="article-text">
        McCartney disfraza ese d&eacute;ficit con el primer solo de guitarra, las cuerdas aludidas por McEwan en su novela y la acostumbrada armonizaci&oacute;n vocal. Esta vez, Paul se vio obligado a sumar a los coros a <strong>Ringo Starr</strong> (se filmaron en distintas locaciones). Como se trata de las voces de dos octogenarios debieron ubicarse en la mezcla en un segundo plano. Una muestra de honestidad. No pasaron en ese caso por el remiendo de la AI. McCartney toc&oacute; el slide <em>a lo Harrison,</em> como lo hab&iacute;a hecho con la guitarra el&eacute;ctrica en tiempos <em>beatle</em> por cuestiones de practicidad y para el enervamiento del solista natural, seg&uacute;n el relato de <strong>Geoff Emerick</strong>, el ingeniero de sonido de los Fab Four en <em>Here, There, and Everywhere: My Life Recording the Music of The Beatles. </em>El resultado final a&ntilde;ade, m&aacute;s all&aacute; de su belleza nost&aacute;lgica y perturbadora, un elemento discutible: &ldquo;Now and Then&rdquo; suena con los niveles de compresi&oacute;n del audio en el bajo, el piano, la bater&iacute;a y la misma voz de Lennon. Es la manipulaci&oacute;n del rango din&aacute;mico que se espera de cualquier canci&oacute;n en la actualidad. No una de los Beatles. Quiz&aacute; <strong>George Martin</strong> no lo habr&iacute;a aceptado. Su hijo Giles, a cargo de las masterizaciones de <em>Revolver </em>y <em>The white album</em>, obr&oacute; en la direcci&oacute;n contraria. 
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        <em>The Guardian </em>estim&oacute; no obstante que la canci&oacute;n &ldquo;final&rdquo; de los <em>fab four</em> &ldquo;es un conmovedor acto de clausura&rdquo;, mucho mejor que &ldquo;Free as a bird&rdquo; y &ldquo;Real love&rdquo;. Los a&ntilde;adidos a un tema que estaba incompleto son &ldquo;perfectos&rdquo;. Los &ldquo;significantes&rdquo; beatles est&aacute;n por todos lados (los caracter&iacute;sticos ataques de las cuerdas y contracantos, el momento instrumenta y el intercambio modal). &ldquo;Si entrecierras los ojos, pod&eacute;s imaginarte que son Los Beatles tocando juntos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con nuestros o&iacute;dos? La respuesta vibra en el aire: <em>all you need is AI</em>. Ah&iacute; est&aacute; el coraz&oacute;n de un problema que excede la canci&oacute;n. Todo aquello que fundaba la idea grupal, un principio de combusti&oacute;n capaz de encender el fuego creativo, es reemplazado por operaciones a distancia y herramientas. Si los Beatles supusieron una promesa de horizontalizaci&oacute;n creativa que minaba las categor&iacute;as de lo <em>alto</em> y lo <em>bajo</em> en la m&uacute;sica (la tapa de Pepper era su emblema: ah&iacute; pod&iacute;an coexistir <strong>Karl Marx</strong>, <strong>Buster Keaton</strong>, <strong>Edgar Allan Poe </strong>y <strong>Karleinz Stockhausen</strong>) los<em> Beatles</em> de la post verdad extienden una l&iacute;nea de opacidad entre el ser humano y sus artificios: la voz limpia de Lennon, extra&iacute;da con ganancia de un repositorio canta la canci&oacute;n de la nueva antrotecnolog&iacute;a. &ldquo;I know it's true/ It's all because of you&rdquo;. Es como si lo dijera a la misma AI que transform&oacute; su materialidad sobre la base de los par&aacute;metros estipulados (Paul instala esa <em>verdad </em>en los mismos escenarios cuando canta <em>a d&uacute;o </em>con su excompa&ntilde;ero &ldquo;I got a feeling&rdquo;, en una invitaci&oacute;n a tomar el estribillo de &ldquo;Now and Then&rdquo; como certeza: &ldquo;I want you to be there for me/ always to return to me&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        III
    </p><p class="article-text">
        El humanismo de &ldquo;Eleanor Rigby&rdquo;, la disrupci&oacute;n<em> avant-garde </em>de &ldquo;A day in the life&rdquo; son sustituidos por formas de c&aacute;lculo estad&iacute;stico.&nbsp;Tratar&eacute; de explicarme. Hab&iacute;amos escuchado<em> </em>&ldquo;Now and Then&rdquo; <em>antes</em> de que adquiriera entidad como franquicia en las plataformas. Y no hablo necesariamente del demo ni de los grupos amateurs que la hab&iacute;an versionado. Su existencia previa estaba inscrita en el propio campo de probabilidades constituido a lo largo de m&aacute;s de medio siglo, y que podr&iacute;amos definir como <em>lo beatle</em>, algo m&aacute;s que un estilo y un tributo. Lo encontramos en <strong>The Rutles</strong> y<strong> Oasis</strong> o <strong>XTC</strong>, los mejores de todos. Qu&eacute; decir sobre las experiencias solistas de McCartney y Harrison imit&aacute;ndose a s&iacute; mismos. Dos ejemplos: &ldquo;Mi brave face&rdquo; y &ldquo;When we was fab (aqu&iacute; junto con Ringo en la bater&iacute;a y un bajista vestido como la morsa, mientras George invita a la aceptaci&oacute;n: <em>Long time ago when we was fab. But it's all over now, baby blue&rdquo;</em>)&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cincuenta y tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la disoluci&oacute;n del m&aacute;s grande grupo de todos los tiempos, y de un historial de repeticiones de repeticiones y acumulaci&oacute;n exponencial de pasado, no hacemos m&aacute;s que constatar que la ucron&iacute;a se consuma a un alto precio simb&oacute;lico (ya se encuentra en YouTube una versi&oacute;n AI de &ldquo;Now and Then&rdquo;, estilo 64). En un momento del video, creemos que Paul lo comprende. La c&aacute;mara lo toma en primer plano. Su mirada destila melancol&iacute;a. Algo nos hiere cuando aparecen en el video los fantasmas de John y George para acompasar el estribillo. Paul y su espectro sonriente. Dos Ringos de diferentes eras tocando a la vez (&iquest;cu&aacute;l es el real si, como los vampiros, no puede reflejarse en el espejo?). Lo <em>arty </em>que distingu&iacute;a a Los Beatles y su condici&oacute;n moderna se ha rendido a lo <em>artificial</em>. 
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        No deja de ser sugerente que la &ldquo;&uacute;ltima canci&oacute;n&rdquo; coincida con la protesta de actores y guionistas en Hollywood que ha exigido garant&iacute;as frente al avance voraz de la AI y el peligro de ser reemplazados por simulacros. No solo los actores y las voces pueden ser capturadas, clonadas y reinventadas a trav&eacute;s de los <em>deepfakes</em>. Hasta los l&iacute;deres de Estado quedan expuestos a transformarse en cantantes, como ha ocurrido con <strong>Emmanuel Macron</strong>. Dice al respecto el artista pl&aacute;stico y narrador canadiense <strong>Gregory Chatonsky</strong>: este paradigma de la simulaci&oacute;n permanente afectar&iacute;a no s&oacute;lo a las figuras humanas, &ldquo;sino a la propia constituci&oacute;n del tiempo, que a trav&eacute;s de tal resurrecci&oacute;n, muy diferente de la teolog&iacute;a cristiana, nos llevar&iacute;a a un eterno retorno de lo mismo, un eterno retorno idiota que repite la media estad&iacute;stica, a diferencia de la interpretaci&oacute;n de un eterno retorno de la diferencia que Deleuze o Klossowski hab&iacute;an hecho can&oacute;nica, por as&iacute; decirlo&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo no revisar &ldquo;Now and Then&rdquo; a trav&eacute;s de ese prisma?
    </p><p class="article-text">
        Si el Antropoceno designa a la &eacute;poca marcada por el impacto del hombre sobre la tierra, el <em>Algoroceno</em> incorpora una redefinici&oacute;n aceleracionista al desastre. El reservorio digital que amontonan las computadoras puede, de la mano de la inteligencia artificial, constituirnos a nosotros mismos en simulacros de John y Paul. Aquello de <em>Lennon vive </em>ya no remite a un modo de conmemoraci&oacute;n: es factible <em>ser</em> beatles por un d&iacute;a o hacer que<strong> Javier Milei </strong>o <strong>Kurt Cobain</strong> interpreten &ldquo;I love her&rdquo;. El pacto de verosimilitud que emerger&iacute;a en cada circunstancia es aterrador. M&uacute;sica y <em>fake news </em>encuentran en este camino su convergencia. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A partir de estos mismos procedimientos y acuerdos de escucha los <em>Beatles</em> podr&aacute;n autogenerarse sobre la base de la informaci&oacute;n almacenada y el programa m&aacute;s <em>imaginativo</em>, continuar despu&eacute;s de que los fans se esfumen de la faz de la tierra, o lo que queda de ella. Ser&aacute;n hijos de la estad&iacute;stica y las configuraciones que faciliten la permanencia por otros medios:&nbsp;series de series, m&uacute;sicas de m&uacute;sicas imitando al mundo pret&eacute;rito. Si fuera as&iacute;, nunca habr&iacute;a un &uacute;ltimo beatle (como en aquel cuento de Leopoldo Marechal). Las especies vivas desaparecen en proporciones y a una velocidad nunca vistas en la Tierra como consecuencia de las actividades t&eacute;cnicas. Los <em>fab</em>, en cambio, podr&iacute;an permanecer en estado latente en un banco de datos.
    </p><p class="article-text">
        IV
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es s&oacute;lo que estemos ense&ntilde;ando a las IA a crear im&aacute;genes, textos y sonidos que se parezcan a nosotros, es que nosotros nos parecemos a ellas y que, en relaci&oacute;n con el discurso reaccionario, no queremos otra cosa que alienarnos activamente. No creemos en hacer legible la IA mediante la transparencia del c&oacute;digo, ni en aislarnos de estos flujos para recuperar una autonom&iacute;a y una soberan&iacute;a imaginarias. Queremos experimentar que lo que creemos ser es tambi&eacute;n un producto de la tecnolog&iacute;a y de su parad&oacute;jica reproducci&oacute;n. Somos su recuperaci&oacute;n&rdquo;, reflexiona Chatonsky al analizar la reciente presentaci&oacute;n de la cantante belga <strong>Ang&egrave;le </strong>en el festival del diario de izquierdas, <em>L&acute;Humanit&eacute;</em>, en Par&iacute;s. Ella subi&oacute; al escenario precedida por uno de los efectos incontenibles de esta normalidad. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto pasado, un productor afincado en Nancy, <strong>Lnkhey</strong>, public&oacute; en YouTube una remezcla de una canci&oacute;n de dos raperos franceses, &ldquo;Saiyan&rdquo;, pero con la voz clonada de Ang&egrave;le.&nbsp;Lnkhey utiliz&oacute; el software libre Retrieval-based-Voice. El artilugio fue escuchado por millones de personas. &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; pensar de la inteligencia artificial, me parece una locura, pero al mismo tiempo temo por mi trabajo merde&rdquo;, reaccion&oacute; la cantante en Tik Tok. Acto seguido, hizo <em>playback</em> sobre su <em>propia</em> voz simulada. Ang&egrave;le recibi&oacute; tantos pedidos en las redes que finalmente, al subir al escenario parisino, el 17 de septiembre, cant&oacute; por fin &ldquo;Saiyan&rdquo;, de <strong>Gazo</strong> y <strong>Heuss l'Enfoir&eacute;</strong>. El p&uacute;blico, entusiasmado, sum&oacute; su coro mientras filmaba la escena y se autofilmaba. 
    </p><p class="article-text">
        La AI carece (por ahora) de una teor&iacute;a del gusto. Es una fuerza replicante que puede pasar de Lennon a <strong>Bad Bunny</strong>. El reguetonero acaba de estallar de ira al constatar que una canci&oacute;n que utiliza su voz y la de <strong>Daddy Yankee</strong> de manera artificial tuvo un rotundo &eacute;xito. &ldquo;Si a ustedes les gusta esa mierda de canci&oacute;n que est&aacute; viral en TikTok, s&aacute;lganse de este grupo ahora mismo. Ustedes no merecen ser mis amigos&rdquo;, se enfureci&oacute; en su canal de difusi&oacute;n. &ldquo;Slowly, slowly, la nostalgia est&aacute; viniendo&rdquo;, se canta. El bodrio circul&oacute; precisamente bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;NostalgIA&rdquo;, con millones de reproducciones. 
    </p><p class="article-text">
        El compositor acad&eacute;mico <strong>Daniele Ghisi </strong>hizo algo parecido para el espect&aacute;culo La Fabrique des Monstres: generar texturas musicales mediante modelos generativos de un corpus de Lieders contempor&aacute;neos. Un modelo inform&aacute;tico se someti&oacute; a un proceso de aprendizaje. Lo monstruoso como un capital intercambiable.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        V
    </p><p class="article-text">
        Poseer una voz, una imagen.
    </p><p class="article-text">
        La literatura nos ha ofrecido algunas anticipaciones. En <em>Le Ch&acirc;teau des Carpathes</em>, <strong>Julio Verne</strong>, cuenta los esfuerzos delirantes de un mel&oacute;mano, el Bar&oacute;n de Gortz, de mantener viva a su cantante l&iacute;rica preferida, Stilla. La electricidad y la mec&aacute;nica, portentos de fines del siglo XXI le permitir&aacute;n preservar su voz. El diletante Gortz hab&iacute;a entrado en desesperaci&oacute;n al enterarse que ella iba a abandonar la escena musical y convertirse en la esposa del conde Franz T&eacute;lek. Un cient&iacute;fico loco, Orfanik le propuso recoger por medio de aparatos fonogr&aacute;ficos, los principales trozos de su repertorio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Estos aparatos estaban maravillosamente perfeccionados en aquella &eacute;poca, y Orfanik los hab&iacute;a hecho tan magn&iacute;ficos, que la voz humana no sufr&iacute;a alteraci&oacute;n alguna, ni en su encanto ni en su pureza. </em>
    </p><p class="article-text">
        Como si se tratara de una digitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue como en sus placas se grabaron cavatinas, trozos de &oacute;pera y de concierto, as&iacute; como las melod&iacute;as previas a la muerte de Stilla mientras se presentaba en un teatro napolitano. Su canto truncado. Gortz se encerr&oacute; en su castillo de los C&aacute;rpatos, y all&iacute;, cada noche, pod&iacute;a escucharla adem&aacute;s de verla por un juego de espejos reflectantes de un cuadro hiperrealista de la cantante <em>con </em>su cabellera suelta y los brazos tendidos hacia el cielo. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Les cuesta admitir un sistema de reproducci&oacute;n de vida, tan mec&aacute;nico y artificial? </em>Quien habla as&iacute; no es Orfanik sino otro cient&iacute;fico, d&eacute;cadas m&aacute;s tarde, y lo hace en <em>La invenci&oacute;n de Morel,</em> de <strong>Adolfo Bioy Casares</strong>. El personaje principal, el Fugitivo, comienza a descubrir lo que sucede en la isla cuando el inventor revela a los turistas que ha estado grabando sus acciones de la semana anterior con una m&aacute;quina de su invenci&oacute;n que es capaz de reproducir la realidad. La grabaci&oacute;n capturar&aacute; sus almas. Al reproducirla, podr&aacute;n revivir esa semana para siempre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Anota Morel en su diario algo que resuena en &ldquo;Now and Then&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;No debe llamarse vida lo que puede estar latente en un disco, lo que se revela si funciona la m&aacute;quina del fon&oacute;grafo, si yo muevo una llave? &iquest;Insistir&eacute; en que todas las vidas, como los mandarines chinos, dependen de botones que seres desconocidos pueden apretar? Y ustedes mismos, cu&aacute;ntas veces habr&aacute;n interrogado el destino de los hombres, habr&aacute;n movido las viejas preguntas: &iquest;Ad&oacute;nde vamos? &iquest;En d&oacute;nde yacemos, como en un disco m&uacute;sicas inauditas, hasta que Dios nos manda nacer?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/beatles-posverdad_129_10677173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Nov 2023 03:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Beatles y la posverdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Beatles,John Lennon,Paul McCartney,George Harrison,Ringo Starr,Ian McEwan,Inteligencia Artificial,George Martin,Kurt Kobain]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul McCartney dice que utilizó la IA para crear la última canción de los Beatles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/paul-mccartney-dice-utilizo-ia-crear-ultima-cancion-beatles_1_10298690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a6eed9a-c72c-44a5-b74d-9f67a1e95e63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul McCartney dice que utilizó la IA para crear la última canción de los Beatles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico afirma que utilizó la tecnología para "extraer" la voz de John Lennon de un viejo demo y completar una canción de hace décadas.
</p></div><p class="article-text">
        A finales de este a&ntilde;o se publicar&aacute; una nueva y &uacute;ltima grabaci&oacute;n de los Beatles en la que se utiliz&oacute; inteligencia artificial, seg&uacute;n anunci&oacute; Sir Paul McCartney.
    </p><p class="article-text">
        El m&uacute;sico dijo que hab&iacute;a utilizado nueva tecnolog&iacute;a para &ldquo;extraer&rdquo; la voz de John Lennon de una vieja maqueta y completar una canci&oacute;n de hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acabamos de terminarla y saldr&aacute; este a&ntilde;o&rdquo;, declar&oacute; el martes al programa <em>Today </em>de Radio 4.
    </p><p class="article-text">
        Aunque McCartney no dio el nombre de la canci&oacute;n, es probable que se trate de una composici&oacute;n de Lennon de 1978 llamada &ldquo;Now and Then&rdquo;. El demo era una de las varias canciones grabadas en casetes con la etiqueta &ldquo;Para Paul&rdquo; que Lennon grab&oacute; poco antes de su muerte en 1980, y que m&aacute;s tarde la viuda de Lennon, Yoko Ono, entreg&oacute; a McCartney.
    </p><p class="article-text">
        Se grab&oacute; en gran parte en un minicomponente casero, mientras Lennon estaba sentado al piano en su departamento de Nueva York. La letra, que comienza &ldquo;S&eacute; que es verdad, es todo gracias a ti / Y si lo logro, es todo gracias a ti&rdquo; [<em>I know it&rsquo;s true, it&rsquo;s all because of you / And if I make it through, it&rsquo;s all because of you</em>], es t&iacute;pica de las canciones de amor apolog&eacute;ticas que Lennon escribi&oacute; en la &uacute;ltima parte de su carrera.
    </p><p class="article-text">
        La idea de utilizar la IA para reconstruir la maqueta surgi&oacute; de la epopeya de ocho horas <em>Get Back</em>, de Peter Jackson. Para el documental, el editor de di&aacute;logos Emile de la Rey utiliz&oacute; IA a medida para reconocer las voces de los Beatles y separarlas del ruido de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Fue este proceso el que permiti&oacute; a McCartney hacer un <a href="https://www.nme.com/news/music/paul-mccartney-virtually-duets-john-lennon-glastonbury-2022-3255924" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;d&uacute;o&rdquo; con Lennon</a> en su reciente gira, incluido el festival de Glastonbury del a&ntilde;o pasado, y para <a href="https://www.musicradar.com/news/the-beatles-revolver-stereo-remix-ai-tech" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las nuevas mezclas con sonido envolvente del &aacute;lbum Revolver</a> de los Beatles el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Jackson fue capaz de sacar la voz de John de un trozo de casete de mala calidad&rdquo;, afirma McCartney. &ldquo;Ten&iacute;amos la voz de John y un piano y &eacute;l pudo separarlos con IA. Le dicen a la m&aacute;quina: 'Esa es la voz. Esto es una guitarra. Borr&aacute; la guitarra'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; que cuando vinimos a hacer el que ser&aacute; el &uacute;ltimo disco de los Beatles, era un demo que ten&iacute;a John y pudimos tomar la voz de John y conseguirla pura a trav&eacute;s de esta IA. Entonces podemos mezclar el disco, como lo har&iacute;as normalmente. As&iacute; que te da cierto margen de maniobra&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Now and Then&rdquo; ya se hab&iacute;a barajado como posible canci&oacute;n de reuni&oacute;n de los Beatles en 1995, cuando estaban recopilando la serie <em>Anthology</em>. Los tres miembros supervivientes de la banda publicaron dos de las canciones de las cintas de Lennon, &ldquo;Free As A Bird&rdquo; y &ldquo;Real Love&rdquo;, lo que signific&oacute; el primer material &ldquo;nuevo&rdquo; de la banda en 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque tambi&eacute;n intentaron grabar &ldquo;Now and Then&rdquo;, la sesi&oacute;n se abandon&oacute; r&aacute;pidamente. El productor Jeff Lynne, que se encarg&oacute; de limpiar las canciones de la reuni&oacute;n, dijo que la banda estaba &ldquo;jugando con ella&rdquo; en el transcurso de una tarde.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La canci&oacute;n ten&iacute;a estribillo, pero carece casi por completo de estrofas. Hicimos la pista de acompa&ntilde;amiento, un borrador que realmente no terminamos&rdquo;, record&oacute; Lynne.
    </p><p class="article-text">
        McCartney revel&oacute; m&aacute;s tarde que la canci&oacute;n se archiv&oacute; porque George Harrison la hab&iacute;a calificado de &ldquo;puta basura&rdquo; y se neg&oacute; a trabajar en ella.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No ten&iacute;a un buen t&iacute;tulo, hab&iacute;a que retocarla un poco, pero ten&iacute;a una estrofa preciosa y John la cantaba&rdquo;, declar&oacute; a Q Magazine. &ldquo;Pero a George no le gustaba. Como los Beatles son una democracia, no lo hicimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro factor que contribuy&oacute; a desechar la canci&oacute;n fue un defecto t&eacute;cnico en la grabaci&oacute;n original, que presentaba un zumbido persistente procedente de los circuitos el&eacute;ctricos del departamento de Lennon.
    </p><p class="article-text">
        En 2009, se public&oacute; una nueva versi&oacute;n del demo sin el ruido de fondo en un CD pirata, lo que llev&oacute; a los fans a especular con la posibilidad de que se tratara de una grabaci&oacute;n totalmente diferente y que hubiera sido robada del departamento de Lennon tras su muerte.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los a&ntilde;os, hubo informes de que McCartney publicar&iacute;a una versi&oacute;n completa de la canci&oacute;n, y el m&uacute;sico habl&oacute; a menudo de su deseo de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y hab&iacute;a otra en la que empezamos a trabajar, pero George se sali&oacute; de ella (...) esa sigue dando vueltas&rdquo;, dijo a un documental de la BBC Four sobre Jeff Lynne en 2012. &ldquo;As&iacute; que voy a arreglar con Jeff y hacerlo. Terminarla, uno de estos d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia llega en un momento en el que la pol&eacute;mica sobre el uso de la IA en la m&uacute;sica sigue creciendo, con falsificaciones de Drake, The Weekend y Kanye West que han recibido cientos de miles de reproducciones antes de ser eliminadas de los servicios de <em>streaming</em>.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo brit&aacute;nico incluso <a href="https://www.nme.com/news/music/liam-gallagher-responds-to-lost-oasis-album-made-by-ai-3432480" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">utiliz&oacute; la IA para imaginar c&oacute;mo sonar&iacute;a Oasis</a> si se reunieran y publicaran un nuevo &aacute;lbum en 2023.
    </p><p class="article-text">
        McCartney, que hablaba antes de la presentaci&oacute;n de un nuevo libro y una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica en la National Portrait Gallery, dijo que algunas aplicaciones de la IA le preocupaban.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy mucho en Internet, pero la gente me dice: 'Oh, s&iacute;, hay una pista en la que John canta una de mis canciones', y es s&oacute;lo IA... da un poco de miedo, pero es emocionante, porque es el futuro. Ya veremos ad&oacute;nde nos lleva&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nadia Khomami]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/paul-mccartney-dice-utilizo-ia-crear-ultima-cancion-beatles_1_10298690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jun 2023 14:32:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul McCartney dice que utilizó la IA para crear la última canción de los Beatles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Beatles,Paul McCartney,John Lennon,Música,AI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul por tres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paul-tres_129_10323883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26520be9-ab3a-48ce-8956-acf855a2be79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul por tres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Paul McCartney, versión 2023: cumpleaños 81, muestra de fotografias en el pico de la beatlemania y una canción inédita de The Beatles con la voz de John Lennon recuperada a través de Inteligencia Artificial.</p></div><p class="article-text">
        Por estos d&iacute;as, <strong>Paul McCartney</strong> ha sido noticia por triplicado. El pasado 18 de junio cumpli&oacute; 81 a&ntilde;os y, como veremos, sigue dando muestras de vitalidad. Su rostro ajado, con todas las se&ntilde;ales que deja el paso de la vida, se solapa con su <em>baby face</em> de sus comienzos. El hijo de la clase obrera y el caballero de la corona prometen mirarse frente a frente a partir del 28 de junio en la National Portrait Gallery de Londres. All&iacute; se ver&aacute; una muestra llamada <em>1963</em>-<em>1964: Eyes of the Storm</em>, que re&uacute;ne una abultada serie de fotograf&iacute;as suyas tomadas en el pico de la <em>beatlemania. </em>El ojo de Paul se detiene especialmente en el impacto que provoc&oacute; la llegada de los <em>fab four </em>a Estados Unidos, el comienzo de lo que se llam&oacute; la &ldquo;invasi&oacute;n brit&aacute;nica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquiera que redescubre una reliquia personal o un tesoro familiar se inunda instant&aacute;neamente de recuerdos y emociones, que desencadenan asociaciones enterradas en la bruma del tiempo. Esa fue exactamente mi experiencia al ver estas fotos&rdquo;, dice McCartney en el cat&aacute;logo que fue anticipado por <em>The Guardian.</em> &ldquo;Fue una sensaci&oacute;n maravillosa, porque me devolvieron al pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El beatle mira hacia atr&aacute;s y recupera su perplejidad. &ldquo;No pod&iacute;amos darnos cuenta de las implicaciones de lo que est&aacute;bamos haciendo&rdquo;. Algo se le iba de las manos y, a la vez, se trataba de una operaci&oacute;n consciente del grupo. &ldquo;Est&aacute;bamos en la vanguardia de algo m&aacute;s trascendental, una revoluci&oacute;n en la cultura&rdquo;. Los Beatles como punto de quiebre, algo que los neoconservadores norteamericanos nunca olvidar&iacute;an. Siempre consideraron que los problemas de ese pa&iacute;s comenzaron cuando aterrizaron esos cuatro pibes y se presentaron en <em>The Ed Sullivan Show</em>. Ya volveremos a esa discordia.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las im&aacute;genes que reaviva la memoria del gran bajista fue capturada en el trayecto del aeropuerto de Miami al hotel: es la de un polic&iacute;a armado en su motocicleta. &ldquo;Su arma estaba perfectamente encuadrada a trav&eacute;s de la ventanilla, y consegu&iacute; enfocar su arma y munici&oacute;n. Todav&iacute;a nos chocaba un poco ver una pistola en la vida real&rdquo;. Una pistola terminar&iacute;a con <strong>John Lennon</strong> en Manhattan, 14 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. La locura del asesino se hab&iacute;a incubado aquel 64. 
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;mara de Paul pasa del blanco y negro al color cuando se desplaza de Nueva York y Washington a Miami, donde tienen la oportunidad de &ldquo;jugar&rdquo; y &ldquo;ba&ntilde;arse&rdquo; en aguas del Atl&aacute;ntico. &ldquo;Una de mis fotos favoritas de la colecci&oacute;n muestra a <strong>George Harrison</strong>, con el rostro oculto por anteojos de sol, mientras una chica le entrega una bebida, probablemente un whisky con Coca-Cola, y aunque no vemos su rostro, s&iacute; vemos su deslumbrante bikini amarilla&rdquo;. &nbsp;Hedonismo, despreocupaci&oacute;n y sensualidad. Sexo latente. El registro privado de esa experiencia tambi&eacute;n era un problema p&uacute;blico. Como se&ntilde;ala <strong>Stephens Randall J.</strong> en <em>The devil&acute;s music. How christians inspired, condemned and embraced rock&acute;n&acute;roll</em>, las iglesias pentecostales &ldquo;se sintieron impotentes para detener la marcha del cambio&rdquo;. Perplejidad, azoramiento, alarma. Retengamos esas sensaciones. Pronto volveremos a reencontrarlas a 90 millas de La Florida donde descansaban Los Beatles. Digamos antes que <strong>Billy Graham,</strong> acaso uno de los predicadores evang&eacute;licos m&aacute;s influyentes de Estados, se vio en la obligaci&oacute;n de se&ntilde;alar esos mismos riesgos. El ministro bautista se pregunt&oacute; si el cabello largo en ni&ntilde;os y hombres significaba el fin de la civilizaci&oacute;n. Los ajustados trajes eduardianos de color gris plateado y sin cuello, as&iacute; como las<strong> </strong>botas ajustadas hasta los tobillos eran observados con similar inquietud. El <em>western</em> hab&iacute;a hecho popular a esos calzados en los a&ntilde;os cuarenta. Claro: una cosa eran el paisaje del Lejano Oeste, <strong>John Wayne,</strong> <strong>Gary Cooper</strong> y <strong>Paul Newman</strong>, y otra la ciudad y los j&oacute;venes urbanos. Esas botas m&aacute;s propias para fijar los estribos ser&iacute;an conocidos como &ldquo;tac&oacute;n cubano&rdquo;. No eran botas ca&ntilde;eras para la zafra azucarera. Pero el gentilicio ubicaba la perturbaci&oacute;n tambi&eacute;n al ras del suelo. No casualmente, otro pastor dar&iacute;a una conferencia en el Veterans Memorial Building de Eugene, Oreg&oacute;n, bajo el t&iacute;tulo de <strong>&ldquo;</strong>El hipnotismo comunista y los Beatles&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Lo curioso de esa paranoia es que tambi&eacute;n se replicaba en la propia isla que, dos a&ntilde;os antes, hab&iacute;a sido el epicentro de la Crisis de los Misiles. Los liderazgos evang&eacute;licos y los pol&iacute;ticos carism&aacute;ticos estaban separados por la corriente del Golfo y sus programas pol&iacute;ticos. Sin embargo, algo los un&iacute;a de manera premeditada. Unos tem&iacute;an la p&eacute;rdida del poder del p&uacute;lpito. Los otros, el de la tribuna. <strong>Fidel Castro</strong> hab&iacute;a lanzado un dur&iacute;simo discurso contra los &ldquo;elvispreslianos&rdquo; a comienzos de la Revoluci&oacute;n que abri&oacute; las puertas de la homofobia institucional. &ldquo;Los desviados se esconden tras la noche&rdquo;, se&ntilde;ala <em>Mella</em>, la revista de la Juventud, el 28 septiembre 1964. La bealtleman&iacute;a encuentra al castrismo en pleno proceso de radicalizaci&oacute;n. Su m&uacute;sica se escucha furtivamente. Los primeros imitadores de los <em>fab four </em>tuvieron que improvisar sus equipos. Usaron cables telef&oacute;nicos para las cuerdas del bajo. Los tambores los hicieron con chatarra y pel&iacute;culas de rayos X.
    </p><p class="article-text">
        En 1965, los Beatles filman <em>Help </em>en Bahamas. <strong>Allen Ginsberg</strong> viaja a La Habana, con entusiasmo y aprensiones. El poeta beatnik se queja de un discurso homof&oacute;bico de Fidel. &ldquo;Oh, no deber&iacute;as quejarte, mira los avances que ha hecho la Revoluci&oacute;n&rdquo;, le dijeron. &ldquo;Esto era cierto y yo dije, s&iacute; ha habido ciertos avances aqu&iacute;, y estoy de tu lado y por eso me quejo- no arruines tu revoluci&oacute;n. Incluso dije que ten&iacute;a acceso a alguna comunicaci&oacute;n con los Beatles; y que lo que realmente deber&iacute;an hacer es que los Beatles vinieran a Cuba y dieran un gran concierto. Fui rechazado con desd&eacute;n por el ministro de cultura que dijo: &prime;Los Beatles no tienen ideolog&iacute;a`&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El poeta<em> </em>insisti&oacute; ante <strong>Hayd&eacute;e Santamar&iacute;a</strong>, la presidenta de la Casa de las Am&eacute;ricas que, ya en 1965, intentaba convertirse en el faro intelectual de la regi&oacute;n. &ldquo;Obtuve la respuesta: &prime;Ellos no tienen ideolog&iacute;a; nosotros intentamos construir una revoluci&oacute;n con una ideolog&iacute;a`. Bueno, eso es cierto, pero &iquest;cu&aacute;l era la ideolog&iacute;a que propon&iacute;an? &iquest;Una burocracia policial que persigue a las mariquitas? Es decir, est&aacute;n desperdiciando una enorme energ&iacute;a en eso. Algunos de ellas eran los mejores revolucionarios: gente que luch&oacute; en Bah&iacute;a de Cochinos, en Playa Gir&oacute;n&rdquo;. En ambos casos, los funcionarios correg&iacute;an a <strong>Jean-Paul Satre</strong> quien, cinco a&ntilde;os antes, hab&iacute;a hablado ante los estudiantes universitarios de la experiencia cubana como una &ldquo;revoluci&oacute;n sin ideolog&iacute;a&rdquo;. Esa intuici&oacute;n hab&iacute;a caducado en 1965, cuando Ginsberg trat&oacute;, con desparpajo, de alternar apoyos y cr&iacute;ticas con proposiciones inauditas. &iquest;Qu&eacute; pes&oacute; m&aacute;s en su expulsi&oacute;n? &iquest;Lo sexual o lo musical? &iquest;No era sexual tambi&eacute;n lo musical a esas alturas? &iquest;Y lo visual? &ldquo;Fue un cl&aacute;sico golpe estalinista. Me quejaba en privado, no en p&uacute;blico y, naturalmente, la polic&iacute;a lo oye todo. Finalmente me detuvieron, me incomunicaron y me echaron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el medio de esas controversias, la lente de Paul. &ldquo;A pesar de la sencillez de la c&aacute;mara, el proceso, al menos para m&iacute;, era un reto, ya que con cada rollo s&oacute;lo ten&iacute;as 24 o 36 im&aacute;genes, que ten&iacute;as que hacer bien, porque no hab&iacute;a una segunda oportunidad. Esto contrasta mucho con el proceso actual de hacer fotos con el tel&eacute;fono. Entonces no pod&iacute;as ser perezoso. Ten&iacute;as que hacer la foto correcta, componer la imagen en el encuadre sin la seguridad de saber que pod&iacute;as recortarla despu&eacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es interesante c&oacute;mo registra el tr&aacute;nsito de las capturas anal&oacute;gicas a la inercia digital del presente, justo cuando se vale de la inteligencia artificial para revivir una canci&oacute;n de John que, promete, ser&aacute; la &uacute;ltima de Los Beatles y se conocer&aacute; en breve. &ldquo;Esperamos que les guste tanto como a nosotros&rdquo;, dijo, pero qui&eacute;nes son esos &ldquo;nosotros&rdquo; cuando solo sobreviven dos integrantes del grupo y solo uno de ellos ha tomado siempre buena parte de las decisiones. McCartney le cont&oacute; a la BBC que pudieron &ldquo;extraer&rdquo; la voz de Lennon de un viejo casete para traerla de vuelta a un formato grupal mucho m&aacute;s fantasmal que el de &ldquo;Free as a bird&rdquo; y &ldquo;Real love&rdquo;, las canciones que formaron parte de <em>Anthology</em> en los noventa<em>. </em>Los medios ingleses han especulados que, esta vez, se trata de &ldquo;Now and then&rdquo;. El boceto hab&iacute;a sido entregado a McCartney por <strong>Yoko Ono</strong> pero fue descartado durante el proceso de confecci&oacute;n de los otros dos temas. Paul le atribuye a Harrison la mayor desconfianza en el potencial de la maqueta casera.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El autor de &ldquo;Hey, Jude&rdquo; nunca abandon&oacute; la posibilidad de resucitarla. La realizaci&oacute;n del documental <em>Get Back</em>, de <strong>Peter Jackson</strong>, le ofreci&oacute; una soluci&oacute;n. El editor de los di&aacute;logos de los integrantes del grupo, Emile de la Rey, logr&oacute; entonces &ldquo;entrenar&rdquo; a un programa para que &ldquo;reconociera&rdquo; las voces de cada uno de los Bealtes y, de esa manera, separarlas de los ruidos de fondo e incluso de sus propios instrumentos. Emerg&iacute;an &ldquo;limpias&rdquo; de impurezas ac&uacute;sticas. La canci&oacute;n perdida ha sido recuperada con las mismas herramientas. &ldquo;Podemos mezclar el disco, como lo har&iacute;as normalmente. As&iacute; que te da cierto margen de maniobra&rdquo;.&nbsp;McCartney prob&oacute; ese procedimiento durante su &uacute;ltima gira cuando cant&oacute; &ldquo;a d&uacute;o&rdquo; con Lennon. Una suerte de sesi&oacute;n espiritista-musical. En vez de las sesiones londinenses de <strong>Madame Blavatsky</strong> en la Sociedad Teos&oacute;fica, un concierto que une las voces del &ldquo;m&aacute;s all&aacute;&rdquo; y el &ldquo;ac&aacute;&rdquo;. Paul admite el doble car&aacute;cter de la IA. Promisoria y, a la vez, inquietante. &ldquo;Da un poco de miedo, pero es emocionante, porque es el futuro. Ya veremos ad&oacute;nde nos lleva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio de la canci&oacute;n del adi&oacute;s definitivo (aunque siempre puede haber algo m&aacute;s, todav&iacute;a no sabemos nada de &ldquo;Carnaval of light&rdquo;, la pieza &ldquo;experimental&rdquo; que los Beatles grabaron en 1967) coincide con otra novedad del mundo de la inteligencia artificial. Meta ha presentado Voicebox. La aplicaci&oacute;n tiene una enorme capacidad de generar lenguaje. Solo necesita escasos segundos de audio para sintetizar una voz que, se asegura, es indistinguible de la humana original. A partir del modelo, Voicebox podr&iacute;a realizar luego tareas de edici&oacute;n y estilizaci&oacute;n. &ldquo;Si bien creemos que es importante ser abiertos con la comunidad de IA y compartir nuestra investigaci&oacute;n para avanzar en el estado del arte en IA, tambi&eacute;n es necesario lograr el equilibrio adecuado entre la apertura y la responsabilidad&rdquo;, asegur&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a, Y si bien Meta, cuyas trapisondas son tan conocidas, la ha dise&ntilde;ado para asistentes digitales y personajes del metaverso, abre las puertas de un <em>deepfake.</em> 
    </p><p class="article-text">
        Si se cumplen los peores augurios, esa app u otra con las mismas capacidades podr&aacute;n valerse tambi&eacute;n de McCartney o cualquier garganta para eternizarse y, a la vez, extenderle un certificado de defunci&oacute;n a la misma m&uacute;sica, algo que solo <strong>Philip K. Dick</strong> pod&iacute;a imaginar en <em>Sue&ntilde;an los androides con ovejas el&eacute;ctricas. </em>Paul tomaba fotos en blanco y negro y el escritor imaginaba a una soprano que canta el aria de la Reina de la noche en <em>La flauta m&aacute;gica </em>como un cuerpo hecho apenas de circuitos, aunque s&iacute; de una pizca de sensibilidad. Ahora, los apocal&iacute;pticos no son solamente los pastores pentecostales.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paul-tres_129_10323883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2023 03:01:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul por tres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paul McCartney,John Lennon,The Beatles,Música,Inteligencia Artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul McCartney recupera con IA una canción inédita de Los Beatles que George Harrison calificó como “basura”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-mccartney-recupera-ia-cancion-inedita-beatles-george-harrison-califico-basura_1_10292357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94ba38ca-bde2-4912-99f1-e076a705e88f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x982y748.jpg" width="1200" height="675" alt="George Harrison, Paul McCartney, John Lennon y Ringo Starr, miembros de Los Beatles, en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La BBC estima que se trata de una composición de John Lennon llamada "Now and then", que data de 1978 e intentó utilizarse para el recopilatorio "Anthology 3" pero se descartó por la mala calidad del audio.</p><p class="subtitle"> Villano Antillano: “Ser neutral no es la posición de un artista real” </p></div><p class="article-text">
        <strong>Paul McCartney</strong>, el legendario m&uacute;sico de 80 a&ntilde;os, <a href="https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-65881813" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">admiti&oacute; este martes en la BBC</a> que se recurri&oacute; a la <strong>Inteligencia Artificial </strong>(IA) para ayudar a crear &ldquo;<strong>el disco final de Los Beatles</strong>&rdquo;, con voz del fallecido <strong>John Lennon</strong>. McCartney dijo que utiliz&oacute; esta tecnolog&iacute;a puntera para &ldquo;<strong>sacar</strong>&rdquo; la voz de Lennon de una antigua demo o maqueta, para poder completar una canci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>La acabamos de terminar y se lanzar&aacute; este a&ntilde;o</strong>&rdquo;, explic&oacute; el exintegrante de &ldquo;<strong>los cuatro de Liverpool</strong>&rdquo; [<a href="https://www.bbc.co.uk/sounds/play/p0ftvczc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ac&aacute; el audio del programa</a>]. Si bien no nombr&oacute; el t&iacute;tulo de la canci&oacute;n, la BBC estima que se tratar&iacute;a de una composici&oacute;n de Lennon llamada <em><strong>Now and then</strong></em><em>,</em> que data de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Esa composici&oacute;n, que McCartney hab&iacute;a recibido de la viuda de Lennon, <strong>Yoko Ono</strong>, se hab&iacute;a considerado en un principio como parte de una recopilaci&oacute;n de material de Los Beatles en 1995. Sin embargo, seg&uacute;n McCartney, <strong>George Harrison </strong>hab&iacute;a admitido que la canci&oacute;n era una &ldquo;<strong>basura</strong>&rdquo; y se neg&oacute; a trabajar en ella.
    </p><h3 class="article-text">El t&iacute;tulo era malo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>No ten&iacute;a un t&iacute;tulo muy bueno, necesitaba un poco de reelaboraci&oacute;n, pero ten&iacute;a un verso hermoso y John lo cantaba</strong>&rdquo;, declar&oacute;. &ldquo;<strong>A George no le gust&oacute;. Siendo Los Beatles una democracia, no lo hicimos</strong>&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La BBC dice que el punto de inflexi&oacute;n lleg&oacute; con el documental <em><strong>Get Back</strong></em> de <strong>Peter Jackson</strong>, de hace unos a&ntilde;os, que entren&oacute; a los ordenadores para reconocer las voces de Los Beatles y separarlas de los ruidos de fondo, e incluso de sus propios instrumentos, para crear un audio &ldquo;<strong>limpio</strong>&rdquo;. &ldquo;<strong>&Eacute;l fue capaz de sacar la voz de John de un casete peque&ntilde;o</strong>&rdquo;, dijo McCartney a <em>Radio 4 </em>sobre Peter Jackson.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Ten&iacute;amos la voz de John y un piano y pod&iacute;a separarlos con IA. </strong>Le dicen a la m&aacute;quina: 'Esa es la voz. Esta es una guitarra. Saca la guitarra&rdquo;, explic&oacute; el m&uacute;sico. As&iacute;, se pudo tomar la voz de John Lennon y obtenerla pura a trav&eacute;s de esta IA, afirm&oacute; McCartney quien admiti&oacute;, no obstante, que otras aplicaciones de IA suponen un motivo de preocupaci&oacute;n: &ldquo;<strong>Da un poco de miedo pero es emocionante, porque es el futuro. Tendremos que ver a d&oacute;nde nos lleva</strong>&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        McCartney habl&oacute; de la IA antes de <a href="https://www.npg.org.uk/whatson/exhibitions/2023/paul-mccartney-photographs-1963%E2%80%9364-eyes-of-the-storm/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una exposici&oacute;n de fotograf&iacute;as suyas</a> que estar&aacute; abierta al p&uacute;blico a finales de este mes en la <strong>National Portrait Gallery </strong>de Londres, titulada <em><strong>Los ojos de la tormenta</strong></em><em>.</em> La exposici&oacute;n presenta retratos tomados por McCartney con su propia c&aacute;mara, entre diciembre de 1963 y febrero de 1964, cuando Los Beatles fueron catapultados a la fama. Las im&aacute;genes tomadas por McCartney recogen numerosos momentos &iacute;ntimos de los integrantes de la banda, y ofrecen una mirada &uacute;nica sobre el ambiente, la personalidad y la manera en que los m&uacute;sicos percib&iacute;an el fen&oacute;meno de la <em><strong>beatleman&iacute;a</strong></em><em> </em>que estaba creciendo. Las fotograf&iacute;as tambi&eacute;n est&aacute;n recogidas en el libro <em><strong>1964. Los ojos de la tormenta</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE / elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/paul-mccartney-recupera-ia-cancion-inedita-beatles-george-harrison-califico-basura_1_10292357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 23:54:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul McCartney recupera con IA una canción inédita de Los Beatles que George Harrison calificó como “basura”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia Artificial,Los Beatles,The Beatles,Paul McCartney,John Lennon,Ringo Starr,George Harrison]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió a los 72 años Alan White, legendario baterista de Yes y de John Lennon]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-72-anos-alan-white-legendario-baterista-yes-john-lennon_1_9028355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b8d83ca-6c06-4512-82be-26799bf271af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió a los 72 años Alan White, legendario baterista de Yes y de John Lennon"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"A lo largo de su vida y su carrera de seis décadas, Alan fue muchas cosas para muchas personas: una estrella de rock certificada para los fanáticos de todo el mundo; compañero de banda para unos pocos elegidos, y caballero y amigo para todos los que lo conocieron", dijo en un comunicado su esposa Gigi</p></div><p class="article-text">
        Alan White, conocido por haber sido baterista de John Lennon y por ser miembro de la famosa banda de rock progresivo Yes desde 1972, muri&oacute; este jueves a los 72 a&ntilde;os, seg&uacute;n inform&oacute; un comunicado difundido por su esposa Gigi.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alan White, nuestro amado esposo, padre y abuelo, falleci&oacute; a la edad de 72 a&ntilde;os en su casa del &aacute;rea de Seattle el 26 de mayo de 2022, luego de una breve enfermedad&rdquo;, expresa el texto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A lo largo de su vida y su carrera de seis d&eacute;cadas, Alan fue muchas cosas para muchas personas: una estrella de rock certificada para los fan&aacute;ticos de todo el mundo; compa&ntilde;ero de banda para unos pocos elegidos, y caballero y amigo para todos los que lo conocieron&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Pelton, Condado de Durham, Inglaterra, el 14 de junio de 1949, Alan White tuvo una carrera de m&aacute;s de seis d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Se inici&oacute; en la m&uacute;sica a la edad de seis a&ntilde;os, con clases de piano; a los 12 a&ntilde;os comenz&oacute; a tocar la bater&iacute;a y un a&ntilde;o despu&eacute;s ya estaba actuando en el circuito de clubes, formando parte de m&aacute;s de 13 bandas.
    </p><p class="article-text">
        En 1968  Alan se uni&oacute; a Ginger Baker&#146;s Airforce, un grupo formado por el exbaterista de Cream y otros m&uacute;sicos como Steve Winwood.
    </p><p class="article-text">
        En 1969 ingres&oacute; al proyecto Plastic Ono Band, liderado por John Lennon, y grab&oacute; con el ex Beatle algunos temas del &aacute;lbum &ldquo;Imagine&rdquo;. El grupo estaba integrado tambi&eacute;n por Yoko Ono, Eric Clapton y Klaus Voormann. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n particip&oacute; con George Harrison en el &aacute;lbum &ldquo;All Things Must Pass&rdquo; y con otros m&uacute;sicos como Doris Troy, Billy Preston y Rosetta Hightower.
    </p><p class="article-text">
        White se uni&oacute; a Yes en 1972 como reemplazo del baterista original, Bill Bruford, y se mantuvo en el grupo hasta su fallecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-72-anos-alan-white-legendario-baterista-yes-john-lennon_1_9028355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 May 2022 18:56:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió a los 72 años Alan White, legendario baterista de Yes y de John Lennon]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alan White,Yes,John Lennon]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De John Lennon a Joan Didion o cómo el dolor puede ser también un motor para la creación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/john-lennon-joan-didion-dolor-motor-creacion_1_8674149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94777613-66cd-4c10-bebd-2aa5c22d35f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De John Lennon a Joan Didion o cómo el dolor puede ser también un motor para la creación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace siglos, los artistas construyen obra a partir de sus pérdidas. Al consumir sus producciones logramos empatizar con esos dolores y, como si la belleza mostrara toda su paradoja, encontrar motivos propios para llorar. Y avanzar.</p><p class="subtitle">¿Te gusta leer en papel? - Este artículo pertenece a la segunda edición de la revista que elDiarioAR regala a sus socias y socios. Si querés recibir la próxima publicación, asociate y, así también, apoyás a este proyecto periodístico.</p></div><p class="article-text">
        Pasaron diez a&ntilde;os desde la noche en la que un polic&iacute;a aprendiz de automovilista atropell&oacute; y asesin&oacute; a la madre de John Lennon hasta que ese adolescente duelante, convertido en uno de los cuatro hombres m&aacute;s populares que Jes&uacute;s, pudo empezar a transformar algo de ese dolor en canci&oacute;n. &ldquo;<em>La mitad de lo que digo no tiene sentido, pero lo digo s&oacute;lo para alcanzarte, Julia</em>&rdquo;. Cuando empez&oacute; a escribirla estaba en la India, en ese retiro espiritual en el que The Beatles conocieron sustancias e instrumentos y del que volvieron con los borradores de algunas nuevas canciones. Estaba solo en el estudio de grabaci&oacute;n cuando la dej&oacute; registrada como cierre del primero de los dos discos que componen el <em>&Aacute;lbum Blanco</em>: en ninguna otra canci&oacute;n de The Beatles Lennon est&aacute; sin Paul, ni George, ni Ringo excepto en esta, en la que se qued&oacute; solo con Julia, su madre muerta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                John Lennon y su madre, Julia.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Tocame</em>&rdquo; le canta John a Julia, como quien dice &ldquo;no te alejes tanto de m&iacute;&rdquo;. &ldquo;<em>Canto una canci&oacute;n de amor para Julia</em>&rdquo;, dice tambi&eacute;n ese nene-hombre que, por prescripci&oacute;n de la familia materna y tambi&eacute;n del Estado, hab&iacute;a dejado de convivir formalmente con su mam&aacute; a los 5 a&ntilde;os, cuando la custodia recay&oacute; sobre su t&iacute;a Mimi, pero que aprendi&oacute; a tomar colectivos para pasar todo el tiempo posible con esa mam&aacute; que sab&iacute;a -y ense&ntilde;aba- acordes de banjo y de ukelele, y las notas en el piano, y que junt&oacute; 10 libras esterlinas para que John tuviera su primera guitarra. Esa mam&aacute; en cuya casa s&iacute; estaban permitidos los tocadiscos y eran bienvenidos los ensayos de The Quarrymen, la banda a la que Lennon invitar&iacute;a primero a Paul McCartney -otro hu&eacute;rfano de madre- y a George Harrison despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s del <em>&Aacute;lbum Blanco</em> -y algunos meses despu&eacute;s de que The Beatles se separaran- el dolor de John por esa madre que ya no est&aacute; y por esa madre que podr&iacute;a haber estado m&aacute;s cerca antes de que un auto la aplastara vuelve a asomarse: &ldquo;<em>Madre, vos me tuviste a m&iacute; pero yo no te tuve a vos, yo te quise pero vos no me quer&iacute;as</em>&rdquo;, se desgarra Lennon. <em>Mother</em> es parte del disco <em>John Lennon</em> / <em>Plastic Ono Band</em> de 1970 y otra vez habla de Julia, la mujer que a pesar de su miop&iacute;a hab&iacute;a decidido no usar anteojos, rebeld&iacute;a que John hered&oacute; y puso en pr&aacute;ctica durante toda la d&eacute;cada beatle, hasta cansarse y dar con el armaz&oacute;n que &eacute;l se ocup&oacute; de llevar a la fama y que el mercado se ocup&oacute; de llamar por su apellido.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Todo ese sufrimiento que Lennon podr&iacute;a haber padecido s&oacute;lo puertas adentro, se convierte, letra y m&uacute;sica mediante, en una (o dos en este caso) que sabemos todos. </strong>Dos canciones que le sirven de ladrillos a ese refugio gigante o m&aacute;s bien interminable, sin nacionalidad y n&oacute;made, que vienen construyendo desde hace siglos poetas, novelistas, cantantes, hombres y mujeres de la pintura y cineastas -artistas, al fin y al cabo- que han erigido obra a partir de sus duelos. Esos que salieron de la instancia en la que la p&eacute;rdida shockea y paraliza y se aferraron a una pulsi&oacute;n creativa para empezar a cicatrizar -y tuvieron el suficiente talento como para que una discogr&aacute;fica, una productora o una editorial les dijera que s&iacute;, que adelante-.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no pensemos en esos ladrillos sueltos como piezas de un gran edificio demasiado seguido porque al dolor mejor andarle lejos y al dolor por las p&eacute;rdidas todav&iacute;a m&aacute;s. Pero ah&iacute; est&aacute;n, engrosando un g&eacute;nero al que nadie querr&iacute;a dedicarse, esas catarsis por los padres y las madres muertas de vejez, de c&aacute;ncer o debajo de un auto. Las narraciones de las separaciones sufrientes, los desarraigos, los amores que se desinflan sin remedio y las muertes de los hijos, para las que la humanidad todav&iacute;a no encontr&oacute; un nombre adecuado. Todas esas piezas nos alfombran un poco el piso cuando la vida lo llena de esquirlas puntiagudas y, mientras tanto, sirven de ventana indiscreta al dolor de otro y a lo que ese otro hizo con su dolor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay duda de que escribir las p&eacute;rdidas es un acto simbolizante, donde se van enhebrando emociones para las que no hay palabra. Son palabras sublimadas que permiten empezar a nombrar ese dolor de otra manera. El dolor en ese momento es indecible, pero a trav&eacute;s de la met&aacute;fora se va creando otra cosa, que puede ser una canci&oacute;n, un cuento, un poema. Ah&iacute; aparece la sublimaci&oacute;n, cuando se acepta que eso perdido puede ser creado -escrito, cantado, por ejemplo- de otra manera&rdquo;, explica la psicoanalista Gabriela Goldstein, presidenta de la Asociaci&oacute;n Psicoanal&iacute;tica Argentina (APA).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El dolor es indecible, pero a través de la metáfora se va creando otra cosa, que puede ser una canción, un cuento, un poema.
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Gabriela Goldstein</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Algo de lo que se construye, de lo que se crea a trav&eacute;s de la met&aacute;fora, tiene alguna resonancia con lo perdido, por lo cual puede llegar a hacerle bien a quien lo crea. A la vez, si es un objeto realmente art&iacute;stico, tiene la capacidad de transmitir toda una serie de emociones a quien lo escucha, lo ve, lo lee. Y eso que se transmite no es necesariamente tristeza por la p&eacute;rdida de un objeto porque si el dolor se trasladara directamente la gente que accede a esa obra no lo bancar&iacute;a. Ser&iacute;a lo mismo escuchar una canci&oacute;n de este tipo que ver en un noticiero a cu&aacute;nta gente mataron. El arte, aunque hable de p&eacute;rdidas y de duelos, puede provocar emociones que a la vez produzcan placer&rdquo;, suma Goldstein.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La escritora Joan Didion                            </span>
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        <em>&ldquo;La vida cambia deprisa. La vida cambia en un instante. Te sientas a cenar y la vida que conoc&iacute;as se acaba (...) La vida cambia en un instante. Un instante normal</em>&rdquo;, escribi&oacute; la novelista californiana <strong>Joan Didion </strong>en <em>El a&ntilde;o del pensamiento m&aacute;gico</em>: all&iacute; intent&oacute; explicar(se) todo lo que vino despu&eacute;s de que su marido dejara de responderle mientras ella preparaba la ensalada de una cena en 2003. Todo lo que vino despu&eacute;s del infarto que lo dej&oacute; mudo primero y lo mat&oacute; enseguida: la imposibilidad de tirar sus zapatos por si alguna vez volv&iacute;a, la imposibilidad de donar sus c&oacute;rneas por si alguna vez quer&iacute;a mirar el mundo (o a ella) de nuevo, lo rid&iacute;culo que puede ser tener anotado el tel&eacute;fono del servicio de emergencias por si le pasa algo a un vecino sin pensar jam&aacute;s que tal vez ese algo le pase al compa&ntilde;ero de cuatro d&eacute;cadas, lo revelador que es darse cuenta de esa ridiculez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Didion escribe porque a los 5 a&ntilde;os su mam&aacute; le regal&oacute; un cuaderno para que le hablara menos.</strong> Para que depositara ah&iacute;, y no en su madre, casi todo lo que se le pasara por la cabeza. Siete d&eacute;cadas despu&eacute;s, a partir de su viudez hizo una novela que le hizo ganar el National Book Award en la categor&iacute;a de no ficci&oacute;n y ser finalista del Premio Pulitzer. En 2011, formada en ese mecanismo de escribir en vez de hablar, public&oacute; <em>Noches azules</em> para duelar a su hija Quintana, que hab&iacute;a muerto menos de dos a&ntilde;os despu&eacute;s que su marido. Cuando tuvo que elegirle un nombre a su compilaci&oacute;n de ensayos de no ficci&oacute;n, Didion eligi&oacute; <em>Nos contamos historias para poder vivir</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Eric Clapton                            </span>
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        <strong>Eric Clapton gest&oacute; la canci&oacute;n en la que pudo al fin referirse a la muerte de su hijo en nueve meses</strong>. <em>Tears in heaven</em> logra con tres notas de guitarra ac&uacute;stica que cualquiera pueda conmoverse, sentir el clima de melancol&iacute;a profunda del cual, finalmente, todos salimos buscando una carilina pero sin da&ntilde;os mayores. Ah&iacute;, en esa canci&oacute;n en la que el m&uacute;sico brit&aacute;nico le pregunta a su hijo muerto si lo reconocer&iacute;a si se encontraran en el cielo, est&aacute; su tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; el dolor que vino despu&eacute;s de que Conor, de cuatro a&ntilde;os, cayera desde la ventana de un piso 53 de Manhattan por el descuido del hombre que limpiaba los vidrios del rascacielos. El dolor del padre que justo el d&iacute;a anterior a ese final hab&iacute;a pasado por primera vez algunas horas solo con su hijo y hab&iacute;a decidido que era momento de estar m&aacute;s cerca de esa crianza. Ah&iacute;, en la l&iacute;nea en la que Clapton le advierte a su peque&ntilde;o interlocutor que &eacute;l no pertenece al cielo, est&aacute; la certeza de que nunca m&aacute;s van a estar juntos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Tears in heaven&quot; logra con tres notas de guitarra acústica que cualquiera pueda conmoverse, sentir el clima de melancolía profunda del cual, finalmente, todos salimos buscando una carilina pero sin daños mayores.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El te&oacute;rico Jean Allouch dice que, en el inicio de un duelo, el duelante es algo as&iacute; como un enamorado porque todo el tiempo piensa en esa persona a la que est&aacute; duelando. Es un deseante que no desea serlo. <strong>El hecho de que ese duelo produzca alguna obra a trav&eacute;s del arte puede resultar muy reparatorio</strong>&rdquo;, explica Alicia Killner, psicoanalista y coordinadora del &aacute;rea de Cultura de APA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fito P&aacute;ez </strong>estaba en Brasil, de gira con su disco <em>Giros</em>, cuando le avisaron que su abuela &ldquo;Belia&rdquo; y su t&iacute;a abuela Josefa hab&iacute;an sido acuchilladas hasta la muerte en la casa de Rosario en la que, muerta su madre cuando &eacute;l era apenas un beb&eacute;, esas dos mujeres lo hab&iacute;an criado. En el mismo episodio hab&iacute;an asesinado tambi&eacute;n a Fermina Godoy, a cargo de las tareas dom&eacute;sticas en la casa de las abuelas-madres de Fito y embarazada. Lo primero que hizo P&aacute;ez fue destrozar la habitaci&oacute;n de hotel en la que estaba alojado. Lo segundo fue viajar a Rosario para declarar en una comisar&iacute;a. Lo tercero fue volver a subirse a un avi&oacute;n: viaj&oacute; a Tahit&iacute; con un amigo y asistente y volvi&oacute; con su pr&oacute;ximo disco en la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de ese lanzamiento, en sus shows en vivo P&aacute;ez sigue lev&aacute;ntandose del piano y colg&aacute;ndose la guitarra para tener a cargo ese riff furioso y oscuro que antecede a lo de &ldquo;en esta puta ciudad todo se incendia y se va, matan a pobres corazones, matan a pobres corazones&rdquo;. <em><strong>Ciudad de pobres corazones</strong></em><strong> es, probablemente, el enojo mejor sublimado de la historia del rock argentino, una catarsis parecida a las cascaritas que vuelven a sangrar cada vez que se las roza.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fito Páez                             </span>
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        Fito estren&oacute; la canci&oacute;n en el estadio Obras en 1986, en un show de la gira en la que present&oacute; <em>La La La</em> junto a Spinetta: &ldquo;Soy un animal herido, que se relame las heridas y a lo mejor no quiere que lo vean. Como dec&iacute;a Borges, lo que me une a la vida no es el amor, sino el espanto&rdquo;, dijo en ese momento sobre su cascarita interminable. Hace algunos a&ntilde;os, en vivo en el Luna Park, P&aacute;ez reemplaz&oacute; ese riff de guitarra que parece hecho de cuchillazos -para vengar cuchillazos- por un sampleo electr&oacute;nico: la canci&oacute;n perdi&oacute; tanta potencia, se &ldquo;desenoj&oacute;&rdquo; tanto, que no lo volvi&oacute; a hacer nunca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rilke dec&iacute;a que lo bello es el borde de todo lo terrible que podemos soportar. <strong>Los artistas saben hacer algo bello con lo terrible o lo doloroso, </strong>algo que produzca placer, belleza o emoci&oacute;n a partir de un n&uacute;cleo nost&aacute;lgico. Eso puede ocurrir a trav&eacute;s de una canci&oacute;n, de una pel&iacute;cula, de un cuento, y ocurre que cuando ese trabajo con el dolor es una verdadera obra de arte logra tocar una fibra universal&rdquo;, explica Goldstein.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Paul McCartney                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Paul McCartney</strong> tambi&eacute;n era adolescente cuando Mary, su mam&aacute;, muri&oacute; de c&aacute;ncer de mama. Paul ten&iacute;a 14 a&ntilde;os y una madre a quien no hab&iacute;a ning&uacute;n descuido que reprocharle. Ninguna ausencia, ninguna desatenci&oacute;n. <strong>Esa orfandad, a pesar de las diferencias, lo acercaba m&aacute;s todav&iacute;a a Lennon: los dos ten&iacute;an que ocuparse de un duelo similar.</strong> En algo de eso estar&iacute;a McCartney una de todas las noches en las que se acost&oacute; borracho y drogado hacia fines de los sesenta, cuando el mundo era suyo pero ya era conciente de que la convivencia de The Beatles era inviable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sal&iacute;a todas las noches y consum&iacute;a de todo. Despu&eacute;s de todo eso casi siempre me costaba dormir pero algunas noches lograba un sue&ntilde;o extra&ntilde;amente profundo. Fue una de esas noches que ocurri&oacute; la aparici&oacute;n&rdquo;, dijo McCartney en decenas -&iquest;o centenas?- de entrevistas. &ldquo;Vi a mi mam&aacute; que me dec&iacute;a que me quedara tranquilo, que todo iba a estar bien, que lo dejara ser&hellip; que <em>let it be</em>&hellip; Me despert&eacute; y me pareci&oacute; que con todo eso que mi mam&aacute; me dec&iacute;a pod&iacute;a hacerse una buena canci&oacute;n&rdquo;. As&iacute; que escribi&oacute; lo de que cuando se encuentra en tiempos problem&aacute;ticos Mother Mary aparece con algunas palabras sabias y le dice que <em>let it be</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de Mother Mary le pusieron nombre al &uacute;ltimo disco que The Beatles sacaron al mercado y a una canci&oacute;n que forma parte de ese archivo universal del duelo convertido en emoci&oacute;n global. Tal vez se trate de uno de los grandes himnos de todo ese repertorio basado en ausencias personal&iacute;simas que el tiempo -y la creatividad y el trabajo- convierte en patrimonio de todos: a esta altura, Mother Mary aconsej&oacute; a miles de millones de personas aunque no lo sepa.
    </p><p class="article-text">
        La vida cambia en un instante. Un instante normal. Mejor tener a mano todo lo bello que algunos otros hayan logrado hacer con su dolor para amortiguar el golpe.
    </p><p class="article-text">
        <em>JR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta Roffo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/john-lennon-joan-didion-dolor-motor-creacion_1_8674149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jan 2022 03:22:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De John Lennon a Joan Didion o cómo el dolor puede ser también un motor para la creación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[John Lennon,Joan Didion,Fito Páez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul McCartney sobre la separación de los Beatles: "Fue John el que quiso el divorcio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paul-mccartney-separacion-beatles-john-quiso-divorcio_1_8385250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7faa3e4-4fba-41d1-8c1b-b50b801b7c64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul McCartney sobre la separación de los Beatles: &quot;Fue John el que quiso el divorcio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 50 años después de la separación de los Beatles, el músico británico habló en una entrevista sobre el que consideró  "el momento más difícil" de su vida.</p></div><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s de 50 a&ntilde;os despu&eacute;s de la separaci&oacute;n de los Beatles</strong>, el tema que ha despertado tanto debate a&uacute;n sigue dando que hablar. En su momento, <strong>Paul McCartney</strong> carg&oacute; con la responsabilidad de que se desarmara la exitosa banda que integraba junto a <strong>John Lennon, George Harrison y Ringo Starr.</strong> Y ahora quiso echar luz sobre esa hist&oacute;rica decisi&oacute;n. &ldquo;Yo no instigu&eacute; la separaci&oacute;n. Ese fue nuestro Johnny&rdquo;, dijo en una entrevista que saldr&aacute; al aire el 23 de octubre y que este domingo adelant&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/music/2021/oct/10/it-was-john-who-wanted-a-divorce-mccartney-sets-the-record-straight-on-beatles-split" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a><a href="https://www.theguardian.com/music/2021/oct/10/it-was-john-who-wanted-a-divorce-mccartney-sets-the-record-straight-on-beatles-split" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a>
    </p><p class="article-text">
        McCartney, de 79 a&ntilde;os, revel&oacute; que quer&iacute;a que el grupo siguiera y que fue &ldquo;<strong>el per&iacute;odo m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo; de su vida.</strong> En la entrevista con Radio 4 de la <em>BBC </em>dijo que despu&eacute;s de trabajar 8 a&ntilde;os juntos segu&iacute;an creando &ldquo;material bastante bueno&rdquo;. &ldquo;<strong>Era mi banda, era mi trabajo, era mi vida, as&iacute; que quer&iacute;a que siguiera&rdquo;</strong>, asegur&oacute;
    </p><p class="article-text">
        Ante la pregunta por su decisi&oacute;n de seguir una carrera solista, asegur&oacute;: &ldquo;Un momento. Yo no soy la persona que instig&oacute; la divisi&oacute;n. Oh no, no, no. John entr&oacute; en una habitaci&oacute;n un d&iacute;a y dijo que iba a dejar los Beatles. &iquest;Es eso instigar la separaci&oacute;n, o no?&rdquo;. Seg&uacute;n describi&oacute;, Lennon dec&iacute;a que su decisi&oacute;n era &ldquo;muy emocionante&rdquo; y &ldquo;como un divorcio&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        El m&uacute;sico brit&aacute;nico consider&oacute; que si Lennon no se hubiera ido, los Beatles habr&iacute;an seguido juntos muchos a&ntilde;os m&aacute;s. &ldquo;Podr&iacute;a haber sido. El punto era que John estaba haciendo una nueva vida con Yoko. John siempre hab&iacute;a querido liberarse de la sociedad porque, ya sabes, fue criado por su t&iacute;a Mimi, que era bastante represiva, as&iacute; que siempre buscaba liberarse&rdquo;, manifest&oacute;.
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                Los Beatles se separaron en 1970                            </span>
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        Seg&uacute;n la leyenda, McCartney rompi&oacute; unilateralmente con la banda en 1970 cuando, al contestar la pregunta de un periodista, dijo que los Beatles no exist&iacute;an m&aacute;s. Tambi&eacute;n fue acusado de arruinar la din&aacute;mica del grupo al pedir la intervenci&oacute;n de abogados para resolver sus conflictos. Seg&uacute;n dijo ahora, fue una carga con la que vive desde entonces. &ldquo;Tuve que vivir con eso porque era lo que la gente ve&iacute;a. Lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era decir que no&rdquo;, apunt&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s revel&oacute; que el manager que ten&iacute;an en ese entonces, Allen Klein, les pidi&oacute; que no hablaran de la separaci&oacute;n hasta que no cerrara unos negocios. &ldquo;Por unos meses tuvimos que simular&rdquo;, dijo. &ldquo;Fue extra&ntilde;o porque todos sab&iacute;amos que era el fin de los Beatles, pero no pod&iacute;amos irnos as&iacute; nom&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Paul McCartney lanzar&aacute; en noviembre su libro <em>The Lyrics, </em>que contiene las letras de 154 canciones que compuso, as&iacute; como material del archivo personal del artista, como manuscritos, cartas y fotograf&iacute;as in&eacute;ditas.
    </p><p class="article-text">
        <em>CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/paul-mccartney-separacion-beatles-john-quiso-divorcio_1_8385250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Oct 2021 16:19:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paul McCartney sobre la separación de los Beatles: "Fue John el que quiso el divorcio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Paul McCartney,John Lennon,Los Beatles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lennon y Allende, el encuentro que pudo ser]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lennon-allende-encuentro-no_129_8007729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55ae48b3-416c-4405-907a-b8502aa321ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lennon y Allende, el encuentro que pudo ser"></p><p class="article-text">
        Acabo de ver los dos primeros cap&iacute;tulos de <em>1971: El a&ntilde;o en que la m&uacute;sica cambi&oacute; todo</em>. La serie documental de Asif Kapadia (Apple TV+) ha sido presentada como una exposici&oacute;n magistral sobre m&uacute;sica y pol&iacute;tica. No lo comparto. Kapadia hizo por momentos una suerte de transcripci&oacute;n audiovisual de <em>Never a Dull Moment: 1971 The Year That Rock Exploded</em>, un libro de David Hepworth, publicado hace cuatro a&ntilde;os en Londres. El texto m&aacute;s problem&aacute;tico es el que ha constituido la base de la serie de Apple TV+. Am&eacute;n de algunos hallazgos de im&aacute;genes de archivo, desacierta en el modo en que plantea los pasadizos entre las canciones de una &eacute;poca y su contexto.
    </p><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo nos informa sobre los cambios pol&iacute;ticos que experimentaba John Lennon al comenzar la d&eacute;cada. Es entonces que Kapadia extrae un fragmento (y tal vez <em>outtakes) </em>de <em>Gimme some truth</em>, la pel&iacute;cula de Jonas Mekas y Andrew Solt sobre la grabaci&oacute;n de <em>Imagine</em> en el estudio personal del ex-Beatle en Tittenhurst Park, Inglaterra. El director le da la palabra a Tariq Ali, en calidad de editor de <em>The Red Mole</em>, una revista de la izquierda inglesa. Ali hab&iacute;a mantenido relaciones con Mick Jagger durante los breves d&iacute;as de iracundia de &ldquo;Street man fighting&rdquo;, en 1968, cuando dirig&iacute;a <em>The Black Dwarf</em>. Luego conoci&oacute; a Lennon y fue a su mansi&oacute;n acompa&ntilde;ado por dos personas sobre las que el documental no informa nada. Dej&eacute;moslo en suspenso hasta que se complete la charla inicial entre el anfitri&oacute;n con Ali: es nuestra historia. John y su invitado hablan primero acerca de la situaci&oacute;n en Bangladesh. El visitante cuenta sus peripecias al entrar y salir de la India con pasaporte falso. &ldquo;Yo estar&iacute;a muerto de miedo&rdquo;, dice el autor de <a href="https://youtu.be/29mlfKTIH9E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;I don't wanna be a soldier Mama&rdquo;</a>, una de las canciones del disco que ha grabado y a la que se hace referencia en la serie documental. Voz en <em>off</em> del Ali septuagenario: &ldquo;John se radicaliz&oacute; a un ritmo vertiginoso. Quer&iacute;a ir a ver esas zonas que est&aacute;n resistiendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es ah&iacute; que cobran importancia los nombres de los acompa&ntilde;antes del director de<em> The Red Mole</em>. Uno era Robin Blackburn, historiador que ser&iacute;a, al igual que Ali, editor de la <em>New Left Review</em>, la revista que jug&oacute; un importante papel en la divulgaci&oacute;n de las ideas de Louis Althusser, Claude L&eacute;vi-Strauss, Walter Benjamin, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El otro es el que m&aacute;s nos interesa en este relato porque se sienta frente al ex-Beatle y Yoko Ono y le lanza una pregunta que quiz&aacute; en otro momento de su carrera le hab&iacute;a suscitado una respuesta ir&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        -&iquest;Quisieras desarrollar alguna actividad p&uacute;blica en alg&uacute;n pa&iacute;s socialista? &iquest;Estar&iacute;as dispuesto a dar ruedas de prensa?
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo que Lennon contesta, sin titubear:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Claro, s&iacute;. Har&iacute;a lo que m&aacute;s &uacute;til resultara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hombre que le formula ese convite tiene la misma edad del astro musical y es Regis Debray. </strong>Hab&iacute;a escrito &iquest;<em>Revoluci&oacute;n en la revoluci&oacute;n?: lucha armada y lucha pol&iacute;tica en Am&eacute;rica Latina</em>.&nbsp; &ldquo;Jam&aacute;s somos completamente contempor&aacute;neos de nuestro presente. La historia avanza enmascarada: entra al escenario con la m&aacute;scara de la escena precedente, y ya no reconocemos nada en la pieza. Cada vez que el tel&oacute;n se levanta hay que anudar de nuevo los hilos de la trama. La culpa, desde luego, no es de la historia sino de nuestra mirada, cargada de recuerdos e im&aacute;genes aprendidas. Vemos el pasado superpuesto al presente, aunque ese presente sea una revoluci&oacute;n&rdquo;. Fidel Castro y Ernesto Guevara quedaron encandilados por la verba del joven franc&eacute;s desde que lo conocieron, a principios de los sesenta. El Che lo incorpor&oacute; a la guerrilla en Bolivia. Cay&oacute; preso junto con el argentino Ciro Bustos. La campa&ntilde;a por su liberaci&oacute;n tuvo amplias repercusiones internacionales. Las autoridades bolivianas lo dejaron ir en 1971. Debray viaj&oacute; a Chile y fue recibido por Salvador Allende. Hablaron mucho. Parte de esas conversaciones forman parte del <a href="https://youtu.be/NeNeIl9BXII" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental Compa&ntilde;ero presidente, que est&aacute; completo en Youtube</a>.
    </p><p class="article-text">
        -Yo s&eacute; que usted no es un hombre de teorrr&iacute;a, pegro en sus discursos se nota una gran solidez conceptual-, lo halaga ah&iacute; Debray, con su arrastre de erres.
    </p><p class="article-text">
        El franc&eacute;s abandona Santiago, viaja a Par&iacute;s, pero de inmediato lo encontramos en Inglaterra, nada menos que frente de John y Yoko. Allende hab&iacute;a proclamado la v&iacute;a pac&iacute;fica hacia el socialismo y el franc&eacute;s pensaba en Chile cuando le lanz&oacute; esa pregunta que Lennon contest&oacute; con una seguridad que disfrazaba su candidez. Dijo que s&iacute;, claro que viajar&iacute;a, y Fernando Alegr&iacute;a, escritor y consejero cultural del Gobierno de la Unidad Popular en Washington, curs&oacute; de inmediato una invitaci&oacute;n al ex-Beatle. El programa inclu&iacute;a unos meses en Isla Negra y luego el extremo sur del pa&iacute;s. Aunque Lennon hab&iacute;a expresado su disposici&oacute;n de hacer &ldquo;lo que m&aacute;s &uacute;til resultara&rdquo;, midi&oacute; mejor los riesgos y decidi&oacute; quedarse en Manhattan, no sin cierta frustraci&oacute;n, como le confes&oacute; en 1972 a Andy Warhol, en su calidad de director de la revista <em>Interview</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Nuestro sentimiento es establecernos aqu&iacute; y aparecer gradualmente y que vean que estamos bien, que nos vean en todas nuestras formas.
    </p><p class="article-text">
        -Bueno, &iquest;no pod&eacute;s salir del pa&iacute;s y volver al d&iacute;a siguiente?- quiso saber Warhol.
    </p><p class="article-text">
        -No. Nunca nos dejar&aacute;n volver a entrar. Por eso estamos aqu&iacute; ahora- intervino Yoko.
    </p><p class="article-text">
        A lo que John a&ntilde;adi&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        -Ten&iacute;amos una invitaci&oacute;n del gobierno de Chile y ellos iban a pagar todos los gastos. Nos hubiera encantado ir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El FBI estaba detr&aacute;s de cada paso que daba el ex-Beatle.</strong> El documento NY19 de los<em> John Lennon files</em> hab&iacute;a sido enviado por el agregado norteamericano en Londres y estaba basado en informaciones del MI5, seg&uacute;n el cual, Lennon se hab&iacute;a reunido con &ldquo;el marxista&rdquo; Debray.
    </p><p class="article-text">
        Mil novecientos setenta y uno fue no obstante el a&ntilde;o en que, a su manera, a veces estrafalaria y en las ant&iacute;podas al modo en que es presentado en el documental de Apple TV+, John tomo distancia de su condici&oacute;n de <em>rock star</em>. Un giro, breve pero sugerente: los Stones marchaban al exilio franc&eacute;s para no pagar impuestos al fisco. Como parte de ese reacomodamiento es que hab&iacute;a vuelto a tomar contacto con Ali y Blackburn, quienes el 21 de enero de ese a&ntilde;o publicaron una larga entrevista en <em>The Red Mole</em>.&nbsp;Vale la pena detenerse en algunos extractos. Permanecen como rarezas de una &eacute;poca:&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como alguien de la clase trabajadora siempre me interes&oacute; Rusia y China y todo lo relacionado con la clase obrera, a pesar de que estaba jugando el juego capitalista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parece que todas las revoluciones terminan con un culto a la personalidad - incluso los chinos parecen necesitar una figura paterna. Espero que esto no suceda tambi&eacute;n en Cuba, con Che y Fidel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si </strong><em><strong>Imagine </strong></em><strong>lo exhib&iacute;a como un &ldquo;so&ntilde;ador&rdquo;, al abandonar Inglaterra hab&iacute;a nacido el activista, siempre de la mano de Ono. &ldquo;Power to the people&rdquo; inici&oacute; el camino que desembocar&iacute;a en </strong><em><strong>Some time in New York City, </strong></em><strong>su disco m&aacute;s contestatario. </strong>Las primeras personas que se pusieron en contacto con Lennon en Manhattan fueron Jerry Rubin y Abbie Hoffman. El juicio que hab&iacute;an enfrentado por los disturbios en la Convenci&oacute;n Dem&oacute;crata de 1968 estuvo dominado por un provocador teatro del absurdo dirigido contra la misma Corte. Los <em>yippies</em> cumpl&iacute;an una sentencia en suspenso cuando se encontraron con &eacute;l por primera vez.&nbsp; &ldquo;Cualquier declaraci&oacute;n que hagas es una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;, dijo el ex-Beatle. Con ese &eacute;nfasis se prepar&oacute; para presentarse ante los norteamericanos. Richard Nixon tom&oacute; su participaci&oacute;n en el concierto en favor de la liberaci&oacute;n del escritor John Sinclair como un llamado al duelo. &ldquo;Si hubiera sido un soldado/ disparando amarrillos en Vietnam/ si fuera la CIA/ vendiendo droga y sacando ventaja/ el seria libre, lo dejar&iacute;an ser/ respirar&iacute;a el aire, como t&uacute; y yo&rdquo;.&nbsp; Lennon se present&oacute; en el Madison Square Garden con su nuevo grupo, los izquierdistas de Elephant&acute;s Memory Band. &ldquo;El<em> flower power</em> no funcion&oacute;&rdquo;, dijo. &ldquo;&iquest;Entonces qu&eacute;? Empezamos de nuevo&rdquo;.&nbsp; Sinclair sali&oacute; de la c&aacute;rcel. El triunfo fue en cierto sentido enga&ntilde;oso.
    </p><p class="article-text">
        <em>Some time in New York City</em> es el fruto discogr&aacute;fico de esa primavera radical. Como se edit&oacute; en 1972, no pod&iacute;a entrar en la serie. Contiene la feminista &ldquo;Woman Is The Nigger Of The World&rdquo;, &ldquo;Attica State&rdquo;, una canci&oacute;n de denuncia sobre la masacre en una prisi&oacute;n norteamericana, y &ldquo;Angela&rdquo;, el tema dedicado a la dirigente comunista Angela Davis, tambi&eacute;n por entonces encarcelada. Al abandonar la prisi&oacute;n visit&oacute; Chile, como invitada de Allende. <em>Rolling Stone </em>no tuvo contemplaciones con el ex-Beatle: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; se puede decir cuando se enfrenta a un incipiente suicidio art&iacute;stico?&rdquo;. <strong>Para la revista era &ldquo;completamente rid&iacute;culo pensar que la m&uacute;sica importa como una fuerza sociopol&iacute;tica&rdquo;. Tomen nota de ese se&ntilde;alamiento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los malos resultados comerciales y las cr&iacute;ticas adversas al disco que Lennon compar&oacute; con un modo de hacer periodismo a trav&eacute;s de la m&uacute;sica pusieron fin a su giro a la izquierda cuando se acercaba el a&ntilde;o 73. <strong>Para Nixon, Lennon hab&iacute;a sido un asunto personal.</strong> Tem&iacute;a que le hiciera perder las elecciones. El FBI puso en funcionamiento toda su maquinaria para deportarlo. La campa&ntilde;a en contra de la expulsi&oacute;n fue intensa y, de alguna manera victoriosa. Pero el precio que pag&oacute; el ex-Beatle fue su gradual desapego de lo mundano. &ldquo;No creo en la revoluci&oacute;n violenta, la cual est&aacute; jugando el mismo juego que el establishment. Somos artistas revolucionarios, no pistoleros. Todav&iacute;a estoy por la paz&rdquo;. Su expulsi&oacute;n fue revocada y regres&oacute; a EE.UU. en 1976 para establecerse en Nueva York. Ya sabemos qu&eacute; ocurri&oacute; el 8 de diciembre de 1980.
    </p><p class="article-text">
        La derrota de la Unidad Popular y el suicidio de Allende durante el golpe militar del 11 de setiembre de 1973 tuvieron un fuerte impacto en Debray, quien abandon&oacute; toda veleidad insurgente, rompi&oacute; con el castrismo y se acerc&oacute; a Francois Mitterand, para luego dar tambi&eacute;n un portazo. Los &ldquo;testigos materiales&rdquo; de su pasado le provocaban un &ldquo;sentimiento de extra&ntilde;eza&rdquo; que atribu&iacute;a a la &ldquo;deformaci&oacute;n de los recuerdos&rdquo;. De ah&iacute;, &ldquo;nuestra incomodidad ante las fotos en blanco y negro, las viejas pel&iacute;culas documentales que miramos, asombrados o despechados&rdquo;, reconoci&oacute; en su voluminoso y autocr&iacute;tico libro de memorias, <em>Alabados sean nuestros se&ntilde;ores. Una educaci&oacute;n pol&iacute;tica</em>. Podemos encontrar en el &iacute;ndice onom&aacute;stico a Lenin, naturalmente, y, seguido, a Leone (Sergio, el cineasta), pero no a Lennon. Menciona a Joan Baez y a los Beatles, como una extravagancia sim&eacute;trica al breve inter&eacute;s que tuvo John por Chile. &ldquo;Muchos fuimos los que nos divorciamos del <em>aqu&iacute; </em>para desposar en <em>otra parte. </em>Nada he visto pues de los <em>golden sixties, </em>los convulsos y los preciosamente pop. Me perd&iacute; los Chats Sauvages y los Chaussettes Noirs, lo confieso apesadumbrado, como dos a&ntilde;os antes de la <em>noche loca </em>de junio en la que, como respuesta a la llamada del programa <em>Salut les copains</em> de Europe n&deg; 1, ciento cincuenta mil j&oacute;venes invadieron la plaza Nation para escuchar al <em>ruidoso profeta de los nuevos tiempos, </em>Johnny Hollyday, Brel y Ferr&eacute; me tapaban a los Beatles&rdquo;. <strong>El breve momento que comparti&oacute; con Lennon, y en el ex-Beatle le mostr&oacute; el dise&ntilde;o de la tapa de </strong><em><strong>Imagine</strong></em><strong>, queda como el intento de establecer una intersecci&oacute;n imposible. </strong>Ni Kapadia ni Hepworth se esforzaron en comprenderlo en la serie.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/lennon-allende-encuentro-no_129_8007729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jun 2021 20:36:08 +0000]]></pubDate>
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