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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Final]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/final/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Final]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Notas sobre los finales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/atencion-flotante/notas-finales_132_9879152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e7d375b-9f5c-4ffc-bb05-c73f63488767_16-9-discover-aspect-ratio_default_1064688.jpg" width="648" height="364" alt="Notas sobre los finales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alexandra Kohan escribe sobre los finales de una relación, de una película, de un libro, de un trabajo, de las vacaciones... y también escribe de desamor. </p></div><p class="article-text">
        <em>                                                                                                                                                                                           No tenemos un lenguaje para los finales.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>                                                                                                                                                                                                                                       Roberto Juarroz</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>I.</strong>&nbsp;Cuando pens&eacute; en esta edici&oacute;n del Newsletter, pens&eacute; en escribir sobre el desamor. Entonces, como estoy de vacaciones -tuve que anticiparme-, me traje algunos libros que hab&iacute;a le&iacute;do y que, podr&iacute;a decirse, tratan sobre eso. Pero algo intercept&oacute; esa idea, algo la desvi&oacute; hacia el asunto sobre el que estoy escribiendo ahora: los finales. No s&eacute; bien qu&eacute; fue, no podr&iacute;a precisarlo. Pero supongo que fue algo que le&iacute; -esta edici&oacute;n de&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=6bbd88dea6&amp;e=3d23593773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mil Lianas</a>&nbsp;seguramente est&aacute; incluida en eso que le&iacute;- o que escuch&eacute; en alguna canci&oacute;n. Es que as&iacute; surgen los asuntos del Newsletter: a partir de la ocurrencia chiquita, ef&iacute;mera, disipable. Suele ser algo que me encuentro pensando cuando no estoy pensando en nada en particular -exactamente como la atenci&oacute;n flotante, por eso le puse ese nombre al Newsletter-. Pero una vez que aparece esa ocurrencia, aparecen las dem&aacute;s, las notas, los hilos de los que tirar. Por eso no funciona cuando pretendo anticiparlo. Las notas s&oacute;lo funcionan en la medida en que no s&eacute; lo que voy a escribir, en la medida en que no se trata de un &ldquo;tema&rdquo;. O es un tema en el sentido en que Nathalie L&eacute;ger lo dice seg&uacute;n lo subraya Mercedes Halfon en su precioso y sutil pr&oacute;logo a&nbsp;<em>En busca del cielo</em>&nbsp;-editado por Chai-: &ldquo;Un buen tema siempre te toma por sorpresa, te arrastra&rdquo; y &ldquo;Una no escoge el tema, el tema te escoge a ti&rdquo;. Y un poco m&aacute;s adelante: &ldquo;<em>El tema es simplemente el nombre de lo que no es posible decir</em>&rdquo;. Y es que es un libro sobre p&eacute;rdidas, finales. Mercedes Halfon tambi&eacute;n se detiene en el asunto cuando dice: &ldquo;decimos final pero no hay un final, una conclusi&oacute;n, un cierre, sino m&aacute;s bien un punto de lo que en el t&iacute;tulo ella llama b&uacute;squeda. A partir de aqu&iacute; y como en todo texto que valga la pena, se inician nuevos itinerarios, esta vez propios, que la lectura habilita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>II.</strong>&nbsp;La cosa es que ahora pienso que escribir sobre el desamor iba a ser un poco acotado, porque es una figura demasiado singular. En cambio, los finales incluyen el desamor, aunque tambi&eacute;n lo exceden. No todo final es un desamor. Y adem&aacute;s hay finales, en plural. Lo dice as&iacute; Raquel San Mart&iacute;n en&nbsp;<em>Un a&ntilde;o sin amor</em>&nbsp;-editado por P&aacute;nico el p&aacute;nico-:
    </p><p class="article-text">
        <strong>30.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace un tiempo tuve
    </p><p class="article-text">
        una vida que se hizo pedazos
    </p><p class="article-text">
        contra el piso.
    </p><p class="article-text">
        Tuve otra que se desti&ntilde;&oacute;
    </p><p class="article-text">
        despacio
    </p><p class="article-text">
        a la intemperie. Y otra m&aacute;s que quise
    </p><p class="article-text">
        y que abandon&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>III.</strong>&nbsp;Desde hace varios a&ntilde;os veraneo en el mismo lugar, en la misma casa. Una casa que encontramos un poco de casualidad -como estos asuntos- y que luego elegimos a&ntilde;o tras a&ntilde;o -me doy cuenta ahora de que el a&ntilde;o pasado escrib&iacute; sobre&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=820c32c133&amp;e=3d23593773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este lugar</a>-. Llegar ac&aacute; es, para m&iacute;, la felicidad instant&aacute;nea, s&uacute;bita, involuntaria. No tengo felicidad, sino que la felicidad&nbsp;<em>me pasa</em>. A m&iacute; me gusta mucho la vida que tengo durante el a&ntilde;o. Pero lo que siento ac&aacute; no me pasa en ning&uacute;n otro lado, en ninguna otra circunstancia. Y entonces todos los a&ntilde;os me pasa tambi&eacute;n que este tiempo ac&aacute; -que es bastante- llega a su fin. Para mi gusto, pienso demasiado pronto en ese final. Lo empiezo a anticipar, me pongo mal varios d&iacute;as antes, tengo que hacer un esfuerzo para olvidarme del tiempo que resta. Ese final no es s&oacute;lo el final de las vacaciones, implica que otra vez me invada la incertidumbre de si voy a poder volver a este lugar al a&ntilde;o siguiente. Es un lugar al que no quiero dejar de volver, al que siempre quiero volver y sin embargo, s&eacute; que no puede ser ni eterno ni definitivo -como casi todo-. Me abruma un poco la idea de no saber si cada vez es la &uacute;ltima vez -porque casi nunca sabemos cu&aacute;ndo es la &uacute;ltima vez de nada-. Me abruma menos el final que la inminencia del final. Entonces me acuerdo de&nbsp;<em>La transitoriedad</em>, un texto que Freud escribi&oacute; en 1915 -en plena guerra-, y que adem&aacute;s lleva el germen de sus nociones alrededor del duelo. Freud sale a caminar por la campi&ntilde;a en pleno verano con un poeta y un joven taciturno. Dice Freud: &ldquo;El poeta admiraba la hermosura de la naturaleza que nos circundaba, pero sin regocijarse con ella. Lo preocupaba la idea de que toda esa belleza estaba destinada a desaparecer, que en el invierno morir&iacute;a, como toda belleza humana y todo lo hermoso y lo noble que los hombres crearon o podr&iacute;an crear. Todo eso que de lo contrario habr&iacute;a amado y admirado le parec&iacute;a carente de valor por la transitoriedad a que estaba condenado&rdquo;. Freud dice que de la caducidad de lo bello y lo perfecto se derivan dos mociones del alma: la del poeta y su hast&iacute;o del mundo, y la revuelta contra la facticidad de lo perecedero: algo as&iacute; como un optimismo un tanto negador -no puede ser que esto se termine y se diluya en la nada-. Freud, en cambio, tiene una posici&oacute;n que supera la dicotom&iacute;a pesimismo/optimismo. Dice: &ldquo;le discut&iacute; al poeta pesimista que la transitoriedad de lo bello conllevara su desvalorizaci&oacute;n. &iexcl;Al contrario, un aumento del valor! El valor de la transitoriedad es el de la escasez en el tiempo. La restricci&oacute;n en la posibilidad del goce lo torna m&aacute;s apreciable. Declar&eacute; incomprensible que la idea de la transitoriedad de lo bello hubiera de empa&ntilde;arnos su regocijo&rdquo;. No hay belleza ni goce, sino en la medida en que no son ni absolutos ni eternos. No hay belleza ni goce, sino en la medida en que est&aacute;n bajo la &eacute;gida de la transitoriedad. No hay placer ni felicidad sin alternancia. Y sin finales, tampoco habr&iacute;a humor. Por eso es tan perfecto uno de los ep&iacute;grafes -el de Romain Gary- con el que Delphine Horvilleur comienza su libro&nbsp;<em>Vivir con nuestros muertos</em>, editado por Libros del Asteroide, que dice: &ldquo;En el fondo, si no existiera la muerte, la vida perder&iacute;a su car&aacute;cter c&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>IV.</strong>&nbsp;Ricardo Piglia dijo alguna vez que la literatura y el cine tienen finales limpios, puros; la vida, en cambio, no. En la vida, &ldquo;los finales son imperceptibles o son confusos. Uno se da cuenta despu&eacute;s de que algo ha terminado o sufre el final como algo incomprensible&rdquo;. La ficci&oacute;n tiene esa posibilidad: cortar limpiamente, sin enchastres, sin empastamientos, sin superposiciones. Corte. &iquest;Acaso las ficciones no est&aacute;n hechas as&iacute;? &iquest;De montajes, de cortes? El corte limpio, el corte limpia, desmaleza la espesa selva de lo real y deja paso a otra cosa. Mientras que en la vida los cortes no son as&iacute;. Los finales, en la vida, nunca se producen en el mismo momento en que el director grita &ldquo;corte&rdquo;. Se producen antes, mucho antes, o despu&eacute;s, mucho despu&eacute;s. Est&aacute;n un poco desfasados, desencajados, desquiciados.&nbsp;<em>Time is out of joint</em>&nbsp;-como en un duelo-. &iquest;Qu&eacute; viene primero? &iquest;La decisi&oacute;n del final o el final? No lo s&eacute; y hasta me parece una pregunta un poco tonta. Pero creo que algunos finales no pueden anticiparse, mientras que otros estaban escritos desde el comienzo y resultan ineluctables. Los finales son siempre un poco sorpresivos por eso, porque una cosa es dar por terminado algo y otra, muy distinta, es que esa terminaci&oacute;n, ese final se haga carne, se haga acto, se haga marca. A veces el final irrumpe inesperadamente y entonces se puede leer, como final, s&oacute;lo retroactivamente. Todo final implica un corte. Un final es corte, ausencia y olvido: &ldquo;Son p&eacute;rdidas que escanden, escinden la experiencia&rdquo;, dice Piglia. A veces el final se presenta al mismo tiempo que la posibilidad de perder algo que antes se cre&iacute;a especialmente valioso. Los finales tambi&eacute;n llegan, a veces, con la p&eacute;rdida del valor que algo ten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V.</strong>&nbsp;Dice Piglia: &ldquo;Para evitar enfrentarnos con este lenguaje imposible (que es el lenguaje que utilizan los poetas) en la vida se practican los finales establecidos. Los horarios entre los que nos movemos cortan el flujo de la experiencia, definen las duraciones permitidas. Los cincuenta minutos de Freud son un ejemplo de ese tipo de finales. La literatura en cambio trabaja la ilusi&oacute;n de un final sorprendente, que parece llegar cuando nadie lo espera para cortar el circuito infinito de la narraci&oacute;n, pero que sin embargo ya existe, invisible, en el coraz&oacute;n de la historia que se cuenta&rdquo;. Cuando Lacan cuestion&oacute; el dogma de la instituci&oacute;n psicoanal&iacute;tica, subray&oacute;, entre otras cosas, la duraci&oacute;n que se prescrib&iacute;a para una sesi&oacute;n. Los cincuenta minutos preestablecidos eran absolutamente incompatibles con la noci&oacute;n de inconsciente en la l&oacute;gica del acontecimiento, de la sorpresa. Si al inconsciente lo asediamos con la ortopedia de la cronolog&iacute;a, impedimos, justamente, la sorpresa, lo inesperado. Una sesi&oacute;n llega a su final, no por el tiempo transcurrido cronol&oacute;gicamente -aunque a veces puede suceder que s&iacute;, que es por el tiempo, o por el timbre del siguiente paciente-, sino por un tipo de corte que no se rige por el tiempo. Y quiz&aacute;s, podr&iacute;amos tirar m&aacute;s del hilo y decir, con&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=5472116aa1&amp;e=3d23593773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Florencia Angilletta</a>, que &ldquo;todo empieza en un corte. El tiempo, m&aacute;s. El tiempo solo existe cuando lo cortamos&rdquo;. Las cosas terminan porque hay corte pero, sobre todo, pueden empezar porque hay corte. A lo que se opuso Lacan es a la estandarizaci&oacute;n del tiempo de las sesiones. La sorpresa s&oacute;lo puede acontecer en la medida en que no se la espera. Ese corte no puede anticiparse. Lo inesperado como lo otro de lo establecido. Un an&aacute;lisis no es una ficci&oacute;n, pero s&iacute; implica una narraci&oacute;n, una verdad hecha a la manera de un montaje. Por eso lo que dice Piglia del final de las narraciones, podr&iacute;amos decirlo de una sesi&oacute;n, de un an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>VI.</strong>&nbsp;De las ficciones que valen poco -seg&uacute;n ciertos par&aacute;metros algo elitistas- se dice que tienen finales felices.&nbsp;<em>Happy ending&nbsp;</em>es la cifra de todo un g&eacute;nero y de una ideolog&iacute;a tambi&eacute;n. El g&eacute;nero que da por finalizada una narraci&oacute;n eternizando la felicidad. Una par&aacute;lisis, un congelamiento de la imagen. El&nbsp;<em>happy ending</em>&nbsp;es el artificio llevado al paroxismo. Por eso siempre me gust&oacute; el procedimiento de Fran&ccedil;ois Ozon en la pel&iacute;cula&nbsp;<a href="https://eldiarioar.us2.list-manage.com/track/click?u=503cf153ccaaf3477f3bc20b1&amp;id=df2daf1e75&amp;e=3d23593773" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5 x 2 (Cinq fois deux)</a>&nbsp;(que se tradujo como&nbsp;<em>Vida en pareja</em>). Relata la historia de un matrimonio que termina, y lo relata en 5 escenas de esa vida. Pero el detalle es que la pel&iacute;cula empieza con el divorcio y va hacia atr&aacute;s, y a medida que transcurre la pareja es cada vez m&aacute;s feliz. De modo tal que la pel&iacute;cula termina felizmente. Uno sabe que la pareja termina, pero el final no deja de ser feliz y, por eso mismo, por el procedimiento de Ozon, es un final desgarrador. Como si la pel&iacute;cula, adem&aacute;s de narrar el final de una pareja, narrara lo que hay despu&eacute;s del final de una pareja: los recuerdos, los pocos, los cinco, esos que resultan las escansiones de una vida entera. &ldquo;Hablamos de empezar, pero entre el final y el principio ya ni sabemos cu&aacute;l elegir&rdquo;, escribe Nathalie L&eacute;ger.
    </p><p class="article-text">
        <strong>VII.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es de noche
    </p><p class="article-text">
        no vas a volver,
    </p><p class="article-text">
        los o&iacute;dos siguen escuchando
    </p><p class="article-text">
        nuestra canci&oacute;n vieja
    </p><p class="article-text">
        y los ojos flotan por esta casa
    </p><p class="article-text">
        en la que dormimos juntos.
    </p><p class="article-text">
        Esta tarde vi hombres y mujeres
    </p><p class="article-text">
        que no eran vos
    </p><p class="article-text">
        movi&eacute;ndose por las calles del centro
    </p><p class="article-text">
        y pens&eacute;
    </p><p class="article-text">
        que aunque sea tenemos un cuerpo,
    </p><p class="article-text">
        pero despu&eacute;s me desconoc&iacute;
    </p><p class="article-text">
        en el reflejo de una vidriera y supe
    </p><p class="article-text">
        que los cuerpos ascienden
    </p><p class="article-text">
        para seguir la curva de su ca&iacute;da,
    </p><p class="article-text">
        buscan volver
    </p><p class="article-text">
        como todas las cosas a la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Me apoyo sobre mis piernas
    </p><p class="article-text">
        y me levanto: voy a llegar
    </p><p class="article-text">
        hasta mi cama
    </p><p class="article-text">
        para intentar dormir
    </p><p class="article-text">
        y dejar de pelear
    </p><p class="article-text">
        contra el ansia del amor
    </p><p class="article-text">
        Unos versos del poema&nbsp;<em>Tengo fe en ser fuerte</em>, de Santiago Venturini, incluido en&nbsp;<em>Una forma de llegar al futuro</em>, editado por Gog &amp; Magog.
    </p><p class="article-text">
        Al final, tambi&eacute;n escrib&iacute; sobre el desamor.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <em>AK</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alexandra Kohan]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Jan 2023 15:16:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Notas sobre los finales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Final]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Selección Argentina jugará su sexta final de la Copa del Mundial de la FIFA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/argentina-jugara-sexta-final-copa-mundial-fifa_1_9791550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea29ddb0-80a8-4395-8741-34a2bab55122_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Selección Argentina jugará su sexta final de la Copa del Mundial de la FIFA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Argentina se aseguró este martes su sexta participación en la final de la Copa del Mundo, después de eliminar al subcampeón Croacia en una de las semifinales. Es la segunda final del mundo para el equipo albiceleste con Lionel Messi como su capitán.</p><p class="subtitle">Fotogalería - Argentina está en la final del Mundial Qatar 2022</p></div><p class="article-text">
        La <strong>Selecci&oacute;n Argentina </strong>estar&aacute; el pr&oacute;ximo domingo en otra final de la Copa del Mundo, esta vez con <strong>Lionel Messi </strong>como su capit&aacute;n por segunda vez consecutiva. El equipo de Lionel Scaloni logr&oacute; acceder a una sexta final del Mundial, donde buscar&aacute; un tercer t&iacute;tulo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la <strong>&ldquo;Scaloneta&rdquo; </strong>est&aacute; en camino a la final del <strong>Mundial de Qatar 2022</strong>, tras superar a <strong>Croacia por 3-0 en las semifinales</strong>: anteriormente, hab&iacute;an vencido a <strong>Australia </strong>por 2-1 en octavos de final y a <strong>Pa&iacute;ses Bajos </strong>4-2 en penales luego de un 2-2 que se mantuvo durante el tiempo suplementario.
    </p><p class="article-text">
        En la fase de grupos,&nbsp;el camino en el <strong>Grupo C </strong>comenz&oacute; complicado para la Selecci&oacute;n por la sorpresiva derrota por 2-1 frente a <strong>Arabia Saudita</strong>: ese tropiezo oblig&oacute; a la albiceleste a jugar desde ese momento una final detr&aacute;s de otra, lo que sirvi&oacute; para ratificar el car&aacute;cter y la uni&oacute;n del equipo.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo domingo a las 12 en el <strong>Estadio Lusail</strong>, la Argentina jugar&aacute; su sexta final de un Mundial, con la ilusi&oacute;n de bordar sobre el escudo de la <strong>Asociaci&oacute;n del F&uacute;tbol Argentino </strong>(AFA) una tercera estrella dorada. El conjunto capitaneado por Lionel Messi buscar&aacute; su revancha tras perder con <strong>Alemania </strong>en el tiempo extra del &uacute;ltimo partido de <strong>Brasil 2014</strong>.
    </p><h3 class="article-text">La historia de la Selecci&oacute;n Argentina en las finales mundialistas</h3><p class="article-text">
        En el primer Mundial de la historia, disputado en 1930<strong> </strong>en <strong>Uruguay</strong>, el equipo del goleador <strong>Guillermo St&aacute;bile </strong>termin&oacute; goleador del certamen, pero perdieron la final contra los locales en el <strong>Estadio Centenario</strong>, de <strong>Montevideo</strong>: fue por 4-2&nbsp;en favor de la &ldquo;<strong>Celeste</strong>&rdquo;, que ven&iacute;a de coronarse campeona en los <strong>Juegos Ol&iacute;mpicos </strong>de&nbsp;<strong>Par&iacute;s </strong>1924 y <strong>&Aacute;msterdam </strong>1928. Los goles argentinos fueron de <strong>Carlos Peucelle </strong>y St&aacute;bile.
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                La primera final del la Copa del Mundo: Argentina - Uruguay. Uruguay, 1930.                            </span>
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        Tuvieron que pasar 48 a&ntilde;os para que la Selecci&oacute;n volviera a meterse en el partido decisivo de una Copa del Mundo. Aquella vez, fue en el <strong>Estadio Monumental </strong>y frente a la temible &ldquo;<strong>Naranja Mec&aacute;nica</strong>&rdquo; que los locales de <strong>C&eacute;sar Luis Menotti </strong>ganaron la final por 3-1&nbsp;y levantaron la copa m&aacute;s preciada por primera vez. Los goles ante Pa&iacute;ses Bajos fueron dos de <strong>Mario Kempes </strong>y uno de <strong>Daniel Bertoni</strong>.
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                El festejo de &quot;El Matador&quot; Kempes en uno de sus goles a Holanda en la final de Argentina 1978.                            </span>
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        Ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, esta vez con <strong>Carlos Salvador Bilardo </strong>como director t&eacute;cnico y <strong>Diego Armando Maradona </strong>como gran figura, la Selecci&oacute;n lleg&oacute; nuevamente a la final de M&eacute;xico 1986 donde derrot&oacute; por 3-2 a Alemania en el <strong>Estadio Azteca</strong>. Obtuvo as&iacute; su&nbsp;segunda estrella con goles de <strong>Jos&eacute; Luis Brown</strong>, <strong>Jorge Valdano</strong> y <strong>Jorge Burruchaga</strong>.
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                    alt="Diego Armando Maradona alzándose con la Copa del Mundo tras la final de México 1986 en el Estadio Azteca."
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            <span class="title">
                Diego Armando Maradona alzándose con la Copa del Mundo tras la final de México 1986 en el Estadio Azteca.                            </span>
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        En <strong>Italia 90</strong>, con varios de los campeones de M&eacute;xico 86 en el equipo, la Argentina ara&ntilde;&oacute; su tercer t&iacute;tulo mundial, pero en el &uacute;ltimo partido cay&oacute; 1-0 contra Alemania. El &uacute;nico gol fue un penal cobrado por el &aacute;rbitro mexicano <strong>Edgardo Codesal </strong>y convertido por el defensor <strong>Andreas Brehme</strong>, que termin&oacute; con la ilusi&oacute;n de Maradona en solo los primeros 5 minutos.
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                    alt="El amargo final de Italia 1990, con un Maradona entre lágrimas."
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                El amargo final de Italia 1990, con un Maradona entre lágrimas.                            </span>
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        Despu&eacute;s de muchas ilusiones y tropiezos,&nbsp;en <strong>Brasil 2014 </strong>la Selecci&oacute;n Argentina pudo &ldquo;<strong>cruzar el Rubic&oacute;n</strong>&rdquo;, como dec&iacute;a su entrenador <strong>Alejandro Sabella </strong>a los cuartos de final,&nbsp;y despu&eacute;s de unos penales contra Pa&iacute;ses Bajos lleg&oacute; a la final: el rival en el <strong>Maracan&aacute; </strong>nuevamente ser&iacute;a Alemania. El partido termin&oacute; 1-0 para los europeos, con el gol de <strong>Mario G&ouml;tze </strong>a los 113 minutos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La foto que dio la vuelta al mundo: Lionel Messi, tan cerca y tan lejos."
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                La foto que dio la vuelta al mundo: Lionel Messi, tan cerca y tan lejos.                            </span>
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        En Qatar 2022, donde la Argentina comenz&oacute; en 1995 su etapa m&aacute;s gloriosa en la categor&iacute;a Sub-20 de la mano de <strong>Jos&eacute; Pekerman</strong>,&nbsp;la albiceleste espera darle a su capit&aacute;n Lionel Messi lo &uacute;nico que lo diferencia de la leyenda de Maradona: una estrella.
    </p><p class="article-text">
        <em>LC con informaci&oacute;n de agencias</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/mundial-qatar-2022/argentina-jugara-sexta-final-copa-mundial-fifa_1_9791550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Dec 2022 21:09:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Selección Argentina jugará su sexta final de la Copa del Mundial de la FIFA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial Qatar 2022,Fútbol,Argentina,Selección Argentina,Final,Mundial 1930,Mundial 1978,Mundial 1986,Mundial 1990,Mundial 2014]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil- Argentina: horario, cuándo y dónde se juega la final de la Copa América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brasil-argentina-horario-juega-final-copa-america_1_8114248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f166c56-03c8-447d-b30e-971fd10a5e9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil- Argentina: horario, cuándo y dónde se juega la final de la Copa América"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La final del certamen se jugará el próximo sábado desde las 21 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.</p></div><p class="article-text">
        La final de la&nbsp;Copa&nbsp;Am&eacute;rica ya tiene participantes confirmados, Brasil y Argentina animar&aacute;n el &uacute;ltimo partido del certamen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Brasil, como anfitri&oacute;n, intentar&aacute; revalidar el t&iacute;tulo en el mismo escenario en el que en 2019 derrot&oacute; a Per&uacute; por 3-1 y conquist&oacute; el trofeo continental. Argentina ser&aacute; el rival de la selecci&oacute;n de&nbsp;Tite, que elimin&oacute; a&nbsp;Colombia&nbsp;en una tanda de penales hist&oacute;rica para&nbsp;Emiliano&nbsp;Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La Selecci&oacute;n Argentina busca quebrar el maleficio de 28 a&ntilde;os y, Lionel Messi,&nbsp;levantar su primer t&iacute;tulo a nivel mayor despu&eacute;s de cuatro finales perdidas entre Copa Am&eacute;rica (2007, 2015, 2016) y Mundial 2014.
    </p><p class="article-text">
        El gran cl&aacute;sico de selecciones americanas se podr&aacute; disfrutar en la mejor cita posible, en la final del torneo.&nbsp;Neymar&nbsp;contra&nbsp;Messi&nbsp;en un duelo esperado por todos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Horario de la final</h3><p class="article-text">
        El partido arrancar&aacute; a las 21. A diferencia del&nbsp;resto de los partidos en&nbsp;las instancias de eliminaci&oacute;n directa,&nbsp;la final tendr&aacute; alargue en caso de empate en los 90 minutos.&nbsp;&ldquo;Se disputar&aacute; una pr&oacute;rroga de 30 minutos dividido en dos periodos suplementarios de 15 minutos cada uno. En caso de que, al finalizar esta pr&oacute;rroga, la paridad continuase, se proceder&aacute; a definir al ganador mediante la ejecuci&oacute;n de tiros desde el punto penal&rdquo;, detalla el reglamento.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Cu&aacute;ndo se juega la final?</h3><p class="article-text">
        La final est&aacute; prevista para este s&aacute;bado 10 de julio. Un d&iacute;a antes se conocer&aacute; al ganador del partido por el tercer lugar, que se disputar&aacute; tambi&eacute;n desde las 21, en el estadio Man&eacute; Garrincha de Brasilia. Ser&aacute; entre Per&uacute; y Colombia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde se juega la final?</h3><p class="article-text">
        El estadio Maracan&aacute; acoger&aacute; el partido final. Un duelo hist&oacute;rico m&aacute;s para uno de los estadios m&aacute;s emblem&aacute;ticos en el mundo del f&uacute;tbol. La organizaci&oacute;n ha trabajado a conciencia en el terreno de juego y se espera que presente mejores condiciones que en partidos anteriores y que permita un juego m&aacute;s r&aacute;pido que en las rondas previas.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; el mismo escenario donde Argentina disput&oacute; la final del Mundial 2018. En aquella ocasi&oacute;n el rival fue Alemania que se impuso 1 a 0 en tiempo suplementario.
    </p><h3 class="article-text">Televisi&oacute;n: &iquest;Qu&eacute; canal lo pasa?</h3><p class="article-text">
        Como todos los encuentros en los que juega la Selecci&oacute;n, la definici&oacute;n ser&aacute; transmitida por TyC Sports, la TV P&uacute;blica y DirecTV. 
    </p><p class="article-text">
        En su camino en esta Copa,&nbsp;Argentina empat&oacute; 1-1 con Chile, venci&oacute; por 1-0 a Paraguay y a Uruguay y cerr&oacute; la fase de grupos con victoria por 4-1 ante Bolivia. A Ecuador le gan&oacute; por 3-0 en cuartos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su camino en esta Copa,&nbsp;Brasil gan&oacute; sus tres primeros partidos en la fase de grupos&nbsp;(3-0 a Venezuela, 4-0 a Per&uacute; y 2-1 a Colombia), mientras que empat&oacute; el &uacute;ltimo con Ecuador (1-1). En cuartos, en tanto, super&oacute; por 1-0 a Chile.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brasil-argentina-horario-juega-final-copa-america_1_8114248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jul 2021 17:07:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brasil- Argentina: horario, cuándo y dónde se juega la final de la Copa América]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Copa América,Selección Argentina,Brasil,Final]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin brillar, Brasil le ganó 1 a 0 a Perú y es el primer finalista de la Copa América]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brillar-brasil-le-gano-1-0-peru-primer-finalista-copa-america_129_8107562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/440c7ef1-8395-4ba6-b423-a469b39a1d3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1023435.jpg" width="1275" height="717" alt="Sin brillar, Brasil le ganó 1 a 0 a Perú y es el primer finalista de la Copa América"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con gol de Lucas Paquetá, a los 35 minutos de la etapa inicial, Brasil superó al equipo de Ricardo Gareca, que en el segundo tiempo mejoró su funcionamiento pero no llegó al empate.</p></div><p class="article-text">
        <strong>Gianluca Lapadula</strong>, el delantero m&aacute;s peligroso de Per&uacute;, juega en el Benevento, que descendi&oacute; a la serie B del f&uacute;tbol italiano. <strong>Andr&eacute; Carrillo</strong>, el mejor jugador, expulsado en el cruce de Cuartos, en un equipo &aacute;rabe. <strong>Ricardo Gareca</strong> supo extraer el m&aacute;ximo beneficio de estos recursos y rompi&oacute; el improductivo halo de nostalgia por los tiempos gloriosos del f&uacute;tbol peruano. La victoria por penales ante Paraguay fue asimilada como la obtenci&oacute;n de una Copa aparte para Per&uacute;, que no empez&oacute; bien las Eliminatorias. Al fin de cuentas se trataba de un duelo singular: las dos selecciones superan a Bolivia y Venezuela, pero se encuentran algo por debajo de Colombia y Chile. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1411111981625622528?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De antemano, la presencia de Brasil en el horizonte, indicaba que Per&uacute; volver&iacute;a a toparse con sus limitaciones. Ya en primera ronda hab&iacute;a perdido 4 a 0, por no hablar de la Copa Am&eacute;rica pasada. Con la ausencia de <strong>Gabriel Jes&uacute;s</strong>, pero con un plantel repleto de cracks a veces subestimados s&oacute;lo porque ya no est&aacute;n <strong>Caf&uacute;</strong> o <strong>Ronaldinho</strong>, <strong>a Brasil parece no importarle la sospecha, no siempre comprobada en los hechos, de que el torneo es algo as&iacute; como un cumplea&ntilde;os que le organiz&oacute; la Conmebol</strong>. M&aacute;s all&aacute; del pase de <strong>N&eacute;stor Pitana</strong>, casi siempre da la sensaci&oacute;n de que Brasil va a ganar; eso no significa que no existan fallos cuestionables. Otro plus del partido, para Argentina, era espiar a los hipot&eacute;ticos rivales en caso de que se supere a Colombia. 
    </p><p class="article-text">
        Como reemplazo de Carrillo, Gareca ingres&oacute; un central, <strong>Alexander Callens</strong>, para formar una l&iacute;nea de cinco, algo in&eacute;dito en su era, pero que la situaci&oacute;n ameritaba. En Brasil, ingres&oacute; <strong>Everton</strong> por el expulsado Jes&uacute;s, y tambi&eacute;n el exquisito <strong>Lucas Paquet&aacute;</strong> por <strong>Firmino</strong>. Durante los primeros quince minutos el cerrojo ideado por Gareca, donde a la l&iacute;nea de cinco se agregaban <strong>Yoshimar Yot&uacute;n</strong> y <strong>Renato Tapia</strong>, como tambi&eacute;n <strong>Christian Cueva</strong> si hac&iacute;a falta, controlaba los chispazos de Brasil, cuyos jugadores intercambiaban puestos y presionaban arriba, toda una constelaci&oacute;n alrededor de <strong>Casemiro</strong> y <strong>Fred</strong>, esta vez en segundo plano. A los 18 minutos, en una doble atajada temeraria, <strong>Pedro Gallese</strong> evit&oacute; el gol a <strong>Neymar</strong> y Richarlison. Per&uacute; alternaba lapsos en los que no pod&iacute;a salir del fondo y otros en los que ten&iacute;a la pelota pero s&oacute;lo para que no la tuviese Brasil. El cerrojo comenzaba a flaquear. 
    </p><p class="article-text">
        Fue Neymar, a los 35 minutos, quien asisti&oacute; a Lucas Paquet&aacute; para el 1 a 0. Antes, le hizo un ca&ntilde;o a Callens, justamente el jugador que hab&iacute;a entrado para reforzar la defensa. La ausencia de Carrillo era tan evidente como el esfuerzo de Per&uacute; por no perder el hilo del partido. Aunque amenaz&oacute; con el segundo gol, Brasil no inclin&oacute; la cancha y el primer tiempo se perdi&oacute; en medio de jugadas bruscas, especialmente un choque entre Paquet&aacute; y <strong>Miguel Trauco</strong>. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1412199874653835270?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hubo algunos fallos confusos del &aacute;rbitro chileno <strong>Roberto Tobar</strong>, por ejemplo un saque de meta para Brasil que era c&oacute;rner para Per&uacute; (la pelota peg&oacute; en el codo de <strong>Thiago Silva</strong>: tambi&eacute;n pudo ser penal) o una jugada peligrosa, adentro del &aacute;rea, tras una mala salida de Gallese, que desemboc&oacute; en un misterioso saque desde la mitad de la cancha para Brasil. M&aacute;s all&aacute; de las suspicacias de esta Copa espec&iacute;fica, el VAR convirti&oacute; a los &aacute;rbitros en personas que escuchan voces en p&uacute;blico. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1412196721858387972?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para el segundo tiempo Gareca hizo dos cambios, uno de ellos fue un gran acierto: sacar al central <strong>Christian Ramos</strong>, e ingresar a <strong>Raziel Garc&iacute;a</strong>, un mediocampista por izquierda. Esa disposici&oacute;n m&aacute;s ofensiva se vio reflejada a los 3 minutos, cuando Lapadula domin&oacute; en el &aacute;rea y oblig&oacute; a Ederson al c&oacute;rner. A los 6 y los 7, con dos tiros del reci&eacute;n ingresado Raziel Garc&iacute;a, se volvieron a prender las alarmas. Hacia los 10 minutos Per&uacute; era un equipo renovado, gracias a que Cueva y <strong>Sergio Pe&ntilde;a Flores</strong> encontraron m&aacute;s espacios. El que m&aacute;s se destacaba, sin embargo, era Raziel Garc&iacute;a, del Cienciano, que a los 15 prob&oacute; de nuevo desde afuera del &aacute;rea. 
    </p><p class="article-text">
        Los de <strong>Tite</strong>, un poco al estilo de la Selecci&oacute;n Argentina, se quedaron sin energ&iacute;as en el comienzo del segundo tiempo. A los 30 minutos Per&uacute; avanzaba en el campo y Brasil, plantado atr&aacute;s, esperaba de contra, con una variedad de jugadas automatizadas para salir del fondo que no siempre terminaban en llegadas claras. Pero Neymar, Richarlison y Paquet&aacute; pod&iacute;an desnivelar en cualquier momento con aquello denominado &ldquo;transiciones r&aacute;pidas&rdquo;, antes conocido como &ldquo;salir r&aacute;pido de contra&rdquo;. En Per&uacute; ya estaba Santiago Orme&ntilde;o, un doble 9 al lado de Lapadula, pero el equipo se qued&oacute; sin ideas. <strong>&Eacute;der Militao</strong>, <strong>Vin&iacute;cius J&uacute;nior</strong> y <strong>Fabinho</strong> intentaron darle un poco de aire a un Brasil que ladr&oacute; m&aacute;s de lo que mordi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Per&uacute; no pudo convertir la mejor&iacute;a en el empate. Su actuaci&oacute;n, de todos modos, le agreg&oacute; un poco de competitividad a un partido que, a priori, no se pronosticaba complicado para Brasil. Antes hubo m&aacute;s cambios de Gareca, que no fueron tan fruct&iacute;feros como los del inicio del segundo tiempo. <strong>Tambi&eacute;n hubo rabonas y pisadas de Neymar para ponerle el mo&ntilde;o a otra victoria en la que Brasil pareci&oacute; dedicar parte del tiempo a calentar motores para la final, el pr&oacute;ximo s&aacute;bado en el Maracan&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>MZ/MGF&nbsp;</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Zariello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/brillar-brasil-le-gano-1-0-peru-primer-finalista-copa-america_129_8107562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jul 2021 01:53:46 +0000]]></pubDate>
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