<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Salmón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/salmon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Salmón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiarioar.com/rss/category/tag/1034143/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Pese a las advertencias ambientales, Tierra del Fuego habilitó la salmonicultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pese-advertencias-ambientales-tierra-fuego-habilito-salmonicultura_1_12851422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pese a las advertencias ambientales, Tierra del Fuego habilitó la salmonicultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Legislatura provincial aprobó la ley impulsada por el gobernador Gustavo Melella que habilita la salmonicultura, pese a las advertencias de científicos y organizaciones ambientalistas sobre el impacto de la actividad en ecosistemas frágiles del sur argentino.</p></div><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de la ley que habilita el desarrollo de la <strong>salmonicultura</strong> en <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/tierra-del-fuego/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tierra del Fuego</a> vuelve a encender un debate de alto voltaje pol&iacute;tico y ambiental en la provincia m&aacute;s austral del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, impulsada por el gobernador <strong>Gustavo Melella</strong> y sancionada por la Legislatura, introduce cambios sustanciales respecto del marco normativo vigente hasta ahora, que establec&iacute;a una prohibici&oacute;n estricta, desde 2021, de la cr&iacute;a de <strong>salmones</strong> en jaulas marinas, especialmente en el Canal de Beagle.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo esquema legal permite avanzar con proyectos de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Salmonicultura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salmonicultura</a> fuera de esa zona sensible y abre la posibilidad de desarrollar la actividad en distintos &aacute;mbitos, como mar abierto y sistemas continentales, bajo un r&eacute;gimen que el Ejecutivo promete reglamentar con controles ambientales y supervisi&oacute;n estatal. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el Gobierno provincial sostienen que la medida apunta a diversificar la matriz productiva fueguina, atraer inversiones y generar empleo en una provincia con fuertes limitaciones estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estimaciones oficiales, la actividad podr&iacute;a alcanzar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os niveles de producci&oacute;n cercanos a las 100.000 toneladas anuales, con una participaci&oacute;n mayoritaria del <strong>salm&oacute;n</strong>, adem&aacute;s de la creaci&oacute;n de miles de puestos de trabajo directos e indirectos y una inversi&oacute;n acumulada de varios cientos de millones de d&oacute;lares. Esos n&uacute;meros fueron presentados por el gobierno provincial como uno de los principales argumentos para justificar el cambio de rumbo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la sanci&oacute;n de la ley reaviv&oacute; la resistencia de organizaciones ambientalistas, cient&iacute;ficos, comunidades originarias y sectores vinculados al turismo y la pesca artesanal. Estos actores vienen adviertiendo que la experiencia internacional demuestra que la <strong>salmonicultura</strong> industrial conlleva riesgos ambientales significativos, como la contaminaci&oacute;n de las aguas, la propagaci&oacute;n de enfermedades, el uso intensivo de antibi&oacute;ticos y la introducci&oacute;n de especies ex&oacute;ticas en ecosistemas fr&aacute;giles.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas no se limitan al contenido de la norma, sino tambi&eacute;n al proceso legislativo. Referentes ambientales cuestionaron la velocidad con la que avanz&oacute; el tratamiento parlamentario y se&ntilde;alaron la falta de instancias amplias de participaci&oacute;n ciudadana en una discusi&oacute;n que consideran estrat&eacute;gica para el futuro ambiental de la provincia. Tambi&eacute;n pusieron en duda la capacidad real del Estado para fiscalizar una actividad compleja y de gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Desde organizaciones como <a href="https://www.greenpeace.org/argentina/story/problemas/oceanos/modificacion-a-la-ley-de-salmonicultura-greenpeace-lo-califico-como-un-nuevo-retroceso-ambiental-en-la-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Greenpeace calificaron que la modificaci&oacute;n del marco legal como un retroceso</a> en materia de protecci&oacute;n ambiental y alertaron que <strong>Tierra del Fuego</strong> podr&iacute;a repetir conflictos ya observados en otras regiones del mundo donde la industria salmonera dej&oacute; impactos negativos dif&iacute;ciles de revertir.
    </p><h2 class="article-text">Tierra del Fuego era el &uacute;nico lugar en el mundo donde se prohib&iacute;a la actividad</h2><p class="article-text">
        En junio de 2021, la Legislatura de Tierra del Fuego aprobaba por unanimidad una ley que prohib&iacute;a la cr&iacute;a de salmones en aguas marinas y lagos de la provincia, convirti&eacute;ndose, as&iacute;, en el primer lugar del mundo en vetar esta actividad antes de su desarrollo. La norma, que este martes 16 de diciembre de 2025 qued&oacute; relegada, fue impulsada por el diputado Pablo Villegas y respaldada por organizaciones ambientalistas. Con la misma se proteg&iacute;a ecosistemas fr&aacute;giles como el Canal Beagle, el &uacute;nico sitio viable en Argentina para la<strong> salmonicultura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se fundamentaba en los impactos ambientales asociados a la cr&iacute;a intensiva de salmones, entre ellos mortandades masivas, contaminaci&oacute;n, proliferaci&oacute;n de algas t&oacute;xicas, introducci&oacute;n de especies ex&oacute;ticas y da&ntilde;os a la fauna local. 
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, ambientalistas destacaron que la ley sentaba un precedente hist&oacute;rico a nivel internacional y evitaba un posible desastre ambiental en la regi&oacute;n. El antecedente de conflictos en Chile y el rechazo social y binacional a la industria hab&iacute;an reforzado el consenso pol&iacute;tico para avanzar con la prohibici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, todo qued&oacute; en la nada y la salmonicultura puede avanzar en Tierra del Fuego.
    </p><p class="article-text">
        <em>Con informaci&oacute;n de medios y agencias</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>JIB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/pese-advertencias-ambientales-tierra-fuego-habilito-salmonicultura_1_12851422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 21:17:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="97899" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="97899" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pese a las advertencias ambientales, Tierra del Fuego habilitó la salmonicultura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tierra del Fuego,Gustavo Melella,Salmoneras,Salmón,Canal de Beagle]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presión por habilitar salmoneras vuelve a encender el conflicto ambiental en Tierra del Fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/presion-habilitar-salmoneras-vuelve-encender-conflicto-ambiental-tierra-fuego_1_12812456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/402c1a02-b704-4294-9f8b-4c4419d6f166_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presión por habilitar salmoneras vuelve a encender el conflicto ambiental en Tierra del Fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La provincia debate si levantar la prohibición de la actividad. Actualmente, solo está permitido de manera limitada en tanques sobre la tierra, pero el Ejecutivo provincial busca extenderlo en tierra, mar, ríos, lagos y lagunas. Activistas ambientales, científicos y vecinos advierten sobre los impactos socioambientales de la actividad y se oponen a modificar la ley vigente.
</p></div><p class="article-text">
        La provincia de Tierra del Fuego se encuentra atravesada por un debate socioambiental: el Gobierno provincial impulsa un proyecto de ley para <strong>habilitar la cr&iacute;a industrial de salmones en jaulas</strong>, una actividad prohibida por ley en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n ha dividido a la clase pol&iacute;tica y a un sector de la sociedad que sigue atento los vaivenes legislativos en torno al proyecto, una iniciativa cargada de cr&iacute;ticas por la forma en la que ha avanzado en el sistema legislativo de espaldas a la sociedad civil y frente a un modelo del vecino pa&iacute;s que viene demostrando los impactos socioambientales de las salmoneras: <strong>el modelo chileno</strong>, donde la industria es uno de los pilares econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        La discusi&oacute;n tiene antecedentes. En marzo de 2018, Argentina anunci&oacute; un convenio de cooperaci&oacute;n con Noruega, el principal productor de salmones en el mundo, para estudiar la factibilidad de desarrollar la salmonicultura en el pa&iacute;s, espec&iacute;ficamente, en el <strong>Canal de Beagle</strong>, en Tierra del Fuego. Entonces, como ahora, sectores de la sociedad civil, entre ellos ambientalistas, cient&iacute;ficos y habitantes, se organizaron para oponerse a un modelo de industria que aseguraban atentar&iacute;a contra el ambiente, el turismo y la producci&oacute;n pesquera local. Adem&aacute;s, sosten&iacute;an que la implantaci&oacute;n de la salmonicultura a nivel industrial echar&iacute;a por la borda proyectos alternativos, que se encontraban en marcha, para intentar desarrollar la actividad de manera sustentable, <a href="https://es.mongabay.com/2018/09/oceanos-salmonicultura-argentina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; entonces Mongabay Latam</a>.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia a la salmonicultura en la provincia activ&oacute; el debate legislativo y la sanci&oacute;n de una ley que prohibi&oacute; en 2021 la cr&iacute;a de salmones en jaulas en el mar y habilit&oacute; con l&iacute;mites la <strong>cr&iacute;a en tanques en tierra</strong>. Sin embargo, la discusi&oacute;n est&aacute; de regreso.
    </p><p class="article-text">
        Desde julio &uacute;ltimo, <strong>el Poder Ejecutivo provincial busca modificar aquella ley de 2021</strong>. Plantea prohibir la producci&oacute;n de salm&oacute;nidos &uacute;nicamente en el Canal de Beagle, el estrecho austral entre Argentina y Chile que conecta parcialmente las aguas del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico con las del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico. Se trata de una zona de <strong>alto valor en biodiversidad marina</strong>, donde habitan lobos marinos y diversas especies de delfines, adem&aacute;s de aves como cormoranes, ping&uuml;inos y el c&oacute;ndor andino, y fauna marina como la centolla patag&oacute;nica. El canal cumple un papel como recurso de carbono azul, como corredor biol&oacute;gico entre oc&eacute;anos y tiene una ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica como puerta de entrada a la Ant&aacute;rtida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f15275bb-22b3-4aa0-b0cd-c7a3c0c39d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajador alimentando a los salmones en las jaulas del sistema chileno."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajador alimentando a los salmones en las jaulas del sistema chileno.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta iniciativa del <strong>gobernador Gustavo Melella</strong> implica habilitar las salmoneras en el resto de la isla, tanto en mar como en tierra. De aprobarse el proyecto oficialista, la zona de producci&oacute;n industrial de salmones se concentrar&iacute;a en el mar del norte de la isla, ya que otra ley protege el sureste desde 2022, cuando se declar&oacute; a la <strong>Pen&iacute;nsula Mitre </strong>como &aacute;rea natural protegida, impidiendo all&iacute; actividades industriales.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>No a las salmoneras</strong>&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El colectivo &ldquo;No a las salmoneras&rdquo; est&aacute; compuesto por organizaciones de la sociedad civil, pueblos originarios, ambientalistas cient&iacute;ficos, artistas, cocineros, trabajadores, docentes, estudiantes, c&aacute;tedras libres, integrantes de partidos, vecinos y vecinas, entre otros sectores de la provincia de Tierra del Fuego.
    </p><p class="article-text">
        En un documento, el colectivo detall&oacute; las razones por las cuales se opone a la cr&iacute;a extensiva de salmones que se cr&iacute;an en jaulas en el mar. Los salmones, <strong>una especie carn&iacute;vora e introducida por el hombre en Chile,</strong> &ldquo;se escapan de a miles [de las jaulas] y devoran todo lo que encuentran a su paso: centollas, langostillas, peces m&aacute;s peque&ntilde;os&rdquo;. De esta forma, &ldquo;las especies nativas disminuyen por depredaci&oacute;n y por competencia de espacio y alimento. Estos escapes de salmones alteran gravemente el fr&aacute;gil equilibrio que sostiene la vida marina, desde el peque&ntilde;o y esencial plancton hasta la inmensa y magn&iacute;fica ballena&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solo de los otros animales que se comen los salmones cuando se escapan, aseguran. &ldquo;Estos peces, que crecen <strong>hacinados de miles en jaulas flotantes</strong>, consumen harinas ultraprocesadas y est&aacute;n sobremedicados, tienen enfermedades propias de esas condiciones y tambi&eacute;n contagian a las otras especies marinas&rdquo;, afirman.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las razones es la supuesta <strong>matanza de lobos marinos y peque&ntilde;os cet&aacute;ceos</strong> asociada a la salmonicultura, que se alimentan en las zonas donde se encuentran las jaulas flotantes con miles de salmones. &ldquo;Estos animales son eliminados intencionalmente en los diferentes centros de cultivo&rdquo;, aseguran. &ldquo;Cuando no los matan, mueren atrapados en las mallas y redes antidepredadores que se colocan alrededor de las jaulas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La potencial destrucci&oacute;n del fondo marino es otra de las razones detalladas en el documento. &ldquo;El alimento ultraprocesado, las fecas y los cuerpos de miles de salmones se acumulan en el lecho [marino]. Esto hace que proliferen algas que consumen el ox&iacute;geno y que entonces se generen <strong>zonas muertas</strong>, sin vida acu&aacute;tica&rdquo;, explican. Los ejemplos, aseguran, est&aacute;n a la vista en el modelo chileno.
    </p><p class="article-text">
        Nancy Fern&aacute;ndez, especialista en Educaci&oacute;n Ambiental y profesora en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Ant&aacute;rtida e Islas del Atl&aacute;ntico Sur, es, adem&aacute;s, presidente de la ONG Asociaci&oacute;n Mane&acute;kenk, que integra este colectivo &ldquo;No a las salmoneras&rdquo;. En di&aacute;logo con <strong>Mongabay Latam </strong>y<strong> elDiarioAR</strong>, explica que el principal cuestionamiento de su organizaci&oacute;n es la forma en la que el Gobierno de la provincia quiere cambiar la ley que actualmente proh&iacute;be la salmonicultura extensiva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0fb6dd91-e213-46b9-a9cb-48ac129c1548_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Impactos de la salmonicultura, de acuerdo a una ilustración del Foro Mar Patagonico."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Impactos de la salmonicultura, de acuerdo a una ilustración del Foro Mar Patagonico.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Desde nuestra organizaci&oacute;n, siempre tuvimos una posici&oacute;n conciliadora y asistimos a las mesas de di&aacute;logo y a las comisiones legislativas para participar, aportar t&eacute;cnicos, datos, informaci&oacute;n. Hubo muchos episodios en la provincia durante los cuales se quisieron sancionar leyes controversiales, pero, incluso entonces, se tomaron en cuenta algunos de nuestros aportes. Esta vez, <strong>se trata de un proceso oscuro</strong>&rdquo;, asegura Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Las ONG y sectores de la ciudadan&iacute;a y la ciencia critican que la ley haya llegado al recinto de la legislatura provincial con un dictamen cuestionado por la forma &ldquo;apurada e irregular&rdquo; en la que fue aprobado el 8 de agosto &uacute;ltimo, en una autoconvocatoria del oficialismo -FORJA, partido del gobernador Melella- y el opositor La Libertad Avanza -el partido de Javier Milei-, que apoya el proyecto de ley para legalizar la salmonicultura extensiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con apenas cuatro votos -lo m&iacute;nimo exigido- se autoconvocaron durante un cuarto intermedio y aprobaron un dictamen a favor del proyecto. &ldquo;<strong>Queremos que abran el debate</strong>&rdquo;, exige Fern&aacute;ndez. &ldquo;Existen intereses econ&oacute;micos muy grandes detr&aacute;s de esta industria&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo tambi&eacute;n critica las <strong>condiciones de trabajo de las personas dedicadas a la salmonicultura</strong>. &ldquo;Para cumplir con la demanda de las empresas, realizan malas pr&aacute;cticas de buceo, con inmersiones continuas, sin respetar los tiempos de descompresi&oacute;n y en profundidades para las que no est&aacute;n habilitados&rdquo;, afirmaron en el documento. &ldquo;Esto [se realiza] para arreglar las mallas y jaulas o levantar los cad&aacute;veres de miles de salmones que se acumulan en el fondo marino, entre otras tareas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los opositores a las salmoneras en Tierra del Fuego tambi&eacute;n resaltan otro punto: se trata de una industria que <strong>demanda un alto nivel de fiscalizaci&oacute;n y control por parte del Estado</strong>, y cuando este no est&aacute; lo suficientemente presente, los impactos de la salmonicultura se extienden, como arrojar salmones en descomposici&oacute;n al mar y derrame de combustible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25ef6907-e392-4dea-9004-62b295d0f3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Salmoneras en Noruega, de donde se importó el modelo en Chile."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Salmoneras en Noruega, de donde se importó el modelo en Chile.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los altos consumos de energ&iacute;a que conlleva la cr&iacute;a de salmones en piletones con el Sistema de Recirculaci&oacute;n Acu&iacute;cola (RAS, por sus siglas en ingl&eacute;s), que cr&iacute;a peces en tanques cerrados en tierra, tambi&eacute;n es otro punto del debate. Actualmente, la ley provincial habilita los tanques en tierra con l&iacute;mites de hasta <strong>50 toneladas de reproducci&oacute;n anual</strong>. El proyecto del oficialismo provincial busca eliminar el l&iacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;alan &ldquo;la <strong>crueldad animal </strong>que implica criar animales en escalas industriales&rdquo;. &ldquo;Una jaula flotante o un pilet&oacute;n en tierra tienen en su interior miles de salmones hacinados, adormecidos con benzoca&iacute;na para enlentecer sus movimientos instintivos y vitales, que desarrollan conductas can&iacute;bales, nadan entre su excremento y los cad&aacute;veres de otros peces&rdquo;, aseguran.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estoy en contra del desarrollo de la actividad, es importante para la provincia, con un potencial muy grande, pero s&iacute; estoy de acuerdo con <strong>mantener la prohibici&oacute;n de la salmonicultura en el mar</strong>&rdquo;, afirma el legislador Mat&iacute;as Lapadula, del partido Provincia Grande y ex secretario de Producci&oacute;n del municipio de R&iacute;o Grande, Tierra del Fuego.
    </p><p class="article-text">
        Lapadula cree que ser&aacute; muy dif&iacute;cil poder llevar a la pr&aacute;ctica la salmonicultura en la costa norte de la provincia con un sistema con jaulas, debido a grandes amplitudes de marea. Pero el legislador resalta que el proyecto oficialista habilita a la actividad en <strong>otros cuerpos de agua de la provincia, como lagos, lagunas y r&iacute;os</strong>. &ldquo;Estoy a favor de la acuicultura, pero tiene que ser s&iacute; o s&iacute; de forma sostenible y siendo absolutamente celosos del cuidado ambiental porque es una actividad da&ntilde;ina, con impacto y, mal hecha, todo lo que acarrea produce da&ntilde;os irreversibles&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Lapadula afirma: &ldquo;Como est&aacute; planteado el proyecto, estamos haciendo un negocio para pocos. Es verdad que en Chile son <strong>60.000 puestos de trabajo</strong>, pero el 90% de estos puestos de trabajo tiene que ver con el procesamiento y envasado del salm&oacute;n. Chile ha desarrollado toda una cadena de valor a lo largo de 40 a&ntilde;os, que Tierra del Fuego no tiene. Ellos manejan pr&aacute;cticamente el mercado. Como est&aacute; planteado este proyecto, nosotros engordar&iacute;amos y criar&iacute;amos salmones para luego vend&eacute;rselos a Chile y que ellos terminen exportando el pescado como producto chileno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, <strong>Mongabay Latam </strong>y<strong> elDiarioAR</strong> se comunicaron con dos voceros de la gobernaci&oacute;n de Tierra del Fuego para conocer las razones del oficialismo provincial para impulsar esta industria y conocer si ha realizado estudios de impacto ambiental y social de la actividad. Sin embargo, al cierre de esta nota, ninguno de ellos hab&iacute;a respondido las consultas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4015dc78-3fa7-48a7-b4aa-a93ff32b4072_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jaulas de Salmones en Chile."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jaulas de Salmones en Chile.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ante la consulta de estos medios, Lapadula afirma que el oficialismo no ha presentado a los legisladores ning&uacute;n tipo de estudio ambiental previo en la provincia que analice los posibles impactos de la salmonicultura en el mar argentino, as&iacute; como en lagos, lagunas y r&iacute;os. Tampoco en la extensi&oacute;n industrial de tanques en tierra.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;S&iacute; a las salmoneras&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Agust&iacute;n Coto, legislador de La Libertad Avanza en Tierra del Fuego, es uno de los cuatro legisladores de la provincia que aprob&oacute; el dictamen del proyecto de ley oficialista para que sea tratado en el recinto.
    </p><p class="article-text">
        Tras la aprobaci&oacute;n del dictamen el 8 de agosto pasado, la Legislatura intent&oacute; tratar el proyecto durante noviembre pero sorpresivamente <strong>la sesi&oacute;n se cancel&oacute; sin que el oficialismo y sus aliados pudieran aprobarlo</strong>. Las versiones en la provincia sostienen que no ten&iacute;an los votos suficientes. El partido de Merella sostiene que fue por un paro de trabajadores legislativos, pero el gremio sali&oacute; a negarlo con un comunicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Coto hab&iacute;a presentado en un primer momento un proyecto para extender la cr&iacute;a de salmones en tanques en tierra, sin tocar la prohibici&oacute;n que pesa actualmente sobre la actividad en el mar y cuerpos de agua. Sin embargo termin&oacute; apoyando la iniciativa del oficialismo.
    </p><p class="article-text">
        En di&aacute;logo con <strong>Mongabay Latam</strong> y <strong>elDiarioAR</strong>, Coto defiende su decisi&oacute;n y asegura que antes de hacer cualquier estudio de impacto socioambiental debe modificarse la ley. &ldquo;No se puede hacer un estudio sobre una actividad que est&aacute; prohibida&rdquo;, argumenta.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que el oficialismo provincial, el legislador aliado del presidente Milei sostiene que la salmonicultura<strong> tiene potencial econ&oacute;mico y generar&aacute; empleo</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El oficialismo, adem&aacute;s, enmarca la discusi&oacute;n en la acuicultura no solo en la cr&iacute;a de salm&oacute;n, sino tambi&eacute;n <strong>trucha, erizo, mejillones, algas y centollas</strong>. Diego Marzoni, subsecretario de Pesca y Agricultura provincial, dijo al medio ADNSUR que el proyecto contempla &ldquo;todas las salvaguardas ambientales necesarias&rdquo; y que el Gobierno provincial proyecta que en los pr&oacute;ximos seis u ocho a&ntilde;os se podr&iacute;an <strong>producir 100.000 toneladas de pescado</strong>, de las cuales un m&aacute;ximo de 80.000 toneladas ser&iacute;an de salm&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El funcionario dijo, adem&aacute;s, que la salmonicultura podr&iacute;a generar &ldquo;entre 4.000 y 4.500 puestos de trabajo&rdquo; y una inversi&oacute;n de hasta <strong>400 millones de d&oacute;lares</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay discusiones que est&aacute;n saldadas -afirma Coto-. Por ejemplo, la discusi&oacute;n de si estamos de acuerdo o no con actividades de salmonicultura en el Canal de Beagle. Eso est&aacute; claro: no hay un legislador de los 15 que estamos en la Legislatura que est&eacute; de acuerdo con eso. Lo que este dictamen permitir&iacute;a ser&iacute;a la posibilidad de establecer la actividad en mar abierto, o sea en agua salada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, reconoce que no hay un estudio cient&iacute;fico oficial sobre c&oacute;mo podr&iacute;a afectar la actividad a la zona cercana al canal. <strong>Mongabay Latam</strong> y <strong>elDiarioAR </strong>preguntaron a Coto si cree que la provincia tiene las herramientas, la capacidad y los recursos para poder controlar o fiscalizar la actividad. El legislador respondi&oacute; que s&iacute;, pero este es uno de los puntos centrales de la oposici&oacute;n de las ONG, cient&iacute;ficos y ambientalistas, quienes creen que la salmonicultura en el mar sobrepasar&aacute; las capacidades de fiscalizaci&oacute;n de Tierra del Fuego.
    </p><p class="article-text">
        <em>ED/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Delfino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/medio-ambiente/presion-habilitar-salmoneras-vuelve-encender-conflicto-ambiental-tierra-fuego_1_12812456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 12:12:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/402c1a02-b704-4294-9f8b-4c4419d6f166_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="90161" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/402c1a02-b704-4294-9f8b-4c4419d6f166_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90161" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La presión por habilitar salmoneras vuelve a encender el conflicto ambiental en Tierra del Fuego]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/402c1a02-b704-4294-9f8b-4c4419d6f166_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salmoneras,Salmón,Chile,Tierra del Fuego,Gustavo Melella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo distinguir un salmón de buena calidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/distinguir-salmon-buena-calidad_1_9631481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a5e4983-166b-4549-be40-2d19752786d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo distinguir un salmón de buena calidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Además de fijarnos en la etiqueta para saber el origen del salmón hay pequeños detalles que nos darán pistas sobre su calidad</p></div><p class="article-text">
        El salm&oacute;n es una de las especies marinas m&aacute;s conocidas en todo el mundo. Es <strong>un pescado con numerosas propiedades</strong>: alto en prote&iacute;nas, rico en aceites saludables, con un alto contenido de aceites <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/acidos-grasos-omega-vale_1_1854672.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">omega 3</a> y grasas insaturadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este pescado azul aporta unos <strong>11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne</strong>, un contenido que se asemeja al de las sardinas o el at&uacute;n. Tambi&eacute;n es una importante fuente de vitaminas A, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/vitaminas-grupo-papel_1_1688077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">B6, B9, B12</a> y D, calcio, f&oacute;sforo, yodo, potasio, tiamina, niacina y selenio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Salm&oacute;n, un pescado vers&aacute;til y f&aacute;cil de cocinar</strong></h3><p class="article-text">
        Crudo en sushi, ahumado caliente o fr&iacute;o, horneado, a la parrilla, frito o asado, este pescado universal admite infinidad de recetas. Un buen salm&oacute;n es tierno, de sabor suave y muy vers&aacute;til. Incluso es f&aacute;cil de cocinar: la textura grasienta ayuda a mantener el pescado tierno y h&uacute;medo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, desde un punto de vista organol&eacute;ptico,<strong> no todas las especies de salm&oacute;n son equivalentes </strong>y su m&eacute;todo de producci&oacute;n influye en la calidad de la carne.&nbsp;En Argentina, la mayor parte del salm&oacute;n que llega al mercado procede de granjas acu&iacute;colas, sobre todo de Chile.&nbsp;Las principales especies criadas en cautividad son el salm&oacute;n atl&aacute;ntico, el real y el coho.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Consejos para distinguir el salm&oacute;n de calidad</strong></h3><p class="article-text">
        Si bien el salm&oacute;n es un pescado vers&aacute;til y f&aacute;cil de preparar, comprarlo puede ser un poco intimidante. Varias preguntas pueden pasar por nuestra cabeza cada vez que pasamos por la pescader&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a ser el pescado? &iquest;Por qu&eacute; hay tantas variedades? &iquest;Qu&eacute; pasa con el salm&oacute;n de piscifactor&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        Podemos resolver estas y otras cuestiones teniendo en cuenta aspectos como:
    </p><p class="article-text">
        1. <strong>Mirar la etiqueta</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tanto si es salvaje como si procede de la acuicultura es importante mirar la etiqueta para comprobar que el proceso, de pesca y de extracci&oacute;n, seg&uacute;n el caso, se ha hecho de la forma correcta. El <strong>salm&oacute;n capturado en estado salvaje</strong> debe disponer de la ecoetiqueta azul que otorga la Marine Stewarshig Council (<a href="https://www.msc.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MSC</a>), que garantiza una pesca sostenible que respeta y minimiza su impacto en el ecosistema marina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a60a5821-d396-4871-90b8-df1a5221c02c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sello MCS de pescado y marisco sostenible"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sello MCS de pescado y marisco sostenible                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el caso del salm&oacute;n procedente de la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/cosas-sabes-salmon-criadero_1_2185826.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuicultura</a> tambi&eacute;n hay una certificaci&oacute;n. En este caso, el pescado debe ir acompa&ntilde;ado de la etiqueta turquesa Aquaculture Stewardship Council (<a href="https://www.asc-aqua.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASC</a>), la equivalente a la MSC pero para peces de cultivo, que certifica que se han aplicado las mejores pr&aacute;cticas ambientales. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3f9e7873-e81c-4ded-97b0-f0463ecd4041_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Emitidas por organismos independientes, estas etiquetas imponen especificaciones exigentes y muy contundentes a los criadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2. <strong>Revisar el aspecto general para distinguir granja de salvaje</strong>
    </p><p class="article-text">
        El salm&oacute;n de granja est&aacute; criado en zonas cercanas a la costa de forma industrial, esto es con piensos, muchas veces hipercal&oacute;ricos, por lo que suele ser m&aacute;s graso al tacto, incluso de un brillo aceitoso.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, debido a su pienso rico en harinas de pescado pero pobre en crust&aacute;ceos, ha perdido su caracter&iacute;stico color rosa y tiene una carne gris que no ayuda a vender. Para solucionar esto se utiliza un aditivo colorante que se a&ntilde;ade al pienso que se llama&nbsp;<strong>astaxantina</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, adem&aacute;s de la evidente subida de precio, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/cosas-sabes-salmon-criadero_1_2185826.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un buen salm&oacute;n de granja </a>se distinguen del salvaje en la untuosidad al tacto y un color rosa un tanto m&aacute;s p&aacute;lido, as&iacute; como una carne monos proteica y m&aacute;s llena de vetas blancas. El color del salvaje es de <strong>un rosa tirando a rojizo</strong>, y la carne no muestra especial brillo sino que se revela magra. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/28753e1b-c5fc-41ef-8b1a-42aafa06206f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="De izquierda a derecha: salmón de granja de mala calidad, de buena calidad y salvaje"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                De izquierda a derecha: salmón de granja de mala calidad, de buena calidad y salvaje                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A mayor calidad del pescado de granja, <strong>menor ser&aacute; el brillo de la carne,</strong> m&aacute;s firme y cerrado ser&aacute; el rosa y menos betas blancas presentar&aacute;, s&iacute;mbolo de que la proporci&oacute;n de prote&iacute;na es mayor, puesto que el animal se alimenta con mejores piensos y dispone de un mayor espacio para moverse. 
    </p><p class="article-text">
        Una buena manera de saber si el pescado est&aacute; fresco es realizar una peque&ntilde;a presi&oacute;n con el dedo en la carne. Un buen salm&oacute;n tiene una consistencia turgente, s&oacute;lida, bien compactada y no ser&aacute; f&aacute;cil de penetrar. Si, por el contrario, al presionar con el dedo notamos una consistencia blanda y este se hunde con facilidad, el filete no ser&aacute; de calidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c2116bfa-9734-4b75-904c-fd20701a594f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Foto: 27707"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Foto: 27707                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/distinguir-salmon-buena-calidad_1_9631481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Oct 2022 15:48:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2a5e4983-166b-4549-be40-2d19752786d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="145839" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2a5e4983-166b-4549-be40-2d19752786d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145839" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo distinguir un salmón de buena calidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2a5e4983-166b-4549-be40-2d19752786d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salmón,Salmoneras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salmones en el Riachuelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/salmones-riachuelo_129_8118872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/253c793d-7ccc-40b0-8d2f-2d7378497c89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salmones en el Riachuelo"></p><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, la Legislatura de <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/tierra-fuego-pionera-mundo-prohibir-criaderos-salmon_1_8092738.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tierra del Fuego aprob&oacute; una ley que proh&iacute;be la cr&iacute;a de salm&oacute;nidos </a>en las <a href="https://www.pagina12.com.ar/351666-historico-argentina-se-convirtio-en-el-primer-pais-del-mundo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aguas de esta provincia</a>. La medida gener&oacute; reacciones encontradas.&nbsp;<strong>La restricci&oacute;n fue calurosamente celebrada en Tierra del Fuego y en las filas de nuestro ambientalismo, y recibi&oacute; una favorable cobertura period&iacute;stica.</strong>&nbsp;El principal argumento en favor de la prohibici&oacute;n puede resumirse as&iacute;: una actividad que degrada el ambiente, que tiene elevados costos ambientales y que, por ende, no genera verdadero desarrollo, debe ser condenada a morir antes de que tome cuerpo. Gracias a la movilizaci&oacute;n popular, los ciudadanos de Tierra del Fuego se alzaron con una victoria en la larga lucha por construir un pa&iacute;s y un planeta m&aacute;s verdes. Los fueguinos pueden descansar tranquilos, con la satisfacci&oacute;n de la tarea cumplida. S&oacute;lo el desarrollo verdadero, el amigable con el ambiente, tendr&aacute; lugar en su tierra.
    </p><p class="article-text">
        Otras voces dudan de la sabidur&iacute;a de estos juicios. Mat&iacute;as Kulfas, ministro de Industria, se pronunci&oacute; en contra de la prohibici&oacute;n. Una nota de Mart&iacute;n Shapiro <a href="https://www.eldiplo.org/notas-web/hay-que-regular-no-prohibir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en&nbsp;</a><a href="https://www.eldiplo.org/notas-web/hay-que-regular-no-prohibir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Le Monde Diplomatique</em></a>&nbsp;argumenta, con toda raz&oacute;n, que regular es mejor que prohibir. Esto es as&iacute;, entre otras cosas, porque es importante recordar que&nbsp;<strong>el desarrollo no es un objetivo que pueda alcanzarse a escala local.</strong>&nbsp;Al alejar la lente del peque&ntilde;o escenario fueguino para captar un panorama m&aacute;s amplio, el problema del desarrollo toma formas m&aacute;s complejas. La econom&iacute;a de Tierra del Fuego depende de manera directa de un r&eacute;gimen de promoci&oacute;n industrial que, m&aacute;s all&aacute; de las razones que le dieron origen, hoy sabemos que est&aacute; mal concebido, y que constituye un obst&aacute;culo para el progreso econ&oacute;mico de la provincia y del pa&iacute;s.&nbsp;Al optar por prohibir en vez de regular una actividad productiva que podr&iacute;a haber agregado algo de dinamismo a la endeble econom&iacute;a fueguina y que, adem&aacute;s, podr&iacute;a haber sido construida desde cero con los est&aacute;ndares medioambientales m&aacute;s exigentes, <strong>m&aacute;s que liberarse de un mal, Tierra del Fuego refuerza su condici&oacute;n de provincia rent&iacute;stica.</strong>&nbsp;Ese camino no conduce al desarrollo, cualquiera sea la definici&oacute;n que le demos a este t&eacute;rmino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema va mucho m&aacute;s all&aacute; de Tierra del Fuego. Con la prohibici&oacute;n de esta forma de acuicultura, un pa&iacute;s como el nuestro, desde hace demasiado tiempo siempre sediento de divisas,&nbsp;<strong>se niega la posibilidad de dar impulso a una actividad con un gran potencial para sustituir importaciones y, quiz&aacute;s, tambi&eacute;n fortalecer nuestro an&eacute;mico sector exportador.</strong>&nbsp;Mientras esta restricci&oacute;n contin&uacute;e vigente, pues, seguiremos gastando nuestros siempre escasos d&oacute;lares en salm&oacute;n importado, casi todo chileno, producido muchas veces en condiciones menos amigables hacia el ambiente que las que podr&iacute;an establecerse en una salmonicultura que camina sus primeros pasos sometida a estrictos protocolos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de la cr&iacute;a de salm&oacute;n no son irrelevantes. Sin embargo, las granjas acu&aacute;ticas (de cr&iacute;a de salmones y de otras muchas especies) se expanden por el mundo. Fuera de nuestras fronteras, <a href="https://www.theguardian.com/news/2020/sep/15/net-loss-the-high-price-of-salmon-farming" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pocos se animan a sugerir que la proscripci&oacute;n es el camino</a>.&nbsp;&iquest;Los fueguinos no podr&iacute;an haber hecho como Noruega, que es l&iacute;der en cuidado del ambiente y que, en vez de prohibir las granjas acu&aacute;ticas, les aplica controles muy exigentes? &iquest;Y ya que part&iacute;an de cero, no podr&iacute;an haber intentado convertirse en pioneros de una salmonicultura m&aacute;s amigable hacia el ambiente? En cambio,&nbsp;<strong>eligieron el camino f&aacute;cil de la prohibici&oacute;n y, con ello, toda la Argentina apaga un motor de crecimiento, pierde empleo y pierde d&oacute;lares.</strong>&nbsp;Perdemos todos, o casi todos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al avanzar por esta senda, Tierra del Fuego se aferra a lo que le ofrece el r&eacute;gimen de promoci&oacute;n industrial creado al amparo del &Aacute;rea Aduanera Especial de 1972, cuyos aspectos negativos son muy conocidos, y que las reformas de este siglo no han vuelto mejor. No todos sufren sus falencias, sin embargo. El r&eacute;gimen beneficia a algunos empresarios amigos del poder y genera varios miles de empleos en las ensambladoras de equipos radicadas en la provincia.&nbsp;<strong>El aporte de firmas como Newsan y Mirgor no es trivial, pero que operen en Tierra del Fuego tiene costos, cuya cuenta paga el resto del pa&iacute;s.</strong>&nbsp;Fuera de esta provincia, las ventajas de contar con esta &ldquo;industria terminal&rdquo; (es as&iacute; como los especialistas denominan a la actividad de ensamblaje) son muy dif&iacute;ciles de percibir. Usar a la provincia m&aacute;s austral del pa&iacute;s como plataforma para armar computadoras, equipos de aire acondicionado y celulares con insumos tra&iacute;dos de Asia, para luego trasportarlos y comercializarlos en Buenos Aires, C&oacute;rdoba o Rosario, no tiene mayor sentido. Obliga al resto del pa&iacute;s a pagar m&aacute;s caras sus computadoras y sus pantallas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un r&eacute;gimen como el de Tierra del Fuego tiene dos v&iacute;ctimas directas: nuestros compatriotas de menores ingresos y nuestro tejido productivo.&nbsp;</strong>Golpea con especial dureza a los pobres y a las empresas. Antes de la pandemia, los grupos de mayor poder econ&oacute;mico pod&iacute;an comprar su iPhone o su pantalla en Chile o en Miami, y podr&aacute;n volver a hacerlo una vez que &eacute;sta quede atr&aacute;s. Los habitantes de las barriadas humildes de Moreno o Florencio Varela, en cambio, rara vez cuentan con ese privilegio. Computadoras m&aacute;s caras tambi&eacute;n significan mayores costos para toda firma, peque&ntilde;a o grande, que aspire a expandirse. Encarecer los costos de inversi&oacute;n no parece una idea muy razonable en un pa&iacute;s como el nuestro que, desde hace varias d&eacute;cadas, no crece, y por ende tiene muchas dificultades para generar nuevos puestos de trabajo. Recordemos:&nbsp;<strong>m&aacute;s empleo registrado significa, ante todo, menos hogares enfrentando angustias cotidianas, menos sufrimiento, menos ni&ntilde;os en la pobreza, escolarizaci&oacute;n m&aacute;s prolongada para las nuevas generaciones.</strong>&nbsp;Si nos interesa ampliar los horizontes vitales de los m&aacute;s pobres, la Tierra del Fuego de la prohibici&oacute;n del salm&oacute;n y la &ldquo;industria terminal&rdquo; no es el camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer, entonces, con las voces que, con toda justicia, reclaman una econom&iacute;a y una sociedad m&aacute;s verdes? Hay muy buenas razones para poner esta causa en el centro de nuestras preocupaciones ciudadanas. La Argentina todav&iacute;a no ha asumido plenamente el desaf&iacute;o de producir bienes y servicios y organizar la vida en com&uacute;n protegiendo el ambiente, cuidando sus recursos naturales. Por fortuna, en las nuevas generaciones crece la conciencia de que la crisis clim&aacute;tica y la destrucci&oacute;n de los recursos naturales son cuestiones de enorme relevancia, que demandan acciones estatales ambiciosas y sistem&aacute;ticas, y un mayor compromiso c&iacute;vico. Es uno de los temas de relevancia p&uacute;blica que m&aacute;s moviliza a los j&oacute;venes. La clase pol&iacute;tica, sin embargo, todav&iacute;a no ha tomado verdadera dimensi&oacute;n de la importancia del problema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Distra&iacute;dos por temas m&aacute;s urgentes, nuestros grupos dirigentes son parte del problema. Basta recordar los nombres de los &uacute;ltimos responsables del Ministerio de Ambiente para advertir que, a ambos lados de la cerca, el tema no resulta prioritario.&nbsp;<strong>&iquest;Qu&eacute; decir de Sergio Bergman, un ministro m&aacute;s versado en la Tor&aacute; que en los problemas del ambiente sobre los que ten&iacute;a que decidir y que, a falta de un mejor lugar en el gabinete, acept&oacute; este cargo como premio consuelo?</strong>&nbsp;<strong>&iquest;Qu&eacute; pensar de Juan Cabandi&eacute; que, hace algunos a&ntilde;os, para complacer a sus valedores, declar&oacute; sin ruborizarse haber visto bancos de peces en el Riachuelo?&nbsp;</strong>&iquest;Y qu&eacute; decir de los jefes de Estado que conf&iacute;an el Ministerio de Ambiente a figuras con antecedentes que, m&aacute;s que prepararlos para el cargo, lo descalifican? Los ejemplos podr&iacute;an extenderse.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo m&aacute;s importante, que hace a la manera en que pensamos la problem&aacute;tica ambiental, y a las prioridades de la pol&iacute;tica p&uacute;blica en este campo. Hay muy buenos motivos para argumentar que, en un pa&iacute;s que tiene una huella de carbono positiva (esto es, que captura m&aacute;s gases de efecto invernadero que los que genera, contribuyendo de este modo a eliminar emisiones de carbono producidas en otras latitudes), el mayor desaf&iacute;o no es la miner&iacute;a en la regi&oacute;n andina ni el empleo de grandes cantidades de herbicida en la agricultura extensiva, ni la creaci&oacute;n de pasteras en el R&iacute;o Uruguay, ni la producci&oacute;n a gran escala de carne de cerdo y, por supuesto, tampoco la cr&iacute;a de salmones en la Patagonia. Al concentrar la atenci&oacute;n en estas causas, que despiertan mucha simpat&iacute;a en las filas de nuestro ambientalismo (y que a veces el periodismo aborda de manera acr&iacute;tica, sin sopesar su importancia relativa),&nbsp;<strong>nos estamos olvidando del elefante en la habitaci&oacute;n</strong>. El que compromete la salud de cientos de miles, el que degrada la vida cotidiana de millones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor deuda ambiental nacional no est&aacute; en Tierra del Fuego o San Juan sino en el conurbano:&nbsp;<strong>es la contaminaci&oacute;n de nuestros grandes r&iacute;os urbanos, entre los que se destaca la cuenca del Matanza-Riachuelo</strong>, que recorre 14 municipios del Gran Buenos Aires hasta desembocar en el R&iacute;o de la Plata. Vertedero de residuos t&oacute;xicos y metales pesados, basural y letrina a cielo abierto, esta <a href="https://science.time.com/2013/11/04/urban-wastelands-the-worlds-10-most-polluted-places/slide/all/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuenca tiene el triste honor de figurar entre los ambientes urbanos m&aacute;s contaminados del planeta</a>.&nbsp;No menos degradada est&aacute; la cuenca de otro gran curso de agua, el Reconquista, que atraviesa 18 municipios bonaerenses hasta desembocar en el Luj&aacute;n y el R&iacute;o de la Plata. All&iacute; est&aacute; nuestra mayor verg&uuml;enza, nuestro Chernobyl.
    </p><p class="article-text">
        El precio de vivir en las proximidades de estos degradados cursos de agua lo pagan varios millones de personas, casi todas ellas de muy bajos ingresos, que ven su salud y su calidad de vida deteriorados por el modo en que suelen abordarse los problemas que afectan a los que tienen menos recursos y menos voz: con desidia y negligencia. Vivir en torno a los contaminados cursos de agua que recorren el Gran Buenos Aires implica tener niveles de plomo en sangre m&aacute;s elevados, respirar aires pestilentes y venenosos, contar con una menor esperanza de vida, en fin, llevar vidas m&aacute;s breves, sufridas y miserables. All&iacute;, en los distritos m&aacute;s destituidos de Lomas de Zamora, Lan&uacute;s o Moreno, se produce la mayor violaci&oacute;n al derecho constitucional a vivir en un ambiente sano que oscurece el presente y el futuro de nuestra naci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestro ambientalismo, sin embargo,&nbsp;<strong>no le presta suficiente atenci&oacute;n al problema.</strong>&nbsp;&iquest;Por qu&eacute;, en vez de poner a nuestros contaminados r&iacute;os urbanos al tope de la agenda ambiental, invertimos tanta energ&iacute;a en el combate contra las pasteras del r&iacute;o Uruguay o la cr&iacute;a de salmones en la Patagonia, a punto de que celebramos &ndash;como hicieron varios diarios&ndash; que, gracias a la prohibici&oacute;n de esta &uacute;ltima actividad, la Argentina es &ldquo;pionera&rdquo; en la defensa del medio ambiente? &iquest;Es porque el Matanza, el Reconquista y el Riachuelo da&ntilde;an la vida de personas que desde hace tiempo nos acostumbramos a tratar como ciudadanos de segunda, y cuyos problemas vemos como distintos a los nuestros? &iquest;O porque no somos capaces de concebir respuestas imaginativas frente a un desastre ambiental que hemos naturalizado y frente al cual ya no cabe sino resignarse?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una Argentina que conciba a todos sus habitantes como miembros de pleno derecho de una rep&uacute;blica de iguales tiene la obligaci&oacute;n de cambiar estas prioridades, asumiendo que los problemas ambientales que degradan la vida de las mayor&iacute;as deben ocupar el centro de nuestras preocupaciones.&nbsp;<strong>El camino que es necesario recorrer para resolverlos, sin embargo, plantea dilemas que muchos ambientalistas prefieren no abordar.&nbsp;</strong>El dilema radica en que el saneamiento de entornos urbanos o suburbanos tan degradados como los nuestros tiene costos econ&oacute;micos muy elevados. Hace falta enormes inversiones en infraestructura y ellas, a su vez, am&eacute;n de un cambio de prioridades de pol&iacute;tica p&uacute;blica, no pueden realizarse sin poner en marcha la rueda del crecimiento. Sin m&aacute;s actividad econ&oacute;mica, sin aumento del producto, cualquier iniciativa de recuperaci&oacute;n del ambiente no es m&aacute;s que una quimera. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En particular, el principal obst&aacute;culo para construir una relaci&oacute;n m&aacute;s arm&oacute;nica entre la ciudadan&iacute;a y el ambiente depende de una profunda transformaci&oacute;n de la infraestructura de nuestras grandes ciudades y, en particular,&nbsp;<strong>de nuestro enorme y desfinanciado conurbano bonaerense.</strong>&nbsp;Para ello es preciso invertir esfuerzos y recursos en la extensi&oacute;n de redes cloacales en las periferias pobres de las principales aglomeraciones, en la creaci&oacute;n de sistemas de tratamiento para los residuos industriales y residenciales, en ampliar el acceso a la propiedad del suelo y a los servicios que van con ella, en la transformaci&oacute;n de los sistemas de transporte urbano. Nada de esto es barato. Un Estado sin margen alguno para incrementar la recaudaci&oacute;n y el gasto puede hacer muy poco. La superposici&oacute;n de jurisdicciones y la falta de capacidades estatales hacen m&aacute;s dif&iacute;cil la tarea. De all&iacute; que ninguna iniciativa ser&aacute; exitosa si no contamos con mayores recursos, p&uacute;blicos y privados, que s&oacute;lo puede aportar una econom&iacute;a en expansi&oacute;n. No hay duda de que el crecimiento econ&oacute;mico supone mayor presi&oacute;n sobre los recursos naturales, y que suele venir acompa&ntilde;ado de mayores costos ambientales. La cuesti&oacute;n no tiene una soluci&oacute;n f&aacute;cil. Una cosa es segura, sin embargo: <strong>en la estancada y empobrecida Argentina de nuestro tiempo, no hay camino al desarrollo que no pase por el crecimiento (y, en particular, por el crecimiento exportador).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo esto significa que una sociedad que valora a sus mayor&iacute;as debe decirle adi&oacute;s a la idea de que el objetivo de sus luchas en nombre del cuidado del ambiente es impedir la cr&iacute;a de salmones o la instalaci&oacute;n de f&aacute;bricas de pasta de celulosa. Una Argentina que aspire a forjar una mejor relaci&oacute;n entre sus ciudadanos y su entorno se construye, ante todo, creando las condiciones materiales que hagan posible la mejora de la calidad de vida de las castigadas mayor&iacute;as que habitan en las degradadas periferias de nuestras metr&oacute;polis. Este es el gran desaf&iacute;o ambiental que nuestra naci&oacute;n tiene por delante. La medida de nuestra vocaci&oacute;n de cambio estar&aacute; dada por cu&aacute;n potente es nuestro deseo de colocar los problemas ambientales que afectan a los m&aacute;s pobres en el centro de la agenda p&uacute;blica. Y la medida &uacute;ltima de nuestros logros es si, dentro de un cuarto de siglo, ser&aacute; posible ver, ya que no salmones, s&iacute; dorados y pejerreyes en el Reconquista y el Riachuelo. &iquest;No es este horizonte, acaso, lo que debemos concebir como desarrollo?
    </p><p class="article-text">
        <em>RH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/salmones-riachuelo_129_8118872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Jul 2021 03:03:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/253c793d-7ccc-40b0-8d2f-2d7378497c89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61078" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/253c793d-7ccc-40b0-8d2f-2d7378497c89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61078" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salmones en el Riachuelo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/253c793d-7ccc-40b0-8d2f-2d7378497c89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Tierra del Fuego,Riachuelo,Salmón]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
