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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Julio Cortázar]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Julio Cortázar]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Era en abril el ritmo tibio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/abril-ritmo-tibio_129_12249436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68b41d39-d7c4-419b-ad17-ab940c73ea70_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116487.jpg" width="319" height="180" alt="Era en abril el ritmo tibio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Libros como hijos y la evocación del aguante durante la noche anterior a la votación por la ley a favor del aborto. Un unipersonal que se disfruta porque nos lleva de la mano por varios puentes. La reapertura del bar Tokio, patrimonio cultural y gastronómico porteño. Abril no es el mes más cruel. </p></div><p class="article-text">
        A <strong>Judit Buchalter</strong> la conocimos por sus actuaciones en las pel&iacute;culas <em>El secreto de sus ojos,</em> (2009), <em>Un novio para mi mujer </em>(2008) y <em>Sinfon&iacute;a para Ana </em>(2017). Tiempo antes, en el Teatro Fray Mocho, form&oacute; parte del elenco de <em>Milagro en el mercado viejo</em>, de <strong>Osvaldo Drag&uacute;n</strong>, dirigida por <strong>Ernesto Pocho Michel</strong>. Hoy a las 19 en <a href="https://www.instagram.com/elteatroazul/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@elteatroazul</a>, esta gran actriz del circuito independiente har&aacute; la segunda funci&oacute;n del unipersonal <em>Intimidad de los puentes.</em>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo de la obra me recuerda a un cuento de <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>. En rigor, a todos los cuentos, el cuento. <strong>Luisa Valenzuela</strong> dec&iacute;a, a prop&oacute;sito del escritor del jazz y los gatos, que &ldquo;puente es una palabra que en mi imaginario se traduce por su nombre, excelso espi&oacute;n del Secreto, favorito de los dioses de los Upanishads, quienes aman el enigma y sienten repugnancia por lo manifiesto&rdquo;.
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        Acaso, la pieza en la que Buchalter interpreta a una madre idishe y a su hija, que ella misma adapt&oacute; y codirigi&oacute; con <strong>Aldo G&oacute;mez Di Giuseppe</strong>, sea el buceo por los oscuros laberintos de ese v&iacute;nculo familiar esencial y el eco que resuena en varias generaciones de lectores cortazarianos. <strong>Enrique Novick</strong> es el autor del texto original
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Judith logra en escena un desdoblamiento incre&iacute;ble: con un gorro de lana, un vestido verde con botones y un cambio en la voz, su cuerpo es a un tiempo una joven que desea cambiar su apellido y, alternativamente, una vieja que intenta convencerla de lo imprescindible que le resulta la permanencia en el nombre del padre. Es decir, de su amor desamorado.
    </p><p class="article-text">
        Actuar sola, sin tener de donde agarrarse m&aacute;s all&aacute; de los di&aacute;logos, con apenas un perchero y una silla, no debe ser tarea sencilla, Sin embargo, la actriz lo hace y transfiere a los personajes, visibles e invisibles, la realidad de sus emociones. Cantos y alegr&iacute;a, bajo el influjo de la iluminaci&oacute;n y asesoramiento de <strong>Maia Verona</strong> y la puesta de luces y el sonido de&nbsp;<strong>Rodrigo Medrano</strong>. <strong>Lu Clerici </strong>se ocupa de dar sala y de acompa&ntilde;ar la obra con su magia para las fotos y los videos, en los que se anuncia que las funciones son a la gorra, un recurso muy inteligente para estos tiempos con pocos mangos.
    </p><p class="article-text">
        Estuvimos con <strong>Dalila Puzzovio</strong> en el Moderno. La multiartista es una insoslayable del pop argentino y mucho m&aacute;s. Fot&oacute;grafa, pl&aacute;stica, modelo de sus propios retratos y de otros ajenos, Dalila es la mujer de <strong>Charlie Squirru</strong>, t&iacute;a de Ludovica y una belleza de persona. En el flyer de difusi&oacute;n, (gracias, <strong>Verita Padilla</strong>) con una imagen suya de 1971, aparece con un tricot que la envuelve en celeste, disparado por <strong>Juan Carlos Franceschini</strong>. Y en la exhibici&oacute;n que le rinde homenaje , se pueden ver sus plataformas emblem&aacute;ticas, sus autorretratos, las vinchas y tocados que coronan su cabeza, flores y patos, todo un archivo documental con material in&eacute;dito que abri&oacute; gentilmente a <strong>Patricio Orellana</strong> y <strong>Pino Monkes</strong>, los curadores. Muy cerca, en el Caf&eacute; del Moderno, nos topamos con otro tributo, esta vez a <strong>B&aacute;rbara Bianca LaVogue</strong>. <em>Tu presencia en m&iacute; </em>se llama la expo de una figura que fue central en el under de fines de los 80 hasta el 2000. Tambi&eacute;n modelo y estrella irrefutable de la noche porte&ntilde;a, B&aacute;rbara leg&oacute; su imaginario creativo por medio de peque&ntilde;as y magn&eacute;ticas ilustraciones. La curadur&iacute;a fue conversada por <strong>Rodrigo Barcos</strong> con <strong>&Aacute;lvaro Rufiner</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es indudable que el Moderno se ha convertido en un espacio que aloja la obra de la contemporaneidad y lo admiran no s&oacute;lo los argentinos sino los viajeros del exterior y los amantes del arte de otros sitios del mundo. La gesti&oacute;n cuidadosa, de un compromiso enorme, plena de conocimientos y proactiva es el resultado de la incansable labor de su directora, <strong>Victoria Northoorn</strong> y todo su equipo de colaboradores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mujer que lleva este diario no duerme, se pasa toda la noche en vela&rdquo;, dice <strong>Magal&iacute; Etchebarne</strong> sobre la bit&aacute;cora de la imposibilidad del sue&ntilde;o de <strong>Flor Monfort</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese despertar permanente de la periodista, editora del suplemente Las 12, docente, nadadora y escritora, no es una elecci&oacute;n. Es el debate entre su potencia de ser y amar y las dificultades para el r&eacute;lax.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La noche de la votaci&oacute;n, los slogans que me gustan: &lsquo;Ac&aacute; no duerme nadie&rsquo;. Acampe, velas, comida que sale de las tiendas como en <em>Las mil y una noches. </em>Panes especiados, mates humeantes, pa&ntilde;uelos que se anudan para armar barricadas, escribe&nbsp;@calistapunch, mam&aacute; de Gian e hija de <strong>Anna Mar&iacute;a Muchnick</strong> en su <em>Diario del insomnio. Ese cuerpo de muchas, uno solo formado por miles la acomnpa&ntilde;a. Monfort forma parte.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Valer la pena, </em>dijo <strong>Juan Gelman</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escribir te rompe el cuerpo. No dormir tambi&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hace Flor en su soledad noct&aacute;mbula?. Lo que otres y lo que ella misma inventa para que ese tiempo tambi&eacute;n le traiga el idioma de las ancestras, la pulsi&oacute;n de vida. Flor se abre como una flor y los capullos emergen. Entre los paisajes on&iacute;ricos, a lo Roger Dean, y la duermevela, se cuenta historias diminutas, c&aacute;psulas que funcionan como p&oacute;cimas brujerildas o pastillas como flechas aladas.
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;eces la rodean y nutren. A veces, la monta&ntilde;a cerca le trae fantas&iacute;as de Charlie, la f&aacute;brica de chocolate, Matildas y criaturas de Roal Dahl que ella misma produce. En sus noches Flor prepara&nbsp;alimentos, como hac&iacute;a la se&ntilde;ora Lovett de <strong>Helena Bonham Carter </strong>en <em>Sweeney Todd: El barbero demon&iacute;aco de la calle Fleet</em>. A veces, las historias se contin&uacute;an en el d&iacute;a, ofreciendo sorpresas monfortianas en el <em>Diario del insomnio</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Al libro lo disfrut&eacute; con una l&aacute;grima en el Bar Tokio, reci&eacute;n abierto y recuperado en la calle Alvarez Jonte, cerca de mi casa. Me atendi&oacute; el se&ntilde;or Julio, muy amable. <strong>Miguel &Aacute;ngel Feas</strong>, hijo del fundador de este gran sal&oacute;n de flamantes noventa a&ntilde;os, me cont&oacute; que esta noche habr&aacute; fiesta, entre las 19 y las 22. El barrio, con sus aromas y sus aromos vuelve a florecer, a&uacute;n en oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ah, me mudo en 30/40 d&iacute;as a la calle <strong>Ram&oacute;n Falc&oacute;n</strong>. Yo le digo <strong>Osvaldo Bayer</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>LH/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Haimovichi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/abril-ritmo-tibio_129_12249436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 03:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Cortázar,Dalila Puzzovio,Victoria Northoorn]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros de abril: Camila Sosa Villada, Ida Vitale, Martín Kohan para chicos y grandes rescates]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-camila-sosa-villada-ida-vitale-martin-kohan-chicos-grandes-rescates_1_12180410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d8fc4c-5d0a-4124-b186-c2e5a4213800_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros de abril: Camila Sosa Villada, Ida Vitale, Martín Kohan para chicos y grandes rescates"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mes llega repleto de novedades editoriales. De qué se tratan y qué sellos las publicaron.
</p></div><p class="article-text">
        Con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el radar &ndash;<a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/feria-libro-2025-incertidumbre-ventas-visitas-internacionales-acercamiento-gobierno-milei_1_12154737.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arranca el 24 de abril, aunque dos d&iacute;as antes comenzar&aacute;n las jornadas profesionales del gran encuentro literario</a>&ndash;, las editoriales locales y tambi&eacute;n los sellos internacionales que publican sus textos en el pa&iacute;s <strong>proyectan lanzar una gran variedad de publicaciones a lo largo de todo el mes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un repaso por algunas de las m&aacute;s destacadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. </strong><em><strong>Poes&iacute;a completa</strong></em><strong>, de Julio Cort&aacute;zar.</strong> &ldquo;La producci&oacute;n po&eacute;tica de Julio Cort&aacute;zar, uno de los autores fundamentales de la literatura contempor&aacute;nea en espa&ntilde;ol, escritor admirado y querido por lectores de sucesivas generaciones, es, tal vez, lo menos transitado de su obra. Sin embargo, la poes&iacute;a fue siempre esencial para &eacute;l. Escrita desde la m&aacute;xima libertad y desde los m&aacute;rgenes, y con una gran conciencia de la importancia del lenguaje, explora algunas zonas invisibles de la realidad. <strong>Est&aacute; alejada de cualquier t&oacute;pico y une conceptos tan solo aparentemente contradictorios</strong>: historia y utop&iacute;a, af&aacute;n comunicativo y experimentaci&oacute;n, contemplaci&oacute;n y compromiso, sensibilidad y rebeld&iacute;a&hellip;&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n del sello Alfaguara.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n inform&oacute; la editorial en un comunicado este volumen, al cuidado de <strong>Andreu Jaume</strong>, &ldquo;incluye toda la poes&iacute;a del autor publicada hasta el momento, a la que se une una secci&oacute;n de poemas in&eacute;ditos encontrados en el Fondo Daniel Devoto y Mar&iacute;a Beatriz Valle-Incl&aacute;n depositado en la Fundaci&oacute;n L&aacute;zaro Galdiano de Madrid&rdquo;. &ldquo;El lector tiene en las manos la compilaci&oacute;n m&aacute;s completa que se ha podido hacer hasta la fecha de la poes&iacute;a de un escritor que ya en 1969 se consideraba &lsquo;un viejo poeta&rsquo; &mdash;<strong>Cort&aacute;zar firm&oacute; su primer poemario en 1971</strong>&mdash;, aunque hasta entonces hubiera llevado en secreto esa otra faceta de su imaginaci&oacute;n que ilumina como un fuego oculto la riqueza de sus conocidas ficciones&rdquo;, apunta Jaume en la introducci&oacute;n.
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                Poesía completa, de Julio Cortázar, salió por Alfaguara.                            </span>
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        <em><strong>Poes&iacute;a completa</strong></em><strong>, de Julio Cort&aacute;zar, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><em><strong>La ley de Heisenberg</strong></em><strong>, de Ida Vitale. </strong>&ldquo;Detr&aacute;s de todos los libros que ley&oacute; en su vida Ida Vitale hay una ni&ntilde;a encandilada por la abundancia de autores que poblaron una vez la biblioteca familiar. Pero la lectura no est&aacute; hecha tan solo de tramas, sino del misterio de un poema repetido sin entender durante a&ntilde;os, que desat&oacute; con el tiempo la pasi&oacute;n de la lengua en la poes&iacute;a. <strong>Este libro ense&ntilde;a a leer sin prejuicios, a dejarse llevar por la imaginaci&oacute;n palpando los libros hasta dejarlos impresos para siempre en la memoria sensorial</strong>. Porque <em>La ley de Heisenberg</em> no es solo un repaso de lecturas que la autora viene realizando desde hace d&eacute;cadas, sino la revelaci&oacute;n de una po&eacute;tica que liga el principio de incertidumbre con la literatura y con la vida&rdquo;, se&ntilde;ala <strong>Graciela Batticuore</strong> sobre este libro de la m&iacute;tica escritora uruguaya que llegar&aacute; a las librer&iacute;as a trav&eacute;s de la editorial Ampersand.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ley de Heisenberg, lo nuevo de Ida Vitale.                            </span>
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        <em><strong>La ley de Heisenberg</strong></em><strong>, de Ida Vitale, sali&oacute; por Ampersand.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Gustavo Ferreyra por dos. </strong>Como parte del rescate de la obra completa del escritor argentino <strong>Gustavo Ferreyra</strong>, Ediciones Godot anunci&oacute; que lanzar&aacute; en abril reediciones de las novelas <em>La familia</em> y <em>El director</em>, <strong>con pr&oacute;logos nuevos de Mariana Enriquez y Mart&iacute;n Kohan respectivamente</strong>.&nbsp;
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                &quot;El director&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
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        &ldquo;En <em>El director</em> se entrelazan cuatro voces para dar forma a una historia en la que <strong>quedan expuestas todas las obsesiones de un director de escuela al que le diagnosticaron una enfermedad terminal</strong>. El pasado, el futuro (o la futura, porque es una vez femenina), el director y la (&iquest;pol&eacute;mica?) novela que escribi&oacute; se alternan para exhibir las preocupaciones de un hombre que parece estar rendido frente a su propia realidad: vivir con su madre, estar solo y padecer la incertidumbre sobre su propia vida&rdquo;, se lee en la contratapa de la nueva edici&oacute;n de <em>El director</em>.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, sobre <em>La familia</em>, Mariana Enriquez se&ntilde;al&oacute;: &ldquo;Es el Obelisco de Gustavo Ferreyra o quiz&aacute; su bomba at&oacute;mica: destila sus libros anteriores, hace estallar su po&eacute;tica y a la vez erige un puente construido sobre el trabajo anterior y se proyecta a un futuro sin horizonte a la vista. Ferreyra es un caso de escritor visionario, que se concentra en sus ideas y su voz, lo hace con sus propias reglas y se trae entre manos textos poderosos. <strong>Y afables, esto es importante. Hay en </strong><em><strong>La familia</strong></em><strong> y en Ferreyra una ausencia de cinismo</strong> (no de sarcasmo, que abunda: de esa amargura elitista que es el cinismo). Al contrario, est&aacute;n dotados del carisma de alguien que se divierte con su talento y su extravagancia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;La familia&quot;, de Gustavo Ferreyra.                            </span>
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        <em><strong>La familia</strong></em><strong> y </strong><em><strong>El director</strong></em><strong>, de Gustavo Ferreyra, salieron por Ediciones Godot. Entrevista con el autor, </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><em><strong>El tiempo m&aacute;s feliz</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Kohan.</strong> &ldquo;En su primer libro para chicos, <strong>Mart&iacute;n Kohan nos cuenta una aventura de su ni&ntilde;ez</strong>: los veranos en un pueblito de C&oacute;rdoba que visitaba en su infancia. Con ilustraciones expresivas y colores alegres, <strong>Leandro E. P&eacute;rez</strong> ilustra este cuento hermoso para primeros lectores sobre ser ni&ntilde;o, y sobre este ni&ntilde;o particular y un descubrimiento que lo marc&oacute; para siempre. Algo que jam&aacute;s olvid&oacute;&rdquo;, adelant&oacute; la editorial Siglo XXI Editores que llegar&aacute; este mes a trav&eacute;s de su sello infantil.
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                &quot;El tiempo más feliz&quot;, el primer libro infantil de Martín Kohan.                            </span>
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        <em><strong>El tiempo m&aacute;s feliz</strong></em><strong>, de Mart&iacute;n Kohan, sali&oacute; por Siglo XXI Editores.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. La traici&oacute;n de mi lengua, de Camila Sosa Villada.</strong> &ldquo;'La memoria es el afecto m&aacute;s traidor que existe', dice <strong>Camila Sosa Villada</strong> en uno de los textos que componen <em>La traici&oacute;n de mi lengua</em>. Los recuerdos siempre huyen desordenados y nos dejan fr&aacute;giles y vulnerables frente a sentimientos que pocas veces podemos controlar. &iquest;Es posible resistirse a nuestra memoria?, se pregunta y entonces, como una condici&oacute;n de supervivencia, se aferra a la traici&oacute;n para reflexionar sobre el lenguaje y su relaci&oacute;n con el erotismo y el pasado. <strong>Esta serie de escritos respeta un caos, juega con la agudeza de pensarse en otro lugar y habitar otra lengua</strong>. La acci&oacute;n y la no acci&oacute;n son embestidas por un lenguaje que se hereda y se traiciona. Con una prosa tan glosa como po&eacute;tica Sosa Villada cultiva, una vez m&aacute;s, el arte de escribir lo que no se dice&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n, que llegar&aacute; a las librer&iacute;as de la mano de Tusquets.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La traición de mi lengua, lo nuevo de Camila Sosa Villada."
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            <span class="title">
                La traición de mi lengua, lo nuevo de Camila Sosa Villada.                            </span>
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        <em><strong>La traici&oacute;n de mi lengua</strong></em><strong>, de Camila Sosa Villada, sali&oacute; por Tusquets.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Media Ver&oacute;nica, de Sergio Olgu&iacute;n.</strong> El sello Alfaguara anunci&oacute; el lanzamiento este mes de una nueva entrega de la saga de libros de <strong>Sergio Olgu&iacute;n</strong> que tiene como protagonista a la periodista de investigaci&oacute;n Ver&oacute;nica Rosenthal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ver&oacute;nica Rosenthal, nuestra audaz periodista de investigaci&oacute;n, pasa por una etapa dolorosa e incierta: su padre, Aar&oacute;n Rosenthal, uno de los abogados m&aacute;s prestigiosos de la Argentina, tiene una enfermedad terminal. Adem&aacute;s, Federico, su expareja, est&aacute; por tener un beb&eacute; con una joven colega.<strong> Su mundo est&aacute; destrozado, y Vero decide poner en pausa su vida para dedicarse a cuidar a Aar&oacute;n y aprovechar el &uacute;ltimo tiempo con &eacute;l.</strong> As&iacute;, conoce de primera mano la historia de amor que tuvo con una hermosa militante en los a&ntilde;os 70, hija de la familia militar y de quien no sabe nada hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os. Por otra parte, Manuel Cobos Garc&iacute;a, un renombrado m&eacute;dico sevillano que vive en Estados Unidos, adopta a Aar&oacute;n como su paciente favorito y se muda a Buenos Aires, donde empieza a frecuentar a su familia. Cuando conoce a Ver&oacute;nica, estalla una pasi&oacute;n imprevista e irrefrenable que les va a cambiar la vida a los dos. La nueva entrega de la saga de Ver&oacute;nica Rosenthal nos ofrece una historia repleta de aventuras, secretos, declaraciones de amor y el doloroso final que implican todas las despedidas&rdquo;, se lee en la contratapa de esta novela.
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                    alt="&quot;Media Verónica&quot;, lo nuevo de Sergio Olguín."
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                &quot;Media Verónica&quot;, lo nuevo de Sergio Olguín.                            </span>
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        <strong>La novela </strong><em><strong>Media Ver&oacute;nica</strong></em><strong>, de Sergio Olgu&iacute;n, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><em><strong>Historia natural</strong></em><strong>, de Marina Yuszczuk. </strong>&ldquo;En Historia natural encontramos a <strong>Virginia Moreno</strong>, la hija del explorador y coleccionista Perito <strong>Francisco Moreno</strong>, en su hogar, que al mismo tiempo se va transformando en lo que ser&aacute; el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, una ciudad en construcci&oacute;n. En el borde de su lente fantasiosamente familiar est&aacute; el ej&eacute;rcito que para 1880 le arrebata la capital a la provincia de Buenos Aires y ha tomado la Patagonia. Virginia acaba de cumplir doce a&ntilde;os cuando el padre suma a su colecci&oacute;n de restos humanos a un contingente de indios vivos&rdquo;, adelant&oacute; el sello Blatt &amp; R&iacute;os sobre esta flamante publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La se&ntilde;orita del g&oacute;tico est&aacute; all&iacute; para hacer girar su caleidoscopio y armar una taxonom&iacute;a paralela en la que se ordenan, vivos y muertos, los seres dom&eacute;sticos y los otros. <strong>Taxidermista y ejemplar de su propia clasificaci&oacute;n, Virginia no sabe entrecerrar los ojos en el museo, zool&oacute;gico, cementerio que con pasi&oacute;n e indiferencia ella tambi&eacute;n funda, secretamente</strong>. Marina Yuszczuk toma materia hist&oacute;rica y biogr&aacute;fica para dar forma a esta novela de l&iacute;mites y fronteras en estado de arrebato, donde el yo es un invento y lo familiar es la pol&iacute;tica del terror&rdquo;, agreg&oacute; la editorial.
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                &quot;Historia natural&quot; de Marina Yuszczuk, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <em><strong>Historia natural</strong></em><strong>, de Marina Yuszczuk, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. </strong><em><strong>La entrega</strong></em><strong>, de Perla Suez.</strong> &ldquo;Perla Suez vuelve a sacudirnos con una novela corta que nos deja sin respiraci&oacute;n y que expone de manera ficcional una problem&aacute;tica terrible, lamentablemente demasiado real y repetida: el de la trata de menores. <strong>Todo parece apacible en Villaguay mientras hacemos foco en la vida de alguna familia com&uacute;n, que un fin de semana pone a asar en la parrilla alg&uacute;n pac&uacute; reci&eacute;n pescado para el disfrute de ni&ntilde;os y adultos</strong>. Pero indagando un poco m&aacute;s en esas realidades de futuros acotados, pueden aparecer situaciones de un riesgo social o econ&oacute;mico extremo, de una vulnerabilidad que expone, sobre todo, a los m&aacute;s peque&ntilde;os&rdquo;, adelant&oacute; Edhasa sobre este lanzamiento de la escritora argentina.
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                La entrega, de Perla Suez.                            </span>
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        <em><strong>La entrega</strong></em><strong>, de Perla Suez, sali&oacute; por Edhasa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>9. </strong><em><strong>Valecuatro</strong></em><strong>, de Marcelo Figueras. </strong>&ldquo;La juventud &mdash;y en particular, la adolescencia&mdash; es un tiempo explosivo, exuberante. &lsquo;La sensaci&oacute;n de que uno durar&aacute; para siempre, m&aacute;s que el mar, la Tierra y la totalidad de los hombres&rsquo;, dec&iacute;a Joseph Conrad. <strong>Pero ser pibe durante una dictadura, como la de los 70 en la Argentina, supone un juego diferente. Que demanda no solo coraje, sino una dosis de picard&iacute;a.</strong> El narrador de <em>Valecuatro</em> cursa la escuela secundaria cuando irrumpe la dictadura; sin embargo, nada cambia. Todo sigue pareciendo normal. Hasta que percibe el terror que desborda el escenario de cart&oacute;n piedra que mont&oacute; el poder. Y descubre que, adem&aacute;s de los desaf&iacute;os que acucian a cada adolescente &mdash;su lugar en la sociedad, el sexo, el amor, una realidad tan injusta que subleva&mdash;, su situaci&oacute;n entra&ntilde;a otros peligros. Para el cuerpo, s&iacute;, pero sobre todo para el alma. Con humor y sensibilidad, la nueva novela de Marcelo Figueras se pregunta qu&eacute; pasa cuando el mundo se pone espantoso y, en vez de &laquo;fingir demencia&raquo;, todos fingen normalidad. En esa emergencia, aunque toquen cartas malas, no queda otra que encontrar un modo de ganar la partida&rdquo;, se lee en la contratapa de esta esperada novela del escritor argentino, publicada por el sello Alfaguara.
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            <span class="title">
                Valecuatro, la nueva novela del escritor Marcelo Figueras.                            </span>
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        <em><strong>Valecuatro</strong></em><strong>, de Marcelo Figueras, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>10. </strong><em><strong>El pa&iacute;s de las mujeres</strong></em><strong>, de Gioconda Belli. </strong>&ldquo;He concebido este libro como un arma explosiva. Ya no me corresponde, ni viene al caso, la revoluci&oacute;n armada, <strong>pero creo firmemente en el poder transformador de la palabra</strong>. Quer&iacute;a, despu&eacute;s de la conclusi&oacute;n de la etapa de mi vida en que me toc&oacute; ser revolucionaria, demostrarme a m&iacute; misma que mi tarea como escritora pod&iacute;a suponer tambi&eacute;n la subversi&oacute;n y contener ideas incendiarias&rdquo;, afirma la autora en el pr&oacute;logo de la reedici&oacute;n de este libro por el que la reconocida autora nicarag&uuml;ense obtuvo el Premio Hispanoamericano de Novela La Otra Orilla en 2010.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Faguas 'pa&iacute;s imaginario que aparece en las novelas de Gioconda Belli' ha triunfado el PIE (Partido de la Izquierda Er&oacute;tica). Sus integrantes tienen un prop&oacute;sito inclaudicable: cambiar el rumbo de su pa&iacute;s, &lsquo;poner orden en esta casa destartalada y sucia que es nuestra Patria&rsquo;. <strong>Pero nada de esto resulta f&aacute;cil para la presidenta Viviana Sans&oacute;n y sus ministras, sometidas a constantes ataques por parte de sus enemigos.</strong> &iquest;Podr&aacute;n sobrellevarlo y sobrevivir? &iquest;Podr&aacute;n convertir Fraguas en un pa&iacute;s mejor? El pa&iacute;s de las mujeres es una novela divertida y audaz&rdquo;, se lee en la contratapa de este libro de Belli, quien visitar&aacute; la pr&oacute;xima edici&oacute;n de la Feria del Libro de Buenos Aires.
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                El país de las mujeres, de Gioconda Belli.                            </span>
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        <strong>La nueva edici&oacute;n de </strong><em><strong>El pa&iacute;s de las mujeres</strong></em><strong>, de Gioconda Belli, sali&oacute; por Seix Barral.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>11. </strong><em><strong>La alfombra roja</strong></em><strong>, de Marta Lynch. </strong>&ldquo;La alfombra roja fue la primera novela de la controvertida escritora argentina Marta Lynch. Publicada en 1962, su &eacute;xito la convirti&oacute; en uno de los nombres destacados de la generaci&oacute;n literaria del sesenta, que renov&oacute; la narrativa argentina. <strong>La novela cuenta la historia de un pol&iacute;tico, An&iacute;bal Rey, desde su humilde infancia provinciana a orillas del r&iacute;o hasta su ascenso a las m&aacute;s altas esferas del poder.</strong> Para escribirla, Lynch se bas&oacute; de forma apenas cifrada en el presidente desarrollista <strong>Arturo Frondizi </strong>(1958-1962). Realista y polif&oacute;nica, construye el retrato del l&iacute;der a trav&eacute;s de distintas voces: punteros, amantes, pol&iacute;ticos de la vieja guardia. A ellas se suma la del propio Rey, &lsquo;el doctor&rsquo;&rdquo;, adelant&oacute; el sello Parip&eacute; Books sobre esta publicaci&oacute;n, que llega bajo la colecci&oacute;n Renacimiento. Se trata de una selecci&oacute;n<strong> &ldquo;dedicada a reeditar libros que llevan tiempo fuera del circuito&rdquo;</strong> y que en este caso propone &ldquo;una oportunidad valiosa para volver a tomar contacto con una de las autoras que m&aacute;s se interes&oacute; por plasmar las estructuras de poder de la Argentina en su literatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>La alfombra roja</em> es una novela notable de una escritora notable, que lo fue adem&aacute;s desde el principio. Para celebrar que ahora vuelve a editarse no es imprescindible pasar por los t&oacute;picos de los rescates literarios o los de la reparaci&oacute;n de alg&uacute;n presunto relegamiento previo. Basta con decir que siempre resulta alentador que la mejor literatura circule&rdquo;, apunta <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> en el pr&oacute;logo de esta nueva edici&oacute;n.
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                    alt="La nueva edición de &quot;La alfombra roja&quot;, de Marta Lynch."
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                La nueva edición de &quot;La alfombra roja&quot;, de Marta Lynch.                            </span>
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        <em><strong>La alfombra roja</strong></em><strong>, de Marta Lynch, sali&oacute; por Parip&eacute; Books.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>12. &Uacute;ltima carta de Mosc&uacute;, de Abrasha Rotenberg</strong>. &ldquo;<em>&Uacute;ltima carta de Mosc&uacute;</em> es un relato cautivador que combina el ritmo de un thriller con la profundidad de la memoria hist&oacute;rica.<strong> La vida del protagonista, un hu&eacute;rfano de facto, da un giro cuando logra salir de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica junto a su madre rumbo a Buenos Aires, donde lo espera un padre al que solo conoce por fotograf&iacute;as.</strong> Con pr&oacute;logo de <strong>Juan Gelman</strong>, Rotenberg nos vuelve a sorprender a sus 99 a&ntilde;os con esta nueva exploraci&oacute;n de la memoria, el desarraigo y la identidad&rdquo;, inform&oacute; en un comunicado el sello Hugo Benjam&iacute;n sobre esta publicaci&oacute;n. La editorial tambi&eacute;n anticip&oacute; que el autor estar&aacute; celebrando su cumplea&ntilde;os 99 en su stand de la pr&oacute;xima Feria del Libro de Buenos Aires.
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            <span class="title">
                Última carta de Moscú, de Abrasha Rotenberg, salió por el sello Hugo Benjamín.                            </span>
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        <em><strong>&Uacute;ltima carta de Mosc&uacute;</strong></em><strong>, de Abrasha Rotenberg, sali&oacute; por el sello Hugo Benjam&iacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>13. </strong><em><strong>Una pel&iacute;cula es todo el cine</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Di Tella.</strong> &ldquo;Los amantes, dice <strong>John Berger</strong>, plantean una tregua frente al dolor del mundo. Sensibilidad liminar que tambi&eacute;n irrumpe en la materia del cine, en su artesan&iacute;a y en sus artificios. Filmar nubes no es decorativo: <strong>James Benning </strong>lo atestigua en el detalle por reinterpretar sus mapas y transformarlos en ejercicios de composici&oacute;n. <strong>Por caso, cada plano que Mariano Llin&aacute;s activa en el horizonte contiene un entresijo que imanta la producci&oacute;n de im&aacute;genes.</strong> Pero no hay que olvidarse del peso del fuera de campo, dice Marta Andreu, del parpadeo: fijar una cosa, perder otra. Una falla que resuena y admite, desde el sonido, cronolog&iacute;as varias, sentidos yuxtapuestos que, como se&ntilde;ala <strong>Lucrecia Martel</strong>, vienen a traer opacidad al statu quo. Hacer frente a las fragilidades del presente impone recuperar la confianza en el cine como ritual, sugiere <strong>Pedro Costa</strong>. Tener fe en los bordes, en lo que viene a traer el juego. <strong>Albertina Carri </strong>despliega su propio museo de pel&iacute;culas porno como una forma de di&aacute;logo intermitente con su obra. Acompa&ntilde;arse en el fragmento, en las pisadas, as&iacute; lo hace<strong> Jo&atilde;o Moreira Salles</strong> con su amigo <strong>Eduardo Coutinho</strong>, y en las afinidades selectivas, <strong>como Radu Jude con Andy Warhol</strong>. Estos ensayos, surgidos del Programa de Cine de la Universidad Torcuato Di Tella, son bellas m&aacute;quinas en movimiento, c<strong>omo el deseo o las buenas pel&iacute;culas: no confirman nada, sino que traen a&uacute;n m&aacute;s preguntas</strong>&rdquo;, se&ntilde;ala Mariano Vespa sobre esta publicaci&oacute;n del cineasta argentino que llega este mes a trav&eacute;s de la editorial La Cruj&iacute;a.
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            <span class="title">
                Una película es todo el cine, de Andrés Di Tella, salió por La Crujía.                            </span>
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        <em><strong>Una pel&iacute;cula es todo el cine</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Di Tella, sali&oacute; por La Cruj&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>14. </strong><em><strong>Terrestre</strong></em><strong>, de Cristina Rivera Garza.</strong> &ldquo;Ganadora del Premio Pulitzer por <em>El invencible verano de Liliana</em>, Rivera Garza nos regala un libro extraordinario sobre la amistad, la juventud y el poder de la transformaci&oacute;n. <em>Terrestre</em> es un libro mercurial, solar, donde el viaje es el arrojo, la concentraci&oacute;n infinita&rdquo;, adelant&oacute; el sello Random House sobre este nuevo libro de la reconocida escritora mexicana.
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                Terrestre, de Cristina Rivera Garza, salió por Random House.                            </span>
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        <em><strong>Terrestre</strong></em><strong>, de Cristina Rivera Garza, sali&oacute; por Random House.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>15. </strong><em><strong>B&uacute;falos salvajes</strong></em><strong>, de Ana Paula Maia. </strong>&ldquo;Llega <em>B&uacute;falos salvajes</em>, <strong>una novela tan atrapante como vertiginosa, traducida por Mario C&aacute;mara</strong>, que se suma a la extensa obra de la autora brasile&ntilde;a publicada por Eterna Cadencia Editora: <em>De ganados y de hombres </em>(2015), <em>As&iacute; en la tierra como debajo de la tierra</em> (2017), <em>Entierre a sus muertos </em>(2019) y <em>De cada quinientos un alma</em> (2022)&rdquo;, inform&oacute; el sello en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un a&ntilde;o despu&eacute;s de los acontecimientos narrados en su &uacute;ltimo libro, el fin del mundo no sucedi&oacute;, pero la tierra se vio sacudida por muertes y devastaciones. Fueron tiempos oscuros, en los que solo unos pocos se animaron a hacer lo que nadie pod&iacute;a. Edgar Wilson figura entre estos elegidos. <strong>Sin embargo, ya est&aacute; cansado de recorrer las rutas recolectando animales muertos.</strong> Cuando encuentra el cad&aacute;ver de un payaso al costado del camino cree que la situaci&oacute;n no da para m&aacute;s, y entonces le llega una propuesta inmejorable: Espartacus tiene una importante cantidad de b&uacute;falos salvajes que desea criar en el matadero de Milo. <strong>Edgar Wilson acepta volver a su viejo trabajo de aturdidor junto con Bronco Gil y el exsacerdote Tom&aacute;s, pero las cosas se complican.</strong> El matadero de Milo ahora est&aacute; regenteado por Rosario, su viuda, quien le alquil&oacute; la mitad del terreno al Circo de las&nbsp; Revelaciones, un macabro espect&aacute;culo que tiene como principal atracci&oacute;n a Azalea, una joven que predice el futuro&rdquo;, adelantaron los editores sobre la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En esta zona compartida entre el matadero y el circo, <strong>Ana Paula Maia encuentra la ocasi&oacute;n perfecta para indagar en la relaci&oacute;n entre lo humano y lo animal</strong>, la explotaci&oacute;n y la precariedad de la vida, lo sobrenatural siempre en tensi&oacute;n con lo religioso&rdquo;, agregaron.
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                Búfalos salvajes, de Ana Paula Maia, salió por Eterna Cadencia Editora.                            </span>
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        <em><strong>B&uacute;falos salvajes</strong></em><strong>, de Ana Paula Maia, sali&oacute; por Eterna Cadencia Editora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>16. </strong><em><strong>Misiones</strong></em><strong>, de Iosi Havilio. </strong>&ldquo;Corre el a&ntilde;o 1533, la joven princesa Quispe llega desde tierras incaicas a la ciudadela de Samaipata. Una tribu rebelde y guerrera la secuestra en mal&oacute;n y la lleva a territorio mesopot&aacute;mico. Ella los seduce en el derrotero y pronto se erige como &rdquo;la diosa que les faltaba&ldquo;. As&iacute;, con esa historia, delirante y delirada, empieza Misiones, de Iosi Havilio.&nbsp;<strong>La novela, dividida en tres partes, se completa con una historia que transcurre en la actualidad y una obra de teatro. </strong>La narraci&oacute;n abarca las misiones jesu&iacute;ticas y llega temporalmente hasta lo que queda de ellas: ruinas y documentos. Havilio rescata a un personaje principal de novelas anteriores, Opendoor y Para&iacute;sos, para darle cierre a la trilog&iacute;a con una narraci&oacute;n en la que no faltan la maestr&iacute;a y experimentaci&oacute;n con procedimientos y una prosa tan sensible como sofisticada, que colocan a Misiones como la cumbre de su obra&rdquo;, adelant&oacute; la editorial Blatt &amp; R&iacute;os sobre este lanzamiento.
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            <span class="title">
                Misiones, de Iosi Havilio, salió por Blatt &amp; Ríos.                            </span>
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        <em><strong>Misiones</strong></em><strong>, de Iosi Havilio, sali&oacute; por Blatt &amp; R&iacute;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>17. </strong><em><strong>Tres vidas</strong></em><strong>, Gertrude Stein.</strong> Esta obra rescatada por la editorial argentina Palmeras Salvajes <strong>relata las historias de tres criadas de principios del siglo XX</strong>, &ldquo;incapaces de reflexionar sobre la miseria de sus vidas definidas por la pobreza, la obediencia y el trabajo a destajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con un estilo narrativo moderno, recursivo y claustrof&oacute;bico, sus personajes manifiestan el deseo femenino en balbuceos man&iacute;acos que hacen eco en el cubismo y los lenguajes vanguardistas de la &eacute;poca. <strong>Las historias de Anna, Lena y Melancta reflejan un universo femenino sofocado por los patrones decimon&oacute;nicos de la buena conducta, el olvido de s&iacute; y el sacrificio, propios de las mitolog&iacute;as puritanas impuestas sobre el cuerpo de la mujer.</strong> En estos relatos, Stein desaf&iacute;a el esp&iacute;ritu antier&oacute;tico norteamericano y arroja al mundo una imagen sensual, un deseo palpitante que puja por ser visto, aunque termine condenado al fracaso&rdquo;, adelant&oacute; la editorial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A trav&eacute;s de un nuevo lenguaje, Stein plasma con iron&iacute;a las promesas de libertad del nuevo siglo en los Estados Unidos, donde a&uacute;n se reproducen f&aacute;bulas cl&aacute;sicas de marginalidad y represi&oacute;n femeninas. <strong>Y en un homenaje magistral a Flaubert, la autora conjura a la abnegada sirvienta de </strong><em><strong>Un coraz&oacute;n sencillo</strong></em>; al igual que F&eacute;licit&eacute;, este trino de criaturas invisibles para el mundo se rinde finalmente a su propio agotamiento f&iacute;sico y espiritual&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tres vidas, de Gertrude Stein, salió por Palmeras Salvajes.                            </span>
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        <em><strong>Tres vidas</strong></em><strong>, de Gertrude Stein, sali&oacute; por Palmeras Salvajes.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>18. </strong><em><strong>Arder&aacute; el viento</strong></em><strong>, de Guillermo Saccomanno. </strong>&ldquo;Un extra&ntilde;o matrimonio llega a un pueblo de la costa, con un pasado incierto detr&aacute;s y la determinaci&oacute;n de instalarse en el lugar. <strong>Comprar el Hotel Habsburgo ser&aacute; algo que nadie olvidar&aacute;. </strong>En poco tiempo, ese noble h&uacute;ngaro dedicado al arte, esa mujer sensual que lleva adelante el negocio, y sus dos hijos a&uacute;n m&aacute;s extra&ntilde;os que ellos, se ir&aacute;n volviendo de manera imperceptible, pero definitiva, el hilo que enhebra la miseria, la corrupci&oacute;n y las bajezas de todos los pobladores. Narrada por una voz profundamente literaria, Arder&aacute; el viento permite o&iacute;r la conciencia que late en toda ciudad peque&ntilde;a, y es capaz de capturar el horror en la vida de una villa de mar y la belleza que todav&iacute;a anida en ella. <strong>Guillermo Saccomanno se apropia de un territorio, de sus habitantes, de su pasado y de sus secretos</strong>, para mostrar ese entramado de complicidad entre la pol&iacute;tica, el narco, la polic&iacute;a y el periodismo, en medio del cual las personas corrientes sobreviven a su propia existencia&rdquo;, se lee en la contratapa de esta publicaci&oacute;n con la que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/escritor-guillermo-saccomanno-gano-premio-alfaguara-novela-2025_1_11988477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el autor argentino gan&oacute; el Premio Alfaguara de Novela 2025</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Arderá el viento, de Guillermo Saccomanno, salió por Alfaguara.                            </span>
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        <em><strong>Arder&aacute; el viento</strong></em><strong>, de Guillermo Saccomanno, sali&oacute; por Alfaguara.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>19. </strong><em><strong>La levedad</strong></em><strong>, de Juan C&aacute;rdenas. </strong>&ldquo;En el conjunto de ensayos que conforman este libro, el escritor y cr&iacute;tico colombiano Juan C&aacute;rdenas explora una cantidad de asuntos insoslayables para quienes quieran seguir pensando la literatura y el arte contempor&aacute;neos: las modas y el mercado, los equ&iacute;vocos raciales, la cuesti&oacute;n de la autenticidad, el exilio literario y la lengua expandida como lugar de pertenencia, los usos y abusos de la identidad, la recuperaci&oacute;n de un pensamiento pol&iacute;tico ut&oacute;pico alejado de los lugares comunes para imaginar formas innovadoras y futuros posibles desde Am&eacute;rica Latina&rdquo;, se&ntilde;alaron desde el sello Sigilo y agregaron: <strong>&ldquo;Audaz y pol&eacute;mico, generoso y vibrante, este libro de enga&ntilde;osa brevedad confirma a Juan C&aacute;rdenas como una de las voces m&aacute;s l&uacute;cidas y originales de habla hispana&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte da placer no porque imite a la vida, sino porque es capaz de traducir sus leyes secretas al lenguaje de las formas sensibles. <strong>Y la vida es ligera, fugaz, esquiva, gr&aacute;cil, vulnerable y resistente de un modo m&aacute;gico</strong>&rdquo;, afirma C&aacute;rdenas en el ensayo fundamental que abre el volumen, dedicado a la ligereza como cualidad indispensable del arte.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La levedad, de Juan Cárdenas, salió por Sigilo."
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            <span class="title">
                La levedad, de Juan Cárdenas, salió por Sigilo.                            </span>
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        <em><strong>La levedad</strong></em><strong>, de Juan C&aacute;rdenas, sali&oacute; por Sigilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20. Vinilo por dos.</strong> El sello anunci&oacute; para este mes la salida de dos novedades; <em>Canci&oacute;n llevame lejos</em>, de <strong>Mauro Libertella</strong> y<em> El fin es el&nbsp;fin del sol</em>, de <strong>Marina Gersberg</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el primero, anticip&oacute; en un comunicado que el autor <strong>&ldquo;tom&oacute; la estructura del compilado de canciones y la transform&oacute; en un libro&rdquo;</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ensayos sobre rock y pop? &iquest;Relatos autobiogr&aacute;ficos? Un testimonio sobre c&oacute;mo algunas canciones nos acompa&ntilde;an de manera misteriosa, se enredan con la vida y <strong>se convierten en el soundtrack del paso del tiempo</strong>&rdquo;, informaron los editores.
    </p><p class="article-text">
        Sobre <em>El fin es el&nbsp; fin del sol,</em> de Marina Gersberg, adelantaron: &ldquo;Un pueblo de Traslasierra, C&oacute;rdoba, sirve como escenario <strong>para que la narradora y su familia encuentren el refugio en el que guarecerse de la tormenta que les toc&oacute; en suerte</strong>: un parto que no sali&oacute; como esperaban y la obligaci&oacute;n de repensar su forma de vida&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DH3ojIkx5yU/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <em><strong>Canci&oacute;n llevame lejos</strong></em><strong>, de Mauro Libertella y </strong><em><strong>El fin es el&nbsp;fin del sol</strong></em><strong>, de Marina Gersberg, salieron por Vinilo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>21. La parte del sonambulismo, de Nicol&aacute;s Hochman. </strong>&nbsp;&ldquo;Si hay algo que no tiene mi sonambulismo es verosimilitud. La ficci&oacute;n necesita ser veros&iacute;mil; la realidad, no&rdquo;, se lee en las p&aacute;ginas de este libro del escritor argentino Nicol&aacute;s Hochman, publicado este mes por la editorial Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o restaura los dep&oacute;sitos de energ&iacute;a del cerebro, vuelve m&aacute;s eficiente el sistema inmunol&oacute;gico, ayuda a codificar y consolidar la memoria, produce hormonas, baja el estr&eacute;s. Los son&aacute;mbulos, sin embargo, se ven privados de minutos, a veces horas, de estas ventajas; cuentan con una tasa alta de accidentes dom&eacute;sticos, e incluso se registran casos de asesinatos. <strong>Los estudios cient&iacute;ficos no se ponen de acuerdo en las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas de esta poblaci&oacute;n y el narrador de&nbsp;</strong><em><strong>La parte del sonambulismo</strong></em><strong>&nbsp;se pregunta '&iquest;c&oacute;mo sacar estad&iacute;sticas de algo tan &iacute;ntimo, tan tangible, tan dif&iacute;cil de asentar y delimitar?'</strong>. M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;c&oacute;mo poner en palabras el sonambulismo? Con una maestr&iacute;a y una sensibilidad notables, Nicol&aacute;s Hochman se anima a bucear las profundidades del vasto y oscuro oc&eacute;ano que se abre ante este interrogante. Su narrador escinde la vida en dos partes: la que se vive de d&iacute;a, con plena consciencia, y la otra, la del son&aacute;mbulo nocturno. Como caras de una misma moneda, las experiencias de ambas partes se entrelazan en las p&aacute;ginas y conforman un todo indisoluble que enriquece al narrador, lo constituye y nos sit&uacute;a a nosotros, sus lectores, frente a la asombrosa incomodidad de percibir la vulnerabilidad de lo humano&rdquo;, detall&oacute; la editorial en un comunicado.
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                La parte del sonambulismo, de Nicolás Hochman, salió por Fondo de Cultura Económica.                            </span>
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        <em><strong>La parte del sonambulismo</strong></em><strong>, de Nicol&aacute;s Hochman, sali&oacute; por Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>22. </strong><em><strong>Calle Londres 38. Dos casos de impunidad: Pinochet en Inglaterra y un nazi en la Patagonia</strong></em><strong>, de Philippe Sands. </strong>&ldquo;Abogado especializado en derecho internacional, ensayista y reconocido escritor de no ficci&oacute;n, Philippe Sands explora en este apasionante relato la relaci&oacute;n entre Augusto Pinochet y Walther Rauff, oficial de las SS alemanas que tras abandonar Europa encontr&oacute; refugio en Punta Arenas, en el sur de Chile.<strong> A ra&iacute;z del arresto del dictador chileno en Londres en 1998, Sands fue contratado como abogado por Human Rights Watch, y tuvo la oportunidad de participar en uno de los casos penales internacionales m&aacute;s importantes desde los juicios de N&uacute;remberg</strong>. A&ntilde;os despu&eacute;s, mientras se documentaba para un libro, encontr&oacute; una misiva escrita por un antiguo l&iacute;der nazi llamado Walther Rauff. El autor de la carta, creador de las c&aacute;maras de gas ambulantes, ofrec&iacute;a consejo a su viejo camarada sobre c&oacute;mo escapar de las autoridades. Perseguido por cr&iacute;menes contra la humanidad y genocidio, el jerarca hab&iacute;a logrado trasladarse a Chile, donde hab&iacute;a pasado a administrar una conservera que empaquetaba carne de cangrejo: alrededor de su figura se hab&iacute;a forjado cierta mitolog&iacute;a (Roberto Bola&ntilde;o lo menciona en <em>La literatura nazi en Am&eacute;ric</em>a y <em>Nocturno de Chile</em>, y aparece tambi&eacute;n al final de <em>En la Patagonia</em> de <strong>Bruce Chatwin</strong>). A Philippe Sands jam&aacute;s se le ocurri&oacute; que pudiera existir alguna conexi&oacute;n entre Rauff y Pinochet, pero las vidas de ambos hab&iacute;an estado profundamente entrelazadas&rdquo;, informa la editorial Anagrama sobre este lanzamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Calle Londres 38</em> es la historia de un viaje personal en busca de los or&iacute;genes y las consecuencias de esa relaci&oacute;n, <strong>un camino donde la historia, la pol&iacute;tica y la literatura se entrecruzan para acabar componiendo un complejo rompecabezas</strong> en el que se mezclan tambi&eacute;n la comunidad selknam de la Patagonia, la opresi&oacute;n de los colonizadores europeos y una flecha que termin&oacute; en un oscuro almac&eacute;n del Museo Brit&aacute;nico&rdquo;, agrega el sello.
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                    alt="Calle Londres 38. Dos casos de impunidad: Pinochet en Inglaterra y un nazi en la Patagonia, de Philippe Sands"
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                Calle Londres 38. Dos casos de impunidad: Pinochet en Inglaterra y un nazi en la Patagonia, de Philippe Sands                            </span>
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        <em><strong>Calle Londres 38. Dos casos de impunidad: Pinochet en Inglaterra y un nazi en la Patagonia</strong></em><strong>, de Philippe Sands, sali&oacute; por Anagrama.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23. </strong><em><strong>Taguada</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Montero. </strong>&ldquo;Se cuenta en el campo chileno que una noche de San Juan se habr&iacute;an enfrentado a duelo, en un contrapunto, un terrateniente y un pe&oacute;n. Sus instrumentos sonaron noventa y seis horas seguidas, sus lenguas rimaron hasta perder la voz. Don Javier de la Rosa fue el vencedor. El mulato Taguada, otrora invencible payador, termin&oacute; ahorcado con una cuerda de su propio guitarr&oacute;n. <strong>Una historia es un viajero que se pasea de voz en voz, de tierra en tierra, de fuego en fuego. Esta, el narrador chileno Andr&eacute;s Montero la oye de su padre y del mism&iacute;simo Nicanor Parra. </strong>Entonces decide viajar en el tiempo para entrevistar en retrospectiva a las voces que trasladaron este duelo &eacute;pico al presente y recoger las partes del relato que se fueron desprendiendo. El premiado autor de<em> El a&ntilde;o en que hablamos con el mar</em> y de<em> La muerte viene estilando</em> es tambi&eacute;n el protagonista de esta novela, que sigue la pista de una leyenda fascinante. Intrigado, busca llegar hasta el siglo XIX, en la zona central de Chile, para ver con sus propios ojos el enfrentamiento, siempre y cuando a un mito se lo pueda presenciar&rdquo;, inform&oacute; el sello chileno La Pollera sobre esta novedad editorial que llegar&aacute; a las librer&iacute;as locales.
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                    alt="Taguada, de Andrés Montero, salió por el sello chileno La Pollera."
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                Taguada, de Andrés Montero, salió por el sello chileno La Pollera.                            </span>
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        <em><strong>Taguada</strong></em><strong>, de Andr&eacute;s Montero, sali&oacute; por La Pollera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/JJD</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-abril-camila-sosa-villada-ida-vitale-martin-kohan-chicos-grandes-rescates_1_12180410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2025 09:09:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros de abril: Camila Sosa Villada, Ida Vitale, Martín Kohan para chicos y grandes rescates]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Feria del Libro,Martín Kohan,Julio Cortázar,Ida Vitale,Camila Sosa Villada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/verano-buenos-aires-lugar-leer-han-kang-objetos-fogwill-cortazar_1_11955135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96ba9c87-8d58-4964-bf9d-15cdde3ad280_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres muestras con entrada libre ofrecen caminos interesantes para abordar la obra de grandes autores. Lugares, días y horarios para programar las visitas.</p></div><p class="article-text">
        Con entrada libre y gratuita, distintos centros culturales de la ciudad de Buenos Aires ofrecen este verano muestras que proponen caminos interesantes para quienes quieran acercarse a la obra y a la vida de algunos escritores notables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, un recorrido por tres exposiciones en espacios porte&ntilde;os que tienen en el centro a la escritora <strong>Hang Kang</strong>, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/han-kang-gana-premio-nobel-literatura-2024_1_11722406.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima ganadora del premio Nobel de Literatura</a>, y los escritores <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong> y <strong>Rodolfo Fogwill</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp; Espacio de lectura y exhibici&oacute;n alrededor de Han Kang.</strong> &ldquo;Durante el mes de enero, se encuentra abierto al p&uacute;blico un espacio de lectura para todos aquellos que quieran acercarse a la literatura de Han Kang, flamante Premio Nobel. As&iacute;, los t&iacute;tulos <em>La vegetariana</em>, <em>Actos humanos</em>, <em>Imposible decir adi&oacute;s</em> y <em>La clase de griego</em> est&aacute;n a disposici&oacute;n de los visitantes para su lectura, dentro de las instalaciones del Centro Cultural Coreano&rdquo;, inform&oacute; la instituci&oacute;n, ubicada en Maip&uacute; 972, a metros de la Plaza San Mart&iacute;n del barrio porte&ntilde;o de Retiro. <strong>Las visitas se pueden realizar de lunes a viernes de 9 a 17, con entrada libre y gratuita.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los libros de Han Kang, los visitantes interesados en recorrer el lugar encontrar&aacute;n libros como <em>Hierba</em> (<strong>Keum Suk Gendry-Kim</strong>),<em> La herencia</em> (<strong>Eun Heekyung</strong>), <em>Bestias de una peque&ntilde;a tierra</em> (<strong>Juhea Kim</strong>), <em>Almendra</em> (<strong>Sohn Won-Pyung</strong>), <em>Conejo maldito</em> (<strong>Bora Chung</strong>), <em>Kim Ji-Young nacida en 1982</em> (<strong>Cho Nam-joo</strong>), entre otros textos de autores coreanos premiados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Centro Cultural Coreano ofrece un espacio de lectura de la obra de Han Kang y otros autores coreanos en su sede de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                El Centro Cultural Coreano ofrece un espacio de lectura de la obra de Han Kang y otros autores coreanos en su sede de Buenos Aires.                            </span>
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        Asimismo, aquellos que tengan conocimiento del idioma coreano <strong>podr&aacute;n leer los libros de Han Kang y otros escritores en su lengua original</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El espacio de lectura forma parte de la exposici&oacute;n titulada <em>Voces y visiones: di&aacute;logos entre el arte fueguino y la literatura de Han Kang</em>, la cual cuenta con el apoyo de la Casa de Tierra del Fuego. La muestra formaliza una invitaci&oacute;n al di&aacute;logo entre los relatos de la flamante Premio Nobel de Literatura y artistas de Tierra del Fuego, <strong>explorando los espacios de sentido entre el arte visual y las letras</strong>. La curadur&iacute;a de la exhibici&oacute;n de arte fue realizada por<strong> Mercedes Guanziroli</strong>, especialista en arte fueguino, y exhibe obras de t&eacute;cnicas variadas &ndash;acr&iacute;lico, acuarela, bordado, escultura&ndash; <strong>realizadas por Lucila Apolinaire, Paula Cifuentes, Mariana San Juan y Adriana Valero</strong>&rdquo;, informaron desde el Centro Cultural.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, adem&aacute;s de disfrutar del espacio de lectura, el p&uacute;blico podr&aacute; visitar las salas de exposici&oacute;n permanente del Centro Cultural Coreano, dedicadas actualmente a <strong>una serie de exhibiciones alrededor de la gastronom&iacute;a y la indumentaria coreana, entre otras cosas</strong>.&nbsp;
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                La poeta y novelista surcoreana Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura 2024.                            </span>
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        <strong>2. Julio Cort&aacute;zar, comienzo de juego.</strong> En el marco del &ldquo;A&ntilde;o Cort&aacute;zar&rdquo; en el que se conmemoraron los 110 a&ntilde;os de su nacimiento y los 40 de su muerte, el Centro Cultural Recoleta present&oacute; en 2024 <strong>una gran exposici&oacute;n multidisciplinaria e interactiva dedicada a la vida y obra del escritor argentino e inspirada en su imaginario que sigue abierta a lo largo de todo el verano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las salas J y C de este espacio cultural, ubicado en Jun&iacute;n 1930, en el barrio porte&ntilde;o de Recoleta, est&aacute;n dedicadas a la vida y obra del escritor a trav&eacute;s de un abanico de elementos diversos y en muchos casos in&eacute;ditos. &ldquo;Desde fotograf&iacute;as y objetos personales que se exhiben por primera vez hasta dibujos de su autor&iacute;a, cartas manuscritas y mecanografiadas, <strong>dos cortometrajes realizados para esta muestra por el cineasta Eduardo Montes-Bradley en base a im&aacute;genes registradas por el propio Cort&aacute;zar</strong>, una instalaci&oacute;n sonora, audios originales y una selecci&oacute;n de fragmentos de su obra&rdquo;, informaron desde la instituci&oacute;n.
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                    alt="Quienes recorran la exhibición dedicada a Julio Cortázar se encontrarán con un gran túnel ideado por el curador Rodrigo Alonso."
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                Quienes recorran la exhibición dedicada a Julio Cortázar se encontrarán con un gran túnel ideado por el curador Rodrigo Alonso.                            </span>
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        &ldquo;La sala J se centra en los a&ntilde;os de su infancia en Banfield y de su juventud, cuando ejerci&oacute; la docencia, escribi&oacute; sus primeros textos, comenz&oacute; a publicar y desarroll&oacute; una pasi&oacute;n voraz y ecl&eacute;ctica por la lectura. La sala C refleja su vida en Par&iacute;s, donde lleg&oacute; en 1951 a los 37 a&ntilde;os y se consagr&oacute; como escritor&rdquo;, agregaron.
    </p><p class="article-text">
        Quienes recorran la exhibici&oacute;n se encontrar&aacute;n con un gran t&uacute;nel ideado por el curador <strong>Rodrigo Alonso</strong> que une algunas salas del lugar.&nbsp;&ldquo;El p&uacute;blico se encontrar&aacute; all&iacute; con obras de artistas argentinos de distintas generaciones: <strong>Marta Minuj&iacute;n, Edgardo Gim&eacute;nez, Pablo Su&aacute;rez, Le&oacute;n Ferrari, Graciela Taquini, Jorge Macchi, Ferm&iacute;n Egu&iacute;a, Paula Toto Blake, Nadia Guthmann, Gisela Banzer y Mildred Burton</strong>, entre otros&rdquo;, agregaron sobre la muestra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Centro Cultural Recoleta permanece abierto de martes a viernes 12 a 21, mientras que los s&aacute;bados, domingos y feriados abre de 11 a 21. El ingreso es sin cargo para los residentes de Argentina, mientras que los no residentes mayores de 12 a&ntilde;os deben pagar una entrada de 5 mil pesos.
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                    alt="Durante 2024 se celebró en el país el &quot;Año Cortázar&quot;."
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            <span class="title">
                Durante 2024 se celebró en el país el &quot;Año Cortázar&quot;.                            </span>
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        <strong>3. Fogwill: muchacho punk. </strong>Compuesta de manuscritos, cuadernos personales, correspondencia, fotos, contratos editoriales y libros donados por su familia a la Biblioteca Nacional,&nbsp;<strong>a lo largo de todo el verano se podr&aacute; visitar en el Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional con entrada libre y gratuita la muestra&nbsp;</strong><em><strong>Fogwill: muchacho punk</strong></em>, dedicada al destacado escritor argentino Rodolfo Fogwill (1941-2010).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los organizadores, la exhibici&oacute;n <strong>&ldquo;se propone revisar su mirada incisiva, siempre a contrapelo de cualquier correcci&oacute;n pol&iacute;tica, como un ejercicio ineludible y sorprendente para quien quiera conocer su obra&rdquo;</strong>.
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                    alt="Una carta de Osvaldo Lamborghini a Fogwill de 6 de junio de 1980, que se puede ver en la muestra."
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            <span class="title">
                Una carta de Osvaldo Lamborghini a Fogwill de 6 de junio de 1980, que se puede ver en la muestra.                            </span>
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        &ldquo;La carta que&nbsp;<strong>Juan Jos&eacute; Saer</strong>&nbsp;envi&oacute; a la Fundaci&oacute;n Guggenheim para recomendar a Fogwill como beneficiario de una beca, correspondencia en torno a la pol&eacute;mica por el premio Coca-Cola que gan&oacute; en 1980 por&nbsp;<em>Muchacha Punk</em>, manuscritos de&nbsp;<em>La gran ventana de los sue&ntilde;os</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Nuestro modo de vida</em>, poemarios conservados tal cual el escritor los hab&iacute;a ordenado y diarios de los sue&ntilde;os que el autor ten&iacute;a son algunos de los materiales que forman parte del fondo y estar&aacute;n expuestos en esta muestra&rdquo;, informaron en un comunicado desde la Biblioteca Nacional.
    </p><p class="article-text">
        La muestra propone un recorrido por seis sectores que toman t&iacute;tulos de obras de Fogwill:&nbsp;<em>La introducci&oacute;n</em>,&nbsp;<em>La gran ventana de los sue&ntilde;os</em>,&nbsp;<em>Los Pichiciegos</em>,&nbsp;<em>Vivir afuera</em>,&nbsp;<em>Nuestro modo de vida&nbsp;</em>y&nbsp;<em>&Uacute;ltimos movimientos.</em>&nbsp;<strong>Cada &aacute;rea enmarca el material del archivo Fogwill donado a la instituci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n permanecer&aacute; abierta de martes a domingos de 14 a 19 <strong>en el Museo del Libro y de la Lengua Horacio Gonz&aacute;lez, perteneciente a la Biblioteca Nacional</strong>. El ingreso es por Las Heras 2555, CABA.
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                    alt="Una imagen del archivo personal de Fogwill, que se puede ver en la muestra que ofrece el Museo del Libro y de la Lengua en homenaje al escritor."
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            <span class="title">
                Una imagen del archivo personal de Fogwill, que se puede ver en la muestra que ofrece el Museo del Libro y de la Lengua en homenaje al escritor.                            </span>
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        <em>AL/MG</em>
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      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/verano-buenos-aires-lugar-leer-han-kang-objetos-fogwill-cortazar_1_11955135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 03:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Verano en Buenos Aires: un lugar para leer a Han Kang, los objetos de Fogwill y Cortázar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centro Cultural Recoleta,Julio Cortázar,Rodolfo Fogwill,Han Kang]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los libros que llegan en 2025: cuentos de Samanta Schweblin, la poesía de Cortázar y la vida de Beatriz Sarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-llegan-2025-cuentos-samanta-schweblin-poesia-cortazar-vida-beatriz-sarlo_1_11941145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6819ac4-7713-4040-b938-8879d5604a3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los libros que llegan en 2025: cuentos de Samanta Schweblin, la poesía de Cortázar y la vida de Beatriz Sarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los principales sellos anunciaron algunos títulos y grandes nombres para sus planes editoriales del año que recién comienza. Un repaso por los más destacados.</p></div><p class="article-text">
        Muchos representantes del sector coinciden en se&ntilde;alar que 2024 fue por momentos muy dif&iacute;cil y que estuvo plagado de inquietudes en el ecosistema editorial argentino. <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/librerias-alerta-baja-consumo-presion-gobierno-derogar-ley-protege_1_11549193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Con ventas en baja durante buena parte del a&ntilde;o</a>, <strong>las proyecciones para 2025 se hacen, una vez m&aacute;s, desde la incertidumbre y las expectativas moderadas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en este contexto que, desde los grandes grupos editoriales hasta las editoriales medianas y peque&ntilde;as, <strong>los planes para el a&ntilde;o que reci&eacute;n comienza parecen ir por el lado de la apuesta m&aacute;s o menos segura en un terreno siempre inestable</strong>. Es por eso que entre los anuncios para 2025 <strong>se destacan mucho m&aacute;s los grandes nombres consagrados que aquellos de autores y autoras menos conocidos</strong>. Sin embargo, entre novelas, libros de cuentos, ensayos, rescates y poes&iacute;a el a&ntilde;o promete algo de diversidad y buenas lecturas.
    </p><p class="article-text">
        Desde su p&aacute;gina oficial la multinacional Penguin Random House anunci&oacute; que una de sus grandes apuestas ser&aacute; un nuevo libro de cuentos de la escritora argentina <strong>Samanta Schweblin</strong>. A la vez, el grupo editorial adelant&oacute; que publicar&aacute;n en Alfaguara la poes&iacute;a completa y en algunos casos in&eacute;dita de <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>. Ser&aacute;, seg&uacute;n dijeron, <strong>&ldquo;uno de los acontecimientos literarios de 2025&rdquo;</strong>. La empresa tambi&eacute;n anunci&oacute; una novedad sorprendente: <strong>pasar&aacute;n a publicar las tiras de Mafalda a trav&eacute;s de uno de sus sellos</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2025 llegará a las librerías la poesía completa de Julio Cortázar."
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                En 2025 llegará a las librerías la poesía completa de Julio Cortázar.                            </span>
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        Entre los autores y autoras destacados de la casa, tambi&eacute;n llegar&aacute;n t&iacute;tulos nuevos de <strong>Jorge Luis Borges</strong>, con una serie de clases de literatura norteamericana que brind&oacute;; nuevos ensayos de <strong>Mar&iacute;a Moreno</strong> y <strong>Alan Pauls</strong>, una nueva publicaci&oacute;n en manos de<strong> Selva Almada</strong>, una novela de <strong>C&eacute;sar Aira</strong> y un libro de ficci&oacute;n de<strong> Mart&iacute;n Caparr&oacute;s</strong> ilustrado por Miguel Rep.
    </p><p class="article-text">
        Planeta, el otro grupo editorial transnacional con pie en Argentina, tambi&eacute;n anunci&oacute; que durante 2025 apostar&aacute;n por figuras emblem&aacute;ticas de su cat&aacute;logo. <strong>Habr&aacute; libros nuevos de Camila Sosa Villada, Guillermo Mart&iacute;nez, Pedro Mairal, Florencia Canale y Fabi&aacute;n Casas</strong>. Adem&aacute;s, aunque sin fecha definida por ahora, saldr&aacute; un libro p&oacute;stumo de <strong>Juan Forn</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Planeta publicará este año un libro póstumo de Juan Forn.                            </span>
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        Tusquets, uno de los sellos del grupo, <strong>sumar&aacute; este a&ntilde;o publicaciones in&eacute;ditas de Aurora Venturini y nuevos textos de Leila Sucari y Luciana de Luca.</strong> Por esa editorial tambi&eacute;n saldr&aacute; una novela de <strong>Gustavo &Aacute;lvarez N&uacute;&ntilde;ez</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lanzamientos esperados y ya anunciados del a&ntilde;o ser&aacute; el libro de memorias de <strong>Beatriz Sarlo</strong>. Cuando se conoci&oacute; en diciembre la noticia de la muerte de la ensayista, la editorial Siglo XXI cont&oacute; que Sarlo hab&iacute;a entregado el manuscrito a mediados de 2024. Tendr&aacute; como t&iacute;tulo <em>No entender. Memorias de una intelectual</em> y <strong>llegar&aacute; a las librer&iacute;as en febrero</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El sello Ediciones Godot, por su parte, revel&oacute; algunos de los libros y autores que publicar&aacute;n este a&ntilde;o. Se destacan, entre otros, <strong>textos de Samuel Beckett y Stefan Zweig</strong>, autores emblem&aacute;ticos de la editorial. Entre los rescates literarios que har&aacute;n en 2025, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/gustavo-ferreyra-vida-civilizada-sordida-forma-no-serlo_1_11882833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como parte de la edici&oacute;n de la obra completa del escritor argentino Gustavo Ferreyra</a>, Godot lanzar&aacute; en abril reediciones de las novelas <em>La familia</em> y <em>El director</em>, con pr&oacute;logos nuevos de <strong>Mariana Enriquez</strong> y <strong>Mart&iacute;n Kohan</strong> respectivamente.
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                    alt="La escritora argentina Samanta Schweblin publicará un nuevo libro de cuentos este año."
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                La escritora argentina Samanta Schweblin publicará un nuevo libro de cuentos este año.                            </span>
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        Como parte de los festejos de los 80 a&ntilde;os de presencia en el pa&iacute;s, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica adelant&oacute; que seguir&aacute; apostando por la literatura nacional. &ldquo;Nuestro 80&deg; aniversario ser&aacute; un a&ntilde;o de celebraci&oacute;n con actividades especiales y un renovado compromiso con la ficci&oacute;n contempor&aacute;nea argentina. Entre las novedades del programa editorial 2025 destacamos: <em>Si est&aacute;s leyendo esto</em>, de <strong>Kike Ferrari</strong>; <em>Todav&iacute;a tengo algo que decir</em>, de <strong>Florencia G&oacute;mez Garc&iacute;a</strong>; <em>La parte del sonambulismo</em>, de <strong>Nicol&aacute;s Hochman</strong>; <em>Los acontecimientos</em>, de <strong>Ramiro Sanchiz</strong>; <em>El se&ntilde;or Kreck</em>, de <strong>Juan Octavio Prenz</strong>; <em>La tercera aberraci&oacute;n</em>, de <strong>Flor Canosa</strong>; y <em>Los mundos anteriores</em>, de <strong>Gustavo Nielsen</strong>, entre otros t&iacute;tulos&rdquo;, informaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Desde la editorial Adriana Hidalgo se&ntilde;alaron que una de las publicaciones de 2025 que los tiene m&aacute;s entusiasmados es <em>Una peque&ntilde;a parte del universo</em>, un libro que re&uacute;ne una serie de textos in&eacute;ditos y algunos muy poco conocidos de <strong>Hebe Uhart</strong>. &ldquo;Entre ellos apuntes que usaba para dar sus clases de taller, ensayos breves sobre fil&oacute;sofos y cultura griega (no hay que olvidar que Hebe fue profesora de filosof&iacute;a) as&iacute; como sus primer&iacute;simos esbozos literarios, <strong>compilados por P&iacute;a Bouzas y Eduardo Muslip</strong>&rdquo;, comentaron. La editorial tambi&eacute;n prev&eacute; la salida del volumen 2 de Tener lo que se tiene, la poes&iacute;a reunida de <strong>Diana Bellessi</strong>, y tambi&eacute;n se suma&nbsp; <em>Plaza m&aacute;gica</em>, un ensayo de <strong>&Aacute;lvaro Ab&oacute;s </strong>sobre la historia de la plaza San Mart&iacute;n de Buenos Aires, ubicada a metros de la estaci&oacute;n de Retiro, y los famosos personajes de la cultura y la sociedad argentina que frecuentaron este espacio emblem&aacute;tico de la vida porte&ntilde;a.
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                    alt="Las tiras de Mafalda, de Quino, serán editadas por Penguin Random House."
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                Las tiras de Mafalda, de Quino, serán editadas por Penguin Random House.                            </span>
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        Por su parte, Eterna Cadencia Editora anunci&oacute; que planea <strong>un a&ntilde;o entre viejos conocidos de su cat&aacute;logo, cl&aacute;sicos, rescates de in&eacute;ditos y nuevas apuestas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Leeremos material in&eacute;dito de Sylvia Molloy! Publicaremos <em>Amigos</em>, el intercambio epistolar entre la autora y sus amistades m&aacute;s cercanas: <strong>Jos&eacute; Bianco, Victoria y Silvina Ocampo, Enrique Pezzoni, Edgardo Cozarinsky, Adolfo Bioy Casares, H&eacute;ctor A. Murena, Severo Sarduy, entre otrxs</strong>. Un libro que es, al mismo tiempo, el testimonio de v&iacute;nculos entra&ntilde;ables &minus;atravesados por la literatura y la complicidad intelectual, pero tambi&eacute;n por el cotilleo y el humor&minus; y el retrato de dos d&eacute;cadas intensas en Argentina: las del sesenta y el setenta&rdquo;, informaron desde la editorial.&nbsp;
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                    alt="Eterna Cadencia publicará un libro con cartas de Silvia Molloy."
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            <span class="title">
                Eterna Cadencia publicará un libro con cartas de Silvia Molloy.                            </span>
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        A la vez, el sello anunci&oacute; que un a&ntilde;o despu&eacute;s de su retiro como docente de Literatura del Siglo XX en la carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires, reeditar&aacute;n <em>Clases. Literatura y disidencia</em>, de <strong>Daniel Link</strong>, una publicaci&oacute;n que estuvo agotada durante muchos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n informaron que durante 2025 incorporar&aacute;n al cat&aacute;logo algunas obras cl&aacute;sicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por un lado,<em> Idilio y otros cuentos</em>, de Guy de Maupassant, con selecci&oacute;n, pr&oacute;logo y traducci&oacute;n de <strong>Jorge Fondebrider</strong>. Se trata de una antolog&iacute;a cronol&oacute;gica que pone el foco en lo mejor de la producci&oacute;n de Maupassant, uno de los primeros escritores profesionales de la historia y un verdadero prodigio&rdquo;, aseguraron desde Eterna Cadencia, quienes tambi&eacute;n publicar&aacute;n una edici&oacute;n de <em>Sensatez y sentimiento</em>, de <strong>Jane Austen</strong>, al cumplirse 250 a&ntilde;os de su nacimiento. Ser&aacute; con pr&oacute;logo y traducci&oacute;n de <strong>Eleonora Gonz&aacute;lez Capria</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre las incorporaciones de nuevos nombres al sello se anunci&oacute; la llegada de <strong>los cuentos reunidos de Diego Angelino, con pr&oacute;logo de Mart&iacute;n Kohan</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nacido en Entre R&iacute;os en 1944, Angelino es una voz secreta, original e inconfundible de la narrativa argentina contempor&aacute;nea. <strong>Su obra fue elogiada y premiada por jurados compuestos por Onetti, Cort&aacute;zar, Walsh, Borges y Bioy Casares, entre otrxs</strong>. Para escribir su primer conjunto de relatos, Angelino se present&oacute; a un subsidio del Fondo Nacional de las Artes y Victoria Ocampo, una de las evaluadoras, le envi&oacute; una carta en la que daba una opini&oacute;n entusiasta sobre uno de sus cuentos&rdquo;, detallaron.
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                    alt="Un clásico de Jane Austen se sumará al catálogo de Eterna Cadencia Editora."
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                Un clásico de Jane Austen se sumará al catálogo de Eterna Cadencia Editora.                            </span>
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        El sello Ampersand, uno de los m&aacute;s distinguidos del panorama local por su cat&aacute;logo y tambi&eacute;n por el cuidado a cada texto que publican, anunci&oacute; a finales de diciembre sus cuatro primeras novedades editoriales de 2025. &ldquo;Desde febrero hasta mayo, se suman al cat&aacute;logo <strong>Carlo Ginzburg</strong> con un ensayo sobre las tensiones entre texto e imagen; la historia de las metamorfosis del libro antes del c&oacute;dice, por <strong>Filippo Ronconi</strong>, y la autobiograf&iacute;a lectora de <strong>Ida Vitale</strong>. Tambi&eacute;n <strong>Jos&eacute; Emilio Buruc&uacute;a</strong> y <strong>Nicol&aacute;s Kwiatkowski</strong> ampl&iacute;an su Historia natural y m&iacute;tica de los elefantes con el esperado segundo volumen&rdquo;, detallaron.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las editoriales locales que est&aacute; de festejo en 2025 es Caja Negra. <strong>El sello, que cumple 20 a&ntilde;os, promete seguir apostando al ensayo y a la literatura</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Entre los anuncios m&aacute;s potentes que realizaron, est&aacute; el desembarco de dos autores interesant&iacute;simos.&nbsp;Por un lado, reeditar&aacute;n <em>Materiales para una pesadilla</em>, de <strong>Juan Mattio</strong>, novela que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/juan-mattio-gana-premio-fundacion-medife-filba-materiales-pesadilla_1_9754891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue distinguida en 2022 por el Premio Fundaci&oacute;n Medif&eacute; Filba</a>. Adem&aacute;s, se sumar&aacute;<strong> Michel Nieva</strong>, &ldquo;con un volumen que reunir&aacute; sus &lsquo;ficciones <em>gauchopunks&rsquo;</em>: sus dos primeras novelas, hoy inconseguibles&rdquo;, aseguraron.
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                    alt="En febrero llega la autobiografía de Beatriz Sarlo, editada por el sello Siglo XXI."
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                En febrero llega la autobiografía de Beatriz Sarlo, editada por el sello Siglo XXI.                            </span>
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        El sello independiente Blatt &amp; R&iacute;os anticip&oacute;, en tanto, un a&ntilde;o con t&iacute;tulos de escritores con libros previos en la editorial y tambi&eacute;n algunas apuestas. &ldquo;En 2025 seguiremos editando al mismo ritmo y con la misma ambici&oacute;n: que nuestros libros acompa&ntilde;en, que nos ayuden a pensar y a habitar este mundo tan complejo que nos toca vivir. <strong>Se vienen nuevos libros de Nicol&aacute;s Tet&eacute;, Iosi Havilio, Olivia Gallo, Daniel Tevini, Agustina Adamoli y Derian Passaglia, entre otros</strong>; tambi&eacute;n la primera obra de una autora que estamos seguros de que ser&aacute; muy bien recibida por las lectoras y lectores: la colombiana Natalia Jim&eacute;nez Silva. Adem&aacute;s, estamos preparando la reedici&oacute;n de la biograf&iacute;a de Osvaldo Lamborghini de Ricardo Strafacce, de <em>La libertad total </em>de <strong>Pablo Katchadjian</strong> y las <em>Cartas a la madre</em> de <strong>Charles Baudelaire</strong>. Como todos los a&ntilde;os, <strong>Aldo Giacometti</strong> est&aacute; ya traduciendo una nueva novela de Lee Child. Y, por supuesto, algunas sorpresas que nos guardamos para m&aacute;s adelante&rdquo;, afirmaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, La Cruj&iacute;a revel&oacute; algunos t&iacute;tulos y autores que planea publicar en la primera parte de 2025. Llegar&aacute;n, entre otros,&nbsp; <em>La vida, la novela y el amor</em>, un ensayo de <strong>Federico Jeanmaire</strong>. &ldquo;Este podr&iacute;a ser un libro sobre c&oacute;mo &mdash;en palabras del autor&mdash; escribir novelas nos ayuda a vivir. <strong>Adem&aacute;s de notas ocultas sobre el oficio, tambi&eacute;n hay historias personales: la del autor con su hijo, la del autor frente a su madre anciana y, por supuesto, la de por qu&eacute; escribir o para qu&eacute; leer</strong>. Es, entonces, un libro sobre la novela y la vida &mdash;y la muerte&mdash;, y la novela y el amor&rdquo;, informaron en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        La editorial tambi&eacute;n tiene previsto publicar un libro de ensayos con pr&oacute;logo y comentarios del cineasta <strong>Andr&eacute;s Di Tella</strong> bajo el t&iacute;tulo <em>Lecciones de cine</em>. La publicaci&oacute;n reunir&aacute;, seg&uacute;n anticiparon, clases magistrales del Programa de Cine de la Universidad Torcuato Di Tella con intervenciones de importantes cineastas que fueron profesores invitados,<strong> entre ellos Lucrecia Martel, Mariano Llin&aacute;s, James Benning, Jo&atilde;o Moreira Salles y Albertina Carri</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/libros-llegan-2025-cuentos-samanta-schweblin-poesia-cortazar-vida-beatriz-sarlo_1_11941145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jan 2025 03:07:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los libros que llegan en 2025: cuentos de Samanta Schweblin, la poesía de Cortázar y la vida de Beatriz Sarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Julio Cortázar,Samanta Schweblin,Beatriz Sarlo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con lecturas, filmes y conciertos, arrancan los homenajes por los 40 años de la muerte de Cortázar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas-filmes-conciertos-arrancan-homenajes-40-anos-muerte-cortazar_1_10915778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e90a7176-416d-494c-8272-b52f5693be33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con lecturas, filmes y conciertos, arrancan los homenajes por los 40 años de la muerte de Cortázar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El "Año Cortázar" arranca mañana y se prolongará hasta el 12 de febrero de 2025 impulsado por el Ministerio de Cultura porteño, aunque habrá otras actividades por fuera de esa programación que también nutrirán la agenda de tributos.</p></div><p class="article-text">
        Aunque no naci&oacute; ni muri&oacute; aqu&iacute; y residi&oacute; poco m&aacute;s de 30 de los 69 a&ntilde;os en que se extendi&oacute; su vida, la Ciudad de Buenos Aires fue uno de los territorios m&aacute;s entra&ntilde;ables para <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>: a partir de ma&ntilde;ana, cuando se conmemoren los 40 a&ntilde;os de su muerte, la geograf&iacute;a porte&ntilde;a alojar&aacute; una programaci&oacute;n en homenaje al autor de <em>Rayuela,</em> que incluir&aacute; proyecciones de pel&iacute;culas, conciertos de jazz -su g&eacute;nero musical predilecto- y lecturas que volver&aacute;n a poner en valor la huella de su literatura en la cultura latinoamericana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;A&ntilde;o Cort&aacute;zar&rdquo; arranca ma&ntilde;ana y se prolongar&aacute; hasta el 12 de febrero de 2025</strong> impulsado por el Ministerio de Cultura porte&ntilde;o, aunque habr&aacute; otras actividades por fuera de esa programaci&oacute;n que tambi&eacute;n nutrir&aacute;n la agenda de tributos. El ciclo abre con una lectura de fragmentos de <em>Rayuela</em>, la obra m&aacute;s ic&oacute;nica del escritor, que con una prosa l&uacute;dica de estructura experimental proyect&oacute; la literatura en castellano hacia horizontes inexplorados que regaron la creatividad de varias generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Esa primera actividad tendr&aacute; lugar a las 19 en la <strong>Biblioteca Julio Cort&aacute;zar Casa de la Lectura y la Escritura </strong>(Lavalleja 924) y estar&aacute; a cargo del escritor Diego Paszkowski, quien leer&aacute; acompa&ntilde;ado por j&oacute;venes m&uacute;sicos de jazz que interpretar&aacute;n obrasde Frank Churchill, Charlie Parker, Bronislau Kaper, Sonny Rollins, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>Centro Cultural Recoleta</strong> ser&aacute; otro de los espacios que alojar&aacute; el homenaje. Por un lado, con una muestra especial que seg&uacute;n adelant&oacute; la ministra de Cultura porte&ntilde;a, Gabriela Ricardes, se inaugurar&aacute; a mitad de a&ntilde;o y tomar&aacute; varias salas de la sede, entre ellas la llamada precisamente Cronopios en honor al escritor. Antes, desde el jueves hasta el pr&oacute;ximo domingo, ofrecer&aacute; un ciclo de cine gratuito que explorar&aacute; distintos matices de la vida y la ficci&oacute;n del escritor bajo el t&iacute;tulo <em>Cort&aacute;zar, im&aacute;genes de muchos mundos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Las pel&iacute;culas que se proyectar&aacute;n ser&aacute;n <em>Esto lo estoy tocando ma&ntilde;ana</em> de Karina Wroblewski y Silvia Vegierski (15 de febrero), <em>La cifra impar</em> de Manuel Ant&iacute;n (viernes 16) y <em>Circe</em>, tambi&eacute;n de Ant&iacute;n (s&aacute;bado 17), en tanto que el domingo 18 habr&aacute; una pel&iacute;cula sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        En tanto, en el<strong> Teatro San Mart&iacute;n</strong> (Av. Corrientes 1530) se realizar&aacute; el viernes 23 a las 18 un encuentro literario gratuito y dirigido al p&uacute;blico en general que incluye una lectura de fragmentos de <em>Historias de cronopios y de famas</em>, la obra publicada en 1962 que re&uacute;ne de sesenta y cuatro relatos cortos en los que el sarcasmo y la iron&iacute;a que esconden entre sus l&iacute;neas reflexiones filos&oacute;ficas a trav&eacute;s de un lenguaje sencillo y claro.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos meses est&aacute;n previstas adem&aacute;s distintas actividades en las bibliotecas y espacios culturales como lecturas, muestras y la digitalizaci&oacute;n de todas las primeras ediciones de sus libros. En esta misma l&iacute;nea, la Ciudad est&aacute; preparando recorridas abiertas a todos el p&uacute;blico sobre los lugares m&aacute;s vinculados a Cort&aacute;zar y su obra, desde el Casco Hist&oacute;rico a su barrio de Agronom&iacute;a o la Galer&iacute;a G&uuml;emes.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del &ldquo;A&ntilde;o Cort&aacute;zar&rdquo;, tambi&eacute;n est&aacute; prevista una jornada especial del Festival de Jazz de este a&ntilde;o, que adem&aacute;s de estar dedicado a &eacute;l, tendr&aacute; un d&iacute;a con m&uacute;sica netamente vinculada a su obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El programa anunciado es solo una parte de lo planficado para el &ldquo;A&ntilde;o Cort&aacute;zar&rdquo;, ya que en las pr&oacute;ximas semanas se ir&aacute;n anunciando otras actividades que abarcar&aacute;n desde teatros a bibliotecas y museos o centros culturales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, tambi&eacute;n en el marco del 40 aniversario del fallecimiento del autor de <em>Rayuela</em>, hasta el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles se exhibe en el Cine Gaumont el documental <em>Cort&aacute;zar &amp; Ant&iacute;n, cartas iluminadas</em>, de Cinthia Rajschmir, un trabajo estrenado en el Festival de La Habana y en el Bafici en 2019 que obtuvo premios en festivales como Trieste y Punta del Este. A partir de la correspondencia creativa entre el escritor y Manuel Ant&iacute;n, el filme reconstruye la amistad transoce&aacute;nica que entablaron y aborda la complejidad del compendio est&eacute;tico del lenguaje cinematogr&aacute;fico en la d&eacute;cada del 60.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n epistolar de la que da cuenta <em>Cort&aacute;zar &amp; Ant&iacute;n: cartas iluminadas</em> naci&oacute; a finales de la d&eacute;cada de 1950, cuando el realizador le escribi&oacute; por primera vez y con registro formal a Cort&aacute;zar y cierra con las cartas del final, en las que &ldquo;se sacan chispas&rdquo; por las diferencias que tuvieron al momento de la escritura de <em>Intimidad de los parques</em>, una de las tres pel&iacute;culas que adapt&oacute; el cineasta sobre textos del escritor, junto con <em>La cifra impar</em> y <em>Circe</em>.
    </p><p class="article-text">
        El documental tambi&eacute;n est&aacute; programado en la grilla de <strong>Canal Encuentro</strong> para ma&ntilde;ana a las 20.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n est&aacute; previsto para ma&ntilde;ana el tour literario &ldquo;Tras las huellas de Cort&aacute;zar&rdquo;, un recorrido peatonal por Buenos Aires que partir&aacute; del Teatro Col&oacute;n y abarcar&aacute; 10 puntos claves de la ciudad vinculados con el autor de <em>Los premios</em>, como Diagonal Norte, Plaza de Mayo, el Estadio Luna Park y la calle Florida.
    </p><p class="article-text">
        La vida de Cort&aacute;zar en Buenos Aires se puede dividir en varias etapas. Desde su llegada a la ciudad en 1918 a la edad de cuatro a&ntilde;os, vivi&oacute; en Banfield hasta 1932, cuando se traslad&oacute; a Villa del Parque. Durante este tiempo, pasaba la mayor&iacute;a de sus d&iacute;as en la Capital Federal. En 1937 se mud&oacute; a Bol&iacute;var y luego a Chivilcoy para ense&ntilde;ar, regresando a Buenos Aires en los fines de semana. En 1944 comenz&oacute; a dar clases en Mendoza, antes de volver a Buenos Aires y luego mudarse a Par&iacute;s en 1951. Realiz&oacute; varias visitas a Buenos Aires, tanto con su esposa como solo, en distintas etapas de su vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tras las huellas de Cort&aacute;zar&rdquo;, organizado por la periodista y gu&iacute;a de turismo Mariana Iglesias, tendr&aacute; lugar a las 16.30 con inicio desde el Teatro Col&oacute;n (Cerrito 628). Durar&aacute; aproximadamente 2 horas y 45 minutos, concluyendo en la Confiter&iacute;a London City.
    </p><p class="article-text">
        Los puntos seleccionados para el tour literario tienen un significado especial, ya que son parte importante de la vida y obra porte&ntilde;a del escritor. Desde su llegada a Buenos Aires en 1918, cuando ten&iacute;a cuatro a&ntilde;os, hasta sus &uacute;ltimas visitas como escritor consagrado, Cort&aacute;zar estuvo profundamente ligado a la ciudad y sus barrios.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas-filmes-conciertos-arrancan-homenajes-40-anos-muerte-cortazar_1_10915778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Feb 2024 18:11:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con lecturas, filmes y conciertos, arrancan los homenajes por los 40 años de la muerte de Cortázar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Julio Cortázar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Subastarán en Uruguay siete relatos inéditos de Julio Cortázar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/subastaran-uruguay-siete-relatos-ineditos-julio-cortazar_1_10571633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2148b22-01b1-44fb-ae88-e14b221afbdd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Subastarán en Uruguay siete relatos inéditos de Julio Cortázar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se tratan parte del mecanoscrito original de "Historias de Cronopios y de Famas", cuyo valor oscila entre los 15.600 y 21.000 dólares. Se subastará la obra el próximo jueves 12 de octubre en Montevideo.</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo jueves 12 de octubre se subastar&aacute;n <strong>siete relatos in&eacute;ditos de Julio Cort&aacute;zar </strong>en Montevideo, Uruguay. Se trata del mecanoscrito original de <strong>Historias de Cronopios y de Famas</strong>, con anotaciones escritas a mano por el reconocido autor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La subasta, que realizar&aacute; de modo presencial el martillero Sebasti&aacute;n Zorrilla, fue organizada con la casa Hilario, cuyo director, Roberto Vega, estuvo a cargo de la catalogaci&oacute;n&rdquo;, inform&oacute; Guillermo Gonz&aacute;lez, de Zorrilla Subastas, a la agencias AFP.
    </p><p class="article-text">
        El remate, que se llevar&aacute; a cabo en Soriano 990 y ser&aacute; transmitida en vivo en las plataformas online Drouot e Invaluable, comenzar&aacute; con un <strong>precio base de 12 mil d&oacute;lares</strong>, pese a que el valor estimado de la obra oscila entre los 15.600 y 21.000 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Fechado en Par&iacute;s en 1952, el mecanoscrito cuenta con 46 relatos breves en 60 hojas impresas en una sola cara. Del total de relatos, 35 aparecieron en la primera edici&oacute;n de Historias de Cronopios y Famas, publicada en Editorial Minotauro en 1962. Otros cuatro fueron publicados con posterioridad y los siete restantes son in&eacute;ditos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este mecanoscrito apareci&oacute; en Montevideo, en la biblioteca de un particular que hab&iacute;a fallecido. Estaba en una caja sin inventariar, c&oacute;mo fue a parar ah&iacute; se desconoce&rdquo;, explic&oacute; Gonz&aacute;lez. Para acreditar la obra se consult&oacute; con dos expertos de Cort&aacute;zar: el doctor en Letras por la Universidad de Stanford y escritor Aldo Mazzucchelli, y el librero anticuario argentino Lucio Aquilanti.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puedo afirmar sin lugar a dudas, que <strong>se trata de un original del autor, mecanoscrito, de extraordinaria trascendencia</strong>, explic&oacute; este &uacute;ltimo. Mazzucchelli se expres&oacute; en la misma l&iacute;nea: &rdquo;Desde el punto de vista literario, teniendo en cuenta sobre todo la &eacute;poca y el contexto de composici&oacute;n, el estilo, el idiolecto del autor y los temas, no hay ninguna raz&oacute;n s&oacute;lida para pensar que estas p&aacute;ginas no sean aut&eacute;nticas&ldquo;, indic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>ACM con informaci&oacute;n de agencias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/subastaran-uruguay-siete-relatos-ineditos-julio-cortazar_1_10571633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Oct 2023 02:17:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Subastarán en Uruguay siete relatos inéditos de Julio Cortázar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Cortázar,Literatura,Uruguay]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Rayuela' cumplió 60 años y los celebró en Bolivia con Juan Sasturain]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rayuela-cumplio-60-anos-celebro-bolivia-juan-sasturain_1_10455338.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfd61cd6-562c-4079-a0c2-ebeab67d8c95_16-9-discover-aspect-ratio_default_1079511.jpg" width="1488" height="837" alt="&#039;Rayuela&#039; cumplió 60 años y los celebró en Bolivia con Juan Sasturain"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis décadas atrás, una editorial entonces argentina publicaba en Buenos Aires los seis centenares de páginas de la revolucionaria novela parteaguas de Julio Cortázar. En un homenaje a sus 60 años cumplidos organizado por la Embajada en Bolivia, el narrador Juan Sasturain, erudito director de la Biblioteca Nacional, evocó aquel antes y este después de la literatura en castellano, y no sólo en castellano. </p></div><p class="article-text">
        Tan determinante es en Iberoam&eacute;rica la irradiaci&oacute;n de <em>Rayuela </em>(1963), que la Feria del Libro de La Paz le rindi&oacute; homenaje a la ahora sexagenaria y siempre revolucionaria novela de Julio Cort&aacute;zar en la antepen&uacute;ltima semana de agosto, atendiendo a la fecha de la cita electoral de las PASO argentinas. Esta Feria, la m&aacute;s grande del Estado Plurinacional de Bolivia, volc&oacute; atenci&oacute;n (y cari&ntilde;o) a una narrativa que parti&oacute; las aguas del &aacute;mbito literario hispanoamericano, y despu&eacute;s mundial en la d&eacute;cada de 1960. Eso tiene la novela de Cort&aacute;zar: es un libro particular y universal, latinoamericano y global. Es un fragmento del siglo XX. Y se proyecta: se lo relee y se lo homenajea desde varios territorios. El encuentro mencionado fue organizado por la Embajada Argentina en Bolivia y se decidi&oacute; invitar a, nada m&aacute;s y nada menos, que a Juan Sasturain. El director de la Biblioteca Nacional argentina vol&oacute; y subi&oacute; hasta los 3600 msnm de la ciudad sede del Gobierno boliviana justo a tiempo para el evento. El homenaje, la fiesta, entonces fueron dobles. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Seis d&eacute;cadas literarias de una b&uacute;squeda radical a partir de cero </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Rayuela</em>, la novela de Julio Cort&aacute;zar que aparentemente habr&iacute;a perdido fuerza en la actualidad, opini&oacute;n un&aacute;nime entre quienes no la leyeron, cumple 60 a&ntilde;os de vida editoral y de reimpresiones y traducciones. Al hablar de homenajear el aniversario de la aparici&oacute;n de un libro importante en el centro de cierta tradici&oacute;n, se generan solas algunas dudas y preguntas: &iquest;Por qu&eacute; revisar el libro? &iquest;Por qu&eacute; repensarlo? &iquest;Por qu&eacute; volver a este? En lo que respecta a la novela de Cort&aacute;zar: &iquest;Qu&eacute; implica <em>Rayuela</em> a sus 60 a&ntilde;os? 
    </p><p class="article-text">
        La primera intuici&oacute;n es que un homenaje literario deber&iacute;a ser sobre todo una relectura. A seis d&eacute;cadas, como es el caso que nos ata&ntilde;e, se oponen (&iquest;complementan?, &iquest;influyen?) dos momentos, dos &eacute;pocas. Se pone en escena, tambi&eacute;n, el di&aacute;logo y la discusi&oacute;n de distintos tipos de lectores. Es un lugar com&uacute;n decir que los cuentos de Cort&aacute;zar han perdurado mejor, que no han envejecido tanto. Un aniversario y un homenaje es tambi&eacute;n buen momento para poner en crisis verdades aceptadas y darles la vuelta. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un joven novelista septuagenario habla de una joven novela reci&eacute;n sexagenaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        Frente a una sala colmada (parte de la asistencia estaba de pie), Sasturain habl&oacute; sin pausas una hora entera sobre Cort&aacute;zar. La gente estaba feliz y divertida. El inter&eacute;s que hab&iacute;a generado la llegada de un autor tan reconocido estaba justificado. Sasturain no habl&oacute; solo de <em>Rayuela</em>. Narr&oacute;, ah&iacute; oralmente, varios aspectos de la vida de Cort&aacute;zar. Y se detuvo en ciertos hitos escriturales del autor argentino, destacando y elaborando ejemplos que plantearon atisbos de entradas de lectura o intuiciones necesarias. Tambi&eacute;n cont&oacute; varias facetas de su experiencia personal con los libros del autor homenajeado. La gente respond&iacute;a a las bromas e historias del expositor. Una fiesta, un festejo m&aacute;s que un homenaje. Recordamos los que est&aacute;bamos ah&iacute; a Julio y a sus libros. 
    </p><p class="article-text">
        Sasturain habl&oacute; del proceso de la obra de Cort&aacute;zar, de los libros que fueron apareciendo. Habl&oacute; de los desplazamientos del autor: de Buenos Aires a Paris y viceversa. Del viaje y de lo que este se imprime siempre en la escritura, que la escritura es viajar tambi&eacute;n. Describi&oacute; curiosidades de Cort&aacute;zar, reversion&oacute; su biograf&iacute;a. Y dijo, entre otras cosas, que Cort&aacute;zar generaba en su vida y en sus escritura tambi&eacute;n contradicciones. Que tambi&eacute;n est&aacute; bueno entenderlo a &eacute;l y a su obra desde ah&iacute;, desde la posibilidad y la paradoja. Habl&oacute; con cari&ntilde;o del personaje, cari&ntilde;o que se compart&iacute;a en la sala. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del Plata al Sena y a los Andes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un escritor es su obra. Por eso, rememorar y homenajear <em>Rayuela</em> es reconocer y festejar la obra cortaziana, es repensarla, es actualizarla; su escritura, sus libros. Es intentar entender qu&eacute; nos dicen ahora de lo que ya nos han dicho. Y preguntarnos: &iquest;Por qu&eacute; luego de 60 a&ntilde;os seguimos leyendo esta novela? &iquest;Por qu&eacute; seguimos leyendo y releyendo sus libros? &iquest;Por qu&eacute; se lo homenajea tambi&eacute;n en lugares lejanos a donde vivi&oacute; como La Paz? Todo homenaje es tambi&eacute;n una contradicci&oacute;n, porque implica el paso del tiempo y sacar a un libro de su &eacute;poca. Leemos para complejizar el mundo y eso es una de las cosas que nos ha dejado Cort&aacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        Ya la primera oraci&oacute;n de la primera p&aacute;gina del primer cap&iacute;tulo de <em>Rayuela</em> nos interroga. Leemos: &ldquo;&iquest;Encontrar&iacute;a a la Maga?&rdquo;. De inicios can&oacute;nicos en la literatura latinoamericana tenemos varios. Este es uno que ha quedado marcado y grabado. Lo que a veces se olvida es que <em>Rayuela</em> inicia con una pregunta. El libro mismo es un tantear sobre las posibilidades, es una b&uacute;squeda, propuesta m&aacute;s que afirmaci&oacute;n. Y este gesto se repite en los mejores libros de la obra de Julio Cort&aacute;zar: la duda pantanosa que construye mundos ficcionales que abarcan un mont&oacute;n. Lo logra el escritor argentino desde la experiencia de un lenguaje propio que enfrenta a sus lectores a espacios de zozobra y experiencias literarias completas. <em>Rayuela </em>inicia con una pregunta, interpela a quien empieza a leer la obra. Nos sigue interpelando en el 2023, sigue generando preguntas, b&uacute;squedas, proyecciones. Entonces, el homenaje puede ser tambi&eacute;n a quien completa la novela y que est&aacute; del &ldquo;otro lado&rdquo;, del de la lectura. Leerla es tambi&eacute;n homenajearnos, encontrar nuevas formas de mirar la realidad y el mundo; es encontrar nuevas formas de releer lo ya conocido, de sacudir la cotidianidad. Sea en Bolivia, Argentina, Francia o en cualquier otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Encontrar&iacute;a a la Maga</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde La Paz, este	parece un buen momento para releer <em>Rayuela</em> con la mirada y los ojos de un siglo XXI que avanza a sus saltos. A seis d&eacute;cadas de su publicaci&oacute;n, lejos de la sorpresa y atenci&oacute;n primerizas cuando la novela apareci&oacute; y se convirti&oacute; en un producto de moda. Pero tambi&eacute;n un poco (bastante, m&aacute;s bien) desconfiados del lugar com&uacute;n en el que se tilda al libro de ingenuo o de envejecido. Es un buen momento para volver a este. Tal vez podamos comprenderlo mejor en su justa val&iacute;a, como un artefacto literario que nos golpea, emociona y nos revela algo del mundo desde su lenguaje. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mauricio Murillo Aliaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/rayuela-cumplio-60-anos-celebro-bolivia-juan-sasturain_1_10455338.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Aug 2023 19:16:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Rayuela' cumplió 60 años y los celebró en Bolivia con Juan Sasturain]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Literatura argentina,Bolivia,Julio Cortázar,Rayuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A 60 años de “Rayuela”, buscan lectores que se animen a jugar con la obra de Cortázar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/argentina-festeja-60-anos-rayuela-buscando-lectores-animen-jugar-obra_1_10340819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2900978-0e33-4360-831b-d6e0c42d277a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A 60 años de “Rayuela”, buscan lectores que se animen a jugar con la obra de Cortázar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es considerado uno de los textos más rupturistas y originales de la segunda mitad del siglo XX y pasó a la historia al proponer distintos tipos de "juegos" con lectores activos, ya que quien lo lee puede crear una estructura propia, lenguaje y hasta construcción lúdica sin que el "cuento" pierda sentido.</p></div><p class="article-text">
        Argentina celebr&oacute; el &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles los 60 a&ntilde;os de &ldquo;Rayuela&rdquo;, la obra cumbre del escritor Julio Cort&aacute;zar, que redefini&oacute; la literatura hispanoamericana y cambi&oacute; la forma de sumergirse en los libros, en busca de una nueva generaci&oacute;n de lectores con un recital p&uacute;blico en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        La efem&eacute;ride reuni&oacute; durante esta semana a varios escritores para reflexionar sobre la vigencia de esta obra, publicada en 1963, que en la jornada de su aniversario fue el centro de una lectura en voz alta por parte del p&uacute;blico m&aacute;s joven.
    </p><p class="article-text">
        Es considerado uno de los textos m&aacute;s rupturistas y originales de la segunda mitad del siglo XX y pas&oacute; a la historia al proponer distintos tipos de &ldquo;juegos&rdquo; con lectores activos, ya que quien lo lee puede crear una estructura propia, lenguaje y hasta construcci&oacute;n l&uacute;dica sin que el &ldquo;cuento&rdquo; pierda sentido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un texto que vende 10.000 ejemplares por a&ntilde;o a 60 a&ntilde;os de su publicaci&oacute;n, claramente su vigencia est&aacute; fuera de discusi&oacute;n&rdquo;, dijo a EFE la periodista Mariana Iglesias, especialista en Cort&aacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        Aquel que se anime a &ldquo;jugar&rdquo; con &ldquo;Rayuela&rdquo; podr&aacute; encontrar temas como el amor, las artes y la m&uacute;sica bajo un estilo propio, mientras indaga en la relaci&oacute;n &ldquo;existencialista&rdquo; de un intelectual Horacio Oliveira y La Maga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A su manera, este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros&rdquo;, sol&iacute;a decir Cort&aacute;zar sobre su obra, debido a que rompi&oacute; el molde mediante un nuevo pacto de lectura. Se puede leer de principio a fin, saltando cap&iacute;tulos -seg&uacute;n un tablero de direcci&oacute;n- o en &ldquo;el orden que el lector desee&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cort&aacute;zar nos propone ser activos y decidir el camino a trav&eacute;s de sus personajes, de los espacios, la m&uacute;sica y las artes; por eso es un libro infinito&rdquo;, agreg&oacute; Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        El texto destaca la invenci&oacute;n de un lenguaje compartido por los enamorados que se interpreta como un juego y la fuerte presencia del jazz, una de las grandes pasiones del escritor, que la disfrut&oacute; durante su estad&iacute;a en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Impresa por la editorial Sudamericana gracias al espa&ntilde;ol Francisco Porr&uacute;a, la novela establece la traslaci&oacute;n de un espacio-tiempo a otro, de Buenos Aires a Par&iacute;s y viceversa.
    </p><p class="article-text">
        Este libro le vali&oacute; a su autor reconocimiento internacional, formar parte del 'boom latinoamericano' que reuni&oacute; a grandes escritores como el colombiano Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez o el peruano Mario Vargas Llosa, y ejercer una influencia determinante en el campo de las letras argentinas.
    </p><p class="article-text">
        Cort&aacute;zar -que adem&aacute;s de escribir cuentos, poes&iacute;as, cartas, cr&iacute;ticas y traducciones- fue un gran seguidor del otro c&eacute;lebre escritor argentino, Jorge Luis Borges, estudi&oacute; Filosof&iacute;a y Letras y tradujo al espa&ntilde;ol a Edgar Allan Poe.
    </p><p class="article-text">
        Hijo de padres argentinos, naci&oacute; en B&eacute;lgica en 1914, pero creci&oacute; a las afueras de Buenos Aires, en la localidad de Banfield. Se march&oacute; a Par&iacute;s en 1951 gracias a una beca y no regres&oacute; a Argentina debido a que las obras del autor fueron prohibidas por la &uacute;ltima dictadura argentina (1976-1983). Falleci&oacute; en 1984 en la capital francesa, donde reposan sus restos.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/argentina-festeja-60-anos-rayuela-buscando-lectores-animen-jugar-obra_1_10340819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jun 2023 12:25:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A 60 años de “Rayuela”, buscan lectores que se animen a jugar con la obra de Cortázar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e2900978-0e33-4360-831b-d6e0c42d277a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rayuela,Julio Cortázar,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día del escritor y la escritora: ocho documentales online para celebrar la obra de grandes autores de Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/dia-escritor-escritora-ocho-documentales-online-celebrar-obra-grandes-autores-argentina_1_10288127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab04fd64-6d8f-4334-b7a8-b677d316b00b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1075008.jpg" width="645" height="363" alt="Día del escritor y la escritora: ocho documentales online para celebrar la obra de grandes autores de Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre biografías, clases magistrales y entrevistas, el mundo audiovisual ofrece un panorama nutrido para abordar la vida y el trabajo de Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Alejandra Pizarnik y Manuel Puig, entre otros. Un repaso por los más destacados y dónde verlos.</p><p class="subtitle">Entrevista - Irene Vallejo: “Desde la Antigüedad, escribir ha sido siempre un trabajo de riesgo”</p><p class="subtitle">Efemérides - Día del escritor: ¿por qué se celebra el 13 de junio?</p></div><p class="article-text">
        Cada 13 de junio, en homenaje a la fecha en la que naci&oacute; el poeta, cuentista, novelista y ensayista argentino Leopoldo Lugones, <strong>se celebra en el pa&iacute;s el D&iacute;a del escritor y de la escritora</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Autor de libros de relatos como <em>La guerra gaucha </em>(1905), de poes&iacute;a como <em>Lunario sentimental </em>(1909) y de numerosas publicaciones de ensayos y biograf&iacute;as, <strong>el intelectual argentino tambi&eacute;n fue el fundador y primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores</strong> (SADE).
    </p><p class="article-text">
        A modo de celebraci&oacute;n en esta fecha, se ofrece una selecci&oacute;n de destacadas producciones audiovisuales que con originalidad <strong>proponen recorridos por la vida y la obra de autores del pa&iacute;s como Jorge Luis Borges, Julio Cort&aacute;zar, Manuel Puig y Alejandra Pizarnik</strong>, entre otros y otras.
    </p><p class="article-text">
        Hay documentales, especiales televisivos, testimonios en primera persona y entrevistas:&nbsp;una suerte de puntapi&eacute; audiovisual, un primer paso, una invitaci&oacute;n a la lectura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Manuel Puig por dos. </strong>Dos trabajos audiovisuales con direcci&oacute;n de <strong>Carlos Castro </strong>(oriundo, como el autor de <em>Boquitas pintadas</em>, de la localidad bonaerense de General Villegas) ofrecen un retrato especial del escritor <strong>Manuel Puig</strong>. Por un lado, s<a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/5221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">e encuentra disponible de manera gratuita en la plataforma Cine.AR</a> el largometraje documental <em>Regreso a Coronel Vallejos</em>, una indagaci&oacute;n muy particular en la tierra natal del escritor, inmortalizada en su obra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        A su vez, el realizador este a&ntilde;o lanz&oacute; por Canal Encuentro la serie documental <em>Un loco deseo de belleza. La traici&oacute;n de Manuel Puig</em> con la conducci&oacute;n del cantante y actor <strong>Sergio P&aacute;ngaro</strong>. Se trata de seis cap&iacute;tulos que, seg&uacute;n se&ntilde;alan los propios realizadores, trascienden &ldquo;la mera biograf&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largos de los episodios, el programa construye el rompecabezas Puig con un repaso sobre sus libros y con testimonios de distintas figuras del mundo del arte y el espect&aacute;culo como <strong>Tununa Mercado, Rub&eacute;n Szuchmacher, Renata Schussheim, Mim&iacute; Pons, Maruja Bustamante, Jos&eacute; Miguel Onaindia, Jorge Lafauci, Humberto Tortonese, Graciela Goldchluk, Fernando Spiner, Fernando Noy, Daniel Divinsky y Carlos Ulanovsky</strong>, entre otras y otros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>El largometraje documental </strong><em><strong>Regreso a Coronel Vallejos</strong></em><strong> </strong><a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/5221" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; disponible de manera gratuita en la plataforma CineAR Play</strong></a><strong>.  La serie documental </strong><em><strong>Un loco deseo de belleza</strong></em><strong>, se puede ver en la pantalla de Encuentro y </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=rR2O3_gM-4g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en en perfil de YouTube del canal</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Alejandra Pizarnik por dos.</strong> Con el paso de los a&ntilde;os, la figura de la poeta <strong>Alejandra Pizarnik</strong> crece y parece estar volviendo siempre. Durante 2022 fueron varios los ciclos en su recuerdo y las relecturas de sus textos, <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/50-anos-alejandra-pizarnik-mito-ruptura-final-inquietante-gran-poeta-argentina-siglo-xx_1_9565149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando se cumplieron 50 a&ntilde;os de su muerte</a>. <strong>Una escritora que, por su incandescencia, impregn&oacute; a otras disciplinas art&iacute;sticas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito audiovisual, uno de los homenajes m&aacute;s completos pertenece a la saga de documentales televisivos llamados <em>Memoria iluminada</em>, dirigidos por <strong>Virna Molina</strong> y <strong>Ernesto Ardito</strong>, producidos por Canal Encuentro. El material, separado en distintos episodios, est&aacute; disponible en la p&aacute;gina de YouTube de la se&ntilde;al (vale recordar, que <strong>la misma dupla hizo para esta serie documentales sobre escritoras y escritores, entre los que se destacan producciones dedicadas a Jorge Luis Borges, Mar&iacute;a Elena Walsh y Paco Urondo</strong>, tambi&eacute;n disponibles en la p&aacute;gina del canal).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        A su vez, quiz&aacute; una de las rarezas y materiales m&aacute;s interesantes para volver sobre el universo creativo de Alejandra Pizarnik sea el cortometraje de 1993 V<em>&eacute;rtigos, o contemplaci&oacute;n de algo que cae</em>, de la cineasta y productora argentina <strong>Vanessa Ragone</strong>, quien a&ntilde;os m&aacute;s tarde trabajar&iacute;a en <em>El secreto de sus ojos</em>, se ganar&iacute;a un Oscar y se convertir&iacute;a en una de las referentes m&aacute;s importantes del cine argentino.
    </p><p class="article-text">
        Aquel trabajo incipiente alrededor de la poeta gan&oacute; el Primer Concurso Nacional de Cortometrajes promovido por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), m&aacute;s tarde conocido como el prestigioso ciclo conocido como Historias Breves. Est&aacute; disponible en la plataforma gratuita Cine.AR.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alejandra Pizarnik murió el 25 de septiembre de 1972.                            </span>
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        De media hora de duraci&oacute;n, <em>V&eacute;rtigos</em> es una indagaci&oacute;n, una exploraci&oacute;n con una puesta experimental, llena de texturas, de la que participan, entre otros, un <em>dream team</em> de colegas, personas cercanas a Pizarnik y <strong>artistas como Humberto Tortonese, Rosario Bl&eacute;fari, la hermana de la escritora, las poetas Olga Orozco y Diana Bellessi</strong>. Tambi&eacute;n hay lecturas de sus poemas en las voces de <strong>Alfredo Alc&oacute;n</strong>, <strong>Norma Aleandro</strong> y <strong>Liliana Daunes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte como tema era su patria, su lugar de origen&rdquo;, dice all&iacute; <strong>Fernando Noy</strong> y remata: &ldquo;Alejandra iba hacia algo inevitable: la sensaci&oacute;n de abandono&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos los episodios de la serie documental </strong><em><strong>Memoria iluminada </strong></em><strong>dedicados a Alejandra Pizarnik </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=rLpUDqeuIW8&amp;t=3s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute;n disponibles en la p&aacute;gina de YouTube de Encuentro</strong></a><strong>. </strong><em><strong>V&eacute;rtigos</strong></em><strong>, de Vanessa Ragone, </strong><a href="https://play.cine.ar/INCAA/produccion/740" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute; disponible de manera gratuita en Cine.AR Play</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Borges por Piglia. </strong>Lanzado como una producci&oacute;n conjunta entre la Televisi&oacute;n P&uacute;blica Argentina y la Biblioteca Nacional, <strong>en 2013&nbsp; lleg&oacute; a la pantalla un notable ciclo de clases magistrales donde el escritor y docente Ricardo Piglia analiz&oacute; la obra de Jorge Luis Borges</strong>. Con un enfoque original, filoso por momentos agudo, Piglia repas&oacute; a lo largo de los cuatro cap&iacute;tulos cuestiones como el estilo, las influencias, la biblioteca, la pol&iacute;tica y la memoria en la obra del autor de <em>Ficciones</em>.
    </p><p class="article-text">
        Un programa que invita a pensar en los textos del escritor en la mirada de uno de los lectores m&aacute;s l&uacute;cidos que tuvo la Argentina.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Las clases de Ricardo Piglia sobre Borges se emitieron por la Televisi&oacute;n P&uacute;blica y </strong><a href="https://www.youtube.com/watch?v=im_kMvZQlv8&amp;list=PLZFywf-9AMzzgs1Y9yW2h61iNb7mTurnY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>est&aacute;n disponibles en este enlace de YouTube</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. 327 cuadernos, de Andr&eacute;s Di Tella. </strong>Mencionamos arriba a Ricardo Piglia y en 2015 lleg&oacute; a las pantallas de cine uno de los documentales m&aacute;s sensibles alrededor de la figura de un escritor argentino. Se trata del largometraje <em>327 cuadernos</em>, del cineasta argentino <strong>Andr&eacute;s Di Tella</strong>, quien llev&oacute; a cabo una tarea notable de registro junto al autor de <em>Respiraci&oacute;n artificial</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de una d&eacute;cada y media de dar clases en la Universidad de Princeton, en los Estados Unidos, Piglia decidi&oacute; volver a la Argentina.</strong> En ese momento de revisi&oacute;n y de alg&uacute;n modo de nuevas b&uacute;squedas, el escritor se plante&oacute; como objetivo releer los diarios que hab&iacute;a comenzado a escribir cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os, es decir,<strong> volver a los 327 cuadernos &ndash;como indica el t&iacute;tulo del documental&ndash;</strong> que llev&oacute;, de pu&ntilde;o y letra, entre 1957 y 2015. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Fue en ese momento cuando el director Andr&eacute;s Di Tella le ofreci&oacute; registrar con sus c&aacute;maras ese proceso y comenzaron juntos a armar un experimento audiovisual, o un &ldquo;diario de la lectura de un diario&rdquo;. <strong>Despu&eacute;s de algunos meses de rodaje, la salud de Piglia empez&oacute; a mostrar algunos problemas hasta que lleg&oacute; un diagn&oacute;stico devastador: el escritor padec&iacute;a Esclerosis Lateral Amiotr&oacute;fica (ELA)</strong>. Sin embargo, pese a las dificultades f&iacute;sicas, Piglia y Di Tella siguieron junt&aacute;ndose y la lectura nunca se detuvo. En 2015, casi en simult&aacute;neo al estreno de <em>327 cuadernos</em>, el sello Anagrama empez&oacute; a publicar esos textos en varios tomos bajo el t&iacute;tulo de<em> Los diarios de Emilio Renzi</em>. Piglia muri&oacute; en 2017, a los 75 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El documental 327 cuadernos, de Andr&eacute;s Di Tella, </strong><a href="https://vimeo.com/ondemand/327cuadernosfilm/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>se puede alquilar para ver en Vimeo</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><em><strong>Beatriz Portinari: Un documental sobre Aurora Venturini</strong></em><strong>, de Agustina Massa y Fernando Krapp.</strong> Un trabajo de observaci&oacute;n, de aproximaci&oacute;n, de tensi&oacute;n con la retratada y tambi&eacute;n de encanto. En <em>Beatriz Portinari: un documental sobre Aurora Venturini</em> los realizadores siguen a una de las escritoras m&aacute;s audaces y sorprendentes de la Argentina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        El t&iacute;tulo que eligieron remite &ndash;que a su vez remite a la musa de Dante Alighieri&ndash; fue el seud&oacute;nimo que us&oacute; la escritora Aurora Venturini para presentarse a un concurso literario que organiz&oacute; en 2007 el diario <em>P&aacute;gina 12</em>. Se trataba de una convocatoria que llamaba a descubrir &ldquo;nuevas voces&rdquo; dentro de la literatura y un texto inquietante de t&iacute;tulo <em>Las primas</em> result&oacute; elegido. <strong>Nadie imagin&oacute; que detr&aacute;s de aquella prosa impactante se encontraba una mujer que entonces ten&iacute;a 86 a&ntilde;os y hab&iacute;a dedicado su vida a la escritura</strong>. Con el tiempo, se fue conociendo m&aacute;s de su vida: hab&iacute;a trabajado con Eva Per&oacute;n, <strong>conoci&oacute; en su juventud a Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre</strong>, hab&iacute;a recibido de manos de Borges otro premio literario.&nbsp;Con m&aacute;s de 90 a&ntilde;os, llena de vitalidad, un poco arisca y un poco intrigante, los documentalistas se acercan a su casa de La Plata para registrar sus d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Este documental pas&oacute; por el BAFICI y circul&oacute;, gracias al magnetismo de su protagonista y el comentario entusiasta de quienes se lo fueron cruzando, por festivales y todo tipo de ciclos. <strong>Est&aacute; disponible en Vimeo hasta el 1&deg; de julio</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Beatriz Portinari: Un documental sobre Aurora Venturini</strong></em><strong>, de Agustina Massa y Fernando Krapp, se puede ver en Vimeo </strong><a href="https://vimeo.com/807496296" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>en este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Entrevista con Julio Cort&aacute;zar.</strong> Una conversaci&oacute;n que sirve como repaso de una carrera y, tambi&eacute;n, como un documento hist&oacute;rico. Entre finales de los &lsquo;70 y durante buena parte de los &lsquo;80 el espa&ntilde;ol Joaqu&iacute;n Soler Serrano se dedic&oacute; a entrevistar a grandes personalidades del mundo del arte, el pensamiento, el deporte, la m&uacute;sica y la literatura mundial, entre otros para un programa que se llam&oacute; A fondo y se emiti&oacute; por Radiotelevisi&oacute;n Espa&ntilde;ola (hoy RTVE).<strong> As&iacute; fue que, en charlas que duraban casi dos horas, logr&oacute; dialogar frente a c&aacute;maras con figuras como Leopoldo Torre Nilsson, Alberto Ginastera, Marguerite Duras, Chabuca Granda, Salvador Dal&iacute; y Jorge Luis Borges, entre muchos otros</strong>. Uno de los de los primeros invitados al ciclo fue el escritor argentino <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>, que habl&oacute; con Serrano en 1977 e hizo un repaso sobre varios de sus libros. Esas im&aacute;genes, como ocurre con buena parte del ciclo, se conservan hasta la actualidad en el archivo de RTVE y est&aacute;n disponibles en la p&aacute;gina web del canal espa&ntilde;ol.
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                Una toma de la entrevista de Cortázar con el presentador español, en 1977.                            </span>
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        <strong>A fondo, con Julio Cort&aacute;zar, se puede ver en RTVE </strong><a href="https://www.rtve.es/play/videos/a-fondo/julio-cortazar/1051583/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>a trav&eacute;s de este enlace</strong></a><strong>.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/dia-escritor-escritora-ocho-documentales-online-celebrar-obra-grandes-autores-argentina_1_10288127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 09:09:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día del escritor y la escritora: ocho documentales online para celebrar la obra de grandes autores de Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura argentina,Jorge Luis Borges,Julio Cortázar,Alejandra Pizarnik,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La voz perdida del caso Padilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voz-perdida-caso-padilla_129_10004901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/284dd8c4-aaf6-46fa-b53b-aa2b73cb41f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La voz perdida del caso Padilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La difusión pública de los videos originales y completos de la autoinculpación del poeta cubano Heberto Padilla, quien durante un juicio televisado se acusó a sí mismo de contrarrevolucionario, permite al autor volver sobre una disputa cultural y política que agrietó en 1971 la relación entre el castrismo y el campo intelectual.</p></div><p class="article-text">
        De repente, una voz nos ofrece el verdadero calado de una disputa cultural y pol&iacute;tica que agriet&oacute; en 1971 la relaci&oacute;n entre el castrismo y el campo intelectual. Hablamos de la <em>autoconfesi&oacute;n </em>del poeta <strong>Herberto Padilla</strong>, una divisoria de aguas que a la distancia parece anecd&oacute;tica y, sin embargo, tuvo una fuerza tect&oacute;nica en la ciudad letrada. Durante a&ntilde;os se conocieron apenas fragmentos de su testimonio -supuestamente contrito- ante representantes de la Uni&oacute;n de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Despu&eacute;s circul&oacute; el texto completo y, desde hace pocos d&iacute;as, pudimos escuchar y ver completamente a <em>ese </em>Padilla. La exhumaci&oacute;n audiovisual de aquel episodio de hace 51 a&ntilde;os provoca escalofr&iacute;os. Esa situaci&oacute;n inquisitorial, hab&iacute;a sido recreada hace un a&ntilde;o por un grupo de artistas disidentes, que leyeron en voz alta el discurso autoincriminatorio. Fragmentos de ese material vertebran a su vez el reciente documental de <strong>Pavel Giroud</strong>, <em>El caso Padilla, </em>que incluye a algunos testigos de aquel momento inaugural: el 71 no solo es el nombre de un recomendable ensayo de <strong>Jorge Fornet</strong>, subtitulado &ldquo;anatom&iacute;a de una crisis&rdquo;. Supuso a su vez el comienzo en la isla del llamado quinquenio gris o negro. La disputa crom&aacute;tica se resuelve sin dudas hacia la segunda tonalidad si se presta el o&iacute;do y tambi&eacute;n la vista a este documento f&iacute;lmico.
    </p><p class="article-text">
        Para asomarse a lo que ocurri&oacute; entonces hay que retroceder todav&iacute;a m&aacute;s en el tiempo. Primero, a 1960. El 17 de abril de ese a&ntilde;o arrib&oacute; al puerto de Casilda el buque cisterna Andrey Vyshinsky. Sus primeras gotas de petr&oacute;leo sacaron a la Revoluci&oacute;n de un problema para llevarla a otro: en aras de defenderse del hostigamiento de Washington se acept&oacute;, despu&eacute;s de amagues de autonom&iacute;a, el padrinazgo sovi&eacute;tico. De esta manera, el nombre de Vyshinsky, nada menos que el fiscal de los Procesos de Mosc&uacute;, como se conocieron las farsas judiciales de Stalin concluidas en asesinatos sumarios, aport&oacute; una simiente que exced&iacute;a el flujo de crudo. El germen del caso Padilla hab&iacute;a venido de ultramar y encontrar&iacute;a en los estalinistas cubanos un ecosistema apto para su reproducci&oacute;n. De hecho, el primer gran y decisivo incidente en el campo de la cultura tendr&iacute;a lugar un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El petr&oacute;leo sovi&eacute;tico puso en funcionamiento una econom&iacute;a sometida a fuertes tensiones y, a la vez, facilit&oacute; una peculiar conversi&oacute;n. As&iacute; como el negro esclavo preserv&oacute; sus creencias e identidad escondiendo el nombre sus Orishas debajo de las m&aacute;scaras cristianas &ndash;Babalu-ay&eacute; pas&oacute;, por ejemplo, a llamarse San L&aacute;zaro, y Och&uacute;n, la Virgen del Cobre-, el cubano tuvo que recurrir al simulacro como forma de supervivencia. Unos y otros resultaron sujetos sincr&eacute;ticos, aunque solo el primero fue consecuencia de un proceso de sedimentaci&oacute;n cultural entre africanos, criollos y espa&ntilde;oles. En el segundo caso, un conflicto entre potencias vincul&oacute; a dos culturas dif&iacute;cil de compatibilizar. Result&oacute; una asimilaci&oacute;n contingente y artificial, aunque no menos conflictiva. El libreto que, de tanto repetirlo, muchos aceptaron como verdad, deriv&oacute; en algunas pr&aacute;cticas que 1971 terminan de explicar cabalmente.
    </p><p class="article-text">
        Y Padilla, ah&iacute;. Su muerte c&iacute;vica e intelectual dej&oacute; heridas irreparables. El escenario punitivo comenz&oacute; a prepararse en 1968, el a&ntilde;o de la Ofensiva Revolucionaria que se propuso construir el socialismo y el comunismo al mismo tiempo. Aquel a&ntilde;o, Padilla, pol&iacute;glota y poeta con aires de<em> enfant terrible,</em> fuerte cr&iacute;tico en privado y a veces en p&uacute;blico del &ldquo;socialismo real&rdquo;, hab&iacute;a ganado el concurso de la UNEAC con su libro <em>Fuera del Juego.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Los poetas cubanos ya no sue&ntilde;an</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(ni siquiera en la noche).</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis amigos no deber&iacute;an exigirme que rechace estos s&iacute;mbolos perplejos que han asaltado mi cultura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(Ellos afirman que es inglesa.)</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuesta encontrar desde el presente los sentidos que tanto irritaron al liderazgo castrista. En lo que respecta al mismo poema &ldquo;Fuera del juego&rdquo;, descubrimos un bajo coeficiente de optimismo, iron&iacute;a, tambi&eacute;n, cierto distanciamiento, pero, &iquest;qu&eacute; m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Al poeta, desp&iacute;danlo!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ese no tiene aqu&iacute; nada que hacer.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No entra en el juego.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No se entusiasma.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No pone en claro su mensaje.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No repara siquiera en los milagros.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se pasa el d&iacute;a entero cavilando.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Encuentra siempre algo que objetar.</em>
    </p><p class="article-text">
        El poemario se public&oacute; con una aclaratoria de la UNEAC. &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n o a qui&eacute;nes sirven estos libros? &iquest;Sirven a nuestra revoluci&oacute;n, calumniada en esa forma, herida a traici&oacute;n por tales medios?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre la veleidad y el malestar genuino, Padilla se convirti&oacute; en sin&oacute;nimo de la desafecci&oacute;n, un referente desprejuiciado de quienes aterrizaban en La Habana para indagar sobre la marcha caribe&ntilde;a hacia el socialismo. Con ese prop&oacute;sito viajaron <strong>Rene Dumont</strong>, <strong>Hans Magnus Enzensberger</strong> y <strong>K.S. Karol</strong>. Hablamos de tres intelectuales de izquierda cuyos libros, <em>Cuba, &iquest;es socialista?</em>, <em>El interrogatorio de la Habana </em>y <em>Los guerrilleros en el poder, </em>provocaron ronchas de irritaci&oacute;n. Dumont fue prof&eacute;tico. Le hab&iacute;a interesado demostrar &ldquo;el precio elevado de la precipitaci&oacute;n&rdquo;, es decir, la tentativa de construir el socialismo y el comunismo al mismo tiempo. Dudaba, a pesar de los &ldquo;caracteres originales&rdquo; de la Revoluci&oacute;n, de la posibilidad de &ldquo;superar muy pronto los est&iacute;mulos materiales&rdquo; mientras, a la par, se otorgaban &ldquo;muchos privilegios a su grupo dirigente&rdquo;. Intentaba preguntarse &ldquo;si la militarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a posibilita el surgimiento de un cierto tipo de socialismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso Padilla no puede dejar de analizarse, con esos libros en el fondo, como el detonador de una ruptura anunciada con parte de los intelectuales europeos y norteamericanos (basta revisar el libro de <strong>Rafael Rojas</strong>, <em>Traductores de la utop&iacute;a. La Revoluci&oacute;n cubana y la nueva izquierda en Nueva York</em>) que termin&oacute; arrastrando a parte de los latinoamericanos. Vayamos a los hechos: el poeta fue llevado de su casa por agentes de seguridad en abril a un centro de detenci&oacute;n e interrogatorio. &ldquo;El encarcelamiento de Padilla era la culminaci&oacute;n de una escalada iniciada cuatro a&ntilde;os&rdquo;, se&ntilde;alaron en una carta p&uacute;blica a <strong>Fidel Castro</strong> nada menos que <strong>Simone de Beauvoir</strong>, <strong>Italo Calvino</strong>, <strong>Fernando Claud&iacute;n</strong>, <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>, <strong>Jean Daniel</strong>, <strong>Marguerite Duras</strong>, el propio Enzensbeger, <strong>Jean-Paul Sartre</strong>, <strong>Rossana Rossanda</strong>, <strong>Jorge Sempr&uacute;n</strong>, <strong>Mario Vargas Llosa</strong>, <strong>Carlos Franqui</strong>, <strong>Carlos Fuentes</strong>, <strong>Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez</strong>, entre otros. &ldquo;Tememos la reaparici&oacute;n de una tendencia sectaria mucho m&aacute;s violenta y peligrosa que la denunciada por usted en marzo de 1962&rdquo;, le dicen.
    </p><p class="article-text">
        Padilla permaneci&oacute; m&aacute;s de un mes encerrado y recuper&oacute; su libertad para <em>confesar</em> sus antiguas <em>felon&iacute;as</em>. Escucharlo y verlo estremece.
    </p><p class="article-text">
        <em>De estas actitudes, de estas posiciones, nunca me cansar&eacute; de arrepentirme mientras viva, nunca podr&eacute; arrepentirme en realidad cuando he visto la cantidad de enemigos que vienen a nuestro pa&iacute;s disfrazados de poetas, de teatristas, de soci&oacute;logos, de fot&oacute;grafos, de lo que sea posible&hellip; &iquest;Para qu&eacute; vienen? &iquest;A ver, a admirar la Revoluci&oacute;n? </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Padilla se lamenta luego de sus &ldquo;torpezas&rdquo; y &ldquo;errores&rdquo;, motivados por &ldquo;el deslumbramiento por las grandes capitales, por la difusi&oacute;n internacional, por las culturas for&aacute;neas&rdquo;. Dice que, a pesar del cansancio, est&aacute; frente a sus colegas porque quiere hablar y &ldquo;liberarse de un pasado&rdquo; que le pesa&ldquo;. Ha hablado casi una hora cuando sucede algo que la letra impresa nunca ha permitido constatar en su dimensi&oacute;n. Padilla va m&aacute;s all&aacute; de infligirse la humillaci&oacute;n: deviene <em>otro</em>. Nos hab&iacute;amos referido antes al simulacro y la santer&iacute;a, el juego de m&aacute;scaras como modo de supervivencia. Hacerse pasar por otro o <em>serlo </em>por unos instantes. En los toques de santo, el ritual de la comunidad afrocubana, por muchos a&ntilde;os clandestino o semi tolerado, el fren&eacute;tico repicar de los tambores habilita a que a los participantes se le <em>monte </em>una deidad y que, en virtud de sus atributos, femeninos (la citada Ochun, por ejemplo) o masculinos (Chang&oacute;, el orisha del trueno, pongamos), los afectados comiencen una suerte de performance mim&eacute;tica basada en la reproducci&oacute;n de gestos y movimientos propios de la figura invocada. El toque habilita esa transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A Padilla, si seguimos su protocolo, no se le <em>mont&oacute; </em>un santo venido con los barcos esclavistas sino el mismo dios estatal: Fidel Castro, acompa&ntilde;ado tal vez de otro fantasma, el propio Vishinsky. &iquest;Se dej&oacute; <em>montar</em>? &iquest;Fue una venganza tan secreta como sutil?<em> </em>&iquest;La urdi&oacute; conscientemente con el &uacute;nico consuelo de ser redimido por la historia? Lo cierto es que el poeta se apropi&oacute; de inflexiones ret&oacute;ricas y ademanes del l&iacute;der, repiti&oacute; la coreograf&iacute;a de sus brazos, con ese dedo &iacute;ndice que enfatizaba en el aire la perorata. &iquest;Qu&eacute; nos dicen esos rasgos y el teatro ac&uacute;stico que eman&oacute; de su garganta? &iquest;Qu&eacute; entendieron los escritores y artistas cubanos sentados delante suyo? &iquest;Hab&iacute;a sido Padilla apenas <em>mediador</em> de una admonici&oacute;n, como en un toque de santo estatizado? Les recomiendo que vayan a YouTube, a partir del minuto 14.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <em>Yo s&eacute; que hay muchos suspicaces &ndash;lo s&eacute;&ndash; que piensan, que piensan de un modo especial, singular, de un modo caracter&iacute;stico de ciertas zonas, de esta autocr&iacute;tica hondamente sentida. Y yo me digo que peor para ellos si no comprenden el valor moral que puede tener mi conducta, que puede tener una autocr&iacute;tica. Peor para ellos, para esos suspicaces, si no entienden, si no son capaces de comprender lo que significa que a un hombre que ha cometido errores se le permita la oportunidad de confesarlos, de explicarlos delante de sus compa&ntilde;eros y de sus amigos; peor para ellos, para esos suspicaces, si no creen en lo que yo estoy diciendo. Peor para ellos. Porque yo conozco, como muchos de ustedes, escritores revolucionarios que est&aacute;n aqu&iacute; presente, y que han tenido que dar ese salto de fuego de las propias caracter&iacute;sticas tan negativas que constituyen ese &aacute;ngulo enfermizo de la personalidad creadora. Si no comprenden, peor para ellos.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Padilla presta su cuerpo y su dedo apunta hacia el auditorio.
    </p><p class="article-text">
        &hellip;<em>estoy convencido de que muchos de los que yo veo aqu&iacute; delante de m&iacute; mientras yo he estado hablando durante todo este tiempo, se han sentido consternados de cu&aacute;nto se parecen sus actitudes a mis actitudes, de cu&aacute;nto se parece mi vida, la vida que he llevado, a la vida que ellos llevan, han venido llevando durante todo este tiempo, de cu&aacute;nto se parecen mis defectos a los suyos, mis opiniones a las suyas, mis bochornos a los suyos. Yo estoy seguro de que ellos estar&aacute;n muy preocupados, de que estuvieron muy preocupados, adem&aacute;s, por mi destino durante todo este tiempo, de qu&eacute; ocurrir&iacute;a conmigo. Y de que al o&iacute;r estas palabras ahora dichas por m&iacute; pensar&aacute;n que con igual raz&oacute;n la Revoluci&oacute;n los hubiera podido detener a ellos. Porque la Revoluci&oacute;n no pod&iacute;a seguir tolerando una situaci&oacute;n de conspiraci&oacute;n venenosa de todos los grupitos de desafectos de las zonas intelectuales y art&iacute;sticas.</em>
    </p><p class="article-text">
        El poeta encontr&oacute; la luz durante sus conversaciones con los agentes de la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <em>La correlaci&oacute;n de fuerzas de la Am&eacute;rica Latina no puede tolerar que un frente, como es el frente de la cultura, sea un frente d&eacute;bil; no pod&iacute;a seguir tolerando esto. Y si no ha habido m&aacute;s detenciones hasta ahora, si no las ha habido, es por la generosidad de nuestra Revoluci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se queda ah&iacute;. El lugar de la confesi&oacute;n inducida pod&iacute;a haber sido ocupado por los otros.
    </p><p class="article-text">
        <em>Veo en muchos de los compa&ntilde;eros que est&aacute;n aqu&iacute;, cuyas caras est&aacute;n aqu&iacute;, errores muy similares a errores de los que ye comet&iacute;. Y si estos compa&ntilde;eros no llegaron al grado de deterioro moral, de deterioro moral a que yo llegu&eacute;, eso no los exime de ning&uacute;n modo de ninguna culpa. Quiz&aacute;s entre sus papeles, entre sus poemas, entre sus cuentecitos existen p&aacute;ginas tan bochornosas como muchas de las p&aacute;ginas que felizmente nunca se publicar&aacute;n y que estaban entre mis papeles.</em>
    </p><p class="article-text">
        En mayo se conoci&oacute; una segunda carta de intelectuales a Castro: &ldquo;Creemos un deber comunicarle nuestra verg&uuml;enza y nuestra c&oacute;lera. El lastimoso texto de la confesi&oacute;n que ha firmado Heberto Padilla s&oacute;lo puede haberse obtenido por medio de m&eacute;todos que son la negaci&oacute;n de la legalidad y la justicia revolucionarias&rdquo;. La suscribieron tambi&eacute;n esta vez <strong>Carlos Monsiv&aacute;is</strong>, <strong>Pier Paolo Pasolini</strong>, <strong>Tamara Deutscher</strong>, <strong>Istv&aacute;n M&eacute;sz&aacute;ros</strong>, <strong>Alain Resnais</strong>, <strong>Jos&eacute; Revueltas</strong> y <strong>Juan Rulfo</strong>. Cort&aacute;zar y Garc&iacute;a M&aacute;rquez se abstuvieron. &iquest;Lo habr&iacute;an hecho de haber podido escuchar y ver esas escenas?
    </p><p class="article-text">
        <em>Los guerrilleros en el poder</em>, el voluminoso ensayo del polaco-franc&eacute;s Karol, sigue siendo extraordinario. Lo termin&oacute; de escribir en 1969. Se edit&oacute; dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde. En su pr&oacute;logo a la edici&oacute;n italiana, de 1972, denunciaba el &ldquo;enmudecimiento de las voces te&oacute;ricamente m&aacute;s comprometidas&rdquo; y que se nucleaban en la revista <em>Pensamiento Cr&iacute;tico. </em>El autor, marxista, en la l&iacute;nea de <strong>Isaac Deutscher</strong>, el gran bi&oacute;grafo de Trotsky, expresaba a su vez el estupor por la situaci&oacute;n que hab&iacute;a atravesado Padilla y el tenor de una &ldquo;sorprendente autocr&iacute;tica&rdquo; en la cual &ldquo;se acusaba&rdquo; a s&iacute; mismo &ldquo;entre otras cosas de haber proporcionado informaci&oacute;n a dos conocidos agentes de la CIA&rdquo;, el propio Karol y Dumont. &ldquo;No es preciso decir que Padilla no hubiera podido procurarme informaci&oacute;n pol&iacute;tica ni aun en caso de necesidad: mis fuentes de informaci&oacute;n han sido los dirigentes cubanos, el propio Castro&rdquo;. Lo que afloraba en la isla era la &ldquo;antigua intolerancia&rdquo; y la &ldquo;incapacidad de algunos dirigentes comunistas para acoger una cr&iacute;tica o darle una r&eacute;plica razonada, sin recurrir al viejo m&eacute;todo de denunciar como enemigo &ndash;asalariado, a ser posible- a cualquiera que observe desapasionadamente su historia&rdquo;. De hecho, Fidel, quien hab&iacute;a llevado de la mano a Karol a numerosas de sus actividades, comenz&oacute; a hablar de los &ldquo;escritorzuelos&rdquo; europeos que, sin vivir las dificultades de la revoluci&oacute;n cubana se atrev&iacute;an a mirarla a distancia con pizcas de dudas.
    </p><p class="article-text">
        La Cuba actual en nada se parece a la del 71 aunque los choques entre la cultura y el poder siguen obedeciendo a la misma matriz. A eso hay que sumarle que los dramas actuales son mucho m&aacute;s desgarradores. La militarizaci&oacute;n de le econom&iacute;a intuida por Dumont ha adquirido rasgos insospechados entonces: una coalici&oacute;n castrense y hotelera, el grupo econ&oacute;mico y financiero Gaesa, maneja los resortes de un pa&iacute;s que, en plena pandemia, destin&oacute; gran parte de sus inversiones a un sector tur&iacute;stico que nunca termina de ocuparse a pleno y desatendi&oacute; con esp&iacute;ritu neoliberal a los sectores de educaci&oacute;n y salud. A los intelectuales ya no les interesa el devenir del tr&oacute;pico entr&oacute;pico. La voz recuperada de Padilla deber&iacute;a sin embargo obligarnos no solo a revisar aquella temporada siniestra sino a decir finalmente aquello que el pudor, el miedo a &ldquo;hacerle el juego al enemigo&rdquo; nos llam&oacute; a silenciar.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/voz-perdida-caso-padilla_129_10004901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2023 03:02:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La voz perdida del caso Padilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Heberto Padilla,Fidel Castro,Revolución Cubana,Julio Cortázar,Gabriel García Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sol sale para todos: El libro de Manuel y el álbum doble de Pescado Rabioso, cincuenta años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sol-sale-libro-manuel-album-doble-pescado-rabioso-cincuenta-anos-despues_129_9964014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f03ec614-7f41-49c1-8f6e-947c7ecc43da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sol sale para todos: El libro de Manuel y el álbum doble de Pescado Rabioso, cincuenta años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquella novela de Cortázar, cargada de una música ajena a la mayoría de los lectores, y el disco, modernista, lírico y brutal, buscaban públicos distintos, dice el autor. A la distancia, pueden integrarse como frescos de una época de ebullición tan invocada como desconocida.</p></div><p class="article-text">
        Hace medio siglo el pa&iacute;s bull&iacute;a.&nbsp;Medio siglo, y todav&iacute;a salimos a la b&uacute;squeda de esos sentidos efervescentes, los restos sonoros de una Argentina perdida (de rota, tambi&eacute;n). En el lejano febrero de 1973 se desplegaba la campa&ntilde;a electoral que llevar&iacute;a a la presidencia a H&eacute;ctor C&aacute;mpora. &ldquo;Todos al frente al frente con Per&oacute;n&rdquo;, invitaba la m&uacute;sica promocional del FREJULI, pero ese anhelo de totalidad era invocado tambi&eacute;n desde la publicidad y la canci&oacute;n hasta la literatura. &ldquo;Sale el sol para todos&rdquo;, promet&iacute;a ese 73 el vino Rojo Trapal y la pantalla, aunque blanco y negro, suger&iacute;a un horizonte bermell&oacute;n. &ldquo;Yo tengo fe que todo cambiar&aacute;&rdquo;, confiaba Palito. &ldquo;Cambiar la realidad para todos&rdquo;, aspiraba uno de los personajes centrales de <em>El libro de Manuel</em>, la novela m&aacute;s pol&iacute;tica y discutible de Julio Cort&aacute;zar, que hace 50 febreros entraba en imprenta. &ldquo;Todo gigante muere cansado de devorar a los de abajo&rdquo;, cantaba ese mismo mes Luis Alberto Spinetta. &ldquo;Crist&aacute;lida&rdquo; cerraba el bell&iacute;simo &aacute;lbum doble de Pescado Rabioso.
    </p><p class="article-text">
        Aquella novela, cargada de m&uacute;sica, una m&uacute;sica ajena a la mayor&iacute;a de los lectores, como veremos, y ese disco, modernista, l&iacute;rico y brutal, buscaban p&uacute;blicos distintos. <strong>Pero, a la distancia, pueden integrarse como frescos de una &eacute;poca tan invocada como desconocida.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cort&aacute;zar escribe desde Par&iacute;s, convencido que su &ldquo;arma&rdquo;, la literatura, es el equivalente a la metralla de un guerrillero. <strong>La novela fue su ofrenda a la causa revolucionaria.</strong> Esa narrativa realizada sobre la base de distintas t&eacute;cnicas y montajes tienen un destinatario, Manuel, beb&eacute; de poco m&aacute;s de un a&ntilde;o que, alg&uacute;n d&iacute;a, cuando el mundo, se presume, habr&aacute; cambiado, podr&aacute; comprender las razones de lo que tiene delante de sus ojos. Sin embargo,<strong> la novela ha envejecido mal.</strong> El personaje Manuel podr&iacute;a preguntarse, ya cincuent&oacute;n, por qu&eacute; le dejaron semejante presente, cuyos efectos no fueron nunca alcanzados. Las malas lecturas que tuvo en su momento la novela de circulaci&oacute;n nos ofrecen una diagonal interpretativa. Recordemos: <em>El libro de Manuel</em> cuenta las peripecias en Par&iacute;s de una cofrad&iacute;a latinoamericana que incluye a varios argentinos. Ellos forman &ldquo;la Joda&rdquo;. El grupo de aspiraciones revolucionarias y nombre estramb&oacute;tico parece la superaci&oacute;n dial&eacute;ctica del Club de la Serpiente. Si en uno, el de <em>Rayuela, </em>reinaba el jazz y la conversaci&oacute;n improductiva, el otro se abre al secuestro diletante de un funcionario con atributos regionales, llamado &ldquo;el VIP&rdquo;. El bot&iacute;n de la guerra urbana ser&iacute;a intercambiado por prisioneros pol&iacute;ticos. Pero antes de lograr el objetivo, y por un desliz sentimental, son encontrados por la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; opina de <em>Libro de Manuel</em> de Julio Cort&aacute;zar?&rdquo; La pregunta de <em>Crisis </em>en su primer n&uacute;mero, que sali&oacute; a la veinte pocas semanas antes de la asunci&oacute;n de C&aacute;mpora, fue respondida con diversas coloraciones de la sospecha. &ldquo;El europeo Cort&aacute;zar nos mira. Pero no dejemos de leerlo&rdquo;, respondi&oacute; Osvaldo Bayer. &ldquo;A nosotros los trabajadores nos importa m&aacute;s Evita que Plat&oacute;n&rdquo;, la soslay&oacute; el ex secretario general de la CGT de los Argentinos, Raimundo Ongaro. &ldquo;Simplista e ingenua&rdquo;, remat&oacute; Liliana Hecker, del <em>Escarabajo de Oro.</em> Ya en 1974, Beatriz Sarlo lo califica en <em>Los libros</em> de &ldquo;escritor peque&ntilde;o burgu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de asuntos estrictamente relacionados con el pudor, la eficacia de la forma o sus procedimientos,<strong> la querella tiene como trasfondo el problema de la autonom&iacute;a del arte</strong> del cual el propio Cort&aacute;zar no se desentiende: &ldquo;en lo que llevamos visto el hombre nuevo suele tener cara de viejo apenas ve una minifalda o una pel&iacute;cula de Andy Warhol&rdquo;. Pero en un pliegue m&aacute;s desatendido, aunque no menos importante est&aacute; la m&uacute;sica. Los narradores y a la vez testigos de los hechos que se novelan (Andr&eacute;s y &ldquo;el que te dije&rdquo;) son inocultablemente mel&oacute;manos. De un modo inveros&iacute;mil, enfrentado a todo c&oacute;digo realista o documental. Parte de las predilecciones de los personajes, que eran las de Cort&aacute;zar, se desconoc&iacute;an en Argentina, eran <strong>patrimonio de minor&iacute;as entre las minor&iacute;as culturales</strong> o pod&iacute;an ser entendidos como una marca de abolengo &ldquo;peque&ntilde;o burgu&eacute;s&rdquo;. Mozart (sus quintetos), Bela Bartok, Luciano Berio, el ex integrante de la guerrilla griega durante la Segunda Guerra y campe&oacute;n de la m&uacute;sica estoc&aacute;stica, Ianis Xenakis (&ldquo;Vos con tu Xenakis y tu culturita de sof&aacute; y l&aacute;mpara a la izquierda&rdquo;, le dice Lonstein a Andr&eacute;s), y hasta Joni Mitchell, famosa despu&eacute;s de Woodstock, &iexcl;Caetano Veloso!, Juan Carlos Paz, Pedro Maffia, Eduardo Fal&uacute; y un cl&aacute;sico cortazariano: Jerry Roll Morton. Cort&aacute;zar los hace desfilar ante los ojos del lector como<strong> ciudadanos de la profusa discoteca de un arist&oacute;crata del gusto</strong>. &iquest;Los educaba para la lucha o para el solaz con auriculares que tanto usaba en privado?<strong> &iquest;La toma del poder o la sofisticaci&oacute;n y curiosidad musical? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El escritor le dedica varios extensos p&aacute;rrafos a <em>In C</em>, una obra Terry Riley, una obra de 1964, nacida en el ambiente creativo que pari&oacute; al hipismo en San Francisco, y que contribuy&oacute; de manera decisiva a fundar el minimalismo. <em>Libro de Manuel </em>disecciona en clave pol&iacute;tica el <em>modus operandi </em>de esa larga pieza que lleg&oacute; al disco en 1968: &ldquo;And&aacute; a saber, reconoce el que te dije, pero en todo caso vos pod&eacute;s juntar a treinta pibes, explicarles el mecanismo, y durante una hora har&aacute;n una m&uacute;sica del carajo; si extrapolas podr&iacute;an invitar a todos los de Boca o de River a mandarse el Terry Riley un domingo de tarde, reparti&eacute;ndoles unas quenitas y otras cornamusas f&aacute;ciles y baratas; casi todo el mundo es capaz de leer las notas, sin contar que hay el sistema de cifras, de letras y otras simplificaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de los impugnadores de la novela, Andr&eacute;s, quien cavila hasta el final sobre su pertenencia a &ldquo;la Joda&rdquo; por miedo a perder su individualidad, debi&oacute; haber sido el personaje m&aacute;s irritante al reivindicar &ldquo;el derecho de escuchar free jazz si me da la gana y no hago mal a nadie&rdquo;. Si &ldquo;el que te dije&rdquo; valoraba a Riley, el m&aacute;s hippie de los compositores de posguerra, Andr&eacute;s est&aacute; obsesionado con una obra de Karlheinz Stockhausen, el mismo al que los Beatles incluyeron en la portada de <em>Sgt. Pepper&acute;s Lonely Hearts Club Band</em>: 
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi problema de esa noche antes de que vinieran Marcos y Lonstein a partirme por el eje, cordobeses del carajo, era entender por qu&eacute; no pod&iacute;a escuchar la grabaci&oacute;n de </em>Prozession<em> sin distraerme y concentrarme alternativamente, y pas&oacute; un buen rato antes de que me diera cuenta de que la cosa estaba en el piano. Entonces es as&iacute;, basta repetir un pasaje del disco para corroborarlo; entre los sonidos electr&oacute;nicos o tradicionales pero modificados por el empleo que hace Stockhausen de filtros y micr&oacute;fonos, de cuando en cuando se oye con toda claridad, con su sonido propio, el piano. Tan sencillo en el fondo: el hombre viejo y el hombre nuevo en este mismo hombre sentado estrat&eacute;gicamente para cerrar el tri&aacute;ngulo de la estereofon&iacute;a, la ruptura de una supuesta unidad que un m&uacute;sico alem&aacute;n pone al desnudo en un departamento de Par&iacute;s a medianoche</em>.
    </p><h3 class="article-text">Pescado</h3><p class="article-text">
        Insurgencia y m&uacute;sica confluyen de modo desopilante en la novela (al comandante montonero Roberto Perd&iacute;a le llev&oacute; cuatro d&eacute;cadas descubrir a Charly Garc&iacute;a, como reconoce en su voluminosa memoria personal) mientras Pescado Rabioso pone en escena lo contrario en <strong>uno de los gags que protagoniza en </strong><em><strong>Rock hasta que se ponga el sol</strong></em><strong>,</strong> la pel&iacute;cula que, en sinton&iacute;a con su disco doble, se estren&oacute; en febrero de 1973. El grupo que integraban Spinetta, David Leb&oacute;n, Carlos Cutaia y Black Amaya tiene tres apariciones en el filme que dirigi&oacute; An&iacute;bal Uset y cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n en el gui&oacute;n del productor Jorge &Aacute;lvarez. En la primera, los m&uacute;sicos caminan despreocupados por una calle arbolada de San Isidro. Avanzan entre sonrisas mientras que un Fiat 128, y un Impala negro, manejado por un chofer y con un hombre &ldquo;importante&rdquo; en el asiento trasero, se preparan para confluir en un mismo punto, frente a una casa. Del 128, sale un joven. Viste una campera de jean y usa el pelo y las patillas largas, como si fuera el Joe Cocker de Woodstock. &nbsp;De pronto, saca un arma y apunta contra su objetivo. El proyectil se incrusta en el abdomen de David Leb&oacute;n. El bajista y cantante se toma la zona del impacto, que empieza a te&ntilde;irse de rojo. Se acerca al autor del disparo y lo increpa: &ldquo;qu&eacute; hac&eacute;s loco, &iquest;no te das cuenta? &iexcl;Pero mir&aacute; lo que me hizo este tipo, loco! Esto yo no me lo merezco, &iexcl;ven&iacute; para ac&aacute;!&rdquo;. El atacante lo mira en silencio, impert&eacute;rrito. Si hasta ese momento se manten&iacute;a la duda sobre el agresor, la amenaza de Leb&oacute;n la despeja. &ldquo;Si fuera otro tipo, &iquest;sab&eacute;s lo que te hago? En cana te meto, taradito&rdquo;. &iquest;Qui&eacute;n ser&iacute;a ese &ldquo;otro tipo&rdquo; que dice no ser? &iquest;Un delator? &iquest;Una persona &ldquo;com&uacute;n&rdquo;? Con un dedo, Leb&oacute;n refuerza su intimidaci&oacute;n (la de llamar a la polic&iacute;a) y le tizna el rostro de sangre. Desde atr&aacute;s se escucha la voz de un Spinetta. Viste una remera con el rostro de Jimmy Hendrix y acota: &ldquo;tonto&rdquo;, como si glosara la canci&oacute;n de Billy Bond y La Pesada que forma parte de la misma pel&iacute;cula y el disco lanzado tambi&eacute;n a fines de 1972. 
    </p><p class="article-text">
        El gag se termina por corte. Spinetta irrumpe sobre el escenario de un teatro, encorvado y con el dorso desnudo. Sobre su espalda tiene una sirena, acaso la del patrullero que amagaron convocar con tono par&oacute;dico. El &ldquo;Flaco&rdquo; imita su sinusoide caracter&iacute;stica en medio de los aplausos del p&uacute;blico. &ldquo;La cana&rdquo;, se escucha decir, aunque nadie en la sala va preso por &ldquo;cantar canciones de rock&rdquo;. Spinetta se saca la sirena de encima y comienza a sonar &ldquo;Despi&eacute;rtate nena&rdquo;, una canci&oacute;n que cantan indistintamente Leb&oacute;n y Luis. Forma parte de <em>Desatorment&aacute;ndonos</em>, el disco de fines del 72. Pod&iacute;a leerse en su contratapa: &ldquo;el pueblo es la estrella m&aacute;gica. Todos la vemos parecerse al r&iacute;o. Los gusanos de los emperadores trepidan en apocal&iacute;ptico fest&iacute;n. Ellos no tienen tiempo de recurrir a las armas. La estrella las fundi&oacute; todas en un piano infinito. La cabellera de los torturadores sangra en mi carro. Nosotros: desatorment&aacute;ndonos para siempre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a radiante ese disco tambi&eacute;n lleg&oacute; a sonar como fondo en <em>Los traidores</em>, la pel&iacute;cula que se iba a estrenar ese mismo a&ntilde;o. Para el momento de la tortura del sindicalista clasista, Raymundo Gleyzer eligi&oacute; como m&uacute;sica de fondo <em>Post-crucifixi&oacute;n</em>, el tema que sigue en el disco a &ldquo;Despi&eacute;rtate nena&rdquo;, y que contiene <strong>uno de los </strong><em><strong>rif</strong></em><strong>fs m&aacute;s reconocibles de la m&uacute;sica de los setentas</strong>, gracias a las manos de Cutaia. La electricidad en su mayor estado de salvajismo sonoro. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s integra tu grupo?&rdquo;, quiere saber el verdugo, y no habla de rock. &ldquo;&iquest;Vas a hablar o no vas a hablar, carajo? Ac&aacute; no hay mucho tiempo: estamos comiendo. Habl&aacute; o te reventamos. Cont&aacute; todo o al cementerio&hellip; ac&aacute; cantan todos o van a la quinta del &Ntilde;ato&rdquo;, dice el verdugo al hombre que est&aacute; atado en una cama, y que solo responde que no sabe nada. &ldquo;Cont&aacute; &iquest;qui&eacute;nes son? &iexcl;Carajo, bajen esa radio que el compa&ntilde;ero quiere cantar!&rdquo;. La picana se desplaza sobre el pecho y de la radio sale el <em>riff </em>de la canci&oacute;n. &ldquo;Escuchame, esto es suavecito&rdquo;, le dice el torturador, y el volumen de &ldquo;Post-crucifixi&oacute;n&rdquo; sube inexplicablemente. &ldquo;Ponete piola&rdquo;. Pescado domina la situaci&oacute;n. &ldquo;Carajo, baj&aacute; esa m&uacute;sica de una vez que el compa&ntilde;ero va a cantar&rdquo;. Y el sonido pesado de la banda se pierde antes de que la voz de Spinetta pida lo que la escena misma delata: &ldquo;abr&aacute;zame, madre del dolor / Nunca estuve tan lejos de mi cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El salto de calidad entre <em>Desatorment&aacute;ndonos</em> y <em>Pescado II </em>es importante. &ldquo;Pose&iacute;do del alba&rdquo;, &ldquo;Credulidad&rdquo;, con sus pizcas de surrealismo, &ldquo;Corto&rdquo;, con el portentoso &oacute;rgano Hammond, pero, sobre todo, la mencionada &ldquo;Crist&aacute;lida&rdquo;. Cutaia se encarg&oacute; de los arreglos orquestales. El grupo y la orquesta grabaron a sus &oacute;rdenes en condiciones t&eacute;cnicas que solo pueden ser superadas por una voluntad infinita. Y ah&iacute;, en esa larga canci&oacute;n, cuyas secciones se unen a partir del estribillo, podemos leer y escuchar hoy algo sombr&iacute;o y, entonces, inadvertido. Spinetta canta primero &ldquo;todo gigante muere cansado de que lo observen los de afuera&rdquo;. Sobre el final, el autor reescribe la letra como<strong> una admonici&oacute;n que, medio siglo despu&eacute;s, tiene mucha mayor importancia que </strong><em><strong>El libro de Manuel.</strong></em><em> </em>Impresiona la predicci&oacute;n saturnina de Spinetta, siempre tan alejado de la contingencia, pero, a la vez, abierto a dejar que la &eacute;poca estalle en su voz: &ldquo;todo gigante muere cansado de devorar a los de abajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A los 23 a&ntilde;os, Spinetta se encontraba en estado de gracia. El mismo 73, desarmar&iacute;a su banda, grabar&iacute;a <em>Artaud</em> y formar&iacute;a Invisible (quien quiera seguir el recorrido ins&oacute;lito y a la vez tan fecundo vaya a <em>El a&ntilde;o de Artaud</em>, el imprescindible libro de Sergio Pujol). 
    </p><p class="article-text">
        <em>CC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sol-sale-libro-manuel-album-doble-pescado-rabioso-cincuenta-anos-despues_129_9964014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Feb 2023 03:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sol sale para todos: El libro de Manuel y el álbum doble de Pescado Rabioso, cincuenta años después]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Cortázar,Pescado Rabioso,Luis Alberto Spinetta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El legado de Mario Muchnik llega al Cervantes: cuando Cortázar dijo "no" a traducir un Rayuela "intraducible"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/legado-mario-muchnick-llega-cervantes-cortazar-dijo-no-traducir-rayuela-intraducible-muchnik_1_9122848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7de754d3-9a91-4c3c-9d6c-9231cb2c88f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El legado de Mario Muchnik llega al Cervantes: cuando Cortázar dijo &quot;no&quot; a traducir un Rayuela &quot;intraducible&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2017, Muchnik depositó un legado personal en la caja número 1509 de la antigua cámara acorazada del Cervantes, con previsión para abrir dentro de cinco años, en 2022, y que estaba compuesto por una flauta, una caja de música y una foto de Shirley Temple firmada por la actriz.</p></div><p class="article-text">
        La Caja de las Letras del Instituto Cervantes recuper&oacute; este lunes el legado depositado por el editor, fot&oacute;grafo y escritor argentino Mario Muchnik (1931-2022), adem&aacute;s de anunciar que recibir&aacute; la donaci&oacute;n de su archivo personal y parte de su colecci&oacute;n de libros de autores en espa&ntilde;ol en la Biblioteca Patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, Muchnik deposit&oacute; un legado personal en la caja n&uacute;mero 1509 de la antigua c&aacute;mara acorazada del Cervantes, con previsi&oacute;n para abrir dentro de cinco a&ntilde;os, en 2022, y que estaba compuesto por una flauta, una caja de m&uacute;sica y una foto de Shirley Temple firmada por la actriz.
    </p><p class="article-text">
        Dos de los objetos que guard&oacute; en la que fue la c&aacute;mara acorazada del Banco Espa&ntilde;ol del R&iacute;o de la Plata, fueron regalos realizados por sus padres en 1937: una caja de m&uacute;sica llegada de Londres y una fotograf&iacute;a de Shirley Temple adquirida en San Francisco, firmada y dedicada al escritor y editor.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a este dep&oacute;sito se suma la donaci&oacute;n de ese archivo que incluye numerosos documentos. Precisamente, una de las cartas contenidas en este legado forma parte de la correspondencia mantenida con Julio Cort&aacute;zar, en la que el autor argentino rechaza una posible traducci&oacute;n de su obra &ldquo;Rayuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias por su env&iacute;o y por todo el afecto y la buena voluntad que revela. Nada hubiera podido haber sido m&aacute;s grato para m&iacute; que confiarle la traducci&oacute;n parcial o total de mi libro. Con toda franqueza, eso no ser&aacute; posible...&rdquo;, explica la carta de Cort&aacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        El autor de &ldquo;Cronopios y famas&rdquo; prosigue se&ntilde;alando que la traducci&oacute;n que habr&iacute;a enviado Muchnik --no especifica a qu&eacute; idioma-- era &ldquo;correcta&rdquo;, pero presentaba &ldquo;las caracter&iacute;sticas t&iacute;picas de toda versi&oacute;n hecha por alguien carente de una larga experiencia en ese duro oficio&rdquo;, reza la carta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Supongo que en buena medida 'Rayuela' tiene la culpa de resistirse a la traducci&oacute;n. Un ensayo de versi&oacute;n inglesa que acabo de recibir me ha dejado insatisfecho. En fin, lamento que no podamos colaborar como hab&iacute;amos cre&iacute;do posible y solo me resta agradecerle tanta buena voluntad para conmigo&rdquo;, concluye Cort&aacute;zar.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la amistad continu&oacute; pese a este 'rechazo', ya que entre los documentos tambi&eacute;n consta por ejemplo una felicitaci&oacute;n de Navidad de Cort&aacute;zar a Muchnik acompa&ntilde;ada de una fotograf&iacute;a de ambos, sonrientes. El legado tambi&eacute;n incluye por ejemplo una carta a Jos&eacute; Emilio Pacheco o parte de la correspondencia con Ernesto S&aacute;bato, autor de 'El t&uacute;nel', entre otras obras. En una carta dirigida al b&uacute;lgaro El&iacute;as Canetti, Muchnik le escribe sin vueltas: &ldquo;mi carta debiera empezar, sin rodeos, dici&eacute;ndole que yo quiero ser un editor en lengua castellana, editor de toda su obra&rdquo;. La carta est&aacute; fechada en 1973, varios a&ntilde;os antes de que Canetti fuera distinguido con el Premio Nobel de Literatura en 1981, lo que expandi&oacute; el horizonte editorial del argentino.
    </p><p class="article-text">
        En otra misiva, que recoge el diario El Pa&iacute;s, S&aacute;bato le responde: &ldquo;Querido Mario: agradezco much&iacute;simo tu carta, pero opino que debemos cerrar este debate, ya que cada uno va a quedar en sus posiciones iniciales, y s&oacute;lo lograremos herirnos-aunque sea fraternalmente-respondiendo argumentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Buenos Aires en 1931, Mario Muchnik se form&oacute; en F&iacute;sica, destac&oacute; en fotograf&iacute;a -registr&oacute; con su c&aacute;mara el Mayo Franc&eacute;s- y desarroll&oacute; una prestigiosa labor a los dos lados del Atl&aacute;ntico, motivado por el antecedente de su padre Jacobo, tambi&eacute;n editor y publicista. Muchnik particip&oacute; como director editorial en Seix Barral y Ariel y fund&oacute; proyectos propios como el sello Muchnik Editores.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su trayectoria edit&oacute; a autores como Rafael Alberti, Adolfo Bioy Casares, &Iacute;talo Calvino, Julio Cort&aacute;zar, Juan Carlos Onetti, Susan Sontag y Primo Levi, de quien tambi&eacute;n estuvo al frente de sus primeras ediciones al castellano.
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ada por el director del Instituto Cervantes, Luis Garc&iacute;a Montero, la viuda del autor, Nicole Muchnik, es la encargada de recoger los tres objetos personales que el novelista deposit&oacute; en la Caja de las Letras el 24 de mayo de 2017.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en una mesa redonda con el escritor, cr&iacute;tico de arte y exdirector del Cervantes, Juan Manuel Bonet, los escritores Montero Glez y Juan Cruz, y la directora de la editorial Alfaguara, Pilar Reyes, se hablan de todas estas conexiones literarias.
    </p><p class="article-text">
        Muchnik destac&oacute; en su doble faceta, como editor --fundador de la editorial El Aleph-- y como escritor, con obras como 'Mundo jud&iacute;o. Cr&oacute;nica personal', 'Albert Einstein', 'Para mis amigos libreros', 'Lo peor no son los autores', 'Editar 'Guerra y paz'' o 'Ajuste de cuentos', entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/legado-mario-muchnick-llega-cervantes-cortazar-dijo-no-traducir-rayuela-intraducible-muchnik_1_9122848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jun 2022 16:06:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mario Muchnik,Julio Cortázar,Cervantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isol y el desafío de ilustrar a Julio Cortázar en pandemia: “Cuando sos más grande no sentís tan lejanas sus zonas oscuras”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isol-desafio-ilustrar-julio-cortazar-pandemia-sos-grande-no-sentis-lejanas-zonas-oscuras_1_8966347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ea9126d-ef53-4395-a869-fb855c6edcd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1047119.jpg" width="3733" height="2100" alt="Isol y el desafío de ilustrar a Julio Cortázar en pandemia: “Cuando sos más grande no sentís tan lejanas sus zonas oscuras”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de salir "Animalia", una antología que reúne veintiún cuentos clásicos del escritor con ilustraciones de la destacada artista visual. La carrera de una creadora argentina que va de la literatura infantil a las artes plásticas y la música y sorprende a grandes y chicos por todo el mundo.</p><p class="subtitle">Aniversario - Nueve libros para aproximarse a la obra y a la figura de Rodolfo Walsh</p><p class="subtitle">Entrevista - Eugenia Almeida, una escritora audaz: desarmaderos, abismos y el gesto amoroso de contar historias</p></div><p class="article-text">
        Hay cocodrilos que irrumpen en fotos antiguas, conejos hechos de papeles arrugados, canillas que se convierten en la cara de un oso, camellos que se meten adentro de juguetes. Solo se necesita mirar con atenci&oacute;n. Con una atenci&oacute;n pl&aacute;stica, con una intenci&oacute;n l&uacute;dica. <strong>Cuando le propusieron ilustrar cuentos de </strong><a href="https://www.eldiarioar.com/temas/julio-cortazar/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Julio Cort&aacute;zar</strong></a><strong>, la artista visual argentina Isol primero dud&oacute;: le gustaba el reto, pero no sab&iacute;a si iba a conseguir plasmar en im&aacute;genes todo lo que ella recordaba de esos relatos, llenos de bestias a veces muy concretas y a veces imperceptibles.</strong> Pero se puso manos a la obra y, durante el confinamiento m&aacute;s estricto en los d&iacute;as en los que la pandemia paralizaba al mundo, reley&oacute; primero y luego busc&oacute;, con distintas t&eacute;cnicas, acompa&ntilde;ar los veinti&uacute;n relatos que hoy componen la versi&oacute;n ilustrada de <em>Animalia </em>(Alfaguara, 2022), un conjunto de cuentos con una fauna particular recopilados por <strong>Aurora Bern&aacute;rdez</strong>, la albacea literaria del escritor argentino.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CbxodkIORkk/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; siempre me gust&oacute; mucho Cort&aacute;zar. Y me pas&oacute; que, mientras fui haciendo esto, me di cuenta cu&aacute;nto tenemos en com&uacute;n. <strong>Por un lado &eacute;l es una referencia en mi trabajo y tambi&eacute;n hay elementos que tengo en com&uacute;n en cuanto a una cosa medio corrida, en cierto extra&ntilde;amiento de lo cotidiano, en eso de poder tambi&eacute;n jugar con los lugares comunes del lenguaje de la gente.</strong> En eso de encontrar lo fant&aacute;stico en una situaci&oacute;n que parece que no o de buscar un poco ese otro lado que no se ve&rdquo;, se&ntilde;ala por videollamada la ilustradora ante <em>elDiarioAR</em>. En efecto, las historias que exhibe Isol en sus libros m&aacute;s conocidos y celebrados tanto por ni&ntilde;os como por adultos (entre otros, <em>Tener un patito es &uacute;til</em>, <em>El globo</em>, <em>La bella Griselda</em>) se combina eso que parece natural o de todos los d&iacute;as con lo inesperado, con lo fant&aacute;stico. Tambi&eacute;n en los distintos proyectos musicales que encar&oacute;: desde la banda electropop Entre R&iacute;os, hasta el d&uacute;o experimental que integr&oacute; con su hermano, el luthier y m&uacute;sico Zypce.
    </p><p class="article-text">
        Ganadora del Astrid Lindgren Memorial Award, <strong>un premio considerado como el equivalente del Nobel para la literatura infantil</strong>, y con publicaciones editadas por todo el mundo, la artista necesit&oacute; encontrar una clave, &ldquo;una idea englobadora&rdquo; en las historias del autor de <em>Bestiario</em> y a partir de ese momento pudo avanzar para ofrecer un libro inquietante, tanto desde las palabras como desde la imagen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Isol Misenta nació en Buenos Aires, en 1972. Estudió Magisterio en Bellas Artes y se especializa en la narración con imágenes y textos."
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                Isol Misenta nació en Buenos Aires, en 1972. Estudió Magisterio en Bellas Artes y se especializa en la narración con imágenes y textos.                            </span>
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        &ldquo;De pronto pude percibir que Cort&aacute;zar en muchos de sus cuentos muestra una fachada, algo detr&aacute;s de la realidad, o mejor dicho cosas que pueden estar escondidas en esa misma realidad. Bueno, de alguna manera eso es el cuento fant&aacute;stico. Y esto se aplica a todo: a las personas, a nuestra visi&oacute;n del mundo. Siempre hay algo. <strong>Entonces en este libro pens&eacute; en jugar con algunos objetos que son reales pero medio extra&ntilde;ados dentro de su espacio.</strong> Me gustaba esa cosa de que vos pod&eacute;s percibir algo, pero no est&aacute; o en todo caso no sab&eacute;s si est&aacute;&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vos ten&eacute;s un universo muy personal y a la vez te ibas a meter con la obra de un autor que tambi&eacute;n lo tiene. Una vez que aceptaste el desaf&iacute;o y rele&iacute;ste los cuentos, &iquest;c&oacute;mo pensaste tu rol?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando vos como ilustrador te relacion&aacute;s con un texto ten&eacute;s que encontrar un punto de di&aacute;logo en el que te sum&aacute;s a la propuesta del autor y a la propuesta del texto. <strong>El ilustrador se acerca quiz&aacute;s a lo que suele hacer el lector &iquest;no? Para pensar qu&eacute; es la evocaci&oacute;n que quiere hacer la otra persona, qu&eacute; sensaci&oacute;n te quiere dejar. Me sent&iacute; muy libre, en este sentido. Por suerte lo primero que propuse le gust&oacute; primero a la editorial y despu&eacute;s a los herederos de Cort&aacute;zar. </strong>Les gust&oacute; la idea de conectarse un poco con la parte m&aacute;s vinculada con el humor y tambi&eacute;n la parte tierna que tiene Cort&aacute;zar. <strong>En definitiva fue buscar en algo cotidiano para verlo con una lente deformada.</strong> Como hace por ejemplo en el cuento <em>Cefalea</em>. Ah&iacute; &eacute;l trabaja un libro de homeopat&iacute;a y describe toda una situaci&oacute;n muy angustiante en cada uno de sus personajes. Yo misma empec&eacute; a hacer asociaciones con cosas que ve&iacute;a y de pronto ah&iacute; us&eacute; frasquitos que ten&iacute;a de cuando yo misma alguna vez fui por el lado de la homeopat&iacute;a. <strong>Despu&eacute;s es como que el propio objeto te va llevando a estar encerrado, entonces decid&iacute; poner todo eso en una caja. Prob&eacute; miles de opciones, agarr&eacute; hueveras y las met&iacute; con globos. Todo hasta que alguna cosa te lleva a pensar &ldquo;esto va a comunicar algo que es interesante&rdquo;.</strong> La verdad es que son angustiosos varios de los cuentos. Y ley&eacute;ndolos durante la cuarentena, de pronto not&eacute; que algunos eran mucho m&aacute;s angustiantes que cuando le&iacute; a Cort&aacute;zar de adolescente. Quiz&aacute;s porque, cuando sos m&aacute;s grande no sent&iacute;s tan lejanas sus zonas oscuras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cortázar es una referencia en mi trabajo y también hay elementos que tengo en común en cuanto a una cosa medio corrida, en cierto extrañamiento de lo cotidiano, en eso de poder también jugar con los lugares comunes del lenguaje de la gente.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la mayor&iacute;a de los relatos aparecen, se traslucen o se perciben animales. &iquest;C&oacute;mo era tu v&iacute;nculo con lo animal y qu&eacute; te pas&oacute; al tener que incorporarlo en este proyecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo igual que este libro es de animales, pero tambi&eacute;n es muy de personas. Y yo hice un mont&oacute;n de libros que muestran relaciones de animales y ni&ntilde;os. Perros con elefantes o un ni&ntilde;o que se convierte en gato, por ejemplo. En ese sentido hay muchas cosas que no me resultan nada ajenas. <strong>Los animales son muy fascinantes. Eso de no saber si piensan, qu&eacute; piensan, eso de que se supone que viven un eterno presente. Siempre me llamaron la atenci&oacute;n esas cosas que tienen los animales, como los gatos, de pronto, que cuando se van a morir se esconden.</strong> Hay mucho muy desconocido del mundo de los animales. Y a la vez nosotros somos animales tambi&eacute;n de alguna forma. No s&eacute;, todo lo que es de la naturaleza para m&iacute; es algo muy incre&iacute;ble. Nosotros mismos somos incre&iacute;bles, que vivamos con esta forma, con este cerebro. Cualquier ser vivo, si uno se pone a mirarlo, es como un universo de posibilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pensaste en un p&uacute;blico puntual a la hora de planear estas ilustraciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sab&eacute;s que no tengo muy claro nunca nada en ese aspecto porque en mis propios libros tampoco s&eacute;. <strong>Pienso que en este caso al libro lo va a ver gente grande. Pero en general me pasa que tengo que tener un c&oacute;digo en com&uacute;n con el lector al que quiero hablarle. </strong>Muchas veces s&iacute; trabajo pensando que con mis libros lo pueda pasar bien un adulto y un ni&ntilde;o leyendo juntos. En esto caso pienso en alguien que lea los cuentos de Cort&aacute;zar, y sin dudas son cuentos que por lo general se leen a partir de la adolescencia. Pero a m&iacute; me encanta en general relacionarme con textos y contar historias. Entonces es como medio natural que si la historia va para un lado yo voy a ir para donde va la historia. Entonces vamos juntos, el cuento y yo. Quiz&aacute;s hay gente que no entienda por qu&eacute; yo hice alg&uacute;n dibujo para alg&uacute;n cuento, pero bueno, la gracia tambi&eacute;n es sumar algo que no sea lo mismo que ya est&aacute; en el relato. Adem&aacute;s ser&iacute;a imposible hacer lo mismo y que eso fuera interesante como propuesta gr&aacute;fica. <strong>La ilustraci&oacute;n siempre es una opini&oacute;n, es una opini&oacute;n gr&aacute;fica de la lectora que soy yo sobre el material</strong>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Cb8ApygOT6d/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;as que este proyecto surge en un momento inicial de la pandemia, en 2020. &iquest;C&oacute;mo atravesaste  desde lo laboral y desde lo creativo estos tiempos tan extra&ntilde;ados, tan raros, tan novedosos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado siento que decant&oacute; un poco mi trabajo y que pude producir mucho porque ten&iacute;a menos cosas que hacer. <strong>Aunque estaba en casa con los nenes, al no salir la rutina se hizo un poco m&aacute;s simple. </strong>Despu&eacute;s me di cuenta de la necesidad de estar siempre en un proyecto para que la cabeza no se te vaya a la mierda. A m&iacute; me ayud&oacute; un mont&oacute;n tener algo que hacer, porque adem&aacute;s me ordenaba el d&iacute;a. De hecho, trabaj&eacute; en otros dos libros, que presento en la Feria del Libro. Uno es<em> La costura</em> (Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 2021) que lo hice en paralelo a Cort&aacute;zar, y otro que hice tambi&eacute;n en 2020 y se llama <em>Se siente un perro sentado</em> (Ojoreja, 2020) que es un texto de <strong>David Wapner</strong>, un poeta argentino que vive en Israel. Entonces me fueron ofreciendo y fui aceptando cosas. <strong>Por suerte justo antes de la cuarentena nos hab&iacute;amos ido a nuestra casa de campo que est&aacute; cerca de San Miguel del Monte y pasamos ah&iacute; ocho meses: ah&iacute; me hice mi tallercito, me iba comprando por correo las cosas para laburar. Y nada, era como una vida mucho m&aacute;s simple en un sentido</strong>. Pude seguir laburando afortunadamente y eso me ayud&oacute; tambi&eacute;n a transitar situaciones que no estaban buenas. &iexcl;De alguna manera tener algo para hacer que te gusta te sana tanto! Y encima eso, en este caso fue conectarme con desaf&iacute;os que vienen de afuera.&nbsp;
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        <strong>&iquest;Cre&eacute;s que algo de la angustia de esa inquietud mundial que atravesamos sobre todo durante esos primeros meses pand&eacute;micos se puede meter en algo de lo que vos hac&eacute;s de alguna forma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en esos d&iacute;as que empec&eacute; a releer a Cort&aacute;zar dije &ldquo;esto es terrible&rdquo;. Y antes yo no pensaba eso. Por ejemplo, le&iacute; el cuento <em>Axolotl</em> y dije &ldquo;esta persona tiene un problema mental tremendo&rdquo; (risas). Qu&eacute; s&eacute; yo, todo estaba m&aacute;s sensible. Yo siento que ten&iacute;a, y tengo todav&iacute;a, menos resistencia a los bajones. Me pas&oacute; que justo se muri&oacute; gente de mi familia, no por Covid, pero en situaciones muy inc&oacute;modas todas y todo muy abrupto. Entonces de alg&uacute;n modo me serv&iacute;a estar haciendo esto, sal&iacute;an algunas cosas m&aacute;s all&aacute; del dolor. <strong>Cuando yo trabajo me permito un lugar que abre mundos. Porque el arte me parece que habilita espacios en los que algo se destraba, porque uno est&aacute; usando su esp&iacute;ritu y su cerebro para trabajar. Entonces salen las cosas y a m&iacute; me ayuda mucho tambi&eacute;n el sentimiento de estar haciendo algo y termin&aacute;ndolo. </strong>Obviamente cuando est&aacute;s en este laburo te hace bien y te ayuda a salir del cotidiano o de la tele, que todo el tiempo te est&aacute; diciendo cu&aacute;ntos muertos hubo. Es realmente nocivo estar todo el d&iacute;a en contacto con los medios, o con un presente que tampoco es quiz&aacute;s tu presente real. Porque es un presente en donde todo decanta por lo m&aacute;s terrible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablabas de proyectos en los que viene una propuesta externa. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando es al rev&eacute;s, cu&aacute;l es el primer paso para decir &ldquo;bueno, esto es lo que yo quiero contar en este libro o hacer en este proyecto&rdquo;? &iquest;Ten&eacute;s estudiado eso o es distinto cada vez?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es que digo es &ldquo;tengo ganas de hacer un libro&rdquo;. Y ese deseo empieza a buscar por d&oacute;nde.<strong> A veces estoy con el cuaderno, escribo cosas, miro y dibujo bastante. Me pasa que al dibujo realmente lo controlo menos que a las palabras, como que baja directamente.</strong> Est&aacute;s jugando con la lapicera y aparece un personaje, aparecen cosas. Despu&eacute;s empieza una asociaci&oacute;n m&aacute;s libre y despu&eacute;s aparece quiz&aacute;s un texto. Mucho tiempo despu&eacute;s siempre me doy cuenta de que yo estaba diciendo cosas que me importaban en esos momentos, que se me ocurri&oacute; eso y no otra cosa porque pasaba algo. Pero lo primero es como si dijera &ldquo;bueno, ahora voy a abrir el canal a ver qu&eacute; pasa&rdquo;. A veces tambi&eacute;n busco cosas viejas, proyectos, tengo carpetas llenas de dibujos. Lo fomento tambi&eacute;n porque para eso est&aacute;n las t&eacute;cnicas. <strong>Y en un momento empieza a salir algo que no es el cotidiano directo. A veces esto aparece probando alg&uacute;n material. </strong>Alguna vez dije &ldquo;quiero hacer un libro con estos pasteles fl&uacute;o&rdquo;. Y pens&eacute;, &ldquo;&iquest;qu&eacute; tipo de historia ir&iacute;a con un pastel fl&uacute;o?&rdquo;.&nbsp; As&iacute; sali&oacute; mi libro <em>Nocturno</em> que es un libro que brilla en la oscuridad. Despu&eacute;s fue preguntarme qu&eacute; se pod&iacute;a hacer con algo que brillaba en la oscuridad y eso me llev&oacute; a encontrar esa historia. Y ah&iacute; est&aacute; el deseo. Lo que me pasa despu&eacute;s es que siento que si a m&iacute; me divierte o a m&iacute; me entusiasma a alguien m&aacute;s le va a entusiasmar. Hasta ahora funciona (risas).&nbsp; 
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            <span class="title">
                Una de las ilustraciones de Isol en &quot;Animalia&quot; para acompañar el cuento &quot;Carta a una señorita en París&quot;, de Julio Cortázar                            </span>
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        <strong>En los &uacute;ltimos tiempos, uno de tus personajes m&aacute;s c&eacute;lebres, Petit, lleg&oacute; a la televisi&oacute;n como personaje animado en una serie que se emite por el canal infantil Paka Paka y tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses. &iquest;Qu&eacute; implic&oacute; para vos esto y cu&aacute;l es tu rol mientras la serie sigue teniendo m&aacute;s y m&aacute;s cap&iacute;tulos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Petit est&aacute; muy bien! Estamos terminando la tercera temporada. Me encanta porque es un proyecto donde trabajan un mont&oacute;n de personas. <strong>Yo superviso guiones y dibujos, pero los textos los hacen cincos guionistas. Adem&aacute;s parte de la producci&oacute;n y la animaci&oacute;n se hace en Chile en una productora que se llama P&aacute;jaro. </strong>Es toda una aventura porque todo el tiempo aparecen cosas que a m&iacute; no se me hubieran ocurrido. A los chicos se les ocurren unas ideas que son buen&iacute;simas y discutimos mucho acerca tambi&eacute;n de c&oacute;mo plantear ciertas ideas. Porque no queremos tener una moraleja en la serie. Y, en ese sentido, la historia sigue siendo muy coherente con las cosas que yo hago. Ahora estamos pensando en tomar algunos cap&iacute;tulos para volverlos libro. Ser&iacute;a hacer el camino inverso. Estamos viendo c&oacute;mo quedar&iacute;a. Pero el material es tan hermoso y son un mont&oacute;n de cuentos porque ya llegamos a los 64 cap&iacute;tulos. Son esas cosas que si fuera por m&iacute; no s&eacute; si se dan, &iexcl;soy re quedada! (risas). Cuando me lo ofrecieron dije &ldquo;&iquest;para qu&eacute;?, &iquest;les parece con un libro que tiene 32 p&aacute;ginas? Por suerte hay gente con un vuelo que yo no tengo en ese aspecto. Siempre aporta m&aacute;s estar con otros, es como darle fertilizante a una idea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sab&eacute;s qu&eacute; opina el p&uacute;blico de Petit en la tele?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los nenes quieren mucho a la serie y a los personajes. Y creo que es porque Petit es un nene que tambi&eacute;n se preocupa, que tambi&eacute;n se angustia, que es muy curioso y que quiere ver m&aacute;s o saber justamente sobre lo que no le est&aacute;n diciendo. <strong>Es muy dif&iacute;cil a veces escribir la serie porque es un nene, no tiene poderes, ni nada. Pero justamente el que sea m&aacute;s un nene que en otras series es lo que lo hace m&aacute;s interesante. A veces me dicen mis personajes se preocupan mucho</strong> (risas). Y a m&iacute; me interesa cuando hay un tipo de preocupaci&oacute;n, porque en realidad ah&iacute; sale el conflicto que es el que mueve las historias. En la mayor&iacute;a de mis libros y en proyectos como Petit hay alg&uacute;n tipo de angustia o de conflicto que hay que resolver y eso te lleva a encontrar soluciones diferentes que implican una investigaci&oacute;n, que implican un proceso que es tanto salvador como de crecimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Cuando yo trabajo me permito un lugar que abre mundos. Porque el arte me parece que habilita espacios en los que algo se destraba, porque uno está usando su espíritu y su cerebro para trabajar. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y la m&uacute;sica? &iquest;Ten&eacute;s alg&uacute;n proyecto musical dando vueltas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre tengo muy presente la m&uacute;sica. De hecho, en todas mis participaciones durante la Feria del Libro voy a cantar. <strong>Trato de inventar algo musical o para tocar en los eventos que van surgiendo. Porque no tengo en este momento un proyecto de banda sostenida en el tiempo, lo que tengo es m&aacute;s bien proyectos que aparecen en colaboraci&oacute;n.</strong> Durante 2020 hicimos canciones y en marzo de ese a&ntilde;o presentamos un mini show para un festival que era en streaming y que qued&oacute; muy lindo que se llam&oacute; Peque&ntilde;o concierto en casa. Yo voy fluyendo, viendo por d&oacute;nde puede pasar el agua. Cuando me emperr&eacute; en que quer&iacute;a tener una banda la tuve con mi hermano. Estuvimos ocho a&ntilde;os, pero hay un momento en que las cosas cambian, la gente se mueve. Y la idea de una banda por lo general es que sean siempre los mismos. Y que hay que tocar, y hay que ensayar y si no lo hac&eacute;s de alguna manera es como que se muere la banda. Qu&eacute; s&eacute; yo, est&aacute; bueno tambi&eacute;n, pero hay que mantenerlo. Nada, como una pareja.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Isol en la Feria del Libro: la autora presentar&aacute; Se siente un perro sentado, junto al poeta David Wapner, el martes 10 de mayo a partir de las 18.30. Luego firmar&aacute; ejemplares en el stand 629. El 12 de mayo presentar&aacute; La costura a las 18.30 con una lectura y canciones a su cargo y tambi&eacute;n firmar&aacute; ejemplares en el stand de Fondo de Cultura econ&oacute;mica. Por &uacute;ltimo, tambi&eacute;n participar&aacute; de una "lectura musical" de La costura, el s&aacute;bado 14 de mayo a las 17, en el stand del Ministerio de Cultura.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/isol-desafio-ilustrar-julio-cortazar-pandemia-sos-grande-no-sentis-lejanas-zonas-oscuras_1_8966347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 May 2022 03:03:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isol y el desafío de ilustrar a Julio Cortázar en pandemia: “Cuando sos más grande no sentís tan lejanas sus zonas oscuras”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura argentina,Julio Cortázar,Isol,Literatura infantil,Feria del Libro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El imperio contratapa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imperio-contratapa_129_8507251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fcd703f-1d1c-4a41-8f9c-833f9ec831ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El imperio contratapa"></p><p class="article-text">
        Conoc&iacute; a Carime hace varios a&ntilde;os ya. Escrib&iacute;a una poes&iacute;a hermosa, era una chica muy divertida y delicada. Boliviana, ten&iacute;a una forma de hablar encantadora. Un d&iacute;a me trajo de regalo de Per&uacute; un libro que yo hab&iacute;a buscado mucho: una biograf&iacute;a de Javier Heraud que hab&iacute;a escrito su hermana Cecilia Heraud y que cuando estuve por Lima estaba agotado. Carime lo consigui&oacute; -por lo general consigue todo lo que quiere- y me lo regal&oacute;. Antes de la pandemia ella hab&iacute;a estado organizando recitales de poes&iacute;a espont&aacute;neos, al tunt&uacute;n, que todos llam&aacute;bamos el Carime Fest. Estaban buen&iacute;simos. Recuerdo uno en un bar de m&aacute;s de cien a&ntilde;os del barrio de Boedo que termin&oacute; con una banda de m&uacute;sica de rock cristiano que mechaba, con las canciones al Se&ntilde;or, covers de Leonardo Favio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco Carime empez&oacute; junto a su novio Juan otra aventura. Decidi&oacute; poner una librer&iacute;a en Parque Chas, ese barrio mand&aacute;lico del que a veces es dif&iacute;cil entrar y salir, pero que tiene una vida privada genial: plazas, calles arboladas, gente caminando a cualquier hora, silencio. La recepci&oacute;n de la gente del barrio a la librer&iacute;a fue genial, la hicieron suya. Cuando Carime estaba pensando un nombre para la librer&iacute;a, me pregunt&oacute; si se me ocurr&iacute;a uno. Barajamos varios, a mi me divert&iacute;a mucho El imperio Contratapa y me imaginaba una contratapa escrita en la entrada del local recomendando la librer&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Sirven de algo las contratapas de los libros o son meras convenciones ret&oacute;ricas?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si uno busca en un manual de edici&oacute;n se dice que la escritura de la contratapa debe ser breve, no debe spoilear el contenido central del libro que recomienda y que debe conseguir intrigar al lector para que se decida a comprarlo. En las librer&iacute;as de viejo los libros no est&aacute;n cerrados, as&iacute; que uno puede tambi&eacute;n leer el comienzo del libro para saber si engancha o no. Pero si el libro est&aacute; envasado en ese papel fin&iacute;simo y pl&aacute;stico, uno queda a merced de la contratapa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo suelo leerlas, pero encontrar contratapas muy buenas, que valgan por s&iacute; solas y que adem&aacute;s no opaquen al libro que de alguna manera recomiendan, son dif&iacute;ciles de encontrar. Me acuerdo que cuando se armaban grescas en el barrio a veces sol&iacute;amos ponernos con alg&uacute;n amigo espalda con espalda para enfrentar a los que nos quer&iacute;an pegar, ese amigo ten&iacute;a que ser de fierro, porque te estaba cuidando la espalda.<strong>&nbsp;Una contratapa deber&iacute;a dar la misma certeza de honestidad y potencia porque est&aacute; cuidando la espalda del libro. </strong>En las contratapas de los&nbsp;libros <em>mainstrean </em>suelen abundar elogios a granel que parecen que pueden ser intercambiables con cualquier autor. Son contratapas hegem&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se me ocurre que uno podr&iacute;a escribir una novela -del tipo nabokoviana- s&oacute;lo hecha de las contratapas que escribi&oacute; cierto autor y que, a trav&eacute;s de lo que narre en ellas, d&eacute; cuenta de una vida o de varias. A veces el texto que est&aacute; en la contraportada del libro es un extracto del pr&oacute;logo del libro, seleccionado por la editora o el editor. A veces es s&oacute;lo una contratapa pura y dura. Del primer caso acaba de salir un libro hermoso editado por Gog y Magog, <em>Rosa</em>, que contiene poemas de Roberta Iannamico que van de 1997 al 2021. La contratapa es un fragmento de un pr&oacute;logo m&aacute;s extenso que escribi&oacute; Fernanda Laguna para el libro. El pr&oacute;logo es brillante. Sobre el final de la contratapa, dice Laguna de Iannamico : &ldquo;Los poemas de Roberta no est&aacute;n hechos como chorizos o salchichas, est&aacute;n bordados sobre telitas, escritos con marcadores, esculpidos en madera, soldados en metal. Unos est&aacute;n pegados en la heladera, otro tatuados en el diente roto de una princesa o dentro del est&oacute;mago de una mulita. Algunos son piedras apiladas y abandonadas, otros est&aacute;n en su coraz&oacute;n para siempre. Los m&aacute;s raros a&uacute;n ni ella saben donde est&aacute;n&rdquo;. <strong>Es como si primero llegara una amiga tray&eacute;ndote noticias de otra amiga que est&aacute; al caer y uno siente algo de la luminosidad de esa amiga, es una metonimia de la que est&aacute; por venir.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es como si primero llegara una amiga trayéndote noticias de otra amiga que está al caer y uno siente algo de la luminosidad de esa amiga, es una metonimia de la que está por venir. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ten&iacute;a once a&ntilde;os y estaba en el subte. Ven&iacute;a de la casa de mi maestro de primaria, Alfredo Chitarroni. &Eacute;l me hab&iacute;a prestado un libro negro, un ladrillo que hab&iacute;a escrito Julio Cort&aacute;zar. Abr&iacute;a el libro y no lo pod&iacute;a creer. Ten&iacute;a tableros de direcci&oacute;n para sugerir diferentes lecturas, era algo cr&iacute;ptico y prometedor. No entend&iacute;a nada. Estaba en puro estado de disponibilidad. Recuerdo que le&iacute; la contratapa -que no estaba firmada- y que lo que le&iacute; me impact&oacute;: &ldquo;Rayuela, libro absolutamente nuevo, contranovela. Exasperada denuncia de la inautenticidad de la vida humana y de la literatura est&eacute;tica y psicol&oacute;gica&rdquo;. Qu&eacute; mierda ser&iacute;an la literatura est&eacute;tica y psicol&oacute;gica. Yo todav&iacute;a no hab&iacute;a le&iacute;do completa una novela y ya ten&iacute;a en mis manos una contranovela. Pens&eacute; que si le&iacute;a ese libro, si lograba metabolizarlo en mi porvenir, iba a ser un genio. Y eso me dio una mezcla de alegr&iacute;a y angustia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mucho mucho tiempo despu&eacute;s, le&iacute; la primera contratapa brillante de mi vida. La hab&iacute;a escrito C&eacute;sar Aira para la colecci&oacute;n de la editorial de Belgrano all&aacute; por&nbsp;principios de los ochenta. La contratapa de Aira era la declaraci&oacute;n de un programa est&eacute;tico, uno pod&iacute;a sentir ah&iacute; que ese autor que empezaba a publicar sab&iacute;a lo que hac&iacute;a. La novela que Aira contratapeaba era <em>Ema, la cautiva</em> &ndash;de su autor&iacute;a- y el texto en cuesti&oacute;n que la celebraba empezaba diciendo: &ldquo;Hay que ser pringlense, y pertenecer al Comit&eacute; del Significante para saber que una contratapa es una 'tapa en contra'. Sin ir mas lejos, yo lo s&eacute;&rdquo;. Con ese desparpajo empezaba Aira a recomendar a su peque&ntilde;a Ema. Y sobre el final declaraba que &eacute;l era el adalid de una pasi&oacute;n nueva &ldquo;la pasi&oacute;n por la que pueden cambiarse todas las otras como el dinero se cambia por todas las cosas: la indiferencia. &iquest;qu&eacute; m&aacute;s pedir?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos a&ntilde;os despu&eacute;s la editorial Cat&aacute;logo -que public&oacute; obras maestras como <em>P&aacute;jaros de la cabeza</em> de Fogwill o <em>La</em> <em>Operaci&oacute;n Masotta</em> de Correas- publicaba un librito finito descomunal: <em>La piel de caballo,</em> de Ricardo Zelaray&aacute;n. La contratapa la firmaba un tal Odrazir Nazarayez, es decir, Ricardo Zelaray&aacute;n. Y se encargaba de instalar un mito: &ldquo;Narrador, poeta y panfletista an&oacute;nimo, verborr&aacute;gico sordo y ya veterano. Entrerriano de nacimiento y para siempre salte&ntilde;o tucumano de tradici&oacute;n y santiague&ntilde;o de vocaci&oacute;n, exiliado desde hace a&ntilde;os en Buenos Aires. Conserva intacta pues su cuota de provinciano resentido, y seg&uacute;n &eacute;l, mantiene firme su condici&oacute;n de marginal casi in&eacute;ditico, asegurando que s&oacute;lo se ha publicado menos de la d&eacute;cima parte de su obra&rdquo;. Sobre el final de la contratapa, O.N. dice que Zelaray&aacute;n est&aacute; trabajando en una novela que se llama <em>Lata Peinada</em> y que es tambi&eacute;n gran candidata a permanecer in&eacute;dita. La contratapa de<em> La piel de caballo</em> es un peque&ntilde;o relato sobre las dificultades para poder vivir, trabajar y comer de la literatura. <em>La piel de caballo</em> es una novela s&iacute;smica, el texto se mueve como lo hace la piel del caballo para espantar a las moscas. Uno agradece, por otra parte, haber nacido en la lengua en la que escribe Zelaray&aacute;n, ya que su escritura, como la de Joyce, es intraducible. <strong>Por la erosi&oacute;n que hace Zelaray&aacute;n de los g&eacute;neros, es un autor fundamental para cierta literatura: como Borges, como Pound, como Woolf. Yo hubiera escrito eso en la contratapa.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final, Carime y Juan eligieron para su librer&iacute;a el nombre de Mala Testa. 
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Casas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/imperio-contratapa_129_8507251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Nov 2021 03:50:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El imperio contratapa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Julio Cortázar,César Aira,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuento tomado: ”El sur” de Borges, ¿versión de “Casa tomada” de Cortázar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/blog/pez-banana/cuento-tomado-sur-borges-version-casa-tomada-cortazar_132_8126173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5513f9a6-0cb0-4d07-886c-edae219bc7d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuento tomado: ”El sur” de Borges, ¿versión de “Casa tomada” de Cortázar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Borges sugiere a sus lectores infinitas interpretaciones. En esta nota, el autor sostiene que Borges se inspiró en “Casa tomada” para escribir “El sur”, y luego manipuló la edición del cuento para ocultar esa influencia.</p><p class="subtitle">Pez Banana invita a la charla gratuita que Santiago Llach dará sobre "El sur de Borges". Será este martes 13 a la 18:30. Es posible inscribirse en este formulario.</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 1938 fue un a&ntilde;o traum&aacute;tico para Borges. El 14 de febrero muri&oacute; su padre, Jorge Guillermo, un abogado que no ejerci&oacute; y se volc&oacute; a la literatura sin demasiado &eacute;xito. El 24 de diciembre, d&iacute;a de Nochebuena, Borges se golpe&oacute; la cabeza contra la batiente de una ventana, lo que le provoc&oacute; una septicemia que casi lo lleva a la muerte. El escritor empez&oacute; a temer por su salud mental, y se pregunt&oacute; si podr&iacute;a volver a leer y a escribir. Su madre le ofreci&oacute; leerle un libro, <em>M&aacute;s all&aacute; del planeta silencioso</em>, una novela de ciencia ficci&oacute;n de Clive Staples Lewis, autor tambi&eacute;n de las <em>Cr&oacute;nicas de Narnia</em>. Borges primero se neg&oacute;, pero finalmente acept&oacute;, y cuando su madre termin&oacute; de le&eacute;rselo Borges -que ten&iacute;a casi cuarenta a&ntilde;os- <strong>se puso a llorar: se dio cuenta de que sus facultades mentales estaban intactas.</strong> Se resolvi&oacute; entonces a escribir un cuento, y el resultado fue &ldquo;Pierre Menard, autor del Quijote&rdquo;. A partir de ah&iacute;, se embarc&oacute; en <strong>el raid creativo que lo llevar&iacute;a a escribir los cuentos de sus dos libros fundamentales</strong>, <em>Ficciones</em> (1944) y <em>El Aleph</em> (1949), donde introdujo el elemento fant&aacute;stico que es clave en su obra. Como ocurre con tantos otros creadores, un hecho traum&aacute;tico constituye un impulso crucial para empujar a un artista a concretar su potencial.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Como ocurre con tantos otros creadores, un hecho traumático constituye un impulso crucial para empujar a un artista a concretar su potencial. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El sur&rdquo; es un cuento escrito en 1953 y publicado ese a&ntilde;o en <em>La Naci&oacute;n</em>, que Borges incluye retrospectivamente --ahora hipotetizar&eacute; por qu&eacute;-- en la reedici&oacute;n de <em>Ficciones</em> de 1956, y ah&iacute; quedar&aacute; cuando se editen sus <em>Obras completas</em>, que nunca ser&aacute;n completas sino m&aacute;s bien objeto de una estrat&eacute;gica manipulaci&oacute;n por parte de Borges, siempre obsesionado con su posicionamiento como escritor y con desorientar a sus lectores y cr&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El argumento de &ldquo;El sur&rdquo; es simple: Juan Dahlmann, un bibliotecario municipal porte&ntilde;o, se golpea con la batiente de una ventana, tiene una septicemia y termina en el hospital. Cuando sale despu&eacute;s de sufrir bastante, va a restablecerse a la vieja estancia familiar, a la que no visita hace a&ntilde;os. En el tren que atraviesa la Pampa, el inspector le avisa que tendr&aacute; que bajarse en una estaci&oacute;n anterior. Cuando llega a ella, Dahlmann camina un trecho largo hasta un almac&eacute;n en medio de la nada, donde arregla con el due&ntilde;o para que m&aacute;s tarde lo lleve a su estancia. Antes, decide cenar. Desde una mesa vecina, unos gauchos le empiezan a tirar miguitas de pan. El incidente, inesperadamente, se convierte en una disputa con uno de los gauchos, que est&aacute; borracho. Alguien le pone a Dahlmann un cuchillo en la mano, y este entiende que tendr&aacute; que salir afuera a enfrentarse a cuchillo con el gaucho. El cuento termina in medias res, en mitad de la acci&oacute;n, cuando Dahlmann se dispone a salir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sur&rdquo; contiene innumerables capas, que me es imposible desarrollar ac&aacute;. En primer lugar, es evidente que Borges est&aacute; ficcionalizando hechos traum&aacute;ticos de su biograf&iacute;a: el accidente que lo llev&oacute; a la septicemia y el bullying que recibi&oacute; de ni&ntilde;o en la escuela, que hizo que su padre le pusiera en las manos un cuchillo, cosa que a Borges le impresion&oacute; mucho, seg&uacute;n cuenta en una conferencia publicada bajo el t&iacute;tulo <em>Autobiograf&iacute;a</em>. En segundo lugar, Borges est&aacute; jugando con el t&oacute;pico cervantino del hombre de armas versus el hombre de letras, algo que atraviesa toda su obra. Es muy &uacute;til leer en este sentido los poemas &ldquo;<a href="https://www.poeticous.com/borges/alusion-a-la-muerte-del-coronel-francisco-borges-1833-1874" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alusi&oacute;n a la muerte del coronel Francisco Borges</a>&rdquo; e &ldquo;<a href="https://www.escritas.org/pt/t/50900/isidoro-acevedo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isidoro Acevedo</a>&rdquo;, en los cuales Borges narra la muerte de sus dos abuelos: el primero se lanza suicida hacia las filas enemigas en la batalla de La Verde y el segundo muere &ldquo;de una congesti&oacute;n pulmonar&rdquo; so&ntilde;ando con una batalla. 
    </p><p class="article-text">
        Toda la obra de Borges se organiza en torno a estos dos modos de morir, que replican varias oposiciones sobre las que vuelve una y otra vez: guerrero vs. so&ntilde;ador-poeta, valiente vs. cobarde, b&aacute;rbaro vs civilizado, acci&oacute;n vs. pensamiento, realidad vs. fantas&iacute;a. En el pasaje de la civilizaci&oacute;n a la barbarie&nbsp; o viceversa --de la ciudad que se desgarra en suburbios al campo, en &ldquo;El sur&rdquo;--, los personajes de Borges encuentran su identidad, siempre construida tambi&eacute;n en duelo con los otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La palabra &ldquo;duelo&rdquo;, en sus dos acepciones, es crucial para entender a Borges.</strong> &ldquo;El sur&rdquo; es quiz&aacute;s la representaci&oacute;n del duelo por la muerte de ese padre que simboliz&oacute;, en la constelaci&oacute;n familiar de Borges, el pasaje entre sus antepasados guerreros y su condici&oacute;n de escritor, el pasaje de las armas a las letras. Pero se puede pensar tambi&eacute;n que Borges est&aacute; cursando otro duelo: el que lo llevar&aacute;, a trav&eacute;s de una enfermedad progresiva que tambi&eacute;n padeci&oacute; su padre, a la ceguera. En 1953, Borges puede prever el proceso que en 1955 se desencadenar&aacute; en un episodio en el que se quedar&aacute; casi totalmente ciego. Me conmueve pensar que ese Dahlmann que va en tren dudando entre leer <em>Las mil y una noches </em>y mirar el paisaje magn&eacute;tico de la pampa es una representaci&oacute;n de Borges pregunt&aacute;ndose qu&eacute; ser&aacute; lo &uacute;ltimo que haga antes de perder la vista, si leer o mirar el paisaje. 
    </p><p class="article-text">
        No es casual que Borges, ese poeta tan visual que se encamina a la ceguera, recurra como en otros pasajes de su obra a una enumeraci&oacute;n po&eacute;tica encabezada por el verbo &ldquo;ver&rdquo;: &ldquo;Vio casas de ladrillo sin revocar, esquinadas y largas, infinitamente mirando pasar los trenes; vio jinetes en los terrosos caminos; vio zanjas y lagunas y hacienda; vio largas nubes luminosas que parec&iacute;an de m&aacute;rmol, y todas estas cosas eran casuales, como sue&ntilde;os de la llanura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El sur&rdquo; es tambi&eacute;n, finalmente, un cuento ir&oacute;nico sobre la lectura, o sobre la imposibilidad de la lectura.</strong> Dahlmann lleva su ejemplar descabalado de <em>Las mil y una noches</em> a todas partes, pero nunca termina de leerlo: primero siente ansiedad por examinarlo, sube las escaleras apurado y eso le provoca el accidente con la ventana; despu&eacute;s, en el tren, se distrae, y por &uacute;ltimo, en el almac&eacute;n, se evade intentando leer, pero lo interrumpe la realidad violenta de los gauchos provoc&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n habitual de &ldquo;El sur&rdquo;, sugerida por Borges en el pr&oacute;logo de 1956 a <em>Ficciones</em>, es que toda la ida al campo en tren es en realidad una alucinaci&oacute;n del propio Dahlmann, que agoniza en el hospital y delira (como el abuelo Isidoro Acevedo en el poema) con una muerte violenta. Sin duda es una de las posibilidades de lectura, en la que Borges introduce la confusi&oacute;n entre realidad y fantas&iacute;a, clave en su obra. Pero cuando Borges subraya una pista o una influencia, est&aacute; adem&aacute;s ocultando otra. Me permito argumentar que lo que Borges oculta es la influencia que ejerci&oacute; sobre &eacute;l &ldquo;Casa tomada&rdquo; de Cort&aacute;zar, que Borges, te&oacute;rico y pr&aacute;ctico de la apropiaci&oacute;n literaria, recicla en &ldquo;El sur&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Me permito argumentar que lo que Borges oculta es la influencia que ejerció sobre él “Casa tomada” de Cortázar, que Borges, teórico y práctico de la apropiación literaria, recicla en “El sur”.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Casa tomada&rdquo;, que tambi&eacute;n trabaja con la confusi&oacute;n entre realidad y fantas&iacute;a, cuenta la historia de dos hermanos, tambi&eacute;n de aparente prosapia criolla como Juan Dahlmann, que sienten que unos intrusos imprecisos les toman la casa, tanto que terminan abandon&aacute;ndola. <strong>Fue el primer cuento publicado por Cort&aacute;zar.</strong> Se lo public&oacute; en 1946 el propio Borges, en la revista <em>Anales de Buenos Aires</em>. Cort&aacute;zar era un joven admirador de Borges: orbitaba en torno al grupo Sur dirigido por Victoria Ocampo y empez&oacute; a escribir bajo la pregnante influencia expl&iacute;cita de Borges. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, el giro ideol&oacute;gico de Cort&aacute;zar hacia la izquierda lo distanciar&iacute;a de ese grupo, y Borges no dejar&iacute;a de subrayar su molestia. El pr&oacute;logo de 1970 a <em>El informe de Brodie</em> puede ser le&iacute;do como un mandoble a Cort&aacute;zar: &ldquo;No soy, ni he sido jam&aacute;s, lo que antes se llamaba un fabulista o predicador de par&aacute;bolas y ahora un escritor comprometido&rdquo;. En una entrevista que le hacen tambi&eacute;n hacia 1970, Borges le responde a un periodista que le pregunta por Cort&aacute;zar: &ldquo;S&oacute;lo le&iacute; &lsquo;Casa tomada&rsquo;, que me gust&oacute; y le publiqu&eacute; en <em>Anales de Buenos Aires</em>. Luego nunca lo volv&iacute; a leer porque me qued&eacute; ciego. Hace poco nos cruzamos en un aeropuerto e intercambiamos unas fr&iacute;as y corteses palabras&rdquo;. Al igual que sus personajes, Borges construy&oacute; su propia identidad como autor en la disputa permanente con otros autores, desde monstruos como Dante, Cervantes y Shakespeare (a quienes versiona &iquest;y mejora? en &ldquo;El Aleph&rdquo;, &ldquo;Pierre Menard&hellip;&rdquo; o &ldquo;There are more things&rdquo;) hasta, m&aacute;s cerca de su propia &eacute;poca, Jos&eacute; Hern&aacute;ndez (&ldquo;El fin&rdquo;) y Henry James (&ldquo;El duelo&rdquo;). En este caso, se apropia del texto de un sucesor.
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                En Los Anales de Buenos Aires, Borges publicó Casa Tomada de Cortázar                            </span>
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        En 1953, el fantasma de la expropiaci&oacute;n de propiedades por parte del gobierno de Per&oacute;n, en algunas ocasiones concretado, estaba presente en las clases propietarias a las que Borges (imaginariamente, como Dahlmann) pertenec&iacute;a. &ldquo;El sur&rdquo; es un cuento sobre la propiedad de la tierra, casi podr&iacute;amos decir el cuento marxista de Borges. En &eacute;l, hay dos formas de la propiedad: la propiedad superestructural, legal, escrita en el papel, y la propiedad material, defendida a cuchillo.
    </p><p class="article-text">
        Si bien Borges incluye la posibilidad de que Dahlmann nunca llegue a su estancia, tambi&eacute;n sugiere lo contrario con una pista muy clara. Al comienzo del cuento, dice que el casco de la estancia familiar &ldquo;era una larga casa rosada que alguna vez fue carmes&iacute;&rdquo;. Del almac&eacute;n al que llega, dice que &ldquo;alguna vez hab&iacute;a sido punz&oacute;, pero los a&ntilde;os hab&iacute;an mitigado para bien ese color violento&rdquo;. Aun cuando est&eacute; se&ntilde;alando una costumbre arquitect&oacute;nica, es dif&iacute;cil pensar que Borges subraye sin otro motivo que el casco de la estancia y el almac&eacute;n tienen el mismo color. Lo que est&aacute; sugiriendo ac&aacute; es que se trata de la misma construcci&oacute;n, es decir que los gauchos le tomaron la estancia. El hecho de que crea reconocer a uno de ellos suele interpretarse como pista de que es uno de los enfermeros del hospital, pero en mi hip&oacute;tesis lo reconoce porque es uno de los peones que trabajaban en la estancia familiar. Siguiendo la l&oacute;gica de otros cuentos de Borges, como &ldquo;Tema del traidor y del h&eacute;roe&rdquo;, en los cuales aparece la idea de la vida como una gran puesta en escena, podemos pensar que --a la manera de lo que ocurre tambi&eacute;n en &ldquo;El Evangelio seg&uacute;n San Marcos&rdquo;-- el inspector del tren y los gauchos est&aacute;n conspirando para que este porte&ntilde;ito no reconozca su propia estancia, y el duelo nunca ocurrir&aacute;: s&oacute;lo se est&aacute;n burlando de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si esta hip&oacute;tesis fuera correcta, esto explica por qu&eacute; Borges incluye este cuento retrospectivamente en &ldquo;Ficciones&rdquo; (de 1944) y no en &ldquo;El Aleph&rdquo; (de 1949); recordemos que &ldquo;Casa tomada&rdquo; se publica en 1946. Borges oculta las pistas de la influencia. Este hombre desdichado que se divert&iacute;a escribiendo, seg&uacute;n su propia definici&oacute;n, era tambi&eacute;n un ni&ntilde;o buleado que se divert&iacute;a rivalizando con otros escritores.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>SL</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Llach]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jul 2021 12:24:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuento tomado: ”El sur” de Borges, ¿versión de “Casa tomada” de Cortázar?]]></media:title>
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