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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Plan Austral]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Plan Austral]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dólar, institución de la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-institucion-democracia_129_10716706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39acf262-f290-4c49-8329-0d347f4275b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1085366.jpg" width="1995" height="1122" alt="Dólar, institución de la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis del 2001 legó a parte de la sociedad un convicción muy fuerte: el acceso al dólar funda un derecho. En los últimos cuarenta años, los argentinos forjaron una voluntad democrática pero junto a ella, incentivada por una economía en crisis permanente, creció la idea de una vida dolarizada. Y así, el Estado argentino termina fracasando  en la posibilidad de ofrecer una moneda que permita reforzar la democracia. </p><p class="subtitle">Piquetes: Del Cutralcazo y Teresa Rodríguez, al desafío reaccionario de Milei con la calle</p><p class="subtitle">Un país siempre en llamas</p></div><p class="article-text">
        El realismo sociol&oacute;gico parado en la primera fila de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica postula: &ldquo;Sin dinero no hay pol&iacute;tica ni mucho menos democracia&rdquo;. Pero el dinero existe en la vida pol&iacute;tica de muchas formas y produciendo muchas consecuencias. No siempre es igual a s&iacute; mismo. &iquest;C&oacute;mo los significados y usos del dinero han formateado la pol&iacute;tica democr&aacute;tica <em>realmente existente</em>?, se preguntan mis investigaciones desde hace tiempo y algunas de sus respuestas se ti&ntilde;en de color verde. Si, como afirma Max Weber, la democratizaci&oacute;n de una sociedad depende de su organizaci&oacute;n monetaria, en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas este proceso estuvo indisolublemente atado a<strong> la popularizaci&oacute;n del d&oacute;lar sobre la cual se erigi&oacute; el mercado cambiario como instituci&oacute;n informal pero fundante de la democracia argentina</strong>.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Jefe de campa&ntilde;a&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        El <strong>Plan Primavera</strong> fue el &uacute;ltimo intento sistem&aacute;tico del gobierno de Alfons&iacute;n por controlar la inflaci&oacute;n. Los sucesivos fracasos que siguieron al <strong>Plan Austral</strong> impon&iacute;an concertar una nueva estrategia para estabilizar la econom&iacute;a. En septiembre de 1988 fue anunciada una bater&iacute;a de medidas. A fines de 1988, ya asomaban claras evidencias de que el Plan Primavera no hab&iacute;a cumplido su cometido. El atraso cambiario rondaba el 20% o 25% seg&uacute;n algunos observadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A fines de enero ni las altas tasas ni la venta de d&oacute;lares por el Banco Central (500 millones la primera semana de febrero de 1988 y 1800 millones desde principios de agosto) lograron contener el precio de la moneda estadounidense. En la prensa, en las &ldquo;mesas de dinero&rdquo; y entre los directivos de los bancos una palabra empezaba a resonar: <em>corrida</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 6 de febrero se declar&oacute; de manera imprevista un feriado cambiario y bancario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un presidente debilitado, a la cabeza de un Estado endeudado, sin apoyo financiero externo y frente a un peronismo esperando volver al poder que se les hab&iacute;a escapado en 1983 solo pudo tomar medidas sin efecto</strong>: hacer rotar a sus ministros de Econom&iacute;a y entregar la banda presidencial antes del fin de su mandato. La divisa norteamericana actu&oacute; como protagonista en la campa&ntilde;a presidencial de Menem.&nbsp;
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                El ex ministro de Economía, Juan Vital Sourrouille, comandó el plan Austral durante el gobierno de Raúl Alfonsín.                            </span>
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        El domingo 14 de mayo de 1989 el candidato opositor gan&oacute; las elecciones. El viernes 19 de mayo el d&oacute;lar lleg&oacute; a 210 australes. En poco m&aacute;s de cuatro meses hab&iacute;a aumentado casi un 1000% y la corrida estaba lejos de detenerse. Entre febrero y agosto el aumento acumul&oacute; un 3600 por ciento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras esa experiencia de crisis monetaria terminal, que tuvo en la profundizaci&oacute;n del bimonetarismo una de sus principales expresiones, no llama la atenci&oacute;n que el r&eacute;gimen de convertibilidad (1991-2001) haya sido planteado como un intento de legalizaci&oacute;n de pr&aacute;cticas que ya estaban extendidas, es decir, calcular, pagar, ahorrar e invertir en d&oacute;lares. Los diez a&ntilde;os de estabilidad cambiaria fueron tambi&eacute;n de cierto disciplinamiento econ&oacute;mico, de la mano de una profunda transformaci&oacute;n del sistema financiero, que se concentr&oacute; y abri&oacute; al capital extranjero al tiempo que creci&oacute; la dolarizaci&oacute;n de los dep&oacute;sitos y los cr&eacute;ditos bancarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enorme costo social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico del del 1 a 1 no tard&oacute; en salir a la luz. Tras unos primeros a&ntilde;os de buenos resultados, crecimiento econ&oacute;mico y prosperidad relativa, la econom&iacute;a comenz&oacute; a estancarse. La alarma de un desempleo que aumentaba se hizo escuchar con estridencia.&nbsp;
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            </figure><p class="article-text">
        La reelecci&oacute;n de Menem en 1995 encerr&oacute; uno de los enigmas mayores de la Argentina democr&aacute;tica: &iquest;C&oacute;mo un gobierno cuyas pol&iacute;ticas destruyeron el empleo y llevaron la desocupaci&oacute;n por primera vez a dos d&iacute;gitos obtuvo un s&oacute;lido mandato en las urnas? <strong>&ldquo;A Menem lo vot&oacute; el partido&nbsp;de los endeudados en d&oacute;lares&rdquo;, afirmaba el humor gr&aacute;fico de la &eacute;poca.</strong> Para explicar la rotunda victoria del riojano, los analistas apelaron a un concepto nuevo:<strong> el voto cuota</strong>. Convertibilidad o muerte. Una salida de la paridad peso-d&oacute;lar -que muchos cre&iacute;an que s&oacute;lo la continuidad de Menem era capaz de garantizar- arrastrar&iacute;a consigo a millones de consumidores, que perder&iacute;an viviendas y bienes de confort al faltarles los pesos para pagar una deuda que ven&iacute;an saldando en cuotas dolarizadas (en d&oacute;lares convertibles).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El enigma de la democracia de los 90 ten&iacute;a su respuesta en cada extracto bancario, que hac&iacute;a evidente su saldo con cifras de color verde: cuota al d&iacute;a o deuda.
    </p><p class="article-text">
        Con el avance de la d&eacute;cada del 90, el endeudamiento del Estado y de las familias - ingresos en pesos pero deudas en d&oacute;lares- aument&oacute; peligrosamente.<strong> </strong>El fin de la convertibilidad tuvo como protagonista a las deudas en default, las de &ldquo;arriba&rdquo; (el Estado y las empresas) y las de &ldquo;abajo&rdquo; (las personas). En diciembre del 2001, el Estado declaraba la cesaci&oacute;n del pago de su deuda soberana, que llegaba a 144 mil millones de d&oacute;lares (50% del PBI de entonces), mientras los deudores dolarizados ganaban las calles y se multiplicaban las demandas judiciales por deudas, una vez ca&iacute;da la paridad cambiaria, se hab&iacute;an vuelto impagables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La crisis del 2001 leg&oacute; a parte de la sociedad un convicci&oacute;n muy fuerte: el acceso al d&oacute;lar funda un derecho</strong>.&nbsp;No hay en la historia previa nada que se asemeje a esta idea.&nbsp;Al implosionar la convertibilidad, un sector de la sociedad argentina rearm&oacute; a su manera la promesa de equivalencia entre el peso y el d&oacute;lar que el Estado empez&oacute; a incumplir a partir de la crisis del 2001:&nbsp;donde antes hubo una ley, ahora nac&iacute;a un derecho a reclamar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este reclam&oacute; no logr&oacute; torcer los expedientes que se amontonaban en sede judicial y que durmieron acurrucados durante los primeros a&ntilde;os del kirchnerismo, caracterizados  por el alto crecimiento, la inflaci&oacute;n y los super&aacute;vits gemelos. Pero su historia oprimi&oacute; la memoria de quienes se movilizaron contra la reinstalaci&oacute;n de<strong> los controles cambiarios (&ldquo;el cepo&rdquo;) entre 2011 y 2015</strong>, cuando el gobierno de Cristina Kirchner limit&oacute; la venta de d&oacute;lares. Este reclamo implic&oacute; un giro que lo alej&oacute; del emprendido sobre las ruinas de la convertibilidad. El reclamo hacia el Estado no se basaba ya en una promesa incumplida sino en una idea m&aacute;s positiva.&nbsp;Si en el 2001 el derecho a acceder a los d&oacute;lares tuvo su origen en una desilusi&oacute;n, una &ldquo;estafa&rdquo; producida por el Estado, a partir de 2011 la demanda por la compra de la divisa norteamericana se apoy&oacute; en el valor de la libertad de mercado.&nbsp;El reclamo no apuntaba a un Estado que no hab&iacute;a cumplido una propia promesa sino contra un gobierno que avasallaba las libertades.&nbsp;
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                Domingo Cavallo, el padre de la convertibilidad                            </span>
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        De este modo, la sociedad, que hab&iacute;a salido del 2001 reclamando m&aacute;s Estado, diez a&ntilde;os despu&eacute;s comenzaba a mostrar indicios de un anti-estatismo beligerante.&nbsp;El mercado cambiario, escena primordial de la vida pol&iacute;tica argentina, fue el terreno en el que se expres&oacute; este cambio.<strong> En cierta forma, una parte de la sociedad fue libertaria antes de que lleguen los libertarios</strong> de Milei, y fue apa&ntilde;ada por una oferta electoral de derecha que, en este punto, no mostraba divergencias.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, Macri cumpli&oacute; la promesa con su electorado de levantar el cepo. Si en otros aspectos de la gesti&oacute;n se movi&oacute; lentamente, en este actu&oacute; sin gradualismos. A una semana de asumir, el gobierno liber&oacute; el mercado de cambios y la cuenta capital. Fue tambi&eacute;n, claro, el principio del fin del plan econ&oacute;mico, que lleg&oacute; en el verano de 2018, cuando el financiamiento externo se interrumpi&oacute; y se allano el camino para volver a endeudarse con el FMI . El compromiso con su base electoral llev&oacute; al gobierno de Cambiemos a liberar el mercado cambiario y preferir tomar la deuda soberana m&aacute;s grande en la historia argentina antes de traicionar a quienes los hab&iacute;an votado y consideraban el cepo un s&iacute;mbolo de los tiempos del populismo kirchnerista. Todav&iacute;a faltaba quemar el pr&eacute;stamo m&aacute;s grande en la historia del FMI antes de &ndash;ya en spetiembre de 2019, en los ca&oacute;ticos meses finales de su gobierno-&ndash;dar marcha atr&aacute;s con esa promesa y reinstaurar los controles cambiarios.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dolar contra la casta</strong></h3><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n vot&oacute; a Milei? &iquest;Qu&eacute; incidencia tivo en su victoria su propuesta de dolarizar la econom&iacute;a? Gran parte de su electorado no puede calificarse simplemente de furibundo, pragm&aacute;tico o anti-po&iacute;tico. Entre sus votantes est&aacute;n aquellos que quieren mejorar econ&oacute;micamente, que creen en el valor de su propio esfuerzo, exigen orden y mercado. Y lo hacen menos por estar de acuerdo con intelectuales y publicistas de derecha que por una larga experiencia social en la que esas ideas &ndash;de derecha&ndash; parecen volverse preferibles.
    </p><p class="article-text">
        Las demandas neoliberales que tras la crisis de 2001 se hab&iacute;an quedado casi sin audiencia volvieron con fuerza: la dolarizaci&oacute;n llega acompa&ntilde;ada de la demanda de privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, el sistema cient&iacute;fico y la salud,en un marco en el que se celebra la iniciativa individual y se denuncian la crisis de los servicios p&uacute;blicos. El estado de &aacute;nimo de la sociedad respecto a la actuaci&oacute;n del Estado, que ya hab&iacute;a comenzado a cuestionarse antes de la pandemia, resulta muy favorable a los privatizadores libertarios. &ldquo;Si no me vas a ayudar, al menos no me molestes&rdquo;, tal el testimonio que recogi&oacute; Pablo Seman en sus investigaciones. Las promesas de dolarizaci&oacute;n expresan estos sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        La convertibilidad implic&oacute; la construcci&oacute;n de una nueva moneda convertible que asegurase el retorno del orden social perdido con la hiper de 1989 y sus secuelas. La convertibilidad era tambi&eacute;n el sacrificio, como apunt&oacute; Alexandre Roig, de la moneda nacional. Sacrificar la moneda nacional para salvar a la patria: la formula del uno a uno. Un sacrificio que no dejaba afuera al peronismo ni al radicalismo. Eran los tempranos 90, la denuncia moral contra la pol&iacute;tica estaba en pa&ntilde;ales y todav&iacute;a el poder pod&iacute;a organizarse a trav&eacute;s de pactos y acuerdos entre las grandes figuras de los partidos nacionales. &nbsp;
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        El d&oacute;lar mileista fue un pack pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Castigaba a la &ldquo;casta pol&iacute;tica&rdquo; al mismo tiempo que permit&iacute;a hablar de la mayor preocupaci&oacute;n de la sociedad (la inflaci&oacute;n). Los estudios cualitativos mostraban la afinidad entre la opci&oacute;n electoral, la preferencia por la moneda norteamericana y la experiencia de sacrificio cotidiano. Los estudios cuantitativos reflejaban un 30% de preferencia por la dolarizaci&oacute;n en la poblaci&oacute;n general y 80%/90% entre los electores de Milei. Al mismo tiempo que la propuesta del cambio de r&eacute;gimen monetaria le daba identidad al pueblo mileista ocupaba la escena de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. La iniciativa se &ldquo;llevaba la marca&rdquo; y giraba sobre ella las respuestas que economistas y pol&iacute;ticos daban sobre c&oacute;mo estabilizar los precios de la econom&iacute;a. No hubo economista que no fuera consultado sobre la viabilidad de la dolarizaci&oacute;n. No hubo economista (sacando a un circulo muy muy reducido cercano a Javier Milei y al propio candidato) que no rechazar&aacute; la propuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las monedas nunca son iguales a si mismas. El peso, la moneda que surgi&oacute; con la convertibilidad, es distinto al austral alfonsinista. Pero ni el peso ni el d&oacute;lar de hoy tienen los mismos significados de ayer.<strong> La dolarizaci&oacute;n mileista es tan inviable t&eacute;cnicamente como poderosa socialmente</strong>. Como se&ntilde;alamos, los economistas explican por qu&eacute; dolarizar llevar&iacute;a a la ruina econ&oacute;mica a una enorme mayor&iacute;a social, incluyendo a muchos de los votantes de Milei. Pero en sus c&aacute;lculos sobre bases monetarias y devaluaciones comunican una aritm&eacute;tica que pareciera no sumar ni restar la econom&iacute;a moral del sacrificio que alimenta la rebeld&iacute;a contra la pol&iacute;tica. El d&oacute;lar invocado por Milei para reemplazar al peso es una moneda desprovista de la arbitrariedad del Estado argentino (y, fundamentalmente, de la &eacute;lite pol&iacute;tica que lo controla), un Estado al que se percibe como culpable de desorganizar y empeorar la vida cotidiana de la gente por su incapacidad para darle estabilidad al peso y alimentar el poder de la &ldquo;casta&rdquo; sobre la sociedad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La ley de hierro de la democracia argentina</strong></h3><p class="article-text">
        Las diferentes velocidades de la expansi&oacute;n, generalizaci&oacute;n e intensidad de la moneda norteamericana en nuestro pa&iacute;s ayudan a mostrar la &ldquo;relativa&rdquo; autonom&iacute;a entre el d&oacute;lar como moneda inserta en repertorios financieros y m&uacute;ltiples mercados y el d&oacute;lar como moneda de interpretaci&oacute;n y acci&oacute;n pol&iacute;tica. Esta dualidad del rol del d&oacute;lar en nuestra sociedad queda opacada si usamos el termino bimonetarismo, ya que &eacute;ste recupera solamente las funciones tradicionales de las monedas. Esta dualidad estalla recurrentemente en la cara de quienes asumen las gestiones econ&oacute;micas de los diferentes gobiernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stos deben responder a la pregunta que aguijona desde las entra&ntilde;as del mercado cambiario &ldquo;&iquest;C&oacute;mo un mercado tan &rdquo;chico&ldquo;, donde participa poca gente, genera problemas tan &rdquo;grandes&ldquo;? La respuesta es clara: la popularizaci&oacute;n del d&oacute;lar en la argentina implic&oacute; que las interpretaciones sobre los vaivenes del mercado cambiario sean no solo familiares para gran parte de la sociedad, sino que adem&aacute;s sean instrumentos poderosos de evaluaci&oacute;n y acci&oacute;n frente a coyunturas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un largo proceso de sedimentaci&oacute;n, la moneda norteamericana ha pasado a formar parte de los modos locales de hacer, pensar y tratar la econom&iacute;a. Podemos agregar que esta sedimentaci&oacute;n ha sido tambi&eacute;n pol&iacute;tica. El d&oacute;lar es un dispositivo de interpretaci&oacute;n para evaluar una realidad en continuo movimiento y, por momentos, profundamente inestable. Dif&iacute;cilmente podr&iacute;an los ciudadanos dejar de lado o renunciar a este recurso al d&oacute;lar sin que ello no significara tambi&eacute;n correr el riesgo de perder o de ver disminuida esa capacidad aprendida de interpretaci&oacute;n y acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo argentino Guillermo O&rsquo;Donnell apelaba a considerar a &ldquo;otras instituciones&rdquo;, m&aacute;s all&aacute; de las formales, para comprender el funcionamiento de la democracia. El mercado cambiario molde&oacute; expectativas y sanciones entre y hacia los actores pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos durante estas cuatro d&eacute;cadas. Fue un largo proceso que se estabiliz&oacute; como una forma regular, leg&iacute;tima y dada por descontada desde 1983. Por lo tanto, podemos hablar del mercado cambiario como una instituci&oacute;n que contribuy&oacute; a dar forma a los comportamientos democr&aacute;ticos gracias a una cultura monetaria organizada en torno del d&oacute;lar. Durante estas cuatro d&eacute;cadas, los actores pol&iacute;ticos (oficialistas y opositores) midieron sus chances de &eacute;xito o fracaso a trav&eacute;s del escurridizo valor de la moneda norteamericana.&nbsp;En diferentes coyunturas, cuanto m&aacute;s aumentaba el d&oacute;lar y se mostraba fuera del control de las autoridades, m&aacute;s se alejaba para el gobierno la posibilidad de un triunfo electoral.<strong>&nbsp;</strong>Mientras tanto, los ciudadanos de a pie no pudieron dejar de prestar atenci&oacute;n a las oscilaciones del billete verde. En ellas leyeron el rumbo de la econom&iacute;a, y tambi&eacute;n las alternativas de la pol&iacute;tica. Ignorar esa cifra que los medios de comunicaci&oacute;n informaron a diario equival&iacute;a a quedar excluidos de la vida pol&iacute;tica. Unos y otros estuvieron condicionados por el mercado cambiario en su participaci&oacute;n en el juego democr&aacute;tico durante cuatro d&eacute;cadas. &nbsp;
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                El presidente Javier Milei, durante la campaña electoral  en Salta.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>La moneda de la democracia</strong></h3><p class="article-text">
        La sociedad argentina se encuentra desde hace d&eacute;cadas en un estrecho desfiladero donde el d&eacute;ficit estructural de su econom&iacute;a para generar los d&oacute;lares que necesita para su desarrollo y el aumento de la inflaci&oacute;n son pinzas que recortan el margen de maniobra de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Cada ciclo pol&iacute;tico democr&aacute;tico se enfrenta tambi&eacute;n con otra evidencia tan persistente como cualquier dato macroecon&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        El mercado de divisas ha condicionado la acci&oacute;n de pol&iacute;ticos profesionales y la participaci&oacute;n democr&aacute;tica de los ciudadanos durante los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os. En esta historia de cuatro d&eacute;cadas esta instituci&oacute;n econ&oacute;mica ha condicionado el horizonte de demandas y las expectativas democr&aacute;ticas. Por lo tanto, <strong>el bimonetarismo no afecta solo la coordinaci&oacute;n, eficiencia o el crecimiento econ&oacute;mico sino la calidad de la democracia</strong>. Mientras otros Estados latinoamericanos fallan al no poder controlar el territorio en todo su alcance y sucumben al narcotr&aacute;fico o a poderes f&aacute;cticos emergentes,&nbsp;el Estado argentino ha fracasado centralmente en la posibilidad de ofrecer una moneda que permita reforzar la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre esta deuda se apoya, en parte, el nuevo ciclo pol&iacute;tico que se abre con la presidencia de Milei.&nbsp;<strong>La democracia argentina nuevamente es un experimento monetario a cielo abierto de resultado incierto y riesgoso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>AW/MG</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Wilkis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/dolar-institucion-democracia_129_10716706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Nov 2023 03:01:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[40 años de democracia,Plan Austral,Convertibilidad,Dolarización]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/alvarez-agis-dal-poggetto-advierten-urgencia-vez-dificultades-aplicar-plan-antiinflacionario_1_9673299.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32cdb7fe-5594-4acd-b818-facb83544c33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La única manera de tener chances electorales es con una baja drástica de la inflación, pero no se pueden usar las herramientas que te gustan y no las que no te gustan", advirtió el economista de la firma PxQ. Su colega de Eco Go dejó un decálogo de medidas para lograr un programa exitoso.</p></div><p class="article-text">
        Resistencia no es s&oacute;lo el nombre de la capital de Chaco, donde se celebra el Seminario Nacional de Presupuesto P&uacute;blico donde esta ma&ntilde;ana hablaron los economistas <strong>Emmanuel &Aacute;lvarez Agis</strong> y <strong>Marina Dal Poggetto</strong> sobre <strong>la urgencia y a la vez las dificultades de implementar un plan de estabilizaci&oacute;n inflacionaria</strong>. Resistencia es la tambi&eacute;n la que tienen los m&aacute;ximos funcionarios del Frente de Todos a adoptarlo, pese a que las subas <a href="https://www.eldiarioar.com/economia/inflacion-subio-6-2-septiembre-galopa-83-anual-cerca-84-1991_1_9624682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuales de precios, del orden del 6% o 7% mensual</a>, lic&uacute;an las esperanzas de victoria de cualquier candidato peronista en 2023. Es que un plan de shock tambi&eacute;n tiene sus costos y puede terminar mal si se aplica de manera equivocada. Es <strong>una cirug&iacute;a a coraz&oacute;n abierto</strong> que requiere de pericia t&eacute;cnica y decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Y as&iacute; qued&oacute; expuesto por &Aacute;lvarez Agis y Dal Poggetto en este encuentro organizado por la Asociaci&oacute;n Argentina de Presupuesto (ASAP), Chaco y el Consejo Federal de Inversiones.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez Agis, de la consultora PxQ, cont&oacute; que vol&oacute; porque se lo pidi&oacute; el gobernador chaque&ntilde;o, <strong>Jorge Capitanich</strong>. Su colega de Eco Go habl&oacute; por videoconferencia. El ex viceministro de Econom&iacute;a del gobierno de <strong>Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner</strong>, que prefiri&oacute; mantenerse al margen del de<strong> Alberto Fern&aacute;ndez</strong>, arranc&oacute; diciendo que Dal Poggetto iba a deprimir a la audiencia del Centro de Convenciones Gala sobre el presente y &eacute;l, sobre el futuro. &Aacute;lvarez Agis destac&oacute; que &ldquo;por suerte&rdquo; est&aacute; gener&aacute;ndose &ldquo;bastante consenso&rdquo; entre los economistas y, en menor medida, entre los pol&iacute;ticos sobre &ldquo;la necesidad de un plan de estabilizaci&oacute;n contra la inflaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Con inflaci&oacute;n tan alta como la actual las pol&iacute;ticas mas cl&aacute;sicas no alcanzan&rdquo;, advierte el economista. El plan de reducci&oacute;n gradual del ministro de Econom&iacute;a,<strong> Sergio Massa</strong>, hubiese funcionado si lo hubiera aplicado en 2021, cuando la inflaci&oacute;n era moderada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hay inflaci&oacute;n moderada, de menos de 50%, vemos qu&eacute; hacer con la pol&iacute;tica fiscal, monetaria y cambiaria&rdquo;, cita las tres herramientas que usaron pa&iacute;ses que derrotaron esos niveles de alzas de precios, tal como hab&iacute;a estudiado el viceministro de Econom&iacute;a de<strong> Mart&iacute;n Guzm&aacute;n</strong>,<strong> Fernando Morra</strong>. &ldquo;Es cuesti&oacute;n de d&oacute;nde poner el gasto, la tasa y el tipo de cambio. Con una inflaci&oacute;n de m&aacute;s del 50, con eso solo no alcanza. Los programas de estabilizaci&oacute;n tienen tres ejes adicionales. Uno es el marketing. Dos es la desindexaci&oacute;n. El Plan Austral (de<strong> Ra&uacute;l Alfons&iacute;n </strong>en 1985) implic&oacute; un cambio de moneda (del peso al austral) y un desagio (descuento en los valores pactados en los contratos). La convertibilidad (de <strong>Carlos Menem </strong>y su ministro<strong> Domingo Cavallo</strong> en 1991) ten&iacute;a la fijaci&oacute;n por ley del tipo de cambio (uno a uno entre peso y d&oacute;lar) y la prohibici&oacute;n de la indexaci&oacute;n de los contratos. La salida de la convertibilidad (de <strong>Eduardo</strong> <strong>Duhalde</strong> en 2002) implic&oacute; un congelamiento de tarifas y pesificaci&oacute;n asim&eacute;trica (de cr&eacute;ditos y dep&oacute;sitos en d&oacute;lares). Y tres, precios relativos de equilibrio&rdquo;, explic&oacute; Agis.  
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                Álvarez Agis en su exposición.                            </span>
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        &ldquo;Si un determinado precio genera un problema evidente, vamos a decir que genera un desequilibrio&rdquo;, simplific&oacute; a prop&oacute;sito el economista. Puso como ejemplo las tarifas al se&ntilde;alar que los subsidios que las manten&iacute;an bajas hasta ahora generaban el equivalente al d&eacute;ficit fiscal, aunque record&oacute; que a&uacute;n peor era en los 80, cuando llevaban a la desinversi&oacute;n en telefon&iacute;a y electricidad. Cit&oacute; otro caso: el tipo de cambio de la convertibilidad generaba tal desequilibrio externo (d&eacute;ficit comercial, pues alentaba importaciones y desincentivaba exportaciones) que nos obligaba a privatizar empresas para ingresar d&oacute;lares&ldquo;, aludi&oacute; impl&iacute;citamente a la venta de YPF a la espa&ntilde;ola Repsol. &rdquo;Hoy hay desequilibrio de precios relativos&ldquo;, apunt&oacute; Agis y puso como ejemplo el hecho de que el alquiler de un monoambiente en Buenos Aires cuesta dos pares de zapatillas y en Nueva York, diez pares.<strong> &rdquo;Las zapatillas est&aacute;n caras, el alquiler est&aacute; barato y el salario, barat&iacute;simo. Esta es la peor de las combinaciones.&ldquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si uno hace un programa de estabilizaci&oacute;n con la situaci&oacute;n actual, cuando ocurren la desinflaci&oacute;n, suelen agravarse los desequilibrios. Hay que arreglar los precios relativos antes del plan de estabilizaci&oacute;n. Los planes de estabilizaci&oacute;n, si est&aacute;n bien cuadrados, bajan r&aacute;pido la inflaci&oacute;n. Salvo que te pase como con el Plan Primavera (de Alfons&iacute;n en 1988), que la inflaci&oacute;n se dispar&oacute; a los ocho meses. Hoy, el salario formal privado promedio son 1.200 d&oacute;lares. Si uno configurara un plan como el de la convertibilidad llegar&iacute;as a la elecci&oacute;n con un salario de 1.800 d&oacute;lares&rdquo;, expuso Agis, aunque aclar&oacute; que no est&aacute; proponiendo un plan como el de Cavallo.&nbsp;&ldquo;Llegar&iacute;as a la elecci&oacute;n con tendencia positiva. El riesgo es que te ocurra como con el Plan Primavera. <strong>Hay tres tipos de planes de estabilizaci&oacute;n: los que salen bien de arranque, los que arrancan mal pero mejoran y los que arrancan bien pero explotan.</strong>&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Agis record&oacute; que Cavallo en su tesis doctoral advirti&oacute; en 1968 que una suba sideral de las tasas de inter&eacute;s puede agravar la inflaci&oacute;n porque el mayor costo financiero se traslada a precios. Tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que ex el ministro prepar&oacute; el plan de convertibilidad a lo largo de dos a&ntilde;os, seg&uacute;n le coment&oacute; alguna vez el periodista y economista <strong>Marcelo  Zlotogwiazda</strong>. &ldquo;El Plan Primavera, en dos meses. &iquest;El de ahora? &iquest;El del a&ntilde;o que viene? Es un problema no menor&rdquo;, alert&oacute;. &ldquo;Si el plan no apalanca mucho el ingresos de d&oacute;lares, vuela por los aires. Para muchos colegas, primero hay que devaluar. Quiero mostrar la complejidad de esta situaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; antes de advertir que una depreciaci&oacute;n que equivalga la mitad de la brecha implicar&iacute;a un salto del d&oacute;lar oficial del 50% y apunt&oacute; que con una inflaci&oacute;n previa del 7% mensual quiz&aacute; la ventaja cambiaria se carcoma en pocos meses. 
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                El auditorio del Seminario Nacional de Presupuesto Público.                            </span>
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        &ldquo;El Austral y la convertibilidad ten&iacute;an consensos pol&iacute;ticos y de los organismos internacionales&rdquo;; rememor&oacute; Agis. Advirti&oacute; que con el plan de Alfons&iacute;n se produjo una ca&iacute;da inicial de salarios que si se repitiera, podr&iacute;a &ldquo;transformar la avenida 9 de Julio en peatonal&rdquo;, brome&oacute; sobre el potencial de protestas sociales y sindicales. &ldquo;Probablemente, tengas tres a&ntilde;os de crecimiento consecutivo (de 2021 a 2023) por primera vez desde 2006 a 2008, pero el punto de partida es la pandemia. Pod&eacute;s decir: 'V&oacute;tame que crecimos tres a&ntilde;os'. Pero la &uacute;nica manera de tener chances electorales es con una baja dr&aacute;stica de la inflaci&oacute;n. Pero no se puede usar las herramientas que te gustan y no las que no te gustan.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Agis lament&oacute; que &ldquo;hoy se discute en clave grieta, el Gobierno actual no toca el tipo de cambio, aplica la pol&iacute;tica fiscal y monetaria pactada con el FMI (Fondo Monetario Internacional) y quiere congelamiento, pero eso no funciona, las herramientas tienen que ser compatibles entre s&iacute;&rdquo;. &ldquo;O hacemos todo de shock o todo gradual. Gradual en lo fiscal, nada de devaluaci&oacute;n y shock de congelamiento sale mal. Juntos por el Cambio quiere devaluaci&oacute;n sin congelamiento, &iquest;pero con qu&eacute; se come? No soy optimista tampoco para adelante. Hay ciertas herramientas de pol&iacute;tica econ&oacute;mica a las que les hemos puesto contenidos ideol&oacute;gicos, pero son herramientas. Ac&aacute; se escucha: 'No subas tarifas porque sos macrista' o 'no subas retenciones porque sos kuka'&rdquo;, se desconsol&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">L&iacute;mites insostenibles</h3><p class="article-text">
        Dal Poggetto arranc&oacute; apuntando una inflaci&oacute;n del 4% mensual, implica una anual del 60%, &ldquo;una del 6% mensual te da 100% anual, una del 7% mensual te da 125% anual y una una del 10% mensual te da 200% anual&rdquo;. &ldquo;Si se mantiene alta la inflaci&oacute;n, te lleva a niveles insostenibles con el crecimiento&rdquo;, alert&oacute;. La ex funcionaria t&eacute;cnica del gobierno de <strong>Fernando de la R&uacute;a</strong> y actual asesora de <strong>Facundo</strong> <strong>Manes</strong> record&oacute; que el acuerdo con el FMI implicaba que los &ldquo;precios relativos no se atrasen&rdquo;. Es el caso del d&oacute;lar oficial. &ldquo;Con las tasas y el d&oacute;lar subiendo como la inflaci&oacute;n, con las tarifas subiendo m&aacute;s que la inflaci&oacute;n, no hay margen para la desinflaci&oacute;n. Ni con paritarias 100%, con aumento en el pr&oacute;ximo trimestre del 27%.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La economista apunt&oacute; que &ldquo;la inflaci&oacute;n cr&oacute;nica arranca con el peronismo  y la inconsistencia fiscal&rdquo;, pero tambi&eacute;n reconoci&oacute; que &ldquo;el Plan Primavera no fue un plan de estabilizaci&oacute;n sino electoral y el Austral tuvo de los dos&rdquo; componentes. &ldquo;La convertivilidad funcion&oacute; pero no tuvo consistencia fiscal ni din&aacute;mica distributiva. La estabilidad vino en 1991 asociada tambi&eacute;n a una mejora de la competitividad de la econom&iacute;a, se rompi&oacute; el d&eacute;ficit cuasi fiscal (el del Banco Central), hubo apertura de la econom&iacute;a, normalizaste el cr&eacute;dito externo, pero tuviste un problema que fue la inercia de la inflaci&oacute;n ese a&ntilde;o mientras congelabas el tipo de cambio. Esa inflaci&oacute;n acumulada te trajo el problema de competitividad. Frente a la inercia inflacionaria, est&aacute; el riesgo de equivocarse y llevar la nominalidad mucho m&aacute;s perversa que lo que tenemos hoy. Cuidado hacia d&oacute;nde vamos&rdquo;, coment&oacute; la consultora de Eco Go. &ldquo;Emmanuel se olvida que el plan de la convertibilidad tambi&eacute;n incluy&oacute; apertura econ&oacute;mica&rdquo;, agreg&oacute;. 
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                Ureta, Agis y Martínez.                            </span>
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        Dal Poggetto enumer&oacute; los componentes de un plan de estabilizaci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>&ldquo;Tiene que tener reacomodamiento de precios relativos previos, es decir, m&aacute;s devaluaci&oacute;n, m&aacute;s aumento de tarifas. </li>
                                    <li>Resolver el d&eacute;ficit fiscal para cortar el d&eacute;ficit monet. Las retenciones no pod&eacute;s cobrarlas con el tipo de cambio atrasado y brecha del 100%, pero debes apropiarte del subsidio (al campo) que implicar&iacute;a una devaluaci&oacute;n.&nbsp;</li>
                                    <li>Cierre del d&eacute;ficit cuasifiscal. No est&aacute; la situaci&oacute;n para romper los contratos, el gobierno actual pretende patear problema al siguiente, la devaluaci&oacute;n necesaria para licuarlo es bastante m&aacute;s que el 50%, pero as&iacute; ser&iacute;a licuable la deuda del Central, que es con tasa fija, pero no la del Tesoro, que tiene tasa variable (por inflaci&oacute;n) o con seguro de cambio.</li>
                                    <li>Overshoorting (sobresalto) de la tasa: en 2002 subi&oacute; la tasa al 134%, el mes despu&eacute;s baj&oacute; a 60, despu&eacute;s 30 y al final de a&ntilde;o menos de 10.</li>
                                    <li>Algunos mecanismos de desagio, que son dif&iacute;ciles, o de indexaci&oacute;n, como el Plan Real (de Brasil en 1994).</li>
                                    <li>Normalizar el mercado de deuda en d&oacute;lares.</li>
                                    <li>Definir un ancla, mejor un programa monetario como hizo Per&uacute; (en 1991) y no el tipo de cambio.</li>
                                    <li>Un acuerdo de precios y salarios, para el que hoy ten&eacute;s colch&oacute;n porque muchos ya se cubrieron.}</li>
                                    <li>Enmarcarlo en un acuerdo con el FMI, que estar&iacute;a muy dispuesto.</li>
                                    <li>Agenda de competitividad, apertura y desregulaci&oacute;n, porque con el cierre de la econom&iacute;a no es viable.&nbsp;Pero hoy mundo va al rev&eacute;s, se cierra, est&aacute; a la defensiva&ldquo;.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La economista se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;detr&aacute;s de la inflaci&oacute;n no todos los precios suben igual&rdquo; Y alert&oacute; que &ldquo;os precios de bienes est&aacute;n rid&iacute;culamente caros y los de servicios, muy baratos. Los salarios reales est&aacute;n muy deteriorados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay chance de bajar la inflaci&oacute;n sin consolidaci&oacute;n fiscal&rdquo;, advirti&oacute; Dal Poggeto, pero predijo que si bajara el &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) al 60% en 2023, como indica el presupuesto, bajar&iacute;a la recaudaci&oacute;n, pero subir&iacute;a el gasto indexado en jubilaciones, pensiones y asignaciones. Llam&oacute; a una reforma tributaria que combata la alta evasi&oacute;n de algunos para aliviar la elevada presi&oacute;n sobre otros. Alert&oacute; que el actual d&eacute;ficit cuasi fiscal constituye un problema mayor que el fiscal. &ldquo;El pr&oacute;ximo gobierno o lic&uacute;a los pasivos remunerados del Central (incluidas las Letras de Liquidez, Leliq) con un salto cambiario, o se reestructuran, con implicancias para los balances de los bancos, o mantenemos los controles de capitales actuales. La demanda de instrumentos del Tesoro a plazos cortos y tasas m&aacute;s alta, te recrea un overhang (exceso) de pesos. La semana pasada el Central compr&oacute; 80.000 millones de pesos en deuda del Tesoro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En medio de todo lo negativo, Dal Poggetto rescat&oacute; que &ldquo;lo positivo es la inversi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Hoy la actividad est&aacute; volviendo al nivel de 2017, con despacho r&eacute;cord de cemento, aunque la industria crece porque la econom&iacute;a est&aacute; cerrada. Pero lo que m&aacute;s creci&oacute; fue la inversi&oacute;n, por el incentivo de la brecha&rdquo;, se refiri&oacute; a que muchos que no pueden ir al d&oacute;lar terminan invirtiendo sus pesos en maquinarias que importan al tipo de cambio oficial. &ldquo;La inversi&oacute;n est&aacute; en el 22% del PBI. Hay mayor incorporaci&oacute;n de maquinaria y equipo, robots, eficiencia energ&eacute;tica. Vaca Muerta est&aacute; creciendo con los pesos acorralados. Esta tasa de inversi&oacute;n puede ser el puntapi&eacute;, m&aacute;s la posici&oacute;n de argentinos en d&oacute;lares. Pero se requiere de un grado de acuerdo pol&iacute;tico, que d&eacute; m&aacute;s horizonte y gobernabilidad. Lamentablemente en la Argentina se suelen tomar decisiones tras las hecatombes. Por ejemplo, tras la hiperinflaci&oacute;n (de 1989-1990) o la salida de la convertibilidad. La pregunta es c&oacute;mo se genera el acuerdo pol&iacute;tico&rdquo;, se interrog&oacute; la economista. Sin remate.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/alvarez-agis-dal-poggetto-advierten-urgencia-vez-dificultades-aplicar-plan-antiinflacionario_1_9673299.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2022 17:04:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Álvarez Agis y Dal Poggetto advierten sobre la urgencia y a la vez las dificultades de aplicar un plan antiinflacionario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Plan Austral,Convertibilidad,Emmanuel Alvarez Agis,Marina Dal Poggetto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guzmán, fortalecido en su debilidad, descarta un plan Austral y convoca a empresarios y sindicalistas para desindexar expectativas de inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/guzman-fortalecido-debilidad-descarta-plan-austral-convoca-empresarios-sindicalistas-desindexar-expectativas-inflacion_1_8993537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5634788e-c4cf-48d9-a576-44d54b63f64b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guzmán, fortalecido en su debilidad, descarta un plan Austral y convoca a empresarios y sindicalistas para desindexar expectativas de inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Fernández ató su destino al del ministro de Economía. Kulfas se reunió con Frenkel, uno de los autores del programa de Alfonsín, y con Remes Lenicov, el ministro que desarmó la convertibilidad, pero en el oficialismo desestiman que cuenten con el poderío político para encarar recetas de shock  y además advierten que a mediano plazo fracasan.</p></div><p class="article-text">
        Hace dos o tres semanas arreciaban las cr&iacute;ticas de la vicepresidenta Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner y de dirigentes que le responden -excepto los funcionarios del gobierno nacional, que guardan un silencio estrat&eacute;gico- contra Mart&iacute;n Guzm&aacute;n, <strong>pero el ministro de Econom&iacute;a permanece en el cargo.</strong> Esta semana se conoci&oacute; el dato de que se redobl&oacute; la inflaci&oacute;n, un 6% mensual y un 58% interanual, el mayor nivel en 30 a&ntilde;os, pero el jefe del Palacio de Hacienda permanece en el cargo. Fortalecido en su debilidad, ratificado por un Alberto Fern&aacute;ndez fr&aacute;gil que <strong>sabe que perderlo a &eacute;l es perderse un poco as&iacute; mismo,</strong> Guzm&aacute;n sigue,<strong> descarta un plan de shock contra la inflaci&oacute;n, como fue el Austral </strong>del gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n en 1985, y <strong>apuesta a convocar a empresarios y sindicalistas para institucionalizar una desindexaci&oacute;n </strong>de expectativas de precios y salarios.
    </p><p class="article-text">
        Guzm&aacute;n, apoyado por su asesor Daniel Heymann -uno de los autores del Austral- y por su viceministro, Fernando Morra, espera que el reordenamiento gradual de la macroeconom&iacute;a d&eacute; sus frutos, pero admite que necesita cambiar las malas perspectivas, que sit&uacute;an la inflaci&oacute;n en hasta el 75% para 2022, muy por encima del 60% que ahora el ministro reconoce a rega&ntilde;adientes. Por eso,<strong> busca formar una mesa de concertaci&oacute;n. </strong>Espera que despu&eacute;s del 6,7% de marzo y del 6% de abril, el &iacute;ndice de precios al consumidor (IPC) baje al 5% en mayo y al 4,5% en junio. Con esos niveles altos, pero en descenso, Guzm&aacute;n se conformar&iacute;a y <strong>se autopercibir&iacute;a triunfador en la batalla interna y con la oposici&oacute;n sobre la pol&iacute;tica antiinflacionaria.</strong> Una vez pasada la primera mitad del a&ntilde;o, las paritarias y los segundos aumentos de tarifas de luz y gas, el terreno estar&iacute;a preparado para una estabilizaci&oacute;n de la inflaci&oacute;n mensual en un poco ambicioso pero hoy paradis&iacute;aco 3% mensual. No por nada el consultor Emmanuel &Aacute;lvarez Agis, de PxQ, lleg&oacute; a bromear con que el Gobierno <strong>festejar&iacute;a si baja la inflaci&oacute;n al 50% anual en el 2023 en el que Fern&aacute;ndez ambiciona su reelecci&oacute;n</strong>, basado en que contin&uacute;a el crecimiento de la econom&iacute;a y del empleo. El ministro conf&iacute;a en que en 2022 el PBI crecer&aacute; 5% o 6%, muy por encima del 2% que vaticinaban las consultoras o el 3% que predec&iacute;a el Fondo Monetario Internacional (FMI) al comienzo del a&ntilde;o. Ser&iacute;a el segundo a&ntilde;o consecutivo de expansi&oacute;n econ&oacute;mica por primera vez desde 2011.
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                Guzmán, el martes, en la reunión de la Amcham                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>Un </strong><em>paper</em></h3><p class="article-text">
        Dentro del Palacio de Hacienda circula un <em>paper </em>con algo as&iacute; como los siete recados capitales sobre &ldquo;Abordaje de la inflaci&oacute;n&rdquo;: 
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;1. Entendemos a la inflaci&oacute;n como un<strong> fen&oacute;meno multicausal, </strong>por lo que enfrentar este problema requiere trabajar en diferentes frentes, con una relevancia central en la consistencia del programa macroecon&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        -2. Es necesario avanzar en <strong>fortalecer el valor de la moneda</strong>. Para ello, es fundamental acumular reservas. [N. de la R.: el ministro aspira a que este a&ntilde;o ingresen para ello inversiones extranjeras para el litio, la miner&iacute;a y la energ&iacute;a] 
    </p><p class="article-text">
        -3. Mientras esto ocurre, se buscar&aacute; suavizar las regulaciones financieras para establecer una transici&oacute;n hacia una <strong>regulaci&oacute;n de los flujos de capitales</strong> para evitar que los mismos desestabilicen la econom&iacute;a, como lo hicieron en el pasado.&nbsp;[N. de .la R.: por ahora, de esto no se ha visto nada, aunque Guzm&aacute;n promete liberar divisas para que se concreten inversiones gas&iacute;feras que aprovechen las oportunidades de exportaci&oacute;n que abri&oacute; la guerra de Ucrania].
    </p><p class="article-text">
        - 4. <strong>Profundizar el mercado de capitales en moneda dom&eacute;stica</strong>, para otorgar nuevas y mejores herramientas al sector privado, y tambi&eacute;n del mercado de t&iacute;tulos p&uacute;blicos es otro componente de la estrategia macroecon&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        - 5. La consistencia en el plano fiscal tiene dos dimensiones. En primer lugar, <strong>mantener un crecimiento del gasto p&uacute;blico en t&eacute;rminos reales que apuntale la demanda</strong> agregada y, como correlato, un incremento de los recursos fiscales de la mano de un aumento de la actividad, el empleo y los ingresos reales. Pero es necesario que este crecimiento sea gradual, dado que un incremento excesivo de la demanda<strong> agregada puede generar una demanda de divisas que afecte la acumulaci&oacute;n de reservas</strong>. En segundo lugar, la disminuci&oacute;n del d&eacute;ficit <strong>permite reducir el financiamiento monetario,</strong> lo que ayuda al Banco Central a fortalecer su hoja de balance. 
    </p><p class="article-text">
        -6. Por mucho tiempo se han dado situaciones en las que sistem&aacute;ticamente el Banco Central financia al Tesoro. <strong>En una econom&iacute;a bimonetaria eso es un problema.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        -7. Adem&aacute;s de ser consistente, el programa requiere una implementaci&oacute;n continua, que progresivamente fortalezca la <strong>credibilidad sobre la direcci&oacute;n.</strong> Por eso se hace tanto hincapi&eacute; desde el Gobierno en el compromiso por llevar adelante el programa que se ha trazado. Esto incluye un componente fiscal, uno monetario y uno cambiario. Pero tambi&eacute;n es necesario el rol del Estado en la coordinaci&oacute;n de expectativas, complementando al programa econ&oacute;mico&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por las dudas que este plan no funcione, el ministro de Desarrollo Productivo, Mat&iacute;as Kulfas, de buena relaci&oacute;n con Guzm&aacute;n, se ha reunido hace un mes con Roberto Frenkel, otro de los autores del Austral, y Jorge Remes Lenicov, el ministro de Econom&iacute;a que desarm&oacute; la bomba de la convertibilidad en el inicio del gobierno de Eduardo Duhalde en 2002. Kulfas teme que, por m&aacute;s que intenten ajustar gradualmente el frente fiscal y el monetario, el ritmo de inflaci&oacute;n desarme esas variables macroecon&oacute;mic<strong>as y no descarta que si el IPC se sostiene en un 5% mensual en los pr&oacute;ximos meses, habr&aacute; que aplicar un plan de shock.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Austral                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text"><strong>El plan Austral</strong></h3><p class="article-text">
        El Plan Austral consisti&oacute; en reemplazar la moneda, convertir los $ 1.000 en un austral, la instauraci&oacute;n de un mecanismo de desagio -actualizaci&oacute;n menor a la prevista- que elimin&oacute; las cl&aacute;usulas de indexaci&oacute;n de los contratos, devaluaci&oacute;n inicial y posterior congelamiento del tipo de cambio, congelamiento de precios, salarios y jubilaciones de manera simult&aacute;nea y sin plazo, reducci&oacute;n de tasas de inter&eacute;s reguladas, ajuste del d&eacute;ficit fiscal mediante aumento de las retenciones, de las tarifas y &ldquo;ahorro forzoso&rdquo; impositivo de los contribuyentes de mayores ingresos, pautas de emisi&oacute;n monetaria decreciente y renegociaci&oacute;n forzada de la deuda interna. En la actualidad, el Gobierno deber&iacute;a devaluar fuerte el peso oficial para achicar la brecha con el paralelo del 65% actual al 20%, con el consiguiente impacto inicial en t&eacute;rminos de inflaci&oacute;n y pobreza, y adem&aacute;s ajustar m&aacute;s las tarifas. S&oacute;lo despu&eacute;s podr&iacute;a decretar un congelamiento del d&oacute;lar, las tarifas, los salarios y los precios por al menos seis meses. Uno de los problemas es <strong>qu&eacute; pasar&iacute;a cuando medio a&ntilde;o despu&eacute;s se acumulen los reclamos por reacomodar esas variables.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tal&oacute;n de aquiles del Austral radic&oacute; en que el gobierno de Alfons&iacute;n no fue consecuente con la prometida reducci&oacute;n del d&eacute;ficit fiscal y la emisi&oacute;n monetaria. Por eso, en 1988 necesit&oacute; otro plan, el Primavera, que deriv&oacute; en la hiperinflaci&oacute;n de 1989 y 1990. De ah&iacute; que el propio Heymann abogue por la salida gradual, por ordenar la macroeconom&iacute;a este a&ntilde;o, con subas del d&oacute;lar y las tarifas, para empezar a bajar la inflaci&oacute;n en 2023. Tampoco Frenkel considera que el plan de shock sea la &uacute;nica herramienta de estabilizaci&oacute;n y ha escrito en sus <em>papers </em>que, como estudiaron Heymann y Marra en la Universidad de La Plata, <strong>otra alternativa contra la inflaci&oacute;n es un programa a ocho o diez a&ntilde;os, con continuidad y credibilidad m&aacute;s all&aacute; de los cambios de gobierno</strong>, con metas que se cumplen, precios que se alinean y confianza de los inversores. Es lo que ha sucedido en Espa&ntilde;a, Italia, Chile, Colombia y M&eacute;xico entre los 80 y los 90.
    </p><h3 class="article-text">Dec&aacute;logo</h3><p class="article-text">
        Remes Lenicov se bas&oacute; en la experiencia de Brasil, Chile, Israel y Espa&ntilde;a en esas mismas d&eacute;cadas para publicar un <em>paper </em>en la Universidad de La Plata en 2020 sobre c&oacute;mo derrotar la inflaci&oacute;n, pero <strong>destaca m&aacute;s el shock que el gradualismo que aplicaron esas naciones. Sostiene:</strong>
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hicieron los pa&iacute;ses exitosos?:
    </p><p class="article-text">
        1. En todos, primero hubo acuerdos entre las fuerzas pol&iacute;ticas y despu&eacute;s con los sectores gremiales y empresariales [N. de la R.: aqu&iacute;, no hay concordia ni siquiera puertas adentro del Frente de Todos, FdT].
    </p><p class="article-text">
         2. En todos hubo un programa integral, involucrando a todas las pol&iacute;ticas macro de manera tal que act&uacute;en simult&aacute;neamente y en la misma direcci&oacute;n. Todas fueron acompa&ntilde;adas con el inicio de un plan de reformas estructurales, sobre todo en el Estado [N. de la R.: estas reformas fueron excluidas del pacto de Guzm&aacute;n con el FMI]. 
    </p><p class="article-text">
        3. La pol&iacute;tica inicial fue de shock y permiti&oacute; reducir una inflaci&oacute;n muy alta o hiperinflaci&oacute;n a otra de 20/25% anual. Posteriormente, para reducirla a niveles de entre 2% y 5% se requirieron varios a&ntilde;os [N. de la R.: una h&iacute;per es aquella que supera el 50% mensual]. 
    </p><p class="article-text">
        4. Modificaci&oacute;n de la pol&iacute;tica y/o el r&eacute;gimen monetario: hubo otra unidad de cuenta e incluso en algunos casos hasta se cambi&oacute; la moneda. 
    </p><p class="article-text">
        5. Tipo de cambio: en general se comenz&oacute; con un tipo de cambio alto para generar equilibrio o super&aacute;vit en la cuenta corriente y evitar futuras presiones, puede ser fijo o con flotaci&oacute;n administrada. 
    </p><p class="article-text">
        6. Ajuste para eliminar el d&eacute;ficit fiscal. Hubo privatizaciones, despido de personal, racionalizaci&oacute;n del gasto y reducci&oacute;n de salarios, seg&uacute;n el caso.
    </p><p class="article-text">
        7. Precios y salarios: hubo un acuerdo para acomodar los precios relativos y controlar y/o fijar precios y salarios, pero por un plazo relativamente breve. 
    </p><p class="article-text">
        8. Todos hicieron un acuerdo con el FMI. 
    </p><p class="article-text">
        9. En general, estas medidas de estabilizaci&oacute;n se han vinculado con una estrategia y pol&iacute;tica de crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        10. Resultados: la inflaci&oacute;n cedi&oacute; r&aacute;pidamente y as&iacute; aumentaron los ingresos personales y se expandi&oacute; el consumo&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Banco Central                            </span>
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        Si Guzm&aacute;n no logra domar la inflaci&oacute;n para mitad de a&ntilde;o ni tampoco al albertismo se le ocurre un plan de estabilizaci&oacute;n, <strong>puede que implosione el FdT ante los reclamos constantes de shock redistributivo de Cristina Kirchner. </strong>Por lo menos eso temen entre los asesores del jefe de Estado. Hasta los m&aacute;s albertistas reconocen que el gobierno de Fern&aacute;ndez se encuentra en su peor momento, descoordinado, con un Guzm&aacute;n debilitado pese a que fue ratificado y con <strong>riesgo de incumplir dos de las tres metas del segundo trimestre del acuerdo con el FMI: la de ajuste fiscal,</strong> porque el recorte de subsidios resultar&aacute; insuficiente dado el moderado aumento de tarifas de junio y el encarecimiento mundial del gas por la guerra de Ucrania; y <strong>la acumulaci&oacute;n de reservas, </strong>ante la demorada liquidaci&oacute;n de exportaciones agr&iacute;colas y el apetito importador ante una brecha cambiaria amplia -la compra de aviones privados es boom- y un crecimiento econ&oacute;mico que demanda insumos y bienes finales del exterior, lo que presiona hacia una mayor depreciaci&oacute;n del peso. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text"> Hasta los más albertistas reconocen que el gobierno de Fernández se encuentra en su peor momento, descoordinado, con un Guzmán debilitado y con riesgo de incumplir dos de las tres metas del segundo trimestre del acuerdo con el FMI</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata de dos metas claves tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica antiinflaci&oacute;n. La tercera del pacto con el FMI, la reducci&oacute;n de los giros del Banco Central al Tesoro, quiz&aacute;s se cumpla, pero el mercado pide m&aacute;s ajuste que el acordado y cada transferencia, como la de $ 86.500 millones de esta semana, es percibida de mala manera porque se supone que en este segundo trimestre del a&ntilde;o el Estado cuenta con una buena recaudaci&oacute;n tributaria por la cosecha de soja y ma&iacute;z y los vencimientos de impuestos. Por eso, los operadores de bonos y acciones y los ejecutivos de finanzas de las grandes empresas<strong> temen que el financiamiento monetario al Tesoro sea mayor a partir de junio,</strong> cuando se paguen los aguinaldos. Hay discusiones internas para que Guzm&aacute;n deje de financiarse en el Central y recorte gastos. La pregunta es cu&aacute;les. Tambi&eacute;n le reprochan haber anunciado un impuesto a la renta inesperada para financiar el bono de refuerzo de ingresos para 13 millones de personas, pero <strong>sin haber escrito ni presentado ning&uacute;n proyecto ni haber aclarado de qu&eacute; otro modo lo financiar&aacute;</strong>. De todas maneras, comparten con &eacute;l que los planes de shock no funcionar&iacute;an, como tampoco lo hicieron a largo plazo en la Argentina. 
    </p><h3 class="article-text">Guzm&aacute;n para rato</h3><p class="article-text">
        El establishment se aferra a Guzm&aacute;n, no por amor, sino por el espanto al cristinismo, que s&oacute;lo por unos d&iacute;as ha silenciado sus cr&iacute;ticas hacia &eacute;l. En este contexto, es dif&iacute;cil que el ministro logre cambiar las expectativas de inflaci&oacute;n, seg&uacute;n reconocen en el albertismo. Pero en el peronismo puro y duro ven que, as&iacute; como Cristina Kirchner sosten&iacute;a a Guillermo Moreno cada vez que se lo criticaban como secretario de Comercio Interior, Fern&aacute;ndez tambi&eacute;n ahora est&aacute; atado a Guzm&aacute;n. El ministro encarna la resistencia del Presidente ante una vice que preferir&iacute;a all&iacute; a Augusto Costa o a Cecilia Na&oacute;n con <strong>mayor regulaci&oacute;n del mercado cambiario, m&aacute;s controles de precios bajo amenaza a las empresas de restricciones de cr&eacute;ditos o importaciones o de inspecciones tributarias, sin subas de tarifas y con tensi&oacute;n con el FMI. </strong>Tampoco hay opci&oacute;n para Mart&iacute;n Redrado, el candidato de Sergio Massa que reclama como condici&oacute;n para asumir que el Congreso apruebe con mayor&iacute;as especiales leyes que supuestamente le aseguren estabilidad fiscal y monetaria en el mismo pa&iacute;s que vot&oacute; la intangibilidad de los dep&oacute;sitos un mes antes de aplicar el corralito en 2001. <strong>Hay Guzm&aacute;n para rato, salvo que empeore la inflaci&oacute;n, opci&oacute;n que tampoco se descarta</strong>. Su continuidad no s&oacute;lo marca un rumbo econ&oacute;mico sino uno pol&iacute;tico dentro de la interna del FdT.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El ministro encarna la resistencia del Presidente ante una vice que preferiría mayor regulación del mercado cambiario, más controles de precios bajo amenaza a las empresas, sin subas de tarifas y con tensión con el FMI </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No veo que Alberto vaya a convocar a un equipo nuevo -opina un economista peronista-. Guzm&aacute;n perdura, pero no tiene ascendente, no puede sacar una ley, no tiene autoridad ni iniciativa, est&aacute; maniatado, se escuda en el acuerdo con el FMI, no mucho d&eacute;ficit, no mucha emisi&oacute;n, pero fue un acuerdo laxo, con <em>waivers </em>(exenciones), el ministro no se consolida, no concita atenci&oacute;n de los que toman decisiones, nadie le da bola, no tiene plan de estabilizaci&oacute;n, no tiene ancla porque no tiene d&oacute;lares y hay cepo, tampoco las tarifas son ancla porque est&aacute;n atrasadas, ni los salarios, porque no pueden seguir cayendo. En el Plan Austral y la convertibilidad devaluaste fuerte y despu&eacute;s anclaste todo tras un shock inflacionario, pero para eso necesit&aacute;s poder pol&iacute;tico, d&oacute;lares que entren, y ac&aacute; est&aacute;s colgado del travesa&ntilde;o hasta las elecciones de 2023. No te bancar&iacute;as un plan que te hundir&iacute;a por seis o siete meses. Pero con un buen equipo econ&oacute;mico, con una mejor cosecha el a&ntilde;o pr&oacute;ximo, si el cristinismo empieza de una vez el gasoducto N&eacute;stor Kirchner y lo termina para el invierno del 23, pod&eacute;s tener un mejor a&ntilde;o, pero no s&eacute; si para ganar las elecciones&rdquo;, concluye el exponente de la ortodoxia peronista. Otro referente del mismo palo agrega: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; vas a coordinar por consenso con empresarios y sindicalistas que remarcan o piden paritarias del 65% o 70%. Necesit&aacute;s se&ntilde;ales m&aacute;s contundentes que el acuerdo con el FMI. El pr&oacute;ximo gobierno es el que har&aacute; el shock, con devaluaci&oacute;n y tipo de cambio fijo, ajuste fiscal y monetario, congelamiento salarial, pero eso no puede hacerlo este gobierno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AR</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Rebossio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/economia/guzman-fortalecido-debilidad-descarta-plan-austral-convoca-empresarios-sindicalistas-desindexar-expectativas-inflacion_1_8993537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 May 2022 03:04:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guzmán, fortalecido en su debilidad, descarta un plan Austral y convoca a empresarios y sindicalistas para desindexar expectativas de inflación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inflación,Martín Guzmán,Plan Austral,Jorge Remes Lenicov]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió el exministro de Economía Juan Vital Sourrouille]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-exministro-economia-juan-vital-sourrouille_1_8158551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83a150af-58b6-4606-b7a7-9e80093a7302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió el exministro de Economía Juan Vital Sourrouille"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenía 80 años. Ocupó el cargo durante el gobierno de Raúl Alfonsín desde febrero de 1985 a marzo de 1989. Fue el impulsor del denominado Plan Austral que intentó frenar la escalada inflacionaria.</p></div><p class="article-text">
        El ex ministro de Econom&iacute;a durante el alfonsinismo<strong>&nbsp;Juan Vital Sourrouille</strong>&nbsp;falleci&oacute; este mi&eacute;rcoles a los 80 a&ntilde;os tras padecer un c&aacute;ncer de c&oacute;lon. Ocup&oacute; el cargo de Ministro de Econom&iacute;a de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n desde febrero de 1985 a marzo de 1989. Fue el impulsor del denominado<strong>&nbsp;Plan Austral</strong>&nbsp;que intent&oacute; frenar la escalada inflacionaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia fue confirmada a trav&eacute;s de redes sociales por Agust&iacute;n Campero, vicepresidente de la Convenci&oacute;n Nacional de la UCR.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sourrouille asumi&oacute; en febrero de 1985 tras la renuncia del ministro Bernardo Grinspun</strong>. Durante su gesti&oacute;n <strong>impuls&oacute; el Plan Austral,</strong>&nbsp;un programa de reforma monetaria y antinflacionario que baj&oacute; la inflaci&oacute;n de 30% mensual a casi cero de manera inmediata, y que introdujo el Austral como moneda de curso legal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La iniciativa permiti&oacute; que el espacio de Alfons&iacute;n ganara las elecciones legislativas de 1985, pero luego el programa no pudo ser sostenido por sus complicadas metas</strong>&nbsp;y se fue debilitando hasta que a&ntilde;os despu&eacute;s se produjo la hiperinflaci&oacute;n que marc&oacute; los &uacute;ltimos meses del gobierno radical. Entre las medidas impuestas por el Plan se inclu&iacute;an&nbsp;el bloqueo de los salarios, la congelaci&oacute;n de los precios al consumo y las tarifas de los servicios p&uacute;blicos, recortes en los presupuestos y el compromiso gubernamental de que el Banco Central no emitiera moneda para asumir las obligaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo conoc&iacute; a Ra&uacute;l Alfons&iacute;n antes de que se convirtiera en presidente. Fue una sorpresa que a pocos d&iacute;as de su triunfo electoral me llamase para convocarme para la Secretar&iacute;a de la Planificaci&oacute;n. As&iacute; se inici&oacute; mi per&iacute;odo en el Gobierno. Tengo un gran recuerdo de Bernardo Grinspun, su compromiso con la democracia y con el radicalismo era enternecedor&rdquo;, record&oacute; en una entrevista que concedi&oacute; en 2009.
    </p><p class="article-text">
        El economista hab&iacute;a estudiado en la Universidad de Buenos Aires y en Harvard y siempre cultiv&oacute; un bajo perfil, con escasas apariciones p&uacute;blicas tras haber dejado su cargo como titular del Palacio de Hacienda.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1417950872114536461?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/murio-exministro-economia-juan-vital-sourrouille_1_8158551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jul 2021 21:38:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió el exministro de Economía Juan Vital Sourrouille]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plan Austral,Juan Vital Sourrouille,Raúl Alfonsín]]></media:keywords>
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