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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Sueño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/sueno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Sueño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos.</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar el insomnio, son una base m&iacute;nima para mejorar la calidad del sue&ntilde;o de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto el rendimiento del d&iacute;a siguiente. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que sufrimos el<em> jet lag</em> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios comprobaron que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>.<strong> Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, tanto en la cantidad como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, <strong>un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno</strong>? Podr&iacute;amos <strong>empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas</strong>, <strong>hablar con personas de nuestro entorno al despertar</strong>, <strong>hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a</strong> y <strong>comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena</strong>. Acompa&ntilde;ando a todo esto, <strong>tratar de controlar el estr&eacute;s</strong>. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13163241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 11:19:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que hay que hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13107935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83604f7b-bd8f-47fe-874f-e24a6609f74b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrugar se considera a veces una virtud y una fortaleza moral, pero para algunas personas con un cronotipo distinto puede suponer incluso una merma para su salud
</p></div><p class="article-text">
        Eso de la &ldquo;Espa&ntilde;a que madruga&rdquo;, al igual que ese libro de autoayuda titulado El club de las 5 de la ma&ntilde;ana, se ha convertido en una posici&oacute;n ideol&oacute;gica: madrugar no es solo una opci&oacute;n o una imposici&oacute;n, sino un deber. Quienes madrugan son trabajadores y disciplinados, quienes se quedan en la cama hasta m&aacute;s tarde, vagos e indolentes. Ganadores y perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas ideas est&aacute;n siendo propagadas por una legi&oacute;n de <em>influencers </em>que suben a TikTok, Instagram o YouTube sus v&iacute;deos de &ldquo;mi rutina a las 5 AM&rdquo;. Emprendedores musculados que meditan, entrenan, leen, responden correos y han vivido tres vidas antes de que el resto haya apagado el despertador.
    </p><p class="article-text">
        Pero la biolog&iacute;a humana no entiende de v&iacute;deos virales, y la ciencia es tozuda con los hechos. Madrugar es un comportamiento dictado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en gran medida por nuestros genes</a> y nuestro entorno. Los estudios de cronobiolog&iacute;a indican claramente que madrugar no es bueno para todo el mundo ni para todas las edades. De hecho, para muchas personas, forzar ese horario puede ser da&ntilde;ino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no es solo el hecho de dormir, sino todo lo que va asociado, como la concentraci&oacute;n o el rendimiento cognitivo. Hay personas que rinden much&iacute;simo a primeras horas de la ma&ntilde;ana y personas que hasta que no est&aacute; bien entrada la tarde no tienen su pico de concentraci&oacute;n. Todo eso viene fisiol&oacute;gicamente marcado&rdquo;, dice Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles Bonmat&iacute; Carri&oacute;n, profesora de del Departamento de Anatom&iacute;a y Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de Murcia y autora del libro <em>Que nada te quite el sue&ntilde;o,</em> editado por Cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que rinden muchísimo a primeras horas de la mañana y personas que hasta que no está bien entrada la tarde no tienen su pico de concentración. Todo eso viene fisiológicamente marcado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María de los Ángeles Bonmatí Carrión</span>
                                        <span>—</span> Departamento de Anatomía y Psicobiología (UM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dime tu cronotipo y te dir&eacute; si te cuesta madrugar</h2><p class="article-text">
        En el centro de esta discusi&oacute;n est&aacute;n los cronotipos. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33804974/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cronotipo se puede definir</a> como la preferencia natural de cada persona por horarios m&aacute;s tempranos o m&aacute;s tard&iacute;os de sue&ntilde;o y actividad. Hay personas claramente matutinas, y otras claramente vespertinas, mientras que muchas otras est&aacute;n en alg&uacute;n punto intermedio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se pens&oacute; que esto era cuesti&oacute;n de costumbre o de disciplina, pero estudios recientes han demostrado que el cronotipo tiene <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fuerte componente gen&eacute;tico</a>. Grandes estudios de asociaci&oacute;n del genoma, con cientos de miles de participantes, han <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-08259-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificado m&aacute;s de 300 loci gen&eacute;ticos</a> relacionados con ser m&aacute;s de ma&ntilde;ana o de noche, muchos de ellos en genes implicados en la regulaci&oacute;n del reloj circadiano en el cerebro y en la retina. El cronotipo es un rasgo multidimensional, que afecta no solo al sue&ntilde;o sino tambi&eacute;n a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11379665/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos de temperatura, cortisol</a>, alerta y otros sistemas fisiol&oacute;gicos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Desde una perspectiva evolutiva, esta diversidad tiene sentido. Una de las hip&oacute;tesis cl&aacute;sicas es la del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28701566/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centinela de la tribu</a>: en grupos humanos ancestrales de cazadores-recolectores, que viv&iacute;an expuestos a depredadores, era mala idea que todo el grupo se quedara dormido a la vez. Al estudiar poblaciones de cazadores-recolectores modernos se observa que, incluso sin luz artificial ni despertadores, rara vez todos duermen al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a tambi&eacute;n tuvo su influencia. &ldquo;El cronotipo del madrugador al parecer es una herencia neandertal&rdquo;, explica Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Los&nbsp;neandertales aparecieron en Europa, donde hay muchas menos horas de luz que en &Aacute;frica. Hubo una variante gen&eacute;tica neandertal que les hac&iacute;a madrugar y estar dispuestos ya para la acci&oacute;n desde temprano por la ma&ntilde;ana. Pero no todo el mundo tiene esa variante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social y los adolescentes trasnochadores</h2><p class="article-text">
        El <em>jet lag</em> social se describe como el desfase cr&oacute;nico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto, como si volviera cada lunes de un viaje transoce&aacute;nico, despu&eacute;s de trasnochar el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio con adultos mostr&oacute; que cada hora adicional de <em>jet lag </em>social <a href="https://aasm.org/social-jet-lag-is-associated-with-worse-mood-poorer-health-and-heart-disease/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asociaba con peor estado de &aacute;nimo</a>, peor percepci&oacute;n de salud y mayor fatiga, as&iacute; como con un aumento del 11% en la probabilidad de tener enfermedad cardiovascular, incluso controlando por la cantidad total de sue&ntilde;o. En <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12556708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a, la cuesti&oacute;n se agrava a&uacute;n m&aacute;s</a>, ya que el horario oficial sigue desfasado respecto al horario solar, y el pa&iacute;s sigue en el huso horario equivocado.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El &#039;jet lag&#039; social se describe como el desfase crónico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los adolescentes son caso aparte. Quiz&aacute; recordemos que cuando est&aacute;bamos en el instituto, madrugar era un castigo, y los fines de semana pod&iacute;amos dormir hasta la hora de comer. Los estudios con adolescentes han encontrado que horarios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4824552/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incompatibles con su cronotipo</a> tienen menos horas de sue&ntilde;o, m&aacute;s somnolencia diurna, peor rendimiento acad&eacute;mico y m&aacute;s s&iacute;ntomas emocionales. &ldquo;Los adolescentes tienen un ciclo hormonal que les hace dormir m&aacute;s horas de lo habitual. Luego, con la edad van disminuyendo las horas de sue&ntilde;o progresivamente&rdquo;, corrobora Mart&iacute;n-Loeches. Esto ha llevado a que en algunos pa&iacute;ses haya programas para ajustar los horarios de los institutos a esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para los adolescentes este cambio tiene una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base hormonal y neurol&oacute;gica</a>. Seg&uacute;n explica Bonmat&iacute;, &ldquo;en la adolescencia se retrasa el pico de secreci&oacute;n de melatonina. Ese retraso hace que se retrase el inicio de sue&ntilde;o. Luego tambi&eacute;n hay cierto retraso en el propio reloj circadiano en el cerebro, y los adolescentes tienen m&aacute;s sensibilidad a la luz a &uacute;ltimas horas de la tarde, y eso le va a producir un mayor retraso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis muestran</a> que, a partir de la secundaria, la mayor&iacute;a de adolescentes no alcanza las horas de sue&ntilde;o recomendadas cuando la entrada al instituto es demasiado temprana, y que retrasar la entrada, aunque sea una hora, mejora la situaci&oacute;n. Pero hay posibles complicaciones: &ldquo;Si retrasamos el momento del despertar de esos adolescentes, probablemente la somnolencia todav&iacute;a se va a retrasar m&aacute;s por la noche. La opci&oacute;n m&aacute;s equilibrada ser&iacute;a mantener la hora de entrada, pero quiz&aacute; poner asignaturas que no requieran un gran rendimiento cognitivo a primera hora&rdquo;, opina Bonmat&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Los problemas de madrugar a la fuerza</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona que no es madrugadora de forma natural decide, o se ve obligada, a levantarse muy temprano, hay dos estrategias: acostarse antes o recortar horas de sue&ntilde;o. Lo primero, para muchos cronotipos vespertinos, es dif&iacute;cil: la melatonina empieza a elevarse m&aacute;s tarde, y el estado de alerta se mantiene hasta bien entrada la noche. Por eso&nbsp;tardan m&aacute;s en conciliar el sue&ntilde;o, la calidad del sue&ntilde;o se resiente y duermen menos horas. A largo plazo, esto no solo produce cansancio, sino que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12433348/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a funciones cognitivas</a> como la memoria de trabajo y la atenci&oacute;n, incrementa la irritabilidad y se asocia a peores h&aacute;bitos de salud, como m&aacute;s consumo de cafe&iacute;na o comida poco saludable.
    </p><p class="article-text">
        Si la persona insiste en mantener un horario muy temprano durante semanas o meses, el organismo intenta adaptarse, pero esa adaptaci&oacute;n tiene un l&iacute;mite y un coste. La pregunta es: &iquest;puede una persona convertirse en madrugadora si se lo propone? La respuesta es, hasta cierto punto, s&iacute;, pero no todo el mundo en la misma medida, y no sin pagar alg&uacute;n precio. Se ha observado que intentar desplazar cr&oacute;nicamente el reloj circadiano con luz y horarios estrictos puede adelantar algo la hora de sue&ntilde;o y de despertar, pero muchas personas mantienen marcadores internos (como la temperatura m&iacute;nima nocturna) desfasados, se&ntilde;al de que el reloj central no ha cambiado tanto como los h&aacute;bitos externos. Esto incrementa la vulnerabilidad a trastornos del estado de &aacute;nimo y problemas metab&oacute;licos, as&iacute; como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40502800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, el reloj vuelve a su horario preferido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay intervenciones que ayudan a adelantar el reloj circadiano: exponerse a luz intensa por la ma&ntilde;ana, limitar la luz azul por la noche, mantener horarios de comida y actividad f&iacute;sica m&aacute;s tempranos, y ser constante con la hora de acostarse. Estas estrategias pueden adelantar algo la fase del sue&ntilde;o en muchas personas intermedias, acerc&aacute;ndolas a un patr&oacute;n m&aacute;s matutino sin grandes consecuencias negativas. Pero los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0149763423000830" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reloj vuelve a su horario preferido</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cierta controversia&rdquo;, dice Bonmat&iacute;. &ldquo;Hace unos a&ntilde;os se public&oacute; un protocolo para hacer intentar hacer m&aacute;s matutina a gente que era vespertina. Parece ser que funcionaba y que la gente al final consegu&iacute;a tener un ritmo de vida m&aacute;s adaptado a sus obligaciones laborales. Pero otros estudios hablan de que forzar el comportamiento a unos horarios diferentes a los que marca nuestro cronotipo estar&iacute;a relacionado con una menor esperanza de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto significa que las personas matutinas est&eacute;n equivocadas o que madrugar sea intr&iacute;nsecamente malo. Significa que hemos confundido durante a&ntilde;os una caracter&iacute;stica biol&oacute;gica, en parte gen&eacute;tica y moldeada por la evoluci&oacute;n, con una virtud moral. Para algunas personas y en determinadas circunstancias, levantarse muy temprano encaja de forma natural con su fisiolog&iacute;a y su entorno, y puede ser una fuente de bienestar. Para otras, sobre todo adolescentes y adultos con cronotipos vespertinos, madrugar de manera forzada es una pelea constante.
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      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13107935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 09:25:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Día Mundial del Sueño: ¿por qué se celebra el 13 de marzo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-sueno-celebra-13-marzo_1_13063675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eed5aee-d27f-415f-aa16-e579101fa287_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Día Mundial del Sueño: ¿por qué se celebra el 13 de marzo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día Mundial del Sueño es una celebración anual en la cual se tratan temas relacionados con el sueño, un elemento esencial para la vida humana.</p></div><p class="article-text">
        El viernes anterior al equinoccio del marzo se celebra el <strong>D&iacute;a Mundial del Sue&ntilde;o</strong>, con la finalidad de sensibilizar a la poblaci&oacute;n acerca de la importancia de dormir bien. Adem&aacute;s, se pretende tratar las causas y s&iacute;ntomas de la falta de sue&ntilde;o, un problema que si no es tratado a tiempo puede ocasionar serios problemas de salud.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la p&aacute;gina World Sleep Day, el lema para el D&iacute;a Mundial del Sue&ntilde;o en 2026 es el siguiente:<strong>&nbsp;&ldquo;Dormir bien. Vivir mejor&rdquo;.</strong>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; consiste el D&iacute;a Mundial del Sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;D&iacute;a Mundial del Sue&ntilde;o&nbsp;es una celebraci&oacute;n anual en la cual se tratan temas relacionados con el sue&ntilde;o, un elemento esencial para la vida humana.
    </p><p class="article-text">
        Una conmemoraci&oacute;n donde participan distintos profesionales y expertos en la materia, para dar a conocer la importancia en la prevenci&oacute;n y los posibles tratamientos a los problemas del sue&ntilde;o que, cada d&iacute;a, afecta a un gran n&uacute;mero de personas en todo el mundo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;n cre&oacute; el D&iacute;a Mundial del Sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        Esta efem&eacute;ride ha sido creada por iniciativa de un grupo de proveedores y miembros de la comunidad m&eacute;dica vinculados con el &aacute;rea de investigaci&oacute;n y medicina del sue&ntilde;o, con la finalidad de prevenir y manejar los trastornos del sue&ntilde;o, as&iacute; como los beneficios para la salud y el bienestar personal.
    </p><p class="article-text">
        El evento es promovido cada a&ntilde;o por la&nbsp;Asociaci&oacute;n Mundial de Medicina del Sue&ntilde;o (en ingl&eacute;s WASM: World Association of Sleep Medicine)&nbsp;y otras organizaciones relacionadas con el sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Un sue&ntilde;o reparador para una mejor calidad de vida</h2><p class="article-text">
        De acuerdo a los &uacute;ltimos estudios realizados sobre el sue&ntilde;o, se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que nuestra calidad de vida mejorar&iacute;a notablemente si dedic&aacute;ramos el tiempo suficiente a tener un sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el mundo agitado de hoy, la mayor&iacute;a de las personas no logran descansar la cantidad de horas que se requieren para tener un sue&ntilde;o reparador. Se estima que una persona adulta requiere entre 7 y 8 horas de sue&ntilde;o, para restaurar las funciones del organismo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de sue&ntilde;o trae como consecuencia da&ntilde;os irreparables a la salud y la calidad de vida de las personas, afectando a un alto porcentaje de la poblaci&oacute;n a nivel mundial. A continuaci&oacute;n mencionamos los principales tipos de trastornos del sue&ntilde;o:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Apnea del Sue&ntilde;o:&nbsp;patrones anormales en la respiraci&oacute;n durante la etapa de sue&ntilde;o, interrumpiendo el sue&ntilde;o profundo.</li>
                                    <li>Insomnio:&nbsp;dificultad para conciliar el sue&ntilde;o o permanecer dormido.</li>
                                    <li>Narcolepsia:&nbsp;somnolencia extrema o trastorno cr&oacute;nico del sue&ntilde;o durante el d&iacute;a.</li>
                                    <li>S&iacute;ndrome de las piernas inquietas o enfermedad de Willis-Ekbom:&nbsp;impulso de movilizar las piernas al tratar de dormir, as&iacute; como sensaciones de hormigueo, ardor y comez&oacute;n.</li>
                            </ul>
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                </figure><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; puede ocurrir si hay alteraciones del sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        Si no podemos disfrutar de un sue&ntilde;o de calidad, lo m&aacute;s probable es que nuestro cuerpo comience a experimentar una serie de cambios y alteraciones, como por ejemplo, trastornos en el sistema nervioso, endocrino e inmunol&oacute;gico, que conllevar&aacute;n a otras complicaciones m&aacute;s graves y que est&aacute;n asociadas a las denominadas&nbsp;enfermedades degenerativas.
    </p><p class="article-text">
        Las personas deben tomar conciencia acerca de la importancia del sue&ntilde;o en la salud f&iacute;sica y mental. Algunos de los&nbsp;efectos y consecuencias&nbsp;son las siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cambios de humor.</li>
                                    <li>Incremento de los niveles de az&uacute;car (diabetes).</li>
                                    <li>Aumento de la presi&oacute;n arterial e inflamaci&oacute;n, que pueden generar enfermedades del coraz&oacute;n.</li>
                                    <li>Obesidad.</li>
                                    <li>Debilidad del sistema inmunitario.</li>
                                    <li>Ansiedad.</li>
                                    <li>Depresi&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Consejos &uacute;tiles para lograr el sue&ntilde;o de acuerdo a World Sleep Society</h2><p class="article-text">
        Para la fundaci&oacute;n&nbsp;World Sleep Society, el sue&ntilde;o es uno de los pilares esenciales para una salud &oacute;ptima. Por esta raz&oacute;n, ha propuesto algunos consejos &uacute;tiles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los trastornos del sue&ntilde;o, aunque muchas personas piensen lo contrario, pueden prevenirse e incluso tratarse, sin embargo un alto porcentaje de los afectados, no buscan ayuda. En estos casos, lo m&aacute;s recomendable, es&nbsp;ponerse en manos de un especialista.</li>
                                    <li>Un sue&ntilde;o de calidad, est&aacute; determinado por la cantidad de horas adecuadas que una persona dedique al descanso. Esto le brindar&aacute; la fuerza y la energ&iacute;a necesaria para que su salud no se vea afectada.&nbsp;Establece tu propio horario y trata de cumplirlo de forma regular.</li>
                                    <li>Es importante que el sue&ntilde;o sea profundo e ininterrumpido, para que sea realmente reparador.</li>
                                    <li>Trata de usar ropa c&oacute;moda y fresca&nbsp;y aseg&uacute;rate de que la habitaci&oacute;n tenga una temperatura agradable.</li>
                                    <li>S&iacute; acostumbras&nbsp;echar una siesta&nbsp;durante el d&iacute;a,&nbsp;evita que sea muy larga.</li>
                                    <li>Evita comer o hacer ejercicios&nbsp;unas horas antes de irte a dormir.</li>
                                    <li>Evita la ingesta de bebidas como el caf&eacute;, el t&eacute;, chocolate o alcohol, al menos 6 horas antes de ir a descansar.</li>
                                    <li>Ver la falta de sue&ntilde;o, como un problema de salud y una epidemia global, puede ayudar a buscar salidas satisfactorias con programas de investigaci&oacute;n y as&iacute; minimizar los da&ntilde;os y consecuencias de este mal para toda la sociedad.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Por otra parte, el&nbsp;Instituto Europeo del Sue&ntilde;o&nbsp;estima que ver televisi&oacute;n y revisar el celular antes de dormir aumentan la estimulaci&oacute;n cognitiva del cerebro. Es recomendable&nbsp;leer un libro o escuchar m&uacute;sica relajante, para disminuir la actividad cerebral y lograr un mejor descanso.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/dia-mundial-sueno-celebra-13-marzo_1_13063675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Día Mundial del Sueño: ¿por qué se celebra el 13 de marzo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Efemérides,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ortosomnia, cuando la obsesión por medir el sueño se convierte en problema: “Se generan rituales llevados al extremo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ortosomnia-obsesion-medir-sueno-convierte-problema-generan-rituales-llevados-extremo_1_13040189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d73b24-f66a-492e-8e84-bdcd246d1267_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ortosomnia, cuando la obsesión por medir el sueño se convierte en problema: &quot;Se generan rituales llevados al extremo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos años tuvimos acceso a detalles de nuestro sueño que antes solo se podían saber en una clínica, pero estos datos pueden convertir el sueño en una competición.</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo dormiste esta noche? Quiz&aacute; tengas una respuesta perturbadoramente exacta: 7 horas y 23 minutos de sue&ntilde;o total, 1 hora y 42 minutos de sue&ntilde;o profundo, 12 minutos despierto, eficacia del sue&ntilde;o 78%. Pero, &iquest;saberlo te ayuda a dormir mejor?
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s conciencia de la importancia del sue&ntilde;o para una mejor salud y calidad de vida, pero esto, unido a la capacidad para cuantificar el sue&ntilde;o, puede ser un arma de doble filo. Igual que algunas personas sufren de ansiedad del sue&ntilde;o, por el miedo a no poder dormir, otras viven preocupadas por conseguir el sue&ntilde;o perfecto.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas y los inconvenientes de medir el sue&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona intenta bajar de peso, una conducta habitual es pesarse. Est&aacute; comprobado que medir nuestros progresos puede ser una motivaci&oacute;n en cualquier campo, sea aprender ingl&eacute;s con una aplicaci&oacute;n o correr m&aacute;s minutos, ya que hacemos tangible nuestro avance. Sin embargo, no siempre es as&iacute;. El peso, por ejemplo, no es un buen indicador de la forma f&iacute;sica, y puede ser contraproducente seguirlo muy de cerca por su efecto desmotivador. La situaci&oacute;n empeora cuando se trata de algo sobre lo que tenemos poco control: la calidad del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sue&ntilde;o se puede fomentar o favorecer con estrategias de higiene del sue&ntilde;o&rdquo;, explica el psic&oacute;logo Ignacio Calvo, especializado en terapia cognitivo-conductual, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36908717/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efectiva para los trastornos del sue&ntilde;o</a>. &ldquo;Que alguien pueda decir 'me duermo', y se duerma, eso no existe. El sistema nervioso aut&oacute;nomo est&aacute; muy relacionado con las respuestas de alerta y emocionales, y precisamente el nombre aut&oacute;nomo es porque no act&uacute;a seg&uacute;n nuestro deseo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">La revoluci&oacute;n del sue&ntilde;o cuantificado y el nacimiento de la ortosomnia</h2><p class="article-text">
        Hace apenas una d&eacute;cada, saber c&oacute;mo hab&iacute;amos dormido (a no ser que tuvi&eacute;ramos acceso a un equipo de encefalograf&iacute;a) era una cuesti&oacute;n de sensaciones subjetivas. Hoy, las pulseras de actividad, relojes inteligentes, anillos e incluso colchones con sensores registran cada movimiento, cada latido y cada cambio en nuestra respiraci&oacute;n nocturna y con esos datos nos dan una puntuaci&oacute;n del sue&ntilde;o, como si se tratara de un videojuego en el que hay que pasar de nivel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas personas vienen a consulta porque el dispositivo les dice que no tienen suficiente sue&ntilde;o profundo o que su puntuaci&oacute;n es menor que la que marca como normal la aplicaci&oacute;n&rdquo;, dice la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga de la cl&iacute;nica Cisne y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;Pero la pregunta es muy f&aacute;cil: &iquest;t&uacute; te sientes satisfecho con el sue&ntilde;o, te sientes descansado? Y muchos de ellos te dicen que s&iacute;&rdquo;, aclara.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas vienen a consulta porque el dispositivo les dice que no tienen suficiente sueño profundo o que su puntuación es menor que la que marca como normal la aplicación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mercado de estos dispositivos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11945902/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crece impulsado por la inteligencia artificial</a> y algoritmos que prometen un an&aacute;lisis cada vez m&aacute;s certero de la calidad del sue&ntilde;o. Ya no solo se trata de saber cu&aacute;ntas horas dormimos, sino del tiempo en cada fase (ligero, profundo, REM), medir la variabilidad de la frecuencia card&iacute;aca, detectar ronquidos o evaluar la temperatura corporal durante la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El paciente rumia sobre 'datos imperfectos': si la pulsera indica 'solo 30 minutos de sue&ntilde;o profundo' o 'demasiados despertares', interpreta esto como fracaso, generando frustraci&oacute;n, culpa y mayor activaci&oacute;n emocional&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neurofisi&oacute;loga especialista en medicina del sue&ntilde;o en HM Hospitales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos dispositivos tienen importantes limitaciones. &ldquo;No son dispositivos m&eacute;dicos, se basan en estimar una serie de par&aacute;metros y tienen un error&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Hay muchas personas que se mueven m&aacute;s de lo normal cuando duermen, pero tienen un buen sue&ntilde;o y la pulsera lo interpreta como sue&ntilde;o ligero, o incluso como vigilia. Esto a veces les genera angustia porque creen que tienen un problema de sue&ntilde;o, cuando verdaderamente no hay un problema m&eacute;dico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Los rituales para conseguir el sue&ntilde;o perfecto</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La ortosomnia no es un diagn&oacute;stico formal en la clasificaci&oacute;n internacional de trastornos del sue&ntilde;o (ICSD-3), pero s&iacute; un fen&oacute;meno cl&iacute;nico relevante que puede agravar el insomnio y dificultar el tratamiento&rdquo;, aclara la doctora Wix. En efecto, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27855740/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;meno fue identificado</a> a ra&iacute;z de la popularizaci&oacute;n de los dispositivos de medida.&nbsp;Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9875581/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que indican</a> que las personas con ortosomnia se obsesionan con el &ldquo;sue&ntilde;o perfecto&rdquo;, les preocupa mejorar las estad&iacute;sticas de sue&ntilde;o y como consecuencia las est&aacute;n consultando constantemente. &ldquo;Algunos pacientes acortan la ventana de sue&ntilde;o, pensando 'si la <em>app</em> dice que solo dormir&eacute; seis horas, mejor me acuesto m&aacute;s tarde', o se levantan repetidamente para comprobar los datos, lo que fragmenta a&uacute;n m&aacute;s el sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Wix.  
    </p><p class="article-text">
        Este comportamiento puede provocar dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, despertarse durante la noche, despertarse demasiado temprano, no sentirse descansados despu&eacute;s de dormir toda la noche, ansiedad, dificultades para concentrarse y otros s&iacute;ntomas parecidos a los del insomnio, aunque no lo padezcan.
    </p><p class="article-text">
        Esta obsesi&oacute;n con el sue&ntilde;o ideal se puede extender a otros comportamientos y rituales rozando o cayendo en la obsesi&oacute;n, como tomar suplementos o infusiones, no poder dormir sin antifaz, o sin <a href="https://www.eldiario.es/era/tapones-oidos-para-dormir_1_10616596.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">tapones para los o&iacute;dos</a> o sin su <a href="https://www.eldiario.es/era/debemos-considerar-elegir-almohada-fisioterapeuta-posicion-dormimos-influye-xp_1_12685182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">almohada especial</a>. &ldquo;El hecho de que una persona establezca ciertas reglas r&iacute;gidas a la hora de dormir, en lugar de beneficiar el sue&ntilde;o, puede enturbiarlo&rdquo;, dice Ignacio Calvo. &ldquo;Cuando funcionan, pues estupendo, pero si un d&iacute;a de repente no funcionan, podr&iacute;an llegar a ser t&oacute;xicas en la medida en la que la persona se vuelva demasiada r&iacute;gida u obsesiva&rdquo;, a&ntilde;ade el psic&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hecho de que una persona establezca ciertas reglas rígidas a la hora de dormir, en lugar de beneficiar, puede enturbiar el sueño. Si un día de repente no funcionan, podrían llegar a ser tóxicas </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ignacio Calvo</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Vienen pacientes a la consulta y pienso que es incre&iacute;ble hacer tantas cosas tan rigurosas&rdquo;, relata la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Al final se generan muchos rituales y pautas de higiene del sue&ntilde;o llevadas al extremo, como puede ser una regularidad de horarios tan sumamente estricta que te impida tener una vida social y familiar normal, controlar much&iacute;simo las luces, ponerse gafas con filtros de luz azul, ponerse una almohada que tiene olor a lavanda o usar un colch&oacute;n especial. Hay estrategias de marketing alrededor de esto y puedes caer en la tentaci&oacute;n de ir incorporando cada vez m&aacute;s cosas a la rutina del sue&ntilde;o&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s flexibilidad, menos rigidez</h2><p class="article-text">
        Las personas que padecen ortosomnia suelen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37754467/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caer en la nomofobia</a>, el miedo a estar sin su dispositivo y perder los valiosos datos, y buscar validaci&oacute;n constante comparando su sue&ntilde;o con el de otras personas, algo que, por desgracia, muchas aplicaciones facilitan. La intervenci&oacute;n tiene mucho que ver con modificar este comportamiento y convertir la rigidez en flexibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que ir adaptando patrones que se acerquen a lo que llamamos en psicolog&iacute;a la flexibilidad psicol&oacute;gica, que es justo la ant&iacute;tesis de la rigidez mental&rdquo;, explica Calvo. &ldquo;Dejar tranquila a la parte del cerebro que regula el sue&ntilde;o para que haga su trabajo y favorecer los comportamientos que nos pueden ayudar a mantener una buena higiene del sue&ntilde;o&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se generan muchos rituales y pautas de higiene del sueño llevadas al extremo, como puede ser una regularidad de horarios tan sumamente estricta que te impida tener una vida social y familiar normal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La gente que duerme bien no suele tener una rutina del sue&ntilde;o particular&rdquo;, comenta la doctora Garc&iacute;a. &ldquo;Es flexible, si hay un d&iacute;a que hay que salir a cenar, se sale a cenar. Si otro d&iacute;a hay que ir al cine, pues se va al cine. No hay una necesidad de controlar todo y de organizar toda la vida en torno a si duermen o no duermen&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de paliar la ortosomnia, el objetivo no es demonizar ni prohibir el uso de la tecnolog&iacute;a, sino restablecer una relaci&oacute;n saludable con ella y con el propio sue&ntilde;o. Entre las recomendaciones <a href="https://www.sciencedirect.com/science/chapter/edited-volume/abs/pii/B9780128228722000025" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptadas</a> a estos casos que presenta la terapia cognitivo-conductual se encuentran la educaci&oacute;n al paciente sobre c&oacute;mo funcionan realmente estos dispositivos y su margen de error; pactar periodos de descanso del dispositivo, como no usarlo durante una semana o limitar las revisiones a un solo momento del d&iacute;a; y diferentes ejercicios para que la persona vuelva a confiar en sus propias se&ntilde;ales de cansancio y alerta, en lugar de en los n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los trastornos que comienzan con &ldquo;orto&rdquo;, la ortosomnia suele tener ra&iacute;ces en la rigidez mental y el perfeccionismo. El objetivo de los profesionales es conseguir que pueda haber excepciones y variaciones en la rutina sin caer en el catastrofismo. Dormir es una necesidad, no una competici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/ortosomnia-obsesion-medir-sueno-convierte-problema-generan-rituales-llevados-extremo_1_13040189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 13:35:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ortosomnia, cuando la obsesión por medir el sueño se convierte en problema: “Se generan rituales llevados al extremo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Dormir]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una especialista aclara por qué seguís cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/especialista-aclara-seguis-cansado-duermas-horas-levantarse-11-recuperar-sueno-atrasado-no-natural_1_12980363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77f13ec4-15ea-4b0d-b05d-60ca0e26847f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una especialista aclara por qué seguís cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La neurofisióloga Anjana López explica por qué dormir mucho no es lo mismo que descansar y a qué debemos prestar atención para mejorar nuestro sueño.
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Te despertaste alguna vez con la sensaci&oacute;n de no haber descansado? &iquest;Dormiste hasta tarde y aun as&iacute; te levantaste cansado? Es una de las consultas m&aacute;s frecuentes que recibe la doctora <strong>Anjana L&oacute;pez</strong>, neurofisi&oacute;loga cl&iacute;nica y miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o</a>: &ldquo;Es gente que a pesar de dormir bastantes horas, por la ma&ntilde;ana se levanta con sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador y est&aacute;n preocupados porque se duermen, porque no rinden, porque no se concentran durante el d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s calidad que cantidad</h2><p class="article-text">
        Cuando sucede esto, el problema suele residir en que el sue&ntilde;o no est&aacute; siendo de calidad debido a interrupciones de las que no solemos ser conscientes. &ldquo;Las apneas o las hipopneas son episodios que ocurren durante el sue&ntilde;o, en los que tomamos menos aire o dejamos de respirar, el ox&iacute;geno en sangre baja y, como mecanismo de defensa, el cerebro se despierta porque piensa que nos est&aacute; pasando algo&rdquo;, explica la doctora L&oacute;pez. &ldquo;Cuando eso ocurre muchas veces durante una noche, uno piensa que durmi&oacute; perfectamente, pero realmente su cerebro se estuvo despertando constantemente y no descans&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otras causas vistas frecuentemente por la doctora en consulta incluyen el s&iacute;ndrome de piernas inquietas, en el que el movimiento constante del cuerpo impide llegar a las fases profundas del sue&ntilde;o, o el consumo de alcohol o ciertos f&aacute;rmacos sedantes. &ldquo;Son depresores del sistema nervioso que s&iacute; es verdad que nos ayuda a iniciar el sue&ntilde;o, pero luego ese sue&ntilde;o no es reparador porque se acortan las fases y no se llega al sue&ntilde;o profundo&rdquo;, apunta la especialista.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es posible dormir demasiado?</h2><p class="article-text">
        Levantarse tarde o echarse una siesta m&aacute;s larga de lo habitual para tratar de recuperar horas no siempre es una buena opci&oacute;n. &ldquo;Lo que hay que intentar es llevar un ciclo de sue&ntilde;o lo m&aacute;s natural posible. Nos tenemos que intentar acostumbrar a dormir en el ciclo luz-oscuridad&rdquo;, aconseja la doctora L&oacute;pez, que identifica una tendencia a acostarse demasiado tarde ligada al uso de pantallas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener horarios muy dispares entre los d&iacute;as laborales y los festivos no es sano, ya que descontrola nuestros relojes internos. &ldquo;Levantarse a las 11 o 12 de la ma&ntilde;ana para intentar recuperar el sue&ntilde;o atrasado no es natural. En ese momento del d&iacute;a, el cuerpo deber&iacute;a estar activo y aprovechando la luz solar&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay trastornos como la hipersomnia o tipos de narcolepsia que llevan al paciente a dormirse en situaciones inusuales y a tener &ldquo;un sue&ntilde;o fragmentado y de poca calidad&rdquo;, menciona la doctora L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces nosotros mismos boicoteamos nuestro propio descanso. Uno de los errores m&aacute;s comunes, antes mencionado, es recurrir al alcohol para conciliar el sue&ntilde;o, adem&aacute;s de las cenas copiosas o la ya mencionada falta de rutina horaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a pesar de mantener una buena higiene del sue&ntilde;o y dormir las horas suficientes se sufren s&iacute;ntomas como la falta de concentraci&oacute;n, el cansancio extremo o la irritabilidad, la especialista anima a acudir a consulta. &ldquo;Yo siempre digo que, m&aacute;s que la sintomatolog&iacute;a nocturna, es la sintomatolog&iacute;a diurna a la que hay que atender&rdquo;, resume la doctora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/especialista-aclara-seguis-cansado-duermas-horas-levantarse-11-recuperar-sueno-atrasado-no-natural_1_12980363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 03:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una especialista aclara por qué seguís cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Insomnio,Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se me apagó la tele]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apago-tele_129_12948548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d4a183c-aa1b-4806-97fb-2345492f709a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se me apagó la tele"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dormir no es una retirada absoluta del mundo, sino una forma particular de permanecer en él. Aunque el repliegue previo al sueño pensado por Freud podría sugerir desconexión, la observación de los animales muestra lo contrario: se descansa sin romper el lazo con el entorno, en una calma atenta.</p></div><p class="article-text">
        Dormir implica retirarse del mundo, pero no abandonarlo. La idea freudiana de que hay un repliegue que antecede al sue&ntilde;o podr&iacute;a conducir a pensar que quien duerme ya no est&aacute; en el mundo. Sin embargo, no hay m&aacute;s que ver c&oacute;mo duermen los animales para notar c&oacute;mo est&aacute;n saludablemente relacionados con el entorno.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como un animal! Pocas cosas m&aacute;s gratificantes que ver a un gato o un perro echarse en el suelo y cerrar los ojos, para permanecer en un reposo silencioso. Es cierto que, mientras descansan, tambi&eacute;n est&aacute;n alertas. Lo advertimos cuando el menor sonido hace que muevan la oreja en una direcci&oacute;n u otra.
    </p><p class="article-text">
        Para dormir, es preciso estar en una relaci&oacute;n de suma comodidad con el ambiente. Los seres humanos, que tambi&eacute;n somos animales &ndash;nunca est&aacute; dem&aacute;s aclararlo&ndash;, pero atravesados por las consecuencias mort&iacute;feras del lenguaje, tenemos toda una serie de rituales para dormir. Lo mismo que para ir al ba&ntilde;o. Acaso, &iquest;no hay personas que no van al ba&ntilde;o en cualquier parte, de la misma forma en que hay otras (quiz&aacute; algunas son las mismas) que duermen solo en su cama?
    </p><p class="article-text">
        Algunas personas incluso trasladan sus s&aacute;banas y la almohada cuando est&aacute;n de viaje. &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como un animal y dejarse descansar en lugares hasta inc&oacute;modos, tal como pueden serlo un colectivo o la sala de espera de un odont&oacute;logo! Curiosamente, esta es una capacidad que tienen los ni&ntilde;os, pero que se pierde con los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estamos acostumbrados a reflexionar sobre la temporalidad del dormir. Buscamos el sue&ntilde;o en el interior del fluir de la conciencia. Lo buscamos en los pliegues del cerebro, en alg&uacute;n sentido inconsciente; pero as&iacute; descuidamos su proyecci&oacute;n mundana, lo que implica como v&iacute;a de estar en &iacute;ntimo acuerdo con lo que nos rodea.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en la situaci&oacute;n siguiente: cualquiera de nosotros se sube a una bicicleta, o se dispone a manejar el auto, mientras se dispone a que su cuerpo adquiera ese nuevo espacio. No hace falta hacer c&aacute;lculos mentales para doblar, porque ahora tenemos un cuerpo extendido que va m&aacute;s all&aacute; de la racionalidad. 
    </p><p class="article-text">
        La locomoci&oacute;n asistida es un ejemplo claro para reconocer el car&aacute;cter expansivo de la corporalidad. Los bordes de nuestro cuerpo son m&oacute;viles. El Yo, como dec&iacute;a Freud, es sobre todo una superficie y, como tal, se proyecta y adquiera las tonalidades de aquello que est&aacute; a su alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este fen&oacute;meno proyectivo es que hablamos de un &ldquo;hogar&rdquo;, que no es solo nuestra casa. En el hogar est&aacute;n nuestras cosas, que no son solo nuestras pertenencias, sino un reflejo de nuestra vida. El hogar no es solo un refugio &ndash;como la cueva animal&ndash;, sino una sede de un modo de vida singular.
    </p><p class="article-text">
        Por eso algunas personas no pueden dormir fuera de su casa, porque no pueden llevar el hogar a cuestas. Por eso tambi&eacute;n es que hay quienes no pueden dormir ni en su casa, si esta no est&aacute; investida libidinalmente de acuerdo con la proyecci&oacute;n de la que hablamos. Pensemos en lo que ocurre, por ejemplo, despu&eacute;s de una separaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, hay personas que solo pueden dormir con otras personas, apoy&aacute;ndose en el Yo de quien est&aacute; a su lado. Otras requieren un apoyo animista y, para el caso, como el ni&ntilde;o peque&ntilde;o utiliza un oso, u otro objeto, en el que deposita, la capacidad que est&aacute; en el camino de desarrollar, del mismo modo, ponen los almohadones de cierta manera o, como alguna vez escuch&eacute; a alguien que no pod&iacute;a dormir en una cama cuyas s&aacute;banas no estuvieran tendidas, precisa que haya un orden exterior en que encontrar el sost&eacute;n ps&iacute;quico.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qui&eacute;n pudiera dormir como los animales, por el mero placer del descanso y como una manera de estar presentes en el mundo! Algunas personas solo pueden dormir si, por ejemplo, se anulan ps&iacute;quicamente. Necesitan llegar al agotamiento &ndash;a trav&eacute;s de la lectura, o mirando una pantalla, si no es que toman alguna pastilla&ndash; para que el cuerpo se apague. As&iacute; es que lo dicen: &ldquo;Se me apag&oacute; la tele&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que pensar si acaso esto es dormir. La consecuencia, a veces, es que despierten en un estado de sobresalto, alertas, o m&aacute;s cansados que antes. Creer&iacute;a que dormir es un tipo de placer ps&iacute;quico tan importante como comer y la sexualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Si alguna vez alguien dijo que pod&iacute;a aplicarse el aforismo &ldquo;Dime c&oacute;mo comes y te dir&eacute; c&oacute;mo eres en la cama&rdquo;, tal se pueda pensar en una variante sobre el dormir; aunque no ser&iacute;a muy original, porque ya Freud dijo una vez que el modo de la satisfacci&oacute;n sexual est&aacute; en el beb&eacute; que dorm&iacute;a despu&eacute;s de mamar.
    </p><p class="article-text">
        <em>LL/MF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luciano Lutereau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/apago-tele_129_12948548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 09:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se me apagó la tele]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,placer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sonar-deja-cansados-relacion-suenos-intensos-buen-dormir_1_12876120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe90e62d-86ec-4e0b-86f2-58f7d238ade1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el descanso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sueños vívidos, aunque no sean pesadillescos, pueden activar nuestro sistema nervioso y hacer que tengamos un descanso menos reparador.
</p></div><p class="article-text">
        Imagin&aacute; que cerr&aacute;s los ojos por la noche y te sumerg&iacute;s en un sue&ntilde;o muy realista. Pod&eacute;s percibir todos los detalles, olores, sonidos, texturas. En tu sue&ntilde;o est&aacute;s trabajando en una cantera picando piedra, con los pies encadenados y un cruel capataz que cada poco tiempo pasa y te azota con un l&aacute;tigo. Not&aacute;s c&oacute;mo el sol abrasa por encima de tu cabeza, c&oacute;mo caen gotas de sudor de tu frente, el dolor de las manos que sostienen el pico, el impacto contra la roca. Entonces te despert&aacute;s, y te sent&iacute;s agotado, como si realmente hubieras pasado por ese trance. &iquest;Es posible?
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os v&iacute;vidos, esos que nos parecen tan reales que podr&iacute;an confundirse con la vigilia, a veces generan la duda de si, a pesar de estar profundamente dormidos, nos dejan m&aacute;s cansados. La ciencia del sue&ntilde;o tiene algunas respuestas.
    </p><h2 class="article-text">Los sue&ntilde;os y la fiesta en el cerebro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Dormir siete u ocho horas no siempre garantiza despertarse descansado&rdquo;, confirma la doctora Mar&iacute;a Angeles Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, directora de la cl&iacute;nica Neurosomnia especializada en trastornos del sue&ntilde;o. &ldquo;Muchas personas refieren una sensaci&oacute;n de cansancio tras noches marcadas por sue&ntilde;os especialmente intensos, aunque estos no sean pesadillas. La explicaci&oacute;n se encuentra en la fase REM del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o durante la noche no es un solo bloque uniforme, sino que, como es conocido, <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1137-66272007000200002" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasa por distintas fases</a>, un ciclo repetido cuatro o cinco veces. Empieza con un sue&ntilde;o ligero que poco a poco se va haciendo m&aacute;s profundo. En este sue&ntilde;o profundo es cuando el cerebro tiene una menor actividad, el cuerpo repara tejidos y fortalece el sistema inmune. Pero entonces llega una fase denominada &ldquo;parad&oacute;jica&rdquo;, donde los ojos se mueven r&aacute;pido bajo los p&aacute;rpados cerrados (de ah&iacute; el nombre de <a href="https://espanol.nichd.nih.gov/salud/temas/sleep/informacion/REM" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o REM</a>, por sus siglas en ingl&eacute;s) y el cerebro bulle de actividad, tanto que es similar en intensidad a la vigilia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en esta fase REM donde se producen la mayor&iacute;a de los sue&ntilde;os, impulsados por un c&oacute;ctel qu&iacute;mico: el neurotransmisor acetilcolina activa las redes neuronales, mientras que bajan la noradrenalina y la serotonina. Al mismo tiempo, el neurotransmisor&nbsp;GABA act&uacute;a sobre las neuronas motoras para <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38060134/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desactivar la actividad muscular</a> (con la excepci&oacute;n de los ojos). Esto impide que nos movamos durante los sue&ntilde;os. Pero, si estamos paralizados, &iquest;por qu&eacute; nos levantamos cansados de so&ntilde;ar?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay relaci&oacute;n entre el contenido y el nivel de activaci&oacute;n nocturna y sus posibles repercusiones. Si son de contenido negativo, alcancen o no el nivel de pesadilla, pueden activar y fragmentar el sue&ntilde;o en mayor o menor medida durante la noche&rdquo;, explica el doctor &Oacute;scar Larrosa, neurofisi&oacute;logo cl&iacute;nico experto en medicina del sue&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si son de contenido negativo, alcancen o no el nivel de pesadilla, pueden activar y fragmentar el sueño en mayor o menor medida durante la noche</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Larrosa</span>
                                        <span>—</span> medicina del sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay estudios recientes que se&ntilde;alan que durante los sue&ntilde;os se va liberando la imaginaci&oacute;n de las restricciones l&oacute;gicas y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6428732/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se procesan las emociones del d&iacute;a</a>, consolidando los recuerdos con contenido emocional m&aacute;s importante en el hipocampo y la am&iacute;gdala. Es como si el cerebro ensayara respuestas a amenazas o alegr&iacute;as para ajustar nuestra respuesta emocional. Por eso la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9960519/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de sue&ntilde;o REM</a> se asocia con cambios de humor, depresi&oacute;n y ansiedad. Es como si necesit&aacute;ramos los sue&ntilde;os para 'limpiar' el exceso emocional.
    </p><h2 class="article-text">Cuando los sue&ntilde;os son demasiado intensos para descansar</h2><p class="article-text">
        Sabemos que <a href="https://www.eldiario.es/era/evitar-pesadillas-vez-son-intensas_1_11868460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pesadillas pueden afectar</a> negativamente a la calidad del sue&ntilde;o, pero el contenido de los otros sue&ntilde;os tambi&eacute;n influye en la calidad del descanso. &ldquo;No solo los sue&ntilde;os negativos tienen impacto: los sue&ntilde;os emocionalmente intensos, aunque sean neutros o positivos, se asocian a una mayor activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y a un aumento del recuerdo on&iacute;rico al despertar&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37128719/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2023</a> encontr&oacute; que tener un alto porcentaje de sue&ntilde;o REM, por encima del 25% del total del sue&ntilde;o, duplica la probabilidad de experimentar sue&ntilde;os v&iacute;vidos. &ldquo;Las personas con mayor proporci&oacute;n de sue&ntilde;o REM est&aacute;n m&aacute;s predispuestos&rdquo;, afirma el doctor Larrosa. &ldquo;Por tanto, los adolescentes y adultos j&oacute;venes que tienen mayor porcentaje de sue&ntilde;o REM los pueden padecer con m&aacute;s frecuencia. En condiciones normales, en adultos de edad media y avanzada estos fen&oacute;menos disminuyen, as&iacute; como su recuerdo, ya que hay una reducci&oacute;n de memoria epis&oacute;dica y autobiogr&aacute;fica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, esto tambi&eacute;n hace que los sue&ntilde;os se recuerden m&aacute;s, y contribuyan a esa sensaci&oacute;n de haber pasado toda la noche 'ocupados' en lugar de descansando. Lo que ocurre es que estos despertares frecuentes durante la fase REM tienen el efecto de '<a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11836467/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atrapar' el sue&ntilde;o antes de que se desvanezca</a>, lo mismo que ocurre cuando nos despertamos por la ma&ntilde;ana en medio de un sue&ntilde;o intenso. En general, si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, es m&aacute;s probable que recordemos mejor los sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os m&aacute;s intensos tambi&eacute;n se recuerdan m&aacute;s, como se pudo comprobar en experimentos, sobre todo si son emociones negativas como la sensaci&oacute;n de persecuci&oacute;n o de estar atrapados. Usando un esc&aacute;ner PET <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24549103/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los investigadores encontraron</a> que las personas que recuerdan mejor los sue&ntilde;os tienen m&aacute;s actividad en las partes del cerebro que procesan las emociones durante la fase REM.
    </p><p class="article-text">
        En general, los sue&ntilde;os neutros o positivos restauran, los sue&ntilde;os intensos, con ansiedad o persecuciones, fragmentan el sue&ntilde;o al elevar la frecuencia de las ondas cerebrales durante la fase REM. Hay una asociaci&oacute;n en las personas que tienen problemas de sue&ntilde;o y el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7827529/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimentar sue&ntilde;os m&aacute;s negativos</a>. El cortisol, la hormona del estr&eacute;s y la activaci&oacute;n, genera un c&iacute;rculo vicioso entre el estr&eacute;s del d&iacute;a y los sue&ntilde;os inquietos. &ldquo;Esto ayudar&iacute;a a explicar por qu&eacute; algunas personas, pese a dormir un n&uacute;mero suficiente de horas y presentar un sue&ntilde;o objetivamente normal, sienten que no descansaron. Esta discrepancia es especialmente frecuente en situaciones de estr&eacute;s, ansiedad o sobrecarga mental&rdquo;, corrobora la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En general, los sueños neutros o positivos restauran, los sueños intensos, con ansiedad o persecuciones, fragmentan el sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto se puede ver claramente en el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico. El sue&ntilde;o REM amplifica los miedos ya que la am&iacute;gdala, la parte del cerebro que registra la amenaza, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4450835/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; hiperactiva, aumentando la fragmentaci&oacute;n</a> del sue&ntilde;o y manteniendo al cuerpo en alerta continua. Algo parecido ocurre en el s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica, asociado a <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-neurologia-295-articulo-sindrome-fatiga-cronica-los-trastornos-S0213485316000104" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sue&ntilde;o no reparador</a>. &ldquo;Es importante recordar que ciertos medicamentos predisponen a este tipo de sue&ntilde;os, al alterar la estructura del sue&ntilde;o. Y la mala higiene del sue&ntilde;o tambi&eacute;n favorece los sue&ntilde;os v&iacute;vidos&rdquo;, advierte el doctor Larrosa.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os perturbadores se han asociado en estudios con inestabilidad en la fase REM, es decir, m&aacute;s despertares y menos sue&ntilde;o profundo, algo que se observ&oacute; en personas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3571751/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con pesadillas frecuentes</a>. El origen, sin embargo, est&aacute; en nuestra actividad diurna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que ocurre durante el d&iacute;a deja una huella clara en nuestros sue&ntilde;os&rdquo;, afirma la doctora Mart&iacute;nez. Desde hace a&ntilde;os se sostiene la llamada <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12763010/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip&oacute;tesis de continuidad de los sue&ntilde;os</a>, por la que nuestras experiencias, preocupaciones y emociones diurnas determinan el contenido de los sue&ntilde;os. &ldquo;Las jornadas marcadas por el estr&eacute;s, el uso intensivo de pantallas, la estimulaci&oacute;n constante o una elevada exigencia cognitiva tienden a traducirse en sue&ntilde;os m&aacute;s intensos y complejos. El cerebro no se apaga por completo al dormir, sino que contin&uacute;a procesando la carga emocional acumulada durante la vigilia&rdquo;, resume la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no existen enfermedades o se consumen determinados medicamentos, las t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n o meditaci&oacute;n pueden ayudar en ciertos casos. Pero si es un fen&oacute;meno de cierta intensidad que preocupa, tienen que estar dentro de un entorno m&aacute;s amplio de tratamiento psicol&oacute;gico&rdquo;, advierte el doctor Larrosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El contenido que consumimos a lo largo del d&iacute;a, y especialmente en las horas previas a acostarnos, cobra especial relevancia. Evitar est&iacute;mulos angustiosos o agresivos antes de dormir puede marcar una diferencia significativa en la calidad del descanso&rdquo;, concluye la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Los sue&ntilde;os son necesarios para preservar nuestro estado de &aacute;nimo y procesar nuestras experiencias diarias, pero, cuando se desbocan por la noche, quiz&aacute; sea una llamada de atenci&oacute;n para revisar c&oacute;mo nos encontramos durante el d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/sonar-deja-cansados-relacion-suenos-intensos-buen-dormir_1_12876120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 08:59:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del café: los otros enemigos del sueño profundo que tomás a diario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cafe-enemigos-sueno-profundo-tomas-diario_1_12803085.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a047b1b7-718e-4f56-b232-08ff06dfa0a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá del café: los otros enemigos del sueño profundo que tomas a diario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cafeína es famosa porque afecta negativamente al sueño, pero no es el único enemigo del descanso reparador y de calidad
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; hora del d&iacute;a tomas tu &uacute;ltima taza de caf&eacute;? A lo mejor sos de esas personas que dicen que pueden tomar caf&eacute; despu&eacute;s de cenar y dormir toda la noche, o quiz&aacute; si tom&aacute;s m&aacute;s de un caf&eacute; despu&eacute;s de la comida, ya no dorm&iacute;s bien.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que hay diferencias entre personas, y son gen&eacute;ticas. Los llamados metabolizadores r&aacute;pidos tienen una enzima en el h&iacute;gado que los hace procesar la cafe&iacute;na m&aacute;s eficientemente, con lo que la vida media es de entre tres y cuatro horas en lugar de entre ocho y diez para los metabolizadores lentos, que tienen una enzima diferente, menos eficiente, y si se toman un caf&eacute; por la tarde, todav&iacute;a tienen cafe&iacute;na en circulaci&oacute;n que no los dejar&aacute; dormir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; porque la cafe&iacute;na, presente en el caf&eacute; y otros productos, tiene efectos conocidos sobre el descanso: retrasa el inicio del sue&ntilde;o y disminuye su eficiencia y duraci&oacute;n, es decir, empeora la calidad del sue&ntilde;o.&nbsp;&ldquo;La cafe&iacute;na es antagonista de los receptores de adenosina, lo que retrasa el inicio del sue&ntilde;o, reduce su duraci&oacute;n total y disminuye su eficiencia&rdquo;, explica la doctora Anna Sansalvador Millet, m&eacute;dica especialista en sue&ntilde;o de AdSalutem.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26899133/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> que encontraron que el consumo de cafe&iacute;na reduce el tiempo total de sue&ntilde;o en unos 45 minutos y la eficiencia del sue&ntilde;o en un 7%, adem&aacute;s de aumentar la latencia de inicio del sue&ntilde;o en nueve minutos de media y el tiempo despierto durante la noche en 12 minutos. Tambi&eacute;n se observa un aumento de sue&ntilde;o superficial y una disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo, el sue&ntilde;o m&aacute;s restaurador y fundamental para las funciones cognitivas y metab&oacute;licas. Pero a veces la cafe&iacute;na se esconde.
    </p><h2 class="article-text">La cafe&iacute;na fuera del caf&eacute;</h2><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas pueden tomar una dosis t&iacute;pica de caf&eacute; (100 mg de cafe&iacute;na) hasta cuatro horas antes de dormir sin grandes problemas, pero las dosis elevadas o tomadas m&aacute;s cerca de la hora de dormir tienen <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3805807/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias m&aacute;s negativas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero la cafe&iacute;na no solo est&aacute; en el caf&eacute;. El chocolate, el t&eacute; y los refrescos y bebidas energ&eacute;ticas pueden aportar cantidades variables de cafe&iacute;na, que se suman a la que tomamos con el caf&eacute;. El t&eacute; verde suele tener la mitad de cafe&iacute;na que el caf&eacute; a igualdad de cantidad, pero depende mucho de la variedad, y algunos tipos de t&eacute; negro pueden tener tanta como el caf&eacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El impacto sobre el sue&ntilde;o depende del tipo de t&eacute; y de su composici&oacute;n&rdquo;, aclara la doctora Sansalvador. &ldquo;El t&eacute; contiene cafe&iacute;na, L-teanina y otros compuestos que pueden modular su efecto estimulante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Los refrescos como la Coca-Cola tambi&eacute;n suman. Una lata contiene 34 mg de cafe&iacute;na, pero si bebemos un litro, la cantidad sube a m&aacute;s de 100 mg, tanto como una taza grande de caf&eacute;. Las bebidas energ&eacute;ticas son a&uacute;n m&aacute;s problem&aacute;ticas, ya que pueden contener 200 mg de cafe&iacute;na o m&aacute;s, el equivalente a varias tazas de caf&eacute;, y muchos adolescentes consumen m&aacute;s de una. Hay que tener en cuenta que los beneficios de la cafe&iacute;na (que los tiene) se convierten en posibles inconvenientes por encima de los 300 miligramos al d&iacute;a, especialmente <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39377163/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para el sue&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de aquellos que contienen cafe&iacute;na, hay otros alimentos que pueden alterar el sue&ntilde;o en mayor o menor medida. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El té, el chocolate, el azúcar y el alcohol contribuyen a alterar el sueño."
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            <span class="title">
                El té, el chocolate, el azúcar y el alcohol contribuyen a alterar el sueño.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El chocolate, el sue&ntilde;o y el estado de &aacute;nimo</h2><p class="article-text">
        El chocolate, por su contenido en teobromina y menor dosis de cafe&iacute;na, tambi&eacute;n es capaz de modificar el patr&oacute;n de sue&ntilde;o, aunque los estudios sugieren que el efecto es m&aacute;s leve en los adultos. Uno de los experimentos recientes con chocolate negro demostr&oacute; que, a pesar de ayudar a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39397049/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar el estado emocional</a>, no alteraba significativamente los par&aacute;metros del sue&ntilde;o en mujeres&nbsp;menop&aacute;usicas con depresi&oacute;n. Sin embargo, su consumo cercano a la noche puede sumarse al total de cafe&iacute;na y afectar sobre todo a personas sensibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una ingesta elevada de carbohidratos simples, alimentos ultraprocesados ricos en azúcares libres y alto índice glucémico pueden alterar los niveles de glucosa en sangre alterando la arquitectura del sueño y causando más despertares</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sansalvador Millet</span>
                                        <span>—</span>  médica especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El exceso de az&uacute;car y el sue&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El az&uacute;car genera picos de glucosa y desencadena respuestas hormonales, como el aumento de la insulina, que pueden interferir con el sue&ntilde;o. &ldquo;Una ingesta elevada de carbohidratos simples, alimentos ultraprocesados ricos en az&uacute;cares libres y alto &iacute;ndice gluc&eacute;mico pueden alterar los niveles de glucosa en sangre alterando la arquitectura del sue&ntilde;o y causando m&aacute;s despertares&rdquo;, constata la doctora Sansalvador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35185434/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo con estudiantes </a>comprob&oacute; que quienes inger&iacute;an m&aacute;s del 30% de sus calor&iacute;as en forma de az&uacute;car a&ntilde;adida ten&iacute;an peor calidad de sue&ntilde;o, mientras que quienes la limitaban a menos del 10% presentaban mejores indicadores. Adem&aacute;s, se observ&oacute; una relaci&oacute;n entre el consumo de bebidas azucaradas y una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10275285/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuci&oacute;n en la duraci&oacute;n y eficiencia</a> del sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">El alcohol no ayuda a dormir</h2><p class="article-text">
        Algunas personas utilizan el alcohol como inductor del sue&ntilde;o, pero hay investigaciones que muestran que esto es una mala idea. &ldquo;Altera la arquitectura del sue&ntilde;o, con una disminuci&oacute;n de la proporci&oacute;n y duraci&oacute;n del sue&ntilde;o REM&rdquo;, explica la doctora Sansalvador. &ldquo;Tambi&eacute;n genera un aumento de despertares nocturnos y reducci&oacute;n de la eficiencia del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el alcohol puede reducir la latencia, el tiempo necesario para conciliar el sue&ntilde;o, es en la segunda mitad de la noche cuando aparecen las alteraciones. La evidencia indica que incluso dosis bajas de alcohol (equivalentes a dos copas) disminuyen la duraci&oacute;n del REM y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39631226/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteran la secuencia natural</a> del ciclo de sue&ntilde;o. La p&eacute;rdida de sue&ntilde;o REM tiene efectos negativos en el estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a. Adem&aacute;s, el alcohol agrava la apnea del sue&ntilde;o y aumenta las probabilidades de ronquidos. Por si fuera poco, la combinaci&oacute;n de alcohol y az&uacute;car puede potenciar los efectos negativos sobre el sue&ntilde;o de ambas sustancias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque el alcohol puede reducir la latencia, el tiempo necesario para conciliar el sueño, es en la segunda mitad de la noche cuando aparecen las alteraciones</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El picante y los malos sue&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Aunque se habla menos de mala calidad del sue&ntilde;o, y m&aacute;s de las pesadillas, la comida picante puede afectar a nuestro descanso. Estudios con comidas condimentadas con Tabasco y mostaza revelan que el picante en la cena <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/1399758/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta la temperatura corporal</a>, lo que contribuye a reducir el sue&ntilde;o profundo y adem&aacute;s incrementar&iacute;a el tiempo total despierto durante la noche. Este efecto se debe principalmente a la capsaicina, la mol&eacute;cula responsable del ardor de la comida picante. Los efectos parecen m&aacute;s pronunciados en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35131218/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas no acostumbradas al picante</a> y en aquellas con sue&ntilde;o ligero.
    </p><p class="article-text">
        Para la doctora Sansalvador, adem&aacute;s de estos productos hay otros que no podemos pasar por alto si queremos dormir mejor: &ldquo;Por ejemplo, la ingesta de&nbsp;alimentos ultraprocesados&nbsp;y ricos en grasas saturadas tambi&eacute;n se asocia con una peor calidad del sue&ntilde;o.&nbsp;La nicotina tiene un efecto estimulante que altera la arquitectura del sue&ntilde;o, y el consumo de otros t&oacute;xicos como el cannabis puede reducir la proporci&oacute;n de sue&ntilde;o REM y generar m&aacute;s despertares. Ciertas medicaciones pueden alterar el sue&ntilde;o o aumentar el riesgo de determinados trastornos del sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el subconsciente colectivo el caf&eacute; carga con buena parte de la culpa de las alteraciones del sue&ntilde;o, quiz&aacute; hay otros productos que nos pueden hacer dormir mal, que consumimos a diario sin prestarles atenci&oacute;n y que podemos limitar o eliminar.
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cafe-enemigos-sueno-profundo-tomas-diario_1_12803085.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2025 17:30:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá del café: los otros enemigos del sueño profundo que tomás a diario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Café,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menopausia y sueño: ¿qué podés hacer si no conseguís pegar un ojo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-sueno-puedes-si-no-pegar-ojo_1_12703557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e5a2127-6c94-4ba4-9615-3ab6065a8caa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menopausia y sueño: ¿qué puedes hacer si no consigues pegar ojo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los cambios hormonales en la perimenopausia pueden afectar a la calidad del sueño, y así a la salud, pero hay formas de combatir estos síntomas.
</p></div><p class="article-text">
        A medida que la poblaci&oacute;n envejece, la menopausia en las mujeres cobra mayor protagonismo, y con ella las molestias que produce: desde los sofocos hasta la disminuci&oacute;n de la libido, pasando por la osteoporosis y la ganancia de peso. Sin embargo, se habla menos de una consecuencia de la menopausia que puede afectar gravemente a la salud general: <strong>los trastornos del sue&ntilde;o</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios hormonales durante la perimenopausia explican una buena parte de la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40094961/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de calidad de sue&ntilde;o</a> en las mujeres en esta fase de su vida, pero no son una condena: hay intervenciones que pueden mitigar estos trastornos.
    </p><h2 class="article-text">El sue&ntilde;o durante la menopausia</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la perimenopausia y los primeros a&ntilde;os tras la &uacute;ltima menstruaci&oacute;n, muchas mujeres notan un sue&ntilde;o m&aacute;s ligero y con m&aacute;s despertares nocturnos. La causa m&aacute;s habitual son los sofocos y sudores nocturnos, provocados por la ca&iacute;da de estr&oacute;genos y progesterona, que alteran los mecanismos de regulaci&oacute;n de la temperatura corporal&rdquo;, explica la Dra. Virginia Engels, ginec&oacute;loga de la Unidad de Ginecolog&iacute;a de Grupo Pedro Ja&eacute;n, Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el deterioro del sue&ntilde;o durante la perimenopausia se produce a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples mecanismos interconectados. Los niveles m&aacute;s bajos de estr&oacute;genos, en concreto estradiol, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9516110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian en los estudios</a> con una menor eficiencia del sue&ntilde;o, despertares nocturnos m&aacute;s frecuentes y m&aacute;s despertares tras conciliar el sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que para conciliar el sue&ntilde;o es necesario que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6491889/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la temperatura corporal interna</a> baje ligeramente. Pero las neuronas sensibles a la temperatura en el hipot&aacute;lamo, la parte del cerebro responsable de regular este termostato, tienen <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8237993/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n receptores de estr&oacute;genos</a>. Cuando los estr&oacute;genos disminuyen, hay una desregulaci&oacute;n de la temperatura. Esto produce tanto los sofocos como las dificultades para conciliar el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Otra hormona, la progesterona, funciona como un 'valium natural' gracias a sus propiedades sedantes y ansiol&iacute;ticas. De nuevo, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18676087/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando los niveles de progesterona disminuyen</a> en la menopausia, baja la activaci&oacute;n de los receptores GABA, el neurotransmisor del cerebro encargado de la calma, y esto provoca un aumento de la ansiedad y dificultades para conciliar y mantener el sue&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante la perimenopausia y los primeros años tras la última menstruación, muchas mujeres notan un sueño más ligero y con más despertares nocturnos. La causa más habitual son los sofocos y sudores nocturnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Engels</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los sofocos y sudores nocturnos propios de la menopausia son tambi&eacute;n los causantes de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s visibles. &ldquo;Se estima que hasta un 40-60% de las mujeres presentan insomnio o sue&ntilde;o fragmentado en esta etapa&rdquo;, corrobora la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del Grupo de Cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o. &ldquo;Los cambios hormonales, sobre todo la ca&iacute;da de estr&oacute;genos y progesterona, reducen el sue&ntilde;o profundo y facilitan los despertares&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los sofocos y sudores <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9516110/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo est&aacute;n asociados con el 27% del tiempo</a> de vigilia en las mujeres perimenop&aacute;usicas, lo que indica que los cambios hormonales perturban el sue&ntilde;o m&aacute;s all&aacute; de los sofocos.
    </p><p class="article-text">
        La FSH (hormona fol&iacute;culoestimulante), aumenta durante la menopausia, y estos niveles m&aacute;s altos de FSH <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11901009/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian con despertares nocturnos</a> m&aacute;s frecuentes, independientemente de los estr&oacute;genos y la progesterona. Adem&aacute;s, durante la menopausia hay una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5611767/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuci&oacute;n de la producci&oacute;n de melatonina</a>, lo que altera los ritmos circadianos. &ldquo;A esto se suman factores como el estr&eacute;s, los cambios del estado de &aacute;nimo o el dolor articular, que pueden empeorar la calidad del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Engels.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los cambios hormonales, sobre todo la caída de estrógenos y progesterona, reducen el sueño profundo y facilitan los despertares</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María José Martínez Madrid</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Grupo de Cronobiología de la SES
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Y los hombres? <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9510302/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre los 25 y los 45 a&ntilde;os</a> experimentan una disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y un descenso del 75% de la hormona del crecimiento. Despu&eacute;s de los cincuenta, se enfrentan a una reducci&oacute;n del tiempo total de sue&ntilde;o y a m&aacute;s despertares nocturnos, pero no sufren sofocos ni sudores como las mujeres, y los cambios son mucho m&aacute;s graduales.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la calidad del sue&ntilde;o en la menopausia</h2><p class="article-text">
        La higiene del sue&ntilde;o es la intervenci&oacute;n m&aacute;s inmediata y algo que est&aacute; al alcance de todo el mundo. Las recomendaciones habituales requieren cambiar de h&aacute;bitos para favorecer un sue&ntilde;o m&aacute;s reparador: mantener horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar pantallas y luces intensas por la noche, reducir el alcohol y la cafe&iacute;na, y a&ntilde;adir exposici&oacute;n a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a>. Adem&aacute;s, conviene cuidar el entorno para dormir: mantener la <a href="https://www.eldiario.es/era/temperatura-para-dormir-bien_1_10626677.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">temperatura del dormitorio</a> entre 15 y 20 &deg;C, utilizar cortinas opacas y, si es posible, hacerse con ropa de cama y <a href="https://www.eldiario.es/era/almohada-colchon-efecto-frio-gel_1_10362799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colchones refrescantes</a>.
    </p><p class="article-text">
        La actividad f&iacute;sica se revel&oacute; como uno de los cambios m&aacute;s importantes para mantener la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud durante la menopausia</a>, pero adem&aacute;s, tienen un gran efecto regulador del sue&ntilde;o. Para la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;la actividad f&iacute;sica y las t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n ayudan a reducir la ansiedad y mejoran la eficiencia del sue&ntilde;o&rdquo;. La actividad f&iacute;sica, combinada con una dieta adecuada, tambi&eacute;n puede combatir los efectos de la ganancia de peso corporal que muchas mujeres experimentan en esta fase de su vida, ya que, seg&uacute;n explica la doctora Engels, &ldquo;en mujeres con sobrepeso o ronquidos, la p&eacute;rdida de peso tambi&eacute;n mejora el sue&ntilde;o y los s&iacute;ntomas vasomotores&rdquo;<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En distintos estudios, las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36781319/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intervenciones con ejercicio f&iacute;sico</a> demostraron mejorar eficazmente la calidad del sue&ntilde;o en mujeres perimenop&aacute;usicas, con las pr&aacute;cticas que incluyen alg&uacute;n tipo de componente de relajaci&oacute;n apareciendo como las m&aacute;s eficaces. Esto incluye el qigong, yoga, caminar, el ejercicio aer&oacute;bico y el pilates.
    </p><p class="article-text">
        Para la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es el tratamiento m&aacute;s eficaz y sin efectos secundarios&rdquo;. Esta intervenci&oacute;n &ldquo;ayuda a reducir el tiempo que se tarda en dormir, los despertares y mejora la calidad del sue&ntilde;o de forma sostenida&rdquo;, dice la doctora Engels.
    </p><p class="article-text">
        En estas intervenciones, adem&aacute;s de la terapia cognitiva, que reduce las creencias perjudiciales sobre el sue&ntilde;o (como preocuparse por no dormir, lo cual provoca m&aacute;s insomnio) se introduce el control de los est&iacute;mulos que inducen al sue&ntilde;o o la vigilia, y en especial la restricci&oacute;n del tiempo de sue&ntilde;o. Esta intervenci&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26054060/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demostr&oacute; reducir el insomnio</a> y aumentar la eficiencia del sue&ntilde;o, con beneficios que duran hasta seis meses despu&eacute;s del tratamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si los problemas de sue&ntilde;o provienen de un desajuste de las hormonas, &iquest;es posible actuar sobre las hormonas directamente? &ldquo;La terapia hormonal es el tratamiento m&aacute;s eficaz para reducir los sofocos y sudores nocturnos, que son una de las principales causas de insomnio en esta etapa&rdquo;, explica la doctora Engels. &ldquo;En especial, el estradiol por v&iacute;a transd&eacute;rmica y la progesterona micronizada oral (que adem&aacute;s tiene efecto relajante y promotor del sue&ntilde;o) demostraron mejorar la calidad del descanso&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La terapia hormonal es el tratamiento más eficaz para reducir los sofocos y sudores nocturnos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Virginia Engels</span>
                                        <span>—</span> ginecóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; lo constataron algunos estudios en los que la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9060837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terapia combinada de estr&oacute;geno y progesterona</a>  result&oacute; m&aacute;s eficaz que el estr&oacute;geno solo. Las mejoras en la calidad del sue&ntilde;o se producen entre uno y tres meses despu&eacute;s de iniciar la terapia hormonal. La doctora Engels advierte que &ldquo;la indicaci&oacute;n depende de la edad, los a&ntilde;os desde la menopausia y los factores de riesgo individuales, por lo que siempre debe valorarse con el especialista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, pr&aacute;cticas sencillas que est&aacute;n al alcance de todo el mundo pueden ser una ayuda adicional para mejorar el sue&ntilde;o: la meditaci&oacute;n, que reduce los niveles de cortisol y promueve la relajaci&oacute;n, la respiraci&oacute;n 4-7-8 (inhalar durante cuatro segundos, retener la respiraci&oacute;n durante siete y exhalar durante ocho) practicada cinco minutos antes de acostarse o incluso estiramientos suaves antes de acostarse. Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3031101/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con mujeres en la perimenopausia</a> que registraron mejoras en el 60% usando programas basados en la meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o determina una gran parte de la calidad de vida de las personas, y las alteraciones del sue&ntilde;o con la menopausia no pueden ser una excepci&oacute;n. La asistencia de los profesionales, como siempre, pueden suponer una gran diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/menopausia-sueno-puedes-si-no-pegar-ojo_1_12703557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 09:17:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menopausia y sueño: ¿qué podés hacer si no conseguís pegar un ojo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menopausia,Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo tener más energía para levantarte de la cama por la mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/energia-levantarte-cama-manana_1_12200910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b57b865-cf73-4b41-9cff-fbfbd20eb4ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo tener más energía para levantarte de la cama por la mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si se te pegan las sábanas puede que no todo sea falta de fuerza de voluntad: tu estilo de vida, hábitos, calidad de sueño e incluso la dieta determinan la energía que tenés por las mañanas.</p></div><p class="article-text">
        Las s&aacute;banas son suaves y c&aacute;lidas, y sent&iacute;s como si tu cuerpo pesara una tonelada. Pero el despertador es implacable. Hay quien piensa que debemos sobreponernos a la somnolencia y salir al mundo a producir, y que conseguirlo es un triunfo de la fuerza de voluntad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es posible dar un paso atr&aacute;s y plantearse por qu&eacute; no tenemos fuerzas para levantarnos de la cama. En lugar de castigarnos por no tener suficiente fuerza de voluntad, hay peque&ntilde;os cambios, pero efectivos, que podemos introducir en nuestra vida para levantarnos por las ma&ntilde;anas con m&aacute;s energ&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La inercia del sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o nocturno no es un estado uniforme. A lo largo de la noche, el sue&ntilde;o sigue cuatro o cinco&nbsp;ciclos, cada uno de ellos con cuatro fases:&nbsp;N1&nbsp;(transici&oacute;n a dormir),&nbsp;N2&nbsp;(sue&ntilde;o ligero con consolidaci&oacute;n de los recuerdos),&nbsp;N3&nbsp;(sue&ntilde;o profundo reparador) y&nbsp;REM&nbsp;(actividad cerebral intensa, sue&ntilde;os v&iacute;vidos y consolidaci&oacute;n de informaci&oacute;n emocional). Estas fases se repiten cada&nbsp;90-120 minutos&nbsp;durante la noche.
    </p><p class="article-text">
        La inercia del sue&ntilde;o se da especialmente cuando se interrumpe una fase profunda del sue&ntilde;o. Se caracteriza por la somnolencia, desorientaci&oacute;n y disminuci&oacute;n del rendimiento cognitivo y motor que sentimos al despertar. En otras palabras, vamos dando tumbos y no sabemos muy bien d&oacute;nde estamos. Otros s&iacute;ntomas son la lentitud en el pensamiento, dificultad para concentrarse, fatiga e incluso irritabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inercia del sue&ntilde;o puede durar desde unos minutos hasta varias horas. Es muy com&uacute;n. Un estudio realizado en Portugal encontr&oacute; que la padec&iacute;an el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25476060/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">42% de los adolescentes</a> en el pa&iacute;s, aunque puede disminuir con la edad. Este fen&oacute;meno es m&aacute;s intenso cuando el despertar ocurre <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30223060/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la fase de sue&ntilde;o de ondas lentas</a> (N3), que es cuando la actividad el&eacute;ctrica cerebral es m&aacute;s lenta y sincronizada y, en menor medida, en la fase N2 de sue&ntilde;o m&aacute;s ligero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como todo lo que ocurre en el cerebro, los mecanismos detr&aacute;s de la inercia del sue&ntilde;o <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5337178/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se entienden solo parcialmente</a>. Desde una perspectiva evolutiva, la inercia del sue&ntilde;o parece una contradicci&oacute;n. Podemos imaginarnos que despertar de golpe ser&iacute;a mejor para la supervivencia. Sin embargo, no siempre sufrimos esa modorra que nos incapacita. La inercia del sue&ntilde;o podr&iacute;a deberse a un despertar prematuro antes de que se elimine completamente la adenosina, un neuromodulador que promueve el sue&ntilde;o en el cerebro, que es precisamente el que bloquea la cafe&iacute;na. Adem&aacute;s, la inercia del sue&ntilde;o parece relacionarse con la temperatura corporal que debe aumentar antes de despertar, y la respuesta del cortisol, que sube tambi&eacute;n para despertarnos.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos cuesta despertarnos</h2><p class="article-text">
        Despertarse sin energ&iacute;a puede estar influenciado en primer lugar por las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11419237/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteraciones en el&nbsp;ritmo circadiano</a>, que regula los ciclos de sue&ntilde;o-vigilia, por ejemplo, por cambios de horario, el <em>jet lag</em>, o simplemente por trasnochar. El desajuste entre el reloj biol&oacute;gico interno y los horarios de despertar reduce la eficiencia del descanso, ya que nuestro organismo no segrega la melatonina (para dormirnos) y el cortisol (para despertarnos) cuando corresponde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro factor cr&iacute;tico para la somnolencia matutina es, claramente, la&nbsp;calidad del sue&ntilde;o. Si no dormimos suficiente, ni suficientemente profundo, se reduce la duraci&oacute;n de las fases de onda lenta (N3)&nbsp;y&nbsp;sue&ntilde;o REM, etapas necesarias para la recuperaci&oacute;n f&iacute;sica y cognitiva. Distintos estudios pudieron comprobar que las interrupciones frecuentes del sue&ntilde;o por apnea, ronquidos o ruidos reducen la duraci&oacute;n de estas fases, dejando una sensaci&oacute;n de fatiga <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18753465/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al despertar y durante el resto del d&iacute;a</a>. Esto explica por qu&eacute;, incluso durmiendo suficientes horas, el descanso puede no ser reparador.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, por qu&eacute; la inercia del sue&ntilde;o es m&aacute;s frecuente en personas con privaci&oacute;n cr&oacute;nica de sue&ntilde;o, por ejemplo, por horarios irregulares, como los trabajadores por turnos o el personal sanitario o militar que hace guardias. Y justifica por qu&eacute; cuando tomamos una siesta demasiado larga (de m&aacute;s de 30 minutos) tenemos m&aacute;s probabilidades de levantarnos aturdidos, ya que aumenta la probabilidad de entrar en sue&ntilde;o profundo y despertar en medio de &eacute;l. Por el contrario, despertarse en la fase REM (en la que se producen los sue&ntilde;os) o en una fase de sue&ntilde;o ligero, suele generar una transici&oacute;n m&aacute;s suave, con menor inercia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los factores&nbsp;psicol&oacute;gicos&nbsp;como el estr&eacute;s cr&oacute;nico o la ansiedad afectan a los niveles de energ&iacute;a matutinos. Si el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8813037/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cortisol est&aacute; permanentemente elevado</a> por el estr&eacute;s, se producen m&aacute;s despertares por la noche, el sue&ntilde;o se fragmenta y hay menos sue&ntilde;o profundo. Estos elementos, combinados con h&aacute;bitos como cenar tarde y, en especial, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5821259/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consumir alcohol</a>, que tambi&eacute;n fragmentan el sue&ntilde;o, crean un c&iacute;rculo vicioso que perpet&uacute;a la fatiga al levantarse.
    </p><h2 class="article-text">Luz, alimentaci&oacute;n y ejercicio para tener energ&iacute;a por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre la inercia del sue&ntilde;o y la actividad f&iacute;sica funciona en las dos direcciones. Por un lado, el ejercicio regular, como moverse a lo largo del d&iacute;a con una intensidad moderada, mejora la calidad del sue&ntilde;o, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36100642/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo</a> N3 y REM, lo que reduce la inercia del sue&ntilde;o al despertar. El ejercicio moderado o vigoroso durante el d&iacute;a tambi&eacute;n influye en los par&aacute;metros que promueven una transici&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida a la alerta, como el aumento de la temperatura corporal, los niveles de cortisol por la ma&ntilde;ana y el flujo sangu&iacute;neo en el cerebro.
    </p><p class="article-text">
        Por ese motivo, la actividad f&iacute;sica ni bien nos levantamos, de forma parad&oacute;jica, puede darnos m&aacute;s energ&iacute;a y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7155753/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mitigar los efectos de la inercia del sue&ntilde;o</a>. Basta con hacer ejercicio ligero, como caminar, una rutina de yoga o estiramientos tras despertar. Se desaconseja hacer ejercicio intenso inmediatamente despu&eacute;s de despertar, ya que no tenemos a&uacute;n la coordinaci&oacute;n motora ni la fuerza muscular a pleno rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Exponernos a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a> ayuda a sincronizar el ritmo circadiano, lo que hace que, por un lado, tengamos un sue&ntilde;o m&aacute;s profundo por la noche y, por otro, nos quitemos de encima la somnolencia con mayor rapidez.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la dieta tiene una influencia mayor de lo que parece en el descanso y en la energ&iacute;a disponible por las ma&ntilde;anas. Hay <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9326315/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que se&ntilde;alan que un consumo elevado de carbohidratos</a> refinados y az&uacute;cares por la noche altera la arquitectura del sue&ntilde;o, reduciendo el sue&ntilde;o de ondas lentas (N3) y aumentando los despertares nocturnos, mientras que los carbohidratos de mayor calidad y con m&aacute;s contenido en fibra favorecen el sue&ntilde;o profundo. Lo mismo ocurre con las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8511346/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prote&iacute;nas, en especial en los alimentos ricos en tript&oacute;fano</a> (presente en huevos, l&aacute;cteos y pl&aacute;tanos) favorecen la s&iacute;ntesis de melatonina y serotonina, mejorando tanto el sue&ntilde;o como la transici&oacute;n al estado de alerta.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7019700/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deficiencias en micronutrientes</a>, como vitamina D, magnesio, hierro y vitamina B12 est&aacute;n vinculadas a una mayor somnolencia diurna. Estos nutrientes son necesarios para la producci&oacute;n de ATP, la mol&eacute;cula que da energ&iacute;a a las c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza de voluntad no siempre est&aacute; cuando se la necesita, especialmente si a nuestro organismo le faltan elementos b&aacute;sicos para funcionar correctamente. Si nos arrastramos por las ma&ntilde;anas, conviene revisarlos.
    </p><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">revista Quo</span></a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>Tu mejor yo</em></span></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/energia-levantarte-cama-manana_1_12200910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2025 09:01:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo tener más energía para levantarte de la cama por la mañana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué es la parálisis del sueño y cómo podemos evitarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/paralisis-sueno-evitarla_1_12159977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/376dbdf0-f78e-4e8a-85d5-323e592a50f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué es la parálisis del sueño y cómo podemos evitarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Despertarse con el cuerpo paralizado con la sensación de sentir una presencia en el dormitorio es una experiencia que puede resultar aterradora, pero en la mayoría de los casos sin mayor importancia.
</p></div><p class="article-text">
        <em>La pesadilla </em>es un cuadro de 1781 del artista suizo Johann Heinrich F&uuml;ssli que representa a una mujer dormida profundamente, con un &iacute;ncubo demon&iacute;aco sentado sobre su pecho, y que muchas veces se emplea como ejemplo de un fen&oacute;meno relativamente com&uacute;n, pero inquietante: la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Para quien la padece, la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o consiste en despertarse por la ma&ntilde;ana y encontrar que no es capaz de moverse o hablar. Esto ocurre habitualmente en la llamada fase hipnop&oacute;mpica, justo antes de despertar. En este estado, la persona es consciente de su entorno, pero experimenta una aton&iacute;a muscular completa, y es incapaz de mover cualquier parte de su cuerpo, algo que en ocasiones puede resultar angustioso.
    </p><p class="article-text">
        La par&aacute;lisis del sue&ntilde;o se produce por una falta de sincronizaci&oacute;n entre los mecanismos de la vigilia y el sue&ntilde;o, en especial la fase de sue&ntilde;o REM (movimiento ocular r&aacute;pido) en la que habitualmente se producen los sue&ntilde;os. En la fase REM, el tronco encef&aacute;lico el cerebro 'apaga' las se&ntilde;ales nerviosas a los m&uacute;sculos, y nos deja temporalmente paralizados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta precauci&oacute;n de nuestro cerebro es algo necesario, ya que de otro modo podr&iacute;amos empezar a movernos mientras estamos dormidos, siguiendo el gui&oacute;n de nuestros sue&ntilde;os. Por lo general, cuando despertamos en medio de una fase REM, recuperamos al mismo tiempo el control consciente de nuestros m&uacute;sculos, pero en ocasiones, el interruptor tarda unos segundos o unos pocos minutos en encenderse. As&iacute; se produce la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o: estamos despiertos, pero no nos podemos mover.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La par&aacute;lisis del sue&ntilde;o no suele provocar un impacto f&iacute;sico ni alterar la calidad de sue&ntilde;o en general, al ser episodios muy cortos, de segundos a minutos&rdquo;, explica el neur&oacute;logo especialista en medicina del sue&ntilde;o <a href="https://medicinadelsueno-drlarrosa.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Larrosa</a>. &ldquo;Pero s&iacute; que pueden tener un impacto ps&iacute;quico, especialmente en las primeras veces que se tienen&rdquo;, advierte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La parálisis del sueño no suele provocar un impacto físico ni alterar la calidad de sueño en general, al ser episodios muy cortos, de segundos a minutos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Larrosa</span>
                                        <span>—</span> neurólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La sensaci&oacute;n de que hay alguien en el dormitorio</h2><p class="article-text">
        En los episodios de par&aacute;lisis del sue&ntilde;o se mantiene el estado de hipervigilancia habitual durante el sue&ntilde;o REM, y se cree que esto puede causar miedo, paranoia y alucinaciones, que en ocasiones son v&iacute;vidas y aterradoras. &ldquo;Entre un 25 y un 75% de los casos se combinan con alucinaciones del sue&ntilde;o y, adem&aacute;s de paralizado, uno ve u oye cosas que no son reales, o nota que le tocan, lo que aumenta la sensaci&oacute;n angustiosa&rdquo;, aclara el doctor Larrosa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como explica la <a href="https://www.sleepfoundation.org/parasomnias/sleep-paralysis#references-213012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sleep Foundation</a>, estas alucinaciones son por lo general de tres tipos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alucinaciones de intruso: la percepci&oacute;n de una presencia peligrosa o amenazante en la habitaci&oacute;n. A menudo se cree que esta presencia es no humana.</li>
                                    <li>Alucinaciones de &iacute;ncubo: una sensaci&oacute;n de presi&oacute;n en el pecho, a menudo acompa&ntilde;ada de dificultad para respirar, sofocaci&oacute;n, ansiedad y la percepci&oacute;n de actos agresivos o sexuales, y que tiene que ver con la disminuci&oacute;n de la actividad de los m&uacute;sculos respiratorios durante el sue&ntilde;o REM.</li>
                                    <li>Alucinaciones vestibulares-motoras: sensaciones ilusorias de movimiento, como flotar, volar o tener una experiencia extracorp&oacute;rea.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de los episodios de par&aacute;lisis del sue&ntilde;o se asocian con miedo y angustia, hay una minor&iacute;a de personas (alrededor del 23%) que puede experimentar episodios placenteros, a menudo acompa&ntilde;ados de sensaciones de flotar o volar, e incluso sentimientos de alegr&iacute;a o excitaci&oacute;n er&oacute;tica. Sin embargo, incluso estos episodios placenteros tambi&eacute;n pueden contener una mezcla de emociones, incluido el miedo.
    </p><h2 class="article-text">Cuando la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o se convierte en un problema</h2><p class="article-text">
        La frecuencia y la intensidad de los s&iacute;ntomas de la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o pueden variar entre individuos. Para la mayor&iacute;a de personas, se trata de una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38368058/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experiencia aislada o poco frecuente</a> que no requiere tratamiento. &ldquo;Las par&aacute;lisis del sue&ntilde;o aisladas tienen cierto componente gen&eacute;tico, y se dan en un 7,5% de la poblaci&oacute;n general en alg&uacute;n momento, pero en alrededor del 28% en estudiantes, por mala higiene de sue&ntilde;o con horarios de sue&ntilde;o irregulares&rdquo;, explica el doctor Larrosa. Estos casos aislados tambi&eacute;n se dan en personas con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33230689/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horarios de sue&ntilde;o irregulares</a> o que sufren <em>jet lag.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        En otros casos, la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o es recurrente y requiere tratamiento. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28735779/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios indican</a> que la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o est&aacute; asociada especialmente al estr&eacute;s postraum&aacute;tico y a las personas que sufren ataques de p&aacute;nico o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35805480/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ansiedad</a>. &ldquo;Son especialmente frecuentes en algunos trastornos del sue&ntilde;o, especialmente en la narcolepsia&rdquo;, aclara el doctor Larrosa.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o y la narcolepsia es conocida, ya que el fen&oacute;meno se da con mayor frecuencia en las personas que la sufren. La narcolepsia es un trastorno neurol&oacute;gico que afecta la capacidad del cerebro para regular los ciclos de sue&ntilde;o-vigilia. Se manifiesta como una necesidad abrumadora de dormir de manera repentina durante el d&iacute;a, incluso en momentos inapropiados. Los estudios han encontrado una <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1087079217301120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevalencia de par&aacute;lisis del sue&ntilde;o</a> del 59% en pacientes con narcolepsia, en comparaci&oacute;n con el 15% en quienes no padecen este trastorno.
    </p><p class="article-text">
        Esta conexi&oacute;n no es de extra&ntilde;ar, ya que tanto la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o como la narcolepsia comparten un mecanismo subyacente, que es la disociaci&oacute;n entre el estado de sue&ntilde;o REM y la conciencia durante la vigilia. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21647627/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de caso</a> describe a un paciente con narcolepsia y par&aacute;lisis del sue&ntilde;o que experimentaba incertidumbre sobre si sus vivencias durante la par&aacute;lisis eran reales o so&ntilde;adas, lo que sugiere que durante la par&aacute;lisis se produce un estado mental intermedio entre la vigilia y el sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo evitar la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o est&aacute; relacionada con la narcolepsia o alg&uacute;n otro trastorno neurol&oacute;gico, es necesario tratar este trastorno subyacente. El tratamiento puede incluir el uso de antidepresivos tric&iacute;clicos o inhibidores selectivos de la recaptaci&oacute;n de serotonina (ISRS). Se cree que estos medicamentos reducen los episodios de par&aacute;lisis del sue&ntilde;o al suprimir el sue&ntilde;o REM, aunque esto tambi&eacute;n tiene sus efectos negativos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los casos de la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o aislada son menos preocupantes. &ldquo;Se pueden prevenir y minimizar&rdquo;, asegura el doctor Larrosa. &ldquo;Dado que su causa m&aacute;s frecuente en la poblaci&oacute;n general es la mala higiene del sue&ntilde;o, se trata de mejorarla, especialmente en los afectados j&oacute;venes con horarios irregulares&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es importante no luchar contra ellas a nivel mental, intentar movilizarse no suele servir y puede alargarlas en el tiempo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Larrosa</span>
                                        <span>—</span> neurólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando la par&aacute;lisis del sue&ntilde;o va acompa&ntilde;ada de alucinaciones y sensaci&oacute;n de angustia, la terapia cognitivo-conductual puede ser efectiva. Este tratamiento incluye una mejora de la higiene del sue&ntilde;o, t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n para usar durante los episodios y estrategias para enfrentarse a las alucinaciones aterradoras.
    </p><p class="article-text">
        Tener m&aacute;s informaci&oacute;n de por qu&eacute; se producen estos episodios puede ayudar, ya que se trata de un fen&oacute;meno que dura apenas unos segundos. &ldquo;Es importante no luchar contra ellas a nivel mental, intentar movilizarse no suele servir y puede alargarlas en el tiempo&rdquo;, dice el doctor Larrosa. &ldquo;En caso de dormir acompa&ntilde;ados, si el compa&ntilde;ero de cama est&aacute; despierto y se da cuenta de la situaci&oacute;n, en general, con tocar al afectado la par&aacute;lisis de sue&ntilde;o cede&rdquo;, aclara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/paralisis-sueno-evitarla_1_12159977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Mar 2025 09:47:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué es la parálisis del sueño y cómo podemos evitarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dormir,Bienestar,Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/duermo-cuatro-horas-peligros-salud-creer-no-falta-descansar_1_12144528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d4f5c16-01d0-4978-8948-29727bef7f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien dice casi con orgullo que no necesita dormir las horas recomendadas y que no nota síntomas, pero esto es poco probable que ocurra, y los daños se acumulan</p></div><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros conocemos a alguien, por lo general una persona muy activa, que asegura dormir solo cuatro horas por la noche y no acusa ninguno de los <a href="https://my.clevelandclinic.org/health/diseases/23970-sleep-deprivation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas asociados a la falta de sue&ntilde;o</a>: p&eacute;rdida de capacidades cognitivas, fatiga o alguno de los muchos perjuicios de salud f&iacute;sica y mental asociados a la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible que digan la verdad? Aunque hay casos excepcionales de personas que por una mutaci&oacute;n gen&eacute;tica necesitan menos horas de sue&ntilde;o, para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n es necesario dormir m&aacute;s para cuidar la salud f&iacute;sica, mental y emocional. Hay dos posibilidades: o esas personas que presumen de no dormir duermen m&aacute;s de lo que dicen, o ya est&aacute;n sufriendo algunas de las consecuencias negativas y no lo confiesan.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntas horas debemos dormir</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si alguien realmente aguanta durmiendo cuatro horas al d&iacute;a le est&aacute; haciendo un flaco favor a su salud&rdquo;, afirma Miguel &Aacute;ngel S&aacute;nchez Gonz&aacute;lez, psiquiatra especializado en trastornos de sue&ntilde;o. En efecto, el sue&ntilde;o no es un lujo, sino una necesidad biol&oacute;gica. Seg&uacute;n la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29073412/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">National Sleep Foundation</a> de EEUU, uno de los mayores organismos internacionales dedicados al estudio del sue&ntilde;o, para los individuos sanos, la duraci&oacute;n adecuada del sue&ntilde;o cambia con los a&ntilde;os hasta que nos hacemos adultos.
    </p><p class="article-text">
        Las necesidades del sue&ntilde;o se modifican a lo largo de la vida. Para los reci&eacute;n nacidos son de entre 14 y 17 horas al d&iacute;a, los lactantes de entre 12 y 15 horas, los ni&ntilde;os peque&ntilde;os de entre 11 y 14 horas, los preescolares de entre 10 y 13 horas, y para los ni&ntilde;os en edad escolar de entre nueve y 11 horas; para los adolescentes entre ocho y 10 horas, para adultos entre siete y nueve horas y, por &uacute;ltimo, entre siete y ocho horas de sue&ntilde;o para personas mayores. Es decir, no debe bajar de siete horas al d&iacute;a. Seg&uacute;n los expertos de la NSF, &ldquo;las personas que duermen habitualmente fuera de los l&iacute;mites normales pueden estar presentando signos de problemas de salud graves o, si lo hacen voluntariamente, pueden estar comprometiendo su salud y bienestar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, diferentes estudios han encontrado que dormir menos de seis horas por noche est&aacute; asociado con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33441393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor mortalidad</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34138697/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos mentales</a> y un mayor riesgo de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33441393/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades cardiovasculares y c&aacute;ncer</a>. Adem&aacute;s, la falta de sue&ntilde;o afecta <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37045455/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negativamente a la funci&oacute;n cognitiva</a>, incluyendo la atenci&oacute;n, la toma de decisiones y la creatividad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.semg.es/index.php/noticias/item/967-noticia-20230616-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de M&eacute;dicos Generales y de Familia</a>, en Espa&ntilde;a se duerme de media unas siete horas, el m&iacute;nimo recomendable. Pero como se trata de una media, esto quiere decir que muchas personas est&aacute;n por debajo de esta cantidad. &ldquo;Tenemos una deuda de sue&ntilde;o cr&oacute;nica&rdquo;, advierte la doctora Marian Mart&iacute;nez, directora del centro m&eacute;dico <a href="https://clinicaneurosomnia.com/doctora-marian-martinez-neurofisiologa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Neurosomnia</a>, &ldquo;y las personas est&aacute;n viendo normal o aceptable dormir seis horas o menos, sobre todo si no se encuentran demasiado mal durante el d&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si alguien realmente aguanta durmiendo cuatro horas al día le está haciendo un flaco favor a su salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Ángel Sánchez Gonzáles</span>
                                        <span>—</span>  psiquiatra especializado en trastornos de sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; hace falta dormir m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Una de las principales consecuencias negativas de dormir pocas horas es que hay menos tiempo y, por tanto, menos oportunidades para que se produzcan las fases profundas del sue&ntilde;o, especialmente las fases de sue&ntilde;o de ondas lentas y sue&ntilde;o REM (en el que se producen los sue&ntilde;os). En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha constatado que el sue&ntilde;o profundo es necesario para la regeneraci&oacute;n de los tejidos, el sistema inmunitario, la memoria y la eliminaci&oacute;n de productos de desecho. Por su parte, el sue&ntilde;o REM permite que el cerebro consolide los recuerdos y las experiencias emocionales y es esencial para estabilizar el estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, a pesar de que hay casos excepcionales, la mayor&iacute;a de las personas que duermen menos de seis horas por noche enfrentan riesgos significativos para su salud. &ldquo;La privaci&oacute;n de sue&ntilde;o por debajo de siete horas, y especialmente por debajo de seis, est&aacute; relacionada con serias consecuencias como diabetes, hipertensi&oacute;n, obesidad o accidentes&rdquo;, advierte el doctor S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es esta la advertencia contenida en un <a href="https://www.thelancet.com/journals/landia/article/PIIS2213-8587(24)00132-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo de la prestigiosa revista m&eacute;dica </a><a href="https://www.thelancet.com/journals/landia/article/PIIS2213-8587(24)00132-3/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Lancet</em></a><em>,</em> que concluye que la privaci&oacute;n cr&oacute;nica del sue&ntilde;o est&aacute; asociada a trastornos m&uacute;sculo-esquel&eacute;ticos, enfermedades respiratorias, cardiovasculares, metab&oacute;licas, neurodegenerativas, c&aacute;ncer, obesidad y diabetes, adem&aacute;s de trastornos mentales como depresi&oacute;n y ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, a corto plazo, dormir poco <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37045455/#:~:text=A%20reduction%20in%20sleep%20does,function%20and%20impaired%20cognitive%20performance." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta negativamente el rendimiento cognitivo</a>, es decir, afecta a nuestra memoria, atenci&oacute;n, alerta, razonamiento, toma de decisiones y, en general, al buen funcionamiento del cerebro. Un estudio realizado en 2000 encontr&oacute; que estar despiertos durante 18 horas produc&iacute;a efectos parecidos a tener una concentraci&oacute;n en sangre <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1739867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equivalente al l&iacute;mite legal para conducir</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el sue&ntilde;o insuficiente puede alterar el sistema inmunitario, haci&eacute;ndonos m&aacute;s propensos a infecciones. Si alguna vez has pasado una &eacute;poca en la que dorm&iacute;as poco y ca&iacute;as constantemente v&iacute;ctima de una gripe o un resfriado, has experimentado esto en tus propias carnes. El sistema inmunitario activo por una infecci&oacute;n afecta al sue&ntilde;o, haciendo que durmamos m&aacute;s o, a veces, que no podamos dormir. Pero <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30920354/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la conexi&oacute;n tambi&eacute;n funciona al rev&eacute;s</a> y dormir poco producir inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, que en realidad hace que bajen nuestras defensas contra las infecciones.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y las personas que necesitan menos sue&ntilde;o?</h2><p class="article-text">
        Aunque la mayor&iacute;a de las personas necesitan entre siete y nueve horas de sue&ntilde;o, existen casos excepcionales de individuos que parecen funcionar bien con menos de seis horas. Estos casos suelen estar relacionados con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6763376/#S12" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas mutaciones gen&eacute;ticas en el gen ADRB1</a> (receptor adren&eacute;rgico beta 1). Esta mutaci&oacute;n afecta la regulaci&oacute;n del sue&ntilde;o y permite un descanso m&aacute;s eficiente en menos tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se ha descubierto recientemente que hay otro gen, llamado DEC2, que tambi&eacute;n influye en la regulaci&oacute;n del reloj interno del cerebro y que produce niveles mayores de orexinas durante el d&iacute;a, unos compuestos que nos mantienen alerta durante m&aacute;s tiempo sin necesidad de dormir tanto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las principales consecuencias negativas de dormir pocas horas es que hay menos tiempo, y por tanto menos oportunidades, para que se produzcan las fases profundas del sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas personas pueden funcionar perfectamente y tener buena salud durmiendo entre cuatro y seis horas al d&iacute;a. Pero si crees que eres una de ellas, lo m&aacute;s seguro es que te equivoques. La mutaci&oacute;n en ADRB1 se produce solo en cuatro de cada 100.000 personas. Tienes m&aacute;s probabilidades de que te caiga un rayo.
    </p><p class="article-text">
        Hay personajes famosos que afirmaban no necesitar mucho sue&ntilde;o. Uno de los casos m&aacute;s conocidos es el de la ex primera ministra brit&aacute;nica Margaret Thatcher, quien dec&iacute;a dormir solo cuatro horas. Aunque ella cre&iacute;a que esto le daba una ventaja en su carrera pol&iacute;tica, hoy se&nbsp;cuestiona si esta falta de sue&ntilde;o fue la que afect&oacute; a su salud a largo plazo (hay que recordar que padeci&oacute; demencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida).
    </p><p class="article-text">
        Dormir demasiado poco produce da&ntilde;os a largo plazo. El cuerpo humano tiene una capacidad notable para adaptarse al estr&eacute;s y las condiciones adversas, y esta resistencia innata es la que hace que las personas se acostumbren a dormir poco, aunque est&eacute;n acumulando da&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, vivimos en una sociedad que, aunque est&aacute; tomando mayor conciencia de la importancia del sue&ntilde;o, en ocasiones a&uacute;n lo considera una p&eacute;rdida de tiempo o un signo de pereza. Debemos recordar una vez m&aacute;s que, sin dormir bien, no podemos vivir bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/duermo-cuatro-horas-peligros-salud-creer-no-falta-descansar_1_12144528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2025 08:55:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Duermo solo cuatro horas y estoy bien”: los peligros para tu salud de creer que no hace falta descansar tanto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-minutos-afecta-sueno-posponer-alarma-constantemente_1_11998339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42ba45ad-f601-466b-9b78-022691ea22e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apagar la alarma varias veces antes de despertarnos es una costumbre que puede no afectar mucho a la cantidad de sueño, pero sí a su calidad
</p></div><p class="article-text">
        El despertador suena por la ma&ntilde;ana. La habitaci&oacute;n est&aacute; fr&iacute;a, y todav&iacute;a tienes mucho sue&ntilde;o. Salir del c&aacute;lido abrazo de las s&aacute;banas te parece un acto heroico, y mantienes un breve di&aacute;logo interno: &ldquo;cinco minutos m&aacute;s&rdquo;, te dices. &iexcl;Qu&eacute; casualidad! En tu tel&eacute;fono hay un gran bot&oacute;n que indica &ldquo;posponer&rdquo; <em>(&ldquo;snooze&rdquo;</em>, en ingl&eacute;s) que te concede ese periodo de gracia, y un poco m&aacute;s. A los nueve minutos, el despertador suena de nuevo, y pospones una vez m&aacute;s la alarma. As&iacute; varias veces.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es probable que tu alarma inicial est&eacute; programada antes de la hora a la que tendr&iacute;as que despertarte, en previsi&oacute;n de que a la ma&ntilde;ana siguiente la pospondr&aacute;s dos o tres veces. Otra opci&oacute;n, tambi&eacute;n popular, es establecer dos o tres alarmas en el m&oacute;vil a ciertos intervalos. Pero &iquest;tiene sentido? &iquest;No ser&iacute;a mejor que durmieras esa media hora extra?
    </p><h2 class="article-text">La tentaci&oacute;n de posponer la alarma&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Desde su invenci&oacute;n en los a&ntilde;os 50, el bot&oacute;n para posponer la alarma se ha convertido en una funci&oacute;n b&aacute;sica del despertador. De hecho, el est&aacute;ndar de nueve minutos de tiempo proviene de cuando los relojes eran electromec&aacute;nicos y era m&aacute;s f&aacute;cil ajustar un solo d&iacute;gito para los minutos de propina en la cama.
    </p><p class="article-text">
        Distintas encuestas indican que entre la mitad y dos tercios de los adultos usa el bot&oacute;n de posponer, y aproximadamente un 15% lo hace hasta tres veces antes de levantarse. Sin embargo, este comportamiento tan com&uacute;n ha generado un debate en la comunidad cient&iacute;fica: &iquest;es realmente perjudicial para la salud del sue&ntilde;o o simplemente parte de la rutina diaria de muchas personas?
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, los especialistas en sue&ntilde;o han advertido sobre los efectos negativos de usar el bot&oacute;n de repetici&oacute;n. Argumentan que configurar m&uacute;ltiples alarmas puede interrumpir el sue&ntilde;o reparador, especialmente si comenzamos a despertar antes del momento en que realmente necesitamos levantarnos. Adem&aacute;s, si recurrimos a posponer la alarma m&aacute;s all&aacute; de nuestra hora prevista de despertar, podr&iacute;a ser una se&ntilde;al de que no estamos durmiendo lo suficiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que valorar cada caso de forma personalizada. Puede venir bien para que la persona se despierte poco a poco, preparando al cerebro para que se despierte&rdquo;, advierte la doctora <a href="https://clinicaneurosomnia.com/doctora-marian-martinez-neurofisiologa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marian Mart&iacute;nez</a>, directora del centro m&eacute;dico Neurosomnia. Sin embargo advierte contra poner la alarma mucho antes de la hora de despertar: &ldquo;Eso tampoco tampoco es l&oacute;gico, porque cada vez que suena est&aacute;s interrumpiendo la fase del sue&ntilde;o en la que hayas entrado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fase de sue&ntilde;o reparador que puede verse afectada por el bot&oacute;n de posponer es, concretamente, el sue&ntilde;o REM (llamado as&iacute; por el movimiento r&aacute;pido de los ojos) que ocupa mucho m&aacute;s tiempo en la segunda mitad de la noche y en las horas antes de despertarnos. Este sue&ntilde;o es fundamental para la consolidaci&oacute;n de los recuerdos con contenido emocional y puede ayudar a prevenir&nbsp;trastornos como la ansiedad, como comprob&oacute; un estudio publicado en The Journal of Neuroscience.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Poner la alarma mucho tiempo antes y posponerla repetidamente, según la doctora Marian Martínez, no tiene sentido: &#039;cada vez que suena estás interrumpiendo la fase del sueño en la que hayas entrado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En los estudios de sue&ntilde;o en que se mide la actividad cerebral, cuando la gente se va a acostar tarde y se levanta demasiado pronto, el sue&ntilde;o que m&aacute;s lo sufre es el sue&ntilde;o REM&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez. &ldquo;Un despertador que suene demasiado pronto en un insomne probablemente est&eacute; afectando esa parte del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Posponer o no posponer la alarma</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, no est&aacute; tan claro que haya una relaci&oacute;n directa entre usar el bot&oacute;n de posponer y una peor calidad del sue&ntilde;o. El investigador Stephen Mattingly, de la Universidad de Notre Dame, dise&ntilde;&oacute; un estudio para examinar en concreto los impactos de este h&aacute;bito.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Mattingly, publicado en la revista Sleep en 2022, revel&oacute; algunos hallazgos sorprendentes y aparentemente contradictorios. Los usuarios del bot&oacute;n de posponer no dorm&iacute;an menos en general ni dec&iacute;an sentirse m&aacute;s fatigados a lo largo del d&iacute;a en comparaci&oacute;n con quienes se levantaban tras la primera alarma. No obstante, s&iacute; experimentaban un sue&ntilde;o m&aacute;s ligero en la &uacute;ltima hora antes de despertar y ten&iacute;an frecuencias card&iacute;acas en reposo m&aacute;s altas, lo que sugiere que sus respuestas de estr&eacute;s se activaban antes de levantarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta respuesta fisiol&oacute;gica de estr&eacute;s por la ma&ntilde;ana no siempre es negativa. En opini&oacute;n de los autores del estudio, podr&iacute;an ayudar a combatir la inercia del sue&ntilde;o, esa sensaci&oacute;n de somnolencia y confusi&oacute;n tras despertar, y promover la alerta y la funci&oacute;n cognitiva.
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio publicado en 2023 en el Journal of Sleep Research reforz&oacute; esta idea. Los participantes que hab&iacute;an usado el bot&oacute;n de posponer hasta 30 minutos antes de levantarse tuvieron un mejor rendimiento en pruebas de aritm&eacute;tica y memoria poco despu&eacute;s de despertar, en comparaci&oacute;n con quienes se levantaron tras una sola alarma. Este efecto podr&iacute;a estar relacionado con una menor inercia del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de pasar mucho tiempo en la cama</h2><p class="article-text">
        Esto tampoco quiere decir que sea beneficioso &ldquo;remolonear&rdquo; durante media hora en la cama todas las ma&ntilde;anas. &ldquo;Una cosa son diez minutos de diferencia en cuanto suene el despertador, no es lo mismo poner tres alarmas a las 7:00, las 7:20 y las 7:30. Al final estamos jugando con la hora de despertar. Sobre todo en insomnes, la hora de despertarse debe ser siempre la misma, y que no haya diferencias notables entre los d&iacute;as laborales y los fines de semana&rdquo;, explica la doctora Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no influya en la cantidad total de sue&ntilde;o, el bot&oacute;n de posponer la alarma podr&iacute;a impedir que el cuerpo regule de forma efectiva el reloj interno. Este desajuste puede provocar un sue&ntilde;o de menor calidad, cansancio diurno y problemas a largo plazo como inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, aumento del riesgo cardiovascular y deterioro cognitivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una cosa son diez minutos de diferencia en cuanto suene el despertador, no es lo mismo poner tres alarmas a las 7:00, las 7:20 y las 7:30. Al final estamos jugando con la hora de despertar. Sobre todo en insomnes, esta debe ser siempre la misma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marian Martínez</span>
                                        <span>—</span> médica especializada en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la doctora Mart&iacute;nez, &ldquo;los insomnes tienen que ajustar el tiempo que pasen en cama al tiempo que est&aacute;n durmiendo de verdad. No tiene sentido que uno pase nueve horas acostado si en realidad est&aacute; durmiendo seis horas. Una parte consiste en decidir un horario que siempre sea aproximadamente el mismo, sobre todo al despertar y, si se puede, tambi&eacute;n al inicio del sue&ntilde;o, aunque lo que conviene es ir a la cama notando ya cierto sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora.
    </p><h2 class="article-text">Estrategias para despertar mejor</h2><p class="article-text">
        Aunque el bot&oacute;n de posponer la alarma no parece ser tan perjudicial como se pensaba, existen formas m&aacute;s efectivas de combatir la inercia del sue&ntilde;o. Encender la luz inmediatamente despu&eacute;s de que suene la alarma, por ejemplo, puede ayudar a regular los ritmos circadianos y promover la alerta. Tambi&eacute;n existen alarmas con funciones de luz gradual que imitan el amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Algunas <em>apps</em> para m&oacute;vil, como SleepCycle, detectan el momento en que salimos de un ciclo de sue&ntilde;o REM y ajustan la alarma en lo posible para no interrumpirlo. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n puede mejorar nuestro descanso con las recomendaciones habituales de higiene del sue&ntilde;o: evitar la cafe&iacute;na y las pantallas antes de dormir, as&iacute; como crear un entorno propicio para el descanso, en silencio, a oscuras y no demasiado c&aacute;lido.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de dejar o mantener este h&aacute;bito depende de las necesidades individuales y del impacto en el bienestar general. Lo importante es escuchar a tu cuerpo y ajustar tu rutina para lograr un sue&ntilde;o reparador y un despertar c&oacute;modo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/cinco-minutos-afecta-sueno-posponer-alarma-constantemente_1_11998339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jan 2025 09:50:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Cinco minutos más”: cómo afecta a tu sueño posponer la alarma constantemente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decime qué comés y te diré cómo dormís: ¿qué hábitos y alimentos pueden estar empeorando tu sueño?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/decime-comes-dire-dormis-habitos-alimentos-empeorando-sueno_1_11858163.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0249865b-0f29-494a-9a8b-6f6deaf47efe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1094443.jpg" width="2120" height="1192" alt="Decime qué comés y te diré cómo dormís: ¿qué hábitos y alimentos pueden estar empeorando tu sueño?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dieta y la hora a la que comemos influyen en la calidad del descanso, tanto para bien como para mal.
</p><p class="subtitle">Cómo recuperarte de una mala noche de sueño: seis estrategias</p></div><p class="article-text">
        Cada vez est&aacute; m&aacute;s claro que debemos cuidar del sue&ntilde;o para cuidar nuestra salud. Cuando falla el sue&ntilde;o, empiezan a fallar otras muchas cosas. Nos recuperamos peor de los esfuerzos y las heridas, la piel pierde elasticidad, envejecemos m&aacute;s r&aacute;pido, nuestro sistema inmunitario se debilita y nos enfermamos m&aacute;s frecuentemente, y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, depresi&oacute;n y deterioro cognitivo.
    </p><p class="article-text">
        La higiene del sue&ntilde;o, como los horarios regulares, dormir a oscuras, o evitar estimulantes y pantallas antes de acostarse son los primeros pasos. Sin embargo, la dieta, lo que comemos, y tambi&eacute;n cu&aacute;ndo comemos, tiene una gran influencia en la calidad del sue&ntilde;o que muchas veces pasamos por alto.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33549913/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s estudios cient&iacute;ficos</a> establecen una relaci&oacute;n entre lo que comemos y c&oacute;mo dormimos, ya que ciertos alimentos y horarios de comida pueden alterar los ritmos circadianos, el metabolismo y los procesos neuroqu&iacute;micos implicados en el sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Decime qu&eacute; com&eacute;s y te dir&eacute; c&oacute;mo dorm&iacute;s</h2><p class="article-text">
        La calidad de los macronutrientes en la dieta diaria tiene un impacto directo en el descanso nocturno. Por ejemplo, un consumo elevado de carbohidratos refinados y az&uacute;cares, especialmente las altas dosis que contienen los dulces y bebidas azucaradas, puede perturbar el sue&ntilde;o, sobre todo antes de acostarnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos provocan picos r&aacute;pidos de glucosa en sangre seguidos de ca&iacute;das bruscas. Cuando baja el az&uacute;car en sangre, se disparan las alarmas en el organismo, lo que activa respuestas hormonales como la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35128146/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">liberaci&oacute;n de cortisol</a>, una hormona que es incompatible con el descanso, ya que tambi&eacute;n es la hormona encargada de despertarnos por las ma&ntilde;anas. Entre otros, un estudio controlado reciente comprob&oacute; que dietas altas en carbohidratos con una alta carga gluc&eacute;mica est&aacute;n asociadas con un <a href="https://bmcnutr.biomedcentral.com/articles/10.1186/s40795-023-00689-x#:~:text=In%20conclusion,%20the%20current%20study,and%20the%20risk%20of%20insomnia." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de insomnio</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por la noche, la insulina, la hormona que metaboliza el az&uacute;car, est&aacute; m&aacute;s inactiva&rdquo;, explica el doctor Emilio G&oacute;mez Cibeira, responsable de la unidad del sue&ntilde;o del hospital Ruber en Madrid. &ldquo;Si consumimos muchos az&uacute;cares a &uacute;ltima hora de la noche, el sue&ntilde;o va a ser peor&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por la noche, la insulina, la hormona que metaboliza el azúcar, está más inactiva. Si consumimos muchos azúcares a última hora de la noche, el sueño va a ser peor</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emilio Gómez Cibeira</span>
                                        <span>—</span> responsable de la unidad del sueño del hospital Ruber en Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cambio, los carbohidratos complejos, como los presentes en hortalizas, cereales integrales y legumbres, pueden favorecer el sue&ntilde;o al proporcionar una liberaci&oacute;n de energ&iacute;a m&aacute;s estable y al estimular la producci&oacute;n de serotonina, un precursor de la melatonina, la hormona que regula el ciclo de sue&ntilde;o-vigilia. Por su parte, el consumo adecuado de prote&iacute;nas, particularmente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9326315/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquellas ricas en tript&oacute;fano</a>, como los huevos, el pescado y las semillas, puede mejorar la calidad del sue&ntilde;o al facilitar la s&iacute;ntesis de serotonina. En general, las dietas altas en grasas saturadas y trans, altas en az&uacute;car y bajas en fibra han sido relacionadas con un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4702189/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o m&aacute;s fragmentado y de menor calidad</a>, con m&aacute;s despertares y menos sue&ntilde;o profundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ejemplo, los frutos secos son alimentos ricos en tript&oacute;fano, las carnes blancas, como el pollo o el pavo, o los pescados, todo eso fant&aacute;stico&rdquo;, comenta el doctor G&oacute;mez. &ldquo;No es que sean alimentos que nos van a dormir, pero s&iacute; que pueden favorecer la s&iacute;ntesis de las hormonas naturales del organismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo comer para dormir mejor</h2><p class="article-text">
        El horario de las comidas es tan importante para el sue&ntilde;o como el contenido de los alimentos. Comer en exceso, especialmente alimentos ricos en grasas, az&uacute;cares o especias, poco antes de acostarse puede causar molestias gastrointestinales como el reflujo, que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9092657/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interrumpe el sue&ntilde;o en mitad de la noche</a>. Adem&aacute;s, las comidas tard&iacute;as pueden <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5483233/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desajustar el reloj biol&oacute;gico</a> al alterar la secreci&oacute;n de melatonina y el metabolismo nocturno.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta el doctor G&oacute;mez Cibeira, &ldquo;hay que evitar cenas copiosas pegadas a la hora del sue&ntilde;o, e intentar cenar un par de horas antes de irse a la cama&rdquo;, aconseja. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los alimentos ricos en triptófano no es que nos vayan a dormir, pero sí pueden favorecer la síntesis de las hormonas naturales del organismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Emilio Gómez Cibeira</span>
                                        <span>—</span> responsable de la unidad del sueño del hospital Ruber en Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El ayuno nocturno prolongado, por otro lado, puede favorecer un mejor sue&ntilde;o. Esto quiere decir dejar de comer varias horas antes de ir a dormir. Hay estudios que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9092657" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sugieren que cenar al menos tres horas antes</a> de acostarse permite que el sistema digestivo termine su tarea, lo que puede mejorar la calidad del sue&ntilde;o. Asimismo, seguir un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10528427" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patr&oacute;n de alimentaci&oacute;n diurna</a>, donde la mayor ingesta cal&oacute;rica se concentra en las primeras horas del d&iacute;a, puede ayudar a sincronizar los ritmos circadianos.
    </p><h2 class="article-text">El alcohol y la cafe&iacute;na</h2><p class="article-text">
        Emplear la cafe&iacute;na para despertarse por las ma&ntilde;anas y el alcohol para ayudar a dormir por las noches es un patr&oacute;n especialmente perjudicial, sobre todo esto &uacute;ltimo. La cafe&iacute;na, presente no solo en el caf&eacute; sino tambi&eacute;n en el t&eacute;, el chocolate y, sobre todo, en grandes dosis en las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cafe-limites-consumo-cafeina_1_11509170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bebidas energ&eacute;ticas</a>, bloquea los receptores de adenosina, una mol&eacute;cula que promueve la somnolencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque los efectos de la cafe&iacute;na son m&aacute;s intensos en las primeras horas tras su consumo, tiene una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK223808/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vida media de unas cinco horas</a>, lo que quiere decir que no la eliminaremos en su mayor parte hasta diez horas despu&eacute;s de tomarla. Ese caf&eacute; espresso a las cuatro de la tarde, o a&uacute;n peor, despu&eacute;s de cenar, puede impedirnos conciliar el sue&ntilde;o si pretendemos dormir a las once de la noche.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol tiene un efecto m&aacute;s sutil, y tambi&eacute;n m&aacute;s pernicioso. Su efecto es calmante, por lo que puede producir somnolencia. Sin embargo, beber antes de dormir reduce la calidad del sue&ntilde;o, reduce las etapas de sue&ntilde;o profundo y provoca m&aacute;s despertares nocturnos. A <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31128400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medio plazo, el alcohol produce anomal&iacute;as</a> de los ritmos circadianos, reduce la duraci&oacute;n total del sue&ntilde;o y puede provocar ronquidos y apnea del sue&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los efectos de la cafeína son más intensos en las primeras horas tras su consumo, tiene una vida media de unas cinco horas, lo que quiere decir que tarda diez horas en eliminarse completamente del organismo</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Mejorar el sue&ntilde;o con la dieta</h2><p class="article-text">
        Limpiar nuestra dieta de alimentos ultraprocesados puede ser una herramienta eficaz para optimizar nuestro sue&ntilde;o nocturno. &ldquo;Llevar una dieta saludable no es tan dif&iacute;cil&rdquo;, comenta el doctor G&oacute;mez. &ldquo;La comida r&aacute;pida y la pasteler&iacute;a industrial son terribles para el sue&ntilde;o&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una dieta rica en frutas, verduras, prote&iacute;nas magras y grasas saludables, asociada por lo general con lo que conocemos como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dieta mediterr&aacute;nea</a>, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38257175/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mostr&oacute; beneficios significativos</a> en estudios de poblaciones en la calidad del sue&ntilde;o. Una posible explicaci&oacute;n es que seguir esta dieta regula los niveles de inflamaci&oacute;n, lo que contribuye a un sue&ntilde;o reparador.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ciertos micronutrientes son esenciales para el sue&ntilde;o. El magnesio, que se encuentra en alimentos como las espinacas, las almendras y las semillas, y tambi&eacute;n en forma de suplemento, tiene un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35184264/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto relajante en el sistema nervioso</a> porque interact&uacute;a con los receptores GABA, el neurotransmisor que induce la calma en el cerebro y favorecen el sue&ntilde;o. Por otro lado, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39377022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zinc</a> y la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35578558/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vitamina D</a>, presentes en pescados grasos y productos l&aacute;cteos, tambi&eacute;n han sido asociados con un mejor descanso nocturno.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, un ritual nocturno que incluya infusiones relajantes, como la manzanilla o la valeriana, tambi&eacute;n puede ayudarnos a preparar el cuerpo para el descanso.
    </p><p class="article-text">
        *Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">revista Quo</span></a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>Tu mejor yo</em></span></a> publicado por Oberon.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/decime-comes-dire-dormis-habitos-alimentos-empeorando-sueno_1_11858163.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2024 10:07:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo recuperarte de una mala noche de sueño: seis estrategias para ganar energía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recuperarte-mala-noche-sueno-seis-estrategias-ganar-energia_1_11822057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb4a2cb3-e9bd-4792-ac5f-0f91dbed47f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo recuperarte de una mala noche de sueño: seis estrategias para ganar energía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque una sola noche de mal descanso puede no parecer tan grave, sí puede desencadenar efectos inmediatos en el organismo, como alteraciones en el estado de ánimo, menor capacidad de concentración, debilidad en el sistema inmunológico y cambios metabólicos</p><p class="subtitle">"Me despierto en mitad de la noche y ya no puedo dormir, ¿es mejor quedarse en la cama, levantarse o hacer algo?"</p></div><p class="article-text">
        Si gastamos m&aacute;s dinero del que ingresamos, al final tenemos un descubierto en nuestra cuenta bancaria. Algo parecido ocurre con el sue&ntilde;o. Cuando noche tras noche dormimos menos horas de las que necesita nuestro cuerpo para recuperarse, los da&ntilde;os se acumulan en algo llamado deuda de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Este d&eacute;ficit de sue&ntilde;o acumulado tiene <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5449130/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias f&iacute;sicas y mentales</a>, incluyendo disminuci&oacute;n de la concentraci&oacute;n, cambios de humor, debilidad en el sistema inmunol&oacute;gico y aumento en el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas como diabetes, obesidad o problemas cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mitos de la deuda de sue&ntilde;o es que se puede recuperar el sue&ntilde;o perdido durante la semana durmiendo m&aacute;s durante el fin de semana o echando siestas, algo que distintos estudios pudieron comprobar que resulta casi imposible. En uno realizado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32866843/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con m&aacute;s de 12.000 personas</a> se vio que las siestas y dormir algo m&aacute;s durante el fin de semana solo compensan la deuda de sue&ntilde;o acumulada en uno de cada cuatro sujetos.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil entender por qu&eacute;. Si suponemos que son necesarias ocho horas de sue&ntilde;o y perdemos una hora de sue&ntilde;o de lunes a viernes, son cinco horas en total. Es poco probable que podamos dormir diez horas y media el s&aacute;bado y el domingo. En un an&aacute;lisis del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27775095/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o de estudiantes</a> que recoge PubMed se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que con una p&eacute;rdida de una hora de sue&ntilde;o al d&iacute;a, era necesario tener oportunidades para dormir lo suficiente hasta nueve d&iacute;as despu&eacute;s para eliminar la deuda de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor <a href="https://www.iis.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego Garc&iacute;a-Borreguero</a>, neur&oacute;logo y director m&eacute;dico del Instituto del Sue&ntilde;o, este d&eacute;ficit es una consecuencia del llamado <em>jet lag</em> social. &ldquo;El estr&eacute;s no ha cambiado cuantitativamente en los &uacute;ltimos 100 a&ntilde;os, lo que s&iacute; ha cambiado es la influencia de la luz artificial y de la irregularidad de los horarios de la sociedad actual, y esto tiene un efecto muy directo sobre los centros de sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Aunque <a href="https://academic.oup.com/abm/article/56/4/393/6314765" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una sola noche de mal descanso</a> puede no parecer tan grave, puede desencadenar efectos inmediatos en el organismo, como alteraciones en el estado de &aacute;nimo, menor capacidad de concentraci&oacute;n, debilidad en el sistema inmunol&oacute;gico y cambios metab&oacute;licos. Estos efectos negativos se pueden convertir en cr&oacute;nicos cuando el d&eacute;ficit se prolonga en el tiempo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque una sola noche de mal descanso puede no parecer tan grave, sí puede desencadenar efectos inmediatos en el organismo, como alteraciones en el estado de ánimo, menor capacidad de concentración, debilidad en el sistema inmunológico y cambios metabólicos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La falta de sue&ntilde;o genera un aumento en el cortisol, la hormona del estr&eacute;s, y <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0889159115000069" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con ello la inflamaci&oacute;n</a>. Tambi&eacute;n hace <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36404495/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuir los niveles de leptina</a> y aumentan los de grelina, hormonas que regulan la saciedad y el apetito, respectivamente. Esto contribuye a la sensaci&oacute;n de hambre y, muchas veces, al deseo de consumir alimentos ricos en carbohidratos y az&uacute;cares, ya que el organismo busca una r&aacute;pida fuente de energ&iacute;a para compensar la fatiga. Todo esto, de manera sostenida, puede llevar a ganar peso.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo gestionar la fatiga al d&iacute;a siguiente</h2><p class="article-text">
        Recuperarse r&aacute;pidamente de una mala noche de sue&ntilde;o es importante para el rendimiento f&iacute;sico y mental, pero tambi&eacute;n para no seguir acumulando deuda de sue&ntilde;o y empeorar la situaci&oacute;n. Las medidas empiezan a la ma&ntilde;ana siguiente, para asegurarnos de que el sue&ntilde;o de la noche siguiente es reparador y dura lo suficiente. La primera recomendaci&oacute;n es exponerse a la luz natural temprano por la ma&ntilde;ana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La luz solar es fundamental para regular el ritmo circadiano, que es el reloj interno del organismo. La luz al despertar ayuda a reducir la producci&oacute;n de melatonina, la hormona responsable de inducir el sue&ntilde;o, y promueve la secreci&oacute;n de cortisol, que aunque suele asociarse al estr&eacute;s, es necesario por la ma&ntilde;ana para despertarnos y estar alerta. Pero adem&aacute;s, la luz por la ma&ntilde;ana hace que la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34225973/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">melatonina aumente y el cortisol disminuya por la noche</a>, cuando necesitamos descansar.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la exposici&oacute;n a la luz, el ejercicio f&iacute;sico en la primera mitad del d&iacute;a tambi&eacute;n puede ayudar a recuperar el sue&ntilde;o por la noche. No es necesario que sea una sesi&oacute;n intensa. El ejercicio suave, como caminar o hacer estiramientos, puede aumentar los niveles de energ&iacute;a sin elevar en exceso el estr&eacute;s fisiol&oacute;gico y que estemos m&aacute;s despiertos, a pesar de la mala noche. Esto se comprob&oacute; en un estudio con pilotos privados de sue&ntilde;o, para quienes solo 10 minutos de ejercicio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/14983836/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentaban su estado de alerta</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos y la hidrataci&oacute;n tambi&eacute;n ayudan con la recuperaci&oacute;n. Durante el sue&ntilde;o, el cuerpo pierde agua a trav&eacute;s de la respiraci&oacute;n y el sudor, y la deshidrataci&oacute;n puede exacerbar la sensaci&oacute;n de fatiga y dificultar la concentraci&oacute;n por la ma&ntilde;ana, algo que podemos solucionar bebiendo un par de vasos de agua nada m&aacute;s despertarnos. Un desayuno rico en prote&iacute;nas y grasas saludables, como huevos, yogur o frutos secos, ayuda a estabilizar los niveles de az&uacute;car en la sangre evitando 'bajones' de esta.
    </p><h2 class="article-text">Cafe&iacute;na y siestas</h2><p class="article-text">
        La cafe&iacute;na puede ser una aliada temporal para mejorar el estado de alerta, pero su consumo excesivo, o si se consume m&aacute;s all&aacute; del mediod&iacute;a, puede interferir con el sue&ntilde;o de la noche siguiente, empeorando la deuda sue&ntilde;o. Una taza de caf&eacute; o t&eacute; por la ma&ntilde;ana puede ser &uacute;til, pero hay que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1087079223000205" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejar de tomar cafe&iacute;na</a> al menos ocho horas antes de la hora de dormir, y hasta 13 horas si se trata de un suplemento deportivo con una dosis m&aacute;s alta de cafe&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        Otra estrategia relevante es realizar breves descansos a lo largo del d&iacute;a, tambi&eacute;n conocidos como <em>power naps</em>, o siestas cortas. Estas peque&ntilde;as siestas de entre 10 y 20 minutos son &uacute;tiles para reducir la fatiga y mejorar la atenci&oacute;n sin entrar en un sue&ntilde;o profundo que pueda dificultar el sue&ntilde;o nocturno. Un estudio realizado con astronautas encontr&oacute; que una siesta de 26 minutos, denominada la <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-hygiene/nasa-nap" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siesta NASA</a> mejor&oacute; el rendimiento y la atenci&oacute;n en un 34%.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La luz al despertar ayuda a reducir la producción de melatonina, la hormona responsable de inducir el sueño, y promueve la secreción de cortisol, que aunque suele asociarse al estrés, es necesario por la mañana para despertarnos y estar alerta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es importante no exceder los 30 minutos para evitar caer en una fase de sue&ntilde;o profundo, lo cual podr&iacute;a provocar una sensaci&oacute;n de aturdimiento al despertar e interferir con el sue&ntilde;o nocturno. En este sentido, una meditaci&oacute;n consciente de 10 minutos, como la pr&aacute;ctica de yoga nidra, aunque no se duerma, tambi&eacute;n puede ayudar a compensar los efectos negativos del mal sue&ntilde;o sin interferir con el descanso nocturno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si dormimos mal, es tentador quedarnos m&aacute;s tiempo en la cama para compensar, siempre que exista esa posibilidad, pero puede jugar en nuestra contra. Seg&uacute;n el doctor Garc&iacute;a-Borreguero, reducir el tiempo en la cama puede ayudar a dormir mejor la noche siguiente: &ldquo;Ante la disminuci&oacute;n del tiempo en cama, el cerebro tiende a ocupar el tiempo que le demos con un sue&ntilde;o m&aacute;s profundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios sugieren que lo mejor es intentar restablecer el horario de sue&ntilde;o habitual para no alterar el reloj circadiano, ese que se empe&ntilde;a en despertarnos a la misma hora aunque no hayamos dormido lo suficiente. La paciencia es la mejor estrategia, unos horarios que permitan mantener un ritmo regular de sue&ntilde;o son m&aacute;s efectivos para minimizar los efectos acumulativos de ese d&eacute;ficit que intentar dormir del tir&oacute;n una sola noche, algo que seguramente no funcione.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que en las personas con problemas de sue&ntilde;o recurrentes estas estrategias no sustituyen un diagn&oacute;stico profesional. En estos casos, la ayuda de un profesional de la salud permitir&aacute; identificar y tratar las causas subyacentes, ya que la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o cr&oacute;nica no es una broma, sino algo que puede traer problemas graves de salud a largo plazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recuperarte-mala-noche-sueno-seis-estrategias-ganar-energia_1_11822057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Nov 2024 09:41:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo recuperarte de una mala noche de sueño: seis estrategias para ganar energía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carlos Egea, experto en sueño: “La cama es para dormir y tener sexo, no para ver la tele o leer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/carlos-egea-experto-sueno-cama-dormir-sexo-no-leer-ver-tele_128_11657643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98f4de4e-eafc-47c4-a15c-401355f9b11e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Egea, experto en sueño: “La cama es para dormir y tener sexo, no para ver la tele o leer”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sociedades científicas, de sanitarios, gestores y pacientes piden, a través de la Alianza por el Sueño de España, una estrategia" para poner fin al "problema cultural y de salud pública" de dormir mal y poco: "Hay que cambiar el horario del colegio o de los trabajos".

</p></div><p class="article-text">
        Dormimos mal y poco. As&iacute;, sin medias tintas, se pronuncia Carlos Egea, neum&oacute;logo y presidente de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociedades de Medicina del Sue&ntilde;o (FESMES) solo unos d&iacute;as despu&eacute;s de que sociedades cient&iacute;ficas, sanitarias, gestores y asociaciones de pacientes, todos agrupados en la Alianza por el Sue&ntilde;o, hayan pedido al Gobierno una 'Estrategia Nacional del Sue&ntilde;o' en unas <a href="https://alianzasueno.com/jornada-el-sueno-es-vida/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">jornadas organizadas en el Congreso de los Diputados</a> de Espa&ntilde;a. La salida a la crisis, sostienen los organizadores, pasa por legislar para &ldquo;cambiar la cultura del sue&ntilde;o&rdquo;. &ldquo;Y eso implica los horarios que tenemos y cu&aacute;nto trabajamos&rdquo;, asegura Egea. 
    </p><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o contin&uacute;a enterrado en una sociedad &ldquo;muy estresada e hiperconectada&rdquo; que no tiene tiempo para nada m&aacute;s que para producir, que piensa que se puede prescindir de horas de sue&ntilde;o sin consecuencias y que tiene la idea err&oacute;nea de que el hecho de dormir mal se pasar&aacute; y no hace falta consultarlo a un especialista, seg&uacute;n el an&aacute;lisis del experto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comer sano y hacer ejercicio f&iacute;sico empiezan a aceptarse socialmente como dos pilares para tener una vida saludable. &iquest;Y dormir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista cient&iacute;fico el dormir es un pilar m&aacute;s, igual que la nutrici&oacute;n y el deporte. El deporte va calando porque los ciudadanos lo han incorporado culturalmente como una actividad que contrarresta los efectos del cortisol, la hormona de estr&eacute;s. Sabemos que nos hace vivir m&aacute;s y mejor. Sin embargo, con el sue&ntilde;o estamos en la fase cient&iacute;fica. Tenemos documentos que relacionan el tiempo total de sue&ntilde;o con la esperanza de vida, aunque siempre ha tenido una parte m&aacute;gica y desconocida. Incluso en momentos se interpret&oacute; que era un tiempo del que se pod&iacute;a prescindir. 
    </p><p class="article-text">
        La ciencia ha demostrado su relevancia como momento de ordenaci&oacute;n cerebral, de hibernaci&oacute;n del sistema y de eliminaci&oacute;n de sustancias que se producen durante el d&iacute;a. Todo esto est&aacute; pasando a cuentagotas a la v&iacute;a pol&iacute;tica y los decisores se est&aacute;n dando cuenta de que los trastornos del sue&ntilde;o y el mal dormir pueden ser una puerta de entrada a los trastornos de salud mental. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dormimos mal o dormimos poco?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero es que el horario de ir a dormir est&aacute; totalmente desfasado con el que nos corresponde con el horario solar. Cenamos entre las ocho y las once de la noche, mientras que en los dem&aacute;s pa&iacute;ses europeos lo hacen entre las seis y las ocho. Parece razonable que cada vez vayamos, desde el punto cient&iacute;fico, caminando hacia nuestros registros naturales de dormir, pero para eso hay que cambiar el horario del colegio o de los trabajos; o si queremos mantenernos en horario de invierno o de verano. Son decisiones que tenemos que tomar si queremos avanzar. 
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma que no tenemos tiempo para hacer actividades m&aacute;s all&aacute; del trabajo y, por tanto, tampoco para dormir. El hecho de no disponer de tiempo para vivir y para descansar de noche hace que se duerma culturalmente poco. El 60% de las personas dedican a esta actividad menos de siete horas de lunes a viernes. Si sabemos que lo que dedicamos a dormir tiene relaci&oacute;n con la esperanza de vida, estamos en franco peligro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta semana han celebrado unas jornadas en el Congreso de los Diputados que terminaron con la petici&oacute;n de una estrategia nacional del sue&ntilde;o. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La estrategia no solo se basa en hablar de sue&ntilde;o sino en ver en c&oacute;mo aproximamos a los ciudadanos a los conocimientos cient&iacute;ficos y tambi&eacute;n valorar c&oacute;mo los profesionales pueden homogeneizarse en la respuesta. Tenemos que ver las necesidades de cada grupo de poblaci&oacute;n. Dir&iacute;a que es formaci&oacute;n, educaci&oacute;n y legislaci&oacute;n. Es decir, pedimos a los gobiernos que legislen para cambiar la cultura del sue&ntilde;o en este pa&iacute;s. Eso implica los horarios que tenemos, cu&aacute;nto tiempo trabajamos, c&oacute;mo formamos a los adolescentes en los colegios... Exige cambios muy profundos que chocan directamente con c&oacute;mo vive la sociedad su d&iacute;a a d&iacute;a. El sistema en el que vivimos influye en todo en c&oacute;mo dormimos. El porcentaje que duerme bien de lunes a viernes es muy bajo y eso pasa por el trabajo y por lo deprisa que vamos. En los casos de empleos nocturnos es mucho peor. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dormir mal, entonces, no es una cosa individual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dormir mal es un problema cultural de este pa&iacute;s.&nbsp;Y de salud p&uacute;blica, lo dice la OMS, porque solo un 5% de los que tienen problemas de sue&ntilde;o consultan a un sanitario porque piensan que se les va a pasar o que es la vida, o el estr&eacute;s o que con las pastillas se arregla. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Solo un 5% de las personas que tienen problemas de sueño consultan a un sanitario porque piensan que se les va a pasar o que es la vida, o el estrés o que con las pastillas se arregla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se debe consultar a un especialista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si una persona tiene entre uno y tres meses problemas con el sue&ntilde;o y este hecho tiene consecuencias durante el d&iacute;a debe consultarlo. Cada hospital tiene unidades de sue&ntilde;o y la Atenci&oacute;n Primaria est&aacute; m&aacute;s especializada seg&uacute;n pasa el tiempo en ello. La soluci&oacute;n no es el consejo de la vecina o esas pastillas que te da un amigo. Existe una cierta idea de que en la red sanitaria solo algunas enfermedades tienen cauces y autopistas regladas de atenci&oacute;n. Y entre ellas no se incluyen los problemas de sue&ntilde;o. Se sigue pensando que si no duermes, ya dormir&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Infravaloramos las consecuencias para la salud de un mal sue&ntilde;o? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una idea que sigue flotando en el ambiente de que nos viene mal dormir porque son horas que podr&iacute;amos dedicar a otras cosas. Pero el mam&iacute;fero omn&iacute;voro que somos nos pide dormir entre siete y nueve horas siendo adulto. En adolescentes son nueve y para los beb&eacute;s casi 22.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carlos Egea, presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño. / Icoma                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; caracter&iacute;sticas tiene un sue&ntilde;o de calidad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es necesario dormir entre siete y nueve horas con entre tres y seis ciclos de sue&ntilde;o (superficial, profundo y REM) que se van repitiendo toda la noche. Cuando es de calidad nos levantamos con una sensaci&oacute;n refrescante a la ma&ntilde;ana siguiente. Eso ser&iacute;a un sue&ntilde;o saludable y se puede sumar la siesta, una herramienta que usamos porque no tenemos suficiente tiempo durante la noche. Complementa las horas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cualquier tipo de siesta es saludable? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La siesta tiene que ver con nuestro ritmo circadiano. Es normal tener somnolencia despu&eacute;s de comer y como estamos todos privados de sue&ntilde;o se puede usar la siesta corta, evitando entrar en una fase profunda, para sumar al tiempo de la noche. Un periodo de entre 20 y 30 minutos nos da un impulso y nos refresca. Desde el punto de vista neurol&oacute;gico se ha demostrado que retrasa el empeque&ntilde;ecimiento del cerebro. Si las siestas son largas, sin embargo, existe el riesgo de que te levantes atontado y adem&aacute;s te puede alterar el sue&ntilde;o nocturno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El insomnio afecta a mucha gente, unos cuatro millones de personas en Espa&ntilde;a. &iquest;En las consultas ven que ha aumentado la prevalencia del problema?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La prevalencia ha aumentado. El insomnio afecta al 15% de la poblaci&oacute;n. Dormir poco provoca que al d&iacute;a siguiente est&eacute;s mareado, tengas dificultades para las relaciones sociales, m&aacute;s posibilidad de accidentes de trabajo y de tr&aacute;fico... Por otro lado est&aacute; la apnea del sue&ntilde;o, que lo fragmenta, y alcanza al 10%. Tanto el insomnio como la apnea han crecido desde el coronavirus. Vamos deprisa y el estr&eacute;s se mete en cada uno de nosotros. Es la le&ntilde;a que hace dormir mal y poco a una sociedad hiperconectada, <em>superapantallada</em> y muy estresada. De hecho, lo primero que cae cuando estamos mal es el sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la apnea, hay m&aacute;s incidencia porque tambi&eacute;n estamos m&aacute;s concienciados. Las parejas o familiares de personas que roncan ya no les ponen una almohada encima o les despiertan, sino que les avisan y acuden a la consulta si detectan ausencia de ronquido. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Todas las personas que roncan hacen apneas? &iquest;Es un s&iacute;ntoma de alerta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El 50% de los hombres y el 36% de las mujeres roncan, pero solo un 10% tienen una apnea del sue&ntilde;o. As&iacute; que no todo ronquido es de tratar, pero s&iacute;, como s&iacute;ntoma de alarma, hay que mirarlo. Detectar apnea y tratarla contribuye a una mejor calidad de vida y a reducir el riesgo cardiovascular. Se trata de quitar balas en la ruleta rusa de los riesgos en la vida. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 50% de los hombres y el 36% de las mujeres roncan pero solo un 10% tienen una apnea del sueño. Así que no todo ronquido es de tratar pero sí, como síntoma de alarma, hay que mirarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se abusa de las pastillas para dormir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las pastillas son &uacute;tiles y nosotros las usamos como profesionales, pero para el insomnio cr&oacute;nico lo m&aacute;s eficaz es hacer modificaciones de consultas. En la cama hay que ser positivo: es para dormir y para mantener relaciones sexuales, no para leer ni para ver la tele ni para ir a consultar nada a la almohada. Todo esto hace que nos privemos progresivamente del sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los ni&ntilde;os y adolescentes duermen peor que antes?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de cada cuatro va privado de sue&ntilde;o a colegio. Cuando tienen jornada continua, entran pronto y van con el <em>jet lag</em> del fin de semana. Es preocupante porque a estas edades les deja huella para siempre porque el cerebro est&aacute; en proceso de maduraci&oacute;n. Necesitan dormir dos horas m&aacute;s que los adultos y no es positivo que est&eacute;n consumiendo pantallas antes de dormir por el estr&eacute;s que les provoca. Esto es un asunto de preocupaci&oacute;n para los pediatras y para los que nos dedicamos al sue&ntilde;o. Hay que explicarlo a las familias y a los docentes para que lo sepan. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sigue habiendo creencias err&oacute;neas sobre el sue&ntilde;o?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre hay mitos con los sue&ntilde;os que se repite o la gente que piensa que dormir mucho es de cobardes. Me acuerdo que hubo un tiempo que salieron unas cintas para aprender ingl&eacute;s mientras uno dorm&iacute;a. Parece que la productividad la llevamos tambi&eacute;n al sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, denos unas claves b&aacute;sicas para dormir mejor.</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de aplicar la l&oacute;gica: dormir un n&uacute;mero m&iacute;nimo de horas, que no haya tantas diferencias entre d&iacute;as laborales y festivos, hacer ejercicio y no tomar la cama como un lugar para llevarse los problemas. Pensar que ma&ntilde;ana ser&aacute; otro d&iacute;a y las cosas saldr&aacute;n mejor. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Pérez Mendoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/carlos-egea-experto-sueno-cama-dormir-sexo-no-leer-ver-tele_128_11657643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Sep 2024 15:49:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98f4de4e-eafc-47c4-a15c-401355f9b11e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1009011" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Egea, experto en sueño: “La cama es para dormir y tener sexo, no para ver la tele o leer”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98f4de4e-eafc-47c4-a15c-401355f9b11e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Dormir,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adultos que duermen abrazados a sus peluches: entre el confort y la vergüenza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adultos-que-con-duermen-peluches-apego_1_11601775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/307e8616-9618-4062-a366-c013687342b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adultos que duermen abrazados a sus peluches: entre el confort y la vergüenza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un hábito arrastrado desde la infancia, uno nuevo adoptado tras una ruptura o un duelo, o simplemente una experiencia sensorial agradable que facilita la conciliación del sueño a la que el mercado ya ha sabido sacar partido. ¿Por qué dormir (o no) con un peluche?</p><p class="subtitle">Las reflexiones de un psicólogo sobre 'Intensamente 2' y la ansiedad</p></div><p class="article-text">
        Puede que si pensamos en peluches se nos vengan a la mente aquellos con los que se relaciona tradicionalmente la infancia, juguetes u objetos con los que se establecen los primeros apegos y cuyo recuerdo queda por entero en nuestra memoria. Hay quienes siguen disfrutando de ese tipo de objetos ante los m&aacute;s acuciantes problemas para <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/insomnio-benzodizapina-noches-sueno_1_10962554.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conciliar el sue&ntilde;o</a>, que seg&uacute;n el Observatorio de Psicolog&iacute;a Social Aplicada de la Facultad de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en Argentina afecta al 75% de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se entra en la adultez hay cosas que, quiz&aacute;s,<a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/precariedad-infantiliza-millennials-no-se-sienten-adultos_1_10871228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se esperan de dicha etapa </a>y se presuponen como algo coherente con el momento vital en el que se vive. Hay otras que, sin embargo, parecen no encajar y desencadenan preguntas inc&oacute;modas e incomprensi&oacute;n. Una de ellas probablemente sea la de por qu&eacute; dormir con un peluche de apego, un acto que seg&uacute;n se&ntilde;alaba un <a href="https://www.nature.com/articles/srep03034" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado en Nature en 2013<strong> puede ayudar a que las hormonas del estr&eacute;s disminuyan.</strong> Por lo que si comentas en una reuni&oacute;n grupal que sigues durmiendo con aquel Pikachu que te toc&oacute; en una t&oacute;mbola hace diez a&ntilde;os es probable que te miren con recelo, pero &iquest;acaso importa?
    </p><p class="article-text">
        El peluche es el significante y nosotros le damos el significado. Es ah&iacute;, quiz&aacute;s, en donde reside la seguridad de saber que durante la vigilia hay un objeto que permanece inmutable.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C9ymZQPqkGZ/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Por qu&eacute; hay adultos que duermen con peluches</strong></h2><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as saltaba la noticia del nuevo estreno de <a href="https://hips.hearstapps.com/hmg-prod/images/gulx4vpxyaa0gi0-66b71cef7380a.jfif?resize=980:*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Toy Story 5</em></a><em>, </em>cuyo argumento va de c&oacute;mo ahora durante la infancia son los objetos tecnol&oacute;gicos los que atrapan la atenci&oacute;n de los m&aacute;s peque&ntilde;os, quedando denostados aquellos objetos anal&oacute;gicos con cualidades antropom&oacute;rficas o zoom&oacute;rficas con los que establecer algunas de las primeras relaciones de apego seguras. Relaciones que puede continuar en la edad adulta, y es ah&iacute; donde cabe preguntarse si el problema est&aacute; en perpetuar apegos afectivos con objetos que alivien ciertas ansiedades y miedos o carecer absolutamente de ellos, al menos a la hora de dormir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Andrea Aranda, de 29 a&ntilde;os, cuenta a elDiario.es su experiencia: &ldquo;Cuando era peque&ntilde;a tuve problemas para dormir durante un tiempo. Me despertaba en mitad de la noche y acud&iacute;a a la cama de mis padres. Fue ah&iacute; cuando comenc&eacute; a utilizar peluche&rdquo;. Un uso que puede estar fomentado en la infancia por los padres, pero que no siempre es as&iacute;. &ldquo;De forma espont&aacute;nea comenc&eacute; a dormir con un peluche. Poco despu&eacute;s, en torno a los nueve a&ntilde;os, lo cambi&eacute; por otro m&aacute;s 'c&oacute;modo', que es la que sigo utilizando hoy en d&iacute;a veinte a&ntilde;os despu&eacute;s&rdquo;. Noem&iacute; Casquet (32 a&ntilde;os), periodista y escritora especializada en sexualidad, dice que en su caso, &ldquo;abrazar una almohada o un peluche es algo como muy intuitivo.<strong> </strong>De peque&ntilde;a s&iacute; utilizaba peluches para dormir, aunque llevaba much&iacute;simos a&ntilde;os sin usar nada hasta mi reciente ruptura&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando era pequeña tuve problemas para dormir durante un tiempo. Me despertaba en mitad de la noche y acudía a la cama de mis padres. Fue ahí cuando comencé a utilizar peluche</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Aranda</span>
                                        <span>—</span> 29 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Kike Esnaola, psic&oacute;logo, &ldquo;se suele dormir con un peluche de apego porque eso reporta alg&uacute;n tipo de beneficio a la persona que tiene esa conducta&rdquo;. Hay quienes defienden que dicho impacto es un mero placebo, aunque Esnaola argumenta que &ldquo;muchas veces seguimos teniendo esta herencia de que lo psicol&oacute;gico y lo emocional es algo casi inventado por la persona que lo experimenta (...) Existe un beneficio real &ndash;hablando en general&ndash; para las personas que llevan a cabo estas pr&aacute;cticas porque sienten confort y seguridad asociadas a ese peluche. Activan estados funcionales positivos y pueden facilitar tambi&eacute;n el manejo del estr&eacute;s y la ansiedad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto puede relacionarse con su simbolismo debido a que &ldquo;el peluche al final se convierte en un s&iacute;mbolo con un significado positivo en la vida de la persona&rdquo;, a&ntilde;ade el psic&oacute;logo, y es que hay estudios que indican que el mero hecho de <a href="https://ieeexplore.ieee.org/document/9175900" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abrazar una almohada</a> puede descender los niveles de estr&eacute;s y miedo con los que podamos ir acompa&ntilde;ados a la cama. Por otro lado, <a href="https://www.instagram.com/janafr/?hl=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jana Fern&aacute;ndez</a>, divulgadora formada en fisiolog&iacute;a del sue&ntilde;o y bio&eacute;tica, afirma que &ldquo;el hecho de tener un objeto familiar al lado nos puede transmitir calma y para dormir necesitamos estar calmados. Ah&iacute; podemos tener un beneficio siempre que la ausencia de ese objeto no suponga un estr&eacute;s, porque entonces no podremos dormir&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe un beneficio –hablando en general– para las personas que llevan a cabo estas prácticas porque sienten confort y seguridad asociadas a ese peluche. Activan estados funcionales positivos y pueden facilitar también el manejo del estrés y la ansiedad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kike Esnaola</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Ser&iacute;a mejor dejar de dormir con ellos?</strong></h2><p class="article-text">
        Hay estudios que demuestran que durante la <a href="https://www.psychologytoday.com/intl/blog/the-guest-room/201407/more-than-just-teddy-bears" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">etapa infantil</a> los peluches de apego son de gran utilidad. Estos tambi&eacute;n son llamados objetos transicionales, t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por el pediatra y psicoanalista Dr. Donald Woods Winnicott en 1953. Este &uacute;ltimo t&eacute;rmino hace referencia a que el objeto tendr&aacute; un final en la vida del ni&ntilde;o y parece que se convierte en un s&iacute;mbolo de debilidad si se sigue utilizando en la etapa adulta y, con ello, de verg&uuml;enza. Ser&iacute;a interesante realizar una reflexi&oacute;n actual m&aacute;s all&aacute; del por qu&eacute; este tipo de objetos son escogidos para ciertos momentos o fases de nuestra cotidianidad, y de seguir en ella qu&eacute; ocurre. 
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo Kike Esnaola dice al respecto: &ldquo;Desde el punto de vista de la salud mental no nos dice nada que alguien duerma siempre con un peluche. Ser&iacute;a m&aacute;s interesante preguntarnos qu&eacute; significa para esa persona dormir con un peluche y qu&eacute; implicar&iacute;a no poder dormir con &eacute;l. Si no poder dormir con el peluche puede interferir en la calidad del sue&ntilde;o, por ejemplo, pues quiz&aacute;s podr&iacute;a ser algo a trabajar. Nunca nos focalizar&iacute;amos en intentar fomentar un desapego del peluche. Evaluar&iacute;amos la historia personal y trabajar&iacute;amos para fortalecer sus recursos de gesti&oacute;n emocional&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde el punto de vista de la salud mental no nos dice nada que alguien duerma siempre con un peluche. Sería más interesante preguntarnos qué significa para esa persona dormir con un peluche y qué implicaría no poder dormir con él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kike Esnaola</span>
                                        <span>—</span> psicólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Puede que normalizar su uso en ciertas situaciones lo convierta en una herramienta interesante con la que ayudarnos a gestionar momentos concretos, pero sin convertirlo en algo esencial. &ldquo;Lo utilizo cuando estoy enferma o cuando viajo si me va a bajar la regla, para sentir un poco de calor o un poco de compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, dice Noem&iacute; Casquet. &ldquo;S&iacute; que ha sido algo que he usado, pero no me da ansiedad no usarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista fisiol&oacute;gico, las caracter&iacute;sticas necesarias para conciliar el sue&ntilde;o estar&iacute;an alejadas del uso de objetos concretos: &ldquo;Solo necesitamos oscuridad, silencio y <a href="https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/temperatura-para-dormir-bien_1_10658986.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temperatura fresca</a>, pero s&iacute; es verdad que desde el punto de vista psicol&oacute;gico todo aquello que haga que el entorno sea seguro nos ayuda a dormir&rdquo;, apunta Jana Fern&aacute;ndez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Darnos cuenta de ese uso puede ser tambi&eacute;n la clave para que dormir con un peluche sea una experiencia de la que somos conscientes en cuanto a lo que nos aporta y hasta d&oacute;nde lo necesitamos. Andrea Aranda hace la siguiente reflexi&oacute;n al respecto: &ldquo;Debe haber un componente muy alto de soporte emocional en la relaci&oacute;n con mi peluche, en el sentido de que no lo utilizo cuando duermo con mi pareja. Creo que tiene que ver con la sensaci&oacute;n de acompa&ntilde;amiento y sost&eacute;n emocional que me proporciona mi pareja. Ahora que lo pienso mi peluche tiene un gran peso emocional en mi vida&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7357851330339163425"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Peluches de apego en duelos y rupturas</strong></h2><p class="article-text">
        Momentos que en la etapa adulta nos pueden quitar el sue&ntilde;o, como un duelo o una ruptura de pareja o amistosa, pueden convertirse en desencadenantes para recurrir o retomar el uso de un peluche. Es el caso de Casquet: &ldquo;Tras mi ruptura he estado utilizando una bolsa de agua caliente por la forma de cerdito y el tacto. Me ofrece un calor que me recuerda a cuando dorm&iacute;a con mi expareja&rdquo;. Seg&uacute;n Esnaola, &ldquo;es cierto que en todas las rupturas cuando son no deseadas se nos activa mucho la herida de abandono emocional. Este tiene un resorte fisiol&oacute;gico muy importante y se puede experimentar subjetivamente con sensaciones fisiol&oacute;gicas muy desagradables&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo utilizo cuando estoy enferma o cuando viajo si me va a bajar la regla, para sentir un poco de calor o un poco de compañía, pero no me da ansiedad no usarlo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noemí Casquet</span>
                                        <span>—</span> 30 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dentro de esta cuesti&oacute;n cabr&iacute;a preguntarse si los elementos sensoriales son importantes para que la experiencia cumpla su objetivo, el de poder dormir mejor. El psic&oacute;logo Kike Esnaola opina que &ldquo;s&iacute;, podr&iacute;amos decir que existe una relaci&oacute;n entre elementos sensitivos c&aacute;lidos, agradables, de un tacto suave, con la reducci&oacute;n del malestar o con la disminuci&oacute;n de la activaci&oacute;n del sistema nervioso siempre y cuando para nosotros subjetivamente esas sensaciones fisiol&oacute;gicas que nos puede producir ese peluche sean placenteras y nos tranquilicen&rdquo;. Lo positivo de este tipo de rutinas a la hora de dormir, y m&aacute;s durante situaciones estresantes, no dependen del hecho en s&iacute;, sino de lo que pueda interferir en nuestra rutina diaria. &ldquo;Si esa conducta no interfiere significativamente en la funcionalidad diaria, no supone una evitaci&oacute;n de problemas emocionales o no forma parte de la manifestaci&oacute;n de alguna situaci&oacute;n dram&aacute;tica que hay que tocar no habr&iacute;a que interferir&rdquo;,  a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nuevo nicho de negocio </strong></h2><p class="article-text">
        En un contexto capitalista en el que cualquier necesidad, problema o deseo del ser humano es susceptible de convertirse en oportunidad de negocio, los sentidos no se quedan atr&aacute;s Existen estrategias de marketing sensorial enfocadas a desarrollar nichos de mercado con productos enfocados a personas neurot&iacute;picas. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n desarrollada por la Universidad de Rockefeller, somos capaces de recordar<strong> </strong>el 1% de lo que tocamos, el 2% de lo que escuchamos, el 5% de la informaci&oacute;n captada por la vista, el 15% de lo que degustamos y el 35% de lo que percibimos <a href="https://www.rockefeller.edu/research/vosshall-laboratory/current-projects/completed-projects/166747-smell-study/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mediante el olfato</a>. Informaci&oacute;n que se utiliza para adaptar ciertos productos a los consumidores. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los peluches de apego, estas cualidades sensoriales son un aspecto fundamental, por lo que se dise&ntilde;an productos espec&iacute;ficos con esta finalidad; <a href="https://www.instagram.com/bearteddyco/reel/C-Q0afiIo_m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con sonidos y respiraci&oacute;n</a> dirigidos a quienes padecen de insomnio. Noem&iacute; Casquet resalta que entre las cualidades de su peluche est&aacute;n que &ldquo;es una bolsa de agua caliente que est&aacute; cubierta por una especia de tela como de borreguito y tiene una carita. Creo que estos son alicientes que fomentan el apego y la personificaci&oacute;n/humanizaci&oacute;n de algo inerte&rdquo;. Andrea Andrea comparte: &ldquo;Valoro sobre todo la forma redonda que tiene y lo acolchado que es, lo que lo hace perfecto para abrazar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa si se genera una necesidad de usar un peluche en concreto o no hay manera de pegar ojo si no es abrazado a ese objeto mullido? &ldquo;Generar una necesidad de algo para dormir creo que va a ser contraproducente porque en el momento en el que ese objeto falte puede ser un problema. Entiendo que haya una industria, pero no es necesario&rdquo;, dice Jana Fern&aacute;ndez. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/bearteddyco/reel/C-Q0afiIo_m/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Peluches de apego y verg&uuml;enza</h2><p class="article-text">
        Uno de las ideas que gira en torno a este tema es c&oacute;mo la verg&uuml;enza estigmatiza un h&aacute;bito que mucha gente cree infantil o debilitante. &ldquo;Cuando compart&iacute; que ten&iacute;a al cerdi hubo gente que reaccion&oacute; con <em>hate </em>[odio vertido en redes]&rdquo;, cuenta a este medio Noem&iacute; Casquet. &ldquo;En ese sentido ha habido algunas personas que s&iacute; dec&iacute;an que esto era una tonter&iacute;a y que no ten&iacute;a mucho sentido. Yo pens&eacute; 'no tendr&aacute; sentido para ti, pero para m&iacute; s&iacute;'. Juzgar algo que le funciona a una persona simplemente porque a ti no te funciona me parece un poco hip&oacute;crita y egoc&eacute;ntrico. No se entiende que hay diferentes realidades que pueden funcionar a la par&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; no me ha juzgado nunca nadie, ya que solo personas de mi entorno cercano saben que duermo con peluche. No es un tema que haya salido en conversaciones de manera recurrente, aunque si sale hablo abiertamente de ello&rdquo;, dice por su parte Andrea Aranda. &ldquo;A grandes rasgos, pienso que la mayor&iacute;a de personas tiene alg&uacute;n tipo de 'man&iacute;a' al dormir. Algo que, al hacerlo, aporta seguridad y tranquilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que uno de los problemas de la verg&uuml;enza en torno a los objetos y peluches de apego para dormir se deba a que la psicolog&iacute;a y la biolog&iacute;a en el ser humano siguen teniendo un recorrido distanciado entre s&iacute; y se compartimentan a la hora de estudiar los motivos tras los problemas para dormir. El psic&oacute;logo Kike Esnaola apunta: &ldquo;Esto deber&iacute;amos haberlo superado hace muchos a&ntilde;os porque desde la OMS se habla de ello desde hace ya m&aacute;s de 25 o 30 a&ntilde;os, y se hace comprendiendo que solo desde el prisma del modelo biopsicosocial se puede comprender la salud&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Benítez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/adultos-que-con-duermen-peluches-apego_1_11601775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Aug 2024 09:34:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adultos que duermen abrazados a sus peluches: entre el confort y la vergüenza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El club de las 5 de la mañana: ¿madrugar mucho es el secreto de una vida mejor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/club-5-manana-madrugar-secreto-vida-mejor_1_11587972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d24ec36-d80f-4257-bf05-9b99f39054ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El club de las 5 de la mañana: ¿madrugar mucho es el secreto de una vida mejor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo llaman el milagro de la mañana, ¿pero sirve de verdad para mejorar la productividad y concentración?</p></div><p class="article-text">
        Son las cinco y cuarto de la ma&ntilde;ana y camino por mi calle sinti&eacute;ndome la gran cosa. La luz del amanecer ba&ntilde;a los edificios. &ldquo;Gana la ma&ntilde;ana y ganar&aacute;s el d&iacute;a&rdquo;, dice el gur&uacute; de la productividad Tim Ferriss. Tengo en la mira mi recompensa por levantarme tan rid&iacute;culamente temprano: un caf&eacute; con leche de avena.
    </p><p class="article-text">
        Los trenes a&uacute;n no comenzaron a circular y el silencio hace que se escuchen sonidos que hasta ahora no hab&iacute;a registrado, como un misterioso graznido de gaviotas. Nunca las hab&iacute;a o&iacute;do en Camden, la zona del noroeste de Londres donde vivo, a muchos kil&oacute;metros de la costa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contador de gas de mis vecinos est&aacute; emitiendo un extra&ntilde;o zumbido, &iquest;deber&iacute;a tocar el timbre y avisarles? Probablemente lo mejor sea no hacerlo. Me dirijo a la des&eacute;rtica calle principal. Seis carriles donde ahora los &uacute;nicos signos de vida son camionetas de reparto de supermercados y alg&uacute;n que otro colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; lo m&aacute;s desconcertante de levantarse tan temprano es desenmascarar la mentira de que Londres es una ciudad abierta las 24 horas del d&iacute;a. Los comercios de la esquina que yo imaginaba abiertos toda la noche est&aacute;n cerrados tras persianas con pintadas de graffitis. &iquest;Qu&eacute; es eso que ven mis ojos? Un ser humano balanc&eacute;andose de un lado a otro. Claramente regresa a casa despu&eacute;s de una gran noche.
    </p><p class="article-text">
        Paso por la parada del colectivo que va al aeropuerto, donde tres trabajadores, identificables por sus cordeles y su falta de equipaje, dirigen sus ojos somnolientos hacia el asfalto sin coches. Lo que irradian no es precisamente la exuberancia de un d&iacute;a para triunfar.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, por fuera del gimnasio 24 horas, una pareja con licras de color gris a juego miran ensimismados una pantalla de tel&eacute;fono. Tal vez est&eacute;n sincronizando sus entrenamientos. Les doy los buenos d&iacute;as, pero entran corriendo como ratones asustados.
    </p><p class="article-text">
        Mi humor empieza a decaer. En las ocho cafeter&iacute;as por las que pas&eacute; no hay ning&uacute;n caf&eacute; que tomar: est&aacute;n todas cerradas. Me dirijo a una zona verde para meditar, pero en el camino me doy cuenta de que un hombre encapuchado se puso a caminar al mismo ritmo que yo. Me asusto y decido regresar a casa. &iquest;Me estar&aacute; siguiendo? Miro hacia atr&aacute;s. No me sigue nadie. La falta de sue&ntilde;o me est&aacute; desquiciando.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; estoy haciendo esto? Porque, en un intento de formar parte del elitista club de las personas que se despiertan a las 5 de la ma&ntilde;ana, llevo una semana tratando de madrugar. Ser madrugador es cada vez m&aacute;s popular entre los ricos y famosos. Est&aacute;n todos suscritos al club de las 5. Desde Jennifer L&oacute;pez, Jennifer Aniston y las hermanas Kardashian hasta nerds de las tecnol&oacute;gicas como Mark Zuckerberg, de Facebook; Tim Cook, de Apple; y Jack Dorsey, fundador de Twitter. Anna Wintour y Michelle Obama tambi&eacute;n lo hacen; y Gwyneth Paltrow es miembro desde hace mucho. La actriz comparte en Instagram sus despertares a las 5 de la ma&ntilde;ana para un raspado de lengua de 30 minutos y una extracci&oacute;n de aceite ayurv&eacute;dico (yo tampoco s&eacute; lo que es), antes de prepararse para 20 minutos de meditaci&oacute;n trascendental seguida por un entrenamiento de baile ideado por la gur&uacute; del fitness Tracy Anderson, su amiga personal.
    </p><p class="article-text">
        El actual fen&oacute;meno cultural del madrug&oacute;n extremo tuvo su primera explosi&oacute;n en las redes sociales, inspirado por el libro de Robin Sharma 'El club de las 5 de la ma&ntilde;ana', entre otros t&iacute;tulos f&aacute;cilmente traducibles a hashtags, como 'La ma&ntilde;ana milagrosa' o 'La hora de la energ&iacute;a'. &ldquo;Domin&aacute; tus ma&ntilde;anas, elev&aacute; tu vida&rdquo;, el eslogan de Sharma, gur&uacute; en temas de liderazgo, sirvi&oacute; de inspiraci&oacute;n a legiones de engre&iacute;dos &mdash;perd&oacute;n, de personas muy disciplinadas&mdash; para decidirse a compartir sus impresionantes rutinas madrugadoras con el hashtag #5amClub, que en TikTok suma un total de 17,5 millones de publicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Para una esc&eacute;ptica, en todo esto hay algo de pensamiento m&aacute;gico: el que sea capaz de hacer una sola cosa, salir de la cama mientras los dem&aacute;s duermen, tendr&aacute; tiempo de ponerse en forma, comer sano y alcanzar todos sus objetivos. Aun as&iacute;, me decid&iacute; a intentarlo tras atiborrarme con un tsunami de p&aacute;ginas de Internet en las que se hablaba de caf&eacute;s con c&uacute;rcuma, diarios de gratitud y saludos al sol.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; en mi naturaleza ser lo que se dice una alondra ma&ntilde;anera, pero la pandemia transform&oacute; mi relaci&oacute;n con el tiempo, como le ocurri&oacute; a muchas otras personas. Sin ning&uacute;n lugar al que ir por las noches, trasnochar se hab&iacute;a vuelto in&uacute;til, y poco a poco fui adelantando la hora de despertarme.
    </p><p class="article-text">
        Como fot&oacute;grafa, levantarse con el amanecer para captar la mejor luz del d&iacute;a tambi&eacute;n ten&iacute;a sentido. Durante el confinamiento de enero de 2021 hab&iacute;a iniciado un proyecto que consist&iacute;a en subir a la cima del parque de Primrose Hill, cerca de Camden Town, para fotografiar el amanecer desde all&iacute;. En el mirador hay inscritas unas palabras del poeta William Blake. &ldquo;He conversado con el Sol espiritual; lo vi en Primrose Hill&rdquo;. Aquella quietud de color violeta p&aacute;lido, mientras permanec&iacute;a de pie junto a otros observadores del amanecer, fue lo m&aacute;s cerca que estuve nunca en Londres de vivir una experiencia sagrada.
    </p><p class="article-text">
        El h&aacute;bito de madrugar se me qued&oacute;, pero no las caminatas a paso ligero. Me suelo levantar, sin despertador, a las seis y media de la ma&ntilde;ana. A esa hora no estoy en mi mejor momento. Me tomo un caf&eacute; instant&aacute;neo y me quedo mirando cosas por Internet durante 90 minutos. Despu&eacute;s me preparo para el trabajo. &iquest;Ser&aacute; posible que levantarme a las 5 de la ma&ntilde;ana y seguir una rutina estructurada me centre y me vuelva m&aacute;s productiva? Mi compromiso es hacerlo durante una semana.
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;spera de mi primer madrug&oacute;n me acuesto a las 21:00 con el audiolibro de Sharma y enseguida caigo en un sue&ntilde;o inusualmente profundo. A las 4:50, la alarma de mi tel&eacute;fono suena a todo meter con la canci&oacute;n Wake Up, de Arcade Fire. Desde arriba se oye un ruido sordo. Por accidente, he reclutado a mi vecino para el club de las 5.
    </p><p class="article-text">
        Preparo un caf&eacute; y me desplomo en el sof&aacute;. Pero entonces recuerdo que eso no estaba permitido. Debo seguir la f&oacute;rmula 20/20/20 del libro: de 5:00 a 5:20, alg&uacute;n ejercicio vigoroso; de 5:20 a 5:40, meditar o escribir un diario; y de 5:40 a 6:00, leer o aprender. Aunque dormido ocho horas, me siento fatal.
    </p><p class="article-text">
        El gimnasio est&aacute; descartado y, afortunadamente, tambi&eacute;n est&aacute; cerrado. Decido hacer un poco de meditaci&oacute;n, lo cual resulta genial, pero cuarenta minutos m&aacute;s tarde estoy casi dormida. Me siento exactamente igual que cuando te levant&aacute;s temprano para tomar un vuelo, con la diferencia de que esta vez no voy a ninguna parte. Tengo sensaci&oacute;n de anticl&iacute;max y tambi&eacute;n un hambre atroz. Por alg&uacute;n motivo, mi apetito se desregul&oacute; por completo. Como tostadas, avena, dos tortitas y una barrita de frutos secos. A la hora del almuerzo, tengo n&aacute;useas y un fr&iacute;o glacial. El d&iacute;a transcurre en una niebla improductiva.
    </p><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a es mucho peor porque por alguna raz&oacute;n dorm&iacute; fatal. Me levanto tambaleante de la cama y voy dando tumbos hasta la cocina para poner la tetera. En el proceso, vuelco una caja abierta de avena y suelto una sarta de palabrotas al modo de Glasgow. Oigo un portazo encima de m&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Me dirijo a la esterilla de yoga. Pero la postura del perro boca abajo me deja mareada, as&iacute; que paro. A continuaci&oacute;n paso a mi diario, pero 'quiero volver a la cama, por favor' es lo &uacute;nico que se me ocurre escribir. Me meto r&aacute;pidamente en Duolingo para poder marcar la casilla &ldquo;aprendizaje&rdquo;, pero ese b&uacute;ho verde y escabroso no es el compa&ntilde;ero ideal para amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Son las seis de la ma&ntilde;ana y tengo todo el d&iacute;a por delante. Apenas tengo fuerzas para levantarme del sof&aacute;. Mucho menos para meterme en el metro y llegar hasta la oficina.
    </p><p class="article-text">
        Intento terminar algo de trabajo. El d&iacute;a pasa lentamente hasta que en un momento tengo la extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de que algo hermoso me espera. Qu&eacute; ser&aacute;, me pregunto. Entonces caigo en la cuenta. En solo cinco horas podr&eacute; irme a la cama.
    </p><p class="article-text">
        El tercer d&iacute;a es igual de triste, sobre todo porque me quedo dormida hasta las ocho de la ma&ntilde;ana y luego recuerdo que tengo una reuni&oacute;n en la otra punta de la ciudad. Lo de escribir en el diario de gratitud tendr&aacute; que esperar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil? Se lo pregunto a Russell Foster, que en la Universidad de Oxford dirige el Instituto de Neurociencia Circadiana y del Sue&ntilde;o. Pero lo que &eacute;l quiere saber es de d&oacute;nde viene mi inter&eacute;s en apuntarme al club de las 5 de la ma&ntilde;ana. Decir que Foster es mordaz con los que hicieron un fetiche del madrug&oacute;n ser&iacute;a quedarse corta. &ldquo;No hay nada intr&iacute;nsecamente importante en levantarse a las 5 de la ma&ntilde;ana, es s&oacute;lo el espantoso engreimiento del madrugador&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los empresarios y gurús de la productividad tienen dinero para pagar a gente que les haga todo; imponer este horario a otras personas es punitivo y jactancioso</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Russell Foster</span>
                                        <span>—</span> Director del Instituto de Neurociencia Circadiana y del Sueño de la Universidad de Oxford
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Benjamin Franklin fue el que empez&oacute; todo cuando dijo 'acostarse temprano, levantarse temprano hace a un hombre sano, rico y sabio'; y as&iacute; fue desde entonces; viene de una &eacute;tica protestante del trabajo, trabajar es bueno y si no pod&eacute;s o no quer&eacute;s trabajar, eso es malo por definici&oacute;n; no dormir se considera digno y productivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas investigaciones se&ntilde;alan que levantarse temprano puede hacernos m&aacute;s felices, y hasta que comamos m&aacute;s sano. Pero Foster se&ntilde;ala un escollo importante. &ldquo;Para dormir lo suficiente, mucha gente deber&iacute;a acostarse a las nueve de la noche. Desgraciadamente, la mayor&iacute;a de nosotros no puede porque tenemos mucho que hacer, ya sea ayudar a los ni&ntilde;os con los deberes o lavar la ropa; as&iacute; que el peligro es que no nos acostamos cuando deber&iacute;amos. Otro factor probable es que otras personas sigan haciendo ruido a tu alrededor, &iquest;c&oacute;mo vas a dormirte?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Foster, los defensores m&aacute;s entusiastas de este r&eacute;gimen de sue&ntilde;o son personas que pueden permitirse externalizar la administraci&oacute;n de su vida personal. &ldquo;Estos empresarios y gur&uacute;s de la productividad tienen dinero para pagar a gente que les haga todo; imponer este horario a otras personas es punitivo y tambi&eacute;n jactancioso, 'oh, qu&eacute; buena persona que soy, &iquest;por qu&eacute; no te parec&eacute;s m&aacute;s a m&iacute;?', cuando la verdad es que la mayor&iacute;a de nosotros no nos lo podemos permitir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la argumentaci&oacute;n de Foster hay varias ideas excelentes, pero yo sigo deseando ser capaz de despertarme m&aacute;s temprano. &iquest;Me costar&aacute; menos con el tiempo? La psicoterapeuta del sue&ntilde;o Heather Darwall-Smith no est&aacute; muy segura. &ldquo;Cada persona tiene un cronotipo que determina su reloj corporal; todo el mundo sabe que algunas personas son alondras ma&ntilde;aneras y otras, b&uacute;hos noct&aacute;mbulos&rdquo;, dice. &ldquo;Pero la verdad es que en su mayor&iacute;a, la gente est&aacute; en alg&uacute;n punto intermedio. Hay personas que se acuestan a las diez de la noche y se despiertan a las cinco de la ma&ntilde;ana, una rutina que encaja con su cronotipo, pero muchos de nosotros no somos as&iacute;; y no olvidemos que hay mucha gente a la que los turnos de trabajo le imponen estar en pie a las 5 de la ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el cuarto d&iacute;a del experimento estoy malhumorada y hecha pedazos. Tuve que cancelar una salida al pub porque, oh sorpresa, una noche de vino no va bien con lo de despertarse al amanecer. Tambi&eacute;n me volv&iacute; insufrible. &ldquo;&iquest;Te acostaste tarde?&rdquo; le pregunto a un colega que bosteza a la avanzada hora de las once de la ma&ntilde;ana. Me dan ganas de decirle que llevo despierta SEIS HORAS ENTERAS, pero desisto. La gente podr&iacute;a sentir celos de mi autodisciplina.
    </p><p class="article-text">
        El quinto d&iacute;a es el peor. Duermo hasta las 5:43 y desayuno un Magnum con pedazos de caramelo para compensar mi ausencia del pub. En la sexta ma&ntilde;ana me va mejor. Tengo una entrega y el tiempo extra me viene bien para avanzar. El s&eacute;ptimo d&iacute;a es el de la infructuosa odisea en busca de un caf&eacute;. Me di cuenta de que salir a la calle me da mucho m&aacute;s &aacute;nimo y energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Decido hablar con personas, no famosas, que se las arreglaron para que lo del club de las 5 de les funcione. Jenny Wilson es cromoterapeuta y se levanta cada ma&ntilde;ana a las 4:55. El resto de su familia duerme mientras ella se da una ducha r&aacute;pida antes de empezar el d&iacute;a en la habitaci&oacute;n de invitados. &ldquo;La llamo mi hora m&aacute;gica, porque cuando tengo ese tiempo para m&iacute;, el resto del d&iacute;a se desarrolla como por arte de magia&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritual de Jenny siempre es el mismo: 30 minutos de yoga seguidos por 20 minutos de meditaci&oacute;n que termina expresando en voz alta sus intenciones para el d&iacute;a. &ldquo;Despu&eacute;s de eso estoy lista para preparar el desayuno de mis hijos y seguir con mi vida, significa empezar el d&iacute;a con una sensaci&oacute;n de logro, de que ya hice cosas incre&iacute;bles antes de que se haya levantado nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras leer el libro 'El club de las 5 de la ma&ntilde;ana', la agente de libertad condicional Quynh Nguyen-Dang se impuso una rutina ma&ntilde;anera que sigue desde enero. Todas las ma&ntilde;anas pone su reloj inteligente a vibrar a las 4:30 y otra vez a las 5:00. Se pone la ropa de deporte, se sube al coche y conduce hasta su gimnasio local para una sesi&oacute;n de treinta minutos de cardio. &ldquo;Es un trayecto precioso, muy tranquilo; la otra ma&ntilde;ana me par&eacute; a contemplar las nubes rosadas; cuando estoy en el gimnasio, suelo mandar correos electr&oacute;nicos y actualizar las redes de mi negocio de moda mientras pedaleo en la est&aacute;tica; el d&iacute;a tiene un n&uacute;mero de horas limitado y esa es una forma genial de avanzar; es como una sociedad secreta; todas las ma&ntilde;anas veo al mismo grupo de mujeres; despu&eacute;s, todas hacemos cola frente al espejo, nos peinamos y nos preparamos para ir a trabajar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero adoptar un r&eacute;gimen tan estricto tambi&eacute;n tiene su costo. &ldquo;A las 9 de la noche me convierto en calabaza&rdquo;, dice. &ldquo;Me siento mal cuando tengo que decir que no a ver a gente despu&eacute;s del trabajo, pero los fines de semana suelo dormir hasta m&aacute;s tarde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El octavo d&iacute;a me levanto sin despertador a las 5:04. La ma&ntilde;ana me llama. &iquest;Salgo de la cama para aprovechar el d&iacute;a? No lo hago.
    </p><p class="article-text">
        Decido volver a mi horario habitual, pero ahora con una nueva concentraci&oacute;n. La semana no fue una p&eacute;rdida de tiempo, ni mucho menos. Me ayud&oacute; a comprender cu&aacute;nto tiempo perd&iacute;a antes, sobre todo por las ma&ntilde;anas. Lo que importa no es a qu&eacute; hora te levant&aacute;s, sino c&oacute;mo utiliz&aacute;s los valiosos minutos de los que dispon&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anita Chaudhuri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/club-5-manana-madrugar-secreto-vida-mejor_1_11587972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2024 09:38:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El club de las 5 de la mañana: ¿madrugar mucho es el secreto de una vida mejor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué recordamos unos sueños y no otros, y cómo nos afecta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recordamos-suenos-no-afecta_1_11550293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebf43b24-084e-4e5c-a4e6-dcba0607532d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué recordamos unos sueños y no otros, y cómo nos afecta?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy sabemos que los sueños son necesarios para el funcionamiento del cerebro, pero ¿por qué recordamos unos y no otros?
</p><p class="subtitle">¿Nos ayuda tomar magnesio a dormir mejor?</p></div><p class="article-text">
        Los egipcios antiguos egipcios pensaban que los sue&ntilde;os pod&iacute;an ofrecer gu&iacute;a espiritual y advertencias de calamidades. Los griegos cl&aacute;sicos, como Arist&oacute;teles, ve&iacute;an los sue&ntilde;os como reflejos de experiencias diarias y deseos ocultos. En la tradici&oacute;n b&iacute;blica, los sue&ntilde;os a menudo se interpretaban como revelaciones prof&eacute;ticas. Sigmund Freud interpretaba los sue&ntilde;os como la manifestaci&oacute;n de deseos inconscientes reprimidos, utilizando s&iacute;mbolos y met&aacute;foras para expresar conflictos internos y deseos prohibidos.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que, durante milenios, los humanos hemos conocido muy poco de los sue&ntilde;os, pero los avances en tecnolog&iacute;a y el estudio del cerebro nos est&aacute; dando muchas pistas. Las teor&iacute;as actuales indican que los sue&ntilde;os son el resultado de procesos cerebrales que consolidan la memoria, regulan emociones y nos ayudan a procesar experiencias diarias mientras dormimos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay muchas preguntas por responder. Por ejemplo, &iquest;por qu&eacute; recordamos unos sue&ntilde;os y no otros? &iquest;Vale la pena esforzarse para recordar los sue&ntilde;os?
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funcionan los sue&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        A veces tenemos sue&ntilde;os tan v&iacute;vidos que parecen reales. La luz, los colores, olores, texturas, sonidos, y tambi&eacute;n las emociones, como el miedo, la tristeza o la alegr&iacute;a, parecen amplificadas y en alta resoluci&oacute;n. Entonces despertamos, y despu&eacute;s de tomar el caf&eacute;, olvidamos el sue&ntilde;o por completo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las personas solo recordamos una parte de nuestros sue&ntilde;os, e incluso esos sue&ntilde;os se nos pueden escapar si no intentamos recordarlos activamente. Los sue&ntilde;os se producen principalmente durante la fase de sue&ntilde;o REM (Rapid Eye Movement), que ocurre varias veces durante la noche, constituyendo aproximadamente el 20-25% del sue&ntilde;o total en adultos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fase REM se caracteriza porque el cuerpo est&aacute; paralizado, pero los ojos se mueven r&aacute;pidamente de un lado a otro. Al contrario que en otras fases del sue&ntilde;o, como el sue&ntilde;o profundo, el cerebro est&aacute; muy activo, tanto o m&aacute;s que durante el d&iacute;a. Las fases REM son m&aacute;s largas a medida que pasa la noche, por lo que los sue&ntilde;os justo antes de despertarnos suelen ser los m&aacute;s v&iacute;vidos, pero tambi&eacute;n tenemos sue&ntilde;os en otras fases del sue&ntilde;o, aunque no seamos capaces de recordarlos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras so&ntilde;amos, se activan varias &aacute;reas del cerebro, entre ellas la corteza prefrontal, responsable de la memoria y la autorreflexi&oacute;n, y la am&iacute;gdala, que procesa las emociones. Al mismo tiempo, la corteza prefrontal dorsolateral, responsable del pensamiento l&oacute;gico y el control de impulsos, se desactiva parcialmente, lo que permite que los sue&ntilde;os sean m&aacute;s il&oacute;gicos y emocionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ciertas &aacute;reas del cerebro est&aacute;n encargadas de transferir los recuerdos a corto plazo a la memoria a largo plazo. Durante la fase de sue&ntilde;o REM, estas &aacute;reas est&aacute;n poco activas, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil que los recordemos, especialmente si termina nuestro ciclo de sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si el despertador nos saca bruscamente de una fase REM, es m&aacute;s probable que recordemos lo que est&aacute;bamos so&ntilde;ando. Sin embargo, si el ciclo de sue&ntilde;o termina con la fase REM y pasamos al siguiente ciclo, lo m&aacute;s seguro es que olvidemos esos sue&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no se sabe con seguridad c&oacute;mo funciona este proceso. Se supone que durante el sue&ntilde;o REM se consolida la memoria, especialmente los recuerdos que tienen un componente emocional. Sin embargo, tambi&eacute;n se sabe que <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.aax9238" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sue&ntilde;o REM es importante para olvidar</a>. Es algo que tiene mucho sentido, porque nuestro cerebro no es capaz de recordar todo, todo el tiempo. En este sentido, parece que durante el sue&ntilde;o, el cerebro est&aacute; cribando qu&eacute; recuerdos merece la pena almacenar y cu&aacute;les descartar.
    </p><p class="article-text">
        Una nueva teor&iacute;a dice que los sue&ntilde;os tienen adem&aacute;s otra funci&oacute;n: evitar que nuestros pensamientos caigan en la rutina. A medida que aprendemos algo, desde bailar hasta rellenar una hoja Excel en el trabajo, lo automatizamos hasta que no tenemos que pensar en ello. Esto tambi&eacute;n nos hace menos flexibles, y los sue&ntilde;os podr&iacute;an ser el ant&iacute;doto, ya que permiten al cerebro experimentar otras perspectivas y <a href="https://arxiv.org/abs/2007.09560" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser capaz de generalizar.</a>&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Hay que recordar los sue&ntilde;os?</h2><p class="article-text">
        Hay grandes variaciones entre las personas y las circunstancias que llevan a recordar los sue&ntilde;os. Las mujeres tienden a recordar algunos sue&ntilde;os m&aacute;s que los hombres, por t&eacute;rmino medio, seg&uacute;n un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18355162/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis</a> de m&uacute;ltiples estudios sobre los sue&ntilde;os. Las personas j&oacute;venes recuerdan m&aacute;s sue&ntilde;os que los mayores. El recuerdo de los sue&ntilde;os tambi&eacute;n aumenta en los ni&ntilde;os a partir de la edad en que son capaces de cont&aacute;rselos a alguien. M&aacute;s tarde, durante la adolescencia, esta memoria se estabiliza hasta los veinte a&ntilde;os, y luego <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29391838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuye lentamente a lo largo de la vida</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay diferencias individuales en el recuerdo de los sue&ntilde;os. Algunas personas casi nunca los recuerdan, mientras que otras recuerdan varios cada noche. En general, <a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037/drm0000046" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n un estudio de 2017</a>, el recuerdo de los sue&ntilde;os y el inter&eacute;s por ellos parecen estar relacionados con la apertura a la experiencia, un rasgo de la personalidad caracterizado por el deseo de probar cosas nuevas y explorar ideas inusuales. Adem&aacute;s, las personas m&aacute;s introvertidas y centradas en s&iacute; mismas tienden a recordar m&aacute;s sue&ntilde;os, mientras que las m&aacute;s extrovertidas y orientadas a la acci&oacute;n tienden a recordar menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recordar los sue&ntilde;os est&aacute; relacionado con una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7581699/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor susceptibilidad a la hipnosis</a>, y tambi&eacute;n con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8881930/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una mayor creatividad</a>, aunque seg&uacute;n indican los investigadores, medir este resultado es complicado porque influyen otros muchos factores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo que vamos a olvidar la mayor&iacute;a de nuestros sue&ntilde;os, &iquest;merece la pena esforzarse en recordarlos? La forma m&aacute;s efectiva, seg&uacute;n los expertos, es llevar un diario de sue&ntilde;os, algo que puede traernos beneficios para nuestro estado de &aacute;nimo durante el d&iacute;a. Basta con tener un cuaderno cerca de la cama para escribir nuestros sue&ntilde;os nada m&aacute;s despertar.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5775982/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio descubri&oacute;</a> que nuestro estado emocional mientras estamos despiertos est&aacute; muy relacionado con nuestros sue&ntilde;os de la noche anterior. Los participantes que se sent&iacute;an frustrados durante el d&iacute;a hab&iacute;an tenido m&aacute;s sue&ntilde;os con emociones negativas. En otras ocasiones, se producen pesadillas, que vienen acompa&ntilde;adas de emociones como la ira, el estr&eacute;s, la ansiedad o la tristeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Escribir estos sue&ntilde;os mientras todav&iacute;a los recordamos nos puede ayudar a procesar estas emociones y reducir la sensaci&oacute;n de estr&eacute;s. Escribir sobre una pesadilla durante el d&iacute;a nos ayuda a restarle intensidad. Adem&aacute;s, escribir por las ma&ntilde;anas es una rutina que por s&iacute; sola puede ayudarnos a <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/escribir-mananas-mejora-salud-fisica-mental_1_6499558.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar el estado de &aacute;nimo</a> y de salud.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, un diario de sue&ntilde;os tambi&eacute;n nos puede <a href="https://www.sleepfoundation.org/dreams/dream-journal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayudar a mejorar la creatividad</a> y solucionar esos problemas que parecen estar atascados, ya que favorece la flexibilidad en el pensamiento. Un sue&ntilde;o puede despertar en nosotros <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24550849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese momento &ldquo;&iexcl;aj&aacute;!&rdquo;</a> que nos da la clave que hemos estado buscando tanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mejor-vivir/recordamos-suenos-no-afecta_1_11550293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2024 09:49:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué recordamos unos sueños y no otros, y cómo nos afecta?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos ayuda tomar magnesio a dormir mejor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ayuda-magnesio-dormir-mejor_1_11382314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3aad157-df68-4962-9f7c-aed0d0694525_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Nos ayuda tomar magnesio a dormir mejor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los suplementos de magnesio son populares como ayuda para conciliar el sueño, pero ¿qué sabemos de su efectividad? "Como el resto de suplementos que están de moda, tiene estudios muy limitados"</p><p class="subtitle">Qué puedo hacer para aumentar el sueño profundo reparador</p></div><p class="article-text">
        Los problemas para dormir son una constante en la sociedad moderna. Se calcula que el insomnio afecta a <a href="https://worldsleepday.org/usetoolkit/talking-points" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 30 y el 45% de la poblaci&oacute;n adulta</a>. En todo el mundo, el insomnio primario (insomnio sin que exista una enfermedad subyacente) afecta al 1-10% de la poblaci&oacute;n general, aumentando hasta el 25% en los ancianos.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio se define como la percepci&oacute;n de tener dificultades en el inicio, la duraci&oacute;n o la calidad del sue&ntilde;o, que se produce a pesar de disponer de oportunidades adecuadas para dormir y da lugar a alg&uacute;n tipo de alteraci&oacute;n diurna.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, hasta el 35% de la poblaci&oacute;n adulta padece insomnio ocasional y entre un 10 y un 15% insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n los <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link157.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a> (SEN). Esto implica que m&aacute;s de 12 millones de personas en Espa&ntilde;a no descansan adecuadamente, y alrededor de cuatro millones sufren de alg&uacute;n trastorno del sue&ntilde;o cr&oacute;nico y grave.
    </p><p class="article-text">
        La falta de sue&ntilde;o no solo afecta a la calidad de vida diaria, sino que tambi&eacute;n se asocia con <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK19961/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problemas de salud importantes</a> como enfermedades cardiovasculares, hipertensi&oacute;n, obesidad y trastornos de salud mental. Existen multitud de factores que influyen negativamente en la calidad del sue&ntilde;o: el entorno, la luz, el ruido, la temperatura, el estr&eacute;s, el dolor cr&oacute;nico, las hormonas, los estimulantes como la cafe&iacute;na, la falta de ejercicio f&iacute;sico o la alimentaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay un nutriente en concreto que se ha relacionado recientemente con la calidad del sue&ntilde;o: el magnesio.
    </p><h2 class="article-text">Para qu&eacute; sirve el magnesio</h2><p class="article-text">
        El magnesio es un mineral esencial para la vida. Ayuda a m&aacute;s de 300 enzimas a llevar a cabo diversas reacciones qu&iacute;micas en el organismo, como la formaci&oacute;n de prote&iacute;nas y huesos fuertes, y la regulaci&oacute;n del az&uacute;car en sangre, la presi&oacute;n arterial y las funciones musculares y nerviosas. El magnesio tambi&eacute;n act&uacute;a como un conductor el&eacute;ctrico en el sistema nervioso para, por ejemplo, contraer los m&uacute;sculos y hacer que el coraz&oacute;n lata de forma constante. Est&aacute; presente de forma natural en diversos alimentos, est&aacute; disponible como suplemento y es un ingrediente de medicamentos como los anti&aacute;cidos y laxantes. M&aacute;s de la mitad del magnesio de nuestro cuerpo se almacena en los huesos, y el resto en diversos tejidos de todo el organismo.
    </p><p class="article-text">
        La falta de magnesio o hipomagnesemia tiene <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29036357/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias negativas para la salud</a>. La m&aacute;s frecuente son los calambres y espasmos musculares, ya que es necesario para la relajaci&oacute;n muscular despu&eacute;s de una contracci&oacute;n. En casos graves, la deficiencia de magnesio puede causar temblores y convulsiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como el coraz&oacute;n tambi&eacute;n es un m&uacute;sculo, la falta de magnesio puede causar arritmias e hipertensi&oacute;n. Y su deficiencia puede contribuir a la resistencia a la insulina, el paso anterior a la diabetes tipo 2, la osteoporosis, la depresi&oacute;n y la fatiga cr&oacute;nica. Una de las explicaciones es que la falta de magnesio est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29403302/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociada con la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica</a>, que est&aacute; detr&aacute;s de muchas de estas dolencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se sabe que el magnesio es necesario para la regulación del sistema nervioso y la síntesis de melatonina, una hormona clave para el ciclo del sueño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La forma m&aacute;s sencilla de medir nuestros niveles de magnesio es con un an&aacute;lisis de sangre. Se considera que el magnesio en el suero sangu&iacute;neo est&aacute;n en el rango normal entre 0,75 y 0,95 mmol/L (1,8 a 2,3 mg/dL). Sin embargo, algunas fuentes indican que el magnesio en sangre <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20736141/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no es una medida adecuada</a> y el rango ideal deber&iacute;a ser algo m&aacute;s alto (de 0,85 a 0,95 mmol/L).
    </p><p class="article-text">
        Se considera que hay deficiencia de magnesio cuando los niveles de magnesio en suero son menores a 0,75 mmol/L (1,8 mg/dL) y por debajo de los 0,5 mmol/L (1,2 mg/dL) se consideran una deficiencia grave que requiere una intervenci&oacute;n m&eacute;dica urgente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay un problema generalizado de deficiencia de magnesio? La ingesta adecuada (AI) recomendada por la EFSA es de 350 mg/d&iacute;a para los hombres adultos y de 300 mg/d&iacute;a para las mujeres. Las <a href="https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-HealthProfessional/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">principales fuentes de magnesio</a> son las verduras de hoja verde, como las espinacas, las legumbres, los frutos secos, las semillas y los cereales integrales; as&iacute; como la leche, los l&aacute;cteos y el pescado. Precisamente, cuando las personas consumen <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/comida-procesada-arte-leer-etiqueta_1_2123207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ultraprocesados</a> en lugar de &nbsp;alimentos frescos, aumenta su riesgo de tener una deficiencia de magnesio.
    </p><h2 class="article-text">El magnesio y el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo influye la falta de magnesio en el sue&ntilde;o? Se sabe que el magnesio es necesario para la regulaci&oacute;n del sistema nervioso y la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17172005/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntesis de melatonina</a>, una hormona clave para el ciclo del sue&ntilde;o. En un estudio controlado se comprob&oacute; que los suplementos de magnesio combinados con melatonina <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34092248/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejoraban la calidad del sue&ntilde;o</a> en mujeres con ovario poliqu&iacute;stico. Sin embargo, hay dudas sobre cu&aacute;l es el efecto del magnesio en el sue&ntilde;o por s&iacute; solo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35184264/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n de estudios</a>, el magnesio tuvo efectos prometedores, pero los resultados no fueron concluyentes. Los estudios observacionales indicaban una asociaci&oacute;n positiva entre los niveles de magnesio y la calidad del sue&ntilde;o, con una reducci&oacute;n en la somnolencia durante el d&iacute;a y un aumento de la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o nocturno. Pero los ensayos controlados tuvieron resultados contradictorios. Seg&uacute;n los autores ser&iacute;a necesario investigar durante m&aacute;s tiempo, a m&aacute;s personas, en estudios controlados para aclarar la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para la doctora Mar&iacute;a Fernanda Troncoso, responsable de la <a href="https://www.fjd.es/es/cartera-servicios/unidad-multidisciplinar-sueno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidad Multidisciplinar de Sue&ntilde;o</a> de la Fundaci&oacute;n Jim&eacute;nez D&iacute;az, &ldquo;el magnesio, como el resto de suplementos que est&aacute;n muy de moda, tiene estudios muy limitados y no ha demostrado tener un impacto importante en la calidad de sue&ntilde;o. Se est&aacute;n usando en el tratamiento de depresiones y ansiedad leve y, al ser un precursor de la melatonina, podr&iacute;a influir algo en el sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El magnesio, como las vitaminas y otros nutrientes, puede provocar multitud de problemas cuando falta, pero no necesariamente va a mejorar nuestra salud si se toma como suplemento cuando no hay una deficiencia. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38703902/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado este a&ntilde;o</a> encontr&oacute; una asociaci&oacute;n entre la falta de magnesio y problemas relacionados con la mala calidad del sue&ntilde;o, como las piernas inquietas, la apnea del sue&ntilde;o y las dificultades para conciliar el sue&ntilde;o y mantenerse dormido. Sin embargo, un <a href="https://www.mcgill.ca/oss/article/critical-thinking-pseudoscience/magnesium-supplements-sleep-may-not-work-dream#:~:text=The%20bottom%20line%20is%20that,magnesium%20will%20improve%20your%20sleep." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis de la Universidad McGill</a> indica que los suplementos cuando no hay deficiencias tienen un efecto discutible, y en cualquier caso limitado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como el resto de suplementos que están de moda, tiene estudios muy limitados y no ha demostrado un impacto importante en la calidad de sueño. Se están usando en el tratamiento de depresiones y ansiedad leve y, al ser un precursor de la melatonina, podría influir algo en el sueño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Fernanda Troncoso</span>
                                        <span>—</span> Unidad Multidisciplinar de Sueño de la Fundación Jiménez Díaz
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los suplementos de magnesio son un mundo. Se puede comprar &oacute;xido de magnesio, citrato de magnesio, cloruro de magnesio e incluso leche de magnesia, que es hidr&oacute;xido de magnesio y se suele utilizar como anti&aacute;cido en dosis bajas y como laxante en dosis m&aacute;s altas. Hay <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35253448/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios que han encontrado</a> que el citrato, el aspartato y el lactato de magnesio son mejores que el &oacute;xido (el suplemento m&aacute;s barato) y el sulfato de magnesio. A&uacute;n as&iacute;, conviene no pasarse con la dosis en estos suplementos, ya que pueden provocar diarrea, retortijones y otras molestias intestinales. Como siempre, es mejor consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para la doctora Troncoso, hay otros factores que influyen mucho m&aacute;s que los suplementos de magnesio en la calidad del sue&ntilde;o. &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Si me expongo a las pantallas</a> azules de la <em>tablet</em> o del tel&eacute;fono, estoy chateando hasta tarde y me quedo viendo una serie de Netflix, por mucho magnesio que tome, la secreci&oacute;n de la melatonina va a estar mucho m&aacute;s retrasada y me va a costar quedarme dormido&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/ayuda-magnesio-dormir-mejor_1_11382314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2024 02:27:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Nos ayuda tomar magnesio a dormir mejor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño]]></media:keywords>
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