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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Unión Soviética]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/union-sovietica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Unión Soviética]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-ramos-libro-ninera-espia-volvi-pasado-familia-lugar-quise-huir_1_12672142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/150e6c7c-58b6-4175-bf96-c21f24ca74ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acaba de publicar “Mi niñera de la KGB”, un texto alucinante donde reconstruye la vida de la española África de las Heras, una mujer que integró los servicios secretos soviéticos, estuvo involucrada en el asesinato de Trotsky, se infiltró en un grupo de intelectuales de Montevideo en los ‘60 y cuidó a la escritora en su infancia. Utopía familiar, las vueltas de la memoria y el recuerdo de los días en los que escuchaba hablar todo el tiempo de la revolución.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo estaba muy lejos de las utop&iacute;as familiares y no me resultaba estimulante, en principio, escarbar en la vida de mis padres, sus amigos, sus amantes, su revoluci&oacute;n. Desde muy chica hab&iacute;a intentado escapar del ideal que so&ntilde;aban para m&iacute;, una <em>muchacha moderna</em> del estilo de esas mu&ntilde;ecas lesbianas, de pelo cortado a la <em>gar&ccedil;on</em> y jardineros a cuadros (...). Mi secreta hero&iacute;na, de trenzas anudadas alrededor de la cabeza, bordaba junto a la chimenea con faldas severas. <strong>Mientras en el living se exhib&iacute;an los tomos hipersexuados de la Claudine de Colette, mi colch&oacute;n escond&iacute;a la saga moralizante de </strong><em><strong>Mujercitas</strong></em>&rdquo;. Con esas palabras describe la escritora argentina <strong>Laura Ramos</strong> el tironeo que atraves&oacute; buena parte de su vida y que, sin embargo, fue el que la impuls&oacute; a escribir su nuevo libro <em>Mi ni&ntilde;era de la KGB </em>(Lumen, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Es que, pese a sus reticencias &ndash;o quiz&aacute;, como una forma de exorcizarlas&ndash; <strong>Ramos se anim&oacute; a indagar con fruici&oacute;n en una historia de enga&ntilde;os que rode&oacute; a su infancia y que tiene como protagonista a &Aacute;frica de las Heras (&ldquo;para m&iacute; siempre va a ser Mar&iacute;a Luisa&rdquo;, aclara)</strong>, una mujer nacida en Ceuta que fue agente de los servicios secretos sovi&eacute;ticos a lo largo de buena parte del siglo XX, particip&oacute; de operativos impactantes durante la Segunda Guerra Mundial, estuvo involucrada en el asesinato de <strong>Le&oacute;n Trotsky </strong>en M&eacute;xico y recal&oacute; en Montevideo en los a&ntilde;os &lsquo;60. Un lugar id&iacute;lico, que en la memoria de la escritora, le ofreci&oacute; a ella, a su hermano y a su madre una cofrad&iacute;a de amistad entre intelectuales trotskistas que le confiaron el cuidado de sus hijos a Mar&iacute;a Luisa, una mujer espa&ntilde;ola que se mostraba afable y bien dispuesta. Una ciudad, como le dicen a Ramos varios de sus entrevistados, que para entonces era &ldquo;un nido de esp&iacute;as&rdquo;. <strong>Un rinc&oacute;n perdido en el mapa que a la agente de la KGB le serv&iacute;a entonces como un buen artilugio para llevar adelante misiones secretas que incluyeron muertes, adulteraci&oacute;n de documentos y todo tipo de trampas que permanecieron en secreto por a&ntilde;os</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Tirando de todos esos hilos con maestr&iacute;a y a partir de una narraci&oacute;n llena de pliegues y de una investigaci&oacute;n apabullante que incluye varias revelaciones, <strong>Laura Ramos va de la exploraci&oacute;n &iacute;ntima a la foto de &eacute;poca, de la historia familiar a esa otra m&aacute;s universal que se escribe con may&uacute;sculas. Es en ese vaiv&eacute;n que compone un libro alucinante, arriesgado y profundamente conmovedor.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mi niñera de la KGB, de Laura Ramos, reconstruye la historia de África de las Heras, una agente de los servicios secretos soviéticos."
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                Mi niñera de la KGB, de Laura Ramos, reconstruye la historia de África de las Heras, una agente de los servicios secretos soviéticos.                            </span>
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        <strong>&ndash; &ldquo;Por primera vez viv&iacute; la experiencia de una modificaci&oacute;n abrupta del pasado. Eso de que no podemos modificar el pasado tiene todav&iacute;a un complemento que generalmente olvidamos: si bien est&aacute; blindado para nosotros, que no podemos intervenir en &eacute;l, &eacute;l mismo es capaz de metamorfosis y cat&aacute;strofes&rdquo;. Eso escribe Juan Fl&oacute; en una carta que rescat&aacute;s en el libro al referirse a lo que provoc&oacute; en todo el grupo la revelaci&oacute;n sobre qui&eacute;n era Mar&iacute;a Luisa. Pero tambi&eacute;n es una hermosa mirada sobre el pasado en general. En tus &uacute;ltimos libros te dedicaste a indagar en distintos pasados, esta vez fuiste por uno familiar y cercano a vos. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Antes que nada, quiero decir que <strong>Juan Fl&oacute;</strong>, en esa constelaci&oacute;n de amigos de Montevideo de mis padres, era algo as&iacute; como la estrella m&aacute;s refulgente, fil&oacute;sofo y cr&iacute;tico de arte. Creo que lo pongo en el libro: &eacute;l era como un personaje de <strong>Scott Fitzgerald</strong>. Era una persona brillante y esa carta lo demuestra. Esa mirada del pasado tambi&eacute;n, un gesto muy <em>proustiano</em>. Estuve pensando mucho en estos d&iacute;as y creo que me pas&oacute; lo mismo que a &eacute;l en relaci&oacute;n a Mar&iacute;a Luisa y toda esta historia. Hace unos cinco a&ntilde;os, cuando mi hermano me dijo &ldquo;&iquest;te acord&aacute;s de Mar&iacute;a Luisa?&rdquo;, yo dije &ldquo;s&iacute;, la ni&ntilde;era, la modista&rdquo;. <strong>Pero a partir de ese momento todos los recuerdos que yo ten&iacute;a de Mar&iacute;a Luisa se modificaron completamente. Es que toda la informaci&oacute;n que fui recabando se instal&oacute; arriba de mis recuerdos previos y los fue modificando hasta tal punto que ahora no puedo casi acordarme de la impresi&oacute;n previa que ten&iacute;a de esta mujer.</strong> Esto que hace la memoria lo descubr&iacute; en un libro muy lindo de <strong>Pablo Solberg</strong> editado por Mansalva. Se llama <em>La vida de los cangrejos</em> y ah&iacute; un joven cuenta que se le muri&oacute; la madre cuando &eacute;l ten&iacute;a 6 a&ntilde;os y de inmediato se va a vivir con el padre. Muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, no s&eacute; si a los 18 o a los 20 a&ntilde;os, vuelve a vivir al departamento en el que hab&iacute;a vivido con su madre con la idea de recuperarla. <strong>Y &eacute;l dice en este libro tan genial que fue un intento infructuoso porque no solo no recuper&oacute; a su madre sino que, con las nuevas vivencias, aplast&oacute; todos los recuerdos previos que ten&iacute;a</strong>. Entonces ese departamento ya no le hablaba m&aacute;s de la madre sino de &eacute;l, de su vida de 20 a&ntilde;os con sus amigos, sus novias, etc&eacute;tera. Algo as&iacute;  me pasa a m&iacute; despu&eacute;s ahora de tanta informaci&oacute;n que recab&eacute;: Mar&iacute;a Luisa ya es otra cosa, es otra persona. A la vez, s&iacute;, este es un libro del pasado familiar.&nbsp;Y, s&iacute;, volv&iacute; al pasado de mi familia, que es un lugar del que siempre quise huir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&nbsp;Un pasado que de todas maneras se te impuso, se te hizo inevitable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, sin dudas me volvi&oacute; ese pasado que yo no ten&iacute;a ganas de revisitar. En el libro est&aacute;n los d&iacute;as de Montevideo en la d&eacute;cada del 60, que fue como un falansterio de amor, de comunidad con estos personajes que cuento. Pero en los &lsquo;70 volvimos a la dur&iacute;sima Buenos Aires. Fue no solo encontrarme con la tragedia para el pa&iacute;s en todos los sentidos sino tambi&eacute;n la peque&ntilde;&iacute;sima tragedia propia que fue enterarme que mis padres me hab&iacute;an mentido durante toda mi infancia porque que mi padre hab&iacute;a iniciado una nueva familia con una persona completamente ajena a nuestras ideas, a nuestro modo de vida. Cuando mi hermano me propone escribir este libro yo pensaba &ldquo;no quiero volver al mundo de mis padres&rdquo;. Pero en realidad de lo que yo m&aacute;s hu&iacute;a era del mundo setentista. <strong>Hasta que un poco presionada por &eacute;l y porque, bueno, la historia es demasiado grande como para no usarla, me anim&eacute;.</strong> Es, no s&eacute;, como si te dedicaras a la f&iacute;sica y apareciera en tu casa Newton (risas). Te dan algo muy grande y no te pod&eacute;s rehusar a una historia tan buena. Soy escritora, me dedico a escribir.&nbsp;Y aunque de entrada me cost&oacute;, cuando entr&eacute; en los a&ntilde;os 60 me di cuenta de que me gustaba. O que le&nbsp;tom&eacute; cari&ntilde;o a este universo a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n. A trav&eacute;s de las cartas, de estos personajes uruguayos tan adorables y por supuesto a partir de los recuerdos maravillosos y reales que tengo de Malv&iacute;n, que era el barrio en el que viv&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; En un momento del libro habl&aacute;s de una suerte de &ldquo;genealog&iacute;a&rdquo;: vos fuiste parte de las distintas generaciones de ni&ntilde;os que cuid&oacute; Mar&iacute;a Luisa. &iquest;Eligi&oacute; a prop&oacute;sito a estas familias y a estos chicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Hubo varias generaciones de &ldquo;ni&ntilde;os de Mar&iacute;a Luisa&rdquo;, s&iacute;. Porque ella lleg&oacute; a fines de 1947, principios del &lsquo;48, a Montevideo. Nosotros no hab&iacute;amos nacido todav&iacute;a. Pero ah&iacute; ya hubo una familia a la que encant&oacute; con su personaje, los Benvenuto, que eran muy amigos del escritor <strong>Felisberto Hern&aacute;ndez</strong>, la primera pareja de ella en Montevideo. Despu&eacute;s viene la segunda generaci&oacute;n de ni&ntilde;os que somos nosotros, los hijos de Fl&oacute; y los hijos de <strong>Mario Fern&aacute;ndez</strong> y toda una serie de otros hijos de amigos que fui descubriendo en esta investigaci&oacute;n. Ella manten&iacute;a estrat&eacute;gicamente a sus amistades en compartimentos estancos. No hab&iacute;a relaci&oacute;n entre unos y otros y unos no sab&iacute;an que exist&iacute;an los otros. <strong>Con el tiempo empezamos a descubrir que hab&iacute;a ahijados por todos lados. Porque ella lanzaba l&iacute;neas hacia personas de la alta pol&iacute;tica uruguaya, de la diplomacia y despu&eacute;s est&aacute;bamos muchos que &eacute;ramos de una clase media intelectual, con una modestia econ&oacute;mica pavorosa como nosotros</strong>. Ella con todos cultivaba este personaje de la espa&ntilde;ola campechana a la que le gustaba coser, cocinar, regalar cosas. Cuando en realidad a ella no le gustaba nada de eso, tampoco le interesaban los ni&ntilde;os. Ella era una guerrera, era una miliciana. En la investigaci&oacute;n nos enteramos de que era p&eacute;sima como costurera. Ella igual dec&iacute;a que le gustaban los ni&ntilde;os porque sab&iacute;a que por ese lado entraba con todo este grupo de bohemios, de artistas a quienes les importaba mucho m&aacute;s quedarse cenando y tomando vino a la noche que estar cuidando a los ni&ntilde;os. Alguien as&iacute; les ven&iacute;a al dedillo, les tra&iacute;a comida casera, les tra&iacute;a los paquetes de masas y se met&iacute;a en los dormitorios diciendo que a ella la pol&iacute;tica le aburr&iacute;a. Era en la cocina donde extra&iacute;a la informaci&oacute;n que a ella le interesaba. Igual nosotros no ten&iacute;amos ning&uacute;n tipo de inter&eacute;s para la KGB. No exist&iacute;amos. <strong>Su tarea era conseguir y preparar documentos para los esp&iacute;as sovi&eacute;ticos que iban a investigar la bomba at&oacute;mica a Estados Unidos. Esa era su misi&oacute;n. Nosotros &eacute;ramos simplemente una tapadera.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Laura Ramos nació en Buenos Aires, en 1956. Hija de la referente feminista Faby Carvallo y del historiador y político de izquierdas Jorge Abelardo Ramos, creció en circuitos intelectuales entre Argentina, Uruguay y México."
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                Laura Ramos nació en Buenos Aires, en 1956. Hija de la referente feminista Faby Carvallo y del historiador y político de izquierdas Jorge Abelardo Ramos, creció en circuitos intelectuales entre Argentina, Uruguay y México.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;En el libro dec&iacute;s &ldquo;nosotros &eacute;ramos trotskistas viscerales&rdquo;, en alg&uacute;n momento te refer&iacute;s al socialismo &ldquo;como una tierra natal, la patria simb&oacute;lica&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo fue crecer con esas consignas y qu&eacute; entend&iacute;as sobre esas ideas siendo tan chica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; La verdad creo que nosotros lo sent&iacute;amos. Era todo muy sentimental. Mi viejo (N. de la R: el historiador y pol&iacute;tico argentino <strong>Jorge Abelardo Ramos</strong>) era un tipo muy convincente, muy afectivo, muy amoroso y apasionado. Entonces, cuando nos hablaba del momento en el que iba a llegar el socialismo, nosotros lo escuch&aacute;bamos con mucha atenci&oacute;n. &Eacute;l nos transmit&iacute;a mucho esta idea de la patria del socialismo. Al mismo tiempo, mi padre ten&iacute;a una inclinaci&oacute;n, por defender con pasi&oacute;n a los derrotados. Supongo que &eacute;l ah&iacute; tambi&eacute;n se reflejaba. Bueno, esta es una interpretaci&oacute;n. Siempre se apasion&oacute; mucho por esas causas perdidas o sostenidas por muy pocos. Siempre dec&iacute;a &ldquo;a nosotros los trotskistas nos pueden contar con los dedos de las manos de un manco&rdquo; (risas). Entonces s&iacute;, para nosotros desde muy chicos, Trotsky era un personaje familiar. De muy chica yo le&iacute; los tres tomos de <strong>Isaac Deutscher</strong> sobre Trotsky, <em>El profeta armado</em>, <em>El profeta desarmado</em> y <em>El profeta desterrado. </em>&iexcl;Y lo hice llorando a mares! (risas). Saber mucho despu&eacute;s que la persona que nos cuidaba hubiera participado en el asesinato de Trotsky fue muy devastador para nosotros. Muy devastador. Ahora creo que ya lo super&eacute; y ella, Mar&iacute;a Luisa, es mucho m&aacute;s que eso. Para ella muchos de los episodios en los que particip&oacute; fueron parte de su lucha. Ella estaba luchando contra un enemigo. <strong>No creo que se cuestionara qui&eacute;n era Trotsky ni nada: su jefe pol&iacute;tico le dijo que ten&iacute;a que ir a espiar a esa casa y fue, se meti&oacute;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cont&aacute;s varias escenas de ella en M&eacute;xico y del asesinato de Trotsky.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, yo cuento ah&iacute; en el libro que no hay datos muy precisos sobre la tarea que hizo ella ah&iacute;. S&iacute; se sabe que dibuj&oacute; planos, pero no se sabe de cu&aacute;l de las dos casas por las que pas&oacute; Trotsky en ese momento. Yo creo que fue la de Frida Kahlo, por la &eacute;poca en la que ella estuvo ah&iacute; adentro como secretaria. <strong>No se sabe fehacientemente pero podemos deducir que hizo algo muy importante por los cargos y los premios y las medallas que recibi&oacute; posteriormente en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</strong> y por c&oacute;mo fue recibida cuando volvi&oacute; de M&eacute;xico: la esperaron en el hotel de los jerarcas, no fue donde iban los otros camaradas. Todo eso da una medida de que su participaci&oacute;n debe haber sido muy importante. Y adem&aacute;s (P&aacute;vel) Sudopl&aacute;tov, que era el jefe de la KGB, la llama &ldquo;nuestra mejor agente&rdquo; y destaca que ella &ldquo;logr&oacute; meterse en el secretariado de Trotsky&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Ese parece ser su momento de gran intensidad, mientras que en Montevideo la describ&iacute;s como alguien que sigue activa para la KGB, pero ya sin tanta presi&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Yo pienso ahora que en la primera parte de su vida lo despleg&oacute; en acciones f&iacute;sicas: puso su cuerpo para tirarse en paraca&iacute;das sobre los nazis, puso su cuerpo para meterse en la casa de Trotsky, era parte de las patrullas durante la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Pero, durante la segunda parte de su vida, se vio obligada a usar estrictamente su inteligencia. Ya no ten&iacute;a esa belleza de antes porque era una mujer ya grande. Y la tarea que le hab&iacute;a dado la KGB no requer&iacute;a de una exposici&oacute;n f&iacute;sica. Entonces era pura inteligencia. <strong>Cuando estuve investigando en Cambridge supe que mientras estaba en Montevideo con nosotros Mar&iacute;a Luisa viaj&oacute; a Israel a hacer tareas de alta inteligencia. Reclut&oacute; gente s&uacute;per grossa por esos a&ntilde;os, como a un diplom&aacute;tico mexicano.</strong> O sea, ella segu&iacute;a trabajando. No digo que no la pasara bien con nosotros y nuestro grupo, seguro estaba encantada porque eran personas encantadoras. Pero ella segu&iacute;a militando.
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                    alt="Ramos es autora de los libros &quot;Corazones en llamas&quot; (1991), &quot;Buenos Aires me mata&quot; (1993), &quot;La niña guerrera&quot; (2010), &quot;Infernales, la hermandad Brontë&quot; (2018) y &quot;Las señoritas&quot; (2021)."
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                Ramos es autora de los libros &quot;Corazones en llamas&quot; (1991), &quot;Buenos Aires me mata&quot; (1993), &quot;La niña guerrera&quot; (2010), &quot;Infernales, la hermandad Brontë&quot; (2018) y &quot;Las señoritas&quot; (2021).                            </span>
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        <strong>&ndash; A diferencia de tus &uacute;ltimos trabajos, para este libro hiciste much&iacute;simos viajes y a lugares tan diversos como Barcelona, Cuba, obviamente Montevideo, pero tambi&eacute;n Ceuta y Cambridge. &iquest;C&oacute;mo fue esa experiencia?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Fue intenso. Encima algunos de esos viajes fueron cerca de la pandemia, me acuerdo que us&aacute;bamos barbijo. Entre otros, los de T&aacute;nger, Ceuta y Cambridge. Yo creo que estaba un poco pose&iacute;da (risas). <strong>El viaje a Ceuta fue incre&iacute;ble, fue una locura. Ir a T&aacute;nger, de ah&iacute; pasar la frontera a pie. Ir en una especie de pesero donde nos met&iacute;an a ochenta personas. </strong>Hay gente que hace en avi&oacute;n ese viaje, no s&eacute; por qu&eacute; yo lo hice as&iacute;. Es que justo para entonces yo estaba en el Sur de Espa&ntilde;a y despu&eacute;s me encontr&eacute; con mi agente literaria. Hubo momentos de incertidumbre sobre el libro, porque ya exist&iacute;an varias novelas sobre esta historia. Pod&iacute;a parecer como un tema gastado, porque hubo un mont&oacute;n de novelas, como una de <strong>Alicia Dujovne Ortiz</strong>, que se llama <em>La mu&ntilde;eca rusa</em>. Hay otra de un autor uruguayo que se vendi&oacute; un mont&oacute;n en el Uruguay, creo que se llamaba <em>Mi nombre es Patria</em>. Otra novela de otra espa&ntilde;ola, que tambi&eacute;n habla sobre la patria y sobre &Aacute;frica. Es cierto que todas trabajaban desde la ficci&oacute;n. Tambi&eacute;n est&aacute; el libro de <strong>Javier Ju&aacute;rez</strong> que era una joya pero que tuvo muy poca circulaci&oacute;n. Yo pens&eacute; que la KGB lo hab&iacute;a censurado porque no se encontraba. Hubo tambi&eacute;n un documental, una pel&iacute;cula hecha por los rusos que no se vio ac&aacute; y era, digamos, muy institucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Cambi&oacute; en algo tu mirada sobre ella en esos viajes por los lugares donde se movi&oacute; o durante tu investigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&nbsp;Para m&iacute; fue muy fuerte, sobre todo en Ceuta. Haber estado ah&iacute; me despert&oacute; muchas reflexiones sobre ella como una persona que renuncia a la vida que el destino le dio. Renuncia por completo. <strong>Ella naci&oacute; en &Aacute;frica y ten&iacute;a una apariencia muy africana en una familia que era todo lo contrario. Imagino que debe haber sido dif&iacute;cil para una familia de derechas, franquista, donde todos eran medio rubiones, que apareciera esta morena tan voluntariosa y tan rompedora de reglas.</strong> Debe haberla marcado mucho ese origen y debe haber sufrido alg&uacute;n tipo de herida muy profunda que hizo que quisiera alejarse r&aacute;pidamente de todo eso. Y que encontrara su vida y su patria en este sue&ntilde;o comunista, &iquest;no?. Por eso, aunque al principio no me inspiraba simpat&iacute;a porque en mi cabeza era &ldquo;la asesina de Trotsky&rdquo;, con el tiempo empec&eacute; a interesarme en su complejidad. Me pareci&oacute; un personaje mucho m&aacute;s complejo y m&aacute;s caleidoscopio de lo que pod&iacute;a parecer en un primer momento. Creo que ella s&iacute; tuvo una relaci&oacute;n afectiva con uno de los ni&ntilde;os de Uruguay, el menor de la familia Ram&iacute;rez, al que visitaba en su colegio internado en medio del campo. Con algunos s&iacute; tuvo una relaci&oacute;n afectiva. Solo que su fin era m&aacute;s grande. Su fin era la revoluci&oacute;n y eso lo superaba todo. Curiosamente tuvo la suerte de no ver caer el comunismo porque muri&oacute; en 1988, un a&ntilde;o antes de la ca&iacute;da del bloque sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Cerr&aacute;s el libro volviendo a cruzar la dimensi&oacute;n de la historia familiar con la universal para preguntarte si finalmente fracasaste en lo que llam&aacute;s &ldquo;la gesta emancipatoria&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; pens&aacute;s despu&eacute;s de esta investigaci&oacute;n tan exhaustiva y de esta b&uacute;squeda tan personal en tu pasado que realmente pod&eacute;s hablar en t&eacute;rminos de &ldquo;fracaso&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Bueno, creo que s&iacute;, que fracas&eacute; (risas). Pero que fracas&eacute; y me enamor&eacute; al mismo tiempo. Me enamor&eacute; de los '60, de nuestro Montevideo. <strong>Me volv&iacute; a enamorar porque cuando era chiquita no sab&iacute;a que estaba viviendo en ese sue&ntilde;o uruguayo. As&iacute; fue que encontr&eacute; el factor sentimental que es el que me mueve para todo</strong>. Por suerte lo encontr&eacute;. Por supuesto que es algo idealizado, porque tambi&eacute;n ah&iacute; hab&iacute;a amores, traiciones entre ellos, amantes, jugadores. Todo eso que hay en cada pueblo, en cada barrio, en cada grupo de personas. Pero ese factor sentimental que pude encontrar y le pude imprimir a esta historia fue lo que me hizo mover, lo que modific&oacute; todo el libro. Por eso es que se lo dediqu&eacute; a mi madre (N. de la R.: Faby Carvallo). <strong>Porque gracias a ella entr&eacute; en este libro y en este mundo. Porque as&iacute; fue que me encontr&eacute; con lo m&aacute;s lindo de ella. </strong>Todo ese sue&ntilde;o fue el que ella eligi&oacute; cuando un poco a tientas nos hizo subir a un barco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL/CRM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/laura-ramos-libro-ninera-espia-volvi-pasado-familia-lugar-quise-huir_1_12672142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Oct 2025 03:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura Ramos y un libro sobre su niñera espía: “Volví al pasado de mi familia, un lugar del que siempre quise huir”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Laura Ramos,Literatura,Libros,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La URSS y Argentina en la guerra de Malvinas: propaganda y contrapeso de los Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/urss-argentina-guerra-malvinas-propaganda-contrapeso-estados-unidos_129_11252326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f37ec79-3fa3-4c66-96a6-1e0e64c90f6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La URSS y Argentina en la guerra de Malvinas: propaganda y contrapeso de los Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los guiños mutuos entre el Estado soviético y la dictadura argentina durante la guerra y la continuación del vínculo en los tiempos de Alfonsín deja en evidencia que para ambos países la relación bilateral revelaba un interés estratégico. 
</p></div><p class="article-text">
        A mediados de mayo de 1982, Argentina y Libia suscribieron un acuerdo para que este &uacute;ltimo pa&iacute;s, gobernado por el difunto Muamar El Gaddafi proveyera a nuestras Fuerzas Armadas armamento militar adquirido por la naci&oacute;n africana a la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas (URSS) para ser utilizado en la guerra de Malvinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaciones no del todo confirmadas, el embajador sovi&eacute;tico en Argentina durante aquel tiempo, Sergu&eacute;i Striganov, hab&iacute;a conversado con el jefe de la &uacute;ltima dictadura militar y principal responsable del conflicto b&eacute;lico con Reino Unido, Leopoldo Fortunato Galtieri, sobre la posibilidad de que la URSS le enviara armas a Argentina a trav&eacute;s de terceros pa&iacute;ses a cambio de que nuestra naci&oacute;n favoreciera los intereses estrat&eacute;gicos sovi&eacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la URSS estuvo detr&aacute;s del acuerdo entre Argentina y Libia o fue una iniciativa del l&iacute;der africano, no se sabe. Lo que s&iacute; se conoce es que durante el conflicto militar por las Islas Malvinas, la URSS aprovech&oacute; para estrechar sus relaciones con Argentina, y, al mismo tiempo, hacer propaganda pol&iacute;tica en contra de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de abril de 1982, en una resoluci&oacute;n votada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la que se exig&iacute;a el cese inmediato de hostilidades, el retiro de las Fuerzas Armadas de Argentina de la isla y se exhortaba a Reino Unido y Argentina a entablar negociaciones por la soberan&iacute;a del archipi&eacute;lago, la URSS decidi&oacute; abstenerse en oposici&oacute;n a las potencias occidentales. Luego, su embajador en Buenos Aires afirm&oacute; que la URSS condenaba el intento brit&aacute;nico de restaurar el estatus colonial por la fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se cuenta en el libro &ldquo;Am&eacute;rica Latina y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica: Una nueva relaci&oacute;n&rdquo;, coordinado editorialmente por el investigador Augusto Varas, el posicionamiento de la URSS en relaci&oacute;n al conflicto de Malvinas, le permiti&oacute; que su aparato de propaganda presentara a Estados Unidos como un &ldquo;aliado indigno&rdquo; de confianza en Am&eacute;rica Latina (por su apoyo a Londres durante la guerra), e incluso denunciar los mecanismos de defensa hemisf&eacute;rica como el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Rec&iacute;proca) de 1947, por el que cualquier naci&oacute;n americana deb&iacute;a recibir el auxilio del resto de naciones americanas si era atacado por un tercer pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El posicionamiento de la URSS, en este sentido, no era ingenuo. No se trataba &uacute;nicamente de ayudar a Argentina, sino tambi&eacute;n de sacar ventajas en el marco de la Guerra Fr&iacute;a, y siempre en relaci&oacute;n a un escenario mucho m&aacute;s amplio que el delimitado por el conflicto entre Buenos Aires y Londres por la soberan&iacute;a de las Islas Malvinas. No obstante, tanto en los a&ntilde;os anteriores como posteriores al conflicto, el Estado sovi&eacute;tico afianz&oacute; sus v&iacute;nculos con Argentina, incluso a pesar de las distancias existentes entre un r&eacute;gimen dictatorial y un r&eacute;gimen democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 1981, por ejemplo, la URSS se hab&iacute;a convertido en el principal socio comercial de la Argentina, consumiendo el 80% de sus exportaciones de grano y el 33.7% de las exportaciones totales del pa&iacute;s. En 1980, la URSS ya figuraba como uno de los mayores compradores de nuestros productos agr&iacute;colas, y absorb&iacute;a un 20% del total de las ventas argentinas al exterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, de hecho, la Junta militar encabezada por Jorge Rafael Videla hab&iacute;a tomado la controvertida decisi&oacute;n (en el contexto de la natural alianza de los militares con el mundo Occidental, y en oposici&oacute;n al r&eacute;gimen comunista&nbsp; sovi&eacute;tico) de negarse a acompa&ntilde;ar el embargo a la venta de cereales que el gobierno norteamericano de Jimmy Carter hab&iacute;a impulsado globalmente contra la URSS por su invasi&oacute;n a Afganist&aacute;n. Cabe aclarar que las relaciones entre el dem&oacute;crata y la Junta Militar no eran las mejores (en el contexto de las ya indisimulables y conocidas atrocidades cometidas por el r&eacute;gimen militar desde 1976), y que la dictadura no estaba en condiciones de sacrificar a uno de sus principales compradores de granos en un contexto de penurias econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        En suma, solo un a&ntilde;o antes de la Guerra de Malvinas, la URSS ocupaba un lugar de privilegio entre los socios comerciales de Argentina, y practicaba una diplomacia en extremo pragm&aacute;tica en cuanto a las cr&iacute;ticas generales contra la Junta Militar, incluso con alguna gesti&oacute;n favorable a nuestro pa&iacute;s en el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, donde la dictadura acumulaba denuncias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, y despu&eacute;s de terminado el conflicto b&eacute;lico y el consiguiente fin de la dictadura militar, el v&iacute;nculo bilateral entre la URSS y Argentina continu&oacute; ampli&aacute;ndose. En julio de 1984, el diplom&aacute;tico sovi&eacute;tico Yuri Fokin se reuni&oacute; en Argentina con el vicepresidente y el ministro de Exteriores del gobierno de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, y expres&oacute; que su pa&iacute;s &ldquo;manten&iacute;a su posici&oacute;n favorable a los intereses argentinos en el problema de las Malvinas y repudiaba la actitud colonialista asumida por Gran Breta&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esa visita del funcionario de la URSS y no por casualidad, se public&oacute; un art&iacute;culo en la prensa sovi&eacute;tica que acusaba a Estados Unidos de utilizar al Fondo Monetario Internacional para presionar pol&iacute;ticamente al gobierno radical, e instaba a su l&iacute;der a rechazar los intentos de socavar la econom&iacute;a del pa&iacute;s por parte del capital extranjero. A finales de ese mismo a&ntilde;o, durante una visita de legisladores argentinos a la URSS, el Estado sovi&eacute;tico emiti&oacute; un comunicado conjunto que recalcaba la existencia de posiciones similares de la Argentina y la URSS respecto a diversos problemas internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gui&ntilde;os mutuos entre el Estado sovi&eacute;tico y la dictadura argentina durante la Guerra de Malvinas, y la continuaci&oacute;n de dicho v&iacute;nculo en los tiempos de Alfons&iacute;n, deja en evidencia que para uno y otro pa&iacute;s la relaci&oacute;n bilateral revelaba un inter&eacute;s estrat&eacute;gico. En el caso de la URSS, le permit&iacute;a enfrentarse a Estados Unidos a trav&eacute;s de un tercer actor, y en el caso argentino, le serv&iacute;a para contrapesar la influencia y el poder de Washington.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AF/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustín Fontenla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/urss-argentina-guerra-malvinas-propaganda-contrapeso-estados-unidos_129_11252326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Mar 2024 03:02:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La URSS y Argentina en la guerra de Malvinas: propaganda y contrapeso de los Estados Unidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Al final, no era tan así,Malvinas,Unión Soviética,Dictadura militar argentina (1976-1983)]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guerra en Ucrania impulsa el gasto militar en Europa a niveles de la Guerra Fría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/guerra-ucrania-impulsa-gasto-militar-europa-niveles-guerra-fria_1_10145765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ac13d1-994b-4c87-8064-609eebd60c22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La guerra en Ucrania impulsa el gasto militar en Europa a niveles de la Guerra Fría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estallido de la guerra en Ucrania provocó el mayor incremento del gasto militar en Europa en los últimos 30 años, informó el Instituto Internacional de la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés)</p></div><p class="article-text">
        El gasto en defensa de Europa central y occidental ya es mayor que el del &uacute;ltimo a&ntilde;o de la Guerra Fr&iacute;a. Seg&uacute;n el informe anual del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, en 2022 alcanz&oacute; el m&aacute;ximo hist&oacute;rico de 2,24 billones de d&oacute;lares en todo el mundo [unos 2,02 billones de euros].
    </p><p class="article-text">
        El estallido de la guerra en Ucrania provoc&oacute; el mayor incremento del gasto militar en Europa en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, inform&oacute; el Instituto Internacional de la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en ingl&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las estimaciones del centro de estudios, el gasto de los pa&iacute;ses de Europa central y occidental fue un 30% superior al de hace diez a&ntilde;os, alcanzando los 345.000 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 311.000 millones de euros]. La suma es, en t&eacute;rminos reales, mayor que la de 1989, &uacute;ltimo a&ntilde;o de la Guerra Fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Alemania es una de las naciones que han roto con el pasado reciente. El <em>zeitenwende</em> (punto de inflexi&oacute;n) anunciado en 2022 por el canciller, Olaf Scholz, ha significado el mayor rearme del pa&iacute;s desde la Segunda Guerra Mundial. El presupuesto militar alem&aacute;n ocup&oacute; la s&eacute;ptima posici&oacute;n mundial el a&ntilde;o pasado, por detr&aacute;s del de Estados Unidos, China, Rusia, India, Arabia Saud&iacute; y Reino Unido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n previstos nuevos aumentos del gasto. Alemania cre&oacute; el a&ntilde;o pasado un fondo extrapresupuestario de 105.000 millones de d&oacute;lares que a partir de 2023 se destinar&aacute; a mejorar la capacidad militar de sus fuerzas armadas.
    </p><p class="article-text">
        Francia, Corea del Sur y Jap&oacute;n ocupan los otros tres puestos hasta completar la lista de los primeros diez pa&iacute;ses por su gasto en defensa.
    </p><p class="article-text">
        Con 68.500 millones de d&oacute;lares [unos 61.720 millones de euros], el Reino Unido es el pa&iacute;s de Europa central y occidental que tuvo mayor gasto militar en 2022. De ese total, unos 2.500 millones de d&oacute;lares o el 3,6% se emplearon en ayudar financieramente a Ucrania [unos 2.253 millones de euros].
    </p><p class="article-text">
        Para Europa en su conjunto, incluyendo a Ucrania y a Rusia, el aumento en el gasto fue de un 13% interanual. Seg&uacute;n el informe del SIPRI, se trata del &ldquo;mayor incremento anual del gasto total europeo en la era posterior a la Guerra Fr&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que el gasto militar de Rusia creci&oacute; un 9,2%, hasta un total de aproximadamente 86.400 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 77.848 millones de euros], una cifra que signific&oacute; el 4,1% de su PIB del pa&iacute;s, frente al 3,7% que el gasto militar ruso hab&iacute;a representado en 2021 con relaci&oacute;n a su PIB.
    </p><p class="article-text">
        Tras un aumento del 640% en su gasto militar, Ucrania ocup&oacute; la posici&oacute;n und&eacute;cima mundial en 2022. La importancia relativa de su gasto en defensa es, con diferencia, la mayor: un 34% del PIB ucraniano.
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses con grandes incrementos interanuales son Finlandia, con un incremento de 36%; Lituania, con 27%; Suecia, con 12%; y Polonia, con 11%.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Diego Lopes da Silva, investigador senior del SIPRI dentro de su programa de gasto militar y producci&oacute;n de armamento, 2022 podr&iacute;a ser s&oacute;lo el comienzo de un rearme gigantesco. &ldquo;En Europa central y occidental, la invasi&oacute;n de Ucrania ha tenido un impacto inmediato en las decisiones de gasto militar&rdquo;, dijo: &ldquo;En varios gobiernos esto ha incluido planes plurianuales para aumentar el gasto. Por eso es razonable esperar que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os siga aumentando el gasto militar en Europa central y occidental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n de Ucrania por Vlad&iacute;mir Putin el 24 de febrero de 2022 ha sido un &ldquo;motor importante&rdquo; del gasto mundial en armamento, dice el informe, pero el gasto en defensa lleva dos d&eacute;cadas de aumento generalizado en todo el mundo. En 2014, los pa&iacute;ses miembros de la OTAN se hab&iacute;an comprometido a elevar su gasto en defensa hasta el 2% del PIB en 2024. Seg&uacute;n el informe del Sipri, 2022 fue el octavo a&ntilde;o consecutivo de incrementos en el gasto militar mundial.
    </p><p class="article-text">
        Con un total de 877.000 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 790.000 millones de euros], Estados Unidos sigue siendo con diferencia el pa&iacute;s con mayor gasto en defensa del mundo. Su gasto represent&oacute; el a&ntilde;o pasado el 39% del total mundial.
    </p><p class="article-text">
        Le sigue China, cuyo gasto militar ha aumentado durante 28 a&ntilde;os consecutivos, con una asignaci&oacute;n estimada de 292.000 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 263.000 millones de euros], lo que significa un 4,2% m&aacute;s que en 2021 y un 63% m&aacute;s que en 2013.
    </p><p class="article-text">
        Por detr&aacute;s de Rusia, India es el cuarto pa&iacute;s por su gasto militar en 2022. Destin&oacute; 81.400 millones de d&oacute;lares a la defensa [unos 73.340 millones de euros], un 6% m&aacute;s que en 2021 y un 47% m&aacute;s que en 2013. En parte es un reflejo de sus continuas tensiones fronterizas con China y con Pakist&aacute;n. Modernizar las infraestructuras y equipamiento de las fuerzas armadas en su disputada frontera con China represent&oacute; el 23% de su gasto militar.
    </p><p class="article-text">
        En Arabia Saud&iacute; el gasto militar alcanz&oacute; una cifra estimada de 75.000 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 67.580 millones de euros], un 16% m&aacute;s que en 2021. Es el primer aumento interanual desde 2018 y se explica por el liderazgo del reino en la coalici&oacute;n de pa&iacute;ses que intervienen desde 2015 en la guerra de Yemen. Despu&eacute;s de Ucrania, es el segundo pa&iacute;s por el peso relativo que el gasto militar tiene en su presupuesto: representa el 7,4% del PIB saud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El aumento continuado del gasto militar mundial en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la se&ntilde;al de que vivimos en un mundo cada vez m&aacute;s inseguro&rdquo; dijo Nan Tian, otro investigador senior del SIPRI dentro de su programa de gasto militar y producci&oacute;n de armamento. &ldquo;Los pa&iacute;ses est&aacute;n reforzando su potencia militar en respuesta a un entorno de seguridad que ven deteriorarse y para el que no preven mejoras dentro del futuro pr&oacute;ximo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el informe del SIPRI hay algunas se&ntilde;ales para la esperanza. El gasto militar de los pa&iacute;ses africanos fue de 39.400 millones de d&oacute;lares en 2022 [unos 35.500 millones de euros], lo que representa su primera disminuci&oacute;n desde 2018. El total para la regi&oacute;n fue un 5,3% inferior al de 2021, y un 6,4% inferior al de 2013.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Boffey]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/the-guardian/guerra-ucrania-impulsa-gasto-militar-europa-niveles-guerra-fria_1_10145765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Apr 2023 09:32:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guerra en Ucrania impulsa el gasto militar en Europa a niveles de la Guerra Fría]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Guerra en Ucrania,Rusia,Europa,Unión Europea,Unión Soviética,Guerra Fría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El recuerdo de la URSS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recuerdo-urss_129_9835320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1b32aff-9209-422c-a02c-6c778be8b9f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El recuerdo de la URSS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de la URSS se recuerda hoy como la de un fracaso, sostiene el autor, pero "hay sin embargo dos aspectos de su trayectoria que merecerían destacarse".</p></div><p class="article-text">
        Hace justo cien a&ntilde;os, el 30 de diciembre de 1922, se firmaba el tratado que creaba la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas, la URSS, el pa&iacute;s que marc&oacute; la historia del siglo XX hasta que fue disuelto en diciembre de 1991. A su existencia misma se la llev&oacute; puesta el colapso que termin&oacute; tambi&eacute;n con el r&eacute;gimen comunista. En 1991 desaparecieron ambos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia de la URSS se recuerda hoy como la de un fracaso. Entr&oacute; en una crisis en los a&ntilde;os &rsquo;80 que no pudo resolver y la Uni&oacute;n termin&oacute; disuelta y fragmentada. Pero, m&aacute;s que por ello, lo que recordamos es el fracaso moral del experimento comunista que le dio origen: el de una sociedad que surgi&oacute; de una Revoluci&oacute;n que promet&iacute;a libertad e igualdad, pero que termin&oacute; erigiendo un r&eacute;gimen pol&iacute;tico represivo y profundamente autoritario, dirigido por una nueva clase privilegiada.</strong> A nadie escapan los innumerables cr&iacute;menes del gobierno de Stalin, una mancha imborrable en esa historia. Cierto que a casi todos se les escapan los que insumi&oacute; erigir el sistema capitalista y sostenerlo hasta hoy, frente a los cuales las matanzas de Stalin quedan cortas. Pero esa es otra historia. Es un hecho que el de la URSS fue un fracaso pol&iacute;tico y moral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay sin embargo dos aspectos de su trayectoria que merecer&iacute;an destacarse, por el logro sorprendente e inigualado que representaron. El primero fue lo que signific&oacute; como modo de desmantelar un imperio y fundar relaciones m&aacute;s sim&eacute;tricas entre los pueblos. La URSS se cre&oacute; sobre la estructura territorial que ten&iacute;a el Imperio Ruso, la gigantesca porci&oacute;n del planeta que hab&iacute;an ido ocupado los zares de Rusia en una expansi&oacute;n que hab&iacute;a aplastado la autonom&iacute;a de decenas de pueblos, muchos de los cuales se hab&iacute;an visto forzados a &ldquo;rusificarse&rdquo;. Algo parecido a lo que, por la misma &eacute;poca, hab&iacute;an hecho los reyes de otros imperios, como el espa&ntilde;ol, el brit&aacute;nico o el franc&eacute;s. Los comunistas que llegaron al poder en 1917 eran enemigos de todo imperialismo y ten&iacute;an un firme compromiso con el derecho de cada naci&oacute;n a la autodeterminaci&oacute;n. Aunque eran en su mayor&iacute;a rusos, imaginaron una nueva uni&oacute;n federativa entre los pueblos que aspiraba a colocarlos a todos en plano de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se firm&oacute; el tratado que creaba la URSS hab&iacute;a en su territorio 182 grupos &eacute;tnicos que hablaban 149 lenguas diferentes. Hab&iacute;a cristianos de todos los credos, jud&iacute;os, musulmanes, budistas, etc&eacute;tera. Pensar una estructura estatal que pudiese albergarlos en pie de igualdad no era un desaf&iacute;o menor. El tratado de la URSS estableci&oacute; una organizaci&oacute;n federativa que pon&iacute;a a Rusia como una m&aacute;s entre 15 rep&uacute;blicas aut&oacute;nomas que tendr&iacute;an derecho de secesi&oacute;n, constituci&oacute;n propia, &oacute;rganos supremos de poder e incluso representaci&oacute;n diplom&aacute;tica propia, si as&iacute; lo deseaban. A su vez, dentro de algunas de ellas se reconoc&iacute;an territorios &eacute;tnicos que gozar&iacute;an de derechos y autonom&iacute;as especiales. La propia Rusia quedaba tambi&eacute;n reorganizada como una federaci&oacute;n que conten&iacute;a una variedad de rep&uacute;blicas, regiones y distritos aut&oacute;nomos. El Poder Legislativo de la URSS ser&iacute;a bicameral, con una de las c&aacute;maras reservada a los representantes de cada nacionalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que, en un pa&iacute;s que terminar&iacute;a gobernado en forma dictatorial, algunos de estos derechos quedar&iacute;an en letra muerta. Pero es interesante destacar que en los primeros a&ntilde;os el esfuerzo democratizador fue genuino. De hecho, el tratado de la URSS dibuj&oacute; pa&iacute;ses para algunos grupos &eacute;tnicos que en verdad no los ten&iacute;an, ni hab&iacute;an desarrollado previamente instituciones propias. Para varios pueblos que todav&iacute;a no ten&iacute;an una cultura escrita, se crearon alfabetos propios (evitando el cir&iacute;lico que usaban los rusos) y se foment&oacute; el florecimiento de literaturas nacionales. En los primeros a&ntilde;os se llevaron adelante pol&iacute;ticas de &ldquo;indigenizaci&oacute;n&rdquo;: pusieron gran energ&iacute;a en la promoci&oacute;n de cada cultura y en la formaci&oacute;n de cuadros dirigentes propios de cada grupo. El control centralista e ideol&oacute;gico que se reservaba el Partido Comunista convivi&oacute; as&iacute; con un impulso igualitarista en lo que ten&iacute;a que ver con las relaciones entre rusos y no rusos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el ascenso de Stalin en la d&eacute;cada de 1930 buena parte de esto se revertir&iacute;a. Stalin volvi&oacute; a impulsar algunas medidas <em>rusificadoras</em> y trat&oacute; a algunos grupos &eacute;tnicos como enemigos pol&iacute;ticos, lo que deriv&oacute; en castigos colectivos para todos sus miembros (incluyendo la deportaci&oacute;n). As&iacute; y todo, la estructura federativa de la URSS se mantuvo y el ideal de la igualdad y fraternidad entre las naciones sobrevivi&oacute;. Tras la muerte de Stalin dio varias muestras de vitalidad. Entre ellas, la in&eacute;dita transferencia de la pen&iacute;nsula de Crimea que se hizo en 1954, por la cual la estrat&eacute;gica zona, que pertenec&iacute;a a Rusia, fue obsequiada a Ucrania como gesto de amistad. Todav&iacute;a en marzo de 1991, meses antes del colapso de la URSS, se realiz&oacute; un refer&eacute;ndum en el que se consult&oacute; a la poblaci&oacute;n si quer&iacute;an sostener la uni&oacute;n. A pesar de que en algunas rep&uacute;blicas se lo boicote&oacute;, casi el 78% de la poblaci&oacute;n vot&oacute; por la conservaci&oacute;n, incluyendo en algunas zonas no rusas, como Ucrania, Uzbekist&aacute;n y otras. Hoy, con el imperialismo ruso desatado y en guerra cuesta imaginarlo, pero as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        Lo inusual que todo esto resulta se hace evidente con solo comparar la manera en que las otras potencias imperiales estaban tramitando su relaci&oacute;n con los pueblos que hab&iacute;an colonizado y que bien entrada la d&eacute;cada de 1960 todav&iacute;a viv&iacute;an bajo su yugo, sin derechos, obligados a adoptar su lengua y su cultura, explotados econ&oacute;micamente y violentados de mil maneras. Los procesos de descolonizaci&oacute;n en Asia y &Aacute;frica requirieron luchas tremendas, no pocas guerras espeluznantes &ndash;como las de Argelia o Vietnam&ndash; y por otra parte en algunos sitios fueron inconclusos. Todav&iacute;a hoy Francia controla directamente las monedas nacionales que usan <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46960005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">14 de sus ex colonias</a>. De hecho, sin el ejemplo sovi&eacute;tico, que cautiv&oacute; a muchos l&iacute;deres de pueblos oprimidos, la propia descolonizaci&oacute;n seguramente habr&iacute;a sido m&aacute;s tard&iacute;a y dif&iacute;cil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo logro del URSS digno de recuerdo es el sistema de planificaci&oacute;n econ&oacute;mica que por primera vez se ensay&oacute; all&iacute;. Los sovi&eacute;ticos implementaron un modelo de toma de decisiones y gesti&oacute;n de la econom&iacute;a que pr&aacute;cticamente prescindi&oacute; del mercado. Durante 60 a&ntilde;os la totalidad de las decisiones econ&oacute;micas &ndash;desde la construcci&oacute;n de una represa hasta la fabricaci&oacute;n del &uacute;ltimo alfiler&ndash; se tomaron administrativamente, sin mediaci&oacute;n de mecanismos mercantiles. El GOSPLAN (Comit&eacute; Estatal de Planificaci&oacute;n) que Rusia hab&iacute;a establecido en 1921 se expandir&iacute;a a toda la Uni&oacute;n poco despu&eacute;s, y tomar&iacute;a en sus manos un complejo modelo de c&aacute;lculos matem&aacute;ticos y decisiones pol&iacute;tico-administrativas que no solo permiti&oacute; manejar una econom&iacute;a de tama&ntilde;o colosal durante d&eacute;cadas, sino que tambi&eacute;n consigui&oacute; convertir lo que era un pa&iacute;s campesino atrasado en una potencia mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin experiencias ni muchos antecedentes en el que basarse, el GOSPLAN invent&oacute; un modo de planificaci&oacute;n que, visto retrospectivamente, era el m&aacute;s tosco que pudiese imaginarse. Hoy sabemos que, puestos a planificar una econom&iacute;a, tendr&iacute;amos opciones mucho mejores. Adem&aacute;s, tuvo que implementarlo en una &eacute;poca en la que las comunicaciones se hac&iacute;an por correo o tel&eacute;grafo y en la que no exist&iacute;an las computadoras. &iexcl;Ni siquiera las calculadoras! B&aacute;sicamente, se trataba de algunos cientos de matem&aacute;ticos en un edificio, recibiendo informes y pedidos de millones de productores y haciendo cuentas con papel y l&aacute;piz, para asegurar que cada insumo necesario llegase a cada uno de ellos para que, a su vez, pudiesen producir lo que les indicaban que produjeran. Desperdigados por un espacio que ocupaba un tercio del planeta, esos productores ten&iacute;an que abastecer a todo el pa&iacute;s de todo lo necesario para la vida social. Desde calzoncillos hasta tractores, desde plutonio para centrales nucleares hasta chupetines. Todo, seg&uacute;n lo que indicaban un plan y sin mediar mecanismos de mercado.&nbsp; El sistema de planificaci&oacute;n sovi&eacute;tica tuvo muchas falencias. Pero a la vez, que haya funcionado durante tanto tiempo es prueba m&aacute;s que suficiente de que existen alternativas reales, concretas, tangibles y probadas al mercado como asignador de recursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy que el capitalismo de libre mercado agrega, a sus padecimientos de siempre, la certeza de un colapso ecol&oacute;gico pr&oacute;ximo, y hoy que las guerras e imperialismos siguen ensombreci&eacute;ndonos, no est&aacute; de m&aacute;s recordar algunos de los legados que dej&oacute; el &uacute;ltimo intento consistente de dejar todo eso atr&aacute;s, en la prehistoria humana. Incluso si termin&oacute; en un fracaso.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>EA</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Adamovsky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/recuerdo-urss_129_9835320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jan 2023 04:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El recuerdo de la URSS]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Unión Soviética,URSS,Stalin]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Larga vida y joven muerte de la perestroika soviética]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/larga-vida-joven-muerte-perestroika-sovietica_129_9277271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ead2f535-fc6b-45e2-8c4d-4fa4666c8887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Larga vida y joven muerte de la perestroika soviética"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ex presidente de la Unión Soviética, murió en Moscú a los 91 años Mijail Gorbachov después de una larga enfermedad. Como último secretario general del Partido Comunista soviético puso fin a la Guerra Fría con EEUU y en 1990 recibió el Premio Nobel de la Paz. Pero no logró evitar la disolución de la Unión Soviética, un colapso cuyos ecos se prolongan en las actuales operaciones militares rusas ordenadas por Vladimir Putin en Ucrania.</p></div><p class="article-text">
        A nadie dej&oacute; de sorpender cuando en 1985 fue el nombre de<strong> Mijail Gorbhachov</strong> el que se oy&oacute; al fin de la reuni&oacute;n del Politbur&oacute; que deb&iacute;a elegir al sucesor de <strong>Konstantin Chernenko</strong>. El candidato que hab&iacute;a sido citado m&aacute;s veces como favorito (no hab&iacute;a candidatas, nunca hubo) era <strong>Viktor Grischin</strong>, de 68 a&ntilde;os. Otro exponenente de la gerontocracia comunista que durante medio siglo hab&iacute;a gobernado desde el Kremlin a la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. Despu&eacute;s de <strong>Leonid Brezhnev</strong>, muerto a los 76 a&ntilde;os en 1982, hab&iacute;a gobernado <strong>Yuri Andropov</strong>, elegido a los 68 a&ntilde;os. Despu&eacute;s de s&oacute;lo dos a&ntilde;os, fue sucedido por  <strong>Chernenko</strong>, que, elegido a los 73,<strong>  </strong>hab&iacute;a muerto el 10 de marzo de 1985. Esta vez, el Partido sigui&oacute; la recomendaci&oacute;n de <strong>Andropov</strong>, <strong>ex director de la KGB</strong>, antes de morir: &ldquo;Elijan a un joven, <strong>elijan a Gorbachov,</strong> porque es el &uacute;nico que puede relanzar al pa&iacute;s, poner en pie a la URSS, y hacer que el Partido, que se est&aacute; quedando sin aire, recobre aliento para seguir avanzando con su misi&oacute;n mundial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute; que <strong>el 11 de marzo de 1985, a los 53 a&ntilde;os de su edad, Mijail Sergueievich Gorbachov</strong>, que s&oacute;lo desde hac&iacute;a poco tiempo era miembro efectivo del Politubur&oacute;, el &oacute;rgano de gobierno supremo de la URSS,  se vio <strong>sentado en el sill&oacute;n del </strong><em><strong>Gen Sek</strong></em><strong>, el Secretario General del Partido Comunista de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica (PCUS)</strong>. Era la coronaci&oacute;n de una larga carrera, aunque por fuerza m&aacute;s breve que la de sus m&aacute;s provectos rivales para ocupar el sill&oacute;n. La hab&iacute;a iniciado en su juventud en Crimea, el territorio peninsular en el Mar Negro que hoy disputan a Rusia los ej&eacute;rcitos de Ucrania. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo invita a creer que, como cada día de su vida, Vladimir Putin llorará más la muerte de la Unión Soviética que la de Mijail Gorbachov, aquel jerarca soviético que llevó a su caída y disolución en 1991. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El joven Mijail, nacido en 1931, <strong>hab&iacute;a vivido el 'deshielo' de la era post-estaliniana</strong>. Hab&iacute;a vivido la &eacute;poca de <strong>Nikita Kruschov</strong>, ucraniano, que tantas esperanzas hab&iacute;a suscitado en los cuadros m&aacute;s din&aacute;micos del Partido Comunista. Tambi&eacute;n hab&iacute;a sido <strong>en Crimea </strong>donde hab&iacute;a nacido, junto a su carrera, su fortuna pol&iacute;tica. A las playas sobre el Mar Negro <strong>hab&iacute;a acompa&ntilde;ado de vacaciones</strong>, como Secretario del PCUS para la regi&oacute;n, <strong>al poderoso jefe de la KGB,</strong> <strong>Andropov</strong>, que lo hab&iacute;a colocado bajo su protecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ya <strong>la sola imagen de Mijail Gorbachov fue una revoluci&oacute;n</strong>. El hecho de que <strong>apareciera en p&uacute;blico con su esposa Raissa</strong>, de que quisiera recorrer la URSS y buscara hablar sin vallas con la gente, todo esto luc&iacute;a como un nuevo deshielo. Donde llegaba, Gorbachov explicaba que el pa&iacute;s necesitaba una aceleraci&oacute;n para recuperar el terreno perdido en relaci&oacute;n con Occidente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La situaci&oacute;n sovi&eacute;tica, como no se le escapaba a nadie en la KGB, y mucho menos a Andropov, </strong><em><strong>il capo di tutti i capi</strong></em><strong> del espionaje sovi&eacute;tico, era desastrosa. </strong>Al estancamiento econ&oacute;nomico de la era Leonid Brezhnev hab&iacute;a seguido, en la segunda mitad de la d&eacute;cada de 1970, el relanzamiento de la carrera armament&iacute;stica. Ronald Reagan le hab&iacute;a dado un golpe fatal con su programa de Star Wars, que hab&iacute;a hecho vibrar de p&aacute;nico a altos cargos de las FFAA sovi&eacute;ticas. Y el robustecido armamentismo hab&iacute;a devorado recursos del Estado, sistem&aacute;ticamente sustra&iacute;dos a la construcci&oacute;n de la infraestructura necesaria para reencaminar la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        La <strong>URRS fracasaba en la producci&oacute;n de bienes de consumo de calidad aceptable</strong> para una poblaci&oacute;n que cada vez los demandaba en mayor grado, y era m&aacute;s intolerante sobre su baja calidad. Los <strong>gastos militares se elevaban</strong>,<strong> </strong>hasta alturas casi lun&aacute;ticas en proporci&oacute;n al resto del presupuesto. La <strong>aventura intervencionista militar en el 'Vietnam ruso&ldquo;, Afganist&aacute;n, donde las tropas del Ej&eacute;rcito Rojo hab&iacute;an ingresado para salvar al Comunismo del 'avance capitalista'</strong>, desangraba a la URSS de recursos, hombres, y moral. A los incentivos a la productividad, en el programa de aceleraci&oacute;n industrial sovi&eacute;tico, sigui&oacute; el plan de vincular el trabajo al salario, poniendo fin a un punto clave en el ideario fundacional de la Revoluci&oacute;n Bolchevique de 1917, el igualitarismo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fue entonces que llegaron la </strong><em><strong>Perestroika </strong></em><strong>y la </strong><em><strong>Glasnost</strong></em><strong> de Gorbachov. </strong>La primera, <em><strong>reestructuraci&oacute;n</strong></em> del sistema econ&oacute;mico sovi&eacute;tico con la introducci&oacute;n de poderos&iacute;simos elementos de mercado. La segunda, el principio liberal de <em><strong>transparencia</strong></em>, de <strong>publicidad de los actos de gobierno</strong>, con la cual Gorbachov buscaba ganarse un consenso popular. 
    </p><p class="article-text">
        De la mano de todo lo anterior march&oacute; la <strong>trasformaci&oacute;n pol&iacute;tica</strong>. Ya no m&aacute;s viejos conservadores en los puestos clave, en el gobierno y en el Partido. El georgiano <strong>Eduard Shevardnadze</strong>&nbsp;tomaba a su cargo el <strong>Ministerio de Relaciones Exteriores</strong>, y reemplazaba al gris Andrei Gromyko, sobreviviente de los tiempos de Stalin. El f&iacute;sico disidente&nbsp;<strong>Andrei Saj&aacute;rov volv&iacute;a a Mosc&uacute; desde el exilio interno</strong>. En el Congreso del PCUS por primera vez hab&iacute;a una corriente interna, y esa corriente interna nueva era una plataforma democr&aacute;tica. Y finalmente Gorbachov no tuvo miedo en enfrentar el gran tab&uacute; sovi&eacute;tico que era, y es, el gran t&oacute;tem occidental, las <strong>elecciones libres.</strong> En 1990 lleg&oacute; la <strong>hist&oacute;rica abolici&oacute;n del art&iacute;culo 6&deg; de la Constituci&oacute;n Sovi&eacute;tica, que establec&iacute;a el rol del Partido Comunista</strong> como &uacute;nico gu&iacute;a para la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La primera en creeer en Gorbachov fue Margaret Thathcher: &quot;We can do business together&quot;. Pero después siguieron los tratados de limitación de pruebas nucleares y de misiles intercontinentales, con Reagan, y con George H. Bush, el padre de W.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El resto de la historia es la parte mejor conocida en Occidente. El <em>Gensek</em> trataba de convencer a Occidente que frenara la carrera armamentista. La<strong> primera en creeer en Gorbachov fue Margaret Thathcher: &ldquo;</strong><em><strong>We can do business together</strong></em><strong>&rdquo;.</strong> En su primer encuentro con Reagan, en Ginebra, el presidente republicano se mostr&oacute; receloso. Pero despu&eacute;s siguieron los <strong>tratados de limitaci&oacute;n de pruebas nucleares y de misiles intercontinentales, con Reagan, y con George H. Bush</strong>, el padre de W. <strong>Cay&oacute; en 1989 el Muro de Berl&iacute;n</strong>, y de Alemania Popular a Bulgaria, de Hungr&iacute;a a Polonia, los pa&iacute;ses de Europa Oriental, gobernados desde la posguerra por el Partido Comunista, llamaron a elecciones pluripartidarias.
    </p><p class="article-text">
        La URSS pod&iacute;a ahora dedicar sus recursos a mejorar la suerte de sus conciudadanos. Acaso. Pero, acaso tambi&eacute;n, ya fuera demasiado tarde. En <strong>1991</strong> lleg&oacute; la <strong>disoluci&oacute;n de la URSS</strong>. Se fund&oacute; la Federaci&oacute;n Rusa, y desde los pa&iacute;ses b&aacute;lticos hasta el Asia Central, desde el C&aacute;ucaso hasta Ucrania, ex rep&uacute;blicas socialistas sovi&eacute;ticas procuraron y consiguieron su independencia. 
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov sali&oacute; del gobierno, para no regresar a &eacute;l nunca m&aacute;s. Sufri&oacute; el mayor golpe personal en 1999 con la <strong>muerte de la amada Raissa</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En el gobierno de&nbsp;<strong>Vladimir Putin, Gorbachov fue revalorizado como figura</strong> del pasado. Por primera vez, volv&iacute;a a ser alguien m&aacute;s que el viejito que iba a un local cercano a la Plaza Roja a comer una muzza con su nietita en una publicidad de Pizza Hut. El <strong>presidente ruso, incluso, le daba a su antecesor sovi&eacute;tico un rol de representaci&oacute;n internacional </strong>en varias misiones. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Vladimir Vladimirovich dio un giro autoritario, Mijail Sergueievich tom&oacute; distancia del Kremlin. Muchas veces critic&oacute; las decisiones de Putin. Junto con el oligarca Aleksandr Lebedev, Gorbachov lleg&oacute; a ser <strong>uno de los propietarios del diario opositor </strong><em><strong>Novaya Gazeta</strong></em>, para el cual trabajaba Anna Politkovskaya, la periodista de investigaci&oacute;n asesinada.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2021, cuando Gorbachov cumpli&oacute; 90 a&ntilde;os, el portavoz del Kremlin, en di&aacute;logo con el periodismo, dijo simplemente que el actual gobierno ruso considera a Gorbachov &ldquo;con gran respeto&rdquo;, porque el ex <em>Gensek</em> era una fundamental &ldquo;parte de la Historia&rdquo;. A pesar de las proficuas condolencias expresadas este mi&eacute;rcoles, todo invita a pensar que, como en cada d&iacute;a de su vida y de su gobierno, <strong>Vladimir Putin llorar&aacute; m&aacute;s la muerte de la URSS que la de aquel jerarca sovi&eacute;tico que llev&oacute; a su ca&iacute;da</strong> y disoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfredo Grieco y Bavio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/larga-vida-joven-muerte-perestroika-sovietica_129_9277271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Aug 2022 12:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Larga vida y joven muerte de la perestroika soviética]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Unión Soviética,Rusia,Mijail Gorbachov,Vladimir Putin,Guerra en Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió Mijail Gorbachov, el último líder soviético]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/murio-mijail-gorbachov-ultimo-lider-sovietico_1_9277103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dff5a505-6967-490d-a081-051be0c365d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió Mijail Gorbachov, el último líder soviético"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mijail Gorbachov, el último líder de la Unión Soviética, falleció hoy, a los 91 años, en el Hospital Clínico Central de Moscú, informaron las agencias rusas Novosti y Sputnik.</p></div><p class="article-text">
        El exdirigente sovi&eacute;tico Mijail Gorbachov, art&iacute;fice de los primeros pasos de la Rusia moderna, muri&oacute; este martes en un hospital de Mosc&uacute; a los 91 a&ntilde;os de edad. 
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov falleci&oacute; tras una larga enfermedad, seg&uacute;n el Hospital Cl&iacute;nico Central, informa la agencia Interfax. 
    </p><p class="article-text">
        El ex l&iacute;der dirigi&oacute; la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica entre 1985 a 1991, primero al frente del Comit&eacute; Central del Partido Comunista y del Soviet Supremo y ya despu&eacute;s como presidente. 
    </p><p class="article-text">
        Su carrera culmin&oacute; en 1991, cuando dimiti&oacute; tras el acuerdo de disoluci&oacute;n suscrito con Bielorrusia y Ucrania, ya con el Tel&oacute;n de Acero en retirada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Premio Nobel de la Paz en 1990</strong>, simboliza el fin de una era para la otrora poderosa Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y su legado sigue siendo inc&oacute;modo en ciertos sectores, de tal forma que su imagen no es&nbsp;igualmente venerada que la de otros dirigentes asociados a &eacute;pocas de grandeza.
    </p><p class="article-text">
        El actual presidente, Vladimir Putin, le ha reconocido no obstante como uno de los estadistas m&aacute;s importantes de la historia a nivel mundial, pero lo cierto es que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os permanec&iacute;a en un discreto segundo plano pol&iacute;tico. No consta ning&uacute;n pronunciamiento oficial sobre el actual conflicto b&eacute;lico en Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Gorbachov insisti&oacute; en marzo de 2021, al cumplir 90 a&ntilde;os, en su defensa de la Perestroika, la pol&iacute;tica reformista que abri&oacute; las puertas de lo que hoy es Rusia, sigue siendo su gran legado pol&iacute;tico. Considera esta iniciativa su mayor logro pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy completamente convencido de que era necesaria y de que nos movimos en la direcci&oacute;n correcta&rdquo;, dijo entonces en una entrevista a la agencia TASS, al recordar una etapa en la que &ldquo;el pueblo gan&oacute; libertad&rdquo; y se puso fin a &ldquo;un sistema totalitario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        IG
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/murio-mijail-gorbachov-ultimo-lider-sovietico_1_9277103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Aug 2022 20:54:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió Mijail Gorbachov, el último líder soviético]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mijail Gorbachov,Rusia,Unión Soviética,URSS,Premio Nobel de la Paz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vladimir Putin niega planes de resucitar el Imperio ruso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/putin-niega-planes-resucitar-imperio-ruso-reconocimiento-donbas_1_8771323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a500a04-d95c-4d61-9ebe-f8f79d97d4d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vladimir Putin niega planes de resucitar el Imperio ruso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo programa de política exterior para Moscú que consista en resucitar al Imperio zarista o en reconstruir territorial o políticamente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) fue desmentido el martes por el presidente ruso</p></div><p class="article-text">
        El <strong>presidente de Rusia</strong>, <strong>Vladimir Putin</strong>,<strong> neg&oacute;</strong> este martes <strong>planes de restaurar el imperio ruso</strong> tras el <strong>reconocimiento</strong> de las rep&uacute;blicas separatistas prorrusas <strong>de Donetsk y de Lugansk</strong>, en el <strong>este de Ucrania</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Hab&iacute;a previsto</strong> que habr&iacute;a <strong>especulaciones</strong> sobre ese tema, el de la restauraci&oacute;n del imperio ruso&rdquo;, <strong>dijo Putin</strong> durante una r<strong>euni&oacute;n en Mosc&uacute; </strong>con <strong>su hom&oacute;logo azerbaiyano, Ilham Al&iacute;ev</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>jefe del Kremlin</strong> asegur&oacute; que estas afirmaciones &ldquo;no se corresponden con la realidad en absoluto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agreg&oacute; que, <strong>despu&eacute;s de la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</strong>, <strong>Rusia</strong> acept&oacute; la <strong>nueva realidad geopol&iacute;tica</strong> y trabaja intensamente para fomentar su cooperaci&oacute;n con los pa&iacute;ses surgidos en el espacio postsovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ucrania</strong> y <strong>varios pa&iacute;ses del Este de Europa</strong> han <strong>acusado</strong> hoy <strong>a Putin</strong> de <strong>querer revivir la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</strong>, que se desintegr&oacute; hace ya m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, adem&aacute;s de mostrar su <strong>temor</strong> a que <strong>Mosc&uacute; prosiga con su actitud en otras rep&uacute;blicas</strong> que pertenecieron a esa antigua superpotencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En un discurso dirigido al Ejército, el ministro ucraniano de Defensa no evitó el énfasis y ni siquiera la hipérbole: Moscú, dijo Oleksii Réznikov, quiere una nueva URSS &quot;con un nuevo Pacto de Varsovia&quot; y &quot;un nuevo Muro de Berlín&quot;. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El <strong>ministro ucraniano de Defensa, Oleksii R&eacute;znikov</strong>, dijo hoy que <strong>Rusia dio otro paso para reavivar la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</strong> tras el <strong>reconocimiento de Donetsk y Lugansk</strong> y el <strong>env&iacute;o de tropas rusas a esos territorios</strong> en el <strong>este de Ucrania</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En un discurso dirigido al Ej&eacute;rcito, el <strong>titular de Defensa ucraniano no evit&oacute; el &eacute;nfasis. Afirm&oacute; que Rusia quiere</strong> el renacimiento de la URSS &ldquo;con un <strong>nuevo Pacto de Varsovia</strong>&rdquo;, el acuerdo militar sovi&eacute;tico creado en respuesta a la OTAN (que sin embargo ya tiene un <a href="https://ame1.org.es/herederos-del-pacto-de-varsovia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">heredero</a> en funciones), y &ldquo;<strong>un nuevo Muro de Berl&iacute;n</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el <strong>ministro polaco de Defensa, Mariusz Blaszczak</strong>, <strong>pidi&oacute;</strong> este martes <strong>&ldquo;sanciones serias, no simb&oacute;licas&rdquo; contra Mosc&uacute;</strong>, pues seg&uacute;n &eacute;l &ldquo;s&oacute;lo as&iacute; se impedir&aacute; la &rdquo;vuelta del imperio sovi&eacute;tico&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a la prensa en Varsovia, el ministro subray&oacute; que unas sanciones poco contundentes contra Rusia &ldquo;solo conseguir&aacute;n que el agresor se vuelva m&aacute;s atrevido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>ministra checa de Defensa, Jana Cernochova</strong>, tambi&eacute;n <strong>interpret&oacute;</strong> hoy la decisi&oacute;n del presidente ruso de reconocer la independencia de las regiones ucranianas de Donetsk y Lugansk como <strong>un intento de recomponer la extinta Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <em>AGB con informaci&oacute;n de agencias</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/putin-niega-planes-resucitar-imperio-ruso-reconocimiento-donbas_1_8771323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Feb 2022 15:20:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vladimir Putin niega planes de resucitar el Imperio ruso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Ucrania,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Get back” y el encanto del pasado en un presente sin futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/get-back-encanto-pasado-presente-futuro_1_8659258.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb25c4c4-a7db-4c55-a213-fbdf6e843055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Get back” y el encanto del pasado en un presente sin futuro"></p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os antes de meterse con Los Beatles, Peter Jackson puso en pr&aacute;ctica su experticia de narrador visual en <em>They Shall Not Grow Old.</em> La pel&iacute;cula se construy&oacute; sobre la base de im&aacute;genes originales de la monstruosa conflagraci&oacute;n que azot&oacute; a Europa entre 1914 y 1918, y que pertenecen a los archivos del Museo Imperial de la Guerra. Jackson cambi&oacute; el blanco y negro por un color modernizado. Present&oacute; el conflicto con mayor nitidez, para hacer honor al t&iacute;tulo del documental. Se le critic&oacute; haber traicionado la experiencia original de aquel conflicto. En <em>Get Back </em>utiliz&oacute; en parte el mismo procedimiento y criterio (la juventud permanente), aunque, en este caso, cosech&oacute; unanimidades. Al igual que en la guerra del 14, Jackon fungi&oacute; como exhumador. No solo hab&iacute;a que arrojar luz sobre lo que hab&iacute;a ocurrido con Los Beatles en 1969, antes de su separaci&oacute;n, sino darle una irradiaci&oacute;n extraordinaria a las situaciones que hab&iacute;an sido filmadas en 16 mil&iacute;metros. La tecnolog&iacute;a le permiti&oacute; reconvertir un ambiente agrisado en otro que esplende. El artificio de Jackson, se&ntilde;ala Adam Gopnik, columnista de <em>The New Yorker</em>, &ldquo;ha iluminado nuestro estado de &aacute;nimo&rdquo;. Parte de la potencia del documental no es musical sino retiniana. La m&uacute;sica sigue siendo la misma, mejor mezclada y masterizada, claro (la nitidez sonora se perfecciona a medida que envejecemos). Pero la hemos escuchado con los mismos ambiguos sentimientos que en el pasado (me recuerdo entrando y saliendo del Multicine de la calle Lavalle, en 1976, donde se exhib&iacute;a <em>Let it be</em>). El cambio ha pasado por los ojos. &ldquo;Se adaptaron a una luz m&aacute;s brillante con un nuevo estado de &aacute;nimo feliz&rdquo;, dijo Gopnik. <em>Get back</em>&cedil;en ese sentido, es una <em>re-visi&oacute;n</em>. Desde esa perspectiva, no nos importa escuchar tres veces seguidas la misma canci&oacute;n, con sus pifies y resoluciones a medias. Lo que vale es nuestra condici&oacute;n de intrusos en la escena desconocida. Con esa p&aacute;tina de nuevo fulgor, los Beatles parecen &ldquo;fieles a cualquier &eacute;poca en la que los veamos&rdquo;. Una de las razones de esa victoria es, seg&uacute;n Gopnik, que ellos &ldquo;nacieron brillantes&rdquo; y nunca podr&iacute;an ser mera fantasmagor&iacute;a. Sin embargo, nada puede ser atemporal. <strong>La sorpresa y el regocijo dejan aflorar tambi&eacute;n la nostalgia, de todo tipo, que edulcora este tiempo sin horizontes.&nbsp;</strong>
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        La m&uacute;sica, se&ntilde;alan Sandra Garrido y Jane W. Davison en<a href="https://books.google.com.ar/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=UM2NDwAAQBAJ&amp;oi=fnd&amp;pg=PR5&amp;dq=Music,+Nostalgia+and+Memory.+Historical+and+Psychological+Perspectives&amp;ots=1x2dy0MFR5&amp;sig=zQBPLR7K1Ohtvx4bYxKn60pczV0#v=onepage&amp;q=Music%2C%20Nostalgia%20and%20Memory.%20Historical%20and%20Psychological%20Perspectives&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://books.google.com.ar/books?hl=es&amp;lr=&amp;id=UM2NDwAAQBAJ&amp;oi=fnd&amp;pg=PR5&amp;dq=Music,+Nostalgia+and+Memory.+Historical+and+Psychological+Perspectives&amp;ots=1x2dy0MFR5&amp;sig=zQBPLR7K1Ohtvx4bYxKn60pczV0#v=onepage&amp;q=Music%2C%20Nostalgia%20and%20Memory.%20Historical%20and%20Psychological%20Perspectives&amp;f=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Music, Nostalgia and Memory. Historical and Psychological Perspectives</em></a>, es uno de los desencadenantes m&aacute;s poderosos de esa a&ntilde;oranza. Unos pocos compases pueden ser poderosamente evocadores. &ldquo;De hecho, se ha comprobado que la nostalgia se desencadena m&aacute;s a menudo por la m&uacute;sica que por otros est&iacute;mulos&rdquo;. Claro que tambi&eacute;n depender&aacute; de la econom&iacute;a nost&aacute;lgica del oyente, su grado de propensi&oacute;n a caer en ese estado de &aacute;nimo. Los Beatles suelen estimular escuchas fuertemente autobiogr&aacute;ficas. Reclaman no obstante valoraciones superadoras. Fueron ellos los que impusieron una doxa prestada del modernismo cultural:&nbsp; la del progreso art&iacute;stico. Avanzar sin transar. En pocos a&ntilde;os, digamos de <em>Revolver</em> a <em>Abbey road</em>, realizaron una verdadera revoluci&oacute;n (ampliaron la forma canci&oacute;n, la pusieron en di&aacute;logo con diferentes tradiciones: la academia, la electr&oacute;nica, las alteridades). La idea de la superaci&oacute;n permanente sucumbi&oacute; como otros desencantos. <em>Get back</em>, con sus 50 a&ntilde;os a cuestas, provoca efectos curiosos: no hace m&aacute;s que reforzar desde el presente una corriente instalada desde el cambio de siglo, y que Simon Reynolds llam&oacute; la &ldquo;retroman&iacute;a&rdquo;, es decir, una &ldquo;locura&rdquo; memorialista marcada por reuniones de bancas, discos tributos, box sets, festivales de aniversario y presentaciones en vivo de &aacute;lbumes cl&aacute;sicos. &ldquo;Cada nuevo a&ntilde;o es mejor que el anterior para la m&uacute;sica de anta&ntilde;o. &iquest;Ser&aacute; que el mayor peligro para el futuro de nuestra cultura musical es . . .el&nbsp; pasado?&rdquo;, se preguntaba cuando todav&iacute;a no se hab&iacute;an desplegado las plataformas de <em>streaming</em> y las actuales formas de almacenamiento total. Un siglo, por lo tanto, bajo la primac&iacute;a del prefijo &ldquo;re&rdquo;: reactivaciones, reediciones, remakes, recreaciones. Una &ldquo;retrospecci&oacute;n sin fin&rdquo; que cada a&ntilde;o tra&iacute;a una nueva oleada de aniversarios, con su consiguiente exceso de biograf&iacute;as, documentales,<em> biopics</em> y ediciones conmemorativas. Lo retro es un fetiche autoconsciente por la estilizaci&oacute;n de &eacute;poca expresada a trav&eacute;s de pastiches y citas. Habr&iacute;a que a&ntilde;adir: el ejercicio de estilo. La copia que se despega del original, entre otras razones porque el referente verdadero qued&oacute; demasiado lejos. <em>Get back </em>recupera un origen que relega a la condici&oacute;n de simulacros a la saga de imitadores.&nbsp; Esa superioridad es, tambi&eacute;n, su punto d&eacute;bil porque nos remite sin escalas a un para&iacute;so perdido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Get back recupera un origen que relega a la condición de simulacros a la saga de imitadores.  Esa superioridad es, también, su punto débil porque nos remite sin escalas a un paraíso perdido.

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No es el prop&oacute;sito de esta columna hablar solamente de m&uacute;sica sino arrojar luz, si se quiere, sobre otras modalidades de la nostalgia que han acompa&ntilde;ado lo que va del siglo, a sabiendas, como dice el ensayista espa&ntilde;ol Diego S. Garrocho, que &ldquo;no hay nada m&aacute;s moderno que la nostalgia porque no hay nada m&aacute;s antiguo que el futuro&rdquo;. De ah&iacute; que podr&iacute;a hablarse de una tensi&oacute;n permanente entre el horizonte de expectativas y el anhelo por las cosas que fueron y retornan como magro consuelo. Cada &eacute;poca escenifica esa dial&eacute;ctica. A mediados de los setenta, George Steiner public&oacute; <em>Nostalgia del Absoluto</em>, un ciclo de conferencias fuertemente cr&iacute;ticas del &ldquo;socialismo real&rdquo; en las que lamentaba la p&eacute;rdida de certezas de la sociedad occidental. &ldquo;Como nunca anteriormente, hoy, en este momento del siglo XX, tenemos hambre de mitos, de explicaciones totales, y anhelamos profundamente una profec&iacute;a con garant&iacute;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo no imaginaba Steiner en aquel 1974 es que 15 a&ntilde;os despu&eacute;s asistir&iacute;a a un ciclo de demoliciones. Seguramente debi&oacute; haberle sorprendido tambi&eacute;n que pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n y la implosi&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, casi en paralelo a la &ldquo;retroman&iacute;a&rdquo; a la que hace referencia Reynolds, parte de los habitantes de los ex pa&iacute;ses comunistas se sintieron tomados por un novedoso sentimiento: la <em>Ostalgie</em>. El capitalismo hab&iacute;a reconfigurado las sociedades. Un eco empa&ntilde;aba sin embargo la unanimidad. El soci&oacute;logo esloveno Mitja Velikonja se permiti&oacute; rescribir aquella definici&oacute;n de Winston Churchill que, tras la derrota del nazismo, marc&oacute; una era, la de la Guerra Fr&iacute;a: &ldquo;desde Stettin en el B&aacute;ltico hasta Trieste en el Adri&aacute;tico, una cortina de hierro ha descendido sobre el continente&rdquo;. Ese recorrido era trazado en 2010 por la <em>Ostalgie</em>. Como se&ntilde;ala Maria Tedorova en <em>Post comunist-Nostalgia</em>, los que se criaron detr&aacute;s de la &ldquo;cortina de hierro&rdquo;, aun siendo opositores o rechazando la ideolog&iacute;a entonces imperante, hab&iacute;an perdido la capacidad de dar sentido a sus vidas. La nostalgia era activada en ellos por la desilusi&oacute;n.&nbsp; Hinde Pomeraniec la ha auscultado en<em> Rusos</em>, su libro de cr&oacute;nicas. El alem&aacute;n Karl Schl&oacute;gel, autor del monumental y benjaminiano ensayo <em>El siglo sovi&eacute;tico/ Arqueolog&iacute;a de un mundo perdido</em>, recupera un chiste de los a&ntilde;os estalinistas para dar fuerza al mismo razonamiento: &ldquo;no hay nada tan impredecible como el pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los integrantes del grupo de metal industrial, Rammstein, nacieron y se educaron en lo que fue la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana (RDA). Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de la reunificaci&oacute;n editaron su primer disco en el que de distintas maneras tematizan la herencia cultural y pol&iacute;tica, as&iacute; como los problemas derivados de la nueva identidad. Su segundo CD se titula <em>Sehnsucht</em>. Una de las posibles acepciones en castellano de esa palabra es&hellip;, s&iacute;, nostalgia. Rammstein gan&oacute; una notoriedad en Europa y Estados Unidos. La banda todav&iacute;a existe y nunca ha abandonado por completo los t&oacute;picos que la constituyeron. &ldquo;Alemania, Mi coraz&oacute;n en llamas/ Quiero amarte y maldecirte&rdquo;, cantan en <em>Deutschland</em>, una de sus &uacute;ltimas canciones.
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        Quiz&aacute; puedan pensar que me fui por las ramas y me olvid&eacute; de los Beatles. Paciencia. Antes, una escala habanera. Quiero hablar del ensayista cubano Iv&aacute;n de la Nuez. Exiliado en Barcelona desde 1991, escribi&oacute; una d&eacute;cada atr&aacute;s <em>El comunista manifiesto. Un fantasma vuelve a recorrer el mundo.</em> Recordemos: en 1848, Marx y Engels anunciaron que un fantasma se cern&iacute;a sobre Europa: el del comunismo. &ldquo;Pero es ahora &ndash;cuando se da por muerto y enterrado&ndash;, que el comunismo sale del sarc&oacute;fago y consigue apuntalar la frase en su sentido m&aacute;s preciso. Si lo propio de los fantasmas, seg&uacute;n los diccionarios, es aparecer despu&eacute;s de la muerte, entonces no es antes del comunismo &ndash;per&iacute;odo en el que Marx y Engels despliegan la met&aacute;fora&ndash;, sino a posteriori, cuando podemos hablar de ese esp&iacute;ritu temible&rdquo;. De modo que &uacute;nicamente despu&eacute;s del derribo del Muro de Berl&iacute;n es cuando el comunismo se convierte en un fantasma que el espectro de un mundo muerto que insiste, con ardides muy dispares, en tirar de los pies a los que le han sobrevivido&ldquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Estudiantes de Alemania oriental sentados sobre el muro de Berlín en Noviembre de 1989.                            </span>
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        Conoc&iacute; a Iv&aacute;n en La Habana, en 1988. Por entonces era uno de los j&oacute;venes intelectuales que desafiaba al r&eacute;gimen castrista. La &uacute;ltima vez que lo vi fue un domingo por la ma&ntilde;ana de 1991. Pas&eacute; por su casa despu&eacute;s de haber asistido a la inauguraci&oacute;n en una plaza de la ciudad de una estatua de Lennon. Ah&iacute; supe de Pep&eacute;. Hab&iacute;a formado a mediados de los sesenta el primer grupo beatle de Cuba. Lo tacharon de proimperialista. La &uacute;nica posibilidad de supervivencia que le ofrec&iacute;an las autoridades es que se llamaran &ldquo;Los guerrilleros&rdquo;. Pero Pepe y sus amigos no quisieron saber nada de esa oferta y, en 1969, casi en sincron&iacute;a con la desbandada de los Beatles, tuvieron que irse tambi&eacute;n con la m&uacute;sica a otra parte. Iv&aacute;n esboz&oacute; una sonrisa piadosa al enterarse de esos detalles. Pocos d&iacute;as m&aacute;s tarde abandonar&iacute;a la isla. A diferencia de muchos de su generaci&oacute;n, nunca quiso quedar atrapado en las tenazas de la melancol&iacute;a. Todos sus libros (<em>Fantas&iacute;a roja, El Mapa de sal, Cubantrop&iacute;a, Teor&iacute;a de la retaguardia</em>) dan prueba de su inter&eacute;s permanente por problematizar las relaciones entre arte y cultura. En <em>El comunista manifiesto, </em>adem&aacute;s de revisar la &ldquo;po&eacute;tica de la derrota&rdquo; que emergi&oacute; de las ruinas y dar cuenta de la capacidad de la cultura capitalista de convertir en fetiche y mercantilizar todo lo que toca, De la Nu&eacute;z pone el foco en esa<em> Ostalgie</em> de doble cara: la &ldquo;exposici&oacute;n de un pasado que se proclam&oacute; futuro&rdquo; y una &ldquo;fuga desde este futuro que ahora s&oacute;lo queda retratado como pasado&rdquo;. Izquierda y derecha a veces se hermanan en ese ejercicio. &iquest;No es lo mismo que sucede, aunque por otras circunstancias, con <em>Get back</em>?
    </p><p class="article-text">
        Esa simetr&iacute;a es la que nos facilita el camino para retornar sin tropiezos a los Beatles, quienes tambi&eacute;n tuvieron, sin saberlo, su papel en la disoluci&oacute;n del comunismo a trav&eacute;s de las furtivas escuchas en el Este de las canciones a trav&eacute;s de las transmisiones nocturnas, siempre al margen de la ley, de Radio Luxemburgo, la BBC y Voice of America, y luego de los intercambios, mano en mano, de sus discos. &ldquo;La Guerra Fr&iacute;a la gan&oacute; Occidente, no con misiles nucleares, sino con los Beatles&rdquo;, dice Artemy Troitsky, un activista cultural en los tiempos de Leonid Br&eacute;zhnev. Se lo cuenta a Leslie Woodhead, el autor de <em>How the Beatles rocked the Krenmlin. The untold story of a noisy revolution</em>. Woodhead es un reconocido documentalista. No cualquiera. Su c&aacute;mara es la que capt&oacute; por primera vez a John, Paul, George y Ringo en The Cavern, a principios de los sesenta. Parte de esos dos minutos en blanco y negro son utilizados por Jackson al comenzar <em>Get Back. </em>Woodhead trabaj&oacute; muchos a&ntilde;os en los pa&iacute;ses comunistas y fue de esa manera que reconstruy&oacute; una historia de la beatleman&iacute;a. &ldquo;La encontr&eacute; en lugares inesperados&rdquo;. En las periferias y la academia. A su modo, bajo condiciones de adversidad o indiferencia, gracias a copias de copias de copias, los entonces sovi&eacute;ticos llegaron, con cierto retraso, a las canciones que los <em>fab four </em>cantaron en la azotea de Apple, as&iacute; como aquellas que las precedieron. El propio McCartney pudo constatar la capilaridad de esas melod&iacute;as cuando, en mayo de 2003, en plena <em>Ostalgie</em>, se present&oacute; en la Plaza Roja. El p&uacute;blico, de todas las edades, explot&oacute; con los primeros acordes de &ldquo;Back In The USSR&rdquo;. El video muestra c&oacute;mo r&iacute;en ellas especialmente mientras el sexagenario Paul canta: &ldquo;las chicas de Mosc&uacute; me hacen cantar y gritar&rdquo;. La c&aacute;mara capta unos segundos al presidente Vladimir Putin. El ex KGB sigue el concierto con la sobriedad que se espera de un hombre de Estado. Claro que horas antes se hab&iacute;a reunido en privado con McCartney. A pedido del hombre que, al llegar al poder, reivindic&oacute; la vieja grandeza del imperio zarista y machac&oacute; sobre la superioridad espiritual del universo ruso, especialmente ruso-ortodoxo, frente a otras culturas, Paul toc&oacute; &ldquo;Let It Be&rdquo;. Putin debi&oacute; escucharlo con la esperanza de poder alguna vez imitarlo frente a su piano. &ldquo;When I find myself in times of trouble&hellip;&rdquo;.
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        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/get-back-encanto-pasado-presente-futuro_1_8659258.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jan 2022 03:05:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Get back” y el encanto del pasado en un presente sin futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Beatles,Vladimir Putin,Paul McCartney,Get Back,Guerra Fría,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crónicas del fin de una era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/cronicas_1_8565738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9aff057a-07ef-499e-b6b8-952963011499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónicas del fin de una era"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A 30 años de la caída de la Unión Soviética, Telma Luzzani reescribe las crónicas que envió a Buenos Aires entre 1991 y 1993 como enviada a Moscú y Kiev como corresponsal. Además, el libro incluye entrevistas con importantes sociólogos e historiadores que ayudan al lector a comprender mejor qué pasó en el mundo en estos treinta años. Aquí compartimos la introducción de "Crónicas del fin de una era. La caída de la Unión Soviética y sus consecuencias en el mundo de hoy" (Batalla de Ideas, 2021).</p></div><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo llegamos hasta ac&aacute;?</h3><p class="article-text">
        Inesperadamente, en diciembre de 1991 se precipit&oacute; la desintegraci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y con ella se desmoron&oacute; el sue&ntilde;o de transformar al mundo en forma colectiva hasta convertirlo en un lugar m&aacute;s libre y m&aacute;s justo, con recursos suficiente para todos y donde nadie basara su buen vivir en la explotaci&oacute;n y el ultraje a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sobre ese desierto se edific&oacute; otra utop&iacute;a, la del libre mercado, cuyo pu&ntilde;o invisible estaba lleno de soluciones y promet&iacute;a un orden, sino justo, al menos de crecimiento econ&oacute;mico progresivo, sin guerras ni muros y supuestamente estable. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso sucedi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este libro recog&iacute; las vivencias de hace treinta a&ntilde;os, escritas en Mosc&uacute; y en Kiev al calor de aquella encrucijada hist&oacute;rica, con la expectativa de que, al evocarlos a la distancia, aquellos testimonios contribuyan a pensar c&oacute;mo fue que desembocamos en este mundo despiadado y autodestructivo. Los tiempos sovi&eacute;ticos, la escasez, el espionaje, las tensiones militares con Ucrania, el regreso de la religi&oacute;n, los nuevos ricos y la mafia, la reacci&oacute;n de los j&oacute;venes, el duro aprendizaje de las reglas del capitalismo salvaje para los adultos, las tretas de la pol&iacute;tica: todas las cr&oacute;nicas y entrevistas fueron escritas bajo la inmediatez de los acontecimientos y reflejan las confusiones y los miedos; los optimismos y las esperanzas de un pueblo que, una vez m&aacute;s, enfrent&oacute; a su destino. Pero no solo eso. Los art&iacute;culos muestran adem&aacute;s c&oacute;mo ya avanzaba la batalla cultural que hab&iacute;a emprendido el neoliberalismo para imponer sus valores y crear imaginarios que, aunque falaces, fueron y son cre&iacute;dos por much&iacute;sima gente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s nos preguntamos qu&eacute; pas&oacute;. &iquest;C&oacute;mo fue posible que en lugar del id&iacute;lico &laquo;mundo libre&raquo; que nos promet&iacute;a la propaganda norteamericana, termin&aacute;ramos en un torbellino de cambios econ&oacute;mico-financieros y tecnol&oacute;gico-comunicacionales que ni siquiera nos permiten hacer frente a una pandemia de manera coordinada y solidaria?
    </p><p class="article-text">
        El libro suma, en ese sentido, las valiosas observaciones de cuatro reconocidos intelectuales, invitados especialmente para analizar las razones del fracaso tanto de la utop&iacute;a comunista como de la neoliberal y para reflexionar sobre las posibles alternativas futuras. Los entrevistados son la exembajadora argentina en Venezuela y el Reino Unido, Alicia Castro, pol&iacute;tica, sindicalista e integrante de la Internacional Progresista. El historiador indio, Vijay Prashad, director ejecutivo del Instituto Tricontinental de Investigaci&oacute;n Social y tambi&eacute;n miembro de la Internacional Progresista. El soci&oacute;logo y polit&oacute;logo Atilio Boron, agudo analista internacional y prol&iacute;fico escritor. Y el doctor en Historia egresado de la Universidad Lomonosov, Oleg Barabanov, profesor en la Academia de Ciencias de Rusia y director de programaci&oacute;n del Club Valdai, think tank fundado en 2004.
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n con el doctor Barabanov tiene un plus. Con una infancia sovi&eacute;tica, una adolescencia en plena perestroika y una juventud atravesada por el turbulento per&iacute;odo de Boris Yeltsin, su historia de vida nos permite entender mejor los contornos problem&aacute;ticos, pero tambi&eacute;n los positivos de aquella &eacute;poca. El historiador ruso arriesga incluso las razones por las cuales cree que este trig&eacute;simo aniversario de la disoluci&oacute;n de la URSS podr&iacute;a pasar inadvertido en Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Un balance r&aacute;pido de estos treinta a&ntilde;os nos devuelve un panorama s&oacute;rdido. Susana Murillo, doctora en Ciencias Sociales, nos da una valiosa clave de interpretaci&oacute;n. Para ella el proyecto neoliberal tiene una estrategia a largo plazo cuyo objetivo central es la transformaci&oacute;n de los valores de las poblaciones y su fin &uacute;ltimo, &laquo;el apoderamiento de lo com&uacute;n: los bienes naturales, la historia, las reglas, normas y derechos sociales y, a partir de ello, lograr la subordinaci&oacute;n de la fuerza de trabajo a nivel mundial a formas posmodernas de servidumbre&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para esto, toda una ingenier&iacute;a &eacute;tico-cultural se lanz&oacute; a escala global. Con el colapso de la URSS y el fin del orden bipolar se impuls&oacute; una completa reinterpretaci&oacute;n de la historia y la puesta en marcha de nuevas expectativas, nuevas creencias y un nuevo sentido com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo muy bien la fuerza con la que el poder acad&eacute;mico y medi&aacute;tico de Occidente intentaba, en la d&eacute;cada de 1990, instalar &laquo;verdades&raquo; sobre lo que estaba ocurriendo. Algo similar sucedi&oacute; m&aacute;s tarde con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU. Siempre que hay un suceso de enorme impacto pol&iacute;tico, los poderes f&aacute;cticos globales buscan evitar la proliferaci&oacute;n de interpretaciones libres e instalan, con una velocidad y eficacia admirables, una &uacute;nica e indiscutible versi&oacute;n de los hechos. En aquel diciembre de 1991, la matriz dominante fue que el colapso de la URSS no solo desment&iacute;a la teor&iacute;a de que el comunismo, como instancia superior, reemplazar&iacute;a al capitalismo, sino que demostraba lo contrario: que el libre mercado y la democracia representativa &mdash;de los cuales Estados Unidos era su m&aacute;ximo exponente&mdash; hab&iacute;an triunfado para siempre.
    </p><p class="article-text">
        En varias cr&oacute;nicas se observa el instante mismo en que la metamorfosis de los valores est&aacute; actuando sobre la sociedad rusa. En otras, se percibe c&oacute;mo se inculcan los cambios. En una de ellas, por ejemplo, el entonces presidente Boris Yeltsin advierte: &laquo;El descenso del nivel de vida es el precio que hay que pagar para salir del callej&oacute;n en el que nos hemos ido metiendo en los &uacute;ltimos decenios&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo, que llegaba a Rusia desde la Argentina de Carlos Menem, no pod&iacute;a dejar de establecer el paralelo. Yeltsin le dec&iacute;a al pueblo ruso que ten&iacute;a la culpa del &laquo;callej&oacute;n sin salida&raquo; del socialismo. En la misma l&iacute;nea argumentativa, el expresidente Menem nos dec&iacute;a a los argentinos que &eacute;ramos culpables por haber tenido un Estado sobredimensionado generador de corrupci&oacute;n. Y esas culpas ten&iacute;an un costo. Los rusos &mdash;seg&uacute;n Yeltsin&mdash; ten&iacute;an que pagarla con &laquo;el descenso del nivel de vida&raquo; y los argentinos &mdash;seg&uacute;n Menem&mdash;, aceptando &laquo;la medicina amarga de las reformas&raquo;. El viejo truco de culpabilizar a la v&iacute;ctima fue una de las estrategias m&aacute;s utilizadas globalmente para convencer a los pueblos de que aceptaran las reglas del Consenso de Washington.
    </p><p class="article-text">
        Las estrategias para la transformaci&oacute;n cultural fueron muchas y variadas. Una de ellas buscaba generar la sensaci&oacute;n de que ya no hab&iacute;a m&aacute;s nada para discutir, que se hab&iacute;an acabado los debates. El ejemplo m&aacute;s acabado fue la teor&iacute;a del &laquo;fin de la historia&raquo; de Francis Fukuyama, por entonces subdirector de Planificaci&oacute;n Pol&iacute;tica del Departamento de Estado de EE. UU.
    </p><p class="article-text">
        Otra, que aparece en boca de algunos ciudadanos rusos en varias cr&oacute;nicas, es la poderosa l&iacute;nea argumentativa conocida por sus siglas en ingl&eacute;s TINA: There is no alternative (No hay alternativa). Periodistas, analistas y acad&eacute;micos del establishment machacaban d&iacute;a y noche que, para lograr &laquo;la estabilidad&raquo; y un supuesto desarrollo y bienestar de la poblaci&oacute;n mundial, &laquo;no hab&iacute;a m&aacute;s alternativa&raquo; que seguir el plan perge&ntilde;ado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de EE. UU. Este plan inclu&iacute;a flexibilizaci&oacute;n laboral (o sea la p&eacute;rdida de derechos para los trabajadores); privatizaciones (saqueo a los Estados y disminuci&oacute;n de la protecci&oacute;n a los m&aacute;s vulnerables), disminuci&oacute;n de impuestos a los ricos, y &laquo;liberalizaci&oacute;n&raquo; (&iexcl;linda palabra!) comercial, financiera y de inversi&oacute;n, entre otras medidas.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo portugu&eacute;s Boaventura de Souza Santos describe de manera sagaz ese chantaje del imperio: &laquo;Con la f&oacute;rmula TINA nos desertifican el futuro. Hacen creer que las formas m&aacute;s violentas e injustas de la dominaci&oacute;n capitalista, colonialista y patriarcal emanan del orden natural de las cosas&raquo;. Boaventura la llama la &laquo;utop&iacute;a paralizadora&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto con el Consenso de Washington apareci&oacute; una gran cantidad de nuevos t&eacute;rminos. &laquo;Globalizaci&oacute;n&raquo;; &laquo;lavado de dinero&raquo;; para&iacute;sos fiscales&raquo; o &laquo;tercera v&iacute;a&raquo; no exist&iacute;an antes de 1990 o solo se pronunciaban en &aacute;mbitos reducidos y muy espec&iacute;ficos. Conceptos como &laquo;socialismo&raquo; o &laquo;justicia social&raquo; cayeron en desuso. La nueva moral impulsaba el &laquo;&eacute;xito por m&eacute;rito y esfuerzo propio&raquo; y el &laquo;pragmatismo&raquo; para obtener algo sin importar c&oacute;mo se consiguiera.
    </p><p class="article-text">
        Como &uacute;nico imperio global, Estados Unidos activ&oacute; una nueva terminolog&iacute;a para disciplinar al planeta. Los pa&iacute;ses rebeldes fueron denominados &laquo;estados parias o canallas&raquo; (rogue states). En 1994, el gobierno de Bill Clinton se&ntilde;al&oacute; oficialmente con esta etiqueta a Cuba, Ir&aacute;n, Corea del Norte, Sud&aacute;n y Siria. Luego sum&oacute; a Libia y a Irak. Seg&uacute;n la Casa Blanca, eran pa&iacute;ses que estaban fuera de la ley internacional y constitu&iacute;an un peligro para la paz mundial, lo que habilit&oacute; al uso unilateral de la fuerza del Pent&aacute;gono (o de la OTAN) contra ellos, tanto durante el gobierno dem&oacute;crata como el de su sucesor, George Bush II, que pas&oacute; a nombrarlos en bloque como el &laquo;eje del mal&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el plano militar, durante esos gobiernos surgieron nuevas doctrinas como &laquo;la responsabilidad de proteger&raquo; o la &laquo;guerra preventiva&raquo;, cuyos t&iacute;tulos buscan disimular lo que realmente son. Como describi&oacute; el intelectual norteamericano Noam Chomsky: &laquo;Si se presta atenci&oacute;n, se descubrir&aacute; que las potencias occidentales ejercen su responsabilidad de proteger de un modo muy selectivo y de acuerdo a tres m&aacute;ximas: 1) hacer lo que les conviene; 2) conseguir negocios; 3) demostrar qui&eacute;n manda&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con estas operaciones militares, que se volvieron brutalmente expansivas y violentas, surgieron nuevos adjetivos para suavizar la letalidad e ilegalidad de los ataques del Pent&aacute;gono. As&iacute; las bombas se volvieron &laquo;inteligentes&raquo;; los asesinatos selectivos pasaron a ser &laquo;ataques quir&uacute;rgicos&raquo; y los cr&iacute;menes masivos contra civiles, &laquo;da&ntilde;os colaterales&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En treinta a&ntilde;os, salvo la concentraci&oacute;n de la riqueza y las finanzas, todo se ha deteriorado. La crisis medioambiental se ha agravado. Los conflictos sociales se han expandido. La brecha entre ricos y pobres se profundiz&oacute;: en el Foro Econ&oacute;mico Mundial de Davos del a&ntilde;o 2020, el informe de Oxfam advert&iacute;a que el 1% de los ultra ricos posee m&aacute;s riqueza que 4600 millones de personas, es decir, que el 60% de la poblaci&oacute;n mundial. Este a&ntilde;o, 2021, los desplazados en el mundo han alcanzado cifras r&eacute;cord. Solo en los primeros seis meses y solo en la ruta a Europa por el Mar Mediterr&aacute;neo murieron m&aacute;s de 1150 personas, el doble que en 2020, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM). En otras zonas ni siquiera hay registros. Por otra parte, los Estados han quedado totalmente desarmados frente al capital y la banca: las grandes corporaciones econ&oacute;micas hacen lo que les place y se oponen a cualquier decisi&oacute;n pol&iacute;tica que no les guste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto tiene que ver la ca&iacute;da de la URSS con este mundo fuera de control?
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, una l&iacute;nea sobre las guerras que supuestamente iban a desaparecer con el fin de la Guerra Fr&iacute;a. EE. UU. no cumpli&oacute; con la promesa hecha a Yeltsin y a Gorbachov y expandi&oacute; la OTAN hasta las fronteras con Rusia. El Pent&aacute;gono tiene el presupuesto m&aacute;s alto de su historia y, en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas, ha extendido como nunca su presencia por todo el planeta. M&aacute;s a&uacute;n, las contradicciones de la actual forma de acumulaci&oacute;n capitalista y la emergencia de China han desencadenado lo que los especialistas llaman guerra mundial h&iacute;brida y fragmentada, es decir, enfrentamientos de amplio espectro y en todos los planos: guerra de monedas, de vacunas, de informaci&oacute;n, psicol&oacute;gicas, financieras, comerciales, ciberguerra, lawfare o guerra jur&iacute;dica y las tradicionales formas b&eacute;licas como las que padecieron Libia, Siria, Yemen, entre otros pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La complejidad de estos escenarios y sus v&iacute;nculos con el fin de la era bipolar fueron analizados con Boron, Prashad, Castro y Barabanov en la parte final del libro. Tambi&eacute;n las perspectivas a futuro, tomando como evidente el declive de Estados Unidos, el surgimiento de China como potencia y la segura transici&oacute;n hegem&oacute;nica, probablemente hacia un orden multipolar o una &laquo;tr&iacute;ada dominante&raquo;, como afirma Boron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos horas peligrosas y decisivas, con un neoliberalismo con caracter&iacute;sticas cada vez m&aacute;s fascistas y represoras. Este libro busca ser un aporte para entender c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute; y, desde esa comprensi&oacute;n, contribuir con la construcci&oacute;n de un nuevo orden que repudie las pulsiones suicidas del capitalismo; que se incline hacia el redescubrimiento de los valores humanos comunes; que proteja a la Tierra, la &uacute;nica casa que tenemos. En definitiva, un nuevo orden donde mujeres y hombres, todos los habitantes del planeta, tengamos la alternativa de una vida con la mayor felicidad posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Telma Luzzani]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/lecturas/cronicas_1_8565738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Dec 2021 13:32:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónicas del fin de una era]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Periodismo,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sangre en la piscina: el partido más violento de la historia de los Juegos Olímpicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/sangre-piscina-partido-ma-s-violento-historia-juegos-oli-mpicos_1_8204306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/384b22e3-870c-4fa8-8acc-39182c4e759e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sangre en la piscina: el partido más violento de la historia de los Juegos Olímpicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tensión por la invasión soviética para sofocar la revolución húngara de 1956 terminó trasladándose a la piscina de waterpolo de los Juegos de Melbourne.</p></div><p class="article-text">
        El silbato del &aacute;rbitro desencaden&oacute; involuntariamente el altercado. La pelota estaba en la otra parte de la piscina y el h&uacute;ngaro Ervind Zador desvi&oacute; la vista hacia el juez del partido para preguntar qu&eacute; hab&iacute;a pitado. En ese momento, sinti&oacute; el impacto de un pu&ntilde;o contra su p&oacute;mulo, justo debajo de su ojo derecho. La sangre empez&oacute; a manar abundantemente, resbalando por la cara de Zador y cayendo sobre el agua. Ah&iacute; termin&oacute; el partido, si se puede llamar as&iacute; a lo que Hungr&iacute;a y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica estaban dirimiendo en la piscina ol&iacute;mpica de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/australia-anuncia-ayudas-trabajadores-confinamiento-melbourne_1_7999122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Melbourne</a>. La foto del jugador h&uacute;ngaro sangrando dio la vuelta al mundo, dando pie a la leyenda del partido m&aacute;s violento de la historia de los Juegos Ol&iacute;mpicos, el encuentro de la sangre en el agua.
    </p><h3 class="article-text">Viejas rencillas</h3><p class="article-text">
        La discordia entre los dos equipos de waterpolo no se hab&iacute;a originado en los Juegos de Melbourne de 1956. Ven&iacute;a de largo y ten&iacute;a m&uacute;ltiples aristas. El germen se podr&iacute;a fechar alrededor de 1949, cuando se formaliz&oacute; la ocupaci&oacute;n sovi&eacute;tica de Hungr&iacute;a. El pa&iacute;s magiar era el indiscutible dominador del waterpolo mundial. Desde Los &Aacute;ngeles 1932 hasta Helsinki 1952 gan&oacute; tres oros ol&iacute;mpicos y una plata, superando incluso, como si nada hubiera pasado, el par&oacute;n b&eacute;lico que cort&oacute; la trayectoria de una generaci&oacute;n de deportistas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un decepcionante s&eacute;ptimo puesto en los Juegos de Helsinki, la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica decidi&oacute; que ten&iacute;an que mirarse en el espejo magiar si quer&iacute;an mejorar. Si los h&uacute;ngaros eran invencibles, hab&iacute;a que copiar sus t&aacute;cticas y m&eacute;todos, descubrir sus secretos. Trat&aacute;ndose de un pa&iacute;s bajo control del Kremlin, la tarea no era complicada. Los sovi&eacute;ticos desplazaron a su equipo hasta Hungr&iacute;a, para asistir a sus entrenamientos y obtener informaci&oacute;n de primera mano, pero los h&uacute;ngaros no se tomaron bien la intromisi&oacute;n. Para los sovi&eacute;ticos se trataba de colaboraci&oacute;n entre camaradas. Los h&uacute;ngaros lo consideraban espionaje.
    </p><p class="article-text">
        Como quiera que se llamara, la operaci&oacute;n sovi&eacute;tica encon&oacute; una relaci&oacute;n que ya era dif&iacute;cil debido a la particular situaci&oacute;n pol&iacute;tica entre los dos pa&iacute;ses. Unos meses antes de los Juegos de Melbourne, ambas selecciones se hab&iacute;an enfrentado en un partido amistoso en Mosc&uacute;. Gan&oacute; el equipo de casa despu&eacute;s de un arbitraje local sospechoso. Despu&eacute;s del encuentro, los jugadores tuvieron m&aacute;s que palabras en el vestuario. La tensi&oacute;n era evidente, pero todo es susceptible de empeorar.
    </p><h3 class="article-text">La revoluci&oacute;n h&uacute;ngara de 1956</h3><p class="article-text">
        Por si las rencillas entre los dos combinados no eran suficientes, lleg&oacute; la revoluci&oacute;n. El detonante fue una manifestaci&oacute;n de estudiantes en el centro de Budapest, a la que se sumaron miles de ciudadanos reclamando una apertura pol&iacute;tica y el cese de la injerencia sovi&eacute;tica en el gobierno h&uacute;ngaro. La concentraci&oacute;n lleg&oacute; hasta el parlamento, desde donde la polic&iacute;a realiz&oacute; varios disparos, con el objetivo de sofocar la revuelta. Ese fue el inicio de una serie de disturbios que se extendieron por todo el pa&iacute;s. Mientras se suced&iacute;an los des&oacute;rdenes, el equipo de waterpolo se encontraba aislado en una colina en las afueras de la capital, preparando los Juegos de Melbourne, que se iban a disputar un mes despu&eacute;s. Desde el lugar de concentraci&oacute;n, escuchaban los disparos y ve&iacute;an las columnas de humo
    </p><p class="article-text">
        La rebeli&oacute;n termin&oacute; derrocando al presidente Andr&aacute;s Heged&uuml;s. El poder fue ocupado por el anterior gobernante, Imre Nagy, que prometi&oacute; elecciones libres y retirar al pa&iacute;s del pacto de Varsovia. As&iacute; estaban las cosas cuando la selecci&oacute;n de waterpolo emprendi&oacute; su largo viaje hacia Melbourne. Cuando la delegaci&oacute;n h&uacute;ngara lleg&oacute; al destino, descubri&oacute; que la situaci&oacute;n hab&iacute;a cambiado dr&aacute;sticamente en su pa&iacute;s. El ej&eacute;rcito sovi&eacute;tico hab&iacute;a entrado en Hungr&iacute;a para reprimir violentamente la rebeli&oacute;n y recuperar el control. La invasi&oacute;n sovi&eacute;tica enardeci&oacute; el esp&iacute;ritu nacionalista de los jugadores magiares. La nueva situaci&oacute;n pol&iacute;tica no iba a ayudar a suavizar la tensi&oacute;n entre dos equipos de waterpolo que ya arrastraban cuentas pendientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Aspecto del pabellón tras la suspensión del encuentro.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El partido m&aacute;s violento</h3><p class="article-text">
        En el torneo ol&iacute;mpico, Hungr&iacute;a y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se cruzaron en el pen&uacute;ltimo partido de la fase final. El sistema de competici&oacute;n consist&iacute;a en dos fases de grupos consecutivas, sin eliminatorias ni final, como es habitual hoy. Los dos equipos llegaban al choque necesitados de la victoria para seguir aspirando a la medalla de oro. Agitadas en una coctelera, las exigencias deportivas, los conflictos personales y el contexto pol&iacute;tico ofrec&iacute;an una mezcla explosiva. En las gradas, cientos de aficionados pertenecientes a la populosa colonia h&uacute;ngara en Melbourne animaban encendidamente a los suyos.&nbsp;Si el f&uacute;tbol internacional es una guerra sin disparos, como sosten&iacute;a George Orwell, las selecciones de Hungr&iacute;a y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se lo tomaron en serio y decidieron aplicarlo al waterpolo.
    </p><p class="article-text">
        Desde el pitido inicial, los h&uacute;ngaros decidieron desestabilizar a sus rivales con insultos y otras estratagemas. No existe deporte en el que el juego subrepticio resulte tan dif&iacute;cil de detectar. Los &aacute;rbitros pueden ver lo que sucede encima del agua, pero a duras penas intuyen los movimientos debajo del agua, que son muchos y variados.
    </p><p class="article-text">
        Hungr&iacute;a domin&oacute; desde el principio un partido que se convirti&oacute; en una batalla feroz, donde los participantes daban rienda suelta a un resentimiento indisimulado. Por encima del agua, volaban los manotazos y se suced&iacute;an las expulsiones. Por debajo, solo ellos lo saben. En medio de la reyerta, los goles fueron cayendo del lado h&uacute;ngaro, uno tras otro, hasta colocarse 4-0 en el marcador. Cuando el partido estaba llegando a su fin, el &aacute;rbitro hizo sonar el silbato y Ervind Zador desvi&oacute; la mirada, perdiendo de vista al hombre que estaba marcando, Valentin Prokopov. El sovi&eacute;tico se impuls&oacute; fuera del agua, levant&oacute; su pu&ntilde;o y lo estamp&oacute; en la cara de Zador.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento la pelea subacu&aacute;tica emergi&oacute; a la superficie. Zador sali&oacute; de la piscina, con la sangre resbalando por la mejilla y el cuerpo, y los ocupantes del banquillo h&uacute;ngaro se lanzaron a por sus rivales. La visi&oacute;n de la sangre enardeci&oacute; el &aacute;nimo de los aficionados magiares que llenaban las gradas. La polic&iacute;a tuvo que intervenir para escoltar al equipo sovi&eacute;tico hasta el vestuario y el &aacute;rbitro decidi&oacute; que la mejor idea era dar el partido por concluido. Nunca se disput&oacute; el minuto que restaba. &ldquo;Sent&iacute;amos que est&aacute;bamos jugando no por nosotros, sino por todo el pa&iacute;s&rdquo;, declar&oacute; Zador. &ldquo;Durante el partido les grit&aacute;bamos: &lsquo;&iexcl;sucios bastardos, hab&eacute;is bombardeado nuestro pa&iacute;s!&rsquo;. Ellos nos llamaban traidores. Fue una batalla por encima y por debajo del agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La lesi&oacute;n impidi&oacute; a Zador jugar el &uacute;ltimo partido, contra Yugoslavia. Hungr&iacute;a venci&oacute; y se proclam&oacute; campeona ol&iacute;mpica una edici&oacute;n m&aacute;s. La Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica consigui&oacute; el bronce y subi&oacute; al podio por primera vez en su historia. Si nos atenemos al palmar&eacute;s, los sovi&eacute;ticos sacaron provecho de su estudio del waterpolo h&uacute;ngaro. S&eacute;ptimos en Helsinki 52, se convirtieron en habituales en los podios ol&iacute;mpicos a partir de Melbourne. En Roma 60 superaron por primera vez a sus antagonistas: la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica fue plata y Hungr&iacute;a bronce.
    </p><p class="article-text">
        Ante la incertidumbre de la situaci&oacute;n en su pa&iacute;s, varios jugadores h&uacute;ngaros decidieron no regresar a casa terminados los Juegos de Melbourne. Ervind Zador, el mejor jugador de la selecci&oacute;n, el hombre cuya mejilla sangrante desencaden&oacute; la batalla y la leyenda del partido m&aacute;s violento de la historia ol&iacute;mpica, encontr&oacute; asilo en Estados Unidos. All&iacute; termin&oacute; entrenando a un prometedor nadador californiano llamado Mark Spitz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Martín Galindo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/sangre-piscina-partido-ma-s-violento-historia-juegos-oli-mpicos_1_8204306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Aug 2021 18:55:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sangre en la piscina: el partido más violento de la historia de los Juegos Olímpicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juegos Olímpicos,Historia,Hungría,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un cráneo que suena a Elvis Presley: la música prohibida por la URSS que cruzó la cortina de hierro camuflada en radiografías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/censura-urss-radiografias-bone-music_1_8191536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a526d522-e42e-49ce-9d8a-c24313b953c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un cráneo que suena a Elvis Presley: la música prohibida por la URSS que cruzó la cortina de hierro camuflada en radiografías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Unión Soviética persiguió grupos considerados "peligrosos", como los Beatles o Pink Floyd, pero los contrabandistas consiguieron esquivar la censura musical improvisando con el material que tenían a mano: radiografías</p><p class="subtitle">Música española - La historia de 'El Drogas', o cómo el rock combativo de Barricada se convirtió en emblema de los barrios obreros españoles</p></div><p class="article-text">
        El tel&oacute;n de acero tras la Segunda Guerra Mundial no solo dividi&oacute; el mundo en dos bloques bien diferenciados. Tambi&eacute;n supuso una barrera para la cultura desarrollada en ambos lados porque, entre otras cosas, se quer&iacute;a evitar que el ideario comunista &ldquo;contaminara&rdquo; al capitalista y viceversa. El material &ldquo;peligroso&rdquo;, como el Partido Comunista de I&oacute;sif Stalin defin&iacute;a a los libros, pel&iacute;culas o m&uacute;sica que no se adecuaba al r&eacute;gimen sovi&eacute;tico, era destruido en masa. Pero eso no significa que, a pesar de la censura, la cultura no encontrara otras v&iacute;as para cruzar la cortina de hierro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>La lista de grupos de m&uacute;sica prohibidos en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica era extensa</strong>. Por ejemplo, <strong>Donna Summer estaba censurada por su &ldquo;erotismo&rdquo;, Madonna por promover &ldquo;el sexo&rdquo;, Michael Jackson por incitar &ldquo;al horror&rdquo; o Pink Floyd por &ldquo;pervertir la pol&iacute;tica exterior sovi&eacute;tica&rdquo;</strong>. Hasta <strong>Julio Iglesias fue catalogado como &ldquo;neofascista&rdquo;</strong>, tal y&nbsp;<a href="https://www.spin.com/2014/06/list-western-bands-music-russia-banned-soviet-union/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como se puede ver en el recopilatorio realizado por Alexei Yurchack</a>, profesor especialista en historia sovi&eacute;tica, para su libro&nbsp;<em>Everything Was Forever, Until It Was No More: The Last Soviet Generation</em>. &ldquo;Recomendamos utilizar esto para controlar de forma m&aacute;s severa lo que sucede en discotecas&rdquo;, se puede leer en el documento ruso original. Quien bailaba temas de Iglesias, como&nbsp;<a href="https://youtu.be/yi2AX14eRbk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>To All the Girls I've Loved Before</em></a><em>,&nbsp;</em>era considerado un antisistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, los acordes de singles como&nbsp;<em>Come Together</em>, de los Beatles, s&iacute; que llegaron a resonar en el interior de algunas casas sovi&eacute;ticas. Y no porque estos estuvieran permitidos, sino porque estaban camuflados en un soporte un tanto peculiar: una radiograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La llamada m&uacute;sica de huesos (<em>bone music,</em>&nbsp;en ingl&eacute;s) surgi&oacute; para eludir la censura sovi&eacute;tica. Sobre radiograf&iacute;as de manos, cr&aacute;neos o costillas en realidad se escond&iacute;an discos de vinilo improvisados con artistas occidentales prohibidos, como Elvis o los Rolling Stones. Tuvieron su auge durante las d&eacute;cadas de 1950 y 1960, fechas que precisamente coinciden con la &eacute;poca dorada de un&nbsp;<em>rock and roll</em>&nbsp;que los sovi&eacute;ticos no pudieron encontrar en su tienda m&aacute;s cercana, sino en el mercado negro.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:56.25% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/115059252?title=0&byline=0&portrait=0" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no estaban disponibles los discos v&iacute;rgenes que se utilizaban comercialmente y los contrabandistas tuvieron que recurrir a varios materiales alternativos. Las radiograf&iacute;as son un tipo de pel&iacute;cula fotogr&aacute;fica ideal, porque es lo bastante suave como para registrar los surcos del sonido pero lo suficientemente duro para que se pueda reproducir sin problemas. Adem&aacute;s, pod&iacute;an encontrarse f&aacute;cilmente y eran muy baratas&rdquo;, explica el m&uacute;sico brit&aacute;nico Stephen Coates a elDiario.es. Es tambi&eacute;n fundador de&nbsp;<a href="https://www.x-rayaudio.com/x-rayaudioproject" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The X-Ray Audio Project</a>, una iniciativa para dar a conocer la historia tras este tipo grabaciones que, entre otras cosas, le ha llevado a dar una charla TED, programar una exposici&oacute;n itinerante y a sacar un libro sobre el tema entrevistando a varios contrabandistas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Todo surgi&oacute; de forma improvisada. Coates estaba de gira con su grupo The Real Tuesday Weld y, al llegar a San Petersburgo, fue de visita a un mercadillo. All&iacute;, entre cajas y objetos de segunda mano, encontr&oacute; un disco en una radiograf&iacute;a que le dej&oacute; perplejo. Eso fue lo que le inspir&oacute; para lanzar The X-Ray Audio Project y convertirse en una especie de &ldquo;embajador&rdquo; de este soporte que, en realidad, forma parte de la historia de la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">M&uacute;sica para &ldquo;mover el esqueleto&rdquo;</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:56.25% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/139958071?title=0&byline=0&portrait=0" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo se graba la m&uacute;sica en una radiograf&iacute;a? Gracias a unas m&aacute;quinas llamadas &ldquo;tornos grabadores&rdquo; [recording lathes, en ingl&eacute;s], que se inventaron antes de la Segunda Guerra Mundial para hacer grabaciones individuales para estaciones de radio y periodistas. Los contrabandistas no tuvieron muchos problemas para hacerse con ellas: muchas se hab&iacute;an tra&iacute;do de Alemania como trofeos tras la Segunda Guerra Mundial. &ldquo;Estos tornos funcionan como tocadiscos al rev&eacute;s. En lugar de una aguja que lee el surco de un disco giratorio, hay un cabezal que corta y hace muescas en un disco giratorio mientras se alimenta de una se&ntilde;al de audio. Posteriormente, este disco puede reproducirse en un tocadiscos convencional&rdquo;, apunta Coates.
    </p><p class="article-text">
        Con esas vibraciones impresas en el disco, en forma de surcos con diferente profundidad, se registraba el sonido al igual que ocurre con los discos de vinilo tradicionales. La calidad no es la mejor, como se puede apreciar en algunos de los audios recogidos en la web The X-Ray Audio Project, pero al menos se pod&iacute;an poner en el tocadiscos canciones que de otra manera habr&iacute;a sido imposible escuchar,&nbsp;<a href="https://x-rayaudio.squarespace.com/heartbreak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como&nbsp;</a><a href="https://x-rayaudio.squarespace.com/heartbreak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Heartbreak Hotel</em></a><a href="https://x-rayaudio.squarespace.com/heartbreak" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;de Elvis Presley</a>
    </p><p class="article-text">
        Pero como destaca Coates, no solo de artistas occidentales se nutrieron estas radiograf&iacute;as: &ldquo;La m&uacute;sica que m&aacute;s se pudo ver fue la rusa. Es decir, canciones prohibidas hechas por emigrados o cantantes&nbsp;<em>underground</em>&rdquo;. Fueron autores como Shostak&oacute;vich, uno de los compositores m&aacute;s c&eacute;lebres de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica pero&nbsp;<a href="https://elpais.com/elpais/2016/05/07/eps/1462572055_146257.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s acosados por el Estado</a>.
    </p><p class="article-text">
        Como es de suponer, traficar con m&uacute;sica tampoco era bien visto por las autoridades. &ldquo;Si atrapaban a un joven corriente con estos discos, se los quitaban, anotaban su nombre y lo comunicaban a sus padres y en la escuela. Estaba bajo sospecha. Pero si te pillaban traficando con discos o incluso haci&eacute;ndolos, podr&iacute;as meterte en un grave problema&rdquo;, observa Coates, que a&ntilde;ade que durante la investigaci&oacute;n para su libro conoci&oacute; a &ldquo;varios contrabandistas que fueron enviados a prisi&oacute;n por sus actividades&rdquo;. Pero no fue suficiente para detener la difusi&oacute;n los LPs.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, condenar la cultura a veces tiene el efecto inverso: que se termina generando atenci&oacute;n sobre una obra simplemente porque est&aacute; prohibida. &ldquo;Por eso los contrabandistas musicales de radiograf&iacute;as ten&iacute;an tantos clientes: estaban ansiosos por comprar sus discos. La gente siempre se las arreglaba para esquivar la censura&rdquo;, culmina Coates.
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            <span class="title">
                Un disco fabricado con la radiografía de unas costillas                            </span>
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                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Luna]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/censura-urss-radiografias-bone-music_1_8191536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Aug 2021 18:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cráneo que suena a Elvis Presley: la música prohibida por la URSS que cruzó la cortina de hierro camuflada en radiografías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Unión Soviética,Censura,Mundo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El socialismo y los platos voladores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/socialismo-platos-voladores_129_8187686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/819ba986-8e89-49ef-b5ad-616e11fa5aed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El socialismo y los platos voladores"></p><p class="article-text">
        El cantito presupon&iacute;a, en los setenta, la sarc&aacute;stica superioridad de los hombres de acci&oacute;n, capturados por el imperativo de transformar el orden terrestre, cueste lo que cueste. <strong>&ldquo;No son marcianos ni luces de colores: son posadistas en platos voladores&rdquo;.</strong> Desde entonces, el Partido Obrero Revolucionario (POR) que lider&oacute; Homero Cristalli, m&aacute;s conocido como J.Posadas, carg&oacute; el estigma de ser una variante <em>sci-fi</em> del trotskismo. Su principal dirigente hab&iacute;a expresado la certeza de que, si hab&iacute;a una civilizaci&oacute;n superior, no pod&iacute;a sino ser socialista. La militancia dura se desternill&oacute; frente a las profec&iacute;as del ex obrero del calzado que, a fines de los cincuenta, se hab&iacute;a atrevido a partir en dos a la IV Internacional y dejar su huella y sus h&eacute;roes tanto en la Sierra Maestra, la guerrilla guatemalteca y el movimiento campesino brasile&ntilde;o, hasta, con el paso del tiempo y la insensatez, convertirse en una suerte de cofrad&iacute;a <em>freak</em>.
    </p><p class="article-text">
        Posadas muri&oacute; en el exilio italiano hace 40 a&ntilde;os. Con el cambio de siglo su nombre fue m&aacute;s all&aacute; del chascarrillo. En 2012, el ingl&eacute;s Jake Arnott public&oacute; la elogiada novela <em>The House of Rumour</em>. Su personaje principal, Larry Zagorski, es un escritor de ficci&oacute;n pulp y aviador estadounidense que busca una salida a su gnosticismo y comienza a conectar mundos, l&iacute;neas temporales y personajes dispares, de Ian Fleming al ocultista Aleister Crowley, pasando por Philip K. Dick, el nazi Rudolf Hess, las pel&iacute;culas de serie B y los avistamientos de ovnis. En medio de saltos cu&aacute;nticos y futuros alternativos, aparece Nemo Carvajal, un ex integrante del POR que &ldquo;segu&iacute;a las ense&ntilde;anzas del carism&aacute;tico argentino Juan Posadas&rdquo;. Su doctrina, explica el narrador, &ldquo;se centraba en la necesidad de establecer contacto&rdquo; con los ovnis. &ldquo;Estos seres deber&iacute;an ser llamados a intervenir y ayudar a construir una revoluci&oacute;n mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ese fue el acicate delirante que tuvo A. M. Gittlitz para escribir<em> I Want to Believe. Posadism, UFOS, and Apocalypse Communism</em>, una investigaci&oacute;n hist&oacute;rica publicada el a&ntilde;o pasado en Estados Unidos. Puede leerse como un ensayo sobre los saberes y pr&aacute;cticas de una &eacute;poca, pero, tambi&eacute;n, si uno baja la guardia, como una ficci&oacute;n que apasiona desde la primera p&aacute;gina.&nbsp;Gittlitz, quien suele escribir para <em>The New York Times</em> y <em>The Nation</em>, reconstruy&oacute; en Buenos Aires e Italia la vida de J.Posadas y los dirigentes que confiaban en el contacto c&oacute;smico y su potencial revolucionario.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hace el autor es insertar al personaje y su s&eacute;quito de creyentes en la alteridad espacial en una tradici&oacute;n que viene de los Urales: el entusiasmo <em>cosmista</em> de la Rusia del siglo XIX, la inmediata ciencia ficci&oacute;n que avizora sorprendentes realidades y, m&aacute;s tarde, el desarrollo de la industria espacial sovi&eacute;tica que, en sus comienzos, se apoya en las lecturas de Julio Verne. Una de esas novelas claves es <em>Red Star.</em> Su autor, Alexander Bogdanov, fue uno de los protagonistas del gran levantamiento contra el zar en 1905. Un hist&oacute;rico antagonista de Lenin, economista, dise&ntilde;ador de la primera pol&iacute;tica cultura de los bolcheviques, la Proletkult, y, tambi&eacute;n, defensor de la teor&iacute;a del rejuvenecimiento a trav&eacute;s de la transfusi&oacute;n de sangre (al punto de ofrendar su cuerpo en un experimento que le cost&oacute; la vida). El protagonista de <em>Red Star </em>llega a un planeta ut&oacute;pico a bordo de un bote espacial. La novela de Bogdanov fue parte de una imaginer&iacute;a de amplio impacto durante los primeros a&ntilde;os de la Revoluci&oacute;n de Octubre. El <em>cosmista </em>y pionero de la ciencia de los cohetes, Konstantin Tsiolkovsky, promet&iacute;a entonces viajes espaciales en cuesti&oacute;n de a&ntilde;os. Las revistas de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica, las novelas y las pel&iacute;culas, entre ellas <em>Aelita</em>, sobre un Marte comunista, capturaban las ilusiones de lo que, en un momento, lleg&oacute; a ser una &ldquo;histeria espacial&rdquo;. Asif A. Siddiqi cuenta en <em>The Red Rockets' Glare. Spaceflight and the soviet imagination, 1857-1957</em>, como una vez la polic&iacute;a de Mosc&uacute; reprimi&oacute; una reuni&oacute;n de trabajadores que cre&iacute;an que era inminente un viaje tripulado a la Luna. El posadismo no fue otra cosa que el eco tard&iacute;o de esa fascinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Futbolista de la primera divisi&oacute;n, murguero y cantante vocacional, incorregible charlat&aacute;n y autodidacta &ndash;pod&iacute;a hablar de Beethoven, la Alhambra, Rubens o Miguel &Aacute;ngel-, el desvar&iacute;o de J. Posadas comenz&oacute; con los sesenta <strong>y su apuesta a la guerra nuclear como atajo inexorable al comunismo. Su ufolog&iacute;a fue breve y, en rigor, tomada de uno de sus dirigentes m&aacute;s pr&oacute;ximos. </strong>El obrero pampeano Dante Minazzoli, lector voraz de las historias de viajes interplanetarios (en una de esas tambi&eacute;n de <em>El Eternauta</em>), seguidor puntilloso de la carrera espacial entre la URSS y Estados Unidos, fue el primero en el POR en exponer durante un congreso partidario la hip&oacute;tesis sobre la vida extraterrestre. La IV Internacional posadista deb&iacute;a tomarse en serio el tema porque, estim&oacute;, pod&iacute;a llegar de otra manera al coraz&oacute;n de las masas. Posadas crey&oacute; entonces que deb&iacute;a teorizar al respecto. &ldquo;La vida puede existir en otros planetas, en otros sistemas solares, en otras galaxias y universos&rdquo;. Los extraterrestres, improvis&oacute;, pod&iacute;an estar en camino de explotar toda la energ&iacute;a existente en la materia y transformarla en luz, viajando en cuesti&oacute;n de segundos de una galaxia a otra. <strong>La verdadera amenaza que supon&iacute;an los ovnis era revelar que el sistema capitalista estaba atrasado en comparaci&oacute;n con la armon&iacute;a social y tecnol&oacute;gica de los extraterrestres. </strong>&nbsp;&ldquo;La existencia de platillos volantes y de seres vivos en otros mundos es un fen&oacute;meno que la concepci&oacute;n dial&eacute;ctica de la historia puede admitir. Si estos seres existen, deben poseer una organizaci&oacute;n social superior a la nuestra. Sus apariciones no son el resultado de sentimientos belicosos y agresivos. Esto significa que no necesitan la guerra, que no vienen a la tierra con el prop&oacute;sito de conquistar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque J. Posadas cre&iacute;a que deb&iacute;an &ldquo;apelar a los seres de otros planetas para que, cuando vengan aqu&iacute;, intervengan y colaboren con los habitantes de la Tierra en la supresi&oacute;n de la pobreza&rdquo;, recomendaba no perder mucho tiempo en esas especulaciones. Primero hab&iacute;a que hacer la revoluci&oacute;n. El discurso tom&oacute; estado de folleto &ndash;con algo de follet&iacute;n, por lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s- y fue repartido por primera vez en Par&iacute;s, el 26 de junio de 1968. <em>Les soucoupes volantes, le processus de la matiere et de l&acute;energie, la science et le socialisme</em>, funcion&oacute;, en s&iacute; mismo, como un ovni en esa ciudad todav&iacute;a insurrecta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las risas que despert&oacute; en la nueva y vieja izquierdas, -y el temor del general Per&oacute;n de que desbarate la Argentina, como hizo saber en 1974- la ret&oacute;rica de Posadas-Minazzoli no se despegaba de ciertos sentidos comunes.&nbsp;Dos a&ntilde;os antes, Carl Sagan hab&iacute;a publicado <em>Intelligent Life in the Universe</em> y afirmaba que hab&iacute;a entre 50.000 y 1 mill&oacute;n de civilizaciones avanzadas en la galaxia con las que los humanos deber&iacute;an contactarse. Activista antib&eacute;lico y ecologista, Sagan y su esposa, Ann Druyan, una izquierdista liberal, cargaron en la nave espacial Voyager discos de vinilo dorados con mensajes ut&oacute;picos en 54 idiomas, canciones y una hoja de ruta para encontrarnos. La edici&oacute;n rusa del libro se cerraba con un breve ensayo del f&iacute;sico Iosiv Shklovsky, seg&uacute;n el cual ser&iacute;a necesaria la erradicaci&oacute;n del capitalismo y la construcci&oacute;n del comunismo para hacer sostenible la civilizaci&oacute;n humana. A lo largo de varios cap&iacute;tulos de la serie <em>Star Trek </em>de esos a&ntilde;os surg&iacute;an preocupaciones no muy distantes sobre la naturaleza de las civilizaciones, la necesidad de la coexistencia pac&iacute;fica y la cr&iacute;tica a la guerra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cristalli qued&oacute; <em>cristalizado</em> como una suerte de versi&oacute;n grotesca de los discursos que en otros &aacute;mbitos pod&iacute;an revestir de seriedad. Sus divagaciones predictivas acompa&ntilde;aron la implosi&oacute;n acelerada del posadismo. El ex sindicalista lleg&oacute; a augurar en 1976, nada menos, la &ldquo;desaparici&oacute;n&rdquo; del chiste a partir de que quedaran abolidas las relaciones de propiedad. <strong>&ldquo;En el socialismo no habr&aacute; necesidad de humor&rdquo;. </strong>&nbsp;Llegado a ese estadio superior, &ldquo;los animales salvajes dejar&aacute;n de ser salvajes&rdquo; y &ldquo;surgir&aacute;n nuevas especies&rdquo;. Se apasion&oacute; tambi&eacute;n con las capacidades telep&aacute;ticas de los delfines y con Los Beatles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Minazzoli hab&iacute;a abandonado el POR a mediados de los setenta. En rigor, lo expuls&oacute; el l&iacute;der cuando, despu&eacute;s de predicar el ascetismo y la r&iacute;gida moralidad, sinti&oacute; que el fuego interior le quemaba en el cuerpo y sedujo a una militante. La situaci&oacute;n fue escandalosa y necesit&oacute; de un chivo expiatorio. M&aacute;s de uno, entre ellos, el primer uf&oacute;logo del posadismo, quien en Italia se consagr&oacute; al tema y escribi&oacute; <em>Por qu&eacute; los extraterrestres no toman contacto p&uacute;blicamente. C&oacute;mo ve un marxista el fen&oacute;meno ovni. </em>Y ah&iacute; postul&oacute; que civilizaciones superiores consideran a los humanos un peligro en potencia. La Tierra se encontraba en cuarentena. El hombre no podr&aacute; abandonar el sistema solar hasta que no madure social y espiritualmente.
    </p><p class="article-text">
        Gittlitz advierte que Minazzoli no fue la &uacute;nica excepci&oacute;n interestelar de esa rama del trotskismo y recupera la historia Paul Schultz, un inmigrante alem&aacute;n que lleg&oacute; de ni&ntilde;o a la Argentina en los a&ntilde;os treinta y encontr&oacute; cobijo entre los posadistas. Lleg&oacute; a cumplir arriesgadas misiones internacionales, como proveer de armas al FLN argelino. Luego fue enviado a Frankfurt para establecer la secci&oacute;n germana del POR. Un d&iacute;a, Shultz (&iexcl;c&oacute;mo no pensar en Schultze, el astr&oacute;logo de <em>Ad&aacute;n Buenosayres</em>!)&nbsp; dej&oacute; de recibir &oacute;rdenes de Posadas y, cuenta Gittlitz, su vida se desmoron&oacute;. Pudo no obstante reconstruirse a partir de <em>El contacto oficial de una civilizaci&oacute;n extraterrestre con los terr&iacute;colas es inminente</em>. En su libro de 2001, se present&oacute; como intermediario del anhelado encuentro cercano de tercer tipo.
    </p><p class="article-text">
        Los posadistas intergal&aacute;cticos fueron adem&aacute;s reivindicados por remanencias del movimiento autonomista italiano. Una de sus derivaciones es el colectivo de escritores Wu Ming, que hace dos a&ntilde;os public&oacute; <em>Proletkult</em>, una novela que parece un secreto homenaje a Minazzoli. El personaje de la historia es el citado Bogdanov. Todo comienza en 1907 en Tiflis, Georgia, cuando un revolucionario asalta un carruaje postal protegido por cosacos y huye en un tren con la ayuda de un camarada georgiano. Saltan del tren en marcha y se introducen en un bosque, donde los espera una esfera trasparente. El georgiano se quita la m&aacute;scara que hac&iacute;a la funci&oacute;n de cara, incluidos el pelo oscuro y el bigote y deja entrever facciones humanoides.
    </p><p class="article-text">
        Al calor de ese mismo impulso se formaron tambi&eacute;n en Italia los Men in Red (MIR), portavoces de una ufolog&iacute;a radical a la cual perteneci&oacute; la Asociaci&oacute;n de Astronautas Aut&oacute;nomos (AAA). Ese grupo afirmaba haber conseguido logros como &ldquo;<em>raves</em> en el espacio&rdquo; y &ldquo;sexo en gravedad cero&rdquo;. Se&ntilde;ala Gittlitz que otro escritor brit&aacute;nico, Aaron Bastani, reaviv&oacute; en Europa el inter&eacute;s socialista por el futurismo y el espacio con su idea de un Comunismo de Lujo Totalmente Automatizado (FALC). A las penurias del socialismo real le opuso en 2014 un horizonte de opulencia. &ldquo;El comunismo es lujoso o no es comunismo&rdquo;, dijo, en una respuesta a las utop&iacute;as espaciales de Elon Musk. Detr&aacute;s de todas estas gestualidades est&aacute; J.Posadas, devenido meme y bandera en la que se cruza la denuncia con la carcajada. Ning&uacute;n grupo hizo m&aacute;s por revivir su nombre la Liga Intergal&aacute;ctica Intergal&aacute;ctica de los Trabajadores (IWL-P). En lugar de peri&oacute;dicos, el administrador de la p&aacute;gina de Facebook del IWL-P, el Camarada Comunicador, interviene en la esfera virtual (https://www.facebook.com/IntergalacticWorkers/).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cultura argentina no pod&iacute;a quedar al margen. El periodista Alejandro Agostinelli ha contribuido a divulgar las peripecias del t&aacute;ndem Cristalli-Minazzoli. Pablo Klappenbach realiz&oacute; a su vez el entra&ntilde;able cortometraje <em>J.Posadas. Un fantasma recorre el cosmos</em> (<a href="https://youtu.be/n3BIktpAjbs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://youtu.be/n3BIktpAjbs</a>) El ensayo de Gittlitz los incluye como parte esos ademanes globales. &Eacute;l escribi&oacute; su libro &ldquo;sobre temas que muchos consideran marginales, sectarios, raros y tontos&rdquo; con la convicci&oacute;n &ldquo;de que hay algo valioso en estos confusos deseos insurgentes&rdquo;. Representan &ldquo;un destello de esperanza en medio de la crisis clim&aacute;tica, el desplazamiento masivo de refugiados, el retorno de los mitos etno-nacionales, los hombres fuertes fascistas y la proliferaci&oacute;n nuclear sin sentido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>AG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Abel Gilbert]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/socialismo-platos-voladores_129_8187686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Jul 2021 21:47:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El socialismo y los platos voladores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Socialismo,Unión Soviética,Izquierdas]]></media:keywords>
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