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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Berlín]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Berlín]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Hotel de palomas para proteger las calles de Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hotel-palomas-proteger-calles-berlin_1_12649350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e11af8eb-1346-4ebc-b275-4e1dd46a56d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126981.jpg" width="700" height="394" alt="Hotel de palomas para proteger las calles de Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este refugio parece ser la solución para evitar los problemas que provoca el excremento de estas aves, que puede dañar edificios, ensuciar calles y propagar enfermedades.</p></div><p class="article-text">
        La capital alemana protege su ciudad de los problemas que provoca el excremento de estas aves, que puede da&ntilde;ar edificios, ensuciar calles y propagar enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Las palomas ponen huevos todo el tiempo. Eso se traduce a m&aacute;s p&aacute;jaron en Berl&iacute;n y m&aacute;s excremento. 
    </p><p class="article-text">
        Este refugio, una suerte de &ldquo;hotel de palomas&rdquo;, ofrece un espacio seguro para unas 400 palomas: reciben comidas y les ponen huevos falsos para frenar la reproducci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Calles limpias, p&aacute;jaros felices, &iquest;se encontr&oacute; la soluci&oacute;n?
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPRmYMdjv55/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/sociedad/hotel-palomas-proteger-calles-berlin_1_12649350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 17:35:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hotel de palomas para proteger las calles de Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[DW,Berlín,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Berlín, una historia a cada paso: fugas por el Muro, una estación fantasma y la mayor sede de inteligencia del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/berlin-historia-paso-fugas-muro-estacion-fantasma-mayor-sede-inteligencia-mundo_129_12357815.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89276bc1-dc45-450f-836e-c9e53a433ae8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Berlín, una historia a cada paso: fugas por el Muro, una estación fantasma y la mayor sede de inteligencia del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A metros del medio alemán en el que trabajo, me topé con una estación que pasó cerrada casi 30 años, documentos de un escape al oeste frustrado a balazos, y un complejo de servicios secretos más grande que la CIA. La capital alemana no necesita exhibirse: la historia está donde menos se espera.
</p></div><p class="article-text">
        Berl&iacute;n no es Roma, Atenas ni Estambul. Pero igual sent&iacute;s que est&aacute;s pisando historia a cada lado al que vayas. Vengo a trabajar como becaria a una redacci&oacute;n que, casualmente, est&aacute; a <strong>28 metros de lo que fue el Muro</strong> y <strong>a una cuadra de un paso fronterizo donde hubo un intento de fuga frenado a los tiros</strong>. Las ventanas del fondo dan a un<strong> cementerio con los restos de figuras c&eacute;lebres como Fontane</strong>. Para llegar hasta ac&aacute;, me tomo el subte hasta lo que fue una <strong>estaci&oacute;n fantasma por casi tres d&eacute;cadas</strong>. No son casualidades: toda la ciudad es as&iacute;, s&oacute;lo es cuesti&oacute;n de mirar. A la gente curiosa, Berl&iacute;n no le da respiro. 
    </p><p class="article-text">
        Les cuento mis hallazgos a mis compa&ntilde;eros locales, y los toman con naturalidad. O bien el trauma no los deja procesar. O quiz&aacute;s lisa y llanamente ignoran que, a metros de donde tecleo esto, en pleno distrito de Mitte, <strong>dos j&oacute;venes sortearon capas de vigilancia f&iacute;sica y humana para saltar la barrera del puesto de control de Chausseestra&szlig;e</strong> esquina Liesenstra&szlig;e y pasar al lado franc&eacute;s &ndash;Berl&iacute;n Occidental&ndash; hace apenas 36 a&ntilde;os. Incre&iacute;blemente, <strong>hay fotos de los dos tipos escapando. Otra de un oficial dando el disparo de advertencia que los frenar&iacute;a. Y otra de cuando fueron detenidos</strong>. Del otro lado del Muro hab&iacute;a un fot&oacute;grafo de AP apostado, con el dedo para gatillar preparado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fugitivos detenidos en Chaussestrasse.                            </span>
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        Sin darme cuenta, cruc&eacute; esa frontera todas las veces que fui a sentarme al S&uuml;dpanke Park para almorzar. Debe su nombre al arroyo Panke, que fue rellenado para construir el Muro. Hoy tiene algunos tramos abiertos y restaurados, obra que har&iacute;a las delicias de @arroyoslibresok. Para llegar hasta ah&iacute;, pas&eacute; por una estaci&oacute;n de servicio cuya construcci&oacute;n es culpable de que se hayan sacado los restos de muro de distintas &eacute;pocas, que estaban ocultos bajo un matorral justo al lado de la vereda.
    </p><p class="article-text">
        Voy al ba&ntilde;o de la redacci&oacute;n y miro por la ventana lo que parece ser un parque a diez metros. Enfoco mejor: hay tumbas. Son las del <strong>cementerio franc&eacute;s divisi&oacute;n II</strong>, inaugurado en 1835, tiempos en los que la zona era considerada las afueras de la ciudad. Ah&iacute; yace, por ejemplo, el escritor Theodor Fontane, autor de Effi Briest, considerada la Madame Bovary alemana. O el f&iacute;sico Paul Erman, que ayud&oacute; a desarrollar la electricidad. O las v&iacute;ctimas de la guerra austro-prusiana, la franco-prusiana y la Primera Guerra Mundial. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Controlador en Chaussestrasse                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Con otros ojos</strong></h2><p class="article-text">
        Salgo de la redacci&oacute;n y vuelvo al S&uuml;dpanke Park, ahora con ojos distintos. Camino  media cuadra m&aacute;s por Liesenstra&szlig;e, casi hasta quedar de frente al cementerio que vi desde arriba. Me encuentro con un tramo de <strong>15 metros de largo del Muro</strong>, en su altura original y con el tubo de hormig&oacute;n superior: zaf&oacute; de la piqueta. Es un tipo muy espec&iacute;fico de muralla, el <strong>Grenzmauer 75, mucho m&aacute;s robusto que la primera versi&oacute;n de esta frontera</strong>, m&aacute;s de dos metros por encima de mi cabeza. <strong>S&oacute;lo hay tres tramos de esta clase en toda la ciudad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo sobre mis pasos para tomar el subte pero, ya decidida a escribir sobre esto, contemplo antes la mole de acero y hormig&oacute;n que est&aacute; enfrente y que a veces relojeo cuando almuerzo con mis compa&ntilde;eros en la vereda opuesta. Es la <em><strong>Zentrale des Bundesnachrichtendienstes</strong></em><strong>, la mayor sede de inteligencia del mundo, incluso m&aacute;s grande que la de la CIA</strong>. El edificio anterior, demolido para construir este complejo, era un antiguo cuartel militar nazi. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Postdamer Platz en 1970 otra estación con oficiales de frontera.                            </span>
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        Bajo a la estaci&oacute;n de subte. Se llama Schwartzkopffstra&szlig;e por la calle cercana, bautizada en honor al fundador de BMAG, una f&aacute;brica de locomotoras y torpedos con un pasado m&aacute;s que oscuro: durante el nazismo, us&oacute; prisioneros de guerra y trabajadores forzados en su planta de Wildau, a una hora de ac&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no sab&iacute;a (hasta que @brezhneviano me alert&oacute; en Twitter) es que <strong>Schwartzkopffstra&szlig;e estuvo cerrada desde 1961 hasta 1990 porque qued&oacute; a metros del muro, pero el subte occidental sigui&oacute; us&aacute;ndola para pasar formaciones de una punta a la otra de la Berl&iacute;n capitalista</strong>: la l&iacute;nea en cuesti&oacute;n (la 6) ten&iacute;a ambas terminales en el oeste, pero no pod&iacute;a hacer paradas en el este.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De hecho, en 1973 los sovi&eacute;ticos le cambiaron el nombre por el de Stadion der Weltjugend y reemplazaron sus carteles con la nueva denominaci&oacute;n, aunque terminaran vi&eacute;ndolos s&oacute;lo los pasajeros de estos trenes que pasaban de largo, rigurosamente vigilados por las tropas fronterizas. Es que las estaciones fantasma no aparec&iacute;an siquiera en los mapas de Berl&iacute;n hechos por la Alemania Oriental. Y, cuando esta parada reabri&oacute; en julio de 1990, volvi&oacute; enseguida a su designaci&oacute;n original. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un tramo de 15 metros de largo del Muro, en su altura original y con el tubo de hormigón superior."
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            <span class="title">
                Un tramo de 15 metros de largo del Muro, en su altura original y con el tubo de hormigón superior.                            </span>
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        De a poco voy llegando al final de este viaje, cotidiano y a la vez hist&oacute;rico. Quiero ir hasta Hallesches Tor para combinar el U-Bahn 6 con el 12, as&iacute; que paso por otras cinco estaciones de la misma l&iacute;nea que hasta 1990 tambi&eacute;n fueron fantasmas. Es como viajar a otra &eacute;poca: quedaron casi intactas. <strong>En una l&iacute;nea de paradas multicolores, esta tanda es un par&eacute;ntesis de paredes blancas y detalles de un solo tono que cambia seg&uacute;n la estaci&oacute;n, para que la identifique incluso quien no sabe leer, como se hizo en la l&iacute;nea A porte&ntilde;a</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        No tuve que ponerme a buscar. No eleg&iacute; visitar un monumento o un lugar tur&iacute;stico. Simplemente fui a trabajar. En las paredes, en la calle, en los parques y hasta en las estaciones de subte por las que se transita todos los d&iacute;as: la historia sigue ah&iacute;, silenciosa, integr&aacute;ndose como puede al ritmo de Berl&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/berlin-historia-paso-fugas-muro-estacion-fantasma-mayor-sede-inteligencia-mundo_129_12357815.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 09:49:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Berlín, una historia a cada paso: fugas por el Muro, una estación fantasma y la mayor sede de inteligencia del mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlín,Ciudades,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día después en Berlín, con una ultraderecha en máximos: “Debemos ser conscientes de nuestra historia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/dia-despues-berlin-ultraderecha-maximos-debemos-conscientes-historia_1_12082313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea3bdc8e-d5c4-4bef-b03a-077e05ea515d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Varias personas en Bebelplatz, la plaza berlinesa conocida por la quema de libros en 1933."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchos votantes en la capital expresan su preocupación por el avance de AfD, que se anota los mejores resultados en unas elecciones nacionales para un partido de ultraderecha desde la derrota del nazismo</p></div><p class="article-text">
        Ariana tiene los ojos cerrados. Deja que los rayos de sol se posen en su cara. Busca esa calidez. Est&aacute; sentada en un banco, sola y en silencio, frente al monumento a las v&iacute;ctimas del Holocausto, en el coraz&oacute;n de Berl&iacute;n. A pocos metros, los turistas, despreocupados, se hacen fotos entre los cientos de bloques grises de hormig&oacute;n que componen este laberinto ideado como un espacio de memoria y reconocimiento de la propia historia de Alemania. Un lugar concebido para enfrentarse a lo incomprensible. 
    </p><p class="article-text">
        La mujer, procedente de Fr&aacute;ncfort, est&aacute; de visita en la ciudad, pero no ha parado aqu&iacute; para descansar de una larga caminata. Ha venido &ldquo;a prop&oacute;sito&rdquo; tras los hist&oacute;ricos resultados de la ultraderecha en las elecciones federales de este domingo. De alguna manera, esta ola de color azul tambi&eacute;n le resulta incomprensible. &ldquo;Como mujer del oeste alem&aacute;n, estoy muy preocupada. Casi toda la parte este de nuestro pa&iacute;s ha votado a un partido racista y extremista&rdquo;, dice a elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        A Ariana le cuesta encontrar las palabras, se le entrecorta la voz. &ldquo;Si miramos la historia de la Segunda Guerra Mundial, todo empez&oacute; tambi&eacute;n poco a poco. Es como si una parte de la historia se repitiera. Hace tres a&ntilde;os, AfD sac&oacute; alrededor del 10% de los votos, lo que ya era preocupante. Y ahora el n&uacute;mero de personas que les votan se ha duplicado en solo tres a&ntilde;os. Es much&iacute;simo&rdquo;, opina la mujer, que tiene 48 a&ntilde;os y trabaja en <em>marketing</em>. &ldquo;Es lo contrario al mundo diverso que somos en realidad&rdquo;.
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            <span class="title">
                Ariana, frente al Monumento a las víctimas del Holocausto.                            </span>
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        Como Ariana, muchos votantes entrevistados por elDiario.es este lunes en la capital alemana expresan su preocupaci&oacute;n y su disgusto por el ascenso de AfD, que este domingo se anot&oacute; los mejores resultados en unos comicios nacionales para un partido de ultraderecha desde la derrota del nazismo a mediados del siglo pasado. Con el 20,8% de los votos, es la segunda formaci&oacute;n con m&aacute;s votos en toda Alemania, un lugar en el que nunca hab&iacute;a estado: m&aacute;s de 10 millones de personas se han inclinado por AfD, el doble que en las &uacute;ltimas elecciones de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Berl&iacute;n es una isla rodeada de azul en el este del pa&iacute;s, en el territorio de la desaparecida Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica Alemana (RDA). Pero no solo est&aacute; fuera: AfD se posiciona tambi&eacute;n como la formaci&oacute;n con m&aacute;s apoyos en un distrito de la periferia noreste de la capital. En conjunto, Die Linke (La Izquierda) ha sido la fuerza m&aacute;s votada en Berl&iacute;n, por delante de partidos consolidados en la ciudad como los Verdes y la CDU. La fuerza ultra tambi&eacute;n avanza en la capital, con cinco puntos porcentuales m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;La sociedad no permitir&aacute; que vuelvan a emerger&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Una mujer de mediana edad y melena rubia empuja su bicicleta por el memorial al que Bj&ouml;rn H&ouml;cke &ndash;el l&iacute;der del ala m&aacute;s radical de AfD y defensor de posiciones revisionistas que rayan con el neonazismo&ndash; llam&oacute; &ldquo;monumento de la verg&uuml;enza&rdquo;. El lugar ha ocupado en los &uacute;ltimos d&iacute;as titulares despu&eacute;s de que un turista espa&ntilde;ol resultara herido en un apu&ntilde;alamiento como los que la ultraderecha ha instrumentalizado en campa&ntilde;a para avivar su discurso xen&oacute;fobo en estos comicios con Elon Musk como valedor, que coment&oacute; el ataque con la frase que repite como un mantra: &ldquo;Solo AfD puede salvar a Alemania&rdquo;.&nbsp;
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                Dos hombres pasean en el centro de Berlín.                            </span>
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        Envuelta en una bufanda naranja, la mujer, que prefiere no revelar su nombre pero s&iacute; cuenta que es socialdem&oacute;crata, asegura no estar asustada por el avance ultra. &ldquo;S&eacute; que mucha gente tiene miedo y preocupaci&oacute;n, pero yo no. Si soy sincera, a m&iacute; no me asusta el futuro porque estoy segura de que la sociedad alemana no permitir&aacute; que vuelvan a emerger otra vez como en la historia. Solo hay que ver c&oacute;mo se levant&oacute; la poblaci&oacute;n cuando la CDU se acerc&oacute; a AfD (en el Bundestag)&rdquo;, dice la vecina del distrito de Mitte, en el centro de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ciudadana de nacionalidad turca, naci&oacute;, se crio y estudi&oacute; en Berl&iacute;n, donde vio caer el Muro y ahora tiene una fundaci&oacute;n. &ldquo;Es realmente incre&iacute;ble lo que ha pasado, un esc&aacute;ndalo, pero lo resolveremos, estoy segura de que hay un mont&oacute;n de poderes que est&aacute;n en el lado correcto. Hay tanta gente en este pa&iacute;s que necesita ayuda&hellip; Muchas personas tienen dificultades cada mes para pagar los alquileres y la comida&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Es una amenaza para la democracia alemana&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En la Puerta de Brandeburgo, un hombre toca el viol&iacute;n <em>Now We Are Free</em>, la famosa canci&oacute;n de <em>Gladiator, </em>compuesta por Hans Zimmer. La resaca electoral transcurre con tranquilidad en el centro de la ciudad, plagado de turistas ajenos a la convulsi&oacute;n que supone el auge de AfD en el pa&iacute;s. En las calles apenas hay restos de carteles de los partidos, vestigios de unos comicios que castigaron con dureza a la coalici&oacute;n tripartita que sostuvo al canciller Olaf Scholz en el Gobierno. Para el Partido Socialdem&oacute;crata, los resultados fueron los peores desde finales del siglo XIX.&nbsp;
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            <span class="title">
                Una mujer se hace una foto en la turística Puerta de Brandeburgo.                            </span>
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        A la hora del descanso para el almuerzo, Philipp pasa cerca de Bebelplatz, la plaza en honor de August Bebel, un l&iacute;der hist&oacute;rico del SPD en esos momentos. Pero si por algo es conocida es por ser escenario de la infame quema de libros de autores censurados por los nazis el 10 de mayo de 1933. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos votantes entrevistados, con las encuestas pronosticando durante meses el segundo puesto de la ultraderecha, ha tenido tiempo de hacerse a la idea y los resultados no le sorprenden. &ldquo;Era de esperar que AfD tuviera tanta fuerza. Es un problema, muestra que mucha gente no est&aacute; contenta&rdquo;, dice.&nbsp;&ldquo;De alguna manera tienen miedo de algo que tal vez ni siquiera pueden explicar. AfD es muy fuerte en las zonas rurales, tal vez no tanto en &aacute;reas metropolitanas como Berl&iacute;n, as&iacute; que es interesante porque no les afecta realmente, digamos, la inmigraci&oacute;n&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        El hombre, de 42 a&ntilde;os y empleado en una empresa de software, reconoce que el temor que le provoca el auge de AfD tiene que ver, sobre todo, con la &ldquo;incertidumbre por lo que est&aacute; por venir y c&oacute;mo se gestionar&aacute; la pol&iacute;tica diaria&rdquo;. Aqu&iacute;, en este lugar tan simb&oacute;lico de la era nazi, &iquest;qu&eacute; opina de los paralelismos con aquella &eacute;poca? &ldquo;Es leg&iacute;timo&rdquo;, responde. &ldquo;Muestra el miedo de mucha gente a que esto vuelva a ocurrir, aunque ellos lo nieguen, incluso diciendo que Hitler era de izquierdas, una locura y un sinsentido&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Philipp, en la plaza de Berlín donde los nazis quemaron miles de libros en 1933.                            </span>
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        Nacido y criado en Berl&iacute;n, Philipp vive en Pankow, un barrio al norte de la ciudad. En estas elecciones ha dividido su voto: el primero, para Die Linke, y el segundo, para los Verdes. Cree que los buenos resultados del partido de izquierdas en Berl&iacute;n, que ha conquistado por primera vez distritos en el oeste, &ldquo;demuestran que esa es la alternativa, no AfD&rdquo;. &ldquo;Tienen buenas ideas. Pienso que quieren tratar a la gente con justicia. Se centran m&aacute;s en la sociedad que en los beneficios. Pero, por supuesto, a veces son poco realistas&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vestida con un llamativo chaquet&oacute;n verde, Cornelia atraviesa la plaza para ir al trabajo. Preguntada por los resultados, lo primero que hace es resoplar. No vive en Berl&iacute;n, sino a las afueras, en una localidad del estado de Brandeburgo, donde el voto a AfD se ha disparado hasta el 32,5% en estas elecciones. &ldquo;Mi sensaci&oacute;n es mala&rdquo;, dice la mujer de 71 a&ntilde;os, que antes era profesora y ahora trabaja de manera parcial. &ldquo;Es una amenaza para la democracia alemana, para la libertad y los valores que defiendo. Quiero vivir en un mundo humano. Alemania sigue siendo uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos del mundo y no tenemos por qu&eacute; ser hostiles con la gente que lo necesita&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        A pocos pasos de Cornelia est&aacute; el monumento que conmemora la quema: unas estanter&iacute;as blancas vac&iacute;as, bajo la Bebelplatz, ofrecen simb&oacute;licamente espacio para unos 20.000 libros, los que se calculan que los nazis echaron a la hoguera en este lugar. &ldquo;Me siento muy disgustada. Ya soy bastante mayor, pero no hab&iacute;a nacido cuando ocurri&oacute; todo aquello [el nazismo]. As&iacute; que creo que siempre tenemos que ser conscientes de la historia alemana, de lo que ocurri&oacute; y debemos asegurarnos de que nunca vuelva a ocurrir algo ligeramente parecido&rdquo;, subraya la mujer, que se ha decantado en las elecciones por los Verdes &ldquo;por la necesidad de defender la libertad del pueblo ucraniano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Greta, de 22 años, cuenta que siente decepción por los resultados de AfD.                            </span>
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        Como muchas otras partes de la ciudad, el bulevar Unter den Linden, que en su d&iacute;a fue un centro neur&aacute;lgico de la vida cultural berlinesa, est&aacute; levantado sobre la destrucci&oacute;n de la Segunda Guerra Mundial. Greta, una estudiante de Medicina de 22 a&ntilde;os, come una chocolatina y bebe caf&eacute; en el patio de la biblioteca estatal. Asegura estar decepcionada por los resultados de AfD. &ldquo;Espero que mejore y que la gente vuelva a sus partidos y no les vote otra vez&rdquo;, dice la joven. &ldquo;Es algo desesperante, porque creen que est&aacute;n en el lado correcto y lo que dicen es un poco fuerte debido al pasado hist&oacute;rico de Alemania&rdquo;, agrega, antes de matizar que est&aacute; a favor de una pol&iacute;tica migratoria m&aacute;s estricta en algunos casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Greta, que tambi&eacute;n vive en el centro de Berl&iacute;n, cuenta que apoya a los liberales del FDP, que se han quedado fuera del Parlamento. Sin embargo, explica que no pudo votar por problemas con la carta del censo electoral. &ldquo;Creo que la econom&iacute;a es importante ahora mismo. Si el FDP hubiera sacado el 5% (el umbral para ingresar en el Bundestag) y se hubieran unido a la CDU, podr&iacute;a haber habido un cambio. Pero eso no sucedi&oacute;, as&iacute; que ya veremos qu&eacute; hacen. Solo espero que el pa&iacute;s mejore en el futuro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Aqu&iacute; ves lo que pasa si votas a fascistas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Cerca de Potsdamer Platz, el nombre del museo no deja lugar a dudas: Topograf&iacute;a del terror. En este lugar se articulaba la persecuci&oacute;n y el exterminio perpetrados por el r&eacute;gimen nazi. Aqu&iacute; se encontraban, entre otros, la polic&iacute;a secreta y la direcci&oacute;n de las SS. Una exposici&oacute;n narra la historia del lugar y los cr&iacute;menes del r&eacute;gimen de Adolf Hitler junto a los restos del muro que parti&oacute; en dos la ciudad. Enfrente, una tienda amarilla vende souvenirs y un chiringuito rojo ofrece currywurst bajo el reclamo Curry at the wall [curry en el muro].
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                Jörg, vecino de Mitte, en el museo Topografía del terror.                            </span>
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        Por all&iacute; pasea J&ouml;rg, que trabaja como archivista en un edificio cercano y ha votado a los Verdes. Dice que no est&aacute; &ldquo;muy contento&rdquo; con el resultado. &ldquo;Merz no ser&aacute; un buen canciller. Pero no hay m&aacute;s opci&oacute;n que un gobierno con los socialdem&oacute;craas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El vecino de Mitte considera &ldquo;deprimentes&rdquo; los resultados de AfD. &ldquo;Hay zonas donde tienen hasta un 40% de los votos, es demasiado&rdquo;, agrega el hombre de 47 a&ntilde;os.  &ldquo;Aqu&iacute; ves lo que pasa si votas a fascistas&rdquo;, dice, se&ntilde;alando con el dedo la exposici&oacute;n sobre las atrocidades del r&eacute;gimen nazi. &ldquo;Me parece bastante mal que algo as&iacute; vuelva a pasar en Alemania. Espero que se queden ah&iacute; y no suban m&aacute;s&rdquo;.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Icíar Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/dia-despues-berlin-ultraderecha-maximos-debemos-conscientes-historia_1_12082313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 11:11:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día después en Berlín, con una ultraderecha en máximos: “Debemos ser conscientes de nuestra historia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Berlín,Elecciones en Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre fronteras invisibles: una mirada urbanística a 35 años de la caída del Muro de Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fronteras-invisibles-mirada-urbanistica-35-anos-caida-muro-berlin_129_11818319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a705537-3bf0-4d83-98ca-8b6112b3d271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre fronteras invisibles: una mirada urbanística a 35 años de la caída del Muro de Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ninguna ciudad llevó el concepto de barrera urbana tan lejos como la capital alemana. Hoy las huellas de la división persisten y resuenan en todo el mundo, desde la gentrificación y la segregación espacial hasta la especulación inmobiliaria. Enseñanzas y paralelos de una aglomeración fragmentada.
</p></div><p class="article-text">
        Esta vez mi Escala Humana se estira un poco, hasta llegar a Berl&iacute;n. Me escudo en el efem&eacute;rides &ndash;el 35&deg; aniversario de la ca&iacute;da del Muro&ndash; y en el recuerdo de mi obsesi&oacute;n por el tema desde que tengo capacidad de an&aacute;lisis, mucho despu&eacute;s de los cuatro a&ntilde;os que ten&iacute;a cuando cay&oacute; esa muralla, mucho antes de que visitara esa ciudad por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; me fascin&oacute; tanto la ca&iacute;da del Muro al punto de hacerme consumir todo documental o ficcionalizaci&oacute;n sobre el tema? &iquest;Por qu&eacute; devor&eacute; desde el relato autobiogr&aacute;fico de una arquitecta argentina hasta el corto de una joven Tilda Swinton que bordea el muro en bicicleta? Quiz&aacute;s porque nunca termin&eacute; de entender <strong>tama&ntilde;a afrenta a la idea de ciudad como comunidad, como espacio donde las personas conviven</strong>.
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        El urbanismo explor&oacute; hasta el cansancio el concepto de barrera y c&oacute;mo afecta la calidad de vida. Pero el caso de Berl&iacute;n desafi&oacute; toda literatura sobre el tema. S&oacute;lo esa ciudad lleg&oacute; al extremo de montar un cierre herm&eacute;tico en el coraz&oacute;n de su trama. S&oacute;lo ella se atrevi&oacute; a vaciar espacios llenos y, d&eacute;cadas despu&eacute;s, completarlos de nuevo. S&oacute;lo ella volvi&oacute; fatal su divisi&oacute;n. <strong>Por eso la ca&iacute;da del Muro no s&oacute;lo acab&oacute; con una era pol&iacute;tica sino tambi&eacute;n urban&iacute;stica. Y resuena incluso ac&aacute;, a 11.000 kil&oacute;metros de distancia.</strong>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Puente o barrera</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Con el tiempo, a la divisi&oacute;n se la siente en todo. Pas&aacute;s a Oriente y es como encender una alarma. La gente todav&iacute;a mira diferente. Es otra poblaci&oacute;n&rdquo;, me marca d&iacute;as atr&aacute;s Liliana Villanueva, autora de <em>Oto&ntilde;o alem&aacute;n</em> (2019), el libro que muestra qu&eacute; sinti&oacute; una arquitecta argentina al ver esa fractura en primera fila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para nosotros es dif&iacute;cil entender una divisi&oacute;n tan tajante, aunque tengamos las nuestras. A sabiendas de eso, Villanueva intent&oacute; describir en su libro c&oacute;mo ser&iacute;a si aquel muro berlin&eacute;s atravesara Buenos Aires</strong>. &ldquo;Imagin&eacute; que ir&iacute;a por la avenida Entre R&iacute;os, seguir&iacute;a por Callao, tomar&iacute;a Santa Fe y se meter&iacute;a por Retiro. Las estaciones del Centro ser&iacute;an fantasmas, porque el subte las atravesar&iacute;a pero jam&aacute;s parar&iacute;a en ellas&rdquo;, me cuenta la autora, que finalmente desestim&oacute; el p&aacute;rrafo para evitar confusi&oacute;n entre sus lectores no porte&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Si yo tuviera que hacer ese ejercicio explicativo, tomar&iacute;a en cambio el borde norte-sur, que ubicar&iacute;a en la avenida Rivadavia. Ese l&iacute;mite simb&oacute;lico y a la vez real deja los mejores servicios, infraestructura y empleos de un lado, mientras del otro queda <strong>un olvido que no se compensa invitando a inversores a que construyan en el sur para seguir destruyendo el norte, como propone el nuevo C&oacute;digo Urban&iacute;stico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Berl&iacute;n tampoco se borraron las diferencias. No hubo apertura pura, sino tambi&eacute;n divisi&oacute;n. Gran parte de los terrenos del este se privatizaron, cientos de empresas orientales fueron sepultadas, y el mercado de la vivienda se concentr&oacute;. No hubo igualaci&oacute;n, sino absorci&oacute;n de un lado por otro.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Llenos y vac&iacute;os</strong></h2><p class="article-text">
        Lo primero que me llam&oacute; la atenci&oacute;n cuando conoc&iacute; Berl&iacute;n hace diez a&ntilde;os fueron las gr&uacute;as y los bald&iacute;os. Reci&eacute;n llegada de capitales europeas m&aacute;s cl&aacute;sicas, me sorprend&iacute; de que esta ciudad de casi ocho siglos a&uacute;n siguiera en construcci&oacute;n. Primero sent&iacute; decepci&oacute;n al volver a escuchar taladros incluso habi&eacute;ndome alejado tanto de Buenos Aires. Despu&eacute;s empec&eacute; a entender. <strong>La ca&iacute;da hab&iacute;a dejado una experiencia com&uacute;n a otras urbes, como la crisis de vivienda y la especulaci&oacute;n inmobiliaria.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aclaro por las dudas: s&eacute; que el Muro fue una experiencia intransferible, &uacute;nica en su dolor. Pero su necesario fin dej&oacute; un legado que s&iacute; encuentra ecos en el mundo. Con sus diferencias, tanto Buenos Aires como Berl&iacute;n comparten el desencuentro entre oferta y demanda inmobiliarias. En el caso alem&aacute;n, con la particularidad de la concentraci&oacute;n del mercado de renta y la urgencia insatisfecha de construir para los segmentos m&aacute;s bajos. En el caso argentino, con el caos macroecon&oacute;mico, la desregulaci&oacute;n de los alquileres y una inflaci&oacute;n desatada.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos m&aacute;s t&eacute;cnicos: &ldquo;La creciente financiarizaci&oacute;n de esta &eacute;poca convierte los edificios en activos inmobiliarios&rdquo;. El resultado en Berl&iacute;n y Buenos Aires fue &ldquo;la polarizaci&oacute;n social&rdquo; que &ldquo;desintegr&oacute; las ciudades en un conglomerado de fragmentos espaciales&rdquo;. As&iacute; lo vieron en la C&aacute;tedra Walter Gropius DAAD de la Facultad de Arquitectura, Dise&ntilde;o y Urbanismo (FADU) de la UBA, en un texto publicado en mayo a 30 a&ntilde;os del acuerdo de hermanazgo entre ambas capitales. Llam&eacute; a la directora de la c&aacute;tedra, Lisa Diedrich, para que me ayudara a entender.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La ca&iacute;da del Muro como met&aacute;fora de lo fragmentado se puede usar para diferentes fen&oacute;menos, porque seguimos viviendo en un mundo polarizado&rdquo;</strong>, remarca Diedrich. Y da un ejemplo: Nordelta de un lado, y un barrio que se inunda, del otro. &ldquo;Son dos lados opuestos de un tejido urbano. Hay que aceptar que esos fragmentos existen: el problema es que estando uno al lado del otro no se relacionen, o tengan un v&iacute;nculo s&oacute;lo negativo o de tensi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay fronteras m&aacute;s coyunturales y espec&iacute;ficas. En la Berl&iacute;n actual, con nuevas medidas de seguridad ante conflictos geopol&iacute;ticos, como la <strong>vigilancia policial constante y el cercamiento paulatino</strong>. En Buenos Aires, con un proceso similar pero por miedo al delito, que suma t&oacute;tems, alarmas y c&aacute;maras. Ambos casos se enmarcan en la privatizaci&oacute;n creciente de la experiencia urbana, que se nutre de otras fuentes, como la masificaci&oacute;n del home-office y la p&eacute;rdida de terceros espacios, esos que no son el trabajo ni la casa.
    </p><p class="article-text">
        Ambas ciudades guardan tambi&eacute;n parte del ant&iacute;doto a la fragmentaci&oacute;n y el cercamiento: sus plazas y parques. Espacios abiertos, plenos de gente y ferias, casi sin barreras excepto las rejas. B&aacute;lsamos de continuidad ante las nuevas divisiones nacidas de la desigualdad y el mercado. <strong>Un igualador org&aacute;nico, a diferencia de los intentos porte&ntilde;os puramente normativos que, en pos de &ldquo;desarrollar el sur&rdquo; a cambio de otra cosa, refuerzan la visi&oacute;n de esa mitad como una suerte de castigo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s la lecci&oacute;n que deja una ciudad dividida es que no basta con demoler barreras f&iacute;sicas. En Buenos Aires, en Berl&iacute;n y en tantas otras urbes, hay que seguir haciendo equilibrio entre crecimiento e igualdad, para que el desarrollo sea con todos. Para que la ciudad deje de perder su valor de (re)encuentro, hay que planificarla rompiendo muros, sean de hormig&oacute;n o de privilegio.
    </p><p class="article-text">
        <em>KN/DTC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Karina Niebla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/fronteras-invisibles-mirada-urbanistica-35-anos-caida-muro-berlin_129_11818319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 09:41:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre fronteras invisibles: una mirada urbanística a 35 años de la caída del Muro de Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Berlín,Ciudades,Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte lenta a la que se resisten los clubes en Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/muerte-lenta-resisten-clubes-berlin_1_10855312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c46e9c7-e104-4205-bfbb-9ad7533c9ca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte lenta a la que se resisten los clubes en Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los locales de baile de la capital alemana fueron y son, para turistas de todo el mundo, motivo exclusivo para visitar la ciudad; sin embargo, la actual crisis económica del país también se ceba en ellos, así como la construcción de una autopista que erradicará a varios de ellos, que ven su existencia amenazada</p></div><p class="article-text">
        De los propietarios de los clubes de Berl&iacute;n no se podr&aacute; decir que no avisaron. Poco menos que una d&eacute;cada llevan ya alertando de que hay en marcha una extinci&oacute;n en el reino discotequero. Lo llaman <em>Clubsterben</em>&nbsp;o &ldquo;extinci&oacute;n&nbsp;de los clubes&rdquo;. La expresi&oacute;n siempre aparece cuando se conoce que un m&iacute;tico lugar de la noche berlinesa &ndash;o alemana&ndash; desaparece o anuncia que echa el cierre.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno lo conoce bien <strong>Felix Denk</strong>, autor del libro <em>Der Klang der Familie: Berlin, el techno y la ca&iacute;da del muro </em>(Alpha Decay, 2015). Este buen conocedor de la escena berlinesa vio c&oacute;mo, desde los a&ntilde;os noventa, desaparecieron grandes nombres de la fiesta de la capital alemana. &ldquo;En 1997 cerr&oacute; el E-Werk, que fue transformado en un espacio para eventos. Luego cerrar&iacute;a, en 2005, Tresor, que estaba situado en las instalaciones de lo que fue un banco, un lugar con mucho hormig&oacute;n y barras de metal, todo un poco claustrof&oacute;bico, pero incre&iacute;ble&rdquo;, explica Denk.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco olvida el cierre, en 2020, de Griessm&uuml;hle, otro m&iacute;tico nombre que relanz&oacute; el debate sobre el <em>Clubsterben</em>, aunque lo cierto es que todos los &uacute;ltimos a&ntilde;os se suma al menos un nuevo nombre a la lista de negocios que cierran. En ocasiones, como pas&oacute; con los responsables de Griessm&uuml;hle, estos lanzan otro club, pero ya en otro lugar, &ldquo;lejos de la zona donde vive la gente, en las afueras de la ciudad&rdquo;, subraya Denk.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la capital germana cuenta con una fama a nivel mundial por las posibilidades que ofrece su a&uacute;n reputada calidad y cantidad de clubes. Sin duda, su basti&oacute;n es el <strong>Berghain</strong>, m&iacute;tica discoteca abierta a principios de este siglo y a la que sus visitantes siguen entrando en funci&oacute;n tambi&eacute;n de los conocidos caprichos de los porteros.&nbsp;En los &uacute;ltimos d&iacute;as, la pol&eacute;mica rode&oacute; al club al ser acusado por el dj franco-liban&eacute;s Arabian Panther de <a href="https://www.instagram.com/p/C2Aceses4wS/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelar su actuaci&oacute;n por su defensa p&uacute;blica del pueblo palestino</a>. Desde el pasado 5 de enero hay nuevas reglas para el apoyo a instituciones culturales como los clubes; quienes reciben ayudas del Estado deben respetar la lucha contra el antisemitismo seg&uacute;n definici&oacute;n de antisemitismo de la Alianza para la Memoria Internacional del Holocausto.
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                El club Griessmühle de Berlín, cerrado en 2020                            </span>
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        Pero Berl&iacute;n la pueblan muchos m&aacute;s clubes, adem&aacute;s del Berghain. Hasta medio centenar de estos establecimientos est&aacute;n asociados en la as&iacute; llamada <a href="https://www.clubcommission.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Clubcommission</a>.&nbsp;Precisamente esa organizaci&oacute;n es la que, de un tiempo a esta parte, viene haciendo sonar las alarmas sobre la situaci&oacute;n de muerte lenta que viven los clubes berlineses. Basta observar con qu&eacute; constataci&oacute;n se manifestaba el pasado mes de septiembre en esa organizaci&oacute;n: &ldquo;La cultura de los clubes de Berl&iacute;n, conocida en el mundo entero por su car&aacute;cter &uacute;nico, su diversidad y su progresismo, est&aacute; actualmente ante una amenaza existencial debido a la situaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        2023 fue un mal a&ntilde;o econ&oacute;mico para Alemania. Tambi&eacute;n lo fue para los clubes.&nbsp;La econom&iacute;a se contrajo un 0,3%, seg&uacute;n los datos recientes de la Oficina Federal de Estad&iacute;stica. Los males de la econom&iacute;a teutona son de muy diverso orden, pero muchos de ellos parten de la situaci&oacute;n que dej&oacute; la crisis energ&eacute;tica desatada por la guerra de Rusia contra Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los clubes alemanes, la crisis energ&eacute;tica, que dispar&oacute; los precios con una a&uacute;n notoria inflaci&oacute;n (3,7% en diciembre de 2023), tambi&eacute;n se nota por la noche, cuando llega la hora de pagar la entrada para acceder a las pistas de baile. Debido a la invasi&oacute;n rusa de Ucrania, Alemania dej&oacute; de comprar el barato gas natural de Rusia, teniendo que apostar por otros proveedores m&aacute;s caros.
    </p><p class="article-text">
        Cuentas de finales de 2023 recogidas por el diario berlin&eacute;s&nbsp;Der Tagesspiegel&nbsp;ofrecen una imagen en la que resulta obvio el impacto de la inflaci&oacute;n sobre la econom&iacute;a nocturna de Berl&iacute;n. Los precios de los conciertos y eventos subieron un 15% respecto a tiempos de la pand&eacute;mica COVID-19. Hoy d&iacute;a una entrada para el Berghain &ndash;si el portero da el visto bueno para entrar&ndash; cuesta 30 euros. Muchos recuerdan como no hace tanto la entrada era la mitad.
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                Entrada al club Berghain                            </span>
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        La pandemia de 2020 no trajo consigo el temido <em>Clubsterben.&nbsp;</em>Pero s&iacute; puso algunas de las bases para mucha de la preocupaci&oacute;n que existe en un sector que da trabajo a 9.000 personas y que mueve un volumen de negocio de 1.500 millones de euros anuales, seg&uacute;n&nbsp;Der Tagesspiegel. Con los cierres de lugares de ocio nocturno en tiempos de restricciones pand&eacute;micas, muchos trabajadores del sector cambiaron de empleo. Muchos no volvieron. Los que lo hicieron, como ocurre con los t&eacute;cnicos de sonido, los hay que pasaron de cobrar 180 euros por un d&iacute;a de trabajo a una suma que oscila entre los 300 y 350 euros por jornada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la pandemia es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar gente para los trabajos de la escena de los clubs, algo que pasa tambi&eacute;n en el sector de la gastronom&iacute;a. Por ejemplo, cada vez cuesta m&aacute;s encontrar gente que quiera trabajar en la barra del bar&rdquo;, constata Denk.
    </p><h3 class="article-text">D<strong>r&aacute;sticas subidas de precios</strong></h3><p class="article-text">
        Posterior a la pandemia fue el alza del salario m&iacute;nimo a 12 euros por hora que llev&oacute; a cabo el Gobierno del canciller Olaf Scholz en 2021, al poco de llegar al poder. Esa era una promesa electoral del canciller socialdem&oacute;crata. La subida a 12 euros no era lo estipulado en las reglas de las subidas del salario m&iacute;nimo, que cuando Scholz entr&oacute; en la Canciller&iacute;a Federal estaba en 9,60 euros por hora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa subida tambi&eacute;n incide en los negocios nocturnos, que tambi&eacute;n tienen que asumir unos costos al alza en materia de alquileres y remuneraciones para los pinchadiscos. Desde la Clubcommission ya se&ntilde;alaban el pasado verano que el 89% de los clubes se sent&iacute;a &ldquo;bajo presi&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo; porque los costos de actividad no paran de subir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tuvimos que hacer frente a dr&aacute;sticas subidas de precios. Esto significa tambi&eacute;n que los precios de admisi&oacute;n de los clubes est&aacute;n subiendo dr&aacute;sticamente porque los clubes tienen que cubrir muchos costos adicionales. Esto excluye a personas que podr&iacute;an permitirse ir a un club&rdquo;, explic&oacute; Katharin Ahrend, representante de la Clubcommission, en una reciente entrevista con la radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica berlinesa&nbsp;RBB.&nbsp;
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                Carteles de protesta a la construcción de la autovía A-100 en la puerta del club Wilde Renate, de Berlín                            </span>
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        A su entender, en el sector deben buscar &ldquo;nuevas estrategias&rdquo; para seguir existiendo si es que&nbsp;quiere sobrevivir. Eso puede querer decir dar otros usos suplementarios a los espacios que antes solo serv&iacute;an para la fiesta. Para esto, el Berghain puede ya dar cuenta de ser ejemplo con aquellos d&iacute;as de finales de 2020 en los que sirvi&oacute; de centro de exposiciones cuando hubo cierres de clubes por las restricciones debidas a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para otros clubes berlineses, no hay estrategia que valga. Cinco de ellos situados en el Este, de hecho, tienen ya fecha de deceso. La ampliaci&oacute;n de las obras de la A-100, una autopista que pasa por la ciudad, pone a ese grupo de discotecas una espada de Damocles contra la que poco se puede hacer. Else,&nbsp;://about blank&nbsp;y&nbsp;Wilde Renate&nbsp;son los tres grandes nombres de la noche berlinesa afectados por el trazado de esa v&iacute;a, entre el Parque de Treptow y la Storkower Strasse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La construcci&oacute;n de esta carretera es un gran problema para la escena de los clubes en Berl&iacute;n. Es una situaci&oacute;n muy particular. Sobre todo porque en la zona c&eacute;ntrica de la ciudad ya no quedan lugares para estos locales, y tienen que irse fuera&rdquo;, sostiene Denk. &ldquo;Hay que recordar que, en los noventa, los grandes clubes como el E-Werk estaban en el centro, en ese caso frente al Ministerio de Hacienda, incluso&rdquo;, a&ntilde;ade Denk.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Ahora s&iacute; hay quejas por el ruido</h3><p class="article-text">
        Algunas voces de la pol&iacute;tica local se alzaron contra esas obras, aunque cabe esperar, en el mejor de los casos, que esos clubes encuentren otros lugares en los que instalarse. Seg&uacute;n explican en la Clubcommission, recolocar a estos clubes en otro sitio es un desaf&iacute;o enorme, entre otras cosas, porque no es f&aacute;cil encontrar espacio sin que haya problemas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un problema recurrente, y al parecer impensable hasta hace poco en una ciudad que desde los a&ntilde;os noventa del siglo pasado se forj&oacute; fama de capital fiestera del 'viejo continente', es el de las quejas por el ruido. Los nuevos vecinos que gan&oacute; la ciudad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no tienen que ver con los de los inicios de este siglo. Seg&uacute;n la Clubcommission, desde la pandemia, las quejas por ruido crecieron en un 37% para los clubes que representa dicha asociaci&oacute;n. 
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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Vemos la evoluci&oacute;n actual con mucha preocupaci&oacute;n. Necesitamos protecci&oacute;n y apoyo, preferiblemente hoy y no ma&ntilde;ana&rdquo;, dec&iacute;a ya a finales del pasado verano Marcel Weber, presidente de la Clubcomission. A este tipo de declaraciones, las autoridades de la capital ven&iacute;an siendo sensibles. Pero no es menos cierto que desde hace un a&ntilde;o escaso, Berl&iacute;n cambi&oacute; su alcald&iacute;a. Pas&oacute; de estar gobernada por una coalici&oacute;n de izquierdas compuesta por socialdem&oacute;cratas, ecologistas e izquierdistas de&nbsp;Die Linke, a estar bajo control de una gran coalici&oacute;n con un conservador al frente, el ahora alcalde Kai Wegner.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l pasa por ser uno de los cristianodem&oacute;cratas m&aacute;s progresistas, pero fuentes del sector revelan que hay desconfianza con el nuevo regidor. Los hay que no esperan de &eacute;l las ayudas p&uacute;blicas que podr&iacute;an dar un respiro al sector nocturno.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Clubes con planes de negocio</h3><p class="article-text">
        A nivel federal, poco se espera de un impopular canciller&nbsp;Olaf Scholz que parece tener mayores prioridades que lidiar con la realidad de los clubes de la capital alemana, e incluso del resto de Alemania. &ldquo;El&nbsp;<em>Clubsterben&nbsp;</em>contin&uacute;a porque el Gobierno no reacciona&rdquo;,  reprocharon a Scholz y compa&ntilde;&iacute;a desde&nbsp;Die Linke<em>,</em>&nbsp;el &uacute;nico partido de izquierda que hay en la oposici&oacute;n en el&nbsp;Bundestag, seg&uacute;n recog&iacute;a hace unos d&iacute;as el diario&nbsp;S&uuml;ddeutsche Zeitung.
    </p><p class="article-text">
        Para Denk, aunque &eacute;l est&aacute; especialmente preocupado por la situaci&oacute;n que plantea la A-100 en Berl&iacute;n, &ldquo;la escena de los clubes es hoy por hoy m&aacute;s institucional y algo m&aacute;s s&oacute;lido que lo que fue&rdquo;. &ldquo;Antes un club duraba dos o tres a&ntilde;os y ten&iacute;a que cerrar, porque la gente dejaba de ir o porque el espacio en el que estaba iba a servir a un proyecto inmobiliario. Era una escena muy viva y din&aacute;mica. Ahora los clubes ya no son aventuras espont&aacute;neas, vienen con serios proyectos econ&oacute;micos, con planes de negocio y dem&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala el autor de <em>Der Klang der Familie: Berlin, el Techno y la Ca&iacute;da del Muro.</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;en Berl&iacute;n, oficialmente, los clubes son reconocidos como lugares de cultura y no solo de ocio, pero eso no quita el problema de fondo que hay en todo esto y es que falta espacio; los clubes necesitan, sobre todo, espacio para existir, y esto es cada vez m&aacute;s complicado de resolver, porque hay muchos otros intereses en juego&rdquo;. &ldquo;Para la ciudad, dado que los clubes son reconocidos como factor econ&oacute;mico y cultural, ser&iacute;a una cat&aacute;strofe que la A-100 se construya tal y como est&aacute; previsto&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <em>AM</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/conexiones/muerte-lenta-resisten-clubes-berlin_1_10855312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jan 2024 09:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muerte lenta a la que se resisten los clubes en Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Berlín,Discotecas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Berlín" reactiva la pólvora de "La casa de papel" en Netflix, pero la moja con las obsesiones amorosas de su protagonista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/berlin-reactiva-polvora-casa-papel-netflix-moja-obsesiones-amorosas-protagonista_1_10800275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa50c6c8-8418-450d-bc6e-c4594a9cc156_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Berlín&quot; reactiva la pólvora de &quot;La casa de papel&quot; en Netflix, pero la moja con las obsesiones amorosas de su protagonista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La precuela de la exitosa serie española de Netflix, centrada en el personaje de Pedro Alonso, se estrena este viernes 29 de diciembre de 2023. "Berlín" funciona cuando se parece a "La casa de papel" y se pierde en sí misma por su volantazo hacia una cuestionada comedia romántica.</p><p class="subtitle">Las series del año: cinco lanzamientos potentes, regresos esperados y cuatro grandes finales</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>&iquest;Te estoy hablando de amor y t&uacute; me sales con la polic&iacute;a?</strong> &iquest;En qu&eacute; clase de infamia estamos convirtiendo el mundo?&rdquo;. Esta frase de <strong>Pedro Alonso</strong> en una escena de Berl&iacute;n, esperada precuela de<a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/casa-papel-llega-seguira-viva-spin-off_1_8544764.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> La casa de pape</a>l<em><strong> </strong></em>que <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/netflix/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Netflix</a> estrena este <strong>viernes 29 de diciembre</strong>, resume a la perfecci&oacute;n el esp&iacute;ritu de esta nueva serie. La ficci&oacute;n <strong>cambia de tono</strong> en su viaje al pasado para descubrir una de las facetas vitales m&aacute;s desconocidas del personaje, uno de los m&aacute;s queridos por los fans de la producci&oacute;n matriz en todos los lugares del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        La plataforma de pago recupera as&iacute; la que ha sido <strong>su gran gallina de los huevos de oro en Espa&ntilde;a</strong>, la serie patria m&aacute;s laureada de todos los tiempos que, tras su nacimiento en 2017 en <strong>Antena 3</strong>, vivi&oacute; su expansi&oacute;n global gracias al gigante americano. Un hito que ha invitado a Netflix a explorar m&aacute;s historias dentro de su universo y, de paso,<strong> seguir estirando su &eacute;xito </strong>a trav&eacute;s de un <em>spin-off</em> obligado a luchar desde antes de su lanzamiento contra las expectativas y comparaciones que se hagan con su predecesora.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, la compa&ntilde;&iacute;a y los responsables de Vancouver Media, su productora, apostaron todo a Berl&iacute;n, uno de los personajes m&aacute;s carism&aacute;ticos de <em>La casa de papel </em>que, pese a su car&aacute;cter de villano, <strong>logr&oacute; meterse al p&uacute;blico en el bolsillo</strong> durante el asalto de la banda de El Profesor a la F&aacute;brica Nacional de Moneda y Timbre en el que acab&oacute; perdiendo la vida. El personaje sigui&oacute; teniendo recorrido en las tres siguientes temporadas de la ficci&oacute;n por medio de diferentes <em>flashbacks</em> que indagaron en sus or&iacute;genes y que dieron la idea a <strong>&Aacute;lex Pina</strong> y <strong>Esther Mart&iacute;nez Lobato</strong>, sus creadores, de que Berl&iacute;n pod&iacute;a tener su propia serie.
    </p><p class="article-text">
        Esta llega como colof&oacute;n del 2023 para trasladarnos a los<strong> &ldquo;a&ntilde;os dorados&rdquo;</strong> de <strong>Andr&eacute;s de Fonollosa </strong>-su nombre real-, cuando a&uacute;n no ten&iacute;a noci&oacute;n alguna de la enfermedad con la que acab&oacute; encerrado &ldquo;como una rata&rdquo; en las entra&ntilde;as de la Real Casa de la Moneda. La ficci&oacute;n arranca a&ntilde;os antes de aquel gran golpe junto a su hermano Sergio Marquina, cuando Berl&iacute;n se encarg&oacute; de preparar en Par&iacute;s <strong>uno de sus robos m&aacute;s extraordinarios</strong> junto a una de las tres bandas con las que rob&oacute; a lo largo de su vida. Con ellos, intenta hacer <strong>desaparecer 44 millones en joyas </strong>de una importante casa de subastas como si de un espect&aacute;culo de ilusionismo se tratase.
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                Pedro Alonso, junto a la banda de ladrones de &#039;Berlín&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">'Berl&iacute;n' se pierde en el amor...</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, en un intento de diferenciarse de<em> La casa de papel</em>, el plan de Berl&iacute;n se acaba tambaleando por los delirios amorosos de su protagonista. <strong>Y la serie, lamentablemente, tambi&eacute;n se tambalea con &eacute;l.</strong> Ese conflicto que se&ntilde;al&aacute;bamos al comienzo del art&iacute;culo (el del dilema entre el dinero y el amor) acaba tomando demasiado peso, con el personaje principal perdiendo el foco del atraco tras enamorarse &ndash;obsesionarse&ndash; de una de sus v&iacute;ctimas &ndash;<strong>Camille </strong>(Samantha Siqueiros)&ndash;, una joven mexicana que le acaba robando el coraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, provoca un cambio de tono que <strong>&Aacute;lex Pina</strong> y <strong>Esther Mart&iacute;nez Lobato</strong> han tratado de justificar en palabras a <a href="https://www.eldiario.es/vertele/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">verTele</a>, alegando un prop&oacute;sito de crear un &ldquo;universo y ADN nuevo&rdquo; y &ldquo;romper con todos los par&aacute;metros&rdquo; de la serie primigenia: &ldquo;<em>La casa de papel</em> tiene una intensidad enorme, muy angustiosa, claustrof&oacute;bica y con niveles altos de violencia. Entonces, quer&iacute;amos pasarnos al otro lado&rdquo;, empiezan explicando los guionistas. &ldquo;En un momento dado, cuando est&aacute;bamos escribi&eacute;ndola, arrancaba tambi&eacute;n la guerra de Ucrania y<strong> quer&iacute;amos hacer algo mucho m&aacute;s confortable, fresco, </strong><em><strong>feel good</strong></em><strong>, luminoso...</strong> Cre&iacute;amos que era el momento de hacer algo con mayor capacidad de evasi&oacute;n por parte del espectador&rdquo;, a&ntilde;aden, en una idea que tambi&eacute;n quisieron dejar clara meses atr&aacute;s, durante la presentaci&oacute;n del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n que les forz&oacute; a impregnar la ficci&oacute;n de un ambiente de comedia rom&aacute;ntica que, en las mencionadas secuencias amorosas, no termina de funcionar. Por varios motivos. Por un lado, porque contamina las tramas &ndash;como destacan mis compa&ntilde;eros Pedro Z&aacute;rate y Laura P&eacute;rez en su elaborado ranking anual de las mejores series espa&ntilde;olas&ndash; de<strong> decisiones absurdas e incoherentes</strong> y de alg&uacute;n agujero de guion. Por otro, porque se mete en terrenos pantanosos al <strong>romantizar la historia de un claro caso de acoso </strong>por las artima&ntilde;as de Berl&iacute;n para efectuar su conquista. Esto propicia una suerte de paradoja, y es que la oscuridad del ahora 'h&eacute;roe' empa&ntilde;a la luz que alg&uacute;n d&iacute;a encontramos dentro del villano. 
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                Pedro Alonso y Samantha Siqueiros, en &#039;Berlín&#039;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">... a pesar de que tambi&eacute;n tiene su &ldquo;jarana&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Es una l&aacute;stima, porque Berl&iacute;n vuelve a poner <strong>toda la carne en el asador</strong> con su nuevo atraco. El &eacute;xito de <em>La casa de papel</em> parece haber dado un &ldquo;cheque en blanco&rdquo; a Vancouver, que logra (una vez m&aacute;s) unos est&aacute;ndares de producci&oacute;n que, como comentaba <strong>Trist&aacute;n Ulloa </strong>en su <a href="https://www.eldiario.es/vertele/videos/entrevistas/michelle-jenner-tristan-ulloa-joel-sanchez-berlin-netflix-la-casa-de-papel-no-tenemos-envidiar-eeuu_8_10789571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">entrevista con verTele</a>, <strong>nada tiene que envidiar </strong>al que se ve en la puntera industria audiovisual de<strong> Estados Unidos.</strong> La ficci&oacute;n cont&oacute; con 146 localizaciones, 287 sets, 65 actores y actrices, m&aacute;s de 1400 figurantes y nueve largos meses para su rodaje. 
    </p><p class="article-text">
        Un incre&iacute;ble despliegue t&eacute;cnico y art&iacute;stico que regala a los espectadores<strong> una maravillosa 'postal' de un Par&iacute;s</strong> que se acaba convirtiendo tambi&eacute;n en protagonista. La serie tambi&eacute;n viaja a Madrid, Almer&iacute;a, Le&oacute;n, &Aacute;vila, Segovia y Toledo para ofrecer<strong> espectaculares y fren&eacute;ticas escenas de acci&oacute;n</strong> que brindan al producto final sus momentos m&aacute;s memorables y divertidos. Aquello de que &ldquo;si algo funciona, mejor no lo toques&rdquo; se evidencia en aquellas secuencias en las que <em>Berl&iacute;n </em>se parece a <em>La casa de papel. </em>Y no nos referimos a los gui&ntilde;os, referencias y apariciones &ndash;<strong>Najwa Nimri</strong> (Alicia Sierra) y <strong>Itziar Itu&ntilde;o</strong> (Raquel Murillo)&ndash; que se hacen a la ficci&oacute;n original, sino a los puntos en los que se recupera su mejor y brillante esencia. 
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                Tristán Ulloa, Michelle Jenner, Begoña Vargas y Joel Sánchez en &#039;Berlín&#039;                            </span>
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        Esta se consigue gracias a una atractiva banda de ladrones que, aunque no nos har&aacute;n olvidar a <strong>Tokio</strong>, <strong>Nairobi </strong>y compa&ntilde;&iacute;a, s&iacute; que acaba encontrando su propia personalidad. Trist&aacute;n Ulloa (<strong>Dami&aacute;n</strong>) destaca y brilla en un g&eacute;nero narrativo al que no nos tiene acostumbrados. Tambi&eacute;n lo hace <strong>Michelle Jenner</strong> (Keila), cuya trama rom&aacute;ntica con el novel <strong>Joel S&aacute;nchez </strong>(Bruce) -este es su primer trabajo como actor- s&iacute; que resulta interesante y encaja dentro del global de la historia. Algo m&aacute;s manida es la que materializan <strong>Bego&ntilde;a Vargas</strong> (Cameron) y <strong>Julio Pe&ntilde;a</strong> (Roi), que acaban protagonizando, eso s&iacute;, una secuencia de acci&oacute;n y velocidad que dejar&iacute;a en evidencia al mism&iacute;simo <strong>Dominic Toretto. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <em>Berl&iacute;n </em>es la historia de un regreso con luces y sombras que sus responsables deben corregir si quieren reconducir la historia de cara a su m&aacute;s que probable segunda temporada en Netflix. La serie consigue reactivar la p&oacute;lvora que dinamit&oacute; los momentos m&aacute;s &eacute;picos de<em> La casa de papel</em>, una p&oacute;lvora que acaba siendo p&oacute;lvora mojada en aquellos puntos en los que Berl&iacute;n -el personaje y la propia ficci&oacute;n- se pierden en sus delirios. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/berlin-reactiva-polvora-casa-papel-netflix-moja-obsesiones-amorosas-protagonista_1_10800275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 09:18:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Berlín" reactiva la pólvora de "La casa de papel" en Netflix, pero la moja con las obsesiones amorosas de su protagonista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlín,Pedro Alonso,La Casa de Papel,Series españolas,Series,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La española Carla Simón ganó el Oso de Oro de la Berlinale con 'Alcarràs', un drama familiar en catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/alcarras-carla-simon-oso-oro-berlinale_1_8754706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/352e5f38-d415-47f4-8842-a05ea08c7ed1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1864y802.jpg" width="1200" height="675" alt="La española Carla Simón ganó el Oso de Oro de la Berlinale con &#039;Alcarràs&#039;, un drama familiar en catalán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora catalana debutó hace cinco años con 'Verano 1993' y regresa a la Catalunya rural, a la familia y a sus recuerdos en esta película que se alzó con el premio mayor del Festival de Berlín y el aplauso de la crítica nacional y extranjera</p></div><p class="article-text">
        La espa&ntilde;ola Carla Sim&oacute;n se convirti&oacute; en la ganadora de la 72 edici&oacute;n del Festival de Berl&iacute;n con su pel&iacute;cula <em>Alcarr&agrave;s</em>. <strong>La directora catalana se lleva as&iacute; el primer Oso de Oro a Espa&ntilde;a desde 1983, cuando Mario Camus gan&oacute; con </strong><em><strong>La colmena</strong></em><strong>.</strong> Una noticia que apuntala a&uacute;n m&aacute;s el &eacute;xito de la producci&oacute;n espa&ntilde;ola despu&eacute;s de los Goya, las nominaciones a los Oscar y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ley-cine-series-plataformas-claves_1_8750001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la nueva Ley del Cine</a> que acaba de aprobarse. Pero no fue exactamente una sorpresa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El jurado presidido por&nbsp;M. Night Shyamalan</strong> (<em>El protegido</em>, <em>Sexto sentido</em>) <strong>destac&oacute; las interpretaciones</strong>, desde los m&aacute;s peque&ntilde;os hasta los ancianos, <strong>y la habilidad de Sim&oacute;n para mostrar la importancia de valores como la sensibilidad y la familia</strong>. &ldquo;Yo soy hija de este lugar, es mi casa cinematogr&aacute;fica. Cada vez que venimos, algo estupendo ocurre&rdquo;, agradeci&oacute; Sim&oacute;n desde el escenario.
    </p><p class="article-text">
        Los ecos de victoria empezaron a sonar en Alemania en cuanto la cr&iacute;tica espa&ntilde;ola e internacional pudo ver la segunda pel&iacute;cula de la directora catalana. Hace cinco a&ntilde;os debut&oacute; con <em>Verano 1993</em>, que le procur&oacute; tres premios Goya y uno de ellos como mejor direcci&oacute;n novel. Tambi&eacute;n en la Berlinale de 2018 fue destacada como Mejor &Oacute;pera Prima y recibi&oacute; el Gran Premio del Jurado en la secci&oacute;n Generation KPlus. <strong>Catalunya, la familia y las ricas tradiciones locales vuelven a estar en el centro de la pantalla, as&iacute; como la propia Carla Sim&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si <em>Estiu 1993</em> relataba su infancia tras la muerte de su madre, <em><strong>Alcarr&agrave;s</strong></em><strong> rinde homenaje al cultivo de melocotones (duraznos) que da trabajo a buena parte de su familia</strong>. &ldquo;Reivindicarla es para m&iacute; una necesidad emocional&rdquo;, <a href="https://www.epe.es/es/cultura/20220216/carla-simon-reivindicar-familia-necesidad-13245561" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">dijo en los medios desde Berl&iacute;n</a>, horas antes de alzarse con el premio. En ese mismo instante parte de la cr&iacute;tica se estaba rindiendo a los pies de esta mujer de 36 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Alcarr&agrave;s</strong></em><strong> se basa en la localidad del mismo nombre de la provincia de Lleida, tierra de melocotoneros. All&iacute; se re&uacute;ne la familia Sol&egrave;, dedicada durante 80 a&ntilde;os al cultivo de esa fruta, para la &uacute;ltima cosecha juntos antes de que los &aacute;rboles desaparezcan para ser intercambiados por una plantaci&oacute;n distinta: la de placas solares. </strong>
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        <strong>La pel&iacute;cula est&aacute; interpretada por un elenco coral de agricultores, no de actores, que por primera vez posan delante de una c&aacute;mara</strong>. Y no solo hablan en catal&aacute;n, sino que lo hacen un dialecto espec&iacute;fico de esa zona que la directora quiso respetar &ldquo;porque es muy bonito y no hay tanta gente que lo hable&rdquo;. &ldquo;De todas maneras, yo pienso que todos tenemos una familia, en todos los pa&iacute;ses existe la agricultura y que al final tiene su punto universal&rdquo;, dijo Sim&oacute;n a RTVE, y as&iacute; fue reconocido por la prensa y el jurado internacional.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.telegraph.co.uk/films/0/alcarras-review-must-surely-win-top-prize-berlin/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El medio brit&aacute;nico The Telegraph</a> le dio a <em>Alcarr&agrave;s</em> la m&aacute;xima puntuaci&oacute;n y apost&oacute; desde el titular por que deb&iacute;a ganar el m&aacute;ximo premio de la Berlinale. <a href="https://variety.com/2022/film/reviews/alcarras-review-1235182126/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">La cr&iacute;tica de Variety</a> destac&oacute; que <em>Alcarr&agrave;s</em>, incluso con un impulso narrativo &ldquo;m&aacute;s a la deriva&rdquo; que <em>Verano 1993</em>, &ldquo;confirma la fuerza y &#8203;&#8203;&#8203;&#8203;la consistencia de la voz de Sim&oacute;n&rdquo;.
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                Carla Simón en el rodaje de ‘Alcarràs’                            </span>
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        Es &ldquo;una revoluci&oacute;n, un monumento, uno de los bostezantes esclavos de Miguel &Aacute;ngel reci&eacute;n extra&iacute;do del m&aacute;rmol duro de la realidad. Es cine que se hace y deshace delante de la mirada del espectador como&nbsp;un milagro de claridad, de tes&oacute;n, de compromiso, de simple y elemental belleza&rdquo;, escribi&oacute; <a href="https://www.elmundo.es/cultura/cine/2022/02/15/620b6f62e4d4d8b55b8b45ac.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Luis Mart&iacute;nez en El Mundo</a>. Tambi&eacute;n <a href="https://www.fotogramas.es/peliculas-criticas/a39094315/alcarras-critica-pelicula/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Fotogramas le dio cinco estrellas</a> se&ntilde;alando, como lo peor, &ldquo;el imaginar, con escalofr&iacute;os, en qu&eacute; se convertir&iacute;a si a alguien se le ocurriera doblarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Alcarr&agrave;s,</em> que llegar&aacute; a los cines espa&ntilde;oles el pr&oacute;ximo 28 de abril, compet&iacute;a por el Oso de Oro junto a Isaki Lacuesta, otro realizador catal&aacute;n que conmovi&oacute; en Berl&iacute;n con <em>Un a&ntilde;o, una noche</em>. La pel&iacute;cula de Lacuesta aborda las consecuencias del atentado de la sala Batacl&aacute;n de Par&iacute;s, en 2015, y adapta la novela <em>Paz, amor y death metal</em> escrita por un superviviente. Los protagonistas son franceses, aunque buena parte del casting es espa&ntilde;ol &ndash;incluyendo a C. Tangana&ndash;. &ldquo;Nos obsesionaba la idea de no crear m&aacute;s dolor&rdquo;, dijo en la presentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La tercera pel&iacute;cula espa&ntilde;ola compitiendo y estren&aacute;ndose en la Berlinale era <em>Cinco lobitos</em>, de la directora Alauda Ruiz de Az&uacute;a sobre una madre primeriza que vuelve a su Pa&iacute;s Vasco natal para recibir la ayuda de sus padres y recordar que ella nunca dejar&aacute; de ser hija. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        &ldquo;A veces parece que se nos aprecia m&aacute;s desde fuera de lo que nos apreciamos a nosotros mismos y quiero que la sociedad espa&ntilde;ola lo desmienta. Ya se han ganado el ser nominados y aceptados como obras importantes por los jurados m&aacute;s exigentes del mundo y eso es motivo de alegr&iacute;a, pese a algunos que intentan minimizar el papel de la cultura como sector de subvencionados y de cuatro privilegiados&rdquo;, expres&oacute; un d&iacute;a antes del palmar&eacute;s alem&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/cultura/ley-cine-secretismo-plataformas-visionados_1_8748038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el ministro de Cultura espa&ntilde;ol, Miquel Iceta</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la consellera de Cultura de la Generalitat catalana celebr&oacute; que el cine que se escoge fuera de nuestras fronteras est&eacute; rodado en catal&aacute;n o en otras lenguas cooficiales. &ldquo;La diversidad ling&uuml;&iacute;stica en Espa&ntilde;a siempre&nbsp;ha costado&rdquo;, admiti&oacute;. 
    </p><h3 class="article-text">Los ganadores del Festival de Berl&iacute;n</h3><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Oro a la mejor pel&iacute;cula</strong>: Alcarr&agrave;s, de Carla Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Gran Premio del Jurado</strong>: <em>The Novelist's Film,</em> de Hong Sangsoo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Premio del jurado: </strong><em>Manto de gemas</em>, de Natalia L&oacute;pez Gallardo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Plata a la mejor direcci&oacute;n</strong>: Claire Denis, por <em>Both sides of the blade.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Plata a la mejor actuaci&oacute;n protagonista</strong>: Meltem Kaptan, por <em>Rabiye Kurnaz vs. George W. Bush</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Plata a la mejor actuaci&oacute;n de reparto</strong>: Laura Basuki, por <em>Nana</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Plata al mejor gui&oacute;n</strong>: <em>Rabiye Kurnaz vs. George W. Bush</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Oso de Plata a la contribuci&oacute;n art&iacute;stica</strong>: <em>Everything will be ok</em>, de Rithy Pahn.
    </p><p class="article-text">
        <strong>- Menci&oacute;n especial del jurado internacional</strong>: <em>A piece of sky</em>, de Michael Koch.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Zas Marcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/alcarras-carla-simon-oso-oro-berlinale_1_8754706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Feb 2022 20:35:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La española Carla Simón ganó el Oso de Oro de la Berlinale con 'Alcarràs', un drama familiar en catalán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Festival de Cine,Berlín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La socialdemócrata Franziska Giffey será la primera mujer en la historia en gobernar Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialdemocrata-franziska-giffey-sera-primera-mujer-historia-gobernar-berlin_1_8600595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a15347ea-7f69-4a1a-bd27-64f6a612a1e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La socialdemócrata Franziska Giffey será la primera mujer en la historia en gobernar Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Giffey, de 43 años, fue elegida en el parlamento de la capital alemana con 84 votos de 139, tras las elecciones del 26 de septiembre pasado. La nueva alcaldesa socialdemócrata, que sustituye a su colega Michael Mueller, gobernará en coalición con los Verdes y el partido de izquierda Linke por los próximos cinco años.</p></div><p class="article-text">
        La exministra socialdem&oacute;crata Franziska Giffey fue elegida este martes alcaldesa de Berl&iacute;n, casi tres meses despu&eacute;s de ganar las elecciones de la capital alemana con una campa&ntilde;a centrada en su plan para acelerar la construcci&oacute;n de viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Giffey, la primera mujer en gobernar la capital alemana, fue elegida en el parlamento de Berl&iacute;n con 84 votos de 139, tras las elecciones del 26 de septiembre pasado.
    </p><p class="article-text">
        La nueva alcaldesa socialdem&oacute;crata, que sustituye a su colega Michael Mueller, gobernar&aacute; en coalici&oacute;n con los Verdes y el partido de izquierda Linke por los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, inform&oacute; la agencia de noticias AFP.
    </p><p class="article-text">
        Giffey, de 43 a&ntilde;os, fue ministra de Familia del Gobierno de &Aacute;ngela Merkel entre 2018 y 2021.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos que marcaron los tres socios de la coalici&oacute;n es la construcci&oacute;n de al menos 200.000 viviendas antes de 2030 en la ciudad, que cada vez atrae a m&aacute;s residentes. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres partidos decidieron implementar una comisi&oacute;n para evaluar la posible puesta en marcha de una &ldquo;expropiaci&oacute;n&rdquo; a las empresas inmobiliarias, tras el voto a favor en un referendo.
    </p><p class="article-text">
        Los habitantes de Berl&iacute;n votaron a favor de &ldquo;expropiar&rdquo; a grupos inmobiliarios que tengan m&aacute;s de 3.000 viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la nueva alcaldesa se pronunci&oacute; contra esta medida, estimando que no es &ldquo;la buena v&iacute;a&rdquo;, sobre todo por las indemnizaciones que implica.
    </p><p class="article-text">
        En esta capital cuyo atractivo aument&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los alquileres subieron en promedio un 85% entre 2007 y 2019, pese a que siguen siendo m&aacute;s bajos que en ciudades como Londres o Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta alza afecta a gran parte de los residentes en una ciudad donde un 80% de las personas son arrendatarios.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/socialdemocrata-franziska-giffey-sera-primera-mujer-historia-gobernar-berlin_1_8600595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Dec 2021 17:04:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La socialdemócrata Franziska Giffey será la primera mujer en la historia en gobernar Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Berlín,Franziska Giffey]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayoría de los berlineses votó a favor de las expropiaciones de viviendas vacías a grandes propietarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mayoria-berlineses-voto-favor-expropiaciones-viviendas-vacias-grandes-propietarios_1_8342433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91b5bf8d-121f-46ca-a5ac-368d345da347_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayoría de los berlineses votó a favor de las expropiaciones de viviendas vacías a grandes propietarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el referendo, celebrado en paralelo con las elecciones generales y las regionales, se abrió un debate sobre el precio de alquileres y los cientos de viviendas vacías en poder de grandes grupos inmobiliarios.</p></div><p class="article-text">
        <strong>La mayor&iacute;a de los casi 2,5 millones de berlineses con derecho a voto a la c&aacute;mara de diputados regional se pronunci&oacute; a favor de una iniciativa electoral para expropiar a las grandes inmobiliarias cientos de miles de viviendas vac&iacute;as</strong>, y que una nueva empresa de vivienda p&uacute;blica gestione los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de la mitad de los votos escrutados, el referendo celebrado ayer registr&oacute; un 57% a favor de la medida y un 38% en contra, seg&uacute;n datos oficiales, inform&oacute; el servicio p&uacute;blico de noticias alem&aacute;n, Deutsche Welle.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa ped&iacute;a a los berlineses que votaran si las grandes empresas inmobiliarias, propietarias de miles de viviendas, deb&iacute;an ser expropiadas o despose&iacute;das de ellas. Algunos de sus viviendas ser&iacute;an puestas bajo gesti&oacute;n p&uacute;blica, lo que afectar&iacute;a a unos 240 unidades, es decir, alrededor del <strong>15% del parque de viviendas de alquiler de Berl&iacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las empresas ser&iacute;an compensadas econ&oacute;micamente por un valor aproximado de 13.700 millones de euros (unos 16.000 millones de d&oacute;lares). 
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n no es jur&iacute;dicamente vinculante, pero s&iacute; obliga a las autoridades a tratar el asunto, y por el momento s&oacute;lo el partido La Izquierda adelant&oacute; su apoyo a la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        Consultores vinculados al sector predicen que la medida presionar&aacute; a los legisladores berlineses para que aborden el problema de la vivienda en una ciudad que lucha contra el aumento de los alquileres y la subida de los precios inmobiliarios.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1442496751949201411?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La plataforma que convoc&oacute; el referendo, Deutsche Wohnen &amp; Co, cree en cambio que podr&aacute; frenar el aumento de los alquileres y asegurar unos alquileres asequibles a largo plazo. 
    </p><p class="article-text">
        El mayor grupo inmobiliario alem&aacute;n, Vonovia, alert&oacute; de que se avecinan a&ntilde;os de bloqueo tras el resultado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las expropiaciones no resuelven los numerosos problemas del mercado inmobiliario de Berl&iacute;n&rdquo;, dijo su director general, Rolf Buch, quien pidi&oacute; a los pol&iacute;ticos &ldquo;elaborar soluciones m&aacute;s constructivas&rdquo; que aborden la preocupaci&oacute;n de muchas personas por no poder seguir pagando el alquiler de sus viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos juristas, en tanto, advierten que si el Senado de Berl&iacute;n aprobara una ley as&iacute;, ser&iacute;a objeto de una catarata de recursos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        En abril de 2021, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania anul&oacute; la decisi&oacute;n del Gobierno de imponer un tope de alquileres de cinco a&ntilde;os en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En Berl&iacute;n la crisis inmobiliaria se agudiz&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La ciudad que hace cinco a&ntilde;os se proyectaba como la capital de Europa y una de las m&aacute;s baratas para vivir, fue sacudida por la especulaci&oacute;n financiera y las empresas comenzaron a comprar espacios para instalar sus sedes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy, cuatro de cada cinco berlineses alquila y se proyecta que para 2030 la ciudad necesitar&aacute; al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n se celebr&oacute; ayer en paralelo con las elecciones generales y las regionales de Alemania, donde los socialdem&oacute;cratas alemanes del SPD conservaron la alcald&iacute;a de la capital, pese a que por unas horas se crey&oacute; que los Verdes pod&iacute;an arrebat&aacute;rsela.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB con informaci&oacute;n de agencia T&eacute;lam. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/mayoria-berlineses-voto-favor-expropiaciones-viviendas-vacias-grandes-propietarios_1_8342433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Sep 2021 15:22:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mayoría de los berlineses votó a favor de las expropiaciones de viviendas vacías a grandes propietarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Berlín,Alquileres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenidos en Berlín unos 500 negacionistas en protestas no autorizadas contra las medidas anticovid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/500-detenidos-berlin-protestas-no-autorizadas-medidas-anticovid_1_8190850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e29ff9d-4742-4b33-afe1-7d01204ecc4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenidos en Berlín unos 500 negacionistas en protestas no autorizadas contra las medidas anticovid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta 17 manifestaciones habían sido convocadas para este domingo por movimientos de antivacunas y negacionistas.</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los antivacunas, identificados como nueva amenaza para la seguridad nacional en EEUU</p></div><p class="article-text">
        Varios miles de personas han participado este domingo en Berl&iacute;n en diversas protestas no autorizadas contra las restricciones para contener la pandemia del coronavirus con un balance provisional de alrededor de quinientas detenciones, informan los medios. Seg&uacute;n indic&oacute; la polic&iacute;a de Berl&iacute;n en su cuenta de Twitter, centenares de manifestantes, que pretend&iacute;an participar a pie en una caravana de coches en protesta por las medidas anticovid que s&iacute; contaba con el visto bueno de las autoridades, se congregaron esta ma&ntilde;ana en una acci&oacute;n espont&aacute;nea no autorizada.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a la cadena regional rbb, el portavoz de la polic&iacute;a, Thilo Cablitz, habl&oacute; de hasta dos mil manifestantes. La polic&iacute;a indic&oacute; que los manifestantes trataron de romper los cordones policiales y aislar a los agentes, por lo que las fuerzas de seguridad hicieron uso de gases lacrim&oacute;genos y porras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En varios puntos del oeste de la ciudad hay todav&iacute;a grupos grandes de personas que tratan de concentrarse y de ponerse en marcha. Nuestras barreras est&aacute;n siendo ignoradas y los agentes est&aacute;n siendo agredidos. Se han producido detenciones&rdquo;, tuiteaba la polic&iacute;a poco antes de las 14.00 horas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1421780466915581958?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por la tarde, otras dos mil personas se congregaron en torno a la Columna de la Victoria, en la c&eacute;ntrica calle del 17 de junio, avenida que parte de la Puerta de Brandeburgo y atraviesa el parque Tiergarten, a pesar de que las autoridades hab&iacute;an prohibido previamente la concentraci&oacute;n convocada por la iniciativa &ldquo;Querdenken 711&rdquo;, a la que pretend&iacute;an asistir hasta 22.500 participantes.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal Superior Administrativo de Berl&iacute;n-Brandeburgo confirm&oacute; el s&aacute;bado la prohibici&oacute;n de 17 manifestaciones convocadas para este domingo por movimientos anticovid, integrados mayoritariamente por negacionistas y 'conspiranoicos', al considerar que no estaba garantizado el respeto a las medidas de higiene y distanciamiento.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a ha desplegado en la capital alemana hasta 2.250 agentes para garantizar el cumplimiento de las prohibiciones y disolver posibles concentraciones no autorizadas. Cablitz hab&iacute;a indicado ya por la ma&ntilde;ana que la polic&iacute;a monitorea toda la ciudad, consciente de que habr&aacute; &ldquo;acciones descentralizadas&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1421834117231087616?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/mundo/500-detenidos-berlin-protestas-no-autorizadas-medidas-anticovid_1_8190850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Aug 2021 13:06:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detenidos en Berlín unos 500 negacionistas en protestas no autorizadas contra las medidas anticovid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Berlín,Protestas,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
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