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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Leandro N. Alem]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/leandro-n-alem/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Leandro N. Alem]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Macri tiene razón: la UCR tuvo un pasado liberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/macri-razon-ucr-tuvo-pasado-liberal_129_8937300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c582d7b4-beaa-42c1-9558-ead5f59faf7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macri tiene razón: la UCR tuvo un pasado liberal"></p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, el lugar de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical en el mapa ideol&oacute;gico y pol&iacute;tico del pa&iacute;s se ha vuelto objeto de disputa. Hace pocas semanas, el expresidente Macri reproch&oacute; a los radicales no ser consecuentes con las ideas liberales de Leandro Alem, el fundador del partido a fines del siglo XIX. En la misma l&iacute;nea, otras voces de la oposici&oacute;n, tambi&eacute;n ubicadas en el centro-derecha del espectro pol&iacute;tico, proclaman la necesidad de revalorizar la figura de Marcelo T. de Alvear. Presidente entre 1922 y 1928, Alvear es presentado como el mejor representante de un liberalismo que hizo grande no s&oacute;lo a la UCR sino tambi&eacute;n al pa&iacute;s, antes de que un giro proteccionista y estatista de mediados del siglo XX desviara a la Argentina de la senda del crecimiento econ&oacute;mico y el progreso social. Agotado el sue&ntilde;o de la naci&oacute;n corporativa concebida por Per&oacute;n, pero tambi&eacute;n del pa&iacute;s socialdem&oacute;crata con el que el radicalismo se identific&oacute; en los tiempos de Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, nos dicen estas voces, los radicales de nuestros d&iacute;as debe volver a conectarse con los valores liberales que representan lo mejor de su tradici&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>No le falta raz&oacute;n a Macri cuando sugiere que las ideas liberales constituyeron un elemento fundamental de la visi&oacute;n del mundo de Leandro Alem y del primer radicalismo. </strong>En el estudio m&aacute;s importante dedicado al per&iacute;odo fundacional del partido, <a href="https://www.google.com/search?q=Entre+la+revoluci%C3%B3n+y+las+urnas:+los+or%C3%ADgenes+de+la+Uni%C3%B3n+C%C3%ADvica+Radical+y+la+pol%C3%ADtica+argentina+en+los+a%C3%B1os+noventa+Paula+Alonso&amp;stick=H4sIAAAAAAAAAB2MMQrCQBBFjRBMIRaWVoOlTVAEMZ2IvQgeYJIsScg6E3Y3gZzAe9inEBux3Yu52WZm_uP9iRbLeVzE2zJrGnM4Nmufduljv5V9t1nVWRKnzHWMrSlZJeOtgUn2r_AZXMgoARJBiY5lm1X2Q9A7oKFVhDoByc5WdigECQ25l-_kvbMduipDuGHulvQ9aFjawYwYleuYihAE-Tdo324Sdw4jXLF1-kkyaf6GwW82jSZ_LNPQkc0AAAA&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwjq2de3vaP3AhW1uJUCHap8CTMQmxMoAXoECDkQAw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Entre la revoluci&oacute;n y las urnas: los or&iacute;genes de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical y la pol&iacute;tica argentina en los a&ntilde;os noventa</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">,</span> Paula Alonso muestra que ese primer radicalismo no estaba preocupado por la democracia de sufragio universal, y mucho menos por la democracia social, sino por la libertad electoral, la salvaguarda de la autonom&iacute;a de los estados de la federaci&oacute;n y la defensa de la rep&uacute;blica. En nombre de estos valores, Alem proclamaba la necesidad de tomar las armas en defensa de la constituci&oacute;n (como sostiene el art&iacute;culo 21 de nuestra ley fundamental) y, si era necesario, de convocar a una revoluci&oacute;n que, m&aacute;s que transformar, deb&iacute;a restaurar el equilibrio perdido en 1880, cuando el estado central dobleg&oacute; a Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        Hijo del mundo pol&iacute;tico decimon&oacute;nico, el fundador de la UCR fue, adem&aacute;s, <strong>un liberal consecuente en el terreno de la doctrina econ&oacute;mica y, por ende, un cr&iacute;tico de las convicciones proteccionistas imperantes en las filas del PAN, el partido que domin&oacute; la vida p&uacute;blica nacional entre el Ochenta y la Primera Guerra Mundial</strong>. Alem era particularmente r&iacute;gido y doctrinario, pero no era el &uacute;nico radical que adher&iacute;a al ideario liberal. Basta revisar las editoriales del diario partidario <em>El Argentino</em>, o los discursos de la principal espada radical en el Congreso en la d&eacute;cada de 1890, Francisco Barroetave&ntilde;a, para constatar que, en el debate entre proteccionistas y librecambistas, el partido de Alem se inclinaba de manera enf&aacute;tica por esta segunda opci&oacute;n. Para los primeros radicales, las ideas, y en particular las ideas liberales, no eran un asunto trivial.
    </p><p class="article-text">
        Un argumento poderoso en favor de la libertad de mercado era que en un contexto como el de la Argentina de entonces, que crec&iacute;a a gran velocidad y con pleno empleo (de hecho, importaba trabajadores), una econom&iacute;a abierta &ndash;que significa importaciones baratas&ndash; mejoraba el poder de compra de los salarios. En este contexto, la econom&iacute;a abierta pod&iacute;a presentarse como una pol&iacute;tica popular, sensible a los intereses de las mayor&iacute;as. Es por eso que, <strong>al igual que los radicales, tambi&eacute;n los socialistas eran partidarios del librecambio y los bajos impuestos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la celebraci&oacute;n de las virtudes del liberalismo econ&oacute;mico era un discurso que interpelaba en primer lugar a las mayor&iacute;as de la regi&oacute;n pampeana, donde el dinamismo del mercado ten&iacute;a la fuerza suficiente como para mover la rueda del crecimiento, de la que a su vez depend&iacute;a la mejora del bienestar popular. En las provincias del interior profundo, en cambio, el progreso econ&oacute;mico requer&iacute;a de proteccionismo, banca p&uacute;blica y subsidios. En esas regiones menos bendecidas por la naturaleza y la geograf&iacute;a, era preciso otra econom&iacute;a pol&iacute;tica, m&aacute;s intervencionista, para promover el crecimiento. Es por eso que los alineamientos pol&iacute;tico-ideol&oacute;gicos de la Argentina olig&aacute;rquica tend&iacute;an a coincidir con clivajes regionales: el pa&iacute;s pampeano tend&iacute;a a abrazar el credo liberal, y el pa&iacute;s interior era m&aacute;s sensible a los cantos de sirena del proteccionismo y a la idea de que el estado ten&iacute;a un papel que desempe&ntilde;ar como agente del desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        Enfatizar la centralidad del ideario liberal en el momento fundacional del radicalismo no tiene nada de malo, siempre y cuando quien lo haga tambi&eacute;n recuerde que los seguidores de Alem no pudieron mantener su pureza ideol&oacute;gica desde que, a comienzos del siglo XX, ya en el umbral de la era democr&aacute;tica, la UCR quiso transformarse en un partido nacional, implantado en toda la geograf&iacute;a del pa&iacute;s. Al radicalismo le resultaba sencillo imaginarse como un defensor de la libertad cuando era un partido de oposici&oacute;n y un partido porte&ntilde;o y bonaerense, esto es, cuando criticaba al poder y cuando s&oacute;lo interpelaba a los habitantes de la regi&oacute;n que m&aacute;s beneficios cosechaba gracias a la integraci&oacute;n a la econom&iacute;a mundial. <strong>Para &nbsp;expandir sus fronteras pol&iacute;ticas y, sobre todo, para seducir al pa&iacute;s extrapampeano, la UCR debi&oacute; resignar mucho de la coherencia de sus creencias, y su ideolog&iacute;a econ&oacute;mica tambi&eacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s pragm&aacute;tica. Los partidos de ideas (o con ideas) suelen pagar un costo por su rigidez doctrinaria, y el radicalismo del Centenario decidi&oacute; que, para crecer, deb&iacute;a dejar de pagarlo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En este tr&aacute;nsito de partido de Buenos Aires a partido nacional el radicalismo fue arrojando jirones de sus convicciones econ&oacute;micas originarias para terminar abrazando la premisa algo banal pero pol&iacute;ticamente m&aacute;s efectiva de que en su seno hab&iacute;a lugar para todos porque su &uacute;nico programa era el imperio de la Constituci&oacute;n Nacional. Agreguemos que el clima de ideas del nuevo siglo colabor&oacute; en la tarea de enterrar al radicalismo liberal. Las novedades que aport&oacute; la Primera Guerra Mundial fueron muy importantes para ello, toda vez que el mundo nacido de ese brutal conflicto ya no toleraba la simplicidad y pureza de l&iacute;neas de las ideolog&iacute;as econ&oacute;micas del siglo XIX. En el per&iacute;odo de entreguerras, cuando m&aacute;s abierto a las nuevas ideas quer&iacute;a mostrarse un dirigente pol&iacute;tico, menos pod&iacute;a identificarse con el legado liberal de los padres fundadores del partido. La mejor prueba de ello es que, en materia econ&oacute;mica, <strong>el republicano Alvear fue m&aacute;s proteccionista no s&oacute;lo que el liberal Alem sino que el jefe partidario Hip&oacute;lito Yrigoyen. </strong>
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                Alvear en la playa de Mar del Plata, 1927                            </span>
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        Introducir el nombre de Yrigoyen es importante porque nos invita a dirigir la atenci&oacute;n hacia la problem&aacute;tica relaci&oacute;n que el radicalismo entabl&oacute; con las ideas pol&iacute;ticas liberales cuando el partido conquist&oacute; la Casa Rosada. El pasaje de la oposici&oacute;n al gobierno suele colocar a una fuerza pol&iacute;tica ante desaf&iacute;os y tensiones. En estas circunstancias, es habitual que aspectos hasta entonces poco advertidos de su concepci&oacute;n de la vida p&uacute;blica adquieren nuevos significados y mayor relieve. La historia del radicalismo provee un buen ejemplo de esta mutaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias al escenario abierto por la ley S&aacute;enz Pe&ntilde;a, Yrigoyen convirti&oacute; a una fuerza que en 1900 parec&iacute;a en v&iacute;as de extinci&oacute;n en un partido mayoritario, que se gan&oacute; la lealtad de las mayor&iacute;as argentinas por m&aacute;s de un cuarto de siglo. La transformaci&oacute;n de la UCR en el actor central del sistema pol&iacute;tico invita a destacar dos aspectos. En primer lugar, que ese partido que hab&iacute;a nacido como un cr&iacute;tico de la concentraci&oacute;n del poder pronto se mostr&oacute; dispuesto a emplear los recursos que el control del aparato del estado pon&iacute;a en sus manos para preservar sus conquistas o para alcanzar nuevas (v&iacute;a la intervenci&oacute;n federal, por ejemplo). En segundo lugar, y quiz&aacute;s m&aacute;s relevante, que <strong>la UCR liderada por Yrigoyen estaba inspirada en una visi&oacute;n de la vida p&uacute;blica que no era ni muy liberal ni muy pluralista, toda vez que conceb&iacute;a a la disputa pol&iacute;tica como una lucha entre el Bien y el Mal o, seg&uacute;n la formulaci&oacute;n preferida por el antiguo comisario de Balvanera, como un batalla entre la Causa y el R&eacute;gimen</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En nuestros d&iacute;as se ha vuelto com&uacute;n calificar de populistas a aquellos actores que entienden al enfrentamiento pol&iacute;tico como un combate entre un hemisferio de luz y otro de tinieblas, m&aacute;xime cuando estas concepciones vienen acompa&ntilde;adas de una alta valoraci&oacute;n de la figura del l&iacute;der. Por cierto, el concepto de populismo no formaba parte del vocabulario con que la Argentina de entreguerras se pensaba a s&iacute; misma. De todos modos, parece veros&iacute;mil imaginar que el tipo de fen&oacute;menos pol&iacute;ticos que este t&eacute;rmino designa no pod&iacute;an resultar particularmente irritantes para los radicales de ese tiempo (basta recordar que los seguidores de Yrigoyen se definieron a s&iacute; mismos como &ldquo;personalistas&rdquo;). Tanto es as&iacute; que, gracias al radicalismo, algunas de las ideas con las que la noci&oacute;n de populismo suele estar asociada &ndash;la bondad y clarividencia del l&iacute;der, la divisi&oacute;n del campo pol&iacute;tico en dos hemisferios en eterno conflicto, la denegaci&oacute;n de legitimidad de los actores que ocupan el espacio de la oposici&oacute;n&ndash;, si bien no nacieron en ese per&iacute;odo, s&iacute; adquirieron por entonces un lugar m&aacute;s saliente en el imaginario y las pr&aacute;cticas que estructuran nuestra tradici&oacute;n pol&iacute;tica. <strong>El radicalismo de Yrigoyen hizo un aporte fundamental a la democratizaci&oacute;n de la Argentina. Pero tambi&eacute;n contribuy&oacute; a afirmar la idea de que el partido al que siguen las mayor&iacute;as constituye la &uacute;nica expresi&oacute;n leg&iacute;tima de la Naci&oacute;n</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        La visi&oacute;n agonal y polarizada de la disputa por el poder que anim&oacute; a Yrigoyen en la conquista del estado convivi&oacute; de manera tensa con las instituciones de la rep&uacute;blica liberal y con las creencias liberales de muchos ciudadanos de ese tiempo, entre los que, por cierto, tambi&eacute;n hab&iacute;a radicales. Es por ello muchos de ellos vieron con agrado el ingreso de Marcelo T. de Alvear al centro del escenario pol&iacute;tico. Para este sector de la opini&oacute;n, quiz&aacute;s el mayor atractivo de esta figura patricia resid&iacute;a en que su llegada a la presidencia en octubre de 1922 hac&iacute;a renacer la esperanza en la posibilidad de forjar una relaci&oacute;n m&aacute;s arm&oacute;nica entre radicalismo y liberalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la idea de que Alvear pod&iacute;a dejar una marca original en la trayectoria del partido o del pa&iacute;s era demasiado c&aacute;ndida. El hombre que prefiri&oacute; asistir a la instauraci&oacute;n del r&eacute;gimen democr&aacute;tico y a la llegada de su partido al poder &ndash;al cabo de una traves&iacute;a en el desierto que dur&oacute; un cuarto de siglo&ndash; no como un protagonista de esa gesta sino como un observador distante, que contemplaba ese drama desde su residencia parisina, dif&iacute;cilmente pueda constituir una fuente inspiraci&oacute;n para los que hoy quieren ver un radicalismo capaz de combinar liberalismo y democracia. Es m&aacute;s: hay que recordar que Yrigoyen cav&oacute; el surco en el que transcurri&oacute; toda la vida pol&iacute;tica de Alvear. No s&oacute;lo lo trajo de Par&iacute;s para ungirlo diputado en 1912 sino que lo volvi&oacute; a traer de la Ciudad Luz para hacerlo presidente, imponi&eacute;ndolo frente a otros candidatos que ten&iacute;an credenciales m&aacute;s valiosas para ello. M&aacute;s valiosas, claro, salvo quiz&aacute;s en lo que se refiere a la eterna lealtad que, pese a algunas tormentas en la superficie, Marcelo siempre conserv&oacute; hacia su valedor.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Yrigoyen lo elev&oacute; a la primera magistratura no para reformar sino para fortalecer al partido al que consagr&oacute; su vida. El motivo es f&aacute;cil de entender. En el curso de su primera presidencia (1916-22), el caudillo radical advirti&oacute; que la UCR hab&iacute;a conquistado suficientes apoyos populares como para despreocuparse de los peligros que supon&iacute;an sus rivales de izquierda. El radicalismo era mucho m&aacute;s que un partido obrero pero tambi&eacute;n era un im&aacute;n para los votantes obreros y populares. Luego de 1912 el Partido Socialista realiz&oacute; una auspiciosa inmersi&oacute;n en las elecciones, e incluso obtuvo triunfos en las elecciones porte&ntilde;as, pero ya en 1916 la fuerza comandada por Juan B. Justo vio estancarse su caudal electoral por debajo del 10% del padr&oacute;n nacional y, por ende, dej&oacute; de contar en el gran juego electoral. En un pa&iacute;s en el que muy pocos reclamaban cambios de fondo, ni siquiera el cimbronazo que trajo la Revoluci&oacute;n Rusa logr&oacute; hacer que la izquierda rompiera ese techo de cristal. Con su flanco izquierdo bien guarnecido, sin muchos votos para cosechar en ese cuadrante, la UCR s&oacute;lo pod&iacute;a crecer hacia la derecha, donde los conservadores manten&iacute;an la adhesi&oacute;n de un tercio del electorado. Disputar esos sufragios conservadores constituy&oacute; la tarea que el caudillo Yrigoyen le asign&oacute; a su disc&iacute;pulo, el patricio Alvear. 
    </p><p class="article-text">
        Alvear subi&oacute; la escalera del poder por decisi&oacute;n de Yrigoyen, que lo convoc&oacute; para acrecentar el atractivo electoral de la UCR entre los votantes de inclinaciones m&aacute;s conservadoras y/o m&aacute;s cr&iacute;ticos del estilo pol&iacute;tico de su maestro y mentor. Quienes hoy ven a Alvear como una figura de envergadura suficiente como para ofrecer un contrapeso al imperio de las tradiciones nacional-populares har&iacute;an bien en recordar que, refugiado en Par&iacute;s, ni siquiera estuvo en el pa&iacute;s durante la campa&ntilde;a electoral que le permiti&oacute; llegar a la Casa Rosada: todo el gasto lo hizo Yrigoyen, mientras Alvear disfrutaba de la c&oacute;moda vida de Coeur Volant. <strong>Durante su presidencia, su relaci&oacute;n con su antecesor se pareci&oacute; poco a la que hoy une a Cristina Kirchner y Alberto Fern&aacute;ndez. </strong>A diferencia de Cristina, el Yrigoyen de la d&eacute;cada de 1920 era el due&ntilde;o indiscutible de una mayor&iacute;a electoral que le aseguraba la victoria en cualquier elecci&oacute;n nacional, y s&oacute;lo una restricci&oacute;n legal que nunca imagin&oacute; posible desafiar &ndash;la reforma de la constituci&oacute;n para habilitar la reelecci&oacute;n&ndash; lo oblig&oacute; a buscar un socio temporario sobre el que apoyarse. A Marcelo, Yrigoyen lo dej&oacute; hacer en el entendimiento mutuo &ndash;un pacto de solidaridad que no osaba decir su nombre&ndash; de que, sin el respaldo del todopoderoso valedor, Alvear era poco y nada y que, aun cuando no siempre estuvieran de acuerdo, no se atrever&iacute;a a desafiarlo. En rigor, <strong>el presidente liberal no fue m&aacute;s que el instrumento elegido por el l&iacute;der radical para consolidar el ascendiente de su partido en un momento en el que interpelar al electorado de centro-derecha pagaba el mejor premio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Yrigoyen en 1933 dej&oacute; a Alvear en libertad para decidir c&oacute;mo orientar su carrera pol&iacute;tica y c&oacute;mo dirigir al radicalismo. Si hay un momento en el que el m&aacute;s patricio de nuestros presidentes tuvo el bast&oacute;n de mando en sus manos fue en la D&eacute;cada Infame. El Alvear de esa etapa nos permite realizar dos constataciones. En primer lugar, si prestamos atenci&oacute;n al programa con que Alvear concurri&oacute; a las elecciones presidenciales de 1937, o a los temas de la revista partidaria <em>Hechos e Ideas</em>, podemos advertir que estaba tomando distancia del credo econ&oacute;mico liberal, abri&eacute;ndose a ideas como las de justicia social, y enfatizando la importancia del papel del Estado en la vida econ&oacute;mica. En muchos puntos, pues, Alvear se movi&oacute; en sinton&iacute;a con los valores de su tiempo, apart&aacute;ndose lentamente del mundo de ideas en el que hab&iacute;a forjado su visi&oacute;n del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s importante es que, en la d&eacute;cada de 1930, <strong>la pr&eacute;dica pol&iacute;tica de Alvear se yrigoyeniz&oacute;</strong>. En el mejor estudio sobre el pensamiento del segundo presidente radical, <em>Marcelo T. de Alvear. Revolucionario, presidente y l&iacute;der republicano</em>, Leandro Losada nuestra que, en esos a&ntilde;os, el jefe del radicalismo concibi&oacute; el problema pol&iacute;tico nacional en t&eacute;rminos que evocan los de su mentor. Para Alvear, el problema argentino giraba en torno al enfrentamiento entre el r&eacute;gimen del fraude &ndash;una oligarqu&iacute;a a&uacute;n peor que la del Ochenta&ndash; y un partido que representaba a la naci&oacute;n y que estaba siendo despojado de su leg&iacute;timo derecho a gobernar. En esa representaci&oacute;n, en la que la UCR cubr&iacute;a todo el campo de lo pol&iacute;tico, otras voces, a izquierda y derecha, no ten&iacute;an verdadera raz&oacute;n de existir en la vida p&uacute;blica (&eacute;sta fue la raz&oacute;n conceptual que, junto a otras pragm&aacute;ticas seguramente m&aacute;s determinantes, lo hicieron reacio a conformar un Frente Popular). En un discurso de la campa&ntilde;a presidencial de 1937, Alvear lleg&oacute; a afirmar que &ldquo;el Partido Radical es, m&aacute;s que un partido pol&iacute;tico, una m&iacute;stica emocional del pueblo argentino&rdquo;. Enfocado en este dilema, es revelador que otras dimensiones de la problem&aacute;tica de la libertad del individuo en la sociedad moderna le resultaran indiferentes. M&iacute;stica, pueblo, partido-naci&oacute;n: <strong>de manera menos desafiante y enf&aacute;tica que la de Yrigoyen, y sin duda m&aacute;s tensionada por su mayor aprecio por la idea republicana y por su visi&oacute;n elitista de la pol&iacute;tica, Alvear segu&iacute;a pensando en t&eacute;rminos de la Causa contra el R&eacute;gimen, y concibiendo al radicalismo como la agrupaci&oacute;n partidaria que expresaba la unidad del pueblo argentino</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que la idea de que la UCR representaba a la naci&oacute;n sufri&oacute; una franca desmentida en el nuevo escenario que se abri&oacute; en los meses de v&eacute;rtigo que van de septiembre de 1945 a febrero de 1946. A partir de ese momento, la irrupci&oacute;n de una nueva fuerza pol&iacute;tica surgida de las entra&ntilde;as del estado desplazar&iacute;a a la UCR del centro del escenario y reclamar&iacute;a para s&iacute; el privilegio exclusivo de encarnar lo nacional y lo popular. A partir de ese momento, el partido de Yrigoyen debi&oacute; atravesar una dolorosa metamorfosis. Perdidos sus apoyos entre las clases populares, no tuvo m&aacute;s alternativa que enfocar su atenci&oacute;n en ese tercio superior de la pir&aacute;mide social que luego de 1946 lo sigui&oacute; eligiendo en las urnas. Esta transformaci&oacute;n de su base electoral lo oblig&oacute; a renovar los t&oacute;picos de su pr&eacute;dica pol&iacute;tica y, desde entonces, se reinvent&oacute; como un partido que defend&iacute;a las libertades p&uacute;blicas y los derechos de las minor&iacute;as. All&iacute; naci&oacute;, en verdad, el radicalismo que asociamos con el vocero de las clases medias. Una y otra vez, sin embargo, la vieja melod&iacute;a yrigoyenista (y, ahora podr&iacute;amos agregar, tambi&eacute;n alvearista) sigui&oacute; sonando como m&uacute;sica de fondo en los discursos de los jefes partidarios, desentonando con la sociolog&iacute;a del nuevo voto radical y la nueva ret&oacute;rica que apuntaba a seducirlo. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, no fue hasta que la cruel experiencia de la violencia pol&iacute;tica y de la dictadura de 1976-1983 abriera un nuevo cap&iacute;tulo en la vida p&uacute;blica del pa&iacute;s que los argentinos pudimos hallar los est&iacute;mulos para realizar un examen de conciencia que, por primera vez, puso en cuesti&oacute;n la vigorosa tradici&oacute;n pol&iacute;tica unanimista que la UCR contribuy&oacute; a forjar. En la tarea de proponer como horizonte una democracia dispuesta a reconocer y aceptar a la sociedad argentina como una comunidad compleja y plural &ndash;una comunidad que, por definici&oacute;n, no tiene una sola voz y jam&aacute;s podr&aacute; ser expresada cabalmente por un &uacute;nico l&iacute;der o una &uacute;nica fuerza pol&iacute;tica&ndash; la contribuci&oacute;n del &uacute;ltimo gran l&iacute;der radical, Ra&uacute;l Alfons&iacute;n, fue decisiva. Pero el hecho de que incluso el dirigente que m&aacute;s hizo para elevar la calidad de nuestra democracia y volverla m&aacute;s amigable hacia la diversidad se viera seducido por la idea de dar vida a un Tercer Movimiento Hist&oacute;rico sugiere hasta qu&eacute; punto a fines del siglo XX esa aspiraci&oacute;n liberal era, y hoy sigue siendo, un proyecto incompleto. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las muchas promesas incumplidas de la era inaugurada en 1983, la de una democracia m&aacute;s sensible a la idea de que todas las personas nacen libres e iguales y, por ende, son merecedoras de un trato igualitario y acreedoras de un mismo conjunto de derechos individuales y colectivos, no es la menor. Las voces genuinamente liberales, hist&oacute;ricamente d&eacute;biles en una tradici&oacute;n que en el siglo XIX estuvo dominada por un liberalismo de gobierno m&aacute;s preocupado por la construcci&oacute;n que por la limitaci&oacute;n del poder y que en el XX no fue capaz de ofrecer mucho m&aacute;s que un liberalismo econ&oacute;mico hostil a toda idea de comunidad pol&iacute;tica &ndash;y con demasiada frecuencia fue tambi&eacute;n agresivo y autoritario&ndash;, tienen mucho que aportar a esta tarea de reconocimiento pleno de la naturaleza plural de la sociedad y de los derechos de todos los individuos, en particular de los m&aacute;s postergados y los que menos instrumentos tienen a su disposici&oacute;n para reclamarlos. Pero esa contribuci&oacute;n tal vez ofrezca mejores frutos si esquiva la tentaci&oacute;n de evocar supuestos para&iacute;sos perdidos que nunca fueron tales y si, en cambio, se preocupa m&aacute;s por imaginar de qu&eacute; modo expandir los horizontes de la libertad para todos los habitantes de la fracturada Argentina del siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/macri-razon-ucr-tuvo-pasado-liberal_129_8937300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2022 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Macri tiene razón: la UCR tuvo un pasado liberal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UCR,Marcelo T. de Alvear,Leandro N. Alem]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alem, el primer club argentino en pagarle a sus juveniles con criptomonedas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/alem-primer-club-argentino-pagarle-juveniles-criptomonedas_1_8199532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91141871-a987-4306-aece-055116d37de2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alem, el primer club argentino en pagarle a sus juveniles con criptomonedas"></p><p class="article-text">
        El <strong>Club Deportivo y Mutual Leandro Nic&eacute;foro Alem</strong>, de la <strong>Primera C</strong>, se convirti&oacute; este a&ntilde;o en el primer club del f&uacute;tbol argentino en pagarle a los jugadores de categor&iacute;as juveniles con <strong>criptomonedas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Daniel Etcheverry</strong>, el directivo que impuls&oacute; esta medida, le cont&oacute; a la <em>agencia Efe</em> que tambi&eacute;n capacitan en activos digitales a los juveniles de este equipo de la ciudad de General Rodr&iacute;guez, en la provincia de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a hacer una gu&iacute;a para que todo jugador que pase por el club, incluso en otras disciplinas, pueda aprender sin costo&rdquo;, asegur&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">La entrevista completa con el dirigente de El Lechero</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo reaccionaron en el club cu&aacute;ndo acerc&oacute; la propuesta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El club lo tom&oacute; bien, la verdad que mucho no entend&iacute;an los dirigentes, la mayor&iacute;a son grandes. La parte joven entiende muy poco, y por m&iacute;. Pero lo tomaron bien porque es algo para sumar porque para estos chicos es su primer sueldo, es algo que suma al club.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los jugadores qu&eacute; dijeron al enterarse que el club iba a darles criptomonedas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los chicos de a poquito fueron abland&aacute;ndose. Hace d&iacute;as estuve con uno de ellos, charlando, les mando v&iacute;deos de los proyectos de la moneda que ellos adquieren y yo les ense&ntilde;o como comprarla mediante el exchange. Les explic&oacute; el proyecto, qu&eacute; es cada moneda, la importancia y la utilidad que va a tener cada moneda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; le parece importante capacitarlos en este tema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque conf&iacute;o plenamente en el blockchain y en las criptomonedas. Me pareci&oacute; un lindo proyecto, lindo desaf&iacute;o profesional para ellos y para el club, innovar, adelantarse a lo que se viene que en muchas partes del mundo est&aacute;. A medida que vaya pasando el tiempo va a ser una opci&oacute;n m&aacute;s progresiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son los jugadores que cobran en criptomonedas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son juveniles sin contrato profesional, son de la primera divisi&oacute;n. Algunos ya han jugado, muy poco, pero todav&iacute;a no llegaron al contrato por eso lo quise hacer para no traer un inconveniente al club en la parte legal e impositiva. A medida que vayan subiendo chicos tambi&eacute;n se les va a explicar. En la parte de capacitaci&oacute;n estoy armando una gu&iacute;a para todo el plantel porque eso lo puedo hacer, quiz&aacute;s m&aacute;s adelante se vea la parte de los pagos. Vamos a hacer una gu&iacute;a para que todo jugador que pase por el club, incluso en otras disciplinas, pueda aprender sin costo. Estoy plenamente dispuesto a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cobran tambi&eacute;n un complemento en pesos argentinos o es todo criptomonedas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los que cobran por criptomonedas cobran 100% cripto, no reciben vi&aacute;ticos, no reciben nada. Yo he sido un chico del club, he estado en el lugar de ellos, soy de General Rodr&iacute;guez, a una cuadra de la cancha viv&iacute; siempre, no ten&iacute;a vi&aacute;ticos. Se llama vi&aacute;ticos entre comillas a una ayuda econ&oacute;mica. Como he estado en el lugar de ellos se me ocurri&oacute; por ese lado la ayuda principalmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ntos son?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los jugadores que cobran en cripto son por ahora tres, juveniles sin contrato. Voy a sumar a dos chicos m&aacute;s, m&aacute;s que nada para poder capacitarlos por tandas dado que a lo que m&aacute;s apunto con el proyecto es la capacitaci&oacute;n y la parte educativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; les pagan con Tether (USDT)? &iquest;Por qu&eacute; eligieron esa criptomoneda y no otra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Les ense&ntilde;o la importancia entre una moneda estable y una fluctuante. Cuando se produce la transacci&oacute;n uno de los dos puede llegar a beneficiarse o a perjudicarse seg&uacute;n la variaci&oacute;n del precio en el momento de la transacci&oacute;n. Por eso les explico que es bueno tomar ganancia cuando una moneda sube de precio y vendarla, y esperar que baje. Les explico la diferencia entre monedas estables y fluctuantes para que sepan interpretar esa parte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que otros clubes podr&iacute;an imitar esta medida? &iquest;Se contact&oacute; alg&uacute;n otro club con Alem por este tema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy abierto a prestar ayuda a los colegas de los dem&aacute;s clubes. No he tenido llamados para querer que los capacite, pero s&iacute; de particulares que vieron el proyecto y tambi&eacute;n de clubes preguntando c&oacute;mo era que est&aacute;bamos pagando con criptomonedas, pero para implementar todav&iacute;a no, no he recibido llamadas de eso. Tambi&eacute;n hay dos proyectos innovadores relacionados que estamos llevando adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno es At&oacute;mico3 y el otro es Ettios. Es algo que va a ser innovador, no lo vi en ninguna cancha argentina. Quiero implementar como sponsors promociones tanto en carteler&iacute;a como en la camiseta a dos proyectos de criptos. Uno es At&oacute;mico3, un proyecto que lo respalda el litio, muy interesante, y otro Ettios, que habla de desarrollo inmobiliario. No vi en ninguna cancha la inclusi&oacute;n de proyectos relacionados al mundo cripto.
    </p><p class="article-text">
        Agencia EFE
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/deportes/alem-primer-club-argentino-pagarle-juveniles-criptomonedas_1_8199532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Aug 2021 15:27:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alem, el primer club argentino en pagarle a sus juveniles con criptomonedas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Criptomonedas,Leandro N. Alem,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
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