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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Hipólito Yrigoyen]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/hipolito-yrigoyen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Hipólito Yrigoyen]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paranoias irracionales, peligros racionales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paranoias-irracionales-peligros-racionales_129_10693466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e8ede92-8e5d-498d-a2c4-4051c7d13146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paranoias irracionales, peligros racionales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su elección del período que marca el inicio de “la decadencia argentina”, el primer gobierno de Yrigoyen y la Ley Jubilatoria de 1923, Javier Milei niega la democracia.</p></div><p class="article-text">
        Se ha hablado de la irracionalidad de los autopercibidos como libertarios. Tanto del voto que los elige como del propio candidato. Los aspectos racionales no son menos graves. A la negaci&oacute;n &ndash;y condena&ndash; del Juicio a las Juntas promovido por el presidente <strong>Ra&uacute;l Alfons&iacute;n</strong>, se agrega una frase, repetida con insistencia por <strong>Javier Milei</strong>, donde se mencionan &ldquo;cien a&ntilde;os de decadencia&rdquo;. Es decir que, a diferencia del antiperonismo cl&aacute;sico &ndash;o su revisionismo anti kirchnerista&ndash;, no ubica el origen del mal ni en el 43 ni el 73 ni en 2003, sino exactamente un siglo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si se piensa ese lapso como una aproximaci&oacute;n, con intenciones m&aacute;s po&eacute;ticas que de exactitud, el comienzo del fin, para el candidato, podr&iacute;a situarse en la sanci&oacute;n de la Ley S&aacute;enz Pe&ntilde;a, en 1912, y la primera presidencia de <strong>Hip&oacute;lito Yrigoyen</strong>, de 1916 a 1922. Con mayor precisi&oacute;n, hace exactamente 100 a&ntilde;os, el 22 de noviembre de 1923, se sancion&oacute; la Ley 11.289 sobre jubilaciones, con la oposici&oacute;n&nbsp;de las centrales empresarias &ndash;siempre tan parecidas a s&iacute; mismas&ndash; que se organizaron a trav&eacute;s de una comisi&oacute;n para lograr la derogaci&oacute;n. No podr&iacute;a haber ejemplos mejores, eventualmente, de c&oacute;mo Milei concibe la historia y la sociedad argentinas. Qu&eacute; es lo que para &eacute;l debe tacharse y ad&oacute;nde deber&iacute;amos retrotraernos para encontrarnos nuevamente con la prosperidad perdida. El primer gobierno de Yrigoyen y la Ley Jubilatoria contienen en su seno las semillas del Mal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La irracionalidad de un paranoico de café puede llegar a ser incluso graciosa. Milei parece nacido para convertirse en meme</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Milei se corresponde de manera estricta con una patolog&iacute;a aun poco estudiada por los especialistas, pero bien conocida en Buenos Aires: el paranoico de caf&eacute;. El temblor que le recorre&nbsp;la zona perif&eacute;rica de los ojos y el brillo del sudor que aparece en su lado derecho cuando alguien intenta discutir con &eacute;l lo delatan.&nbsp;Ese es el momento en que empieza a citar mal sus escasas y superficiales lecturas de libros tan antiguos como desprestigiados. Quienes dicen que esos libros no tienen vigencia, que la pr&aacute;ctica jam&aacute;s los corrobor&oacute;, son los de siempre. Son quienes niegan la verdad evidente (la suya). Los enemigos que lo cercan. Que le tosen. &Eacute;l quiere un mundo sin enemigos. Y si fueran demasiados all&iacute; estar&aacute; la libertad para que los &ldquo;argentinos de bien&rdquo; &ndash;los que est&aacute;n de acuerdo con &eacute;l&ndash; utilicen sus armas de fuego reci&eacute;n compradas.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Milei, en su muy racional elecci&oacute;n del per&iacute;odo que marca &ldquo;la decadencia argentina&rdquo;, ni m&aacute;s ni menos que el de la vigencia del voto secreto y obligatorio y la Ley Jubilatoria, como <strong>Victoria Villarruel </strong>en la reivindicaci&oacute;n de algo que la ley sancion&oacute; como delito, niegan lo mismo: la democracia. Milei, de todas maneras, es alguien mucho menos articulado, astuto y, s&iacute;, maligno que su candidata a vice &ndash;que ya realiz&oacute; un acto a solas, con logo propio y vivada por se&ntilde;oras del barrio de Recoleta&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a extra&ntilde;ar que el verdadero pacto secreto entre <strong>Mauricio Macri</strong> y La Libertad Avanza, fuera con ella y no con &eacute;l. Ellos no defender&iacute;an a Milei de las acusaciones de insan&iacute;a. Por el contrario, en el hipot&eacute;tico caso de un triunfo, las propiciar&iacute;an. Las fuerzas legislativas del PRO que quedaran en la &eacute;gida macriana, junto con las de LLA, comandadas por Villarruel &ndash;que ser&iacute;a presidente del Senado&ndash; ser&iacute;an quienes m&aacute;s temprano que tarde pedir&iacute;an el juicio pol&iacute;tico de Milei por incapacidad, resultando en la par&aacute;frasis siniestra de un viejo hit:<em> Villarruel al gobierno, Macri al poder</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La irracionalidad de un paranoico de caf&eacute; puede llegar a ser incluso graciosa. Milei parece nacido para convertirse en meme. No es que no sea peligroso. Lo es y en demas&iacute;a. Pero el peligro mayor es la racionalidad de sus socios aparentes.
    </p><p class="article-text">
        <em>DF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Fischerman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/paranoias-irracionales-peligros-racionales_129_10693466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2023 09:23:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paranoias irracionales, peligros racionales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Victoria Villarruel,Mauricio Macri,Hipólito Yrigoyen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Sarmiento a Fernández, ascenso y ocaso de la figura presidencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sarmiento-fernandez-ascenso-ocaso-figura-presidencial_129_9195356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15e58b5-a3ff-4617-9949-2607eb5b2fb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Sarmiento a Fernández, ascenso y ocaso de la figura presidencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Bautista Alberdi habló de la desgracia de ocupar la difícil silla presidencial. Sarmiento fue un presidente duro y batallador; Yrigoyen quiso una presidencia omnipresente, pero silenciosa y enigmática; Perón se propuso convertirla en la única voz autorizada para hablar en nombre de la nación. Con Alberto Fernández, sostiene el autor, la investidura presidencial es agredida por propios y extraños.</p></div><p class="article-text">
        En 2019 comenz&oacute; un experimento que carece de antecedentes en la historia moderna de nuestro pa&iacute;s: el arribo a la Casa Rosada, mediante elecciones libres y sin proscripciones, de un presidente que <strong>no constituye el v&eacute;rtice indiscutido del sistema de poder.</strong> Mucho se ha dicho y mucho se ha escrito sobre los pobres resultados de esta singular iniciativa, cuyo futuro es cada vez m&aacute;s incierto e inquietante. Quisiera volver sobre este problema a la luz de algunos apuntes sobre la historia de la figura presidencial. Y esto porque los atributos y las caracter&iacute;sticas de la primera magistratura de la rep&uacute;blica no deben verse solamente como un hecho cristalizado -el producto de un dise&ntilde;o institucional o de una relaci&oacute;n de fuerzas entre actores de la vida p&uacute;blica- sino, tambi&eacute;n, como el resultado de una trabajosa construcci&oacute;n. Una larga y dif&iacute;cil construcci&oacute;n que hoy est&aacute; sometida a grandes tensiones, y que sufre un da&ntilde;o que no ser&aacute; sencillo reparar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Juan Bautista Alberdi constituye un buen punto de partida para reconstruir el proceso de construcci&oacute;n de la figura presidencial en nuestro pa&iacute;s.</strong> Alberdi vivi&oacute; en un tiempo en el que una presidencia poderosa, e incluso la existencia misma del estado argentino, no eran m&aacute;s que una posibilidad entre muchas, apenas un dibujo en la arena. Como todos sabemos, su libro<em> Bases y</em><span class="highlight" style="--color:white;"><em> puntos de partida para la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la Rep&uacute;blica Argentina</em></span> (1852) tuvo una considerable influencia sobre los redactores de la Constituci&oacute;n de 1853. All&iacute;, Alberdi formul&oacute; la idea de que el pa&iacute;s requer&iacute;a &ldquo;reyes con el nombre de presidente&rdquo;, esto es, ejecutivos fuertes, s&oacute;lo limitados por la ley.
    </p><p class="article-text">
        Si Alberdi cre&iacute;a necesario instituir un Poder Ejecutivo &ldquo;republicano en la forma y casi mon&aacute;rquico en el fondo&rdquo; era porque el mundo pol&iacute;tico de su tiempo estaba dominado no por la concentraci&oacute;n sino por la dispersi&oacute;n del poder. En esa Argentina sin centro, la primera magistratura no estaba apoyada sobre una autoridad incontrastable. As&iacute; lo dejaba entrever cuando afirmaba, en el cap&iacute;tulo XXXIV de las <em>Bases</em>, que &ldquo;una vez elegido, sea quien fuere el desgraciado a quien el voto del pa&iacute;s coloque en la silla dif&iacute;cil de la presidencia, se le debe respetar con la obstinaci&oacute;n ciega de la honradez, no como a hombre, sino como a la persona p&uacute;blica del presidente de la Naci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por bastante tiempo, la presidencia de la rep&uacute;blica fue un espacio de autoridad discutido e inestable. Sus ocupantes tuvieron grandes dificultades para imponer su voluntad sobre una ciudadan&iacute;a d&iacute;scola y para acallar a figuras que contaban con recursos de poder de similar o mayor envergadura. Los mandatarios de las provincias m&aacute;s importantes estaban en esa categor&iacute;a de pares del presidente. Mitre y Sarmiento no tuvieron m&aacute;s remedio que convivir con el poderoso Urquiza, y Avellaneda no siempre logr&oacute; llamar al orden al gobernador de Buenos Aires. 
    </p><p class="article-text">
        Sarmiento (1868-1874) fue quiz&aacute;s el primer presidente que trabaj&oacute; de manera sistem&aacute;tica para torcer eso que Alberdi llam&oacute; la desgracia de ocupar la dif&iacute;cil silla de la presidencia. Tuvo m&aacute;s espacio pol&iacute;tico que Mitre pero tambi&eacute;n m&aacute;s vocaci&oacute;n centralizadora. Si Mitre fue ante todo un negociador, Sarmiento fue un duro y agresivo batallador. Contra la imagen algo c&aacute;ndida del presidente educador, el sanjuanino siempre dobl&oacute; la apuesta. Estaba convencido de la necesidad de fortalecer la figura presidencial, tanto en el plano institucional como en el pol&iacute;tico. Para afirmar la autoridad del ejecutivo nacional decidi&oacute; ir a una costosa guerra civil en Entre R&iacute;os (1870-73), y apunt&oacute; sus ca&ntilde;ones contra todos aquellos que bregaban por construir una rep&uacute;blica m&aacute;s federal, con m&aacute;s autonom&iacute;a para los estados provinciales.<strong> </strong>Sarmiento cre&iacute;a en el poder de los s&iacute;mbolos y los rituales del poder y por eso realiz&oacute; muchos gestos para realzar la visibilidad y la magnificencia de la primera magistratura: quiso una Casa de Gobierno m&aacute;s moderna e imponente, mand&oacute; importar un carruaje principesco, cre&oacute; un cuerpo especial de escolta presidencial, integrado por soldados de estatura elevada y porte marcial.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para Sarmiento, la afirmaci&oacute;n simb&oacute;lica de la investidura presidencial y la formaci&oacute;n de un Estado m&aacute;s poderoso iban de la mano.</strong> Los partidarios de la austeridad republicana no se cansaron de criticarlo. Pero el segundo presidente de la Argentina unificada sab&iacute;a bien que no habr&iacute;a construcci&oacute;n pol&iacute;tica perdurable si no se asentaba sobre la creencia de que el hombre que ocupaba la Casa Rosada era el que estaba al mando. Y para mostrarlo incluso estuvo dispuesto a humillar a su vice, Adolfo Alsina, declarando a quien quisiera escucharlo que s&oacute;lo necesitaba al gran caudillo popular de Buenos Aires para &ldquo;tocar la campana del Senado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En d&eacute;cadas posteriores, conforme el poder ejecutivo fue ganando m&uacute;sculo, la figura presidencial continu&oacute; acrecentando su relieve. La contribuci&oacute;n de Roca a la unificaci&oacute;n pol&iacute;tica es conocida. El tucumano tambi&eacute;n fijo su atenci&oacute;n en cuestiones referidas a la simbolog&iacute;a del poder: fue el creador de la Casa Rosada tal como hoy la conocemos. En su segundo mandato, adem&aacute;s, Roca volvi&oacute; a dar vida a<span class="highlight" style="--color:white;">l&nbsp;regimiento de granaderos a caballo con que San Mart&iacute;n hab&iacute;a iniciado su carrera militar; en 1907,&nbsp;durante el mandato de Jos&eacute; Figueroa Alcorta, el regimiento de granaderos se convirti&oacute; en escolta presidencial. </span>
    </p><p class="article-text">
        Roque S&aacute;enz Pe&ntilde;a (1910-14) constituye un importante eslab&oacute;n en esta historia de ascenso del poder presidencial. Fue el &uacute;nico jefe de estado que vivi&oacute; en la Casa Rosada, cuya ala norte reform&oacute; y cuyo personal de servicio acrecent&oacute; y jerarquiz&oacute;. S&aacute;enz Pe&ntilde;a rode&oacute; sus apariciones en p&uacute;blico de un ritual del poder m&aacute;s elaborado, que los socialistas en su momento denunciaron como propio de un &ldquo;presidente aristocr&aacute;tico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el &uacute;ltimo gran mandatario de la era olig&aacute;rquica hab&iacute;a algo m&aacute;s que gusto por la pompa pagado con los impuestos de los contribuyentes. S&aacute;enz Pe&ntilde;a arrib&oacute; a la Casa Rosada convencido de que hab&iacute;a llegado el momento de abrir las puertas de la vida p&uacute;blica de par en par a la inspiraci&oacute;n democr&aacute;tica, e impuso ese norte a un Congreso por momentos renuente a acompa&ntilde;arlo. Que la ley de sufragio masculino secreto y obligatorio sea recordada con su nombre es un merecido homenaje a su proyecto m&aacute;s ambicioso. S&aacute;enz Pe&ntilde;a dio ese salto hacia lo desconocido confiado en que la Argentina estaba madura para asentar su orden pol&iacute;tico sobre un r&eacute;gimen m&aacute;s participativo e incluyente. Pero entend&iacute;a que, para que el r&eacute;gimen democr&aacute;tico funcionara de manera aceitada, no bastaba con confiar en el raciocinio de la ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n hac&iacute;an falta iniciativas desde arriba. 
    </p><p class="article-text">
        El presidente reformista insisti&oacute; en la necesidad de promover la formaci&oacute;n de partidos m&aacute;s leg&iacute;timos y mejor enraizados socialmente. Y adem&aacute;s cre&iacute;a que, cuando el voto del hombre com&uacute;n pasara a marcar el ritmo de la vida p&uacute;blica, la figura presidencial deb&iacute;a aparecer bajo una luz m&aacute;s brillante y seductora. En la era de la pol&iacute;tica democr&aacute;tica, la austeridad republicana era un anacronismo peligroso. M&aacute;s que un presidente aristocr&aacute;tico, pues, lo que S&aacute;enz Pe&ntilde;a estaba balbuceando era la idea de que la pol&iacute;tica de masas requer&iacute;a rituales del poder m&aacute;s elaborados y de mayor alcance, puestos al servicio del engrandecimiento de la figura del presidente democr&aacute;tico. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A lo largo del siglo XX, y bajo este nuevo imperativo, la figura presidencial fue sometida a distintos experimentos, siempre dirigidos a engrandecer su estatura p&uacute;blica.</strong> Yrigoyen la quiso omnipresente, pero silenciosa y enigm&aacute;tica. Per&oacute;n se propuso convertirla en la &uacute;nica voz autorizada para hablar en nombre de la naci&oacute;n y, en la deriva autoritaria que marc&oacute; su segundo mandato, aspir&oacute; a ocupar la totalidad del campo pol&iacute;tico. Si en Yrigoyen la imagen presidencial se multiplic&oacute; en mil afiches y carteles, en Per&oacute;n fue su voz, trasportada por la radio y el altoparlante a todos los rincones del pa&iacute;s, la que inund&oacute; el espacio p&uacute;blico. En la noche terrible de la dictadura, Videla quiso que la figura presidencial fuese la encarnaci&oacute;n de una autoridad erigida sobre una siempre apenas velada amenaza de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, tras encarrilarse en la senda democr&aacute;tica, la sociedad argentina se torn&oacute; m&aacute;s diversa y plural.</strong> De la agenda de g&eacute;nero a la crisis clim&aacute;tica, de las clases altas y medias globalizadas a los pobres que viven al d&iacute;a, las expectativas y las demandas que la animan son cada vez m&aacute;s complejas y heterog&eacute;neas, y m&aacute;s dif&iacute;ciles de sintetizar en una sola imagen o una sola voz. Sin embargo, la figura presidencial continu&oacute; ocupando un lugar de extraordinario relieve en la escena p&uacute;blica. Y esto es as&iacute; porque los enormes desaf&iacute;os que el pa&iacute;s debi&oacute; enfrentar en esta etapa una y otra vez colocaron al presidente en el foco de la atenci&oacute;n ciudadana. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a su enorme visibilidad y su posici&oacute;n central en el proceso pol&iacute;tico, las personas que ocuparon el cargo de jefe de estado pudieron reclamar cr&eacute;dito por los triunfos del momento. Nuestra historia reciente gir&oacute; en torno a tres epopeyas. En los a&ntilde;os ochenta, Ra&uacute;l Alfons&iacute;n hizo crecer la envergadura de la figura presidencial alzando la bandera de la democracia pluralista y los derechos humanos. Su sucesor Carlos Menem tuvo sus d&iacute;as de gloria y alcanz&oacute; la reelecci&oacute;n como promotor de la modernizaci&oacute;n del anquilosado y exhausto capitalismo nacional. Y en la primera d&eacute;cada del siglo XXI, los Kirchner se rodearon de calor popular gracias a que dieron estabilidad a la nave del estado tras la crisis de 2001-2 y reformularon la idea de justicia social para adaptarla a la era de la desocupaci&oacute;n estructural. Pero como estos logros pronto fueron opacados por fracasos estruendosos, y porque nuestro pa&iacute;s se caracteriza por veloces tr&aacute;nsitos del entusiasmo a la frustraci&oacute;n, el panorama resultante fue, como nos recuerda un estudio de An&iacute;bal P&eacute;rez Li&ntilde;&aacute;n (chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.redalyc.org/pdf/3871/387133948016.pdf), una serie de &ldquo;ciclos r&aacute;pidos y dram&aacute;ticos de acumulaci&oacute;n y disoluci&oacute;n del poder presidencial&rdquo;. De hecho, de las tres grandes promesas presidenciales de la etapa inaugurada en 1983 &ndash;democracia, crecimiento econ&oacute;mico, justicia social&ndash;, s&oacute;lo la primera puede considerarse satisfecha. Y hay que notar que, pese a la importancia de esta conquista, Alfons&iacute;n no pudo cosechar sino p&oacute;stumamente un amplio reconocimiento por semejante logro. 
    </p><p class="article-text">
        En 2019, la consagraci&oacute;n de una f&oacute;rmula presidencial integrada en segundo t&eacute;rmino por una figura que, aunque debilitada y en declinaci&oacute;n, es considerablemente m&aacute;s gravitante que la persona designada para encabezar el poder ejecutivo, introdujo una novedad radical en esta trayectoria. La audaz iniciativa de Cristina Fern&aacute;ndez le permiti&oacute; al justicialismo regresar a la Casa Rosada, pero a costa de sembrar de piedras el camino hacia adelante. Una vez que se corri&oacute; el velo que la pandemia hab&iacute;a puesto sobre los problemas permanentes del pa&iacute;s, se volvi&oacute; evidente que este artefacto disfuncional es incapaz de imprimirle a la acci&oacute;n del Estado un rumbo coherente. Es deficiente en el plano pol&iacute;tico y en el econ&oacute;mico. Y es deficiente no s&oacute;lo porque agrava el desconcierto que un panorama de pobreza fiscal impone a las distintas facciones de un grupo dirigente que, pese a todas sus diferencias internas, s&oacute;lo parece capaz de predicar el evangelio de la distribuci&oacute;n, o por la naturaleza por momentos extremadamente ego&iacute;sta y autorreferencial de las iniciativas pol&iacute;ticas que parten de su figura de mayor relieve, la titular del Senado. Tambi&eacute;n es defectuosa porque la Argentina no se parece a la Rusia de la d&eacute;cada de 2000, que pod&iacute;a funcionar con Dmitri Medvedev como presidente t&iacute;tere y Vladimir Putin como el verdadero poder detr&aacute;s del trono. 
    </p><p class="article-text">
        Es que la densidad que la figura presidencial ha adquirido a lo largo de la historia que aqu&iacute; hemos bosquejado, as&iacute; como la importancia de los recursos de poder que coloca a disposici&oacute;n del primer mandatario, no admiten ese desdoblamiento ni siquiera en el caso de un hombre al que, como Cristina Fern&aacute;ndez siempre intuy&oacute;, le resulta muy dif&iacute;cil concebirse como el n&uacute;mero uno. Al mirar su imagen reflejada en el espejo de nuestra tradici&oacute;n pol&iacute;tica, y al sentir el peso del bast&oacute;n y la banda presidencial, incluso un dirigente de segunda l&iacute;nea y de pobre imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica como Alberto Fern&aacute;ndez no puede sino resistirse a adoptar el papel de un mero presidente vicario. Los ecos de una historia m&aacute;s que centenaria, que se remonta a ese Sarmiento que ya en 1868 trabajaba para confinar a su vice Alsina a la tarea de &ldquo;tocar la campana del Senado&rdquo;, siguen habitando los salones y los pasillos de la Casa Rosada. El resultado es un choque de fuerzas que paraliza al gobierno y da&ntilde;a a la sociedad y que, adem&aacute;s, humilla y deshonra a la figura presidencial.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n si la investidura presidencial hoy es agredida por propios y extra&ntilde;os y, lo que es peor, tambi&eacute;n sufre el maltrato que le prodiga el encargado de custodiarla, no es f&aacute;cil demoler en pocos a&ntilde;os un edificio pol&iacute;tico-cultural que se erigi&oacute; a lo largo de tantas d&eacute;cadas. Alcanzado este punto, muchas preguntas quedan abiertas. &iquest;En qu&eacute; condiciones llegar&aacute; la nave de la presidencia de Alberto Fern&aacute;ndez-Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner a esa costa todav&iacute;a muy lejana que es el 10 de diciembre de 2023? Cuando se produzca el recambio de autoridades, &iquest;vendr&aacute; acompa&ntilde;ado de un movimiento del p&eacute;ndulo en sentido inverso, esto es, de afirmaci&oacute;n de la figura del primer mandatario, como el que N&eacute;stor Kirchner lider&oacute; en 2003? &iquest;Esa recuperaci&oacute;n del prestigio y la autoridad de la figura presidencial servir&aacute;n para revitalizar lo mejor o acentuar lo peor de nuestra tradici&oacute;n pol&iacute;tica? &iquest;O el mezquino experimento que nos condujo a esta tormenta dejar&aacute; un legado perdurable, dif&iacute;cil de remontar? 
    </p><p class="article-text">
        A esta altura, estos interrogantes no tienen respuesta. En todo caso, en momentos dif&iacute;ciles como los que hoy atraviesa el pa&iacute;s, el sentido del pedido de clemencia en favor de los ocupantes de &ldquo;la silla dif&iacute;cil de la presidencia&rdquo; formulado por Alberdi en 1852 vuelve a adquirir plena vigencia. Sobre todo porque -como insist&iacute;a el arquitecto de nuestra constituci&oacute;n enfatizando que es muy importante distinguir entre el individuo que circunstancialmente ocupa el cargo y la m&aacute;s permanente investidura del presidente-, &ldquo;cuanto menos digno de su puesto&rdquo; es el primer mandatario, mayor debe ser el cuidado con que debemos tratarlo. En beneficio, concluye con raz&oacute;n Alberdi, no de la persona indigna de esa enorme responsabilidad que por un tiempo preciso y limitado ocupa la Casa Rosada sino de la castigada comunidad pol&iacute;tica que en esa figura simb&oacute;lica se encuentra sintetizada y reflejada. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RH</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sarmiento-fernandez-ascenso-ocaso-figura-presidencial_129_9195356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jul 2022 03:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Bautista Alberdi,Domingo Faustino Sarmiento,Hipólito Yrigoyen,Juan Perón,Raúl Alfonsín,Carlos Menem,Néstor Kirchner,Cristina Fernández de Kirchner,Alberto Fernández,Argentina,Presidentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macri lamentó su frase sobre Yrigoyen, pero tildó de "desmesurada" la reacción de la UCR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/macri-lamento-frase-yrigoyen-tildo-desmesurada-reaccion-ucr_1_9057740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08bd043c-d993-41c4-915a-90d76b31f362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macri lamentó su frase sobre Yrigoyen, pero tildó de &quot;desmesurada&quot; la reacción de la UCR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lamento especialmente lo inoportuna que resulta frente a la angustia y el hartazgo de los argentinos, que hoy nos reclaman unidad y claridad en nuestras ideas sobre cómo vamos a sacar el país adelante", dijo. Para Gerardo Morales, el expresidente "actuó de mala fe".</p></div><p class="article-text">
        El expresidente Mauricio Macri lament&oacute; este lunes haber calificado al referente radical Hip&oacute;lito Yrigoyen como &ldquo;populista&rdquo; y <a href="https://www.eldiarioar.com/politica/dura-misiva-gerardo-morales-le-respondio-mauricio-macri-acuso-romper-cambio_1_9055680.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute; que su frase result&oacute; &ldquo;inoportuna&rdquo;</a>, aunque consider&oacute; que la respuesta que recibi&oacute; de la UCR fue &ldquo;a todas luces desmesurada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lamento especialmente lo inoportuna que resulta frente a la angustia y el hartazgo de los argentinos, que hoy nos reclaman unidad y claridad en nuestras ideas sobre c&oacute;mo vamos a sacar el pa&iacute;s adelante&rdquo;, dijo Macri, desde la red social Twitter, sobre la consideraci&oacute;n que hab&iacute;a hecho del expresidente radical.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el exmandatario comparti&oacute; por la misma red social un video para demostrar que, dijo, &ldquo;siempre&rdquo; valor&oacute; &ldquo;las ideas del radicalismo en sus distintos matices&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, matiz&oacute;: &ldquo;Lamento la carta que he recibido (a todas luces desmesurada) que descontextualiza un apunte hist&oacute;rico que hice en una conferencia en Brasil&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1533810986104377344?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Macri se refiri&oacute; as&iacute; a la carta publicada este domingo por el titular de la UCR, Gerardo Morales, en la cual se repudiaban sus expresiones.
    </p><p class="article-text">
        En esa carta se afirmaba que &ldquo;la grieta no es el camino&rdquo; y, tras resaltar la figura de Yrigoyen, se expresaba sobre Macri: &ldquo;Denigrar la figura hist&oacute;rica de una persona que entreg&oacute; su vida a la obra de una mejor Argentina es adem&aacute;s hacerle da&ntilde;o a nuestra propia  historia de pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su respuesta, Morales tambi&eacute;n hab&iacute;a afirmado, dirigi&eacute;ndose a a Macri, que si su &ldquo;intenci&oacute;n es romper JxC para buscar un acuerdo con sectores de la extrema derecha antidemocr&aacute;tica lo mejor es decirlo concretamente&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1533501964272664576?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En un foro en Brasil, Macri hab&iacute;a instado a &ldquo;luchar contra el populismo en forma global&rdquo; y precis&oacute; que esa corriente &ldquo;se origin&oacute; en Latinoam&eacute;rica y tal vez en Argentina es donde arranc&oacute;, primero con Yrigoyen y despu&eacute;s con (Juan) Per&oacute;n y Evita (Duarte de Per&oacute;n)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Morales sigui&oacute; duro con Macri
    </p><p class="article-text">
        Morales afirm&oacute; este lunes que &ldquo;no es la primera vez&rdquo; que el radicalismo recibe un &ldquo;agravio&rdquo; del exmandatario Mauricio Macri y calific&oacute; esa actitud como &ldquo;irresponsable&rdquo;, despu&eacute;s de que el exmandatario tildara de &ldquo;populista&rdquo; al ex presidente Hip&oacute;lito Yrigoyen
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;No es la primera vez que recibimos un agravio de Macri desde el radicalismo.</strong>&nbsp;En mi opini&oacute;n no sirve producir una grieta en Juntos por el Cambio (JxC)&rdquo;, <a href="https://radioconvos.com.ar/gerardo-morales-macri-actuo-con-mala-fe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirm&oacute; Morales en declaraciones realizadas a la FM Radio Con Vos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Morales afirm&oacute; que, como titular del centenario partido, no tiene otro camino qu<strong>e &ldquo;frenar este embate que viene del expresidente&rdquo;&nbsp;</strong>y sostuvo que &ldquo;no le hace bien al espacio, a Juntos por el Cambio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al ser consultado sobre las acusaciones que provienen del PRO y que alegan que el gobernador realiza &ldquo;un doble juego&rdquo; para diluir los conflictos en la interna del oficialismo, el mandatario juje&ntilde;o respondi&oacute; que se trata de &ldquo;los necios que se denominan 'halcones', que minimizan cuestiones centrales para la construcci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Morales asegur&oacute; que desde el radicalismo ratificaron la pertenencia a JxC,</strong>&nbsp;asegur&oacute; que van a seguir &ldquo;construyendo desde ese lugar para saldar las diferencias&rdquo; y llam&oacute; a &ldquo;dirimir un programa de gobierno&rdquo; para que &ldquo;el pueblo argentino sepa&rdquo; qu&eacute; van a hacer en concreto a diferencia de la experiencia de gesti&oacute;n de 2015.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando planteamos en la Convenci&oacute;n sumar a fuerzas pol&iacute;ticas con coincidencias program&aacute;ticas, pensamos en sectores del peronismo que tengan estas coincidencias, pero nuestra apuesta es ratificar a JxC. Vamos a seguir trabajando y haciendo esfuerzos que el pa&iacute;s necesita para que contemos con este programa&rdquo;, complet&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con informaci&oacute;n de agencias.
    </p><p class="article-text">
        <em>IG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/macri-lamento-frase-yrigoyen-tildo-desmesurada-reaccion-ucr_1_9057740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2022 15:56:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Mauricio Macri,Gerardo Morales,UCR,Hipólito Yrigoyen,Juntos por el Cambio,JxC]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cuáles fueron las elecciones verdaderamente decisivas, que conmovieron la historia en Argentina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elecciones-verdaderamente-decisivas-conmovieron-historia-argentina_129_8292283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb35459c-8082-40bb-ab5c-a50b9b0bd837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuáles fueron las elecciones verdaderamente decisivas, que conmovieron la historia en Argentina?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pablo Gerchunoff y Roy Hora analizan qué elecciones sacudieron el tablero o implicaron un cambio trascendente en la historia argentina a partir de la Ley Sáenz Peña de 1912. Desde la sorpresiva victoria de Yrigoyen y el radicalismo en 1916 a Cristina Fernández de Kirchner y la paliza a Chiche Duhalde en la elección de la provincia de Buenos Aires en 2005.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        <strong>PG: </strong>Es d&iacute;a de elecciones y no podemos hacer muchos pron&oacute;sticos, nadie en realidad est&aacute; haciendo pron&oacute;sticos. Entonces, como no podemos hacer pron&oacute;sticos, refugi&eacute;monos en el pasado, tratemos de ver elecciones que de alg&uacute;n modo cambiaron la historia o conmovieron la historia, la sacudieron, implican algo trascendente. &iquest;Qu&eacute; te parece?<strong> </strong>&iquest;Por d&oacute;nde empezar&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Seguramente vamos a concentrar la atenci&oacute;n en la era democr&aacute;tica que se inaugura con la Ley S&aacute;enz Pe&ntilde;a en 1912, 1916. Y solamente quisiera mencionar que la elecci&oacute;n presidencial del 16 me parece muy importante, pero que antes hay una historia de elecciones, que ahora los historiadores conocemos mejor. Porque desde el momento, m&aacute;s o menos 1820, en que esta parte del mundo se defini&oacute; como una rep&uacute;blica, tuvo que empezar a pensar de qu&eacute; manera eleg&iacute;a sus autoridades. Y ah&iacute; comenz&oacute; una historia larga en la que el voto era distinto, el sistema electoral era distinto, era sobre todo voto voluntario y p&uacute;blico. Y eso fue importante, dej&oacute; un legado significativo, pero tuvo sus lados oscuros y uno era el hecho de que poca gente votaba, sobre todo en la era liberal, en la era de desarrollo, del crecimiento exportador, cuando la Argentina celebraba su centenario con mucho orgullo, con mucho entusiasmo. Esa era como una especie de nube negra que tapaba un sol muy brillante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Y que se discut&iacute;a, el r&eacute;gimen la discut&iacute;a, no es que no estuviera en cuesti&oacute;n el sistema electoral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>S&iacute;, se discuti&oacute; mucho eso. En el siglo XIX la idea era que el voto es un derecho y lo ejerce quien quiere y lo hace adem&aacute;s p&uacute;blico, porque asume un compromiso ciudadano, frente a la comunidad. Si no tengo ideas, no voto, me quedo en mi casa, pero si realmente tengo la convicci&oacute;n de que tales y cuales personas son las mejores, primero me inscribo en el registro, voy el d&iacute;a de la elecci&oacute;n y lo manifiesto p&uacute;blicamente. Y eso no funcion&oacute;. <strong>Creo que (la ley) S&aacute;enz Pe&ntilde;a tambi&eacute;n es una confesi&oacute;n de derrota, de derrota respecto a la naturaleza humana</strong>. No somos tan buenos, no somos tan perfectos. Ahora que se habla mucho de que la pol&iacute;tica es una porquer&iacute;a, no fue la primera vez que se dijeron esas cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>S&iacute;, cada tanto se dice, es parte de la pol&iacute;tica decir que la pol&iacute;tica es una porquer&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que (la ley) Sáenz Peña también es una confesión de derrota, de derrota respecto a la naturaleza humana. No somos tan buenos, no somos tan perfectos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>RH: La elecci&oacute;n del 16 es la m&aacute;s importante de todas y creo que es importante no solo porque signific&oacute; un cambio de r&eacute;gimen, sino porque fue sorpresivo</strong>; el resultado no estaba cantado de antemano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Cuando Roque negocia la ley S&aacute;enz Pe&ntilde;a, la ley que lleva su nombre, nunca pens&oacute; que iba a ganar la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical. Tengo la teor&iacute;a de que los impactos de la guerra del 14, el da&ntilde;o econ&oacute;mico, fueron muy importantes para definir esa elecci&oacute;n, aunque la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical ya estaba mostrando las u&ntilde;as en el 12, no es que aparecieron de la nada, tuvieron sus votos y ven&iacute;an creciendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>A m&iacute; me gusta mucho esa idea, es decir, el hecho de que en nuestro tiempo cualquiera que opina sobre las elecciones lo primero que se pregunta es cu&aacute;l es la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, c&oacute;mo est&aacute; el bolsillo de la gente. Y creo es una pregunta relevante para la Argentina en 1916, porque ese fue un momento muy duro, como nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Probablemente de los m&aacute;s duros que haya vivido la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Y para la experiencia de esa sociedad, sin duda, el m&aacute;s dram&aacute;tico, luego de una etapa de crecimiento muy fuerte. Eso, combinado con el hecho de que Yrigoyen era muy bueno, porque entendi&oacute; una cosa, que creo no hemos enfatizado lo suficiente y es que antes, cuando votaban pocos, bastaba con movilizar a un sector menor de la poblaci&oacute;n, pero &eacute;l se dio cuenta que cuando el voto pasa a ser obligatorio, lo que hab&iacute;a que hacer era apuntar los ca&ntilde;ones hacia los indiferentes, no hacia los politizados. Por eso los socialistas no quer&iacute;an voto obligatorio, porque sab&iacute;an que perd&iacute;an. Yrigoyen creo que aprendi&oacute; muy bien eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Y gener&oacute; una red capilar en la sociedad que fue muy importante. No es la &uacute;nica elecci&oacute;n en la que el radicalismo da una sorpresa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Esa fue muy importante, porque adem&aacute;s inaugur&oacute; una etapa de ascenso radical que se continu&oacute; sobre todo hasta la elecci&oacute;n del 28, que fue una paliza en la que el radicalismo instal&oacute; la idea de imbatibilidad. Creo que no se entiende el golpe del 30 sin esa convicci&oacute;n que dice que al radicalismo no se le puede ganar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Eso genera una desesperaci&oacute;n muy grande en los adversarios que termin&oacute; en el golpe del 30. Ocurre algo, tambi&eacute;n ocurri&oacute; en el 55, cuando existe un golpe de esa naturaleza y es que la sensaci&oacute;n de las fuerzas opositoras al Yrigoyenismo creyeron, como creyeron tambi&eacute;n los opositores al peronismo, que con eso se terminaba la historia de Yrigoyen, as&iacute; como m&aacute;s tarde iban a creer que se terminaba la historia de Per&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Y ten&iacute;an algunos elementos para sostener esa afirmaci&oacute;n, porque despu&eacute;s de la gran elecci&oacute;n del 28 vinieron dos elecciones en el 29 y en el 30 en las que el radicalismo perdi&oacute; fuerza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Perdi&oacute; fuerza, pero no perdi&oacute;. Hay que decir las dos cosas. Y en el 30 tambi&eacute;n en una cat&aacute;strofe econ&oacute;mica que hab&iacute;a empezado en el 29 y sin embargo no perdi&oacute;, lo cual quiz&aacute; explique de alguna manera una elecci&oacute;n a gobernador sorprendente, que es la elecci&oacute;n del 5 de abril de 1931 en la provincia de Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Fue crucial, porque en esa elecci&oacute;n el Partido Conservador, pensando que iba a ganar, empuj&oacute; a Uriburu a dar elecciones y le dijo al dictador &ldquo;hagamos elecciones, que las ganamos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Pensaban que con el golpe de Estado ya hab&iacute;a terminado el radicalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Que al barrer al radicalismo del poder le hab&iacute;an cortado mucho de sus recursos, que ya la m&aacute;quina no iba a funcionar en favor de los radicales, que ahora la ten&iacute;an ellos y que iban a ganar. Y de hecho fueron a elecciones. Armaron esas elecciones y cuando se contaron los votos, los conservadores perdieron. Creo que eso fue dram&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Adem&aacute;s hab&iacute;a ganado el Yrigoyenismo...
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH:</strong> Gan&oacute; el Yrigoyenismo: Honorio Pueyrred&oacute;n contra Antonio Santa Marina. Fue dram&aacute;tica, porque ah&iacute; se puso de relieve que el radicalismo segu&iacute;a siendo un actor central y que para que hubiera democracia el radicalismo ten&iacute;a que estar adentro. No hab&iacute;a manera de tenerlo afuera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>De modo que hubo fraude por mucho tiempo, hasta que llegamos a otra elecci&oacute;n que uno podr&iacute;a decir que es como la del 16, un cambio de r&eacute;gimen pol&iacute;tico: <strong>Per&oacute;n en el 46, que inaugura una &eacute;poca de triunfos abrumadores de Per&oacute;n</strong>. Es cierto que fue con el ejercicio de un autoritarismo bastante fuerte, con una cancha inclinada, pero desde el 46 en adelante Per&oacute;n sacaba 60% de los votos. Me parece que lo importante de la del 46, como vos se&ntilde;alabas antes, no es que Per&oacute;n gana por mucho, sino que gana sorpresivamente, no se esperaba. Por lo menos es tradici&oacute;n de mi familia decir que no se esperaba.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Perón en el 46 inaugura una época de triunfos abrumadores. Es cierto que fue con el ejercicio de un autoritarismo bastante fuerte, con una cancha inclinada, pero desde el 46 en adelante Perón sacaba 60% de los votos.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Creo que el mejor indicador de que esa elecci&oacute;n tiene un car&aacute;cter sorpresivo es que la propia dirigencia pol&iacute;tica no lo esperaba, y muy pocos se fueron con Per&oacute;n. Per&oacute;n quiso tentar a un mont&oacute;n de dirigentes, gente que entend&iacute;a c&oacute;mo era el juego pol&iacute;tico, no es que eran reci&eacute;n llegados, y ninguno quiso cruzarse. Figuras muy marginales lo acompa&ntilde;aron, pensaban que claramente la victoria iba a estar del otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG:</strong> As&iacute; que jugar a ganador era jugar contra Per&oacute;n, porque era &ldquo;el fascismo declinante en el mundo, por qu&eacute; un militar fascista iba a ganar las elecciones&rdquo;. Ese era el argumento opositor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>S&iacute;, uno puede formularlo de otra manera, diciendo que todo el arco pol&iacute;tico existente, todos los que gobernaron la Argentina desde que la Argentina es Argentina, estaban de un lado. Desde los conservadores, que los dejaron un poquito al margen pero estaban adentro, hasta el Partido Comunista, con el radicalismo, el Partido Popular, en su centro. &iquest;C&oacute;mo iban a perder? Y perdieron.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Por eso es sorpresa e inauguraci&oacute;n de un r&eacute;gimen, un r&eacute;gimen que dura mucho tiempo. &iquest;Qu&eacute; quiero decir con dura? Quiero referirme a la persistencia del peronismo, que se ve elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n. Pero vos me mencionabas hace un rato, antes de empezar a grabar, una elecci&oacute;n que es una sorpresa, casi como la del 5 de abril del 31, en t&eacute;rminos de persistencia del peronismo. El peronismo est&aacute; vivo. &iquest;A cu&aacute;l te refer&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Quisiera mencionar dos: una durante la era peronista, creo es 11 de noviembre del 51, la reelecci&oacute;n de Per&oacute;n, que gan&oacute; por el margen m&aacute;s grande de la historia argentina...
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG:</strong> No, hay una que es mayor todav&iacute;a, que es la elecci&oacute;n a vicepresidente del 54, la de Teisaire.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Si, la de Teisaire, cuando muere Quijano. Pero en el 51 las cosas no andaban del todo bien, ajuste, y sin embargo hubo una avalancha de votos. Eso creo que revel&oacute; mucho de la potencia del peronismo. Y creo que otra importante es la elecci&oacute;n de convencionales constituyentes del 57 con el dictador - digamos as&iacute;, para ponerlo en los t&eacute;rminos en los que lo pon&iacute;a la oposici&oacute;n-, ya afuera, con libertades para todos, en la que el peronismo, que no pudo competir porque sus candidatos fueron proscritos, mostr&oacute; que estaba vivo. Y eso creo que fue un poco un baldazo de agua fr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Sali&oacute; primero, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>24% de los votos en blanco. No es una mayor&iacute;a, creo que eso hay que se&ntilde;alarlo, pero estaban proscriptos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>En este encadenamiento en el tiempo yo quisiera mencionar una que como ni&ntilde;o la viv&iacute; y llamaba la atenci&oacute;n, y llam&oacute; la atenci&oacute;n de una generaci&oacute;n muy entusiasta, que es la elecci&oacute;n de Arturo Frondizi, 23 de febrero del 58, si no recuerdo mal, porque era la inauguraci&oacute;n de la modernidad, del desarrollo y la modernizaci&oacute;n en la Argentina. Como si efectivamente, a partir de ah&iacute;, s&iacute; se pod&iacute;a terminar de superar al peronismo. La Revoluci&oacute;n Libertadora no lo iba a lograr, porque no ten&iacute;a ning&uacute;n proyecto para lograrlo, pero Frondizi s&iacute; ten&iacute;a un proyecto. A m&iacute; esa elecci&oacute;n me parece importante por la ilusi&oacute;n que despert&oacute; en sectores medios, as&iacute; como es importante la elecci&oacute;n intermedia del 62 para sepultar la esperanza de un proyecto modernizador y desarrollista en democracia. En la del 62 perdi&oacute; Frondizi en la provincia de Buenos Aires principalmente, y perdi&oacute; a manos de un candidato peronista, Andr&eacute;s Framini, un dirigente sindical.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH:</strong> Fue la segunda vez, por lo menos en este recorrido que estamos haciendo, en el que una elecci&oacute;n en la provincia de Buenos Aires fue decisiva para sepultar la idea de que, primero el radicalismo, luego el peronismo, ya no estaban en el centro del escenario pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Modulan parecido en t&eacute;rminos electorales la historia del radicalismo y la historia del peronismo. &iquest;Y c&oacute;mo seguir&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Creo que la elecci&oacute;n del 73, la del retorno del peronismo, no la pongo tan alto, no a la misma altura que la del 16 o la del 46, porque me parece que confirma algo que estaba. Y prefiero poner en el centro de atenci&oacute;n<strong> la elecci&oacute;n del 83, en la que Alfons&iacute;n produjo algo que parec&iacute;a imposible,</strong> porque quebr&oacute; el axioma n&uacute;mero uno de la pol&iacute;tica argentina, y es que en elecciones libres y competitivas no hay manera de ganarle al peronismo. Y eso inaugur&oacute; algo nuevo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la elección del 83 Alfonsín produjo algo que parecía imposible, porque quebró el axioma número uno de la política argentina, y es que en elecciones libres y competitivas no hay manera de ganarle al peronismo. Y eso inauguró algo nuevo.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Me parece que gener&oacute; un tipo de esperanza m&aacute;s desde un costado institucional parecida a la de Frondizi. Frondizi era una promesa de otro tipo, pero la de Alfons&iacute;n fue notable. Adem&aacute;s, fue un triunfo casi paliza, si no me acuerdo mal gan&oacute; algo parecido a 52% a 40%, 12 puntos de diferencia. Sabemos que eso termin&oacute; mal, sabemos que termin&oacute; frustrado, pero &iquest;se cierra ah&iacute; nuestra cabalgata de elecciones que significan un cambio de r&eacute;gimen o sorpresas pol&iacute;ticas?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Quisiera introducir al menos una m&aacute;s, que es <strong>la elecci&oacute;n en la provincia de Buenos Aires del a&ntilde;o 2005, que fue el momento en el cual el Frente para la Victoria, los reci&eacute;n llegados y todav&iacute;a muy hu&eacute;rfanos de poder N&eacute;stor y Cristina, doblegaron a Duhalde y a sus peronistas bonaerenses</strong>. En esa elecci&oacute;n, Cristina le dio una paliza a Chiche Duhalde, que era la candidata del PJ. Sac&oacute; creo que 43% de los votos contra 11% de<strong> </strong>Chiche. El duhaldismo fue destruido en esa elecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Y entonces ah&iacute; aut&eacute;nticamente se inaugura el ciclo del poder kirchnerista, no en el 2003, sino en el 2005.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Porque en el 2003, en el fondo, el que sali&oacute; primero fue Menem, recordemos eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>El ciclo kirchnerista, que tiene su cl&iacute;max, el momento glorioso, con la elecci&oacute;n del 2011, pero la elecci&oacute;n de 2011 no es una sorpresa ni es un cambio de r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>Sorprende por la magnitud de la diferencia con el segundo y por lo que signific&oacute; en t&eacute;rminos de distribuci&oacute;n institucional del poder, pero creo que nadie esperaba que en esa elecci&oacute;n sucedieran cosas muy distintas a las que sucedieron una vez que se abrieron las urnas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Vos acabas de decir dos palabras: nadie esperaba. Entonces te propongo cerrar con esas palabras y una reflexi&oacute;n sobre este domingo. &iquest;Hay algo que vos cre&eacute;s que que pueda ocurrir que nadie est&aacute; esperando? Y en ese sentido, &iquest;qu&eacute; es lo que puede ocurrir que nadie est&aacute; esperando, y qu&eacute; consecuencias tendr&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>RH: </strong>&nbsp;Creo que para responder a esta pregunta tendr&iacute;amos que hacer otro podcast, pero dir&iacute;a lo siguiente: la &uacute;ltima, en el 2019, hubo una elecci&oacute;n sorpresiva tambi&eacute;n. <strong>Las PASO del 2019 mostraron que Macri era mucho m&aacute;s d&eacute;bil de lo que cre&iacute;amos y por tanto no descartar&iacute;a que haya alguna sorpresa</strong>, pero me parece que hay un consenso bastante amplio entre los que miran esta elecci&oacute;n que esas sorpresas que puede haber no van a cambiar radicalmente el escenario pol&iacute;tico. Me parece que nos encaminamos hacia una elecci&oacute;n extremadamente incierta, por razones de las cuales ya se ha hablado mucho, pero en cualquier caso tengo mis dudas de que el resultado electoral tenga la envergadura suficiente como para calificar como algunas de las elecciones que estuvimos discutiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PG: </strong>Entonces esperemos, la semana que viene en una de esas tenemos que pedir perd&oacute;n por la forma en que estamos terminando, porque yo creo lo mismo que vos, creo que no va a haber un cambio profundo a partir de esa elecci&oacute;n, pero no sabemos, quiz&aacute;s la semana que viene tengamos que volver a hablarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em>PG/RH/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Gerchunoff, Roy Hora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/elecciones-verdaderamente-decisivas-conmovieron-historia-argentina_129_8292283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Sep 2021 03:05:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cuáles fueron las elecciones verdaderamente decisivas, que conmovieron la historia en Argentina?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Historia,Ricardo Alfonsín,Hipólito Yrigoyen,Cristina Fernández de Kirchner,Chiche Duhalde]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sirven las encuestas? ¿Aumentan o disminuyen la calidad de la democracia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sirven-encuestas-aumentan-disminuyen-calidad-democracia_129_8253512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb35459c-8082-40bb-ab5c-a50b9b0bd837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Sirven las encuestas? ¿Aumentan o disminuyen la calidad de la democracia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pocas semanas de las elecciones surge la duda de cuán confiables son las encuestas y si realmente sirven como reflejo de la sociedad. ¿Cómo son utilizadas por los políticos y cómo hacían los políticos antes de que existieran?</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        PG: Empez&oacute; a aparecer en las &uacute;ltimas semanas, faltando tres semanas o algo parecido para las elecciones, un personaje que hiberna durante dos a&ntilde;os y reaparece cada dos a&ntilde;os, que es el encuestador. Las encuestas electorales y las encuestas de opini&oacute;n p&uacute;blica, que son una herramienta aparentemente muy importante para los pol&iacute;ticos, es una cosa que me gustar&iacute;a discutir con vos. Y tengo al respecto un par de preguntas. La primera pregunta es si la encuesta electoral, esa herramienta, ayuda a despejar la incertidumbre del pol&iacute;tico, que es uno de los problemas principales que tiene el pol&iacute;tico frente a la sociedad. &iquest;Qu&eacute; estar&aacute;n pensando estos se&ntilde;ores y se&ntilde;oras? O, por el contrario, si en esa especie de esfinge que es la encuesta, no le transmite claramente y hay que interpretar muy profundamente entonces qu&eacute; es lo que le quiere transmitir. Esa es la primera pregunta. Y la segunda pregunta tiene que ver con los efectos de las encuestas. Una visi&oacute;n conservadora, un poco reaccionaria si se quiere, es decir &ldquo;no me gustan los pol&iacute;ticos que usan encuestas, porque la encuesta,&nbsp; -y quiero subrayar esta palabra- le quita autenticidad al pol&iacute;tico&rdquo;. El pol&iacute;tico pasa a ser una especie de espejo bobo que refleja o cree reflejar lo que la sociedad est&aacute; pensando en ese momento, en lugar de ejercer un liderazgo pol&iacute;tico y tratar de transmitir sus propias ideas. Entonces, sobre estas dos preguntas, me gustar&iacute;a saber qu&eacute; opin&aacute;s vos.
    </p><p class="article-text">
        RH: Yo tambi&eacute;n creo que esos son los dos grandes temas. Lo encarar&iacute;a de esta manera: la primera, <strong>&iquest;cu&aacute;n confiables, cu&aacute;n veros&iacute;miles son las encuestas? &iquest;Son un placebo que calma la ansiedad de los pol&iacute;ticos o verdaderamente ofrecen una radiograf&iacute;a razonable del humor de una sociedad? </strong>Y en relaci&oacute;n con esto recuerdo algunas cr&iacute;ticas que me gustar&iacute;a poner sobre la mesa, sobre cosas que se han dicho sobre la encuesta. Ac&aacute; me acuerdo de Francis Korn, que es muy cr&iacute;tica, una pionera. En los momentos en los que esta t&eacute;cnica de captura de informaci&oacute;n estaba en ascenso, ella dec&iacute;a que no estaba de acuerdo. &iquest;Por qu&eacute;? Porque las encuestas son una suerte de foto de un instante y no capturan la pel&iacute;cula, y la opini&oacute;n p&uacute;blica es una cosa din&aacute;mica que hay que tratar de entender en el sentido de que el humor pol&iacute;tico es vol&aacute;til, es cambiante.
    </p><p class="article-text">
        PG: No s&eacute; si Francis Korn seguir&aacute; pensando as&iacute; ahora, pero sin duda fue eso durante muchos a&ntilde;os, dir&iacute;a desde los 80.
    </p><p class="article-text">
        RH: Creo que es una de las primeras voces que yo registro muy cr&iacute;tica. Y despu&eacute;s hay una serie de soci&oacute;logos que critican las encuestas diciendo, en l&iacute;neas generales, cosas que van por este lado. Y ah&iacute; yo lo que detecto es una suerte de disputa entre dos posiciones en el campo. &iquest;Qui&eacute;n es el due&ntilde;o de la interpretaci&oacute;n sobre la sociedad? &iquest;Son los que miran con m&aacute;s instrumentos, con una perspectiva m&aacute;s amplia? Pierre Bourdieu, por ejemplo, es muy cr&iacute;tico de todas estas cosas, mientras otros dicen &ldquo;la verdad sale de la encuesta&rdquo;. Y por eso yo<strong> creo que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hay mucha discusi&oacute;n sobre la potencia de las encuestas, a la vez que creo se han refinado.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que en las últimas décadas hay mucha discusión sobre la potencia de las encuestas, a la vez que creo se han refinado.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        PG: S&iacute;, porque deja de ser solamente un instrumento cuantitativo. Eso es algo que tendemos a ver, a las encuestas de opini&oacute;n y a las encuestas de opini&oacute;n p&uacute;blica como algo simplemente cuantitativo. Pero est&aacute;n los focus group, una manera de tratar de interpretar a la sociedad que no pasa solamente por el n&uacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        RH: Exactamente, <strong>la opini&oacute;n p&uacute;blica hoy es una disciplina complej&iacute;sima, creo que tiene cosas importantes para decir, al mismo tiempo que quiz&aacute;s la sociedad se ha vuelto m&aacute;s compleja, m&aacute;s compleja de interpretar</strong>, la sociedad se fragmenta. No hay que ser un defensor de Zygmunt Bauman para darle raz&oacute;n a algunos argumentos que dicen &ldquo;estas sociedades son m&aacute;s l&iacute;quidas&rdquo;. Los j&oacute;venes tienen intereses nuevos, hay una serie de cambios sociales que son m&aacute;s dif&iacute;ciles de interpretar y esto no necesariamente va en desmedro de la encuesta. Y despu&eacute;s est&aacute;n los problemas metodol&oacute;gicos, que cuentan los que saben de esto. Charl&eacute; hace poquito con Luis Costa, que siempre me hace pensar sobre estos temas, y me contaba que hace 20 o 30 a&ntilde;os las encuestas se hac&iacute;an presenciales. Bueno, eso ya es imposible, nadie contesta una encuesta. Entonces ahora funcionan esas encuestas remotas, por tel&eacute;fono, que han alcanzado un grado de sofisticaci&oacute;n mucho m&aacute;s grande. No son solamente encuestas de mala calidad, pero a la vez, en la medida en que se ha vuelto m&aacute;s sencillo hacerlas, basta una computadora y un programa, no necesit&aacute;s un ej&eacute;rcito de encuestadores, han aparecido una serie de encuestadores sobre cuyas competencias dudan los especialistas de la profesi&oacute;n. Son gente con menos <em>expertise </em>y a veces, bueno, con ganas de sobresalir, de venir con una noticia que concite la atenci&oacute;n. Creo que estos son problemas que est&aacute;n ah&iacute;. Y la &uacute;ltima cosa que quer&iacute;a decir es que es un campo de conocimiento relativamente reciente, es de la &uacute;ltima era democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        PG: Yo no me acuerdo de antes de 1983 y de 1983 me acuerdo muy n&iacute;tidamente, por Julio Aurelio, a quien yo no conoc&iacute;a, y por Manuel Mora y Araujo, a quien s&iacute; conoc&iacute;a. Y no solamente a m&iacute;, sino a muchos nos sorprendi&oacute; el hecho de que Mora y Araujo pronostic&oacute; exactamente el resultado electoral de Alfons&iacute;n contra Luder. Dijo 52% y lo dijo antes del ata&uacute;d de Herminio. Esto se ha dicho mucho, que el ata&uacute;d de Herminio no tuvo tanta importancia, pero a m&iacute; en ese momento me dej&oacute; estupefacto la certeza de Manuel Mora y Araujo y despu&eacute;s me enter&eacute; tambi&eacute;n la certeza con que Julio Aurelio le comunic&oacute; a Luder la derrota.
    </p><p class="article-text">
        RH: Es decir,<strong> las encuestas entraron a la Argentina tarde, pero por la puerta grande.</strong>
    </p><p class="article-text">
        PG: Efectivamente tuvieron un comportamiento estelar, despu&eacute;s empezaron a tener problemas, pero en ese momento fue notable.
    </p><p class="article-text">
        RH: Su credibilidad a partir de ese momento, por lo menos de los buenos practicantes del g&eacute;nero, personas que saben auscultar la sociedad, fue notable. La menci&oacute;n a Mora y Araujo me lleva al segundo punto, sobre la calidad de la vida p&uacute;blica. Quer&iacute;a mencionar un intercambio que le&iacute; hace muchos a&ntilde;os en el diario <em>Perfil</em>, en el que dos personas que yo respeto mucho, Beatriz Sarlo y Manuel Mora y Araujo, debat&iacute;an sobre esta cuesti&oacute;n. Y la posici&oacute;n de Beatriz era una posici&oacute;n, si se quiere, m&aacute;s hostil al valor de la encuesta. &iquest;Qu&eacute; es lo que ella dec&iacute;a? Voy a simplificar mucho el argumento, pero creo que el n&uacute;cleo era: &ldquo;Los&nbsp; pol&iacute;ticos argentinos, y los de otros lados tambi&eacute;n, hacen muchos seguidismo de la opini&oacute;n p&uacute;blica, dicen lo que la gente quiere escuchar&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: <strong>A veces digo que hay pol&iacute;ticos que parecen un espejo bobo de lo que creen que es el pensamiento de la sociedad</strong>. Es interesante, dejame meterme un instante en esto, porque esto no es la discusi&oacute;n de Francis, porque Francis hace una discusi&oacute;n sobre la t&eacute;cnica, sobre la herramienta, <strong>esto es una discusi&oacute;n sobre el pol&iacute;tico frente a la herramienta</strong>.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces digo que hay políticos que parecen un espejo bobo de lo que creen que es el pensamiento de la sociedad. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RH: Claro, eso es lo que le preocupaba a Beatriz, es decir, pol&iacute;ticos que ten&iacute;an propuestas para ofrecer a la sociedad, pero que como su asesor le recomendaba no hablar de ese tema, porque ese tema no vende, se guarda ese tema. Ella, por supuesto, lo hac&iacute;a muy interesada en una agenda que fuese una agenda de cambio, que introdujera nuevos temas en la discusi&oacute;n p&uacute;blica y ella ve&iacute;a que eso no caminaba bien. Y el argumento que tra&iacute;a Mora y Araujo era que esto puede ser cierto en algunos casos, pero que hay que mirar tambi&eacute;n los aspectos positivos de este instrumento, que es la encuesta de opini&oacute;n, la encuesta de preferencias. El argumento que tra&iacute;a Mora y Araujo era que un buen estudio de los intereses y de las preferencias de los votantes le sirve a un buen dirigente para afinar su comunicaci&oacute;n, para ser m&aacute;s claro y m&aacute;s preciso, para que su mensaje est&eacute; mejor sintonizado con el humor de la ciudadan&iacute;a, no solamente para hablar de los temas que le interesan a sus potenciales votantes, sino sobre todo para conectar mejor y para llegar m&aacute;s lejos.
    </p><p class="article-text">
        PG: En el extremo, Dur&aacute;n Barba dec&iacute;a que para conectar mejor ni siquiera hace falta la palabra. Yo me acuerdo que &eacute;l dec&iacute;a de vez en cuando que un pol&iacute;tico transmita bien puede, por ejemplo, lograrse sacando el sonido, viendo al personaje.
    </p><p class="article-text">
        RH: Creo que lo de Mora y Araujo iba en esa direcci&oacute;n. Es importante que quien tiene algo para decir lo diga de la manera m&aacute;s elocuente, m&aacute;s convincente posible, teniendo en cuenta la capacidad de escucha de aquellos a los que va dirigido su mensaje. Creo que ac&aacute; la discusi&oacute;n cobra otro cariz y la impugnaci&oacute;n que uno puede hacer a la encuesta como un simple instrumento de banalizaci&oacute;n del debate p&uacute;blico se ve relativizado.
    </p><p class="article-text">
        PG: &iquest;Vos cre&eacute;s entonces que no tenemos que tirar al bebe con el agua sucia de la ba&ntilde;era? Si hay pol&iacute;ticos que no saben usar la herramienta, hablemos de esos pol&iacute;ticos, pero no hablemos de la herramienta. <strong>La herramienta es una herramienta que puede ser usada por un pol&iacute;tico con talento para crecer como pol&iacute;tico, para crecer en su liderazgo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;RH: Y yo agregar&iacute;a un elemento m&aacute;s ah&iacute; y es que a veces se queja de la pobreza de ideas del debate p&uacute;blico, pero tambi&eacute;n hay que tener en cuenta que los dirigentes no act&uacute;an en un vac&iacute;o. Y entonces hay que mirar las caracter&iacute;sticas de la cultura c&iacute;vica de una comunidad espec&iacute;fica, en el caso de la Argentina, la provincia o lo que fuere. Y que eso tambi&eacute;n es central para entender la manera en que un dirigente comunica. Entonces yo creo que eso tenemos que ponerlo en el foco: cultura c&iacute;vica, tradiciones, naturaleza del enfrentamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces se queja de la pobreza de ideas del debate público, pero también hay que tener en cuenta que los dirigentes no actúan en un vacío. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        PG: Cultura c&iacute;vica de la sociedad tomada como un todo, no focaliz&aacute;ndose en aquellos que m&aacute;s o menos entienden el mensaje sofisticado que uno puede transmitir, la sociedad como un todo. Te escucho y pienso &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a Twitter sin la jaur&iacute;a que nos est&aacute; gritando? Si Twitter fuera solamente un grupo de 200, o 500 o 1.000 personas que estudiaron en la universidad, Twitter perder&iacute;a bastante inter&eacute;s realmente. Y vos lo que dec&iacute;s es algo parecido, es decir, <strong>la encuesta te permite construir una visi&oacute;n compleja sobre la sociedad y el Estado de la cultura popular.</strong>
    </p><p class="article-text">
        RH: Y esto lo pongo en relaci&oacute;n con ciertas visiones que a veces me parecen un poco nost&aacute;lgicas, m&aacute;s propias del mundo nuestro, de los acad&eacute;micos que del mundo de los pol&iacute;ticos, que dicen &ldquo;ya las cosas no eran como eran antes&rdquo;. Pero antes los que le&iacute;an el diario eran menos, los que estaban informados eran muchos menos y, por tanto, ese quiz&aacute;s era un discurso m&aacute;s rico, pero era un discurso que solamente interpelaba a algunos sectores de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        PG: Remont&eacute;monos bien atr&aacute;s, pero no m&aacute;s atr&aacute;s que la emergencia de la democracia de masas en la Argentina. <strong>Yrigoyen, por ejemplo, un l&iacute;der popular sin ninguna duda y que expandi&oacute; mucho su popularidad, no ten&iacute;a esta herramienta, pero construy&oacute; una herramienta que primitivamente cumpl&iacute;a el mismo rol, que eran los comit&eacute;s, l</strong>os comit&eacute;s en los pueblos, en las ciudades, en los barrios. &iquest;Y qu&eacute; hac&iacute;an? Le transmit&iacute;an un estado del humor que &eacute;l ten&iacute;a que interpretar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yrigoyen, por ejemplo, un líder popular sin ninguna duda y que expandió mucho su popularidad, no tenía esta herramienta, pero construyó una herramienta que primitivamente cumplía el mismo rol, que eran los comités.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RH: S&iacute;, claro, yo creo que esos pol&iacute;ticos no funcionaban en el vac&iacute;o, no es que simplemente produc&iacute;an discursos program&aacute;ticos. Y seguramente adem&aacute;s una parte del discurso p&uacute;blico, que fue muy importante durante mucho tiempo, tiene una caracter&iacute;stica performativa, pero al mismo tiempo el que habla est&aacute; todo el tiempo atento a ver &ldquo;&iquest;esto que estoy diciendo realmente interesa, no interesa?&rdquo;. Movi&eacute;ndome un poco m&aacute;s adelante, hay una imagen que a m&iacute; me viene a la mente ahora, que creo que vos la contaste en alg&uacute;n momento, que es la siguiente: creo que es 1953, Per&oacute;n en el partido Argentina-Inglaterra. Sale Per&oacute;n a la cancha y hay una ovaci&oacute;n estruendosa.
    </p><p class="article-text">
        PG: Yo estaba all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        RH: Creo que Per&oacute;n no simplemente se felicit&oacute; a s&iacute; mismo por eso que estaba sucediendo, sino que eso le serv&iacute;a para capturar un estado del humor de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        PG: Sab&eacute;s que a Per&oacute;n lo debe haber impresionado tanto como a m&iacute;, que era un ni&ntilde;o, el hecho de que la gente tiraba sus sombreros al aire y los perd&iacute;an. Esa es una se&ntilde;al muy fuerte de adhesi&oacute;n, &iquest;no? Quiero decir, estamos diciendo algo interesante. Cuando no exist&iacute;a la tecnolog&iacute;a de la encuesta de opini&oacute;n, los l&iacute;deres pol&iacute;ticos talentosos hab&iacute;an habilitado una tecnolog&iacute;a anterior, pero eficaz.
    </p><p class="article-text">
        RH: Sin duda ten&iacute;an necesariamente que formarse im&aacute;genes sobre cu&aacute;l era el efecto, cu&aacute;les eran las consecuencias de su propia acci&oacute;n, qu&eacute; valor ten&iacute;an las cosas que estaban haciendo.
    </p><p class="article-text">
        PG: Entonces hemos matizado la cr&iacute;tica de amigos y amigas nuestros a las encuestas, y creo que lo que estamos diciendo es que la relaci&oacute;n del pol&iacute;tico y la herramienta es siempre una relaci&oacute;n compleja y depende del talento del pol&iacute;tico saber usarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RH/PG/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora, Pablo Gerchunoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/sirven-encuestas-aumentan-disminuyen-calidad-democracia_129_8253512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Aug 2021 03:13:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Sirven las encuestas? ¿Aumentan o disminuyen la calidad de la democracia?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Política,Encuesta,Juan Domingo Perón,Hipólito Yrigoyen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las coaliciones políticas, ¿una rareza en la historia argentina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/coaliciones-politicas-rareza-historia-argentina_129_8219208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb35459c-8082-40bb-ab5c-a50b9b0bd837_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las coaliciones políticas, ¿una rareza en la historia argentina?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuál es el origen de las coaliciones en la historia argentina y en qué contexto se dieron? ¿Son una suerte de desvío del patrón dominante de la política en el país? Roy Hora y Pablo Gerchunoff responden estas preguntas y debaten sobre el futuro de las coaliciones actuales.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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            </figure><p class="article-text">
        PG: Acerc&aacute;ndonos a las elecciones vemos que no se habla de partidos pol&iacute;ticos, ni siquiera se habla de espacios, ahora se habla de coaliciones, se habla de dos grandes coaliciones con algunas fuerzas pol&iacute;ticas en el margen. Las preguntas que a mi se surgen son: &iquest;las coaliciones, tales como las vemos hoy, son una rareza en la historia argentina? Las dobles coaliciones, &iquest;existieron alguna vez? Y las coaliciones, en la experiencia hist&oacute;rica argentina, &iquest;son estables, son inestables, son armas que carga el diablo?
    </p><p class="article-text">
        RH: Tres preguntas dif&iacute;ciles, pero interesantes. Sobre la primera: creo que son poco frecuentes, <strong>son una suerte de desv&iacute;o del patr&oacute;n dominante de la pol&iacute;tica argentina</strong>. La Argentina es una sociedad que ha tenido hist&oacute;ricamente partidos pol&iacute;ticos poderosos, bien arraigados socialmente, ya desde el siglo XIX, y partidos que forjaron adem&aacute;s grandes liderazgos, que es un obst&aacute;culo para la coalici&oacute;n. Son partidos nacionales, en el sentido de que est&aacute;n muy presentes en distintas regiones, mayoritarios y con grandes liderazgos. A eso le pongo tres nombres: roquismo, yrigoyenismo, peronismo. Es una tradici&oacute;n que despu&eacute;s se contin&uacute;a con otros nombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Alfons&iacute;n quiso sumarse, pero no le sali&oacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        RH: Se llama despu&eacute;s eso menemismo, kirchnerismo, se puede incluso hablar de macrismo. Pero creo que hay un elemento importante y es que <strong>la tradici&oacute;n argentina es personalista, pero es un personalismo institucionalizado.</strong> Los constructores del sistema pol&iacute;tico pusieron mucha energ&iacute;a para construir organizaciones pol&iacute;ticas, sobre todo Roca e Yrigoyen. Roca para armarlo, porque todav&iacute;a no estaba armado, e Yrigoyen porque vino desde afuera. Per&oacute;n me parece que menos, porque su fuerza se arm&oacute; m&aacute;s desde el Estado y siempre el partido tuvo un papel secundario, quiz&aacute;s porque Per&oacute;n no quer&iacute;a un foco de poder rival, que compitiera con la Casa Rosada. Si uno ve los nombres del Partido Justicialista, no ten&iacute;an entidad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las coaliciones  son poco frecuentes, son una suerte de desvío del patrón dominante de la política argentina.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, yendo m&aacute;s hacia adelante, el propio Macri fue un constructor de partido. Creo que nadie puede ver al PRO como un partido armado en torno a CEOs y exalumnos del Newman, fue mucho m&aacute;s que eso, o es m&aacute;s que eso. <strong>Cuando miro la experiencia hist&oacute;rica veo un patr&oacute;n com&uacute;n: partidos grandes que nacieron y se fortalecieron porque les toc&oacute; un momento de prosperidad, de expansi&oacute;n, de incorporaci&oacute;n. </strong>En los tres casos se ve. Roca, la d&eacute;cada del 80, mucho crecimiento, el cambio tecnol&oacute;gico, ferrocarriles, eso ayud&oacute; a armar un partido nacional en lo que hasta ese momento era una pol&iacute;tica de coaliciones, sobre todo provinciales. Yrigoyen y su radicalismo creo que es inimaginable sin la bonanza de los 20. Y el peronismo es muy dif&iacute;cil de imaginar sin el trienio dorado. En esas circunstancias, c&oacute;mo no iban a emerger partidos con liderazgos muy potentes.
    </p><p class="article-text">
        PG: Hasta ahora est&aacute;s poniendo el &eacute;nfasis en que las coaliciones son una rareza&hellip;
    </p><p class="article-text">
        RH: Son una rareza, entonces hay que mirar el reverso de la medalla, para <strong>ver cu&aacute;ndo nacen.</strong> Ah&iacute; me detengo en La Concordancia, que gobern&oacute; en la d&eacute;cada del 30 y le toc&oacute; gobernar en el contexto del golpe contra Yrigoyen, con fraude en muchos distritos, sobre todo en la provincia de Buenos Aires&hellip; Y era una suerte de coalici&oacute;n de los perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Recordemos que era una coalici&oacute;n de la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical Antipersonalista, el Partido Socialista Independiente y el Partido Dem&oacute;crata Nacional, esto es, los conservadores, con una jefatura no tan fuerte como la de los caudillos que has nombrado, que fue la de Agust&iacute;n P. Justo.
    </p><p class="article-text">
        RH: Tengo la impresi&oacute;n de que a Justo o a otros les hubiese gustado construir un partido m&aacute;s articulado, m&aacute;s grande, pero las circunstancias no eran propicias. Ac&aacute; estoy haciendo un argumento societalista, entro a la pol&iacute;tica diciendo que no estaban dadas las condiciones para que los votantes estuvieran contentos con lo que les pod&iacute;an ofrecer.
    </p><p class="article-text">
        PG: &iquest;Qu&eacute; es lo que genera la necesidad de esa coalici&oacute;n tan compleja? En principio, derrotar al yrigoyenismo, porque la coalici&oacute;n nace en el 31, Yrigoyen todav&iacute;a estaba vivo y estaba la experiencia de que hab&iacute;a ganado la elecci&oacute;n en la provincia de Buenos Aires. Que despu&eacute;s eso haya derivado en el fraude es, en el fondo, un fracaso de La Concordancia como coalici&oacute;n. No pudo realizarse en una democracia plena. Pero cuando La Concordancia va evolucionando y generando ese clima de fatiga y desasosiego social que hay en Argentina en los fines del 30 y los 40, ah&iacute; aparece una propuesta de coalici&oacute;n, que es la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica. Pero no hablo de la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica contra Per&oacute;n, sino de la Uni&oacute;n Democr&aacute;tica tratando de quebrar a La Concordancia y al fraude. Fue una coalici&oacute;n de partidos&hellip; no s&eacute; c&oacute;mo llamarlos, &iquest;de centroizquierda? Estaba la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical, en ese momento dirigida por Alvear, estaba el Partido Dem&oacute;crata Progresista, el Partido Socialista y entre bambalinas el Partido Comunista. Era una coalici&oacute;n progresista.
    </p><p class="article-text">
        RH: Muy en sinton&iacute;a con fen&oacute;menos de la &eacute;poca: la pol&iacute;tica de frentes populares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Exactamente. Porque el sello Uni&oacute;n Democr&aacute;tica tiene tan mala prensa, que recordemos que en ese momento ten&iacute;a alg&uacute;n sentido, era una coalici&oacute;n de partidos contra el fraude que no lleg&oacute; a realizarse porque primero estuvo el golpe del 43. Hubo otras circunstancias tambi&eacute;n&hellip; <strong>Ese fue un intento de coalici&oacute;n que, de haber prosperado, hubiera sido una batalla pol&iacute;tica entre dos grandes coaliciones. El golpe del 43 interrumpi&oacute; eso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        RH: S&iacute;, soy relativamente esc&eacute;ptico respecto a la posibilidad de que esa coalici&oacute;n verdaderamente funcionara, m&aacute;s all&aacute; del proyecto de abrir a la Argentina al sufragio honesto. Me parece que los que estaban m&aacute;s interesados en una pol&iacute;tica de frente popular eran estos actores menores, socialistas y comunistas, los radicales dec&iacute;an &ldquo;&iquest;por qu&eacute; vamos a compartir la torta?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        PG: Los radicales estaban en la lucha contra el fraude, ese era claramente el objetivo
    </p><p class="article-text">
        RH: Adem&aacute;s, como sab&iacute;an que eran mayoritarios, su inter&eacute;s en una coalici&oacute;n amplia era m&aacute;s reducido, m&aacute;s all&aacute; del tema del fraude.
    </p><p class="article-text">
        PG: La coalici&oacute;n Uni&oacute;n Democr&aacute;tica 2, la que trata de darle batalla a Per&oacute;n, y creyendo que la iba a ganar c&oacute;modamente, esa s&iacute; prosper&oacute; como coalici&oacute;n electoral, no s&eacute; si hubiera prosperado como coalici&oacute;n de gobierno. Pero fue otro experimento de coalici&oacute;n tambi&eacute;n, ya no contra el fantasma del partido nacional y popular que vuelve a la escena, sino contra los militares y el eje, contra el nazifascismo. Ah&iacute; tenemos dos experimentos que en realidad no llegaron a nacer como experiencias de gobierno. &iquest;Y qu&eacute; m&aacute;s tenemos? Porque despu&eacute;s s&iacute; viene lo que vos dec&iacute;s, la etapa de los dos grandes partidos, uno muy predominante sobre el otro, el justicialismo, el peronismo, y la Uni&oacute;n C&iacute;vica Radical. Y eso nos acompa&ntilde;&oacute; hasta.. &iquest;De la R&uacute;a?
    </p><p class="article-text">
        RH: Creo que s&iacute;, porque cuando se invirti&oacute; de manera temporaria la gravitaci&oacute;n de esas dos fuerzas, y el radicalismo con Alfons&iacute;n se volvi&oacute; el partido mayoritario, por lo menos en dos elecciones, el modelo que adopt&oacute; no fue el de coalici&oacute;n. Lo que trat&oacute; de hacer Alfons&iacute;n, con bastante &eacute;xito, fue avanzar fundamentalmente sobre su centroderecha.
    </p><p class="article-text">
        PG: De otra manera no podr&iacute;a haber sacado el 52% que sac&oacute;, lo absorbi&oacute; todo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: Creo que la pol&iacute;tica de coalici&oacute;n, la de la Alianza, es un producto del debilitamiento de ese proyecto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Alianza fue un experimento de coalición que terminó en meses, porque el jefe del grupo minoritario decidió abandonar el barco bastante rápidamente, me refiero a Chacho Álvarez</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        PG: <strong>La Alianza fue un experimento de coalici&oacute;n que termin&oacute; en meses, porque el jefe del grupo minoritario decidi&oacute; abandonar el barco bastante r&aacute;pidamente, me refiero a Chacho &Aacute;lvarez</strong>. &iquest;No hay tambi&eacute;n un experimento coalicional en la transversalidad de Kirchner?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: Podr&iacute;a verse as&iacute; y probablemente Kirchner en su momento pens&oacute; que ese era el mejor camino, pero, otra vez, las razones que lo llevaron por ese camino tienen que ver con su debilidad de origen. El hecho de que estaba pensando: &ldquo;&iquest;hacia d&oacute;nde crezco, c&oacute;mo ampl&iacute;o mi base de apoyo?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        PG: Es m&aacute;s bien una pol&iacute;tica de expansi&oacute;n de su propia fuerza, no es exactamente una pol&iacute;tica de coalici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RH: De hecho, en un momento la abandon&oacute;. Y cuando uno ve, sobre todo en el gobierno de Cristina, la segunda parte de su primer gobierno, su momento m&aacute;s exitoso, 2010, 2011, lo que ah&iacute; predomin&oacute;, fue el &ldquo;vamos por todo&rdquo;. Ninguna coalici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        PG: Pero es interesante, porque ah&iacute;, ante semejante fuerza, empieza a nacer la idea de &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no nos juntamos?&rdquo; del otro lado. 2011 es notable en ese sentido. Y la idea viene de la deprimente elecci&oacute;n, por un lado, de Ricardo Alfons&iacute;n con De Narv&aacute;ez y del otro lado, Hermes Binner. Fueron 17 puntos de diferencia. Era como para ponerse a pensar, desde la oposici&oacute;n. <strong>Quiz&aacute;s ah&iacute; es donde nace esta idea que llev&oacute; a Cambiemos. No creo que nadie lo pensara liderada como alguien como Macri, pero la idea de &ldquo;junt&eacute;monos para ver c&oacute;mo le ponemos un l&iacute;mite a esto&rdquo; naci&oacute; en la elecci&oacute;n de 2011.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quizás ahí es donde nace esta idea que llevó a Cambiemos. No creo que nadie lo pensara liderada como alguien como Macri, pero la idea de “juntémonos para ver cómo le ponemos un límite a esto” nació en la elección de 2011.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gerchunoff</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        RH: En 2015 fue un momento de dificultades para el kirchnerismo, porque el segundo gobierno de Cristina no fue bueno, y eso explica la derrota electoral. En el momento en que Macri vio que con la elecci&oacute;n de 2017 pod&iacute;a fortalecerse, se dio cuenta que lo suyo era poner a los radicales en uno de los furgones de atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        PG: &iquest;Y c&oacute;mo lo ves hoy? Hoy estamos en una situaci&oacute;n en que las coaliciones parecen tener cierta estabilidad, aunque, como dijiste vos, lo predominante en Argentina son partidos fuertes con caudillos fuertes. Tengo la sospecha de que pens&aacute;s que esta experiencia de dos coaliciones es ef&iacute;mera, &iquest;es eso?
    </p><p class="article-text">
        RH: Para los que miramos la sociedad del presente a la luz del pasado es dif&iacute;cil mirar hacia adelante. Si yo tuviera que sacar una lecci&oacute;n de cu&aacute;l fue la trayectoria argentina en este plano dir&iacute;a que las coaliciones en general no funcionan. <strong>No son aberraciones, pero son sobre todo producto de un contexto de debilitamiento de la fuerza dominante. No est&aacute;n inscriptas en el ADN de la pol&iacute;tica argentina.&nbsp;</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las coaliciones no son aberraciones, pero son sobre todo producto de un contexto de debilitamiento de la fuerza dominante. No están inscriptas en el ADN de la política argentina. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roy Hora</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        PG: A menos que no surja una fuerza nueva con un caudillo potente en el futuro, en cuyo caso, como en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n y el mundo, la realidad se parezca m&aacute;s a la fragmentaci&oacute;n y la coalici&oacute;n. Eso puede pasar
    </p><p class="article-text">
        RH: Eso es probable. Y vuelvo a algo que ya dijimos: el PAN tuvo su d&eacute;cada dorada, Yrigoyen tuvo su d&eacute;cada dorada para consolidarse, y Per&oacute;n tambi&eacute;n. Desde entonces, todos viven un poco de esa inercia, consumiendo ese capital. Para que se desorganice el escenario que hoy tenemos de coaliciones, para que emerja algo que ya vimos a lo largo de nuestra historia es probable que necesitemos un contexto de expansi&oacute;n productiva&hellip;
    </p><p class="article-text">
        PG: Tenemos que vivir una buena &eacute;poca. Y alguien a cargo, no digo que se va a quedar con todo...
    </p><p class="article-text">
        RH: Pero va a cosechar los frutos. Creo que, como hoy nadie es demasiado optimista respecto de que vamos hacia una buena &eacute;poca, no me extra&ntilde;ar&iacute;a que las coaliciones sigan viviendo por varios a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>RH/PG/CB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roy Hora, Pablo Gerchunoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/opinion/coaliciones-politicas-rareza-historia-argentina_129_8219208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Aug 2021 03:09:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las coaliciones políticas, ¿una rareza en la historia argentina?]]></media:title>
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