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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Pil Trafa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/pil-trafa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Pil Trafa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un adiós a Piltrafa: el héroe de los antihéroes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adios-piltrafa-heroe-antiheroes_129_8232349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93ad85b8-7837-48f4-9537-ea5144f1df81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un adiós a Piltrafa: el héroe de los antihéroes"></p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; decir del Punk que no se haya afirmado? Nada. Ya se dijo todo. Ya Nietzsche, el primer pistol, mat&oacute; a Dios y Foucault, un ramonero de ley con sus poleras, le asest&oacute; un golpe fatal al sujeto (que igual un poco renace hoy con la literatura selfie del yo). Anthony Burgess con sus drugos ya le pegaron la cagada a palos al Estado Benefactor y el dada&iacute;smo ya se volvi&oacute; el divertimento de las clases subalternas brit&aacute;nicas y el <em>no future</em> hace d&eacute;cadas que ya se llev&oacute; puesta a la paz social de la II posguerra y a Hobsbawm con ella. <strong>La desprolijidad de un movimiento musical que apost&oacute; todo a la performatividad y sus bases mel&oacute;dicos simples y potentes ya se le col&oacute; al supercalifragilisticoespialidoso del Sinf&oacute;nico y el rock conceptual.</strong> Ya no queda nada por innovar en el Lado Escupido de la Luna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo este 13 de agosto los cultores de aquel movimiento en su versi&oacute;n argentina, acaso latinoamericana tambi&eacute;n, recibieron la peor noticia. El Punk local s&iacute; tuvo su cambio radical, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-62-anos-pil-trafa-lider-violadores-figura-central-punk-argentina_1_8219724.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la muerte de H&eacute;ctor Enrique Chalar, Piltrafa</a>. Rostro, sin&eacute;cdoque del campo, Pil, el que pudo reunir en una sola versi&oacute;n perif&eacute;rica la rabia de John Lydon, el compromiso de Joe Strummer y la dulzura de Joey Ramone, no va a estar m&aacute;s. &ldquo;Est&aacute;s muerto, est&aacute;s muerto antes de nacer&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Chalar naci&oacute; el 1 de febrero de 1959 en Villa Urquiza, exactamente un mes despu&eacute;s de la Revoluci&oacute;n Cubana. Ese mismo d&iacute;a se suscit&oacute; en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica el incidente del paso Di&aacute;tlov, muerte inexplicable y misteriosa de nueve excursionistas en los montes Urales. En la Argentina el <em>stop and go</em> hac&iacute;a lo suyo y en unos pocos meses la escasez de divisas y de pax frondizista har&iacute;an llamar a pasar al invierno a Alsogaray. Postales de un mundo que atravesaba el fr&iacute;o de una guerra &iacute;dem con la carne l&iacute;vida y tr&eacute;mula. Pil, un beb&eacute; que lleg&oacute; con la geopol&iacute;tica bajo el brazo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enrique no fue ni m&aacute;s ni menos que un boomer tard&iacute;o o un X temprano, devenido adolescente en esos 70 a los que ya no le quedan una baldosa por revisar. Fue en la segunda mitad de esa d&eacute;cada donde a nuestro pa&iacute;s estaba llegando aquel movimiento tan potente como simpl&oacute;n que, entre salivazos y aromas a pie, estaba sacudiendo la grandilocuencia de una escena marcada por los discos conceptuales y los mil m&uacute;sicos en el escenario. En el marco de esa primera ola que de a poco empezaba a abrirse camino en la Argentina, Chalar se conect&oacute; con Pedro Braun (Hari-B el introductor), Gustavo &ldquo;Stuka&rdquo; Fossa y Sergio Gram&aacute;tica, formando Los Violadores en plena Dictadura Militar, de hecho, el nombre de la banda se vio modificado por la censura imperante. El rock duro en nuestro pa&iacute;s naci&oacute; traumado por la represi&oacute;n, no por el aburrimiento comprado con los d&oacute;lares del Plan Marshall.<strong> Mientras los m&uacute;sicos brit&aacute;nicos o norteamericanos sumaban hast&iacute;o existencial, los argentinos coleccionaban ingresos en las comisar&iacute;as.</strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La banda tuvo una alquimia medio instant&aacute;nea y debut&oacute; con la placa <em>Los Violadores</em> en 1983, obra furiosa y potente. Luego, en 1984, crear&iacute;an el disco central del g&eacute;nero en toda Am&eacute;rica Latina, <em>Y ahora qu&eacute; pasa eh</em>, en donde mezclaron con maestr&iacute;a los t&oacute;picos desgarrados de la salida de la dictadura con los del recrudecimiento de la Guerra Fr&iacute;a. En el siguiente disco, <em>Fuera de Sektor</em>, el m&aacute;s dark de todos, aparecieron bases m&aacute;s pop y el despliegue en su prosa de conflictos existenciales propios de la literatura postapocal&iacute;ptica, con una pluma que por momentos parec&iacute;a surgir de una ronda de tragos entre Borges, Isaac Asimov y Enrique Symns. Con esa primera trilog&iacute;a Los Violadores se har&iacute;an acreedores de la franquicia del movimiento en Am&eacute;rica Latina. Luego, es sabido, se regalaron unas cuantas peleas, una separaci&oacute;n traum&aacute;tica y tres vueltas, una 1995, otra en el 2002 y una m&aacute;s en el 2016, con la formaci&oacute;n de los primeros tres discos, que fue sencillamente antol&oacute;gica, colosal.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mientras los músicos británicos o norteamericanos sumaban hastío existencial, los argentinos coleccionaban ingresos en las comisarías.  </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero hablemos un poco m&aacute;s de Pil. Ya hicimos los saludos a la bandera de la historia del rock, ya pas&oacute; el momento Documental de Canal Encuentro, la clase de historia de la cultura en los a&ntilde;os del Proceso de Reorganizaci&oacute;n Personal. D&eacute;monos un segundo m&aacute;s para hablar sobre por qu&eacute; nos pega tanto su muerte si, en un punto, hace un mont&oacute;n que nadie lo escuchaba merodear por los grandes escenarios (aunque ah&iacute; est&aacute; su &uacute;ltima placa, <em>Carne, Tierras y Sangre, </em>de Pilsen, ganadora del Gardel al disco de Rock Pesado/Punk mostrando que tan oxidado no estaba). Para la Generaci&oacute;n X su partida es orfandad (y esto en desgarrador tandem con el fallecimiento de Palo Pandolfo, un par de semanas atr&aacute;s). <strong>Con &eacute;l se muere un poco m&aacute;s la adolescencia de quienes crecieron en la monta&ntilde;a rusa de una devaluada primavera democr&aacute;tica seguida de un convertible menemismo. Se fue H&eacute;ctor Enrique Chalar, ya no va a estar ah&iacute; tirando pasivos agresivos con Stuka, ni remando cada una de sus bandas, como obrero laborioso del rock que fue. </strong>Nada ser&aacute; como la primera vez, no volver&aacute; a suceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay algo en el ethos de los h&eacute;roes, sucios, de barro, como el que fue Pil, que les impide ser reconocidos o narrados en su totalidad. Tal vez por haber quedado un poco &ldquo;pegados&rdquo; a aquel recorrido conceptual que describimos (punk, rabia contra la dictadura, Piero, traidor, comete las begonias que le est&aacute;s tirando a los hippies, etc), es que nunca fueron rescatados desde su lugar m&aacute;s humano. La l&iacute;nea potente y contracultural que volvi&oacute; &iacute;dolo a Pil tambi&eacute;n un poco lo dej&oacute; en ese lugar inc&oacute;modo del sitial, del pante&oacute;n. Del pante&oacute;n Punk, encima, erigido para ser salivado. Sin embargo, Pil, con una carrera honesta y constante, desarroll&oacute; una iconoclasia autoinmune, y mil veces se baj&oacute; para compartir con los de a pie, una birra, un acorde, una charla. Si &eacute;l fue un &iacute;dolo de barro, <strong>aguante el barro.</strong>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con él se muere un poco más la adolescencia de quienes crecieron en la montaña rusa de una devaluada primavera democrática seguida de un convertible menemismo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ni&ntilde;ez en los a&ntilde;os posteriores a la dictadura fue algo as&iacute; como una mierda para un mont&oacute;n de gente. No estaba bueno vivir en un Mundo como el de los 80 y los 90, m&aacute;s all&aacute; de lo bien que la pasaban Boby Goma, el Tubbie 3 y la Tubbie 4 en la tele. Si la infancia es la verdadera patria de las personas, como supo decir Rilke, la ni&ntilde;ez en los ochenta y los noventa fue un pa&iacute;s en guerra, tipo el L&iacute;bano o Ruanda. La infancia pos estanflaci&oacute;n (y crisis de la Deuda), esa que tantas veces retrat&oacute; el cine o las series, de criaturas solas, abandonadas todo el d&iacute;a por padres laburantes, si es que tuvo un lugar de respiro, fue la m&uacute;sica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica, la banda preferida, defini&oacute; as&iacute; para aquellas generaciones una trazabilidad de su propia identidad, en un momento donde formar parte y pertenecer a los grupos era fundamental. Por eso, los X tienen con sus consumos culturales de la ni&ntilde;ez, la pre adolescencia y la adolescencia, una comuni&oacute;n completa y absoluta. Una suerte de adoraci&oacute;n (un poco acr&iacute;tica, un poco avinagrada, obvio), que ha podido atravesar el cedazo de lo bizarro y de lo avejentado. Una generaci&oacute;n que lleg&oacute; a la adultez en los a&ntilde;os de la Alianza y el 2001 y que tiene asociada la felicidad de forma casi literal con escuchar m&uacute;sica. Seleccionarla, conseguirla, estudiarla, catalogarla. Fil&oacute;logos autodidactas, cazadores del casete perdido en el Parque Rivadavia de turno.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellos que, de paso, encontraban en la cultura la clave para sublimar cierto rechazo a las convenciones sociales, la presencia de Piltrafa y Los Violadores (y Sumo, Virus, Viudas e hijas, V8, Soda, Redondos, Pericos y un largo etc.) fue casi como un campo de fuerza entre tanta malaria y rechazo. En un recorrido vital donde si las zapas no eran Nike, sufr&iacute;as, si bailabas mal en los asaltos, sufr&iacute;as, si nadie gustaba de vos sufr&iacute;as, escuchar canciones como <em>M&aacute;s all&aacute; del Bien o del Mal</em>, <em>Mercado Indio</em>, <em>Contra la Pared </em>o <em>Petr&oacute;leo y Sangre</em>, fue ganarse un ticket al amor propio. Con Los Violadores, los drugos y las drugas locales, gente de barrio escapando de la hiper con m&aacute;s hambre que violencia, pudieron sentirse valientes, completados, al menos por un rato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento donde los dict&aacute;menes del mainstream (y de Ronald Reagan y Rocky) obligaban al &eacute;xito, <strong>con Los Violadores te sent&iacute;as orgullosamente afuera. </strong>Te sent&iacute;as parte de algo m&aacute;s grande, chill&oacute;n, estridente, raro. Qui&eacute;n nunca hizo el gesto, sarliano, intoxicado, rid&iacute;culo, de subir la m&uacute;sica para que alg&uacute;n ocasional testigo sintiese a todo volumen eso de &ldquo;no quieren transformar, no lo lograr&aacute;n&rdquo;, que tire el primer pogo. Los equivocados eran los que no escuchaban Violadores, no <em>nosotros</em>. Gracias Pil por eso, por hacer de la periferia un gesto de autoafirmaci&oacute;n, snobista, re, pero lleno de orgullo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te queremos, tit&aacute;n, te extra&ntilde;aremos, hermoso. <strong>Nada ni nadie te pudo doblegar.</strong> Vamos a romper todo en tu honor.
    </p><p class="article-text">
        <em>FC</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Miguel Casullo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/adios-piltrafa-heroe-antiheroes_129_8232349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Aug 2021 10:12:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Pil Trafa,Los Violadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Murió a los 62 años Pil Trafa, líder de Los Violadores y figura central del punk en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-62-anos-pil-trafa-lider-violadores-figura-central-punk-argentina_1_8219724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/593fdaba-ce8c-4c10-b806-1e6e33330fb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Murió a los 62 años Pil Trafa, líder de Los Violadores y figura central del punk en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El músico, nacido bajo el nombre Enrique Chalar, falleció a raíz de un paro cardíaco en Lima, Perú, donde residía desde hacía varios años. Su fallecimiento fue comunicado por la banda Pilsen, que lideraba desde los primeros años 90.</p></div><p class="article-text">
        Pil Chalar, el m&uacute;sico que bajo el seud&oacute;nimo de <strong>Pil Trafa </strong>fue <strong>pionero y figura central del punk en la Argentina desde los tempranos a&ntilde;os 80 a partir de su labor como cantante, compositor y l&iacute;der de la seminal banda Los Violadores, muri&oacute; a los 62 a&ntilde;os</strong> a ra&iacute;z de un paro card&iacute;aco en Lima, Per&uacute;, donde resid&iacute;a desde hac&iacute;a varios a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con profundo dolor lamentamos comunicar el fallecimiento de nuestro querido l&iacute;der, Enrique Chalar. Pil nos dej&oacute; f&iacute;sicamente esta tarde de manera repentina en su casa de Lima, Per&uacute;, a ra&iacute;z de un paro cardiorrespiratorio, a los 62 a&ntilde;os&rdquo;, dice el comunicado publicado pocos antes de la medianoche en las redes oficiales de Pilsen, grupo que lideraba desde los primeros a&ntilde;os de los 90, en medio de distintos problemas internos que afectaban a Los Violadores y que finalmente determinaron su separaci&oacute;n definitiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos deja un guerrero, un pionero del punk y underground latinoamericano, letrista iluminado, portavoz de toda una generaci&oacute;n, peleador e incansable capit&aacute;n de mil batallas. No hay palabras que alcancen para expresar nuestro pesar. Acompa&ntilde;amos especialmente a su mujer y a su hijo en este momento y abrazamos a todos sus seguidores que tanto significaron siempre para Pil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pil Chalar 1959 - 2021 a la eternidad&rdquo;, a&ntilde;ade el texto.
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/pilsenoficial/posts/5916907518381624?__cft__[0]=AZU8cJUrjngCZzRFYmWhQCnCtCy_7Yzm39u4kwmTBVvwWF3WZKZjtYAelbbg5cKa7O16nAQm3YC6djfavS-nzI41Wz1QFuQfCGYU2ARIIixJjmv3LpHISLOdPKdjYOUVYMyNnkS4ObQiG7TymtxjAfX5&__tn__=%2CO%2CP-R"></div><p class="article-text">
        Nacido bajo el nombre de Enrique Chalar en el barrio porte&ntilde;o de Villa Urquiza, su adolescencia en medio de la feroz dictadura militar y un famoso art&iacute;culo publicado en la revista <em>El Expreso Imaginario</em>, que informaba por primera vez sobre la existencia del movimiento punk que revolucionaba Londres, hicieron cambiar sus gustos musicales, hasta el momento dominados por el rock cl&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue que comenz&oacute; a tomar contacto con otros j&oacute;venes de su edad que ten&iacute;an conocimiento de este fen&oacute;meno e intentaban implementarlo en nuestro pa&iacute;s, en medio de un adverso contexto pol&iacute;tico que le daba a&uacute;n mayor sentido a su nacimiento. 
    </p><p class="article-text">
        De esa manera conoci&oacute; a Pedro Braun, conocido como Hari-B, quien hab&iacute;a llegado hac&iacute;a poco de un viaje a Londres con una gran cantidad de discos de bandas punk como los Sex Pistols, The Clash, The Damned y Generation X, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        De a poco se fueron sumando el baterista Sergio Gram&aacute;tica y el guitarrista Gustavo Foss&aacute;, conocido como Stuka, para conformar la primera alineaci&oacute;n de Los Violadores, nombre adoptado por su actitud desafiante ante la ley. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la censura imperante en esa &eacute;poca hizo que en muchos de los afiches de sus shows aparecieran bajo el nombre de Los Voladores.
    </p><p class="article-text">
        El uso de una remera con una inscripci&oacute;n del grupo Public Image Limited (PIL), proyecto del vocalista John Lydon tras la disoluci&oacute;n de Sex Pistols, le dieron a Enrique Chalar su apodo definitivo, con el que se har&iacute;a conocer.
    </p><p class="article-text">
        Los Violadores tomaron estado p&uacute;blico a partir de una batahola ocurrida en un show del grupo en la Universidad de Belgrano, en julio de 1981, que termin&oacute; con todas las instalaciones destrozadas, y el grupo y parte del p&uacute;blico detenidos por largas horas, donde sufrieron diversas torturas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de all&iacute;, su actitud desafiante, expresada a trav&eacute;s de su imagen y de canciones como <em>Represi&oacute;n</em>, hizo que fuera reconocido en el ambiente del rock argentino, que no dejaba de sentirse amenazado por esa aparici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los cruces medi&aacute;ticos con las grandes figuras del momento se acrecentaron cuando, junto a Virus, fueron las &uacute;nicas bandas que se negaron a participar del Festival de la Solidaridad, organizado en plena Guerra de Malvinas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la producci&oacute;n del baterista de Riff, Michel Peyronel, el grupo grab&oacute; su primer disco, que conten&iacute;a el mencionado cl&aacute;sico <em>Represi&oacute;n</em>, al que le sigui&oacute; <em>Y ahora qu&eacute; pasa, eh?, </em>de 1985, que, con su hit <em>Uno, dos, ultraviolento</em>, lo catapult&oacute; definitivamente a la fama.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el grupo continu&oacute; su marcha a lo largo de toda la d&eacute;cada, acaso como contracara del car&aacute;cter festivo que caracterizaba a las bandas surgidas en plena primavera democr&aacute;tica, diversos problemas internos hicieron que comenzara a sufrir peleas en su seno y cambios de integrantes que esmerilaron su impulso inicial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pil Trafa, como se lo conoc&iacute;a en esos a&ntilde;os, fue el &uacute;nico integrante que permaneci&oacute; hasta el final, pero a la vez cre&oacute; Pilsen,</strong> un nuevo proyecto que lo mantuvo activo hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        En 1999, Pil se volvi&oacute; a unir a Stuka para un disco a d&uacute;o, pero nuevamente surgieron diferencias en la sociedad que hab&iacute;a marcado el pulso de Los Violadores.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os siguientes, la carrera de Pil oscil&oacute; entre los regresos de Pilsen, que se instituy&oacute; de manera definitiva en 2017; su recorrido como solista, con memorables discos como <em>&Uacute;ltimo hombre</em>, de 2015, en el que nombr&oacute; al grupo que lo acompa&ntilde;&oacute; como &ldquo;Los Violadores de la Ley&rdquo;; y un recordado regreso de Los Violadores, con un impactante show en el Luna Park en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, otra vez los problemas internos impidieron que este regreso se prolongara en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Desde hac&iacute;a varios a&ntilde;os, Pil hab&iacute;a mutado el Trafa de su seud&oacute;nimo por Box, tal vez para dejar atr&aacute;s definitivamente su etapa con Los Violadores, y viv&iacute;a en Per&uacute;, donde se hab&iacute;a casado y ten&iacute;a un hijo. Sin embargo, eran habituales sus visitas al pa&iacute;s para presentar su m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Al conocer la notica, su antiguo compa&ntilde;ero Stuka escribi&oacute; en su cuenta personal de Facebook: &ldquo;Y no lo puedo creer, fuck! no se qu&eacute; decir, hacer o pensar, se fue el compa&ntilde;ero de la vida, el partenaire de las mejores y m&aacute;s gloriosas batallas. Espero que tengas lo que te mereces en el m&aacute;s all&aacute; del bien y del mal. Mis sinceras condolencias para Claudia y para Ian. QEPD Enriquito querido!!!&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hernani Natale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/murio-62-anos-pil-trafa-lider-violadores-figura-central-punk-argentina_1_8219724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Aug 2021 13:40:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Murió a los 62 años Pil Trafa, líder de Los Violadores y figura central del punk en Argentina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Los Violadores,Pil Trafa]]></media:keywords>
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