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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - El Reino]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/temas/el-reino/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - El Reino]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['El Reino' regresa el próximo 22 de marzo con el estreno de su segunda y última temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/reino-regresa-proximo-22-marzo-estreno-segunda-ultima-temporada_1_9920244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b08f930-2aa1-44f1-9b75-711d52df2887_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El Reino&#039; regresa el próximo 22 de marzo con el estreno de su segunda y última temporada"></p><p class="article-text">
        El exitoso thriller pol&iacute;tico <em>El Reino</em>, serie protagonizada por <strong>Diego Peretti</strong> como un corrupto y oscuro pastor evang&eacute;lico y candidato a vicepresidente que decide seguir adelante con sus intenciones electorales luego de que su compa&ntilde;ero de f&oacute;rmula es asesinado en el acto de cierre de campa&ntilde;a, volver&aacute; a la plataforma de streaming Netflix el pr&oacute;ximo 22 de marzo con su segunda y &uacute;ltima temporada.
    </p><p class="article-text">
        Creada por la escritora <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong> junto a <strong>Marcelo Pi&ntilde;eyro</strong>, que tambi&eacute;n hace las veces de director, <strong>la producci&oacute;n dio a conocer hoy que la historia llegar&aacute; a su fin con el lanzamiento de seis nuevos episodios marcados por el &ldquo;enfrentamiento entre el bien y el mal&rdquo;</strong> con un adelanto en video que repasa los acontecimientos de la primera entrega en el formato de un informe de un canal de noticias, y que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=JHjs8e65WCc&amp;ab_channel=NetflixLatinoam%C3%A9rica" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya puede verse</a>
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        All&iacute; aparecen y se vinculan entre s&iacute; a cada uno de los personajes involucrados en la trama criminal que une a la pol&iacute;tica y la religi&oacute;n institucionalizada, encabezada por Emilio V&aacute;zquez Pena (Peretti), y que dej&oacute; a las y los espectadores al final de su octavo cap&iacute;tulo con la intriga en el aire luego de que el protagonista presuntamente sorteara la amenaza de la Justicia y un asesor interno que pod&iacute;a exponer la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Tembloroso y con ojos atemorizados, el periodista ficcional que da a conocer el informe en el video promocional de la N roja se despide de c&aacute;mara luego de recibir una impl&iacute;cita reprimenda por &ldquo;cucaracha&rdquo; sobre la exposici&oacute;n medi&aacute;tica de la compleja red de lavado de dinero, pedofilia y m&aacute;s que comprometen al eventual presidente de la Naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los gestos del actor del -interesante estrat&eacute;gicamente- contenido de adelanto de la nueva temporada son el pre&aacute;mbulo de la disputa encarnizada que se ver&aacute; en esta entrega final, que profundizar&aacute; en las ambiciones e intereses que se ponen en juego con la premisa de la serie.
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                Diego Peretti en la segunda temporada de El Reino                            </span>
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        En la historia, el atentado contra el candidato a presidente Armando Badajoz (<strong>Daniel Kuzniecka</strong>) genera una inesperada sacudida en la vida p&uacute;blica y privada de V&aacute;zquez Pena, que de un momento a otro se ve no solo involucrado en la investigaci&oacute;n judicial del homicidio sino frente a la oportunidad inmediata de convertirse en el pr&oacute;ximo jefe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comienzan a operar de distintas maneras los integrantes de su familia y su c&iacute;rculo cercano: su esposa, Elena (<strong>Mercedes Mor&aacute;n</strong>), y sus hijos; el abogado y mano derecha del pastor Julio Clamens (<strong>&ldquo;Chino&rdquo; Dar&iacute;n</strong>); el armador pol&iacute;tico Rub&eacute;n Osorio (<strong>Joaqu&iacute;n Furriel</strong>) y el joven evangelista y trabajador de uno de los hogares de la Iglesia familiar, Tadeo V&aacute;zquez (<strong>Peter Lanzani</strong>); todos formar&aacute;n parte de un plan que la fiscal Roberta Candia (<strong>Nancy Dupla&aacute;</strong>) intentar&aacute; dilucidar a pesar del peligro de escudri&ntilde;ar en tan sensibles asuntos.
    </p><p class="article-text">
        Apoyada en una forma inteligente y no apresurada de suministrar los datos y elementos que hacen progresar la misteriosa narrativa, <em>El Reino</em> tambi&eacute;n aprovecha ese ritmo para construir una bien lograda y presunta compatibilidad entre los inmorales secretos de la lucrativa iglesia dirigida por la familia de V&aacute;zquez Pena y el terreno m&aacute;s despiadado de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de contar con el regreso de su elenco principal original, <strong>la serie volver&aacute; a tener entre sus int&eacute;rpretes a Vera Spinetta, Sof&iacute;a Gala Castiglione, Victoria Almeida, Alfonso Tort, Patricio Aramburu, Nicol&aacute;s Garc&iacute;a Hume y Santiago Korovsky</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diego Vel&aacute;zquez, Julieta Cardinali, Mariana Di Girolamo, Maite Lanata, Agust&iacute;n Aristar&aacute;n, Juan Ingaramo y Florencia Raggi, entre m&aacute;s, son algunos de los actores y actrices que se sumar&aacute;n a esta nueva temporada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>El Reino</em>, que fue la primera serie argentina de Netflix que comenz&oacute; a rodarse durante la &eacute;poca de restricciones sanitarias por la pandemia de coronavirus, fue un &eacute;xito tanto para las audiencias como para la cr&iacute;tica, lo que le garantiz&oacute; tambi&eacute;n un buen paso por distintos circuitos de premios de la industria.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el proyecto producido por K&amp;S Films se llev&oacute; el galard&oacute;n a Mejor serie en los Premios Sur que entrega la Academia de las Artes y Ciencias Cinematogr&aacute;ficas de la Argentina, as&iacute; como los de Mejor miniserie, Mejor actor de reparto para Furriel y Mejor creador para Pi&ntilde;eyro y Pi&ntilde;eiro en los Premios Platino del Audiovisual Iberoamericano, entre otras candidaturas en esos y otros lauros.
    </p><p class="article-text">
        <em>CRM con informaci&oacute;n de la agencia T&eacute;lam</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/reino-regresa-proximo-22-marzo-estreno-segunda-ultima-temporada_1_9920244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Feb 2023 19:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[El Reino,Diego Peretti,Claudia Piñeiro,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reino: qué ves cuando lo ves]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ves-ves_129_8315682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88dda943-b1cf-4f83-9b7b-ff76b6cbec12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reino: qué ves cuando lo ves"></p><p class="article-text">
        En la controversia que dispar&oacute; el estreno de la serie <em>El Reino</em> un hecho me sorprendi&oacute; gratamente: que una parte de los espectadores y la cr&iacute;tica vislumbr&oacute; sus sesgos y los objet&oacute;. Es all&iacute; que son eficaces los efectos expandidos de la pr&eacute;dica pluralista, principalmente la feminista, en la sensibilidad masiva: a ella,&nbsp;<strong>y no a la conspiraci&oacute;n de tres antrop&oacute;logues y dos soci&oacute;logues</strong>,&nbsp;debemos la expresi&oacute;n cr&iacute;tica respecto de&nbsp;los estereotipos de la serie en las redes sociales y en otras instancias del espacio p&uacute;blico. En ese contexto, el esclarecimiento de que <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ficcion-mentira_129_8254925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>El Reino </strong></em></a><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ficcion-mentira_129_8254925.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>es&nbsp;ficci&oacute;n y la ficci&oacute;n es mentira</strong></a><strong>&nbsp;</strong>produce al mismo tiempo alguna conformidad y varios desacuerdos.&nbsp;Ac&aacute; no se trata de cuestionar ninguna libertad sino de discutir el funcionamiento de la ficci&oacute;n en relaci&oacute;n a la verdad y a lo social. Y en esto nos parece que la cuesti&oacute;n es m&aacute;s compleja que lo que se se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aceptamos el argumento en su intenci&oacute;n de resguardar la libertad de expresi&oacute;n de les artistes de todo tipo. La libertad de expresi&oacute;n no se negocia. Tampoco es posible aceptar ninguna pretensi&oacute;n de que el arte no pueda ser analizado en sus proveniencias y emergencias sociales, sean estas conscientes o inconscientes. En primer lugar, por la raz&oacute;n m&aacute;s simple del mundo:&nbsp;<strong>la libertad para decir es correlativa de la libertad para interpretar </strong>(una instituci&oacute;n en gran parte protestante)<strong>.&nbsp;</strong>En segundo lugar, por una raz&oacute;n compleja que no casualmente el feminismo, entre otras expresiones cr&iacute;ticas y anal&iacute;ticas, ha expuesto de forma ejemplar. Continuando la saga de los estudios culturales, del estructuralismo y sus superaciones, del psicoan&aacute;lisis y de miles de a&ntilde;os de hermen&eacute;utica, se ha demostrado que ideolog&iacute;as hay en todo. Hasta en <em>El se&ntilde;or de los anillos</em>. As&iacute; que, m&aacute;s all&aacute; del estatuto de la ficci&oacute;n en relaci&oacute;n a la verdad-cuesti&oacute;n que tomamos despu&eacute;s- es preciso ver que la supuesta autonom&iacute;a social de la ficci&oacute;n es bastante discutible.&nbsp;La ficci&oacute;n tiene significados sociales, es socialmente interpretable y genera, l&oacute;gicamente, disputas sociales por su interpretaci&oacute;n. En tercer lugar, como el caso espec&iacute;fico de <em>El Reino</em> roza el hecho de la desigualdad religiosa que rige en el pa&iacute;s,&nbsp;<strong>es preciso exigir la misma sofisticaci&oacute;n anal&iacute;tica (y la misma precauci&oacute;n pol&iacute;tica) que pide cualquier otra desigualdad que por ser legitimada encubre un proceso estructural.</strong>&nbsp;En consecuencia, la ficci&oacute;n no s&oacute;lo no puede pretender inmunidad en su lectura social sino tampoco puede asombrarse de <strong>la movilizaci&oacute;n de actores sociales que quieran discutir los procesos de estereotipaci&oacute;n libre que rigen la actividad de la industria cultural.</strong>&nbsp;Y todo esto no quiere decir que, como me dijo un amigo evang&eacute;lico, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/evangelicos-acusaron-guionista-nueva-serie-netflix-reino-comportamiento-fascista_1_8234509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el comunicado de ACIERA</a> (Alianza Cristiana de las Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina) no haya sido p&eacute;simo o que haya que establecer censura alguna para purificar nada. Solo subrayo que estos procesos existen y que no ser&iacute;a la primera vez que un grupo movilizado le discute a una compa&ntilde;&iacute;a de entretenimiento la l&oacute;gica de producci&oacute;n de guion.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volvamos a la autonom&iacute;a del arte. La presentaci&oacute;n rom&aacute;ntica del artista fue veros&iacute;mil en un pasado e incluso en ese pasado, inclusive en el siglo XIX, fue discutida.</strong>&nbsp;La ilusi&oacute;n que le subyac&iacute;a fue discutida y superada incluso en el propio mundo del arte. Y hoy es mucho menos v&aacute;lida para una parte de los artistas, la cr&iacute;tica del arte y la mirada del arte desde las ciencias sociales que son, adem&aacute;s, c&iacute;rculos rec&iacute;procamente relacionados. Y es m&aacute;s que problem&aacute;tica la figura del artista que vive en el cielo incondicionado de su imaginaci&oacute;n y su sensibilidad y reclama una superioridad a la que una buena parte de la historia del arte cuestiona (Silvio Rodr&iacute;guez dec&iacute;a ir&oacute;nicamente &ldquo;Un&nbsp;obrero me ve,&nbsp;me llama artista&nbsp;y noblemente&nbsp;me suma&nbsp;su&nbsp;estatura&rdquo;). Si es dif&iacute;cil de aceptar&nbsp;este argumento en general lo es mucho m&aacute;s en el caso de una producci&oacute;n en la que al genio del artista se sobreimprimen las exigencias organizacionales, ideol&oacute;gicas, pol&iacute;ticas e incluso ling&uuml;&iacute;sticas de tener un producto a la medida de un p&uacute;blico X y las consecuentes obligaciones de adaptar referencias pol&iacute;ticas y culturales a un nicho de p&uacute;blico latinoamericano. Tampoco resulta plausible que se reivindique la posesi&oacute;n del WhatsApp de las musas cuando la obra antes, durante y despu&eacute;s de su lanzamiento se afirm&oacute; y defendi&oacute;, como denuncia, mientras otres la percibieron como agresi&oacute;n. Ni por el proceso social implicado en esta producci&oacute;n art&iacute;stica, ni por sus intenciones expl&iacute;citas estamos ante una obra de arte aut&oacute;noma.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute;, en lo respectivo a lo real, es preciso volver a lo de siempre.&nbsp;<em>El Reino</em> se hace verdad en el lazo que se trama entre una presentaci&oacute;n discutible del caso brasile&ntilde;o y la recepci&oacute;n de un mercado desinformado que compra la posibilidad, casi el hecho, de que en todos lados puede ser o es igual que en Brasil.&nbsp;<strong>La verdad sociol&oacute;gica es que el mundo evang&eacute;lico en Argentina no se ha comportado hasta ac&aacute; como lo hizo el brasile&ntilde;o en ning&uacute;n momento de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os.&nbsp;</strong>No porque no haya habido partidos evang&eacute;licos en ese lapso (su relativo desconocimiento evidencia su incapacidad de traccionar el supuesto voto evang&eacute;lico). Lo que sucede es que los evang&eacute;licos hasta ahora votan como lo hacen los fieles de otras religiones del mismo sector social y cultural. Si la crisis de la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a pos pand&eacute;micas llevan a un voto anti pol&iacute;tico que congregue tambi&eacute;n a los evang&eacute;licos, quiz&aacute;s el problema no pase por los evang&eacute;licos, <strong>sino por una pol&iacute;tica abandonada a la improvisaci&oacute;n y a un cortoplacismo incre&iacute;bles.</strong>&nbsp;La lectura de Brasil parece m&aacute;s realista, pero tampoco lo es tanto. La relaci&oacute;n entre evang&eacute;licos y pol&iacute;tica en Brasil es m&aacute;s fluida y diversa de lo que se piensa y la misma mayor&iacute;a evang&eacute;lica que quiso a Bolsonaro presidente hoy lo quiere a Lula. Como se puede ver hoy la aprobaci&oacute;n de Bolsonaro entre los evang&eacute;licos es del 29% y de los que ganan m&aacute;s de diez salarios m&iacute;nimos es del 47%. Capaz que la lectura&nbsp;impresionista pero estigmatizante est&aacute; equivocada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este punto, y aunque no se sepa, la estrategia argumental de la ficci&oacute;n sigue punto por punto la l&iacute;nea que hace 40 a&ntilde;os promovi&oacute; la iglesia cat&oacute;lica, a t&iacute;tulo de investigaci&oacute;n:&nbsp;la &ldquo;cr&iacute;tica&nbsp;de las sectas&rdquo; y la reducci&oacute;n del fen&oacute;meno evang&eacute;lico a iglesias avasallantes, l&iacute;deres ambiciosos, manejos turbios de dinero y poder tuvo&nbsp;muy pobres resultados pol&iacute;ticos y anal&iacute;ticos</strong>.&nbsp;Por este camino, la conversaci&oacute;n sobre la serie deriv&oacute; en un giro que tampoco es nuevo en la historia de estos debates pero asombra tanto por su potencial discriminatorio como por la inconsciencia con que se lo profiere: &ldquo;No queremos ofender las formas de genuinas de fe&rdquo;. &iquest;Y qui&eacute;n las&nbsp;determina como tales? En los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os hemos visto gente ignorante, envarada y poderosa afirmar contra los evang&eacute;licos la necesidad de tener en cuenta las &ldquo;religiones establecidas&rdquo; y no a las &ldquo;sectas&rdquo;. Y veinte a&ntilde;os despu&eacute;s apareci&oacute; la idea de que las respetables eran las monote&iacute;stas, pero no otras (algo que algunos evang&eacute;licos aceptaron). A la pretensi&oacute;n catolicoc&eacute;ntrica ya superada viene a relevarla una lectura del laicismo que por su falta de perspectiva hist&oacute;rica da la vuelta completa para ponerse del lado de la desigualdad religiosa. Laicidad es Estado libre de religi&oacute;n pero, tambi&eacute;n, religi&oacute;n libre de Estado y de fiscales de oficio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En nuestro balance de claroscuros </strong><em><strong>El Reino</strong></em><strong> indica y obtura al mismo tiempo un debate que excede la serie y sus p&uacute;blicos y plantea una tarea&nbsp;para quienes tienen intereses democr&aacute;ticos y populares</strong>.&nbsp;<strong>Los evang&eacute;licos est&aacute;n para quedarse y para crecer por lo que es necesario plantearse pol&iacute;ticas que excedan la hip&oacute;tesis infantil de que no est&aacute;n, se van a ir o van a repudiar su pertenencia religiosa.</strong>&nbsp;Quienes tienen proyectos emancipadores quiz&aacute;s no pueden darse el lujo de combatir privilegiadamente al 25% o 30% de sujetos al mundo popular que tiene reclamos econ&oacute;micos como los de sus vecinos cat&oacute;licos pero es evang&eacute;lico.&nbsp;El debate pol&iacute;tico y el de la serie se unen en un horizonte superador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El brit&aacute;nico E.P. Thompson, hombre bueno e inteligente, escribi&oacute; su historia de la clase obrera en Inglaterra con una comprensi&oacute;n ejemplar del papel de los movimientos religiosos en la estructuraci&oacute;n de una conciencia popular. Los evang&eacute;licos contempor&aacute;neos no son la r&eacute;plica de los radicalismos de origen religioso que hicieron del socialismo ingl&eacute;s una fuerza que deb&iacute;a tanto a Marx como a Cristo. Pero tampoco son ajenos a las lucha defensivas con que las clases populares, desde hace mucho tiempo, enfrentan la violencia dom&eacute;stica, las adicciones, la expropiaci&oacute;n cotidiana, el desarraigo y el des&aacute;nimo organizado como discurso. Y en este punto no est&aacute; dem&aacute;s recordar que&nbsp;el t&iacute;tulo del libro de&nbsp;Thompson&nbsp;(<em>The making of the working english class</em>) no s&oacute;lo se remit&iacute;a al <em>make </em>del hacer, sino el del <em>maker </em>que es, como fue observado por un cr&iacute;tico, el t&eacute;rmino antiguo del ingl&eacute;s para poeta. La ficci&oacute;n tiene relaciones mucho m&aacute;s complejas con la verdad que la de la simple &ldquo;mentira&rdquo;:&nbsp;la refleja, la actualiza, la promueve, la establece, la versiona, juega con sus potencias como lo entend&iacute;a el gran historiador. Desde&nbsp;que al menos una parte de la biblioteca, la m&aacute;s actualizada, dice que la estructura de lo real es ficcional,&nbsp;<strong>&iquest;podemos sostener la dicotom&iacute;a simplificadora de que la ficci&oacute;n es a la mentira lo que el documental a la verdad?&nbsp;Luego si uno quiere hacerse o no responsable de posiciones pol&iacute;ticas frente a una parte importante de los sectores populares o de los sesgos derivados de la falta de ciudadan&iacute;a religiosa en el pa&iacute;s es una decisi&oacute;n personal&iacute;sima que tiene adem&aacute;s muchas inflexiones. Pero no es posible ignorar que esos problemas est&aacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>PS</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Semán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ves-ves_129_8315682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Sep 2021 03:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El reino: qué ves cuando lo ves]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Reino,evangelismo,Iglesias evangélicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La libertad de Dios": la tarde en que una iglesia evangélica reunió a la candidata Hotton, al ministro Katopodis y al exfutbolista Serna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2021/libertad-dios-tarde-iglesia-evangelica-reunio-candidata-hotton-ministro-katopodis-exfutbolista-serna_1_8271577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab970b99-9973-4683-ae44-276b49c84efe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La libertad de Dios&quot;: la tarde en que una iglesia evangélica reunió a la candidata Hotton, al ministro Katopodis y al exfutbolista Serna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El miércoles pasado, un templo evangélico del municipio de San Martín recibió las visitas de la candidata a diputada Cynthia Hotton, el ministro Gabriel Katopodis y el ex futbolista Chicho Serna. Crónica de un cruce inesperado en el conurbano. El debate sobre la bajada de línea política y el enojo con la serie El Reino.</p></div><p class="article-text">
        <strong>En la iglesia Manantial de Bendiciones se acaba de cometer un pecado.</strong> En la puerta de este cine convertido en templo evang&eacute;lico, ubicado en el centro del municipio bonaerense de San Mart&iacute;n, un grupo de j&oacute;venes sub-35 reparti&oacute; boletas de la precandidata a diputada Cynthia Hotton. El error se cometi&oacute; en la entrada, debajo de&nbsp; un cartel que asegura: Jesucristo sigue salvando vidas. Pionera en el salto a la pol&iacute;tica desde el evangelismo, Hotton es diplom&aacute;tica, ex diputada, jefa del partido Valores para mi Pa&iacute;s y fue representante ante la Organizaci&oacute;n de Estados Americanos en Washington durante el gobierno de Mauricio Macri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enterado del desliz, <strong>el pastor pentecostal Alberto Rey predica una correcci&oacute;n desde el escenario.</strong> &ldquo;Nadie tiene la obligaci&oacute;n de recibir una boleta. De nadie. Jam&aacute;s les decimos que usted tiene que votar a tal o cual. Recibimos amigos y amigas, eso s&iacute;. Pero no les indicamos c&oacute;mo votar&rdquo;, aclara &eacute;l. Lo escuchan unas mil personas, todas con barbijo, vecinos de la zona y habitu&eacute;s de su templo.&nbsp;
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                El templo evangélico más importante de San Martín                            </span>
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        <strong>Este mi&eacute;rcoles a la tarde, Rey recibir&aacute; a dos pol&iacute;ticos en Manantial de Bendiciones: Hotton y el ministro de Obras P&uacute;blicas de la Naci&oacute;n Gabriel Katopodis. </strong>Una opositora y un oficialista. A Hotton, el pastor la considera una amiga. Sin alcanzar ese estatus de afinidad, con Katopodis tiene &ldquo;muy buena onda&rdquo;. El ministro de Alberto Fern&aacute;ndez fue intendente de San Mart&iacute;n entre 2011 y 2019. Cat&oacute;lico de ir a misa los domingos, Katopodis abri&oacute; una direcci&oacute;n de cultos durante su gesti&oacute;n. Y mantuvo una pol&iacute;tica amigable hacia todos los colectivos religiosos del municipio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde siempre tuvimos un gran compromiso y una relaci&oacute;n fraterna con la iglesia cat&oacute;lica y las diferentes iglesias evang&eacute;licas de San Mart&iacute;n. Sus sacerdotes y pastores son referencias muy fuertes en todos los barrios&rdquo;, afirma Katopodis al DiarioAR.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De perfil progresista, el ministro de Obras P&uacute;blicas disiente con la mirada que les atribuye a los pastores evang&eacute;licos de ser zombies de un orden ultraconservador.</strong> &ldquo;Llevan adelante una tarea comunitaria profunda, que entra en las casas y en las m&aacute;s diversas problem&aacute;ticas. Su colaboraci&oacute;n con la municipalidad es fundamental para la resoluci&oacute;n de conflictos y la organizaci&oacute;n de tareas. Vamos a caminar siempre juntos por los barrios&rdquo;, apuesta el ex intendente. Cuando le toque subir al escenario del templo, Katopodis repetir&aacute; su augurio de buena convivencia entre la pol&iacute;tica, el Estado y el mundo evang&eacute;lico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hotton es una creyente fervorosa que construye un discurso post-ideol&oacute;gico en base a la defensa de los &ldquo;valores cristianos&rdquo;.</strong> Por fuera de su militancia pa&ntilde;uelo celeste y de sus propuestas m&aacute;s vinculadas a la moral y a las costumbres, promueve una econom&iacute;a social de mercado. Durante a&ntilde;os fue una suerte de embajadora argentina de una celebridad global del evangelismo: el pastor Luis Palau, quien muri&oacute; en marzo.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar incomodidades, Hotton y Katopodis no se cruzar&aacute;n en la iglesia de Alberto Rey. Fueron citados en horarios distintos. La exdiputada, a las 18. Y el ministro, a las 20.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pastor juega de local y administra los climas de su speech con maestr&iacute;a. <strong>Este mi&eacute;rcoles tiene triple agenda para los fieles de su iglesia. Su primer culto arranca a las 16. El segundo, a las 18. Y el &uacute;ltimo empieza a las 20, como si se tratara de un cine continuado.</strong> El teatro reciclado tiene capacidad para unas cinco mil personas. Alberto Rey podr&iacute;a llenarlo con facilidad en una sola presentaci&oacute;n. Antes de la pandemia lo hac&iacute;a. Pero el protocolo Covid lo obliga a dividir su mensaje en tres actos, para respetar el distanciamiento social. Aunque por momentos su p&uacute;blico se amucha en rondas improvisadas de cuatro, cinco y hasta seis personas para orar. Los evang&eacute;licos presentes en Manantial de Bendiciones se dan la mano, cierran los ojos y hablan con Dios.&nbsp;&nbsp;
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                Con barbijo, los fieles respetan el distanciamiento social                            </span>
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        A las 17.50 la muchedumbre se renueva. Salen los del turno de las 16 e ingresan los de las 18. A ojo, la audiencia se compone de trabajadores de clase media baja. Vienen en familia o con grupos de amigos. En la puerta vidriada, un hombre de seguridad les toma la temperatura y los roc&iacute;a con alcohol l&iacute;quido. Los purifica. <strong>Durante esa transici&oacute;n se produce la micro-infracci&oacute;n: en el palier, tres militantes del partido Valores para mi pa&iacute;s reparten un pil&oacute;n de 20 boletas con la cara de Hotton</strong>. Los fieles reciben el papel en autom&aacute;tico. Casi de compromiso. Su verdadero objetivo es escuchar la gu&iacute;a espiritual de Alberto Rey, encontrarse con amigos y desplegar su fe en comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El pastor, quiz&aacute;s un poco condicionado por el debate que gener&oacute; la serie de Netflix El Reino, siente que debe hacer una aclaraci&oacute;n. En su iglesia no se baja l&iacute;nea pol&iacute;tica. Al menos no de forma sistem&aacute;tica e institucional. El activismo en contra del aborto fue una cruzada de otro orden. Una campa&ntilde;a gen&eacute;rica y a la defensiva, distinta a la indicaci&oacute;n concreta sobre qu&eacute; actitud tomar en el cuarto oscuro los domingos de elecciones. Adem&aacute;s es una causa que ya fracas&oacute;. &ldquo;Nosotros llevamos casi 50 micros para que no se de la ley. Cuando se aprob&oacute; llegu&eacute; a mi casa y me puse a llorar como un chico. &Eacute;ramos multitudes, &eacute;ramos m&aacute;s nosotros&rdquo;, se lamenta Rey desde el estrado, en una derivaci&oacute;n de su relato.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que el predicador reaparezca, una banda de m&uacute;sica hace entrar en clima a las 1500 personas del turno de las 18. Dos guitarras, un bajo, teclados, trompeta y bater&iacute;a, m&aacute;s cuatro cantantes ponen a bailar y a aplaudir a los seguidores de Rey. Despliegan un cruce pegadizo entre el gospel y el rock. Tres mujeres y un var&oacute;n afirman a coro que &ldquo;hay libertad en la casa de Dios&rdquo;. &ldquo;Podemos sentir tu gozo y queremos danzar&rdquo;, entonan.
    </p><p class="article-text">
        Tres canciones m&aacute;s tarde, Rey irrumpe desde una salita pegada al escenario. Tiene camisa blanca, un traje azul el&eacute;ctrico y un carisma inapelable. Pide disculpas a su manera por el breve proselitismo no autorizado y, antes de invitar a su amiga Cynthia Hotton, llama a rezar por la salud de una persona. Una persona muy importante para la organizaci&oacute;n evang&eacute;lica. Se trata de Rub&eacute;n Proietti, el presidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina (ACIERA)<strong>. Proietti se contagi&oacute; de coronavirus y est&aacute; internado en Miami. Seg&uacute;n revela Rey, fue entubado d&iacute;as atr&aacute;s.&nbsp;&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Maldecimos el Covid de ra&iacute;z, pedimos que Dios toque los pulmones de Proietti para que est&eacute; sano y libre&rdquo;, reza el pastor. &ldquo;Am&eacute;n&rdquo;, remata su grey.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>ACIERA agrupa a unas 15 mil iglesias en todo el pa&iacute;s. </strong>De ese total, unas 5 mil est&aacute;n&nbsp;distribuidas por el conurbano. A partir de la penetraci&oacute;n alcanzada en barrios populares, asentamientos, villas y c&aacute;rceles, el evangelismo se convirti&oacute; como un eslab&oacute;n clave de la contenci&oacute;n social en la Argentina. Y durante la pandemia consolid&oacute; su relaci&oacute;n con gobiernos municipales y provinciales, para agilizar la asistencia provista desde el Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la solicitud de ayuda divina para el presidente de ACIERA, Rey convoca a Hotton. La llama junto a un pedido de &ldquo;fuerte aplauso para Cynthia&rdquo;. La precandidata a diputada por la Provincia, despu&eacute;s de los agradecimientos de rigor, establece un paralelo b&iacute;blico con el contexto de la Argentina actual. &ldquo;Ustedes, hermanos, &iquest;no creen que el pa&iacute;s necesita ser reconstruido, para que vea la prosperidad y salga de la decadencia moral y espiritual que estamos viviendo?&rdquo; Los fieles asienten con un &ldquo;am&eacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hotton profundiza su diagn&oacute;stico y su pedagog&iacute;a. <strong>&ldquo;Nos est&aacute;n gobernando imp&iacute;os, no importa de qu&eacute; partido. Y cuando gobiernan los imp&iacute;os, el pueblo sufre. Hoy en d&iacute;a todos los argentinos estamos sufriendo. </strong>Cuando gobiernan los justos, en cambio, el pueblo se alegra&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;der de Valores para mi Pa&iacute;s, quien empez&oacute; su carrera pol&iacute;tica junto a Ricardo L&oacute;pez Murphy, concluye as&iacute; su razonamiento: &ldquo;Sabemos que con el poder del se&ntilde;or este pa&iacute;s va a cambiar. Pero solo de la mano de los justos. Ezequiel Rodr&iacute;guez es candidato a concejal ac&aacute; en San Mart&iacute;n. Disculpen que sin querer les repartieron unas boletas. Pero les digo que en esas boletas los candidatos para San Mar, Tres de Febrero y Moreno son todos cristianos. &iexcl;Gracias, que Dios los bendiga!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alberto Rey la aplaude y retoma el micr&oacute;fono. Recuerda amargamente el d&iacute;a en que se aprob&oacute; la legalizaci&oacute;n del aborto y se despide de su p&uacute;blico por unos minutos. Se retira junto a Hotton a una sala pegada al escenario. Ah&iacute; toma agua, pica algo y se distiende entre culto y culto. Lo espera su asistente. Tambi&eacute;n, un amigo famoso: <strong>Mauricio &ldquo;Chicho&rdquo; Serna. Si bien no vive en San Mart&iacute;n, el ex volante central de Boca y la selecci&oacute;n colombiana suele visitar a Rey en esta iglesia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre fui cat&oacute;lico creyente. Y desde hace unos a&ntilde;os empec&eacute; a abrir los ojos a la Biblia y a nuevas realidades. Se fue dando, hasta que con mi esposa y mis tres hijos decidimos hacernos evang&eacute;licos&rdquo;, revela el ex jugador de Boca. Sentado en plan de relax al lado del pastor, Serna  hace una aclaraci&oacute;n: &ldquo;Tampoco soy un fan&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles y desde hace al menos 10 d&iacute;as, hay un tema de conversaci&oacute;n insoslayable para buena parte de los evang&eacute;licos.<strong> Un tema en el que el predicador Alberto Rey, la candidata Cynthia Hotton y el ex mediocampista xeneize coinciden plenamente. </strong>Los tres consideran que la serie El Reino potenci&oacute; los prejuicios que pesaban de antemano sobre su religi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos con bronca&rdquo;, se queja Hotton. &ldquo;Es una ficci&oacute;n que est&aacute; muy lejos de la realidad. Nos hubiera gustado que tambi&eacute;n se contara el trabajo que hacemos por el pa&iacute;s. Somos un dique de contenci&oacute;n social&rdquo;, agrega Rey.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Chicho Serna refuerza el punto con un paralelo</strong> sobre su Colombia natal y un boom de la industria audiovisual y el algoritmo de Netflix. &ldquo;Es una ficci&oacute;n pero a la vez estigmatiza a mucha gente. Pasa lo mismo con las series que asocian a Colombia con los narcos. Ser&iacute;a bueno aclarar que no todo es as&iacute;&rdquo;. Hotton asiente y se retira del templo Manantial de Bendiciones. En breve llegar&aacute; Katopodis, y la candidata a diputada tiene agendada otra performance en una iglesia de Tres de Febrero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AF</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Fidanza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/politica/elecciones-2021/libertad-dios-tarde-iglesia-evangelica-reunio-candidata-hotton-ministro-katopodis-exfutbolista-serna_1_8271577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Sep 2021 04:31:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La libertad de Dios": la tarde en que una iglesia evangélica reunió a la candidata Hotton, al ministro Katopodis y al exfutbolista Serna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[evangelismo,Elecciones 2021,El Reino,Provincia de Buenos Aires]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En El Reino, la ficción también es mentira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ficcion-mentira_129_8254925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4255c2af-6f24-4709-b8ac-191646f69af2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En El Reino, la ficción también es mentira"></p><p class="article-text">
        Escribo ficci&oacute;n. <strong>Y la ficci&oacute;n es mentira. </strong>Puede ser una mentira veros&iacute;mil o no, entretenida o no, que abre debates en la sociedad o no. Pero siempre mentira. Aunque una mentira que no pretende enga&ntilde;ar, como s&iacute; lo hace otro tipo de discursos, porque advierte que lo es y se define a s&iacute; misma en el contrato ficcional. Quien est&aacute; del otro lado acepta o no ese contrato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Marcelo Pi&ntilde;eyro, director de cine con una trayectoria y un prestigio que no hace falta que recuerde en esta&nbsp;columna, escribimos una serie de ocho cap&iacute;tulos, <em>El Reino</em>, que puede verse en la plataforma Netflix en m&aacute;s de 190 pa&iacute;ses. Aunque pasaron apenas dos semanas del estreno, tuvo un &eacute;xito de espectadores que no tiene antecedentes ni en nuestro pa&iacute;s, ni en muchos otros sitios. Se escuchan personas hablando de <em>El Reino</em> por la calle, en los bares, en programas de radio o tev&eacute; (de espect&aacute;culos, pol&iacute;ticos o deportivos). Se le han dedicado infinidad de notas de todo tipo en los medios gr&aacute;ficos, circulan <em>memes</em> con frases y personajes de la serie, caricaturas, <em>reels</em> en IG o TikTok. Netflix acaba de anunciar una segunda temporada y los fans de la serie invadieron las redes pidiendo precisiones sobre la fecha de estreno.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>El Reino</em> abri&oacute; un debate. <strong>Tal vez, &eacute;se sea uno de sus mayores e impensados logros</strong>: que a partir de lo que esta ficci&oacute;n cuenta, se haya habilitado en la sociedad una discusi&oacute;n que permita pensar en voz alta algo que estaba latente, que necesitaba hablarse puertas afuera,&nbsp;entre todos, discutirse. No s&eacute; si se le puede pedir mucho m&aacute;s a una ficci&oacute;n. Un escritor, como cualquier otra artista, ejerce su tarea con libertad. La libertad creativa es un derecho que, felizmente, hoy no s&oacute;lo no se discute sino que, ante ataques, nuestra sociedad defiende como un valor que no estamos dispuestos a perder. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, algunos le piden m&aacute;s de lo que es a la ficci&oacute;n. O al menos a<em> El Reino</em>. Se le pide, casi, que no sea ficci&oacute;n, que quien la cre&oacute; acepte algunas &ldquo;indicaciones&rdquo; de todo tipo que pretenden poner l&iacute;mites a la libertad creativa. Que el Pastor Emilio o la Pastora Elena no sean los que inventamos sino otros, m&aacute;s ajustados a los pastores que se describen desde las ciencias sociales, por ejemplo. O mejor dicho, los que describen algunos especialistas consultados en las ciencias sociales, cada uno con su campo de estudio acotado al que definieron al momento de hacer su propia investigaci&oacute;n, y que por lo general deja afuera alguna provincia, alguna Iglesia en particular, alg&uacute;n fen&oacute;meno religioso o empresarial que no interesa para su estudio. Seguramente est&aacute; bien que as&iacute; sea. Yo no s&eacute; de investigaci&oacute;n en ciencias sociales as&iacute; que no opino sobre esos trabajos, m&aacute;s all&aacute; de que me interesen y los lea. 
    </p><p class="article-text">
        En la ficci&oacute;n no hay campo de estudio ni conclusiones fruto de investigaciones hechas con m&eacute;todos cient&iacute;ficos. Ni tiene por qu&eacute; haberlos, a menos que quien la conciba los necesite para inventar ese mundo al que quiere darle forma. La ficci&oacute;n no propone&nbsp; conclusiones a las que s&iacute; pueden arribar los investigadores de las ciencias sociales sino, como dije antes, un contrato ficcional: el espectador, el lector, sabe que eso que se le cuenta es mentira y, ante la propuesta, decide entrar o no a ese mundo que alguien abri&oacute; delante de &eacute;l sin otra pretensi&oacute;n que contarle una historia. 
    </p><p class="article-text">
        Yo conf&iacute;o en ese otro y esa otra que est&aacute; all&iacute; para decidir qu&eacute; quiere que le cuenten y que no. Yo conf&iacute;o y defiendo la libertad de creaci&oacute;n de quien quiera contar una historia. Los y las escritores de narrativa, guionistas, dramaturgos creamos personajes, y esos personajes, para bien y para mal, <strong>son &uacute;nicos, no responden a un promedio, sino a una particularidad. </strong>Dar cuenta de todos los distintos tipos de pastores evang&eacute;licos que hay en la Argentina, desde el Chaco hasta Tierra del Fuego, en un solo personaje ser&iacute;a una tarea que a ning&uacute;n guionista que quiera hacer bien su trabajo se le cruzar&iacute;a por la cabeza. Ni siquiera &ldquo;mostrar&rdquo; por ac&aacute; y por all&iacute;, en alguna escena sin necesidad dram&aacute;tica, que hay una infinidad de otro tipo de pastores diferentes a Emilio V&aacute;zquez Pena, para que nadie pueda decir que no sabemos que s&iacute;, que efectivamente, existen otros. Porque si lo hici&eacute;ramos, esa ficci&oacute;n no funcionar&iacute;a, no abrir&iacute;a debate, no permitir&iacute;a la discusi&oacute;n, no posibilitar&iacute;a que los especialistas en la materia dieran su punto de vista sobre la realidad que estudian y de la que no se hablaba en el debate p&uacute;blico del modo en que se habla despu&eacute;s de un fen&oacute;meno como &eacute;ste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el arranque de Ana Karenina, Tolstoi dice:&nbsp; &laquo;Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada&raquo;. Y, claro, a la ficci&oacute;n le interesan m&aacute;s las familias y personajes que tienen conflictos, claroscuros, secretos, desgracias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Celebro que <em>El Reino</em> haya abierto un debate sobre ciertas iglesias y su relaci&oacute;n con el poder. Sobre todo, acerca de c&oacute;mo algunos partidos de derecha, desde Estados Unidos al sur del continente americano, han unido agenda con algunas iglesias para obtener beneficios que nada tienen que ver con la fe religiosa genuina de sus propios fieles, ajenos a esta manipulaci&oacute;n. <strong>Porque en definitiva de eso habla</strong><em><strong> El Reino</strong></em><strong>. Del poder.</strong> Y ojal&aacute; la discusi&oacute;n p&uacute;blica se extienda a otros poderes de los que tambi&eacute;n se habla en la serie. Los servicios de inteligencia, por ejemplo. O la pol&iacute;tica y los pol&iacute;ticos. O la justicia. O qui&eacute;n maneja hoy el mundo. En estos d&iacute;as aparecieron hilos maravillosos de personas que saben mucho m&aacute;s que yo de todos estos temas. Uno de los que m&aacute;s me interes&oacute; habla de irregularidades en el sistema judicial argentino cuando debe investigar casos de abusos, de desaparici&oacute;n de menores, de padres que reclaman por sus hijos e hijas en puertas que nadie abre, o que incluso cierran a pedido. Ojal&aacute; nuestra sociedad tambi&eacute;n habilite ese debate, el del funcionamiento de la justicia de las &ldquo;peque&ntilde;as causas&rdquo;, las que no ocupan las primeras planas de los diarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as recib&iacute; testimonios conmovedores de personas que vivieron muchos a&ntilde;os dentro de algunas iglesias y que se sintieron identificadas por lo que cuenta <em>El Reino</em>: desde haber perdido su casa o gran parte de su patrimonio, hasta haberse sentido abusados de distinta manera. Tambi&eacute;n recib&iacute; mensajes de personas que, por el contrario, se sintieron protegidas y ayudadas en iglesias evang&eacute;licas donde encontraron lo que buscaban. En algunos mensajes&nbsp;me cuentan que conocieron a pastores iguales a los de <em>El Reino</em>, y en otros que conocieron a pastores muy distintos, a veces mejores, a veces incluso peores. El mundo que cuenta esta serie es acotado, el que se abri&oacute; a debate es mucho mayor. <strong>Al debate podemos pedirle m&aacute;s debate, pero a la ficci&oacute;n no podemos pedirle que no sea ficci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>CP</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Claudia Piñeiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-ficcion-mentira_129_8254925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Aug 2021 03:02:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En El Reino, la ficción también es mentira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Reino,Netflix,Iglesias evangélicas,Claudia Piñeiro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A dos semanas de su estreno, confirman que la serie "El Reino" tendrá segunda temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/semanas-estreno-confirman-serie-reino-tendra-segunda-temporada_1_8252690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e722b3ee-b4f8-45e8-86b4-bd349ba25517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A dos semanas de su estreno, confirman que la serie &quot;El Reino&quot; tendrá segunda temporada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es protagonizada por Diego Peretti, quien encarna a un pastor evangélico candidato a vicepresidente cuyo compañero de fórmula es asesinado en el acto de cierre de campaña.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El Reino&rdquo;,</strong> la serie de suspenso con un reconocido elenco encabezado por Diego Peretti en el rol de un pastor evang&eacute;lico candidato a vicepresidente cuyo compa&ntilde;ero de f&oacute;rmula es asesinado en el acto de cierre de campa&ntilde;a, <strong>confirm&oacute; que tendr&aacute; una segunda temporada a dos semanas de su estreno, el pasado viernes 13 de agosto en Netflix</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>As&iacute; lo anunci&oacute; hoy la plataforma de streaming,</strong> cuyo vicepresidente de Contenido para Latinoam&eacute;rica, Francisco Ramos, se&ntilde;al&oacute; en declaraciones a la prensa que en la nueva entrega de la producci&oacute;n creada y escrita por Marcelo Pi&ntilde;eyro y Claudia Pi&ntilde;eiro el p&uacute;blico podr&aacute; &ldquo;seguir indagando en este rico y complejo universo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Continuar trabajando con todo el equipo de 'El Reino' nos entusiasma y, adem&aacute;s, comprobar que la serie ha demostrado el gran nivel de calidad y talento de la comunidad creativa local es una satisfacci&oacute;n muy grande para todos los que hemos sido parte de este proyecto&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la miniserie, el atentado contra el candidato a presidente Armando Badajoz (Daniel Kuzniecka) genera una inesperada sacudida en la vida p&uacute;blica y privada del protagonista, Emilio V&aacute;zquez Pena (Peretti), que de un momento a otro se ve no solo involucrado en la investigaci&oacute;n judicial del homicidio sino frente a la oportunidad inmediata de convertirse en el pr&oacute;ximo jefe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Apoyada en una forma inteligente y no apresurada de suministrar los datos y elementos que hacen progresar la misteriosa narrativa, &ldquo;El Reino&rdquo; tambi&eacute;n aprovecha ese ritmo para construir una bien lograda y presunta compatibilidad entre los inmorales secretos de la lucrativa iglesia dirigida por la familia de V&aacute;zquez Pena y el terreno m&aacute;s despiadado de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre el elenco de figuras de la serie producida por K&amp;S se encuentran nombres propios de la industria audiovisual nacional como Mercedes Mor&aacute;n, Chino Dar&iacute;n, Nancy Dupl&aacute;a, Joaqu&iacute;n Furriel y Peter Lanzani, entre otros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tanto, la noticia de la realizaci&oacute;n de una segunda temporada se dio a conocer luego de que una semana atr&aacute;s, el 19 de agosto, la Alianza Cristiana de las Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina (Aciera) acusara a los creadores de &ldquo;El Reino&rdquo; de &ldquo;usar el arte&rdquo; para &ldquo;crear en el imaginario popular la percepci&oacute;n&rdquo; de que sus pastores &ldquo;solo tienen ambiciones de poder o de dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un documento firmado por su Consejo Directivo Nacional, desde la entidad refirieron a un &ldquo;comportamiento fascista&rdquo; y apuntaron contra Claudia Pi&ntilde;eiro por tener &ldquo;un encono&rdquo; contra la &ldquo;cultura evang&eacute;lica de la Argentina&rdquo; derivada de su &ldquo;militancia feminista durante el debate de la ley del aborto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras esas aseveraciones, la prestigiosa escritora respondi&oacute; escueta pero contundentemente a trav&eacute;s de su cuenta de Twitter con dos frases: &ldquo;La censura es censura, la quieras disfrazar de lo que la quieras disfrazar&rdquo; y &ldquo;Ahora censurar una ficci&oacute;n ya parece medieval&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La legisladora porte&ntilde;a por el PTS/FIT Myriam Bregman, la secretaria de Legal y T&eacute;cnica de la Presidencia, Vilma Ibarra; la diputada nacional y periodista Gabriela Cerruti; el colectivo Actrices Argentinas y el dramaturgo Jos&eacute; Mar&iacute;a Muscari, entre otras personalidades de la cultura y la pol&iacute;tica, respaldaron p&uacute;blicamente a Pi&ntilde;eiro.
    </p><p class="article-text">
        DA
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/semanas-estreno-confirman-serie-reino-tendra-segunda-temporada_1_8252690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Aug 2021 01:31:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A dos semanas de su estreno, confirman que la serie "El Reino" tendrá segunda temporada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de El Reino: la controversia entre misoginia y evangelicofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-controversia-misoginia-evangelicofobia_129_8237149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a265b0b5-59f0-4f85-88f1-32f292fb180b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de El Reino: la controversia entre misoginia y evangelicofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        El hecho de que la producci&oacute;n musical, literaria o f&iacute;lmica tenga su sentido estrechamente asociado a las interpretaciones que hacen los p&uacute;blicos que consumen esa producci&oacute;n de forma activa y con un bagaje de concepciones previas que ayuda a construir su sentido nos releva, por ahora, de entrar en el debate de si la serie <em>El reino</em> es ficci&oacute;n (como si se tratase de fantas&iacute;a ex nihilo) o realismo (como si lo real no fuese ficcional). <strong>No es fantas&iacute;a derivada de una exquisita y extraordinaria imaginaci&oacute;n para quienes la defienden con motivos como denuncia, ni tampoco lo es para atacantes que, con sus razones, se sienten ofendidos.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Un m&iacute;nimo relevamiento en las redes sociales permite ver una pluralidad sorprendente de interpretaciones, aunque muchas de ellas coinciden en que la serie trata sobre el mal, sobre la relaci&oacute;n entre pol&iacute;tica, religi&oacute;n, negocios y cr&iacute;menes y, m&aacute;s espec&iacute;ficamente, sobre esta relaci&oacute;n poniendo en el centro a los grupos evang&eacute;licos. Son necesarias algunas aclaraciones. Todos se sienten tocados y no porque &ldquo;algo de eso hay&rdquo;, porque las acusaciones deslizadas de forma semiplena rocen la verdad por el solo descenso de las musas, sino tambi&eacute;n porque, ahora s&iacute;, en el texto y tambi&eacute;n en la interpretaci&oacute;n, hay una vacilaci&oacute;n estrat&eacute;gica: <strong>atacar como si fuese un &ldquo;documental&rdquo; y defenderse como &ldquo;artistas&rdquo;. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Y claro que &ldquo;algo de eso hay&rdquo;. Pero m&aacute;s diverso y contradictorio de lo que se asume en el compromiso entre audiencia y autores. Es que m&aacute;s all&aacute; del estatuto de la serie hay enunciaciones hist&oacute;ricas que resultan agresivas y dolorosas para cada uno de los bandos en pugna. Hoy se condensan en una pol&eacute;mica, en la que cada uno de ellos tiene sus razones y sus yerros. <strong>En parte del mundo evang&eacute;lico se ignora hasta qu&eacute; punto causa dolor la oposici&oacute;n a la agenda de diversidad y de g&eacute;nero que es fuerte en sus filas. </strong>Ignoran incluso que ese dolor es infringido hacia personas que son evang&eacute;licas y reivindican reconocimientos y autonom&iacute;as, aunque sus pastores y pastoras no lo sepan o no quieran saberlo. Ese rechazo de la agenda de g&eacute;nero es el que llev&oacute; a que <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/evangelicos-acusaron-guionista-nueva-serie-netflix-reino-comportamiento-fascista_1_8234509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACIERA (Alianza Cristiana de las Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina) se pronunciara p&uacute;blicamente</a> privilegiando en el denuesto de la serie a la mujer guionista y olvidando el var&oacute;n realizador. Desde mi punto de vista cada uno puede creer y decir lo que quiera, pero hay un piso intocable: <strong>la dignidad simb&oacute;lica y jur&iacute;dica de alguien es independiente de sus creencias religiosas, de su genitalidad, de su identidad de g&eacute;nero, de su expresi&oacute;n de g&eacute;nero y de su orientaci&oacute;n sexual (salvo que esta &uacute;ltima se ejerza por fuera de los l&iacute;mites del consenso y la edad) y de su posici&oacute;n frente a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo, establecida por ley en el marco de un r&eacute;gimen y una votaci&oacute;n democr&aacute;tica. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si falt&oacute; deconstrucci&oacute;n ah&iacute; tambi&eacute;n falt&oacute; en otro lado: <strong>quienes no tienen ning&uacute;n cuidado en referirse de maneras que ignoran (o no) cu&aacute;n agresivos son sus planteos respecto de los grupos religiosos tampoco tienen en cuenta el hecho de que este pa&iacute;s tampoco es tan plural en el campo religioso y que los evang&eacute;licos han sufrido por d&eacute;cadas estigmas, discriminaciones, violencias.</strong> Y esto no&nbsp;implica que uno olvide que desde las filas evang&eacute;licas se corre hoy el riesgo de obrar con las minor&iacute;as religiosas y sexogen&eacute;ricas como antes lo hicieron las mayor&iacute;as cat&oacute;licas con los evang&eacute;licos: pocos saben lo dif&iacute;cil que era hasta no hace mucho tiempo abrir una iglesia sin recibir todo tipo de agresiones (incluidas las f&iacute;sicas) o lo f&aacute;cil que le resulta <strong>al periodista sin rumbo hacer por millon&eacute;sima vez una nota sobre los &ldquo;evangelistas&rdquo; y desplegar a cielo abierto todo tipo de ignorancias, presunciones falsas y temores adquiridos sin ninguna investigaci&oacute;n seria.</strong> Que en este cruce de agresiones valga el recuerdo del conscripto Carrasco, que muri&oacute; a manos de las dos violencias que hoy se enfrentan, en aquel caso intersectadas: era evang&eacute;lico y t&iacute;mido, as&iacute; que los que lo hicieron ejercitarse hasta morir y luego ocultaron los hechos tal vez lo hayan asesinado por su disidencia religiosa y tal vez, tambi&eacute;n, porque interpretaron que su timidez no era lo suficientemente macha como para para ser un buen soldado. E<a href="https://www.cordialmentepxg.com/2016/11/21/muerte-del-soldado-pentecostal-los-hechos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l enorme Hilario Winarkzcyck, soci&oacute;logo de origen luterano que ha entendido la especificidad pentecostal como pocos, escribi&oacute; sobre esto</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Paradojalmente son hallazgos te&oacute;ricos del feminismo los que bien pueden servir para entender mejor lo que ocurre con los evang&eacute;licos y con los an&aacute;lisis entregados al goce irrestricto de la prepotencia con una condici&oacute;n que no siempre se acepta, pero es l&oacute;gicamente irrecusable: todos los fen&oacute;menos sociales deben ser abordados con el mismo criterio, no importa si nos gustan o no. Debe subrayarse aquello que dec&iacute;a la antrop&oacute;loga Lila Abu Lughod enfrentando el machismo de los antrop&oacute;logos con los que compart&iacute;a una empresa cr&iacute;tica : la antropolog&iacute;a tiene m&aacute;s que aprender del feminismo que el feminismo de la antropolog&iacute;a. Y en ese aprendizaje estaban las cr&iacute;ticas a las generalizaciones de la viejas ciencias sociales, las cr&iacute;ticas a las formas opresivas que encubre el concepto de &ldquo;cultura&rdquo; de la que han sido elaboradoras decisivas antrop&oacute;logas feministas. No menos ayudan las cr&iacute;ticas al privilegio que se le da a las taxonom&iacute;as por encima de los procesos que, por ejemplo, enfatiza la teor&iacute;a queer, que debe ser aplicada al conocimiento de la poblaci&oacute;n evang&eacute;lica. La mayor parte de quienes asumen el proyecto de la cr&iacute;tica y se jacta de superar la historia de fechas, siglos y leyes positivistas se solaza en el caso de los evang&eacute;licos con tipolog&iacute;as, consideraciones externas, lombrosianismos &nbsp;y siglas&nbsp;(como les gusta decir ACIERA&nbsp;sin tener la m&aacute;s p&aacute;lida idea de su papel sociohist&oacute;rico y suscitar en la interlocuci&oacute;n la convicci&oacute;n de que con dos o tres &ldquo;datitos&rdquo; saben algo!).
    </p><p class="article-text">
        Todo este arsenal est&aacute; embutido en la decodificaci&oacute;n y espec&iacute;ficamente en la lectura generalizante que se da de la mano con la analog&iacute;a m&aacute;s o menos impl&iacute;cita con lo que suponen que sucede en el caso brasile&ntilde;o: los evang&eacute;licos, todos ellos, son una mafia que utiliza los motivos espirituales para hacerse de dinero y luego de poder en combinaciones con la CIA y la derecha. La totalizaci&oacute;n derivada de una parcialidad, muchas veces m&iacute;tica, llama un poco la atenci&oacute;n: los evang&eacute;licos son ped&oacute;filos, mafiosos, est&uacute;pidos que se convencen en base a rituales repetitivos y, por qu&eacute; no, ambiciosos sin l&iacute;mite y eyaculadores precoces. Son tan horribles, que si tienen &eacute;xito en sus maniobras es menos por alguna habilidad que porque son arteros y ruines como la pastora. <strong>Es tiempo de decir que s&iacute; parece mentira que haya que se&ntilde;alar que las mujeres no son cosas, tambi&eacute;n parece mentira que haya que hacer entender que los evang&eacute;licos tambi&eacute;n son humanos. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que la serie recoge de lo que suele decirse de la relaci&oacute;n entre evang&eacute;licos y&nbsp;pol&iacute;tica eleva el prejuicio a la categor&iacute;a de competencia ol&iacute;mpica. Ya no diremos, como lo venimos diciendo desde hace 20 a&ntilde;os, que el voto evang&eacute;lico es variable y que en Brasil los evang&eacute;licos votaron primero a la derecha y luego, cuatro elecciones seguidas, a los candidatos del PT, al que le dieron&nbsp;un vicepresidente durante los dos mandatos de Lula (Jos&eacute; de Alencar). Y no basta porque en los &uacute;ltimos tiempos esa tesis se ha vuelto a corroborar, pese a que los observadores cr&iacute;ticos del mundo evang&eacute;lico resisten el dato para sostener sus certezas pre emp&iacute;ricas. Luego de haber votado en forma mayoritaria pero no total a Bolsonaro en 2017, los evang&eacute;licos est&aacute;n votando hoy de forma mayoritaria pero no absoluta a Luis In&aacute;cio Lula da Silva. En Brasil, donde todo estuvo y est&aacute;&nbsp;dado como para que la alianza evang&eacute;lica con la derecha sea &ldquo;eterna&rdquo;, no se sostiene tanto en el tiempo lo que se propone como analog&iacute;a para Argentina en la hip&oacute;tesis ficcional. En vez de imaginar tanto deber&iacute;a sacarse una conclusi&oacute;n m&aacute;s profunda: la deriva pol&iacute;tica de los evang&eacute;licos, contingente y diversa, como las sexualidades, depende de especificidades hist&oacute;ricas y de lo que quieran hacer los bandos pol&iacute;ticos en pugna con la presencia de ese sujeto. El progresismo no va a lograr ninguna ventaja con pol&iacute;ticas de agresi&oacute;n ciega a un actor cuya presencia en los sectores populares, a los que dice&nbsp;querer conducir, es inexorablemente creciente partiendo de, m&iacute;nimo, un 20 % de evang&eacute;licos en los niveles socio econ&oacute;micos m&aacute;s bajos de la poblaci&oacute;n. El mundo popular no se compone ni de obreros de Carpani ni de amantes de la Delio Valdez. 
    </p><p class="article-text">
        Digamos algo m&aacute;s sobre el &ldquo;peligro brasile&ntilde;o&rdquo; invocado por los espectadores. Mientras que en Brasil los partidos tienen electorados mucho m&aacute;s l&aacute;biles que los de Argentina, en nuestro pa&iacute;s la pregnancia de la matriz peronismo-antiperonismo hace dif&iacute;cil el surgimiento de un partido evang&eacute;lico exitoso (fracasaron&nbsp;en esa tentativa varias veces) y exige que los evang&eacute;licos se relacionen con los partidos subordinando sus posiciones religiosas a las posiciones program&aacute;ticas de los partidos (tal como ocurre con candidatos y electores evang&eacute;licos que a&uacute;n opuestos a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo no dejan de votar mayoritariamente&nbsp;al peronismo porque coinciden con las que ser&iacute;an sus posiciones menos conservadoras en el campo econ&oacute;mico). Ahora bien: si la impericia, el descuido y los prejuicios de nuestros pol&iacute;ticos llevan al surgimiento de un partido evang&eacute;lico que venga a &ldquo;sanear la naci&oacute;n&rdquo; instaurando un r&eacute;gimen autoritario y excluyente, no nos olvidemos de las responsabilidades hist&oacute;ricas que podr&iacute;an ampliar las fuerzas para prevenirlo: menos Gramsci le&iacute;do de aforismos y m&aacute;s di&aacute;logo real con el conurbano, menos glorificaci&oacute;n impostada del chori y m&aacute;s atenci&oacute;n a la diversidad social, a los sentidos comunes realmente existentes. Y en el caso espec&iacute;fico de los evang&eacute;licos: m&aacute;s atenci&oacute;n a los datos cuantitativos, a las din&aacute;micas de conversi&oacute;n, a la hibridaci&oacute;n activa de imaginarios pol&iacute;ticos y religiosos y menos concesi&oacute;n al prejuicio catolicoc&eacute;ntrico que busca papados como los que no existieron en el mundo evang&eacute;lico. Nunca esta de m&aacute;s pensar que lo poco que se puede hacer no es irrelevante. 
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica de la masividad evang&eacute;lica acude a una sociolog&iacute;a impl&iacute;cita que tiene incorporada la hist&oacute;rica diatriba contra la potencia de la industria cultural y sus efectos homogeneizantes y subordinantes. Resulta extra&ntilde;o que la audiencia, que es gente tan conforme con su suspicacia, no se d&eacute; cuenta que tambi&eacute;n vive una captura: son una audiencia, una cuenta de Netflix y padecen sobre s&iacute; la solicitaci&oacute;n algor&iacute;tmica, la extracci&oacute;n de dinero y formaci&oacute;n acr&iacute;tica de convicciones que denuncian en el resto de la humanidad. En temas de an&aacute;lisis cultural tambi&eacute;n est&aacute; el problema de&nbsp;la viga en el ojo propio. 
    </p><p class="article-text">
        <em>PS&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Semán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/cultura/reino-controversia-misoginia-evangelicofobia_129_8237149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Aug 2021 03:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de El Reino: la controversia entre misoginia y evangelicofobia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El Reino,evangelismo,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Personalidades del arte y la política se solidarizaron con Claudia Piñeiro, autora de "El Reino"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/personalidades-arte-politica-solidarizaron-claudia-pineiro-autora-reino_1_8235001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89d5de88-890f-4131-ad94-23628336c7fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Personalidades del arte y la política se solidarizaron con Claudia Piñeiro, autora de &quot;El Reino&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dirigentes políticos y miembros de la cultura respaldaron en las redes sociales a la escritora luego de que la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (Aciera) emitiera un comunicado con una dura crítica por "el contenido y el mensaje que busca transmitir la obra".</p></div><p class="article-text">
        Personalidades del arte y la pol&iacute;tica respaldaron a la escritora Claudia Pi&ntilde;eiro, guionista y creadora de la serie &ldquo;El Reino&rdquo; junto con Marcelo Pi&ntilde;eyro, luego de que La Alianza Cristiana de las Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina (Aciera) la acusara de tener &ldquo;un encono&rdquo; contra la &ldquo;cultura evang&eacute;lica de la Argentina&rdquo; derivada de su &ldquo;militancia feminista durante el debate de la ley del aborto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda mi solidaridad con Claudia Pi&ntilde;eiro ante los intentos oscurantistas de censura por la impactante serie &acute;El reino&acute;. Si la ficci&oacute;n molesta, &iquest;qu&eacute; estar&aacute; reflejando?&rdquo;, expres&oacute; la legisladora porte&ntilde;a por el PTS/Frente de Izquierda Myriam Bregman desde su cuenta de Twitter.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428413426490093573?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En esa misma red, la Secretaria de Legal y T&eacute;cnica de la Presidencia, Vilma Ibarra, se solidariz&oacute; con la escritora manifest&aacute;ndose &ldquo;siempre en defensa de la creatividad, del talento, del arte y de la libertad de expresi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428476241032663042?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, la diputada nacional, periodista y escritora Gabriela Cerruti asegur&oacute; que &ldquo;el hostigamiento&rdquo; de las Iglesias evang&eacute;licas a la autora de &ldquo;Catedrales&rdquo; &ldquo;no es solamente por 'El reino' sino por todo lo que ella representa: la lucha por los derechos de las mujeres y un mundo donde la ciencia y la poes&iacute;a valgan m&aacute;s que la manipulaci&oacute;n de algunas religiones&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428470829063581711?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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        if (elements[i].checked) {
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    xmlHttp.onreadystatechange = function() {
      if(xmlHttp.readyState == 4 && xmlHttp.status == 200) {
        var r = JSON.parse(xmlHttp.responseText);
        if ('result' in r) {
          console.log(r.result);
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}
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Este jueves, <a href="https://www.eldiarioar.com/espectaculos/evangelicos-acusaron-guionista-nueva-serie-netflix-reino-comportamiento-fascista_1_8234509.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aciera acus&oacute; a los creadores de la serie de Netflix, &ldquo;El Reino&rdquo;, de &ldquo;usar el arte&rdquo; para &ldquo;crear en el imaginario popular la percepci&oacute;n&rdquo; de que sus pastores &ldquo;solo tienen ambiciones de poder o de dinero&rdquo;</a>, a fines de &ldquo;segregar, marcar en listas y se&ntilde;alar como peligrosos y fundamentalistas&rdquo; a sus fieles y que se &ldquo;debiliten y desaparezcan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El Reino&rdquo; </strong>cuenta la historia de Emilio V&aacute;zquez Pena, un pastor evang&eacute;lico y candidato a vicepresidente encarnado por Diego Peretti que ve c&oacute;mo su vida y la de su entorno familiar se ven sacudidos a partir del asesinato de su compa&ntilde;ero de f&oacute;rmula en el acto de cierre de campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Tras el horror, llega la oportunidad, y el religioso podr&iacute;a convertirse en el m&aacute;ximo mandatario de la Naci&oacute;n. Entre intrigas, Emilio intentar&aacute; descifrar las causas del crimen y a su instigador, todo mientras el ojo p&uacute;blico escudri&ntilde;a entre sus secretos y los de la lucrativa iglesia dirigida por la familia.
    </p><p class="article-text">
        Conocida la noticia, desde el colectivo Actrices Argentinas denunciaron que &ldquo;la gravedad de los ataques hacia Claudia se deben especialmente a su condici&oacute;n de mujer y militante feminista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abandonen los intentos por silenciarnos -escribieron desde sus redes- tanto en el arte como en las calles. Nuestras voces se escuchan m&aacute;s fuertes que nunca&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428526036455657473?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, la periodista Noelia Barral Grigera escribi&oacute;: &ldquo;El apriete amenazador de la Alianza Cristiana de Iglesias Evang&eacute;licas contra Claudia Pi&ntilde;eiro muestra la reacci&oacute;n conservadora en su esplendor y es en s&iacute; mismo una prueba clar&iacute;sima de lo que niegan&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428448677950017540?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En tanto Florencia Etcheves, tambi&eacute;n periodista y escritora, repudi&oacute; desde su Instagram el &ldquo;intento de silenciar voces y ficciones&rdquo;: &ldquo;No nos callan m&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428425713414295555?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El dramaturgo Jos&eacute; Mar&iacute;a Muscari apunt&oacute; que &ldquo;la ficci&oacute;n no debe pedir permiso ni rendir pleites&iacute;as a nadie, menos a la religi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Dejen en paz a Claudia Pi&ntilde;eiro con su trabajo y los que &acute;trabajan en la religi&oacute;n&acute; vayan a trabajar en lo suyo . Cada uno en su rancho . No a la censura. S&iacute; al talento de &acute;El reino&acute;&rdquo;, remarc&oacute; el director de &ldquo;Sex&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428441607624437767?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en su cuenta de Instagram la ilustradora feminista Ro Ferrer comparti&oacute; un dibujo en defensa de la autora de &ldquo;La viuda de los jueves&rdquo; con la leyenda &ldquo;censura es censura, no importa c&oacute;mo la quieran disfrazar&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CSx74angtTg/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h3 class="article-text">M&aacute;s repudios</h3><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428422386525917186?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428389459230404615?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428724452330704906?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428559796287021062?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428536645121421320?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428472085987438594?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428455998776356870?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428466516354375685?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428465743373520896?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428426538513485824?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/personalidades-arte-politica-solidarizaron-claudia-pineiro-autora-reino_1_8235001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Aug 2021 15:29:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Personalidades del arte y la política se solidarizaron con Claudia Piñeiro, autora de "El Reino"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Claudia Piñeiro,El Reino,Series,Netflix]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los evangélicos acusaron a la guionista de la nueva serie de Netflix, El Reino, de "comportamiento fascista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/evangelicos-acusaron-guionista-nueva-serie-netflix-reino-comportamiento-fascista_1_8234509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88dda943-b1cf-4f83-9b7b-ff76b6cbec12_16-9-discover-aspect-ratio_default_1026918.jpg" width="957" height="539" alt="Los evangélicos acusaron a la guionista de la nueva serie de Netflix, El Reino, de &quot;comportamiento fascista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Alianza Cristiana de las Iglesias Evangélicas de la República Argentina acusó a Claudia Piñeiro de tener "un encono" contra la "cultura evangélica" derivada de su "militancia feminista durante el debate de la ley del aborto".</p></div><p class="article-text">
        La&nbsp;Alianza Cristiana de las Iglesias Evang&eacute;licas de la Rep&uacute;blica Argentina&nbsp;(Aciera)&nbsp;acus&oacute; a los creadores de la serie de Netflix,&nbsp;El Reino,&nbsp;de &ldquo;usar el arte&rdquo; para &ldquo;crear en el imaginario popular la percepci&oacute;n&rdquo; de que sus pastores &ldquo;solo tienen ambiciones de poder o de dinero&rdquo;, a fines de &ldquo;segregar, marcar en listas y se&ntilde;alar como peligrosos y fundamentalistas&rdquo; a sus fieles y que se &ldquo;debiliten y desaparezcan&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aciera se expres&oacute; en esos t&eacute;rminos a trav&eacute;s de un documento firmado por su Consejo Directivo Nacional. Los evang&eacute;licos aludieron a un &ldquo;comportamiento fascista&rdquo; y acusaron a <strong>Claudia Pi&ntilde;eiro</strong>, guionista y creadora de la serie junto a Marcelo Pi&ntilde;eyro, de tener &ldquo;un encono&rdquo; contra la &ldquo;cultura evang&eacute;lica de la Argentina&rdquo; derivada de su &ldquo;militancia feminista durante el debate de la ley del aborto&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    var formData = new FormData();
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    console.log(formData);
    var xmlHttp = new XMLHttpRequest();
    var url = 'https://eldiarioar.ar/mchimp';
    xmlHttp.open('POST', url, true);
    // xmlHttp.setRequestHeader('Content-type', 'application/x-www-form-urlencoded');
    xmlHttp.onreadystatechange = function() {
      if(xmlHttp.readyState == 4 && xmlHttp.status == 200) {
        var r = JSON.parse(xmlHttp.responseText);
        if ('result' in r) {
          console.log(r.result);
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}
</script>
    </figure><p class="article-text">
        El Reino&nbsp;cuenta la historia del pastor Emilio V&aacute;zquez Pena, encarnado por Diego Peretti, y c&oacute;mo su vida y la de su entorno familiar se ven sacudidos a partir del atentado contra el candidato a presidente de la rep&uacute;blica:&nbsp;tras el horror, llega la oportunidad, y el religioso podr&iacute;a convertirse en el m&aacute;ximo mandatario de la Naci&oacute;n. Entre intrigas, Emilio intentar&aacute; descifrar las causas del crimen y a su instigador, todo mientras el ojo p&uacute;blico escudri&ntilde;a entre sus secretos y los de la lucrativa iglesia dirigida por la familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Claudia Piñeiro, guionista de El Reino                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No es que la narradora lo hace por mero desconocimiento de dichas comunidades; pareciera ser que el objetivo ser&iacute;a buscar destruir la trayectoria y el testimonio que con mucho esfuerzo han logrado alcanzar socialmente dichas iglesias a trav&eacute;s de tantos a&ntilde;os. A los que antes se los atacaba diciendo que eran sectas, ahora se los trata de encasillar como 'seguidores de Bolsonaro', 'reaccionarios de derecha', agentes del mal contra los ideales que promueve el colectivo que la guionista representa&rdquo;, dice el texto de Aciera.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n afirma que &ldquo;crear un producto cultural, como es una ficci&oacute;n de cine o una serie, desde la base del odio, para generar rechazo social a un colectivo religioso, es un acto que no realza la belleza de una profesi&oacute;n que se deber&iacute;a caracterizar por la transparencia y pureza intelectual y creativa, y no por usar la actuaci&oacute;n para denostar y fogonear el rechazo social a quienes piensan distinto a quien produce esa obra&rdquo;. En otro pasaje del texto, invitan a los creadores de&nbsp;El Reino, &ldquo;sin intenci&oacute;n alguna de censurar su obra&rdquo;, a que &ldquo;vengan a ver la obra real que hacen esos 'reaccionarios de derecha' en las villas, c&aacute;rceles, hospitales y entre la gente necesitada&rdquo;. Horas despu&eacute;s, tras el repudio generalizado,&nbsp;los evang&eacute;licos decidieron bajar el comunicado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Claudia Pi&ntilde;eiro respondi&oacute; a trav&eacute;s de su cuenta de Twitter: &ldquo;La censura es censura, la quieras disfrazar de lo que la quieras disfrazar&rdquo; y &ldquo;Ahora censurar una ficci&oacute;n ya parece medieval&rdquo;. Para frenar el hostigamiento que comenz&oacute; a recibir en la red social, la autora de&nbsp;Elena sabe&nbsp;decidi&oacute; volver privada su cuenta, mientras recib&iacute;a el apoyo de colegas y de muchos espectadores de la tira.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Argentina de Escritoras y Escritores, manifest&oacute; que &ldquo;repudiamos de modo contundente el ataque recibido por nuestra colega y compa&ntilde;era Claudia Pi&ntilde;eiro por su trabajo como guionista de la serie&nbsp;El Reino. No es necesario aclarar que se trata de una obra de ficci&oacute;n que debe gozar de plena libertad para desarrollarse. Consideramos un hecho grave que se pretenda confundir al p&uacute;blico y manipularlo para hacerle creer que un hecho ficticio tiene alg&uacute;n correlato con la realidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Mercedes Mor&aacute;n, otra de las protagonistas de la serie, escribi&oacute;: &ldquo;Toda mi solidaridad, mi agradecimiento y mi amor a @claudiapineiro ante los ataques que est&aacute; sufriendo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1428454304474611721?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Muy preocupante el comunicado medieval de Aciera que pretende definir qu&eacute; ser&iacute;a la pureza art&iacute;stica y la `contaminaci&oacute;n&acute; ideol&oacute;gica para atacar a Claudia Pi&ntilde;eiro como guionista de 'El Reino'. Toda la solidaridad con ella&rdquo;, sostuvo el escritor Guillermo Mart&iacute;nez desde su cuenta en Twitter.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie que haya visto 'El Reino 'entiende que el pastor que encarna Peretti es la medida de todos los pastores; al contrario, queda claro que se trata de uno muy particular, en el seno de una ficci&oacute;n que ni siquiera pretende ser estrictamente realista. Antes que a reivindicaci&oacute;n de su gente, el comunicado de ACIERA suena a ataque puntual a una mujer, Claudia Pi&ntilde;eiro, de conocida militancia en favor de la Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo&rdquo;, opin&oacute; el novelista y guionista Marcelo Figueras.
    </p><p class="article-text">
        La escritora y poeta Marina Mariasch advirti&oacute; sobre una suerte de doble estandar a la hora de evaluar c&oacute;mo la ficci&oacute;n retrata a las religiones: &ldquo;Me pregunto si pasa o pas&oacute; algo as&iacute; cada vez que sale una ficci&oacute;n sobre jud&iacute;os (como &rdquo;Poco ortodoxa&ldquo;), cat&oacute;licos. &iquest;Hay temas que no se pueden tocar en la ficci&oacute;n? pfff&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>NB</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioAR]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com/espectaculos/evangelicos-acusaron-guionista-nueva-serie-netflix-reino-comportamiento-fascista_1_8234509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Aug 2021 12:24:41 +0000]]></pubDate>
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